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. ________________________. . . . . . _._____---.J7
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

JfO~ZO:NPE,

Difusión Cultural
Moyo de 1997
No. 1

�Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Rector
Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario General
Ing. José A. González Treviño
Secretario Académico
Lic. Humberto Salazar Herrera
Secretario de Extensión y Cultura

clf§&amp;:!\fhd/- 1997

CONTENIDO

DIRECTORIO

Propuestas de Difusión Cultural

Talleres que se imparten en fonna permanente en Difusión Cultural donde exponen destacadas personalidades del
medio cultural a los estudiantes y público en general:
Experiencias y Visiones en Difusión Cultural. Martes a las 10:00 horas.
Literatura Activa. Jueves a las 10:00 horas .
Aula Abierta. Viernes a las 10:00 horas.

.3

Agenda 1997 . . . . . . . . . .

. . . . . . . .4

Se inaugura el Claustro de San Nicolás Tolentino . . . . . . . . 5
Inicia ciclo de talleres culturales Universitarios

FONDO
UNIVERSffAR m

Enero:
a) Domingos Familiares. Se realizan en el Aula Magna. Entrada Libre. 12:00 horas.

. . . . . . . . .6

Febrero y marzo:
Apoyo al módulo de artes y humanidades

. . . . . . . . .7

Apoyo al Módulo de Artes y Humanidades con funciones didácticas de teatro, danza, música, pintura y cine, para
los estudiantes de preparatorias de la Universidad.

Certamen de Literatura Joven Universitaria '96 . . . . . . . . . 8

Abril:

DIFUSION CULTURAL
Certamen de Oratoria '96 UANL
Profr. Celso Garza Guajardo
Director
Lic. María Teresa Vásquez Herrera
Subdirector
Arq. Juan Alanís Tamez
Coordinador Administrativo
Lic. Juan Armando Meza Garza
Coordinador Editorial
Lic. Andrés Montes de Oca
Coord. de Talleres Culturales
Sergio Israel González Oyervides
Capturista y Diseñador

estudiantes universitarios.
b) Premiación del Certamen Nacional de Dramaturgia UANL ' 96 y convocatoria del 97.

Fragmento tema oratoria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
Festival Alfonsino 1997

Mayo:
. . . . . . . 11

Poesía Katia I. !barra Guerrero

a) Festival Universitario Alfonso Reyes.
b) Presentación de la Revista "Horizonte" con información de las actividades de Difusión Cultural.

15

Junio:
Inicia taller de experiencias y visiones en Difusión Cultural

16

a) Premiación del Certamen de Literatura Joven Universitaria '97.
b) Convocatoria de Pastorela Norestense, norteña o mexicana.

El programa literatura intinerante se lleva a las Prepas . . . . . 17

Julio:
Difusión Cultural inicia progama de radio . . . . . . . . . . . 18
Se presenta el Ballet Folklórico de la Alvaro Obregón

HORIZONTE es una revista del Depto.
de Difusión Cultural de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Publicación Tetramestral Mayo de 1997
No. 1., 1000 ejemplares. Número de
Certificado de Licitud (En trámite).
Número de Certificado de Licitud de
Contenido (En Trámite). Domicilio,
Difusión Cultural, junto a la puerta 13,
Estadio Universitario, San Nicolás de
los Garza, N.L. Editor responsable Juan
Armando Meza Garza. Los artículos
publicados son responsabilidad de los
autores.

a) Convocatorias de los Certámenes de Oratoria UANL '97 y de Literatura Joven Universitaria '97, dirigida a

..... . .9

a) Escuela de Verano.
b) Encuentro de Cronistas y Memorias del evento.

19

Manuel Talavera gana Premio Nacional de Dramaturgia '96

. 20

Función didáctica del Ballet de Monterrey .

. 21

Certamen de Literatura Joven Universitaria

. 22

3er. Certamen de Oratoria

. 23

Concurso Nacional de Dramaturgia UANL

. 24

Agosto:
a) Convocatoria sobre Calaveras Universitarias y Altares de Muertos.

Septiembre:
a) Taller de experiencias en Teatro, Cine y Literatura con la participación de reconocidos especialistas en cada
área, dirigido a los estudiantes universitarios .

Octubre:
a) Premiación del Certamen de Calaveras y Altares de Muertos.

Noviembre:
a) Premiación del Certamen Nacional de Dramaturgia UANL '97.

Diciembre:
a) Premiación de Pastorela y su escenificación.
Mayo

Revista Horizonte/ 3

�PROPUESTAS DE DIFUSION CULTURAL

SE INAUGURA EL CLAUSTRO DE SAN NICOLAS TOLENTINO

F orjar un espíritu crítico y acercar a los estudiantes
de la Máxima Casa de Estudios a las actividades
culturales que enriquezcan su formación humanitaria para sensibilizarlo del mundo que lo rodea, serán
las metas a seguir del Departamento de Difusión
Cultural de la UANL.
Así lo manifestó, El Titular de la Dependencia
universitaria, Celso Garza Guajardo, al dar a conocer el programa a emprender para este año. Tenemos
un gran reto en materia cultural pues las exigencias
son cada día más grandes y mayor nuestro deseo de
responder con atingencia y.con propuestas a realizar.
"Estamos de plácemes, pues recién inauguramos
nuestro espacio cultural "El Claustro de San Nicolás
Tolentino", donde daremos cabida a toda inquietud
cultural y a toda manifestación artística, pues justo
hoy es cuando más nos damos cuenta que la historia
demanda una mayor apertura a la cultura".
"Así iniciaremos el año con la implementación
de diversos talleres culturales, de literatura activa,

Promover el arte y 1a cultura entre los estudiantes de la Universidad Autónoma de Nuevo
León será el objetivo del nuevo espacio cultural
llamado Claustro de San Nicolás Tolentino.

periodismo estudiantil universitario, aula abierta y
de experiencias y visiones en difusión cultural".
"Vamos a apoyar a plenitud, al Módulo de Artes
y Humanidades de las preparatorias pues es deseo
del Rector Reyes S. Tamez Guerra que estimulemos
el acercamiento de los estudiantes a todas las actividades culturales para fortalecer su formación integral".
"De nuevo convocaremos a todos los jóvenes
universitarios a participar en los certámenes de Literatura Joven Universitaria '97 y de Oratoria '97,
pues tuvimos una excelente respuesta el año pasado".
"Tendremos este año convocatorias de pastorela
norestense, calaveras universitarias y de altares de
muertos así como la edición de diversas obras sobre
nuevoleoneses distinguidos y finalmente la apertura
de nuestro órgano informativo, necesario para dar a
conocer todo lo que es Difusión Cultural, finalizó".

Así lo dio a conocer, Celso Garza Guajardo,
Director del Departamento de Difusión Cultural
de la Máxima Casa de Estudios al abrir este espacio a los medios de comunicación y a la comunidad universitaria.

"Queremos ofrecer a los estudiantes universitarios un lugar donde se lleven a cabo talleres
literarios, presentaciones de libros, obras de teatro, proyecciones de cine, conciertos, exposiciones y todo tipo de eventos culturales".
"Deseamos que la comunidad universitaria
pueda iniciarse en las letras, la historia y el humanismo en general; este espacio pretende apoyar y generar el movimiento de Difusión cultural que se está dando en la Universidad".
"El espacio es de ellos y para eso queremos
que se acerquen con toda confianza para que
presenten sus inquietudes personales y todo tipo
de manifestaciones artísticas que tengan, pues
bien sabemos que las hay".
A la inauguración del evento asistieron funcionarios de diversas dependencias públicas y
universitarias, intelectuales, artistas y demás invitados del medio cultural.
Este espacio llamado San Nicolás Tolentino
lleva este nombre porque el municipio cumple
400 años de su fundación; por esa razón la Universidad participa para conmemorar tan magno
acontecimiento.

Momento en que Celso Garza Guajardo inaugura El Claustro de San Nicolás Tolentino.

Asimismo se dio a conocer que el claustro
contará con librería, cafetería y un corredor del
arte donde tendrán cabida todos los artistas regiomontanos. De igual manera se contó con la
exposición fotográfica de Adriana García Fidalgo que ofreció un panorama visual de los edificios antiguos del estado.

Celso Garza Guajardo, Director de Difusión Cultural de la
UANL.

Revista Horizonte / 4

Mayo

Mayo

Revista Horiwnte / 5

�INICIA CICLO DE TALLERES CULTURALES UNIVERSITARIOS

Sensibilizar a través de la Difusión Cultural a la
comunidad universitaria con el objetivo principal de
crear una conciencia cultural que eleve y garantice
la formación interna de cada ser humano, será la finalidad del Ciclo de talleres culturales de la UANL.
Así lo manifestó, Celso Garza Guajardo, Director de Difusión Cultural, de la Máxima Casa de Estudios, al dar a conocer la implementación de estos
talleres.
"Con la apertura del espacio cultural, Claustro de
San Nicolás Tolentino, vamos a tener un recinto
donde los jóvenes universitarios tengan apertura a
dichos talleres."
Por su parte, Andrés Montes de Oca, Coordinador de estos talleres, expresó que los mismos son la
conclusión de una investigación seria sobre las necesidades que en el área de cultura hacia el interior de
la Universidad se requiere.
A través de estos eventos se logrará integrar a
todos los departamentos de difusión cultural de la
UANL para así tener una información global y dejar

APOYO AL MODULO DE ARTES Y HUMANIDADES

constancia del esfuerzo que se realiza para tener mejores alumnos y a la postre mejores ciudadanos.
Los ciclos iniciaron .con la inauguración del espacio el día 26 de marzo contándose con la presencia de todos los participantes así como de invitados
especiales.
A su vez, María Teresa Vásquez, subdirectora de
Difusión Cultural mencionó que los talleres que se
impartirán de manera permanente en este semestre
son los martes, Experiencias y visiones en difusión
cultural; los jueves, Literatura Activa y finalmente,
los viernes, Aula Abierta. Los mismos tendrán inicio
a las 1Ode la mañana y durarán una hora y media.
Andrés Montes de Oca, indicó de igual manera
que en fecha próxima se iniciará un taller de periodismo estudiantil universitario, impartido por reconocidos periodistas para que aquellos que se interesen en esta área.
Pará mayores informes comunicarse al Departamento de Difusión Cultural a los teléfonos 332-0996 y 332-08-33.

C on una serie de actividades didácticas y culturales, el Departamento de Difusión Cultural de
la UANL, apoya al Módulo 7 de Artes y Humanidades de las preparatorias de la Máxima Casa
de Estudios.
Celso Garza Guajardo, Director de Difusión
Cultural, manifestó que dada la importancia que
reviste este módulo de Artes y Humanidades en
las instituciones de Educación Media Superior
de la UANL, se apoyará la búsqueda de la excelencia académica con la implementación de estas actividades culturales.
A su vez, Juan Luis Rodríguez, Coordinador
del Módulo 7, expresó que es de vital importancia que los estudiantes y maestros se den cuenta
de que las manifestaciones artísticas vienen a
enriquecer la formación integral del estudiante
universitario.

"Para tal efecto, hemos diseñado un programa acorde a las exigencias de los programas de
Artes y Humanidades, entre los que destacan la
participación del Ballet de Monterrey, Grupo de
música Folklórica El Tigre, la Revista Musical
de la Facultad de Arquitectura, la Escuela de
Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras, Ballet Folklórico Alvaro Obregón y otras."
"Pensamos en primera instancia, fomentar el
acercamiento de los jóvenes universitarios con
las manifestaciones culturales como música, teatro, danza, cine, literatura, pintura, artes visuales, en fin, queremos cubrir todas estas áreas artísticas."
"Posteriormente vamos a ir a las preparatorias para que los estudiantes se motiven y se involucren con estas actividades pues de ellas se
van a nutrir y en un futuro serán ellos quienes
sean los promotores culturales del mañana, finalizó."

El cronista e historiador Israel Cavazos Garza presente en el Taller Literatura activa.
Elegancia y plasticidad en cada una de las integrantes del Ballet.

Revista Horizonte/ 6

Mayo

Mayo

Revista Horizonte 17

�CERTAMEN DE LITERATURA JOVEN UNIVERSITARIA '96

Una Historia Urbana, de Mario Huipe Estrada
en cuento y Sueños, de Katia Irina Ibarra Guerrero, en poesía, fueron las obras ganadoras del
Certamen de Literatura Joven Universitaria '96
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Celso Garza Guajardo, Director de Difusión
Cultural de la Máxima Casa de Estudios entregó
en emotiva ceremonia a los ganadores los premios, consistentes en cinco mil pesos en cada
uno de los género literarios.
"Como un reconocimiento a los jóvenes universitarios, vamos a editar las obras ganadoras
así como las menciones honoríficas que el jurado decidió. Nos interesa promover a los nuevos
valores universitarios en Literatura porque ellos
son y serán los escritores del mañana", señaló el
titular de Difusión Cultural.
Cabe destacar que en el rubro de cuento participaron un total de 35 cuentos, siendo el gana-

CERTAMEN DE ORATORIA '96 UANL

dor "Una Historia Urbana" de Mario Huipe Estrada, de la Facultad de Filosofía y Letras, con
el seudónimo de El Mudo.

A nte las demandas e inquietudes de los estudiantes para expresar de
viva voz su sentir y su deseo de enfrentar los retos de la sociedad actual
se convocó al Certamen de Oratoria '96 UANL.

Por su parte, en el género de poesía, la obra
ganadora fue "Sueños" de Katia Irina Ibarra
Guerrero, de la Facultad de Físico-Matemáticas,
con el seudónimo de Anasazi.

Celso Garza Guajardo, Director de Difusión Cultural de_ la UANL e~tregó los reconocimientos así como sus respec~vos pre~os ~ ~os pnmeros tres lugares en este certamen y los invito a seguir participando
en esta justa de la elocuencia de la palabra.

Asimismo, se entregaron Menciones honoríficas en el rubro de cuento a José Adrián Ruiz
Díaz por su obra El Curador del Arte; a Abe!
Garza Martínez, con el cuento Crónica Reptil y
finalmente a Armando Gerardo Santos Uruñuela, por su cuento Collage de San Jorge y El Dragón.

Con el tema "Reflexión sobre los valores del joven universitario ante
la comunidad", Juan Alberto Padilla Maldonado, estudian~e de la Preparatoria No. 7 de la Universidad Autóno~.~ de Nuevo Leon obtuvo el
primer lugar en el 2o. Certamen de Oratona 96 UANL.
Ana Gabriela Medina Torres de la Facultad de Enfermería y Juanita
Nelly Sánchez Nene, de la Preparatoria Técnica Pablo Livas, fueron los
ganadores del segundo y tercer lugar respectivamente en este evento.

De igual manera, en poesía se entregaron
Menciones honoríficas a De los Mitos del Libro
de Nimurath, de Elías Carlo Salazar García; El
Fin de la Noche, de Mariana Pérez-Duarte Berra
y a Rutinas, de María Eugenia Garza Oyervides.

_ Este certamen de oratoria celebrado en el Aula Magna de la Universidad contó con la participación de 21 estudiantes, quienes exaltaron
los valores de la juventud universitaria ante la comunidad.
Celso Garza Guajardo entregó premios de tres, dos y ~ mil pesos Y
constancia de reconocimiento respectivamente a los tres pnmeros lugares, exhortándolos a participar en el certamen de este año.
Asimismo se entregaron Menciones honoríficas a Gabriela Franco
Gil de la Prepa No. 7; a Carlos Alberto Hemández Mezquitic de la Prepa No. 9 y a Elizabeth Solís Martínez de la Prepa No. 11 por su entusiasta participación.
El Director de Difusión Cultural de la Máxima Casa de Estudios,
mencionó que espera que este año participe un mayor número ~e estudiantes en este certamen de oratoria, pues si de algo puede preaarse la
Universidad, es que cuenta en su seno, con grandes valores que algún
día forjarán la historia de la ciudad.

Yuri Vladimir Delgado Santos, escritor nuevoleonés acompañado por Ma. Teresa Vásquez
Hemández, Subdirectora de Difusión Cultural, en una reunión literaria.

Revista Horizonte / 8

Mayo_

Mayo

Revista Horizonte /9

�FESTIVAL ALFONSINO 1997

"REFLEXION SOBRE LOS VALORES DEL JOVEN UNIVERSITARIO
ANTE LA COMUNIDAD"

Del 6 al 30 de mayo de 1997

Fragmento del discurso de Juan Alberto Padilla Maldonado, estudiante de
la Preparatoria 7, ganador del Certamen de Oratoria '96 UANL

" Veo un México que sufre una crisis de valores, en el que la mentira se ha im-

puesto a la verdad, en donde la corrupción y la injusticia opacan su progreso. Pero también veo un México don~e sus jóvenes están conscientes de la responsabilidad que han adquirido y hoy más que nunca la asumen con esfuerzo. Los
jóvenes de la UANL debemos luchar por recuperar la verdad obedeciendo al reclamo social a la imponente frase de nuestra Máxima Casa de Estudios: "Alere
Flammam Veritatis"
Martes 6

Desde los albores de la humanidad, en particular, cuando el hombre deja de
ser nómada para convertirse en sedentario y fundar la estructura básica de nuestra
sociedad: la familia; se ha convertido en un factor decisivo de toda comunidad, la
existencia de normas, que regulen el comportamiento de los individuos y estimulen al sostenimiento de la verdad como base de la pureza espiritual y de la prosperidad de los pueblos.

• Mesa redonda: «Homenaje a José Angel
Rendón», con Jorge Pedraza, Celso
Garza Guajardo, Porfirio Tamez y Manuel Uribe.
CAPI.U.A ALl'oNSINA (VESTIBULO) / 7:00 PM.

Miércoles 7

Los valores constituyen esas normas fundamentales. Constituyen un don del
cual se nos ha dotado para fortalecer nuestra identidad, son una luz en medio de
la oscuridad honda y vacía de nuestro mundo que denota nuestra mejor fuente de
riqueza para alcanzar la paz y prosperidad de la raza humana.

Cantú y Miguel Covarrubias, por Jaime
Garza y Ana Silvia Garza.
G ALEIÚA 4 DE LA BIBLIOTECA MAGNA / 7:00 PM.

Miércoles 14 • Conferencia: «Más proclamado que leído», por Ricardo Elizondo.

• Presentación del libro Encrucijada de la
democracia moderna, de José Luis Tejeda. Con Sergio Elías Gutiérrez, Mario
Cerrillo, Abraham Nuncio, José María
Infante y el autor.

MARCO/ 1:00 PM.

• Presentación del libro Alfonso Reyes diplomático, de Francisco Valdés Treviño. Con Rafael Vargas, Alfonso Rangel
Guerra, Jorge Treviño Cantú y el autor.

SALA DE Usos M ÚLTIPLES BIBLIOTECA
MAGNA / 7:00 PM.

Jueves 8

• Presentación del libro Retomo a la metafísica, del Dr. Ramón Kuri. Con
Agustín Basave, Pedro Gómez Danés y
el autor.

A UDITORIO DEL M USEO
DE HISTORIA ME.xlCANA / 7:00 PM.

Viernes 16

Reyes»! por Fernando Curiel.
BIBLIOTECA MAGNA / 11:00 AM.

• Mesa redonda sobre Alfonso Reyes, con
Fernando Curiel, Alfonso Rangel Guerra, Jorge Pedraza y Margarito Cuéllar.

AUDITORIO DE LA FACULTAD
DE FlLoSOÁA Y UITRAS / 10:00 AM.

He ahí, la importancia que llevamos los jóvenes universitarios en la tarea de
recuperar nuestros valores, de reflexionar sobre nuestras acciones e ir en pos de la
mejora de nuestra comunidad, de llevar como premisa fundamental el servir a
nuestros semejantes con calidad y respeto.

• Mesa redonda: «Homenaje a Efrén Ordóñez», con Xavier Moyssén, Mario
Herrera y Eduardo Rodríguez Canales.

CASA DE LA CULTURA/ 6:30 PM.

• Mesa redonda sobre Alfonso Reyes, con
Christopher Domínguez, Genaro Saúl
Reyes, Cuitláhuac Quiroga y Javier Serna.

PINACCYTECA DEL EsTADO / 7:00 PM.

Viernes 9

"Adelante". Compañeros retomemos los ideales de Don Alfonso Reyes, del
ilustre maestro José Alvarado, precursores de la educación que mostraron que los
grandes retos sólo se vencen con esfuerzo y dedicación. Mantengamos viva en
nuestra mente la inolvidable frase del mártir chileno, Salvador Allende: "Estoy
convencido de que con esfuerzo y trabajo, mucho más temprano que tarde se
abrirán las amplias alamedas por donde pase el hombre a fundar una nueva sociedad".

arena.

CASA DE LA CULlURA / 7:30 PM.

CASA DE LA CuLlURA / 8:00 PM.

• Lectura de la obra de Gloria Collado
por Blanca Guerra.

• Presentación del libro Evocaciones del
doctor Méntor Tijerina.
DE MEDICINA/ 8:00 PM.

Lunes 12

Mayo

Revista Horizonte/ 10

• Presentación del libro Un granito de

AUDITORIO DE EDUCACIÓN CONTINUA DE LA FACULTAD

Mayo

• Conferencia: «Manuela Mota de Reyes,
una mujer para low&gt;, por Luis Mario
Schne ider y Lectura de la obra de Jorge

• Conferencia: «Semblanza de Alfonso

CASA DE LA CUL'IURA / 8:30 PM.

Sábado 17

• Guardias de honor.
FACULTAD DE FlLoSOÁA Y UlTRAS / 10:00 AM.

CERRO DE LA SILLA/ 11 :30 AM.

Revista Horizonte/ I 1

�Difusión Cultural presente en
los eventos universitarios

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�Sábado 17

• Reseña de Alfonso Reyes. Encuentro de
Miguel Covarrubias con talleristas literarios.

mene por Daniel Giménez Cacho y Jorge Segura.
V1s ríou 1.o Oh LA B IBLIOTECA
Ü:NTRAL IJEJ. E STADO/ 7:00 PM.

GALERÍA 4 DE LA BIBLIOTECA MAGNA/ 12:00 AM.

• «Pinta el sol de Monterrey». Jornada de
creatividad infantil.

Martes 27

CASA DE LA CULTURA,
PINACOTECA Y OTROS EsPACIOS / 10:00 AM. A 2:00 PM.

ÜI FUSIÓN CULTURAL.
EsTADIO UNIVERSITARIO f 10:00 AM.

• Conferencia: «Alfonso Reyes y el indio
Jesús», por James Willis Robb.
CAPILLA ALRlNSINA /

Domingo 18
Martes 20

11 :()() AM.

• Taller de crítica literaria con el escritor
Christopher Domínguez.

CAFETERIA

1:00 PM. L UNES Y MARTES DE 5~Wl A 8:00 PM.

• Charla de Antonio Alatorre y Lectura de
la obra de Irma Sabina Sepúlveda por
Minerva Mena Peña.
MUSEO DE MINA/ 6:00 PM.

Martes20

• Conferencia: «Alfonso Reyes como traductor y teórico de la traducción», por
Herón Pérez Martínez.

CAPILLA ALFONSINA / 7:00 PM.

• Inauguración de la Exposición de Yoshida Kenji.
BIBLIOTECA MAGNA / 7:30 PM.

Jueves 29

• Puesta en escena de «El Reyno», con la
compañía teatral Universiteatro.

• Presentación del libro Canción del viento, de Enrique Martínez Torres.
SALA DE Usos MÚLTIPLES BIBLIOTECA

A ULA MAGNA / 7:30 PM.

Viernes 30

• 17 Foro Internacional de la Cineteca.
(Inicio de un ciclo de 12 peüculas en
programación diaria).
Jueves 22

• Lanzamiento de la convocatoria del Premio Nacional de Ensayo Raúl Rangel
Frías.
BIBLIOTECA MAGNA / 10:00 AM.

PLAzA MONTERREY

• Conferencias: «La cultura y la personalidad del mexicano», por Angelina Rodríguez Laveaga; «Los hombres de hoy
y los valores», por monseñor Hemán
Zambrano.

• Conferencia: «El humorismo en Alfonso Reyes», por Helia María Corral.
CAPILLA ALFONSINA/ 7:00 PM.

Viernes 23

• Conferencia: «Una visión personal de
Alfonso Reyes», por Emmanuel Carballo.
VESTIBULO DEL AULA MAGNA / 7:00 PM.

DE LA CASA DE LA CuLTIJRA / 7:00 PM.

CINEMA

EL TREN DE LA CASA

Miércoles 28 • Presentación del libro Papelería en trámite, de Miguel Covarrubias. Con Bernardo Ruiz, Alfonso Rangel Guerra,
Carmen Alardín y Humberto Salazar.

SALA ALFONSO REYES

MAGNA / 7:00 PM.

Despojada piel mía de máscaras de los velos azules y turbadores recostamiento sobre el sacro y
papeles míos
sus cabellos ojos contemplan silueta ombligo contorno de mí
balbuceando con tinta café, versos resucitan excitación y sólo humedad
enmielados gritos
con niebla en viento lo encontré, cubierto bajo pastos raíces hojas que ocultaban
hormigas escalaban mis redes hilos sobre globo ocular depositan fecundas babas escurridas
recuerdo rojos terciopelos afelpados cubriendo mis lunares
viajé a planetas que nunca había visto
circulares triangulares superficies planos secantes a mares de alcohol
atmósferas oscuras que intoxicaban vi la sombra tuya cruzaron hormigas con antenas
destrozadas neuróticas pasmadas
arrojando ácido fórmico perfumante rosa irritada inflamación
la hembra alada agonizante
en mis labios corrosivo beso
intersección de aros el cabello de ti una vez más me roseaba sus picos mojados
dibujándome caricias convertíanse burbujas formando signos rostros colores manchados
trazos confusos sobre lienzo pintura negra
polvo amarillo extendíase ascendiendo y arrojándome donde nacen los susurros
en la alfombra seca crecía hierba albahaca cilantros como montes colinas de hormigas
troncos maderas derrumbadas y tiempo en rostro
espiga embarrotada espiaado descabelladamente entorpecida trastorno de su risa
en mi mente desfilaban filosos clavos en sus óxidos derretían pensamientos
fundíanse él me miraba
tonos agudo-grave se tupían en oxígeno secando penas sollozos
agitado yo corría torciendo desgarrado esqueleto y caía al abismo poema
cantaba nocturnos hacia mí arrojando su cadera
huí de Saturno con lengua ya marchita
me vi dormida hipnosis bajo diamantes blancos
injertados en cada poro de mi piel carente de velo y nubecillas
te vi continuabas maullando exóticos y humeantes pasajes del tiempo y de luz
sellaba pestañas hasta el borde

DE LA 0JLTIJRA / 7:00 PM.

CAPILLA ALFONSINA / 7:00 PM.

Miércoles 21 • Conferencia: «Los ojos de Reyes», por
Héctor Perea y Lectura de la obra de
Carmen Alardín por Nuria Bages.

SIN TITULO: SUEÑOS

• Presentación del programa editorial de
Conarte (Serie Poesía). Obra de Osear
Efraín Herrera, Jesús Mercado Aguilar,
Elizabeth Hernández, Ofelia Pérez y
Lucía Y epes.

CASA DE LA Cut.TURA. 2o. PISO/ DoM. DE l0:00 AM. A

Lunes 19

• Presentación de la revista de historia regional Bitácora de la Hacienda San Pedro de la UANL.

Poema de Katia Irina Ibarra Guerrero, ganadora del Certamen de
Literatura Joven Universitaria '96 en poesía

• Conferencia: «Nueva visita a la poesía
de Alfonso Reyes», por Adolfo Castañón y Recital de lvonne Garza (canciones mexicanas y zarzuela).

BIBLIOTECA MAGNA / 11:00 AM.

• Conferencia: «Vida y poesía en Alfonso
Reyes», por Alfonso Rangel Guerra.

AUDITORIO DE LA F ACULTAD

CAPILLA ALFONSINA / 7:00 PM.

DE FrWSOÁA Y LETRAS / 7:00 PM.

Lunes 26

• Conferencia: «Alfonso Reyes y el ensayo como cartografía lírica», por Vicente
Quirarte y Lectura de la obra de Horacío Salazar Ortiz y Ernesto Rangel Do-

• Presentación de la Orquesta de Cámara
de Monterrey.
CAPILLA ALFONSINA/ 8:00 PM.

Hasta el 17
de mayo

• Exposición: «Encuentro con el vidrio».
GALERÍA 3 DE LA BIBLIOTECA MAGNA.

Anasazi

ReYista Horizonte/ /4
Mayo

Revista Horiwnte / 15

�EL PROGRAMA LITERATURA INTINERANTE SE LLEVA A LAS PREPAS

INICIA TALLER DE EXPERIENCIAS Y VISIONES EN DIFUSION
CULTURAL

Gran aceptación ha tenido el programa "Lite-

Lamúsica, la oratoria, el teatro y la danza se
dieron cita en el Claustro de San Nicolás Tolentino con el inicio del Taller de Experiencias y
Visiones en difusión cultural.
Celso Garza Guajardo, Director de Difusión
Cultural dio la bienvenida a los estudiantes de la
Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Nuevo León, quienes fueron los afortunados iniciadores de un taller donde la alegría va a
manifestarse a plenitud.
"Nos interesa ver la propuesta y el material
que tienen los departamentos de difusión cultural de las dependencias universitarias, pues todas tienen un cúmulo de experiencias en su institución y es necesario hacerlo llegar al grueso
de la población universitaria"
"La finalidad es recopilar todas y cada una
de las propuestas de las facultades y preparatorias de la Máxima Casa de Estudios para darlas
a conocer, cuando concluyan las ponencias, en
la edición de las memorias de este evento."

El director de difusión cultural, expresó con
agrado que hay mucho por rescatar del sentir
cultural de los universitarios, pues nos están demostrando que tienen una vitalidad y unas ganas
de vivir, enormes.
"Ojalá y todos sigamos con su ejemplo, pues
es la mejor manera de engrandecer a la comunidad, a la Universidad, al Estado y por consecuencia a la Nación, así es que deberíamos imitarlos para ser cada día, mejores".
Si bien la Facultad de Derecho, inició con el
pie derecho su presentación en el Claustro de
San Nicolás Tolentino, las dependencias universitarias siguientes no se han quedado atrás y así
la Facultad de Ciencias de la Comunicación y la
Preparatoria No. 1 brillaron por sus luces, pues
llevaron, se puede decir de todo: estudiantina.
rondalla, oradores, teatro, danza, jazz y también
un abanico deportivo compuesto de aerobics,
boxeo, masculino y femenino, karate, porristas,
en fin, un espectáculo digno de los estudiantes
universitarios,

ratura Intinerante" presentado en las prepas universitarias bajo la coordinación del Departamento de Difusión Cultural.
Andrés Montes de Oca, reconocido escritor
nuevoleonés y. Premio Nacional de Dramaturgia
UANL '94, es quien ha llevado a cabo las presentaciones con un rotundo éxito y con constantes peticiones de volver otra vez.
"El Ruffles vuelve" lleva por título este programa de gran colorido, máscaras sugerentes,
gran musicalidad, románticos mensajes y con
una fuerza de interpretación que a todos contagia.

Andrés Montes de Oca, señaló que gracias al
apoyo del Profr. Celso Garza Guajardo, Director
de Difusión Cultural de la UANL se ha podido
llevar a cabo este espectáculo.
"La propuesta que hacemos llegar a los estudiantes universitarios es con la finalidad de
acercarlos a la literatura a través de un concepto
nuevo, ameno; nos hemos olvidado de lo trillado
de las lecturas y afortunadamente el público lo
ha hecho suyo y de ahí su aceptación".
"Me causa un gran júbilo ver como se ríen de
mi propuesta y sobre todo de como se involucran en el desarrollo de la misma, pues dan rienda suelta a sus inquietudes artísticas y literarias".
Y es cierto lo antes planteado, pues Andrés
Montes de Oca, hace vibrar a los estudiantes
con la presentación de "Kid Mantecas", quien
jabea, escucha a su manager y es noqueado hasta quedar con la cara al sol.
De igual manera temas fuertes son tocados
en la dramatización del gato rosa, en la que los
estudiantes se manifiestan con gran madurez.
El programa concluye con el poema más romántico del autor: "Relevos Australianos", una
versión muy a la "Andrés Montes de Oca", pues
con el reto y al grito de ¡Arriba el América! ,
confronta a los estudiantes, quienes le contestan
con rechiflas, en fin, un espectáculo literario que
hace vibrar a las preparatorias por su gran calidad.

Andrés Mo ntes de Oca, presentando su programa Literatura
Itinerante en la Prepa 8.

Porristas de la Prepa 1, presentes en el Taller de Experiencias y Visiones en Difusión Cultural.

Revista Horizonte/ 16

Mtn'O

Mayo

Revista Horizonte/ 17

�DIFUSION CULTURAL INICIA PROGRAMA DE RADIO

C on la presentación de Celso Garza Guajardo,
inició el programa Difusión Cultural Informa,
donde la cultura toma vida y el universitario se
hace presente.
Este programa se inicia a instancias de Radio
Universidad de Nuevo León en coordinación
con Difusión Cultural y se transmite los martes
y jueves a las 8:30 horas por la mañana.
El programa es conducido por Andrés Montes de Oca, reconocido escritor, Premio Nacional de Dramaturgia UANL '94 y por Juan Armando Meza Garza, comunicólogo y catedrático
universitario.
"H~cer llegar la cultura y sensibilizar al estudiante universitario del mundo que lo rodea, serán los objetivos del programa Difusión Cultural
Informa, así lo manifestó, Celso Garza Guajardo, Director de Difusión Cultural de la UANL".
"Nace de la inquietud del Rector doctor Reyes S. Tamez Guerra, quien acaba de señalar
que hay que fomentar el humanismo en los estudiantes universitarios de nuestros días"

SE PRESENTA EL. BALLET FOLKLORICO DE LA ALVARO ÜBREGON

Los conductores del programa de radio manifestaron que los estudiantes y el público en general tienen una cita con la cultura en Radio
Universidad de Nuevo León, sintonizando la estación en el 89.7 FM; para ello tienen que comunicarse al teléfono 329-40-20, extensiones 5871
y 5872.
"Invitamos a los estudiantes a ser parte del
programa para que todas las manifestaciones
culturales y artísticas sean tratadas con objetividad y veracidad en las emisiones", dijo Andrés
Montes de Oca.
Por su parte, Juan Armando Meza Garza, indicó que este programa radiofónico es un espacio donde se da la apertura para que los estudiantes y el público en general expresen sus
necesidades y su visión de la cultura nuevoleonesa.
El programa es apoyado por Juan Femández
Díaz, Coordinador de Radio Universidad de
Nuevo León y cuenta con la atinada producción
de Jesuita Salazar Castillo.

Con gran éxito se presentó en Doctor Arroyo,
el Ballet Folklórico "Alvaro Obregón", gracias
al apoyo del Departamento de Difusión Cultural
de la UANL.
Este espectáculo musical se llevó a cabo,
dentro de las Jornadas Culturales del Sur del estado de Nuevo León, donde además se presentó
el Libro Mier y Noriega del Profr. F. Segundo
Rosales y se efectuó una reunión de la Asociación de Cronistas.
Celso Garza Guajardo, Director del Departamento de Difusión Cultural de la Universidad
señaló que hay que apoyar los valores universitarios y que por esa razón están lanzando a este
ballet pues sabe de su calidad.
Este evento cultural estuvo dirigido por el
Profr. de danza de la Preparatoria Alvaro Obregón, Andrés Guadalupe Martínez Vidales, quien
dio muestras de su profesionalismo y aporte cultural en beneficio de los habitantes de Doctor
Arroyo.

Juan Armando Meza Garza y Andrés Montes de Oca, en Radio Uni versidad de Nuevo León.

Revista Horizonte/ 18

Para disfrutar del espectáculo musical se dieron cita más de 250 personas quienes manifestaron su alegría acompañando al grupo con gritos
propios del folklore mexicano.
La presentación del grupo estuvo coordinada
por la Sociedad Cultural del Trópico de Doctor
Arroyo, quienes expresaron que su objetivo es
llevar y acercar al pueblo a todo tipo de manifestación cultural.
El programa del ballet folklórico constó de
bailes propios del Estado de Sinaloa, de la región huasteca y finalmente de la zona centro de
Nuevo León. Tuvo un gran colorido pues la indumentaria caracterizó a cada una de las zonas
señaladas y los muchachos de la Alvaro Obregón hicieron sentir al numeroso público como si
estuvieran en dichas regiones.
Fue tal el éxito que las puertas quedaron
abiertas a futuras presentaciones, así lo señaló,
Martha Ledezma, Directora de la Prepáratoria
# 10, quien agregó que los estudiantes están
muy interesados en formar su grupo de danza.

flallet Folklórico de la Alvaro Obregón se presentó en Doctor Arroyo, dentro de las Jornadas
Culturales del Sur.

Mayo

"'º

Revista Horizante / 19

~~~~======================-- ~~===~=====================

�FUNCION DIDACTICA DEL BALLET DE MONTERREY

MANUEL TALAVERA GANA PREMIO NACIONAL DE
.DRAMATURGIA UANL '96

C omo parte del apoyo al Módulo 7 de Artes y Humanidades de las Escuelas Preparatorias de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Ballet de Monterrey ofreció una función didáctica para los estudiantes.

C on la obra "Noche de Albores", Manuel Talavera, escritor chihuahuense, obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia de la Universidad Autónoma de Nuevo León en su edición 1996.

Juan Luis Rodríguez Trujillo, Coordinador del Módulo 7, señaló que
traer las diversas manifestaciones culturales a los estudiantes universitarios es tarea fundamental para su sensibilización artística.

Con el seudónimo "Mata", Manuel Talavera, maestro del Instituto de
Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua participó en este
certamen obteniendo el primer lugar de un total de 12 participantes.

"Estamos iniciando con la presentaciórt del Ballet de Monterrey, que
como ustedes verán fue aceptado con gran interés por los estudiantes preparatorianos".

Celso Garza Guajardo, Director de Difusión Cultural, mencionó que además del ganador se entregaron dos menciones honoríficas: una de ellas, para Héctor Alvarado, escritor regiomontano, por la obra, "Camino de Agua"
y una más para Eduardo Presa, originario del Distrito Federal, quien es Director de Teatro de la Dirección de Difusión Cultural del ITESM, en la Ciudad de México.

Alrededor de 700 estudiantes se dieron cita para presenciar un espectáculo sin igual y al que raramente, tienen acceso; se podía ver la emoción
en sus rostros cuando se ejecutaban los movimientos con gran plasticidad.

El Director de Difusión Cultural manifestó que hubo participantes de
estados como San Luis Potosí, Jalisco, Chihuahua, Distrito Federal y Nuevo León.

Realmente para ellos fue una experiencia inolvidable, Así lo manifestaron pues dijeron que tendrán otro concepto del Ballet y que ahora podían
entender un poco más de su contenido.

El jurado estuvo integrado por reconocidos escritores, como son Eligio
Coronado, Julián Guajardo y Javier Serna, quienes analizaron las obras
durante tres meses, dando el veredicto final ya señalado.

Diana Parías, Mistress de la Compañía fungió como maestra de ceremonias y guía durante la función para explicar cada una de los movimientos a los estudiantes.

La premiación se llevó a cabo en el Claustro de San Nicolás Tolentino, el
nuevo espacio cultural de nuestro departamento, el 21 de Abril.

Algunas de las coreografías presentadas por el Ballet de Monterrey
fueron: ¿Dónde está?, por Katia Garza; El Pas de deux de El Pájaro azul,
por Ninette Ortiz y Femando Ramírez; parte de La Bella Durmiente; El
Cisne Negro y concluyeron con "Al ritmo de Jazz"

Ese mismo día quedó abierta la convocatoria para el Certamen Nacional de Dramaturgia UANL en su edición 1997. Cabe destacar que entre los
ganadores de este magno certamen se tiene a Teatristas como Andrés
Montes de Oca, Eligio Coronado, Carlos Gómez, Hemán Galindo y Rubén González Garza.

Revista Horiw nte/20

Una vez terminada la función los muchachos se retiraron esperando tener más eventos de esta calidad pues es la mejor manera de acercarse a
las artes, expresaron.
Mayo

Mayo

Revista Horiw nte/21

===============================- ---==========================;:::::::::::::=:::::::===:::=:;:

�CEQTAMEN DE
LITEQATUQA JOVEN
UNIVEQ8ITAQIA
Con el propósito de impulsar la producción
literaria en los géneros de poesía y cuento entre
los estudiantes de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, el Departamento de Difusión
Cultural,. convoca al Certamen de UteraturaJoven
Universitaria 1997, de acuerdo con las siguientes .

o
CONVOCATORIA

·'E quehacer
• Podrán participar los estudiantes regulares (no pasantes)
de todas las escuelas de la U .A. N. L., incluidas las
incorporadas.
* Los trabajos deberán ser de creación individual.
* Los interesados enviarán un original y tres copias, a doble
espacio firmadas con un seudónimo e incluir, en sobre
cerrado adjunto, los datos de identificación del autor
(nombre, domicilio, teléfono), así corno copia de la
credencial vigente.
* Los trabajos se recibirán en el Departamento de Difusión
Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
Estadio Universitario, junto a la puerta 1 3, c.p. 6645 1 , Cd.
Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León.
* En el género cuento se deberá enviar rnínirno 4, máximo
6 cuartillas.
* En poesía enviar 3 poemas ó 5 cuartillas máximo.
* El jurado estará integrado por personas especializadas en
la materia; sus nombres serán dados a conocer con
oportunidad.
* La recepción de los trabajos será a partir de la publicadón
de la presente convocatoria y cierra el 3 O de Mayo de 1 997
a las 1 5:00 Hrs.
*Premios: 1 er. Lugar $5,000, 2do. Lugar $3,000 y 3er Lugar
$2,000 en cada uno de los géneros .
* Cualquier aspecto no espe cificado por la presente
convocatoria será resuelto por los organizadores.
* Para mayores informes comunicarse a los Tels. 332- 03-3 1
y 332- 09-96.

; del
Uversituio
te los
r os de la
ciedad
ctual~

-Podrán participar tres estudiantes universitarios regulares por
dependencia.
-Las inscripciones quedan abiertas a partir de la publicación de la
presente convocatoria hasta el 16 de .mayo a las 12:_00 horas y se
llevarán a cabo en el Departamento de Difusión Cultural de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Estadio Universitario, junto·
a la puerta 13, San Nicolás de los Garza, N.L.
-El tema central será: "El quehacer del Universitario ante los retos de
la sociedad actual".
-El jurado estará formado por personalidadés reconocidas en la materia
quienes evaluarán los siguientes aspectos:
ORADOR

DISCURSO

*Presencia
*Voz y Dicción
*Dominio del Público
*Estructura
*Contenido
*Fluidez
*Duración de la exposición
(Máx. 5 min.-Mín. 3 min.)

Subtemas

Valores:

* Morales
* Familiares
* Culturales
* Eticos
* Filosóficos
* Históricos

-Requisitos: Al momento de la inscripción deberá entregar la siguiente
papelería:
* Copia de credencial resellada.
* Carta del Director autorizando su participación
-Habrá dos fases eliminatorias que serán los días 22 y 23 y la final el
27 de mayo en el Aula Magna de la UANL a las 10:00 hrs.
-Premios:
Primer Lugar: Diploma y $ 3,500.00 (tres mil quinientos pesos M/N).
Segundo Lugar: Diploi:p.a y$ 2,500.00 (dos mil quinientos pesos M/N).
Tercer Lugar: Diploma y $ 1,500.00 (mil quinientos pesos M/N).
-Lo no previsto en la presente convocatoria será resuelto por el Jurado
Calificador

Mayores informes a los teléfonos: 332 09 96. fax 332 08 33.

�on eL p1wpós1ro oe esnmulaR La pRooucczón oeL reamo esCRzro en Méxzco, La
1veRS1oao Aurónoma oe Nuevo León, convoca a Los escRITORes Reszoenres en
país a paRrzczpaR en eL ConcuRso NaczonaL oe DRamanmc;ia U.A.N.L. 1997,
acueRoo con Las szc;uienres.

PooRán paRTictpaR Los esCRtTORes nacwnaLes o exTR.an¡eRos Que renc;an
un mínimo oe 5 años oe ReSIOlR en eL país.

Las peRSonas mreResaoas oeheR.án env,aR una O vaR1as ohRas oe rearno
inéo1ras, con fORma y rema LihRes.
Los rnaha¡os pooRán seR oe CReac,ón momouaL o coLecTIVa.
Los paRTic1panres oeheRán enviaR un ~m,c;inaL y rnes copias, a oo&amp;Le
espacw, con una exrenszón mínzma oe 70 cuaRTILLas y máxzma oe 100.
Los TR.aha¡os oeheRán pRmaRSe con seuoómmo e incLuzR, en sohRe
ceRRaOO ao¡unro, eL nomhRe, Teléfono y oomzciho oeL aUTOR.
Los rnaha¡os se Rec,hzRán en eL DepaRramenro oe Difusión CulruRaLóe
La UmveRS1oao Aurónoma oe Nuevo León, Esraow UmveRSlTaRIO, ¡unro a
La pueRTa 13, C.P. 66451, Co. UmVfRSITaRla, San NzcoLás oe Los GaR.Za,
Nuevo León.
La Recepczón oe Los rnaha¡os esraRá ak,eRra a paRTIR oe La pu&amp;L,caczón
oe La pResenre convocaTORla y CleRRa eL 1O oe ocruhRe oe 1997 a Las
13:00 HRS.

EL JURaoo esrá compuesro poR peRSonas oe Reconoczoa rnayeCTORla y
especzaLizaczón en l.á marema.

(

Se conceoeRá un pRemw único e znomsz&amp;Le oe $20,000.00 (ve,nre m,L
pesos M/N).
CuaLQuzeR aspecro no espectftcaoo en La pResenre convocaTORia seRá
ResueLro poR Los oRc;amzaooRes.
PaRa mayo.ttfS lnfORmes comumcaRse a Los TeLs.(8)
09-96.
r - - -- -...
....

332-03-31

y 332-

�</text>
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                <text>Alanís Tamez, Juan, Coordinador Administrativo</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�TERCER CERTAMEN

CONTENIDO
DIRECTORIO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Rector
Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario General
lng. José A. González Treviño
Secretario Académico
Lic. Humberto Sa/azar Herrera
Secretario de Extensión y Cultura

DIFUSION CULTURAL
Protr. Ce/so Garza Guajardo
Director
Lic. María Teresa Vázquez Hdz.
Subdirector
Arq. Juan A/anís Tamez
Coordinador Administrativo
Lic. Juan Armando Meza Garza
Coordinador Editorial
Sergio Israel González Oyervides
Capturista

DE ORATORIA UANL'97

Tercer Certamen de Oratoria UANL '97
Se presentó el libro Literatura Joven 95-96

2

Obtiene Virgilio Leos Premio Nacional de Dramaturgia

3

Premian a los ganadores de Literatura Joven '97

4

Tríptico

5

En Encuentro

6

Emociona Grupo de FIME-Teatro

9

sthela Zavala Chávez de la Facultad
de Contaduría Pública y Administración y Jaime Esparza Frausto, de la
Facultad de Economía, fueron los ganadores
del Tercer Certamen de Oratoria UANL'97,
siendo premiados por Celso Garza Guajardo,
Director de Difusión Cultural de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.

Finaliza Programa de Apoyo al Módulo VII

10

Disfrutan y bailan al ritmo de "El Tigre"

11

Presentan Memorias del Módulo VII

12

Clausuran Ciclo de Talleres de Difusión Cultural

13

Congreso Nacional de Cronistas

14

El tema tratado en este certamen fue: El
quehacer del universitario ante los retos de la

La Magia de la Crónica...

15

sociedad actual.

El Tigre y el Ballet Alvaro Obregón ...

16

Presentan "Los Toreros Panzones"

17

Presentan Ediciones 95-96 de Dramaturgia

18

Proyección Universitaria a la Alvaro Obregón

19

Por los Caminos del Sur. Exposición

20

Premian Ganadores de Altares de Muertos '97

21

Certamen de Calaveras Universitarias

22

Se inaugura exposición de Feo. Alvarado Segovia

24

En el evento participaron 28 estudiantes de
las preparatorias y facultades de la Universidad, mismos que contendieron en la justa de
la palabra con un alto nivel.

El nacionalismo en los modelos educativos
La Universidad como forjadora de talentos
La excelencia educativa en la UANL
Los oradores como promotores de cultura
La vinculación del estudiante con el proce-

A esta fase pasaron 11 estudiantes con los
resultados ya señalados.
El jurado estuvo integrado por distinguidos
miembros del Club de Oradores de Nuevo
León. Entre ellos podemos mencionar al Lic.
Cesáreo Garma, Lic. Raúl Cantú Cañamar,
Lic. Carlos González, Lic. José Luis Garza,

sitarios, se están preparando con más ahínco
para esta contienda por lo que los exhortó a
que sigan con esa línea de superación para
que sigan representando con dignidad a la

via y al Lic. Andrés Montes de Oca.

Máxima Casa de Estudios.

Rodríguez, de la Prepa 7.

contenido (en trámite). Domicilio, Difusión Cultural, Ciudad Universitaria,
Editor responsable: Lic. Juan Armando Meza Garza. Los artículos publi-

•
•
•
•
•

Lic. Napoleón Nevarez Pequeño, Lic. José
Mario Elizondo, Lic. Francisco Alvarado Sego-

de 1998. No. 2. 1000 ejemplares. Número de Certificado de Licitud en

cados en esta revista son responsabilidad de los autores.

esta etapa fueron:

El titular de Difusión Cultural, Celso Garza
Guajardo, expresó que los estudiantes univer-

Universidad Autónoma de Nuevo León. Publicación Tetramestral. Enero

¡un_
to a Puerta 13. Estadio Universitario, San Nicolás de los Garza, N.L.

provisado). Algunos de los temas a tratar en

so productivo y otros.

De igual manera, Oiga Lidia Rocha, de la
Prepa 15 Madero y Ana Gabriela Medina Torres, de la Facultad de Enfermería fueron las
ganadoras, respectivamente del segundo y
tercer lugar. El jurado, a su vez decidió entregar menciones honoríficas a Karla Sofía Rivera Bernal, de la Prepa 9; a David Dávila Medina, de FIME y a María Guadalupe Alvarado

H~RIZ~NTE es una revista del Departamento de Difusión Cultural de la

FONDO
UNIVERSITARIO

Este certamen se llevó a cabo en dos fases
(dos eliminatorias y la gran final con tema im-

Esthela Zavala de FACPyA y Jaime Esparza de Economía,
fueron los ganadores del Tercer Certamen de Oratoria
UANL. Aquí, junto a los finalistas.

�SE PRESENTÓ EL LIBRO
LITERATURA JOVEN
UNIVERSITARIA 95-96
romesa cumplida, fueron las palabras del Director de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, Celso Garza Guajardo, al presentar el libro Literatura Joven Universitaria
ediciones 95-96. -

que la literatura que se está haciendo en la
ciudad, no tiene ni debe ser totalmente homogénea.

"Hemos cumplido con la promesa que habíamos señalado, de editar la obra de los ganadores del Certamen de Literatura Joven
Universitaria 95-96 y bueno esto es el resultado del interés de nuestra parte de fomentar la
literatura en los jóvenes universitarios, manifestó Celso Garza Guajardo.
Estuvieron presentes los ganadores tanto
de cuento como de poesía de este certamen:
José Ignacio Mendoza, Ofelia Pérez Sepúlveda, Katia lrina lbarra Guerrero., mismos que
se mostraron complacidos de que su obra fuera publicada.
El evento se llevó a cabo en la Biblioteca
Central del Estado, Fray Servando Teresa de
Mier y en el estuvieron presentes, Humberto
González, director de la Red Estatal de Bibliotecas así como Libertad González, Coordinadora de Letras de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Máxima Casa de Estudios.
Celso Garza Guajardo, expresó que con la
presentación de este texto, se inicia la serie literaria Premios UANL. "Nuestra promesa está
_
cumplida con una gran calidad, acorde a la altura de la excelencia de los ganadores".
Por su parte, Libertad González, Coordinadora del Colegio de Letras de la UANL, indicó

OBTIENE VIRGILIO LEOS
PREMIO NACIONAL DE
DRAMATURGIA

[Q

Con una obra que resalta los valores humanos de uno de los personajes de más trascendencia histórica dentro de la Uinversidad Autónoma de
Nuevo León: Gonzalitos, Virgilio Leos, se hizo
acreedor al primer lugar del Certamen Nacional de Dramaturgia UANL '97.

El evento concluyó con la lectura de los ganadores, quienes dieron rienda suelta a su felicidad literaria y nos recrearon con la calidad
de sus letras ante un numeroso público que
ávido de buena literatura escuchó con gran
atención.
Este texto está a la venta en las sucursales
de la Librería Universitaria y cualquier persona
puede adquirirlo por tan sólo 1O pesos. Estamos seguros que lo van a disfrutar.

En este certamen participaron en total diez
obras de dramaturgos de estados como Coahuila, Tamaulipas, Estado de México, Chihuahua y Nuevo León.
Virgilio Leos se hizo acreedor a un premio
consistente en veinte mil pesos y la publicación de su obra. Asimismo se indicó que es
posible se lleve a cabo el montaje, pues su
desarrollo puede realizarse con una producción austera.

Ignacio Mendoza Valdez, acompañado del Profr. Celso
Garza Guajardo, la Lic. Libertad González y el Lic.
Humberto González, en la presentación del libro.

José Ignacio Mendoza Valdez, sigue lo que
ya es parte de la tradición latinoamericana o
quizá valdría decir cortazariana, porque es
aquella literatura en la -que confluyen Europa y
América Latina , pero ahora no se trata de
Buenos Aires y París, sino de Londres y Monterrey.

Civil y de la Facultad de Medicina, dependencias de gran valor para el desarrollo de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Virgilio Leos con el jurado que le hizo acreedor al primer
lugar del Certamen Nacional de Dramaturgia UANL '97.

Los miembros del jurado: Jorge Segura
Gómez, Juan Alanís y Fernando Moreno, dieron a conocer el veredicto final señalando que
la obra cuenta con un Gonzalitos bien delineado y muy bien documentado.
Celso Garza Guajardo, Director del Departamento de Difusión Cultural de la Máxima Casa
de Estudios, indicó que es importante la aportación histórica de esta obra de Virgilio Leos y que
es bueno que se reconozca la labor de uno de
los universitarios más distinguidos.
La obra Gonzalitos de Virgilio Leos aporta
material histórico de los orígenes del Hospital

Al cuestionar a Jorge Segura sobre la poca
participación de los escritores en este género
indicó que "implica una gran investigación y
mucha profundidad, por eso se cuentan con
los dedos de la mano, las obras teatrales en
que se manejan los temas históricos".
"La labor de los escritores es doble porque
una obra de este tipo implica tener que recurrir a muchas fuentes: documentos, archivos,
en fin todo aquello que facilite la labor de investigación del dramaturgo".
Virgilio Leos expresó que desde hace mucho tiempo estaba con la inquietud de escribir sobre la vida de Gonzalitos no sólo por
su aporte como universitario sino porque fue
un gran humanista y un personaje muy apasionado.

�PREMIAN A LOS GANADORES DEL
CERTAMEN DE LITERATURA
JOVEN UNIVERSITARIA'97

00

econoci~ientos a lo_s_ganadores así como premios en metallco fueron entregados a los ganadores del Certamen de
Literatura Joven Universitaria'97, evento que organiza el Departamento_de Difusión Cultural de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Celso Garza Guajardo, director de este departamento, acompañado de Margaliito Cuéllar Zárate y de Os. car Efraín Herrera;
miembros del jurado,
dió a conocer los
nombres de los felices ganadores a los
medios de comunicación.
Los universitarios
que obtuvieron el primero, segundo y tercer lugar en cuento,
respectivamente fueron: Jaqueline Zúñiga Silva, Antonio Jesús Ramos Revilla y José Renato Tinajero Mallozi.
Por su parte en el rubro de poesía, los ganadores
fueron Elías Cario Salazar García, Carlos Manuel
Torres Guerrero y César Eduardo Alejandro Uribe.
El Director de Difusión Cultural entregó los reconocimientos a los ganadores y premios de cinco, tres y dos mil pesos, del primero al tercer lugar
respectivamente en cada rubro.
"La participación de los estudiantes, es cada
día mayor, lo que más nos agrada es que la calidad de los trabajos presentados se está superando". "Estamos muy contentos, pues en esta ocasión superarnos los 200 trabajos y esto habla de

que los jóvenes se están preocupando por ser más
creativos"
De igual manera, Celso Garza Guajardo, señaló que se editará el libro en el cual se darán a
conocer los trabajos de los 6 ganadores de este
certamen.
Los nombres de las obras ganadoras en
cuento son: "El Encuentro".
"Ovidio
Monterroso" y "Esperanza"; mientras
que en poesía, los
triunfadores
son:
"Tríptico", "Nocturnal
de Solitudes" y Una
mujer baila tex-mex
ante el cadáver de
Selena" .
Por su parte,
Margarito
Cuéllar
Zárate,
miembro
del jurado, indicó
que la lectura de
las obras participantes reafirma que la literatura joven de Nuevo
león goza de cabal salud. "Si hacemos un recuento, nos daremos cuenta que la calidad va subiendo
de tono". Los jóvenes de 16-17 años tienen cada
día una expresión más propia.
"Estamos seguros de que los nombres de los
aquí presentes formarán parte de la literatura regional de nuestras letras, como ya lo están haciendo". "Felicito a la Universidad Autónoma de Nuevo
Leen por organizar este tipo de certámenes pues
es la mejor manera de que los estudiantes se espresen", concluyó.

TRÍPTICO
Título del poema ganador del Certamen de Literatura Joven Universitaria'97.
Su autor es Elías Carlo Salazar García.
I
Donde las colindancias de mi voz amanece
arden las notas que mis manos arrancan al humo arden
hay cardenales y bajo sus alas la noche aguarda
las columnas todas poseen la espora de las grietas.
oh he perdido mi reflejo y estoy huérfano de todo mundo y
toda vida
dónde está dónde
cómo recuperarme si no lo tengo
cómo si hay armadillos inasibles rodando de un borde al
otro del cielo
incensantemente
una mancha en el horizante justo entre las manos del sol
los días todos poseen la espora de la desgracia
atado a la rueda de la fortuna espero el cardenal o
la espada
oh mi reflejo me ha abandonado
mi brújuln me ha abandonado en este lugar
cómo dar un paso cómo
cómo atrever un movimiento cualquiera
las líneas de mis manos son ríos y no hay un solo delta
donde pueda sembrar mi llanto
varado
estoy varado
irremediab/emente

II
Donde el nacimiento de mi vo:: amanece
el sol 110 es más un rostro sino la planta curo canto ahoga
si tan sólo u11 viñedo
un arrecife de coral en una boca
estoy anclado los milenios pasan
me ha nacido 1111 escozor en la garganta y sus plumas se
hinchan lentamente
el viento descubre con su danza las sonrisas de este cementerio
si tan sólo una mirada como u11a habitació11 llena de nubes
tal vez dar un paso o dos
me ha nacido un eriw en el pecho y sus agujas crecen
le11ta111e11te
la lluvia limpia con sus cabellos las sonrisas de este
cemellterio
tal vez caminar
el sol no es más una planta sino el mineral curas lan::as
si tan sólo un cuerpo como el rumor
como la sombra dulce de un sauce
tal vez caminar
caminar porque ha de existir un archipiélago donde la /11::
sea un hermoso y profundo río
y yo pueda descansar en los brazas de la deriva

III
Montado en las jorobas del desien o canto
mi voz reproduce el traza de las flechas en este cielo
cubien o de hormigas
incensantemente canto porque en mis manos llevo un
caracol y en el caracol llevo la profundidad del mar
los caminos todos poseen la semilla del acantila&lt;jo
porque atrás he dejado el surtidor de sangre de los
cardenales
la valla de las sonrisas en cuyas paredes se refleja
mi corazón ahíto de erizas
porque en mis manos los árboles tienden sus cúpulas
para enjaular el viento y en sus líneas los peces
son el sueño de los gambusinos
v el caracol es también una estrella un diamante furioso
que incendia la comarca conforme mi sombra clava sus
banderas en el camino
fa esperanza es un hogar su corola siempre cierra las
fauces apenas trasponer el umbral de sus retablos

�EL ENCUENTRO
Título del cuento ganador del Certamen de Literatura Joven Universitaria'97
Obra de la autora Jaqueline Zúñiga.

;

nos así lo supusieron los médicos que infructuosa-

Pero fue precisamente en los avatares de la tri-

mente intentaron verla. Ella sólo se dejó ver por
Oropéndola que le llevaba los alimentos y sacaba

fulca que Julián, ya convertido en Mayor de los

la bacinica; ya no fue reconvenida nunca más y la

ahora afortunada soldadera con tres "chilpayates",

eximieron de todas las obligaciones para que aten-

buenos pretextos para quedar en retaguardia.

Dorados de Pancho Villa, encontró a Oropéndola,

diera a la hija preferida.
Después de los -¡Qué gusto Juliancito ... !, per-

Decían que Elías había muerto de la maldición
porque alcanzó a decir:
h chingao lo que yo más quise fue ... Quizá oyó la v~z de Ju_lián in~istiéndole
-aunque no quieras furste m, sobrino con una sonrisa que había esperado muchos años
para dibujarse en el enjuto rostro.

tando tierras a los indio? para después hacerlos

Dejó de chismorrear con los otros sirvientes y

casi sus esclavos. Ahí estaban esos cafetales fren-

ya no se escandalizaba cuando encontraba a Mag-

te a los ojos de Julián todas las tardes; los de

dalena y Jesús manoseándose en cualquier rin-

Elías, el que creciera junto a él, allá lejos, como
hermanos.

cón; ella, que siempre le iba con el chisme a don

dón: mi Mayor.
-Quiubo Oropéndola ya casi ni te reconocía...

Fernando, "que mire como se besan dondequiera"

Llegaron a los recuerdos y, veinte sotoles me-

y luego seguía "Jesús le agarra las nalgas a Mag-

diante, a las confidencias. Oropéndola le entregó

dalena cuando están comiendo" y él: "¡no se dice

un montón de sobres amarillentos que, según dijo,

había dispuesto bien las copas para el almuerzo.

así, se dicen posaderas!" y "está bien que sean

siempre le habían quemado por dentro y no había

Don Fernando regañó a Oropéndola porque no
siempre tenía que enseñarle a la sirvienta cuales

marido mujer, pero pa'eso tienen su cuarto, no de-

sacado alientos para deshacerse de ellos. Le ha-

-Usted se queda aquí, tío, no faltaba más. No

eran las de agua y cuales las de jugo. Para Oro-

ben andar dando vergüenzas ..." y "Julián está muy

bían acompañado en cien batallas donde lo había

podemos permitir que el hermano de mi padre an-

péndola todas las comidas eran iguales y se con-

chiquito pa"andar viendo esos desfiguras... " Pero

perdido todo, hasta a su Juan, menos las cartas

de dando lástimas. Lo nuestro, lo que fue de mi

fundía con "tanto trasto y cachivache", para ella

desde el encierro de Anita todo había cambiado:

que rescatara de la habitación de Anita. Y aunque

padre, es suyo. Aquí nada le hará falta. -Había dicho Elías chico después del entierro.

estaba de más la especialidad de cada herramien-

Anita la ausente, poque ni el más leve ruido volvió

nunca había aprendido a leer, sabía que eran muy

ta y recipiente, nunca atinaba a saber cuál platillo
era primero y cuál seguía.

a escucharse en ese cuarto hasta el día en que

importantes "sobre todo pa'Elías, pa'que supiera

Oropéndola salió gritando, pero esta vez en lugar

que era hijo de la mujer más güena y decente que

de bacinica sacó un bulto de sábanas sanguino-

había habido en el mundo, una virgencita la po-

lentas.

bre, no se merecía que su cuñado ... "

Los últimos años de Julián fueron adquiriendo
la hondura de la culpa, esa memoria amarga que

Cuando por fin todos estuvieron dispuestos a la

le quita todo consuelo al pasado, "pensándolo bien

mesa, el viudo preguntó por su preferida, Anita, y

ni cuando se lo dije me sentí contento", se repetía.

le respondieron que se habían oído ruidos en su

-Ahorita no esté molestando Jesús, ¿no ve có-

Julián leyó todas las cartas cuando pasó a reti-

Con cada tarde, sudando los calores de la sierra

recámara desde muy temprano, pero quizá no
quería almorzar porque estaba enojada. ya tenía

mo es delicada esta situación? -contestó don Fernando a su yerno que le trataba de decir que se

ro y lo de Mayor de los Dorados de Pancho Villa

oaxaqueña y viendo los cafetales que fueron de
Elías, aumentaba el tormento. Buscaba un hecho

no le sirvió ni para una pensión que le evitara ser
"un muerto de hambre". Entonces buscó a Elías,

iba. Nunca lo escuchó, porque Oropéndola le trajo
un bultito maloliente que le entregó en los brazos

uno de los cafetaleros más importantes y de los

al tiempo que le decía que la virgen, la joven más

principales opositores a la creación del Instituto

Aquello fue el escándalo. Contravenir la sacrosanta costumbre, además de desobedecer la or-

cuidada y esmerada de la alta sociedad, la que fue

Mexicano del Café.

den paterna, eran cosas que ni a la hija consentida
se le podían tolerar.

cerla, había muerto al dar a luz.
Se llamó Elías y don Fernando dispuso que los

cienda en manos de los hijos para ir a Oaxaca con
su hermano. Pasó por alto el recelo de la incertidumbre de Julián, lo abrazó hasta casi ahogarlo y

-Mayor Fulano de Tal.

- Mira Julián, me traes a rastras esa señorita
aunque tengas que tumbar la puerta. -Dijo don

abandonados brazos de Magdalena lo criaran
aprovechando la práctica que ya tenía con Julián,

entre lágrimas que pretendía ocultar con vergüen-

Fernando para librarse de la posibilidad de que
Anita no le fuera a hacer caso ni a él, como real-

el hermano menor. También dispuso que ahí no
hubiera más memoria que la de él; Elías sería el

za, tartamudeó:

Y é1 gritara: -¡Presente!

mente ocurrió; porque su hijo no podía tirar la

menor de sus hijos.

en su pasado y lo recordaba sólo para irle quitan-

16 años y don Fernando no la había dejado asistir
al baile ni acompañada de su hermana.

do las ilusiones. todo aquello que se había inventando para exonerarse. poco a poco su memoria
era como los inhóspitos eriales que cruzó a caballo
con los Dorados de Pancho Villa. ¿Y qué había sacado? Nomás que lo sentaran en primera fila cada
aniversario y pasaran lista.

Elías había llegado a Capitán, pero del otro lado, con los "pelones" y aunque conservó su rango,
terminada la revolución se fue dos mil kilómetros
más allá. llegó cuando aquello no era más que cerros y más cerros. Se dijo "aquí mero" y le fue qui-

guardada y pulida para nadie que pudiera mereEl cafetalero dejó negocios pendientes y la ha-

-¡Cuántos años ... ! Hermano del alma... por fin
te abrazo.

puerta, tenía seis años, pero tampoco don Fernando se atrevió.

Julián cuidó de Elías los primeros años, antes

Anita no volvió a salir de su habitación; cayó

de que el tiempo los emparejara y corrieran para
diferentes lados cuando la revolución acabara de

-¿Cómo estás Elías ... y luego que se vio recibido con un gusto palpable, casi sólido, olvidó las

·1íctima de una enfermedad desconocida o al me-

una vez por todas con la fortuna de don Fernando.

cavilaciones del viaje, que le hicieron pensar que a

'

�lo mejor lo toleraban tres días, que si pensaban

Fernando, la tranquila madurez de Magdalena, la

. que iba a pedir, él que lo único que había pedido
con insistencia era su pensión de militar retirado,

mayor, la que nunca necesitó otro hombre ni para
morir, porque cuando le llegaron los primeros revo-

porque "es justo, me lo gané a pulso", y aún así

lucionarios a la hacienda ella sola se disparó un ti-

cada vez que llegaba a la Secretaría de la Defensa
Nacional o a cualquier dependencia, no dejaba de

ro para no ser ultrajada. Julián evitó hablar de Jesús, "Al cabo que yo casi ni lo recuerdo y este ni lo

sentirse pequeñito y avergonzado, "como si estuviera pidiendo limosna".

conoció. "Pero cuando tocaron el asunto de "pelo-

EMOCIONA GRUPO DE
FIME-TEATRO A ESTUDIANTES DE
LA ALVARO OBREGÓN

nes" y Dorados de Pancho Villa los .hijos de Elías
tuvieron que separarlos, "¡soy tu tío hijo de mala

-No me obligues a sacar la pistola ... -dijo Elías.
-¡Pero compadre ¿qué le pasa? Le estoy hablando con propiedad ...

madre!", gritaba Julián. Cuando quedaron solos,
con el rencor atrincherado, Elías supo la historia

moción sin límites, risas a granel, hu-

·del doble abandono de Jesús y vió las cartas de

morismo sano, colorido en su vestua-

quieres a pesar de lo que dices", de Emilio Car-

Anita. De entre todas una. Una donde decía de la
vergüenza de esperar un hijo y:

Y antes de que interviniera Julián que pensó:
"está bien, no hay problema".
-No se te olvide lo del Mayor, compadre, no se

"Mi muy estimado don Jesús:

rio y lenguaje político de altos vuelos

ballido, obra que llegó para gustar porque sacu-

fue lo que ofrecieron los integrantes del grupo

de y refleja el pensar de la sociedad mexicana,

de FIME-Teatro a los estudiantes de la Prepara-

representada por un matrimonio tradicional: la

toria Técnica Alvaro Obregón.
Una velada teatral muy completa y amena

mujer abnegada y sumisa y el hombre político,

Yo le perdono el daño de lo que no nombro por

fue la que dieron los elementos del Grupo de

te olvide, que nadie como mi hermano ha estado

el bochorno y el dolor causado a mi padre, que

Teatro de la Facultad de Ingeniería Mecánica y

en tantas batallas. -Aunque no mencionó nada del
norte ni de Pancho Villa.

Dios los guarde. Y si no fuera el esposo de mi her-

Eléctrica a los próximos técnicos de la Alvaro

mana yo hubiera corrido con usted a donde lo dis-

Obregón, quienes respondieron de manera en-

pusiera. Pero esto es imposible. No me importaría

tusiasta con sonoros aplausos a los teatristas de

Los hijos de Ellas lo pasearon, le presentaron a

que fuera contra natura ni el qué dirán, pero no me

FIME.

sus novias y le enseñaron la región donde se oían

perdono haberle pedido a Dios que usted se fijara

al paso los gritos :"adiós mi Mayor" por dondequiera mi Mayor esto, mi Mayor lo otro. Pero lo que

en mí. Gracias a María Santísima que evitó se me

Este grupo está dirigido por Miguel Angel
Flores, maestro de teatro, quien señaló: " es un

concediera la muerte de Magdalena, imagínese

grupo incipiente, apenas tiene ocho meses de
haberse formado, pero tiene una gran vocación

arrepentirse de no haber formado un hogar, de no

usted como he sentido deseándole eso a la hermana, pero ni así me detendría para amarlo, usted

y unas ganas enormes de hacer teatro de cate-

haber recogido a los hijos "regados en la bola", de

es el recuerdo más ardiente y el único vivo en mi-

goría y sé que lo van a lograr". Expresó que gra-

haberlo sabido entonces hubiera conservado alguna de tantas, cualquiera.

memoria y no he dejado de soñarlo y quisiera ala-

cias al apoyo de Verónica Medina, Coordinado-

barlo como sólo a Dios puede alabarse y esto no
me lo perdonaré jamás.

ra de Difusión Cultural de FIME han podido lograr tan buenos resultados en poco tiempo.

más disfrutaba era la familiaridad, hasta llegó a

-Mañana nos vamos todos a Oaxaca para que

su contenido político de gran profundidad: "Me

liberal "muy a la mexicana".

El buen teatro se dio cita en el auditorio de la Alvaro
Obregón, al presentarse, los integrantes de FIME-Teatro,
quienes dieron muestras de su talento a los estudiantes.

La muestra teatral se inició con la presenta-

conozcas la capital. -Le invitó Elías a su manera,

Elías dejó salir el llanto, esta vez sin ninguna

ción de la obra titulada "La muerte pasa", de

Finalmente, se presentó la obra "Cada cosa
en su lugar", de Alicia Uscanga Lavalle, en la

impositivo, a medias como Capitán y a medias co-

vergüenza. Mientras avanzaba en la lectura, los

mo patrón. Era la táctica que le había dado resulta-

goterones caían haciendo "plín, plum" en el papel,

Woody Allen, en la que la parca viene por un
mundano, mismo que al final de la obra se lleva,

do para evitar la partida de Julián.

donde cobraban el color del tiempo. Luego se le

pero que tiene que sortear una serie de peripe-

mente por hurtarla, sino p_o rque es sacudido y

endureció la mueca y apretó los dientes, se llevó la

cias para poder conseguir su objetivo.
Posteriormente continuaron con "El espejo

vapuleado por una serie de situaciones chuscas

davía más y fue cuando dijo: "Ah chingao lo que yo

dos", en la que se recrean dos visiones huma-

más quise fue ... " mientras caía para un lado del

nas: una en la que se plasma el enfoque prime-

equipal del cuerpo de marrano ..

ro de la mujer sobre lo que hace el hombre en

yan por él porque ya no aguanta a la señora de
la casa a la que había llegado para robar.
En fin, todos y cada uno de los integrantes

-No la friegues hermano, en estos tres meses
he trajinado más que en la revolución.
Se sentaron a ver el atardecer en el porche,
sentados en sendos equipales hechos de piel de
marrano y conversaron una memoriosa historia
que habían postergado desde que "vino el remolino y nos arrastró". Recordaron la infancia, a don

mano, la de disparar, al corazón oprimiéndolo to-

que un ladrón "roba cámara", pero no precisa-

que hacen que al final, pida a la policía que va-

su vida cotidiana y otra en la que el hombre reflexiona sobre el diario acontecer de la mujer.

del grupo FIME-Teatro, supieron dar todo de sí

Acto seguido, se tuvo una obra que causó
gran alboroto en los jóvenes de la Alvaro Obre-

paratorianos hacia una de las r:nanifestaciones
artísticas más hermosas: el teatro ... y vaya que

gón, por su picardía, lenguaje rebuscado y por

lo lograron.

para despertar y fomentar el interés de los pre-

�FINALIZA PROGRAMA DE APOYO
AL MÓDULO VII DE ARTES Y
HUMANIDADES

[g

on gran éxito y plena aceptación de los
estudiantes de las preparatorias de la
Universidad Autónoma de Nuevo León,
concluyó el programa de apoyo al módulo VII de
Artes y Humanidades.

El coordinador de este programa, Lic. Juan
Luis Rodríguez manifestó que en mucho se rebasaron las expectativas que se tenían: "Pensamos
que íbamos a apoyar las manifestaciones artísticas
y culturales, pero fue tal la demanda, que tuvimos
que implementar una serie de actividades pues los
estudiantes pedían más y como la intención del
Rector Reyes S. Tamez Guerra es apoyar a las
preparatorias de la Universidad, pues bueno ... el
éxito fue total".

lo hacemos nosotros mismos, ¿quién lo va a
hacer?.
la Pinacoteca del Estado para apreciar las Exposiciones Temporales y Permanentes.

Entre los eventos que implementamos en las
dos fases del módulo podemos destacar: visitas a

El Tigre inició su presentación con la melodía "El Crucero de Marín", música regional
que deleitó a los asistentes; siguieron con "El
Carretero se va", que nos hizo recordar aquellas épocas de Pedro Infante, tan querido por
los mexicanos.

Además se presentó El Ballet Folklórico de la
Preparatoria Alvaro Obregón, dirigido por el maestro Andrés Guadalupe Martínez Vidales, que conquistó y agradó a la concurrencia universitaria.
Asimismo, tuvimos la presentación de la obra
de teatro "Escenas" con el grupo de teatro de la
Facultad de Filosofía y letras, Universiteatro, dirigido por Javier Serna, en el Aula Magna.
Cerramos con broche de oro, pues no podía faltar la presencia del grupo El Tigre pues con su música folklórica-tradicional deleitó e hizo bailar a los
universitarios con un ritmo sensacional.

El Lic. Juan Luis Rodríguez agregó que fueron
más de diez mil estudiantes los que asistieron a
los eventos que implementaron dentro de este programa y que se espera superar con creces dicha
cantidad para la próxima fase. Tenemos en mente
una serie de actividades que sorprenderán a los
estudiantes por su atractivo cultural y porque apoyarán didácticamente a su programa de artes y humanidades.
"Incluso se maneja la posibilidad de llevar a cabo una serie de reformas al módulo VII para hacer
_más práctico su contenido". "Los maestros se
mostraron muy complacidos de los resultados del
programa y esperan que se repitan en los próximos módulos. Por lo que a nosotros corresponde,
estamos seguros de que sabremos responder con
atingencia a sus demandas educativas y culturales", concluyó.

DISFRUTAN Y BAILAN AL
RITMO DEL GRUPO EL TIGRE

El Grupo de música folklórica tradicional de la UANL, "El
Tigre", se presentó como apoyo didáctico para los
estudiantes preparatorianos.

Una función didáctica dentro del Módulo VII
de Artes y Humanidades de las preparatorias
de la Máxima Casa de Estudios fue la que
ofreció El Tigre, grupo de música folklóricatradicional, a los estudiantes universitarios.
El Lic. Juan Luis Rodríguez, coordinador
del módulo VII de artes y humanidades de las
preparatorias, expresó que para facilitar el
aprendizaje musical de los universitarios, se
presentó el grupo El Tigre, mismo que hizo vibrar con su ritmo a los estudiantes, quienes ni
tardos ni perezosos, se contagiaron del mismo
y bailaron alegremente.

El Ballet Folklórico de la Alvaro Obregón y el Ballet de
Monterrey estuvieron en el Programa de Apoyo al Módulo
VII de Artes y Humanidades.

"Quiero resaltar, indicó Juan Luis Rodríguez,
que nos hemos sorprendido de la disposición, conducta e interés de los estudiantes preparatorianos
para con los eventos del programa de apoyo al
módulo VII, pues este era el punto de partida del
éxito del mismo", concluyó.

"Como podrás ver, lo más interesante, es
que los integrantes del grupo dan a conocer,
el origen de cada una de sus interpretaciones
así como de los instrumentos musicales, lo
cual permite que los estudiantes conozcan de
viva voz sobre este arte", señaló el coordinador del módulo VII.
Vicente Mejía Cisneros, director del grupo,
El Tigre, indicó que lo que ellos buscan, es
rescatar, preservar y difundir la música folklórica-tradicional de los mexicanos, porque si no

Luego, continuaron con "La Danza del
Aguila", música prehispánica, que nos llevó
con imágenes musicales a los ritos de nuestros antepasados indígenas y que nos permitió
conocer los instrumentos que ellos empleaban
en sus ceremonias y rituales prehispánicos.
En seguida, al ritmo de la tambora, escuchamos a la banda sinaloense con la canción
"Si Vieras", que prendió a la concurrencia y
que los hizo· gritar de júbilo y no era para menos, pues la música era interpretada con mucha calidad.
Acto seguido, El Tigre, despertó con más
intensidad, los ritmos caribeños interpretando
"El Carabiné", pieza musical que trajeron precisamente de República Dominicana, país en
el que realizaron una breve temporada con
gran éxito, acompañados de Mario Monge,
quien conquistó con su voz y sus interpretaciones y del Ballet de la Preparatoria Alvaro
Obregón, dirigido por Andrés Guadalupe Martínez.
Vicente Mejía, concluyó el programa señalando que hay que llevar en alto la música mexicana a todo el mundo para que nunca se
pierda lo nuestro, pues es el principio de la
fuerza de la identidad nacional.

�PRESENTAN MEMORIAS DEL
MÓDULO VII DE ARTES Y
HUMANIDADES
o que se pretende lograr en los estudiantes de las preparatorias de la Uni1!::::::==::::!l versidad Autónoma de Nuevo León, es
su sensibilización en el saber, en las artes y en la
técnica". Así lo expresó, Celso Garza Guajardo, al
presentar Las Memorias del Módulo VII de Artes y
Humanidades.

L

Por su parte, el Lic. Juan Luis Rodríguez,
Coordinador del Módulo VII, señaló que, es bien
importante que .en una sociedad como la nuestra,
tan industrializada, el proceso de sensibilización
en los jóvenes no se pierda.
Acompañados de los coordinadores de este
módulo de diversas preparatorias, el Profr. Celso
Garza, agregó que de esta manera se despierta
esta vocación por el resto de la vida. "Queremos
reforzar la experiencia del bachiller en el estudio
de las artes". "Sabemos que la mayoría de los
estudiantes preparatorianos vienen de clases
bajas, por lo que es necesario facilitarles este
proceso."

"Le doy muchas gracias a los coordinadores,
porque sin ellos, el programa no hubiera sido un
éxito". "Transmitieron la idea de tal manera, que
ahora los jóvenes, son los que demandan más
eventos de este tipo".
"Hemos logrado llevar a más de 1O mil estudiantes, cuando que en otras dependencias, no
existe un programa similar". "Por eso, nos sentimos orgullosos de los resultados•. "Ahora los jóvenes, conocen al grupo "El Tigre", al Ballet "Alvaro
Obregón", al grupo "Universiteatro", en fin, el objetivo se está cumpliendo".
A su v~z. algunos coordinadores, indicaron que
están muy contentos de participar en un programa
como éste y que esperan que haya eventos de tanta
calidad como los que se han tenido porque los estudiantes universitarios, se merecen eso y más.

[g

on la presencia de los escritores
Humberto Salazar Herrera, Carmen
Alardín y Zaira Espinosa, se clausuraron los talleres culturales que implementó el

rrencialmente en sus escritos hizo que se despertara el calor humano en un público, inicial-

Departamento de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Carmen Alardín, con un estilo muy peculiar y
que le da un sello característico a su obra leyó

Con la cita de Gabriel Zaid: "Mi patria está

un poema dedicado a la infancia de su madre,
que los estudiantes escucharon en silencio dán-

en tus ojos, mi deber en tus labios", Humberto

mente frío y luego abrumadoramente intenso.

dole un ambiente muy especial a su lectura.

Salazar Herrera, Secretario de Extensión y
Cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León clausuró estos talleres culturales que tu-

De igual manera, Zaira Espinosa, escritora
regiomontana nos deleitó con poemas cortos,

vieron gran. éxito, tanto en estudiantes como
en público en general. Cabe destacar que la

de una amplia profundidad literaria, mismos que
hicieron que la concurrencia le pidiera más de

clausura del evento se llevó a cabo en la Preparatoria Alvaro Obregón.

su poesía. Entre ellos podemos citar: "Media
Luz", "Griselda", "Me gritan tus ojos", "Los pájaros gacelas", "Cánsame" y "A contraluz".

Ante un auditorio, lleno de estudiantes de
dicha dependencia, tres excelentes escritores

La conquista de ese frío público se había

dieron a conocer sus letras y sus metáforas

dado. Aquellos que en un principio se mostraron indiferentes, ante el embate de la poesía,
se volvieron impetuosos y dieron rienda a su

de gran calidad a los muchachos ávidos de
buena literatura.

Juan Luis Rodríguez, manifestó que al principio
se mostró escéptico con los res~ltados del módulo,
pero que al ir avanzando, se dió cuenta de que los
jóvenes estaban muy interesados en los programas y que la asistencia, superó con creces, lo esperado.
"Cuando pensamos en llevar a más de 800 personas· para apreciar al Ballet de Monterrey, nos
cuestionamos ¿Qué va a pasar?; sin embargo,
cuando la función se llevó a cabo) los estudiantes
entendieron perfectamente los pasos del Ballet".
"Me emociono, nada más de mencionarlo". "Cuando ví eso. me dije: vale la pena".

CLAUSURAN CICLO DE TALLERES
DE DIFUSION CULTURAL EN LA
PREPAALVARO OBREGÓN

literatura, leyendo parte de su obra. EnhoraHumberto Salazar Herrera, "llevó de su mano"
a los estudiantes, a los laberintos de la poesía,
explicándoles que la misma, nos sirve para decir

buena por ellos, pues el objetivo se ha cumplido: despertar el interés por las letras, en los
estudiantes universitarios.

las cosas de manera diferente. "Lo que quiere
decir el enamorado, es lo que quiere decir el poe-

Celso Garza Guajardo, Director de Difusión

ta". "El verdadero poeta, es el que logra decir las

Cultural, expresó que ante el éxito de los talleres, se van a implementar también en el próxi-

cosas como sólo él las puede decir".

El Profr. Celso Garza Guajardo, director de Difusión
Cultural de la UANL, presentando las Memorias del Módulo
Vil de Artes y Humanidades, acompañado por el Lic. Juan .
Luis Rodríguez, coordinador del Prograna.

Por su parte, la escritora Carmen Alardín
nos transportó a su intimidad y nos sumergió
er:1 un mundo de imágenes y de cromaticidad
literaria. El sentimiento que se desborda to-

mo semestre y que se invita a los estudiantes
de la Universidad Autónoma de Nuevo León y
al público en general para que aprendan y
convivan con lo mejor de la literatura regiomontana.

�CONGRESO NACIONAL DE CRONISTAS

LA MAGIA DE LA CRÓNICA
EN EL CLAUSTRO DE SAN
NICOLÁS TOLENTINO
1cronist~ nace cuando habla sobre su visión de lo que

Los cronistas de Nuevo León, también estuvieron presentes en el XX Congreso Nacional de Cronistas
de Ciudades Mexicanas, A.C., celebrado en el Municipio de Santiago, Nuevo León.

u

n rotundo éxito para Nuevo León fue
la realización del XX Congreso Nacional de Cronistas de Ciudades Mexica1====.==;¡,,!l
nas, A.C., que tuvo como sede eí municipio de
Santiago, N.L.

Federico Granja Ricalde, que fuera presidente
municipal de Mérida, Yucatán; y el Lic. Jorge
Pedraza Salinas, cronista de Los Herreras, como representante del Rector de la UANL. Dr.
Reyes S. Tamez Guerra.

Ahí, se celebró una sesión solemne de cabildo
y se nombró a los cronistas visitantes huéspedes
distinguidos y se les ofreció un banquete en el
cual participó el Coro del DIF santiaguense, formado por damas pertenecientes a la tercera edad.

Presidieron, además el cronista de Monterrey, N.L. Profr. Israel Cavazos Garza, el presidente saliente, Profr. Daniel Vargas Rivera, de
General Lázaro Cárdenas, Mich. y el Presidente
entrante, Juan Alanís Tamez de Villa de Santiago, N.L. y la representante del Colegio Estatal
de Cronistas, la vicepresidenta Profra. Lilia Idalia Alanís García, cronista de Allende, N.L.

Se realizaron tres mesas de trabajo en las
instalaciones de la Hacienda San Pedro, más
específicamente en el Centro de Información
Histórica Regional de la UANL, en Gral. Zuazua,
N.L. La primera trató el tema de la figura jurídica
del cronista para ser incluida en la Ley Orgánica
Municipal de los 32 Estados de la República
Mexicana; la segunda, tocó el tema de la actualización de los estatutos y de la membresía y la
tercera, del quehacer del cronista.
Lós 50 cronistas de municipios y ciudades
mexicanas de 20 estados del país, ahí reunidos, conocieron la Cola de Caballo, Bahía Escondida, La Villa de Santiago y Allende, N.L.
Luego se celebró la ceremonia de aniversario
presidida por el subsecretario de Desarrollo Social y Cultura del ISSSTE a nivel nacional, lng.

percibe , fueron las palabras de Carlos Gómez, Director de ~cción Cívica de Gobierno del Estado y Cronista de Bustamante, quien con la magia de sus crónicas deleitó e hizo
paladear con sus relatos a los asistentes al taller Aula Abierta.
El ev~nto se llevó a cabo en el Claustro de San Nicolás Tolentino, en el Departamento de Difusión Cultural donde el cronista de
Bustamante hizo gala de sus conocimientos y nos transportó por el
anc~~ mu~~o de_su universo -como él lo llama- donde vivió y compart10 su rnnez, siempre acompañado de su padre.
. 'En un determinado momento, todos hacemos crónica, porque
s1~plemente con un guiso damos a conocer el arte culinario, transm1t1mos como se hace una comida, sus condimentos, en fin, todo esto es parte de una crónica'.
'Somos finitos, nos morimos; dentro de cien años, alguien va a
darnos a conocer sobre un hecho'. 'Es algo mágico, quizá no sea
tan trascendente, pero es la vida misma'.
Carlos Gómez señaló que el cronista tiene que ser un ser huma~º bien_ simple. Porque todos tenemos debilidades y fortalezas.
~prend1en la crónica de José Vasconcelos, quien escribió sobre él
mismo'.
. 'Mi padre me dió la oportunidad de ser ciudadano del universo.
Mis padres me guardaban hasta las servilletas y los mamelucos'.

'Yo pensaba escribir hasta los cincuenta años, pero la realidad es
que ya lo estoy haciendo'.
El cronista de Bustamante expresó que en su libro de crónicas
trata de rescatar las tradiciones y costumbres de la población de
Bustamante. En nuestro pueblo tenemos grandes artesanos y cant'.1"tes. La magia de ellos es mucha; yo tan sólo trato de recoger vanos de sus sucesos.
. , Carlos Gómez, con su acostumbrada elegancia en el hablar, indico que se sentía muy halagado de ser univers~ario 'como todos
ust:d~s•. Una cosa deben tener bien presente -dijo a los estudiantes
Ypubhco _en general-, las cosas hay que hacerlas bien a la primera.
He conocido 9ente con talento, en el deporte, en la cultura y por eso
debemos tratar de hacer las cosas siempre de la mejor manera posible.
Un momento nostálgico e interesante se presentó al hablar de
su abuela María Paula Lozano, porque señaló que cuidó de ella de
los nue~~ ~ los diecisiete años y puedo decir con mucho orgullo ~ue
se percib10 n~~ablemente- que aprendí mucho de mi abuela, porque
ella me enseno a hacer muchas cosas.
Carlos Gómez, concluyó manifestando que un cronista no es
aquel que detenta el nombramiento oficial de una localidad, sino el
q_ue da a conocer los hechos para conocimiento de futuras generaciones.

En este evento se entregaron en el auditorio
de la Biblioteca "Lic. Raúl Rangel Frías" de la
UANL, las medallas a los socios fundadores y
los reconocimientos a los ex-presidentes nacionales. El Profr. Israel Cavazos dio una conferencia sobre la Historia de la Asociación Nacional
de Cronistas de Ciudades Mexicanas, A.C., de
la cual es miembro fundador y recibió una ovación, con el público de pie.
En este evento, se le tomó la protesta al nuevo
presidente nacional, Arq. Juan Alanís Tamez,
quien propuso al Profr. Israel Cavazos Garza, como Presidente Honorario Vitalicio, propuesta que
fue aceptada por unanimidad y por aclamación.

El Lic. Carlos Gómez, director d~ Acción Cívica de Gobierno del Estado, acompañado
de los asistentes al taller Aula Abierta.

�EL GRUPO "EL TIGRE" Y EL
BALLET ''ALVARO OBREGÓN'', DAN
A CONOCER EXPERIENCIAS

Vicente Mejía Cisneros, director del grupo El Tigre, Andrés Martínez Vidales,
director del Ballet Alvaro Obregón, junto con dos de sus integrantes.

E

I grupo 'El Tigre' y el Ballet folklórico 'Alvaro Obregón' perdurarán y serán leyenda cultural de la Univer1=== ==1 sidad Autónoma de Nuevo León, además de ser la
raíz de nuevos grupos en futuras generaciones'. Fueron las palabras
de Celso Garza Guajardo, Director de Difusión Cultural, al reconocer
la labor de estos valores universitarios y señalar que este año se dará a conocer la crónica de esta gira cultural . .
Estos grupos se dieron cita en el Claustro de San Nicolás Tolentino, para dar a conocer sus experiencias del reciente viaje que hicieron a Italia, además de la travesía emprendida por República Dominicana, en meses anteriores. La ceremonia fue muy emotiva, pues estuvieron presentes, representantes de ambos grupos, quienes emocionados, relataron sus vivencias.
Acompañados del lng. José Efrén Castillo Sarabia, Director de la
Preparatoria Técnica Alvaro Obregón, estuvieron Vicente Mejía Cisneros, director del grupo ' El Tigre' y Andrés Guadalupe Martínez Vidales, director del Ballet 'Alvaro Obregón', para señalar que agradecían el apoyo de las autoridades universitarias para la difusión de la
cultura a nivel internacional.
Celso Garza Guajardo, indicó que este homenaje es un reconocimiento a su talento, para que sigan adelante y sientan el orgullo de
ser universitarios. 'No importa que no salgan en las grandes planas
de los periódicos, ni en la televisión, para nosotros, vale lo que ha-

cen, por eso, digo que ustedes serán leyenda cultural de la Universidad'.
Vicente Mejía Cisneros, agregó que la labor de investigación y
de rescate, que realizan, es una manera de enfrentar la transculturización y de defender, lo nuestro, sobre todo, lo musical. 'México, está a la altura, y quizá mejor, que otros países en música y danza y
así quedo demostrado en este viaje'.
Por su parte, Andrés Martínez Vidales, emocionado, dijo sentirse
orgulloso de ser universitario. 'Uevo los colores, azul y oro, bien
adentro, por eso donde nos paramos, decimos que somos de la Universidad Autónoma de Nuevo León. • Lo que nosotros hacemos, es
devolver al pueblo, parte de lo que nos da; 'Un pueblo sin cultura, es
un pueblo sin corazón', señáló.
'Tenemos la oportunidad de hacer algo por la patria y el señalamiento del Profr. Celso Garza Guajardo, de decir que seremos una
leyenda cultural, conlleva una gran responsabilidad, a la cual esperamos responder' , agregó..
Por su parte, Pilar Esparza y Ana Laura Martínez, integrantes
del Ballet y Adrián Sauceda Méndez y Gilberto Valerio, miembros de
' El Tigre', narraron sus vivencias y dijeron que un pueblo sin cultura,
no tiene futuro. Presentaron además, un video del viaje por Italia Y
República Dominicana.

PRESENTA JUAN ALANIS TAMEZ
LIBRO SOBRE
"Los TOREROS PANZONES".
n mundo taurino mágico y pleno de
charlotadas y peripecias de los cómicos toreros presentó Juan Alanís Tamez, cronista de Santiago, Nuevo León, al dar a
conocer el libro "Los Toreros Panzones" que agradó al entusiasta público presente.
El autor, expresó que tenía la intención de
dar a conocer, desde años atrás, la tradición
taurina de los toreros panzones, pero que por
diversas circunstancias, no se había dado el
momento. Sin embargo, la efervescencia taurina, que se vive en la actualidad, permite el rescate de una de las costumbres del mundo de los
toros: los toreros panzones.
Juan Alanís Tamez, nos llevó de la mano, para adentrarnos en el mundo taurino y poco a poco, nos introdujo, entre pases y muletazos, de
gran arte, al universo de los toros, donde tuvimos que sortear una serie de embestidas como
las que sufrieron, los toreros panzones.
"Los toreros panzones, eran jóvenes atletas,
con una excelente condición física, amantes de
la fiesta brava, pero con una gran peculiaridad:
lo jocoso, lo grotesco, lo divertido". "Ofrecían a
los fanáticos de los toros, una diversión sin
igual, porque gracias a su arrojo y valentía, la
gente salía contenta de los ruedos, porque momentos antes, daba rienda suelta a la risa porque eso era precisamente lo que hacían los toreros panzones: hacer reír a su público, con
cuanto pudieran hacer para que la gente se carcajeara"
El cronista de la bella Villa de Santiago, indicó que la tradición de los toreros panzones, surgió allá por los años treinta y así como apareció,
desapareció para dar paso, quizá a lo que hacen en nuestros días, los toreados en los ruedos
taurinos.

En boca de distintas personalidades de Santiago, nos hace llegar, diversas anécdotas de
los toreros panzones y nos transporta al ruedo,
donde la vida se juega a cada momento y en todo lugar. Por momentos, nos imaginamos que
estamos frente a los cuernos de un toro, dispuesto a embestir antes de ser sacrificado.
Juan Alanís Tamez, señaló que los toreros
panzones cumplían su cometido: simbolizaban
una ilusión, resultaban buenos comediantes, estremecían a las damas, gustaban a los señores
y enloquecían a los niños con su derroche de
valor y su temeridad en los ruedos.
"Es justo recordar a los toreros panzones,
personificados por Carmelo Sánchez, Emilio Rodríguez, Francisco Salazar, Emilio Rojas y muchos más que nos hicieron ver un mundo taurino diferente pero lleno de tradición".

Momento en que es presentado, el libro "Los Toreros
Panzones", de Juan Alanís Tamez, cronista de Villa de
Santiago, Nuevo León.

�PRESENTA DIFUSION CULTURAL,
EDICIONES 95-96 DEL PREMIO
NACIONAL DE DRAMATURGIA

[I]

Herraduras al centauro?, de Enrique
Mijares Verdín y Noche de Albores,
de Manuel Talavera Trejo, fueron las
obras presentadas en el Claustro de San Nicolás Tolentino del Departamento de Difusión Cultural de la UANL.
Ante la presencia del escritor duranguense,
Enrique Mijares Verdín y de un numeroso público, el director de ~icha dependencia universitaria, Celso Garza Guajardo, expresó que las
obras señaladas son las que ganaron el Premio Nacional de Dramaturgia en las ediciones

95 y 96.
"Forman parte de los Premios UANL que hemos instituído para reconocer lo mejor de la
dramaturgia nacional". "Estamos complacidos
de la calidad de la edición, de la presentación y
sobre todo del contenido de las obras porque
tienen un gran valor literario".
Celso Garza Guajardo indicó que se gozan
estas obras porque su contenido es ameno y
aparte porque tienen muy bonito diseño. "Espero que los ganadores estén complacidos y
que les guste su presentación porque lo hicimos con la mejor intención de agradar a sus
.lectores".
El público asistente disfrutó la velada literaria
porque en los comentarios estuvieron Eligio Coronado, escritor regiomontano y Juan Alanís Tamez, Presidente de la Asociación Nacion~I de
Cronistas, escritor, actor y poeta, quienes profundizaron sobre las obras y vertieron elogios
para los escritores.
Eligio Coronado expresó que Mijares Verdín hace en "¿Herraduras al Centauro?" una
revaloración del personaje de Pancho Villa,
nos habla de sus entrevistas con el periodista
Reed, de sus mujeres, en fin una obra muy
completa.

El Lic. Humberto Salazar Herrera, Secretario de Extensión
y Cultura de la UANL y el Profr. Celso Garza Guajardo,
Director de Difusión, premiando a Manuel Talavera Trejo.

Por su parte, Juan Alanís Tamez, señala que
"Noche de Albores" tiene como singularidad,
que los personajes están definidos por sus nombres, como Soledad, Socorro, Angustias. "Tiene
un lenguaje muy rico, sencillo, fluido. Incluso el
asesinato al final de la obra tiene una gran similitud con el magnicidio de Colosio"
Por su parte, Mijares Verdin, manifestó que
se atrevió a pedirle el prólogo a Aurelio de los
Reyes, uno de los· especialistas en la Vida de
Pancho Villa. "En realidad, le debo mucho por
su apoyo a esta obra. En la presentación de la
obra, la gente se conmueve mucho porque de
una u otra forma la asocian con el asesinato de
Colosio.
"Les agradezco mucho a Eligio Coronado y
a Juan Alanís, porque el análisis de la obra es
muy eficaz". "Ojalá y mi obra pueda ser escenificada aquí en Nuevo León".

"PROYECCION UNIVERSITARIA"
EN LAS AULAS DE LA
ALVARO OBREGÓN
os interesa conocer su opinión
pues es la retroalimentación que
necesitamos para saber que el
programa Proyección Universitaria está funcionando de acuerdo a lo que la comunidad
universitaria y el público en general están
demandando".
Así lo señaló, Marco Antonio Montes, productor del programa Proyección Universitaria,
al estar presente, en la Preparatoria Técnica
Alvaro Obregón, junto con Eduardo Loredo Rivera, Coordinador de informaéión de la Máxima Casa de Estudios y Martha Lilia López,
conductora del segmento Agenda Universitaria y del programa de radio, Difusión Cultural
Informa~ _ -- ---- - -

Proyección Universitaria se fue a la Alvaro Obregón con la
presencia de Eduardo Loredo Rivera, coordinador de
Información de la UANL, Martha Lilia López, conductora de
Agenda Universitaria y Marco Antonio Montes, productor
del programa.

Ante más de 200 estudiantes que abarrotaron el auditorio, los integrantes del equipo de
Proyección Universitaria, tuvieron una charla
con los jóvenes de la Alvaro obregón, quienes
entusiastas, se entregaron a los amenos comentarios de los conferencistas.
Eduardo Loredo Rivera, manifestó que la Alvaro Obregón ha consolidado su liderazgo no sólo en la Universidad sino también a nivel nacional. ."Por eso estamos contentos de estar aquí,
para dar1es a conocer como se produce nuestro
programa". Agregó que la Máxima Casa de Estudios cumple con 4 funciones: docente, servicio
social, investigación y difusión cultural, por eso el
programa Proyección Universitaria sirve de portavoz del acontecer universitario.
Marco Antonio Montes, productor del programa indicó que se trata de sacar a flote lo
que se hace en la Universidad. "En esta emisión tratamos de darle un toque juvenil y creemos que poco a poco lo estamos logrando".
"Además hemos incorporado un grupo de
especialistas de diversas áreas médicas como
nutriólogos, psicólogos, etc., que vienen a disipar las dudas y orientan al público sobre hechos de la vida cotidiana".
Por su parte, Martha Ulia López, conductora de Agenda Universitaria, expresó que "era
muy buena onda, que los hubieran invitado,
porque es importante saber si vamos bien".
Cuestionó además a los estudiantes, ¿Quién
ha visto el programa?, recibiendo una estruendosa respuesta afirmativa, acompañada de
exclamaciones de apoyo hacia ella, pues los
conquistó con su belleza y simpatía.

�"POR LOS CAMINOS DEL SUR"
EN EL CLAUSTRO DE SAN
NICOLÁS TOLENTINO

L

o que él hace, es un grito desesperado, para que las cosas y las tradi-

'======' ciones, no se pierdan. Hay lecciones de gente, que no reniega de su destino".

Así lo manifestó, Celso Garza Guajardo, Director de Difusión Cultural de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, al inaugurar la exposición fotográfica.
El Profr. Jesús Chavez Muñiz, quien recibió
una réplica de la efigie de Fray Servando Teresa de Mier, obra del escultor Antonio Orozco
Ruiz, como reconocimiento a su humanismo
y a su aporte artístico, señaló que por medio

"Para representar lo que Jesús hace, es
necesario tener bien arraigada la identidad,
conocer el sol, la grandeza de la gente, la piedra, el caliche y el quehacer del monte, por
eso el valor de esta obra artística".
La exposición fotográfica consta de más de
30 fotografías que recrean los caminos, las
sierras, la flora, los animales, la gente campesina y hay incluso hasta un cartel de uno de
los grandes de la música norteña, Pedro Yerena, quien estuvo presente para acompañar a
su amigo de siempre, el Profr. Jesús Chávez

Juan Alanís Tamez, Cronista de Santiago y
Francisco Javier Alvarado, Cronista de Dr.

costumbres del sur de Nuevo León.

Arroyo presentaron la obra de este artista y
señalaron que refleja fielmente la vida de los

L

campesinos.

Celso Garza Guajardo, indicó que esta
obra es un sentimiento multiplicador de nuestra identidad. Nuevo León y México requieren
de muchos esfuerzos de identidad, porque sólo así daremos a conocer lo nuestro.
Agregó que: "Esta exposición fotográfica
tiene ·más valor porque es el resultado de su
esfuerzo, de su entrega y dedicación al arte
fotográfico". "El ha gastado de su dinero sin fijarse ni tentarse el corazón con el deseo de
tomar una buena imagen, una expresión".

a Facultad de Derecho y Ciencias Sociales fue la ganadora del Certamen
de Altares de Muertos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, siendo premiada por el Rector R~yes S. Tamez Guerra y por
el Profr. Celso Garza Guajardo, Director de Difusión CUiturai.

Muñiz.

de esta exposición fotográfica, pretende que
se conozca a la gente y a las tradiciones y

"A través de las fotografías quiero llevar a
la gente a Mier y Noriega, a Dr. Arroyo, para
que vean como es nuestra tierra, nuestra gente y todo lo que nos rodea porque las imágenes de nuestra zona son muy bellas".

PREMIAN A GANADORES DEL
CERTAMEN DE ALTARES DE
MUERTOS UANL'97

Momento en que el Rector Dr. Reyes S. Tamez Guerra
premia a la Facultad de Derecho con el Primer Lugar en el
Certamen de Altares de Muertos.

EL Profr. Jesús Chávez Muñiz, recibe una reproducción de
Fray Servando Teresa de Mier, de manos del escultor
Antonio Orozco Ruiz, en su exposición fotográfica.

El Rector de la Máxima Casa de Estudios,
expresó: "felicito a nombre de la comunidad universitario al director del departamento de Difusión Cultur:31, Profr. Celso Garza Guajardo, porque no recuerdo que se haya realizado un certamen de este tipo en la Universidad. Qué bueno
que se haga esto, porque se rescatan las tradiciones de nuestro país y se logra la participación
de los estudiantes, que es lo más importante".
En un evento, donde predominó la alegría y
un ambiente plenamente estudiantil, porque ha-

bía representantes de la comunidad universitaria, se entr~garon premios y reconocimientos a
diversas dependencias. Así, se premió a la Preparatoria Técnica Alvaro Obregón y a la Facultad de Economía, por haber obtenido el seg1:1ndo y tercer lugar, respectivamente, en este certamen de altares de muertos.
Asimismo, se entregó el premio del primer lugar del Certamen de Pastorelas, convocado por
el departamento de Difusión Cultural, a Ramón
Longoria Ramírez.
De igual manera, se dieron a conocer los
triunfadores del Certamen de Calaveras de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, siendo
ellos, el Profr. Abraham Villarreal Cervantes, de
la Preparatoria No. 5 de Sabinas Hidalgo, quien
obtuvo el primer lugar; María de Lourdes Gómez
Huerta, integrante de la Orquesta Sinfónica y
maestra de la Facultad de Música, segundo lugar y finalmente a Rosaura Cardona Niño, Gabriela Guadalupe Garza Torres, Mariela Sandoval y Mayra Noema Rodríguez, estudiantes de la
Facultad de Salud Pública y Nutrición, quienes
recibieron el premio de tercer lugar.
Por su parte, Celso Garza Guajardo, indicó:
"Las convocatorias rebasaron las metas deseadas, la participación fue muy abundante. Deseamos fomentar la cultura de rescate y revalorización de lo mexicano, de lo nuestro y vemos con
satisfacción que los estudiantes universitarios
han respondido con creces. ¡Qué gusto nos
da!".
Tan importante evento, debía ser amenizado
por dos grupos que han llevado la identidad musical y cultural de la Universidad, a niveles internacionales, El Tigre y el Ballet Folklórico Alvaro
Obregón, así como por una escenificación alusiva al día de los muertos, por estudiantes de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

�DIFUSIÓN CULTURAL RECONOCE
A GANADORES DEL CERTAMEN DE
CALAVERAS UNIVERSITARIAS
braham Villarreal Cervantes, maestro
de la Preparatoria No. 5 de Sabinas
Hidalgo, N.L. fue el ganador del Certamen de Calaveras Universitarias, convocado
por el Departamento de Difusión Cultural de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
Celso Garza Guajardo, director de dicha dependencia, quien estuvo acompañado por Jorge
Tanos Kuri, director de la librería Universitaria,
entregó el premio consistente en un bono de libros, al ganador, señalando que se busca con la
tradición de las calaveras, que ésta, persista para que las nuevas generaciones conozcan de
una de las costumbres propias de los mexicanos.
"Buscamos fomentar la participación de los
estudiantes de la comunidad universitaria, en la
realización de este tipo de certámenes, porque
con ésto estamos sembrando la simiente para
futuras generaciones. Queremos que los estudiantes con su participación, narren la vida de
sus escuelas, para que haya calaveras históricas, que den a conocer, precisamente eso, la
historia de las instituciones de la Máxima Casa
de Estudios".
Asimismo se entregaron, premios de segundo y tercer lugar, también bonos de libros, respectivamente, a María de Lourdes Gómez Huerta, integrante de la Orquesta Sinfónica de la
Universidad Autónoma de Nuevo León y maestra de la Facultad de Música y a Rosaura Cardona Nieto, Gabriela Guadalupe Garza Torres,
Maricela Sandoval y Mayra Noema Rodríguez,
estudiantes de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición.
Celso Garza Guajardo, indicó que se desea
que los estudiantes universitarios no sólo sean

observadores, sino también creadores, sobre todo en estas fechas, como en el día de los muertos y en los altares de muertos.
"Con las calaveras tratamos de rescatar una
época y que se reflexione sobre el significado
de la muerte. Las calaveras se hacen para reírse y pensar sobre nuestro destino, viene siendo
una farsa, pero así es la muerte".
"Queremos propiciar la tradición y la alegría
universitaria y afortunadamente, lo estamos logrando pues así lo vimos en el reciente certamen de altares de muertos, donde tuvimos una
copiosa participación".
Abraham Villarreal Cervantes, dio lectura a
sus calaveras, en las cuales, hizo derroche de
una savia cómica y de una fina crítica literaria,
causando la hilaridad de los presentes pues las
calaveras estaban muy bien hechas y con un
sabor muy popu\ar.
De igual manera, las estudiantes de Salud
Pública y Nutrición, leyeron sus calaveras, dándole un toque. muy especial al evento, pues sus
calaveras hablaban de compañeras y maestras
de dicha institución

~

LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE N.L.

PROFR. CELSO GARZA GUAJARDO

Su muerte fue novedad
sin dejar ningún convenio
murió la UNIVERSIDAD

Fue el primero de la lista
todos estaban de acuerdo
enterraron al Cronista

no llegó al Tercer Milenio.

en la Hacienda de San Pedro.

Son versos de diversión
aunque no sean muy formales
la UNI de Nuevo León
ya tiene sus funerales.

SINDICATO UNIVERSITARIO
Se murió del corazón
en el Fondo de Pensiones
no dio la Homologación
habrá huelga en los panteones.

DR. REYES S. TAMEZ GUERRA
Dicen que de tosferina
murió por primará vez
y en la Capilla Alfonsina
velan a Reyes Tamez.

FACULTADES DE LA UANL
Han muerto las Facultades
quien sabe por qué sería
"Ave de las Tempestades"
sepultaste Rectoría.

Cuando los Niños Campeones
uno a uno los becó
llenándose los panteones
desde el día en que falleció.
Quien sabe por qué sería
que se fue Reyes T amez
se acabó la Rectoría
y el Proyecto 2006.

ESC. PREPARATORIAS DE LA UANL

Todito se ha terminado
en honor a la verdad
el Rector siendo finado
ya no habrá UNIVERSIDAD.

nos dejaron sus memorias
hay una en cada panteón.

CALAVERAS PREMIADAS

Todas las Preparatorias
cambiaron su dirección

~

CONSEJO UNIVERSITARIO

DEPARTAMENTO DE DIFUSION CULTURAL

Consejo Universitario
que acordaste no fumar
celebras tu aniversario
dejando de respirar.

En un certamen murió
sin hablar según parece
en el Estadio quedó
cerca de la puerta trece.

LOS MODULO$ Y MAESTROS
Lo siento SIGLO XXI
como compañeros nuestros
ya no ha quedado ninguno
ni módulos ni maestros.

�SE INAUGURA EXPOSICIÓN
FOTOGRÁFICA "DE SOL Y
SOLEDADES EN EL VALLE DE LA
PURÍSIMA CONCEPCIÓN"
DE FRANCISCO ALVARADO S.

e

on fotografías que dan testimonio de

pecial, es que eran imágenes tomadas de im-

la vida, de la gente y de las casas,

previsto, no de estudio, ni de salón, eran foto-

se inauguró la Exposición Fotográfica "De sol y soledades en el Valle de la Purísi-

grafías que captaban el momento y que servían enormemente porque tenían un gran va-

ma Concepción", de Francisco Javier Alvara-

lor antropológico", manifestó.

l=====!J

do Segovia, Cronista de Dr. Arroyo, N.L.
"Todo mundo tenía una colección fotográfiEl Claustro de San Nicolás Tolentino, se

ca, sus archivos familiares y Francisco, por su

engalanó con más de 25 fotografías finamente

interés en este arte, se ha dedicado a colec-

enmarcadas, que dan muestra del talento y

cionar y rescatar fotografías de su pueblo y de

creatividad del cronista de Dr. Arroyo.

todo aquello que diera identidad a su gente.
Lo que él hace, es mostrar nuestras raíces y

Celso Garza Guajardo, Dire.ctor de Difusión

orígenes a través de sus fotografías, porque

Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León, expresó que desde que se inició la

es un buen recurso para guardar lo nuestro",
señaló el Profr. Celso Garza Guajardo.

fotografía, el hombre, con su talento ha desarrollado una creatividad muy significativa.

Francisco Alvarado Segovia, señaló que
son fotografías de dos municipios del sur del

"En todos los tiempos, podemos ser crea-

Estado: Dr. Arroyo y Mier y Noriega. Lo que

dores y creativos. En todos los pueblos, había

queremos es que la gente venga y disfrute de

fotografías, que daban testimonio de lo que la

lo nuestro, ya es tiempo de que los regiomon-

gente hacía, de grupos de fiestas, de la varie-

tanos se den cuenta que cerca de Monterrey,

dad de casas, de los animales, de los paisajes

hay toda una tradición nuevoleonesa.

campesinos, en fin, de todo aquello que era
representativo de las sociedades mexicanas".

"Lo que deseamos, es dar a conocer, lo que

"La gente, tomaba fotografías de las pla-

hay en aquellas latitudes, tenernos fotografías de
familiares, compadres, calles, alamedas. Tene-

zas, de las calles, de los mítines, reuniones,

mos más, que en un futuro cercano, vamos a dar

eventos y lo que le daba una característica es-

a conocer a todos los regiomontanos", conduyó.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>i v e r s i d a d

A u t ó n·o m a

partamento de Difu

v o

ultura

�FONDO
UNIVERSITARIO

DIRECTORIO

CONTENIDO
• Mensaje ..................................................................................... l
• Historia del Departamento de Difusión Cultural .................. 2
• Empate histórico en el Certamen de Oratoria ...................... 3
• Katia Irina !barra y José Renato Tinajero fueron
los ganadores del Certamen

Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Rector
Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario General

"Literatura Joven Universita1ia" ..................................... 4
• Las piernas largas de la lluvia (primer lugar en poesía) ....... 5
• Selva (primer lugar en cuento) ............................................... 6
• Víctor Manuel Banda Monroy con la obra

Ing. José A. González Treviño
Secretario Académico
Lic. Humberto Salazar Herrera
Secretario de Extensión y Cultura

"Sonámbulos", gana el Certamen Nacional
de Dramaturgia UANL'98 ............................................... 8
• Rubén González Garza, obtiene el primer lugar
en el Certamen de Pastorelas ......................................... 9
• Refrenda su triunfo en el concurso de Altares de Muertos,

DIFUSIÓN CULTURAL

Profr. Celso Garza Guajardo
Director
Lic. María Teresa Vázquez Hdz.
Subdirectora

la Facultad de Derecho ................................................. 10
• José Cirilo Dueñas Hernández, de la Preparatoria No. 4
de Linares, ganó el Concurso de
Calaveras Universitarias ................................................. 11
• Gira por E. U. del ballet folklórico "Álvaro Obregón" ........ 12

Arq.Juan Alauís Tamez
Administrati110

• Los títeres en el norte de México.

Lic. Juan Armando Meza Garza
Coordinador Editorial

• "Difusión cultural infonna", programa de radio,

Formatación electrónica
Francisco J. Galván Castillo

• Se reconoce la labor de Febronio Chavarría

Diseño de portada
Francisco Barragán Codina

• Se inaugura exposición de fotos antiguas

HORIZONTE es una revista del Departamento de Difusión Cultural de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León. Publicación tetramestral. Abril
de 1999. No. 3 / 1000 ejemplares. Número de Certificado de Licitud en contenido (en trámite). Domicilio: Difusión
Cultural / Ciudad Universitaria, junto
a Puerta 13. Estadio Universitario, San
Nicolás de los Garza, N. L. Editor responsable: Lic. Juan Armando Meza
Garza. Los artículos publicados en
esta revista son responsabilidad de los
autores.

• Persiste la "pepena musical" del grupo "Tayer"

César Tavera, director de Baúl Teatro, A. C................. 13
cumple dos años al aire ................................................. 14
como promotor del ajedrez en la UANL ..................... 16
de Villa de Santiago ....................................................... 17
en el noreste del país ..................................................... 18
• Gente universitaria ................................................................ 19
• La Universidad Autónoma de Nuevo León
cumple con su labor de promoción cultural
apoyando a los municipios ............................................ 20
• Egresa primera generación de la maestría en Artes ............ 21
• Reconoce Difusión Cultural a los artistas populares
que han dejado huella en la comunidad
regiomontana ................................................................ 22

�Mensaje

FONDO
UNIVERSITARr

nes participan en su concreción y en sus
logros. Hoy, se muestran con el deseo
de superar lo realizado y proponiéndonos nuevas metas y desarrollos en cada
uno de ellos.
La continuidad indica la confianza de
que se ha tenido éxito en el impacto universitario y social, en torno a lo que nos
proponemos. La superación que realizaremos en el presente año expresa la
adecuación que exigen los nuevos tiem-

Gracias al recto r Dr. Reyes S. Tamez Guc , ra, la cultura ha
tenido re novad os bríos en la U n i, e rnclacl Autó no ma ele
Nue vo León.

La

experiencia del quehacer cultural
es algo que debemos de compartir plenamente. Saber mostrar las enseñanzas de cada una de las actividades que
se impulsan desde el Departamento de
Difusión Cultural de la Universidad, es
una de las razones principales de la
revista Horizonte.
La memoria de lo realizado durante
1988, hilvana los programas fundamentales impulsados desde esta dirección
como los Certámenes de Oratoria, Literatura
Joven
Universitaria,
Dramaturgia, Pastorelas y otros.
Detrás de cada uno de los programas está la visión y el empeño de quie-

pos.
Las actividades de Difusión Cultural
en el último período son una secuencia
de todo lo realizado en las diferentes
etapas desde 1985 a la fecha y sobre
todo una reubicación mayor desde que
en 1996, se creó la Secretaría de Extensión y Cultura.
Para 1999, tenemos nuevos proyectos de trabajos, entre los que destacan
el Ciclo de Cine Club de los Lunes, las
Memorias de artistas populares, el estudio de los símbolos del quehacer universitario (escudos y mascotas) y Memorias de protagonistas de Difusión
Cultural en la Universidad.
Así, sabedores de que vamos en el
camino correcto, reafirmaremos nuestras políticas culturales bajo la premisa
de que lo realizado responda plenamente al humanismo emprendido por nuestro rector, Dr. Reyes S. Tamez Guerra,
en el proyecto UANL Visión 2006.
Prof. Ce/so Garza Guajardo

1

�Empate histórico
en el Certamen de Oratoria

Historia del Departamento
de Difusión Cultural

E1

Departamento de Difusión Cultural nació
en septiembre de 1985, bajo la administración
del lng. Gregorio Farías Longoria; en aquellos
años el departamento se situaba en el noveno
piso de la torre de rectoría en un pequeño cubículo que medía escasamente tres metros de
ancho por tres de largo.
En aquel lugar nacieron varios programas
importantes, así como algunas bromas en torno al tamaño del espacio como por ejemplo:
"El espacio es tan pequeño, tan pequeño, que
no cabe ni la menor duda", aunque el espacio
era pequeño, no así las ganas de trabajar y crecer que eran enormes.
La Lic. Rosalinda González Domínguez, se
hizo cargo del departamento de Difusión Cultural durante el período de septiembre de 1985 a
1990; realizó programas dirigidos no sólo a estudiantes, sino al público en general, como el
Circuito Cultural: este programa consistía en
visitar las preparatorias, especialmente las
foráneas con programas de danza, conferencias, películas motivacionales y de entretenimiento, teatro y música.
Otros programas fueron la Escuela de Verano, Domingos Culturales, Cine Club en el Aula
Magna, también coordinaba el tan conocido
Festival de la Canción y el Certamen de
Dramaturgia Nacional, el cual inició a nivel local, convirtiéndose a los dos años en nacional.
La Lic. Rosalinda González fue la precursora de importantes programas culturales que dieron renombre al departamento de Difusión Cultural, el cual arrancaba sus actividades con poco
personal pero con ganas de hacer las cosas
bien .
Ante la renuncia de la Lic. González, el lng.
Jesús Humberto Torres toma el mando del departamento, cuidando que los programas ya
establecidos se llevaran a cabo, creando a la
vez el conocido grupo de música folklórica, El
Tigre y el Certamen de Literatura Joven.

2

El Lic. Salvador Aburto Morales fue un elemento de cambio, muy importante. Durante su
jefatura en este departamento del año de 1992
al año de 1996, revolucionó con sus programas
e innovaciones; a él, le debemos los encuentros nacionales de rondallas, estudiantinas y
música folklórica, los cuales se realizaban
anualmente, así como el Encuentro de Escritores Regionales.
Otro de los aportes, fue el desaparecido concurso de Artes Visuales, dirigido a los estudiantes universitarios y el actual Concurso de Oratoria, el cual ha tenido desde sus inicios mucha
aceptación por parte de los estudiantes.
Se realizaron innumerables exposiciones
itinerantes de pintura, escultura y fotografía;
programas dirigidos a la comunidad en los que
participó el Lic. Aburto, como la Semana de
Solidaridad.
Actualmente el Departamento de Difusión
Cultural, está a cargo del Profr. Celso Garza
Guajardo, quien se ha hecho cargo de lamayoría de los programas que ya existían y los ha
replanteado de manera más vigorosa.
Así los Certámenes de Oratoria, Literatura
Joven Universitaria, Dramaturgia nacional con
la participación de los mejores escritores del
país, tienen cada año más solidez. Se creó además, el Certamen de Ajedrez, en honor del
maestro Febronio Chavarría y se han impulsado las tradiciones con concursos nuevos como
los de pastorelas, altares de muertos, calaveras universitarias y otros.
Se han emprendido con vehemencia, eventos culturales que lleguen a la comunidad y
despierten su sensibilización artística. Asimismo se ha·n presentado diversas ediciones que
han agradado a diversos públicos. Otros los ha
retomado como el Cine Club y ha creado otros
tantos, con el fin de impulsar y apoyar los valores universitarios.

Por

primera vez en la historia, se produjo un
empate en el primer lugar en el Certamen de
Oratoria de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, que abordó el tema de "Las expectativas
del universitario en el Proyecto Visión UANL
2006".
Así es, Jaime Esparza Frausto y Juan Alberto Padilla Maldonado, demostraron que, hoy
por hoy, son los mejores exponentes universitarios en la justa de la palabra y el buen decir.
El rector de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, Dr. Reyes S. Tamez Guerra, indicó que se sentía muy contento por la copiosa
participación de los estudiantes universitarios
y sobre todo por la calidad de los mismos. Esto
nos habla de que enfrentaremos con seguridad
y confianza, el Proyecto Visión UANL 2006.
Fue tan cerrado el Certamen de Oratoria,
que nunca en los anales históricos universitarios se había suscitado una situación tan extraordinaria: pues hubo también empate en segundo lugar y lo mas increíble, es que también
hubo dos ganadores del tercer lugar.
Celso Garza Guajardo, Director de Difusión Cultural de la Máxima Casa de Estudios,
se mostró gratamente sorprendido por estos
resultados añadiendo que esto habla de la calidad de los oradores universitarios y del apoyo
que las escuelas y facultades están brindando
para que este evento tenga el nivel que ha alcanzado.
Ana Gabriela Medina Torres, de la Facultad
de Enfermería y Mario Alberto Barrón Rivera,
de la Preparatoria 23, obtuvieron el segundo
lugar respectivamente, en una reñida decisión
y finalmente María Guadalupe Alvarado Rodríguez, de la Facultad de Contaduría y Jorge
Amador Segoviano, de la Facultad de Derecho,
se llevaron el tercer lugar. "Sin lugar a dudas,
este certamen ha sido el más disputado y esto
nos congratula", manifestó, el Profr. Celso Garza Guajardo.

Jaime Esparza, de la Facultad ele Econom ía y Juan Alberto
Padilla, ele la Preparatoria 7, fueron los ganadores del certamen de oratoria ele la Universidad Amónorna de Nuevo León
en 1998.

En este certamen participaron más de 30
estudiantes de diversas dependencias, mismos
que representaron a sus instituciones con gran
dignidad y demostraron que hoy por hoy, la
Máxima Casa de estudios tiene muy buenos
exponentes en el arte de la elocuencia y el buen
decir.
Cabe destacar a los miembros del jurado,
entre los que están: Cesáreo Garma, Napoleón
Nevarez Pequeño, Raúl Cantú Cañamar, José
Luis Garza y Francisco Javier Alvarado Segovia.

3

�Katia Irina !barra y José Renato Tinajero
fueron los ganadores del Certamen
Literatura Joven Universitaria

Las piernas largas de la lluvia
(primer lugar en poesía)
a \/.A.M.

José

Aenato Tinajero Mallozi, con el cuento
Selva y Katia lrina lbarra Guerrero, con la poesía Las Piernas Largas de la Lluvia, ambos de
la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, fueron los
triunfadores del Certamen de Literatura Joven
Universitaria, en su edición 1998.
Celso Garza Guajardo, director de Difusión
Cultural de la Máxima Casa de Estudios, expresó que estaba completamente satisfecho con
el resultado del Certamen. "Mas que nada porque, superamos el número de participantes y
fomentamos el quehacer literario en nuestros
estudiantes, lo cual habla de que los jóvenes
tienen el deseo de manifestarse, tanto en cuento

Katia Irina lbarra, ganadora del certamen de Literatura j oven universitaria en el mbro de poesía, finnando libros para
sus admiradores literarios.

4

como en poesía, y nosotros, simplemente canalizamos sus inquietudes".
Por su parte, Armando Gerardo Santos
Uruñuela, de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales con su cuento Tres Aounds y Antonio Jesús Ramos Revillas de la Facultad de
Filosofía y Letras con el cuento La noche del
perro, obtuvieron el segundo y tercer lugar respectivamente.
A su vez, Jorge Armando Saucedo Montoya
de la Facultad de Filosofía y Letras con la poesía Esperanto y Abel Garza Martínez con la
poesía Variaciones se llevaron el segundo y
tercer lugar respectivamente. Cabe destacar
que se entregó una mención honorífica a María
de los Angeles Banda Aangel por su poesía
Sueños por tu tierra.
Margarito Cuéllar, presidente del jurado, indicó que Selva, firmado con el seudónimo
Honán, era una propuesta innovadora en cuanto
a forma y riqueza del lenguaje que oscila entre
la literatura rural y urbana con excelentes resultados en su análisis y crítica de discurso.
Por lo que concierne a Las Piernas Largas
de la Lluvia, firmado por Ana O, se integra un
conjunto de poemas donde se resalta su unidad, su lenguaje lleno de matices visuales y
prosódicos, creando una diversidad de sugerencias. Es interesante señalar que Esperanto,
firmado por Demian, es un grupo de poemas
que lucen su unidad, su transparencia e hilaridad de recursos poéticos. Finalmente, Variaciones, firmado por Humberto Farías, que integró
una especie de cóctel de formas y juegos literarios.
Margarito Cuéllar, José Eugenio Sánchez y
Gerson ·Gómez, reconocidos personajes en el
mundo literario regiomontano, integrantes del
jurado, señalaron que fue una encomienda muy
difícil, porque hubo una gran calidad en las
obras presentadas hasta que llegaron a un veredicto final.

Me dejaste con la desnudez hecha nudo y bajo la lluvia de mis ojos cuando se
acaban a grandes
sordos el cielo.
En su lugar hay un espejo.
Me llamaste por mil nombres, unos encima de otros como si fueran el nombre
de la tierra o del sudor estéril de mi frente que se transforma en alcohol
mientras suceden los accidentes de la noche.

y con accidentes me refiero a la muerte del grillo que despierta a medianoche,
a la muerte de mi voz que atropellas a cada segundo, y que ya moribunda sólo
le queda enmudecer.
Dejaste el recuerdo fuera de mi vida, las palabras me hicieron envejecer cinco
segundos más que tú como si cada letra fuera un segundo y su sonido fuera el
aliento agotador que termina en silencio.
Ahora sólo falta un asesinato más.
Tus piernas largas entre las flores, me detienen gritando con cien alfileres que
desfilan en mi garganta.
Ana O.

5

�Selva (primer lugar en cuento)
When shall we three meet again
in thunder, lighting or
in rain ?

Porque ella estaba desnuda y él venía de la selva y de allá de la guerra y él estaba cansado y ella
dormitaba bajo el mediodía y luego él entró en la
choza y todo era tiniebla todo era encierro y olor a
hierba a sudor a mujer desnuda y eran solamente él
y ella eran dos eras tú que entraste abruptamente a
la choza y te encontraste con ella que estaba desnuda y la miraste con tu mirada larga o silenciosa o
quejumbrosa y te acercas y la miras aún con la misma mirada de deseo y de silencio y de temor porque
la selva es así te dices porque yo ya no quiero pensar te dices porque esta guerra no tiene fin y te miro
madrina te miro desnuda y morena porque somos
dos únicamente dos en la oscuridad que guardan
las paredes de roídos palos y la humedad que nos
corre por los cuerpos y te imagino madrina
embarrando tu vientre sudado en mi vientre y tus
ojos aprendiendo a mirarme con misterio tus ojos
color de selva aprendiendo a mirarme como yo los
miro adivinando quién eres madrina y entonces abre
los ojos y lo descubre junto a ella se alarma recoge
los muslos para cubrir no sé aquella otra selva y no
le pasa desapercibido que él ha seguido con la vista
el movimiento de los muslos de ella la india mestiza
la que tiene ojos de selva los ojos del patrón y la piel
oscura de la madre y es que algo pasó hace muchos
años y todo esto le viene a la mente al levantar los
muslos y sentir miedo y decir usted está muy chico
ahijado sálgase váyase pero te tiembla la voz madrina y me has visto manejar las armas irme con los
otros a disparar contra los soldados del gobierno pero
nada de esto te digo porque ya bien sabes que no
estoy chico y que me he pasado mis buenos años
en el frente y te mostraría madrina si se pudiera las
cicatrices del alma más hondas que las que me dejaron las balas porque son las cicatrices del tedio y
de tener la muerte así de cerca nomás para alargar
el brazo y saludarla cómo está usted señora muerte
y a lo mejor me van a matar y quiero acercarme a ti
madrina pero nada de esto te digo porque ya los
sabes porque ya lo sabe ella y sabe que él no se irá
y lo sabe porque ve cómo la mira y en la humedad lo
huele y huele a macho huele a patrón desbocado
huele como aquel hombre de ojos verdísimos que
dicen que es su padre y se le acercó un día y la
derribó sobre el limo a un lado del río y ella que Je
gritaba quítese padre y él que se carcajeaba pero
cómo sabes que soy tu padre pinche india si no eres
más que una india como tu madre y todos los que

6

vienen contigo y él olía a humedad y violencia y por
eso ella le decía al ahijado váyase ahijado váyase
porque el también olía como huele la selva pero tú
no te ibas y mejor le dijiste con la voz temblona madrina si usted está sola ya que más si a mi padrino Jo
mataron si usted sabe que ya no va a volver porque
el patrón en persona le disparó desde los árboles y
usted todavía le llora con todos estos años y le ibas
a decir que no se hiciera a un lado que ella todavía
estaba tan chula tan bonita con los cabellos largos y
no parece que haya pasado así el tiempo pero no le
dijiste nada y la jalaste hacia ti de repente con furia
de repente la tenías revolviéndose entre tus piernas
y te diste cuenta de que la hamaca rechinaba y rechinaba los sollozos de tu madrina que tenía los ojos
cerrados ya no miraba y es que estaba recordando
eso mismo que tú recordabas pero que supiste no
decir y estaban los dos recordando que tu padrino
ya no la había querido por puta dijo tu padrino porque es puta como su madre y agarró la carabina y
se fue a buscar al patrón pero el patrón ya lo estaba
esperando y entonces disparó y a ella no la quisieron más en el pueblo y si no la mataron fue porque el
patrón se apareció para defenderla y así aunque grite para pedir auxilio y aunque ahora mismo tú la po-

José Re na to Tinajero Mallozi (cemro}, obtuvo e l primer lugar en el rubro de cue nto, con la obra S,lua, en el certamen
de Literatura J oven Universitaria.

seyeras nadie jría hacia ella la muy puta y él pensó
todo esto y en lugar de llorar como ella él se alegra
se siente vencedor se desprende las cartucheras la
camisa los huaraches se descubre el sexo se abalanza hacia ella la sujeta por los brazos y ya ves que
no estoy tan chico madrina le dice ya ves que estoy
fuerte tengo con que quererte y ella que aún está
callada y solloza solloza y la selva se calla y la selva
es nada más el sollozo de la india y ella diciendo te
va a fusilar el comandante ahijado y él que no que
no me vieron venir para acá que llegue por el camino del río y ella todavía se sacude para quitárselo de
encima y cuando él se ríe no se aguanta más y le
dice con aquella voz que vuelve a llenar el silencio
de la selva no se eche a cuestas este pecado ahijado no se lo eche a cuestas porque tú sabes que te
estás uniendo al pecado sabes que aquel es el cuerpo en que el pecado se enseñorea el cuerpo salido
del pecado y vuelto a marcar con la sangre de otros
pecados y te dio miedo pero ya la tenías a ella vencida por tu peso y tu fuerza había vencido porque
ahora estaban unidos tú estabas dentro de ella y ella
no decía más sino pensaba y pensaba como quien
se va adormeciendo bajo el calor del trópico ella estaba pensando en la selva maligna la selva de la que
salió aquel hombre de verdísimos ojos y la selva
sobre el cuerpo del patrón y el de ella los dos junto al
río que atraviesa la selva desde la que el patrón esperó una vez a un hombre y disparó la selva que los
cubre al ahijado y a ella porque él vino de la selva y
a la selva maligna se van los gritos a la selva se va
por el camino de todos los recuerdos porque ella jamás conoció nada más que la selva que la rodea y la
gente de la selva los gritos que ya no son de ella
sino del ahijado que es como un enorme trozo de
piel mojada cayendo a gritos sobre ella y supo ella
que el pecado era el monstruo de la selva el ancestral demonio el embrujo de la maleza impenetrable
la presencia que no era él que no era ella que era un
tercer hombre o un tercer algo por encima de ellos
un tercero invisible que ella vislumbró cuando abierta y vencida se entregó sin más a la otra piel que se
le desbordaba encima y correspondió con la misma
furia y misma urgencia porque a lo mejor era cierto
lo que decían y la gran puta había ido por su propio
pie a acóstarse con el patrón y a lo mejor a quien
ahora llora no es al esposo muerto sino al patrón
abatido a tiros por los guerrilleros apenas dos días
atrás y muerto el patrón sabía que la matarían a ella
muy pronto así que aferrándose al cuerpo del ahijado le dijo le suplicó le gritó casi defiéndeme ahijado
auxíliame que me he entregado a tu deseo y tú le
dices sí madrina para que ella insista defiéndeme y
tú sí madrina y ella que dice está hecho ahijado y tú
de nuevo y así muchas veces sí madrina sí madrina
yo la defiendo sí madrina porque ya está hecho el
pecado madrina piensas ya está hecho y usted no
tiene más que ser mi mujer y se lo dices madrina
sea mi mujer sí ahijado te responde y dices no me

importa que me busquen los compañeros para matarme porque usted es mi mujer y no me importa que
ahorita mismo estén emboscando a los del gobierno
yo me quedo con usted madrina y que vengan si
quieren por usted y por mí que yo puedo defendernos pero ella dijo es mejor huir ahijado vámonos a la
selva vámonos con los del gobierno y él que decía sí
sí sí porque usted ya no es mi madrina es mi mujer y
con ella te vas a la selva aunque tenías miedo con
ella te estás yendo te pones la ropa cargas los rifles
y estás pensando que no será fácil y estás muerto
de miedo pero no se lo dices a ella porque no debes
decírselo y mejor sigues cargando los rifles y buscas un machete porque tienes que ir bien armado y
le quieres decir ya mero estoy listo pero ahora tampoco le dices nada pues ella está viendo la selva y
en ese mirar hay algo extraño y de repente ella te
dice lo mismo que tú estás pensando en ese instante porque te dice que ya está hecho y que tiene miedo y entonces tú miras la selva y algo te hace pensar
que no deberías estar con esa mujer que si te alcanzan los otros no tendrán compasión pero todo viene
en el mismo instante miedos miradas la lluvia que
comienza a caer el grito de la india el pecado que
abre de un golpe la desvencijada puerta el grito del
ahijado la apresurada huida de la serpiente que se
arrastra hasta la puerta y ha desaparecido ya en la
maleza cuando él le lanza en vano el primer machetazo que levanta piedrecillas y un ruido seco sordo
que se repite en tus oídos hasta que te desplomas y
sólo atinas a gritar me mordió madrina me mordió
mujer y la mujer que se acerca y te quiere quitar el
huarache pero el pie se te ha hinchado desde el tobillo y un como viento frío que sopla por debajo de tu
piel va elevándose desde la herida hasta el muslo y
la india dice ya está hecho ahijado y tú sabes que
hay que huir y sabes que solo no llegarás lejos y
sabes que tienes que pedir ayuda y sabes que con
la india no puedes ir al pueblo porque ahí mismo te
matarían los guerrilleros que a estas horas ya estarán llegando y preguntándose dónde estará el desertor y será un buen pretexto para que la maten
también a ella así que te gana el delirio y te levantas
y te empeñas con todas las fuerzas en el resuelto
acto de levantarte y caminar hacia la puerta caminar
hacia la única escapatoria y no oír los gritos de la
mujer que se te aferra al brazo y derribar a la mujer
de un golpe certero y huir porque las balas de los
fusiles rebeldes han de doler más que la mordedura
de la serpiente lejos lejos te dices lejos lejos lejos y
corre o cree que está corriendo se aleja huye muy
cerca está el río la india no mirará más la selva hay
una balsa que la corriente arrastrará río abajo porque la india estaba tendida y desnuda abierto el pecho y a su lado el machete enrojecido apuntaba su
filo hacia donde el hombre caído de rodillas con las
manos ensangrentadas y a unos cuantos pasos de
la choza está viendo cerrarse delante de él cada vez
más oscura la selva impenetrable y maligna.

7

�Víctor Manuel Banda Monroy con la obra
"Sonámbulos", gana el Certamen Nacional
de Dramaturgia UANL'98
vulsionada por una serie de
factores económicos;político~ y
sociales. Así es, Víctor Manuel
Banda Monroy conjugó de manera extraordinaria la falta de
identidad, tanto del hombre
como de la mujer, describiendo
una situación donde los personajes juegan cada uno su papel
de manera muy especial.
El ganador de esta edición,
señaló que este certamen de
dramaturgia que promueve la
Universidad, tiene muy buen nivel. Ojalá y más instituciones hicieran lo mismo. A pregunta expresa, sobre el número de participantes -dado que en esta
Víctor Manuel Banda Monroy, con "Sonámbulos", fue el ganador del certamen de
Dramaturgia UANL'98. Aquí en la lectura dramatizada de su obra.
ocasión fueron ocho-, indicó
que en eso de la dramaturgia,
generalmente no son muchos
los participantes. En poesía es otra cosa,
on la lectura dramatizada de su obra y la
porque en este rubro normalmente hay muentrega de una placa por haber obtenido el
chos que desean participar.
primer lugar en el Certamen Nacional de
La lectura dramatizada de la obra SonámDramaturgia, Víctor Manuel Banda Monroy,
bulos
impactó por la fuerza de los personafue reconocido en el Claustro de San Nicolás
jes, por la compleja trama que engloba de
Tolentino.
manera real, distintas situaciones que se preHumberto Salazar Herrera, Secretario de
sentan
tanto en el hombre como en la mujer
Extensión y Cultura de la Universidad, preen nuestros días.
mió al ganador entregándole la placa de reEl reparto de actores que llevó a cabo la
conocimiento y 25 mil pesos en efectivo por
lectura dramatizada fue de primer nivel, pues
haber obtenido el primer lugar.
intervinieron en la misma, gente de la talla de
· Por su parte, Celso Garza Guajardo, DiCarmen
Maldonado, Hugo Santos, Juliana
rector de Difusión Cultural agregó que la UniGuajardo, Lety Parra y Juan Alanís quienes
versidad Autónoma de Nuevo León, es la
se adentraron tanto en los personajes que los
única en el país que promueve este tipo de
asistentes
a la premiación salieron complacicertamen.
dos, y sobre todo, porque el final respondió a
En el Departamento de Difusión Cultural
las expectativas creadas en torno a la obra
de la Máxima Casa de Estudios, se dieron
de Víctor Manuel Banda Monroy.
cita distintos valores de una sociedad con-

e

8

Rubén González Garza, obtiene el primer
lugar en el Certamen de Pastorelas

R

ubén González Garza, uno de los más
grandes dramaturgos regiomontanos, fue elganador de la edición 1998 de este certamen
con una obra muy al estilo de los norteños.
Por su parte, Raquel Zapata, actriz regiomontana, obtuvo una Mención Honorífica, con
la pastorela ¿Tentaciones al pastor?
Juan Alanís Tamez, miembro del jurado, junto con Jorge Segura y Fernando Moreno, expresó que participaron un total de 12 obras,
todas ellas con gran ingenio y creatividad.

Se presenta la edición de la Pastorela Ambiental, ganadora del Certamen de Pastorelas UANL 97

~

"Para mí, hacer pastorelas, es una devoción,
porque desde que era niño, me correspondía,
hacer los textos y a mis familiares, hacer él
sabroso atole y las roscas y panecillos, para la
gente", fueron las palabras de ·Ramón Longor~__F~,.amy~útor de la Pastorela ganadora
de la edición UANL '97.

Universitario de corazón, como él se define, Ramón Longoria Ramírez, expresó que
tenía la idea de desarrollar esta pastorela desde que estaba dando clases en un colegio. Me
divertía mucho escribiendo las pastorelas, pues
requieren de tiempo y creatividad.
Agradezco al lng. Benjamín Limón, quien
se preocupa mucho por cuidar nuestro ambiente, porque fue a iniciativa de él, que me sugirió
desarrollar una pastorela ambiental y ecológica.
Por su parte, Juan Alanís, quien realizó la
presentación e hizo el prólogo de la obra, manifestó que esta pastorela es un importante
acervo para las futuras generaciones. Dentro
de poco, vamos a escuchar, el contenido de
esta pastorela, en secundarias, preparatorias
y en todos aquellos lugares que soliciten el
texto de esta divertida pastorela.
Ramón Longoria Ramírez, forma parte ya,
de la historia de la dramaturgia en el rubro de
pastorelas, porque es el ganador del primer
certamen de pastorelas que se escenificó el
año pasado, con gran
éxito en el Teatro Universitario, por estudiantes de la Facultad de
Artes Escénicas. "Su
pastorela ambiental,
estuvo muy bien montada y lleva todos los
elementos propios de
la tradición . Tenemos
ángeles, diablos, desempleados, campesinos y albañiles, en fin,
distintos personajes,
que caen en las tentaciones. Ramón, le dio
mucho peso a los pecados capitales, por
eso creo que las tentaciones fueron lo más

En el Teat ro Universitario, "no cabía ni u n alfiler", en la presentación de la pastorela ganadora, que fue magistralmente rep1·esentada por estudiantes de la Facultad de Artes Escé nicas.

importante del contenido de la obra".

9

�Refrenda su triunfo en el concurso de
Altares de muertos, la Facultad de Derecho

e

orno en la edición del año pasado, la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales,
obtuvo una vez más el primer lugar en el
Certamen de Altares de Muertos, promovido por el Departamento de Difusión Cultural de la Máxima Casa de Estudios.
Creatividad, ingenio, dedicación y sobre todo, amor a las tradiciones mexicanas, son las cualidades que distinguieron
a todos los alumnos de la Facultad de
Derecho, porque se dieron a la tarea de
documentarse, recopilar información acerca de los altares de muertos y la concepción a la que llegaron fue sencillamente,
muy original.
Por si fuera poco, montaron una
escenificación, que respondió a las expectativas de los asistentes al altar, pues se
conjugó la oscuridad, la interpretación de
los estudiantes y el sentimiento de los viajeros del mas allá, para combinar todo esto
en una presentación, a todas luces,
innovadora.
Celso Garza Guajardo, director de Difusión Cultural, reconoció que mientras
haya estudiantes en la Universidad que
muestren tal apego a las tradiciones nuestras, seguramente jamás se perderán, porque ellos están rescatando y preservando, la identidad de nuestros antepasados.
Por su parte, la Facultad de Agronomía
quien participaba por primera ocasión, se
11!:!vó el segundo lugar, con la presentación
de un altar de muertos, que realizaron en
la risueña población de Marín, caracterizado por elementos, muy propios de los
lares norteños.
A su vez, la Preparatoria Técnica Alvaro Obregón y la Facultad de Ciencias de

~

la Comunicación, obtuvieron un empate en
el tercer lugar, porque la verdad, merecían
ambos, el premio a su esfuerzo por la calidad de los altares de muertos presentados.
Jorge Segura, Premio a las Artes de la
UANL '98 presidente del jurado de este
certamen, manifestó que la decisión estu~
vo muy difícil, porque todos y cada uno de
los altares presentados tenían elementos
propios de una de las tradiciones mexicanas que se resiste a perderse en el mundo del olvido: los altares de muertos.

Uno de los eventos que promueve Difusión Cultural y que
ha te nido una excelente respuesta, de parte de los estudiantes y maestros de la Máxima Casa de Estudios, es el concurso
de Altares de Mue rtos.

José Cirilo Dueñas Hernández, de la
Preparatoria No. 4 de Linares, ganó
el Concurso de Calaveras Universitarias

e

on una mezcla de ingenio y creativi- .
dad, propia de los norteños, José Cirilo
Dueñas Hernández, obtiene el primer lugar en el tradicional Certamen de Calaveras Universitarias 1998.
En un evento en que se premió a los
ganadores de Altares de muertos y donde
se combinaron la música, el sentimiento,
la nostalgia y el deseo de agradar a los presentes, se reconoció a los ganadores del
Certamen de Calaveras Universitarias.
Dueñas Hernández, se mostró muy satisfecho de haber obtenido, el máximo galardón en este certamen y se le apreciaba
el gusto en su sonrisa ya que había sido el
triunfador. Sus calaveras, además de derrochar talento y creatividad, reflejaron el
sentir de los universitarios.
El ganador dedicó calaveras al rector,
Dr. Reyes S. Tamez Guerra, al secretario
general, Dr. Luis J. Galán Wong, al secretario académico José Antonio González
Treviño y a infinidad de funcionarios que
laboran en la Universidad, así como a aquellos que han dado su vida, en aras del engrandecimiento de la Máxima Casa de Estudios.
Por su parte, lrma Garza, de la Facultad
de Salud Pública, obtuvo el segundo lugar
en este certamen y el lng. Luciano Escamilla, director de la Preparatoria 21 de China, N.L., el tercer lugar.
Los ganadores se hicieron acreedores
a una dotación de libros, mismos que les
fueron entregados en la premiación del certamen.

CALAVERAS GANADORAS
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Rector de la UANL

Por tener buenas ideas
y ser muy emprendedor,
la "huesuda", siempre alerta,
quería llevarse al rector.
Lo atacó por todos lados
hasta que al fin lo logró
pero al llevarlo a su tumba,
vean lo que consiguió ...
Con todo universitario,
quiso cargar de una vez
para crear en el noventa y ocho
el panteón del dos mil seis

Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario General de la UANL

Para ayudar al rector
vinieron de aquel osario
pues requerían de Wong
por ser un gran secretario.
Con demasiado entusiasmo

y con un gran estertor,
se lo llevó la calaca
para futuro rector.

10
11

~

�Gira por Estados Unidos del ballet folklórico
"Alvaro Obregón"

Tras

haber realizado una gira con mucho éxito por diversas partes de los Estados Unidos de Norteamérica, los integrantes del Ballet Folklórico de la Preparatoria Alvaro Obregón regresaron para
iniciar los ensayos con miras a su próximo viaje a Italia.
Andrés Martínez Vidales, director del
Ballet indicó que estuvieron en la Universidad de Pan Am en Edimburg y en
Beeville, Texas, además de Topeka, Kansas y en la Universidad de Nebraska.
"Regresamos muy satisfechos porque
una vez más, pusimos en alto el nombre
de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Así como el año pasado, estuvimos en Europa y República Dominicana, ahora llevamos nuestro folklore a
Estados Unidos y les gustó tanto, que
vamos a regresar".
El director del Ballet señaló -dejando escapar un suspiro de nostalgia"Recuerdo que fue un día de septiembre
de 1996 cuando comenzó el sueño en el
cual se involucraron un grupo de jóvenes inquietos dispuestos al trabajo y al
esfuerzo, con toda la ilusión del mundo".
"Contra todos los pronósticos partimos
completamente de cero, creyendo en las
mentiras del Profr. Andrés Martínez y lo
que parecía imposible, se convierte de
pronto en una realidad, donde vivimos
momentos muy difíciles y que afortunadamente gracias al apoyo de los amigos,
siempre dispuestos a darnos la mano, logramos vencer todas las dificultades".
"Al principio nos veían incrédulos porque decían que cómo era posible que en
una escuela técnica hubiera un ballet, sobre todo porque la institución estaba

~

12

Los títeres en el norte de México.
César Tavera, director de Baúl Tatro, A. C.

La

Orgullosos, lucen los integrantes del Ballet folklórico Álvaro
Obregón, en su gira por Estados Unidos.

inmersa en un proceso académico sobresaliente aunado a un desarrollo deportivo siempre en crecimiento. Pensaban
que lo nuestro era una falsa ilusión, así
que había que trabajar y sobre todo, convencer''.
"Doy gracias a Dios porque él me encaminó con los grandes maestros universitarios de la música como José Vicente
Mejía y toda la gente de El Tigre, porque
ellos nos acompañaron en muchas presentaciones. Además al Profr. Antonio
Robledo Serrones y su grupo de música
mexicana del Tecnológico de SLP".
"La danza mexicana viene a ser dentro del universitario, el complemento a su
educación y debe tener bases formales
y aplicado de manera científica. El baile
y la música son del pueblo mexicano,
ellos le dieron vida. Lo han visto crecer y
nosotros no debemos dejar que muera
para que resista los embates que han
estado a punto de aniquilarlo. Hay que
devolverle al pueblo lo que siempre le ha
pertenecido: su cultura, porque un pueblo sin cultura, es un pueblo sin alma".

música, las artes plásticas, el diseño
años de vida de Baúl Teatro. Dicha presentación escoreográfico, las artes escénicas en general, están
tuvo a cargo del Maestro Celso Garza Guajardo en
inmersas en este arte total que son los títeres y no
el Teatro Calderón y posteriormente en exclusiva para
son exclusivos para niños. Con ellos podemos haestudiantes y maestros de la UANL en el Departamento de Difusión Cultural, días mas tarde.
cer volar la imaginación, recrear la historia, divertirLa UANL ha apoyado la edición de "Teokikixtli"
nos y jugar a ser dioses que dan vida a la materia
Revista Mexicana del Arte de los Títeres, única reinerte. Baúl Teatro A.C. tiene como objetivo princivista en todo México de este género con la inserción
pal: Revalorar el Arte de los Títeres en el Norte de
de la convocatoria del premio de Dramaturgia 98 y
México y para ello ha emprendido diversas acciones
del certamen de Pastorelas. De este modo se ha
como son festivales, edición de libros y revistas, talleres, conferencias y la presentación de espectácuencontrado otra forma de distribución de dichas convocatorias a nivel nacional e internacional a mas de
los para todo público así como la creación en el Ba26 países a donde llega dicha revista.
rrio Antiguo de Monterrey de "La Casa de los TíteEn las ferias de San Pedro, en el mes de Julio, el
res" Museo-Teatro donde el público en general tiene
grupo Baúl Teatro presentó su espectáculo "Cuenla oportunidad de conocer a más de 200 muñecos
tos de Baúl" en la Hacienda San Pedro de Zuazua,
de diversas épocas, técnicas y de varias partes del
N.L., ocasión muy especial ya que se inauguró la
mundo que se encuentran en sus cinco salas de exPlaza de los Títeres de Baúl Teatro dentro de tan
hibición.
hermosa hacienda.
Todo lo anterior, no sería posible sin la ayuda
El Departamento de Difusión Cultural ha trabajadesinteresada de muchas Instituciones como la Unido en forma ardua por los títeres y su difusión en el
versidad Autónoma de Nuevo León que ha trabajaNorte de México, Baúl Teatro se los agradece infinido en conjunto para cumplir esta meta a través de
tamente y esperamos que sea el inicio de una larga
su Departamento de Difusión Cultural. En el mes de
jornada en bien de todos los universitarios ya que al
marzo del año pasado, la UANL fue uno de los
amar a los jóvenes hay que demostrárselos y una de
coorganizadores en el V Festibaúl Internacional de
las formas es, acercarlos al Arte, y es mas especial,
Títeres donde se dieron cita grupos de Nicaragua,
si es el Arte de los Títeres.
Colombia, Costa Rica, del D.F. y de Monterrey para
intercambiar experiencias y mostrar a la comunidad
nuevoleonesa lo que se está hacien- ·
do en torno a los títeres alrededor del
mundo. El Aula Magna fue una de
las sedes con cuatro funciones los
días 18 y 19 de dicho mes, las cuales estuvieron llenas de escolares
desde jardines de niños hasta universitarios quienes disfrutaron por
igual los espectáculos, al igual que
días antes sucedió lo mismo en el
municipio de Zuazua, cuando el Centro de Historia Regional de la UANL,
coordinó con las autoridades municipales la presentación del grupo de
Nicaragua en ese bello lugar.
Dentro del marco del V Festibaúl
se hizo la presentación del libro "Solitarios que andan el camino" escrito
por el periodista Edmundo Derbez y
editado con el apoyo del Centro de
Información de Historia Regional Abarrotadas lucieron las butacas del Aula Magna, por diversos jardines de niiios
donde se reseñan los primeros 12 que acudiero n a presenciar el espectáculo de títeres.

13

~

�"Difusión Cultural Informa",
programa de radio, cumple dos años al aire

E1programa radiofónico Difusión Cultural Informa tuvo 1111 notable éxito con la p resencia de
Martha Lilia López yJ uan Annando Meza Garza.

Juan An nando Meza Garza y Andrés Montes de Oca, en la inauguración del Programa Difusión Cultural
Informa, que se transmite martes yjueves a las 8:30 hrs. en el 89.7 FM.

''L

o que más nos agrada de este programa de radio, transmitido en Radio Universidad de Nuevo León, es que es un espacio abierto, donde los jóvenes emiten sus
opiniones sobre el ámbito cultural universitario".
Así lo manifestaron, Juan Armando
Meza Garza y María Teresa Vázquez Hernández, conductores del programa
radiofónico. "Sentimos que desde el momento que llegamos a la estación nos invaden buenas vibras y eso se proyecta en
las emisiones porque hay vitalidad y espíritu de entrega en lo que estamos haciendo".
"Me acuerdo, cuando iniciamos las transmisiones al aire, junto con Andrés Montes
de Oca, Premio Nacional de Dramaturgia

*

de la Universidad Autónoma de Nuevo León
-dice Juan Armando Meza Garza- que nos
invadía la curiosidad de saber hasta donde
se interesarían los estudiantes sobre las
actividades culturales que se dan en el seno
de la Máxima Casa de Estudios".
"Vimos con satisfacción que lejos de estar alejados de la cultura, el estudiante universitario, está sensibilizado del mundo cultural que lo rodea y se adentra en cualquier
manifestación artística que se presente.
Eso es lo que más nos complace". Recuerdo que manejaba, en el programa, la frase:
"Vean a la cultura, como una obligación",
porque solo así podremos apropiarnos de
ella.
Luego, los meses y las jornadas
radiofónicas, siguieron su curso y poco a

poco, fuimos logrando un lugar en la estación de radio. Las personas van y vienen,
las instituciones se quedan. Así Andrés tuvo
que irse por sus actividades culturales y artísticas, sobre todo por su programa cómico-literario musical: "El Ruffles vuelve" que
tanto éxito ha tenido. Pero como dicen "el
show tiene que seguir''.
Así llegó Martha Lilia López, una
comunicóloga con mucho talento y con una
vitalidad a toda prueba. Martha Lilia, empezaba a ganarse un lugar en el mundo de
la televisión, en el programa "Proyección
Universitaria", dirigido por Marco Antonio
Montes Ortega, que se transmite los domingos a las 13:00 hrs. en el canal dos.
Martha Lilia comentaba en el programa
Difusión Cultural Informa sobre las manifestaciones artísticas y culturales de la Universidad Autónoma de Nuevo León y el quehacer cultural de la ciudad punta de lanza:
Monterrey.
Pero como ocurre en todas las etapas
de la vida, lo que inicia tiene que acabar,
Martha Lilia emprende una travesía en el
ramo de la comunicación tras dejar una grata huella en el programa.
Surge entonces, la presencia de María

Teresa Vázquez Hernández, una mujer
emprendedora y de
mucha decisión, que
irrumpe con fuerza y
talento en el programa, pues quien mejor
que ella, para la conducción del mismo,
pues tiene toda la información cultural a la
mano y lo más importante, sabe que es lo
que los estudiantes
demandan en materia
cultural.
"Pensamos, dice
María Teresa Vázquez, que adentrar al
estudiante de la Máxi-

ma Casa de Estudios en la esfera cultural
no es fácil y sin embargo, poco a poco, lo
vamos logrando"
"Cuando llegamos a las dependencias,
sean preparatorias o facultades, al principio, como que los muchachos se muestran
reacios a la cultura, pero una vez que el
evento se inicia, sea literario, musical o de
cualquier tipo, son cautivados y ya son materia dispuesta para el mundo del saber.
Cuando vemos sus caras, llenas de júbilo
y de goce estético, es cuando creemos que
la Universidad está cumpliendo su misión
humanística", concluye.
Por su parte, Juan Armando Meza, señala que día con día, están ganando adeptos al programa. Queremos agradecer a los
directivos de la Facultad de Ingeniería
Mécanica y Eléctrica, por ceder este espacio radiofónico, pues es en beneficio de los
llamados "orgullosamente universitarios".
Festejamos dos años, ojalá cuando cumplamos diez, podamos seguir con ustedes.
El programa se transmite los martes y
jueves a las 8:30 hrs. en 89.7 FM de Radio
Universidad. Comunícate a la estación al
teléfono 329-4020, extensiones 5871 y
5872.

14
15

~

�Se inaugura exposición de fotos antiguas
de Villa de Santiago

Se reconoce la labor de Febronio Chavarría
como promotor del ajedrez en la UANL
que este torneo lleva
el nombre de tan ilustre
ajedrecista
nuevoleonés.
"Con este homenaje, queremos dejar
testimonio de lo que
ha sido don Febronio
Chavarría para la
Universidad", manifestó Celso Garza
Guajardo. Es un
maestro ejemplar
tanto en escuelas
como en Facultades,
de ésos que dejan
huella, donde quiera
que vayan.
Do n febro nio Chavarría, promotor del ajedrez e n la Universidad, recibe un reconocimiento
Por su parte, don
de pan e del Departamento de Difusión Cultural.
Febronio Chavarría,
señaló que siempre
ha tenido la alegría de vivir. "Para mí, las
on la entrega de una placa de reconocosas, son buenas y mejores. Hay que sacimiento, el Departamento de Difusión Culber vivir. No me gusta dar consejos, pero
tural de la Universidad Autónoma de Nueles voy a dar uno: No se hagan viejos, porvo León, brindó un justo homenaje a don
que
es lo que me ha hecho vivir''.
Febronio Chavarría, pionero del ajedrez en
"Para mí, el ajedrez, ha sido como una
el ámbito universitario.
enfermedad incurable, a los 1O años, ya
Celso Garza Guajardo, Director de Disabía jugar ajedrez; a los 11 , ya le ganaba
fusión Cultural de la Máxima Casa de Esa mi papá y a los 13 años ya era campeón
t u di os, expresó que don Febronio
en Lampazos".
Chavarría, es un ejemplo de sensibilidad y
"En el ajedrez, juega la cabeza y la mengrandeza humana.
te, pero también la figura. No se puede perCon motivo del Tercer torneo de ajedrez
der con rivales pequeños porque siempre
"Febronio Chavarría", que se inició hace
se juega el honor. Hay que ser un buen
dos años, en el mes de octubre, en la expsicólogo, para conocer al rival".
planada de la Facultad de Organización
"En una ocasión, jugué con una compuDeportiva, Difusión Cultural reconoció a
tadora, en McAllen, Texas. Pensé que me
quien, durante muchos años, ha fomentaganaría, pero alguien me recomendó que
do el ajedrez entre los estudiantes de la
jugara con movimientos raros. Así lo hice y
Universidad.
gané. Creo que tuve mucha suerte".
Fue por iniciativa de Juan Alanís Tamez,
cronista y reconocido actor regiomontano,

e

*

e

on fotos antiguas de parajes, personajes
populares, hechos anecdóticos y hasta del primer accidente ocurrido en esta hermosa población, fue inaugurada la primera Exposición Fotográfica de Villa de Santiago, N.L.
Juan Alanís Tamez, cronista de Villa de Santiago, N.L. dio a conocer que las fotografías
muestran diversas épocas y situaciones del municipio.
A través de los años, hemos ido recopilando
más y más fotografías, debo decir, que afortunadamente hemos contado con el apoyo y la
participación de los vecinos de Santiago.
Estuvieron presentes, además de diversos invitados, el Dr. Héctor Javier Barboza, director de
Cultura y Turismo y Karenne Ugartechea Leal,
subdirectora de dicha dependencia, así como
Francisco Alvarado Segovia, cronista de Dr. Arroyo, quienes se mostraron complacidos de esta
exposición, señalando que es una forma de rescatar la identidad de Villa de Santiago.
Un total de 62 fotografías, son las que integran esta muestra donde usted encuentra desde fotos de toreros hasta grupos familiares, pasando por músicos, personajes de la cultura popular, en fin, un collage
fotográfico muy versátil y
de gran colorido.
Hay fotos desde los
años veinte, treinta y una
foto muy peculiar, porque en ella, aparece el
peluquero Taviano, un
personaje que toda la
población identifica, porque casi todo mundo ha
pasado por sus manos.
También se incluye
una fotografía del grande de grandes del cine
mexicano, Mario Moreno
"Cantinflas", quien en alguna ocasió n, visitó el

municipio que es arropado cotidianamente por
la Presa de la Boca.
Aparece una imagen, se puede decir histórica, porque en ella se aprecia, un paraje turístico, muy visitado por los regiomontanos: La
Laguna de Sánchez, pero cubierta totalmente
de agua, producto de aquel inolvidable fenómeno climatológico que en septiembre de 1988
azotó a Nuevo León, estamos hablando del Gilberto.
Una fotografía que mostraba a una carcacha
volcada daba cuenta del primer accidente ocurrido en Villa de Santiago, así lo señaló el cronista del Santiago.
Se pudo apreciar, además a varios grupos
de músicos, de personas, de reinas, casas, de
la Iglesia de Santiago Apóstol , del pueblo,
tomada desde las alturas, y otra, de la plaza de
toros, así como una, donde aparecen los famosos toreros panzones, aquellos personajes que
tanto hicieron reír a los moradores de esta población con su habilidad, arrojo y valentía.

u sala "u Estancia", fue el escenario d onde se p resentó la Exposición de FotografTas antiguas
de Villa de Santiago que contó con la presencia d e autoridades ele tan bello mu nicipio.

17
16

~

�Persiste la "pepena musical" del grupo
Tayer en el noreste del país

Gente universitaria

Esta

es una sección en la cual reconocemos a la gente orgullosamente
universitaria que aporta su granito de
arena en aras del engrandecimiento de
nuestra Máxima Casa de Estudios.

Buscando anécdotas y voces de los que quedan vivos, en
todos los pueblos del norte del
país, el grupo Tayer, continúa
con su incansable labor de
rescate de la música noresten-

Rodolfo Amaya Sánchez

se.
Luisa Fernanda Patrón, José
Francisco Garza e lram Lozano,
integrantes del grupo Tayer, título que viene de un juego de
palabras entre taller y ayer, señalaron que persistirán en su
incansable búsqueda de las letras de las canciones norteñas
tradicionales, sobre todo las que
el pueblo desconoce.
Nosotros vamos con la gen-

El grnpo Tayer, sigue con su labor de "pepena musical" por todo el país y además, por

te del campo, porque sabemos la trascendencia de su música, se ha extendido hasta los Estados Unidos.
que ellos tienen el acervo popunos congratula pues es una manera de rendirles
lar más rico, la historia del viejo campo norestense
homenaje a todos aquellos que dedicaron su vida
está encerrada en sus humildes viviendas. A falta
versos de sus canciones, que hablan de toda una
filosofía campirana, señaló María Luisa Fernanda.

cantando para los demás".
"Nos gusta esta música porque es la herencia
que nos dejaron, es parte fundamental de nues-

de radio o televisión, ellos se ponen a cantar los

Hasta el momento, tenemos más de 60 can-

tra historia, pero conocida de una manera colo-

ciones recopiladas en grabaciones y textos, cerca de 40 partituras -conseguidas hasta en ventas
de garage- y creemos, superamos las mil cancio-

quial, como el pueblo lo hace, de boca en boca
para que persista por los años venideros".

nes, en todos sus géneros, incluso algunas que
gustosamente, nos han cedido algunos investigadores, acotó José Francisco Garza, mejor cono-

sobre lo que otros investigadores ya hicieron, pero
que no fue recogido. Labor que ya han hecho gentes como Marilú Treviño, José Luis Sagredo, Raúl

cido como Pepe Charango.
"Fue mi bisabuelo, Santos Rodríguez, cantor
popular de los Ramones, N.L., quien nos introdu-

García y otros. "Estamos sacando de la castaña,
lo que está en espera de ser rescatado; hay muchas canciones que son del dominio popular y que

jo en esto de la música popular. El nos dejó muchas letras y tonadas en la memoria de su bisnie-

deben de ser conocidas por todo el mundo".
Quien ha escuchado, al grupo Tayer, podrá

ta, quien junto con Pepe Charango, ha vertido lo

decir con toda seguridad, que ha disfrutado, de lo

mejor del quehacer musical para delicia de la comunidad norestense", agregó Luisa Fernanda.

mejor del folklore tradicional, porque sólo ellos
saben interpretar -muy a su manera- las viejas

"Incluso, hemos rescatado hasta el concepto

melodías populares que tantas alegrías produje-

de hacer música de los cantores de antes, lo cual

~

18

"Le llamamos "pepena musical", porque vamos

ron en nuestros viejos ancestros.

carecía del mismo; para su creación
tomó en cuenta los símbolos que son
representativos de la institución, sin
olvidar que la Alvaro Obregón ya es una
escuela histórica, lo que dio por
resultado el Himno que ya conocemos
y en el que se ratifican los valores que
engloban el concepto EIAO.
Amaya Sánchez, también es autor de
la composición realizada al concepto
Bulldog, con la cual pretende impulsar
a los jóvenes deportistas de esa institución y desea que las nuevas generaciones, dirigidas por el lng. Efrén Castillo
Sarabia y las que le antecedieron, revaloren a la institución de la cual egresaron.
Vaya pues nuestro reconocimiento al
maestro Rodolfo Amaya Sánchez por su
loable labor que ayuda al engrandecimiento de nuestra Universidad Autónoma de Nuevo León.

Orgullosamente universitario desde
hace 19 años; Rodolfo Amaya, es
prefecto en la Preparatoria Alvaro
Obregón, ha contribuido al engrandecimiento de su institución con su
quehacer diario, además de ser el autor
del Himno que identifica a la preparatoria, el cual escribió en 1994, en la
administración del lng. Lázaro Vargas
Guerra, desde entonces es representativo de la preparatoria y es reconocido
oficialmente como una parte de la
historia de la Álvaro Obregón.
Amaya, desde niño se ha inclinado
por el gusto a la música, esto
ha facilitado la composición
de más de 200 temas musicales, de lo cual se siente
orgulloso y así lo expresa:
"Desde niño me gustaba
escribir y bueno ... pues
agradezco a Dios que me
haya brindado ese don de
poder lanzar unas líneas al
viento para que finalmente
queden plasmadas en un
humilde escrito"
La idea de escribir el
Rodo lfo Amaya Sánchez, incansable trabajador universitario, es el creador del
himno le nació a raíz de que
him no a la preparatoria Álvaro Obregón y exhorta a todas las dependencias
se enteró que la preparatoria
universitarias a que tengan su p ropio himno.

19

~

�Egresa primera generación
de la maestría en Artes

La Universidad Autónoma de Nuevo León
cumple con su labor de promoción cultural
apoyando a los Municipios
fusión de las fiestas de aniversa rio del entorno nuevoleonés".
Nos da mucho gusto que los
municipios sigan considerando
a la Universidad Autónoma de
Nuevo León como parte fundamental de su desarrollo cultural, pues en la celebración de
sus festejos seguimos estando
presentes.
Así, tras haber concluido un
año fructífero de actividades
culturales, podemos decir que
el recuento ha sido muy positivo porque nuestros grupos artísticos y culturales, lo más reLa Preparatoria Núm. 1 al igual que otras dependencias ha apoyado la promoción

presentativo de la Máxima Casa

cultural en los municipios del estado.

de Estudios, estuvieron dando
alegría y sano esparcimiento a

" El Departa mento de Difusión Cultural de la
Universidad Autónoma de Nuevo León seguirá
promovie ndo y ayudando a todos los municipios que soliciten nuestro apoyo para la realización de sus tradicionales festejos anuales".
Así lo expresó, el Profr. Celso Garza Guajardo, titular de esta dependencia universitaria,
quien agregó que durante el año recibieron
incontables peticiones de apoyo por parte de
las autoridades de diversos municipios.
La Universidad Autónoma de Nuevo León
por medio del Departamento de Difusión Cultural estuvo presente en las ferias de municipios
como Ciénega de Flo res, China, Sabinas,
Anáhuac, D r. A rroyo, Monterrey, Escobedo,
Apodaca, en el Festival del Barrio Antiguo, en
la Novena Feria Regional de la Hacienda San
Pedro, en fin, apoyamos todo esfuerzo comunitario de promoción cultural.
"No escatimaremos esfuerzos para continuar
nuestra labor de promoción, preservación y di-

los habitantes de las poblaciones del estado.
"Agradezco profundamente a los grupos que
nos han apoyado en los festejos de las ferias,
en particular a las preparatorias Alvaro Obregón,
Uno, a la Facultad de Leyes y Comunicación,
en fin, a todas aquellas que desinteresadamente
nos han brindado su trabajo". De igual manera,
invito a las dependencias a que unan sus esfuerzos en pro de la sociedad regiomontana,
señaló el Profr. Celso Garza Guajardo.
Debo resaltar la buena disposición de los
directores de las prepas y facultades de la Máxima Casa de Estudios porque gracias a ellos,
los estudiantes de sus dependencias pudieron
aportar su granito de arena para que los festejos de los municipios resultasen agradables para
los pobladores de los municipios pues así como
. estuvimos en San Nicolás, de pronto nos íbamos hasta Dr. Arroyo, puedo concluir que fue
un año de resultados muy positivos para nuestro departamento, finalizó

O~gullosamente universitarios, posan los graduandos de la p rimera generación de la maestna en artes de la Facultad de Artes Visuales. ¡Enhorabuena por ellos!

E1

17 de Diciembre de 1998, en una sencilla ceremonia se graduó la primera generación de difusores culturales de la Maestría
en Artes de la Facultad de Artes Visuales.
La Maestría en Artes nació como un proyecto en la Administración del Arq. Mario
Armendáriz Velázquez, siendo el Subdirector de posgrado el Lic. Salvador Aburto
Morales. Fueron ellos quienes recibieron la
primera generación que ingresaba en el año
de 1996.
Con orgullo, aunque ya no bajo su cargo
vieron como la Maestría daba sus primeros
frutos al graduarse maestros, ex-alumnos de
la misma facultad y gente de otras instituciones que creyeron en el proyecto.
El Lic. Aburto recibió de manos del Arq.
Héctor Valdez Hernández en representación de la Arq. Abigail Guzmán Flores, directora de la facultad, un reconocimiento
por la creación de la Maestría ya que con
ella impulsa a la gente que se dedica al
quehacer de la difusión y que gracias a esta

maestría es reconocida como tal.
Otra acentuación de la maestría es la
de Educación en el arte; este grupo está
constituido por maestros que se dedican a
la enseñanza del arte o personas que tienen que ver con él.
El objetivo de la Maestría en Artes es el
de sistematizar e integrar los conocimientos de la educación en el arte y la difusión
cultural para el análisis del fenómeno artístico en su contexto, con la finalidad de proponer soluciones e incidir en el mejoramiento sociocultural del hombre.
En Educación en el Arte se graduó el
cuerpo de maestros de la facultad, enriqueciendo con ello el nivel de conocimientos y
la calidad de sus cátedras.
En la acentuación de Difusión Cultural
se graduaron personas no sólo de la misma universidad, sino personas de otras
universidades que se dedican a la difusión.
Felicidades a la Facultad de Artes Visuales y a la primera generación de graduandos.

21
~

20

~

�Reconoce difusión cultural a los artistas
populares que han dejado huella en la
comunidad regiomontana

''E

ste homenaje que
brindamos a los artistas
populares, tiene como
propósito utilizmemoria y
la valía cultural de estos
artistas para que a fin de
siglo, la Universidad nos
hable de la psicología popular, de la vida cotidiana
de nuestro pueblo".
Fueron las palabras
de Celso Garza Guajardo,
director del Departamento de Difusión Cultural de
la Universidad Autónoma
de Nuevo León, al inau- Chis C has fue el primer artista popular en ser reconocido por e l Depar1a111en10 de Difusión
gurar el ciclo de homena- Cultural.
je a los artistas populares.
to "LosAlagrin", una pareja que nos inundó con
A don Jesús González "Chis-Chas", le tocó
su buena vibra porque se entienden de marala fortuna de inaugurar este ciclo, con una mezvilla y nos deleitaron con su chispeante buen
cla de picardía y amplia solemnidad. Como es
humor.
su costumbre, Chis-Chas, compartió con los
Ellos nos llevaron de la mano, platicánasistentes, muchas de sus anécdotas que didonos acerca de las mil y una peripecias que
virtieron al público, pues sus grandes sonrisas,
pasaron en sus carpas por las constantes giasí lo demostraron.
ras que tenían por toda la república.
"Para mí, señala Chis-Chas, el reconociLuego estuvo Aurora Gallegos "La Cachita",
miento del público, es indescriptible, por eso
quien decía que cuando está en escena "se le
cuando me presentó ante ellos, me transformo
olvida todo", el alma se me llena de juventud, de
y doy lo mejor''. El artista que logra destacar,
cuando lucía esplendorosa y radiante. "Hasta que
es aquel que es creativo y original. ''Yo soñaba
me muera, dejaré de ser artista de la ANDA". Tracon ser artista, pero no sabía cómo, así que
bajé con Tello Mantecón, Chelelo, Piporro, con
empecé a imitarlos". Me dí cuenta que podía
los grandes del cine mexicano.
ver la vida desde un punto de vista cómico y
De igual manera, Don Matías, integrante del
así la disfrutó más.
grupo
"Los Codos", nos narró múltiples anécMi nombre se debe, a que tenía un progradotas de sus giras y nos comentaba que fue el
ma que se llamaba "Chistes y chascarrillos
primer regio que bailó la polka al estilo norteal día", y de ahí salió 10 de Chis-Chas. Mi iluño. "Incluso puedo decir que fui el creador de
sión era ver en las marquesinas el nombre de
Chelelo". Al cierre de esta edición concluimos
Jesús González con letras grandes, pero ya
con Esperanza Serrones, quien nos dio una
ves, ahora soy Chis-Chas.
lección de amor y de motivación que jamás olLa sala del grupo "El Tigre", se ha visto envidaremos los que estuvimos presentes en su
galanada con la presencia de diversos artistas
amena charla. Nuestro reconocimiento a los
que han venido a darle lustre a este espacio
artistas populares.
cultural. Después de Chis-Chas, estuvo el due-

~

22

��</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Artes</name>
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        <name>Artistas populares</name>
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        <name>Departamento Difusión Cultural</name>
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        <name>Dramaturgia</name>
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        <name>Literatura joven</name>
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        <name>Poesía</name>
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                    <text>ORGANO DEL HOSPITAL UNIVERSITARIO "DOCTOR JOSE ELEUTERIO GONZALEZ"
MONTERREY, N. L., MARTES 1' DF SEPTIEMBRE DE 1953

No. !l.

SERA RENTADO UN PISO
·DEL tiOSPITAL AL I.M;s.·s-~
DESP{TES DE haber sostel1ido
varias plática&lt;; cor los· doctores Rodolfo González Ancira y
Carlos C..:tn~eoo,. dire~~tivos del Inslitutó Mexicano rlel Seguro Socia]
en Monterrey, v oon la anueJl€iá
del C. Gobernador del Estado, el
Director del Hospital Universitar1o doctor Serapio Muraira ha tomado la decisión de aumentar el
número de camas disponibles en
el hospital, con el objeto de que
sean arrendadas a dicho.Instituto,
sin detrimento de los servicios
a."i.stenciales actualmente prestados.

En el momento presente existe
ya un &lt;"ontrato que obliga al Hospital Universitario R poner treinta camas d?l Servicio de Maternidad a la disposición de1 I.M.s.s.,
de~de el dfa primero de septiembre .. núm~ro que ao;cenderá al de
cincuenta, con un máximo posiblé Qe 0&lt;'henta, a partir dél primer día &lt;le Q.C'tubre próximo. en eJ
•ercer niso del edificio. Se han
ofdf'nado la.e: mertirtas conducentes
a poner er funciones una set'ción
de,I seeur.do ni
oue no estaba
ocupadá poi· enfernios, de manera
oue ahí se pu~dan acori10dar los
que SI" encuentran ahora ~:i, la~
can ..:.is por renta"
0

-"::'::.

-

...,3 fr'n¡

·'gjp ..;,k-..3,.;-,..t.,.~---

rlad de1 I.!\rts.s. esté trábajando

r.on toda su capacidad, t.endrá en
• su personal veintidós enfermeras,
seis parteras y seis médicos, para
las diferentes guardias.
Son las intenciones del !.M.S.S.
adquirir en arrendamiento un número todavía mayór de camas,
para poder centralizar todos sus
servicios hospitalarios y aumentar
en esa forma la eficiencia de los
mismos en gra~fo tal, que puedan
compararse ventajosamente con
los mejores hospitales de la República.
Si el !.M.S.S. logra cristalizar
sus aspiracione-s tendrá también
en el edificio del Hospital: Servicio de Pediatría, con cincuenta
camas, y atención a enfe1mos de
emergencia por médicos especialis
de guardia; durante las
vetntic atro horas; Servicio de
Cirugía .-~neral, de setenta y cínco camas; Set.\-icio de Medicina

•

LA UNIVERSIDAD DE TEXAS RECONOCE LOS
ESTUDIOS HECHOS EN NUESTRA FACULTAD
ES LA PRIMERA FACULTAD
D}I; MEDICINA. DE PROVINCIA. QUE LOGRA TAL DIS-

TINCION
EN ENTREVISTA lograda con
el doctor Serapio Muraira, Director de la Facultad de Medicina y
del Hospital Universitario "Dr.
José Eleuterio González", fuimos
informadas aunque de una manera prematura ya que la n'oticia
fué proporcionada por el doctor
.José G. Rodarte. desde Temple,
Texas, por la vía telefónica, antes
que las comuni~cione\ oficiales
fueran enviadas. •oqe los miembro¡.; de la "Texas State Qf Boarfl
of Medical E,r¡iminers'' despu~ de
la visita que 'hiciéran tá~n~ a la -tF'acultad de Medicina como • al
Hospital Utfivernitario "Dr. .Wc;é
Eleuterio González" v de ent-P.,
rarse· de los planes
estudios y
del funcionamiento de estas dos
instituciones, se reimieron el sá-

ae

llA.do 15 df'l presente v ,101 o1:i;on
jim- uuamiñiüaaei a"cüé.n:fo- ile re-

~onocer los estudios que imparte
la Facultad de Medicina de la
Universidad de Nuevo León.
Posteriormente, fuimos informados que las autoridades médicas del Estado de TexR..c;. corrohorando la información anterior,
acordaron unánimemente aprobar
y reconocer los estudios de la Facultad de Medicina de la Universidad, e o n efectos retroactivos
desde el año de 1940. La traducción de la carta enviada al director de la Facultad de Medicina,
es la siguiente:
"Estimado doctor Muraira:
Me complace informar a usted
que la Junta Estatal d&lt;:&gt; Sinodales
Médicos del Estado de Texas, en
sesión formal celebrada el 16 de
agosto de 1953, acordó e11 forma
unánime aprobar y reconocer esa
escuela de::. medicina con efectos
(Pasa a la 3• pág.)

Brillantes Conferencias del
Doctor Herman Villarreal
Desarrolló temas de interés práctico ~-de actualidad
acerca de lá especialidad que profesa
LAS Copfer~neias sobre Afección es Cardiorrenales, de los
Curros dé Verano de la Universidar1 de,._ Nuevo U:'ón, 1uvieron
verifíealh-:o durante lo&amp; día'{ 10 a
15 di_. ;-v::qsro {)asado. en e 1 ·rnla
O.el cuarto -ph;c, del Hospifai
Fué m.."testro extraordiual"io de
estas confore-ncia..&lt;; el doctor Hetman Villarreal. del Instituto Nacional de cardiología, m é d i c o
e1s!:e~ado _de la Fa_cultart Nacional

de Me&amp;c1nñ q,;t;i,füf~ffir-¡1rofundos estudios de la espeeialidad

que profesa en centros mécUcos de
nuestm pais ~ del extranjero.
Cardiólogos, pediatras., urólogos.
internista¡;; y médicos generales se
congregaron a escuchar las disertaciones del doctor Villarreal
acerca de temas de tanto interf'S
práctico como Deshidratación y
Uremia, novedosos coma. el de Nefro~;is Distal, y de tanta actualidad como los referentes a trastornos electrolíticos en ~l postoperatorio y en la insuficiencia cardiaca.
Los conceptos vertidos por •el
doctor Villarreal han renovitdO el
interés por el estudio de las enfermútlades del riñón y del corazón en el cuerpo médico del Hospital Universitario.,, d~•s_J?eja:ndo -.el
camino para su ·rriejor comprensión en los aspectos -más íntimos
de los fenómenos patológicos, el
químico y el histológico en particular.

SEBOR doctor Herman Villarreal, mÑl.ieo dt&gt;l Instituto Na&lt;'ional de Cardiología, que dictó
una serie de confe:rendas sobre
''AfNcionf"s Cardiorre11alt•s" en
la~ aulas d·t&gt;I Hospital linivE"rsita'"io, del 10 al L5 de-1 JnPs pasa.-

do. Las diSf.--:-taciones tlel Dr. Villarreal fueron escuchadM con
profundo interés pol' parte de
los cardiólogos regiomontanos.

�,

t HOSPITALIDAD

Página dos

VIII Reunión de Médicos de Provincia

INFORME • • •

Circular a los Médicos
de todos los Servicios

(Viene de la 2~ pág.)

nin en el Aula Magna de la UniConsulta Externa ,. 9,216.&amp;3
versidad, por las mañanas.
., 164,128.84
Seguro Social
El programa de ponencias es el
Gobno. del Estado
siguiente:
Gobierno Federal
Monterrey: Poliontlelitis. DiagSobrante de Bonos
nóstico y Tratamiento.
Guadalajara ~ Diagnóstico de los
Total ..... .
Tumores lntratorácícos.
Torreón: La Responsabilidad
del Médico Y del Cirujano ante
Para Amortización de Bonos.
su Paciente.
Medicinas y Material de CuraChihuahua: Medicina Psicosoción
... _. _........... .
mática.
Alimentación Hospitales
León: Absceso Hepático AmiSueldos y Salarios •...
biano.
Lavandería .............. .
Durango: Reumatismo. DiagRopa •·
• • ... -· .. - .
nóstico y Tratamiento.
Servicios Generales . . .
Reparaciones Diversas
En las sesiones de sección, en
•
odrá
t
...,.,,o,·-'·
1
.,--,;J.,.¡
'¡,,
.
•
◄...,,
1Agu_a, Gas, Luz y Fuerza Motrf:i
l-\ Faeu l la,...,, P
n ener Ji~ 1
.. -;_.-l?apel~ría ~- lltiles de Ec::crilor'fl'
Cwación los médicos foránéos-+
Teléfonos
locales que asf lo deseen.
Distintas casas fabricantes de
Correos v Telégrafos
Pasajes Autos y Camiones
productos farmacéuticos han ofreGastos de Viaje
cido su colaboración y estableceSueldos y Salarios A n t i g u 0
rán "stands" en la Facultad para
dar mayor lucimiento; a las actiHospital · · · · •
vidades científicas.
Fletes y Transportes ....
Diversos
. ... . . .•.. . . .. ..
Propaganda y Anuncios ..... .
Servicios Generales An t i g u o
•
FISIOTERAPIA:
Hospital ....
Tratamientos
248
Donadores de Sangre .... , . , .
DEPARTAMENTO DE CANCEROWGIA:
Participaciones ............ .
Terapia Superficia]
. _. . . . .
135
Mantenimiento de Aparatos .. .
Terapia Profunda .. _ ..... ....... .
329
Reposición de Equipo e Instru.
Radium ......................
1
mentas
Para Construcción
465
TOTAL: ..... ..
ANATO&amp;llA PATOWGICA:
Sumas ..
Exámenes practicados a enfermos del Hospital
69
..,.,. Exístenc. para el mes de Agosto
Exámenes practicados a enfermos del I.M .S.S.
69 •

DESDE HACE varias semanas

HOSPITAL UNIVERSITARIO

INFORME DE LOS DISTINTOS
DEPARTAMENTOSY CONSULTAS
MES DE JULIO DE 1953
SECCION DE CONSULTA EXTERNA:
CONSULTA MEDICA G'ENERAL . . ................. , .... .
ODONTOLOGIA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
OTORRINOLARINGOLOGIA
PKDIATRIA ··"······•······.
OFTALMOLOGIA . . .
,.
CANCEROLOGIA . . . . . . . . .
NEUMOLOGIA . . . . . .. . . . . . .
NEUROPSIQUIATRIA
CARDIOLOGIA . . . . . . . . . . . . . • , .
ENDOCRINOLOGIA . . . . . . . • . . .
~•
'DERM.ATOLOGIA ..•.........•.•......... ·- GINECOLOGIA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
PRE-J,IATAL .... , .. , . . . . . . . . . . . . . . . . . .
GASTROENTEROLOGIA . . • . . . . . . . . . . . . . . . . .

"

804
78
156

~
1
65
207
115
51
23
266
232

235
178

~~gtOGIA ....·.··.-. ·.·.·.·.·.·.·.-.·.·:::::: ....... -~
ORTOPEDIA . . .. . . .. . . . . .. . . • .. . .. .. . . . . . . . 135
TRAUMATOLOGIA . . . . . . ... . .. . . . . .. . .. ... . . 213
ALERGIAS .... , ................ - . . . . . • . . . . . 109
TOTAL: ..•.•.......... 3,882

ESTUDIOS EN MESA DE LA RECEPCIONISTA (Casos por
primera vez) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
7.99
INYECCIONES APLICADAS ............................. 3,178
PROMEDIO DE CONSULTA GENERAL DIARIA . . . . . . . . . 144
INGRESOS POR CONCEPTO DE CUOTAS DE RECUPERACION (Donativos) . . . . . . . . . . • . . . . . . .
$ 583.20

Según comprobantes que obran en caja;

Magistrales
Magistrales
Magistrales
Magistrales

a
a
a
a

146
477
33
9

-'l: O'.\' A. l.;··~···· ----·

665

bias de Patente a Internos ...... _.
"cinas de Patente a Externos
Medicina de Patente a Pensionistas . . .

. .... 10,332
. 1,923
... , --~-. 3,863

Medicinas de Patente a Seguro Social ...

344

T O TA L : .............. 16,462
NarcótJcos
Narcóticos
Narcóticos
Narcóticos

Total

Cirugías Mayores
Cirugías' Menores
Externos ....... .

a Internos
a Externos

.. . .. . .. . . .. . .. ... .. .. . .. . ... .
. ~. . . . . . . . . • • • .. . . . . . . . . . .
a Pensionistas ...... ~ . . . . . • . . . . . . . . . • . . . . . . .
a Seguro Social . . . . . . . . .. . . .. . .. . .. . . . . . . .

134

TOTAL: ...............

278

RECETAS SURTIDAS a enfermos indigentes, por el Almacén
Medicinas entregados a enfermos indigentes, pof el almacen

647
855

44

55
45

LABORATORIO:
Exámenes de Laboratorio praticados a Enfermos Internos ... 1,579
Exámenes de Laboratorio practicados a Enfermos Exentos . 1,540
TOTAL: ................ .
RAYOS "X"

Enfermos atendidos . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . .

856

Peliculas gastadas ................... , ................... 1,233

Flouroscopías . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

226

$ 267,510.00 $ 386,193.67

Presupuesto
Gastos
Egreses
$ 11,812.00 $ 11,812.00 $ 30,000.00
65,000.00
56,000.00
., 88,000.00
1,400.00
5,000.00
., 10,000.00
2,500.00
,. 5.500.00

221

.,
, 86.00
., 10,560.14
.. 6,353.55
., 11,754.73

5,366.10

8.44:1-.4$

4,000.00

550.00 .,
25.00 ,.
• 20.00 .,
100.00
2,000.00

,,

"

1.,200.00
80.00

., 119,472.98
,. 48,456.07
., 103,700.33

326.60 .,
10.10 ,,
19.40 .,
1,992.58
9.00
749.75

"

"

512.25
9.80
19.10
1,992.58
9.00
3,500.00

CIRCULAR No. 108
.. "Según la Ley Reglamentaria del Ejercicio de la Medicina
en Nuevo León es requisito indispensable para las personas que
ejercen la medicina en el Estado
regif-lren su Titulo en las Of~cinas
de los Servicios Coordinados de
Salubridad en el Estado. Por otia
J)aMe nos es=- estrictamente indispensable llevar un registro de los
médicos cirujanos que ejercen en
-el Estado, para diversos informes
que nos solicitan, tener contacto
más amplio con estos profesionales, y para otras múltiples activi-

1,500.00

"

150.00
15.00

150.00
2,304.70

5,000.00
1,900.00

1,314.25

$262,487.00

$296,263.22

$349,370.06
,. 36,822.93

$262,487.00

$ 296,263.22

$386,193.67

(viene il~

2,045.QG

Monterrey, N. L., Agosto de 1953.

731
53

. .... ..

3
54
40

2

BANCO DJ!l SANGRE:
Pruebas de Compatibilidad
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 460
Grupos Sanguíneos . . . . . .
... ...... .
. ......... 1,219
Factores Rho . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
500
Sangre donada gratuitamente ... ,_. ..................... 12,575 e.e
DEPARTAlllENTO DE ADMISIQN:
(Mes de Junio)
Existencia anterior .......... , ............... ~. ~......
441
Enfermos dados de alta . . . . . . . . . . . . .
. .......... 1,404
Enfermos -dados de baja • . . .. . .
. ... -- ............... 1,413
Existencia actual . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . ..... ~ . . . . . . 432
(Mes de Julio)
432
Existencia anterior . . . .
. . . . . . . . . . . . ..
...... 1,463
Enfermos dados de alta
........ .
. 1,449
Enfermos dados de baja
............. .
. . . . 446
Existencia actual . . . . . . . . . . . . . . .. .
MOVIMIENTO DE INGRESOS, EGRESOS Y GASTOS CORRESPONDIENTE AL MES DE JULIO DE 1953
Existencia para el mes de Julio $130,000.00 $ 13,346.86
Ingresos Hospital
., 130,000.00 ., 246.227.47
Cuotas de Pensionistas . . . . . . . . . $ 72,88L80

(Pasa a

L, 3• ¡rag.)

INSCRIPCIONES EN LA ESCUELA
DE ENFERMERIA Y OBSTETRICIA
INSCRIPCIONES EN LA ..
~-.;;_ EG14'\f lNFORMES del d&lt;lclor
.losé .María Gonzátez Lozano,
Director de la Escuela de Enfermecia y Obstetricia, se inscribirán
en el primer año cerca de treinta
alumnas de primer ingreso para
iniciar sus estudios el próximo
año docente.
Un buen número de Jas solicitudes registradas proviene del

Puerto de Tampico. ciudad en
donde el Pbro. s Lic. Ignacio. Rosiles ha efectuado meritoria labor
en pro de la Escuela.
El salón ubicado en el p1;mer
piso del Hospital y hasta ahora
destinado a Almacén, será transformado en 1nternado para las
alumnas de primer año, mientras
que el Almacén será transladado
al sótano.

SE INAUGURO EL DEPARTAMENTO
DE DIBUJO CLINICO DEL HOSPITAL
del Hospital, deben dirigirse
EN FECHA reciente el Director ción
las solicitudes para emplear este
del Hospital Universitario puso en conocimiento de los Jefes
de Servicio que ya está en actividad- el Departamento de Dibujo
&lt;,;¡link., dependencia- del Departamento ·.~e Fotografía.
El doctor Alfredo Cuél1ar fué
?esignado Jefe del Departamento
maugurado y a él o a la Direc-

dades. Por lo anterior me esto:,.'
permitiendo solicitar a usted
atentamente se sirva hacer del
conocimiento de los médicos cirujanos que laboren a sus órdenes
esta disposición, con objeto de que
a la brevedad posible reg1s_tren.
los que no lo hayan hecho, su
titulo en las Oficinas Centrales de
esta Coordinación en ellas y horas
hábiles. Igualmente, siéndonos indisp"ensable estar en contacto con
los médicos les su_plicamos se sirvan avisarnos oportunamente por
la vía más rápida, la tele ' ·
inclusive, sobre su
domicilio. Nuestras hotifU:I
cina son j:le.8 a '14, sábado de 8.á.
13. Teléfonos Nos. 10-11 y 9-91.
Atentamente. SUFRAGIO EFECTIVO. NO REELECCION. - El
Jefe de los Servicios, Th".'. Salvador Molina Vélez.-Rúbrica" ...

SERA RENTADO

500.00
400.00

89

TOTAL: ...
Dictámenes Previos
Dictámenes Definitivos
Exámenes
Autopsias . . . . . . . . ..
Autopsias de Sala

......

84,998.02
., 63,280.80
., 101,674.56
., 1,987.50
., 1,438.50
., 9,332.59
., 5,780.30
., 6,006.17

El día quince de Julio último
llegó a la Dirección del Hospital
el Oficio Circular No. 5011-1045
d~ los Servicios Coordinados en el
Estado, cuyo texto a continuación
transcribimos:

421

MEDICO LEGAL:

Internos ............ .
Externos
Pensionistas ..... .
Seguro Social .... .

., 112,510.00 ., 112,510.00
•• 25,000.00 .. 10,000.00
,, 8,109.34

r• .••

................ $583.20

FARMACIA:
Fórmulas
Fórmulas
,Fórmulas
órmulas

....::..-

-OPERACIO~"ES:

EXENTOS . . ...... 2,903 ........ SIN VALOR ..
DE $ 0.20 ......... 2,105 .. . . . . . . . . . . . . .. .. .
$ 421.20
DE " 0.50 . . . . . • . . .
14 • . . . • . . . .. . . . . . . . . . . . . . . .
7.00
DE " LOO
155 . . • . . . . . . . . . . • . . .. . . .. . •...... " 155.00
TOTAL

se han venido distribuyendo
a los médicos de toda la República las ln\'itaciones correspondientes a la Octava Reunión de Médicos de Provincia, que tendrá verificati'Vo en esta ciudad de Monterrey durante los días primero a
tres del próximo mes de octubre.
Es la primera ocasión en que se
designa a Monterrey para ser sede de W1a de estas Reuniones, y
es a ia Delegación en Monterrey
del Colegio Nacional de Médicos
Cirujanos "Eduardo Liceaga.", a
quieri se ha encargado de la organización de este evento.
La Universidad de Nuevo León
y las sociedades médicas locales,
-e"n su totalidad.. 1'a.trocinan ~ 'de-sarrollo de la Octava Reunión,
cuyas sesiones teóricas tendrán
lugar en aulas del edificio de la
Facultad de Medicina, contándose
con las del Hospital Universitario
para las sesiones clfnicas y demostraciones prácticas en enfermos. Las reuniones plenarias se-

PA¡¡lna treo

HOSPITALIDAD

Martes lo. de septiembre de 1953

Martes lo. de septiembre de 1953

servicio.
Con la coopeiación del nuevo
departamento se allana una de
las dificultades que habitualmente encuentra el personal médico
cuando desea presentar ilustraciones en sus trabajos científicos.

DOCTOR Ismael Cossío Villeit&gt;minente ne.nmotWólo.&amp;:o
mexicano, que proff&gt;SÓ un cnrsiUo sobre su especialidad en una
de las aulas de la Facultad de
l\fedicina y en el depa.;-tamento
de neumología del Hospital Universitario, del 24 al 29 del mes
ga~.

pasado.

LA UNIVERSIDAD DE
( viene de la l a . pág.)

retroactivos desde el primero de
enero de 1940.
"Lo anterior significa que todos
los profesionales egresados de esa
F.scuela después del día primero
de enero de 1940, están capacitados para obtener una licencia en
el Estado de T~xas, mediante examen y siempre que hayan cumplido tres años en un hospital re•
conocido de los Estados Unidos.

la la. pág.)

Interna, con veinticinco camas;
Sel'V:icio de Enfermedades Infecciosas, de qUince camas, adjunto
al S e r v i c í o de Enfermedades
Transmisibles del segundo piso
del Hospital; y un Servicio de
Traumatologia con cupo de cuarenta enfermos. Junto con todo
lo anterior ·estarán el Banco de
Sangre, ull Laboratorio de Anatomía Patológica, un Laboratorio
de Emergencias y un Departamento de Rayos X. De llegarse a
un entendimiento, todas las camas que el Seguro Social tiene
actualmente en el quinto piso serían transladadas al tenero, dejando a aguél libre para que el
Hospital Univer~itario disponga
de él, y permitiendo así que las
labores asistenciales que el H~
pi ta 1 Vniversit ·io d
-puedan éontirm3"''!1!'&amp;;;
noscabo.
Para el Seguro Social la
zación de su proyecto es
conveniente porque trae aparejado un mejoramiento de los servicios que presta. lo que redunda
en beneficio de sus derechohabientes, y porque además supone
un adelanto en la difícil tarea de
organizar el personal de un hos
pital de la magnitud del Hospital
de Zona. Por otra parte, el Hospital Universitario vería aumen•
tar sus ingresos en una de l&amp;
épocas en que más lo ha necesitado, y esto repercutiría muy fa.
vorablemente en las numerosas
personas indigentes q u e a él
acnden.

"Me suscribo de u,~ted atentamente. - M. H. C.abb, M. D. Secretario (Rúbrica)".
· r-

�•"'lna euatro

Mart,es l-1. de septieMbre de 1953

HOSPITALIDAD

EL DOCTOR JACQUES MIALARET, DE.PARIS
DIO 2 CONFERENCIAS EN NUESTRA FACULTAD
DURANTE los últimos dlas del

mes pasado estuvo en MonterrPv el e·minente cirujano francés
doctor Jacques Mialaret, desempeñando. la misión diplomática de
estrectiar las relaciones entre la
Medicina francesa y la mexicana.

ACTIVIDADES DE LAS
SOCIEDADES MEDICAS
DE MONTERREY

El prestigiado visitante cuenta,
entre otros títulos, con los si~1.lientes: Cirujano de los Hospitales de París..Jefe del Servicio
· €t:W~ del Hospital Saint
uis de 'P:uis, Miembro de ]a
,lPmia Nacional Francesa de
CiruITTa. Miembro Correspondiente Extranjero de la Academ1aNacional de Cirugía de México,
Mi e m b ro Correspondiente Extranjero de la SociPdad de Cirugía dPl Hospital .Juárez de Méxieo y Relator en el próximo ConP.TP.so Nacional Francés de Ciruuía (octubre de 1,953).
Invitado -por la Dirección de la
Facultad de Medicina, et doctor
Mialaret profesó dos conferencias
sobre temas de Cirugía el miércoles veintiseis.y el jueves veintisiete, por la noche, en el aula 210
del edificio de la F acultad.
En su primera conferencia, de~
nominada "Estado Actual de la
Cirugía Esofágica en Francia", el
maestro huésped expuso las ideas
que prevalecen entre los cirujanos franceses, con respecto al tratamiento quirúrgico del cardios~
pasmo y a las operaciones paliativas en el cáncer del esófago inoperable.
Durante su interesante expoRición revisó rápidamente los factorPs etiológicos a los que se atrihuve el cardiospasmo, para luego
pasar de lleno al tratamiento ouirf1reico. Hizo notar la diferencie criterio ~ gue existe entre
autores americanos y los in. adores f nceses en lo que
.
· de la te: éllr.::dá.ción, va1iéndose
erPnles medios, método que
americanos prefieren, e inter~nción operatoria, procedimiento de elección segú n los franceses.
Comparó las estadísticas, subrayando el alto porcentaje de curas
definitivas obtenidas por la operación. A continuación describió la
técnica, que consiste fundamentalmente en una amplia sección
de ta capa muscular del esófago,
respetando la mucosa, que debe
extenderse más allá ele los límites
de la porción estrechada, ya sea
que se aborde el órgano por vía
abdominal o por vía transtorácíca. que él considera la mejor. Con
la pr,oyección de dos peliculas se
ilustraron las dos técnicas expuestas.
En el segundo tema de la conferencia del miércoles, el doctor
Mialaret trató de las operaciones
que se realizan para poder reanudar la alimentación por vía bu-

,

SOCIEDAD NEOLONESA DE TUBERCl'LOSIS
Y ENFER!IIEDADES DEL APARATO RESPIRATORIO.
El vieTnes catorce de agosto tm·o su sesión reglamentaria
en el Hospital Universitario, con la lectura de "Presentación de
Tres Casos de Resección Pulmonar¡. Por los doctores Rubén
Chapa y Régulo Salinas.. (Wl Servicio 1tJe Neumología del Hm,"J)ítai:CIRCl,'LO MEDICO DE ESTL'DIOS ETICO-SOCIALES.
En su junta del viernes veintiuno se realizó una revisión
del temario de la Octava Rellnión de Médicos de Provincia, en
el próximo mes de octubre.
SOCIEDAD DE Gll\'ECOLOGIA Y OBSTETRICIA.
Suspendió sus labores con motivo de la celebración del Curso de Verano correspondiente.· Anuncia para la siguiente sesión
del día 2 de septiembre: "Nuevo Tipo de Aparato para la Insuflación de Gas Carbónico", por el doctor Abelardo Sánchez Gutiérrez. .

EL ENVIADO cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores .
de Francia, _doctor Jacqnes Mia-laret, dando su primera conferencia: "Estado actual de la ci~
.-ugía esofágica en Franela", en
una de las aulas de la Escuela
de Medicina universitaria.

cal en los enfermos cuyo tránsito

esofágico se halla interrumpido
por un proceso canceroso. Expuso dos de los artificios de que se
puede echar mano para conseguir
el mencionado propósito: hacer
una comunicación directa con estómago, subiendo este órgano a
la cavidad torá.cica a través de un
orificio practicado en el diafragma. o sólo subir una parte de él,
en forma de tubo hecho a expensas de su curvatura mayor, o bien,
emplear ot1·0 segmento del aparato digestivo que sea susceptible
de ser unido con el estómago y
con la porción del esófago situa~
da par arriba del cáncer; ésto último se puede lograr colocando el
segmento dentro del tórax o por
debajo de' la piel de su cara anterior. La modalidad citada en último término parece ser la más
prometedora. aunque, confiesa el
conferencista, todavía existe un
cierto número de fracasos a pesar
de todos los cuidados que se
tengan durante la operación.
Cuando los resultados de la intervención son satisfactorios la sobrevida es_de dos años. se presentaron diapositivas de casos
operados de esta manera.
En la conferencia del ilia veintiocJ10 el doctor Mialaret se refirió al "Tratamiento Quirúrgico de
la Ulcera Gastroduodenal Perforada", lema que ha ocupado su
atención durante los últimos doce

COLEGIO NACIONAL DE lllEDICOS CIRUJANOS
"EDUARDO LICEAGA".
Et viernes veintiocho de agosto, el doctor Carlos Canseco,
Jefe del Senicio de Alergología del Hospital, presidió una mesa
redonda sobi'e Cortisona y ACTH.

años y que él ha estudiado con
dedicación tal que le ha permitido compenetrarse de una gran
mayoría de las publicaciones referentes de la literatura mundial.
Antes de exponer el método que
preconiza, el cirujano huésped hizo hincapié en que es el producto
de su experíen~ia personal, pero
que no debe tornarse como representativo de .la opinión de la Academia Nacional Francesa de Cirugía. El recomienda que no se
operen inmediatamente los enfermos en quienes se ha hecho el
diagnóstico de perforación de úlcera péptica, sino que se les aplique aspiI:ación ~ontinua.. por un
periodo de tres horas. pasadas
las cuales y de acuerdo con la
evolución que hayan tenido y las
características individuales de cada caso particular, se elija entre
operar en seguida, dejar la intervención para el Wa siguiente,
tiempo que se emplea para mejorar las condiciones del paciente,
o bien se continúe con el tratamiento por medlO de la succión
sin tomar medidas operatorias.
Esta manera ecléctica de conducirse es bastante prudente, ya
que permite recurrír a la cirugía
sin excluir los beneficios de ta
aspiración.
Los asistentes a la conferencia
externaron sus comentarios y dirigieron preguntas al doctor Mialaret~ quien se mostró muy interesado en aclarar las dudas y en
escuchar el parecer de los cirujanos presentes.
Atendieron a1 doctor Mia1aret
durante su estancia en nuestra

Indicador

"HOSPITALIDAD"
Organo del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio
González".
Publicación mensual.
Director:
Dr. Gm;tavo Alvarado Ortiz.

Edi.lores:
Dr. Sr.-gio de la Garza
Dr. l\lartín Torres IL

Jefe de Redacción:
Dr. Rodrigo F. Barragán.

Dirección: Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González". - caizada Madero y
Avenida Gonzalitos. - Teléfonos: 123-20 y 123-21.

ciudad varios médicos y cirujanos
jóvenes que, por haber emprendido estudios para graduados en
París, ya habian tenido oportunidad de conocerlo.
El Gobernador del Estadr,, él
Rector de la Universidad y ,é¡ Director de la Facultad fUéÍ-on objeto de sendas visitas de cortesía
del doctor Jacques Mialaret.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�D.R. 2024 © Humanitas. Revista de Teoría Crítica y Estudios Literarios,
Vol. 3, No. 6, enero-junio 2024, es una publicación semestral editada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Centro de
Estudios Humanísticos, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso
1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey,
Nuevo León, México. C.P. 64290. Tel.+52 (81)83-29- 4000 Ext. 6533.
https://revhumanitas.uanl.mx Editor Responsable: Víctor Barrera
Enderle. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022-020212344100102, ISSN 2683-3247, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de
Autor. Responsable de la última actualización de este número: Centro de
Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro. Juan José Muñoz Mendoza,
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes
#4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P.
64290. Fecha de última modificación de 31 de enero de 2024.
Rector / Santos Guzmán López
Secretario de Extensión y Cultura / José Javier Villarreal
Director de Historia y Humanidades / Humberto Salazar Herrera
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / César Morado Macías
Director de la Revista / Víctor Barrera Enderle
Coordinadora Dossier / Dalina Flores Hilerio
Autores
Arnulfo Uriel de Santiago Gómez
Laura Guerrero Guadarrama
Dalina Flores Hilerio
Azael Abisaí Contreras López
José Manuel de Amo Sánchez-Fortún
Carmen Pérez-García
Marcelo Bianchi Bustos
Adolfo Córdoba
Alejandro Vergil Salgado
Gloria Vergara

�Jonathan Gutiérrez Hibler
Elsa Margarita Ramírez Leyva
Michelle Monter Arauz
Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Víctor Barrera Enderle
Maquetación / Concepción Martínez Morales
Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando la
fuente. Las opiniones vertidas en este documento son responsabilidad de
sus autores y no reflejan, necesariamente, la opinión de Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo Léon. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México

de la

�P re s e n t a c i ó n
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

Las transformaciones y resignificaciones que ha experimentado
la literatura en las últimas décadas, posibilitan una amplia gama
de enfoques críticos. Nuevas conductas lectoras han aparecido;
algunos géneros discursivos se han renovado; otros más han caído
en desuso. Sumemos a eso los nuevos soportes para la escritura y la
lectura (y el estrecho vínculo con los medios audiovisuales y digitales
de todo tipo) y tendremos más o menos el complejo panorama del
fenómeno. Entre estos acontecimientos, destaca el crecimiento de la
llamada literatura infantil y juvenil.
Si bien no es un género nuevo, podemos encontrar sus
antecedentes en obras muy lejanas, como las Fábulas de Esopo, la
literatura infantil y juvenil se ha consolidado en el presente como
una de las manifestaciones más potentes y creativas de la literatura
actual. No faltan, por supuesto, los detractores que intentan reducirla
a mera estrategia de mercado, o a simple herramienta pedagógica.
Ni tampoco escasean los apologistas que ven en ella la panacea de
la creación. ¿Cómo encontrar un punto medio? La necesidad de un
acercamiento crítico se hace evidente.
Es por ello que hemos decido dedicar el número 6 de Humanitas.
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios al tema de la literatura infantil
y juvenil. Para tal propósito, invitamos a la escritora e investigadora,
Dalina Flores Hilerio, experta en el tema, para que coordinara el
número. El resultado ha sido excepcional: más de una decena de agudos
e inteligentes artículos, escritos por especialistas de México, España y
Sudamérica. Estamos convencidos que esta edición de Humanitas…
representará un importante aporte para la comprensión del fenómeno.
1

�Víctor Barrera Enderle / Presentación

Finalmente, en la sección de Reseñas, Michelle Monter Arauz
nos habla del ensayo Sor Juana Inés de la Cruz. De reliquia histórica a
texto vivo, de Hilda Larrazábal Cárdenas. Uno de los trabajos más
importantes que se han escrito recientemente sobre la escritora
novohispana.
Cerramos, así, la sexta entrega de Humanistas. Revista de Teoría,
Crítica y estudios Literarios, y con ello reafirmamos el compromiso de
seguir generando nuevos modos de conocimiento sobre la literatura
y sus múltiples y heterogéneas manifestaciones.

2

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

La literatura infantil y juvenil desde la
investigación académica
A guisa de introducción
El estudio sistemático sobre la literatura infantil y juvenil (LIJ) dentro
del mundo académico cada vez cobra más relevancia para detonar
diálogos cuyo proceso incide en la profundización de los enfoques
desde los que se ha ejercido la crítica literaria. Sin duda, la riqueza y
calidad que caracteriza el corpus de la LIJ contemporánea ha sido
una materia prima idónea para dirigir las miradas de los especialistas
en el ámbito literario hacia esta producción, lo cual nos ha llevado a
trascender el cerco de los enfoques pedagógicos y moralizantes con
que se estudiaba todavía a finales del siglo XX.
A pesar de que en la actualidad es evidente que la producción
literaria para la infancia atrae las miradas de investigadores de
múltiples campos, aún quedan algunas reticencias de la crítica
literaria formal; sin embargo, la complejidad de los textos infantiles
contemporáneos ha planteado la necesidad de que las investigaciones
que pretenden explicar o profundizar en el análisis de esta tradición
se alleguen de diversas disciplinas y recursos para ello.
Los libros para niños suelen estar enmarcados en el ámbito
pedagógico porque, desde la mirada adultocéntrica, que ha definido la
forma en que nos relacionamos con los niños, solemos suponer que
3

�Dalina Flores Hilerio / A guisa de introducción

su función es enseñarles valores y conductas que irán matizando hasta
convertirse en adultos. Pero cuando damos relevancia al contenido
estético de las obras para niños, encontramos que esta producción
se asocia con otros elementos que se alejan de la dogmatización
(o colonización ideológica en que inciden algunas propuestas
modelizantes) a partir de narrativas ficcionales ricas que potencian el
desarrollo del pensamiento crítico, imprescindible para la formación
de individuos que analicen y cuestionen la realidad para transformarla.
A pesar de que muchas editoriales enfatizan la función
didáctica de la literatura infantil, es primordial que su propuesta
estética apuntale el pensamiento crítico, el gozo estético y el sentido
ético respecto a la configuración de la comunidad, a través de
recursos lúdicos, como la polisemia o la plasticidad del lenguaje,
para lograr efectos intelectuales y emocionales en el lector. En
este sentido, lo más valioso del texto literario es su capacidad para
llevar al lector a hacerse preguntas. En este sentido, es fundamental
interesarse por desentrañar los elementos que configuran el texto
literario dirigido a públicos no adultos, a través de la investigadción
en este campo. Asimismo, resulta alentador tener un espacio en el
que, investigadores de diversos contexto involucrados en el estudio
crítico de la LIJ, tengamos cada vez más espacios formales para
socializar nuestras experiencias desde la lectura crítica.
En este número de la revista Humanitas, de gran tradición
y reconocimiento en el ámbito académico de nuestro país, hemos
reunido la mirada de diferentes investigadores que con su trabajo
han contribuído, desde hace décadas, a afianzar el estudio crítico
sobre la LIJ que, a su vez, plantea nuevos retos a los escritores,
editores y otros agentes involucrados en la producción de estos
bienes culturales.
4

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.5-58

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

En los artículos que conforman este número podemos
acercarnos a la LIJ desde diferentes perspectivas que sin duda
abren un diálogo con quienes están interesados o involucrados en
la mediación literaria tanto fuera como dentro del contexto escolar.
Hemos tratado de presentar los contenidos de acuerdo con tres
líneas temáticas: a) textos que plantean una mirada histórica o
proponen maneras para definir o conceptualizar el canon literario
infantil; b) aportaciones que analizan poesía infantil contemporánea
y tradicional, así como textos narrativos; y c) artículos que plantean
o analizan estrategias de mediación de la lectura.
En “La Letra niña aspira a un rostro clásico”, de Arnulfo Uriel
de Santiago Gómez, el investigador de la UAM hace un recorrido
por la función tan importante que han ejercido las editoriales
para integrar un corpus de literatura infantil en México, desde las
primeras ediciones que se hicieron de los textos clásicos para niños,
hasta las editoriales más actuales que han integrado diferentes
propuestas de libros infantiles; resulta relevante la detallada lista
que ofrece de referencias bibliográficas de ejemplares que son casi
incoseguibles. En el siguiente artículo, “Un viaje memorioso por la
literatura infantil y juvenil”, Laura Guerrero Guadarrama presenta
los resultados, interesantísimos, de la indagación que hicieron ella y
su equipo sobre un corpus muy numeroso de libros para la infancia,
a partir de la revisión de diferentes catálogos, y los clasifican de
manera que establece diferencias muy claras de las funciones que
tiene cada una de las categorías identificadas, dentro de las que
privilegian la función de la memoria como detonadora de efetos
neosubversivos –y literarios– sobre otras intenciones ancilares en
los diferentes grupos de textos. En el artículo “Lenguaje literario, la
experiencia estética y la literatura infantil”, Azael Abisaí Contreras
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.5-58

5

�Dalina Flores Hilerio / A guisa de introducción

y yo reflexionamos sobre la relevancia de la literatura infantil para
detonar el pensamiento crítico y el desarrollo de la emoción estética
a partir del acercamiento a propuestas literarias que privilegien
la experiencia emocional y la participación activa de los niños.
Finalmente, para este primer apartado, José Manuel de Amo
Sánchez-Fortún y Carmen Pérez-García proponen la configuración
de un canon escolar híbrido que considere la integración de los
libros relevantes para la historia literaria, que aún sean atractivos
para los lectores contemporáneos, así como otros texto juveniles
que, aunque sean de tipo comercial, incentivan el gusto por la lectura
en los estudiantes en pos de crear lectores competentes y críticos
que también disfruten el proceso de lectura literaria.
La segunda línea temática inicia con una propuesta muy
detallada para revisar la obra de la extraodinaria escritora argentina
Ana María Shua en el ámbito infantil, realizada por Marcelo Bianchi
Bustos, quien describe algunas características de la producción
literaria infantil de la autora para proponer una especie de poética
que dé unidad a su registro de escritura que es tan diverso. Por otra
parte, Adolfo Córdova, creador de una de las bitácoras virtuales
más relevantes por su estudio sistemático y profesional de la LIJ,
Linternas y Bosques, en su artículo “Otra música, otros retratos
de infancias: una mirada a la poesía infantil en Latinoamérica”,
revisa algunas formas de la poesía infantil que han abonado a la
configuración de un corpus lírico importante para la infancia, desde
mediados del siglo XX a la actualidad, en México, Argentina y Chile.
A través de una mirada crítica amplia, que reconoce la complejidad
de la literaura infantil, Córdova explora también la presencia de
los recursos visuales en el diseño editorial de este tipo de libros
y ofrece una mirada muy valiosa para la promoción de la poesía
6

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.5-58

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

entre los lectores infantiles. Con una visión renovada de la crítica
literaria, centrada en la obra infantil –escrita en su infancia– de la
autora cubana Juana Borrero, Alejandro Vergil propone en “Los
poemas infantiles de Juana Borrero”, una exégesis que integra estos
textos infantiles como una forma de conocer y comprender la obra
literaria adulta de la autora. Sin duda, esta propuesta incide en la
función de la crítica literaria formal pues revisa un corpus que ha
sido sistemáticamente ignorado en la tradición crítica. En el último
texto de esta parte, Gloria Vergara plantea, en su artículo “Verdad
y ficción en Verano, de Carmen Villoro”, un ejercicio crítico que
analiza la relevancia de aspectos socioculturales que rodean a la
autora como parte fundamental de la ficcionalización literaria, lo
que propicia un proceso dialógico entre la realidad histórica y la
ficcionalización literaria donde se pueden rastrear huellas incluso
autobiográficas. De esta manera, el texto literario se configura desde
recursos personales e íntimos que provocan la empatía del lector.
El último eje de esta compilación está conformado por
sendos artículos propuestos por Jonathan Gutiérrez Hibler y Elsa
Margarita Ramírez Leyva, quienes llevan los efectos del texto literario
al ámbito social, al considerar que ofrecen diferentes recursos para
consolidar las comunidades, desde la oralidad y la función de las
bibliotecas públicas. En el texto “Cuando contar es enseñar otros
mundos: de la oralidad al mundo audiovisual en las adaptaciones
de Bernardo Govea”, Gutiérrez Hibler explica algunos recursos,
derivados de la intertextualidad, utilizados por Govea para actualizar
algunas propuestas de la tradición infantil con estrategias innovadoras
y contemporáneas que incluyen la representación oral escénica para
acercar a los lectores/espectadores a la literatura clásica mediante
elementos lúdicos, que conforman un puente muy sólido entre los
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.5-58

7

�Dalina Flores Hilerio / A guisa de introducción

textos tradicionales y el pequeño lector contemporáneo. Por último,
Elsa Margarita Ramírez Leyva, en “La literatura infantil y juvenil para
la formación de comunidades lectoras del presente hacia el futuro”,
expone una mirada panorámica sobre las transformaciones de la LIJ
propiciadas por las circunstancias sociales y como respuesta a las
diferentes necesidades del público lector y luego explica cómo se
han integrado una serie de prácticas de acompañamiento, dentro de
los programas de las bibliotecas públicas, para que el acerecamiento
temprano a la LIJ pueda afianzar la permanencia de comunidades
lectoras, desde la infancia hasta la edad adulta, pues la naturaleza de
los textos literarios estimula de forma permanente el pensamiento
crítico y aporta entretenimiento y disfrute a lectores de todas las
edades.
Es innegable que el estudio sobre esta categoría literaria
(infantil y juvenil), que algunas veces se asocia con lo comercial,
aporta miradas diversas derivadas de su misma complejidad y nos
conduce a reflexionar sobre las maneras en que podemos aprovechar y
potencializar sus alcances para contribuir a la formación de individuos
sensibles y críticos, que sean capaces de transformar su contexto, en
beneficio del diálogo y la armonía dentro de las comunidades que
vamos construyendo. Asimismo, resulta estimulante que cada vez
sea más nutrido el número de investigadores que nos interesamos
en el estudio de la LIJ porque esta práctica conlleva también una
mirada crítica que contribuye a la gestación de obras literarias más
atractivas y retadoras para el público lector.
Dalina Flores Hilerio

8

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.5-58

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
La letra niña aspira a un rostro clásico
The small letter aspires to a classic face
Arnulfo Uriel de Santiago Gómez
Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco,
Ciudad de México, México
orcid.org/0000-0003-1666-0399

Fecha entrega: 16-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, De Santiago Gómez, Arnulfo Uriel. This
is an open-access article distributed under the terms of Creative
Commons Attribution License [CC BY 4.0], which permits
unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79
Email: ausgomez@correo.xoc.uam.mx

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

La letra niña aspira a un rostro clásico
The small letter aspires to a classic face
Arnulfo Uriel de Santiago Gómez
Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco
Ciudad de México
ausgomez@correo.xoc.uam.mx

Resumen: De los cuentos clásicos a la literatura actual, hago un recorrido
por las múltiples trayectorias de la literatura infantil en México, durante los
siglos de vida independiente, cuyas obras son testimonio de la transmisión
de saberes y las concepciones del mundo de las comunidades a partir de su
distribución entre la infancia, donde destaco la labor de algunas editoriales
importantes en sus propuestas para el público infantil.
Palabras clave: historiografía literaria, literatura infantil, comunidad
Abstract: From classic stories to current literature, I take a tour of the
multiple trajectories of children’s literature in Mexico, during the centuries
of independent life, whose works are testimony to the transmission
of knowledge and world conceptions of the communities based on its
distribution among children, where I highlight the work of some important
publishers in their proposals for children.
Keywords: literary historiography, children’s literature, community

9

�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

¿Cuándo llegan las primeras versiones de relatos clásicos para
niños a nuestro territorio? ¿A qué nos referimos con el término
¨clásico”? Las respuestas acerca de sus fuentes probables, si bien
comenzaron su recorrido americano tras la conquista, hunden sus
raíces en el tiempo. Tienen que ver primero con la transmisión oral
de la literatura, como indica el italiano Enzo Serge, en entrevista
realizada por Luis de la Peña, a partir de sus investigaciones acerca
del sincretismo religioso en comunidades indígenas de México:
… si se toma en consideración la aportación española, es interesante
ver que mucha de la narrativa que los españoles trajeron aquí en
el siglo XVI es divisible en dos partes. Una es la que pueden ser
anécdotas o historietas que se originaron en la misma España y
forman parte de la vida diaria de los españoles. La otra es una gran
tradición cultural de cuentos y fábulas que tienen un camino muy
largo: un camino que pasa a través de los árabes, de los sefarditas,
que remite al mundo de los persas, y de éstos al mundo de los hindús,
y de ahí hasta los siberianos. Hay una capacidad de estos cuentos y
motivos para cruzar civilizaciones, épocas y tiempos. (1992, 23-29)

Esta transmisión, proveniente de la oralidad, es la lírica
popular y puede darse de generación en generación, como indica
Margit Frenk:
Los niños son muy viejos. Hacia 1626, el poeta español Rodrigo
Caro, autor de la famosa “Canción a las ruinas de Itálica”, escribió
un tratado en el que comparaba los juegos de los niños españoles
de su tiempo con los que –según testimonios de escritores griegos
y latinos– jugaban los niños de la Antigüedad. Encontró un
sinnúmero de coincidencias… (1973, 25)

En una acepción primera, la literatura que consideramos
como parte de los textos clásicos destinados a la infancia proviene de
10

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

la recopilación de cuentos de la tradición popular en Alemania, con
los hermanos Grimm, así como sucedió con su vertiente francesa,
donde Charles Perrault les dio forma literaria a versiones tradicionales.
Un segundo corpus de textos “clásicos” infantiles podría
incluir algunas adaptaciones de textos de autores reconocidos, como
Don Quijote, que han sido graduadas por edades o niveles educativos,
pero sus posibilidades son más amplias.
Aunque no corresponda estrictamente al rubro de lecturas
clásicas, incluyo una tercera categoría: el establecimiento de un canon
de lecturas dentro de la institución educativa, a partir del siglo XIX,
donde fueron paulatinamente editadas las consideradas como valiosas,
y agregadas en las listas de lecturas destinadas a los diferentes niveles
educativos. Esta tendencia también ocurrió en México.
1. Librerías francesas para América
Al referirme a lecturas clásicas, no pretendo abarcar un tema tan
amplio como el de la difusión de la literatura infantil en México,
pues resulta complejo identificar la referencia precisa a periodos
específicos como el siglo XIX. Con todo, y advirtiendo lo limitado
del recurso empleado, resulta ilustrativo mostrar algunos títulos
hallados, en espera de formular hipótesis plausibles sobre su
influencia en nuestra cultura.
Incluyo además títulos que formaron parte de colecciones.
Desde el siglo XIX las casas editoras lanzaron “bibliotecas” para
un público familiar o infantil, como las ediciones de la “librería
española”, producidas en Francia para su distribución en México
y otras naciones de habla hispana. Ello muestra que la literatura
infantil en México tuvo, desde tiempos muy antiguos, una aportación
cosmopolita; es decir, sus fuentes provinieron del resto del mundo.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

11

�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

A partir de esa tendencia, puede ubicarse mejor la lógica
que explica una coedición, en 1838, de Las mil y una noches, cuentos
árabes, por Galland. Traducidos del francés, y adornados con muchas
láminas, que acredita la colaboración de un librero de París y otro
de México. Hoy es un ejemplar que se encuentra en la Biblioteca
Nacional de Francia.

Tomo primero. Paris, Libreria de Rosa. Méjico.- Libreria de
Galvan. 1838
Esta “librería española” tuvo una producción en diversos
campos para responder a los requerimientos de una sociedad en
formación, como la mexicana, aunque esta empresa editorial
internacional tuvo alcances más amplios: hubo libreros franceses e
ingleses puestos al servicio de nuevos gobiernos, en los que fueron
dominios españoles y portugueses en América:
Hemos tenido cuidado en conservar sus caracteres, no desviarnos
de sus modos de hablar y pensar, ni separarnos jamas del testo, á

12

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

no ser cuando lo ha exigido la decencia. El traductor se lisongea de que
las personas que entiendan el árabe, y quieran tomarse el trabajo
de confrontar el original de la copia, convendrán en que en esta
se presentan los Arabes con toda la circunspeccion que exigia la
delicadeza de nuestra lengua y de nuestra época, y aun por poco dispuestos
que se hallen los que lean estos cuentos á aprovecharse de los
ejemplos de virtud y de vicio que hallarán en ellos, podrán sacar
una ventaja que no se saca de la lectura de los demás cuentos, que son
mas á propósito para corromper las costumbres que para corregirlas.(11-12)1

¿Pudo esta obra ser leída por niños? Quizá lo subrayado
por mí en la cita (itálicas) corresponda a un cuidado del lenguaje
que abarca a todos los lectores posibles, y que es nuestra visión la
que hace de estos cuentos un material de lectura infantil cuando
originalmente fueron lecturas para adultos. Serían pues las posteriores
ediciones infantiles de esta obra, realizadas en el siglo XX, las que
me sugirieron la inclusión de sus datos bibliográficos.
1.1 Algunos títulos en español de la Librería de Garnier
Hermanos
Posteriormente hay otros ejemplos que ligan más directamente a
editores franceses con este tipo de ediciones; los datos provenientes
de las obras mismas indican claramente a quiénes se dirigen, al
ser denominadas “bibliotecas” para la infancia o para la juventud.
A continuación, intercalo alguna explicación con las ediciones
localizadas. La primera referencia es de Hans Christian Andersen,
considerado como clásico infantil:
Andersen, El Hijo del portero. Claudio el grande y Claudio el chico, traducción
castellana de García-Ramón, ilustraciones de Yan’Dargent,
1

Las mil y una noches. Las cursivas son mías.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

13

�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

segunda edición, París, Librería Española de Garnier
Hermanos, 6, calle des Saints-Pères, 6, 1885, 88 p. Corbeil,
Imprenta Crète. (Biblioteca Selecta para los Niños)2
Destacan las ediciones de la Librería de Garnier Hermanos
(cuya actividad en México ha sido hasta ahora poco mencionada,
así como las provenientes de algún miembro de la familia Bouret
e, incluso, de Hachette; es decir, algunas de las principales casas
editoras francesas que editaron en español durante la segunda mitad
del siglo XIX.
Sus ediciones están hechas para la competencia editorial, que
apareció primero en el mercado francés: en cartoné con cubierta
roja, muchas veces de tela impresa con grecas, letras doradas y
grabado. Son además obras adornadas con grabados; podría decirse
que buscaban un público que tuviera poder adquisitivo.
Sin embargo, son obras cuya oferta no es frecuente para los
lectores mexicanos o latinoamericanos, debido a que han circulado
en librerías de ocasión, donde yo pude localizarlas, por lo que las
incluyo con el caso mexicano, aunque fueron editadas para lectores
en vastas regiones americanas. Son testimonios de una gran empresa
de edición internacional, al menos desde la década de 1810 en el
mercado ibérico, y desde 1820 en América Latina.
Mi segundo ejemplo es una adaptación de un clásico de las
letras españolas, Don Quijote. ¿Corresponde esta edición a la señalada
por Jorge Luis Borges entre sus lecturas? Para el célebre escritor
argentino, El Quijote que leyó en su infancia era una edición de
2 Andersen, El Hijo del portero…,  en cartoné: cubierta roja impresa con
grabado de pareja de niña mayor leyéndole a un niño menor con un libro abierto.
Contiene además los cuentos ”El traje nuevo del emperador” y “Chismes de
muchachos”.

14

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Garnier Hermanos. Es difícil asegurarlo, pero habría semejanzas
entre ediciones similares de la misma editorial.
Domingo López Sarmiento, El Quijote de la Juventud. Extracto de la
célebre obra de Cervantes, tercera edición, París, Librería
de Garnier Hermanos, 6, rue des Saints-Pères, 6, 1894,
186 p. Tip. Garnier Hermanos, 6, Calle des Saints-Pères. –
Paris. (Biblioteca Selecta para la Juventud).
Ricardo Fuente, La Antigüedad Clásica, París, Garnier Hermanos,
Libreros y Editores, 6, rue des Saints-Pères, 6, 1894, 192
p. París. – Tip. de Garnier Hermanos. (Biblioteca Selecta
para la Juventud) (Cartoné, con filos dorados.)
Ducray-Duminil, Las tardes de la granja ó Las lecciones del padre,
séptima edición, París, Librería de Garnier Hermanos, 6,
rue des Saints-Pères, 6, 1890, 546 p. París. Tip. de Garnier
Hermanos. (Cartoné, con filos dorados).
De este título hubo una edición de 1950, de Editorial Orión
–editorial hoy desconocida–, cuya conexión con la realizada por esta
casa francesa es innegable, pues incluye el “Prólogo a la edición
de Garnier”. Es una edición en rústica, económica, que en nada
recuerda los cantos dorados y cubierta de lujo de la original.
Los Garnier no son los únicos editores en español que
produjeron libros en Francia. Agrego aquí solamente como muestra
una edición de Hachette.
J. Girardin, Mi abuelito, versión española de F. Corona Bustamante,
adornada con numerosos grabados, París, Librería
de Hachette y Cía., 79, Boulevard Saint-Germain, 79,
1890, 312 p. Derechos de traducción y de reproducción
reservadas. (Biblioteca de las Escuelas y las Familias). París,
Imprenta de Lahure, 9, calle de Fleurus, 9 (Cartoné con
filos dorados.)
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

15

�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

1.2 Otras ediciones de la familia de Bouret
Después de los títulos de Garnier Hermanos, hay que mencionar otra
de las principales librerías francesas que editaron en español, cuyas
actividades dejaron huella en la historia de la edición en México,
y muy activa además en el resto de América Latina: la Librería de
Rosa y Bouret (si bien la Librería de Rosa comenzó sus actividades
en 1820, la vimos en coedición con la Librería de Galván, en 1838
(que paulatinamente toma el nombre de algún integrante de la familia
Bouret).
En esta época, por supuesto, Jules Verne aparece en las
propuestas editoriales hechas por editores franceses en español. ¿Cuál
fue la recepción que tuvo en México, en América Latina? Esta edición
puede ser útil para seguir la línea de sus publicaciones, que seguramente
llegaron a ser más frecuentes a lo largo del siguiente siglo.
Julio Verne, Una invernada entre los hielos. Obra escrita en francés por
Julio Verne, traducida al español por D. Vicente Guimera.
Edición ilustrada con grabados, Librería de la Vda. de Ch.
Bouret, París 23, rue Visconti, 23. México 14, Cinco de
Mayo, 14, 1893, 128 p. Propiedad del editor. París, Imprenta
de la Vda. de Ch. Bouret.
Anoto a continuación algunas otras ofertas que estas
editoriales incluyeron en sus “bibliotecas”; a la distancia de cien años
–en algunos casos– puede advertirse que muchas de estas propuestas
no fueron consideradas como lecturas básicas para la niñez. No por
ello pierden interés en un recuento, digamos, de clásicos fallidos:
Carlos Nodier, Tesoro de las Habas y Flor de Garbanzo. El genio Bonachón.
Historia del perro de Brisquet por Carlos Nodier, viñetas de Tony
Johannot, traducción española por D. Mariano Urrabieta,
París, Librería de Ch. Bouret 23, rue Visconti, 23. México 18,
16

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Calle San José el Real, 18, 1881, 128 p. Propiedad del editor.
Sceaux.- Imp. Charaire e Hijo. En la carátula puede leerse:
“París. Librería de la Vda. de Ch. Bouret”.
León Gozlan, Interesantes y maravillosas aventuras del Príncipe Cañamón
y de su hermanita, viñetas por Bertall, versión española por
D. Mariano Urrabieta, París, Librería de Ch. Bouret 23, rue
Visconti, 23. México 18, Calle San José el Real, 18, 1881,
128 p. Propiedad del editor. Sceaux.- Imp. Charaire é Hijo.
(Cartoné, tela verde con grabados, letras y cantos dorados.)
Alfonso Karr, Las Hadas del mar, viñetas por Lorentz, traducción
española por D. Mariano Urrabieta, París, Librería de Ch.
Bouret, 23, Calle Visconti, 23. México Librería de Ch.
Bouret, 18, calle San José el Real, 18, 1882, 96 p. Propiedad
del editor. Sceaux. – Imp. Charaire é hijo. (Cartoné, tela
roja con grabados y letras doradas.)
1.3 Otras vías para seleccionar las lecturas integradas en
planes escolares
Menciono ahora aquellas ediciones que, dada su inclusión en
programas escolares, paulatinamente fueron incorporadas a un
canon de lecturas adecuadas para la formación de niños y jóvenes.
Ese dato lo indican a veces las propias obras. Incluyo también
algunas citas de los propios textos. Por ejemplo, en el Libro de lectura
n° 2, su autor Luis F. Mantilla, “profesor de idiomas en España,
Cuba y Nueva York”, señala: “Para leer bien, no basta pronunciar
clara y distintamente las palabras, sino que es indispensable dar á la
frase toda la entonación que requiere su sentido: de lo contrario, no
nos daremos á entender del oyente, y será la lectura un ejercicio tan
enojoso al que lee como al que escucha” (1885, 3).
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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

Entre una vasta producción, la familia Bouret realizó varias
ediciones educativas para lectores de varias naciones, como puede
verse en Rasgos biográficos de Niños célebres extractados, de J. B. Suárez, la
cual indica en su edición para Méjico, en 1889, que tuvo “Aprobación
Universitaria” Santiago [de Chile], agosto 10 de 1859.
Al anotar que la obra fue producida por la “Librería é
Imprenta de Ch. Bouret”, los editores hacen a sus lectores una
“Advertencia”: ellos han “pintado el acento” en las palabras que
lo requieren. El término tiene su gracia, pero sobre todo quizás
indique un elemento que los editores franceses tratan de resaltar
para presentar su producción como muy cuidada:
Con el objeto de habituar á los niños á pronunciar bien las
palabras, en el curso de esta obra hemos pintado el acento en las
voces que lo requieren, siguiendo en todo las reglas de la ortografía
de la Academia española. Desearíamos que en todos los textos
de lectura destinados á los alumnos de las escuelas primarias, se
siguiese este sistema, cuyos buenos resultados hemos podido
apreciar nosotros mismos. (Suárez, 1889, 5).

Habiendo comenzado a mediados del siglo con la Librería
de Rosa y Bouret, esta empresa continuó luego con Charles Bouret,
y después con la muy famosa Librería de la Viuda de Ch. Bouret,
activa todavía hasta la segunda década del siglo XX. Sin duda fue
un punto de contacto que propuso libros de texto para su adopción
en escuelas de diversos países, incluso algunas que requirieron
traducción y su adaptación para nuevos públicos como en el caso de
la obra siguiente:
Jean Bedel, El Año infantil de Lecciones de Cosas, adaptación castellana
por Luis G. León, Librería de Armand Colín, 5, calle de
Mèzières, París. En venta en la Librería de la Vda. de Ch.
18

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

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Bouret, 14, Cinco de Mayo, México, 1899, 72 p. (Colección
Infantil Jean Bedel)
¿De qué medios de difusión se valieron estos libreros franceses para
favorecer la circulación de sus libros? Anoto una operación publicitaria que
resultará de interés para los estudiosos de la publicidad: la portadilla
en la primera página tiene un sello en tinta negra: “Obsequio de la
FABRICA DE CIGARROS ‘EL BUEN TONO,’ S. A.”
En la Escuela de Párvulos anexa á la Normal de México […]
reciben los niños una instrucción muy vasta, en forma de Lecciones
de Cosas. Mi primer libro de la Colección publicada en Lecciones
de Cosas comprende el programa marcado por la ley para el Primer
Año de Instrucción Primaria Elemental; pero hacía falta un libro
para la enseñanza de párvulos y que también pudiera ponerse como
libro de lectura para los niños de 1º y 2º año de Primaria Elemental.
El libro que, con el título de “Año infantil de Lecciones de Cosas”
acaba de publicar en francés el Sr. J. Bedel es precioso y su lectura
me interesó tanto que desde luego le traduje y arreglé para los niños
de México y, en general, de todas las escuelas hispanoamericanas.
[…] México, Julio de 1899. Luis G. León.

1.4 Un paréntesis sobre esta producción escolar. Ediciones de
Estados Unidos en español
Otra vertiente de exportación de libros, esta vez proveniente
de Estados Unidos, puede mostrar que el mercado escolar
latinoamericano resultaba atractivo, y que además había que tomar
precauciones ante las copias, con el registro de las obras en México
para proteger su propiedad, o declarar que ésta se garantizaba “por
las leyes de España y otros países donde se perseguirán las ediciones
fraudulentas”, como la siguiente:
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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

Esteban Echeverría, Manual de enseñanza moral. Edición
arreglada para las escuelas megicanas por Francisco Sosa, The History
Company, Libreros Editores, San Francisco, Cal., 1892, 78 p.
Escrito el Manual para las escuelas argentinas, era preciso, al
adaptarlo á las de México, introducir ligeras variantes por lo que
respecta á las alusiones á la historia patria. Ningún esfuerzo se
necesitaba para la tarea. Pueblos de idéntico origen y de iguales
instituciones el argentino y el mexicano, ansiosos ambos de
colocarse al nivel de los más adelantados del mundo, apenas si
he tenido que cambiar algunas fechas y algunos nombres. […]
Francisco Sosa. (Echeverría, 1892, 4)

Como vemos, la producción destinada a la infancia –y
sobre todo la escolar– no es siempre literaria en el sentido que
lo entendemos ahora, como se observa en este segundo ejemplo
relacionado con la adaptación para lectores latinoamericanos en
general y, a la vez, con la traducción de un texto del inglés al español:
Asa Smith, Primer libro de Geografía de Smith, ó Geografía Elemental,
dispuesta para los Niños. Adornado con cien grabados y
catorce mapas, por Asa Smith, M. A. Traducida del inglés
y adaptada al uso de las escuelas de Sur América, las Indias
Occidentales y Méjico, con adiciones, por Temístocles
Paredes. Nueva edición, revisada, corregida y aumentada
de un capítulo y mapa nuevo de las Repúblicas Argentina,
del Paraguay y del Uruguay. Un tomo de 142 páginas, en
cuarto menor, con mapas y muchas estampas. Nueva York,
D. Appleton y Compañía, [1847].3
3 Asa Smith…, cartoné. Con grabados: en la portada con la leyenda “Primer
libro de Geografía de Smith”, una niña vista de frente montada sobre un caballo
que aparece de costado. En la contraportada con la leyenda “Las cinco razas de
hombres. 1. Europeo. 2. Chino. 3. Natural de la Malecia. 4. Indio norte americano
(los cuatro de pie, en desorden con su número, con un atuendo característico). 5.
Africano, el único sentado a sus pies, cubierto por una saya blanca.

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2. Siglo XX. Los clásicos como oferta primordial para la
lectura infantil
Antes de mediados de siglo, y dominando las colecciones infantiles
prácticamente durante las siguientes cinco décadas, podemos ver
que las ediciones de los clásicos para la niñez se suceden una tras
otra. ¿Qué versiones circularon de cada relato? En un mercado
editorial en el que no había en la mayor parte de los casos que pagar
derechos de autor, ¿qué características gráficas ofrecían las distintas
editoriales para atraer a sus públicos?
En el siglo XX, ya no encontramos la uniformidad de las
ediciones de lujo de las casas francesas. Seguir más detenidamente
tales obras permitiría ver las características propias del avance técnico
de la imprenta mexicana y, en algunos casos, la extensión de estas
características en ediciones que por los mismos años aparecieron en
distintos países con diversos sellos editoriales.
Dado lo anterior, ¿podemos hablar de una literatura infantil
“exclusivamente” mexicana? Pienso que este enfoque sería muy
limitado, dado el panorama hasta ahora presentado, si consideramos
el escaso número de estudios sobre ella. Trazo algunas líneas acerca
de esta literatura clásica para la niñez durante el siglo XX, a partir de
ejemplares que he ido reuniendo a lo largo del tiempo.
2.1 De las Lecturas clásicas para niños a la intervención de
notables autores
Tras los años de lucha revolucionaria, ofrecer una calidad literaria a
la niñez mexicana no pudo tener mejor continuación; en su primer
tomo, las Lecturas clásicas para niños fue una de las primeras ediciones
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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

de la recién creada Secretaría de Educación Pública en 1921, un
proyecto de José Vasconcelos para que, una vez aprendieran a leer
en el primer año de escuela, los niños pudieran leer todo, y para
eso hacían falta materiales de lectura, lo que nos recuerda que la
literatura destinada a la infancia tiene rasgos que la asocian a una
pedagogía planeada.
La SEP adquirió 50 mil ejemplares de Don Quijote de la
Mancha, que aparece con el sello de la SEP y Editorial Calleja, de
España. Por definición, a los clásicos hay que volver, y las ediciones
del Quijote van a continuar después.4
Una segunda propuesta es la edición de La luna nueva (poemas
de niños), de Rabindranath Tagore, que formó parte del volumen
dedicado a él en la colección de Clásicos Universales, editado por
la SEP en 1924. También se integró en las mencionadas Lecturas
clásicas. Es otro caso de autores a los que acudieron algunos editores,
así fuera ocasionalmente.5
Otro ejemplo posterior: Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote
de la Mancha, 1, México, Editorial Edicol, S. A., 1982, 132 p. Leemos en
la p. 3: “Sois los primeros lectores jóvenes del mundo que van a tener un
“Quijote” en forma de historieta con ilustraciones. […] Y, para mayor encanto,
este libro todavía os ofrece algo más: hemos fotografiado –recorriendo los
caminos de la Mancha, de Aragón y de Cataluña– los escenarios reales donde
Cervantes coloca las aventuras quijotescas y hemos situado sobre estos fondos
reales los dibujos de los episodios imaginarios.” Guillermo Díaz-Plaja, de la
Real Academia Española. p. 2 Recomendado por The International Society
Education Through Art, Órgano consultivo de UNESCO.
4

Como ejemplo encontramos: Rabindranaz Tagor, Verso y prosa para
niños, con dos poemas de J. R. J., edición exclusiva para las escuelas de
Puerto Rico, segunda edición, México, Editorial Orión, 1948, 335 p., 9,000
ejemplares. p. 12 “Nota preliminar.” De la obra de Tagor, traducida por
Zenobia Camprubí Aymar y Juan Ramón Jiménez, hemos escogido […] lírica,
canciones, cuentos, teatro, pensamientos. […] Hemos respetado también la
ortografía de la traducción”.
5

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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

De las ediciones originales de los años veinte, hubo hacia
1950 una nueva edición que ilustra este punto de rescate de Tagore,
por lo que anoto la ficha completa, ya que nos permite ubicar otra
casa de edición:
R. Tagore, Poemas de la luna nueva (Poemas y cuentos para niños), México,
Editorial Nueva España, s/a, 64 p. Taller de la Editorial
Nueva España, S. A., Burdeos, 15. (Colección de Lecturas
Clásicas para Niños) (Anotación con pluma: “Ma. E.
Nahoul. 1950”)
En esta reedición, la Editorial Nueva España hace una
especie de homenaje a las Lecturas clásicas para niños: “Forman
esta colección las obras maestras de la Literatura Universal,
adaptadas para niños y adolescentes por los mejores escritores
hispanoamericanos. La mayoría de las adaptaciones e ilustraciones
fueron realizadas por encargo de la Secretaría de Educación Pública,
siendo ministro el Sr. Lic. Don José Vasconcelos”.
Otros títulos de la serie de 1950 fueron Mitos griegos, Cuentos
escogidos (Tolstoi), Tristan e Isolda y otras leyendas europeas, entre otros.
Hago especial mención de Las Sagradas Escrituras, por la sensibilidad
que demostraron los antologadores y autoridades de la SEP en los
años de 1920 al incluir en esta selección textos ligados a la religión
católica.6
También de estas Lecturas… se reeditó Libertadores de América,
propuesto dentro de una serie de “Narraciones americanas”. Este
texto sobre los héroes de la Patria, como lectura complementaria,
6 No presagiaba esa amplitud de miras la Guerra Cristera que enlutó a
México años después. Las heridas que dejaron los enfrentamientos entre la
Iglesia y el gobierno mexicano pueden todavía leerse en las páginas de algunos
textos religiosos dirigidos a la niñez.
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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

volvió a ser publicado por el Partido Revolucionario Institucional
en 1976, ahora ilustrado con dibujos de niños menores de 12 años,
como un presente “de José López Portillo a los niños de México”,
con el título Lecturas para niños. Forjadores de América Latina. Hidalgo,
Morelos, Bolívar. “Los textos los tomamos de las ‘Lecturas Clásicas
para Niños’, que la Secretaría de Educación Pública editó por
primera vez en el año de 1925. Fueron escritos por los poetas
Manuel Gutiérrez Nájera y Carlos Pellicer y por el historiador
Genaro García.” (1976, p. 5)
Un dato relevante acerca de los escritores reconocidos de
quienes trata la cita anterior, es que un documento oficial de la SEP
explica la relación que la escritora chilena Gabriela Mistral, quien más
tarde ganaría el Premio Nobel de Literatura, mantuvo con México;
de forma particular, con el entonces secretario de Educación Pública
José Vasconcelos quien la invitó a venir a nuestro país para asistirlo
en sus planes de reforma educativa:
… se la contrata en calidad de Comisionada para la redacción de Libros
de Lectura infantil, dependiente del Departamento Editorial de esta Secretaría
[…]. En Oficio – Nº 23555 – de la misma Secretaría se consigna
que el contrato, fecha 26 de julio 1922, se extenderá desde el 1º del
actual hasta el 31 de diciembre. […] Fuente: Archivo Histórico y
Reprografía, México. (Valenzuela, 2009, 22-23).

El primer volumen de las Lecturas clásicas es de octubre de
1924 y tuvo un tiraje de 50 mil ejemplares; en su colofón menciona
como adaptadores de las diversas fuentes literarias a Gabriela Mistral,
Palma Guillén –la joven maestra normalista a quien Vasconcelos
encomendó la atención de la escritora chilena en nuestro país–, y
dos jóvenes que luego desarrollaron una carrera literaria de primer
nivel: Salvador Novo y José Gorostiza.
24

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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Los textos clásicos consignados en el índice del primer tomo
son: el Kata Upanishad, el Ramayana, textos sobre Buda, pasa a Las mil y
una noches, Tagore y algunas leyendas. Luego, de Grecia, incluyeron La
Iliada y La Odisea; y cierra con textos del Antiguo testamento de los hebreos.
El segundo tomo apareció en junio de 1925 con un tiro de
cinco mil ejemplares, y da crédito en su colofón a otros autores
que alcanzarían enorme prestigio en nuestras letras: Jaime Torres
Bodet, Francisco Monterde, Xavier Villaurrutia, Bernardo Ortiz de
Montellanos. Consigna así mismo la intervención en la ilustración
de la obra de Gabriel Fernández Ledesma y Roberto Montenegro.
Aquí los clásicos representan obras de diversos países: El
Cid y Don Quijote, leyendas europeas, Shakespeare, Tolstoi, entre
otros “cuentos célebres” que van de versiones en verso como La
Bella Durmiente, de Gabriela Mistral, a “Pulgarcito, “El patito feo”,
“El príncipe feliz”. La obra se nutre también de versiones de Luis
González Obregón, Carlos Pereira, José Martí y Alfonso Reyes.
Carlos Pellicer escribió sobre Simón Bolívar; de autores del siglo
XIX, aparecen Vicente Riva Palacio y Ricardo Palma.
Es evidente la continua entrada de obras provenientes de
otras regiones. Veamos dos ejemplos de Italia: el primero traza la
trayectoria seguida por la obra de Edmundo de Amicis, Corazón
(diario de un niño), en una edición de Herrero Hermanos Sucesores de
1934, con un tiraje importante de 10 mil ejemplares. Vino de Italia
por la vía de España:
¡Cuán feliz sería si mi pobre libro pudiese, en algún modo, proporcionar solaz
y deleite a los niños españoles; a los niños de esa noble y querida tierra,
a la cual me llevan constantemente los recuerdos más gratos de mi
juventud! EDMUNDO DE AMICIS. Turín, Abril de 1887.
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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

La traducción al español de H. Giner de los Ríos fue muy
utilizada por esos años, incluida la edición de 50 mil ejemplares hecha
por la Secretaría de Educación Pública (SEP) en 1925, con prólogo
del entonces secretario José Manuel Puig Casauranc. Éste es otro
límite del presente ensayo, al no compaginar aquí la información
correspondiente al sector oficial, a la SEP principalmente, dada la
amplitud de su actividad editorial durante el siglo XX. Introduzco
un segundo ejemplo de esta literatura italiana adoptada:
Ciuglio Cesare Dalla Croce, Bertoldo, Bertoldino y Cacaseno, o sean las
astucias sutilísimas de Bertoldo y la ridícula simpleza de
Bertoldino con la novela de Cacaseno. Obra de diversión
y moralidad. 8ª edición ilustrada con seis láminas, Herrero
Hermanos, Sucesores, México, D. F., 1942, 316 p.
La Biblioteca Infantil “Cervantes” presentó la traducción
del inglés al español hecha por Adolfo Sánchez Vázquez de El
príncipe feliz. El gigante egoísta. El amigo fiel, de Oscar Wilde. Anoto
una ficha bibliográfica completa de otra de las traducciones de este
autor venido con el exilio español de 1936:
Hans Christian Andersen, El valiente soldadito de plomo y otros
cuentos, traducción de Adolfo Sánchez Vázquez y J. Roca,
ilustraciones de A. Artis-Gener, México, Ediciones
Cervantes, S. A., 1944, 64 p. (Biblioteca Infantil
“Cervantes”) Contiene: “Cinco chícharos, “El escarabajo”,
“La sopa al asador”.
Otro escritor de renombre que participó en la edición de
literatura infantil fue Salvador Novo; en el colofón de una serie
dirigida por Luz María Díaz-Caneja, en Ediciones Inves-Mex, se
anota que sus cinco títulos fueron prologados y seleccionados por
“el cronista de la Ciudad, Salvador Novo” para la Navidad de 1968:
26

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Fábulas, Poemas, Cuentos, Leyendas y tradiciones, De la Tragedia griega, con
tirajes de 40 mil ejemplares:
Salvador Novo, selección, De la Tragedia griega, tomo V, México,
Ediciones Inves-Mex, S. A., Navidad 1968, 128 p., 40,000
ejemplares. Ilustraciones de Elvira Gascón. (Primer Festival
de Literatura Infantil), p. 128 “se terminaron de imprimir
[…] el día de La Purísima Concepción, 8 de diciembre de
1968, en la ciudad de México.”
También es de interés la participación de José Emilio
Pacheco, entre estos escritores, a principios de los años 80, en la
dirección de una serie notable por sus textos y por su diversificada
propuesta de ilustración: Clásicos Infantiles Ilustrados Promexa, con sede
en Canoa 521 en la Ciudad de México. Un registro de título puede
darnos una idea más precisa de las características de esta propuesta,
aunque en muchos de sus títulos se anota que la “versión en español
es de José Emilio Pacheco” como en este caso:
La Bella y la Bestia, contado por Marianna Mayer, ilustrado por
Mercer Mayer, versión en español de José Emilio Pacheco,
México, Promociones Editoriales Mexicanas, S. A., 1982,
48 p., 30,000 ejemplares. Título del original en inglés:
Beauty and the Beast, publicado por Four Winds Press, una
division de Scholastic Magazines, Inc., Nueva York, 1978.
p. 2 “Agradecemos a Fomento Cultural Banamex las ideas
aportadas para la realización de esta colección.”
A La Bella y la Bestia, añadimos una lista amplia de versiones
de Pacheco que incluye otros doce títulos: Aladino; Charles Perrault,
La Cenicienta o El zapatito de cristal; Oscar Wilde, El príncipe feliz; El
frijol mágico, por Tony Ross, y Brian Wildsmith, El arca espacial del
profesor Noé. Luego hay dos obras de los Hermanos Grimm, La Bella
Durmiente y Hansel y Gretel, y de Alexander Pushkin, El cuento del Zar
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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

Saltán o el príncipe y la princesa-cisne, El cuento del gallo de oro. Finalmente,
Hans Christian Andersen tiene tres versiones: Los cisnes salvajes,
Almendrita, El valiente soldadito de plomo
La misma colección integra una adaptación (Tajín y los Siete
Truenos. Una leyenda totonaca) y cinco versiones de Felipe Garrido:
tres de relatos tradicionales primero mongol, luego húngaro y El
don del Perro Sagrado, una leyenda de pueblos originarios de Estados
Unidos. Y a ellos sumamos de los Hermanos Grimm, Blanca Nieves
y los siete enanos, y de Andersen, El patito feo.
Son parte de esta serie dos títulos más: La tortuga y los dos
patos. Fábulas de Animales de La Fontaine, en versión de Ana Luz Trejo
Lerdo y, como en los casos anteriores, transcribo la edición que falta
de mencionar para dar una idea más completa de esta colección.
El Tomten. Un cuento de Suecia, un poema de Viktor Rydberg,
narrado por Astrid Lindgren, ilustrado por Harald Wiberg,
versión en español de Yolanda Moreno Rivas, México,
Promociones Editoriales Mexicanas, S. A., 1982, 32 p.,
19,000 ejemplares. Título del original en sueco: Tomten,
publicado por Ab Rabén &amp; Sjögren, Estocolmo, Suecia, 1960.
2.2 La integración de nuevas editoriales
Resultaría tedioso incorporar todos los asientos bibliográficos
pertinentes a la edición de los clásicos infantiles durante el siglo XX
en México, aunque ofrecen pistas para rellenar huecos en la historia
de la literatura infantil y juvenil que muy poco ha abrevado en las
décadas que anteceden los años 80.
¿Nació esta literatura a partir de estos últimos 40 años?
Hay quien lo afirma. Frente a ello, la recopilación de ediciones
ofrece algunos puntos para la discusión, por eso hay que considerar
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también a las editoriales no conocidas, que son fuente de mis datos
y permiten trazar un mapa de un territorio poco explorado.
Durante los años cincuenta, comienza a crecer la lista de
editoriales interesadas en los libros infantiles. Las menciono por
número de títulos registrados:
Con cuatro títulos: la Editorial Extemporáneos en su
colección “Arte para niños” editó en la serie “Ballet” La Bella
Durmiente (1973); y tres títulos en su serie “A través de los ojos del
artista” (1976), impresos en la República Democrática Alemana,
con 5 mil ejemplares.
Con dos títulos, la Editora Nacional: Fábulas completas
de Samaniego é Iriarte, con otras sacadas de Fedro y Esopo, 1951, con
ilustraciones de Granville, y Las mil y una noches, 1973.
Con un título en este recuento:
El hijo de Robin Hood, Editorial Leyenda, 1946.
J. M. Barrie, Peter Pan y Wendy, Editorial Época, 1978.
Oscar Wilde, Cuentos cortos. El príncipe feliz y otros cuentos, Ediciones
Prisma, 1980.
Rudyard Kipling, Cuentos para niños, ilustración del autor, Ediciones
Quinto Sol, 1984.
Juan Ramón Jiménez, Platero y yo, Editores Mexicanos Unidos, 1987.
Antoine de Saint-Exupéry, El Principito, Editorial Grijalbo, 1998.
Con distribuidoras en varios países:
Los más bellos cuentos de Las Mil y una noches, traducción directa del
árabe, selección y prólogo del Dr. Juan Vernet, Editorial
Labor (Barcelona – Madrid – Buenos Aires – Río de
Janeiro – México – Montevideo, 1960).
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

Antiguas fábulas hindúes, Queromón Editores (México, Madrid,
Barcelona, Buenos Aires, Río de Janeiro. Colección
“Maestros del relato infantil”, 1965.)
En este recuento, que muestra la diversidad de editoriales de
literatura infantil y juvenil, está Ediciones Cervantes que lanzó en
1944 su “Biblioteca infantil Cervantes”, con autores como Oscar
Wilde, Andersen, Perrault, y algún relato de Las mil y una noches. Da
el crédito de A. Artis-Gener como ilustrador, poco frecuente para
esos años. La oferta es más amplia si atendemos su lista de “títulos
publicados” y en prensa.7
En 1955 la Editorial Latino Americana publicó libros muy
simples, con una característica: “Las ilustraciones interiores de estos
cuentos se han hecho de manera que los niños puedan colorearlos,
añadiendo así un motivo más de interés y enseñanza a esta bella
colección.” 8
Estas ediciones (las encontramos en su cuarta reimpresión
en 1993 con tirajes de 5 mil ejemplares en rústica) alimentan un
mercado que se nutre de ediciones económicas:
¡De los niños de ayer… para los niños de hoy! Las mismas historias
maravillosas que hace años deleitaron a mamá y papá, hacen
hoy la dicha del pequeño que posee completa, la formidable…
’Colección Infantil’. Cada uno lleva su mensaje de enseñanza.9
7 Biblioteca Infantil “Cervantes”: a El príncipe feliz, se agrega El valiente
soldadito de plomo, La Bella Durmiente…, agrega: El patito feo. La sirena,
La isla del tesoro, pero también otros temas: Los niños de la Biblia, Casos y
pláticas de animales, entre otros.
Juan sin miedo, México, Editora “Latino Americana”, S. A., 1955,
28 p. Editora “Latino Americana”, S. A., Guatemala 10-220, México, D. F.
(Cartoné) 5,000 ejemplares. La cita es de la p. 2.
8

9

30

El Barón de la Castaña, México, Editora Latino Americana, S. A., 1ª
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Obras mucho más cuidadas (en cartoné con cubierta de tela
para un público con capacidad adquisitiva) integraron la “Colección
Ilustrada de Obras Inmortales”, de Editorial Cumbre, cuyas
primeras ediciones datan de 1955. Además, de El último mohicano, de
J. Fenimore Cooper, con un cuarto tiraje en 1962 de 4 mil ejemplares.
En 1986, Fernández Editores reprodujo una serie de
ediciones italianas de gran formato, letra grande, texto original de
Rossana Guarnieri e ilustraciones de Cesare Colombi, con tiraje de
5 mil ejemplares, cuyo título era I Capolavori Della Fiaba, en español
Tesoro de cuentos en tres volúmenes dedicados a Perrault, Andersen y
los Grimm:
Charles Perrault, Perrault. Tesoro de cuentos, texto original de Rossana
Guarnieri, ilustraciones Cesare Colombi, México,
Fernández Editores, S. A., 1986, 136 p., 5,000 ejemplares.
Traducción Liana Halphen. Título original: I Capolavori
Della Fiaba Perrault, 1979, editrice AMZ Milano.
Por su parte, Editorial Diana participó en esta oferta con su
“Colección Cuentos y Fábulas”; aunque se presentan en pasta dura,
son ediciones para un público amplio. Un ejemplo Slico amplio adas
edición 1955, 4ª reimpresión 1993, 28 p. La cita es de la contraportada: Vea
qué desfile de “cuentos inmortales”:
Pulgarcito
El sastrecillo valiente
Blancanieves y los siete enanitos
Blanca Rosa, la bella durmiente
del bosque
Pinocchio
Piel de asno  
Caperucita Roja
El soldadito de plomo
La casita de chocolate
El Rey Midas
Alí-Babá y los cuarenta ladrones
El gato con botas
La Cenicienta
El Barón de la Castaña
La tortuga y la liebre
Gulliver en el país de los enanos
Aladino o la lámpara maravillosa
Gulliver en el país de los gigantes
Juan SinMiedo
El ladrón de Bagdad
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

con esta famila, son ediciones para un pes, formatos, adaptaciones.
Una especie de cllacionadas con esta famil: Swift, Gulliver en el país de
los gigantes, adaptación de F. L. Álvarez, ilustración de Serra Mesana,
México, Editorial Diana, 1ª edición de 1952, 9ª reimpresión 1982,
118 p.10
2.3 Novaro, Diana, Fernández, Trillas… ediciones de Clásicos y
Walt Disney
La tendencia a editar obras clásicas se explica por un hecho: la
progresiva consolidación de casas editoras que basan una gran parte
de su producción en los textos escolares. Las menciono con su año
de fundación: Editorial Patria (1933), Fernández Editores (1943),
Libreros Mexicanos Unidos (1944; pasa a ser Editorial Limusa
en 1962), Editorial Porrúa (1944, aunque como libreros iniciaron
operaciones en México en 1900), Editorial Diana (1946), Editorial
Trillas (1953).
El desarrollo de la edición mexicana en las décadas marcadas
por el periodo anterior y posterior a la segunda guerra mundial se
originó por el apoyo oficial a la industria editorial. Juan Manuel
Aurrecoechea y Armando Bartra explican el dinámico mercado
editorial a partir de la venta de historietas como Chamaco y Pepín:
10 Swift, Gulliver…, contraportada: “Colección Cuentos y Fábulas”
Alicia en el país de las maravillas
Fábulas de Esopo
Bertoldo, Bertoldino y Cacaseno
Fábulas de Samaniego
Cuentos de Andersen
Gulliver en el país de
los enanos
Cuentos de Grimm
Gulliver en el país de
los gigantes
Cuentos de Perrault
Las mil y una noches
Don Quijote de la Mancha
Pinocho

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

… a fines de los treinta. El auge historietil de chamacos y pepines
–difícil mientras el abasto de papel dependía del monopolio
privado constituido por la empresa San Rafael– se facilita con
la creación en 1935 de la paraestatal Productora e Importadora
de Papel, Sociedad Anónima (PIPSA) que subsidia a editores
como Herrerías, Sayrols y Valseca. Igualmente ventajosa es la
disposición cardenista, de 1937, de liberar de porte postal a los
periódicos y revistas que no contengan más de 25 por ciento de
anuncios en sus páginas. (78)

En este ensayo no incluyo el peso que las historietas tuvieron
en el desarrollo de la literatura infantil y juvenil mexicana, pero la
referencia anterior me permite por lo menos mencionarlo.
Tras la Revolución, la obra educativa aumenta progresivamente
a partir de la alfabetización, al dotar de materiales de lectura a
nuevos lectores, en la ciudad y el campo, entre adultos y la población
infantil. Desde el régimen de Lázaro Cárdenas (1934-1940) existen
programas definidos de publicidad y propaganda –como se les
denominó oficialmente–, que favorecen a las publicaciones. Ello es
evidente en los programas editoriales de la SEP que, en 1958, dio
origen a los libros de texto gratuitos, política oficial de dotación de
textos para la educación básica, vigente en la actualidad.
2.3.1 Editorial Novaro y sus otras firmas
Editorial Novaro merece particular atención, pues hay evidencia
de que sus fundadores provienen de la edición de periódicos, entre
ellos La Prensa. Bartra y Aurrecoechea explican el contexto de la
edición de la época:
Los efectos de la segunda guerra mundial también son capoteados
a bajo costo por la industria de la prensa. Los grandes editores
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

obtenían parte de su papel en países como Suecia y Alemania,
y con el estallido del conflicto bélico las importaciones se
suspenden. En este predicamento, Herrerías –que había mostrado
simpatías por el Eje– cambia rápidamente de bando y en 1941 se
asocia con De Llano, de Excélsior, Lanz Duret, de El Universal, y
Novaro, de La Prensa. Para presentarle a Washington un proyecto
de colaboración por el que los norteamericanos deberían poner
papel y aportaciones monetarias para rehabilitar la industria
editorial mexicana, a cambio de una política de prensa favorable
a los aliados. Esta venta de simpatía política no se concreta en lo
referente a las inversiones, pero sí en el suministro privilegiado de
papel por parte de EUA. (78-79)

Desde la década de 1950 puede rastrearse la relación de
Novaro con firmas editoriales de Estados Unidos, por medio de las
que ofrece a los lectores mexicanos algunas fórmulas probadas allá,
incluso de títulos para la infancia.
Técnicamente son series novedosas cuyos textos se
acompañan eficientemente de la ilustración. Algunos ejemplos
incluyen títulos de Walt Disney, una de las cartas fuertes de la
Organización Editorial Novaro.
El nivel de sus operaciones, a finales de 1958, logró que
en sus instalaciones se realizaran los primeros libros de texto
gratuitos. El librero del exilio español, y fundador en México de las
Librerías de Cristal en 1941, Rafael Giménez Siles, estuvo a cargo
de su producción, cuando la Comisión Nacional de Libros de Texto
Gratuitos se le confió al renombrado escritor Martín Luis Guzmán.
Un segundo ejemplo indica que su producción se extendió
hasta la década de 1980, cuando la Organización Editorial Novaro
anunciaba su distribución en México, D. F. (México), Barcelona
(España), Lima (Perú), Bogotá (Colombia), Santiago (Chile).
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Sir Walter Scott, Clásicos ilustrados. Ivanhoe, Versión española adaptada
por Rodolfo Bellani, ilustraciones de Ricardo Ceballos,
México, Organización Editorial Novaro, 2ª edición 1980,
96 p., 2,000 ejemplares.
Esos fondos fueron retomados por editoriales que
sobrevivieron al cierre de Novaro, como Trillas, con distribución
internacional en México, Argentina, España, Colombia, Puerto Rico
y Venezuela.
Anna Sewell, Belleza negra, México, Editorial Trillas, 1990, 96
p., 10,000 ejemplares. Adaptación de Bárbara Nolen,
versión de Raúl de Zaldo Galina, ilustración de Tom Gill.
(Colección “Clásicos Ilustrados”).
En este caso, el copyrigth también está asignado a una empresa
Norteamérica: Western Publishing Company, Inc., en 1990 y 1963.
Es muy probable que la edición de 1963 la hiciera Editorial Novaro,
no sólo para este título sino para toda la serie:
Colección “Clásicos Ilustrados”
Belleza Negra			
Los ocho primos
Ben-Hur			
Los patines de plata
El conde de Montecristo
Los tres mosqueteros
El Mago de Oz			
Mujercitas
Heidi				Robin Hood
Huckleberry Finn		
Sherlock Holmes
La isla del Tesoro		
Tom Sawyer
La vuelta al mundo en 80 días Viaje al centro de la Tierra.
(1996)11
Esta producción compartida de títulos editados en décadas
distintas, la de 1960 por Novaro, junto con la de 1990, ambas con
11 En 2ª de forros
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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

sus respectivas reediciones, evidencia la continua inclusión de obras
clásicas en los catálogos editoriales mexicanos, como una oferta
privilegiada para los lectores infantiles.
Esa fórmula de la repetición (Jules Verne, Mark Twain,
Robert L. Stevenson, Alejandro Dumas, etcétera) puede igualmente
apreciarse en otras series editadas por Novaro o por alguna otra
de las firmas relacionadas con esta familia, como es el caso de la
Editora Cultural y Educativa, en Bahía de San Hipólito 56, en la
Ciudad de México, que tuvo como fundador a Luis Novaro: de ella
encontré dos series muy diferentes.
Presento la primera de ellas, con ediciones que se caracterizan
por su portada en cartoné en color negro, con estampa en tercera
dimensión en plástico, y hojas en cartulina, con ilustraciones a doble
página, con técnica de maqueta en tercera dimensión. Es un trabajo
de impresión de una empresa japonesa, como se observa en la ficha:
Hans Christian Andersen, La Reina de la Nieve, México, Editora
Cultural y Educativa, S. A. de C. V., 1969, 34 p., 25000
ejemplares. Ilustraciones de Shiba Productions. Froebel –
Kan Co., Ltd. Copyrigth 1968 Shiba Production.
Los datos coinciden con los de la revista Había una vez…,
de periodicidad semanal impresa en México por la Editora Cultural
y Educativa, de 16 páginas que acredita estar “aprobada por la
Secretaría de Educación Pública”, cuyo fundador fue Luis Novaro,
ya para entonces fallecido. Su primer número es del 8 de julio de
1970, y en su “Presentación” señala:
Es mentira que el PAÍS DE LOS CUENTOS sea solamente un
sueño. Existe en las páginas a colores de nuestra revista HABÍA
UNA VEZ… Aquí es posible “tocarlo” y ser acompañado
por sus maravillosos personajes. Este PAÍS para los niños –y

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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

creo que todos, en alguna forma, tendremos siempre algo de
niños– es una valiosa parte de la herencia que nuestro fundador
y maestro, LUIS NOVARO, q.e.p.d., nos ha dejado. Lo hemos
construido, pedacito por pedacito, con las ideas, con el amor
por la sana diversión y con el recto profesionalismo que él supo
enseñarnos.12

En los siete números revisados de la revista Había una
vez…, se presenta una versión resumida de un cuento clásico cuya
ilustración sirve de portada: “Aladino y la lámpara maravillosa” en el
primer número. Enlisto los siguientes títulos de clásicos conocidos,
provenientes de versiones holandesas si atendemos a los derechos
contratados por Novaro:
Núm. 23, 8 de diciembre de 1970, La princesa y el enanito
zapatero
Núm. 27, 5 de enero de 1971, La Bella Durmiente
Núm. 28, 12 de enero de 1971, Los leñadores y el oro de las hadas
Núm. 31, 2 de febrero de 1971, Las habichuelas mágicas
Núm. 38, 23 de marzo de 1971, El caballo encantado
Núm. 40, 6 de abril de 1971, Blanca Nieves y los siete enanos
Puede notarse que la constante aparición de títulos de
obras infantiles está ligada a la variedad de las adaptaciones, cuyas
características, en cuanto a su redacción más o menos extensa o
en su ilustración más o menos elaborada, prefiguran habilidades
espécificas de lectura del público infantil.

12 Revista Había una vez…, p. 2. [Copyright] N V Uitgeverij Spaarnestad,
Haarlem, Holland. – Derechos mundiales reservados. – Revista semanal
editada en México por Editora Cultural y Educativa, S. A. de C. V. – Oficinas
generales: Bahía de San Hipólito Núm. 56, México 17, D. F. – Fundador Luis
Novaro. – […] Precio por ejemplar, en la República Mexicana, $ 2.00.
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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

2.3.2. El comic, característica de Editorial Novaro, y otras de
sus ofertas editoriales
Posiblemente los datos de historietas o “libros-comic” de Editorial
Novaro serían los más numerosos en la recopilación de obras
correspondientes a esta empresa. Cosecha por este medio lo
sembrado por sus antecesores –Chamacos y Pepines, como los
presentaron Bartra y Aurrecoechea–. Para muestra bastan dos
botones:
Joyas de la mitología. Los trabajos de Hércules: Los establos de Augías, El
Toro de Creta, México, Organización Editorial Novaro, S.
A., MCMLXXII, 40 p. (Libro Comic).
Grandes viajes. Legazpi, el navegante de Oceanía, tomo VI, México,
Organización Editorial Novaro, S. A., 1972, 64 p. (Libro
Comic).
Organización Editorial Novaro: México, D. F. (México), Barcelona
(España), Lima (Perú), Bogotá (Colombia), Santiago
(Chile). Cuarta de forros: $ 9.50 M Mex.
La lista de productos de Novaro no quedaría completa sin las
colecciones como Desprende y arma, impresiones en cartulina de pocas
páginas que contienen figuras que una vez desprendidas permitían
a los niños construir maquetas de temas vistos como centros de
interés infantil. Una edición como ésta conlleva la posibilidad de la
lectura ligada con el juego:
El Circo, México, Organización Editorial Novaro, 3ª edición 1980,
15,000 ejemplares. Título en inglés: “Three-Ring Circus”…
por arreglo exclusivo con Western Publishing Company,
Inc., de los E. U. A. (Colección “Desprende y arma”).
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Una aldea india, México, Organización Editorial Novaro, 4ª edición
1981, 15,000 ejemplares. (Colección “Desprende y arma”).
¿Qué se conserva de toda su producción? Durante años,
Novaro se identificó con las ediciones de Walt Disney en variadas
presentaciones, formatos, adaptaciones. Una especie de clásico
moderno, que hoy habría que buscar en librerías de oportunidad,
como:
Pedro y el lobo, versión española de Héctor D. Shelley, México,
Organización Editorial Novaro, S. A., 1983, 44 p. (Walt
Disney presenta) Título de esta obra en inglés: Peter and the
Wolf.
2.3.3 Fernández Editores: de materiales para la escuela a los
textos infantiles
En la búsqueda de ediciones de Walt Disney, que identificó a
Novaro, también participó otra casa mexicana que tradicionalmente
ofreció productos a las escuelas: Fernández Editores, con versiones
asequibles a diferentes edades e intereses: para los más pequeños
destacó la ilustración que acompaña con textos breves, como en
Walt Disney presenta. El libro de la selva, México, Fernández Editores,
1986, 24 p. (Colección “Perfiles Disney”)
Con otra presentación, apoyada en recursos fotográficos,
implicó una propuesta editorial atractiva, en la que la ilustración
tradicional de Disney variaba, para el público infantil de Estados
Unidos:
La isla de las focas es el nuevo tema para la realización de una película.
[…] escogimos a los animales silvestres como protagonistas,
encargándose la propia Naturaleza del argumento. Nosotros
solamente ayudamos como camarógrafos y editores.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

Ésta fue la primera película que se hizo dentro de la serie: Una
Aventura de la Vida Real […] de la cual “La isla de las focas” es
un volumen, se publica por convenio entre Fernández editores,
S. A., y Walt Disney Productions de Burbank, Cal., E. U. A., que
tiene asegurados los derechos de reproducción total o parcial en
todo el mundo. (1964, 3)

Esa búsqueda técnica puede apreciarse también en una
impresión realizada para Fernández Editores en Japón: Números, para
niños muy pequeños con 8 páginas, todas en cartoné con cubierta
plástica, y con ilustraciones que recuerdan el estilo de la década de
1950, aunque no precisa en sus datos el año en que se realizó.
Para una conclusión, siempre provisional
Cerramos este recorrido por las lecturas clásicas, donde miramos
uno de los rostros de esta producción cultural dirigida a la niñez
mexicana. Nos detenemos en un momento alejado de nuestro
presente: es claro que cualquier propuesta sobre la producción más
reciente amerita una mirada muy atenta para tratar de describir las
estrategias editoriales que vehiculan una producción que, como la
aquí mostrada, es juzgada como parte ineludible del canon ofrecido
a nuestras infancias.
Al hurgar en las ediciones antiguas, rescatadas de las librerías
de ocasión, de viejo como también las denominamos en nuestro
país, recuentos como éste pueden ofrecer aspectos de interés para el
estudio de esta producción cultural.
Rescatar esta herencia cultural, fija en las páginas de
impresos cuya existencia misma no es preservada en bibliotecas
especializadas (depende de las búsquedas, los medios para
adquirirlos, el lugar para almacenarlos, el tiempo para reflexionar
40

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

sobre sus características y organizar un panorama –así sea
preliminar como éste– y ciertamente del interés de quienes leen),
implica reconocer que en su edición han intervenido, y lo siguen
haciendo hasta nuestros días, una larga serie de personas que
escriben, ilustran, diseñan, arman colecciones, proponen nuevos
proyectos, invierten fondos, leen en voz alta en busca de nuevos
títulos para hacerlos llegar a escuelas, plazas públicas, cines, teatros,
la radio, las nuevas tecnologías, la soledad de la lectura en casa o la
invitación a dormir cuando una voz susurrante recrea las hazañas
de héroes y heroínas para nutrir nuestros sueños.
Referencias
Aurrecoechea, J. M. y Bartra, A. (s/a). Puros cuentos. Historia de la
historieta en México, 1934-1950. México. Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes / Editorial Grijalbo.
Echeverría, E. (1892). Manual de enseñanza moral. (Edición arreglada
para las escuelas megicanas por Francisco Sosa). The
History Company, Libreros Editores. San Francisco.
Frenk Alatorre, M. (1973). El folklor poético de los niños mexicanos,
en Artes de México, núm. 162, año XX.
Luis F. Mantilla, L.F. (1885). Libro de lectura n° 2. Nueva edición.
Bélgica. Librería de Ch. Bouret,
Peña Martínez, L. (1992). Entrevista con Enzo Serge. Sincretismo y
narrativa indígena, en La Jornada Semanal, domingo 23 de
agosto de 1992, pp. 23-29
J. B. Suárez. (1889). Rasgos biográficos de Niños célebres extractados,
traducidos y referidos á los alumnos de los colegios y escuelas por J. B.
Suárez. Librería de Ch. Bouret,
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

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�Arnulfo Uriel de Santiago Gómez / La letra niña aspira a un rostro clásico

Secretaría de Educación Pública. (1976) Lecturas clásicas para niños.
Forjadores de América Latina. Hidalgo, Morelos, Bolivar.
Sewell, A. (1990). Belleza negra. Adaptación de Bárbara Nolen,
versión de Raúl de Zaldo Galina, ilustración de Tom Gill.
Colección “Clásicos Ilustrados”. México. Editorial Trillas.
Tagore, R. (s/a). Poemas de la luna nueva (Poemas y cuentos para
niños). Colección de Lecturas Clásicas para Niños. México.
Editorial Nueva España.
Valenzuela Fuensalida, A. (2009). Patrias Pedagógicas de Gabriela
Mistral. Valparaíso. Ediciones Universitarias de Valparaíso,
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Walt Disney. (1964). La isla de las focas. Una Aventura de la Vida Real.
Adaptación de Jane Werner Watson, traducción de Ana
Ma. Martínez Gil y Willy de Winter. Serie “Una aventura
de la vida real”. Cartoné. México. Fernández editores, S. A.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-79

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
Un viaje memorioso por la literatura infantil
y juvenil
A thoughtful journey through children’s
and youth literature
Laura Guerrero Guadarrama
Universidad Iberoamericana,
Ciudad de México, México
orcid.org/0000-0003-2801-8969

Fecha entrega: 25-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, Guerrero Guadarrama, Laura. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-81
Email: laura.guerrero@ibero.mx

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

Un viaje memorioso por la literatura infantil
y juvenil
A thoughtful journey through children’s and
youth literature
Laura Guerrero Guadarrama
Universidad Iberoamericana
Ciudad de México
laura.guerrero@ibero.mx

Resumen: dentro del panorama de la literatura infantil y juvenil
contemporánea, que parece dirigirse a un modelo de producción
uniformizado, altamente influenciado por los bestsellers, surgen los
géneros memorísticos como una modalidad neosubveriva que busca no
solo romper los moldes y funcionar como un antídoto contra el olvido,
sino otorgar visibilidad a la historia de aquellos grupos que han sido
invisibilizados y reconocer la historicidad de la memoria misma.
Palabras clave: Memoria – Literatura infantil y juvenil – Neosubversión
Abstract: Within the panorama of contemporary children’s and young
adult literature, which seems to be heading towards a uniform production
model, highly influenced by bestsellers, the memoir genres emerge as a neosubversive modality that seeks not only to break the molds and function
as an antidote against oblivion, but also to give visibility to the history of
invisibilized groups and to recognize the historicity of memory itself.
Key words: Memory – Children´s and young adult literature –
Neosubversion

43

�Laura Guerrero Guadarrama / Un viaje memorioso por la literatura infantil y juvenil

“Esos días, lo rápido que pasan.
Memorias no: destellos, aerolitos
en galaxias de olvido o invención
Esos días” (Pacheco, 2005, p. 38)
“Jardín de niños” (fragmento)
La nostalgia no se marcha como
el agua de los ríos se vuelve un
mar que nos arrastra implacable.
(Pineda, 2018, p. 151) Dos es mi
corazón (fragmento)

Hace poco tiempo terminamos el proyecto “Los géneros de la
memoria como modalidad neosubversiva de la Literatura Infantil y
Juvenil Contemporánea, un estudio de esta corriente en los últimos
años en México, (2010-2018)”, tarea que iniciamos en 2019 con la
revisión de 103 catálogos de editoriales comerciales, independientes,
universitarias y estatales con el fin de seleccionar textos memorísticos
de Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) que estaban circulando en
nuestro país, por lo que se encontraban al alcance de la población
y podían ser leídos por los infantes y jóvenes, aun cuando las y los
autores o las editoriales no fueran nacionales.1
A partir de la búsqueda realizada, encontramos 22
colecciones centradas en temas sobre la memoria y analizamos 418
volúmenes con diferentes plantillas de acuerdo con los variados
formatos creativos, incluyendo textos intermediales: narrativa,
álbum, narrativa gráfica, dramaturgia y cine. La adquisición y el
análisis de todo el material fue posible gracias a los apoyos de la
Beca de Investigación Científica Básica SEP-CONAHCYT 2018 y la
1 Este trabajo se sustenta en el volumen Los géneros de la memoria como
modalidad neosubversiva de la literatura infantil y juvenil contemporánea,
escrito en coautoría con Cutzi L. M. Quezada y Alejandro Vergil Salgado,
actualmente [2023] en prensa.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-81

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Dirección de Investigación de la Universidad Iberoamericana Ciudad
de México. El trabajo ameritó un gran esfuerzo por parte de todo el
equipo pues se realizó en medio de la pandemia, que requirió del más
completo aislamiento, por lo que laboramos a distancia y luchamos
arduamente para conseguir los textos (las librerías, bibliotecas y
editoriales estaban cerradas). En esta difícil labor colaboraron, de
manera ejemplar, la doctora Cutzi Quezada Pichardo y el maestro
Alejandro Vergil Salgado como coinvestigadores y posteriormente
coautores del libro que está por publicarse; también nos apoyaron
18 asistentes de investigación y otras personas especialistas en las
diferentes formas artísticas analizadas.
El antecedente inmediato de esta investigación fue el estudio
sobre la neosubversión en la LIJ2 que reflejó cuatro modalidades
importantes en la creación contemporánea: el neorromanticismo, el
neorrealismo, el humor posmoderno y los géneros de la memoria. Lo
neo de la subversión posmoderna significa una nueva mirada sobre la
infancia y la adolescencia, una postura antiautoritaria y una marcada
rebeldía contra el adultocentrismo, más un desarrollo estilístico
contemporáneo con formatos innovadores, en muchos casos
intermediales. No toda la producción contemporánea es neosubversiva,
pues el mundo actual está caracterizado por las contradicciones o
2 Noción que se desarrolló gracias a dos investigaciones previas que
dieron como resultado los volúmenes: Posmodernidad en la Literatura Infantil
y Juvenil. (2012, México: Universidad Iberoamericana) y Neosubversión en la
LIJ Contemporánea: Una Aproximación a México y España. (2016, México:
Universidad Iberoamericana, Textofilia). Lo neosubversivo indica un giro
posmoderno que desestabiliza y cuestiona los patrones heteropatriarcales de
la escritura para la infancia y adolescencia. Siguiendo la idea de la socióloga
Alison Lurie, siempre ha existido una corriente subversiva en la LIJ, pero esa
irreverencia tenía un límite, por lo que era común que las y los personajes
regresaran al orden y se incorporaran en los roles sociales establecidos.  
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-81

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�Laura Guerrero Guadarrama / Un viaje memorioso por la literatura infantil y juvenil

paradojas posmodernas o hipermodernas3, como se les prefiera
denominar. Hal Forster, crítico e historiador norteamericano, destaca
dos posturas, “un posmodernismo de resistencia y otro de reacción”
(1988, p. 11): el primero realiza un estudio crítico de la modernidad,
una revisión de sus postulados y se opone al status quo; el segundo es
reaccionario, por lo que repudia al modernismo y muestra una clara
tendencia neoconservadora, que brotó como “una reacción ante la
penetración infecciosa del modernismo y la postmodernidad cultural,
que amenaza al sistema de valores y socava con su hedonismo,
narcisismo y permisividad las estructuras […] de la sociedad y cultura
burguesas” (Mardones, 1996, pp. 81-82). Esta última postura ideológica
está muy presente en el hecho literario de la LIJ; las personas adultas
(que por lo general son muy conservadoras cuando se trata este tema)
sostienen una imagen de infancia romántica, idílica y anquilosada, y
pretenden preservar o mantener una inocencia imaginada como el
paraíso perdido, sin querer atender lo que la psicología o la pedagogía
revelan sobre el desarrollo infantil ni la complejidad de los primeros
estadios del desarrollo humano.
Incluso la inocencia a la que aluden los neoconservadores
paradójicamente está sesgada por la raza, la clase social e incluso por
el género: existe una discriminación soterrada que otorga esos rasgos
románticos solo a unos grupos privilegiados.4 Este conservadurismo lo
3 Al respecto es importante señalar que el filósofo y sociólogo francés
Gilles Lipovetsky indica que la categoría Posmodernidad en cuanto remite
al post mortem de la Modernidad es incorrecta, por lo que él decidió dejar
de utilizarla, y propuso que más bien vivimos en una segunda o acaso tardía
modernidad que se caracteriza por una revolución hiperindividualista, por lo
que cree que el término Hipermodernidad describe mejor el mundo actual
(Trujano, 2016, p. 30).
4

46

Crf. Giroux, H. A. La inocencia robada. Juventud, multinacionales y
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-81

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observamos en la narrativa ilustrada, que es el acervo más importante
en la producción de las editoriales estudiadas. De los 177 textos
narrativos analizados, solo el 46.32% resultaron neosubversivos, es
decir, menos del cincuenta por ciento; y en esas mismas historias, la
imagen de la mujer es la prototípica o tradicional del patriarcado en
un 33.3%. Asimismo, domina la actitud explicativa de la voz narrativa,
que es la posición adulta superior que informa, aclara o enseña a las y
los lectores, con lo que se refrenda el desequilibrio de poder entre el
adulto emisor y el receptor infante o adolescente.5
También es cierto que la producción de la literatura infantil
y juvenil se ha mundializado, se han disuelto las fronteras, y en ella
influyen en gran medida los bestsellers, que son aquellos textos que
reciben excesiva publicidad y son leídos por muchas personas, y por
ende resultan atractivos, e incluso llegan a pasar por procesos de
adaptación a otros formatos, como novela gráfica o filme; aunque
hablamos de una categoría amplia, hay subcategorías importantes,
como las que señala Viñas Piquer. 6 Este tipo de obras crean
tendencias que uniforman la creación.
política cultural. Madrid: Ediciones Morata, 2000.
5 No obstante, no debemos olvidar el doble destinatario de la LIJ: el
primer lector/a siempre es la persona adulta, quien se vuelve cómplice de la
voz explicativa del narrador, ya que considera que es apropiada para los niños,
niñas o jóvenes.
6 En El enigma best-seller. Fenómenos extraños en el campo literario,
David Viñas Piquer indica que en la noción best-seller existen variantes: el
fast seller indica un éxito enorme y breve; el steady-seller es aquel que ya no
está entre los más vendidos, pero sigue en la lista; el long-seller señala aquellos
textos que no aparecen en las superventas, pero tienen una larga duración,
como sería el caso de algunos clásicos. Incluso diferencia bestseller (fórmula
comercial) del best-seller, que incluye el éxito comercial pero también valores
estéticos importantes o valiosos. (2009, p. 10)
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Frente a esta constante globalizadora del mercado hay
respuestas diversas que se oponen o se enfrentan a la moda, y una
de ellas es la que está fuertemente vinculada con la memoria y los
recuerdos que nos permiten evocar y recrear hechos, sucesos o
personas del pasado, antídoto que detiene el olvido absoluto y total,
así como la pérdida en el subsuelo oscuro del tiempo. La memoria
es del pasado, señala Ricoeur (2003) siguiendo a Aristóteles: “Es
el contraste con el futuro de la conjetura y de la espera y con el
presente de la sensación (o percepción)” (p. 34); el recuerdo es algo
que nos llega sin ningún esfuerzo, pero rememorar es el resultado de
una búsqueda activa, de un trabajo que conduce a una recordación
correcta o eficaz, con fidelidad al pasado y una ambición veritativa
apegada al ideal, aunque sabemos que la memoria es poco fiable y la
otra cara de la moneda es el necesario olvido. Lo que realmente se
anhela es que aquello que sucedió no sea una borradura o tachadura
completa, y que las voces silenciadas, por ejemplo, se recuperen y
resuenen después de periodos de censura, porque “La rememoración
lograda es una de las figuras de lo que llamamos la memoria ´feliz´”
(Ricoeur, 2003, p. 48). Lo recordado y lo imaginado no son lo mismo;
ambos procesos se valen de las imágenes, pero mientras por un lado
está la búsqueda veritativa del hecho o suceso acaecido en el pasado,
del otro lado está la ficción como producto imaginario; son extremos
que, no obstante, se suelen aliar en la literatura. En nuestro estudio,
por ejemplo, distinguimos las autobiografías de las autoficciones y
las narrativas de la memoria de las narrativas históricas o la historia
para las infancias y adolescencias, de tipo instrumental.
Después de todos los análisis y reflexiones realizadas durante
la investigación, entresacamos de la producción nueve géneros
memorísticos diferentes, sin embargo, nos interesa hacer notar que
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son formas que pueden relacionarse, pues bien sabemos que en la
actualidad los constructos están en movimiento y se enriquecen en
la heterogeneidad. De esta manera localizamos:
1. Narrativas tipo catálogo: textos que utilizan recursos visuales
en formato de libros ilustrados o álbumes divertidos para
representar un listado o una serie de elementos con un
fin didáctico o instrumental, por ejemplo: enumeraciones,
numerologías, abecedarios, diccionarios, recetarios, bestiarios,
adivinanceros, etcétera.
2. Autobiografías y autoficciones: las primeras privilegian,
como se ha señalado, el aspecto veritativo, el llamado “pacto
autobiográfico” del que hablaba Philippe Lejeune (1994), y las
segundas incorporan elementos imaginarios o ficcionalizados
en la aceptación de la poca fiabilidad de la memoria y gran
importancia de lo imaginario en la vida diaria.
3. Mitos subvertidos: el concepto lo tomamos del investigador
Carlos García Gual, catedrático de filología griega de la
Universidad Complutense de Madrid, y con él se refiere a los
mitos que sufren una transformación ideológica y subvierten el
texto tradicional o prototexto.
4. Narrativas de la memoria: relatos que trabajan la memoria, el
recuerdo o la nostalgia. Pueden ir desde lo personal a lo familiar
o colectivo y cultural.
5. Las narrativas históricas: relatos de la historia oficial en
entramados ficcionales que reescriben los hechos o enfatizan
aspectos olvidados.
6. Cuentos, novelas y leyendas actualizadas: la pervivencia del
legado cultural narrativo popular, pero en nuevas historias o
formatos que los revigorizan y traen al presente.
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7. La historia para infancias y adolescencias: estas cumplen una
función instrumental, y recrean para los jóvenes lectores la
historia oficial a partir de relatos sustentados en documentación
y/o testimonios en un proceso historiográfico.
8. Transcripción y/o literaturización de la tradición oral: historias
que se heredan del mundo popular como transcripción o como
recreación literaria. La oralidad y la escritura se contagian.
9. Biografías históricas y/o literarias: historias de vida de personas
que fueron relevantes en la historia, incluso de aquellas que en
su tiempo no fueron reconocidas.
En las narrativas de la memoria, las narrativas históricas o
biografías históricas, podemos encontrar lo que Don Luis González
y González, historiador mexicano, llamó microhistorias o historias
matrias, que son lo contrario a las historias patrias, y están ligadas
a la familia, a las comunidades pequeñas, regiones, barrios, gremios
y monasterios: “La microhistoria se interesa por el hombre en toda
su redondez y por la cultura en todas sus facetas.” (1986, p. 33);
es por esto que puede tomar como asunto las fiestas, el ocio, la
vida infantil, los juegos o festejos familiares; también tiene que ver
con reivindicaciones de los grupos invisibilizados, pues rellena los
huecos enormes del relato patrio oficialista, lo que provoca que, en
el espacio literario, niños, niñas y jóvenes puedan escuchar versiones
diferentes de las cosas o revivir hechos olvidados o negados, con
lo que se activa la lucha por la memoria feliz, la del recuerdo y el
reconocimiento. Como señala Ricard Vinyes, catedrático español
especialista en el tema:
La memoria es un espacio de poder, un instrumento de
adquisición de sentido y legitimidad […] Llevo años interesado en

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los mecanismos y recursos que han utilizado y utilizan las clases
subalternas para comprender el mundo que habitan y el sentido de
la vida que llevan, aspiran o sueñan, y me atrevería a sostener que
su confianza o desolación halla respuesta en los relatos heredados,
modificados o construidos. (Jelin y Vinyes, 2021, p. 17).

Los relatos forjan y sedimentan identidades, luchas,
búsquedas, reacciones frente al poder y reafirmaciones sobre la
justicia. Los recuerdos que se narran sostienen las luchas por el
pasado, como señala Elizabeth Jelin, socióloga argentina que trabaja
desde hace muchos años el tema, lo que implica reflexionar sobre
los sentidos del pasado mismo, porque un mismo hecho puede ser
interpretado de maneras muy diferentes, las versiones pueden variar,
y en esas divergencias se señala un camino hacia la interpretación.
Ella explica:
La “historicidad de las memorias” se refiere al hecho de que, aunque
se trate de un “mismo” pasado, las interpretaciones y sentidos van
transformándose en distintos escenarios y momentos, a partir de
la intervención de nuevxs actorxs y de cambios en las posturas de
lxs viejxs. Cada presente echa nueva luz y nuevos puntos de mira
para encarar ese pasado. (2021, p. 19).

No resulta anodino o banal la selección que un artista hace
de los elementos memorísticos ni la forma como los representa.
Al elegir los materiales del recuerdo, al ficcionalizar los mismos o
expresarlos de una manera didáctica, está ejerciendo un poder que
tiene repercusiones en las y los lectores de cualquier edad.
Incluso las buenas intenciones no siempre funcionan: dentro
de las narrativas de la memoria, se encuentra el libro Frida y Diego en
el país de la calaveras, de Fabián Negrin, álbum editado por Hiperlibro
y la Secretaría de Cultura en 2016. El relato modifica y altera la
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personalidad de los referentes, que pierden su relevancia artística o
cultural, y los convierte en dos seres simpáticos y aniñados, pretextos
para el arte gráfico, que es bueno e imita el estilo de Rivera y recrea
los referentes de la Catrina así como los de la tradición mexicana del
Día de Muertos, pero no sostiene una buena historia.
Figura 1

Portada del volumen Frida y Diego en el país de las calaveras, de Fabían Negrin

La voz adulta explicativa nos narra el Día de Muertos en un
cementerio, y Frida (ilustrada como Frida Kahlo) y su novio Diego
(ilustrado como Diego Rivera) participan en la celebración. Frida ve
a Diego besando a Rosa y lo persigue, por lo que él cae en un hoyo.
Ella decide seguirlo y entra al país de las calaveras acompañada de un
xoloitzcuintle. Hacia el final, los niños se reencuentran y logran salir
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del lugar subterráneo. El sobrepeso del artista es un recurso para
la comicidad y Frida es estereotípica, la típica niña/mujer celosa.
Aunque apunta hacia el folklore del Día de Muertos y a la relación
tortuosa de Frida y Diego, no logra profundizar en esta última y
resulta un mero pretexto. Lo más interesante es el juego del pastiche
del artista gráfico con la obra de Rivera.
Por otro lado, la novela El nombre de Cuautla de Antonio
Malpica, Premio Gran Angular de SM México del 2005, es una
narrativa histórica enmarcada en el episodio conocido como el
Sitio de Cuautla del 19 de febrero al 2 de mayo de 1812; uno de los
primeros hechos memorables de la campaña militar independentista
de Don José María Morelos y Pavón. Sucedió cuando las tropas
realistas al mando de Félix María Calleja cercaron a los insurgentes,
y durante 72 días. En este contexto, Malpica coloca a un joven de
14 años llamado Bruno Belline Fernández quien antes de migrar
a Europa para estudiar música llega al poblado de Cuautla para
resolver asuntos familiares; ahí se enamora de su prima Claudia,
por lo que se queda más tiempo y es atrapado por el cerco. En
ese espacio de tiempo, el joven cambia su ideología realista por una
insurgente debido a todo lo que ve y escucha. El relato intercala
datos e información documental que le otorgan certeza histórica, y
al mismo tiempo juega con la historia no oficial al referir la presencia
heroica de Narciso Mendoza, un joven de 12 años quien según
algunos autores detuvo a los realistas con un cañonazo, y ha sido
conocido como “el niño artillero”:
Y Narciso, en un alarde ejemplar de sensatez militar, oculto
detrás del cañón, esperó un poco más. Y un poco más. Y un
poco más. Entonces cuando casi tenía a los realistas encima,
tomó el botafuego y accionó la imponente pieza de artillería. La
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�Laura Guerrero Guadarrama / Un viaje memorioso por la literatura infantil y juvenil

descarga fue portentosa y el frente de la columna de soldados
fue parcialmente acribillado. Mas eso no fue lo que hizo el
milagro: don Hermenegildo Galena se percató de lo que pasaba
del lado este y rápidamente concentró sus fuerzas en ese punto.
Cuando llegó, encontró a Narciso aún a la expectativa. (Malpica,
2008, p. 84).

Los historiadores actuales dudan de la existencia de Narciso
Mendoza y de su participación en el hecho, pero muy bien podría ser
la representación de todos los jóvenes humildes que lucharon junto
a Morelos. La novela finaliza con la muerte por fusilamiento de José
María. La voz de Bruno se levanta en un ejercicio de memoria futura:
He guardado todas estas cosas en mi memoria con el único fin
de escribirlas para que otros las sepan. […] Escribo estas últimas
líneas con la esperanza de que mis palabras lleguen lejos y duren
años, con la ilusión de que permitan a los que murieron, vivir
siempre y en la memoria. (Malpica, 2008, pp. 220-221).

La voz del narrador se fusiona con la del autor que así
cumple con el ejercicio de la justa memoria para una memoria feliz.
Un cuento que representa la transcripción de la tradición oral
es El conejo y el coyote, narración de Joaquín Trujillo Maldonado,
recopilación de Diane Poole Stockwell, editado y presentado por
Francisco Arellanes y Jaime Pérez González, ilustrado por Carolina
Tovar, texto bilingüe en versión en español y en tzeltal, una lengua
maya que se habla en Chiapas. Pertenece a la colección Xoc Na:
Casa de la lectura del Instituto de Investigaciones Filológicas de la
UNAM del año 2016. La información previa al relato es sencilla
pero inteligente: dirigida al lector/a infantil, señala los antecedentes
y las versiones variadas del relato, así como la importancia de que el
cuento esté escrito en ambas lenguas. La historia relata las desventuras
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del coyote que se ve burlado de manera constante por el conejo. La
estructura es circular, pues el coyote quiere atrapar y comerse al
conejo, pero este lo engaña constantemente escapando de la muerte:
“Y así varias veces el coyote se fue en busca del conejo, pero como
nunca pudo hacer nada, se regresó a su casa. Y aquí termina este
cuento” (Arellanes, 2016). Este texto permite percibir la riqueza de
la oralidad y sus rasgos, como la repetición y sonoridad, y en su
aparente simplicidad otorga la sabiduría que este tipo de historias
tienen, en este caso remarcando que la astucia es más valiosa que la
fuerza, una moraleja que no es explícita pero resulta divertida.
Una obra narrativa tipo catálogo que no sigue la norma de
la numerología o el abecedario tradicional es Noticias al margen, de
María José Ferrada y Andrés López, libro de Alboroto ediciones
del 2020. El volumen ilustrado enlista noticias informativas que han
circulado en el mundo (notas que hablan de desapariciones, desastres
ecológicos o crisis humanitarias) y las coloca al margen, y esos breves
textos de la prensa diaria son interpretados poéticamente, con lo
que cobran otra dimensión más humana que apela a una revisión
crítica de eso que leemos y escuchamos sin atender realmente a su
contenido. Un breve ejemplo:
Sale por la mañana
y llama por su nombre al Sol.
Lo mismo que a la montaña,
al árbol y al río.
Y le parece que de alguna manera silenciosa
ellos responden el saludo.
Porque cada cosa tiene
en el centro del corazón un sonido
que la llama:
Sol.
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�Laura Guerrero Guadarrama / Un viaje memorioso por la literatura infantil y juvenil

Montaña.
Árbol.
Río.
Piensa en el hombre que pronunció
las palabras por primera vez.
El balbuceo.
La dulce costumbre de nombrar el mundo. (Ferrada, 2020, p. 9)

Y al final de la página, se encuentra la nota periodística “La
muerte de un idioma” de El Nuevo Diario de Nicaragua, el 8 de diciembre
de 1999: “Cada año, la humanidad pierde cuatro idiomas. Se estima
que dentro de cincuenta años estaríamos utilizando solamente unos
cincuenta idiomas, siendo el español uno de ellos” (p. 9).
El contraste acelera la comprensión, en este caso, de la
pobreza lingüística en la que va cayendo la humanidad, aquello
tan propio de los diferentes pueblos, que es la lengua, y que es tan
difícil de traducir o interpretar; aquello que es pensamiento propio,
interpretación de la existencia, maneras diferentes de vivir y pensar.
Los géneros de la memoria como modalidad neosubversiva
de la LIJ contemporánea libran la batalla frente a la uniformidad de
la globalización y del cosmos bestseller y otorgan visibilidad y voz a
los grupos marginados por la historia oficial, la de los ganadores y
colonizadores, con lo que cumplen con la justa memoria. También
recrean mundos, pueblos y personas perdidas que necesitamos
atender y traer a la época actual como una memoria feliz, la del
hallazgo y del encuentro que recupera lo importante del abandono
injusto. En sus diferentes modalidades, responden al giro
memorístico del siglo XXI que anhela realizar una revisión crítica
del pasado para generar nuevas interpretaciones en el presente que
puedan proyectarse hacia el futuro, ya que son espacios en los que
se guardan las huellas de la memoria personal, colectiva y cultural.
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�Laura Guerrero Guadarrama / Un viaje memorioso por la literatura infantil y juvenil

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Entrevista a Gilles Lipovetsky y comentarios críticos de sociólogos
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-81

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
Lenguaje literario, experiencia estética y
literatura infantil
Literary language, aesthetic experience and
children’s literature
Dalina Flores Hilerio

orcid.org/0000-0002-4354-0109

Universidad Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, México
Azael Abisaí Contreras López
orcid.org/0009-0008-0850-8825

Fecha entrega: 23-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, Flores Hilerio, Dalina. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-86
Email: dalina.floreshl@uanl.edu.mx azaelcontreraslopez@gmail.com

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

Lenguaje literario, experiencia estética y
literatura infantil
Literary language, aesthetic experience and
children’s literature
Dra. Dalina Flores Hilerio
Universidad Autónma de Nuevo León
Monterrey, México
dalina.floreshl@uanl.edu.mx

Orcid: 0000-0002-4354-0109
Ing. Azael Abisaí Contreras López
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México
azaelcontreraslopez@gmail.com

Resumen: Este artículo explora la relación entre el lenguaje literario, la
experiencia estética y la literatura infantil desde una perspectiva teórica y
pedagógica. La lectura literaria se plantea como beneficiosa en términos
cognitivos, culturales y éticos. Respecto a la literatura infantil, se defiende
la necesidad de reconocer la inteligencia, sensibilidad y creatividad de los
niños, proporcionándoles textos que los estimulen y desafíen.
Palabras clave: pensamiento crítico, literatura infantil, experiencia estética
Abstract: This article explores the relationship between literary language,
aesthetic experience, and children’s literature from a theoretical and

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�Dalina Flores Hilerio y Azael Abisaí Contreras López / Lenguaje literario, experiencia
estética y literatura infantil

pedagogical perspective. Literary reading is posited as beneficial in
cognitive, cultural, and ethical terms. Regarding children’s literature, the
need to recognize the intelligence, sensitivity, and creativity of children is
advocated, providing them with texts that stimulate and challenge them.
Keywords: critical thinking, children’s literature, aesthetic experience

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-86

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

El lenguaje nos ha puesto a pensar en él, a dilucidar su esencia, desde
que existe, ya que, entre otras cosas, es el vehículo del pensamiento.
Conocemos al ser humano por su lenguaje. Sabemos lo que piensa a
partir de sus estructuras lingüísticas; es más: conocemos el mundo,
lo transformamos y reproducimos a través del lenguaje. A lo largo
de la relación que las personas hemos establecido con él, se ha ido
modificahdo su función. De haber sido una herramienta meramente
comunicativa en los orígenes de la civilización, hoy es un pretexto
para el gozo, para la experimentación de la emoción, para sacudir
conciencias.
A simple vista, parecería que el lenguaje utilitario es igual
que el lenguaje literario. Por lo menos están construidos con los
mismos elementos: fonéticos, gramaticales, sintácticos; sin embargo
su esencia es casi opuesta: mientras el primero es referencial, el
lenguaje de la Literatura es afectivo. En apariencia, es fácil asegurarlo;
pero ubicar tangiblemente la diferencia entre ellos es casi imposible.
Cuando se está frente al texto artístico se puede reconocer esta
esencia mediante la comunicación emotiva que el escritor teje a
través de su texto; pero explicar en qué estriba su condición es una
tarea ardua aún para los expertos.
El artista, cual prestidigitador, otorga a la palabra cotidiana
una carga diversa y compleja de sentidos, a través de los giros a que la
somete. El brillo que éstas adquieren se logra sólo a través de los efectos
del estilo; de las elecciones léxicas, semánticas, sintácticas, fonéticas,
etcétera que lleva a cabo el escritor; es decir, asume el lenguaje no
como herramienta exclusivamente comunicativa, sino como vehículo
y esencia del Arte. Este uso es la esencia de la Literatura.
Para el lector, la Literatura significa la posibilidad de llevar a
cabo elecciones y de dotar las palabras de valores con los que configura
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-86

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�Dalina Flores Hilerio y Azael Abisaí Contreras López / Lenguaje literario, experiencia
estética y literatura infantil

su filosofía personal, a partir de sus propias competencias para leer
los textos y su mundo. La infinita diversidad de las artes literarias
sumadas a la complejidad de la personalidad y los antecedentes de
cada lector justifican la insistencia en integrar la peculiar naturaleza de
la experiencia literaria en la formación escolar, para prepararlo para
la experiencia literaria (proceso individual para evocar los referentes
intelectuales y emocionales implícitos en el texto).
El texto artístico, por lo tanto, es insustituible, a diferencia
de la lectura eferente (utilitaria) que puede ser parafraseada y
remplazable; (un poema no puede parafrasearse sin que cambie su
significación) además, nadie puede leer un poema por nosotros,
ya que el lector debe tener una experiencia a partir de su propia
experiencia vital. Debe “vivir a través” de lo que está siendo creado
durante la lectura (Rosemblat, 2002, 24-56). Esta transacción
remueve los aspectos referenciales y los afectivos, de manera que la
atención que se le concede a cada uno determina dónde se ubica el
texto respecto a un continuum que va desde lo predominantemente
eferente a lo predominantemente estético. A partir de esta mezcla
de sensaciones, sentimientos, imágenes e ideas se estructura la
experiencia que constituye la narración, el poema, en el ensayo o la
obra dramática (60-61).
Las definiciones de la experiencia estética suelen postular
que el arte brinda una satisfacción más compleja de los impulsos y
necesidades humanas que la vida cotidiana con sus frustraciones e
irrelevancias; pero este tipo de experiencia depende tanto de la obra
misma como de las capacidades y disposiciones del lector; es decir,
de sus competencias lectoras o, como las llama Mendoza Fillola, sus
competencias lecto-literarias (2004, 45-78). Al respecto, Rosemblatt
sostiene que no sólo se debe leer Literatura, sino también aprender
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

a leer literariamente. Esto quiere decir que además de leer pensando
en el placer individual y estético, el acto de leer Literatura tendría
que ser una experiencia (una forma de vivir vicariamente vidas
y emociones ajenas) que se integre en el lector para dotarlo de
herramientas que lo lleven a enfrentar dilemas vitales. En el ámbito
de la “enseñanza de la literatura”, la formación del lector literario es
el acto de abrir un espacio para que vidas y emociones individuales
se compartan y discutan de manera razonada (10).
El proceso que surge al estar leyendo (los ojos recorren una
serie de signos y éstos remueven huellas de su experiencia pasada)
es una acción recíproca entre el lector y los signos, que Rosemblat
llama “transacción” porque se complementan y determinan a la vez.
El sentido no está ni en el texto solo ni en la mente del lector, sino
en la mezcla continua, recurrente, de ambos, lo cual conduce a este
último a la activación de muchas diferentes líneas de pensamiento.
A esta particularidad del acto de leer Rosemblatt la llama “teoría
transaccional” (14).
La lectura es un proceso selectivo, contractivo, que ocurre en
un tiempo y en un contexto particulares. La relación entre el lector y
los signos sobre la página avanza como en un movimiento de espiral
que va de uno a otro lado, en el cual cada uno es continuamente
afectado por la contribución del otro. El significado emerge en ese
continuo dar y tomar del lector con los signos impresos en la página;
no está en uno solo de ellos, pues ambos son fundamentales para
el proceso transaccional de construcción del significado. Todo el
contexto del lector, en una combinación irrepetible, determina su
fusión con la particular contribución del texto literario (Rosemblatt
2002, 53-57). Sin embargo, canónicamente se ha señalado que el
texto artístico conlleva la existencia de dos entidades inseparables:
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estética y literatura infantil

la forma, regida por patrones estéticos; y el fondo o contenido, por
lo que esta perspectiva implica que el acercamiento del niño lector
active tanto la función comunicativa del lenguaje como la expresiva,
lo que promoverá el desarrollo de habilidades cognitivas referenciales
y expresivas o intencionales (van Dijk 1998, 56). Para Rosemblatt, lo que
hace que un texto sea literario es su alejamiento de la referencialidad.
El texto literario hace que los pequeños lectores, lejos de “traducir”
el código a uno más accesible, experimenten y jueguen con las
diversas percepciones que evocan los textos.
Para Rosemblatt, la obra literaria se rige por estructuras
propias; sin embargo, la forma de distinguir un texto literario de uno
que no tiene pretensiones estéticas estriba en su “referencialidad”
(2002, 25). Entre menos literal sea la propuesta del autor, mayor
será el contenido literario de su obra; aunque también Rosemblatt
reconoce que el texto literario existe a medida en que se actualiza al
encontrar un lector. Para ella, lo literario se define a partir del proceso
de lectura, no necesariamente por el texto mismo. La autora asegura
que lo literario tiene que ver con el nivel afectivo y evocativo del
texto, y no necesariamente con los parámetros de la clasificación de
diferentes escuelas o tendencias literarias. Lo literario entonces podría
evidenciarse en un texto a través del grado de motivación que causa
en el lector. Para que el acercamiento de los niños al arte literario sea
efectivo y amigable es necesario que se lleve a cabo sin abrumarlos
con teoría de crítica literaria, aunque el contacto con ella, idealmente
en la escuela, se realice de una forma metódica que permita optimizar
las características y las posibilidades de proyección de cada una de
las formas literarias, dentro de las cuales se distinguen estructuras
distintas. Por ejemplo, Sartre, igual que otros teóricos, reconoce
diferencias fundamentales entre la poesía y la prosa (1991, 25-28).
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La estructura del texto dramático, por su parte, permite
a los niños un acercamiento menos formal, por lo que para los
pequeños es una oportunidad para integrar la Literatura como parte
de un juego en su cotidianeidad: a medida que el niño juega con los
géneros literarios va estableciendo una relación fraternal y cómplice
con el mundo de las Letras. El texto literario ya no es una imposición
académica, sino un pretexto para la diversión, la risa y el placer.
El pedagogo español Antonio Mendoza-Fillola ha elaborado,
a partir de las definiciones de otros críticos y autores literarios
(Borges, Reyes, Todorov, Barthes, Coseriu, Lázaro Carreter, entre
otros), una concepción amplia del texto literario en su libro La
educación literaria. Bases para la formación de la competencia lecto-literaria:
Hay un espacio común para la lengua y la literatura. Entre el
discurso cotidiano y el discurso poético hay un uso compartido
de registros, de formas de expresión, de recursos, de modo que
no es posible delimitar un punto de ruptura entre ambas formas
de discurso (…) las propiedades literarias se encuentran también
fuera de la literatura (Todorov, 1975) (…) La literatura es como
un espejo de aumento donde se ve el funcionamiento del lenguaje
agrandado, multiplicado, complicado a propósito y a veces,
analizado en varios niveles (…) por ello es también un medio de
conocimiento del mundo y de la cultura. (2004, 61)

A causa de la expresividad y recursividad de sus usos, la
literatura se convierte, como señala Barthes en El grado cero de la
escritura, en la utopía del lenguaje (1973, 13). Los efectos estéticos
de la lengua literaria se basan en la selección de elementos y
estructuras y en la intención de sugerir valores connotados (sin
embargo esta condición no es privativa del lenguaje literario); “el
empleo del lenguaje en la literatura, no es un uso particular, sino
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representa la plena funcionalidad del lenguaje o la actualización de
sus posibilidades, de sus virtualidades” (Coseriu, 1987,37). Mendoza
Fillola establece entonces los siguientes presupuestos respecto a la
literaturidad de un texto:
•

La lengua y la Literatura se relacionan entre sí por el vínculo que
supone el uso poético del mismo sistema de lengua, razón por la
que, señala Lotman (1981), la producción literaria resultante se
ubica en el amplio ámbito semiótico de la cultura.

•

Los textos literarios contienen significados connotados que no
suelen ser unívocos.

•

Las obras literarias se construyen según usos y recursos que
cada autor recrea con una intencionalidad específica;

•

su finalidad es la de ser leídas/interpretadas por distintos
lectores-receptores en épocas y contextos culturales muy
distintos (multiplicidad de interpretaciones, dependiendo de la
competencia lecto-literaria de cada lector);

•

en su recepción intervienen los condicionantes de cada lector
(marcos de referencias que le permiten ser coautor de la obra
literaria).

•

La literatura no es necesariamente sinónimo de complejidad
lingüística

•

La actualización de una obra literaria, que siempre es una lectura
lúdico estética o crítica, desencadena en el individuo un proceso
interno de interacción cognitiva.

•

La lectura literaria tiene la capacidad de desarrollar los
conocimientos

(lingüísticos,

culturales,

enciclopédicos,

metaliterarios) las experiencias y capacidades analíticas del
lector, a través de lo que se entiende como proceso constructivo
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de aprendizaje (a partir de la correlación e identificación de los
conocimientos previos acumulados).
•

Desde la perspectiva intertextual, la obra literaria es un hipertexto en
el que están presentes las evocaciones de otros discursos literarios.
Esta dimensión confiere una nueva perspectiva de observación,
valoración y comprensión del hecho literario, puesto que su
significado está en relación de interconexión y de dependencia con
otras producciones. (Mendoza-Fillola, 2004, 109-117).

Lo Bello y lo Sublime
Si se redujera el perfil del arte a su contenido estético, sería necesario
establecer la forma de “medir” o evaluar la estética desde una postura
objetiva; sin embargo esto mismo le restaría gran parte de su valor.
Es obvio que, según reza un dicho popular, en gustos se rompen
géneros, pero esto no quiere decir que cualquier cosa que sea del
gusto público podría elevarse a la categoría de “arte”.
En su ensayo sobre Lo bello y lo sublime, Kant asegura que
las sensaciones de gusto o disgusto obedecen más a la sensibilidad
particular de cada persona que a condiciones externas; es decir, cada
quien tiene una sensibilidad particular para percibir las características
de las cosas y dicha percepción puede inclinarse hacia la emoción de
lo bello o de lo sublime, según sea la propuesta del medio exterior.
Para Kant, lo sublime conmueve; lo bello encanta. La expresión
de quien está dominado por el sentimiento de lo sublime es seria;
a veces fija y asombrada. Lo sublime presenta a su vez diferentes
caracteres. A veces le acompaña cierto terror o melancolía; a veces,
sólo un asombro tranquilo. Según su disposición particular, lo
sublime puede inclinarse hacia lo terrorífico, lo noble y lo magnífico;
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de la forma que sea, finalmente, lo sublime siempre es grande. Lo
bello, al contrario: puede ser pequeño. Lo sublime es sencillo; lo
bello, engalanado (2002, 19).
Kant reconoce que algunas características del ser humano
son proclives hacia lo sublime; y otras, hacia lo bello: mientras
la inteligencia, la audacia, la verdad y la rectitud son sublimes, el
ingenio, la astucia, la broma y la lisonja son bellas. En general, las
cualidades sublimes infunden respeto; las bellas, amor. Sin embargo,
la emoción de los sublime es más poderosa que la de lo bello y, por
su capacidad de conmover, está siempre en el Arte (2002, 27). El
arte “verdadero”, según Kant, siempre es sublime, aunque también
sea bello; no ocurre lo mismo con lo bello que no siempre producirá
el efecto de lo sublime.
Para Kant, el arte no puede ser percibido a través de lo que el
intelecto reconoce, sino a partir de lo que el sentimiento experimenta
(2002, 36). El arte no se entiende; se vive. No tendría caso, según
Kant, desarrollar las habilidades intelectuales si, al mismo tiempo,
no se tiene un vivo sentimiento de lo bello (37); tomando en cuenta
lo anterior, es posible asegurar que cuentos infantiles como la Breve
historia del mundo, de Eliseo Alberto, establecen un diálogo intenso
con el niño que involucra sus capacidades cognitivas y también toda
su emoción. El pequeño lector entiende el mensaje: el ser humano
está acabando con el mundo en medio de una constante: la guerra.
El texto por sí mismo hace un llamado a que el pequeño explore las
razones por las que no debe destruir nuestro entorno, llevándolo a
buscar la belleza y a sentir emociones (vivir una experiencia estética)
frente a su contexto.
La Literatura ofrece a los lectores la posibilidad de
“filosofar” informalmente respecto a la vida y de formarse un
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criterio basado en sus decisiones y participaciones; más aún:
les da herramientas lingüísticas para que organicen sus ideas y
las sustenten con validez. En la Literatura infantil se percibe la
tendencia de provocar la emoción de lo bello y de lo sublime; sin
embargo, la esencia literaria implica que se trascienda la simple
belleza, y la forma despierte un sentimiento de lo sublime que
conmueva al lector; es decir, que sea llevado hasta el punto en que
la experiencia literaria haga explosión en él y lo desborde hacia una
nueva experiencia de vida.
Los seres humanos, según Kant, estamos predispuestos a
encontrar lo bello en lo que nos resulta útil; sin embargo, lo sublime
está en aquello que no presta un servicio particular, de tal forma
que la esencia del objeto en sí mismo se sublima. Esta disposición
para reconocer lo esencialmente estético se desarrolla a partir del
contacto con el objeto y su asimilación a través de la experiencia que
detona, no de su conocimiento.
La Literatura y sus géneros
Sartre asegura que las palabras, materia prima del arte literario, no
son trabajadas por el poeta y el prosista de la misma manera; lo
que pretende el poeta es casi igual a las proyecciones de los artistas
plásticos: construir imágenes y provocar la evocación, de tal forma
que el “autor” se pone al servicio de las palabras; “el poeta no habla,
pero tampoco se calla: el poeta se ha retirado por completo del
lenguaje-instrumento, en pos de la actitud “contemplativa” poética
que considera las palabras como cosas, no como signos” (1991, 49).
La función de la poesía privilegia el sentido estético de la palabra
sobre el referencial, ya que el poeta talla, cincela, pule la palabra en
estado salvaje (utilitario) en busca de la imagen.
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El poeta es un demiurgo que intenta exorcizar sus demonios;
el prosista, en cambio, se rige por el razonamiento que lo convierte
en su propio demonio. El escritor hace un llamado a la conciencia
para que su lector reflexione sobre las condiciones que lo rodean.
Saramago ha dicho que lo que nos hace quitarnos el sombrero
frente a la Literatura es el poder que tiene para sacudirnos a partir
de la reflexión (el reflejo de la realidad en el mundo ficcionalizado)
siendo éste el fin último de la escritura. De acuerdo con el autor
portugués, la obra literaria no es importante por sí misma, como
creación, sino por lo que provoca: el momento más importante de la
lectura es cuando el lector, por instantes, entrecierra el libro y pierde
su mirada en lontananza1.
El narrador está cerca del objeto. Para él, las palabras están
domesticadas; por el contrario, para el poeta las palabras están en
estado salvaje; son cosas naturales que crecen naturalmente sobre la
tierra, como las hierbas y los árboles. “El poeta mira al mundo desde
afuera y considera a las palabras como una trampa para atrapar una
realidad evasiva; todo el lenguaje, entonces, es como el espejo del
mundo” (Sartre, 1991, 50). En este sentido, el proceso de recepción
en los niños, al ser puestos en contacto con la poesía, es similar al
que ocurre cuando están en contacto con otras artes plásticas: el
poder evocativo es mucho más intenso y logra que, en vez de captar
definiciones, perciban ideas generales abstractas o concretas que los
llevan a una experiencia sensorial y emotiva.
El prosista, en cambio, señala Sartre, es un “hablador” en
el sentido de que lo que dice, dice algo; “el habla habla” (Heidegger,
1951, 12) La prosa es utilitaria por esencia: demuestra, señala,
1

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En conferencia dictada en la Escuela de Graduados del ITESM, 2004.
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ordena, niega, suplica, insulta, persuade, insinúa. Sartre asegura
que no hay nada en común entre los dos actos de escribir (poesía y
prosa) más que los movimientos mecánicos del brazo; en lo demás,
no hay comunicación entre sus universos. La prosa se ejerce sobre
el discurso y su materia es naturalmente significativa; el lenguaje es
usado como caparazón que protege de los demás como si fuera una
prolongación de nuestros sentidos (1991, 54).
El prosista, para Sartre, es un hombre que ha elegido cierto
modo de acción secundaria que podría ser llamada acción por
revelación, por lo que debe preguntársele qué es lo que quiere revelar
y a partir de tal revelación, qué cambio quiere producir en el mundo
(1991, 57); este efecto es evidente en el cuento referido de Eliseo
Alberto, pues se nota el compromiso social del texto y los efectos
que produce en los lectores (incluso en los más pequeños); es decir,
la palabra es acción. Para explicarlo, Sartre utiliza una analogía de
Brice-Parain: las palabras son “pistolas cargadas”. “Si el hombre
habla, tira; aunque puede elegir callarse. Pero si ha optado por tirar,
es necesario que lo haga como un hombre, apuntando a blancos, y
no como un niño, al azar, cerrando los ojos y por el solo placer de
oír las detonaciones” (1991, 57). Con esta analogía, Sartre pretende
justificar la idea de que la prosa, antes que nada es “compromiso”. Se
escribe para transmitir mensajes y pensando en que ese mensaje será
recibido por muchos lectores, lo que le dará validez a la idea de hacer
un cambio trascendental a través de la escritura; no se puede olvidar
que “no se es escritor por haber decidido decir ciertas cosas, sino
por haber decidido decirlas de cierta manera; este estilo representa
el valor de la prosa, pero debe pasar inadvertido” (58).
El contenido literario de un texto podría definirse como
“algo” intrínseco en él que, sin ser panfletario, logra mover al lector;
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estética y literatura infantil

le provoca una respuesta que lo transforma, sin que necesariamente
implique una acción concreta. La literariedad es, en palabras de
Man, otra forma para designar la respuesta estética, construida a
partir de los usos retóricos y estilísticos de cada autor (1990, 650).
Es difícil definir el proceso, pero se evidencia en la recepción. Es
innegable que al estar frente a la obra literaria se experimenta un gozo
emanado del estímulo estético. Así como hay adagios (música) que
inexplicablemente provocan con su sonido una intensísima tristeza,
cristalizada en lágrimas, algunas palabras, puestas estratégicamente
junto a otras, conmueven al lector. Esta respuesta surge de la
búsqueda del escritor por provocar ese efecto.
La estética, según de Man, tiene que ver con el efecto
del significado, no sólo en la poesía, también en la prosa y en el
drama, ya que cada uno de estos géneros se plantea a partir de una
superestructura canónica específica enriquecida por la propuesta
única e irrepetible de cada autor (1990, 648). Para los niños que
empiezan a involucrase con las propuestas estéticas de la palabra, el
género dramático es todavía más lúdico ya que es más dinámica por
sus posibilidades de “re-presentación”. Durante la infancia se lleva a
cabo un ensayo natural que consiste en ir “entrenándose” para ser.
Los niños sienten un placer especial en el juego de roles. Les gusta
interpretar y matizan sus interpretaciones a partir del pacto ficcional
establecido con el juego. Ellos no juegan a ser un tigre o un rey; ellos
son el tigre y el rey. Son actores natos, por eso la experimentación
lúdica a partir del teatro les resulta tan atractiva. Stanislawsky (1981)
establece en Un actor se prepara, algunos preceptos básico en el arte
de la actuación que son realizados, de forma intuitiva, por los niños.
“El sí mágico”2 es llevado por los pequeños, a la escena de la vida
2

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Consiste en condicionarse de manera que tal condición sea percibida
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cotidiana, con la maestría que les permite romper los paradigmas del
mundo adulto.
El teatro es un juego donde se experimenta la vida. Para el
niño, el juego es una actividad tan seria como el trabajo para un adulto;
no es un pasatiempo. Cuando hemos trabajado en la mediación de la
lectura literaria con niños, resulta interesante ver el proceso creativo
que experimentan los participantes a partir de la co-construcción de
los personajes. Ellos juegan con la caracterización y los conflictos;
experimentan vicariamente, mientras se divierten, diferentes
maneras de enfrentar la vida. Ensayan relaciones y conflictos que
probablemente vivirán, pues la literatura lleva implícita la vida.
La Literatura ofrece vastas posibilidades de exploración que
pueden ser aprovechadas de manera óptima si se parte de la idea
de que cada uno de sus géneros dispara potencialidades distintas
en los lectores. Hemos observado, a través de numerosos talleres
infantiles de estimulación literaria que, mientras el contacto con la
narrativa permite a los niños ser críticos y explorar inferencias, la
poesía despierta en ellos la sensibilidad y el gusto por los sonidos;
y el teatro, la búsqueda de la experimentación y el desarrollo de
diferentes habilidades sociales.
La literatura infantil
Hasta la primera mitad del siglo XX, se consideraba que lo único que
podía ser literario era la escritura de textos para adultos; actualmente
se reconoce que la literatura forma parte de la vida del niño desde
temprana edad y es uno de los alimentos más precisos para su
desarrollo integral, por lo que algunos autores contemporáneos han
por el actor como una realidad incuestionable
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enfocado su atención en la escritura para niños creando un género
particular con objetivos específicos. En Europa y Estados Unidos
los anaqueles no sólo se clasifican por género, sino también según
la edad de los lectores. En otros países como Alemania y Suecia, el
libro infantil ocupa un lugar imprescindible en el proceso formativo
integral (Montoya 6). Esto quiere decir que los textos de Literatura
infantil persiguen un propósito particular que es formativo,
informativo, pero sobretodo, recreativo; esta última capacidad
impulsa el pensamiento crítico y la emoción estética, a través de la
experimentación lúdica del mundo. Indiscutiblemente, la literatura
infantil es un puente que comunica las necesidades formativas de los
pequeños con el arte.
La Literatura infantil contemporánea incluye entre su
corpus textos literarios que se acompañan de propuestas plásticas
cuya integración, en el libro álbum, configura un tercer lenguaje
que dimensiona las posibilidades de su interpretación y disfrute.
Así como la música, la danza y la pintura contribuyen a desarrollar
otras áreas de la capacidad intelectual de los chicos en formación,
la Literatura permite, además de enriquecer su acervo lingüístico,
experimentar la vida desde una perspectiva estética y, con ello,
trascender el mundo rapaz de lo material. La estética de la palabra y
la imagen es, sobre todo, una posibilidad para el juego. La práctica
del juego renueva cualquier rutina. Si a un pequeño se le priva de
esta posibilidad, se le está coartando su libertad espiritual.
Retomando la idea de Sartre de que el arte no pierde nada
con el compromiso (1991), en el ámbito de la Literatura infantil
observamos que las exigencias siempre nuevas de lo social imponen
al artista la necesidad de reencontrar o arriesgarse en la búsqueda de
un lenguaje o técnicas nuevas.
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La postura sociológica respecto al Arte pareciera pesimista
y tajante. La Literatura infantil contemporánea, como cualquier
texto circunscrito al universo textual de una cultura, posee una
ideología, o manifiesta subrepticiamente los usos de una cultura; sin
embargo, su apertura hacia lo lúdico permite que el niño explore
y se cuestione sobre el universo que lo rodea y que está integrado
en el texto. A pesar de que refleja claramente valores concernientes
a la realidad social, no pretende una “reproducción” burguesa de
valores superficiales, al contrario: persigue, a partir de la estructura
de sus textos y sus respectivas propuestas visuales (ilustraciones)
hacer de los niños seres críticos, intuitivos y creativos, capaces de
“sentir” y asimilar el texto desde una perspectiva artística.
La prosa invita a que el pequeño lector dialogue con el
texto en un proceso en el que complementa la información (o
el mensaje) planteada por el escritor. Dentro de la literatura
infantil (particularmente la dirigida a preescolares de 5 y 6 años,
en los que ya se empieza a manifestar cierta rebeldía) es necesario
reconocer esta función de la prosa pues mientras más preceptivo
es un texto, más rechazo provoca en los niños; es decir, a pesar
de que existe una función social en la Literatura, ésta no debe
ser predominante (o exclusiva) ni esquemática, para que no le
provoque aversión.
La Literatura infantil contemporánea se ha generado con
características que tratan de cubrir las necesidades de los niños
del siglo XXI. Entre ellas, se prioriza el derecho a la fantasía y la
imaginación, y se reconoce su inteligencia y su participación como
coautores del texto. Aún así, es difícil que el “género” infantil no sea
visto como un género menor, la crítica literaria académica todavía
no abandona los prejuicios del pensamiento adultocentrista.
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En 1948 un grupo de personas se reunió en Munich para
plantear la importancia de reconocer la Literatura infantil, con
sus características distintivas, como un género tan importante, o
más, que la dirigida a los adultos, pues los estragos que la Segunda
Gran Guerra dejó en los niños debían enfrentarse a través del
arte. Gracias a esta iniciativa, desde los años 50 se han creado
publicaciones especializadas en Literatura infantil y los medios de
comunicación han dedicado un espacio especial a quienes serán
los futuros lectores de la “gran” Literatura universal; asimismo
se ha reconocido que la literatura válida para los adultos podría
también serlo para los niños.
De acuerdo con Sartre, el escritor debe comprometerse
por completo en sus obras y no proceder con pasividad (1991, 6367). Los escritores de Literatura Infantil contemporánea se han
comprometido con un público cada vez mayor y más exigente que
ejerce, en la medida de sus requerimientos, una crítica activa y más
incisiva que la de la crítica especializada. Desde que el niño ha ido
asumiendo el lugar que le corresponde en el contexto social, es
quien ejerce una crítica directa que exige que quien escribe literatura
infantil sea capaz de interpretar el mundo de los niños desde su
interior, como si fuera un niño más. En palabras de Alfonso Reyes:
“Poesía para niños no es ni puede ser una poesía que meramente
trata temas infantiles, sino una poesía que sea limpia y sencillamente
poesía infantil; en la que no hay un adulto que canta el mundo infantil,
sino un poeta que mira el mundo desde la propia alma del niño”.
Afortunadamente, esta tendencia en la Literatura escrita para niños
responde a las necesidades y exigencias de sus lectores motivándolos
de tal manera que en cada texto literario infantil buscan detonar
habilidades afectivas, cognitivas, lingüísticas y sociales.
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Por otra parte, se considera que la lectura de imágenes es una
actividad que realizan los bebés cuando empiezan a conocer el mundo;
sin embargo, algunas investigadoras como Arizpe y Styles consideran
que debe incluirse, en los programas educativos, un sistema de
alfabetización visual que realmente aporte a los pequeños el andamiaje
para decodificar los textos visuales; este proceso se lleva a cabo al poner
en contacto a los pequeños con las múltiples alternativas de textos
visuales que ofrecen los álbumes infantiles ilustrados. El texto visual
ayuda a que los pequeños integren el mundo a su experiencia a través
de sus sentidos (2004,16). La Literatura infantil contemporánea no se
limita a ser sólo una propuesta plástica; integra el texto escrito, tal como
ubica Vygotsky la función del lenguaje (1995), como un mediador entre
los procesos internos del pensamiento (razonar o reflexionar) para
llegar al conocimiento y a la socialización. Para Vygotsky, el desarrollo
de los niños interactúa con su experiencia cultural, por lo que el libroálbum infantil es un andamiaje para la construcción del conocimiento.
El texto visual complementa y sostiene lo que el niño integra al texto
escrito, a través de un proceso dialógico entre el texto visual y el
lingüístico que estimula el desarrollo del pensamiento complejo.
El libro-álbum, considerado como texto literario, tiene
características particulares en el uso del lenguaje. Su inclusión en
diversos talleres de acercamiento a la lectura se debe, en gran parte,
a sus propuestas plásticas. Las imágenes tienen un gran poder de
seducción. Invitan al pequeño a entrar en su particular universo de
ficción, sea ésta una ciudad renacentista, plasmada en tonos grises, o
la locura de planos coloridos y esquemáticos de una ciudad moderna
vista desde la mirada de un niño. Sobre todo, abren la puerta al mundo
de la interpretación; sus códigos no son lineales y requieren de diversas
competencias “lectoras” para ser decodificados. En ello estriba su
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mayor mérito: cuando un lector pasa de lo visual al texto escrito, ha
desarrollado una experiencia previa en la recepción e interpretación de
códigos. Arizpe y Styles aseguran que un niño que ha sido estimulado
literariamente a través de los álbumes ilustrados tendrá la capacidad
de ser más receptivo frente a los textos sin imágenes.
Una característica primordial de la Literatura infantil
contemporánea, sea ilustrada o no, es la relevancia del texto
lingüístico por sus recursos estilísticos, retóricos y ficcionales. Quien
escribe para niños está comprometido con la visión infantil, lo cual
no quiere decir que elija un registro fácil o elemental; al contrario,
su aproximación reconoce a los lectores como seres inteligentes
que, sin ser adultos, poseen ya o están en el proceso de adquisición
y desarrollo de una visión crítica, reflexiva y profunda de la vida.
La Literatura infantil contemporánea no da recetas para aprender
a vivir la vida, ni marca un camino axiológico en el desarrollo de
los pequeños. Crea una ficción a la que es invitado el niño y lo
conmueve, invita, reta a que reflexione al respecto y configure un
punto de vista a partir de sus propias ideas.
A partir de la propuesta integradora del texto literario, el
pequeño lector va armando rompecabezas con su experiencia
personal y con el texto (“proceso transaccional”, ya que lector y
texto se condicionan y complementan), con un amplio rango de
libre interpretación. En La vaca que se creía mariposa, por ejemplo,
Emilio Ángel Lome escribe en la primera estrofa: “Tras un sueño
sabroso y colorido/ salpicado de ronquidos y mugidos,/ cierto
día una vaca fantasiosa/ despertó creyéndose mariposa” (2004:7),
independientemente de que los recursos líricos son sencillos por la
edad del niño a la que va dirigido el texto, se perciben claramente
algunos tropos como el hipérbaton en la sintaxis y las imágenes
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que parten de la exageración y, aparentemente, lo ridículo. Esta
introducción parecería apuntar hacia una ficción sin dificultades;
sin embargo, la situación del personaje se complica, pues luego de
confeccionarse unas alas, la vaca se pone a volar de flor en flor, lo
que genera un caos en el pueblo ya que su nueva condición propicia
la destrucción de todos los jardines. Los habitantes deciden llevarla
a “una terapia de grupo”, en la que “Un doctor, cada tarde, muy
puntual,/ le decía, buscando curar su mal:/ &lt;Naciste para dar leche
y mugir;/ ese sueño de volar déjalo ir&gt;” Después de seis meses de
sesiones, al fin, la vaca se cura y todos festejan que ya es normal;
sin embargo “Cuando todos estaban festejando,/ pasaron tres
mariposas volando,/ y al verlas, como un murmullo pequeño,/
la vaca recordó su antiguo sueño(…)” (20) y, “sin más alas que el
deseo” (26), la vaca se eleva y llega al espacio, orgullosa.
Además de la musicalidad de la propuesta lírica del poema,
los niños suelen sentirse atraídos e identificados por la trama, pues
cuando empiezan a asistir a la escuela, van interiorizando ciertos
patrones conductuales de la vida social y confrontan las necesidades
(instintivas) de su voluntad contra las del deber ser, impuestas por
su comunidad. Asimismo, los pequeños lectores pueden identificar
que el registro léxico es ajeno al que usan de forma cotidiana, por lo
que entran en contacto y van reconociendo rasgos estilísticos. Otro
mérito del texto es su estructura: la presentación de personajes y el
planteamiento del conflicto se narra en pretérito; mientras el clímax y
el desenlace, en presente. Este recurso le da mayor velocidad al texto
y, con ello, genera más tensión en la trama; pero lo que suele ser más
estimulante para los pequeños lectores es el desenlace abierto, lo cual
detona una serie de preguntas que los conducen a reflexionar sobre
la vida social y sus propias experiencias para proponer soluciones.
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�Dalina Flores Hilerio y Azael Abisaí Contreras López / Lenguaje literario, experiencia
estética y literatura infantil

Los ejemplos de este tipo de textos literarios son numerosos y
pueden atribuirse a autores modernos o clásicos, quienes escriben, o lo
hicieron, pensando en que los pequeños lectores son aún más exigentes
que los adultos ya que si se acercan a un texto y se quedan con él, será
seguramente porque los ha cautivado y no motivados por pretensiones
intelectuales vacías, como suelen hacer aquellos diletantes que gustan
de pasear con una obra clásica bajo el brazo. Los cuentos de Quiroga,
por ejemplo, ofrecen a los lectores una variedad dialectal que abre las
puertas de otros mundos y sus criaturas. Las imágenes de García Lorca
los llevan a transitar por los colores de la vida a través de la melancolía;
y las de Neruda, a través del humor y lo cotidiano; Benedetti y
Saramago les plantean el dilema de la escritura creativa desde la óptica
de la infancia y la vejez como “antónimos complementarios”. Eliseo
Alberto acaricia el espíritu con su prosa poética que busca rescatar al
mundo de la intrascendencia; y otros, como Ann Fine, detonan los
efectos emocionales tras el estilo, como se observa en El diario de un gato
asesino: “Está bien, está bien. Cuélguenme. Maté al pájaro. Por todos los
cielos, soy un gato. Mi trabajo, prácticamente, es andar sigiloso por el
jardín tras los dulces pajaritos de antojo que apenas pueden volar de
un seto a otro. Entonces, ¿qué se supone que debo hacer cuando una
de esas pelotitas emplumadas revoloteantes casi se arroja a mi boca?
O sea, de hecho aterrizó en mis garras. Me pudo haber golpeado”
(2004, 5). La autora, a través del humor y la ironía, crea un texto que
apela al sentido común y al respeto por la naturaleza desde un discurso
desenfadado y ligero que es sumamente accesible para los pequeños y
que además les permite identificar elementos que construyen el tono
irónico, como propuesta estilística.
La Literatura infantil contemporánea en formato de
cuento, novela, poema o álbum ilustrado, lleva a los lectores por
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un camino afable y amistoso que les presenta opciones diferentes
y complementarias de las que han vivido, respecto a su concepción
del mundo; por lo que pueden establecer relaciones y referencias
más allá de sí mismos. Este tipo de literatura reconoce al niño
como un ser pensante con el que dialoga y co-construye el texto; le
ofrece retos para que desarrollen diferentes habilidades cognitivas y
competencias lecto-literarias que irán conformando su experiencia
lectora, así como la madurez para proponer opiniones libres y
autónomas respecto al mundo que los rodea.
La emoción estética a través de la literatura infantil
contemporánea
La contemplación estética es una característica inherente a los
seres humanos. Está presente en la mirada risueña del bebé cuando
escucha la voz de su madre, o en la plácida sonrisa que se dibuja
en su rostro cuando escucha su melodía favorita, quizás reconocida
desde que se gestaba en su vientre. De la misma forma que
tuvimos la necesidad de dibujar sobre piedras, la contemplación de
pinturas rupestres nos llevó a vivir una experiencia en que la simple
observación nos transportó a un estado de éxtasis y liberación
espiritual. Asimismo, investigar sobre los procesos cognitivos y
emocionales que intervienen en la percepción del arte y la forma
en que reacciona el organismo ante ella ha sido un asunto de interés
constante en la historia de la cultura.
¿Por qué algunas imágenes, historias, movimientos tienen la
capacidad de conmover al espectador hasta llevarlo a la sublimación
de sus emociones?, ¿por qué algunas manifestaciones de la emoción
son evidentes y otras sólo dejan huellan internas que apuntalan el
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�Dalina Flores Hilerio y Azael Abisaí Contreras López / Lenguaje literario, experiencia
estética y literatura infantil

crecimiento espiritual del individuo? Responder a estas incógnitas
es una labor que desvela a los investigadores. Gardner y su grupo
de colaboradores en la Universidad de Harvard tratan de explicar la
relación entre el desarrollo humano y los procesos artísticos, por lo
que han realizado investigaciones en las que concluyen que los niños
menores de cuatro años experimentan “emociones discretas” frente
al hecho artístico (Arizpe y Styles, 2004, 68) “mirar una pintura implica
la consideración de su estatus de “cosa” en el mundo, como objeto
atractivo y como comentario sobre aspectos del mundo expresado
en un medio simbólico. El poder y la fascinación del arte residen
precisamente en que el individuo participa en los dos planos: sensomotor y simbólico” (Gardner 1973, 132). Como parte del mismo
proyecto de investigación, Perkins (citado por Arizpe y Styles 2004,
70) identifica seis categorías en relación con la percepción artística:
1. anclaje sensorial: el arte es un objeto físico sobre el cual enfocarse
2. acceso instantáneo: está abierto a todo el que quiera ver y alienta
3.
4.
5.

6.

82

al espectador a acercarse más.
compromiso personal: está hecho para mantener la atención y
sirve para sostener una reflexión prolongada
atmósfera abierta: cultiva la disposición al pensamiento y
proporciona una atmósfera de influencia elevada
multiconexión: promueve las conexiones entre los aspectos
morales y los sociales, alusiones filosóficas, temas históricos,
estructuras formales, relevancia para la experiencia personal, etc.
conocimiento de amplio espectro: estar frente a la obra artística
une diferentes tipos de conocimiento, como elaboración visual,
pensamiento analítico, cuestionamientos, puesta a prueba de
hipótesis y razonamiento verbal,
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

A partir de las conclusiones anteriores Perkins desarrolla
la idea de la “inteligencia experimental y reflexiva” que describe el
proceso de los recursos intelectuales hacia una conducta inteligente.
Los puntos que establece Perkins respecto a la contemplación
estética se han podido observar de forma gradual en diferentes
grupos de niños con los que se ha trabajado la animación a la lectura
literaria. Los libros anclan la atención de los pequeños tanto por su
propuesta plástica como por la lingüística; tomando en cuenta la
edad y escolaridad de los participantes.
Así como las manifestaciones de la emoción estética no son
percibidas objetivamente en el individuo, las huellas que deja el arte,
sea plástico, literario o musical, tampoco son tangibles con precisión
en la conducta y la cognición; sin embargo, Vigotsky propone acercar
al niño a las artes, que son expresivas, por lo que no pretenden modelar
las respuestas en él, al contrario, éstas generan una marca invisible
que alimentará su goce estético y su juicio crítico posterior, no sólo
respecto al arte, sino en torno a todas las áreas de su interés:
Nuestro cerebro y nuestros nervios, poseedores de enorme
plasticidad, transforman fácilmente su finísima estructura bajo la
influencia de diversas presiones, manteniendo la huella de estas
modificaciones si las presiones son suficientemente fuertes o
se repiten con suficiente frecuencia. Sucede en el cerebro algo
parecido a lo que pasa en una hoja de papel si la doblamos por
la mitad: en el lugar del doblez queda una raya como fruto del
cambio realizado; raya que propicia la reiteración posterior de
ese mismo cambio. Bastará con soplar el papel para que vuelva
a doblarse por el mismo lugar en que quedó la huella (2001, 12)

Vygotsky señala que, antes de ocuparse en “moldear” al niño
para que sea capaz de desarrollar estructuras de cualquier tipo del
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�Dalina Flores Hilerio y Azael Abisaí Contreras López / Lenguaje literario, experiencia
estética y literatura infantil

modo adulto, es importante fomentar el desarrollo de su imaginación
para que así ponga a ejercitar sus capacidades cognoscitivas
individuales. La imaginación es un proceso complejo donde toda
actividad creativa tiene una larga historia detrás; la creación, entonces,
es como una especie de parto, consecuencia de una larga gestación,
que se percibe de manera tanto externa como interna (31). Tomando
en cuenta estas ideas, podedmo inferir que la emoción estética no
sólo es un proceso pasivo y contemplativo que vive el niño al estar
frente a la experimentación artística; la emoción conduce al niño a
vivir apasionadamente la experiencia vicaria (Rosemblatt, 2004) que se
transmutará en creación y creatividad. La emoción se transforma en
pensamiento y éste está latente, como andamiaje, en todo el proceso
de desarrollo cognoscitivo que no finaliza en la infancia.
El pensamiento crítico y el pensamiento estético en la
creatividad infantil
El proceso de pensar objetiva y profundamente empieza a gestarse en
el niño cuando manifiesta actitudes y respuestas críticas hacia lo que
lo rodea y hacia sus propias sensaciones y pensamientos. Este proceso
se percibe claramente frente al texto literario ya que tiene un poder
evocativo, pero también desafiante y reflexivo. La literatura provoca que
el lector cuestione su realidad y que haga inferencias que conformarán
su personalidad; por ser polisémica, activa procesos interpretativos
que relacionan diferentes ámbitos de la experiencia humana. Los
textos de literatura infantil contemporánea promueven un rol activo
en el lector que le permite emitir juicios y cuestionamientos sobre los
textos lingúísticos y gráficos con los que experimenta una visión más
reposada sobre la obra artística en su totalidad.
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Un texto (entendido como un tejido complejo) atractivo
alienta a los lectores al escrutinio; la literatura infantil los invita a ver
con detenimiento, a explorar y a sentir para establecer una comunión
con el texto que los lleva a ser conscientes de lo que piensan. Según
Arizpe y Styles, mediante el cultivo de la conciencia de nuestro propio
pensamiento, del planteamiento de las preguntas adecuadas, la guía
de estrategias, dirigimos nuestra inteligencia empírica en direcciones
fructíferas (2004, 70). El texto de Literatura infantil por sí mismo
abre estas posibilidades al lector; sin embargo, es necesario apoyar
este proceso con una serie de actividades que activen los sentidos de
los pequeños, para hacerlos más perceptivos. Las juego-estrategias
diseñadas especialmente para cada lectura funcionan como guía para el
desarrollo de diversas habilidades; también es fundamental establecer
un ambiente amigable que motive la libre expresión, la confianza y la
experimentación de los pequeños lectores, para que se acompañe su
proceso de maduración emocional, social, lingüística e intelectual.
Los procesos que suceden en el pensamiento de los niños
algunas veces son involuntarios, ya que relacionan inconscientemente
el texto infantil con experiencias previas. La literatura estimula la
identificación de saberes latentes, que quizás el niño aún no se daba
cuenta de que los tenía, y reconoce referentes que se integran a su
forma de ver el mundo. A este proceso creativo en operación, Arizpe
y Styles lo consideran como la mezcla de imaginación, fantasía,
recuerdo y asombro: el inconsciente colabora con la actividad
consciente para generar un “nuevo” conocimiento (2004, 82)
Un elemento fundamental que promueve la activación del
pensamiento crítico en los niños es, según Perkins, su acercamiento
a las artes plásticas (en Arizpe y Styles, 2004). En la Literatura
infantil contemporánea, los recursos visuales son tan importantes
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�Dalina Flores Hilerio y Azael Abisaí Contreras López / Lenguaje literario, experiencia
estética y literatura infantil

como los lingüísticos, ya que provoca “poderosas reacciones […]
como la pasión genuina en el ojo del espectador, que activa en
ellos la participación de múltiples modalidades sensoriales. Para
Perkins, el arte es un asunto de múltiples conexiones que une temas
sociales, preocupaciones estéticas, […] para unir disposiciones del
pensamiento a través de otros y diversos contextos explorados
en conjunto con la obra de arte (85). Otros investigadores han
realizado pruebas con álbumes ilustrados y han observado su
capacidad para detonar juicios y emociones en la recepción de los
niños. Kiefer, citado por Arizpe y Styles, concluyó que los libros
que generan emociones más profundas en los niños son aquellos
alrededor de los cuales la respuesta de mayor duración creció y
se profundizó (2004, 88) y no necesariamente los que más les
gustaron; es decir, los libros que generaron más discusiones y retos
para la interpretación.
La mayoría de los álbumes ilustrados para niños ayuda
de forma lúdica a que los pequeños se cuestionen, incluso se
confundan, mientras provoca sus pensamientos obligándolos a
mirar más allá de la simple trama textual, lo que da como resultado
una mayor comprensión de la forma en que las narraciones,
visual y verbal, se complementan y generan un texto complejo. La
mayoría de los niños entonces trascienden el nivel de comprensión
literal y entienden los hechos y detalles ocultos en el texto que
estimulan su concepción crítica del hecho artístico en su totalidad
(aunque no tenga imágenes). Arizpe y Styles consideran que la
obra de arte tiene la capacidad de llevar al espectador hacia su
interior comprometiendo expectativas, recuerdos, etcétera, por
lo que cuestiona “la respuesta acostumbrada del espectador
contradiciendo sus expectativas con nuevas posibilidades: desplaza
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

el reconocimiento con extrañamiento” (2004, 165) El lector, frente
al texto literario, rompe con su rutina interpretativa y, también
de forma lúdica, experimenta con los códigos y registros que el
mismo texto le facilita.
Como ya se ha señalado, la manera más tangible de conocer
el pensamiento es a través del lenguaje; el uso y entendimiento del
lenguaje de los niños es el parámetro para organizar y reconocer la
forma en que se transforma su pensamiento. A través de algunas
propuestas sociolingüísticas y pedagógicas, se pueden ubicar
cuatro categorías empleadas por diferentes grupos de niños en sus
respuestas verbales, ante la lectura literaria: 1. la informativa, donde
sus comentarios se centran en las formas de las ilustraciones, la
trama, y hacen comparaciones con otros libros; 2. la heurística, en
que hacen inferencias, participan en la resolución de problemas y
emplean un lenguaje hipotético; 3. la imaginativa, donde los niños se
integran como parte de la ficción y la llevan a su experiencia personal
previa o presente, y puedem llegar incluso al empleo de lenguaje
figurado; y 4. la personal, en que los niños expresan sentimientos y
opiniones personales, se refieren a los personajes y evalúan (valoran)
las ilustraciones; el lenguaje que emplean empieza a reflejar un estilo
propio, (2004, 86-87).
A través de la observación y registro de datos, luego del
trabajo de estimulación literaria con niños, hemos observado que
las capacidades fortalecidas en lectores iniciales, a partir del contacto
con textos estéticos (literarios) les permite desarrollar habilidades
intelectuales y emocionales, básicas para impulsar su pensamiento
crítico y creativo, lo cual es fundamental para que las generaciones de
niños lectores literarios propongan alternativas para la construcción
de una comunidad más empática e integradora.
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�Dalina Flores Hilerio y Azael Abisaí Contreras López / Lenguaje literario, experiencia
estética y literatura infantil

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-86

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�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
La configuración de un canon híbrido para la
formación de lectores competentes
The configuration of a hybrid canon for the training of competent readers
José Manuel de Amo Sánchez-Fortín
Universidad de Almería,
Almería, España
orcid.org/0000-0002-5680-2921

Carmen Pérez-García

orcid.org/0000-0002-5995-4111
Fecha entrega: 15-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, De Amo, José Manuel. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-77
Email: jmdeamo@ual.es cpg516@ual.es

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

La configuración de un canon híbrido para
la formación de lectores competentes
The configuration of a hybrid canon for the
training of competent readers
José Manuel de Amo Sánchez-Fortún
Universidad de Almería
Almería, España.
jmdeamo@ual.es

Carmen Pérez-García
Universidad de Almería
Almería, España.
cpg516@ual.es

Resumen: Este estudio aborda la cuestión del canon literario desde una
perspectiva teórica que profundiza en el debate histórico generado en
torno a su conformación y aplicación en el ámbito educativo. En este
sentido, se incide en la necesidad de implementar un canon escolar híbrido
en el que se incluyan obras prestigiadas por la institución literaria y obras
que partan del horizonte de expectativas del alumnado y se vinculen con
sus gustos, necesidades e intereses. De este modo, la Literatura Infantil y
Juvenil (LIJ) y las prácticas letradas desarrolladas en comunidades virtuales
deben tenerse en cuenta para configurar itinerarios de progreso en la
formación lectora del alumnado de las diferentes etapas educativas.

90

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Palabras clave: Canon – Educación literaria – LIJ – Prácticas letradas –
Competencia lectora
Abstract: This essay approaches the question of the literary canon from
a theoretical perspective that delves into the historical debate generated
around its formation and application in the field of education. In this
sense, it emphasizes the need to implement a hybrid school canon that
includes works that are prestigious for the literary institution and works
that are based on the horizon of students’ expectations and that are linked
to their tastes, needs and interests. In this way, Children’s and Young
Adult Literature (PYL) and the literary practices developed in virtual
communities must be taken into account in order to configure itineraries
of progress in the reading education of students at any stage.
Keywords: Canon – Literary education – LIJ – Literate practices –
Reading literacy – Reading competence.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-77

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�José Manuel de Amo Sánchez-Fortún y Carmen Pérez-García / La configuración de
un canon híbrido para la formación de lectores competentes

El canon literario, la canonicidad y la LIJ
La cuestión del canon ocupa un lugar preferente en el ámbito actual
de la investigación de los estudios literarios y culturales (Bloom,
2001; Pozuelo y Aradra, 2000; Ordine, 2018; Cerrillo, 2013; Muñoz,
García y Cordón, 2020; Gullón, 2008; Amo, 2021). Al hablar del
canon de una comunidad, se hace referencia a un listado de obras
prestigiadas por los grupos culturales dominantes, utilizado como
instrumento idóneo para construir, identificar y conceder legitimidad
a su propia herencia histórica, geográfica y artística. Son textos que
en el campo literario central ostentan un estatus hegemónico que ha
ido configurándose mediante criterios ideológicos, políticos, éticos
y/o estéticos relacionados, entre otras dimensiones, con la (re)
construcción de la tradición (Talens, 1994) y/o con modelos legítimos
de cultura fuertemente estructurados y excluyentes (Mignolo, 1998).
Constituyen, en definitiva, un punto de referencia moral, educativo,
lingüístico y literario para ser imitados, reproducidos o consumidos
por parte de los miembros de la comunidad.
Desde hace décadas, el interés por la selección de obras,
autores y modelos de escritura se mantiene debido a la controversia
abierta por algunas teorías literarias que se definen por su escepticismo
epistemológico y por la negación de toda jerarquía cultural (Bobes
Naves, 2008). En este sentido, el debate se ha polarizado entre:
a.

92

Los que atienden exclusivamente a universales estéticos como
supuesto principio de selección de las obras. Por ejemplo,
Harold Bloom (2001), considerado el exponente principal de
este polo, acota el catálogo de autores y libros preceptivos,
estableciendo veintiséis escritores como autoridades de nuestra
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-77

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

cultura (occidental): Shakespeare, Dante, Chaucer, Cervantes,
Montaigne, Molière, Milton, Samuel Johnson, Goethe,
Wordsworth, Austen, Whitman, Dickinson, Dickens, Eliot,
Tolstoi, Ibsen, Freud, Proust, Joyce, Woolf, Kafka, Bordes,
Neruda, Pessoa y Beckett.
b.
Los que, posicionados en movimientos de apertura y
participación más inclusivos, reclaman la ampliación de la
lista aplicando otros criterios, tales como raza, sexo o lugar de
procedencia. Reivindican la revaloración de un amplio corpus
considerado periférico, de escaso reconocimiento simbólico por
parte de la institución literaria, y etiquetado, en la mayoría de
las ocasiones, de literatura de escasa calidad, literatura menor,
subliteratura o paraliteratura.
Este último es el caso de la literatura juvenil. Aunque, en
términos económicos, se trata de uno de los subsectores con mayor
peso en el ámbito editorial español por su volumen de ventas, como
señala el Observatorio de la Lectura y el Libro (2017), ocupa una
posición irrelevante en la configuración del polisistema cultural. En
este sentido, la mayoría de los esfuerzos académicos han consistido
no solo en una defensa de su calidad literaria, sino también en
justificar su valor formativo y, por consiguiente, en promover su
inclusión en el canon curricular (Mendoza, 2001; Cerrillo, 2013;
Lluch, 2010), ya que está constituida por obras que parten del
horizonte de expectativas de los jóvenes, de sus gustos, necesidades
e intereses (Lomas y Matas, 2014; Bombini y Lomas, 2020). Además,
su recepción permite acercar al alumnado a la cultura literaria y
favorece el desarrollo de sus hábitos lectores; es la base literaria para
que se habitúen a reconocer las peculiaridades discursivas, identificar
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-77

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�José Manuel de Amo Sánchez-Fortún y Carmen Pérez-García / La configuración de
un canon híbrido para la formación de lectores competentes

el género literario en el que se inscribe y establecer interconexiones
con otros productos culturales, así como aprender a tener una
respuesta ética y estética.
Por otro lado, la cuestión del canon debe plantearse no
tanto como un simple catálogo de autores y obras, sino como un
corpus constituido a partir de una «gramática» (Pozuelo y Aradra,
2000), es decir, una combinación de rasgos formales, temáticos y
discursivos que consagran o confieren legitimidad a los textos que la
posean. Estas normas y materiales que determinan los mecanismos
de producción y consumo textuales harían referencia al repertorio,
interiorizado por cada individuo en el seno de su comunidad (habitus).
Se hablaría, entonces, de canonicidad; no es una característica
intrínseca del texto que define la buena o mala literatura (EvenZohar, 2017, p. 14), sino la posición que los textos y normas ocupan
en un momento determinado según los factores que intervienen
en los fenómenos culturales. Por consiguiente, el incumplimiento
de esta gramática, que tiene vigencia en un momento histórico
específico, es el elemento que determina que las obras de un escritor
de superventas, por ejemplo, queden excluidas del elenco de textos
consagrados, y sus lectores caminen en sentido contrario al marcado
por la crítica.
Las propuestas de descomposición, fragmentación o
ensanchamiento del canon literario han tenido un campo abonado
especialmente en el ámbito de la formación lectora. La lista de
lecturas elegidas por el docente para enseñar a leer suele ser, en
líneas generales, el núcleo de las experiencias de lectura que los
jóvenes tienen a lo largo de su proceso de escolarización; de ahí que
la construcción de este canon sea un reto educativo prioritario desde
el punto de vista teórico y práctico. Los intentos de configuración
94

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-77

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

de este repertorio constituyen lo que se ha venido en llamar canon
escolar, curricular o formativo.
El canon escolar
El significado original de canon se circunscribe al conjunto de obras
seleccionadas por parte de la institución educativa (Bloom, 2001).
Las escuelas, en este sentido, tienen un papel decisivo en el proceso
de consagración de textos y autores: si bien no crean o establecen
los rasgos literarios que determinan y dan notoriedad a una obra,
sí tienen la función expresa de reproducirlos y conservarlos en el
tiempo; constituye, en términos de Bourdieu (2017), la institución
transmisora garante de la cultura legítima y del gusto por las obras
reconocidas socialmente.
A este respecto, Pozuelo Yvancos reconoce que el
centro educativo “actúa como puente entre los valores estéticos
y los consumidores” (Pozuelo y Aradra, 2000, p. 47). Desde
esta perspectiva, los individuos de una comunidad adquieren
y desarrollan la disposición estética hacia los textos del canon
académico principalmente mediante su proceso formativo en el aula
y el contacto continuo con ellos (Amo, 2021). La propia noción de
literatura se forja y desarrolla durante el proceso de escolarización
(Schaeffer, 2013): la manera en que se conciben los textos literarios
y se reconoce su posición en el polisistema cultural se interioriza en
el seno de la comunidad interpretativa de la clase.
Desde su posición privilegiada, la escuela ejerce, por lo tanto,
una fuerza centrífuga sobre toda manifestación que no cumpla los
dictados de la institución literaria. Para garantizar el capital escolar,
los agentes educativos deben: (a) mantener la distinción entre
productos consagrados y aquellos de escaso o nulo valor simbólico
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-77

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�José Manuel de Amo Sánchez-Fortún y Carmen Pérez-García / La configuración de
un canon híbrido para la formación de lectores competentes

(Bourdieu, 2017); (b) validar los modos reconocidos de interpretar;
(c) concretar las obras imprescindibles de su comunidad; (d)
condicionar o modelar el horizonte de expectativas y (e) orientar
las posibles experiencias lectoras de sus miembros en un marco
curricular perfectamente estructurado.
En definitiva, la institución educativa tiene como función
encomendada la preservación y perpetuación del canon literario.
Reconoce en él un valor esencial para que los estudiantes se integren
en la sociedad y en su cultura. Son, por consiguiente, textos clave
(Fleming, 2006, p. 6) a los que los estudiantes deben ser expuestos
para adquirir capital cultural. Ordine, en este sentido, señala que “la
actividad primordial de un profesor debería ser (…) leer los clásicos
a los alumnos y partir de los clásicos para mostrar después su
interacción con los demás saberes y, sobre todo, con la vida misma”
(2018, p. 16). Por ello, durante el proceso de escolarización, se les hace
una aproximación a los autores y obras más significativas del acervo
literario. En su desarrollo curricular, además, esta representatividad
viene condicionada por la reivindicación de los textos generados en el
seno territorial de cada una de las comunidades autónomas, por lo que
el canon oficial se delimita aún más al atender a criterios geopolíticos.
En este blindaje del repertorio, los clásicos ostentan el lugar preferente,
ya que son muestras relevantes del patrimonio cultural, gracias a los
cuales se fomentan la creatividad literaria del alumnado, su visión
crítica acerca de la sociedad, así como su referente ético.
En la materia de Lengua Castellana y Literatura, el
profesorado tiene como objetivo prioritario formar lectores
capaces de disfrutar con los libros o textos. Esta es una cuestión
de extraordinaria relevancia en un enfoque innovador de la
educación literaria orientado a la lectura. Sin embargo, leer no ha
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sido históricamente enseñado como acto de placer (Bloom, 2000, p.
19). El enfoque didáctico tradicional se ha centrado exclusivamente
en el aprendizaje memorístico de contenidos conceptuales (fechas,
autores, obras…) seleccionados, entre otros criterios, por el grado
de representatividad del movimiento o periodo al que pertenecen,
por constituir un modelo retórico y de uso de la lengua, o por el
elemento del código literario que se desee trabajar en clase (narrador,
estructura narrativa, coordenadas espaciotemporales, el diálogo
intertextual, etc.). Esta práctica docente se contradice, como se
acaba de señalar, con uno de los propósitos curriculares prioritarios
en las diferentes etapas educativas: utilizar la lectura como fuente
de disfrute y diversión. Se trata de despertar en los más jóvenes el
placer de la lectura, el deseo de compartir sus experiencias literarias,
la necesidad de socializarse en comunidades letradas, etc., para que
desarrollen la sensibilidad literaria y el criterio estético en tanto que
instrumentos de formación y enriquecimiento cultural.
En este sentido, se han comenzado a revisar los mecanismos
de confección del canon escolar, abriéndolo a diferentes
repertorios que dialoguen con otros discursos sociales y con otras
manifestaciones artísticas multimodales (Bombini, 2020); es el caso
de la narrativa gráfica y de los textos cuya propuesta ética y estética
favorece la construcción de identidades en el seno de sociedades
complejas, pluriculturales, plurilingües, altamente tecnologizadas y
en constante cambio. Debe hacerse hincapié, por consiguiente, en
que el repertorio escolar no ha de circunscribirse únicamente a los
textos canónicos o clásicos, sino también a aquellas obras (literarias,
multimodales o transmedia) que partan del horizonte de expectativas
de los jóvenes, de sus capacidades lectores y de su universo de
experiencias (Lomas y Matas, 2014; Bombini y Lomas, 2020).
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�José Manuel de Amo Sánchez-Fortún y Carmen Pérez-García / La configuración de
un canon híbrido para la formación de lectores competentes

Desde esta perspectiva, los agentes educativos deben
acercarse necesariamente a “esas prácticas incontroladas y
diseminadas” (Chartier, 2018, pp. 64-65) en Internet que no son
tenidas en cuenta por la escuela.
Las prácticas letradas en comunidades virtuales
Al consagrar un repertorio, la institución educativa desestima otras
prácticas letradas emergentes vinculadas tanto al ámbito formal
como al privado y personal de los estudiantes (Cassany, 2012 y 2019).
No obstante, los blogs, las páginas de escritura colaborativa, las tuitnovelas, las entradas en Instagram… son lugares de lectura también
(CERLALC, 2014, p. 23). Constituyen prácticas que implican una
cultura de aprendizaje lector no institucional de primer orden
(Sorensen y Mara, 2014, p. 89) y que ponen en valor el carácter
social de la lectura. Pensemos, por ejemplo, en los fanfictioners y su
activa participación en comunidades virtuales mediante hipertextos
que apenas tienen reconocimiento social (y, en teoría, escasa calidad
literaria), pero que les permiten desarrollar sus capacidades lectoras
y escritoras al margen de la cultura oficial. En la página www.
fanfiction.net, el 14 de marzo de 2022 se registraban más de 840000
fanfics escritos en torno al universo de Harry Potter; son cifras nada
desdeñables para tomar conciencia de que, fuera de las aulas y del
currículo escolar, los jóvenes leen y escriben de manera asidua (Amo,
2021). Los fans de una obra se afilian a un espacio de afinidad con el
objetivo de seguir disfrutando de la trama, de los personajes… de lo
que llaman el canon (o fuente material oficial de la que se nutren los
escritores de fanfics). Constituyen un grupo considerable de personas
que comparten un mismo interés y afición. Se convierten en lectores
no solo de la obra original, sino también de todo cuanto forme parte
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del fandom. Además de leer, pueden elaborar propuestas creativas que
amplíen, complementen o expandan el hipotexto. Por esta razón, el
libro y la lectura dejan de estar sujetos actualmente al monopolio
exclusivo de los contextos formales de aprendizaje (Lluch, 2017
y 2021) y a los preceptos de la crítica literaria (Amo, 2021) para
abrirse a otros escenarios: más informales, menos jerarquizados
y más orientados a la puesta en valor de la función socializadora
del acto de leer. En ellos actúan nuevos agentes que, situados fuera
de los circuitos culturales tradicionales, canalizan las necesidades
sociales y crean estados de opinión sobre temas vinculados al libro
y su recepción.
Se produce, en este sentido, un desplazamiento del
centro de transmisión del gusto cultural y lector. Pensemos, por
ejemplo, en comunidades como BookTube, que ponen al servicio
de sus usuarios una amplia gama de medios para que se realicen
como lectores: no solo median entre los libros y los lectores, sino
también modifican los comportamientos y gustos de su audiencia.
En un estudio realizado por Kraemer (2016), se constata que un
porcentaje muy elevado de suscriptores (92 %) ven vídeos en
los canales de BookTube como forma de orientarse a la hora de
comprar libros. Solo un 5 % de los encuestados admite que su
compra viene motivada por la lectura de una crítica o una reseña
en un blog literario. A propósito de los usuarios, Lebeau (2018)
identifica trece tipos según la función, el grado y el tiempo de
participación en la red social: (a) el nuevo, (b) el seleccionador, (c)
el instagrammer, (d) el comprador, (e) el habitual, (f) el ocasional,
(g) el nativo, (h) el liker, (i) el fan, (j) el pasivo, (k) el suscrito y (l)
el periódico; estas son categorías que pueden tenerse en cuenta en
los estudios sobre lectores adolescentes.
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un canon híbrido para la formación de lectores competentes

Existen investigaciones (Hughes, 2017), a este respecto, que
señalan la importancia de los booktubers en el proceso de constitución
de un canon juvenil adulto y, por consiguiente, en la formación de un
horizonte de expectativas vinculado a estas comunidades letradas.
Un análisis detallado de las recomendaciones que en estos espacios
o grupos se realizan, muestra una clara tendencia hacia la llamada
literatura de jóvenes adultos (YAL) y la literatura de nuevos adultos
(NAL), más cercanas a los intereses y necesidades de la audiencia que
al repertorio desarrollado por las instituciones literaria y educativa
(Amo, Domínguez-Oller y García-Roca, 2021). YAL y NAL son
categorías recientes que englobarían, desde una perspectiva general,
todo tipo de ficción dirigida a un lectorado con edades comprendidas
entre 13 a 17 y 18 a 30 años, respectivamente. Suelen tener a un
adolescente o joven adulto como protagonista y desarrollar temas
que preocupan o interesan especialmente a estos grupos sociales. En
el caso de la YAL, serían los tópicos relacionados con la mayoría de
edad (Rybakova y Roccanti, 2016): drogas, trastornos alimentarios,
primeras relaciones de pareja, etc.
YAL no es una categoría genérica bien delimitada
conceptualmente. No se circunscribe a un único subgénero, sino
que se expande y abarca diferentes posibilidades formales: narrativa
gráfica, chick lit, romance, etc. Incluso, algunas obras canónicas
podrían tener acomodo en esta etiqueta: El guardián entre el centeno
(Cole, 2008), por ejemplo.
Asimismo, y teniendo en cuenta que la mayor parte de la
audiencia de esta comunidad está formada por jóvenes lectoras, ocupa
un lugar especial la subcategoría llamada chick lit, un tipo de narrativa
protagonizada por mujeres entre 20 y 30 años, a medio camino entre
la novela romántica y la revista de moda (Merrick, 2006; Ryan, 2010).
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Aunque no puede hablarse aún de un canon de YAL
propiamente dicho (Hugues, 2017), es innegable el papel esencial
que juega BookTube en su difusión como fenómeno cultural y en
su acelerado proceso de legitimación social. En el presente estudio
(Amo, Domínguez-Oller y García-Roca, 2021), puede observarse
que más del 75% de los libros recomendados pertenecen a esta
categoría. En cambio, los textos clásicos se reducen a un 4%.
Desde el punto de vista formativo, los vlogueros, que en
general se sitúan en la misma franja de edad que sus suscriptores,
constituyen un puente que acerca a los lectores a textos clásicos
mediante temas, personajes, ambientación o cualquier otro elemento
narrativo en común (Herz y Gallo, 2005, p. 12); se convierten en
facilitadores que gradúan las lecturas. Se establece así una escalera
de lectura (Lesesne, 2010) que ayuda a que los jóvenes se enfrenten
de manera progresiva a obras cada vez más complejas. Además,
promueven actitudes positivas hacia la literatura y les proporcionan
marcos interpretativos que los ayudan a analizar e interpretar textos.
Un factor importante radica en la pérdida de confianza en las lecturas
prescriptivas recomendadas por los docentes, más preocupados en
ofrecer el canon literario que en atender las verdaderas necesidades
lectoras de su alumnado.
Para ciertos especialistas, los youtubers son, en general,
un valioso instrumento de mercadotecnia por la viralidad de sus
contenidos generados (Valls-Osorio, 2015). En el ámbito concreto
de los suscriptores de los canales de BookTube, sus edades se sitúan
en el llamado sector juvenil adulto: es un nicho de mercado ideal
al que las casas editoriales desean seducir mediante determinadas
estrategias publicitarias no tradicionales. Entre sus objetivos se
encuentra convertirse en referentes de colecciones de YAL. Son
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un canon híbrido para la formación de lectores competentes

conscientes de la influencia que los vlogueros ejercen sobre este
segmento de la población. En un estudio realizado por Mennour
(2019) acerca de los miembros inscritos a canales franceses de
BookTube, se constató que el 81% de los encuestados leían más
gracias a esta red social. Por ello, aquellos sellos editoriales que
pretenden tener una gran relevancia en este sector envían sus
novedades a estos prescriptores de la lectura, con el fin de que,
a partir de su juicio y gusto independiente, las promocionen y las
conviertan en éxito de ventas. Como indican Castelló-Martínez y
del Pino (2015, p. 50), las editoriales reconocen en estos blogueros
el perfil idóneo: conocen el sector, tienen un gran alcance entre sus
abonados y generan un contenido que aprovechan como apoyo al
sello o a la colección.
Entre los hallazgos del estudio de Amo, Domínguez-Oller
y García-Roca (2021), se observa que los libros más recomendados
por los booktubers estudiados han sido publicados en Alfaguara,
Montena, Norma y Nube de tinta, si bien es cierto que se han
registrado más de 40 editoriales (la mayoría de ellas con una sola
referencia) en el periodo acotado para el estudio.
De acuerdo con la tesis mantenida por Tomasena
(2019), los booktubers más populares, que representan verdaderas
microcelebridades, se relacionan con la literatura más comercial o
de superventas. Esto es especialmente relevante en el caso de las
sagas literarias o narrativas transmedia (Álvarez y Romero, 2018). Los
consumidores, en esta nueva ecología de los medios, son translectores,
usuarios que no solo son lectores en términos tradicionales, sino
también consumidores de narrativas que se expanden en diferentes
medios y generadores de contenido en escenarios de afinidad (Amo
y García-Roca, 2019).
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Si consultamos los diferentes informes de Hábitos de Lectura
y Compra de Libros en España preparados por la Federación de
Gremios de Editores de España, puede observarse que los libros
que aparecen como preferidos por los lectores españoles de manera
continuada en el tiempo son la saga de Los pilares de la Tierra (Ken
Follett), La catedral del mar (Idelfonso Falcones) y la serie Harry
Potter (J. K. Rowling). No es casualidad que las tres propuestas se
hayan convertido en narrativas transmedia, ya que es la forma de
transformarse en verdaderos fenómenos sociales en la esfera digital.
En Goodreads, el premio 2021 al libro más votado en la plataforma
fue otorgado a Sally Rooney, por Beautiful World, where are you? Es una
autora muy popular, entre otras razones, por una obra exitosa que
ha sido llevada a la televisión en formato serie: Gente Nueva.
El elemento clave en estas narrativas es el proceso de
generación de contenidos por parte de su público. En torno a la saga
Harry Potter, de J. K. Rowling, se desarrolla el fandom, una comunidad
de fans centrada en la creación de hipertextos y en el consumo de
medios en un entorno social digital y colaborativo. Transforman el
texto original o canon y lo publican en repositorios o plataformas
específicas: FF.net (fanfiction.net), Wattpad, etc. (Amo, 2019). En la
primera, los productos hipertextuales difundidos se generan, sobre
todo, mediante procesos de trasposición de la acción consistentes,
entre otros mecanismos, en expandir la trama y centrarse en un
aspecto, tema o personaje secundario o en reescribir la historia
por estar en desacuerdo con los hitos narrativos (Barnes, 2015). Se
registran menos procedimientos de imitación, ya que los escritores de
estos hipertextos se ocupan de una obra y no tanto de un estilo. Para
realizar pastiches deberían poseer, además, un modelo de competencia
genérica, extraída de esa performance singular que es el hipotexto, que
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un canon híbrido para la formación de lectores competentes

les permita generar un número indefinido de productos hipertextuales
(Genette, 1989, p. 101). Dadas la edad y la formación literaria de los
fanfictioners, el desarrollo de este modelo está aún en ciernes.
A modo de conclusión: el canon híbrido
Como mediador y facilitador de la formación lectora, el profesorado
debe procurar transmitir el repertorio educativo y seleccionar un
buen canon de lecturas que tenga en cuenta el umbral de intereses
del alumnado, así como sus habilidades lectoras adquiridas con una
doble finalidad: (a) formar lectores capaces de enfrentarse a textos
de gran complejidad formal, temática y discursiva y (b) promover el
gusto por la lectura como fuente de entretenimiento y ocio personal.
Atribuirle mayor peso a este segundo objetivo está contribuyendo
a que el profesorado reivindique su reconocimiento institucional
(best sellers canónicos como Harry Potter, Juegos del hambre,
Crepúsculo…) e introduzca un vector que desestabiliza, en gran
medida, la dinámica que define el sistema literario canónico. En este
sentido, los centros escolares forman parte no solo de la institución
literaria, sino también del mercado: el profesorado promociona y
comercia estos bienes culturales entre su alumnado, a la vez que
fortalece sus hábitos y desarrolla las competencias necesarias para
reconocer el valor social de estos (Even-Zohar, 1999, p. 52).
Se debe proponer, por consiguiente, un canon híbrido en
el que, junto a un corpus textual canónico, se incluyan obras de
LIJ, YAL o NAL cuyas propuestas narrativas estén más próximas al
horizonte de expectativas de los jóvenes y, quizá, subordinadas a la
tendencia temática impuesta por los consumidores. De esta forma,
se favorecen la construcción y afianzamiento de un perfil lector a lo
largo de la vida.
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En este repertorio no constituye un factor negativo el hecho
de que los textos estén condicionados por estrategias comerciales
de la industria editorial, acomodada a los nuevos circuitos de
distribución, difusión y recomendación de lecturas. Ahora son
las plataformas, páginas webs o redes sociales los espacios de
interacción que orientan a los jóvenes a la hora de seleccionar
libros o planificar su formación como escritores. Son, en la mayoría
de los casos, comunidades de catalogación de lectura que facilitan a los
usuarios agrupar, clasificar u ordenar los libros que les interesan, así
como compartir repertorios de archivos y formar parte de grupos
de debate sobre temas u obras específicas. Permiten, asimismo,
incrementar y perfeccionar la catalogación, ofreciendo a sus
miembros recomendaciones basadas en un algoritmo que tiene en
cuenta el número de obras leídas y las valoraciones o experiencias
lectoras.
En definitiva, el enfoque didáctico centrado en la lectura debe
promover un canon híbrido gracias al cual se pueda interrelacionar
la experiencia lectora del alumnado, y su nivel de desarrollo de la
competencia lecto-literaria, con un repertorio de textos clásicos
prescritos por la institución literaria y educativa.

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Cuentos y poemas para niños en la obra de
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Stories and poems for children in the work of
Ana María Shua
Marcelo Bianchi Bustos
Academia de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina. Instituto Superior del Profesorado de Educación Inicial “Sara
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Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino,
Tucumán, Argentina
orcid.org/0000-0001-5860-7807

Fecha entrega: 15-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, De Amo, José Manuel. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-78
Email: marcelobianchibustos@gmail.com

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

Cuentos y poemas para niños en la obra de
Ana María Shua
Stories and poems for children in the work of
Ana María Shua
Marcelo Bianchi Bustos
Academia de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina.
Instituto Superior del Profesorado de Educación Inicial “Sara
Eccleston”.
Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino.
marcelobianchibustos@gmail.com

Resumen: Ana María Shua es una autora argentina que ha escrito una gran
cantidad de obras literarias que pertenecen a distintos géneros literarios,
destinadas tanto al público infantil como a los adultos. En este artículo, de
tipo exploratorio, se analiza la producción de cuentos y poemas destinados
a los niños y se intenta identificar la existencia de una poética que una su
obra, que es tan diversa.
Palabras clave: Literatura infantil – Ana María Shua – Poética
Abstract: Ana María Shua is an Argentine author who has written a
large number of literary works belonging to different literary genres,
intended for both children and adults. This exploratory article analyzes
her production of stories and poems for children and tries to identify the
existence of a poetic that unites her work, which is so diverse.
Key words: Children´s literature – Ana María Shua – Poetic

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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

“Odio los cuentos en los que
de entrada hay un guiño al lector que dice: no te lo creas,
esto es en broma. Me encantan
las historias para ser creídas”
(Ana María Shua, s.f.).

El fragmento del epígrafe, perteneciente a una entrevista realizada
a la escritora argentina Ana María Shua por el especialista Antonio
O. Rodríguez, es una puerta para ingresar a un mundo ficcional muy
particular en el que todo es posible. El universo literario creado
por Shua es realmente amplio: se trata de una de las escritoras
contemporáneas de la Argentina cuya obra destinada a niños es muy
numerosa e interesante, ya que ofrece, desde sus textos, algunas
visiones particulares sobre la literatura. En toda su extensa carrera
literaria no solo se ha dedicado a escribir para niños, sino también
para adolescentes (aunque no crea particularmente en la literatura
juvenil) y adultos; y como cualquier obra literaria, la suya puede ser
analizada desde distintos ángulos. En este artículo, se abordan los
cuentos y poemas de Shua destinados a los niños que conforman
una poética particular, en la cual entran temáticas y perspectivas
en torno a lo literario, el niño y sus características, estas últimas
implícitas en su obra.
Nada mejor que la literatura para ofrecer otras miradas
sobre mundos diversos o cosas imposibles en nuestra realidad,
pero que dejan de serlo en la ficción. Son esos otros mundos, que
muestran las distintas maneras que poseen los escritores de concebir
obras literarias destinadas para niños, los que hacen que una obra
sea atractiva y genere en los lectores una serie de sensaciones
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maravillosas. Esto es lo que sucede en Caracol presta su casa (2000), un
interesante cuento en el que un niño y un caracol deciden cambiar
de casa. Por un lado, el niño descubre diferentes cosas del mundo
de los caracoles, como por ejemplo, lo incómoda que resultaba la
casa del molusco, pues era demasiado pequeña, los peligros que
todo el tiempo lo acechaban y otra manera de vivir y de comer. El
caracol, por su parte, aprende lo que es vivir en una familia, que la
madre le dé chocolatada mientras mira la televisión y hasta llega a
sentirse muy a gusto con el hermano del niño, un bebé, pues tienen
en común que ambos se arrastran. Se trata de un cambio temporal,
y luego cada uno vuelve a su casa, pero continúan siendo amigos.
En el cuento se presenta de una manera literaria la forma de vivir de
“los otros”, en este caso de los niños y de los animales, hecho que
también fue llevado al papel por otros escritores, como Isol en su
Intercambio cultural, y otros tantos escritores.
Su pluma se vale, en varios textos, del recurso del humor
mediante el uso de lo semántico y generando situaciones absurdas
que pueden ser pensadas desde el nonsense. Esto es notable en su
poema La niña olvidadiza, en el que se describe todo lo que le ocurre
a una niña llamada Romina Brodo:
Romina Brodo
perdía todo.
Yendo a la playa
perdió la malla.
Yendo a la escuela
perdió una muela.
Una mañana
perdió a su hermana
perdió el cuaderno

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y una banana.
De vuelta en casa
mamá furiosa
le dijo: “Nena,
pero qué cosa,
segunda muela,
quinta banana,
¡y cuarta hermana
que vas perdiendo
esta semana!”. (Shua, 1998, p. 14).

Lo interesante, y es allí donde lo absurdo se hace presente,
es que el personaje llega a perder hasta sus dos orejas y las muelas.
El efecto de este nonsense es el humor y la comicidad. Aquí, Shua se
instala en un lugar en el que, desde el disparate, crea historias que no
tienen explicación en el mundo de lo real.
Mascotas inventadas y otras verdaderas
Como una gran conocedora del mundo de los niños y de sus deseos
más profundos, Shua se anima a pensar en las mascotas. En muchas
obras literarias destinadas a infantes, es común leer que desean un
animal que los acompañe, pero muchas veces hay negativas (al menos
en un primer momento) por parte de sus padres, como ocurre en
Miedo, de Graciela Cabal, o en ¡Cuidado con el perro!, de Liliana Cinetto;
en estos dos casos, los niños consiguen lo que desean y terminan
siendo los amos de un perro.
En “Mascotas”, la autora ingresa a este mundo, y por medio
de un texto poético inicia una historia en la que un niño presenta
qué mascota desea, sabiendo que existe una negativa constante en
su hogar: “Odio que no me dejen / tener mascotas. / No pretendo
jirafas / no pido focas, / solo quiero un amigo / con quien jugar,
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

/ peludo y calentito / para abrazar, / y no esos tontos peces / para
mirar” (Shua et al., 2015, p. 6).
Los deseos del niño están presentes durante todo el
texto, pero por suerte puede comprar en la feria de animales tres
microbios domesticados, que tiene escondidos debajo de la cama.
De esta forma se apela al humor: con la introducción de estos tres
seres y esa enumeración que ofrece la autora desde el inicio del
texto.
No solo este libro toma el tema de las mascotas, pues
también se aborda en Mascotas inventadas, en el que la imaginación
y el poder de invención de los niños se hace presente. El narrador
señala que cualquiera puede tener un gato o un perro, “pero no
cualquiera tiene un pólter, una marmolia, un rebudillo, una frátola,
un cantejo” (Shua, 2012, p. 5); algunos de estos seres imaginarios
son de gran utilidad, como en el caso de los mimimones, que
pueden transformarse en acentos, en puntos sobre las íes y en
signos de puntuación; son tan importantes que, gracias a ellos, los
niños que los tienen se sacan buenas calificaciones en la escuela.
Sabiendo que en la niñez muchos niños tienen amigos imaginarios,
Shua (2012) cierra su historia con una especie de texto apelativo
en el que el niño se dirige a los lectores, y les dice que sus animales
tienen tanto éxito que decidió poner un negocio de mascotas, y
por ese motivo, si necesitan una mascota, le digan qué es lo que
desean y él lo inventa.
Pero no todas las mascotas del universo literario de Shua
son inventadas. Algunas, si bien tienen un nacimiento extraño, son
seres reales y logran ser muy bien recibidas en los hogares. Esto es
lo que sucede con Carozo, un perro muy especial, que comienza con algo
cotidiano y extraño al mismo tiempo:
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Un chico se comió un durazno y el carozo se le cayó en el pasto.
Vino el viento, vino la lluvia y el carozo quedó enterrado como si
lo hubieran plantado.
Vino más lluvia, vino el sol y un día algo empezó a brotar en el
suelo, justo en el lugar donde se había caído el carozo. (Lavezzi y
Shua, 2017, p. 3).

De ese carozo nació un perro de nombre poco original,
Carozo, que tuvo como primera misión conseguirse un dueño.
Pero como era un perro distinto, pudo comunicarse con un niño,
hablándole, y pedirle un hogar. Este perro era atractivo, pues hacía
cosas que los demás no podían, como guiñar un ojo, sentarse a la
mesa, comer con cuchillo y tenedor, y hasta leer un libro con la
historia de Super-Can acostado en su camita. En el final de la historia
hay un cambio, y Carozo comienza a comportarse como un perro;
se generan aquí muchas dudas en el lector, y hasta en los mismos
personajes: ¿realmente Carozo hablaba? ¿Sucedieron esos hechos o
todo fue producto del deseo de cada uno de ellos?
En esta obra se apela al recurso filosófico en el que se pone en
tensión “el ser y el parecer”. Carozo parece un perro común, pero es
en realidad un perro MUY especial. ¿Qué es lo que lo hace especial?
La respuesta es muy sencilla: es capaz de cambiarle el humor a la
gente, y las clásicas negativas provenientes del mundo de los adultos
desaparecen ante su presencia, pues actúa de otra manera hasta lograr
su objetivo. Pero ¿cuál de los dos representa al ser y cual al parecer?
¿Cuál de los dos representa la “verdad”? Algunas posibles respuestas
pueden desprenderse de este fragmento de Heidegger:
En la medida en que se entienda ‘verdad’ en el sentido ‘natural’
tradicional, como la concordancia probada ónticamente entre el
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

conocimiento y el ente (...) la Alétheia, el no ocultamiento (...), no
podrá ser equiparada a verdad. La alétheia es, más bien, lo único
que permite la posibilidad de la verdad. (Heidegger, 1978, p. 114).

Tal vez la verdad sea dual y dependa de la perspectiva que
adopte el lector, pero la alétheia posiblemente sea esa imagen del
perro que es capaz de comer milanesas con tenedor y cuchillo.
Como afirma Castro Santiago (1995), ambos componentes son dos
imágenes de una misma cosa, conforman una unidad, que en este
caso permite ver al personaje de una manera más acabada.
Ahora, cuando un niño comienza a crecer y descubrir lo
que lo rodea, las ganas de tocar todo y de hacer cosas comienzan
a ser cada vez más grandes, lo cual implica apropiarse del mundo,
conocer sus reglas y convivir con todas las convenciones creadas por
los adultos; y eso es precisamente lo que utiliza Shua para construir
un texto que es una gran enumeración de NO, es decir, de cosas
prohibidas. Genéricamente se trata de un texto difícil de clasificar:
podría ser, desde la perspectiva de Julio Cortázar, un manual de
instrucciones o, estilísticamente, un conjunto de enumeraciones que
se encuentran casi todas separadas por comas, que dan una idea del
peso de todas esas censuras:
No toques a los perros por la calle,
a los gatos tampoco,
no toques los faroles, las paredes o los cocos,
no toques mis papeles,
no toques mi cartera,
no toques la tele, la computadora, la heladera,
la nariz, el gomero, el techo, la vajilla,
no toques las estrellas, los monos, las vainillas,
no toques la perinola, la llave, la bombilla. (Shua, 2008, p. 8).

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La escritora utiliza también en otros textos el recurso del
miedo, no creando cuentos de terror infantiles, sino generando desde
su narrativa una obra en la que afloran los miedos de un niño de
diez años cuando sus padres se van y él se queda solo. Precisamente
eso es lo que ocurre en Solo de noche (2006), una historia que tiene a
Leandro como protagonista. Se está frente a un texto extraño, que
puede considerarse como fantástico, pues genera en el lector y en el
personaje principal una serie de dudas sobre lo que realmente ocurre.
Con algunos giros borgeanos por momentos, donde el lector lee un
libro de cuentos sobre un niño que lee un libro de terror que termina
generando lo que a primera vista parece un sueño (hecho que resulta
muy interesante, pues el lector por un momento cree que se cae en
un lugar literario común), pero deja alguna huella que da cuenta de
un suceso extraño. Shua remarca que se trató de una pesadilla, sin
embargo una pregunta final vuelve a instaurar la duda en el lector.
Algo similar ocurre en otro de sus cuentos, Fiestita con
animación, en el que Silvita, una niña de siete años, el día del festejo
de su cumpleaños hace desaparecer con un truco de magia a su
hermana Carolina. Lo que parece ser un simple juego de niños se
complica, pues Silvia había visto en un programa de televisión cómo
desaparecer a su hermana mediante el uso de la magia, pero cuando
le piden que la haga aparecer, la respuesta es aterradora: “No sé
cómo se hace –dijo Silvita–. El truco lo aprendí en la tele y en la
parte de aparecer papi me cambió de canal porque quería ver el
partido” (Shua, 2008, p. 6). Una elipsis temporal provoca un salto
en el tiempo, y Silvia, ya señora, recuerda ese día y destaca lo útil
que le hubiera resultado tener a su hermana el día del velatorio de
su marido. No hay explicaciones, y es precisamente eso lo que deja
aterrado al lector en las líneas finales del cuento. Esta cuestión no
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

es extraña, sino que tiene que ver con decisiones y procedimientos
propios de la escritura de Shua, quien dijo en una entrevista: “en
mi escritura el realismo y la fantasía se mezclan de manera azarosa,
arbitraria y muy argentina, por el puro gusto de perturbar al lector”
(Shua en Gigena, 2022).
Otras cosas que quieren los niños … y también que odian
Además del deseo de poseer una mascota, el cual los lleva a generar
distintas situaciones para poseerlas, algunas de ellas muy inventivas,
los niños también desean muchas otras cosas, y es posible verlas
en un libro en particular: Las cosas que quiero, escrito por Ana María
Shua con Paloma Fabrykant.
Es obvio que aquellas cosas que los niños desean son distintas
a las de los adultos, pero lo interesante aquí es que las autoras son
capaces de escribirlas con cierta clave humorística. Hay dos preguntas
clásicas que se hacen a todo niño: ¿qué querés ser cuando seas grande?
y ¿De qué te gustaría trabajar? Las respuestas que los niños ofrecen
muchas veces tienen que ver con el mundo que conocen, con los seres
que han descubierto y aman, como los animales, y por eso una de
las profesiones que normalmente eligen es la de veterinario, aunque
también suelen aparecer las profesiones de sus padres, por un proceso
de identificación. En Un trabajo de verdad, se propone algo por
demás interesante: “No quiero ser cocinero / ni doctor ni economista
/ ni informático ni artista / ni bombero. / Lo que quiero es conseguir
/ un trabajo de verdad: / quiero ser paseador de dragones / en mi
ciudad” (Shua y Fabrykant, 2019, p. 7).
Lo que sigue a estas dos cuartetas geniales, en las que se
presenta el tema del poema, es un listado de distintos tipos de
dragones y el orden en que el personaje los iría a buscar, hecho que
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da cuenta del grado de conocimiento que posee de estos animales
imaginarios. Al niño le parece una profesión maravillosa, y concluye
preguntándose si es posible estudiar esta carrera en la universidad.
La preocupación por el paso del tiempo y que las horas del
día no alcancen para hacer todo lo que una persona desea, también
son cuestiones que se abordan en otro de sus textos poéticos: en
Cuatro o cinco horitas más se plantea el profundo deseo de un
niño de poseer, por semana, esas horas de más: “Quisiera tener más
tiempo, / cuatro o cinco horitas más: / un par para ver la tele / dos
o tres para jugar” (Shua y Fabrykant, 2019, p. 9).
La falta de tiempo y el deseo de que éste dure mucho más al
que hace referencia, parece dialogar con unos versos de la Marcha
de Osías, de María Elena Walsh (2000), que dicen: “quiero tiempo,
pero tiempo no apurado / tiempo de jugar que es el mejor” (p. 23).
El niño no deja de hacer lo que debe hacer: las tareas del colegio,
cenar con su familia en el momento que corresponde, jugar al fútbol
con sus amigos y leer las historietas de los X-Men. Son tantas las
cosas, que advierte al lector que vive estresado, aunque para los
adultos eso no sea estrés. Sin perder esa mirada de niño, cierra el
poema diciendo que sólo desea, como regalo de navidad, esas cuatro
o cinco horitas más.
Otro de los deseos que pide el niño parte de una reflexión
en la que un niño se pregunta retóricamente cómo la humanidad y la
ciencia han avanzado tanto y, sin embargo, los seres humanos siguen
protegiéndose de la lluvia con un paraguas. Lo interesante de estas
reflexiones profundas y preguntas que se van desplegando en el poema,
tienen que ver con que cualquier niño se las podría hacer. Hace un
llamado a los científicos para que piensen en algo para cuando vengan
los marcianos o turistas de otras partes de la galaxia a visitar el planeta,
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

pues se sentirán muy decepcionados por lo que sucede cuando llueve:
“Qué pensarán de nosotros / cuando lleguen los marcianos / y nos
encuentren a todos / con paraguas en las manos. / ¿Estas son las
grandes mentes / que inventaron internet, / estaciones espaciales / y
la tele y el bidet?” (Shua y Fabrykant, 2019, p. 14).
Pero, además de querer muchas cosas, que las autoras
describen en estos dieciséis poemas, los niños también odian
muchas otras, y en Las cosas que odio y otras exageraciones, se propone
un viaje por distintas exageraciones y odios que ellos experimentan.
Por ejemplo, en el poema, Las cosas que odio, puede leerse:
Odio que me acaricien la cabeza
y que me escriban mal el apellido.
Odio toda la fruta excepto las cerezas.
Odio a los árboles porque tienen arañas
y a las películas dobladas en España.
Odio que nos visite gente extraña
porque me obligan a poner la mesa. (Shua, 2016, p. 9).

Además, aparece el odio hacia una comida que forma parte
de los “odios comunes de los niños”, la sopa, y que literariamente se
conoce gracias a La historia de Gaspar Sopas, de Heinrich Hoffmann
(1987), que crea un personaje que se niega a comer la sopa y al
quinto día muere, o a Quino con su universal Mafalda.
Este poema sirve como puerta de entrada para presentar
distintas cuestiones que aparecen en la imaginación de un niño, como
por ejemplo, cuando le dice a su médico que tenga cuidado con
ponerle debajo del brazo un termómetro, porque si lo hace estaría
empollando un huevito de mercurio del que nacerán termometritos
nuevos que tendrán mucha hambre. También se habla sobre una
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amiga del niño protagonista que tiene muchos dientes muy cuidados,
y que usa cada tanto cuando le da un mordiscón a algún odontólogo.
Compilaciones de cuentos clásicos, no tan clásicos y
otras yerbas
Además de historias que son producto de su creación, Ana María
Shua, que es una buena lectora-investigadora de obras destinadas a
niños provenientes del folklore universal, también ha escrito un gran
número de libros en los que ofrece sus propias versiones de ellas.
Como manifestó en la entrevista mencionada al inicio del artículo,
los mitos, leyendas y cuentos populares le parecen los mejores del
mundo, y es en su reescritura donde se siente realmente cómoda; son
esos clásicos que provienen de antaño y que, más allá de la forma
literaria que adopten, poseen un algo que resulta siempre atractivo
para los lectores de todas las épocas. Expresó: “frente al cuento
popular, tuve que admitir que había algo más, algo que todavía no
soy capaz de definir teóricamente pero que allí está, inmutable, algo
que se puede contar de mil maneras y sin embargo subsiste, atrapa,
sugiere, interesa” (Shua en Rodríguez, 2007).
Algunos de los textos que reversiona pertenecen a la
mitología de la antigua cultura griega. En Dioses y héroes de la mitología
griega presenta, entre otros, los mitos de Dionisio, Hermes, Apolo y
Artemisa. Resultan muy interesantes algunos de los conceptos que
Shua menciona en la introducción a esta obra, pues explica que más
allá de que pueda parecer algo repetitivo que aparezca un nuevo
libro con los mitos griegos, los mismos, y aunque muchas veces no
se lo piense desde esta perspectiva, forman parte de la cultura del
hombre siendo:
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

Extraños y maravillosos, pero también familiares y cercanos.
Porque están vivos. Porque seguimos hablando de ellos, porque
los tenemos incorporados al idioma (¿acaso a un hombre forzudo
no se lo llama un hércules?, ¿acaso las palabras Eros o Venus no
siguen evocando al amor y al deseo?), porque son la fuente de
la que seguimos nutriéndonos los escritores, los guionistas de
cine, los inventores de historias del mundo entero, y también los
pintores, los arquitectos, los músicos. En los dibujos animados, en
las películas de aventuras, en las estatuas, en los edificios, los mitos
griegos y romanos están presentes y nos saludan (o nos acechan)
todos los días. (Shua, 2011, p. 6).

Es muy interesante como les explica a los propios niños que,
en muchos de esos dioses, los escritores encuentran temas y son su
fuente de inspiración para escribir nuevas historias. Al valerse de
ellos, los reactualiza, y por medio de su escritura demuestra que se
encuentran totalmente vivos y que continúan siendo, en palabras
de Ana María Machado (2004), esas fuentes inagotables de las que
siempre se puede beber.
En Cuentos con magia, una vez más se dirige al niño-lector: le
dice algo sobre los textos que va a leer, y lo hace reflexionar sobre los
límites de los cuentos de magia (una denominación que adopta para
los cuentos maravillosos) al decir que lo importante en estos “no es
lo que la magia puede hacer, sino cuáles son sus bordes, hasta dónde
llega, qué es lo que no puede hacer y en qué momento se vuelve
peligrosa” (Shua, 2015, p. 8); de esa forma, explica que más allá del
poder de la magia hay límites precisos que posee, por ejemplo, el
hecho de que a alguien se le concedan tres deseos y que sean solo
tres, o que con una varita mágica se puedan hacer muchas cosas,
pero nada impida que la misma sea robada, etc. Resulta interesante
que utilice sus recuerdos de la infancia y cuente que, desde que los
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leyó por primera vez durante su niñez en el famoso libro El tesoro
de la juventud que estuvo de moda en los años cincuenta y sesenta
del siglo XX, esas historias nunca dejaron de acompañarla, y ahora
desea que los nuevos lectores también las disfruten.
En Cuentos del mundo (2008), ofrece una selección de cuentos
provenientes de cada uno de los continentes. Se trata de una apuesta
muy importante, pues le permite a un pequeño lector adentrarse en
el universo del cuento de las distintas partes del mundo y conocer, de
esa forma, las más diversas culturas de países alejados. Muchas veces
se trata de cuentos y otras de apólogos, en los que, como sucede con
El contrabandista misterioso, se ofrece una moraleja final, que en este
caso dice: “Lo que está más a la vista es, a veces, lo que menos se ve.
Saber mirar el mundo es uno de los secretos de sabiduría” (Shua,
2010, p. 7). Más allá de la elección de este texto y que cuente con una
sentencia final, no debe confundirse el estilo de la autora, pues como
una gran creadora de ficción literaria aboga por la existencia de una
literatura en la que el goce y el placer estético estén presentes.
Dentro de las distintas reversiones que realiza, también se
dedica a las leyendas, como El lobizón oculto y otras leyendas de miedo (2012)
o La leyenda de la yerba mate (2017). Gracias a su estilo de escritura, es
posible adentrarse en la historia de Yací, la luna, que agradecida con
un anciano por salvarle la vida, le obsequia al pueblo guaraní la yerba
mate, planta que da origen a la costumbre de Argentina, Uruguay y
Paraguay de tomar mate como un símbolo de unión. En el caso del
primer libro mencionado, aparecen distintas leyendas originarias de
las civilizaciones quechuas, guaraníes y la mapuche, ofreciendo una
mirada intercultural que permite que los niños conozcan parte de
la herencia de esos hombres que poblaron el territorio americano.
Sucede aquí algo muy interesante, y que muestra un interés de Shua
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

por que los niños conozcan más de la cultura vernácula, al presentar
el personaje del lobizón, similar a un perro negro, que es propio
del folclor de Argentina, Uruguay y Paraguay, y de esa manera
diferenciarlo del hombre lobo que proviene del folclor europeo.
En otros libros se dedica exclusivamente a compilar y ofrecer
sus versiones de historias provenientes de la Argentina, tal como
sucede en El Hombre de Fuego y otras leyendas argentinas, siete leyendas
pertenecientes a distintas civilizaciones prehispánicas, como los
aymaras, guaraníes, qoms, mapuches, selknam, calchaquíes y wichis.
En estas versiones hay una decisión de Shua, como escritora, que
es digna de rescatarse: iniciar los relatos con una descripción, por
ejemplo, de animal al que se hace referencia. Esta inserción de un
párrafo de tipo expositivo-explicativo en el texto literario resulta
de gran utilidad si el lector no conoce dicho objeto cultural. Por
ejemplo, El sapo y el quirquincho, comienza así:
El quirquincho es un animalito que se las arregla muy bien para
vivir en cualquier lado: en las llanuras y en las montañas, en regiones
muy frías o muy calurosas. Se lo encuentra en toda América del
Sur, y en la Argentina vive casi por todas partes, desde el norte
hasta la Patagonia. Tiene muchos nombres. En algunos lugares se
lo llama “mulita”, otros le dicen “piche”, “peludo” o “tatú”. Y en
España lo llaman “armadillo”. Tiene un caparazón muy grande
que le permite defenderse de sus perseguidores haciéndose bolita
para esconder su tripa tierna. Vive en túneles y cuevas que él
mismo excava con sus uñas enormes y duras. Cavando encuentra,
además, su alimento preferido: deliciosas lombrices, caracoles y
gusanos. (Shua, 2017, p. 5).

De las distintas compilaciones que realizó de cuentos e
historias para niños, provenientes de la literatura universal, es
importante mencionar Este pícaro mundo (2007), que posee como eje la
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figura del pícaro en la Literatura. Todas las culturas tienen sus pícaros,
con características similares, donde lo importante es la función que
realizan más allá de los animales o personas que se encargan de
materializarlos. Por ejemplo, en Costa Rica o en Colombia es el Tío
Conejo, y en la Argentina el zorro que es conocido por este nombre
o por Juancito (Bianchi Bustos, 2021). En este caso, Shua se vale
de distintos pícaros provenientes de distintas culturas: una liebre, un
zorro, una araña o un hombre.
Tanto por los estudios preliminares que se han mencionado
como por las obras que reversiona, es posible deducir el lugar que
la autora le otorga a los cuentos de origen folclórico de las más
diversas culturas y que, desde su perspectiva, pueden actualizarse
para ofrecer a los nuevos lectores historias que forman parte del
patrimonio universal pero que no poseen, en palabras de Machado
(2004), una fecha de expiración, ya que abordan temáticas que son
vigentes en cualquier momento de la historia.
Y la historia se hizo presente
En el mundo ficcional que Shua crea por medio de sus personajes,
utiliza la historia para construir obras en las que se abordan temas
del pasado, no solo gracias a una muy buena documentación de
fuentes históricas, sino también por la ficcionalización de la vida
de grandes personalidades, como la gran escritora Juana Manuel
Gorriti, denominada en el libro con el seudónimo de Mamela, de
quien se toma su niñez para transformarla en un objeto literario.
La obra La flor de la maleza. Una historia de Juana Manuela Gorriti,
ambientada en la ciudad de Salta, ubicada al norte de la República
Argentina, inicia en 1827 y presenta algunas escenas de la vida de
esta mujer que, si bien ya mostraba su amor por las letras desde su
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

infancia, al mismo tiempo era tremendamente inquieta y juguetona.
En ese momento la educación era muy distinta a la actual, ya que la
formación de las mujeres se diferenciaba de la de los hombres , y se
menciona que su madre “les enseñaba a las chicas religión, lectura y
escritura. Y buenos modales, por supuesto” (Shua, 2020, p. 8).
Presenta a una niña como cualquier otra, que no se comporta
de acuerdo con las reglas sociales, sino como una niña impulsiva:
Esta vez, para variar, había vuelto a meterse en problemas. Dos
chicas fueron a contarle a la señora de Velazco que Mamela se
estaba peleando con una compañera en el patio de recreo. ¡Dónde
se ha visto a una dama tirándole a otra de las trenzas! Cuando llegó
la maestra, se encontró con un espectáculo todavía peor del que
esperaba. Mamela y su compañera Carmicha se revolcaban por el
suelo ¡peleándose como si fueran varones! (Shua, 2020, p. 13).

Por un lado, llama la atención la expresión del final de la cita
con la que se puede disentir hoy desde una perspectiva de género
distinta pero que, en el contexto de la época en la que transcurre
la obra, era totalmente común. Y por el otro, tenemos a una niña
que se comporta como tal en un colegio de monjas de la capital
y termina volviendo a la libertad de su hogar por no adaptarse y
después de haber sufrido las consecuencias de una educación
que indudablemente no era para ella. Además, presenta algunas
cuestiones muy interesantes sobre los vínculos de esta escritora con
el General Martín Miguel de Güemes, uno de los guerreros de la
independencia argentina.
Con menos basamentos históricos, Shua presenta una
versión distinta sobre una perra que fue muy conocida durante
su infancia: Laika. Es posible que muchos niños no la conozcan,
y por lo tanto, la autora contextualiza la historia en la época de la
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conquista del espacio con expediciones encabezadas por los rusos
y los norteamericanos. Sin ofrecer toda la información, el narrador
establece un diálogo con el lector y lo anima a que si desea saber
sobre el tema, le puede preguntar a su abuelo. De esa forma, en Ani
salva a la perra Laika (1996) explica que los rusos lograron poner en
órbita el primera satélite llamado Sputnik, que llevaba en su interior
a Laika, una perra destinada a morir dando vueltas alrededor de la
tierra; es ahí donde la protagonista interviene para salvarle la vida.
Retomando algunas ideas de Fanuel Hanán Díaz (2015) sobre
la ficcionalización de la realidad, en el caso de hechos históricos,
podría decirse que la ficción moldea la realidad resignificando
hechos sencillos que tienen que ver con lo cotidiano o modificando
el curso de la historia, para ofrecer otra mirada que no deja de ser
crítica.
Si se piensa en los dos últimos textos mencionados, el
primero tiene mayor anclaje a la realidad que el segundo, al tratarse
de una obra de corte histórico, pero ambos tienen la importancia de
acercarle a los niños hechos de la historia de la humanidad por medio
de la ficción y generando de esa forma, además del disfrute estético,
un aumento de las competencias culturales. A estos títulos se le
podría sumar otro que, si bien no pertenece al ámbito de la ficción,
resulta de especial interés para los niños: Vidas perpendiculares: veinte
biografías de personajes célebres (2019). En él se encarga de escribir las
biografías de grandes personalidades con un tono en el que mezcla
lo literario con los periodístico (una de sus grandes pasiones), para
presentar la historia de hombres y mujeres que se han dedicado,
a lo largo del tiempo, al arte o a la ciencia: Miguel de Cervantes
Saavedra, Marie Curie, Walt Disney, Isadora Duncan, Thomas Alva
Edison, Albert Einstein, Galileo Galilei, Carlos Gardel, Lola Mora,
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

Wolfgang Amadeus Mozart, Mary Shelley o Sor Juana Inés de la
Cruz, entre muchos otros. Son en total veinte personajes que, si bien
son de épocas y de países diferentes, tienen en común la manera
distinta de haber mirado el mundo.
Sus ideas en torno a la literatura infantil
Como lo han hecho otras escritoras pertenecientes al campo de la
literatura infantil, como Graciela Cabal, María Elena Walsh, Laura
Devetach y Graciela Montes, Ana María Shua también aporta algunas
ideas muy valiosas en torno a esta rama de la literatura tan particular
que, si bien no es depreciada ahora como lo fue en otros tiempos,
es utilizada aún con fines que nada tienen que ver con el disfrute del
lector. Por un lado, se encuentran distintos conceptos aparecidos
en prólogos que se han ido presentando a lo largo del artículo, pues
sirvieron como presentación de algunas de sus obras literarias, pero
por el otro algunos trabajos de corte académico. Precisamente en
uno de éstos, intenta definir (al igual que lo han hecho otros) qué es la
literatura infantil. Si bien cae en algunos lugares y lecturas comunes,
sostiene que concebirla como recreación y entretenimiento es algo
relativamente nuevo que proviene del siglo XIX y, aunque se diga lo
contrario, nunca renuncia a la moral. Menciona dos hechos de gran
importancia: la guerra y la censura hacia los cuentos de hadas que
presenta como la última y la aparición de un concepto que caracteriza
como temible, y es la consideración de que algo sea políticamente
correcto. Seguramente su idea sobre este último aspecto la llevó
a crear una gran cantidad de personajes que no cumplen con esa
premisa y son más parecidos a los niños de verdad.
Consciente del valor formativo de la literatura, en el prólogo
a los Cuentos del mundo (2008), Shua se dirige a los lectores y les dice
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

que van a compartir su asombro al observar dos hechos que se dan
en paralelo: qué tan distintos son los pueblos del mundo entero y,
aunque parezca contrario a lo anterior, que los seres humanos se
parecen muchísimo.
Además de estas cuestiones, hay otra interesante de tipo
implícito que tiene que ver con el uso de la intertextualidad en sus
textos, apostando por un niño-lector en construcción que es capaz
de vincular distintas obras literarias o provenientes del cine como
un trabajo de apropiación que va realizando mientras avanza en su
camino lector. Esto, por ejemplo, se observa en el cuento Un ciervo
muy famoso, en el que el narrador presenta a Tony, y dice que desea
ser un famoso actor de cine y triunfar como le sucedió a otro ciervo
que había vivido en su mismo bosque, llamado Bambi. Se trata de
un procedimiento literario que resulta ser de gran atractivo para los
niños, pues al mismo tiempo de presentar un escenario geográfico
de la Patagonia argentina como el Bosque de los Arrayanes en
un contexto mucho más amplio, genera un espacio literario que
trasciende las fronteras de un país para pasar a ser universal. Al leer
este cuento de Shua, pareciera que el cervato está fuera del espacio
y del tiempo al intentar ser como ese otro ciervo famoso, y su
accionar al confundir la mira de un arma de fuego con una cámara
fotográfica hace que se combine la inmovilidad y el movimiento,
situando al animal en el ámbito de lo eterno (Arreola, 1972), pues
Shua le da un final (propio de muchos cuentos infantiles) en el que
el narrador apela al lector y le dice que si va al sur puede conseguir
un autógrafo de Tony.
No puede dejarse de lado una cuestión que tiene que ver
con el respeto al sujeto que recibe la producción literaria de esta
escritora. Al igual que lo hace María Elena Walsh (2014) en su
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

prólogo a Versos tradicionales para cebollitas, en el que explicita que el
contenido de ese libro proviene de grandes compilaciones folclóricas
realizadas por especialistas de la Argentina, Ana María Shua, en los
distintos cuentos, mitos y leyendas menciona cuál es su procedencia.
En palabras de la autora, “no me gustan los autores que se apoderan
de la tradición sin informar a los lectores que no están creando sino
adaptando o reescribiendo” (Shua en Rodríguez, s.f.). Por ejemplo,
en su libro, Planeta miedo, señala:
Las historias de este libro no fueron inventadas por mí. Son
cuentos populares, es decir esos cuentos que pasan de boca en
boca, que las abuelas les cuentan a los nietos sin saber de dónde
salieron (…) Todo lo que hice fue contarlos a mi manera. (Shua,
2010, p. 8).

Jugando con el humor, cierra el prólogo que ya se ha
mencionado, al libro Cuentos del mundo, con una frase por demás
atractiva en la que juega con un dicho popular (“los libros no
muerden”), dándole su toque de humor y de escritora comprometida
con el mundo de la cultura:
Yo pienso que los buenos libros muerden, por eso reescribí todos
los cuentos para afilarles los dientes. Cuando un libro te muerde,
te contagia las ganas de leer otro, y esto es lo que me propuse con
Cuentos del mundo. ¡Qué así sea! (Shua, 2008, p. 7).

Cerrando ideas
Este recorrido por una pequeña parte de la obra de Ana María Shua
permite conocer algunas características de una narrativa destinada
para los infantes en la que todo es posible y donde su autora utiliza,
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desde su concepción estética de la literatura y del valor del niño,
dos tipos de textos: por un lado, los provenientes de la tradición
folclórica de los distintos países del mundo y que reescribe, y por el
otro, los que son producto de su creación pero que siempre generan
vínculos con otros textos. Un elemento para destacar, y que se ha
mencionado, tiene que ver con la perspectiva ética de la autora
frente a la literatura de tradición oral y el respeto hacia los niños,
que se evidencia en el hecho de que en todos los casos mencione la
procedencia de los textos, creando en los lectores una competencia
cultural muy importante.
Puede observarse cómo es dueña de una poética de la infancia
particular, en la que la parodia y el humor se hacen presentes, al igual
que una intencionalidad implícita de dotar a los niños de universos
ficcionales en los que el centro sea la palabra literaria como una
puerta a más lecturas y a otros mundos posibles. Su literatura está
dirigida al niño actual, con sus características, los temas que le
preocupan y todas las aristas de un mundo complejo, como lo es el
de la niñez.

Referencias
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Tusquets.
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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

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�Marcelo Bianchi Bustos / Cuentos y poemas para niños en la obra de Ana María Shua

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-78

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
Otra música, otros retratos de infancias: una
mirada a la poesía infantil en Latinoamérica
Other music, other portraits of childhood: a look
at children’s poetry in Latin America
Adolfo Córdova
Linternas y Bosques. Blog sobre Literatura infantil y Juvenil
Universidad Veracruzana,
Veracruz, México
orcid.org/orcid.org/0000-0002-6990-5663

Fecha entrega: 20-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, Córdova, Adolfo. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution,
and reproduction in any medium, provided the original author and
source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-85
Email: adolfo.cordova@gmail.com

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

Otra música, otros retratos de infancias: una
mirada a la poesía infantil en Latinoamérica
Other music, other portraits of childhood: a look at
children’s poetry in Latin America
Adolfo Córdova
Linternas y Bosques. Blog sobre Literatura infantil y Juvenil
Profesor invitado Universidad Veracruzana
Profesor invitado Universidad de Zaragoza
Veracruz, México
adolfo.cordova@gmail.com

Resumen: El artículo proporciona una visión general de la poesía para
niños escrita en español desde mediados del siglo XX hasta la actualidad.
Se destaca la diversidad temática, formal y estética de esta producción
poética, desvinculándola de estereotipos y prejuicios asociados a la
literatura infantil y a las culturas latinoamericanas. A través de ejemplos
de autores y autoras de México, Argentina y Chile, se explora cómo la
poesía infantil latinoamericana aborda temas como migración, violencia,
naturaleza, juego, humor, memoria y asombro, con sensibilidad que respeta
la complejidad psicológica de la infancia y busca ampliar el concepto de
poesía e infancia. También se analizan las propuestas editoriales e ilustradas
que acompañan a estos textos, creando zonas híbridas entre el álbum y el
libro ilustrado, problematizando la relación entre texto e imagen.
Palabras claves: Poesía infantil – Literatura latinoamericana – Libro
ilustrado – Infancia

137

�Adolfo Córdoba / Otra música, otros retratos de infancias: una mirada a la poesía
infantil en Latinoamérica

Abstract: This article provides an overview of poetry for children written
in Spanish from the mid-20th century to the present. It emphasizes
the thematic, formal, and aesthetic diversity of this poetic production,
distancing it from stereotypes and preconceptions associated with
children’s literature and Latin American cultures. Through examples from
authors in Mexico, Argentina, and Chile, the article explores how Latin
American children’s poetry addresses themes such as migration, violence,
nature, play, humor, memory, and wonder, with sensitivity that respects
the psychological complexity of childhood and seeks to expand the
concept of poetry and childhood. The article also analyzes the editorial
and illustrated proposals accompanying these poetic texts, creating hybrid
zones between the picture book and the illustrated book, problematizing
the relationship between text and image.
Keyword: Children’s Poetry – Latin American Literature – Illustrated
Book – Childhood

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-85

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

En una cajita de fósforos / se pueden guardar muchas cosas.
Un rayo de sol, por ejemplo. / (Pero hay que encerrarlo muy
rápido, / si no, se lo come la sombra.) / Un poco de copo de nieve,
/ quizá́ una moneda de luna, / botones del traje del viento, / y
mucho, muchísimo más. // Les voy a contar un secreto / en una
cajita de fósforos / yo tengo guardada una lágrima (Walsh, 1965).

María Elena Walsh guardó una infinidad de tesoros en este poema
y lo ofreció a niños y niñas, codo a codo, en 1965. Desde allí,
“entre chicos” y no “para chicos”, como le gustaba aclarar, parecía
susurrarles que los comprendía, que sabía de sus tristezas y gozos,
que no importaba que “las personas mayores” los juzgaran. Ella,
igual que ellos, seguiría coleccionando “palitos, pelusas, botones, /
tachuelas, virutas de lápiz, / carozos, tapitas, papeles…”. Y podían
creerle, porque Walsh lo decía con una voz nueva, que sonaba
distinto, libre de métricas y rimas, íntima, dispuesta a ampliar las
maneras de leer y escribir, habitar, la infancia.
Lo mismo hizo Aquiles Nazoa más de dos décadas antes, en
1943, cuando publicó su poema “Método práctico para aprender a
leer en VII lecciones musicales con acompañamientos de gotas de
lluvia”. Aunque éste no apareció en un libro dirigido a niños y niñas es
evidente que quería hablarles. En su voz, cómplice y cercana, también
sin rima, se dan cita un papá tan heroico como Simbad el Marino, un
hada que hechiza un dedal de plata con su varita, canarios que calzan
“zapatillas de cristal y taconcito algo” y gacelas y cervatillos de lino.
Mi papá era Simbad el Marino. / Mi papá tiene un barco de vela
y un tren. Y un caballo blanco / de general. Y un cinturón de
hebilla de plata. / Mi papá es cazador y el tuyo no. / Mi papá me
trajo del bosque una mariposa verdeazulmar y un arcoíris chiquito
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-85

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�Adolfo Córdoba / Otra música, otros retratos de infancias: una mirada a la poesía
infantil en Latinoamérica

que encontró desnudo en el fondo del río. / La voz de mi papá es
como el viento entre los pinos (1943).

Walsh y Nazoa son dos de los paladines en la historia
de independencia estética e ideológica de la poesía infantil
latinoamericana. Contribuyeron a la liberación de la poesía para
niños y niñas de los deberes escolares, de la instrumentalización
moral, de un imaginario exclusivamente europeo, del encasillamiento
y arbitraje adulto; miraron críticamente las formas clásicas de la
lírica tradicional infantil para expandirlas hacia territorios temáticos
y estilísticos nuevos, más cercanos a los mundos interiores de
cualquier niño o niña.
Allí donde antes había una lección o rima que aprender,
proponían parodia, humor, disparate, duda y placer por la
experimentación, rejuveneciendo a las palabras o dándoles nuevos
significados, como quería Gaston Bachelard (1997), y diversificando
las tonalidades y el ritmo. Su sensibilidad poética, en continuidad
con la de fundadores decimonónicos como José Martí, Rubén Darío,
Carmen Lyra, Amado Nervo, Gabriela Mistral, Rafael Pombo y
Juana de Ibarbourou, y contemporánea a la de poetas como Javier
Villafañe, Dora Alonso, Óscar Alfaro, Jairo Aníbal Niño, Manuel
Agustín Aguirre, Laura Devetach y Alicia Morel, amplía el concepto
de poesía para la infancia, el concepto de infancia en sí mismo, y de
escritura que reproduce una sintaxis infantil.
Con la intención de responder quienes habían sido los
primeros en desplazarse formalmente de la tradición y quienes
continuaban explorando nuevas formas y actualizando los retratos
de infancia, inicié una investigación en 2017 con el apoyo de dos
becas, una de la Biblioteca Internacional de la Juventud en Múnich,
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Alemana, y otra del Centro de Estudios para la Promoción de la
Lectura y la Literatura Infantil, CEPLI, en Cuenca, España. Luego
de dos años de trabajo concluí una selección de poemas que publicó
Ediciones Ekaré a principios de 2021 con la edición de María
Francisca Mayobre y Ana Palmero e ilustraciones de Juan Palomino.
El poema de Walsh, inaugural en la antología y en la historia
moderna de la literatura infantil, inspiró, por sugerencia de María
Francisca, un muy justificado título para la antología: Cajita de fósforos.
El recorrido del presente artículo es resultado de esa
investigación y de otras lecturas previas que realicé en 2016, con
la ayuda de la Fundación SM y la biblioteca de IBBY México, para
presentar un panorama de poesía publicada entre 2013 a 2016 en el
Congreso Iberoamericano de Lengua y Literatura Infantil y Juvenil
(CILELIJ) de 2016. Se integra, en su mayoría, por poemas distintos
a los que reuní en la antología. Intento mostrar, con algunos
ejemplos, la diversidad temática y el compromiso político de las
obras contemporáneas. La pequeña muestra proviene de autores y
autoras de México, Argentina y Chile.
Hacia nuevos territorios políticos
Todas las lecciones del “Método práctico para aprender a leer en
VII lecciones musicales con acompañamientos de gotas de lluvia”,
de Nazoa, evidencian una profunda comprensión del mundo
infantil. Tan solo el título del poema ya propone una revolución
pedagógica, el tránsito de una educación para alfabetizar a una
educación artística, y de ahí, un quiebre mayor, el del juego poético.
La transición es entonces ruptura: del texto normado, escolar,
instrumental (y el poema muy a menudo se encuentra al servicio de
procesos de aprendizaje), al poema que resignifica con un enfoque
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-85

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�Adolfo Córdoba / Otra música, otros retratos de infancias: una mirada a la poesía
infantil en Latinoamérica

lúdico, que libera, reordena o amplía el mundo. Una cualidad del
quehacer o el cómo hacer infantil.
Este renovado entendimiento de la poesía infantil en
Latinoamérica se refina con la cajita de fósforos de Walsh de 1965
y continúa con poetas como Mercedes Calvo, Gloria Cecilia Díaz,
Antonio Orlando Rodríguez, María Baranda, Clarisa Ruiz, Jorge
Luján, Aramís Quintero, María Cristina Ramos, Marina Colasanti,
Jacqueline Goldberg, María García Esperón, Cecilia Pisos, Micaela
Chirif, Germán Machado, Laura Escudero y María José Ferrada.
Todos ellos y ellas, igual que Walsh, guardan lágrimas en las cajitas
que ofrecen a la infancia, respetan la complejidad psicológica de esa
etapa y aceptan acompañar dudas y temores.
La chilena María José Ferrada es una de las poetas
latinoamericanas más prolíficas y reconocidas de los últimos
años. Desde 2010 ha publicado 53 libros en los que se mezclan la
versificación libre, los poemas en prosa, las narraciones breves y
poéticas e incluso los textos informativos con haikús, siempre libre
de rima y explorando hibridaciones genéricas.
En El lenguaje de las cosas (2011) o en Escondido (2016) revela los
secretos de los objetos de casa, como los ovillos de lana, la chimenea
(donde se oculta un fantasma de humo), el armario o los fósforos.
“Los fósforos son las semillas alargadas del fuego que viven en el
interior de su caja. / Las personas los sacan, los encienden y ellos
brotan. / Su luz dura solo un par de segundos. Lo suficiente para
iluminar la primavera minúscula de la cena” (2011).

En El interior de los colores (2017), el túnel hacia la reelaboración
semántica es más profundo porque además de léxico es gráfico:
propone imaginar un breve momento en la vida privada de un
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-85

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

color mirando un sencillo círculo de color sólido, una apuesta del
artista visual Rodrigo Marín. El libro recuerda otros experimentos
artísticos, como los lienzos monocromáticos franceses de finales del
siglo XX, o el arte conceptual y minimalista de Sol LeWitt. La voz
en segunda persona tiene un tono de instrucciones pero para un
juego, instrucciones siempre bienvenidas en la infancia.
“Mira el brote / Imagina lo que sueña / la flor que duerme en su
interior”.

El compromiso sociopolítico de Ferrada destaca en libros,
para niños y niñas mayores y adolescentes, como Niños o Notas al
Margen, en los que ensaya formas de habitar la infancia, desde la
poesía, que no niegan la violencia.
Niños (2018) se compone de poemas narrativos breves donde
Ferrada recupera la intimidad y, al mismo tiempo, la universalidad de
la perspectiva infantil, la forma de responder a deseos y reacomodar
la realidad operada por niños y niñas; Jaime, Héctor, Alicia:
Alicia.

De todos los regalos que le han dado este cumpleaños, / prefiere
los globos / con los que han adornado la casa para la fiesta. //
Porque si vuelan, si abre la ventana y los echa a volar, / será como
hacerle un regalo al viento. // Porque el viento también debe
tener un día de cumpleaños. / Aunque no lo sepamos, debe tener.

Sin embargo, como nos enteramos en el epílogo, los niños y
niñas evocados en este poemario fueron ejecutados en la dictadura
militar chilena.
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�Adolfo Córdoba / Otra música, otros retratos de infancias: una mirada a la poesía
infantil en Latinoamérica

La poesía de Ferrada materializa la tensión dialéctica entre
vida y muerte porque los imagina vivos, los hace vivir en tiempo
presente en sus poemas, como en pequeñas habitaciones textuales,
y, al mismo tiempo, no oculta el asesinato del que son víctimas.
Aunque la lectura de los poemas y del epílogo podría realizarse con
independencia de sentido, Ferrada las hace dialogar para activar
la dimensión política de la propuesta: recordarlos y nombrar la
injusticia. Una cara muchas veces oculta a la infancia. Y a pesar del
horror y la tristeza que revela el final del libro, alguna esperanza
mantiene por esa enunciación de los nombres de los niños y niñas
en presente y porque informa, asimismo, que uno de los 34 niños
secuestrados sobrevivió.
Notas al margen (2020) es otra fuerte sacudida en la que la
poeta retoma titulares y párrafos de notas periodísticas como “Miles
de personas desplazadas una vez más por la represa Tres Gargantas”,
“No podemos volver a Rumania, es el infierno” o “Protesta por la
desaparición de sus hijas con cientos de zapatos rojos”, para escribir
un poema que recupera la emotividad de las historias, tantas veces
normalizadas por la impunidad, y despierta la emotividad, empatía,
del lector.
Paisajes familiares, búsquedas y migraciones
Visibilizar un contexto específico también es importante para la autora
mexicana María Baranda, quien le habla a niños y niñas que nunca han
visto elefantes, jirafas y cebras en su patio trasero. En Un ajolote me dijo
(2017) construye paisajes familiares para niños y niñas mexicanos.
“Vienes de la Cueva del Tecolote. / Tienes los ojos negros y la piel
/ como tambor en la cálida selva / de la lluvia (…). Perro mío,

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perro único, / perro monstruo, monstruo mío. // Dame tus ojos
abiertos / para mirar adentro de la noche”.

El xoloitzcuintle, el jaguar, el venado cola blanca, el teporingo,
el lobo gris, la iguana e incluso el buitre dicen sus nombres para
evitar que los lectores les teman. María Baranda explora y juega con
varios tonos y pausas hechas con aullidos, aleteos, deslizamientos
y chapuzones. Las ilustraciones poéticas de Armando Fonseca
aumentan el asombro, la belleza y el tiempo que dedicamos a
cambiar de piel en cada doble página.
En Diente de León (2012), un largo poema narrativo, cargado
de lirismo, Baranda particulariza más al dar testimonio de la precaria
vida de una niña que no puede invitar a todos sus amigos a su fiesta
de cumpleaños porque “la comida no le alcanza”. Entre pueblos
ocupados por soldados, paisajes secos y mucha soledad, la niña tiene
que lidiar con el dolor de perder a seres queridos y viajar en busca de
su madre, que se va casi desde el principio de la historia:
Mañana cumplo once años. / Mamá dice que podrán / venir
Felu y Maki. / Ella hará un pastel grande, / inmenso, enorme,
de ciruela. / Once es mi número de la suerte. / “¿Podrían venir
once amigos?”/ “No”, dice mamá, “no alcanzará la comida. /
Y las fiestas son para celebrar, / No para padecer”. / Padecer
es una palabra que / se cae / lenta / de la boca de todos. / “Se
padece”, susurra la abuela, “ahora / todo se padece”. / “¿Y cómo
era antes?”, quiero saber. / “Diferente”, contesta mamá. / Y sus
ojos se llenan de aire.

Esta dura realidad de exilios y migraciones involuntarias,
que tantos niños atraviesan en México y Centro y Sudamérica, es el
eje de Los hermanos Zapata. Una ópera del desierto mexicano (2017), de
Torgeir Rebolledo Pedersen y Lilian Brogger. Se trata de un soplo
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�Adolfo Córdoba / Otra música, otros retratos de infancias: una mirada a la poesía
infantil en Latinoamérica

de aire fresco para la epopeya: las hazañas narradas aquí son las de
un par de gatos que cantan corridos y terminan perseguidos por el
crimen organizado porque no le quieren componer un corrido a un
presidente municipal narco. Cumplir el sueño americano será el plan
de escape y supervivencia, para uno de los gatos, en compañía de
otros personajes amenazados. Pero su trayecto en el desierto, cruzar
la frontera, tampoco será fácil.
Una característica elogiosa de esta arriesgada propuesta
radica en dar visibilidad a un tema casi inédito en los libros para
niños y niñas que se publican en México: la complicidad entre
gobierno y narcotraficantes, las ejecuciones públicas y el exilio. El
tono entre crudo y cómico del poema se corresponde perfectamente
con las ilustraciones hiperbólicas y en clave de cómic. El libro vuelve
paródica la monstruosidad y permite a niños, niñas y adolescentes
transitar una realidad atroz a través del humor.
En un tono muy distinto, pero también con realismo
social y revisitando la lírica de tradición oral infantil, cabe
mencionar Cancionero para los niños invisibles de Emilio Lome y Jimena
Estíbaliz (2022), uno de los diez libros ganadores del concurso
«Alas de lagartija», convocado por el programa Alas y Raíces de la
Coordinación Nacional de Desarrollo Cultural Infantil (CNDCI) en
2021.
Ahí, Lome, también músico y poeta a quien le gusta versionar
retoma distintas canciones infantiles tradicionales y las lleva a un
sitio muy distinto: el de los niños y niñas migrantes de México y
Centroamérica.
«Una muñeca vestida de azul», arrebatada por policías
fronterizos; «Tin marín de do pingüé», a ver a quién le lanza una
piedra a la migra; «Jugaremos en el bosque» mientras el coyote no
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está; «Una rata vieja que era planchadora», como la abuela de un niño
que junta todos sus ahorros para que él se vaya; «Doña Blanca está
cubierta…», canta una mamá para que su hija se tranquilice luego de
una detención; «Los pollitos dicen pío pío pío» y una niña adopta a
otros niños como si fueran sus hijos…; y varios más, con una crudeza
que en algunos casos se aleja de lo que podría considerarse «apto»
para niñas y niños, problematizando esa categoría. También recuerda
al Libro centroamericano de los muertos de Balam Rodrigo (Premio Bellas
Artes de Poesía Aguascalientes 2018), como si esta fuera su versión
infantojuvenil, que abona a la renovación de la lírica de tradición
oral de la presente década.
Hacia interiores más hospitalarios y hasta las estrellas
De una noche fría e incierta en el desierto a una noche, al fin, bien
cobijados. En La casa de mis abuelos (2017), el narrador oral Jermán
Argueta hace que los lectores disfruten de la compañía de los
abuelos en una atmósfera hogareña, acogedora y rural. No depura
la nostalgia adulta, cuenta en verso como si fueran sus memorias
de niño, pero es elocuente y consigue convencernos de habitar
ese recuerdo. “Yo jugaba con el lodo / y hacía pacientemente /
animalitos de barro. // Mis manos eran de barro; / yo era de barro”.
Las ilustraciones de Rosi Aragón exploran en distintas capas,
igual que sucede con los recuerdos, texturas de papel recortado,
fotografía e imagen digital.
Y de esa noche familiar en la memoria a otra noche que
conjura el temor común a la oscuridad en Esto que brilla en el aire de
la argentina Cecilia Pisos (2017). Ahí un chico reinventa la relación
con los temores nocturnos.
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�Adolfo Córdoba / Otra música, otros retratos de infancias: una mirada a la poesía
infantil en Latinoamérica

“La noche es / un animal oscuro / que llega cada día / a la hora
del sueño. // Algunos niños temen / su color profundo / y
dejan / una lucecita / para tenerlo a raya. // Yo en cambio /
me acurruco / entre sus blandas patas / que me protegen del
resplandor del mundo”.

Cecilia Pisos coloca a los niños y niñas en el centro con un
motivo poético clásico: la fascinación por la naturaleza. La nieve, la
tela de una araña, un cardumen de peces como estrellas, una bandada
de versos como pájaros en el cielo, muchos juegos entre charcos de
noche y algunas preguntas recostados en la hierba son abordados
desde una mirada que la hizo ganar el Premio Hispanoamericano
de Poesía para Niños 2016. El libro, ilustrado por Ana Pez, quiere
que la infancia gane territorio. Calma una sed universal de juego y
expedición, independientemente del contexto.
Y ese deseo expedición llega a la luna con dos poemarios
más.
Pequeño elefante transneptuniano de Martha Riva Palacio Obón
(2013) es un extraño paseo estelar, lleno de caligramas, en el que una
niña, Ana, salta, se balancea y explora estrellas, planetas y satélites
junto a un elefante imaginario.
Pequeño / elefante: / tus colmillos / en cuarto creciente / brillan
/ en el cielo. / Si me deslizo / por ellos, / ¿Llegaré hasta Neptuno?
// Lluvia / de estrellas: / Desde su nave en cuarto / menguante
/ Ana pesca meteoritos / con su red de uranio. / Perlas-sideritas
/ para una niña / fantasma.

Y Astronomía poética, escrito e ilustrado por Juan Lima (2018),
en el que se invitar a los lectores a prepararse para ser astronautas,
crear sus propios trajes espaciales, despegar en una nave espacial
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latinoamericana, conquistar galaxias desconocidos y escribir poemas
inéditos.
“Dibujo / en el cuaderno / una nave con forma de flecha /
apuntando al cielo / enciendo los motores / remonta vuelo /
parece pájaro / oriento la antena / y mando señales bip bip/ le
saco una pluma / y escribo este / poema”.

El mismo Lima escribió, en un libro hermano y previo,
Botánica poética (2015), un poema que sintetiza la inquietud de este
artículo: “Si la poesía / no se fuera alguna vez / para el lado de los
tomates / sólo probaríamos / ensalada de / frutas // (el poeta /
cuando no sueña / vuela)”.
Lo que está por suceder
Estas expresiones poéticas sin rima rompen con la idea de que este
tipo de poesía es exclusivamente para jóvenes y que la poesía rimada
es la forma adecuada para dirigirse a los más pequeños. Al hacer
esto, también multiplican nuestras ideas sobre la infancia y dibujan
retratos de niñas y niños más diversos.
Como había publicado ya en 1993 Antonio Orlando
Rodríguez, en un libro pionero en su diversidad de formas, Mi
bicicleta es un hada y otros secretos por el estilo:
“Mi verso es libre de volar a donde quiera. Viene y se posa en la
rama de algún árbol, en un alero, en la tendedera de la vecina, en
cualquier página en blanco de mis cuadernos”.

Si bien todavía existe un estilo poético que recicla y desgasta
el repertorio léxico formal y temático de la poesía escrita en castellano
desde principios del siglo XX, una parte considerable de la creación
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infantil en Latinoamérica

actual en Latinoamérica busca una musicalidad distinta (en forma de
verso libre, poema en prosa y poesía visual, normalmente sin rima,
o con tonalidades mixtas, e incorporando variaciones en sangrado,
espaciado y puntuación), que cuestiona y rechaza los estereotipos
y preconceptos generalmente asociados a la poesía infantil y las
culturas latinoamericanas.
En aquella cajita de fósforos de Walsh hoy caben héroes
y heroínas que emprenden viajes simbólicos y se sumergen
afectivamente en paisajes personales complejos y ricos, objetos
cotidianos o colores interiores que revelan secretos, formas de
nombrar y resistir a la migración, el terrorismo de Estado y el
crimen organizado, regresos a la naturaleza y a lo salvaje y hasta
ampliaciones del espacio en naves espaciales.
Además, esta poesía suele ser publicada en ediciones
ilustradas que problematizan la relación texto e imagen con reglas
distintas a las del álbum y que tampoco se limitan a la lógica del libro
ilustrado, van creando una zona híbrida con sus propias reglas y
potencias que investigadoras como María del Rosario Neira Piñeiro
han llamado “álbum lírico” (2019).
Termino este itinerario con un libro emblemático por su
variedad de formas: poemas con rima y sin rima, con métrica clásica
y libre de ésta, de apenas un par de versos, como greguería o retahíla,
o integrando acrósticos, con tono de haikú o de ronda, usando
hemistiquios que parten palabras, proponiendo juegos visuales y
verbales… Su exploración de temas o tradiciones poéticas (hablar
de la naturaleza, animar los objetos, plantear preguntas…) también
es amplia.
Se trata de Palabras manzana de Jorge Luján, publicado
originalmente hace 20 años con ilustraciones de Manuel Marín por
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la editorial Anaya en España y reeditado el año pasado en México
con ilustraciones de Jesús Cisneros (2022).
Un caligrama reproduce a una bandada en vuelo o es un
pájaro hecho de palabras que dice: “se van / como las aves / Los
días” y también: “Los días / como las aves / se van / Como la
luna que cruza el lago”, y en la ilustración: aleteos en distintas fases
y un ave que lleva en su pico el cordel de una cometa-sol. La tensión
justa entre la literalidad imagen-texto y su reelaboración metafórica
hacen que lector o lectora se sume a la bandada de significados y no
vuele hacia otros libros.
También “La presa” sirve para abrir mundos y cerrar este
recorrido:
“Vi un lobo / pero en realidad / ¿cómo saber si estaba allí? / Su
aliento azul, / no provocaba menos mareas que la luna / De sus
patas sobre mi pecho / no puedo hablar / porque yo aún dormía
/ Todo lo demás / está por suceder” (Cisneros, 2022).

Esto es lo que nos dice la poesía para niñas y niños en
Latinoamérica: que todavía hay vasto un camino de singularidades,
sonoridades, infancias, por escuchar y escribir.

Bibliografía
Argueta, J. y Aragón, R. (2017), La casa de mis abuelos, México,
Edelvives.
Bachelard, G. (1997), La poética de la ensoñación, México, FCE.
Baranda, M. y Esquivel, I. R. (2012), Diente de león, México, Ediciones
El Naranjo.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-85

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�Adolfo Córdoba / Otra música, otros retratos de infancias: una mirada a la poesía
infantil en Latinoamérica

Baranda, M. y Fonseca, A. (2017), Un ajolote me dijo, México, Ediciones
Castillo.
Córdova, A. (Ed.) (2019). Renovar el asombro. Un panorama de la poesía
infantil y juvenil contemporánea en español, España, UCLM.
Córdova, A. y Palomino, J. (2020). Cajita de fósforos. Antología de poesía
sin rima, Venezuela/España, Ediciones Ekaré.
Ferrada, M. J. y Carrió, P. (2011), El lenguaje de las cosas, España,
El Jinete Azul.
Ferrada, M. J. y Marin, R. (2014), Escondido, Chile, Ocho libros.
Ferrada, M. J. y Marin, R. (2017), El interior de los colores, Chile,
Editorial Planeta.
Ferrada, M. J. y Valdez, M. E. (2018), Niños, México, Alboroto
Ediciones.
Ferrada, M. J. y López, A. (2020), Notas al margen, México, Alboroto
Ediciones.
Lima, J. (2018), Astronomía poética, Argentina, Calibroscopio.
(2015), Botánica poética, Argentina, Calibroscopio.
Lujan, J. y Cisneros, J. (2022), Palabras manzana, México, Loqueleo.
Lome, E. y Estíbaliz, J. (2022) Coordinación Nacional de Desarrollo
Cultural Infantil (CNDCI)
Nazoa, A. (2020), “Método práctico para aprender a leer en VII
lecciones musicales con acompañamientos de gotas de
lluvia”, Cajita de fósforos. Antología de poesía sin rima,
Venezuela/España, Ediciones Ekaré.
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-85

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Neira Piñeiro, M. R. (2019), “Adaptación de poesía en forma de
álbum ilustrado para niños y jóvenes”, Renovar el asombro.
Un panorama de la poesía infantil y juvenil contemporánea en
español, España, UCLM.
Pisos, C. y Pez, A. (2017), Esto que brilla en el aire, México, FCE.
Rebolledo Pedersen y T., Brogger, L. (2017), Los hermanos Zapata.
Una ópera del desierto mexicano, México, Libros para imaginar.
Riva Palacio, M. (2013), Pequeño elefante transneptuniano, México, El
Naranjo.
Rodríguez, A. O. y Vallejo, E. (1993), Mi bicicleta es un hada y otros
secretos por el estilo, Colombia, Panamericana.
Walsh, M. E. (1965). El reino del revés, Argentina, Alfaguara.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-85

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�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
Los poemas infantiles de Juana Borrero
Juana Borrero’s children’s poems
Alejandro Vergil Salgado
El Colegio de México,
Ciudad de México, México
orcid.org/0000-0002-4950-212X

Fecha entrega: 17-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, Vergil Salgado, Alejandro. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-82
Email: avergil@colmex.mx

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

Los poemas infantiles de Juana Borrero
Juana Borrero’s children’s poems
Alejandro Vergil Salgado
El Colegio de México
Ciudda de México
avergil @colmex.mx

Resumen: dentro de la obra literaria de la poeta cubana Juana Borrero, se
ha desestimado aquella parte de su producción escrita durante su infancia.
Considerándolos indispensables para conocer la gestación de la lógica
conceptual, mirada, sensibilidad e imágenes que la seguirían caracterizando
en sus etapas posteriores, el presente artículo analiza, entre otros, poemas
como Sol poniente, «Vino un niño», A la luz de la luna, «¿Dónde estás?...»,
¡Amor perdido!... y Todo para ti, en conjunto con algunas de sus cartas,
para complementar el panorama del imaginario de esta mujer, antes niña,
y establecer conexiones sobre su proceso creativo.
Palabras clave: Poesía cubana – Poética infantil – Juana Borrero
Abstract: within the literary work of the Cuban poet Juana Borrero, that
part of her production written during her childhood has been neglected.
Considering them indispensable to know the gestation of the conceptual
logic, gaze, sensibility and images that would continue characterizing her
in her later stages, the present article analyzes, among others, poems such
as Sol poniente, Vino un niño, A la luz de la luna, ¿Dónde estás?..., ¡Amor
perdido!... and Todo para ti, along with some of her letters, to complete
the panorama of the imaginary of this woman, once a girl, and establish
connections on her creative process.
Key words: Cuban Poetry – Children’s Poetic – Juana Borrero

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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Juana Borrero (1877-1896), escritora y pintora cubana, legó una obra
poética breve e intensa, así como lo fue su corta vida. El único libro
publicado mientras vivía, Rimas (1895), reúne apenas dos decenas
de sus poemas. El resto de ellos se encontraban desperdigados en el
tomo iv de La poesía lírica en Cuba (1928), de José Manuel Carbonell, o
en revistas, tales como La Habana Elegante, El Fígaro o Revista de Cayo
Hueso. Algunos se difundieron por Ángel Augier y Dulce Borrero en
sus conferencias sobre la poeta, y otros estuvieron inéditos hasta que
Fina García Marruz compiló todo ese material, junto con dibujos y
fragmentos de prosa que le proporcionó Mercedes Borrero, en su
edición de Poesías (1966).
Más vasta fue su producción escritural en forma de diario y
la correspondencia con su amado, Carlos Pío Uhrbach, editada en
dos tomos por Cintio Vitier en Epistolario I-II (1966-1967), donde
“llevó a cabo la más exquisita y a la vez atormentada (re)creación
de sí misma” (Moris, 2009, p. 104). En mayor medida, la estrecha
vinculación entre vida y literatura que sus cartas revelan ha llamado
la atención de la crítica, en comparación con sus poemas. ¿Cómo
no va a provocar intriga, admiración o hasta morbo el hecho de que
una joven de diecinueve años escriba una carta con su propia sangre,
meses previos a su muerte, porque se siente limitada para expresarse
a través de las palabras? Borrero redacta el 11 de enero de 1896:
jamás me he sentido tan triste al comenzar a escribirte. Jamás el
lenguaje ha sido más indócil ni más insuficiente tampoco. Por eso
te he querido escribir en esta clase de tinta que te sugerirá la mitad
de mis pensamientos. (1967, p. 256).

Dicha especie de acto performativo representa sólo una parte
de los deseos, de las preocupaciones y emociones que atribularon a
la adolescente.
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�Alejandro Vergil Salgado / Los poemas infantiles de Juana Borrero

Con respecto a los poemas que Borrero escribió durante
su infancia, entre 1886 y 1887, debemos enfatizar que han sido
completamente relegados de los estudios literarios. Quizás lo
anterior se deba a que son considerados a priori como “literatura
infantil”, de escaso valor literario, o caracterizados como meros
ejercicios poéticos, porque fueron escritos por una niña.1 En parte, la
recepción de Borrero ha sido la de una poeta cuya muerte temprana
le impidió “llegar a la plenitud de su talento” (Henríquez, 2003, p.
23), o a “la completa floración de esta excepcional mujer, tanto en
el plano intelectual como en el humano” (García, 1997, p. 294). Las
enunciaciones predisponen la lectura de su obra literaria en cuanto
a inacabada, en gestación, como si hubiera una meta en la creación
poética que sólo se alcanza hasta la edad madura.
Por consiguiente, el presente artículo se aproxima a los
poemas producidos entre los nueve y diez años de Borrero, porque
quiero comprender cómo se relacionan con otros y, así, evidenciar
su importancia dentro del conjunto de su obra literaria. Los textos
considerados en este estudio son: Sol poniente, «Vino un niño», A la
luz de la luna, «¿Dónde estás?...», ¡Amor perdido!... y Todo para ti.2
Como respuesta tentativa propongo que, en estos poemas, el sujeto
lírico configura una mirada interior, una sensibilidad infantil (mas no
infantilizada) e imágenes poéticas que se expanden y transmutan en su
1
García Marruz titula Versos infantiles a la sección donde están
recopilados los primeros poemas de Borrero. Presentarlos como versos y no
como poemas, implica una escisión o diferenciación con el resto de los textos
incluidos en el volumen. En cambio, la edición de Francisco Morán, La pasión
del obstáculo. Poemas y cartas de Juana Borrero (2005), restituye su valor
estético, cuando los reúne bajo el conjunto Poemas escritos en la infancia.
Tales determinaciones editoriales condicionan una mirada crítica.
2 Citaré los poemas desde la edición de García Marruz, Poesías (1966).
Respeto la puntuación como aparece en los títulos.

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obra posterior, escrita durante su adolescencia. Es decir, la melancolía,
el dolor amoroso, la ambientación nocturna, la búsqueda del amado
y las preocupaciones expresivas fueron motivos recurrentes en su
poesía, aun en aquellos poemas que escribió cuando era una niña.
La “virgen triste” es el epíteto “que más ha trascendido en
la recepción de la escritora” (Moris, 2009, p. 112), asignación que
proviene del poema homónimo compuesto por Julián del Casal,
quien apreció antes que nadie la obra de Borrero.3 Como bien señala
Natalie Roque, desde entonces los acercamientos psicológicos o
biográficos han prevalecido en los estudios literarios y han reforzado
la imagen mítica de su personalidad (2018, pp. 9-10). Aunado a ello,
me parece que se produce un fenómeno paradójico porque, por
un lado, sus contemporáneos y la crítica del modernismo cubano,
entrado ya el siglo XX, abundan en otros epítetos para enaltecer el
mito de la niña prodigio;4 por el otro, no profundizan en su obra,
sino que la vinculan con figuras masculinas, como Casal o Uhrbach.5
3 El poema “Virgen triste” fue publicado en La Habana Elegante, en
1893, e incluido en la edición de García Marruz (cfr., la nota al poema de
Casal, 1966, pp. 168-169).
4 Por ejemplo, Casal la denominó “una niña de doce años [que] ha dado
tan brillantes muestras de su genio excepcional” (1966, p. 160). Por su parte,
Aniceto Valdivia, mejor conocido como el Conde Kostia, la llamó “niña-musa”,
“niña-maga” (1966, p. 59), mientras que Rubén Darío se refirió a ella como “una
dulce y rara niña”, “extraña virgen” (1966, p. 175). De manera semejante, la nota
que acompaña el poema “Crepuscular”, publicado en La Habana literaria el 15
de noviembre de 1981, la describe así: “la encantadora y dulce niña” (Borrero,
1891, p. 109). Para Pedro Henríquez Ureña, Borrero es la “hermana menor [de
Casal]” (2003, p. 22); para su hermano, Max Henríquez, una “niña genial” y un
“caso de precocidad sorprendente” (1962, p. 125; p. 419).
5 Francisco Morán apunta que Borrero fue considerada por mucho tiempo
una “sombra casaliana” o un “apéndice [...] de su padre [Esteban Borrero], o de
Casal” (2005, p. xxii).
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�Alejandro Vergil Salgado / Los poemas infantiles de Juana Borrero

Por supuesto, es lógico que no exista mención alguna sobre su poesía
infantil escrita antes de los doce años, pues ésta no se conocía hasta
la edición de García Marruz.
Aunque desde 1966 los estudios han aumentado, la estela
de las percepciones anteriores permanece, pues la mayoría están
“orientados hacia el estudio de su vida y su epistolario” (Schulman,
1997, p. 323), como he mencionado. Escasas excepciones han
intentado deconstruir el mito de la “virgen triste” y reposicionar
la obra como punto central de las inquisiciones. Recientemente
cabe destacar a Ivan Schulman, quien inserta la obra de Borrero
dentro de la poesía modernista hispanoamericana y rescata sus
rasgos más esenciales, como “los paisajes vistos a través de un
cristal interior, concreciones de la vida espiritual”, “la lucha entre
la vigilia y el sueño”, “las bipolaridades simbólicas” (1997, p. 328),
entre otros. Por su parte, Morán insiste en acercarse a la obra de
Borrero “desde la pulsión erótica” y “el protagonismo sensorial
del cuerpo” (2005, p. xxiii). En cambio, Ottmar Ette, desmantela
el concepto de niña-prodigio a partir de las ideas sobre el enfantpoète de Roland Barthes (2017, pp. 272-276), propone una lectura
novedosa sobre el vínculo entre poesía, pintura y juego de miradas, y
evidencia los cuestionamientos de Borrero sobre los roles de género
en sus cartas. Roque (2018) sigue la línea anunciada por Schulman
sobre los paisajes interiores, analiza las configuraciones de espacios
discursivos nocturnos, luminosos y aquellas espacializaciones
vinculadas con la figura del amante. Finalmente, aunque Judith
Moris no realiza ningún análisis textual en su artículo La saga/fuga
de J. B. (2009), el recuento minucioso sobre el devenir crítico de la
obra de Borrero es una valiosa síntesis.
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Con este somero recorrido, puede darse uno cuenta que
ya existe un cambio fundamental en la apreciación de la poesía de
Borrero, desde finales del siglo XX y principios del XXI. Aunque
muchos críticos subrayan que la poeta escribió poemas desde los
siete años, nadie se ha detenido en comentarlos, pues dentro del
corpus los más constantes son Apolo, ¡Todavía!, Mis quimeras, Su
retrato, Las hijas de Ran y Última rima. De esta manera, aún falta
llenar huecos. Un modo de hacerlo es reconsiderar la imagen de la
niña, ya no como virgen ni como prodigio puesto sobre un pedestal,
sino como una mujer que desde temprana edad fue instruida en
las letras y en las artes; condición clave que impulsó y desarrolló
sus habilidades creativas, las cuales, en palabras de Beatriz Espejo,
alcanzaron “una madurez estilística” (1992, p. 70), aunque la poeta
cubana sólo vivió casi veinte años.
Antes de dar paso al análisis de los poemas infantiles,
brevemente quisiera evidenciar la escasa bibliografía acerca de la
creación literaria realizada por niños y no para niños. Si bien en
los últimos años los avances para revalorizar la literatura infantil y
juvenil –aquella escrita por los adultos, pero destinada a los infantes
y adolescentes (Cervera, 1992, p. 18)–, trascendiendo su función
meramente didáctica y reconsiderando sus cualidades estéticas, en
general, los mismos “autores que escriben sobre la literatura infantil
producida por el adulto no mencionan ni hablan de la producción
literaria del niño” (Rodríguez-Bello, 1992, p. 27). Respecto a este
asunto, Laura Guerrero explica:
Los expertos y conocedores que definen el concepto [de literatura
infantil y juvenil] y lo clasifican, no obstante y de manera también
general, no conciben que los textos escritos por niños o niñas

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sean literatura. Están convencidos de que la configuración artística
es una capacidad o destreza que sólo se logra con los años y el
aprendizaje de las reglas de composición. (2012, p. 13).

Cabe preguntarse, entonces, ¿qué ocurre cuando una niña o
un niño tiene una formación disciplinada y se le incentiva a pintar
o escribir con intención expresiva? ¿Es suficiente que las infancias
tengan la aspiración de hacer literatura (escribir un cuento o un
poema), para que lo producido sea analizado por los críticos como
tal? “¿Cómo medir o evaluar los poderes del intelecto del niño si
se considera sólo un consumidor de literatura?” (Rodríguez-Bello,
1992, p. 28). En este momento no tengo respuestas, sin embargo,
el caso de Juana Borrero es particular, porque desde pequeña vivió
dentro de un contexto que posibilitó las condiciones de su escritura.
Ette es muy claro en este punto:
Juana Borrero no era de ninguna manera autodidacta ni como
pintora ni como poetisa, sino que disponía de una excelente
educación gracias a su formación artístico-literaria [...], las
habilidades de la pequeña Juana, sin lugar a dudas muy superiores
a su promedio, fueron promovidas sistemáticamente desde el inicio;
se discutían sus trabajos y se dieron a conocer pronto más allá del círculo
familiar. (2017, p. 273. Énfasis personal).

Dicho lo anterior, el primer poema de Borrero del que se tiene
noticia es Sol poniente,6 escrito a los siete años (Morán 2005, p. ix).
Según García Marruz, Dulce Borrero lo recupera en su conferencia
Evocación de Juana Borrero, de 1945; la editora lo considera un
6 Hay otro poema de Borrero titulado Sol poniente, publicado en El fígaro
de septiembre de 1895. Son dos poemas distintos, en cuanto a estructura métrica
y desarrollo temático.

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fragmento, aunque no justifica por qué.7 A mi parecer, existe un
concepto concluyente entre la puesta de sol y la inspiración poética,
así como una estructura unitaria conformada por endecasílabos y
heptasílabos. Borrero compone una pequeña silva que sólo cumple
con rimas consonantes en los primeros cuatro versos. El poema dice:
Por la tarde, en los sitios misteriosos
cuando cesa la alondra de cantar
y Véspero se oculta tembloroso
en el seno del mar;
cuando agoniza el sol reverberante
y extiende por el cielo su arrebol,
sobre mi frente pensativa siento
bajar la inspiración! (1966, p. 111)8

Llama la atención la configuración del espacio poético y el
detalle de cómo el anochecer es personificado con Véspero, es decir,
la estrella Venus. La transición entre luz y oscuridad, o viceversa, es
una de las imágenes constantes que aparecerá en la poesía posterior
de Borrero. Por ejemplo, el astro es mencionado con su carácter
tembloroso en el soneto Vespertino: “Hacia el ocaso fúlgido titila
/ el temblador lucero vespertino” (vv.1-2, p. 117), mientras que en
el primer cuarteto, la imagen del sol agonizante se repite: “El rayo
débil que las nubes dora, / lentamente se extingue, agonizante,” (vv.
9-10, p. 117).
En palabras de Roque, “con luminosidades que nacen o se
disuelven en la sombra, la aurora y el crepúsculo devienen límites
7

Cfr. nota 1 al poema (Borrero, 1966, p. 111).

8 En cuanto a otros poemas contenidos en el mismo volumen editado por
García Marruz, indico el número de versos (vv.) y paginación.
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entre la noche y el día; integran [...] [una] orilla de tonalidades vagas
definible solo por su mutabilidad, extrañamente detenida” (2018, p. 31).
Los heptasílabos de los versos cuarto y octavo funcionan para agrupar
dos escenas: la primera contiene los elementos visuales y sonoros para
configurar un ambiente íntimo (la alondra, Véspero y el mar), y tiene
como protagonista a Venus; la segunda, desplaza la mirada hacia el sol,
cuyo adjetivo evoca un sentimiento doloroso en sintonía con el color del
crepúsculo, e introduce a la voz poética como observadora y participante
de ese paisaje exterior. Así, el poema enuncia cómo el sujeto lírico siente
“bajar la inspiración”, momento crucial para el proceso creativo. De
manera semejante, y retomando la noche como un tiempo misterioso,
la adolescente Borrero profundizará en Mis quimeras: “En el misterio
de la noche / Cuando el insomnio me atormenta / Gira en mi mente
visionaria / Alado enjambre de quimeras” (1966, vv. 1-4, p. 64).
Ahora bien, cabe mencionar mi sospecha sobre la veracidad de
que Sol poniente sea el primer poema de todos. A pesar de su brevedad,
percibo cierta complejidad en la selección del léxico. Es decir, palabras
como “Véspero”, “reverberante” y “arrebol” son elevadas para una
niña de siete años. Debido a la formación y el estudio de Borrero,
es posible que las conociera y las utilizara, pero no tengo forma de
comprobarlo. Sin embargo, no hay que olvidar que el testimonio al
respecto proviene de la conferencia de su hermana, Dulce, de 1945, y
la crítica lo ha tomado sin cuidado; en su lugar, hay que considerarlo
con recato. Como demuestro a continuación; los siguientes poemas
analizados contrastan drásticamente en el manejo de un vocabulario
más simple, pero que no por ello pierden carga emotiva y poética.
Veamos el primer caso. Fechado en 1886 (para entonces,
Borrero tendría alrededor de nueve años), «Vino un niño» está
compuesto por catorce versos tetrasílabos. Según Rudolf Baehr,
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este tipo de verso es el más corto capaz de lograr autonomía rítmica,
debido a la acentuación en primera y segunda sílabas, configurando
un ritmo trocaico; además, señala que sólo a partir del Romanticismo
comenzó a utilizarse independientemente de otras métricas para
estructurar un poema (1973, pp. 87-90). Escribe Borrero: “Vino un
niño / Pasajero / que se llama / Cupidillo / Mensajero / del amor.
/ Vino aquí / Con alegría / Sana flecha / Me clavó / Que me hiere
/ Noche y día / Y me agobia / De dolor (1966, p. 141). Nótese
la diferencia del vocabulario usado en “Sol poniente”, por lo que
intuyo que éste es posterior.
“«Vino un niño»” es un poema aparentemente sencillo, breve
y condensado, con un léxico llano. Sin embargo, puede apreciarse
cómo Borrero cumple con la condición rítmica y métrica (a excepción
del verso cinco, donde debe producirse un hiato para evitar que sea
hipermétrico), y utiliza algunos recursos formales y retóricos. Por
ejemplo, la anáfora (“Vino”) que ocurre entre el inicio y la mitad
exacta del poema, o la pausa en el sexto verso para establecer dos
unidades de acción distintas (la primera presenta a Cupido como
mensajero, el segundo como arquero que hiere). Dichos elementos
provocan el giro que causa una impresión inmediata en el cambio
de tono. La situación alegre y lúdica se traslada a una emoción
dolorosa, marcada a su vez por la coincidencia de una rima simple
entre “amor” y “dolor”, pero que tiene significado en cuanto a que
los vocablos cierran dos bloques contrapuestos. De esta manera, el
concepto y la imagen desarrollados adquieren una intensidad similar
a la flecha que el pequeño Cupido clava en la voz poética.
Por otro lado, Borrero utiliza encabalgamientos para dar
aliento a versos tan cortos. También emplea un ligero hipérbaton
entre “Sana flecha / me clavó”, que constituye la parte medular
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del poema, pues la “herida de amor” es la que permanece. A fin
de cuentas, lo que estructura el poema es la alegoría configurada
con la alusión mitológica. El dios del amor es caracterizado con
tres palabras tetrasílabas aisladas que forman un encadenamiento:
Cupidillo-pasajero-mensajero. Cabe destacar el diminutivo para el
nombre, porque permite a la voz poética igualar al personaje con su
propia edad; un niño cuya presencia es efímera, ya que sólo viene
a dar un mensaje con su flecha para, después, abandonarla. En este
sentido, Borrero da sus primeros pasos literarios con un poema
corto y alejado temáticamente de lo que uno esperaría leer de un
infante. La herida de amor, que será constante en su obra poética,
aquí aparece como una primera huella.
El dolor permanece en su siguiente poema, A la luz de la
luna, compuesto por dos cuartetas endecasílabas, con una estructura
rimada ABAB CDCD:
Densa es la noche en extranjero suelo,
Me duele el corazón, siento fatiga;
Mas ya, tu blanda luz baja del cielo,
Como una bendición oh! luna amiga.
¡Oh luna! con los rayos de tu lumbre
Ahuyentas de mi noche los enojos;
Se disipa mi inmensa pesadumbre,
Y se arrasan de lágrimas mis ojos... (1966, p. 142).

El discurso poético despliega emociones profundas, como
la pena de amor, el cansancio y el peso de los días. Destaco el
sintagma “los rayos de tu lumbre”, pues el predicativo asignado
parece inapropiado para designar la luz del satélite, produciendo
una tensión entre el calor y la densidad de la noche. Así, la niña
encuentra un escape para desahogar sus emociones negativas en el
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silencio y en la blanda luz de la luna; un refugio, un alivio que llega
como una bendición.
La mirada infantil le permite a Borrero aproximarse a una
realidad distinta, imaginativa, donde el sujeto lírico establece una
relación de amistad con la luna que le brinda cierto consuelo. “¿Acaso
no tiene el niño el poder de representar en sus escritos lo que él es?”
(Rodríguez-Bello, 1992, p. 26). Ette considera que el sistema patriarcal
donde fue disciplinada la niña, así como el ambiente familiar de altas
ambiciones artísticas, “le ponía delante un modelo de convivencia, al
que las jóvenes obedientes, bien educadas y bien vestidas se tenían que
someter” (2017, p. 274). Desde este punto de vista, la imagen de Casal
sobre el hogar de los Borrero se despoja de tintes idealizantes,9 pues
al interior se vivía con normas, exigencias y expectativas que podrían
haber provocado sensaciones de sofoco.
Lo anterior muestra el esbozo de una poesía modernista,
donde las ambientaciones nocturnas perfilan la expresión de los
poetas que se sienten victimizados por el mundo burgués (Schulman,
1997, p. 327). En el caso de Borrero, la situación se interioriza dentro
del ámbito familiar. La opresión sentida y la nostalgia por la infancia
se representan nuevamente, con un tono más reflexivo, en 1891; a
modo de queja o reclamo, la poeta escribe en ¡Todavía!:
¿Por qué tan pronto oh mundo! me brindaste
tu veneno amarguísimo y letal?...
¿Por qué de mi niñez el lirio abierto
te gozas en tronchar?
9 Véase la descripción del viaje para llegar a Puentes Grandes realizada
por Casal (1966, p. 159-161), donde exalta la figura de Juana Borrero como
niña-pintora, al mismo tiempo que el paisaje idílico y tranquilo es “iluminado
por los rayos de oro de un sol de fuego y embalsamado por los aromas de
lujuriosa vegetación” (1966, p. 160).
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[...]
Entonces sienta de tu burla el frío
y de la duda el aguijón mortal...
pero deja que goce de la infancia
en la hora fugaz! (1966, vv. 1-4; 17-20, p. 61).

Con ello, se expresa la pérdida de la infancia y el anhelo por
gozarla. El mundo ha cortado de tajo ese lirio abierto de su niñez,
pero a diferencia de cómo se representa el hastío en A la luz de la
luna, aquí la posibilidad de consuelo y esperanza es sustituida por
el pesimismo y la nostalgia. No obstante, esto no quiere decir que
en otros poemas infantiles no existan también ambas actitudes; por
ejemplo, en la redondilla «¿Dónde estás?...», cuya deficiencia en la rima
cruzada consonante sólo ocurre entre el primero y el tercer verso:
¿Dónde estás divina llama
Que antes en su corazón
Ejercías tu influencia
Y me amaba con pasión?
¿Qué se hizo de aquel cariño
Que ya rayaba en amor?
Todo se ha desvanecido,
Sólo me queda el dolor!...
No eres una mariposa,
Como antes yo te creía
No eres una fresca rosa
Como antes yo te creía. (1966, p. 143)

De esta manera, la niña Borrero sigue la tendencia de la
tradición modernista de la redondilla, como forma usada con
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frecuencia por Casal, Martí, Darío, Mistral, Díaz Mirón y Gutiérrez
Nájera (Baehr, 1973, p. 245). El inicio del poema anterior también
me recuerda a San Juan de la Cruz: “¡Oh llama de amor viva / que
tiernamente hieres / de mi alma en el más profundo centro” (1989,
p. 105). Por el contrario, la “divina llama” de Borrero que alguna
vez insufló al destinatario poético se “ha desvanecido”. Se muestra
a una niña enamorada que ya conoce los estragos del amor, de la
pérdida y del rechazo, si no es que sólo los imagina por el momento.
Recordemos que, hasta 1891, Borrero conoce a Casal, cuya muerte
ocurrirá dos años después. Según la crítica, este acontecimiento
marcará ineludiblemente su poesía. Sin embargo, «¿Dónde estás?...»
anticipa el motivo de la búsqueda del amado que permea la obra
posterior de la poeta cubana, colocando así el antecedente de un
mismo sentir, desde la perspectiva de una niña.
Nótese que la rima “amor”-“dolor” aparecida en «Vino un
niño», se repite aquí como sello particular de la poesía infantil de
Borrero, aunque desaparecerá en sus poemas juveniles; no así la
tensión entre ambos conceptos. Por ejemplo, en Amargura existe
“[...] el anhelo vehemente / en que me incendia sin cesar la llama /
de esta pasión tan triste y tan ardiente” (1966, vv. 7-9, p. 136); en este
caso, la llama no se apaga en el pecho del sujeto lírico, pero le causa
sufrimiento. Por otra parte, el símbolo de la mariposa que en «¿Dónde
estás?...» alude al amado, también conserva una función similar en
Himno de vida: “Allí al posarse en clavel fragrante / se enciende
de pasión la mariposa!” (1966, vv. 3-4, p. 81). En el primer caso, el
destinatario poético deja de ser el insecto alado porque su pasión se
apagó, mientras que, en el segundo, se enciende gracias a la flor. En
consecuencia, la doble repetición del verso “Como antes yo te creía”
tiene la intención de subrayar la pérdida de la fe en el otro.
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En 1887, Borrero sigue algunas de las líneas temáticas antes
señaladas: la herida de amor y la pérdida del amado se conjugan
en ¡Amor perdido!..., poema escrito en versos alejandrinos. Por
consiguiente, la poeta cubana tiene la intención de alongar su
escritura y experimentar con otras formas métricas:
Qué bello luce el mundo!... qué azul el alto cielo!...
Cuán dulce entre las ramas el aura musical,
Las flores cómo brillan regadas por el suelo,
Prendidas con las perlas del llanto matinal.
Do quiera que los ojos dirijo sólo veo
Semblantes que respiran amor, felicidad!...
Yo en tanto en el sepulcro yacer sólo deseo,
teniendo entre mis brazos tu pálida beldad. (1966, p. 144)

A diferencia de la queja contra el mundo que señalé en los
versos citados de ¡Todavía!, en Amor perdido!... este es admirado
por la voz poética. El poema comienza con la descripción sobre lo
sorprendente que puede ser la naturaleza, esa “madre inconsciente”,
porque “la consciencia está en nosotros y no en ella”, según escribe
Borrero en Pensamientos, para la revista El Fígaro, en 1895 (1966, p.
119). Entonces, la dualidad consciente e inconsciente se delimita por
las dos cuartetas: en la primera, los ojos infantiles sólo ven armonía
y hermosura, tal como un niño se asombra con lo novedoso del
espacio que lo circunda; en tanto, la segunda introduce al yo poético
que cobra consciencia de su situación, alienado de lo que ocurre,
porque esa felicidad que está en otros es trastrocada por Borrero
en los dos últimos versos. La imagen de vida se transforma en
una de muerte, metamorfosis que se logra con un hipérbaton más
elaborado que el de «Vino un niño»: “Yo en tanto en el sepulcro
yacer sólo deseo” (v. 7).
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Esa pulsión de muerte, obliga a pensar, otra vez, cuál sería
la situación de la niña Borrero para que sienta la necesidad de
expresarse de este modo, cuando tiene diez años. No se trata de una
muerte solitaria porque en el último verso se configura sutilmente
la figura del amado, que el sujeto lírico desea estrechar entre sus
brazos. Ésta es una más de las obsesiones de Borrero, junto con
el insomnio, las horas del atardecer o el anochecer, que marcan su
obra. Basta mencionar la reelaboración de la “pálida beldad” entre
los brazos del yo poético en el soneto Apolo, de 1891; sobre todo,
los últimos tercetos: “Contra su pecho inmóvil, apretada / Adoré su
belleza indiferente, / Y al quererla animar, desesperada, / Llevada
por mi amante desvarío, / Dejé mil besos de ternura ardiente / Allí
apagados sobre el mármol frío!” (1966, vv. 9-14, p. 77).
Apolo es uno de los textos más citados y estudiados por la
crítica en relación con la producción poética de Borrero. Coincido
con la idea de que es la consolidación de “la imagen masculina
modernista acuñada por la plasticidad del Parnasse francés que nos
revela el paisaje de un cuerpo masculino sin hálito de vida poseído
por los labios del yo femenino” (Ette 2017, p. 278). Además, dicho
cuerpo es un eco de aquél que apareció en ¡Amor perdido!.... Es
claro que existe una coherencia en el imaginario de Borrero que va
cargándose de sentidos durante su adolescencia.
Si recordamos la carta escrita con sangre mencionada al inicio
de este trabajo, el siguiente cuarteto inicial del poema infantil, Todo
para ti...,10 debería parecernos significativo: “Todo... todo... mi bien!...
mi vida entera..., / Mi sangre generosa derrama, / Mi corazón amante
te ofreciera, / Y mi lira tus gracias inspirara” (1966, vv. 1-4, p. 145).
10 Es el único poema infantil donde se anota la fecha y el lugar de escritura
exacta: “Octubre 26, 1887” (1966, p. 145).
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Dichos versos resuenan en la prosa suplicante de Borrero,
donde le pide a Uhrbach que no se enliste en la guerra: “En esta
carta escrita con mi sangre quisiera encerrar todo mi amor hecho
un sollozo vibrante, hecho un grito de angustia, hecho una queja...!”
(Borrero, 1967, p. 256). Su desesperación, ya acentuada por su
enfermedad, le hace recriminarle:
¡Alma mía, será posible que haya algo que valga para ti más
que mi vida? Mi dolor y mis lágrimas no representan nada? Me
sacrificarás a la opinión de todos! Ay! El desprecio del universo
entero me importaría muy poco si tú me apreciaras! (1967, p. 258).

No puedo menos que sorprenderme al descubrir cierto
paralelismo con la cuarteta final, también de Todo para ti...: “Mas si
vuelvo los ojos dulcemente / Para implorar un signo de tu amor...,
/ De desdén una cifra solamente / Me reserva tu ingrato corazón!”
(1966, vv. 13-16, p. 145).
Con ello se demuestra que hay una sensibilidad similar entre
la niña y la adolescente. Juana Borrero se configura a sí misma
como una amante apasionada, fervorosa y desquiciante, que desea
entregarse por completo. Esa “sangre generosa” puesta de modo
metafórico en el poema infantil, se desborda literalmente, años
después, cuando utiliza la suya para escribir sobre el papel. Un hecho
meramente literario se convierte en un acto real, para expresar dos
sentimientos: el amor y el dolor; tal dicotomía persiste, aunque las
condiciones de escritura sean diferentes.
El trabajo aquí propuesto, en síntesis, considera la importancia
de los poemas infantiles como parte del sistema literario y de la
formación del imaginario poético de Juana Borrero. Más allá de
gestar los motivos recurrentes, marcan la pauta y la continuidad que
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caracteriza el resto de la obra de la poeta cubana. Por estas razones,
me parece indispensable que se analicen dentro del conjunto de
otros poemas, así como de sus cartas, para seguir indagando sobre
los puentes que den cuenta sobre su proceso creativo.
Aún queda por explorar qué significó para Juana Borrero
su infancia. Los textos analizados no pueden considerarse simples
ejercicios poéticos, pues como se vio con algunos de ellos, son
textos con lógicas conceptuales, con atención al cuidado de la
forma, aunque no sean perfectos. Sin embargo, los poemas escritos
tanto en la infancia como en la adolescencia desarticulan la noción
tradicional y la idealización de esos estados de vida. Como enfatiza
Borrero en su poema titulado Nostalgia: “el engaño feliz de la
infancia”, entre otras cosas, “no ha podido llenar un instante / el
vacío que siento en el alma!” (1966, v. 8; vv. 11-12, p. 131).

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Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
Realidad y ficción en Verano de Carmen Villoro
Fact and fiction in Verano by Carmen Villoro
Gloria Vergara
Universidad de Colima,
Colima, México

orcid.org/0000-0003-1959-7305
Fecha entrega: 18-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, Vergara, Gloria. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution,
and reproduction in any medium, provided the original author and
source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-84
Email: glvergara@ucol.mx

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

Realidad y ficción en Verano de Carmen Villoro
Fact and fiction in Verano by Carmen Villoro
Gloria Vergara
Universidad de Colima
Colima, México
glvergara@ucol.mx

Resumen: En el presente artículo analizamos la realidad representada en
la literatura infantil y juvenil (LIJ), de manera específica en la obra Verano,
de Carmen Villoro. Partimos de los conceptos teóricos de Geog Lukács
relacionados con la teoría del reflejo y la noción de realidad en el arte
literario, para revisar aspectos del contexto sociocultural, las problemáticas
familiares y, en general, la idea de mundo que emerge de la novela. De
esta forma, entramos en diálogo con los problemas cotidianos de la
familia Hermosillo, los enfrentamientos de Ana y sus hermanos con las
situaciones y el contexto que los impacta y, finalmente, vemos cómo el
mundo mágico de Manuntlán resulta un espacio de resiliencia.
Palabras clave: Realidad – ficción – idea de mundo – Verano – Carmen
Villoro
Abstract: In this article we analyze the reality represented in children’s
and youth literature, specifically in Verano, by Carmen Villoro. We
start from Geog Lukács’ theoretical concepts related to the theory of
reflex and the notion of reality in literary art, to review aspects of the
sociocultural context, family problems and, in general, the idea of the
world that emerges in the novel. In this way, we dialogue with the daily
problems of the Hermosillo family, the confrontations of Ana and

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her siblings with the situations and the context that impacts them and,
finally, we see how the magical world of Manuntlán turns out to be a
space of resilience.
Keywords: Reality – fiction – idea of ​​the world – Summer – Carmen
Villoro

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Introducción
La relación entre literatura y realidad se ha vuelto a discutir
de nueva cuenta, como pasó hace un siglo con los críticos del
realismo, a partir de las ideas positivistas y la crítica marxista. Hoy
no hablamos mucho de la teoría del reflejo como lo hacía Georg
Lukács, o de las homologías como Lucien Goldman; pero hay, sin
duda, entreverada en los conceptos que rigen a la crítica literaria
actual, una corriente que ancla sus redes en la visión que sobre
el arte ya tenían quienes, como Lukács, heredaron el camino de
Kant a Hegel y de éste a las propuestas estéticas de Marx. En este
contexto surge la noción de realidad en el arte literario que aquí
retomamos para acercarnos a la literatura infantil y juvenil (LIJ),
específicamente a Verano, de Carmen Villoro. En nuestro abordaje
partimos de las siguientes preguntas: ¿cómo opera la relación entre
realidad y ficción en la LIJ?, ¿el contexto social, las problemáticas
familiares impactan en la complejidad de los personajes que aquí
se delinean?, ¿cuál es la cosmovisión o idea de mundo que emerge
de Verano? Con esto nos adentramos en el análisis e interpretación
de la realidad representada, buscando las estrategias que pueden
llevar a niños y jóvenes lectores a la apropiación de un mundo
en el que se identifiquen, pero también encuentren espacio de
crecimiento y transformación.
Realidad y ficción en la LIJ
Desde los cuentos populares recogidos por los hermanos Grimm
o Hans Christian Andersen, por no ir más allá del siglo XIX, hasta
la tradición oral que perdura en nuestros pueblos, encontramos
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realidades mágicas, fantásticas, grotescas, irónicas, etc., que nos hacen
pensar, por un lado, que el mundo cotidiano se presenta a los niños
con estas esferas terribles y que, sin embargo, para ellos resultan
atractivas y naturales. Son mundos llenos de retos y obstáculos con
los que los personajes luchan para salir adelante. Por otro lado,
vemos la impronta moral que se impone en las obras, a partir de
valores y actitudes diferentes de cada época. Nos encontramos así,
versiones y adaptaciones de los cuentos populares clásicos en la
literatura de hoy, la música, el cine, etc., en donde los estereotipos
cambian y se transforman.
Tomando el ejemplo de algunas representaciones femeninas
como Blanca Nieves o la Bella Durmiente, vemos que las heroínas
no esperan ya al príncipe que las despertará con un beso de amor.
Tampoco impera, en las expresiones literarias de nuestro tiempo,
el modelo de Penélope tejiendo, mientras aguarda a que regrese su
amado. Pero hay personajes en la literaria infantil tradicional, que
siguen tocando las emociones de los niños, más allá de los enfoques
críticos de género y la metaliteratura. Caperucita corre peligro y
lo comunica a los pequeños lectores, igual que los siete cabritillos.
Pulgarcito y Jack con su habichuela se renuevan en su lucha contra
gigantes monstruosos. El patito feo sigue conmoviendo por el
rechazo que sufre y por su sorprendente transformación, cuando
reconoce su verdadera identidad. De esta forma, hacemos notar que
lo que no cambia en la LIJ es precisamente esa dimensión de lo
profundamente humano que sale a flote en cualquier época.
En la literatura infantil de nuestros días podemos encontrar
novedosas representaciones que por un lado retoman tipos de héroes
de otras épocas, y, por otro, rompen con acciones inesperadas.
Hallamos en este repertorio:
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una realidad sin palabras, un mundo fantástico con dragones y
guerreros, una señora malvada que castiga a sus hijos incluso
cuando se portan bien, un elefante que se convierte en rey, un
joven que resuelve misterios en África, animales ponzoñosos
preocupados porque ya no asustan, un pingüino perdido en su
soledad, una estrella a la cual alcanzar, un conejito blanco que
desearía ser negro, una niña peculiar que lucha por recuperar el
tiempo perdido (Enciso, 2020, s.p.).

Son mundos distintos, realidades misteriosas y complejas
que cambian el rumbo de nuestro devenir cotidiano. Y es que, en la
literatura, como veía Lukács, no se trata de encontrar un espejo fiel
de la realidad, pues “el asunto principal a dilucidar en el problema
del reflejo artístico, no es el de encontrar un equivalente sociológico
a los contenidos de la obra artística; no se trata únicamente de referir
la copia al original”1 (Quesada, 1981, p. 95).
Esto, en la literatura infantil, resulta aparentemente más
fácil de entender, pues, claro está, los animales referidos como el
lobo o los cabritillos no hablan, no habitan en una casa del mundo
real tal como los humanos, aunque así se diga en los cuentos. Aquí
entendemos que la fábula cumple a cabalidad su función y deja
clara la distancia con la realidad en cuanto a la naturaleza de los
1 En este sentido, Lukács transformó los estudios de sociología de la
literatura al ir más allá de la crítica que busca solamente “las correspondencias
entre la obra y el contenido de la conciencia colectiva [...] En la medida en
que [los críticos] consideran la obra como un simple reflejo de la realidad
social se afirman como más eficaces [sus juicios] cuando se aplican a obras
poco creadoras que reproducen la realidad con un mínimo de trasposición;
e incluso en el mejor de los casos, desmenuzan el contenido de las obras,
insistiendo en sacar a la luz lo que es reproducción directa de la realidad y
dejando a un lado todo lo que se refiere a la creación imaginaria” (Goldman,
1969, p. 215).

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personajes. Acciones como las del lobo para entrar a la casa de
los cabritillos o el hecho de que el cazador le abra la panza para
sacar íntegros a los personajes que se había tragado, resultarían
inverosímiles si intentáramos verlas como el reflejo del mundo
original. Pero nos imaginamos sin problema esas escenas, las voces
del lobo; incluso sus intentos en el cambio de tono para tener una
voz más dulce.
Todo esto es posible en el mundo ficcional, porque entramos
en un hálito de realidad a través en los objetos representados, diría
Roman Ingarden2. Volvemos, asimismo, a la mirada ineludible de
Aristóteles, cuando en su Poética afirma que la naturaleza es sólo un
patrón para el arte, pues en el “como si” metafórico, ya sea en la
literatura en general o en la LIJ, hay un principio de contradicción
que corresponde al “es, no-es; es-como” en la estructuración
metafórica de la mimesis o representación de la realidad3.
2 Para ampliar este punto se puede revisar el concepto de cuasijuicios y
el estrato de los objetos representados en La obra de arte literaria. Ingarden
asegura: “En los objetos representados hay solamente un habitus externo de
realidad, que no tiene la intención de ser tomado en cuenta con toda seriedad,
aunque, cuando se lee la obra, puede darse el caso que el lector tome las
proposiciones cuasi-juiciales por juicios genuinos y así considerar como reales
objetos que simplemente simulan realidad” (1998, p. 263).
3 Resulta obligado mencionar aquí a Paul Ricoeur, que retoma de
Aristóteles tanto el concepto de metáfora como el de mimesis. En La metáfora
viva y en Teoría de la interpretación aborda la naturaleza de la metáfora.
En esta última dice: una metáfora “tiene más que un valor emotivo porque
ofrece nueva información. En síntesis, una metáfora nos dice algo nuevo
sobre la realidad” (2006, p. 66). Y es que el excedente de sentido nos lleva
precisamente a relacionar la ficción (el como si) con la realidad. En Tiempo y
narración, Ricoeur deja clara la complejidad de esta relación, cuando retoma el
concepto aristotélico de mimesis y habla de mimesis I o prefiguración, mimesis
II o configuración y mimesis III o refiguración. Ricoeur asegura esta relación,
cuando refiere la cita de Eric Blondel: “Todo discurso está en parte relacionado
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Y en este estira y afloja entre realidad y ficción, con la visión
del realismo de Lukács, es posible decir que:
gracias a la forma en que han sido captados y relacionados los
diversos elementos [...], la extremidad y exageración de los casos
aislados se anulan recíprocamente y en conjunto dan la impresión
de ser un reflejo auténtico de la totalidad de las contradicciones
morales y sociales de su período histórico. (Quesada, p. 93)

Cuando esto ocurre, la conexión entre los diversos elementos
representados provoca que entremos en el mundo de la ficción y
establezcamos reconocimientos análogos con la realidad en la que
estamos inmersos. Se da una correspondencia entre la creación y la
conciencia social, “no a nivel de los contenidos sino de las categorías
que estructuran una y otra y, sobre todo, a nivel de su coherencia”
(Goldmann, 1969, p. 215). De hecho, asegura Lucien Goldmann,
siguiendo a Lukács: “las mismas categorías y la misma coherencia
pueden regir universos de contenidos totalmente diferentes, de forma que
la trasposición imaginaria no constituye ningún obstáculo para la
existencia de una relación íntima entre la cultura y la sociedad” (p.
216). En esta línea, la estética de Lukács “utiliza las categorías de
reflejo y de particularidad, [... para hablar de] antropomorfización y
humanización, para formular como perspectiva final de todo arte el
hecho de que este representa la memoria de la humanidad” (Werner,
2009, s.p.).
Al rebasar la simple descripción de la realidad, toda obra
realista “hace que nos familiaricemos con los problemas, estructuras
y complejos de la época correspondiente” (Werner, 2009, s.p.). La
con el mundo. Porque si no se hablara del mundo, ¿de qué hablaría?”.

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noción de “tipo” de Lukács, afirma Werner, es el medio idóneo para
configurar la realidad en la ficción, pues para el pensador húngaro,
“la verdadera literatura [...] la realista, [...] nos presenta en forma
de «tipos» la soldadura orgánica entre el hombre y el desarrollo
histórico-social” (Anderson, 1979, p. 64).
Lukács asegura que la representación del personaje, así como
las situaciones «típicas», “convergen y se entrelazan en una unidad
viva y dinámica” (Quesada, p. 92), sin limitarse a algunos de sus
aspectos. Realismo, además, implica hacer visible con plasticidad y
perspicacia, la existencia autónoma de los personajes y sus relaciones.
Pues como asegura Lukács:
Todo reflejo adecuado de la realidad abarca ese dinamismo [...] que
tiene una dirección concreta y determinada. Los tipos y formas
responden, según la época y la personalidad del escritor, a una
variabilidad estilística infinita; pero, precisamente de esa intención
de la subjetividad literaria que selecciona y suprime según el ¿de
dónde? y ¿adónde? concretos de la vida autoexperimentada,
surge la íntima unión del sujeto poético con la objetividad, surge
ese salto dialéctico que pasa justamente de la profundidad más
auténtica de la esencia subjetiva interior a la esencia objetiva (en
alguno de sus aspectos esenciales) de la realidad histórico-social
de la época. (1977, p. 69)

Veamos cómo, a través de estas ideas, podemos adentrarnos
en Verano, de Carmen Villoro, que utiliza estrategias para subvertir
los modelos originales de realidad, como ocurre con obras como
Monstruos mexicanos, de Carmen Leñero; La peor señora del mundo,
de Francisco Hinojosa, o El dragón blanco y otros personajes olvidados,
de Adolfo Córdova y Dios es mi corazón [Chupa ladxidua] de Irma
Pineda, citados por Enciso (2020, s.p.).
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El contexto social y las problemáticas familiares en Verano
La novela Verano, de Carmen Villoro4, publicada en 2022 por
la Universidad de Guadalajara, narra la historia de la familia
Hermosillo, durante un verano en el que los padres deciden
separarse. Todo cambia en sus vidas. Ana y sus hermanos conocen
a la novia de su papá, ven el proceso de liberación de su mamá y
tienen el acompañamiento de una joven indígena que les enseña a
ver el mundo de manera diferente. De esta suerte, hay una especie
de resiliencia y transformación de la familia, especialmente de los
niños, al enfrentarse a una realidad que los violenta en su mundo
cotidiano. En esta noción de mundo entran aspectos típicos, como
los llama Lúkacs, que vienen del contexto social en el que se ubica la
narradora. De hecho encontramos algunos rasgos relacionados con
el entorno biográfico de la autora, que impactan la totalidad de la
4 Carmen Villoro estudió Psicología en la Universidad Iberoamericana y
la especialización en psicoterapia psicoanalítica en la Asociación Psicoanalítica
de México. Ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores y es consejera
del FONCA. Es profesora de tiempo completo, directora de la Cátedra “Octavio
Paz” y de la Biblioteca Iberoamericana “Octavio Paz” de la Universidad de
Guadalajara. Es miembro del Seminario de Cultura Mexicana Corresponsalía
Guadalajara. En 1984 obtuvo la beca INBA/FONAPAS (Fondo Nacional
para Actividades Sociales) en poesía, y en 1989, la de Jóvenes Creadores del
FONCA, en poesía y la Beca Fondo Estatal para la Cultura y las Artes, en
la categoría Autores con Trayectoria (1998). Recibió el Premio de Ensayo
FILIJ (Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil) 1993. Fue galardonada
con el Premio Jalisco en Letras en 2016, el Premio Internacional de Artes y
Humanidades “Hugo Gutiérrez Vega” en 2018 y el Premio “Francisco González
León” en 2020. Es autora de Barcos de papel, Que no se vaya el viento, Delfín
desde el principio, Herida luz, En un lugar geométrico, Marcador final, Obra
negra, El tiempo alguna vez, El oficio de amar, Jugo de naranja, El habitante,
La algarabía de la palabra escrita, Liquidámbar, así como de Papalote,
papelito (poesía infantil) y los cuentos infantiles: La media luna, Amarina y el
viejo Pesadilla y otros cuentos y Verano, entre otros títulos.

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obra, no en el sentido de un reflejo fiel, sino en la conformación de
una idea de mundo.
Carmen Villoro cuenta en una entrevista para el programa
“Contraseñas” del canal 22, su experiencia con el teatro infantil,
cuando su madre era directora del Centro de Teatro Infantil del
INBA.
Yo pasé las tardes de los 6 a los 10 años, por lo menos 4 años
de mi vida, en ese centro. Ahí hacíamos títeres, hacíamos teatro,
hacíamos pintura. Y los domingos salíamos a las calles de la
colonia Roma. Salíamos a caminar en zancos, con cabezas de
papel maché, haciendo ruido con cacerolas. Y las familias se
iban pegando a nosotros. Regresábamos al patio de la casona,
todo mundo se sentaba en el suelo y comenzaba la función...Yo
recuerdo algunos fines de semana con mi mamá en una combi
con un megáfono y los payasos y los mimos ahí trepados porque
íbamos a los pueblitos a llevar función. (2021)

El Centro de Teatro Infantil fue inaugurado el 5 de
septiembre de 1965, en la Colonia Roma y tanto Carmen como su
hermano Juan Villoro hablan de este espacio y lo que representó en
su niñez.
“Era un centro del INBA, ahí empecé haciendo teatro cuando era
niño, tenía 5 años y estuve hasta los 10 años. Luego los egresados
de ese centro nos volvimos a reunir cuando éramos adolescentes,
ahí mismo pusimos una obra de teatro de León Felipe: Tristán
e Isolda, en donde yo actuaba de El Juglarón”, recuerda [Juan]
Villoro. (Paz, 2017, s.p.)

En Verano, la hermana menor de Ana se refugia en el teatro.
El capítulo V nos muestra rasgos de esa realidad que hace eco de lo
enunciado por los Villoro:
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Un domingo en la mañana salió a comprar pastelitos a la tiendita
de la esquina [...] Cuando salía de la tienda, un alboroto callejero
le llamó la atención: era un desfile de gente disfrazada, algunos
venían montados en zancos, otros llevaban una enorme cabeza de
cartón, otros portaban sartenes, cacerolas y cucharas con las que
hacían un ruido escandalozo. Una mujer gorda y pelirroja con las
trenzas paradas, llevaba un altavoz por el que gritaba:
—¡Vengan, vengan todos a ver la función de teatro! (Villoro,
2022, p. 47)

Matilde, la niña despistada, la que siempre salía con pláticas
que no venían al caso, es quien escapa de las circunstancias complejas
de su familia de una forma más “fácil”, y encuentra en la casona
vieja del teatro, aspectos de una minirealidad más llevadera: “Sin
pensarlo dos veces, Matilde se unió a la carbana. Hechizada por los
colores, las formas, el ruido y la alegría, desfiló por varias calles de la
colonia entre payasos y mimos...” (p. 47). Desde este ámbito externo
de la calle, el móvil de la fiesta la atrapa y se identifica en los rasgos
definitorios de su vida familiar:
Llegaron a la puerta de una casona vieja que tenía un letrero en
donde podía apreciarse el dibujo de dos máscaras, una con el gesto
de reír, otra con el gesto de llorar. La de reír se parecía a la propia
Matilde: una línea delgada con los extremos hacia arriba era la
sonrisa; dos rayitas pequeñas los simpáticos ojos. La de llorar se
parecía a su mamá. (p. 48)

Así el teatro se convierte en un rasgo que impacta la
totalidad de la obra y ayuda a Matilde en su actitud de resiliencia.
La niña se adentra en una intratemporalidad. Cuando se da cuenta
de que los actores son pequeños como ella, su emoción crece y
se olvida del tiempo que transcurre allá afuera, donde su madre
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la busca angustiada. Ese día, después del enojo de Clara, viene la
comprensión, y Matilde tiene permiso para asistir a los talleres
durante la vacaciones de verano.
La casona estaba llena de sorpresas. “Era vieja y un poco
descuidada, como las de las películas de monstruos, pero a ella no le
daba miedo” (p. 49). Exploraba cada habitación: la de los disfraces
empolvados, el cuarto de las pinturas y los bastidores, la habitación
del piano.
Lo que más le gustaba a Matilde de la casa del Centro de Teatro
Infantil era el taller de Pepe, el titiritero. En su taller fabricaba
los muñecos con los que, los fines de semana, presentaba
sus funciones. Había todo tipo de personajes: brujas, burros,
sacerdotes, duendes, campesinos, reyes, vacas, marineros,
policías... (p. 50)

Matilde disfrutaba el espacio de la casona, los tacos que le
regalaban el titiritero y su esposa cuando iba Amable a recogerla
en lugar de su mamá. Se imaginaba el teatro ambulante mientras se
bañaba en la tina y cuando salía con los dedos arrugados de tanto
estar en el agua, “Matilde se imaginaba que cada dedo era la cara de
una ancianita y, antes de acostarse, les pintaba ojos y boca para que
la acompañaran en sus sueños” (p. 53).
Así, más allá de las descripciones, Verano nos deja ver
aspectos individuales y sociales en cuanto a las emociones que
pueden tener los niños frente a la separación de sus padres.
Afloran rasgos socioculturales de México de los años 70 del siglo
XX, tradiciones y hechos de la realidad cotidiana que se enlazan
y, que nos muestran la profundidad de esas almas que afloran en
las interrrelaciones del mundo representado. Las ilustraciones de
Helena Climent complementan la historia en tanto que ayudan a
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reconstruir la idea visual de la época: la casa de barrio, el carro viejo
de la familia de clase media, incluso la portada del libro que nos
trnasporta a Manantul abonan a la imaginación de los pequeños
lectores. Villoro dice: “He incorporado a mi escritura lo cotidiano.
La cocina, el mundo de los hijos, etc. Todo eso que es tu vida
ordinaria se puede compartir en literatura” (Lavin, 2021). Y, si bien,
como decíamos, lo que reconocemos en la novela no es meramente
una copia de la realidad, “en la aparente incoherencia y contingencia
de los hechos y valores cotidianos, en sus contradicciones internas,
se esconden las fuerzas y procesos latentes cuyo desarrollo lleva a
la afirmación de nuevos y auténticos valores y a la necesidad de
transformar la realidad” (Quesada, p. 89).
En Verano, Ana cuestiona las acciones de los otros personajes;
nos hace entrar en una reflexión profunda sobre el amor y la familia
como núcleo social. La ironía, el juego, la puesta en evidencia de
determinadas normas y conductas son estrategias que le sirven para
cuestionar el mundo de los adultos. Ana es consciente de que sus
padres están planteando las cosas como si todo fuera a seguir igual
en la familia y los enjuicia:
Sus padres habían hablado con ella y sus hermanos la noche
anterior, y les habían dicho toda esa sarta de mentiras que dicen
los papás cuando se van a divorciar: “Lo que más nos importa son
ustedes; su papá y yo ya no queremos seguir viviendo juntos, eso
no quiere decir que ustedes pierdan a su papá o a su mamá porque
la relación de cada uno de nosotros con ustedes seguirá siendo la
misma”, y bla, bla, bla. (Villoro, p. 10)

Rafa también expresa su preocupación ante la separación
de sus padres. “Ahora que sus papás iban a divorciarse, a Rafael
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le importaba sobre todo el sufrimiento de su hermano. Él, por lo
menos, había vivido hasta los doce años con sus papás, pero Callo no
recordaría nunca lo que había sido tener una familia unida” (p. 16).
Por su parte, el niño pequeño “había oído hablar a sus papás
de la separación, y se había imaginado que un malo vendría y se
llevaría a su mamá. Su papá no le preocupaba gran cosa” (p. 17),
pero las reacciones nerviosas de Rafa y de Ana eran la evidencia
de “que algo terrible sucedería, como cuando llovía en la noche y
caían truenos, y su papá no lo dejaba ir a dormir con su mamá” (p.
17). Ante estos ambientes complicados, la narradora omnisciente
encamina los conflictos de Ana y su familia hacia salidas positivas.
Así, aunque Callo y sus hermanos están temerosos, la chispa de
humor que se deriva de la inocencia del pequeño sale a flote: “Por
eso, mientras seguían hablando de cómo sería la separación, él
había ido a ponerse su capa de hombre murciélago, y había sacado
la espada de pilas que prendía lucecitas, para que el mundo no se
convirtiera en esa pesadilla horrible que significa crecer” (p. 17).
Las emociones relacionadas con la separación de los padres
salen aflote, como saldrían en el contexto de una realidad de los años
setenta y de cualquier época. En las acciones de Ana y sus hermanos
hay preocupación, muestras de tristeza, enojo, confusión. Hay rebeldía,
principalmente cuando conocen a la novia del papá. El día que salen
a pasear con ellos, los niños ejecutan su plan para hacer quedar mal
a Rodrigo, quien al principio los regaña y trata de frenar su mala
conducta. Pero ante cada prueba, Natasha sale ilesa y se va ganado
la simpatía de los hijos de Rodrigo y Clara. Así, los niños transitan de
su preocupación por el núcleo familiar a la aceptación de Natasha. Al
principio vemos cómo Ana le llama a su amiga Isabel para confesarle
que sus papás se divorciarán. La idea de familia rige este sentimiento y
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crítica hacia los padres. Como ocurre en el contexto cultural en el que
para la mayoría de los mexicanos la unión familiar es fundamental, en
el mundo de Verano la familia es también uno de los valores de mayor
peso, de ahí el impacto que tiene la noticia. Por esto, aún con los toques
de suavidad y razonamiento que Rodrigo y Clara le ponen al discurso
sobre la separación, Ana manifiesta un sentimiento de frustación:
Es difícil tener papás considerados, de esos que piensan cómo
decir las cosas para que no te duelan; que te toman en cuenta —o
que por lo menos creen que te toman en cuenta— para decidir
su vida; que están dispuestos a escucharte si algo te perturba. Es
difícil porque no puedes odiarlos. No puedes ni siquiera enojarte
y decirles que en realidad tú no les importas porque si tú les
importaras lucharían por quedarse juntos. (p. 10)

Desde la perspectiva de Ana, vemos una familia típica
urbana, de clase media. Rodrigo es un profesor universitario; Clara,
una enfermera que dejó su trabajo para dedicarse al hogar pero
que ante las circunstancias debe volver al trabajo. Como extensión
de la familia, aparece Amable, quien es contratada para llevar a
cabo labores domésticas, pero amplía sus funciones como soporte
psicológico de los niños, pues Clara regresará al trabajo y Rodrigo
sólo estará los fines de semana con ellos.
La idea de familia es revisada desde diversos puntos de vista
que dialogan con la realidad cultural de México en cuanto al valor
e importancia de los lazos familiares. Ana manifiesta su anhelo de
reconciliación: “quería creer que las cosas tenían remedio, que eran
desajustes pasajeros, dificultades que tienen todas las parejas y que
acaba resolviéndose con un ramo de rosas una tarde cualquiera” (p.
9). Pero la cuestión se volvía formal con la noticia y ahora llegaba la
incertidumbre de la nueva vida con el papá fuera de casa.
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El lenguaje coloquial y los elementos mágicos sirven a la
narradora para construir intimidad con los lectores. Surge también
una especie de complicidad con los personajes y sus acciones. Así el
texto nos mueve de la realidad íntima al ámbito externo. Ocurre, por
ejemplo, cuando aparece Amable, la jóven indígena, y las tradiciones
orales de Oaxaca se hacen presentes. Entonces, a partir de lo que
refiere Amable de su cosmovisión, lo mágico impacta en los niños.
Amable sacó una manta bordada con diminutas cruces de hilo
negro que en su conjunto figuraban flores y la colocó sobre
algunas de las cajas a manera de mantel, después fue colocando
sobre él una serie de objetos que a Matilde le parecieron mágicos:
un caracol del tamaño de una mano, una cajita de madera
adornada con una línea roja y una verde, unas semillas con forma
de ojos de vaca, un cofre en el que guardaba cartas, una bolsa de
alpiste, unos frijolitos rojos encerrados en una caja hecha con tiras
ensambladas de madera, un frasco de vidrio que contenía flores
blancas que más bien parecían nubes por su manera de moverse
en el aire encerrado, y una vela. La niña preguntó:

—¿Qué son todas esas cosas?
—Son regalos de mis viejos, cosas que ayudan a la gente de
Manantul, mi pueblo —contestó Amable. (p. 20)

Manantul es un espacio mágico que se traslada a la casa de
los Hermosillo a través de las historias de Amable. “Si te quedas
oyendo, los maíces te cuentan con sus grititos muchos cuentos —
decía” (p. 21). Pero además de los elotes que crepitan en las llamas y
su personificación, Amable les confesó que “siete pericos la vendrían
a visitar pronto desde su pueblo, le traerían noticias de sus vecinos,
de todo lo que pasaba allá, en aquel territorio habitado por la niebla”
(p. 21). Así, en la obra de Villoro se va construyendo un entramado
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contextual que modifica la psicología de los personajes en ese ir y
venir de la mirada de Amable. De Manantul viene la magia, el alivio,
la transformación. Viene una nueva forma de vivir la realidad. Ante
las circunstancias adversas para los niños, Amable pone, en cada
acción cotidiana, una nueva estrategia para cambiar el ánimo:
—Vénganse, les tengo preparado un té de hierbas bien calientito
con unos tamales de hoja y una salsita bien picante.
Como siempre, con palabras sencillas y espíritu alegre, Amable les
hacía sentir que comprendía su confusión de sentimientos y les
ayudaba a ver las cosas con naturalidad y alegría.
—Están ricos los tamales, dijo Ana.
—Es que están hechos con puercos juguetones —dijo Amable, y
todos rieron gozosos. (p. 46)

Amable también cura el enojo de Clara, cuando Matilde no
aparece porque está entretenida en el teatro. Con “un puño de nubes
blancas” hace una bebida que logra calmar a la mamá y provoca una
vez más el cambio de ambiente para la familia:
—Toma Clara, para que se te quite la muina —dijo.
Clara tomó la bebida a sorbitos y se fue calmando. La niebla
de Manantul se iba metiendo por su garganta, llegaba hasta su
estómago, se diluía en sus brazos y en sus piernas, le llegaba a la
cabeza como una brisa tibia... (p. 49)

Rodrigo era tal vez el más distante de ese mundo mágico
en el que Amable lo envolvía todo. Él, inclinado más a la razón,
se mostraba receloso de las acciones y el discurso de la joven. La
historia de que Amable hubiera venido a trabajar con su familia
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-84

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

porque “había soñado que un árbol perdía todas sus hojas” (p. 23),
le molestaba. Pero ante su regaño por la ligereza de sus palabras y
decisiones, la joven indígena responde:
—Si hubiera sido un árbol de ciruelo o jacaranda, yo no hubiera
venido; porque esos siempre mudan sus hojas, pero los tabachines
no, sólo si están enfermos de tristeza.
—¿Y eso qué tiene que ver con nosotros, Amable? —replicó el
papá.
—Usted sabrá, señor, yo sólo vine a recoger las hojas —dijo
Amable, y siguió barriendo la banqueta. (p. 23)

De esta forma, el texto deja claras huellas de su dimensión
mágica que se extiende por momentos a las acciones de los niños
más pequeños, Matilde y Callo. Cada uno de los personajes de
Verano va modelando su realidad en la ficción. Ana en la amistad
y el primer amor, Rafa en el fútbol, Matilde en el teatro y Callo
en sus luchas contra los monstruos. Incluso los mayores tienen su
espacio-refugio. El papá en su estudio lleno de búhos y Amable en
el rincón de su cuarto, donde monta su altar con objetos traidos de
Manantul. Sólo Natasha y Clara quedan al margen de ese ambiente
mágico. Pero Clara cae bajo lo efecto de serenidad que le da Amable
y Natasha logra ganarse la admiración de los niños, porque en lugar
de perder la paciencia, entra en su juego.
La realidad de Verano se muestra entonces como una
totalidad compleja en donde los rasgos ficcionales están matizados
de realismo. La obra de Villoro nos muestra cómo durante un lapso
que corresponde a las vacaciones de un verano, la familia Hermosillo
enfrenta una crisis familiar que hace crecer a todos los miembros.
Poco a poco viven la transformación de su entorno y de su vida
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-84

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�Gloria Vergara / Realidad y ficción en Verano de Carmen Villoro

propia. Incluso Clara, que es vista con cara de tragedia por su hija
Matilde, sale al reencuentro de una nueva vida. Hubo un divorcio,
pero su impacto no es letal; todos se dan cuenta de que la vida sigue,
en gran parte gracias a Amable y su manera de ver el mundo.
Palabras finales:
La interrelación entre realidad y ficción en la obra de Carmen Villoro
es visible por lo menos en tres momentos que a su vez contienen
rasgos mágicos: el teatro, como una marca metaliteraria, indica el
espacio de resiliencia para Matilde. Este ambiente colorea su mundo
aparentemente distante de la realidad de los otros. El estudio de los
búhos de Rodrigo en un momento dado adquiere una dimensión
mágica para Ana y sus hermanos, cuando pasan el fin de semana con
su padre. Y el mundo de Amable se reconfigura en el rincón de su
cuarto, en donde coloca los objetos mágicos; su espacio determina
la presencia de seres que viajan de Manantul a la Ciudad de México,
en donde se desarrolla la obra.
Manantul está presente en todo el proceso de transformación.
Sirve a la cura de Rafa, como a la imaginación de Callo y Matilde
y, sobre todo, aclara la visión del mundo de Ana. Da lugar a una
mirada resiliente de las problemáticas sociales y su significación,
como ocurre aquí con el divorcio y la fractura que implica en la
unidad familiar mexicana de los años setenta del siglo XX. Es el
mundo de una familia citadina típica, de clase media, impactada por
el mundo indígena que arriba al ámbito urbano en busca de trabajo,
aunque en la obra no es la necesidad de trabajo sino el deseo de
ayudar lo que trae a la joven hasta el seno de la familia Hermosillo.
Amable se convierte en presencia definitoria e indispensable para la
transformación individual y del núcleo familiar.
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

De esta forma, Carmen Villoro nos entrega una visión crítica
de las relaciones familiares en una situación compleja. Pero también
la obra apunta hacia un mundo en donde es posible salir adelante
de los conflictos, crear una resignficación individual y colectiva, y
recuperarse. Es necesario cambiar de opinión, valorar a los demás
y respetar su manera de ver el mundo. Aquí, la familia completa
cambia, se sale de las normas establecidas y se adapta a las nuevas
circunstancias. En este sentido, como diría G. Lukács, es una familia
más humana. A través de personajes “tipos” como Ana o Amable,
se abonan rasgos transversales que nos ayudan a concretizar y
reconfigurar un mundo total más humano, con sus interrelaciones
entre lo creíble y lo mágico.

Referencias:
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pensa/Aristoteles.Poetica.pdf
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Goldmann, L. (1969). “El estructuralismo genético en sociología de
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Literatura y sociedad. Ediciones Martínez, pp. 205-234
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-84

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�Gloria Vergara / Realidad y ficción en Verano de Carmen Villoro

Ingarden, R. (1998). La obra de arte literaria. Taurus/ Universidad
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ucr.ac.cr/w p-content/uploads/2022/05/Vol.%20
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Paz A., R. (2017). El Centro de Teatro Infantil del INBA
simplemente se desvaneció. La Crónica de hoy, Crónica Cultura,
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paradigma. Herramienta. Revista de debate y crítica
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-84

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
Cuando contar es enseñar otros mundos:
de la oralidad al mundo audiovisual en las
adaptaciones de Bernardo Govea
When telling is teaching other worlds:
from orality to the audiovisual world in the
adaptations of Bernardo Govea
Jonathan Gutiérrez Hibler
Universidad Autónoma de Nuevo León,
San Nicolas, México
orcid.org/0000-0002-7686-7896

Fecha entrega: 17-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, Gutiérrez Hibler, Jonathan. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-83
Email: jonathan.gutierrezhr@uanl.edu.mx

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

Cuando contar es enseñar otros mundos: de la
oralidad al mundo audiovisual en las adaptaciones
de Bernardo Govea
When telling is teaching other worlds: from orality
to the audiovisual world in the adaptations of
Bernardo Govea
Jonathan Gutiérrez Hibler
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México
jonathan.gutierrezhr@uanl.edu.mx

Resumen: Este artículo examina las adaptaciones de cuentos de literatura
infantil realizadas por Bernardo Govea, un escritor, guionista y director
de cine mexicano. Con base en las contribuciones de varios teóricos sobre
tradición oral, ficcionalización, intertextualidad y experiencia del lector, el
análisis se centra en las estrategias y recursos utilizados por Govea en sus
adaptaciones. Se muestra cómo Govea fusiona narración oral, teatro y cine
para recrear versiones de los cuentos originales, respetando sus núcleos, pero
modificando sus formas y contextos. A través de recursos como el humor, la
música, la interacción con el público, el maquillaje, la pantomima y el montaje,
Govea amplía la experiencia del lector al acercarle lo extraño y lo lejano.
Palabras clave: Intertextualidad – Ficcionalización – Experiencia del
lector – Adaptación – Tradición oral

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�Jonathan Gutiérrez Hibler / Cuando contar es enseñar otros mundos: de la oralidad al
mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

Abstract: This article examines adaptations of children’s literature tales by
Bernardo Govea, a Mexican writer, screenwriter, and film director. Drawing
on contributions from various theorists on oral tradition, fictionalization,
intertextuality, and reader experience, the analysis focuses on the strategies
and resources employed by Govea in his adaptations. It demonstrates how
Govea blends oral storytelling, theater, and cinema to recreate versions
of original tales, respecting their cores while modifying their forms and
contexts. Through elements such as humor, music, audience interaction,
makeup, pantomime, and staging, Govea enhances the reader’s experience
by bringing the strange and distant closer.
Keywords: Intertextuality – Fictionalization – Reader experience –
Adaptation – Oral tradition

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-83

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Walter Benjamin (1981), en su texto “Viejos libros infantiles” de 1924,
deja claro que el niño le exige a los adultos que sus representaciones
sean claras, es decir, que éste último no debe confundir la niñez con lo
infantil. Por lo tanto, debe representar algo comprensible porque los
niños tienen la capacidad de entender las cosas serias en su gravedad,
siempre y cuando éstas sean sinceras por parte de quien las enuncia.
Para el filósofo alemán, hay algo de eso en los libros viejos y relaciona
estas cualidades exigidas por los niños con la claridad de la Ilustración.
Sin embargo, encontramos dos problemas fundamentales desde la
hermenéutica: los textos son contingentes, es decir, lo que es claro
pertenece a otro horizonte, y no es lo mismo el libro original que la
adaptación; esto nos sitúa ante una cuestión transitiva (Beuchot, 2011)
o de mediación, la cual se vuelve un problema de tejidos, distintos a
los de las palabras, en un mundo con diversas interacciones.
Bernardo Humberto Govea Hernández1, además de escribir
literatura infantil y juvenil, es guionista y director de cine. Su
formación en el teatro le ha dado técnicas para experimentar con
diferentes artes y géneros literarios. Como resultado, su obra no sólo
se limita a creaciones de su autoría, sino a diferentes adaptaciones
de cuentos catalogados como parte de la llamada literatura infantil:
Gorila, de Anthony Browne; El grillo y el topo, de Giambattista
Basile; El flautista de Hamelin, de los hermanos Grimm; La hija del
espantapájaros, de María Gripe, entre otros.
Las adaptaciones de Bernardo Govea combinan la tradición
oral, el teatro y el cine como una forma de ampliar la experiencia
1
Bernardo Govea autor también de novelas, cuentos y textos
teóricos como La muerte en segunda persona: presencia de la soledad y
de la muerte en la literatura infantil y juvenil (2020) https://altexto.mx/
autor/523c1d5ee7c38c0eb8aac7b18cff618a.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-83

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�Jonathan Gutiérrez Hibler / Cuando contar es enseñar otros mundos: de la oralidad al
mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

del texto original, pero es en las presentaciones en vivo donde la
ficcionalización cobra otra dimensión y la ruptura de la cuarta pared
permite interactuar con la obra. Por esta razón, a pesar de que la
obra original de este autor también involucra un tipo de adaptación,
me centraré solamente en aquellas actuaciones que parten de un
texto de otra autoría.
Para efectos de este trabajo, partiré de las aportaciones de
Hanán, López Tames (1990), Díaz Rönner (2012) y Colomer (2005)
para dimensionar las representaciones de las siguientes obras: “La
cucaracha, el ratón y el grillo”, de Giambattista Basile, y “Patrono y
contable”, adaptación de uno de los cuentos de Gianni Rodari. De
Hanán (2015) tomaré la intertextualidad como un elemento clave
en la literatura infantil con el fin de contrastar esta postura con las
adaptaciones de Bernardo Govea.
Las aportaciones de López Tames, sobre la tradición oral en
este tipo de literatura, y Díaz Rönner, acerca de cómo se lleva a cabo
en este campo la ficcionalización, servirán como base para analizar
el cambio de una producción cercana a lo cinematográfico a una
donde el público es parte del juego textual. Finalmente, Colomer
plantea que una propuesta en la literatura infantil para ampliar la
experiencia de quien lo lee, sin embargo, la distancia entre el libro
y un mediador mejoran las posibilidades para que se den dichas
condiciones.
En el presente texto, resumiré brevemente cada obra, para
describir los recursos de Bernardo Govea, pues, aunque exista un
hipotexto, su propuesta es transitiva, es decir, interpreta con su
cuerpo y/o con el lenguaje audiovisual una historia que se convierte
en otra obra: permanente en los dígitos, por un lado, pero fugaz y
única para quienes interactúan en un espectáculo en vivo.
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-83

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Tradición oral y ficcionalización en la literatura infantil
Román López Tamés (1990), en Introducción a la literatura infantil,
trata el panorama de siglo XX en adelante, después de una revisión
entre instituciones, colectividades e individuos en la cultura,
respecto a la tradición oral y su condición. Para él, los tiempos
de la infancia son también los tiempos de la primera. El autor
observa una similitud entre ésta y el estado de la cultura antes
de la creación de la imprenta. Menciona la importancia de las
tradiciones de los aedos, bardos, juglares, por mencionar unos
pocos, y cómo el oído es de vital importancia en la transmisión
de los relatos: “No hay hoy en la civilización occidental esas
formas de enseñanza colectiva. Hace tiempo que la imprenta fue
desterrando al rincón de la infancia la palabra contada y desarrolló
el conocimiento por los ojos, la lectura” (p. 113). Su aportación
es radical, pero entendible: no son las mismas condiciones de los
ejemplos que enumera. Además de la imprenta, para el año de la
publicación de su libro, la tradición escrita se fue ampliando hasta
llegar a más sectores, en comparación con esa etapa del pasado en
Occidente. Y ése es el primer punto por tratar desde su aportación:
los cambios de la tradición oral frente a la escrita. En el caso de
nuestro siglo, no es sólo la escritura, sino el lenguaje audiovisual el
que la impacta.
Bernardo Govea, por su parte, se mueve en este escenario
actual de la tradición oral: media los cuentos en diferentes eventos,
ya sea organizados por instituciones o por cuenta propia, pero en
el últimos años ha aumentado el registro de sus participaciones a
través de los dispositivos móviles. Con la llegada de la pandemia
COVID-19, llegó un reto para todo el mundo cultural: transmitir
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-83

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�Jonathan Gutiérrez Hibler / Cuando contar es enseñar otros mundos: de la oralidad al
mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

el conocimiento lejos de los cuerpos, tratar de enseñar y comunicar
desde la distancia física, fenómeno que, por cierto, también evidenció
más las distancias sociales.
Esto, con base en su formación de cuentacuentos, el teatro
y el cine, lo llevó a realizar otro tipo de adaptaciones para transmitir
el contenido de los textos que eligió compartir con su público,
generalmente niñas y niños y una que otra persona adulta con la niñez
en la frente. De los espacios narrativos-orales pasa a experimentar
los del cine por medio de la magia del montaje, pero sin perder la
reminiscencia de la oralidad. Y, en ese sentido, coincidiendo con
López Tamés (1990), el video editado es un embudo similar, hasta
cierto punto, con el alfabeto.
Sin embargo, no deja de estar ahí la base o los espacios
que intentan mantener o adaptar la dinámica de la tradición oral.
Por supuesto, hay reglas y aspectos para tomar en cuenta en el
caso de Bernardo Govea: 1) la prohibición del decir innecesario
(López Tamés, 1990) y 2) la adaptación de lo escrito a pesar de su
transmisión oral. Esto es importante porque “El que narra porque la
colectividad le ha encargado esa función desgrana también su propia
vida y apresura su propio final” (p. 115). Los contadores de cuentos
son, desde esta perspectiva, educadores de pueblos. Para el autor
de Introducción a la literatura infantil, ya no existe en nuestra cultura el
oficio de contar y reduce a la escuela como uno de los pocos sitios
de transmisión oral, aunque en menor medida. No obstante, dentro
de lo que permanece de esta lectura sobre esta tradición, pueden
retomarse algunos rasgos importantes: portar una voz desconocida,
el perfecto conocimiento de lo que se cuenta; no sólo importa el
contenido, sino el ritual de contar, es decir, la repetición como vía
de la expectativa.
200

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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

En este sentido es importante tomar en cuenta dónde están
las transgresiones de las personas que se dedican a contar cuentos
en la actualidad. En el caso de Bernardo Govea, como se verá más
adelante en el análisis, no cambia los hechos fundamentales de los
textos de donde parte su transmisión: los conoce a la perfección,
trae voces ajenas a la suya y suele cerrar sus actuaciones con un rito
fundamental: colorín colorado, este cuento ha acabo. Por cierto, se
trata de una frase dentro del ritual que en lugar de cerrar todo un
ciclo es recordatorio de que vienen otras historias en el próximo
espacio donde se enuncien los cuentos por parte de su mediador.
La clave y desviación de todo lo anterior en el oficio de contar
cuentos, dentro de la obra y adaptaciones de Bernardo Govea, se
encontrará en lo dramático del cuerpo, la ruptura de la cuarta pared
y la forma del montaje, esto último para el caso de los videos donde
la experiencia del cine combina el oficio del contar con el lenguaje
audiovisual y las palabras orales.
De ahí la importancia de tomar en cuenta la ficcionalización
en la literatura infantil desde este horizonte. María Adelia Rönner
Díaz (2012), en su libro Cara y cruz de la literatura infantil, toma el
caso de Marco Denevi para plantear una propuesta al respecto. Esto
se debe a un constante dominio en el mundo de la producción de
este tipo de literatura: son generalmente adultos quienes la escriben.
No es la experiencia directa de la infancia, sino la ficcionalización
desde un contexto autorial determinado, según sea el texto o la
enunciación de uno. Es ahí donde quienes escriben historias, además
del oficio de contar, se topan con un primer reto: sus lectores,
niñas y niños, no continuarán la lectura ante la falta de sinceridad:
“…intuyen un mundo insincero para contar o explicar o inventar
detalles del inmenso mundo que los atora y los acompleja debido
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-83

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�Jonathan Gutiérrez Hibler / Cuando contar es enseñar otros mundos: de la oralidad al
mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

a su enmarañado andar” (p. 125), algo muy parecido a lo señalado
por Walter Benjamin en cuanto a las exigencias de este público. Por
lo tanto, a las complicaciones de la tradición oral inmersa en un
mundo audiovisual se le agrega este principio: lo que se cuenta debe
provocar un placer, de acuerdo con Rönner Díaz, por averiguar, y
esto se verá en la interpretación de “Patrono y contable”, basada
en uno de los cuentos de Rodari, concretamente el giro que añade
Govea como adaptación libre. En sí, para Rönner Díaz, un relato
donde se intuye dicha insinceridad no genera curiosidad porque el
público infantil ya reconoce ese laberinto y sabe cómo salir o ni
siquiera desea adentrarse en él.
Por ejemplo, en el caso de la adaptación de Anthony Brown
sobre sus libros con gorilas, uno de los retos en las actuaciones en
vivo es decidir si solamente contar la historia y generar la curiosidad
mediante las palabras (cosa que ya hace el autor original) o si tomar
en cuenta el contexto donde se lleva a cabo la función, sobre todo
frente a públicos que practican cada día más el sentido de los
habitantes digitales.
Esto será un aspecto, más adelante, por analizar cuando se le
agregan elementos a manera de exordio moderno: captar la atención
del público infantil no con las palabras, sino con aquello que la
literatura no puede mostrar debido a sus silencios. En el caso de
Bernardo Govea, se apoya generalmente de elementos del teatro: una
máscara de gorila—cosa que ya genera muchas preguntas, porque
los gorilas son robustos y el contador de cuentos es sumamente
delgado—y un tambor o instrucciones que marcan el ritmo de la
atención2.
2

202

Véase “Bernardo Govea cuentacuentosyoutube com”, video publicado
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-83

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Intertextualidad y experiencia del lector
Los temas son varios en la literatura infantil y no hay un límite
establecido. Dentro de todos ellos está un eje que los cruza: la
intertextualidad. Sin embargo, a primera instancia esta palabra es
extraña a los lectores cuando se le sitúa dentro de un público como
el del presente trabajo, pero no lo es porque en la actualidad las
referencias cruzadas son parte del juego en la literatura.
Y esto es algo que intenta delimitar Fanuel Hanán Díaz (2015)
en Temas de literatura infantil. Aproximación al análisis del discurso para la
infancia. Realiza una lista de fenómenos donde la intertextualidad
aparece dentro de la literatura infantil: a) textos tempranos, b)
diferentes versiones de una misma historia, c) los arquetipos, d) las
convenciones y lo identificable de un género, e) referentes narrativos
de tipo sociohistórico, f) otros discursos dentro del texto, y g) textos
subsecuentes.
Dentro de estos 7 fenómenos que identifica Hanán Díaz,
éste señala cómo toda la literatura infantil actual parte de un texto
ya conocido, aunque en diferentes niveles, no necesariamente con el
título o la cita exacta del mismo. Por esta razón, indica que se trata de
“Un rico entramado de referencias, citas e influencias no parecieran
tejer de manera ingenua los hilos de esta sólida trama, donde muchas
veces los autores utilizan ex profeso un modelo anterior para crear
una nueva obra llena de significaciones contemporáneas” (p. 44). Sin
el 18 de marzo de 2020. No se analiza en este trabajo, por la longitud del
registro, pero es un ejemplo claro donde niñas y niños aplauden, saltan
y se mueven como en un juego de “Simón dice”, pero con un personaje de
Anthony Brown.   https://www.youtube.com/watch?v=0kdOUUGtAsM&amp;ab_
channel=BernardoGovea.  
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-83

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mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

embargo, esta concepción de la intertextualidad está en función de
la escritura, lo que se convierte en texto, y no de una manifestación
artística donde éste se adapta con y en otros lenguajes. En el caso
de la adaptación, entrarán en dinámica tanto la intertextualidad del
texto base (hipotexto), como la mediación transitiva (hipertexto) del
primero.
Dentro de la intertextualidad, Hanán (2015) añade una
distinción con base en la propuesta de Genette acerca de la
copresencia de dos o más textos en uno solo. El autor añade lo
siguiente:
La capacidad que tienen todos los textos de relacionarse en
diferentes formas con oír los textos es lo que se conoce como
transtextualidad, y no necesariamente indica una relación
intertextual propiamente, ya que esta se rige por el principio de la
copresencia efectiva. (p. 48)

Se daría lugar, como resultado de lo anterior, los llamados
hipertextos o reelaboraciones de un texto. En este sentido, cuando
se trata de una adaptación que será mediada en vivo o mediante
elementos del lenguaje cinematográfico, la transtextualidad deberá
tomar en cuenta las artes que entran en conflicto a la hora de
transmitir el texto que sirve como base (hipotexto). Por ejemplo, los
silencios en un espectáculo en vivo no son los mismos que los de
la tipografía; y las transiciones en un video, donde se usa el montaje
cinematográfico, obedecerán a una relación transtextual entre el
nuevo producto y el que está debajo suyo.
Esto trae como consecuencia nuevas experiencias en lo
que llamamos “lector”. Hanán (2015) plantea también lo mismo a
partir de estas definiciones y experiencias con la intertextualidad,
204

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-83

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

pues todo esto involucra lo que comúnmente se denomina lector
activo. En el caso de la adaptación o de un intento transitivo de un
texto a otro lenguaje, conlleva a una experiencia a las nociones que
tenemos del término ‘descifrar’. Por esta razón, para Hanán, “…
el proceso de creación comienza a cargarse de intencionalidad ya
que el autor trabaja sobre un hipotexto que conoce y maneja a la
perfección, de manera que las alteraciones que introduce generen el
efecto deseado” (p. 49). Esto involucra, desde la perspectiva de este
autor, la presencia de un lector implícito, aunque no en el concepto
exacto de Wolfang Iser, sino hacia un tipo donde se reconozcan
convenciones y exista una participación.
Por esta razón, es necesaria también la postura de Teresa
Colomer (2005) sobre este mismo aspecto, en cuanto a la experiencia
del lector, sobre todo porque existe una búsqueda para ampliarla. La
autora toma en cuenta la importancia de la elección de los temas
para identificar qué es lo lejano y cómo convertirlo en algo cercano.
En pocas palabras, es una forma de explicar, hasta cierto punto, la
mediación en la literatura infantil. Otras expresiones pueden usarse
de manera similar, por ejemplo, convertir lo extraño en lo familiar.
Colomer apunta lo siguiente:
En un sentido completamente distinto, la experiencia de temas
y contextos lejanos puede provenir de la traducción de obras
provenientes de otras culturas o de la reedición de obras del pasado.
La aproximación de la experiencia se produce aquí por inmersión
del lector si la obra permite salvar el desnivel informativo entre
sus destinatarios originales, los niños de esa cultura, y sus nuevos
lectores. Si ello es posible, incluso dejando zonas de sombra, no
hay duda de que su lectura enriquece de un modo muy potente.
(p. 149)
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�Jonathan Gutiérrez Hibler / Cuando contar es enseñar otros mundos: de la oralidad al
mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

Y esto que señala Colomer es una parte importante en el
impacto que tiene la literatura en quien la experimenta: colores
de otro sitio, climas que no son ajenos, nombres de ciudades,
expresiones coloquiales, labores sociales que tal vez no se parecen
a las que existen donde se enuncia el cuento, países inventados,
lenguas imaginarias. Todo entra en este punto donde se amplía la
experiencia del lector, siempre y cuando se encuentre la manera de
mostrar lo extraño para facilitar su acercamiento.
Encontramos, entonces, dentro de una transtextualidad, la
necesidad de ampliar la experiencia del lector, tanto en su actividad
más allá de descifrar, como aquella donde lo lejano necesita acercarse.
Por esta razón, Colomer (2005) propone reconocer algunos recursos.
No basta con un prólogo, una nota a pie de página o los apéndices,
aunque son importantes, según la intención de quien escribe. Sin
embargo, esto abre la puerta a otros recursos como las ilustraciones.
La experiencia del lector, entonces, se amplía en una relación entre
las palabras y otros lenguajes:
Otras formas de traspasar informaciones o valoraciones es buscar
maneras asumibles o deseables para los niños. Contar cosas a
través del humor, por ejemplo. Parodias históricas o culturales,
sobre personajes u obras famosas, narraciones que desdramatizan
temas, etcétera, a la vez que dan información o que asumen su
valoración a través de la asociación de los lectores en la perspectiva
humorística adoptada. (p. 152)

Tenemos, en este caso, dentro de una gama de recursos para
ampliar la experiencia del lector, además del código por descifrar y la
transtextualidad en la obra, el humor como una manera de proponer
una valorización de lo que se cuenta. La clave en este recurso estará
en las estrategias para mediar esta información, sobre todo cuando
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puede volverse demasiado explícita hasta convertirse en algo que no
es literatura.
Las adaptaciones de Bernardo Govea: contar para enseñar
un mundo con otros lenguajes
El primer cuento adaptado que se analizará en este apartado es “El
grillo y el topo”, concretamente la presentación que se encuentra
registrada en el canal de YouTube de Bernardo Govea, con fecha
del 11 de junio de 20233. El espectáculo ocurrió en el marco del
FENAL 2023, casi un mes antes de su publicación. El subtítulo
del video es el siguiente: “Espectáculo de narración oral escénica y
músico del periodo renacentista. ¡Ah, y un toque de cumbia” (Canal
Bernardo Govea, 2023). Al tratarse de narración escénica, por
medio de los conocimientos de teatro por parte del cuentacuentos,
tiene también la participación de Arantxa Carré Medina (flauta) y
Ramón Hernández (percusiones). Existen otras versiones sobre
esta adaptación, como la publicada por la Corporación Cultural
Universidad de Concepción en 2021, pero para efectos de este
trabajo se tomará la que se realizó en vivo en la FENAL, con el fin
de contrastar con la faceta cineasta del cuentacuentos.
El título hace ruido en quien conoce el referente textual
porque se presenta como un cuento de Giambattista Basile, pero en
el Pentamerón. El cuento de los cuentos no aparece exactamente de esa
forma, indicio ya de un primer problema de adaptación. El cuento
que adapta Bernardo Govea es el de “La cucaracha, el ratón y el
3 Hay otras adaptaciones en su canal, pero no son en vivo. Cabe destacar
que el cuentacuentos ajusta los cambios después de cada presentación, por lo
cual sería necesario un estudio de las variaciones de un mismo cuento, en el
futuro.
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grillo”4, en la traducción de César Palma (2019). La historia narra
las aventuras de Nardiello, quien es enviado por su padre en tres
ocasiones diferentes a comprar becerros a la feria de Salerno. Sin
embargo, el protagonista se encuentra cada uno de esos viajes con
un hada que le cambia su dinero por una criatura diferente: un ratón
(topo en otras traducciones), una cucaracha (escarabajo, a veces en
el cambio de idioma) y un grillo.
En la segunda parte de esta historia, Nardiello es corrido
por su padre y éste termina conociendo a la princesa Milla, hija del
Rey Cenzone, en Lombardía, lugar a donde huye el protagonista.
El gobernante está preocupado porque su hija vive triste y
propone que quien la haga reír se quedará con su mano en sagrado
matrimonio. Como Nardiello no pertenece a su clase y gana el reto,
le propone consumar el matrimonio en tres días, pero lo droga con
opio para que se quede dormido. En consecuencia, lo lanza a los
leones y la cucaracha, el ratón y el grillo lo ayudan a salvarse. Sin
embargo, la princesa ya está comprometida con otro hombre y
debe consumar también el matrimonio sin los obstáculos de un
narcótico. Los tres “bichos”, como se les nombra en la traducción
de César Palma, ayudan a detener al nuevo pretendiente y al final
el rey decide cumplir, por arrepentimiento, con la promesa que le
hizo a Nardiello.
La adaptación de Bernardo Govea es amplia por muchas
razones, pero no cambia gran parte de los núcleos. El primer punto
de partida está en la interacción con el público. No necesita un
exordio clásico ni su respectiva captatio beneolentiae en términos de un
4 Originalmente, antes de iniciar los registros de su obra, el mediador
contaba esta historia con todos sus detalles, pero la representación escatológica
fue un motivo difícil de adaptar.

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canon retórico. El extrañamiento que sirve de gancho para captar la
atención de niñas y niños es una especie de ruido que atrae a alguien
para decirle “hola” (Canal Bernardo Govea, 2023, m0s38-m0s41)
y que éste le conteste. El inicio es difícil porque hay problemas
con el micrófono, pero el cuentacuentos no pierde el control y
logra arreglarlo por su cuenta para presentarse como “Brunildo”.
Bernardo Govea hace dos cambios drásticos, uno nominal y el otro
de diégesis, en esta parte: 1) cambia el nombre del personaje, de
acuerdo con el original, y 2) ajusta la posición del narrador de tercera
a primera persona, pero sobre todo por el tiempo de la enunciación
con respecto al del enunciado. Comparemos la introducción del
hipotexto con el hipertexto:
«La fortuna es mujer puntillosa y escapa a las caras de los doctos,
porque éstos prestan más atención al paso de unas hojas que a las
vueltas de una rueda; y por ello más gustosamente se relaciona
con la gente más ignorante u de valía escasa y no tiene reparo—
porque es de costumbres plebeyas—en repartir sus bienes entre
los tontos, del modo que me oiréis en el cuento que sigue»”.
(Basile, 2019, p. 265)
El día de hoy es la historia de cómo me convertí en el chico
más inteligente, más astuto y, sobre todo, el más guapo de todo
el pueblo. Comenzamos…[inicia la música de la flauta y las
percusiones]. (1m35s)

En el primer caso, se trata de la historia marco del Pentamerón
en la que diez mujeres cuentan cinco historias a Zoza después de
una serie de acontecimientos similares a los cuentos dentro de éste
que sirve como marco, muy al estilo de la tradición de Boccaccio.
Nos encontramos en el enlace entre el pasatiempo cuarto al quinto
de la tercera jornada, el turno de Popa la gibosa (jorobada).
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mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

En el caso de Bernardo Govea, hay un proceso de
ficcionalización enfocado en darle oportunidad al personaje de
introducirse primero a sí mismo, creando una expectativa por
parte del público y una cercanía de algo completamente lejano: el
cuentacuentos actúa como alguien lento, sin muchas luces, pero su
tiempo de la enunciación corresponde a un presente que ha superado
un pasado, y es que el inicio del cuento original presenta a Nardiello
como un zoquete, dejándolo sin palabra. En ese sentido, esto coincide
con las ideas de Rönner Díaz: se crea una expectativa por averiguar.
Esto sucede tanto en el hipotexto como en el hipertexto, con
diferentes recursos. Por un lado, el cuento de Basile lo hace por medio
de sentencias que establecen la temática de lo que se va a contar, y, por
el otro, Bernardo pone en primer plano al personaje principal para
establecer la existencia de una evolución, sin dar más detalles.
La siguiente parte contiene una serie de adaptaciones
interesantes con respecto al original. Es cuando se detalla que el
personaje principal es un tonto, aunque el cuento lo hace con una
intencionalidad irónica: establece información que debe asumirse
como verdadera para que quien la lee note que es todo lo contrario.
En el cuento leemos:
Había una vez en el Vomero un estanciero muy rico, llamado
Miccone, que tenía un hijo de nombre Nardiello, el más rematado
zoquete que se ha visto jamás en la barcaza de los golfos: hasta el
punto de que el pobre padre estaba amargado y afligido, y no sabía
de qué modo ni de qué manera enderezarlo para que hiciese algo
a derechas. (Basile, 2019, p. 265)

El cuento, compilado y escrito para su contexto, establece un
espacio determinado: una colina de Nápoles. También determina la
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cualidad principal de Nardiello al retratarlo de una forma que incluso
su propio padre no puede soportar sus carencias en el pensamiento,
y esto da pie a una larga enumeración de actividades que ponen en
evidencia la inteligencia del protagonista: los amigos de la taberna lo
engañan, pagaba dinero de más por mujeres que cobraban menos,
en los juegos de azar le hacían trampa, todo relacionado con dinero
para aludir que estaba dejando en la ruina al padre.
En el caso de la adaptación en vivo de Bernardo Govea
sucede algo distinto. Sobre todo porque cambia la imagen del padre
y el enfoque de su enojo. Mientras que el padre de Nardiello está
sumamente borracho, regañándolo en el hipotexto en el que se basa
el cuentacuentos, en su versión es el papá de Brunildo quien decide
planear una prueba para demostrarle al pueblo, cuyo nombre no
conocemos, que su hijo es alguien digno de alabanza:
Un día el padre se acercó a su hijo y con la idea ya muy clara en
la cabeza le dijo lo siguiente: —Brunildo, Brinuldo. ¿Sabes qué,
Brunildo? He estado pensando desde hace tiempo y sabes qué, he
estado muy cansado de que la gente, toda la gente de este pueblo
se esté burlando de ti a tus espaldas. Por eso, lo que vamos a
hacer es algo que te va brindar la oportunidad de demostrar, a
mí y a todo este pueblo, que eres un chico brillante, un chico
astuto, y sobre todo que puedes hacer cualquier tarea, sin ningún
problema. (Canal Bernardo Govea, m4s19)

Después de este diálogo del padre, el cuentacuentos da
una descripción de Brunildo tratando de dormir para cumplir
al día siguiente con la misión que le encarga el padre (en esta
versión, le pide comprar ovejas). Son dos aspectos que cambia en
la ficcionalización para replantear el modo de la historia original.
Omite el estado de ebriedad del padre y cambia su molestia: en el
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mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

original, el problema es la pérdida del dinero, hay un enfoque hacia
el valor de la economía, mientras que en la versión de Bernardo
Govea hacia la imagen de protagonista. Brunildo se pierde en el
bosque; a Niardello lo corren de su casa. El segundo aspecto en la
ficcionalización está en omitir el espacio geográfico, permitiendo
la posibilidad de un extrañamiento por el nombre de la ciudad
y las referencias regionales. La experiencia del público cambia
también porque Brunildo es víctima de las circunstancias y de su
ansiedad, no tanto como la versión despistada de Nardiello y sus
malas amistades.
Este enfoque de la experiencia del lector, entendido en este
caso como el público presente, se acrecienta cerca del final de esta
adaptación. Los llamados bichos en la traducción de César Palma al
Decamerón traen a Nardiello al palacio para que sea reconocido como
hijo político por el Rey, recibiendo un beso suyo, y lo convierten en
un hombre hermoso. El padre es traído a verlo y todo se arregla:
“vivieron juntos felices y contentos, demostrando, después de mil
penurias y mil desvelos, que lo que no acontece en un año acontece en
una hora” (Basile, 2019, p. 272). El cierre permite conectar con una
sentencia a manera de sabiduría popular, para después relacionarse
con la historia marco donde las narradoras y público ríen todavía
por el contenido de la historia, concretamente con la travesura que
hace el ratón.
En el caso de la adaptación, cerca del final del video, la
manera en la que se amplía la experiencia del público radica en
un giro de la música. Durante todo el espectáculo la flauta y las
percusiones interpretan música de estilos medieval y renacentista, y
esta ficcionalización se transforma cuando Bernardo Govea narra lo
siguiente en el triunfo del protagonista:
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Brunildo levantando su copa, mirando a todos los invitados
había preparado algo especial para su amada, quería conquistar
su corazón y quería demostrar todo su afecto, así es que había
acordado con el grillo y el topo tocar algo especial en su día de
bodas. Levantando su copa y mirando al público, Brunildo le
dijo a todos: ¡CUUUUUMBIA! (Canal Bernardo Govea, 2023,
m43s48)

Las percusiones inician y pasa algo sumamente impactante.
Se rompe la cuarta pared desde el público y no desde la actuación
de Bernardo, quien todavía no baja del escenario, y los músicos.
Algunas de las personas del público comienzan a bailar. Uno al
frente, derecha de la pantalla, se pone de pie y esto desencadenará
que el público, fundiendo la ficción del cuento, se encuentre en la
fiesta de Brunildo.
Ese espacio de transgresión amplía la experiencia de sus
espectadores para que los cuerpos participen en el mundo contado
en combinación con elementos de las artes escénicas. Sin embargo,
luego de este espectáculo viene un momento que hace que regresen
a la ficción: aparece el somnífero, en lugar de opio, y esto ocurre
mucho después a manera de la trampa del Rey, similar a como
sucede en el original. Lo que hace el cuentacuentos es cambiar
el final al hacerlos ganarse la vida tocando música, como una
emancipación contra el poder. La princesa (llamada Segismunda) lo
acepta, a Brunildo, como es y no por su riqueza.
El otro cuento que analizamos a continuación es el de
“Patrono y contable o
El automóvil, el violín y el tranvía de carreras”, de Gianni
Rodari (2013), traducción de Esther Benítez. La historia trata sobre
la envidia del comendador Mambretti, dueño de una fábrica de
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accesorios para sacacorchos. Dos son las características físicas que
lo distinguen: tiene treinta carros y treinta pelos. Cuando monta
su carro más lujoso, de doce metros de largo, suele preguntarle al
espejo retrovisor que de quién es el autor más hermoso de todo el
país. Al inicio la respuesta es placentera: no hay automóvil más bello
que el Mambretti. Sin embargo, un día el espejo emite una opinión
distinta de la anterior: el más hermoso de todo el país es nada menos
que el de su empleado, un contable, llamado Giovanni.
En el resto de la historia de Rodari (2013), el patrón de
Giovanni tratará de deshacerse de su competencia para que el espejo
regrese al juicio del inicio. Sin importar que al inicio haya fallecido
una tía del empleado, el jefe Membretti choca un día, a propósito,
contra el carro rojo y pequeño que resulta ser más bello que el suyo.
A pesar de esto, el mejor mecánico de la ciudad lo repara mientras
Giovanni toca el violín; como el espejo sigue repitiendo la misma
respuesta, el patrón, también líder de ladrones de coches que la
ciudad, manda a robar el coche reparado.
No obstante, otra pariente del contable fallece y le hereda
un caballo que resulta ser el nuevo automóvil, para el espejo, más
hermoso de todo el país. Nuevamente, Membretti manda a robar el
caballo, hasta que, en medio de la tristeza del violinista, un maestro
le ofrece trabajar con el para que gane dinero. Como las cosas van
mal (parientes muertas, robos inesperados) decide hacerlo y con
todas las ganancias de su gira se compra un tranvía. Al final, el
horrible hombre que le tenía tanta envidia se queda sin cabello de
tantos corajes, y ahí es cuando se cumple el humor como un tipo de
experiencia.
El primer cambio, en la adaptación, que ocurre del lenguaje
escénico al cinematográfico está tanto en el logo del cuentacuentos,
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como en la primera imagen con un fondo negro. Bernardo
Govea (2022) combina su actuación, ahora maquillado como el
comendador Mambretti, con su voz fuera de la escena. En lugar
de describirlo con poco cabello, resalta lo tanto que le encanta éste:
“El comendador ama su cabello. Se consiguió un peine de Carey,
y con mucho cuidado se acicala” (Canal Bernardo Govea, 1m08s).
En cuanto contenido, este es el primer aspecto que resalta en su
hipertexto de tipo audiovisual: no hay un lamento como en el
original sobre la poca cantidad de cabello, sino que hay un gran
apego a éste. Lo segundo que resalta entre los primeros cambios es
que se le da un mayor énfasis a los carros: son treinta, como los días
del mes, y escoge el que usará dependiendo del humor.
La experiencia de la narración es distinta al de las actuaciones
en vivo. Bernardo Govea juega con los límites de cada lenguaje y los
estira para mantener una tradición oral. No incluye en el video un
carro rojo tal cual, sino que a través de la pantomima y los sonidos
de su boca imita el motor del coche y al comendador Membretti
conduciéndolo:

El cuentacuentos interpreta a Mambretti.
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mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

El cuentacuentos aparece como narrador

A pesar de presentarse con actuaciones caracterizadas con
maquillaje, en pantalla aparece el narrador en persona y ya no
por medio de una voz fuera de la escena. Este primer plano no
es gratuito: se trata de un recordatorio de la tradición oral en un
medio audiovisual, no al estilo de los cuentos de Alberto Laiseca
con diferentes tomas al mismo sujeto contando una historia de
terror, sino como una disrupción necesaria para recordar la oralidad
de los cuentos en un mundo dominado por un montaje alejado de
lo teatral, en cuanto a arte escénico.
Dos de los cambios más notables de esta adaptación del
cuento de Rodari son la representación del espejo y la destrucción
del primer coche del contable. En el caso de este último pasaje, en el
original leemos lo siguiente:
Esa misma noche el comendador Mambretti decide ir al cine para
olvidarse de su disgusto. Ante el Cine Star encuentra automóviles
parados, tan abundantes como los pinos en el pinar, las encinas
en el encinar y las guindas en el frasco de aguardiente de guindas.
Mientras busca un sitio para aparcar su supercoche, descubre allí

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mismo, a dos metros de su parachoques delantero, el molinillo, el
miniescuerzo, el microgarabato del contable Giovanni. La plaza
está desierta. Los de Carpi están todos en el cine, en casa viendo
la televisión y en el café jugando al mus. No circula un alma, no
hay guardacoches fraudulentos a la vista, la luna tiene una falta
justificada. (Rodari, 2013, p. 17)

El hipotexto del que parte Bernardo Govea para su
adaptación crea un ambiente de verosimilitud para poder realizar el
crimen. Éste no ocurre dentro de la zona de trabajo, se trata de un
momento en el que nadie puede ver al patrón, y es cuando decide
destruir el coche para dejarlo similar al fuelle de un acordeón, para
después ser reparado por el Siete manos, personaje secundario
dedicado a reparar coches.
El hipertexto es curioso porque elimina este cronotopo
de verosimilitud para el crimen (lugar desierto, sin almas, perfecto
para un crimen, de noche). Después de la explicación del contable
Giovanni sobre la muerte de una pariente, su jefe lo manda de
regreso al trabajo mientras diseña una idea para deshacerse de su
competencia. En el caso de esta adaptación, se trata de un bocho
amarillo y no de un carrito de color rojo:
Finalmente su cabeza llegó a una idea. Salió de su oficina, del
trabajo, se subió en su auto y manejó hasta su casa. Abrió la
cochera de par en par y observó que ahí entre sus treinta autos
había un tanque de guerra. Se subió en él y condujo [sonidos de
vehículo] No hubo semáforo rojo que lo detuviera. Llegó hasta su
trabajo y ahí con su enorme tanque de guerra se el echó encima al
pobre bocho. (Canal Bernardo Govea, 2022, 6m8s)

El crimen en este caso sucede a plena luz del día durante la
jornada laboral del contable. El cuentacuentos magnifica de varias
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maneras el hecho: 1) reitera la cantidad de coches para resaltar su
opulencia, 2) no usa el carro de lujo, el primero, sino un tanque como
declaración explícita de guerra contra la belleza determinada por el
juicio del espejo, y 3) prescinde del maquillaje y la caracterización
anterior de Mambretti para narrar el acontecimiento con ayuda de
la imitación de los sonidos de las llantas del bocho tronando con el
peso del tanque. La escena es sumamente caricaturesca como en
el hipotexto, pero contiene un aspecto escalofriante: transgrede el
cronotopo. Un hombre de poder no necesita ocultarse y, además,
cuenta con las armas para no estropear su auto de lujo en una
venganza. Al día siguiente despierta tranquilo, no porque haya sido
un secreto, sino porque tiene el poder para hacerlo.
El otro cambio importante, de los varios que están presentes
en esta adaptación, está en la caracterización y participación del
espejo. El acierto que toma Bernardo Govea en no quitarlo, a
diferencia del escarabajo o cucaracha en el cuento anterior, radica
en un consejo del mismo autor del hipotexto: “Podemos ver en
Andersen al primer creador de la fábula contemporánea: aquella en
que temas y figuras del pasado salen de su limbo intemporal, para
actuar en el infierno y en el purgatorio del presente” (Rodari, 1973 ,
p. 56). Es importante mantener los elementos de la fábula popular,
como el espejo mágico que habla, pero no en el sentido didáctico
que critica Rodari en cuanto a éstas como materia prima.
Por esta razón, detalla la importancia de lo hecho por
Andersen de cómo transformar estas fábulas en lo contemporáneo.
Y esto es lo que ocurre tanto con el espejo como con el crimen.
Nuestro infierno en el presente no necesita de un cronotopo como
el del hipotexto para que ocurra. En el caso del segundo elemento, el
espejo tiene una participación mucho más activa y permite un final
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abierto cuando, triunfante, el contable Giovanni se detiene con su
triciclo frente a la luz roja que el patrón no respetó con su tanque.
El personaje dice lo siguiente: “Espejito, espejito, espejito…espejito,
¿cuál el auto piú grande, piú bella di tutto Milano?” (Canal Bernardo
Govea, 2022, 17m47s). La sorpresa es distinta y enigmática. Mientras
en el texto original, el de Rodari, es un maestro quien saca de las
penas al contable con su violín, en la adaptación de Bernardo Govea
resulta que el personaje del espejo también habla con Giovanni y no
sólo con el patrón. ¿Complicidad? No lo sabemos. Ese cambio amplía
la experiencia del espectador para completarlo o dar respuestas más
allá del final cerrado del hipotexto.
Juan Cervera (1992) en su libro Teoría de la literatura infantil
ya observaba preocupado por el papel de esta literatura en el marco
de la pedagogía, sobre todo en las cuestiones institucionales, los
medios de comunicación social y el papel del mediador. A propósito
del último, Cervera dice:
El mediador debe estar convencido de que una de sus funciones
más interesantes es la información, para lo cual tiene obligación
de estar informado él mismo de las innumerables creaciones
literarias y aproximarlas a los niños de la forma más adecuada.
Cultivará mejor el gusto de los lectores sugiriendo y compartiendo
gustos con ellos que imponiendo y prohibiendo. (p. 354)

Esto se relaciona muy bien con la claridad que Walter
Benjamin señaló sobre no confundir la niñez con lo infantil. El papel
que toma Bernardo Govea es el de mediar mundos que provienen
de textos que le gustan, pero los comparte con adaptaciones que
no impongan una lectura pura o literal, es decir, contar tal cual es
el cuento, aspecto delicado si la historia tiene un arraigo poderoso.
Narrar actualmente debe tomar dos cosas en cuenta para ampliar la
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mundo audiovisual en las adaptaciones de Bernardo Govea

experiencia de quien recibe la historia: involucrar el cuerpo como
una vía de claridad y jugar con los medios audiovisuales sin olvidar
que también somos animales que cuentan historias y que la oralidad
nos hace movimiento.
Conclusiones
Las adaptaciones de Bernardo Govea se basan en la combinación
de las artes escénicas y el lenguaje cinematográfico, pero se resiste a
dejar la oralidad por un lado. No es teatro lo que hace ni tampoco
cine en los trabajos analizados. El hecho de narrar con las palabras
permanece en ambas propuestas, en parte como resistencia, en
parte como experimentación que nutre también a las otras artes que
el autor practica.
Son varias las aportaciones para poner reflexionarlas en este
primer cuarto de siglo. La primera está en no perder la oralidad,
pero adaptar los lenguajes que dominan los diferentes espacios de
enunciación. La segunda consiste en recordar que el cuerpo es parte
de la interacción con las historias; si existe una escritura con éste,
también se puede narrar por medio de él y convertir el acto en un
ritual donde cobre vida la historia: los relatos accionan cuerpos, y
ahí está parte de la ampliación de la experiencia.
Por otro lado, es importante volver cercano lo lejano sin
perder lo auténtico de nuestra época. Las fábulas populares deben
permanecer y dialogar con nuestra circunstancia. Pueden mantenerse
los tropos literarios, pero llega un punto, como Crisóstomo en Don
Quijote de la Mancha, donde lo artificial nos impide ver la realidad,
similar a la impunidad del patrón en la adaptación de Bernardo
Govea. De ahí lo que apuntaba Benjamin acerca de esa claridad
en la literatura infantil: no tiene que ser de noche para que ocurra
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la maldad. La literatura de Bernardo Govea es una propuesta para
enseñar otros mundos; contar con el cuerpo es también una de las
formas de la educación sentimental.

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�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
La literatura infantil y juvenil para la formación
de comunidades lectoras del presente hacia
el futuro
Children’s and youth literature for the formation
of reading communities from the present to
the future
Elsa Margarita Ramírez Leyva
Universidad Nacional Autónoma de México,
Coyoacán, Ciudad de México, México
orcid.org/0000-0001-8407-9059

Fecha entrega: 27-1-2024 Fecha aceptación: 29-1-2024

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, Ramírez Leyva, Elsa Margarita. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-87
Email: eramirez@unam.mx

�Artículos
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

La literatura infantil y juvenil para la formación de
comunidades lectoras del presente hacia el futuro
Children’s and youth literature for the formation of
reading communities from the present to the future
Elsa Margarita Ramírez Leyva
Directora General de Bibliotecas y
Servicios Digitales de Información, UNAM
Investigadora del Instituto de Investigaciones
Bibliotecológicas y de la Información, UNAM
Ciudad de México
eramirez@unam.mx

Resumen: El artículo analiza la evolución y el potencial de la literatura
infantil y juvenil (LIJ) para la formación de comunidades lectoras desde
la infancia hasta la edad adulta1. La autora repasa los orígenes y los
géneros de la LIJ, así como su relación con los cambios sociales, culturales,
tecnológicos y ambientales. Destaca el papel de la LIJ en el desarrollo
cognitivo, emocional y social de los niños, así como en la construcción de
su identidad, su imaginación y su pensamiento crítico. También señala la
importancia de la lectura en voz alta, la diversidad, la igualdad y la inclusión
en la LIJ, y su contribución al desarrollo sostenible de las comunidades.
Palabras clave: Literatura Infantil y Juvenil – Desarrollo Cognitivo –
Identidad – Lectura en voz alta – Inclusión – Desarrollo Sostenible
Abstract: The article examines the evolution and potential of Children’s
and Young Adult Literature (CYAL) in shaping reading communities from
childhood to adulthood. The author reviews the origins and genres of

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�Elsa Margarita Ramírez Leyva / La literatura infantil y juvenil para la formación de
comunidades lectoras del presente hacia el futuro

CYAL, exploring its relationship with social, cultural, technological, and
environmental changes. It highlights CYAL’s role in cognitive, emotional,
and social development in children, as well as in shaping their identity,
imagination, and critical thinking. The article also underscores the
importance of practices such as read-aloud sessions, diversity, equality,
and inclusion in CYAL, along with its contribution to the sustainable
development of communities.
Keywords: Children’s and Young Adult Literature – Cognitive Development
– Identity Read-Aloud – Inclusion – Sustainable Development

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-87

�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Evolución de la literatura infantil
La literatura infantil y juvenil (LIJ) a través del tiempo ha adquirido
relevancia en el proceso cognitivo, emocional y social de la comunidad
infantil, ya que, mediante la lectura en voz de la persona que lee, —
madre, padre, algún otro familiar, docentes, personal de bibliotecas,
promotores de lectura y también ahora audiolibros— se logra
transmitir emociones, despertando la curiosidad y la imaginación,
y también se puede propiciar el gusto por la lectura desde etapas
tempranas antes de iniciarse en la educación prescolar; y cuando la
capacidad motriz avanza, las y los niños pueden sostener el libro en
sus manos, abrirlo, mirar imágenes, identificar formas, colores, letras
o figuras, elementos que pueden incrementar el placer y desde luego
las capacidades cognitivas.
La LIJ, al igual que los distintos géneros literarios, tiene su
origen en los géneros orales, y ha sido parte del proceso del desarrollo
cognitivo de los seres humanos, quienes lograron ir aprendiendo
a leer y a descifrar el mundo natural y social, creando lenguajes
orales, gestuales, visuales (imágenes) y escritos para comunicarlos
en creaciones que sorprenden por la imaginación que lograron
tejer, creando leyendas, mitologías, cuentos, canciones, poemas o
refranes que contienen creencias, experiencias, conocimientos de
comunidades ancestrales que se han transmitido de generación en
generación y que aún son parte de las tradiciones que se preservan y
de las identidades, por lo mismo es fundamental seguir revalorándolas
y difundiéndolas. Así, los podemos considerar no solo como fuentes
de disfrute estético, sino también de información primaria, pues
muchos de ellos se han logrado preservar en formato escrito, grabado
y en representaciones icónicas. Por su valor histórico y cultural en la
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-87

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�Elsa Margarita Ramírez Leyva / La literatura infantil y juvenil para la formación de
comunidades lectoras del presente hacia el futuro

Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial
de 2003 de la Unesco, se reconoce a las tradiciones y expresiones
orales como parte de esa categoría (UNESCO, 2022).
La LIJ está integrada por diferentes géneros y temas que
provienen de leyendas, creencias y experiencias que las comunidades
crean y transforman al pasar de manera oral hasta que se logran
registrar de manera escrita, y aunque a veces la narrativa puede ser
muy sencilla y adecuada a la población infantil permitiendo que
se entienda de manera explícita el mensaje, puede contener un
significado implícito que requiere de una lectura profunda, incluso
investigar el contexto en donde surge para entender el mensaje que
puede ser metafórico y que, por lo general, busca ser formativo
en el sentido moral, ideológico, de comportamiento, aleccionador,
con la intensión de divertir, que quizás puedan estar dirigidos al
inconsciente.
Como legado de esas culturas de antes de nuestra era, tenemos
por ejemplo Gilgamesh, epopeya escrita en cuneiforme en tablilla de
arcilla, proveniente de Mesopotamia y se ubica entre 626-539 a.n.e.
Aunque la leyenda se preservó de manera oral, el descubrimiento
de la tablilla que se encontraba en el museo permitió verificar y
ampliar la información, y hoy es un cuento infantil que, a través la
narrativa de las experiencias, sentimientos, comportamientos de los
personajes, muestra los valores de empatía, valentía y humanidad.
En cuanto a las historias de personajes que se integraron
a los cuentos infantiles como hadas, animales, criaturas fantásticas
y otros seres mágicos, se usaron como una forma de enseñar a los
niños sobre el mundo que les rodeaba, los valores morales y la
importancia de la imaginación. Como refiere E. F. Aguilar, tienen
su origen en Europa, pues “se las equiparaba con los duendes, los
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

gnomos durante la Edad Media,” y agrega que en la Edad Media se
les dio “una imagen más benigna a través de los libros de caballería,
donde se las presentaba como altas, aristócratas y de gran belleza”
(Aguilar, 2015).
En los siglos XVII y XVIII, entre los primeros autores de
cuentos infantiles que han llegado hasta nuestra época se encuentran
el francés Charles Perrault, quien escribió algunos basados en
leyendas orales como Caperucita Roja, Piel de asno, Pulgarcito, Barba
Azul, La Cenicienta, La bella durmiente y El Gato con Botas. En la
primera mitad del siglo XVIII, se publicaron Los viajes de Gulliver de
Jonathan Swift y Robinson Crusoe de Daniel Defoe, ambas escritas
para adultos, pero con el paso del tiempo recomendadas también
para niños. Otros autores también considerados clásicos del siglo
XIX, los hermanos Grimm, escritores alemanes, investigadores
culturales y lexicógrafos que se destacaron en filología y mitología,
son conocidos por sus cuentos, El príncipe rana, La pastora de ocas,
Hansel y Gretel, y Blancanieves; Christian Andersen, poeta y escritor
danés, se destacó por sus obras más conocidas Osho, Pulgarcita, La
reina de las nieves, El soldadito de plomo, La sirenita, El traje nuevo del
emperador; James Matthew Barrie escritor escocés, más conocido
por sus personajes de sus cuentos Peter Pan y Wendy; Lewis Carroll,
matemático, fotógrafo y escritor británico se destaca por su novela
Alicia en el país de las maravillas; del siglo pasado, J. R. Tolkien,
escritor, poeta, filólogo, lingüista y profesor universitario británico,
muy conocido por El hobbit y El Señor de los Anillos; también el
novelista, cuentista, poeta y guionista británico Roald Dahl, autor
de Charlie y la fábrica de chocolate y Matilda; y la escritora británica
Joanne Rowling, productora de cine y guionista británica, desde su
infancia le gustaba escribir, alcanzó fama con la saga Harry Potter
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�Elsa Margarita Ramírez Leyva / La literatura infantil y juvenil para la formación de
comunidades lectoras del presente hacia el futuro

que se compone de siete novelas de género fantástico escritas entre
1997 y 2007 y una obra de teatro que escribió junto con Jack Thorne
y John Tiffany, cuyo guion dramático fue publicado en 2016, de
todas las publicaciones se han alcanzado más de quinientos millones
de ejemplares vendidos, y es tema de una serie que contribuyó a
despertar el gusto y deseo por la lectura.
En el siglo XX como parte de la LIJ, también surgió el
género de la literatura gráfica, en donde prevalecen las imágenes
que representan emociones y acciones y se complementan con
textos cortos, se conforman por historietas, por ejemplo, de los
personajes de Walt Disney como Mike Mouse, Pato Donald, y aparte
otros personajes como Superman, obra del dibujante Joe Shuster
y el escritor Jerry Siegel, y Batman creado por Bob Kane y Bill
Finge. Después surgieron los cómics y los mangas japoneses, cuya
narrativa se compone de imágenes y textos, que se incorporado a
las colecciones de las bibliotecas por ser del gusto de la población
infantil y juvenil.
En suma, la LIJ ha evolucionado a lo largo del tiempo,
respondiendo a los cambios sociales, culturales y educativos, pues
antes del siglo XIX por lo general contenía mensajes formativos
y moralejas, además valores morales con finales felices que
indicaban que las conductas se corregían hacia el rumbo correcto
determinado por el contexto moral y social de la época. Después
los avances políticos, sociales y económicos, empiezan a darle otro
lugar a la LIJ, con un propósito educativo, pero después con fines
de entretenimiento y de fomentar el gusto por la lectura, aunque
durante el siglo XIX se tuvieron que vencer obstáculos incluso
para la lectura de géneros de literatura destinados a la comunidad
adulta, pero buscaban la manera de obtenerla y leerla toda vez
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

que en las bibliotecas no era frecuente encontrarlas, sólo las que
se consideraban dentro de los cánones morales aceptados, ya que,
por lo general, se consideraba que distraía o desorientaba a las y los
lectores de los fines pedagógicos. Es hasta el siglo XX cuando se
empieza a tener más libertad, y surgen nuevos géneros literarios y
temáticas destinadas a distintos tipos de públicos.
La literatura infantil y juvenil en el siglo XXI
Desde finales del siglo pasado, el sector educativo de distintos países
identifica deficiencias en las capacidades de lectura y escritura en
poblaciones que han concluido la educación básica, pero también
en las de educación superior, y se consideraba que posiblemente la
escuela era responsable, por lo que empezó a recurrir más al sector
bibliotecario para que emprendiera programas de fomento de la
lectura, en especial en la población infantil. Un ejemplo en México
es que en 1983 la Dirección General Bibliotecas, a cargo de la Dra.
Ana Ma. Magaloni, después de identificar brechas en el acceso y
capacidades de lectura, inició el programa de verano Mis vacaciones en
la biblioteca, actividades destinadas a la población infantil y juvenil de
las entonces 6,101 bibliotecas públicas. A la fecha dicho programa
continúa y se sigue renovando, ofreciendo talleres de distintas
temáticas que además de fomentar el gusto y propiciar momentos
de gozo, incluyen otros aspectos que buscan que los grupos
participantes amplíen conocimientos sobre diversas temáticas y
desarrollen capacidades y valores. En el Programa 2021, al reanudar
actividades presenciales después del confinamiento por la pandemia
Covid-19, se incluyeron los siguientes talleres: Arcoíris de Cuentos que
incluye aspectos históricos, artísticos y simbólicos del mundo del
color; Computus que tiene el objetivo de fortalecer capacidades de
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�Elsa Margarita Ramírez Leyva / La literatura infantil y juvenil para la formación de
comunidades lectoras del presente hacia el futuro

atención, la comprensión lectora y la expresión corporal, mediante
el teatro en atril, la escritura creativa, el teatro de sombras y la lectura
en voz alta; Tres Culturas… Grandeza de México que dedica la lectura a
tres acontecimientos históricos más relevantes, a saber, los 700 años
de la Fundación de México-Tenochtitlan, los 500 años de la llegada
de los europeos a tierras mexicanas y los 200 años de la Guerra de
Independencia, el taller incluye la elaboración de un códice en donde
se recrean los eventos y sus reflexiones en torno a nuestra identidad;
Aterrarte se centra en la literatura de terror con el desarrollo de la
creatividad, capacidades de razonamiento y compresión emocional,
además de alentar la imaginación, la fantasía y el gozo; Tito, la vuelta
a Monterroso, dirigido a adolescentes, utiliza las fábulas del autor
con el fin de propiciar la lectura y escritura creativas, el debate y
las dinámicas grupales, además de la diversión, se promueven las
actividades en grupo y valores de convivencia; Un reto saludable busca
promover beneficios de la alimentación sana con frutas y verduras,
se presentan videocuentos, juegos y actividades creativas con el fin
de motivar prácticas para una vida saludable; también, gozarán de
un momento de fama con y como se refiere en el Programa:
La Biblioteca Pública es y seguirá siendo un lugar habitable, hay
que leer para conocer y conocernos; hay que leer para fortalecer
vínculos; hay que leer para contagiar una actitud vital que
anime a todos a avizorar nuevos horizontes; hay que leer para
transformar la realidad. (Secretaría de Cultura Dirección General
de Bibliotecas, 2021).

El fomento del gusto de la lectura también es parte de las
políticas culturales de varios países, en México se han emprendido
programas nacionales, además del que ya mencionamos, se han
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incluido bibliotecas de aula en la educación básica, que se conforman
por colecciones de LIJ, salas de lectura en donde se proporcionan
libros y colecciones de literatura infantil e historietas, y se organizan
círculos o clubes de lectura con apoyo de personas voluntarias. En
algunas universidades se han emprendido actividades de lectura
para sus comunidades y otros públicos, incluso infantiles, además
de cursos para la formación de mediadores que se especializan en
lecturas y actividades con apoyo de la LIJ.
En 1953 en Zurich, Suiza se crea la Organización Internacional
para el Libro Juvenil (IBBY), que es un colectivo sin ánimo de
lucro. Está compuesto por asociaciones y personas de 60 países que
emprende actividades que interrelacionan a comunidades infantiles
con los libros. En 1979 se funda IBBY México, actualmente se
denomina Asociación para Leer, Escuchar, Escribir y Recrear, A.C.,
cuenta con una biblioteca especializada en LIJ, apoya programas de
lectura y la creación de pequeñas bibliotecas que IBBY denomina
Bunko destinadas al público infantil. Asimismo, imparten cursos y
talleres, aparte promueven la LIJ en distintos eventos.
La LIJ en la actualidad se compone de géneros literarios
dinámicos y en constante evolución. Los autores de literatura infantil
están experimentando con nuevos formatos y temáticas, y están creando
obras que son relevantes para los niños del siglo XXI. Los cuentos, las
novelas y otros textos literarios a los que se han incorporado elementos
multimedia como videos, música y animaciones, algunos con realidad
aumentada, permiten a los niños interactuar con los libros de una
forma más inmersiva, los personajes cobrar vida o explorar mundos
imaginarios, asimismo la realidad virtual permite a los niños adentrarse
en los cuentos desde la perspectiva del protagonista. Además, estas
aplicaciones interactivas incluyen juegos educativos. Otra ventaja
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comunidades lectoras del presente hacia el futuro

de las tecnologías es que facilitan el acceso desde cualquier lugar y
en cualquier momento a las obras. Algunas aplicaciones son para
aprender a leer y escribir como Google Play Books y Voice Dream
Reader. Leo con Grin, IQ Aprende a leer con juegos. Asimismo, ya
se está incursionando en cuentos por Inteligencia Artificial (IA), tales
como plataformas como Cuenti.to que utilizan inteligencia artificial
para crear cuentos personalizados a demanda. Los “cuentitos” no sólo
son personalizados, sino que son únicos. “Cada historia es original
e irrepetible, de manera que las posibilidades son infinitas. También
existe la posibilidad de imprimirlo y convertirlo en un regalo”. Estos
recursos pueden ser útiles para introducir a los niños en el mundo de
la tecnología y la inteligencia artificial.
La literatura infantil desarrollo de capacidades
cognitivas y estéticas
A la literatura infantil se le han dado distintos usos como ya lo
referimos, y es importante enfatizar su potencial en el desarrollo
del proceso cognitivo y metacognitivo, desde los primeros meses
de edad. Señala J.H. Flavell citando a Gibson y Spelke: “parece
muy probable que los bebés estén predispuestos de forma innata
a prestar atención de forma preferencial al habla humana frente
a otros sonidos” (Flavell, 2000: 32). Un medio que sigue siendo
indispensable es la lectura en voz alta realizada por una o un
mediador que sea capaz de reproducir sonidos. Un medio que sigue
siendo indispensable y puede ayudar a revertir los efectos negativos
de la tecnología y que también debe mantenerse aun cuando los
avances de las tecnologías aportan otros medios complementarios
como los antes mencionados, es la lectura en voz alta.
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La LIJ contribuye al desarrollo y fortalecimiento de las
capacidades cognitivas relacionadas con la oralidad, ya que el niño
progresivamente aprende las palabras y cuando es capaz de ver las
imágenes en los libros, aprende a relacionarlas con su significante y
su significado, además va desarrollando la memoria, comprensión,
interpretación, imaginación y las emociones en la medida que identifica
distintos sonidos, entonaciones y el significado de las palabras, además
la gestualidad, en especial cuando la o el lector que le lee en voz alta
logra expresar la historia, por lo que es necesario darle vida al cuento.
Si se logra que durante esta etapa preescolar se despierte
el gusto de leer y después tener el cuidado de seguirla fomentando
durante la etapa de la educación escolar, el interés de saber más, seguir
ampliando vocabulario, la memoria, comprensión, imaginación y
pensamiento crítico, con sus capacidades cognitivas y estéticas podría
dirigir al lector autónomo en su proceso de formación, ya no solo en la
etapa de educación sino también en el de su formación y actualización
a lo largo de la vida, ya que la capacidad cognitiva no se logra de una vez
y para siempre, para ello se requiere también el proceso metacognitivo
basado en lo que Flavell denomina como metaconocimiento o los
conceptos relacionados con él (por ejemplo, procesos ejecutivos),
que han sido muy útiles recientemente en los campos de la psicología
cognitiva, inteligencia artificial, habilidades humanas, teoría del
aprendizaje social, modificación de conducta cognitiva, desarrollo de
la personalidad, gerontología y educación, así como en el campo del
desarrollo cognitivo durante la infancia (Flavell, 2000:185).
Sin duda, la LIJ es importante para la formación de lectores
desde los primeros años de la infancia, porque favorece el desarrollo
cognitivo, contribuye al desarrollo de la memoria, a través de la
información que obtiene con sus cinco sentidos, en especial con
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�Elsa Margarita Ramírez Leyva / La literatura infantil y juvenil para la formación de
comunidades lectoras del presente hacia el futuro

el lenguaje oral, los sonidos y el visual que, al relacionarlos con el
significante y significado, se va creando una especie de diccionario
mental mediante narraciones orales y lectura en voz alta de cuentos
destinados a la población infantil, previo al aprendizaje, pues son
por lo general composiciones de texto breves muy elocuentes.
Si el mediador tiene habilidades para imitar sonidos y
entonaciones y los complementa con la gestualidad, los niños que
escuchan y ven a la persona y las imágenes del cuento, van desarrollando
los procesos cognitivos, la memoria, el aprendizaje de significados y
así van conformando, incrementando y diversificando su vocabulario.
Como ya lo referimos, también se van estimulando la comprensión y la
imaginación y se activan distintas emociones, aparte puede contribuir
al desarrollo de la motricidad manual y la cognición de los niños si
se complementan actividades de dibujo y garabatos, en la medida
que su destreza psicomotriz avanza, puede imitar las imágenes, crear
formas geométricas, etc. y poco a poco puede crear los productos de
su imaginación e interpretación de sus propias historias. Con todo ello
se puede lograr el gusto por la lectura. Así se va iniciando la formación
integral en las dimensiones emocional, social y cultural, incluso
medioambiental, como veremos más adelante, y el paso para aprender
a leer facilita diversas experiencias cognitivas y estéticas. Cuando los
niños disfrutan de la lectura, es más probable que sigan leyendo a
medida que crecen e inicien su proceso de formación integral hasta
dirigir sus procesos cognitivos.
Los cambios sociales, culturales, tecnológicos y
medioambientales en la literatura infantil y juvenil
La LIJ actualmente aborda en sus narrativas los cambios sociales,
culturales, tecnológicos y ambientales, la diversidad, igualdad,
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-87

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inclusión, violencia, familia, medioambiente, todo lo cual se
identifica en distintas situaciones cotidianas, aparte de contribuir a
desarrollar concentración, comprensión, imaginación y creatividad,
identificar y asimilar valores, todo lo cual favorece que los niños
tomen conciencia de situaciones que les afecta, así como identificar
sus experiencias e incluso puedan emitir opiniones. Todo ello ayuda
en su formación integral de las dimensiones cognitivas, emocionales,
sociales, culturales y éticas. La tecnología, como ya lo mencionamos,
además, ha empezado a incorporar temas de vanguardia como
el cuento Robótica e inteligencia artificial (Futuros Genios 5): La ciencia
explicada a los más pequeños de Carlos Pazos, ¿Querés saber qué es la
inteligencia artificial? de Antonio Vázquez Brust y Marcos Vergara.
Asimismo, en las temáticas de la LIJ se aborda temas como
la diversidad, la igualdad y la inclusión y aunque puede ser una
forma divertida, atractiva, emocionante o gozosa, también puede
ser conmovedora y educativa. La LIJ puede promover el aprendizaje
sobre diferentes culturas, además puede ayudar a los niños y jóvenes
a conocer sus emociones, desarrollar empatía y comprensión, y
reducir el denominado bullying; los prepara para integrarse al entorno
escolar, social y cultural, además, les ayuda a comprender situaciones
e interactuar con distintos grupos y el entorno natural y digital.
Los educadores y mediadores deben analizar los mensajes
culturales contenidos en los libros infantiles para identificar en los
lectores sus capacidades de comprensión, cómo los interpretando,
lo efectos en sus proceso cognitivo y emocionales e incluso en
comportamientos, ya que pueden tener consecuencias que no
siempre son positivas y es necesario trabajar esos efectos, a fin
rectificar los alcances en las ideas o conductas de niño y jóvenes,
hasta en adultos.
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�Elsa Margarita Ramírez Leyva / La literatura infantil y juvenil para la formación de
comunidades lectoras del presente hacia el futuro

La literatura infantil y juvenil: su potencial en el
desarrollo sostenible de comunidades lectoras infantiles,
juveniles y adultas
En la población adulta, la LIJ puede producir nostalgia al
recordar su infancia, estimular la imaginación y emociones de
esas lecturas o por los temas fantásticos, ofrecerles momentos
divertidos, activar su fantasía que con frecuencia se relega por el
pensamiento racional. Pero de igual manera, la LIJ aborda temas
que les permite evocar experiencias personales que les provocaron
un sufrimiento emocional o físico y haya quedado velado. Una
lectura aflora la experiencia y la hace consciente, y hasta puede
tener un resultado terapéutico. O bien, esa literatura les ayudar a
percatarse de comportamientos o situaciones que afectan a seres
humanos, fauna o medioambiente. Aparte, las personas adultas
cuando leen para la población infantil y logran involucrarse con
la historia y transmitirla con pasión, también tienen efectos que
provocan sensaciones en las y los escuchas, les pueden generar
estados emocionales que tengan efectos en su ser.
Algunas actividades de lectura con adultos que se han
realizado en la Dirección General de Bibliotecas y Servicios Digitales
de Información de la UNAM, son por ejemplo: con la Secretaría
de Movilidad de la Ciudad de México, en el programa Fotocívicas,
el pago de multas de tránsito se realizaba con trabajo comunitario,
como parte de ellas se impartieron los talleres de lectura en voz
alta de cuentos infantiles sobre temas relacionados con ODS de
la Agenda 2030, los efectos entre varios adultos fueron muy
significativos, despertaron emociones conmovedoras de vivencias
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

que experimentaron en su infancia, les hicieron reflexionar y analizar
críticamente situaciones de la realidad, les motivaron a emprender
actividades de lectura. Y esas lecturas de cuentos sobre ODS a la
población infantil y juvenil, por ejemplo, el tema de deterioro del
agua y violencia también les ha provocado emociones, incluso deseo
de “salvar”, en palabras de varios de ellos, al medio ambiente.
En conclusión, la literatura infantil y juvenil tiene un
potencial más allá de iniciar e incentivar el gusto por la lectura, no
solo en las comunidades de niños y jóvenes, sino igualmente en
las adultas, pues activa y contribuye al desarrollo de competencias
cognitivas, comunicativas, sociales y culturales, y ayuda en la
construcción de identidad, conocimientos de distintos entornos,
la curiosidad, la innovación y la creación, aparte el desarrollo
emocional y personal.

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�Elsa Margarita Ramírez Leyva / La literatura infantil y juvenil para la formación de
comunidades lectoras del presente hacia el futuro

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238

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-87

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
Desnaturalizar a Sor Juana
Sor Juana Iné s de la Cruz. De reliquia histó rica
a texto vivo. Hilda Larrazá bal Cá rdenas,
Iberoamericana Vervuert, Españ a/Alemania,
272 páginas.

Michelle Monter Arauz
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey
Monterrey, México
Fecha entrega: 23-7-2023 Fecha aceptación: 24-7-2023

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024. Monter Arauz, Michelle. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-74
Email: michellemonter@tec.mx

�Reseñas
Humanitas, vol. 3, núm. 6, 2024

Desnaturalizar a Sor Juana
Sor Juana Iné s de la Cruz. De reliquia histó rica
a texto vivo. Hilda Larrazá bal Cá rdenas,
Iberoamericana Vervuert, Españ a/Alemania,
272 páginas.
Michelle Monter Arauz-ITESM
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey
Monterrey, México
¿Qué transformaciones culturales se han imantado en la figura
de sor Juana para que su imagen se encuentre tanto en una pared
del barrio Pilsen en Chicago, acompañada de Joan Sebastian y
Ramón Ayala, así como en la pieza Striptease de sor Juana de Jesusa
Rodríguez, pasando por supuesto por las series de Netflix de
nuestra época? ¿Qué nos lleva a identificar en sor Juana un ícono
nacional mexicano, pero nos aleja de leer su obra? Más allá de un
puñado de poemas, cuyos versos los reconocemos como parte de
alguna antología que seguro tuvimos que leer en nuestra formación
básica, la reconocemos como un producto cultural que puede ser
consumido. Para Hilda Larrazábal, la figura de Sor Juana Inés de
la Cruz funciona como un espejo que devuelve a quien lo mira lo
que desea observar (2023, p.15). Así, la preocupación principal de
Sor Juana Inés de la Cruz. De reliquia histórica a texto vivo es estudiar el
239

�Michelle Monter Arauz / Desnaturalizar a Sor Juana. Sobre Sor Juana Inés de la Cruz.
De reliquia histórica a texto vivo, de Hilda Larrazábal Cárdenas

devenir de la figura de sor Juana Inés de la Cruz en ícono no sólo
nacional, sino latinoamericano.
Si las transfiguraciones entre la obra y la figura de sor Juana
son el objeto de estudio de este libro, a través del concepto de campo
cultural Larrazábal se decanta por analizar “qué criterios la juzgan
[a sor Juana] y qué es lo que cada generación considera como digno
de valor literario”, además de estudiar “la manera en que su figura
se convierte en mito nacional de forma paulatina y cómo su obra se
institucionaliza” (2023, p. 38). Con esto en mente, el acercamiento
de la autora es transversal. Si bien es de sobra conocido el libro Sor
Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe de Octavio Paz, que para
Larrazábal es un hito de la crítica literaria, para 1930, cuando Paz
comienza a escribir acerca de la monja, ésta ya formaba parte del
imaginario nacional. En el viaje de reliquia histórica a texto vivo
es necesario “acotar las coordenadas y seleccionar un corpus”, es
decir, concentrarse en los momentos liminares, en las coyunturas
y bisagras que marcan el proceso de consolidación de sor Juana en
no sólo dentro de México, sino en el extrajero. Estas coordenadas
comienzan con el capítulo “Sor Juana en la velada literaria de 1874”.
Es necesario recordar que si bien sor Juana gozó de gran popularidad
durante el virreinato, para 1725 su obra cesó de editarse en México.
La autora recurre a Henríquez Ureña para indicar que, en los albores
del siglo XVIII los valores literarios de la época habían desplazado
a todo lo que tuviera un tufo gongorino por “malo y extravagante;
como a sor Juana se le consideraba su discípula quedaba olvidada
y condenada por el culteranismo gongorino” (2023, p. 21). Es así
que la velada marca una vuelta de la figura sorjuanina a los terrenos
celebratorios y su recuperación como reliquia histórica en un
momento de construcción nacional, como un “nudo unificador”.
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

Asimismo, esta velada marca el tono con el cual recuperamos a sor
Juana, no a partir de la lectura de su obra, sino los proyectos de
nación reflejados en su figura.
Posteriormente, la autora trabaja la otra cara del debate
decimonónico a través del debate político a la sombra de uno
estético: ¿es sor Juana mexicana o no y qué implicaciones tiene esta
filiación? Para ello Larrazábal analiza la Historia crítica de la literatura y
de las ciencias en México: desde la conquista hasta nuestros días de Francisco
Pimentel y las antologías que se publicaron para conmemorar el IV
Centenario del Descubrimiento de América. En suma, la inclusión
o exclusión de la monja, como en toda antología, es una muestra de
los proyectos ideológicos que subyacen y que buscan validarse.
El siguiente momento liminal es la publicación de Juana de
Asbaje de Amado Nervo en los albores del siglo XX. Aquí estamos
ante “el primer verdadero rescate que empareja la vida y obra de
Juana Inés” (2023, p. 40). Si antes lo que se encontraba en discusión
era la filiación de la figura de la monja, Amado Nervo realiza una
ponderación de su obra poética bajo la mirada modernista, es
decir, una búsqueda del origen de la revitalización de la poesía
escrita en América Latina. Y aquí el espejo que es sor Juana le
regresará a Nervo una transformación propia y estética: el cambio
notorio en la poética nerviana deviene de una lectura y análisis
minucioso de la vida y obra de sor Juana. Me interesa retomar algo
que considero fundamental de este libro: Larrazábal enmarca su
argumento central en la premisa nerviana de la imitación literaria
como fuente digna de admiración. ¿No es acaso la imitación de
la escritura de sor Juana lo que posibilitó la revitalización de la
escritura de Amado Nervo? Incluso Nervo mismo aseguró que
Juana de Asbaje es quizá su mejor libro. Así, la autora posiciona
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas3.6-74

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�Michelle Monter Arauz / Desnaturalizar a Sor Juana. Sobre Sor Juana Inés de la Cruz.
De reliquia histórica a texto vivo, de Hilda Larrazábal Cárdenas

al espejo que es sor Juana como una revitalización nerviana, cual
transfiguración del modernismo.
La última bisagra: Cuesta, Villaurrutia y Novo a través del
espejo sorjuanino. Larrazábal apunta que la Revolución Mexicana
transformó el campo cultural y abrió la puerta a otra discusión
literaria que tuvo como interlocutor a los textos vivos de sor Juana,
con ello la autora reitera el argumento de los “elementos geopolíticos
que configuran la asignación de valor” (2023, p. 138). No hay
verdad literaria, sino una ponderación de valores estéticos situados.
Larrazábal contextualiza este último capítulo en los dos proyectos
culturales que nacieron en la posrevolución: la escritura con ideales
nacionalistas o con influencia extranjera. Lo cual nos lleva a la
querella de 1932 que, según Díaz Arciniega, muestra las tensiones
estéticas e ideológicas sobre “el planteamiento de un proyecto
político y cultural que se desea para el México posrevolucionario”
(2023, p. 173). ¿Y cómo entra la monja en todo esto? No lo hace.
Según Larrazábal, la restitución que Los Contemporáneos hacen de
sor Juana, es decir, su transfiguración en texto vivo, se da fuera de
los márgenes de esta pugna, pues los jóvenes contemporáneos ya no
“tienen que justificar los usos que le dan a la monja. Sin embargo,
cada uno lo hace a su manera. Para Cuesta, sor Juana es un escudo
contra los golpes retóricos de sus contrarios [...] para Villaurrutia, la
monja es un espejo en el que va a encontrarse [...] Para Novo, es una
risa sarcástica, dirigida a una sociedad a la que quiera escandalizar,
pero que le regresa el aplauso” (2023, p. 225).
El estudio de Sor Juana Inés de la Cruz. De reliquia histórica a
texto vivo abarca un siglo: comienza en 1874 con la velada organizada
por el Liceo Hidalgo y termina con el libro Las locas, el sexo y los
burdeles (y otros ensayos) de Salvador Novo publicado en 1972. La
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�Humanitas, vol. 3, núm. 6, enero-junio, 2024

magnitud de tal investigación exige la consulta de una variedad de
fuentes. La autora consultó y analizó no solo fuentes bibliográficas,
sino hemerográficas y de archivo, como el Archivo Histórico del
Fondo de Cultura Económica. Más aún, la prosa de Larrazábal, ágil
y afilada, ilumina el complejo andamiaje teórico y argumental que
sostiene su trabajo.
Por último, este libro presenta el potencial retórico que ha
tenido la figura de sor Juana, además de las diversas ponderaciones
de valor literario bajo las cuales se ha analizado su obra. Este estudio,
que me parece codificado en clave nerviana, inscribe a sor Juana
como parte de un sistema en el que el valor se construye como parte
de una red extensa y compleja (2023, 140). Sea sor Juana espejo, genia
y poeta, la lectura de Sor Juana Inés de la Cruz. De reliquia histórica a
texto vivo de Hilda Larrazábal se vuelve imprescindible para entender
no solo a la monja, sino a lo que concebimos como literatura.

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                    <text>�D.R. 2024 © Humanitas. Revista de Teoría Crítica y Estudios Literarios,
Vol. 4, No. 7, julio-diciembre 2024, es una publicación semestral
editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Centro
de Estudios Humanísticos, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey,
Nuevo León, México. C.P. 64290. Tel.+52 (81)83-29- 4000 Ext. 6533.
https://revhumanitas.uanl.mx Editor Responsable: Víctor Barrera
Enderle. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022-020212344100102, ISSN 2683-3247, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de
Autor. Responsable de la última actualización de este número: Centro de
Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro. Juan José Muñoz Mendoza,
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes
#4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P.
64290. Fecha de última modificación de 15 de julio de 2024.
Rector / Santos Guzmán López
Secretario de Extensión y Cultura / José Javier Villarreal
Director de Historia y Humanidades / Humberto Salazar Herrera
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / César Morado Macías
Director de la Revista / Víctor Barrera Enderle
Autores
Miguel Guadalupe Cerda de la Rosa
Manuel Santiago Herrera Martínez
José Manuel Medrano
Diana Hernández Suárez
Jesús Gerardo Cervantes Flores y Carlos Recio Dávila
Gonzalo Rojas Canuet
José Alberto Leyva Ortiz
Karime Aylen Anguiano Treviño
Carlos Rutilo Aguilar
Ángeles Serna Moreno
Roberto Kaput González Santos

�Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Víctor Barrera Enderle
Maquetación / Concepción Martínez Morales
Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando la
fuente. Las opiniones vertidas en este documento son responsabilidad de
sus autores y no reflejan, necesariamente, la opinión de Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo Léon. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
Presentación No. 7
Víctor Barrera Enderle
Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
Fecha entrega: 07-2-2023 Fecha aceptación: 27-7-2023

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2024, Barrera Enderle, Víctor. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

�P re s e n t a c i ó n
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

El tema de la representación ha alimentado uno de los debates
más antiguos en la reflexión en torno a la literatura. La mímesis
o la imitación de la realidad causaba conflicto a los griegos
y latinos. Si se buscaba la verdad, el discurso literario era visto
como sospechoso; sí, por el contrario, se hacía apología al carácter
educativo de la ficción (dada la inclinación humana de aprender
imitando), la literatura cumplía un rol subordinado a necesidades
ajenas, surgidas de los campos de la pedagogía y de la ética. Dos
milenios más tarde, y tras un ingente desarrollo de teorías al
respecto, el debate literario en torno a su relación con la realidad
permanece casi idéntico. Esto, sin embargo, confirma, de manera
indirecta, la existencia de un saber que produce la literatura sobre
el entorno que la envuelve.
La séptima entrega de Humanitas. Revista de Teoría, Crítica y
Estudios Literarios confirma esta riqueza de enfoques y conocimientos
emanados de la literatura. En su sección de “Artículos” presenta siete
acercamientos diferentes al fenómeno. Miguel Cerda estudia al poeta,
dramaturgo y crítico Xavier Villaurrutia, pero lo hace reparando en
su condición de antólogo, es decir, en su actividad como un agente
que revitaliza el campo literario mexicano de la postrevolución al
poner en circulación sendas selecciones poéticas de sor Juan Inés de
la Cruz y Ramón López Velarde. Manuel Herrera analiza, desde una
perspectiva semiótica, la novela de Juan Villoro Las golosinas secretas
y, a través de ella, reflexiona en torno a la literatura infantil y juvenil.
Durante centurias, los cuentos de hadas han relatado algo más que
historias fantásticas, José Manuel Medrano realiza aquí una lectura
1

�Víctor Barrera Enderle / Presentación

entrelíneas de la relación entre este género narrativo y la resistencia
en la España de la posguerra.
La cultura y la literatura caribeñas han sido muestra
palpable de la heterogeneidad latinoamericana: un universo donde
se acrisolan elementos de diversas culturas: Diana Hernández
propone una poética de esta región basándose en la lectura del
escritor colombiano Germán Espinosa. El amor romántico ha
generado infinidad de formas de representación, desde novelas
hasta películas; en su artículo, Jesús Cervantes y Carlos Recio
analizan la forma en que éste se manifestaba en las tarjetas de
fantasías durante los albores del siglo XX. Uno de los poetas
chilenos más importantes (y menos estudiado) de la segunda
mitad del siglo XX fue Juan Luis Martínez, Gonzalo Rojas Canuet
explora una de sus obras emblemáticas: La nueva novela. En 2014
se cumplió el primer centenario del nacimiento del poeta Efraín
Huerta: desde entonces se ha revalorado su obra, en particular la
realizada en su última etapa: José Leyva da cuenta de la poética de
Huerta durante los convulsos años setenta.
La sección de “Notas” cuenta con tres ensayos que, a su
manera, ofrecen una relectura de la literatura mexicana moderna:
Karime Anguiano se hace cargo de Amora, la novela fundacional
de Rosamaría Roffiel; Carlos Rutilo hace lo propio con la
transculturación narrativa desplegada en José Trigo, la monumental
novela de Fernando del Paso; y Ángeles Serna Moreno realiza un
ejercicio de espejeo entre El invencible verano de Liliana, de Cristina
Rivera Garza y El acontecimiento de Annie Ernaux.
Roberto Kaput nos entrega, en la sección de “Reseñas”,
una lectura crítica e iluminadora del poemario Carmen de Carlos
Rutilo, de reciente aparición. Y con ella cerramos este número
2

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, julio-diciembre, 2024

7 de Humanitas. Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios, cuya
entrega reafirma, en su diversidad, la orientación plural y crítica de
la publicación.
Víctor Barrera Enderle

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�Artículos
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

Polémica y tradición. El trabajo de antólogo de
Xavier Villaurrutia y su incidencia en el campo
literario mexicano
Controversy and tradition. The work of Xavier
Villaurrutia as an anthologist and its impact on the
Mexican literary field
Miguel Guadalupe Cerda de la Rosa
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México
miguel.cerdade@uanl.edu.mx

Resumen. El campo literario mexicano después de la Revolución
mexicana se vio envuelta en el proceso de configuración ante la nueva
situación política, social e intelectual. Pronto comenzaría una polémica
entre dos posturas de concepciones de la literatura -con dos términos
igual de polémicos: “literatura viril” y “literatura afeminada”- en 1925 y
otra similar siete años más tarde, en 1932, cuando se cuestiona la idea
de una literatura nacional retomando los ideales del conflicto civil ante
las ideas influidas por las vanguardias extranjeras que buscaban una
concepción universal y cosmopolita. Como participantes de ambos
momentos, el grupo de Contemporáneos postula sus ideas estéticas en
la producción de su revista homónima y los esfuerzos individuales de sus
miembros para reafirmar su postura, entre ellos la contribución Xavier
Villaurrutia quien publica antologías de poemas de dos autores mexicanos
distinguidos, como lo son Ramón López Velarde y sor Juana Inés de la

4

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

Cruz. Villaurrutia utiliza dispositivos basados en sus textos críticos para
elaborar estas recopilaciones con la finalidad de proponer una tradición
literaria mexicana ante la posibilidad de configurar el nuevo campo literario
definitorio para el resto del siglo XX.
Palabras clave: polémica, antología, Xavier Villaurutia, tradición, campo
literario
Abstract. The Mexican literary field after the Revolución mexicana finds a
configuration process in front of the new political, social, and intellectual
situation. Soon would start a controversy between two positions of
literary conceptions -with two terms as controversial: virile literature and
effeminate literature- in 1925 and another alike seven years later, in 1932,
when the idea of national literature is questioned considering the ideals
from the civil warfare before the foreign avant-garde-influenced ideas
looking for a universal and cosmopolitan understanding. As participants
in both times, the Contemporáneos group postulates their aesthetic ideas
in their homonymous magazine, as well as the individual efforts of their
members to reaffirm their position, among them there is the input from
Xavier Villaurrutia who publishes poem anthologies from two recognized
Mexican authors: Ramón López Velarde and sor Juana Inés de la Cruz.
Villaurrutia employs dispositives based upon his critical texts to elaborate
these compilations aspiring to propose a Mexican literary tradition before
the possibility to form the new defining literary field for the rest of the
XX century.
Keywords: controversy, anthology, Xavier Villaurrutia, tradition, literary
field

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

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�Miguel Guadalupe Cerda de la Rosa /Polémica y tradición

El panorama sociopolítico de México durante la primera cuarta
parte del siglo XX cambió repentinamente y de manera vertiginosa:
como consecuencia del fin del Porfiriato, el inicio de la Revolución
mexicana, el surgimiento de los caudillos como líderes y los intentos
de estabilización del país a raíz de la promulgación de la Constitución
política de 1917. Durante la década de 1920, y principios de la de
1930, en el proceso de la institucionalización cultural, el campo
literario seguía configurándose en la búsqueda de un sendero común
para su progreso; sin embargo, el involucramiento de una variedad
de actores y grupos a raíz de las vanguardias importadas, así como
el encuentro de intereses estéticos discordantes, produjeron dos
momentos decisivos -dos polémicas- que continuaron permeando
en los años venideros: el afeminamiento de la literatura en 1925 y la
literatura nacionalista en 1932.
El surgimiento de la literatura mexicana moderna, de acuerdo
con Ignacio Sánchez Prado (2007), comienza precisamente desde el
producto con el que se intentaría terminar el conflicto civil de la
Revolución, donde “las literaturas nacionales tienen a veces fechas
de nacimiento precisas” (2007: 87), pero que, en México, inicia el 5
de febrero de 1917 con la promulgación de la Constitución Política,
lo cual planteaba el reto de formar una cultura nacional con base en
la problemática que se habría superado:
Esto no era una tarea fácil, dado que, en muy pocos años, se pasó
del sólido edificio institucional del Porfiriato a una atomización
profunda y a veces paradójica de los grupos intelectuales del
país, grupos que iban desde los últimos modernistas (Tablada,
González Martínez, Urbina, entre otros) hasta el influyente
Ateneo de la Juventud (Vasconcelos, Reyes, etc.) y su intento de
“salvar la cultura por las humanidades”, para usar una conocida

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

expresión de Pedro Henríquez Ureña. En este paisaje, emergen
las nuevas configuraciones de la literatura y la cultura del México
moderno: se trata de un periodo en el cual los diversos grupos
intelectuales buscan redefinir la naturaleza de la tradición y de la
cultura nacional (187).

En la década de 1920, se buscaba cumplir este objetivo (la
formación y consolidación de la tradición y la cultura nacionales)
en medio del asedio de las vanguardias europeas, que poco a
poco encontraban su lugar en el ambiente intelectual y artístico,
persiguiendo la concreción de una “vanguardia mexicana”; todo esto
se daba a la par de un proceso de institucionalización de conceptos
y dinámicas, llevado a cabo a través de distintos mecanismos:
El proyecto hegemónico que emergía en esos años de intentos
estatales de institucionalizar la cultura (por ejemplo de concursos
literarios y artísticos financiados por el carrancismo) se basaba en
un nacionalismo fundamentalista que apelaba a la idea de que sólo
producciones culturales cuyas referencias directas fueran la nación
y la Revolución Mexicana eran legítimas [...] Como contrapeso,
surge la idea de una cultura nacional autónoma con respecto al
cada vez más fortalecido estado posrevolucionario, que utiliza los
códigos de la cultura occidental para constituir posiciones críticas
de los nuevos proyectos políticos (2007: 188).

Esta empresa tuvo un primer momento de confrontación
entre posturas disímiles en 1923, durante el Congreso de Escritores
y Artistas, convocado por José Vasconcelos. Ahí se abordaron
inquietudes relacionadas con el “rechazo a la forma en que la
literatura -y sobre todo la poesía- se manifiesta ‘indiferente’ a la
nueva situación política” (Sheridan, 1999, p. 32). Durante sus
participaciones, Vasconcelos deseaba el establecimiento de un
diálogo fructífero entre artistitas e instituciones, para así incentivar
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

7

�Miguel Guadalupe Cerda de la Rosa /Polémica y tradición

la idea de que arte debería reflejar la realidad del país y ser el soporte
de la institucionalización cultural y educativa. En lo referente
específicamente al ámbito literario, el secretario de Educación
Pública compartió tres ideas puntuales:
1. El escritor está obligado a “escribir para los muchos con el
propósito constante de elevarlos”.
2. La literatura tiene la “obligación” de coadyuvar a la “resurgencia
nacional” y a la “unión espiritual” del pueblo mexicano.
3. Los escritores no debemos “preguntarnos qué es lo que quieren
las multitudes, sino qué es lo que más les conviene” (Sheridan,
1999: 33-34)
Este primer planteamiento anunciaba la problemática que se
suscitaría un poco más tarde, (y continuaría, en un segundo momento,
en la década del treinta), y que implicaría una restructuración del
poder simbólico dentro de los campos artísticos e intelectuales, y, de
manera particular, dentro del campo literario. El mecanismo teórico
para abordar estas relaciones se encuentra en el concepto mismo de
campo literario, desarrollado por Pierre Bourdieu, quien lo definió
como un espacio social de relaciones afines a la disciplina literaria
donde se encuentran tanto escritores como editoriales, revistas,
instituciones y lectores, y cuya interacción hace posible el “análisis
de la estructura de las relaciones objetivas entre las posiciones que
ocupan en el campo de producción cultural de los individuos o de
los grupos colocados en situación de competencia por la legitimidad
intelectual o artística” (Bourdieu, 1990: 20).
En esa época, la que va de la primera a la segunda
polémica (de 1925 a 1932), resulta importante y determinante la
contribución y proliferación de grupos artísticos y literarios. Esas
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�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

agrupaciones colaboraban en sus propios proyectos, muchos de los
cuales culminaron en revistas literarias, tales como Policromías, La
Falange, México Moderno, El Maestro, Prisma, Vida mexicana y Antena,
así como la futura revista homónima del grupo Contemporáneos,
donde José Gorostiza y Xavier Villaurrutia, al igual que el resto de
sus compañeros de renombre como Torres Bodet, Novo, Ortiz de
Montellano, Cuesta, entre otros, comenzaron a desarrollar y articular
una idea renovadora del concepto de literatura mexicana, la cual fue
recibida…
… con un grado de profundo recelo por intelectuales con mayor
posicionamiento en el reciente campo cultural (intelectuales
tan disímiles como el porfiriano, Victoriano Salado Álvarez, el
naturalista Federico Gamboa, el estridentista Manuel Maples Arce
o el socialista Ermilo Abreu Gómez)” (Sánchez, 2007: 188-189).

1925: “El afeminamiento de la literatura”
Dos años después del Congreso de Escritores y Artistas se erigió
la primera controversia entre grupos literarios en el campo cultural
mexicano. La disputa se dio por el control del poder intelectual y
de las formas de representación cultural. Los contrincantes fueron
bautizados (por parte del grupo con mayor concentración de poder
simbólico) con epítetos que reflejaban la ideología polarizada y
machista del momento: los “viriles”, quienes buscaban la producción
literaria consciente de los esfuerzos y logros de la Revolución con un
enfoque nacionalista; y los “afeminados”, que estaban interesados
en una perspectiva universal (Sheridan, 1999: 35).
Al postular este choque de términos contrarios, los
nacionalistas trataban hacer ilegítimas las ideas de sus contrarios
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

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�Miguel Guadalupe Cerda de la Rosa /Polémica y tradición

por medio del ataque personal, mención aparte la orientación sexual
de algunos miembros de Contemporáneos que fueron señalados
por este debate. Este enfrentamiento de los términos “viril” y
“afeminado” corresponden, al contrario, a otra manera de referirse
a las verdaderas posturas en discusión: nacionalista vs cosmopolita y
mexicanizante vs europeizante, de acuerdo con Sánchez (2007: 191).
Julio Jiménez Rueda fue el artífice del comienzo de esta
polémica con la publicación del artículo “El afeminamiento en la
literatura mexicana”, cuya intención era
Criticar el aspecto más vulnerable de algunos jóvenes escritores, una
personalidad con manifestaciones evidentemente homosexuales,
que provocan envidias y críticas debido a que ya disfrutan de
cierto prestigio y poder en la sociedad cultural, el gobierno y la
opinión pública (Díaz, 1989: 58).
Lo secunda en su opinión Carlos Gutiérrez Cruz, quien ofrece su
crítica en dos sentidos:
Uno, las “degeneraciones y vicios” de los “poetas burgueses”; su
“asexualidad” consecuente de una vida pasiva que transcurre sin
“contacto” con la “vida exterior” y dentro “de un reducido grupo
de amigos”, donde sólo se habla de libros. El otro, la creación de
obras literarias carentes de una relación estrecha con el pueblo y las
“clases laborantes”, pero en las que sí sobresale una preocupación
estilística excesiva” (En Díaz, 1989: 58).

En estas circunstancias, dos grupos definidos se encontraron
en pugna: los nacionalistas y los Contemporáneos. Los primeros
deseaban seguir el ideal vasconcelista para establecer un canon
donde predominara una literatura que diera cuenta de los temas y
aspiraciones de la Revolución. Dentro de esta línea se encontraba
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

el caso particular de Manuel Maples Arce que buscaba una estética
cercana a lo proletario, como los de su poema Urbe. El grupo
de Contemporáneos, en contraste, compartía una visión más
europeizante, bajo la influencia directa de las vanguardias, como
el surrealismo, lo cual chocaba con la edificación de los criterios
morales y éticos de los nacionalistas (Sánchez, 2007: 192).
El año de 1925 fue importante para el grupo de
Contemporáneos: significó un momento de cohesión grupal, donde
los trabajos individuales se concatenaron y se hicieron públicos,
ayudando a la configuración de su identidad colectiva, tal como lo
señala Sheridan (1985, p. 179). Fue el año también en que publicaron
sus primeros libros varios de sus integrantes: Biombo de Torres
Bodet; El trompo de siete colores de Ortiz de Montellano; Canciones para
cantar en las barcas de Gorostiza; Ensayos de Novo; Desvelo de Owen;
y Reflejos de Villaurrutia. Sus contribuciones intelectuales y artísticas
adquirían, a partir de ese momento, el carácter de profesionales, sin
dejar de ser manifestaciones relacionadas al término de “juventud”,
que formaba parte importante del discurso de José Vasconcelos,
como un elemento esencial para la acción vital:
El joven, declara Villaurrutia, es aquel que tiene “todas las edades”
simultáneamente, es una forma de compromiso con el arte y más
una obligación que una virtud, o, en todo caso, una virtud ardua y
hasta difícil de sobrellevar (Sheridan, 1985: 181).

Con miras de explotar esta cualidad, el grupo decidió fundar
una revista literaria, tomando como modelo a la Revista de Occidente,
optaron por una “revista abierta, polémica, analítica, atenta a su
país pero siempre frente a, y en contraste con, el mundo europeo”.
El nombre tiene una raíz latina, tomada en sentido figurado, de
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

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�Miguel Guadalupe Cerda de la Rosa /Polémica y tradición

temporaneus (hacer algo a tiempo, a conveniencia) y su acepción
moderna lo define como perteneciente o relativo al tiempo o época
en que se vive.
La publicación formal de la revista comenzaría en 1928,
pero, desde tres años antes, coincidiendo con la primera polémica
literaria importante del siglo XX en México, ya participaban como
miembros del “Grupo sin grupo”. Con el antecedente directo del
modernismo, y teniendo como figura a Ramón López Velarde en el
ámbito nacional más inmediato, el vanguardismo fue, en palabras
de Alí Chumacero (en Villaurrutia, 2014) la “razón y pecado de la
generación de Contemporáneos” con un énfasis en autores mexicanos
como Enrique González Martínez, sí, pero también de artistas
extranjeros como Juan Ramón Jiménez, Jean Cocteau y Giorgio de
Chirico. Chumacero postula que:
Si los anteriores elementos son decisivos para explicarse el
arranque de esas experiencias literarias y comprender cómo,
mediante un desbordamiento con características diversas -sobre
todo plásticas y literarias-, se inició aquella generación, hemos de
señalar asimismo en los jóvenes escritores una incisiva curiosidad
por todo lo que se relacionara con la totalidad de las actividades
artísticas. Porque no sólo la poesía y la pintura, sino particularmente
el teatro, y la música, la filosofía en uno de ellos, el ensayo, la
crítica propiamente literaria, el periodismo, todo menos la ciencia
-salvo el caso extraño de Jorge Cuesta-atrajo sus mentes ahítas
de curiosidad y dueñas de un buen humor que pronto habrían de
perder, tornado en melancolía o en simple desilusión (X-XI).

Finalmente, esta iniciativa del grupo continuaría en el
proyecto colectivo de la revista Contemporáneos y en sus trabajos
individuales hasta 1932 cuando se disolvió la participación en
conjunto, al tiempo que surgía otra crisis.
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

1932: Crisis nacionalista
La revista-manifiesto Contemporáneos se editó entre 1928 y 1931,
en sus páginas se publicaron textos de los integrantes del grupo
homónimo, además de pinturas e ilustraciones de artistas nacionales
y extranjeros, siguiendo la convicción por la que habían sido
denunciados y clasificados como “afeminados” en 1925 . En ese
periodo, el grupo maduró y realizó otras empresas en conjunto,
como la Antología de la poesía mexicana moderna (1928) y la revista
Ulises, donde Jorge Cuesta privilegiaba lo cerebral “y aconseja un
‘arte para artistas’, como quería Nietzsche, ‘cuyo objeto no fueran
sino las imágenes, las combinaciones de líneas, de colores, de
sonidos” (Chumacero en Villaurrutia, 2014: XI-XII).
Xavier Villaurrutia fue figura importante dentro de los
Contemporáneos: poeta, dramaturgo, crítico, traductor y editor.
Impulsó la primera publicación del grupo: Ulises, y protagonista
de la segunda (Contemporáneos). Chumacero destaca la influencia
de López Velarde no sólo en el joven poeta, sino en todo el grupo:
“la ‘pureza’ de la obra velardeana nos indica que la generación a
que perteneció Xavier Villaurrutia hacía suya conscientemente
la fórmula de un arte por el arte, presidido por un ‘rigor artificial
y exagerado’”, pues López Velarde: “Es el primero que trata de
construirse un lenguaje; antes de él nadie emplea tal desconfianza
artística en la elaboración de su estilo… Es el primero que aspira a
obtener, y que logra con frecuencia, aunque aisladamente, una poesía
pura” (Chumacero en Villaurrutia, 2014: XII-XIII).
En vísperas a 1932, como expone Sheridan (1999), el grupo
de Contemporáneos terminó su “vida pública”, iniciada siete años
antes, y cada integrante siguió su propia ruta. Desde la polémica de
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

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�Miguel Guadalupe Cerda de la Rosa /Polémica y tradición

1925 habían sufrido descalificaciones en cada uno de sus proyectos:
los narrativos, las puestas en escena del Teatro Ulises, la Antología de
la poesía mexicana moderna y la revista, propiamente (pp. 39-40).
La controversia inició en las páginas de El Universal Ilustrado
el 17 de marzo con una “encuesta” de Alejandro Núñez Alonso
titulada “¿Está en crisis la generación de vanguardia?” donde
exponía el ascenso y caída del interés hacia los vanguardistas con
alusiones directas:
Han pasado cuatro años… Y la gente, el público literario, los
adultos, los viejos o los inconformes con los jóvenes, murmuran
de los vanguardistas, ponen en duda su autenticidad, su mérito,
su valer. “No han hecho nada”, se dice insistentemente. “De
Ulises y Contemporáneos sólo queda el recuerdo, pero nada más” (en
Sheridan, 1999: 111).

En el mismo texto ofrecieron sus opiniones Villaurrutia,
Gorostiza, Novo, Ramos, Ortiz de Montellano y Abreu Gómez;
pero la respuesta más sesuda provino de Cuesta (1978) con su réplica publicada en la misma revista. Ahí enunció las características que
tenían los escritores de vanguardia, además de la juventud, y que se
resumía en haberse desarrollado en un medio adverso, y de “encontrarse inmediatamente cerca de una producción literaria y artística
cuya cualidad esencial ha sido una absoluta falta de crítica” (91-92).
La falta de crítica había provocado que su generación viviera en
permanente estado de crisis: “Nacieron en crisis y han encontrado
su destino en esta crisis: una crisis crítica” (Cuesta, 1978: 92). Asimismo, Cuesta reforzaba el ideal estético cosmopolita del grupo:
Esta generación no la buscó en las anteriores; la buscó en ella
misma (…) Esta actitud es la única que hace valer la actitud y

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

la obra de otros; es una actitud crítica. Hace valer lo mismo la
literatura y el arte franceses, que los de cualquier otro país. Admite
cualquier influencia. Admite la cultura y el conocimiento de las
lenguas. Admite viajar y conocer gentes. Admite encontrarse
frente a cualquier realidad, aun la mexicana. Es una actitud
esencialmente social, universal. Revolucionarismo, mexicanismo,
exotismo, nacionalismo, son en cambio, puras formas de
misantropía (1978: 94).

Como complemento al texto anterior, Cuesta publicó
el artículo “La literatura y el nacionalismo”, ahí ahondaba en la
problematización del tema y añadía otro componente fundamental:
la tradición. Ante la imposición de “la vuelta a lo mexicano” en el
arte, y frente al cosmopolitismo de los Contemporáneos, afirmaba
que esto “no ha dejado de ser un viaje de ida, una protesta contra
la tradición” ( 97). En relación con la noción de tradición realizaba
varios apuntes, el principal definía su postura: “la tradición no se
preserva, sino se vive”( 97); luego, citaba un comentario realizado por
Ermilo Abreu Gómez : “los discípulos no se seducen; se merecen”,
para responder: “la tradición es una seducción, no un mérito”, y
añadía: “la tradición es tradición porque no muere, porque vive sin
que la conserve nadie” (98); y finalmente: “la tradición no es otra
cosa que el eterno mandato de la especie. No en lo que perece y la
limita, sino en lo que perdura y la dilata, se entrega” (100).
Esta polémica fue la última en la que se enfrentaron
los nacionalistas y los Contemporáneos. En ambas contiendas
participaron figuras importantes de las letras del país como Mariano
Azuela, cuya novela Los de abajo se tomó como prototipo para la
literatura “viril” (Díaz, 1989), y Alfonso Reyes, quien se alineaba con
los preceptos y postura de los Contemporáneos, luego de haber sido
blanco de las mismas críticas que lo tachaban de hacer literatura “no
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patriótica”. Miguel Capistrán (1967) tiene razón cuando señala que
tanto Reyes como los Contemporáneos “pueden catalogarse dentro
de una concepción universalista de nuestras letras y representan,
durante esa etapa -y aun después- las figuras sobre las que se lanza
todo el fuego y el consecuente cargo de descastamiento”.
Las contribuciones que realizó Jorge Cuesta sobre el papel
de la tradición en el debate nacionalismo versus cosmopolitismo
resultaron fundamentales y constituyeron el eje principal de la
reflexión crítica del grupo en torno no sólo al presente de la
literatura mexicana, sino en la configuración de su tradición. Las dos
antologías que preparó Xavier Villaurrutia, una sobre Ramón López
Velarde y la otra sobre sor Juana Inés de la Cruz, así lo confirman.
La antología como forma y medio: ¿Forja el canon o
presenta una tradición?
Tiempo después de las polémicas literarias de 1925 y 1932, y de la
disolución como grupo de los integrantes de Contemporáneos a
principios de la década de 1930, los postulados cosmopolitas que
buscaron de manera colectiva siguieron siendo parte de la agenda
de sus miembros. Xavier Villaurrutia fue uno de los más activos y
productivos, pues no sólo continuó creando poesía, sino también
incursionó en la vida diplomática, en la traducción literaria, además
de ejercer como docente en la entonces Universidad Nacional de
México y en Bellas Artes. Fue en este momento de madurez cuando
preparó antologías de dos autores representativos de la lírica mexicana, situación que también puede leerse como una contestación
tardía las críticas recibidas por el supuesto desinterés por lo nacional: la barroca sor Juana Inés de la Cruz y el modernista Ramón
López Velarde.
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¿Cuál es el propósito de una antología? Es interesante
el contraste entre la ingente producción de antología y la escasa
reflexión crítica sobre ellas. Alfonso Reyes consideraba a la antología
como resultado de un proceso de creación, el cual podría dividirse
en dos formas: la primera en “las que domina el gusto personal
del coleccionista, y las que hay en que domina el criterio histórico,
objetivo” (1948: 137).
Por su parte, Claudio Guillén ve en la antología una manera
de actualizar y poner de nuevo en circulación obras y autores
del pasado. en otras palabras, la entiende como una estrategia de
resignificación:
La antología es una forma colectiva intratextual que supone la
reescritura o reelaboración, por parte de un lector, de textos ya
existentes mediante su inserción en conjuntos nuevos. La lectura
es su arranque y su destino, puesto que el autor es un lector que se
arroja a la facultad de dirigir las lecturas de los demás, interviniendo
en la recepción de múltiples poetas, modificando el horizonte de
expectativas de sus contemporáneos. Escritor de segundo rango, el
antólogo es un superlector de primerísimo rango (1985: 413).

Villaurrutia no era un neófito en las labores de antólogo:
en 1928 había participado, junto a Jorge Cuesta, Gilberto Owen y
Salvador Novo, en la Antología de la poesía mexicana moderna , la cual
finalmente se publicó como un trabajo individual de Cuesta (Sheridan,
1985: 313). Esta propuesta comunal de un grupo, en el marco análogo
de la publicación de su revista, puede verse como un medio para
expresar y reafirmar sus metas estéticas. Anthony Stanton agrega a
la discusión general lo siguiente: “la revista y la antología han sido
utilizadas como canales de transmisión de estas posturas colectivas,
sobre todo entre los grupos vanguardistas” (1993: 24).
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A partir de la lectura prólogo colectivo de la Antología de la
poesía mexicana moderna ya es posible ver la finalidad específica que
buscaban como grupo, y que luego refrendaría Xavier Villaurrutia
con sus dos antologías: replantearse el concepto de “influencia” y
cuestionar el rol de los modelos. Sobre este punto señala Stanton
que para ellos “los modelos […] no son los que generan repeticiones
miméticas, sino los que exigen prolongaciones, correcciones y
contradicciones” (26). En otras palabras, los Contemporáneos no
proponían un canon, un modelo intocable, sino mencionaban a los
autores que, para ellos, forman la tradición. Así lo escribieron:
¡Qué error pensar que el arte no es un ejercicio progresivo! Sólo
dura la obra que puede corregirse y prolongarse; pronto muere
aquella que sólo puede repetirse. Hay obras que no son sino
una pura influencia, una constante incitación a contradecirlas, a
corregirlas, a prolongarlas. Otras cuya influencia es estéril y que no
producen fuera de ellas más que inútiles ecos (Cuesta, 1985: 40).

El conflicto se situaba ahora en la coyuntura entre canon y
tradición. El escrito colombiano Álvaro Pineda menciona que, en los
estudios literarios modernos, se ha reemplazado la noción “canon
literario” por la de “tradición literaria”: “El canon es excluyente;
la tradición incluyente. El canon implica selección, jerarquización,
hegemonía, privilegia el centro, y deja por fuera demasiados
casos particulares” (2009: 128). Inmediatamente explica algunas
dificultades de ambas clasificaciones:
[El canon] privilegia también lo foráneo, en especial lo europeo
[...] El concepto de tradición, anota Laverde, adolece, por su
parte, de conservadurismo, de que lo viejo es mejor que lo nuevo,
privilegia la repetición y condena la novedad, pero tiene la ventaja
de que les da voz a los marginados y a la provincia (128-129).

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Si bien una, varias o muchas antologías pudieran tener como
finalidad última la de establecer una norma literaria, y considerando
el contraste entre el canon y la tradición anterior, Xavier Villaurrutia,
y los Contemporáneos, en un primer momento, realizaron una labor
de propuesta que pudiera servir de guía para la poesía de entonces,
y como proyección para las creaciones futuras. Sus trabajos de
selección traían a la discusión la selección de textos en su presente
inmediato; y no pretendían establecer rígidamente una norma
inamovible de autores y poemas. Volvemos al prólogo de la Antología
de la poesía mexicana moderna:
Los grupos, las escuelas, se disuelven; sólo quedan los individuos
que las han superado, como si la función de aquéllas, cuando
parece, al contrario, que a expensas de ellos se alimentan, fuera la
de nutrirlos y proteger su crecimiento (...) Quien no abandona la
escuela en que ha crecido, quien no la traiciona luego, encadena su
destino al de ella: con ella vive y con ella perece (Cuesta, 1985: 40).

Antología sorjuanina. Antecedentes y alcances
La figura literaria de sor Juana Inés de la Cruz pasó de un
reconocimiento sincrónico en el barroco hispanoamericano al olvido
durante casi dos siglos. La publicación de biografía de Amado Nervo:
Juana de Asbaje en 1910, situada en el contexto del primer centenario
de la independencia de México, ayudó a la reconsideración pública
y crítica de su obra en el ámbito cultural, haciendo ver la necesidad
de reditarla. Uno de los primeros en señalar esta deuda histórica fue
Pedro Henríquez Ureña. El crítico dominicano comparó el caso de
sor Juana Inés de la Cruz con el de Gertrudis Gómez de Avellaneda,
ilustre poetisa cubana, que sí fue reconocida en el primer centenario
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de su nacimiento y celebrada por autores reconocidos como Juan
Nicasio Gallego, Juan Valera y Marcelino Menéndez y Pelayo. La
religiosa novohispana, en cambio, quedó relegada:
Creo que entre los homenajes del centenario de la Avellaneda
se cuenta la reimpresión de sus obras. Éstas no son inaccesibles,
pero van haciéndose raras, y la reimpresión es indispensable. Pero
¡cuán más lo es la de sor Juana, cuyo texto legítimo es desconocido
del vulgo! Sus versos corren, estragados, por todas las antologías,
y sólo en la de Poetas hispanoamericanos de Menéndez y Pelayo
se han reproducido con exactitud. No existe de ellos edición
completa y aceptable hecha en el siglo XIX (Henríquez Ureña,
2013: 133).

El ateneísta concluía haciendo una invitación a la reedición
de sus obras, porque “el decoro literario exige se restablezca el texto
de sor Juana” y “no es excesivo homenaje para la poetisa la total y
cuidadosa reimpresión de sus obras” (2013: 133-134).
Al crecimiento del interés por el legado literario de sor
Juana Inés de la Cruz contribuyeron, de manera indirecta, los
homenajes realizados por el tricentésimo aniversario luctuoso del
poeta Luis de Góngora. Pues entonces se seguía creyendo que
el Primero sueño era una “derivación” de las Soledades. No fue el
caso, sin embargo, de los Contemporáneos, quienes muy pronto
manifestaron su deseo de acercarse a la monja novohispana, y
de leerla de manera productiva. Ermilo Abreu Gómez publicó
la primera edición moderna del Primero sueño en el número 3 de
Contemporáneos; y, en el siguiente número, redactó un resumen del
poema en forma de prosa, además de señalar que “nadie, o casi
nadie, se ha ocupado de estudiar El sueño” (46). Al respecto, señala
Stanton:
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Además, sabemos por varias fuentes que existió un proyecto
colectivo de los Contemporáneos para editar las obras completas
de Sor Juana, proyecto no llevado a cabo. Entre los que son
propiamente poetas del grupo, Villaurrutia es el único que dedica
un ensayo entero a la escritora (1993: 66).

El esfuerzo de Xavier Villaurrutia para reditar las obras de
sor Juana inició en 1931 con la publicación de Sonetos (Ediciones
La Razón), y continuó en 1939 con la aparición de Endechas (Taller,
núm. 7). Finalmente, en 1941, ambos libros se fusionaron en uno:
Sonetos y endechas publicado por la editorial Nueva Cvltura (Lima,
2008; Stanton, 1993: 65-66). El “ensayo entero” al que alude
Stanton tenía como título el nombre de la religiosa. En sus páginas
Villaurrutia comentaba y explicaba las características puntuales de
la obra de la poeta. La mencionó también en otro ensayo acucioso:
“Introducción a la poesía mexicana”. Ambos trabajos aparecieron
en Textos y pretextos, publicado originalmente por La Casa de España
en México en 1940.
Antología velardeana. Admiración y crítica
Algo similar sucedió con la relación entre Xavier Villaurrutia y
Ramón López Velarde. El poeta zacatecano estuvo muy presente en
la cúpula del grupo de Contemporáneos: fue un referente inmediato
y figuró como protagonista en la mencionada Antología de la poesía
mexicana moderna. Para ellos, representaba uno de los pilares de la
escena literaria nacional. Xavier Villaurrutia y Salvador Novo
conocieron y trataron a López Velarde, pues fue su maestro de
literatura en la Escuela Nacional Preparatoria. El poeta les mostraba
a sus alumnos algunas de sus creaciones para recibir sus comentarios.
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Esta amistad literaria fue referida por el propio Villaurrutia en su
ensayo “Ramón López Velarde”, que se incluyó en la edición de
sus Obras; en el prólogo de la antología El león y la virgen, publicada
en 1942, Villaurrutia dejó constancia de su conocimiento de la
producción poética de López Velarde.
La admiración de Villaurrutia hacía el poeta de Jerez quedó
manifiesta muy temprano, en un texto de 1924 titulado “Una nota”,
ahí explicaba que el autor de la Suave Patria “es un caso de excepción
en nuestras letras [...] Con dos bellos libros, con las anticipaciones
de un tercero, logró definirse aproximadamente y esparcir una
influencia que hoy encontramos valiosa”, pues “Él abrió, el primero,
los ojos de los sentidos para darse cuenta de que la provincia existía.
Cantó a la provincia. La pintó con vivas pinceladas -se vuelve un
poco, y justamente, al ‘color local’” (En Campos, 2008: 15).
La presencia física, primero, y la influencia posterior
a su muerte, impactaron de manera considerable al grupo de
Contemporáneos. En el prefacio que Evodio Escalante escribió para
Ramón López Velarde visto por los Contemporáneos (compilado Marco
Antonio Campos) evoca el ensayo temprano de Villaurrutia “La
poesía de los jóvenes de México”, pues ahí…
… había dicho que lo que los nacientes escritores mexicanos
necesitaban era el ejemplo rebelde de un nuevo Adán y una nueva
Eva que descubrieran territorios ignotos a la poesía mexicana.
Esos personajes arquetípicos ya existían. Según Villaurrutia,
Tablada era la nueva versión de Eva, y López Velarde el añorado
Adán que reclamaban los tiempos nuevos (2008: 10).

En la parte final de su texto, Escalante recalca la labor que
hizo el grupo ante la recepción temprana que tuvo López Velarde (el
“poeta de provincia” o el “poeta del México rural”) al ser…
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…Villaurrutia y los Contemporáneos quienes descubrieron en él a
un poeta de la sexualidad y de la muerte, de la angustia y el frenesí
que sintonizaba en todo y por todo con la zozobra que imperaba
(y que impera, me temo) en el México posrevolucionario (11).

Hubo dos selecciones de textos que presentó Villaurrutia de
López Velarde: una publicada en 1935 por la Editorial Cvltura con el
nombre somero Poemas escogidos y la ya mencionada El león y la virgen
aparecida siete años más tarde por la Imprenta Universitaria. Para
este artículo sólo tomaré en cuenta a la última.
Dispositivos: guías de selección para las antologías
Para abordar los criterios de distribución en que Xavier Villaurrutia
seleccionó los poemas de las antologías de Ramón López Velarde y
sor Juana Inés de la Cruz, he tenido en consideración el concepto de
dispositivo propuesto por Agamben, a partir de la respuesta que brinda
Foucault en una entrevista. Agamben lo resume como un conjunto
que incluye virtualmente cada cosa, sin importar si sea o no parte
del discurso (instituciones, leyes, proposiciones filosóficas), indicando
que el dispositivo es la red que se tiende entre estos elementos;
siempre está inscrita en una relación de poder; y que es producto del
cruzamiento de relaciones de poder y saber (2011: 250).
Al trasladar el concepto al ámbito de la literatura “los
dispositivos de registro del texto literario representan un conjunto
heterogéneo de prácticas y mecanismos impuestos e interiorizados que
orientan, controlan, modelan y gestionan, en este caso, la producción,
distribución y recepción del discurso” (Sánchez, et al, 2017: 13).
Los dispositivos que utilizó Villaurrutia para guiar la lectura
de la antología de sor Juana Inés de la Cruz se basan en la cualidad
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de la curiosidad: atributo que el antólogo resaltaba en la producción
textual de la monja. Villaurrutia que la curiosidad de sor Juana Inés
de la Cruz se alimentaba de la pasión y la definía como “una especie
de avidez del espíritu y de los sentidos que deteriora el gusto del
presente en provecho de la aventura” (2014: 776), la cual “es uno
de los grandes motores que ha tenido el mundo” y que, para la
religiosa, su “avidez de conocimiento” hace de ella una “poetisa de
la inteligencia […]un poeta del concepto, una poetisa de la razón”
pero no se queda allí únicamente, sino que “es también un poeta del
sentimiento” porque “alcanza las notas más finas del lirismo más
alto y a la vez más emotivo” al tocar los temas del amor los celos, la
ausencia y la esperanza en la mayoría de sus poemas “no son temas
muy vastos, pero sí fundamentales” (776-780).
Respecto a su producción poética, la clasificaba en o en
tres tipos: cortesano, de ingenio y lírico. En este último, “está
considerada como el mejor poeta de habla española de su tiempo”
(781). Finalizaba su reflexión citando el soneto “Esta tarde, mi bien,
cuando te hablaba” como una muestra de la voz lírica sor Juana que
es “propiamente lírica, íntima, intensa” (781), poema con el cual
había comenzado su antología de 1931.
Para la realización de este artículo, he consulado dos ediciones
distintas de la antología que reunió, a su vez, las recopilaciones que
Villaurrutia hizo de los sonetos y endechas sorjuaninos: a saber, de
manera cronológica, la publicada en 1980 por la Editorial Labor y la
correspondiente por Fontamara en 2008. Ambas son casi idénticas. La
única diferencia es que la primera sí incluye el ensayo como estudio
previo, mientras que la disposición de los poemas es la misma: los
sonetos se dividen en amorosos, burlescos, morales, de homenaje,
religiosos y ex opera omnia; mientras que las once endechas no
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presentan una clasificación como tal presentándose como un grupo
unitario. De esta manera es palpable que el eje rector, cohesivo, de
esta selección obedece al criterio que destacó Villaurrutia de sor Juana
Inés de la Cruz: la curiosidad. La curiosidad como pasión que mueve a
los individuos por senderos tan diversos, y aun así tan humanos, como
el amor, la moral, la burla y la religión por medio de la razón.
En el caso de López Velarde, Villaurrutia se refería a él
como “el más íntimo, más misterioso y secreto”, describiendo
características generales de su lírica, la cual “se instala en un clima
provinciano, católico, ortodoxo” (644-645); sin embargo, advertía
que, aunque no encontraba una conciliación “entre su religiosidad
cristiana y su erotismo” (647) , entraba en sus versos:
Placer y dolor, opulencia y miseria de la carne, delicia de un paraíso
presente y tristeza de un obligado y terrenal destierro a cambio de
la promesa de un paraíso sin placeres, son las pesas que oscilan en
su balanza (648).

Villaurrutia cuestionaba la “admiración ciega” que propició
la poesía velardeana al ser leída superficialmente, y sentenciaba que
“es más admirado que leído y más leído que estudiado” (644). Y en
contraste con las opiniones que definían al poeta como un autor
religioso, proponía una lectura heterodoxa: “Nunca este poeta está
más cerca de la religiosidad que cuando ha tocado el último extremo
del erotismo, y nunca está más cerca del erotismo que cuando ha
tocado el último extremo de la religiosidad” (649) : no es extraño,
por ello, que identificara ecos de Baudelaire en Zozobra, su primer
libro, sobre todo en en tres poemas: “La lágrima”, “Hormigas” y
“Te honro en el espanto” (652). Concluía su análisis con la siguiente
sentencia:
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En la poesía mexicana, la obra de Ramón López Velarde es,
hasta ahora, la más intensa, la más atrevida tentativa de revelar el
alma oculta de un hombre; de poner a flote las más sumergidas
e inasibles angustias; de expresar los más vivos tormentos y las
recónditas zozobras del espíritu ante los llamados del erotismo,
de la religiosidad y de la muerte (659)

La organización dispuesta en la antología El león y la virgen
no seguía un criterio temático explícito (tal como lo había hecho en
Sonetos y Endechas); sí, respetaba, sin embargo, el orden cronológico
de los libros del poeta zacatecano: La sangre devota (1916), Zozobra
(1919), El son del corazón (1921) y Suave patria (1921). Los puntos
expuestos por Villaurrutia se encontraban en los poemas y establecían
un diálogo entre los cambios acaecidos en cada uno de los libros: el
espacio de la provincia era el predominante y los asuntos mostrados
transcurrían entre el contraste que proporcionaban la fe religiosa y
el erotismo pagano. Estos tres atributos se reproducían de manera
constante en la selección de poemas, atributos que formaban parte,
por cierto, de la etapa de transición del Porfiriato y que iban de
la melancolía de la vida de campo a las promesas de la Revolución
mexicana en la capital del país: la urbe en donde la vida personal
se dividía entre la manifestación pública de la fe y lo íntimo que
constituía el erotismo.
No resulta extraño, en consecuencia, que tanto sor Juana
Inés de la Cruz como Ramón López Velarde hayan sido citados
y puestos como ejemplo en el ensayo “Introducción a la poesía
mexicana”. Villaurrutia remarcaba y describía ahí los aspectos
constantes de la producción lírica nacional. La obra de sor Juana le
permitía, además, incorporar el pasado novohispano en su reflexión
crítica, y con la poesía de López Velarde podía dar cuenta de su
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dimensión moderna de las letras mexicanas. La elaboración de las
antologías le permitió compaginas las cualidades individuales con
características generales como lo son la soledad, el tono íntimo
de confesión; lo reflexiva de ella; la musicalidad en el ritmo, en el
timbre; y en la aparición de tres temas abstractos: el amor, la muerte
y el conocimiento (764-771).
El ámbito donde concurren los dos autores antologados era,
para Villaurrutia, la noche (en contraste con el tono crepuscular que
Pedro Henríquez Ureña le había asignado a la lírica mexicana unas
décadas antes). Y argumentaba: “en Ramón López Velarde empieza
la hora de la poesía mexicana a llenarse de tinieblas”, mientras se
percataba de otra característica: “la preocupación de la muerte”
(771). La noche es el espacio que comparten López Velarde y Sor
Juana Inés de la Cruz. De hecho, Villaurrutia describió el Primero
sueño como “el poema más oscuro y más complejo” (774), que habita
en una atmósfera propia de la poetisa: “la noche y el sueño” (775).
La convergencia entre ambos autores, realizada por la lectura
crítica del antólogo, hizo que la brecha temporal entre ellos se
acortara y que, en consecuencia, fueran leídos por nuevos públicos
en un campo literario deseoso de redescubrirlos y de hallar en ellos
aspectos particulares, pero a la vez cercanos, reafirmando así su
pertenecientes a la tradición literaria mexicana.
A manera de conclusión: ¿Sueñan las antologías con formar
tradiciones?
La aparición de las antologías de Ramón López Velarde y sor Juana
Inés de la Cruz se produjo después de las dos polémicas mencionadas
al inicio de este artículo., en un periodo de definición del panorama
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literario tras la Revolución mexicana. En conjunto, ambos trabajos
pueden leerse como dispositivos para definir y difundir la posturas
críticas y estéticas, no sólo de Xavier Villaurrutia, sino de su generación,
en torno a la poesía moderna y a su tradición en el cambiante campo
literario mexicano de la primera mitad del siglo XX.
La labor crítica de Xavier Villaurrutia (desde las acciones
colectivas con el grupo de los Contemporáneos: las publicaciones
de revistas, la confección de la Antología de la poesía mexicana moderna
hasta sus empresas individuales), contribuyó a la modernización
del campo literario en el México postrevolucionario al definir una
tradición basada en el anhelo autonómico del “arte por el arte”.
Su participación (directa e indirecta) en las polémicas de 1925
y 1932 dejó en claro su papel como un defensor de un sentido más
amplio de lo nacional, cuyo reconocimiento de la literatura mexicana
no estaba en disputa con una perspectiva abierta y cosmopolita, que
reconocía y aceptaba influencias extranjeras. Sus antologías tuvieron
como finalidad la edificación de una tradición, esto es, la posibilidad
de crear una transmisión cultural caracterizada por la continuidad,
pervivencia, y perpetuación de una serie de constantes en un
fenómeno “vivo” y dialogante (la literatura mexicana), en lugar de
un canon fijo y petrificado.
Xavier Villaurrutia tomó como base los ideales de su grupo,
exploró el pasado y el presente de las letras mexicanas e hizo visibles
vasos comunicantes, todo con el fin de hacer visible una tradición
moderna que iba más allá de las temáticas y formas impuestas por
los afanes nacionalistas. La selección de poemas realizada en sus
antologías involucró a dos autores importantes de la literatura
mexicana, y lo hizo en un momento decisivo para el establecimiento
de la escena cultural del país. Con ello impulsó su lectura, propició
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el diálogo, y estimuló la crítica y el estudio de sus obras. En el
caso de sor Juana Inés de la Cruz, olvidada por mucho tiempo y
ahora revalorizada, fue un detonante fundamental en el proceso de
la edición de su obra completa realizado en la década del cuarenta
por el Fondo de Cultura Económica; para el de López Velarde,
autor reciente y encasillado como poeta religioso, contribuyó a su
revalorización como fundador de la lírica moderna en nuestro país.
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-75

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�Artículos
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

Espacio y gastronomía en Las golosinas secretas,
de Juan Villoro
Space and gastronomy in Las golosinas secretas,
by Juan Villoro
Manuel Santiago Herrera Martínez
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México
manuel.herreramr@uanl.edu.mx

Resumen. En la literatura infantil, el alimento no solo funge como
un aspecto fisiológico, sino también denota el espacio corporal de los
personajes con sus respectivos comportamientos. Este trabajo muestra
los roles de género gestados actualmente, a través de la gastronomía,
en el texto Las golosinas secretas, del escritor mexicano Juan Villoro.
Las preguntas que guían esta indagación son: ¿cuál es la imagen social
proyectada entre los actantes por medio del alimento? ¿De qué manera
la comida actúa como un catalizador para convivir en espacios alternos?
¿Cómo el realismo mágico permite la invisibilidad de los roles de género
desde temprana edad? La metodología empleada es cualitativa descriptiva,
y se emprende un estudio semiótico-cultural.Dentro de los sustentos
teóricos se encuentran el realismo mágico de Bautista Ramírez (2014),
para abordar ambos términos (realidad-magia) en la cuentística infantil; la
semiótica de la cultura de Lotman (1996), para visualizar el concepto de
memoria; las fronteras-pasajes de Toporov (1983), para analizar el tránsito
de los personajes en estas dimensiones; la polisemia alimentaria de Vélez
Jiménez (2013), para mostrar las desigualdades en torno a la posición
social y económica de los actantes por medio de la comida; y el tiempo en
Uspenski (2003), para reafirmar el recuerdo como parte de una misión.

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Palabras clave: Semiótica cultural – Polisemia alimentaria – Roles de
género – Juan Villoro
Abstract: In children’s literature, food not only serves as a physiological
aspect, but also denotes the bodily space of the characters with their
respective behaviors. This paper shows the gender roles currently gestated,
through gastronomy, in the text Las golosinas secretas, by the Mexican writer
Juan Villoro.The questions that guide this research are: what is the social
image projected among the actors through food? How does food act
as a catalyst to coexist in alternative spaces? How does magical realism
allow the invisibility of gender roles from an early age? The methodology
employed is qualitative descriptive, and a semiotic-cultural study is
undertaken.Within the theoretical underpinnings are Bautista Ramírez’s
(2014) magical realism, to address both terms (reality-magic) in children’s
storytelling; Lotman’s (1996) semiotics of culture, to visualize the concept
of memory; the borders-passages of Toporov (1983), to analyze the
transit of the characters in these dimensions; the food polysemy of Vélez
Jiménez (2013), to show the inequalities around the social and economic
position of the actants through food; and time in Uspenski (2003), to
reaffirm memory as part of a mission.
Key words: Cultural Semiotics – Food Polysemy – Gender Roles – Juan
Villoro

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-80

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�Manuel Santiago Herrera Martínez / Espacio y gastronomía

Dentro de la literatura infantil, la comida tiene un rol importante,
debido a que puede representar el alimento característico de algún
personaje o atraer a los actantes hacia un determinado lugar. Este
trabajo analiza Las golosinas secretas del escritor mexicano Juan Villoro,
centrándose en cómo el protagonista ingiere un alimento para sufrir
una metamorfosis que le permite ingresar a un espacio deseado en
concreto. Este relato muestra dos espacios alternos y de convivencia:
el mundo real y el mágico; de ahí que el estudio parta de algunos
puntos tomados del realismo mágico, con el propósito de observar
esa transición en el personaje para alcanzar la misión propuesta.
El realismo mágico es un movimiento literario surgido
aproximadamente en la década de los sesenta. Conjunta dos términos
en apariencia contradictorios: realidad y magia. Se entendería a
primera instancia como una existencia llena de fantasía donde
prevalece la armonía, sin embargo, de acuerdo con Bautista Ramírez
(2014), este tipo de literatura surge a raíz de la fuerte opresión
política que anida en Latinoamérica y estalla de diferentes formas.
A continuación, se presenta un cuadro propuesto por
Bautista (2014) para visualizar los distintos rumbos a los que condujo
la dictadura en nuestro continente.
Figura 1
El realismo mágico

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-80

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

De los puntos antes mencionados, sobresale la identidad;
según la definición sugerida por Hall (2003), “las identidades
se constituyen dentro de la representación y nunca fuera de ella.
No puede considerarse como un objeto acabado, sino que se va
construyendo a partir de múltiples discursos, prácticas y posiciones
diferentes, a menudo cruzados y antagónicos” (17).
En esa búsqueda por la identidad, el individuo vive una
utopía, una idealización de sus proyecciones y aspiraciones. Según
Bautista Ramírez, esta tendencia literaria muestra variantes en su
consolidación. Por ello, el autor propone el siguiente cuadro:
Figura 2
Definición de realismo y mágico

Esta idea se complementa con las palabras de Gómez
Redondo, quien afirma con respecto al proceso de creación:
El creador literario se ve obligado a reproducir en su obra el
esquema de relaciones (conceptuales, filosóficas, religiosas, etc.)
existentes en su interior y el tiempo en el que habita […] la literatura
de ficción, más que cualquier otra, permitirá reconstruir la imagen
completa y total de una sociedad en un momento determinado. Y
ello porque la ficción resulta el ámbito imprescindible que el ser
humano debe conquistar para poder existir. (2001:149).

Se observa el proceso de creación de la palabra como la
articulación de la realidad a través de su vehículo de recreación:
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�Manuel Santiago Herrera Martínez / Espacio y gastronomía

la ficción; e, igualmente, se nota cómo, por medio del proceso de
estructuración del discurso ficcional, se produce el vínculo con el
lector y la realidad que a este concierne.
Tanto en la postura de Bautista Ramírez como en la de
Gómez Redondo, se aprecia la búsqueda de la identidad por parte
del escritor en los procesos de escritura; esto conlleva a gestar una
generación de autores(as) que, según este último, son “capa[ces]
de crear una nueva realidad, sustentada en una nueva estructura
de pensamiento, que es la base de una nueva imagen de la ficción,
ámbito por el que penetra el recepto en la obra literaria” (2001:
131). En este rubro, se encuentra Las golosinas secretas de Villoro, al
proponer características del realismo mágico en la narrativa infantil.
Dentro de las variadas definiciones de utopía, retomaremos
la descrita por Ortiz Moyano, quien la explica como:
El lugar que no existe, pero que pudiera existir, se convierte en una
categoría del pensamiento dentro de la literatura. Históricamente,
la utopía está relacionada con la posibilidad de coexistencia feliz
entre los seres humanos. Pensar la ciudad como un lugar de
convivencia armónica entre sus habitantes, aparte de convertirse
en una idealización, es negar la existencia de la violencia como
sustancia de la cultura y cerrar los ojos frente a realidades
socioculturales y económicas. (2018: 7).

La utopía es ese otro espacio donde convergen la realidad
y la magia. De aquí la importancia de examinarla dentro del cuento
de Villoro: se entrecruzan los tiempos para escudriñar la identidad
y darle sentido a la existencia. Por su parte, Bautista Ramírez aclara
que la utopía tiene múltiples funciones; dentro de este estudio,
seleccionaremos solo la siguiente: “Función crítica: de hecho, la
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-80

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utopía está construida a partir de elementos del presente, ya sea para
evitarlos (desigualdades, injusticias…) o para potenciarlos (adelantos
técnicos, libertades…)” (2014: 7). Esta función crítica en el relato se
nota por la desigualdad social entre los personajes y los estereotipos
de género gestados en ellos desde la infancia.
Finalmente, Bautista Ramírez (2014) refiere los rasgos
prototípicos del realismo mágico, entre los cuales destaca:
•
•
•
•
•
•

las barreras entre la vida y la muerte son tenues
un espacio particular
temáticas realistas con elementos irrealistas
búsqueda de la identidad y la sensibilidad
personajes excéntricos
el tiempo cíclico o aparece distorsionado (69).

La semiótica de la cultura
En la Escuela de Tartu, Lotman plantea la importancia de la
semiótica de la cultura como una interdisciplina que abraza a otros
textos. Define a la cultura como un texto complejo por los diversos
entretejidos que la conforman; de ahí el compromiso de ser capaces
de traducir ese entorno cultural. En este sentido, la cultura como
texto semiótico complejo, refleja tanto a los diferentes textos como
a los diversos individuos que forman parte de ella.
Para Lotman, la memoria del hombre es “considerada como
un texto complejo, ya que al entrar en contacto con el texto produce
cambios creadores dentro de la cadena informacional. Lo paradójico
es que al texto debe precederle otro texto, la cultura” (1996: 90). De
acuerdo con lo anterior, define al texto como un “espacio semiótico
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-80

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�Manuel Santiago Herrera Martínez / Espacio y gastronomía

en que interactúan, se interfieren y se autoorganizan jerárquicamente
los lenguajes” (1996: 9).
Ese espacio semiótico, Lotman lo define como semiosfera.
Señala que el texto es un espacio donde surgen nuevas comunicaciones
e interpretaciones. Dentro de los rasgos sobresalientes de la
semiosfera, se encuentra el de la frontera, vista como los puntos
internos y externos pertenecientes a este espacio.
De acuerdo con Lotman, los textos permanecen en la
memoria de la cultura mediante tres mecanismos: (a) aumenta de
manera significativa el volumen de conocimiento, es decir, la cultura
va tomando de la realidad que la rodea los elementos que necesita
para sobrevivir, (b) reorganiza de manera constante los contenidos
culturales, y (c) utiliza el “olvido” para mantener los textos dentro
de una cultura; es decir, permite que unos textos tomen el lugar de
otros. (2000: 174).
Lotman, al hacer una analogía entre el paralelismo
estructural de las caracterizaciones semióticas y las personales,
define el texto de cualquier nivel como una persona semiótica,
y considera asimismo como texto a la persona en cualquier nivel
sociocultural. Esta definición refleja la interacción que tienen,
para Lotman, el hombre y todos los sistemas semióticos (o textos)
“como manifestaciones de una cultura y dentro de esa misma
cultura, de manera que interactúan no solo como depósito de
información, sino también como textos con capacidad de crear
nuevos textos o mensajes” (2000: 197).
Uno de los aportes de la semiótica de la cultura es generar
nuevos sentidos. Lotman propone la participación de los traductores
o filtros bilingües que expliquen la finalidad de los textos a los demás.
De acuerdo con lo anterior, define al texto como:
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A la luz de lo dicho, el texto se presenta ante nosotros no como
la realización de un mensaje en un solo lenguaje cualquiera, sino
como un complejo dispositivo que guarda variados códigos,
capaz de transformar los mensajes recibidos y de generar nuevos
mensajes, un generador informacional. (2000: 125).

En esta producción de sentidos, el texto pasa por una serie
de diversos procesos socio-comunicativos, entre los cuales Lotman
(2000) refiere:
1. El trato entre el remitente y el destinatario. El texto cumple la
función de un mensaje dirigido del portador de la información
al auditorio.
2. El trato entre el auditorio y la tradición cultural. El texto cumple
la función de memoria cultural colectiva.
3. El trato del lector consigo mismo. El texto interviene en el papel
de mediador que ayuda a la reestructuración de la personalidad
del lector.
4. El trato del lector con el texto. Deviene un interlocutor de
iguales derechos que posee un alto grado de autonomía. Tanto
para el autor (el remitente) como para el lector (el destinatario),
puede actuar como una formación intelectual independiente
que desempeña un papel activo e independiente en el diálogo.
5. El trato entre el texto y el contexto cultural. Los textos, como
formaciones más estables y delimitadas, tienden a pasar de
un contexto a otro. Al trasladarse a otro contexto cultural, se
comportan como un informante trasladado a una nueva situación
comunicativa: actualizan aspectos antes ocultos de su sistema
codificante. Tal ‘recodificación de sí mismo’ en correspondencia
con la situación pone al descubierto la analogía entre la conducta
sígnica de la persona y el texto. (54).
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La semiótica del espacio
Lotman plantea la semiótica de la cultura como la disciplina que estudia
la interacción de los diferentes sistemas semióticos dentro de una
cultura (259). En esta interacción es relevante la semiosfera, porque
es definida como el espacio semiótico cerrado necesario para la
existencia y el funcionamiento de los distintos lenguajes (Lotman,
1984: 22, y 1990: 123).
Esta semiosfera presenta una serie de rasgos característicos,
siendo el más sobresaliente la frontera, por su carácter espacial.
Para Lotman, la frontera es el conjunto de puntos pertenecientes a
un espacio a la vez interno y externo. Como frontera semiótica, la
semiosfera es la suma de traductores o filtros bilingües, por medio
de los cuales un texto se traduce a otro lenguaje. La frontera general
de la semiosfera se intersecta con las fronteras de los espacios
culturales particulares.
En este aspecto, son vitales los espacios culturales. Por ello,
Lotman puntualiza que la cultura es “el conjunto de información
no genética como memoria de la humanidad o de los colectivos
más restringidos nacionales o sociales, dichos colectivos históricosociales [que] crean o reinterpretan los textos de acuerdo con su
modelo de mundo” (1979: 41-42).
Lotman expresa que “la memoria no es para la cultura un
depósito pasivo, sino que constituye una parte de su mecanismo
formador de textos” (1996: 161). Es decir, genera sentidos y define
a la identidad como una unidad. Así que propone que las leyes
de la memoria sufren una selección y una compleja codificación
para, en determinadas condiciones, de nuevo manifestarse (1996:
109).
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De acuerdo con Mieke Bal, dentro de la narratología,
el espacio es el lugar en el cual los personajes se desenvuelven. La
autora externa que “el lugar se relaciona con la forma física, medible
matemáticamente, de las dimensiones espaciales. Por supuesto sólo
en la ficción; esos lugares no existen verdaderamente tal como lo
hacen en la realidad” (Bal, 1987: 101).
Los espacios dentro del texto Las golosinas secretas son
esenciales, debido a que se construyen los lugares físicos y
mitológicos. En este sentido, la semiótica del espacio proporciona
los elementos para abordarla y descifrar los sentidos en el relato.
Esta semiótica del espacio, estudiada por Finol, asevera que:
el espacio en los estudios semióticos representa una estructura que
juega un rol importante en la organización social, a través de él se da
sentido a una organización social, pero también a una serie de valores
culturales que soportan ese orden social. El espacio se convierte
en instrumento simbólico, capaz de articular los contenidos de la
cultura misma en una sintaxis particular. (2006: 38).

En este trabajo, se plantean las diversas vertientes sobre el
lugar, propuestas por la semiótica del espacio, y su visualización en
el cuento a analizar:
Figura 3
La semiótica del espacio

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�Manuel Santiago Herrera Martínez / Espacio y gastronomía

El apartado del espacio sociodemográfico se basa en la
propuesta de Losada, quien menciona que este lugar es:
el intermedio entre el objetual y el cosmológico. Mientras el
primero abarcaría todos aquellos fenómenos que los seres
humanos pueden manipular en su totalidad (como, por ejemplo,
un palo de madera o una cuchara); el último comprende todos
los fenómenos de rango de magnitud más grande (como, por
ejemplo, el sol, el universo y similares). Es así como el espacio
sociogeográfico abarcaría todos aquellos fenómenos espaciales
con que los seres humanos sólo pueden confrontarse, o estar
ubicados dentro de ellos, sin ser capaces de manipularlos.
Por ejemplo, no pueden moverse o actuar sobre una casa
mientras que sí pueden entrar en dicho espacio o confrontarlo.
(2001: 272).

En el relato de Villoro, tanto Fito como Rosita entran y salen
de estos espacios sociodemográficos para mantener un orden. De
acuerdo con Losada, el espacio también implica el comportamiento
y un significado para quienes habitan en él (2001: 272); esto es visible
cuando Fito se arriesga a cruzar un umbral y visita tres lugares para
encontrar a la niña: son lugares específicos para el desarrollo de
acciones centrales en los personajes.
Continuando con la postura de Losada, también reflexiona
sobre el espacio vivido y lo establece como “[…] la influencia del espacio
no solo interviene sobre el comportamiento y los significados, sino
que también los individuos/grupos realizan interpretaciones sobre
y acerca de él desde temprana edad; mostrándose así el aspecto
discursivo-simbólico del espacio” (2001: 274). Estos espacios, en
los actantes, son centrales, porque construyen la identidad de los
personajes.
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Espacio y gastronomía
Las golosina secretas plantea una historia donde se aborda la rivalidad
de Tencha hacia Rosita, por su belleza y carisma, así como una
gran envidia, porque acapara la atención de Fito y de cualquier otro
muchacho. Al ver por la televisión la venta de un lápiz labial que
desaparece a las personas, Tencha solicita a su mamá ese producto.
Una vez en sus manos, se lo regala a Rosita, haciéndole creer que la
estima. La niña desaparece y Fito acude con Don Silvestre, dueño
de una tienda, para que le dé un remedio e ir en busca de Rosita.
Don Silvestre le da las golosinas secretas cuyo poder radica en hacer
invisible a quien las consuma. Fito logra, de esa manera, rescatar a
Rosita y regresarla al mundo real.
La polisemia alimentaria
La comida es el resultado del paso de la naturaleza a la cultura. Parodi
(2014) externa que la gastrosemiótica o comunicación gastronómica
implica la incorporación de signos olfativos, táctiles y gustativos, y la
construcción de sintagmas nutricionales cada vez más complejos, a
la vez que el ámbito contextual se modifica y enriquece tanto en el
proceso de encodifación del potaje-mensaje por el cocinero-emisor
(productos elegidos, tratamiento ritual, instrumentos usados, lugar,
vajilla, etc.) como en el proceso de decodificación del comensalreceptor (lugar, muebles, manteles, vajilla, cubiertos, ritual de ingestión,
etc.) (15). En este sentido, la comida posee diversos significados
dependiendo del contexto en que se lleve a cabo la degustación.
De acuerdo con Vélez Jiménez, la polisemia alimentaria
consiste en:
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�Manuel Santiago Herrera Martínez / Espacio y gastronomía

nuevas conductas, nuevos modos de vida ligados a funciones
rememorativas, conmemorativas o expansivas de la comida; temas
y situaciones que tienen que ver con el ocio, la fiesta, el deporte, el
esfuerzo, la labor, etc., de un hombre que, de manera teatral, desea
tener poder sobre el vértigo de la vida contemporánea. (2013: 26).

En el relato, la presencia de Don Silvestre es central para
regresar a Rosita al mundo visible. Este personaje es conocido como
el sabio del barrio, pues ha viajado demasiado y conoce los secretos
de la comida. Además, trae tatuado un delfín en el antebrazo (en la
simbología universal, este animal se caracteriza por la inteligencia).
Don Silvestre representa de una manera simbólica la figura de Ulises
(personaje de La Odisea): marinero, contaba historias de sirenas, de
naufragios y tenía el don de develar los secretos. Es un intermediario
entre el mundo real y el mágico. Además, le otorga a Fito las golosinas
secretas con ciertas prohibiciones:
Don Silvestre puso un puñado de hojuelas color grosella en
la mano derecha de Fito; en la izquierda puso el contralápiz.
Mientras masticaba las hojuelas, Fito sintió comezón en los pies
y se quitó los zapatos para rascarse. Cuando desapareció estaba
en calcetines. La ropa real de Fito quedó en el piso, pero él podía
tocar los botones de su camisa, que se había vuelto una camisa
imaginaria. (Villoro, 2006: 31).

En el concepto de polisemia alimentaria, se puede observar
cómo las golosinas secretas cumplen otra misión, pues fungen
como catalizadores para motivar a Fito a cumplir un acto heroico:
regresar la presencia física de Rosita entre los suyos. Asimismo,
puede convivir entre estos espacios con cierta cautela.
Un punto qué resaltar es que estas golosinas están en poder
de un hombre. Se puede apreciar el predominio de la masculinidad
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en las artes alimentarias que le han sido conferidas, dentro de la
cultura, a las mujeres. Según Godelier:
Para ser masculino un hombre debe estar dispuesto a luchar e
infligir dolor, pero también a sufrir y soportar dolor. Él busca
aventuras y pruebas de su coraje y lleva las cicatrices de sus
aventuras orgullosamente. Una mujer enfrenta el peligro en
el parto, un riesgo del que no puede escapar. Un hombre tiene
que aceptar el peligro libre y voluntariamente o si no él no es
un hombre. Una mujer sangra en la menstruación y en el parto.
Un hombre sangra en la guerra, en los rituales y en los trabajos
peligrosos que él asume para que las mujeres puedan criar a sus
hijos en un ambiente seguro. (1986: 88).

A Don Silvestre, por su oficio, y por haberse expuesto en
el pasado a peligrosas osadías y personajes, se le confiere un poder
simbólico para dirigir con esmero un alimento sagrado. Las mujeres
mencionadas en el relato, por otro lado, están confinadas en el hogar
para la educación y la manutención de los hijos. Sin embargo, Don
Silvestre es un proveedor: tiene a su cargo una tienda y de alguna
manera administra la alimentación de los habitantes y conoce sus
respectivas vidas.
Este rasgo, resalta la figura de Don Silvestre como poseedor
de un secreto alimentario, se relaciona con la distinción, término
propuesto por Bourdieu (1997), en el cual lo masculino predomina
ante los demás y tiene un prestigio y reconocimiento. Esta distinción
resalta y conmina a distanciar las relaciones personales, provocando
una desigualdad y una representación social entre las personas.
Moscovici (1979), señala que las representaciones sociales constituyen un
proceso de reconstrucción de lo real, de relaciones entre sujetos y
sociedad, gracias a las cuales las personas hacen inteligible la realidad.
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Según Ibáñez (1994), las fuentes de determinación de las
representaciones sociales se ubican en tres dimensiones: (a) las
condiciones económicas, sociales e históricas de un grupo social o
sociedad determinada; (b) los mecanismos propios de formación
de las representaciones sociales (la objetivación y el anclaje); (c)
las diversas prácticas sociales de los agentes, relacionadas con las
diversas modalidades de comunicación social.
Estas representaciones sociales se asemejan a lo que
propone Bordieu (1997) como habitus, es decir, los campos liberan
energía social que se traduce en un tipo de capital concreto; en un
tipo de valor. El capital es la riqueza del campo, y su apropiación y
control, el objeto de la lucha. Hay tres niveles de capital: económico,
social y cultural. En consecuencia, la posición de los individuos en
un campo específico está determinado por su volumen de capital
económico (dinero, bienes, inversiones), capital social (relaciones,
contactos, parentesco) y capital cultural (saberes, información).
El habitus y las representaciones sociales constituyen así
conceptos análogos. En este sentido, Hernández Flores (2013)
externa que “todos los participantes ven afectadas sus imágenes de
alguna forma, este efecto varía en modo y en grado, siendo estos
factores los que determinar el tipo de actividad producido: de
cortesía, de descortesía o de autoimagen” (2013: 184).
Asimismo, Bourdieu remarca que el alimento se torna en un
campo porque solidifica o desestabiliza las relaciones sociales. Recalca:
La cultura alimentaria, campo o cocina es un espacio social, un
campo de fuerzas, pluridimensional de posiciones, diferenciación,
desigualdades y constitución de distinciones en donde los agentes
construyen representaciones del mundo social. Los agentes se

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distribuyen y se posicionan según el capital que poseen y exhiben,
ya sea capital económico, cultural, social y simbólico. (1998: 10).

En Las golosinas secretas, este campo culinario es evidente en el
personaje de Tencha. Es descrita por sus compañeros como la gorda
y solo se acercan a ella por tener un balón de cuero y ser una excelente
futbolista. Tiene dinero, su familia puede viajar a los Estados Unidos,
comprarse lo que sea (como el lápiz labial para desaparecer a la gente)
y comer lo que deseé. Tencha se autodenomina como “un pimpollo de
hermosura” (Villoro, 2006, p. 9) para remarcar una belleza, según ella,
producto de la materialización otorgada por el dinero, y señala que su
familia padece una enfermedad llamada obesidad; de hecho, la madre
y la abuela de Tencha son llamadas en la colonia la “Supergorda”
y la “Recontragorda”, y las descripciones alusivas a su problema de
sobrepeso son detalladas a través de la analogía con el alimento:
El doctor Martínez les recomendó un tratamiento en Estados
Unidos, país donde hay muchas especialidades para gordos:
zapatos tan grandes que las agujetas son largas como espaguetis,
cafeterías donde las leches malteadas se sirven en cubetas, camas
tan amplias como canchas de tenis y, por supuesto, doctores flacos
expertos en gordos. (Villoro, 2006: 16-17).

En este campo culinario, se nota una desigualdad económica
y social en relación con los demás actantes. Por medio de esta
analogía, se establece una distancia y cómo estos responden a través
de la ironía con los sobrenombres. Más adelante, se reafirma el
sarcasmo al referir: “La Supergorda y la Recontragorda adelgazaron
un poco. De 175 y 180 kilos pasaron a 115 y 118, así que en vez de
melones parecían toronjas y ya se podían pesar en la báscula del
doctor Martínez” (Villoro, 2006: 18).
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�Manuel Santiago Herrera Martínez / Espacio y gastronomía

En estos calificativos, como parte de las asimetrías de
género, se nota un sexismo lingüístico para degradar la imagen de
las mujeres y relacionarlas como objetos. De acuerdo con MuñozMuñoz, este concepto:
Representa a las mujeres de forma indigna, bien utilizando
particular y directamente su cuerpo como un objeto que no tiene
una relación directa con el producto que se pretende promocionar
o bien utilizando su imagen para asociarla a comportamientos
asignados tradicionalmente a la mujer de forma discriminatoria.
(2011: 5).

Una manera de perpetuar el sexismo lingüístico dentro de
la cultura es por medio de las rondas infantiles, donde se refuerzan
los estereotipos de género desde temprana edad. En México, se
entona y baila La víbora de la mar dentro de las escuelas como una
forma de educar a los niños; en ella, prevalece una estrofa que
enuncia: “Una mexicana que frutos vendía, / ciruela, chabacano,
melón o sandía”. De acuerdo con Fernández Poncela (2015),
en esta tradición prevalece una configuración y reproducción
de la imagen de la mujer y su relación intergenérica. Aquí se
evidencia que las mujeres venden frutos para saciar el apetito de
los hombres.
Esta referencia sirve para denotar cómo la madre y la
abuela de Tencha son vistas como objetos de consumo a través
de las denominaciones de melón y toronja. Estas frutas remiten a
mujeres con ciertas características físicas y culturales: confinadas a
lo doméstico, a lo biológico y a ser dadoras de vida. Se gesta una
violencia de género a través de la cosificación, donde se le representa
como un objeto del deseo y necesidad sexual.
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El espacio
Toporov externa que, en el pensamiento mitológico, el espacio
es concreto, discontinuo, cargado de valores y de actitudes
emocionales (1983: 230). El espacio mitológico está construido “a
modo de mosaico” y se manifiesta, por ejemplo, en la distinción
de posiciones, lugares y direcciones cualitativamente diferentes:
sagrados y profanos, favorables y desfavorables, propios y ajenos,
etc” (1983: 15).
Toporov propone las fronteras-pasajes como una línea divisoria
entre los lugares y los que sirven de acceso, entrada o comunicación.
En el relato de Villoro, Rosita y Fito son los actantes que penetran
ambas fronteras: la real y la mitológica. Para enfatizar este concepto
de fronteras-pasajes en el relato, se elaboró el presente cuadro:
Figura 4
Las fronteras-pasajes de Toporov en el cuento de Villoro

Aquí se observa cómo las golosinas fungen como un
catalizador entre ambas realidades, en donde Fito y Rosita pueden
ingresar y salir. Asimismo, el sabor y el aroma de las golosinas
conservan la memoria para cumplir con la misión encomendada.
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�Manuel Santiago Herrera Martínez / Espacio y gastronomía

Es relevante señalar la semiótica del olor propuesta por
Quiroz Marcial (2010), quien plantea que a través del aroma se evocan
los recuerdos sobre algún lugar determinado con sus respectivas
reacciones y emociones. “Esto es un vestigio biológico del poder
ancestral que tuvieron los estímulos olorosos para advertir de la
presencia de estímulos vitales como alimento, sexo o peligro y que
hoy en día siguen vigentes” (2010: 18). En el aspecto simbólico del
espacio entra este enfoque proxémico del olor, ya que en el cuento
el aroma despierta los recuerdos, y con ellos la empresa a defender.
Un espacio central en el relato es la puerta. De acuerdo
con Eliade (1972), es una frontera que separa el espacio interior,
protegido, propio, sagrado, etc., del espacio exterior, peligroso, ajeno
y profano. En el cuento, se encuentra en el presente pasaje:
Don Silvestre abrió una puerta de metal y pasaron a un cuarto
repleto de maravillas: cientos de dinas esponjaditas, peritas de
anís, buñuelos crujientes, paletas de azúcar quemada, malvaviscos
gordinflones, nueces garapiñadas, chicharrones con chile piquín,
cacahuates confitados, todo, absolutamente todo lo ácido, dulce y
picoso del universo. (Villoro, 2006: 23).

Dentro de este concepto de fronteras-pasajes, Toporov
aborda también el término de encrucijada, y lo define como “el paso
de un reino a otro” (1983: 13). En el siguiente ejemplo, se visualiza
esta denominación:
Así es que mejor salió de la tienda sintiendo el piso bajo sus
calcetines invisibles. Lo único visible era el lápiz con el que debía
hacer que Rosita volviera a ser real.
El lápiz labial parecía flotar en la calle. Por fortuna la gente se fija
muy poco en las cosas pequeñas. Sólo un despistado vio aquel

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lápiz que andaba suelto, pero pensó que tal se trataba de la famosa
mosca africana que según los periódicos estaba a punto de llegar
a México (Villoro, 2006: 32).

En esta bifurcación, se percibe cómo el protagonista
traspasa el umbral del mundo mitológico, lleva consigo un encargo
y regresa con su gente. Esta encrucijada se asemeja a los lugares
fronterizos (como la puerta) postulados por Lotman, porque son
“mágicamente activos del espacio cultural: regiones del choque de
las fuerzas terrenales [...] y las infernales [...]” (1984: 20).
El tiempo en Las golosinas secretas
El enfoque semiótico-cultural de la historia supone una apelación
al punto de vista interno de los participantes mismos del proceso
histórico. Resalta la reconstrucción de los motivos subjetivos para
determinadas acciones (que de uno u otro modo determinan el
curso de los acontecimientos). Dentro de esta visión semióticacultural de la historia, los vínculos de causa y efecto aluden al nivel
de los acontecimientos (accional) (Uspenski, 2003: 162).
Esto genera una conciencia histórica que provoca una
marcha inversa del pensamiento: del presente hacia el pasado. Así
que esos vínculos de causa-efecto ejercen una natural influencia
sobre el curso futuro de la historia
Dentro de este panorama, el presente del pasado se refiere al
recuerdo, el presente del presente a la contemplación del recuerdo,
y el presente del futuro a la espera del recuerdo. A continuación, se
ejemplifican estos lazos de causa-efecto en la obra.
El presente del pasado (recuerdo):
Estuvo largo rato viendo el pasto que crecía en desorden y
recordó el día en que fue derribado por el balonazo. Pensó en los
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ojos brillantes de Rosita. Y entonces se le ocurrió que tal vez ella
también se acordaba de ese momento. Sí, a lo mejor ella había
pensado en el lote baldío antes de desaparecer. (Villoro, 2006: 35).

El presente del presente (la contemplación del recuerdo):
Don Silvestre abrió una caja de cartón que contenía bolsitas con
hojuelas de muchos colores.
—Éstas son las golosinas secretas —dijo con voz de capitán de
barco—. Las conseguí en mis viajes. Son los dulces mágicos del
mundo entero.

Fito abrió los ojos como si estuviera frente a un platillo
volador. (Villoro, 2006: 23).
El presente del futuro (la espera del recuerdo):
Fito destapó el lápiz labial y recordó lo que le dijo don Silvestre:
si no acertaba en los labios, Rosita se volvería tan fea como un
orangután.
Pero Fito había visto tantas veces a Rosita, que le bastó oír su voz
para calcular dónde estaba su cara. Se sentía capaz de acertarle
hasta el lunar que ella tenía en la frente. (Villoro, 2006:36).

En este desplazamiento semiótico-cultural de la historia,
se aprecia el recuerdo como una manera de perpetuar la memoria,
resarcir los daños y alcanzar la identidad.
Conclusiones
Dentro de la literatura infantil, el alimento funciona como un recurso
mágico para transitar por los dos mundos. En el mundo real, se
observa la relación cuerpo-comida como un poder simbólico para
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dominar y someter a los demás a los caprichos del personaje. En
el caso de Tencha, su complexión obesa era asociada a las riquezas
materiales, y con ello a un comportamiento de avaricia y envidia. En
cambio, Rosita era delgada y cuidaba su belleza; aunque sus padres
no contaban con suficientes recursos, sí había una atención en su
educación. Por su parte, Fito era el eterno enamorado de Rosita y se
atrevió a cruzar el umbral de lo invisible para rescatar a su amada.
Esto nos lleva a responder a las preguntas de indagación: ¿cuál es
la imagen social proyectada entre los actantes por medio del alimento?
Prevalece una opulencia asociada con la obesidad y con antivalores.
En el lado adverso, la delgadez va relacionada con la salud y buenos
hábitos de comportamiento. ¿De qué manera la comida actúa como
un catalizador para convivir en espacios alternos? Porque cobrará un
efecto benéfico en la persona con ciertos atributos humanista. Rosita
se encuentra desaparecida y Fito emprenderá su búsqueda a través de
este mundo invisible que vive paralelamente en lo visible. Y, ¿cómo el
realismo mágico permite la invisibilidad de los roles de género desde
temprana edad? Al emplear en su estructura estos mundos alternos
(real-mágico), se muestra la identidad entre los personajes, donde la
niña debe ser bella y admirada, mientras el niño debe cumplir el rol de
héroe y luchar por su amor; en cambio, la obesidad es comparada con
malos hábitos alimenticios y de comportamientos.
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�Artículos
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

Sueños de libertad: hadas, amor y resistencia en la
España de la posguerra
Dreams of Freedom: Fairies, Love, and Resistance
in Post-Civil War Spain
José Manuel Medrano
St. Bonaventure University
St. Bonaventure, New York, USA
manuel.herreramr@uanl.edu.mx

Resumen: El artículo propone una reflexión sobre el impacto de los
cuentos de hadas en contextos de conflicto y opresión, específicamente
durante la Guerra Civil española y el régimen franquista. A pesar de que
estos relatos a menudo refuerzan estereotipos de género y promueven
una imagen pasiva de las mujeres, se argumenta que también pueden ser
herramientas poderosas de resistencia. Se examinan la novela El mismo
mar de todos los veranos (1978) de Esther Tusquets y la película El laberinto
del fauno (2006) de Guillermo del Toro para ilustrar cómo la muerte se
convierte en una metáfora de la opresión sobre los cuerpos femeninos
en estos contextos históricos. En contraste con la típica búsqueda de un
final feliz, se enfatiza la importancia de enfrentar los desafíos con coraje y
determinación. En esencia, el artículo destaca cómo los cuentos de hadas
ofrecen una vía para la resistencia y la emancipación, permitiendo a las
personas desafiar las normas establecidas y luchar por su propia libertad
incluso en los momentos más oscuros de la historia.
Palabras claves: Cuentos de hadas, Construcción de género, resistencia,
Franquismo, patriarcado.

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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

Abstract: This article proposes a reflection on the impact of fairy tales in
contexts of conflict and oppression, specifically during the Spanish Civil
War and the Franco regime. Despite these tales often reinforcing gender
stereotypes and promoting a passive image of women, it is argued that they
can also be powerful tools of resistance. The novel El mismo mar de todos los
veranos (1978) by Esther Tusquets and the film El laberinto del fauno (2006)
by Guillermo del Toro are examined to illustrate how death becomes a
metaphor for the oppression of female bodies in these historical contexts.
In contrast to the typical quest for a happy ending, the importance of
facing challenges with courage and determination is emphasized. In
essence, the article highlights how fairy tales offer a path to resistance and
emancipation, allowing individuals to challenge established norms and
fight for their own freedom even in the darkest moments of history.
Keywords: Fairy tales, gender construction, resistance, Francoism,
patriarchy.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-94

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

La omnipresencia de los cuentos de hadas en la cultura contemporánea,
especialmente a través de las producciones de Disney, ha moldeado
la percepción colectiva del papel de la mujer, promoviendo la idea
de que su realización sólo es posible a través de la pasividad y la
sumisión. En 2015, la compañía Disney presentó al mundo su
versión de La Cenicienta, consolidando así su posición como una
de los mayores éxitos de taquilla en la historia de la empresa. No
obstante, la popularización y comercialización de los cuentos de
hadas por parte de Disney no son un fenómeno nuevo. Estos relatos
tienen sus raíces documentadas desde el Antiguo Egipto, alrededor
del 1300 antes de Cristo. Los cuentos de hadas, con su elenco de
personajes fantásticos como hadas, princesas y duendes, han sido
una herramienta narrativa utilizada para transmitir enseñanzas y
reflexiones sobre la vida real. Sin embargo, es importante reconocer
que el papel femenino en estos cuentos ha sido moldeado por una
construcción ideológica que promueve la heteronormatividad y el
patriarcado. Como argumenta Jack Zipez, “Females are poor girls or
beautiful princesses who will only be rewarded if they demonstrate
passivity, obedience, and submissiveness (1989: 6)”.1 Es decir, los
cuentos de hadas, especialmente los de Disney, proponen un final
feliz únicamente si la mujer está dispuesta a ser rescatada por un
hombre. La posibilidad de vivir feliz para siempre, un “happily ever
after”, está condicionada por un argumento de pasividad, construido
al escuchar y no responder. La pregunta que nace de este argumento
1 En su crítica de los cuentos de hadas, Zipes destaca la representación
de las mujeres como pobres y sumisas o como bellas princesas que solo son
recompensadas por exhibir rasgos de pasividad, obediencia y sumisión. Esta
caracterización subraya los estereotipos de género omnipresentes perpetuados
por los cuentos de hadas tradicionales
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-94

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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

es ¿cuál es la relación entre los cuentos de hadas y la vida real? Gilbert
Keith Chesterton argumenta que los cuentos de hadas “superan la
realidad no porque nos digan que los dragones existen, sino porque
nos dicen que pueden ser vencidos”. Este trabajo propone que
los finales felices no importan, especialmente si se vive en una
etapa de guerra, muerte u opresión como fueron la Guerra Civil
española y el franquismo. Lo que importa es el intento de romper
con el discurso patriarcal, es decir, enfrentarse a los monstros de
la realidad. Por medio de un análisis de la novela El mismo mar de
todos los veranos (1978) de Esther Tusquets y la película El laberinto
del fauno (2006) de Guillermo del Toro propongo cómo los cuentos
de hadas no funcionan simplemente como formas de escapismo,
sino como poderosas herramientas para enfrentar las dificultades
de la vida. En estas obras, la muerte emerge como una metáfora de
la máxima autoridad sobre los cuerpos, simbolizando la opresión
y el control ejercido sobre las mujeres durante el franquismo.
En resumen, los cuentos de hadas nos ofrecen una ventana a la
posibilidad de desafiar las normas y expectativas impuestas por la
sociedad. En contextos de conflicto y opresión, estas historias no
solo nos brindan consuelo, sino que nos invitan a resistir y a luchar
por nuestra propia emancipación. Así, la muerte se convierte en un
recordatorio de la importancia de enfrentarnos a los desafíos de la
vida con valentía y determinación.
La Segunda República Española (1931-1939) marcó un hito
en la historia de la emancipación femenina en España al conceder
a las mujeres una independencia económica, política y sexual sin
precedentes. Por primera vez, las mujeres mayores de veintitrés
años obtuvieron el derecho al voto y la posibilidad de ocupar cargos
políticos, lo que representó un avance significativo hacia la igualdad
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-94

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

de género y el reconocimiento de los derechos civiles de las mujeres
en la sociedad española. Sin embargo, este período de progreso
se vio trágicamente truncado por el estallido de la Guerra Civil y
la subsiguiente posguerra, que sumió a España en un periodo de
oscurantismo y represión bajo el régimen franquista. Durante la
dictadura de Franco, las mujeres experimentaron un drástico retroceso
en sus derechos y libertades, siendo sometidas a un sistema patriarcal
que las relegaba a roles tradicionales y limitaba su participación en
la esfera pública. Al contraste, después de la posguerra, el Estado
colocó a la mujer en un proceso de retroceso destruyendo cualquier
esperanza de emancipación. Como argumenta la autora de la tesis
La mujer bajo en franquismo, “La época franquista supuso para la mujer
un retroceso, iba a volver a parecerse, sorprendentemente, a la mujer
de la vieja España” (Soto Marco, 2010: 5).2 La imposición de leyes
como la Ley del 14 de enero de 1941, que penalizaba la divulgación
de información sobre métodos anticonceptivos, y la Ley de Bases
del 19 de julio de 1944, que condenaba el adulterio, ejemplifican
el intento del régimen de controlar y regular la conducta de las
mujeres, limitando su autonomía y libertad sexual. En este contexto
de opresión y restricciones, El mismo mar de todos los veranos y El
laberinto del fauno usan un marco narrativo basado en los cuentos
de hadas para permitir la lucha contra la opresión de la mujer bajo
el franquismo. En El mismo mar de todos los veranos, el epígrafe y la
frase final “…Y Wendy creció” es adquirida del cuento Peter Pan.
2 Según las autoras del proyecto La mujer bajo el franquismo, este periodo
representó un retroceso para las mujeres, que se encontraron nuevamente en
situaciones similares a las de la vieja España. La opresión de género durante la
dictadura franquista perpetuó una visión conservadora y limitada del papel de
la mujer en la sociedad, afectando negativamente su autonomía y su capacidad
para participar plenamente en la vida pública y política del país.
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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

El laberinto, empieza con una frase muy típica de los cuentos de
hadas narrando, “Cuentan que hace mucho, mucho tiempo. En el
reino subterráneo, donde no existen la mentira no el dolor, vivía una
princesa que soñaba con el mundo de los humanos”. La persona que
le permitirá a los dos personajes poder explorar los cuentos de hadas
será su hada madrina. En el caso de El mismo mar de todos los veranos es
la abuela de la protagonista quien le brinda el amor que la madre no
le da y es quien le abre las puertas a la rebeldía. Al contraste, Ofelia,
en El laberinto del fauno, recibe amor de su madre, pero es Mercedes
quien servirá como una maestra y heroína. Estas obras nos recuerdan
la importancia de la imaginación y la resistencia en la lucha por la
emancipación femenina, incluso en los momentos más oscuros de
la historia. Al emplear los cuentos de hadas como herramientas
de empoderamiento, estas obras nos invitan a reflexionar sobre la
capacidad de las mujeres para resistir y desafiar las normas opresivas
impuestas por la sociedad, y encontrar su propia voz y poder dentro
de un mundo dominado por el patriarcado.
La figura materna en El mismo mar de todos los veranos encarna
el papel antagónico típicamente asociado con las madrastras en los
cuentos de hadas. La protagonista, en un tono desapegado, hace
alusión a la ausencia de una verdadera conexión materna con su
madre, describiéndola como una “diosa rubia de manos blancas, a
la vieja dama de porte anglosajón que me manda saludos y postales
desde ciudades cuyo nombre no he oído jamás” (Tusquets, 1990:
21-22). Esta imagen de distanciamiento y extrañeza refleja la falta
de vínculo emocional que la protagonista siente hacia su madre,
creando un vacío tanto emocional como psicológico en su interior.
El distanciamiento entre madre e hija se manifiesta también en
un plano físico, donde la narradora retrata a su madre como un
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ser mítico e inalcanzable. La madre es idealizada como una figura
casi divina, tan bella e inteligente que ha trascendido la humanidad
misma, lo que refuerza aún más la sensación de desconexión entre
ambas (Tusquets, 1990: 24). Esta representación distorsionada de
la madre no solo establece una separación emocional, sino también
temporal, insinuando que la distancia entre ellas va más allá de lo
físico. Además, se destaca una disparidad física entre madre e hija,
que sirve como otro obstáculo para la relación. Mientras la madre es
descrita con atributos de belleza clásica y distinción, la protagonista
se presenta a sí misma como nacida “oscura y flaca... de piel pálida,
de ojos castaños” (Tusquets, 1990: 192). Esta diferencia física
subraya aún más la brecha entre ambas, destacando la sensación de
alienación y extrañeza que experimenta la protagonista en relación
con su propia madre. Así, la relación entre madre e hija en El mismo
mar de todos los veranos se convierte en un símbolo de desconexión y
desapego, explorando las complejidades de la identidad y el vínculo
familiar en un contexto marcado por la distancia emocional y física.
La narradora de El mismo mar de todos los veranos, a diferencia
de su madre, carga consigo “todos los miedos sobre sus espaldas”
(Tusquets, 1990: 192). Mientras la madre encarna los valores
opresores que subyugan a las mujeres, la protagonista enfrenta
una lucha interna y psicológica contra estas fuerzas. Como señala
Dorothy Odartey-Wellington, “La madre diabólica en los cuentos
de hadas es una variante de la figura judeocristiana de Eva, que
desde las manifestaciones más remotas de la litera tura de Occidente
encarna las fuerzas negativas en un mundo creado por la imaginación
masculina” (2000: 540). En este sentido, la madre de la narradora
representa las ideologías impuestas por la Sección Femenina
durante el franquismo, perpetuando roles de género restrictivos
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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

y limitando las aspiraciones de las mujeres. La opresión ejercida
sobre la mujer durante el franquismo se refleja en la educación y el
condicionamiento que recibían desde temprana edad. Según relata la
autora de La mujer bajo el franquismo, las mujeres eran instruidas para
complacer a los hombres y buscar el matrimonio como garantía de
seguridad, en lugar de ser alentadas a buscar una formación que les
permitiera ser autosuficientes como ciudadanas” (Soto Marco, 2010:
12). Esta educación limitada y centrada en el papel tradicional de la
mujer como esposa y madre contribuía a perpetuar las estructuras
patriarcales y restringía cualquier posibilidad de emancipación. El
no poderse identificarse con la madre, usando el complejo de Edipo
propuesto por Freud,3 propone que la narradora no tiene un deseo
sexual hacia el padre, impidiendo el Ciclo de Electra4 y rompiendo
cualquier camino a la heterosexualidad. La homosexualidad entonces
es posible porque la narradora tiene la posibilidad de identificarse
con el padre y desear a su madre. La narradora sí se puede identificar
con la abuela, un personaje también en los márgenes de las jerarquías
patriarcales, quien le da esperanza de romper con el ciclo de opresión.
La obra El mismo mar de todos los veranos nos sumerge en un
mundo donde las normas patriarcales son desafiadas, como señala
Odartey-Wellington al argumentar que la mujer favorecida en la
narrativa es aquella que “se encuentra al margen de las normas

3 Freud define el complejo de Edipo como un deseo inconsciente de los
niños y adolescentes a tener una relación sexual con el padre del sexo opuesto
y a eliminar al padre del mismo sexo.
4 El complejo de Electra, un término psicológico, propuesto por Carl
Gustav Jung consiste la atracción sexual subconsciente de las niñas hacia la
figura paterna. Esto convierte a la madre en un rival al intentar obtener la
atención del padre.

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patriarcales...” (530) 5. La figura de la abuela emerge como un
contraste notable con el rol materno opresivo. Aunque la narradora
la ve en un estado de decadencia, no puede evitar asociarla con la
imagen mítica que tenía de ella en su infancia y juventud, recordando
cómo fue “una figura mítica, la más exquisita entre todas las hadas
madrinas...” (Tusquets, 1990: 146). Más que solo una fuente de amor
y afecto, la abuela representa la entrada de la narradora al mundo
de los cuentos de hadas y la imaginación. A través de sus relatos
vividos y ficticios, la abuela alimenta la imaginación de la narradora
y la sumerge en un mundo de posibilidades. Su pasión por contar
historias inspira a la narradora a seguir su vocación de narradora
de cuentos, evocando la imagen de “una abuela tiernísima que
narra historias en el patio, entre las hortensias y las buganvilias...”
(Tusquets, 1990: 146). La relación entre la narradora y la abuela va
más allá de la niñez; incluso en la edad adulta, la narradora encuentra
en su abuela un refugio seguro donde escapar de los problemas del
mundo. La casa de la abuela se convierte en un santuario no solo
físico, sino también simbólico, donde la narradora se conecta con
su pasado y encuentra consuelo en la familiaridad de los cuentos de
hadas. Es en este entorno acogedor donde la narradora descubre un
libro misterioso, escrito en un idioma desconocido, que despierta su
imaginación y la sumerge en un mundo de fantasía. Como ella misma
lo describe, “Y en esta guarida, en esta gruta hechizada y maléfica y
enternecedora, floreció el país de las maravillas y de nunca jamás”
(Tusquets, 1990: 26), una referencia clara a la obra de Peter Pan. La
abuela, en este sentido, actúa como la hada madrina de la narradora,
5 Esta obra nos invita a reflexionar sobre la resistencia de las mujeres
ante las estructuras de poder establecidas y sugiere la posibilidad de una
emancipación que trascienda las limitaciones impuestas por el patriarcado.
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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

brindándole la oportunidad de sumergirse en los cuentos de hadas
y utilizarlos como una herramienta para desafiar las estructuras
patriarcales. La narradora encuentra un paralelismo entre su relación
con Clara, su breve amante, y la historia de Peter Pan. Al igual que
Peter Pan invita a Wendy y a sus hermanos a escapar de su hogar,
Clara le permite a la narradora experimentar la rebeldía, el amor y las
experiencias lésbicas, desafiando así las normas sociales y de género
establecidas. En este contexto, los cuentos de hadas se convierten en
una herramienta poderosa para explorar la identidad, la resistencia y
la libertad dentro de un mundo dominado por el patriarcado.
El laberinto del fauno nos sumerge en la España de la posguerra,
un período marcado por la persecución de los últimos republicanos
y la represión del régimen franquista. En esta ambientación, también
observamos una desconexión emocional entre la madre, Carmen, y
la protagonista, Ofelia. Esta desconexión se hace evidente desde las
primeras escenas de la película. Después de una narración inicial, la
primera imagen que vemos en la pantalla es la de un hada dibujada en
un libro, simbolizando el mundo de fantasía en el que Ofelia se sumerge
para escapar de la cruda realidad que la rodea. Las primeras palabras
de Carmen hacia Ofelia reflejan su falta de comprensión y aceptación
hacia los intereses de su hija. Al reprocharle por traer tantos libros y
preferir la lectura a jugar al aire libre, Carmen revela su desaprobación
hacia las pasiones de Ofelia, diciendo: “No entiendo para qué has
traído tantos libros, Ofelia. Si vamos al campo, al aire libre”. Aunque
Carmen no es una madrastra malvada, su falta de comprensión hacia
los sueños y creencias de su hija es evidente cuando le reclama por
su interés en los cuentos de hadas, diciendo: “Cuentos de hadas—Ya
eres muy mayor para llenarte la cabeza con tantas zarandajas”. Sin
embargo, el verdadero villano de la película es el capitán Vidal, quien se
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convierte en el padrastro de Ofelia después de casarse con Carmen. La
insensibilidad de Carmen hacia las necesidades emocionales de Ofelia
se hace aún más evidente cuando, antes de llegar al molino donde
se encuentra el capitán Vidal, le pide a Ofelia que lo acepte como su
padre y lo salude con ese título. Carmen minimiza la importancia de la
relación paterna al decir: “Es una palabra, Ofelia. No es más que una
palabra”. Esta falta de empatía por parte de Carmen hacia Ofelia crea
un distanciamiento emocional entre ambas, que se hace más palpable
en una conversación que tienen en la primera noche en su nueva casa:
Ofelia: ¿Por qué tenías que casarte?
Carmen: Estuvimos solas tanto tiempo.
Ofelia: Yo estoy contigo. No estabas sola. Nunca has estado sola.
Carmen: Algún día entenderás que para mí tampoco ha sido fácil.
Tu hermano está un poco inquieto.

La dinámica entre Ofelia, su madre Carmen y el Capitán
Vidal en El laberinto del fauno refleja de manera impactante el control
y la opresión que ejerce el régimen franquista sobre el cuerpo de la
mujer. A través de las interacciones entre estos personajes, se revela
la brutalidad y la crueldad inherentes al patriarcado, personificado
en la figura de Vidal. Desde el primer encuentro entre Ofelia y el
Capitán Vidal, se establece un claro contraste entre la inocencia y
la autoridad opresiva. Cuando Ofelia saluda al Capitán con la mano
equivocada, él la corrige de manera brusca, señalando su control
sobre el cuerpo y los gestos de la niña. Le dice, “Ofelia. Es la otra
mano, Ofelia”. Esta escena ilustra cómo Vidal impone su voluntad
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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

sobre los demás, especialmente sobre las mujeres de su vida. Al
igual, el capitán hace viajar a su mujer Carmen para estar cercas
del hijo que esperan. Vidal no puede imaginarse tener a una niña.
Cuando el Dr. Ferreiro le pregunta cómo puede estar tan seguro de
que el hijo que Carmen lleva en el vientre será varón, él contesta,
“No de joda”, despreciando el cuerpo femenino. Sin dude Vidal
está utilizando y controlando el cuerpo de Carmen para tener el
hijo que tanto anhela. Según Brígida M. Pastor “Para Vidal, el sexo
femenino es invisible en el orden dominante y, por tanto, excluido
como sujeto culturalmente válido y con identidad propia… (2011:
327).6 El control extreme de Vidal sobre su esposa es observado
cuando le pide al doctor que salve el cuerpo del bebe en lugar del
de la madre, dejando a Ofelia huérfana. Vidal también representa la
maldad y la crueldad del franquismo. Ofelia le teme más a Vidal que
a los monstruos que encuentra en sus aventuras. Como argumenta
Pastor, “[e]l relato fantástico dentro de la narrativa fílmica que
inaugura el film aporta una clara indicación de quiénes son y
donde se encuentran los verdaderos monstruos, los humanos…”
(2011:395). Ninguno de los monstros llega a ser tan malo o tan cruel
como Vidal. Anqué los monstros son físicamente grotescos, ella
siempre logra escapar o derrotarlos. Ofelia le dice al sapo, “Hola,
soy la princesa Moanna y no te tengo miedo. ¿No te da vergüenza
6 La película El laberinto del fauno ofrece un poderoso comentario sobre
el control patriarcal y la opresión durante el régimen franquista a través de
la dinámica entre los personajes de Ofelia, su madre Carmen y el Capitán
Vidal. La corrección brusca del Capitán hacia Ofelia cuando saluda con la
mano equivocada ilustra su control sobre el cuerpo y los gestos de la niña,
estableciendo un contraste entre su autoridad opresiva y la inocencia de la
infancia. Además, el desprecio de Vidal hacia el cuerpo femenino se hace
evidente en su deseo vehemente de tener un hijo varón, mostrando su uso y
control del cuerpo de Carmen para sus propios fines.

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estar aquí abajo, comiéndote los bichitos y engordando mientras
el árbol se muere?” Al contrario, ella no puede escapar de Vidal,
quien la encierra y le da una cachetada. A lo largo de la película,
Ofelia enfrenta numerosos desafíos y peligros, pero ninguno es tan
aterrador como la figura de Vidal. Aunque los monstruos fantásticos
que encuentra en sus aventuras son físicamente grotescos, ninguno
se compara en maldad y crueldad con Vidal. Como señala Pastor, los
verdaderos monstruos son los seres humanos, y Vidal personifica
esta oscuridad y depravación.
Ofelia encuentra en Mercedes una figura maternal y protectora
que contrasta fuertemente con la insensibilidad de su propia madre.
A través de sus interacciones con Mercedes (Maribel Verdú), Ofelia
descubre un mundo de posibilidades que su madre no puede ni
siquiera imaginar. Mercedes no solo ofrece amistad y protección a
Ofelia, sino que también desempeña un papel fundamental en la
lucha de los republicanos contra el régimen franquista. Su valentía
y determinación la convierten en una figura clave para el éxito de
su causa, proporcionando comida, medicamentos y apoyo logístico
a los combatientes en la clandestinidad. Su compromiso con la
resistencia la convierte en un símbolo de esperanza y solidaridad para
todos los que luchan contra la opresión. A diferencia de la madre
de Ofelia, Mercedes no niega la existencia de las hadas ni el poder
de la imaginación. Al contrario, le reafirma a Ofelia la posibilidad
de que los cuentos de hadas y la magia sean reales. Este gesto no
solo consuela a Ofelia en momentos de incertidumbre, sino que
también le brinda la fuerza y la confianza necesarias para enfrentar
los desafíos que se presentan en su camino. Uno de los consejos
más significativos que Mercedes le ofrece a Ofelia es la importancia
de mantenerse fiel a sí misma y nunca perder la esperanza. A través
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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

de sus palabras y acciones, Mercedes enseña a Ofelia a confiar en
su intuición y a resistir ante la adversidad. Este consejo se vuelve
especialmente relevante más adelante en la historia, cuando Ofelia
se enfrenta a situaciones peligrosas y desafiantes que pondrán a
prueba su coraje y determinación:
Ofelia: Mercedes, ¿tú crees en las hadas?
Mercedes: Ya no, pero cuando era muy niña si. Entonces yo creía
en muchas cosas en las que ahora ya no creo.
Ofelia: Pues anoche me visitó un hada.
Mercedes: ¡Vaya!
Ofelia: Bueno, no sólo una, había otras y un fauno. Ese viejo es
muy alto, muy viejo y huele a tierra.
Mercedes: Pues mi abuela decía que con los faunos, hay que
andarse con cuidado.

Mercedes se presenta como un personaje complejo y valiente
que está dispuesta a sacrificar su seguridad personal por los ideales
de la República. Aunque aparenta ser obediente al capitán Vidal, en
realidad trabaja en secreto para los republicanos, proporcionándoles
información crucial sobre los movimientos militares del régimen
franquista y reclutando a otros para unirse a la causa de la resistencia. Su
papel aparentemente doméstico se convierte en un acto de resistencia
silenciosa contra las jerarquías patriarcales impuestas por Franco,
representando una esperanza de sanación y liberación para su país.
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La escena en la que Mercedes solicita ayuda al doctor
para Carmen, mientras disimula su verdadera intención de
entregar medicamentos a los republicanos, ilustra su astucia y su
determinación para mantener viva la causa. A pesar del riesgo que
implica desafiar al poderoso capitán Vidal, Mercedes demuestra
una lealtad inquebrantable a sus principios y a sus compañeros
republicanos:
Mercedes: Tiene usted que subir a verlo. La herida no mejora. La
pierna se le está poniendo muy mal.

Doctor: No he podido conseguir más. Lo siento.
(El doctor le entrega un medicamento a Mercedes)
Mercedes: Vidal (el capitán) lo espera en su despacho.

Su habilidad para moverse en las sombras y desempeñar
múltiples roles en la casa del capitán, desde el cuidado de Carmen
hasta el suministro de información a los rebeldes, resalta su valentía
y su ingenio. A través de sus acciones, Mercedes se convierte en un
símbolo de resistencia y esperanza para aquellos que luchan por la
libertad y la justicia en un tiempo de opresión y violencia. En última
instancia, Mercedes representa la fuerza y la determinación de las
mujeres que desafían las expectativas de género impuestas por una
sociedad patriarcal y se niegan a ser silenciadas o subyugadas. Su
valentía y su compromiso con la causa republicana la convierten en
un personaje inspirador y memorable en la historia de El laberinto del
fauno.
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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

El pacto de amistad y protección entre Ofelia y Mercedes en
El laberinto del fauno refleja un acto de resistencia contra el régimen
franquista, similar al presentado en El mismo mar de todos los veranos.
Cuando Ofelia descubre el compromiso de Mercedes con los
rebeldes, su preocupación por el bienestar de su amiga se convierte
en una motivación para mantener el secreto, a pesar del riesgo que
implica. Ofelia le pregunta a Mercedes, “Tú ayudas a los del monte
¿verdad? Muy nerviosa Mercedes le contesta con otra pregunta, ¿Se
lo has dicho a alguien? Ofelia le afirma, “No quiero que te pase nada
malo”. El pacto de amistad y protección se sella cuando Mercedes
contesta, “Ni yo a ti”. Ofelia conoce la causa anti-franquista y
decide mantener el secreto porque según Julia María Labrador Ben,
sabe que lo correcto es no delatar a una mujer que ayuda a quienes
lo necesitan y que además se porta muy bien con ella” (2011: 425).7
Es acto de desobediencia de las dos representa tener propias idead
e ir en contra de las jerarquías patriarcales. El diálogo entre Ofelia
y Mercedes, donde Ofelia muestra su preocupación y Mercedes
confirma su lealtad, subraya la importancia del pacto como una
forma de solidaridad y resistencia frente a la opresión. La cita de
Julia María Labrador Ben enfatiza cómo este acto de desobediencia
es percibido como una decisión moralmente correcta por parte de
Ofelia, quien reconoce la valentía de Mercedes al ayudar a quienes
lo necesitan y al comportarse bondadosamente con ella. El hecho
7 La decisión de Ofelia de mantener en secreto el compromiso de Mercedes
con los rebeldes refleja su solidaridad y preocupación por el bienestar de su
amiga, a pesar del riesgo que implica. Esta acción ejemplifica la importancia
de la lealtad y la colaboración entre mujeres como formas de resistencia frente
a la opresión patriarcal. Además, la negativa de Ofelia a delatar a Mercedes
muestra su comprensión de la moralidad subyacente en no exponer a una mujer
que ayuda a otros.

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de que ambas mujeres decidan mantener el secreto a pesar de las
consecuencias potenciales demuestra su determinación de desafiar
las normas impuestas por las jerarquías patriarcales y de luchar por
sus propias ideas y valores. Esta acción no solo fortalece su vínculo
como amigas, sino que también las une en su resistencia contra un
régimen represivo que busca controlar y oprimir a la población.
El mismo mar de todos los veranos y El laberinto del fauno desafían
los finales tradicionales de los cuentos de hadas, subvirtiendo las
narrativas simplistas de la compañía Disney que a menudo priorizan
el romance sobre la realidad más cruda de la vida. En lugar de ofrecer
un desenlace feliz convencional, estas obras exploran la complejidad
de los conflictos humanos y las luchas internas a través de finales
más sombríos y trágicos. Bruno Bettelheim propone que los finales
trágicos y tristes ayudan a los niños a resolver conflictos personales.
Dice, “…el mensaje que los cuentos de hadas transmiten… que la
lucha contra las serias dificultades de la vida es inevitable, es parte
intrínseca de la existencia humana; pero si uno no huye, sino que se
enfrenta a las privaciones inesperadas y a menudo injustas, llega a
dominar todos los obstáculos alzándose, al fin, victorioso” (2010:
37).8 Propongo que la muerte en las dos obras no representa una
derrota de los personajes o de su lucha. Al contrario, representa la
libertad. Presentan la posibilidad de vivir después de haber tenido
experiencias trágicas. En El mismo mar de todos los veranos la muerte de
la narradora es simbólica, pero representa un rompimiento de las
jerarquías patriarcales y la posibilidad de escoger. Aunque el lector
queda muy frustrado porque no se levanta, es la decisión de ella. Ella
8 Estos finales ofrecen la posibilidad de encontrar la victoria a través de
la confrontación y la resistencia, lo que refleja la complejidad de la experiencia
humana y desafía las expectativas simplistas de los cuentos de hadas.
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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

está consciente de lo que está sucediendo. Julio regresa a su vida y
vuelve a tener su cuerpo, pero este cuerpo parece estar muerto, ya
no siente placer:
Julio me acomoda sobre unas almohadones blancos, entre blancas
colchas llenas de plumas blancas… me maneja, me dispone en
posturas distantes como a una muñeca bien articulada… al final
estoy como me corresponde, tendida de espalda, los ojos fijos en
el techo blanca, su cuerpo pesando sobre el mío, sus brazos y sus
piernas aferrándome en el cepo mortal, y no es posible ni volar…
otra forma de muerte, porque es mi propia muerte la que cabalga
sobre mí, la que me tiene aferrada entre sus piernas sin escape
posible… (Tusquets, 1990: 214-215)9

En este punto culminante de la narrativa, la protagonista
de El mismo mar de todos los veranos alcanza un momento de claridad
y empoderamiento que marca un cambio significativo en su vida. A
medida que reflexiona sobre su relación con Clara y la posibilidad
de seguir viviendo en un cuento de hadas, la narradora toma una
decisión valiente y consciente de dejar atrás el refugio ilusorio de
los cuentos y enfrentar la realidad. La cita “la menor posibilidad
de aprender a volar –ni ganas tengo ya de que me crezcan alas–,
de seguirla más allá del estrecho marco de cualquier ventana y
emprender juntas la ruta hacia las tierras de Nunca Jamás” (Tusquets,
1990: 228) encapsula este momento de transformación. Aquí, la
protagonista rechaza la pasividad y la resignación, optando en su
lugar por asumir el control de su propia vida y tomar decisiones
fundamentales por sí misma. La muerte simbólica entre las piernas
9 Esta escena subraya la lucha de la narradora por liberarse de las
restricciones impuestas por las expectativas sociales y las normas patriarcales,
incluso en la muerte.

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de Julio no se interpreta como una derrota, sino como un acto de
liberación y autodeterminación. Representa el fin de su vida como
objeto de deseo y el comienzo de una nueva fase donde ella es la
protagonista de su propia historia. Este acto final de rebeldía y
autonomía desafía directamente las normas y expectativas impuestas
por el régimen franquista, que buscaba controlar y limitar la libertad
de las mujeres. Las palabras finales de la novela, “...Y Wendy
creció”, contienen un poderoso mensaje feminista que subvierte las
narrativas tradicionales y patriarcales. En lugar de ser reducida a un
rol pasivo y subordinado, la protagonista emerge como una mujer
madura y empoderada, lista para enfrentar los desafíos que la vida le
presente. La experiencia lésbica que ha vivido le ha proporcionado
un camino hacia el crecimiento emocional y psicológico, desafiando
las limitaciones impuestas por la sociedad y encontrando su propia
voz y poder interior.
En El laberinto del fauno, la muerte de Ofelia adquiere un
significado trascendental que va más allá de la tragedia individual
y se convierte en un símbolo de la victoria de la bondad sobre la
opresión. La película no solo retrata los horrores del franquismo,
sino que también denuncia los abusos de género que sufrieron las
mujeres durante ese período oscuro de la historia española. Sobre
esto Pastor argumenta, “Los personajes femeninos se revelan
con cualidades y características asociadas con la creatividad, la
generosidad, la abnegación y la libertad, en contraposición al
mundo masculino definido por el poder, el consumo, la destrucción
y la inflexibilidad, en un engranaje de sistemas y normas…” (2011,
395). La cita de Partos destaca cómo los personajes femeninos en
la película se rebelan contra las normas de género impuestas por
la sociedad patriarcal, mostrando cualidades como la creatividad, la
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generosidad y la libertad, que se contraponen al mundo masculino
caracterizado por el poder y la inflexibilidad.
Es la bondad de Ofelia, quien al final decide morir en lugar de
sacrificar a hermano, lo que permite el rompimiento de las jerarquías
patriarcales. El niño sobrevive, pero Mercedes se encargará de que
éste no continúe el legado del padre. Antes de morir el capital le
pide a Mercedes, “Decidle a mi hijo a qué hora murió su padre”.
Mercedes le arrebata al bebe de las manos y le contesta, “No, ni
siquiera sabrá tu nombre”. La muerte de Ofelia entonces no fue en
vano. El bien triunfó sobre el mal. La muerte entonces implica la
eternidad. La escena final no justifica la Guerra Civil española, pero
aplaude a la república por luchar contra el franquismo y sus ideales.
Las últimas palabras del Rey elogian a Ofelia por pensar por sí misma.
Habéis derramado vuestra sangre antes que la de un inocente. Esa
era la última prueba, la más importante”. Ofelia finalmente es
reencontrada con sus padres. El fauno entonces reafirma la decisión
de Ofelia diciendo, “Y habéis elegido bien, Alteza”. En la pantalla
se muestra a Mercedes llorando encima del cuerpo ensangrentado
de Ofelia, pero el narrador interrumpe para decir, “Y se dice que la
princesa descendió al reino de su padre y que ahí reinó con justicia
y bondad por muchos siglos. Que fue amada por sus súbditos y que
dejó detrás de sí pequeñas huellas de su paso por el mundo visibles
sólo para aquel que sepa dónde mirar”. Estas últimas palabras se
pueden interpretar como la derrota del franquismo y un futuro
pacificador por medio de Juan Carlos, el cual unirá a España.
A modo de conclusión, tanto El mismo mar de todos los veranos
como El laberinto del fauno emergen como poderosas narrativas
que desafían abiertamente los ideales opresivos de la España de la
posguerra. Ambas obras utilizan los cuentos de hadas como vehículo
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para la resistencia contra el franquismo y la recuperación del derecho
de las mujeres a sus propios cuerpos y destinos. En El mismo mar
de todos los veranos, la exploración de una sexualidad prohibida por la
sociedad de la época se entrelaza con la narrativa de los cuentos de
hadas. Los relatos fantásticos permiten a la narradora acercarse a Clara
y, finalmente, ejercer su agencia al tomar la decisión de abandonarla
y no levantarse de la cama. Este acto simboliza un enfrentamiento
con la realidad y la asunción del control sobre su propia vida, en
contraposición a las expectativas impuestas por la sociedad. Por otro
lado, El laberinto del fauno aborda la rebelión contra la opresión a través
de la figura de Ofelia, quien desafía a su padrastro y cuestiona las
normas establecidas. Los cuentos de hadas en esta obra representan
la fe en lo mágico y la desconfianza en la religión como fuentes de
esperanza y resistencia frente al régimen opresivo. Además, simbolizan
la lucha por la democracia y la libertad, en contraposición a la autoridad
tiránica del capitán Vidal. Entonces estas dos obras continúan con las
ideas de Bettelheim proponiendo, “renunciar a las dependencias de
la infancia; obtener un sentimiento de identidad y de autovaloración,
y un sentido de obligación moral…” (2010: 14-15). Es por esto que
los dos finales son trágicos y frustrantes para un lector/espectador
acostumbrado a los finales felices. Del Toro y Tusquets proponen
presentar la realidad tal como es: a veces cruel y a veces feliz. Algunas
veces hay hadas y en otras hay niñas inocentes muertas. Los finales
trágicos y frustrantes de ambas narrativas desafían las convenciones
de los cuentos de hadas tradicionales y subrayan la idea de presentar
la realidad tal como es: a veces cruel, pero también llena de momentos
de esperanza y resistencia. La inmortalidad, según estas obras, reside
en la capacidad de pensar por uno mismo y cuestionar los dogmas
impuestos por la sociedad.
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�José Manuel Medrano / Sueños de libertad

Obras citadas
Bettelheim, B.y Furió, S. (2010). Psicoanálisis De Los Cuentos De Hadas.
Barcelona, España: Crítica.
Freud, S., López-Ballesteros, T. L., y Tognola J. Numhauser (2001).
Obras Completas: T. 7. Madrid España: Biblioteca Nueva.
Labrador Ben, J. (2011). La maldad genera cuentos de aadas: Análisis de la
película de Guillermo Del Toro “El laberinto del fauno”. Consejo
Superior de Investigaciones Científicas.
Odartey-Wellington, D. (2000). “De las madres perversas y las hadas
buenas: Una nueva visión sobre la imagen esencial de la
mujer en las novelas de Carmen Martín Gaite y Esther
Tusquets.” Anales de la literatura española Contemporánea. 25.2:
529-555.
Pastor, B.M (2011). “La Bella y la Bestia en el viaje laberíntico de
Guillermo del Toro
“El espinazo del diablo” (2001) y “El laberinto del fauno” (2006).”
Arbor: Ciencia Pensamiento Y Cultura 391–400.
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Universidad Jaume I de Castelló.
Tusquets E. (1990). El mismo mar de todos los veranos. Anagrama.
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Zipes J. (1989). Don’t bet on the prince : contemporary feminist fairy tales in
north america and england. Routledge.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-94

�Artículos
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

Estética narrativa del Gran Caribe: apuntes para
una poética de Germán Espinosa
Narrative aesthetics of the Gran Caribe: notes for a
poetics of Germán Espinosa
Diana Hernández Suárez
Universidad Veracruzana
Veracruz, México
manuel.herreramr@uanl.edu.mx

Resumen. En el siguiente trabajo se exponen algunos apuntes para
comprender la poética del escritor colombiano Germán Espinosa en
relación con la noción de Caribe, aspecto que se puede ver de forma concreta
en su idea de novela comoVra un ensayo sintetizador de experiencias,
imágenes y, sobre todo, de medios de representación artística. Así pues,
se busca mostrar que la noción de “ampliación genérica” que Espinosa
concibe para su narrativa es parte de la idea que el autor tiene de la cultura
caribeña, como un espíritu que se expande y trasciende, inaprensible en
una sola forma de expresión artística y, sin embargo, materializado a través
de una poética.
Palabras clave: Caribe, Poética, Intermedialidad, Novela, hibridación
Abstract. In these work some notes are exposed to understand the poetics
of the Colombian writer Germán Espinosa in relation to the notion of
the Caribbean, an aspect that can be seen in a concrete way in his idea
of ​​a novel as a synthesizing essay of experiences, images and, above
all, of means of artistic representation. Thus, it seeks to show that the

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�Diana Hernández Suárez / Estética narrativa del Gran Caribe

notion of “generic expansion” that Espinosa conceives for his narrative
is part of the idea that the author has of Caribbean culture, as a spirit that
expands and transcends, elusive in a single form of expression artistic and,
nevertheless, materialized through a poetics.
Keywords: Caribbean, Poetics, Intermediality, Novel, hybridization

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-67

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

Aunque por Caribe se entienda las repúblicas y protectorados
antillanos, abarcando a menudo a Centroamérica y el Istmo de
Panamá, se trata todavía de una visión limitada, impuesta por el orden
geopolítico estadounidense de la Posguerra después de 1945. Más
acertado es hablar del Gran Caribe (de la Cuenca del Caribe) al que
se añadiría Venezuela y la costa norte de Colombia, así como partes
del Golfo de México. Esta es la tendencia más reciente, inaugurada
así por el presidente Ronald Reagan en 1983 (cf. Gaztambide 2003).
En 1998, para conmemorar el centenario de la debacle colonial
de España en Cuba, el ensayista puertorriqueño Antonio Benítez
Rojo publicó La isla que se repite, un ensayo en el que observó que
el Caribe no es solamente el mar interior de las Américas, sino un
meta-archipiélago sin límites:
el Caribe desborda su propio mar, y su última Tule puede hallarse
a la vez en Cádiz o en Sevilla, en un suburbio de Bombay, en las
bajas y rumorosas riberas del Gambia, en una fonda cantonesa
hacia 1850, en un templo de Bali, en un ennegrecido muelle
de Bristol, en un molino de viento junto al Zuyder Zee, en un
almacén de Burdeos en los tiempos de Colbert, en una discoteca
de Manhattan y en la saudade existencial de una vieja canción
portuguesa (1998: 18).

“Nuestra América”, uno de los ensayos más comentados de José
Martí (1853-1896) y cuyo título ya se ha acuñado como moneda común
para referirse a Hispanoamérica, apareció en dos periódicos en fechas
relativamente cercanas: el 1 de enero de 1891 en La Revista Ilustrada
de Nueva York, y el 30 de enero del mismo año en El Partido Liberal,
de México. Para entonces, Martí residía en Nueva York en calidad de
exiliado del régimen español por ser partidario de la independencia de
Cuba frente a España. Se ganaba el sustento económico como periodista
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-67

81

�Diana Hernández Suárez / Estética narrativa del Gran Caribe

o corresponsal para varios diarios y revistas de Hispanoamérica,
principalmente de La Nación de Buenos Aires, con lo cual gozaba de un
conocimiento amplio de la política de las principales repúblicas y, poco
a poco, venía influyendo tremendamente en la opinión.
Por estética narrativa del Gran Caribe me refiero a la que
adquiere forma con José Martí en el ensayo “Nuestra América”. En
él Martí se propone hacer una autocrítica. En primer lugar, critica
el europeísmo de aquellos hispanoamericanos que “se avergüenzan
por llevar delantal de indio” y reniegan de la “madre enferma”.
Ataca, en segundo lugar, el exotismo de los gamonales y poderosos
por culpar a sus repúblicas nativas de incapacidad sólo porque ellos
no son príncipes que beben champaña. En tercer lugar, se pregunta
en sentido retórico: “¿Cómo han de salir de las universidades los
gobernantes, si no hay universidades en América donde se enseñe
lo rudimentario del gobierno, que es el análisis de los pueblos
peculiares de América?” Es de señalar que, en ningún momento, a
pesar de sus críticas a los letrados y a los gamonales de turno, Martí
cuestiona lo suficiente al liberalismo progresista. Insiste en salir de
la “colonia” para pasar a la “república” y menciona, basado en el
ejemplo exitoso de Angloamérica, los errores de Hispanoamérica
que podríamos enumerar de la siguiente forma:
1. La soberbia de las ciudades capitales
2. La irrupción de los campesinos resentidos a la ciudad.
3. La importación excesiva de teorías y métodos europeos o
angloamericanos.
4. El desdén políticamente correcto hacia la raza aborigen. 2010
Muchas de estos males persisten todavía. Martí observaba
que no debería hablarse de razas, porque ello niega la identidad
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universal del hombre. A pesar de ciertas metáforas o imágenes que
aluden a cierto lenguaje masónico, Martí no hace sino reforzar un
ideal cristiano de universalismo y mestizaje. Es de notar que ya en
su época, afortunadamente, iban apareciendo “oradores sobrios” y
ensayistas de “prosa centelleante” y “cargada de ideas”. Por último,
resulta muy interesante que su definición de pensar sea la de servir,
puesto que nunca dejó de lado la quijotesca y anti-erasmista idea de
que las armas valen más que las letras. No de otra manera puede
entenderse su sacrificio personal por la independencia de Cuba al
caer, el 19 de mayo de 1895 en Dos Ríos, ametrallado en una batalla
contra las tropas realistas españolas.
Ahora bien, todo lo que Martí propuso y vivió en carne
propia, el novelista Germán Espinosa (Cartagena de Indias, 1938Bogotá, 2007) de alguna manera lo ficcionalizó y lo elevó a un
plano estético, a la configuración de una poética. Para el escritor
colombiano el Caribe es una suerte de “paso de los Vientos”, que
desde La Habana, Cozumel, Maracaibo hasta Cartagena de Indias,
se encuentra una “hibridación” con protagonistas muy variados:
“gentes de todas las latitudes de Europa hasta comerciantes árabes
e hindúes, chinos taciturnos y esclavos africanos que juntaban su
sangre y sus tradiciones con las del indio autóctono” (182), así la
forma de la novela debía hibridar la multitud de experiencias, mostrar
esa “hibridación [que] estaba en movimiento” que configura y define
la experiencia latinoamericana (2002: 182). El Caribe se presenta
tanto como el espacio definidor del continente americano, como el
elemento clave de la poética novelística del escrito latinoamericano.
Si se entiende por Poética la téchne, o la teoría estética a priori,
que de forma explícita y programática establece qué es y cómo se
construye la Literatura (Cf. Aullón de Haro, 1994), implica que
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�Diana Hernández Suárez / Estética narrativa del Gran Caribe

el autor tiene plena conciencia sobre su época, sobre la técnica
–intención de la forma y la estructura–, y sobre la relevancia de
los contenidos que le permitirán construir el universo literario –
poético– de sus obras. En el caso del escritor colombiano Germán
Espinosa, los ensayos reunidos en La libre en la luna (1968-1988)
revelan la complejidad que el escritor buscó plasmar en sus obras a
partir de una crítica y diagnóstico de su tiempo, pues, todas sus obras
son una suerte de “ensayo estético”. Con sólidos conocimientos
filosóficos sobre la teoría de la Estética, Espinosa tiene un único
objetivo: hacer de sus obras un objeto de arte. Lo artístico, o lo
literario, corresponde a la relación que establecen los elementos
poéticos, o la metáfora continuada, entre artes a partir del vínculo que
guardan entre sí las diversas manifestaciones del ideal estético, cuya
máxima manifestación sería en la materialización poética, toda vez
que ésta implica la exégesis de la realidad y la imaginación como “forma
de revelación” de la parábola o el símbolo de la escritura, según lo
refiere el autor en “Sobre la génesis y evolución del arte de fabular”.
La interpretación del mundo, en términos hegelianos, responde a una
revelación divina y, después, humana. El escritor siempre debe ser el
“poeta visionario que transforma símbolos abstractos en imágenes
literarias cuya dilucidación será problema para avezados exégetas”
(“Sobre la génesis”, 2002, 17).
Dicho rasgo de interpretación crítica, pero revelada desde
una abstracción poética, particularizada en la narrativa, le permite
al autor entender que las formas de sus obras son más cercanas al
ensayo que a la noción de novela cerrada. El rasgo de “amplitud
genérica” que tienen los géneros ensayísticos garantizan el adecuado
desenvolvimiento de las “necesidades expresivas del autor”. El
ensayo, en su capacidad den ensancharse, no sólo permite que novelas
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como La montaña mágica de Tomas Mann, o La Tejedora de coronas1 o El
signo del pez, sean consideradas por Espinosa dentro de este género,
sino también algunas sonatas, sinfonías y diversas piezas pictóricas
que mantienen siempre la condición de desestabilizar la afirmación
categórica de interpretación. “El ensayo puede serlo todo”, dice
el autor (Cf. “Introducción general”, 2002: 5) y en esa medida, las
relaciones entre medios y artes tienen cabida como exploración
estética de la realidad por vías de la impronta ensayística. Todas estas
alusiones al carácter ensayístico de la obra de Espinosa toman mayor
relevancia si se piensa que sus obras buscan conjugar una compleja
relación estética que “restablezca” –frente al nuevo siglo XXI– cierta
noción de encantamiento del mundo (Cf. Rincón, 2008).
Lo anecdótico, los lugares, lo histórico, los eventos, temas
y acontecimientos narrados son secundarios frente al “velo
poético” que envuelve el ejercicio creativo y permite revelar las
“visiones presentes”, por lo tanto, dentro de su estilo no deberían
considerarse los temas tratados, sino los elementos de reescritura,
que es para él la única forma posible de originalidad, pues se trata
de una “varia invención” que se produce del análisis del presente.
Lo histórico le interesa sólo en la “potencia de la posibilidad” y no
en la comprobación documental. El estilo particular no es si no la
lectura de otros modelos que han leído su propio tiempo (“Sobre
la génesis”, 2002: 23). Sin embargo, admite que el rasgo particular
de su obra es su “buen oído musical” y su afán experimentalista de
1 Espinosa, que se considera a sí mismo un “ensayista temperamental”,
considera que “[l]a más popular de mis novelas, La tejedora de coronas,
constituye también, desde ciertas perspectivas, un vasto ensayo sobre
las corrientes que desembocaron en nuestra Independencia de España”
(“Introducción general”, 2002: 6).
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�Diana Hernández Suárez / Estética narrativa del Gran Caribe

mezclar artes (23). Este rasgo es común a todas sus obras, tanto las
escritas hasta el momento de composición de estos ensayos, como
las que fraguaría posteriormente, como Cuando besan las sombras o
Aitana.
En la hibridación genérica, tanto en discurso textuales
como estéticos en general, se encuentra la intermedialidad como
una continuidad artística. El rasgo más sobresaliente de la Poética
espinosiana puede entenderse en términos teóricos como la
concreción del intermedium, en toda la complejidad de dicho concepto.
La conciencia de su téchne sobre estos aspectos es lo que le permite
al autor involucrar el complejo mundo teológico, paranormal,
histórico, erudito, psicológico y medial. En el ambiente finisecular del
siglo XX, Espinosa se identifica como un autor barroco, con rasgos
modernistas y clásicos, como un siglo atrás lo fue Tomas Mann (“El
espécimen”: 46).
Ad portas al siglo XXI, Espinosa se cuestiona en su
ensayo “La novela: de cara al siglo XXI” sobre la vigencia de su
técnica ante la aceleración de los medios digitales. Especula que el
nuevo siglo, ante la aceleración de la tecnología digital, la extrema
secularización y el nacimiento de nuevos fanatismos, atentarán
contra “la imaginación creadora”. Se preocupa y entusiasma a la
vez por las posibilidades o alcances de deshumanización que los
medios pueden implicar, sin embargo, guarda la esperanza en que
la Literatura sirva de garante de lo “humano”, como concreción
de lo artístico y lo filosófico para evitar “perder la conciencia ante
la técnica” (91). Sospecha que el nuevo siglo superará la novela
burguesa: “la novela tenderá otra vez a convertirse en instrumento,
no científico, sino artístico, de fidedigno conocimiento” (92).
Ante lo que augura una nueva época, considera la novela como la
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“síntesis de todos los géneros y medios”, lo que en su propia obra
alcanza cierta concreción en Aitana.2
Se trata de la última novela de Germán Espinosa, publicada
pocos meses antes de su muerte, la cual constituye una extraña
combinación de dos subgéneros dispares: la autobiografía intelectual
y la literatura fantástica. De hecho, Aitana podría considerarse
también como una novela-ensayo no sólo por la erudición histórica
y filosófica desplegada en la narración, sino por la intermedialidad
musical. Ya en una novela anterior, Cuando besan las sombras (2004),
el protagonista es un músico sinfónico que pretende terminar o
hacer una variación de la Sinfonía inconclusa de Gustav Mahler. La
novela Aitana configura dos dimensiones complejas que se reflejan
en un ejercicio de intermedialidad, además de la conjunción de la
autobiografía en la que él, o un alter-ego de Germán Espinosa,
rinde una suerte de testamento del mundo literario colombiano de
la segunda mitad del siglo XX; y, por el otro, la de una hábil voz
narrativa que desliza escenas fantasmagóricas y trata de celebrar un
pacto con el más allá a fuerza de elementos musicales. La novela
nace tras la muerte de la pintora Josefina Torres, esposa del novelista.
Es pues Aitana una suerte de tributo de amor: una estrategia para
trascender la existencia terrenal y para encontrarse o permanecer con
el espíritu de su esposa. La novela es una invocación a la memoria
de la pintora, y específicamente en la trama de esta obra, resulta
pertinente el elemento paranormal en el pacto ficcional.
Los aspectos por estudiar en esta obra son numerosos,
sin embargo, en este ensayo sólo se destacarán dos como rasgos
2 Algunas de los argumentos aquí expuestos han sido referidos en un
ensayo de carácter socio-crítico sobre la novela Aitana, para el SENALUNAM: https://www.senalc.com/2020/12/01
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-67

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�Diana Hernández Suárez / Estética narrativa del Gran Caribe

característicos de la poética de Espinosa y de su expectativa ante el
nuevo siglo. Por un lado, el carácter intermedial articulado por la
composición musical, recurso ampliamente utilizado por el escritor
colombiano, muy presente en sus célebres libros Cuando besan las
sombras y La tejedora de coronas, y, por otro, el gesto estético autoficcional
como clave de género para incorporar lo metaliterario. La autoficción
–la forma–, entendida como un pacto ambiguo entre el lector y la
obra, debe ser abordada desde una dominación teórica, histórica y,
sobre todo, desde el panorama intelectual, artístico y cultural de la obra
misma, de acuerdo con Manuel Alberca, referencia obligada de este
tema (2007). Para el autor, la diferencia de una novela autobiográfica,
y la autoficción, está en el “camino” que niega las fronteras entre lo
histórico y lo literario, que supera cierta problematización historialiteratura, y se dedica a analizar un “lugar intermedio” del yo narrativo.
Más allá de los rasgos formales de la autoficción que identificados
por Alberca, habría que destacar un rasgo peculiar sobre los límites.
No está demás decir que en Aitana nunca se revela el nombre del
protagonista narrador, lo que refuerza el carácter de ambigüedad de
la autoficción. Lo que interesa destacar, entonces, sobre la autoficción
es la condición intrínseca del desdibujamiento de los límites de
diversos discursos, literarios o históricos: “establecido entre ambos
pactos, el campo autoficcional resulta de la implicación, integración
o superposición del discurso ficticio en el discurso autorreferencial
o autobiográfico y viceversa” (Alberca 2007, 182), y precisamente,
al encontrarse en el terreno de lo autorreferencial, pone en tensión
la relación entre historia y literatura. Estamos nuevamente ante el
pacto ambiguo entre la historia y la ficción, entre lo fantástico y lo real,
entre la erudición y el ocultismo, como en cualquiera de las otras once
novelas de Espinosa.
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Alberca

continúa

la

categorización

de

recursos

autoficcionales frente a los autobiográficos para generar espacios
narrativos como la “autobioficción” o la “autoficción fantástica”.
Aitana podría catalogarse “estructuralmente” entre ambas, excepto
por un elemento importante: la configuración del yo narrativo no se
presenta con elementos fantásticos ni como una ficcionalización de
la vida del autor, salvo por lo paranormal, un vector que atraviesa la
novela. El protagonista-narrador configura su yo con lo sobrenatural,
e, incluso, este rasgo fantástico determina en buena medida el resto
de estrategias narrativas en la novela. No obstante, pese a todos los
elementos que pueden vincular a este texto con formas de la ficción,
sobre todo por el aspecto fantástico paranormal, los referentes
que conforman el campo literario colombiano tienen un correlato
transparente. Resulta evidente que el elemento paranormal no es
sólo un componente de tensión narrativa, o recurso metafórico
del ambiente cultural, sino, sobre todo, una estrategia literaria de
desvanecimiento de los límites narrativos: entre géneros y entre
artes. El elemento inter-artítsico o intermedial, ampliamente
estudiado por los trabajos postestructuralistas, guarda sus bases en
la propuesta de “narrativa alegórica” de Samuel Taylor Coleridge.
En 1818 este autor data el término “intermedium” en un ensayo
sobre el poeta inglés Edmund Spenser (1553-1599) para referirse a
la narrativa alegórica en contraste con la mitología. A saber:
Narrative allegory is distinguished from mythology as reality form
symbol: it is, in short, the proper intermedium between persons and
personification. Where it is too strongly individualized, it ceases
to be allegory; this is often felt in the Pilgrim’s Progress, where the
characters are real persons with nicknames ([1818], 1914: 231).
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Posteriormente, Coleridge se refirió a Dante para insistir
en que el poeta es una suerte de guardia de la “basta armonía del
lenguaje”, pues el lenguaje es algo intermedio entre la materia y el
espíritu (1914: 276). Aitana se presenta, así, como este intermedio
entre el espíritu del narrador y su ya difunta esposa Aitana. La
novela es un conjuro de la memoria. Lo sobrenatural no es sólo un
aspecto fundamental del pacto de lectura, sino que es también la
configuración de la novela para entenderla, precisamente, como una
invocación paranormal. La estructura de la novela tiene la finalidad
de invocar al espíritu de Aitana/Josefina por medio del arte. De
volver su memoria un objeto estético. El narrador recuerda que el
momento de perfecta y armónica unión amorosa con su amada era
gracias a la música, cuando ella podía fundirse y confundirse con el
cuerpo del narrador y su propio espíritu:
Creo, con la convicción más imperturbable, que en todas aquellas
magias su guía irrebatible era el amor. El mismo, por ejemplo, que al
influjo de ciertas músicas nos impulsaba a estrecharnos en silencio,
durante largos minutos, al extremo de –mientras las oíamos– sentir
yo con una certidumbre sobrenatural que su espíritu entraba en
mí como un invasor exquisito que saturase mi ser con la delicia
perfecta. Entre tales composiciones musicales me parece destacar
como la más incitante cierta Gnossienne lenta de Erik Satie, en la que
el piano nos obliga a ascender a regiones seráficas donde el amor se
remansa hasta aquietarnos en el éxtasis (Espinosa 2007: 64).

Ahora bien, poco se ha especulado sobre el nombre Aitana.
¿Por qué en esta autoficción fantástica, o como se le quiera nombrar,
el autor decide llamar así a Josefina? Es muy probable que refiera
a la composición sinfónica de Óscar Esplá (1886-1976), el Satie
hispánico, “Sinfonía Aitana” Op.56 (1965). Nombre que toma de la
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Sierra de Aitana en la región valenciana. Esta obra, dividida en cuatro
movimientos, lleva por subtítulo “A la música tonal, in memoriam”.
De acuerdo con críticos de la sinfonía, esta composición es un tributo
a la construcción tonal, muy usual a finales del siglo XIX, frente a
la composición serial, característica de las sinfonías del siglo XX:
“Esplá no abandonó nunca la música tonal. En esta obra [Aitana]
parece expresar de forma dramática un estilo musical que tiende a
su desaparición, en un mundo volcado hacia los procesos tonales”,
se da una suerte de hibridación entre ambas formas de composición
(Historia de la Sinfonía). De acuerdo con De Candé, el atonalismo o
el sistema tonal implica la determinación jerárquica de las relaciones
entre las diferentes alturas de consonancia sonora con respecto al
centro tonal o tónica de una nota; en este sentido, la tonalidad, o
la clave de una obra musical, marca el centro de las progresiones
musicales. El serialismo, por su parte, es una técnica caracterizada
por cierta polifonía o parámetros musicales a los que se debe aplicar
un principio de composición serial, es decir, el principio serial
determina las consecuciones de las notas (Cfr. De Candé 2002). Este
aspecto “intermedio” entre el serialismo y la composición tonal de
la obra sinfónica de Esplá es claramente identificable en Aitana de
Germán Espinosa. El ritmo de la novela recuerda los tiempos de la
composición, además de que Aitana en ambas obras constituye la
nota más alta, que en momento se desvanece entre la serialidad de
personajes/notas que componen el cuerpo de las obras.
No sólo la estructura de la novela recuerda a la sinfonía,
sino que la sinfonía misma es una representación alegórica de la
invocación de Aitana. Según el escritor alicantino Gabriel Miró,
Aitana, en su punto más alto, recuerda la felicidad perdida, una
manera de “volver a un lugar” buscando:
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�Diana Hernández Suárez / Estética narrativa del Gran Caribe

la memoria y a nosotros mismos, porque el paisaje de Aitana no nos
espera más que una vez: cuando es inesperado para nuestros ojos.
Contemplar es despedirse de lo que ya no será como es. La paz,
el júbilo, la conciencia evocadora, la internación en el paisaje, son
estados reveladores que se disuelven en el tiempo como las nubes y
como el aliento del agua, el temblor de una fronda en el azul (1928).

Aitana representa para el escritor alicantino, el compositor
y el novelista ese lugar de la memoria. La composición, su
forma de invocación. Esta novela, en el caso de Espinosa, es ese
intermedio –o medio– para invocar a Aitana/Josefina. No obstante,
la intermedialidad es pertinente no sólo como juego erudito de
Espinosa, sino como una forma misma de su propia escritura, de
allí la reflexión metaliteraria en su novela, pues el lenguaje por sí
mismo no es suficiente. Para él, cada artista “se desplaza en su órbita
muy propia, cuyo sol –cegador y, por tanto, no discernible del todo
con los medios indigentes del lenguaje– podría definirse con algún
ignoto sinónimo del a voz perfección” (2007: 22).
En la construcción narrativa, el novelista, llevando al
extremo el pacto narrativo, anula los límites temporales para dar
lugar al bucle infinito en donde estará invocando eternamente a su
amada. El narrador se encuentra en un lugar intermedio, en una
antesala de la muerte. Por eso esta novela es su “pasaporte a la
muerte”. No es en sí una despedida, porque la novela es el medio
para alcanzar la trascendencia que lossalve del olvido, tal como
puede leerse en el poema inédito de Espinosa, recuperado por el
Banco de la República, “Invocación a tu memoria” (2006):
Quizá en la dimensión en que reposas
serás la única voz que el nombre mío

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pronuncie sin desidia y sin desvío
con palabras más suaves que piadosas.
La memoria son aves vaporosas
y con ellas nos vamos como el río
que busca el mar tiránico y sombrío
donde han de naufragar todas las cosas.
Qué dichoso seré si en los confines
de sus nostalgias alguien me recuerda
y ése sea tu amor jamás vencido
cuando la muerte lance sus mastines
torvos y mi casual nombre se pierda
en las vastas regiones del olvido.

Aitana es la eterna promesa del recuerdo. La estrategia
estética y narrativa estriba en el elemento sobrenatural –el maleficio
conjurado por Armando García– en cuanto éste, al incorporarse
en la configuración de la novela, no sólo da pie a la invocación
amorosa que Espinosa hace, sino que legitima cierto pacto narrativo
al momento de construir el momento infinito del relato. La novela
cierra con una muestra de una pena incesante por saberse separado
de Aitana, pero también con la certeza de que la invocación ha
superado al maleficio y ha logrado conjurarla con la musicalidad y
armonía de esta obra:
Ahora, no restaba espacio para la duda. Aitana se me había
aproximado toda ella, espíritu y vida, por la vía electrónica y sus
palabras eran decisivas e iluminadas. A nadie, salvo al que lea el
texto presente, he dado antes cuenta del milagro operado. Ni
siquiera a mis hijos. Poco me importa si el lector de este testimonio
me haya o no de creer. Lo cierto es que, con el alma llena de
luz como una hoguera de fe, procedí a digitar el libro que aquí
concluye. Escribí: La tarde en que Aitana murió, alentaban erectas
todavía, en el jarrón de la mesa esquinera, las rosas blancas que un
día antes habíamos traído… (Espinosa 2007: 404).
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�Diana Hernández Suárez / Estética narrativa del Gran Caribe

Precisamente la novela comienza “La tarde en que Aitana
murió, alentaban erectas todavía, en el jarrón de la mesa esquinera,
las rosas blancas que un día antes habíamos traído” (Espinosa 2007,
9). La reiteración, o estrategia de recursividad, crea precisamente
una estructura circular, muy cercana la estructura de la sinfonía
homónima, que genera ese bucle temporal propiciado por lo
paranormal, elemento que está presente en otra de sus novelas
con la misma finalidad narrativa. Tal elemento atraviesa, de hecho,
la anulación temporal en La tejedora de coronas. Finalmente, con lo
expuesto, resta decir que la poética narrativa de esta novela invita a
pensar que el autor aquí está buscando una “región seráfica” para
fundir su cuerpo con el espíritu de Aitana por medio del entramado
de la autoficción, conjugado con el elemento fantástico-paranormal,
que compone un universo complejo estructurado por la armonía
musical.
Referencias
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autoficción. Madrid: Biblioteca nueva.
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Rhys. London-Nueva York, J. M. DENT &amp; SONS,E. P.
DUTTON &amp; CO.
De Candé, Roland (2002). Nuevo diccionario de la música, Vol. 1,
Grasindo.
Espinosa, Germán (2007). Aitana. Bogotá: Alfaguara.
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-67

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

— (2002). “Caribe y universalidad”, Ensayos completos. 1986-1988.
Tomo I. Medellín: EAFIT: 182-191.
— (2003). La verdad sea dicha. Mis memorias. Bogotá: Taurus.
— (2002). Ensayos completos. 1986-1988. Tomo I. Medellín: EAFIT.
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Poemas inéditos. Bogotá: El Banco de la República.
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motivo recurrente en dos novelas de Germán Espinosa:
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Gaztambide, Antonio (2003), “La invención del Caribe a partir
de 1898 (Las definiciones del Caribe, revisitadas)”, en
TIERRA FIRME, 21, XXI, 82.
Miró, Gabriel (1928). Años y lenguas. Disponible en http://www.
cervantesvirtual.com/obra-visor/aos-y-leguas/html/
dcd85824-2dc6-11e2-b417-000475f5bda5.html
Rincón, Carlos y Julian Serna Arango (2008). La palabra como
provocación. Magia, verso y filosofemas, Barcelona: Anthropos.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-67

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�Artículos
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

La representación del amor romántico en las
tarjetas de fantasía de la Época de Oro 1900-1921
The representation of romantic love in the fantasy
cards of the Golden Age 1900-1921
Jesús Gerardo Cervantes Flores
Universidad Autónoma de Coahuila
Saltillo, México
j.cervantes@uadec.edu.mx

Carlos Recio Dávila
Universidad Autónoma de Coahuila
Saltillo, México
carlos_recio@uadec.edu.mx

Resumen. A partir de los conceptos de amor romántico, definido por
autores como Giddens, Fromm, Hernández, Rodríguez, Corona y
Rodríguez, entre otros, el artículo examina la representación de este tipo
de amor en tarjetas postales de la Época de Oro, destacando cómo estas
imágenes significaron una forma de materializar el afecto y cariño de la
época y cómo los remitentes y destinatarios establecían una complicidad
simbólica a través de ellas.
Palabras clave: Representación, Amor romántico, tarjetas postales,
Época de Oro

96

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

Abstract. Based on the concepts of romantic love, defined by authors
such as Giddens, Fromm, Hernández, Rodríguez, Corona and Rodríguez,
among others, the article examines the representation of this type of
love in postcards of the Golden Age, highlighting how these images
were a way of materializing the affection and affection of the time and
how senders and recipients established a symbolic complicity through
them.
Key words: Representation, Romantic love, postcards, Golden Age.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-73

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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

Introducción
En el presente artículo el amor se presenta como un concepto
polisémico y socialmente construido a través de prácticas y
significados transmitidos en la socialización primaria y secundaria. A
partir de una plataforma teórica basada en el construccionismo social
y el interaccionismo simbólico, el artículo explora el concepto del
amor y profundiza, siguiendo a autores como Giddens, Hernández
(2014); Rodríguez y Rodríguez (2016) en el amor romántico.
Se observa que el amor romántico se caracteriza por la
idealización de la pareja, la unión mística y para toda la vida, la
aceptación de todo por amor, entre otros mitos. Se analiza la
representación del amor romántico en las tarjetas postales de la
Bella Época utilizadas en los primeros años del siglo XX como
medios para expresar afecto y cariño, especialmente en este tipo de
soportes editados en París, calificada como la “capital del amor”.
Estas postales, en particular, eran consideradas como un subgrupo
de la gran categoría de tarjetas conocidas como “de fantasía” y
presentaban imágenes de parejas enamoradas en poses teatrales y
estilizadas. Para preservar su privacidad, a menudo los remitentes
escribían mensajes en clave lo que permitía mantener oculto ante
ojos indiscretos lo que deseaban transmitir. Estas características se
abordan en este texto.
Las imágenes por lo regular consistían en fotografías directas
a partir de negativo o bien mediante la técnica de la fototipia,
fundamentalmente en blanco y negro. En muchas ocasiones eran
realzadas a la acuarela, y representaban la estética propia de la
Belle Époque en las poses, los vestuarios y los decorados. Sobre
las imágenes los editores agregaban ciertas leyendas impresas que
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-73

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

sugerían la naturaleza romántica de la supuesta relación entre la pareja
de modelos. Los remitentes, al escribir en el reverso de estos soportes
de cartoncillo, podían proyectar sus emociones sentimentales hacia
los destinatarios, a través de los personajes representados; y en ello,
entraba en juego las aspiraciones y complicidades propias de una
relación romántica.
Finalmente se concluye que las tarjetas de fantasía de
temas románticos representaban registros diferentes –iconográfico
y textual–, que bien podían reforzar el sentimiento afectivo o, en
ocasiones, guardar distancia entre la imagen presente y el manuscrito,
además de la posición en que era colocada la estampilla postal la cual
podría también ofrecer un mensaje implícito.
El amor
De acuerdo con Manrique (2009) el amor, lejos de ser un
concepto único, objetivo y transparente, es polisémico, variable y
contradictorio. Por esa razón, no se plantea una definición concreta,
sino una serie de conceptos –en ocasiones contradictorios entre sí–
para intentar caminar en la definición de un concepto tan complejo
como el amor.
Al amor comúnmente se le entiende como un sentimiento
que nace de una atracción, pero también es una construcción
social a través de la cual se sostienen gran parte de las relaciones
erótico-amorosas; un dispositivo social que establece una serie de
prácticas y significados en los cuales los individuos son adiestrados
(García, 2015), a través de socializaciones primarias, como la
familia y secundarias, como la escuela, los medios de comunicación,
grupos religiosos o cualquier otro grupo social al cual pertenezca
el individuo. Porque, tal como lo resume Sztajnszrajber (2020),
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amar es entrar en un dispositivo que establece, a priori, una serie de
conceptos y prácticas a seguir.
A través de las interacciones, el individuo construye sus
universos simbólicos, es decir, aprende y da significado a sus
concepciones de amor, las cuales también pudieran ser aprendidas,
expresadas y legitimadas a través de las imágenes con las que se
encuentra en sus interacciones cotidianas, como las postales
analizadas en este artículo, mismas que son, también, una forma de
representación cultural del amor.
En este sentido, Tenorio (2012) señala que los grupos sociales
a los cuales el individuo está adherido, determinan sus discursos y
prácticas en torno al amor –y a otros conceptos–, por lo cual, en
una relación amorosa no sólo intervienen los valores individuales
del sujeto, sino también los establecidos por los grupos sociales a los
que éste pertenece. De aquí, que las representaciones en productos
culturales, a través de las cuales se legitiman ideas y prácticas, sean
tan significativas en la construcción social del concepto de amor.
El amor puede entenderse como una construcción social
moldeada a partir de los universos simbólicos de un momento
histórico, geográfico, cultural, político y tecnológico determinado.
Hagene (2008) señala que las experiencias corporales y sensitivas
son determinantes en la construcción social del concepto de amor,
tanto como las narrativas populares a las que el individuo está
expuesto a lo largo de su vida, por lo tanto, el concepto del amor
es tan cambiante como la cultura misma. Además, señala, en el
amor heterosexual se presenta una reproducción desigual entre los
géneros, donde es común que las mujeres se vean subordinadas a
los hombres, situación constante a lo largo de la historia en muchas
sociedades.
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Por otra parte, Fromm (1959) define al amor como una
actividad problemática para las sociedades contemporáneas, al
señalar que las personas, lejos de enfocarse en su propia capacidad
de amar y entregarse a otro, buscan ser amadas. De ahí que exista
la creencia de que entre más atractiva –en lo físico y/o en la
personalidad– sea una persona, más digna será de ser amada. Para
este autor, en las sociedades capitalistas y mercantilizadas –como la
actual– el amor se ha convertido en un producto más; la persona
espera recibir del otro con quien se relaciona de manera amorosa
igual o más de lo que da.
Desde la visión socioconstruccionista, el amor romántico
está presente en la cultura occidental, por lo menos, desde finales
del siglo XVIII, tomando fuerza en el siglo XIX, hasta nuestros días
y se ha representado –por lo tanto, legitimado– a través de diversos
productos artísticos y culturales, por ejemplo, en novelas como
María de Jorge Isaacs, Madame Bovary de Gustave Flaubert o Thèrese
Raquin, de Emile Zola.
Por otra parte, Ferry (2013) plantea que el amor en la
actualidad se asocia más a una forma de trascender y darle sentido
a la existencia, por encima de un concepto asociado al erotismo y la
intimidad.
Finalmente, el amor, lejos de ser un sentimiento o una
emoción, es un sistema de valoración que forma parte de un conjunto
de experiencias sostenidas en un elaborado sistema de creencias
y valores morales y estéticos; un sistema en el que interactúan
pensamiento, emoción y acción, donde se adoptan formas y
significaciones múltiples y, de cada individuo, surgen de una serie
de ideas, valores y prácticas que, en cada contexto dinámico, son
entendidas de manera distinta (Solomon, 1977; Esteban, 2007).
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La definición reglamentada del amor
La Real Academia Española define el amor en varias acepciones, y
refiere el concepto no sólo en el ser humano sino incluso también en
los animales. De esta manera lo señala como un “Sentimiento intenso
del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita
y busca el encuentro y unión con otro ser”. En otra acepción lo
significa como el sentimiento “hacia otra persona que naturalmente
nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos
completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear”.
En una tercera acepción refiere el concepto como un sentimiento
“de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo” y finalmente
como la tendencia “a la unión sexual”. Igualmente lo señala como
“Voluntad, consentimiento” o bien “Relaciones amorosas”, e
incluso como “Apetito sexual de los animales”. (https://dle.rae.es).
De esta manera, la Real Academia no distingue otros tipos
de amor fuera de tres conceptos, que señala: el “amor platónico”,
el “amor libre” o el “amor propio”1 Curiosamente no aparecen
conceptos como el “amor filial” o el “amor maternal”, entre otros.
Amor romántico
Platón ([385-370 a.C.], 2010), a través del diálogo de “El banquete”,
intenta definir las múltiples concepciones y expresiones en torno
al amor y lo define como un acto inherente al ser humano, que
se presenta en cualquier contexto donde éste se encuentre. En la
1 La RAE define el amor libre como las “acciones sexuales no reguladas”;
el amor platónico como “amor idealizado sin relación sexual”; y el amor
propio como “amor que alguien se profesa a sí mismo, y especialmente a su
prestigio” o bien “Afán de mejorar la propia actuación”. (https://dle.rae.es).

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actualidad, diversos autores y diversas autoras (Rodríguez, 2017;
Rodríguez y Rodríguez, 2016; Pascual, 2016; Hernández, 2014; Ferry,
2013; Carmona,2011; Corona y Rodríguez, 2000; Giddens, 1998)
han caracterizado al amor en diversos tipos, ya que el concepto del
amor suele ser referido para innumerables fenómenos, y puede ser
dividido en tipos, con características diferenciadas.
Este texto se centra en el amor romántico, de manera que
se deja de lado a otros tipos de amor de pareja, como el amor
apasionado o el confluente, los cuales pueden tomar fuerza en una
etapa posterior del proceso sentimental. Asimismo, se dejan de lado
a otros tipos de amor como el fraternal, filial o materno.
El amor romántico se puede definir como un sentimiento a
través del cual se crean vínculos conyugales recíprocos y exclusivos
tanto afectiva como sexualmente (Hernández, 2014). Rodríguez y
Rodríguez (2016) agregan que el amor romántico se centra en la
idealización del amor enfocado en una sola persona, a la cual se
le considera única e inigualable, aspirando a la fusión o simbiosis
entre quienes conforman la pareja, con el objetivo de encontrar la
felicidad.
El amor romántico pareciera estar tan normalizado en
las sociedades actuales que se cree que este tipo de amor ha
acompañado siempre a la humanidad, sin embargo, Giddens (1998)
señala que éste nace apenas a finales del siglo XVIII asumiendo
uniones heterosexuales idealizadas y pensadas para toda la
vida. Ideales morales del cristianismo que, según el autor, en la
actualidad y conforme avanzan las sociedades, se han fragmentado,
especialmente desde la presión de los movimientos feministas, en
los cuales se ha luchado por la deconstrucción o, en algunos casos,
la eliminación del amor romántico puesto que es considerado por
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algunas autoras (Hagene, 2008; Butler, 2006) como una forma de
amor desigual donde las mujeres son subordinadas a los hombres.
Rodríguez (2017) señala que el amor romántico se sostiene
en una serie de mitos entre los que destacan la imposibilidad de
poner límites al amor; la renuncia a cualquier cosa por amor; la
justificación de cualquier acto siempre que sea por amor, incluyendo
los actos violentos; el amor que da todo sin esperar nada a cambio;
existir por y para el ser amado; asumir que cuando se está en pareja
todas las necesidades afectivas del individuo están cubiertas; el
amor de verdad se encuentra en una sola persona, con la que se
está destinado a estar; las mujeres, al ser el pilar fundamental de la
familia, deben estar dispuestas al sacrificio de cualquier cosa por
la persona amada; el amor romántico es la máxima aspiración de
una chica buena y; ante el desamor no hay acciones equivocadas
o violentas, siempre y cuando lo que se busque sea recuperar a la
persona amada.
Estos y otros tantos mitos que se enmarcan en la idea
del amor romántico se presentan como verdades absolutas e
incuestionables resistentes al cambio (Rodríguez, 2017). En este
sentido, Pascual (2016) encuentra problemáticos algunos de los
mitos puesto que su asimilación genera incapacidad de reconocer las
posibles violencias entre quienes viven la relación. La autora agrega
que el amor romántico asocia el encuentro de la persona amada
con la felicidad. De manera que dentro del amor romántico se cree
imposible aspirar a la felicidad si no se está en pareja. Por eso, el
amor romántico parece que se concentra en una búsqueda: la de la
persona indicada, ese amor verdadero que una vez encontrándolo,
conducirá a la felicidad.
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El amor como una búsqueda.
Una de las características del amor romántico es que su ejercicio
se centra en la búsqueda de ese ser especial, único, al que se le
amará para toda la vida, y no como una facultad o capacidad del ser
humano, como lo señalaba Fromm, (1959).
La búsqueda de ese ser especial y único es ilustrado por
Platón ([385-370 a.C.], 2010), en el diálogo de El banquete a través
del mito fundacional de la separación de los seres dobles, donde
señala que, en tiempos primitivos, los humanos eran seres dobles: de
dos cabezas, cuatro piernas y cuatro brazos. Era una raza fuerte pero
orgullosa y atrevida; un día intentaron escalar al sitio de los Dioses.
Por ello, Júpiter, con el objetivo de disminuirlos, lanzó un rayo que
los partió en dos, condenándolos a la búsqueda de su otra mitad para
sentirse complementados. Así, el mito de la separación de los seres
dobles es uno de los primeros indicios del entendimiento del amor
como la búsqueda de una persona –y sólo una, única y especial– que
complementará al individuo.
Caruso ([1979], 2016) establece dos formas de amor: el egoísta
y el que acepta al ser amado. El egoísta ve al ser amado como un objeto
al cual poseer e incorporarle a sí mismo, a diferencia de quien acepta al
ser amado, quien se relaciona con el otro tal y como es. Sztajnszrajber
(2020) hace una relectura del amor egoísta de Caruso en la actualidad
y lo define como la expansión del individuo que centra su atención
en la posesión de otro idealizado. Lo problemático de la búsqueda de
un ser ideal es que se esfuerza en adaptar y manipular la identidad del
otro hasta que sea lo más cercano a ese ideal.
En este sentido, Fromm (1959) señala que el gran problema
del amor es pensar que se trata de la búsqueda de alguien y que,
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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

una vez que el individuo llegue a encontrarse con ese alguien, todo
puede resolverse en el terreno de lo amoroso y de la felicidad. Un
planteamiento romántico y mágico en torno al amor.
La mercantilización en el amor.
Otra de las características del amor romántico es la mercantilización.
Fromm (1959) señala que en una sociedad mercantilizada el amor
no es inmune, pues las personas buscan un intercambio favorable
en términos de atracción y deseo, lo que les hace enfocarse en ser
personas más atractivas y deseables para los otros, con el objetivo
de conseguir la persona más atrayente posible a su alcance. Con
ello existe un alejamiento respecto a lo que el autor considera más
importante: enfocarse en su propia capacidad de amar.
Ese objetivo de ser más atractivo y deseable ante los otros
pudiera asociarse a la belleza. Para Carrit ([1948] 1974) la belleza
es el conjunto de elementos que combinan armoniosamente en
proporciones adecuadas que resultan agradables a la vista, el oído y
la imaginación. La belleza depende, siempre, del contexto cultural
desde el cual se le sitúe; no es posible hablar de una belleza universal,
ya que la idea de belleza de cada individuo está determinada al
contexto cultural donde se encuentre, sin dejar de lado la hegemonía
etnocéntrica que determina a través de los productos culturales –cine,
televisión, música, etc.– qué es atractivo, estético o bello y qué no. Las
tarjetas postales aquí analizadas son, también, una forma etnocéntrica
de definir qué es atractivo.
Materialización metafórica del amor
En la tradición de la sabiduría popular los tipos de amor refieren a
percepciones distintas entre dos personas que se atraen, algunos de
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los cuales han sido materializados en forma simbólica. Tal es el caso
los corazones rojos, estilizados, en torno al día de San Valentín, como
una forma de amor sensible y tierno. En los emoticones utilizados en
las redes sociales existe una forma estilizada e invariable de corazones
para representar el amor o la aceptación respecto a un mensaje
o estímulo. Así, el corazón rojo significa “me encanta”, el corazón
blanco representa un sentimiento puro de afecto, como el corazón
negro puede aludir al luto o a una relación de admiración, entre otros.
A partir del emblema del corazón como símbolo del amor,
en los jardines del Castillo de Villandry en Francia hay un conjunto
de cuatro cuadros denominado “El jardín del amor”: En él existen
divisiones de plantas, cada uno de los cuales integra varias imágenes
de corazones con diferentes diseños. Estas estructuras vegetales
de inspiración andaluza forman diseños geométricos. Uno de ellos
representa “El amor tierno”, y está presente en corazones que se
simbolizan en forma las máscaras del tipo como el que utilizaban
las personas durante los bailes sobre los ojos y que permitían
conversaciones tanto serias como ligeras. El segundo cuadro
corresponde al “amor apasionado”, el cual se representa por medio
de corazones rotos por el sentimiento de ardor sentimental: los
arbustos se entrelazan y forman un laberinto que evoca el torbellino
de la pasión. Un tercer cuadro corresponde al “amor voluble” y
representa la ligereza de los sentimientos; en las esquinas, los arbustos
forman los cuernos del amor no correspondido, y en el centro, las
cartas de amor que los amantes intercambiaban. Finalmente, en el
jardín que hace referencia al “amor trágico”, los dibujos representan
hojas de puñal y espadas como las utilizadas en los duelos debido
a las rivalidades amorosas. Adicionalmente, en estos jardines hay
también una carga simbólica de los colores. Así, por ejemplo, en el
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jardín del “amor voluble” el color dominante es el amarillo, símbolo
del amor traicionado. Y en la división del “amor trágico”, las flores
del verano son rojas, como un emblema de la sangre derramada
durante las batallas sentimentales. (https://www.chateauvillandry.fr)
La representación del amor romántico en las tarjetas de
fantasía de la Época de Oro
Generalidades de las tarjetas de fantasía de principios del siglo XX
En los primeros años del siglo XX tuvo lugar en Francia el inicio de
las tarjetas denominadas de fantasía. Tuvieron un gran desarrollo en el
periodo denominado La Bella Época, periodo que tuvo lugar a partir
de la Segunda Revolución Industrial. Su utilización continuó hasta
la década de 1950. La tarjeta postal ilustrada, iniciada en los últimos
años del siglo XIX tuvo muy pronto como imagen la fotografía, que
rápidamente suplió a la técnica de la cromolitografía.
La fotografía, señalaba Walter Benjamin, es “un mundo
pequeño” (Benjamin en Sontag, 1980). A partir de esa idea es posible
considerar que la foto de ilusión o de fantasía es la miniaturización
de un aspecto particular del mundo que sugiere una realidad ideal.
Las imágenes de este género tenían distintas variantes; desde
mostrar escenas idílicas de la vida cotidiana, hasta algunas a manera
de collages que integraban fotos y dibujos, como niños con diseños
en los que se les agregaba en los brazos un trébol o una herradura,
como símbolos de deseos de buena suerte. Otras tarjetas hacían
alusión a fechas especiales como el poisson d’avril (el “pescado de
abril”), refiriendo en ellas las bromas realizadas poco antes del inicio
de la Cuaresma. De igual manera había postales utilizadas para enviar
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saludos en periodos como la Navidad o el Año Nuevo. Finalmente,
en las que estaban representadas escenas de amor.
En estas tarjetas eran comunes las poses afectadas y los
retoques sobre la imagen a fin de transmitir una idea. La notable
manipulación por medio de elementos agregados a manera de
collage, marcas con carboncillo o bien detalles coloreados a la
acuarela, no parecía importar mucho a los consumidores, habituados
a una cantidad limitada de estímulos visuales más allá de la realidad
empírica. La fotografía como medio de comunicación tenía pocos
años de haber sido popularizada y la invención del cine también era
reciente.
A principios del siglo XX, los estudios de los fotógrafos
profesionales estaban ubicados en las partes altas de los edificios,
situación que permitía un mejor aprovechamiento de la luz solar, que
atravesaba las ventanas y claraboyas. Los espacios eran pequeños,
angostos y por lo general disponían de distintos fondos o telones, en
ocasiones, neutros o bien pintados a mano representando paisajes
bucólicos o urbanos, lo que daba una ingenua ilusión de profundidad.
Por lo regular los modelos que posaban para las imágenes de
fantasía trabajaban con base en contratos con los fotógrafos o casas
productoras de tarjetas.
La técnica prevaleciente en las postales eran el blanco y
negro, producto de las limitaciones técnicas (el color se popularizaría
hasta mediados del siglo XX). Esta condicionante permitía una
lectura particular por parte del espectador quien tenía que poner en
juego un proceso mental para interpretar los colores abstraídos en la
imagen. No obstante, el blanco y negro permitía al lector orientar su
atención más a las expresiones en los modelos y escenografías que a
la descripción clara del aspecto de la realidad representada.
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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

En el momento de su circulación, las tarjetas integraban un
mensaje escrito, redactado por el remitente y uno iconográfico, y
estaban destinadas a ser consumidas de manera casi inmediata. Por
lo regular, los destinatarios de este tipo de imágenes, las conservaban
en algún lugar privado, como una caja de metal o madera o el
cajón de un mueble, o bien, en los álbumes familiares. Este tipo de
cuadernos habían sido creados en la década de 1860, bajo el imperio
de Napoleón III con el fin de resguardar fotografías familiares; pero
desde fines del siglo XIX también fueron utilizados para tarjetas
postales, principalmente de fantasía, tanto en formato francés como
italiano, con elegantes cubiertas estilo art nouveau.
En ocasiones, sobre las postales eran adheridos determinados
elementos reales como pequeñas plumas de aves o flores. Esto les
daba un valor adicional: el de una reliquia. Estas evidencias podrían
relacionarse con la idea de Benjamin (1936) del aura: esa sensación
de la experiencia de lo irrepetible, la plenitud del aquí y ahora.
El amor romántico en las tarjetas de fantasía de la Época de Oro
Las tarjetas postales ilustradas que hacían referencia a relaciones
sentimentales fueron especialmente producidas en París, considerada
desde entonces “la capital del amor”. Muy pronto se distribuyeron
en todo el mundo. Se trata de imágenes realizadas en estudio en
blanco y negro, producidas por fotógrafos profesionales cuyo
objetivo era la venta como tarjeta postal para intercambiar mensajes
de afecto, cariño o amor. Era muy común que apareciera una pareja
de enamorados abrazándose, o bien a punto de besarse, o bien
mirándose a los ojos, en actitudes siempre de galantería por parte del
hombre y seducción por parte de la mujer. Para darles la sensación
de un mayor realismo, muchas veces retocadas a la acuarela.
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En esas imágenes que representaban parejas de enamorados,
los modelos aparecen en poses artificiales a partir de las cuales los
compradores podrían asumir una proyección personal como si esa
pareja les representara a ellos mismos. En muchas ocasiones las imágenes
resultaban ajenas al texto escrito por el remitente. En esa distancia
entre la imagen y el texto manuscrito, la imagen era una mera
ilustración que resultaba, finalmente, neutra.
Dado que las postales podían ser vistas por todas las personas
por las que pasaran –desde el personal de correo, hasta familiares o
amigos– los remitentes en ocasiones se las ingeniaban para escribir
mensajes en clave, en ambos sentidos del soporte: una parte del
texto en forma vertical y sobre él otra parte en forma horizontal.
En muchas ocasiones las imágenes eran retocadas mediante
colores de tonos apastelados o algo vivos con la intención de dar
una idea de mayor veracidad, aunque sólo reforzaban el proceso
ilusorio.
La cantidad de imágenes de enamorados fue enorme. En
Francia existieron una gran diversidad de productores y el mercado
en el cual se distribuyeron alcanzó diversos países.
En las poses de los modelos, los roles de hombre y mujer
aparecen claramente diferenciados.
La representación de los mitos del amor romántico que
señala Rodríguez (2017) y Pascual (2016) estaban presentes en
las tarjetas de fantasía, tales como: la asociación del amor con la
felicidad, el amor incondicional, la renuncia a todo por amor, el
amor como máxima aspiración –en especial en las mujeres–, la
imposibilidad de poner límites al amor, la existencia por y para el ser
amado y la exclusividad erótica y sentimental. Además de reproducir
los roles de género establecidos en el cortejo del amor romántico:
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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

las mujeres como seductoras pasivas esperando la acción de los
hombres, quienes tomaban la decisión de acercarse, o no, a ellas.
Asimismo, se representaban –sobre todo– parejas bellas, jóvenes y
heterosexuales.
La materialidad de las postales
Este tipo de tarjetas por lo general estaban impresas en blanco y
negro y la mayoría coloreadas a la acuarela. No obstante, en los
primeros años del siglo XX también existían imágenes en cianotipo,
es decir, en tonos azules o bien con virajes a tonos rosas, sobre todo
en años posteriores a 1910. En las imágenes coloreadas a la acuarela,
era común marcar detalles en los rostros, flores en los vestidos o
algunos otros adornos. Había series en las que se reproducía un
mismo modelo en distintas postales a manera de contar una historia.
Las dimensiones de estas fotografías eran de 4 x 6 pulgadas,
es decir, la misma que las tarjetas postales tradicionales. Este formato
les permitía ser fácilmente colocadas en álbumes.
Por lo regular las postales eran enviadas por correo sin un
sobre. Debido entonces a la imposibilidad de proteger los mensajes,
ante las vistas indiscretas, algunos enamorados hacían uso de ciertas
tretas como escribir en clave, empleando códigos secretos como
utilizar números en vez de letras, utilizar el espacio del reverso
mediante una parte escrita horizontalmente y otra verticalmente
para lograr un entramado de palabras como un curioso enrejado o
entramado difícil de leer.
Los tirajes de la mayoría de las fotografías eran realizados
a partir de negativos directos ya fuera en vidrio o en celuloide por
medio de contacto es decir sin el uso de una ampliadora. Esto
les daba una gran calidad. Además, algunas postales de este tipo
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también eran impresas mediante el sistema de la fototipia, también
en blanco y negro. De manera regular, los editores se acostumbraban
a insertar en la parte baja de la imagen un pequeño monograma
con sus iniciales. Entre ellos es posible mencionar a editores que
firmaban como PC, AN, PA, sin que su nombre fuera propiamente
revelado, o bien, un pequeño emblema que les distinguía a la casa
distribuidora de las tarjetas, como un trébol, una estrella de David,
una paloma, o una paleta de pintura.
El tiraje tenía un mínimo de 300 ejemplares, un número que
lo volvía rentable, y un máximo de varios miles. La distribución de
las tarjetas por parte de los editores y comerciantes podía llegar a
otros países y era común que en esos lugares, como México, fuera
una práctica habitual.
Aspectos estéticos
La tarjeta postal de fantasía podía servir como mera ilustración, o
bien, como un mecanismo tendiente a sugerir una idea. Es decir, la
representación del amor romántico en la imagen cumplía el propósito
de enviar un mensaje de afecto, materializado en una imagen que
podría ser considerada neutra. Las poses podían parecer sugerentes,
pero por lo general no dejaban de ser afectadas, teatralizadas y, a fin
de cuentas, algo frías, asépticas, lo que pudiera hacerles comparables
a esculturas del periodo neoclásico. De alguna manera reflejaban
los conceptos estéticos de la Bella Época, tanto en los parámetros de
belleza, como la moda de vestidos y accesorios prevaleciente.
Además, los fondos de los estudios fotográficos eran utilizados
para reafirmar la presencia de los modelos y no confundirla con los
escenarios. Prácticamente no hay tarjetas de fantasía en situación, es
decir, que correspondan a espacios libres o lugares privados.
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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

Las leyendas que acompañaban las fotografías eran
sugerentes “El beso”, “Agradable sorpresa”, “Dulces momentos”.
Y en ocasiones las parejas eran acompañadas con un objeto que
reafirmaba la frase impresa sobre el soporte, como “Termómetro
del amor”, en el que una pareja, en la que el hombre galantemente
está a punto de besar en la mejilla a una mujer, aparece con un gran
termómetro que dice “30 muy cálido”.
En ocasiones, las tarjetas postales en serie, las cuales eran
enviadas en intervalos regulares, creaban cierto suspenso. Por
ejemplo, una serie denominada “La Margarita”, que consistía en
cinco imágenes diferentes a lo largo de las cuales una mujer deshojaba
una flor de este tipo, aparecían las siguientes leyendas impresas: “1.
Él me ama… 2. …Un poco, 3. …Mucho, 4. …Apasionadamente,
5. …Nada”. Sobre estas frases están retratadas dos mujeres, una de
ellas representando seguramente al soldado ausente por encontrarse
en el frente durante ese tiempo de la Primera Guerra, junto a la otra
joven que deshoja la flor. (Imágenes reproducidas en Kyrou, 1966)
La complicidad y lo aspiracional en el uso de las
postales de fantasía
Los mensajes escritos por los remitentes podían consistir en saludos
comunes, o bien reflejar formas de afecto, de cariño e incluso de
despecho. Eventualmente el texto que acompañaba a la imagen
enfatizaba lo presentado en la imagen, pero podía no tener ninguna
relación.
Los personajes captados en estudio aparecen ubicados en
un espacio determinado, un lugar específico, pero al mismo tiempo
pueden parecer localizados fuera de él, debido a que la decoración
presenta un paisaje simulado, idealizado.
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A partir de la representación del amor romántico en las
tarjetas postales de fantasía hay una apropiación simbólica por
parte de los espectadores respecto a los modelos; se establece la
relación como si los personajes representados fueran efectivamente el remitente y
su destinatario. Si bien se trata de un proceso aspiracional, en realidad
no va más allá de un truco reconocido, una especie de complicidad
entre el remitente y destinatario.
Entre la imagen y el texto manuscrito, es común que se trate
de registros diferenciados. La fotografía representa una escena ideal,
de personajes ajenos, lejanos a quienes envían y reciben las tarjetas.
Otro elemento importante en las tarjetas de fantasía era la
posición del timbre ya fuera sobre la imagen –generalmente a la
derecha o izquierda del ángulo superior–, o bien en el reverso.2 Eso
significaba un mensaje adicional que acentuaba la complicidad entre
la pareja.
De esta manera Bourgeois y Melot (1983) señalan que
una estampilla colocada inclinada hacia la izquierda significaba
“amistad”; una inclinada hacia la derecha quería decir “Mi cariño”;
una colocada al derecho –con los pies hacia abajo– significaba “le
amo”; y colocada al revés, con la parte baja hacia arriba quería decir
“un beso”; y una inclinada y al revés quería decir “amor profundo”.
El corpus
Las tarjetas postales que se analizarán corresponden a ejemplares
obtenidos en distintos bazares, ferias y por medio del comercio
2 Los timbres se colocaban en el frente de todas las tarjetas postales antes
de 1904, debido a que el reverso estaba destinado únicamente a la dirección
del destinatario. A partir ese año, la Unión Postal Universal acordó dividir el
reverso en dos partes: una para el mensaje de remitente y la otra parte para la
dirección del destinatario y la estampilla (Recio, 2022).
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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

electrónico. La mayoría fueron producidas en Francia, pero muchas
utilizadas en diferentes países en el periodo en el que estuvieron
circulando. Se trata de cuatro tarjetas individuales en dos de las cuales
aparecen como modelos un militar francés en uniforme (uno con quepí
otro con gorro liso militar) junto a una mujer, ambas de cabello algo
rizado; otra de un enamorado al pie de un balcón ofreciendo flores a
su amada; y una más en que aparece una pareja de jóvenes hacia 1920
al inicio de la época conocida como Los Años Locos. Además de una
serie de tres tarjetas en que se narra la historia de amor de dos jóvenes.
Análisis
La primera tarjeta, editada como tarjeta fotográfica, es en blanco
y negro, y fue editada por A. Noyer bajo el emblema de “Patrioric
1073”, Figura 1. Patriotic 1073. Tienen un fondo neutro. En ella
los roles masculino y femenino están claramente remarcados. En
efecto, cada uno de los dos personajes tiene atributos de cada género
claramente diferenciados. El hombre es un militar con uniforme y
con bigote. La mujer lleva el cabello algo corto y un vestido vaporoso.
Ella posa su mano sobre el hombro del personaje y ambos se besan
suavemente. La identificación del espectador se da por la distancia
simbólica que les separa de ellos, pues se trata de una imagen en
medio primer plano. La leyenda “Autant de pris sur l’ennemi”
(También podría ser tomado por el enemigo), hace referencia a la Primera
Guerra Mundial, pues la imagen fue realizada durante ese periodo.
De esta manera el mensaje hace referencia tanto al amor que los une
“Mi querido amorcito querido […] ahora no tengo más que una sola
idea, la de abrazarte lo más pronto posible y demostrarte cuánto te
quiero […]” como a su situación articular en el frente militar “por lo
pronto estamos todavía a salvo”.
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Una de las características fundamentales del amor romántico
es que, según Hagene (2008) los roles de género en el cortejo –
el hombre toma la iniciativa y la mujer se resiste levemente a esa
iniciativa– y las expresiones de género –formas de vestir, largo y
acomodo del cabello, maquillaje, entre otros– están claramente
identificadas. En esta tarjeta no hay una resistencia ante estos roles
y expresiones de género, todo lo contrario, son roles y expresiones
netamente románticas.
Figura 1
Patriotic 1073

La segunda imagen Figura 2. Suzy 568. representa también
la pareja de un militar y una joven mujer. Esta vez la toma es en
plano completo, aunque los personajes se encuentran sentados. Ella
tiene un ramo de rosas en su mano y mira hacia un lugar indefinido
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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

mientras él le mira amorosamente. El fondo es un telón pintado
con un arco de forma neogótica y un atardecer sobre un lago en el
plano posterior. La imagen editada por Chipault en Boulogne sur
Seine tiene el emblema de Suzy y el número 568. La idea general de
la imagen es de melancolía, tanto por el paisaje del fondo como por
los colores pálidos de los vestuarios, el uniforme azul grisáceo y la
de la joven color violeta. En la fotografía es el hombre quien parece
seducir a la mujer la cual sonríe a manera de complicidad, aunque no
lo observa. La leyenda al pie señala “El corazón no puede callarse,
cuando el amor es sincero”.
Nuevamente se define el cortejo, tal como lo plantea Hagene
(2008), con roles de género preestablecidos, donde él es quien toma
la iniciativa. Además, ubica un elemento característico del amor
romántico: el corazón como símbolo del amor.
Figura 2
Suzy 568

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En la tercera postal-foto Figura 3. Acción de cortejo. la atmósfera
es más bucólica y la imagen representa la acción del cortejo. La mujer
se encuentra de pie en un balcón algo superior al nivel del piso y el
hombre extiende sus brazos hacia ella como si acabara de ofrecerle
el ramo de flores que tiene en sus manos la joven. La atmósfera
es un tanto onírica debido al excesivo retoque de la imagen con
carboncillo y el realce a color por medio de acuarela en tonos verdes,
rosas y rojos del follaje y de las enredaderas que suben a lo largo
del muro. El hombre va vestido con traje oscuro y la mujer con un
vestido naranja. El mensaje manuscrito, redactado por un joven de
nombre Léan a la señorita Marcelle Morizot sólo señala “Una buena
y feliz fiesta”. De manera que el mensaje amoroso de la imagen
parece diluirse con un texto neutro, que pudiera, no obstante,
disfrazar una eventual atracción sentimental.
Figura 3
Acción de cortejo

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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

Aunque al mensaje escrito en la postal no se le pueda instalar
dentro del amor romántico, la postal-foto sí, puesto que representa
el cortejo romántico antes citado (Rodríguez, 2017; Hagene, 2008)
y las características oníricas de la postal parecieran coincidir con el
amor idealizado, una de las características del amor romántico que
señala Hernández (2014).
Todo ello pone en evidencia el amor romántico como una
forma en que parece perderse el sentido de la realidad para entrar
en una lógica de ensueño y romanticismo, idea patente por el paisaje
de campo nocturno de una mansión frente a un lago y a un árbol de
aspecto sombrío, reproduciendo la idealización del amor romántico,
descrita por Hernández (2014).
Figura 4
A. Noyer 2879

Un quinto elemento de análisis consiste en tres tarjetas
postales que son tituladas como Mireille y editadas por la compañía
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E. L D., de Paris, Figura 5. Mireille. Se trata de un conjunto de un
gran grupo de más de 200 series diferentes. Sin embargo, en este
artículo se rescataron tres de ellas. La técnica con la que fueron
impresas las imágenes es “bromuro bisódico en oro”, es decir,
fotografías directas con bordes dorados. La serie trata de cómo
el amor puede sobrepasar la muerte. En las tres fotografías posan
una pareja de jóvenes, el hombre más alto que la mujer, siempre en
tomas de planos completos, en un ambiente bucólico, pues ellos
portan vestuarios típicos de las zonas rurales de Francia.
El grupo de imágenes inicia con el cortejo; la primera una
mujer camina por la calle –que es un escenario de estudio– con
una canasta y bajo ella está inscrita la leyenda “Ven a ayudarme
a colocar en mi cabeza esta canasta” –una canasta con lo que
parecen ser ramos de parra–, para indicar que pide ayuda al joven.
La segunda imagen el hombre dice “Mireille a su lado yo pasaría
mi vida”. Después de varias imágenes en que la mujer debe o no
decidirse por el amor de Vincent le dice “Amigo Vincent, ¿conoces
el proverbio? Cuando encuentran los dos un nido en la morera, se
deben casar antes de que termine el año”. Pero la mujer muere
antes diciendo “¡Aquí están!... ¡Aquí están!... ¡Su dulce voz me
llama! ¡El cielo es azul!... ¡La onda brilla!... y la góndola piadosa,
me lleva al paraíso! ¡Adiós Vicente…Adiós…” A lo que Vincent
contesta: “Oh muerte! Llévame con ella a la tumba”. De esta
manera los dos aparecen finalmente frente al altar. Ambos con las
manos en actitud de rezo, unidos más allá de la muerte. De esta
manera enfatiza un espíritu romántico, no sólo por el ambiente
rural en el que se desarrolla la historia sino también por el final
trágico, que a fin de cuentas lleva a superar los más temibles
obstáculos para lograr el amor.
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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

Esta serie de tarjetas ilustra el mito del amor eterno
(Rodríguez, 2017), instalado en el amor romántico y lo lleva más allá
de la muerte. Ubica una existencia después de la muerte y al amor de
su vida acompañándole a ese otro escenario post mortem.
Si bien, en el ritual de matrimonio, perteneciente al amor
romántico, se plantea un hasta que la muerte los separe, como una
forma de darle validez al amor, en este caso, pareciera tomar fuerza
el concepto de eternidad en el amor, idea instalada en los valores
cristianos que, como señala Giddens (1998), destaca el de la vida
después de la muerte.
Figura 5
Mireille

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�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

Conclusión
A partir de las distintas dimensiones del amor es posible comprender
que, en general, se trata de un sentimiento que implica aproximaciones
diferenciadas entre dos personas o más, de acuerdo con la distancia
simbólica que pueda existir entre ellas. Al ser materializado en
soportes como las tarjetas postales de fantasía de la Época de Oro,
el amor romántico era puesto en evidencia a través del proceso de
comunicación entre dos personas entre las cuales podría haber un
sentimiento de atracción ya fuera unilateral o mutua. Estos soportes
de comunicación visual, distribuidos tanto en Europa como en otros
países del mundo occidental, representaron los modelos uniformes
de la belleza y la moda de la época.
Entre los usuarios de las postales llegó a existir un proceso
aspiracional en el cual los modelos retratados eran asumidos como
sujetos ideales, con los cuales los usuarios podrían identificarse o
bien representar la materialización de un determinado sentimiento
amoroso. En este tipo de postales, los registros iconográficos y
textuales conformaban un mensaje integral en el que la imagen
podía llegar a decir lo que no alcanzaban a expresar las palabras. En
las tarjetas de fantasía referentes al amor romántico, la información
referencial, expresada a través de la imagen y el texto escrito por los
remitentes, en suma, ponían en evidencia ya fuera formas de cortejo,
de reafirmación del amor, o incluso de despecho.
En conclusión, este artículo ha explorado la representación
del amor romántico en las tarjetas de fantasía de la Época de Oro, que
abarca los años 1900-1921. A través de un enfoque teórico basado
en el construccionismo social y el interaccionismo simbólico, se
analizó cómo estas tarjetas postales capturaban la estética y los mitos
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�Jesús Gerardo Cervantes, Carlos Recio / La representación del amor romántico

del amor romántico de la Belle Époque, destacando la idealización
de la pareja, la unión mística entre hombre y mujer, la aceptación
incondicional del otro, la asociación del amor con la felicidad, la
renuncia a todo por amor, la imposibilidad de poner límites al amor
y otros mitos relacionados con este tipo de amor.
Se reconoce que el amor romántico es un concepto
socialmente construido que se ha transformado a lo largo del tiempo
y que nació en el siglo XVIII, influenciado por ideales morales
cristianos que han evolucionado con el tiempo, especialmente bajo
la presión de movimientos feministas, a través de los cuales se han
visibilizado las desigualdades entre géneros en una relación amorosa
y, a la par, se han propuesto otras formas de relacionarse más justas
para los géneros, entre las que destacan el amor confluente, definido
por Carmona (2011) como una evolución del amor romántico a
relaciones más justas, abiertas y negociadas.
Estas postales presentaban imágenes de parejas enamoradas
en poses teatrales y estilizadas, a menudo realzadas con colores
suaves para darles un mayor realismo. Los remitentes solían escribir
mensajes en clave para ocultar sus emociones y pensamientos, ya
que las tarjetas podían ser vistas por muchas personas en el camino
hacia su destinatario.
En las tarjetas postales de fantasía los roles de género
tradicionales en el cortejo del amor romántico, eran representados
con claridad: las mujeres aparecen como seductoras pasivas y
hombres tomando la iniciativa en el cortejo.
Se observa una complicidad entre remitentes y destinatarios
al proyectar sus emociones sentimentales en los personajes
representados en las tarjetas de fantasía, a pesar de que las imágenes
podían resultar ajenas a los mensajes escritos. La posición de las
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estampillas o sellos postales en las tarjetas, también añadía un
mensaje adicional que acentuaba la complicidad entre las parejas.
En las tarjetas postales analizadas se identifican ejemplos
que representan el amor romántico en distintos contextos y
atmósferas, donde destacan el cortejo, la melancolía y la superación
de obstáculos para lograr el amor verdadero.
Finalmente, el artículo ofrece una visión detallada de cómo
se representaba el amor romántico en las tarjetas de fantasía de
la Belle Époque, destacando la evolución de este concepto y los
mitos asociados, así como la importancia de la complicidad y la
materialización metafórica del amor en estas representaciones
visuales. Estas postales de la Época de Oro ofrecen una ventana
fascinante a la representación del amor romántico durante ese
período, al capturar tanto los ideales como los mitos asociados con
el amor en ese tiempo, a través de imágenes y mensajes escritos en
las tarjetas postales que ofrecen una visión única de la expresión del
afecto y el cariño.
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�Artículos
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

La nueva novela: escritura y borradura infinita
La nueva novela: writing and infinite erasure
Gonzalo Rojas Canouet
Universidad Academia de Humanismo Cristiano
Santiago de Chile
grcanouet@gmail.com

Resumen. Este artículo propone leer La nueva novela de Juan Luis
Martínez desde su condición experimental a través de las nociones de
borradura y escritura infinita. Por lo anterior, habrán tres secciones de
análisis referidos como relatos, discursos y material textual de la obra de
Martinez para dar secuencia argumental, vinculando elementos teóricos
de Derrida y Deleuze y así sistematizar una simetría entre lo experimental
de la escritura del mencionado libro con algunas operaciones rizomáticas
y desconstructivas.
Palabras clave: Poesía chilena- Borradura- Flujo escritural
Abstract. This article proposes to read Juan Luis Martínez’s new novel
from its experimental condition through the notions of erasure and infinite
writing. Due to the above, there will be three sections of analysis referred
to as stories, speeches and textual material of the work of Martinez to give
a plot sequence, linking theoretical elements of Derrida and Deleuze and
thus systematize a symmetry between the experimental of the writing of
the mentioned book with some rhizomatic and deconstructive operations.
Keywords: Chilean poetry- Erasure- Scriptural flow

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�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

Relatos descompuestos
Los textos publicados por Juan Luis Martínez, a la fecha, son La
Nueva Novela (1977), La Poesía Chilena (1978), un texto inédito
“El silencio de la trizadura” y Poemas del otro (Santiago, Ediciones
Universidad Diego Portales, 2003). En el año 2016, Ediciones
Archivo reeditó los dos primeros. El discurso poético, en cada
expresión es concebido a través del principio de multiplicidad del
rizoma. La portada, las contratapas, las solapas, el colofón y el
epígrafe son construcciones incluidas para distintos temas a tratar.
Además de su incorporación de materiales gráficos, objetos y efectos
de diseño que en su totalidad constituye un corpus multiforme. Es
decir, se está en presencia de un libro-objeto. Desde el plano del
sujeto, la construcción de textos y objetos se presenta como un
collage, un artesanado que instala fragmentos de muchas miradas a
punto de constituirse. Todos estos fragmentos o miradas están en
constante resemiotización (la posible constitución del sujeto en un
significado o significados posibles), finalmente, para crear muchas
representaciones (semántica). Esta estrategia escritural es la entrega
de distintas modulaciones de entrada a la lectura; por lo tanto, este
aspecto se podría deducir como una herencia de las vanguardias
históricas en la unión de elementos verbales con los no verbales.
Por otro lado, se observa la idea de sujeto como la
representación y alegoría en distintos personajes ubicados en el texto
(la llamada transparencia del ser, un onthos que habla). Lo anterior,
se da en la negación de un yo monolítico y único: es lo que Deleuze
y Guattari explican como principio de ruptura asignificante, es decir,
“no hay imitación ni semejanza, sino surgimiento, a partir de dos
series heterogéneas, de una línea de fuga compuesta de un rizoma
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-69

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�Gonzalo Rojas Canuet / La nueva novela

común que ya no puede ser atribuido ni sometido a significante
alguno”. Ejemplo: “Si la Transparencia se observara a sí misma/
¿Qué observaría?// Si la Transparencia se observara a sí misma/
¿Qué observaría?// La Transparencia no podrá nunca observarse
a sí misma” (39,40, 41,42). En la misma línea la utilización de un
personaje como Jean Tardieu y el gato Cheshire: este juego entre
ambos se basa en la metáfora del espejo (“¿Qué hay al otro lado?”)
representado en Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carrol. Aquí
muestra la imposibilidad de separar las dicotomías “Todo es real”
(André Bretón) versus “Nada es real” (Sotoba Komachi), es decir, el
texto de Martínez es un vaivén entre estas dos maneras de concebir lo
real: una escritura escéptica en donde la existencia del sujeto queda en
estado de vibración. Que no está fijo ni quiere estarlo. Una conciencia
de saber que no está el conocimiento de la realidad, ni dentro ni fuera
de sí. O puede estar en ambos lados. Eso aquí no es una complicación
de dónde está el conocimiento, sino que es un juego: entra a plantear
a la escritura poética genera un espacio capaz de borrar la certeza
e instalar la duda: potencial constante de búsqueda de sí mismo.
Es decir, se podría pensar la escritura como laberinto, imagen que
es construida en la tradición de la literatura moderna: el sujeto que
escribe o la propuesta sobre el acceso al conocimiento está basado
en el juego de la incertidumbre, más que de la verificación de lo real
como una meta certera. Al interior del texto, a pesar de dicho vaivén
escritural, esta realidad- sea como sea- es perturbadora y desquiciada
por el sólo hecho de la construcción de sujeto que se basa en otro,
como un deslinde de sí mismo:
“La probable e improbable desaparición de un gato por extravío
de su propia porcelana”
a R.I. *

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-69

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

Ubicado sobre la repisa de la habitación
el gato no tiene ni ha tenido otra tarea
que vigilar día y noche su propia porcelana.
El gato supone que su imagen fue atrapada
y no le importa si por Neurosis o Esquizofrenia
observado desde la porcelana el mundo sólo sea
una Pequeña Cosmogonía de representaciones malignas
y el Sentido de la Vida se encuentre reducido ahora
a vigilar día y noche la propia porcelana.
A través de su gato
la porcelana observa y vigila también
el inmaculado color blanco de sí misma,
sabiendo que para él ese color es el símbolo pavoroso
de infinitas reencarnaciones futuras.
Pero la porcelana piensa lo que el gato no piensa
y cree que pudiendo haber atrapado también en ella
la imagen de una Virgen o la imagen de un Buddha
fue ella la atrapada por la forma de un gato.
En tanto el gato piensa que si él y la porcelana
no se hubiera atrapado simultáneamente
él no tendría que vigilarla ahora
y ella creería ser La Virgen en la imagen de La virgen
o alcanzar el Nirvana en la imagen de Buddha.
Y es así como gato y porcelana
se vigilan el uno al otro desde hace mucho tiempo
sabiendo que bastaría la distracción más mínima
para que desaparecieran habitación, repisa, gato y porcelana.
* (La casa de R.I. en Chartres de Francia, tiene las paredes, cielo
raso, piso y muebles cubiertos con fragmentos de porcelana rota)
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-69

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�Gonzalo Rojas Canuet / La nueva novela

Por otro lado, se encuentra una posición, paradojalmente,
totalizadora en el lenguaje: esto es a través de la musicalidad de
la palabra poética (por ejemplo en Goethe, “La poesía más que
belleza es verdad” o en Novalis “La poesía es lo real absoluto”). La
musicalidad es la ordenadora, a través de los ritmos (Pitágoras) del
universo: “escuchar” una obra de arte es traspasar la barrera de lo
posible. Es el juego constante en el poema “La poesía china” y en
el canto de los pájaros.
Existe una “cartografía” o mapa que instala un lugar en
movimiento. Un texto que se incluye a través de la intertextualidad
sobre el propio sujeto que habla (Rimbaud, Marx, Huidobro,
entre otros). Entre Rimbaud y Marx se concibe la idea nacida en
Nietzsche, el “eterno retorno”, el cual puede ser, a su vez, una
imagen dual: se muestra una verificación de la figura del eterno
retorno, pero también es tomado como un juego. Por otro lado, los
procesos históricos (Marx) y vitales (Rimbaud) no se modifican: no
hay ruptura ni continuidad, pues sólo existe una especie de devenir
que vuelve a ser lo mismo desde su inicio. De ahí que establezca esto
en un absurdo al ingresar a Marx (el revolucionario de la sociedad)
y Rimbaud (el revolucionario de la vida): dos formas de enfocar
los cambios y los quiebres rotundos, pero que no consiguen el
absoluto. El eterno retorno en los modelos a seguir y su absurdo
en la trascendencia. Sin olvidar que en el final del texto hay una
especie de dialéctica (disculpando la pretensión) del absurdo, ya que
el sujeto une estos dos personajes, sintetizándolos en la figura de
Superman. Los iguala en su acción al grado de fantasmas por su
impotencia (como carácter mesiánico) de imponer la acción antes
que la palabra (onomatesis).
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En esencia, el mito de SUPERMAN satisface las secretas nostalgias
del hombre moderno, que aunque se sabe débil y limitado, sueña
rebelarse un día como un “personaje excepcional”, como un
“héroe” cuyos sufrimientos están llamados a cambiar las pautas
ontológicas del mundo” (147).

Con Huidobro, a partir de los dos personajes anteriores existe
esta intertextualidad con un poema representativo de Huidobro
como es Arte Poética, en la idea sobre el abuso del lenguaje. Esto se
conecta con el poema “Las metáforas”.
- No importa que usted, utilizando todo el poder que le confiere
el uso y abuso de algunas metáforas en el ejercicio de la poesía,
tenga o no el derecho de querer destruir o arrojar a la basura una
vieja cajita de madera, diciendo que sólo la mata, la espulga, la
cocina, la come, la digiere, o bien que la borra, la tacha, la condena,
la encarcela, la destierra, la destituye, la vaporiza, la extingue, la
desuella, la embalsama, la funde, la electrocuta, la deshincha, la
barre, o bien, decir que sólo la decapita, la escupe, la hiela, la
accidenta, la deshilacha, la martiriza, la estrangula, la asfixia, la
ametralla, la envenena, la ahoga, la fusila, la atomiza, la recuerda y
la olvida, siempre y cuando usted le reconozca a esa vieja cajita de
madera el derecho inalienable de morir dignamente en su propia
cama y con la conciencia tranquila. (25).

Más aún, dentro de la dialéctica explicada anteriormente
sobre Superman, como otro absurdo, lo proyecta en la joven poesía
chilena de la época, es decir, en él mismo:
SUPERMAN se hizo extraordinariamente popular gracias a
su doble y quizás triple identidad: descendiente de un planeta
desaparecido a raíz de una catástrofe, y dotado de poderes
prodigiosos, habita en la Tierra: primero bajo la apariencia de un
periodista, luego de un fotógrafo y por último, tras las múltiples
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máscaras de un inquietante y joven poeta chileno, que renuncia
incluso a la propiedad de su nombre, para mostrarse como un
ser a la vez tímido y agresivo, borroso y anónimo. (Esto último es
un humillante disfraz para un héroe cuyos poderes son literal y
literariamente ilimitados)”. (147).

Siguiendo lo anterior, con respecto al sujeto, éste desaparece,
es una Transparencia más, ya que al crear un producto de arte su
carácter absoluto se reduce a un artificio (fragmento del poema “El
cisne troquelado”: 87):
(¿Y el signo interrogante de su cuello?:
reflejado en el discurso del agua:
(¿) : es una errata).
(¿Swan de Dios?)
(¡Recuerda Jxuan de Dios!!): (Olvidarás la página!!)
y en la suprema identidad de su reverso
no invocarás nombre de hombre o de animal:
en nombre de los otros: ¡tus hermanos!
También el agua borrará tu nombre:
El plumaje anónimo: su nombre tañedor de signos
Borroso en su designio
Borrándose al borde de la página...

Por lo tanto, el poeta, en su material productivo origina
su creatividad en “artificios” (“parásitos” en palabras de Derrida)
imposibles de entrar en un absoluto. Para esto, lo que propone el
texto de Martínez es optar por el Silencio como estrategia originaria
del habla; ejemplo de esto está en el poema “El oído” (fragmento:
107): “3. Los sonidos, ruidos, palabras, etc., que capta nuestro oído,
son realmente/ burbujas de silencio que viajan desde la fuente
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emisora que las produce has-/ ta el órgano receptor de silencio que
es el oído”. El lenguaje se origina desde ahí: conocer la realidad se
estima desde el “desorden de los sentidos” (Capítulo VII del libro).
El lenguaje se encierra solo, ahí habita. En un ámbito lingüístico
(Saussure) sería el cumplimiento de este silencio a escala del
significante: inagotable, una eternidad. La imposibilidad de significar
la realidad en palabras: esto conduce al extremo en la tachadura de
la autoría del libro en posibles versiones (Juan Luis Martínez). Un
nombre es tachado por otro nombre (una existencia sobre otra) y
así sucesivamente.
En conclusión, sobre este punto del absurdo dialéctico,
se trata de armar dos estructuras, a partir de dualidades
complementarias (Marx y Rimbaud) que intentan encontrarse en
el absoluto que quisiera entregar la escritura poética. Este ejercicio
que se transforma en juego (que es lo único que tiene el carácter
de absoluto en esta escritura) , es una “cartografía” que responde
al quinto y sexto principio del rizoma, es la construcción de un
lugar que se juega con las cartas del ejercicio poético del absurdo (la
transparencia, Superman, el perro Fox Terrier, por ejemplo). Esto
es: la construcción de imágenes que construyen sólo incertidumbres.
Por lo anterior, Deleuze y Guattari, explican lo siguiente: “la lógica
del árbol es una lógica del calco y de la reproducción [...] Consiste,
pues, en calcar algo que se da por hecho, a partir de una estructura que
sobrecodifica o de un eje que soporta. El árbol articula y jerarquiza
calcos, los calcos son como las hojas del árbol [...] Si el mapa se
opone al calco es precisamente porque está totalmente orientado
hacia una experimentación que actúa sobre lo real. El mapa no
reproduce un inconsciente cerrado sobre sí mismo, lo construye
[...] Un mapa es un asunto de PERFORMANCE, mientras que el
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�Gonzalo Rojas Canuet / La nueva novela

calco siempre remite a una supuesta COMPETANSE”. Ese juego
de incertidumbres se podría asignar a una performance de escritura,
es decir, el lugar en donde se construye una puesta en escena, en
donde la incerteza de las cosas convoca a un movimiento vital –
desde la propia escritura poética- como un absurdo. No se trata de
un sinsentido vacío que comienza y termina en sí mismo, sino más
bien de la construcción de la palabra poética como cartografía: un
deslinde de sí mismo para construir en el absurdo distintas versiones
e imágenes de sí mismo.
A nivel del discurso, también intertextualmente hablando,
pero desde otro ámbito, el perro guardián: el Fox Terrier ubicado al
inicio del libro en un fondo blanco y al final del texto en una posición
inversa y en un fondo negro. Este perro como centinela del libro
(otro absurdo al pensar en los centinelas dentro de la tradición en
imágenes de fortaleza sagrada como lo han sido dragones, guerreros
o gárgolas en comparación al perrito indicado) es otro en sí mismo
(movimiento de la identidad a través del color y sus posiciones ya
nombradas). Además, el que cuida o vigila los discursos al interior
del texto: el autor se refiere a sí mismo en este animal como su oficio
de cuidador de lo que escribe. Incluso el juego interno que se ha
dicho de este perro con su propia desaparición (“FOX TERRIER
DESAPARECE EN LA INTERSECCIÓN DE LAS AVENIDAS
GAUSS Y LOBATCHEWSKY”, por ejemplo en este título [82]).
El fin del sujeto y del lenguaje (aquí el sujeto es lenguaje y
viceversa) es desaparecer. Es el desequilibrio de los sin límites. En
el poema “La desaparición de una familia”, Elizabeth Monasterios
realiza este seguimiento hasta encontrar la desaparición del propio
protagonista (autor): “A la hija de 5 años sucede el hijo de 10 años, que
se extravía entre la sala del baño y el cuarto de los juguetes; los gatos
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de la casa (Musch y Gurba), que desaparecen en el living, entre unos
almohadones y un buda de porcelana, el pequeño fox terrier, que
desaparece en el séptimo peldaño de la escalera hacia el segundo piso
y, finalmente, el protagonista mismo, que extravía entre el desayuno
y la hora del té. Cada una de estas desapariciones está acompañada
de una frase apocalíptica destinada a recordar la fragilidad del sitio
en que se ha asentado la familia, es decir, la casa misma, como, por
ejemplo, en la tapa del libro se muestra un conjunto de casas entre
derrumbes, en un estado de vacío. Sucesivamente van desfilando
todos los modelos posibles de casas: las grandes y las pequeñas, las
anchas y las delgadas, las bajas y las altas. Todas fatalmente inseguras;
en todas, por las ventanas se filtra el poder corrosivo del tiempo y
por las puertas escapa la utopía de poseer un sitio a salvo. De aquí
en el menor descuido se pierde la condición de un espacio seguro, se
borran las señales de ruta (“señales de ruta” es un título que utiliza
Enrique Lihn para referirse al texto de Martínez) y de esta vida, en
fin, desaparece toda esperanza. Las últimas enunciaciones de “La
desaparición de una familia” captan magistralmente esta dimensión
apocalíptica al registrar la desaparición del protagonista del relato,
cuya identidad está ya ligada a la voz lírica:
Ese último día, antes que él mismo se extraviara
Entre el desayuno y la hora del té,
Advirtió para sus adentros:
-Ahora que el tiempo se ha muerto
y el espacio agoniza en la cama de mi mujer,
desearía decir a los próximos que vienen,
que en esta casa miserable
nunca hubo ruta o señal alguna
y de esta vida al fin, he perdido toda esperanza (137).
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Todo acto de representación es producto de cruces de
distintos signos, los cuales se mezclan con distintas cosas (materiales):
uno de los signos a representar y desconstruir es la imagen de
autor en el texto. El ya nombrado principio de multiplicidad del
rizoma. El acto de borradura de la identidad es más bien un acto de
transmutación en distintos elementos (nombrados anteriormente).
Es decir, hay una negación (un no significado) de la autoría, del que
escribió y armó todos los discursos, lo cual produce un quiebre al
estatuto de la “autonomía del arte”. La incorporación de su persona
en, por ejemplo, Sogol, el perro guardián, se crea un otro que
recepciona al texto: participa el lector del proceso creativo, pero no
en un plano extratextual, sino que se ubica al interior del texto, otro
artificio que provoca un infinito que no se sintetiza: está entre la
tesis y la antítesis, la oposición ya clásica de la Desconstrucción. Por
lo tanto, el sujeto entabla su problemática a escala temporal y a su
representación mimética: la imagen del bosque como metáfora del
interior de la casa (en la portada); lo temporal como laberinto (“El
niño que yo era/ se extravió en el bosque/ y ahora el bosque tiene
mi edad” [35]). Este laberinto (imagen constante de la literatura
moderna) es la búsqueda, las “señales de ruta” (“La desaparición de
una familia”) que no tienen esperanza, el fin entonces es desaparecer:
la posibilidad es crear artificios (“fantasmas”, según Bretón) es un
soporte que ubica al sujeto en un tiempo y en un espacio, los cuales,
además, son otros artificios de otros artificios y así sucesivamente.
Tanto el espacio y el tiempo como problemas de desplazamientos
del supuesto ser, están tratados en forma irónica. Este será el tercer
tópico del análisis, el carnaval en la escritura de Juan Luis Martínez.
En la sección anterior, se vieron los problemas del ser y el
no ser frente al lenguaje: la imposibilidad de unir el significado y el
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significante, descartando la famosa dicotomía, sólo proyectándolo
en el absoluto como un absurdo consciente en el autor. Es por esta
razón que no dedico este trabajo como lo hacen en su mayoría, los
artículos periodísticos, a la temática vanguardista y neovanguardista:
por ejemplo en la técnica pura como la Corriente de la Conciencia
(también en la Escritura Automática) presentan conciencia en su
acto creativo separado de un corpus o libro (la correlación entre, por
ejemplo, un poema con otro en el mismo texto), debe demostrar en
su totalidad una coherencia, una organización por capítulos, temas
o secciones que incorporen, se quiera o no, tópicos a expresar. Por
esta razón, en Juan Luis Martínez, hay una conciencia (en extrema
ironía) de lo que hace desde su estructura discursiva y gráfica. Toda
esta modulación entrega la postura de este trabajo indicado hacia
la imposibilidad. Los mundos posibles como artificios creados
para nombrar el absoluto. Esa capacidad de mostrar y nombrar de
esa manera las cosas es el carnaval en esta escritura. Lo anterior se
observa en tres aspectos de lo carnavalesco en el texto de Martínez:
la utilización del lenguaje científico para mostrar paradojas (la
ciencia como verdad, crítica a la visión positivista), el propio sujeto
que escribe como un elemento lúdico y el lenguaje poético como
estrategia para llevar a cabo todo el proyecto. Bajtín dice que lo
carnavalesco no es un fenómeno literario, sino que es “una forma
de ESPECTÁCULO SINCRÉTICO de carácter ritual” (311), por
lo cual las manifestaciones carnavalescas no pueden ser traducidas
completamente, por su naturaleza compleja, pero ésta se asimila en la
literatura “por su carácter concreto y sensible” (312). Para esto, Bajtín
entrega cuatro categorías de este orden: las distancias (“modo nuevo
de relaciones humanas”), la excentricidad (“expresión abierta fuera de
toda restricción”), las desavenencias (“unión de opuestos: sagrado/
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�Gonzalo Rojas Canuet / La nueva novela

pagano, sabiduría/tontería) y la profanación (son “pensamientos
carnavalescos que conviven cotidianamente en la sociedad”).
Con el advenimiento del Positivismo, desde el siglo XIX,
se establece el lenguaje científico (más bien entendiendo el lenguaje
como estructura cultural) como el instrumento verídico de la realidad.
Este pensamiento llegó a ser una cuasi religión, lo cual éstos mismos
lo criticaban. El porvenir estaba en ese espacio de pensamiento
(Comte, por ejemplo, hablaba de la etapa o estadio científico como el
tope de los procesos sociales, era la etapa feliz para la humanidad, el
hombre respondería certeramente a sus grandes preguntas). La figura
del escritor debe ser igual a un científico, quien ocupa a la obra literaria
como reflejo de la sociedad, los personajes se están experimentando
al interior del texto para darles la determinación darwiniana, lo cual
es un símil de la concepción de sujeto que está detrás de esa sociedad
burguesa. De más está hablar, en el caso de la literatura, sobre las
paradojas que se han dado en ámbitos cientificistas como lo fueron el
Naturalismo, luego en la teoría literaria con el Formalismo Ruso y el
Estructuralismo. Martínez utiliza el lenguaje científico para mostrar,
del mismo modo, sus ambigüedades sobre lo real. Hay un sin fin de
estos ejemplos ordenados por temas (el espacio, el tiempo, el álgebra,
la Psicología, la Arqueología, la Geografía, la Lógica, la Astronomía,
la Metafísica, etc., en el capítulo “Respuestas a problemas de Jean
Tardieu”). El ejemplo concreto, “LA LÓGICA”:
Encuentre en qué estriba el vicio de
Construcción del sgte. Silogismo:
Mortal era Sócrates.
Ahora bien, yo soy parisiense.
Luego, todos los pájaros cantan

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Cuando usted “supone resuelto el problema”,
¿por qué continúa, pues, la demostración?
¿no sería mejor que se fuera a dormir? (22)

Por esta razón, las expresiones científicas se prestan para
manifestaciones lúdicas, siendo válido plantear un juego poético
en articulaciones silogísticas, en definitiva, del carnaval. En una
entrevista con Ester Roblero, ésta le pregunta a Martínez “¿Es cierto
que La nueva novela ha entusiasmado a muchos físicos extranjeros?”.
Respuesta: “Sí (sonríe divertido). Me han escrito algunas cartas. Pero
la verdad es que han visto en mis versos algún trasfondo que yo no
pretendí poner. Creo que la interpretación de ellos es algo restrictiva,
porque le quita humor a mi poesía”.
Al inicio y casi al final del texto se encuentra el ya
nombrado fox terrier, el “guardián del libro”. Este elemento, tiene
la connotación de ser el alter ego del autor, el cual es el responsable
de lo que escribe desde su “principio hasta el fin”, materialmente
hablando. Esto se comprueba desde la portada: la desaparición del
autor como sujeto organizador de sus discursos, relacionándolo con
la categoría de distancia que habla Bajtín, crea un espacio lúdico del
propio sujeto autor de sí mismo: es su ser en otro, en un acto reflejo,
invocado desde el artificio a lo que el “ser” puede de uno mismo.
Este aspecto es el resultante de todo lo anterior. Es la
estrategia poética como nexo de todo este viaje carnavalesco del
lenguaje: es la contradicción desde su propio lenguaje (lo que uno
es y no es) para demostrar desde ahí la confusión que se produce
en el choque con la realidad. Bajtín dice: “La risa ambivalente
carnavalesca posee un gran poder creativo, capaz de engendrar
géneros. Alcanza y abarca los fenómenos en el curso de su
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transformación y de su reemplazo, fija en ellos los dos polos del
devenir, en su inestabilidad permanente, fecunda, regeneradora:
en la mente presagia el nacimiento; en el nacimiento, la muerte
(...) La risa carnavalesca no deja a ninguno de esos momentos del
cambio absolutizarse y fijarse en la seriedad monológica”.
Discursos residuales
La noción de residuo de Agustín Fernández Mallo en su libro Teoría
general de la basura (2018), es una constante entre lo profano y lo
sagrado. Conceptos dialogados desde Agamben (Profanaciones: 2005),
el residuo es un eco de lo que se puede ser en la escritura: profana lo
sagrado de los estatutos de representación escritural y su condición
inmanentista, por lo tanto, es el recuerdo de un desplome de dichos
estatutos, el recuerdo de una ruina del sujeto integrado.
El residuo es un discurso de La nueva novela. La autoría
tachada que le da o juega a la propiedad de la obra de Juan Luis
Martínez, cuenta mnos de cinco poemas en total en todo el libro
de 147 páginas. ¿Qué es este libro fuera de los poemas elaborados?
Solo residuos que profanan la condición de autor y de escritura.
Desde la portada hasta la contraportada, Sogol en positivo hasta
Sogol en negativo, el guardián del libro; la materialidad de todo el
libro fricciona el carácter sagrado del autor y su escritura.
Desde el autor, las reconocidas tachaduras dobles de Juan
Luis Martínez y Juan de Dios Martínez (además van entre paréntesis),
reconoce que la verticalidad del autor como figura monológica, en La
nueva novela se descompone como acción refleja en donde la autoridad
de quien escribe. Son heterovoces que, residuo tras residuo, desacraliza
la decimonónica voz de quien escribe. El autor se abre desde Miguel
Serrano, Jean Tardieu hasta T.S. Elliot. El modo residual del autor
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carnavaliza su propio sustento: el carnaval bajtiniano nace no por un
estado feliz de la sociedad, al contrario, es porque justamente, en una
sociedad monologizada se necesita contradecir algunos paradigmas.
En el caso literario, desde la herencia de la autonomía de la obra de
arte (Göethe), el creador de obras se distancia de su obra para entender
que ambos, autor y obra, son criaturas independientes entre ellas, son
ontos autónomos que tienen sus propias vidas. Abrir el autor a varios
autores, la materialidad de quien escribe se va refractando desde el
inserto de material gráfico y escritural entre una y otra hasta el infinito.
El autor en La nueva novela nace desde el derrumbe de escrituras
pretéritas y se abre a otros autores futuros: el residuo autoral se
carnavaliza, creando una multiplicidad de voces infinitas.
Desde la escritura, el libro pone en diálogo un anzuelo
con la bandera chilena y silogismos en clave lúdica. La escritura
reflexiona desde horizontes abiertos que se despliegan en el infinito.
La nueva novela es una reescritura del Tao y del logos que seguirá
reescribiéndose en el futuro.
La escritura sagrada y monológica fomenta las pasiones tristes
(Spinoza: 2011), la dislocación de sentido, abre un laberinto en
donde la escritura es una fuga secuencial que se va entretejiendo en
múltiples escrituras. Buscarse desde el ejercicio en La nueva novela,
es abrirse a las pasiones alegres: filtrarse en otras voces es la condición
de lo lúdico que es un contrapunto a la verdad. Por lo tanto, la
escritura deviene en flujo: escribir es una potencia del conocimiento,
creando una diferencia cualitativa entre los modos de existencia. La
escritura validada desde sí misma, otorgando un valor inmanente,
es la obediencia de una moral: encontrar una verdad, una ilusión de
conciencias. La multiplicidad escritural es una pasión alegre cargada de
afecciones depuradoras:
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“II (el encuentro)
Nombrar/Signar/cifrar: el designio inmaculado:
Su blancura impoluta: su blancor secreto: su reverso blanco.
La página signada con el número de nadie:
El número o el nombre de cualquiera: (LA ANONIMIA no
nombrada).
El proyecto imposible: la compaginación de la blancura.
La lectura de unos signos diseminado en páginas dispersas.
(La Página en Blanco): La Escritura Anónima y Plural:
El Demonio de la Analogía: su dominio:
La lectura de un signo entre unos cisnes o a la inversa”
(Juan Luis Martínez, 2016: 87).

La potencia de la acción refractada del autor y de la escritura
en multiplicidades es el caleidoscopio del ejercicio poético. Su futuro
y subsistencia es la conciencia de la muerte del yo que habla devenidas
en infinitas voces. La poesía tiene la certeza de fenecer al lenguaje y
llevarlo hasta sus últimas consecuencias: es el elástico estirado con la
utopía de no romperse. La poesía es el crujir del lenguaje: se piensa
en la fisura de lo que está por derrumbarse, de ahí su subsistencia.
Es la conciencia de su fin y su eternidad. Esto último, en La nueva
novela no se da en las ideas o en la abstracción del pensamiento, el
cual se presenta paródicamente. Es su cuerpo, su materialidad la que
dará el pie a su subsistencia. Muere la idea y renace en el cuerpo: su
materialidad es donde reside y residirán las voces infinitas. La nueva
novela reescribe los dibujos de las cavernas hasta los flujos digitales de
hoy. Es una docuficción que desmorona el valor-arte de los dibujos de
las cavernas hasta los logaritmos. La poesía es conocimiento para otro
y no para sí. Contrapone y ficciona combinaciones asignificativas. El
poeta plagia un documento en acción ficcional. Una y otra vez: escribe
con una mano y borra con la otra, una y otra vez. Una y otra vez.
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El residuo desarticula el estatuto autor y la noción de
escritura. Es la operación de La nueva novela: un modo de crear
escrituras múltiples y comunitarias. La dispersión autoral y escritural
derrumba la tiranía del lenguaje, volviéndose hacia lo colectivo. La
poesía es una voz coral que resuena la muerte y el porvenir a la vez.
Se escribe y se borra en el infinito.
La pragmática del texto borrado
La nueva novela es un libro pragmático (Fernández Mallo, 2009):
el poeta es un artesano que trabaja con cierta materialidad del
lenguaje y es crítico de esa propia materialidad. Interroga sobre
la importancia de la escritura, sin dogma y funciona desde la
heterogeneidad y la inestabilidad del lenguaje como herramientas de
comprensión del fenómeno poético (Fernández Mallo, 2009: 37):
la poesía se construye por inducción y no desde la deducción,
distanciándose de la poesía ortodoxa. La pragmática va de la
mano con el funcionamiento de la escritura más que lo que quiere
decir: tiene cercanía con la función rizomática, “toda verdad es
contingente” (35).
¿Qué elementos pragmáticos funcionan en La nueva novela?
Si se relaciona con la pragmática a la funcionalidad de la
escritura poética, este libro, desde su experimentación, se podría
proponer la orientación de entender a la literatura y su transparencia
en el lenguaje.
La literatura, como ejercicio humano que ha intentado
nombrar al mundo desde lo retórico. Este punto ha sido una
línea estética desde Platón, continuado por Aristóteles, acentuado
por los románticos y sistematizado por los formalistas rusos y el
Estructuralismo. La fricción de este estatuto literario nace con el
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Postestructuralismo, en especial las nociones de lenguaje/escritura
(Derrida) y el agenciamiento rizomático (Deleuze).
Martínez nombra esta tensión desde la idea de transparencia,
la cual podría ser entendida como una pragmática textual en La nueva
novela. La transparencia es la paradoja del decir y no. Es un recurso
de tensión de la capacidad que tuvo el lenguaje para pkasmar la
subjetividad en la realidad. Esto tiene que ver con la borradura del
sujeto y de su escritura. El lenguaje, en el fondo, no ordena al mundo
y en poesía, sobre todo en Martínez, la escritura es un laberinto en
donde el sujeto descubre y agoniza en paradojas simultáneamente.
La transparencia del lenguaje diluye la calcificación que su estatuto
escritural rehúye de la representación. En las páginas 40 a la 43,
titulado como Un problema transparente:
Si la Transparencia se observara a sí misma
¿Qué observaría? (p.40)
La Transparencia no podrá nunca observarse a sí misma” (43)

El lenguaje criticado es sobre su componente de creación de
certezas. La poesía es una forma de indagar en el propio lenguaje
y reconstruirlo en paradojas posibles: la escritura de Martínez es
un flujo (Derrames: 2005) no determinado, extremando al uso
del lenguaje a la no representación. El flujo crea agenciamientos
asignificantes entre un punto y otro, lo que representa y no. Lo
mismo se puede observar en las páginas 87 y 88, llamada La página en
blanco, en donde la nota al pie dice, “(El Cisne de Ana Pavlova sigue
siendo la mejor página en blanco)”. Martínez intensifica esto que
se ha hablado sobre el lenguaje como la condición de la literatura:
el desplome de éste y el nacimiento de un nuevo modo de escritura
poética, las paradojas, esto es, sus transparencias. Finalmente, el
último ejemplo, es el poema Tareas de la poesía:
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Tristuraban las agras sus temorios
Los lirosos durfían tiestamente
Y ustiales que utilaban afimorios
A las folces turaban distamente.
Hoy que dulgen y ermedan los larorios
Las oveñas patizan al bramante
Y las fólgicas barlan los filorios
Tras la Urla que valiñan ristramente.

EXPLIQUE Y COMENTE:
1. ¿Cuál es el tema o motivo central de este poema?
2. ¿Qué significan los lirosos para el autor?
3. ¿Por qué el autor afirma que las oveñas patizan al bramante?
4. ¿Qué recursos expresivos encuentra en estos versos?
“Y las fólgicas barlan los filorios
Tras la Urla que valiñan ristramente”.
5. Ubique todas aquellas palabras que produzcan la sensación de
claridad, transparencia.
6. ¿Este poema le produce la sensación de quietud o de agitado
movimiento? Fundamente su respuesta” (95)
La ironía de la paradoja, evidente en la actividad
“EXPLIQUE Y COMENTE”, es un distractivo a las dos estrofas
expuestas. Martínez crea una pragmática paródica del lenguaje: crea
una escenificación (el sentido experimental del libro), una realidad
descompuesta y la apropiación que la poesía es el único tipo de
lenguaje que resiste lo binario, entre un color y otro. Martínez
opta por penetrar la realidad desde lo grisáceo. La refractación del
lenguaje con el flujo poético desmembra la operación cognitiva
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de la interpretación, sino más bien, el flujo poético crea otro en el
lenguaje del receptor, que a su vez recrea otro modo de referirse al
mundo. Y así en el infinito.
Las paradojas y las transparencias son operaciones
pragmáticas que la poesía se apropia para desvencijar y borrar al
sujeto con su lenguaje heredado. El poeta sale a buscar fisuras en
una operación lúdica que crea una nueva posición de la poesía y
que, a su vez, se descompone en otra idea. Va de residuo en residuo,
cruzándolo con quiebres de estatutos literarios. Para tal tarea, el poeta
debe clausurarse en su escritura para salir a una nueva superficie.
Bibliografía
Agamben, G (2005). Profanaciones. Buenos Aires: Adriana Hidalgo
Editores
Bajtín, M (1999). La cultura popular en la Edad Media y El Renacimiento:
el contexto de Francois Rabelais. Madrid: Alianza Editores.
Deleuze, G (2005). Derrames. Buenos Aires: Cactus.
Deleuze G, Guatttari F (1977). Rizoma. Buenos Aires: Pre-textos.
Fernández, Mallo, A (2005). Teoría general de la basura (cultura,
apropiación, complejidad). Madrid: Galaxia Gutenberg.
Fernández Mallo. A. (2009). Postpoesía: hacia un nuevo paradigma.
Madrid: Anagrama.
Martínez, J.L (2016). La nueva novela. Santiago: Ediciones Archivo.
Spinoza, B (2011). Ética: demostrada según el orden geométrico.
Madrid: Alianza Editorial.

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�Artículos
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

La poética de Efraín Huerta en los años setenta
The poetics of Efraín Huerta in the seventies
Jesús Alberto Leyva Ortíz
Benemérita y Centenaria Escuela Normal
del Estado de San Luis Potosí
San Luis Potosí, México.
jleyva@beceneslp.edu.mx

Resumen. Los años setenta en la poética de Efraín Huerta es relevante por
dos acontecimientos ligados entre sí: el primero es de carácter biográfico,
haber padecido cáncer de laringe y sobrevivido con el coste de la pérdida
de la voz. El segundo es de carácter literario, esa década representó la
mayor producción literaria del escritor en relación a otras pasadas y
futuras, caracterizada por ser su etapa más irónica, lúdica y desinhibida.
Este documento sostiene que, tanto los sucesos de salud en el escritor
como el cambio de estructura versal fueron factores que influyeron en el
cambio del estado anímico reflejado en su poesía.
Palabras clave: Efraín Huerta, obra poética, años setenta, poemínimos,
ironía.
Abstract. The seventies in the poetics of Efraín Huerta are relevant for
two interrelated events: the first is biographical in nature, having suffered
from laryngeal cancer and surviving at the cost of losing his voice.
The second is of a literary nature, that decade represented the greatest
literary production of the writer in relation to other past and future ones,
characterized by being his most ironic, playful and uninhibited stage. This

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�Jesús Alberto Leyva Ortíz / La poética de Efraín Huerta

document maintains that both the health events in the writer and the
change in verse structure were factors that influenced the change in mood
reflected in his poetry.
Keywords: Efraín Huerta, poetic, work, seventies, poems, irony.

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Datos previos del poeta
Efraín Huerta Romo nació en Silao Guanajuato en el año de 1914.
Una década complicada en la historia nacional, la Revolución
Mexicana había iniciado cuatro años antes y el estallido social volvía
difíciles las condiciones económicas de la población en todo el país.
México estaba en plena guerra civil y el panorama político no estaba
claro para nadie, eran momentos de total incertidumbre.
Los padres del escritor se separaron y desde muy pequeño,
apenas seis años de edad, Huerta enfrentó situaciones adversas
junto a su madre y sus siete hermanos, estuvieron probando
suerte radicando en distintas ciudades como Guanajuato, León,
Irapuato y Querétaro. En Irapuato, ciudad donde radicaba su padre,
despuntaron dos de sus grandes vocaciones siendo un adolescente
de 14 años, el periodismo y la poesía, fundó un semanario que
llevaba el título de La Lucha y, además, publica su primer poema
sobre el paisaje de la región, “El poema del bajío”.
A sus 16 años de edad se trasladó a la ciudad de México e
ingresó en la Preparatoria Nacional. En ese ambiente académico
conoció a Octavio Paz, Rafael López Malo y Carmen Toscano entre
otros jóvenes escritores de su generación. Uno de los literatos más
destacados entre todos ellos a la postre, desde entonces, comenzaba
a despuntar. En el año de 1933 Octavio Paz publicaría su primer
libro y, a la par, Rafael Solana fundó la revista Taller Poético. Ambas
figuras de la escritura nacional fueron trascendentes en los inicios
poéticos del joven Efraín Huerta. La asociación de los tres, en la
historia de la literatura mexicana, los identificaría años más tarde
como la generación de Taller, a razón de la aparición de la revista
Taller en el año de 1938, publicación que logró establecerse como
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un referente literario de su época, de tal modo que, con un impulso
nuevo logró diferenciarse de la revista Contemporáneos que los
precedía, perteneciente al grupo de los escritores identificados con
ese mismo nombre, los Contemporáneos.
El grupo Taller tuvo sus propias búsquedas literarias, lo mismo
que sus posicionamientos con respecto a la poesía, éstos habrían de
marcar las diferencias con el grupo de los Contemporáneos debido
a la visión poética que sostuvieron en sus inicios. La generación del
grupo Taller, desde su vida estudiantil tuvo varios elementos que los
nutrieron y dieron forma a su manera de escribir, se pueden señalar
al menos tres de ellos como las influencias más significativas que los
identificaron: a) el marxismo que tuvo movilizaciones de artistas,
obreros y estudiantes en el país, movimiento que a nivel mundial
estaba en voga y concretamente en el país decantó en acciones en
favor de una de las facciones políticas de izquierda. b) El psicoanálisis
de Sigmund Freud que generó una revolución intelectual y estaba
en discusiones constantes, abriéndose camino en su aplicación, no
sólo en el terreno de la psiquiatría, sino en diversos ámbitos tanto
académicos como literarios por mencionar algunos ejemplos y, c)
finalmente los intelectuales españoles que recibieron asilo en México a
consecuencia de la guerra civil española que influyó significativamente
en la comunidad intelectual mexicana de la época y en las jóvenes
generaciones estudiantiles. Guillermo Villarreal explica características
de los integrantes de Taller de la siguiente manera:
Son hasta cierto punto producto de la toma de conciencia de
la época. […] Su arte poética lleva implícita un humanismo que
abraza las ideas de Marx y Freud. Por una parte, su obra tiene
una intención social, pues con la poesía se intenta cambiar el

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destino del hombre. Por otro lado, su estética se acerca mucho
al surrealismo del Segundo manifiesto (1930), más político que
el primero (1924). […] La poesía le sigue en importancia al acto
poético. (Villarreal, 1987: 19)

La revista Taller tuvo doce números de vida y una marcada
influencia española al final de su trayectoria. Rafael Solana lo señala
de este modo: “Taller dejó de ser lo que había sido y lo que había
deseado ser, y se convirtió, o muy poco le faltó para ello, en una
revista española editada en México” (citado por Huerta,1983: 30
-31). Con la muerte de esa publicación cada miembro del grupo
Taller tomó sus propios caminos literarios. Octavio Paz emprendería
una constante producción literaria que con los años le daría réditos
en el reconocimiento literario internacional al obtener el Premio
Nobel de Literatura en el año de 1990.
Efraín Huerta inició su trayectoria poética con la publicación
en el año de 1935 de su primer libro: Absoluto amor, a este título se
sumarán doce publicaciones más para dar un total de trece: una en
1936, dos en la década de los cuarenta, tres en los cincuenta, una
en los sesenta, cuatro en los años setenta y una última al iniciar
la década de los ochenta. Las décadas de mayor producción en el
poeta fueron los cincuenta y los setenta con tres y cuatro libros
respectivamente, en ambas décadas produjo poco más del 50 por
ciento de su producción total.
Después de haber enfrentado al cáncer a principios de la
década de los setenta, tras muchas operaciones y vicisitudes de
salud que tuvo que sortear en sus últimos años de vida, el día 03
de febrero de 1982, a la edad de 68 años, Efraín Huerta, apodado
como El Gran Cocodrilo, moriría de insuficiencia renal en la ciudad
de México.
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Los años setenta fueron determinantes en su producción
literaria, no sólo porque durante ese período produjo poco más de
una cuarta parte de su obra, sino por el hecho de haber dado un
giro en su visión poética en donde se permitió innovar, ser lúdico e
irónico; acaso motivado por un nuevo brío anímico relacionado con su
condición física y las implicaciones de sus padecimientos médicos y, al
mismo tiempo por un impulso de renovación poética que privilegiara
los brevísimos versos antes que él aquellos de largo aliento.
Los años setenta
La década de los setenta fue para Efraín Huerta una etapa de cambios y
propuestas en su producción poética, particularmente experimentaría
una forma de poesía brevísima identificada como los poemínimos,
versos que reflejarán con mayor claridad su carácter irónico, al mismo
tiempo que, en materia de salud, pasaría por situaciones complicadas
como el hecho de enfrentarse al cáncer y vencerlo, no sin antes dejar
en la batalla sacrificios considerables como la pérdida de su voz. Por
lo anterior, sería pertinente plantearse la siguiente pregunta ¿será que
la búsqueda de renovación poética y lucha contra el cáncer, fueron
factores para acentuar el rasgo de la ironía en su poética?
En la década de los setenta ocurrió también, con respecto a
su trayectoria como poeta que, después de décadas de producción,
la crítica institucional reconocería, a mediados de este periodo, la
trayectoria literaria del escritor y, en el año de 1975 obtuvo el Premio
Xavier Villaurrutia y al año siguiente, recibió de mano del entonces
presidente de la República Luis Echeverría Álvarez, el Premio
Nacional de Literatura. Lo más trascendente de este periodo fue
que su obra poética encontró lectores y lectoras, así lo afirma José
Emilio Pacheco:
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Huerta encontró por fin los lectores y las lectoras que no tuvo
en las tres décadas pasadas. Se convirtió en el Poeta del México
post 68 y el maestro y modelo de buena parte de lo que, con un
arraigado galicismo, llamamos la joven poesía. El establishment
al que más de una ocasión había afrentado Huerta nunca le negó
(contra lo que se dice ahora) su reconocimiento, pero en los setenta
tuvo que sumarse a la apoteosis y le dio todos los premios. El
hombre modestísimo y cordial que siempre fue Huerta, agradeció
estas recompensas, tomó su auto irónica distancia respecto a
ellas y consideró su único, verdadero y legítimo triunfo: el que lo
quisieran los jóvenes (y ante todo las jóvenes) (1982).

Para ubicar mejor el escenario cronológico de la producción
huertana en la década de los setenta se puede recordar que, un par de
años antes de ganar el galardón literario Premio Xavier Villaurrutia;
es decir, en el año de 1973, ocurrió la etapa más significativa de su
pelea oncológica: a principios del mes de mayo de ese mismo año,
previo a la fecha de su internamiento en el hospital para atenderse
de su problema de cáncer de laringe en forma definitiva, se publicó
en El Diario de México, la columna “Deslindes” de Efraín Huerta,
un texto que llevaba por título “Hablar, Hablar” y, en la parte
introductoria de su contenido, hace referencia a un ensayo que leyó
de Hilda Basulto, donde hablaba del silencio como instrumento de
expresión y comunicación; así el columnista lo retoma para explicar
lo que considera vendrá a futuro en su estado de salud:
Me cayó de perlas este ensayo, aparecido en Vida Universitaria,
publicación de la Universidad Autónoma “Benito Juárez”, de
Oaxaca, porque tal vez a estas horas ya esté internado en el Centro
Médico, en manos de ilustres cirujanos que me extirparán - si es
que no lo hicieron ya - una dañada laringe y zonas adyacentes. De
manera que tendré que guardar silencio por tiempo indefinido.
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No tengo miedo sino pavor. Pero guardo una enorme confianza
porque, en lo general, puede más la ciencia que la magia.
Espérenme, que yo volveré. (Mansour, 1984: 148)

El día 24 de mayo de 1973, Efraín Huerta ingresa a oncología
del Centro Médico de la ciudad de México, le asignan la habitación
602, una característica particular de ese cuarto de hospital, su ventana
tenía como vista el Panteón Francés. El médico cirujano que le
atendió fue Roberto Garza, le realizó laringectomía, como resultado
de la operación el poeta pierde la voz, pero le da un revés al cáncer.
Sus familiares, compañeros periodistas, amigos de varios
sectores tanto culturales como compañeros políticos, en especial los
escritores, le enviaban muestras de afecto y solidaridad, preguntaban
por su estado de salud y le motivaban. Como ejemplo la escritora
de origen norteamericana Margaret Randall, esposa del poeta
mexicano Sergio Mondragón, desde su exilio en la Habana, Cuba, le
envía una emotiva carta, mecanografiada, fechada con el día 05 de
junio de 1973. Le escribe a raíz de la condición de salud del bardo
guanajuatense, en específico refiriéndose al hecho de la pérdida de
su voz, el siguiente fragmento que refleja su pensar al respecto:
Pero sé que ésta operación te ha de cambiar la vida y que habrás de
acostumbrarte a un nuevo estado de cosas, distinto a lo de antes.
Me pregunto: ¿cómo sería, de repente, no poder hablar? [...] ¿El no
poder expresarse tan fácilmente en palabras cambiaría la expresión
de un poeta? Contestó para mí misma que la respuesta tendría que
ser “sí”. Con un razonamiento, que puede ser absurdo, pero no
deja de parecerme correcto, pienso que el no poder hablar con
esa facilidad de antes produciría en uno un estado muy profundo
lleno de nuevos matices entre la idea y sus múltiples expresiones.
Cuando la palabra escrita se vuelve expresión concreta y hasta
única, ¡cuán más intensa y concisa debe ser! (Mansour, 1984: 150)

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Efraín Huerta con total actitud positiva, ofreció su vaticinio
dando por hecho en El Diario de México, en el ya mencionado texto
“Hablar, Hablar”, antes de ser ingresado al hospital, que saldría y
regresaría, así se lo hizo saber a los lectores de su columna “Deslindes”.
Su confianza en salir bien librado le dio buenas noticias, porque en
efecto superó el problema de laringe, aunque no resultó del todo ileso,
el precio a pagar fue perder la voz. Los amigos estaban al tanto del
poeta, conocían de las secuelas de la operación y se sumaban con
buen ánimo a la pronta adaptación del escritor a su nueva condición.
Después de la operación e impedido para el habla, el
poeta combatió su estancia en la habitación 602 con el trabajo de
escritura, revisó ediciones de libros con ayuda de sus hijos Raquel
y David. La poesía fue uno de los alicientes más significativos
para su recuperación. Esa fuerza de voluntad, esas ganas de seguir
publicando, el tiempo invertido en las ediciones venideras dan
testimonio de ello.
Roberto Garza, el médico que atendió a Efraín Huerta en
1973 en su operación y que extirpó el tumor cancerígeno, escribiría
un lustro más tarde, un artículo titulado “Cáncer Laríngeo como
reto” como un testimonio de la experiencia de haber tenido como
paciente al escritor guanajuatense y, al respecto de la atención al
escritor sobre su padecimiento y la buena relación que surgió entre
ambos, señaló lo siguiente:
Pocas gentes en México tan valientes como el gran “Cocodrilo
de Silao”, que me ha dado una verdadera lección como paciente
y como ser humano, invirtiendo la relación médico-paciente a la
de paciente-médico. Su convalecencia fue larga, penosa y tenaz.
[...] Mientras tanto trabajaba, escribía y advertía misteriosamente
la presencia de amigos sepultados en el Panteón Francés, que
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observaba durante largas jornadas desde el ventanal de su
habitación (cuarto 602). (Mansour, 1984: 151)

La labor esencial de Huerta es la poesía. La escritura es
el medio para sobrevivir, el hábitat del Gran Cocodrilo son los
territorios de tinta y papel en blanco. La escritura es al escritor como
el agua lo es al cocodrilo. Sin importar la situación de vida del vate,
la creación poética, la producción de textos, la imperiosa necesidad
de dar testimonio de su visión de las cosas a través de la palabra
figurada, son los elementos bióticos que lo sustentan.
La poesía es un modo de dar testimonio de sí mismo y, si
esa condición ha cambiado recientemente por un hecho de salud,
es motivo suficiente para expresarlo. En los versos huertanos de la
década de los setenta no debemos esperar lamentaciones, sino una
renovada actitud donde el poeta es capaz de mofarse de su propia
persona, situación que parece simple, pero que para hacerse requiere
una fuerte dosis de autocrítica y una modestia a prueba de todo.
En la edición de su obra de 1973 titulada Poemas prohibidos y
de amor, entre los once poemínimos que incorpora en ella, incluye
uno que lleva por título “SINIESTRIDAD” donde habla de la causa
de su neurosis ligada directamente al cáncer. Este poema mínimo es
un ejemplo de que la poesía es, no sólo un elemento catártico; sino
el testimonio de lo que le pasa al poeta; en él habla de sí mismo,
por un lado, de su alteración de los nervios y, por el otro, del cáncer
como la razón de tal neurosis, además aclara con humor e ironía que
lo primero es un derecho dado a consecuencia de lo segundo.
Nadie tendrá
Derecho
A su neurosis

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Mientras
Alguien
Carezca
De su

Cáncer (Huerta, 1973: 99)

Hablar de sí mismo nunca es fácil y, hacerlo en tan breves
versos pareciera una tarea por demás complicada, pero Huerta lo
logra con una encantadora holgura, desprendiéndose de su ego; de
tal forma que el sujeto lírico ironiza sus dos condiciones, se califica
de neurótico y al mismo tiempo se justifica por ello, atribuyéndole
como un derecho mientras no se carezca del cáncer. En lo anterior
está implícita una sentencia: sólo aquel que padezca cáncer tendrá
justificación para la neurosis.
La temática huertana en esta década
Los grandes temas poéticos de Huerta estarán presentes en sus
producciones de esta década en mención, desde luego el amor
como el principal de todos ellos, también la protesta o la crítica a las
instituciones oficiales, rasgo con el que cierta parte de la crítica literaria
lo asoció totalmente y, entre esa protesta están sus poemas dedicados
a algunos personajes del clero mexicano o bien la iglesia católica en
general. Toda esta temática huertana tendrá cabida nuevamente en sus
cuatro libros publicados en estos años, pero con el carácter irónico,
lúdico y desinhibido del poeta que ha recobrado un nuevo impulso,
no sólo después de superar el cáncer, sino al renovar su estructura
versal, así usar un modo sintético de manifestar su condición y hablar
de su visión de la realidad y de sí mismo.
Entre los textos que eligió publicar en 1974, en la edición
de Los eróticos y otros poemas, en la sección de poemínimos, aparece
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uno de ellos con el título de “Concilio” donde con divertimento
convoca a los poetas al primer concilio energuménico, de algún
modo, asociándose a sí mismo al término y adaptándolo para auto
describirse como una persona furiosa y, la causa o razón para ello, es
la bebida. En esta ocasión agrega, con carácter irónico otro rasgo de
su personalidad: la afición al alcohol.
Se
Convoca
A todos
Los poetas
Al primer
Concilio
Energuménico
Condición
Única:
Saber amar
Entre verso
Y trago
Y entre
Trago
Y verso
Amén (Huerta, 1974: 344)

El poemínimo “Concilio” bien puede representar al menos
dos de sus constantes temáticas, el amor y la irreverencia a cuestiones
propias de la religión. Estos versos igual permiten observar el
respeto que tiene por el quehacer poético y muestra también dos
rasgos de su personalidad que con total apertura ironiza para sí:
la neurosis y la bebida. Qué ironía la del escritor que exhorta en la
ficción a otros energúmenos como él a reunirse en algo tan serio
como un congreso católico y, como carta de entrada o requisito
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de participación les impone saber amar entre verso y trago o bien,
amar el trago y la poesía. Termina su composición con la sentencia
y alusión hebraica de “así sea” en un cierre con divertimento lógico
para el uso de la palabra amén que concluye el poemínimo en el
mismo contexto religioso.
El poema anterior es un ejemplo más de ese sesgo del Huerta
de los años setenta, manifiesto en la irreverencia hacia la institución
religiosa y la asociación que propone con el hacer poético; pero su
formato, aunque breve y con humor, no está exento de la forma en
que dirige su crítica al clero. Ya en el año de 1973 en Poemas prohibidos
y de amor incluyó dos poemas de largo aliento con esas intenciones:
“Los perros de Dios, o las tribulaciones del Arzobispo” y “Dolorido
canto a la iglesia católica y a quienes en ella suelen confiar” el primero
escrito en 1948 y el segundo en 1946. Al respecto de ambos poemas
el poeta escribió lo siguiente:
Sobre Los perros de Dios, etc., aclaro: al arzobispo le apasionaba
inaugurar y bendecir todo. Cuando se abrió en la Avenida Juárez
una sucursal de Max Factor, monseñor llegó en forma tan discreta
que pasó inadvertido; minutos más tarde lo hallaron muy serio,
mirando con excesiva minuciosidad una gran foto de Merle
Oberon. Cuando inauguró la Casa del Viajero (calles de Basilio
Badillo), el elevador sufrió un desperfecto entre el segundo y tercer
piso […] El dolorido canto, etc., lo publicó Siqueiros en la revista
1946, con un friso de cangrejos como ilustración. Santa María,
San Rafael y otras colonias, seguían siendo refugio de neocristeros
y sinarquistas. Creo que es un poema - panfleto sinceramente
cristiano. Los fanáticos, más sutiles que yo, lo encuentran más
antirreligioso que anticlerical. (Huerta, 1996: 9 y 10)

En el caso concreto de “Concilio”, además del gracioso
llamado que hace a la celebración de una reunión de tintes religiosos
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a bebedores y amantes de los versos, explicita el humor negro de
Huerta para la autocrítica al afirmar su carácter furioso o irascible,
no por nada José Emilio Pacheco le impuso el mote de “El flaco
neuras”. Y otra característica importante en este poemínimo es el
amor manifiesto por la poesía y el alcohol. Y es que la capacidad de
hablar de sí mismo, sin tapujos y con total ligereza para mofarse de
su personalidad y de lo que le pasa, no es tarea sencilla, se requiere
de un total desprendimiento del ego y creer en la poesía como el
vehículo de liberación. Al respecto de lo anterior Raúl Bravo afirma
que: “el pincel de Efraín Huerta se convirtió en sus poemínimos en
un instrumento para la libertad”. (Bravo, 2002: 25)
Gran parte de los poemas que incluye en Poemas prohibidos
y de amor (1973) fueron escritos y aparecidos en publicaciones
periódicas en décadas pasadas de su producción poética, pero
principalmente se prohibieron por los tiempos políticos y la poca
libertad de expresión. La edición Los eróticos y otros poemas (1974)
no es la excepción, en ella incluye textos que produjo en los años
de 1969 y 1970 mayoritariamente. Entonces Efraín Huerta elige
publicar tales materiales pasados en 1973 y 1974 respectivamente.
Esa elección pudiera deberse a que, para esos años, los tiempos
sociales e históricos hayan cambiado y existiera mayor apertura para
los temas, Heriberto Yépez aporta al respecto un argumento:
Los primeros poemínimos proceden de finales de los años
sesenta y principios de los setenta: la época en que la burla y
desolemnización del lenguaje nacional se volvió impostergable
después de la masacre y encubrimiento del 68, donde el lenguaje
oficial - como las calles - quedó hecho un asco, habiendo sido
usado como otro medio de corrupción. (Yépez, 2002: 121)

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También se puede considerar la posibilidad de un cambio
de ánimo en su estado emocional y una nueva vitalidad en el poeta.
Estaba reciente su complicada situación de salud, el padecimiento de
la enfermedad acelera los temores, moviliza las ideas y, al superarla,
la motivación de nuevas publicaciones diera la oportunidad de
volver a darle espacio a esas producciones vetadas y dar cabida a
otra genialidad poética como los poemínimos.
En 1977, a la edad de 63 años, el poeta Efraín Huerta fue
entrevistado por Elvira García. En el cierre de la entrevista, como
parte de su última pregunta, ella le cita unos versos del poema “Matar
a un poeta cuando duerme” publicado en Circuito interior (1977)
que escribiera y dedicara Huerta a su amigo, el escritor salvadoreño
Roque Dalton (1935- 1975).
Uno de sus poemas dice: “Esta conspiración de la vida para hacer
más larga mi agonía”, ¿qué podría decir al respecto?
Se impone la vulgaridad: todo lo que vivo ahora, después de 1973,
es ganancia “Ya lo salvamos de la muerte”, me dijo el cirujano
Roberto Garza, “ahora queremos que usted aprenda nuevamente
a vivir”. En eso estoy, a mis endemoniados 63 años (los cumpliré
el próximo 18 de junio): viviendo con furia, bebiendo con
verdadero placer y trabajando como un ángel. Después de todo,
en la zoología fantástica, soy el único ejemplar de hijo de un saurio
y de una paloma azul, El Gran Cocodrilo. (García, 1977: 35)

En los cincuenta poemínimos que incluye en su libro
de Circuito Interior del año de 1977, Efraín Huerta ofrece dos de
ellos que bien ratifican poéticamente esta respuesta que le da a la
periodista Elvira García, por ejemplo, cuando el médico Roberto
García le señala haberlo salvado de la muerte, haciendo referencia
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a la operación de laringectomía que le realizó, el poeta escribe el
siguiente poema titulado justamente LARINGECTOMÍA (Huerta,
1995: 441):
Lo mejor
De todo
Es que
Ya nadie
Puede dejarme
Hablando
Solo

El poeta se burla de su nueva condición a raíz de la operación
que, aunque exitosa con respecto al cáncer, le hizo perder la voz; así
Huerta ironiza su pérdida, pues finalmente advierte que todo lo que
pasó después de 1973 es ganancia para él y justo aprende a vivir de
nuevo después de la experiencia médica y sus implicaciones.
En el segundo poemínimo que también argumenta la
respuesta dada a su entrevistadora, Huerta confirma su dicho:
“viviendo con furia, bebiendo con verdadero placer y trabajando
como un ángel” y pareciera que, en el poema, su autor volviera a
retomar lo respondido en aquel entonces, porque su contenido es
justo una síntesis de esas ideas expresadas, se titula … Y ALEGRÍA
(Huerta, 1995: 441):
Ahora
Aprendo
Tanto a
Sobrevivir
Como a
Sobrebeber

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El poeta habla de sí lúdicamente y, eso que expresa es
congruente con lo que afirma públicamente, los poemínimos dan
fe de lo que vive y piensa. Se percibe un entusiasmo en los versos,
se está divirtiendo al mismo tiempo que describe su condición y se
auto ironiza con total honestidad y modestia.
Al observar el cambio de actitud en el poeta en su producción
de los años setenta puede ocurrir el riesgo de relacionarlo en un
posicionamiento simplista de ironizar porque sí; sin embargo, la
producción poética de ese periodo demuestra transformación
y renuevo, porque es claro que la visión del mundo del escritor
adquirió un matiz particular, donde el humor negro se convirtió
en una forma divertida de interpretación de la realidad, dejó de
albergar el desánimo o la desilusión por tratar temas con excesiva
seriedad o solemnidad. Al mismo tiempo es una manera autocrítica
de enfrentar las dificultades personales con nuevos bríos lúdicos.
Su intelectualidad y sexualidad en esta etapa
La intelectualidad de Efraín Huerta en los poemínimos es más aguda
y, entre ironía e ironía nos deja ver esa capacidad de pensar la poesía
misma, de replantearse incluso los poemas canónicos de poetas
laureados y seriamente estudiados como Ramón López Velarde y
ofrecernos, en escasos versos, con divertida fineza e idea sintética
un replanteamiento de su contenido e invitar directamente al lector
a la reflexión y relectura. En el año de 1971 hizo dos poemínimos a
los que tituló “CINCUENTENARIO DEL SUBDESARROLLO”
(Huerta, 1995: 348) en homenaje a los 50 años del fallecimiento del
poeta zacatecano:
1
Fuensanta
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¿Tú conoces
El Metro?
2
Y tu cielo
Los Bancos
De Comercio
Y el
Relámpago
Verde
De los
Dólares

Es innegable que detrás del divertimento con que Huerta crea sus
poemínimos, hay un hombre de 57 años de edad en ese entonces,
con más de treinta años de creación poética y otros igualmente dedicados al periodismo, detrás de esas líneas existe un lector culto en
pleno ejercicio de su oficio de escritor y con una lucidez extraordinaria para hacer simple lo complicado; es decir, la capacidad intelectual para sintetizar su pensamiento en la brevedad de sus versos
y ofrecer, al mismo tiempo, todo un replanteamiento implícito en
la temática de los mismos, es digno de tomarse en cuenta, porque
la ironía es toda una formulación crítica y lo lúdico una muestra de
dominio en el lenguaje.
Huerta se apropia de los versos de López Velarde y hace un
replanteamiento de los mismos a la luz de la actualidad y su contexto,
ofrece un diálogo entre poetas, al mismo tiempo que desacraliza
los versos velardianos atreviéndose al juego de palabras con la
sustitución de la mar por la de metro, propone una nueva lectura, no
cambia el rumbo del cuestionamiento poético sino que lo lleva en
otra dirección igualmente connotativa, de modernidad e importancia
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y, aunque suena simpático, en el fondo de la propuesta hay un
verdadero homenaje al mirar el México de Huerta de principios de
los años setenta a través de la poética de López Velarde.
Ramón López Velarde fue un poeta que reflejó ese conflicto
con la modernidad y la ciudad, recuérdese como ejemplo su poema
“No me condenes” en Zozobra del año 1919, que le dedica a María
Nevares, su entonces novia potosina y, por otro lado, Efraín Huerta,
heredero de esa tradición, tuvo a la ciudad como protagonista de sus
poemas e igualmente en su interacción con ella, tuvo conflicto con
la modernidad, baste citar ejemplos de poemas al respecto como
“La ciudad”, “Declaración de odio” y “Declaración de amor” en
Los hombres del Alba del año de 1944 o bien el libro de Circuito interior
publicado en el año de 1977.
La ciudad de López Velarde es provincial y la de Efraín Huerta
es capital y, sin embargo, el poemínimo tiende un puente entre ambas,
plantea una nueva realidad, parte de los versos de López Velarde de
1919 para ver su ciudad en 1971. Ese diálogo que logra Huerta con el
poeta zacatecano va más allá de la simpleza con que lo escribe, une los
tiempos y las motivaciones, trasciende los espacios poéticos.
Por lo anterior, la elección de sustituir el mar en los versos de
López Velarde por el metro, no es un asunto fortuito, en ello sigue
estando presente la exposición que ambos escritores comparten con
respecto a la modernidad de la ciudad y su interacción con ella, todo
ese sentido que el poeta zacatecano da en su poema “Hermana,
Hazme llorar” en su libro La sangre devota del año 1916 , donde señala
que su pesar es aún más grande y profundo que el mar, Huerta
es capaz de transferirlo a su realidad capitalina. El metro como
elemento sustituto en la composición poética es producto total de la
modernidad en la ciudad de México. El ejercicio del poemínimo no
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�Jesús Alberto Leyva Ortíz / La poética de Efraín Huerta

sólo nos divierte y nos propone una lectura nueva, sino que además
demuestra la vigencia de los versos de López Velarde a cincuenta
años de su muerte.
En el segundo poemínimo, Efraín Huerta hace una profunda
reflexión y una aguda crítica a la situación económica de la nación
de su tiempo al reformular los versos del bardo zacatecano con base
en la visión que éste tuviera del país en la segunda década del siglo
XX; así las garzas en desliz son ahora los bancos de comercio y en vez de
los loros los dólares. A cincuenta años de distancia de la muerte de
Ramón López Velarde, la propuesta de Huerta en 1971 tiende un
puente de comunicación entre ambos poetas, donde se intercambian
impresiones del México que fue para López Velarde y que observa
el bardo guanajuatense.
Esa capacidad de diálogo que emprende Efraín Huerta
con poemas canónicos, con personajes de la historia de México o
personalidades de su tiempo, la emprende también con las voces del
pueblo y la oralidad como con el dicho y el refrán. La tradición oral
es una fuente de riqueza lingüística donde la inteligencia popular se
destaca con el sentido común, de todo ello se nutre el poeta para crear
poemínimos; estas obras mínimas son un ejercicio intelectual habitual
en su trabajo poético; el manejo que tiene de la intertextualidad,
exige al menos un lector promedio y el planteamiento estético que
resulta de ello, va más allá del simple divertimento.
En ese mismo año de 1971 se puede observar, en contraste
con la alusión a los versos del poeta zacatecano López Velarde, en
el poema “Plagio XVII” (Huerta, 1995: 347), Efraín Huerta acude a
la tradición oral, concretamente al refrán: “El que quiera azul celeste
que le cueste” y lo retoma como base, con total ironía y desfachatez,
para proponer un replanteamiento a través de un poemínimo:
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La que
Quiera
Azul
Celeste
Que
Se
Acueste

Esta evocación de la sabiduría popular en que conseguir algo
muy singular tiene un costo elevado, como es el caso de lograr el color
azul celeste, emanado o derivado de una piedra aún más cara que el
oro en cierta época y, a través de ese refrán hacer un poema brevísimo
de carácter sexual al intercambiar el verbo costar por el de acostar le da
sentido inesperado, lúdico y burlón, característico del Huerta irónico
de esta década. El propio escritor explicaría, en el prólogo de su libro
Transa Poética de 1980, de este modo los poemínimos:
Creo que cada poema es un mundo. Un mundo y aparte. Un
territorio cercado, al que no deben penetrar los totalmente
indocumentados, los huecos, los desapasionados, los censores, los
líricamente desmadrados. Un poemínimo es un mundo, sí, pero a
veces advierto que he descubierto una galaxia y que los años luz
no cuentan sino como referencia, muy vaga referencia, porque el
poemínimo está a la vuelta de la esquina o en la siguiente parada
del Metro. Un poemínimo es una mariposa loca, capturada a
tiempo y a tiempo sometida al rigor de la camisa de fuerza. Y no
lo toques ya más, que así es la cosa. La cosa loca, lo imprevisible,
lo que te cae encima o tan sólo te roza la estrecha entendedera - y
ya se te hizo. (Huerta, 2008: 11)

Bien explica el poeta que al poemínimo no deben entrar
los censores, los que no tienen lírica en la sangre o bien los
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�Jesús Alberto Leyva Ortíz / La poética de Efraín Huerta

indocumentados, acaso porque para ellos el poemínimo puede rayar
en lo vulgar, en el “mal gusto”, en el chiste por el chiste mismo; pero
lo cierto es que el doble sentido que genera la propuesta huertana
con este poemínimo se queda justo en el territorio de donde emana,
en un replanteamiento de la propia voz popular.
Huerta emula igualmente el discurso del pueblo y este es
festivo, dicharachero, plagado de doble sentido. Con su trabajo
en el poema “Plagio XVII”, se abren posibilidades interpretativas,
bien puede entenderse como obtener favores a cambio de sexo
o que todo acto sexual nos lleva a lograr el azul celeste; es decir,
para ver lo divino basta con acostarse. Pero todo intento por
acercarse al mensaje del poemínimo son meros supuestos o como
lo señala el poeta en la cita anterior: “tan sólo te roza la estrecha
entendedera”.
En 1977 con el poemínimo “Sosiánico” (Huerta, 1995: 439),
Huerta es aún más desfachatado y sin tapujos, pero igualmente
creativo y divertido, arroja un replanteamiento del dicho: “Como
dice Juan Orozco, mientras como no conozco” y lo lleva, con total
desparpajo a la referencia sexual, así ofrece el siguiente resultado:
Soy
Como
Orozco:
Cuando
Cojo
No
Conozco

Sería importante no sólo tratar de comprender uno por uno
los poemínimos, puesto que implicaría una tarea divertidamente
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afanosa, sino también tomar en cuenta la lectura total de los
poemínimos; porque el revisarlos de manera aislada bien pueda
perder el sentido o valor colectivo que guardan también, el discurso
de donde derivan no es singular sino plural, la voz del pueblo es el
conjunto de voces de sus habitantes. La propuesta de poeta parece
ofrecer complicidad entre la tradición oral y la poesía, de tal modo que
la oralidad enriquece la literatura y la literatura enriquece la oralidad,
Heriberto Yépez en su capítulo “Los poemínimos: Fragmentación,
Apropiación y Pop” contenido en la antología Efraín Huerta. El Alba
en llamas (2002) lo explica de este modo:
[...] Huerta deshace dichos (orales) tantos clichés literarios. Utiliza
la literatura para contrarrestar los refranes populares y utiliza la
oralidad popular para contrarrestar la literatura. [...] los poemínimos
- esos poemitas `chistosos´ y aparentemente inofensivos - son
una de las textualidades que más consecuencias inquietantes nos
deparan. Después de Efraín Huerta y sus poemínimos el lenguaje
poético no puede volver a ser ingenuamente lírico ni ser usado
para “revelar” las emociones o ideas auténticas del sujeto poético.
Todo lo que ha sido dicho por la sabiduría popular, todas las ideas
memorables de los grandes autores, puede ser, dicho de otro modo,
puede ser convertido en su reverso cómico. (Yépez, 2002: 132)

Habrá que considerar enfrentar la estampida de poemínimos
y dejarse arrollar por esa masa de genialidad sintética, donde las
moralejas populares pueden recrearse y ofrecer con ellos nuevos
horizontes estéticos e interpretativos, donde la sabiduría colectiva
pueda analizarse a la luz del sarcasmo, de la ironía, con toques de
erotismo, dobles sentidos y sobretodo divertimento, para de este
modo, observar en el conjunto de poemínimos, todo un aparato
crítico.
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�Jesús Alberto Leyva Ortíz / La poética de Efraín Huerta

A manera de cierre
Lo que ocurre médicamente en el año de 1973 en la vida de Huerta
es trascendente para tomar la decisión de publicar con libertad y
seguridad sus trabajos prohibidos y sus nuevas búsquedas, entre
ellas están los poemínimos, que bien reflejan ese carácter irónico
que adquiere el bardo en la década de los años setenta y toman un
impulso nuevo en el año en mención, concretamente después de
perder la voz y salvar la vida enfrentándose al cáncer. José Emilio
Pacheco, haciendo referencia a los éxitos de esa década en Huerta
dirá sobre ello:
Los años de éxito, y la producción ininterrumpida [...] fueron
también los años terribles de la enfermedad. Huerta sobrevivió
a ocho operaciones consecutivas y se rehizo de los estragos
del cáncer. Tras esa prueba heróica, inconscientemente nos
habituamos a pensar que era inmortal e invulnerable y sería él
quien nos llevara a nuestra propia tumba. (1982: 15)

Sus intenciones están dadas en confiar en su poesía como
un medio de criticar los hechos y situaciones del país, pero más
importante aún en revitalizar el amor que es la verdadera razón de
ser de la poética huertana. De los cuatro libros que Efraín Huerta
edita en los años setenta podemos decir lo siguiente:
a. Los Poemas prohibidos y de amor de 1973, son la oportunidad de
publicar libremente aquellos poemas censurados décadas atrás
por la parte oficialista y su propósito sigue siendo el mismo
que aquellos momentos que le dieron origen, la crítica frontal a
las instituciones políticas y religiosas o a los personajes que los
representan. Por otro lado, este libro ofrece once poemínimos
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que serán una propuesta fresca en la literatura nacional y muestra
sintética de su carácter lúdico, desinhibido e irónico que decidió
adoptar para esta etapa de vida.
b. Los eróticos y otros poemas de 1974, en este libro el bardo decide
incluir 51 poemínimos; con su elección, lleva implícito el
hecho de confiar más en este tipo de poemas, eliminando la
melancolía de las décadas pasadas y, centrarse en su carácter
lúdico e irónico para ofrecer su visión aguda y desgarbada del
país; de la misma forma, su tratamiento del tema amoroso es
creativo, desfachatado y sexual. En general Huerta es capaz
de desprenderse de su ego mofándose de sí mismo y, de igual
manera se divierte replanteando dichos y refranes.
c.

Circuito interior de 1977, edición que muestra al Huerta amoroso
que siempre ha sido, expone ese amor a la ciudad donde plantea
la unión entre ambos elementos, de tal manera que esta nueva
vialidad en la capital del país, cuyo nombre le da título al libro,
bien puede representar, por un lado, una manifestación del amor
como breve y circular. Y, por otro lado, este sentimiento aparece
en cualquier parte de la urbe, siempre presente en ella.

d. 50 poemínimos de 1978, representa la total confianza en el
formato poético pequeño, donde explora todos los temas
que le han acompañado en su trayectoria, destaca su crítica
política, su condición de hombre sexagenario, su relación con
la bebida, con la ciudad, con la sexualidad. Otra vez se observa
al Huerta festivo, gracioso y ocurrente en hacer poemínimos,
eso que parece fácil de su pluma, pero son toda una muestra
de genialidad e innovación, al mismo tiempo que ofrecen una
poesía intelectualmente alegre.
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�Jesús Alberto Leyva Ortíz / La poética de Efraín Huerta

De sus producciones de los años setenta se puede concluir
que: “Recurrir al formato corto implicó que el poeta sintetizara su
pensamiento, con lo que destacó su agilidad mental y una mayor
agudeza para tratar los temas a partir de ideas capaces de despertar,
con muy pocas palabras, la reflexión y el análisis, mientras su discurso
sorprende con giros divertidos y cierres inesperados”. (Leyva, 2015:
140) Y también afirmar que todas ellas, son claro ejemplo de la
actitud que el poeta guanajuatense adoptó en esa década, como
consecuencia de sus experiencias en materia de salud.
De lo anterior, no sólo deja evidencia en la respuesta a
la entrevista con Elvira García en el año de 1977 ya referida en
este documento, donde afirma aprovechar al máximo esta nueva
oportunidad que la vida le ofrece de seguir en pie, sino también sus
propios versos exponen ese cambio en el poeta, ya no hay lugar para
la melancolía, los poemínimos son el rostro más alegre en la poética
huertana.
Los poemínimos forman parte del acervo poético del escritor
guanajuatense, son un aporte a la poesía mexicana contemporánea y
el legado de un poeta que, a través de los años, renovó su escritura y
estructura versal, experimentó de tal modo que fue capaz de romper
su propia tradición, la del verso largo que cultivara desde sus inicios
como escritor en la década de los treinta y continuara así durante
varias décadas hasta el final de su trayectoria en los años setenta.
Los poemínimos son un material poético al que vale la
pena acercarse por varias razones aquí expuestas. Siguen siendo
producto de análisis, pero lo más importante es disfrutarlos como
manifestaciones artísticas de su época y piezas fundamentales de
la poesía mexicana, aún vigentes y extraordinarios que dan fe de
un ánimo renovado en la creación huertana. Acercarse sin tapujos,
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�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

con entusiasmo lírico o al que no pueden aspirar a los que Huerta
llama como “Un territorio cercado, al que no deben penetrar los
totalmente indocumentados, los huecos, los desapasionados, los
censores, los líricamente desmadrados.” (Huerta, 2008: 11)
La pérdida de la voz en Efraín Huerta, fue el desenlace más
decoroso posible en la lucha contra el cáncer; al mismo tiempo
el comienzo de una nueva faceta en su poesía, más productiva,
renovada, con el carácter irónico y divertido del escritor sexagenario
que disfruta la escritura y que, en esta etapa, observa una nueva
oportunidad de ejercer el oficio poético casi como un festejo por la
vida. La nueva fisonomía versal de Huerta nos permite comprender
su visión de las cosas y de sí mismo en un ejercicio por demás
divertido, capaz de comprometerse con su tiempo y abordar
temáticas críticas bajo la modalidad del poemínimo, también deja
ver al ser humano que siempre fue: intelectual, modesto y amoroso.
Bibliografía
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y edición de Raquel Huerta Nava, México, Conaculta,
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García, Elvira, (1977) “Efraín Huerta: 63 años de vivir con furia”,
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com.mx/?page_id=132433]
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———, (2009), Poemínimos, México, Verdehalago, 160 pp.
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Autónoma de Puebla, 156 pp.
———, (1995), Efraín Huerta. Poesía completa, compilador Martí
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-69

�Notas
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

Construcción de una genealogía: el erotismo lésbico
en la novela Amora de Rosamaría Roffiel
Construction of a genealogy: lesbian eroticism in
the novel Amora by Rosamaría Roffiel
Karime Aylen Anguiano Treviño
Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
karime.aylen@gmail.com

La autora Rosamaría Roffiel nació el 30 de agosto de 1945 en
Veracruz. Es una periodista autodidacta, que trabajó más de 15 años
en revistas como Proceso y Fem. Ha publicado una antología de poesía
titulada Corramos libres ahora, y un libro testimonial ¡Ay Nicaragua,
Nicaragüita! Sin embargo, Amora es su primera novela. Y ha sido
considerada también como la primera novela lésbica en México.
A pesar de que la literatura lésbica puede parecer un concepto
obvio, en realidad ha tenido inconvenientes para ser establecida,
debido a la escasez de obras que conforman este canon literario.
Es por eso que diversas autoras han tratado de definirlo, entre ellas
Elena M. Martínez, quien escribió un Breve panorama de la literatura
lesbiana latinoamericana en el siglo XX (1997), obra que constituye la base
de la presente investigación. La autora define el término de literatura
179

�Karime Aylen Anguiano Treviño / Construcción de una genealogía

lesbiana como “aquella que va más allá de la mera representación
de temas y motivos, sino que busca verdaderamente privilegiar una
perspectiva lésbica”. Y sus preocupaciones centrales giran en torno
a lo erótico, lo autobiográfico y lo socio-político; es decir, no basta
solamente con que haya una relación de dos mujeres en una obra
literaria para que sea reconocida como lésbica.
La definición de este concepto reduce el canon lésbico, el
cual tiene sus primeros esbozos en autoras posteriores a Roffiel, las
cuales estaban interesadas en esta temática, sin embargo, se veían
limitadas al explorar cuestiones lésbicas en sus obras, por lo que se
veían en la necesidad de recurrir a juegos de ocultamiento, utilizando
diferentes códigos para que sus textos pasaran inadvertidos como
lésbicos en una sociedad homófoba, o incluso teniendo que publicar
bajo seudónimos. Es por eso que, en muchas ocasiones, para hablar
de la literatura lesbiana hay que descifrar significados que han sido
enmascarados por medio de un lenguaje perifrástico y eufemístico,
generalmente en la poesía.
El

canon

literario

lésbico

latinoamericano

recibe

aportaciones desde el siglo XVII con Sor Juana Inés de la Cruz,
quien es famosa por su poesía lírica y filosófica, y no ocultó su
oposición a las estructuras patriarcales de su época, además, escribió
poemas amorosos que han sido recientemente interpretados como
dedicados a mujeres de la nobleza los cuales sugieren un discurso
lesbiano. El ejemplo más claro de esto es su poema Divina Lysi mía,
el cual ha sido interpretado por críticos como Sergio Téllez-Pon
(citado en Bono, Ferran, 2017) como escrito especialmente para la
condesa de Paredes, María Luisa Gonzaga Manrique de Lara, quien
a su vez le dedicó poemas a la monja.
180

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�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

Otra de las figuras destacadas es Gabriela Mistral, quien ganó
el premio Nobel, y escribió poemas que reflejan la conciencia de una
mujer que se identificaba en niveles amorosos con otras mujeres,
tocando temas como la desolación, el amor y la frustración.
Sin embargo, en Amora no hay nada oculto, por el contrario,
la protagonista Guadalupe en todo momento se muestra orgullosa
de quién es y de su capacidad de amar a otras mujeres (en todas sus
formas). Habla de su relación con Claudia, así como de sus relaciones
pasadas, con completa libertad. Incluso se muestra el proceso en el
que le enseña a Claudia, sin presiones, la facilidad y beneficios que le
trae una relación amorosa con otra mujer.
De igual manera, hay un capítulo en el que su sobrina y su
amiga le cuestionan cómo son las lesbianas (sin saber que Guadalupe
lo es), y ella les explica de una manera simple que son mujeres como
cualquier otras, solamente que aman a otras mujeres en lugar de
hombres, por lo que las niñas comprenden sin problema.
Amora se considera la primera novela lésbica, ya que antes
de su publicación las lesbianas existían en un segundo plano
literario y plagadas de estereotipos, víctimas de la moral erotófoba
y homófoba, además de misógina. Su aparición estuvo en primer
lugar a cargo de escritores varones, como en la novela Santa de
Federico Gamboa, donde se narra que La Gaditana tiene una
obsesión erótica hacia su amiga y compañera de trabajo, ambas
prostitutas, la cual es narrada como morbosa y maliciosa, y se ve
como un amor indecente.
Por otra parte, Amora no sólo habla del amor sexual entre
mujeres, sino también de la amistad solidaria entre ellas (que es un
acto de rebeldía en una sociedad machista), sus personajas no son
mitificadas, al contrario, las muestra lo más humanas, retratando su
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�Karime Aylen Anguiano Treviño / Construcción de una genealogía

vida en la ciudad; los ambientes que narra son veladas románticas,
atardeceres lluviosos, noches de viernes solitarias, citas de amigas.
Esta novela se destaca entre otras por su contenido erótico
y sociopolítico en la literatura lésbica. Amora articula un discurso
erótico que se centra en la celebración del amor entre mujeres, pero
también en el dolor del amor no correspondido. Entre sus páginas,
textualiza una escritura erótica que acentúa la pasión y el deseo por
el cuerpo femenino, subrayando la reciprocidad del deseo de las
amantes lesbianas, además de articular el placer del texto.
El epígrafe advierte que el texto a continuación es de
carácter autobiográfico, y está dedicado “para todas las mujeres que
se atreven a amar a las mujeres”. Por lo tanto, Roffiel entrelaza una
historia de amor, lo autobiográfico y el compromiso social y político
a la causa de las mujeres como una reflexión de la discriminación
que sufren en México.
La novela está narrada en primera persona por la protagonista,
llamada Guadalupe y se desarrolla mayormente a través de diálogos,
los cuales son naturales y divertidos, con un lenguaje coloquial, lo
que la hace una lectura ligera y amena.
Asimismo, está separada en capítulos muy breves, de
aproximadamente 3 cuartillas, con nombres creativos como “De
puntitas para no despertar a los fantasmas”, “La vida es una
ensalada agridulce” y “De plano, amiga, ¡no más bugas, por favor!”.
Este último título, muestra un ejemplo de la jerga lésbica que se
emplea en la obra, y que ocasiona que las lectoras puedan sentirse
familiarizadas, evidenciando la cotidianeidad del texto.
La principal jerga lesbofeminista que se emplea es “buga”,
y la misma autora coloca una nota al pie de página explicando el
concepto, con el mismo estilo simple con el que se narra la novela.
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Asimismo, otras de las palabras que conforman el campo semántico
del texto son: “closetera”, definido por la autora como: “quienes -por
circunstancias diversas- guardan su homosexualidad en el closet”.
Y “bicicletear”, expresado en la novela como “de bicicleta, como se
conoce a los bisexuales: aquellos seres que no tienen problemas de
estacionamiento. La bicicleteada se puede practicar cíclica, alternada o
simultáneamente.”
El uso de la jerga colabora a crear una atmósfera de
cotidianidad en el texto, así como los diálogos, lo que es preciso
para una novela narrada en primera persona. El único capítulo que
se sale de estas características, es el titulado “Seguramente así aman las
diosas”, donde se lleva a cabo el encuentro sexual entre Guadalupe y
su novia, Claudia.
El interés de este artículo se centra particularmente en este
fragmento, puesto que, si el amor entre mujeres es invisibilizado,
su sexualidad ha sido incluso aún más negada, satanizada o vista
únicamente con morbo por parte de los hombres. Por lo tanto,
el hecho de que un acto sexual entre dos mujeres sea plasmado y
publicado en una obra literaria por una mujer lesbiana, sin tabúes y
estereotipos, es revolucionario y un parteaguas para más textos de
esta índole, así como para un verdadero reconocimiento completo
de las mujeres lesbianas, incluyendo su vida sexual.
Este capítulo se diferencia del resto por ser un poema,
a pesar de ser en prosa. La autora utiliza abundantes recursos
literarios, principalmente metáforas y analogías como: “Te ofreces
como flor, como ola gigante”, “Nido de alondra tu nido”, “El
coral entre tus muslos”, “La penumbra es un chal que nos cubre
los hombros”, “La tarde se tiñe de savia, de pájaros-flores, de olor
a sándalo”.
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�Karime Aylen Anguiano Treviño / Construcción de una genealogía

Y, como el título lo indica, describe a la mujer como una
diosa, con la capacidad de amar. Una amada describe la escena,
mencionando que no se atreve a tocarla, que tiene fuego adentro
y el tiempo no existe. La narración se centra especialmente en las
sensaciones y emociones, más que en hacer una descripción explícita;
algunas sensaciones que se mencionan son: júbilo, embriaguez,
ansias, deseo, excitación y amor.
Precisamente este aspecto de la narración implícita es lo
que diferencia y hace que este fragmento sea meramente érotico,
a diferencia de otras obras escritas por hombres en donde
muestran la sexualidad entre mujeres de una manera morbosa,
haciendo descripciones explícitas que podrían ser calificadas como
pornográficas. María García Puente (2018) señala que “en el marco de
logos falocéntrico, el significado de lo erótico se ha visto totalmente
desvirtuado deviniendo en una sensación confusa, trivial e incluso
psicótica que se confunde con su opuesto, lo pornográfico.”
Baudrillard (1989) señala que la diferencia entre estos dos
tipos de actos es precisamente lo explícito y lo implícito. Es decir,
en escenas categorizadas como pornográficas, se expone el cuerpo
en su totalidad, al servicio de una representación fetichista que pone
en juego el deseo de “verlo todo”, así como un juego de poder,
donde en la mayoría de los casos las mujeres están en una situación
de sumisión frente a los hombres dominantes.
Por otra parte, un acto erótico procede de una afección
recíproca; el deseo de los cuerpos es sólo la parte física visible de
la experiencia de éxtasis superior al placer del orgasmo. De manera
que, en una obra literaria es descrito de forma implícita, haciendo
uso de recursos literarios. Además, podemos ver una característica
particular del lesbianismo en lo érotico, ya que subraya en todo
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momento la reciprocidad del deseo entre ambas mujeres. Desde el
momento en que el capítulo está nombrado como “Seguramente
así es como aman las diosas”, podemos interpretar que señala a
ambas personajas como diosas, sin hacer más ni menos a una, y,
por lo tanto, sin entrar en juegos de poder como es habitual en lo
heterosexual.
A partir de las características que hemos identificado en
Amora, podemos concluir que esta obra causó revuelo principalmente
debido a la necesidad que tenían las mujeres feministas y/o lesbianas
de identificarse con personajas configuradas sin idealizaciones, sino
verosímiles; así como isotopías que las representaran fielmente y en
las cuales pudieran verse reflejadas, ya que, al pertenecer a estrechos
círculos de población, su literatura ha sido dejada en los márgenes.
Es por eso que, el hecho de que Roffiel haya sido la primera
mujer en publicar, no sólo una historia que represente una relación
entre dos mujeres, sino que además la celebra, e incluye una escena
erótica, así como la amistad revolucionaria y de sororidad entre
mujeres feministas y los labores que toman dentro del movimiento:
causó controversia tanto positiva como negativa, estableció
características que conforman el canon de literatura lésbica, hizo
resignificaciones y reivindicó a las lesbianas, tanto en lo personal
como en lo sexual, ya que naturaliza, mediante sus personajas, el
deseo femenino (lésbico), despojándolo del estigma cultural que
enseña a las mujeres a desconfiar y reprimir su potencial erótico.
Amora significa para las lesbofeministas el inicio de la
construcción de su genealogía; después de haber sido invisibilizadas
y transgredidas bajo una mirada heterocentrada. Roffiel realiza
a través de su novela, una reivindicación de la mujer, tanto de
escritoras, como textos y como lectoras. Al atreverse a nombrar a
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-70

185

�Karime Aylen Anguiano Treviño / Construcción de una genealogía

las lesbianas, rompe con la norma y aporta nuevos significados en
torno a una minoría doblemente exiliada, primero como mujeres y
luego como homosexuales.
Bibliografía
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186

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-70

�Notas
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

La transculturación de la novela en José Trigo de
Fernando del Paso
The transculturation of the novel in José Trigo by
Fernando del Paso
Carlos Rutilo Aguilar
Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
carlos.ruti.neos@gmail.com
Durante las décadas de principios de los años sesenta y finales de los
setenta fue evidente el dominio que tuvo el Boom Latinoamericano
dentro de un mercado más internacional, llegando así a un
público lector más amplio, y compitiendo con las otras obras que
seguían inscribiéndose dentro de la tradición literaria europea y
norteamericana. Los principales miembros o nombres que suelen
ser frecuentados constantemente en este movimiento de carácter
estético fueron los de Julio Cortázar (1914-1984), Carlos Fuentes
(1928-2012), José Donoso (1924-1996), Gabriel García Márquez
(1927-2014), Guillermo Cabrera Infante (1929-2005), José Lezama
Lima (1910-1976), Mario Vargas Llosa (1936), entre otros.
Por esta misma razón es que los autores latinoamericanos,
anteriormente mencionados, comparten una misma poética en
187

�Carlos Rutilo Aguilar / La transculturación de la novela en José Trigo

dicho movimiento debido que las obras de cada autor respondió a
un contexto en particular y se apropiaron de otros recursos literarios,
que generalmente provenían de las vanguardias norteamericanas de
la primera mitad del siglo XX, así como de las propuestas expuestas
en El ruido y la furia (1929) de William Faulkner (1897-1962),
Manhattan Transfer (1925) de John Dos Passos (1896-1970) y el Ulises
(1922) de James Joyce (1882-1940), aparte de aquellas que provenían
por parte de las corrientes literarias europeas.
Como antecedente al Boom Latinoamericano se encuentran
los escritores latinoamericanos de la primera mitad del siglo XX
como Jorge Luis Borges (1899-1986), José María Arguedas (19111969), Miguel Ángel Asturias (1899-1974), Alejo Carpentier (19041980), Juan Carlos Onetti (1909-1994), María Luisa Bombal (19101980) y Juan Rulfo (1917-1986) con publicaciones de la talla de La
amortajada (1938), Ficciones (1944), El señor presidente (1946), El Aleph
(1949), Hombres de maíz (1949), El reino de este mundo (1949), La vida
breve (1950) y Pedro Páramo (1955) que serían las bases para clasificar
y distinguir entre las narraciones cosmopolitas y transculturados
(Rama, 2008); que cimentarían las bases para la generación de
escritores de la segunda mitad del siglo XX.
Después de siete años de construir una de las obras
fundamentales de la narrativa mexicana, José Trigo (1966) de Fernando
del Paso (1935-2018) aparece, junto con la antología poética Poesía en
movimiento (con las selecciones de Octavio Paz, Alí Chumacero, José
Emilio Pacheco y Homero Aridjis siendo el primero en realizar el
prólogo de la antología), impreso en la recién fundada editorial Siglo
XXI Editores en 1966, en pleno auge del Boom Latinoamericano y
de la Revolución Cubana que había ocurrido unos siete años atrás,
y ocho años desde que, según Gonzalo Celorio en el prólogo a
188

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�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

nueva edición de José Trigo en Siglo XXI Editores titulada “Contra
el silencio” (2006: 10-11). Carlos Fuentes publicara la primera gran
novela de la Ciudad de México: La región más transparente (1958), y que
fue de las primeras obras en tensionar tanto la cultura contemporánea
en la que se ve rodeada la capital mexicana junto con la cultura
prehispánica, aquellas que aparentaban haber desaparecido en la
“modernidad” de sus habitantes.
La novela José Trigo está compuesta por tres partes: en
la primera y en la tercera, sus capítulos se ordenan cronológica y
temáticamente hacia adelante y hacia atrás del 1 al 9 y del 9 al 1, y
una segunda parte intermedia que lleva por título de EL PUENTE.
De esta manera la novela parece imitar lo que sería una estructura
piramidal que va subiendo en cada capítulo, llega en una parte
intermedia (que sería la punta) y después baja hacia el principio del
ciclo narrativo.

1

La trama de la novela retoma la historia de la huelga
ferrocarrilera de 1958-1959 en Nonoalco-Tlatelolco, lugar donde
se desarrolla la acción de la novela, y la retoma desde una postura
1

Estructura Piramidal de la novela José Trigo.

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189

�Carlos Rutilo Aguilar / La transculturación de la novela en José Trigo

crítica de los acontecimientos de la Guerra Cristera y tensionarlos
con los mitos de la cultura prehispánica e indígena, recuperando de
esta manera cuentos populares, nahuatlismos y mexicanismos, sin
contar los corridos que aparecen con frecuencia.
También cabe destacar que no existe un personaje principal
en específico dentro de la novela, aunque lleve por título José Trigo, este
casi no aparece y, si lo hace, es a través de la mirada o de la voz del
otro, dejando que el lenguaje cobre el papel protagónico en la novela.
A diferencia de los demás miembros de la generación del
Medio Sligo Mexicano, Del Paso, no era un miembro apegado al
grupo ni colaboraba en los mismos suplementos culturales que
llegó a realizar, por ejemplo, Fernando Benítez con otros escritores
jóvenes de la generación como Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco
o Carlos Monsiváis, entre otros; pero sí frecuentaba el Centro
Mexicano de Escritores donde entabló amistad con otros pilares de
la narrativa mexicana: Juan José Arreola y Juan Rulfo, siendo estos
últimos los principales exponentes de la literatura, cosmopolita el
primero y transcultural el segundo, los que más influyen en la obra
del entonces joven escritor mexicano.
En ese mismo año también se publica en Cuba la novela del
barroquismo latinoamericano: Paradiso (1966) del escritor cubano
José Lezama Lima, y un año después vuelve a aparecer en España
Tres tristes tigres (1967) de Guillermo Cabrera Infante. Sin embargo la
recepción de José Trigo en la crítica nacional no fue tan bien recibida,
pues, algunos estaban a favor o en contra de ella por su compleja
estructura y dominio del lenguaje.
En su reseña “Un nuevo mexicano”, Artur Lundkvist (19061991), nos propone acercarnos a la obra del escritor mexicano desde
la parte técnica de la narración para así descubrir y apreciar mejor
190

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�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

la simetría con que la novela está contada y busca seguir contando
desde esa perspectiva (Lundkvist, 2015: 11).
En el presente artículo se busca analizar la primera novela
de Fernando del Paso como parte de la transculturación de la novela
latinoamericana que propone Ángel Rama (1926-1983) en el libro
La Novela en América Latina/Panoramas 1920-1980. Por lo tanto, solo
serán revisados algunos capítulos de la obra del escritor mexicano,
en especial aquellos en las que hagan o responden de mejor manera
al tema de la transculturación en la narrativa latinoamericana.
Esto quiere decir que el artículo solo se centrará también en
algunas escenas de capítulos “clave” y en algunos otros personajes
como Luciano y Manuel Ángel, o Eduviges y Buenaventura, entre
otros tantos que pueden brindarnos pasajes memorables de la trama
y donde sea evidente esta idea de la transculturación en la novela de
Fernando del Paso.
¿Qué elementos de la transculturación pueden ser aplicables
a personajes como Luciano y Manuel Ángel? Ambos personajes son
importantes para la historia de la novela, tomando en cuenta que
José Trigo parece estar involucrado con ambos de manera indirecta.
También se buscará realizar sobre lo que quiere decir
transculturación de la narrativa latinoamericana dentro de la novela
de Fernando del Paso, que a la vez puede coincidir que paralelo a la
obra del escritor mexicano otras obras también buscan realizar lo
mismo, pero desde su propia postura y contexto social y cultural.
La primera vez que aparece el neologismo de la
transculturación es en el libro Contrapunteo cubano del tabaco y el
azúcar (1940) de Fernando Ortiz (1881-1969) sustituyendo de esta
manera al vocablo de la aculturación (Ortiz, 2018: 118). De acuerdo
con Liliana Weibergn (2009) el término de transculturación entra
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191

�Carlos Rutilo Aguilar / La transculturación de la novela en José Trigo

en sustitución del vocablo de aculturación como una interacción
creativa donde el cruce o choque de distintas entidades terminan
por dar como resultado:
procesos dinámicos de selección, interacción, transformación
y creación entre ambas, hasta llegar incluso a la generación de
una nueva entidad que comprende creativamente elementos de
las dos instancias previas al contacto. De este modo, la constante
interacción entre los distintos componentes da como resultado el
surgimiento de una nueva entidad cultural (Weinberg, 2009: 277).

Pero también debemos de considerar que la transculturación
también ha tenido sus debidas modificaciones o evoluciones con el
paso del tiempo, aunque fueron las ideas de Fernando Ortiz las que
se encargaron de cimentar el camino sobre la transculturación y lo
que permitió ampliarnos un poco más el vasto panorama de la gama
de significados que esto traía para la propia América Latina:
Por aculturación se quiere significar el proceso de tránsito de una
cultura a otra y sus repercusiones sociales de todo género. Pero
transculturación es vocablo más apropiado. Hemos escogido el
vocablo transculturación para expresar los variadísimos fenómenos
que se originan en Cuba por las complejísimas transmutaciones de
culturas que aquí se verifican, sin conocerlas es imposible entender
la evolución del pueblo cubano, así en lo económico como en
lo institucional, jurídico, ético, religioso, artístico, lingüístico,
psicológico, sexual y en los demás aspectos de su vida (188).

Después vendrán conceptos que terminarán por enriquecer
los estudios de transculturación en América Latina, encuentra
también otros conceptos como la “deculteración” o “exculteración”,
la “aculteración” y la “inculteración”, las que terminan por quedar
sintetizadas en el término de transculturación. Pero esto sería parte de
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las bases que retomaran otros autores importantes como los peruanos
José Carlos Mariátegui (1894-1930) y Antonio Cornejo Polar (19361997) desde posturas más panorámicas con la publicación de libros
y artículos como “El indigenismo y las literaturas heterogéneas”
(1978) y Escribir en el aire/Ensayos sobre la heterogeneidad sociocultural en las
literaturas andinas (2019), entre otras obras que ahondan aún más en el
concepto de la transculturación por medio de la heterogeneidad de
las culturas o de la hibridez de ellas mismas, y que comienzan a ser
notorio a partir de las literaturas indigenistas.
Dicho artículo fue leído por primera vez en la mesa dedicada
a “Algunos enfoques de la crítica literaria en Latinoamérica” que fue
organizado por el Centro de Estudios Latinoamericanos “Rómulo
Gallegos” a principios de 1977, justo por las fechas en las que se solía
entregar el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos cada
cinco años a la mejor novela publicada en nuestra lengua, y cuyos
primeros ganadores fueron La casa verde (1965) de Mario Vargas
Llosa en 1967, Cien años de soledad (1967) de Gabriel García Márquez
en 1972, Terra Nostra (1975) de Carlos Fuentes en 1977, y Palinuro de
México (1977) de Fernando del Paso en 1982, entre otros tantos.
Justo por estos años es cuando Liliana Weinberg afirma que
comienza a crecer el interés por los estudios sobre la transculturación
latinoamericana entre la crítica hecha desde la propia América
Latina en autores como Ángel Rama y Gonzalo Aguirre Beltrán
(págs. 277-278) y que retoman las ideas que se mencionó párrafos
arriba en relación con Mariátegui y Antonio Cornejo Polar sobre las
hibridaciones, heterogeneidad y mestizaje, entre otros más.
Sin embargo, la transculturación no se limita solo en las
ideas y conceptos de este tiempo, pues más tarde hasta nuestras
fechas académicas y académicos como Mary Louise Pratt, Mabel
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�Carlos Rutilo Aguilar / La transculturación de la novela en José Trigo

Moraña, George Yúdice, entre otros, siguen enriqueciendo el
concepto de la transculturación latinoamericana, y no la terminan
por limitar en el mero mestizaje, sino que también es visto como
propuesta de “descolonización del conocimiento” (281), pero que
siguen manteniendo firme esa misma clase de heterogeneidad en el
cruce de distintas culturas.
Debemos entender por discurso heterogéneo lo propuesto
por Cornejo Polar, pero también sintetizado en el Diccionario de
Estudios Culturales Latinoamericanos, como “la condición fragmentada
y fracturada de las naciones latinoamericanas, condición que la
literatura está destinada a reproducir, no a solucionar.” (Tarica, 2009:
130, esto quiere decir que más de un discurso o cultura pueden
coexistir en un solo espacio reflejado en nuestra sociedad o en la
literatura misma, un conflicto de cruces entre ambas visiones. Aquí
nuevamente vuelve a aparecer Ángel Rama y Cornejo Polar como
los referentes al tema; pero también son mencionados autores como
Noel Jitrik (1928) y Antonio Candido (1918-2017) que aportaron
sus distintas visiones acerca del tema hasta Néstor García Canclini
(1939), cuyo trabajo fundamental es Culturas híbridas: estrategias para
entrar y salir de la modernidad (1990) y que se refiere a la hibridez
como múltiples continuidades históricas, cada una de ellas regidas
o direccionadas desde su propio contexto y coexisten cada uno a su
manera particular de concebir el tiempo y espacio (15).
La transculturación de la novela en la narrativa
latinoamericana
Antes de abordar el tema sobre cada una de las obras que ofrece,
se piensa que es necesario repasar la obra de José Ortega y Gasset
194

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(1883-1955) que dejó manifestado en su libro La deshumanización del
arte e ideas sobre la novela (2007) donde afirmó lo siguiente sobre la
novela a principios de la primera mitad del siglo XX:
La materia no salva nunca a una obra de arte, y el oro de que está
hecha no consagra a la estatua. La obra de arte, vive más de su
forma que de su material y debe la gracia esencial que de ella emana
su estructura, a su organismo. Esto es lo propiamente artístico de
la obra, y a ello debe atender la crítica artística y literaria. Todo
el que posee delicada sensibilidad estética, presentirá un signo
de filisteísmo en que, ante un cuadro o una producción poética,
señale alguien como lo decisivo el asunto. Claro es que sin éste
no existe obra de arte, como no hay vida sin procesos químicos.
Pero lo mismo que la vida no se reduce a éstos, sino que empieza
a ser vida cuando a ley química agrega a su original complicación
de nuevo orden, así la obra de arte lo es merced a la estructura
formal que impone a la materia o al asunto (48).

Retomando las palabras de Ortega y Gasset antes debimos
haber planteado las siguientes preguntas ¿Qué pasaba con la literatura
latinoamericana, en especial con el género novelístico, durante
los principios del siglo XX? ¿Qué tanto de lo que se producía en
Europa y Norteamérica llegaba a los países de habla española en
Latinoamérica? ¿Cómo se manifestaba la recepción literaria entre
los escritores latinoamericanos?
Mientras que Europa y Estados Unidos renovaban las
formas de contar historias por medio de la novela con autores de
la altura de Henry James (1843-1916), James Joyce (1882-1941),
Marcel Proust (1871-1922) y William Faulkner (1897-1962), entre
otros; en Latinoamérica narradores como María Luisa Bombal
(1910-1980), Miguel Ángel Asturias (1899-1974), Jorge Luis Borges
(1899-1986), entre otros, estaban atentos a las vanguardias europeas
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�Carlos Rutilo Aguilar / La transculturación de la novela en José Trigo

traídas a partir de los primeros años de 1930 y durante esa primera
mitad del siglo comienzan por incorporar y experimentar con
otros subgéneros y aplicarlos al cuento y a la novela en particular.
Es aquí cuando volvemos a retomar la cita de Ortega y
Gasset porque la literatura latinoamericana hasta este punto
tiene más de dos propuestas distintas de contar la novela: la que
aprovecha los recursos del naturalismo o todo aquello que venga
de occidente para plantear un conflicto de corte social y crítico
(utilizado por los narradores de la revolución); y las obras (novela,
cuento o relato) que aprovechan el efecto fantástico o los recursos
de lo maravilloso para replantear un juego literario o un conflicto
humano que se manifiesta por medio de ritmos e imágenes
aprovechados por el lenguaje para responder a un entorno social
y cultural, que en este caso es específicamente la latinoamericana, y
en otros casos solo corresponden a la literatura misma pero desde
sus posturas como escritores latinoamericanos, como es el caso, a
mi parecer, de Borges.
Dicho en otras palabras, Ángel Rama separa en dos
categorías o vertientes a la literatura latinoamericana a seguir y
estudiar: aquellas en las que la obra parte desde una visión casi
extranjera de su contexto tienden a ser llamadas como la novela
cosmopolita; y las otras son las que buscan responder al contexto
social y cultural del momento partiendo directamente de su entorno
(Rama, 2008). Casi es la misma idea que tiene Seis propuestas para
el próximo milenio (Calvino, 2001) sobre la literatura que dialoga
consigo misma y que coincide con la visión del autor cosmopolita
de Rama, al ver cómo la literatura desde su visión y postura en
particular reconstruye un mundo con el cual se busca cuestionar
y dialogar:
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�Humanitas, vol. 4, núm. 7, enero-junio, 2024

Los narradores que en sus obras elaboran procesos de
transculturación responden a las circunstancias y especificidades
de las culturas dentro de las cuales se han formado, a las
proposiciones e imposiciones que sobre ellas ejercen la cultura
modernizada y por lo tanto al tipo de conflicto que genera entre
ambas (Rama, 2008: 243).

Es aquí cuando es necesario volver a repensar en la literatura
latinoamericana ahora vista desde la perspectiva del crítico uruguayo,
Ángel Rama, que puede componerse en otras dos “corrientes
literarias” que se manifiestan entre los autores latinoamericanos de
la primera mitad del siglo XX y los de la segunda mitad de ese mismo
siglo en las obras de grandes exponentes como Borges y Asturias,
García Márquez y Fuentes, en los cuales vemos manifestados al
narrador cosmopolita y al narrador aculturado/transcultural.
La obra de Carlos Fuentes como La muerte de Artemio Cruz
(1962), por tomar un solo ejemplo, es una gran novela que cuestiona
y critica al contexto social y cultural en el que se encuentran sus
personajes; pero que a la vez ese entorno cuestionado tienden a
tener paralelismos con su visión social, política y cultural sobre lo
que implica ser mexicano y latinoamericano en un contexto más
contemporáneos sobre la visión de lo que creemos nosotros son
nuestras tradiciones tensionadas en múltiples tiempos y espacios,
“[…] estaba allí todo: lo que yo había soñado, lo que creía muerto.
Estaba vivo lo que yo creía muerto.” (Fuentes, 1982), y este tipo de
visiones y temas quedaron reflejados desde sus dos primeras obras
Los días enmascarados (1954) y La región más transparente (1958), en las
que Fuentes consigue hacer coexistir o tensionar tanto la cultura
prehispánica frente a la cultura contemporánea acerca del progreso
y recepción de culturas y costumbres extranjeras en la Ciudad de
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�Carlos Rutilo Aguilar / La transculturación de la novela en José Trigo

México; pero siempre basándose en un modelo literario como el
que propuso John Dos Passos con Manhattan Transfer, donde el
protagonista de dicha novela era la ciudad misma, aquellos habitantes
marginados o relegados que la componían.
Se coincide con Ángel Rama al haber dicho que La muerte de
Artemio Cruz (1962) es la novela mejor lograda en el conjunto de su
obra en esa época (179), pues aunque La región más transparente sea
su obra más reconocida en nuestras fechas, no deja de pecar que
dentro del contenido están muy presentes las ideas propuestas de
El laberinto de la soledad (1949) de Octavio Paz (1914-1998) sobre la
identidad y figura del mexicano; caso contrario sucede con La muerte
de Artemio Cruz, que aunque sí retoma algunas ideas de dicho ensayo,
la novela se arriesga a construirlo todo desde un panorama diferente
sobre lo que es ser mexicano y latinoamericano en pleno siglo XX,
pasando por las revoluciones mexicana y cubana, la Guerra Civil
Española, y siendo este personaje un hijo forzado por la violación
de un cacique español hacía una sirvienta mulata en una hacienda
mexicana el cual quedará en ruinas por la huida de los ocupantes
franceses y el retorno de Juárez al poder, y los desencantos y
ascensos al poder de Artemio Cruz al darle la espalda los ideales
principales que “motivaron” a continuar con la revolución. Más que
la historia de un ex-revolucionario corrupto, es la imagen de una
conciencia colectiva, una novela de crítica social que no abandona
para nada la forma estética de la que está compuesta, desde distintas
visiones y perspectivas, desde distintos tiempos y espacios: Yo, Tú,
Él; presente, pasado y futuro.
El mismo fenómeno ocurre en José Trigo, pues la marginalidad
en que viven los personajes también permite que en un solo lugar
se concentren distintas culturas en distintos tiempos y espacios, y
198

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las distintas maneras de reconstruir el lenguaje de una sola nación,
que son a la vez una misma y muchas distintas, se encuentran
logrados desde la perspectivas de contar con todos los personajes
marginalizados, desde el discurso mismo de las instituciones
(Foucault, 2014), desde el inicio y final de la novela.
La transculturación de la novela en José Trigo de
Fernando del Paso
Como se había comentado anteriormente, la novela de Fernando
del Paso tiene como protagonista al lenguaje y por medio de ella se
van conociendo historias, corridos y relatos de cada habitante del
campamento ferrocarrilero que a la vez coexisten, o se friccionan,
con las culturas prehispánicas e indigenistas, tal y como lo mencionó
también Cornejo Polar sobre las culturas híbridas.
Vi primero que el sinsonte era Nance Buenaventura, y que Nance
Buenaventura arrancaba una palabra del árbol de la vida una
noche en que subía de la faz de las aguas el amargo olor de las
flores de muerto. Los niños dormían y soñaban góndolas de nieve
y los trenes corrían por los rieles de madera y tocaban sonajas de
niebla y los perros ladraban a la luna porque la luna tenía cara de
conejo: con un cráneo de conejo le golpearon el rostro. Y éste era
su cielo, el cielo de la luna que el Señor hizo para los tiempos…
(253)

De entrada se percibe cómo la novela reconstruye la visión
de lo que sería la poesía náhuatl por medio de sus propios recursos
de la lengua escrita en español para mantener la tensión entre
la historia de un mito prehispánico por medio del ritmo poético
del poema en prosa y así aterrizarlo en un contexto mucho más
contemporáneo para luego hacer juegos de imágenes poéticos,
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�Carlos Rutilo Aguilar / La transculturación de la novela en José Trigo

pero siempre alegorizando la coexistencia de más de una cultura
dentro de la historia, pues ¿Quién se supone que es Nance
Buenaventura dentro del contexto de la novela y a la historia a la
que se hace referencia? Pues solo es un personaje marginalizado en
el campamento ferrocarrilero y que coexiste en aparente armonía
junto con los demás personajes que la habitan.
Sobre las novelas regionalistas e indigenistas, Ángel Rama
comenta que “son la estructuras literarias las que visiblemente
registran una transformación, procurando sin embargo resguardas
los mismos valores, aunque en verdad situándose en otra perspectiva
cognoscitiva” (229), y el modelo que retoma Fernando del Paso
para construir la novela José Trigo es evidente que parte desde James
Joyce con el Ulises y, nuevamente, Manhattan Transfer de John Dos
Passos; pero la obra que atañe a este artículo tiene sus modelos
latinoamericanos y contemporáneos a ella como lo son Leyendas
de Guatemala (1930) El señor presidente de Miguel Ángel Asturias, Al
filo del agua (1947) de Agustín Yáñez (1904-1980), El luto humano
(1943) de José Revueltas (1914-1976), Pedro Páramo (1955) de Juan
Rulfo, La región más transparente (1958) y La muerte de Artemio Cruz
(1962) de Carlos Fuentes, La feria (1963) de Juan José Arreola,
La ciudad y los perros (1962) de Mario Vargas Llosa y El coronel ni
tiene quien le escriba (1962) de Gabriel García Márquez, entre otros
tantos, en los que aprovecha los pasajes de desolación y desencanto
por el entorno y las instituciones que las oprimen, la violencia
y la fealdad humana, las narraciones polifónicas que funcionan
partiendo desde un mismo punto, y todo ese folklor literario son
los que terminan nutriendo la novela que también aprovecha los
recursos del cuento popular y la leyenda para contextualizarlos en
un tiempo más contemporáneo:
200

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Hace mucho tiempo que en este pueblo de Xochiacan vivió
Eduviges. Un manojo de años, que llegaron uno por uno y se
fueron todos juntos. No sé por qué, pero las cosas han cambiado,
han ido de mal en peoría. Nos cayó el chahuistle. La tierra está
como martajada, no se maciza aunque queramos. Los obeliscos
están descoloridos… Los patos golondrinos, que llegan por
enero, pasan por arriba y uno los ve pasar a ras del cielo, pero no
bajan. Las golondrinas sí bajan, y anidan en los alcorozados de las
entrevigas, como endenantes, pero se van más pronto y se llevan
el viento con las alas… (90)

Si lo vemos desde la aculturación en este caso puede notarse
a través de “que es la narración donde la realidad y fantasmagoría se
confunden e interpenetran, a la intimidad de su sistema cultural que
articula una organización social primitiva, mitos, creencias, costumbres
desprendidos de la piel de las criaturas...”(212) y es esta desolación que
invaden a los personajes dentro de un sistema que los marginalizan
también responden a otro tipo de modelo, pero ahora literario, como
es el caso de William Faulkner “un escritor que dentro de la cultura
de los Estados Unidos representa justamente la resistencia de una
cultura sumergida, estancada y dominada –el Sur esclavista, rural,
tradicionalista− respecto a los centros norteños civilizadores…” (212),
y estas características están también presentes en la novela, en especial
por las dualidades de personajes mostrados en Luciano y Manuel Ángel,
y en Eduviges y Buenaventura que están involucrados en la huelga
ferrocarrilera; pero más que ellos llama la atención de la imagen que se
tiene de José Trigo “con una caja blanca cargada al hombro” (pág. 5) y
con Eduviges, embarazada, agachándose para recoger los girasoles de
la calle (considerado en su momento como una flor corriente y de mal
gusto) dispuesto a enterrar al niño que acababa de fallecer, mientras el
pueblo y el campamento entero los ve pasar.
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�Carlos Rutilo Aguilar / La transculturación de la novela en José Trigo

También hay que prestar atención a las fechas contadas en
distintos capítulos que llevan por títulos “Cronologías” en las que se
hace referencia a la colonización y fechas de la cristiada y la huelga
ferrocarrilera:
19 de enero de 1960
Un ferrocarrilero inicia la compostura de un corrido. Esta es la
primera estrofa: “En la Ciudad de Nonoalco/ presente lo tengo
yo/ por el año sesenta/ nuestra libertad murió.”
1531
Diciembre 12. Se fija este día como el de la aparición oficial de la
Virgen de Guadalupe cuya imagen, pintada en un ayate, se revela
en Tlatelolco ante los ojos asombrados del obispo que fundó la
Escuela de la Santa Cruz.
1539
Ocurre en este año el primer bautizo en la historia de Tlatelolco.
22 de enero de 1960
Un asesor técnico de los ferrocarriles, debidamente informado,
publica en una gaceta especializada un significativo y efectista estudio
donde expone la “mixtificación” de los salarios reconociendo que, los
sueldos reales devengados por los ferrocarrileros computados con
base al costo estándar de vida en 1939, descendieron un promedio
de $5.32 diarios en 1958. Habla también de las dietas exageradas
de que disfrutan los funcionarios en misiones especiales, y de los
numerosos gravámenes que gravitan sobre los ferrocarrileros. No
habla, en cambio, de las prerrogativas (128).

Es importante ver cómo la obra intercala los tiempos y
expone su postura por medio de la tensión del lenguaje, tiempo
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y espacio que existen entre las distintas fechas expuestas, pero a
la vez coincide tener como resultado una cultura en el que están
aunadas más de una distinta. Esta novela también guarda dualidades
entre sus personajes como Luciano y Manuel Ángel que a la vez
pueden simbolizar tanto a Quetzalcóatl y a Tezcatlipoca, donde la
historia de sus antepasados los obliga a confrontarse para cumplir
un destino inevitable para aquellos que creen en la huelga y en sus
héroes, y nuevamente reflejan el fracaso de la Revolución Mexicana
por medio de una traición, o de la Guerra Cristera en la ausencia
de un Dios. Pero más que ellos radican también las instituciones
que los marginan y olvidan en un campamento desolado como
Nonoalco Tlatelolco, pues “en la transculturación de la novela
se va descubriendo el mito” (241), como es el caso también de
“Buenaventura, madre de la tierra, madre de los dioses, vestía su
propia piel, aviejada y sucia, y sostenía en la mano una escoba”
(385).
Los personajes de la novela viven tensionados en el mito,
coexistiendo con ella, pertenecen a una cultura híbrida, pero también
son condenados de la tierra, y les cuesta no tener que inventar formas
de responder al contexto. La novela no es regionalista, al contrario:
pertenece a la corriente de novela transcultural y no renuncia al
lenguaje de la región, sino más bien se apoya de las estructuras del
Ulises y Manhattan Transfer para poder recrearse en el lenguaje.
No es este el espacio para discutir si José Trigo puede
adscribirse a la literatura fantástica, aunque existan mitos y hechos
en la novela que nos hagan pensar lo contrario, y tampoco este
artículo pretende discutir si está del lado del realismo mágico;
más bien es una novela que sabe recrearse en el espacio y entorno
en el que se desenvuelve: una cultura híbrida con múltiples
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�Carlos Rutilo Aguilar / La transculturación de la novela en José Trigo

interpretaciones en distintos espacios y tiempos, y que da como
resultado un José Trigo que se mueve hacia adelante y hacia atrás, y
exponiendo la hibridez y la transculturación de su estructura en el
capítulo de en medio.
Aunque el espacio no permite analizar más a la novela, sí es
posible decir que pocas logran concentrar una estructura piramidal
del lenguaje para hacer que la narración responda al entorno y
contextos que sean necesarios, debido que en la relectura siempre se
encontrará más cosas que antes no nos habíamos percatado tanto
de la forma en que está hecha como en el contenido que lleva su
mensaje.
En este sentido Fernando del Paso sí es un autor más
cercano a Miguel Ángel Asturias, Juan Rulfo, Guillermo Cabrera
Infante, José Lezama Lima, un poco a García Márquez y a Carlos
Fuentes; pero sí lejano a los autores que experimentan de la misma
forma con la narrativa como lo serían el segundo Sergio Pitol,
Jorge Luis Borges y José Donoso, debido a una fuerte conexión
con las obras representadas en la transculturación de la narrativa
latinoamericana.
La visión histórica desde un punto más contemporáneo,
aunado a los intercambios de los pasajes y contextos, también nos
ayuda a repensar lo que será después la obra de Fernando del Paso
con Palinuro de México (1977) y Noticias del imperio (1987), debido que
cada transculturación narrativa busca responder al contexto. Vale la
pena volver un tiempo después a cada una de las novelas, teniendo
en cuenta que la historia es la base de cada una de esas narraciones,
y tratar de reflexionar tanto la forma y el contenido con el que son
contadas y en lo que busca decirnos a nosotros como cultura y
sociedad contemporánea.
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�Notas
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

Ella escribe, la borran y la reescriben: análisis de
la escritura autobiográfica desde la literatura de
archivo en las novelas El acontecimiento (2019) de
Annie Ernaux y El invencible verano de Liliana
(2021) de Cristina Rivera Garza
She writes, she is erased and rewritten: an analysis
of autobiographical writing from archival literature in the novels Happening (2019) by Annie Ernaux
and Liliana´s Invisible Summer (2021) by Cristina
Rivera Garza
Ángeles Stefanya Serna Moreno
Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
annstmoreno9930@gmail.com

“No escribas en primera persona” es una de las frases que recibo
en algunos talleres de escritura creativa. Me dicen que es mejor
escribir desde el papel del espectador: segunda o tercera persona,
tal vez un narrador omnisciente. Cualquiera de estos recursos
narrativos es mejor que escribir desde el yo. Sin embargo, en
207

�Ángeles Moreno Serna / Ella escribe, la borran y la reescriben

el año 2022, la escritora francesa Annie Ernaux gana el premio
Nobel de Literatura. Gana la primera persona. Gana la literatura
del yo. Eso es lo que aparece en las notas de revistas y periódicos
digitales, en algunos tweets y publicaciones en Facebook. Aparecen
comentarios como “¿Desde cuándo escribir de los problemas de
uno es sencillo?” y de allí se desatan hilos e hilos de lectores fieles
a la ficción.
Ese año también, Cristina Rivera Garza ganó el premio
Xavier Villaurrutia por su novela El invencible verano de Liliana (2021)
que trata del feminicidio de su hermana. Recibió el premio con
algunos comentarios sobre cómo desarrollar más un personaje
secundario: el feminicida. Las recomendaciones de uno de los
críticos se dirigen a leer autores como Ernesto Sábato, Jorge Luis
Borges, Julio Torri, etcétera. La relación que encuentro entre estos
dos casos consiste en que ambas obras tienen en común el uso de
la primera persona y el retrato de sus vivencias, debido a la violencia
estructural que es registrada en archivos tanto afectivos (diarios y
agendas) como institucionales (documentos oficiales).
La tradición literaria latinoamericana la construyen los
escritores por medio del archivo (cartas, crónicas, actas, etc.) y
también del registro oral (canciones, leyendas, relatos), eso lo
menciona Roberto González Echevarría en su texto Mito y archivo.
Una teoría de la narrativa latinoamericana (2011) con el ejemplo de la
novela Los pasos perdidos de Alejo Carpentier.
[…] es un Archivo de relatos y un almacén de relatos maestros
producidos para narrar acerca de América Latina. Así como el
narrador-protagonista de la novela descubre que es incapaz de
borrar su pasado y empezar de nuevo, el libro busca una narrativa

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nueva y original, debe contener todas las anteriores y, al volverse
Archivo, regresar a la más fundacional de esas modalidades
(González Echevarría, 2011: 32).

En el archivo, se guarda la Historia. Esa Historia que no se
quiere contar, la que incomoda, la que no es parte del Sistema. Al
inicio de El Invencible verano de Liliana, Rivera Garza narra el proceso
que pasó para encontrar el archivo del feminicidio de su hermana en
la Procuraduría de la Ciudad de México. En los pasillos y las esperas
eternas entre la hora de comida y de salida de los administrativos, le
responden que no los tienen, se justifican recalcando el tiempo que
ha pasado: 30 años.
En el artículo Archivo y novela. Sobre la dimensión museal de la
literatura latinoamericana (2016) de Juan D. Cid Hidalgo explica el
control de la memoria de parte de los museos “Escribir, nombrar,
tatuar la memoria del porvenir sugiere precisamente lo que un
dispositivo como el museo pretende sea su función: el control de la
memoria, la vigilancia de la misma” (pp.166-167). Aquí me pregunto:
¿quién tiene la autoridad para controlar la memoria histórica?, ¿quién
decide cuáles archivos son importantes?, ¿cuál es la diferencia entre
archivar y cuidar las declaraciones de políticos y los diarios de cocina
de una ama de casa? y ¿quién establece el tiempo necesario para
decidir hasta cuándo un feminicida deja de ser un feminicida?
La respuesta que propone González Echevarría son
los mecanismos de poder. Incluso, Cid Hidalgo establece una
comparación entre los museos como resguardo histórico y el
panóptico de Michael Foucault. La vigilancia y la exposición de
cualquier archivo en los museos está custodiado y protegido, pero
también es necesario que se encuentre a la luz pública, que los demás
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individuos vean, no todo, pero sí lo necesario. Por eso, la literatura
latinoamericana sigue recurriendo al archivo, continúa buscando su
Historia, la identidad de sus pueblos, de sus comunidades.
Ahora, la obra de Ernaux El acontecimiento, una novela que
trata sobre el tema del aborto en Francia en los años sesenta, está
fuera de la literatura Latinoamérica, pero no de los mecanismos de
poder. La protagonista expresa en la obra la postura de la sociedad
francesa sobre el aborto; la represión hacia la mujer sobre su propio
cuerpo, la deshonra social y la deslegitimización a los médicos. El
registro que utiliza la protagonista es su agenda. Cada día que pasa
escribe la situación actual de su cuerpo, su mismo cuerpo recibe los
cambios del embarazo y, posteriormente, del aborto.
Entonces, el archivo, como lo define González Echevarría
es preciso estudiarlo desde la marginación y el señalamiento del
Poder que propone Foucault, ya que las trabas en la investigación
del feminicidio de Liliana Rivera Garza y la búsqueda del aborto de
Ernaux son mecanismos de control establecidos por el poder dentro
de la estructura social. Además, la estructura literaria que escogieron
las autoras para contar su historia es relevante, ya que encuentro
semejanzas en las dos novelas y, así, como menciona Ralph Freedman,
citado por González Echevarría, el género no pertenece a un espacio y
a un tiempo. “El origen de la novela es no sólo múltiple en el espacio,
sino también en el tiempo. Su historia no es, por cierto, una sucesión
lineal o evolución, sino una serie de renovados arranques en diferentes
lugares” (González Echevarría, 2011: 37).
El papel y el cuerpo
En la explicación que hace González Echevarría al inicio del primer
apartado de su libro, menciona que el protagonista de Los pasos
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perdidos tiene el problema de conseguir cuadernos para escribir su
historia. Ni uno ni tres cuadernos fueron suficientes para terminar
de escribir la canción basada en la Odisea que quería hacer. Es ahí
cuando me encuentro con un primer archivo dentro de la literatura
latinoamericana, pero es distinto a los archivos que hay en los museos,
ya que no es una carta de Hernán Cortes o Benito Juárez que hable
de México desde una perspectiva patriótica, sino que son textos que
muestran el entorno del personaje, sea ficticio o no. Después, están
las notas, cartas y el diario de Liliana, recreadas y mostradas en el
libro de Cristina, es un archivo afectivo como lo llama ella. También
lo es la agenda de Ernaux.
Estas novelas vinculan la historia del personaje o narradora
desde los archivos que utilizan como intertexto o paratexto. En el
caso de Ernaux, la agenda tiene relevancia en la historia que está
contando, debido a que, gracias a la mención de ese registro, la autora
rompe la linealidad de los sucesos dentro del plano de lo real, lo cual
este es un elemento importante en la literatura del yo porque marca
parte de la estética de la obra. Considero que este también es un
recurso que utiliza Rivera Garza para la construcción de su novela,
debido a que la historia que narra no es lineal, sino que utiliza la
analepsis con los capítulos y los paratextos que son las notas, cartas
y páginas del diario de su hermana. González Echevarría propone
que este tipo de literatura –la literatura de archivo– tiene la capacidad
de contar la verdad histórica.
Las narrativas que solemos llamar novelas demuestran que la
capacidad para dotar al texto con el poder necesario para transmitir
la verdad está fuera del texto; son agentes exógenos que conceden
autoridad a ciertos tipos de documentos, reflejando de esa manera
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la estructura de poder del periodo, no ninguna cualidad inherente
al documento mismo o al agente externo (González Echevarría,
2011: 38).

Entonces, las novelas son un recurso de escape para contar la
verdad, desde una perspectiva en particular, de los acontecimientos
ocurridos en cierto período de tiempo. Incluso, en una entrevista
que le hicieron a Ernaux, menciona que su libro El acontecimiento
lo escribió mucho tiempo después de que ella practicara el aborto.
También dice que dudó en escribirlo porque en ese tiempo las leyes
y la sociedad no permitían que se trataran estos temas. En el caso de
Cristina, aparte de que su libro sea uno de los más vendidos y utilice
la literatura de archivo, la relación entre historia y literatura es una
acción política contra el Sistema, porque al retratar su proceso como
familiar de una víctima está evidenciando a la justicia practicada en
México.
Asimismo, la literatura no sólo se relaciona con lo anecdótico,
lo íntimo, lo personal, sino que también toma las costumbres y
las tradiciones de las sociedades. Dentro de las novelas que estoy
analizando, encuentro no sólo elementos estéticos y discursos
históricos por medio del archivo, sino que en la intertextualidad
muestra un recorrido etnográfico del entorno. Estas novelas no
solo crean atmósferas, sino que muestran una parte de la realidad
vivencial de lo que fueron –son– las situaciones que retratan.
El documento portador de verdad que imita la novela es el informe
antropológico o etnográfico. El objetivo de dichos estudios es
descubrir el origen y fuente de la versión que una cultura tiene de
sus propios valores, creencias e historia, recopilando, clasificando
y volviendo a contar sus mitos (González Echevarría, 2011: 44).

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Por lo que, el cuerpo también se muestra desde su presencia
en esa realidad que se aleja de la ficción y es necesario analizarlo
como un archivo, ya que el cuerpo (político, social, cultural, humano)
tiene un registro como es mostrado en la novela de Los pasos perdidos
con la presencia de la selva; en El invencible verano de Liliana con
la burocracia y falta de justicia en México; y, por último, con El
acontecimiento de Ernaux, que muestra su propio cuerpo como un
archivo que registró una nueva célula dentro de ella y el proceso de
expulsión. Incluso, es el archivo de los prejuicios funcionando como
mecanismos de poder de la sociedad francesa en los sesenta.
Coleccionar es un acto de supervivencia
Coleccionar es una acción que Cid Hidalgo la relaciona con un
alto poder adquisitivo, personas de clase media-alta son las que se
pueden dar estos lujos. El lujo de guardar. Sin embargo, coleccionar
también implica recordar. Así como Cristina recuerda a su hermana
por medio de sus notas, cartas, diarios. Así como Annie guardó en su
memoria y en su agenda el proceso del aborto. Así como el pueblo
no olvida los sucesos que lo marcaron. En cada caso, coleccionar
es un acto de supervivencia y más cuando perteneces a los grupos
vulnerables dentro de las sociedades que se rigen por el poder.
Cid Hidalgo menciona “El acto de coleccionar se logra rozar
el fuego del placer de poseer” (2016: 169). En una entrevista, Cristina
menciona que su hermana le ayudó a escribir el libro dejando las
notas, recibos, diarios, cartas, cualquier registro en sus cosas fue de
ayuda para crear la historia que cuentan. Es ahí donde se encuentra
el placer de poseer. Tener la información que nadie pidió, que la
Procuraduría no buscó, que el feminicida no borró. En el caso de
Ernaux, ella escribe en su libro lo importante que es escribir la fecha
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en su agenda. Es como registrar que algo sí pasó. Esa colección de
fechas y notas es lo que construye el acontecimiento. Es esa parte
que reconstruye el discurso francés en 1963, donde se menciona
que el cuerpo de una mujer es de su pareja, su familia, sus hijos, el
Estado, la Iglesia, de todos, menos de ella. “La novela crea y marca
el espacio donde se inventara lo coleccionado como un territorio
digno y ejemplar para pensar y planificar la (re)configuración de la
nación” (Cid Hidalgo, 2017: 70).
Considero que esa reconfiguración ahora está presente en
un nuevo formato de novela, donde el archivo no busca contar una
historia diferente a lo que en verdad pasó. Por lo que, es construcción
del espacio y del tiempo, ya no sólo la manejan los mecanismos del
poder dentro de la literatura y del arte en general, sino que son otras
perspectivas que se apropian de sus sucesos y afectos. El trabajo que
están haciendo Cristina y Annie es no limitar su historia que, por
ende, pertenece a una comunidad, a un grupo en específico y no es
nada más una vivencia individual. Incluso, la interpreto como parte de
una lucha contra el mismo sistema, porque quiénes están escribiendo
la memoria histórica de una sociedad, ya no es sólo el poder.
Porque para Foucault la mediación se constituye en el mismo
proceso de limitar, denegar, de constreñir, creado por la
humanidad, y, por tanto, se encuentra en la base misma de lo
social en todas sus manifestaciones; los discursos hegemónicos
que oprimen controlan, vigilan, suministran los modelos que más
tarde serán tergiversados, parodiados, si se quiere, pero sin los
cuales no habría texto novelístico posible (González Echevarría,
2011: 40).

Existe una ruptura entre las novelas que analizo, debido a que
exponen el discurso hegemónico, desde el nombramiento al tipo de
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violencia que vivieron. Por ejemplo, en el caso de Cristina nombrar
que el asesinato de su hermana no fue un crimen pasional, sino
un feminicidio. Eso rompe con lo que pudo haber en los registros
y la memoria colectiva queda presente, que desde los noventa las
mujeres son violentadas por sus parejas y la misma sociedad lo ve
como si fuera una práctica cotidiana del noviazgo, cuando se está
violentando a un ser humano.
Ernaux expone la perspectiva costumbrista francesa de los
sesenta, muestra la vivencia de un aborto y, en la novela, se menciona
la incomodidad de tan sólo nombrar esa acción. No solamente para
las mujeres, sino que era un tabú en la sociedad en general, para
la mayoría significaba algo negativo, incluso, si no les correspondía
esa decisión. Además, Annie nunca menciona la palabra “bebé”, lo
nombra célula y el embarazo lo define como” la enfermedad que
solo les da a las mujeres”.
Memoria/yo colectivo (a)
Conforme pasa el tiempo, la literatura cambia y, se supone, que esas
actualizaciones literarias definen el éxito de la obra y del autor. Sin
embargo, creo que primero debería estar la pregunta ¿todavía este
tema/género dialoga con el presente? La literatura del yo continúa
hablando con los lectores, planteándose nuevas formas de pensar
sobre algunos temas o, en algunos casos, acompañando una historia
con otra. Esto es lo que veo en las novelas de Cristina y Annie, ya
que, tanto en las noticias como en pláticas casuales he escuchado lo
difícil que es hacer una denuncia por violencia de género y lo difícil
que era –es, en algunos casos– abortar.
Considero que el dolor es el mismo, la incomprensión
y el enojo que sienten las personas cuando viven alguna de estas
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situaciones es parecido. Se comparte. Por eso, narrar lo íntimo como
explica Belén López Peiró en su ensayo El atrevimiento de narrar lo
íntimo son acciones que no son ajenas a su entorno. Es el atrevimiento
de investigar en el plano de lo real, sin filtros, sin encubrimientos,
sin vaguedades, para problematizar una acción que acontece a nivel
social, histórico y cultural. A veces, esos problemas son tan grandes
que traspasan fronteras como la novela de Ernaux, donde comparto
el dolor y la angustia del aborto, porque continúa la estructura
patriarcal dentro de las culturas occidentales. Del mismo modo, pasa
con los feminicidios en México y los grupos feministas que pintan
y siguen recordando el nombre de Liliana Rivera Garza, como el de
muchas más mujeres que fueron registradas como asesinadas por un
“crimen pasional”.
Aún la literatura del yo sigue contando las historias de las
sociedades y presentan su contexto histórico de la manera más real
e íntima con el lector, pero algunos críticos comentan que no hay
literatura en esas historias. Incluso los llaman textos o libros de no
ficción. ¿Por qué textos y no literatura? La estética que define a la
literatura como el contraste o la omisión es parte de estas novelas, ya
que se construyen con una estructura no lineal. Al contrario, llevan
al lector por un viaje entre el presente y el pasado.
En la línea estética dominante, nuestro autor autobiográfico también
se va a esforzar en la búsqueda de fórmulas con las que romper la
linealidad narrativa que quiere imitar a la de la vida, troceando el
sujeto textual mediante ciertos recursos que caracterizan a la novela
postfreudiniana (Molero de la Iglesia, 2000: 532).

Entonces, la literatura del yo es un objeto estético que dialoga
con su entorno y establece puentes con el pasado por medio de sus
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mismos archivos que son los recursos para conectar ese plano de lo
real con su propia experiencia y, así, establecer una relación con el
lector de tipo mimética, porque hay dos realidades representadas en
la obra: la del escritor y la del lector. Además, la literatura del yo está
traspasando fronteras generaciones. Está Ernaux escribiendo desde
los sesenta, Rivera Garza desde los noventa y López Peiró desde
la actualidad. Tanto las sociedades como las percepciones estéticas
cambian y sus objetivos se reconfiguran. La violencia es un tema que
ha estado presente en la literatura, sin embargo, la denuncia no. Por lo
que, el archivo, el yo y la literatura han brindado herramientas para que
esa colección de memorias y recuerdos se conviertan en una denuncia
escuchada no sólo por las autoridades, sino por más lectores.
Construir con la experiencia personal un hecho literario,
susceptible, como cualquier otro, de justificarse no por su
condición de cosa vivida por mí sino por su intensidad, su belleza,
por el absurdo o la repulsión o el miedo en que sumerge a quien
lee, por la conmoción o el impacto estético que provoca (Heker
citada desde López Periró, 2022).

En conclusión, la literatura del yo muestra más que una
experiencia personal, sino que hace un recorrido antropológico
de su entorno y de su persona. Desde el cuerpo hasta la propia
existencia, donde enmarca afectos y situaciones que acontecen a
un nivel nacional e internacional. El punto de conexión entre esos
afectos y situaciones es el archivo, ya que acompaña al ser humano
desde mucho tiempo, por la necesidad de narrar las acciones que
vive. Además, es una literatura que se sabe adaptar a las generaciones,
porque el ser humano sigue buscando contar su historia y, muchas
veces, esa historia es la representación de diferentes realidades.
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�Ángeles Moreno Serna / Ella escribe, la borran y la reescriben

Referencias
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218

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-95

�Reseñas
Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

Reconciliar al laurel con el tronco quebrado: Carmen
de Carlos Rutilo, Monterrey, UANL, 2023, pp., 96

Roberto Kaput González Santos

I. Frente al espejo
Tras la estela de Eliseo Carranza, quisiera proponer, como clave
de lectura del primer poemario de Carlos Rutilo, la imagen de un
espejo. Pero a diferencia del prologuista de Carmen, en lugar del
“reflejo impar de lo no-recíproco” propongo un espejo de tres lunas
o tres tiempos: “Tlacuica”, imperativo infantil del canto, un canto
de pájaros ahogado en una cruz de agua (I); “Carmen”, compuesto
por palabras pájaro migrantes y la aparición en vuelo del poema,
nacimiento de una lengua niña si acudimos al latín, regreso al jardín
de Dios si optamos por el semítico hebreo (II); “Sofía” y el astro
niño (III), suerte de canto coronado en las derrotas del amor, la
mayoría de edad del poema que nace entre I y II. Esa es la imagen
que propongo abordar ahora: además de “espejo para volver atrás”,
espejo de agua dónde refractar las sombras de los tres tiempos del
canto original, la unidad perdida. Propongo situar esas tres lunas
cara a cara, hacer una lectura abismal. El lector de sor Juana como
el lector de Borges sabrá reconocer lo que se obtiene engastado
imágenes, sean estas espaciales, morales o temporales.
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�Roberto Kaput González Santos / El andar del niño: Carmen de Carlos Rutilo

II. “¿Dónde está mi casa de lejos?”
Quisiera citar a dos poetas modernos aquí para cubrir la distancia
literaria que nos propone Rutilo, refractar el uno en el otro nos
acerca a Carmen: “Está el compromiso de volver a encontrarnos con
el mundo, pero también está la promesa de tratar de reencontrar
aquello que ya no está ahí y que nunca volverá; y que a través de los
sonidos hace el esfuerzo de comunicarlo a través de una imagen.
Por eso duele, porque ya no está ahí” (“Cuatro poetas jóvenes”,
Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria, Día Mundial del Libro
y del Derecho de Autor 2024). Esa es la voz de Carlos Rutilo,
poeta de 28 años. Escuchemos ahora la momentánea capitulación
de un poeta de 68: “No sin vencer una íntima repugnancia acepto
(provisionalmente) que la relación entre el sonido y el sentido,
como la sostiene Saussure y sus discípulos, es el resultado de una
convención arbitraria. Mi desconfianza es natural: la poesía nace de
la antigua creencia mágica en la identidad entre la palabra y aquello
que nombra” (Octavio Paz, “Lectura y contemplación”, 1982).
Ambos poetas hablan desde la caída de una antigua creencia mágica:
la unidad originaria del canto, un canto desencantado, consciente de
su caída, como la pérdida de la aureola en Baudelaire. Por lo demás,
la pulsión de crear un canto de pájaros ahogados, que a través de la
ordenación de sonidos aspira a laurear la promesa de reencontrar
aquello que ya no está, es una pulsión moderna: por lo menos desde
esa cruz de agua que va de Novalis a Astroboy y de Ramón López
Velarde a José Emilio Pacheco.
Las imágenes de Carmen son temporales, sombras de
instantes fugitivos o silencios refractados unos en otros que arrojan
una imagen continuada en espejos o canto líquido sostenido en el
tiempo, un canto literario donde morir encunado en el sonido de la
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-107

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

lengua de los padres es posible: una canción de cuna de frutos resentidos que reconcilia al tronco quebrado con el laurel:
Hoy mi madre buscó los cuerpos de mis hermanos
y hermanas de lengua y carne; pero sólo encontró restos de
sangre
regada en la tierra que también reclaman las ausencias.
Hoy mi pueblo, vacío de mí y de mi gente, lamenta las pérdidas.
El maíz le retoña con los granos resentidos.
…
Tlazoca
Amar es aprender a reencontrarnos
delante de un espejo herido con el tiempo
…
Ta mostla, ta mostla
en el parque de ayer un niño de agua dibuja un barco de aire: lo
contemplo como el muchacho que soy, mas la envidia de niño
embarga de pena al viejo que un día seré a la hora de cruzar un
puente de sangre.
…
Amatl
Siempre estás mirándome desde esta palabra
que fatiga tu risa de criatura rebelde
[…] Hoy no devolveré las sombras de tu nombre,
y dejo que la noche nos abrace en su luto de astros
cuando […] oiga tus pasos sobre las páginas blancas de un
impronunciable laberinto.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-107

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�Roberto Kaput González Santos / El andar del niño: Carmen de Carlos Rutilo

…
In xochitl, in cuicatl
Algo está doliendo en alguna parte
Algo duele,
algo quema.
Algo como una piedra,
un espejo.
Algo como una danza,
algo como un canto,
está doliendo en alguna parte.
Y arrojamos el dolor a varios kilómetros de distancia,
pero rebota en un punto
y con el tiempo nos alcanza.
…
Tlahuelpuchi
Tú eres la hembra de luz
que desnuda
desde los costados
devoras la noche
entre tus colmillos de luna gangrenada
[…] De donde vengo
sé
que tú no cabes en mi boca
que nada de lo que soy
puede caber entre tus manos
de madre desamparada
…
Doña Marina en el hocico del mundo
Yo soy la palabra y a las palabras pertenezco y nadie mata a las
palabras, salvo el silencio que las entierra en mi lengua.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-107

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

…
Tlacuica, tlacuica, xinola, tlacuica
Canta,
canta,
mujer,
canta
que una raíz de sangre
crece como una lengua niña.

III. “Jugando en el desierto a las batallas contra el
olvido de tus palabras”
Esa lengua niña que permite al astro de Carmen “reconciliar al
laurel con el tronco quebrado” es una lengua migrante, hecha con
jirones de imágenes literarias: las lamentaciones de los muertos de
Miguel León-Portilla, los cantos de sombra o cantos fantasma de
Juan Rulfo, la caída de las palabras de Octavio Paz, el desplome
de los mundos que nombran esas mismas palabras de José Emilio
Pacheco, el sistema de los círculos del tiempo de Carlos Fuentes,
los sueños o pesadilla de Borges, los presentimientos de Tario,
las tormentas amorosas de Segovia. “Carmen” es un himno de
regreso, un canto de sirenas a la que el astro niño permanece atado.
Pero quien regresa no es Ulises-Eneas, es Telémaco-Ascanio, nieto
de Laertes-Anquises y Anticlea-Afrodita: el canto de sombras,
refractado en la tradición literaria, logra en el poema una imagen
rotada sobre sí misma, signo de nuevo cuño: su obsesión no es la
lengua literaria, o no sólo ella, es lo que esa lengua literaria aspira a
nombrar: ahora sí el silencio, “la reflexión hecha sal para que tenga
sabor la memoria de aquellos días mal sepultados por el olvido”
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-107

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�Roberto Kaput González Santos / El andar del niño: Carmen de Carlos Rutilo

(Carranza). El canto reflexiona sobre el poema, el poema sobre el
canto; ambos se comentan y se critican:
La campana
Sueño que en la mirada de mi padre brotan todos los hermosos
caballos.
Y en las manos de mi madre crecen orquídeas como el canto de
la luna.
Pero en silencio también escucho los lamentos de una campana
que me devuelve a las tormentas de la infancia:
detrás de la puerta de mármol hay una criatura de sombras
que camina mirándome como un fantasma
y me muestra un espejo en el cual no me reconozco.
Y por cada golpe de tormenta voy perdiéndome
como si galopara entre los laberintos del tiempo,
donde la noche se convierte en la llaga de una flor caótica.
Y vuelvo a escuchar los lamentos de una campana
que golpe tras golpe se abre como las olas,
que crecen y crecen,
hasta devolverle los dedos helados al agua
y al relámpago algún amparo de águila perdida.

Dejamos atrás las palabras ahogadas como aves en el río, las
jaulas vaciadas del centro de pequeños pájaros alegres de “Tlacuica”
, para adentrarnos en la “laberíntica constelación de pájaros azules”
de “Carmen”, esa orfandad literaria o “reencuentro con la memoria
de un relámpago”.
IV. Luché contra el mar toda la noche, desde
Juan Preciado hasta Astroboy
“Carmen” y “Sofía” son variantes de doña Marina: lenguas migrantes,
la una hecha de sombras, la otra de luz:
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-107

�Humanitas, vol. 4, núm. 7, 2024

Sofía, es tu presencia lo que necesito y lo que duele.
Al buscarte en la sombra, me desgarro:
ahí yace escondido un niño huérfano en este silencio.
Al buscarte en la luz, vuelvo a desgarrarme:
yacen allá escondidas otras gentes muertas.
Al pararme en medio de las dos corrientes, me pierdo.

Lo que el poema descubre es que a estas alturas del partido
la caída del canto es universal, se abisma en los espejos de agua, en
las edades del tiempo. ¿La multiplicación diluye o exacerba la caída?
No lo sé. Sé que “Sofía” se nos presenta como canto coronado en
las tormentas inhóspitas del amor: “recuerdo que el amor era una
palabra lúgubre exhalada en tus labios”, rebote en un punto de la
poesía amorosa de otro momento de la lírica mexicana: “recuerdo
que el amor era una blanda furia no expresable en palabras”
(Lizalde). El sonido de campanas se transforma en bronce sonoro
producido al mediodía para que todos los fieles del poema moderno
hagan juntos oración, resignificando, en puntos diferentes pero
simultáneos, las imágenes de una tradición literaria:
Plegaria

A cambio de tu silencio ofrezco la sangre que brota de mi
costado,
[…] me abro a tu indiferencia para que vuelvas a beber
y a devorar de este cuerpo herido y sediento de ti:
copa color de luz, espada color de sombra.
Al beberte me hiero, al herirme te abrazo.
Tu presencia me devuelve al sótano.
[…] Sofía, la noche no es un telón caído tirado a tus pies,
yo no tengo esa fuerza para hacerlo; pero Ella,
la otra voz que derriba mis noches con su grito, sí.
Yo solo soy un astro niño
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-107

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�Roberto Kaput González Santos / El andar del niño: Carmen de Carlos Rutilo

que comulga en la pena
de no volver a tocar el polvo de tu boca.

El espejo de tres lunas de Rutilo provoca la relectura del archivo de
nuestra modernidad literaria, su reorganización; no cede a la tentación de ofrecernos imágenes fijas de tradiciones dinámicas, las contrapone para multiplicar sus imágenes, llenar huecos, abismarse en
la caída de los lenguajes, migrar para reconstruirlos. La poesía como
una moneda girando eternamente en el tiempo, una moneda que no
cae pero a la que no dejaremos de preguntar, mientras siga girando,
la suerte de todos nuestros empeños, incluso el empeño literario de
reconciliar al laurel con el tronco quebrado: ¿águila o sol?
Roberto Kaput González Santos
Bibliografía
Lizalde, Eduardo. Nueva memoria del tigre (Poesía 1949-2000). FCE,
2022.
Paz, Octavio. La casa de la presencia. Poesía e historia. Obras Completas
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Rutilo, Carlos. Carmen. UANL, 2023.

226

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas4.7-107

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                  <text>Heredera del Anuario Humanitas, publicación emblemática del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL creada en 1960, Humanitas. Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios responde ahora a la necesidad de la diversificación de enfoques y acercamiento a la literatura en y desde el ámbito latinoamericano.</text>
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                <text>Humanitas : Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios, 2024, Vol 4, No 7, Julio-Diciembre</text>
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                <text>Heredera del Anuario Humanitas, publicación emblemática del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL creada en 1960, Humanitas. Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios responde ahora a la necesidad de la diversificación de enfoques y acercamiento a la literatura en y desde el ámbito latinoamericano.</text>
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                <text>Barrera Enderle, Víctor, Corrección de Estilo</text>
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                <text>Muñoz Mendoza, Juan José, Editor Técnico</text>
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                    <text>Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�LA UNIVERSIDAD DEL PORVENIR
LIC. ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Universidad de Nuevo León

INTRODUCCIÓN

No es necesario verificar un examen profundo para llegar al conocimiento
de que el mundo actual se encuentra en un estado grave de descomposición
moral y social, la que necesariamente se refleja en el orden de las instituciones
haciendo ineficaz o nugatoria su acción, lo que, en general, ofrece perspectivas a un trágico y decisivo final bélico.
Ostensible es el desprecio o rechazo del hombre moderno hacia las "cosas"
del espíritu, lo que también se refleja en la cultura. La consecuencia de todo
esto ha producido un clima propicio al florecimiento de pasiones incontrolables, en el que la inquietud y la angustia han sometido al hombre a peligrosas tensiones.
En el gran escenario internacional, en donde ya se ventilan los grandes
acontecimientos de nuestra era, son de advertir los esfuerzos desarrollados
por la Organización de las Naciones Unidas en su lucha por el mantenimiento
de la paz y de la seguridad en el mundo, cuando una guerra fría puede
convertirse en el principio del fin, con el siniestro peligro del empleo de las
formas de destrucción que la ciencia moderna ha alcanzado: la guerra nuclear, la que permite no solamente la destrucción masiva, sino la desintegración a través de la radiación y de la herencia genética del hombre; la destrucción química, que incluye los gases nerviosos, que nulifican la personalidad
humana y la guerra biológica.
En este precario momento histórico, trascendental como nunca, la síntesis
que de carácter inmediato sería posible establecer en torno al tema que nos
sirve de estudio, podría quedar circunscrita con la formulación de la siguiente pregunta: ¿ Es la Universidad -entre otras instituciones- una po-

579

�sible solución a los gravísimos problemas que tiene ante sí el hombre en el
presente y en lo porvenir?
Esta reflexión que pudiera parecer utópica, dado lo real y complejo de
los factores determinantes de la situación apuntada, pudiera, no obstante,
encerrar un medio positivo y valedero ante el lamentable fracaso de otros
tipos de intentos en el pasado, como en el caso de la extinta Sociedad de
Naciones, la que a pesar de la nobleza de sus propósitos, no pudo frenar o
evitar el desenlace funesto del empleo de la guerra para resolver los conflictos
humanos con todas sus consecuencias.
La radicación del problema se encuentra precisamente en ese estado moral
y social decadente en que la Humanidad se halla, el que señala el fin de
una época y en el de la de una radical transformación, especialmente en el
orden de la cultura, considerando su alto valor educacional, para aplicarla de
acuerdo con las inaplazables exigencias de la nueva Era que ya se ha iniciado, la que reclama, a su vez, un nuevo Orden Social.
Los intentos de aplicación de la cultura como medio para la solución de
los problemas que siempre han aquejado a la humanidad, no son una novedad, porque en el fondo del corazón y de la mente humana ha sido siempre
un anhelo el utilizar a la cultura para prevenir al hombre del odio, si bien
muchos de esos intentos han sido tildados de irreales, como así fue señalado
el pensamiento de Renán al creer en las propiedades pacificadoras de la
cultura.
Pero en el caos que es posible advertir en el mundo actual, el empleo de
la cultura, pese a los aspectos utópicos que pudieran atribuírsele, para los
fines de comprensión y conocimiento, aparece si no como una panacea, sí
como un camino salvador y de elevación dignificadora de la vida humana,
sin olvidar, obviamente, lo propio interno, porque es precisamente el hombre
y en el hombre en donde puede encontrarse el campo de aplicación de la
cultura, alejada de ideas o motivaciones de materialismo negativo, impregnadas de odio y de~precio hacia los supremos valores perennes del espíritu,
frente a una nueva situación sociológica en que el hombre no está debidamente preparado, o bien, para evitar una guerra que pondría el fin a su
propia existencia.
No es, pues, una pretensión utópica, que en ese campo sombrío y confuso
en que vive el hombre moderno, como resultado de su desdén a los valores
espirituales y de su apego a lo material, el que la cultura -en su más genuina expresión- aparezca como uno de los medios más adecuados e idóneos,
no sólo para la propia exaltación del espíritu, que es su misión primigenia,
al encontrar éste en la cultura sus más plenas y vitales manifestaciones, sino
aun por el interés de su conservación, ya que si bien la cultura no es el único
ni el más decisivo camino de salvación, considerando la complejidad apun580

tada en la situación prevaleciente, si constituye un poderoso factor cuya valía
imponderable no puede ser menospreciada, sino por el contrario, estimulada
y enriquecida en estos momentos históricos de crisis de los valores espirituales
y de vivo conflicto -espíritu y materia- como nunca lo fuera en lo pasado
y decisivo en lo porvenir por sus letales resultados. Con cuánta razón Fernando de los Ríos, partiendo del hecho histórico de la tendencia secular del
hombre, pese a su propia vocación y naturaleza, a desdeñar lo espiritual,
señalaba la escisión entre el "saber" y el "deber" humanos; "divergencia en
que el saber sigue atropellado, un camino, y por otro camino, más que rezagado, va menospreciado el deber. Y como el Renacimiento tomó como
ciencia tipo la matemática, se produjo desde aquella Edad, en todo el proceso cultural, una aceleración de la matemática a la física, de la física a la
mecánica, de la mecánica a sus instrumentos, y los hombres terminaron su jetos a ellos, y lo que es peor, creyendo más en los instrumentos que en sí
mismos". 1
De significativa importancia resultan así los esfuerzos encaminados al empleo de la cultura como un medio que posibilite la unión entre los hombres,
como entre los pueblos, por eso son dignos de reconocimiento y alabanza los
esfuerzos realizados por la Conferencia de Londres, de noviembre de 1945, en
la que se acordó la constitución de la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cuyos básicos principios están dirigidos a tal fin, organismo internacional del que hablaremos
al estudiar el tema de la cultura.
No es el caso de establecer una vez más la supremacía del espíritu, el que,
como esencia humana, se ha sobrepuesto y superado a la incomprensión y a
la estulticia, cuando no a las grandes catástrofes que la propia mano del hombre ha desencadenado en todos los tiempos. Una vez más el espíritu, faro
inextinguible de luz, cuya preservación no necesita de exégesis, constituye un
elemento inapreciable en la tarea de salvar al hombre de la trágica encrucijada en que se ha colocado; camino que, en otro aspecto, no puede ni debe
ser avasallado por un materialismo sofocante, impulsado sólo por metas -que
no por ideales-, cientificistas, carente de una moral, frío y antihurnano, porque mientras más se aleje el hombre de sí mismo, y por ende de los demás
hombres, al despersonalizarse, pretendiendo ignorar al espíritu y las cosas
que de él se derivan, hace nugatorios los medios para llegar a la comprensión,
al diálogo y a la convivencia en general, con percusiones no solamente en
lo nacional, sino en lo internacional, la realidad sociológica que es el signo y
la característica de nuestro tiempo.
1

GAnR1E1. DEL M .\ZO,

La Reforma Universitaria y la Universidad Latinoamericana,

p. 84. Bueno, Aires.

581

�Frente al hecho portentoso de la casi poses1on y dominio de la materia
por la vía científica, legítimamente podría preguntarse cuáles son los objetivos que animan y guían a ese progreso siempre ascendente, porque ya en
nuestra era es casi inevitable el tocar el tema de la eminencia de la guerra,
en la que se emplearían esos aniquilantes adelantos científicos; si bien, claro
es, con el entendimiento de que la naturaleza de tal guerra sería totalmente
distinta de cuantas hayan acontecido en el pasado y llevada a cabo entre dos
trincheras invisibles; pero no por ello menos reales, las que agruparían cada
una a la humanidad entera. En caso de la realización de tan fatal evento,
¿ acaso se trataría de salvar al hombre y con él a su descendencia y a su cultura, proporcionándoles bienestar? Por desgracia esta interrogación que el
hombre de nuestros días se formula en forma de clamor angustiado no tiene
respuesta, porque muy otros, oscuros y siniestros son los propósitos que animan
a un posible Caín, víctima de ciegas pasiones al olvidar las normas y los principios inmutables. La paz, la verdadera paz, no es con mucho la pretendida
arcadia de los lobos con piel de oveja que acechan el mundo.
En la peligrosa distancia que se ha establecido entre el hombre y el hombre, por la postergación y desdén de los valores espirituales y por la abstrusa
cuanto insensata apetencia del poder mundial, la cultura es el puente que
hermana y acerca y en ese anchuroso campo, la Universidad, por la índole
de su ser y de su misión, se yergue como centro espiritual y cultural por excelencia, como fuente y guía, nutrida a través de los siglos con el penoso
acumular de conocimientos y de experiencias vitales que son propicias al
hombre para su redención, sacándolo del error y previniéndolo del odio fratricida y, por último, advirtiendo la realidad de las nuevas circunstancias
históricas en que vivimos.
Así, pues, permítasenos hacer un esbozo futurible de la presencia de la Universidad y de su acción vivificadora, no sólo en el mundo de la cultura, con
objeto de estudiar su posibilidad creadora del conocimiento, y por ende, de
la propia cultura, proyectada al hombre, con objeto de que se constituya en
vía luminosa que lleve del error a la verdad y sea factor básico y determinante
de acercamiento y de paz para los hombres en lo porvenir.

I
EL ESPÍRITU

La importancia de las palabras del maestro José Vasconcelos, por desgracia desaparecido ya, aplicadas al lema de la Universidad Autónoma de Mé-

582

xico: "Por mi Raza hablará el Espíritu", están muy por encima de cualquier
examen superfluo e invitan a la reflexión. Somos seres esencialmente espirituales, pese a la indiferencia o rechazo de algunos pensadores en tal sentido,
o bien, a la sensible degradación y bancarrota de las "cosas" espirituales, tal
como se encuentran en nuestros días.
La cultura, como fruto esencialmente espiritual, ha tenido expresiones de
la mayor riqueza y plenitud en el decurso temporal e histórico. No se precisa volver las hojas de la historia hacia la más remota antigüedad, para comprender que con la aparición del hombre, éste deja sentir simultáneamente, en
forma inobjetable -si bien primitiva- la huella de su espíritu. Negar al
espíritu sería negar la calidad esencial del hombre mismo.
Dentro de las más ricas experiencias obtenidas por el hombre, no solamente en contenido, sino como disposición natural, en lo religioso el espíritu
ha encontrado la más profunda satisfacción a su congénito anhelo de eternidad y un camino que lo ha llevado a la concepción de excelsitudes y alturas
inconcebibles, dentro de la natural insuficiencia del hombre mismo en esa
proyección maravillosa hacia lo infinito. Ortega y Gasset, profundamente,
escribiría: "La emoción de lo divino ha sido el hogar de la cultura y probablemente lo será siempre". 2

Así, en lo temporal y cultural, el espíritu se vuelca primeramente en el
campo de lo religioso, en concordancia con su necesidad de Dios. El arte
-forma cultural por excelencia- recibió impulsos de sutil inspiración y de
trazo genial hajo el signo de lo religioso, así la riqueza y variedad de las
grandes y menores obras artísticas, creadas por motivaciones religiosas es
imponderable. Catedrales altivas, como sencillas ermitas, pagodas, monasterios y templos de todas denominaciones, pintura, literatura, y el hecho mismo
-profundamente humano-- de la expresión de lo religioso, son evidencia y
demostración que habla en el altisonante cuanto significativo lenguaje de esa
tendencia a la divinidad, o bien en el mudo, pero no menos elocuente de una
piedra labrada o de una pincelada tenue que enclava la vista de un santo
hacia lo alto, plasmada en algún retablo de ignota capilla. Así se abren épocas, eras, centurias y décadas, jalones significativos de la historia humana al
correr de los tiempos. En todos y en cada uno de los rincones de la tierra hay
pruebas y señales de esas manifestaciones espirituales del hombre en pos de
lo divino y eterno, como demostración prístina del espíritu en el hombre, elevación dignificante y diferenciadora de otros especímenes animales.
Scheler pensó que "si ninguna otra cosa probara la existencia de Dios, la
probaría la imposibilidad de derivar la disposición religiosa del hombre a
2

FERNANDO SALMERÓN.

(I 430). Las Mocedades de Ortega y Gasset, p. 83.

583

�otra cosa que a Dios", y por su parte, Agustín Basave Fernández del Valle ha escrito:

"E~ hombre no puede librarse de la religión porque es congénita con su
e_senc1a, los hechos religiosos se encuentran en todos los pueblos. Esta religiosidad, constante y universal, está basada en la necesidad moral de la religión". "El hecho de la universalidad de la religión es tan manifiesto -asegura Q~~tr~fages- que los más eminentes antropólogos no vacilan en aceptar
la rehg10s1dad como uno de los atributos del reino humano. El arte, la moral
el Estado, la ciencia, la filosofía, el lenguaje, la técnica y todo cuanto eÍ
hombre produce o modifica y la misma actividad productora O modificadora
inte~ran la cu_lt~ra. Y la cultura -realización y esfuerzo-- no es más que un
1:1ed10 al scrv1c10 de un humanismo teocéntrico. Desarraigado de ahí donde
tiene el hombre sus raíces, la cultura es un vano fetiche que termina por
disolverse en la nada.
"Cultura es objetivización del espíritu. Espíritu es lo específicamente humano del hombre, lo que produce el lenguaje, el arte, la moralidad, el derecho, etc. Como protagonista de la cultura, el hombre la crea y la vive. Pero
los entes culturales no son estáticos sino que cambian y se modifican participando de la naturaleza admirable del hombre. Como específicamente humana
es la cultura, es el mundo propio del hombre, su ambiente más cálido y cercano. Como instrumento al servicio de la salvación del hombre, la cultura
está coloreada de religiosidad en todos sus aspectos: 1) formaciones; 2) útiles; 3) signos; 4) formas sociales; y 5) educación". (La clasificación de estos
cinco grupos o tipos generales de productos culturales, es de Hans Freyer y
está contenida en su Teoría del Espíritu Objetivo) .3

II

LA CULTURA
La proyección de este estudio requiere un análisis, si no total, al menos que
nos permita acercarnos al concepto o a los cpnceptos de cultura, los que han
variado de acuerdo con su propia evolución hasta llegar a la Filosofía de la
Cultura, como la más alta expresión que nos habla del reconocimiento de su
trascendente valía, así como de la significación que encierra para el hombre.
Comte, Wundt, Windelbald, Rickert, Lask, Münch, Dilthey, Sprangcr, Scheler,
Hartmann, James y Dewey, así como Ortega y Gasset --citados por Recaséns
' DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE,

584

Filosofía del Hombre, p. 295.

Siches-, constituyen una pléyade de expositores que han establecido diversas
teorías sobre la cultura, sin mengua de los antecesores, como en el caso de
Renán.
Por su parte, el propio Recasens Siches aporta en su Teoría de la Cultura,
como vida humana objetivada, nuevas luces sobre este punto tan singular. Este
autor afirma que la cultura la constituyen, "no solamente las obras preclaras,
sino también todas las manifestaciones -en número ingente-, de las actividades de los hombres, que dejan una huella o signo expresivo, por muy humildes que sean: el letrero indicador de una carretera, el hacha de sílex rudimentaria, el consejo trivial contenido en un refrán, la indicación de "se
prohibe fumar", la forma elemental de un trueque, el convencionalismo intrascendente, la carta familiar, etc.. . . Esas cosas no constituyen espíritu objetivo como algunos pensadores han pretendido, sino pensamiento humano objetivado. Su índole, su ser esencial consiste en pensamiento; pero, adviértase
bien, en una forma peculiar de pensamiento, porque no es pensamiento vivo,
es decir, no es pensamiento que está siendo pensado, producido por una
mente, sino pensamiento ya pensado, ya hecho, separado de la conciencia
en que se gestó, pensamiento objetivado, pensamiento cristalizado, pensamiento
convertido ya en cosa, es decir, en objeto". Y agrega, al hablar de la estructura
de las objetivizaciones de la vida humana, que poseen una estructura análoga a
la de la vida humana propiamente dicha, esto es, de la vivida por los individuos, pues en fin de cuentas, son su producto, su cristalización; tienen, por
consiguiente, la estructura de los humanos haceres, es decir, son obras expresivas, o son además obras con un propósito y entonces responden a un porqué
o motivo, y se orientan hacia un para qué o finalidad.
Pero tales objetos, aun poseyendo la misma estructura de la vida humana,
en tanto que cristalizados, carecen de todo dinamismo -que es lo que caracteriza la vida de los individuos-, no cambian, son inmóviles, rígidos, inertes,
no son el hacer, sino lo hecho; no son actos, sino cosa; no son agentes, sino
huella. "La cultura, para Recaséns Siches, en resumen, es lo que los miembros
de una determinada sociedad concreta aprenden de sus predecesores y contemporáneos en esa sociedad, y lo que añaden y modifican. Es la herencia
social utilizada, revivida y modificada".'

Con la exposición anterior es posible obtener la panorámica que nos permite
avizorar las posibilidades de la cultura, de acuerdo con los propósitos de nuestro
estudio. La cultura, por tanto, ha sido el producto de elaboraciones individuales
que lentamente se han ido gestando y que han determinado el grado de perfeccionamiento alcanzado en nuestros días, jamás soñado por el hombre, el que
' Luis

RP.CASÉNs

S1cHEs, Sociología, pp. 154 y 155.

585

�así disfruta y emplea esa obra humana por excelencia, realizada a través del
tiempo, por lo que, reconocido su valor intrínseco, es posible establecer su
adecuación y empleo en la tarea de acercar a los hombres por medio del
conocimiento y de la comprensión, tarea que puede y debe realizar la Uní,
versidad, como así veremos adelante.
Al hablar de la cultura también se habla de las culturas, "formas" de ella,
en el pensamiento Orteguiano, si bien se deduce que estas últimas están com,
prendidas en aquélla, con sus características propias o tintes peculiares, como
cuando se habla de la cultura griega -ejemplar por excelencia-, de la
cultura romana, etc. ; pero son ríos que van a la mar o vienen de ella. Las
culturas, en razón de las circunstancias y de la acción del tiempo, se nutren
unas de otras, como lo fueron unas antes que otras, como florecieron unas y
otras decayeron, hasta llegar a la síntesis, que es la cultura misma y que constituye el acervo más preciado.
En Ortega y Gasset, como en otros filósofos, la cultura constituye natural,
mente motivo de reflexión y forja algunos conceptos acerca de ella, como
cuando la estima como un conjunto de bienes culturales y de experiencia
histórica que un pueblo posee, o bien, cuando la considera como elaboración,
henchimiento progresivo de lo específicamente humano. "Pero -en opinión
de uno de sus comentaristas, Fernando Salmerón- es sin duda, Renán,
quien se encuentra detrás de todo el ensayo relativo a la cultura en Ortega,
principalmente de aquellos pasajes que describen entre las características de
la cultura ciertas virtudes místicas y utópicas, que hacen esperar de ella la
paz definitiva entre los hombres: H ominis ex cultura amici. Renán percibió
-según Ortega- la lenta germinación de la paz sobre la tierra, la unidad
humana que pausadamente se organiza en el proceso de la historia y pudo ver
la gran sinfonía donde se justifican todas las acciones, en donde todas las
cosas se ordenan y adquieren ritmo y valor, es la cultura".5 Fernando Salmerón cita, también que muchas frases de Renán sobre estos asuntos pueden
hallarse en L'Avenir de la Science, pero principalmente en los Dialogues et
Fragments Philosophiques, agregando que "la idea de Renán de la cultura
como labradora de paz, se repite en una pequeña nota del mismo año titulada Una Fiesta de Paz, sobre el centenario de la Universidad de Leipzig. El
órgano de la cultura que es la Universidad es también el órgano de la paz"
I, 125.6
Otros esfuerzos pudieron al fin abrirse paso considerando a la cultura
como un medio idóneo para obtener la paz, en esos casos, si así se les denominó, las utopías han constituído las más bellas cosas realizadas por el hombre,
• Luis REcAsÉNs S1cHEs, ibid., p. 160.
ibid., p. 87.

• FERNANDO SALMERÓN,

586

por tanto no es posible desconocer esos intentos generosos en pro de tal
objetivo, los que, alejados de la idea de que la cultura empleada como medio
de comprensión entre los humanos pudiera ser una utopía, cristalizaron y han
fructificado en benéficas realidades. Cabe mencionar así el verificado por la
Federación Mundial de Asociaciones de Educación ( 1923), establecida a
iniciativa de los Estados Unidos de Norteamérica, así como los desarrollados
por personas e instituciones similares.
Ya en nuestro tiempo, destácase una institución que obedeciendo al principio de que el empleo de la cultura y de la educación pueden constituirse
como elementos pacificadores, lo hizo suyo como su misión fundamental de
trabajo, tal es la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO), la que vio la luz en el año de 1945 y que
agrupó en su seno a representantes de cuarenta y cuatro países, los que se
reunieron en Londres, recién terminada la Segunda Guerra mundial. La
UNESCO, constituye ya una seria realización y un esfuerzo único en la historia de la humanidad, como un ejemplo aleccionador, cuya constitución se
formó en bases inspiradas en los principios que sostienen el que la cultura
puede realizar la verdadera comprensión entre los hombres. Dada la naturaleza internacional de este organismo, su ámbito se extiende por todo el orbe,
de acuerdo con las nuevas y contrastadas exigencias sociales y jurídicas por
las que atraviesa el hombre; por lo que estimamos necesario, aunque sea
brevemente, el estudiar sus principales características con objeto de penetrar
en el contenido e ideario de esa institución tan significativa.
Walter H. C. Laves y Charles A. Thomson, quienes participaron ampliamente en actividades dentro de la UNESCO, han producido una obra, que
con este título, nos presenta importantes aspectos de ella. Esos tratadistas afirman que: "Aunque era necesaria la reconstrucción educacional de los países
dañados por la guerra, entre los que se encontraban principalmente Polonia,
Grecia y las Filipinas, lo que ciertamente había consternado a los Delegados
reunidos en Londres, era la contemplación de la devastación de los valores,
tanto morales como espirituales, debido a los efectos de la guerra, así como
por los del Totalitarismo y la necesidad ingente del entendimiento internacional para la preservación de la paz en el mundo, el que. necesitaba de una
desintoxicación moral". El Primer Ministro Inglés Attlee denunció "la práctica
totalitaria de poner una cortina alrededor de las mentes de los pueblos".
En la Conferencia de Londres, se señaló que el principal peligro era el
Nazismo, con su agresivo nacionalismo, su racismo y brutalidad, así como
también a sus adláteres: el fascismo italiano o el militarismo japonés. Los
Delegados determinaron crear una Agencia para hacer de la educación un
instrumento de la paz, así como para señalar los horrores de la guerra.

587

�Los participantes en la Conferencia de Londres, reconocieron e identificaron los inequívocos términos de las causas educacionales y morales de la
guerra; pero también estaba en su mentes el papel positivo de que la comprensión internacional era necesaria acerca de una paz segura.
Clement Attlee, había afirmado en cierta ocasi6n, lo que ya se encontraba
en muchos labios en el año de 1930: "Las guerras empiezan en la mente de
los hombres". Le6n Blum, por su parte, indicaba que el propósito del nuevo
organismo, sería, pues, establecer "el espíritu de paz en el mundo". La educaci6n debería reconocer, la unidad de la raza humana".7
Estas ideas habrían de germinar en el significativo Preámbulo a la Constitución de la UNESCO, en el que se leen estas palabras: "los Gobiernos de
los Estados, partes que integran esta Constitución en nombre de sus Pueblos, declaran:
"Que desde que las guerras empie:.an en La mente de los hombres, e.1
en el pensamiento de los hombres en el que las de/ensas de la paz deben
construirse;

esa ignorancia en la forma de ser y de vivir de cada uno, ha sido la causa común, a través de la historia de la humanidad, de la sospecha y de
la desconfianza entre los pueblos del mundo. a través de lo cual, frecuentemente sus diferencias han determinado como desenlace la guerra ... " 8
De no menos importancia, también, resulta el texto del Artículo I de la
Constitución de la UNESCO, el que a la letra dice:
"El prop6sito de la Organización es contribuir a la paz y a la seguridad por la promoción de la colaboración entre las Naciones a través
de la Educación, la Ciencia y la Cultura, en orden a hacer un cercano
y universal respeto por la Justicia, por el imperio de la Ley para los
derechos humanos y las libertades fundamentales, como así lo son
afirmadas po.r los Pueblos del Mundo, sin distinci6n de raza, sexo, lenguaje o religión, en la Carta de las Naciones Unidas".º
En el inciso b. de la Sección 11, entre otros puntos también se habla de
' WALTER, H. C. LAVES Y CH\R!.ES f\.
sitr. Bloomington. 1957.
• UNESCO. Constitución, p. 3.
' lJ'.'iESCO. /bid., p. 4.

588

THo~tsox,

CNESCO. p. 88. Indiana Unfrer-

''Give fresh impulse to popular education and to the spread o/ culture", o
sea, "el dar un franco impulso a la educación popular, así como a la propagaci6n de la cultura". 1 º
En fin, esa Constitución está dirigida a todos los ángulos posibles a una
debida organización para realizar esa magna tarea de educar, de preservar
y de extender la cultura y de su aplicación por todos los medios a su alcance,
a efecto de llevar el convencimiento al hombre y educar su espíritu para
obtener "la paz, a través del entendimiento", que es la síntesis de su ideario.
La importancia de este principio es de profundo contenido: "La UNESCO
se inició con solamente una vaga y esperanzadora presunción acerca de las
relaciones entre la Educación, el Entendimiento y la Paz".
El término "entendimiento internacional" no se definió en la Constitución,
como tampoco lo fue su significado en la Comisión Preparatoria, en las primeras sesiones de la Conferencia General. Sin embargo, análisis críticos de
las relaciones entre el término "entendimiento" y el de "paz", indican que
éstos tomaron tiempo para ser desarrollados y comprendidos en su más aproximada significación.
•
"En la planeación del problema sobre este punto, en el año de 1950, se
empezó ya a obtener un cierto grado de claridad. En parte, se debió a la
presión de los Estados miembros, especialmente de los Estados Unidos, con
objeto de establecer claramente que la promoción sobre el entendimiento internacional, no significaba propugnar por un gobierno mundial. También
resultó de un progreso logrado en la formulación de un programa sobre Ciencia Social el cual involucraba la consideración de cómo ésta debería contribuir al entendimiento internacional ...

"Desde el principio, los dirigentes de la UNESCO obscn·aron que era necesario establecer claramente que el entendimiento internacional no significaba
menosprecio de la lealtad debida a lo nacional. La relación entre el patriotismo y el entendimiento internacional, así como la cooperación, fue claramente estatuído en 1945, en Londres, y posteriormente en 1954, en París ... " 11
Sin embargo, el término "entendimiento internacional" -prosiguen los
autores mencionados-- era suficientemente amplio y vago para intuír, por
lo menos, dos ideas diferentes. La primera, y que fue la que prevaleció, fue
expresada por Lyman Bryson, de la Universidad de Columbia, quien en el
verano de 1947, preparó un memorándum sobre este tema a instancias del
Director General de la UNESCO.
Para este autor, la comprensión internacional significaba "una clase de
conocimiento, una actitud, que guiaría a los Pueblos de cada Nación a sentir
,. UNESCO. /bid., p. 6.
11
WALTER H. c. LAVES y

CHARLES

A.

THOMSON,

UNESCO. ]bid., p. 67.

589

�amistosidad frente a los Pueblos de otras naciones y a cooperar en las empresas internacionales". Para otros, la comprensión internacional implica una
actitud objetiva, una sobria comprensión de la conducta de otros pueblos, ya
sea que éstos vivan como amigos o como enemigos.

En el primer concepto, se encuentra el elemento de comprens1on, basado
e~ la simpatía -sim-phatia y coro-pasión, según lo aconsejaba el eminente
humanista Gabriel Méndez Plancarte-, el que implica una amistosa y favorable actitud que· conduce al mutuo acuerdo.
El segundo concepto descansa en el sentido de una comprensión de carácter intelectual. "Sin embargo, el programa de la UNESCO no ha distinuuido claramente entre estos dos conceptos. En la práctica, esta Organización
b
ha actuado en ambos sentidos". 12

III

•

LA

u NIVERSIDAD

Si en el aspecto religioso, tar1 íntimo y propio del ser del hombre, éste ha
satisfecho su innegable tendencia, otros objetivos y múltiples interrogaciones
le acosan en el mundo que le rodea. El hecho de la cultura, convertida gracias al propio esfuerzo humano, en un campo de ilimitadas posibilidades, es
a no dudar, la segunda motivación que atrae la atención del espíritu humano.
Esas múltiples interrogaciones que rodean al hombre le producen una ansia natural de saber, pero el conocimiento no podría ser ni estar desorganizado; por tanto, nació la necesidad de clasificar y de establecer una necesa•
ria jerarquización del conocimiento como un patrimonio que en lo ter_nporal
habría de alcanzar elevadas alturas, produce otro hecho de no menor importancia como lo es el nacimiento de la Universidad, como respuesta a la exigencia espiritual humana. Aunando a lo anterior y a determinadas circunstancias históricas, se formaría el clima propicio en que nace la Universidad,
como institución única y capaz de encauzar la inquietud intelectual y que
habría de constituirse en la depositaria de los iniciales esfuerzos en pro
del saber.
El medio religioso, sin embargo, habría de ser auxiliar inapreciable en esta
obra grandiosa de génesis de cultura preuniversitaria. Así los religiosos en el
silente taller monacal desarrollaron el esfuerzo inigualable de salvar el pre•
ciado tesoro del pensamiento Helénico y Romano, sin cuya acción hubieran

quedado rotos fatalmente los hilos vitales de esas culturas y se habría perdido

el antecedente fundamental y lógico de la presente.
"La Universidad -nos dice Agustín Basave Fernández del Valle- dígase
lo que se quiera sobre sus muchos defectos en materia de enseñanza, es la
institución de máxima jerarquía en la interpretación de la cultura. Sólo en
los claustros universitarios se trasciende el especialismo y el localismo para
encontrar la dimensión universal de la cultura",1 3
Así, es posible afirmar que la cultura es presencia del espíritu y una de
sus más caras conquistas la existencia de ese valor.

Al constituirse la Universidad en la sede y asiento natural del espíritu, tiene una noble misión, la que, por desgracia, no siempre ha podido escapar a
la influencia de los impulsos políticos que han desvirtuado esa específica
misión trascendental, pretendiendo relegarla a una de sus funciones subsidiarias, como lo es la de crear profesionales, en un mundo que exige más y
más la presencia de la Universidad en actividades acordes a su propia función social.
Gabriel del Mazo señala que "la Universidad es un legado de la civilización griega ? la civilización moderna. El espíritu de investigación por la
discusión que terminó en la Academia y el Liceo, reaparece en las gentes de
toda Europa congregadas en los 'estudios' de Bolonia, París, Oxford y Salamanca, los grandes centros culturales que sobresalen entre los siglos XII y
XV. Esta Universidad de la Edad Media, es a la vez una resurrección de las
luces griegas, una herencia del sentido de organización que tuvieron los romanos y una expresión de la fuerza aglutinante y ecuménica del cristianismo,
así como del poderoso movimiento corporativo y gremial de la Edad Media".14
No es necesario, pues, precisar que es en la Universidad donde el espíritu
encuentra su clima natural, y de no menor importancia resulta el señalamiento
de la necesaria relación que debe existir entre éste y la propia Universidad, ya
que, "además es una Institución únicamente fecunda en el campo espiritual,
nacida del espíritu y para el espíritu", como así nos lo expresa el tratadista
Jaime Castiello Fernández del Valle. Este autor indica que el "rasgo característico de la Edad Media fue su ansia más o menos consciente de unidad
orgánica. Ella creó los gremios obreros; ella instituyó la caballería, que no
era al fin y al cabo sino un gremio militar, con su aprendizaje y maestrazgo,
ella, finalmente (lo cual es su mayor timbre de gloria) dio a luz la institu11

DR. AousTÍN BASAVE FERNÁNDEZ,

" GABRIEL DEL

u Ibid., p. 43.

590

Estructura y Destino de la Universidad. "El

Porvenir", 16 de junio de 1961.

MAzo, La Reforma Universitaria

y la Universidad Latinoamericana,

Buenos Aires, p. 34.

591

�ción cultural más noble y más fecunda de Europa: los gremios de Maestros
y estudiantes que constituyen la Universidad Medioeval". 15
"He dicho -agrega el mismo autor- que la Universidad es un gremio
constituido según el patrón de los gremios obreros. Y si examinamos los documentos más antiguos sobre las asociaciones escolares veremos que la palabra
latina 'Universitas' no significa otra cosa. 'Universitas vestra' quiere decir
vuestra pluralidad, vuestra multitud, vuestra asociación. Hay, con todo, dos
clases de asociación entre los Estados Generales: La Asociación de Maestros,
que es característica de París y las Universidades francesas, y los gremios de
estudiantes que nacieron en Bolonia y que forman el prototipo de las Universidades" .16
Resulta por demás interesante observar la génesis histórica de la Universidad, considerando el alto valor que significa para el conocimiento en el hombre, así como el valor, no solamente sociológico, sino fundamental educativo
que encierran las instituciones universitarias. "La primera nota constitutiva
de la esencia de la Universidad está dada en el et1•mo, en la significación
raiga) de esta palabra, que vive en ella como en la semilla la flor, nos advierte Roberto Agramonte. Universidad es primordialmente Universo, Universo
es unus vertere, lo que siendo diverso se resuelve o se combina en lo uno,
lo que tiene unicidad o unidad o univocidad, lo que se opone a la descomposición, a la fragmentación; en una palabra, lo que constituye un sistema.
Una Universidad ha de tener --en su propio tamaño- esa unidad del universo que las Escrituras Védicas llaman el Unico-Uno, que es lo que posibilita
la perenne movilidad del cosmos y lo que nos anuncia que todas sus partes
están dotadas de esa Fuerza-Una, sin la cual el cosmos se hubiera quedado
en la nada, que es el no existir.
"Una Universidad es Universidad cuando refleja en su ser la unidad cósmica del Universo, cuando es totalidad y armonía de sus partes constitutivas
tal como se manifiestan en una superior unidad funcional, en una VidaUna, en una entelequia. Esa fuerza que mueve a ese sistema que es la Universidad es su alma, el Alma mater: madre que es nutricia, madre que es
noble, o simplemente madre que es". 11
En relación con la organización original que adquirió la Universidad, es
interesante conocer las observaciones de Gabriel del Mazo, que al respecto
nos dice: "Las bases de la cultura antigua subsisten a través del mundo romano, pues son de nuevo las "Siete artes liberales", con su "trivium" y
•• DR. JAIME CASTIELLO FERNÁNDEZ DEL VALLE, La Universidad (Estudio HistóricoFilos6fico). Ediciones Proa. México, 1933, p. 11.
,. DR. JAIME CASTIELLO FERNÁNDEZ DEL VALLE, Jbid., p. 16.
11
ROBERTO AGRAMONTE, Sociologla de la Universidad. Instituto de Investigaciones
Sociales. Universidad Nacional. México, D. F., 1948, pp. 9 y 10.

592

"cuatrivium" (letras y ciencias), el fundamento de los estudios universitarios, como lo son en nuestros días; pero a diferencia de los gimnasios griegos, las universidades medievales realizan el ideal del pensamiento organizado. En consecuencia, no están constituidas por maestros aislados sin lazos
con las organizaciones de la sociedad ni leyes de recíproco vínculo. Tienen
un programa y una responsabilidad predeterminados y constituyen una comunidad de trabajadores intelectuales establecida en derecho. Eran las Universidades de Europa Occidental, que llegaron a ser 80 en el siglo XV,
asociaciones autonómicas de libre agrupación, destinadas a proteger, dilucidar, ordenar y transmitir el saber de su tiempo y abordar el estudio de las
profesiones sociales, que eran, el sacerdocio, el derecho y la medicina; y,
por la hermandad entre sus miembros sin distinción de origen social o de
país, profesaban en su seno un principio igualitario, que estaba lejos de reconocerse en la ley o en las formas generales de convivencia en la sociedad de
entonces, dando el primer ejemplo de una organización puramente democrática.
"El contenido de la enseñanza, su amplitud y sus objetivos han ido variando
a través de los siglos según las sucesivas modalidades prevalentes, pues las
innovaciones religiosas, políticas y sociales, dejaron en las Universidades su
signo, o recibieron de ella su influjo, pero en muchos aspectos, particularmente en los organizativos, aquellas Universidades constituyen un insustituible
ejemplo para las Universidades actuales".18
Mas si en el orden puramente material, las Universidades empiezan a
dejar sentir su presencia, en lo espiritual es mucho mayor esa presencia,
como así es de observarse --en el curso de su génesis- en el caso de la
Universidad de París, que con maestra mano, nos pinta el doctor Castiello.
Escuchémosle :
"Ha sido siempre achaque de la humanidad buscarle a todo hombre famoso un padre ilustre. Lo mismo pasa con las instituciones, y así no ha
faltado quien quiera asignar la paternidad de la Universidad de París a
Cario Magno y a su escuela palatina. Esto no es verdad. La única relación que Garlo Magno tiene con París, es la de haber renovado todas las
escuelas del imperio, y de este modo, indirectamente, también las parisienses.
La primera escuela de que se tenga noticia en París es la de San Remigio,
hacia fines del siglo IX. Otras escuelas había además de ésta, pero no eran,
ni mucho menos, famosas. Por lo que atañe a la Universidad, ésta nació de
la escuela catedral parisiense, insignificante hasta fines del siglo XI, cuando
Guillermo de Champeau vino a darle renombre. Por primera vez en esta
11

GABRJEL DEL MAzo, La Reforma Universitaria y la Universidad Latinoamericana,
!bid., p. 75.

593
H38

�época, la escuela catedral de Notre Dame logra rivalizar con las escuelas
de Chartres, Rheims o de Bec. Abelardo fue su primer profesor genial, y su
presencia en dicho centro hizo confluir a París todo lo más brillante de
Europa. La historia de los gremios magistrales de París es sencillamente la
crónica de sus luchas con el canónigo maestrescuela o canciller, con los ciudadanos y con el Rey. No menos peligrosas, pero más violentas, eran las luchas de la cofradía de maestros contra la burguesía de la ciudad. Dos años
duró la dispersión hasta que en 1231 el Papa intervino y se hizo justicia a
los estudiantes.
"La Edad Media no conocía lo que para nosotros parece una evidente y
necesarísima división de estudios. La enseñanza secundaria y la superior
estaban ambas en la Universidad. Entre las Universidades de la Edad Media, París es la única situada en una gran capital. De aquí quizás el papel
tan importante que tuvo en la política nacional de Francia y aun en lo
internacional" .19
Como el tratar de seguir el curso del saber, tanto en sus más altas manifestaciones del conocimiento, como la filosofía, o bien el de las ciencias meramente, tomaría mucho más de los límites convenientes para un estudio de
esta naturaleza, sí es necesario detenerse prudentemente, en la observación
de las universidades españolas, las que indudablemente presentan los primeros aspectos legales de constitución propia, como así sucede en las leyes en
pro de la Universidad, de Fernando 111 y de Alfonso X, los "reyes escolares"
españoles, en donde puede establecerse el origen de la verdadera organización universitaria y por ende, el de las colonias de España en América. Gabriel del Mazo, nos señala que en el "Código de las Siete Partidas", de
Alfonso el Sabio, primer estatuto de educación superior en Europa y primera legislación universitaria de Estado en el Mundo, es la carta que inspira
y rige la vida de las universidades españolas en la península y en esta América hasta las reformas de Carlos 111 en la segunda mitad del siglo XVIII.
Las Partidas definen los studia generalis desde los aspectos de la disciplina,
organización de la vida de los estudiantes y expedición de diplomas, hasta la
habitación de los profesores, los temas de la enseñanza y de la jurisdicción
autonómica de la Universidad. Estas leyes, que abren una era en la historia de la educación, son las primeras también que prescriben y hasta hoy
siguen dando normas sobre la organización de la Universidad en "ciudad
universitaria". Dicen: "De buen ayre, e de fermosas salidas debe ser la
villa do quisieran establecer el Estudio, porque los maestros que muestren
los saberes a los escolares que los aprenden, vivan sanos en él, e puedan folgar, e recibir placer en la tarde cuando se 1evantaren cansados".

'·De la Salamanca española, que sobresalió entre las universidades de Europa con sus cuatro mil estudiantes y más de ocho mil matriculados, y con
sesenta cátedras, y de la Universidad de Alcalá que uno de los Siglos de Oro
añadió como nuevo modelo, parte la fundación de las primeras universidades de nuestro Continente: Las Mayores, con sus cuatro facultades (la preparatoria de Artes y las profesionales de Teología, Derecho y Medicina),
como las Universidades de México y Lima entre otras, y las Menores o incompletas".20
Por circunstancias que habrían de rodear a las Universidades, por lo general, estuvieron abiertas a todas las corrientes del pensamiento, si bien, la
influencia del Estado habría de ser preponderante, debido a razones de carácter económico o político. En el siglo XIII se produjo el florecimiento de
las Universidades en el mundo del saber, y en el Renacimiento el prestigio
cultural se desplegó preferentemente fuera de ellas y dejaron de dirigir la
vida intelectual. "Durante la Reforma Protestante -como nos dice el autor
citado- y después durante la Reforma Católica, fueron entidades de combate mezcladas al orbe político, entregando su economía, en el primer caso al
Estado y las segundas a la Iglesia, convencidas unas y otras, de su responsabilidad ante la sociedad cristiana dividida. Hasta que con el siglo XVII las
Universidades se repliegan a sus deberes específicos y asumen intensa dedicación al saber que el Renacimiento había promovido. Fue un siglo de pensadores, que traspasa al porvenir los gérmenes intelectuales de lo que llega
a ser la Universidad Moderna, nacidos, no de la vida de relación de las Universidades con los Estados o el vivir externo, sino del propio e íntimo despliegue del conocimiento.
"Del pensamiento de Newton y Locke surgieron las ideas de la Enciclopedia
y del "Aufklaurung", es decir del Iluminismo del siglo XVIII, y así las "luces" se proyectaron sobre las instituciones de la época, entre ellas muy caracterizadamente sobre la educación, con su racionalismo, su preferencia casi
excluyente por las ciencias matemáticas y de la naturaleza y su utilitarismo,
que en el siglo XIX se exacerbó con el desarrollo de la nueva clase social
elevada por la vida económica industrial". 21
Con la panorámica anterior, es posible, entonces, observar la trayectoria
que la Universidad ha seguido hasta nuestros días, de la que se desprende el
valimiento de su misión, y el hecho de su multiplicación en todos los confines
del mundo; ya que si sus características varían en tratándose de instituciones
europeas o americanas, su misión específica que es la de encauzar y acre• GABRIEL DEL MAZO,

11

594

DR.

JAIME CASTIELLO FERNÁNDEZ DEL VALLE,

La Universidad. ]bid., pp. 16 y 17.

" GABRIEL DEL MAZO,

]bid., p. 64.
]bid., p. 72.

595

�centar el pensamiento así como transmitirlo, ha permanecido hasta nuestros días.
Sin embargo, se puede preguntar la forma en que la Universidad de nuestro tiempo puede constituir, en sus respectivos campos de acción, un medio
salvador a las tensiones que actualmente sacuden a la humanidad, o por lo
menos, uno de los coadyuvantes que necesariamente el hombre tiene que
emplear en la tarea de salvarse a sí mismo, así como al tesoro de su cultura,
después de analizar que otros medios no han sido lo suficientemente eficaces
para verificar esa magna tarea.
Cuando observamos los principios que animan a la Constitución de la
UNESCO, se observó que se hablaba de "la paz, a través del entendimiento"
y también fue posible reconocer que esa Institución no pudo, al menos en
sus principios, de acuerdo con la sagaz advertencia de los autores norteamericanos que participaron en sus actividades iniciales, el obtener la precisión
acerca de las relaciones entre la educaci6n, el entendimiento y paz.
La radicación del problema es, pues, la aceptación de que el medio más
adecuado para llegar al entendimiento entre los humanos para obtener la paz,
es la educación. Si bien, entendiendo, que el concepto de educación es de
naturaleza no muy limitada, ya que comprende diversos ciclos, y en el caso
de nuestro estudio, la Universidad se ocupa solamente de los superiores. Surgen, por tanto, dos problemas: la educación de los primeros ciclos debe ser
adaptada a las nuevas circunstancias, proyectándola fundamentalmente al
hombre dentro de todas las características pedagógicas aconsejables. En el otro
aspecto la Universidad se enfrenta a una nueva situación, en la que el Humanismo y las ciencias no deben colocarse como adversarios, sino por el
contrario complementarse, quitando los elementos diferenciadores, cuando
por ejemplo se habla de la Filosofía de la Ciencia.
La cultura es uno de los valores que puestos al servicio de la humanidad,
puede acabar con los resultados funestos de la ignorancia y de los prejuicios;
por tanto, la educación debe tener un contenido moral, objetivo y pedagógico y debe despojársele de cualquier influencia doctrinal, o peor aún, de la
tendencia materialista.
Si, como dijimos, la cultura no es una panacea, es un medio que acerca
a los hombres por el conocimiento y la comprensión. La soberbia derivada
del progreso científico y de los logros obtenidos, no debe avasallar a la idea
del conocimiento del hombre, fundamentalmente, del reconocimiento básico
de su espíritu, porque si esto se soslaya, los objetivos de la educación llevan
indefectiblemente la trayectoria a los resultados que se observan en nuestro
tiempo.

trado su bondad y eficacia con el paso de los años, por tanto es posible que
tales principios sean ajustados de acuerdo con el ritmo del progreso científico alcanzado.
La Universidad, depositaria del espíritu, tiene, pues, la misión de preservarlo a través del empleo de la cultura para el bien del hombre. De la Universidad han salido, a no dudarlo, los hombres que han regido los destinos de
todas las naciones; en la Universidad, pese a ideas en contrario, vive el pensamiento, gracias al esfuerzo cotidiano del paso de las generaciones por sus
aulas. Urge pues, que la Universidad realice una labor de análisis y de introspección, frente a la realidad angustiosa de nuestra Era y que, recogiendo,
valorando y adecuando su acción y su contenido, en proyección fundamental
hacia el hombre, realice la acción de salvar, no solamente a la cultura, sino
a ese hombre que espera tanto de la Universidad del porvenir.

La existencia de los valores inmutables, así como de los principios de tal
naturaleza, lo son, no por el capricho del hombre, sino porque han demos-

596
597

�DE CóMO LA APLICACIÓN DE LA SOCIOCRACIA PODRfA
MEJORAR LAS RELACIONES HUMANAS
PROF. DR.

c.

A. CANNEGIETER

Centro de Investigaciones Económicas de
la Universidad de Nuevo León.

lNTRODUCClÓN
LA SOCIEDAD ES EL GOBIERNO y control de una comunidad a través de la
propia comunidad, obteniéndose así la autodisciplina de la misma. El sistema
sociocrático verifica esa idea de tal forma, que la dirección de la comunidad
está regida, por regla general, por un acuerdo como resultado de la mutua
consulta, contrariamente a la adopción de las decisiones basadas en la mayoría de votos.

Es interesante el considerar lo concerniente al sistema sociocrático en sus
principios básicos, en sus bases humanísticas, así como la técnica que emplea,
para hacer comparaciones entre la sociocracia y la democracia; entre la sociocracia y la aristocracia; entre la sociocracia y la autocracia, con objeto de
advertir tanto las ventajas como las desventajas que pudiera presentar el sistema sociocrático, como así fue hecho ya en un trabajo publicado en el Anuario del Centro de Estudios Humanísticos, correspondiente al año de 1961.1
Pero es, sin embargo, desde el punto de vista humanístico -el que presenta aspectos fascinantes-, el observar lo que a la fecha se ha logrado
alcanzar en este campo y el ver cómo las relaciones humanas en la práctica
han obtenido ~m gran mejoramiento por la aplicación del sistema de la Sociocracia. Es, pues, desde este ángulo desde donde haremos una revisión de las
diferentes aplicaciones de los principios sociocráticos.
' Ver Humanitas, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos, de la Universidad
de Nuevo León, pp. 617 y siguientes.

599

�Como veremos más adelante, la Sociocracia está siendo aplicada ya en
varias formas. En un aspecto, por ciertos grupos con cierta tendencia común,
como en el caso de los cuáqueros, la Sociedad de Hermanos, etc., y en .el
otro aspecto, en los que las bases religiosas comunes están perdidas. Considerando que una de las características de la Sociocracia es la de que cualquiera puede ser apto para afiliarse, es en este último aspecto en donde se
encuentran los más puros grupos. Sin embargo, desde que estos han frecuentemente facilitado sus ideas hacia grupos de sentimiento más religioso, estos
últimos pueden considerarse como de mayor vitalidad. Trataremos primeramente los grupos religiosos:

I
Los CUÁQUEROS
La Sociedad de Amigos, como a sí mismos 2 se denominan los cuáqueros,
es una unión religiosa cristiana de hombres y mujeres con iguales derechos,
deberes y responsabilidades.
La conducta es importante para los cuáqueros, a la manera en que la vida
es para un cristiano y no el dogma. Cada individuo debe buscar y encontrar
el camino hacia Dios. Tanto los ministros, como los sacerdotes, no son necesasarios. Cuando tienen lugar las reuniones, para buscar luz en el Espíritu
Santo (la asistencia es voluntaria), no se hacen preparaciones. La reunión
empieza en completo silencio y aquellos que se sientan llamados pueden romper este silencio.
Los cuáqueros sostienen que cada uno por sí mismo deberá saber en qué
creer. No consideran que solamente ellos son los poseedores de la verdad,
pero desean ser una unión de personas que ante Dios y ante sus semejantes
pueden realizar un poco del amor ideal. Creen que Cristo no quiso establecer
una secta religiosa, sino una cierta actitud ante la vida y que en su contacto
con el Creador pueden encontrar la luz que los guiará en la vida.
En cada cuáquero existe la creencia de que tiene que hacer un llamado "a
la Luz Interior", considerando, por ejemplo, que tiene que reconocer que
cada quien es individualmente responsable ante un poder celestial y de que
cada quien posee algo que lo capacita para llevar su responsabilidad.
El fundador de la Sociedad de Amigos, es George Fox,3 un inglés que na-

B.

• Dato tomado de Le Christianisme tel que les Quakers le comprennent, por EowAJd&gt;
R.AwsoN, y Quakerism, a plain statement, por J. X. lIARVEY THEOBALD.
• HENRY VAN ETTEN, George Fox, pp. 22 etc.

ció en el año de 1624. En el siglo XVII sus ideas fueron severamente condenadas por la Iglesia. Pero ~ún en nuestros días, después de más de trescientos años, muchos las consideran todavía como muy avanzadas y liberales. La
oposición experimentada en el siglo XVII se debió al hecho de que el espíritu de aquella época no se encontraba aún dispuesto a aceptar la idea de
que las personas deben pensar por sí mismas y de que no necesitamos la
iglesia, como a la clerecía, para poder obtener contacto con Dios.
La fe de los cuáqueros es universal porque creen que en cada uno hay una
chispa de lo Divino. Consideran a cada uno como su hermano sin hacer
discriminaciones entre la raza, la religión, la personalidad, el color o la
posición. Sostienen que la creencia de cada individuo no debe ser separada
de su vida o aún de sus propios problemas. Hay en el propósito de los cuáqueros el luchar por un mundo mejor junto a aquellos que ya están actuando
y con aquellos que están inspirados, aun por un ideal irrespetuoso de sus propias convicciones, tanto filosóficas como religiosas.
El cuáquero solamente cree en lo que él acepta como verdad y que en
su corazón así lo siente. Sabe que la claridad y la certeza están en lo porvenir lo que resulta más necesario para reconsiderar su propia convicción o
bien para abandonarlo. El, ardientemente, se propone buscar por todos los
medios y caminos, los que puedan llevarlo tan cerca de la verdad como sea
posible. A través de la fe y de la ciencia, el cuáquero llega a la conclusión
de que el Universo está regulado y gobernado por una fuerza infinita y benéfica, y que el amor para nuestros prójimos es la única solución para las múltiples dificultades de la vida.
Los cuáqueros son todos eminentemente pacifistas, porque la guerra está
basada en el odio y no en el amor. Su principio está fundado en lo que la
Biblia establece con argumentos filosóficos y morales, así como también el
interés universal. Para muchos, este último es el más fuerte y al mismo tiempo,
~s el argumento que tiene la base más adecuada, al considerar los resultados de la guerra y de la paz. 4
Educación igual, tanto para niños, como para niñas, debe ser proporcionada a éstos de acuerdo con los cuáqueros. Los hombres y las mujeres, dicen,
tienen los mismos deberes, la misma responsabilidad ante el Estado y ante la
Iglesia y las mismas obligaciones morales.
Las reuniones de negocios de los cuáqueros tienen un carácter muy espe-cial. Estas tienen por objeto la deliberación acerca de la visita de los prisioneros, la ayuda en los frentes a los necesitados, la colocación de préstamos,
la asistencia y ayuda, como en el caso de proporcionar el alimento suplementario a las escuelas, etc.
' D.

ELTON TRUEBLOOD,

Studies in Quaker Pacifism, pp. 12, 13 y 14.

601

600

t

�En el curso de esas reuniones, las resoluciones ~lamente se toman después
de consulta mutua, y siempre y cuando cada uno de los presentes haya manifestado su conformidad. Los cuáqueros no votan. En cada reunión siempre
hay un secretario presente cuya tarea consiste en apreciar el "sentido de la
reunión" y así asentarlo. Después de que la opinión de cada uno ha sido
escuchada, el secretario da lectura a esta clase de documento, en el que desde
luego, se hace constar las conclusiones por las cuales la reunión fue convocada, y si en su opinión, cada uno de los presentes puede estar conforme. Si
se ha llegado a un completo acuerdo, la resolución, entonces, puede ser tomada. Si por cualquier motivo hay alguna oposición, la resolución es suspendida.
Si, por razones prácticas, la suspensión no es posible, los cuáqueros adoptan el
siguiente método: la consulta se continúa tanto como sea posible. Si tiene
que ser interrumpida, debido a lo tarde de la hora, se continúa a la mañana
siguiente.
Si, en caso de alguna oposición, una decisión inmediata no es necesaria la
reunión deberá de señalarse para fecha próxima en la que deberá de tratarse
aquel punto especial, con objeto de dar a cada quien el tiempo suficiente
para reflexionar.
La práctica ha mostrado que la divergencia ocurre en el sentido de que
una pequeña minoría usa su posición para oponerse a la tiranía.
La ventaja en esta forma que los cuáqueros siguen en sus reuniones, es
de que si algo se haya admitido lo ha sido debidamente, porque "frecuentemente sucede que tanto la mayoría como la minoría están en lo debido, en
cuyo caso la manera cuáquera previene del tiempo para aclarar la verdad
que aparezca como aparente. Hay otro punto que también debe ser notado:
en el método de votación de 'un hombre, un voto' la opinión de los tontos o
de los indiferentes, cuenta tanto como la de los inteligentes, interesados o
responsables. En la reunión de negocios de los cuáqueros, se escucha tanto a
los inteligentes, como a los que no lo son, pero la contribución de cada uno
en el juicio final tiene, por lo menos, una oportunidad para hacer considerada en la proporción de su contenido de inteligencia". 5
En cuenta de estas ventajas del método cuáquero, muchos de éstos y de
los que no lo son, han considerado y están determinados a extender tales
métodos de reunión, tanto en la vida de los negocios, como en los círculos
gubernamentales y en todas las formas de la vida comunitaria:
Morris Llewellyn Cooke, ha dicho acerca del método cuáquero: 6 "El
método cuáquero de tomar decisiones siguiendo aquello, que ellos lla• HovARD H. BRINTON, Cuide to Quaker Practice, p. 41.
• Ver On Sorne Commanding A spects o/ the American Man o/ Business, Diario del
Instituto Franklin, 1944.

602

man 'el sentido de la reunión', como contraste con el sistema de votación, representa una amplia división del rígido individualismo. Es un
proceso que invita al continuo desarrollo. La adopción de esta práctica,
generalmente en los negocios de los hombres, debería llevar a un nuevo mundo". 7
Acerca de lo que este método cuáquero de reunión pueda proporcionar, se
puede probar con varios ejemplos que han sido seleccionados por Morr_is
Llewellyn Cooke.8 Así lo ha mostrado tanto él, como el Fondo Monetano
Internacional. Los siguientes principios han sido estipulados: "El Presidente
ordinariamente deberá dirigir el sentido de la reunión, en atención a que
tiene un voto formal".
"Durante los cuatro o cinco años en que fue aplicado este principio", dice
Frank Coe, Secretario del Fondo, "solamente en unos doce o trece casos fuera
de un número de mil, la votación ha sido necesaria".

Los cuáqueros han realizado también mucho trabajo práctico.9 Principiaron con sus trabajos de ayuda, en el año de 1798, en relación con el levantamiento en Irlanda. Posteriormente, la ayuda se extendió durante la Guerra
Napoleónica en los principios del siglo XIX, durante la Guerra de Crimea,
en 1856; en' la Guerra Franco-Germana, en 1870. Durante las calamidades
de 1891 y en 1907, en Rusia, la que recibió la ayuda en provisión de harina
y trigo. La Primera Guerra Mundial, la contempló también en muchas formas
para Francia, Inglaterra, Holanda (refugiados belgas), Salonikis, Rusia1 Polonia y Alemania. Entre los años de 1933 y 1939 la ayuda se extendió ~ los
refugiados alemanes y austriacos en Francia, Inglaterra, y los Estados Umdos.
Después de esto, en muchas ocasiones, los cuáqueros extendieron su ayuda
de 1937 a 1939, a los niños españoles; durante la Segunda Guerra Mundial,
la llevaron a Finlandia, a Noruega, Hungría, a la India Británica, China,
' Ver también: Democracy and the Quaker Meth od por FRANCISCO E. PoLLARD,
BEATRICE E. PoLLARD y RoBERT S. W. PoLLARD (publicado por " Thc Philosophical
Library", 1950); "The Sense of thc Meeting", Saturday R eview of Literaturc, 1-447, p. 19; "A Beginning for Sanity'', Saturday Rcview of Literature, 6-15-1946, p. 5;
"Quaker Idea Suggested for United Nations Meetings", Eleanor Roosevelt in. "My
Day", 11-22-1947 · The Essentials o/ Dem.ocracy por A. D. LINDSAY, Conferencia V,
Universidad de P;nnsylvania, Depto. de Prensa, 1929; The Book o/ Discipline o/ the
Religious Society o/ Friends, pp. 73-79, 111, 116-118, Philadelphia Ycarl Meeting,
Race Street 1943; Church Governm.ent bting the Third Part o{ Christian Discipline
o/ London Yearly Meeting, London: Fricnds Book Centre, 1942.
1

MoRR1s LLEWELLYN CoOKE, "The Quaker Way Wins New Adherents". artículo
en The New York Times Magazine del 17 de junio de 1951 (Sección 6 ).
1
Ver L'Action du secoure Quaker, editado por el Centro Cuáquero en París.

603

�Madagascar, Francia, Italia, Grecia, Yugoeslavia, Albania, Inglaterra, Alemania, Bélgica, Egipto, Palestina, Siria, Libia, Marruecos, etc.
En el año de 1935 una Conferencia Mundial de Cuáqueros tuvo lugar.
Como resultado de esta reunión, se estableció El Comité de consulta de los
amigos del Mundo, como un medio para mantener contacto regular entre
las reuniones anuales de los cuáqueros en todo el mundo.
El Comité de Consulta de los Amigos del Mundo, ha sido solicitad? en
repetidas ocasiones, con objeto de que envíe sus repre~ent~ntes ~ las re~mones
de la UNESCO, especialmente para aquellas orgamzaciones mternacionales
que no dependen de los gobiernos.
.
En los Estados Unidos, en 1950, la obra Pasos a la Paz, fue publicad~ ~on
objeto de establecer dónde podrían localizarse los ~randes contrastes ~líticos
entre el Oriente y el Occidente, los que aparecen msuperables, los :uaque~os
ingleses atendiendo la invitación de Rusia, fueron a Moscú en ese mismo ano.
A través de todas esas diferentes actividades, los cuáqueros agregan ~us
esfuerzos a la lucha por una existencia humana para todos y para un meJO·
ramiento de las relaciones humanas.

II
LA

SOCIEDAD DE HERMANOS

Otro ejemplo de un grupo religioso que ha aplicado los principios sociocráticos es la Sociedad de Hermanos. 10
Esta 'comunidad principió en Alemania en 1920, iniciándola el doctor
Eberhard Arnold con un grupo de amigos. Sus propósitos están_ b~sados en
el Sermón de la Montaña, de Cristo. Posteriormente, esta se fusiono con los
Hutters, quienes habían comenzado alrededor del año de 1533, c?mo tal, en
Moravia. En el Canadá y en los Estados U nidos han establecido muchos
grupos llamados "Bruderhofe" ( Comunidad en l_as cuales_ tanto los hombres
como las mujeres, a semejanza de los claustros, viven su vid~ dentro de bases
más religiosas). En 1937 esos "Hermanos" dejaron Alemama y encontraron
un nuevo hogar en Wiltshire, en Inglaterra. Al estallar la Segunda Guerra
Mundial, para entonces dos "Bruderhofe", que residían ep Inglaterra, fueron
disueltos y todos sus miembros se dirigieron a Paraguay.
Como resultado de la perseverancia que alcanzaron en Paraguay, en el
lugar, otrora yermo, destinado para construir, localizado en Primavera, Pa-

'º Tomado de

ragua y, hoy encierra tres bien adaptadas "Brudehrofe", villas con las casas
necesarias, edificios para la comunidad, talleres y agricultura. El Gobierno de
Paraguay ha concedido a la Comunidad algunos privilegios, por los cuales en
todo aspecto, los hermanos pueden vivir de acuerdo con su religión.
Las actividades de los Hermanos consisten principalmente en materia de
agricultura, en la construcción de casas, en la industria y en los talleres. Hay
que agregar, el que ellos extienden sus actividades a los bosques, en donde
tienen molinos y algunas pequeñas fábricas de muebles.

En la capital tienen una empresa para la Yenta de sus productos.11
Las "Hermanas", las mujeres y las niñas, trabajan en la cocina, en la lavandería, en la sala de costura, en la enfermería o bien en el "kindergarten".
En Paraguay tienen su propio hospital con algunos médicos, pero no solamente para la gente de la "Bruderhofe", sino también para otros ciudadanos
del Paraguay los que también reciben atención. 1 2
Mucho se ha logrado hacer para la niñez. Esta permanece bajo la supervisión de sus padres, porque la vida en familia es sentida como la más importante y natural base de una verdadera comunidad. Cuando son lo suficientemente grandes, tienen la facultad de poder escoger y elegir por sí mismos en
qué lugar pueden estar, ya sea en la propia "Bruderhofe", o no. Sin embargo,
antes de abandonar el lugar, se encuentran debidamente preparados para
la profesión o comercio que hayan escogido ellos mismos. La mayoría de los
niños prefieren permanecer en la "Bruderhofe".
Después de la salida de los otros Hermanos, de lngla terra, tres miembros
permanecieron en dicha nación con objeto de dejar debidamente arreglados
algunos negocios pendientes, pero al mismo tiempo muchas personas inglesas
habían expresado su deseo de fundar una comunidad similar a aquella que
en 1942 se estableciera en Shropshire, o sea la Wheathill Bruderhof. Esta comunidad, consistente en cerca de doscientos hombres, mujeres y niños, comprende tres haciendas y cerca de 500 acres de tierra. Las mujeres trabajan
frecuentemente en el interior de sus hogares.

Sin perder la similitud con aquella "Bruderhofe", así se han establecido en
Sudamérica, en Inglaterra y en Alemania.
Cada cosa que es hecha en la "Bruderhofe", tiene el apoyo completo y la
conformidad de todos los "Hermanos" y '"Hermanas". El resultado es que la
comunidad entera siempre es responsable de todas las resoluciones adoptadas.

ª Siebenter Rundbrief en die Freunde unserer Bruderhofe, publicado en el comienzo
del año 1952, pp. 25 y siguientes.
u Estableciendo en Alemania y en los Estados Unidos, en donde ahora hay otros
varios similares.

The Wheathill Bruderho/, a Christian Community.

605
604

�En materia de organización hay una cierta división de funciones el "Sirviente
de la Palabra", por ejemplo, se encuentra encargado de la dirección espiritual.
Desde que estas comunidades 13 están basadas en el mensaje de Cristo, un
cambio forzado de relaciones sociales, el que debía de cambiar al pueblo, no
es posible encontrarlo en su línea de conducta. En otro aspecto, una buena
Comunidad no puede existir antes de que no se haya verificado un cambio
en el mismo pueblo.
De acuerdo con los "Hermanos", el camino que lleva hacia la meta debe
estar de acuerdo con la propia meta. La comunidad nunca puede ser el resultado de la fuerza sino de una voluntaria sumisión.
Por esto ellos solamente desean mostrar, y no forzar, a los otros acerca
de la comprensión de cómo la vida en comunidad es posible, de cuántas
limitaciones y fronteras entre clases y nacionalidades pueden ser removidas
y como la Meta Divina, o sea la reconciliación y la humildad de los seres
humanos en un reino de paz puede convertirse en realidad.
Uno de los principales y más importantes principios al que están adheridos estrictamente y por siempre es la propiedad comunal. La propiedad privada no existe. Cada cosa pertenece a la comunidad, como así sucedió entre
los primeros cristianos. Todas las actividades son igualmente apreciadas, bien
sea el trabajo manual o bien el trabajo intelectual. Jefes y empleados no
existen. Sin embargo, esto no significa que la vida económica no sea organizada. El talento y la habilidad para ciertas actividades son tomadas en consideración, pero hay la espectativa de que cada uno esté debidamente preparado, en principio, para hacer el trabajo que tenga que ser hecho.
En esta forma, la "Bruderhofe", de la Sociedad de Hermanos, son importantes comunidades y si bien son independientes y más o menos autónomas,
éstas están siempre en contacto con la comunidad exterior. Entre otras las
hay que están en muy cercana relación con la institución denominada Community Service Inc. En los Estados Unidos, junto con otras comunidades
cooperativas, habría de fundarse, en 1952, una "Federación de Comunidades
Internacionales". (Federation of International Communities) .14 En relación con
esto, su significación puede encontrarse en el hecho de que nos muestran la
forma en que una comunidad puede vivir dentro de los lineamientos sociocráticos.

III
APLICACIÓN EN EL CAMPO PEDAGÓGICO

Si ha sido posible probar en la práctica que es posible vivir de acuerdo con
las bases sociocráticas, el hecho de que, no obstante, solamente comunidades
co~
fondo religioso han sido discutidas, pudiera dar tal vez motivo a la
O~Jecion de q~e pa~a las comunidades en que la unidad religiosa se está perdiendo, la soc10cracia no podría ser de aplicación.

~?

~~ relació~ con e~te aspecto, las comunidades sociocráticas sin una base
religiosa comun, son importantes. De acuerdo con mi conocimiento sobre esta
materia, este grupo de comunidades sociocráticas no expresan comunidades
tot~Imente en el sentido de vivir como tales, como sucede en aquellas agrupaciones en donde hay una base religiosa.
Si~ ~mbarg~, 1~ ~omunidades no religiosas están todas dirigidas hacia una
«:5~cíf1ca Y mas limitada meta. Esta es: educación, economía industrial y pohuca. Trataremos algunos ejemplos de esas formas diferentes de comunidades sociocráticas posteriormente.

EL TALLER DE LA COMUNIDAD PARA NIÑOS EN BILTHOVEN

. ~orno ejemplo de una comunidad sociocrática con una específica y más
limitada meta en el campo de la educación, podemos referirnos al Taller de
la Comunidad para Niños, en Bilthoven, Netherlands. 15

En este taller la educación es una meta y la instrucción está considerada
como el medio a esa educación. 16
Para los fines de esta instrucción es empleado un método de trabajo en el
~ue se toma en cuenta el libre desarrollo individual y al mismo tiempo considera a las exigencias sociales.
Mientras al niño se le proporciona tanta libertad como sea posible, tam" Como u~ segundo ejemplo de una comunidad similar se puede referir a "Pacific
Ackworth Fnends School", en los Estados Unidos. Esta es una escuela cooperativa
gobem~da por la "Asamblea de Padres de Familia". En sus reuniones solamente la:
resol~cioncs pueden cursarse únicamente sobre la base de unanimidad. Ver "Commun1i9ty Service News", marzo-abril 1952, p. 41 etc., y "Friends Bulletin" de febrero
48.

11

Tomado de Sociedad Fraternal Hutteriana.
" "Community Service New", marzo-abril de 1952, p. 44.

606

,. El siguiente dato ha sido tomado en parte de KEES BoEKE Kindergemeenschap,
Y en parte, obtenido directamente a través de información.
'

607

�bién se considera el hecho de que hay exigencias que aquél debe encontrar y
que es en el trabajo en donde debe complementarlas.
De acuerdo con estas bases el Taller difiere en mucho de las escuelas ordinarias en muchos aspectos.
Para algunas materias, por ejemplo, cosmografía e historia del arte, éstas
reciben más atención que en otras escuelas.
También, nuevas materias han sido introducidas, por ejemplo: "conocimiento industrial". A la historia se le toma en consideración mucho después
que en otras instituciones.
Extensiones especiales de estudio las que son consideradas y practicadas
junto con otras materias son: ritmos, música, juegos, danzas folklóricas, modelado, trabajo manual y jardinería.
Las diferentes secciones están todas indicadas por un color y éstos tienen
un significado simbólico. Muestran que aunque, aparentemente separadas
unas de otras, en forma imperceptible fluidamente, semejan lo acontecido con
los colores del arco iris. En algunas reuniones se da atención a los problemas
de carácter religioso.
Las lenguas extranjeras, son, en un grado limitado, estudiadas mucho más
temprano que en otras instituciones. La música es considerada de una gran
importancia así como la cultura física. La orquesta no es una simple y sencilla banda musical de alumnos, sino que está compuesta en tal forma, que
cada niño tiene una posibilidad para desarrollar sus propias cualidades musicales. Con la expansión del Taller, sin embargo, la aplicación de estos principios se encuentra en muchas ocasiones con dificultades de carácter técnico
y material.
Cada niño está obligado a tratar todas las variadas posibilidades que se
le ofrecen, tales como la música, modelado, etc. Si el niño falla en tal intento,
no se le otorga ningún diploma. Esto se hace con objeto de prevenir la negligencia. de ciertos talentos específicos.
La semana empieza con un festival que reúne a todo el Taller y en el que
por espacio de tres cuartos de hora permanecen los niños cantando participando en música o bien en representaciones teatrales.
Los trabajadores están parcialmente libres para escoger la materia de su
preferencia: un curso de lenguaje, o bien de aritmética (tal curso toma de
cuatro a seis semanas, o hasta un año) ; por ejemplo, tres tardes a la semana,
jardinería, geografía o historia. Sin embargo, existe la obligación para ellos
de finalizar un cierto programa, pero sienten lo agradable de poseer cierta
libertad y facultad de escoger. La selección es hecha después de consultar con
el jefe de grupo, el mentor.
Después de la comida, la que es servida en la escuela y de ser posible, al
aire libre, hay una media hora para el descanso.

608

Todos los edificios, incluyendo también a los campos aledaños, se encuentran
bien limpios y conservados en magnífica condición por los mismos niños.
Cada día principia con una discusión general de problemas y el sábado se
cierra la semana con una hora de música.
El año se divide en diez meses de trabajo, de cuatro semanas respectivamente, los cuales, a su vez, se subdividen en tres "términos". El sábado de
cada cuarta semana es día de fiesta.
Un término o período, principia con una reunión especial, cuando los posibles nuevos trabajadores son recibidos con aplausos. Este finaliza con una
reunión general, cuando los resultados de ésta son discutidos.
Para la orientación hacia las diversas ramas, los niños tienen el mayor
número posible de medios de orientación. Para la Cosmografía, por ejemplo,
cuentan con un pequeño modelo del sistema solar.
Se experimenta usar el trabajo de una de las ramas como un expediente
para la otra.
Cada rama está dividida en secciones y así el trabajo para cada una de
ellas está claramente delimitado y hecho accesible para los niños. Cuando un
niño, junto con otro, empieza en determinada sección, su trabajo está bajo
la supervisión de un profesor, ya sea escrito, oral, manual, o bien alguna
muestra de su trabajo. Tan pronto como el niño ha terminado su sección
se dispone para la prueba. Una vez que éste ha pasado dicha prueba, el
hecho se registra y cuando el número requerido de pruebas han sido pasadas
(se observa un cierto margen), un diploma es otorgado sin examen. Este
diploma faculta al niño para principiar a trabajar en el grupo siguiente.
Al principio, cuando el Taller era aún pequeño, los trabajadores de todas
las edades trabajaban juntos en un solo grupo.
Esto tenía la gran ventaja de que los mayores y los más jóvenes, tanto
muchachos como muchachas, estaban juntos. Cuando el Taller creció, los
trabajadores tuvieron que ser divididos en diferentes grupos-edad, indicados por colores.
Desde un punto de vista educacional, hay sin embargo, algunas objeciones
que hacer para esta clase de separación. Se observó, principalmente, que el
disfrutar de días de fiesta y trabajo en los campos por mayores y menores,
tanto muchachos como muchachas juntos, tiene una influencia favorable en
la atmósfera general. La experiencia obtenida de tales días de fiesta, o campos de labor, es más favorable de la obtenida con grupos más homogéneos.
De acuerdo con el número de combinaciones de diplomas otorgados por el
Taller, los niños igualmente progresaron, tanto en educación elemental, como
· en la secundaria.
En algunos días, durante la semana de las "reuniones", éstas tienen lugar
en el Taller, las que son dirigidas por los niños y en las cuales los trabaja-

609
H39

\

�dores y los co-trabajadores asisten. Aquí todas las dificultades y los problemas
se discuten. Sin embargo, la mayoría no decide, pero una solución se proyecta
a la cual cada quien puede estar conforme.
Debido a la duración de ciertos cursos (los cuales varían entre cuatro semanas como término) para una rama específica (por ejemplo: geografía) de un
grupo, los trabajadores, los más de ellos bajo la recomendación del maestro
de los co-trabajadores, escoge un líder de clase. Este se responsabiliza del
orden, de la condición de los salones de clase, de las preparaciones de las
lecciones, de su ajuste después de las mismas, etc. Más aún, cada hora hay
otro director de clase. El puede, si alguno de los trabajadores perturba el
orden, expulsarlo de la clase. El expulsado no puede reingresar durante la
lección a la que asistía.
El director de la clase puede también recordar al co-trabajador las reglas
del orden, si después las vuelve a violar.
El regulador general, uno de los trabajadores, y a quien se escoge para los
trabajadores para un término, permanece en el cargo de la dirección en
general. No para una rama específica, sino con respecto a los procedimientos
generales, el trabajo de las diferentes condiciones y grupos a la conclusión
del día. Esta consiste en una breve discusión en la que participan cada grupo
de su respectivo color; compuesta, por ejemplo, de ocho mentores de grupo
cuando se terminan las labores de cada día.
Si en alguna ocasión hay algunos problemas o dificultades, cada trabajador
puede ponerlas en la agenda en la conclusión del día. Si en el curso de estas
conclusiones del día los problemas que resulten de éstas son llevados más allá
de la significación de los problemas diarios, éstos deberán ser tratados con
posterioridad, en la reunión de mentores de grupo.17 Los puntos que hayan
sido discutidos por el mentor de grupo y aquellos que sean de general interés deberán ser llevados para discutirlos, durante la reunión de representantes. Esta reunión es muy significativa para el Taller en general, pero por
razones técnicas, estas reuniones están limitadas para cualquiera de los grupos
de mayor edad. Para esta reunión, la cual tiene verificativo una vez a la semana,
los grupos entre doce y dieciocho años, eligen dos representantes para cada
grupo de mentores. Los menores tienen sus propias discusiones, pero en ocasiones determinadas, ellos también pueden delegar contactos representativos
a las reuniones de los mayores. Se guardan registros de las reuniones.
Pudiera aparecer, de lo que llevamos dicho, que hay muchas funciones,
sin embargo, hay también mucha oportunidad para cultivar la responsabili" Estos grupos-mentores consisten de cerca de 15 trabajadores y de un co-trabajador,
como mentor.

610

dad de los trabajadores y prepararlos para las funciones directivas, así como
enseñarles a aparecer y hablar en público.
En el Taller se ejercita la menor presión posible, la única que hay es la·
proporcionada por la palabra dada. Cuando los niños han hecho solicitud
para una serie de lecciones, tienen la obligación y el deber de atenderlas.
Sin embargo, ellos pueden dejar alguna de ellas, si, después de previa consulta
con el mentor y el profesor correspondientes, han llegado a la conclusión de
que pueden mejor tomar tales clases en fecha posterior. Esta alteración, debe
ser hecha en forma consciente y no puede estar basada simplemente en un
deseo temporal.
Más aún, este Taller, es un lugar de trabajo. El trabajo tiene que ser hecho y para aquellos que no lo quieran y que además perturben a los otros,
los coloca a sí mismos fuera de la comunidad. En caso de "castigo", hay el
principio de que aquel que sea "castigado", como regla, está de acuerdo con
las medidas tomadas, significando que él mismo reconoce el sentido de tales
medidas.
Cuando esas medidas tienen por objeto corregir una posible injusticia,
también lo tienen el prevenir la repetición de ocurrencias indeseables. Si, por
ejemplo, un trabajador ha perturbado el orden de la mesa, se le puede señalar
para dirigir dicha mesa, de esta manera él mismo tiene que guardar el orden y hacerse responsable de él. Con este sistema de mantener el orden, no
hay la intención de señalar nuevas autoridades en lugar de las del maestro,
como en el caso de los internados ingleses con el sistema de prefectos. En
el Taller la intención que se sigue es:
1) Incluir la comunidad en cada cosa y no poner la dirección en las manos
de un individuo;
2) Tener a la persona del funcionario rotativame~te, tanto como sea posible
con objeto de prevenir a alguien de obtener mucha autoridad.
El objeto de este sistema rotativo es también, en un aspecto, el proteger a la
comunidad en contra del peligro de la mucha autoridad en las manos de una
sola persona, y en el otro aspecto, proteger a las personas en contra de sí
mismas en relación con el peligro derivado de la posesión del mucho poder.
En grandes líneas, la diferencia entre el sistema practicado en el Taller
y el original método Montessori, es la siguiente:
1) En el Taller el acento está en la vida comunitaria, mientras que en el
Método Montessori, es más individual. Los tres principios sociocráticos (gobierno de sí mismos por los alumnos; unanimidad y acuerdo hacia la meta
común de la comunidad) son practicados en el Taller, pero no realizados
por el método Montessori.

611

�2) En el Taller hay más libertad de método y de medios; los ritmos, por
ejemplo son practicados sobre las bases de no haber música; el método Montessori, en el otro aspecto, es más delimitado por el material específico de
preparación, lo que podría perjudicar la flexibilidad.
3) Más aún, el método Montessori se encuentra mayormente basado en la
educación intelectual.

IV
APLICACION INDUSTRIAL.
LAS "COMUNIDADES DE TRABAJO"

En algunos países hay comunidades con un propósito limitado, específico,
hacia el campo económico en las cuales los principios sociocráticos son aplicados. La cuna de estas comunidades está en Francia, tanto como en ese país
las ideas se han desarrollado en una forma más consciente.
Las comunidades establecidas en Francia, llamadas "Communautés de Trauail", consideradas ya sea en el aspecto industrial o en el aspecto agrario,
son de la propiedad de tocios los trabajadores o miembros "comrades" y las
cuales se gobiernan sobre la base de la unanimidad.
Las Communautés de Travail, no tienen objetivos materiales, sino ideales,
por ejemplo "l'épanouissement des camarades", en otras palabras: el desarrollo de las vidas de los "comrades", tanto como esto sea posible y liberarlos de las varias obstrucciones sociales que impidan su desenvolvimiento. 18
En un aspecto, su objeto es hacer hombres para miembros de un gnipo de
vida, pero en el otro, hacerlos más libres e indi\·iduales dentro del 11;rupo.11
Las Communaut.~s de Travail poseen los tres esenciales factores de la
sociocracia :

l. Los trabajadores gobiernan sus problemas a sí mismos:
2. En una base de unanimidad; 20
3. Las concepciones idealísticas dr los miembros a tra,·~s de la realiza!'ión
de una meta común.
11
11

20

Communauté '51, pp. 67 y 68.
Citado.

En ali Things Common, CLAIRE HucHET BiscHOP dice que el principio de la
unanimidad con las "Communautés de Travail", es uno de los principios comunitariot
que varían al último (p. 256).

612

El más antiguo y significativo ejemplo del desarrollo de las Communautés
de Travail, es la fábrica de accesorios para reloj "Boimondau", en Valence
sur Rhone. Esta empresa, se estableció precisamente después de la capitulación francesa, durante la reciente Guerra Mundial. Uno de los fundadores,
Marcel Barbu,21 dice acerca de ella:
"En Mai 1941 l'expérience commenfait a Valence. Deux ou trois
compagnons, puis dix, puis uingt... se gropuperent autour de deux spécialistes de la f abrication des bolles de montres pour gagner leur uie
par ce trauail.
Mais leur ambition ne se bornait pas a cette tache. Concients de la
déchéance de leur pays, ils uoulaient trouuer une solution a ces angoissants problemes sociaux.
Aucun ne con11aissait le métier a practiquer. Leur foi était si grande
qu'un mois apres, les premieres liuraisons sortaient".

Esta Communauté de Travail empezó con un capital de 300,000 francos.
Debido a que el trabajo dentro de los lineamientos sociocráticos tiene la
ventaja de una menor tensión, así como de una menor oposición, la producción ha llegado a ser más eficiente, a tal grado, que en el año de 1945
al de 1946, la compañía invirtió una suma aproximada de 8.000,000 de
francos.
Tomando en consideración estos resultados económicos tan favorables, así
como una amplia publicidad a través de toda la nación en la prensa francesa, la factoría "Boimondau" ha obtenido una gran reputación.
La Communautés de Travail francesas se han integrado en dos formas:
l. Por trabajadores desde la base, como por ejemplo, Boimondau;

2. Como una empresa capitalista existente, ya sea porque el propietario
obedezca a razones tanto idealísticas o prácticas, convirtiéndola en una comunidad de trabajo, como así es posible observarlo en la fábrica modelo de
Cadres R. G., en París.

La Communauté de Travail es una forma intermedia entre los sistemas
capitalista y comunista. En un aspecto, las empresas son propiedad comunal, pero en el otro, el hombre es superior a la comunidad. Como G. Riby 22
ha dicho, el objetivo de la Communauté de Travail es:
:, "Des Hommcs Libres, número especial de "Licn", p. 9.
" "Rerh!'rche Communautaire", número especial de "Communuaté", p. 13.

613

�"Nous uoulons créer et maintenir une société
dans laquelle les hommes auront pleine liberté
de s'épanouir sur tous les planl'.

Roger du Teil señala el gran significado de la Communauté de Travail
como una posible etapa intermedia entre el capitalismo y el comunismo, un
contraste aparentemente inseparable, que en este momento la humanidad
está enfrentando. 23 El subraya que:
''.. .grace
"' a' cette experience,
' .
une eh anee est o ff erte a' l'homme europeén d'échapper au dilemme en apparence inéuitable que posent, en
termes de fer et de f eu, les deux forces géantes qui, d'un antipode a
l'autre, tels les héros d'Homere auant le combat s'obseruent et se défient.
Capitalisme libéral raidi ou communisme, telles sont, pour beaucoup,
les deux seules uoies qui s'ouurent a l'humanité. Et entre ces deux
portes, grillées l'une d'or et de larmes, l'autre de fer et de sang, il n'y
aurait qu'n chaos obscur, dans lequel des uelléités plus ou moins larvaires cherchent en vain leur forme.
Or, voici que dans cette nuit confuse une fenétre s'entrouue, tirnidement encore, sur une perspectiue calme, heureuse et juste ou s'éclaire
et se précise ce que tous les hommes de bonne f oi, depuis des siecles,
attendaient. Elle apporte -peut-etre- le salut, a condition qu'elle
s'ouvre toute grande, assez grande pour donner passage a tous".

Debido a que las metas de estas empresas están dirigidas hacia el desarrollo
de las vidas de los "socios" y no a la obtención del mayor provecho posible,
su carácter difiere notablemente de la mayoría de las empresas capitalistas
comunes. Acerca de esta diferencia H. A. Hutte,24 dice:
"Para aquellos que están acostumbrados a observar el cuadro normal
de que los trabajadores se despojan de su ropa de trabajo al primer
sonido de la sirena, de las objeciones del tiempo extra, del nada negligente vuelo del calabozo del trabajo, se sorprenderían grandemente de
ver las fábricas todavía iluminadas después del tiempo de la terminación de labores y a los trabajadores activos voluntariamente en sus
bancos de trabajo".
21

ROGER DU TEIL,

Communauté de Travail, p. 5.

,. En un artículo intitulado "Werkgemeenschap" "Boimondau" te "Valence"
(Workshop Community Boimondau at Valence, el Taller Onderneming) Man und
Undertaking (Hombre y empresa), 1949-1950, pp. 106 y siguientes.

Como así acontece en el Taller de Bilthoven, en aquellas comunidades
no hay ausencia de reglas, de orden y disciplina en esas empresas. Por el
contrario, la sociocracia se puede definir como "la disciplina en sí misma de
la comunidad". No obstante, una disciplina como unánimemente se le acepta por aquellos a quienes concierne, en lugar de ser impuesta del exterior,
en cuyo caso sería aborrecida.
En estas empresas esta clase de disciplina se ha dejado a lo que se llama
"Regla", en la cual y al mismo tiempo, se incluye un mínimum de moral,
la que debe ser firmada por cada miembro de la Communauté de Travail. 25
El "Mínimo-Moral" es la base de toda la estructura de la empresa. "Voorlichting" ("Información") 26 publicó como un ejemplo de tal estructura
el caso de Boimondau, de la cual aparece que la fuerza más grande, la
fuerza de hecho, descansa en la Asamblea General, compuesta por todos los
miembros de la comunidad. Todas las resoluciones fundamentales de esta
Asamblea General se pasan solamente con los votos unánimes (principio sociocrático) . Esta Asamblea elige igualmente y en forma unánime al Jefe de la
Comunidad (Chef de Communauté) .
El Jefe tiene poder ejecutivo absoluto y puede aún actuar en contra de
los deseos de los miembros y de los comités de Consejo (Conseillers Generaux).
Esto, de seguro nunca sucederá desde que la Asamblea General pueda
estar reunida en todo tiempo, ocasión en la cual todo poder puede ser reducido. (El Jefe, a pesar de todo, no es un dictador).
El Jefe está asistido por un cuerpo de Consejo, el "Conseillers Generaux",
el que se escoge por la comunidad.
Para el lector amante de los hechos pudiera ocurrírsele el preguntarse
cómo es posible que con todas estas elecciones se pueda obtener la unanimidad. Marce! Barbu, el fundador hubo de verificar en el transcurso del
tie~po, que este sistema sociocrático no podría ser aplicado a las empresas
extstentes así como a los principiantes, así nada más, ya que debe de construirse
para llegar hacia arriba desde la base.
Para obtener este fin dividió su co~unidad en grupos de vecindad (Groupes
Quartiers) . Cada grupo de esta vecindad está compuesto de cuatro o
cmco familias, las que están obligadas a reunirse una vez por semana.
Estos grupos de vecinos escogen unánimemente a su representativo (Chef
de Group) . Todos los representantes de los grupos se reúnen una vez al
mes para discutir los procedimientos generales y tratar de obtener unanimidad.

d:

11

"Rccherchc Comrnunautaire", número especial de "Communauté", p. 75.

" Voorlichting ("Information"), 2nd year, No. 35, dated 27th, May, 1949, pp.
137 etc.

614
615

�Estas reuniones generales y las consecuentes adhesiones a los princ1p1os
sociocráticos obtienen de inmediato el resultado de que en todos los puntos
esenciales se llega a la unanimidad antes de que los miembros aparezcan
en la Asamblea General.
Los conflictos en Boimondau son puestos a la consideración de una Corte
de Justicia especial, ordenados por la Communauté de Travail, la que en
el último extremo deberá juzgarlos. Las decisiones solamente son hechas
dentro de las bases de la unanimidad (jueces, defensores y litigantes) . Es
corriente que el defensor también tiene que estar de acuerdo con el castigo
impuesto. Roger du Teil 27 señala la gran significación de esto para la
condición psíquica del ofensor y su relación hacia la Comunidad.
Los miembros de la Corte de Justicia son elegidos por la Asamblea General.
La Asamblea General también establece una Comisión de Control, cuyo
deber es el reportar cualquier irregularidad al Jefe de la Comunidad.
De acuerdo con la forma estructural de las diversas Comunidades de
Trabajo, es posible el afirmar que hay una diferencia individual, en tal forma que cada Comunidad tiene su propia estructura. La estructura y principios no pueden dejarse en reglas fijas ya que éstas tienen que ser flexibles
y variables como la vida misma.28
Como los resultados de las comunidades en la mayor parte dependen de
los miembros, los recién llegados, que desean ingresar, tienen que estar
de acuerdo en un juicio de tres meses, durante cuyo período se les llama
"stagiaires". De aquí en adelante, son "Postulantes" por un período de doce
meses. Solamente después de estos quince meses el candidato podrá llegar
a ser un "socio" completo. Esto se hace así con objeto de salvaguardar a la
Comunidad en contra de la admisión de gente que no se adhiera a los principios, tanto en fo1ma espiritual como en la práctica.
El concepto de "labor" tiene una alta estimación en las comunidades, comprende más de lo que generalmente se entiende por labor.
Aparte del trabajo profesional se incluyen las siguientes clases de trabajo:
l. El trabajo no profesional (por ejemplo, el autoestudio, para la educación en general;
2. Las actividades de la mujer casada en el hogar;
3. Los juegos infantiles, necesarios para el futuro desarrollo;
4. Los esfuerzos llevados a cabo por los enfermos para obtener mejoría.

La remuneración en la mayoría de los casos, está regulada de acuerdo con
el amplio concepto de labor, como, por ejemplo, en "Boimondau" de la
" RooER nu TEIL, Communauté de Travail, p. 75.
" Communauté '51, p. 67.

616

siguiente manera: el cuerpo concejal fija periódicamente las cantidades disponibles para remuneraciones. Esta suma ("la masse a partir"), se reduce
primero de todo de las remuneraciones de los padres a los niños, de acuerdo
con una escala fijada. El remanente se reduce por una cierta suma para
el trabajo hecho en el hogar por la mujer casada. Después las remuneraciones son deducidas para los "stagiaires" y los "postulantes", las que están
basadas en las pagas de la industria libre.
La suma remanente se divide entre los "compagnons" de acuerdo con su
"valor humano". Este valor depende de tres factores:
l. "la valeur professionnelle";
2. "la valeur sociale";
3. Los premios.

Estos últimos se otorgan en los casos en que los trabajadores hayan realizado su trabajo en menor tiempo del que se haya estipulado. Una vez que
se ha calculado el valor de tales premios y se ha hecho pago de ellos, la
cantidad remanente se divide de acuerdo con el número de puntos que cada
"compagnon" haya alcanzado, para subdividir en relación a 1 y a 2·.
El sistema de remuneración es diferente en otras Communautés. En la factoría modelo de Cadres R. G., en París, tal remuneración se adapta a aquellas marcadas con el mercado libre de trabajo. El beneficio entonces es dividido entre los "compagnons" en determinada forma.
La meta de estas Communautés de Travail en el desarrollo de la vida de
los "compagnons", así como su mejoramiento, en la medida de lo posible,
entre otras, se realiza de la siguiente manera:
2. Incluyendo al trabajador en la administración y como copropietario,
lo que produce en él tomar un interés real, más que otro meramente profesional en el desempeño de su trabajo.
2. La Communauté de Travail procura hacer desaparecer la frecuente y
fatal separación entre el trabajo y la familia incluyendo ésta en la propia
Communauté de Travail. 20
3. Haciendo a un lado el trabajo profesional, se dedica una gran atención
a otros aspectos de la vida, tales como deportes, juegos, teatro, educación general, etc., aspectos que son organizados por el "Servicio Social".
Gracias a los principios mencionados con anterioridad, la relación del trabajador y la vida, llega a ser diferente y en el más elevado sentido de la
palabra, éste puede llevar una más humana existencia.
Cuando se visitan las Communautés de Travail, es sorprendente el que
,. Communauté '51, p. 46.

617

�el trabajador produzca una mucho más humana impresión y mucho menos
del automatismo que es posible observar en las empresas puramente capitalistas.
El principio de que las comunidades sociocráticas deben estar abiertas para
todos, se ha realizado plenamente en esas Cornmunautés de Travail. Están
abiertas para todos, no importa el credo religioso o político. En Boimondau
hay, por ejemplo, católicos romanos, protestantes, humanistas, materialistas,
así como comunistas, sin mengua de la existencia de cuatro "Groupes Spirituels".30
El resultado de este principio de puerta abierta a todos, es que sus fundadores no desean que se les llame "third way" (el tercer camino) , que proporciona "la" solución para los problemas sociales y por esto, celosamente se
apartan a sí mismos de los seguidores del liberalismo y del capitalismo, por
una parte, y de los que creen en el comunismo, por la otra. La Cornmunauté
de Travail, sin embargo, desea contacto con todos los grupos, proclamando
por la solución de los problemas sociales, si bien juntos. 31
Desde que el objetivo de Mareé Barbu fue el no crear una clase especial
de comunidad dentro de la sociedad, sino una reforma total del Estado, se
decidió en octubre de 1945 el participar en las elecciones francesas. Aunque
esta decisión se hizo ya en el momento último, se obtuvo un resultado de
26,000 votos, lo que permitió adquirir un asiento en el Parlamento.
Sin embargo, Barbu pronto comprendió que a cuenta del conspirar político y de la "anti-sociocrática" forma de trabajo, poco podría obtenerse, por
lo que se retiró de la vida política en lo. de enero de 1946, dejando "Boimondau" para dedicarse por entero a un experimento de mayor envergadura.
Estableció la "Cité Donguy-Hermann", una combinación de seis Communautés de Travail que agrupaba a 350 personas, distribuídas entre una Communauté para la fabricación de ladrillos, una para hacer llaves; otra encargada de la fabricación de cajas de reloj; otra encargada de la construcción
de casas y talleres; otra para la manufactura de matrices, etc., así como una
Cornmunauté agrícola.
El pensamiento fundamental de Barbu era en el sentido de que una Communauté debería constituirse como una federación de familias; una federación de Communautés debería agrupar una ciudad; las Cités, a su vez, deberían combinarse en unidades cada vez mayores (municipalidades, condados,
Estados y continentes), las que, en último resultado, deberían combinarse en
una Federación Mundial.3 2 Por desgracia, sus planes, no solamente en lo que

'° RoGER nu TEIL, Communauté de Travail, p. 128.
11
Ver Communauté '51, pp. 66 etc.
"' RoGER nu TEIL, Communauté de Travail, pp. 172, etc.

618

a la Cité Dounguy-Hermann se referían, resultaron una catástrofe, debido a
la falta de cooperación del sector ejecutivo. Con objeto de prevenir contingencias similares, se ha puesto una mayor atención a la educación ejecutiva
por las Communautés de Travail. (T. W. I. = Entrenamiento dentro de la
industria; F. P. C. = Formación práctica de Chefs) .33
Si bien el experimento de la Cité había sido un fracaso, sin embargo, esto
no significó que se quitara la idea de la Cité como una Federación, compuesta de algunas Communautés de Travail. En Valence esta idea ha tenido
realización nuevamente en la Cité Horlogére Monguy-Hermann, una combinación federal de tres diferentes Communautés de Travail, todas dedicadas a
la fabricación de relojes; la Communauté Centralor, la Communauté Cadréclair y la Communauté Rhonex. Un "Conseil Genéral de Coordination",
compuesto de tres Chefs de Communauté y de representantes electos, los que
se reúnen cada mes con objeto de ayudar al Secretario General, que es, a su
vez, el dirigente de la Cité. 34
Desde un punto de vista sociocrático, resulta interesante el observar cómo
se conducen las elecciones, por ejemplo, en el caso del Chef. Con objeto de
principiar las discusiones se recogen la mayoría de los votos. La designación
sigue, no obstante, después de una mutua auscultación y con la aceptación
de cada uno para este propósito.
Es un hecho muy conocido el que las nuevas ideas son más fácilmente
aceptadas por los jóvenes que por los mayores, por lo que, por lo general, el
término medio de la edad de los "compagnons" de las Communautés de
Travail es bajo. En Boimondau, por ejemplo, prevalece, como edad-grupo,
de los 20 a 30 años.35
Un importante punto de concurrencia entre las Communautés de Travail
y los Talleres de la Comunidad para niños en Bilthoven, es el hecho de que
los ejecutivos tienen poder extenso. Especialmente por lo que se refiere a
las empresas industriales, con frecuencia se hace necesario el tomar decisiones
importantes en un momento determinado y por ello el Chef de Communautés está dotado de tal facultad en lo que respecta a su poder ejecutorio.
Sin embargo, por el hecho de que siempre pueda ser llamado a cuentas y de
que su función depende de la confianza puesta en él, pudiera llamársele,
sin duda, un dictador.
Con objeto de prevenir que la autoridad llegue a ser demasiada, la Com"Ver BERNARD DE VARLET, "La Formation des Cadres a Boimondou", publicado
en "Communauté, Nos. 9-10 de Nov.-Dic. 1951, pp. 12, siguientes.
" Dato obtenido por Marce! Mermoz, "La Cité Horlogere de Valence", published in
"Communauté", Nos. 9-10 de Nov.-Dic. 1951, pp. 9 siguientes.
• "Des Hommes Libres", número especial de "Lien", p. 22.

619

�munauté aplica el principio de que las designaciones son hechas por dos cuerpos. Uno recomienda a alguien como candidato, después de lo cual, el otro
cuerpo tiene que aprobarlo con objeto de hacer la designación final. (Election
des responsables á le double confiance) .36
Si bien, debido a las condiciones económicas, solamente algunas nuevas
Communautés de Travail se han establecido, es posible decir que las que
actualmente operan se han consolidado. Se puede agregar que varias Communautés de Travail se han establecido recientemente en forma y carácter
diferentes si las comparamos con las señaladas anteriormente. 37 En las re.
cientes, el' propósito es que los miembros (principalmente los no-prof es10nales) construyen sus propias casas: "auto-construcción". Aquellos de estos
"castores" -como a sí mismo se autodenominan- que tienen las mismas
inclinaciones idealistas hacia la Communauté de Travail, se han combinado
en una "Fedération National des Organismes d'Auto Construction".38
Las ideas de la Communautés de Travail, no solamente se han extendido
en Francia, sino también en otros países de Europa.
Las diferentes Communautés de Travail en los diversos P.aíses son llevadas
juntas :i formar la "Entente Communautaire", cuyo secretariado se ha establecido en París. Esta Entente se encarga del cambio de pensamientos y de
ideas de la asistencia de "les rapports amicaux et commerciaux entre Commun;utés", de la representación de las Communautés en cuerpos oficiales:
Ministros, etc.; propaganda general, etc. 30
Aparte de su organización internacional, las Communautés de Travail, con
residencia en París y en los lugares circunvecinos, tienen una organización
regional dedicada al mejoramiento de una más regional "intercommunautai•
•
• 40
re" cooperación por medio de la mutua consulta, consejo
y as1stenc1a.

V
APLICACIÓN EN EL CAMPO POLÍTICO

La vida en comunidad de acuerdo con el Derecho Común
("Adatrecht") Indonesio y los Minangkabauers, los Gajos,
los Achinese, etc.

Finalmente, los principios sociocráticos pueden también ser aplicados en el
campo político, si bien, con un limitado y específico propósito. Ejemplos de
esto los podemos encontrar en la vida en comunidad, de acuerdo con el Derecho Común Indonesio ("Adatrecht"). Los tres elementos de la sociocracia, tales como :
l. Gobierno por sí mismos.

2. Una base de unanimidad.
3. Ciertas inclinaciones idealísticas.
se encuentran identificados en el Derecho Común Indonesio. Una cierta tendencia hacia el gobierno por sí y una cierta esfera idealística, son menos notorias en el Derecho Común Indonesio, que las bases de la unanimidad.
Ciertos autores señalan esta característica comunal en varios campos como
un adelanto.
Este propósito relacionado con la unanimidad se advierte en el derecho
común en dos conceptos :

l. M oepakat ( del árabe "mowafaquat"), significando la consulta común,
la que debe ser precedida por
2. Sapakat, que significa acuerdo.
Estos elementos permanecen más fuertemente con las "'.Minangkabauers".

Val Vollenhoven 41 ha dicho acerca de esto que "una alteración de la ley,
"'Ver Communauté '51, p. 67. Acerca de esto CLA~RE HucHET B1sHOP en Ali
Things Common se refiere a "Double Trust Appointments", ver p. 258.
" Estas más recientes establecidas comunidades difieren de las otras en la medida Y
en la forma en cómo utilizan el tiempo libre y no en las actividades profesionales de
los miembros.
.
,
35
Para mayores detalles podemos referirnos a M1cHEL ANSELME, "Princ1pes et rea•
lisations communautaires dans la constrution" published in "Communauté", Nos.
9-10 de Nov.-Dic. 1951, pp. 27, siguientes.
.. "Recherche Communautaire", número especial de "Comunauté", p. 162.
, .
'° Tomado de J. CHAPELLIER, "Comment protéger la Communauté contre les deviations" publicado en "Communauté", Nos. 9-10 de Nov.-Dic. 1951, pp. 11 etc.

620

desde arriba, con la cual el requerido meopakat y el sapakat se encuentran
totalmente carentes, no sería considerada legal por ningún Minangkabauer",
Y por lo que respecta con el Minangkabau: "con todas las autoridades colegiadas la unanimidad en la decisión se requiere".42 Cuando tienen lugar las
discusiones de la autoridad de la Villa de Minangkabau, Van Villenhoven
"'C. VAN VOLLENHOVEN, L. L. D., Het Olatricht van Neder/ands lndie ("Common
Law of Indonesia"), Part. 1, p. 108.
" Hoja 37, parte primera, p. 256.

621

�43

señala que cada decisión es precedida por la meopakat (consulta) . La consulta toma lugar con respecto de todas las cosas importantes relacionadas con
todas las familias "kermel", así como con los andikas (las cabezas de esas
familias, las cabezas de otras familias y los hombres de notoriedad llamados
"elders") .44
De acuerdo con Westenek,45 el "adat" o consulta dentro del minangkabau,
es aún más antigua que la palabra "moepakat". Estima que esta palabra fue
introducida alrededor de los años de 1550 ó 1600 A. C. con el advenimiento del
Islamismo, pero, agrega, que desde mucho antes ese "adat" o consulta debió
46
de haber existido. La forma de gobierno y soekoe-arreglo, fue designada
para tomar la consulta al balai (Consejo y Corte) .
De acuerdo con estas concepciones Indonesias, cualquier cosa es posible
"dentro de las líneas de la consulta", con: "atéh djalan moepakat" (solamente la vía de la verdad, el único camino) . Otra máxima dice: "La consulta
remueve todos los obstáculos; por medio de la consulta mutua, aun las regulaciones-adat pueden ser colocadas a un lado; la consulta es nuestra gran

maestra.
Westenek continúa diciéndonos que por el medio de las consultas se debe
llegar a la unanimidad.
"Si en caso de moepakat los puntos de vista están divididos, uno habla de:
batoe~ang (diferencia de opinión) o bien de balang (coloreado; medio blanco, medio negro) . En caso de que esta situación permanezca así, el asunto o
tema es pronto rechazado. Si, aún, el asunto puesto a consideración ha logrado
triunfar, las discusiones, no obstante, se continúan hasta obtener un acuerdo
completamente unánime, lo que ocurre en nueve de cada diez casos.
Algunas veces, sin embargo, algunos se encuentran aún sujetos a decisión.
En ese caso reuniones próximas serán convocadas a las que se cita al o a

., ,1 J,. c • van Eerde ,s ha dicho
·
aon.
acerca de la administración de justicia
de lo~ Mm_ankabauers: "El juez tiene los siguientes deberes: reconciliar a los
enermgos, Juntar a las ~os partes, hacer preguntas a los testigos, y haciendo
uso de la , facultad
ob
... de Juzgar, pronunciar un veredicto, invocando a Al,ay
. tener ~SI un JW~IO certero. Cuando de acuerdo con la ley, cada asunto ha
Sido ?ebid~ente ~vestigado y considerado por todos los jueces, lo deseable
es (lease obbgatonamente) que el veredicto se obtenga unánimemente".
"La jurisdicción, dice Van Vollenhoven,49 descansa tanto en las autoridades, como en los viejos de la villa. La decisión requiere unanimidad así como
la de los asistentes que se unen a la discusión".
'

_Con _los Minangkabauers encontramos también el principio de la unani'?1dad mcorporado en su derecho común aplicado a la legislación a la autondad y a 1~. jurisdicción. Westenenk 50 menciona el trigo sagr:do tomado
~runa famiha entera en caso de disputas territoriales. La cabeza de la familia se _c~loca e~ un círculo con un hombre y una mujer de su descendencia y
dos pms (panentes lejanos). La idea es que ellos representan a la familia
entera y de que dicha familia está de acuerdo con el jefe de la misma quien
~~~el~
'
Terkhaart,51 también trata acerca del elemento de unanimidad por lo que
respecta a 1~ ley de la tierra. En caso de venta o préstamo de la tierra, debe
mostrarse (SI los lazos que unen a la familia son lo suficientemente fuertes
aún) el que la familia está de acuerdo (o que bien la toman para sí mismos) .

los oponentes a la razón.
Si estas citas no logran obtener éxito y aparece que el o los oponentes se
mantienen firmes en su actitud y demuestran cierta necedad, con frecuencia
sucede que de acuerdo con el derecho común, son exiliados del nagari o bien

n El principio de la humanidad se encuentra también en la jurisdicción de los Surashtras
En "Community Service News"' de Sep .-Oct. 1949' p . 104' ARTHUR
E M de la India.
.
·
. OROAN d1c,e: "No se acostumbraba llegar a la decisión de la corte por votación.
~Uien_ ~ropoma ~na multa si esta era una forma adecuada de castigo. El encargado
. presidir puede mterrogar a la Asamblea erigida en corte diciéndoles: '·aprueban,,
S1 la propuesta parec1a
' expresar e1 sentido
• de la reunión el Presidente podría
e
ha •
una decl
.,
1 f
'
cer
. . .
arac1on para ta e ecto. La decisión comunitaria era final en la medida del
Juic'.o del Consejo privado. En cierta forma, si la decisión no estaba conforme al
sentid~ de la comunidad de aceptación, había entonces receso dentro de la misma
comurudad por espacio de algunos años mientras el caso era considerado de nuevo
en cuyo evento la multa impuesta era reintegrada".
'

sometidos a un boycot.
Nos encontramos el principio de la unanimidad solamente en el derecho
común de los Minangkabauers, sino también, en lo que respecta a jurisdic-

• J._ C. VAN _EERDE, De Adat uolge11s de Minangkabausche bronne (common law
according to Mmangkabau sources), en artículo aparecido en el volumen III 1896lBla98 _de_ la_ P~~licación, dedicada en general, a la ley, temas relacionados especi~lmente
a
Junsd1cc1on India .

43

lbid., p. 255.

" lbid., p. 256.
" L. C. WESTENENK, De Minangkabausche Nagari, p. 62.

.. Actividades, parroquia, grupo de familias.

622

. '" C. VAN VOLLENHOVEN, LL. D., Het Adatrecht van Nederlands Jndiif (IndoneCommon Law), part. 1, p. 258.

SJan

: ~- C.

WESTENENK, De Minangk~bausche Nagari, pp. 95 etc.
· ter Haar Bzn., L. L. D., Begmselen en Ste/sel van het Adatrecht (Principales
and System of Common Law), 2nd edition, p. 87 .

623

�La elección de los representantes en el Minangkabau está basada igualmente
52

en la unanimidad.
G. de Waal van Anckeven 53 señala que el moekapat y el zapakat también
juegan un importante papel dentro de la familia de los Mina~?kabauers: Si
alguno de los miembros de la familia desea zanjar alguna -~if1cultad, tiene
que consultar con su propia familia para enco_ntrar la so!~~1on .. La consulta
se verifica con toda la familia y no se toma nmguna dec1S1on, sm que todos
estén convencidos de que la solución sea la correcta.
..
Por lo que respecta a los problemas que concierne~ .ª más de una fam1ha,
éstos deben ser sometidos a consulta con otras fam1has. Tan pronto como
todas las consultas han terminado y los resultados se han obtenido, el asunto
se discute de nuevo en público en el balai. No se trata de desarrollar nuevos
puntos de vista en este estudio, sino llevar juntos los resultados a que s~ hayan
llegado con cada familia, y además, también, para esta clase de reuniones al
zapakat es requerido.

M . Joustra 54 precisa las objeciones que se pueden pr~sentar acere~ de una
absoluta necesidad de unanimidad en el derecho comun de los Mmangka-

bauers:
"Resulta obvio el que la requerida unanimidad durante las discusiones, frecuentemente previenen o dilatan el paso a una resolución". Con respe~to a
55
un mayor progreso en el porvenir del derecho común, Joustra h~ dic~o_:
"Sin embar.,.0 también hay señales de que no en todas partes se adhiere ngidamente ai°s~kato (unanimidad de juicio) para la adopción de decisiones Y
de medidas, ya que esto parece ser un poderoso medio de obstrucción para
los obsecados.
Encontramos el principio de la unanimidad, no solamente con los Minangkabauers, sino también en el derecho común de los Achinese, Gajos, así como
en Bali.
"
Acerca de los Achinese, Van Vollenhoven,56 hace notar: la consulta m~pakat" con todos los hombres adultos de la villa ocurre, con ,menos frec~e~cia,
que la verificada con los "elders" (anciano~) , como as1_ deb1a ser esto ultim:
de acuerdo con la regla. Sin embargo, el Jefe de la villa trata de tomar e
" L e WESTENENK De Minangkabausche Nagari, p. 116.
'
·m an arucle
·
· th e "Sumatra bod e" d e 27 ,,y 28 de
., G.. de. Waal van Anckeveen
m
marzo 1907, entitled: "Over Maleische democratie en Padangsche Toestanden (About
Malay democracy and Conditions in Padank}.
,.. M. JousTRA, "Minangkabau: Overzicht van Land, Geschiendeins en Volk" (Re·
view of Land, History and People ) , pp. 102 etc.
'" lbid., p. 127.
,
d
. )
158
,. Derecho comunidad de Indonesia ( el Derecho Comun de In ones1a , PP·

siguien tes.

624

cuenta los deseos de todos, ya que en otra forma sus resoluciones podrían

carecer de adhesión.
El Dr. C. Snouck Hurgranje 57 nos dice en relación al principio de la
unanimidad de los Achinese :
"A los Achinese les place en extremo el moepakat, posiblemente no tanto
en esencia, pero ciertamente en lo que a la forma respecta. Las más insignificantes cosas o asuntos pueden levantar grandes discusiones y cambios en la
manera de pensar. Un jefe que se precie de serlo, debe ser contrario a manejar cuestiones relativas a su territorio, o a sus súbditos, al menos, en la presencia de aquellos que representan al pueblo como si ahí estuviera presente".
Por lo que respecta al principio de unanimidad en el derecho común de
los Gajos, C. Snouck Hurgronge 58 dice:
"El rodjo (cabeza de una comunidad consanguínea) 59 de los Gajos únicamente puede hacer aquello de lo cual está seguro o tiene certeza. El notable saudoros (miembro de la raza) estará de acuerdo".
V. E. Korn,6° también señala que en Bali, la unanimidad juega no menos
importante papel en el derecho común. Nos dice:
"Existen varios casos, sobre todo por lo que respecta a cuestiones familiares, en que la unanimidad es necesaria, y, después de prolongadas discusiones, por lo general, es obtenida".
Van Vollenhoven 6 1 afirma que una alteración de la ley Malaya no será
reconocida por ningún malayo, si no se satisface el requisito del moepakat y
el sapakat.
Una consecuencia que lleva la no observancia del principio de la unanimidad, como en el caso de los Minangkabauers, frecuentemente conduce al
abuso, influenciando a los miembros de la comunidad previamente a la reunión. Es posible hablar en este caso de cierta corrupción, aunque debe señalarse que la vida en sí misma no es otra cosa que dar y tomar. Si alguien
visita a otro, le lleva un pequeño regalo. Cuando el otro devuelve la visita,
es de esperarse igualmente que lleve algo, aunque sea pequeño también. Hay,
sin embargo un esforzarse por romper con esa tendencia de quitar el principio
de la unanimidad. A la fecha, existe una clara tendencia en el sentido de ir
17

DR. C. SNOUCK HuRGRONJE, De Atjehers (The Achinese ), Parte I, pp. 79 siguientes.
'"DR. C. SNOUCK HuRGRONJE, Het Gajoland en zijne bewoners (Los gajolands
Y sus habitantes), p. 89.
11
Tal comunidad de sangre se compone de relaciones sanguíneas y de aquellos que
por medios de inoculación artificial han sido admitidos a la misma comunidad.
., V. E. KoRN, Het Adatrecht van Bali (Common Law in Bali ) , p. 260.
"e. VAN VoLLENHOVEN, L. L. D., H et Adatrecht van Nede rlandsch indie ( Indonesian Common Law) Parte I , pp. 108 siguientes.

625
H40

�en contra de esto. Por la sola razón de esta unanimidad, frecuentemente uno
llega --como en el caso de los Minangkabauers- a un muy sofocante procedimiento de obrar, lo que, en consecuencia, está en conflicto con las exigencias de la vida moderna. Esto resulta en la búsqueda de una solución en otra
dirección: uno desea obtener, no tanto una decisión cualitativa, como una
decisión cuantitativa, de tal manera que el grupo más poderoso, cualitativamente considerado (las personalidades, las personas de influencia) , deberán
estar de acuerdo uno con otro, antes de que una decisión sea hecha, en lugar
de que todos los participantes se pongan de acuerdo.
Este principio cualitativo, se realiza más o menos por la sociocracia, ya
que en el sistema sociocrático hay la posibilidad de que los grupos más bajos,
delegan a las más importantes personalidades, cualitativamente consideradas, las que tienen, a su vez, que llegar a un acuerdo con los más elevados
cuerpos.
En relación con lo anteriormente expuesto, es de hacerse notar el que el
toque de las ideas sociocráticas haya alcanzado a los muy antiguos principios
del derecho común Indonesio.

CONCLUSIÓN

Tomando en consideración lo que llevamos dicho, podremos llegar a la
conclusión de que los principios sociocráticos son aplicados en muy diversas
formas. Considerando esas diferentes posibilidades desde un punto de vista
humanístico esto conduce hacia la cuestión en el sentido de reflexionar acer'
.
ca de que si se debe de hacerse más en esta dirección, con objeto de meJorar
las relaciones humanas, por la aplicación de las ideas sociocráticas en nuestra
vida comunitaria. ¡ Ojalá que nuestro estudio contribuya a llevar alguna luz
sobre esta tan prometedora senda!
(Traducción del Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ).

NUESTRA CONSTITUCIÓN Y EL MUNICIPIO
LIC. ARMANDO

Las incursiones que con alguna frecuencia hemos realizado con mera curiosidad inquisitiva por los campos sociales del derecho y de la política de
nuestro país, nunca nos acercaron tanto al paisaje pintoresco y muchas veces
sombrío que nos ofrece el municipio mexicano, sino hasta cuando recibimos
el encargo de proyectar para el de Monterrey 1 las bases precisadas para la
solución jurídica de algunos de los problemas que le son específicos y de
otros comunes a todo muncipio. Claro que si damos una ojeada a las vicisitudes por las que ha atravesado el muncipio en el orbe desde que los romanos lo llevaron a un alto grado de perfección, se nos antoja casi natural
ese paisaje, pero nos asombra que haya perdurado hasta la actualidad en
que la inquietud, el afán de renovarlo todo, de barrer con nuestros viejos
Y defectuosos sistemas, ha dejado intactas las taras con que la imprevisión
de los constituyentes de 17, heredaron al municipio mexicano.
Así fue, en efecto. En lugar de limitarse a reconocer en el municipio la
presencia de un fenómeno social casi axiomático determinado por la estrecha convivencia de los individuos y por la urgencia de éstos de realizar los
fines comunes indispensables para satisfacer sus propias necesidades personales; en lugar, también, de dotarlo ampliamente del poder económico y de
las facultades jurídicas indispensables para su pleno desarrollo, los constituyentes de 17 quisieron tanto para el municipio, que de su condición de paria
en que había discurrido su vida durante buena parte de la Colonia y durante el M'exico
· m
· d epend1ente
·
de nuestros días, se propusieron convertirlo en
el niño consentido, en el niño mimado de la nación, pero por si el muchacho
1

626

Hovos

Universidad de Nuevo León

E5tado de Nuevo León, México.

627

�resultaba un hijo pródigo, ataron su economía a la voluntad caprichosa de
los estados, y, lo que es peor aún, los constituyentes nuevoleoneses, creyendo
probablemente hacerle un bien, extendieron el manto piadoso de su protección ( ?) transformándolo, además, en un incapacitado al someter sus facultades jurídicas a las bases que previamente expidiera el Legislativo. La apatía, la ineptitud, el servilismo, la mala fe han hecho el resto para impedir
que el municipio despierte por completo del sueño secular en que se encuentra hundido.

Sin el menor propósito de hacer de esta exposición un tema de carácter
político, diremos la forma cómo todos estos factores negativos operan como
verdaderos obstáculos en el desarrollo jurídico de los municipios nuevoleoneses, explicando que el Congreso concreta su acción legislativa a aprobar,
entiéndase bien, a aprobar las iniciativas que le envía únicamente el ejecutivo, y éste, por su parte, por causa de dichos factores, rara vez se ha ocupado
-en ello tienen no poca culpa los propios ayuntamientos a quienes dominan
los mismos factores negativos-- de promover las iniciativas requeridas por
los municipios en el desarrollo de su actividad. Conducta semejante ha
traído, como es de suponerse, lamentables consecuencias de estancamiento,
pues, sin bases, los municipios están imposibilitados para formular las normas legales determinadas por las cotidianas relaciones de su contenido huma•
no, y sin tales normas, los municipios viven la precaria existencia de los
regímenes de facto, cuyo caos sólo supera en parte la solidaridad de los vecinos y su urgencia de salvar tamañas anomalías en su constante afán de
satisfacer sus propias necesidades.
Después de dar por sentadas las tesis político-jurídico-sociales indiscutidas
sobre la necesidad de esas normas legales para el municipio como lo son para
todo organismo social donde se desenvuelve el intercambio espiritual y material del hombre en pos de una perfectibilidad cada vez mayor de sí mismo,
y sobre la necesidad del propio muncipio de darse sus normas para hacer
frente a las constantes mutaciones que se operan en el seno social a medida
que se multiplica o transforma ese intercambio, nos preguntamos qué era
más apropiado: si promover las reformas de la Constitución que hiciesen realidad la libertad del municipio, sin más limitaciones que las que derivan de
su interdependencia con respecto al estado y a la nación, o bien proyectar
una ley orgánica que a más de precisar el alcance de las disposiciones constitucionales que se refieren al municipio, contuviera, en forma amplia y genérica, un conjunto de bases que permitiesen al municipio entregarse penna·
nentemente a la tarea de formular sus propios bandos sin necesidad de acudir
ya en demanda de nuevas bases. Técnicamente nuestra respuesta estaba por

la refo~a, pero como en la práctica nos dimos cuenta que se tropezaba con
una ~ne de obstáculos si no precisamente insuperables, sí difíciles de salvar,
nos VImos, francamente, obligados a adoptar la segunda cuestión.
Como se verá, el proyecto está dividido en dos grandes partes. En la pri~era echam~s. ~ano de los preceptos constitucionales aplicables para orgaruzar el mumc1p10 _Y el ayuntamiento; para precisar las facultades y deberes
de és~e ~ de sus rm~mbros, y para procurar reducir a sus justas proporciones
const1tuc1onales la mtervención del estado en materia hacendaría. Además
nos _propusimos, y c~eemos haberlo logrado, delimitar las funciones del ayuntamiento y del presidente municipal, reservando exclusivamente para el primero, como era natural, el poder de policía O la facultad legislativa de decretar los bandos de ~licía y ~uen gobierno de acuerdo con las bases; y
~ el segundo, tamb1en exclus1vamente, la función administrativa O ejecutlva. En _I~ segunda parte creemos haber provisto a los ayuntamientos de las
bases suf1C1entes para reglamentar todas las actividades del municipio que
comprenden desde la organización y funcionamiento de la administración
~ta el régime~ d~ las rel:ciones de ésta con los particulares y de los partlculares e~tre. ~1, sm exc~u1r el_ de los bienes del dominio del poder público
Y la orgamzac1on y func1onam1ento de los servicios públicos.
Como toda obra humana, seguramente se encontrarán en el proyecto prof~ndos errores y graves aberraciones; pero estas últimas, cometidas a con~encia~ _derivan de conceptos constitucionales equívocos y de prácticas polítlcas v1c1adas que nos vimos precisados a respetar.
Con la satisfacción de haber cumplido con un encargo para nosotros de
una al~ estima, nos queda, también, la de dar un pequeño jalón, al menos,

en la 1IDportante tarea de integrar la vida jurídica del municipio Clffiiento
de 1as mst1tuc1ones
· · ·
·
'
democráticas
y del progreso efectivo de los pueblos.

628

629

�PROYECTO DE LEY ORGANICA SOBRE LA AUTONOMIA
DE LOS MUNICIPIOS

Art. 60. De los conflictos de orden administrativo entre los mumc1p10s se
ocupará, a falta de acuerdo entre ellos, el Tribunal Superior de Justicia en
pleno, el que resolverá sin demora, previa audiencia y aportación de pruebas
de las municipalidades interesadas.

LIBRO PRIMERO

DE LA ORGANIZACION DEL MUNICIPIO AUTONOMO

Art. 7o. Los municipios del estado tendrán la libre administración del patrimonio que les asignan los artículos 63 fracción X y 119 de la Constitución
Política del Estado; pero los poderes legislativo y ejecutivo tendrán la facultad
de vigilar, revisar, y, en su caso, aprobar el uso de los fondos municipales
como lo previenen los artículos 63 fracción XIII y 85 fracción VI de la misma carta constitucional, para lo cual los ayuntamientos enviarán los informes
a que los obligan los artículos 126 y 130 de la propia Constitución.

TÍTULO PRIMERO

DE LOS MUNICIPIOS Y DEL FUNCIONAMIENTO
DE LOS AYUNTAMIENTOS

Capítulo I
ESTRUCTURA DE LOS MUNICIPIOS
Art. lo. La base político-administrativa del Estado de Nuevo León ~adi_ca
en el municipio cuya autonomía estará regulada por las normas const1tuc10nales relativas, y por la presente ley.
Art. 2o. Los municipios se forman por disposición de la ley. Por tanto,
· · · del Estado y oozan
de la personalidad .jurídica que les recosan mumc1p10s
o ·
,
noce el artículo 120 de la Constitución local, los mencionados en el articu1o
28 de la misma carta, así como los que en lo sucesivo cree el Congreso de
acuerdo con la facultad que le concede la fracción VI del artículo 63 de la
misma Constitución.

Art. 80. Fuera de una auditoría que se podrá practicar en las tesorerías
municipales si el ejecutivo del Estado la conceptúa indispensable para hacerse la glosa y el informe a que se refiere la fracción XIII del artículo 63
mencionado en el precepto anterior, ni el propio ejecutivo ni la legislatura
podrán en ningún tiempo ingerirse en la hacienda pública de los municipios.
Art. 9o. Si mediante la auditoría a que se refiere el artículo anterior o de
cualquier otro modo, el ejecutivo conociese alguna irregularidad delictuosa
en el manejo de los fondos públicos municipales, lo hará saber al Procurador
de Justicia y éste ejercitará las acciones que mencionan los artículos 105 y
113 constitucionales.

Capítulo II

Art. 3o. Es facultad exclusiva del Congreso, sobre todo cuando un núcl~
urbano y su zona de influencia así lo exijan, crear nuevos a costa ~e lo~ muro~
cipios ya existentes, no sin escucharse a éstos y _tener presente la identidad d
intereses de carácter político, económico y social de los agregados humanos
comprendidos dentro de ellos.
que_las
Ar t . 4o . Los municipios del Estado ejercerán, sin más limitaciones
1
.,
J't¡COque les impongan las normas a que se refiere el artículo 1o.' a acc1on. 1está
administrativa que sin ser de la esfera del Estado o de la feder~c1on,
determinada por sus relaciones con el agregado humano comprendido dentrO

fº

de sus respectivos límites.
· d o d e comun
' acuer·
Art. So. Cualquier conflicto de límites que no sea zania
630

do entre los municipios y sancionado por el Congreso, será resuelto por éste,
a mayoría absoluta de votos. previa audiencia de los contendientes y con vista
de las pruebas que aporten.

DEL FUNCIONAMIENTO DE LOS AYUNTAMIENTOS
Art. 10. Cada mumc1p10 será administrado por un ayuntamiento electo
directamente e integrado por un presidente municipal o alcalde propietario;
por uno suplente, así como por regidores y síndicos.
Art. 11. El número de regidores de cada municipio estará en la siguiente
proporción con el de habitantes que arroje el último censo anterior a la
elección.
Regidores
3
Por los primeros 20,000 habitantes o fracción.
631

�1 Por 20,000 habitantes o fracción en los siguientes 80,000.
1 Por 50,000 habitantes o fracción desde 1.000,000 en adelante.
Los síndicos serán en número de uno en los primeros 100,000 habitantes,
y de dos sobre cualquier excedente.
Art. 12. El alcalde suplente entrará automáticamente en funcione~, durante las faltas temporales O definitivas del propietario. Si f_altare tamb1en el
suplente, será substituído por el que designen los ayuntamientos en los términos del artículo siguiente.
Art. 13. Las faltas absolutas de regidores, síndicos y alcaldes judiciales
serán inmediata e inexcusablemente cubiertas por los ayuntamientos en ,la
forma prescrita por el artículo 124 constitucional, a menos que lo~ que_ ~sten
fungiendo no integren las dos terce~as partes, _en cuyo caso la des1gnac1on se
hará por la totalidad de los que esten en funciones.
Art. 14. El cargo de presidente municipal será irrenunciable;, pero el de
los miembros del ayuntamiento y de los alcaldes judiciales lo sera por causas
calificadas por el cuerpo edilicio.
Art. 15. Se estimarán faltas definitivas no sólo la renuncia, si~o la au~encia, actos delictuosos, enfermedades y demás causas qu_e hagan mcomp~tible
con ellas las funciones de los ciudadanos que se mencionan en los artículos

12 y 13 de esta ley.
Art. 16. Los ayuntamientos son meros órganos decisorios que actuar~
colectivamente en forma de asambleas públicas, salv? cuando l~ moral .
alguna causa de orden político calificada por los propios ayu~tam1entos ~~­
jan su celebración en privado. Serán presididas por los pres_1dentes m_uruci1 . cada miembro tendrá en ellas un voto, menos el presidente qwen lo
pa es,
d , l l
t · staladas
tendrá sólo de calidad en caso de empate, y que aran ega me,n e m
,
oría
de
dichos
miembros.
Los
acuerdos
se
tomaran
a
mayona
con la may
,
d
· 1 1
absoluta O por una mayoría más amplia cuando as1 lo etermme a ey.
Art. 17. En los municipios con población de más de 100,000 habitantes, el
'dente tiene la facultad de vetar las decisiones o acuerdos de los ayuntapres1
•
·
d rden
mientos, exponiendo y asentando en el acto las razones, s1 motivos e o
político O moral no lo impiden.
..
se llevaS1. no o bstante ello, los ayuntamientos insistieren en sus dec1S1ones,
· l
·d nte
rán adelante, pero haciéndose constar los motivos del veto, SI e presi e
así lo exigiere.
. · L
·meras se
A t 18 Las asambleas serán ordinarias o extraord manas. as pn
r
·
·
·
d'
d
l
realizarán una vez por semana, y las otras el últIIDo ia e ano y cuando con-

632

voquen a ellas los presidentes municipales o un grupo de regidores y síndicos
no menor de la cuarta parte del total de los miembros del ayuntamiento.
Esta convocatoria se hará por conducto del periódico oficial y alguno otro
de los que circulen en el estado.

Art. 19. Las asambleas de los ayuntamientos cuyos municipios cuenten con
una población de más de 100,000 habitantes, se llevarán a cabo con la asistencia del decano de los notarios, quien levantará en un protocolo especial
y en el libro de actas del ayuntamiento que también autorizará con su firma,
acta pormenorizada de la sesión, y formará, con copia de reglamentos aprobados y de documentos que se hayan tomado en cuenta durante ella, un
apéndice también especial. Las copias estarán autorizadas con su firma y las
del presidente municipal y secretario del ayuntamiento.
Al protocolo y al libro de actas tendrá acceso todo particular y derecho a
que se le expida copia certificada.

Art. 20. Corresponde a los ayuntamientos:
I. Dictar dentro de las bases generales contenidas en esta misma ley,
los bandos de policía y buen gobierno que hayan de normar el régimen jurídico de los bienes del dominio del poder público municipal
y de los servicios públicos, así como la organización y funcionamiento
de la administración municipal en las relaciones de ésta con los
particulares y de los particulares entre sí.
II. Dictar, dentro de las mismas bases, las normas de conducta que a
los particulares imponga el medio social en que viven, siempre que
no afecten la esfera de acción de los poderes federales y del Estado.
III. El estudio y la decisión de los problemas de carácter general o concreto cuyo conocimiento les hayan reservado las normas generales
que ellos mismos dicten, o de los problemas no previstos en ellos,
pero que resulten de su aplicación.
IV. Avocarse a los conflictos de carácter territorial y administrativo jurisdiccional de sus respectivos municipios.
V. Designar a los miembros del ayuntamiento y alcaldes judiciales que
falten definitivamente.
VI. Vigilar a través de los regidores el cumplimiento de los reglamentos
y determinaciones del cuerpo edilicio, y de la buena marcha de la
administración.
VII. Conocer de los informes que suministren los regidores sobre las irregularidades que observen, y disponer las medidas encaminadas a la
regularización.
VIII. Hacer que los presidentes municipales cumplan y hagan cumplir

633

�a su vez los acuerdos y reglamentos municipales, y las leyes del Estado o federales cuya ejecución esté encomendada a las administraciones municipales.
IX. Discutir y ratificar o rectificar el último día de diciembre la gestión administrativa de los presidentes municipales durante el año,
adoptando, en caso de rectificación, las medidas a seguirse en lo
sucesivo.
X . Disponer se envíe al Congreso, por conducto del ejecutivo, dentro
de los primeros días del mes de octubre de cada año, el presupuesto
de ingresos y detalle de la remuneración de sus miembros por el
siguiente año.
XI. Disponer se envíe al Congreso por el mismo conducto, dentro del
mes de febrero de cada año, las cuentas del año anterior, para los
efectos del artículo 125 constitucional.
XII. Disponer se envíe al ejecutivo, dentro de los primeros ocho días de
cada mes, los informes a que se refiere el artículo 130 constitucional.
XIII. Las demás funciones colectivas de carácter decisorio tendientes a
la realización del objetivo social para el que están creados.
Art. 21. Los reglamentos o decisiones de observancia general obligarán desde la fecha que se fije en ellos, y, a falta de esa previsión, inmediatamente
después de su publicación que, gratuitamente suscritas por el presidente municipal, uno de los síndicos y el secretario, se hará siempre, en el Periódico
Oficial del Estado.
Art. 22. Está prohibida a los ayuntamientos:
I. Ejecutar o intervenir en la ejecución material de los reglamentos Y
decisiones dictadas por ellos.
II. Intervenir en la función administrativa concreta.
III. Expedir reglamentos o dictar acuerdos contra ley expresa o que pertenezca a la esfera de acción federal o estatal.

TÍTULO SEGUNDO

FACULTADES Y OBLIGACIONES DE LOS PRESIDENTES
MUNICIPALES Y DE LOS MIEMBROS DEL AYUNTAMIENTO
Capítulo I
DE LOS PRESIDENTES MUNICIPALES
Art. 23. A más de las funciones que específicamente les señala la presente
ley, los presidentes municipales son los ejecutores de las determinaciones emanadas de los ayuntamientos y de realizar la función administrativa concreta
en relación con el propio ayuntamiento, con sus colaboradores y con los particulares. Por tanto, corresponde a ellos:

I.
II.
III.
IV.
V.

VI.
VII.
VIII.
IX.
X.

XI.

Presidir las sesiones.
Dar su voto de calidad.
Vetar las determinaciones de los ayuntamientos.
Convocar a sesión extraordinaria.
Publicar los reglamentos y decisiones de observancia general en el
Periódico Oficial del Estado.
Ejecutar los reglamentos y decisiones de carácter general expedidos
por los ayuntamientos, y los acuerdos de éstos de carácter concreto.
Organizar los servicios públicos y la administración municipal de
acuerdo con los reglamentos que al efecto se expidan.
Organizar el aprovechamiento de los bienes del dominio público
también de acuerdo con los reglamentos que se expidan.
Promover el fomento de las actividades de carácter cívico-culturaldeportivo.
Aplicar las sanciones que autoriza el artículo 25 constitucional.
Dar cumplimiento a las leyes y reglamentos locales o federales cuya
ejecución esté encomendada a las autoridades municipales.

Art. 24. Se prohibe a los presidentes municipales:
I. Distraer los fondos, valores y bienes municipales del fin a que estén
destinados.
II. Ausentarse del municipio por más de cmco días sin licencia del
ayuntamiento.
III. Cubrir por sí o por medio de persona que no dependan de la Tesorería -~unic!p~l, mult~ o arbitrio alguno, o consentir o autorizar que
en ofrcma d1stmta de esta se recauden o rete~gan fondos municipales.

634

635

�Capítulo II

l. Dejar de asistir a más de dos ses1·ones dent ro de un mes sin el previo
permiso del ayuntamiento.

DE LOS REGIDORES

II. l~miscui~e en las actividades de la administración municipal ajenas a
la func10n propia que les corresponde dentro del ayuntamiento.

Art. 25. Corresponde a los regidores:
l. Asistir puntualmente a las asambleas y tomar parte en ellas con voz y
voto.
II. Inspeccionar las ramas de la administración cuya vigilancia les encomienden los ayuntamientos.
III. Dar cuenta en asamblea a los ayuntamientos de las irregularidades
que observen.

Art. 26. Se prohibe a los regidores:
l. Dejar de asistir a más de dos sesiones dentro de un mes sin el permiso
previo del ayuntamiento.
II. Inmiscuirse en las actividades de la administración municipal ajenas a
la función propia que les corresponde dentro del ayuntamiento.

LIBRO SEGUNDO

DE LAS BASES CONFORME A LAS QUE LOS AYUNTAMIENTOS
HARAN USO DEL DERECHO QUE LES CONCEDE
EL ARTICULO 131 CONSTITUCIONAL

TÍTULO PRIMERO

DE LA ADMINISTRACION MUNICIPAL

Capítulo I
DISPOSICIONES PRELIMINARES

Capítulo III
DE LOS SINDICOS
Art. 27. Corresponde a los síndicos:
l. Asistir puntualmente a las asambleas y tomar parte en ellas con voz y
voto.
II. La representación jurídica de los ayuntamientos, para lo cual, sin más
título que su carácter de síndicos acreditado con la credencial que al efecto
les haya entregado la Junta Computadora, quedarán también acreditados como apoderados generales para pleitos y cobranzas, pero necesitando acuerdo
expreso del ayuntamiento para usar de las facultades que menciona el artícu•
lo 2481 del Código Civil así como para ejecutar actos de dominio, actos
estos últimos que realizará con el concurso imprescindible del presidente municipal y del secretario del ayuntamiento.
III. Suscribir los reglamentos o decisiones de observancia general para su
publicación.

Art. 2~. El presente decreto establece las bases generales sobre las que los
ayuntarruen~os del Estado harán uso del poder de policía consistente en preceptos
el uso de los bienes del m umc1p10,
· · · • a la orga. . , tendientes. a normar
.
ruza~i~n Y funcionarruento de los servicios públicos y de la administración
municipal, Y a normar las relaciones de ésta con los particulares
d ,t
entr ,
, Y e es os
e s1, e~ cuanto conduzcan a la realización de los fines de la comunidad
0 del medio urbano en que aquélla actúa.

. ,Art. 30. ~e las_ normas que formulen los ayuntamientos, las de organizacion ~ func1onam~ento de la a~nistración municipal serán acatadas por
los miembros de esta. Las demas serán también acatadas y de observancia
ge~eral por parte de los habitantes permanentes o transitorios de la municipalidad cuyo ayuntamiento las dicte.

Art. 28. Se prohibe a los síndicos:

636

637

�Capítulo II
DE LA ORGANIZACION Y FUNCIONAMIENTO
DE LA ADMINISTRACION MUNICIPAL
Art. 31. Salvo las funciones que por la ley les estén reservadas al síndico
o síndicos de los ayuntamientos, los encargados de ejercer concretamente la
función administrativa, dentro de sus respectivas circunscripciones, serán los
presidentes municipales, quienes lo harán por sí o por medio de las dependencias o de los organismos semioficiales o descentralizados que integren la
administración municipal.
Por tanto, los presidentes municipales serán los ejecutores de los acuerdos
de los ayuntamientos y los encargados de hacer cumplir las leyes y reglamentos municipales, así como las leyes y reglamentos estatales y federales en la
medida y forma que éstos se lo encomienden.
Art. 32. Los ayuntamientos crearán y organizarán, mediante reglamentos,
las dependencias estrictamente necesarias y los organismos semioficiales o descentralizados que consideren indispensables para que los presidentes municipales estén en aptitud de cumplir eficazmente con su cometido, de acuerdo
con lo que previene el artículo anterior.
Con el mismo fin, los propios ayuntamientos crearán en dichos reglamentos comisiones o consejos técnicos que se encargarán de planear el funcionamiento correcto de los servicios públicos.
Art. 33. En dichos reglamentos se fijarán, asimismo, las atribuciones, deberes, prestaciones de tipo social o personal y sanciones a los funcionarios, jefes
y empleados que integren la administración municipal.
Art. 34. Dichos reglamentos señalarán, también, cuáles funcionarios, jefes
o empleados serán nombrados por acuerdo de los ayuntamientos, entendién•
dose reservada a los presidentes municipales la designación de los restantes.
En todo caso, las administraciones municipales contarán con un secretario
que lo será al mismo tiempo de los ayuntamientos, y un tesorero, funcionarios
ambos cuya designación se hará por acuerdo de los propios ayuntamientos.
Art. 35. En los municipios en que así sea necesario, se contará, además,
con un oficial mayor, un oficial primero y con jefes o directores de departamentos, a quienes se proveerá del personal indispensable para el desahogo
de sus funciones.
Art. 36. Cualquiera que sea la estructura que en los reglamentos se dé a
la organización y funcionamiento de la administración municipal, bajo nin·
638

gusagra'
n ;~cpoep:o1::t:oan's:~t p~gna con los postulados políticoadministrativos conu uc1ones estatal y fed
1
emanados de ellas.
era ' Y por 1as 1eyes Y reglamentos

TÍTULO SEGUNDO

DEL REGIMEN JURIDICO, DE LOS BIENES DEL DOMINIO
DEL PODER PUBLICO MUNICIPAL y DE LOS
SERVICIOS PUBLJCOS

Capítulo I
DISPOSICIONES GENERALES

Art. 37. A efecto de que la función ad · •
.
desarrolle íntegramente dentro de un o d mm1~trativa de los municipios se
r en estr1ctame t · 'd ·
¡
tamientos procederán a formul I
n e JUn ico, os ayunar as normas generale
1
aquellas actividades de la adm"m1s
. trac1on
. , municipal
. .
regu en todas
q s que
·
.
a le~es o reglamentos estatales o federales, conciernen
medio urbano de su circunscripción.

u: :ma comum
estar -::etidas
a o al

ta:;:~t!!· d:inE::~:c~:::i!:~0 expresado en el artículo anterior, los ayun1os reg1amentos respecto de:
' ·
·
. I - El regimen
Jurídico
de los bienes del dominio del poder p, bl"
•
c1pa1' y su aprovechamiento.
u ico mum-

1~. _La ~re~ción, or?~nización, funcionamiento y régimen jurídico d los
sen1c1os pubh~~s mumc1pales, y su aprovechamiento.
e
III. La acc1on gubernativa de la administración
. . I
conducta d 1
· ¡
mumcipa Y normas de
de lo
~ ~s parti~u ares en sus relaciones de éstos con aquélla y en las
reses ~:::::~e::~~i:~~os, en cuanto tiendan a la satisfacción d: los intelV. La promoc··
· ·dacles de carácter cívico, cultural o deportivo.
mn de 1as activ1
que formu¡en 1os ayuntamientos
.
deArt. 39. Los
d re"lamentos
t&gt; •
se abstendrán
y d:~~=::ar el cueshone,s r~gla~_entadas por el Estado o por la federación,
las lim·t .
as garantJas md1V1duales, principalmente la de audiencia en
1 ac1ones que se vean precisados a imponer a la libertad . d" .d' I
Y a 1a pr · d d · d
. .
m 1v1 ua
op1e a pnva a en benef1c10 de la colectividad.
639

�Capítulo 11
REGIMEN DE LOS BIENES DEL DOMINIO
DEL PODER PUBLICO MUNICIPAL
.
· · · s la administración
Art 40 Siendo facultad exclusiva de 1os municipio
d 1 . la
.
·.
.
sus res ctivos ayuntamientos ocuparse e a ieg de su patnmom?, toca a 1
aleza régimen jurídico y aprovechamienmentación relacionada con a na ur
,
. .
d · · d 1 poder público mumcipa1•
to de los bi~ne~ del oouruoun~entos determinarán cuáles de esos bienes
Por cons1gu1ente, los ay
••
, brco y cuáles final, cua'les están afectos a un servicio pu i '
'
son de uso comun,
mente son bienes propios.
'
. rán asimismo los requisitos de afectación y desafcctaArt. 41. ~etermma '
'
Íos destinados a un servicio público, como
ción de los bienes de uso comudnf"! .
. lienabilidad e imprescriptibilidad.
condición indispensable para e imr su ma
. .
d
común estén destinados a
Art 42 Mientras los bienes mumcipa1es e uso
'
d . y los
. .
.
, .
dir el uso o goce para el que esten crea os'
ese objet?, nadie pod,ra impe do tiem
la facultad de reglamentarlo y limiayuntarment~s tendra~ en to 1 m:da que lo exijan las necesidades y el
tarlo, pero sm excepciones, en . a .
en todo caso, ese uso
interés colectivos, como la obligación de garantizar,

1:

o goce.
.
odrán también establecer normas
Art 43 Los propios ayuntamientos p
'
'
á de
.
.
. d 1 bienes de uso común ; pero ese uso, que ser
para el uso especial e os
.
1 b. t
a a el común a que estén
· ' desnaturalice e O Je O P r
tal manera que Jama~
bl
1 ntad de la autoridad, sin indem·
destinados, podrá ser siempre r~voca ~ a vo u
. .,
para el usuario especial.
.
ruzacion a 1guna
.
. , 1 suario a pagar la contraprestaci6n
Además, este uso especial obligara a u
le asigne la ley o el acuerdo que se adopte.
que
, d.
de los
1
1 ntación del régimen jun ico
Art. 44. Las_ ~ases parade: r:~:e municipal afectos a un servicio pÚ·
bienes del dominio del po
p
.
, tulo y en el siguiente,
.
, las mismas que se mencionan en este capi
blico, seran
en cuanto fueren aplicables.
b.
íos se establecerán las normas
Art 45 En lo que hace a los ienes pr0 p '
. r
perjui•
. . d.as con su disposición en subasta y sin que ellas imp iquen
re1aciona
cío a derechos de terceros.

Capítulo III
DE LOS SERVICIOS PUBLICOS
Art. 46. Los ayuntamientos procederán a reglamentar la creacion, organización y funcionamiento de los servicios públicos municipales tales como
los de policía, tránsito, transporte, agua potable, alcantarillado, planificación,
zonificación, alineamiento, pavimentación, alumbrado, nomenclatura, ampliación y ornato de calles y parajes públicos; limpia, rastros, mercados, parques
y paseos, jardines, panteones, y cuantos por su naturaleza o por declaración
de los propios ayuntamientos sean considerados servicios públicos propios de
su respectiva municipalidad.
Art. 47. En los reglamentos se establecerán cuáles de los servicios públicos serán administrados directamente por la administración municipal; cuáles por organismos semioficiales o descentralizados; cuáles serán objeto de concesión a los particulares, y cuáles, finalmente, se crearán bajo el sistema de
economía mixta.
Art. 48. Las normas sobre servicios públicos reunirán los caracteres jurídicos que se mencionan en las disposiciones siguientes:
Art. 49. El servicio será para toda la comunidad y no para determinada
persona, sin importar que exista usuario propiamente dicho, pero imponiendo
su obligat~riedad en caso necesario.

Art. 50. El aprovechamiento del servicio público será igual para todos, con
especial para los usuarios propiamente dichos.
Art. 51. El servicio público será conformado por disposiciones generales
que determinen un sistema organizado para dar satisfacción regularizada a
una categoría de necesidades de interés general.

Art. 52. En los reglamentos se tomarán las providencias necesarias para
garantizar la continuidad del servicio, es decir, para evitar su interrupción,
aun cuando la colectividad llegue a aprovecharse de él intermitentemente.

Art. 53. En la creación, organización y funcionamiento de los servicios
públicos se fijarán los derechos y obligaciones -y la forma de cumplir con
ellas- de la administración municipal o del concesionario, entre los que se
incluirán, según el caso, facultades y deberes de:

l. Afectación de bienes al servicio público, con las consecuencias que deriven de este régimen.
641
640
H4l

�II. Expropiación e imposición de servidumbre y restricciones a la propiedad privada por causa de utilidad pública, en los términos de la Constitución y de la ley de la materia.
III. Creación de tarifas o contraprestaciones.
IV. Modificación de la organización y funcionamiento que acreciente la
eficacia del servicio.
V. Medidas que aseguren la continuidad del servicio.
VI. Sanciones por el uso anormal o perturbación en el funcionamiento del
servicio.
VII. Prestación inexcusable del servicio.
VIII. Régimen especial al que quedarán sometidos las concesiones y los
concesionarios.
Art. 54. También se fijarán los derechos y obligaciones -y la forma de
cumplir con ellos-- de los particulares en el aprovechamiento y conservación de los servicios, y, además, se establecerán los procedimientos conten·
ciosoadministrativos para hacer realidad el ejercicio de los derechos de b
mismos particulares.

los servicios públicos así como a la protección de la seguridad moral'd d

'd d
,
, .
sa1ubn a y econom1a publicas.

'

i

a '

Art. 57. En las relaciones de los particulares entre sí las normas tenderán
a ?ejar plenamente ~arantizados los intereses de seguridad, moralidad, salu-

bndad y de econom1a del público.
Art. 58. Para hacer realidad las limitaciones de que se habla en los tres
artículos anteriores e impedir su transgresión en perjuicio del interés colectivo y de la paz social, los ayuntamientos crearán y normarán el funcionamiento de los organismos preventivos y contenciosoadministrativos que consideren necesarios.

Art. 59. También se harán realidad las limitaciones a la libertad individual Y a la propiedad privada mediante la prescripción de las sanciones que
permit~ el art!c~lo 25 Constitucional, lo que bajo ningún concepto implicará
renuncia a exigir de las autoridades competentes, si el caso así lo ameritare
la aplicación de otro tipo de sanciones.
'

DISPOSICIONES FINALES
TÍTULO TERCERO

DE LAS BASES SOBRE LAS NORMAS QUE REGULARAN LAS
RELACIONES DE LA ADMINISTRACION MUNICIPAL CON
LOS PARTICULARES Y DE ESTOS ENTRE SI

Art. 60. Los ayuntamientos dispondrán en todo tiempo de la facultad de
refo~ar sus propias disposiciones de observancia general o de aplicación
parncular.

Capítulo U nico

Art. 61. ~os reglame~tos existentes tienen desde luego pleno vigor, mientras
los ayuntarruentos no dicten otros que los sustituyan.

DE LA ADMINISTRACION MUNICIPAL
Y DE LOS PARTICULARES

TRANSITORIOS

Art. 55. Los Ayuntamientos están facultados para imponer a la libertad
individual y a la propiedad privada en las relaciones de la administración·
municipal con los particulares y de éstos entre sí, las limitaciones que exijan
el interés colectivo y la paz social en todo aquello que no lo hayan hecho
ya leyes o reglamentos estatales o federales.

Esta Ley entrará en vigor desde...

Art. 56. Con el doble fin indicado en el artículo anterior, los ayunta·
mientos dictarán las medidas de policía necesarias a normar la conducta del
individuo dentro del medio social en que actúe, en lo que concierne al aprovechamiento y preservación de los bienes del dominio del poder público Yde

642

643

�FENOMENOLOGfA Y DINÁMICA DE LA IDEALIZACIÓN
DEL MEXICANO
FRANcrsco GoNzÁLEz PrNEDA
Universidad Nacional
Autónoma de México

ExisTE UN PROCESO psicológico denominado I dealizaci6n que se presenta con
mayor o menor intensidad en la inmensa mayoría de los humanos. Este proceso
se caracteriza por la forma en que son percibidos y evaluados personas, situaciones u objetos.

Cuando una persona idealiza en forma excesiva, la gente, los objetos, las
situaciones son revestidas de cualidades particulares ya inexistentes o, que si
existen, la proporción en que están presentes esas cualidades es mucho menor
que la que cree percibir. Así, por ejemplo: una persona fea es vista como muy
hermosa. El aislamiento, o la timidez de otra, puede ser percibido como
inteligencia, profundidad o distinción. El individuo más común y corriente
es transformado en la imaginación del que idealiza en un ser al que enriquecen las más notables perfecciones y cualidades. El que idealiza, ya trata de
poseer los objetos y las personas idealizadas, ya, él mismo, trata de ser
como, obtener o asemejarse a la perfección que admira en otros.
El proceso de idealización tiene, sin embargo, dos caras: por una parte
está la que determina la búsqueda y el supuesto encuentro de lo superior,
maravilloso o perfecto, así como la supuesta, pero transitoria seguridad de
poseer lo idealizado y, con esta seguridad, la ilusión más o menos fugaz de
ser como lo que se ha admirado tanto. Por otra parte está la cara en la que
se aprecia que el mismo proceso lleva implícita una incapacidad de percibir
la realidad tal como es. Existe una negación de la realidad, tanto externa (es
decir, del mundo que rodea) como interna (es decir, de las realidades de la
manera propia de ser del que idealiza) porque en esta realidad aparecería
junto a lo apetecible y aceptable, lo disgustante y "malo" y por lo tanto
rechazable.
645

�El que i_dealiza no quiere percibir lo negativo que lleva consigo y, cuando
esto se le rmpone a su conciencia, busca por todos los medios psicológicos a
su alcance rechazar esa percepción. En cambio le es fácil darse cuenta de las
imperfecciones de los demás, exagerarlas y rechazar a los que las tienen, si
no está idealizando en ese momento; pero puede, si idealiza, negar, no percibir la realidad negativa de los otros y exagerar la positiva y, a través de este
mecanismo, sentir que encuentra o que vuelve a poseer lo extremadamente
admirado por él. Sin embargo, más tarde o más temprano el contacto íntimo
con lo idealizado corroe la falsa percepción y entonces, lo que se ha visto
tan perfecto cesa de tener esa cualidad. La realidad se va imponiendo poco
a poco; lo negativo de la realidad produce decepción, desengaño y por lo
tanto tristeza, depresión o irritación, lo que, como consecuencia, lleva al
abandono del exagerado interés recién despertado y, como conclusión, a la
huída o el rechazo de lo que antes se buscó y admiró tanto.
La idealización, como se dijo antes, aparece en casi todos los individuos·
. embargo, tanto mayor es la madurez y la integración psicológica, tanto'
sm
menos la persona necesita este tipo de proceso. Existen personas con características peculiares debidas a problemas muy específicos de su infancia que
presentan en forma muy intensa el proceso de idealización. Estas personas son
llamadas en psicología esquizoides.
El esquizoide se caracteriza, como su nombre lo indica, en que tiene fragmentado su yo en alguna forma.
Para una persona normal es difícil entender vivencialmente la experiencia
que implica la esquizoidia. El hombre normal está acostumbrado a ver el
mundo como es, sabe además, con seguridad, quién es, y cómo es; va con
decisión hacia lo que busca, utiliza los medios más racionales para obtener lo
que quiere y casi siempre obtiene sus objetivos. El esquizoide, al contrario,
ve al mundo ya horrible o distante o incluso lo siente agresivo hacia él, ya al
contrario, como si estuviera poblado de idealizaciones.
El esquiwide es producto de experiencias infantiles difíciles en los primeros años de la vida. Estas experiencias pueden ser de muy diferente índole,
pero entre las más frecuentes, está la de no haber sido tratado en esos años
cruciales como persona en sí, sino más bien, como objeto para uso de los
padres, sin real correspondencia entre las múltiples necesidades infantiles y
el amor maternal o mejor dicho, las necesidades parentales. Esta situación
produce tal cúmulo de inconsistencia en las relaciones de los padres con el
niño, que éste tiene constantemente ante sí imágenes contradictorias de los
mismos padres. La madre puede ser tolerante o severa ante la misma necesidad, irritada o afectuosa ante el mismo acto infantil, amorosa, rechazante o
indiferente frente a las mismas demandas del niño. En otras ocasiones el
niño tiene sucesiva o simultáneamente, varias figuras adultas contradictorias

que son 1mportantes o decisivas en su relación con el mundo adulto y que al
imponérsele en forma muy cercana y activa, han determinado que el niño
trate de identificarse con esas figuras, de manera que, al hacerlo, se produzcan en él identificaciones contradictorias que, a veces, actuarán simultáneamente y, a veces, en forma sucesiva; pero que de cualquier manera, darán
como resultado que su yo se fragmente, que su yo a veces obedezca a unas
identificaciones y a veces ;:i otras; por ejemplo: la madre puede exigir honradez y la nana puede enseñar a robar; la madre puede enseñar indiferencia
y la tía afecto; la madre puede enseñar verdad, el padre mentira_pero los dos
exigir verdad; el padre puede exigir valor y enseñar en sus actitudes cobardía, etc. Es fácil comprender que, un niño sujeto a ese tipo de experiencias
contradictorias en forma intensa y constante, al identificarse a las personas
que se las producen, tendrá que escindir su yo para tolerarlas. A veces utilizará un yo para el que es aceptable mentir, robar o ser cobarde; otras veces
utilizará otro yo en el que lo aceptable será ser verdadero, honrado y valiente.
Es también típico en una persona así, que, al actuar de una o de otra manera,
creerá que siempre es o de una o de otra forma. Sería difícil admitir que él
mismo es el que tiene las dos maneras de ser. Los dos, tres, cuat1:o o más yo,
no pueden reconocerse entre sí, se ignoran unos a otros. Correspondiendo a
esas escisiones internas, la realidad exterior, las gentes, los objetos, las situaciones se perciben escindidas. Sólo una parte de la experiencia de la realidad
es recogida y es después considerada como si fuera la experiencia total. Una
cosa puede ser vista hoy como buena y atractiva, porque se percibe sólo lo
bueno y atractivo de ella. Esta misma cosa es vista al día siguiente como
mala y despreciable, porque sólo se ve lo malo y despreciable de ella y no lo
que se percibió de aceptable el día anterior.
Es en el terreno esquizoide donde se desarrolla con más facilidad la
idealización, donde adquiere cualidades peculiares.
Otro proceso ¡isicológico que utiliza el yo y que colabora mucho en la formación de la idealización es el de proyección.
La proyección permite "expulsar" psicológicamente partes de nosotros que
~o n~s gustan y "ponerlas" en el mundo externo ya en personas, objetos 0
s1tuac1ones. Una cualidad muy admirada de alguien a quien en nuestra infancia nos hemos identificado también podemos ponerla afuera, transferirla
pr?yectándola y percibirla en otra persona distinta sin que, quizá, en realidad
eXIsta en ella.
Como ejemplo de este proceso puede verse lo siguiente: podemos ser
envidiosos, puede ser que no nos guste percibirnos endividiosos e incluso,
podemos formar la fantasía de que somos generosos; ahora, si "proyectamos"
pod_e~os ver a todo mundo a nuestro derredor como envidiosos, "percibir"
env1d1a en los demás. Si por el contrario admiramos tal o cual "superiori-

646

647

�dad" que no tenemos, pero que creemos poseer, a veces "proyectamos" esa
"superioridad" a gentes que pueden tener las cualidades supuestas como "superiores" o que pueden no tenerlas; entonces percibiremos a esas gentes como
"superiores".
Entrando ahora al tema social, decimos que tal o cual sociedad se comporta de tal o cual manera, cuando la mayoría de los individuos que la forman, actúa de forma similar en relación al comportamiento que se está
calificando. Cuando hablamos de "maneras de ser" de las sociedades, de
"carácter'' de las sociedades, definimos conductas repetitivas en situaciones
similares que son comunes a la mayoría de los integrantes de esa sociedad.
Hablamos de una sociedad en estos casos, como si la sociedad fuese un individuo.
Muchas veces podemos comparar conductas diferentes, en sociedades distintas, frente a motivaciones o situaciones similares.
Aquí permítase una digresión. Los sociólogos, en general, consideran intromisión, los intentos de la psicología de comprender la psicología social;
sin embargo, esto proviene, de la frecuente confusión de los dos campos: el
sociológico y el psicológico que al contrario pueden colaborar y ayudarse mutuamente.
La Psicología ciertamente invade el campo de la Sociología cuando pretende convertir la Sociología en Psicología y esto a pesar de que las sociedades están formadas de humanos con procesos psicológicos individuales; pero
la Psicología en cambio tiene métodos, procedimientos para entender la psicología de las sociedades. Su campo está pues en la psicología de esas
sociedades y no en su intromisión dentro de los valores que mueven a esas
sociedades o sus estructuras sociales específicas. Sin embargo, la estructura
y dinámica psicológica de las sociedades es campo legítimo de la Psicología,
que la Sociología puede utilizar con fecundidad. Conflictos e invasiones en
este tipo de investigaciones, sólo son comprensibles como exaltaciones individuales de sociólogos y psicólogos; imperialismo científico qi!e, por lo tanto,
deja de ser científico y sólo se queda en imperialismo. Son dos puntos de
vista diferentes de percibir y ordenar los mismos fenómenos y, si son científicos, no deben contradecirse en última instancia, sino apoyarse mutuamente.
Volviendo al tema de psicología social y ya con referencia exclusiva a México, es importante tomar en cuenta algunos hechos entre los que está el de
que, como unidad nacional, contiene una variedad muy grande de subgrupos
que tienen costumbres, modos de ser ( y por lo tanto) psicología diferentes.
Las diferencias que fueron mucho más grandes en el pasado, se van haciendo
progresivamente menores, pero aún subsisten, en forma tal, que casi no hay
expresión de conducta social que no tenga una pequeña o grande variante,
perceptible, entre los diversos grupos humanos. Tómese, por ejemplo, la
648

forma de hacer una fiesta en un ambiente social acomodado de la ciudad
de México, compárese con una en la misma ciudad, pero en ambiente de
c_lase media, o con una de una vecindad, compárense esas tres, con una
fiesta en un pueblo de los alrededores de la ciudad y éstas con una fiesta
en un pueblo mestizado con algunas costumbres indígenas, y todas ellas con
fiestas en ~upos indígen~s diferent:s y se tendrá una diversidad que aú~ hoy
causa extraneza a los mismos mexicanos cuando recorren su propio país.
Si se toman aspectos más profundos y básicos de la cultura se verá la
misma diversidad, en lenguaje, regionalismos múltiples, acentos variados intromisión lingüística en el español del lenguaje indígena local, y en el ~ran
número de lenguas indígenas diferentes entre sí. La misma diversidad se
apreciará en costumbres sociales, en maneras de expresar la religiosidad, etc.
En los últimos tiempos, las mejores comunicaciones y la movilidad social
e_stán permitiendo a los mexicanos, la experiencia de apreciar su propia diversidad, co~o con:ecuencia se está produciendo, en unos, mayor tolerancia para
aceptar diferencias; en otros, una última defensa reactiva que busca la conservación de las viejas costumbres y la repulsión a la invasión de otras.
Por las características descritas hasta este momento, será fácil comprender qu_e al existir t~ntas diferencias entre los individuos y entre los grupos
c?nterud?s ~~ la umd~d nacional (que pretende ser unidad social) de México, el md1v1duo nacional no se comporte con una sola caracteroloaía sino
::, '
con muchas, y que, cuando se trata de pensar en lo que distingue al individuo nacion~I se te_ndrá que ir a buscar rasgos de conducta social que (a pesar
de tantas diferencias) sean comunes si no a todos los grupos sí a la mayoría
de los mexicanos.
La fragmentación del yo nacional, por la simultánea acción de tantos
grupos diferentes produce varias consecuencias, una de ellas es su "debilidad". Es difícil encontrar por observación actual, o en fuentes históricas
un~. sol~, acción que exigiera el esfuerzo nacional unificado en la que taÍ
umf1cac10n y esfuerzo se haya o se esté llevando a cabo. Más aún, examinando el comportamiento del yo mexicano nacional se encuentran muchas
car~cterísticas que en el terreno de la psicología individual se encuentran en
el mdividuo esquizoide.
Para mejor entender lo que antes se ha descrito, obsérvense algunos fenómenos, algunas expresiones sociales o culturales; por ejemplo, examínense
l~~ resultados de un esfuerzo cultural de primera importancia para la nacwn, me refiero aquí a la forma en que se ha venido escribiendo la historia
el resultado del esfuerzo de la mayor parte de nuestros historiadores. Tómes~
la, "histona
· " que está, teniendo
·
más influencia en nuestro país, porque mayor
numero de personas la leen, la tienen que aprender y forma para ellos el

649

�acervo de pasado con el cual norman parte de su manera de definirse y situarse en el mundo actual, me refiero aquí, a la historia llamada "'oficial".
Compárese esa historia con las "historias" que ·diversos historiadores han
producido y, por último, examínense esas historias a la luz de los fragmentos
de historia que en el pasado y en el presente han venido desentrañando
algunos historiadores científicos y que han presentado con todos los requisitos que exige la verdadera investigación histórica, y se tendrá un resultado
peculiar que excita la curiosidad psicológica, la curiosidad de preguntar ¿por
qué ha sido necesario escribir esas historias? ¿ qué dinámica psicológica se
encuentra detrás de la compulsión de escribir historias parciales o erróneas,
o justificadoras o acusadoras? ¿ Qué es lo que determina no sólo contradicción en interpretación, sino negación, supresión y alteración de hechos para
que el resultado encaje en un esquema que evidentemente ha planeado
el historiador antes de escribir su historia?
Permítase tomar una serie de hechos, simplificarlos por la necesaria cortedad de esta exposición, y comparar la forma de escribir e interpretar estos
hechos en los diversos historiadores y después analizar el resultado:
Historiador No. 1 "oficial", dice: La prehistoria e historia precortesiana
de México fue un impulso extraordinario de desarrollo cultural que alcanzó
cumbres excelsas en algunas áreas del saber y del arte humanos. El desarrollo incluso sobrepasó en algunos aspectos, como en el de los conocimientos astronómicos, el alcanzado por las culturas europeas y asiáticas de su
tiempo. Algunas culturas cayeron destruídas por otras o por causas desconocidas; hubo uno que otro rey malo y traidor, pero los buenos gobernantes se impusieron y el progreso hubiera seguido si no hubiera sido por la llegada
de los Conquistadores que con su sed de oro y de sangre agredieron y arrasaron las culturas autóctonas y redujeron a los habitantes a la esclavitud'
por medio de crueldades sin cuento y depredaciones sin nombre. Entre los
indios hubo algunos traidores, ejemplos de traición son la Malinche y los
tlaxcaltecas. Hubo un cobarde Moctezuma, hubo un héroe Cuauhtémoc. Entre los españoles sólo vinieron uno que otro misionero bueno, pero la casi
totalidad de españoles ahora transformados en encomenderos explotaron sin
misericordia a los indios.
La Colonia es un período de 300 años en los que los españoles gozaron de
la explotación de México y los mexicanos. Hubo uno que otro virrey bondadoso en esa época, pero de esa época (300 años) mejor no acordarse. La
guerra de Independencia iniciada por buenos mexicanos puso un alto a esa
situación y los buenos insurgentes pelearon contra los malos mexicanos Y
españoles, los derrotaron y lograron la Independencia. Gente retardataria
quería establecer un reino, gente progresista quería establecer una República.
Los republicanos se impusieron con muchos sacrificios, pero las fuerzas in-

650

ternas malas y traidoras intentaron siempre volver al colonialismo, los buenos
republicanos primero y los liberales después, siguieron la heroica lucha contra los conservadores y el clero político hasta derrotarlos. Se perdió la mitad
del territorio y hubo invasión extranjera por la maldad norteamericana y la
de los malos mexicanos traidores. En el camino hubo además el tropiezo
de la dictadura de Santa Anna, y posteriormente la de Porfirio Díaz, pero
este estado de cosas fue suprimido cuando la Revolución de 1910 recogió la
bandera de la libertad. Desde entonces, la Revolución gobierna a México
luchando aún contra las fuerzas de la reacción que en todo momento aún
quieren volver a situaciones liquidadas de colonialismo o de dictadura.
\

Historia No. 2. Hecha por un "conservador".
Había, en México, un gran número de tribus de indios con organizaciones culturales rudimentarias, con creencias religiosas abominables, con ritos tan horribles como el de los sacrificios humanos y la antropofagia. Los
españoles llegaron y conquistaron esta tierra. Algunos españoles abusaron
como sucede en toda conquista y como era natural en el espíritu de la época.
Pero España envió a los misioneros y, con ellos, al cristianismo y su enseñanza de la caridad. Las leyes de Indias son aún ejemplo de sabiduría en legislación colonial. España trajo la cultura occidental y durante los 300 años
de Colonia se esforzó por introducirla en los naturales. Nueva España y México fueron las joyas de América.
Las destructoras ideas de la Ilustración infectaron a algunos traidores y
los franceses al debilitar a España la imposibilitaron para defender sus colonias, esto hizo factible la Independencia, fruto inmaduro. Más tarde la
influencia norteamericana, el protestantismo, y la masonería al servicio de
Estados Unidos, provocaron la propagación de constituciones democráticas
Y liberales, antirreligiosas y ateas, hasta culminar con el horror de la Refonna, coronación de los esfuerzos por destruir a la Iglesia.
La Revolución fue la base de ideas que han hecho del robo una doctrina
moral y que tratan de llevar a la formación de un estado superpoderoso cuya
desembocadura final es el comunismo.
Historia No. 3. Frecuente en algunos "sociólogos historiadores" recientes:
Los indios fueron buenos, maravillosos y son los únicos mexicanos auténticos. Los españoles y criollos no han tenido nada que hacer en México
sino explotar y engañar a los indios. Los mestizos también han demostrado
ser buenos y también puede considerárseles mexicanos aunque con algunas
reservas. Se puede comprobar históricamente que todo lo que han hecho
los indios y los mestizos mexicanos ha sido valioso y acertado y todo lo que
han hecho los blancos españoles, americanos, franceses, etc., ha sido malo.

651

�La historia es una lucha entre indios y mestizos contra los blancos, que aún
no se define porque cuantas veces aquéllos han logrado algún triunfo, los
blancos encuentran manera de convertirlo en fracaso.
Historia No. 4: Aquí se podrían incluir las historias que empiezan a aparecer en las cuales todos los hechos quedan perfectamente encuadernados dentro de una interpretación marxista. Los datos que se expresan, los que se
transforman y los huecos que dejan los hechos suprimidos, permiten la formación de una estructura histórica perfectamente comprensible y lógica dentro del materialismo histórico.
Existen varias Historias más, típicos ejemplos de esta manera de escribir
sobre el pasado, pero los ejemplos descritos bastan para plantear la fenomenología que se quiere estudiar aquí.
Ha sido costumbre acusar a estos historiadores como "pasionales", decir
que han deformado la historia y, que la verdadera, es aquella que se acomoda a las ideas y creencias del que acusa. Esta explicación deja planteado
el problema. La frecuencia del fenómeno, la situación en la que se coloca
cada historiador, la forma similar que tiene cada uno (en relación a la de
los demás), para percibir y describir los fenómenos históricos (aunque utilicen ideologías diferentes) hace pensar que debe existir una causa común
de ese fenómeno, que, por lo demás, no es exclusivo de México sino constante en algún momento de la evolución cultural de otros pueblos y, que,
una vez sobrepasada, permite una revisión y reordenación de los datos que se
han venido deformando. El período en que es más frecuente esa fenomenología, es cuando el pueblo se está organizando en unidad cultural o, cuando después de sufrir severas convulsiones sociales, toman nuevos puntos de
vista para apreciar el presente y para reconocer y entender el pasado.
Lo que caracteriza estas posiciones no es desde luego la utilización de
"mentiras conscientes", es decir, mentiras deliberadamente pensadas y escritas como tales por los historiadores. Si existen algunas mentiras de este
tipo, es muy probable que sean en escaso número, pese a que, en realidad,
existan muchas mentiras objetivas en lo escrito. Lo que caracteriza esta
forma de expresarse es la incapacidad de los historiadores, cualquiera que
sea su posición ideológica, de percibir y en particualr de tolerar toda la verdad que se les presenta en la documentación que examinan.
La posición ideológica personal domina las percepciones y, al hacerlo, determina las afirmaciones, las negaciones, las exageraciones, el empequeñecimiento o la supresión de los hechos. El conjunto de todas estas manifesta·
ciones de los historiadores permite ya la búsqueda de una explicación psicológica de los historiadores mismos.
Junto a la intolerancia respecto a ciertos hechos, hay diferentes intentos

652

(comunes a todos los historiadores) de establecer una "paternidad" ancestral tolerable al historiador, en la que el mal sea negado O severamente juzgado por el que refiere la historia que, a su vez, se aísla de esos "ancestros
~os~'· El "bien" es afirmado y exaltado, identificándose por supuesto el
h1stonador con ese "bien" puesto en "ancestros buenos y aceptados". El
mal es colocado. "afuera", lo ejecutaron "otros", partes pequeñas, 0 medianas
del pueblo mexicano que quedan así calificadas de culpables, de "traidoras"
Y por lo tanto fuera de la justificación de la "bondad" histórica. La línea de
antepasados que sí acepta el historiador, queda así definida como la de "sus
buenos mexicanos del pasado" y el historiador se apoya en ellos para aceptarse y tolerarse mexicano.
En las consideraciones anteriores ya están los procesos de idealización y proyección. Se idealiza lo histórico aceptable real o deformado y se proyecta
en ese " pasado" todo 1o bueno del pais
' y de los mexicanos incluyendo lo
"bueno" del historiador. Se aísla todo lo "malo" que queda también proyect:1do en lo~ mexicanos del pasado que acumularon las faltas que el histon_ador .~erc1?e o fabrica e impone en esos mexicanos que quedan así como
e1emphf1cac1ones de maldad y de traición. Con frecuencia el historiador se
escandaliza y se lamenta de la existencia de esos hombres. En esta forma los
historiadores de una u otra ideología integran los mundos históricos mexicanos que pueden tolerar. Así encuentran justificantes para lo desagradable de
1~ histor~a ~ algún valor en el que se pueden apoyar y que les permiten decirse a s1 mismos que son valiosos porque pertenecen a la línea de los mexi~os valiosos. Esta es la división irreal de hombres y sucesos en los que el
~ien. Y el mal son distribuídos proyectivamente y en el que aparecen las idealizacmnes y las proyecciones de "maldad".
" Los hi~tori~dores,,expresan con esta fenomenología su amor a las partes
_buenas idealizadas de sí mismos, a las partes buenas de los "padres históncos" Y su odio a las partes ( u objetos introyectados) "malos" de sí mismos
también proyectados en los hombres o en los sucesos históricos considerados
"malos".
. Así expresan sus conflictos, sus angustias, su desamparo, así como su necesidad ~e buscar apoyo o justificación histórica, afiliando a la historia y a
e~los ~rusmos, bajo la paternidad "buena" buscada con intenso anhelo por el
h1stonador.
La creación de historias da lugar a la formación de otros problemas entre
ellos, 1~ confusión de lo que es el real e irreal en el pasado y la de e:tender
la continuidad histórica hasta el presente. Produce además la perpetuación
de una bús~u~da irre~l ~n. un pasado irreal y una "vergüenza" de todos aquellos ª?ontec~n_uentos h1stoncos que no se adaptan a la idealización con la que
se quiere v1v1r. De esta manera las idealizaciones y las proyecciones, se van

653

�haciendo indispensables para muchos y contribuyen a sostener la escisión esquizoide tanto en el orden colectivo, como en el individual.
En alguna otra parte 1 se ha examinado el proceso de idealización en relación a algunas constituciones mexicanas (la de 1824, la de 1857, la de 1917).
En la creación de estas constituciones se puede apreciar con toda claridad
ese proceso. Se escribieron constituciones, y fue democrática republicana la
primera; liberal democrática la segunda, democrática social la tercera. Los
constituyentes trataron de hacer buenas constituciones y de hecho lo lograron,
el único defecto de ese trabajo (que demostró erudición respecto a lo que
se hacía en otros países en el tiempo en que se escribieron) fue, que siendo
tan buenas desde el punto de vista teórico, resultaron inaplicables e inaplicadas.
La idealización aparece aquí en la necesidad de buscar ser como son los
admirados (los extraños, los extranjeros) y no como realmente se es. México
ha vivido así, con buenas constituciones pero con una vida real casi totalmente
anticonstitucional. Se vive lo que se es pero siempre ha sido más fácil escribir
lo que se querría ser, que averiguar cómo se es y escribir constituciones adaptables a la realidad que permitan vivir al mexicano constitucionalmente.
Otro ejemplo muy característico es la forma en que se han aceptado o
rechazado ideologías en los medios políticos y en los intelectuales.
En los últimos 150 años ha sido fenómeno constante el echar ojeadas al
movimiento ideológico europeo, tomar de esos movimientos lo más extremadamente ideal y después expresarlo con la mayor convicción y fe. Por supues•
to esto ha acarreado una fenomenología en la mayor parte de los ideólogos
que podría resumirse así: La fe recién adquirida, admirada por novedosa,
generosa o promisoria de pronta felicidad no sólo obliga a los demás, empieza
por obligar al ideólogo que la propone; entonces, se ve un período durante
el cual éste busca identificarse a la posición que propone, al mismo tiempo
que trata de propagar el nuevo sistema, la nueva fe.
La negación con desprecio, burla o agresión directa de las ideologías de
moda anteriores a la suya y las que coexisten en su tiempo ha sido caracte·
rística que aún perdura y, es cosa que ha sido llevada también, con mucha frecuencia, a la violencia y a la destrucción de vidas en urgencia de imposición
( no importa que muchas de estas ideologías busquen el amor entre humanos,
la democracia, la libertad) . Cuando por fin el ideólogo ha logrado posiciones
estratégicas, ya sea gubernamentales, educativas o simplemente publicitarias,
sigue adelante, busca colocar el mundo mexicano alrededor del centro ideológico en el cual se erige máximo exponente, y no raras veces, su actuación se
convierte en un intento de manifestarse como verdadero y máximo sacerdote
1

F.

xico.

654

GoNzÁLEZ P1NEDA,

El Mexicano. Su dinámica Psicosocial. Editorial Pax-Mé-

&lt;le la nueva fe. Tampoco es raro ue la vid d
. ,
dictoria con el sistema y las .de q 'd 1 a e los ideologos sea muy contraAl
.
' .
I
as e i ea es que proponen.
examinar los conflictos ideológicos monar ,
, .
-cia vs. monarquía absoluta liberalism
l . . qwa vs: ~;publica, democragión, religión vs. positivis:no, liberal:;º ~:~s::t:~:thg1on, ateí~mo vs. relipueden percibir varios hechos: uno es el qu 1 'd ~mo ma~sta, etc., se
han atrevido aún a crear un 'd 1 ,
e os I eo ogos mexicanos no se
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·
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dispuestos a recoger la ideología d
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•
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o erar, a Y reescnmismas ideologías han resultado ser frenos dem _x~o. d tro mas es ~ue, las

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gos, dfe tal manera que, si con frecuencia se ha ::~ e~:::n~ª::1;º~ ideoloesos renos en la boca de los demás con l
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. slogia, ha logrado convertirse en n
i eo ogico y e la ideode fe intelectual de la época.
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Otra ve~ está el mismo proceso, el ideal (idealización) está afuera en E
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u"fe" oh recientemente en, tal O cual parte del mund°, h ay que traer esa nueva
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como ~esuit~o ::::~!ad~ ·to~~~\!e:: _Y cuan~ es~o se log~e se obtendrá
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..
•
. y este anhelo es el de que el
'd r'!rccon 1to y uente de vcrguenza
mtenor

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~-eo ogo parece esperar que si su ideología convence y el mundo mexicano ca

y acepta_ t~talmen_te la ideología de la que nadie más ha hablado ha:~
onces, qmza ... quizá entonces él mismo podrá encontrar fuerzas
'!
::al h:blar de :as ideas recién adquiridas sino de verdaderamente vi::1:; ;
e· r o anto ver a~er~ente creerlas. Como esto no ha sido así, la ex erien-dta general de los ideologos mexicanos con excepción de contadísimot es l
..ie que_ han hablado y escrito ideologías y han vivido como "realistas"
' . a
"º decrr con ta ¡ b
quenende transaccio: pa a r~ ~ue en su 1?~s vasta mayoría han hecho toda clase
es para VIVlf y sobrevivir esperando que algún d' I • d
general les permita la propia virtud.
ia a vrrtu

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c~~e genera~ente y así se escribe con frecuencia que es natural ue los
: ises atrasados acepten y busquen en los "adelantados" lo que d q .
~::: :u~,.esto se lle~e a aq_uéllos, lo que bastaría para explicar el ;o:~:;
últimos 1;0 ~por;do su~esiv~,mente las teorías que lo han inquietado los
.
anos. sta explicacion no basta, pues no aclara or u,
,
ficamente se han importad I
'd I ,
p q e especiésa
o as 1 eo ogias extremas y no otras y or
,
sid s ~an prosperado en los grupos reactivos e impositivos y por lo ta~to ~:;
o impuestos tantas veces como ideales a los mexicanos.
655

�La historia de las ideologías en Europa permite seguir los caminos y los
orígenes lógicos por los cuales se fueron creando, a qué problemas o inquietudes iban respondiendo y cómo trataban y aún tratan de responder a las
experiencias de los hombres de esos países y de la cultura que han desarrollado y tratan de continuar. Pero sus experiencias, su cultura aún nos es ajena
en tantas manifestaciones que aún en la época actual nuestra vida no se
rige por ninguna de las ideologías europeas, sino por una mezcla aún confusa
de modos de entender y buscar respuestas a las preocupaciones humanas.
algunas de las cuales tienen origen precortesiano, otras de origen español,
otras más son soluciones de adaptación, nuevos resultados del conflicto, convivencia y compenetración de estas dos soluciones tan distintas, al problema
de la vida humana en la cultura. Otras más son reacciones de estas tres posiciones tan disímbolas con las que E.U. y el mundo occidental han propuesto
y proponen aún. Pero por toda esta complejidad, ninguna es la aceptación
de la doctrina pura de tal o cual país o ideología, porque tal aceptación, ni
ha sido posible, ni es aún posible por la problemática psicología mexicana.
La realidad corroe las nuevas ideologías, de manera que en la actualidad,
México sigue sobreviviendo con viejas ideologías más o menos desgastadas o
fragmentadas y con el conflicto constante entre esas viejas ideologías y el
"último grito" de las ideologías de moda, objetivo idealizado, desde donde
seguirán gritando con indignada voz y con ofendida sensibilidad, los últimos y
más exaltados importadores de ideologías.
La vida política de este país, la forma como se crean, viven y se manifiestan
y se definen los partidos políticos es otro ejemplo de idealización muy ilustra•
tivo. En México es tan grande la distancia entre la realidad política y la
expresión con la que los partidos se idealizan a sí mismos que la conclusión
es casi sin excepción, la demagogia que no es otra cosa que idealización dicha
en mentira consciente o en delirio.
Se podría seguir con ejemplificaciones de idealización en muchos otros
órdenes de la vida mexicana y en sus expresiones más características, pero
esto sería repetición. Baste aquí enunciar algunas.
Estúdiese la temática de nuestros pintores más característicos cuando tienen
"mensaje oficial" y se encontrarían las mismas idealizaciones y proyecciones.
Bondad y maldad divididas de acuerdo con la posición personal del pintor.
Tómese la literatura revolucionaria y casi sin excepción se encontrará la
división de los buenos, sometidos, humillados y rebeldes y los malos, domina·
dores, abusivos y traidores.
Véase la arquitectura "mexicana" y se encontrarán los más flagrantes ejemplos de idealización que van desde la que se ve en el edificio público, planea-

656

do para oficinas "muy bien organizadas"

.
hi
.,
Y que la realidad va convirtiendo
e are vos, acumulac1on de máquin d
"b·
desorganización, hasta la casa "hech
d as .e escn ir y gentes, y de
liza . , d l
a a gusto el cliente" en el qu 1 .d
c10n e arquitecto, del señor y de la señora obli
1
e_, a I eacasa donde se hacen " · d
ga a a construcc1on de la
mira ores para ver la ciudad"
'I .
o dos por año y no para los "dueños d
,,
que so o sirven una vez
descansar "donde sólo se sientan los de l~ casa . _Te~ra~as para tomar sol y
casa" "B"br t ,,
.
uenos al d1a s1gu1ente de estrenar la
.
• 10 eca que mve para hacer rueda de
.
l
,
.
y así sucesivamente de
amigos os d1as de fiesta,
'
manera que cuando los
.
.
posibilidad económica d
.
.
mexicanos tienen la rara
e convertir en realidad s
• .d . .
la de sus arquitectos en
us propias 1 eahzac1ones y
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una casa, resuItan construcciones "muy bonitas" L
VI a e s~s moradores termina por demostrar que sobraron mu
. a
esas mansiones y que los que las habitan no
d
. .
~~as cosas en
un momento pensaron que podían h
1 pue en m quieren v1v1r como por
gran dificultad d 1
•
ac~r o cuando construyeron su casa. La
.
e os arquitectos mexicanos para crear una "
.
mexicana" es que no existe en M,ex1co
. un umco
, . estilo
. d "d
arquitectura
1
que les, ~udiese permitir encontrar una concepción cre:d:~aa, un so o valor
ese espmtu en las obras arquitectón1·cas.
que expresara
Los ejemplos dados hasta ahora bastarán para dar una idea d
'
estos procesos psicológicos ca d
.
e como
histórica, influyen y deten~·lina:samos hpordnulestrfo ongen y nuestra evolución
uc as e as ormas más O
li
res de aprehender la reard d d
.
menos pecu aque existen
.b.
• a ' e m~neJarla y de expresarnos en ella. Saber
en bodegas d

::.\=~d~:n~::O~::::r::~eh::.:~: ;.'.'.:~u:,•:d:M:
Estos
tiempos están permi·tiendo un mayor conoc1ffilento mutuo de los
.
mexicanos y este conocimiento está -creo yo- impon. d
tante en el e 1 ¡ ·
.
•en o un roce cons.
ua a mto1eranc1a está disminuyendo Esta d.1 . . , d
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smmuc10n e la
los in~~n.c1a e un~s con_ otros está facilitando la reducción de la que tienen
1v1duos consigo mismo que se manifiesta por la dificultad de
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nuestra d · · · , ·
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mtema.
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.
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,
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o pero seguro esfuerzo de reparación y de estructuración es d . d
usqueda de solidez que no se está logrando sin sufrimientos
_ectr, e
que está construyendo un México más real
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d y g_ustJas. pero
En t d l ,
.
y mas e acuer o consigo rrusmo.
dore; :se : arcas analizadas aquí se aprecia el esfuerzo ya. Ya hay historiaq
uscan la verdad aunque aún son pocos ya hay políticos
.
san en México com
t d
'
que p1enlogos
,
o un o o, no como una facción contra otra, ya hay ideó·r que est~ tratando de penetrar en las hondas raíces mexicanas ara
~ el cam1_no de la savia que les llevará algún día a producirse p 1
eJores florac1ones mexicanas. Pero el cam.mo apenas esta, empezado,encada
as

:n

657
H42

�, m""v;canos
se adentren en él o se
.
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t' h ·endo tantos mas
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mexicano o es ª1 ac1
' , pronto el camino será accesible para todos y
decidan a buscar 0 , tanto mas
.
h
' firme hacia ese
,
• 1 . mmar con paso a ora s1,
México entero podra segmr o' lea , digno el mis valioso, el mejor.
destino que deseamos que sea e mas
'

CIENCIAS SOCIALES, PUBLICIDAD, POLfTICA Y ECONOMlA
EN LOS ESTADOS UNIDOS
Lic.

ENRIQUE

Rmz

GARCÍA

Madrid

EL

OJO SIMPLE

del espectador puede ver, sin más, en qué amplia medida

las ciencias sociales en tanto que sistema de auto-observación de la sociedad
están pasando por una transformación enigmática y fascinante. No debe esto
extrañar porque las ciencias sociales han tenido, desde su nacimiento, una difícil catalogación tanto como corpus de doctrina ( cada vez más enriquecido)
que en el orden mismo del quantum de sus límites.
Ello no cambia el hecho de que, en el curso de muy poco tiempo, la ciencia social y la materia misma de su análisis haya comenzado a derivar de
fonna muy completa en los Estados Unidos hacia lo que podríamos llamar el
estudio de las tendencias.
El sociólogo y el investigador norteamericano atendiendo, no sin razón, a
las condiciones propias de su sociedad, ha terminado poniendo a su servicio
un montaje impresionante de investigación concreta que es utilizada, al
tiempo, por la publicidad y la política. En este trance creo que es preciso
hacer, aunque sea levemente, una reflexión sobre este hecho porque, en última instancia, la yuxtaposición se ha producido. Política y publicidad parecen
afectadas, cada una en sí misma, intra y extra muros de sus propios límites,
por la presencia en la sociedad de unas tendencias artificialmente estimuladas
Y que, por tanto, merecen consideración aparte, pero sin cuya aprehensión
apenas sería posible entender hoy el proceso de las ciencias sociales.
Un escritor norteamericano, Vanee Packard, ha recogido en tres libros
distintos -ante los que caben diversas opiniones, pero que son indispensables
para medir en qué forma el circuito de la auscultación social está traspasando
nuevos caminos-- el fenómeno publicitario, sociológico y ético-social del mundo norteamericano.
En el primero de ellos, The Hidden Persuaders, Vanee Packard se com-

658

659

�porta en analista y se introduce, con una pupila notablemente alerta y perspicaz en el proceso publicitario. Un proceso, repito, que ya no es el de la
pura y simple incitación a comprar -por la repetición o la destrucción monopolística de los demás productos en competición- determinados objetos,
sino que, avanzando ampliamente en las leyes de la oferta, la publicidad
moderna, de la mano de los estudiosos y expertos de las ciencias sociales, está
dando un paso nuevo: obligando al consumidor a la constante formulación
de otras necesidades.
En The Hidden Persuaders aparecen, pues, unos supuestos que no deben
sernos rechazables con una sonrisa desdeñosa en razón de que, se quiera o no,
la ciencia es utilizada ya en esos menesteres y de alguna forma, a la vez positiva y negativa, es afectada, a su vez, por ese radio de actividad donde lo
verdaderamente importante es, por supuesto, el estudio de las tendencias.
Para vender a los hombres, dice Vanee Packard, el tema de la virilidad.
Para vender a las mujeres, añade, el de la auto-admiración. ¿ Es eso suficiente? No, desde luego. Por ello mismo se ha hecho apelación a los profesores y expertos en ciencias sociales. Estos se han encontrado ante sí con
unos instrumentos, sensibles a cada movimiento, que o bien son los Gallups
o bien son los Color Research Institute o los Motivational Research. Con una
simple presión, la auscultación, a escala nacional o de grupo, comienza a suministrar una serie de elementos repetidos y monocordes a los cuales debe
extraerse una significación utilitaria y concreta. La experiencia, por tanto,
entra en el campo y el área de la psicología y, en cierta manera, en el análisis que los sociólogos norteamericanos suelen llamar (de cara al consumidor)
las tendencias irracionales, es decir, los movimientos espontáneos que deter•
minan una dirección u otra en los gustos.
Lawrence K. Frank (Premio Lasker y Premio Lewin) que es uno de los
más característicos psicólogos norteamericanos y cuyos libros son extremada·
mente importantes, sobre todo en el campo del desarrollo del hombre Y la
salud mental, no ha dudado en señalar el avance de la psicología en el con•
texto de las ciencias sociales en razón "de las graves consecuencias que la
aplicación práctica de los descubrimientos puede entrañar para la persona
humana". Creo que esta frase (Psicología y Orden Social) es suficiente·
mente explícita para darnos a comprender, no sin súbito pavor, que es~os
alcanzando un espacio muy complejo donde es irremisible que haya de deJar•
se un lugar -cada vez mayor- a la Etica. A menos de que se quiera nau·
fragar en los puros reductos utilitarios.
El propio Lawrence Frank añade lo siguiente: "cuando un psicólogo hace
un informe a sus colegas suele indicar, generalmente, los límites de sus descu•
brimientos y apela a la prudencia en la interpretación de los hechos. Sin ~bargo, el público considera los informes psico-sociológicos - largamente di·
660

fundidos en nuestros días- como descubrimientos científicos perfectamente
definidos. Por otra parte, -añade- tales resultados son puestos en práctica
por unas personas que los utilizan en la publicidad, la política o para resolver
los problemas de las relaciones humanas, sin un criterio profesional y partiendo, solamente, de un esquema teórico ... "
El hecho cierto -y a ello vamos- es que se ha producido un cambio
muy profundo y súbito, si es posible decirlo así, en los instrumentos de aproximación a la realidad social y que de los resultados derivados de esa situación
se desprenden hechos nuevos. En gran parte excitantes, pero que deben animar a una cuidadosa selección de los métodos cuantitativos. Baste considerar,
como ratificación de todo lo anterior, la profusión que están teniendo en
los Estados U nidos los departamentos de psicólogos y sociólogos en las empresas industriales. Son a aquellos, como se sabe, a quienes se. encarga la
selección del personal -séase dirigente o subalterno-- ateniéndose a elementos de análisis que varían, de raíz, las pruebas clásicas y que vuelven a
producir, psicológicamante, una cadena de tendencias.

LA

INVESTIGACIÓN DE LAS MOTIVACIONES

Vanee Packard, en The Hidden Persuaders presenta, como en un aguafuerte delirante y técnica -esa doble tensión no debe ser considerada paradójica-, las características que está tomando en nuestros días el encuentro
de la psicología, las ciencias sociales y la publicidad. En la mayor parte de
los casos, ¿ qué se buscaba?
La respuesta es simple y grave: se buscaba la personalidad media, esto es,
el consumidor y sus gustos, es decir, la sociedad media como presunta compradora o, lo que no deja de ser más complejo, la sociedad como cosa a
modificar. Los mecanismos sociológicos empleados en estas operaciones son,
en ocasiones, desconcertantes, pero revelan que puede llegarse con ellos, de
su mano, a una situación límite en el sentido sartriano de la frase.
Lo prueba que Pierre Martineau -director de las investigaciones publicitarias del Chicago Tribune- haya llegado a estas conclusiones: "lo que pretendemos hacer no es otra cosa que crear una situación ilógica. En otras palabras, nuestra pretensión es muy clara: queremos que el consumidor "se"
enamore de nuestro producto y le sea fiel, pese a que existen centenares de
otras marcas de calidad semejante".
Según Vanee Packard es el automóvil el reflejo cabal, en el orden de lo
concreto, de la teoría anterior. Si los demás productos tienen que poseer, de
661

�cara al co~sumidor, un carácter más o menos simbólico, es en el automóvil
donde se cierra el corto circuito sociológico produciéndose una "auto-selección" de carácter inequívoco. Cuando el Instituto del Dr. Dichter fue consultado por la Compañía Chrysler para que investigara, en su fondo concreto,
las causas que decidían a los compradores por tal marca o tal modelo los
resultados finales fueron casi freudianos. En otras palabras, en numerosos
casos -al men~s p_ara que el Dr. Dichter pudiera hablar de test amplio y al
margen de vacilaciones- el automóvil tomaba un aspecto de símbolo. No
sólo en ~l ~rden del éxito, sino en el sensual, y de tal forma que muchas personas asimilaron el descapotable a la querida. De ahí que Vanee Packard
añada: tenía que llegarse, por tanto, a intentar vender con la misma facilidad un candidato político. Por tanto -diría el semanario Nation's Business!ºs dos_ partidos aspiran a colocar sus representantes de igual forma que un
mdu~tnal vende sus pastillas de jabón. Lo cierto es que la campaña presidencial de 1956 fue ya una pugna publicitaria elevada a la región de las
~oti~~ciones ps~cológicas. La firma B. B. D. and O. se hizo cargo de la orgamzac10n republicana y, a su vez, la Agencia Norman, Craig and Kummel
supervisó la campaña demócrata.

SOCIOLOGÍA, PUBLICIDAD y

POLÍTICA

Vender un candidato como una pastilla de jabón no es, por tanto, una
frase curiosa, sino un factor de concretización suficientemente amplio que se
entiende, mejor, desde el análisis del Dr. Dichter sobre los automóviles: elegir el seguro y confortable, como matrimonio bien avenido, o el que apunta
en su línea, con la seguridad, cierta tendencia a la aventura. Tal es la cuestión, en otro orden de valoraciones, del candidato político.
Parece normal decir, por tanto, que hemos entrado en una fase nueva de
las ciencias sociales y que éstas son interferidas, de alguna que otra suerte,
por los mismos servicios o descubrimientos que ha realizado. El hecho no es
nuevo y existe siempre, como riesgo, en toda operación mental.
De todas formas conviene profundizar más en esa arena movediza para
seguir, con el ojo claro, de qué forma -y aun en los casos menos propensos-esta tipificación norteamericana ha trascendido de las barreras habituales
para plasmarse también, plásticamente, en el lenguaje mismo.
Recientemente, es decir, unos meses antes de las elecciones presidenciales
últimas, el historiador Arthur Schlesinger ( de la Universidad de Harvard)
y Premio Pulitzer por su libro (The Age of Jackson), escribió una obra suma-

662

mente explícita que tituló así: Kennedy or Nixon. Un subtítulo añadía la
siguiente interrogación: Does it make any difference?
Como es bien sabido este historiador es demócrata y por tanto su respuesta es de tal talante. Sin embargo, lo que me interesa rescatar del libro es su
espontánea precisión en relación con el lenguaje, mejor aún, con determinadas expresiones que constituyen fuertes apelaciones a un status sociológico
en el que vibran, como es obvio, elementos muy varios, pero muy concretamente asimilados por la sociedad norteamericana. Así dice de los dos candidatos, esto es, de Nixon y Kennedy:
"They are junior executives on the make, political status seekers, end products of the Age of Public Relations. Their genius is not that of the heroic
leader but of the astute manager on his way up. They represent the apo-theosis
of the Organization Man ... "
Eric Sevareid, por su parte, continuará sus retratos de la siguiente forma:
"Kennedy and Nixon are the first completely packaged products. The Pr-0cessed Politician has finally arrived ..."
Creo que los textos anteriores son tan meridianamente claros que hacen
superfluas y acaso obvias las explicaciones. De todas maneras no conviene
eludir el motivo central: la manera progresivamente constituyente con que
se ha ido aceptando que dos dirigentes, necesariamente mundiales por el alcance actual de las decisiones, aparezcan a los ojos de un historiador como
los "productos perfectamente acabados de la Edad de las Relaciones Públicas" y que sobresalgan del texto, por su directa concreción, las palabras
"manager", "Organization Man", "packaged products" ( lo que no deja
de poseer su espontánea ironía) y esa frase, que Eric Sevareid no hace punzante, pero que sí lo es cuando alude a que el Processed Politician has finally
arrived.
Entre el Político (Mirabeau) de Ortega y la estructura política -doy
todo su valor a la palabra estructura- de los retratados por Arthur Schlesinger podrá haber, como siempre que se toca la unidad humana, menos
diferencias esenciales de lo que a primera vista parece, pero no cabe duda
que el lenguaje suscita ya procesos de carácter mecánico, tendencias y hábitos, en fin, que parecen no estar revestidos intra o extra muros por la
ética. Pareciera, en cierto modo, que se ha exteriorizado todo al hacerlo más
próximo y más simple, pero el resultado concreto es que, como dice el Profesor Max F. Millikan (del Instituto Tecnológico de Massachussetts), tampoco se ha conseguido establecer un puente firme entre las ciencias sociales y
las ciencias políticas. Se han conectado, pudiera decirse, las motivaciones,
los usos.
Este aspecto de la cuestión, desde un punto de vista orteguiano o ético,
663

�no deja de ser importante porque nos devuelve, otra vez, al problema nuclear
del hombre de acción y el hombre intelectual.
Para Max Millikan el error del primero consiste en la creencia de que la
solución a no importa qué problemas se consigue por la reunión de los hechos. "Esta tendencia -añade- es muy fácil de observar en los círculos
gubernamentales donde la investigación es considerada como sinónimo de
inteligencia. La concepción militar de la inteligencia, que consiste en agrupar
todos los hechos concernientes a la disposición de las fuerzas enemigas (lo
que es sin duda de muy alta importancia para los responsables de las operaciones militares) ha sido extendida, sin criterio suficiente, a toda la problemática de la política gubernamental. Otra concepción falsa es la tesis de
considerar la utilidad de las ciencias humanas en razón a su aptitud para
prever, con cierto detalle, un comportamiento social complejo..."
Este párrafo, singularmente claro en orden a la angustia que invade a los
grandes profesores ante la obstinada interferencia de la Organización Man
en su desarrollo normal, emerge como un estado de conciencia y de preocupación ante una serie de consideraciones y de normas que amenazan convertirse, por sí, en actitudes sociales coherentes que cada día serán más difíciles
de desplazar.
Apenas cabe duda, tampoco, que esta situación, tipificada en los Estados
Unidos por la multiplicación de los instrumentos de auscultación, tampoco ha
dejado de ser favorecida -justo es decirlo- por la singularidad de la economía norteamericana que parece seguir, en cierta medida, paralela vía hacia
las tendencias espontáneas y, por tanto -una vez descubierto el mecanismo
0 el origen de aquéllas-, hacia la fabricación de las tendencias artificiales.
Harold Lasswell - profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de
Yale- advertía recientemente en un ensayo titulado (no sin inquietante perplejidad), "Estrategia de la Investigación", que "el proc~~. social e~ s~
conjunto es una cadena infinita de interacciones humanas d1v1S1bles en actitudes', pre-actitudes y post-actitudes ... "
No es raro partiendo de esa premisa, que la investigación y gran parte
' sociales hayan derivado hacia el análisis de grupos de actJ-.
de las ciencias
tudes y que los "buscadores del status" -the Status seekers- conformen de
alguna suerte la sociología.
En este sentido es interesante volrnr a insistir en las definiciones, harto
simples, pero no exentas de mágica "urgencia" con las cuales definía Arth~r
Schlesinger las personalidades de Kennedy y Nixon. En una de ellas ~~c1a
apelación a su carácter (actitud o pre-actitud, diría L~~veell) ~: p~l:t1cal
status seekers, lo que no deja de sorprender, por su decidida clarificac1on, a

664

una mente europea. Porque ¿ cuál es el status que buscan ambos políticos?,
¿qué es, en su último sentido, la razón de esa frase?
Eric Sevareid responderá de alguna forma así: "la revolución" "managerial" (del "manager") ha llegado a los políticos. La búsqueda del status social
e individual ha terminado siendo, pues, una de las paradojas, o uno de sus
resultados más inmediatos, de la ciencia social aplicada a la publicidad en
el seno de una sociedad llamada igualitaria, pero no lo es y que parece interrogarse, como grupo, en torno a su sitio exacto y, como individuo -a través
del psicoanálisis- en derredor de otra pregunta no menos grave: ¿ qué me
ocurre a mí? Es decir, a mí mismo, en el sentido que padezco o sufro unas
manías individuales que no son las encuadradas dentro de mi grupo.
De ahí -y esta lógica en la investigación me parece que ha sido, acaso,
una sorpresa para el propio escritor- que Vanee Packard haya lanzado a la
calle un segundo libro que lleve por título el de Los Buscadores del Status
("The Status Seekers") o como han traducido en francés sin darse cuenta
que alteraban el interno significado de la frase en su relación con la realidad norteamericana "Les Obsédés du Standing".
Este libro opera, pues, por la vía intra muros que ha abierto ya, de forma
aplicada y concreta, la investigación sociológica para recoger, con una enorme profusión, los más varios, asombrosos y enigmáticos resultados de los
Institutos de Research. Un especialista de los mercados de Chicago dirá:
"Se puede clasificar a todos los habitantes de la ciudad por los almacenes
que frecuentan". Inmediatamente, y sobre la marcha, establecerá una lista
de las tiendas por las categorías sociales. Después sólo le quedará encargar
a un Instituto de Estadística que controle, con relación a la población, los
porcentajes.
La sociedad americana, aparentemente igualitaria, transciende del fondo
de estas vastas auscultaciones sociológicas y psicológicas solamente igualitaria en cuanto al grupo correspondiente. En este sentido las sorpresas que se
llevarán los amantes de los grandes tópicos serán tan amplias que reaccionarán, por inercia, casi violentamente. No obstante ¿ cómo se podría hablar de
dos political status seekers en la forma y medida que lo hace Schlesinger fuera
de ese marco y al margen de una realidad social tan sensibilizada como la
norteamericana hacia las tipificaciones de grupo, de barrio o de profesión?
He tomado el proceso literario de Vanee Packard (con sus defectos y virtudes, que diría el Times londinense) porque me parece que refleja muy bien
el cuadro general que he intentado, someramente, retratar en este ensayo. Por
eso no me ha extrañado nada la aparición de su tercer libro, The W aste
Makers, en el que, utilizando las dos experiencias anteriores, es decir, la psicológica-social y la social-psicológica, llega a conclusiones paralelas a la de los
economistas, es decir, al dibujo y esquema de la sociedad del despilfarro

665

�tipificando, por otra vía, a sus criaturas humanas: los fabricantes del des-

ética. En el orden de las tendencias del consumo (Economía) por aplicación

pilfarro.
En este trance es preciso hacer urgente apelación a la obra de los profesores Samuelson (actualmente consejero económico de Kennedy) y de John
Kenneth Galbraith, autor de The Affluent Soé.ety (nombrado embajador en
la India por el Presidente Kennedy) y uno de los grandes debeladores, precisamente, de esa sociedad de despilfarro que igualmente critica Packard. Es
obvio, y en líneas generales, que la investigación de Galbraith, y su denuncia
de la creación constante de las tendencias artificiales del consumo y de los
gustos, ha ejercido considerable influencia sobre el conjunto de las ciencias
sociales norteamericanas aunque los campos de trabajo parezcan opuestos.
Y este hecho se ha producido, aunque sin gran alcance popular, aun porque Galbraith advierte ya que la fabricación de las tendencias artificiales es
una arma que se emplea contra la posibilidad real de edificar "una política
de poder" en el orden social de nuestra época y como un instrumento muy
peligroso, a su vez, contra la unidad espiritual del hombre en el momento
que se celebra la "apoteosis de la Organization Man".
No deja de ser estimulante, pues, la enorme amplitud que, por causas especiales y ad hoc con la situación norteamericana, han tomado las aproximaciones al hombre y a la sociedad en los Estados Unidos. La influencia de
sus métodos comienza a hacerse sentir también en Europa sobremanera a
medida que la publicidad ejecuta y absorbe, por camino utilitario y contradictorio, mayor número de auscultaciones de la realidad social y, como es
obvio, a tenor de que el Estado y la Sociedad fijan sus propias intervenciones
con amplias investigaciones de su base dialéctica y humana. No obstante,
parece que el momento más interesante del cuadro comienza, como ocurre
en los momentos actuales, cuando parecen coincidir en el círculo piezas de
denuncia como las deparadas, al tiempo, por "The Waste Makers" y "The
Affluent Society".
No hay duda que los métodos de observación de las acciones humanas (de
sus motivaciones también) han dado un gigantesco salto hacia adelante. Esos
métodos -&lt;:orno muy bien dice Edward Shiles, profesor de sociología y filosofía social de la Universidad de Chicago- "han adquirido más firmeza Y
más precisión por lo que no se puede impedir las experiencias prácticas". En
último caso - insiste-, "la experimentación aplicada al comportamiento
humano tiene, detrás de ella, una larga historia. Su capítulo moderno comienza, por otra parte, con la psicología experimental aplicada en una vasta
escala en la Alemania del siglo XIX . .. "
El cuadro es innegable. Sin embargo, acaso, el porvenir mismo de las ciencias de observación de las acciones humanas dependa de la aplicación que
se haga, al conjunto social de la experiencia, de un factor de responsabilidad

d_e la ley mo~a_l ~e las prioridades. En el orden individual y social restableciendod el equ1hbno de las partes en pugna (y de las razas margma
· 1es e im·
pugnal a enh nombre del status de privilegio) por med1º0 de una conc1enc1a
. .
mora ~ue_, aga del grupo no un fin en sí, sino un medio de creación y de
comumcac10n.

�EL DERECHO Y LA REVOLUCIÓN
Lrc.

DEsIDERIO GRAUE

México, D. F.
"En México, como República democrática, el poder público no puede
tener otro origen ni otra base que
la voluntad nacional, y ésta no puede ser supeditada a f6rmulas llevadas a cabo de un modo fraudulento".
FRANCISCO l. MADERO. Preámbulo al
Plan de San Luis.

PREAMBULO
El examen de las relaciones que se establecen entre el Derecho y la Revolución exige por razones de método el análisis previo de diferentes nociones como son la justicia, la arbitrariedad, la injusticia y el derecho de resistencia, sin cuyo conocimiento no es posible tener una idea cabal de ambos
fenómenos y en su caso, de la fundamentación de la Revolución. Ello explica que en primer término, en este ensayo nos consagremos al estudio de
tales conceptos, subdividiendo su análisis en dos partes, la primera destinada
a exponer los fundamentos que pueden existir para que un conglomerado
social intente la Revolución, o sea el Derecho a la Revolución, y la segunda
enfocada a examinar las normas jurídicas emanadas de tal movimiento, o sea
el Derecho de la Revolución.

EL DERECHO A LA REVOLUCIÓN

l. Derecho y Justicia. La existencia del Estado es inseparable de la existencia de un orden jurídico, tan inseparable que con razón ha llevado a

669

�Kelsen a afirmar nada menos que la unidad y la identidad substancial de
Estado y orden jurídico, de Estado y Derecho, y por ello, si queremos ahondar en el conocimiento del Estado, necesitamos ligarlo al conocimiento de
dicho orden jurídico.
Las relaciones entre el Derecho y la justicia constituyen el problema llamado de la justicia del Derecho y éste es definible como aquel contenido
normativo que tiene como dato esencial la coacción o coercitividad. Sin
embargo, Radbruch considera, con razón -dentro del método de la Escuela
Neokantiana de los valores- que el Derecho es una realidad cultural y que
como tal no puede definirse más que en función del valor que esa realidad
aspira a realizar y que es la justicia. El Derecho, así considerado, es un
ensayo de realización de la justicia, aun cuando en ocasiones sólo alcance a
ser un ensayo fracasado. Derecho justo es el que logra tal realización y Derecho injusto es, por tanto, el Derecho fracasado en su ensayo de realizar la justicia y no un Derecho sin ninguna conexión con la justicia.
Si inquirimos por las relaciones que guarda el Derecho con la justicia,
podemos contestar diciendo que el Derecho es "un punto de vista sobre la
justicia" y, que ambos siendo dos cosas distintas, sin embargo, se funden sin
dejar por ello de ser distintas. El Derecho, al ser Derecho, expresa justicia
y ésta no puede realizarse más que en el Derecho. La justicia es ineficaz
. . . es,
mientras permanece en estado de "'d
1 eal" o de " va1or puro" . L a JUStlc1a
pues, un valor que exige ser realizado, es un ideal nacido para encarnar en
una realidad que se llama Derecho; es, por tanto, la justicia el principio
constitutivo del Derecho. Existe la justicia para ser realizada y existe el
Derecho en tanto que nace con la mira de realizarla. Según esto y bajo
un aspecto, todo Derecho es justo en tanto que es la traducción de un
determinado ideal de justicia y en tanto que la forma lógica de la justicia •
se transfunde en el Derecho y se identifica con la forma lógica de éste. Pero
también, por las mismas razones y bajo otro aspecto, todo Derecho es injusto, pues por un lado es posible que el ideal de justicia que ha realizado el
Derecho no sea un ideal verdadero de acuerdo con la idea superior, absoluta
e inmutable de justicia, porque el ideal supera eternamente a sus realizaciones, las que comparadas con él parecen injustas; pero puede suceder también que el Derecho sea injusto porque Ja conciencia jurídica haya descubierto valores nuevos, haya dado vida a ideales distintos, con arreglo a los
cuales sea posible una •nueva regulación de las realidades sociales, más justa
que la existente. Por otro lado, aun suponiendo que el ideal dominante de
justicia sea indiscutible, cabe pensar que su realización nunca es plenamente
adecuada, pues jamás una realidad social coincide del todo con el modelo
ideal que aspiró a realizar, o sea que el Derecho es injusto porque la misma
forma lógica de la justicia entraña una injusticia por una falta de proporción

670

con la singularidad de cada caso jurídico concreto. Ello se debe a que el
Derecho no es sino un esquema que ha de entregar una infinita variedad
de casos reales, muchos de ellos imprevisibles y cada uno de ellos perfectamente individual e irreductible a tipos invariables. Así, de la discrepancia
entre el ideal y su realización, surge un motivo de valoración negativa de
un Derecho, pero también, bajo el aspecto lógico de la justicia, surge la
injusticia latente. Esta es la tragedia a la que se refiere el viejo aforismo
jurídico "Sumus jus, summa injuria", o sea que un Derecho no puede ser
justo más que a fuerza de ser injusto. Por eso se afirma que Ja única forma
en que un Derecho puede realizar la justicia es estableciendo una proporcionalidad, porque la justicia es proporción: "hominis ad hominem proportio" como la definía Dante, y no puede establecer dicha proporcionalidad más que incurriendo a una igualdad y esta igualdad es la que implica
la existencia de normas generales, o sea de regulación genérica de una serie
típica de casos considerados iguales. El Derecho consta, pues, ante todo, de normas generales y ser justo en este sentido significa aplicar medidas iguales,
proceder con los demás con un criterio de igualdad para tratar igualmente
lo igual, y esto, desde los tiempos de Aristóteles -cuyo pensamiento en tal
dirección repiten Santo Tomás y San Agustín-, se conoce con el nombre
de equidad, que es también justicia. Faltar a la equidad es faltar a la justicia, pues significa tratar igualmente lo desigual y tratar desigualmente Jo
igual. Por ello precisamente, la doctrina de la justicia culmina en una
doctrina de la personalidad. Los ideales de justicia en los cuales se contienen los criterios con arreglo a los que se establece la proporción e igualdad
propia de cada orden jurídico concreto, son fundamentalmente ideales sobre
la personalidad humana y sobre sus derechos, y sólo a través de estos ideales es posible llegar a la justicia efectivamente alcanzable, porque la idea absoluta de Justicia es inasequible.
Si el Derecho, siguiendo nuestro pensamiento ya expresado, puede ser considerado como "un punto de vista sobre la justicia" y si las auténticas revoluciones son movimientos colectivos y violentos que aspiran a integrar nuevas
y más justas formas de coexistencia en las sociedades humanas, podemos afirmar, adelantando conclusiones, y basados en la realidad de la experiencia
jurídica actual, que las normas fundamentales de los períodos revolucionarios o emanadas de ellos, son normas jurídicas establecidas directamente con
ánimo de traducir una idea de justicia, es decir, son creaciones jurídicas concretas que de un modo reflexivo, consciente y directo se proponen el dar
realización a un determinado concepto o ideal de la justicia, ideal deliberadamente preferido a otro vigente con anterioridad. Pero esta dimensión
ontológica del Derecho a que hemos aludido, "el ser un punto de vista
sobre la justicia" tiene su expresión inmediata, su exigencia y su materia-

671

�lización concretas en la necesidad de crear un orden social jurídico y una
seguridad en la vida de relación.
En efecto, puesto que el Derecho es un orden jurídico y una forma de
vida, tiene que responder ante todo y constitutivamente a la exigencia de
hacer posible esta misma vida, y la vida para la cual tiene vigencia el Derecho es fundamentalmente la convivencia, la coexistencia, o sea la vida
social, puesto que convivir, vivir con los demás, coexistir, implica por consiguiente la existencia de un orden que asegure el mínimum de condiciones
sin las cuales esa convivencia no existe. Así pue~, el Derecho sólo puede
ser definitivamente, como un punto de vista sobre la justicia en tanto que
constituye un orden de la vida social y una seguridad de las condiciones.
mínimas que la hacen posible.
Sin embargo, si consideramos a la justicia como valor en sí y la comparamos con el orden o la seguridad como valores igualmente en sí, tendremos
que reconocer la superioridad de rango que le corresponde a la primera, pues
la justicia es la más alta cosa que interesa al Derecho y además, ningún
orden y ninguna seguridad son posibles al margen de ella. Con esto queremos decir que la justicia es un valor más alto que el orden y la seguridad, pero también debemos expresar que es un valor condicionante de
estos otros dos valores, los cuales no pueden existir al margen de ella, pues.
son necesidades éticas, y ya que si una sociedad estima injusto el orden que
sobre ella pesa, ese orden no puede subsistir y corre el continuo peligro de
ser derrotado por la fuerza cuando solamente por la fuerza se mantiene.
De la misma manera la seguridad que ofrece un orden que la sociedad
estima injusto, no puede ser apreciada como un valor positivo, pues esta
seguridad de la injusticia o esta inseguridad de la justicia son precisamente
aquellas frente a las cuales la sociedad tiene que reclamar el imperio de una
justicia ideal que imponga un orden nuevo.
Estimamos que tanto el orden como la seguridad son, pues, valores condicionantes de la justicia, la cual no puede realizarse sino en tanto que existe
precisamente un orden, pues solamente sobre la base de un orden se puede
hablar de justicia o de injusticia en la sociedad. Este orden social es tanto
un supuesto, como un efecto del Derecho ya que si no existe el Derecho no
existe tampoco el orden social; pero tampoco el Derecho, como norma escrita, es el único factor determinante de la existencia de un orden social,
ya que necesita siempre tener en cuenta la existencia, la validez y el dinamismo de los factores sociológicos propios del pueblo al cual se aplica. De
ahí que los conflictos que surgen no se planteen entre la justicia en abstracto
y el orden en general, sino entre la idea de justicia cristalizada en el orden
establecido ( y que ya no responde a la realidad sociológica de los pueblos)
y el ideal de justicia que el pueblo opone al orden ya caduco. Esta es en

672

esencia la explicación de los mov1m1entos revolucionarios en pugna contra
la idea de justicia cristalizada en el orden que se trata de sub,·ertir.
La seguridad a que nos referimos puede ser definida como el reflejo del
orden en las situaciones individuales, lo que equivale a decir que desde el
momento en que existe un orden, el individuo sabe a qué atenerse sobre su
situación en cualquier orden de relaciones, por lo cual, en última instancia,
esta seguridad es la seguridad de la persona considerada en sus dimensiones sociales. Por eso la seguridad es un valor que también realiza inexorablemente el Derecho y de un modo aún más radical que la justicia. Así
como la justicia no puede realizarse más que en un orden social y jurídico,
la se,,,"1.lridad es también implicada y exigida por la justicia, porque el criterio de la justicia reside precisamente en el respeto de la personalidad humana.
El respeto a la personalidad humana es un exigencia, la primera exigencia
de la justicia y es ésta la que impone en definitiva el respeto a la seguridad.
La institución del Estado aparece justificada de esta suerte por el hecho
de ser una organización de seguridad jurídica y sólo por ello, lo que quiere
decir que sólo puede justificarse en cuanto sirve a la aplicación y ejecución de los principios éticos del Derecho. Cuando la inseguridad por la que
atraviesan los individuos en un régimen estatal, significa violación del respeto debido a la dignidad humana y a la libertad radical de la existencia,
entonces el Derecho positivo de ese régimen pierde su justificación porque
se opone a la idea de justicia y de la valoración de la persona humana, o
como expresa Hermann Heller: "La seguridad jurídica y la juridicidad
pueden entrar en conflicto y es cabalmente esta situación polémica la que
plantea la problemática sustancial de la justificación del Estado concreto".
Por ello sostiene este mismo tratadista que en una Teoría del Estado, que
tenga carácter de ciencia de la realidad, hay que dar por admitido que
existen los principios éticos del Derecho que forman la base de justificación
del Estado y del Derecho positivo.
Por otra parte, es cierto que las instituciones organizadas del Estado, por
perfectas que se las imagine, sólo podrán garantizar la observancia de las
formas jurídicas y la seguridad jurídica, pero en ningún caso podrán garantizar la juridicidad; podrán garantizar la legalidad, pero no la legitimidad
ética de los actos del Estado, pues quien únicamente puede asegurar siempre la justicia es la conciencia jurídica individual. Pero con esto, surge en
el Estado moderno, como también lo hace notar Heller, un conflicto necesario e insoluble entre juridicidad y seguridad jurídica. Este conflicto tiene
carácter necesario porque en un pueblo vivo no puede reinar nunca pleno
acuerdo sobre el contenido y la aplicación de los principios jurídicos vigentes, Y este conflicto es insoluble porque tanto el Estado como el individuo

673
H43

�se ven forzados a vivir en medio de esa relación °de tensión entre Derecho
positivo y conciencia positiva.
Por ello se ha afirmado siempre que la historia del Derecho y en un sentido más amplio, la historia de la política, no es sino una lucha persistente,
tenaz, del sentimiento jurídico de los pueblos por la liberación y en contra
de la arbitrariedad, de la inseguridad y de la injusticia. La historia del
Derecho, así considerada es la obra acumulada de la ofrenda, estéril o fecunda, que han ido haciendo unas y otras generaciones a un ideal de verdad

y de justicia.
2. La arbitrariedad. La arbitrariedad como violación del respeto debido
a la dignidad humana y a la libertad radical de la existencia es uno de los
elementos impuros que en mayor o menor medida, como expresión de obra
humana, acompañan al Derecho. Es un elemento negativo y siempre es
susceptible de reducción, pero la posibilidad de su existencia no puede desaparecer jamás. Se ha dicho que la arbitrariedad es el mandato coactivo,
provisto de imperium, llevado a cabo por órganos del poder, fuera de las
leyes. La arbitrariedad nace así con el Derecho, no antes que él; las acciones arbitrarias implican una relaci6n de referencia a un régimen de Derecho subsistente. Es la arbitrariedad la negación del Derecho como legalidad
y en tanto que legalidad y cometida por el propio custodio de la misma:
por el orden público y sus distintos órganos. Las notas características de la
arbitrariedad como conducta antijurídica de los órganos del Estado, se pue•
den hacer consistir: en la alteración del procedimiento con arreglo al cual
debe ser establecida una norma determinada, en el desconocimiento del con·
tenido específico que una norma inferior debe desarrollar por relación a una
norma superior, y también en la transgresión de la esfera de la propia competencia ejecutiva. Los actos arbitrarios se tipifican, además, por rebasar
toda regularidad normativa, por provenir de una autoridad máxima y no
ser susceptibles de reparación y por ser la expresión de una determinación
personal y subjetiva. El ejercicio continuado de actos arbitrarios por el
poder público o por sus órganos o por el mandatario en particular, lleva
fatalmente al despotismo y tal ejercicio es una de las características de los
regímenes que se mantienen en el poder empleando la violencia.
No debemos, sin embargo, confundir la arbitrariedad con la injusticia.
El Derecho puede ser injusto, pero no puede ser arbitrario. Decir que un
derecho es injusto es emitir un juicio de valor, pero sin hacer inferencia a
ninguna cualidad ontológica, quiere decir simplemente que la justicia que
ese Derecho realiza o es una falsa justicia, o no es toda la justicia, o no
es la justicia tal como la entiende el individuo de esa colectividad. En carn·
bio no podemos referirnos a un Derecho arbitrario porque estaríamos expre·

674

sando una imposibilidad lógica, ya que la arbitrariedad es lo contrario que
Derecho, o sea la negación del Derecho en su forma
. Ciertamente_ que la arbitrariedad y la injusticia pueden coincidir y desgraciadamente
1 b
1 d
•comc1den en ciertos casos: en la anarquía absoluta oeneaso~to _espottsmo,_ ya que la justicia exige por su misma esencia la propor•
c,onahdad y la igualdad y por tanto
d'd
.
, el respeto a la normaome1agene•
ral
que
es
cabalmente
lo
contrario
a
la
arbitrariedad
y
en
la
anarq
'
ld
·
.
,
mayen
e espobsmo ~o e~ste ni proporcionalidad, ni igualdad, ni respeto a la
norma.
es pues negación a la forma del D erec ho y nega., d La . arb,tranedad
••
c10n e 1a JUSttc1a en tanto que la justicia se realiza a través del Derecho,
por ello, y en todo caso, l_a ar~itrariedad abre más la puerta a la injusticia.
El problema de la arb1tranedad en términos jurídicos se plantea co
el problema de la vinculación de determinados órgano: estatales
no ~ as con d.1c10nantes
·
de su actividad. Históricamente esta cuestión esporla das
la vmculación del "príncipe" por sus propias leyes. En el Derecho Roman:
se afirmaba la absoluta libertad del órgano estatal supremo: "prínceps leg·b
sol t
,, 1
• 'f'
,
l us
u us est , . ,º que s1g~1 1ca~a~ _mas ~ue, ~l imperio de la voluntad imperial,
la constatac10n de la ,mposib,hdad ¡undico-positiva de aplicar la coacción
de 1~ ley al mi":"o que era su autor. En la Edad Media el sentido moral
d?~nante reacct~na ~ontra ~te absolutismo romanista y ya en la época
v1S1god~ alcanza v_1genc1a efectiva el aforismo contenido en las Etimologías de
San ls1d~r?,' afori~~ que re~roduce después el Fuero Juzgo: "rex eris si
rec_te facies . Los ¡unstas y teologos del Siglo de Oro mantuvieron todos ellos
la '?ea de la subordinac_ió? del príncipe a la legislación. Ginés de Sepúlvcda
vera u~a de las ~aractensticas de todo principado en que el príncipe "usa de
leyes, tiene magistrados propios y conserva la forma de un Estado legítimo
Y~e hombres libres, pues todos los Estados, tanto democráticos como oligárqmcos Y monárquicos se fundan en las leyes dadas por hombres sabios y sin
leyes apenas pueden conservar su dignidad, ni aún su nombre". Posteriormente, para Vitoria, el rey no tiene más poder que el que tiene la República
~ en manera alguna un poder absoluto y arbitrario, y su discípulo Domingo
e Soto fortalece la tesis de su Maestro. Entre los autores más connotados
que defendieron esta tesis de la vinculación del principe a la legislación vigente, podemos citar a Vázquez de Menchaca a Mariana, a Suárez y a
Rodrigo de Arriaga.
'
El advenimiento del régimen constitucional ha dado un nuevo giro a este
r:oable_ma _de la subordinación del mandatario a la legislación, para evitar
. rbitranedad, porque ahora ya no se pregunta si el mandatario está sometido a la ley, Ya que 1a respuesta af.1rmabva
• se da por supuesta sino que se
pregunta cómo es esta vinculaci6n, o sea que se aborda el problema fundamental de la limitación del Estado en cuanto tal, por el Derecho.

7º

675

�La eliminación de la arbitrariedad en el Estado moderno constituye la
historia de la lucha en favor de la legalidad o juridicidad de todas las esferas de la actividad estatal, y sus conquistas se han traducido, en primer término, en el terreno del arbitrio judicial, en el que se consagró la norma de la
individualización de la pena y de la sentencia indeterminada, en segundo
lugar, en el ámbito de la administración, mediante la instauración de una
justicia administrativa o control jurisdiccional de los actos administrativos y,
finalmente, la última fase de la eliminación de la arbitrariedad radica en la
instauración de una justicia constitucional o un control jurisdiccional de las
leyes constitucionales.
Cabe también señalar diferentes soluciones que se han puesto en práctica
en contra del poder omnipotente del Estado y su posible arbitrariedad, como
son: el jurado, el referéndum, la no aplicación de la ley por los Tribunales
de justicia en el caso de inconstitucionalidad de ésta, el derecho de iniciativa
y la responsabilidad de los agentes del Estado por actos de autoridad, y en
el orden práctico, debemos mencionar que los grupos, los gremios, los sindicatos, los partidos políticos, las uniones, las confederaciones y los organismos
sociales, con su innegable preponderancia en la vida moderna, contribuyen
a señalar un dique al poder del Estado, y que asimismo, las nuevas orientaciones del Derecho Internacional y la existencia de los organismos internacionales cada ,ez más poderosos, menguan paso a paso la autoridad estatal
nacional, a virtud de la interdependencia política y económica mundial que
no es posible ignorar, y, por ello, el control de la arbitrariedad en el mundo
moderno se hace cada día más efectivo.
3. El Derecho de Resistencia y la R evolución. Ahora bien, a pesar de tales
remedios legales en contra de la injusticia, en contra de la arbitrariedad, del
despotismo y de la tiranía, han surgido en el pasado, y seguirán surgiendo en
el futuro, los movimientos sociales que propugnan el sentido del Derecho
como ideal ético de justicia, es decir, que tratan de realizar una coincidencia
de principio entre los ideales mantenidos y los ideales realizados, porque, en
última instancia, aun sin arbitrariedad, aun sin despotismo y sin tiranía, para
que el Derecho sea aceptado como forma de vida social del pueblo, ha de
coincidir con un ideal de justicia. Y este ideal de justicia ya no puede únicamente limitarse a las formas clásicas de la justicia, sino que tiene que abarcar
una nueva forma de justicia que es la justicia social, de la cual ha dicho
admirablemente Lugo Peña que significa el reconocimiento de que "par
encima de las relaciones de coordinación y subordinación entre la comunidad y sus miembros, existe un principio supremo, un valor de integración
de la vida social humana, que intuímos a través de la naturaleza social del
hombre, en todas las manifestaciones de la vida colectiva y con entera inde-

pendencia de la organización estatal, antes de que despierte la conciencia
del de~r ciudadano de contribuir a la conservación y a la prosperidad de la
comumdad y mucho antes de que el Estado subordinando la actividad social
espont_ánea _mediante el i1:°p~rio de la ley, reparta las cargas públicas, según
la res1stenc1a de cada subd1to y los bienes públicos según la dignidad y
méritos".
Ante el fenómeno de la arbitrariedad y la injusticia, dos corrientes del pen~ien~o han pretendido ofrecer solución: de una parte, la resistencia agreSJva, v10lenta, traducida en el tiranicido o la revolución, y de otra parte, la
resistencia pasiva que aconseja la mera desobediencia a la ley. En el primero
de los casos, el de la resistencia violenta traducida en actos subversivos de
rebelión o revolución, pensamos que las revoluciones que importan ~ la
historia de la ética, son la condenación expresa de los principios mismos
del orden jurídico en su unidad, y las que lleva implícita la afirmación de
estimar que los postulados actuales de la comunidad son contradictorios con
los postulados que deben se1vir de guía a la voluntad de esa misma comunidad. y afirmamos que importan a la historia de la ética, porque consideramos
que legitimar la rebeldía en la ley, es un absurdo jurídico, ya que la rebeldía
puede hallar su justificación y tiene de hecho su lugar en la ética, atento a lo
cual, ya hemos afirmado que el verdadero sentido del derecho es como ideal
ético de justicia.
Respecto de las expresiones doctrinarias a favor de la resistencia violenta
como Derecho contra la arbitrariedad, ya en el siglo XI surge la doctrina
del tiranicidio expresada por Manegold de Lauterbach, considerado como
precursor de las doctrinas de la Re,;-olución Inglesa y repetida en el siglo XII
por Juan de Salisbury, Obispo de Chartres, quien afirmaba que el tirano
debe ser aniquilado por cualquier medio, pues todos quedan santificados con
tal de que el pueblo se viera libre de él "ad Dei obsequium liberari"; merece
especial atención asimismo, Santo Tomás, quien elabora la primera fundamentación seria y científica del derecho a la resistencia, otorgada según él
al pueblo, no sólo con respecto al rey, sino con respecto al legislador en general. Santo Tomás negaba que las leyes injustas fueran tales leyes y preconiza lisa y llanamente la sedición, lo que a partir de entonces ha sido teoría
corriente entre los teólogos. La historia de las ideas políticas nos muestra
que este movimiento doctrinal fue tan potente en el período revolucionario
del siglo XVI que frecuentemente se le denomina la época de los Monarcómacas, teniendo como gran figura final a Mariana, quien en su libro De Rege
et Regís lnstitutione, expresa que al monarca legítimo que se hubiese convertido en tirano se le puede advertir del ejercicio injusto que está haciendo
, del poder, pero si el monarca es un tirano usurpador del poder, ni siquiera
se necesita la advertencia, pues cualquiera tiene derecho a matarle.

677

676

�Como antecedente histórico es también necesario citar el derecho de alzar-

t

se en armas contenido en el primer otorgamiento de la Carta Magna inglesa
del año de 1215, en cuyo párrafo segundo, cláusula última, se establece que
los derechos que nobles, caballeros y bailíos, consiguieron hacer consignar
en ese estatuto, quedaron confiados a la salvaguardia de veinticinco caballeros libremente designados por los nobles, pero en caso de desafuero, cuatro de ellos habrían de acudir ante el rey para que pusiese enmienda, y, si
fuese el mismo rey quien hubiese cometido los excesos y no los enmendase,
los veinticinco varones podrían levantar la gente toda en armas, y enmendar
las in justicias cometidas, tomando los castillos del rey y repartiendo las tierras del mismo a su arbitrio. El Derecho de rebeldía fue reconocido a los
húngaros igualmente por Andrés II en 1222 y consignado en la Bula de Oro.
Asimismo, hacia fines del siglo XI o principios del siglo XII, Pedro I de
Cataluña, 11 de Aragón, concedió a los jurados de Zaragoza, potestad para
defender el privilegio de jurisdicción civil y criminal hasta por medio de la
guerra, sin quedar obligados a responder de ésta ni de los homicidios que
causasen en defensa de sus fueros. Tal derecho no es propiamente un Dere-

cho de rebeldía, pues no está dado contra el rey, pero sí constituye una
excepción de responsabilidad que vulnera el principio esencial del Derecho.
También en el mismo Aragón, otorgóse en 1288 el llamado Privilegio de la
Unión, y en él se hacía gracia a caballeros, infanzones, procuradores y otros,
del derecho de ser juzgados por el Justicia, único Juez competente; este Derecho quedaba garantizado mediante rehenes que el rey entregaría a los nobles,
y además, si esto no fuere bastante, se dice en el Privilegio, que tan luego
como el rey deje de cumplir lo aquí escrito, "queden libres los súbditos del
deber de obediencia y no lo tengan por tal rey, y nombren otro, cual querredes e don querredes".

La ciencia política moderna en esta materia ha seguido las huellas de
Santo Tomás y de Locke, y entre los modernos la teoría tomista se encuentra
repetida por Teodoro Lipps, quien dice: "Todos reconocen el derecho a la
legítima defensa física, pero más cierto aún es que existe un Derecho a la

legítima defensa moral, legítima defensa ética, del individuo como del pueblo. No temo al vocablo 'Revolución', porque pienso en la revolución necesaria éticamente necesaria. Existe un derecho innegable a la misma. La

Rev~lución es un derecho si es un deber, y puede llegar a ser deber, deber
sagrado".

En lo que respecta al Derecho de resistencia consignado enfáticamente. ~n
un texto legal positivo, lo hallamos en el artículo segundo de la Declaracion
Francesa de Derechos del Hombre de 1791, en el Capítulo de los Derechos
Individuales. También se encuentra en el proyecto de Constitución girondi- .
na y, finalmente, en la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudada678

no de 1793, en la que se dice: (articulo 33) .-"La résistance á l'oppression
est la consequence des autres droits de l'homme", y en el artículo 35: "Quand
le gouvernement viole les droits du peuple, l'insurrection est pour le peuple et

pour chaque portion du peuple, le plus sacré des droits et le plus indispensable des devoirs"; y en el artículo 27: "Que tout individu qui usurperait la
suveraineté, soit a l'instant mis á mort par les hommes libres,,.
En segundo término, entre las manifestaciones que en contra de la arbitrariedad se limitan a pedir la desobediencia o aconsejan la resistencia pasiva,

podemos mencionar como notable la hecha por León XIII, cuya Encíclica
Libertas de 20 de junio de 1888, es de importancia notoria para el Derecho
Público, por elevar la desobediencia a Derecho y cuyo párrafo relativo dice:
"Verum ubi imperandi jus abest vel si quidquam proecipiatur rationi, legi
etemae, imperio Dei contrarium, rectum est non parere scilicet hominibus ut
Deo pareatur; at vero cum quidquam proecipitur quod curo divina voluntate

aperte discreperet, tum longe ab illo modo disceditur simulque cum auctoritate divina confligitur: ergo rectum est non parere".
Ahora bien, con referencia al Estado Moderno, la doctrina hoy imperante
es congruente al sostener que la legalización de un Derecho de resistencia
contra un orden estatal que se estima éticamente reprobable, no significaría
otra cosa que la legalización, en sí llena de contradicciones, de la anarquía,
y el abandono de toda seguridad jurídica que conduciría al aniquilamiento,

tanto del individuo como del Estado, o sea, que el Derecho positivo no puede
consignar el Derecho a la Revolución porque este Derecho es la negación

de aquél y, como dice Tena, el derecho a la Revolución no puede ser reconocido "a priori" en la ley positiva1 sino sólo "a posteriori". Sin embargo, hay
quienes sostienen, como lo hace Laski, que "más derecho aún, tiene la razón
de derecho a sostener que una capitulación sin resistencia de la conciencia

jurídica ante el poder estatal ha de conducir fatalmente al aniquilamiento .
del hombre como personalidad moral y consiguientemente, y a la postre,
a la destrucción también de aquellas energías que posee para la formación
del Estado". Estimamos que una bien entendida razón de Estado no requiere, sin embargo, de modo alguno, la capitulación de la conciencia jurídica
y que la admisión de un derecho de resistencia de carácter ético, no nos lleva

tampoco a la anarquía. Creemos que hay que dejar bien sentado que no se
trata aquí de resolver tal o cual cuestión de legalidad, sino que se trata
exclusivamente del problema de la justificación ética del Estado. Además,.
el reconocimiento de un Derecho moral de resistencia no implica en mo~

do alguno que vaya a eliminarse de la eterna lucha de la conciencia jurídica contra el Derecho positivo, el carácter trágico de que toda realización

jurídica depende del poder, pues nunca podrá consistir la justificación del
Estado en armonizar a toda costa el Derecho con la fuerza. Débese conside--

679•

�rar, por el contrario, que todo poder estatal debe su formación y conservación a la voluntad humana y de ahí que como dice Heller: "actúen en el
poder estatal tanto las fuerzas morales más elevadas como una imponente
masa de estupidez y maldad, de infamia y de arbitrariedad". Por eso, pensamos con Heller que en todos los casos en que el poder propio, del depositario
supremo del poder, se oponga con éxito a las normas constitucionales, se da
la posibilidad -no obstante las firmes barreras del Estado de Derecho- de
una creación jurídica por violación del Derecho y q·.1e:, a pesar de los diversos y variados controles que se establezcan, nunca podrá resolverse el problema implícito en la fórmula "quis custodet custodem", y, debido a ello,
no hay forma ninguna de inviolabilidad de las normas constitucionales que
pueda detener los movimientos revolucionarios, cuando en el fondo existr
arbitrariedad manifiesta o injusticia palpable, por tratarse de cuestiones de
facto, de realidades sociológicas, sustentadas en el profundo sustrato del descontento y desajuste sociales.
Constatamos por ende, a pesar de estas firmes barreras del Estado de Derecho, que tanto el filósofo, como el jurista, el sociólogo y el estadista, no
pueden descartar las posibilidades de creaciones jurídicas por violación al
Derecho, y también comprobamos que el problema de la justificación de tales
movimientos revolucionarios no pertenece por su esencia a la ciencia jurídica, pues como hemos afirmado, el derecho a la rebelión, a la revolución,
que se confunde con el derecho a la resistencia violenta del pueblo contra
el poder público, tiene una indiscutible fundamentación de carácter ético
o moral y constituye casos en los cuales, como afirma el tratadista de Derecho constitucional mexicano, Tena: "solamente la inevitable ruina del pueblo o el conflicto que ha llegado a ser insufrible entre la moral y el derecho,
pueden explicar la violación del Derecho en función de la moral".

EL DERECHO DE LA RE\'OLUCIÓN

Cabe subdividir el presente capítulo en dos partes, que son: la primera
denominada "El Derecho en la Revolución" que trataría de abarcar el estu·
dio de cómo la Revolución, aún no triunfante, aún no constituída en Gobier•
no, va expidiendo diferentes ordenamientos, leyes, decretos, etc., que las
necesidades van requiriendo y que tienden finalmente a fundirse en una ley
suprema posterior cuando se obtenga el triunfo. Es claro que la validez
última de tales normas queda siempre sujeta a la confirmación, en caso del
triunfo O si éste no se alcanza, constituirán esbozos de aspiraciones éticas.
'
,
proyectos jurídicos sin mayor repercusión posible. Tales normas estaran re-

ves~idas del imperium en los territorios que los revolucionarios dominen y
seran letra muerta en aquellos fuera de su control. Como ejemplo de tales
ordenamientos dictados en los períodos revolucionarios, podríamos citar en
nuestro país, en donde la lucha armada duró siete años, la Ley del 6 de
enero de 1915, dictada en Veracruz por Venustiano Carranza, que a pesar
-de ser un Documento esencialmente político, sin embargo sentó las bases de
la Reforma Agraria y cuyo contenido formó parte después del texto Constitucional al expedirse la Constitución de 1917. Por estas características' alau.
"
nos autores mexicanos llaman a esta clase de leyes pre-constitucionales. Podrían también considerarse dentro de esta clase de ordenamientos, o sea del
Derecho en la Revolución, a los postulados fundamentales de dichos movimientos que norman sus trayectorias, que a veces, en el triunfo, se incorporan
a las leyes fundamentales y que están contenidos en proclamas o planes. No
desconocemos que muchos de estos planes, de estos proyectos, en la realidad
~n rebasados en el curso de la lucha y los objetivos que contienen varían,
se transforman y a veces se tuercen, pero esto no tiene nada de particular
porque ello sucede en todos los fenómenos sociológicos análogos. En nuestro
País, tal carácter tendría, entre otros documentos, el Plan de San Luis de
Francisco l. Madero, el Plan de Ayala de Emiliano Zapata y el Plan de Guadalupe del Caudillo don Venustiano Carranza.
La segunda parte del presente Capítulo que intitularíamos "El Derecho
de la Revolución" estaría destinada a estudiar el derecho que el Movimiento
Revolucionario tiene para crear, para mantener e imponer un Derecho
propio, un orden jurídico distinto del que se combate y finalmente, sería el
examen de todo el Derecho emanado de ella y que a su triunfo se adoptara
por la colectividad. Ahora bien, a este respecto, el problema de los límites
creadores de la Revolución, no es un problema teórico-jurídico, sino filosófico-jurídico, es problema de política, y en último término de justicia. No
existe, pensamos, ningún motivo para limitar teóricamente la libertad de
una Revolución en su función creadora de normas jurídicas, de un orden
jurídico y para poner en vigencia su propio ideal de justicia.
Por un lado afirmamos que la Revolución tiene el derecho a realizar, por
medio de su sistema jurídico, sus propios postulados, y por otro, que no hay
ninguna razón lógica que nos obligue a constatar en el movimiento revolucionario la vigencia de los principios de seguridad (por demás obligatorios
en un régimen de Derecho ya firme, como hemos analizado), porque esta
vigencia no es un valor previo al orden jurídico, sino consecutivo del mismo,
no es un valor - modelo--, o un valor a priori, sino un valor -resultado--,
que hay que justipreciar a posteriori.
Verdaderamente, el problema jurídico que surge a posteriori en un movimiento revolucionario y que amerita la atención del estudioso, es la ex1-

681
680

�gencia de que el poder revolucionario obre jurídicamente, es decir, sometido
a nonnas generales y no en la forma de arbitrariedad, y que las nonnas
que dicte sean reconocidas.
El conocido jurista Carré de Malberg, plantea este aspecto en forma adecuada al sostener que "En principio parece que debe declararse ilrgítimo
todo Gobierno que se establece y se apodera del Poder contra el Derecho
Público que está en vigor, al verificarse ese hecho, pero como el primer cuidado de todos los Gobiernos llegados al Poder en tales condiciones, es crear
precisamente un Estatuto nuevo que consagre su autoridad, ésta, después
de sus comienzos contrarios a Derecho, acabará por adquirir un carácter
de legitimidad jurídica, con tal que el nuevo Estatuto al cual se sujete, sea
públicamente reconocido y aceptado como estable y regular".
Nos parece, por tanto, que en último término, el aspecto que fundamentalmente hay que analizar en lo relativo al Derecho emanado de la Revolución,
es un aspecto y un problema de justicia, es decir, que se realice efectivamente el respeto a la dignidad y a la libertad de la persona. Claro es que no
desconocemos, que en relación con la justicia inmediata, se puede afirmar
que las revoluciones cometen tremendos y notorios errores; sin embargo,
creemos que es necesario proceder con cautela al calificar de antijurídicas
sus disposiciones, sólo porque en apariencia se oponen a esta exigencia inmediata de justicia. En otros casos, hay que considerar que, por ejemplo la
seguridad, no puede prevalecer o sobrevivir intocable e inquebrantable a la
derogación práctica, a la desaparición o muerte de un ordenamiento jurídico,
y, por todo ello, debe estimarse que el nuevo ordenamiento emanado de la
Revolución no puede tener, ni tiene efectivamente, ese límite lógico de la ge.
guridad. Pero en este nuevo orden, sólo habrá que discutir y analizar aquella
más alta Justicia que permita valorizar, justificar o quizás repudiar "el punto
de vista sobre la justicia" que el movimiento revolucionario consagra en ese
orden jurídico que implanta.
Finalmente, para los propósitos de este ensayo, nos parece necesario, a fin
de lograr en lo posible un enfoque total de la problemática que se plantea,
transferirla a la esfera del Derecho Internacional y analizar a la luz de este
Derecho el ámbito de su validez y del orden jurídico que surge de las
revoluciones.
Para algunos tratadistas, entre ellos Kelsen, cuyo pensamiento nos guía
a este respecto, la Revolución y lo que se llama el golpe de Estado, son hechos creadores de derecho, de acuerdo con el Derecho Internacional. Expone
Kelsen que al determinar la razón de validez de los órdenes jurídicos nacionales, el Derecho Internacional regula la creación del Derecho Na_cio~~L
Esto se ilustra claramente, según expone, en el caso en que la Const1tuc1on
de un Estado no es cambiada en la forma prescrita por la misma Constitución,

sino de una manera violenta, es decir, por una violación de la propia Ley
Fundamental. Si se cambia la forma de gobierno, expone, y el mismo Gobierno es capaz de mantener la nueva Constitución de manera eficaz, entonces
ese Gobierno y esa Constitución representan, de acuerdo con el Derecho
Internacional, el Gobierno legítimo y la Constitución válida del Estado. Por
esta razón, afirma, la Revolución victoriosa y el golpe de Estado que tienen
éxito, son de acuerdo con el principio internacional, hechos creadores de
Derecho. Suponer, dice, que la continuidad del Estado no es afectada por
una Revolución o un golpe de Estado (en cuanto al territorio y la población
en términos generales permanecen los mismos), sólo es posible, si se presume
la existencia de una norma internacional que reconoce a la Revolución victoriosa y al golpe de Estado coronado por el éxito, como métodos legales de
alteración a la Constitución. Es decir, se necesita, según Kelsen, la continuidad del orden jurídico y la identidad del Estado. Sostiene Kelsen que
sólo debido a que los juristas modernos -de manera consciente o inconsciente- presuponen el Derecho Internacional como un orden jurídico que
determina la existencia del Estado, en todos los aspectos posibles, de acuerdo con el principio de efectividad, pueden tales juristas creer en la continuidad del derecho nacional y en la identidad jurídica del Estado a pesar
de un cambio violento en la Constitución. El Derecho Internacional al regular, sigue exponiendo Kelsen, mediante el principio de efectividad, la creación de la Constitución del Estado, determina también la razón de validez
de todos los órdenes jurídicos nacionales.
Respecto a la norma básica o Constitución de un orden jurídico nacional,
afirma Kelsen que los actos coactivos tienen que ser realizados sólo en las
condiciones y en la forma determinada por los constituyentes, pero que si se
. toma en cuenta además el orden internacional, se encuentra que la razón de
la validez de esa norma básica o constitución y del orden jurídico de un solo
Estado pueden derivarse de una norma positiva de tal orden jurídico internacional, o sea "del principio de la efectividad", de acuerdo con el cual el
Derecho Internacional faculta a los constituyentes para actuar como los primeros legisladores de un Estado, es decir, que en virtud del principio de efectividad, el orden jurídico internacional determina no sólo el ámbito de validez, sino también la razón de validez de los órganos jurídicos nacionales. De
ello se infiere, además, que la norma básica del orden jurídico intemacionaf
es también la última razón de validez de los órdenes jurídicos nacionales.
Si queremos ir aún más lejos y remontarnos al problema, específicamente
jurídico, sobre el principio y el fin de la existencia de un Estado, este problema, según Kelsen, se reduce a determinar en qué circunstancias empieza
un determinado orden jurídico a tener validez y cuándo deja de ser válido.
La respuesta, estima Kelsen que está dada por el Derecho Internacional, y es683-

682

�que un orden jurídico nacional empieza a ser válido tan pronto como adquiere
eficacia en su totalidad y deja de serlo tan pronto como pierde esa eficacia.
El orden jurídico permanece el mismo mientras su ámbito territorial de
validez subsiste, incluso cuando el orden ha sido cambiado en una forma
distinta a la prescrita por la Constitución a través de la Revolución o del
golpe de Estado. La Revolución triunfante o un golpe de Estado coronado
por el éxito, no destruyen, según Kelsen, la identidad del orden jurídico
cambiado por ellos. El orden establecido por la Revolución tiene que considerarse, dice, como una modificación del viejo orden, no como un orden
nuevo, si éste es válido para el mismo territorio. Así, el Gobierno llevado al
Poder permanente por una Revolución o por un golpe de Estado, es de
acuerdo con el Derecho Internacional, el Gobierno legítimo del Estado y su
identidad no resulta afectada por esos acontecimientos. Por eso afirma, que
a la luz del Derecho Internacional, las revoluciones victoriosas deben interpretarse como procedimientos por los cuales puede cambiarse un orden jurídico nacional, son hechos creadores de Derecho, y por ello, una vez más, a
estos hechos se aplica el aforismo "ex-injuria jus oritur".
Finalmente, sostiene Kelsen que el reconocimiento es el procedimiento jurídico establecido por el Derecho Internacional para comprobar en un caso
concreto la existencia del hecho "Estado". Que un Estado reconozca a una
comunidad estatal, significa jurídicamente la declaración de que esa comunidad es un Estado en el sentido del Derecho Internacional, puesto que los
Estados existen jurídicamente, como sujetos del Derecho Internacional, solamente en relación con otros y sobre la base del reconocimiento recíproco.

LA

REVOLUCIÓN MEXICANA y EL DERECHO

Analizaremos brevemente el movimiento llamado "Revolución Mexicana"
para tratar de fijar cuáles fueron sus principales causas sociológicas, sus
bases y fundamentos filosófico-jurídicos, con el fin de encontrar su justificación ética, y asimismo, para constatar si este movimiento cristalizó las
aspiraciones de justicia del pueblo mexicano en aquellos momentos y si las
tradujo y materializó en normas jurídicas y en un orden social diferente.
La misión política de la Revolución iniciada en 1910, consistió en destruir las bases del régimen porfirista que centralizó un poder omnímodo en
las manos de un solo hombre y de su grupo, para crear otro régimen, que
según las aspiraciones de los dirigentes del movimiento, tendría por fundamento el "Sufragio Efectivo y la No Reelección". Este régimen de Gobierno
Presidencial Porfirista, detentando fraudulentamente el Poder por más de

tres decenios, había establecido romo norma de vida política la dictadura.
empleando para sostenerla todas las arbitrariedades, todos los vejámenes, todas las injusticias y acabando con las libertades más preciadas hasta llegar
a los extremos de la más bien organizada tiranía. Así nos lo demucstr:m
los abundantísimos testimonios humanos de testigos presenciales, de innumerables víctimas y de observadores imparciales, testimonios que integran hoy
la amplísima bibliografía con que contamos y que por obvias razones, dado
el carácter monográfico de este ensayo, nos abstenemos de citar específicamente.
Efecti\·amente, en torno a Porfirio Díaz se había formado una oligarquía que acaparaba toda la riqueza del país con detrimento de una inmensa
mayoría que \'i\'Ía postrada en la miseria económica y en el más abyecto servilismo. La propiedad de las tierras productivas, se encontraba concentrada
en muy pocas manos y la mayoría de los trabajadores del campo que prc.~taban sus servicios en los latifundios extensísimos, desarrollaba una forma de
vida infrahumana, es decir, en este aspecto, como señala Mendieta y Núñe1~
había una forma injusta de coexistencia agraria en la sociedad mexicana.
puesto que al lado de los grandes terratenientes, vegetaban enormes masas
desposeídas, cuya desdicha estaba fuera de toda duda, pues como respecto
a ellas lapidariarnente afirma Silva Herzog, "La felicidad no anida en los
hogares sin fuego y no gusta de los pies descalzos ni de los estómagos vacíos:
la felicidad no se deja engañar por las bienaventuranzas".
En lo que respecta al obrero o artesano que trabajaba para amos qut·
copiaban fielmente el modelo de las prácticas gubernamentales, tenía muy
exiguos salarios, laboraba en atroces condiciones sanitarias y no tenía garantía de ninguna índole, por lo que buscaba alegría momentánea en el alcohol
que embrutece y rebaja la dignidad del hombre, por lo cual es obvio qur
la coexistencia entre patrones y obreros, como sostiene Mendieta y Núñez.
era injusta, lesiva para la dignidad del trabajador.
En el aspecto financiero y económico nacional, por las grandes facilidades
que el Gobierno Porfirista había otorgado a los capitales extranjeros, la
industria y el comercio se encontraban en manos extrañas; se habían otorgado también las mayores facilidades y los mayores privilegios a las Instituciones de Crédito, por lo que los resultados del agio eran patentes, y también se había creado toda una serie de Bancos de Emisión, la mayor partl'
hipotecarios y de crédito territorial que a la larga fueron acaparando grandes propiedades, tanto rústicas como urbanas, y finalmente, este aparato
gubernamental, europeizado hasta su médula, e ignorando deliberadamente la
ignominia de la realidad nacional, encontraba además su apoyo en la opinión
extranjera, que tampoco prestaba atención a la realidad por la que atra,·esaba el país para así permitir que sus nacionales siguieran gozando de los dife685

68-l-

�rentes privilegios que se les otorgaban. "Un pueblo, dice González Roa, sometido a semejante tiranía económica es campo propicio para que en él
prosperen los abusos y desigualdades, para que en él se normalicen totalmente
todos los insultos, todas las humillaciones, todas las vergüenzas que en un
momento dado llegan a producir explosiones formidables, ya que solamente
haciendo uso de la fuerza, es decir, acudiendo a la Revolución armada, puede
tal pueblo mejorar su condición".
En tales condiciones generales de vida "trabajadores de las ciudades y de
los campos sentían, como expresa Silva Herzog, una honda inconformidad
y fluir en todo su ser el anhelo nebuloso de que algo nuevo aconteciera,
de que algo inesperado viniese a modificar las condiciones de su dura existencia" porque es cierto que "estos estados patológicos son por supuesto propicios a los movimientos revolucionarios. Lo que importa es que el caudillo
comprenda las vagas aspiraciones de las masas, las asimile en su carne y en
su espíritu y sea capaz de devolvérselas aclaradas y engrandecidas en un
programa sencillo y de acción inmediata". Este hombre lo encontró el pueblo mexicano en un idealista, Francisco l. Madero, cuyos párrafos luminosos
en su libro La Sucesión Presidencial, son la más firme condenación al régimen porfirista; claro es que hubo precursores cuyos nombres el pueblo siempre tendrá presentes: Andrés Molina Enríquez, Winstano Luis Orozco, Filomeno Mata, Librado Orozco, Paulino Martínez, Juan Sarabia, Antonio Villarreal, Rosalío Bustamante y Ricardo y Enrique Flores Magón, entre tantos otros.
Se afirma que dos fuerzas provocaron el movimiento, una lo fue la propia burguesía que había ido siendo desplazada por un grupo surgido de ella
que era más hábil y más fuerte en esa carrera por el enriquecimiento al
lado del Dictador, la otra, el campesino vilipendiado que se alzaba al grito
de "Libertad y Tierras" y este lema unido al de Sufragio Efectivo No Reelección que esgrimía como bandera el primero, encontraron posteriormente su
conciliación.
Con atingencia señala el historiador Cosío Villegas que el lema Maderista de "Sufragio Efectivo. No Reelección" quería decir dos cosas: "lo. La
presencia de un hecho biológico, es decir, del más fuerte de todos los hechos:
en el país había surgido durante el Porfirismo toda una nueva generación
que no tenía acceso al Poder, a la riqueza, ni siquiera al lustre social; 2o.
Que la vida política, la libertad, la democracia, tenían tanto valor, y aún
más, que el orden, y, por ello, que valía la pena comprometer éste para
conseguir aquéllas".
Las metas del Movimiento Revolucionario han sido expuestas con toda
claridad por muchos de nuestros estudiosos, quienes como Cosío Villegas encuentran que eran tres principales: primera: la reacción contra el régimen

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político Porfirista y su derrocamiento final; segunda, la Reforma Agraria y
-el Movimiento Obrero, o sea el anteponer la condición y el mejoramiento de
1os más al de los menos y la de creer que no se conseguiría ese fin sin la
iniciativa y el sostén activos de la Revolución hecha ya Gobierno; tercera,
el tono nacionalista que tuvo la Revolución, al exaltar lo mexicano y recelar de lo extranjero o combatirlo con franqueza.
Si bien es cierto que el Movimiento carecía de un sistema ideológico previo, de una auténtica filosofía a la manera como la tuvieron otras revoluciones, no es posible negar que la mexicana, hecha por mexicanos y para
mexicanos, tenía sus más profundas raíces, en la realidad vital que es origen
de todas las filosofías, y esa realidad era el hambre ·del pueblo: hambre de
pan, de tierras, de justicia y de libertad, y por ello, es indudable que tal
Movimiento se propuso poner fin a unas injusticias determinadas, patentes,
en hombres que vivían y morían concretamente, como apunta Leopoldo
Zea, y precisamente por eso su justificación la proporcionaron los mismos
hechos, la realidad que trataron de reformar los revolucionarios, una realidad en que se han hecho patentes injusticias concretas y a la cual era menester imponer una justicia no menos concreta. Por ello, por tratarse de
injusticias concretas realizadas sobre hombres no menos concretos, la explicitación de lo que debieron y deben ser los fines de la Revolución Mexicana
se presentó con una gran complejidad.
A pesar de esta complejidad meramente sociológica y no conceptual, todos
y cada uno de los revolucionarios mexicanos aspiraron a realizar un México
mejor, en el que la mayoría pudiera alcanzar el máximo de oportunidades
que hiciera su felicidad. Así, desnuda de doctrinas extrañas previas, la Revolución fue una búsqueda de la doctrina mexicana propia, original, fundada en su auténtica realidad, tratando de superar la situación semicolonial
creada con motivo de la invasión de los capitales extranjeros y por recobrar
el dominio a sus propios recursos naturales, pero siempre poniendo de manifiesto su afán de reconocimiento de lo humano y buscando, a pesar de sus
errores, aquellas fórmulas jurídicas y el establecimiento de un orden social
que hicieran tangible y efectiva la justicia a la que tenían derecho todos los
mexicanos.
El pensamiento revolucionario y el hambre de justicia, de libertad, de pan
y de tierras del pueblo, cuajó en los principios constitucionales de la Carta
Magna de 1917 de la que podemos sentirnos genuinamente orgullosos por
traducir verdaderas conquistas sociales y jurídicas que se pueden sintetizar
en las siguientes: nacionalización de las riquezas del subsuelo; obligación de
fraccionar los latifundios y de distribuir las tierras a los campesinos; garantizar al trabajador un salario mínimo, descanso semanario y participación en
las utilidades de las empresas; fijar la jornada máxima de trabajo diurno

687

�en ocho horas y del nocturno en seis; protección al trabajo de los menores;protección a la madre y al niño p~r medio de cu_i~ados pre-natales y post-.
natales y reglamentación en matena de cultos religiosos.
.·
La expedición de la Constitución de 1917 revela, desde el pu~t~ de vista
filosófico-jurídico, la decisión del Poder de hecho, de 1~ Revol~c~on, de gobernar conforme a normas de derecho y de dar al pais un regimen legal,
· 1· do y obJ. etivando las aspiraciones de justicia del pueblo Y por
mat ena izan
• , · d 1
dicha Carta Magna constituye la justificación ética y socio1ogica e a
eso,
. .
Et d d
Revolución transformada en Gobierno y dando nacimiento a un s a O e
Derecho.
. .
1 ·
·
Las consideraciones que hacemos de dicho Movimiento Revo uc10nano,
no le pueden agregar ni le pueden re~tar ~al~r,_ sino simplemente _tratan de
comprobar su enorme importancia social y 1undica, tratan de confirmar que
los principios éticos y de justicia social que plasmó, aún nor1:1~n nuestra
vida Institucional y dan lustre al Estado de Derecho que ~oy vivimos; per?•
además tienden a poner de manifiesto que el pueblo mexicano no se e~uivoca e~ la expresión de sus más hondos anhelos de justicia, los que viven
eternamente en el subconsciente colectivo nacional.

LA SOCIOLOGtA DEL TRABAJO Y DEL OCIO

DR. Lucro

MENDIETA Y NúÑEz

Universidad Nacional Autónoma de México

El trabajo es un hecho social que caracteriza y ennoblece a la estirpe
humana.
Pues si bien es cierto que en algunos animales se advierten esfuerzos organizados semejantes a los del hombre, en realidad son puramente instintivos.
El trabajo entre seres humanos y animales proviene de una necesidad
común: la de vivir; pero mientras entre éstos tiende a la procuración de alimentos y termina en cuanto alcanza ese propósito, en el hombre es fuente
de complejas relaciones económicas y sociales y se eleva, de lo puramente
material, a las más grandes, sublimes alturas espirituales.
Una interpretación del cristianismo presenta al trabajo como maldición
bíblica, anatema contra el hombre, cuando en realidad podría interpretársele como una ley sagrada que le devolvió su dignidad al obligarlo a la reconquista del bien por su propio esfuerzo.
Sin el trabajo los humanos serían animales trashumantes que vagarían en
grandes rebaños sobre el haz de la tierra. Gracias al trabajo han pulido su
cuerpo hasta alcanzar en sus máximas expresiones la fuerza y la reciedumbre
de Hércules, la belleza de Apolo, la gracia de Afrodita y han forjado su
mente hasta ofrecer los más altos valores del espíritu en sus artistas, en sus
héroes, en sus sabios, en sus santos laicos.
Desde que nace el hombre se ve forzado a alimentarse para vivir. Los primeros grupos sociales tuvieron un carácter principalmente biológico. Sin
asiento fijo, recorrían determinadas regiones del mundo recogiendo lo que
la naturaleza les brindaba para comer, en un esfuerzo asistemático, prácticamente individualista, pero bien pronto se sintió la necesidad de organizar
ese esfuerzo y así surgieron los cazadores que actuaban en pequeños o grandes equipos de acuerdo con planes mínimos en los que cada quien desempeñaba determinada tarea bajo una dirección común. Esto equivale a decir

688

689
H.44

�que la base de la organización social, de la sociedad misma, fue, ha sido y
es, el trabajo.
¿Pero qué es el trabajo? La pregunta parece nec~a po:que si_e~do consubstancial de nuestra vida, se nos ofrece con tal ev1denc1a cot1d1ana que se
antoja inútil tratar de definirlo; mas la definición de lo que se trata de es~diar resulta indispensable en toda exploración científica y por eso es antiguo el propósito de reducir la íntima naturaleza. del trabajo, en una fórmula definitoria.
En el pensamiento de Platón y de Aristóteles, el trabajo es ocupación penosa, propia de esclavos y también entre los romanos, . de tal ~~~o ~~e
según dice el eminente sociólogo brasileño De Moraes Filho, la c1v1lizac1on
moderna heredó un vocablo que se forjó en otra civilización que lo recibió
como castigo, como dolor.
El término griego que significa trabajo, tiene la misma raíz que la_ palabra latina pena. El autor citado concluye su búsqueda a través de diversos
idiomas, asegurando que: "Bastan los orígenes etimológicos ~e. }ª palabra
trabajo, para que quede demostrada, sociológicamente, su t,rad1c1on c~rgada
de valores, ora despectivos, ora penosos" y agrega: "a trav~s _de los tl~mpos
vemos siempre el vocablo significando fatiga, esfuerzo, sufrrm1ento, cmdad?,
encargo, en suma, valores negativos de los cuales se escapaban los mas
afortunados" .1
Sin embargo, no todo esfuerzo humano ~or fatigante_ y p~noso_ qu; ~a,
puede ser considerado como trabajo. Por e1emplo, los e1erc1c1~s gimnasticos
que algunas personas ejecutan privadamente para conservar la figura, la elasticidad y la salud del cuerpo.
Para Paul Natorp, el filósofo neokantiano de la escuela de M:ªb~~go, "trabajo es objetivamente correlativo de impulso, ~sto. ;s, la aph~ac10n de
fuerza impulsiva a cualquiera producción, o reahzac1on de un fm humano ·
En el mismo sentido Eisler afirma que es "una fuerza mayor o menor
necesaria para vencer obstáculos a través de una act~vidad" finalí~ti~amente
orientada". y también E. Carrel considera que trabaJO es la actividad somática y psíquica del hombre dirigida hacia o con un objeto" o bien~ como
dice F. von Klein Watchen "toda actividad dirigida a la consecución de

!~

un efecto" .2
En estas definiciones se destacan como características del trabajo la actividad, el esfuerzo y el fin, el propósito de ese esfuerzo, lo que resulta in~~misible, pues en nuestro ejemplo del gimnasta hay impulso, fuerza, acc10n
1

EvARISTO DE MoRAES F1LHO,

2

EvARISTO DE MoRAES FILHO,

Perspectivas de una Filosofía del Trabajo, P· 132.
op. cit.

y finalidad y, sin embargo, sus ejercicios personales no pueden ser considerados como trabajo.
El padre Gamelli, introduce un nuevo elemento: la utilidad, en la definición que buscamos, cuando dice que "trabajo es una actividad útil que tiene
en vista realizar un resultado concreto".
Pero la utilidad es indiscutible en el ejemplo del gimnasta puesto que
sus ejercicios son útiles para él, tienden a conservarlo en forma y salud y
sin embargo eso no basta para darles carácter de trabajo.
Nosotros pensamos que la esencia del trabajo es económica y lo definimos como. todo esfuerzo realizado con un fin que se concreta en actos,
objetos o servicios de efectos económicos dentro de un determinado sistema
de valores sociales.
Si una persona baila sin otro fin que procurarse placer, su actividad no
es trabajo; pero si lo hace para enseñar a otros a bailar, inmediatamente
cae dentro del sistema de valores económicos y el mismo acto se convierte
en trabajo. Aun suponiendo que enseñe por gusto, sin cobrar honorarios,
desde el momento en que constituye un servicio, resulta económicamente valuable y tiene efectos económicos porque los que reciben sus lecciones se
ahorran el costo de las mismas.
Examínese cualquiera realización del hombre por humilde o elevada que
sea y se verá que sólo cuando adquiere valor económico, se transforma en
trabajo. Y es precisamente su carácter económico lo que le da la enorme
importancia social que tiene.
En el principio de las sociedades humanas, como cada quien laboraba
para procurarse el propio sustento, el valor económico del trabajo estaba
enmascarado y apenas se advierte en el trueque porque indudablemente la
mayor parte de las transacciones de cambio de objetos tuvieron como punto de equivalencia el esfuerzo que significaba la manufactura o la consecución de cada uno de ellos.
A nuestro parecer el signo económico del trabajo se pone al descubierto
con la esclavitud. Los pueblos fuertes someten a los débiles y los convierten en esclavos. Cada esclavo es una fuerza y en función de esa fuerza
tiene un valor. En el mercado de esclavos, por primera vez, el trabajo es
una mercancía.
Desde entonces, el trabajo es fuente inagotable de relaciones humanas,
motor de innumerables transformaciones sociales. Con la esclavitud surge
la clase ociosa y cuando se generaliza en el mundo la libertad como un derecho y desaparece la condición de esclavo, le sustituye en sus funciones productoras de bienes comerciales, el obrero.
En el esclavo, el trabajo era inseparable del ser humano, era una mercancía; pero mercancía-hombre que el amo tenía que cuidar para mantenerla

691
690

�en condiciones de máxima eficiencia. Al aparecer el obrero en el mundo
libre, el trabajo es simple y llanamente una mercancía, se deshumaniza porque el patrón, el empresario, solamente paga el esfuerzo que exige de los
obreros, se desentiende de cuanto se relacione con sus personas. Si el obrero
se enferma, no cobra y es sustituido en el acto por otro, carece de personalidad, se pierde en una masa amorfa en la que lo único que vale es la
fuerza anónima del trabajo.
Y entonces empieza la lucha por la humanización de las relaciones laborales que se intensifica notablemente con la aparición de las máquinas y la
vigorosa corriente de la industrialización en los países europeos. Este cambio en los modos de producción que da lugar a la aparición del capitalismo,
transforma la estructura social y crea una serie de problemas, lleva a la
humanidad al borde de una crisis tremenda.
Coetáneamente, empieza a perfilarse una nueva disiciplina cientüica en
Saint Simon y luego en Augusto Comte, quien le da forma y contenido y un
nombre propio: la Sociología.
Por eso ha dicho el eminente sociólogo brasileño Guerreiro Ramos, que
la Sociología es un producto industrial 3 y si bien a nuestro juicio esta afirmación resulta exagerada, la verdad es que carga el acento en una de las
causas que indudablemente figuran con singular importancia en el origen
y desarrollo de la Sociología y de otras ciencias sociales.
Sin embargo, es el Derecho el que primero se ocupa de las cuestiones del
trabajo y cabe a España el orgullo de haber legislado en esta materia, pues
la Recopilación de las Leyes de Indias, se adelantó en siglos a las modernas
conquistas de los obreros.
Felipe II en 1593, estableció la jornada de ocho horas para los trabajadores de fortificaciones y fábricas.' El salario mínimo y las juntas que deberían fijarlo fueron establecidas con toda claridad, pues deberían tomarse en
cuenta según se dice literalmente "los tiempos, horas, carestías y trabajo, de
forma que los indios en granjerías y haciendas no reciban agravio". 5
El salario debería pagarse en moneda y de ninguna manera en especie.
El contrato de trabajo no podía exceder de un año.
Los niños indígenas sólo podían trabajar como pastores antes de los dieciocho años.
El trabajador debería disfrutar de descanso obligatorio los domingos y
días de fiesta y de asistencia médica por cuenta del patrón.
1

ALBERTO GuERREIRO RAMOS, Relaciones Humanas del Trabajo, Biblioteca de
Ensayos Sociológicos. Instituto de Investigaciones Sociales. Universidad Nacional, p. 37.
• Ley VI, Título VI, Libro III, Recopilación de las Leyes de Indias.
• Ley II, Libro VI, Título XIII y Ley I, Libro VI, Título XII, Recopilación de las
Leyes de Indias.

692

La indemnización parcial en caso de accidente consistía en la mitad de
jornal mientras duraba la curación. La de accidente mortal y la ~orrespondiente al despido injustificado, se encontraban claramente determinadas en
una Ley del Fuero Viejo de Castilla que a la letra dice:
"Este es Fuero Viejo de Castilla Que cuando algund orne coje mancebo
o manceba o soldada por tiempo cierto, si el mancebo o la manceba fallecier ante del plaso, que pusier con él, seyendo sano, sin culpa del señor, debe
pechar la soldada dobra de e si el señor le echare de casa sin culpa de él,
otro si, le debe pechar la soldada dobrada".
Desde fines del siglo XIX y en lo que va de éste, el Derecho sobre el
trabajo ha alcanzado señalados progresos en todos los países civilizados del
mundo. También la Economía que lo considera como uno de los factores de
la producción; pero Derecho y Economía sólo estudian el fenómeno de manera unilateral, el primero lo reduce a una simple relación contractual y vela
por la parte más débil de esa relación y la s~gunda en su as?,ecto puramente
material en cuanto agente productor de bienes y en func1on de la oferta
y la de~anda. El Derecho se ocupa del trabajador como hombre jurídico,
la Economía lo estima como hombre económico.
La Sociología a pesar de ser, si no un producto industrial, sí de la era
industrial, se interesa seriamente por el trabajo hasta fines del siglo pasado,
pero en cambio, estudia al trabajador como hombre sociológico en toda ~u
integridad y al trabajo como fuente de relaci~nes hu~anas _en su compleja
realidad social y desde que trabajador y trabaJO son as1 considerados, la Sociología está infundiendo al derecho y a la economía un nuevo aliento vital.
Al parejo de la creciente importancia de la industria nació la ~ociol~gía
del Trabajo en Europa, primero en Inglaterra bajo el aspecto de mvestigaciones de campo que se conocen con el nombre. patético de "Sociologí~ d_e
la Miseria" porque describen la vida de los trabajadores de las grandes fabricas en épo~ de absoluto desamparo legal. En Aleman_ia Federico E~gels
inicia los trabajos sociológicos de la industria y en Francia el doctor V1llermé y Federico Le Play, éste con su célebre obra denominada Los Obreros
Europeos.6
En la época actual los estudios y las investigaciones sobre la _industria y el
trabajo se han multiplicado principalmente en los Estados Urudos de Norte
América, en donde algunas universidades como por ejemplo la de Harvard
inclusive sostiene un Departamento de Investigación Industrial y ciertas nego'
.
ciaciones como la Compañía Western Electric, auspician ensayos experimentales de carácter sociológico sobre el trabajo en sus propios establecimientos.
• ALBERTO GUERREIRO RAMOS, op. cit.,

693

�Es de citarse también el Committe on Human Relations in Industria que
"desde 1943 está funcionando en la Universidad de Chicago".7
En cuanto a los sociólogos que se han especializado en esta rama de la
Sociología, son tan numerosos y los hay tan eminentes, que no nos atrevemos a citarlos por temor de incurrir en injustas omisiones; pero sí con orgullo y reconocimiento diremos que entre ellos se destacan Waiss y Riesman
que enviaron a este Congreso un estudio enjundioso y John B. Knox que
además de haber escrito para el mismo evento cultural una ·comunicación
interesantísima, nos honra con su presencia.
En Francia el más destacado representante de la Sociología Industrial es
Georges Friedman, autor de tres libros famosos: La Crisis del Progreso, Los
Problemas Humanos del Maquinismo y el Ensayo sobre la Civilización Técnica.
La América Latina, hasta ahora, va a la zaga de este gran movimiento
sociológico. Sin embargo, además de los estudios del profesor chileno Moisés
Poblete Troncoso y de ilustres sociólogos brasileños, debemos citar la obra
del mexicano Miguel Mejía Fernández Los Problemas del Trabajo Forzado
en la América Latina y la del brasileño Alberto Guerreiro Ramos denominada Relaciones Humanas del Trabajo, ambas publicadas por el Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional.
Habría que considerar también los numerosos ensayos monográficos que
desde la época colonial hasta nuestros días se han escrito en los diversos
países de Latinoamérica, respecto del trabajo indígena y del trabajo rural
y que podrían agruparse bajo la denominación común de Sociología de la
Explotación de los Humildes.
La Sociología Industrial o del Trabajo tiene en esta hora una gran importancia. Su contenido es extraordinariamente rico, pues estudia, entre otras
cosas, los orígenes sociales del trabajo, la influencia de los factores geográfico, biológico, racial, religioso, político, económico sobre el mismo, la tipología del mundo industrial, las relaciones y las interacciones que se derivan
del trabajo y los problemas y conflictos que confronta.
Como correlativo del trabajo tenemos el ocio, pues se trata de dos fenómenos inescindibles que no pueden estudiarse separadamente. Desde los orígenes de las sociedades humanas las actividades económicas del hombre terminan cada día en un momento dado y sólo puede reanudarlas después de
ciertas horas de reposo.
Aparte de los descansos entre jornada y jornada, todas las religiones han
consagrado cuando menos un día de la semana al ocio total hasta el punto
f

694

ALBERTO GUERREIRO RAMOS,

op. cit.

de considerar como pecado el dedicarse, ese día, a actividades de carácter
económico.
.
Desde los albores de la sociedad surge un conflicto originado por el ntmo
trabajo-ocio que proviene de que la mayoría de las personas se ven obligadas a trabajar a las órdenes y en provecho de unos cuant?s, para poder
subsistir. Así, este conflicto se deriva de la división de la sociedad en clases
y de la desigual distribución de la riqueza y s~ agrava con el tran~curso
del tiempo debido a que el interés de los que tienen el poder _Y el dmero,
los induce a aumentar desconsideradamente las horas de traba30, en tan:o
que los asalariados han opuesto, en una lucha de siglos, toda c~a~e de resistencias y de protestas para disminuir el lapso del esfuerzo cotidiano Y aumentar el del ocio.
"En tiempos en que el joven Marx preparaba el Manifiesto,_dice el ílus-tre sociólogo francés Joffre Dumazedier, la duración del traba30 en la ma-.
horas a 1a semana" •8
nufactura era de setenta y cmco
Bajo la pres1on de los investigadores sociales que den~nciaro~ la expl&lt;:"
tación inhumana de los trabajadores en Inglaterra y movieron asi a la o~i-nión pública en su favor y ante la creciente organización y fuerza ??lítica.
laborales, se ha logrado disminuir la jornada a cuarenta ·y hasta a tremta Y
cinco horas a la semana.
De este modo el trabajador cuenta con un tiempo libre que algunos apr~-vechan para aumentar sus ingresos mediante otras ocupaciones, en detn-·
mento de su salud y de su cultura y la mayoría para hacer uso de lo que:
Paul Lafanrue
llamo' e1 "dcreeh o a 1a pereza" .
o
.
, ,
Es aquí en donde surgen diversos problemas que caen ba30 el do_mm10
de la Sociología, porque si el obrero, el asalariado en general, se dedicasen
en su tiempo libre a no hacer nada, para reparar las fuerzas y volver a las
faenas con renovada energía, menos mal; pero en la realidad de las cosas,
los trabajadores son objeto de múltiples solicitaciones durante ~us ~oras de
ocio: el teatro el cine, la radio, la televisión, los deportes y diversiones de
todas clases q~e constituyen lo que Dumazedier llama "la industria de ocio
que desborda la imaginación" por su variedad y cuantía._ _Agreguemos a las.
atracciones citadas las que se ofrecen en los centros de vic10.
Frente a las solicitaciones de tipo comercial, incoloras y anárquicas que sedisputan el tiempo libre de los trabajadores, han surgido otras que tieneru
como lema "ocio y cultura" y que inclusive pretenden crear una moral de la:.
felicidad. Según esta moral, "quien no sabe aprovechar su _descanso, no ~~­
un hombre, es un ser sub-desarrollado, intermedio entre la bestia y el nombre' ..
• JoFRE DuMAZEDIE R, Problemes Actuels de la S ociologie du L oisir,,
n ationa.le des Sciences Sociales, vol. XII, No. 4, 1960, UNESCO.

R:e\\llfl"

lhter--

S95i

�Pero faltando el incentivo comercial, solamente el gobierno puede auspiciar programas culturales para que los asalariados inviertan en ellos su tiempo libre y entonces surge el peligro que señala certeramente Georges Friedman porque "valiéndose de los films, emisiones de televisión, variedades radiofónicas, magazines de gran tiraje, etc., se llega como en Alemania durante
el tercer Reich, en la Italia fascista, en la URSS, en la República Popular
China, a la conformación del espíritu por el Estado, a la producción centralizada de la Masa Media en la que el Estado abusa imponiendo a los individuos las doctrinas, creencias, informaciones, ideologías para colarlo en
serie dentro de moldes prefabricados, según sus intereses del momento".9
¿ Qué hacer entonces con el ocio? ¿ Dejar al individuo con entera libertad para que lo disfrute como quiera o planificarlo?
A esta interrogación sólo podrá responderse con base en investigaciones
y especulaciones sociológicas. Se trata de una cuestión extremadamente importante para la vida de las sociedades humanas a la que se le ha dedicado
especial atención en varios Congresos Internacionales y que inclusive es atendida, en Francia, en la Secretaría que se ocupa de los asuntos del trabajo, por
una Subsecretaría especialmente dedicada a todo lo relacionado con el debido
aprovechamiento del tiempo libre de los trabajadores.

• GEOROES FRIEDMAN, Le Loisir et la Civilization Technicienn6, Revue lntemational
des Sciences Sociales, vol. XII, No. 4, 1960, U;N~SCO.

696

Sección Quinta

NOTICIAS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

�XII CONGRESO NACIONAL DE SOCIOLOGlA

En Toluca, capital del Estado de México, tuvo lugar de los días 23 al 27 de octubre de 1961, el Décimosegundo Congreso de Sociología, convocado por la Asociación
Mexicana de Sociología, correspondiente a la Asociación Internacional de Sociología
de la UNESCO, el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional
Autónoma de México, así como el Gobierno y la Universidad del Estado de México.
Gran interés habría de despertar este evento que congregó a destacadas personalidades en el campo de la sociología, no solamente de México sino de otros países,
además de haberse recibido más de ciento cincuenta ponencias. El tema central de
estudio, investigación y discusión en el Congreso fue Sociolog!a del Trabajo -y del Ocio,
que en su Teoria General, comprendió: l. Definición, contenido, fines y métodos de
la Sociología del Trabajo.-2. El Trabajo como Fenómeno Social. Su origen y evolución a través de los tiempos. Diversas clases de ocio. Su influencia social. Relaciones entre la Sociología del Trabajo, el Derecho del Trabajo y la Política Laboral
Pública y Privada.-5. Relaciones entre la Sociología del Trabajo, la Sociología del
Derecho y la Sociología Política.--6. Relaciones entre la Estadística y la Sociología
del Trabajo. Técnicas Estadísticas y casuísticas en el diseño, realización e interpretación de las investigaciones sobre el trabajo y el ocio.-7. Macrosociología del Trabajo. Métodos y Técnicas Particulares.--8. El medio geográfico. Su influencia en la
organización del trabajo.
La Sección Segunda estudió la Morfología del Trabajo. La tercera versó sobre los
grupos laborales. La cuarta de las Interacciones del Trabajo. La quinta sobre Los
Problemas Sociales del Trabajo. La sexta de la Tipología del Trabajo. La séptima
de la Patología Social del Trabajo. Finalmente, la sección octava tocó el tema relativo a La Planificación Social del Trabajo y del Ocio.
Con la asistencia del eminente maestro universitario Dr. Gustavo Baz, Gobernador
Constitucional del Estado de México, del no menos errúnente sociólogo mexicano,
Dr. Lucio Mendieta y Núñez, en su carácter de Presidente de la Asociación Mexicana
de Sociología y de Director del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien en su esfuerzo y dedicación hacia el campo de
la sociología ha colocado a ésta en el destacada lugar que ya ocupa en nuestro país,
esfuerzo que también habría de verse brillantemente coronado con la realización de un
Congreso más, cuya importancia no puede escapar dentro del ámbito de la cultura
de México, y con la asistencia además, de también destacados maestros y sociólogos,
habría de tener lugar la solemne Inauguración del XVII Congreso Nacional de So-

699

�ciología en la Casa de Estudios, que dentro del panorama universitario de México
hace honor al lema que ostenta su escudo: Cultura, trabajo y libertad.
'
. Dada la amplitud del tema que habría de servir como objetivo principal de estudio en este Congreso, pródiga fue la recepción de ponencias que hubieron de tratar
lo~ #múltiples ~spectos d_e . dicha temática, empezando por el propio Dr. Mendieta y
N~n~z cuyo discurso original nos ha sido brindado para las páginas de Humanitas;
as1ID1smo, dentro de los diferentes eventos, sesiones y conferencias, habría de destacarse la palabra erudita, serena y clara del eminente sociólogo y filósofo mexicano del
Derecho, D~. Luis Recaséns Siches, quien en su brillante conferencia expuso Las
Transformaciones Modernas del Capital y sus Efectos sobre el Trabajo.
Considerando el aspecto humanista, son dignas de mencionarse considerando también lo relativo a la parte industrial, las siguientes Ponencias: '
l. AL?oRT~, José Ignacio : El Trabajo como Experiencia Humana.-2. BUENO, Miguel: Directrices Generales de la Sociología del Trabajo.-3. FLORIS MARGADANT, Guillermo: El Problema del Ocio en el Siglo XX.-4. KNox, John B.: Las Bases Sociales
de la lnd~strializaci6n.-5. MALDONADO DENts, Manuel: El Intelectual y el Ocio
en la Sociedad Contemporánea.-6. MENDIETA Y NÚÑEz, Lucio : Disertaci6n sobre
la Sociologí~ _del. Trabajo.-? . ORTEGA MATA, Rodolfo: La Planificaci6n del Trabajo
en la Electnf1cac16n de los Países Americanos poco desarrollados.-8. RoDRÍGUEZ SALA
Ma. Luis~: Lo~ Accidentes de Trabajo en México.-9. URmE VILLEGAS, Osear: Algu~
nas Cons1derac1ones sobre el Significado Humano del Trabajo y del Ocio.-10. WEts,
R. y RtESMAN, D.: Problemas de Utilizaci6n en el Futuro de las Horas Libres.
El Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León atendiendo
a la invitación del Dr. Mendieta y Núñez, designó al Lic. Alberto García' Gómez que
en su carácter de Jefe de la Sección de Ciencias Sociales, asistió como Del~gado
a este Congreso, mismo que pudo observar el interés que despertó no solamente en
el campo especializado de la Sociología, sino en el de otras rama: de la cultura de
dicho evento.
Participaron como Delegados e invitados al XII Congreso de Sociología: Alma
':1'1érica Ag~lar, de la Univ~rsidad de El Salvador; Dr. Leopoldo Aguilar García (Invitad~ especi~l~; lng: Francisco José Alvarez Lezama, Vicepresidente del Colegio de
In_gemer~s C1v1l~s; Lic. Femando Anaya Monroy, Procuraduría General de la República; Lic. Gabnel Anaya Valdepeña, Ponente; Lic. José Avila Andrade Universidad
d_e T~aulipas; L_ic. José Barradas Vañadares, Secretaría del Trabajo y 'Previsión Social; Cesar Benavides, Observador del Instituto Indigenista Interamericano· Lic. Genaro Borrego, Asociación Mexicana de Sociología; Beatriz Buenfil Escuel~ Nacional
de Ciencias Políticas y Sociales; Consuelo Cárdenas de Boijoseneu~eaun Universidad
Fe~enina de 'México; Lic. Maclovio Castorena Bringas, Instituto de Investigaciones
Sociales del Estado de México; José Castillo Farreras, Sociedad Folklórica de México; profesor Carlos Antonio Castro Guevara, Gobierno del Estado y Universidad Veracr~ana; Daisy Castro Hidalgo (Invitada especial del Estado de México); Homero
Cav1edes, Observador del Instituto Interamericano; Roberto de la Cerda Silva Instituto de Investigaciones Sociale~ de la UNAM; Lic. Agustín Cué Cánovas E~cuela
Normal Superior; lng. Gilberto Fabila Montes de Oca, Director de Agri~ultura y
Ganadería del Estado de México; Lic. Vicente Femández Bravo· Asociación Mexicana
de Sociología; Guillermo Floris Margadnt, Facultad de Derech~ de la UNAM; Sra.
Adela Formoso de Obregón Santacilia, Universidad Femenina de México; Alvaro Gay-

700

tán, Observador del Instituto Indigenista Interamericano; Lic. Fausto Galván Campos, Universidad de Morelos; Lic. Francisco Gallástegui, Banco de Comercio, S. A.;
Adrián García Cortés ( Invitado especial ) ; Lic. Jesús García Luna, Instituto de Investigaciones Sociales del Estado de México; Lic. Roberto García Moreno, Instituto
de Investigaciones Sociales del Estado de México; Luci García O'Meany, Universidad
de El Salvador; Lic. Ignacio García Téllez (Invitado); Lic. Antonio García Valencia,
Secretaría del Trabajo y Previsión Social; Lic. Rubén Gómez Esqueda, Secretaría de
Marina; Lic. Cipriano Gómez Lara, Universidad de Sonora; Natalia González Arciniega (Ponente); Dr. Francisco González Díaz Lombardo, Secretaría del Trabajo y
Previsión Social; Lic. Jesús Grajales Lepe, Academia Mexicana de Derecho del Trabajo y de la Previsión Social; Carlos Guerra, lnst. de Investigaciones Sociales del
Estado de México; Dr. Aníbal Ismondez Cairo, Universidad Mayor de San Marcos,
Lima, Perú; Dr. John Ballenger Knox, Universidad de Tennesee, Estados Unidos de
Norteamérica; Dr. Robert S. Weiss, Universidad Brandeis, Massachusetts, Estados Unidos de Norteamérica; Lic. Gonzalo Lira Parragás, Instituto Politécnico Nacional; Aída
Luna, Universidad de El Salvador; Dr. Manuel Deniz Maldonado, Universidad de
Puerto Rico; Lic. Constantino Maldonado, Departamento del Distrito Federal; · Dr.
Pedro Daniel Martínez, Secretaría de Salubridad y Asistencia; Jorge Martínez Ríos,
Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM; Lic. Jesús Mejía Viadera, Universidad de San Luis Potosi; Angeles Mendieta de Alatorre (Invitada); Dr. Lucio
Mendieta y Núñez, Director del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; Ma. del Carmen Merino, Secretaría del Trabajo y Previsión Social; Luis Miranda Cardoso, Instituto de Investigaciones Sociales
del Estado de México; Lic. Darío Miranda Román, Universidad de Guerrero; Prof.
Gabriel Moedano, Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM; Lic. Alfonso
Cruz Patiño, Gobierno del Estado de Oaxaca; Lic. José A. Pino Cámara, Instituto de
Ciencias, Zacatecas, Zac.; Lic. Demetrio A. Porras, Corte Suprema de Justicia, Panamá, Panamá; Dr. Luis Recaséns Siches, Centro de Estudios Filosóficos de la UNAM;
Dr. Manuel Rodríguez Macías, Oficina Internacional del Trabajo; Lic. Claudina
Romero Pérez, Universidad de Chihuahua; Dr. Jean Sirol, Embajada de Francia; Lic.
Rafael Soto Gil, Universidad de Baja California, así como otras personas que dieron
realce al Congreso.
ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

SEYMOUR MENT0N: Historia crítica. de
la novela guatemalteca, Editorial Universitaria, No. 34. Guatemala, 1960, 332
págs.
19 grabados.

+

LENTAMENTE y con un sentido crítico
bastante afortunado se ha comenzado a
estudiar sistemáticamente la literatura
Centroamericana, considerada en las historias de la literatura hispanoamerica-

na más conocidas como una especie de
literatura menor, a pesar de la exhuberancia tropical con que han florecido ininterrumpidamente en tierras centroamericanas poetas, ensayistas y un relativo
número de novelistas y cuentistas. Emprender la tarea de poner orden en ese
caos es algo ya de por sí mµy arriesgado por la carencia de repertorios bibliográficos básicos y también por la gran

701

�cantidad de supuestos autores que habría que dejar de lado y eliminar, con ·
estricto sentido crítico y depurador.
Nos encontramos hoy ante una obra
de investigación que viene a llenar uno
de esos vacíos en la literatura centroamericana. El Dr. Seyrnour Menton, profesor de Literatura Hispanoamericana en
el Departamento de Lenguas Romances
de la Universidad de Kansas, en Lawrence, ha dedicado muchos años al estudio de la literatura mexicana y centroamericana de tal forma que hoy puede ser considerado como un especialista
en este campo. Al iniciar esta Historia
crítica de la novela guatemalteca dispuso de elementos y documentación de
primera mano y, lo que es más importante, del contacto directo con la realidad guatemalteca a través de prolongadas estancias en ese país centroamericano. Por otra parte, el Dr. Menton
maneja admirablemente el método comparativo, especialmente en el dominio de
la novela; remito a los lectores a sus
estudios publicados en la Revista Armas
y Letras, de la Universidad de Nuevo
León y en este mismo anuario Humanitas; próximamente aparecerá su libro
La vida y las obras de Federico Gamboa, estudio maestro en lo que se refiere a la literatura comparada.
La Historia crítica de la novela guatemalteca es, ante todo, una definición
de límites y una depuración de nombres y de obras. "El empleo de la palabra 'crítica' -afirma su autor- en
el título de este estudio impone y quita ciertas obligaciones. . . Pienso tratar
solamente las obras que considero significativas haciendo poco caso de las curiosidades bibliográficas. Tampoco es mi
intención incluir muchos datos biográficos de los autores por no quitarle interés y continuidad al aspecto históricocrítico. A algunos puede parecerles que
incluyo demasiados detalles del argumento de una novela. Es que para la

702

mayor parte de los lectores de este estudio, muchas de las novelas son totalmente desconocidas y sería inútil tratar de analizarlas sin antes describirlas"
(p. 5).
Seymour Menton ha comprendido en
su estudio los siguientes aspectos y novelistas guatemaltecos: l. Elementos novelescos en las obras de Antonio José de
Irisarri; II. José Milla, padre de la novela guatemalteca; 111. La novela a fines del siglo XIX: Borradores románticos, realistas y na tura listas; IV. Los modernistas: Horizontes ensanchados; V.
La novela criolla: Carlos Wyld Ospina
y Flavio Herrera; VI. Miguel Angel Asturias: Realidad y fantasía; VII. Mario
Monteforte Toledo y el arte de novelar
y VIII. La novela guatemalteca entre
1930 y 1958: se completa el cuadro. Siguen unas interesantes conclusiones y
una abundante y selecta bibliografía.
Frente al juicio superficial y apasionado emitido sobre este estudio por Emilio Abreu Gómez, sostenernos que este
libro es fundamental para el conocimiento de la novela guatemalteca por su precisión en lo que a datos se refiere, por
su elección de los autores fundamentales
y por su buen sentido crítico en el análisis de las obras. Posiblemente el juicio de Abreu Gómez se deba a que su
nombre no queda bien parado en una
cita que el Dr. Menton hace tornándola
de La volanda, novela de Arqueles Vela
( cfr. pp. 305-306). Pero esto es anécdota y no nos interesa el chismorreo en
cuestiones literarias.
Posiblemente los capítulos mejor logrados de toda la obra son los que se
refieren a Miguel Angel Asturias y a
Mario Monteforte Toledo, ambos destacados exponentes de la novela guatemalteca actual. Estamos de acuerdo con
el Dr. Menton al afirmar que la mejor
novela de Miguel Angel Asturias es
El Señor Presidente y de nuestra cuenta añadimos que sus obras novelísticas

posteriores señalan un notable descenso
en su arquitectura mientras el lenguaje
va volviéndose cada vez más artificial y
elaborado, tal corno lo señala el autor:
"El gran valor de Asturias, corno novelista, se deriva en parte de su ingeniosidad estilística, pero depende mucho
más de su gran talento para captar el
espíritu fundamental de algunas fases
_primordiales de la nación guatemalteca:
el terror de la dictadura, la fantasía del
mundo indígena y la voluntad despiadada de los explotadores norteamericanos" (p. 241). Aunque bien hubiera podido añadir que Miguel Angel Asturias
ha despreciado en gran parte ese talento natural para novelar quedándose muchas veces en el puro artificio verbal.
Otro es el caso de Mario Monteforte Toledo quien gradualmente ha ido
superándose en su arte de novelar pa.sando por las cuatro fases que en su
obra señala el Dr. Menton: el criollis.mo, el nacionalismo, el estudio psicológico revestido de experimentación estilística y el estudio filosófico de tendencias
universales (p. 243). Desgraciadamente,
por razones extraliterarias y que nada
tienen que ver con su producción artís·tica, Mario Monteforte ha sido preferido sistemáticamente y la aparición
&lt;le sus obras ha desatado flujos de pasiones en los que no se discutían precisamente sus méritos o deméritos literaIios. Sin embargo creernos que en Mario
Monteforte Toledo, Guatemala tiene hoy
·a su novelista más importante.
En resumen, consideramos a la Historia crítica de la novela guatemalteca
una obra importante, necesaria y que
puede ser el punto de partida para otros
-estudios del mismo tipo tan necesarios
:para toda la literatura centroamericana.
JUAN ANTONIO AVALA

VossLER: Formas poéticas de los
pueblos románicos, Editorial Losada, S.
A., Buenos Aires, 1960 (Traducción de
José María Coco Ferraris), 361 págs.
KARL

LARGO TIEMPO esperada esta obra fundamental del maestro Vossler, por fin
está a disposición de los lectores de habla española en una magnífica traducción
que, desgraciadamente, ha sido destrozada por una pésima edición plagada de
erratas y lamentables equivocaciones, hecho insólito dentro de la excelente tradición tipográfica de la Editorial Losada, S. A. Como otros buenos textos
de crítica ha sido incorporada a la Colección Estudios Literarios.
Esta obra está basada en un manuscrito dejado por Karl Vossler que resume el curso que dio en la Universidad
de Munich en los años de 1925, 1932
y 1937. Inicialmente parece que no fue
concebida por su autor, tal como hoy
la conocemos sino que el plan original
sufrió una serie de variaciones, debidas a
ajustes, nuevas investigaciones y materiales interpretados con una nueva metodología. Según afirma Andres Bauer, que
fue quien ordenó el manuscrito para su
edición, Vossler "volvió una u otra vez a
él, para modificarlo o ampliarlo de acuerdo con sus últimas opiniones o con el
adelanto de los estudios sobre la materia,
y en estas páginas sueltas, cuya enumeración varió a menudo para admitir nuevos agregados, nos es dado seguir la
evolución de su texto a lo largo de treinta
y cinco años" (p. 7) . Sin temor a exagerar, creemos que esta obra resume y
culmina la labor de romanista que desarrolló Vossler en toda su vida académica: admirable síntesis de sus investigaciones en la literatura italiana, francesa y española que hoy se universaljza
en su mismo título: Pueblos Románicos,
como unidad de cultura operante y viva.
Consideramos que uno de los aspectos
fundamentales de esta obra son las acla-

703

�raciones preliminares sobre el verso y la
forma poética y las referencias lingüísticas al latín vulgar y a la diferenciación
métrica y demás elementos rítmicos nacidos como consecuencia de la evolución
lingüística y que debe ser la base para
la total comprensión del fenómeno poético en las lenguas romanas. Deslumbrados quizá, durante mucho tiempo, por
la perfección formal de la herencia clásica, descuidaron los estudiosos su atención hacia las formas literarias del latín
vulgar que son, en definitiva, el núcleo
alrededor del cual se forman, en la tradición popular, las de las lenguas románicas. De aquí su precisión al tratar
de hacer una aclaración fundamental sobre la forma poética. La solución, en su
misma sencillez, puede parecer obvia,
aunque encierre toda una teoría, punto
de partida del Vossler revolucionario de
los métodos del análisis estilístico. "¿ Cómo se logra determinar el concepto de
forma poética? Creo que mediante el
concepto de lenguaje ... Formas poéticas
de las lenguas romances, es decir, mediante una paráfrasis formal: la actividad de la fantasía humana tal como se
expresa y pone de manifiesto en las lenguas románicas y sin preocuparnos de que
sea en verso o en prosa .. . " (p. 15).
"La única forma primitiva a la que concederemos todo su valor, es el lenguaje
humano" (p. 17). Este es punto de partida esencial para comprender la formación y evolución de las formas poéticas desde el punto de vista lingüístico
vossleriano que se impuso definitivamente
en los estudios literarios desde la aparición de sus primeras obras.
El problema de la capacidad poética
del latín vulgar se aborda con un criterio comparatista y estilístico que resuelve muchos problemas de tipo históricocultural planteados principalmente durante la alta Edad Media y la etapa del
Humanismo. El error predominante durante mucho tiempo fue que se quería

imponer como criterio formal de la poesía el latín clásico de los modelos y no
las formas poéticas populares que evolucionaron paulatinamente durante siglos;
cuando la conciencia poética de los pueblos románicos realizó plenamente la capacidad poética de las mal llamadas lenguas vulgares no hubo ya base alguna
para la discusión. "Ante los ojos de aquellos pueblos se presenta más inmediato el
ejemplo del latín, un ejemplo más cercano e imperioso. Si a Dante le hubieran inquietado tanto las reglas y la gramática como lo deja traslucir en su
De vulgari eloquentia, en tal caso habría escrito la Divina Comedia en latín;
tampoco Petrarca habría escrito en italiano sus sonetos de amor, o Bocaccio
el Decamerón. Por último, mucho antes
de que se alzaran tales voces contra su
Volgare, los pueblos románicos ya habían compuesto poesías en sus irregulares lenguas vernáculas, semi-vernáculas
y dialectos, y todavía hoy florece entre
ellos, a despecho de todas las academias, la poesía dialectal" (p. 22). Conectado con todo lo anterior está el
estudio detallado que Vossler dedica al
"Principio del verso latino y del romance" (pp. 26-41) y "La rima" (pp. 4152), aspectos fundamentales sobre los
que se tiene que estructurar toda una
serie completa de formas poéticas propias de los pueblos románicos.
El núcleo del estudio formal sigue de
cerca la clásica división de la materia
literaria en los géneros tradicionales, previa determinación de las "Formas híbridas de prosa y poesía" (pp. 53-94),
entre las que se encuentran el refrán, el
aforismo, la fábula y la alegoría, primicias de la expresión literaria románica. Consideramos de alto y original valor el dedicado a Boecio como poeta alegórico en su De Consolatione Philosophiae a quien Vossler califica de "primer poema alegórico de la Cristiandad,
el De Consolatione Philosophim de Ani-

cio Manlio Severiano Boecio" quien "no
es quizá un genuino gran poeta, pero sí
un genuino grande hombre ... " en él
se admira más -como suele ocurrir con
Schiller- al grande hombre y al destacado educador que al gran poeta o
pensador o artista. Lo que expresa en
la Consolatio es "una voluntad, una convicción, y al servicio del impulso ético
se subordinan tanto la prosa como la poesía" (p. 78).
Las "Formas poéticas de los trovadores" encierran un estudio exhaustivo
de un período de extraordinaria trascendencia en la formación de la tradición
poética románica; muchos de los aspectos que aún permanecían oscuros se aclaran meridianamente, tales como las referencias y precisiones sobre el primer
trovador Guillermo de Poitiers, las relaciones de la melodía con la lírica trovadoresca, el serventesio, la cobla esparza,
las formas dialogadas de los trovadores
que interfieren con el desarrollo del teatro. La relación entre la poesía popular
y culta no podía ser soslayada en una
etapa tan importante en que aparecen
los primeros conflictos. La importancia
que Vossler concede al sentimiento poético popular en todas las mutaciones
puede medirse por sus mismas palabras:
"Hay un tono anímico popular, una última simplicidad, como hay un tono anímico de arte, un íntimo impulso a la
espiritualización, tal como precisamente
lo poseyeron los trovadores. Y no debemos confundir la simplicidad con chatura, en el arte levantado con falsedad o
artificio. Nos condenamos a interpretar
en forma equivocada la vida histórica de
las formas artísticas, si tomamos lo 'popular' y lo 'artístico' como conceptos de
valor, o si establecemos una rígida separación entre el arte popular y el arte
literario" (pp. 151-152).
Intimamente relacionadas con la poesía trovadoresca y todas las formas poéticas cortesanas están "El canto y la dan-

za". Balada o danza provenzal, el ronde!,
la glosa, dramas danzados (baladas dramáticas), son formas literarias que también se originan en este cruce de tendencia literaria y popular dominante en
la época de consolidación de las literaturas románicas nacionales (pp. 158171).
Otra de las formas importantes en las
literaturas de los pueblos románicos es
el drama y todos los aspectos socio-religiosos implicados en él. Estudia Vossler
"El drama religioso medieval" en cuanto género literario y en sus orígenes como
parte de la liturgia cristiana, los factores
que secularizaron determinadas zonas de
las representaciones religiosas y su contenido teológico. Importante es, a nuestro juicio, la valoración que hace Vossler
del origen del drama y el deslinde del
universo del campo religioso: "Volvamos
a recordarlo una y otra vez: el teatro
comienza en el momento en que cesa el
culto. El culto apunta a Dios, y el teatro se dirige a los hombres. Tampoco
puede decirse que el teatro como forn1a
artística tenga origen religioso: como forma artística tiene que reconocer un origen estético. Es tan absurdo derivar el
arte de la religión como deducir la religión del arte. Tanto la una como el otro
son formas prototípicas del espíritu humano: mientras que la una tiende a la
certidumbre metafísica, a la fe, el otro
se concentra sobre la belleza de la expresión y su manifestación. El culto, la religión, la Iglesia puede brindar la ocasión
para el desarrollo dramático, pero no son
'el origen' del drama" (p. 252). A continuación Vossler estudia detalladamente
el drama en Francia, Italia y España con
todas las variantes formales que toma en
cada uno de estos países. Muy importante
es su estudio sobre "El auto sacramental" ( pp. 283-291), tema ampliamente
dominado, como todo el siglo de oro, por
Vossler.
Finaliza el libro con un capítulo de-

705
704
H45

�dicado a estudiar el tercer género literario y sus valores formales: "La novela
y la épica", en el que sigue los lineamientos y la metodología de los capítulos
anteriores, es decir, estudio teórico del
género y su expresión, para luego entrar
en el estudio detallado de las manifestaciones más importantes, como los poemas épicos, la "novella", Boccaccio y
R.abelais, la novela heroica, "Don Quijote" y la novela picaresca, estudios que
finalizan con esta importante precisión:
"Para ceñir este bosquejo acerca de la
novela, quiero recordar una vez más
que la novela, como poesía, se presenta
siempre y sobre todo en tensión y oposición frente a la novela como entretenimiento" (p. 337).
JUAN ANTONIO AVALA

GEORGES BuRDEAU:
La Democracia
-Ensayo Sintético-, Ediciones Ariel,
1960.

es una inquietud contemporanea en la que participan la mayor parte de los pueblos y de los hombres. Ya no se trata, tan sólo, de una forma de gobierno; sino de una filosofía
política, de un modo de vivir y, para algunos extremistas, de una religión. De
la palabra se han servido "tirios y troyanos", hasta saturarla de equivocidad.
El profesor Georges Burdeau, catedrático de la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas de París, ha publicado
un ensayo sintético intitulado La Democracia que disipa no pocos errores
y ofrece un considerable número de precisiones. El profesor Manuel Jiménez de
Parga, catedrático de Derecho Político
de Barcelona, ha prologado la limpia
traducción española publicada por Ediciones Ariel ( Caracas-Barcelona, 1960).
Veamos cómo ilumina, Georges Burdeau,
las distintas vertientes de la realidad democrática.
LA DEMOCRACIA

706

El libro está dividido en una introducción, nueve capítulos y una conclusión. He aquí los temas abordados: l.Las interpretaciones de la libertad. 11.
-El pueblo de la democracia. 111.-El
poder del pueblo. IV.-De la democracia política a la democracia social. V.La socialización de la democracia y las
transformaciones de las condiciones de
la vida política. VI.-La democracia pluralista. VIL-La democracia marxista.
VIII.-Las técnicas gubernamentales: el
poder abierto. IX.-EI poder cerrado.
Nos advierte el autor, en el Prefacio
para la edición española, que su libro
es un ensayo de explicación que no contiene juicios de valor. Yo me permito
poner en tela de duda esta aseveración.
El lector podrá juzgar por sí mismo,
cuando haya concluído la lectura de esta
reseña.
La idea democrática se estructuró
partiendo de un concepto metafísico de
la naturaleza humana hecha para la
libertad. Pero a la idea democrática fundada sobre el valor del hombre, es preciso añadir la democracia como técnica
gubernamental. La democracia no se hace, exclusivamente, con los artículos de
una constitución ni es sólo un objeto
de análisis científico. Trátase de un estilo de vida colectivo, de una manera de
vivir en común y de una posibilidad de
responder a la vocación humana. "Con
la prueba de la vida, ha perdido la serenidad de rasgos con que la ennoblecían
los filósofos del siglo XVIII cuando no
era más que una estatua en un templo
desierto. Ahora reviste -apunta Burdeau- la faz atormentada de los hombres vivientes. Si a veces el parecido
nos repele, ¿no es acaso a nosotros mismos a quienes hay que incriminar?"
(p. 22).
La democracia, al fundarse sobre la
adhesión de los que le están sometidos,
trata de hacer compatible la autoridad
con la libertad. Pero, ¿ qué vamos a en-

tender por libertad? "Una primera concepción de la libertad la considera como equivalente a autonomía. Esta libertad-autonomía se traduce por la ausencia de coacción, por el sentimiento
de una independencia física y espiritual".
Es la libertad como disponibilidad. "Ahora bien, corno esta autonomía es frágil,
los hombres, desde que reflexionan sobre su condición política, han pensado
en garantizarla, si no contra todos los
riesgos que la amenazan, al menos contra
los que nacen de la existencia misma de
u,na autoridad política. Así nació otra
concepción de la libertad que puede llamar su libertad-participación y que consiste en asociar a los gobernados al ejercicio del poder para impedirle que imponga medidas arbitrarias (pp. 24 y 25).
La verdad es que la libertad no es un
hecho preexistente que hay que proteger: es una facultad que hay que conquistar. Con esta nueva perspectiva, el
sentido de la democracia y el orden social mismo se pone en discusión. Ya no
se trata de la forma jurídica de un universo libre, sino de "el instrumento de
creación de un mundo que verá la liberación del hombre" (p. 28). El verdadero pueblo de la democracia no es una
entidad abstracta, como el imaginado por
la Revolución francesa, sino un pueblo
de hombres situados, aquí y ahora, que
no pueden agotar su razón de existir
más que en la creación de un universo
nuevo.
Del poder de la nación se ha pasado al
poder del pueblo real. "El pueblo" -decía Siéyés en 1789-, no puede tener
más que una voz, la de la legislación
nacional. Exprésase, en esta afirmación,
la hegemonía parlamentaria y la confusión entre la voluntad del pueblo y el
poder legal. Hoy en día los hombres
piensan que el poder tiene siempre, desde luego, sus orígenes en el pueblo, pero
permanece en él. De ahí que el país
permanezca al margen del aparato gu-

bernamental y que las instituciones oficiales busquen acomodarse a las turbulencias y las divisiones de la voluntad
popular. De la democracia gobernada se
ha pasado a la democracia gobernante.
La democracia gobernada era el régimen
fundado en el poder de la nación y no
puede separarse de una concepción liberal del papel del Estado. La democracia
gobernante, en cambio, es el régimen
dominado por la voluntad del pueblo
real y va unida a la interpretación social de la función del poder. Pero como
el pueblo real está dividido y es el hombre en el taller, en el campo, en el despacho o en la calle, hay una política
vacilante y poco coherente.
La democracia social reposa sobre los
derechos del hombre. Pero los derechos
son exigencias, consagraciones jurídicas
de necesidades. Se llaman derechos sociales porque son créditos del hombre situado -no del hombre abstracto- contra la sociedad. La democracia social no
es un regalo de la naturaleza, sino un
producto de la inteligencia y de la tenacidad de los hombres. Se busca liberar
a los individuos respecto a todas las formas de opresión. Preténdese, además, la
participación de la persona en el establecimiento de la regla y de las condiciones
de vida que aseguren a cada uno la seguridad y la comodidad adquiridas para
su dicha. Esto, claro está, dentro de una
"democracia por la prosperidad" tal como la imaginada por el Presidente Roosevelt, en 1941, para el mundo libre.
Igualdad de oportunidades, elevación del
nivel de vida, liberación de los trabajadores respecto a la inseguridad económica son, en suma, los principios de la
"american way of life" que oscila entre
la libre empresa y el control estatal. Hay
otra forma que sólo anhela una liberación por la fuerza: la concepción de la
liberación revolucionaria por la dictadura
del proletariado. La liberación del individuo sólo se realizará con la desapari-

707

�1

1

ción del Estado. Desaparición del instrumento de opresión de las clases dominantes que se logrará cuando, habiéndose
reabsorbido lo político en lo social, no
exista ya un mando en el sentido autoritario del término, sino una autogestión
de la sociedad sin clases. El profesor de
la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas de la Universidad de París se
limita a observar que el establecimiento
de un régimen semejante no puede obtenerse por procedimientos democráticos.
Me parece que esta objeción no les preocupará mucho a los marxistas.
En la democracia social de nuestros
días tiende a desaparecer toda separación entre lo político y lo social. Hay una
patente repulsa del individualismo. Los
partidos políticos, motores de la democracia, están sufriendo una profunda modificación. Es preciso hacer la vida más
clemente. Corresponde a la acción política la carga de embellecer el destino
colectivo. "En contrapartida a la aparición del derecho-exigencia, la democracia social ---0bserva Georges Burdeau- transforma el antiguo derecho-libertad en derecho-función" (p. 80). Los
partidos ideológicos de la democracia
social, a diferencia de los partidos de
opinión de la democracia liberal, hacen
valer exigencias imperativamente formuladas por las diferentes categorías sociales y no simples pareceres o tendencias.
Los partidos de masa ---&lt;lisciplinados y
homogéneos- no están hechos para que
cada uno encuentre en ellos una expresión de su opinión, sino para que todos
experimenten la comunidad de su destino temporal. Son partidos caracterizados por el dogmatismo espiritual y el
imperialismo político.
Aunque todas las democracias contemporáneas pertenecen a la categoría
de la democracia gobernante, no todas
ellas presentan los mismos caracteres. En
las "democracias marxistas" --que sería
más exacto calificar de monocracias po-

708

lares- el pueblo soberano es el de una
sociedad unificada, homogénea, de la
que han desaparecido clases e ideales
diversos. Las democracias occidentales,
en cambio, son democracias pluralistas
que respetan la variedad sociológica del
medio político y conceptúan, como un
valor eminentemente digno, la autonomía de cada persona humana. Lo propio
del pluralismo es negarse a todas las mutilaciones sobre las que se edifica el totalitarismo, aun con el riesgo de agarrotar
la actividad política.
Las "democracias marxistas" no son
Estados de Derecho. "En la U.R.S.S.,
-por ejemplo--, lo esencial no es el
Derecho, es el régimen soviético con la
doctrina marxista leninista que le sirve
de base y con el objetivo que persigue
de una sociedad sin clases". No puede
haber más que un partido, el comunista,
porque la pluralidad de partidos volvería
a poner en riesgo la liberación de los
trabajadores. "Igual que las grandes fábricas, que antes de fabricar el producto, construyen la máquina que construirá los instrumentos, la democracia marxista se dedicará a crear al hombre que
necesita para edificar el socialismo" ( p.
11O) . El partido controla la ideología del
régimen y monopoliza la expresión de
los deseos del pueblo.
Si nos a tuviésemos tan sólo a los mecanismos constitucionales, y no a las diferencias filosóficas que superan la democracia pluralista de la democracia
marxista, las instituciones políticas de
la U.R.S.S. resultarían muy parecidas
a las de los Estados Unidos en cuanto
a la organización federal, y a las de
Inglaterra en cuanto al sistema gubernamental.
El régimen del poder abierto trata de
conciliar la soberanía del pueblo con el
respeto a las libertades individuales, valiéndose de tres grandes mecanismos: la
expresión de ia voluntad popular, la oposición, el ejercicio de la función guber-

namental. "La democracia del poder
abierto es aquella en que la voluntad
popular, que dicta sus imperativos a los
gobernantes, es aceptada en su complejidad real. Hay en ella ---0bserva el
profesor Burdeau- el pro y el contra y
se considera a ambos igualmente válidos. Sin duda el pro triunfará por el
número de votos, pero el contra habrá
sido invitado a hacerse oír. Más aún.
No se le cierra definitivamente el poder, puesto que le queda la esperanza
de ganar la opinión. E incluso si el contra no ha podido beneficiarse de un
cambio de deseos populares que le permitiera convertirse en mayoritario, tiene el derecho de esperar que concesiones o compromisos tengan en cuenta sus
exigencias. En resumen, con el poder
abierto nunca se decide la partida porque los dados no cesan nunca de rodar"
(pp. 120-121). El régimen de poder
abierto implica elecciones libres y pluralidad de partidos. La tolerancia política
se exterioriza en los derechos de la oposición. El poder está para quien lo conquiste legítimamente.
El régimen del poder cerrado descansa en una inspiración y en un programa
cuyos planes preestablecidos escapan a
toda revisión. Un partido único domina
todos los órganos gubernamentales. El
poder cerrado se convierte en un poder
secreto. La legalidad está fundada exclusivamente -al margen de todo Derecho Natural- en la autoridad que el
Estado da al contenido de la norma.
Georges Burdeau termina su ágil y
penetrante estudio intitulado "La Democracia -Ensayo Sintético--" con
unas conclusiones que nos permitimos resumir, en gracia a la brevedad: La democracia no es una noción cuyo contenido sea inmutable. Su faz se la debe al
sueño de los hombres. Sin duda ciertos
rasgos son permanentes, pero su misma
trascendencia los condena a que su sentido dependa de las contingencias. El

uso mismo de las instituciones democráticas provoca la inestabilidad de la noción de democracia. En el punto de partida hay la afirmación de la libertad
humana que opone a los gobernantes la
resistencia de los gobernados. No se discute ciertamente la necesidad del mando, pero se quiere comprobar la substancia de las órdenes. La democracia
contemporánea, dando el poder a las
masas desfavorecidas, lo convierte necesariamente en el agente creador de
una sociedad nueva. La técnica política
es una técnica liberadora. Trátase de
una técnica de la utilización del poder.
Pero es preciso que el hombre sepa conservarse libre, no ya frente a las amenazas exteriores, sino frente a sí mismo.
Mérito innegable del profesor Georges Burdeau es el haber profundizado en
el complejo funcionamiento real de las
instituciones y poderes públicos, sin quedarse en la superficialidad de un estudio formal de los mecanismos constitucionales. Amante de las ideas "claras y
distintas", Burdeau cordina en un sistema coherente de conceptos lo que en
muchos otros autores aparece en el desorden de las pasiones partidistas o de
los intereses sectarios. Su contribución a
la politicología contemporánea -aunque
no se mantenga, afortunadamente, en el
puro terreno explicativo aclara no pocos
equívocos y suministra criterios para
emitir juicios de valor.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

JosÉ ORTEGA Y GAS SET: Meditaciones
de Europa, Revista de Occidente, Madrid, 1960.
LAS NACIONES OCCIDENTALES que han
aprendido de Europa, tienen ahora que
servir e influir en Europa, porque Europa apunta a un nuevo cataclismo. Progreso técnico, capacidad intelectiva, anhelo de libertad son, ¡ qué duda cabe!,

709

�legados europeos. Pero acontece que Europa ha mostrado, hasta la saciedad, su
incapacidad de vivir en paz. Hoy en día
no puede ostentarse, en consecuencia, como maestra de la paz.
Nunca he podido compartir la idea
orteguiana de Europa, como tierra elegida, porque creo que la historia desigual,
de ese trazo de planeta, no autoriza a
formular un mesianismo europeo. Examinemos, en sus líneas directrices, la
teoría de José Ortega y Gasset, esbozada en aquella conferencia que prortunció en Berlín ( septiembre de 1949),
bajo el título: "De Europa meditatio
quaedam", recogida hoy en el volumen
"Meditación de Europa", de sus obras
inéditas, publicado por la Revista de
Occidente en Madrid (1960). El enjambre de pueblos europeos que partió
a volar sobre la historia desde las ruinas
del mundo antiguo se ha caracterizado
siempre -apunta el Meditador del Escorial- por una forma dual de vida. El
vivir de cada pueblo europeo es un convivir con el resto de los pueblos europeos. Ortega -dicho sea entre paréntesi.._ no parece advertir la insuficiencia
de este europeísmo insular. Desde el siglo XI (Otón 111) tienen conciencia de
moverse y actuar en un espacio o ámbito común. "Peleaban dentro del vientre de Europa, como los gemelos Eteocles y Polínice en el seno materno" ( p.
33). Y es que "Europa como sociedad
existe con anterioridad a la existencia
de las naciones europeas" ( p. 35). Más
exacto hubiera sido Ortega si hubiese
dicho "Cristiandad" en vez de "Europa". Dentro de la amplia sociedad europea, como ámbito social preexistente, se
han ido formando poco a poco, como
núcleos más densos de socialización, las
naciones de Occidente. "La historia de
Europa, señores, que es la historia de la
germinación, desarrollo y plenitud de
las naciones occidentales, no se puede
entender si no se parte de este hecho

radical: que el hombre europeo ha vivido siempre, a la vez, en dos espacios
históricos, en dos sociedades, una menos densa, pero más amplia, Europa;
otra más densa, pero krritorialmente
más reducida, el área de cada nación o
de las angostas comarcas y regiones que
precedieron, como formas peculiares de
sociedad, a las actuales grandes naciones" (p. 36). En este sentido, cabe
decir que la unidad europea no es tanto
un mero programa político para el inmediato porvenir, cuanto un principio
metódico para entender el pasado de
Occidente. La historia de Europa se explicaría por un ritmo en el predominio
que una de esas dos dimensiones -la
europea y la nacional- logra sobre la
otra. Ha habido siglos -siglo de Carlomagno, siglo XVIII- en que lo europeo predomina sobre las peculiaridades nacionales. Frente a esas épocas encontramos otros siglos -siglo XVII, siglo XIX- en que sobresalen los particularismos nacionales sobre el fondo común europeo.
Lo que llamamos "nación'' no aparece plenamente en el área histórica --con
España antes que con Francia-, hasta
fines del siglo XVI y comienzos del
XVII. Mientras la ciudad -la "polis"es un artefacto jurídico que la hacen
los individuos, la nación es empresa y
tradición que hace la historia. No se
trata, como lo quiere Mr. Toynbee, de
"un cock-tail de tribalismo y democracia", puesto que la realidad nacional es
de mucha mayor antigüedad que la invención de la democracia y no tiene nada especial que ver con el tribalismo.
El equilibrio curopl'o está montado sobre la convivencia de las naciones europeas. Para José Ortega y Gasset resulta
"incuestionable que todos los pueblos de
Occidente han vivido siempre sumergidos en un ámbito -Europa- donde
existió siempre una opinión pública europea. Y si ésta existía no podía me-

nos de existir también un poder público
europeo que sin cesar ha ejercitado su
presión sobre cada pueblo. En este sentido, que es el auténtico y riguroso, una
cierta forma de Estado europeo ha existido siempre y no hay pueblo que no
haya sentido su presión, a veces terrible. Sólo que ese Estado supernacional
o ultranacional ha tenido figuras muy
distintas de las que ha adoptado el Estado nacional" (p. 84). ¿ Cuáles son esas
figuras? Ortega se limita a decir que
se trata de algo puramente dinámico.
Dinamismo sin sostén y sin razón. Pero
no es éste el error fundamental en que
incurre Ortega. ¿ Cómo hablar de un
Estado europeo sin una autoridad efectiva, sin un pueblo de gobernados, un
bien público europeo, claramente delimitado, al cual sirva este supuesto Estado?
Del hecho de que exista una opinión pública europea no cabe deducir, sin más,
que existe un poder público europeo.
No cabe confundir el "balance of Power"
con la autoridad estatal.
Resulta difícil que las naciones se entiendan, porque "una nación es una
intimidad en sentido homólogo a como
lo es una persona" (p. 98). Aún así,
Ortega asegura: "Las naciones de Occidente son pueblos que flotan como ludiones dentro del único espacio social
que es Europa, "en él se mueven, viven
y son". Yo postulo una historia de Europa que nos contaría las vicisitudes
de ese espacio humano y nos haría ver
cómo su índice de socialización ha variado ... " (p. 98). La verdad es que
hoy no se puede sostener esta insularidad europeizante. Las naciones europeas ya no se mueven, viven y son únicamente en Europa, sino en el mundo
entero. El tamaño del mundo súbitamente se ha reducido y todos los pueblos son próximos. El propio Ortega
reconoce que Europa está hoy desocializada, esto es, que le faltan principios
de convivencia vigentes. Por de pron-

to, urge una nueva técnica de trato entre los pueblos europeos. Y esto supone, claro está, que los pueblos, que las
naciones existen. Hasta aquí, en sus
ideas-madres, la conferencia que don José Ortega y Gasset sustentó en la Universidad libre de Berlín el 7 de septiembre de 1949, bajo el rubro: "De
Europa meditatio quaedam". Más que
la teoría sobre Europa y su destino, de
escasa consistencia, nos interesan los agudos atisbos sobre el pueblo alemán, sobre la idea de pólis y de nación, sobre
nacionalismo e internacionalismo. Los
compiladores de los escritos orteguianos
han tenido el designio de incluir, en la
obra inédita Meditación de Europa,
Otros escritos afines que, en realidad de
verdad, no resultan muy afines. Fuera
del primer escrito: La sociedad europea,
los restantes escritos: Tocqueville y su
tiempo, Vistas sobre el hombre gótico,
Algunos temas del Weltverkehr no tienen, ni podrían tener, como cuestión
central, a la realidad de Europa.
Al recorrer los siglos de Historia europea, Ortega no parece advertir el principal peligro de Europa: su depravación moral, su materialismo pagano. Recordamos aquellas palabras de Guardini: . "Si Europa quiere seguir existiendo, si el mundo ha de seguir necesitando a Europa, ésta tiene que continuar
siendo aquella magnitud histórica determinada por la figura de Cristo; mejor
dicho, tiene que serlo con una seriedad
nueva, como lo exige su naturaleza. Si
pierde este elemento esencial, lo que de
ella puede quedar importará ya poco".
Porque lo verdaderamente importante no
es el continente -mero concepto geográfico- sino el conttnido valioso : realidad espiritual, moral y cultural. La
fuerza salvadora de Europa, prefigurada bajo el cielo azul de Grecia (Humanismo) y realizada espléndidamente en
el Cristianismo, aún puede cobrar vigencia, a condición de que las élites

710

711

�reaccionen ejemplarmente en un esfuerzo de voluntad y de organización. Pero
amar a Europa, a fuer de universales,
no es hacer del Viejo Continente -uropeísmo trasnochado- la tierra elegida.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

AousTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, Ideario Filos6fico. Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de
Nuevo León, Monterrey ( 1961).
E N EL loEARIO FILOSÓFICO del Dr. Agustín Basave Fernández del Valle encontramos la siguiente expresión: "Es difícil, pero es grato, ser hombre entre
los hombres, guardando una piadosa fi.
delidad al misterio inagotable del ser".
Para nosotros, que hemos seguido de
cerca el itinerario filosófico de Basave
y hemos sentido su cálido y vibrante,
a veces trepidante trato y estilo y confesión personal, vemos en esa expresión
una clave de su filosofar, intrépido, pujante, un tanto convulsivo, pero siempre
en pos de lo sincero, de lo radical, de
lo auténtico, de lo humano. Aquí encontraríamos otra aplicación de lo que
Fichte asienta: el tipo de la filosofía
depende del tipo de la individualidad.
Creemos que el saldo favorable de rendimiento en orden a penetración de la
realidad y a empuje en el plano de los
jalones históricos de la filosofía está a
favor de los problemáticos e impulsivos,
de los visionarios, sobre los que careciendo de lo mismo, se atienen a un proceder minimizado de reglas, de erudición y de metodología paralizante.
Basave se enfrenta a los diversos temas de la filosofía: delinea una teoría
del conocimiento; expone una estética
"in nuce"; hace una filosofía de la ciencia; intenta una invención de valores, a
través del asco, exalta la esperanza sobre la angustia; ofrece una nueva prue•· ba de la existencia de Dios; considera

712

algunas filosofías actuales, en especial el
existencialismo; delinea una filosofía de
la cultura y de los pueblos latinoamericanos. Apoyándose en una base antroposófica, integralista, de plenitud, con
vías de trascendencia y con un afán de
salvación hacia el absoluto.

( pág. 18) . "La persona es el núcleo de
mi ser y el centro de las cosas que me
contornean". Toda ontología debiera
empezar en el seno de la persona". (pág.
22). "Somos culpables de cualquier acto aislado que atente a la tarea integral
de autoperfección". (pág. 25).

Basave, ¿ es simple y puramente escolástico? En la pág. 204 dice: No basta
una definición de la filosofía como la
tradicional: conocimiento científico de
las cosas por las primeras causas, en
cuanto éstas conciernen al orden de la
razón natural; se trata también -y acaso más- de un imprescindible menester existencial de ubicación y de autoposesión .. . Habría que agregar, no obstante, que al forjar una filosofía con autenticidad, esta filosofía exige, al filósofo, que la encarne. Para el filósofo regiomontano la filosofía está informada
por una experiencia vital. "Nuestro conocer está al servicio de nuestra existencia personal". (pág. 6). Y en ésta,
como en otras expresiones, encontraremos
una simpatía y una consonancia con
nuestra posición ya expuesta en tiempos
coetáneos o pretéritos. "Cada ente, transido de mundanidad, es un 'haz' de referencias y conexiones ontológicas dentro
de una 'estructura englobante' ".
"Si antes de la toma de conciencia
hay un ser en bruto y una distinción
absoluta entre sujeto y objeto es porque en la noche del no saber aún no
ha traído la luz el filosofar". "En el
principio y el fin no está la Nada sino
el Ser". (pág. 14). Hay expresiones que
nos saben a pcrsonismo: (La verdad) ...
no es bien mostrenco, sin asunto intimo,
descubrimiento histórico con una filiación personal. .. (pág. 16). "La apropiación de mi posibilidad fundamental,
el cabal cumplimiento de mi 'ethos' - hablo desde el punto de vista intramundano-, se me presenta como mi obra
humana, por excelencia; como la feliz
realización de mi proyecto preferido".

Hay en Basave un hambre de integridad, de plenitud, de trascendencia y de
salvación. Ahí culmina su itinerario.
"La realidad humana, es en su más íntima contextura, hambre de salvación".
(pág. 25 ) . La plenitud óntica del ser
humano está en Dios. "De ahí el teocentrismo de la persona". ( pág. 25).
"Las decisiones que nos favorezcan como hombres integrales y nos perfeccionen, serán morales". (pág. 30).
La nueva vía para probar la existencia de Dios es la siguiente: "mi afán de
plenitud subsistencia), que se me presenta coexistiendo orgánica y dialécticamente con mi desamparo ontológico,
con mi insuficiencia radical, en forma
parecida al contrapunto musical, implica la plenitud subsistente e infinita de
donde proviene, precisamente, mi concreto afán de plenitud que se da en el
tiempo. Si existe nuestro afán de plenitud subsistencia! -y esto es un hecho
evidente-- existió siempre una Plenitud
subsistente, porque si no hubiera existido, no se darían todos nuestros concretos afanes de vida y de más vida".
(pág. 34).
Adoptando y usando buena parte del
instrumental existencialista, Basave, sin
embargo, lo rechaza en las págs. 116 a
119. En el inciso 6 dice: Del lado ético, el "engagement" incondicionado de
la actitud existencialista degenera en un
vacuo aventurerismo. . . Y argumenta en
modo parecido a como lo hicimos en el
Congreso Interamericano de Filosofía en
México en 1951 : Pero no es menos cierto que la vida humana no puede reducirse a mero proyecto, porque los pro-

yectos se hacen sobre la base de ser ya
algo quien los formule ... (pág. 120).
Para Basave, el filosofar no es un flirteo ni un aventurerismo, sino una empresa consubstancial a la vida auténtica
humana, con todo su sabor, perspectivas
y acaeceres humanos; es también un saber de salvación. Son braceos vigorosos
del filósofo y del hombre Basave a través de la existencia, para lograr la plenitud dichosa y la salvación. Simpatía
y calor humano hemos experimentado en
nuestros encuentros con el amigo Basave en eventos filosóficos y en el diálogo amistoso.
EUSEBIO CASTRO

CARLOS PÉREZ-MALDONADO, Narraciones Hist6ricas Regiomontanas. Imp. El
Regidor, S. A., Monterrey, 1961, 160
págs.
A oos AÑOS de editada su obra: Narraciones Hist6ricas Regio montanas ( 1959) ,
el distinguido historiador don Carlos Pérez-Maldonado nos brinda un segundo
volumen con igual título.
Esta segunda serie de narraciones,
abarca desde los orígenes de Monterrey,
hasta sucesos del siglo actual. Dedica
los dos capítulos iniciales a cosas de la
colonia. El primero, a la familia del
fundador de Monterrey, figura poco estudiada hasta ahora; y el segundo a los
regocijos populares con que nuestra ciudad celebró la exaltación de Fernando
VI al trono de España.
Los tres relatos siguientes se refieren,
con amplitud y riqueza de datos, a la
etapa de la Independencia. Es el primero un macizo resumen del movimiento liberatorio en Nuevo León, desde las
primeras noticias hasta la consumación ;
el otro, nos quita al vivo, al atrabiliario
don Joaquín de Arredondo, que tantos
dolores de cabeza diera no sólo a los
vecinos, pero a los canónigos de la ca-

..

713

�tedral, por simples sutilezas; y en el tercero nos ofrece una crónica fiel de las
solemnidades habidas en Monterrey, con
motivo de la proclamación de Iturbide
De especial interés nos parece la relación sobre la Invasión Americana, por
sus valiosas referencias, muchas de ellas
, desconocidas. Y de positivo valor es
también el resumen completísimo de la
Intervención Francesa, salpicado con aspectos de la vida social reinera, que con
tanto acierto ha venido estudiando el
autor.
Pasa luego a los albores del siglo XX,
para ilustrarnos, con lujo de detalles, sobre los acontecimientos del 2 de abril
de 1903; y para darnos cuenta, en jugoso capítulo, de las jubilosas fiestas del
centenario de la Independencia; en cuyo
relato parece revivir el esplendor de la
sociedad regiomontana.
Viene, a continuación, un magnífico
panorama de los días vividos por Monterrey durante la Revolución. Es el más
extenso de los relatos de su libro ( 2 2
págs.), con mil incidentes de carácter
político y con toda la violencia de aquellos días decisivos para los destinos de
México, y que comprende desde el 20
de noviembre de 1910, hasta el movimiento escobarista.
Correspondiente a un personaje colonial, pero referente a un suceso contemporáneo, es el relato alusivo al Ilmo. Sr.
Verger, y en el cual hace el autor una
crónica completísima de las fiestas celebradas en Santagny, Mallorca, lugar de
nacimiento del prelado, a raíz del segundo centenario de su partida a América.
Con estilo agradable nos describe a
continuación otros interesantes aspectos
de la vida social del 'Monterrey finisecular, girando en torno al viejo centro
social "El Chalet", de la Quinta Calderón; y cierra el libro con una serie
de datos jugosísimos sobre los relojes públicos; los antiguos sistemas de protección contra incendios; los intentos de

erección de una estatua a Zaragoza allá
por el 68, y valiosas notas sobre la historia de la Catedral.
Como característica singular de todos los libros del autor, además de la
claridad y elegancia del estilo, ilustra en
esta ocasión sus relatos con 72 magníficos grabados de personajes y lugares
del Monterrey antiguo, que son, de suyo,
un valioso documento.
Esta nueva obra de Pérez-Maldonado,
viene a constituir, indudablemente, una
estimabilísima aportación a la historiografía nuevoleonesa.
ISRAEL CAVAZOS GARZA

COLLINGWOOD, R. C., Los principios del
Arte. Fondo de Cultura Económica, México, 1960.
LA EDICIÓN INGLESA de la Oxford Uni-

versity Press data de 1938. Ahora se
nos ofrece la traducción española de Horacio Flores Sánchez, en edición del Fondo de Cultura Económica.
Una traducción de Collingwood es
siempre interesante para los lectores que
conocen su Autobiografía, o su Idea de
la Historia, por ejemplo, obras en las
que se refleja vivamente la claridad de
espíritu, la precisión y la honestidad de
este pensador inglés muerto aproximadamente hace 20 años.
Los principios del arte nos ofrece las
investigaciones sobre estética realizadas
por Collingwood en los últimos años de
su vida. El libro está organizado en tres
grandes secciones, íntimamente enlazadas
entre sí, pues la primera prepara el terreno para la segunda y ésta para la
última. ¿ Qué es el arte?, es la pregunta con la que podría empezar todo libro
de estética, y con ella comienza Collingwood este libro. Pero aunque su tarea
es buscar la respuesta correcta, primeramente se ocupará de aclarar convenientemente la palabra "arte". Este proble-

ma es difícil y de necesaria aclaración,
puesto que sin el conocimiento exacto
de lo que esta palabra significa se podría llegar, como sucede a menudo, a
desviaciones que tuercen el camino y llevan a conclusiones falsas.
Todo el Libro Primero se ocupará,
pues, de distinguir lo que es falsamente
llamado arte y el arte propiamente dicho. Para esto realiza una aguda crítica
a la que él denomina la "teoría técnica
del arte", que sería la que, vigente en
nuestro tiempo, nos da una falsa idea
del arte. El pensamiento de Collingwood
consiste en remontarse al origen de la
palabra, y rastrear en el pensamiento
griego el significado que para este pensamiento tuvo la palabra "tecne". "Tecne" y "artesanía" serán sinónimos para
Collingwood, y resumirá en cinco o seis
elementos esenciales la naturaleza de la
artesanía, para concluir afirmando que
lo que es aplicable a esta última no es
aplicable al arte propiamente dicho.
La segunda parte del Libro Primero
entra ya en materia, estudiando el arte
propiamente dicho, primero como expresión y después como imaginación. Sería
muy largo precisar aquí todo el minucioso proceso que desarrolla Collingwood
en torno a lo que debe entenderse por
arte, en relación con la expresión y la
imaginación. Sin embargo, es pertinente hacer notar que hasta este momento
Collingwood no ofrece ninguna teoría,
pues se limita sólo a manejar los hechos
mismos, es decir, más que teoría, busca
la precisión exacta de las palabras y los
términos que comúnmente se aplican al
arte. Así, por ejemplo, se afirma que
"el artista expresa sus emociones"; lo
que hace Collingwood es tratar de saber qué es lo que la gente quiere decir cuando afirma tal cosa. De ahí, que
vea el arte como expresión primero, y
después como imaginación.

El Segundo Libro sólo se va a ocupar
de la teoría de la imaginación, y junto
a las ideas propias de Collingwood encon tramos aquí un resumen de las ideas
que sobre el problema de la sensación
y de la imaginación, así como de la percepción, se encuentran en filósofos como Descartes, Locke, Berkeley, Hume y
Kant. "Imaginación y conciencia y "El
Lenguaje", serán los dos problemas que
toque Collingwood en este Libro Segundo.
Como conclusión de todo lo anterior
surge el Libro Tercero, con la teoría
del arte. El arte como teoría y el arte
como práctica vendría a ser uno de los
últimos aspectos que toma Collingwood,
mismo que se apuntaba ya en el prefacio, al afirmarnos que en la última parte del libro se señalarían algunas de las
consecuencias prácticas que se derivarían de la teoría, sugiriendo el tipo de
obligaciones que se impondrían sobre el
artista y el público con la aceptación
de dicha teoría. La teoría, pues, para
Collingwood, deberá considerarse en estrecha relación con la práctica, como señalamiento del camino y no como exposición lejana a la realidad que respondiera sólo en parte a las preguntas
inmediatas que proponen las diversas
manifestaciones artísticas.
"El artista -dice Collingwood al cerrar su libro-- debe profetizar no en el
sentido de que prediga lo que ha de ocurrir, sino en el sentido de que diga a
su público, a riesgo del descontento de
éste, los secretos de su corazón. Su función como artista es hablar, desahogarse. Pero qué es lo que ha de decir, no
es, como la teoría individualista del arte
mismo nos quisiera hacer creer, los secretos del artista mismo. Como portavoz de su comunidad, los secretos que
debe externar son los de ella. La razón
por la cual lo necesita es que ninguna
comunidad conoce su propio corazón; y

714
715

�al no tener este conocimiento de una
comunidad se engaña sobre el único
tema cuya ignorancia significa la muerte. Para los males provocados por esa
ignorancia el poeta como profeta no sugie&amp;e ningún remedio, porque ya ha
dado uno. El remedio es el poema mismo. El arte es la medicina de la comunidad para la peor enfermedad del espíritu, la corrupción de la conciencia".
ALFONSO RAXGEL GUERRA

ALFREDO CANTÚ BECERRA, Recuperaci6n
y colonizaci6n de las tierras insulares,

para el establecimiento de dos territorios
más. Impreso en El Modelo, S. A., Monterrey (S. a.) (1961), 133 pp.

Esn AUTOR NUEVOLEONÉS -nacido en
Montemorelos- destaca en este estudio
la importancia que tiene para México
la recuperación y colonización de más
de seis mil kilómetros cuadrados de tierras isleñas, diseminadas en el Pacífico,
Golfo de México y Mar de las Antillas.
Esta riqueza nacional, objeto de piraterías extranjeras, podría rendir insospechados beneficios de aprovecharse sus
extraordinarios recursos naturales. Para
lograr este propósito no encuentra el autor otro medio que el de la colonización, y señala enfáticamente la urgencia de promover esta población que integraría estas islas al patrimonio nacional. Asienta, por otra parte, la necesidad de que la juventud mexicana conozca este ignoradísimo aspecto de la
geografía mexicana; y concluye por proponer la integración de dos territorios,
uno en el Pacífico y otro en el Golfo.
La novedad del tema hace de este ensayo un interesante aporte a la bibliografía geográfica y económica de nuestro país.
ISRAEL CAVAZOS

716

GARZA

Historia de Nuevo Le6n, con noticias
sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y
Nuevo México, escrita en el siglo XVII
por el Cap. ALONSO DE LEÓN, JUAN
BAUTISTA CHAPA y el Gral. FERNANDO
SÁNCHEZ DE ZAMORA. Estudio preliminar y notas de ISRAEL CAvAzos GARZA.
Biblioteca de Nuevo León, I. Gobierno
del Estado de Nuevo León. Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad
de Nuevo León, Monterrey, México,
1961.

SUELEN TENER las crónicas escritas durante el virreinato, y algunas cuyo origen puede ubicarse en el siglo XIX, un
estilo muy peculiar, muy apegado al
decir clásico. Eso les da un especial encanto aunque están defectuosamente pergeñadas y aunque en ellas menudee en
las ofensas a la gramática.
Ese sabor añejo está presente en la
Relación y discursos del descubrimiento,
población y pacificación de este nuevo
reino de León, que es el título que lleva
la crónica del capitán Alonso de León,
obra que no debe ser incluída entre las
mal pergeñadas, pues, por el contrario,
está muy tersa y amenamente escrita.
Alonso de León, con mirada de antropólogo moderno, supo asomarse a la
vida de los nativos del Nuevo Reino de
León, es decir, de Nuevo León. Nadie
como él podría haberlo hecho con más
fidelidad, ya que fue vecino fundador
de la villa de Cadereyta, desde la cual
organizó y emprendió frecuentes expediciones de pacificación, lo cual le permitió conocer palmo a palmo toda la
extensa comarca que compone el contorno de dicha villa. Su relación o crónica se extiende hasta el año de 1649.
Tiene, pues, la crónica, un gran valor histórico; pero a este valor escueto
hay que añadir el otro, el antropológico,
que aunque aparentemente subsidiario,
pasa a ser principal por la minuciosidad y amor que Alonso de León puso

en describir los usos, costumbres e instituciones de los nativos. Fue Alonso
de León una especie de Bernardino de
Sahagún laico, si disminuido no por eso
menos importante y ameno.
Hacer el comentario de la parte de
su crónica dedicada a la antropología,
sería harto laborioso y se llevaría mucho espacio. Baste, por tanto, enumerar los capítulos correspondientes, cuyos
títulos son suficientemente indicadores:
I. "Cómo el hombre es inclinado a buscar a Dios; II. Cómo se prueba haber
Dios; III. Cómo todas las naciones del
mundo, por bárbaras que sean, han tenido dioses, no así la de este Nuevo
Reino de León; IV. Cómo ninguna nación ha carecido de maestros para el
conocimiento del verdadero Dios, y los
resquicios que en este reino se han hallado de haberlas habido; V. De las diversidades de las lenguas que estas gentes hablan; VI. Del modo de vivir de
esta gente; VII. De las costumbres de
estos indios, condición y fiereza; VIII.
De las comidas de estas gentes; IX. Cómo comen carne humana estos indios;
X. De los regocijos y mitotes de estos
indios; XI. De los agüeros, embustes y
hechicerías que tienen; XII. De los casamientos. Poco empacho y vergüenza
que tienen; XIII. De los nacimientos,
crianzas y mortuorios de esta gente;
XIV. De la crueldad que esta gente tiene, unos con otros, entre sí; XV. Del
modo de pelear de los indios de este
reino, y sus armas; XVI. Del poco fruto que ha hecho en esta gente la doctrina
en tantos años y qué sea la causa".
La parte histórica es también muy
amena, porque no está escrita al modo
didáctico, sino que es un rekati de sucesos concretos, de cuya suma se forma
la visión de conjunto. Así, Alonso de
León, sin incurrir en la novela, pone
matices romancescos en su crónica.
Se trata, en resumen, de un excelente
documento, del que los eruditos e his-

toriadores pueden deducir grandes enseñanzas, t'n tanto que el lector común
puede solazarse largamente.
No menos drbe decirse de la crónica
de Juan Bautista Chapa, crónica cuyo
título es Historia del Nuevo Reino de
León, desde 1650 hasta 1690. Durante
mucho tiempo, por voluntad del autor,
se consideró anónima esta crónica, que
fue escrita con el propósito expreso de
continuar "los singulares discursos que
hizo el capitán Alonso de León".
Este Juan Bautista Chapa fue escribano y secretario de gobernadores, hombre de cierta preparación y cultura. También, y de ello da testimonio su participación en numerosas campañas, hombre de acción.
Sus inquietudes, sin embargo, fueron
inferiores a las de Alonso de León: Chapa se ocupa casi exclusivamente, en su
crónica, de relatar hechos de armas, con
lo que el interés por su obra, sin dejar de existir, cobra otra dimensión distinta a lo de la obra de Alonso de León
y se circunscribe a más estrechos límites. Eso no obstante, en el curso de su
relación va aprontando datos que no
son puramente históricos.
Con ello describe los cuarenta años
que abarca su crónica, y esos cuarenta
años están henchidos de interés. El mismo estilo propio de los cronistas del virreinato, da su sabor a la relación, la
hace de lectura deleitosa y fácil.
En esta crónica, se narran no sólo las
guerras contra los nativos, sino también
los encuentros con los franceses y se habla del descubrimiento de Texas, o, como dice la crónica, "la provincia de los
Tejas".
(Tomado de la Revista Mañana, No.
953 de diciembre 2 de 1961, pág. 48 ) .
RuBÉN SALAZAR MALLÉN

717

�Nahrung und Nahrungsgewinnung im vorspanischen Peru
(La alimentación en el Perú Prehispánico y su interdependencia con la agricultura). Biblioteca Ibero-Americana, Colloquium Verlag, Berlín, 1960.
HANS HoRKHEIMER,

Esta obra tiene como base un memorándum, escrito por el autor a petición
del que fue Director de la Misión Técnica de la UNESCO en el Perú, Dr.
Gonzalo D. Reparaz, para que sirviera
corno primera orientación de los colaboradores que fueran a ese país a estudiar
los problemas del suelo y su aprovechamiento. Tiempo después, el Director de
la Biblioteca Ibero-Americana en Berlín le pidió que desarrollara el manuscrito original y que lo proveyera con reproducciones para publicarlo en lengua
alemana y ponerlo a disposición de los
lectores de la Biblioteca.
En la nota preliminar del libro, el
Dr. Hans Horkheirner hace resaltar lo
que él mismo llama el factor X, es decir, la mentalidad de un pueblo, que
según su criterio es más importante para su desarrollo que otros factores como
el clima, la situación, la fauna y la flora.
En el capítulo primero se señala que
anteriormente las máximas autoridades
en el campo de los estudios de la arqueología peruana fueron Julio C. Tello,
nacido en el Perú, y el alemán Max
Uhle. Este había confirmado la existencia
de pescadores primitivos en diversos lugares de la costa, dándoles una edad máxima de dos mil años. Por su parte,
Tello señaló que alrededor del año 1,000
a. C. se había formado una cultura superior en la Cordillera del Este. Las
excavaciones de Julius Bird y Federic
Engel revelaron la existencia de habitantes primitivos en la Costa del Pacífico, de más de cuatro mil años de edad.
Cardich, alumno de Oswald Menghin,
cree poder atribuir a sus hallazgos de artefactos una edad de diez mil años.

El segundo capítulo nos da una caracterización de la agricultura en el antiguo Perú, y el autor la divide en siete
puntos: siembra, parcelación, ausencia
de la reja de arado y de animales de
tracción, excelentes canalizaciones, terrazas, abonos, intensidad del trabajo y su
aprovechamiento. Después se habla de
los instrumentos de trabajo, que se describen en sus condiciones primitivas aunque complicadas.
El capítulo tercero está dedicado a la
agricultura, señalándose su importancia
para la estructura social de la población
de los Andes. Aquí, corno en todos los
pueblos fue la mujer la que dio el paso
principal para la recolección y p lantación de vegetales, lo que le permitió en
una etapa primitiva obtener una condición social privilegiada. El capítulo siguiente, continuando el estudio anterior,
estudia las relaciones de la agricultura y
alimentación con la ideología y el arte
en los tiempos prehispánicos señalando
la importancia de aquéllas en su desarrollo. Con alguna extensión se habla de
la resonancia de la agricultura en los
mitos y el sistema de calendario.

la que eran expertos los indígenas del
Perú prehispánico.
Otros aspectos diversos, como el de
los factores propicios de la región, las
costumbres referentes a las comidas, etc.,
ocupan los capítulos finales del libro, y
cabe resaltar aquí una de las principales
conclusiones del autor: la alimentación
en el antiguo Perú, vista en su totalidad, era de carácter más satisfactorio
,que la de los indígenas de hoy, sin ser
realmente suficiente en cantidad o calidad.
Entre las citas de autores diversos y
fuentes de estudio que señala el autor,

cabe recordar aquí la del Inca Garcilaso de la Vega sobre las obras hidráulicas del Perú prehispánico: "Estos canales pueden ser comparados a las obras
más grandes que ha producido la humanidad. . . Los espaiíoles, como extranjeros, no supieron apreciar éstos. . . sino
que permitieron que se perdieran en su
totalidad".
En suma, un libro valioso que deberán
conocer todos los estudiosos de esta especialidad, en la que destaca el Dr.
Hans Horkheirner.
MARGOT LUEDECKE

Las páginas siguientes del libro nos
presentan una descripción minuciosa de
la fauna disponible: perros auquenios
pertenecientes a la familia de los carnelidae, patos, gallinas, peces, diversos pájaros, etc.; las plantas comestibles cultivadas: maíz, quinua, judías, cacahuate,
tarwi, papa, tumbo, calabaza, tomate,
plátano, piña, etc., así corno las no cultivadas: algarrobo, maguey, opuntias,
junco, algas, mito, etc.
Los alimentos también son estudiados
aquí, los productos mineralógicos de alimentación como sales, gis comestible y
substancias calíferas; la conservación de
alimentos, su preparación, y comida principal, la compuesta por el locro, una
mezcla de agí, papa, harina de papa y
otros ingredientes. Se hace especial mención de la conservación de la papa, en

718
719

�C A N JE

PUBLICACIONES RECIBIDAS

*

(1961)
ALEMANIA:
BuBER, MARTIN, WERNER HEtSENBERG, C. J. BuRcKHARDT, WoLFG.\XG ScHADEWALDT
y WLADIMIR WEtDLÉ: 11-'ort u,id wirklichkeit (163 pp.). Oldenbourg, Munich, 1960.
FERDINANDY, MIGUEL DE: En torno al pensar mítico (2j8 pp.). Publicación de la Biblioteca Ibero-Americana de Berlín, Colloquium Verlag, Berlín, 1961.
GUARDINI, WEtZSACKER, F. G. Ji.'NGER, GEORGIADEs, W. F. ÜTTo y HEIDEGGER: Die
sprache (125 pp.). Oldenbourg, Munich, 1959.
HoRKHEIMER, HA:s:s: Nahrung und Nahrungsgewimiung im vorspanichen Peru (155
pp.). Publicación de la Bibliotheca Ibero-Americana de Berlín, Colloquium Verlag,
Berlín, 1960.

Institut für Auslandsbeziehungen, Stuttgart. Nos. 3-4 (julio-diciembre de 1960); No.
1 (enero-marzo de 1961); Nos. 2-3 (abril-septiembre de 1961 ).

ARGENTINA:
Bibliografla argentina de artes y letras. Fondo Nacional de Artes y Letras. Buenos Aires.
No. 5-6 (enero-junio de 1956). No. 6 (Tirada aparte del No. 5-6); No. 7 (julioseptiembrc de 1960).
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Boletln informativo de la Biblioteca. Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
de Tucumán. Tucumán. Año I, No. 1 ( noviembre de 1958) ; Año 11, No. 2 ( septiembre de 1959).
Colección de documentos relatit•os a la historia de las Islas Malvinas (Advertencia de
Ricardo R. Caillet-Bois) (317 pp.). Tomos II-III. Facultad de Filosofía y Letras.
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Cuadernos de historia de España. Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía.
Instituto de Historia de España. Vols. XXI-XXXII, 1960.

*

Se recogen por orden aUabético libros y publicaciones periódicas.

721
ll46

�Negro sobre blanco. Boletín literario bibliográfico. Ed. Losada, S. A., Buenos Aires,
Nos. 15 a 20.
Philosophia, Revista del Instituto de Filosofía. Fac. de Filosofía y Letras, Universidad
Nacional de Cuyo, Mendoza. Año XII, Nos. 20-21 ( 1955); No. 22 ( 1959); No.
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Revista de literaturas modernas. Instituto de Lenguas y Literaturas Modernas, Fac. de
Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza. No. 1 (1956).
Sapientia. Organo de la Facultad de Filosofía, Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos Aires. Año XVI, No. 60 (abril-junio de 1961); No. 61
( julio-septiembre de 1961).
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Philologica 2, 1960 (Slavica Pragensia II); Philologica 3, 1960 (Gennanística Pragensia 1); Philologica-Supplementum (Prispevky K Teorii Socialistického).
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i'J;

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�ECUADOR

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ESPARA

lio-diciernbre de 1958). Año XIII Nos. 1-2 (enero-junio de 1959) • Nos 3.4 (' r10_
d'_1ciem
. bre d e 1959) • A~
'
. ('ulio-diJU
no XIV, No. 1-2 (enero-junio de 1960); No.
3-4
c1cmbre de 1960).
J
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Augustinus. Revista TrimC'stral publicada por los Padres Agustinos Recoletos. Madrid.
V, No. 17 (enero-marzo de 1960); No. 18 (abril-junio de 1960); No. 19 (julioseptiembre de 1960) ; No. 20 ( octubre-diciembre de 1960) . VI, No. 21 ( enero-marzo de 1961 ).

The Journ~l of Aesthetics and Art Criticism. Published by The American Society for
Aesthetics at ~e Cleveland Museum of Art and Western Reserve University. Vol.
XIX, No. 3 (pnmavera de 1961) ; No. 4 ( verano de 1961) ; Vol. XX, No. ¡ (otoño
de 1961); No. 2 (invierno de 1961 ).

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�Acab6se de imprimir el dla 15
de marzo de 1962 en los Talleres de la Editorial /us, S. A.
Plaza de Abasolo 14, Col. Guerrero. México 3, D. F. El tiro
fue de 500 ejemplares.

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>las mansiones del dolor y sus auxilios se reprodujeron tanto como los
y sus lamentables efectos, que felizmente no existen ya.
Mas, un consuelo sin limites nos fija nuevamente en el desarrollo
germen de nuestras libertades, que formando por instantes un árbol f ~
do y lozano, extiende los elementos de vida en el cuerpo federativo.
Un año ha que se lamentaban de nuestra suerte los que nos infirieron el
tamaño agravio de suponemos incapaces de ser regidos por el más subU.
de los sistemas conocidos.
El Código de la Nación se reputaba una teoría vana en sí misma y que
el desengaño vendría a ser su último resultado. Creíase que nuestros legilla,
dores distinguidos, destituídos de previsión, o arrobados si se quiere de ua
torrente de ideas peligrosas, envolvían a los pueblos en los desastres de la
anarquía, cuando los llamaba a la perfección social. Los mexicanos, coona,
turalizados con lo bueno, lo grande y lo perfecto, burlaron estos vaticinios de
la ignorancia y tal vez de la mala fe. El contento universal, la adhesión a lal
leyes, el respeto a las máximas conservadoras de nuestra existencia política.
todo viene al apoyo de la sabiduría y del profundo cálculo de los legislado,
res mexicanos.
La patria, coronada de gloria, ostenta a la presencia del universo, que
abriga en su seno la paz, la filantropía y las virtudes.
Desde este punto las armas remontan su nombre a los siglos distantes cal
la majestad de sus principios y la inmensidad de sus recursos.
Las Cámaras del Congreso Mexicano, en la plenitud de su poder, llevann
a su complemento la grandeza y felicidad de la República.

JuAN A. MATEOS, Historia de los Congresos Mexicanos, 111, pp. 347-354,

620

Sección Cuarta

CIENCIAS

SOCIALES

�LA ALIANZA PARA EL PROGRESO Y EL DERECHO
INTERNACIONAL AMERICANO
Lic.

ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

Universidad de Nuevo León
" ... Un continente que surgia
de pronto, entre montañas y ríos y selvas seculares,
enmedio de dos mares
con látigos de viento y espumas de torrente
donde florece el trigo
el maíz se desata en espigas y mazorcas
doradas y macizas, como ajorcas
el árbol nos da sombra,
el agua es ambrosía
y el pájaro es amigo . .."

Lic.

JESÚS

FLORES

AOUIRRE

La mirada v1S1onaria de aquel ilustre americano Simón Bolívar, alcanzó
a avizorar en la vasta extensión de sus confines, la misión y el esplendor de
América. Así el 6 de septiembre de 1815, vería la luz aquella Carta de Jamaica, famosa profecía epistolar, entre cuyos párrafos hay uno que dice: "Es
una magnüica concepción el consolidar al Nuevo Mundo en una sola naci6n, con un solo vínculo uniendo todas sus partes. Si las partes diferentes
tienen el mismo origen, lenguaje, costumbres y religión, éstas deben de estar
confederadas en un solo Estado; si bien esto no es posible debido a las diferencias del clima, a las condiciones distintas, a los intereses opuestos y a las
caracterlsticas disímbolas que dividen a América" .1
Estas palabras, con las salvedades naturales de contenido histórico y temporal, han venido adquiriendo una sorprendente actualización y si en el pensamiento Bolivariano se advierte -no sin tristeza- cierta imposibilidad de
1

VICENTE LEcoNA, Cartas del Libertador. (New York, 1958) XI, 55.

623

�estrechamiento por parte de las repúblicas de América, las nuevas c ~
tancias han determinado su acercamiento más allá de las f6rmulas puramente protocolarias para formar una sola y gran familia.
América es todavía el Nuevo Continente que sorprendiera al eu~opeo y
que inspira y embelesa al poeta, por la magnífica belleza de sus paraJes y m
enorme riqueza y, sobre todo, por su proyecci6n de futuro. Ese gran esce.
nario es la cuna del hombre que ha nacido en su seno y que no escapa a ea
influencia telúrica, y en donde ha forjado su cosmovisión, enr~~?ª en sí Y
en el espíritu, acorde con su filosofía nutrida de su ho_n~a tradicion que •
be de muchas culturas, vertidas en lo histórico, en lo religioso y. en lo cultural,
forjándole un estilo vital que le es propio. No en balde se ha dicho que Arrérica es la mejor esperanza de la Humanidad.
Pero esa América -para su infortunio-, tampoco puede estar o ~ivir al
margen de las graves tensiones que agostan al ~ombr: de nuestros d1as y lo
amenazan en su credo, en su libertad y en su vida rmsma; para ello nuevamente se apresta a unir sus esfuerzos para su seguridad. Ya en la Carta de
la Organización de las Naciones Unidas, se dedicó un capítulo ente~ reconociendo la validez de los arreglos de seguridad regional Y ha servido ~
modelo, tanto por su existencia temporal, por su pro~ia :, adecuada organización, como por la eficacia demostrada, la Orgamzacion de los Estados
Americanos.
"Desde los tiempos más antiguos -ha dicho un autor- los Estados comprendidos dentro de limitadas áreas geográficas se, h_an unido para _obtener
mejor objetivos deseados en común. Las caractensticas, los. prop6sitos,. ~
como los éxitos conseguidos, varían ampliamente; pero la valide_z del P ~
pio de que, propósitos similares, en materia de negociaciones mtemaa~
les pueden realizarse en una forma más completa a través de una acci6I
co~junta llevada a cabo por un grupo de Estados comprom:tidos o que ~
gan algún interés en algunas áreas geográficas q~e hayan ahmen~do la~
del regionalismo a través de los tiempos, esto, aun en nuestros dias, se V1'9
todavía con plenitud, y en el presente, lejos de alejarse, se dirige a esos gruJ&gt;O'
Dentro de los últimos cuarenta años un nuevo concepto de seguridad.colee&gt;
tiva internacional se ha basado en el principio de la universalidad del ID~
entre todas las naciones, encontrando aceptaci'6n, asi' como ~p1'icación. prádi1
ca, tanto en la extinta Liga de las Naciones, como en las Naciones Unid~,
Por lo que se refiere al proceso de universalización, cada día más creoenlt
en el mundo actual, América tampoco puede substraerse a él ni permanecd

• J.
624

LLOYD 'MECHAN,

.

The United States and lnter-American

secun·,'Y,

P· 1•

inmune a las influencias extrañas de ideas y doctrinas que tratan de irrumpir en su seno y romper el ritmo de superación en su esfuerzo por comprenderse
mejor, así como liberarse de las cadenas de la pobreza, que no es otra cosa el
subdesarrollo en la gran mayoría de los países que integran el Continente,
constituyendo ese estado un campo propicio para la acogida de doctrinas disolventes a su propio ser e ideología, de no remediarse tales extremos.
Como un revolucionario medio para atacar los graves problemas que aquejan a América, ha nacido la Alianza para el Progreso, a la manera que hace
72 años, "Las repúblicas de este Continente dieron el primer paso para unir
sus esfuerzos y mancomunar sus actividades con el fin de lograr un progreso
más equilibrado y consagrar su atención a la paz y a la prosperidad que en
la paz tiene su fundamento". Este sentimiento de unidad tiene hondas raíces
en la geografía, en la historia y en el común destino de América. Pero, fortalecer esta unión no fue sencillo ni fácil, pues era necesario, además, crear
un sistema jurídico interamericano para adaptarlo a los imperativos del ambiente y para salvaguardar la soberanía de las naciones. Paso a paso, salvando obstáculos y luego de varias conferencias, en la IX Conferencia Interamericana, en 1948, se llegó a establecer la estructura legal de la Organización de los Estados Americanos, con lo que se dio forma concreta a los principios, propósitos y política que se venía elaborando desde 1890. Entonces,
desde la década del 50, la OEA dio pasos decisivos en campos de básica importancia para los pueblos americanos.
Para fortalecer esa unión de principios y propósitos, es condición indispensable_ conseguir un mayor y más equilibrado desarrollo del Continente, pues
la diferencia de niveles económicos que actualmente existen afecta seriamente e~ unidad. Guiado por esa indiscutible verdad el Presidente Kennedy,
al asumir la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, no sólo confinnó la autorización concedida por el Congreso a solicitud del Presidente
E'
.
.
.
'
isenhower, para invertir 500 rrullones de dólores en el desarrollo social de
América Latina, sino que anunció ampliar más aún las medidas adaptadas
para acelerar su ritmo de progreso.
"Con ese fin, el 13 de marzo de 1961, en una alocución pronunciada en
la Casa Blanca, ante los representantes de los países latinoamericanos, propuso que los pueblos del Continente uniesen sus esfuerzos en una 'Alianza
Para _el Progreso'". Nada puede expresar con más claridad y dramatismo la
esencia de esa hº1st'onca
· propos1c1
· "ón, como 1as s1gu1entes
· ·
palabras entresacadas
de la propia declaración presidencial: "Un vasto esfuerzo de cooperación, sin
Paralelo en su magnitud y en la nobleza de sus propósitos a fin de satisfacer

625
H40

�las necesidades fundamentales de los pueblos de América en materia de
trabajo y tierra, salud y escuelas".ª
A mediados de agosto, en Punta del Este, Uruguay, las naciones am
nas constituyeron oficialmente la Alianza para el Progreso y se comprom•
ron a asociarse en un esfuerzo común para acelerar su progreso económico X
alcanzar una más amplia justicia soci:l.. F~e en esta reuni~n, ~onde se r ~
la "Declaración a los Pueblos de Amenca , documento h1stónco que con
pla los graves problemas sociales y económicos que aquejan a la América La,¡
tina y los medios para solucionarlos. La Alianza para el Progreso, no es, ~
mo algún detractor ha afirmado, una violación a los principios del Deredii
Internacional Americano. A las soberanías y aun la autodeterminación de l6i
países americanos, porque sus objetivos están dirigidos a mejorar a las J;
nomías que sufren quebranto y, en general, a facilitar la resolución de Jj
problemas que se derivan de esa situación. Por lo que se refiere a la ~
mendación y aplicación de las medidas de carácter político interno, no son eíi
detrimento de la soberanía de ningún país, por lo contrario, cada uno, •
ejercicio de su propia soberanía y de su autodeterminación, adoptan las medidaí
conducentes para coordinarse en este esfuerzo americano, como así ten&lt;irell8
oportunidad de ver más adelante.
"El 13 de marzo, del año en curso ( 1962) , cumplió la Alianza su primer
año de vida y en ese lapso de tiempo ha recorrido el período más difícil, el
de la iniciación. Para que la cooperación técnica y económica fructifique en 11►.
!ación proporcionada a su magnitud y esfuerzo, la Alianza para el Progreso estipula que los países latinoamericanos operan modificaciones en los campos
básicos de sus actividades de producción y de contribución al Estado, que
se transformen los injustos sistemas de tenencia y explotación de la tierra;
y que se reformen las defectuosas leyes tributarias vigentes en muchos ~
ses, pues una justa tributación daría mayores recursos a los gobiernos para
operar con eficacia y extensión los servicios públicos".4
Para los fines de nuestro estudio, hemos creído conveniente transcribir lcil
Objetivos de la Alianza para el Progreso, considerando que en su exposic:Wi
es posible encontrar la naturaleza misma contenida en tales objetivos, qGle
son los siguientes:
"La Alianza para el Progreso tiene como propósito aunar todas las ~
gías de los pueblos y gobiernos de las Repúblicas americanas, para ~
un gran esfuerzo cooperativo que acelere el desarrollo económico y social d,
los países participantes de la América Latina, a fin de que puedan alCS-.
• t

• Tornado de A méricas. Julio 1962. Revista publicada por la Unión Panamericana,
p. 3.
• Américas. ]bid., p. 4.

626

un grado máximo de bienestar con iguales oportunidades para todos, en sociedades democráticas que se adapten a sus propios deseos y necesidades.
Las Repúblicas americanas por la presente Carta convienen en trabajar
para alcanzar las siguientes metas principales en la presente década:
l. Conseguir en los países latinoamericanos participantes, un crecimiento
sustancial y sostenido del ingreso por habitante, a un ritmo que permita alcanzar, en el menor tiempo posible, un nivel de ingresos capaz de asegurar
un desarrollo acumulativo y suficiente para elevar en forma constante ese
nivel, en relación con los de las naciones más industrializadas, reduciendo
de este modo las distancias entre los niveles de vida de la América Latina y
los de los países más desarrollados. Disminuir asimismo, las diferencias de
nivel de ingresos entre los países latinoamericanos, estimulando el desarrollo
más acelerado de los de menor desarrollo relativo y otorgándoles máxima
prioridad en la asignación de recursos y en la cooperación internacional en
general. Para evaluar el grado de desarrollo relativo se tendrá en cuenta no
s6lo la expresión estadística del nivel medio del ingreso real o del producto
bru~ por habitante, sino también los índices de mortalidad infantil y de analfabetismo y el número de calorías diarias por habitante.
Se reconoce que, para alcanzar estos objetivos dentro de un plazo razonable, la tasa de crecimiento económico en cualquier país de la América Latina, no d~b~ ser inferior al 2.5 por ciento anual por habitante, y que cada
P_ais participante deberá determinar su meta de crecimiento, en consonanaa con ~ etapa de evolución social y económica, su dotación de recursos y
su capacidad para movilizar los esfuerzos nacionales para el desarrollo.

2. Poner los beneficios del progreso econoffilco a disposición de todos los
~tores económicos y sociales, mediante una distribución más equitativa del
ingreso nacional, elevando con mayor rapidez los ingresos y niveles de la vida de los sectores más necesitados de la población y tratar al mismo tiempo
de que los recuersos dedicados a la inversión representen una porción mayor del producto nacional.
. 3. Lograr una diversificación equilibrada en las estructuras económicas naC!onales, en lo regional y en lo funcional, y alcanzar una situación que dependa cada vez menos de las exportaciones de un reducido número de productos primarios
·
., d e b'1enes de capital,
·
.
, as1' como de 1a 1mportac10n
al par de
COllSeguir estabilidad en los precios o en los ingresos provenientes de esas exportaciones.
4· Acelerar el proceso de una industrialización racional para aumentar la
Productividad global de la economía, utilizando plenamente la capacidad y

627

�los servicios tanto del sector privado como del público, aprovechando los 11,,
cursos naturales del área y proporcionando ocupación productiva y bien Ji.
munerada a los trabajadores total o parcialmente desocupados. Dentro de ette proceso de industrialización, prestar atención especial al establecimiento 1
desarrollo de las industrias productoras de bienes de capital.

5. Aumentar considerablemente la productividad y la producción agrícola,
y mejorar asimismo los servicios de almacenamiento, transporte y distribu.
ción.

6. Impulsar, dentro de las particularidades de cada país, programas de teforma agraria integral orientada a la efectiva transformación de las estnJO.
turas e injustos sistemas de tenencia y explotación de la tierra donde así le
requiera, con miras a sustituir el régimen de latifundio por un sistema jua
de propiedad, de tal manera que, mediante el complemento del crédito OJIOI"
tuno y adecuado, la asistencia técnica, y la comercialización y distribución de
los productos, la tierra constituya para el hombre que la trabaja, base de
estabilidad económica, fundamento de su progresivo bienestar y garantla de
su libertad y dignidad.

7. Eliminar el analfabetismo en los adultos del Hemisferio, y para 1970,
asegurar un mínimo de seis años de educación primaria a todo niño en edad
escolar de la América Latina; modernizar y ampliar los medios para la enseñanza secundaria, vocacional, técnica y superior; aumentar la capacidad
para la investigación pura y aplicada, y proveer el personal capacitado que requieren las sociedades en rápido desarrollo.
8. Aumentar en un mínimo de cinco años la esperanza de vida al nacer,
y elevar la capacidad de aprender y producir, mejorando la salud individual Y
colectiva. Para lograr esta meta se requiere, entre otras medidas, suministrar
en el próximo decenio agua potable y desagüe a no menos del 70 por ciento
de la población urbana y del 50 por ciento de la rural; reducir la mortalidad
de los menores de cinco años, por lo menos a la mitad de las tasas actuales;
controlar las enfermedades trasmisibles más graves, de acuerdo con su ilDportancia como causas de invalidez o muerte; erradicar aquellas enfenne,
dades para las cuales se conocen técnicas eficaces, en particular la malariai
mejorar la nutrición; perfeccionar y formar profesionales y auxiliares de.,
lud en el mínimo indispensable; mejorar los servicios básicos de la salud •
nivel nacional y local; intensificar la investigación científica y utilizar plella
y más efectivamente los conocimientos derivados de ella para la prevenci(ia

y la curación de las enfermedades.
9. Aumentar la construcción de viviendas económicas para familias

628

bajo nivel de ingreso, con el fin de disminuir el déficit habitacional • reem-

plazar con viviendas de igual clase las inadecuadas o deficientes y d~tar de
los servicios públicos necesarios a los centros poblados urbanos y rurales.
10. Mantener niveles de precios estables, evitando la inflación o la deflaci6n y las consiguientes privaciones sociales y mala distribución de los recursos, teniendo siempre en cuenta la necesidad de mantener un ritmo adecuado
de crecimiento económico.
1~. ~ortal~ce~ los acuerdos. de integración económica, con el fin de llegar,
en ultuno termmo, a cumplir con la aspiración de crear un mercado co-

mún latin,o:mieric~o que ~plíe y diversifique el comercio entre los países

de la Amenca Latma y contribuya de esta manera al crecimiento económico
de la región.

12. Desarrollar programas cooperativos, con el fin de evitar los efectos
perjudiciales de las fluctuaciones excesivas de los ingresos en divisas procedentes ~e ~rtaciones primarias, de vital importancia para el desarrollo
econ6IDico social y adoptar las medidas que sean necesarias para facilitar
el acceso de las exportaciones latinoamericanas a los mercados internacionales".5
Si se observa la transcripción que antecede, es posible establecer los diversos aspectos que la Alianza para el Progreso presenta, así como su revolucionaria si~ificación, eminentemente constructiva, para los países americanos.
.En pnm.er término, es evidente la naturaleza fundamentalmente económica Y social de esta institución, así como su contenido jurídico que resulta de la
·
·ón d e elementos a la manera prevista en las agrupaciones
'
, con1ug~c1
de caracter regional anteriormente citadas.
~ otro aspecto, la Alianza para el Progreso, es reveladora de las circunstan~as que_ prevalecen en los países americanos, misma que acusan una ostensible desigualdad en sus niveles económicos. Frente a países tan altamente
desarrollados como los Estados Unidos de Norteamérica, por ejemplo hay
otros
que
t
d amente, en su mayona,
, no presentan tales caracterís'
.
. , desaforuna
ticas, smo por el cont rano,
· .:uenen graves problemas cuya causa es la pobreza.
es el caso señalar las causas que han producido esas desigualdades econ6nucas
··da d a barca todos los órdenes tanto históricos como so.
,· su comp1eJi
ciales, políticos y culturales. Quizá también se debe al proceso ev~lutivo que
no tuvo tan. buenos signos
.
,
ha
como en otros paises,
pero que en cualquier forma
. producido una situación de atraso incuestionable y de quebranto econónuco. Sobre este último punto, el caso de América ofrece la oportunidad de

N?

1

de

Text0 ongma
· · 1• Unión Panamericana.

629

�considerar a la Economía, no ya simplemente como una ciencia cuanti

y mecanicista, ale jada del factor primordial del hombre, sino como una
cia que debe dirigirse a lo cualitativo, que tan íntimamente está relacionad(
con él, como el caso que nos ocupa.
En términos generales, es posible situar la Alianza para el Progreso COIDlt
el resultado de múltiples factores, que en el decurso histórico de los pueb!!J
americanos constituye hoy un esfuerzo de gran magnitud para ir en a ~
-ayudándose- de aquellos cuya situación económica se encuentra precilamente dentro de la consideración que los economistas llaman de subdesarrollo,
o sea que el ingreso por cabeza es insuficiente, o bien que su economía •

está lo suficientemente integrada. En este aspecto, hemos tenido oportunidad de ver cuáles han sido las medidas adoptadas para aliviar y superar talet
desniveles, como así lo consignan los capítulos relativos del propio documelllli
en cuestión, con nuevos elementos y nuevas directrices. Es la fijación de lat
aspiraciones y las grandes metas que se han trazado, como un resultado •
la gestación que lentamente se ha venido realizando en las instituciones Cj1II
sirven de necesario antecedente a la Alianza para el Progreso, y es tambilll,
un claro ejemplo de consolidación y de integración entre diversos pueblot
que por circunstancias afines han establecido, no solamente una alianza pani
su seguridad, con indudables signos de amenaza del exterior, sino que, olvidando cualquier resentimiento o incomprensión del pasado, forma una agrupación de esfuerzos para remediar las circunstancias económicas negativas

en la mayoría de ellos en lo interior, y en lo exterior, produce el fortalecimiento de los lazos naturales de fraternidad y de estrechamiento que enlll
ellos debe prevalecer, como una ejemplar actitud para el resto del mlllll\o
actual.
La existencia de la Organización de los Estados Americanos, como O!p
nizaci6n creada por las 21 repúblicas americanas para lograr un orden di,
paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia, confirma
nuestro aserto anterior. La OEA tuvo su origen en la Primera Conferencia
Internacional Americana que se reunió en Washington en 1890. Fue entonces cuando se creó la Oficina Comercial de las Repúblicas AmericaDII,
conocida más tarde como la Unión Panamericana. En realidad los principios
fundamentales de colaboración mutua y asistencia recíproca que siiven de
base al sistema regional interamericano existían mucho antes del establecimiento formal del sistema, y recibieron su primera expresión en el Congt'1"$

de Panamá, convocado por el Libertador Simón Bolívar en 1826. En los aíiol
subsiguientes a 1890 se celebraron varias conferencias generales y especializadas y se establecieron nuevos organismos. En 1948, durante la Novena Con630

ferencia Internacional Americana, se firmó la Carta de la Organización de
los Estados Americanos. Este tratado por primera vez dio nombre oficial así
como la forma jurídica y unidad estructural a los numerosos organismos
desarrollados durante los 60 años anteriores, y a los que comúnmente se les
daba el nombre general de sistema interamericano.
Mas si en el aspecto económico la Alianza para el Progreso es una revolucionaria actitud, por su comprensión y ayuda para los múltiples problemas
que de esa índole padecen los países americanos, en el plano del Derecho
Internacional Americano, es una sigriificativa manifestación de que, gracias
a éste, se ha logrado iniciar una nueva etapa, ya que la institución no lesiona
ni la soberanía ni la autodeterminación de ningún país americano y ha sido

heclia de acuerdo con ese derecho, mismo que tiene como fuentes a los principios y normas que se han derivado del curso de las relaciones entre los diversos
Estados de América; de las doctrinas y del pensamiento de valiosos estadistas
que se han venido plasmando y objetivando en la sucesión de las diversas reuniones, conferencias y juntas, así como de los tratados y negociaciones en general, que han venido rigiendo esas relaciones. Sin embargo, para entender
con mayor claridad que no existe violación alguna por lo que respecta tanto
al régimen interno o sea la soberanía, como las relaciones internacionales
americanas relativas a la no intervención o a la misma autodeterminación
del Derecho Internacional Americano, estimamos que es necesario un enfoque

previo de los antecedentes históricos básicos que han prevalecido con objeto
de apreciar así en mejor forma la operabilidad y actualización del ejercicio

de tales principios y normas, así como el de la mecánica jurídica internacional que permite, sin lesionar las instituciones antes dichas, el funcionamiento

de la Alianza para el Progreso.
Ya México, cinco años después de la celebración del Congreso de Panamá
que fuera convocado por Simón Bolívar, hacía escuchar su voz para la invi-

tación de la reunión que posteriormente tendría lugar en Tacubaya como su
sede. De acuerdo con lo programado en tal reunión, entre los puntos del temario, se incluyó: " .. .la formulación de un Código de Derecho Público
para determinar las obligaciones internacionales", de acuerdo con las exigencias circunstanciales de aquel momento histórico.

En esta panorámica retrospectiva enfocada al nacimiento de los países
americanos habría de observarse la formación natural de dos porciones: una
de origen hispánico y la otra de origen anglosajón, origen que tuvo su desarrollo en la etapa colonial, hasta llegar al momento mismo de la independencia
de cada uno de ellos. Tal separación, afortunadamente, en la actualidad,
ha sido superada, pues cualquier división que se invocara esgrimiendo a la

propia historia, o a la cultura o a cualquier otro motivo, resultaría ineficaz o
631

�extemporánea ante la comprensión mejor que ha liquidado tales motivacio.
nes definitivamente y la geografía se ha tomado más y más americana, en lit
búsqueda de sus propias esencias. Sin embargo, dentro de esa misma perspeo..
tiva hubo manifestaciones que aludían lógicamente a esa división, como atl
es posible encontrarlo, entre otros acontecimientos históricos, en el Congrese
de Panamá, que constituía un preciado anhelo para Simón Bolívar, a la saá
Presidente del Perú en aquel entonces ( 1824), y en el que se invitaba en
carta-circular, fechada el 7 de diciembre del propio año, a "las Repúblicas
Americanas, anteriormente Colonias Españolas", si bien, posteriormente, ae
haría la propia invitación a los Estados Unidos de Norteamérica y aun a Inglaterra. También se habló de "la doctrina de las dos esferas". De acuerdo
con el autor Ceballos, los dirigentes americanos de la independencia hispánica actuaron con un sentimiento común de hermandad continental, "reconociendo la necesidad de organizar la fuerza suficiente para inspirar respeto y
resistir cualquier intento, por lo que se refiere a Europa para restaurar el
antiguo régimen".6
El objeto de la Conferencia de Panamá, se declaró sería: "el establecimiento
de ciertos principios adecuados a asegurar la preservación de la paz entre las
naciones de América, así como la concurrencia de todas esas naciones para
defender su causa común, contribuyendo cada una para ello en la medida
de su población". 7
Sin embargo, corresponde al Congreso de Panamá la iniciación formal de
la vida jurídica interamericana, y lógicamente del Derecho Internacional Americano, si se considera que entre los puntos que serían estudiados en dicha
reunión, se incluían: a) un Tratado de Unión Perpetua, Liga y Confederación; b) una convención para preparar las futuras reuniones del Congreso,
y c) dos convenciones concernientes a los contingentes de las fuerzas armadas,
así como los subsidios económicos con que los miembros de los Estados deberían de contribuir para la proyectada confederación".8
Como acontece en el principio de todas las instituciones, las normas que
las rigen no aparecen en la forma acabada de técnica jurídica que es posible
advertir en las vigentes, que han sido producto de una evolución y perfec•
cionamiento, sin que por ello se pueda concebirlas como perfectas, pero
en los puntos básicos anteriormente enunciados se destacan en el Tratado de
Unión perpetua, Liga y Confederación, las bases mismas de la confede~
y el reconocimiento de otras instituciones jurídicas de no menor importancia:
"El objeto de este Tratado sería sostener en defensa común, o de ofensa, 51

' J.

LLOYD MECHAN.

!bid., pág. 22.

632

J.

LLOYD MECHAN.

]bid., XI, 58.
La Idea de América, pág. 103.
LLOYD MECHAN. !bid., pág. 39.

' VICENTE LECONA.
11

' !bid., pág. 10.
1

fuere necesario, la soberanía y la independencia de todas y cada una de las
patencias confederadas de América contra toda dominación extranjera, así
como asegurar en el presente y para siempre, las bendiciones de una paz inalterable, y promover la mejor armonía y la más grande comprensión entre
los pueblos, los ciudadanos y los súbditos respectivos, así como con las otras
potencias, con quienes deberán mantener o entrar en amistosas relaciones".9
Y es también en este momento histórico en que habrían de nacer las doctrinas con la aparición del Bolivarismo y del Monroísmo. "Es con ocasión
del Congreso de Panamá -nos dice Antonio Gómez Robledo- cuando la
doctrina Monroe -que acababa, como quien dice, de ser promulgadairrumpe en la vida de relación interamericana y respalda, expresa o tácitamente, la actitud del gobierno de los Estados Unidos y las instrucciones del
Secretario Clay a los delegados norteamericanos a la asamblea. Es entonces
cuando se afrontan por primera vez bolivarismo y monroísmo, y se inicia el
diálogo patético, que habría de durar por tantos años, entre el norte y el sur".1 º
El problema de aquel tiempo, tenía muy diversas circunstancias a las prevalecientes en nuestros días, en lo que se refiere a una concepción política
clara y definida sobre la determinación política de esos dos estadios, la
América española y la anglosajona, de ahí también la erección de dos doctrinas, el hispanoamericanismo y panamericanismo, que en sus principios, como era lo natural, trataran de expresar sus propios conceptos y anhelos, porque los problemas que afrontaban eran de naturaleza diversa, si consideramos
su reciente liberación y los que se derivaban de su propia constitución. El
reconocimiento de los llamados "intereses comunes", facilitó el acercamiento
y la realización de medidas prácticas, que ya en 1889, iniciase el movimiento
de un panamericanismo, alejado de suspicacias, y referido a los planos de
un sentido cooperativo en lo económico, en lo social y aun en lo cultural.
El panamericanismo, no fue de la aceptación general, porque se creyó que
lejos de constituir una doctrina que expresara el verdadero sentir de los países
de América, no era en realidad sino una política con fines distintos y contrarios a la constitución del ser de ellos. El mismo Simón Bolívar guardaba sus
recelos sobre esta bifurcación ideológica y política, cuando tomando en cuenta
la insalubridad del Istmo de Panamá, se propuso por la Asamblea del Congreso de este nombre, que prosiguiera sus actividades en Tacubaya, oponiéndose a todas luces a ello, cuando dijo: "El trasferir la asamblea a México
conducirá a ponerla bajo la influencia inmediata de esa potencia, ya de por
SÍ preponderante, y también bajo la de los Estados Unidos del Norte".11

ANTONIO GÓMEZ ROBLEDO,

]bid., pág. 33.

u Citado por

J.

633

�Mas si en el caso Bolívar temía que naufragase la nave que él había ·
pulsado, no dejaba de creer que "la unión es lo que nos falta para compl
la obra de nuestra regeneración", y vuelve sus ojos a México, ''con todo, a
la hipótesis -prosigue Antonio Gómez Robledo- ya descartada, del Estadt
Continental, Bolívar apunta que su metrópoli tendría que ser México, " ~
es la única que puede serlo". Destacar esto puede hoy parecer una super,
fluidad, pero un mexicano recogerá siempre con devoción, esas. palabras •

que el libertador dio testimonio, como en muchas otras ocasiones, de la
estimación y cariño que tuvo siempre por México, "la opulenta México",

primer país que conoció fuera del suyo al iniciar los viajes de su adoleicencia" .u
En esta breve reseña histórica de la aparición doctrinal, de no menos im-

portancia resulta la aportación del pensamiento boli~ariano al señalar ~'"; la
forma política más adecuada para los paises americano~ era la r~públiClj
cuando dijo: " .. .por estas razones pienso que los amencanos, ansiosos de
Paz ' ciencias' artes' comercio y agricultura, preferirán las .repúblicas a lor
.
reinoJ''. Por lo que respecta al Derecho Internacional Amencano que se maciaba, también de gran importancia resultan los tratados bilaterales celebradol
por el propio Bolívar con otros países.
"Mediando el año de 1822, y con mayor sentido práctico del que muchol
le suponen a este pretendido soñador, comprendió Bolívar que la mejor manera de preparar el pacto general era mediante la concertación de tratacb
bilaterales tendientes al mismo objeto. Y como para la fecha indicada •
había consolidado la independencia de todos nuestros paises, con excepci6á
del Perú, no creyó Bolívar deber aguardar más, sino que, apenas nombradt
presidente de Colombia, proveyó el envío de dos agentes: uno_ al s_ur, M01quera, y otro al norte, Santa Maria, con el encargo de negociar c1ertoS 11'tículos preliminares y prep~ratorios del congreso general.
"Las instrucciones que de acuerdo con el plan de Bolívar dio a ambal
plenipotenciarios el gobierno de Colombia (la Gran Colombia) constituyell
un documento notable, donde con toda claridad se precisa que la meta f~
no era una política de Alianza en el sentido tradicional de la expresilm,
sino algo original e inédito, algo que el mundo no había conocido hasta entoll-

.

ces.

11

Nada interesa tanto en estos momentos --dicen las instrucciones-

mo la formación de una liga verdaderamente americana. Pero
deración no debe formarse simplemente sobre los principios de
ordinaria para ofensa o defensa ; debe ser mucho más estrecha
se ha formado últimamente en Europa contra la libertad de los
11

634

ANTONIO GÓMEZ ROBLEDO,

co-

esta c ~
una aliallll
que la ~
pueblos.

Idea y Experiencia de América, pág. 45.

necesario que la nuestra sea una sociedad de naciones hermanas, separadas
por ahora y en ejercicio de su soberanía por el curso de los acontecimientos
humanos, pero unidas, fuertes y poderosas para sostenerse contra las agresiones del poder extranjero. Es necesario que usted encarezca incesantemente
la necesidad que hay de poner desde ahora los cimientos de un cuerpo anfictiónico o asamblea de plenipotenciarios que dé impulso a los intereses comunes de los Estados Americanos, que dirima las discordias que puedan suscitarse en lo venidero entre los pueblos que tienen unas mismas costumbres
y unas mismas aptitudes, y que por falta de institución tan santa pueden
quizá encender las guerras funestas que han asolado otras regiones menos
afortunadas. El gobierno y el pueblo de Colombia están muy dispuestos a
cooperar a un fin tan laudable, y desde luego se prestará a enviar uno, dos
o más plenipotenciarios al lugar que se designase, siempre que los demás Estados de América se prestasen a ello. Entonces, podriamos, de común acuerdo,
demarcar las atribuciones de esta asamblea verdaderamente augusta".

"De los dos plenipotenciarios enviados por Bolívar, don Joaquín Mosquera
pudo firmar, en nombre de la Gran Colombia, un tratado bilateral con el
Perú, representado por don Bernardo Monteagudo. Don Miguel Santa María
por su parte, enviado a México con idéntico propósito vio asimismo coro-

nados sus esfuerzos al suscribir con don Lucas Alamán, Secretario de Relaciones Exteriores, el tratado de unión, liga y confederación perpetua entre
México y Colombia.
"El Tratado Mosquera-Monteagudo y el Tratado Atamán-Santa María tanto en lo que concuerdan como en lo que difieren, tienen extraordinaria importancia en la historia del derecho internacional americano". 18

Ya en nuestro tiempo, y de acuerdo con las circunstancias privativas de la
América, el pensamiento de Bolívar recobra nueva idea: Su ideal con el que
algún día soñara, de acuerdo con las circunstancias, toma perfiles no sólo en
la unidad de América, ya de por sí de incalculable importancia, sino que,
con la alianza para el Progreso se abre una nueva época con mejores oportunidades en todos los aspectos de la vida para los pueblos de este Hemisferio,
movimiento que a partir de aquel memorable Congreso de Panamá, con el
paso de los años hemos podido llegar a contemplar la posibilidad y realidad
de la institución que estudiamos. Por último en lo referente a Bolívar, es
ÍUJto reconocerle el alto mérito que tiene, no solamente como creador de la
sociedad de naciones americanas, sino que -como acertadamente ha escrito
Antonio Gómez Robledo- a su título de padre y creador de esa sociedad
u

ANTONIO GÓMEZ

RoeLEOO, Idea y Experiencia de América, págs. 51 y 52.

635

�"debe añadirse el otro no menos justo de precursor de la sociedad de Naciones Universal".H
Mas no viene al propósito de nuestro estudio el hacer la relación de la influencia de las doctrinas que en el curso de la historia han influenciado a las
instituciones, como en el caso del panamericanismo, o la de la Política del
Buen Vecino, esta última con vigencia prácticamente de los años de 1929 a
1939, mismas que han dejado su huella en las diversas conferencias que periódicamente se han venido sucediendo, sin mencionar, claro está, los efectoe
y consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y de sus efectos, o sea b
problemas derivados de la post-guerra que habrían de sentirse en América.
Por lo que respecta a determinados principios que han sido consagradoa
celosamente por la tradición americana, sí es conveniente analizar aunque
sea en forma breve, su trayectoria, como sucede en el caso de la soberanía,
de la no intervención y de la autodeterminación, para no mencionar sino 1ol
más importantes y que han recibido una mayor consagración en los diveI'IOI
eventos internacionales americanos, principios que en la actualidad, con motivo de la aparición de la Alianza para el Progreso, son invocados, siendo de
observarse que esta institución y su operabilidad, no los afecta en lo más
mínimo, ya que se ha considerado la obligación que tienen todos los Estadol
miembros de la organización regional de someterse a la disciplina del sistema
interamericano voluntaria y libremente convenida.
Por lo que respecta a la primera, o sea la soberanía, ya Bodino ha exp~
sado certeramente su contenido (summa potestas), así como Vate!, qwen
agregó las notas de "gobierno propio" e "independencia",. eleme~t~~ que ~
han mantenido hasta nuestros días, por encima de cualqwer pos1c1on teonzante, ya que su claridad permite tener un concepto de la sobe~í~ ~srna.
Esta, ha sido entendida ampliamente en el curso histórico de las mstituci~
americanas como así lo demuestra su acogimiento en las diversas constltu•
ciones que riaen la vida política y jurídica de nuestros países con indudables
antecedentes de las ideas enciclopedistas y liberales, que tan apasionadamente
pregonaban las ideas de libertad y democracia, así como los derechos de los
individuos, como de los pueblos, con las naturales discrepancias que ~ producen entre la teoría como tal y su aplicación en el terreno de las realidades
sociales.
En lo que se refiere al principio de la autodeterminación, con ant~eDtes más cercanos a nuestros días, sería injusto no reconocerle una evi~~te
influencia americana, por lo que se refiere a su concepción teórica Y política,
así como jurídica, la que ha tenido aplicación definitiva en el terreno del
14

636

ANTONIO GÓMEZ ROBLEDO.

Ibid., pág. 52.

derecho internacional americano. En realidad, esta institución se identifica
con el problema del colonialismo. Alguien ha afirmado, que este principio
se deriva de un conjunto familiar de doctrinas, las que, aunque aparentemente simples, encierran, no obstante, multitud de complicaciones. El punto
de partida podría considerarse en aquella proposición del siglo XVIII, en
el sentido de que los gobiernos deben descansar en el consentimiento de los
gobernados. Las dificultades de la autodeterminación llegaron a ser más serias cuando la doctrina fue llevada del campo de la abstracción a la realidad
y cuando un esfuerzo es hecho, como en el caso de las Naciones Unidas, en
las convenciones de los Derechos Humanos para trasladarlo de los preceptos
éticos y políticos en normas legales. De acuerdo con la opinión que priva en
el mundo, nadie en principio opone lo que ha llegado a ser el más evidente
por sí mismo, derecho de los pueblos de disponer de sus propios destinos,
pero "también lo es -desafortunadamente- imposible formular este derecho en términos tales como para hacerlo completamente comprensible de
aplicación en la realidad".
La autodeterminación, tuvo como es natural, tropiezos en el seno de las
propias Naciones Unidas, ya que pese a lo que pudiera pensarse, no se le
otorgó la debida atención a este tan importante punto. La primera versión
de la Carta de esta institución no lo mencionaba, sino hasta la que se elaboro en San Francisco, en la que pasó como "respeto para el principio de
iguales derechos y autodeterminación de los pueblos (Arts. 1 y 55, ambos
conteniendo el principio). En 1952, la Asamblea General de las Naciones
Unidas decidió incluir en la Convención de los Derechos Humanos un artículo que debería leerse así: "Todos los Pueblos deberán tener el derecho
de autodeterminación". Un poco más tarde, en el mismo año, la Comisión de
los Derechos Humanos, elaboró el artículo propuesto, de la siguiente manera: "Todos los pueblos y todas las naciones deberán tener el derecho de
autodeterminación, básicamente, el derecho espontáneo para determinar su
status político, económico, social y cultural", o bien en la acepción que encierra la libre decisión de los pobladores de una unidad territorial acerca de
su futuro estatuto político.
Ya en Punta del Este, los principios de autodeterminación y soberanía de
los países americanos que define en sus artículos 15 y 17, la Carta de Bogotá
ley suprema de la fraternidad americana, están supeditados a· 1a estricta condición de respeto para los tratados y provisiones de la propia Carta, al tenor
del artículo 19 de la misma. Aparte de los convenios y acuerdos continentales para la defensa de nuestra América contra toda intervención espuria,
tales como el Tratado de Río, muchas veces invocado, la Conferencia de

637

�Chapultepec, la Carta de Bogotá, el Acuerdo de Caracas, y otras P ~
del anhelo de preservación y defensa.
.,
•
Por su parte, la Comisión Interamericana de Paz, de la Uruon PanaIDeD!,
· cana ha establecido acerca de la autodeterminación que es el derecho clc
todo' Estado Americano a "desenvolver libre y espontáneamente su vida ~
tura[, política y económica". (Informe de la Comisión Interameric~a de Pal.,
a la VIII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Extenores).
En relación con la Alianza para el Progreso, es posible co;11siderar qur
esta institución, que de hecho se proyecta hacia la configuración .de nací~
americanas con el propósito -ha dicho un escritor- de producir una soh,,
ción democrática, de nuevo cuño, de los problemas económico-sociales ~
todo el Hemisferio Occidental, tiene tres fuentes inmediatas: a) Acta ~
Bogotá, b) Operación Panamericana, y c) Circunstancias dete~~~ ·"'
carácter político, económico y social, actualizadoras de una trad1c1on J ~
~bservada en los antecedentes jurídicos internacionales americanos, a la ~
nera en que el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, John P.,
Kennedy, también lo observara en su visita a México, en lo que se refiere &amp;
que "las normas sustanciales de nuestra Revolución, plas~adas en la Comtitución General de la República, son similares a las que onentan el programa
de la Alianza para el Progreso", es decir, están fundadas "en la jus~ci~ ~
y en el progreso económico, dentro de un marco d~ libertad ~to md1V1dual
como política según así lo manifestó al mandatano norteamencano nueslll&gt;
Presidente, li~enciado Adolfo López Mateos, en el curso de las pláticas 11'■.
ambos sostuvieron. (Informe de la Comisión Permanente del Congreso de la
Unión. México, julio de 1962).
a) Por Acta de Bogotá se conoce el instrumento cuyo nombre_ se le 111
dado a la Resolución suscrita en Bogotá, Colombia, el 12 de septiembre clt
1960, por los miembros del Comité Especial para el Est~~o de .1~ Nuevll
Medidas de Cooperación Económica, si bien, en esta reumon part1c1paron 'W
realidad 20 repúblicas americanas.
El propósito básico del acta, que se encuen~a. contenid? en su P~~
reconoce que si se ha de preservar en las repubhcas amencanas las ~
ciones libres y democráticas, es de urgencia que se acelere el progreso so&amp;!'
y económico para cumplir las legítimas aspiraciones de los pueblos a una ~
mejor, y para .proporcionarles a éstos toda oportunidad de mejorar SI •
tuación. En el propio prefacio se reconoce también el hecho de que las rep6blicas americanas se hallan tan vinculadas entre sí, que el progreso de ~
una es importante al conjunto de ellas; que puesto que los planes para.
desarrollo económico podrán tardarse en manifestarse en el bienes~r. ~
deben adoptarse oportunamente las medidas para atender a esto úJtunO, 1
638

que los países interesados deben hacer sus máximos esfuerzos para a}udarse
a sí mismos.
El acta consta de cuatro secciones principales. La primera se refiere a
medidas para el adelanto social, la segunda a la creación de un fondo especial para el desarrollo social, la tercera a medidas para el desarrollo económico, y la cuarta a la cooperación multilateral para el progreso social y
económico.

"Bajo el encabezamiento de desarrollo social, se recomiendan medidas
para el mejoramiento de las condiciones de la vida rural y la tenencia de
tierras, para los servicios de crédito agrícola, para la reforma de los servicios
tributarios y de los sistemas monetarios, con el objeto de establecer la equidad de los gravámenes; para la mejor utilización de la tierra, para la rehabilitación de tierras y obras de colonización; para el incremento de la productividad agrícola, y para la construcción de caminos que conduzcan de
las regiones de producción agrícola a los mercados. Se contempla asimismo
la necesidad de mejorar la vivienda y los servicios comunales, para movilizar
los recursos financieros y para dar mayor impulso a las industrias relacionadas
coo la construcción de viviendas". 16
b) Por lo que respecta a la "Operación Panamericana", el Presidente del

Brasil, Kubischek, propuso un esfuerzo cooperativo para el desarrollo del
Hemisferio. Al llamamiento del mandatario brasileño acudieron todas las
Repúblicas Americanas, para formar lo que se conoció como "Comité de los
Veintiuno", cuyo objeto principal era la planeación del desarrollo del Hemisferio, celebrando para este efecto una serie de reuniones que habrían
de culminar en la histórica Conferencia de Bogotá, en septiembre de 1960
Y en la memorable acta de Bogotá. Finalmente, en la Carta de Punta del
Este se habló del establecimiento de la Alianza para el Progreso. Nuevamente,
también en el Preámbulo relativo se dijo que: "Las Repúblicas Americanas
proclaman su decisión de asociarse en un esfuerzo común para alcanzar un
progreso económico más acelerado y una más amplia justicia social para sus
pueblos, respetando la libertad del hombre y la libertad política". Es importante hacer notar el señalamiento humanista que se establece aquí, cuando
en el antepenúltimo párrafo del mismo se declara: "La certeza del éxito final
descansa no solamente en la fe en sus pueblos, sino también en la convicción
de que el espíritu del hombre libre es invencible patrimonio de la civilización

americana".

e) Con respecto a este último punto, es necesario analizar la situación
11

YBTER

D.

MALLORY,

Proyec,ciones Sociales del Acta de Bogotá, pág. 5.

639

�d ·nante en los diversos países americanos, situacion que está d~termi.
~:~ao;:r factores económicos de inaplaza~le .resolución, que se derivan a
. 1es y políticos· El reconoc1m1ento contemdo en la Declaralos campos socia
Al"
ción a los Pueblos de América, de agosto de 1961, co~ ~espect~ a la JallZ&amp;
a el Progreso fue aún más preciso. "Estructuras e mJustos sistemas de tepar .
1 taci·o'n de la tierra" fueron condenados. "Programas de refornenc1a y exp o
'
, •
d
d
'
· m
· teºorales, de acuerdo con las caractensticas e ca · a ¡pais.
,,
mas agrarias
base
ara asegurar que la tierra constituya para el hombre qu~ la t~abap, a
su estabilidad económica, fundamento de su progresivo _bienestar y ga- •
, de su l'b
tad Y dignidad" , fueron aclamados con entusiasmo.
rantia
I er
••
,
los
T b ., 1 Declaración pide "leyes de tributación que ex1Jan mas a
am ien a
d" 'b ·' d las
que más tienen, con severas penas para las evasiones, ~ re istr: ucion e
entradas nacionales de manera que beneficien a los m~s nec_~s1tados, pr?~
. do al mismo tiempo el ahorro, la inversión y la remvers10n del capital ,
vie;inalmente, la Declaración expresa la convicción de que "estos ~rofundos
cambios económicos, sociales y culturales solamente pueden prod~~irse como
resultado de los esfuerzos de ayuda a sí mismos que haga cada pais •,
Por último, los resultados de la Alianza para el Progreso no ~?dran de~minarse de inmediato, considerando su naturaleza y la elevac1on de muas
que encierra. pero lo cierto es que constituye uno de los ~ás grandes
en la histori,a del mundo moderno en pro de la elevac,1~n de los mve es e
todos los órdenes de la vida para nuestros países de Amenca.

~

t

~sf~e17

UNA REVISIÓN SOBRE LA UNIÓN CENTRO-AMERICANA
DR. RoBERT S. SMITH

Duke University
North Carolina,
Estados Unidos de Norteamérica.

EN LA PARTE CENTRAL AMERICANA, entre el Río Grande y el extremo norte
de la América del Sur, quedan comprendidos siete estados soberanos. Geográficamente, Panamá y una fracción de México pertenecen al Istmo de la
América Central; pero la parte en donde se hizo prevalecer por razones de
criterio histórico y político, consistiría de solamente cinco países: Guatemala,
El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. El área de esta region es
aproximadamente de 170,000 millas cuadradas y su población, en 1960, excedía de los 10.000,000 de habitantes.
El reino colonial de Guatemala, que declaró su independencia de España
en 1821, comprendía cinco provincias gobernadas por un Capitán General.
A poco de haber obtenido su independencia, Guatemala se unió al Imperio
Mexicano de Iturbide, unión que fue disuelta en favor de una federación
de cinco Estados, de acuerdo con la Constitución de 1824. La tempestuosa
carrera de la Federación tuvo su fin alrededor de 1830, pero la agitación en
pro de la reunificación había creado una obsesión continua en los políticos
centroamericanos por cerca de un siglo. Desde 1951 la Organización de los
Estados Centro-Americanos, había trabajado para fortalecer, tanto los lazos
políticos como culturales, en tanto que el Comité Istmico de Cooperación
Econ6mica, luchaba acerca de lograr la integración económica de las cinco
naciones. Por lo que respecta a la longevidad de los nuevos acuerdos, no sería
posible predecirla. Probablemente otra mitad de siglo pueda desvanecer la
creencia de que la historia de la América Central "revela mucho de la inhabilidad trágica del hombre para convivir con sus vecinos".1
1

Tuo1us L.

KARNES,

Hill, 1961), p. IX.
640

The Failure o/ Union: Cent~al América, 1824-1960 (Chapel

641
H41

�. . , de "Or1!anización
de Estadoa
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Benjamín Franklin, declaró:
·11 t ás de los cinco volcanes en el caJDPO
"Debemos recordar que un sol bn a a r A
·canos Hasta hoy ese sol . . , d I E tados Centro- men
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1 mll!
de la Organizac1on e os s
, desde ahora sabemos que es un so '1ha parecido en el ocaso, pero aqu~ y "6 d la América Central".
se está levantando, la realidad de a um n e 1
d de la Oficina central
S 1 d llegó a ser a se e
el SeAdecuadamente, San a va or d l ODECA Bajo la dirección d
.
Amen.cana, el Secretariado General e a

642

cretario Trabanino y del Secretario Adjunto, Alberto Herralta, la Oficina
dividió sus actividades entre los tres departamentos para asuntos jurídicos,
culturales y sociales y económicos. Los logros obtenidos por la ODECA en
ninguna de esas áreas pudo realizar las promisorias esperanzas de sus fundadores, pero no sería propio el señalar a la Organización como ineficaz en
su totalidad. Publicaciones, investigación, y conferencias auspiciadas por la
ODECA, por lo menos han servido para conservar la idea de unión -el
"ideal de Morazán"- ante los pueblos de la América Central.
Una colección de documentos históricos acerca de la federación y una
historia de la primera Corte de Justicia Centro-Americana ( 1907-1918), apareció bajo la égida de las prensas de la ODECA; así como también, algunas
publicaciones periódicas que aisladamente han visto la luz. Los procedimientos de los cinco seminarios en escuelas públicas, dados bajo los auspicios de la
ODECA, fueron publicados como el primer volumen ( y el único), en la
''Colección de Estudios Pedagógicos". La ODECA ha trabajado estrechamente
con el Alto Consejo Universitario de la América Central, el que, desde 1948,
ha servido como el cuerpo ejecutivo de la Confederación de Universidades
Centro-Americanas y en lo que se refiere al sostenimiento de planes para la
"Integración Cultural" de Centro América, la UNESCO asignó un experto
en educación al Consejo Cultural y Educacional de la ODECA.
Un Consejo Económico y Social, compuesto de cinco ministros de negocios
económicos, determina la política para el Departamento de Economía y Asuntos Sociales de la ODECA. La obvia duplicación de esfuerzo -desde que los
Ministros de Asuntos Económicos, también constituyeron el Comité de Cooperación Económica- eventualmente llevó a la terminación de algunos estudios
económicos iniciados por la ODECA.

La Organización, sin embargo, auspicia un seminario de integración económica, la que analiza un volumen sustancial de periódicos de los economistas
de Centro América; ha llamado a una conferencia internacional de inversionistas privados y ha participado en la fundación de una asociación regional
de ganaderos.

Los escépticos bien pueden concluir que el sostener conferencias fue la
Primaria función de la organización. El Congreso Farmacéutico Centro-Americano, el Congreso de la Construcción Centro-Americano, el Primer Congreso
de Historia Centro-Americano, el Seminario de Servicio Civil Istmeño, y la
Reunión de los Bancos Centro-Americanos, comprende solamente una lista
Parcial de las reuniones habidas en San Salvador bajo los auspicios de la
ODECA. En lo que respecta al frente de la paz, la ODECA ha tenido, sin
embargo, un éxito, cuando su "efectiva y espontánea mediación", previno un
conflicto entre Costa Rica y Nicaragua; pero en una disputa de límites, en
643

�1957, tanto Honduras como Nicaragua, rechazaron los buenos oficios de Ji
Organización.
Ha habido muchas explicaciones de las fallas de la ODECA acerca de
dirigirse resueltamente hacia sus objetivos básicos de reunificación, así como
igualmente de sus numerosos propósitos de hacerlo más efectivo. Trabanü»
nunca se ha cansado de representar a la Organización como una evidencia
tangible de la "fe unionista inquebrantable", de la región. Herrarte, no obt,
tante, considera que la tarea de unificar a la América Central -"sería de
gigantescas proporciones, si ésta se dirigiese al desarrollo jurídico, económico
y a la unificación cultural antes que el problema de la unidad política pueda
ser invocado".
Un costarricense ha ridiculizado el que la ODECA se encontraba "en la
marcha": esto fue "solamente un acuerdo entre gobiernos; el pueblo lo ve
con apatía e indiferencia". Salvador Mendieta, el venerable fundador del
Partido Unionista Centro-Americano, deploraba la falta de interés en loa
estudiantes acerca de la federación Centro-Americana: la gente joven -pensó- ha sido inclinada a ver a la ODECA como "algo. . . corrompiendo a la
América Central". José Guerrero, el jurista salvadoreño que ha servido como
el primer Presidente de la Corte de Justicia Internacional, expuso que los
pueblos han "perdido la fe y el entusiasmo en el unionismo 'y han sido' francamente hostiles... para cualquier sacrificio del orgullo nacional". El fracaao
de la ODECA, como advierte Guerrero, podría probar que los Centro-Americanos prefirieron "vivir como naciones pequeñas", para quienes su único
consuelo podría ser la retención de cinco votos en las Naciones Unidas.
Mientras algunos consideraban a la ODECA como un cuerpo impotente,
cuya existencia sólo proporciona canonjías para burócratas favorecidos, las
críticas más cáusticas se refieren a esto como parte de un absurdo. De acuerdo
con un redactor periodístico de Guatemala, la "idiota idea" denominada
ODECA, no fue otra cosa que el producto del cerebro de un embajador de
los Estados Unidos en Guatemala. "Vendió" el esquema a · la Oficina del
Exterior (Foreing Office) en la creencia de que un acuerdo como el contenido en la Carta de San Salvador podría echar por tierra el crecimiento del
comunismo. Pero otro editor llegó a la conclusión opuesta: la ODECA "naci6
en la mente del Canciller guatemalteco. . . mientras que la amenaza comunista se encontraba en la esfera de un tímido principio". Los comunistas encontraron a la Organización como un excelente medio para la difusión de la
propaganda roja a través de Centro-América, en tanto que el Ministro de
Relaciones de El Salvador (Roberto Canessa) negaba tal acontecido.
La creencia de que la ODECA había hecho ciertos adelantos ganó terreno
cuando, en el final de 1959, la Organización estuvo casi a punto de derrum-

barse bajo el peso de los argumentos acerca del sucesor de Trabanino. Costa

Rica acusó a Guatemala de haber roto un acuerdo de caballeros para sostener
Ja candidatura de un costarricense; Guatemala, por su parte, hacía cargos
de que Costa Rica había mal interpretado el acuerdo. El asunto terminó después de diversas maniobras, con la elección de Marco Tulio Zeledón un
.
'
costarncense,
como Secretario General, y un guatemalteco, Guillermo Dávila
Córdoba, como Secretario General Adjunto. Celebrando el Décimo Aniversario de la Carta de El Salvador, Zeledón, proclamó que la ODECA no
, "descansar un mmuto
.
" en su 1uch a por derribar las "absurdas barredbe
e na
ras que continúan dividiendo a nuestras naciones hermanas".
~s unionistas, mientras tanto, se encontraban muy ocupados exigiendo la
rev1S16n de la Carta. Algunos consideraban el veto -el derecho de un Ministro de Relaciones Exteriores a paralizar la acción en lo que respecta a una
cuesti'on "fundamenta!"- como un error. Asemejando la reunión con un
"tratamiento médico preparatorio para la cirugía", Mendieta deseaba primero que se fuese borrando lo de las cinco presidencias; Mauricio Guzmán
propuso "Un Consejo Ejecutivo Federal", en el que la presidencia debía establecerse en fo~a rotativa. En 1960, los miembros de la ODECA presentaron su propio plan de reorganización, pero correspondió al Presidente de
Guatemala, Ydígoras Fuentes, el hacer la más fuerte excitativa para la revitalización de la organización. La ODECA, recalcó, se había movido "fuera
de su centro de gravedad", en lo relativo a trabajar en la reunificación. "Su
estatuto se encuentra completamente divorciado de la deseada unidad econó~ca Y del Mercado Común Centro-Americano, y ve las actividades que han
Sido llevadas a alcanzarlo (por ejemplo, el trabajo del Comité de Colaboración Económica) , como un distante y desinteresado observador". Sub~entemente, la Secretaría de Relaciones Exteriores de Guatemala, convenClda de la "urgente necesidad de una integración Centro-Americana en cuestiones políticas, económicas, sociales, culturales y de defensa" ha circulado
el bosquejo de una nueva carta. Si ésta es adoptada, la Améri~a Central llegaría a ser una vez más una República Federal. Una Asamblea de cinco rePres_e?~:es de cada ~stado podría integrar una legislación federal sujeta a
rectif1cac10n por las legislaturas estatales. Un Consejo de cinco ministros constituiría el Ejecutivo Federal, y la nueva rama judicial sería una renovada
Corte de Justicia Centroamericana.

La respuesta para el plan guatemalteco sobre la transformación de la
?DECA en una "reestructurada" república federal no fue muy entusiasta:
Simplemente no fue unánime la creencia de los gobiernos centroamericanos

de q~e la _reunificación era "urgente". Con cuestiones de límites sin arreglo,

con mcertidumbre política, con la inquietud social provocada por la revo644

645

�luci6n cubana y con la sospecha de que cualquier uni6n formase un Estado,
probablemente el más grande en poblaci6n, el que podría dominar a loa
otros, reaviv6 las viejas y ya centenarias fuerzas del separatismo. Aunque el
Presidente Ydígoras reitero su demanda para la remoción de las "absurdas
barreras", que mantenían a las cinco naciones apartadas, los nacionalistas,
especialmente en Costa Rica, se mofaban con la idea de que una general e
inmediata baja de las barreras pudiera barruntar progreso. En caso de ser
admitido esto hubieron de advertirse algunas ventajas en la remoci6n de las
barreras económicas; sin embargo, desde 1952 el Comité de Cooperación
Económica, evitando en todo lo posible cualquier complicaci6n de carácter
Político, ha estado luchando con los problemas de la unión económica. Sumergir a este Comité en el propuesto Consejo Ejecutivo Federal, podría arriesgar el Tratado de Integraci6n Económica y otros acuerdos que llegaron a
hacerse efectivos en la etapa de 1959-62.

II
El Comité de Cooperación Económica de los Ministros de Asuntos Económicos del Istmo Centro-Americano -el nombre con el que fue así bautiza..
do-2 se formó en una conferencia que tuvo lugar en Tegucigalpa, Honduras,
en 1952. La idea de cooperación económica, condición previa, como un substituto µara una uni6n política, la que puede referirse al siglo XIX en que
tuvieron lugar los acuerdos entre los Estados Centro-Americanos, ganó terreno
después de la II Guerra Mundial. En 1945 un escritor guatemalteco declaró
que la unidad centroamericana era "una empresa fundamentalmente econ6mica" y menospreció otros proyectos para una reunión de "romantici!lno
patri6tico". Otro escritor denomin6 a la cooperaci6n económica como el
"más importante vínculo... por alcanzar de la unión de Centro-América"¡
y la Cámara de Comercio de Managua, aplaudiendo la formación del C.0mité de Cooperación Económica, exclamó: "Estamos ya en el camino de
la realización de la unidad política de la América Central. el sueño de nuettros antepasados, por la vía de la unión económica".
En 1950, la Comisión Económica para la América Latina (ECLA), suo-ería
que las naciones miembros "consideraran la posibilidad de demandar una
o
•
expansión a través del comercio recíproco, con objeto de obtener una meJOf
integración de sus economías, así como más elevados niveles de productividad
2 En 1953 "Ministros de Asuntos Económicos" se quitó, reteniéndose tan sólo la referencia a la zona del Istmo con la esperanza de asegurar la cooperación de Panam6-

646

y de ingreso real". Cuando los delegados Centroamericanos concurrieron a la
sesión correspündiente a 1951, de la ECLA, reportaron el que sus gobiernos

deseaban el "promover la integración de sus economías", ésta recomendó la
formación del Comité de Cooperación Econ6mica como un "organismo permanente de la Comisión Económica para América Latina".
El rápido crecimiento de la población, así como la baja productividad del
trabajo, fueron las causas principales que retardaron el crecimiento de la
América Central, si atendemos a los reportes presentados por la ECLA en
la reunión de la Organización del Comité de Cooperación Económica.
Aunque la Comisión señaló muchas áreas en las que la cooperaci6n debió
estimular el crecimiento, esto no puede considerarse como una unión económica inmediata y tangible, "aunque hist6ricamente ( todos los países) aspiran
a tal medida". Debió ser más realista, concluyó la ECLA, el pugnar por "una
integración limitada que fuese aliada de una política de reciprocidad comercial e industrial".
La ECLA, actuando como el Secretariado del Comité, preparó la agenda
para la reunión de cada comité; personal proveniente de otras agencias de
las Naciones Unidas fue llamado para hacer estudios de carácter técnico y
económico solicitados por el Comité. Para "coordinar la asistencia de actividades técnicas... especialmente aquellas relativas a la integraci6n económica",
la Administración de Asistencia Técnica de las Naciones Unidas designó un
representante residente para la región Centroamericana. En lo relativo a la
pasada década, los problemas considerados por el Comité han recorrido toda
la gama del desarrollo económico del Istmo, desde el tráfico aéreo hasta
los recursos subterráneos del agua. Mientras muchas de las cientos de resol~ciones aprobadas por el Comité fallaron en el sentido de conseguir la acción necesaria del gobierno, algunos de los trabajos del Comité anticiparon frutos en los tratados y en otros acuerdos internacionales vigentes en
la actualidad.
La historia del Comité de Cooperación Económica justificó la afirmación
de Balassa, en el sentido de que "la integración económica... puede tomar
algunas formas que representan grados variantes de integración".8 Para algunos ~e sus proyectos iniciales, el Comité encontró un modelo muy útil en
e~ Instituto de Nutrición de Centro-América y Panamá (INCAP) , establecido en 1948 con la ayuda de Centro-América, de las Naciones Unidas y
de los Estados Unidos de Norteamérica.' Gracias a la iniciativa del Comité
'BELA BALASSA, La Teoría de la Integración Económica (Homewood, Illinois, 1961,
p. 2.
. • A través de la invcstigaci6n y educación, la INCAP ha trabajado en forma efectiva para combatir el mal endémico de la viruela, una enfermedad bastante extendida

647

�de Cooperación Económica, Centro-América cuenta ahora con dos ~
ciones, las que, como el INCAP, coordinan los recursos de los países miembn!J
para atacar los problemas fundamentales del desarrollo económico. La fur¡..
dación de la Escuela Superior de Administración Pública de Centro-Amériea,
en 1954, puede considerarse como el primer fruto tangible de la deliberación
del Comité. Ubicada en Costa Rica, la escuela prepara a un personal selecto
proporcionado por las agencias de Gobierno en cinco países. Es parcialmente
financiada por la administración de Asistencia Técnica, y disfruta, de acuerdo
con un tratado, del estatuto correspondiente a una organización de las Na,.
ciones Unidas. En 1956 el Instituto de Tecnología y de Investigación Induttrial Centro-Américano, otra creación del Comité, fue inaugurado en la Ciudad de Guatemala. El Instituto está dedicado a investigación científica y
económica, a solicitud de los gobiernos miembros. Igualmente, hace estudios
de contabilidad privada, particularmente en áreas relacionadas a la integra.
ción regional. Como Ia Escuela Superior, el Instituto obtiene de las agencia,
de las Naciones Unidas, tanto el personal como la ayuda financiera.
En otros campos delimitados, el Comité ha obtenido acuerdos cooperatiwr
que han sido aceptados por la mayoría de los gobiernos. Cinco países han adoptado un sistema de clasificación uniforme para estadísticas de comercio esterior, semejante a la Clasificación Estandard de Comercio Internacional. Un
convenio recíproco sobre vehlculos de motor, que fue ratificado por Guate.
mala, El Salvador y Honduras, ha facilitado las condiciones bajo las cuales,
tanto los automóviles como los camiones registrados en un país, pueden en,.
trar y permanecer en otro. Guatemala, El Salvador y Nicaragua han ratificado en 1959, dos convenios cuyo contenido se refiere a señales unifollll5
para carreteras, así como señales de tráfico, asentándose también las condiciones mínimas de seguridad para la operación de vehículos de motor. &amp;icontrándose aún en proceso de negociación, hay también pactos internacionales referidos a la uniformidad sobre metereología, derecho marítimo, administración de puertos y personal correspondiente, así com~ transporte aéreo.
Pudiera parecer, sin embargo, que estas manifestaciones llegarían a faci)i..
tar la unión económica, por su impresionante, pero no concluyente, evidencia
de la forma de manejar el camino de las Naciones Centro-Americanas pata
en la región debido a la escasez de iodina tanto en la tierra como en el agua. ~elO
el más espectacular triunfo de la INCAP, fue el 11 descubrimiento" de la incapand,
una vitamina de gran valor alimenticio, proteínico, de bajo costo, ideal como ~
plemento en la dieta de los niños y de los adultos desnutridos. Llamar a esto un ~
puede, de seguro, ser objetado por aquellos que piensan que la escasa fertilidad ~
mente otorga el premio de un alimento barato. La precipitada caída en la mortalidad
corno resultado de la efectividad sin paralelo del control de la muerte, incuestionablemente hace la tarea de elevar los estándares de vida una fuente de continua frustraci6n.

648

integrar sus economías. Sin duda, las ventajas que puedan derivarse de la
cooperación en el nivel representado por el Instituto Tecnológico y por las
leyes uniformes de transportes, son, obviamente, inalcanzables para países que

no están preparados para una integración claramente desarrollada. Las Naciones propuestas para una unión económica, según observa Meade, "desean
elevar su eficiencia económica, así como su estandard de vida, creando una

amplia área de libre comercio y también, quizás, creando una más amplia
dentro de la cual los factores de la producción puedan moverse libremente
hacia los empleos más productivos". 5 Hacia la consecución de estas metas la
América Central, o por lo menos lo más de ella, ha obtenido un progreso
modesto.
El libre comercio recíproco de los productos enumerados es de espacioso

contenido en los tratados bilaterales Centroamericanos. Extender este principio multilateralmente, para ampliar la tabla libre y para aplicar tarifas
uniformes en el comercio extra-regional, ha sido el propósito que se ha fijado
el Comité de Cooperación Económica. Dos convenios firmados en 1958-1959,
expresan lo relativo a estos propósitos. El Tratado Multilateral de Libre Comercio y de Integración Económica delimita la lista de productos libres, representando cerca del 40% el comercio redproco Centroamericano. Todos
los cinco firmantes aceptaron excepciones, lo cual tuvo el efecto de retener
impuestos o cuotas sobre artículos seleccionados. El tratado llegó a ser efectivo para tres países en 1959: Honduras lo ratificó en 1960, pero Costa Rica,
que hizo cuarenta y siete excepciones para la lista libre, declinó el ratificarlo.
La Convención sobre Igualdad de Impuestos y Cargos de importación, estableció las bases para la igualdad de tarifas en artículos importados a Centro
América de Países no-miembros. Un protocolo aseguró un inmediato 20% de
reducción de impuestos en el comercio recíproco de Centroamérica. Las ratificaciones de Guatemala, El Salvador y Nicaragua llevaron este acuerdo y
su protocolo a ponerlo en vigor en septiembre de 1960.
A principios de 1960, sin embargo, Guatemala, El Salvador y Honduras,
firmaron el Tratado de Asociación Económica. Las numerosas excepciones
al tratado multilateral, la falta de ratificación de ninguno de los acuerdos de
1958-59 por parte de Costa Rica, y el hecho de que los tres estados "norte•nos", todos con fronteras comunes, señalados con una cuota del 80% del
comercio recíproco de Centroamérica, fue ostensiblemente uno de los principales motivos para la negociación de este acuerdo tripartita. Tomando como
punto de partida la formulación del Tratado de 1958, el Tratado sobre Aso-

'J.

E.

MEADE,

Problems of Economic Union (Chicago, 1953), p. 6.

649

�ciac10n estableció el libre comercio como una regla general y enumeró las
excepciones. ( Estas fueron numerosas e importantes).
Pero hay más, el Tratado versó sobre el libre movimiento de personas y
capital, dentro de la zona de libre comercio; y los tres países se comprome..

nómica Centroamericana.

tieron a establecer un fondo de asistencia para el desarrollo, otorgando capital,
particularmente a las industrias, como lo esencial para la integración económica.
Las ratificaciones para el Tratado de Asociación Económica se comple.

negocios de Tegucigalpa. Los prospectos para esta unión cuádruple pueden

taron en abril de 1960. Mientras tanto, Costa Rica y Nicaragua no solamente

espera pueda resolver.

Tratado General, proyectaron una Carta para el Banco de Integración EcoTres ratificaciones del Tratado General se completaron en la primavera
de 1961 6 y en pocos meses el Secretariado Permanente se estableció en la
ciudad de Guatemala, así como el nuevo Banco abrió sus puertas para los
examinarse a la luz de algunos problemas de integración económica que se

rechazaron la invitación para unirse a la Asociación Norteña, sino que dieron
a conocer el que, en unión con Panamá, podrían formar un "bloque" económico tripartita "rival". La ECLA, temerosa, considerando lo que no se había
realizado en una década, con intemperencia llamó a sesión extraordinaria al

Comité de Cooperación Económica. Reunido en San José, el Comité solicitó
a la ECLA la proyección de un nuevo tratado, el que debería de ser aceptado
por cada país, dentro del engranaje para la acelerada integración _des~
por los miembros de la Asociación Económica. Esto demostró una as1gnac16n

imposible. Costa Rica insistió en que los países de población pequeña (de
cerca de un millón de habitantes), así como el temperamento individualista
de sus hombres de negocios, y el orgullo nacional, podrían prevenirlos en
contra de una unión que implica "cambios violentos en nuestra estructura
política, económica y social".

En diciembre 13 de 1960, con la abstención de Costa Rica, cuatro Paísei
firmaron el Tratado General de Integración Económica Centroamericana.

Como en el Tratado Tripartita, el Tratado General enumeró los productos
exceptuados por la regla general de libre comercio, ya fuese indefinidamente
o bien por un período de tres a cinco años. Un protocolo comprende la
lista de artículos en los que las tarifas en contra de los no-miembros re/accionistas son igualizadas y establece, para próximas negociaciones, el perfeccionar las normas de la unión. El Tratado General también incorporó la
Convención de 1958 sobre el Régimen para la Integración de Industrias, la
que sí fue ratificada por todos los países, con excepción de Costa Rica, n_unca
se llevó a efecto. 11 lntegración de Industrias" es definida como un con1unto
de industrias comprendiendo nuna o más plantas que requieren acceso al
mercado Centroamericano, con objeto de operar bajo condiciones razonables,
tanto en lo económico como en los aspectos de la competencia, aun las de
,
. da
una capacidad mínima". Inicialmente, una de tales industrias fue asigna
para cada país; una "industria de integración" del país, debería disfrutar del

libre comercio en los otros y debería también de ser protegida uniformemente
de la competencia extra-regional. Finalmente, como un sustituto para el des-

arrollo del fondo del Tratado de Asociación Económica, los firmantes del
650

Lo primero, entre las dificultades que espera vencer Centroamérica, a través de la acción colectiva, es el estancamiento de su comercio exterior. De

1955 a 1960, un período de elevación general de precios y de un rápido crecimiento de población, las exportaciones anuales de los cinco países permanecieron dentro del angosto margen de 418.00-467.000,000.00 de dólares. El
exceso de importaciones, sobre las exportaciones -cerca de ciento cuarenta

millones de dólares- se cubrió por anticipos y préstamos externos y echando
mano de las reservas extranjeras de cambio. El comercio interno Centro•
americano, que, si bien ha venido creciendo firmemente, sin embargo, en

1960, constituye menos del 10% del comercio exterior regional.'
La depresión comercial, a la que los Centroamericanos se inclinan a considerar como crónica, ha tomado y tiene sus rutas en el carácter único de

las exportaciones regionales. El café, el algodón y el plátano -productos a
los cuales los precios están establecidos en los variables y frecuentemente atestados mercados del mundo- ascendieron en un 75 a 85% de todas las exportaciones.
Todos los gobiernos de Centroamérica se adhieren al Convenio Interna-

cional del café y demandan pactos similares para estabilizar el precio de otros
productos; más aún, nadie espera una cuenta al sector tradicional de exportaciones tan grande que sea suficiente para sostener el cambio internacional
necesitado para sostener el crecimiento económico.
Cada país pugna por diversificar sus exportaciones, aunque en los mercados
• Honduras lo ratificó un año después.
Centroamérica importa de la propia Centroamérica, lo que solamente llegó a la
suma de 8.3 millones de dólares en 1950; habiendo subido a 32.7 millones en 1960
Y ha sido provisionalmente calculado en 37.4 millones de dólares en 1961 (Carta fo.
formativa de la Secretaría Permanente de Integración Económica Centroamericana,
11 de marzo de 1962).
1

651

�del pasado para exportaciones secundarias -----&lt;:acao, chicle, ajonjolí y aceil!I
esenciales, por ejemplo- han permanecido inseguros. El embargo hecho por
los Estados Unidos del azúcar cubana ha estimulado la producción Centroamericana y ha alentado a los exportadores a esperar ingresos permanenl!I
en cuotas para el mercado americano. Exportaciones de artículos de e1abc,.
ración doméstica, particularmente café instantáneo, pescado congelado y
carne, y los racimos de plátano empacados, se han elevado con firmeza en
los últimos años; y tales cosas producen más cambio exterior que las cantidades equivalentes de exportaciones no elaboradas. El turismo, que ha ve-

AMBITO, SENTIDO Y LIMITACIONES DE LA LIBERTAD POLITICA
POR SU INTRÍNSECA LÓGICA

nido creciendo lentamente, por de pronto no proporcionará aunque esto sea
relativamente, tanto cambio de dólares como México obtiene de esto que no

"exporta". Así, sin abandonar el punto para la diversificación de exportaciones, los planes nacionales así como el programa de integración, buscan la
substitución de productos domésticos para importar, como el método más seguro de mejorar la balanza de pagos.
La línea de productos alimenticios importados para su substitución, que
absorbe cerca de 1% del cambio exterior de la región, recibe una atención
particular. No pocos consideran esto una desgracia, en la "tierra de la eterna
primavera", en la que muchos granos, huevos, productos lácteos y otros,
tienen que ser importados. Los obstáculos para el incremento de la producción alimenticia no son ínsuperables, con la excepción posible de los países
densamente poblados como El Salvador. Dando una inversión modesta a las
reclamaciones de tierras, irrigación, transporte y educación, una área de libre
comercio de cinco naciones puede llegar a ser más prontamente suficiente en

sí misma en lo relativo a una alimentación adecuada. No obstante, las importaciones de ciertas clases de materiales pueden ser reemplazadas econ6micamente por productos domésticos; fibras domésticas, particularmente.
Traducción del Lic. Alberto García Gómez.

Dr.

Lms REcAsÉNs-S1cHES

Universidad Nacional
Autónoma de México

l. LIBERTAD COMO GARANTÍA contra interferencias ajenas y públicas; y libertad como contribuci6n positiva a las decisiones políticas.-Los Derechos básicos
de libertad individual (de conciencia, de pensamiento, de expresión, de autonomía personal, de garantías procesales, de inviolabilidad del domicilio y de
la correspondencia, de libre locomoción, etc.) consisten en defender a la
persona individual frente a toda ingerencia por parte de otros individuos, de
grupos y sobre todo de las autoridades públicas; consisten en asegurar una
no intervención, un ámbito de franquía, donde el sujeto pueda moverse a su
albedrío, sin que sus movimientos deban ser interferidos, ni de ellos se pueda
seguir ningún efecto jurídico pernicioso para el individuo. Es relativamente
f~cil garantizar esos derechos básicos de libertad individual, pues, en definitlva, se trata de poner barreras eficaces, infranqueables, para evitar toda ingerencia. A esos derechos fundamentales de libertad individual se los llama
negativos, porque consisten en negar intervenciones ajenas, especialmente las
del poder público en el santuario de la personalidad individual.
·
Parece indiscutible, se entiende, dentro de una concepción humanista, que

esos derechos negativos, es decir, las libertades individuales, constituyen los
supremos valores que deben encarnar en todo orden jurídico positivo, pues se
~an en conexión directa o inmediata con el valor principal, a saber, la

idea de la dignidad de la persona individual.
Pero además de esas libertades, cuya esencia consiste en exigir que los demás, Y sobre todo las autoridades, se abstengan, hay otros derechos de liber11

ª Es importante, a mi modo de pensar, el señalar que "industrias de integraci6n
no se integran necesariamente en el sentido de los negocios. Las industrias referida
así son aquellas que supuestamente contribuirán a la integración regional econ6mica.

652

tad que podríamos llamar positivos, es decir, las libertades políticas, las cuales
COnsISten en el derecho de participar en la formación de las decisiones estatales, especialmente de las normas generales, esto es, de ]as leyes; y también

653

�en el derecho de desenvolver ciertos tipos de actividad, como la que se produce en las reuniones y en las asociaciones, con el propósito sea de exponer
ideas y opiniones en materia política, sea de realizar funciones sociales ( re-

superior a aquellos que se cumplen en las instituciones sociales, y en los bie-

nes cristalizados de la cultura objetivada, no implica en modo alguno la
imposibilidad de reconocer, al mismo tiempo, que los intereses egoístas del
individuo deben ceder el paso a los intereses de bienestar general. Una cosa
son los valores y otra cosa son los intereses. Así, p.e., no puede haber ningún

ligiosas, culturales, económicas, etc.) ; y eh el derecho de tener acceso, en
condiciones de igualdad, a las funciones públicas, es decir, a los cargos y puestos políticos, administrativos, judiciales, etc., de su país; lo cual significa que
el nombramiento para tales funciones no debe constituir ni un mero privi-

pello de la libertad de conciencia de u'n individuo; porque no hay, ni habrá

legio ni un simple favor.

jamás, ningún valor colectivo superior, ni siquiera igual en rango, al valor

2. Los derechos básicos de libertad.-Los derechos fundamentales de la
persona individual son consecuencias esenciales de la idea de dignidad, la cual

que tiene la libertad de conciencia del individuo. Por eso hay que reconocer que

consiste en reconocer que el hombre es un ser que tiene fines propios, suyos,
que cumplir por sí mismo, o lo que es igual, diciéndolo en una expresión

negativa, que el hombre no debe ser un mero medio para fines extraños o
ajenos a los suyos propios. O expresando lo mismo con otras palabras: el
hombre es un centro autónomo no sólo de conocimiento sino también, y sobre
todo, de acción, que necesariamente se siente responsable de su propia misión,

esto es, del contenido que dentro del marco de su albedrío dé a su propia
existencia.
Si el hombre es un ser que tiene fines suyos propios, si es un ser que constituye un fin en sí mismo, si a él le incumbe la misión o destino en su propia

vida, el problema de su salvación, y si esos fines pueden ser cumplidos tan
sólo por propia decisión individual, resulta claro que la persona humana necesita una espera de franquía, de libertad, dentro de la cual pueda operar
por sí propia; necesita el respeto y la garantía de su libertad individual, necesita estar exenta de la coacción de otros individuos, de cualquier grupo, y
sobre todo de la coacción de los poderes públicos que quisiesen interlerirse
con la realización de tales finalidades, que son privativamente propias de la
persona. Todavía por otra razón, la libertad jurídica es esenciahnente necesaria
al ser humano, porque la vida del hombre es la utilización y el desarrollo de
una serie de energías potenciales, de una serie de posibilidades creadoras, que
no pueden ser encajadas dentro de ninguna ruta preestablecida. El desenvolvimiento de la persona sólo puede efectuarse por medio de las fuerzas creadoras latentes en el individuo humano. Aunque la sociedad y la autoridad
sean esencialmente necesarias al hombre, ni la sociedad ni las instituciones

supuesto requerimiento del bien común que justifique en ningún caso el atro-

]a más noble de todas las instituciones jurídicas, es la de admitir la exención
del servicio de armas con fundamento en una creencia religiosa o filosófica,

la llamada exención de los objetantes de conciencia, que ha cristalizado en el
derecho del Reino Unido, y en el de los Estados Unidos de Norteamérica.
Pero, en cambio, en materia de meros intereses materiales, es evidente que

el bienestar general, la utilidad de todos o de la mayor parte, debe privar
sobre el egoísmo particular.
3. Las libertades políticas.-Es necesario que exista el Estado, el cual es
el órgano del Derecho, puesto que la vida sería imposible sin un orden jurídico. Ahora bien, como nadie está ungido sobrenaturalmente, ni por ningún

título propio personal, con el derecho de autoridad política, resulta que el
único fundamento posible de ésta es la voluntad del pueblo, esto es, de la
colectividad política.
Por otra parte, el derecho a participar en el gobierno del propio país constituye un corolario de la dignidad de la persona humana. Si los hombres fuesen solamente materia u objeto pasivo del poder público, su dignidad humana
quedaría lesionada. Puesto que es necesario que exista un poder público, el

modo de armonizar esta exigencia con los requerimientos de la dignidad
humana, es conceder al hombre una participación en el gobierno.

La colectividad política, que está formada por personas morales libres, debe
también ella poseer una autonomía colectiva, es decir, no debe ser materia

de ningún poder humano distinto de ella misma.
Aunque el poder político corresponda al pueblo, este poder político no

valores y bienes, no implica necesariamente un individualismo desenfrenado.

debe jamás ser ilimitado ni absoluto, antes bien, debe tener siempre como
barreras, que nunca será lícito rebasar por ningún pretexto, los derechos individuales de libertad. Además, la colectividad política, que es autónoma y
dueña de sus propios destinos, debe respetar los valores jurídicos, los criterios
axiológicos, e inspirarse en ellos.

Reconocer que los valores realizados en el individuo son siempre de rango

Estos son los principios esenciales de la democracia, de la democracia justa,

son creadoras. Sólo la libertad personal le hace al hombre desenvolver
propia persona.

SU

La afirmación vigorosa del sentido humanista que lleva a reconocer la

emi•

nente prioridad de las libertades personales por encima de cualesquiera

otroS

654

655

�o sea de la democracia subordinada al reconocimiento y a la prática de Jas
libertades básicas del individuo.
Las hipócritamente llamadas "democracias populares" como cí~ic~ etiqueta
del más feroz antihumanismo encarnado en los Estados totahtanos, nada
tienen de democracia, y niegan radicalmente las libertades políticas. La democracia auténtica, fundada en las libertades políticas efectivas, supone e implica el libre juego de la opinión pública, y comprende esencial y necesariamente el derecho a la disidencia, a la discrepancia. La auténtica democracia
supone el juego normal y la negociación constante entre la mayoría y la,
minorías, reconociendo a éstas su derecho a existir y a desenvolverse libremente, aunque tenga que acatar las decisiones de la mayoría.
Recuérdese que entre las libertades políticas, figura también el ya mencionado derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas.
Pueden considerarse como incluidas entre las libertades políticas, o al menos
estrechamente conectadas con éstas, la libertad de reunión y de asociaci6n
para fines lícitos. Ahora bien, hoy día, y como reacción _co~tra am~as eXJ&gt;C:
riencias de abusos sufridos no sólo en el área de los totahtansmos fascista, nazi
y soviético, sino también en países civilizados de democ:a~i~ líber~, se_ sub~ya
enérncamente que la libertad de reunión y la de asoc1ac10n no solo Implican
el d;recho de reunirse y el de asociarse pacíficamente para fines lícitos, sino
también el principio de que nadie debe ser obligado a concurrir a una reunúm
ni a pertenecer a una asociaci6n en contra de su voluntad o deseo.

Las libertades de reunión y de asociación, lo mismo en sus dimensiones
positivas que en las negativas, tienen un doble alcance: el reco~ocimie~to !
la protección jurídica de unas importantes proyecciones de la libertad individual; y, al mismo tiempo, el respeto y la garantía para la espontan~i~
de los grupos sociales, todo ello naturalmente, dentro de la esfera de lo hc1to.

4. La intrínseca l6gica de la libertad exige que se prohiba ejercer la libertad
contra la libertad.-Los liberales del siglo XIX incurrieron en un tremendo
error: en admitir que las libertades políticas podían ser ejercidas en cualquier
sentido, en cualquier dirección, al servicio de cualquier fin, sin limi~6n
de ninguna especie y que, por lo tanto, el ejercicio de tales derechos y libertades debía ser permitido y garantizado incluso a quienes luchaban p0r la
supresión de esos derechos y libertades. Esto no sólo constituyó una lamen~
candidez, sino además, un garrafal error teórico, que viene a negar ~senaa
misma de la libertad política, y que, además, representa un absurdo logico.
Ha habido trágicas experiencias de cómo los peores enemigos de la libertad
-fascistas, nazis y comunistas-, se sirvieron del ejercicio de las l~bertades
públicas del Estado de la democracia liberal, para preparar el cammo con-

1:

656

ducente al establecimiento del totalitarismo, es decir, de la total y absoluta
destrucción no sólo de todas las libertades políticas, sino también, cosa mucho
peor, de las libertades individuales.
Pero no se trata aquí de apelar tan sólo, ni siquiera principalmente, a esas
destructoras experiencias. Se trata de otra cosa, mucho más importante, a
saber: se trata de demostrar que es un absurdo lógico, un contrasentido, que
las gentes afectas a idearios y a propósitos de totalitarismo, pretendan ejercitar ninguna libertad política. La libertad posee su lógica intrínseca: tiene
sentido sólo sobre la base de una plena reciprocidad. O, dicho con otras palabras: las libertades políticas implican o presuponen un juego limpio sometido a reglas de reconocimiento mutuo. Por eso, sólo deben tener derecho a
participar en el juego, aquellas personas que estén dispuestas no sólo a observar sino a mantener y a defender las reglas del juego mismo.
A comienzos del siglo XX se produjo una conversación muy ilustrativa en
los pasillos del Parlamento español entre el ilustre profesor de Derecho Público, Gumersindo de Azcárate, diputado de tendencia acentuadamente liberal, y el Conde Rodríguez de San Pedro, jefe del partido tradicionalista ultrareaccionario. El jefe tradicionalista le dijo al Dr. Azcárate: "Don Gumersindo: yo estoy con respecto a usted en una situación de máxima ventaja.
Si algún día llegara usted a gobernar en España, usted, de acuerdo con sus
ideas, tendría el deber de respetarme a mí en absoluto. Mientras que, por
el contrario, yo, si llegara a gobernar en España, mandaría que usted fuese
quemado en la plaza pública".
De acuerdo con la esencia misma de la lógica de la libertad hay que reconocer que no debe haber libertad contra la libertad, que no debe permitirse
el ejercicio de la libertad para socavar, poner en peligro o suprimir los derechos fundamentales de libertad, tanto los derechos básicos de libertad individual, como las libertades políticas.

La idea de justicia implica un principio de reciprocidad. Si tal principio
no impera, si determinadas gentes, por ejemplo las partidarias de un régimen
totalitario, para sus fines antiliberales y antidemocráticos, se aprovechan de
las libertades individuales y de los derechos democráticos, cometen una acción .
sucia, una fechoría, una deslealtad, una traición. Pero, quienes con una ingenuidad, rayana en la tontería, se lo permiten, cometen un superlativo agravio
a la lógica, incurren en un contrasentido. El instrumento de gobierno de la
democracia liberal no impone en manera alguna un determinado contenido
político. Por el contrario, admite la posibilidad de varias direcciones, incluso
opuestas entre sí, todas ellas igualmente lícitas: el pueblo decidirá si la política del Estado debe encauzarse hacia la derecha, hacia la izquierda o por
derroteros de centro. El pueblo es libre para tomar esas decisiones en cualquier

657
H42

�momento. Podríamos comparar el Estado a una nave. El pueb~o es lib~
para determinar la ruta que la nave haya de seguir. Pero, en c~b~o, a nadie
se le debe permitir ejercitar ninguna libertad ~ara !anzarse a ac~vidades que
tiendan a destruir la nave, es decir, a destruir el instrumento liberal democrático.
. .,
1
En el campo del Derecho positivo esta idea halló realizacion en a guna medida en la ley checoslovaca de Defensa de la República de 1931, la_ cual prácticamente equivalió a poner fuera de la ley las actividades políticas de los
partidos nazi y comunista. Pero donde esta id~ ha hallado ~bal y perfecta
·, es en un texto de Derecho internacional, en el articulo 30 de la
~~oo
.
U'das,
"Declaración Universal de Derechos del Hombre"
las Nac1on_es m
proclamada el 10 de diciembre de 1948, el cual precisamente eqwvale a de.
·meqmvoc
' amente que no puede permitirse el ejercicio de .ninguna
termmar
rtad
libertad encaminado a la supresión de cualquiera de los derechos y hbe es
que se proclaman en dicha Declaración.

LA HISTORIA Y EL CONCEPTO MODERNO DE HISTORIADOR

d:

Lic. DEsIDERIO GRAuE
Universidad Nacional
Autónoma de México

ANATOLE FRANCE Nos HA LEGADO en su libro La Isla de los Pingüinos una
de las críticas más sutiles y pintorescas de que tenemos noticia sobre la Historia y sus artífices:
"He confiado -nos dice- a varios sabios arqueólogos y paleógrafos de
mi país y de los países extranjeros las dificultades experimentadas para conocer la historia de los pingüinos y me han hecho objeto de su desprecio. Me
miraban con una sonrisa de piedad que parecía decirme: ¿ Es que acaso, escribimos nosotros la historia? ¿Es que nosotros tratamos de extraer de un
texto, de un documento, la menor parcela de vida o de verdad? Nosotros nos
atenemos a la letra escrita. La letra es la sola apreciable y definida. El espíritu no lo es; las ideas son fantasías. Hace falta ser un vanidoso para escribir
Historia, y además, tener mucha imaginación". Todo esto estaba en la mirada y en las sonrisas de nuestros maestros en Paleografía y sus apreciaciones
me desanimaban profundamente. Un día, después de una conversación con
un silógrafo eminente, me encontraba más abatido que de costumbre -relata
el mismo autor- cuando de repente me hice esta reflexión:
A pesar de todo hay historiadores. La especie no ha desaparecido por
completo. En la Academia de Ciencias Morales se conservan aún cinco o seis
que no publican textos, sino que escriben historia y no me dirán que hace
falta ser vanidoso para dedicarme a esta clase de trabajo.
Esta idea me devolvió el valor. Al día siguiente me presenté a casa de uno
de ellos, un anciano sutil:

-Vengo, señor, le dije, a pediros los consejos de vuestra experiencia. Estoy
muy preocupado por componer una historia y no llego a nada, a ninguna
conclusión.

El anciano me respondió encogiéndose de hombros :
658

659

�-¿ Por qué, mi pobre señor, siente tanta preocupación que da pena escucharlo, por componer una historia, cuando no tiene más que copiar cualquiera
de las conocidas como es costumbre? Si usted tiene un conocimiento nuevo
que exponer, o una idea original, si presenta a los hombres y a las cosas bajo
un aspecto inesperado, sorprenderá al lector y el lector no quiere ser sorprendido puesto que sólo busca en las historias las necedades que ya conoce.
Si usted trata de instruirlo no hará más que humillarlo y enfadarlo. No intente sacarlo de su error porque gritará que usted insulta a sus creencias.
Los historiadores se copian los unos a los otros pues de este modo se evitan
la fatiga de crear y no parecen jactanciosos. Imítelos y no sea original. Un
historiador original es objeto de desconfianza, de menosprecio y de repugnan.
cia universal.
¿ Cree usted, señor -añadió-, que yo sería honrado y considerado como lo
soy, si yo hubiera puesto novedades en mis libros de historia? ¿ Y qué son novedades? ¡ Impertinencias!
Se levantó, le di las gracias por sus atenciones y cuando ganaba la puerta,
me llamó:
-Unas palabras todavía: Si usted quiere que su libro sea bien acogido no
olvide ninguna ocasión de exaltar las virtudes sobre las cuales descansan las
sociedades: el respeto de la riqueza, los sentimientos piadosos, y especialmente
la resignación del pobre, que es el fundamento del orden. Afirme, señor, que
los orígenes de la propiedad, de la nobleza, de la gendarmería, serán tratadOI
en su historia con todos los respetos que merecen dichas instituciones. Haga saber que admite lo sobrenatural cuando se manifiesta, y con esas condiciones medrará entre la gente de buenas costumbres".
¿ Cómo escapar a la profunda ironía lanzada por ANATOLE FRANcE? ¿06mo destruir su refinado ataque? ¿La imagen que nos describe del historiador, es la verdadera? ¿Son los métodos que pregona los que se han usado
para elaborar la Historia?

EL CONCEPTO DE HISTORIA
Nos parece propio determinar en primer lugar qué es lo que ha sido la ffis.
toria en el pasado:
La palabra griega "historia" significa la, investigación o inquisición Y fue
empleada por vez primera por Herodoto en el siglo V como título de 111
obra. El empleo de la palabra con este significado señaló una real revolu•
ción literaria ya que los escritores anteriores a él habían sido simples narra-

dores de cuentos comúnmente conocidos. Fue por consiguiente, su empleo
con esa connotación, lo que justifica para Herodoto el título de "Padre de
la Historia".
Herodoto se proponía contar las hazañas de los hombres con el fin de que
no cayeran en olvido de la posteridad. La función de la historia, según él,
era en parte descubrir lo hecho por el hombre y en parte descubrir los motivos que lo impulsaron a obrar. Tucídides también la entendió así, pero
afirmó explícitamente que la investigación histórica descansa en el estudio
de los testimonios. Ambos tienen de común que propiamente la consideran
un relato, una descripción de los momentos o de los caracteres de una cosa,
y ello en contraposición a su definición esencial, es decir, a la visión de lo
que es esta cosa de un modo permanente y definitivo.
Los griegos posteriores al siglo V fueron los creadores de la historia ecuménica que tiene por fundamento la alta estima de las obras escritas por
los historiadores particularistas de la edad helénica, pues tuvieron ya conciencia de la pluralidad de las unidades sociales particulares que juntas integran un mundo humano.
Polibio crea después un nuevo tipo de historia cuya unidad dramática podía alcanzar cualquier extensión con tal de que el historiador pudiera reunir los materiales y fuese capaz de exponerlos en un relato único. Polibio
suponía fundamentalmente que el decurso histórico transcurre en un todo
de acuerdo con la naturaleza y según una ley inmutable de la que no es posible escapar. De aquí la importancia que atribuyó a todo el proceso causal de la indagación histórica. "En la historia -dice- la atención del escritor, como la del lector, no debe dirigirse tanto sobre el relato de los hechos
mismos como sobre las circunstancias que los han precedido, acompañado o
seguido. ¿Qué queda en la historia si apartáis de ella el estudio de las causas, de los medios, del fin de las empresas humanas y el cuidado de examinar si cada una ha tenido el éxito que debía esperarse?; un ejercicio literario, no una enseñanza; un pasatiempo para halagar un instante el oído, pero sin resultado para el porvenir".
,
En aquel entonces, como nos cuenta Polibio, este ejercicio literario constituía la actividad propia de aquellos historiadores que no se esforzaban por
descubrir el secreto íntimo de la historia y no obtenían de ella, en consecuencia, ninguna enseñanza valiosa.
Con este historiador, la tradición helenística del pensamiento histórico pasa a Roma cuyos dos representantes sobresalientes fueron Tito Livio y Tácito.
Tito Livio intentó una tarea verdaderamente grandiosa: la historia de Roma desde sus orígenes, pero fracasó debido al exceso de toda clase de elementos fabulosos que quiso considerar, y también por la carencia de un mé-

660
661

�todo adecuado para manejar la complejidad de los materiales de que disponía.
Tácito intentó aplicar a la historia un método que podemos denominar
didáctico-psicológico pues se propuso escribir para enaltecer las virtudes en
el orden público y para escarnecer ejemplos señalados de vicios y atropellos,

la gigante figura de Bacon la historia se transforma en un saber de hechos
y no en saber de esencias; el hombre se interesa en el pasado por el pasado
mismo, pero sin embargo cabe señalar que la situación de la historia es aún
precaria porque carecía de un método preciso y definido.

y esto último acarreó una decadencia en el índice de la honestidad histórica.

El aspecto constructivo del pensamiento del siglo XVII se concentró en los
problemas de las ciencias naturales, dejando a un lado los problemas histó-

El Cristianismo, con la introducción de las nuevas ideas sobre el pecado
original, la gracia y la creación, cambia totalmente el modo de concebir la
historia.

ricos. Para Descartes la historia no era en absoluto una rama del conocimiento. ¡ Pero cuán intrascendente nos parece hoy esta negación frente a la grandiosa concepción cartesiana del yo pensante, frente a la estructuración de

En efecto, le imprime otras características; considera al proceso histórico
no como la realización de los propósitos humanos, sino de los propósitos divinos, y éstos los debe actualizar el hombre en su vida a través de la activi-

arranca toda la fisicomatemática moderna! Es precisamente al amparo del

método de las ciencias naturales que se han desarrollado los métodos de la

dad de su voluntad. En este proceso, Dios se concreta a la predeterminaci6n

moderna investigación histórica.

de los fines, destacándose no sólo las acciones de los hombres como agentes
históricos, sino además que tanto su existencia cuanto su naturaleza deben
ser consideradas exclusivamente como instrumentos de los propósitos divinos.

Además, la posición asumida por el Cristianismo respecto a la igualdad de
todos los hombres ante Dios, o universalismo de esta actitud cristiana, trae
por consecuencia la exigencia de una historia universa] cuya temática sea el

desarrollo mundial de la realización de tales propósitos de Dios respecto al
hombre. Por ello veremos, que la historia cristiana va a asumir los caracteres de universalidad, de providencial, y también dividirá el tiempo histórico
en dos grandes períodos: antes y después del nacimiento de Cristo.

La Edad Media se dedica a perfeccionar los conceptos antes señalados,
pero además incluye una escatología, o tratado del destino final del hombre
y del mundo, pues miraba hacia el fin de la historia como algo predetemúnado por Dios y al mismo tiempo como algo que e) hombre sabia de antemano por medio de la revelación.
Como consecuencia de estas diversas concepciones, al hombre del medioevo

ya no le quedaba nada por hacer, se cae incluso en la falacia de afirmar que
se podía predecir la historia, que se podía adivinar el futuro, y se tiende a
buscar la esencia de la historia fuera de ella, en un vano esfuerzo de perci•
bir el plan divino exclusivamente y sin tener en cuenta las acciones humanas.

Es sólo hasta el Renacimiento que la visión humanista de la historia fundada por los antiguos, reaparece.

En el Renacimiento se combate lo fantástico y lo que estaba deficientemente fundado; se niegan las pretensiones de predicción del futuro y se niega igualmente que la función del historiador sea la de describir el plan divino que norma los hechos. Las investigaciones se tornan exactas, se coloca al
hombre en el centro de las preocupaciones del pensamiento histórico, y con

662

las pruebas de la existencia de Dios y frente a su sistema metódico del cual

Hasta hace poco la opinión corriente era de que el siglo XVIII, el de la
Ilustración, era un siglo específicamente ahistórico. Tal afirmación ha demostrado ser inexacta si se tiene en cuenta el desarrollo que tuvo en su proble-

mática religiosa y que desde un principio la filosofía del referido siglo trata
el problema de la naturaleza y el problema histórico como una unidad que
no permite fragmentación. La ciencia, en cuanto tal, se niega a reconocer
nada sobrenatural o suprahistórica. La concepción de los teólogos de este siglo se apoya siempre en el concepto y la exigencia de una crítica histórica de

las fuentes religiosas. Es verdaderamente la historia la que lleva la antorcha de la Ilustración y la que aparta a los teólogos de la ortodoxia de siglos
anteriores. Las exposiciones históricas que produce este siglo se hallan bajo
la influencia de Newton a través de Voltaire, y con este último la historia se
convierte en el modelo metódico por medio del cual cobra una comprensión

nueva y más profunda del objeto general y de la estructura de las ciencias del
espíritu. Se produce en suma, en este siglo, una síntesis del espíritu racional

y del histórico. La razón es referida a la historia y la historia a la razón. Ambas se mantienen en constante tensión en la que se apoya todo el pensamiento religioso de este siglo, en el que se considera que solamente con el paralelismo y la confrontación de ambas se produce la verdadera Ilustración del es-

píritu.
Al intelectualismo de la ilustración, sigue la génesis, en la segunda mitad

del mismo siglo XVIII, del historicismo, que ha llegado a ser parte integrante del pensar moderno.
Se originó el historicismo en cuatro elementos que unidos produjeron una

nueva manera de ver del historiador y de toda la vida humana. El proceso
al que llevó el historicismo fue de una individualización occidental, a la con~

663

�ciencia de sí mismo y enseñando a comprender toda la vida como una ev~
lución de lo individual.
Los cuatro elementos que le dieron nacimiento fueron, en primer término,
una necesidad prerromántica que volvió la atención de las gentes a los pueblos
primitivos y a las épocas iniciales de la humanidad, idealizándolos y poniéndolos como modelo de una humanidad más pura y plena; en segundo lugar
el movimiento pietista en Alemania protestante que despertó las subjetividades en los contactos de hombre a hombre; como tercer elemento aparece la
nueva relación espiritual con el arte antiguo, vivida y difundida por Winckelman, que aumentó la predisposición espiritual para lo nuevo, y por último el
antiguo mundo de ideas platónicas y neo-platónicas que revivió en la doctrina de las mónadas de Leibnitz y la teoría de la "inward fonn" de Shaftesbury que contiene una tendencia a lo individual.
La médula del historicismo radica en la substitución de una consideración
generalizadora de las fuerzas humanas históricas, por una condición individualizadora.
Surge la concepción positivista y dentro de ella la historia queda definida
como el estudio de los acontecimientos sucesivos que yacen en un pasado
muerto y que deberían ser comprendidos de la misma manera que los acontecimientos naturales por estar regidos por las leyes de éstos.
Caracterizase el positivismo porque, como teoría del saber, se niega a admitir otra realidad que no sean los hechos y se niega a investigar otra cosa
que no sean las relaciones entre esos hechos.

EL CONCEPTO MODERNO DE LA HISTORIA

Cabe entonces preguntarse cómo se concibe hoy la Historia.
El esfuerzo y movimiento iniciado por Dilthey, de los años de 1860 a 1870,
continuado por Max Weber y Raymond Aron por un lado, y por Heidegger
y Jasper por otro, ha llegado, como lo deseó Dilthey, a constituir una Critica
de la Razón en su Uso Histórico, al dotar al conocimiento histórico de un
fundamento racional que detenninase su legitimidad, justificándola y delimitándola a la vez. La nueva concepción realiza en el plano técnico de la historia, una transposición de perspectiva análoga a la revolución Kantiana
dentro de la teoría del conocimiento.
Pero antes de analizarla precísase examinar el pensamiento de Dilthey.

Dilthey en su único libro Jntroducci6n a las Ciencias del Espíritu, adoptó
años antes que Windelband la posición de que la historia maneja individua•
664

les concretos y que las ciencias naturales se refieren a generalizaciones abstractas, y su intención era escribir una Gran Crítica de la razón histórica, lo

que no llegó a realizar.
Para Dilthey los documentos y datos, con los que trabaja el historiador y
que por sí mismos no revelan el pasado, le ofrecen la ocasión de vivir en su
propia mente la actividad espiritual que los produjo. Es en virtud de su propia vida espiritual y en proporción de la riqueza intrinseca de esa vida, como puede el historiador infundir vida en esos materiales muertos, de tal suerte que el verdadero conocimiento histórico es una experiencia interna de su
propio objeto y el conocimiento científico es el intento de comprender fenómenos que se le presentan como espectáculos externos. Esta concepción del
historiador de hacer que el objeto viva en él pres~pone un adelanto, pero
como para Dilthey la vida significa experiencia inmediata, distinta de reflexión o conocimiento, desemboca a un psicologismo.
En efecto, el pasado viviente de la historia vive en el presente, pero vive
no en la experiencia inmediata del presente, sino sólo en el autoconocimiento
del presente. Esto es lo que Dilthey ha pasado por alto; piensa que el pasado
vive en la experiencia inmediata que el presente tiene de sí mismo; pero esa
experiencia inmediata no es el pensamiento histórico, es psicología o experiencia personal del historiador.
Hoy en día el pensar histórico ha superado el pensamiento Diltheyano y
reconoce que la Historia no es en sí misma más que la re-creación en la mente del historiador, del pensamiento pensado.
Afirmase también que lejos de apoyarse en otra autoridad que no sea él
mismo, y a cuyos dictados deba conformar su pensamiento, debe basarse precisamente en él, y por ende como tal es autónomo, auto-autorizante, dueño
de un criterio al cual deben confonnarse sus llamadas autoridades o testimonios y por referencia al cual pensamiento, se las critica.
Así, los historiadores y filósofos de nuestros días piensan que la historia debe ser una ciencia que se ocupa de las acciones de los hombres en el pasado,
investigadas por medio de la interpretación de los testimonios y cuyo fin es
el autoconocimiento humano.
Afirman que la Historia en una ciencia porque es una forma de pensamiento que consiste en plantear preguntas que intentamos contestar, pues
la ciencia en general no consiste en coleccionar los conocimientos que ya se
tienen para arreglarlos dentro de tal o cual marco.

Esta ciencia de la historia se ocupa de actos humanos realizados en el pasado, es decir trata de contestar interrogantes acerca de acciones humanas
verificadas en el pretérito.
Esta ciencia de las acciones de los hombres en el pretérito procede met6665

�dicamente en su investigación, especialmente en la interpretación de testimonios y documentos, y, finalmente, esta ciencia sirve para el auto-conocimiento
humano.
Conocerse a sí mismo significa conocer primero: qué es ser hombre; segundo: qué es ser el tipo de hombre que se es, y a la postre: qué es ser el
tipo de hombre que uno es y no otro.
Por ello el valor de la historia consistirá en que nos enseña lo que el hombre ha hecho, es decir, lo que verdaderamente es el hombre, o sea nos revela..
rá el propio conocimiento del hombre.
No deja de haber, sin embargo, pensadores que como Croce niegan a la
historia la calidad de ciencia porque creen que esta disciplina no puede
generalizar ni inducir las llamadas leyes, pero a la vez admiten que, sobre la
base no científica del conocimiento histórico, y fuera ya de la historia, se
puede generalizar y filosofar respecto de la vida misma, como si la vida, por
ser vida ... no fuese precisamente historia.
Otros, como Xénopol y Langlois afirman que no se puede tener duda de
que son compatibles la negación de las leyes históricas y la afirmación de
que la historia es ciencia.
Otros en fin más radicales creen imposible la verdad y la certeza del co'
'
nacimiento histórico. Refutando la validez de los testimonios y documentos en que consisten las fuentes históricas, proyectan su escepticismo sobre
la veracidad e imparcialidad humanas del historiador.
Pero felizmente la confianza en la historia cuenta ya con una serie nota•
ble de investigadores que sostienen filosóficamente lo contrario y de entre
ellos, séame permitido transcribir las palabras plenas de significados y de
emoción, de Francis Ambriére en su libro titulado Les Grandes Vacances.
"No es este el lugar de defender la historia -afirma-; los que maldicen
a la historia por temor o por interés no prueban nada a no ser contra eUos
mismos y no contra la historia. Un largo e íntimo uso de las fuentes documentales, una información no limitada a una sola sino que alcance un amplio encadenamiento de Edades, una inteligencia vivaz y sensible que no se
contenta con la mecánica de las fechas salientes, sino que prefiere la oscura
gestación d~ los efectos de las causas; un vasto conocimiento del hombre Y de
sus resortes secretos; extensos viajes a través de las naciones, a lo menos espirituales... ; una segura cualidad intuitiva y un alma abierta cert~ramen_te a
la poesía, la ciencia y el arte ... ; he ahí el raro conjunto de trabaJOS _Y v,rt_udes que exige la historia ... Con el estudio y meditación de la histona forJemos nuestro pensamiento y a costa de nuestro destino, realicemos nues~
desquite haciendo de él un instrumento de nuestra libertad interior; la libertad que nunca podrá ser detenida por ninguna alambrada".

666

También entre los contemporáneos, Amold J. Toynbee, a pesar de creer
que existe una tendenc1a a la repetición que se afirma a sí misma en los
asuntos hwnanos, reconoce que esta repetición de hechos en el tiempo, es
uno de los conocidos recursos de la facultad de creación y sostiene que: "si
la historia humana se repite lo hace en consonancia con el ritmo general del
universo; pero el sentido de este orden de repetición reside en el libre campo de ofrecer al trabajo creador para seguir adelante". "Bajo esa luz -concluye- el elemento repetitorio de la historia se revela como instrumento para la libertad de la acción creadora y no como índice de que tanto Dios como el hombre son esclavos de la fatalidad".
Se ve de lo expuesto que hasta hace poco la historia fue una reflexión sobre las varias y opuestas verdades que proponía cada cultura y una verificación de la heterogeneidad de cada sociedad y de cada arquetipo, mas ahora
la historia ha recobrado su unidad y vuelve a ser lo que fue en su origen: una
meditación del hombre.
Esta meditación del hombre implica la mejor de las negaciones, la negación histórica, afirma Leopoldo Zea. En efecto, si no se desea repetir la experiencia de los antepasados, viviéndola, es necesario convertirla en Historia, que es auténtica experiencia, y ya que la historia de la cultura no la forman los puros hechos, sino precisamente la conciencia filosófica que de ellos
se tiene, cuando se tiene esta conciencia se ha alcanzado la comprensión
histórica.
Comprender es, desde este punto de vista filosófico, tener capacidad para colocar un determinado hecho en el lugar preciso que le corresponde en
el presente.
Cuando se comprenden las razones que causaron en una época dada, la
realización de formas de expresión histórica determinadas, se comprenden
también las razones por las cuales estas mismas formas no pueden repetirse
en el presente salvo negando la historia, es decir, en suma, negando la capacidad del hombre para progresar valiéndose de sus propias experiencias.
De esto se sigue que el papel del historiador será precisamente el señalar
las rutas que ante sí tiene el hombre por sus capacidades para progresar sirviéndose de sus propias experiencias.
¿Cómo debe realizar este papel el hombre al hacer historia?
El historiador, al realizar su trabajo, debe construir una imagen coherente,
con pretensiones de verdadera, y que tenga sentido, de las cosas tales como
fueron, y de los acontecimientos tal como ocurrieron, y para ello es menester que norme su actividad por reglas de método.
Los pensadores contemporáneos están de acuerdo en que esas reglas metodológicas consisten primeramente en que la imagen del pasado -además de

667

�EL HISTORIADOR EN LA MODERNA CONCEPCIÓN

ser coherente y continua, es decir con sentido--, tiene que estar localizada

en el tiempo y en el espacio; en segundo lugar que toda historia tiene que
ser coherente consigo misma; y, por último, que como la imagen del histo,.
riador mantiene una peculiar relación con los que se denominan testimonios
históricos ( textos, documentos, obras materiales, de arte, edificios, lugares
geográficos, etc., etc.), debe el investigador fundar su verdad en dichos testimonios históricos.
Ahora bien, como estos testimonios son históricos sólo cuando y en tanto
que alguien los considera históricamente, se sigue de ahí que el conocimiento
histórico solamente puede surgir o nacer del propio conocimiento histórico,
lo que expresado en otras palabras quiere decir que el pensar histórico es una
actividad original, fundamental o innata de la mente humana.

Resulta, pues, que el pensar histórico es aquella actividad de la imaginación, mediante la cual se propone el historiador dar a esta idea original o
innata, un contenido detallado, la cual se consigue empleando el presente
como testimonio de su propio pasado.

Pero los testimonios históricos de que dispone o puede disponer el historiador para resolver cualquier problema, han cambiado y cambian con cada
innovación de los métodos históricos y con cada variación en la competen..
cia de los historiadores, y del examen de estas variaciones o de estos cambios,

1

aparece una segunda dimensión del pensamiento histórico, lo que se llama la
historia de la historia o historiografía.
La historiografía tiene su fundamentación en el descubrimiento de que el
historiador mismo, junto con el "aquí" y "ahora" ( o sea la espacialidad y
temporalidad) que forman el cuerpo total del testimonio de que dispone,
forma parte del proceso que estudia, es decir que el historiador tiene su propio sitio en el proceso a estudio, y sólo puede verlo desde el punto de vista
que en el momento presente ocupa dentro de él.
Los actos de la mente del historiador, no sólo son de pensamiento, sino
que este pensamiento es a su vez reflexivo, es decir que se ejecuta con la con•
ciencia de que se está ejecutando, y se constituye tal como es, precisamente
por esta conciencia.
Estos actos reflexivos, o por decirlo así, hechos a propósito, adrede, son
los únicos actos que pueden convertirse en materia de la historia, y preci-

samente por ello podemos afirmar que puede existir una historia política, una
historia de arte militar, una historia económica, corno también una historia

de la moralidad o de la religión, pues en cada uno de estos aspectos es la
mente reflexiva la que interviene en la forma especificada.

FILOSÓFICA DE LA HISTORIA

A la luz de lo sumariamente expuesto, tratemos a continuación de investi-

gar el papel y las facetas que nos presenta el historiador en la moderna concepción filosófica de la historia.
Al positivismo con toda su objetividad, la nueva filosofía de la historia le
opone ahora una clara conciencia del papel activo que en este orden del conocimiento se toma al sujeto: el historiador.
Son las categorías del historiador, su curiosidad, su experiencia humana

las que determinan, modelan y construyen la obra histórica.
Ya nadie osaría hoy reducir el papel del historiador al de un simple aparato registrador encargado de reproducir mecánicamente su cometido.

El progreso de la metodología crítica conduce a superar la distinción que
fue clásica entre la "realidad histórica" y el "conocimiento histórico" entre

.
'
el tJempo pasado, realmente vivido por hombres de carne y hueso, y la imagen que reconstruye de ese pasado la labor paciente del historiador. Por eso
lo real, lo material, la única realidad que denota el lenguaje es la "toma de
conciencia" del pasado humano, realizada en la mente del historiador y por
su esfuerzo. La realidad es la síntesis de los dos polos antes opuestos: está en
el vínculo que entre pasado y presente establece el acto creador del historiador.
Puesto que como hemos dicho, es una ciencia, la historia supone un objeto, este objeto es aprehender, comprender el pasado realmente vivido por

la humanidad.
Pero este pasado realmente vivido, esta evolución de la humanidad no
constituye propiamente la historia: ésta no es una simple calca de aquél o de

aquélla, sino que el pasado humano, cobrando vida en la conciencia del historiador, asume otro carácter, cambia de categoría ontológica. Desde luego,
lo que constituye la evolución de la humanidad, lo que ha "estado activo",

~s su pasado, la totalidad tan compleja de las relaciones causales, y este conJunto jamás se encontrará plenamente reflejado en el conocimiento, debido
a dos razones: a sujeciones técnicas ( cuantos "hechos activos" han desapa-

recido sin dejar trazas o huellas en nuestros documentos) y a servidumbres
lógicas (ya que del pasado, la historia no retiene sino los aspectos, los elementos que la "teoría del historiador" retiene entre sus redes). El historiador
puede desear formar una imagen sumaria pero exacta de este pasado inago-

table, seleccionando los hechos importantes y las causas profundas, pero esta selección estará siempre ligada a la doctrina que haya seguido para elegir

669
668

�los materiales, tanto esenciales como accesorios, y por tanto será dependiente
de la mente humana y no del objeto. A este respecto hay que insistir en que
sólo la mente divina por ser omnisciente y omnipotente, sólo ella puede poseer la totalidad del pasado, y la historia pensada por los hombres no representará nunca más que una selección.
Con razón, pues, podemos afirmar que mientras que nuestro ideal de la
historia se haga más comprensivo, es decir que mientras más trate de encontrar los aspectos más variados y diferentes del pasado humano, más se revela
como irrealizable el sueño de una historia total, universal. Podría pensarse
en una aproximación a ella, por medio de un rodeo, efectuando una síntesis colectiva a la que estuviesen asociados los sabios de una generación, o de
una época, pero en la medida en que tal colaboración fuese posible, la historia elaborada en tal forma, a lo más que podría llegar sería a reflejar la
mentalidad colectiva de una generación o de una época, y también tendría
que haberse operado en ella una selección arbitraria y limitada.
Toda historia lleva impresa el sello o marca de sus autores, pero lo que
fundamentalmente nos hace pensar que las ideas de los historiadores han
envejecido no es el hecho de los progresos y de los cambios realizados en
nuestra documentación, sino el que nosotros hemos cambiado, que no nos
planteamos ya los mismos problemas, que no juzgamos tampoco con los
mismos valores.
Además, en la historia, el pasado no aparece simplemente transcrito, reproducido, calcado, sino que está específicamente calificado; se le conoce en tanto que es pasado, no sólo porque ya estuvo cumplido, efectuado, sino también porque cuando fue real, vivido, constituyó el presente para los contemporáneos. Siendo el conocimiento histórico una relación entre los hechos de
antaño y la mente del historiador en la cual se actualizan, considera al mismo tiempo la distancia que nos separa de ellos, y por eso no es sino metafísicamente que se expresa del historiador que reanima, que resucita o revive
el pasado. Si por ejemplo estudio la vida de San Pedro, mi conciencia me
representa a la vez los acontecimientos en vías de suceder en el primer siglo de nuestra era, pero también y al mismo tiempo la distancia de diecinueve siglos que me separa de ella. Es pues en esta síntesis, entre la realidad viviente y la proyección al fondo del pasado, que se encuentra la esencia del espíritu histórico.
Por otra parte, este conoc1m1ento del pasado, en tanto que tal, es al mismo tiempo conocimiento del presente, pues vive en· la conciencia del historiador, introduce en la conciencia realidades espirituales de orden específicamente humanas, respecto de las cuales reacciona de modo característico, es
decir libremente, y esta libertad se extiende a toda la historia, vale decir que

nada de lo que es humano me será extraño, pues lo hago mío y puedo apropiarme sus valores o rechazarlos.
Por eso, desde cualquier ángulo que se la contemple, la historia revelará
siempre la misma síntesis: el objeto, el pasado, que no es aprehendido sino
por refracción a través del sujeto cuyo papel nos aparece siempre como más
importante. Bajo este subjetivismo se hace notable el cambio de postura filosófica en comparación con la concepción positivista, (obsesionada de objetividad), y por ello es justo decir que en la moderna concepción de la historia se ha operado una revolución copemicana.
En la actualidad ya no se consideran los hechos materiales como la esencia de la historia, ya no son sino la osamenta, es decir, son una condición necesaria pero no suficiente. El actual conocimiento histórico consiste, según
lo hemos afirmado, en comprender esos hechos y una profunda comprensión
de los hechos humanos exige que esa osamenta sea revestida con el ropaje de
los valores que le confieren una significación, es decir, deben ser reflexionados, y cuando hablamos de reflexión, toda subjetividad del historiador entra
en juego.
Más que una cronología crítica, la historia actual es esta nueva captura
de valores en un campo ilimitado, pues las categorías de la lógica se han extendido a todas las manifestaciones de la vida social, económica, religiosa y
artística. Mientras más penetramos en la comprensión de los valores se borran
más todos los límites a todas las aproximaciones posibles, todo se toma "evidencia potencial".
Es clásico decir que por ser una ciencia, la historia debe ser una actividad desinteresada, y ello es una verdad elemental, pero esta evidencia deja
intacto el problema propiamente filosófico del valor subjetivo, existencial de
la búsqueda histórica.
Este valor existencial de la investigación, de la búsqueda histórica, se palpa cuando vemos que, por más contingente y más gratuita que pueda haber
-sido en un principio la elección ~el tema por el historiador, desde aquel momento en que profundiza la investigación, desde el instante en que abandona el dominio esotérico de la erudición para convertirse verdaderamente en
historia, obliga más y más al investigador a entregarse a él, a poner en juego
todas sus facultades, a embeberse, a interesarse, a vivir en él, a hacerle una
dación completa de su alma, porque, como decía el maesfro Antonio Caso:
"Hay que escribir la Historia con toda el alma vibrante; sólo así se infunde
nueva vida en lo inerte y resurgen las instituciones y las creencias desaparecidas y cobra nuevos bríos el abigarrado conjunto de hombres y cosas evocado
sobre las ruinas ungidas con la predilecta veneración de los pueblos, sobre
el vasto acervo de reliquias seculares que deposita la humanidad en el pla-

670

671

'

�neta, al cumplir su destino constante: su muerte perpetua y su perpetua
resurrección" (Problemas Filosóficos).
Pero no hay que limitarse a describir el aspecto radicalmente subjetivo del
conocimiento histórico y recalcar sus rasgos negativos, sino que también hay
que subrayar insistentemente lo que tiene de positivo, de activo: si los testimonios y documentos no hablan, no arrojan luz, sino en la medida en la
cual el historiador sepa interrogarlos, podemos asentar que la historia sí es
una respuesta, una contestación a una pregunta que surge del fondo del alma del historiador, quien precisamente por eso tratará de solucionar el pn&gt;
blema central de su existencia; aquella interrogación a la que consagrará su
vida y su persona.

En los términos que a Sartre le sirven para la definición de su psicoanálisis existencial, para un historiador de auténtica vocación, es decir para aquel
que considera la historia no como un pasatiempo o una ocupación acciden-

tal, la búsqueda histórica es una manifestación empírica de esa idea original,
de ese deseo fundamental por el cual se encama y busca su realización la
persona humana.

píricos y ampliar su horizonte, que agranda la experiencia humana y la ayuda al planteamiento correcto de sus problemas, pero por sí misma ... no soluciona nada ...
Desde otro punto de vista existe también el peligro de poner demasiado
en relieve el carácter existencial de la búsqueda histórica... Sin duda, por ser
humana, debe esta búsqueda, en alguna forma, responder a una cuestión
fundamental, pero para ser fecunda, para ser verdaderamente historia, exige
del espíritu una cierta disponibilidad interior, un cierto desprendimiento, un
mucho desinterés.
Si la historia, si la búsqueda es, digámoslo ahora en otros términos, un encuentro con el "yo ajeno" de los hombres del pasado, exigirá del historiador
que siquiera por un momento salga de su subjetivismo, de su ensimisma-

miento, de la obsesión de sus propios problemas, y con el espíritu alerta realice la nueva experiencia, ya que en ella, como más directamente en el amor
y en la amistad, "nuestro yo" sale y se proyecta, para volcarse en el prójimo,
en el "yo ajeno", en el objeto de nuestras inquietudes y desvelos.

¿Quién podrá negar el profundo valor, que con tales presupuestos, y des-

Sartre y los existencialistas, han descrito con aspectos más o menos llamativos y conmovedores este carácter existencial de la búsqueda histórica: para ellos, el diálogo que el historiador sostiene con el pasado se convierte en

de el punto de vista existencial, reviste tal encuentro?
Sin embargo, como bien pudiera pensarse que tal aventura con el "yo aje-

una interrogación angustiosa que con la vista al futuro, formula el hombre a
sus antepasados, a sus hermanos o modelos de antaño, y poniendo de relieve

chos es Ia historia-, o bien, que tal contemplación no sea gratuita sino en

la temporalidad humana juegan con la ambigüedad de la noci6n de la historia describiendo la labor del historiador como un acto por medio del cual
'
el hombre
histórico trabaja en su propia realización.
De todo lo dicho, no hay que forjarse una idea demasiado optimista de la
historia o esperar y exigir demasiado de ella. No es de ella que recibirán su
solución los problemas fundamentales de la existencia; precisamente estamos

viendo y queremos demostrar, que la aportaci6n principal de la nueva temia
de la historia, reside en el hecho, bien establecido hoy día, que la verdad de
sus resultados, la verdad de los valores propiamente humanos (no de las
verdades de hecho que establece la historia) , está dada por completo, con
sus características y límites, en los "presupuestos doctrinales que la subjeti-

no" pudiera reducirse sólo a una contemplación estética -lo que para mu-

apariencia -cuando no hay desinterés- precisa asignarle un valor, lo que
nos puede conducir a una deontología o ética práctica; pero también al punto neurálgico de nuestro tema: "lo que debe ser el historiador".
A partir del momento en que se reconozca que mientras tanto vale el hombre, tanto vale la historia, se tomará uno más exigente: la fecundidad, sin-

ceridad y hondura del trabajo histórico estará en proporción directa de la
riqueza humana del historiador; mientras éste sea más inteligente, cultivado,
accesible a las cosas y a lo humano, sincero, ético y rico en experiencia, más

será capaz de comprender, de encontrar en el pasado el equivalente de esos
valores, y consecuentemente su estudio será más rico y verdadero.
Si pues, en los testimonios que maneja el investigador todo es evidencia

ción". La verdad de la historia se convierte en una función de la verdad de

potencial, como hemos dicho, resulta que el historiador debe, además de las
características apuntadas, tener otras, saberlo todo, haber leído todo. . . y
como desde luego y por más esfuerzos que el pobrecillo realice, no alcanzará

la filosofía profesada implícitamente o no por el historiador.

jamás este desmesurado y ambicioso desiderátum, resulta que la ecuación per•

vidad del historiador impuso desde un principio como marco a su investiga-

La historia por sí misma no puede alimentar una vida interior, no puede
forjar una cultura, ni ser su eje, su elemento director o su alma: tal papel
pertenece a la mente especulativa. La historia debe ser considerada como
una disciplina auxiliar a la mente, que sirve para proporcionarle datos ero-

672

sonal (cultura y temperamento) definirá su competencia, como de hecho la

ha definido siempre.
En efecto, no cualquiera puede desarrollar cualquier investigación, cualquier tema; antes que nada se debe estar interior y espiritualmente, de acuer673
H43

�do con el objeto de la investigaci6n. Para llevar a cabo la historia del arte
es necesario poseer una sensibilidad estética desarrollada y rica de contenido· para elaborar una historia del cristianismo se necesita ser capaz de concebir lo que pueda ser el fen6meno religioso hasta llegar casi a sus aspectos
místicos, y por más sutileza que se posea para comprender la .mente y las acciones de un hombre es menester tener en común con él cierto parentesco
psicol6gico que permita sentir y revivir las emociones, las ideas y las convicciones que fueron suyas.
.
Ciertamente el historiador debe, al empezar su tarea, estar animado de un
espíritu crítico extremadamente despierto y vivaz, pero alentar en él solamente la crítica es exponerlo a desechar los filones más nobles de. la ~
riencia, y si esta actitud desconfiada perdura a todo lo largo de su mvestigaci6n le perjudicará, imposibilitándolo para reconocer los verdaderos valores
humanos, ahí donde existan.
.
El exceso o abuso de la crítica, la hipercrítica como se ha llamado, la mvestigaci6n y lucubraci6n, exclusivamente teniendo en cuenta el hecho ~terial han conducido a múltiples errores, pero además han puesto en evtdenci~ a sus sostenedores más ardientes. ¿ Quién podría poner en duda hoy,
la autenticidad por ejemplo, de los testimonios extraídos de las catacumbas
romanas o de la tumba de San Pedro, o del libro de Isaías, como lo puso
en duda' el siglo XVII?
Si por el contrario el historiador, en último análisis, trata de com~render,
de penetrar en las profundidades del alma de los hombres de ?tros tiempos,
y con su espíritu totalmente abierto examinar sus actos, y su vida entera, la
virtud suprema deberá ser en él, la "simpatía", esa disposición anímica q~e
nos hace connaturales con el pr6jimo, con el "yo ajeno", que nos penmte
volver a sentir sus pasiones, volver a pensar sus ideas, a experimentar SUS
afectos O a gozar con sus triunfos y deprimimos con sus desd!chas, y todo
ello bajo la misma luz, a través del mismo prisma que se las hizo conocer a
él como verdad.
Por eso y con justa raz6n coincid~os en este ~.unto c?n el. p:n.samien~
del Maestro Antonio Caso, cuando afumaba, que el sentido h1stonco -di
ce Hoeffding-, es una forma de la simpatía universal. _Aca~o sea. la forma
suprema de la simpatía humana. Saber interpretar en smtes1s ~ummosas. los
lances sucesivos de la vida de la especie, es no s6lo entender, smo amar, es
amar intelectualmente como amaba Spinoza, como S6crates amó, como han
sabido amar los que en el desarrollo indefinido del pensamiento al través de
· · el conocim1e
· · nto y la
sí mismo llegaron a' unificar en un acto d e conc1enc1a,
· precisa,
· geome'tn· ca.' de. la
emoci6n,' la representaci6n y la voluntad, la 16g1ca
pura raz6n, y la 16gica del instinto y el sentimiento. La verdad h1st6nca,

humana, por excelencia, como la metafísica, no se engendra sino en la armonía de las ideas y la intuici6n, dentro de la íntima coherencia del espíritu" (El concepto de la Historia Universal y la Filosofía de los Valores).
Creemos que nadie puede improvisarse en historiador si no posee en términos generales esta tendencia a la simpatía que permite la comuni6n con el
prójimo. El historiador debe poder realizar esta total entrega de sí mismo,
a todo lo que de humano encuentre: Bi6grafo de Napoleón necesita comprender sus ambiciones tanto como el alma de acero de Wellington... Historiador de Hidalgo, compenetrarse con su papel de Cura y sus sentimientos de Ministro del Señor, como con la lucha interna que debió sostener al
desobedecer la autoridad eclesiástica, al mismo tiempo que vivir su afán libertario, pero asimismo poder tener conciencia plena del rencor de Calleja.
Creemos también, que el mejor historiador de un hombre o de una época,
o de un acontecimiento, podrá ser aquel que, por su estructura mental y su
propia experiencia humana se encuentre lo más cerca, lo más Citrechamente
vinculado al espíritu que antaño anim6 a su héroe, o prevaleci6 en ese período.

Por otro lado, pensamos que la simpatía a su vez, no debe constituir la
única virtud del historiador; el ideal sería conciliarla con el más fino espíritu
crítico y con la intuici6n ya que como decía el Maestro Caso: "la misión
primera del historiador es, como la del sabio, un esfuerzo de análisis, un procedimiento de crítica, pero su misi6n última es un esfuerzo de reconstrucci6n, que s6lo puede lograrse merced a la intuición que revive y anima en el
espíritu la realidad exánime de los datos, las fuentes y los monumentos de
la historia" (Problemas Filos6ficos), pero como de hecho estas diferentes virtudes se encuentran desigualmente representadas en cada investigador, los
excesos de unos de ellos tienden a provocar la enmienda de los otros, circunstancia que hay que tener presente al considerar que el progreso de la historia es en mucho la resultante de un esfuerzo colectivo.
Estimamos que como la investigación histórica, en resumen, es una aventura interior a la que se entrega totalmente el historiador, como constituye
el esfuerzo de un alma que busca la resolución de un problema que es fundamental para ella, como esta interrogaci6n al pasado, se toma quizás la
meta de su destino, debe preocuparle más hallar la respuesta a la pregunta
de "¿Dónde está la verdad?", y llegar a ella totalmente, y para sí, que la
elaboración de un conocimiento objetivo y valedero para todos.

Al través de este valor personal, que podríamos como lo hemos hecho lla-

.
'
mar existencial,
la investigaci6n imperativamente se tomará más rigurosa
porque el crítico más exigente será la propia conciencia del historiador la
cual a la postre es siempre el juez más implacable.

674
675

�LOS PROBLEMAS DE LA UNIVERSIDAD DE MASAS EN LA
AMJ!RICA LATINA

Da. Lucm

MENDIETA Y

NúÑEz

Universidad Nacional Autónoma de México

INTRODUCCIÓN

LA EDUCACIÓN SUPERIOR ALCANZA cada día mayor importancia en los pueblos latinoamericanos y sus centros universitarios son, año con año, mate-

rialmente asaltados por un número siempre mayor de estudiantes que tratan
de ingresar a ellos.
Pero sucede que la velocidad con que se desarrollan en esta época los fenómenos sociales es superior a la previsión y a las posibilidades de las ciencias
que tratan de resolverlos y a los recursos materiales de que se pueden disponer
para hacerles frente.
Resulta por esto de gran interés el análisis de los problemas que plantea el ingreso a la Universidad.
El ingreso de los estudiantes a la Universidad se hace cada vez más dificil y ofrece diversos problemas que nos proponemos tratar en este breve ensayo en el que tocaremos cuatro temas íntimamente relacionados.

1) El aumento masivo de 1a población estudiantil.

2) La deficiente preparación de los estudiantes en el ciclo secundario.
3) La orientación vocacional y
4) Las necesidades reales de la sociedad.
Nuestro ensayo no se refiere a un país determinado ni a una Universidad

particularmente considerada, sino que tiene un carácter general; pero está
basado principalmente en la experiencia actual de las Universidades de la
América Latina.
\

677

�1) El aumento masivo de la poblaci6n estudiantil. El aumento masivo de
la población estudiantil es un fenómeno universal que está relacionado con el

hay buen número de catedráticos poco escrupulosos o carentes de energía que

aumento general de la población en todos los países del mundo y en consecuencia es absolutamente normal y benéfico puesto que al crecer el número
de habitantes son mayores las necesidades económicas, científicas y culturales de la sociedad que deben ser proveídas necesariamente por más profe.
sionistas, científicos y técnicos, pues un déficit en estas tres clases de intelectuales provocaría muy serios desajustes en el desarrollo de los pueblos.
Pero el constante aumento de estudiantes crea el problema de la superpo-

a todos sus alumnos con altas puntuaciones y así influyen en el promedio general que obtiene cada estudiante restándole valor efectivo.
Otro procedimiento que se emplea para dificultar el ingreso a las uni-

blación de las universidades que ofrece varios aspectos:
A. El económico desde luego, porque exige crecientes erogaciones por par-

"regalan calificaciones", son los llamados "profesores barco" porque pasan

versidades y que nos parece más realista y más justo, es el de los exámenes
de admisión cuando se sujetan a cuestionarios bien elaborados, porque entonces todos los aspirantes a carreras universitarias quedan en igualdad de

circunstancias y hasta los que hayan obtenido bajos promedios en sus anteriores estudios, pueden prepararse convenientemente para tener éxito en las

pruebas de admisión.

te del Estado para construcción de nuevos edificios) sostenimiento de una
burocracia universitaria y de un profesorado cada día más amplio y la com-

Pero cuando la corriente estudiantil de nuevo ingreso es muy voluminosa,
se corre el peligro de que el número de examinadores no sea suficiente y

pra de equipos escolares, científicos, técnicos, deportivos, ministración de becas y de seivicios cada vez en mayor cantidad.

ficientemente.

B. .El didáctico en vista de que es difícil hallar número suficiente de eatedráticos de reconocida competencia para que atiendan a los grupos de clase que se multiplican cada año.
C. El de la disciplina porque el paso de las universidades de escasa población escolar a las actuales universidades de masas, que han dado lugar a la
aparición del líder estudiantil y de grupos juveniles de presión, dificultan
mucho el mantenimiento del orden en Escuelas y Facultades y aun en el
interior de las aulas.
Se pretende resolver la cuestión del aumento masivo de la población estudiantil en las universidades, cerrando el paso a quienes no lleguen a ellas con

un alto promedio de calificaciones de las escuelas secundarias o preparatorias; pero este sistema resulta injusto :

a. Porque la experiencia enseña que hay muchos estudiantes' que habiendo hecho una secundaria y una preparatoria con medianas calificaciones, en
las escuelas profesionales mejoran y algunos resultan verdaderamente bri-

llantes.
b. Porque a las universidades desembocan dos corrientes de alumnos: la
que viene de establecimientos escolares oficiales y la de las escuelas privadas.
En éstas a menudo se aumentan deliberadamente las calificaciones sobre las
'
'
.
que en realidad merecen los estudiantes para facilitarles el ingreso a las um·
versidades.
c. Tanto en las escuelas secundarias y preparatorias oficiales y privadas,

678

de que por la premura de tiempo y el cansancio, se realicen las pruebas deLa única solución
tiría en mantener los
universidades en vez
las universidades de

posible a este problema, en nuestro concepto, consisexámenes de admisión; pero creando nuevas pequeñas
de las grandes ciudades universitarias y fortaleciendo
provincia para evitar que afluya una corriente exa-

gerada de población estudiantil a las universidades de las capitales o a las
de mayor prestigio.
Al propio tiempo, el Estado por medio de subsidios o de exenciones de
impuestos debe favorecer y estimular el establecimiento de universidades privadas que se incorporen al sistema general de enseñanza; pero cuidando de

garantizar la idoneidad y la eficiencia de cada una.
De este modo se volvería a la antigua universidad selecta, de escasa población escolar, y se acabaría con la universidad de masas que como hemos
visto, crea muchos problemas y disminuye la calidad de la preparación universitaria.
Es claro que esta nueva organización de los altos estudios y de la enseñanza profesional requeriría una legislación adecuada o cuando menos un
acuerdo entre todos los centros universitarios de cada país a fin de no admitir en una universidad la inscripción de alumnos que vivan en lugares en
donde les corresponde otra, sino en casos excepcionales debidamente reglamentados y drásticas medidas para determinar el cupo máximo de escuelas
Y facultades y para mantenerlo con objeto de evitar que descienda su calidad

por exceso de estudiantes y falta de profesores, de aulas y de elementos administrativos y didácticos.

2) La deficiente preparación de los estudiantes en el ciclo secundario. Una

6i9

�vez resuelto el problema del aumento masivo de la población estudiantil
mediante la multiplicación y la localización racional de las universidades,
surge el relativo a la deficiente preparación que adquieren los estudiantes en
el ciclo secundario.

En efecto, los profesores de las escuelas preparatorias y especialmente los
de las profesionales se quejan de que se les dificulta mucho desarrollar sus
enseñanzas porque los alumnos carecen de los conocimientos previos indis,.

pensables para comprenderlas y asimilarlas.
Esta crisis de adaptación que sufren estudiantes y maestros al pasar aquéllos de un ciclo a otro sólo puede resolverse, a nuestro parecer, llevando al
cabo una revisión general de la educación secundaria, preparatoria y profesional para articular los planes de estudio con precisión de materias y de
métodos de enseñanza y de sistemas de evaluación del aprovechamiento, a
fin de establecer entre ellos un eslabonamiento riguroso y una continuidad
pedagógica eficiente.
Como a pesar de todo los desajustes subsistirían aún cuando fuese en
menor grado, el examen de adnúsión al que ya nos hemos referido, obligaría
a los estudiantes de nuevo ingreso a las escuelas preparatorias y a las profesionales, a superar su deficiente preparación y a adquirir especialmente los
conocimientos básicos necesarios al correspondiente nuevo ciclo de estudios.

En las universidades en donde la preparatoria o bachillerato establecen
diferentes programas en función de las carreras que puede elegir el estudiante, una revisión de esos programas, métodos de enseñanza y sistemas de
evaluación del aprovechamiento para adaptarlos rigurosamente a las exigencias de las escuelas y facultades profesionales, resolvería el problema de la
deficiente preparación del alumnado de nuevo ingreso que en éstas se advierte. En las universidades de bachillerato único es necesario establecer en

cada escuela o facultad un curso de un semestre de estudios intensivos previos para preparar al estudiante de nuevo ingreso en las materias que nece-

sita conocer a fondo para abordar con éxito el aprendizaje profesional.
Establecida y perfeccionada así, la nueva organización universitaria, surge

otro problema de trascendencia social: el de la orientación vocacional Y
profesional.
Si el Estado hace grandes desembolsos para sostener a las universidades,
tiene derecho a exigir por esto y para defensa de los intereses sociales, que
de ellas salgan profesionistas bien preparados; pero esa preparaci6n no sólo
depende de la excelencia de la organización universitaria y de sus enseñan•
zas, sino también de que cada estudiante elija la carrera para la que sea
realmente capaz. Cuando esto no sucede, se producen frustraciones en el
680

individuo que eligió erróneamente una profesión y no siendo competente en
ella, es incapaz de prestar a la colectividad servicios eficientes.

3) La Orientación Vocacional. Es éste el problema de la orientación
vocacional o profesional, pues se llama de estas dos maneras estableciendo
una confusión que es necesario deshacer.

En el Seminario celebrado en Caracas, Venezuela, durante los meses de
agosto y septiembre de 1948, se definió la educación vocacional incurriendo
en la confusión aludida pues se dijo que: "Es la que, sin desatender los aspectos esenciales de la Educación Fundamental, forma, instruye y capacita
para adquirir una profesión, arte, oficio u ocupación que pennita ser individual y socialmente útil". 1
Pero como dice acertadamente Fingermann, la vocac10n es una disposi-

ción de carácter subjetivo. La vocaci6n -la palabra lo dice-- es como un
llamado desde afuera; pero en realidad es una inclinación que va desde
dentro hacia determinadas tareas o actividades. A veces es la repercusión,
en la conciencia, de una aptitud subyacente. Mas por desgracia, no siem-

pre la vocación sentida está combinada con la presencia real de una aptitud.
¡Cuántos se creen poetas sin serlo! 2
En consecuencia, la vocación tiene que ver con las disposiciones innatas

que inclinan al individuo hacia determinadas actividades, se da principalmente en la esfera del arte. La educación vocacional sería aquella que Ir.atara de mejorar las aptitudes correspondientes a la vocación y de cultivarlas, una vez descubierta; pero que en el arte fracasaría cuando la vocación
en el individuo no estuviese complementada con la aptitud porque ésta se
puede mejorar con la educación, pero no se puede crear. Eñ cambio la

educación profesional, sin desdeñar la vocaci6n se refiere principalmente a
las aptitudes. No todos los individuos tienen vocación para algo; pero todos
tienen aptitud para algo.
La orientaci6n profesional parte de la determinación de las aptitudes de

cada persona para señalarle ·¡a profesi6n que más le conviene estudiar.
La vocación y la profesión a veces se integran en una sola unidad; pero

también pueden coexistir. Hay profesionistas eminentes dotados de grandes
aptitudes profesionales que al propio tiempo sienten y cultiv,!Il una vocación: Cirujanos que aman con fervor la música; abogados que en sus horas
1

Seminarios Interamericanos de Educación. No. 9. Universidad de Maryland 1952.

Unión Panamericana. Washington, D. C. 19541 p. 61.
1
GREGORro FINGERMANNi Fundamentos de Psicotécnica. El Ateneo. Editorial. Buenos Aires, Argentina, pp. 55 y 56.

681

�de ocio se dedican a la pintura; ingenieros que se sienten fuertemente atraídos por la aviación o por la política, etc., etc.

Si pues, las universidades tienen por objeto preparar a los estudiantes
para las profesiones liberales, para la ciencia y las disciplinas filosóficas, lo
que les corresponde específicamente es la orientación profesional y no la
vocacional.
Para cumplir adecuadamente su misión, toda universidad ha de tener un
servicio de orientación profesional al que deben acudir los estudiantes al
terminar la educación secundaria en aquellos países en donde existe el ba-

chillerato diferenciado y en donde hay bachillerato único, al concluir los
estudios de éste, puesto que la orientación profesional tiene por objeto descubrir las aptitudes del alumno antes de que se decida por una profesión
específicamente determinada.
Los tests descubren cualitativa, y cuantitativamente, las aptitudes de los individuos, ya sean físicas, técnicas o manuales; pero deben escogerse y agruparse
convenientemente para formar las "baterías de tests" que no solamente revelan las posibilidades de cada quien sino como dice Fingermann, la personalidad global del sujeto, su tipo psicológico.
Sin embargo, a nuestro parecer, el servicio de orientación profesional debe
ser obligatorio en las universidades para todos los estudiantes de nuevo ingreso; pero no así sus diagnósticos. En los países democráticos no puede imponerse el estudio de una profesión determinada y prohibirse otras a los
alumnos que llegan a los centros universitarios con el propósito de hacer una
carrera, sólo porque el diagnóstico del servicio de orientación profesional sea
negativo. Eso significaría una imposición contraria al principio democrático
de la libertad individual.
En primer lugar, aun cuando aceptemos con Fingennann que "con los tests
se obtienen verdaderas radiografías del espíritu" hay que tener en cuenta
que, como el mismo autor lo advierte, no basta la radiografía, sino que es
necesario saberla interpretar y no puede hacerse víctima a los estudiantes de
posibles errores de interpretación.
Por otra parte, no es raro que una persona demuestre aptitudes para varias
profesiones. Hay, inclusive, quienes siguen con éxito dos, quienes son médicos
y abogados, abogados y economistas, etc., etc.
El servicio de orientación profesional, ha de ser, en consecuencia, una especie de consejo científico que estará contenido en el diagnóstico que se entregará a cada estudiante; pero dejándolo en libertad de aceptarlo o no. Es
de suponerse que en la mayoría de los casos lo aceptará, que servirá para que
los alumnos y sus familiares recapaciten sobre la carrera elegida si no es la
indicada como más conveniente en el diagnóstico.

682

4) Las Necesidades Reales de la Sociedad. El servicio de orientación profesional de las universidades, tiene que organizar sus baterias de tests, en función de un cuadro determinado de actividades científicas y técnicas que formará de acuerdo con las necesidades del país correspondiente para canalizar
a las corrientes de estudiantes que llegan cada año a los centros universitarios,
hacia aquellas profesiones que sean más necesarias en un momento dado.
La orientación profesional, además del diagnóstico, debe dar a cada estu.
&lt;liante una información escrita sobre las finalidades, el contenido y el sentido
social de cada carrera y una explicación clara de la forma en que esa carrera
se practica y de lo que de ella pueden esperar desde el punto de vista
económico.
Les presentará también un cuadro realista de las necesidades del país en
cuanto a profesionistas y técnicos de las diferentes ramas de las ciencias de
la naturaleza y de las ciencias sociales.
En resumen:
l. El problema de superpoblación escolar que crea el aumento masivo de
la población estudiantil, sólo puede resolverse a) creando y distribuyendo adecuadamente en el territorio, nuevos centros universitarios para descongestionar los ya existentes y para evitar el surgimiento de más universidades de
masas que ofrecen innumerables problemas y ningunas ventajas.
II. La deficiente preparación que adquieren los estudiantes en el ciclo
secundario es una cuestión que sólo puede resolverse revisando y reestructurando los programas de estudio de esas escuelas en función de las necesidades
científicas de las escuelas y facultades profesionales y estableciendo en éstas,
el sistema de exámenes de admisión de acuerdo con bien estudiados cuestionarios que comprendan la preparación fundamental para la carrera de. que
se trate.
Estos exámenes a la vez que serían una criba que detendría a los incompetentes, servirían para subsanar los defectos de la preparación del ciclo secundario en los que lograran aprobarlos.
III. Los alumnos que llegan a las escuelas y facultades profesionales de
la universidad, deben ser ilustrados por un servicio eficiente de Orientación
Profesional sobre la carrera que más les con viene elegir de acuerdo con sus
aptitudes; pero este servicio ha de ser simplemente de orientación y no de
imposición.
. IV. La Orientación Profesional comprenderá, además del diagnóstico, una
mformación sobre las necesidades reales del país por lo que respecta a profesionistas y técnicos, sobre las finalidades, el contenido, el sentido social y las
perspectivas de cada profesión.

683

�EL DERECHO Y EL SENTIDO COMÚN

Lic. Lms M. FAR.ÍAs
Universidad Nacional Autónoma de México.

ToDA LA VIDA SOCIAL se encuentra profundamente permeada por el Derecho,
cada día más acentuadamente la legislación invade las varias actividades humanas, por lo que, con cada día que pasa, es más acusada la necesidad para
tocio hombre de tener un mínimo de conocimientos jurídicos. La noción del
derecho resulta así indispensable para el que anhela vivir en armónico concierto con los demás y ser útil a la comunidad.
Sin embargo, salta a la vista que aquellos que se dedican al estudio del
derecho y los que de él viven parecen perderse en un laberinto de leyes y de
f6nnulas olvidándose de la esencia y los fines del Derecho.
Ha habido épocas, y parece que hoy regresamos a ellas, en que las palabras
estaban dotadas de poder mágico, en que se daba más importancia a la forma
que al contenido, a la ley que a la justicia, a la fórmula que a la verdad, y
así en juicio, era preciso pronunciar fórmulas sacramentales sin cambio alguno, so pena de perder el pleito. El Derecho pasa a convertirse en rito, el
proceso deja de ser una búsqueda de la verdad con miras a impartir justicia
para convertirse en un ritual en el que se premia la habilidad para manejar
f6rmulas y se castiga la ignorancia de ellas.
En un examen profesional escuché a un distinguido maestro preguntar al
que se examinaba -y lo hacía en serio- si creía que los tribunales eran
creados para impartir justicia, y cuando el examinado respondió categóricamente que sí, el maestro rio benévolo y se mofó de lo que consideraba ingenuidad juvenil. Y es que, para muchos, los tribunales, todo el aparato de
la justicia nada tiene que ver con la justicia y la verdad sino simplemente con
el respeto a las leyes, a la letra de la ley, su función es -para ellos- nomofiláctica: custodio de la ley, no custodio de los derechos del hombre.

685

�Este es el peligro que confrontamos. La pérdida de la perspectiva, el olvido de los fines para ver s6lo la forma y la praxis.
Si a esto añadimos el descrédito de la profesi6n, la falta de fe que universalmente se tiene para el derecho, el desaliento que los abusos y los en.
gaños han llevado a la mente de los legos, la creciente cañ\idad de burlas de
que se hace objeto a nuestra ciencia, no podemos menos que alarmamos.
Recientemente ha aparecido un libro -interesantísimo-- del español Juan
Gómez Jiménez de Cisneros en que con gala de erudición y agudo ingenio
recopila cuanto de malo se ha dicho en contra del derecho y sus oficiantes a
través de los tiempos y por todos los medios: chascarrillo, novela, anécdota,
teatro, periodismo, radio, cine y televisión.
Todo esto nos debe mover a llevar al ánimo del estudiante la . advertencia
de lo fácil que es caer vencido ante el atractivo de las formas con descuido
de las esencias humanas del derecho.
Hace ya algún tiempo leí con verdadero interés un libro del jurista inglés
Sir Paul Vinogradoff, titulado Common Sense in Law, o sea: El Sentido Común en el Derecho. Años después se public6 en nuestro idioma bajo el nombre de Jntroducci6n al Derecho. La obra es fecunda y Jlena de sugerencias;
pero quizá lo más sugestivo de todo sea el título original suprimido, desgraciadamente, en su edición mexicana. Pensando en lo que escribí al iniciar

este estudio y recordando el libro de Vinogradoff, he escogido el tema de
El Sentido Común y el Derecho.
Desde luego no pretendo ser original, lo que escribo será simplemente un
recordatorio para todos los estudiosos. Pero, después de todo, me complazco en

recordar lo que alguna vez me dijo el licenciado Mariano Azuela con su característico humor: "En derecho sólo hay dos clases de escritores: los que
ponen las comillas y los que se las comen". Respetando pues las comillas, entremos en materia.
Todo el que acude a una escuela de jurisprudencia cree tener ideas muy

claras sobre el Derecho, la Ley y la Justicia, algunas veces es cierto. Todo el
que viene a estudiar sueña con ser un paladín de la justicia y un campeón
de los desheredados. Pero -primero el estudio- y después la práctica van
envolviéndolo en las teorías y las f6rmulas. Principia por admirarse de la
eficacia de las f6rmulas y termina por creer en ellas con grave detrimento
de sus limpios ideales, y las ideas claras que antes tenia quedan en el olvido
cubiertas por un cúmulo aplastante de preceptos y f6rmulas. Los primeros
triunfos profesionales inflaman su vanidad, hacen luego su aparici6n los
intereses y la ambici6n y el joven, que lleg6 a la escuela con el ánimo de
luchar por la verdad y el bien, pasa a ser un virtuoso de la eficacia, un

686

manipulador del sofisma, un adalid de la mentira, un adorador del éxito fácil, un cínico que se ríe de la justicia y no cree en la verdad.
El sentido común debe ser nuestro aliado para volver al camino recto, des-

cubriendo la esencia del derecho, del Derecho en su sentido universal, no del
positivo manifestado en leyes.
Es preciso tener nociones claras de los conceptos fundamentales, saber qué

es hombre, qué familia y sociedad y estado, derecho, justicia, ley y moral.
Sin estas nociones generales nos perderemos en los laberintos de las reglas
y la casuística.
El hombre -animal racional- es un ser social, un ente que por su ca-

rencia y por su dignidad requiere de la colaboraci6n de sus semejantes. Por
ser débil e insuficiente necesita hallar en la colaboración las satisfacciones que
aislado no alcanzaría. Por ser superior y tener dignidad exige la comunicación con los demás para expresar su amor. El espíritu pide comunicarse, por
eso posee el habla, la materia impone necesidades que sólo encuentran cumplimiento en la participación de sus semejantes.
Así surge el grupo humano cuya primera expresión es la familia. Ésta nace
por virtud de la diferencia de sexos y la tendencia o instinto de conservación
de la especie. Pero no basta la unidad familiar para satisfacer el instinto gre-

gario del hombre, las familias se van sumando hasta constituir la ciudad y
luego el Estado.
Es el sentido común el que nos indica que el hombre necesita de la sociedad, no conocernos al hombre viviendo de otra manera. Un Robinson, aparte
de ser creación imaginativa, no está aislado, Ileva consigo la ciencia de su
tiempo y aun estos conocimientos no le satisfacen y encuentra su "Viernes",

el nativo que le acompaña y al que enseña, así pues el propio De Foe está
indicándonos lo indispensable que es para los humanos la comunicación.

"Aquel que no tiene necesidad de los demás -dej6 escrito Arist6teles- ha
de ser o bestia o Dios: no es parte de un Estado". "Hay por naturaleza, nos

dice el mismo fil6sofo, un instinto o tendencia en todo hombre hacia la sociedad". Y el viejo rapsoda Homero en la Ilíada recomienda: "Huíd de todo
hombre que vive sin leyes, sin familia, ni hogar, sin afecciones . .."

De esa tendencia del hombre hacia la sociedad nacen los agrupamientos humanos que se hacen para complementar las carencias naturales de los hombres.
Y bien, tenemos ya la sociedad, sea esta familia, o ciudad o Estado en el
sentido moderno. ¿ Podrá una sociedad vivir sin normas, sin leyes, sin derecho? Volvamos a Homero, ahora en la Odisea, cuando Ulises charla con el
Rey Alcinoo: "Cada quien dicta leyes para su esposa e hijos". Queriendo
decir que no es concebible ninguna agrupaci6n humana sin que esté dotada
de leyes, de normas, de reglas. Es absurdo imaginar siquiera una sociedad sin

687

�derecho, vale decir sin normas, tanto como lo sería pensar en_ el ~er:ch_o sin
atender a la realidad social; una y otro van a lo largo de la H_1storia ~nd15?lublemente unidos. En efecto, una sociedad -cualquiera. sociedad unagmable--- sin normas no sería colaboraci6n y mutua ayuda smo mutuo estorbo,
confusión y choques que terminarían en la violencia._ Y un derecho en ab_stracto
sin pensar en los sujetos del mismo, carece de senado. El derecho es siempre
relaci6n de hombres. Todo derecho hace referencia a las personas. Alguno
podría alegar que los derechos reales son domi_nio de un h~~bre sobre una
cosa; pero en verdad no es -si bien se ve-- smo una re!ac1on humana ~r
la que un hombre tiene imperio sobre una cosa y los &lt;lemas, todos los &lt;lemas,
tienen prohibici6n de disfrutar de aquella cosa asignada por el derecho a uno.
El Derecho se crea para el hombre porque la convivencia que es producto
natural requiere del orden para subsistir.
.
Por encima de todas las agrupaciones humanas está el Estado que se diferencia de todas por su mayor extensi6n y superior misi6n. El Estado_ no es
a un agrupamiento espontáneo sino conscientemente creado con miras al
~ienestar colectivo y se da leyes para armonizar esfuerzos y preservar el orden. El Estado tiene tres elementos que lo constituyen: Gobierno, _gobernados
y territorio. Su existencia implica la idea de soberanía en el sentido, ~e que
no tiene nada por encima, de que es autosuficiente en el orden poht1co, de
que se da a sí mismo sistemas y leyes para su organizaci~n. Esto, desde luego,
sin perjuicio de mantener relaciones de interdep_endenc1a con ot~os E~tados
soberanos y con organismos supranacionales que llendan a la coex1stenc1a pacífica. Ahora bien, ¿ cuál será la funci6n primordial del Estado? Debe ser la
administraci6n del bien común, propiciando todo aquello que lleve a sus
miembros a la práctica de las virtudes sociales. Si el Estado se forma con
miras al bien común todos sus miembros aportarán su esfuerzo Y su _colaboraci6n porque todos están interesados en ello. En el ~stado la ~c1edad
obra y vive merced al concurso de sus miembros orgamzados mediante la
acción de la autoridad. Y toda sociedad organizada, todo Estado supone la
existencia de una autoridad encargada de la coordinación del actuar de todos
los miembros con miras a su fin propio: el bien común.
Ser miembro de un Estado implica una renuncia a la libertad P:i:s&lt;&gt;nal;
pero esa renuncia se ve suplida con ventaja por los resultados y bcnef1c1os, ya
e Como afirman algunos autores, "el hombre sólo llega a ser todo lo que
qu '
.
'] .
". o
tiene la obligación de ser, a cambio de deJar de ser solament~ e m~smo ,
como pensara don Antonio Caso: sólo en el abandono del ego1smo, solo en la
entrega absoluta se encuentra la plena libertad.
Pero no podemos detenemos aquí. El Estado que es soberano Y que _es
autónomo necesita de una Ley Suprema que establezca el sistema de trabajo,

la forma del cuerpo directivo, que fije los límites del poder público y señale
los derechos de los miembros de la sociedad. Es decir, el Estado requiere de
una Constitución. Esta podrá ser escrita o tácita; producto de la tarea de un
cuerpo legislativo constituyente o consecuencia de un largo proceso de Ja
tradición y la costumbre; pero siempre existirá en el Estado. Y será como Jo
quiere Hauriou equilibrio entre el Poder, la Libertad y el Orden. La Cons.
titución señalará principalmente la forma de Gobierno.
Las formas de Gobierno, enseñaba Aristóteles, son tres: Monarquía, Aristocracia y Democracia con sus correspondientes formas viciosas de Tiranía
Oligarquía y Demagogia. Y en esta exposición del estagirita queda de mani~
fiesto que lo fundamental es el hombre pues no es la ley ni la forma las que
~n buenas o malas sino la manera en que el hombre las maneja y las aplica.
Sm embargo el propio peripatético indica que la mejor de las formas es la
democrática y en nuestro tiempo el uruguayo Carlos Vaz Ferreira nos dice
que la democracia es superior en tres planos: el bien del menor mal; da mejores resultados; y estimula el desarrollo de la personalidad. En la democracia
5«: evit~ males y abusos, en ella se obtienen resultados de libertad y sana conv1venc1a y en ella la persona puede desarrollarse mejor para su propio bien y
para el bien de los demás.
_La existencia de Estados Democráticos -lo veremos con mayor detenimiento un poco más adelante-- implica íntima relación entre el derecho y la
~oral, y la necesidad de considerar a la ley no como simple forma y sanción,
smo como precepto cargado de contenido ético. Pues la identidad entre Estado
y Derecho nos lleva a la justificación de todas las tiranías.
Veamos ahora qué es el Derecho. El punto no es fácil. Empezaremos por
recordar que hay más de doscientas definiciones, lo cual ya nos indica Ja
falta de acuerdo entre los tratadistas respecto a su verdadera definición. Las
hay formales y las hay de contenido. Unas definiciones miran a la libertad
otras a la seguridad, otras más a la voluntad en tanto que algunas sólo atien~
den a la sanción, entre las que se preocupan del aspecto formal. Las de contenido, fijan su atención ya en la buena fe, ya en el ideal de la justicia
0
en el bien común.
Intentemos con el auxilio del sentido común una definición que comprenda
lo que la experiencia nos indica es el Derecho. Repasemos primero lo que
~emos entende~ por el término. El estudioso argentino Arturo Orgaz senala cuatro acepciones, a saber: Primera.-La regla de conducta socialmente
obligatoria a cuyo cumplimiento puede compelimos el Estado. Segunda.-La
pretensión legítima que una persona tiene para exigir algo del Estado o de
otro sujeto privado; es decir, el derecho como facultad. Tercera.-EI concepto doctrinario-filosófico acerca del contenido de la justicia; el derecho

688
689
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to o valor que se paga por utilizar un
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uar a.- .
'
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y esto sm entrar en 1as habituales divisiones de: Derecho
serv1c10 p ico.
,. .
. d etc Pero resulta evidente que cuando
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hablamos del Derecho en genera nho
t ) a la primera (derecho-nor.
1 t c ra ( derec o-concep o Y
y cuarta, smo a a er e
1 • d. Derecho se refiere al conjunto de
b . 1 t cuando a gu1en ice
ma). Ha ,tua
men
e
,
. do o al ideal de la 1· usticia en abs.
un pa1s deternuna
normas que imperan en
errnite elaborar la doctrina y
tracto. Pero es el derecho-norma el qu~d nos: o la norma ¿ tendrá sentido
abstraer partiendo de ·los hec~os co~oc'. os.? ~:sde luego que no. La norma
por sí es decir constituye un fm en s1 misma. 1
n "para" Sí
. '
.
. ificación teleológica, a norma es u
. '
es mstrumento, tiene s11l".
,
, 1 f rdad que persigue la norma
para una finalidad cualqmera. ¿ Cual sera a ma '
ju~:c;:imer lugar podemos decir que ~n::::"ii:ª:: ~t:~:g~: ~e:::
en la vida social. Pero no es ~l o~d:: : L~ego la norma es decir el Derecho
a su vez el bienestar de la co ect.1v1 a .
~
,
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1 b·en común la felicidad social. Pero hay go mas y e
.
persigue e I
' 'be -esencialmente- sino cuando hay una soc1e~
h norma no se conc1
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hib. ·
erec o. 'l habrá disposiciones pro illvas
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d d d h mbres libres de lo contrano so o
a
e o
,
.
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preceptos obligatorios; pero no toda 1a nea gam~ he b
el derecho y que son fuente de facultades para e om re.
. , ? . sAh ra bien . todo el derecho está contenido en las normas pos1t1vbas. é El
o , d , éh
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que uhay que uscar a
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tas de don e an nac, ·
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1 d. t del Pretor
1
de la filosofia y no en e e ,c o
ciencia del derecho .en e ar~~ ,, Encontrarnos decía el sabio orador, el
ni en la Ley de las Doce a as .
' 1 lado
or encima del
derecho en _l~ naturaleza del_ hom~:-n:u::s : : v~gencia ;e~anente, o sea
derecho pos1tivo, hay un conjunto
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.
. una norma positiva es o
el derecho natural. ¿ Cómo vamos a etennmar s1
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d'o de la confrontación con nuestra 1 ea e a J
no Justa s1 no es por me i
l . sticia constituyen el derecho
ticia? Estos principios generales, co~; el ~~ ªdl~ ntido común Este sentido
natural.. y es ésta también r~:: :::1r:~:a;~:n ha; ,: derecho pe~anente, innos advierte que hay un o d , d .
s·, es cierto que hay un derecho
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1
t·guos consideraran como justa la
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explicar que os an 1
inmutab1e no po emos
I
Tendremos que responder a
1 · ta salta que no o es.
esclavitud, ya que a a VlS
rd
d sostiene que no es el derecho
éstos con la tesis de Georges Re;a. ' cuanseº nos va presentando progresivael que cambia sino nosotros, es e~ir, qute d rechos eternos y la existencia
d 1 · congruencia en re e
mente. El caso e a lil
. d
r por ignorancia de los antiguos y
en la antigüeda~ d; la_ esclav1ltu s~ e~; ~c~aya sido justa. De la misma ma•
no porque en mngun tiempo a ese aVI u
690

nera que las estrellas y los astros están allí desde incontables milenios aun
cuando el hombre los vaya descubriendo día a día conforme aumenta su capacidad de observación con la creciente potencia de los telescopios. La estrella -dice el discípulo de Houriaou- es fija, pero el conocimiento que de
eJla tenemos progresa; así el derecho natural tiene un contenido progresivo,
no porque realmente su contenido aumente, sino porque nuestro conocimiento de él progresa.
Pasemos ahora a observar lo inconveniente de la tesis formalista que niega
todo contenido al derecho y lo identifica con el Estado. Esta postura es sostenida por los partidarios de la teoría pura del Derecho con Hans Kelsen a
la cabeza, proponiéndose, según propia confesión, estudiar el derecho positivo
haciendo a un lado "todo juicio ético-político de valor". Con tales ideas no
es posible separar los conceptos de Derecho y Estado, ya que no hay más
derecho que el impuesto por el poder público; no cabe tampoco diferenciación entre derechos objetivos y subjetivos; poca será la diferencia entre ley
y sentencia ya que ambas son decisiones del poder si bien una tiene carácter
general y la otra particular; se cae en un monismo jurídico sin distinción de
las clásicas divisiones del derecho en privado, público, nacional, internacional, administrativo, etc., ya que todo será expresión de la voluntad del poder.
Por último -sigo en esto a Orgaz- si Derecho y Estado son una y la misma
cosa, haciendo caso omiso de los ideales de justicia y libertad, se sirve por
modo espléndido como escudo para todos los sistemas buenos y malos, justos
e injustos, democráticos y tiránicos. Y como atinadamente indica Bodenheimer: "la lucha entre el poder y el derecho carecería de todo interés
para el jurista". Esta teoría echa por tierra la comprensión de la naturaleza
del derecho, impide la lucha continua por el perfeccionamiento de los sistemas
jurídicos puesto que no pueden invocarse ni valores ni ideales.
Con vista en lo expuesto anteriormente podemos decir que el Derecho es
el conjunto de principios que se traducen en normas dotadas de coactividad
que tienden a: delimitar, coordinar y proteger todos aquellos intereses que
se juzgan valiosos para la convivencia social (Orgaz) .
El Derecho nace, pues, de principios sin los cuales la vida social es imposible: respeto a la vida humana, respeto a la familia, respeto a la libertad
individual, respeto a la conservación de la sociedad, respeto a la conciencia y
respeto a la buena fe. Todos estos principios -dice el Maestro García Rojas-- tienen sustento en tendencias naturales del hombre: instinto de conservación, atracción de los sexos e instinto de conservación de la especie, anhelo
de libertad, instinto gregario, sentido religioso y amor a la verdad.
Hemos aceptado ya que el hombre es un ser social que por razones naturales se agrupa formando familias, ciudades y estados. También hemos acep691

�tado que todo grupo humano requiere de normas con miras a la eficacia en
la colaboración y preservación del orden. Pero hay una consecuencia a la
cual no hemos hecho referencia expresa suficiente y es ésta: toda sociedad
exige la existencia de la autoridad. Una autoridad que se encargue de administrar el orden y encauzar la colaboración. Una autoridad que sepa imprimir a todos los miembros del grupo social un impulso hacia el mismo fin:
el bien social. Será la autoridad la que dicte las normas de la convivencia y
vigile su cumplimiento, será la que administre la justicia y la que maneje los
bienes de la colectividad.
Pero esa autoridad no podrá ser ejercicio del poder sin límites, ni expresión de voluntad caprichosa, sino ejecución racional de actos que tiendan al
bienestar colectivo. La autoridad es "gerente del bien común" y está para
proteger y garantizar los derechos individuales y los derechos sociales de los
grupos colectivos que integran el Estado.
Quien dice autoridad no señala privilegios sino que indica responsabilidades. La autoridad sólo tiene como razón de ser -en última instanciael servicio a la sociedad. Ella indagará las necesidades y señalará las metas
y, una vez conocidas las necesidades y fijadas las metas, dictará las normas
que den satisfacción a las primeras y permitan el logro a las segundas.
El poder, la autoridad, no pueden dejar de ejercerse. No puede haber
vacíos de poder. Si la autoridad no ejerce el poder, éste pasa a otras manos.
¿ Qué sucede cuando una autoridad deja de ejercer el mando? Siempre surge
a su lado o detrás o frente a ella alguien que lo ejerza; pero con la gran
desventaja de que como la responsabilidad formal y nominal sigue en la
autoridad, el otro actuará sin sujeción a normas ni a consideraciones de
responsabilidad. La Historia está llena de ejemplos.
El poder es permanente, los hombres que lo tienen en sus manos son transitorios. Podríamos decir que éstos tienen la autoridad en forma fiduciaria;
que lo reciben, lo usan para bien de la comunidad y lo pasan a otras manos.
La autoridad se ejerce promoviendo, organizando y garantizando los intereses
de la persona y de la colectividad. Y esos intereses pueden resumirse de la
siguiente manera: Seguridad, Justicia, Salud, Cultura y Libertad.
Pero pasemos ya a ver qué concepto tenemos de la Ley. Entendemos por
ley la regla que promulga el Estado para inducir a los hombres a actuar o
para que se abstengan de ello. El Derecho, lo hemos expresado ya, se manifiesta en leyes, en disposiciones obligatorias. Y las leyes son necesarias a la
convivencia, es decir son indispensables a la sociedad para coordinar sus
actividades. Esto es tan palpable que todo intento de demostración resulta
superfluo, es algo que se desprende de todo lo que hemos venido asentando
en esta exposición. Pero veamos qué significado tiene la palabra, qué es lo

692

q~e lo_s hombres han entendido por ley. Sobre la etimolo ,
disparidad entre los autores p
e· , .
gia de la palabra hay
. ara iceron viene de "leg " 1
A 'l
en esto San Isidoro y muchos t
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ere ' eer.
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.
au ores mo ernos la aceptan S t T ,
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" r
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obliga a actuar. y esta explicac·,
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10º es a mas aceptada t d
.
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eqmvocos yfa que hablamos lo mismo
. 'd"
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La ley _-norma jurídica- nace de la necesidad
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de orden Y colaboración
accion;~c~:~~as oso: ~:ecterpto Ilegal rbecae sobre el actuar del hombre. Las
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ue proce en e las virtucado, la Ley las prohibe. pretptua; malas, la~ que nacen del vicio y el pe.
, y, as que no son m buenas ni malas la L 1
,
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permzte.
La Ley será d
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individuos que co::i:::ct:: !::i:~a~d n~ae~á diritda al indiv~~uo sino a los
los ciudadanos no para
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ey se ace para utilidad de todos
,
provee o de uno Se co 'd
.
bien de los hombres la r' t' d
:
nsi era que tiene por fin el
legislador tiene com; fin m~clac i_ca 1eh la bvirtud. y~ Aristóteles decía que "el
ucir a om re a la virtud" La l
senalar caminos para marcar l' .t
.,
·
ey se hace para
'
rmi es a 1a acc10n del homb b
d .
pre el bienestar colectivo.
re uscan o s1emAhora bien ¿ a quién corresponde la facult d d h
que ser al Estado, pues hemos ace tado u ~ e acer, las leyes? Tendrá
es el gerente del bien común 1 d' p
} e e~te, a traves de la autoridad,
trario sería invitar al caos 'ae irector., e la vida colectiva. Afirmar lo conasí lo indican E
y la confus10n. El sentido común y la tradición

t

tad de redact~r ; ~~:~~lgE:~!; queLtie~el la auto~dad legislativa, la faculh
eyes. eg1s ar es atributo de la b
,
ay soberanía sin facultad legislativa La
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so eran1a, no
se dividen en tr
d
. :
mayona e os Estados modernos
.
es po eres: Legislativo que elabora la legislac·, d l
,
atendiendo a las necesidades ue en cada ,
wn e pais
organización social; Ejecutivo ~ue administ/poc~ se van presentando en la
encargado de impartir justicia interpretando tasel~mpone ~as ~yes; y Judicial,
el orden social por violaciones a las normas esta:i::i~=vitan o que se rompa
L a t area 1egislativa es obra del entendimiento p , t'L
experiencia del
d
.
.
rae ico que aprovecha la
. .,
pasa o y aspira a m terpretar las necesidades del f t
S
mis10n es de razón más que de voluntad· El Estado podra, querer un
u u~o.
fm de-u
693

�terminado pero no podrá imponer una ley contraria a la razón, una ley _que
de an temano se sabe no va a ser cumplida. Si bien no han faltado
. tratadistas
.,
-especialmente alemanes- que consideren que la Ley ,
es smo ex~reS1on
de la voluntad del legislador. No, la Ley es razón, es analis1s de la realidad y
es disposición prudente. Ya el filósofo de Estagira dice: "La Ley debe ser ~~a
expresión de la sabiduría y la inteligencia" y Platón no obstante su adorac10n
por el Estado absoluto, pide que el legislador se guíe por la -~azón y para el
bien de todos. También para San Agustín la ley es emanac1on de la mtehaencia. Santo Tomás nos dice que "la ley es una ordenación de la razón
~on vistas al bien común, promulgada por aquel que tiene el cuidado de la
, ".
comunidad". Y Cicerón considera que "la Ley verdad era es 1a recta razon
Pero hay algo más que conviene destacar y es esto: que la ley _no sólo
establece obligaciones y crea derechos para el cuerpo gobernado, smo que
también limita al propio poder soberano. Hay lo que podríamos llamar autolimitación del poder, o la autosubordinación del creador a su criatura que
es ]a ley. A través de la legislación el poder público se señala límites y se
establece obligaciones. Y todavía más, ofrece al ciudadano, es decir al gobernado, medios para enfrentarse al poder y evitar sus abusos. Estos ~~ los
"derechos y garantías" por medio de los cuales el particula~ puede _exigir al

~º-

Estado que respete cierta actividad o no realice actos contrarios o lesivos para

sus intereses como la libertad, el honor, el patrimonio y la seguridad de la
persona humana.

Sabemos ya que la ley es regla dada por el Estado dirigida .ª los hm':1bres
indicándoles el camino de su acción y poniendo límites a la misma mediante
prohibiciones y sabemos también, que la ley es dada por el mismo Estado_ en
función de su soberanía a través de un cuerpo especial llamado leg1slatJvo.
Pero •cómo deberá ser el precepto legal? San Isidoro de Sevilla, el admirable
sabio 'del siglo VI, opina que la ley "deberá ser honesta, justa, posible, conforme a la naturaleza, conforme a las costumbres patrias, conveniente al
lugar y tiempo, necesaria, útil, manifiesta, para que no caiga alguien_ ~
engaño por su oscuridad, no acomodada a ningún interés privado, sino hm1-

tada a la común utilidad de la ciudad". La exposición de este pensador medieval me parece clara por sí misma. En esencia, nos dice que las leyes han
de ser conforme a las necesidades de la época y la realidad social en donde
han de aplicarse, claras en su redacción para evitar confusión en su interpre-

tación y hechas siempre para beneficio de la colectividad.
Tenemos, pues, ya la Ley. Pero toda ley,
muy sabia que sea, es insuficiente en la práctica. No es sino una fórmula abstracta que se concreta en
los actos de los hombres y en la interpretación que de ella se haga. Toda ley
es insuficiente. Aristóteles llama la atención sobre el hecho de que las leyes

Por

694

r

son, por necesidad, generales, en tanto que las circunstancias de cada caso son

particulares y que está más allá de las previsión humana y de la ciencia
el establecer por adelantado reglas que se ajusten a todas las variaciones de
la práctica. Por lo tanto, añade, la ley debe complementarse con la equidad;
debe existir el poder de adaptación, el trato flexible para realizar la justicia.
También Bacon nos dice que la "estrechez de la prudencia humana no puede
captar todos los casos que el tiempo encuentra". Toda ley adolece de lagunas,
de insuficiencias y es el juez el que debe salvar esas carencias aplicando los
principios generales y el sentido común, para extender, por decirlo así, el
alcance del precepto. El legislador señala soluciones generales y abstractas y
son el Ejecutivo, mediante la facultad reglamentaria, y principalmente el
Juez, los que le confieren sentido concreto de aplicabilidad a la norma.
De lo anterior se desprende que lo que más importa es la capacidad para interpretar la ley. Por eso ha dicho Piero Calamandrei: "El Derecho, mientras
nadie lo turba y lo contrasta, se hace invisible e impalpable como el aire que
respiramos; inadvertido como la salud, cuyo valor sólo se conoce cuando nos

damos cuenta de haberlo perdido. Pero cuando el derecho es enmendado 0
violado, descendiendo entonces del mundo astral en que reposaba en forma
de hipótesis, al de los sentidos, se encarna en el juez y se convierte en expresión concreta de voluntad operante a través de su palabra. El juez es el
derecho hecho hombre; sólo de este hombre puedo esperar en la vida práctica la tutela que en abstracto la ley me promete, sólo si este hombre sabe
pronunciar la palabra de la justicia, comprender que el derecho no es una
sombra vana".
Con gran acierto los romanos señalaron tres fines a la jurisprudencia: jus
adjuvandi, jus supplendi y jus corrigendi. O sea, ayudar a la ley clasificándola
al individualizar su alcance en el caso concreto; suplir las lagunas de Ja ley,

llenando las omisiones fruto de la imprevisión del legislador y corregir las
excesivas consecuencias de una mala ley o de su incorrecta aplicación.

La interpretación de la ley, la hermenéutica jurídica es, pues, de singular
importancia y su técnica ha de ser motivo de inquisición detenida para el
estudiante que mañana será juez o colaborador de la justicia en su calidad
de abogado.

Veamos ahora qué entendemos por Justicia. Si el Derecho ha sido definido
tanto y de tan diversas maneras que ya parece indefinible, a la justicia le
pasa lo mismo, pero más acusadamente. Para Kelsen, por ejemplo, la justicia

_es un ideal irracional y no puede ser objeto del conocimiento. Sin embargo
casi todos los tratadistas están acordes en esto: que la justicia es ]a virtud
suprema que las comprende todas, y "Constans et perpetuas voluntas jus suum
cuique tribuendi" o sea la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno
695

�lo suyo. En la Edad Media Santo Tomás consideraba que sirve para or_denar
al hombre en sus relaciones con los demás e implica igualdad. Para los ¡usnaturalistas de los siglos XVII y XVIII es el ideal al que debe conformarse
el derecho como sustancia absoluta y trascendente. Entre los modernos Stammler dice que la justicia "es la orientación de una determinada volunt_ad
jurídica en el sentido de la comunidad pura". Esta declaración implic~ P?~cipios de igualdad, solidaridad y libertad. Del Vecchio piensa que la JUStlCla
requiere de los criterios de igualdad y de reciprocidad para que cad~ ~no s~
le reconozca lo que vale y se le atribuya lo que le pertenece. La Justicia sera
pues un término ideal que se funda en la proporción, la igualdad y la solidaridad humanas que aspiran a la paz universal, a la conciliación de todos los
intereses. Pidamos auxilio al Sentido Común e intentemos saber lo que es
justicia, porque si bien es cierto -como ya lo vimos-- que a los juristas Y
filósofos les ha resultado difícil expresar la justicia, todos los hombres creemos
tener un concepto claro sobre ella. Justicia es, para el sentido común, la
equilibrada distribución de los derechos y obligaciones de todos los hombres.
Consideramos justo que se nos reconozca nuestra dignidad de personas Y se
nos otorguen derechos esenciales como el derecho a vivir, a trabajar, a pensar
y hablar, a asociamos, a vivir en familia, a transitar, a disfrutar ~el pr~ducto
de nuestro traba jo, a la propiedad legítima, a que se nos considere 1gu~I:5

ante el Estado ' etc. En cambio consideramos in justo lo opuesto. Y .tamb1en
.
llamamos, ordinariamente, justicia a la que deben impartir sus func1onanos,
los jueces, que están obligados a escuchar nuestras demandas y nuestras de•
fensas.

Finalmente, la Moral es algo que el jurista nunca debe perder de vista.
Mucho han debatido los escritores sobre las distinciones entre moral y derecho. A Kant debemos la separación del Derecho y la Moral. Pero no podemos
menos que reconocer que el derecho y la moral, si bi~ sigu~n distintos ~étodos y están sujetos a distintas formas, persiguen un mismo fm, el perfeccmnamiento del hombre. El Derecho no puede desligarse de la moral, ella le da
su principal -si bien no todo- su contenido. No hay contradicción esenci~l
entre el Derecho y la Moral. Todas las legislaciones tienden a dar cumphmiento a los preceptos fundamentales de la moral. Normalmente el derecho
positivo no ordena lo que la moral prohibe ni obliga a lo que ésta demanda
cumplimiento. Hay, eso sí, diferentes campos de acción: la moral apela a la
conciencia y se interesa por la conducta íntima; en tanto que el derecho vela
la conducta externa de los hombres frente a sus semejantes y no penetra la
intimidad de la conciencia. Aun cuando la jurisprudencia no deja de interesarse por los motivos del actuar humano. Especialmente en la comisión de
1os delitos. No en balde Francesco Camelutti ha dicho que si "el civil ma-

nifiesta la corporalidad del derecho, el penal revela su espiritualidad. Pero
aún así, ni el abogado ni el juez pueden olvidarse de los principios morales
en su actividad estrictamente jurídica. Nunca podrá el jurista dejar de hacer
consideraciones de valor en sus tareas. Consciente o inconscientemente la moral, los valores éticos, están presentes en sus esfuerzos por realizar la justicia.

Así nos lo indica el buen sentido.
Ahora bien, he venido utilizando a lo largo de esta charla al Sentido Común como un aliado. He de confesar que es un aliado en que no todos han
tenido confianza e incluso ha sido motivo de burlas y ataques especialmente
a manos de Voltaire que sólo lo considera un grado arriba de la bestialidad.
El es quien afirmó que es un sentido poco común, que raras veces se encuentra en los hombres. Y también el ingenioso Benavente dice que "es más fácil
ser genial que tener sentido común". Pero todo esto pertenece al mundo de
las bromas y el buen humor.
Ahora, en serio ¿qué será pues ese sentido común? Considero que es un
sentido "común a todos los hombres" que no están afectados por vicios del
entendimiento, o sea la capacidad ordinaria de razonar. A ese sentido se presentan corno evidentes los principios inteligibles fundamentales, así como los
que son producto de la observación cotidiana. Entre los primeros, los inteligibles, podríamos citar a manera de ejemplos éstos: que el todo es mayor que
las partes, que todos los cuerpos tienen longitud, latitud y grosor, etc. Y entre
los segundos: que la noche sigue al día, etc. El sentido común es -nos dice
Maritain- el ejercicio natural de la inteligencia independientemente de la
educación que la inteligencia reciba. Nosotros ejercitamos el sentido común
tamizado por la razón y el conocimiento. Y sí considero que es buen aliado,
es más, que es un aliado indispensable para toda indagación científica.
He hecho un intento de exprimir -mediante el sentido común- la esencia de lo jurídico, si lo he alcanzado o no es cosa que no debo juzgar, de
todas maneras el intento se ha hecho y la mayor satisfacción que pudiera recibir es saber que sirve para futuras discusiones y, aun cuando sólo sea con
ánimo de contradecir lo hoy asentado, para que vengan otras personas con
mayor preparación y experiencia a tratar el tema.

697

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�INTERNACIONALISMO Y UNIVERSALISMO
Lrc.

ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

Universidad Nacional Autónoma de México.
Universidad de Nuevo León.
La morada del hombre es la tierra . . .

Es POSIBLE OBSERVAR en la panorámica que nos brinda la historia de las ideas
y doctrinas filosóficas y políticas, aplicadas a lo internacional, cómo la casi
totalidad de ellas, de acuerdo con las circunstancias que actualmente privan
en el mundo, se ha venido actualizando gradualmente hasta integrar una corriente doctrinaria que ha recibido el título de Internacionalismo, de acuerdo
con sus tendencias hacia tal objeto.
Las manifestaciones internacionalistas en el campo ideológico que han venido formando la corriente doctrinaria que citamos, provienen de diversas posiciones que van de lo filosófico a lo político, amén de las contribuciones jurídicas, literarias y aún hasta poéticas, que se han producido en el transcurso
del tiempo en varios países.
En otro aspecto distinto y de muy diversa naturaleza, de acuerdo con su
origen, doctrina propia y fines ultraterrenos, pero dirigido también al hombre
mismo, se destaca el hecho singular del Cristianismo, el que da origen a un
Universalismo, en la más adecuada acepción del concepto. Desde luego no es
posible ignorar otras actitudes ideológicas que de por sí tratan de colocarse en
similar proyección universalista, si bien desconociendo la profunda naturaleza
y trascendencia que encierra el contenido del Cristianismo.
Internacionalismo y Universalismo han sido comúnmente empleados en forma distinta por tratadistas y escritores, por lo que hemos creído pertinente,
antes de iniciar nuestro breve estudio, el tratar de hacer las aclaraciones que
convengan respecto a la denotación y significado de ambos conceptos, ya que
al no aplicarlos con la exactitud debida -tomando en cuenta el estado del
533

�planteamiento y estudio en que la cuestión se encuentra- esto acarrea interpretaciones equívocas y confusiones acerca de tales términos.
En realidad el Internacionalismo hasta ahora empieza a interesar, otorgándosele la importancia y categoría que tiene, no ya como un simple concepto
enunciativo, sino como un conjunto de ideas encaminado a integrar una
corriente doctrinal, iniciándose así un nuevo campo de estudio de magníficas
perspectivas cuyos frutos podrán apreciarse en lo futuro.
En lo relativo al concepto mismo de Internacionalismo, es posible decir que
ha sido el mar a donde han confluído no pocos ríos, al que también se le ha
denominado Universalismo. Múltiples ideas de índole filosófica como política
han integrado su acervo, siendo no escasa la literatura al respecto; pero en
forma principal, de acuerdo con su evolución, en el Derecho Internacional
(lnternationes), que aunque tiene sus propios principios, normas, reglas e
instituciones, como ciencia y con técnica ad hoc, no obstante, ha recibido buena parte de esa corriente ideológica.
I. El Internacionalismo ha venido adquiriendo carta de naturalización conforme el progreso del hombre ha dejado sentir sus efectos y es indudable que
la guerra también ha influído con sus funestas consecuencias. Las dos últimas
recibieron, por su naturaleza, el carácter de mundiales y no es difícil inferir
la letal y total magnitud de una posible tercera. En esa encrucijada trágica
de nuestro tiempo, el hombre vuelve angustiosamente su mirada hacia alguna
posible solución, que no solamente alivie la tensión -llamada guerra fríaque antecede al conflicto bélico mismo, sino sea el remedio definitivo y factible
que ponga ·coto a esa terrible eventualidad, tomando en cuenta las experiencias
de los fraca~s de otros tiempos. Mas si en el terreno del progreso material los
adelantos son incontrastables, si nos preguntamos acerca de si ese progreso
se ha obtenido también en lo que al espíritu se refiere, por desgracia, la contestación podría ser contestada por las circunstancias que privan en nuestro
momento histórico, y que muestran signos negativos. De aquí que sean dignos
de todo encomio los esfuerzos de estadistas, que como el presidente mexicano,
Lic. Adolfo López Mateos, luchan en favor de la paz y luchan también por
frenar y evitar una definitiva guerra nuclear, como la situación más compleja
e inmediata por la que atraviesa la humanidad, entre otros problemas de no
menor gravedad, dentro del gran escenario internacional en el que mancomunadamente participan todos los pueblos del orbe.
Los orígenes del Internacionalismo -en primer término- es posible encontrarlos en la naturaleza misma del hombre, la que alberga un anhelo de universalidad, pero paradójicamente, el propio hombre se ha encargado de obstruir, de poner murallas y de sembrar odios fratricidas, con los resultados que
la historia contempla. "La morada del hombre es la tierra", rezaba. el afo-

rismo antiguo y la propia historia se ha encargado de relatar -como comprobación de ese anhelo de universalidad- en brillantes páginas, sus esfuerzos,
obras y empresas en tal sentido, sólo que tal anhelo no ha tenido ni con mucho
una realidad.
El "más allá" terreno no reconoce límites. Así, los grandes descubrimientos
de la época antigua, como los que se antojan temerarios e irrealizables de la
actual, han podido llevarse a feliz término, debido a otras causas, a ese espíritu anhelante de universalidad. La obra de Cervantes, por ejemplo, tiene
proyecciones universales, porque sus personajes encaman al hombre de todos
los tiempos, con sus grandezas y debilidades.
Sin embargo, ese espíritu ha tomado diversos derroteros, como es lógico suponerlo. La diversidad de su expresión es prueba de la riqueza de su contenido,
como así es posible encontrarlo en múltiples manifestaciones a través del tiempo de todos los pueblos; formando ese conjunto de ideas internacionalistas,
con trasfondo universalista, una corriente que la historia de la cultura indudablemente guarda como una de las más nobles aspiraciones del hombre.
Todo lo anterior, aunado al progreso científico, prematuro en relación con
su progreso espiritual, encierra una dinámica que se dirige a abolir -en el
caso de llegar a realizarse dentro de las posibilidades y circunstancias de lo
futurible- las nacionalidades y las fronteras; a acabar con la insensata incomprensión entre los mismos hombres, así como a desterrar la siempre latente
amenaza de la guerra y, finalmente, a eliminar todos los obstáculos y prejuicios
que han servido de barreras a la libre como natural comunicación espiritual
y material de un pleno vivir de toda la humanidad.
La posible verificación de un agrupamiento internacional -vía jurídica-,
de acuerdo con las circunstancias actuales en que vive el hombre, hace pensar
y meditar en determinados hechos de la vida moderna que también, y gradualmente, lo han llevado -vía progreso científico- ya sea consciente o inconscientemente, o bien como producto natural del progreso mismo, a esa aproximación de la que parecen coincidir en sus fines, tanto el Internacionalismo
como el Universalismo; o sea el hecho claramente perceptible de la cada vez
mayor tendencia al agrupamiento, como así acontece en los campos de lo
ideológico; si bien, como es de suponerse, los medios o caminos que han seguido
ambos difieren notablemente, tanto en posición doctrinal, como en sus propios
postulados. Lo cierto es que vivimos en un proceso de internacionalización y
también, por qué no decirlo, de universalización de acuerdo con las exigencias
sociales internacionales. El hombre está más cerca del hombre en nuestros
días, a diferencia de las distancias que lo separaban en otras épocas; ahora el
acercamiento material es un hecho evidente, y en lo que respecta al acerca-

535
534

�miento espiritual, no parece hallarse el elemento genuinamente espiritual o
moral que produzca tal acercamiento.
La validez de los conceptos se ha internacionalizado, como principio de ese
proceso. El valor seguridad, pongamos por caso, ha caído en ese campo. Así,
en los últimos cuarenta y cinco años, el aseguramiento de ese valor seguridad,
como un nuevo concepto nacido de las circunstancias por las que el mundo ha
atravesado, tiene su fundamento en el principio de la universalidad de intereses
entre todas las naciones, principio que, como ha dicho un autor, ha encontrado aceptación y práctica aplicación, primero en la Liga de las Naciones, y
posteriormente en la Organización de las Naciones Unidas.1
Frente a la natural disposición del hombre dentro de lo universal e internacional, que tiene "como morada a la tierra", contrariamente a esto, se encuentra la posición desviada y malévola, cuando la encubre para dar satisfacción a sus apetitos bastardos de dominación o sojuzgamiento; como así ha
ocurrido en determinados períodos históricos el último no lejano a nuestra
época. El meollo del problema podría resolverse si se hace el reconocimiento
sincero de los valores que, tanto espirituales como materiales, componen a la
persona y de la admisión y reconocimiento de este hecho fundamental y necesario, deben derivarse, en ese reconocimiento, todos los atributos que le son
inherentes, como son el derecho a una existencia que merezca el nombre de
tal, para que el hombre pueda cumplir su misión terrenal en la seguridad que
la paz, la verdadera paz, brinda y participar equitativamente de los frutos que
su progreso le ha proporcionado; logrando así una efectiva convivencia. Pero
esta deseable situación para el porvenir --el de un sano internacionalismo-no puede ser la situación utópica de una arcadia, ni la siniestra "lección de
las ruinas"; tampoco la amarga experiencia que el filósofo inglés Bertrand
Russel apuntaba al decir que "el mundo en que vivimos ha sido modelado
por unos seis mil años de guerras organizadas"; como tampoco, por último, la
esclavizante que predican los que, mediante doctrinas inspiradas en la violencia, en el fanatismo ateo y en la simulación, tratan de adueñarse del mundo,
a través de la llamada "coexistencia pacífica", que es, en última instancia, la
antesala de la dominación y del imperio de odio y la opresión; porque otro
es el camino de un posible Internacionalismo y muy otros los medios de
lograr esa posible integración por más que se pretenda revestirlas de un Universalismo o de un Internacionalismo convencional e inoperante.
Con objeto de ir clarificando el tema a estudio, podríamos intentar un
concepto de Internacionalismo, al entenderlo como un conjunto de ideas de
naturaleza filosófico-jurídica, que en el transcurso del tiempo y de la historia

de los pueblos, han venido germinando una doctrina que establece --de
acuerdo con la congénita disposición de universalidad en el hombre- los principios y fundamentos para que la Comunidad Internacional pueda alcanzar su
efectiva integración y, así mismo, mediante los principios que han determinado
las normas del Derecho Internacional, éste pueda adecuarse a las nuevas
exigencias de la Humanidad y hacer factible tal comunidad universal. ¿ Acaso
el concepto anterior nos lleva a la por hoy un tanto utópica creación del Estado Mundial o bien a una Confederación Internacional de Estados?
La idea no es nueva. Ya Francisco de Vitoria, fundador del propio Derecho Internacional, siguiendo a Gayo en las Institutas, así como a otros autores antiguos y alterando el texto, habría de establecer certeramente: " Quod
naturalis ratio ínter omnes gentes constituit, vocatur ius gentium . .." y sobre
esa definición constituye su tesis fundamental de que el Derecho de Gentes
brota de la sociedad internacional: "ex communi consensu omnium et nationum". Por ta11to, el Derecho de Gentes vitoriano surge de la sociabilidad, de
la sociedad m,tural, de las relaciones entre los pueblos; no entre todos los
hombres considerados individualmente, sino entre los hombres agrupados en
naciones, y en esto ha de verse una superación con la doctrina tomista de la
comunidad cristiana, y un positivo adelanto". 2
Posteriormente al pensamiento de Vitoria, otros esfuerzos no ya puramente
teóricos sino políticos, fueron hechos con carácter internacionalista. Francia
en el siglo XVIII, dejaba oír por boca de uno de sus dramaturgos (De Belloy), la aspiración que hemos mencionado acerca del Internacionalismo, al
decir en uno de sus versos:
Je hais ces coeurs glacés et morts pour leur pays
Qui, voyant ses malheurs dans un paix profonde,
S'honbrent du grand nom de citoyens du monde.3

En el terreno de las ideas, o sea la parte que hemos considerado teórica, no
podemos soslayar la influencia de las contenidas en el Enciclopedismo que
habrían de tener -las principales de ellas- su verificación en la propia Revolución Francesa. "Los Derechos del Hombre" habrían de producir otra
revolución, no solamente dentro de la propia Francia, sino hasta en tierras
americanas, como así se observa en la actitud seguida por Thomas Paine, en
lo tocante a la justificación teórica de los insurgentes en sus reivindicaciones,
y además servir a la misma Revolución Francesa, cuando publicó un folleto
2

J.

LLOYD MECHAM. The United States and Inter-American Security, p. 1. University of Texas.
1

536

Lrc. CÉSAR SEPÚLVEDA. Derecho Internacional Público, p. 5.
• THÉODORE RuvssEN. Les Sources Doctrinales de L'Internationalisme, pág. 15. Presses
Universitaires de France.

537

�en Londres, en 1791, intitulado Rights of Man being an Answer to Mr. Burke's
Attack on the French Revolution. 4 También no era novedad la idea de la
Unidad de Europa -sueño largamente acariciado que parece llegará a una
realidad en lo futuro-, lo que empezaba a germinar. En la ,Convención Francesa, el 15 de junio de 1793, el Abate Grégoire, demandaba en la discusión del
proyecto de Constitución que habría de substituir a la de 1791, _una De~la_r~ción de Derecho de Gentes, lo que habría de ser -en la autonzada op101on
del profesor Ruyssen- "la primera enunciación precisa de los principios de
5
Derecho Internacional que se había sometido a una asamblea política". En
efecto, el Artículo Primero establece: "Les peuples son entre eux dans l'etat
de nature; ils ont pour lien la morale universelle".
En los tiempos modernos -aunque por diversas motivaciones- la corriente
internacionalista no se ha interrumpido. El nombre de Roberto Schumann, se
encuentra íntimamente ligado a la idea de una lenta integración de lo que
podrá hacerse andando el tiempo: la fusión supranacional de Europa. El M_ercado Común Europeo, constituye un acabado esfuerzo cuyos resultados han ido
más allá de lo que se había previsto. Ya Winston Churchill había delineado un
plan, el cual debería ser "Una liga realmente efectiva con todas las más p~d:r~sas fuerzas incluídas en su formación, con una suprema corte para dmnur
disputas, y con fuerzas armadas, nacionales e internacionales, o ambas di_s~uestas a imponer sus decisiones y prevenir agresiones armadas y la preparac1on de
futuras guerras". "Después de la elección general británica de julio de 1945,
Churchill continuó urgiendo la creación de unos Estados Unidos de Europa, Y
en Zurich, el 19 de septiembre de 1946, dijo que el primer paso hacia ello debería ser "formar un Consejo de Europa".6
Los anteriores esfuerzos -pese a su índole eminentemente económicaconstituye, no obstante, elocuentes ejemplos de lo que las ideas internacionalistas y Ja solidaridad pueden realizar en el ámbito de ir organizando grandes
agrupamientos, que a su vez, formasen una totalidad de Estados, como en el
caso de Europa, con indudables proyecciones hacia otros campos que no fueran puramente de carácter económico.
El Internacionalismo puede dividirse en dos aspectos: a) teórico, que contiene las ideas previas a la doctrina en germen, cuyo objetivo principal es el
reconocimiento del hombre como miembro de una comunidad internacional,
situado fuera del marco puramente nacional, y con una personalidad cuyos
atributos tienen una proyección internacional también. En sus principios evolutivos esta doctrina aparece coloreada de tintes románticos y utópicos Y
contie~e diversas posiciones intelectuales e ideológicas, de acuerdo con las cir• y• Ibid., pp. 35 y 36.
• ESTEBAN GoNZÁLEZ ARDINES. Integraci6n Supr'aestatal. Tesis profesional, p. 10.

538

cunstancias y el momento histórico determinativo; hasta llegar, por último,
muchas de esas ideas, tanto de carácter filos&lt;Sfico, jurídico, político y sociológico,
dentro de la corriente que señalamos, a constituir verdaderos principios que con
el correr del tiempo -en opinión del profesor T'héodore Ruyssen-, han formado las fuentes doctrinales del Internacionalismo, de acuerdo con su obra.
Como acontece con las doctrinas que nacen, como en el caso que ocupa
nuestra atención, es de observarse que el material que las informa es abundante y disperso, y no siempre tiene la uniformidad que hubiere de desearse.
Para lograr la ordenación de dicho material, se requiere tiempo, y esfuerzo y,
como acertadamente lo apunta el profesor Ruyssen, se señalan tan sólo las
fuentes doctrinales, las que necesariamente habrán de integrar a la doctrina
propiamente dicha del Internacionalismo, mérito indiscutible del maestro galo, que constituye la más, si no la primera, seria e importante contribución a
dilucidar la problemática de esta nueva disciplina, como lo es la Filosofía del
Derecho Internacional.
b) En el aspecto práctico, se observa cómo muchas de esas ideas que han
venido formando las fuentes del Internacionalismo, se han plasmado de acuerdo con las exigencias del momento histórico, tanto en principios como en instituciones, legalmente válidas en el campo jurídico internacional. De los principios se ha llegado a la elaboración de normas, como así es posible contemplarlo en el Derecho Internacional común de nuestro tiempo, hasta llegar a
su consagración en la Carta de las Naciones Unidas, como su más acabado exponente, que en síntesis, no es otra cosa que un tratado internacional inspirado
y con fundamento en el propio Derecho Internacional.
La aparición de la Carta de las Naciones Unidas, para llegar a su realización habría de tener los antecedentes necesarios, como aquel de la Sociedad
de Naciones, el primer gran esfuerzo para agrupar a los Estados dentro de
planos internacionales. Asimismo, están los diferentes convenios y tratados, así
como la existencia de múltiples negociaciones en donde han coincidido todos
los factores, no puramente jurídicos internacionales, para ir integrando ese
acervo.
La profJia Carta de las Naciones, Unidas, es el más claro ejemplo de cómo
la internacionalización se ha venido actualizando, siendo indudablement2 su
expresión jurídica su más elevado exponente. El eterno problema del empleo
de la fuerza como solución para los problemas del hombre, gradualmente le
ha venido imponiendo a éste el imperio del Derecho Internacional, como el
más eficaz medio de hacer más viable las posibilidades de una efectiva convivencia entre los Estados.
En la formulación de la Carta de las Nac:iones Unidas, cuyos antecedentes se encuentran en la Declaración de Moscú, del lo. de noviembre de 1943,

539

�los Estados Unidos, la Gran Bretaña y la Unión Soviética, habían acordado el crear una nueva organización de tipo internacional. En Dumbarton
Oaks se prepararía el material que en la Conferencia de Yalta, de 1945, se
completó acerca de la nueva institución, para llegar, finalmente, a la Conferencia de San Francisco ( 1945), en la que con asistencia de 50 estados nacería
la Carta de las Naciones Unidas, cuyas miras principales están encaminadas al
mantenimiento de la Paz, así como de la seguridad internacionales, los dos
grandes valores que la humanidad había contemplado verse aterradoramente
deshechos.
Aunque ampliamente conocido el documento en cuestión, no está por demás, dado su alto valor, el transcribir tanto el Preám.\ulo, como el Artículo I,
con objeto de poder encontrar los elementos que nos sirven para nuestro propósito a estudio. La Carta de las Naciones Unidas empieza:
"Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas resueltos a preservar a
las generaciones venideras del flagelo de la guerra, que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la humanidad sufrimientos indecibles,
a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de
hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas, a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia, y el respeto a las
obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del Derecho Internacional, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida
dentro de un concepto más amplio de la libertad".
Por su parte, el Artículo I, en lo relativo a propósitos y principios, estatuye:
"Los propósitos de las Naciones Unidas son:
1. Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar
las medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la
paz: y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios
de la Justicia y del Derecho Internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz.
2. Fo mentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el
respeto al principio de la igualdad de derechos y al de lai libre determinación de los pueblos, y tomar otras medidas adecuadas para fortalecer
la paz universal.
3. R ealizar la cooperación internacional en la solución de problemas
internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y
540

en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las
libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de
raza, sexo, idioma o religión; y
4. Servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones por
alcanzar estos propósitos comunes".
En el aspecto internacionalista, están, como hemos dicho, la propia Organización de las Naciones Unidas; la Organización de los Estados Americanos
(OEA), que nació de la Carta. de Bogotá; el Consejo de Europa, ya citado;
La Comunidad Europea del Carbón y el Acero, así como los Acuerdos Regionales.
No menos interesante es -dentro del Internacionalismo- la observación
de las funciones de la comunidad internacional organizada, de donde se derivan importantes consecuencias.
"Los actos jurídicos realizados por los órganos de la ONU, al igual
que los actos jurídicos de los Estados, pueden dividirse en varios grupos, siendo los principales los siguientes: la promulgación de normas
generales, la conclusión de tratados, la mediación y resolución en materia de conflictos, la comprobación de hechos, la fijación de preceptos
por vía reglamentaria (instrucciones), la realización de actos administrativos y la ejecución de medidas coercitivas". 1
Sin embargo, dentro de esa panorámica internacionalista que venimos observando, ocupa un lugar preferente un movimiento de tal carácter, sólo que
dirigido al reconocimiento de la persona humana, como elemento básico para
la estructuración de un internacionalismo que pueda fincar, a su vez, nuevos
caminos de inteligencia. Si bien el hombre como individuo no suele ser sujeto
del Derecho Internacional, en cambio éste sí le protege "ya que el extranjero
puede ser protegido por su gobierno. Sin embargo, desde el Congreso de Viena
( 1915) encontramos diversos Tratados colectivos en los que el hombre como
tal comienza a ser protegido internacionalmente".8
Con antecedentes, tanto en la antigua doctrina del Derecho Internacional,
como en forma especial en Vitoria, no obstante, es en la Carta de la ONU en
donde se encuentra un reconocimiento internacional de principio de los derechos humanos. La Carta --como vimos anteriormente-- proclama en el
Preámbulo su "fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres
' ALFRED VERDROSS.

Derecho Internacional Público, p. 423.

' !bid., p. 442.

541

�y mujeres". Por su parte, se ha creado el "principio nuevo -como acertadamente Verdross lo establece-" de que la protección de los derechos humanos constituye una cuestión fundamentalmente internacional. .. Pero aunque
este principio haya sido reconocido por la Carta de la ONU, su puesta en
práctica se encuentra todavía en sus comienws. Para acometer dicha aplicación, la ONU creó una comisión especial, la Comisión de Derechos Humanos,
que preparó una "Declaración" y una "Convención" sobre la protección de
los derechos humanos. La Asamblea General de la ONU, el 10 de diciembre
de 1948, después de haberlas discutido, aprobó una "Declaración Universal
de los Derechos del Hombre", que consta de treinta artículos.
El Preámbulo de la Declaración parte de la idea de que los derechos humanos fundamentales están enraizados en la dignidad y el valor de la persona
humana. Por eso corresponden a todos los miembros de la familia humana
derechos iguales e inalienables ( Preámb., apart. lo., art. 2o.).
La Declaración universal de los derechos del hombre no tiene un carácter
jurídicamente obligatorio, sino moral, ya que la Asamblea General de 1a ONU,
no tiene, en principio, competencia legislativa, y sólo puede hacer re~o71:e~daciones, de aquí que su reconocimiento sea solamente el de un Pnncip:o,
sentándose así el establecimiento de otro principio más, que unido a otros, irá
formando el Derecho Internacional del futuro.
Por último, múltiples son ya los casos en donde es posible comprobar 1~ expansión del Internacionalismo, como en el caso del Derecho lnternac10nal
Administrativo; el régimen de las comunicaciones, debido al rápido desarrollo del tráfico de personas y cosas y correspondencia, como acontece en los
autobuses que recorren Europa, facilitando la tramitación de requisitos migratorios a las personas que pasan de un país a otro. Hay también el régimen
de la navegación fluvial, especialmente en Europa también, en donde se ha
Ileo-ado a la declaración de ríos internacionales; el régimen de los canales y
b
•
. ,
, •
el de las comunicaciones ferroviarias; el régimen de la navegac10n mantuna
y aérea; de la transmisión de noticias; la telecomunicación y el tráfico comercial. En lo que respecta al internacionalismo, en materia cultural, corresponde a la UNESCO "el promover la solidaridad intelectual y moral de la
humanidad".
Pero --concluye Verdross-, además, con la organización de la comunidad
internacional surgen también nuevos valores. Así el Preámbulo de la Carta
apunta a la buena vecindad y a la tolerancia. Pero sobre todo una coope_r~ción eficaz de los Estados presupone la buena voluntad de todos los participantes de colaborar en la realización de fines comunes, pues faltan~o tal disposición interna no cabe actuación solidaria alguna. _Lo~ Es~dos tienen que
orientarse hacia un fin último, para que quepa una comc1denc1a de sus q~ehaceres. Y este últmo fin no puede ser otro que el bien común de la humanidad,

542

el bonum commune humanitatis. Pero este fin no recibe un contenido concreto mientras no va unido al convencimiento de que todos los hombres son hermanos, por ser todos ellos hijos de una gran familia, unida por Dios y en
Dios, según expresa el conocido dicho: "conjunctio hominum cum Deo est
conjunctio hominum intersese".9

11.

EL UNIVERSALISMO

En primer término, es necesario atender al Universalismo nacido al calor
de un hecho singular: el advenimiento del cristianismo. Anterior a ese hecho
el hombre tenía, entre otras incógnitas que resolver, la realidad de encontrarse ante un gran escenario, con todas las grandes limitaciones que le imponía
no solamente su condición de hombre, sino su estado de barbarie o de semibarbarie, en ese período evolutivo primario. Pero la grandeza de ese mundo
-no comprendido en su magnitud- tenía la compensación de la grandeza
del propio hombre, quien habría de emplear varias generaciones, para empezar a comprenderlo y a conquistarlo palmo a palmo a costa de su sangre. Sin
embargo, la pura conquista de ese mundo ·que le atraía, no era, con mucho, la
gran meta, porque quedaban a la vera de sus caminos y en las horas solitarias de su reflexión múltiples incógnitas cuya contestación no satisfacían las
conquistas y el dominio, ni el avance de una técnica -mayoritariamente bélica y por tanto negativa- y que, en algunos casos, le proporcionaba algunas
comodidades para abreviar sus fatigas para el trabajo. Sus agrupaciones sociológicas, gobernadas por castas privilegiadas, paganas y abstrusamente materialistas, hacíanle la vida sin contenido, hasta la aparición del cristianismo, como el hecho más trascendental que se produjera en el curso de la historia,
produciéndose así el único y verdadero Universalismo; no serían piezas disímbolas de un todo, la prédica del odio, se vería reemplazada por la del amor y
la confraternidad, llegándose así a la formación de una conciencia universal y
religiosa del cristianismo. "Miraos como hermanos..." dicen las palabras de
las Sagradas Escrituras.
"Con toda seguridad el nacimiento de Cristo señaló una de esas encrucijadas en la historia, al introducir, como introdujo, una profunda transformación
espiritual y cultural en el antiguo mundo del paganismo. Su advenimiento
hasta llegó a dividir el calendario en dos épocas del tiempo reconocibles. El
hombre emergió de la masa de la humanidad indistinguible como una personalidad investida de una dignidad individual desconocida para las privilegia• !bid., p. 485.

543

�das castas paganas de las civilizaciones precristianas, a pesar de que Platón y
Aristóteles habían llegado al margen de la revelación. Era el punto en que
cambiaba de curso la historia espiritual de la raza..."lº
Pero no viene a los propósitos de nuestro trabajo hacer el análisis de la
presencia del cristianismo, tema que ha ocupado a profundos escritores, teólogos y tratadistas en general. Interésanos sí, desde el punto significativo de
que crea el único y posible universalismo, fundado, no en las meras conveniencias del "vivero político", sino con elevados y muy superiores fines.
Al valorizar y percatarse de la realidad internacional de nuestro tiempo,
vemos que ha hecho su aparición un documento de la mayor importancia,
que dentro de la proyección universalista de su origen, nuevamente, como
hace siglos, se llama a todos los hombres. Tal es, brevemente dicho, la Encíclica Pacem in Terris, de S. S. Juan XXIII, enseñanza y documento solemne
dirigido a todo el mundo. El valor de este documento, reconocido por cristianos y no cristianos, constituye un faro de luz en esta etapa de tensión y de sufrimiento por un futuro preñado de letales y definitivas circunstancias.
En este trance, la voz serena de la Iglesia deja oír su mensaje a través de
Pacem in Terris, que en su parte primera se refiere al orden entre los seres
humanos, con la definición afirmativa de que: "Todo ser humano es persona,
sujeto de derechos y de deberes''. Al efecto, se declara:
"En toda humana convivencia bien organizada y fecunda hay que
colocar como fundamento el principio de que todo ser humano es 'persona', es decir una naturaleza dotada de inteligencia y de voluntad libre
y que por tanto de esa misma naturaleza directamente nacen al mismo
tiempo derechos y deberes que, al ser universales e inviolables, son tam11

bién absolutamente inalienables".

necer a una det~rminada Comunidad Política, no impide de ninguna
man~ra el ser miembro de la familia humana y pertenecer en calidad
de ciudadano a la comunidad mundial".12
No siendo el propósito de esta parte de nuestro estudio, el hacer un comentario de la Encíclica Pacem in Terris, sino sólo entresacar aquellos punt?s que se refieren al Universalismo: habremos pues, consecuentes, de omitlr -muy a nu~tro pesar-_ los que, pese a su valor, no traten propiamente dicho _tema y refenm~s excl_us~vamente a los que con claridad manifiestan el pensauuento y la doctnna cnstlana a este respecto. Sin embargo, en la panorámica general de la Encíclica, no es posible omitir la cuestión vital del "Desarme"
en la que se afirma:
'
"En sentido opuesto, vemos no sin gran dolor cómo se han estado
fabricando Y se fabrican todavía, en las naciones ec:nómicamente más desarrolladas, enormes armamentos, y cómo a ellos se dedica una suma
inmensa ~e energías espirituales y materiales, de lo cual se sigue que, mientras los ciudadanos de estas naciones han de soportar gastos nada llevaderos, otros pueblos quedan sin las ayudas necesarias para su progreso económico y social".ª

. En la Encíclica no se soslaya tampoco la importancia del Derecho Intemac~onal,..cuan_do en la parte relativa, al hablar de los "Signos de los tiempos", se
dice: Ha ido penetrando en nuestros días cada vez más en el espíritu humano la persuasión de que las diferencias que surjan entre las naciones se han
de resolver no con las armas, sino mediante convenios".1'
No obstante, es en la Parte Cuarta, relativa a las R elaciones entre los Individuos, las Fa"!ilias, las 1sociaciones, y Comunidades Políticas por una
pa_rte Y la Comunidad Mundial por la otra, en donde mejor se percibe el men-

Entre los importantes temas que trata la Encíclica y en donde es posible
encontrar el signo del Universalismo -en su más pura expresión-, lo podemos hallar cuando se refiere al "derecho de emigración e inmigración", entre otros de los pasajes, al decir que:

saje de la Iglesia a lo universal. En esta parte se refiere la Encíclica a la Interdependencia entre las comunidades políticas, diciendo:
El reciente progreso de las ciencias y la técnica, que han influido en
las costumbres humanas, está incitando a los hombres de todas las Naciones a que unan cada vez más sus actividades, y ellos mismos s~ asocien entre sí. Porque hoy en día ha crecido enormemente el intercambio
de las ideas, de los hombres, y de las cosas. Por lo cual, se han multipli-

"Todo hombre tiene derecho a la libertad de movimiento y de residir dentro de la Comunidad política de la que es ciudadano; y también
tiene el derecho de emigrar a otras Comunidades políticas y establecerse
en ellas cuando así lo aconsejan legítimos intereses. El hecho de perte-

!bid., p. 8.
!bid., p. 29.
" !bid., p. 33.
12

,.. Humánitas. De la guerra y de la Paz. Lic.

II, 1961.
11 Pacem in Terris de S.S.

JUAN

ALBERTO GARCÍA G6MEZ.,

p. 535. Vol.

11

XXIII, p. 5.

545
544
H35

�cado sobremanera las relaciones entre los individuos, familias y asociaciones pertenecientes a Naciones diversas, y se han hecho más frecuentes
los encuentros entre jefes de Naciones distintas. Al mismo tiempo la economía de las Naciones se entrelaza cada vez más con la economía de
otras; los planes económicos nacionales gradualmente se van asociando de modo que, de todos ellos unidos, resulta una especie de economía
universal; finalmente el progreso social, et orden, la seguridad y la tranquilidad de todas las Naciones guardan estrecha relación entre sí". 15

/ El bien común universal constituye para la doctrina que la Encíclica sostiene, la gran meta de realización universalista -entre los otros aspectos cuyo contenido se encuentra en otros campos de estudio- por lo que habremos
de considerarla como fundamental. El parágrafo habla de la "Insuficiencia de
la organización actual de la autoridad pública en relación con el bien común
universal".
"Jamás vendrá a deshacerse la unidad de la sociedad humana, puesto que ésta consta de hombres que participan igualmente de la dignidad
natural. De ahí la necesidad, que brota de la misma naturaleza humana, de que se atienda debidamente al bien universal, o sea al que se refiere a toda la familia humana.

Universalismo, sin que, como es lógico suponerlo, tengan ni la naturaleza ni
el contenido del verdadero Universalismo, a la manera en que el cristianismo
lo originara. Aquel anhelo íntimo del hombre frente al universo, queda como uno de sus grandes signos distintivos y nobles.
Tenemos el universalismo de las ideas, ya sean en las grandes obras de todos los géneros y de todos los tiempos, como acontece en las diversas manifestaciones del hombre, cuyo más alto exponente es la cultura misma. En ella
está la huella del hombre como símbolo de su grandeza dentro de lo limitado
de ella. En filosofía, por ejemplo, es posible la afirmación de que la obra de
los griegos -Aristóteles y Platón- no ha sido superada; que crearon sistemas de tal consistencia que han servido para edificar sobre ellos o en torno
a ellos; por tanto, su pensamiento es un¡versal y perenne. Lo prop!o ocurre
con las otras manifestaciones culturales. Las grandes obras de los literatos y
músicos, se han hecho del idioma universal; es decir, las primeras se han
traducido a todos los idiomas y la mÚ5ica es el mensaje suave que va de un
confín a otro. La misma cultura es universal, porque ha venido siendo elaborada a través de los tiempos por generaciones sucesivas, salvando las fronteras, y las nacionalidades, el color de los hombres y su condición, como la más
alta expresión de la presencia del hombre y de su grandeza en ese mundo
magnificente en que nace, vive y muere.

En el pasado los Jefes de las Naciones parece que pudieron atender suficientemente al bien común universal, procurándolo ya por embajadas de su propia Nación, ya por encuentros y diálogos de los personajes más destacados de la misma, por pactos y tratados, es decir, empleando los métodos y medios que señalaban el derecho natural, el derecho de gentes y el derecho internacional. En nuestros días las relaciones mutuas de las Naciones han sufrido notables cambios. Por una
parte, el bien común internacional propone cuestiones de suma gravedad, arduas y de inmediata solución, sobre todo en lo referente a la seguridad y a la paz del mundo entero; por otra parte, los jefes de las diversas Naciones, como gozan de igual derecho, por más que multipliquen las reuniones y los esfuerzús para encontrar medios jurídicos más
aptos, no logran en grado suficiente su objetivo, no porque les falte sincera voluntad y empeño, sino porque su autoridad carece del poder necesario".16

En otro orden de ideas, también se habla de otras posibles acepciones de
1
•
11

546

I bid., p. 34.
Ibid., p. 35.

547

�MISIÓN DE LA SOCIOLOGÍA DEL DERECHO

LIC. VÍCTOR L. TREVIÑO
Universidad de Nuevo León

UBICACIÓN DEL TEMA
Tono INTENTO DE PRECISAR los perfiles de la Sociología del Derecho, con propósitos de establecer ulteriormente la misión de esta disciplina, debe partir de una noción previa y clara acerca de la Sociología General.
Empleamos e,5ta última expresión en sentido provisorio y convencional, ya
que la Sociología, como cualquiera otra de las ciencias de la sociedad, del
hombre o de la naturaleza es, por esencia, general. Sin ese carácter de generalidad, ningún conjunto de conocimientos o de principios puede aspirar a
la categoría de lo científico.
Aunque la observación anterior parezca obvia, no deja de ser pertinente,
si se toma en cuenta que no pocos autores -del pasado y del presente- han
empleado esta denominación de Sociología General, sólo que en un sentido
muy diverso al que nosotros hemos anotado -y que adoptamos sólo en función de la claridad expositiva-. Así el gran maestro de la Sociología francesa, Emile Durkheim, empleó esta denominación con finalidades metodológicas,
al establecer, al par que una transformación radical del positivismo sociológico comtiano, un riguroso método de estudio de las realidades sociales escalonadas, desde la superficie geográfica y demográfica de la sociedad -realidades ecológicas, edificaciones, vías de comunicación, producción agrícola,
etc.- y pasando por las ideas colectivas, los símbolos, los valores, las creencias y los ideales, hasta las realidades profundas que bullen en la entraña misma de la sociedad. Estos diversos tipos de realidades sociales escalonadas deben ser estudiadas -según Durkheim- por tres disciplinas particulares y especializadas, que SO?:

549

�l. La Morfología social, encargada de estudiar las realidades sociales superliciales, susceptibles de medición y cu~tificaci_ón. .
.
2. La Fisiología Social, cuya tarea consiste en mvestJgar -y analizar- el
sentido de las ideas colectivas, de los símbolos y de los valores que éstos representan. Entre tales ideas colectivas y valores están las creenc~as_ religios~ _Y
las morales, los conceptos de la justicia y la equidad, las conv1cc1ones poht1cas, etc.
3. La 'Sociología General, a la que corresponde investigar cómo se integran
y desarrollan los fenómenos profundos, los más íntimos de la realidad social;
es decir, los "fenómenos sociales totales". Se observa sin esfuerzo, entonces,
que Durkheim, con esta tricotomía metodológica, asignó un lugar preciso .ª
la sociología del derecho -al mismo tiempo que a la de la moral, de la religión, de la economía, de la política, etc.- dentro de la sociología; pero no
precisamente dentro de la "Sociología General" sino dentro de lo que él designó como "Fisiología Social".
El propósito fundamental que nos condujo a hacer la exposición anterior
no es, precisamente, el de criticar, ni analizar las críticas dirigidas contra las
concepciones durkheimnianas, sino el de establecer cómo ha sido empleada,
con fines metodológicos, la locución "sociología general" por el maestro de
la sociología francesa, y como sólo con finalidades prácticas hemos decidido
emplear la misma expansión, para situarnos -terminológicamente--, en la
posición adoptada en la parte inicial de este trabajo.
Tradicionalmente, la sociología general ha sido considerada como "la ciencia de Jo social", "la ciencia que trata de la formación y desarrollo de las sociedades humanas" y otras fórmulas definitorias más o menos afortunadas,
que atienden más a una simplista interpretación etimológica del vocablo acuñado por Augusto Comte, que a la compleja función que esta ciencia está
llamada a cumplir. (Comte la definió como "el estudio positivo de todas las
leyes fundamentales relativas a los fenómenos sociales", en su Cours de Philosophie positive, 1843) .

SOBRE LAS VARIAS DEFINICIONES DE LA SOCIOLOGÍA

Aunque los sociólogos contemporáneos han adoptado fórmulas definitorias
que engloban los elementos más generales del objeto propio de 1~ cienci~ de
lo social así como la directriz del método adecuado para su estudio, es cierto
,
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que las definiciones de esta ciencia, propuestas a lo largo de algo mas e una
centuria -desde Augusto Comte hasta nuestros días- son tan variadas y
cambiantes como las figuras de un caleidoscopio, y podría decirse -si esto

no cayera en el campo de la hipérbole- que en su abigarrado conjunto, al
través de las diversas escuelas, posturas y doctrinas, el pensamiento sociológico se ha proyectado hacia todos los rumbos de la rosa de los vientos.
Emilio Littré, en su Dictionaire de la Langue Franfaise ( 1872), define
la Sociología como "la ciencia del desarrollo de las sociedades humanas". René Maunier, en su Introducción a la Sociología (Edit. "Pax-México"), tras
de censurar la definición de Littré, concluye diciendo: "Llamaré Sociología
al estudio descriptivo, comparativo y explicativo de las sociedades humanas,
tal y como se les puede observar en el espacio y en el tiempo".
Hemos mencionado a estos dos autores franceses, no por elección al azar,
sino por vía de ejemplificación, ya que Maunier representa una de las más
vigorosas argumentaciones que pueden esgrimirse para destruir una definición propuesta: "La ciencia del desarrollo de las sociedades humanas" según
Littré, provoca la crítica de Maunier (Ob. cit.) con estos argumentos: " .. .la
palabra ciencia es -o era- prematura; y en cuanto a aquello del 'desarrollo' revela una filosofía optimista del progreso. Si se acepta el término ciencia, significa que la finalidad de la Sociología es el estudio de lo que fue y
de lo que es; pero no la previsión de lo que será, ni la suposición de lo que
pudo o debió haber sido". Con tales argumentos, Maunier rechaza uno a uno,
todos los elementos de la definición de Littré...
Si hemos de seguir el orden cronológico de aparición de las múltiples definiciones de la Sociología -y el de las concepciones de la sociedad, que son
la raíz y la substancia nutricia de tales definiciones-, habremos de partir
de los tratadistas de esta materia que identifican a la Sociología con las ciencias Físico-naturales, reduciéndose, desde luego, a los tiempos modernos, sin
otra justificación que la que podría fincarse en el hecho de que la palabra
misma que designa a nuestra ciencia haya aparecido por primera vez al mediar el siglo XIX, en una "tardía aparición", por más que los estudios acerca de las colectividades humanas, sus formas de organización, sus motivaciones y sus finalidades, tengan tan remotos antecedentes y tan esclarecidos expositores como Platón, Aristóteles y Cicerón, en la antigüedad clásica, y hayan alcanzado tan elevadas cimas en San Agustín, en Santo Tomás de Aquino y
una pléyade de filósofos de la Edad Media y de los tiempos modernos cuyas
profundas observaciones y afortunados hallazgos sería imposible esbozar siquiera dentro de los límites de una monografía. Reduzcámonos, pues, al período comprendido entre el mediar de la pasada centuria y nuestros días.
De acuerdo con la concepción de la "física social" comptiana, la ciencia
del hombre que vive en comunidad -que convive con sus semejantes-, la
sociología, comprende tres partes: "El estudio del hombre físico, o 'antropología física' (biología humana) ; el estudio del hombre psíquico o 'psicología

�humana' (antropología psíquica) y, finalmente, el estudio del hombre político o 'sociología humana"' (Maunier, ob. cit.).
Para Edward Westermark (The History of Human Marriage. London,
1901, p. 1), una institución social, tan decisiva y vigorosa como es la del matrimonio, debe ser estudiada a la luz de la historia natural. En un poderoso
esfuerzo por establecer esta absurda identidad, Westermark compara y clasifica las costumbres matrimoniales de los más dispersos pueblos de la tierra.
Es evidente que lo que se obtiene con un estudio de tal naturaleza, más
que una "historia del matrimonio" es una copiosa colección de datos acerca
de la conducta del hombre, toda vez que una historia auténtica, especialmente si se trata de una institución, exige como presupuesto fundamental una
secuencia, una continuidad, un encadenamiento de las diversas etapas por las
que dicha institución ha pasado, y no solamente un recuento de lo que ciertos individuos -o ciertos grupos de individuos- en ciertos lugares y en determinados tiempos han hecho, lo cual, en resumen, representa sólo una descripción de las respuestas instintivas del hombre a una copiosa variedad de
situaciones sociales. Y si a este recuento, a esta descripción multiforme no
puede llamarse "historia" -en el sentido cultural del vocablo- mucho menos podrá considerársele como Sociología.
Criticando la Historia del Matrimonio Humano que comentamos, el Profesor Robertson Smith (Naturaleza, XLIV, p. 270), lamenta que Westermark haya confundido deplorablemente la historia humana con la historia
natural. Dice el profesor Smith (citado por Robert E. Park y Ernest W. Burges. lntroduction to the Sciences of Sociology, 1924) : "La historia de una institución, controlada por la opinión pública y regulada por la ley, no es historia natural. La verdadera historia del matrimonio empieza donde la historia
natural del aparejamiento sexual termina".
Podrían citarse centenares de autores de obras de Sociología naturalista
que -con ligeras o considerables variantes- coinciden en identificar a la
ciencia sociológica con las ciencias matemático-físico-naturales, y que por lo
mismo, han asignado a la Sociología una función puramente explicativa de
los hechos sociales, cuya tónica dominante vibra en todas las definiciones por
ellos propuestas.
Sin embargo, y a partir del primer decenio de nuestro siglo, han surgido
tan diversas y numerosas corrientes del pensamiento sociológico, que han venido provocando no poco desconcierto entre los no iniciados en esta clase de
estudios y aun entre los estudiosos no avezados en estos menesteres.
Antes de llevar adelante una revisión -por superficial que sea- de las diversas direcciones en que se ha proyectado la especulación sociológica de los
últimos años, es oportuno hacer una observación elemental, que sirve de guía

552

inicial para la formación de una noción básica acerca d~ la materia de todo
estudio sociológico, y que revela la insuficiencia de la concepción de la historia natural de las comunidades humanas, cuya visión primordial se enfoca en
encontrar la explicaci6n de los fenómenos sociales.
El obrar humano -individual o colectivo- tiene una explicación; pero
puede y debe, además, ser objeto de una interpretación, o una comprensi6n.
Estas dos funciones cognoscitivas del hombre difieren notoriamente. Los fe.
nómenos naturales tienen una explicación que, cuando es encontrada por el
hombre, satisface a éste, en sus exigencias de conocimiento. (La legitimidad
de la verdad de un principio matemático o de una ley física es problema de la
filosofía pura, que no nos corresponde analizar ahora). Los fenómenos sociales, en cambio, son factura del hombre, y como tales, tienen un sentido,
por virtud de que no se producen -en una amplia proporción- merced a la
relación de causa a efecto, sino en la de medio a fin. El hombre forma parte
de la naturaleza, indubitablemente; pero al mismo tiempo se separa de ella:
Ama u odia; forja propósitos y actúa de cierta manera para realizarlos; implora o maldice, se congrega con sus semejantes, o se aísla: se santifica o se
envilece; y en un extremo o el otro, cuanto más humano sea tal extremo, menos sujeto está el hombre a los dictados imperiosos de su naturaleza física.
El hombre, lo mismo en su individualidad profunda que en su actuación
como miembro de una comunidad, participa de sus dos naturalezas; física -o
biológico-psíquica- y espiritual.
Resumiendo: La explicaci6n es una función mental aplicada exclusivamente a los fenómenos de la naturaleza física. La comprensión, en cambio,
es la interpretación del obrar humano, de ese obrar que se genera y se desarrolla en la aspiración constante del hombre hacia su perfeccionamiento.
El estudio de los hechos y fenómenos sociales y de las relaciones interhumanas debe enfocarse con predilección hacia la comprensión de los
mismos, sin desconocer, desde luego, la importancia de la explicación de las
causas físico-geográficas -ecológicas- o biológicas y psíquicas que intervienen en su gestación y desarrollo.

TENTATIVA DE DEFINICIÓN

Siendo tan frecuente el empleo de palabras de dudosa connotación -como sucede en la sociología al hablar de los "hechos" sociales, sin precisar
previamente la significación exacta de este vocablo- prescindiremos de algunos términos tradicionalmente consagrados, proponiendo designar a la "Sociología General" como la ciencia que estudia las estructuras y procesos de las

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comunidades humanas, así como las relaciones interhumanas, en cuanto a su
motivación, explicación, análisis y comprensión.
Y de acuerdo con esta definición tentativa, mediante una simple inferencia, podríamos anticiparnos a establecer que la Sociología del Derecho estudia las estructuras y procesos sociales, así como las relaciones interhumanas,
en cuanto éstos asumen la dimensión de lo jurídico.
La tarea de precisar qué es lo jurídico, corresponde a la filosofía del Derecho, que en esta posición conceptual, vendría a ser la disciplina más próxima,
inmediata e intercomunicante de la Sociología Jurídica.
El proyecto de definición de la sociología general antes expuesto, reclama
un breve análisis para justificarse.
Si hemos considerado a la Sociología General como "la ciencia que estudia las estructuras y procesos de las comunidades humanas..." debe hacerse notar que la distinción clara entre estructuras y procesos sociales cuenta
con una arraigada tradición. Es tan antigua -aunque formulada en muy
distintos términos- como la diferencia entre la "estática y la dinámica sociales" de Comte, y representa "grosso modo", lo que en los estudios biológicos del organismo humano significan la anatomía por una parte, y la fisiología por la otra. Parecerá chusco advertir que a una comunidad humana
no se le puede dividir con múltiples cortes de bisturí; pero es fácil comprender que no hay necesidad de ello para estudiar cada una de las formaciones
concretas, de las organizaciones particulares, de los círculos sociales, de los núcleos menores, que se forman dentro del cuerpo social, como los sistemas,
aparatos y vísceras que en su conjunto integran un organismo vivo. Importa
también aclarar que la equiparación anterior es solamente una metáfora y
que no entraña tendencia alguna hacia la concepción organicista spenceriana
de la sociedad, ni de ninguna otra clase de concepciones organicistas.
En resumen: Estructuras y procesos sociales designan lo que la sociedad
-cualquier sociedad determinada- es en un momento dado y los modos de
desarrollo o desenvolvimiento de las colectividades humanas.
Estructuras y procesos sociales son dos aspectos de una misma realidad y
ofrecen dos modos de observación e investigación para el estudio del complejo engranaje en que se estructura y se mueve la vida colectiva del hombre.
Otro elemento de la definición propuesta es el que se refiere a las relaciones
interhumanas. Este elemento definitorio encuentra su justificación en el hecho de que de tales relaciones derivan todas las formas y los contenidos de los
diversos tipos de agrupaciones humanas, debiendo observar, sin embargo, que
una relación interhurnana se da desde el momento en que un sujeto se pone
en contacto con un prójimo, y que desde ese momento la conducta de ambos
toma una forma determinada: -de sorpresa, de aversión, de alegría, etc.- ,

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DOBLE ORIGEN DE LA SOCIOLOGÍA

JUIÚOICA

La génesis de la Sociología del Derecho proviene de una doble vertiente: La
que abre la sociología general al indagar cuál es la esencia social del derecho,
y la que brota de la teoría del derecho al proyectarse sobre las realidades sociales que propician el nacimiento del derecho mismo, reclaman su transformación y exigen la permanencia de un sistema de normas de observancia
obligatoria. Por virtud de este doble origen, la indagación acerca del nacimiento y legitimidad de esta nueva disciplina, debe emprenderse desde dos
puntos de partida que al final convergen. Metodológicamente, debe señalarse, por una parte, cuáles son las escuelas sociológicas que tienen mayor acercamiento o tienden con más intensa decisión a acercarse a la Sociología Jurídica y, por la otra, deben precisarse todos aquellos estudios jurídicos o teorías del derecho que fraternizan -o se identifican plenamente- con la Sociología Jurídica, en su temática fundamental.
El pesimismo de quienes han afirmado que los sociólogos y los juristas, actuando en esferas distintas, por la clara delimitación de sus campos de estudio y de sus métodos, nunca podrán encontrarse, ha quedado ya definitivamente purgado. Ante la alternativa inexcusable que los pesimistas establecen
entre el exclusivismo sociológico y el jurídico y que hace imposible -según
ellos-, la alianza de ambas esferas e insuperable el aislamiento de una frente
a la otra, Georges Gurvitch -Elementos de Sociología Jurídica, Edit. Cajica,
1948, p. 12- expone: "Nadie ha descrito mejor la situación que el gran jurista
sociólogo Maurice Hauriou, al proclamar que un poco de sociología nos aleja
del derecho y que mucha sociología nos conduce a él; a lo que debería agre-

555

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y que es preciso reservar a la psicología todo lo estrictamente psicológico, todo ese dilatado campo que forman las vivencias anímicas del hombre, y que
se generan y desarrollan en los diversos estratos del mundo subjetivo, desde
los bajos fondos freudianos hasta las supremas alturas -tan· pocas veces alcanzadas- de la revelación y de la beatitud.
Las "relaciones interhumanas" a que nos hemos referido y que atañen a la
sociología son aquellas que -en su exteriorización u objetividad-, llegan a
formar generalizaciones o "tipos" de conducta, susceptibles de ser comparados, clasificados, analizados y comprendidos.
No requieren un análisis más detenido los demás elementos insertos en la
definición propuesta, en virtud de haber hecho ya, en párrafos anteriores, la
distinción entre esas dos categorías del conocimiento que son la explicación y
la comprensión de los fenómenos sociales.

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�garse, por precisión, que un poco de derecho nos aleja de la sociología y que
mucho derecho nos conduce a ella".
El prejuicio intelectualista acerca de la absoluta independencia que tienen
los preceptos del derecho desde el momento mismo en que son elaborados como "estructuras lógicas" (que la cultura occidental heredó de la filosofía clásica platoniana) ha venido perdiendo terreno en nuestros tiempos, a la vez
que el concepto de una Sociología capaz de englobar en su seno todos los aspectos de la convivencia humana, ha remodelado sus perfiles, abriendo amplias vías de intercomunicación con otras disciplinas destinadas a estudiar, explicar y comprender los diversos modos de la conducta colectiva del hombre.
"Por ello -dice Gurvicht (Ob. cit.)-, actualmente nadie se asombrará, ni
los sociólogos ni los juristas, al comprobar que no obstante tanta desconfianza recíproca, 'al cavar cada uno por su lado sus galerías, han terminado por
encontrarse' -(Bouglé)-, y de que el lugar en que se han encontrado es,
precisamente, la Sociología Jurídica".
Hemos dejado establecido que la Sociología del derecho proviene de una
doble vertiente; que, como consecuencia de ello, su estudio debe emprenderse
desde dos puntos de partida, hasta encontrarse en el punto, precisamente, en
que forman la estructuración de su temática. Estos dos puntos de partida son:
La revisión de todas aquellas tesis sociológicas que otorgan importancia especial al fenómeno jurídico como hecho social específico y, por otra parte, el
examen de todas aquellas teorías del derecho y la jurisprudencia que tienden
a buscar la esencia social del derecho.
Es tan amplio el repertorio de doctrinas, escuelas y teorías elaboradas por
el pensamiento sociológico de nuestros tiempos, que hace casi imposible lograr una revisión completa de todas ellas en unas cuantas ~ágin~s, y e~ intentarlo además de ser una empresa temeraria, entraña el nesgo melud1ble de
incU:rir en omisiones lesivas para un estudio formal. Quede establecido, entonces, el camino señalado, con propósitos metodológicos solamente, para un
estudio amplio y exhaustivo.
Los criterios de selección y clasificación de las escuelas y proyecciones del
pensamiento sociológico que mayor relieve han alc~zado durante los últimos
decenios, también son múltiples. En forma tentativa, proponemos establecer una primera distinción entre las escuelas naturalistas y las filosóficas, de
acuerdo con el siguiente diagrama:

Positivismo
Escuelas
Naturalistas

y

Evolucionismo

Escuelas Filosóficas:

J Ensayos fundados en la idea de una

1 física social.

Darwinismo social, malthusianismo;
Biologismo social. Organicismo. Ra{ cionalismo (Ratzel, Gumplowicz,
etc.).

lntuicionismo,
Historicismo cultural,
Hegelianismo,
Humanismo, etc.

Es de estimarse que en una forma más atenta a las con-:epciones sociológicas que distinguen entre la forma y el contenido de lo social, entre fuerzas
primarias y secundarias de la evolución de los conglomerados humanos, podría
establecerse un cuadro clasificador distinto al enunciado y .así determinar cuáles son las corrientes del pensamiento sociológico que toman como base de
sus diversas proyecciones el factor determinante y modelador de la sociedad,
entre cuyas proyecciones encontraríamos, en primer término el instintivismo o
psicologismo fundamental; el economicismo de sello marxista; el contractualismo, con Juan Jacobo Rousseau y sus discípulos; el idealismo dialéctico
(Georg Wilhelm Hegel y sus numerosos prosélitos) , etc. Frente a estas concepciones fundamentales acerca de la génesis y las formas de desarrollo de
las sociedades humanas, se situarían todas aquellas otras escuelas sociológicas
que enfocan su atención preferente en otra consideración: La relativa a cuál
es la esencia de lo social y entre ellas encontraríamos el formalismo (Toenies,
Simmel, Von Wiesse y otros destacados investigadores y brillantes expositores
de esta corriente) : la teoría de la interacción y de las relaciones interhumanas (Max Weber, Leopoldo Von Wiesse, etc.).
Una exposición tan sintética como la anterior no puede tener -y no tiene- más pretensión que la de marcar un rumbo, señalar el derrotero por
donde debe encaminarse una selección de las más destacadas corrientes del
pensamiento sociológico, que propicie la indagación de todas aquellas escuelas que se identifiquen con los presupuestos fundamentales de la sociología
jurídica.
Tal indagación debe ser concomitante con la otra dirección señalada anteriormente. Es decir, con el examen detenido de todas aquellas teorías esencialmente jurídicas que hacen referencia a las realidades sociales como fuentes
generadoras del derecho.

556

557

�SOBRE LA MISIÓN DE LA SOCIOLOGÍA JUIÚDICA

Debemos señalar, en primer término, que la Sociología del Derecho ha venido a dirimir una vieja pugna provocada entre sociólogos y juristas, particularmente entre los sociólogos comtianos y los conceptualistas del derecho de
la Escuela de la Exégesis y sus herederos supervivientes, pugna derivada de
viejas concepciones acerca del purismo de los campos de estudi~ y d~ los_ métodos de investigación entre las especulaciones jurídicas y las mvest1gac1on_es
sociológicas, que vinieron a producir una honda escisión y una profunda discordia entre los cultores de ambas disciplinas.
Llegado el momento de establecer los íntimos nexos y las amplias vías de
intercomunicación entre las investigaciones lógico,.,jurídicas , y los estudios
científico-sociológicos, se ha llegado a reconocer que ambas tareas tienen algunas funciones coincidentes que, partiendo de una base común, aspiran a
cumplir una misma misión.
.
Fenómenos sociales de tanta magnitud y de tan dolorosas repercusiones para la humanidad, como las guerras, son la caldera hirviente donde se destila el derecho internacional público. Las guerras son procesos sociales, a no
dudarlo -especialmente las guerras modernas-, porque no las hacen solamente los ejércitos, sino Jas naciones. La economía de un pueblo que combate se trastoca desde sus cimientos: con el abandono de la agricultura, con
las ~uantiosísimas inversiones en industrias de guerra, con la destrucción de
ciudades enteras, con los transportes aéreos, marítimos y terrestres que movilizan los ejércitos, la industria de la impresión se canaliza hacia la propaganda y la información bélica, y así, tanto la economía,, :orno el derecho
(suspensión de garantías, leyes marciales, etc.) sufren grav1simos trastornos.
Procesos sociales como Jas emigraciones masivas de seres humanos (nuestro país no ha podido contener esa salida de sangre me:°cana joven, vigoro~
y sana que represen ta el "bracerismo", hacia N orteaménca) , son.fuente _de. diversos pactos internacionales que son parte del Derecho Internac10nal Publico.
y aun dentro de cada nación, las distintas estratificaciones sociales, resultantes de esa fuerza incontrastable que es la división del trabajo, han venido
produciendo diversos tipos de norrnaciones jurídicas, que pueden ser enunciadas brevemente, sin otro propósito que el de confirmar que toda concepción y elaboración jurídica, tiene un basamento soci~l, y e~e~~e de él, nutriéndose de su propia savia. Así, por virtud de la diferenciacion depredatoria se establece el fuero militar, que cristaliza en un Código de Justicia Militar y en una Ordenanza; en concomitancia con el establecimiento de las
rel~ciones internacionales, surge el fuero diplomático; del mismo modo, Y por
la necesidad inmanente que tiene cada una de las clases sociales --en el sen558

tido gramatical del vocablo y no en el que pretenden darle los racialistas ni
los marxistas-, todos los sistemas de derecho actuales, reconocen un fuero
eclesiástico, un fuero parlamentario, un fuero de menores, etc.
"El régimen jurídico actual constata las desigualdades, inevitables por ser
naturales, en los diversos estratos de la sociedad. La evolución social consiste en hacer el derecho igual para todos y en hacer a todos iguales ante el derecho" (Dr. Mac-Lean y Estenos. Monografía presentada ante el VII Congreso Nacional de Sociología, 1957).
El desiderátum de esa concepción del derecho expresada por el distinguido catedrático de la Universidad Nacional de San Marcos, Lima, y Nacional Autónoma de México, se constriñe a formular un aspecto del ideal de la
Justicia social; nuestro propósito, sin embargo, es el de señalar que la misión
de la Sociología del Derecho, es contribuir con la valiosa aportación de sus
indagaciones, observaciones y análisis, a que esta suprema aspiración que consiste en hacer "el derecho igual para todos y en hacer iguales a todos ante
el derecho" llegue a ser una espléndida realidad.

559

�CULTURA, MERCADERES Y CONTABILIDAD
EN LOS SIGLOS XIII-XIV-XV
DR. GIORGIO BERNI
Sumario: l. Preparación del contador y el mercader medieval.-2. Los textos.-3.
Mentalidad y obra de los mercaderes medievales.-4. Desarrollo de la contabilidad y partida doble.-5. Bibliografía.

l. PREPARACIÓN DEL CONTADOR

Y

EL MERCADER MEDIEVAL

EL DESENVOLVIMIENTO DE LA actividad mercantil y ciudadana hacen nacer
la necesidad de sistematizar las más complicadas relaciones sociales y políti• cas; nacen los estímulos hacia el estudio del derecho, que representa el primer y más importante campo de investigacioón científica después del siglo
XI. De un sentimiento religioso más humano y sereno, de la pasión política
y del amor hacia la comunidad, a la que los ciudadanos se sienten ligados como a una familia, del espíritu corporativo y de la potencia financiera de las
Artes Mayores, del aumentado sentido de estabilidad y continuidad de la
vida y de la ambición familiar de las nuevas aristocracias urbanas, nacen grandes obras de arquitectura, en un primer momento sacras, posteriormente profanas, que junto con el derecho, son uno de los signos del Renacimiento Mercantil. En este período el mercader, al mismo tiempo que está haciendo negocios en el campo internacional, crea monumentos y ciudades maravillosas
que a lo largo de los siglos aún despiertan interés y admiración. Toma arraigo
la costumbre escrita, al servicio de las relaciones comerciales que deben ser
claras y rápidas, de la legislación, que debe ser conocida, del pensamiento y
de los nuevos sentimientos.
Por el hecho de que el deseo de la lectura desinteresada ha aumentado y
que también la razón ha llegado a ser más exigente y ya no queda satisfecha con lo acostumbrado, sino que quiere entender además de creer, mejor
dicho quiere entender para creer, nacen las primeras enciclopedias que bus-

561
H36

�can dar unidad a la sabiduría. Los Clásicos se leen de otra manera, se admiran en forma distinta de como se había hecho con anterioridad. Se abre el
camino hacia los primeros esfuerzos de una especulación filosófica más concreta y profunda.
En este marco general, la práctica de la actividad mercantil exigía un conjunto de nociones que por lo referente a la cultura situaba al mercader en un
nivel muy superior al promedio de su época.
Clara apreciación de la evolución y de la función de la escuela se encuentran en una magistral exposición de Fanfani:
"Estas pruebas de substancia aseguran que desde el siglo X, refloreciendo los tráficos, el mercader advirtió la necesidad de educarse para
dominar el mercado. Tal educación, sobre la escritura y el cálculo, primeramente fue impartida en los monasterios y en las escuelas eclesiásticas y posteriormente en las escuelas públicas. Por este camino fue alcanzada una preparación, adecuada a las necesidades del continuo desarrollo de la vida económica.
La escuela laica y privada nacía no para repetir la enseñanza de la
eclesiástica, sino para integrarla. Estaba hecha por laicos, para laicos:
así que muy prontamente, según la propensión de los artífices, abandonó el latín por el vulgar, integró los ejercicios de lectura con los cálculos. Cálculo, o mejor 'cómputo', se había cultivado aun en las escuelas
eclesiásticas de los siglos pasados, pero la finalidad era distinta: dirigida a cómputos de calendario y de fiestas primeramente, a cálculos de
tráficos después: por esto cambiaban los problemas y cambiaban también los métodos y las notas.
En el siglo XIV la escuela de los laicos se afirmó como escuela técnica, o profesional, con finalidades de practicidad. Mientras que la escuela de los eclesiásticos continuaba como escuela clásica, teológica Y
- por conocidos desarrollos- universitaria.
En los siglos XIV y XV, exigencias de artificios y evolución de las
funciones de las administraciones municipales concurren a transform_ar
las escuelas de los laicos de privadas en públicas; mientras que las influencias de los hombres del Humanismo y del Renacimiento integran
la escuela profesional de los laicos, como la escuela clásica, completando de una parte el esquema de las escuelas no eclesiásticas, y de la otra,
orientando las élites de una manera ya no tanto conforme a los intereses
del desarrollo de la economía italiana.
Con base en estas premisas se puede, pensar como cosa cierta que entre los siglos XIV y XV cualquiera que quisiera dedicarse a una ac-

562

tividad económica cualquiera, con una mmima probabilidad de éxito,
considerando el estado de la cultura y las exigencias del tiempo, debía
recurrir a una determinada carrera escolar y cumplir un determinado
aprendizaje post-escolar". 1

Las grandes ciudades mercantiles tuvieron cuidado de favorecer la educación facilitando el abrirse de escuelas de carácter profesional. La escuela ciudadana fue siempre objeto del interés de la autoridad municipal, lo que permitió a grandes masas ejercer con dignidad y provecho general, los codiciados derechos de ciudadano y facilitó que muchos pudieran prepararse para
la vida de los negocios enmarcando la educación de todos en el marco común
de espíritu religioso y de amor patrio. A los empresarios de esta época que
favorecieron estas escuelas se debe reconocer este crédito: que aún favoreciendo la enseñanza en propio beneficio, lo que cabe siempre en una finalidad altamente loable, por su eficacia extensiva, en todos los tiempos y por
todas las actividades. humanas, favorecieron el desarrollo de sus ciudades.
Si consideramos la cultura, en el sentido limitado del vocablo y la escuela,
vemos que es verdaderamente determinante el irrumpir del ansia de saber
de los estudiantes, que empiezan a desquiciar todas las construcciones del pasado. A este ímpetu creativo, se liga el nacimiento de la Universitas Magistrorum et Discipulorum, que en su origen, instituto internacional con base
en el pensamiento de Aristóteles, cimentó la unidad de cultura en u11 mundo
que se dirigía a la unidad bajo otro aspecto, como por ejemplo: el de la economía. Posteriormente la universidad pasó a una involución: ya no respiro
internacional, ya no autonomía, sino nacional y regional al servicio de los
príncipes, y siempre más desarraigada, aristocráticamente, del conjunto de
la sociedad.
Desde el punto de vista de la ciencia podemos tomar como punto de partida la mentalidad ordenada y racional del mercader, que empezó a pensar
en términos de cantidad, dio significado al número; y el número, anteriormente instrumento de intereses económicos, llegaría a ser medio de especulación propio de la investigación científica. Entre los síntomas reveladores de
una completa revolución mental y práctica podemos recordar, como hace el
Prof. Sapori, el nuevo concepto del "tiempo" -ya no propiedad de Dios,
como quería la Iglesia, sino de Dios puesto a la disposición de los hombres
como afirma la nueva sociedad mercantil- y la medición del "tiempo" ya
no indicado, según las estaciones, por los cuadrantes solares y/o por los repiques de las campanas, sino precisado en .el cuadrante del reloj, dividido en
1

FANFANI AMINTORE: Preparazione all'attivitá economica nei secoli XIV-XVI in
Italia, pp. 6-8. Milano, Instituto Editoriale Cisalpino, 1952.

563

�doce sectores perfectamente iguales. Es ésto, como dice el gran historiador
Marc Bloch: "Le progrés de la mésure de l'heure; Une des révolutions les
plus pro/ondes que se soient accomplies dans la vie intelectuelle et pratique
de nos sociétés". 2

El conflicto del "tiempo" de la Iglesia y del "tiempo" de los mercaderes se
afirma como uno de los más grandes acontecimientos de la historia mental
de los siglos en los cuales se elabora la ideología del mundo moderno. En este
conflicto se pone en causa, por lo tanto, todo el proceso de laicización de los
capitales dominios humanos, de los mismos fundamentos y de los cuadros de
la actividad humana: tiempo de trabajo, dominio de la producción intelectual.
También en este campo Florencia se adelanta y supera a cualquiera otra ciudad y país. Alrededor del año 1330 Florencia tenía 90,000 habitantes, de los
cuales 10,000 frecuentaban las escuelas primarias; de éstos, un número variable
entre 1,580 y 2,000 pensaban dedicarse al comercio; en Florencia, como en
Venecia, las escuelas mercantiles eran frecuentadas también por jóvenes de
otros países, particularmente alemanes.
Estas escuelas son conocidas bajo el nombre de Escuela de Ábaco. Debido a
que la palabra Ábaco, ha cambiado de significado con el transcurso del tiempo,
para comprender lo que se enseñaba en tales escuelas, y por lo tanto lo que de
ella se difundía por medio de los Manuales de Ábaco, es necesario precisar su
significado.
El material originario del instrumental empleado en los cálculos se encuentra en la obra de Leonardo Fibonacci Liber Abbaci de 1202; este título indica el verdadero significado: Aritmética Mercantil. Entre otros aspectos esta
obra sobre la base de una gran experiencia mercantil da un gran golpe a fa
teoría de la moneda-signo, equiparando el numerario a cualquiera otra mercancía y vinculando su valor a la cantidad de fin que contiene. La aritmética general tomó el nombre de "Algoritmo"; el instrumento introducido por
el mismo matemático y que ha llegado hasta nuestros días: es decir la pluma.
De esta obra-prototipo de todos los manuales y de todos los instructivos
aprendemos con exactitud el sentido del substantivo: Ábaco. Ábaco era toda la preparación matemática de los que aspiraban al empleo de contador
o de los que en una forma u otra querían dedicarse a la actividad mercantil
con sólidas bases culturales. De las operaciones aritméticas se pasaba a las
reglas de sociedad, a las operaciones sobre los números complejos ( todos los
sistemas de medición y monetarios), nociones de geometría, potencias y radicales y a aquella parte que hoy llamamos cálculos mercantiles y matemática financiera, desde los cálculos del interés y descuento simple y compuesto,
• Nrno VALERI: La polemica sul Rinascimento nell'opera di Armando Sapori in
Nuova Rivista Storica anno XLVII, gennaio-aprile 1963. Fascicolo 1-II, p 192.

564

a la amortización y a la capitalización; es decir, la escuela de Ábaco daba a
los jóvenes los indispensables conocimientos aritméticos, con las aplicaciones
a las distintas cuestiones económicas: dicha escuela era frecuentada también
por empleados.
Se tienen múltiples pruebas de la eficacia de esta enseñanza: en muchos
c,asos,_ el mercader se muestra rápido y honrado en los cálculos, llegando a
smtes1s extremas.
Fanfani justamente escribe:
"La preparación escolar normalmente se desarrollaba en tres momentos:
Primer tiempo: alrededor de los siete años de edad los jóvenes iban
a la esrnela para aprender a leer y escribir, en dos o tres años.
Segundo tiempo: aprendida lectura, escritura y gramática elemental,
los que no estaban destinados al latín, pasaban a la escuela de cálculo.
Este era el destino de los futuros artífices y mercaderes.
Donato Velluti escribe acerca de su hijo: avendo apparato a legge-

re, di ché, in poco tempo, fu bono gramatico... puosilo a l'abaco.
El ábaco era la escuela para los futuros hombres de negocios, como
se puede advertir, entre otros ejemplos, de dos deliberaciones del Consejo General de Lucca de 1382 y de 1386 (28 /V/ 1382): 'Cum in civitate
Lucana maxima Per Mercantiis indulgeatur. Quod quidem male fiert
potest nisi arismetrica et abaco mediante' y 4/IV/1386: ' ...magíster

arismetrice qui pueros doceat uti in mercantionibus ind sint et subtiliores et cautiores'.
En este sentido es el testamento del médico veneciano Simón Valentinis, que en el 1420 prescribe que sus propios hijos, después de la escuela elemental, se pongan ad abacum, ut discant ad facere mercantias.
En este segundo tiempo el joven aprendía la aritmética, es decir, prácticamente aprendía a resolver las operaciones que podían presentarse en
la práctica cotidiana de la actividad económica.
Terminados los cursos susodichos, el joven debía dar prueba de sí
mismo, practicando en el taller de un artesano o en el almacén de un
mercader. Esta práctica se refería al mismo tiempo al manejo del arte
o del oficio y a la teneduría de libros contables"/

Y si Pacioli en 1494 pudo teorizar la partida doble, esto pasó porque
en dos siglos los discípulos de las escuelas de Ábaco, con fatiga desconocida
pero fecunda, día tras día habían substituido a los primeros recuerdos regís• FANFANI AMINTORE: Preparazio11e all'attivitá... obra citada, pp. 8-9.

565

�traciones en las cuales se supo desde el 1300 enfrentarse a los difíciles problemas de la contabilidad industrial. La escuela de ábaco no desarrolló la sola facultad dirigida a obtener el beneficio: esto fue el temor de los últimos
escolásticos, como el beato Giovanni Dominici, como de los primeros y de
los últimos humanistas, como Matteo Palmieri, Battista Platina, León Bautista Alberti.
Preocupación religiosa por la virtud, estímulo clásico hacia la temperancia o moderación cultivaron el temor de que fuera peligroso educar a los jóvenes para los negocios.
Pero, o por la bondad y el equilibrio de la escuela o los antídotos antes de
las prédicas y después del ejemplo de las aristocracias del Renacimiento, o el
espíritu de los italianos, o el estímulo de las riquezas acumuladas para ser
gozadas, está el hecho de que el estudio preparatorio a los negocios no pudo
dañar las otras aspiraciones de los discípulos. Esta afirmación es válida por
los pequeños y modestos discípulos artesanos que entrelazaron los negocios
con viajes y veraneos, y las cuentas con interesantes diarios.
Pero con mayor razón podemos afirmar que esto valió por los grandes: ya
que Compagni, Sacchetti, Villant, Boccaccio, etc. pasaron con gran éxito en
el campo del comercio y que de las bodegas supieron levantar el vuelo para
más eficaces afirmaciones en el campo de las letras.
Antes que por fuerza las letras entrasen en las escuelas de Ábaco, los mercaderes pasaron con facilidad a las letras, comprobando así que las escuelas
técnicas, preparándolos· a la actividad económica, no habían agotado su espíritu y deformado sus facultades.
Así contadores, cronistas, cuentistas, poetas, salieron de las escuelas que
preparaban a los negocios. Pero de estas escuelas salieron sobre todo operadores de cuya capacidad son pruebas las fortunas de muchas empresas y en su
conjunto, por lo menos hasta la mitad del siglo XIV, el florecimiento de la
economía italiana.
No debemos olvidar que la actividad económica tomó empuje en Italia en
el 1200, alcanzó su máxima expansión a mediados del siglo XIV, y declinó
en el siglo XV. Así que como afirma Fiumi: " ...el Renacimiento no fue el
amanecer sino más bien el atardecer de una de las más felices páginas de la
civilización humana". 4
Es extraño afirmar que el multip1Jcarse de las escuelas de Ábaco, de los libros de ábaco, de los maestros de ábaco, de los discípulos de ábaco, en una palabra de los hombres preparados por la vida económica, coincide con un cier• ENRICO F1uM1: Fioritura e decadenza della economia fiorentina in Archivio Storico Italiano, anno CXVIII, dispensa IV, p. 502.

566

to encogimiento de la actividad econom1ca italiana, apenas disfrazado a los
ojos distraídos por el esplendor de la actividad literaria y artística.
Es a este propósito que lógicamente Fanfani afirma: " ...nos parece que
exista vitalidad en una época no cuando se comprueban amplios y generosos
consumos, sino cuando se verifican gran espíritu de empresa, elevado pionerisrno, empuje en los tráficos y en las inversiones, cuidadoso planteamiento
de balances empresariales, familiares y sociales hacia objetivos de ahorro Y
por lo tanto de nuevas inversiones".5
•
Desde los primeros años del siglo XIV en adelante se ven nacer y multiplicar las escuelas de Ábaco, en un primer tiempo privadas, después públicas.
Desde estos años el Líber Abacci de Fibonacci ( 1202) tiene desarrollos en
vulgar. En el mismo tiempo se compilan los manuales de comercio, Y en el
siglo XV siguen los distintos manuales técnicos.
Desde los principios del 1400 empiezan las advertencias de los pedagogos
para que los jóvenes sean bien adiestrados, es decir, como indica León Battista Alberto, condensando cualquier otro consejo anterior, a no hacerl~s sólo
administradores enseñándoles malas artes y obscuros oficios ("Non farli mas-

sai insegnando arti bructe et vili esercitii") .6
Lógicamente en estas escuelas se enseñaba también teneduría de libros;
de otra manera no sería posible explicarse la unidad de tantos libros y registros que han llegado hasta nosotros.
Como conclusión de la importancia de las escuelas de Ábaco podemos aceptar las palabras de Fanfani:

"De la eficacia de las escuelas son testigos, junto con los maestros que
ella f armó, los sin número de discípulos, conocidos o no, que día tras
día dirigieron o siguieron en las grandes compañías y en los pequeños
almacenes la actividad económica, recordándola tal vez en simples claras notas, tal vez comprobándola con múltiples registraciones y complejas cuentas, de las cuales, a pesar de fáciles ironías, ha sido demostrada
la absoluta exactitud.
El mercader italiano de la Edad Media, y con mayor razón el del Renacimiento, sabía leer, escribir, hacer cuentas, llevar libros en partida
simple y doble. Además tuvo, por conocimiento directo _YI o por ~~ _lectura, amplias nociones sobre los mercados europeos, africanos, asiaticos,
• FANPANI AMINTORE: Nuove vedute sulla decadenza di Venezia in una Storia
economica della Serenissima; p. 59 in Economia e Storia, n. I , 1962, pp. 56-61.
.
• LEÓN BATTISTA ALBERT!: Iprimi tre libri della famiglia, testo e ecommento d1
F. C. Pellegrini, riveduti da R. Spongano, con una nuova introduzione p. I-I-35. Firenze-Sansoni Editare, 1946.

567

�y sobre las reglas e instituciones que tenían. Cultivó nobles pensamientos de religión, de patria, de cultura, como muestran sus escritos, tal
vez rudimentarios, el cuidado de utilizar los ahorros para obras sociales o monumentos de arte.

Y a nadie se maravilla al saber que de los bolsillos del mercader italiano haya salido el dinero para llevar a terminación célebres obras
maestras, que de su pluma hayan salido 'Cronache' o 'Nove/le' inmortales, que de su sutil prudencia hayan brotado maravillosos principados.
Y si estos fueron los resultados de tanta actividad, la preparación a
ella tuvo que ser considerable. Diremos de inmediato que fue eficaz, así
como rápida y práctica. Se puede añadir que tal preparación en parte
fue común a todos los jóvenes destinados a obrar en la vida económica,
sea como artífices que como mercaderes''.7

Todas las notas y las cuentas se hacen con la pluma, como atestiguan las
numerosas hojas llenas de cifras, con las más distintas conexiones operativas,
entre los variados legajos de situaciones de cuentas. Como demostración de
la habilidad de los egresados de estas escuelas podemos llamar la atención sobre los empleados del grupo de empresas de Francesco di Marco Datini que
calculaban precios unitarios que dependían al mismo tiempo de variables positivas ( costos al origen y costos accesorios) y de variables negativas ( ejemplo: tara).
Los jóvenes terminada la escuela iban a completar su propia educación en
la empresa, en contacto directo con la vida. En este trabajo el joven tomaba
práctica de los complejos sistemas monetarios y de medición, aprendía a distinguir calidad y proveniencia de las mercancías, calculaba descuentos, intereses, registraba los acontecimientos, redactaba las cartas, etc., escuchaba a los
mensajeros y agentes que traían noticias y relaciones de cuenta de los lejanos
mercados de Flandes, de Siria, de España, de Inglaterra, etc., así se afinaban sus cualidades para los difíciles juicios acerca de los hombres, de los acontecimientos, de las elecciones.
'En este trabajo de preparación, necesariamente aprendían idiomas, afinaban su manera de escribir, adquirían sensibilidad artística y elevado nivel de
cultura técnica y una adecuada base de cultura general. Sombart erró al juzgar la cultura del mercader de la Edad Media, error que fue consecuencia de
generalizar un poco la situación existente en los territorios del Sacro Imperio
Romano, situando en primer plano la perspectiva de lo que aparenta ser
grandioso pero que en realidad es efímero, y en segundo plano la realidad
1

568

AMINTORE FANPANI:

Preparazione all'attivitá .. . obra citada, pp. 6-7 y 29.

substancial (no sólo económica) de las Comunas italianas, por el hecho de
ser de reducidas dimensiones. Una era la realidad de la Europa Central, políticamente caracterizada por el Sacro Romano Imperio y social y económicamente por el Feudalismo; otra era la realidad de Italia, donde en lo político había nacido la Comuna, y en el aspecto social y económico se había
tenido el nacimiento y la afirmación de la burguesía: es decir que Italia ya
había superado la etapa del precapitalismo. Justamente el gran Henry Pirenne afirma que en Italia la cultura del mercader del siglo XIII aparece totalmente desarrollada y superior a la que existía en el Norte de Europa y por lo
tanto lógicamente se debe admitir que se apoyaba sobre una larga tradición.
Podemos también afirmar, como claramente lo hace Luzzatto: " ...él (Marc
13loch) demuestra la falta de fundamento de la afirmación muchas veces repetida de que la Edad Media fue, a lo largo de toda su duración, un período de desoladora pobreza de espíritu inventivo y de incontrovertible dominio del tradicionalismo".8
Del siglo XII al siglo XV los grandes humanistas fueron juristas, políticos,
poetas, hombres de gobierno y hombres de negocios que operaron diariamente en su propia ciudad y se consideraron como factores de la historia;
de todo esto podemos afirmar con fundamento que los mercaderes fueron
mensajeros de civilización.
Por lo que se refiere a la contabilidad podemos tomar como lema de los mercaderes-banqueros de la Edad Media lo que Dino Compagní escribió en su
crónica Serivere bene la ragione e non errare (registrar bien los acontecimientos
y no cometer errores) .
Terminado el aprendizaje emprendían largos viajes a lejanos países con el
objeto de aplicar sus conocimientos en las sucursales y en las agencias que
mantenían con la matriz estrecho contacto.

2. Los

TEXTOS

El prototipo de los textos que se usaban en las escuelas de ábaco es el famoso, ya mencionado, Liber Abaci de Fibonacci.
Esta obra incluye 15 capítulos que distribuyen la materia como sigue:

I. Capítulo trata de los números arábigos;
II.
,,
explica la multiplicación;
' MARC BLOCH: Lavoro e tecnica nel Medioe vo prefazione di Gino Luzzatto (p. VII).
Editare Laterza-Bari¡ 1959, pp. XXIII-245.

569

�III. Capítulo explica la suma;
IV.

v.
VI y VII.
VIII y IX.
X.
XI.
XII a XV.

,,
,,
,,
,,

"
"
"

explica la resta;
explica la división;
enseñan a operar con los quebrados;
las anteriores teorías se aplican a los actos de compra
y venta;
trata de la repartición de las utilidades entre los socios de sociedades mercantiles;
trata de las operaciones de cambio;
se explican los problemas teóricos sobre las progresiones, raíces cuadradas o cúbicas y proporcionalidades.

Posteriormente -1223- el mismo Fibonacci en la Practica Geomatriae explicó los problemas relativos al cálculo de superficies y volúmenes.
Este tratado tuvo muchos imitadores, orientados ta.I}to a servir de textos
en las escuelas, como a guías prácticas en las empresas. Consecuencia de todo
esto fue que se uniformaron las reglas que se usaron a los principios de la
aplicación de la Partida Doble.
El líber Abaci de Fibonacci y sus imitaciones fueron el texto en las escuelas y en las empresas hasta el siglo XIV, pero con el desarrollo de los tráficos
se tuvo necesidad de pasar de estos textos a otra forma de preparación: nacieron así los que podemos llamar, con terminología moderna, manuales o
instructivos y que entonces se llamaron Practica di Mercatura.
Los tratados de Practica más conocidos son el Francesco Balducci Pegolotti, dirigente de la Compagnia de los Bardi de Florencia que en su Practica di
Mercatura describe en formas magistrales las costumbres mercantiles, las medidas, las monedas, los impuestos y los cálculos relativos a las muchísimas ciudades y países que visitó por cuenta de la misma compañía. Leyendo este texto nos damos cuenta de la cantidad de conocimientos y de experiencias mundiales en materia mercantil que tenían estos viajeros del comercio; a ellos se
debe en gran parte la fama y el prestigio que gozaron la industria, la banca
y el comercio de Florencia en el mercado mundial.
Otro interesante texto es el de Giorgio di Lorenzo Chiarini que empieza
afirmando "aquí empieza un libro de todas las costumbres, c"ambios, monedas, pesos, medidas y uso de las letras de cambio, modalidades de dichas letras como se acostumbra hacer en distintos países y ciudades".

En un texto de Paulo de Certaldo "El Libro de las buenas Costumbres" se
lee: "Es bella y grande cosa saber ganar el dinero, mejor y más bella aún es
saberlo gastar en la forma más conveniente".

570

La influencia de las escuelas de Ábaco y de los textos resulta clara y evidente para todos los que llegan a tener en sus manos documentos mercantiles
de l_a época considerada. Aunque estos documentos no pertenezcan a una sol~ cmdad o a una sola región, se encuentra una gran uniformidad en su graf1a, lo que no se encuentra en las actas públicas y notariales. En la documentación contable no siempre es fácil ver las distintas manos que la escribieron lo
que hace pensar -lógicamente- que todos se educaron en una fuente única
frecuentando escuelas que tenían todas las mismas fuentes pedagógicas.
'

3.

MENTALIDAD Y OBRA DE LOS MERCADERES MEDIEVALES

El mercader, según un antiguo documento de 1271 es el que lleva normalmente las mercancías y los bienes de un lugar a otro ( Mercatores, qui de loco ad
locum merces et necessaria deferre consueverunt) .

No debemos olvidar que la base de la economía de las ciudades de la Edad
Media estaba constituida por la industria y el comercio; comercio que prevalentemente se desarrolló en escala mundial con mercancías de lujo. La. lana inglesa era la base de la mayor parte de la industria continental, el meollo vital de
las ciudades era el comercio con lejanos países. A un estudio posterior es importante remitir el examen de las distintas fases técnicas, organizativas y económicas de la industria de la lana, en particular si pensamos que fue con el
ejerci:io de esta actividad que el capitalismo italiano sacó gran parte del
empuje y de la fuerza por su actividad mercantil y bancaria, asegurando al
país aquellos medios financieros que posteriormente facilitaron, de manera
particular, el progreso cultural y artístico, determinando así la primacía italiana en Europa.
El pensamiento que rige en ellas no es el de una política localista sino un
pensamiento que se dirige hacia grandes horizontes;, el lema de todos los mercaderes-banqueros de la época es Vivir en lo pequeño, pensar en lo grande.
Por ello el mercader es el alma y el sostén de la economía de la Edad Media.
Fueron los mercaderes quienes llegaron a ser los primeros portadores de la
cultura.
Según Sombart el mercader de la Edad Media no tenía la aspiración a la
utilidad en el sentido de la empresa moderna, ya que por el contrario toda su
actividad estaba subordinada por completo a la idea de la nutrición y del
gasto.
Esta afirmación está errada: es una de las numerosas hipótesis explosivas
del economista alemán quien sin embargo ha permitido muchos adelantos en
la investigación de la historia económica.
571

�Bajo todos los puntos de vista, el comercio medieval presenta profundas diferencias respecto al comercio actual. Hoy la mayor parte de las mercancías se vende antes de ser transferida del lugar de producción. Por el contrario, el comercio medieval decayó -excepto pocas excepciones- precisamente
cuando se lanzaba en el riesgo. En esa época, distintas mercancías eran despachadas para lejanos destinos, con la esperanza de que fuesen vendidas a
precio conveniente, de manera que el mismo mercader alcanzaría a transportar, en el viaje de regreso, mercancías demandadas de su patria. Los mismos
criterios técnicos dominaron desde los orígenes hasta los últimos tiempos del
comercio medieval. En realidad, no _debía de haber existido una grall) diferencia entre la época en la cual las mercancías estaban confiadas a un mercader
girovago y aquella en la cual un consignatario o corresponsal comercial tenía
la responsabilidad de acaparar una plaza por cuenta de mercaderes.
Por lo tanto cualquiera transacción implicaba un elemento de especulación
y en un determinado sentido, se resolvía en un riesgo. Justamente los exportadores de paños ingleses se llamaban mercaderes de azar, desde el momento que
compraban paños, esperando encontrar compradores en las ferias de Brabante.
Por esto podemos afirmar que, generalmente, el riesgo era la forma mental
de los mercaderes medievales. Esto explica en gran parte la difusión de la
cuenta/riesgos: es decir la costumbre muy difundida de abrir unas cuentas
separadas por cada carga de mercancías al embarque: con este sistema se
podían determinar cuáles riesgos producían utilidades y cuáles se resolvían
en pérdida.
Los mercaderes del Renacimiento económico de Italia se afirmaron individual, familiarmente y por grupos, y supieron dar la formalidad a la vida
económica, cuya dirección, así como la de la vida política, tuvieron en sus manos. Fue de estos mercaderes la iniciativa de una estructura financiera y tributaria que partiendo de las formas del mundo antiguo y bárbaro, se elevó a
base de novedosas experiencias a un grado tal que nos permite concluir con
Luigi Einaudi que aún hoy día podemos encontrar antecedentes de las estructuras tributarias y financieras modernas, incluyendo el "incometax". Fueren estos mercaderes quienes promovieron la acuñación de moneda de oro en
el momento en el que la plata ya no era apta, debido a la amplitud y a los
valores en continuo incremento del comercio internacional.
Los mercaderes piensan en términos de cantidades y esto es la expresión
más clara de la manifestación de los nuevos tiempos. Estos personajes que
tenían en sus manos la riqueza acumulada con inteligencia y gran experiencia, eran al mismo tiempo los dirigentes de la vida política de la ciudad. Casi
podemos afirmar que el mercader italiano de los siglos XII, XIII y XIV correspondía, en el campo de los negocios, al inglés del final del siglo pasado y
principios del actual.

572

Los numerosos exponentes de los hombres de negocios que, en los siglos
XIII y XIV, habían pasado físicamente los Alpes y los mares y que mentalmente habían superado las fronteras de la patria chica "che un muro ad una
fossa serra", fueron organizadores de las finanzas, de los ejércitos, de las flotas de los grandes soberanos del tiempo y también sus representantes diplomáticos; estos mismos hombres de negocios fueron signos de- renacimiento, participando a la formación del hombre universal.
Pirenne afirma que el patrimonio cultural conquistado conscientemente por
el hombre de negocios de la Edad Media, fue la premisa moral de su fortuna material.
El mercader continuaba trabajando hasta la edad madura, incansable en
sus viajes entre los puertos de oriente y su ciudad, entre ésta y las ferias de
Flandes y de Francia, vigilante y trabajador también, durante sus permanencias
en la Patria, durante las cuales recoge nuevos capitales, hace mejores y nuevos
convenios, prepara nuevas empresas; sólo la vejez lo obliga a abandonar los
largos viajes llenos de peligros y de molestias, sólo entonces se retira definitivamente a su ciudad, empieza a participar en forma activa y continua en
las reuniones públicas de las cuales es miembro, sin alejarse por completo del
mundo de los negocios, ya que sigue trabajando junto con las fuerzas más
jóvenes, en la empresa familiar o más simplemente empleando activamente
su patrimonio.
En la sociedad, la figura de primer plano es el mercader a cuya obra está
ligada cualquier ciudad de la Edad Media. Estas ciudades, de los Países
Bajos a Italia, de Alemania a Cataluña, tienen una única matriz: la del mercader. Pero siendo creaturas vivientes como el hombre, como el hombre presentan características que las diferencian desde su origen.
A la prosperidad de las ciudades contribuyó en forma decisiva la clase de
los mercaderes-banqueros, distintos en su origen social, pero unívocos y unidos
en la constante voluntad de multiplicar -donde quiera se presentasen- las
ocasiones de lucro.
Fueron estos mercaderes-banqueros, o, si se quiere, mercaderes-capitalistas,
quienes, después y antes de prestar a los príncipes y a los señores, habían acumulado grandes fortunas financiando los procesos de elaboración de los productos en cuya venta estaban interesados. Industria y comercio se unían y
se integraban en el decurso de una generación, contribuyendo a consolidar
las fuerzas de la burguesía en marcha.
Al dinamismo del mundo mercantil de esta época se debe la progresiva formación de los notarios y de los abogados, y por consecuencia del estudio del
derecho.
Pero la función del mercader es la misma ya que los ha llevado al apogeo

573

�de su fortuna económica y de su grandeza bajo todos los aspectos de la civilización. A todos estos mercaderes de la Edad Media se les pudiera aplicar
una frase del gran Leonardo da Vinci: Como un día bien aprovechado da un
feliz sueño, así una vida bien usada da una buena muerte.
El mercader es una gran figura: Pittón afirma que los mercaderes italianos han dado un desarrollo a la ciencia, la tradición a la materia financiera,
a la contabilidad. Estos mercaderes son patriotas, solidarios con su compagnia
y con todas las de su ciudad y de otras, tienen espíritu de asociación muy desarrollado.
Para estos mercaderes existía el Honor familiaris entendido en el sentido
más amplio de la palabra que según la definición del gran León Battista Alberti -amigo y protector de Luca Pacioli- consiste en nunca romper la palabra y en comerciar con honradez. Del mismo Alberti podemos recordar lo
que afirma haber sido la filosofía mercantil de los mercaderes-banqueros de
Florencia: "Cuando recuerdo los daños y las pérdidas de muchos mercaderes,
veo que de cada seis accidentes, cinco se deben a defectos de los que dirigen
las cosas, de lo que se puede deducir que ninguna cosa hace un buen dirigente cuanto la diligencia del maestro, y que ninguna cosa hace un mal dirigente como la negligencia del maestro". 9
Los mercaderes-banqueros introducen una nueva mentalidad económica;
admitiendo el concepto de previsión voltean la anterior teoría tomista, instauran la regla de que los gastos deben ser inferiores a los ingresos, y por lo tanto
hacen nacer el problema del ahorro. Los bienes y la riqueza ya no son un
medio para la salvación eterna, sino más bien para una mejor vida terrenal.
Abandonan el concepto de lo superfluo en el sentido escolástico; los bienes
están a disposición de los hombres para que los usen para su gloria y poderío. Los esfuerzos dirigidos hacia nuevas actividades económicas se hacen más
racionales con el objeto de obtener una cantidad siempre mayor de riqueza.
Se pierde el concepto de la socialidad de las riquezas y se sustituye con un
concepto edonista y utilitarista.
Pero cuando se investiga la vida, se leen las cartas, se consultan los registros de un mercader de la época considerada, es bueno, como lo aclara Barbieri, " ...volver a pensar al iter biográfico de los viejos mercaderes, que,
después de decenios de febril actividad adquisitiva, con frecuencia ignorantes
de cualquier escrúpulo ético-social, sabían terminar sus días con gestos de
generosa redistribución de las riquezas acumuladas".10

Así leyendo las últimas voluntades de los miembros de la compagnia de los
Iprimi tre libri. . . , obra citada, pp. I-2-58.
Grno: Origini del Capitalismo lombardo, Casa Editrice dott. GiuffréMilano-1961, p. 158.
• LEÓN BATTISTA ALBERT!:
•• BARBIERI

Bardi -recogidas en el archivo de Biagio Boccadibue, notario de la sociedad-,
aparece claro y dramático el contraste entre la práctica de la vida de aquellos
hombres audaces y tenaces constructores de inmensas fortunas, y el terror del
castigo eterno por haber creado una riqueza con medios poco escrupulosos,
por lo menos considerando la moral del tiempo. . .
.
.
A pesar de todo esto Francesco di Marco Datm1 e~ la primera hoJa ~~. todos sus registros contables escribía: "En nombre de Dios y de la ganancia
Distinto ejemplo de la mentalidad de los mercaderes, es una c~rta que un
representante anónimo envía de Creta el 18-IX-1347 a su matnz en ,Venecia: "A mí no me parece gran inteligencia saber vender una mercanc1a qu:
todo el mundo demanda, que tiene gran aceptación, ya que se ,vende por s1
misma; por el contrario es gran inteligencia vender una mercanc1a rr_iala, peor
que las otras, y en particular, una mercancía que se echa a perde~ s1 se guarda". Esta manera de razonar explica otro aspecto de la mentalidad de los
mercaderes ya que para los florentinos el cliente, el "amigo de neg~cios", era
el que en régimen de libre competencia adquiría la mercancía meJor
~recio más bajo. Necesitaban que el cliente estuviera contento de la adqu1s1C10~:
sobre esta base se podía planear un comercio duradero. Por ~s.to Florenc1_a
daba gran importancia al respeto escrupuloso de todas las cond1c1ones: medidas calidad, términos de entrega, buena moneda, etc.
contrario pasaba en lo que se refería a los principios sobre los cuales se
fundamentaba el comercio de Venecia y Génova.

.ª!

Lo

En el período 1100-1350 la distinción fundamental ~ntre grande y pequ:ño mercader no consistía en el comercio al mayoreo m tampoco en la cantidad de la mercancía, sino en la diferencia de apreciaciones de hombr:s cuya
mentalidad era profundamente distinta. El pequeño merca~er e_ra aun, por
su manera de vivir, por la falta de iniciativa y por la parsrmorua, un ho_~bre con la mentalidad de un artesano: era observante de la reglamentac1on
de su arte, evitaba el riesgo y no esperaba elevadas ganancias.
La peste negra de 1348 marcó el final de un largo pe~odo de incremento
demográfico y desarrollo económico y el inicio de una deslizante secular cu~a
caracterizada por el cierre de los mercados, por continuas guerras y contracción
en el volumen de los tráficos.
Pero desde este punto de vista está fuera de duda que aq~el regr~so económico no se explica con la incipiencia de la técnica mercantil. L?s ~1glos ~IIXIV vieron el reflorecer económico del occidente en la reconstituida u~1dad
del Mediterráneo, dando origen a una renovación de la sociedad, _de los ideales económicos, de la actividad productiva, de circulación de los bienes, de las
ganancias y de los consumos.
FJ tipo cambiario de la letra de cambio, por ejemplo, aunque conocido

574
575

�antes de 1350, llegó a ser de uso general después de esta fecha. Las experienr.ias de seguro marítimo y la misma contabilidad mercantil tuvieron completo
desarrollo alrededor de 1400, como por ejemplo, se puede comprobar parangonando los libros mercantiles de la "compagnia" Peruzzi (que quebró en
1343) con los de la "compagnie" de Francesco Datini (1410).
Otra novedad técnica es el tipo de sociedad comercial, similar a la moderna sociedad en participación. El ejemplo más importante es la banca de los
Medici, constituida en 1397; clara es la fundación de institutos similares que
se originan en los siglos XII y XIII.
Quizás se pueda observar que la flexión secular de la técnica mercantil, que
nos lleva a la época de la peste negra, haciendo más fuerte la competencia y
reduciendo los márgenes del beneficio, incitó a los mercaderes a tentar nuevos métodos, a incrementar la eficiencia de su propia capacidad, a reducir los
costos, con resultados que sólo los más listos y los más preparados sobresalieron. Por otra parte, se debe observar que ninguna empresa mercantil, tampoco el banco de los Medici, alcanzó el esplendor de las famosas compagnie de
los Peruzzi y de los Bardi que quebraron ambas antes de la peste negra.
Por el contrario el gran mercader, fuera socio de una gran compañía, como
la de los Alberti, o de una pequeña, como la de Datini, había conservado el
espíritu de independencia y la osadía de sus antepasados vendedores ambulantes y estaba como ellos dispuesto a enfrentarse a grandes riesgos, de los que
se defendía distribuyéndolos en muchos sectores distintos. Aprendía el idioma y las costumbres de otros países, se adaptaba a las exigencias de los mercados extranjeros; era al mismo tiempo mercader, banquero y contador, vendía
al mayoreo y al menudeo.
Claramente resulta de los libros contables que los mercaderes sólo excepcionalmente, se especializaban en un determinado tipo de mercancías y trataban de explotar todas las ocasiones de ganancia que podían encontrar. El
mismo comercio crediticio no fue una especialización: sin grandes excepciones, las grandes compañías bancarias italianas asociaban negocios de banca
internacional y de comercio extranjero.
Como los Bardi, que mantenían abierto su tendajo en la calle de Calimala, aun cuando compraban trigo en Apulia como para alimentar a una ciudad, y financiaban las guerras inglesas en Francia, así también Datini, aun en
el momento más próspero del sistema de sus empresas, nunca cerró su pequeña tienda de telas en Por Santa María.
Los italianos jugaron un importante papel en el comercio internacional:
mercaderes flamencos e ingleses llegaban hasta Génova para intercambiar especias y seda por telas.
A los inicios del siglo XIII, los mercaderes italianos más emprendedores
habían penetrado, a través de Flandes, en Inglaterra como banqueros papales,
576

pero el problema del cambio los obligó a orientarse hacia el comercio de la
lana, en vista de la prohibición de la exportación de moneda y por el hecho
de que la lana inglesa tenía gran mercado en el continente. También París
pareció ser otro gran centro de atracción y las compañías italianas empezaron a fijar agencias mercantiles en esta zona, muy cercana a la de Champagne.
Este desarrollo del comercio fue un simple componente de los cambios sumamente intensos que transformaron profundamente la fisonomía de todo el
comercio medieval.
Claramente Raymond de Roover aclara la transformación y la función
del mercader italiano:

"Al contrario de ir y regresar de las ferias, algunos mercaderes italianos, particularmente los de las ciudades internas, Siena y Florencia,
empezaron a orientar sus negocios con criterios de empresa contable,
asegurando una permanente representación al extranjero, basada sobre
el capital de los socios, agentes y corresponsales. El antiguo mercader
giróvago se fue transformando en un administrador de negocios mercantiles que ocupaba la mayor parte de Stl tiempo, sentado al escritorio para leer relaciones in/ormativas o para dictar instrucciones. La más grande preocupación para este tipo sedentario de mercader debía ser la de
hacer marchar bien las casas de representación en el extranjero, así que
el éxito comercial o el fracaso dependían con frecuencia de la selección
de representantes honrados e inteligentes".
En cuanto el mercader terminó de ir personalmente al extranjero,
otorgó poderes a los que le inspiraban confianza y se empeñaban en
ocuparse de su comercio.
El nacimiento de este nuevo aspecto de la organización mercantil,
fijada por correspondencia o por representación al extranjero, está íntimamente ligado a la rápida declinación de las ferias de Champagne,
después de 1300. Para los mercaderes italianos ya no existía la necesidad
de asistir a las f erías, cuando sus compañías comerciales organizaron sucursales permanentes en París, Londres, Brujas, etc.
Como pioneros del nuevo sistema, los italianos obtuvieron las ventajas más notables de la iniciativa. Durante los siglos XIV y XV dominaron el comercio y el movimiento monetario de toda el área de
Constantinopla y Alejandría al este, hasta Brujas y Londres al oeste. En
este amplio radio, la supremacía italiana se confirmó en el campo de
la organización mercantil, mientras que la potencia militar de las pequeñas repúblicas de la Península no superaba los confines de los Alpes". 11
u

RAYMOND DE

RoovER: Economic organization and Policies in the Midle age in

577
H37

�Lógicamente esta organización, esta estructura mercantil de los mercaderes?~q~eros italianos tuvo como consecuencia una mejoría en las instituciones
Jund1cas y en la vida de sus empresas.
Por lo que se refiere a las instituciones jurídicas Manca afirma:
"Dondequiera las commendé fueron las primeras farmas de sodalicio a
través del cual se procedió, de parte de los más emprendedores a la
movilización de los capitales por el comercio.
'
Posterior.mente, andando el tiempo, con actividades más robustas, con
acumulaciones progresivas del ahorro, se iniciaron y siempre más se
extendieron las f armas asociativas en las cuales todas las partes contribuían con una cuota de capital, en unión, obviamente a una distinta
Y más conveniente participación en las utilidades. Por esto grandemente se desarrolló el instituto de la 'societas', es decir, de la sociedad en
nombre colectivo". 12

4.

DESARROLLO DE LA CONTABILIDAD

v

PARTIDA DOBLE

Desde la aplicación del método, investigadores, historiadores y profesionales son atraídos por el método de la Partida Doble debido a su elegancia, su
precisión matemática y su simetría.
El desenvolvimiento del "arte" representa una óptima aplicación para los
matemáticos desde Pacioli.
Entre 1202 y 1494 -y mejor dicho entre 1250 y 1350- brotan de la viviente práctica de la empresa las "estructuras contables" principales del ~egistro de las cuentas basado sobre el método: el inventario, el balance y la situación de cuenta; aparece ya claramente esbozado el otro proced~i~nto, el ~el
presupuesto, al cual faltan, para ser completo, determinadas condic1on:s Y circunstancias, que por el contrario ya se habían manifestado en su plenitud por
lo que se refiere a los primeros.
.
En poco menos de un siglo, se cristalizan las grandes conqmstas de la Contabilidad:

Por lo que se refiere a la organización y estructura contable lógicamente al
ampliarse los negocios se necesitaba una organización y por lo tanto se tenía, en
las empresas de mediana importancia para arriba, una división del trabajo contable. Así que cada empresa, según las dimensiones y el conjunto de sus neo-o0
cios, tenía libros principales y accesorios.
Para el manejo de la empresa estos mercaderes tuvieron que buscar ayuda
de personas ajenas a la actividad de los negocios, y dedicadas casi exclusivamente al control de ellos.
Los distintos libros estaban bajo el cuidado del Scrivano (Tenedor de Libros), que también redactaba las cartas, ayudado por los Garzoni que copiaban las cartas. Estos tomaban los primeros contactos con la Contabilidad copiando del "Borrador" las notas y transformándolas en forma epistolar -cuentas de costo y gasto, y utilidad neta- para su envío al corresponsal.
En el escalafón superior estaban los "Fattori" que pertenecían a dos categorías: Ragionieri y Abachini ("Contadores y Cajeros"). Los primeros se dedicaban exclusivamente al cuidado de los libros principales y los segundos a los
movimientos del dinero.
Normalmente el libro de la Sociedad Libro segreto estaba al cuidado de uno
de los socios o más frecuentemente del director.
The Cambridge Economic History of Euro pe, III tomo pp. 42-46. Cambridge, 1963;
traducido en Economía e Storia n. 2, 1963, pp. 245-246.
12
•
CIRo MANCA:Nuove prospettive sulla storia economica della Sardegna pisana dalla
fine del secolo XII all'inizio del XIV, p. 191, in Economia e Storia, n. 2, 1963, pp. 178-

200.

578

_ método de la Partida Doble, método genial con el cual se siguen todos
los hechos de la empresa y la dinámica empresarial vista en sus efectos
sobre los elementos reales.
_ la contabilidad de los costos (de los más complejos: los industriales) por
los cuales se entra en el aspecto más delicado de la gestión; la gradual
adquisición del producto.
- la contabilidad de la amortización.
_ el inventario y el balance por medio de los cuales se determina el elemento mismo en la supuesta fase estática y se define así el resultado
económico.
_ el informe de cuenta con el cual se presentan partida por partida los resultados de las operaciones efectuadas.
_ el presupuesto, con el cual se indica la conducta futura de la empresa,
frenándola o vinculándola.
Todo lo dicho, promovido y potenciado en el marco más propicio: la empresa capitalista, sobre la cual vuelca sus beneficios ? efe_ctos y de la cual r~
cibe profundamente gravada la huella de aquel rac1onahsmo que es la esencia del capitalismo.
La Partida Doble es el Método contable que basándose sobre una doble
consideración analítica y unitaria de la riqueza que actúa en la empre5:1. (no
debemos· o1v1'dar que el patrimonio ha sido
. el único objeto de
. la. ,Contabilidad
.
· 1os ) s·e traduce en dos senes de cuentas (denvacion directa de
por muehos sig
579

�tales aspectos) y que por cada hecho económico se realiza invariablemente en
dos distintas partidas de cuenta de igual valor pero antitéticas en el signo.
Este método fue el resultado de una larga serie de dificultades originadas
por el muy complejo crecimiento del comercio. Su origen pertenece a la época del Renacimiento Mercantil, (aunque nació de humildes orígenes). En un
primer tiempo las transacciones mercantiles, junto con otros acontecimientos
sociales y políticos, se registraban en lo que podemos llamar borrador; pero con
el crecimiento del comercio este simple método de recordar las cosas tuvo que
desembocar en un sistema más eficiente.
Como ya se ha dicho, en una época no exactamente precisable, pero que
podemos situar en el trienio 1250-1280, y seguramente en Toscana, se inicia
la primera fase del proceso evolutivo de la Contabilidad, que desde entonces marcha velozmente y sin dificultades hacia la meta: la partida doble.
Este paso está estrictamente condicionado y ligado en el tiempo a la fase
económica que representa el tránsito de la forma artesanal a la que podernos
llamar capitalista, en el cual, como justamente afirma Doren: "se ajusta una
serie de formas intermedias; con frecuencia se trata del solo hecho de un artesano que, disponiendo de un determinado capital, da trabajo a otros artesanos independientes y vende el producto de ello resultante; pero con más
frecuencia es un mercader que financia a los artesanos, anticipándoles dinero,
materias primas, medios e instrumentos de_trabajo y poniéndolos así en una
posición de dependencia económica, sin que por esto vean limitada su independencia industrial puramente exterior".
Desde los orígenes los requisitos del método, es decir las condiciones que
debían satisfacer los registros, son :
-

unidad de la Moneda en cuenta.
constante referencia a la contrapartida.
terminación completa de las dos series antitéticas de las cuentas y particularmente de las dedicadas a los factores del resultado económico.

Los primeros registros en Partida Doble son del siglo XIV, las escrituras
que figuran en ellos representan en forma eminentemente descriptiva las relaciones del "Debe" y del "Haber" entre la empresa y los terceros, determinadas
por la gestión. Registros, hasta. la fecha completamente desconocidos, de los
que es imposible indicar el lugar y la fecha exacta de su aparición, por el hecho sencillo de que la documentación es fragmentaria o falta por completo.
Pero podemos afirmar, como ya se ha dicho, que la partida doble es producto de la Toscana, y de esta región pasó a Venecia, Génova, y a toda Europa, a lo largo de los caminos comerciales.
580

Unos libros de la ciudad de Siena han hecho intuir que la Partida Doble
era conocida y aplicada en esta Ciudad desde la segunda mitad del siglo XIII.
Los primeros registros Florentinos son los de Giovanni Gianfigliazzi, del 25 de
febrero de 1292, y el libro privado de Giotto dei Amoldo que va de 1308 a
1336.
Anteriormente se había afirmado que la partida doble era de origen genovés, por efecto de los "Cartulari". del municipio de Génova que empiezan
en el 1340; otros afirman que el origen era milanés, por los registros del Banco Giussano 1356-1358 y por el archivo de la fábrica de la Catedral; otros
hablan con insistencia de un origen veneciano, por los registros de la Casa
S~ranzo ( 1406 y 1434) y por los de la Casa Barbarico de 1430 en adelante y,
además, por el nombre de "Veneciano" que se da a la Partida Doble.
Respecto a esto último queremos aclarar que la indicación "a la Veneciana" que tanto recurre en los registros contables erróneamente fue atribuida por los estudiosos al Método de la Doble, ya que en todos los casos comprobados -incluido en lo afirmado por Pacioli: modo di Vinegia- resulta
clara la exclusiva referencia a la conformación de las cuentas. Además tenemos
el caso del mercader florentino Palliano de Galeo con estas palabras: "Lo redactaré a la Manera Veneciana, es decir en una hoja el Debe y en la otra el
Haber". Ahora bien, este libro no obedece a las reglas de la partida doble, y
esto es bastante para comprobar que la alusión a Venecia no tiene ninguna
referencia con el Método.
En Florencia en un primer período se usó el sistema de las cuentas verticales, pero después se afirmó el uso de las cuentas laterales que siempre se había usado en Venecia.
El primer libro del Método de partida doble que se usó fue el Mayor con
cuentas horizontales y/ o verticales y con muchos registros de memoria. Quizá la razón del desarrollo del Mayor haya sido la necesidad de registrar las
relaciones del Mercader con sus deudores y acreedores. En apoyo de esta afirmación podemos ver que los registros usados en Génova para la Contabilidad O Contabilización de las Finanzas consistían en dos Mayor, uno usado
por los Massari, es decir los ejecutivos del tesoro de la Ciudad, y otro, al cuidado de los Magistri Rationari cuyo deber era vigilar y controlar la obra de
los M assari.
El método, en la obra de los "Massari", desde sus orígenes, tuvo el nombre
de escritura doble, desde 1300, y se le definió también como Libro Doble con
referencia a los libros en los cuales se redactaba por largo tiempo; después de
la publicación de los tratados del siglo XVI se llamó, fuera de Italia, hasta
1800 MÉTODO ITALIANO. Pero en el año 1755 Pietro Paolo Scali de Liorna introd~jo el término PARTIDAS DOBLES, que es el más exacto, escribiéndolo en el
581

�título de su obra: Tratado del modo di tenere la scrittura dei mercanti a partite doppie, cioé all'italiana (Stamperia di G. P. Fantechi E. Ci. di Livorno).

BERTOLINO ALBERTO, ll testamento politico-economico di W. Sombart. Firenze, Sansoni Editore, 1943.

En el siglo pasado se comenzó a usar el nombre en singular. Como curiosidad histórica cabe indicar que los más antiguos documentos que han permitido las modernas investigaciones proceden de tres distintas clases de fuentes:

BoccARDO GERÓNrMo, Historia del comercio, de la industria y de la economía política. Buenos Aires, Editorial Impulso, 1942.

Públicas: Se refieren a los inventarios patrimoniales de las Comunas, a las
cuentas municipales de ingresos y egresos, etc.

CANTIMORI DELIO, 1l problema rÍ11ascimentale proposto da Armando Sapori, pp.
935-948 in Studi 011ore di Annando Sapori. Milano, 1st. Editoriale Cislapino, 1957.

Privadas: de los banqueros, de los mercaderes y de las situaciones de cuenta de
los monasterios e instituciones religiosas.

CAizzr BRUNO, Compendio di storia economica dal medio evo ai nostri giorni. Milano, Giuffré Editore, 1952.

CAROSELLI MARIA RAFAELLA, Recenti studi sul capitalismo in Problemi economici dall'antichita ad oggi, pp. 340-346. Milano, Giuffré Editore, 1959.
DoBB MAURICE, Proólemi di Storia del capitalismo. Roma, Editori Riunitti, 1958.

Judiciales: que se refieren a los documentos de los jurisconsultos, sentencias, etc.
Ejemplo de esta última es el U sus Mercatorum según el cual, faltando disposiciones de ley, los contratos de sociedad se redactaban según la costumbre y
ningún socio podía separarse de la Compagnie hasta el Saldamento.

DOREN ALFREDO, Le Arti Fiorentine. Firenze, Le Monnier, 1940.
- Storia economica dell'Italia nel medio evo. Traduzione di Gino Luzzatto. Padova,
CEDAM, 1937.

Terminamos esta parte con una breve reflexión sobre el significado del nacimiento de la Partida Doble para cosechar y reordenar la enabería, así desparramada.

liAMILTON EARL J., El florecimiento del capitalismo. Madrid, Revista de Occidente,
1948.

El contador, antes de registrar en forma definitiva en el
nuevo registro, el DIARIO.

MAYOR

escogió un

Se impuso una regla, que le sería de ayuda en la síntesis, que era substancialmente la que le permitía el registrd definitivo; el diario exteriormente repetía
las similitudes de las escrituras en orden cronológico del libro de los ingresos y
egresos, del cuaderno de los cambios, etc.; en esta forma el contable dio prueba de haber alcanzado madurez; el largo aprendizaje de la partida doble lo
había llevado a la reflexión, a la crítica, obteniendo con acción espontánea e
inconsciente, característica de las etapas iniciales del desenvolvimiento de los
fenómenos, la uniformidad de los principios inmutables. Este es el profundo
significado del nacimiento del Diario en Partida Doble.

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-

EMILIO DURKHEIM; EL ESTADO Y LA DEMOCRACIA
Lucxo

MENDIETA Y

NúÑEz

Doctor en Derecho, Director del Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad
Nacional Autónoma de México

multiplicidad de significaciones que se dan a la palabra Estado, es una de las causas que dificultan el estudio científico de esta
entidad jurídica y sociológica, pues ha influído en la propia terminología de
los tratadistas de la materia hasta el punto de que en ella se advierte una
"discordancia inaudita".1
Sin embargo, es posible clasificar los diversos conceptos que sobre el Estado se han emitido desde la Grecia antigua hasta nuestros días para llegar,
por medio del análisis crítico, a definirlo con precisión y claridad. Esto es lo
que logra el eminente jurista y sociólogo brasileño Pinto Ferreira, con gran
acierto, en su Principios Generales de Derecho Constitucional Moderno.
KELSEN AFIRMA QUE LA

Los elementos que, según la teoría clásica son la esencia del Estado, se empezaron a distinguir por los filósofos griegos. Para Aristóteles, esos elementos
son : la comunidad y la independencia, es decir, un grupo social organizado,
que goza de absoluta autonomía para desarrollar su propia existencia. El concepto aristotélico fue precisado más tarde por Bodin que consideró como característica fundamental del Estado, la soberanía. Partiendo de estas ideas, la
mayoría de los autores concibieron al Estado como "una colectividad humana fijada sobre un territorio determinado y dotada de poder soberano" ,2 definición jurídica que subsiste en la actualida,d con sus tres elementos constitutivos: la población, el territorio y la soberanía, pese a las críticas que se le
han hecho. Es un concepto esquemático, simplista, que no explica suficiente1

DR. HANS KELsEN , Teoría General del Estado. Traducción de Luis Legaz Lacambra. Editorial Labor, S. A. Barcelona, p. 3.
' PINTO FERREIRA, Principios Generais do Direito Constitucional Moderno. 1955.
Jesi Konfino Editor, Río de Janeiro, t. II, p. 719.

584

585

�mente la verdadera naturaleza del Estado. Para explicarla diversos autores
expusieron teorías filosóficas y sociológicas.
Como ejemplo de las concepciones filosóficas del Estado, puede citarse la
de Hegel, para quien "el Estado es el material en que se verifica el fin último de
la razón", porque "con el Estado la libertad se hace objetiva y se realiza positivamente". Sólo en el Estado tiene el hombre existencia racional, el hombre
debe cuanto es al Estado. Sólo en éste tiene su esencia, el Estado es la vida
moral realizada". 3
Influído por Hegel; pero en un sentido sociológico, Smend considera que
el Estado es una realidad dialéctica integrante. La integración, afirma, es la
esencia de la realidad estatal y está constituída por una gran cantidad' de procesos empíricos que clasifica en tres clases: a) Jntegración personal que es la
que se advierte entre los caudillos, los jefes del Estado, la burocracia; b) Integración funcional, o sea todas aquellas manifestaciones de la vida colectiva:
elecciones, parlamentos, etc.; y c) Integración real que es la participación de
los individuos en los valores que encama el Estado, tales como ceremonias,
fiestas nacionales, etc!
Sin embargo, es evidente que dentro del Estado existen agrupamientos que
tienen la virtud integradora en los tres aspectos señalados por Smend, como por
ejemplo, la Iglesia. La teoría de este autor es valiosa solamente si se considera que el Estado es el único que posee la fuerza de integración total de las
organizaciones sociales y de las manifestaciones de la vida colectiva en una
gran unidad a la que representa y domina.
Tismascheff formuló la teoría de la diferenciación social que Pinto Ferreira resume así: toda comunidad humana se presenta polarizada en un
centro activo de dominación constituido por los gobernantes y una periferia pasiva formada por los gobernados.
Esta idea fue expuesta mucho tiempo antes, por Santo Tomás de Aquino: "si pues -dice el aquinatense- es·hasta tal punto natural al hombre vivir
en sociedad con muchos, debe haber entre los hombres algo por lo cual se rija
la multitud. Porque en todas partes donde hay una pluralidad ordenada a
5
una unidad, vemos un principio director".
La diferenciación social no es propia únicamente del Estado porque se observa en toda organización que para serlo tiene que estar constituída por un
grupo dirigente que domina a los dirigidos, o que ejerce, cuando menos, cierta autoridad sobre ellos en todas las cuestiones relacionadas con la organización.
*

H EGEL,

Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal. Edición, Revista de

Para Marx Y Engels, el Estado es un simple instrumento de las clases poseedoras sobre las desposeídas.
"El_Estado no es una fuerza exterior impuesta a la sociedad ni la realidad
d~ la idea moral como pretendía Hegel. Es el producto de la sociedad en determmado período de su evolución. El Estado equivale al reconocimiento de contradicciones internas insolubles, de antagonismos irreconciliables causa de inevitabl_es complicaciones d~ las que la sociedad es impotente par; librarse. A fin
de evitar que esas contradicciones y esas clases con intereses antagónicos se devoren entre sí y lancen a la sociedad a una lucha estéril fue necesaria una fuerza aparen_t~mente colocada sobre la sociedad, fuerza que moderando el ímpetu
de las colisiones mantuviese a la sociedad en los límites del orden".
Otras muchas teorías más o menos afines con las que hemos transcrito tratan
de hallar una definición del Estado como la de Hermes Lima, para quie~ el Estado representa a la sociedad a través de sus clases dominantes; a la de Openheimer, q~e o~~na también que el Estado es un Estado de clase y que surgió por
la dorrunacion de un grupo sobre otro".6
~ntre los _conceptos modernos sobre el Estado se destaca el de Jellineck,
quien lo defme como un fenómeno socio-cultural, resultado de factores complejos de diferenciación y de integración social, o como "un poder originario de dominación".
Con Kelsen y la escuela de Viena, se nota, en la actualidad, un retomo a
la conc:pción jurídica del Estado. En efecto, Kelsen considera que lo que
~aractenza al Estado es la autonomía constitucional y el derecho de gentes;
ide~ que expo~e ~u~z casi_ literalmente: "el Estado se caracteriza por dos
atnbutos: la SUJecion mmed1ata al derecho de gentes y la autonomía constitucional". Pinto Ferreira resume estas opiniones en una breve definición: "El
Estado es la co~unidad humana fijada sobre un territorio determinado y
dotada de capacidad de autonomía constitucional". 7
En este concepto se trata, como se ve, de enlazar la naturaleza social del
~st_ado cuando _se dice que es "una comunidad humana", con su aspecto jundico que consiste en la facultad que tiene esa comunidad de constituirse libremente de acuerdo con propias determinaciones.
Fue, sin embargo, el gran sociólogo francés Emilio Durkheim quien expresó con mayor claridad y precisión una idea de carácter sociológico sobre el
Estado en la serie de lecciones que publicó en 1915, como una colaboración
con el gobierno de su país en los años aciagos de la primera guerra mundial
para reafirmar en la conciencia de sus compatriotas y de los pueblos de cu!~

Occidente, Buenos Aires, Argentina, t. I, pp. 88 y 89.
op. cit., p. 722.
GRABMAN , Santo Tomás. Col. Labor, S. A. Barcelona, p. 137.

• PINTO FERREIRA,

• PrNTO FERREIRA,

' MARTÍN

' PINTO FERREIRA,

586

Op. cit. t. 11, p. 723.
Op. cit., t. 11, p. 727.

587

�tura occidental la confianza y la fe en su organización política y en la democracia.
Al eminente sociólogo Raymond Lenoir se debe la publicación en la R evue
Philosophique, de un manuscrito de Durkheim que contiene la lección sobre
el Estado. En ese interesante, brevísimo ensayo, se dice que ei "Estado es
propiamente el conjunto de los cuerpos sociales que tienen ellos únicamente,
la cualidad para hablar o para obrar en nombre de la sociedad''.
Coincide Durkheim en cierto modo con la idea marxista del Estado pues
afirma que surgió porque "en la sociedad hay diversas fuerzas que tratan de
subordinar al individuo: sociales, económicas, familiares ; son fuerzas que
establecen situaciones de desigualdad entre los hombres. Para ponerles freno
a estas desigualdades, a estas injusticias, es necesario que haya "sobre todos los
grupos secundarios y todas las fuerzas sociales particulares, una fuerza ~gual,
soberana, más elevada que todas que sea capaz de contener y prevenir sus
excesos. Esta fuerza es el Estado".
Pero en tanto que, como ya se ha dicho, para el marxismo el Estado es un
simple instrumento de las clases dominantes, Durkheim se aparta de toda consideración demagógica dcformante de la realidad y analizando las funciones
estatales encuentra que por medio de ellas "se coordinan las diferentes corrientes sociales, pone orden en lo que sin su intervención sería desorden". De este
modo, el "Estado es ante todo, un órgano de reflexión, es la inteligencia colo8

cada en el lugar del instinto obscuro" .
Durkheim después de una breve reseña histórica de las Funciones del Estado advierte que en un principio tenía por objeto acrecentar el poder bélico para extender su dominio sobre otros pueblos y ocupado en esa tarea, no concedía atención a los intereses individuales y colectivos.
Aparecía como una entidad subordinadora con vida propia. Pero a medida que pasa el tiempo, la guerra que era en un principio casi la función e~pecífica del Estado, se vuelve cada vez menos frec~e~te ~ entonces su actividad se orienta hacia el interior, sus órganos adm1mstrat1vos se desarrollan
a medida que toma a su cargo una serie de atribuciones jurídicas y de orden
social en servicio de la colectividad.
Este concepto sociológico del Estado que se basa en el proceso histórico de
las sociedades y en la observación de la realidad es, entre los conceptos de
otros autores, el más aceptable. Como órgano de reflexión social no puede ser
instrumento de un solo grupo o de una sola clase, su función consiste en mantener un equilibrio de intereses; cuando se apodera de la dirección del Es• EMILIO DuRKHE IM, L'Etat. Revue Philosophique de la France et de L' Etrangere.
Núm. 4, 1958. Octobre-Decembre. Presses Universitaires de France. Parls.

tado un grupo_o una clase, entonces "también tiene que ser contenido por
las fuerzas sociales que subordina para no excederse, para no volverse tiránico".
En tanto que se m~tiene dentro de los límites precisos de su misión, el Estado es para Durkheun, como para Hegel, una institución grandiosa. "A menudo, dice, se le presenta como antagónico del individuo, como si los derechos del Estado no pudiesen desarrollarse sino en detrimento de los del individuo, cuando en realidad progresan paralelamente. Mientras el Estado se
vuelve más fuerte y activo, el individuo se vuelve más libre. Es que el Estado lo libera".
Pero .para comprender bien, en toda su profundidad, el pensamiento de
Durkh~un sobre el Estado, es necesario conocer sus ideas respecto de la democracia expuestas en una de las lecciones mencionadas al principio de este
ensayo y que fue proporcionada a la Revista Mexicana de Sociología por
Raymond Lenoir. 9 Pues en efecto en esa lección se esclarecen las rela;iones
entre el poder públicd que representa al Estado y la población del mismo · relaci~~es que hacen posible su función de órgano de reflexión integrad~r y
equ1librador de las fuerzas y de los intereses sociales.
Generalmente se considera a la democracia según la célebre definición de
~incoln como e~ gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo. Es dec1r el pueblo mismo, por medio de sus representantes, dirige soberanamente
sus destinos. Para que esto fuera posible sería necesario un total acuerdo entre todos los individuos que integran a un_pueblo; pero como tal acuerdo nunc~ se produce, resulta que, según otras definiciones, la democracia es el gobierno de las mayorías. Durkheim demostró que contrariamente a estas ideas
p_olíticas, lo cierto es que "todo gobierno es una minoría, aun cuando sea de
cierta importancia numérica". Pues en efecto, en todo país hay un gran número de personas que por su edad o por otros motivos están impedidas de
votar, y de los capacitados para hacerlo, un gran número se abstiene de acudir
a las urnas electorales a depositar su voto. "Si por lo tanto, nos atenemos a
las consideraciones numéricas, habrá que decir que no hay democracia".
Para demostrar este aserto, Durkheim recuerda que "en 1893, de 38.000,000
de franceses no había sino 10.000,000 de electores. De estos 10 millones, sólo 7
millones hizo uso de sus derechos y los diputados electos representaban ...
4.512,000 votos, o sea, un poco más de la novena parte de la población, un
poco menos de la mitad de los ciudadanos".
• Revista Mexicana de Sociologia. Año XXI. Vol. XXI. Núm. 3. Septiembre-Diciembre de 1959. Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.

589
588

�En apoyo de las ideas del autor citado sobre la democracia fundada exclusivamente en el voto electoral tenernos, actualmente, el caso de los Estados
Unidos de Norte América que suele presentarse como ejemplo democrático,
pues el sociólogo Stein Rokkan en un trabajo escrito en colaboración con
Agnus Campbell, afirma que "en las tres elecciones presidenciales que tuvieron lugar después de la segunda guerra mundial, la participación media bruta de electores fue de 58%"Según los mismos autores, la situación en este importante aspecto de la vida social y política de los pueblos es casi idéntica, de acuerdo con las cifras
de votantes que obtuvieron, en Inglaterra, Finlandia, Francia, Israel, Nueva
Zelandia y Noruega. 1 º
Ante estos datos resulta evidente que la democracia no puede descansar
nada más en las funciones electorales. El desconocimiento de este hecho es la
causa de que se susciten agitaciones trágicas en muchos países, principalmente
en la América Latina, porque los partidos o grupos que pierden en las elecciones alegan que fueron víctimas de fraudes. Indudablemente que aun cuando no sea la mayoría de los ciudadanos la que vota, es necesario respetar la
voluntad del mayor número de votantes; ese respeto es, sin lugar a duda, uno
de los principios esenciales de toda democracia; pero no el único. Suponiendo que los poderes de un Estado sean electos por la totalidad de los
ciudadanos, si quienes ejercen esos poderes lo hacen de manera tiránica, allí,
a pesar de la legalidad absoluta de las elecciones y de la universalidad del
voto, no hay democracia.
Emilio Durkheim, en un breve y penetrante análisis, reafirma su idea de
que el Estado es el órgano de reflexión social; pero

"esto, dice, no significa que todo pensamiento social emane del Estado.
Hay una actividad psíquica colectiva que se forma obscuramente y se
traduce en hábitos, en costumbres, en corrientes de opinión que no se
sabe con exactitud cómo se forman. En cambio, en el gobierno hay una
serie de órganos, de comisiones de cuerpos deliberantes que son los que
después de considerar las cosas de su incumbencia deciden lo que se debe hacer.
Pero hay pueblos en los que el órgano del Estado es sustraído celos~
mente a las miradas de la multitud. Las masas profundas de la sociedad reciben sus acciones sin asistir ni siquiera de lejos a las deliberaciones que se realizan, sin percibir los motivos que determinan al gobierno a adoptar las medidas que decreta. Por su parte, el gobierno no
siente sino de manera confusa lo que ocurre en la extensión del organis-

'º

Revue Internacionel de Sciences Sociales. UNESCO. París. 1960.

mo social, los sentimientos que se experimentan los males que se sufren, las necesidades que se manifiestan".
,
En otros pueblos, por el contrario

'

"una _Parte cuando menos de las gestiones del Estado se hacen a la luz
del dia. Todo el mundo se percata, entonces, de los problemas que se
pla~tean; de las razones por lo menos aparentes que determinan las soluciones ado_ptadas. Todo el mundo participa de la vida del Estado,
puede examinar los problemas que examina el Gobierno. Las reacciones que producen influyen en el pensamiento gubernativo".
~s. esta interacción entre gobierno y pueblo, esta participación popular en la
~obtrca del poder Y l~ participación del gobierno en los sentimientos, en los
ideales _Y en las necesidades colectivas, otra de las características de la democracia, acaso la fundamental, puesto que es la que le da vida y realidad aun
en aquellos países monárquicos en donde los titulares del poder no son electos.

. "Un Estado, afirma certeramente Durkheim, es tanto más democrático cuanto que la masa de la sociedad se encuentre en estado de vigila~ Y de c,ontro~ar a~, órgano gubernativo y que el órgano gubernativo
mismo este en situacwn de percatarse de todo lo que ocurre en la
de la sociedad".
masa
La interacción entre gobierno y pueblo no es suficiente para configurar
cabalmente
· t enores
·
d 1
· a la democracia; se requiere' además, que "los as un t os m
~ a sociedad ~cupen un sitio considerable en las preocupaciones y deliberaciones gub~~at:J.vas., E~ a ellos, en los países democráticos, a los que se aplica
toda la actividad publica".
E:a acti~idad, en la democracia, está guiada por la justicia y la razón. He
aqui esta idea fundamental expresada bellamente por el propio Durkheim:

"Una democracia debe, ante todo, consagrar lo mejor de sus fuerzas a organizarse en el interior de conformidad con la idea de justicia
que se manifiesta en las conciencias.
La. democracia
se pondría en contradicción con ella misma
·
.
si· no
convirtiese en regla primordial la de profesar por la razón un verdadero culto. ;ues la razón es 1la forma más alta de la reflexión y la ciencia
es la razon en acto".

591
590

�Una característica final de la democracia, señalada por Durkheim, es la
constante evolución del Estado. Pero para que evolucione perfeccionándose
cada vez más, es indispensable que "no se confunda con la masa: debe tener
su función propia y su autonomía".
Esta lección escrita por Durkheim en 1915, durante la primera guerra
mundial, como decimos al iniciar este ensayo, con la finalidad de reafirmar
la fe en la democracia, tiene un valor actual indudable, diríamos un valor
eterno porque sus ideas nos llevan a establecer una comparación objetiva entre los Estados totalitarios y los democráticos. En aquéllos, el Estado es todo,
omnipotente y único, se eleva sobre los individuos en una actitud de dominio absoluto. En las democracias, por defectuosas que sean, se advierte una
tendencia hacia la participación cada vez más intensa del pueblo en las actividades del poder público. Por medio de la prensa, de la radio, de la televisión,
se difunden los acontecimientos nacionales y universales, los proyectos y las
medidas que el gobierno adopta para resolver situaciones y problemas interiores de carácter colectivo y por esos mismos medios publicitarios, los diversos sectores sociales dan a conocer sus opiniones y sus críticas ante las
decisiones gubernamentales, o presentan sus demandas y hacen valer sus aspiraciones, en un ambiente de libertad que cada día se establece con mayor
amplitud y firmeza, a pesar de todas las vicisitudes políticas y de todas las
regresiones contingentes, en los países que aún no alcanzan la madurez democrática.
La participación del pueblo en las actividades gubernamentales, hace que
el Estado perfeccione cada vez más por medio de la ciencia y de la técnica,
sus órganos y sus instrumentos de acción, hace que viva en un progreso constante.
En los países democráticos el Estado se reafirma, así, en el interior y deja de
aspirar a extenderse en el exterior, se perfecciona para servir mejor al pueblo
y no para subyugar a otros pueblos. Su acción sobre éstos se deja sentir, en la
actualidad, en las organizaciones formadas por todos los países del mundo
para prevenir la guerra y extender los beneficios de la ciencia y de la técnica
hacia los más débiles. En esta comunidad de naciones se advierte, también,
un clima de libertad porque las deliberaciones entre ellas se hacen a la luz
del día y con la participación de todas, estableciéndose así, una interacción
que parece conducir a lo que bien pudiera llamarse la democracia internacional.

LA RADIODIFUSIÓN Y SU ASPECTO EDUCATIVO
Por el Lrc. Lurs M. FARÍAs
Universidad Nacional Autónoma de México

l. ENTENDE~os POR RADIODIFUSIÓN la emisión de sonidos, signos O imágenes por medio de ondas electromagnéticas y que es destinada a ser recibida
por el público en general.

~- La ~adiodifusión comprende estaciones de radio y televisión de los siguientes tipos: comerciales, culturales, oficiales, de experimentación y las escuelas radiofónicas.
~- L~ radiod_ifu~ión tiene una función social que cumplir que abarca tres
obhgac1ones prmc1pales, a saber: la informativa, la cultural y la recreativa.
En esas tareas deberá contribuir al fortalecimiento de la integración nacional
Y al m:~oramiento de las formas de convivencia humana, por lo que en sus
transm1S1ones procurará:
a) Afirmar el respeto a los principios de la moral social, la dignidad humana y los vínculos familiares:
b) Evitar influencias nocivas o perturbadoras al desarrollo armónico de la.
niñez y la juventud.
c) Contribuir a elevar el nivel cultural del pueblo y a conservar las caracterís~i~as nacionales, las costumbres del país y sus tradiciones, la propiedad
del 1d10ma y a exaltar los valores de la nacionalidad mexicana y,
d) Fortalecer las convicciones democráticas, la unidad nacional y la amistad Y cooperación internacionales (Art. So. de la Ley Federal de Radio y Televisión en vigor) .
4. La radiodifusión deberá aprovechar su tremenda fuerza de alcance y
penetración en las clases populares del país para:

592

593
H38

�l. Difundir el pensamiento de la Revolución Mexicana y,
II. Desarrollar una amplia tarea de educación masiva.
Para dar cumplimiento al punto I, las radiodifusoras comerciales, coordinadas por el Consejo Nacional de Radio y Televisión (Ley F. de R. y TV.
artículo 91), desarrollarán una campaña permanente y de tenaz publicidad
para explicar y llevar a la conciencia nacional los puntos sustanciales de la
Revolución.

l. La mexicanización de los recursos naturales no renovables.
2. La distribución de la tierra y la aplicación de las técnicas más adecuadas para mejorar las condiciones de vida del campesino, el mejor aprovechamiento de la producción y la transformación inicial de los productos del agro.
3. Mejoramiento de las condiciones de vida del trabajador de la ciudad y
sus derechos y garantías.
4. La política fiscal con un sentido de justicia distributiva, fomento del
ahorro productivo con miras a la capitalización nacional y mejor aprovechamiento del ingreso familiar.
5. Nutrición, sanidad e higiene.
6. Educación y cultura.
7. Seguridad social.
8. Valor de la democracia, derechos y obligaciones del ciudadano.
Para poder dar cumplimiento al punto II (educación masiva por radio),
que es a nuestro entender el problema de mayor trascendencia, se requiere
efectuar varias campañas a fin de cubrir los diversos aspectos que presenta.
Así la radiodifusión en general, hará campañas de:
a. Carácter social.
b. Carácter cultural.
c. Carácter didáctico.
Las dos primeras podrán ser hechas por las radiodifusoras comerciales, las
oficiales, culturales y las escuelas radiofónicas. La tercera campaña, o sea la
estrictamente didáctica, para su mejor logro y debido manejo deberá ser
efectuada, principalmente, a través de las Escuelas Radiofónicas.
Las campañas de carácter social, deberán dirigirse a cubrir necesidades de
594

la vida familiar como: el ahorro, la nutrición, la limpieza y la higiene, el óptimo aprovechamiento del salario, el cuidado de los niños, etc.
Las culturales, a despertar el interés por las formas superiores del conocimiento y del arte, elevar el gusto estético y enseñar al ciudadano a utilizar
mejor su tiempo libre.
Las campañas didácticas deberán enderezar su interés hacia tres puntos
fundamentales: castellanizar, alfabetizar y capacitar técnicamente al trabajador.
Esto implica programaciones especiales dirigidas a niños y adultos; a personas que ignoran el español y la lectura; seres que conocen el idioma, pero
carecen del arte de leer; y, por fin, a adultos que sabiendo español así como
leer y escribir, necesitan una mejor preparación para elevar su ingreso y su
capacidad de elemento actuante en la vida nacional.
Para la eficacia de estas últimas tareas se requiere: crear una extensa red
de Escuelas Radiofónicas en el país, previo estudio de las zonas de mayor necesidad, según el punto que se quiera atacar, todas en una misma frecuencia.
Para ello proponemos:
l. Que se reserve la frecuencia de 530 kilociclos de la banda normal de radiodifusión para tareas educativas ya que así se facilita la fabricación en serie de transmisores y receptores de frecuencia fija: y que se reserve en televisión el canal 11 (que en la capital está otorgado a la Secretaría de Educación y maneja el Politécnico Nacional) en todo el país, para los mismos fines
didácticos.
11. Que se prepare, por parte de la Secretaría de Educación Pública el
personal especializado necesario así como el material didáctico apropiado.
111. Que se dé un entrenamiento especial de carácter elemental a grupos
del Instituto Nacional de la Juventud para la formación de Teleclubes y Radioclubes en las zonas rurales y barriadas de escasos recursos en las ciudades.
Estos clubes servirán de centros de reunión para recibir la educación radiada o televisada y que requiere la . elaboración de tareas y prácticas bajo la
supervisión de un dirigente de actividades.
IV. Que se establezca un centro productor de programas educativos de
radio y televisión en donde puedan irse formando la fonoteca y videoteca,
necesaria para una campaña de alcance nacional en esta importante materia
de la educación masiva, por los potentes medios que la ciencia y técnica modernas ponen al alcance del hombre.

595

�EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Es la radiodifusión el medio más eficaz de información que se conoce por
cuanto ve a su alcance e inmediatez. Por otra parte en una nación como la
nuestra de tan elevado índice de analfabetismo, es el único medio de hacer
llegar noticias y entretenimiento a buen número de seres. ~o tiene, como_ ,el
periódico, el problema de la distribución, ya que su medio de propagacion
es el espacio abierto. Los radios de baterías permiten que aun en !~~ares que
carecen todavía de energía eléctrica puedan escucharse las transmisiones.
Existen en el país :
384 difusoras comerciales en la banda normal (onda larga).
16 difusoras comerciales de onda corta.
7 difusoras culturales de onda larga.
8 difusoras culturales de onda corta.
2 difusoras culturales de Frecuencia Modulada.
23 televisoras comerciales (incluyendo repetidoras).
1 televisora cultural.
10 difusoras comerciales de Frecuencia Modulada.
9 difusoras repetidoras de estaciones del D. F. en el interior.
En pequeña escala existen Escuelas Radiofónicas sirviendo a comunidades
indígenas en Chihuahua, Hidalgo, Oaxaca y Chiapas. . ,
.
.
.
Si bien el desarrollo de la industria de la radiodifusion ha sido 1mpres10nante y muy rápido en nuestro país, poco se ha hecho por lo?rar s~s metas
sociales más importantes, por cierto ya señaladas con toda atmgenc1a en la
Ley Federal de Radio y Televisión publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de enero de 1960.
No podemos negar que mucho de lo que se transmite por las _difusoras es
chabacano y pobre en el orden cultural; pero tampoco puede deJar de reconocerse que realizan muchas tareas de interés social. La . ~nformación, _por
ejemplo, es importante y ha servido para dar mayor cohes10n a los mex1~nos que se enteran -al minuto podríamos decir- de lo q~e- ocurre en el. pa1s
y especialmente reciben información oportuna de las actividad;~ del E~ecutivo Federal. Ha permitido dar a conocer los valores de la mus1ca nac10~,al
con un alcance· antes insospechado (desde luego que no toda la producc10n
musical transmitida es valiosa: pero esto puede corregirse y algo se viene haciendo en este sentido). Muchos son los programas de interé~ cultural. Jue se
transmiten, no sólo por las difusoras dedicadas a esa tarea smo tamb1en ~or
las estrictamente comerciales: música sinfónica, ópera, opereta, conferencias,

596

dramas clásicos, lectura de pasajes famosos de la literatura, etc.; en televisión
no son infrecuentes los programas de instituciones culturales, los documentales de viajes, de pinturas, de desarrollo industrial, programas de ballet y de
teatro, etc... Importante también es la colaboración que la industria del radio ha prestado a muchas campañas de interés general tales como: los censos, empadronamiento, vacunación, prevención de enfermedades, conservación del a,,,aua, reforestación, reparación de escuelas, etc.
Con todo, forzoso es reconocer que hay mucho por hacer y que la radiodifusión no se ha utilizado debidamente para Ja educación del pueblo: Es
por ello que hemos creído conveniente señalar como dos tareas importantes
inmediatas la de dar a conocer el pensamiento de Ja revolución y la educación de las masas.
De que el radio y la televisión son medios eficaces para educar, no nos
cabe la menor duda. En Italia, Francia, Rusia, Inglaterra, Australia, Nueva
Zelandia, Estados Unidos, Canadá, Colombia y el Japón se han hecho experimentos de gran significación. Por algo el legislador instauró las Escuelas Radiofónicas en la Ley que rige la materia.
En la obra Nuevas Tendencias de la Educación de Adultos de A. S. M.
Hely, publicado por UNESCO, leemos en la página 140: "La Universidad
de Toronto y la Canadian Broadcasting Corporation hicieron de consuno un
interesante experimento con un grupo de estudiantes universitarios de antropología, para ensayar diversos métodos de enseñanza, y entre ellos la radio y
la televisión. Se dividió a los estudiantes en cuatro grupos, según la calidad
de su labor académica, situándose cada grupo en un aula separada. El primer grupo escuchó una lección en forma de conferencia, el segundo la oyó
por radio, el tercero la vio y escuchó por televisión y el cuarto la estudió en
forma impresa. Acto seguido se sometió a los estudiantes a un examen escrito de media hora... se trataba de responder a preguntas de elección múltiple y de tratar una de ellas en forma de ensayo. Los que habían visto y oído
la conferencia por televisión obtuvieron las mejores notas. Ocho meses después se les sometió de nuevo a examen y aunque las calificaciones merecidas
fueron más bajas que las anteriores, del resultado obtenido se desprendía que
los ~studiantes que habían oído la conferencia por televisión y por radio no
sólo habían aprendido más sino que además recordaban mejor que los estudiantes que habían escuchado la lección o la habían estudiado por los procedimientos habituales".
Estimamos que las campañas de divulgación del pensamiento de la Revolución se deben efectuar a través de las estaciones comerciales, pues éstas tienen conquistado su auditorio y pueden lograr el mayor alcance para ese propósito. Desde luego los programas respectivos habrán de elaborarse por ele-

597

�mentos profesionales a fin de no hacerlos aparecer como propaganda descarada, que en lugar de ganar simpatías acumule opositores.
Hemos creído que el tema de la revolución es importante porque estimamos que no hay aún la suficiente conciencia del significado positivo del movimiento revolucionario para el pueblo. Hemos considerado que la Revolución es no un hecho en la historia, sino un continuo quehacer, un estado de
espíritu, una aspiración incesante de mejoría de las condiciones de vida del
pueblo, una norma de conducta, un inagotable venero de oportunidades para el hombre que trabaja y se esfuerza. Creemos tambien que los punto;; señalados al principio de este trabajo son los de más interés para el pueblo dentro del pensamiento y la acción revolucionaria.
l. La mexicanización de los recursos no renovables por constituir el patrimonio común que debe destinarse a la _elevación de los niveles de vida de
nuestros nacionales y ser base y fundamento de la industrialización del país.
Es, pues, imperativo que el pueblo entienda las razones y las ventajas de tal
política y se despierte en la conciencia popular la esperanza de mejores niveles merced a tal conducta gubernamental.

2. La distribución de la tierra, por ser la Reforma Agraria parte esencial de
la acción revolucionaria y el mejor camino para una justa distribución de la
riqueza patria.
3. El mejoramiento de los trabajadores y sus derechos, como una expresión
de la justicia de la Revolución y un método eficaz para lograr el equilibrio
entre los factores humanos de la producción, y por ende para la paz social.
4. La política fiscal, para hacer notar la necesidad de las medidas impositivas del Régimen Revolucionario, si hemos de lograr el progreso y el Gobierno ha de atender a los servicios públicos eficazmente.
5. Las medidas de salubridad e higiene por las que la Revolución propugna, por considerar que la mayor riqueza de la nación es el hombre mismo.
6. Educación y Cultura, para destacar el esfuerzo que en ese orden tan importante han venido realizando los Gobiernos emanados de la Revolución,
hasta dedicar más de una quinta parte de su presupuesto total para la educación del pueblo, por estimar que el hombre con preparación puede hacer
frente a la vida con mejores perspectivas para sí y para su familia.
7. La Seguridad Social por ser esto un aspecto que da confianza al hombre
y le permite trabajar mejor en be~eficio de la nación.
8. Por la necesidad de que el pueblo conozca el significado de la Demo-

598

cracia, como la mejor forma de organización política, así como los derechos
Y las obligaciones que entraña el vivir en un medio social democrático. Hacer
resaltar las ventajas de un régimen de derecho.
Creemos sinceramente que, mediante estas campañas, hábilmente dirigidas, habrá mejor ambiente y una mayor comprensión para las tareas y propósitos de los Regímenes Revolucionarios y se podrá contar con una más franca y
decidida participación de la iniciativa individual y de los grupos privados.
Abrigamos plena confianza en la eficacia de la radiodifusión para ejecutar esta tarea de interés colectivo.
Por lo que respecta a las campañas de carácter social, pensamos también
que la radiodifusión comercial puede prestar una colaboración de relevante
importancia. Estimamos que las empresas anunciantes y las agencias de publicidad no negarán su concurso para llevar adelante tales campañas. Los planes deberán encaminarse a combatir problemas nacionales, permanentes o
transitorios, cuya resolución dependa fundamentalmente del grado de convencimiento que se logre llevar a las masas. Así: el sentido de responsabilidad del mexicano; el ahorro por sus ventajas para el individuo y como medio de capitalizar al país; la prevención de accidentes en los talleres, las calles y las casas; el cumplimiento de los deberes cívicos; las medidas de prevención de enfermedades, la limpieza y la higiene; la necesidad de saber manejar el presupuesto familiar para un mejor rendimiento; el aprovechamiento
de los alimentos baratos y nutritivos (como el garbanzo, la harina de pescado y el pescado seco tipo bacalao) ; el cuidado de la ropa y los muebles, etc.
En cuanto a la difusión cultural, tomando en cuenta que las difusoras comerciales fueron creadas por sus concesionarios corno negocios con fines de
lucro, no puede exigirse que dediquen toda su programación a dicha tarea;
pero por ser la radiodifusión un servicio de interés público, sí podemos demandar de la industria un mejor cuidado en su programación de manera
que, en forma paulatina, eleve la calidad de sus trasmisiones y procure depurar el gusto estético del oyente medio y estimule las mejores condiciones de
la niñez y la juventud. Debernos, para esto, pensar en las capas sociales más
necesitadas de esta elevación cultural, las de menores posibilidades económicas, ya que las minorías selectas, en México como en el resto del mundo,
tienen acceso a todas las oportunidades del cultivo intelectual.
Hemos pensado que por lo que hace a las tareas propiamente didácticas,
por requerir de personal especializado deberán quedar a cargo de las Escuelas Radiofónicas que la Ley de la materia considera en su Capítulo Cuarto.
Una Escuela Radiofónica es un sistema de emisora y receptores especiales en
una sola frecuencia para los fines de "extensión de la educación pública, en
los aspectos de difusión cultural, inspección técnica industrial, agrícola, al-

599

�fabetización y orientación social". La propia Ley señala que las Escuelas Radiofónicas se regirán por las disposiciones que dicte al respecto la Secretaría
de Educación Pública.
Podemos considerar, sin embargo, que en las campañas de capacitación
técnica de trabajadores, es decir en una tarea de "educación para adultos",
sí puede participar en forma activa y eficaz la radiodifusión comercial, utilizando las primeras horas de la mañana, y, de manera especial, la televisión
por ser un medio mucho más apropiado que el radio para tales fines. Así, pueden grabarse en video-tapes, clases especiales de los Institutos de Capacitación que el régimen está instalando y ser difundidas por las televisoras en cursos sistemáticos. Carpintería, mecánica, electricidad y otras especialidades
pueden ser enseñadas por este medio en todos los lugares del país que cuenten
con estaciones de Televisión.
Las ventajas de emplear el radio y la televisión para la educación son evidentes. De cualquier manera, nos permitimos enumerar algunas a continuación:

I. Su alcance: puede extenderse a todo el país, aun a las más lejanas rancherías.
II. 'El ahorro en personal magisterial: la voz, o la voz y la imagen, de un
mismo maestro puede proyectarse a millares de estudiantes en todo el país.
III. La calidad del profesorado : puede seleccionarse a los mejores profesores y técnicos con que la nación cuente para que impartan los cursos.
IV. La perfección de las clases: una vez grabadas en cinta magnetofónica
o en video-tape, no habrá errores posibles del maestro mismo.
V. El aprovechamiento repetido del mismo material: una misma clase puede ser utilizada cuantas veces sea necesario y en tantos lugares como se quiera.
VI. Ahorro de material complementario: mapas, diagramas, documentos,
diapositivas, fotos, cintas documentales con que se cuente en la mejor institución de cada materia, pueden reproducirse en todo el país.
Todo lo anterior lo consideramos de la mayor importancia, pues a nadie se
escapa que el presupuesto para Educación con que cuenta México resulta insuficiente para satisfacer las necesidades crecientes del país. Los métodos propuestos significan un positivo ahorro.
Veamos ahora específicamente las campañas didácticas propuestas.

600

•

CASTELLANIZACIÓN

Se calcula en aproximadamente un millón el número de personas indígenas que no hablan el español. Son grupos tribales dispersos en diversos lugares del territorio nacional. Así tenemos en México quienes hablan las siguientes lenguas o dialectos:
Nahua, Maya, Otomí, Zapoteco, Mixteco, Totonaco, Tzetzal-Tzotzil, Mazahua, Mazateco, Mixe-Zoque, Tarasco, Huasteco, Yaqui Mayo, Tarahumara, Chinateco.
Este millón de seres que es preciso castellanizar, ofrece problemas de no
fácil solución:
a). Encontrar un método práctico que se aplique a los diversos idiomas;
b). Buscar los símbolos apropiados para ajustarlos a los conceptos de los
diversos grupos, que no son afines entre sí ni social ni lingüística.111ente; y
c). Contar con el número suficiente de traductores y profesores que desarrollen el método.
Se cree que el método más apropiado es el que actualmente se usa para la
enseñanza de lenguas extranjeras, llamado aprendizaje natural. Es decir, enseñar palabras y significados sin atender a los problemas de gramática que sólo se enseña cuando ya se domina el habla.
Habrá que reconocer que aun así será mucho más fácil para la Secretaría
de Educación que intentarlo de manera directa, lo que implicaría utilizar un
personal mucho más numeroso.
El sistema de Escuelas Radiofónicas que se establezcan para tal fin, una
vez dominada la etapa de castellanización podrá aprovecharse para alfabetizar,
impartir enseñanza elemental y capacitación técnica.

ALFABETIZACIÓN

Para alfabetizar se enfocarán las campañas hacia las zonas en que hagan
más falta. A priori, consideramos que deberá prestarse especial atención al
campo, ya que en las ciudades es de presumirse que la tarea se facilita más
para la educación ordinaria directa.
Al efecto se instalarán en los lugares convenientes plantas trasmisoras de
bajo costo, como eje de Escuelas Radiofónicas, y se distribuirán receptores de
una sola frecuencia para los alumnos.
Los trabajos de los educandos deberán ser supervisados por un dirigente,

601

�que no necesita ser maestro, sino simplemente una persona alfabetizada, que
los guíe con las indicaciones de las cartillas respectivas y las explicaciones verbales de los maestros. Es por esto que proponemos la creación de Radioclubes en todos los centros de población rural y de Teleclubes en aquellos lugares electrificados y en que se puede recibir la imagen de las televisoras.
En Francia se hizo el primer experimento con Teleclubes y sus resultados
fueron muy satisfactorios. En el Japón con asistencia de la UNESCO, se
adoptó el plan francés y se logró mejorar el sistema, dando resultados asombrosos en los medios rurales. Debemos advertir que ni en Francia ni en Japón
se pretendía alfabetizar. Lo que allá se buscaba era elevar la condición del
campesino, y en Japón, merced a un programa inteligentemente llevado con
el nombre de El Progreso en la Aldea, se obtuvieron frutos excelentes que superaron las esperanzas de quienes elaboraron el plan (La Televisión en las
Zonas Rurales del Japón, Informe sobre un Experimento de Educación de
Adultos. UNESCO. 1961).
La idea del Teleclub -lo mismo podemos decir del radioclub-- es organizar grupos reducidos de personas que presencien juntas las emisiones culturales de televisión, o las clases especiales que se impartan, y que al término
de la transmisión debatan sobre lo escuchado y visto. Por ello se requiere
nombrar "dirigentes" para que encabecen cada Radioclub o Teleclub y lleven
la discusión, así como para que ayuden en sus tareas a los miembros del club
y los asistan a entender mejor la:s explicaciones del profesor.
Para local de los Teleclubes en el Japón se usan las salas del Municipio,
nosotros podríamos utilizar las Alcaldías, las escuelas (donde las haya), las
oficinas del Comisariado Ejidal, las sedes de los sindicatos, las salas cinematográficas, teatros, los centros del Instituto de la Juventud, los Centros de
Bienestar Social, etc.
El reporte de UNESCO dice que en Japón los dirigentes se encontraron
con cierta resistencia en un principio, ya que las mujeres y los jóvenes, por
fuerza de la tradición, no se animaban a hablar y participar en las discusiones; pero que con sólo no presionarlos, paulatinamente fueron perdiendo el
miedo y hoy son miembros muy activos en los Teleclubes.
Sobre la campaña de Alfabetización por radio, debemos informar que ya
la Cámara Nacional de la Industria de la Radiodifusión, con la asistencia
técnica de las Direcciones de Alfabetización y de Educación Audiovisual de
la Secretaría de Educación ha elaborado un proyecto de Cartilla y tiene programada una campaña que, como experimento, se enfocará hacia tres Estados de la República, a saber: Hidalgo, México y Oaxaca.
Por lo que ve a la urgencia de atacar el problema por radio, baste considerar que desde 1947 en que se ha trabajado en una campaña directa de

602

Alfabetización, el número de analfabetos es hoy mayor que entonces debido
a la explosión demográfica que el país viene sintiendo en los últimos años. De
no intentarse el sistema de educar por radio el problema en lugar de reducirse aumentará con cada año que pase.
Hemos propuesto que se instale una vasta red de Escuelas Radiofónicas
en el país, porque lo consideramos necesario y porque sabemos que el costo no
es un problema insuperable. No podría realizarse el esfuerzo a través de una
serie limitada de emisoras de gran potencia dadas las condiciones orográficas y topográficas del país; las cadenas montañosas vienen a ser barreras infranqueables. Por otra parte los canales despejados de radiodifusión ya están ocupados por las difusoras comerciales y están sujetos a convenios internacionales; la utilización de la onda corta tiene el inconveniente de un difícil manejo de los aparatos receptores y una deficiente recepción. Desde 1959,
al ampliarse la banda normal, México obtuvo para sí la frecuencia de 530
kilociclos, que no ha sido entregada a ningún concesionario o· permisionario.
Tenemos la seguridad de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes la entregaría gustosa para fines educativos. Utilizando emisoras de baja
potencia, puede emplearse la misma frecuencia para toda la República sin temor de sufrir interferencias. Los aparatos receptores pueden ser construídos
a bajo costo, siendo de una sola banda y para una sola frecuencia, si se hace
a las fábricas un pedido de importancia. Además los aparatos en el mercado
pueden adaptarse a dicha frecuencia mediante un simple ajuste. También
puede pensarse en establecer cinco difusoras de regular potencia en cinco zonas del país, para cubrirlo todo, actuando una como piloto y las demás como
repetidoras (los técnicos de Comunicaciones lo estiman posible).
Proponemos también que se reserve, en televisión, el Canal 11, exclusivamente para fines culturales en todo el país. Es cosa bien sabida que la televisión tiene un alcance limitado y que para llevar la imagen a grandes distancias se requiere de estaciones repetidoras como las instaladas en Paso de Cortés y en el Cerro del Zamorano. Luego, no hay temor de interferencias si se
concede un mismo canal en diversas ciudades de la República. Proponemos
que sea precisamente el 11, en virtud de que ya en esta capital está funcionando ese canal bajo la dirección del Instituto Politécnico Nacional de la Secretaría de Educación Pública.
Creemos que la Televisión pueda usarse principalmente para la enseñanza de adultos en capacitación técnica. Desde luego que esos canales habrán
de servir también para todos los aspectos de la Educación y la cultura. Creemos
con muchos pedagogos, que la educación no termina en la escuela, que es
tarea de toda la vida y que debe ser " ... un proceso de adaptación del individuo al mundo en que vive. Y puesto que ese mundo está en constante evo-

603

�lución y el individuo es uno de los agentes potenciales del cambio, la adaptación debe constituir un proceso continuo y no algo que se dé por terminado
para siempre con los años de la infancia y la adolescencia" (Robert Peers,
Adult Education, Londres, 1958). Creemos también con Jaime Torres Bodet que "el contenido de la educación consiste en liberar". En. liberar _al
hombre del bajo salario por falta de capacidad y del temor por 1gnoran~1a.
(Ver Torres Bodet, Jaime, L'Education des Adultes: Tendances et Real1sations Actuelles, París, UNESCO, 1949).
Hemos propuesto que se establezca un centro productor de programas educativos para radio y televisión, desde el cual se envíen a las difusoras de radio y televisión de todo orden en el país, los programas sociales, culturales Y
didácticos que se consideren convenientes para cada región en el momento ~ue
se requieran, y en el cual se vayan formando una fonoteca (programas en cmta magnetofónica) y una videoteca (programas registrados en ~ideo-Tapes
y en cinta cinematográfica), que almacenen los programas realizados, tanto en ese centro como los que procedan de fuentes particulares y originados
en otros países y que sean considerados de interés cultural y educativo. No ~e
pretende con esto una centralización absorbente, sino simplemente un medio
de control y supervisión, para la mayor eficacia de los planes propuestos.
A todo lo dicho queremos añadir que el Estado por disposición de la Ley
de la materia en vigor, cuenta con "30 minutos continuos o discontinuados"
diariamente que deberán proporcionar gratuitamente las estaciones de radio Y
televisión (Art. 59), y que pocas veces ha utilizado. La Secretaría de Educación ha venido haciendo uso de esos treinta minutos para transmitir algunas
clases de cultura' general en ufl¡ centenar de difusoras de la provincia con resultados satisfactorios; pero por desgracia, no se utiliza cabalmente el tiempo
disponible. La Secretaría de Gobern~ción utiliza una h~ra por s~:nana para
transmitir cada domingo la Hora Nacional, programa de mformac1on Y propaganda del Gobierno Federal. Ocasionalmen~e la S_ec~taría de ~alubridad y
Asistencia hace uso del tiempo para campanas san1tanas y lo mismo hace la
de Agricultura para enviar mensajes a los agricultores y campesinos.
Para hacer un uso debido de ese tiempo de que se dispone por ley, es urgente crear el centro productor de programas. Las emisiones respectivas deberán
ser coordinadas por el Consejo Nacional de Radio y Televisión (Art. 59 de
la Ley).
Consideramos también que complementariamente a lo propuesto, se puede solicitar la colaboración de las Agencias de Publicidad, establecidas en el
aís para la elaboración de programas especiales de interés colectivo así cop
.
mo para que en sus anuncios comerciales se procure elevar 1as cond'1c10nes
de vida del pueblo. No nos parece de poca importancia lo que ya hacen

604

-quizá sin pensarlo con ese fin-, cuando digamos, anuncian un jabón y dicen en su anuncio comercial: "Para·su baño diario use el jabón tal o cual".
Porque así están obligando, mediante la repetición incesante, al pueblo, a pensar que el baño. es algo que debe hacerse cotidianamente. Lo mismo que
cuando al anunciar un dentífrico apuntan: "Límpiese los dientes dos veces
al día Y para mejores resultados use tal producto". En la misma forma, pensamos, pueden inculcar hábitos sanos en la conciencia popular, lo mismo pue- ·
den hacer respecto a la comida y otras prácticas diarias de todas las clases
sociales. Pensamos, pues, que es posible dar una orientación social al anuncio comercial; que deben los publicistas dirigir sus campañas según la zona
a la cual enfoquen su publicidad y ayudar al pueblo consumidor a la vez
que a sus clientes, dando en la publicidad los precios de los productos que están al alcance del pueblo; ya que muchas veces hay personas de escasos recursos que no consumen productos buenos y útiles, por creer que los precios
están fuera de su capacidad de compra. También pueden muy bien, en sus
anuncios comerciales, propiciar la exaltación de las mejores costumbres y las
más bellas tradiciones mexicanas.
México es un país en vías de desarrollo. El paso de una economía agrícola
a una economía industrial no se concibe con un alto índice de analfabetismo
y una impreparación técnica. No debemos pensar sólo en las fuertes inversiones -los especialistas hablan de la necesidad de un 10% o más de la renta
nacional en inversiones efectivas para el desarrollo industrial-. Es preciso
que pensemos en una masa trabajadora y en fuertes núcleos directivos que
cada día tengan más preparación. El esfuerzo que se hace en la escuela es
insuficiente. La necesidad de utilizar los modernos medios de difusión masiva como medios de educación masiva, se impone por sí sola.
Los avances de la técnica electrónica nos proporcionan una pluralidad de
medios que facilitan la importante labor propuesta:
Un plan de siete años de la Dirección General de Telecomunicaciones, prevé la instalación de una vasta red de microondas, en la que podrá instalarse
el equipo necesario para transmitir desde esta ciudad programas de televisión
a todas aquellas regiones que por su importancia económica queden comunicadas con ese medio. Tal sistema puede utilizarse para la media hora de
que dispone el Gobierno.
Se pueden instalar asimismo, para servir a los centros de población no comunicados, pequeñas estaciones móviles que pueden constar de:
a) Un transmisor de 10 a 100 watts de potencia,
b) Una antena de alta ganancia,
c) Una cámara de televisión,

605

�d) Un proyector de películas,
e) Una planta Diesel generadora de energía eléctrica de 10 kilowatts, y
f) 50 ó 100 receptores de televisión para distribuir adecuadamente.
Para tales transmisores móviles se pueden utilizar canales altos (Ultra High
Frecuency) con receptores adaptados.
Para algunas zonas incomunicadas del país, puede pensarse también en la
utilización de transmisores móviles de radio de 50 watts de potencia y receptores de baterías de una sola banda. Se recomienda para tales casos el uso
de la banda de frecuencia modulada por ser más despejada y por tener mejor sonido.
Hemos querido en este breve trabajo hacer proposiciones de carácter práctico que pueden ponerse en marcha en breve tiempo. Consideramos que el
tema de la educación es el más importante y por ello le hemos dedicado el
mayor espacio. Procuramos explicar en la parte final, el porqué de las proposiciones y sus medios de realización.
El anterior estudio fue presentado
por la Comisión Nacional de Estudio
de la Radiodifusión. Presidente: Lic.
Lurs M. FARÍAs. Colaboraron: Lic.
JosÉ Lurs FERNÁNDEZ, LIC. E. GurLLERMO SALAs, Lic. EMILIO VELAsco,
DR. JosÉ GUADALUPE MAINERO, LIC.
MoxsÉs ÜCHOA CAMPOS, DR. FERNANDO RosANO y Sr. GurLLERMo MoRALES B.

606

Sección Quinta

~
NOTICIAS Y RESENAS
BIBLIOGRAFICAS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�EL INSTITUTO INTERAMERICANO
DE ESTUDIOS JURIDICOS INTERNACIONALES
Lic. ALBERTO GARCÍA GÓMEz
Universidad Nacional Autónoma de México,
Universidad de Nuevo León

0

Es POSIBLE OBSERVAR cómo en los últimos años -especialmente a partir de
la Segunda Guerra Mundial- se ha venido operando un incesante progreso
del Derecho Internacional en los diferentes campos de su aplicación y, como
su consecuencia natural, en el de su estudio y técnica pedagógica, así como
en su divulgación, según se advierte en las múltiples manifestaciones que ha
tenido a través de instituciones, estudios, obras especializadas, etc.
Diversas causas han producido ese progreso del Derecho Internacional, destacándose en forma principal la gravedad de los cada vez mayores problemas
de las naciones, así como de los derivados de la última guerra; la amenaza latente de otro conflicto bélico de proporciones insospechables y de los que
nacen en el decurso natural de sus relaciones entre sí. Finalmente, el hecho
de la comprensión y el reconocimiento universal de que el Derecho Internacional constituye un medio seguro, frente a otros que no han dado los resultados apetecidos de solución a tales problemas, permitiendo el que se vuelva
realidad una mejor convivencia entre los Estados.
América, cuyas características sociológicas propias, la hacen una región
distinta, no ha estado ni puede estar al margen del ritmo universal del progreso
en lo que al Derecho Internacional se refiere; por el contrario, su contribución
a este Derecho es altamente reveladora, no solamente de su vocación e interés,
como de la aplicación práctica de sus principios y normas en la génesis de su
organización, al incorporarlo a lo nacional, y en su influjo, al crear todo un
sistema Interamericano, que permite la solución de los diversos problemas y
conflictos a través del tiempo y, lo que es más importante: el acercamiento y
la identificación de las diversas repúblicas con un sentido que va más allá
de lo puramente formal y jurídico.

505

�Tal vez el desconocimiento de la contribución americana al Derecho Internacional produzca el que no se le dé el debido reconocimiento a esa ~~ra
trascendental que tiene su iniciación bajo el signo de Bolívar, crea~~r v1s1?nario de instituciones internacionales que habrían de tener una magnifica cnstalización en la posteridad en la forma de una estructura inter~mericana de
innegable raio-ambre jurídica. Lo anterior, sin embargo, no constituye la totalidad de la :portación americana al Derecho Internacional; ya ~olí~ar, al
que no puede escatimársele el mérito de haber iniciado el Pan~~ncan_1smo Y
de haber proyectado la unión, no solamente de nuest~a ~1:1enc~; smo de
todas las naciones del mundo, y a quien se le llama con Justicia el Precursor
de la Sociedad de Naciones Universal"; como si lo anterior fuera poco, en
aquel famoso documento que es la Carta dei Jamaica y en todo el demás material epistolario suyo, había de sentar las bases de la incorporaci~~ del Derecho
Internacional con nuevas modalidades, así como en la celebrac1on memorable
del Primer Congreso de Panamá de 1826.
Si en el campo del Derecho Internacional se yergue la fi~ura_ de Fr~cisco
de Vitoria a través de la creación de ese Derecho y de la c1enc1a del mismo,
Bolívar con su pensamiento político, echa las raíces de un Derecho Internacional de características peculiares, que, aunque no distinto al Derecho Internacional común es indudable que presenta el sello inconfundible de la preencía de América. Es más, en todas las manifestaciones del pensamiento bo;ivariano, es de observarse cómo éste descansa sobre principios_ de Derech_o
Internacional, actitud y pensamiento que adquiere un mayor relieve al_ considerar las circunstancias históricas y políticas tan especiales como determmantes
por las que atravesaban en aquel entonces las Repúblicas Ameri~as. , .
Modernamente, algún autor americano reprocha el llamado , ~splend1do
.
A !amiento" de América frente a Europa, al no tener una pohtica que le
lS
A .
1
.
permita un acercamiento más íntimo con Asia o aún ;ºn fnc~, a n:en:10nar que las relaciones actuales tienen un carácter m_as decorativo e md1ferente, que las que es posible observar entre otras regiones ~ue c~~ponen la
Comunidad Internacional. Se aduce, en apoyo de esta af1rmac1on, que l_a
proximidad geográfica de los Estados Unidos de Nor;e_américa ha d~te~mnado una gran influencia en el crecimiento y en la polít1c~ de las Repubhcas
de América. Se invoca, también, la existencia de la Doctnna Monroe, ia que
habría de. decidir en muchos casos y unilateralmente, no solament~ la ob~taculización del desarrollo del Derecho Internacional, llamado Americano, smo
el deseRvolvimiento de las relaciones políticas internacionales con otras regiones fuera del continente americano.
. .
Pero no viene al caso el hacer historia de las diversas motivaciones que han
determinado situaciones jurídicas o políticas en América ya que creemos sea
506

suficiente el señalamiento de las instituciones tan importantes creadas principalmente a través del pensamiento de Bolívar las que por sí solas serían sufici~?tes para justificar la presencia de un De~echo Internacional ~uya verificac1~n rebasa los ~cadernismos o los aspectos teorizantes que en otra época
habnan de conducir a la creación del Derecho Internacional en otras latitudes.
En nuestros días merece la atención, no solamente. de los especialistas y de
los estudiosos, la existencia del Instituto Interamericano p.e Estudios Jurídicos
Internacionales, que fuera creado por la Mesa Redonda de Profesores de Derecho Intemacoinal del Hemisferio Occidental, que tuvo verificativo en San
José, Costa Rica, del 31 de marzo al 5 de abril de 1963. En tal ocasión se
~c~rdó el con~ocar a una Reunión Inaugural a la cual asistirían los que participaron en dicha Mesa Redonda, así como otros jusintemacionalistas. En tal
informe se recogió la labor realizada en el curso de esa Reunión Inaugural,
celebrada en Bogotá, Colombia, de los días 18 al 23 de marzo de 1964 así
'
como sus antecedentes y las actividades del Comité Organizador y la Secretaría
Ejecutiva que la precedieron.
De acuerdo con, tal Informe, la creación de esta nueva institución obedecía
a una necesidad apremiante. En efecto, el antiguo Instituto Americano de
Derecho Internacional, al suspender sus actividades, había dejado un gran
vacío en el Continente. Desde entonces se venía sintiendo la ausencia de una
institución Interamericana que sirviera de medio de contacto y de cooperación entre profesores y especialistas; capaz, a su vez, de expresar en forma
colectiva la opinión científica, objetiva, de nuestros juristas en cuestiones que
cada día adquieren mayor importancia en la vida contemporánea. El llenar
ese vacío haría posible que el Continente Americano pudiese, de nuevo, aportar al desarrollo y !a codificación del Derecho Internacional una contribución
tan valiosa como la que llegó a aportar en el pasado. Al decidirse la creación
de una nueva entidad -prosigue el Informe- era natural que ya no se la
considerara con el mismo carácter ni tampoco con las mismas funciones, objetivos y actividades que tuvo el antiguo Instituto Americano. En primer
término, la enseñanza e investigación del Derecho Internacional presenta en
América Latina problemas de tal urgencia, que sólo podrán atenderse adecuadamente a través de la cooperación continua e institucionalizada de los
profesores y especialistas. En segundo término, el programa para el desarrollo
económico y social de los países latinoamericanos viene creando problemas
jurídicos internacionales cuyo estudio requiere, inaplazablemente, ser incorporado al de aquellos que tradicionalmente habrían ocupado nuestra atención.

507

�EL INSTITUTO INTERAMERICANO DE ESTUDIOS

Jmúmcos

INTERNACIONALES - ANTECEDENTES

En el American ]ournal of lnternational Law,1 aparece un estudio del profesor C. G. Fenwick, acerca del Instituto Interamericano de Estudios Jurídicos Internacionales que permite conocer los antecedentes previos a la creación
del mismo. Este autof nos habla en su artículo acerca de que hace ya cincuenta
años tendría lugar la organización formal del Instituto Americano de Derecho
Internacional, el 12 de octubre de 1912, siendo el doctor James Brown Scott,
entonces Secretario de la Dotación Carnegie para la Paz Internacional, quien
asUIDió la Presidencia. En opinión del autor citado, se han producido grandes
cambios en el mundo de las naciones a partir de aquel entonces, por lo que la
actuación del doctor Scott resultó un tanto idealista. La gran causa de la
Paz Internacional debía de atenderse -según su criterio-- por la promoción
del procedimiento de arbitraje para el arreglo de las disputas internacionales.
Sin embargo, este arbitraje podría solamente ser efectivo si se contaba con
reglas específicas de Derecho Internacional que deberían ser aplicadas al iniciarse las controversias. De aquí en adelante los esfuerzos para promover el
arbitraje deberían ser acompañados de los correspondientes esfuerzos para
promover la codificación del Derecho Internacional.
¿ Por qué no podrían tomarse las medidas correspondientes para promover
la codificación del Derecho Internacional por un Instituto organizado en América de acuerdo con las Resoluciones de las Conferencias Internacionales de
los Estados Americanos?, se pregunta el doctor Fenwik.
En la etapa de organización, el Instituto consistió de miembros fundadores,
hombres de Estado de alto rango, uno por cada País, quienes sirven o han
servido en las Secretarías de Relaciones Exteriores de sus respectivos países,
así como de miembros afiliados a las Sociedades Nacionales de Derecho Internacional en las diferentes Repúblicas Americanas. Estas Sociedades propondrían, entre sus nacionales, a personas de relevancia, las que en número de
cinco, deberían ser electas como miembros titulares del Instituto. Además,
había miembros ex-oficio, los Secretarios Ejecutivos de las Sociedades Nacionales y los miembros correspondientes, que no tuvieron la nacionalidad norteamericana.
Las labores del Instituto justificaron plenamente lo previsto por el doctor
Scott, si bien con la irrupción de la guerra en Europa, éste habría de dilatar
sus actividades. El 6 de enero de 1916, el Instituto adoptó una Declaración
de los Derechos y Deberes de las Naciones, siendo paralela a los Derechos y
1

508

The American Journal of International Law, Vol. 58, No. 1, January, 1964.

Obligaciones Fundame~tales de los Ciudadanos, bajo la Ley Municipal. Aunque el document_~ pudiera aparecer en la actualidad en alguna forma primitiva en _compara~1.on con el Convenio de la Liga de Naciones, y carente de
cua!qme~ propos1to para una organización Internacional y de seguridad colectiv~, sm embargo, estableció la base que fue seguida en 1933 por la Conferencia celebrada en Montevideo, al adoptar la Convención respecto de los
Derechos y Deberes de los Estados.
La más importante contribución del Instituto, sin embargo, fue la serie
de proyectos preparados como anteproyectos a la reunión de la Comisión Internacional de Juristas, verificada en Río de Janeiro en 1927 la cual en 1928
habría de . consagrarl~s en una serie de siete Convenciones' adoptadas en l;
Conferencia Internac10nal que tuvo celebración en La Habana en 1928. Por
otra parte, el establecimiento de nuevas agencias gubernamentales de codificació1n produjo el efecto de no considerar el trabajo científico del Instituto, y
con a muerte del doctor Scott, el Instituto permaneció meramente como una
or?anización n~minal. Más tarde, en 1956 el profesor Ulloa urgió el renacimiento del Instituto y el tema surgió para discusión en una reunión en Buenos
Aires en 196~, de la que habría de salir un Comité, con carácter preparatorio,
para proporcionar planes posibles para su reactivación.
Reanimando este último interés en el desarrollo del Derecho Internacional
en el Hemisferio Occidental, la Dotación Carnegie para la Paz Internacional
en cooperación con el Departamento de Asuntos Legales de la Unión Pana~
mericana, convocó a una reunión de Mesa Redonda de Estudios para encontrarse en San José de Costa Rica, el 31 de marzo de 1963, con objeto de discutir la situación y proporcionar sus gestiones y hacer recomendaciones. Claramente se advirtió que las condiciones de 1963, exigían un nuevo y más amplio_ examen de las cuestiones a estudio. La posible renovación del antiguo
Instituto de Derecho Internacional, demostró ser solamente un incidente en
la Agenda de la Reunión, la que incluyó las implicaciones de la Alianza para
el Progreso sobre el Derecho Internacional en el Hemisferio Occidental; los
~pectos legales del sistema colectivo de seguridad interamericano; las posibilidades de las Fuentes del Derecho Internacional; el marco de trabajo institucional que mejor podría convenir para promover la cooperación entre
los estudiantes para abocarse al conocimiento de los problemas corrientes del
Derecho Internacional, y el status de la enseñanza e investigación del Derecho
Internacional en el Hemisferio Occidental; tópicos éstos que quedaban fuera
del campo de acción del Instituto como éste funcionó una generación anterior.
Entre los participantes a la Reunión de la Mesa Redonda, se incluyeron a
los profesores Vittone, de la Universidad de El Salvador, de Buenos Aires;
Albuquerque Mello, de la Universidad del Brasil, Albónico Valenzuela, de la
509

�Universidad de Chile; Urrutia, de la Universidad de Bogotá; Sotela, de la
Universidad de Costa Rica; García Bauer, de la Universidad de San Carlos,
de Guatemala; Ferro, de la Universidad Católica de Lima; · Jiménez de Aréchaga, de la Universidad de Montevideo; Mármol, de la Universidad Católica "Andrés Bello", de Caracas; Milton Katz, de la Escuela de Derecho de
Harvard; Covey T. Oliver, de la Universidad de Pennsylvania y Morin, de la
Universidad de Montreal. Además, se invitó a un número determinado de
observadores, entre los que se incluyó a F. V. García-Amador y Charles G.
Fenwick, del Departamento de Asuntos Legales de la Unión Panamericana;
Osear Schachter, de la Oficina de Asuntos Legales del Secretariado de las
Naciones Unidas; Jhon B. Howard, de la Fundación Ford y Francis Deak,
Ejecutivo Asociado de la Dotación Carnegie para la Paz Internacional, a través de cuya iniciativa tal institución había patrocinado la Reunión de la Mesa
Redonda.
Para disponer debidamente, tanto la discusión, como los antecedentes necesarios, varios proyectos fueron presentados como preparatorios a la Reunión,
destacándose el trabajo del profesor Jiménez de Aréchaga acerca de la.s ventajas de la reactivación del Instituto, así como el del doctor Carlos García
Bauer, en los mismos términos de la agenda. En lo relativo a las implicaciones
de la Alianza para el Progreso, el profesor Milton Katz presentó un trabajo
que estaba comprendido en la propia agenda.
Como manifestación de un nuevo y más amplio punto de vista acerca del
Derecho Internacional de los participantes a la Mesa Redonda, fue la atención principal dada al status de la enseñanza del Derecho Internacional en
el Hemisferio Occidental, así como las materias disponibles para un adecuado
trabajo científico en este campo. El profesor Fenwick opinó que lo anterior
sería tomado para garantizar el trabajo de la codificación del Derecho
Internacional, lo que había constituído el principal objetivo del Instituto y
había sido ya adecuadamente provisto por las Agencias de la Organización de
Estados Americanos. No obstante, la codificación había sido confinada a las
relaciones políticas de los gobiernos. Pero aún era su campo, sólo que nuevos
intereses habían llegado posteriormente: problemas de relaciones económicas,
cooperación social y cultural, Derecho Internacional Privado, la interacción de
los arreglos regionales, y -no eran las materias para la codificación por las
Agencias del Gobierno- sino materias para estudio e investigación por estudiantes, dejando el campo para la acción subsecuente de los gobiernos.
Para este fin era que los profesores se necesitaban, y éste es el deber de los
mismos ahora, en la tarea de preparar una nueva generación con la comprensión del Derecho Internacional dentro de estos nuevos y más amplios campos,
y para tal propósito los materiales deberían ser hechos para tal fin; las

510

fuentes primarias del Derecho Internacional, los Tratados, las decisiones de la
Corte Internacional de Justicia y otros tribunales internacionales, la interpretación del Derecho Internacional por las cortes nacionales, así como por las
Secretarías de Relaciones Exteriores. Esta fue una condición esencial acerca
de si los problemas de un Derecho Internacional dinámico y vital' debían
tratarse.
La discusión siguiente habría de relacionarse en lo que respecta al "Marco
de T~abajo Institucional", que debía promover mejor la cooperación de los
estudiantes del Hemisferio Occidental en el estudio de los problemas presentados por el nuevo Derecho Internacional, sus principios básicos y procedimientos. La opinión general fue que el no activo Instituto Americano de
Derecho Internacional no debía ser revivido, sino que un nuevo Instituto,
establecido sobre bases más amplias, debe ser preferible y debería llamársele
"El Instituto Interamericano de Estudios Legales Internacionales". De nuevo,
se recalcó la situación -de acuerdo con el artículo del profesor Fenwikacerca del problema de la enseñanza sobre las bases del estudio y la investigación de los estudiantes libres de la dirección gubernamental, así como de su
influencia, a su vez, a los gobiernos y hacer posible un trabajo más efectivo en
la parte de las agencias\ de codificación oficial.
Es de interés hacer notar -agrega el autor citado- el que, aunque los
miembros de la Mesa Redonda eran todos expertos del Hemisferio Occidental,
relacionados primeramente con los problemas regionales, la reunión fue repetidamente prevenida y completamente advertida del peligro de un Derecho
Internacional Universal, débil, si se adoptaba una concepción crítica de Derecho Regional. El profesor Kats, en particular, enfatizó las implicaciones para
otro de los arreglos regionales dentro de las Américas, en Europa y en el Área
Atlántica, e hizo notar la cuestión acerca de que si la codificación del Derecho
Internacional debería ser o no puesta en un marco de trabajo de características
mundiales, o por lo menos, en uno que pudiera hacerse extensivo al Mundo
Libre. Para el mismo efecto, fueron las consideraciones preparadas por el
profesor Morin, de Montreal, quien llamó la atención hacia lo continuos cambios del Derecho Internacional como es comprendido por los nuevos Estados
de Asia y de África, así como la necesidad de ir coordinando los desarrollos
económicos dentro de los diferentes grupos regionales.
En llegándose al problema de la creación del marco de trabajo institucional, se creyó que sería deseable el promover los objetivos en los cuales se
estaba de acuerdo y se creó un comité de organizaciones de siete miembros
escogidos entre aquellos de los participantes a la reunión. La resolución que
hubo de crear el Comité, encargó a éste para que redactase los Estatutos del
Instituto, determinase su membrecía y trabajara acerca de un programa prác-

511

�tico de actividad, especificando la investigación de Derecho Internacional, la
preparación de profesores, así como la distribució~ del material jurídico esencial para el programa de la enseñanza.
La Mesa Redonda terminó sus labores con una Resolución en la que es
posible observar como quedó debidamente integrado el punto de vista expresado por sus miembros. He aquí tal Resolución:

2)

3)

Resolución Primera

4)

La Mesa Redonda de Profesores de Derecho Internacional. Considerando:
1) Que el debate ha puesto en evidencia que, por lo general el alcance y

5)

!ª

la calidad de los programas de enseñanza del derecho internacional en
el Hemisferio Occidental, así como el material y los métodos de estudio

no responden a las necesidades del mundo actual;
2) Que, por otra parte, la falta de un adecuado estímulo económico para
el ejercicio de la función docente y para la especialización en asuntos
internacionales crea un serio obstáculo para el progreso del derecho
internacional.
3) Que entre los estudiosos del derecho internacional y los que lo practican, no existe el necesario entendimiento sobre la fundamentación, métodos, objetivos, materiales de investigación y los problemas y soluciones
de ese derecho ;1 por lo que se hace necesario la creación de una institución que llene ese vacío.

Acuerda las siguientes Declaraciones y Recomendaciones:

1) Que es un deber fundamental e ineludible de las instituciones y profesores de derecho internacional del Hemisferio Occidental, mejorar la
calidad de la preparación en los campos del derecho internacional público, incluyendo las normas que rigen las organizaciones internacionales,
del derecho internacional privado y de materias afines, campos en los
cuales el jurista especializado se encuentra frente a la obligación de actuar o de opinar responsablemente en las complejas situaciones del
mundo actual.
II) Que el programa básico de estudios de derecho internacional debe poner
énfasis en nuevos elementos y condiciones tales como:

entre otros, los de soberanía, competencia exclusiva auto-determinación
no-intervención y legítima defensa.
'
'
La importancia fundamental en el estudio del derecho internacional del
desarroll~ económi~o y social y de las aspiraciones para dotar a los ~ueblos de mveles de nda cada vez más altos, así como la acción rectora que
corresponde al derecho internacional en el establecimiento de las bases
Y estructuras necesarias para el logro de ese fin.
Los problemas creados por nuevas condiciones internacionales, particul~ente en lo que respecta a los medios de guerra y al peligro nuclear.
El impacto que causan en la vida internacional los progresos científicos
y tecnológicos.
Los cambios en la estructura de la sociedad internacional, producidos
p~r el nacimiento de un gran número de Estados soberanos y, primord'.almen_te, por creación y el desarrollo de una multiplicidad de orgamsmos mternac1onales y formas de cooperación.
El desarrollo alcanzado en la protección internacional de los derechos
humanos y la creciente importancia del individuo en el derecho de gentes.
La reconocida importancia de los movimientos de interrración económica
, .
o
y pohtica.
El desarrollo del derecho internacional y su codificación como principal resultado de la actividad de la Comisión de Derecho Internacional
de las Naciones Unidas y las actividades de las organizaciones internacionales en la formación de este derecho.

6)
7)
8)

III) Que los estudios de Derecho Internacional en este Hemisferio, deberán
ser concebidos y planeados de conformidad con un programa revisado
y mejorado, en tal forma que puedan ser enriquecidos y vigorizados por
los trabajos que se lleven a cabo en otras áreas regionales y en otras
disciplinas, particularmente en lo que se refiere a la metodología y a la
orientación que se ha de dar a la enseñanza y a la investigación.
IV) Que deberán ser utilizadas al máximo las oportunidades para el enriquecimiento de la enseñanza y la investigación que puedan obtenerse
de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos.
V) Que para mejorar la calidad de la enseñanza y de la investigación deberán establecerse sociedades e instituciones nacionales de derecho internacional, y estimular la cooperación de éstos con grupos de abogados
y centros de estudios de otras regiones.
VI) Que la especialización de postgraduados en estudios de derecho internacional es esencial para la formación de nuevos maestros, profeso-

1) La evolución que se está operando en algunos conceptos fundamentales,

513
512

1133

�res, abogados en ejercicio y funcionarios competentes que se requieren
con gran urgencia y en mayor número, para asegurar la efectividad de
las normas del derecho en el Hemisferio Occidental y en el mundo
entero.
VII) Que para realizar un mejoramiento inmediato y efectivo de la enseñanza actual del derecho internacional, es necesario adoptar las siguientes:

del derecho internacional en América; tomando as1m1smo en consideración
el c~nsenso de los participantes acerca de la necesidad de perfeccionar la
~ns,e~anz~ del de~echo y de orientar el estudio e investigación de los problemas
Jund1cos mternac1onales de interés actual para las Repúblicas Americanas tal
como se señala en la Resolución 1 de esta Reunión.
'
Resuelve:

1) Revisar cuidadosamente el contenido de los cursos que actualmente se

ofrecen, con miras a garantizar que ellos sean adecuados a las necesidades de la hora presente, para lo cual cada profesor deberá beneficiarse
de la consulta y discusión de sus colegas de otras nacionalidades.
2) El curso básico de derecho internacional público no debe ser desplazado ni desnaturalizado por materias que, aunque atingentes a él, forman parte de otras disciplinas jurídicas; y
3) Como existe una seria escasez de versiones en español y en portugués
de documentos esenciales en esta rama del derecho, se deberá presentar especial atención a la preparación de una compilación económica
de tales materiales para el uso del estudiante en relación con su curso
o cursos en el sector internacional y sujeto a las modalidades de la instrucción en uso. La preparación de tales materiales podría lograrse
mediante un esfuerzo conjunto de una institución a la que se refiere el
considerando (3) de este documento y otras organizaciones.
VIII) Que los gobiernos y universidades del Continente Americano unan sus
esfuerzos para estimular la formación de profesores y especialistas en
materia internacional, estableciendo oportunidades y condiciones económicas adecuadas.
Resolut ión Segunda
La 1\-j:esa Redonda de Profesores de Derecho Internacional del Hemisferio
Occidental.
Tomando en cuenta:
Los documentos números 3, 5, 8 y 13 relativos al tema 4 del Programa; las
deliberaciones habidas en esta reunión sobre la conveniencia de establecer un
organismo que asegure la cooperación continua entre los profesores y especialistas del Hemisferio Occidental con el fin de intensificar el conocimiento

1) Crear el "Instituto Interamericano de Estudios Jurídicos Interna-

cionales", dest'.n~do a asegurar la cooperaci&lt;?n continua entre los profesores Y especialistas del Hemisferio Occidental para el estudio e investigación intensivos y el perfeccionamiento de la enseñanza del Derecho
Internacional Público y Privado, incluyendo los problemas jurídicos in.
ternaci~nal,e~ relaci?nados con el desarrollo económico y social y el progreso c1ent1f1co y tecnico.
2) Designar para este fin, un Comité Organizador compuesto de los sigui~ntes miei:nbros de esta Mesa Redonda: Linneu Albuquerque Mello,
Fab10 Fourn1er, Carlos García Bauer, Eduardo Jiménez de Aréchaga,
Jacques !van Morin, Covey T. Oliver y Francisco Urrutia. Este Comité
estará autorizado para invitar a asociarse a su tarea a otras personas del
Hemisferio Occidental activamente dedicadas a la enseñanza O investigación en el campo jurídico internacional.
3) El Comité Organizador queda encargado de redactar los estatutos del
Instituto, que definan el propósito y alcance de sus funciones, así como
preparar y comenzar, en la medida de lo posible, la ejecución de su programa de trabajo inicial, en el que se dará preferencia a las medidas
encaminadas a perfeccionar la investigación y enseñanza del derecho
internacional, la formación de profesores y la distribución e intercambio
de materiales destinados al mejoramiento de la enseñanza del derecho
internacional. En la preparación de este programa el Comité Organizador deberá tomar en cuenta, en lo que respecta a la investigación, el
documento que se anexa a esta Resolución como parte de ella. En lo
que respecta a la enseñanza y la publicación de material jurídico, el
Comité Organizador estudiará y elaborará los medios prácticos para:
a) El intercambio y discusión de ideas e informaciones relacionadas
con la enseñanza del derecho internacional.
b) La publicación, distribución e intercambio, en español, portugués e
inglés, de materiales jurídicos esenciales para el mejoramiento de la
enseñanza.

514
515

•

�4) El Comité Organizador confeccionará la lista de personas que han de
invitarse a la reunión del Instituto, la cual incluirá a los participantes de
la presente Mesa Redonda. Escogerá asimismo la fecha y lugar de dicha
reunión inaugural, cuyo primer punto del programa será la consideración y aprobación de los Estatutos referidos en el párrafo 3.
5) El Comité Organizador estará facultado para tomar las medidas necesarias a fin de estructurar, sobre una base provisional, un Centro para
la ejecución del programa de trabajo a que se refiere el mencionado
párrafo 3.
6) El Comité Organizador estudiará los medios para financiar las actividades del Instituto· y del Centro, estando facultado para gestionar el
apoyo de organizaciones internacionales, fundaciones y otras entidades
0 personas que puedan tener interés en cooperar con el instituto en la
realización de sus trabajos.
7) Para asistir al Comité Organizador en el cumplimiento de sus tareas se
designa Secretario Ejecutivo del mismo al Dr. Francisco V. García Amador Director del Departamento de Asuntos Jurídicos de la Unión Panade los Estados Americanos, quien, a título inm e:icana' Oraanización
o
dividua!, tendrá el cometido de asegurar la coordinación y mantener la
correspondencia necesaria para la ejecución de lo previsto en esta Resolución.
De la exposición anterior, es posible percatarse de la importancia que empieza ya a reconocérsele, tanto al Derecho Internacional, dentro del Sistema
Interamericano como a sus programas de estudios y de técnicas, así como la
verificación de' importantes eventos destinados al estudio y a la discusión de
los importantes problemas contenidos en las diversas agendas de las propias
reuniones. Sin embargo, éste es el primer paso, el primer jalón, que servtra,
como es de desearse, para la estructuración de una mayor intensifi~ación Y
fortalecimiento del sistema jurídico y del propio Derecho Internacional en
América.
El material usado fue obtenido gracias a la gentileza del Sr. Dr. Enrique
Ferrer Vieyra, Secretario General Adjunto del Instituto Interamericano de
Estudios Jurídicos Internacionales.

EL XV CONGRESO DE SOCIOLOGfA. UNA INTRODUCCIÓN
A LA SOCIOLOG1A DE LA REFORMA AGRARIA
DR. Lucro MENDIETA Y NúÑEZ
Universidad Nacional Autónoma de México

LA AsocIAcIÓN MEXICANA DE SOCIOLOGÍA, correspondiente de la Asociación
Internacional de Sociología y el Instituto de Investigaciones sociales de la
Universidad Nacional Autónoma de México, han realizado, con este que ahora se inicia, quince Congresos Nacionales sobre diversos temas sociológicos,
gracias al apoyo de los gobiernos, de las Universidades e Institutos de varios
Estados de la República. La provincia siempre ha respondido al llamado de la
ciencia y de la cultura con férvido entusiasmo y a ello se debe, en gran parte,
el desarrollo que están alcanzando en nuestra patria algunas disciplinas que
antes sólo eran cultivadas en los más adelantados países de Europa y en los
Estados Unidos de Norteamérica.
La mayoría de los quince Congresos a que aludimos, se ocuparon de analizar el aspecto sociológico de importantes fenómenos sociales como la Economía, el Derecho, la Educación, la Política, el Desarrollo, la Planificación,
la Seguridad Social, porque aún siendo sociales esos fenómenos, son tratados unilateralmente por las ciencias respectivas desde un ángulo condicionado por su propia materia y especializada hasta el punto de que a menudo olvidan los intereses vitales del hombre que debe ser, de acuerdo con
la sentencia del insigne filósofo griego Protágoras, la medida de todas las cosas.
Los Congresos de Sociología han tenido, así, por objeto, principalmente,
combatir la deshumanización de las ciencias tratando de devolver a cada
una su dimensión sociológica sin la cual no solamente no alcanzan sus fines
esenciales, sino que, a veces, se tornan en instrumentos de explotación y destrucción en el seno de las sociedades humanas.
Este XV Congreso Nacional de Sociología, tiene un número simbólico,
marca larga trayectoria y la llegada a un punto de arribo en el tiempo que
significa haber dominado las circunstancias adversas que suelen oponerse a

516

517

�Ja consecución de los ideales, al florecer de la vida misma y para celebra~ este
acontecimiento que nos enorgullece, hemos querido dedicarlo al estudio d_e
una cuestión muy antigua, la cuestión agraria; pero que ahora cobra p~lpitante actualidad en estos momentos en que hallándose el mundo en situación tan crítica que siente amenazada su propia e~st:~cia, ~arece entonar
un mea culpa y querer dedicarse a revisar su organ1zac1on social a la luz de
los principios eternos de la ética y de la justicia.
Es necesario decir ante todo que esta reunión fue posible por el
que nos brindó espontánea y generosamente el señor Gobernador_ Const1tuc10nal del Estado de Nayarit, doctor Julián Gascón Mercado, quien con amplia visión de estadista consideró la trascendencia de un Congre~ en el que
van a tratarse puntos no tocados antes sobre la Reforma A~rana qu~ es el
problema crucial de la América Latina y de todos los pa1ses en v1as de
desarrollo.
Pero para celebrar un Congreso como éste, esencialr~;nte humanista, en
el moderno sentido del concepto, no bastan la comprens1on de un gobernante y las posibilidades materiales: se necesitaba, además, el clima r_r1?ral Y cultural de una Casa de Estudios y hallamos uno y otro, en el ausp1c10 del In~tituto de Ciencias y Letras Nayarita en donde su rector, doctor Pedro L~pcz Díaz y los jóvenes estudiantes nos dieron la hospitalidad deseada con hidalgo gesto acogedor y cordial.
. .
_
Vaya, por tanto, nuestro más profundo reconoc1m1ento para el seno~ Gob mador el señor Rector y el Instituto de Ciencias y Letras de Nayant, en
embre de la Asociación Mexicana de Sociología, del _Instituto de . Invesno
tigaciones Sociales de la Universidad Nacional y de los senore~ congres1s.tas.
y es así como estamos reunidos aquí un grupo de estudiosos mexicanos
de las ciencias sociales con eminentes intelectuales de diversos países de Europa y de América, para tratar, desde el punto de vista sociológico, el gran
problema de la Reforma Agraria.
. .
Lo primero que debemos preguntamos es hasta qué punt~ un movIID1~nto económico y político necesariamente transitorio p_orque tlend~ a ;amb1~r
el estado de cosas existente, por otro, puede ser matena de la Soc1olog1a dedicada al estudio de los hechos sociales que según el análisis genial de Durkeim, se caracterizan por su repetición, su generalidad, su permanencia y su
fuerza coercitiva.
La Reforma Agraria, en nuestro concepto, reúne estas características, es
un verdadero fenómeno social universal, según se advierte en la historia de
todos los países del mundo.
.
He aquí algunos ejemplos que comprueban este aserto y ~ue ~elecc1onamos de un libro por demás interesante de Víctor Alba, la Historia General

.ªPº:º

518

del Campesinado, síntesis admirable de diversos autores y fuentes históricas
sobre la propiedad agraria en el mundo antiguo.

En Sumeria, la Iglesia llegó a tener en sus manos la mayor parte del suelo
agrícola y eso provocó una reacción popular que dio lugar a la Reforma
Agraria: "Las tierras de la Iglesia pasaron a la corona y se distribuyeron
entre los campesinos". 1
En Persia, el gran propietario era el Estado que a su vez distribuía tierras
a los templos, guerreros y funcionarios. Los campesinos sólo tenían pequeñas
heredades que cultivaban en común. La aristocracia terrateniente dominaba en
la sociedad sobre una población rural que vivía en muy duras condiciones.
Bajo la administración de los partos, la gente del campo se levantó contra el
poder. Su líder, Mazdak, predicaba una doctrina religiosa y social reclamando la igualdad y el reparto equitativo de las riquezas. Los campesinos se
apoderaron de las tierras de las clases dominantes y organizaron la explotación de acuerdo con un sistema colectivista. El movimiento fracasó y volvieron a reinar las condiciones de sujeción y de acaparamiento de la propiedad territorial que motivaron otras sublevaciones en el siglo VIII antes de
la era cristiana; pero de efectos transitorios por lo que respecta a las reivindicaciones sociales, pues bien pronto volvieron a triunfar los poderosos. 2
En Egipto el río Nilo determinó la organización y el estilo de vida del Estado y de la sociedad. Allí se ve con claridad nítida, el proceso agrario. En
un principio, la propiedad está bien repartida. Aristóteles refiere que "en las
aldeas egipcias las tierras se dividían de tal modo que cada familia poseía
una parcela en las cercanías de la población". Pero el aumento del número
de aldeas y de sus pobladores, llevó a la constitución de pequeños Estados, al
surgimiento del poder real, del feudalismo y de la injusta distribución del
sucio agrario, pues el Rey, el ejército y el clero se apoderaron de grandes extensiones territoriales y empezó entonces, a formarse y a crecer la enorme
masa de los "fella", campesinos sin tierra que vivían en la miseria.ª
Esta situación da lugar a diversas rebeliones. Los trabajadores del campo
se apoderan de las propiedades agrícolas de los nobles; pero bien pronto las
cosas vuelven a su antigua situación bajo la fuerza del Estado y de las clases superiores. t
Los hebreos, que "eran en su origen pastores nómadas", se transformaron
en agricultores en el siglo XII antes de Cristo al llegar a Canaan. Allí distri1

VÍCTOR ALBA.

tro de fütudios

y

• VÍCTOR ALBA.
' VÍCTOR ALBA.
• VÍCTOR ALBA.

llirtoria G,:n,.ral del Campesinado. I. Del clan al latifundio. CenDocumentación Social. México, 1964.
Op. cit., p. 45 y ss.
Op. cit., p. 52.
Op. cit., pp. 52 a 76.

519

�huyeron por suertes entre tribus y familias las tierras conquistadas a los cananeos. Bien pronto surgió la propiedad privada, los hebreos se organizaron
en Estado y apareció la división de la sociedad en clases, el acaparamiento
excesivo del agro. Se olvidaron las leyes de Moisés en las que se ordenaba
una revisión de la propiedad y el reparto periódico del suelo agrícola. Empezó así una lucha entre campesinos y grandes propietarios, estrechamente
ligada a la religión. Los profetas tomaron a su cargo la defensa de los desvalidos y elevaron su palabra "en nombre de Jehová" contra el orden injusto. Hubo varios levantamientos de las masas rurales en diversas épocas y
débiles intentos de Reforma Agraria que fracasaron bajo el poder del Estado. Sólo quedó en el viento la voz de los profetas. Isaías predicó : "Ay de
los que juntan casa con casa y añaden tierra a tierra hasta el término del
lugar, ellos serán colocados solos en medio del mundo" y predij~ ~ue "cuando renaciera el reino de Jehová, las naciones de sus espadas ÍOfJanan arados
. h oces" 5
y de sus 1anzas
.
.
.
En Grecia las condiciones geográficas, la naturaleza del suelo unpus1eron
una estructura: agraria que estaba constituída por extensiones pequeñas o medianas de tierras laborables. Se produjo, sin embargo, con el transcurso del
tiempo, una tendencia a la concentraci~n de la propiedad que consistía no en
la formación de latifundios, sino en "la acumulación en unas mismas manos
de numerosas propiedades dispersas ya para arrendarlas o para especular con
su venta". El resultado económico y social, sin embargo, era el mismo que el
producido por los grandes dominios territoriales: la formación de una masa
campesina desposeída que se agitaba en la opresión y en la miseria. Las sublevaciones eran frecuentes y también las reformas agrarias para restablecer
el equilibrio en los Estados-Ciudad. Así, en Megara, 410 años antes de Cristo,
se declaran abolidas las deudas y se confiscan los bienes de las familias ricas;
en 412 antes de la era cristiana, el pueblo de Samd destierra a las gentes poseedoras de grandes fortunas y reparte sus tierras y en Siracusa, el pueblo
al libertarse del tirano Dionisio, reparte las tierras. En Mesania, 411 años
antes de Cristo, se distribuyen las propiedades territoriales y se destierra a sus
propietarios.
Toda la historia interna de Grecia se desarrolla en la lucha de dos partidos el urbano formado por los gremios de artesanos y por los comerciantes
'
.
y el agrario constituído por los pequeños propietarios rurales y l~s ca'.11pe~1nos. Esta lucha, dice Víctor Alba, tiene altibajos. Aunque cualquier v1ctona
del partido agrario ha de ser de consecuencias duraderas, por 1~ índ_ole misma de sus reivindicaciones; el partido urbano toma sus prov1denc1as para
el futuro y así por ejemplo en el año 401, antes de la Era Cristiana, los ate-

nienses prohibieron a los aleatas "votar sobre propos1c1ones referentes al reparto de tierras y a la abolición de las deudas".6
Roma se formó por "la unión de las aldeas de pastores establecidas al pie
de las siete colinas"; la tierra, según el autor a quien venimos glosando, "era
cultivada sólo en la medida necesaria para el sustento familiar". Cada familia
disponía de un lote de dos yugadas (aproximadamente cincuenta áreas) en
propiedad absoluta; pero al correr de los años se fue creando una verdadera
propiedad agrícola privada, especialmente bajo la influencia de las guerras,
pues las tierras conquistadas se vendían o se distribuían gratuitamente para la
formación de colonias.
El colono es un plebeyo que tiene la obligación de defender como soldado las instituciones romanas; pero cuando abandona su heredad para ir a
la guerra, su familia contrae deudas y de ese modo la pequeña propiedad
fue cayendo en. manos de los patricios o de los plebeyos enriquecidos. Así nació el latifundio que era cultivado por siervos y asalariados, al propio tiempo que surgía un proletariado rural cada vez más numeroso e inquieto.
Como los otros pueblos de la antigüedad, el romano se enfrenta con el
problema de la lucha entre grandes terratenientes y campesinos desposeídos
de todo patrimonio. Esta lucha obliga al Estado a ensayar la Reforma Agraria en diversas ocasiones.
Para detener el auge del latifundismo, la Ley Licinia el año de 376 antes
de Cristo, limita a 500 yugadas ( 126 hectáreas) la extensión de tierra que
puede una sola persona tener. De entonces en adelante, el agrario es el problema fundamental de Roma. Tiberio Sempronio Graco promovió una ley
expropiatoria de las tierras excedentes de la extensión legal para repartirlas
entre los ciudadanos itálicos. 7 Inmediatamente se aliaron, con el apoyo del
Senado, diversas fuerzas sociales para impedir la aplicación de la ley. Tiberio fue asesinado y aun cuando su hermano pretendió continuar su obra, encontró dura oposición en el Senado y en la lucha perdió la vida. Así fue destruída toda la obra de los Gracos; mas, inútilmente, porque la inquietud de
las masas rurales miserables promovió la llamada guerra social que tenía un
carácter étnico y político; pero que en el fondo intentaba la reivindicación
de la tierra en favor del proletariado campesino. 8
A partir de las reformas infortunadas de los Gracos se hicieron frecuentes
distribuciones del agro para aliviar la tensión social, sin embargo, concluye
Víctor Alba: "estos repartos no alteraron la tendencia hacia el latifundismo"
que siguió minando el poderío de Roma. Bajo el Imperio fue necesario no
• VÍCTOR ALBA.
' VÍCTOR ALBA.

• VÍCTOR ALBA.

520

Op. cit., pp. 80 y 88.

• VÍCTOR ALBA.

Op. cit., p. 121.
Op. cit., p. 185
Op. cit., p. 190.

521

�sólo repartir tierras sino alimentos entre la muchedumbre miserable que se
agolpaba en las ciudades.
Estos son los datos que proporciona la Historia sobre la cuestión agraria
en el mundo antiguo. Al sociólogo toca desprender de ellos las constantes sociológicas y uniéndolos a lo que se sabe sobre el origen de la~ sociedades humanas, hallamos que, con variantes no esenciales, en todas las naciones se observa un proceso agrario que atraviesa por las siguientes fases.
Al principio el mundo estuvo habitado por bandas trashumantes de seres
humanos que vivían de la recolección de los frutos de la tierra. En una
época ignota, lograron el inapreciable descubrimiento de la agr'.cultura
la
que obtuvieron tantos beneficios que todos los pueblos le atnbuyen ongen
divino.9
La Agricultura y la domesticación de algunos animales, vuelven al hombre sedentario; pero ello no obstante, considera a la tierra como bien común
y así permanece durante largo tiempo. La transformación de la propiedad
comunal en propiedad individual es el resultado de un proceso lento y com- ·
piejo sobre el que sólo pueden hacerse conjeturas. Probablemente la permanencia de cada familia, a través de varias generaciones sobre una misma extensión del suelo, bajo la autoridad patriarcal, hizo nacer la idea y el sentimiento de la propiedad privada. Las luchas intertribales y la esclavitud fueron seguramente otros dos factores que intervinieron en la configuración de
la propiedad privada porque los victoriosos se repartían las tierras conquistadas. Esos repartos se hacían en favor de los capitanes, de los nobles y de
los sacerdotes.
En todas las sociedades humanas encontramos este oscuro proceso del que
surge, al lado de la propiedad comunal que pervive largo tiempo, la ~e las
clases privilegiadas. Así, de la propiedad comunal, se pasa a la propiedad
privada y en cuanto surge ésta aparece la tendencia ~ la conc~ntr~ción que
pone en poder de unas cuantas manos enormes extensiones temtonales dando lugar al latifundismo, en tanto que el grueso de la población campesina
en constante multiplicación, se aglomera en el resto disponible del agro que
se pulveriza bajo la presión demográfica en innumerables minifundios en los
que la explotación resulta incosteable y la producción insuficiente. Esta situación desemboca en violentas reacciones populares y para calmarlas aparece
un nuevo fenómeno social universal: la Reforma Agraria, con la que se
pretende restablecer un equilibrio justo en la distribución de la tierra; pero
en el acto se perfila y desarrolla con igual generalidad, la contra-reforma
agraria que impide su cabal realización por todos los medios posibles.
El mundo modemo heredó de su remoto pasado el problema agrario. Ac-

d:

• VÍCTOR ALBA.

522

Op. cit., p. 14.

tualmente, en las democracias capitalistas puede decirse que es el problema
fundamental, especialmente en los países insuficientemente desarrollados en los
que la mayoría de los campesinos viven en la ignorancia y en la más espantosa miseria.
De acuerdo con un estudio publicado por las Naciones Unidas, en esos países la economía es eminentemente agrícola, pues en tanto que en los Estados
Unidos de Norteamérica, solamente el 20 y en Europa el 33 por ciento de
la población se dedica a actividades agropecuarias, en la América del Sur el
60 y en la del Centro incluyendo a México, el 67 por ciento de sus habitantes trabajan en la agricultura.
Estos porcentajes significarían muy poco si la distribución del agro fuese
racional y equitativa, pero sucede en la América Latina que los índices de
concentración agraria son alarmantes, aún domina el latifundio hasta el
punto de que en la República Mexicana a pesar de la Reforma Agraria que
viene desarrollándose desde el año de 1915, la gran propiedad, según datos
estadísticos oficiales ocupa todavía la mayor parte de su territorio agrícolamente aprovechable.
A raíz de la primera guerra mundial, hubo en los países de Europa y en algunos de Latinoamérica, una gran corriente legislativa de carácter agrarista
después de México, que se adelantó en varios años iniciando esa corriente
que transformó el concepto de propiedad de un derecho absoluto, en una
función social y sentó las bases de la redistribución justiciera de la tierra en
la Ley de 6 de enero de 1915 y en el artículo 27i de la Constitución de 1917.
Pero no fue sino hasta la terminación de la segunda conflagración mundial cuando las democracias capitalistas constituyeron un gran organismo político a fin· de resolver todos sus problemas económicos y sociales y entre ellos
principalmente, el agrario.
Desde entonces, han sido frecuentes las reuniones diplomáticas, las de técnicos y de expertos y los compromisos internacionales con el propósito antes
aludido hasta que después de largos preparativos concluyeron en la Alianza
para el Progreso, que exige para derramar sus beneficios en los países Latinoamericanos, que éstos inicien sus correspondientes Reformas Agrarias.
Llegamos, así, a la plena comprobación de que la Reforma Agraria a pesar
de su apariencia transitoria es un verdadero fenómeno social que viene repitiéndose desde los tiempos antiguos hasta la actualidad y que por ello mismo
cae dentro del campo de estudio de la Sociología, no para constituir una sociología especializada; pero sí como capítulo de la Sociología Rural que amerita, por la vital importancia que ofrece en el mundo moderno, la cuidadosa
y profunda consideración de los sociólogos.
Ante todo debemos preguntarnos ¿ cómo es posible que si desde el más

523

�remoto pasado de las sociedades humanas se han venido poniendo en práctica diversas Reformas Agrarias, es la hora en que aún no puede resolverse
el problema de la distribución de la tierra?
Esto se debe, indudablemente, a que la cuestión ha sido erróneamente
planteada; se la ha visto y se la ve COf!IO un simple caso legislativo y económico de reparto del suelo agrícola, haciendo caso omiso de su lado humano,
de su realidad social.
La Sociología puede contribuir a la solución del problema que representa
la Reforma Agraria analizando esa realidad desde puntos de vista conceptuales y pragmáticos.
La Sociología de la Reforma Agraria se ocupará, ante todo, de definir su
objeto de estudio, es decir, de señalar con precisión qué debe entenderse por
Reforma Agraria, cuáles son sus finalidades y sus fundamentos jurídicos y
morales.
En seguida revisará la historia de los movimientos agraristas en los diversos países del mundo para derivar de ellos las constantes sociológicas que
ilustrarán sobre sus causas y los motivo&lt;; de sus fracasos o de sus éxitos.
Toda Reforma Agraria, si no ha de ser aplicación ciega de leyeg y de actos
mecánicos de distribución de tierras, tiene que basarse en el conocimiento del
medio social en que va a realizarse.
La Sociología mediante la aplicación adecuada de sus métodos, analizará
la constitución de la familia campesina, su nivel cultural, sus costumbres, sus
problemas, su realidad económica y social, como parte de una nación y de
un Estado. Descubrirá la magnitud del proletariado rural, su movilidad social, sus migraciones internas, la causa de la despoblación de los campos, de
la atracción de las ciudades, del éxodo de campesinos hacia el extranjero.
La redistribución de la tierra se logra generalmente trasladando a los campesinos de lugares superpoblados a otros en donde es posible establecerlos.
Paradójicamente, la gente del campo se opone a abandonar los lugares en
donde vive en la miseria, hacia aquellos en donde puede hallar mejores condiciones de existencia. Esa oposición se basa en intereses, tradiciones y costumbres que sólo pueden conocerse mediante la investigación y la interpretación sociológicas, conocimiento indispensable para fundar sistemas educativos y de propaganda que transformen la mentalidad de las poblaciones rurales y su actitud ante la vida.
La Reforma Agraria exige la implantación de métodos crediticios, de técnicas modernas de explotación agrícola, de organización para el trabajo y la
defensa de los intereses campesinos; pero todo esto halla serias dificultades en
la práctica por la baja cultura y las resistencias que oponen los mismos interesados a toda innovación en sus formas de trabajo y de conducta individual

524

Y colectiva. Hallar la razón y el sentido de esas resistencias para vencerlas,
es algo que corresponde también a la investigación social.
Es, pudiera decirse, una ley sociológica el hecho de que siempre que se
ponen en contacto dos poblaciones de distinta cultura, la mejor dotada culturalmente tiende a explotar sin piedad a la otra. La Reforma Agraria se
proyecta hacia los medios rurales en donde el nivel cultural es muy bajo y se
encomienda a una burocracia y en elli toman parte además comerciantes e
industriales de educación media y superior que ponen en práctica diversos
procedimientos para obtener de la mencionada Reforma el más grande provecho. Descubrir mediante estudios e investigaciones esos procedimientos para que sea posible anularlos, es otra de las grandes misiones de la Sociología.
La Reforma Agraria introduce cambios radicales en la organización vigente de la propiedad territorial basada en antiguos conceptos del Derecho hoy
superados y en costumbres tradicionales de manera que provoca la oposición
de las clases sociales que se sienten afectadas. Esa oposición ofrece diversos
aspectos, se vale de diferentes medios y procedimientos que la Sociología como
ciencia de la realidad debe analizar para que el político y el gobernante puedan combatirlos de manera justa y eficaz.
Estos son apenas unos cuantos ejemplos de la importancia que reviste la
Sociología de la Reforma Agraria queí es extraordinariamente rica en su contenido como puede verse en el temario de este Congreso. Su utilidad no sólo
se advierte en la, preparación, en la planeación de- la redistribución de tierras
y de la organización de los campesinos, sino que resulta indispensable para
estudiar los efectos de esa distribución pues no basta repartir tierras ni en
las mejores condiciones posibles para dar por terminada la Reforma Agraria.
En efecto, si de acuerdo con las ideas de Max Weber concibiéramos un
tipo ideal de Reforma Agraria y beneficiáramos con ella a un grupo de
cien familias, el bienestar material y moral que les proporcionaría aumentaría su fecundidad, abatiría el índice de mortalidad, elevaría el término medio de la vida y en poco tiempo debido a su propia reproducción habría quinientas familias que tratarían de vivir de los recursos de una tierra proyectada para cien. Así se ve que en último análisis, la cuestión agraria es una
cuestión demográfica extremadamente compleja que requiere la organización de sistemas educativos que preparen a las juventudes agrarias no sólo
para la agricultura sino para otras actividades a fin de mantener el equilibrio de brazos en el campo. Quiérase o no, lo cierto es que al final de cuentas nos hallaríamos frente al espinoso problema moral y religioso del control
de la natalidad, afortunadamente, aún lejano en nuestra América en donde
rnbran tierras feraces y Jo que falta es repartirlas de manera racional y justa.
He aquí la tarea que corresponde al sociólogo en esta fase de la transfor-

525

�mación del mundo moderna en la que nos ha tocado el privilegio de asistir y
de actuar. Mis ideas no son, no han querido ser, sino una brevísima introducción, un leve bosquejo de lo que es la Sociología de la Reforma Agraria y
lo que debe esperarse de ella. Corresponde a ustedes, en este Congreso, exponer ideas y experiencias con el valor y la objetividad que caracteriza al hombre de ciencia para contribuir, así, con vuestra sabiduría a la solución de
uno de los más grandes problemas que confronta la humanidad.

I

El estudio que antecede fue presentado por el doctor Lucio Mendieta y Núfiez, en su
carácter de Presidente del XV Congreso Nacional de Sociología, en la inauguración
que tuvo verificativo en la ciudad de Tepic, Nay., de los días 19 al 24 de octubre
de 1964.

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

526

�JOSÉ ORTEGA Y GASSET EN SUS OBRAS INÉDITAS

Por el Dr. Aou STÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Facultad de Filosofía y Letras de la U.N.L.

I

•

¿ QUÉ ES FILOSOFÍA?

BAJO EL TÍTULO "¿ Qué es filosofía?", los compiladores de las obras inéditas de José
Ortega y Gasset reunieron las conferencias que el filósofo matritense sustentó -años
de 1928 y 1929- en Buenos Aires y en Madrid. Habría que determinar hasta qué
punto la serie de obras inéditas de Ortega, que ha publicado la Editorial Revista de
Occidente, modifican el panorama de conjunto -con sus ideas-madres- de la filosofía orteguiana. Por ahora me interesa destacar la idea de la filosofía que Ortega nos
presenta en dos de sus obras inéditas: ¿Qué es filosofía? (Revista de Occidente, Madrid) y Origen y epílogo de la filosofía (Fondo de Cultura Económica, México).
El público de nuestros días siente necesidad - ¡ voluptuosa necesidad!- de ideas.
Ortega recuerda una frase de Schlegcl: "Para lo que nos gusta tenemos genio" y acuña, por su cuenta, otro pensamiento similar: "El destino de cada cual es, a la vez, su
mayor delicia". Y se lanza a someter, el filosofar mismo, a un radical análisis. Advierte
que "los grandes problemas filosóficos requieren una táctica similar a la que los hebreos
emplearon para tornar a Jericó y sus rosas íntimas: sin ataque directo, circulando en
torno lentamente, apretando la curva cada vez más y manteniendo vivo en el aire son
de trompetas dramáticas. En el asedio ideológico, la melodía dramática consiste en
mantener despierta siempre la conciencia de los problemas, que son el drama ideal"
(¿Qué es la filosofía? pág. 35, Ed. Revista de Occidente, Madrid 1957). Quiere
estar a la altura de su tiempo. Cree que "el poro cuya abertura aprovecha la verdad
para deslizarse no es sino la mente de un hombre". Recuerda, con verdadero disgusto, aquella edad antifilosófica -la del positivismo-- que va desde 1840 a 1900.
El imperialismo de la física se explica por su práctica exactitud, por su conformación
por los hechos sensibles y por las conveniencias vitales del hombre. Pero el confort
no revela por sí solo superioridad ninguna de carácter. "La buena fortuna, el favor
del ambiente social suele exorbitarnos, nos hace petulantes y agresivos. Esto ha acontecido al físico, y por eso la vida intelectual de Europa ha padecido durante casi
cien años lo que pudiera llamarse el 'terrorismo de los laboratorios'." La teoría de

529
H34

�los físicos mismos ha concluido por des~ubrir que la física es una forma inferior de
conocimiento: un conocimiento simbólico. "La llamada realidad física es una realidad dependiente y no absoluta, una cuasi-realidad porque es condicional y relativa al hombre". ( Opus cit., pág. 63). Además, empieza por acortar un trozo del
Universo. Inicia su especulación no con un problema, sino con algo que da o toma
por sabido. A diferencia de todo otro científico, el filósofo "se embarca para lo
desconocido como tal. Lo más o menos conocido es partícula, porción, esquirla de
Universo. El filósofo se sitúa ante su objeto en actitud distinta de todo otro conocedor; el filósofo ignora cuál es su objeto y de él sabe sólo: primero, que no es
ninguno de los demás objetos; segundo, que es un objeto integral, que es el auténtico todo, el que no deja nada fuera y, por lo mismo, el único que se basta. Pero
precisamente ninguno de los objetos conocidos o sospechado posee esta condición.
Por tanto, el Universo es lo que radicalmente no sabemos, lo que absolutamente
ignoramos en su contenido positivo" (pás. 69 y 70). Ya podrán haber advertido,
los lectores, que la filosofía se presentará, en Ortega, como una teoría del Universo.
Apunta el objeto~aterial, pero no se cuida de precisar el objeto formal.
No quiere tajar esa integridad de nuestro mundo vital. Anhela una perspectiva
íntegra, con primero y último plano, no un paisaje mutilado, no un horizonte al
que se ha amputado la palpitación incitadora de las postreras lontananzas. "¿ Cómo
se puede vivir sordo a las postreras, dramáticas preguntas? ¿De dónde viene el mundo,
adónde va? ¿ Cuál es el sentido esencial de la vida?" Todos los temas restantes
son intermedios, secundarios. Y que no se nos venga a decir que estos problemas
carecen de interés, puesto que no se ha hallado manera de resolverlos. "¿A quién
le ha quitado nunca el hambre saber que no podrá comer?"
Como insuficiencia viviente, el hombre necesita saber. Le duele su ignorancia.
Anhela una verdad radical, un fundamento y raíz de los saberes. Aunque la verdad
filosófica resultase menos exacta que la científica, es de más alto rango y más verdadera. En este sentido, "la filosofía es una cosa ... inevitable". Ortega pretende retroceder de la física a la vida primaria y en ella halla la raíz de la filosofía. Postula
no una meta-física, sino una ante-física. Entiende por Universo "todo cuanto hay".
El problema filosófico es ilimitado en extensión y en intensidad problemática. Problema de lo absoluto y absolutamente problema. ¿ Universo o multiverso? El filósofo
renuncia a toda seguridad previa. Busca al mundo su integridad. Trata de completarlo en universo y fundamentarlo. El ser fundamental es el eterno y esencial ausente,
es el que falta siempre en el mundo; a diferencia del ser secundario y fundamentado.
La filosofía es una ciencia sin suposiciones. Es autonomía y es pantonomía. Es
apetito de transparencia y resuelta voluntad de mediodía. "Tiene una dimensión deportiva y del deporte conserva el limpio humor y el riguroso cuidado" (pág. 126).
Me parece que la seriedad, la dramaticidad y el compromiso de toda auténtica filosofía le separan, radicalmente, del deporte. Por lo demás, afirmaciones posteriores
de Ortega no parecen conciliarse con el concepto deportivo de la filosofía. Nos habla
de ascetismo y distanciamiento -aparente- de la vida, en el estricto pensar, exclamando agudamente: ¡ Quién sabe si pensar en la vida no es añadir al ingenuo vivirla
un magnífico afán de sobrevivida!"
Al lado de la intuición sensible se da la intuición de lo insensible. La total evidencia, fundada en intuiciones adecuadas, es el criterio de certeza de la filosofía.
Es preciso buscar los datos que nos faltan del universo, partiendo de los datos que
encontramos. Y la búsqueda debe estar presidida por una duda metódica. El realismo

~:!!~t;a:u;/;tte~: 1~ e~'.stencial indubitad~ de las cosas cósmicas es la ingenuidad
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a encuentro la ecuación más abstrusa
Dios mismo. Nada nos dice Ort s so ebmnel y abstracto de la filosofía, el Universo y
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conf unden con mi vida a
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. Pus cit. pág 199) p
'
es a, tarnb"'
1en de Descartes"
'
·
· ero nunca llega a verif
·
·
tradicional del concepto "ser"
1
,
•
icar esta mvahdación del sentido
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, que es a ra1z misma de la fl
.
1 osof'ia. Se 1.lffilta
que v1v1r es lo que hacemos
.
a apuntar
•
Y nos pasa. La vida es s·
·
.
radicales. Nos es dada para h
iempre lffiprev1sta, en sus líneas
I cara al futuro Piensa O t
b"
1
acera,
ierto e "universal concreto" m • •d ¡ d
·
r ega que ha descue "individual". Pero lo ciert~ I v1 a, . a e cada cual, que es a la par "general"
•
es que s1 se trata de la vida d
d
mmos generales, estamos ante una
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,
e ca a cual, en tér. .d
ca egona general • y si se t t , .
m1 v1 a personal e intransferiºbl
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ra a umcamente de
·
e, es mos ante un su
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tltuye, por sí solo, filosofía.
ceso m 1v1 ua que no consLa vida es siempre circunstancial. De ahí esa dim . ,
.
un repertorio determinado de posºbºl"d
de fatalidad que ofrece
1 1 1 ad es. Somos unens1on
• .
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· · ¡ d
.
nes, 1lus1ones. "Venimos al mund d d
.
ongma e apetitos, afa.
o, es e 1uego -escnbe Orte
d d
sistema de preferencias y desdenes" ( á
ga- ota os de un
25 7
que venimos "a nativitate" con
. tp g. d ) . Exagera, seguramente, al afirmar
un sis ema e pref
·
d d
al apuntar esas simpatías y rep Is·
f
erenc1as y es enes. Pero acierta
u 10nes que orman part d ¡ " h "
en apretado resumen la obra inéd"t d
,
e e et os . Hasta aquí,
por la Editorial Revi~ta de Occidente¡ a Qe _Jose¡·¡Ortfe~a y Gasset, ahora publicada
, ¿ ue es

I

oso ta?

II

•

ORIGEN y EPÍLOGO DE LA FILOSOFÍA

En 1943, Ortega emprende la tarea de escribir
'l
·
filosofía de Julián Marías. Por diversos motivos queunnoep1_ogo ª1 la Historia de la

:i

epílogo _no salió a la luz pública en vida de o:tega. En t;:~e
;:s~ e7oncer,I ese
E conóm1ca publicó co ¡
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n ° e u tura
José Orte a
'
n a anu:_nc1a e los compiladores de las obras inéditas de
. g Y Gasset, un pequeno volumen que lleva el título de Ortega
pil
d e la filosofía.

Y e

ogo

~uedar:e en el pasado es haberse ya muerto. Ningún "sistema filosófico" ent
1os trmu ,ados, n?s. parece, hoy en día, suficientemente verdadero. Además al
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tar ilosof1as pretentas las mutilamos y las adicionamos L0
·
ad~pes edT
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,
·
meior, en consecuencia
otra 1losof1a. Por . de pronto, el pasado f"l
con· 1 1carnos
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1oso'f"1co aparece como un'
Junto e errores, como una disonancia de opiniones como un montón d
·
.
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e rumas.
Pero esos errores pued en convert1rse
en mstrumentos de la verdad D ·
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· ¡
f
· ec1r que ay
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rec10sos e~u.1va e a ª,1~ar que hay verdades insuficientes. La aventura filoca es, para utilizar el termmo de Hegel, una "Aufhebung", vocablo que me

530
531

�permito traducir corno superac1on absorbente del pasado. Para Ortega, "la serie de
los filósofos aparece corno un solo filósofo que hubiera vivido dos mil quinientos
años y durante ellos hubiera 'seguido pensando'. En este tercer aspecto se nos revela
el pasado filosófico como la ingente melodía de experiencias intelectuales por las que
el hombre ha ido pensando" ( Origen y epílogo de la filosofía, pág. 27). Estamos repasando el pasado en continua reviviscencia. El futuro no lo tenemos, sino que lo
pronosticamos. · Cuando se absorba -vigorosa y trnhelantemente-- el pasado, vendrá
la aurora de la razón histórica.
Cada momento histórico presenta un cierto número de "aspectos de la cosa". Los aspectos dependen de la cosa y del espectador. Pertenece a la realidad tener aspectos
y respectos. La palabra enuncia las perspectivas que nos son patentes. Pero la realidad tiene siempre más aspectos de los que manifestamos; es entera. Es preciso,
en consecuencia, integrar los aspectos en una vista suficientemente total. Ortega parece evolucionar, en el libro comentado, del perspcctivismo al omniperspectivismo.
Bajo la variedad de los sistemas filosóficos, José Ortega y Gasset descubre la unicidad de la filosofía. Refiriéndose a las doctrinas, nos dice: "Bajo sus caretas de
antagonistas, todas son la misma filosofía, es decir, que las filosofías no son mera
muchedumbre, no son sólo ésta y aquélla y la de más allá, sino que tienen últimamente
una mismidad" ( Opus cit., pág. 53). Sólo que el pasado filosófico nos llega en
nombres. Y un nombre es una "referencia a la cosa", una presencia de lo ausente.
El concepto -expresa Ortega en forma hiperbólica- es una caricatura de la cosa.
El uso colectivo impone, además, determinadas significaciones. La filosofía es una
faena de descubrimiento -alétheia- que nos pone en contacto con la realidad desnuda. Porque hay "un mundo patente y un trasmundo o supermundo que late bajo
aquél y en poner de manifiesto el cual estriba la culminación de la tarea filosófica"
( Opus cit., pág. 70). Próximo a Heidegger, Ortega se desvía por los senderos de
la filología: "perseguir, en sus momentos decisivos, la variación que con respecto a
los términos de aquella doble operación se haya producido en la historia de la filosofía hasta la hora presente. Este nos dará la mismidad de la filosofía en su pasado"
( pág. 72). La razón histórica se traga, sin ascos, melindres ni escrúpulos, la realidad.
El pensamiento de un pensador tiene siempre un subsuelo, un suelo y un adversario.
"El subsuelo, constituido por capas profundas y originadas en lo antiguo del pensar colectivo dentro del cual brota un pensamiento de un pensador determinado, suele
ser ignorado por éste. El suelo es de constitución reciente: son las admisiones fundamentales de que el pensador se da cuenta pero que ha encontrado ya recientemente establecidas. . . En fin, todo pensar es un pensar contra, manifiéstese o no
en el decir. Siempre nuestro pensar creador se plasma en oposición a otro pensar
que haya la vista y que nos parece erróneo, indebido, que reclama ser superado"
( Opus cit.~ pág. 77).
En Historia como sistema, Ortega había afirmado que "el hombre no tiene naturaleza, sino historia". En Origen y epílogo de la filosofía rectifica implícitamente, tan
insostenible postura, al reconocer: "Esto no significa que en el hombre no haya algo
constante. De otro modo no podríamos hablar del hombre, de la vida humana, del
ser humano. Es decir, que el hombre tiene una estructura invariable a través de todos
sus cambios. Pero esa estructura no es real porque no es concreta sino abstracta.
Consiste en un sistema de momentos abstractos que, a fuerza de tales, reclaman ser
integrados en cada caso e instante con determinaciones variables para que la abstracción se convierta en realidad. Si decimos que el hombre vive siempre desde ciertas

532

creencias, enunciamos una verd d
la 'd
a que es un teorema perteneciente a la teoría de
v1 a, pero esa verdad no declara nada
propia irrealidad al d ·
• d
.
que sea real, antes bien manifiesta su
e¡ar m etermmada la creencia de que
d
.
como una fórmula algebraica la solic1'ta . ,
en ca a caso vive, y es,
,
,
c10n constante para que 11 n
¡
vacios -leere Sta/le"- ( , BO) N
.
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teoría sobre la naturalez~ª~- 1 . o nos m~eres~, por ahora, discutir la cuestionable
Filosofía del hombre hemos heabl:d:st~uctura mvanable del ser humano. En nuestra
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e una estructura permanente y hem d t d
1as dimensiones constantes d I h b
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gu1ano en este importante tema de antropología fl 'f'
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que a ora empezamos a hacer b .
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diferente frente a toda la filosofía".
nueva I oso ia smo algo nuevo y
~o vamos a . entretenernos exponiendo el paralelo entre Parménides y Heráclito
:-mteresante, ciertamente-- que Ortega traza con mano ágil, aunque parcial Nos
mteresa, centralmente, el concepto orteguiano de la filosofía El f'J' f
·.
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d
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·
1 oso o matritense
~icr~ en ten er . Y ~nticar el pasado, entusiasmarse, angustiarse e untarse con él
E¡erc1ta su conciencia de perdimento y naufragio Habla de la d d
·
se Je vea d d
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·
u a, aunque nunca
.,
u ar en sus a 1rmac10nes. Acaso porque entiende que "todo
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reacc1on a una d d " ( ,
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.
me o o es
. .
~ ~
pag. 106 . La filosofía se presenta, en su origen "como el
proced1ID1ento metod1co para obtener la revelación -la l'th ·
'. hablar
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·
· (E I b •
ª e eza-. s·1 se quiere
e v1venc1a
r e nis), esta metódica revelación fue la "Erlebni' ,, b, ·
d ¡
·
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•
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as1ca e os
primeros I oso os, y alétheia, por tanto, el nombre que vista desde
¡ • •
mirlad co
d'
.
su persona mti.
:respon ia a su ocupación" (pág. 128). Con excesiva facilidad se re ite
la f1losof1a es pregunta por el Ser "'];al vez ¡ S
p
que
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¡ r·
,
·
e
er era ya respuesta. Cuando se
ice que a 1losof1a es pregunta por el Ser se subentiende
¡¡
d
b · 1
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. .
que e a va a procurar
· ¡·1ca que se
·escu dnr os atn utos constitutivos del Ser o del "ente"• p ero esto 1IDp
tiene , e.1ante ya el Ser. ¿ Cómo llegó a estar delante de las mentes?• t. No parece mas
,
veros1m11 que los hombres, perdido el fundamento de su vida se
t
algo X q
d b'
.
,
pregun aron por
ue e 1a tener ciertos atributos, previos -precisamente los
· ·r· b,
que ¡usti 1ca an
q ue f uese b uscad o .?" (pag.
128). No se cuida, Ortega, de cont estar, con acopio de
b uenas razones, esta pregunta que parece querer 1'nduci'rnos
a considerar, como más
radical, la vida que el ser.

111
MEDITACIÓN DE EUROPA

Las
·
.
.naciones occidentales que han aprendido de Europa, tienen ahora que servir
e mflmr en Europa, porque Europa apunta a un nuevo cataclismo. Progreso te'cn·
.d d . I .
h
ico,
capac1 a mte ectlva, an elo de libertad son, ¡ qué duda cabe! legados europeos. Pero
acontece que Europa ha mostrado, hasta la saciedad, su incapacidad de vivir en
paz. Hoy en día .no puede o~tentar~e, en consecuencia, como maestra de Ja paz.
Nunca he podido compartir la idea orteguiana de Europa, como tierra elegida,
porque creo que la historia desigual, de ese trozo del planeta, no autoriza a formular un mesianismo europeo. Examinemos, en sus líneas directrices, Ja teoría de
José Ortega y Gasset, esbozada en aquella conferencia que pronunció en Berlín (sep-

533

�tiembre de 1949), bajo el título: "De Europa meditatio quaedam", recogida hoy
en el volumen Meditaci6n de Europa, de sus obras inéditas, publicada por la Revista
de Occidente en Madrid ( 1960). El enjambre de pueblos europeos que partió a
volar sobre la historia desde las ruinas del mundo antiguo se ha caracterizado siempre -apunta el Meditador del Escorial- por una forma dual de vida. El vivir de
cada pueblo europeo es un convivir con el resto de los pueblos europeos. Ortega
-dicho sea entre paréntesis- no parece advertir la insuficiencia de este europeísmo
insular. Desde el siglo XI (Otón 111) tienen conciencia de moverse y actuar en un
espacio o ámbito común. "Peleaban dentro del vientre de Europa, como los gemelos
Eteocles y Polínice en el seno materno" (pág. 33). Y es que "Europa como sociedad
existe con anterioridad a la existencia de las naciones europeas" (pág. 35). Más
exacto hubiera sido Ortega si hubiese dicho "Cristiandad" en vez de "Europa".
Dentro de la amplia sociedad europea, como ámbito social preexistente, se han ido
formando poco a poco, como núcleos más densos de socialización, las naciones de
Occidente. "La historia de Europa, señores, que es la historia de la germinación,
desarrollo y plenitud de las naciones occidentales, no se puede entender si no se
parte de este hecho radical: que el hombre europeo ha vivido siempre, a la vez
en dos espacios históricos, en dos sociedades, una menos densa, pero más amplia,
Europa; otra más densa, pero territorialmente más reducida, el área de cada nación
o de las angostas comarcas y regiones que precedieron, como formas peculiares de
sociedad, a las actuales grandes naciones" (pág. 36). En este sentido, cabe decir
que la unidad europea no es tanto un mero programa político para el inmediato
porvenir, cuanto un principio metódico para entender el pasado de Occidente. La
historia de Europa se explicaría por un ritmo en el predominio que una de esas dos
dimensiones -la europea y la nacional- logra sobre la otra. Ha habido siglos -siglo de Carlomagno, siglo VIII- en que lo europeo predomina sobre las peculiaridades nacionales. Frente a esas épocas encontramos otros siglos -siglo XVII, siglo
XIX- en que sobresalen los particularismos nacionales sobre el fondo común europeo.
Lo que llamamos "nación" no aparece plenamente en el área histórica -con
España antes que con Francia-, hasta fines del siglo XVI y comienzos del XVII.
Mientras la ciudad -la "polis"- es un artefacto jurídico que la hacen los individuos, la nación es empresa y tradición que hace la historia. No se trata, como lo
quiere Mr. Toynbee, de "un cock-tail de tribalismo y democracia", puesto que la
realidad nacional es de mucha mayor antigüedad que la invención de la democracia
y no tiene nada especial que ver con el tribalismo. El equilibrio europeo está montado sobre la convivencia de las naciones europeas. Para José Ortega y Gasset resulta "incuestionable que todos los pueblos de Occidente han vivido siempre sumergidos en un ámbito -Europa-, donde existió siempre una opinión pública europea.
Y si ésta existía no podía menos de existir también un poder público europeo que
sin cesar ha ejercitado su presión sobre cada pueblo. En este sentido, que es el auténtico y riguroso, una cierta forma de Estado europeo ha existido siempre y no hay
pueblo que no haya sentido su presión, a veces terrible. Sólo que ese Estado supernacional o ultranacional ha tenido figuras muy distintas de las que ha adoptado el
Estado nacional" (pág. 84). ¿ Cuáles son esas figuras? Ortega se limita a decir
que se trata de algo puramente dinámico. Dinamismo sin sostén y sin razón. Pero
no es éste el error fundamental en que incurre Ortega. ¿ Cómo hablar de un Estado
europeo sin una autoridad efectiva, sin un pueblo de gobernados, un bien público
europeo, claramente delimitado, al cual sirva este supuesto Estado? Del hecho de

534

que exiSta una opmion pública europea no cabe deducir, sin más, que existe un
poder público. No cabe confundir el "balance of Power" con la autoridad estatal.
Resu~ta difíci~ que las naciones se entiendan, porque "una nación es una intimidad
en
sentido• homologo a como lo es una persona" (pág• 98) • A'un asi,' o r tega asegura:
ce
Las. nacio_nes de Occidente son pueblos que flotan como Judiones dentro del único
espacio social que es Europa, 'en él se mueven, viven y son'. Yo postulo una historia
d~ Europ~ q_ue nos co~taría las vicisitudes de ese espacio humano y nos haría ver
como su md1ce de socialización
ha
.
. variado . . . " (pág. 98) . La verd a d es que h oy
no se pue~e sostener , es_ta msulandad europeizante. Las naciones europeas ya no se
mueven, _vi:en Y son umcarnente en Europa, sino en el mundo entero. El tamaño del
mundo subitarnente se ha reducido y todos los pueblos son próximos. El propio Ortega
r:cono_ce ~ue Europa está hoy desocializada, esto es, que Je faltan principios de conv1venaa vigentes. Por de pronto, urge una nueva técnica de trato entre los pueblos
eu~peos. Y ~sto supone, claro está, que los pueblos, que las naciones existen. Hasta
aqu1, _en s~s 1d~as-rnadres, la conferencia que don José Ortega y Gasset sustentó en
la Umvers1dad hbr~, de ~erlín el 7 de _septiembre de 1949, bajo el rubro: "De Europa
med~tatio q~aedam . Mas que la teona sobre Europa y su destino, de escasa consistencia, n~s mteresan los agudos atisbos sobre el pueblo alemán, sobre la idea de polis
Y de ~ación, sobre nacionalismo e internacionalismo. Los compiladores de Jos escritos
orteguian?s ha~ tenido el designio de incluir, en la obra inédita Meditaci6n de Europa,
otros esc:1tos afmes. Fuera del primer escrito: La sociedad europea, los restantes escritos:
Toc~ueville '-( su ~empo, Vistas sobre el hombre gótico, algunos ternas del Weltverkehr
no tienen, m podnan tener, como cuestión central, a la realidad de Europa.
~l recorrer los siglos de Hist?ria Europea, Ortega no parece advertir el principal
peligro de Europa: su depravación moral, su materialismo pagano. Recordamos aquellas palabras de Guardini: "Si Europa quiere seguir existiendo si el mundo ha d
.
. d
'
e
segmr necesitan o a Europa, ésta tiene que continuar siendo aquella magnitud histórica determinada por la figura de Cristo; mejor dicho, tiene que serlo con una seriedad nueva, corno lo exige su naturaleza. Si pierde este elemento esencial, Jo que
de ella pueda quedar importará ya poco". Porque lo verdaderamente importante no
es el continente -mero concepto geográfico- sino el contenido valioso: realidad
espiritual, moral y cultural. La fuerza salvadora de Europa, prefigurada bajo el cielo
azul de Grecia (humanismo) y realizada espléndidamente en el Cristianismo, aún puede
cobrar vigencia, a condición de que las élites reaccionen ejemplarmente en un esfuerzo
de voluntad y de organización. Pero amar a Europa, a fuer de universales, no es
hacer del Viejo Continente -europeísmo trasnochado- la tierra elegida.

IV
MEDITACIÓN DE LA CRIOLLA

Algo había, en José Ortega y Gasset, de torero y de gitano. Algo que Je impulsaba
a llevar a la plaza y a la plazuela de la intelectualidad -la prensa y la radio-, su
traje de luces y su gracia de gitano. Necesitaba siempre su coro femenino. Sin esa
atmósfera no podía respirar ni vivir. Le repugnaba el tipo de salteador de alcobas,

535

•

�•

el "homme a femmes" de las novelas francesas, que es todo lo contrario del fiero,
magnífico, trágico y español Don Juan.
En 1939, José Ortega y Gasset quiso encerrarse en la cabina de una radiodifusora
de Buenos Aires, a solas, para poder ser no más que voz, voz anónima que trota por
las pampas y se enreda en las sierras. Atraído por el misterio -"misterium fascinans"de la criolla, ofreció, como homenaje a la mujer argentina y a la mujer criolla de
nuestra América española, en general, una conferencia que parece, a ratos, una rigurosa meditación filosófica y en otros momentos un exquisito poema lírico. Sabía
que en la mujer -y la criolla es el superlativo de la palabra "mujer"- hay siempre
algo de corza, para ventura de ella, para derrota nuestra, y cuando esa corza latente
se pone alerta, estamos perdidos porque hace lo que hacen todas las corzas: se estremece maravillosamente sobre sus finos cabos, vuelve desdeñosa la deleitable cabecita y parte veloz en fugitiva carrera. Pero obsesionado por la idea de darle caza y
sintiéndose atraído hacia el fondo arcano del bosque, hacia el lugar mágico donde
se operan los encantamientos, emprendió su deliciosa aventura. Dejémoslo todo, por
el momento, y acompañémosle como sensibles· espectadores.
Como la filosofía -esa ciencia radical, integral, depurada y sublime que Aristóteles concluyó dándole un nombre conmovedor: la buscada-, la criolla es para Ortega
esa perfecta y suprema realidad que el hombre busca. La criolla que busca el filósofo
español es el prototipo real de todas las criollas. Sus cualidades forman una arquitectura viviente. Ante todo es vehemente porque vive en constante y omnímodo lujo
vital. Trátase de una vehemencia de piel suave y sabor dulce, aunque enérgico. Un
inmenso afán de vida -de todas las formas de vida- preside el carácter de la
criolla. En ella encontramos el gran máximo de espontaneidad femenina, la permanente autenticidad. La hallamos asentada tranquilamente con la cotidianeidad y nos acercamos a ella sin precauciones y... estamos perdidos, perdidos sin remedio! Porque en ese
marco de aparente y aceptada cotidianeidad, surge imprevista la más pura originalidad.
Cada palabra, cada gesto, ~s un poco otra cosa que lo usado, es una creación constante, porque en la medida que se es auténtico, se es creador.
Imaginémonos a José Ortega y Gasset recién llegado de Europa a este nuevo mundo,
donde súbitamente y sin saber cómo, se encuentra ingresado. Entra, tan tranquilo
como cualquier día, en una casa donde no ha estado nunca y ve que del fondo del
vasto salón, avanza con un caminar elástico y de vago ritmo, que no es sino andar
y es, sin embargo, ya una danza en germen, un ser -no- unos ojos oscuros y
densos, donde bailan imaginaciones, una blusa de organdí blanca, una pollera de campana y bufante ... Es la criolla. Y entonces Ortega se siente perdido, sin saber qué
hacer. . . Perdido ante la gracia de la criolla, ante sus ademanes, posturas, expresiones, fervores, travesuras. ¿ Qué hacer ante esta inventora de proyectos, de estratagemas, de halagos, de burlas? El "Meditador del Escorial" responde con un "tango
trascendental", para decirlo con su misma ironía, con una meditación -que es también un madrigal- en la que no pide nada, ni una sonrisa, como pedía Dante a
Beatriz, ni una palabra estremecida, nada. Le basta vivir profundamente, apasionadamente su himno a la criolla. A esa criolla que tal vez tenga una gota de sangre
ameri~diana, como fermento, como vitamina, que por sí no es nada, pero que excita
e incita las sustancias positivas del alma criolla.
Para un español que lo sea hasta el tuétano, como lo fue José Ortega Y Gasset,
ponerse en contacto con la criolla es despertar las regiones de su ser que tenía como
dormidas y que de pronto se ponen en erupción. Evoca, por ejemplo, el choque amo-

536

roso de Diego de Avendaño Y una princesa inca. "Qué pasaría entre estos dos seres
tan d~stintos, tan distantes, que chocan de pronto en el universo de la pasión? Est~
conqmstador, este hidalgo fiero -como buen español loco por la feminidad, apasionado, ~a_lante, conceptuoso, elocuente, y a la vez, atroz, áspero, bronco, desesperado,
melancohco, con la muerte pronta siempre a su lado, como su sombra- y esta india
de~ u~a de_ las razas más nobles que han existido en el mundo, aquellos misteriosos y
~en?nales meas del Cuzco, que adoraban el sol y las estrellas y todo lo fulgura! -esta
md1a muda, de semblante quieto, con un fuego arcano, fuego de montaña que va
a ser volcán, esta india con su dulzor extrahumano, un dulzor cósmico- la íntima
~ulz~ra del vegetal y la dulzura de la estrella. ¿No han pensado ustedes en una noche
hmp1a, cuando las estrellas pulsan como menudas vísceras de oro y de fuego, que las
estrellas de~en ser dulces, que lo sabríamos si pudiésemos besarlas? ¡ Besar una estrella!
- ¡ buen D10s!- qué delicia casi mortal. ¡ Sentir que la estrella pusiese su temblor
su temblor inextinguible e incandescente sobre nuestros labios! En la Biblia los labio~
se purifican como un carbón ardiente. Santo Tomás de Aquino soñó que tocaban los
suyos con un ascua para que pudiesen hablar con pureza de teología. Un ascua un
carbón ardiente es casi la definición de la estrella. ¡ Qué amores, qué amores deleitable~. Y tremeb~ndos debieron ser aquellos, entre el conquistador y la princesa inca!
La h1Ja que tuvieron era ya, en germen, la criolla -a un tiempo hijadalgo e hija del
sol-. E~te noble. ingrediente amerind_iano es uno de los muchos con que las abejas
de los anos han ido elaborando la miel de la criolla". Esa criolla que ni es dura ni
etérea s'.n~ ese venturoso justo medio, que es lo muelle. Es muelle su cuerpo, lo son
sus mov1m1entos: es muelle su voz -se mece uno en su voz- ¡ ay, la voz de la criolla!
hecha con el reposo y el silencio de las estancias y de los ranchos. Como Goethe Ortega fue un gran intelectual que creyó siempre en la mujer, que para existir, éÍ que
era un gran varón, necesitaba respirar mujer. Y aquí en América encontró a la criolla
y quiso componerle, a la manera japonesa, un hai-kai que es el poema más sencillo
del mundo. Un día redondo de primavera, sale a caminar, a embriagarse de luz
de paisajes, de existencia. De pronto -podemos imaginarlo- oye las melodiosas voce~
de las lugareñas, de la ciudad o del campo, de la estanciera elegante O de la muchacha obrera. Culmina la delicia del momento y exclama: ¡ Ay, la voz de la criolla!
Esta exclamación, sólo esta exclamación es todo el hai-kai, todo el poema.

V
EL HOMBRE y

LA GENTE

Más que una doctrina sociológica, propiamente dicha, El hombre y la gente contiene
una filosofía social. En Valladolid, Madrid, Buenos Aires, Munich y Hamburgo, José
Ortega y Gasset expuso públicamente sus ideas sobre lo social. Habló de ensimismamiento y alteración, de la vida personal, de la estructura de nuestro mundo, de la
aparición del "otro", de la vida interindividual (nosotros-tú-yo), de la excursión hacia
ella, del peligro que es el otro y la sorpresa que es el yo, de la gente y del saludo,
de la significación de un uso y de las bases para una nueva lingüística ...
Lo social, adscrito sólo a los hombres, consiste en acciones o comportamientos humanos. En toda acción hay un sujeto y una responsabilidad. La vida humana es so-

537

�'

'

'T

!edad. Lo social es un hecho de la humana convivencia. Trátase de usos impuestos
por el contorno, por la sociedad, por la gente ... Son imposiciones mecánicas, impersonales, cuyo contenido es ininteligible. "Y como la 'vida social o colectiva' consiste en los usos, esa vida no es humana, es algo intermedio, entre la naturaleza y
el hombre, es una casi-naturaleza, y, como la naturaleza, irracional, mecánica y brutal"
(El hombre y la gente, pág. 27, Revista de Occidente, Madrid, 1957). Los usos presentan, para Ortega, tres principales categorías de efectos: 1). Nos permiten prever
la conducta de los otros y, en consecuencia, la casi-convivencia con el desconocido;
2). Nos obligan a vivir a la altura de los tiempos; 3). Al automatizar gran parte
de la conducta personal, nos sitúan en cierta franquía frente al porvenir y nos permiten crear lo nuevo y racional.
El animal no vive desde sí mismo sino desde lo otro, alterado, enajenado. Sólo el
hombre puede ensimismarse. Crea en su derredor un margen de seguridad, siempre
limitado -la técnica- y vuelve a ensimismarse. "Según esto, no puede hablarse de
acción sino en la medida en que va a estar regida por una previa contemplación; y
viceversa, el ensimismamiento no es sino un proyectar la acción futura" (pág. 43).
Caminando entre precipicios, el hombre guarda el equilibrio. Y cuando le falta un
cierto margen de tranquilidad, la verdad sucumbe. Una vez más, Ortega insiste en
que la "realidad radical" es la vida de cada cual. . Todas las d:m~s cosas apare~e~,
surgen, saltan, resisten, se afirman dentro del ámbito que es rm vida. En el existir
va incluido el resistir. A nadie le es dado elegir el mundo en que vive. Tengo que
enfrentarme con la circunstancia: minerales, plantas, animales, prójimos. Pero en
medio de esa circunstancia, estoy solo. Y "sólo en nuestra soledad somos nuestra
verdad". "El auténtico amor no es sino el intento de canjear dos soledades" (pág. 73).
"• Es posible -literal y formalmente posible- un humano vivir que no sea un esp:rar? No es la función primaria y más esencial de la vida expectativa Y su m~s
visceral órgano la esperanza?", se pregunta Ortega. ¡ Lástima grande que sólo se limite a engolosinamos con el tema!
El mundo vital se compone de unas pocas cosas en el momento presentes, e innumerables cosas en el momento latentes, ocultas. Además, el mundo posee siempre dos
términos y órganos: la cosa o cosas que vemos con atención y un fondo sobre el cual
aquéllas se destacan. En otras palabras: en la estructura del mundo se destacan_ tres
planos: la cosa, el horizonte y el más allá latente. Las cosas se agrupan en rcg10nes
espaciales. Y o estoy fuera del otro hombre y también mi mundo está fuera del suyo.
y sin embargo, co-cxistimos, entrepeinamos nuestras existencias. El cuerpo del otro,
su mímica y su pantomímica, gestos y palabras no patentizan pero sí manifiestan que
ha allí una intimidad similar a la mía. La vida del otro no es realidad radical, sino
y
·
. 1: " e1 h omrealidad
presunta. José Ortega y Gasset formula este pnmer
teorema socia
bre está a nativitate abierto al otro que él, al ser extraño; o con otras palabras: antes
de que cada uno de nosotros cayese en la cuenta de sí mismo, h~bía tenido ya la
experiencia básica de que hay los que no son "yo", los Otros; es decir, que ~l hombre
al estar a nativitate, abierto al otro, al alter que no es él, es a nativ1tate, quiera o no,
gústele O no, altruista" (pág. 135). Altruismo que implica un Nosotros. Hay un forcejeo con el tú que me descubre a mí mismo. Pero el tú puede ser hombre o puede
ser mujer.
Los caracteres primordiales de la mujer, apuntados por Ortega, son tres: 1). La
humanidad íntima de la mujer es confusa, crepuscular, deliciosamente secreta; 2).
El destino de la mujer es "ser en vista del hombre". Sólo la mujer sabe Y puede

538

amar, es decir, desaparecer en el otro; 3). "El cuerpo femenino está dotado de una
sensibilidad interna más v·
¡ d ¡ h b
-, .
.
iva que e
e
om re, esto es, que nuestras sensaciones
orgamcas mtracorpor_ales son vagas y como sordas comparadas con las de la mujer".
El cuerpo de la muJer, con su propens10n
·' a 1 ad orno, nos aparece como impregnado
·
como lleno todo él de alma.
'
. "T~da_ sociedad -advierte el filósofo matritense- es, a la vez, en una u otra dosis, disocie dad -que es un~ convivencia de amigos y de enemigos" (pág. 183). Tendremos que apuntar, posteriormente, algunas críticas a la obra comentada. Por ahora
me im~o:ta destacar que en el concepto de sociedad, forjado por Ortega, se incluye
a los vivientes y a los muertos. Pero sólo los vivientes nos son peligrosos. Por eso tenemos q~e acogernos ~ los usos. Los usos los hace la gente. Son de todos y de nadie.
L~s copia~~s o repetimos de los otros. A regañadientes, con frecuencia. Tienen un
~rige_n anomi:no, Y se nos imponen sin entender su sentido. Por tanto son acciones
irracionales, mvoluntarias, ininteligibles. "El uso, pues, se me aparece ~orno la amenaza presente en mi espíritu de una eventual violencia, coacción O sanción que los
demás van a ejecutar contra mí" (pág. 235).
Lo ~o~ial es esencial anacronismo. Conserva y acumula la vida humana fenecida
Y pretenta. Hay "usos débiles y difusos" ( convencionalismos sociales y opinión pú-

blica) y "usos fuertes y rígidos" ( derecho, economía y Estado).
La lengua materna no se aprende en gramáticas y diccionarios, sino en el decir
de la gente. Es un uso social que viene a interponerse entre dos intimidades. En fonn
1 , .
a
a~o~ca, Ortega y Gasset nos expone su idea de una nueva lingüística: Hablar es
prmc1palmente ~sar de u~a lenguas en cuanto que está hecha y nos es impuesta por
el contorno social. El decir es un estrato más profundo que el habla y a ese estrato
profundo debe hoy dirigirse la lingüística. El hombre es, constitutivamente, el Dicente.
Urge, en consecuencia, determinar qué es lo que dice, o, expresado de otro modo
cuáles son las direcciones primarias de su decir, qué cosas son las que le mueven a deci:
y cuáles las que le dejan silencioso. Cada pueblo calla unas cosas para poder decir
otras. No basta el utilitarismo zoológico para explicar la génesis del lenguaje. El hombre es un animal fantástico gue tiene mucho que decir, aunque la lengua socializa
lo más íntimo de su ser. Hablar es una operación que comienza en dirección de fuera
a dentro. Decir, en cambio, es una operación que empieza dentro del individuo.
Contrapone Ortega las "opiniones particulares", emitidas con brío, a las "opiniones
reinantes", meros tópicos de la opinión pública. La vigencia, alfa y omega de la sociología, es indiferente a nuestra adhesión, ejerce su coacción sobre nosotros, y podemos
recurrir a ella como a una instancia de poder en que apoyarnos. Justamente el poder
público se presenta como "la emanación activa, energética de la opinión pública, en
la cual flotan todos los demás usos o vigencias que de ello se nutren" (pág. 311).
Pero líneas delante, Ortega afirma que "la sociedad es una realidad constitutivamente
enferma, deficiente -en rigor es, sin cesar, la lucha entre sus elementos y comportamientos efectivamente sociales y sus comportamientos y elementos disociadores O antisociales. Para lograr que predomine un mínimo de sociabilidad, funciona el Estado.
Hasta aquí, en sus ideas-m~dres o líneas fundamentales, la obra inédita de José Ortega
y Gasset, publicada por la Revista de Occidente, El hombre y la gente.
Concluyamos con las indispensables observaciones críticas.
A). El alter ego que se me anuncia o revela con su presencia física o espiritual es,
provisoriamente, un enigma, la gran paradoja de que habla José Ortega y Gasset

539

�en su curso sobre El hombre y la gente, porque es un yo que consiste precisamente
en ser el no yo, en serlo de modo radical y superlativo. Pero la incomunicación primigenia -y esto no lo dice Ortega- es sólo un estadio provisional destinado a superarse
por efecto de la caridad.
B). No podemos aceptar con Ortega que nuestra realidad auténtica sea nuestra
radical soledad. Las relaciones sociales no siempre se presentan como una seudorrealidad convencional. Es claro que ante la masa de los individuos indeterminados -esa
entidad abstracta que es "la gente"-, no va a ser posible que mi individualidad única
e intransferible emerja con su plenaria singularidad. Pero no hay razón para llevar
las cosas al extremo y decir: "la acción social es acción sin sentido para el sujeto;
por tanto irracional; por tanto, involuntaria. Y como involuntaria, forzada. Cumplimos con los usos sociales a la fuerza". Los usos o convencionalismos sociales surgen
de la dimensión social del hombre con un sentido bien claro: garantizar la seguridad.
En mis frecuentes y complejas relaciones sociales con los demás, es preciso que sepa
a qué atenenne; es preciso que cuando dirija una fórmula de cortesía a un desconocido me conteste con otra fórmula de cortesía; y si no es así, si el desconocido me
responde con un insulto o con un golpe, es menester que la sociedad me respalde
en la desaprobación del acto.
C). Sin caer en una ridícula interpretación optimista, cabe decir que la relación
social está constituida, sobre todo, de actos positivos; que los actos negativos son, por
su misma esencia, antisociales. No es lo mismo el beso que prodiga la madre que
la puñalada que asesta el asesino. Por ello, y por el principio lógico de contradicción,
no podemos aceptar la afirmación de Ortega en el sentido de que "toda sociedad es,
a la vez, en mayor o menor dosis, disociedad".

VI
IDEA DEL TEATRO

En Lisboa y en Madrid, José Ortega y Gasset, sustentó, el 13 de abril Y el 4 de
mayo de 1946, respectivamente, una conferencia intitulada "Idea del Teatro". Los
compiladores de las obras inéditas orteguianas publicaron la conferencia, con los anejos
encontrados, en la Editorial Revista de Occidente (Madrid, 1958).
Un imperativo de continuidad movía siempre a Ortega para "hincar los talones en
el pasado, despegar desde el presente, y pari passu, un pie tras otro del~nte, ponerse
en marcha, caminar, avanzar; le aterraba quedarse en el pasado o enqmstarse en el
presente. Quería innovar. Acaso el afán filoneísta le haya extraviado, en más de una
ocasión. Pero sus atisbos de adelantado vigía -valiosos, numerosos, fecundos- están
en pie.
. ,
Al través de toda una variedad de formas, subsiste, en el teatro, una estructura 1dentica. Sólo que es preciso descubrirla, des-ocultarla, hacerla patente. Quiere mostrar
el "ser en forma" del teatro, no su "ser ruina". Tiene la convicción de que hoy "está
en ruinas casi todo, desde las instituciones políticas hasta el teatro, pasando por todos
los demás géneros literarios y todas las demás artes" (J dea del Teatro, pág. 30). Por
eso quiere tener a la vista las grandes épocas del teatro: siglo V en Grecia (Esquilo,

Sófocles, Ari,tófanes), finales del siglo XVI y comienzos del XVII con el teatro inglés ; el español (Ben Johnson, Shakespeare, Lope de Vega, Calderón), el teatro
aleman de Goethe y Schiller, el siglo XIX: una de las grandes centurias teatrales.
Eso ha sido el teatro en fonna.
"E~ t~atro -define, Ortega- es un edificio que tiene una forma interior orgánica
c~nst1t111da por dos organos -sala y escenario-- dispuestos para servir a dos func10nes opuest~s pero conexas: el ver y el hacerse ver" (pág. 36). Se ha dicho que
la dr~aturg1a . es ~n género literario.. Pero esta consideración, para Ortega, es secundana Y par;1ª~· Teatro es por esencia, presencia y potencia: visi6n -espectáculo--,
Y en cu_anto publico, somos ante todo espectadores" (pág. 3 7). Trátase de un género
vmonano, antes que de un género literario. El circo y los toros son primos del teatro.
Cosas Y personas se nos presentan, en el escenario, representando otras que no son
ellas. "Todo teatro, por humilde que sea, es siempre un monte Tabor donde se cumplen transfiguraciones". En otras palabras: el Teatro es metáfora visible. Pero, ¿ qué
es lo metafórico? La metáfora -"bomba atómica mental"- anula, neutraliza desmaterializa dos realidades que chocan y se identifican. El actor hace farsa. 'y el
público se deja "farsear". Ambos participan en un mundo irreal, fantasmagórico. La
vida humana es, tiene que ser a ratos, "broma", farsa. El hombre tiene que descansar
de su vivir, &lt;lis-traerse, verterse en una ultravida. La escena, la sala y el teatro entero resultan ser fantasmagoría, ultravida.
La religión griega es, en un sentido formal, religión "popular". Consiste en culto
público. El teatro griego nace del culto a Dionysos --danzas y cantos corales- que
representa el vino y lo elemental en la naturaleza. "El beodo siente que se ha arrane~~º a lo que le era la vida -pesadumbre-. Vive ahora una vida exenta de negatlv1dad, llena de luz, en que todo sonríe, ni siquiera siente la resistencia de la materia
(por pérdida del tacto periférico). Por eso da tumbos, no siente la dureza y solidez de
la tierra. No percibe limitación alguna a la vida. Todo es como debe ser. Es la felicidad, la beatitud. De la vida anterior conserva sólo la impresión como de algo de lo
cual ha sido arrancado, liberado, arrebatado o asumpto. Esta sensación de "asunción"
es la característica del éxtasis, del "estar fuera de sí" (pág. 72). Pero la embriaguez,
por sí sola, no tiene que ver con lo religioso. Habría que postular, advierte Ortega,
una embriaguez religiosamente predirigida, en algún sentido. En la fiesta, las gentes
se reúnen no para trabajar, sino para vivir horas de contagio y despersonalización:
danza, bebida, ritos religiosos. Del fondo de las almas todas surgen emociones profundas, extraordinarias, trascendentales del patetismo místico. Hay que dejarse absorber por una extrarrealidad, por un mundo mejor, excepcional, visionario. La religión dionisíaca es un "perder la cabeza", un frenetizarse, un enloquecer. Dionysos es
hijo de Zeus -de lo más alto-- y de Semela - diosa telúrica-. Dionysos es, a la
vez, delicia y espanto. Se contrapone a la mesura y al ser razonable que Apolo representa. Los griegos no quisieron renunciar a nada. Amaron el orden y el desorden,
la seriedad y la diversión, la razón y la enajenación. Dionysos vive frenéticamente,
muere despedazado y resucita gloriosamente. De ese profundo humus religioso dionisíaco - místico, visionario, fantasmagórico- brota el Teatro como su flor más afín.
El Anejo 11, intitulado "O século" (El siglo), no versa sobre el teatro. Se refiere,
exclusivamente, al concepto de tiempo. Su inclusión, en el volumen Idea del teatro,
nos parece fuera de lugar, arbitraria. Pero de esto no tiene la culpa Ortega.
Puestos a juzgar esta obra de Ortega, habrá que empezar por reconocer los profundos atisbos sobre el origen y la esencia del teatro. Subraya, acaso demasiado, el

541
540

�elemento espectáculo, vmon, farsa. Se desentiende, muy pronto, del teat~o. ,como ob_ra
literaria. Nada nos dice sobre el carácter de la dramática -lucha, opos1c1on, conflictos-• sobre Ja unidad e integridad de la acción; sobre la exposición, nudo ~ desenlace; 'sobre la expresión, diálogo y estilo ... ¿Cómo eludir estos elementos "sine qua
non" en una idea -por abreviada que sea- del Teatro?

VII
PRÓLOGO PARA ALEMANES

En los archivos de la "Deutsche Verlags-Anstalt" quedó un inacabado "prólogo para
los alemanes", escrito por José Ortega y Gasset. ¿ Por qué escribir un pr~l~go para
alemanes? Los libros de Ortega alcanzaron en Alemania nuevas Y nuevas edicwnes. La
necesidad de no dejar indefensas sus ideas y el deseo de que los lectores de_ habla alemana Je conociesen, movieron la pluma de Ortega. Porque la palab~a escrita :orno
advertía Goethe--- es un subrogado de la palabra hablada. Y el f¡Jósofo matnt~nse
desea estar presente en cada uno de los párrafos, con el ti~bre de su voz,_ geStl~uJando. . . Quisiera que si alguien pusiese el dedo sobre cualquiera de sus páginas, sintiera el latido de su corazón. La involución del libro hacia el diálogo con los lect~r_es
en su más concreta realidad posible, es su propósito primordial. No pretende escribir,
"urbi et orbi", para el hombre en general. Su intención es explicar a sus lectores de
Alemania lo que han sido sus libros y de paso, quién es él. .
,
Empieza por confesar que sus libros propiamente no son hbr~s. Tra_t:se de sus :s•
critos, de sus artículos publicados en los periódicos de mayor circulac10n ~e _Espana.
Es verdad que ha estudiado a fondo, frenéticamente, en Marburg, e~ Le1pzig ~ en
Berlín. "Durante tres años ha sido una pura llama celtíbera que_ ar~1a, que chisporroteaba de entusiasmo dentro de la Universidad alemana. Con N1cola1 Hartm:~• c~,n
Paul Scheffer, con Heinz Heimsoeth ha discutido sobre Kant y sobre ~armeru~es ;
muchas veces a media noche, en paseos sobre el camino nevado, que terminaban JU~to
al paso a nivel, mientras cruzaba monstruoso el expreso de B~rlín cuy~s farole; ro¡os
ensangrentaban un momento la nieve intacta. Luego he continuado a~os . Y anos sumergido en la ciencia alemana hasta casi ahogarme. En alg~n~s :~enc1as conozco
casi íntegramente la producción alemana, la importante y la ins1gruf1cante, Y c~mo
tengo bastante buena memoria, no es imposibl~, que al enco~trar un hombre d~ ciencia de quinto O sexto orden le recite un traba10 suyo aparecido hace much~s anos _en
el rincón de una revista. Todo esto es verdad, pero también lo es que de rrus estudios
en Marburg en Leipzig, en Berlín, saqué la consecuencia de que yo debía por lo pronto
y durante ~uchos años. . . escribir artículos de periódicos ( Obras Completas, tomo
VIII, pág. 20, Editorial Revista de Occidente).
.
Declárase perteneciente a un pueblo caracterizado por sus "guerras de mdependencia" en el orden territorial y en el orden intelectual. Ha rehusado en sus_ horas
de mayor postración aceptar al triunfante de la hora. "El miserable numantmo no
se humilla ante Ja ~agnificencia de Escipión, y el labriego de la áspera meseta castellana, abandonado de su aristocracia, de su rey, de su Estado, se rebela , ~-spontáneamente contra Napoleón antes que nadie lo hubiera osado. Y, c~so parado11co, los
españoles han solido cantar al vencido y no al vencedor. La Farsaha de Lucano mo-

542

viliza sus hexámetros en honor de Pompeyo sin ventura y no de César triunfante, y
el Quijote es la epopeya del eterno y esencial derrotado". Con esto quiere indicarles a los alemanes, que lleva en la sangre la más vieja experiencia de "resistencia",
de "independencia". Es un hombre experimentado, un hombre maduro que ha visto
ya la espalda de las cosas. Cuando tenía veinte años sufrió la influencia de Francia
y un influjo de ciertas cosas inglesas. De Alemania sólo a Krause conocían en España.
Y esto era poco más que nada. Pronto se convenció, después de medir el fondo del
líquido elemento de la cultura francesa, que "no podía España nutrirse más de
Francia. Esto me hizo volverme a Alemania de que en mi país no se tenían sino
vagas noticias. La generación de los viejos se había pasado la vida hablando de las
"nieblas germánicas". Lo que era pura niebla eran sus noticias sobre Alemania. Comprendí que era necesario para mi España absorber la cultura alemana, tragársela
-un nuevo y magnífico alimento-. No imagine, pues, el lector mi viaje a Alemania
como el viaje de un devoto peregrino que va a besar en Roma el pie del Santo
Padre. Todo lo contrario. Era el raudo vuelo predatorio, el descenso de flecha que
hace el joven azor hambriento sobre algo vivo, carnoso, que su ojo redondo y alerta
descubre en la campiña ... España necesitaba de Alemania. Yo sentía mi ser -ya
lo veremos- de tal modo identificado con mi nación, que sus necesidades eran mis
apetitos, mis hambres" ( Opus cit., pág. 24). Pero es claro que este contacto supone
un entusiasmo sincero, profundo, exasperado por el destino alemán.
Hoy España -su intelectualidad más connotada y sus universitarios- se sabe de
memoria la cultura alemana. Anda por ella como Pedro por su casa. Pero fue Ortega
quien conquistó para ella, para sus ideas, para sus modos, el entusiasmo y la admiración de los españoles. "Y algo más. De paso -nos confiesa-, he infeccionado a
toda Sudamérica de germanismo". Me parece -permítaseme el comentario- que
esta expan~ión de los valores alemanes -rigor, disciplina, métodos, profundidad- ha
sido benéfica para la cultura de habla española.
José Ortega y Gasset estudió en las universidades alemanas donde la filosofía era entonces más difícil, más "técnica", más esotérica. Cohen le obligó a tomar contacto
íntimo con la filosofía difícil y, sobre todo, "renovó la voluntad de sistema, que es
lo específico de la inspiración filosófica". El neokantismo fue una necesidad escolar
del europeo recaído en puerilidad filosófica comteana. Pero el idealismo trascendental había terminado en una radical catástrofe de la filosofía. Hegel -Nabucodonosor
de la filosofía- fue acaso el más imprudente aunque sea "uno de los cuatro o cinco
mayores filósofos del planeta Tierra". Al llegar a los veintiséis años, Ortega no era
ya neokantiano. Había estudiado Kant a fondo y esto no es un grano de anís, "Porque
en Kant hace el pensamiento europeo un giro por ciento ochenta grados y se constituye frente a todo el pasado en audaz paradoja". No han faltado quienes identifiquen lo alemán con el idealismo. Ahora bien, lo que "hay de alemán en Fichte, Schelling y Hegel importa mucho a Alemania separarlo de lo que en aquéllos no es lo
alemán, sino momento transitorio, caduco y pecaminoso, adscrito exclusivamente a
unos grupos de hombres fugaces, a un par de generaciones" ( Opus cit., pág. 37). Lo
malo del caso es que Ortega enuncia el problema sin proceder al deslinde. Se limita
a tachar el idealismo postkantiano por falta de veracidad, por falta de pulcritud en
la terminología. Y expone, a los alemanes, su filosofía de la razón vital de la perspectiva y de la reabsorción de la circunstancia. Aclara que desde hace muchos años
se encontró instalado en algo parecido "a lo que hace muy poco se ha descubierto
en Alemania con el nombre, a mi juicio erróneo y arbitrario de "filosofía de la exis-

543

�tencia". Por otra parte, Husserl, con su "conciencia pura" -supuesta realidad absoluta- desrealiza cuanto hay en ella y lo convierte en puro objeto, en puro aspecto.
Lo "puesto en sí", lo impuesto al pensamiento del filósofo, es aquello de donde éste
viene: la vida.
¿ Por qué con todas esas ideas, aprendidas en Alemania, no se dedicó Ortega a
escribir libros compactos, técnicamente artillados? ¿ Por qué se ocupó en escribir artículos de periódico? Respuesta orteguiana: porque el destino concreto del hombre
es la reabsorción de su circunstancia. El precipitado que los años de estudio en Alemania dejaron en él fue la decisión, de aceptar íntegro y sin reservas su destino español. Su destino individual -inverso al del "Gelehrte" alemán- se le aparecía como
inseparable del destino de su pueblo. Un pueblo de viejo pretérito. Un pueblo compuesto de hombres "que todo lÓ ganaron y todo lo perdieron".
Un pueblo que ha sabido vencer y ha sabido sucumbir, las dos figuras extremas que
torna la vida. Por eso pide -en plena época del nacional-socialismo- que se oiga la
anciana voz de su raza, y lo pide no ciertamente en beneficio de él ni de su nación,
sino impulsado por un altruismo casi extra-humano. Inmerso en su pueblo español,
Ortega siente la necesidad de hacer un alto en la encrucijada, antes de proseguir su
ruta para volcar claridades sobre su misión en la historia. Va sumido en su raza
"co~o la gota en la nube viajera". Su germanofilia no le restó nunca esa íntima
e intransferible rúbrica de auténtico español.

de Unamuno Y José Ortega Y Gasset -"Un bosquejo valorativo"- señalé desde
1950, el característico filoneísmo y la vocación de iconoclasta del pensador matritense.
Me parece que sus obras inéditas -sin mengua de sus altos méritos- confirman mi
aserto.
"El conocimiento es siempre contemplación de algo a través de un principio", dice
Jo~é ?:tega Y &lt;?as~et. Esta proposición sirve de punto de partida al libro La idea de
principio en ~eib~iz ~ _la evolución de la teoría deductiva. Pero estos principios deben
ser, en materia filosof1ca, radicalmente últimos. Por eso los filósofos han sido, titula~m~nte,_ los "hombr;s d~ los principios". Leibniz destaca, en este sentido, por su
pr'.nc'.p~hsmo. _He ~qui la lista de sus principios: lo. El principio de los principios. 2o.
~rmcipio de _1dent1dad. 3o. Principio de contradicción. 4o. Principio de razón sufic_iente. So. P_nncipio de uniformidad o principio de Arlequín. 60. Principio de la identidad ~e ~o~ mdiscernibles, o principio de la diferenciación. 7o. Principio de continuidad.
~o. _P_rmc1p1_0 ~e. lo mej_or o de la conveniencia. 9o. Principio del equilibrio o ley de
Justicia (prrnc1p10 de simetría en la actual matemática). l0o. Principios del mínimo
esf~e~o ~ d~ las f~rmas óptimas. Estos principios, al decir de Ortega, los instaura
Le1b~1z sm Jerar~mzarlos y coordinarlos. Y cosa curiosa, Leibniz insiste en que es
preciso probar o intentar probar los principios, cuando solía entenderse por principio
lo que ni puede ni necesita ser probado. Dentro del "corpus lógico", el principio se
halla en el comienzo. Tradicionalmente se dice que son verdades "per se notae" 0 evidente~, p~ro_ pudiera resultar que carecieran de verdad propia -insinúa Ortega- y
que solo s1rv1eran de apoyo a las consecuencias. Pero entonces --comentamos nosotrosla misma correcc1on formal de la lógica carecería de sentido y toda la construcción
filosófica se disolvería en el agnosticismo y en el nihilismo.

VIII
LA IDEA DE PRINCIPIO EN LEIBNIZ

Dentro de las obras inéditas de José Ortega y Gasset, ninguna más compacta, rigurosa
y estructurada que "La idea de principio en Leibniz y la evolución de la :eoría deductiva" (Biblioteca de la Revista de Occidente. Emecé, Editores). Obra inconclusa,
es cierto; pero obra rica en sugerencias fecundas, en críticas agudas, en ~pe~t~ra de
nuevos caminos. . . No se trata, tan sólo, de rehabilitar el gran rango frlosoftco de
Leibniz en la historia del pensamiento. Tampoco se limita al análisis del "principialismo" leibniziano. Trátase de tomarle el pulso a la filosofía moderna; de trazar el
sistema de "ideornas" y "draomas" ( acciones vitales). Esta, y no otra, es, a nuestro
juicio, la parte positiva de la obra. La interpretación del aristotelism~ y de la escolástica es notoriamente ligera, inexacta, arbitraria. El propio Gaos, discípulo de Ortega, reconoce que muchos se pueden sorprender por "la forma sumaria con que se
despacha una cuestión tan "principal" para ellos y tan disputada por ellos como la
de la esencia y la existencia" ("Dianoia", Anuario de Filosofía, 1960, pág. 205). Más
aún, Ortega llega a extremos pintorescos cuando reduce el concepto abstraído de la
sensación a la sensación misma. Esto es confundir a Aristóteles y a Santo Tomás con
Condillac. La verdad es que Ortega no llegó nunca a conocer, seriamente, la problemática y la temática de la escolástica. Su formación universitaria, en Alemania, fue
neokantiana. Posteriormente influyeron, en su estructura mental, Renán, Nietzsche Y
Dilthey, sobre todo. Apunta Gaos un rasgo característico -caracteroló~ico- de Ortega, que no es posible pasar por alto: "el irresistible placer de descubrir a los demás
cosas que los dejan admirados de ellas y del descubridor" (ibid.). En mi libro Miguel

544

"La .filosofía es una cierta idea del Ser. Una filosofía que innova, aporta cierta
nueva idea del Ser. Pero lo curioso del caso es que toda filosofía innovadora -empezando por la gran innovación que fue la primera filosofía- descubre su nueva idea
del Ser gracias a que antes ha descubierto una nueva idea del Pensar es decir un
método intelectual antes desconocido". (La idea de principio en Leibniz ~ la evol:ción
de la teoría deductiva, pág. 27 ) . Entonces, ¿por qué ha anunciado Ortega, en otra
de sus obras, un jaque mate a la idea del Ser? ¡ Prosigamos! ¿ Qué entiende Leibniz
por pensar? Respuesta: pensar es probar. Hacia 1750 comienza el reinado de la física.
Junto con Newton, Leibniz -alma fosforescente de extrahumana hiperlucidez- es uno
de los creadores de la física. Más aún, "es Leibniz, de todos los filósofos pasados, aquel
de quien resultan hoy vigentes mayor número de tesis (pág. 55). El álgebra, como
modo de pensar, es la "Mathematica Numerorum incertorum". La Jogicidad de un
concepto, surge en su relación con las cosas. Einstein lo ha dicho genialmente: "Las
proposiciones matemáticas, en cuanto que se refieren a la realidad, no son válidas, y en
cuanto que no son válidas, no se refieren a la realidad" ("Geometrie und Erfahrung").

•

La evolución del método deductivo o exacto moderno, se resume en tres pasos: uno
que da Vieta creando el Algebra, otro que da Descartes creando la Geometría Analítica y la duda metódica y un tercero que acomete Leibniz con su principialismo
matemático. En este tercer paso "convergen la herencia de la antigüedad clásica con
la rehabilitación del pasado medieval y la más potente innovación de las ciencias que
caracterizan la modernidad" (pág. 406 ) . Para este genio integrador, no hay verdades
evidentes, porque nada es sin razón. Toda verdad tiene que ser probada. En las proposiciones idénticas no hay que salir de ellas para probarlas. Unimos el predicado al

545
H35

�sujeto porque ya estaba unido. Las verdades que no son idénticas tienen que ser probadas mostrando, por el "análisis de los conceptos", que pueden reducirse a proposiciones idénticas. Al descomponer el concepto del sujeto y el del predicado se constata, por una serie de identidades intermedias, una continuidad de identificación entre
conceptos que parecían diferentes.
"Para dar razón del mundo existente hay que recurrir a un principio ajeno a la
lógica, hay que admitir lo que Leibniz llama "el principio de lo mejor o de la convivencia" (pág. 422). La optimidad del mundo es anterior a su contenido. Nuestro
mundo llegó a existir, porque era ya, esencialmente, el mejor. Los posibles reclaman
-puesto que no son imposibles- la existencia. Al decir que nuestro mundo es el
mejor posible, Leibniz quiere significar que es el mejor de los no buenos. El mal efectivo se justifica como evitación de otro mayor. A lo que se presenta sin razón o fundamento hay que buscárselo (principio de la razón suficiente). "Con ello desaparece
de lo 'real' su contingencia" (pág. 432 ) , observa Ortega. Dios, ente necesario, pudo
no crear o crear otro mundo distinto del efectivo. Su elección entre los posibles está
guiada por la voluntad de lo mejor.
A Ortega no le parece solución afortunada el "decir que el concepto de Ente se
refiere a los entes concretos confusamente". Piensa que "el Ente no está en los entes,
sino al revés, los entes en el Ente. Sería esto una hipótesis inventada por el hombre
para interpretar las cosas en torno de él y su propio destino". No anda lejos de Rosmini. Y se aproxima a Heidegger cuando asegura que "las cosas, en su relación primaria con el hombre, no tienen Ser, sino que consisten en puras practicidades" (pág.
266). Claro que la teoría es también vida; pero es sólo una porciúncula de nuestra
vida. "Tras la escena lúcida, con candilejas, a que el intelectual asiste dentro de sí
cuando piensa, está el ~bismo de cuanto en nuestra vida y persona es invisible pero
actúa de profundis sobre aquel superficial escenario donde, actores de nosotros mismos, recitamos nuestra aria de intelectuales" (págs. 311-312 ) . Ser intelectual es tener
una deuda consigo propio. Y dentro de la categoría de los intelectuales, el filósofo es
el hombre que se extenúa "en el esfuerzo de exhumar esos 'principios' pragmáticos,
latentes"- arbitrarias asunciones en que no repara o que, si repara en ellas, solemniza con el pomposo título de "principios". Salta a la vista, en este pasaje, el irracionalismo orteguiano de tinte nietzscheano. Más afortunada nos parece la distinción
que Ortega establece entre filósofo y curioso. El filósofo, a diferencia del filósofo, no
va a la filosofía ya hecha para divertirse con el primor de sus ·análisis, con la agilísima
acrobacia de sus argumentos. Al encontrarse viviendo, el hombre forja un sistema
de radicales actitudes interpretativas. Duda, pero no se desespera. "La duda sin vía
a la vista no es duda, es desesperación. Y la desesperación no lleva a la filosofía, sino
al salto mortal" (pág. 323) . Se filosofa desde dentro de la vida y en vista de cierta
situación a que se ha llegado. Cada nuevo nivel es un estrato más hondo de los problemas filosóficos. No es que el hombre se extrañe del mundo, como lo pretende
Heidegger, es que es, a nativitate, un extrañado del mundo, un extraño, un extranjero. No podemos detenernos en las críticas -agudas, aceradas- que Ortega endereza
contra Heidegger. Tampoco hemos querido exponer, en detalle, las muestras de feroz
incomprensión hacia algunos otros filósofos a quienes por cierto no puede dejar de
considerar como verdaderos gigantes del pensamiento que Ortega nos suministra. Un
cazador de gazapos podria entresacar, de la obra comentada, algunos de no escasa
monta (por ejemplo: la torpe apología del Dios arbitrario -contradicción en los

546

términos- de Ockam). Hemos preferido destacar el hilo conductor de la obra, sus
felices atisbos y su brillante estilo. Todo ello en forma casi telegráfica.

IX
UNA INTERPRETACIÓN DE LA HISTORIA UNIVERSAL

Desde su propia perspectiva, José Ortega y Gasset realiza una exposición somera y
una crítica implacable de la obra de Arnold Toynbee, A Study of History. Trátase de
un curso, 1948-1949, que despliega, también, las ideas personales de Ortega en torno
a la disciplina histórica y al proceso de los pueblos.
Toynbee es ?rofesor de Historia Internacional, en la Universidad de Londres, y Director del Instituto de Asuntos Internacionales. El internacionalismo -tan estimado en
Inglaterra- es, pues, la profesión de Arnold Toynbee. Y este dato hay que conservarlo
en la memoria; un anglosajón ocupado en informarse e informar sobre asuntos internacionales. M. Toynbee contempla, desde fuera, la realidad histórica como un fenómeno
de la naturaleza. Minimiza lo que hay de intimidad, de secreto, de nacional en todo
acontecer humano.
La historia de Inglaterra -asegura y con razón Toynbee- no puede hacerse desde
el punto de vista inglés. Porque pese a su arisca y recalcitrante insularidad, Inglaterra
es parte de algo más amplio. No constituye lo que Ortega llama una "realidad enteriza"
o lo que Toynbee denomina un "campo histórico inteligible". "Nos hallamos, pues
-comenta Ortega-, ante la exigencia metódica, rigurosamente científica, de tener
que buscar esa sociedad de nueva especie cuyos miembros son las naciones" ( Una interpretaci6n de la Historia Universal, pág. 59, Ed. Revista de Occidente).
Junto a la Sociedad Occidental, en la cual está inmersa Inglaterra, hay cuatro grandes sociedades: Sociedad Islámica ( el mundo del Islam que corre desde el Pakistán
hasta el extremo de Marruecos ), La Sociedad Hindú ( en las regiones tropicales del Asia ),
la Sociedad Extremo-Oriental ( de Dhina y parte del Pacífico) y la Sociedad CristianoOrtodoxa o Bizantina ( que forman Grecia y Rusia). En nuestro viaje de regreso hacia el pretérito llega un punto en que perdemos la visión de nuestra sociedad occidental.
Nos hallamos en medio del Imperio romano. Toynbee censura a los historiadores contemporáneos - no cuidándose de nombrar a los más recientes- por tomar a sus respectivas naciones como si fuesen entidades independientes y autárquicas. Pero el hecho
es que el historiador inglés no nos ofrece una idea de nación, medianamente deglutible. Sin rehuír la dureza de las palabras, Ortega asevera: "es falso de toda falsedad
sostener que la ciencia histórica durante la época a que Toynbee alude trabajó inspirada por el nacionalismo en ningún sentido del vocablo. Sostener, afirmar esto sin más
ni más, como él lo hace, es error y frivolidad. Si nos acordamos de Niebuhr, de Ranke,
de Fuste! de Coulanges y de Mommsen, nos parece que es propiamente bordear la insolencia, porque la ciencia histórica creada en el Siglo XIX por estos hombres fue
hecha y forjada ocupándose ellos de naciones que no eran las suyas; más aún, que ni
siquiera existían. ¿ Es que se puede hablar del nacionalismo romano de Mommsen o
de Fuste! de Coulanges? Y en cuanto a Ranke, fue, si alguien en el mundo lo ha sido,
el hombre de la historia universal; escribió varias, unas tras otras, y cuando quiso tratar un tema particular lo tituló "los pueblos germano-románicos" ostentando en Ja in-

547

�temperie del título su voluntad de brincar por las fronteras de toda crítica nacionalista,
quiera o no el señor Toynbee" ( Opus. cit., pág. 77). Por lo demás, Toynbee no analiza
el concepto de civilización; se limita a apuntar, en el espacio y en el tiempo, las diversas civilizaciones. Para decirlo con las palabras de Ortega: "Toynbee no gusta de
entrar dentro de las civilizaciones sino que suele contemplarlas desde fuera, como se
contemplan las montañas, y así hace pasear por las vastedades de la historia el alma
de turista que Dios concedió al inglés". Las preferencias de Ortega vuelan hacia la
gran historiografía germana, y en particular hacia Mommsen, "uno de los pocos genios
que ha habido en la ciencia histórica y al que por mi parte dedico un fervoroso culto".
Pero volvamos a Toynbee. La interrupción del "proletariado externo" en la civilización grecorromana trae consigo siglos de caos -"interregno"- y la destrucción fi.
na!. Una religión universal, nacida del "proletariado interno", invade verticalmente el
Estado universal en la última etapa de la civilización grecorromana. El historiador inglés se empeña vanamente en unir y fundir la civilización griega, la historia griega a
la historia romana en una única civilización: "Toynbee pretende, de un modo bastante
sumario, que hay veintiuna civilizaciones) ni una más ni una menos. No tiene sentido
entrar ahora a discutir si todas las civilizaciones presuntas, que Toynbee enuncia y nombra, lo son en efecto o no porque él tampoco se ha tomado gran trabajo ni pulcritud
en su determinación y no tiene sentido que a su galanura vayamos nosotros a oponer
una seriedad de método que él no practica" (pág. 245). Bajo el método empírico, que
utilizan los británicos, se oculta la resolución totalitaria de que en los hechos repercutan,
quiérase o no, las ideas preconcebidas.
Reconoce Ortega que Toynbee ha dado alguna luz sobre el dinamismo histórico, sobre las victorias y derrotas de los hombres, con la categoría doble que él titula "obstáculo" y "ataque". Pero al lado de este acierto pululan los errores; al menos, en opinión de Ortega. El filósofo matritense no vacila en dirigir, al historiador inglés, las
frases más rudas y sarcásticas. "Es tal la peregrina condición de Toynbee que sus transpiraciones, de puro arbitrarias, resultan a veces divertidas" (pág. 264). En el historiador inglés "no hay una sola idea aguda, perspicaz y ni siquiera simpática y amorosa
sobre su propio país". (pág. 287). Y sin embargo, sin darse cuenta, "Toynbee es tan
inglés que cree al pueblo inglés elegido por Dios para inventar todo y ser el origen de
todo, de lo bueno y de lo malo". ¿ Cuál es en definitiva el balance orteguiano sobre
Toynbee? Helo aquí: "Hagamos, pues, balance. He aplaudido su idea de que el principio dinámico de la historia humana es, en efecto, algo así como reto y respuesta; pero
he criticado su empleo precisamente como explicación de la génesis de las civilizaciones,
y ello primero, porque los hechos lo rechazan en sentido de que no ha habido en la mayor parte de los casos ese cambio súbito en el contorno geográfico; segundo porque
aun en el caso, como Egipto, en que debió de haberlo, los pueblos que respondieron
a ese reto respondieron porque ya poseían en buena dosis eso que Toynbee llama civilización; tercero, consecuentemente, porque me parece inaceptable el planteamiento mismo del problema basado en suponer que la civilización es algo "toto caclo" distinto de
la vida primitiva; cuarto, porque, como en seguida vamos a ver, el dinamismo retorespuesta es permanente y congénito de la vida humana y es inadmisible suponer que
no actuaba ya y actúa en la vida de las sociedades primitivas" (págs. 281-282).
La reacción de Ortega ante Toynbee -un tanto exasperada y exagerada- es la
reacción de un filósofo ante un historiador que de improviso se siente impulsado a forjar una filosofía de la historia. La morfología histórica de Toynbee muestra dos defectos primordiales, a mi modo de ver: fcnomenismo y mecanicismo. Pero es que además

Toynbee ha f~rmulado sus leyes como si fuesen evidentes por sí mismas y no necesitasen demos_trac1ón. Y antes de toda demostración deben darse las prenociones o presupuestos. Sm ellos, la demostración es imposible. El ilustre historiador inglés en s deseo
hacer filo~of!a. de la historia se ha olvidado de un sencillo y sano postula:o de
la log1ca: el rac1ocm10 es nuestro medio y modo ordinario de conocer con certeza lo
que no conocemos inmediatamente.

?~

FÉLIX MARTÍNEZ BoxATI, La Estructura
de la Obra Literaria, Ediciones de la
Universidad de Chile, Santiago, 1960.
UNA DE LAS AFIRMACIONES más importantes, si no la más imporLmte, que encontramos en este libro de Félix Martínez Bonati, es la de que el fenómeno literario surge en "pseudofrases sin contexto ni situación concretos, es decir de
frases representadas imaginadas sin determinación externa de su situación comunicativa" (p. 98).
Esto, por sí solo, no llamaría propiamente la atención, pero es necesario completarlo con su antecedente inmediato,
relativo a esas pseudofrases y a las frases
representadas. La pseudofrase, dice Bona ti, se distingue de la frase real auténtica; ésta es la que "como producto sensible de la acción comunicativa del hablante (emisor de signos), hace efectiva
la comunicación, causando en el oyente
(destinatario) la percepción y aprehensión de ella como signo comunicativo".
Estas frases reales auténticas pueden hacerse presentes por sí mismas o por medio de un representante. Bonati ejemplifica: si estoy relatando una conversación
y digo "El ha dicho: 'Pedro es mi amigo'," esta última frase ('Pedro es mi amigo'), pronunciada por mí al relatar que
la dijo alguien, no es una frase auténtica
sino representante de una frase real auténtica, o sea, una pseudofrase.
Las pseudofrases, evidentemente, son
signos, pues significan. Pero, agrega Bona ti, no son signos lingüísticos, es decir,
ninguna pseudofrase es signo lingüístico;

en otras palabras, toda frase ( que es
pscudofrase según Bonati) relata, toda
frase dicha por un hablante para relatarla como contenido de una acción comunicativa de otro hablante, no es lenguaje, ya que "en su gestión de signo,
no median las esferas ideales del significado inmanente del signo lingüístico" (p.
97). En consecuencia, si se pueden pronunciar o escribir pseudofrases, frases
que no lo son, entonces podemos comunicar frases imaginarias. Toda pseudofrase nos remite, al comprenderla, a otra situación comunicativa, precisamente aquella en que la ahora pseudofrase es frase
real auténtica.
Pero ocurre también que existen pseudofrases que no tienen contexto ni situación concretos, frases representadas imaginadas "sin determinación externa de su
situación comunicativa". Tal es el f enómeno literario, concluye Martínez Bonati. La literatura se fundará así en una
convención, en un acto convencional, que
es el de aceptar como lenguaje lo que no
es tal.
Esta y otras conclusiones son respuestas a la pregunta con la que se abre este
estudio: ¿ Qué es el objeto literario?
( "en el sentido de ¿ qué forma [estructura] tiene?"). Se trata, en palabras del
propio autor, "de una investigación \cerca de la naturaleza esencial de la literatura como objeto". No se maneja el problema del origen del fenómeno literario,
ni el del valor poético o criterios estimativos, como se nos hace ver expresamente.
Sin embargo, la investigación sobre la

549
548

�estructura del ohjeto literario se realizará
desde un particular punto de vista, porque en las mismas páginas que sirven de
prólogo el autor nos dice: "nuestro tema
se limita a la cosa misma literatura como objeto del conocimiento discursivointuitivo del lector o contemplador" ( las
cursivas son nuestras).
Para penetrar en tan difícil tarea,
Martínez Bonati dedica la Introducción,
la Primera y la Segunda Partes ( 90 páginas de las 163 que forman el libro),
a problemas de vocabulario y crítica de
teorías ( lngarden, Bühler), al estudio
de la naturaleza lógica y estructura fenoménica de la narración literaria, y por
último a la estructura de la significación
lingüística (las dimensiones semánticas
del lenguaje). La Tercera Parte se ocupa
de lenguaje y literatura, y se incluye en
apéndice sobre símbolo y enajenación.
El vocabulario. Martínez Bonati hace
una clara y magnífica exposición del problema relativo al uso del lenguaje y al
manejo de ciertas palabras cotidianas
cuya "virtud" se desconoce, así como a
las limitaciones que se derivan de todo
concepto definido. Dice al respecto: "Todo concepto definido es un límite para
la visión del fenómeno. En el concepto
cristaliza y da su último fruto una línea
de aproximación al objeto. En ese mismo
punto, este movimiento del espíritu se esteriliza para todo posible logro ulterior;
se enajena la facultad intuitiva en la forma abstracta, fija, del orden conceptual.
Si queremos volver a ver la cosa directamente, contemplarla en su ser inmediato,
tenemos que salir retrocediendo, por este
túneill ciego, ya formalizado, a la difusa
luz del lenguaje cotidiano y del trato preconceptual, intuitivo, con las cosas. Vista
por su lado positivo, la vaguedad de visión antes denunciada es una liberación
frente a la estrechez de la abstracción"
(p. 30). En efecto, fácilmente puede
caerse en un manejo solidificado de la

550

palabra, que nos aleja de aquello a lo
que pretendemos llegar a través de ella.
En igual forma, puede alcanzarse esa
"virtud" del lenguaje cotidiano, que nos
coloca en la vía de la intuición directa.
"Fondo" y "forma", por ejemplo, son
términos que maneja Bonati desde este
punto de vista, haciendo ver la negación
dogmática de la dualidad que proponen
( "Las teorías y las palabras comunes
dogma tizadas se convierten en prejuicios
ciegos, en fórmulas que no dan visión alguna"). Por ello Bonati afirma la necesidad de respeto a la tradición, lo que implica no obstante el revivirla para conocer sus propias limitaciones, revisando
sus conceptos.
Naturaleza l6gica y estructura fenoménica de la narraci611 literaria. Primeramente se distingue a la narración de la
descripción. Si "narración se llama preferentemente a la representación puramente lingüística de la alteración de determinadas personas, situaciones y circunstancias en el curso del tiempo", descripción será "la representación de aspectos
inalterados de las cosas, permanentes,
momentáneos o recurrentes, o de hechos
sin mayor duración" (p. 45). Por su parte, el discurso mimético ( sea narrativo o
descriptivo) será "una especie de configuración lingüística que se distingue esencialmente. . . por el tipo lógico específico de su frase fundamental". Lógicamente, toda frase mimética es frase apofántica (aseverativa) de sujeto concreto
individual. Todo concluirá en la afirmación de que el lenguaje cabalmente representativo es eminentemente apofántico, es decir, que todo narrar o describir
es hacer afirmaciones referentes a individuos o grupos individualizados.
La frase mimética, el discurso mimético, se nos transforman en estrato de la
unidad de la obra narrativa, o sea, es un
estrato del objeto que constituye la obra
narrativa. Ya concebido como estrato,

porta, lleva, ofrece la estructura de lenguaje de la obra narrativa. Esto quiere
decir que al estrato mimético no se le ve
como estrato lingüístico, sino como mundo: "El discurso mimético se mimetiza
como mundo. Se enajena en su objeto"
(p. 57).
Veamos ahora lo que corresponde al
narrador. Este, claro esta, es el que narra; pero como tal narrador, no debe
confundírsele con el autor como persona
real, pues es narrador en cuanto subjetividad que narra. Y el hablar del narrador se percibe como estrato propiamente
lingüístico. Este estrato es el narrador
( estrato que no será lingüístico cuando
incluye mímesis del narrador).
A los dos estratos ya mencionados ( discurso mimético, narrador) se suma el tercer estrato de la obra, constituído por el
hablar de las "figuras", o sea de los personajes. Este sí es un estrato lingüístico,
porque las palabras de los personajes,
son frases, no son representación, no son
"narración-descripción mimetizada", son
"cosa presente por sí misma". Considérese, en torno a todo esto, que el autor
distingue el signo lingüístico de la lengua
del signo lingüístico del habla. Este conlleva la comunicación; aquél, se toma
como "unidad virtual del sistema lingüístico (por ejemplo, la palabra del diccionario, aislada por la consideración reflexiva de todo contexto de su nivel originario, que es el hablar)" (pp. 24-25).
"Lo común a todo el género novelesco
-concluye Bonati-, de cuanto se relaciona con nuestra exposición hasta aquí,
es el ser ficción mimética de puro lenguaje y el tener, como toda literatura,
por base la convención de que las pertinentes frases miméticas explícitas o implícitas son verdaderas".
Estructura de la significaci6n lingüística. En este capítulo se estudian las funciones y dimensiones semánticas del lenguaje, en un plano general, ya que será
en la parte siguiente cuando se haga re-

ferencia concreta al lenguaje de la literatura. Después de criticar las ideas de
Bühler sobre el lenguaje, y ocuparse de
las de Husserl y Kainz, Martínez Bonati
estudia una situación concreta del lenguaje, para encontrar sus elementos constitutivos como tal situación lingüística. La
acción comunicativa, dice, tiene por objeto influir en el otro, el oyente. Una
acción es comunicativa en cuanto el hablante se dirige al oyente para hacerle
compartir•una experiencia, para que ésta
sea común a ambos. La frase, dice, es la
que permite crear esta situación común.
En cuanto a esta situación comunicada,
sus momentos serían: el objeto ( que se
incluye por la acción comunicativa), la
actitud del hablante, y la acción misma,
por la que se establece el "ámbito común", involucrándose en todo esto, además, una "expectativa de actitud de respuesta", sin la que no habría comunicación: en ello se basa la posibilidad de la
actitud-respuesta.
Tomando la frase como signo, veremos
que es la que pone de manifiesto la actitud del hablante (y en ella misma, la actitud como tal hablante) ; "la frase como
momento sensible constitutivo de la acción comunicativa es indicio de ésta, y
a través de ésta, del actuante como tal
actuante" (p. 82). O sea que la frase
como frase es indicio del hablante como
hablante. Y aquí aparece el otro elemento de la comunicación, lo que la hace
posible: el oyente, en función de la aceptación del signo: "Al aprehender la palabra como palabra, aprehendo al hablante como hablante, porque ella, como
tal, es indicio y momento sensible de la
acción comunicativa. Pero, a la vez, me
aprehendo a mí mismo como destinatario ... " La posibilidad en el oyente de
llegar al objeto significado conociéndolo,
y" de intuir los actos de referencia del
hablante, está en comprender al signo
como signo, al hablante como hablante,
y a sí mismo como oyente. Todo esto lle-

551

�vará a la afirmación de que el signo, la
frase como signo, hace perceptible el estado del hablante, "intencional y común
al objeto de referencia", y efectiva la
reacción del oyente. Afirmación que a su
vez será base para otra más importante,
sobre la idealidad subyacente en la situación comunicativa concreta: "Los planos
superiores de la manifestaci6n del estado
del hablante (los que se fundan en la
mención del objeto) muestran, igualmente, la intervención de esferas ideales.
La frase es síntoma complejo de un estado individual del hablante, en virtud
del hecho de que este hablante, al decirla, es percibido como alguien que dice
una frase como ésa" (p. 86). En el acto
comunicativo, pues, están presentes ciertas generalidades del hablante que se intuyen por el acto comunicativo: actitud,
estado, carácter y ser íntimos.

Lenguaje y literatura. De todo lo anterior se desprenden las ideas iniciales de
este capítulo, sobre la frase auténtica real,
la frase real inauténtica o pseudofrase,
y la frase auténtica imaginaria a que ya
hicimos referencia al comienzo de estas
notas. Pero los argumentos que desembocan en la afirmación de que hay pseudofrases porque no responden a la situación propia del hablante, se inician a
partir de una alteración de la frase que
se tomó como ejemplo (la frase es: "El
ha dicho: 'Pedro es mi amigo'"). Porque si bien dice Martínez Bonati: "la
frase 'Pedro es mi amigo' que yo pronuncio hic et nunc como parte de mi relato, no es una frase real auténtica sino
representante de una frase real auténtica
de aquel tercero", dicha frase no puede
desprenderse del todo expresado, en el
que sólo es un complemento (Pedro es
mi amigo), siendo el sujeto El y el verbo
ha dicho, o sea que el hablante está comunicando su propia experiencia en la
frase completa: "El ha dicho: 'Pedro es
mi amigo'." Pero la conclusión de Bonati es otra: "La virtud de la pseudofrase

552

es hacer presente una frase auténtica de
otra circunstancia comunicativa ( real o
imaginaria) . Comprender la frase representada (es decir, hacerse cargo de sus
dimensiones semánticas) equivale a imaginar su situación comunicativa, a imaginarla en su situación comunicativa".
Esto se traduciría, en última instancia,
en lo siguiente: el hablante que comunica una pseudofrase no tiene situación que
comunicar, se vuelve mero transmisor de
situaciones comunicativas pero sin que él
comunique ninguna situación propia (el
comunicar situaciones comunicativas de
terceros es ya en sí misma una situación). Pero Bonati va más adelante y
encuentra que pueden aparecer pseudofrases sin trasfondo real: "Lo asombroso, frente a esto, es la aparición de pseudofrases sin contexto ni situación concretos, es decir, de frases representadas imaginadas sin determinación externa de su
situación comunicativa. Tal es el fen6meno literario. Aceptar como lenguaje
tales frases, atribuirlas en general sentido, es la convención fundamental de la
literatura como experiencia humana"
(pp. 98-99). ¿No pudiera decirse, por el
contrarío, que las pseudofrases sin contexto pertenecen, no obstante, a la esfera ideal del hablan te (escritor), que a
través de ellas manifiesta su estado? Si
no fuera así, el que hace literatura no se
encontraría, en ningún momento de la
expresión literaria, dentro de una situación comunicativa.
Bonati tiene una respuesta clara y precisa para esta situación: "El autor de narraciones literarias no es el narrador de
tales narraciones; ni son los versos líricos
frases que dice el poeta. Esto es: el poeta, en cuanto tal, no habla. Su escribir
o recitar no es acción comunicativa lingüística sino producción de pseudofrases". Y más adelante: "El hablante (lírico, narrativo, etc.) de las frases imaginarias es una entidad imaginaria como
éstas, a saber, una dimensión inmanente

de su significado, un término de su situación comunicativa inmanente" (p. 103).
¿ Y qué es, en verdad, lo que en el mundo interior del literato puede ser llamado "real" o "imaginario"? Porque afirma
categóricamente Bonati al hacer la crítica
de la estilística de Vossler: "Como demuestran los ejemplos de giros corrientes acerca de poesía ( el poeta 'nos dice
en sus versos', nos expresa en ellos 'sus
sentimientos', etc.), la errónea visión de
poesía como hablar real, que preside la
concepción vossleriana, tiene la apariencia de lo evidente. Valiosas teorías de lo
poético, de gran riqueza intuitiva, fracasan por tal indiscriminación en el plano
del riguroso ordenamiento conceptual, y
dan lugar a determinaciones más o menos complicadas, pero en esencia semejantes a ésta, que sólo es válida si se la
toma muy vagamente, y absurda en cuanto se la aprieta como lenguaje propio, no
semi-alegórico" (p. 117). Sin embargo,
no hemos encontrado en el libro de Bonati que se comenta en estas páginas, una
discriminación rigurosa de lo real y lo
imaginario en la estructura interna del
escritor; ni en sus referencias a la ambigüedad de las palabras, aclaración del
sentido que se da a éstas ( real e imaginario). ¿ En qué momento el hombre que
es hombre-poeta se expresa realmente,
pretende compartir situaciones en comunicación, es decir se comunica por medio
del lenguaje, y en cuáles otros sólo nos
comunica lenguaje (literatura)? No niega Bonati, claro está, que el poeta haya
vivido, o viva los sentimientos que expresa en su poema, simplemente, dice,
"queremos mostrar que la naturaleza del
fenómeno poético no permite deducir de
su visión afirmaciones sobre la psicología
de la creación" (p. 119).
Terminemos estas notas recogiendo la
definición de literatura en sus tres funciones de épica, drama y literatura: "La
literatura es un modo de ponerse el hombre, mediante lo imaginario, frente a po-

sibilidades radicales de su ser: conocer
lo pasado por relato (épica), actuar en
medio de los hombres (drama), y sentirse a sí mismo ser, in tuírse como in terioridad (lírica)". Esta obra de Bonati es,
con todo, una valiosa aportación en la
escasa bibliografía hispanoamericana sobre problemas de teoría literaria.
ALFONSO RANGEL GUERRA
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, El Romanticismo Alemán, Centro
de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, México, 262 págs.
1964.
A LA LARGA LISTA de libros y trabajos
de Basave se añade este nuevo ensayo
sobre el Romanticismo Alemán. Si bien
el autor se refiere preferentemente al Romanticismo literario, la obra comprende
el movimiento romántico en todo su ámbito y quiere remontarse hasta la determinación de las notas esenciales que lo
constituyen; lo cual le confiere un carácter eminentemente filosófico, nota que no
podía estar ausente en una obra de Basave, que es ante todo y siempre un filósofo.
El libro comprende dos Partes.
La Primera se inicia con un estudio
sobre Los Caracteres de la Cultura Alemana que el Dr. Basave analiza con agudeza y simpatía. De la profundidad, religiosidad y vigor vital de esta cultura,
caracteres opuestos al frío formalismo del
neo-clasicismo latino, brota en toda su
pujanza el romanticismo alemán. Aunque el romanticismo, como movimiento
de la intimidad, del sentimiento, de lo
dionisíaco, primitivo y auténtico sobre lo
exterior, lo racional y apolíneo, de lo refinado y convencional, "es una constante
humana y una constante histórica" y
"todo hombre, por el hecho de serlo, tiene algo de romántico" (p. 17), es Alemania donde el Romanticismo ha alean-

553

�zado su relevante y vigorosa realización
hacia fines del siglo XVIII y principios
del XIX, precisamente por responder
mejor al alma y cultura de su pueblo.

FRANc1sco LARR0YO, La antropología
concreta de Francisco Larroyo. Editorial
Porrúa, S. A. México 1963.

En un segundo Capítulo Agustín Basave señala los caracteres constitutivos de
la esencia y los fundamentos del Romanticismo alemán, sus exigencias y directrices para terminar con unas consideraciones sobre la Poesía alemana.
Un tercer Capítulo se ocupa en tres
parágrafos de los antecedentes del movimiento romántico: el "Sturm und
Drang", Herder y el período romántico
de Goethe.

FRANCISCO LARROYO empieza por reconocer el predominio del tema antropológico en el ámbito de la filosofía contemporánea. Y no es cuestión de moda.
Todo filosofar es, en cierto sentido,
antropocéntrico y egocéntrico (no egoísta). Porque el hombre es el centro y
el objeto último de la filosofía. Larroyo
no lo dice explícitamente, pero lo deja
entrever en su depuración, ubicación y
jerarquía de los problemas de la antropología filosófica.

En la Segunda Parte el Prof. Basave
se aplica, en sendos capítulos, al estudio
de cinco románticos alemanes, cuyas principales obras analiza: H einrich Kleist,
Noualis, Friedrich Holder/in, F.E.D. Schleiermacher y Friedrich Nietzsche. Cada
capítulo termina con la transcripción de
algunas páginas más significativas de los
autores estudiados, en su original alemán
y en su traducción castellana.
Sin duda el autor ha logrado darnos un "conspectus" orgánico del Romanticismo Alemán, en sus antecedentes y en su esencia y también en su
existencia encarnada en algunas de sus
figuras más importantes. Y lo ha hecho
-tarea difícil- con objetividad y entusiasmo a la vez, trasuntados en su
vigorosa y recamada prosa.
Como dice en su Prólogo Francisco
Monterde, Director de la Academia Mexicana: "Merced a este libro bien organizado, puede contarse ahora, entre
nosotros, con un excelente guía para
abarcar de una sola mirada todo el Romanticismo alemán": y, añadimos nosotros, para develarlo en sus caracteres
esenciales y en sus expresiones más sobresalientes.
ÜCTAVIO N. DERISI

554

Ante todo, el Dr. Larroyo deslinda
campos. La antropología filosófica no es
un saber acerca de la evolución humana ( an tropogenia), ni una adoración o
divinización del hombre ( antropolatría),
ni una radical dependencia de la vida
humana y de la cultura de los pueblos
respecto del medio geográfico ( antropogeografía), ni un antropologismo individual o subjetivismo externo... No
niego -¿ cómo podría negarlo?- que
el hombre posea una naturaleza física,
psicológica, etnológica, etc., que es preciso describir y explicar. Pero advierte
que ninguna ciencia particular puede,
legítimamente, constituirse en disciplina
exhaustiva, "con pretendida y supuesta
capacidad para resolver, si no todos, los
fundamentales temas de la antropología.
La antropogenia de Haeckel es un grueso intento, bien que ilustrativo, de esta
transgresión de fronteras" (La antropología concreta, pág. 23, Editorial Porrúa, S. A., México 1963). Aunque el
autor considera justificada la investigación del nexo intrínseco de los hechos
orgánicos, con la vida psíquica, no estudia la relación ontológica entre cuerpo y espíritu. Se limita a plantear preguntas que deja sin respuesta.
La Antropología concreta de Francisco Larroyo está estructurada, dentro de

un plan histórico-sistemático, en catorce
capítulos: l. El nombre del hombre. 11.
Biología y psicología del hombre. III.
Paleon tropología y antropología física.
IV. Culturología y antropología cultural. V. Las formas culturales. VI. La
antroposociología. VII. El hombre en la
historia de la filosofía. VIII. Concepto
y temas de la antropología filosófica. IX.
El método. X. El ser del hombre. XI.
Hombre y hombres. XII. Los tipos concretos. XIII. El puesto del hombre en
el cosmos. XIV. El destino humano. El
libro está escrito en estilo claro, preciso,
didáctico. El autor muestra, a lo largo
de su obra, una sorprendente capacidad de síntesis. Acaso habría que intentar, en una próxima edición, una ordenación más rigurosa de los capítulos.
Por ejemplo, "Concepto y temas de la
antropología filosófica", "El método",
y "El ser del hombre" debieran anteceder al capítulo "El hombre en la historia de la filosofía". Porque para emprender un examen histórico de la idea
del hombre, es preciso saber en algún
modo, de antemano, qué es el hombre.
De otra manera, ¿ cómo historiar lo historiado?
Tras el estudio del hombre en sus
manifrstaciones, más externas que internas, incluyendo su existencia social, Larroyo presenta las llamadas disciplinas
antropológicas de vocación científica y
la filosofía del hombre en los grandes
momentos de su historia. Pasa, después,
a ocuparse de la temática distintiva de
la antropología filosófica: totalidad estructural ( comprensión cabal, completa,
íntegra de la estructura humana), culturalización (lenguaje, religión, arte,
costumbres, ciencias, derecho, economía,
política como substancia vital del hombre, como expresión humana), situación cósmica (la relación entre el yo y
el no yo), personalidad ( opción por cierta manera de ser), sentido y valoración
( construcción de la vida en actos de

preferencia en torno a fines concretos),
destino ( conclusión y finalidad 'del itinerario vital), tipos humanos (grupos
de individuos con caracteres comunes) .
Entre lo general y lo individual, el Dr.
Larroyo encuentra el tipo. Sabe que
el hombre en general no existe. No quiere permanecer en una mera abstracción,
en un hombre despersonalizado. Por eso
propone una antropología concreta que
descubra "al hombre en su real existencia, en su status in statu" (Opus cit.,
p. 151). Trátase de una antropología
tipológica como vía de acceso al reino
de lo concreto. Piensa que "el tipo humano es el gozne entre lo abstracto y lo
individual". Pero en rigor, el tipo representativo es también, inevitablemente
-me parece-, una abstracción. Es claro
que en el caso de esta abstracción, como
en el de muchas otras, se puede apelar a
lo concreto, una y otra vez, aunque tengamos la certeza de que estemos manejando abstracciones. Por lo demás, no debe
asustarnos esta manipulación -ineludible- de conceptos. La filosofía es un saber rigurosamente conceptual. Y las abstracciones legítimas no son una mutilación de la reilidad, sino un momento superior de ella y un instrumento indispensable del raciocinio. El problema estriba
en delinear ese "sistema de categorías
axiológicas, flexibles, históricas, ceñidas al
ser y posibilidades de lo humano". Como
definición de la antropología filosófica,
propone la siguiente: "es una teoría de
la totalidad del hombre en sus vínculos
estructurales consigo mismo, con la historia, con la sociedad y con el universo,
encaminada a descubrir a la luz del
sentido y valor de la existencia cómo y
para qué aquél hace su vida" (Opus
cit., p. 152).
En cuanto a método, Larroyo quiere
permanecer equidistante de la antropología desde arriba -derivar la naturaleza humana de un principio supe-

555

�rior- y de la antropología desde abajo
-aplicar los métodos propios de las ciencias naturales-, partiendo del hombre
mismo y de sus obras. El análisis de los
productos culturales nos muestra, en
gran medida, lo que es el hombre. Pero
es preciso ensimismarse para tener la
experiencia viva, interior, de los actos
a través de los cuales el hombre produce o reproduce sus obras. Habrá que
tomar en cuenta, además, el reino de
la relación personal de tú y yo. Hay
que elaborar -para servirnos de sus propias palabras- una antropología en primera, segunda y tercera personas.
Tratando de penetrar en el ser del
hombre, Larroyo utiliza cuatro exclusivas ónticas del hombre: l). Autoconciencia; 2). Intencionalidad, abstracción
y objetivación; 3). Libertad circunscrita; 4). Futurización; y cinco exclusivas
ontoaxiológicas: A). Temporalidad; B).
Finitud; C). Conciencia de la muerte;
D) . Preferibilidad; E) . Sociabilidad y
comunicación. Habla del hombre trivial: el que elude su responsabilidad y
huye de su propio valer y ser; y del
hombre máscara: el "Poseur" que finge
ser otro de quien en realidad es. "En
el fondo, cada hombre tiene un órgano
de selección, al través del cual se allega
y asimila los contenidos culturales, y el
cual supone una peculiar actitud en
sus preferencias" (Opus cit., p. 184).
Pero no todos tienen igual poder y ejemplaridad. El jefe, que cuenta con la opinión de los subordinados, actúa sobre
el grupo de prosélitos con voluntad de
mando.
Entre los tipos concretos, el profesor
Larroyo destaca el intelectual, el religioso, el político, el educador, el esteta,
el utilitario y el héroe. Próximo a Spranger y a Scheler, introduce puntos de
vista personales en los tipos contemporáneamente descritos y estudiados. Y
como no hay conciencias enclaustradas
y la vida es interdependencia, el autor

556

se plantea el problema del puesto del
hombre en el cosmos. Rechaza "las fórmulas fijistas que adscriben al hombre
una naturaleza invariable, permanente,
exenta de todo cambio". El hombre -alvéolo del universo- "tiene su peculiar
sitio en el mundo, sitio cambiante, dramático, como su propia esencia" ( Opus
cit., p. 243). Somos iguales y diferentes
a la vez. En cada uno de nosotros están dadas ciertas posibilidades. Exista
o no la eternidad -Larroyo permanece
agnóstico, en este punto- hay algo que
realizar : un quehacer vocacional, una
misión personalísima. Cabe preguntar,
no obstante, si tiene sentido un quehacer vocacional, una misión personalísima, si nuestro destino va a parar a
la nada.
La Antropología corzcreta de Francisco Larroyo constituye una valiosa aportación a la filosofía de lengua española
en el siglo XX. Equilibrio, claridad y precisión -cualidades eminentemente latinas- se conjugan, felizmente, con el rigor, la penetración y la responsabilidad
intelectual -tan propios del espíritu
germano- que el Dr. Larroyo tuvo oportunidad de asimilar durante sus años de
permanencia en Alemania.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

G10RGIO DEL VECCHIO, Las Lecciones
de Filosofía del Derecho. Dott. A. Giuffre Editore ( Milano, 1963).
Las Lezioni di Filosofia del Diritto
del ilustre ex-Rector y profesor emérito
de la Universidad de Roma, Giorgio del
Vecchio, han alcanzado doce ediciones.
Tengo a la vista un ejemplar de la décima segunda edición italiana, revisada
por el autor y publicada por Dott. A.
Giuffre Editore ( Milano, 1963). Las doce ediciones de esta obra maestra de
Giorgio del Vecchio han ido sucediéndose -desde 1930- con reformas de

mayor o menor importancia, pero con
invariable voluntad de perfección. Y esta voluntad sostenida de un octogenario
egregio, resulta estimulante, consoladora,
ejemplar.
Pensamiento penetrante y agudo, estilo claro y conciso, estructura equilibrada y sobria, todo ello con el inconfundible sello italiano de Giorgio del
Vecchio. La obra consta de una parte
histórica y de una parte sistemática.
Trae unas consideraciones preliminares,
en las cuales se nos advierte que la Filosofía del Derecho no se presenta autónoma en sus orígenes, sino ligada a la
Teología, a la moral, a la Política. El
autor ofrece, en apretadas y felices síntesis, la filosofía griega, los juristas romanos, el Cristianismo y la Filosofía
del Derecho en el Medioevo, el Renacimiento, la Filosofía del Derecho en la
Edad Moderna y en la Epoca Contemporánea. América latina -injustamente
ignorada o postergada por tantos europeos- está incluida, aunque en reducidos límites, en la obra de Giorgio del
Vecchio. Quiero dejar una pública constancia de gratitud, al Prof. del Vecchio,
por citarme entre los iusfilósofos latinoamericanos (p. 160).
La parte sistemática, la más extensa
y personal del libro, está dividida en
una introducción y tres secciones: El
concepto del Derecho, origen y evolución histórica del Derecho y fundamento
racional del Derecho. El autor proviene
del neocri t1c1smo stammleriano, pero
presenta su propia posición. No prescinde, como los neocriticistas, de la fundamentación metafísica del Derecho. Y
tengo la impresión que el Prof. del Vecchio se ha ido aproximando, en forma
gradual y creciente, a la Filosofía del
Derecho aristotélico-escolástico. No anda
lejos de Francisco Suárez en su concepto
del Derecho Natural.
A Giorgio del Vecchio le interesa
aprehender, independientemente de todo

criterio de valor, el concepto universal
de lo jurídico. Pero le interesa también
como iusfilósofo, el problema de la justicia y el problema de las constantes
históricas del Derecho positivo. La noción del Derecho -forma lógica- no
dimana de la experiencia ni de la historia. Trátase de una norma o criterio
objetivo de valoración. Define el concepto del Derecho como "il coordinamento obiettivo delle azioni possibili tra
piu soggeti, secondo un principio etico
che le determina, escludendo ne !'impedimento" (Lezioni di Filosofía del Diritto, XII edizione riveduta, p. 226).
Dicho en castellano: Derecho es la
"coordinación objetiva de las acciones
posibles entre varios sujetos, según un
principio ético que las determina excluyendo todo impedimento". A cada cual
le asiste el derecho de cumplir con su
deber. Como norma bilateral, el Derecho establece relaciones y límites. De
ahí la esencial coercibilidad de Jo jurídico. A mí me parece con todo el respeto que me merece la opinión del Prof.
del Vecchio que la coercibilidad es una
propiedad y no un elemento de esencia
del Derecho. Lo fundamental, en lo jurídico, es la dirección. La coacción viene
de fuera y se le asocia. En ocasiones es
inoportuna, otras veces es imposible, y
la mayor parte de las obligaciones jurídicas se cumplen voluntariamente.
El concepto de naturaleza humana, en
el Derecho natural, tiene un sentido
teleológico y no ca usa!. Se trata de un
obrar de acuerdo con la conciencia de
la pura espontaneidad de las determinaciones racionales. No estamos frente
al individuo empírico (homo phaenomenon) sino ante el yo racional (horno
noumenon ) absoluto _:y universal que se
identifica, sustancialmente, con el ser del
prójimo, del semejante. La idea de justicia entraña la alteridad y la reciprocidad. Supone la remuneración, el reconocimiento de la persona en sus par-

557

�ticularidades concretas. La historia confirma la existencia del derecho natural
y sus progresivas realizaciones. El reconocimiento de la autonomía del ser humano se va realizando gradualmente. El
derecho Natural mide y valora el Derecho positivo. Los intérpretes del Derecho no pueden atribuir a una mera
invención legislativa lo que está fundado
en la "naturalis ratio". Pero el Derecho
natural -ideal del Derecho-- no puede
intervenir en la definición lógica del
Derecho. La forma lógica de lo jurídicho se distingue siempre de todo contenido, sea empírico o trascendental. El
Derecho se refiere al obrar, a las acciones. Es un principio de valoración objetiva y bilateral, en contraste con la
valoración subjetiva y unilateral de la
Moral. Hasta aquí puede advertirse la
filosofía neokantiana de Giogio del Vecchio, con todos los inconvenientes de las
construcciones formalistas. Sin embargo,
la separación entre el concepto y el
ideal del Derecho no es, en la obra
del Prof. del Vccchio, tan rígida y tan
tajante como en Stammler, por ejemplo.
Ya el hecho de que incluya en la definición del Derecho un principio ético
-si bien indeterminado en cuanto a su
contenido-- muestra a las claras su aproximación a una filosofía de los valores
jurídicos. "Una cosa es afirmar el ideal
del Derecho, y otra muy distinta es dar
la noción ( o el concepto) del Derecho
in genere, la cual debe abrazar en su
seno tanto el sistema ideal como todos
los demás ordenamientos posibles", nos
advierte. El insigne profesor italiano admite la lucha contra las leyes positivas
que vulneren las exigencias jurídicas imprescriptibles. de la naturaleza humana:
"E legittimo allora !'apello al Cielo
(secondo l'cspressione del Locke), vale
dire la lotta contro le leggi scritte nel
nome dclle "non scritte", la rivendicazione del diritto naturale contro il positivo che lo rinneghi" (p. 376). Más

558

aún, incita al sacrificio en aras de la
más alta justicia: "la lotta per la giustizia ha per contrassegno primo della
sua legittimita l'accetazione dei maggiori
doveri, che quella pi'u alta giustizia, che
si propugna, porta con se: vale a dire
il sacrifizio ed infine, ove ocorra, el
martirio. La massima: 'Fiat justitia, pereat mundus' vuol essere intesa appunto
nel senso che la giustizia ha per sua
natura una validita trascendente e metagoistica; di guisa che chi !'invoca debe
sottoporle, prima di ogni altra persona
e di ogni altra cosa, se stesso" (!bid.).
El equilibrio, la armonía y la buena
proporción en la obra Lezioni di Filosofía del Diritto, hacen de Giorgio del
Vecchio un clásico de la Filosofía del
Derecho. Todos los materiales empleados
llevan el sello propio. A la originalidad
va unida una naturalidad, una frescura,
una viveza y una sinceridad muy difíciles de lograr. Me complace rendir, con
este breve comentario, un cálido homenaje a este joven octogenario que aún
pasea su andante italianería por los campos del espíritu.
AGUSTÍN BASAVE fERNÁNDEZ DEL VALLE

R. M.

ALBÉRES, Histoire du roman moderne, Editions Albin Michel, Paris.

Historiar la novela moderna es tarea
de titanes. En el inmenso bosque de la
ficción novelesca, es fácil extraviarse o
perder los caminos que conduzcan a algún punto de llegada. La tarea, sin embargo, no es imposible, aunque no puede
resumirse en un volumen pequeño. Y
de todas formas, una historia de la novela moderna es, casi necesariamente,
una historia personal de la novela, porque su autor llega a dibujar las líneas
de sus lecturas, y a través de ellas encuentra explicación a un todo heterogéneo y huidizo como lo es la producción
novelesca de diversos tiempos y países.

Esto es lo que ha hecho, así nos lo parece, R. M. Albéres, con su Historia
de la novela moderna, lo que no significaría en última instancia que se pretenda minimizarla con esto, sino simplemente tratar ·de explicarnos una postura del propio autor ante la tarea de
emprender.
"Au milieu du xxe siecle, le roman est
devenu le mode le plus repandu d'expression littéraire --dice el autor al inicio de su introducción que titula "La
aventura de la novela occidental"-.
Autrefois divertissement et assouvissemcnt facile de l'imagination ou de la
sentimentalité, il exprime maintenant les
intentions, les rcsponsabilités et les inquiétudes qui furent jadis celles de l'épopée, de la chronique, du traité moral,
de la mystique et, en partie, de la poésie.
Et, d'autre part, par sa vaste diffusion,
le roman représente, socialement, l'instrument de communion littéraire des
publics les plus divers: seules La guerre
et la paix ou La Co11ditio11 humaine
permettent la rencontre du lecteur le
plus exigeant et du lecteur le plus élementaire ... " (p. 7). En estas pocas líneas nos deja Albéres los rasgos principales de la situación novelística actual. Esta "invasión" de la literatura
que encontramos en la novela como un
crecimiento natural, podría explicar por
otra parte todos estos diversos rostros,
con los que se alimenta la "necesidad"
literaria del hombre moderno.
Una pregunta se impone sin embargo,
en relación a esta capacidad inagotable
de seducir al hombre que es propio de
toda novela auténtica. La respuesta que
da el autor es que este fenómeno obedece a que la novela ofrece, al mismo
tiempo, la atracción de una historia y
el registro inmenso de las resonancias
psicológicas, sociales, ontológicas, estéticas, simbólicas, implicadas en esa historia. Bajo el manto de la ficción, se
agitan todas las inquietudes del lector,

encuentra reflejada su imagen con tal
precisión que no puede menos que penetrar en ese mundo novelesco que le
promete un cierto conocimiento del mundo. Esta podría ser una de las trayectorias más marcadas que se observan en
la novela del siglo XX: la intromisión,
cada vez más profunda, en la intimidad
de los seres, el descubrimiento de sus
recintos secretos, el encuentro de sus dioses más íntimos. "L'art romanesque --dice Albéres- est un art de l'exploration
ou de l'indiscrétion" ( pp. 8-9). Además,
si la vida propia se considera pobre y
desprovista de valor, podrá enriquecerse
introduciéndonos en la de otros, en las
de los personajes novelescos, lo que será
"una ayuda y una revelación".
Para R. M. Albéres, la novela es un
género literario superficial, que considerado vulgar en la antigüedad y despreciado hasta el siglo XVIII, se enriquece con intenciones extrañas a su esencia. Así, estima que una historia de la
novela moderna tendría por objeto unir
estas dos tendencias, y hacer ver en la
evolución del género la implicación que
supone, del enriquecimiento de la novela con todo lo que no lo es. Afirma,
además, que no se sitúa como historiador de las condiciones de esa evolución,
sino sólo como quien recoge la "voz de
la novela".
El libro se divide en tres grandes partes: "Las fuerzas de crecimiento"; "Las
fuerzas de oposición" y "Proteo o la
novela". De cada una de ellas, lo más
interesante son quizá las primeras páginas, en las que encontramos una exposición general del fenómeno, que después se desmenuza en infinidad de nombres. Si alguna crítica hay que hacer
a este libro, sería el pretender abarcar
todas las novelas, o casi todas, que en
el presente siglo importan algo, aunque sea poco. Así, no es difícil encontrar autores a los que se les dedica sólo
una línea, o de quienes se mencionan

559

�solamente sus obras como ejemplificación, después de afirmarse algún aspecto
o trayectoria de la novela en determinado momento. Veamos un ejemplo:
L'époque 1921 trouve dans l'etude de
l'adolescence un autre theme brulant,
pittoresque, audacieux et banal: La vie
inquiete de Jean Hermelin, de Jacques
de Lacretelle ( 1920) ; Le Premier de la
classe, de Benjamin Crémieux et L'inquiete adolescence, de Louis Chadourne
( 1921); Dixhuitieme année de l'epicurien-sthendalien J ean Prévost, et L'ame
obscure du catholique Daniel-Rops
(1929); sans compter ce Diable au
corps de Raymond Radiguet ( 1923),
qui echappe aux normes. D'ailleurs, ce
gout de !'ame adolescent était, en fait,
un peu en retard dans cette floraison
de 1921, puisqu'il avait déja trouvé sa
poésie dans Le Grand M eaulnes d' Alain
Fournier ( 1913), et son inquietante
cruauté dans Les Désarrois de l'éleve
Torless ( 191 O), d'un écrivain qui avait
une autre -et plus longuc-, destinée
a remplir: Robert Musil" (p. 88).
En las 443 páginas de texto de esta
historia de la novela moderna no se detiene la atención en los novelistas hispanoamericanos. La razón, muy discutible, se nos da en la misma introducción.
No se trata precisamente de suprimirlos
del estudio, sino más bien de "dejar
un poco aparte" la nÓvela americana,
la rusa o la hispanoamericana. ¿ Por
qué? Porque se desarrollaron en mundos
social e intelectualmente diferentes del
europeo y su historia no puede confundirse con la de la novela de Europa".
Entre los hispanoamericanos, se cita a
Giro Alegría, del Perú; a Alcidcs Arguedas, de Bolivia; a Miguel Angel Asturias, de Guatemala; a Jorge Luis Borgcs, de Argentina; a Alejo Carpcntier,
de Cuba; a Rómulo Gallegos, de Venezuela; a Joao Guimaraes Rosa, de Brasil; a José Hernández, de Argentina y
a Jorge Icaza, del Ecuador. Aunque no

todos son novelistas, pero se les cita
sólo de paso. Se nota sin embargo la
gran ausencia de Ricardo Güiraldes, de
Machado de Assis, de Graciliano Ramos, de Julio Cortazar, para no mencionar sino a algunos. · De México, no
aparece ni un novelista, cuando en toda
historia de la novela moderna pueden
tomar lugar Al filo del ·agua, de Yáñez,
o Los Otros Días, de Rubén Marín, para
no citar a Rosario Castellanos, a Juan
Rulfo, a Martín Luis Guzmán, etc.
Este libro de R. M. Albéres se convertirá, sin duda, en una fuente de consulta indispensable para ubicar en épocas y tendencias las novelas y los novelistas del siglo XX. Además de otros
méritos indudables, éste bastaría para
valorarlo dentro de la bibliografía sobre
la novela moderna, nunca muy numerosa y en ocasiones inaccesible.
ALFONSO RANGEL GUERRA

y JosÉ EDMUNDO
El lenguaje de Buenos Aires,
Emecé, Buenos Aires, 1963.

JORGE Luis BoRGES
CLEMENTE,

Reeditado después de su publicación
del año de 1952, este volumen no ha
perdido actualidad y se le lee con el
doble interés, por una parte del asunto,
que aunque limitado a un lugar de Hispanoamérica tiene validez para todo el
continente de lengua española, y además por estar escrito, en la mitad de
sus páginas, por un autor que en estos
momentos representa una de las expresiones más valederas de la literatura de
Hispanoamérica.
El pequeño texto introductorio, firmado por los dos autores, nos revela de
inmediato su postura ante el problema
que ocupa estas páginas: su clara actitud "ante el coloniaje idiomático de
las academias". Esto, solamente, basta
para dedicarse a su lectura con la espe-

ranza fundada de encontrar aquí ideas
importantes sobre el lenguaje. En el texto
titulad'o El idioma de los argentinos, escrito en 1927, se inicia Borges con una
doble afirmación a propósito del habla
argentina: "Dos influencias antagónicas
entre sí militan contra un habla argentina. Una es la de quienes imaginan que
esa habla ya está prefigurada en el arrabalero de los sainetes; otra es la de
los casticistas o españolados que creen
en lo cabal del idioma y en la impiedad
o inutilidad de su refacción" (p. 17) .
Para atacar la primera, Borges se dedica a aclarar lo que es en Buenos Aires
el "arrabal" y lo "arrabalero": éste es
el dialecto de las orillas, en su sentido
general; pero puesto que en este caso
la palabra arrabal tiene más carácter
económico que geográfico -dice Borgcs-, mal se entendería el fenómeno
lingüístico en Argentina si diéramos en
afirmar que se desprende de lo "arrabalero", en el que no escribieron ni
versificaron, nunca, autores como José
Sixto Alvares o Evaristo Carriego, el
"entrerriano un poco chacotón y un
poco triste", recordado en Palermo. La
conclusión es clara y terminante: "Desertar porque sí de la casi universalidad
del idioma, para esconderse en un dialecto chúcaro y receloso -jerga aclimatada en la infamia, jerigonza carcelaria
y conventillera que nos convertiría en
hipócritas al revés, en hipócritas de la
malvivencia y de la ruindad- es proyecto de malhumorados y rezongones"
( p. 22). Pero esto no hace caer a Borges en las afirmaciones desmedidas sobre
el idioma que es fácil encontrar en quienes lo defienden innecesariamente, postulando su perfección por razones a veces
ajenas al propio lenguaje. En consecuencia, pasa a la segunda afirmación
ya citada arriba, que defienden los casticistas y españolados, con la que establecen que el español es no sólo perfecto
sino tan completo que no requiere re-

facción, como dice Borges. Uno de los
mayores argumentos que manejan estos
casticistas es el de la cantidad de palabras que tiene el castellano: sesenta mil
en el diccionario ( inútil decir que esta
cantidad de palabras, que para muchos
representa la riqueza del castellano, obedece sólo al criterio acumulativo de quienes hacen el diccionario, del que no se
utilizan todas esas palabras como lenguaje vivo). "La riqueza del español -dice Borges- es el otro nombre eufemístico de su muerte. Abre el patán y el que
no es patán nuestro diccionario y se queda maravillado frente al sin fin de voces
que están en él y que no están en ninguna boca" (p. 23). En el predominio
de la sinonimia, la capacidad de decir
una cosa de muchas y diversas maneras,
lo cual no implica muchas y menos diversas ideas.
No cabe para Borges la afirmación de
que existe una conseguida plenitud del
habla española, y en esto es tan categórico como en los otros aspectos del texto
que comentamos: "Afirmar una ya conseguida plenitud del habla española, es
ilógico y es inmoral. Es ilógico, puesto
que la perfección de un idioma postularía un gran pensamiento o un gran sentir, vale decir una gran literatura poética
y filosófica, favores que no se domiciliaron nunca en España; es inmoral, en
cuanto abandona al ayer, la más íntima
posesión de todos nosotros: el porvenir,
el gran pasado mañana argentino" (p.
26). "Difusa y no de oro -dice en la
página siguiente- es la mediocridad española de nuestra lengua".
Afirma que no hay una "zanja insuperable" entre el español de los españoles
y el de la conversación argentina, pero
deja establecido, no obstante, lo que es
propio de un habla determinada, según
su propia circunstancia, su geografía, y
su peculiar sensibilidad. Es por ello que
el lenguaje de los argentinos tendría
diferencias con el español peninsular por

561
560

�razones emotivas, que a su vez provienen de la atmósfera de la palabra, de
aquello que la envuelve como su propio
ambiente. Pero tampoco se deja llevar
por la preferencia de las locuciones nativas, y el mejor ejemplo de esto es lo que
dedica a la palabra macana: "Macana se
les dice a las paradojas, macana a las
locuras, macana a los contratiempos, macana a las perogrulladas, macana a las
hipérboles, macana a las incongruencias,
macana a las simplonerías y boberías, macana a Jo no usual. Es palabra de haragana generalización y por eso de éxito.
Es palabra limítrofe, que sirve para desentenderse de Jo que no se entiende y de
Jo que no se quiere entender. ¡ Muerta
seas, macana, palabra de nuestra sueñera
y de nuestro caos!" (p. 35).
No hay soluciones generales -termina- ante el problema verbal. "Dentro
de la comunidad del idioma. . . el deber
de cada uno es dar con su voz", sobre
todo los escritores, que tienen el trato
cotidiano con la palabra. Un texto breve: "El escritor argentino y la tradición", que forma parte del volumen Discusión, podría servir para completar estas ideas en un plano literario.
"Las alarmas del Dr. Américo Castro", que se publica también en El lenguaje de Buenos Aires, aparecido ya, si
no nos equivocarnos, en alguno de los
volúmenes de las obras completas de
Borges, comenta el libro La peculiaridad
lingüistica rioplatense y su sentido histórico, de Américo Castro, en un singular
tono irónico que derrumba las tesis que
propone este autor sobre el lenguaje de
Buenos Aires.
"El idioma de Buenos Aires" y "Estilística del lunfardo", son los dos textos
de José Edrnundo Clemente que complementan este libro; orientado el primero
a estudiar los modos propios de la expresión porteña, y el segundo al argot porteño, el lunfardo, presentan en conjunto un estudio introductorio muy intere-

sante, pero permite pensar que su autor
debió dedicar más páginas a un problema que bien pudiera tratar sistemáticamente, como lo demuestran éstas. Animado por las ideas de Borges sobre "El
idioma de los argentinos", como dice al
principio, torna sin embargo su propia
trayectoria y presenta un panorama, muy
esquemático, de los aspectos arriba citados, que en visión rápida nos ofrece breves ejemplos de palabras actuantes en
lenguaje de la ciudad, y en el de determinado grupo social, dejando bien claro
en todo esto que el lenguaje popular
nunca puede ser identificado con el delictuoso (lunfardo, en Buenos Aires).
Largo sería ocuparnos de las muchas palabras con las que ejemplifica José Edmundo Clemente, pero nos referiremos
solamente a algunas ideas centrales: en
primer lugar, que cada región o territorio posee una determinada "latitud expresiva"; además, que el mecanismo del
lenguaje popular es esencialmente metafórico; aunque se defiende al idioma
de Buenos Aires por lo que son sus características propias, no se ocultan sus
"corruptelas y precipitaciones".
Clemente termina con estas palabras:
Diferencias que justifican estas apuntaciones y las defienden del prejuicio dialéctico de un casticismo totalitario; prejuicio sospechoso de racismo por cuanto
tiende a perseguir de mestiza a toda literatura que no participe de la regencia
académica, motejándola de débil e incipiente o de pretender corromper al idioma madre, cuando en verdad es su fuerza, su sangre, su color. Solamente con
este encomiable sentido biológico se puede admitir el calificativo con que se la
pretende humillar". Esta afirmación es
sumamente clara y reitera la idea inicial del libro, sobre el valor propio de
cada lengua para no estar sujeta a tendencias o causas que no son las suyas en

el ambiente, la comunidad, el suelo en
que crece.
ALFONSO RANGEL GUERRA
GÜNTER GRAss, El Gato y El Ratón,
Editorial Joaquín Mortiz, traducción de
Carlos Gerhard. México, 1964.
EN ESTE LIBRO, el autor cuenta la vida
de unos adolescentes que en Danzig, durante la segunda guerra mundial, se ven
absorbidos por el aparato bélico de los
nazis. Estos jóvenes tratan de fraguar, no
obstante la continua zozobra que los rodea, su íntimo ensueño. En medie de las
calamidades y violencias que trae consigo la guerra, Pilenz, Hotten Sonntag,
Jürgen Kupka, Schilling, Winter, Mahlke
y Tula Pokriefke, procuran desenvolver
su adolescencia lo más normalmente posible.
Toda la trama del libro está estructurada de tal forma que, a la vez que describe una serie de aventuras juveniles,
enmarcando con precisión la vida de Joaquín Mahlke, pinta con dolorosa intensidad lo que ocurría en el pequeño mundo burgués de Danzig.
Joaquín Mahlke es un joven dos años
mayor que los demás integrantes del grupo, flacucho, enfermizo, tímido y con
cara de redentor. Llevaba el cabello partido en el centro, y sus mechones irregulares los fijaba con una mezcla de
agua y azúcar. En la escuela a la que
asistía se tomaba muy en cuenta su debilidad física. Estaba dispensado de los
ejercicios gimnásticos y fácilmente conseguía certificados médicos para justificar
su pusilanimidad. En la clase de natación, nada menos, practicaba sus lecciones en los baños para niños.
Al cumplir los catorce años, el cuello
de Mahlke comenzó a ostentar una abultada nuez. Este cartílago Je produciría,
más tarde, agudos dolores en la garganta. El traductor aclara que la palabra

alemana "maus", se emplea con dos significados diferentes: nuez y ratón. Es,
pues, la nuez de Mahlke, un simbolo
que representa la vanidad y el amor propio de su poseedor. A la menor provocación del gato -alguna oportunidad de
sobresalir- se agitará hasta que la satisfacción de su deseo la aplaque.
Así pues, al hundirse el dragaminas
"Rybitwa", que Alemania había arrebatado a Polonia, pero que por su hundimiento no pudo utilizar, dan principio las actividades sobresalientes de
Mahlke. En efecto, al ver a sus compañeros que a diario se echaban al agua
en dirección al bote, y al oír las maravillas que de él contaban, su nuez se
agitó por primera vez. Haciendo esfuerzos sobrehumanos, en unos días superó
sus deficiencias físicas. Aprendió a nadar en aguas profundas. Con tesón pidió luego a los del grupo que le permitieran acompañarlos.
A partir de entonces, Joaquín Mahlke
dejó de ser un apocado. Con su destornillador al cuello bajaba constantemente a la cabina sumergida del dragaminas. Extraía de allí placas, tornillos, etc.
Ahora era el Gran Mahlke. Ahora hacía
cosas que ninguno se atrevía a hacer.
Todos lo admiraban. La nuez de su pescuezo hizo lo que debía hacer ante el
gato.
La religiosidad constituía otro de los
distintivos del Gran Mahlke. Católico,
asistía a la iglesia con regularidad. De
su cuello pendía una medallita de la
Virgen. Recitaba de memoria grandes
trozos de rezo en latín, antes de emprender cualquier empresa, imploraba a la
Santísima su ayuda. Y concluída alguna
tarea, le daba gracias por ello. Pero lo
extraordinario era que Mahlke ponía especial cuidado en las formas exteriores;
su manera de mirar a la Virgen, de unir
sus manos sobre la frente, separados los
codos del pecho, su boca semiabierta, todo, en fin, tenía un objetivo: no pasar

563
562

�inadvertido. La nuez de Mahlke nunca
se daba punto de reposo.
En todo y por todo este jovenzuelo se
distinguía. En el piso superior de su casa, en dirección al barco semihundido,
tenía Mahlke su bohardilla. Dentro de
ella guardaba una lechuza disecada, con
una raya en el centro de la cabeza, imitando a su dueño, una reproducción de
la Santísima Virgen, un gramófono con
varios discos y algunos libros. Un día se
le ocurrió trasladar sus pertenencias a la
cabina del "Rybitwa". No vaciló en
transportar con mil cuidados la reproducción de la Santísima y en prepararle
un si tia! privilegiado. Desde allí daba
cuerda a su gramófono y regalaba los
oídos de sus compañeros con música clásica y semidásica. Se encerraba de cuando en cuando a leer sus libros religiosos
y a contemplar a su Patrona.

peraba a Brunies. Pero Mahlke, movido
por su rectitud -¿o acaso por su
nuez?-, retiró el preservativo en cuestión. Ni un susurro se oyó en la sala.
Era evidente que Mahlke no era un
don nadie entre sus condiscípulos.
Un invierno, cuando el agua que rodeaba al bote estaba congelada, Mahlke,
con una hacha comenzó a golpear el
macizo bloque que cerraba la entrada
de la cabina. Pilenz y Schilling, queriendo entretener a dos primas de éste
último, que acababan de llegar de Berlín, se encaminaron hacia Mahlke. El
muchacho, al sentir sobre sí las miradas
de los cuatro, fingió no haberse enterado. Continuó su trabajo, y no tuvo
empacho en pedirle -casi le ordenóa su reducido público que soltara sin
demora sus aguas, para reblandecer la
masa de hielo. Conseguido lo que buscaba, forcejeó con el hacha hasta que
el témpano cedió. Un triunfo más para
su nuez. Se complacía de contar con
un público. Tal vez a solas nunca hubiera hecho nada notable.

En una de tantas veces que buceaba,
sacó del fondo de la cabina un destornillador inglés, de acero. De inmediato se
dispuso a dedicarle alabanzas de gratitud a la Santísima. Fue tal la gravedad
que adoptó en esos momentos, que rayaba en lo cómico. No tardaron en estallar las risas divertidas de toda la pandilla. Pero las agudezas y ocurrencias
revestían en Joaquín Mahlke un aire
de seriedad. La gravedad más profunda emanaba de su persona. En el instituto, cuando uno de los maestros preguntó a los alumnos cuál era la carrera
que seguirían, Mahlke respondió con
firmeza que sería payaso. Nadie ridiculizó esta decisión. ~tes bien, un sentimiento de desconcierto invadió a los estudiantes.

Y fue Mahlke el que introdujo en la
escuela - y aun en Danzig- el uso de
las borlas de lana en el cuello. De restos
de calcetines viejos, su tía, o tal vez su
madre, le confeccionó unas vistosas esferitas. En cuanto las lució, junto con
un descomunal y ridículo imperdible,
llamaron la atención general. A los pocos días ya se vendían en las tiendas y
las portaban maestros y alumnos. Pero
al extenderse su uso, Mahlke, que ya no
podía individualizarse con ellas, les quitó
su carácter de distintivo y jamás volvió
a anudarlas en su cuello.

Fue Joaquín Mahlke quien, con su
sentido de responsabilidad y de respeto,
dio una lección a sus compañeros de
aula. Se habían propuesto algunos de
ellos jugarle una broma de mal gusto
al profesor Brunies. En la puerta de entrada, contiguo a la perilla, se colocó
un preservativo. Menuda sorpresa le es-

Pero la mayor osadía de Mahlke tuvo
lugar cuando un teniente comandante,
ex a lumno de la Escuela Superior de
Horst Wessel, misma en la que a la sazón estudiaba Mahlke, y que había participado muy honrosamente en numerosas batallas, dictó una conferencia en
una de las a ulas de dicha escuela. Sobre

!i64

su pecho traía prendida una medalla,
recompensa de su valor. Mientras el teniente hablaba, Mahlke temblaba, nervioso. No prestó ninguna atención a las
palabras del conferenciante. Su mente
maquinaba un plan: sustraer la medalla
de aquel saco. Y es que el ratón de
Mahlkc no pudo menos que estremecerse
ante tamaña golosina.
El teniente comandante, tC'rminada su
conferencia, participó con los alumnos
en los ejercicios que se hacían en el
gimnasio. Para el efecto se cambió de
ropa, poniéndose un calzón rojo bandera, similar al de los demás muchachos.
Esta ocasión la aprovechó Mahlke para apoderarse de la medalla. Descubierta la pérdida, se armó la escandalera.
Gritos, reprimendas, amenazas y hasta
golpes, repartían los maestros entre los
alumnos. Pero todas estas medidas resultaron infructuosas. Mahlke llevó la
medalla hasta el dragaminas, y, ya en
la cabina, se pavoneó con la insignia
ante la Virgen. Sólo hasta entonces se
calmó su nuez.
Esta fechoría de Mahlke fue conocida
después en Horst Wessel. Su conducta
ameritó su expulsión de la escuela y se
le envió a uno de los campamentos de
habilitación para la defensa.
Ya con más años a cuestas y con una
buena formación militar, Mahlke fue
despachado al Servicio del Trabajo. Allí
siguió comportándose de manera excéntrica. En una de las letrinas, sobre las
tablas de una de sus paredes, grabó en
latín unas frases alusivas a la Virgen.
Sostuvo durante mucho tiempo relaciones intimas con la esposa de uno de los
comandantes. Finalmente, por su loable
actuación en la guerra, recibió el grado
de suboficial.
Después de derribar varios tanques
enemigos, y una vez dueño de su grado,
se presentó en la escuela a la que había asistido en su niñez y adolescencia.
Su mayor ambición era dictar una con-

•

fercncia ante sus antiguos maestros y
condiscípulos. No faltaron objeciones a
su pretensión. En otros lugares, el gimnasio y la iglesia del Sagrado Corazón,
por ejemplo, lo invitaron a dirigir algunas palabras a sus miembros acerca de
los combates. Pero las aspiraciones de
Mahlke no se reducían a exponer los
pormenores de una batalla; necesitaba
saciar el hambre de su nuez, que volvía de nuevo a exigir su golosina. El director de Horst Wessel, Klohse, poco o
nada hizo por cumplir los deseos de
Mahlke. Se concretó a aconsejarle que
pusiera en práctica la parte más elocuente y sublime de la oratoria: el silencio. El corazón de Mahlke fue presa
del resentimiento.
No tardó en presentarse para Mahlke
el momento de tomar venganza. Paseando por el barrio donde vivía Klohse
-estos paseos los hacía con todo propósito-, tropezó con él. Teniendo en
cuenta la recomendación que anteriormente le hiciera Klohse, muy calladamente descargó su ira sobre sus descoloridas mejillas, asestándole una y otra
bofetada. Su vanidad quedó nuevamente
a salvo.
Al ver frustrado el sueño de su vida,
Mahlke se entregó a la abulia. Se convierte en desertor. La guerra ya no Je
atrae. Si sus esfuerzos no son premiados,
para qué ha de arriesgarse. Nadie ha de
saber más de Mahlke.
Complementa la personalidad de Joaquín Mahlke, la descripción de la vida
en la ciudad de Danzig. Con terrible
ironía, el autor hace alusión al penetrante olor a cadáver que sofoca a sus
habitantes. Los alimentos, la ropa y otros
artículos de primera necesidad estaban
racionados. Centenares de coterráneos
perecían a diario en la defensa del führer. Grass nos habla también de la pequeñez de la ciudad. Danzig, vista por
su otra cara, la antibélica, no es más que
una provincia en la que reinan el abu-

565

�rrimiento y la monotonia. A las rarezas
de Mahlke les confiere demasiada importancia. Identificándose con sus manias se evade de la insípida realidad
provinciana. Son las a ven turas corridas
en compañía del Gran Mahlke, las que
sazonan su gris existencia.
Se mencionan, además, una iglesia
convertida en gimnasio y un gimnasio
convertido en iglesia. A pesar de las
múltiples adaptaciones y recargos ornamentales, ni el gimnasio pierde su carácter de tal ni la iglesia el suyo. Los
monaguillos -el narrador había sido
monaguillo- no asumían ninguna actitud reverente en el altar. Gastaban la
mañana en bostezar y en escrutar los
largos rostros de los cuatro o cinco feligreses fastidiados e incrédulos. A la hora
de la misa, se dirigían unos a otros preguntas en latín acerca de los buques y
tanques de guerra destruidos. Conocían
al dedillo nombres, fechas y ciudades
arrasadas. ¿ Qué hubiera sido de ellos
sin estos infantiles entretenimientos?
El reverendo Gusewski era un sacerdote común y corriente. Su fe se tambaleaba día con día. Su labor de director
espiritual no se le dificultaba gran cosa.
Para él no pasaba de ser un oficio.
Ótro aspecto de Danzig: las calles
de la osterzeile y la westerzeile. Casas
idénticas las poblaban, como producidas en serie. Sólo se diferenciaban una
de otra por el m'.!mero marcado en la
puerta. Algunas de ellas eran unifamiliares; otras albergaban más de una familia. Los cafetines, tranvías, cines, al
igual que la iglesia, el gimnasio y el
instituto, se encontraban en pésimas condiciones; condiciones, por otra parte,
muy dignas de una ciudad en guerra.
Es El Gato y el Ratón una novela de
tipo subjetivo. Todos los pormenores de
la narración, así como los elementos secundarios, tienden a la configuración de
un personaje. El estilo empleado es vigoroso, conciso y altamente individual.

Maestro de la ironía, Grass nos presenta
en esta obra a una ciudad des.trozada por
la guerra, vista a través de su juicio
burlón, casi mordaz.
La naturaleza humana es puesta al
descubierto. Los dos simbolos utilizados,
un gato y un ratón, representan el aspecto objetivo de la obra. La nuez del
protagonista es la vanidad. Y la vanidad es el más poderoso resorte que nos
impulsa a obrar. El hombre realiza grandes cosas por amor propio. Y la subestimación de sus hechos lo aniquila.

ISRAEL CAVAZOS GARZA, Cedulario Autobiográfico de Pobladores y Conquistadores de Nuevo Lean. Biblioteca de Nuevo
León, 2. Gobierno del Estado de Nuevo
León y Centro de Estudios Humanisticos
de la Universidad de Nuevo León. Monterrey, México, 1964; 25 7 pp.
UNA OBRA DE GRAN UTILIDAD para quienes desean conocer los antecedentes de
los primeros pobladores de esta región.
Estas cédulas que ofrece a la investigación, contienen datos muy importantes
sobre nombres, apellidos, actividades y
rasgos distintivos de los hombres, cuya
categoría de valientes, decididos, arriesgados y dignos, legaron a las sucesivas generaciones que tienen su arraigo desde
aquellos remotos tiempos. Para lograr datos de esta naturaleza, de tan hondo contenido social y humano, habría sido necesario revisar centenares de expedientes
que con su trabajo ha ahorrado y consecuentemente somos deudores a su acuciosa investigación.
JosÉ P. SALDAÑA
Sociedad Nuevoleonesa de Historia
... precioso y a todas luces interesantísimo Cedulario . .. ; labor benedictina
digna de encomio, en la que el lector
puede consultar cuanto quiere rápida-

•

mente, debido a los variados índices onomásticos que avaloran la obra.

J.

foNACIO DÁVILA GARIBI
Academia Mexicana de
Genealogia y Heráldica

...obra de gran utilidad para los que
gustamos de nuestra historia local y que
representa un encomiable esfuerzo de
dedicación y trabajo de su autor.
CARLOS PÉREZ-MALDONADO
Academia de Ciencias Históricas
de Monterrey
Libro de verdadero mérito de investigación histórica. Tenaz y minuciosa
obra, la que nos servirá admirablemente
de guía y libro de consulta a todos los
que nos place conocer la historia del
pasado de nuestra provincia.
PABLO SALCE ARREDONDO
Linares, Nuevo León
He revisado el tomo. . . y me doy
cuenta de que es utilísimo y se puede
decir indispensable para el que quiera
estudiar la historia del No reste de México.
DR. WoDROX BoRAH
Universidad de California
Creo que este tipo de estudios son de
gran importancia, pues contribuyen a
conocer las personas que formaron la
base de nuestras ciudades y por lo tanto
nuestros países. Tiene igualmente una
serie de elementos de importancia para
la historia social y económica de Nuevo
León.
JAVIER MALAGÓN

Secretario Técnico del Programa
de Becas y Cátedras de la OEA,
Washington
He ojeado este interesante trabajo que
viene a enriquecer la bibliografía histó-

rica mexicana. Excelente labor de investigación.
CARLOS VÍCTOR PENNA
Jefe, División de Bibliotecas, de
Documentación y de Archivos.
UNESCO, París
...habrá de prestar un gran auxilio
en las investigaciones históricas de nuestra ciudad ...
PROF. HUMBERTO RAMOS LOZANO
Secretario General de Gobierno,
Monterrey
Hermoso Cedulario... Valiosa obra,
que recuerda tanto a la de Troncoso,
editada por !caza, sobre la Nueva España.
PBRO. JosÉ EucARIO LÓPEZ
Guadalajara, Jalisco
Obra que he leído con mucho interés.
Para un trabajo que estoy realizando,
quiero utilizar el estupendo prólogo.
Lic. ERNESTO DE LA ToRRE VrLLAR
Secretario de la Comisión de Historia,
del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, México
Me parece un libro de gran utilidad.
Hacen mucha falta esas obras de "referencia" que ayudan tanto a las obras
de interpretación.
MARÍA DEL CARMEN VELÁZQ.UEZ
El Colegio de México
Muy valioso libro. Libros como éstos
vienen a enriquecer nuestra colección
para el estudio de la vida y de la cultura.
NETTIE LEE BENSON
Latín American Collection
Universidad de Texas

567

�Por su impecable y elegante impresión y por su interesante contenido, es
una verdadera joya bibliográfica que,
si no me equivoco, se convertirá en una
especie de "biblia" social de las viejas
familias del Estado y sus contornos, pues
posee un interés insuperable para los estudiosos de la ecología humana del nordeste de la República en los siglos XVI,
XVII y XVIII, principalmente. Además,
el número y sistema de los índices, tan
completos y adecuados, acreditan esta
obra como técnicamente perfecta. Y,
claro, acreditan a su autor.
Lrc. JuAN PABLO GARCÍA ALVAREZ
Sociedad Mexicana de Geografía y
Estadística
... buena prosa, lenguaje sabroso de
cronista, y de pasear los ojos por el paisaje que vieron los colonizadores del desierto.
ING. JosÉ EMILIO AMORES
Instituto Tecnológico, Monterrey
Brillante contribución científica y literaria.
LIC. RAÚL RANGEL FRÍAS
Monterrey
Importante aportación para la historia del Norte de México, y especialmente
para Nuevo León. A mí me interesaron,
naturalmente, las fichas que traen algo
de las entradas a la Huasteca. En lo que
toca a San Luis Potosí, son de interés
especial las de Miguel de Medellín y
las de los Orpinel y Escurrigüela; sobre
éstos diré que sus datos hay que buscarlos e~ los archivos del Nuevo Reino
de León y en los de la Nueva Galicia.
Hay otra ficha interesante: la de don
Antonio López de Villegas, que tenía
en San Luis Potosí el cargo de Tesorero
de la Real Caja y, en 1693, fue electo
Alcalde de Primer Voto, del Ayuntamien-

to de la ciudad citada de San Luis Potosí, según dato que vi en las Actas de
Cabildo. Tenía cargos destacados en dicha ciudad y únicamente le aventajaba
el Alcalde Mayor. Esto explica la importancia de su expedición con tan numerosa cuadrilla, al Nuevo Reino de
León, en 1694.
JOAQUÍN MEADE
San Luis Potosí
Mucho me interesa a mí esta parte de
la Historia americana, y mucho he apreciado el Diccionario de !caza y el publicado en Buenos Aires, por su enorme
utilidad. Nos falta el del Perú -hecho
y desaparecido en el incendio de la Biblioteca Nacional- y ahora se incorpora éste que merece toda clase de felicitaciones.
FRANCISCO MORALES PADRÓN
Catedrático de la Facultad de Filosofía
y Letras. Universidad de Sevilla
Libro que abre nuevos caminos al conocimiento de nuestra región y que revela capacidad de investigador y amor
al terruño.
PROF. FÉLIX NEIRA BARRAGÁN
Director de la Biblioteca Pública
Saltillo, Coahuila
Espléndido trabajo, modelo de investigación, de tesón y de amor a nuestra
historia regional.
JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA
San Luis Potosí
Obra indudablemente importante para
reconstruir el pasado del Norte, con rasgos tan particulares que merece historia
aparte.
JosÉ FUENTES MARES
Chihuahua

Cedulario . .. en donde encuentro -no
podía menos que encontrar- los Garzas, Garcías, Cantúes, Treviños y Villarreales, sin duda antecesores de los hacendosos y activos regiornontanos de
ahora.

Lic. CARLOS PRIETO
México, D. F.
Acuciosa, benedictina obra documental, de valiosa aportación histórica al
acervo de ese progresista Estado de Nuevo León, y de nuestra Patria.

mos que rebuscar, incidentalmente, datos sobre estos personajes, algunos de
los cuales, con el tiempo se esfuman.
J uuo LE RIVEREND, director
Instituto de Historia y Archivo
Nacional, La Habana
Encuentro datos que me serán muy
necesarios para enlazar los Garzas españoles y mejicanos.
FERNANDO TABOADA DE ANDRÉS
Monforte, Lugo, España

ENRIQUE CORDERO y TORRES
Puebla, Puebla

Su prólogo nos parece muy atinado,
además de erudito y ameno.

Estilo claro y sencillo de las páginas
introductorias. Las cédulas las he hojeado con sumo interés, y me parecen útiles para el estudio de Nuevo León así
como para entender el carácter del norteño.

FELIPE GARCÍA BERAZA
Centro Mexicano de
Escritores, A. C.

JoHN P. HARRISON, director.
lnstitute of Latin American
Studies. Universidad de Texas
Si el recibo de un nuevo libro constituye una especial alegría en todo bibliógrafo, puede suponerse la mía con
éste que tanto interesa en mi calidad
de catedrático de Historia del Derecho
Indiano de la Universidad de Sevilla.. .
Será utilizado en mis explicaciones sobre
Instituciones Sociales y mis alumnos trabajarán sobre él en sus estudios académicos.
DR. ANTONIO MURO ÜREJÓN
Instituto de Estudios HispanoAmericanos, Sevilla
Se trata de una interesante manera
de aprovechar los documentos legislativos de los siglos XVI y XVII. Puede
considerarse como un pequeño diccionario biográfico que será muy útil para
todos los que en algún momento tenga-

El volwnen publicado, bellamente impreso por su sobria disposición tipográfica, cogió mi curiosidad desde el primer
momento. El título es ya fascinante,
¿ Cedulario Autobiográfico? Luego uno
cae en la cuenta de lo que al autor ha
hecho. Ha entregado al estudioso, al
biógrafo, al historiador, al economista un
material de primer orden para el conocimiento de una época, material que se
encontraba enterrado y perdido en una
documentación inerte y que explotada
sagazmente se ha convertido en útil, de
agradable lectura, de importancia extraordinaria. La labor que ha tenido que
hacer para llegar el autor a estas síntesis biográficas, es enorme. Sólo podemos
apreciarla los que trabajamos en la documentación original. El libro servirá
de modelo en estos países de nuestra
América, pues yo, al menos, no conozco
otro de un género igual. La introducción, es también una novedad como ensayo de reconstrucción histórica.
GUILLERMO FELIÚ CRUZ
Profesor de la Universidad de Chile

�J. IGNACIO DÁVILA GARIBI, Apuntes para
la Historia de la Iglesia en Guadalajara.
Editorial Cvltvra; México, 1963. Tomo
tercero, 2 volúmenes; 1239 pp.
EN EL MES DE ENERO DE 1964, cumplió
Dávila Garibi sesenta años de escribir
para el público. Este lapso supone una
producción abundantísima. Y así es,
dada la laboriosidad de este autor, que
ha cultivado las investigaciones históricas, preferentemente, y cuya bibliografía
sobrepasa al centenar de libros y folletos.
Una obra, sin embargo, le ha llevado
largos años de estudio: la Historia de
la Iglesia en Guadalajara, de la cual
lleva publicados ya dos tomos. Ahora
nos brinda el tercero en dos gruesos volúmenes, tan valiosos como los primeros.
La jurisdicción vastísima del obispado
en el siglo XVIII -cuya etapa comprende este tomo- hace que la obra
se refiera a noticias no sólo del actual
estado de Jalisco, pero de la Nueva Vizcaya, Zacatecas, Nuevo Reino de León,
etc., con riqueza tal de documentación
que su consulta es imprescindible para
quien estudie este aspecto de la historia
colonial mexicana.
598 obras aparecen citadas como bibliografía; independientemente de las
fuentes originales en las que predomina
el Archivo General de Indias, de Sevilla.
La exposición sigue lapsos de gobierno
de cada prelado, ocupándose, a la vez
que del aspecto biográfico de cada uno,
de las cosas sucedidas en su tiempo;
incluyendo, al final de cada capítulo, el
texto de los documentos relativos más
importantes.
El libro de Dávila Garibi es, indudablemente, uno de los más valiosos en
su género, publicados en nuestros días.
ISRAEL CAVAZOS GARZA

570

LOTA M. SPELL, Pioneer Printer. Samuel
Bangs in Mexico and Texas. University
of Texas Press. Austin, 1963; 230 pp.

aportación a la historia de la cultura de
esta región.
ISRAEL CAVAZOS

LA SEÑORA SPELL, quien ha publicado
tan eruditos y apreciables estudios sobre
historia colonial mexicana, venía trabajando, desde hace largos años, en una
investigación, la más importante indudablemente emprendida por ella: la historia de la imprenta en Texas y en el
noreste de México.
Y ha logrado con creces su propósito,
al ofrecernos, en un volumen impecablemente impreso, su trabajo titulado:
Pioneer Printer . ..
La autora logra su objetivo al obtener, en forma que pudiéramos decir
exhaustiva, toda la información sobre un
tema de tan fundamental interés para
la historia cultural de esta zona.
Y ha sabido seguir las huellas del
impresor más destacado: Samuel Bangs,
hasta en sus menores detalles; relatando,
de paso, acontecimientos trascendentales
en la lucha por la independencia de
México, particularmente los relativos a
la expedición de Francisco Javier Mina;
o, más tarde, los de la azarosa época
del federalismo y el centralismo, y de la
Guerra de Texas.
Se trata, por lo mismo, de un estudio
meritísimo y a todas luces fehaciente,
por cuanto a que las fuentes a que acude la autora: archivos, bibliotecas, colecciones particulares, etc., son abundantes y la bibliografía utilizada copiosísima.
Testimonio de esta pesquisa minuciosa,
lo es la lista que modestamente llama
"tentativa", de 359 impresos de Bangs,
localizados en Monterrey, Saltillo, Victoria, Galveston, Houston, Corpus Christi, Matamoros, etc.
La obra, que como todas las salidas
de las prensas ·de la Universidad de Texas, cuenta con excelente índice analítico, constituye, insistimos, una valiosa

GARZA

DR. Lucro MENDIETA v NúÑEz e ING.
Lurs G. ALCÉRRECA, Un Anteproyecto de
Nuevo Código Agrario. Centro de lnv.
Agrarias, México, 1964.
ACABA DE APARECER la publicación que
bajo el título de Un Anteproyecto del
Nuevo Código Agrario, el Doctor Lucio
Mendieta y Núñez y el lng. Luis G.
Alcérreca presentan a los estudiosos de
esta importante materia, con objeto de
dar a conocer esta contribución dirigida
a modificar el Código actualmente en
vigor.
Atendiendo a una invitación oficial,
hecha en el año de 1961, el Doctor Lucio Mendieta y Núñez en unión del lng.
Luis G. Alcérreca, se dieron a la tarea
de elaborar este anteproyecto, el que a
su vez, debería servir como base de discusión a un grupo selecto de especialistas que colaborarían con ellos para la
formulación de un proyecto definitivo.
Enmarcado dentro del ámbito constitucional, el trabajo en cuestión ofrece
soluciones para todos los problemas jurídicos y prácticos que plantean las actuales leyes agrarias, en el aspecto básico
de la redistribución y . tenencia de la
tierra.
La obra que comentamos, consta de
278. páginas y después de la Advertencia
Preliminar, de la Introducción y de la
Breve Exposición de Motivos, ésta se
divide en 12 libros, en los que quedan
comprendidos los diversos problemas de
la materia agraria, principiando por la
organización y competencia de las autoridades agrarias y ejidales, así como sus
atribuciones.
En el Libro Segundo, se estudia lo
relativo a la redistribución de la Propiedad Agraria, y sobre este punto el

Doctor Mendieta y Núñez señala el que
"Los extremistas de izquierda pretenden
la colectivización de las tierras ejidales.
Desde un punto de vista teórico, abstracto, es indudable que la explotación
colectiva de los ejidos resulta más ventajosa que la individual porque uniendo
muchas parcelas pequeñas se pueden
emprender trabajos agrícolas en gran escala que procurar mejores rendimientos
y grandes ahorros.
"Pero lo que no parece recomendable
es la colectivización forzosa de los ejidos porque es contraria a nuestro régimen constitucional de libertad y a la
tradición jurídica de nuestras instituciones agrarias".
También la obra se refiere, dentro del
Libro Segundo, a la restitución de tierras y aguas, a las Propiedades inafectables por restitución, Dotación de Tierras
y Aguas, Capacidad de los Núcleos de
Población, Capacidad Individual en Materia Agraria, Bienes Afectables, Dotación de Tierras, Dotación de Aguas, Ampliaciones de Ejidos, Redistribución de
la Propiedad Rural y Nuevos Centros
de Población Agrícola, Bienes lnafectables por Dotación, Ampliación o Creación de Nuevos Centros de Población
Agrícola, de los Certificados de Inafectabilidad Agrícola y Ganadera, la Empresa Ganadera, Nulidad de los Fraccionamientos y Bienes Comunales.
En el Libro Tercero, se estudia lo
relativo al Régimen de Propiedad y explotación de Bienes Ejidales y Comunales, el Régimen de Propiedad, Propiedad de los Núcleos de Población, División y Fusión de Ejidos, Derechos Individuales sobre la Propiedad Ejidal, la
zona de urbanización ejidal, la Parcela
Escolar, Expropiaciones e Indemnizaciones Agrarias, Régimen Fiscal de los Bienes Ejidales, Explotación de Bienes Ejidales y de los pertenecientes a Núcleos
Comunales, Disposiciones Generales, Crédito para los ejidatarios y comuneros y

571

�para los agricultores de Nuevos Centros
de Población Agrícola Fondo Común de
los Núcleos de Población, de las Comunidades Agrarias y de los Nuevos Centros
de Población Agrícola, El Fondo Nacional de Fomento Ejidal, Medios complementarios de Distribución de la Propiedad Territorial, Terrenos baldíos y
nacionales, De los terrenos baldíos, nacionales y demasías, De los deslindes,
Fraccionamientos de latifundios, Nulidad
de contratos y concesiones, De los Nuevos Centros de Población Agrícola, Disposiciones Generales, Los Nuevos Centros de Población Agrícola tipo colonia,
Fomento y promoción ejidal.
En el Libro Quinto, se trata lo relativo a los Procedimientos Agrarios de
los Organos de Justicia Agraria, El Cuerpo Consultivo Agrario y las Comisiones
Agrarias Mixtas, de la Procurad u ría de
Asuntos Agrarios y de los Asesores Particulares, del Cuerpo de Ingenieros y
Postulantes del Departamento Agrario,
Dotación y Restitución de Tierras y
Aguas, Disposiciones comunes, Restitución de tierras, bosques y aguas, Primera
Instancia para dotación de tierras, Segunda Instancia para la dotación de tierras, Dotación de aguas, Ampliación de
ejidos, del incidente de respeto a la
pequeña propiedad agrícola en explotación, Fraccionamiento de ejidos y titulación de parcelas ejidales, De las
Asambleas Generales de Ejidatarios, Nuevos Centros de Población Agrícola, Permutas, fusión, división y expropiación de
ejidos, Permutas de bienes ejidales, Fusión y división de ejidos, Expropiación
de bienes ejidales.
El Libro Sexto está referido a Inaf ectabilidades, de los certificados de Inafectabilidad, de los procedimientos para
la expedición de Certificados de Inafectabilidad, de la Empresa Ganadera.
El Libro Séptimo, trata de las Nulidades en Materia Agraria, Nulidad de
Fraccionamientos, Nulidad de la Asam-

572

blea, de los Certificados de Inafectabilidad y de los actos y documentos contrarios a las leyes agrarias y de la Nulificación de Contratos y Concesiones.
El Libro Octavo toca lo relativo a la
Titulación y deslinde de bienes comunales, Titulación de bienes comunales,
Conflictos por límites de Bienes Comunafos, Primera Instancia, Conflictos por
límites de Bienes Comunales, Segunda
Instancia, deslinde de Bienes ejidales.
El Libro Noveno está referido exclusivamente a la Privación de Derechos
Ejidales.
El Libro Décimo estudia lo relativo a
los conflictos ejidales, del Procedimiento
Conciliatorio, del Procedimiento Sumario ante las Comisiones Agrarias Mixtas
y del Procedimiento sumario ante el Departamento Agrario.
El Libro Decimoprimcro está referido
al Registro Agrario Nacional.
El Libro Decimosegundo toca lo relativo a las sanciones en materia agraria, así como a las causas de responsabjlidad y sanciones, y los procedimientos
para ser efectivas las responsabilidades
y las sanciones en materia agraria.
Es de hacerse notar, la valiosa contribución que en la materia agraria y
jurídica representa este importante estudio, en el que se destaca la experiencia
y los conocimientos del eminente sociólogo mexicano Doctor Lucio Mendieta y Núñez, en esta su contribución al
Derecho Agrario Mexicano.
Lrc.

ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

SIN. Organizaciones Internacionales no
Americanas. Washington, D. C., 1964.
HAN srno ENVIADAS a las Facultades de
Derecho de América dos importantes publicaciones del Instituto Norteamericano
de Estudios Jurídicos Internacionales. La
primera, lleva como título el de Organizaciones Internacionales no America-

nas
(instrumentos
constitucionales),
Washington, D. C., 1964 y la segunda,
Instrumento Relatíuo a la Integración
Económica en América Latina.
En la primera de las obras que se
mencionan, o sea la referida a las Organizaciones Internacionales No Americanas, vemos que el contenido trata los
siguientes temas:
A). Organización de las Naciones Unidas, Capítulo que incluye tanto la carta
de la ONU, como el Estatuto de la
Corte Internacional de Justicia.
B). Organismos Especializados Vinculados a Naciones Unidas : Convenios sobre el Banco Internacional de Reconstitución y Fomento; Convenio sobre el
Fondo Monetario Internacional; Construcción de la Organización de las Naciones Unidas para la educación, la
Ciencia y la Cultura; Constitución de
la Orga¡1ización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación;
Constitución de la Organización Mundial de la Salud; Constitución de la Organización Internacional del Trabajo;
Convenio Postal Universal; Convenio
Internacional de Telecomunicaciones;
Convenio de Aviación Civil Internacional; Convención Relativa a la Organización Consultiva Marítima Intergubernamental; Convención de la Organización Meteorológica Mundial y Estatuto
del Organismo Internacional de Energía Atómica.

C). Organizaciones Regionales: Estatuto del Consejo de Europa, Convención
Europea para la Protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales y Protocolo; Tratado por el
que se Instituye la Comunidad Económica Europea; Convención sobre la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económicos; Tratado del Atlántico Norte; Tratado de Amistad, Cooperación y
Asistencia Mutua; Pacto de la Liga de

los Estados Arabes y Carta de la Organización de la Unidad Africana.
En la segunda de las obras publicadas por el Instituto Interamericano de
Estudios Jurídicos Internacionales, la que
lleva por título Instrumentos Relativos
a la lntegraci6n Econ6mica en América
Latina, vemos que su contenido comprende los siguientes tópicos:
A). El Mercado Común Centro Ame ricano. Libre Comercio: Tratado General de Integración Económica Centroamericana, suscrito en Managua el 13
de diciembre de 1960; Instrumento de
adhesión de Costa Ricá al Tratado General, suscrito en San José el 23 de
julio de 1962; Protocolo al Tratado General que comprende las listas de los
artículos sujetos a regímenes transitorios
de excepción al libre comercio entre
Costa Rica y cada uno de los demás
Estados Miembros, suscristo en Tegucigalpa el 16 de noviembre de 1962; Tratado Multilateral de Libre Comercio e
Integración Económica, firmadn en Tegucigalpa el 10 de junio de 1958; Tratado de Asociación Económica entre las
Repúblicas de Honduras, Guatemala y
El Salvador, firmado en Guatemala el
5 de febrero de 1960.
Equiparación Arancelaria: Convenio
Centroamericano sobre Equiparación de
Gravámenes a la Importación, firmado
en San José el lo. de septiembre de
1959; Protocolo sobre Preferencia Ar.ancelaria Centroamericana al Convenio
Centroamericano sobre Gravámenes a la
Importación, firmado en San José el lo.
de septiembre de 1959; Protocolo de
Managua al Convenio Centroamericano
sobre Equiparación de Gravámenes a la
Importación, firmado el 13 de diciembre de 1960; Protocolo suscrito el 31
de julio de 1962, por el que Costa Rica
se adhiere al Protocolo de Managua;
Protocolo de San José al Convenio Centroamericano sobre Equiparación de Gra-

573

�vámenes a la Importación, suscrito el
31 de julio de 1962; Protocolo de San
Salvador, al Convenio Centroamericano
sobre Equiparación de Gravámenes a la
Importación, suscrito el 29 de enero de
1963.
Régimen Industrial: Convenio sobre
el Régimen de Industrias Centroamericanas de Integración, suscrito en Tegucigalpa el 10 de junio de 1958; Protocolo al Convenio sobre el Régimen de
Industrias Centroamericanas de Integración, suscrito en San Salvador, el 29 de
enero de 1963; Convenio Centroamericano de Incentivos Fiscales al Desarrollo
Industrial, suscrito en San José el 31
de julio de 1962.
Régimen Financiero: Convenio Constitutivo del Banco Centroamericano de
Integración Económica, suscrito en Managua el 13 de diciembre de 1960, e
instrumento de adhesión de Costa Rica; Convenio Constitutivo de la Cámara
de
Compensación
Centroamericana;
Convenio de Compensación y de Créditos Recíprocos entre los Bancos Centrales Miembros de la Cámara de Compensación Centroamericana y el Banco
de México, S. A.; Protocolo al Tratado
General de Integración Económica Centroamericana. Código Aduanero Uniforme Centroamericano.
Otros Instrumentos: Reglamento del
Consejo Ejecutivo del Tratado General
de Integración Económica Centroamericana; Nota sobre privilegios e inmunidades; Notas sobre el Acuerdo Regional
,Centroamericano para la Importación
Temporal de Vehículos por Carretera;
el Acuerdo Centroamericano sobre Circulación por Carreteras; y el Acuerdo
Centroamericano sobre Señales Viales
Uniformes; Notas sobre el Comité de
Cooperación Económica del Istmo Centroamericano; el Instituto Centroameri-

cano de Investigación y Tecnología Industrial (ICAITI) y la Escuela Superior de Administración Pública América
Central (ESAPAC).
B. La Asociación Latinoamericana de
Libre Comercio:
Tratado que establece una Zona de
Libre Comercio e instituye la Asociación
Latinoamericana de Libre Comercio, suscrito en Montevideo el 18 de febrero
de 1960, y Protocolos adicionales;
Resoluciones sobre Funcionamiento y
organización de la ALALC; Reglamento
de la Conferencia de las Partes Contratantes ALALC, Resolución 35 (11);
Reglamento del Comité Ejecutivo Permanente. ALALC, Resolución 19 (1);
Acuerdos sobre Privilegios e Inmunidades de la ALALC en el territorio de los
Estados Miembros. ALALC, Resolución
6 ( 1) ; Acuerdo entre el Gobierno de
Uruguay y la ALALC sobre privilegios
e inmunidades en territorio uruguayo.
ALALC, Resolución 7 ( 1); Remitiendo
al GATT las respuestas al cuestionario
presentado por dicho Organismo sobre
Disposiciones del Tratado de Montevideo, Protocolos y Resoluciones Complementarias. CPM/Res. 21; Sistema de votación de la Conferencia. ALALC, Res.
68 ( 111) y Nota informativa, doc.
ALALC/C. II!/de 1 l.
C). Otros documentos:
Convenio Constitutivo del Banco Interamericano de Desarrollo ( Artículos
seleccionados) ; Carta de Punta del Este
(Título Tercero); Resoluciones aprobadas en la 1 y 11 Reunión Anual del
CIES al Nivel de Expertos y al Nivel
Ministerial; BID. Reglamento para el financiamiento de las exportaciones de
bienes de capital.
Anexo: Bibliografía sobre integración
económica latinoamericana.

CANJE

PUBLICACIONES RECIBIDAS
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ALEMANIA

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Léttres l'Université de Zurich, 1962.
Institut für Auslandesbeziehungen, Stuttgart, No. 3 ( 1963).
GROTZER, PETER, La Conscience du Temps dans l'Oeuvre de Gabriel Marcel (Essai
de Critique Litteraire), Faculté des Léttres de l'Université de Zurich, 1962.
KUHN MEIERHANS, DoRtS, Le Curé de Tours Studie zur Macht und Ohnmacht des
Menshen in Werke von Honoré de Balzac, Philosophischen Fakult3.t I der Universit3.t, Zürich, 1958.
KuNDERT, HANS, Romancerillo Sanabrés, Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zurich, 1962.
LICHTENHAHN, ANA, La Storia di ove dove onde Donde di Dove de Dove. Facultá di
Lettere deU'Universitá di Zurigo, 1951.
MATTA, SvETLANA, Existence po·etique de Bacovia, Faculté des Lettres de l'Université de
Zurichi 1958.
PFISTER, MAx, Die Entwicklung der inlautenden Konsonanten-gruppe -PS- in deln
romanischen Sprachen mit besonderer Berücksichtigung des Altprovenzalischen. Philosophischen Fakultat Ii der Universitiit Zürich, 1960.
PLozzA, P1ERA, Buoni incontri di Antonio Baldini, Facoltá di Lettcre dell'Universitá di
Zurigo, 1962.
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No. 16 (Octubre-Diciembre 1962) (Compilaciones Especiales) No. 16 (OctubreDiciembre 1962) - No. 17 ( Enero-Marzo 1963) Compilaciones especiales, No. 17
(Enero-Marzo, 1963) - No. 18 ( Compilaciones especiales) (Abril-Junio, 1963).
Boletln Bibliográfico, Ministerio de Gobierno, Biblioteca Pública General San Martín,
Mendoza, No. 1 (Enero-Junio de 1963).
Catálogo de Publicaciones (/939-1960), Universidad .Nacional de Cuyo, Biblioteca Central Mendoza. Cuadernos de la Biblioteca No. 3.
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TJARKS, GERMAN O. E., El Consulado de Buenos Aires y sus proyecciones en la Historia
del Río de la Plata. Tomos I y 11, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de
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(Julio-Septiembre, 1963) - No. 58 (Octubre-Diciembre, 1963).
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Direcci6n de publicaciones, Universidad Central de las Villas. 1962 - Breve Antología, 1963.
BENET Y CASTELLÓN", EDUARDO, Birin (novela), Dirrcci6n de Publicaciones, Universidad
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22-23 (Enero-Abril, 1964) - Año IV, No. 24 (Enero-Abril, 1964).

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Universidad Central de las Villas, Santa Clara, 1962. El girasol sediento. Direcci6n
de Publicaciones, Universidad Central de las Villas, Santa Clara, 1963. Sonetos en
Cuba. Direcci6n de Publicaciones, Universidad Central de las Villas, Santa Clara,
1964. Cuerda Menor, Editora del Consejo Nacional de Universidades, Universidad
Central de las Villas, Santa Clara, 1964. Juan Quinquin en Pueblo Mocho, Edit. del
Consejo Nacional de Universidades. Universidad Central de las Villas, Santa Clara,
1964.

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Central de las Villas, Santa Clara, 1962.

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RoA, RAÚL, Retorno a la Alborada. Tomos I y II. Dirección de Publicaciones. Universidad Central de las Villas. Santa Clara, 1964.
SuÁREZ Sods, RAFAEL, Un pueblo donde no pasaba nada (Novela del Tiempo quieto),
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s/n., Cuentos populares cubanos. Tomo 11, Recopilación de Samuel Feijóo. Departamento de Investigaciones Folklóricas, Universidad Central de las Villas. Santa Clara, 1962.
s/n. Cheo Alvarez (El Trovador Caonaero). Los poetas del pueblo. Departamento de
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CHECOESLOVAQUIA
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(1962) - Philologica 2, Oricntalia Pragensia II ( 1962) - Philologica I, Germanistica
Pragensia II ( 1962) - Philosophica et Historica 2, Aestetica ( 1962) - Philosophica
et Historica 3 (1962) - Philologica 3, Slavica Pragensia IV (1962) - Philosophica et
Historica 4 ( 1962).

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ESPA~A
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Agustinus, Revista trimestral publicada por los padres Agustinos Recoletos, Madrid,
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IX, No. 34 (Abril-Junio, 1964) - Vol. IX No. 3 (Enero-Marzo, 1964).
Archivo Ibero-Americano, Revista trimestral de Estudios Históricos, publicada por los
PP. Franciscanos, Madrid, Año XXIII, No. 90-91 (Abril-Septiembre, 1963) - No.
92 (Octubre-Diciembre, 1963) - Año XXIV, No. 93 (Enero-Marzo, 1964) - Nos.
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CEPEDA CALZADA, PABLO, La vida como sueño (Reflexiones sobre la conciencia Española), Librería Editorial Augustinus, Madrid, 1964.
Convivium, Estudios filosóficos, psicológicos y humanísticos. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Barcelona. Barcelona. No. 11-12 ( Enero-Diciembre, 1961) Nos. 13-14 (Enero-Diciembre, 1962).
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ScIACCA, MIGUEL F., Metaf!sica, Gnoseología y Moral (Ensayo sobre el pensamiento
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Hispanic Review. A quarterly Journal devoted to research in the Hispanic Languages
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JEGP. Journal of English and Germanic Philology. Published by The University of
Illinois Press, Urbana, III. Vol. LXIII, No . 1 (Enero, 1964) - No. 2 {April, 1964) No. 4 (October, 1964).
Journal of lnter-American Studies. Published quartcrly of the School of Inter-American
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The Journal o/ Aesthetics and Art Criticism . Published quarterly The American Society
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Baltimore, Maryland, Vol. XXIII, No. 1 (Fall, 1964) - No. 3 (Spring, 1964). Vol.
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The New World looks at its History. s/n. Edited by Archibald R. Lewis and Thomas
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The Personalist, an international review of philosophy, religion and literature, The
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The Philosophical Review. Cornell University, Vol. LXXIII, No. 1 (Enero, 1964)
No. 2 (Abril, 1964) - No. 3 (July, 1964).

FRANCIA
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(Julio-Septiembre, 1963} - No. 4 (Octubre-Diciembre, 1963) - Año 34, No. 1 (Enero-Marzo, 1964) - No. 2 (Avril-Juin, 1964).

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HOLANDA
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Instituut, gevestigd aan de Rijksuniversiteit te Utrccht. Utrecht, No. 13, 1963.

INGLATERRA
The British ]ournal o/ Aesthetics. Published for the British Society of Aesthetics by
Routledge and Kegan Paul Ltd., London, Vol. 3, No. 4 (October, 1963). Vol. 4,
No. I (January, 1964). Vol. 4, No. 2 (April, 1964).

ITALIA
Giornale di Metafisica. Rivista bimestrale di filosofia, Genova, Anno XI~, Nos. 1-2
(Gennaio-Aprilc, 1964) - No. 3 (Maggio-Giugno, 1964) - Nos. 4-5 (Luglio-Ottobre,
1963} - No. 6 (Novembre-Dicembrc, 1963).
Rivista di Estética. Instituto di Estética dell'Universitá di Torino, Torino, Anno VIII,
fascicolo I ( Gcnnaio-Aprile, 1963} - fascicolo II (Maggio-Agosto, 1963} - fascicolo
II (Settembre-Diccmbre, 1963). Anno IX, fascicolo I (Gennaio-Aprile, 1964) .

JAPÓN
Bigaku, is published quarterly, in collaboration with Bijutsu Shuppan-Sha, by the
Japanese Society of Aesthetics, Faculty of Letters, Tokyo University, Tokyo. Vol. II,
No. 1 (July, 1960) - No. 2 (Septembcr, 1960) - No. 3 (December, 1960) - No. 4
(March, 1961). Vol. 12, No. 1 (June, 1961) - No. 2 (September, 1961) - No. 3
(December, 1961) - No. 4 (March, 1962). Vol. 13, No. 1 (June, 1962 - No.
2 (September, 1962) - No. 3 (December, 1962) - No. 4 (March, 1963). Vol. 14,
No. J (June, 1963) - No. 4 (March, 1964). Vol. 15, No. 1 (June, 1964).

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Historia Mexicana. Revista trimestral publicada por el Colegio de México, México,
D. F. Vol. XIV, No. 1 (Julio-Septiembre, 1964) . XIII, No. 3 (Enero-Marzo, 1964) No. 4 (Abril-Junio, 1964).
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(Sept. de 1949) - No. 2 (Octubre de 1949) - No. l. Año II (Noviembre de 1949) No. 2 (Diciembre de 1949) - Nos. 1-2 (Noviembre-Diciembre, 1950) - No. 3 (Enero
de 1950) - No. 4 (Febrero de 1950) - No. 5 (Marzo de 1950) - No. 6 (Abril de
1950) - No. 7 (Mayo de 1950) - No. 8 (Junio, 1950) - No. 9 (Julio y Agosto
de 1950) - Nos. 3, 11 y 12 (Octubre, 1950). Año III, No. 3 (Enero, 1951) - Nos.
6 y 7 (Abril y Mayo de 1951) - Nos. 8-12 (Junio a Octubre, 1951).

VENEZUELA
Anuqrio de Filología. Facultad de Humanidades y Educación, Universidad de Zulia,
Maracaibo, Año 1, No. 1, 1962. Años II-III, Nos. a-3 (1963-1964).
Boletín de la Biblioteca General. Dirección de Cultura, Universidad de Zulia, Maracaibo, Año III, No. 5 (Julio-Diciembre de 1963).
Catálogo de Cursos. Universidad Central de Venezuela, 1963.
Cultura Universitaria. Revista trimestral de la Dirección de Cultura de la Universidad
Central de Venezuela. Caracas. Nos. LXXX-LXXXI (Julio-Diciembre, 1962).
FALCÓN BRICEÑo, MARCOS, La cuesti6n de Límites entre Venezuela y la Guayana Británica. Publicaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores. Caracas, 1962.

PERÚ
Nueva Cr6nica. Organo del Dpto. de Historia, Facultad de Letras, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima, No. 1 ( 1963).

PUERTO RICO
Asomante. Revista Trimestral de la Asociación de Graduadas de la Universidad de
Puerto Rico, San Juan, Año XIX, Vol. XIX, No. 4 (Octubre-Diciembre, 1963). Año
XX, Vol. XX, No. 1 (Enero-Marzo, 1964) - No. 2 (Abril-Junio, 1964).

SUECIA
FREDÉN, GusTAF, Tres Ensayos Cervantinos. Instituto Ibero-Americano, Gotemburgo,
1964.
GROSSELMAN, CARL AuousT, Informes sobre los Estados Sudamericanos en los Años
1837 y 1838. Biblioteca e Instituto de Estudios Ibero-Americanos de la Escuela de
Ciencias Económicas. Estocolmo, 1962.

URUGUAY
ANCHIERI PÉREZ, Luis, Ahora siempre. Edic. Agón. Montevideo, s/ f.
RELGIS, EuoEN, En un lugar de los Andes y otros poemas, cuadernos Julio Herrera y
Reissig. Montevideo, 1954. La Paz del Hombre, Edic. Humanidad. Montevideo, 1961.
Locura y Siete Antifábulas. Ediciones Humanidad. Montevideo, 1961.

582

583

�Acabóse de imprimir el día I O
de abril de 1965 en los Talleres de la Editorial ]us, S. A.
Plaza de Abasolo número 14,
Col. Guerrero. México 3, D. F.
El tiro fue de 1,000 ejemplares.

Ejemplar

N9

0773

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Sociología de la Reforma Agraria</name>
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        <name>XV Congreso de Sociología</name>
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                    <text>Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�HACIA UN NUEVO DERECHO INTERNACIONAL DE LA PAZ
LIC. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

Universidad Nacional Autónoma de México
Universidad de Nuevo León

NUNCA COMO AHORA NUEVAMENTE se ha planteado el problema tradicional de
la Fuerza y el Derecho, a nivel tal, que vemos cómo se encuentra mortalmente
comprometido el porvenir del Hombre. Resultaría prolijo enumerar todas las
causas que han producido esta situación, pero es indudable que entre los factores p'rincipales está el notorio progreso que se ha venido operando en el
campo de la moderna civilización técnica, lo que ha producido una revolución en todos los órdenes de la vida humana.
En tanto que el hombre avanza por la senda del progreso científico, paradójicamente, se encuentra ante una crisis de los valores y principios que han
sustentado su vida en lo moral, social y cultural. En esta etapa de transición
se destaca de manera preponderante el Derecho Internacional si se toma en
cuenta que en las circunstancias actuales de la Humanidad, ésta se encuentra
colocada en un plan eminentemente internacionalista, por no decir universalista y que, por tanto, corresponde a este Derecho el realizar no solamente
las tareas jurídicas de relación ordinaria entre los Estados, sino que en esta
ocasión tiene una misión por demás importante: lograr el aseguramiento de
la paz, pero de una paz dentro de las nuevas circunstancias y que, lejos de
ser sólo una fórmula más, constituya un conjunto de normas que puedan salvaguardar la vida misma del hombre.
Son advertibles los esfuerzos -los nobles esfuerzos- por convertir al Derecho Internacional en "esa alta técnica de la concordia" de que habla Ortega y Gasset, que no es otra cosa que la realización de la justicia social internacional; o sea "aquella que no se funda directamente en un conjunto de
relaciones pacticias de miembro a miembro, sino que se deriva de las exigencias de la vida social, de la comunidad y del bien común.'
i

JosÉ MA. DIEZ-ALEGRÍA, Presupuestos Etico-Sociol6gicos del Derecho Internacional

455

�La crisis señalada anteriormente se refleja en forma natural en el Derecho
Internacional, atribuíble también a múltiples causas; sin embargo, lo cierto
es que resulta imposible negar la existencia de un ordenamiento jurídico de
reconocimiento entre las naciones que a través del tiempo ha permitido una
vida de relación, la que si bien en determinados momentos de la historia ha
sido precaria y, en otros, por desgracia, la guerra ha servido para violar principios y normas jusintemacionalistas, no por ello ha dejado de tener indudables
muestras de vigencia., Así, en realidad, resultan inoperantes, tanto la incomprensión como las críticas acerca de la eficacia del Derecho Internacional ante
los complejos problemas que la fuerza suscitara en el pasado, así como los
definitivamente graves de lo porvenir, lo que resulta irrelevante ante la carencia de otros medios que hayan podido prevenir el empleo siemp're creciente
de la guerra. Amén de su naturaleza intrínseca, tan cercana al hombre, no
&lt;lebe olvidarse que el Derecho Internacional ha hecho permisible el que la
vida de relación entre los Estados se haya canalizado dentro de cauces más o
menos jurídicos -pero jurídicos, al menos, cuando no imperó la fuerzaenmedio de serias turbulencias y, por último, es necesario el reconocimiento
de su valor como posibilidad para la salvaguarda de la propia supervivencia
humana.
La crisis del Derecho Internacional -como así lo ha advertido algún
autor-, no es solamente privativa de tal Derecho, sino que es común a todas
las manifestaciones jurídicas, ya que en ninguno de los casos existe crisis en
el sentido de falta de normas, éstas siempre existen por ineludible necesidad.
ciPero es que al hablarse de crisis se hace referencia a un ordenamiento jurídico con existencia histórica y características determinadas; en lo nacido
en el estado moderno y que llega en la actualidad a la etapa de su evolución
dialéctica, la crisis actual que comienza a gestarse con la aventura napoleónica pues en tal se abandona una metafísica de la fuerza para ser dominada
por una física de la fuerza. La técnica política y mecánica escapa al hombre
haciendo imposible el control de la fuerza y determinando con el miedo la
sumisión a la física de la fuerza". 2
Existe, además, el hecho de que si el hombre no cree ya en el Derecho, esto
se debe a su desilusión nacida de los fracasos y de las experiencias amargas
del pasado. Todavía conserva el recuerdo de la Sociedad de Naciones y en
nuestros días, no deja de observar, con angustia, las dificultades, los intentos
fallidos y los graves problemas que encara la Organización de las Naciones
Unidas en su lucha por la paz.
Público. Actas del Primer Congreso Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional,
pág. 17, vol. II.
2
!bid. Antonio de Luna. págs. 430 a 468.

456

Cabría formularse la pregunta acerca del por qué debe atribuírsele exclusivamente al Derecho Internacional la grave responsabilidad de hacer de la
paz una institución salvadora de la misma ~atendiendo a que la paz está
seriamente amenazada-, cuando es indudable que podría haber otros medios
que tal hicieran, pero es que la Humanidad ha llegado, no ya a una situación
teórica del trágico binomio fuerza-derecho! o al sacrificio del Derecho Internacional por la política del poder, sino que este último puede sucumbir ante
la primera y considerando la trascendencia de lo que esto significa, si el hombre
desea sobrevivir, necesita del Derecho.
Recordemos las palabras del internacionalista Alfred Verdross, en relación
a este punto: "Más ello es olvidar que ninguna comunidad pacífica puede
existir sin el reconocimiento de un orden jurídico".3
No hay otra alternativa, ya que, en última instancia, en el caso de sobrevivir, cualquiera que fuese la fórmula jurídico-política que pudiera haber en
lo futuro, conjunto de organizaciones u organización mundial, la norma jurídica estará siempre protegiendo los valores que le han sido encomendados
al Derecho, colocada en un orden jurídico, ya que sin éste, no podría tener
realidad el Derecho.
No debe extrañamos el que el hombre de la calle no crea en la posibilidad
de un nuevo orden internacional y ponga su creencia en bombas atómicas,
pensando que las palabras del Derecho Internacional resultan impotentes para
evitar una tercera y más terrible conflagración universal. Algunos autores hablan de su inexistencia o bien de la ineficacia de toda una complicada red de
tratados bilaterales y colectivos en la solución pacífica de los conflictos internacionales y de que los valores contenidos en el Derecho Internacional, como
son, en primer término, Ia paz y la justicia -para no citar sino los principales-, no han tenido su plena realización, especialmente cuando se observa
que el más preciado de todos ellos, como es el de la paz, puede ser aniquilado en cualquier instante.
"Si bien es cierto --como dice Antonio de Luna- que ya desde Espinoza,
pasando por Gumplowicz, Lassol, Lundstedt y su discípulo Lunau, para terminar con Olivecrona no sólo el vulgo sino filósofos y juristas ilustres han
llegado a negar rotundamente que exista normatividad internacional alguna,
pues lo que llamarnos "Derecho Internacional" no es para ellos más que la
expresión ideal de la constelación de fuerzas que juegan en el campo de la
política internacional; y que otros, aun admitiendo la existencia de una normatividad internacional, niegan que sea derecho a consecuencia de que la
misma carece de uno o de varios de los elementos peculiares del derecho legal
moderno: a), comunidad jurídica; b), legislador; c), auténticos tribunales;
ª

ALFRED VERDROSs,

Derecho Internacional Público. Prólogo.

457

�,t
1

d), ejecuci6n coactiva, todo ello sazonado por la inseguridad y escasez de su
contenido, la carencia de unidad sistemática, la obscuridad y falta de principios de interpretación de sus normas, la gran cantidad de limitaciones y
excepciones, la imprecisión de sus nociones de "estado de necesidad" y de
la cláusula rebus sic stantibus, el derecho de represalia, el efecto anulatorio
de la guerra, su falta de elasticidad ante los cambios políticos, lo frecuente de
su violación y la escasez y heterogeneidad de sus su jetos p·o r lo que el derecho
internacional no es derecho, sino moral, para Hobbes, Austin, Puchta, Baumgarten; en parte moral y en parte usos sociales, para Binder; una normatividad "sui generis", para Somlo; un derecho imperfecto para Savigny, Wilson,
Zitelmann, Becker, Burckhardt, Elrnunds y Decensiere-Ferrandiere. Sin embargo, estos defectos y aun otros más, como consubstanciales con el Derecho
Internacional, inherentes a su propia esencia, incurables, por tanto, y que no
son debidos a que el Derecho Internacional se encuentre en un estadio primitivo de desarrollo del que pueda evolucionar y salir por un perfeccionamiento,
sino al concepto mismo de un derecho entre grupos sociales con poder de
autodeterminación, no son la principal causa del desprestigio en que ha caído
en la actualidad":'
Afortunadamente tales doctrinas y teorías han sido superadas en contra del
Derecho Internacional, pero frente a la realidad que el Derecho Internacional
sea más o menos observado y cumplido, como así lo expone el autor que
citamos, nada dice respecto a su existencia, ya que pertenece a la esencia
de toda norma moral o jurídica la posibilidad de su violaciónJ pues de otro
modo no se trataría de un deber ser, sino del ser probable de las leyes físicas,
y -agrega el autor- tan inútil su promulgación como el tratar de reglamentar la circulación de las estrellas o los latidos de un corazón enamorado. 5
En la actitud actual de escepticismo frente al Derecho Internacional no ha
influido grandemente ninguna de sus genuinas características (los defectos),
y no lo ha hecho porque, inherentes a la esencia del mismo, la Segunda
Guerra Mundial y la amenaza de una tercera, los habrá quizá puesto de relieve, pero no los ha creado de nuevo. Lo ocurrido es mucho más grave. No
ha sido sólo una violación del Derecho Internacional, sino una rebelión contra
el mismo". 6
Resultaría, pues, extenderse mucho, el hacer el señalamiento de los diversos
factores que han determinado la crisis del Derecho Internacional, porque no
es uno solo, sino que, como nos dice el ya citado internacionalista Antonio de
Luna, "las causas cuya conjunción se presenta por primera vez en la historia";,
' !bid., pág. 445.
' lbid., pág. 433.
' !bid., pág. 436.

458

que han engendrado la crisis actual, son las siguientes: a) el paso de la guerra
limitada a una guerra total, entendiendo a la guerra como una lucha armada
en la cual los contendientes se op'Onen en virtud de su pertenencia a grupos
sociales diferentes; por primera vez en la historia el objetivo de la guerra
es el dominio del mundo; disminución de las fuerzas políticas en una solidaridad internacional y ruptura de la unidad cultural del mundo". 7
Internacionalismo. Sin embargo, estas causas, a su vez, son convergentes y
reveladoras de otro fenómeno que se ha venido produciendo gradualmente
en el curso de la historia del hombre y el que es claramente distinguible de
los otros, nos referimos al lnternacionalismoJ que ha venido creciendo en
forma insospechable.
Este movimiento, el que no tiene manifestaciones doctrinarias ni políticas,
claramente objetivas, es, sin embargo, una corriente que de hecho pone de
manifiesto el acercamiento cada vez mayor del hombre con• el hombre. Desde
luego ese hecho es de la mayor importancia dentro de la panorámica futurible de integración de un nuevo Derecho de la Paz.
En trabajo previo,8 ya habíamos estudiado este fenómeno, ya que en la
actualidad, aun dentro del terreno mismo de la organización de las Naciones
Unidas se presentan otra clase de problemas que están relacionados entre el
"Regionalismo" y el Universalismo, compromiso que se encuentra incorporado significativamente en la propia Carta de las Naciones Unidas. Sin embargo, el Internacionalismo difiere del Universalismo, pese a que han sido
comúnmente empleados en forma indistinta por tratadistas y escritores dentro del campo del Derecho Internacional. Imp6nese, desde luego, el hacer
la distinción- clara entre el Internacionalismo, el que de acuerdo con nuestro
estudio citado, concebíamos, al hablar de sus principios, en que: "Los orígenes del Internacionalismo -en primer término-- es posible encontrarlos en
la naturaleza misma del hombre, el que a su vez alberga un anhelo de U niversalidad, Pero paradójicamente, el propio hombre se ha encargado de obstruir, de poner murallas y de sembrar odios fratricidas, con los resultados
que la Historia contempla". En otras palabras, el Internacionalismo obedece
a un proceso de integración vía jurídica. Sobre esta afirmación hay múltiples
ejemplos que así lo confirman, bastaría recordar los agrupamientos que tanto
en Europa como en América han venido operando con halagüeños resultados.
Además, el Universalismo, cae más bien dentro de la órbita de lo ideal en
la Filosofía, en uno de los aspectos de la antropología filosófica. Mencionamos
aquí ambas corrientes porque las dos tienen posibilidad en sus respectivos es' Ibid., pág. 435.
Lic. ALBERTO GARCÍA GÓMEz, "Internacionalismo y Universalismo", Humánitas.
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos, vol. 5, página 534.
8

459

�tadios de convertirse en importantes vehículos integrativos de un nuevo orden jurídico que permita el establecimiento de la paz permanente.
El Derecho de la Guerra y el Derecho de la Paz. Los tratadistas y autores,
especialmente en Derecho Internacional, en el pasado, hicieron la división
de esta disciplina jurídica en Derecho Internacional de la Paz y Derecho
Internacional de la Guerra, observándose cómo complejos factores -predominantemente bélicos----, habrían de crear esa consecuente división. En otras
palabras, el anacrónico problema de todos los tiempos, fuerza y Derecho, ha
producido discusiones y doctrinas y posiciones dentro del campo históricojurídico y en ellas han intervenido, lógicamente, los jusinternacionalistas.
Adviértese, desde luego, que la guerra, a semejanza de un péndulo trágico, ha
venido oscilando crecientemente entre los extremos de la paz y de la guerra;
por desgracia, es posible observar cómo ese péndulo ahora ha llegado a la
trágica posibilidad de paralizar su movimiento, no precisamente en el lado
de la paz, sino en el de la guerra.

Pero en tanto que los tratadistas estudiaron en el pasado el problema de
la guerra y su adjunto el de la paz --como así sucede en Vitoria, Suárez y
otros destacados autores de la escuela Hispánica del Derecho Internacional
de los siglos XVI y XVII, nunca como ahora este problema ha llegado a su
máxima y última expresión. Podría decirse que ha quedado atrás la etapa
de las teorías, para enfocarse la atención en las graves urgencias del momento
histórico actual. Así las diferencias especulativas y teoréticas acerca de la
fuerza y el Derecho pertenecen a épocas históricas superadas, cuyas circunstancias permitieron su verificación en la medida que el poder y la fuerza
gradualmente fueron creciendo hasta llegar a la Era Atómica y hoy, ~orno
nunca, vuelve de nuevo a p'lantearse con exigencia vital y con cruda realidad,
el problema de si la fuerza predominará sobre el Derecho, sólo que las condiciones de los planteamientos anteriores han cambiado totalmente.
No es posible desconocer que las presiones ejercidas dentro de la esfera del
Derecho Interno han trascendido al campo de lo Internacional, y estas presiones son debidas al desconocimiento por parte de los Estados de los derechos
del hombre, produciéndose así que éstos se han revelado no solamente contra
el Derecho Internacional, sino contra todos los Derechos, el encontrar la so~
lución a este desequilibrio jurídico y político corresponde como misión fundamental al Der-echo Internacional. Lo que significa que es necesario volver
la vista al hombre. "La guerra no es un hecho cuya casualidad sea extraña al
hombre --dijimos en otro estudio---9 si el hombre está en conflicto con sus
semejantes es que ya de por sí el hombre es un viejo conflicto, que vive en

perpetua tensión dialéctica y de su insuficiencia radical, que al tratar de
colmar, ya de facto, origina las guerras, que tal es el estado actual del hombre".
Así vemos como las presiones que mencionabamos de lo nacional han repercutido en lo internacional, y ya se habla en este último aspecto de los
Derechos del Hombre, como así se desprende de la Declaración hecha p·or la
propia Organización de las Naciones Unidas y esto es significativo, ya que los
ordenamientos jurídicos nacionales no solamente no han sido capaces de encauzar plenamente dentro del Derecho la vida de sus súbditos y ciudadanos,
sino, lo que es peor, hay graves violaciones que lesionan la dignidad humana.
Interesante, desde todos puntos de vista, resulta el enfocar la atención acerca de la naturaleza de la norma jurídica internacional, atendiendo a su efectividad, la que de ninguna manera puede ser reveladora de la multicitada crisis del Derecho Internacional. Y así, tendremos que volver nuestros ojos hacia
el campo fecundo de los orígenes del Derecho Internacional, ya que en ellos,
se puede tomar un nuevo punto de partida y tratar de aprehender los elementos
que informan su contenido.
Verdross -distinguido internacionalista- rinde un tributo por demás significativo a la doctrina que crea la ciencia del Derecho Internacional, cuando
dice: "por cuanto los fundamentos filosóficos en que se apoya (mi obra) echa
sus raíces en la Doctrina Española del Derecho de Gentes de los siglos XVI y
XVII de irradiación universal", 10 o sea que esta escuela cuyos principales creadores lo son Francisco de Vitoria y Francisco Suárez, han establecido con claridad los verdaderos fundamentos del Derecho Internacional. Recordemos cómo
Suárez lo definía como el ªconjunto de normas jurídicas introducidas en el
curso de la Historia por el uso constante de las naciones como miembros de la
sociedad internacional".
Verdross -ya citado- establece que el Derecho Internacional no depende
sólo de la norma moral de la buena fe; se haya también determinado materialmente, en su contenido, por normas de moral social, que suelen recibir el
nombre de « Derecho Natural" .11 Es necesario buscar en la propia naturaleza
del hombre hasta qué punto es la relación que existe entre éste y el Derecho
Internacional, sólo que bajo un nuevo planteamiento, atendiendo a que si
Aristóteles dijo que el hombre vive en sociedad, tal sociedad presenta indudables cambios y estructuras. Ahora vivimos una intensa vida de relación y se
han perdido los elementos informativos del hombre colocado, digamos en pequeñas sociedades, para contemplar una gran sociedad, que sin tener las características de un monstruoso estado mundial, de hecho, se vive en una sociedad
internacionalista. Si la naturaleza humana está caracterizada por su racionali10 ALFRED VERDRoss,
11

• Ibid .. vol. 2, 1961, pág. 531.

460

ALFRED VERDROSS,

op. cit. Prólogo, p.
op. cit., p. 31.

VI.

461

�dad y su sociabilidad, es indudable que, antes que la fuerza pueda destruirla,
debe haber una nueva organización jurídica que lo lleve y mantenga en la paz
y al hablar de paz, no nos referirnos a la "ausencia más o menos prolongada
de la violencia, la pura tranquilidad", nos referimos a esa paz certeramente
establecida por el Dr. Adolfo López Mateos, o sea "la paz que anhelan los pueblos no es una tregua armada, tampoco una era de inmovilidad infecunda. Es
preciso concebir una paz dinámica, generosa y realista, en que se sobreponga
el principio de la convivencia mundial al de la destrucción; en donde prevalezca la negociación sobre la amenaza, y el diálogo persuasivo substituya a la
disputa violenta. La paz del mundo debe apoyarse en el principio de la seguridad de todos. Una paz sin justicia sería opresiva, y una paz sin progreso,
estéril inacción".
Verdross se refiere también a la norma fundamental del Derecho Internacional y dice: "que si el jusnaturalismo quiere aprehender la índole del Derecho
Natural, no puede hacerlo partiendo de los deseos y afanes de los respectivos
autores sino apoyándose en una antropología filosófica que indague la naturaleza del hombre en todas las direcciones. Y una indagación de esta clase nos
revela que algunos rasgos de la naturaleza humana permanecen constantes
junto a muchos factores variables. Ello excluye desde luego la elaboración de
un sistema de Derecho Natural inmutable y complejo; pero de los fines de la
naturaleza humana --existenciales- cabe deducir determinados principios
generales de validez universal" .12 El hombre -como decíamos con anterioridad-, de acuerdo con su naturaleza tiene que vivir en sociedad y "una sociedad sólo puede subsistir si los miembros están obligados entre sí a respetar sus
vidas y los bienes que les pertenecen. Más, para descartar toda lucha interna,
la sociedad tiene que establecer un orden que proteja a los consortes jurídicos
y sus bienes; y para que la comunidad esté en condiciones de cumplir este
deber, los consortes jurídicos habrán de contribuir a los cometidos de la comunidad tomando parte en ellos y poniendo a su disposición los medios nece.
/
sanos". 13

Las anteriores consideraciones nos permiten tener un mejor enfoque de la
norma fundamental del Derecho Internacional, sólo que los elementos fundamentales que permiten su vigencia no presentan la solidez necesaria: orden
jurídico internacional y fines. Diversos autores jusinternacionalistas consideran
que la norma jurídica internacional descansa en principios como el de "Pacta
sunt servanda" (Anzilotti). Para otros, la norma fundamental prescribe que
los Estados se comporten con arreglo al uso establecido (Kelsen y Guggenheim)
--citados por Verdross-, quien agrega que nos encontramos ante una norma
u lbid., p. 32.
13

462

Ibid., p. 32.

fundamental que puede ser rellenada con cualquier contenido, lo que no es aceptable. O sea que a esto ''hay que agregar que estas normas fundamentales presuponen ya la existencia de los Estados, puesto que sin ellos no puede haber
tratados ni usos interestatales. Ahora bien, admitida la existencia de los Estados
y demás su jetos originarios del Derecho Internacional como supuestos previamente dados a éste, se verá que el Derecho Internacional Positivo presupone
aquellos principios jurídicos en los que se asientan los ordenamientos de los
pueblos civilizados y han sido por éstos parcialmente positivizados.
La conjugación y concurrencia de los factores que actualmente determinan
una nueva situación internacional ante la fuerza (Era Atómica) empleada con
bélicos fines de destrucción mundial, exige la creación de un nuevo ordenamiento jurídico internacional, que determinando los vínculos jurídicos que ligan entre sí a los miembros de la comunidad internacional, tenga, no como
en el pasado, como único fin la eliminación de la guerra para la solución de
los conflictos internacionales, sino el objeto exclusivo de la paz.
Ya se observa cómo ia comunidad internacional paulatinamente se va agrupando y cómo muchas fronteras van cediendo y de cómo la distancia que antes
separaba a los hombres, tanto en lo espiritual como en lo material, ha sido
salvada. Nuevos tratados dan forma a estructuras internacionales que permiten
concebir -sin caer en utópicas esperanzas--- la posibilidad de que el hombre
puede salvar a su linaje de la destrucción total. El regionalismo y el universalismo no son oponibles, por el contrario, pueden integrarse, se están integrando.
No es posible desconocer que (\el fundamento del Derecho Internacional ha
estado a través de los siglos en relación con el progreso histórico contemporáneo
y con los requerimientos de la mentalidad humana correspondiente". 14
En otro aspecto, el término paz, siendo unívoco, se ha tomado en diversas
acepciones, de ahí que al hablar de un Derecho Internacional de la Paz, se
piense -y con razón- en que más parece una utopía que una posible realidad
fáctica, ya que a los múltiples obstáculos, habría que agregar el del nacionalismo
y el de la soberanía, que, hoy por hoy, y pese a que de hecho han sido superados, resultaría atrevido hablar de desconocerlos todavía.
Ciertamente, estamos a distancia lejana de San Agustín, cuando decía: "PAX
Est OrdinaJa Concordia", "Paz es la concordia en el orden". Con razón el
internacionalista Antonio de Luna ha dicho que "es inútil pretender resolver
la crisis del Derecho Internacional con meras reformas ni pretender resucitar el
cadáver de la justicia internacional asesinada a manos del nihilismo reinante
frotándolo con el viejo bálsamo positivista. Así, se encuentra este mundo en
un prolongado período de postguerra y en ese estado que padecemos, del que
11

Actas del Primer Congreso Hispano-Luso-Americano. Op. cit., p. 38.

463

�debe decirse que si la guerra abierta ha cesado, no es la paz". 15 Recordemos el
mensaje sublime del Pontífice Romano Paulo VI acerca de la paz.
Si bien el título de Derecho Internacional de la Paz no es ciertamente nuevo,,
no deberá obedecer a una simplista división metodológica, como en el pasado
así aconteció, con el trasfondo imperativo de la fuerza, porque ha llegado el
momento -grave momento-- de que el hombre haga un nuevo Derecho Internacional de la Paz, cuyo contenido determine el nacimiento de un nuevo
orden jurídico internacional. A este propósito cabría analizar -aunque esto
sea en forma somera- los antecedentes del propio Derecho Internacional
acerca de la paz. Esta ha sido buscada desde todo tiempo, pero es indudable
de que "las tareas de la comunidad internacional. . . no podrán r~alizarse. si
los Estados no se dejan guiar por determinados valores. En ese sentido -afirma Verdross-, ya hemos subrayado con anterioridad que el valor COMUN a
16
todo ordenamiento jurídico es el valor del orden o de la paz".
La Convención para el arreglo Pacífico de los Conflictos Internacionales, celebrada en la Segunda Conferencia de la Paz reunida en La Haya en 1907,
por la que se perfeccionó el instrumento análogo adoptado en 1899, _durante
la Primera Conferencia del mismo nombre, considerado como el primer mtento multilateral de importancia para dar permanencia a procedimien~os_ de
solución pacífica de las controversias internacionales mediante el establecumento de la Corte Permanente de Arbitraje, presenta interesantes aspectos. Así el
Título I se habla de "La conservación de la Paz General" y dice:

'

"Con el fin de evitar, hasta donde sea posible, que los Estados recurran
a la fuerza en sus relaciones recíprocas, las Potencias Contratantes convienen en hacer uso de todos sus esfuerzos para asegurar el arreglo pacífico de las desavenencias internacionales".
En el Pacto de la Sociedad de las Naciones, se agregan nuevos elementos,
cuando en él dice: "Las Altas Partes Contratantes: Considerando que para
fomentar la ~ooperación entre las naciones y para garantizarles la paz Y la
seguridad, importa: ... "
Tenemos el Protocolo para el Arreglo Pacífico de las Controversias lnt_ernacionales O "Protocolo de Ginebra", adoptado por la Asamblea de la Sociedad
de las Naciones del 2 de octubre de 1924, el cual dice: "Los Estados signata'
.
'
rios convienen en que en ningún caso deberán recurrir a la guerra, n~ en~re s1
ni contra cualquier Estado que llegado el caso, aceptare todas las obhgac10nes
especificadas a continuación, excepto en el caso de res1stenc1a a actos de agre!bid., p. 435. Vol., 1.
iu ALFRED VERDRoss 1 op. cit., p. 484.

15

464

sión o cuando obren de acuerdo con el Consejo o la Asamblea de la Sociedad
de Naciones, según las disposiciones del Pacto y del presente Protocolo" (Articulo 2).
Viene después, el Tratado sobre Renuncia de la Guerra, conocido bajo el
nombre de "Pacto de París" o "Pacto Briand-Kellog", suscrito en París el 27
de agosto de 1928, el que contiene en el capítulo de propósitos, una no menos
interesante confesión, cuando se dice: ªPersuadidos de que ha llegado la hora
de formular una franca renuncia a la guerra como instrumento de política nacional, con el fin de que las relaciones de amistad y paz que actualmente existen entre sus pueblos puedan perpetuarse ... "
No podíamos olvidar en esta breve panorámica, a los esfuerzos realizados
por la paz a la proposición de México en relación con el ¡'conmo DE LA PAZ"
presentado a la Conferencia Interamericana de Consolidación de la Paz en'
'
Buenos Aires, del lo. al 23 de diciembre de 1936. En el capítulo I, Principios
Generales, Artículo I, se lee: '·'Las Altas Partes Contratantes declaran solemnemente que condenan las guerras de agresión en sus relaciones mutuas, y que
el arreglo de los conflictos o divergencias de cualquier clase que se susciten
entre ellas no deberá realizarse sino por los medios pacíficos que consagra el
derecho internacional''.
Tenemos, por últimos, las Declaraciones de la Carta de las Naciones Unidas,
en las que hay ya un nuevo enfoque hacia el problema de la paz -ampliamente conocida-, pero que dado nuestro estudio, resulta de interés, cuando en
ellas se dice: Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas resueltos ... a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la humanidad sufrimientos indecibles, a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor
de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de
las naciones grandes y pequeñas, a crear condiciones bajo las cuales puedan
mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados
y de otras fuentes del derecho internacional, a promover el progreso social y
a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad".
Conceptos que claramente denotan cómo gradualmente se ha venido creando
una conciencia cada vez mayor que puede acercar al hombre a crear un nuevo
Derecho Internacional de la Paz, bajo nuevas concepciones.
No podemos terminar nuestro breve estudio, sin antes consignar algunas palabras de admiración para aquel insigne creador y maestro, Francisco de Vitoria,
creador de la escuela hispánica del Derecho Internacional, quien anticipándose
a su época, su pensamiento ha logrado que sus doctrinas le sobrevivan y puedan ser reactualizadas para bien de la paz, de esa paz que el hombre necesita
para poder cumplir con sus designios y misión entre hermanos.

465
H30

�EL PERIODISMO DESDE ADENTRO
LIC. RODRIGO MENDIRICHAGA

HEMOS VISTO A UN HOMBRE que leía un libro por la calle. Ya era de noche
y cerca de él brillaban los escaparates de la zona comercial.
Parecía mal situada su figura. No porque sea malo leer un poco estando
próximo a las tiendas. La figura chocaba con algo más importante aún: con el
ambiente social.
En nuestro medio nacional -y sobre todo en nuestra ciudad- no se leen

libros. Hemos desterrado de entre los hábitos el de la lectura de libros.
Y un hombre sentado en su casa, leyendo La Caida de Camus, o El Viejo
y el Mar de Heminway, será para sus amigos un tipo raro. Qui7.á su propia
familia le califique bajo en su respeto.
Cuando un hombre sale a la calle de Morelos y se propone seguir leyendo su
libro, éste sí ya rebasa lo tolerable. Como a un apestado, el prójimo le dirá
tímidamente, sólo con la intención, "vete a tu casa".
Nuestras ciudades tienen un complejo de velocidad que quiere excluir la

pausa meditadora de la lectura de libros.
Recordamos aún con melancólico desprecio la observación de una mujer
adulta, esposa de un hombre de negocios, que al ver a un niño desplazarse
activamente en sus juegos e intereses, comentaba con orgullo que sería un hombre de negocios.
Su reducida visión de las labores humanas Je había hecho descartar de entre
las tareas activas, que requieren el espíritu pronto, la voluntad firmísima y el

trabajar continua y rápidamente, la labor intelectual.
La admiración por los oficios con resultados inmediatos en lo económico y
el rechazo de la tarea intelectual, conduce a la eliminación de los libros de

entre las cosas útiles.
Vertiginosa época en busca de dinero es la nuestra.
Pero la escuela sigue enseñando a leer y la gente continúa teniendo la necesidad de conocer lo interesante y lo nuevo.

467

�El hombre promedio que ya sabe leer ha de aplicar su conocimiento. Enfrentado un día entero a la deprimente rutina de un trabajo administrativo, seguirá
necesitando algo más. Aplicar su alfabetizada intelectualidad a papeles de diversos colores que' poseen datos monótonos, le dejaría permanentemente vacío.
Recepción y embarque de mercancías, clasificación de productos, numeración
de máquinas; y, cheques, letras, facturas ... Para la economía esto será importante. Para la urgencia humana de conocer y de estar enterado, los papeles
rosas, verdes y blancos, todas esas documentaciones que se parecen a las de
ayer y a las del año pasado, no dicen nada.
Tantos hombres que conocen que hoy será este su destino, con variantes maYores o menores, no pueden estar conformes.
Antes de marchar a enfrentarse con su rutina, o al volver de la misma, el
hombre buscará llenar su vacío.
Sólo que, por razones de época, es un ser vertiginoso.
No dispondrá de mucho tiempo, ni tendrá la madurez necesaria para permanecer quieto, anclado, en un solo sitio.
Quiere conocer, quiere estar informado, pero no sabrá mantenerse mucho
tiempo recibiendo y meditando.
Porque es un ser vertiginoso, ya lo hemos señalado, y porque su prodigiosa
época le ha mostrado muchas noticias en una forma ágil, fácil, que sólo le
pide mirar; porque cine y televisión le han dado gráficamente muchos mundos ignorados, el hombre rehuye la lectura de libros.
Ese hombre, fruto del tiempo y de su abandono, lee periódicos.
Rabia de leer algo más que aquellos papeles de colores que pasan diaria e
interminablemente por su oficina. Pero no conocía el reposo fecundo y, por
tanto, ni imaginó que debiera acercarse a Camús, a Goethe, a Cervantes, a
Dante.
Esa es la arcilla de la cual está hecho el consumidor de periódicos. Usamos
deliberadamente el término consumidor -tan de la economía, tan de nuestro
medio-, para situarnos en léxico comprensible. Y pensamos que será mejor
entender como consumidor al que lee, para no tener que aceptar al comprador
por kilos de periódicos viejos. Para no tener que recordar, con pena, que este
es el destino general del periódico: acabar reunido, sólo unos cuantos días
después de salir, alegre y violentamente de las rotativas, en las colonias de
"pepenadores" de cosas inútiles.
Por razones de época, por la mediocridad del consumidor, el p·eriódico no
tendrá siquiera ni la decorosa vivienda propia de los libros. No hay estantes
-que son estructura e indican permanencia- para los periódicos.

468

EL

CONTENIDO

En el examen del periodismo no es posible quedar en análisis de época y
de lectores.
Este problema recuerda mucho al que plantea el arte cinematográfico.
Que al espectador de cine le gusta ver pornografía, se dice. Que podemos
observar la enorme demanda de boletos cuando lo que se anuncia presenta insinuantes escenas.
Siempre hemos recordado, al pensar en este tipo de dramas sociológicos, en
el acertijo de la infancia: "¿Qué fue primero, la gallina o el huevo?"
La gente no influyó, con una correspondencia abundante o con manifestaciones masivas, ante las casas productoras de películas.
El cine tuvo cierto decoro y también gran público en otra época.
Luego, algunas mentes y sensibilidades, proyectaron ir girando hacia el descaro en temas y escenas; se basaron, quizá, en el conocimiento de la fácil propensión humana hacia el mal. Y buscaron, ciertamente, una finalidad económica.
Hecho el cambio, habituado el espectador, hoy es difícil saber quién fue
pnmero ...
Y el periodismo presenta esta misma amalgama de culpabilidades.
La gente no sabe leer mucho porque ha descuidado su capacidad. Es culpable.
Pero los editores también han retirado cada vez más las palabras para enseñar gráficas "que hablen".
El consumidor dé periódicos no tiene cariño por lo que compra y lee cada
mañana; porque no aprecia nada que no le conduzca directamente a mejorar
sus ingresos en dinero. Posiblemente entre los pobres la única sección que se
conserva por unas horas sea la de avisos de ocasión.
Y el lector es culpable de esta actitud fenicia.
Pero, ¿ qué es lo que entrega el periódico?
¿ Valdrá la pena conservar anuncios comerciales, historietas gráficas, fotografías de gentes vanidosas, espacios pagados que no son noticia, informaciones
de dudosa procedencia y comentarios tibios o comprometidos?
Un descrédito se gana poco a poco. Pero en el periodismo se tiene la terrible
desventaja de poder mostrar las lacras cada día.

FINALIDAD PRIMARIA DEL PERIODISMO

Posiblemente el error base en la organización de muchos periódicosi sea una
creencia que va muy bien con el sentir propio del siglo.
469

�Los periódicos se piensan, primero, como negocios.
Imaginamos a los aspirantes a la creación de un nuevo diario o revista des•
'
' un
trozandose
el cerebro p·a ra encontrar los caminos por los que pueda ser
buen negocio. Un gran negocio.
Y si un periódico tiene ante sí como principal finalidad alcanzar grandes
beneficios económicos, el mismo se ha prostituido, poco importa si desde su
origen o posteriormente.
Porque el periódico tiene una responsabilidad y ésta es su primera meta.
El periódico, que maneja información y plantea criterios con sus comenta•
ristas, tiene como fin primario el de orientar la opinión, el de crearla con
su mensaje.
Pero hacer un periódico cuesta mucho dinero; por tanto, debe vérsele tam•
bién como negocio. Deberá ser negocio para poder realizar su fin principal.
Esto es diferente.
Cuando se ha creado y llevado adelante la empresa periodística con este criterio, entonces se cumple con la responsabilidad y se vive decorosamente.
Pero si se desvirtuó el orden que por naturaleza debe tener la vida del periódico, si se pensó en alcanzar fortuna, lo más que tendrá su creador es hartura
económica, habiéndose olvidado de todo lo demás, desde su fin principal hasta
muchos otros aspectos que tienen relación con la verdad, la justicia y la caridad.
El periodismo.negocio es una deformación muy generalizada.
El asunto se manifiesta ridículamente y con las proporciones más increíbles.
En el periodismo-negocio viven docenas de mediocres aspirantes al pan día•
río; y al tequila diario, por qué no. Son ciertos seres mezquinos de aspecto y
peores de intenciones. Inventan hojas, boletines, revistas, diarios, y van viviendo por temporadas del favor de minúsculos políticos ambiciosos o de gentes
que prefieren adelantar su dinero a ver impresas calumnias, insinuaciones y hasta verdades.
Ninguno de estos miserables llega lejos, ni en la consideración pública ni en
fortuna. Pero tampoco lo desearon.
Son los que quieren tener algo más de dinero del que merecen por su capa•
cidad. Y lo obtienen aprovechando unas embrionarias y atrofiadas cualidades
que recuerdan un poco a las que debe tener un periodista.
Casi siempre aprendieron algunas cosas fundamentales sobre la exterioridad
del periodismo vegetando un tiempo en algún diario grande. Porque ahí estuvieron, saben hacer una nota informativa, conocen el proceso técnico del taller
y pudieron llegar a ciertas fuentes.
Por eso deciden algún mal día independizarse para vivir mejor, para alcanzar más beneficios económicos.
470

Inventan desde la carta confidencial hasta algo parecido a un periódico por
,su formato.
Hacen vivir su grotesca creación sólo el tiempo justo que les da para comer,
vestir y tener desórdenes morales frecuentes.
Hoja, carta, boletín, revista, periódico, nacieron y subsistieron en función del
fruto que pudieron dar. Cansados los anunciantes, menos asustados los tramposos, removidos los políticos amigos, el periodismo-negocio termina.
No así el hábito de su creador. Estos parásitos continúan inventando el siguiente negocio-periódico.
Y si estos seres desagradan, por sus intenciones, por sus actos, por su indigni•
dad al arrastrarse en busca de ayuda, no son mejores quienes alcanzan riqueza,
poder y aceptación social p·or los mismos medios.
Este otro extremo del problema se muestra en condiciones externas distintas.
Aquí, casimires suaves como piel de mujer, oficinas suntuosas, orientales, olor
a perfumes extranjeros y licores elegantes. Siempre afeitados; con el aroma de
cigarrillos americanos.
Es la alta escuela del periodismo-negocio.
No tienen que arrastrarse tan abajo ni tan frecuentemente. Los suaves casimires van al piso de las Secretarías de Estado y de las grandes empresas industriales y bancarias.
Van de vez en cuando; sólo a recoger un cheque bien gordo.
Aquí, los titulares se cotizan en miles de pesos. Los silencios también. La adhesión vergonzante a un régimen lo mismo.
Pero el creador de esta parodia de periodismo vive lujosamente y puede
extender favores y pasar con facilidad cualquier contrabando moderado. Tendrá acceso al mundo social de moda. Este negociante del periodismo puede
estar en clubes y casinos exclusivos.
No es menos indecente que el desarrapado que publica un boletín y espera
audiencia de un alcalde provinciano para recibir el pago por su alabanza o su
silencio.
Debiéramos creer que es peor. Porque su acción maligna, o su abstención en
la responsabilidad periodística, va a mayor número de lectores.
Siendo peor, esta época graciosa, especialísima, le aplaude, le tiene respeto.
Epoca curiosa que en voz baja condena todo el día los males y crímenes,
pero que admira al hombre que alcanza el poder económico, aunque haya llegado a él por caminos tortuosos.
Y entre este potentado del periodismo-negocio y el otro aprendiz eterno de
este nefando oficio, una gama interminable de eslabones. Ahí, desde los que
creyeron que sería sólo un medio para hacer dinero pero, a su vez, deseaban
471

�decir la verdad, hasta los que bandean de una borda a la otra, pues equivocaron desde el origen su finalidad.
Esta forma de periodismo es un error desde su raíz.
Un trabajo que se inicia con mentalidad propia de otros oficios, no podría
ser un acierto.
La apostólica misión de informar y orientar con verdad -que supone despego de beneficios propios, visión puesta en el prójimo como receptor de nuestro servicio---, no es posible condimentarla con miras de instituciones de crédito.
Son dos cosas bien diferentes. Lo son por definición, por naturaleza, de
origen.
Si soy poseedor de una información valiosa, conocedor de un enfoque correcto de la realidad, si tengo, en definitiva, la verdad, no es legítimo especular
con ella. La verdad es algo tan digno en sí, que sólo puede transmitírsela, no
negociar con ella.
Por los medios de que dispone, el periodismo está capacitado para alcanzar
la verdad; deberá decirla, por tanto.
Y en este magnífico oficio, creado para los buenos, no para el desecho de la
sociedad, no habrá más que una condición que la impone la persona humana:
al ejercer el periodismo, poder vivir de él con decoro.
Obtener del trabajo periodístico lo necesario para vivir con holgura no supone transgredir finalidades.
Quien vaya más allá y confunda esta misión con el tráfico comercial, es un
pobre diablo que no entiende en lo que anda o un perverso que sabe demasiado bien lo que desea.

PRESIONES ECONÓMICAS

a ver peliculas y se sienta desganadamente a aburrirse ante la pantalla de televisión. No lee, no quiere leer.
Ahí está el fenómeno, vergüenza de nuestro tiempo.
Y paradoja también. Pues, a medida que disminuyen los índices de analfabetismo, se va leyendo menos. Y esto, aunque verdad sociológica que enseña
nuestra observación, parece ser un reto a la lógica ... y quizá a las matemáticas.
V amos a dejar esto por ahora como un mal acumulativo que, para corregirse, requerirá de mucho tiempo. Creamos por un momento, optimistamente,
que en algún buen siglo próximo la gente quiera volver a leer.
Y vayamos al p'roblema que esta ausencia de lectores causa al periodismo.
Si el periódico no puede vivir de la venta tendrá que vivir de otras dos so~
luciones: publicidad y subvenciones.
De momento podemos quedar perfectamente tranquilos de saber que existen
medios de acercar la ayuda necesaria cuando han fallado los lectores requeridos.
Pero, subvenciones y publicidad, suelen allegar el dinero y ciertas condiciones.
Lo cual no sucedería fácilmente con una enorme masa de lectores, que no
estarían asociados como compradores de un diario determinado.
La vida más libre para un periódico existe cuando su tiraje y venta es tan
alto que cubre todos los gastos y hasta puede reportar alguna utilidad.
Un periódico en tales condiciones de subsistencia tendría que equivocarse
demasiado para ser abandonado por sus lectores, esos hombres anónimos que
con unos centavos diarios le hacen posible vivir.
Es más difícil que un solo hombre, o un pequeño equipo de hombres, no
vaya a tratar de exigir algo más a cambio del apoyo económico que proporciona a un p·eriódico.
Conociendo las reacciones humanas, podría predecirse que la libertad de expresión estaría en riesgo al recibir subvenciones y publicidad.
Pero no hace falta tomar actitudes proféticas.

Haber pensado un momento en la desviada mentalidad que programa un
periódico como negocio solamente, nos coloca de lleno en otro asunto que se
presenta como una peligrosa constante en México, y que sabemos también es
propio de otros lugares.
Los periódicos no pueden vivir de la circulación.
La crisis alérgica hacia la lectura es tan grande en nuestro p•aís, que m se
leen libros, ni suficientes personas leen periódicos.
Y la venta del periódico es tan pequeña, comparativamente al costo de su
elaboración y tiraje, que no podrían vivir las editoras de esto solamente.
No queremos insistir sobre esa masa humana que crece en nuestras ciudades,
que trabaja, pulula por las aceras y cafés, asiste al futbol y los toros, se mete

472

El hecho está aquí, y es uno de los mayores problemas para poder desarrollar
un periodismo libre.
Necesitado de dinero para imprimir la verdad, sabedor de que la venta
por voceadores, estanquillos y suscripciones no sería suficiente, el director programa su publicidad.
Debiera de ser una simple relación comercial. Pero no queda en esto porque
una de las partes, desde el punto de vista económico, está en desventaja. El peTiódico necesita del anuncio. No así el anunciante, pues para él es sólo uno de
los medios de mostrar el producto a sus compradores.
El anunciante entonces empieza a pensar en el periódico, creyéndose con
·unos derechos que pudiéramos llamar laterales, para intervenir en sus destinos.

473

�Si se dijeran ciertas cosas, o se dejaran de decir otras, el anunciante amenaza
con retirar su colaboración.
El periodismo está atado.
No todos los anunciantes serán así, pero existen muchos con este criterio.
Lo que es vida para el periódico -esa fuente de ingresos que llamamos publicidad- es sin embargo, también, una amenaza permanente. Y, a sabiendas
o ya como un complejo grabado dolorosamente en el subconsciente, muchos periódicos tienen que ir informando y comentando cuidándose de no lastimar
a los poderes económicos que hacen posible ir diciendo verdades a medias,
cuando menos.
Las subvenciones son otros de los caminos para procurarse recursos para
subsistir y que p'resenta riesgos similares.
En este caso, además, quien aporta el dinero ni siquiera vera illlpreso un
producto y recibirá ese servicio; por tanto, estará más listo para esperar el favor del periódico o quedará seguro de no ser atacado jamás.
El periodismo de hoy, de aquí, de muchas otras latitudes, cuando tiene que
depender en lo económico, fundamentalmente, de poderes externos, suele ser
un oficio difícil, muy difícil.
Y esta terrible angustia de querer decir la verdad, toda la verdad, y sentirse
dependiente del apoyo económico de algunas personas o grupos -públicos o
privados- no puede terminar con una actitud del periódico.
No bastaría con decidirse a actuar haciendo a un lado ese temor a los poderes económicos. La aventura puede durar un tiemp·o pero, al fifl, el anunciante inconforme o el político ofendido retirarían su ayuda y el periódico moriría o, en el peor de los casos, llevaría una vida precaria.
Si el periódico tratara de decir sólo la verdad y, sin embargo, sintiera la
presión del anunciante o del subvencionista para que callara, entonces el problema que se ha creado no está en el periódico mismo.
El problema lo ha creado un ser extraño al oficio que quiere opinar y decidir
sin tener ni capacidad ni derecho de hacerlo.
Si volvemos sobre nuestras primeras ideas y recordamos que el periódico es
hoy el medio más aceptado de lectura, si es, por lo tanto, una necesidad social
la existencia de buenos periódicos y la vida social es responsabilidad de todos
los que particip•amos de ella, lo menos que debe sugerirse a los extraños a la
tarea periodística es que retiren las manos.
Esta grave amenaza que existe sobre los periódicos de países donde aún no,
es posible vivir de la circulación, no terminará más que con la educación de
anunciantes y subvencionistas. Cuando entendieran que gracias a ellos puede-decirse la verdad y estén satisfechos con sólo esto, el problema se habría.
subsanado.

474

No puede estar la solución en otro lugar.
Deseamos que algún día, mayor número de colaboradores económicos entiendan esta otra obligación maravillosa de abstenerse de opinar.
Pero sabemos que será muy difícil alcanzarlo.

EL PERIODISMO COMO CARRERA

Pero, ¿ de qué serviría una correcta intención del director y una útil abstención de anunciantes y subvencionistas, si no se tiene un personal que realice un
periódico digno?
En este aspecto encontramos cierta semejanza entre las actividades magisteriales y periodísticas, que parecen provocar una dificultad de origen.
Por nuestras escuelas secundarias y preparatorias pasan meteóricamente cientos de maestros improvisados e inestables.
Para sólo ejemplificar, de las Facultades de Derecho mexicanas un p·orcentaje considerable de alumnos intentan probar capacidad temporalmente como
profesores de enseñanzas inferiores a las que ellos van cursando.
Es un fenómeno conocidísimo; y, según el hábito que ha creado y la reincidencia, se presenta casi como inevitable.
Durante algunos años y generalmente antes de recibirse, los aspirantes a la
abogacía prestan servicios en escuelas secundarias y preparatorias. También se
da esta tendencia entre estudiantes de medicina, ingeniería, contabilidad, etc.;
pero la hemos observado más frecuente entre estudiantes de Derecho y Ciencias Sociales.
Pues, estos meteoros de la enseñanza, son un caso que debe analizarse. Si a
cada uno le sirvió como entrenamiento para presentarse en público, le obligó
a prepararse mejor, le acostumbró a argumentar, puede ser interesante; p·ero
sólo para él.
Quienes tuvieron que sufrir como alumnos estos experimentos, no se habrán
beneficiado especialmente.
Por allá entre las intenciones, confesadas o no por los actores de este drama
educativo nacional, existe un deseo de hacer algo de dinero dando clases, para
pagar la ropa nueva, los cigarrillos, la gasolina del coche, los espectáculos.
Se miró, desde el principio, como oficio pasajero. Había tal demanda de profesores que podía estarse ahí -enseñando mal- durante unos años.
¿ Por qué no se continuaba en ello?
En primer lugar porque jamás se tuvo la vocación para hacerlo. Ni se sintió
el llamado, ni se tenía la capacidad p·a ra realizarlo.

475

�Pero también, y esto es muy importante, porque la perspectiva económica
que se ofrecía era lamentable.

El estudiante universitario que anda de aprendiz de profesor conoce los bajos sueldos de las escuelas. Y conoce los altos sueldos de otros oficios.
No está mal que mire este asunto con interés. Es chocante el joven que de:sea ser millonario; pero no lo es el que busca la dignidad económica.

Como en el magisterio llegaría a la estrechez, no lo pone frente a su elección
-como un camino posible. Lo rechaza desde el principio,
Los oficios profesionales, industriales, bancarios, comerciales, dejan abundantes frutos aun ejerciéndolos honestamente. Los sueldos del magisterio han que,dado rezagados.
El joven que ensayó la cátedra --con vocación tambaleante o sin ella-, ya
tiene decidido no continuar.
Por tanto, entre nosotros, pocos hacen del magisterio una carrera. Y, sin per-sonas suficientes que se especialicen, que dediquen una vida, esta actividad
siempre estará en crisis.

,

1,

Este mismo fenómeno hemos advertido en el periodismo.
Pocas vocaciones, es cierto. Pocas capacidades, también. Pero, habiéndolas,
un temor legítimo de pasar estrecheces económicas, pues los sueldos no valen la pena.
Y, si continúa esta situación, seguiremos viendo, como en las aulas, el paso
de jóvenes que sólo estuvieron una temporada en las redacciones y los talleres
,de los periódicos.
Pocos quieren hacer carrera.
En ciudades como las nuestras, en que otras labores se adelantaron ya en
mostrar decorosos resultados económicos, el joven que permanece un tiempo
de reportero tiene la mira definitiva puesta en otro sitio.
Casi nadie hace carrera.
Sin una generación de periodistas de carrera, no será nunca posible tener
tradiciones, experiencias, escuela.
Este grave problema puede tener solución en las empresas editoriales mismas.
Hace falta una meditación sobre los daños que acarrea, debe hacerse el esfuerzo de revisiones a la contabilidad y, pudiéndose, habrá que tener la actitud ge...nerosa de aumentar los sueldos.
Que, quienes posean vocación y capacidad, puedan estar tranquilos porque
alcanzarán holgura ejerciendo el p·eriodismo honestamente.

Los

MEJORES HOMBRES

Y, entonces sí, a exigir,. Los directores que entreguen sueldos suficientes,.
pueden hacer la limpia de indeseables.
Dado el paso de la nivelación de sueldos respecto de otras actividades se
podrá, como se procura hacer en la industria, la banca, el comercio, escoger
lo mejor.

Hemos estado tan pesimistas en la contemplación de las necesidades del periodismo, que queremos pregonar entusiastamente, con Daría y sólo para los;
efectos de nuestro tema, que andan por ahí "tantos vigores dispersos ... "
Hay calidad moral e intelectual que ha quedado dispersa porque no podía
o no se atrevía a agruparse en periodismos que negaran su finalidad, que estuvieran presionados por los p·oderes económicos y porque no se podía hacer
carrera.
Presentado un sugestivo sueldo, se haría la selección.
Entonces sí, casi violentamente.
El periodismo es la lectura más generalizada hoy, ya lo hemos recordado in-•
sistentemente. Para servir a la comunidad hacen falta en el periodismo los mejores hombres.
Exigir calidad moral, que también por ahí la habrá.
Aceptar sólo vocaciones probadas; aquellos que sientan urgencia de decir la
verdad, pero que sean capaces para decirla.
No sólo moralidad, no sólo buenos deseos, también cultura, una preparación
suficiente para ejercer el oficio.

Que no llegue por el teletipo una noticia de Indonesia y el entusiasta redactor la cabecee en Malaya.

SJNTETJZANDO

Recapitulemos lo dicho en esta visión panorámica e incompleta del periodismo.
Sería saludable el recuerdo, la revisión permanente, la autocrítica, para saber si se cumple con la primera finalidad: decir la verdad .
Es necesario que en una sociedad perfeccionada, los grupos económicamente poderosos que rodean la vida del periódico, tengan la madurez de comprender que, para bien de todos, deben dejar paso libre a la verdad.
Urge una reestructuración económica en los periódicos, para poder ofrecer
un mejor futuro en ganancias legítimas a los aspirantes que sí tienen vocación.

476

477

�Deberá exigirse, entonces, de quienes quieran continuar en el periodismo,
calidad moral y capacidad cultural.
_
.
Habrá otras muchas cosas interesantes que no hemos senalado; habran otras
formas de decir lo que hemos presentado. Pero el análisis, la ':'ed'.tación y la
redacción de estas ideas han sido efectuados con profunda conc1enc1a del puesto del periodismo en las responsabilidades de este siglo. . .
•
Hemos escrito además con el cariño que nace de percibir la fuerza aromatica de los ling~tes de :Uetal y de escuchar el melódico chasquido de los
lino tipos.

VENEZUELA EN LA EMANCIPACIÓN
DE AMtRICA
PROF. ANTONIO POMPA y POMPA

Instituto Nacional de Antropología e
Historia. México, D. F.

ESTE ENSAYO HISTÓRICO se propone llevar a un mejor intento de interpretación
integral, uno de los fenómenos de mayor trascendencia en la evolución de
América.

Las complejidades de este fenómeno histórico, el movimiento de emancipación americana, se van destruyendo en tanto la investigación va sugiriendo cauces que conducen a causas endógenas o exógenas que hacen la manifestación
externa del fenómeno y que plantean a la crítica en sus diversos aspectos, desde sus mismas fuentes, los orígenes de las manifestaciones externas, a veces
deformadas, azás frecuente, entrañando un imperativo de revaloración.
El gran movimiento de la emancipación americana es esencialmente uno e
indiviso aunque accidentalmente se manifieste múltiple, las causas u orígenes
remotos están concatenados y obedecen a postulados perfectamente definidos.
Peculiaridades las hay por el influjo del medio o del hombre, o de una circunstancia particular, sea ésta específicamente de tipo económico, político o ideológico.
Así, dentro de este concep'to general, lógico dentro de la evolución biológica
de América, hay objetivos que por propia naturaleza aparecen determinantes
y destacan por su propio destino como el muy particular, por sus proyecciones
continentales, que se operó en la capitanía general de Venezuela, cuya naturaleza le da preeminencia en el movimiento de la emancipación americana.
Antes de abordar el estudio de acontecimiento tan trascendente, nos parece
indispensable actualizar someramente la organización colonial, de la manera
como actuaba en los últimos años de la dominación española, y de esta manera conseguiremos a la vez, tener un juicio, aun cuando sea somero, de las
instituciones diversas que tuvo la capitanía general de Venezuela, ya sean és-

478

479

�tas de carácter político o administrativo, logrando también ubicar_ a 1_~ Real
Audiencia (de Caracas)' en la complicada estructura de. la ~rgam~ac10n col .al spañola institución la Real Audiencia que conslltuyo el tnbunal
;:~ar ecategorí~ judicial e~ esta parte de los domini~s español_es. ~o conoc10
más superior que al rey, quien por medio de su ConseJo de Indias ma en casos
especiales, apelaciones de sus sentencias.1
. . .
A esar de su importancia, que la tuvo como corte de Justicia, como cuerpo•
cons!itivo del Gobernador y Capitán General, y como _r,epresentant: en Vc~e-•
· person al.dad
de 1J monarca , su erecc10n, mstalac1on,
func10-•
zuela de la propia
1
•
•
• l
. t
xtinción e influencia que ejerció en el desenvolV1m1ento socia y
narruen o, e
, d 1 h' t . dores p·ara
olítico de Venezuela, no ha llamado la atencion e . os is ona
, .
~acer una exégesis que permita tener un concepto preciso acerca de la tornea
que imprimió a la sociedad de su tiempo. 2
•
•
•,
L Real Audiencia era el nexo de unión entre las provmc1as de la _reg1~~,.
,
·
las aque tenían gobernadores autono~os,
qmenes
reºcrían por la leg1slac1on
que España había dado para sus colonias.
.
,
La milicia tanto en los cuerpos fijos como en los de otro tipo, teman ~u
centro en C~racas que era la Capital de la provincia de ese nombre y don e
residía la autoridad de la Capitanía General de Venezuela.
. .
tanto los regulares como los seculares, reconocían como principal
El el
1 1os d.istmos
· t t n·bunales que
.d ero,
d I Ob,·spo de Caracas· y en lo judicia'
auton a a
'
.
.
c
S 'l
impartían justicia, reconocían la instancia supenor ~es1den~e. en aracas. ;. ~
conservaban autonomía bastante manifiesta los Cabildos c1v~les, donde se_
cutían prerrogativas y derechos, como en los Cuer~os ~oleg1ados, Y e:~n:::
tución de raíces tan antigua conservó sus preemmenc1as como los
g
Cabildos españoles.'

d:

i:

Un somero análisis de la evolución colonial de Venezuela Y_ de_ los_ ~nte~edentes del Cabildo español, nos hará ver, con efecto, que ~st~ mstltu:1~n hizo
germinar muchos de los valores _que_ ;ontribuyeron a const1tmr el esp1ntu que
animó al movimiento de emanapac1on.
, .
. .
Desde el siglo XI los monarcas de Castilla concedieron ª. sus subd1tos pnv1~
legios extraordinarios que constituyeron los fueros de las cmdades, siendo as1
b . n puede mirarse..al reino de Castilla como el lugar de Europa en_ que
que 1e
, ·
régunen
se implantó por vez primera y con particularidades caractensticas un
liberal de libertades municipales.'
· de Historia Colonial V enc;:olana. Caracas,
GARCÍA CHUECOS, HÉCTOR, Estu d lOS
1938, t. II, p. l.
: GARCÍA CHuEcos, H., ob. cit., t. II, P· l.
a LEVENE, RICARDO, Historia de América, t. VI, p. 309.
.
17 y 18.
. toria del Reinado de los Reyes Católicos, t. I, pp.
t PRESCOTT, WILLIAMS, H ts
l

Estos fueros daban al ciudadano la facultad de organizar ayuntamiento para
la dirección de los negocios del municipio, bien así como la de designar los
jueces que administraran justicia en lo civil y en lo criminal. Ningún hombre
podía según los fueros, ser molestado en su persona o en sus bienes sino por
determinación de los jueces municipales, cuya autoridad era tan precisa que
a los tribunales superiores no les era lícito avocarse el conocimiento de los
asuntos que estuviesen ventilándose por los jueces municipales; las libertades
públicas habían llegado a una madurez verdaderamente ejemplar.'
El doctor Angel César Rivas en su discurso de ingreso a la Academia Nacional de la Historia, de Venezuela, nos dice, refiriéndose a este tip·o de libertades públicas otorgadas a los ayuntamientos, que en Castilla habían llegado
al punto de que con frecuencia se establecía en las cartas, que a los nobles
no les era permitido adquirir propiedad raíz dentro de los límites del Municipio; que no era lícito a los mismos levantar en ellos fortaleza alguna y que
cuantos de su clase residieran en la jurisdicción mencionada quedaban sujetos
a la autoridad municipal, la cual podía rechazar legalmente por la fuerza
cualquier ataque de aquellos contra los ciudadanos. 6 "Así, mientras que los
habitantes de las primeras poblaciones de otras partes de Europa gemían bajo
el yugo de la servidumbre feudal, los de las villas y ciudades castellanas que
vivían bajo la protección de sus leyes y magistrados en tiempos de paz y eran
mandados por sus propios oficiales en la guerra, estaban en el pleno goce
de todos los derechos y prerrogativas de los hombres libres". 7 Por su parte
el doctor Rivas agrega que los ciudadanos de Castilla no se limitaron a entender en los asuntos exclusivos de su ciudad, se restringía el poder del soberano y se afirmaba el imperio de las libertades adquiridas. 8 Y por un natural
reflejo al proyectarse el Cabildo en Venezuela adquiriría todas las preeminencias del Cabildo castellano.
Consecuentemente con el clima que daba el Cabildo a la sociedad venezolana y teniendo en cuenta la evolución natural y lógica de este pueblo, se
llega a la conclusión de que fue madurando, fue fraguando ese espíritu de
independencia y libertad ante el aspecto despótico de muchas de las autoridades de la Corona.
Sólo un análisis preciso de los diversos factores que privaron en la evolución, no sólo del Cabildo, sino de otras instituciones coloniales de Venezuela,

~ Varios, La Colonia y la Independencia. Juicios de Historiadores Venezolanos. Caracas, 1949.
~ RtvAs, DR. ANGEL CÉSAR, Orígenes de la Independencia de Venezuela. Discurso
de ingreso como Individuo de la Academia Nacional de Historia. Caracas, 1909.
7
PRESCOTT, ob. cit., t. I, p. 19.
8
R1vAs, DR. ANGEL CÉSAR, ob. cit., p. 21.

480
481
H31

�puede llevar a una mayor claridad en la v1sion de los orígenes históricos de

q~eros de Ausb~rgo sólo fue un contrato con la corona de Castilla y que ade-

la emancipación de este país. El desenvolvimiento trisecular colonial venezolano nació, se crió y desarrolló en medio de un sistema de leyes y de instituciones sociales, políticas y culturales, que causó impacto e imprimió carácter
en la estructura colonial y dejó estratos manifiestos que aún superviven en
la estructura nacional republicana, a pesar de acciones negativas, que las ha

mas, los companeros de los Welser eran en su mayoría españoles: sin haber

habido en todos los tiempos; supervivencias como también las dejó el mundo
indígena prehispánico cuyo carácter provocó un Fuero Indígena Venezolano,9

por la lucha represiva del Estado y la ambición del conquistador, situación
jurídica que hizo nacer y desarrollar una amplia legislación desde las llamadas
Leyes Nuevas (1552), cuya aplicación provocó escaramuzas y motines civiles
en el Perú y protestas enérgicas por encomenderos de muchos lugares,1° y
después de la Recopilación de Indias, amplio monumento legislativo comparable a los mayores y más notables del derecho universal."
Dentro de esta circunstancia de tensión y aparato jurídico-administrativo
de la Audiencia, Consejo de Indias, Chancillería y demás organismos vivió

el venezolano desde el siglo XVI, desde que fue puesto el territorio en 1526

e_st ado segregada_ propiamente e:,ta _región del imperio de las leyes españolas,
smo, como lo afirma Humbert
de esas leyes". 16

mas de una vez sintieron sobre sí la sanción

C~n esta estructura inicial y el aparato jurídico-administrativo de la Colonia
r~afinnamos nuestro criterio de que sólo el Cabildo tuvo la constitución pro~
p1amen~e, venezolana, por las preeminencias específicas de esta institución que
le penm:1a por los fueros municipales, dar una estructura propia regional con
las esencias del hombre y del medio; pues mientras instituciones de otra Índole~ Y funciona:ios llegaban de la metrópoli con orientaciones y disposiciones

preCisas, los Cabildos eran la reflexión autóctona de lo que se iba constituyendo
con su propia idiosincrasia.17

'

La. confo~~ción social de la comunidad venezolana fue similar a la de
toda mdoamenca, con sus peculiaridades regionales que sólo fueron una pincelada en el mosaico continental.
La vida colonial en Venezuela fue más que todo una vida criolla en lo ur-

que p'romovió su colo-

bano, puesto que el peninsular se acriollaba en el medio y el hijo de éste era

nización por expediciones enviadas a la Costa de Cumaná y Coro. El rey hizo
del territorio dos circunscripciones, la de Venezuela y la de Nueva Andalucía
y el Dorado, y capituló en el año 1526 la población de la primera con Enrique
Ehinger y Jerónimo Sayler, siendo causahabiente de ellos desde 1531 Antonio
y Bartolomé Welser 13 y la de la segunda con Diego Femández de Serpa en
1568," ambas entidades quedaron sujetas a la Audiencia de Santo Domingo,
como ya lo habíamos referido.
La colonización de la región venezolana dio principio por 1528, ya que los

el ~~e por dere_cho vivía esa vida, en el funcionamiento de la vida social y
pohtica predo~maban lo~ blancos europeos, quienes tenían los cargos princi~ales que los cnollos les disputaban, tal y como aconteció en toda nuestra Aménea; estaban frente a frente dos orgullos en pugna, indiscutiblemente con mayores derechos los segundos; los primeros alegaban su "raza superior" y eran

bajo la inspección de la Audiencia de Santo Domingo,

12

intentos anteriores como el de Uvagua fueron sólo eso, intentos, siendo la
región occidental y un tanto del sur, de mayor ventaja por el tesón de los
alemanes Antonio y Bartolomé Welser, aunque esto representó una mayor cru-

deza por la energía de las bases de la colonización que la de los propios castellanos. Para 1556, época en que concluyó la capitulación de los alemanes
ya existían Coro (1528), el Tocuyo (1545), Borburata (1549) y Valencia
(1555). 15 Angel César Rivas nos hace ver que la capitulación con los ban11
GABALD6N MÁRQUEZ, DR. JOAQUÍN, Fuero Indígena Venezolano. Parte Primera
(1552-1783). Caracas, 1954.
10
DÁVILA, DR. VICENTE, Encomiendas. Caracas, 1927-49.
11
Recopilación de Indias. Lib. IV. Tit. I-XIX.
11
Ob. cit. Lib. II. Tit. XV. Ley II.
11 HuMBERT J., L'Ocupation Allemande du Venezuela au XVle. Sieclé. 1928.
1
• Apuntes Estadísticos del Estado Cumaná, 58.
u RlvAs, ANGEL CÉSAR, ob. cit., p. 32.

482

~ombres P?'. l? general llenos de prejuicios y supersticiones de sangre y de
ti tu los .n~b1hanos,. muchas veces discutidos, por su parte el criollo pretendía

el dormn10 de la llerra donde había nacido y consideraba que sólo a él correspondía. Los pardos, u hombres de color, eran el mayor número, como mestizos
de las razas blanca, broncínea y negra y como los nativos sin mezcla estaban
relegados a un plano inferior y sólo tenían permitido los oficios m~nuales y
las bellas arte.s; los esclavos negros y los sirvientes nativos formaban generalmente la servidumbre. Calcúlese que la capitanía general de Venezuela tenía

en. las proximidades del movimiento emancipador 800,000 habitantes, distrib,mdos en los 950,000 kilómetros cuadrados de superficie, constituían mayona los hombres de color y luego se contaban los criollos y peninsulares que
éstos eran en minoría, pues se calculaban unos 12,000.
Aun cuando hubo intentos y propósitos de mejorar intelectualmente a la co•
munidad venezolana, la masa estaba en una categoría ínfima, pues esto con~
ob. cit. Introducción.
Recuérdese al Ayuntamiento de la Ciudad de México y el caso particular, en el
Movimiento Emancipador, del Lic. Primo de Verdad y Ramos.
JG HUMDERT,

17

483

�venía indiscutiblemente a la política regional, y por lo general sólo los criollos
estudiaban en escuelas particulares o públicas y después seguían carrera en
la Universidad de Caracas, en el Colegio de Mérida o bien en Santo Dominao Santa Fe o la ciudad de México del reino de Nueva España, por ello
vem~/ que muchos de los venezolanos que figuran en la revolución emancipadora, carecían de la preparación necesaria, y buen número de ellos eran
autodidactas. 18
Adúcese como una de las razones o motivos principales para la guerra a
muerte durante la lucha de la independencia, la premeditada ignorancia con
que España mantuvo a Venezuela, con objeto de _retener mejor,el comercio,
la agricultura y ganadería y los diversos monopolios que se habian f~ndado,
ello hizo que fuera creándose un rencor latente co~tra los_ qu~ dommaban,
porque privado de toda noción de libertad e_n s~ vida o_rdmana, no encontraba modo de expresar sus sentimientos y aspiraciones y siempre pensando en
•
,
un porvemr
mas
venturoso.19
.
,
Sólo una minoría formada por criollos y algunos mestizos sab1an lo que
era_. aunque en forma inicial, el sentido de patria, los demás por el ai~lam~e~to
con Esp·aña y la ignorancia de las esencias que constitu~en a la _patria, v1v1an
sin el vínculo de las tradiciones, desligados de toda esencia aglutmante. . ,
La vida colonial fue en las ciudades, dentro de una paz y tranquilidad
manifiesta, sin mayores entretenimientos que la vida cotidiana de las transa~ciones propias de un mtmdo más medieval que renacentista, con entretenimientos a veces de tipo religioso o de fiestas reales, en ellas como e~ natural
participaba el pueblo en su segundo medio; vida galana de la sociedad de
la época, muy particularmente la de Caracas, donde -nos ~ice la obra de
Levene- las familias mantuanas, las que venían de los conqmstados Y gobernantes mantenían en vivo las pocas tradiciones de la patria.
En los campos -nos sigue diciendo-- el que más se esbozó c~n sus perfiles
propios fue el llanero, semejante al gaucho de las Pampas argentmas:, ocupa~o
en domar potros y carnear reses para su industria y diaria ahmentac10n, a1::_en
de improvisar coplas alegres al son de sus maracas ~ ?uitarras: Desde m~os
se ejercitan y ejercitaron en el manejo de sus fuerzas f1s1cas y adiestran su_ rustico ingenio en la astucia, disimulo y agilidad, para salvarse de los peligro;
de una naturaleza indómita y salvaje. En la guerra, desde luego, encontro
el llanero su vocación natural, de alli el papel preponderante que tuvo en las
campañas, tanto en las filas realistas como en las de la emancipación. Y p~ra
completar este magnífico cuadro de los llaneros, la ?bra de Levene nos_ dice
que sin más ley que su habilidad en el rodeo, la reciedumbre de sus punos y
18

19

484

LEVENE, RICARDO,

Ibidem.

oh. cit., t. VI, p. 310.

su afilado cuchillo, se advierte que cuando algún habitante de las montañas
cometía un homicidio o latrocinio, para evitar los inconvenientes de la intervención de la justicia, se refugiaba en los llanos, donde se convertía en cuatrero.
En esta forma tan clara y precisa la obra de Levene nos da los rasgos principales de quienes con su lanza en ristre y sobre indómito caballo serían los
bravos combatientes en las luchas cruentas por la emancipación venezolana. 20
Esto no quita que un grupo selecto de criollos y mestizos fuera el núcleo
que contribuyera a formar el espíritu de nación y conservar todas esas inquietudes y esencias que pudieron consolidar y ser la circunstancia principal y el
alma de un movimiento que un poco complejo por diversas influencias trajo
el rompimiento del vínculo con la Metrópoli.
Aun cuando la política de España en sus colonias, muy particularmente en
Venezuela, fue la de preservar la entrada de ideas distintas a las tradicionales,
las corrientes del pensamiento se manifestaron con espíritu de renovación desde
el siglo XVII, subrepticiamente hicieron presencia las ideas de la modernidad
como algo inevitable.
U na minoría selecta venezolana, con una conciencia de mayoría de edad, y
que había captado esa serie de inquietudes, estuvo apta para lanzarse por nuevos cauces con sentido autonomista, hacia una postura de soberanía, de libertad e independencia, no sólo dentro de un concepto económico, ni político,
sino ideológico, dentro de la corriente cuyo movimiento recibe tónica del
liberalismo europeo y cuyas raíces pueden encontrarse muy atrás, desde que
en Venezuela empezó a conformarse una conciencia mestiza. 21
Los descubrimientos geográficos; la ruina de la economía feudal; el establecimiento de nuevas iglesias que no reconocían ya la supremacía de Roma; la
revolución científica que trastornó las perspectivas mentales; el volumen creciente de los inventos técnicos que es causa de nuevas riquezas y aumentos
de la población; el invento y desarrollo de la imprenta tipográfica, con su
inevitable consecuencia sobre los ensanches de la cultura, de lo cual nace una
teoría política que, en Maquiavelo y en Bodin, funda la investigación del
problema social en la relación del hombre con el hombre y ya no en la relación del hombre con Dios.
Esta vida nueva de los ilustrados de los siglos XVII y XVIII fue infiltrándose a pesar de la vigilancia y de la acción de algunos tribunales como el de
la Inquisición, en las colonias españolas de ultramar y fue creando una crisis
de la conciencia venezolana así como transformando su fisonomía p'ropiciándola para el movimiento emancipador,
Roto por Renato Descartes el centro de la autoridad tradicional, y erigida
:ro LEVENE, RICARDO,
21

POMPA

y

ob. cit., t. VI, pp. 311-312.

POMPA, ANTONIO,

La Reforma Liberal en México, México, 1965.

485

�la afirmación de propia conciencia en base y fundamento de toda filosofía,
cambió de pronto bruscamente el punto de partida y con él cambiaron los procedimientos todavía más que las soluciones. He aquí la raíz y la razón de la
nueva doctrina reflejada en América, en Venezuela. 22

•

Es, pues, la doctrina de la Modernidad la que transforma y conforma la
crisis de la conciencia venezolana, dentro de una tónica que imprimen los
mismos ilustrados españoles, quienes la recibieron a su vez de la gran revolución filosófica preparada por los pensadores italianos y españoles del siglo
XVI; es el Cartesianismo y los principios de lo positivo que les llegan a los
ilustrados venezolanos por los ilustrados europeos, son las ideas muy particularmente de Benito Jerónimo Feyjóo y Montenegro y de Tomás Vicente Tosca;23 es la doctrina de esta gran transformación que los sujetos de la Compañía
de Jesús tratan de acriol!ar dentro de una postura ecléctica y después auspician cuando han sido expulsos por la política de Carlos III ;" es la doctrina de
las sociedades secretas, políticas y masónicas ; 25 esi en fin un nuevo concepto
del mundo y de la vida bajo la tónica de los imperativos ideológicos, políticos
y económicos lo que ha transformado y creado una nueva crisis en la crisis de
la conciencia venezolana, propiciándole idoneidad para la lucha p·or la emancipación.
Preparado el clima con el concurso de múltiples circunstancias internas, da
aliento el de otras circunstancias del mundo exterior, y por ello vemos que
potencias como Inglaterra y Francia participan, lo mismo que los Estados
Unidos, en acelerar ese movimiento que llevaría a Venezuela a la emancipación de la Corona española. Aquí resurgirá la lucha secular entre Inglaterra
y España y la lucha ideológica entre España y Francia y los intereses de una
21

POMPA y POMPA, ANTONIO, ob. cit., México, 1956.

u

FEYJÓO

y

MONTENEGRO, BENITO JERÓNIMO, Teatro Critico Universal. Madrid,

1778-79.
Cartas Eruditas y Curiosas. Madrid, 1760.
ToscA, ToMÁs VICENTE, Apparatus Philosophicus Sive Enciclopaedia Omnium Scien-

tiarum (Valencia, 1754).
:u QuIROZ•MARTÍNEZ, ÜLGA VICTORIA, La introducci6n a la Filosofía Moderna en
España. El Eclecticismo Español de los siglos XVII y XVIII. México, 1949.
NAVARRO, BERNABÉ, La Introducci6n de la Filoso/la Moderna en México. México,

1948.
is LAZCANO, MARTÍN V., Las Sociedades Secretas, Políticas y Mas6nicas en Buenos
Aires. Buenos Aires. P. García. "El Ateneo", 1927, 2 V.
NrcoLÁs RANGEL, COMPILADOR, Los Precursores I deol6gicos de la Guerra de Independencia, t. I. La Revoluci6n Francesa, t. JI. La Masonería en México. México,
1929•1932. México. Archivo General de la Naci6n.

486

nación joven y pujante, los Estados Unidos; además de otras potencias; como
intereses de empresas holandesas.
La sociedad criolla y mestiza empieza a manifestar, no ya inconformidades
sociales discretamente expuestas, sino manifestaciones agresivas, y como un
reflejo aparece la actitud de nativos y negros y así tenemos que desde la segunda mitad del siglo XVIII, el espíritu de rebeldía de algunos grupos hace
preocupar a las autoridades españolas; es el malestar propio de una situación incómoda para las mayoríasi e intolerable para las minorías que aprovechan intereses externos ya económicos, ya políticos, ya ideológicos; los criollos
tratan y no tratan de romper con el régimen español puesto que piensan, como los criollos mexicanos, en Femando VII; los mestizos son más del lugar
y ellos proponen el rompimiento total con la metrópoli; la tensión esp'iritual
del venezolano siente y hace sentir más, como sus hermanos de Continente,.
el momento aventajado de esta crisis.
El expediente formado por las autoridades de la Capitanía General de Venezuela, con motivo de la insurrección acaudillada por Juan Francisco de
León en 1749, con el fin de lograr la expulsión de la Compañía Guipuzcoana,
contiene, en efecto, elementos preciosos para el estudio de la situación generar
de la Provincia en aquellos momentos; para medir el grado de su progreso
económico y la densidad de su población; para señalar las circunstancias políticas, particularmente en lo relativo a la ingerencia de los negocios locales
por parte de las autoridades peninsulares; y para apreciar el grado de la evolución del espíritu público frente a los problemas planteados por la colonización, especialmente los políticos ya que iba dando lugar el desarrollo ascendente de las fuerzas vivas autóctonas. 27 La manera como el patriciado caraqueño, lo mismo que "la plebe toda de estos valles", según reza el expediente,
hubieron de comportarse dentro del antagonismo político y económico surgido de la actuación de la Compañía Guipuzcoana, pone de manifiesto, en
forma muy clara y elocuente, el vigor con que los nativos sin distinción de
categorías, reaccionaban solidariamente ante las pretensiones absorbentes de
los elementos metropolitanos. 28
En el archivo del Consejo Municipal de Caracas existe documentación del
cabildo de la Ciudad que completa los expedientes de esta insurrecci¡Sn de
don Juan Francisco de León, uno de los p'recursores destacados del movimiento
de emancipación venezolano.
La población negra en Venezuela es capital para entender la composición
social de ese país y por consiguiente, la influencia que tuvo en muchas de
:, Documentos relativos a la insurrección de Juan Francisco de León. Prólogo de
Augusto Mijares, Caracas, 1949.
2t

lbidem.

487

�las actitudes del venezolano en la época colonial son de inexcusable presencia;
así lo acepta el doctor Pedro Manuel Arcaya en sus diversos trabajos de so-

decreto de 25 de julio de 1796, y así fueron destinados a reclusión perpetua

ciología venezolana.

en los castillos de Puerto Cabello, Portobelo y Panamá, 29 en tierras americanas.
Un equipo magnífico de revolucionarios intelectuales aposentaría en lugar

Al enfocar el doctor Arcaya los diversos complejos móviles que determinaron el principio y luego el desarrollo de la insurrección de los negros de
las serranías de la región de Coro en 1795, puntualiza con claridad el medio
social donde estalló la sublevación y el panorama esclavizante en Venezuela,

muy particularmente en la región de Coro. Lugares y haciendas en los cuales
estaban distribuidos los esclavos, la transformación de esa esclavitud en servidumbre de gleba, la organización social y económica de estos esclavos en

las haciendas agrícolas y de los que moraban en los fundos pecuarios así como de los destinados al servicio doméstico.
El valioso estudio del doctor Arcaya analiza la forma como los negros y los
pardos libres llegaron a formar una numerosa congregación de hombres de
población en el partido de Coro, y cómo el proceso de emancipación de los
esclavos fue iniciado desde la fundación de la Colonia, ora por ¡&gt;'ropio rescate, ora porque los amos, como era frecuente, les hacían gracia de la libertad,
manumitiéndoles por escrituras o testamentos.

t

Como era natural, los negros de la región de Coro en ese complejo devenir de intranquilidad y opresión, fueron activos agentes en esta conjuración
en que participaron José Leonardo Chlrinos muy particularmente y algunos
otros, como se asegura, de la talla de José Caridad González. Muchas circunstancias operaron en este movimiento de los negros, que consideran como
inicial en la lucha por la emancipación, muchos rumores hubo que se conjugaron para que estallara el movimiento que con enérgica y sangrienta repre-

sión sólo gestaba un esfuerzo de mayor altura.
El día 3 de febrero de 1796, día de San Bias, debía estallar en Madrid la
conspiración planeada para transformar la monarquía es¡&gt;'añola en RepúbHca
-nos dice Pedro Grases---- al estilo de lo acontecido poco antes en Francia.
La influencia de las ideas francesas tenía que sacudir forzosamente la península. Un grupo de hombres de letras dirigía la conspiración, capitaneados por
Juan Bautista Mariano Picornell y Gomila, mallorquín de Palma, maestro
reform'ador de la escuela tradicional en España, autor de vanos tratados pedagógicos, políticos. Acompañaban a Picornell, José Lax, Sebastián Andrés, Manuel Cortés Campomanes, Bernardo Garasa, Juan de Manzanares, Joaquín
Villalba, Juan Pons Izquierdo, todos profesionistas, abogados, médicos, profesores, quienes la víspera, es decir el 2 de febrero, fuer~n hechos prisione:~s,
excepto Garasa quien alcanzó a huir a Francia. Este mtento de revoluc1on
en España iba a terminar con la vida de los con jurados, mas por la interven-

ción del agente francés, Mr. Perignon, se logró una conmutación de pena por

propicio y donde había voluntades decididas como las de los hombres de
San Bias.
La piratería había hecho difícil el tránsito de la marina española y por
este motivo, los conspiradores fueron transladados separadamente y encerrados
en las mazmorras de La Guaira, entre tanto se les llevaba al destino final, así
llegó a La Guaira el bergantín correo "La Golondrina", con Juan Bautista

Picornell, dirigente principal del movimiento de San Bias, hombre dinámico,
de decisión, tiempo después, Sebastián Andrés, José Lax, Manuel Cortés Campomanes y Juan Pons Izquierdo, quienes continuaron sus propósitos revolucionarios.

Al contacto de los conjurados de San Bias con los americanos de La Guaira,
se inició una nueva conspiración, la de Manuel Gua! y José María España,

historiadores venezolados como Caraccio!o Parra Pérez lo han estudiado y
Pedro Grases lo trata ampliamente.'°
El día 13 de julio de 1797 fue denunciado el intento de sublevación al
capitán general de Venezuela, don Pedro Carbonell, siendo encarcelado buen
número de los comprometidos, mas don Manuel Gua! y don José María España lograron escapar y refugiarse por lo que parece en Curazao. 31
Tiempo después José María España regresó a La Guaira donde fue detenido, procesado y luego condenado al suplicio, ejecutándosele en Caracas el
8 de mayo de 1799. Gua! murió en Trinidad, en San José de Oruña, el 25 de
octubre de 1800.
El movimiento de la emancipación venezolana no había terminado, había
&lt;:oncluido tan solo un episodio.

Un importante hallazgo hecho por el historiador colombiano don Jorge Ri-cardo Vejarano, da una contribución de particular importancia en el estudio
de los orígenes de la emancipación venezolana y que se refiere a la con jura-

&lt;:ión de 1808 en Caracas, dirigida con el fin de formar una junta suprema
gubernativa que rigiera los destinos de Venezuela y según se desprende, como
lo conjeturó el doctor Vejarano, da oportunidad para estudiar dos aspectos
diferentes dentro de los movimientos de emancipación, el que se refiere a

julio de 1808 y el que hace a noviembre del mismo año, este segundo de
n

LAFUENTE, MODESTO,

•

GR.ASES, PEDRO,

Historia General de España. Madrid, 1869.
La conspiraci6n de Cual y España. Caracas, 1949.
n DAUXIÓN LA VAIS.E, jEAN FuNi;:ors, Vo, 1agt aux iles de Trinidad, et Tabago, dt la
Margarite, et dans diverses parties des Venezuela, dans L'Amerique meridionale. París,

1813, II, 116.

488
489

�extensísima documentación en 23 cuadernos que componen las declaraciones
de conjurados y testigos, a quienes se siguió un amplísimo proceso que obtuvo
sentencia el 4 de mayo de 1809; en este documento de una grande importancia y que publica el comité de Orígenes de la Emancipación, de la Comisión de Historia del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, se tienen
multitud de testimonios, de confesiones, de informes y declaraciones que llevan no sólo a atisbar con conocimiento de causa, sino a palpar el estado de
ánimo, la crisis de la conciencia patria que operaba en Venezuela.
Desde antiguo, aparecen testimonios que hacen manifestación franca del
estado social, económico y político de Venezuela, muy particularmente al finar
del siglo XVIII; de los proyectos fallidos y de los vaticinios, algunos después
comprobados acerca del futuro de Venezuela, se conocen y se conservan en
repositorios documentales; uno de ellos el que dejó don Gabriel Femández
de Villalobos, tiempo después Marqués de Varinas, en que vaticina la pérdida
de las Indias para la monarquía española. El comité de Caracas para el movimiento emancipador, dependiente de la Comisión de Historia del Instituto
Panamericano de Geografía e Historia, publicó Vaticinios de la Pérdida de
las Indias y Mano de Relox con una introducción del Dr. Joaquín Gabaldón
Márquez. 32
Fernández de Villalobos natural de Cuenca, Castilla la Nueva, pasó a las
Indias en 1654, cuando tenía doce años, estuvo en Cuba y fue un observador
muy dedicado y aprovechó cuanto le fue dable observar; se dio cuenta de
los traficantes de negros, supo de la vida en las Costas del Brasil, fue prisionero y salvado por traficantes holandeses, visitó Curazao y escribió Vaticinios
de la Pérdida de las Indias, que tuvo por primer título Desagravio de los Indios y Reglas Precisamente Necesarias para Jueces y Ministros, así también
escribió Mano de Relox que muestra y pronostica la ruina de la América e
ldrografia y Cosmografía de la América de Sona a Sona. Femández de Villalobos como se ve en sus manuscritos era un conocedor del medio y del hombre,.
por ello con tanta certeza pronosticó las consecuencias del coloniaje cruel

hacen ver testir~on~o_s expresivos y valiosos como el de don José de Austria
o el de ~on_ Jose Fehx Blanco, libro de influencia definida que vino a recon
fartar y Justificar las opiniones sobre la emancipación. u
-

Como, referimo~, la corriente de la mo-dernidad imprimió una fisonomía a la
r~vo~uc1on e~~nc1padora y no sólo los hombres en lo particular sino ue instituciones se f1ha~on a esta corriente renovadora, ni que decir de las so1edade
s:~~~ta~, ~as polít'.c~s por táctica de lucha, el secreto conservaba mejor la se~
g n a
el eJerc1c10 de un plan, mas las sociedades masónicas lo tenían como
una no~a. y tomaron participación en forma definida puesto que encerraba
~st~ ~ov~~uento ~~stulados humanos de libertad, por ello vemos Ia acción de
a ogia Lautaro de Londres: donde se iniciaron muchos de los caudillos
ie _la !~cha por la emanc1pac10n, además muchos oficiales eran iniciados en
og1as¡¡ otantes, es .dec1r, en los barcos que traían cuerpo rm·1·t
1 ar o aun en
aque os que se dedicaban al comercio por ello ]a maso ' 1·
•
· ·,
d
'
nena 1ene una partic1pac1on muy estacada en el movimiento emancipador de América.
Otra
institución, la Compañía de Jesús' tamb"é
·
1 n es importante
• •
en este
mov1m1ento de la independencia, pues aun cuando estaban la
, d
los . t
1
11
mayoria e
suie os expu sos, a e os se debe el progreso de las ideas de la mo-d "d d
q
·
· · hl
erma,
uc vieron en mev1ta e c?rriente y que adaptaron a la concepci6n venezolan~ del m~ndo Y de la vida; entre las figuras notables de este movimiento
est~ _e_l Jesuita Juan Pablo Viscardo, quien merece en particular estudio y un
anahs1S Justo a su Carta Dirigida a los Españoles Americanos publicada en
L ondres 1801."
'

y tonnentoso. 33
Otro observador de la vida venezolana fue Tomás Paine (1737-1809) in-glés de origen, demócrata y luchador denodado por la libertad, de este importante escritor existe La Independencia de la Costa Firme, traducida del inglé~
al español por don Manuel García de Sena, este interesante estudio cuandofue publicado y al ser conocido en Venezuela fue libro de sensación, así lo

Así como encontramos instituciones como las referidas en el p
d ¡
·
•;
b''
,
roceso e a
"'.'1anc1pac1on tam 1en_ h_ubo países entre los que destacaban Inglaterra y Francia. •Inglaterra
es . defm1t1va en la emancipación de Ame'r"ca
.,
.
1
y 1a ptratena
auspiciada
desde
tiempos
remotos
por
ella
es
la
que
rompe
la
,·nte
·
.
rcomumcanón entre la metrópoli y las colonias; ejemplo destacado es la Escuadra chilena_ que organiza y mantiene Lord Thomas Cochrane. La acción inglesa muy
particularmente en los mares dio el tiro de gracia al coloniai·e arneri
F
•
cano.
rancia con su Revolución Francesa y con política interna en España desde
la, entrada, de los barbones, cooperó eficazmente a la independencia americana,
lo hacia ver a la Corona Española y al Virrey de Nueva España el minIStr_o don Lms de Onís, quien residía en los Estados Unidos como plenipotenciano. Napoleón Bonaparte fue uno de los muy interesados por la ernan-

= FERNÁNDEZ DE VILLALOBos, GABRIEL, Vaticinios de la Pérdida de la.s Indias y
Mano de Relox. Con una introducción del Dr. Joaquín Gabaldón Márquez. Caracas.,.

A:

1949.

" lbidem.

490

ª"

La Independencia de la Costa Firme justificada por· Thomas Paine T . t
nos Ha. Trad. de Manuel García de Sena Prólogo de Ped . G
' rcm a
•
·
ro rases.
BATLL~RI, S. J. MIGUEL, El .A.bate Viscardo. (Historia y Mito de la Intervención
de los Jesuitas en la Independencia de Hispanoamérica). Caracas, 1953.

491

�cipación americana y conocemos lo menos tres instrucciones dadas a los agentes

gobierno, a pesar de sus ofertas, porque está empeñado en arrancar a la co-

revolucionarios en América.36
A Francia más que todo le interesaba la independencia de Amfaica desde
el punto de vista ideológico y por ello luchó en diversos aspectos; s1 a Inglaterra interesaban los mercados y el progreso de la revolución industri_al, I_o que
acontecía también con Holanda, a Francia le interesaban las conciencias, el

la Soberana y le da amplia recomendación para sus Ministros en Europa, le
cubre con el uniforme de Coronel ruso y una orden por miles de libras ester-

rona española sus Colonias hispanas. La grandeza del propósito halaga a

linas. De este modo generoso salvó Catalina al futuro precursor de la inde-

pensamiento del americano.
.
.
La revolución de la emancipación amencana, coro~ hemos d1c~o, en su
esencia es una e indivisa, obedece a un común denommador que impone la
evolución y el progreso de la humanidad.
.,
.
.
.
La figura prominente, no sólo en la emancip~c1on a~encana, smo !igura
en la revolución universal, es don Francisco de Mtranda, ilustre caraqueno_ nacido en 1750 y ausente en forma definitiva en 1816, es por ello el pnmer
criollo de dimensión histórica mundial, el primero que en aquel turbulento
siglo XVIII figura y con categoria en el Viejo Mundo, su nombre está g:abado
de manera indeleble, en forma lapidaria, en el Arco del Triunfo en P~"-, .
El tema de Miranda -nos dice Picón Salas- es para un drama ps1colog1co
político drama de eterna vigencia porque inciden en él, co°:o ~n muchas
~ragedias ,colectivas, el irracionalismo y la lógica, la cultura Y_ el m~tmto ~ cons. ,
las Cortes europeas en los grandes círculos de estadistas financieros Y
pp:l~ti::, siempre pensando :en la libertad de Venezuela. Williams S. Robertson
' una amplia biografía lo m1Smo
·
le dedica
que R"1cardo .Bcrra"ynohay
_e e ,
_
historiador de la emancipación americana que pueda onuttr su nombre,_ hombre de contrastes, incomprendido a veces; para los con~1;adores ~tran~a
aparecía como un peligroso jacobino, para los liberales u~ ~~eJO revoluc1onano.
. el pensaE ra e I d rama del hombre de alta cultura y pulida sens1b1hdad,. era
miento maduro que ya ha tenido la manifestaci6n de la expenenc1a.
_
De este extraordinario personaje, Ricardo Levene en su Historia de Aménca
nos lo describe con amplitud y conocimiento en los interesantes párrafos que

pendencia hispano-americana. Regresa a Londres el 89, después de recorrer
varias naciones europeas. La relación de sus servicios y sus viajes se encuentra
publicada en tomos, titulados Archivo del General Miranda, que corresponden

a 26 volúmenes de infolios custodiados por la Academia Nacional de la Historia en Caracas.

Ya en Londres presenta al Ministro William Pitt en 1790 sus proyectos para
emancipar la América española. En constante labor hasta 1792 por medio de
informes que dirige a varios Ministros ingleses, con el fin de conseguir auxilios militares, a trueque de un comercio en los puertos de las colonias, sin

compromiso alguno de las soberanias de aquellos pueblos una vez emancipados.
Decepcionado de la politica inglesa ante la perspectiva de la Revolución francesa se dirige a París en marzo del 92. Entra en seivicio, como Mariscal de
Campo por sus grandes conocimientos militares, con las condiciones de cooperar a la independencia de América y de atender a sus asuntos económicos .
Su actuación en Francia como militar, escritor y hombre de estado, se encuentra publicada en otros siete tomos, que corresponden a 18 volúmenes de

su Archivo.
Expulsado de Francia por Napoleón, en marzo de 1801, se refugia de nuevo
en Londres donde continúa, ya más hombrado por los grandes acontecimientos

de aquella revolución, en la cual llegó a mandar en las batallas hasta 20,000
soldados, y tuvo bajo su dirección unos 60,000, con el firme propósito de
la Independencia hispano-americana. El conocimiento del fracaso de Gua!
en La Guayra el 99 se pone en inteligencia con éste, una vez refugiado en
Trinidad. En todas las Colonias hay revolucionarios que reciben sus inspira-

,

ciones. En las logias que fundó en España se inician americanos que serán

Francisco de Miranda pasó en 1785 a Inglaterra -nos dice- y continuo
sus viajes por pueblos y ciudades europeas, ilustrando su m~nte para enfrentarse a la Monarquia Española. En Rusia, Catalina II, _a quien se lo presenta
· ado Potemkin acoge con deferencia al suramencano que habla vanos
su pnv
,
I
· · .,
idiomas, tiene conocimientos generales y está per~guido por la n~u1S1c1on
politica de España, Tribunal que odia la Emperatriz. No acepta servir en su

futuros libertadores. Desde México hasta Buenos Aires y el Brasil se extien-

siguen:

• El Movimiento Hist6rico en México, No. l. México.' noviemb,re 1937.
Aº; .. Luis México y sus Revoluciones. Pans, 1836.
MORA, D R. Jos É M ~
•
.
11 RoBERTSON, WM. S., The Life o/ Miranda. Chapel H1ll, 192~.
.da de don Francisco de Miranda. Madrid.
BECERRA, RICARDO, VI

492

.

den sus actividades emancipadoras. Prepara, con políticos ingleses la expedición,

que en 1806 conduce Popham a la Argentina, la cual enseñó a los porteños
cómo se rechazan a los expedicionarios que pretenden ser conquistadores y
no saben ser libertadores. Parte a los Estados Unidos y allá, con la ayuda de
ingleses y americanos, sale de New York en febrero de 1806 con 200 hombres y algunos oficiales que logra embarcar para invadir a Venezuela. A bordo
del "Leandro" iza, por vez primera, su pabellón tricolor, que llama colombiano

en desagravio de la memoria de Colón. Recibe auxilios en Haití y en Barbadas, islas del Caribe, se entrevista con Lord Cochrane, Almirante inglés que

493

◄

�le ofrece su cooperación. En abril se acerca a Ocumare, costas de Venezuela,
pero su gobierno, en conocimiento de la invasión, le recibe en armas y des•

En el primer semestre de 1810 es cuando los emigrados políticos españoles
e hispanoamericanos agitan más en Londres, el problema de la rebelión penin-

truye la expedición. Apresa dos goletas con 58 prisioneros, fusila a diez en
Puerto Cabello y los otros van a las prisiones. La cabeza de Miranda, apellidado traidor, es puesta a precio. Intenta reparar el fracaso y desembarca en
Coro, pero encuentra la ciudad desierta y juzga por ello la carencia de espí-

sular se liga al movimiento que se prepara en las colonias; Venezuela como
Nueva España están en vísperas de algo extraordinario, los Cabildos son el
centro donde se respira con mayor libertad la decisión de la comunidad.
En el momento en que la crisis de la conciencia venezolana llega a una
marcada madurez, las circunstancias generales parece que se hacen más propi•
cias y parece que la hora de la emancipación se halla próxima.

ritu revolucionario. Regresa a Trinidad y desde allí continúa en sus empeños

que los renueva en 1808 al arribar una vez más a Londres.
A la invasión de Bonaparte el pueblo español contesta con el 2 de mayo de
1808 en Madrid, y esto tiene resonancia en Venezuela. Por eso los caraqueños
expulsaron a los comisionados franceses y pretextando los derechos de Fernando VII, se apercibieron a la lucha. El Ayuntamiento depone al Gobernador Emparan, cuando Francisco Salias le obliga a regresar al Cabildo, donde
le esperan Roscio, Félix Sosa y El Canónigo Chileno Cortés de Madariaga
que se nombran, a sí mismos, Diputados del pueblo y del clero. Estos sucesos
constituyen el 19 de abril de 1810 que proclaman la autonomía municipal.

El flujo y reflujo de las conspiraciones sigue. Inglaterra y Francia no descan-

bién al exterior. A Bogotá fue el Canónigo Madariaga, gran revolucionario y
pactó el primer tratado público. A Londres fueron Bolívar, López Méndez
y Andrés Bello. Hubo decretos favorables a la comunidad, en uno de ellos se

san y sus agentes recorren el macizo americano en todas direcciones. España
se aproxima al término de una de sus grandes crisis, lo que se agrava con la
presencia de los ejércitos napoleónicos. La autoridad del rey la ha usurpado
José Bonaparte, y las colonias de ultramar tienen su momento p·ropicio.
Hay ensayos, propósitos y proyectos. Los cabildos toman iniciativas; Venezuela se agita. Caracas crea un Consejo de Regencia, hasta que de la Junta Pa•
triótica, que preside Francisco de Miranda salió la idea de la Proclamación de
lndependencia. Junta patriótica donde con sagacidad y elocuencia destacaba el
joven Simón Bolívar.
El gran acontecimiento de la declaración de que las provincias de Venezue.
la formaban una confederación y se hacían libres e independientes se llevó al

prohibió el trato de esclavos. De las Provincias, siete se adhirieron a la revo•

cabo el día 5 de julio de 1811.

lución y tres permanecieron realistas. Ante los sucesos del 2 de agosto de
1810 en Quito se protestó en Caracas, y se pidió la expulsión de españoles y

En esta forma, Venezuela toma primacía y preponderancia en el movimiento
de la emancipación americana.

La Junta revolucionaria envió al punto comisionados a las Provincias y tam•

canarios, primer grito de exterminio de la raza blanca. El Marqués del Toro,
Coronel de Milicias, sometió en Coro a los realistas en armas. Bolívar regresó
BIBL!OGRAFIA GENERAL

de Londres, en diciembre del 10; con él vino Miranda después de 40 años
de ausencia. La amistad de éste con Bolívar fue de gran importancia, pues
sembró en su joven cerebro el caudal de sus muchos conocimientos.

El 2 de marzo de 1811 se reúnen en Caracas 45 Diputados de las Provincias
de Barcelona, Barinas, Caracas, Cumaná, Margarita, Mérida y Trujillo. El 5
de julio de 1811 se declara la Independencia absoluta de Venezuela; la "Sociedad Patriótica", convertida por Miranda en Club de Jacobinos, fue eficaz

colaboradora del Congreso, por medio del verbo cálido de Bolívar y otros oradores. Los realistas de las Provincias de Coro, Maracaibo, del Morro, de Valen.

cia en agosto de 1811. En este momento es cuando Bolívar se perfiló ya como
oficial facultativo.
La tormentosa guerra que comenzara en Venezuela se extenderá entre 1810

y 1825 por toda la América del Sur, tocó pues a Miranda dar una tónica, pero
no ser el caudillo central, de todas maneras su figura llena totalmente los ámbitos de la gran revolución.
494

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496

497
H32

�POR LA JUSTICIA EN EL ESTADO Y EN LAS
RELACIONES INTERNACIONALES
GIORGIO DEL VECCHIO

Universidad de Roma

EL MUNDO ESTÁ HOY GRAVEMENTE TURBADO:

una oscura amenaza pone en pe-

ligro la paz, reclamando a nuestra mente los horrores de las dos recientes guerras mundiales. Sería una inmensa desgracia para el género humano si tales
horrores debieran repetirse, tal vez de modo aún más catastrófico por la siempre mayor potencia de los medios de destrucción.
¿ Qué cosa puede salvarnos de éste sino el derecho, que debería inspirar la
política internacional y garantizar un justo orden de paz? Pero, si es fácil afirmar en general este concepto, no es fácil, por otra parte, determinar el preciso

significado, tántos son los problemas que ello suscita, y tántos los errores y los
prejuicios que se oponen a la solución de tales problemas.
Ya la palabra derecho encierra una ambigüedad, que es bueno aclarar de
inmediato. En un sentido meramente formal, derecho significa una coordinación
de relaciones intersubjetivas, por la cual a ciertas facultades corresponden ciertas obligaciones. En este sentido, un cualquier derecho existe necesariamente

en cualesquiera condiciones de vida humana, porque ésta no puede subsistir sin
un complejo de relaciones sociales. Así, no es posible un Estado que no tenga
un derecho propio (en sentido formal) es decir un ordenamiento jurídico, del
cual esto es precisamente el centro y el su jeto.
Pero la cosa cambia si se entiende el derecho como un valor esencial atribuido
a la persona humana, por quien ella puede pretender un absoluto respeto de la
propia naturaleza espiritual. Si sobre esta base se constituye el Estado, esto se
anuncia frecuentemente como Estado de Derecho. Pero sería más propia {para
evitar cualquier equívoco) la denominación Estado de justicia, que propuse
hace ya algunos años 1 y recientemente también como tema de una discusión
1

La Giustizia. (3a. ed., 1946, p. 132 ; y así en las sucesivas ediciones ) .

499

�•

( Estado de derecho y Estado de justicia)'. que se llevó ~ efecto ampliamente
en el último Congreso de la Sociedad Italiana de F1losoha del Derecho. _Pero
no conviene hacer debate de palabras, a condición de que quede bien defm1do
el concepto. Por otra parte, la expresión fütado de Der~cho ha entrado ahora
tan ampliamente en el uso, que sería vano intentar ehi:nmarla. Lo que tmpo:ta
es que se tenga clara conciencia de que con tal expresión no se _trata de designar cualquier Estado que tenga (como no puede no haber) un sistema de le_galidad positiva, sino tan sólo un Estado que se conforme con el ideal de la JUSticia, 0 sea que se reconozcan los derechos fundamentales de la persona hu~~ªNosotros reafirmamos con esto un concepto que, ya anunciado en la ant1guedad clásica, tuvo luego más amplia expresión en las sublime_s máximas d:I
mensa je cristiano, de ahí todavía nuevas razonadas demostracrones en 1~ Filosofía moderna : el concepto, en una palabra, del derecho natural. No ignoramos que a este concepto se oponen todavía diversas escuelas, que a menu~o
representan viejos errores, ya perentoriamente ~e~utados. Algunos a~tores afirman a priori admitir solamente al derecho positivo, y luego con ev1de~te _paralogismo, partiendo de este arbitrario postulad?, deduce~ que, ~or cons1g_u1en:
te no existe un derecho natural. Otros, aduciendo la mexactitud de ciertas
fó:mulas, usadas tal vez p·or simple comodidad de lenguaje _por algunos _jusnaturalistas de los siglos decimoséptimo y decimooctavo, consideran tales m_iperfecciones verbales como una prueba suficiente de la falsedad del pcnsam1en~o
fundamental de aquellos autores y de otros innumerables qu~, ante~ o despues
de ellos elaboraron la misma doctrina sin incurrir en aquella mexachtud. Otros
aún (~r ejemplo aquel gran erudito, pero mediocre filó~~fo que fue Benedetto
Croce) se fundan en la obvia observación de la mutab1hdad de las leyes humanas para rechazar el concepto de un derecho universal, racional o n~tural; 2
como si no hubiera ya estado demostrado c6mo se concilian la eternidad ~e
ciertas máximas de razón con la variedad de sus aplicaciones en el curso h_1st~rico. Tomás de Aquino, por ejemplo, ha claramente exp~ca~o que_ los pnnc1pios de la ley de la naturaleza, mientras permanecen_ en s1 m1sm_os mmutables,
no pueden aplicarse siempre de igual manera, y admiten determinados detalles
"et secundum personas, et secundum negotia, et secundum tempera". 3 Hay, ~n
a en las leyes humanas un elemento de relatividad, que no excluye, sm
sum '
. 1 1 d
embargo, un fundamento suyo absoluto.• Este fund_ame~to, es de,c1r a . ~y e
la naturaleza, vale como criterio para reconocer la Justicia, de ah1 tamb1en las
: B. CROCE Filosofia della pratica - Economia ed Etica. (6. ed., Bari, 1950), ~- _323.
a v. s. To,MAsso, Summa Theol. la. 2a. e, q. 95-97. Cfr. SuÁREZ, De Leg,bis ac
Deo legislatore, L. II, C. XIII, 3-5.
• Sobre esto puede verse mi ensayo Mutabilita ed eternita del diritto (en la revista
"Jus", 1954, y en Studi sul diritto, vol. II, 1958).

500

posibles desviaciones de ella, porque la mente humana es falible, y en la forma
de la juridicidad puede encerrarse una real in justicia.
El significado de aquella ley, que corresponde a una exigencia inabolible de
nuestra conciencia, es esencialmente deontológico, o sea que expresa un deber
ser, válido sobre la esfera del empíreo. De hecho, esta ley puede ser transgredida, pero las transgresiones no destruyen su valor. Sólo una falsa filosofía
desconoce que el ser humano, aun perteneciendo al orden fenoménico, es también partícipe de ideas y de normas universales y eternas. Por esto ello es y se
siente libre e imputable; por esto tiene un lumen rationis naturalis, que le impone el respeto de la Etica en sus ambas formas fundamentales, de la caridad
y de la justicia. Por esto ello puede legítimamente pretender, en el nombre
mismo de la Etica, el reconocimiento de su dignidad de persona.
Conviene advertir que el principio ético es único, y se distingue en sus dos
formas mencionadas sólo porque da norma, respectivamente, a cada sujeto para
sí, y a las relaciones entre más sujetos. La justicia no es otra cosa que el perfil
social de la Etica.
De estas elementales nociones consigue una recta concesión del Estado y de
la Política. Pero ¡ cuántas erróneas doctrinas fueron sostenidas en contra! Para
indicar sólo algunas de las más notables, recordemos que según Maquiavelo
el Estado debe entenderse como fuerza y poder de mando, sin ningún límite
ético; de ahí la justificación del poder absoluto de un príncipe, que tendría fa.
cultad para usar la violencia y la crueldad, y también la simulación y el engaño.' El fin último que Maquiavelo se proponía, es decir "libertar a Italia de
las manos de los bárbaros" con la fundación de un Estado unitario, era noble;
pero su fatal error fue creer que para alcanzar un fin deseado, cualquier medio, hasta el más inmoral, fuera lícito.
Si en la obra de Maquiavelo están, junto a los defectos, también innegables
méritos, bastante menos estimable, por su extremo inmoralismo, es la obra de
Nietzsche. Es bien sabido que, con su extravagante "inversión de todos los
,·alares", él combate ásperamente no sólo los principios fundamentales de Ja
Etica, sino la idea misma del Estado, al cual define simplemente como "un
monstruo". 6
Croce, al contrario, exalta al Estado, pero sostiene "la amoralidad de la Política, la anterioridad de la política a la moral" : 7 una doctrina que se acerca
en sustancia a la de Maquiavelo, sin aquella relativa justificación que se puede
conceder a Maquiavelo con relación a las circunstancias y a las costumbres de
1

V.

JI Pri11cipe, C. XVIII.
Also sprach Zarathustra (en la edición de Leipzig, 1904, p. 69).
' B. CROCE, Elementi di Politica (3a. cd., Bari, 1949), p. 27. V. también del mismo,
contra los derechos naturales, Filosofia della pratica, cit., p. 324.
MACHIAVELLI,

• NIETZSCHE,

501

�su tiempo. Pero tal justificación no puede concederse a quien hoy propugna
semejante doctrina, luego que con tanto trabajo de pensamiento y tanto sacrificio de sangre se ha constituido el Estado sobre las bases de aquel principio de
libertad y de fraternidad, que Croce desprecia y escarnece como "fórmulas
insulsas''. 8
Maguer de que estas falaces doctrinas han sido ampliamente propagadas
volviendo mundialmente famosos a sus autores (porque las paradojas y los
errores más que la verdad procuran fama ) , las máximas capitales de la Etica,
también por lo que concierne al derecho y al Estado, permanecieron siempre
vivas en la conciencia de los pueblos civiles, como aparece no sólo en las obras
de muchos autores, sino también en las leyes constitucionales y en los documentos internacionales: baste recordar, por ejemplo, que la vigente Constitución de la República italiana "reconoce y garantiza los derechos inviolables del
hombre" (Art. 2) , y que análogas afirmaciones están decretadas en la uUniversal Declaration of Human Rights" del 10 de diciembre de 1948.
El viejo sofisma según el cual la Política estaría exenta de la obligación de
respetar la verdad, y así el arte de la política consistiría principalmente en
saber fingir, fue expreso en varios proverbios, citados a menudo todavía; signo
indubitable del perdurable durar de deplorables equívocos en una materia tan
importante. Se ha confundido al silencio, que puede ser sugerido por la prudencia, virtud necesaria a todos y particularmente a los hombres de Estado,
con el vicio de la mentira, vicio tanto más criticable cuanto más elevada es la
condición de los que se hacen culpables de ella. Justamente observó Romagnosi
que los gobernantes deberían dar el ejemplo de la veracidad y de la lealtad.'
Y Mazzini inspiró todo su nobilísimo apostolado en el concepto del uculto a
la verdad", combatiendo enérgicamente contra ula diplomacia fundada sobre
la mentira", contra "las teorías de los delitos útiles y de la mentira oportuna,
y otras semejantes". "Es necesario, es urgente", declaró, "fundar la política sobre la moral". 10 Y dirigiéndose especialmente a los jóvenes de Italia, así los
amonestaba: ~'Alejad de vosotros a los predicadores de maquiavelismos, de
tácticas, de oportunidades. No es así como se crea una nación; se crea con la
verdad, con la audacia en la fe, con el sacrificio".
Máximas luminosas, a las cuales la Historia misma confirmó: porque la
unidad de Italia fue hecha por la virtud y el heroísmo de los que siguieron,
8

Elementi di Politica, cit., p. 23.
RoMAGN0s1, Instituzioni di civile Filosofia essia di Giurisprudenza teorica (en Op.,
ed. De Giorigi), vol. III, p. § 2974.
ro MAzzrnr, Scritti editi e inediti (ed. Daelli) , vol. VI, p. 232 y sig.; vol. XI,
p. 74; etc.

mientr~s los frau~es Y los engaños aconsejados por Maquiavelo no valieron
para librar a Italia de las discordias intestinas ni de las dominaciones extranjeras.
Una_~ª polític~ n_o puede prescindir de aquellos principios de moralidad y
de Justicia que estan impresos en el espíritu humano por su naturaleza racional. A tales_ principios deben conformarse las constituciones de los Estados que
qmeran calificarse como legítimos, según la acostumbrada fórmula, "de derecho". Corresponde ahora a la política promover la aplicación y el desarrollo
de los mismos principios, con relación a los medios existentes y a las condicio-•
nes de hecho. Esto pide un continuo trabajo, porque la vida del Estado no
ca.nace pausas, mientras mudan a menudo las circunstancias, y en el seno
".1'.smo del Estado son frecuentes las discrepancias y los contrastes, que la poht1ca debe tratar de resolver, teniendo siempre como mira las bases y los fines.
esenciales del Estado.
Por otra parte, a nadie escapa el hecho ( demasiado claramente demostrado
no sólo en la historia del pasado, sino también en la actual experiencia) de que
un Estado puede erigirse sobre bases diversas de las indicadas por la ley natur~l. o sea rac10n~l, qu_e la Teología concibe como un reflejo a la sapiencia
d1vma. Por la existencia de un Estado, en rigor, es suficiente el instaurarse de
un poder de hecho sobre un cierto pueblo en un territorio determinado, aunque·
t~l poder se funde solamente sobre la fuerza y no sobre el derecho, en el sentid~ ~ue habíamos arri~a exp'licado. Se tendrá, de un lado, una política oportun1stica, que secundara aquel poder; pero se tendrá en contra otra política
que trayendo inspiración de los más profundos motivos del ánimo human~
t~~derá a la co~stitución de un Estado diverso, esto es, de un Estado de justicia. Esto podra suceder por vía de reformas, pero en los casos más graves.
también con una sublevación y una revuelta. La celeste voz de la conciencia
no podrá ser callada definitivamente; y de esto la historia de todos los tiempos da innumerables ejemplos. Célebres son las palabras de Antígena en la
tragedia de Sófocles, que contra la cruel prohibición de un tirano invocó "1as
leyes indestructibles de los dioses", palabras que, según el P. Yves de la Briére,.
son "le témoignage de l'ame naturellement chretienne". 11 No menos célebre
es aquel llamado al Cielo ("appeal to Heaven" ) , que Locke indicó como
última instancia cuando no sea posible un llamado a una autoridad terrena. 12
Análogas son las expresiones de Guillermo Tell en el drama del poeta Schiller:
la potestad de los tiranos tiene un límite ("eine Grenze hat Tyrannenmacht"),

i

502

n YvEs DE LA BRIERE, La race et le droit (en el vol colectivo: Racisme et Christianisme, Paris, 1939), p. 112.
12 LocKE, Two treatises of government (1690), II, Ch. XIX, § 242.

503

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1

'

1

y cuando el peso de la opresión es intolerable, el oprimido trae del Cielo sus
eternos derechos, inquebrantables como las estrellas. 13
•
Al Estado, en cuanto personifica un orden jurídico positivo, se atribuye formalmente la calidad de soberano. Pero la soberanía se puede entender en dos
modos bastante diferentes: como poder absolutamente arbitrario, o como poder vinculado a una ley, y por esto no ilimitado. Análogamente, la libertad dd
.individuo se puede concebir o como simple arbitrio, o como facultad s~bord1nada a una ley. Es fácil percibir que en el primer sentido, soberanía y libertad
no tienen éticamente valor alguno. Un Estado que se considere desligado de
la obligación de respetar los derechos fundamentales que sus ciudadanos así
como los de los otros Estados, y hasta de la obligación de tener fe en lo'. tratados concluídos por sí mismos ( aunque esto, como es notorio, ha sucedido a
veces y fue sostenido por algunos autores), no es un verdadero Estado, es un
ultraje a la razón humana y una permanente amenaza contra la paz del mundo. Asimismo, es una vana ilusión que el hombre esté libre cuando sucumbe
al impulso de las pasiones; lo cierto es que él es tan sólo cuando obedece a la
ley de la propia naturaleza espiritual.
No ocurre insistir aún sobre estos elementales conceptos para rech~zar los
gravísimos errores que hemos señalado. Conviene más bien notar cu~n inaceptable es también una tesis que se hace retroceder a la Paz de Westfaha ( 1648),
según la cual un Estado habría tenido que observar solamente aqu:llas normas
del derecho internacional al cual haya dado el concurso de la propia voluntad.
Pero en verdad no parece que con los tratados de Westfalia se haya quendo
negar la existencia de una ley de la razón, válida para todas las gentes; ~on ello
se intenta más bien poner en relieve que ningún Estado debe ser sometido a la
hegemonía de otros Estados o de otras parecidas potestades. Inex_act_ª, es pues,
a mi parecer, la interpretación de algunos autores respecto al s1gmf1cado de
esos tratados.
. ,
Cierto es que la idea de una sociedad natural_ d~l ~énero humano,_ ya mtmda
en la antigüedad clásica y convalidada por el Cnst1amsmo, tuvo p~rc1ales ac:uaciones, como ya antes de la Paz de Westfalia, así también en los siglos sucesivos
y especialmente en la edad más reciente, aunque no llegando a _aquella realización integral, que aparece todavía como una met~ un tant~ leJ~ª·
La organización unitaria, hacia la cual está encammad_a la h1st~n~ ~el mundo, para ser sana y vital debería fundarse sobre los. m1:mos prmc1p10s a los
cuales deben conformarse, como decimos, las const1tuc10ne~ de los Estados
. lares. La adhesión de éstos a la organización
internacional debe• repupart lCU
.
.'
tarse obligatoria, y facultativa como la considera actualmente la Orgamzac10n
de las Naciones Unidas. Ningún Estado tiene el derecho de rehusarse a entrar

en relaciones p'acíficas con los otros Estados del mundo. Justamente el gran
jurista español Francisco De Vitoria, afirmando que "totus orbis alique modo
14
est una respublica", sostiene el principio de libre comunicación de la gente
de intenciones pacíficas y consideró la violación de este principio como una de
las pocas justas causas de guerra. 15 El mismo concepto fue sostenido, no mucho después, de otros grandes juristas y filósofos, como Alberico Gentili y
Francisco Suárez.
La adhesión a la sociedad universal no significa que a todos los Estados
deban atribuirse en el organismo social iguales funciones y poderes. Por el contrario, debería aplicarse aquí la distinción entre los Estados legítimos o de
justicia y aquellos que desconocen los derechos esenciales de la persona humana. Solo a los primeros, en mi opinión, deberían atribuirse facultades deliberativas, al menos para las materias más importantes, mientras a los segundos
podrían concederse funciones menores, haciendo depender la atribución de
aquellas mayores de una reforma de sus defectuosas constituciones, lo que
-obviamente valdría como estímulo para una tal reforma.
Un falso igualitarismo, que no tenga relación con las diferencias de capacidad, de méritos y de actitudes, donde ellas son realmente de gran peso, es
un error gravísimo; y duele deber notar que de tal error no está exenta la
Organización de las Naciones Unidas, que especialmente en los últimos tiempos ha admitido en su seno un gran número de pueblos apenas salidos de la
barbarie, y privados del todo de válidas normas constitucionales, equiparándolos
a Estados entre los más civilizados del mundo. Con otra evidente anomalía, la
Carta de esa Organización ha concedido una posición de privilegio a cinco Estados (los llamados "original members"), ciertamente no todos respetuosos
&lt;le los derechos humanos, dando a cada uno de ellos la facultad de impedir
las deliberaciones de los otros para todas las más importantes materias. Ya in-convenientes no pequeños se han verificado, en consecuencia de estos defectos;
y hay el peligro de inconvenientes aún más graves, especialmente si, como no
está del todo excluído, alguno de los miembros privilegiados concuerde con
los numerosos Estados que ignoran la libertad y la justicia, para oponerse a
]os que representan y sostienen estos ideales.
No debemos todavía repudiar esa Organización, si bien debemos hacer votos
:para que corrija sus imperfecciones a fin de que pueda más eficazmente operar
en su noble fin. En caso contrario, ninguno puede garantizar que, como ella
-sustituye a la difunta Sociedad de las Naciones, así no debe a su vez ser sus1ituida por otra Organización que defienda mejor los derechos humanos.
F. DE VITORIA, De potestate ciuili, 21.
Id., De lndis recenter inuentis, Sect. III, De titulis legitimis, 2 y sig.; v. también
:ita otra Relectio, De Indis, sive de jure belli Hispanorum in Barbaros.
u

3

13 ScHILLER;

504

Wilhelm Tell, II Aufzug.

~

505

�1
'

Entretanto es de suma importancia la adhesión a aquellos organismos internacionales que, aunque coligando un menor número de Estados, son efectivamente más válidos defensores de la civilización y de la paz por ser más
homogéneos, o sea fundados sobre una real comunidad de ideas y de principios.
Poner en duda la fidelidad de estos organismos, constituidos con la participación del Estado italiano, sería de nuestra parte, más que un error, un delito.
Un estéril neutralismo es signo de escasa conciencia, y no ha servido nunca
para asegurar la paz, que, como la justicia, puede ser salvaguardada solamente
con una acción vigilante y resuelta. Recordemos que, según la máxima de Lactancio, "mili tia est in ipsa justitia" ,1 6 y que un pávido amor del quieto vivir
no sólo no ha impedido la guerra nunca, sino a veces la ha directamente provocado, como una reciente experiencia lo ha claramente demostrado.
Es falsa aquella política que aconseja mantener una equidistancia entre el
bien y el mal, entre la civilización y la barbarie. Por un falso igualitarismo se
ha consentido el abandono de las colonias, que habían encaminado pueblos
semi-bárbaros sobre vías del progreso, para crear otros tantos Estados, donde
han encontrado fácil terreno bajas pasiones, como el odio racista, y se han
insidiado a menudo la anarquía y la tiranía. Lo que no ha impedido, como
notarnos, la admisión de tales Estados con paridad de derechos en la Organización de las Naciones Unidas.
Los pasados errores políticos son casi siempre irreparables ( quod factum est,
infectum fieri nequit), pero es obligatorio reconocerlos y hacer todo esfuerzo
a fin de que, por lo menos, no sean repetidos y agravados. Ocurre tener presente y defender sin descanso los valores supremos del espíritu, y también
verdades lógicas elementales que, si bien bastante obvias, están a veces desatendidas u olvidadas; por ejemplo, que no se puede sostener la paz internacional
mientras se atenta contra la paz de la propia nación fomentando luchas de
clases.
Una coherencia es necesaria entre la política interna y la externa. Un Estado
legítimo, que cumple su misión, debe tutelar el propio orden jurídico, manteniendo sin culpables abdicaciones la integridad de su territorio y favoreciendo
el desarrollo intelectual de la nación. Tanto más culpable sería hoy de parte
nuestra cualquier debilidad y renuncia en este propósito, luego que un injusto
tratado ha infligido a Italia crueles mutilaciones.
Pero, al mismo tiempo, el Estado debe estar abierto y no cerrado hacia el
exterior. Debe promover y facilitar lo más posible las comunicaciones con los
otros pueblos, sobre todo en el campo del pensamiento. Debe cooperar para
el desarrollo de los acuerdos con los otros Estados, no sólo sobre objetos particulares, sino también a fin de organizar una estable unión, que comprenda al
1G

me~o~ u~a parte de los Estados europeos sobre la base del derecho de la
Justicia, s1 actualmente no es posible sobre esta base
.,
y
d , ,
una umon con todos Se
~roce e~7 as1, _aunque ~ea por grados, sobre la vía de la positiva constitu~ión
e aque a sociedad :1mversal, que por indefectible postulado de la razón humana vale ya como imperativo categórico.
Hagamos fézvidos votos para que, superada la crisis que hoy amenaza las
~ue~tes del mundo~ según la altísima invocación del Pontífice Paulo VI la az
md1solublemente ligada con la justicia, triunfe al fin p'or todos los si;Ios. p '
GIORGIO DEL VECCHIO

LATTANz10, Divinarum Instit., VI. 20.

506
507

�•

EL HUMORISMO: FILOSOF!A EN PEQUE¡;¡o
JosÉ

SALVADOR GuANDIQUE

al afirmar cuál nota distintiva del hu~
morismo en relación con los géneros afines su tendencia filos6fica. Quien
busca "hacer reír" sin propósitos ulteriores nunca será un auténtico humorista.
TAL VEZ SE ASUSTE ALGÚN RETÓRICO

1

1

Este protagoniza un filósofo en pequeño.
Luis Alberto Sánchez superó el concepto rígido al calibrarlo lirismo contrahecho. Esa ampliación constituye miraje, no rasgo característico. El escritor
festivo carece de sentido último. Atrae, alegra, divierte. Nunca profundiza, ni

ahonda, ni "filosofa".
El desorden intencionado del humorista constituye refulgente faceta. A primera vista suena paradoja que lo antimet6dico apoye un estilo, pero éste más
aparente que real, representa un recurso, brinda un camino.

Hay cierta inclinación a querer gozar por lo menos incidentalmente de la
rebeldía frente a los ordenamientos. Y el humorismo explota esa llama. Piruetea
con las palabras y vuelve juego la terminología. Utiliza -picaronamente- los
puntos suspensivos. Se burla de la preceptiva y viola reglas gramaticales. A ratos emerge trasmutante casi anárquico.

Ese desorden -tenso y prefabricado- entretiene o convence. Ilumina contornos en alucinante giro. Chisporrotea para persuadir o "corregir costumbres".
Disimula y aproxima, entre ingenuo o despreocupado. Y en la entraña palpita
algo -pensante, reflexiv~ pugnando por salir a la superficie.
El humorista tiene un campo suyo, sui géneris. Hay distancia del Lazarillo
de Tormes al Tartarín de Tarascan. Y no podrá forjarse dicha filosofía minúscula -a ratos extraordinariamente efectiva- en párrafos rotundos o largas tiradas.
Esto llevaría a la concatenación estilística o a los procedimientos técnicos,
más importa sobre todo advertir a estos "filósofos" influyendo en zonas específicas. A momentos su finura disminuye extensión y alcance. No se trata de
desatar tempestades sino de dirigir brisas. Por eso, caracteres y temperamentos

509

�'

'

.

reaccionan divertidísimamente ante Chesterton o Bennet, por referimos a los
ultramarinos. Y para cada uno abundan partidarios o detractores.
Por sobre la subjetividad atribuida estéticamente al arte moderno, lo humorístico afina, centra y preocupa. Cada autor en tal rango ostenta su propia semántica al aire de singular terminología. Van y vienen los rubros entre fluir
conceptual y expresión huidiza. Nervioso aparece Cami. Rítmicamente acelerado, más allá y más acá de semitonos, Soiza Reilly, en aquellos fantásticos
reportajes de la bonaerense revista Caras y Caretas. Ondulante y ágil, Vital
Aza. Y tantos otros en su eterno cambiar voces y acepciones. El humorista
desarrolla un lenguaje especial.
Lo típico del género, sin embargo, radica en el fondo y no en la forma. En
las diversas escuelas y tendencias juegan ambos conceptos bifrontalmente: el
fondo ejemplifica algo inclasificable.
Se habrá notado cómo, en muchos escritores llamados "serios", cierto tono
raro. Aunque no hagan humorismo de primera intención, inciden en ello de
manera tangencial, episódica, por la agudeza comparativa, la temática planteada o el proceder de un personaje. Eso -indeciso y real- es el fondo.
La vida conlleva mucho de humorístico. Doloroso, hondo, hasta sangrante.
Nunca hilaridad ingenua, chiste burdo o payasada vulgar, cuyos resortes encuentran teorías explicativas de Freud a Jung pasando por Woolf. Al contrario: intención, sutileza, contraste ...
El fondo impregna las obras universales, según esos calumniados clásicos,
leídos por muy pocos y citados a diestra y siniestra. Así la tragicomedia del
Quijote sentida en carne viva, también por Sancho; palpita en Nietzsche pese
a su arrebatado meditar; singulariza a Shakespeare, autor y actor; obsesiona a
Shaw y borda los claro-obscuros dostoyevskyanos. Por eso los raros -siempre
salta Rubén- albergan un burla burlando entrevisto, difuso, a veces negado.
Tenemos humoristas por vocación, incidencia o a su pesar. En tal tipología
surgen casos y contrastes en pugna inacabable. Y los límites varían mientras
crecen las obras y aumentan las citas bibliográficas. Veamos los detalles ...
Los primeros se sientan a la mesa de trabajo decididos a la tarea. Tienen
pose, oficio, rutina. Y lo demuestran con demasiada frecuencia. Son consagrados, técnicos, empeñosos. Los segundos pueden ocuparse de historia o filosofía,
aun de matemática. Fluye bajo la propia tarea esa vena punzante como de
incógnito. Canta el humorismo entre los resquicios del documento, la nota,
el sistema, el teorema. Ahí el juglar le hace competencia al concurso sinfónico.
En estos momentos el fondo parece perderse para regresar, a lampos, entre las
arideces cinstíficas, la sabia monotonía erudita o el acerbo biblioteconómico.
En los terceros, el fondo se venga de la forma, al viso de dos viejos y conocidos
rivales. Ni uno ni otro quieren dar su brazo a torcer. Cubre el manto de lo

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mesurado aquella inquietud brotada de muy dentro. En circunstancias extremas, la inspiración taladra el ropaje y, de repente, sentimos el humor arrasando
a la inquisición metafísica o al trabajo sociológico.
En el humorismo cunde una tragedia: se siente, lucha, clama y sufre con
igual o mayor intensidad pero nadie quiere ver lo adolorido bajo el sayo multicolor de la paradoja o el retruécano. Y tal filosofía minúscula pasa inadvertida, pues el lector común está a caza del ingenio superficial.
El humorista no es un señor dicharachero y ocurrente como muchos escritores más o menos festivos, meros recopiladores de anécdotas o chascarrillos.
Al revés, no faltan ansiosos y vociferantes, implorando tierras prometidas sin
tregua para el esparcimiento. Con tan visceral debatirse no reza la superficialidad ni la despreocupación, aunque sean éstas notorias. El humorismo arguyendo con método sería algo extraordinario cuando no ridículo. Debe hacerlo
con disimulo -al desgaire--- cubriéndolo todo bajo un matiz peculiar. Y hay
exponentes que filosofan agónica y férrearnente -ante la indiferencia de unos
y la risa de otros.
Sería sugerente trabajar una psicología del pseudónimo humorístico, esa
careta con la cual se atrae la mentalidad del lector, reviviendo en él cosas
sub o inconscientes, casi muertas. La eufonía del substituto adoptado explica
éxito y proyección. Si resulta bien escogido crea esa atmósfera propicia a una
filosofía sutil -a ratos lacerante e incisiva- cuyos rasgos escapan a los
desaprensivos.
El humorismo no es sólo prosa o poesía; aflora en pintura, teatro o cine.
Shaw en su Prefacio a Santa Juana -y él mismo calificó su obra de crónica
en forma dramática lanza dardos: "Siempre es difícil a los entendimientos
superiores comprender la cólera que suscitan al p·oner de manifiesto las majaderías que corresponden a cada tonto ... " Y esa vitriólica portada dice hasta
dónde el humorista levanta tempestades y dirige conciencias. Alguna vez -en
el N ew York Times- alegorizó Chaplin: "Hay algo saludable en la risa, en
el reír de las cosas más trágicas de la vida y aun en la misma muerte. . . La
risa es el tónico, el alivio, el fin de la pena. Es saludable, la cosa más saludable del mundo y da esperanza".
Desde luego rubricamos esa apología al lado de Bergson con su ensayo inimitable por apoderamos de un oasis, inexpugnable a los apetitos, al jadear de
las ambiciones. Porque el humorista sigue haciendo filosofía, a su modo, con
esperanza o fe.
Hace poco vimos por enésima vez la película "Candilejas" en un cine de
San Salvador, comprobando que el hombre del bigotito no hace de víctima
pasiva sino como denodado impulsor, si bien levanta los hombros en aquel
personalísimo gesto, aparentemente resignado. Los verdaderos humoristas --den-

511

�tro y fuera del cine- no son seres distraídos y confusos, anhelosos de provocar la carcajada; en determinados trances se alzan en contra de las injusticias individuales o colectivas. Aquello del arte igual a juego implicó amabilidades siglo XIX.

de brindar un brillante comentario sobre la Electra de E , 'd
f'lm · El - •
unp1 es en vers10n
~ ica, Di~;zo de Hoy, 4 agosto 1963- tiene la palabra. Con nuestro artista creemos que el temblor del twist ni el rumiar del h' 1
1
gracia de la vida".
c rc e no son a

Una labor humorística desborda los fines meramente recreativos. Lo me-dular de toda filosofía consiste en definirse ante las cosas -no mediante la
conocida operación que reivindica Rickert después de años en descrédito-sino como actitud humana íntegra, definitiva. Y el auténtico humorista será.
un filósofo en pequeño y no decimos en grande por no suscitar mayores;
controversias.

Y -desde sus rumbos- T. P M hí
. ec n y el negro Lagos nos guiñan el o1·o,
esperando ...

Estarnos viviendo un minuto signado por el existencialismo, vuelto preocupación psicológica en Kierkegaard, angustia esencial en Heidegger, obs~sión
inapagable a lo Unamuno, vendaba! crítico en Sartre, más el de la Prostituta Respetuosa que el del Ser y la Nada ... Atrás quedan fenomenología
husserliana; formalismo a lo Marburgo o Baden; neotomistas de Maritain a
Jollivet; axiólogos, sea Scheler o Hartmann; historicismo, de Dilthey a Meinecke. Ahora el aluvión de los poseídos barre con académicos y rebeldes, contraprobando lo afirmado por Azorín en su lúcida "Postdata": "el mundo moderno tiene miedo a la soledad".
A la vera de cumbres y a la rosa de los vientos se entrecruzan huracanes o
fantasmas: estremecidos a lo Van Gogh, obsesos a lo Holderlin, suicidas a
lo Zweig. Aquéllos y éstos tiemblan ante lo desconocido como Sócrates se
autoaniquiló místicamente, no por las leyes atenienses sino en virtud del cosmos helénico.
En la misma trayectoria, Cendras epató a los burgueses y Malaraux -er
militante no el ministro-- desataba fronda a través de su condición humana,
mientras Faulkner y Hemingway, con o sin premio Nobel, aparecen profetas
desarmados como Maquiavelo calificó a Savanarola cuando desafió la ira
papal.
Y los humoristas no pueden quedarse fuera, al fin hombres de su época.
También ellos levaotan pabellón y dicen mensaje. Nuevo padre de la Iglesia
llamó Alfonso Reyes a Chesterton. Mark Twain también tuvo sus epítetos y
Kipling nos dice que alguno de sus porcentajes era de perversidad mercantilizada. Por norte y sur afloran testimonios agudos, penetrantes, a kilómetros
de la prosa regocijada o procaz.

Todavía algunos niegan al humorismo su noble jerarquía. Sin adentrarnos
en clasificaciones ni distingos lo localizan entre las ramas que el clasicismo
estético llama "impuras" al lado de la crítica y la caricatura. Para nosotros
merece figurar al nivel de las artes puras, pero Toña Salazar -y nos acaba
512
513
II'.13-

�</text>
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                    <text>Sección Cuarta
CIENCIAS SOCIALES

�LA PERSONA Y LOS DERECHOS HUMANOS
EN EL DERECHO INTERNACIONAL
LIC. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

Universidad Nacional Autónoma de México
Universidad de Nuevo León

INQUIBTUD Y ANGUSTIA SON las características de nuestro tiempo debidas a
la tensión producida por la grave amenaza de una guerra inminente. Por desgracia, los esfuerzos en pro de la paz no resultan equilibrados ante el peligro
bélico. Si el hombre moderno vive confuso es que la época propicia tal confusión. Así, vemos cómo diversas instituciones se tornan inoperantes y la
crisis del Derecho es evidente, como signo revelador de nuestro tiempo y si
en el orden interno tal crisis se agudiza, es natural su reflejo en el campo
internacional, situación internacional que, a su vez, presenta nuevas circunstancias de transformación, de ser y de existir. Algún pensador ha dicho que
el hombre de nuestros días se ha despersonalizado y que sólo la siniestra
presencia inminente de la guerra parece preocuparle. En otro aspecto, es imposible soslayar los nobles esfuerzos y los intentos de la más alta institución internacional, que, como portavoz de la Humanidad, es la Organización de
las Naciones Unidas.
En estudio previo/ dijimos que "en la peligrosa distancia que se ha establecido entre el hombre y el hombre, por la postergación y desdén de los
valores espirituales y por la abstrusa cuanto insensata apetencia del poder
mundial, el hombre constituye el origen del problema de los problemas".
~in embargo, no todo es negativo, ya que también se observa un afanoso
buscar de soluciones en tomo a los problemas cotidianos que por momentos
constituyen la amenaza directa en contra de la paz.
Una detenida observación de las manifestaciones internacionales, habida
1

Lic.

ALBERTO GARCÍA GÓMEZ,

"La Universidad del Porvenir". Humanitas, t. III,

Año 1966. p. 582 y siguientes.

567

�cuenta de que vivimos en una época eminentemente internacionalista, es el
hallar diversas manifestaciones producidas en el seno del propio Organismo
de las Naciones Unidas, entre otras, la proyección cada vez más acentuada
hacia la persona humana, hacia el hombre.
Pero, precísase, antes de entrar al gran escenario mundial, el tener algunas
ideas acerca de lo que el internacionalismo pueda significar, no ya simplemente
como una enunciación doctrinaria, sino como una realidad inmediata que
vive el hombre de nuestro tiempo.
Cabe distinguir entre internacionalismo y universalismo. Del primero podemos decir que es un movimiento objetivamente jurídico -entre otros elementos- que trata, y de hecho lo ha conseguido, de acercar a los hombres
a través de normas y de instituciones para crear un nuevo orden internacional en el que sea posible una mejor convivencia humana. La misma Organización de las Naciones Unidas y su Carta, son los más elocuentes ejemplos de ese internacionalismo. Pero no es un internacionalismo racional o
ideológico --como así lo pretende alguna ideología- , es un movimiento natural que se deriva del progreso y de la dominación de la distancia. Es, tal
vez,' la manifestación más palpable de la cultura, la que no tiene ni límites
ni fronteras.
El universalismo, es una actitud natural en el hombre y, como habíamos
dicho también en otro estudio,2 "el más allá" terreno no reconoce límites.
Así, los grandes descubrimientos de la época antigua, como los que se antojan temerarios e irrealizables de la actual, han podido llevarse a feliz término debido también, entre otras causas, a ese espíritu anhelante de universalidad. La presencia del cristianismo constituye, a no dudarlo, aparte de
su origen sobrenatural, una trascendente realidad que parte de la concepción
de. que todos. los hombres s.omos, iguales. De aguí que el sublime mandato
de "Miraos como hermanos", tenga una trascéndencia que el hombre moderno no alcanza a penetrar y que tal vez por ello, haya perdido el rumbo
y en lugar de acercarse a través de la simpatía y de la caridad, se deje arrastrar por el odio, por la soberbia y por lo puramente racional y materialista del
tiempo en que nos ha tocado vivir.
Así, es de la mayor importancia distinguir que entre la confusión producida por el odio y por la apetencia de lo material, -afortunadamente, la luz
del espíritu empieza a iluminar el panorama, si no pesimista, sí aflictivo y
ahora, se inicia una nueva proyección hacia el hombre, como así es posible
advertirlo ya en el P~eámbulo de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, cuando en él se dice:
• Lxc. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ, "lntemacionalismo y Universalismo". Humanitas. t. V,

Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas, resueltos a preservar a
las generaciones venideras del flagelo de la guerra, que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la humanidad sufrimientos indecibles a
1:afirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la cligmdad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de
hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas...

. En la proyección int:rnacionalista -entendida en la forma que dejamos
es en donde eXJSten mayores posibilidades de obtener una visión panoram1ca d_el proble~a del hombre. Porque este cambio de ángulos permite,
no ya la nnrada honzontal, sino la mirada de arriba a abajo.
. Algún autor confiesa que: "no tenemos aún lo que podríamos llamar so- .
ciología de la comunidad internacional; no sabemos casi nada del significado cul_tural y ~ocial de las naciones y de los grupos étnicos que responden
~ un ~smo ~tilo de vida. No conocemos tampoco las causas de las tensi_ones mternac1onales y menos qué repercusiones tiene, en el plano internacional, la estructura defectuosa de las sociedades naturales como la familia
o la empresa".3
·
Vi~t~ la reali~ad, surge el problema de encontrar la fórmula que nos
permitiese el ubi~ar al hombre desde nuevas proyecciones, y no solamente
dentro de los casilleros que nos proporcionan las diversas ciencias relativas
que lo estudian.
. En
época actual, en que la influencia del internacionalismo se de1·a sentir. mas
' vemos como
'
1a cultura en sus diversas
·
·
,
Y mas,
manifestaciones
ha
dilmdo las fronteras, y es innegable el avance obtenido en lo material a través
~e las comunic~~iones, de 1~ transmisión de la palabra y de la imagen, y es
mdudable tam?1en el perfeccionamiento del hombre agrupado desde las hordas,
e~ ?~n Y la tnbu a los Estados modernos. Largo camino, irisado de múltiples
VIcisitu~e.s Y largo recorrido en el que el hombre ha llegado a un término
fatal, vivir o morir.
Sin embargo, el hombre -pese a sus características de todo orden- no
puede variar su naturaleza íntima, su ser tan espiritual como material f;ente
a otr0 se~eJante
·
, a quien
· sólo separa un idioma, tal vez una religión
'
a el,
Y, necesariamente, una colocación de credo político diferente; pero el hombre nace y se hace en el seno de un grupo social.
Así los historiadores y los políticos, más que los filósofos, han tomado el
conce~to del hombre para sus propios fines, fines que en realidad y con frecuencia, han desviado la atención de la verdadera naturaleza del hombre
como "dueno
- de sus destmos,
·
como hacedor de su propia historia, la que cons-'
die~◊--:-

!ª

----

' Carta de la Organización de las Naciones Unidas.

Año 1964, p. 533 y siguientes.

569
568

�truye dentro de un espacio en un medio social_y en una época d~terminada".
Pero el tema del hombre resultaría inacabable, dentro de los límites de nuestro breve estudio, por lo que tenemos que volver hacia la realidad internacional presente y analizar los elementos que nos son dables, para r~cabar el
hecho de cómo el hombre ha caído en la cuenta de que es necesano, frente
al progreso tecnológico y al desdén de las cosas espirituales, e~ volver -muy
lentamente--, por cierto, la vista hacia el hombre de nuestro tiempo.
La Historia Política y Constitucional -como nos dice M. Aguilar Navarro-nos facilita la comprensión de la evolución de estas llamadas -y el término
denuncia lo sospechoso de las ideas- partes dogmáticas de los textos constitucionales. La· generalización y la amplitud de las mencionadas declaraciones nos es de sobra conocida: de los derechos estrictamente políticos hemos avanzado para entrar en la esfera de los derechos sociales, económicos,
etc., y todo ello con el deseo de hacerlos patrimon~o ~e todo hombre, cualquiera que sea. Es la historia del D erecho Cons1:1tuc1onal Interno; de las
distintas formas que los estados adopten para formarse, para estructurarse Y
organizarse ( en el sentido aristotélico) . La organizació~ del Estado ín~amente ligado a la lista de derechos concedidos a sus ciudadanos: es log1c,o.
Cuando los hombres de Weimar discutían los derechos del hombre aleman
vieron, y exactamente, que una constitución puede tener, como un esta~o,
su raíz más honda y personal en el estatuto jurídico que otorgue a sus cllldadanos. De nuevo, y con aire de sugerencia, esta fusión entre el cuerpo
social y sus hombres; de nuevo el perfil de él, un diseñ~ sobr~ el rostro de
los otros. Pero esta misma generalización del tema, la ex1Stenc1a de una auténtica afinidad en las declaraciones de los derechos del hombre (fácilmente
catalogables), permitía pensar que el tema --:-la cosa:- d~sb~r,daba el cuadro particular del Estado: entrábamos en una internacwnalizacion de•la cu~stión. Aquellos derechos del hombre, por otra parte, tenían un rango espe~1al
dentro de la constitución, eran, o podían serlo, preceptos supra-consttt~cionales: base e inspiración de toda la Constitución. Y así fuirn_os apro:nmándonos a las declaraciones de valor internacional: el derecho mtemac10nal mejor sería decir el Derecho de Gentes, se ocupaba del tema y lo hacía
'
. . 14
para resaltar aún más ese carácter supra-constituc1ona .
Decíamos que el ser hombre no se agota ni varía todas sus esencias en una
forma determinada de vivir, como no se ha agotado en una de las grandes
realizaciones que el hombre ha verificado en el decurso temporal de la historia, como así acontece con el hecho histórico de la Revolución Francesa,
• M. Aguilar Navarro. La Protección Internacional de los Derechos ~el Hombre.
Actas del Primer Congreso Hispano-Luso-Americano de Derecho lntemac1onal. t. II,
p. 201.

570

la que ha deslumbrado al historiador y al político, porque si piensa y si cree
que es ahí en donde se podría encontrar el origen del reconocimiento de los
derechos del hombre, sólo que, como un autor lo ha dicho, habría que tomar con cierta cautela tal acontecimiento porque se ha pensado que en la
Declaración de los Derechos del Hombre, redactada en aquellas virulentas
jornadas, estaba el orto mismo del principio de que ahora nos ocupamos.
Ciertamente el hombre-burgués, como tipo social e histórico se forjó en aquel
entonces el estatuto jurídico que más se acoplaba con su manera de ser y de
actuar. No resulta menos evidente que el ser-hombre es invariable en aquella forma de vivir y acaso la realización burguesa no sea la más íntima ni
humana de las que potencialmente laten en el hombre. "Aquella Declaración burguesa estaba amenazada y gravemente en el año de 1793 con el
llamado terror económico, y con la política de Robespierre y Camot; aquella formulación evidenció su precariedad, su fugacidad en el año 1848, año
en que la burguesía siente temor y se resuelve por una actitud estrictamente
defensiva. Resultaba pretensiosa, por lo mismo, la Declaración Francesa, ya
que no se trataba de los derechos del hombre como tal, sino de un tipo
social e histórico del hombre".5
Sin embargo, cuando se habla de un hombre notable, se dice que fue
hombre de su tiempo y en el caso de la Revolución Francesa, se hablaba del
hombre francés, atentos a las circunstancias políticas que determinaron la
generosa proyección de los llamados "derechos del hombre".
En realidad, la historia del hombre -paradójicamente--, nace con el
hombre y toma tiempo la concepción del hombre-persona. Tiempo históricm.
Así, Grecia columbró los temas filosóficos en el instante mismo en que se
hizo el hombre problema de su propio ser y de su mismo destino; "con Sócrates nació el método filosófico y la raíz racional de toda ética. Si los romanos fueron tan dados al derecho y a la ley, su devoción por la legalidad
Y a las formas jurídicas estaba basada en un sentimiento individual de una
exasperada particularidad que casi venía a ser un complejo de seguridad y
privacidad; el griego, a su vez, expuso una teoría del hombre problemático
Y el romano un sistema jurídico del hombre ordenancista. La gran revolución
del cristianismo, la más honda de todas las experimentadas en la historia,
culmina en esa conjugación que es dable, entre el hombre y su Creador, la
Redención, así como la Moral Cristiana se ha plasmado en un perfecto orden destinado a asistir al hombre, a sostenerle en su lucha contra los elementos que tratan de borrar su paso, o desnaturalizar su presencia en el tiempo" .6
El ciudadano, es una nueva concepción dentrp del pensamiento jurídico
' lbid., p. 200.
• lbid., p. 194.

571

�1 '

ro~no y desde luego distinto a la del "hostes", extranjero, desigual, hostil,
no cmdadano romano. El esclavo es considerado por ese derecho como cosa, Y el propio derecho trata de mitigar con la ley la condición del esclavo
como tal.
. L~ concepción del hombre como persona, con dignidad, proviene del crisn:3111smo: al crearse una doctrina que, si bien, con fines ultraterrenales, pred1~ 1~ igualdad de todo~ los seres humanos y señala el camino de engrandecmne~to para el prop10 hombre. El "miraos como hermanos", no solamen:e ttene una trascendencia sublime, sino que constituye la puerta al acercamiento y a la comprensión en caso de que el hombre hiciera de este
precepto un objetivo y una norma.
En la época moderna se llega en el campo del Derecho, al reconocimiento
expreso de la p:rsona y en los terrenos filosóficos v~mos cómo la ontología
del hombre e;11c1erra su más acabada expresión. El Derecho establece una
variedad de normas que protegen al hombre aún en estado embrionario.
Desde luego, muchas son las doctrinas y las corrientes en torno a la persona, a los derechos de la misma, como así es posible encontrarlo en las
constit~ciones del mundo civilizado; pero es comprensible el que los clásicos
y esrudiosos del Derecho no ruvieran en cuenta la situación acrual de la organización internacional, ni de la realidad internacionalista del hombre de
nuestro tiempo. De aquí el que sea imperativo el cambio de orientación en
el J?erecho Internacional, porque nuevas son las circunstancias y nuevas las
realidades de una Era Atómica, las que exigen el frenamiento de una conflag~~i~n bélica que liquidaría fatalmente al hombre, porque ya no es sólo
la mision de regular en forma más o menos eficaz las relaciones internacion~les, si~o el encauzamiento de tales relaciones hacia la búsqueda del mejoramiento mtegral de la substancia de los propios Estados que es el hombre•
,
'
porque, ad emas, este hombre, el hombre moderno, "debe tener conciencia
d_e sus deberes y derechos frente a la Organización Internacional". Y es precisamente en la Organización de las Naciones Unidas en donde se dejó asentado un conjunto de principios acerca de los Derechos del Hombre y se llegó
hasta la creación de la Comisión de los Derechos Humanos, la que a su vez
produjo una Declaración y una Convención acerca de la protección de tales
derechos. Fueron discutidas por la Asamblea General y el 10 de diciembre
de 1948 aprobó una Declaración Universal de los Derechos del Hombre la
'
que esta, compuesta de 30 artículos.
¿ Qu~ fue lo q_ue motivó este movimiento en el seno de la Organización de
las Naciones Umdas? Es indudable que caben varias interpretaciones en torno a tal actitud y podría responderse indistintamente. El hombre se ha percatado de que el hombre acrual padece graves carencias y graves descuidos y
desamparos, en lo individual y en lo nacional. Así, en el campo del Derecho

572

'

Internacional, es posible advertir ya la presencia de las minorías, Y con
su reconocimiento, se da el primer paso hacia una mayor consideración
del hombre como persona, pues no bastaba la consagración moral, ni la
Declaración de los Derechos del Hombre en Francia, como no basta la consagración de las llamadas garantías individuales inspiradas en tal Declaración, porque si bien el hombre no es sujeto del Derecho Internacional, sí
es objeto del mismo.
Verdross, distinguido internacionalista, ha establecido que "más allá. del
Derecho Internacional común a su vez van aquellos principios del Preámbulo y del artículo I (Carta de la Organización de las Naciones Unidas)
que propugnan el respeto general de los derechos humanos, así como una
colaboración de los miembros en los campos económico, social, cultural Y
humanitario".7
Y vemos así, cómo se opera un acercamiento que va del derecho internacional y viceversa, de cómo el proceso internacionalista va acercando a los
hombres, cuando en ese artículo citado se habla de: " ... to preserve human
rigths and justice in their own Iands". . . Reconocimiento tácito de .que a
pesar de las fórmulas jurídicas el hombre no ha alcanzado la plemrud y
perfeccionamiento de su persona, porque, como algún autor ha dicho, "la
personalidad del hombre no se traduce en una lista cerrada e inmoble de
derechos y deberes; es algo cambiante y lo es porque esos derechos y deberes
son los medios distintos en cada situación que se otorgan al hombre para
que pueda defender su auténtico derecho, el de ser y vivir como persona.
Esto explica que los derechos fundamentales del hombre cambian a lo largo
de los años, que surjan unos y se extingan otros". Y por eso, de acuerdo
con las circunstancias de nuestro tiempo, el problema del hombre se ha convertido en un problema internacional. Tal vez, esa declaración de las Naciones Unidas sea producto de la exigencia internacional del hombre como
efecto de ese proceso de integración que gradualmente se ha venido gestando en los últimos tiempos de la vida del hombre.
Es cierto que ese proceso de integl'llción internacionalista encuentra varios
obstáculos: la diversidad de ideas y de doctrinas respecto al problema concreto del hombre en las acruales circunstancias; los nacionalismos, la divergencia de opiniones y las ambiciones que pululan en todos los órdenes, así
como los intereses' los b2Tandes intereses que están en juego, pero es indudable
que los signos de los intentos y de las realizaciones con que acrualmente se
cuenta, son hechos prometedores, reveladores de que en medio de la confusión, en medio de la diversidad de pareceres y de criterios, la razón, la recta
razón principia a imponerse en medio del materialismo sofocante y con el
1

A LFRED VERDRoss,

Derecho Internacional Público, p. 672.

573

�espíritu --como una gran esperanza- hará que el hombre vuelva sobre sus
~aso~,Y reconociendo las sanas doctrinas del pasado, encuentre en la digni-·
f1cac1on de la persona humana el gran principio que le permita reintegrarse
al. campo del derecho como el medio más adecuado para la defensa de sí
rmsn:io, buscando en la paz el medio más conveniente para su perfeccionamiento, al lograr los altos fines que tiene como persona.

EL PODER EN EL ESTADO
Lrc.

JoRGE MoNTEMAYOR SALAZAR

Universidad de Nuevo León
SUMARIO: l. El término "poder".- 2. Necesidad del poder.- 3. Teorías sobre el
origen del poder.--4. Manifestación y fin del poder.-5. Autoridad y fuerza.

1. EL

TÉRMINO "PoDER"

El poder constituye, en el ámbito de las ,relaciones comunitarias, un factor
de orden rector que encauza esfuerzos y actividades hacia el logro del bien
público temporal. Su carácter configurativo y esencial de la estructura estatal,
nos mueve a exponer en forma breve a la vez que concisa, su sentido, significación, trascendencia, justificación y finalidad. El poder, en su unidad de
origen y ejercicio se convierte en el eje o centro sobre el cual giran o convergen las funciones que en vista a su finalidad realiza.
La amplitud terminológica del poder da pábulo, en ocasiones, a equívocos en
cuanto al verdadero sentido y significación del mismo; a fin de evitar situaciones de tal naturaleza en el desarrollo del presente trabajo, describo a continuación los sentidos que el término tiéne según la Real Academia de la
Lengua. Su significación es la siguiente: "lo. Poder (del latín-potere, formado según potes, etc.;) Tr. Tener expedita la facultad o potencia de hacer
una cosa. 2o. Tener facilidad, tiempo o lugar de hacer una cosa. 3o. Impers.
Ser contingente o posible que suceda una cosa''.1
En su empleo el término puede tener algunos análogos como los siguientes:
"Dominio, imperio, facultad o jurisdicción que se tiene de mandar o ejecutar una cosa, autoridad, superioridad, supremacía, gobierno, fuerza pública, representación de la ley, vigor, capacidad, posibilidad, poderío, suprema potestad del Estado".2 Dentro del campo de significación que se .tiene
1

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Madrid, 195 7.
• Diccionario Enciclopédico Salvat, Ed. Salvat, 2a. ed., Barcelona, 1950, t. X, p. 581.

574

575

�del poder, existe y cabe la posibilidad de incluir las más variadas manifestaciones del "imperium" estatal.
Es necesario, antes de seguir adelante, hacer mención de lo que el poder
representa en sí, como facultad o potencia de hacer una cosa. Esto con el
fin de establecer una base firme, libre de errores o prejuicios, que nos sirva
para conectar después un auténtico sentido del poder en relación con la
sociedad perfecta que es el Estado.
El poder es específicamente un fenómeno humano que la vida diaria nos
confirma a cada momento. Las vivencias constantes de las cuales somos
sujetos, nos afirman la veracidad de la existencia de un poder que originado en nosotros mismos -poder de hacer algo propio- se proyecta a otros
seres semejantes, de los cuales también recibimos el influjo de sus respectivos poderes.
El poder es algo de lo que disponemos todos los hombres y que utilizamos ·
efl cada uno de nuestros comportamientos. Así se dice: puedo esto o puedo
aquello. Los actos del ser son siempre ea función de un poder hacer. Claro
que este poder hacer no justifica el ejercicio de actos ilícitos o injustos. El
poder como producto socio-humano, tiene su propio marco de limitaciones,
fuera del cual todo fin es condenable.
En nuestras mutuas relaciones de convivencia somos receptores y transmisores de mando y obediencia. Testimonio de tal hecho puede encontrarse cotidianamente, gracias a )a facilidad con que realizamos dichos actos.
La posición del mando o de la obediencia es tan semejante en cuanto
a su realización, que ya Aristóteles en su obra La Política nos dice: "No es
más justo mandar que obedecer; conviene hacer lo uno y lo otro alternativamente. Esa es la ley; y el orden está en la ley". 3 Así como el mando necesita de justificantes, "la obediencia no debe ser ciega sino razonable" .4
Se ha comentado en multitud de ocasiones, si la fuerza física representa
un concepto igualitario al del poder en cuanto quehacer del ser. La solución a esta duda ha sido ampliamente comentada. El poder cuenta, entre
los elementos que le constituyen, el de la "iniciativa" que sólo el ser humano
posee. El hombre, por medio de esta facultad, orienta y dispone medios a
fin de lograr el ejercicio del poder.
La fuerza de la naturaleza es una energía producida por el principio inmutable de que dada una causa sobreviene un efecto. El fenómeno natural se
nos presenta en forma ciega y fatal. En sentido diverso podemos observar la
acción del poder que es "algo de que se dispone"5 para producir el efecto
La Política, Ed. Iberia, Barcelona, 1954, L. III, Cap. XI, p. 3.
AGUSTÍN, Teoría general del Estado. Ed.
México, 1955, p. 87.
• GuARDINI, RoMANO, El poder, Ed. Troquel, Buenos Aires, 1962, p. 15.

• GUARDINI, ROMANO,

• AR1sTÓTELES.

' BASAVE FERNÁÑDEZ DEL VALLE,

576

deseado. Este fenómeno -el del poder- se nos manifiesta no ciego sino consciente; no fatal sino esperanzado. El fenómeno humano del poder es consciente
porque tiene idea de su iniciativa y de su finalidad. Proyecta su actuar
hacia fines cabales a la vez que precisos. Es además esperanzado porque en
su acción lleva implícito el deseo de la consecución feliz de su aspiración.
La energía se convierte "en poder gracias a la toma de conciencia, a la
facultad de opción que dispone de ella y la adapta según fines precisos".6
El empleo que del poder se hace depende de la rectitud del hombre que
lo tenga en sus manos. El poder es un medio orientado hacia fines justos
-ya se ha dicho-, pero en su materialización cabe la posibilidad de que
éstos se desvirtúen o desvíen hacia posiciones in justas o ilegales. Puede decirse que "el poder no es bueno ni malo, sólo adquiere sentido por la decisión
de quien lo utiliza".7
Al poder no se le pueden aplicar calificativos ya que su esencia no nos lo
permite. El poder "no es por sí mismo, constructivo· o destructivo",8 es manejado por la libertad humana y por tanto puede adoptar los caminos de la
rectitud o las vías de lo prohibido. Representa en su amplio campo de ejercicio una posibilidad de bienestar o una amenaza de destrucción. En el segundo de los casos, aunque la posición es impugnable en todos sentidos, de
hecho puede presentarse. En su magna obra Ensayo sobre el gobierno civil
John Locke nos habla del poder despótico que bien puede encamarse en la
situación que se señala.
El hombre, al transformar en acto la facultad que posee, debe asmnir
la responsabilidad que el acto en su manifestación o exteriorización pueda
ocasionar. "No existe poder que no haya comprometido una responsabilidad... un poder humano del que nadie sea responsable no existe".9
El hombre pone en ejercicio su facultad de iniciativa para obtener de ella
un beneficio, que no lesionando a terceros venga a reportarle un provecho.
Todo ejercicio de poder, debe estar fundado en legal y justa causa para no
llegar a dañar intereses ajenos que colocarían al infractor en situación de responder ante su ilícito proceder.
Todo intento de suprimir la responsabilidad, proveniente del ejercicio potestativo, es sintomático a la sustentación de criterios despóticos o dictatoriales. El poder sólo se concibe como acaecimiento humano y no como proceso
natural. Excluirle de su compromiso es tratar de convertirle en fenómeno
natural, atributo que no tiene ni puede llegar a tener por ser contradictorio
a su sentido mismo. En la energía hemos visto que DO existe la responsa1

Jus,

8

op. cit., p. 13.

lbid. p. 17.

op. cit., p. 17.
op. cit., p. 16.

GUARDINI, ROMANO,

• GUARDINI,

577
e H-37

�bilidad, dada su independencia respecto a la libertad y a la voluntad. En
cambio en el poder este elemento es esencial.
Todo poder despótico que haga caso omiso de la responsabilidad que trae
aparejada el ejercicio del poder, no puede tener bases legales de existencia:
"no hay un solo hombre libre que soporte voluntariamente un poder tal".10
El poder no es un fin en sí mismo, sino un medio adecuado que se aplica
según condiciones determinadas.
El poder posee un carácter universal, todos lo llevamos interiorizado. "Es
evidente que toda acción, toda creación, toda posesión, todo goce, engendra
directamente la conciencia de estar dotado de poder". 11
Los más variados tipos de comportamientos inducen a pensar y sentir la
influencia del poder. Este se hace patente no sólo en los actos positivos o
agradables, sino también en los negativos o tristes. Esa aptitud del ser de
inhibir pesares y exteriorizar comportamientos diversos al sentimiento éxperimentado, son pruebas palpables del dominio que en gran número de
casos y veces el hombre tiene que hacer valer.
Creemos que los elementos principales que constituyen el concepto del
poder son los siguientes: lo. El sentido de la iniciativa que sólo el hombre
posee. 2o La iniciativa convertida en acción y proyectada hacia finalidades
precisas. 3o. El carácter universal que abarca y comprende a todos los seres
humanos. 4o. La responsabilidad en el ejercicio del poder.
La racionalidad en el hombre hace que éste proponga fines y adopte medios adecuados para su cabal realización. De ahí que la presencia del poder
en lo individual sea un fenómeno lógico y natural. La esencia misma del
ser humano está constituida de mando y obediencia.
Nos dice Guardini que "podemos hablar de poder en el sentido propio del
término si se dan dos elementos: por una parte, las energías reales capaces'
de producir modificaciones en la realidad de las cosas, de determinar sus estados y sus relaciones reciprocas, pero además, una conciencia que las habite, una voluntad que proponga fines, una facultad de poner en movimiento las fuerzas que tienden hacia esos fines".12
La acción del poder tiende a obtener la realización del bien común. Pero
por éste, no debe entenderse la suma aritmética de los bienes individuales,
ya que una simple acumulación de biene.s privados no puede constituir al
bien colectivo, y es hasta probable que en algún caso lleguen a estar en
oposición con el bien público temporal. Sin embargo quien aspira al bien
social, propugna también por el fomento del bien individual. Puede decirse
16

AR1sTÓTELEs, op. cit.,
u GuARDINI, op. cit., p.
u

578

!bid. p. 14.

L.

20

VI,

Cap.

VIII,

que el bien público comprende en su amplitud al mismo bien individual.
Es frecuente encontrar, en la aspiración colectiva, el deseo de realizar el bien
general fomentando el bien individual. No debe considerárseles como térIninos antagónicos, sino como conjunción armoniosa en vista del bien total.

2.

NECESIDAD DE LA AUTORIDAD

EL HOMBRE ES UN ANIMAL SOCIAL. Lo dijo Aristóteles y a través del tiempo
esta aseveración ha subsistido con la misma nitidez veraz con que fue dicha
por su autor: el Estagirita. Es tan palpable ese afán del hombre de vivir en
sociedad, que en toda época y lugar el concepto mismo de la sociabilidad
está lleno de cabal y fecunda realización. Este modo de ser y actuar existe
en todo el género humano. Su multiplicidad en el obrar es evidente y real.
Algunos consideran que el origen de las agrupaciones sociales procede de
la necesidad que sintió el hombre de reunirse en sociedad, como único medio
para proteger su vida y subsistencia. La propia limitación humana y la
existencia de una naturaleza hostil indujeron al hombre a convivir en comunidad; en ella encontró la proteccióii y el aliento necesario para su desarrollo y superación. La busca de la seguridad y el bienestar, hacen que el
hombre se agrupe en colectividades más o menos numerosas.
Sin desconocer que la causa mencionada sea motivo de la sociabilidad
humana, es de creerse que en la. misma estructura esencial del ser humano
existe ya la inclinación y proyección hacia la comunicación y reunión social.
Si lo social es revelador permanente del desamparo humano, lo social es
también forma de vida imprescindible al hombre dada su propia naturaleza.
La sociabilidad en el hombre hace que éste se congregue en grupos que,
yendo en aumento, dan lugar a la formación de los grandes conglomerados.
Este impulso social del hombre no es tan sólo producto de un interés propio
de seguridad, sino que se genera en la misma constitución anímica y mental
del sujeto. El ser humano tiende a la convivencia para llevar a cabo en ella
su expresión social. La sociabilidad brinda los medios necesarios y adecuados para que las manifestaciones comunes adquieran la debida planeación
hacia el logro de los deseos y las aspiraciones colectivas.
Podría decirse que la pareja de dualidad existencial: "Desamparo ontológico-Plenitud subsistencia!" 13 obra en todo su rigor para configurar dentro
de su paradójica aunque explicable unión al ser social. La paradoja nos
muestra, por una parte, al ser desamparado reconociendo su propia naturaleza

p. 3.
1J

BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, AGUSTÍN,

Teoría general del Estado. Ed. Jus,

México, 1955, cap. II.

579

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deficiente y p0r otra el afán de ese mismo sujeto por lograr su plenitud de
subsistencia que lo redima de sus propias miserias. El análisis detenido de
estos dos elementos ontológicos, hace que se encuentre en ellos el origen de
las manifestaciones sociales. El ser del hombre es consciente de su desamparo a la vez que actuante en vista a su mejoramiento.
El hombre crea lo social. Pero lo social circunscribe en su propio marco
al ser humano. El experimento de tal influjo no es nunca independiente
de la misma esencia humana.
"Lo social forma parte esencial, necesaria, de la vida humana, como componente ineludible de ella, hasta el punto de que un hombre no _social sería
imposible. Un hombre no social constituiría un absurdo del mismo grado
14
· ., d e un crrcu
' 1o cuadd"
que la enunc1ac10n
ra o .
La sociabilidad no es tan sólo la unión de un grupo determinado de seres,
en el que el rasgo distintivo sea únicamente la simple relación humana.
Hay algo más que eso en el fenómeno social; éste se gesta y desenvuelve en
virtud de fines objetivos señalados e indicados de antemano por sus componentes y a los cuales se aspira colectivamente, porque en ellos el grupo organizado ve la fórmula para el establecimiento de una vida más segura Y

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1

libre.
La importancia de lo social y ~us repercusiones en las mutuas relaciones
humanas, conducen al hombre a pensar en una sociedad que, colocándose
en un plano de superioridad jerárquica, oriente y conduzca, por los ~d~cuados caminos, los impulsos sociales para obtener de ellos un benef1c10
que se haga extensivo al todo social. Las· múltiples ag~pa~i?nes que constituyen y forman lo social, requieren para su adecuado eJerc1c1O de un orden
rector que estando reconocido como procurador del bien público, emprenda
las medidas y acciones conducentes a tal fin. Ante tal requerimiento aparece
Ja "societas perfecta" 0 sea el Estado, como un impérativo necesario para
el desarrollo y progreso del bien social. El complejo de comportamientos so:
ciales no puede quedar a la deriva, sin un criterio justo y orientador. "fo
son las necesidades de la naturaleza humana las que llevan al hombre a la
sociedad, son los imperativos de la naturaleza social los que llevan la sociedad al Estado".15 Ignacio Gómez Robledo, nos dice parafraseando al gran
jurista español Francisco Suárez: "Una comunidad política sin potestas suprema, 'sería un cuerpo sin cabeza, y una multitud sin orden, que no puede
menos de ser confusa'." 16 Nace pues la urgencia del Estado.
' El Estado se convierte, en virtud de su misma naturaleza, en el medio idó-

1
11

E.
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1

Sociología, Ed. Porrúa, S. A., México, 1956, P· 148.
Política, Ed. Difusión, Buenos Aires, 1942, p. 43.
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'
' F rancisco
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Suarez,
'
,. GÓMEZ RonLEDo,
foNACio,
El origen df l poder político segun
14

RECASÉNS SrcuEs, Luis,

1•

DE ATHAYDE TRISTÁN

Ed. Jus, México, 1948, p. 72.

580

1 '

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neo por el cual el despliegue social se llevará a cabo sobre cauces de mayor
seguridad y mayor progreso. La obligación de propugnar por el bien colectivo, así como la de fomentar los ambientes propicios a la manifestación pública -todo ello dentro de los lineainientos que la justicia señala- es y debe
ser la mira de constante permanencia en la labor y ejercicio del Estado.
Don Adolfo Posada, el ilustre jurista ovetense, nos dice en la página 69
de su libro: La idea pura del Estado, lo siguiente: "El hombre persona, ser
racional, libre, responsable y por ende, capaz de sentirse y reconocerse obligado. . . el hombre persona, digo, apetece 'nau4-al y rectamente vivir en sociedad'. Y la sociedad que apetece el hombre persona... no es la muchedumbre anárquica, hervidero de luchas en régimen de violencia -bellum omnium contra orones-, ni una 'reunión de hombres congregados de cualquier manera' (Cicerón), sino la sociedad formada bajo las garantías de las
leyes y con objeto de utilidad común (Cicerón), comunidad perfecta (Aristóteles), communitas (Santo Tomás), cuerpo místico (Suárez) ..."
Esta idea de Don Adolfo Posada nos indica que el pensamiento a través
del tiempo ha variado respecto al nombramiento del o~jetivo político-social,
sin apartarse -por ello- del objeto motivo de su consideración. La utilidad común de Aristóteles, la "communitas" de Santo Tomás, el cuerpo místico de Suárez, y otras acepciones semejantes o diversas, pasadas o presentes,
contienen en su todo intencional una proyección al fin que consideran esencial al desarrollo colectivo. Se puede estar equivocado en los medios empleados, pero nunca se puede estar sin objetivo. Los medios serán inoperantes si antes no se les .da un formal enfoque hacia el fin justo y bienhechor.
El objetivo social -general y universal- es uno solo: el bienestar del hombre, sin menoscabo de los bienes ajenos, en todos sus matices de legalidad.
Todo ejercicio desaso~iado de este fin es amenaza constante a la integridad
Inisma del ser humano y, por tanto, condenable en todos sus aspectos.
Si el Estado es necesario para el desarrollo social, el poder o la autoridad en el Inismo es algo fundamental a su vida y ejercicio. El Estado
como máxima organización se convierte en el conductor del obrar social.
Marcando pautas y señalando horizontes, de bienestar, seguridad y paz, el
Estado lleva a cabo su alta misión de propiciar las condiciones necesarias para la permanencia del bien público. "Sin embargo, esta sociedad universal
Y necesaria, el Estado, no podría existir ni alcanzar su fin, sin una autoridad" .17
Un Estado que no tuviera la facultad de ejecutar y organizar actos de
autoridad, sería una representación fantasma, irreal e ilógica, de lo que debe ser un auténtico Estado. El poder se conjuga con los elementos· materiales de pueblo y territorio, para que en unión de su esencia formalista den
" DADIN, ] EAN,

Doctrina general del Estado, Ed. Jus, México, 1955, p. 62.

581

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�lugar al Estado, de tal suerte que el poder es uno de los elementos genéticos
que configuran al Estado. El Estado exterioriza su acción positiva por medio
de funciones de poder, orientadas a hacer valer los principios y metas que el
conglomerado requiere para su mejoramiento y superación.
El desarrollo armónico del bien colectivo, aspiración a la cual pwpugnamos y que encabeza en su ejercicio el Estado, está respaldado por la existencia de la autoridad capaz de imponerse en cualquier momento contra
todo aquello que impida o limite su completa realización. "La obra del bien
público temporal no podría .r realizada por los esfuerzos espontáneos de los
individuos y de los grupos... muchos no prestarían su concurso y, por otra
parte, las acciones dispersas correrían el riesgo de contrarrestarse. Se requie18
re, pues, la conjugación obligatoria de los esfuerzos de todos..."
La convivencia social, el -e~cauce adecuado de las aspiraciones generales,
el establecimiento de instituciones idóneas a la evolución social, el afán de
paz y tranquilidad y el logro de los principios inconmovibles del bie~ público temporal, requieren para su existencia -al mismo Estado le es vi~ldel principio de autoridad. El poder es un producto humano necesario al
igual que el mismo Estado. La autoridad se nos pr:5enta. no tan s?}º como
necesidad patente y real de las instituciones colectivas, smo tambien como
emanación auténtica y vital del mismo ser que, en su diario y constante obrar,
en unión de sus congéneres, va dejando la huella de su esfuerzo, labrando
en el devenir del tiempo el futuro de la comunidad.
La dedicación que al bien público hace el Estado, amerita la capacidad
por todos reconocida de hacerse seguir y obedecer. "Toda unidad de fines
19
en los hombres necesita la dirección de una voluntad" . Sin esta condición
el Estado no podría llevar a cabo su misión humana y colectiva. El Estado,
gestor del bien público, adquiere al mismo ti!'!mpo que un compro~so
lítico-social, un atributo autoritario que le hace disponer de los medios JUStos y necesarios para lograr la realización de su tarea. . .
El orden social al cual se desea llegar en el establecimiento de la autoridad no puede llevarse a cabo o constituirse establemente, si antes no se
les d~ a los principios directrices de: legislación, jurisdicción y administración una estructura de normatividad, es decir, si no se les marca la pauta de
un orden normativo general, justo y equitativo. Cuando el contenido de la
norma es legítimo, los actos de poder fluyen favorablemente en el ámbit~
socio-estatal así: las normas jurídicamente legisladas obligan al cumplimiento y observancia; la sentencia de un tribunal contra un delincu~nte o_bjetiviza la política penal del Estado tendiente a mantener en el medio social

?º-

18

Ibidem.

,. JELLINEK, GEORG,

1958, p. 348.

582

Teoría general del Estado, Ed. Continental, 2a. ed., México,

~ clima de _resp~to y seguridad; los procesos administrativos repercuten tambien en la vida cmdadana. La presencia del poder en sus más variadas manifestaciones de funciones, nos indica constantemente que no debemos olvidar su existencia y necesidad. No se debe obrar o actuar contra lo establecido e indicado por él mismo. El poder no es un ser volátil y relativo es
· como un ente fantástico 'que
pa_tent: y perm~ente, " no debe ser concebido
exista mdepend1ente de quienes lo producen o fuera de ellos..." 20
. Todo or~e~ público, establecido para los fines sociales, está en la posibi~dad, al existir, de ser perturbado o violado. Y,s por ello que el orden polítlco está respaldado por el principio supremo de la_ autoridad, que puede,
en caso dado, emplear al servicio del derecho los medios coactivos O físicos
establecidos, a fin de hacer respetar el orden que a todos beneficia. La autoridad es pues derecho o atributo reconocido a la organización estatal para
que, normando y encauzando conductas y acciones, lleve a cabo el fin supremo del conglomerado social que no es otro sino el del bien común.
Toda organización social posee una autoridad relativa a su funcionamiento
que se hace aplicativa a sus componentes. Es imposible encontrar en tales
agrupaciones sociales la ausencia de un principio autoritario -hemos visto
que el atributo radica en el mismo hombre- . Sin embargo, el poder particular de esas. estructuras sociales carece del sentido y significación que en el
Estado se nene del poder. La autoridad en el Estado es según Jean Dabin
un "monopolio de coacción" y es considerada por Georg Jellinek como un
"poder dominante". Aunque las distinciones entre ambos tipos de poder se
encuentren en la suprema jerarquía que el Estado tiene en la sociedad las
notas anteriores nos señalan que, mientras las agrupaciones sociales distintas
del Estado están limitadas e impedidas en virtud de su misma naturaleza
a una accion mas abierta-, el Estado al manifestarse autoritariamente tiene
a su disposición --que emana de una facultad reconocida- un conjunto de
~edio~ _coactivos que puede hacer valer para que se cumplan y respeten las
dispos1ctones públicas.
• I

,

•

3.

)

TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DEL PODER

~l tocar el punto sobre las diversas teorías que tratan de fundamentar el
o~igen del pod:r en las comunidades políticas, es de sumo grado imprescindible Y necesario, para dejar sentado un auténtico sentido y significado del
poder como máxima expresión pública.
,. HELLER, HERMANN Teor:a del Estado. Ed F d
'
xico,
196 ¡, p.
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•
· on ° d e Cu Itura E conomica,
Mé25 7

583

�Diversos criterios de clasificación -de acuerdo con los ejemplos objetivos
que la historia política nos muestra-, son los que existen al respecto de
explicar el origen de la autoridad en las colectividades humanas, organizadas pctlíticamente. Toda una exposición poliforme de criterios y orientaciones es la que se nos aparece al indagar o tratar de escudriñar el sentido de
cada corriente teórica que trata de fundamentar la potestad pública.
A pesar de la compleja y múltiple enumeración de teorías, trataremos de
indicar nuestro punto de vista respecto a cada una de ellas.
El mundo, en su manifestación social, ha variado a través de los tiempos
y de las épocas. El avance coordinado de los múltiples factores sociales hace
que la evolución del mundo en todos sus aspectos se nos presente lógica y normal. Ese grado de mutación superativa o de retraso, según sea el caso -no
siempre se avanza o se mejora aunque se piense fervientemente en lo contra- .
rio- que se observa manifiestamente, no es ajeno al obrar constante de la
sociedad-Estado. Las ideas y los criterios políticos aportan su tributo al cambio que experimenta y resiente el ente colectivo.
Por todo lo anterior es de explicarse el por qué de las grandes variantes
-en sentido, origen y trascendencia- que nos muestran las diversas teorías
sobre el origen del poder. Las épocas son superadas y el esfuerzo humano
por anular los errores del pasado es manifiesto -aunque los hombr~s no se
puedan liberar totalmente de ellos por ser la finitud, condición de su misma
esencia- en toda expresión pública que trata de conducirse por los carriles
de una auténtica y sincera veracidad. No obstante este plausible deseo, que
responde al sentir popular, veremos en algunas de las teorías "sobre el origen del poder político", aspectos de error o engaño que no obedecen a los
lineamientos de una veraz fundamentación que asegure a la tesis política
que se formula, un normal y firme reconocimiento.
Algunas teorías, a pesar de su pobre y escasa fundamentación, subsistieron
durante un largo tiempo, a base no tanto de su veracidad o legalidad, sino
propiciando su realidad, por medio de diversas medidas, laudables algunas,
condenables las otras. Cuando con verdadera devoción, un sistema político,
instaurado por una determinada teoría se avocaba al fomento del bienestar
colectivo, el pueblo o comunidad aceptaba eso como un beneficio a sus intereses y a pesar de las discrepancias que guardaba para con una posición
teorética, se apegaba al mandato de esa potestad que en el ejercicio le era
provechosa. Contrario a esta actitud, era el tratar de imponer un sistema
dado, de dirección pública, valiéndose para ello de los medios violentos que
la ley civil o en su caso la ley natural condenan expresamente.
Hemos pues de señalar que el auténtico sentido del "origen del poder"
debe quedar plasmado independientemente de la aceptación que algunos sistemas teóricos, falsamente estructurados, puedan llegar a tener. El poder

tiene, dada su naturaleza, un "origen especial y concreto". Es por ello que
al estudiar las diversas teorías, trataremos de tener presente la indicación que
hemos señalado.
Una de las clasificaciones más completas que del terna : "Teorías sobre el
origen del poder político" se han hecho es la que ha formulado el Dr. Eustaquio Galán en su obra: Teoría del Estado y del Derecho. Sirvan pues sus
indicaciones directrices, para analizar el sentido de cada una de las teorías
que describe.
A) Teoría del legitimismo monárquico sobrenaturalista. Esta teoría admite que el poder viene de Dios y la elección del gobernante es directa e
inmediata. Se delega o trasmite por herencia.
B) Teoría del legitimisrno monárquico providencialista. No acepta que
Dios directamente delegue el poder en una persona determinada. Se reconoce sin embargo que en momentos de desastre o apuro El hace aparecer
a un hombre de especiales y extraordinarias facultades, cuya superioridad
revelaría su derecho al poder.
C) Teoría aristocrática del poder. En esta concepc10n una selecta minoría -aristocracia- se considera titular del poder político y se valen de
los siguientes criterios para tratar de fundamentar su atributo o privilegio:
el linaje, la raza, la sangre, la edad, la riqueza. La profesión e incluso el
talento, sirven también como fundamentos de distinción. Esta minoría es
la llamada a gobernar.
D) Teoría territorial del poder. La teoría territorial del poder sujeta el
principio de autoridad al sentido mismo del territorio. Tendrá el poder quien
domine el territorio. Este criterio podría aplicarse a las distintas formas
políticas de organización social, aristocracia, democracia o monarquía. Según que el territorio estuviera dominado por un grupo, por un pueblo o por
un monarca.
E) Teoría de la soberanía de la razón. En esta teoría el poder político
no pertenece al rey, ni al pueblo, ni a una minoría, ni al territorio, sino al
derecho, a la razón, a la justicia, al orden, a la constitución. Esta teoría surgió tratando de superar las dos tendencias en boga: la de la soberanía del rey
-absolutisQJ.o monárquico- y la de la soberanía del pueblo -liberalismo-motivada y fortalecida por la Revolución Francesa.
F) Teoría de la soberanía del Estado. El poder pertenece al Estado y no
al rey, al pueblo, a la minoría, al territorio, a la razón, o al derecho. Se considera al Estado como una persona supraindividual, a la cual corresponde

585
584

�el atributo del poder. Su concepc10n es considerada como producto de los
teóricos fascistas y su idea se halla también en los ideólogos del absolutismo.
G) Teoría laica de la soberanía popular. El poder no sólo pertenece al
pueblo, como a su titular natural, sino que procede también de él, como de
su verdadera causa eficiente, sin anterior derivación.
'
H) Teoría individualista de la soberanía popular. Según esta concepción, el
poder surge de la comunidad, cuando el poder individual de cada uno de
los hombres se agrega y suma en una síntesis potestativa.21

COMENTARIOS

l. Respecto de la teoría del legitimismo monárquico sobrenaturalista, no
estamos de acuerdo con sus principios de sustentación. La doctrina del derecho divino de los reyes es una etapa ya superada dentro de la historia del
pensamiento político. El imaginar tan sólo la intervención directa e inmediata de Dios en los asuntos públicos es ilógico y erróneo. Y lo es, porque
sostener tal posición es contradecir la voluntad que el hombre posee como
rasgo esencial de su persona, así como restar en mucho el atributo que la
comunidad tiene en y sobre la potestad pública.

La delegación del poder político por medio de la trasmisión hereditaria,
además de ser criticable en diversos aspectos, puede traer en su ejercicio el
asentamiento en el poder de personas incapaces para manejar y desarrollar
el programa político social. La posición del poder no se debe concretar a
una familia porque este atributo no es de aquélla sino del pueblo. El poder
debe quedar en manos de las personas que la comunidad designe, tomando
en consideración al hacer la elección ciertos rasgos que el conductor social
debe tener para poder brindar al todo colectivo la seguridad de su esfuerzo
y actuación en aras del bien común.
Nadie viene signado para mandar. Hay una igualdad esencial entre los
hombres, sin menoscabo de sus desigualdades accidentales. En consecuencia,
el poder reside próximamente en la comunidad quien la trasmite a los gobernantes.
11. A la teoría del legitimismo monárquico providencialista se le pueden
hacer extensivas las indicaciones referidas a la teoría anteriormente señalada.
Aunque ésta no reconoce la intervención directa e inmediata de Dios en la
21

GALÁN, EusTAQUIO, Teoria del Estado y del Derecho,

329-356.

586

S/E, Madrid, 1951, pp.

designación del titular del poder, sí en cambio establece criterios específicos
para el otorgamiento del poder, sirviendo de sustentación a estos principios
una voluntad divina. El origen del poder, para esta teoría, aparece cuando
en un momento de gran necesidad o trascendencia social Dios hace surgir
a un hombre de extraordinarias facultades que se hace en el ejercicio de las
mismas acreedor al poder. Esta posición es inaceptable. El origen del poder
surge en virtud de hechos y actos humanos y no de causas sobrenaturales.
El hombre, poseedor de iniciativa, poder y voluntad no puede ser ajeno a
la génesis del poder y mucho menos al nombramiento de sus dirigentes.
III. Teoría aristocrática del poder. Hemos creído siempre que quienes
deben dirigir el desarro1lo de la comunidad política hacia el bien público,
son las personas que por su capacidad, su dedicación y su esfuerzo para con
el conglomerado, puedan cumplir fielmente con el alto compromiso que
representa el ejercicio del poder. El empeño que precede necesariamente
a toda acción de poder no es labor de insensatos e incapaces; todo lo contrario, es jornada para aptos y conscientes. Decimos lo anterior, en la creencia de que sólo las personas dispuestas y capacitadas, podrán hacer formal
realidad los deseos de las mayorías.
El poder d~ decisión electiva radica fundamentalmente en el pueblo. Éste,
al hacer uso de su facultad de designación, nombra frecuentemente a los
más aptos para el desempeño de la función política. Los nombrados forjarán, en el constante esfuerzo por lograr los fines sociales, un provecho que
se aplicará no a un grupo determinado, sino a un todo homogéneo y armónico que es el pueblo. Puede también el pueblo, en virtud de su atributo,
reconocer en un grupo determinado aptitudes provechosas I para la dirección
social y entregarle por ello el mando de la comunidad.
Lo dicho en líneas superiores de ninguna manera nos adhiere a la teoría aristocrática del poder, que trata de fundamentar el origen de la autoridad en la existencia de grupos caracterizados por ciertos atributos de: raza,
linaje, sangre, etc.. , Aceptar que en estas élites, cerradas en sí mismas, se
encuentre el origen del poder, es negar la acción de toda una serie de valores
humanos que laten en la agrupación social y que no se encuentran comprendidos en los estrechos límites de tales estructuras.
Los criterios fundados en: riqueza, sangre, linaje, raza, de esos pequeños
grupos aristocráticos que tratan de convertirse en iniciadores del poder político en la sociedad-Estado, además de parecemos atentarios a los principios
del orden y la razón, nos hacen preguntarnos lo siguiente: ¿ Existe algún
argumento lógico para pensar en alguna prioridad de esos grupos sobre el
derecho del pueblo para determinar su forma institucional de vida? La aristocracia es una forma pura de gobierno, no lo olvidemos, pero su ser y

587

�obrar la inclinan peligrosamente en la realidad a consutmrse en oligarquía,
forma política -impura- que no reúne las condiciones de aptitud legal
para dirigir los procesos políticos del conglomerado. La oligarquía estructura a través de un pequeño grupo, el de "los mejores", el gobierno de los
unos cuantos para los unos cuantos, excluyendo de la participación política
al pueblo.

popular. Los principios abstractos de ley, orden, norma, constitución no valen tanto porque en un momento existan formalmente, sino que valen en
cuanto que su contenido sea expresión auténtica del ser y obrar social. La
voluntad es pues siempre presente en toda constitución de principios directores de la evolución social. El poder es por y para los hombres. De ahí lo
ilógico de pensar en principios desarticulados de su propia manifestación.

IV. La teoría territorial del poder establece que el derecho al poder político se desprende del dominio que sobre el territorio se tenga. Esta posición es inaceptable. Establece un erróneo concepto del ejercicio del poder,
porque ignora al pueblo, elemento vital de toda organización político-social,
como factor creativo de la realidad estatal y por tanto del poder que ésta
posee. Coloca al hombre como una cosa más subordinada o agregada al
territorio, quitándole con ello su atributo y dignidad de ser racional.
El poder tiene su origen en el pueblo; así que el dominio de territorio
de nada servirá para actuar en auténtico sentido de poder sobre la población
del mismo. El consentimiento humano, tomando en cuenta el fin que el
poder debe realizar, es el que da con su aprobación, sentido y proyección a
su existencia.
Sujetar al hombre al territorio, es trastocar la jerarquía de valores que
en todo orden natural existe. Todas las agrupaciones -y en esto no es
ajena la estatal- son medios para la solución de problemas y necesidades
del hombre. La relación humana da sentido a todo lo existente en nuestro
mundo. Por ello, estamos en presencia del más grande de los errores y del
más pasajero de los engaños, cuando alguna corriente teórica, aparece negando la importancia-centro que el ser humano tiene.

"El poder político constituye un atributo que sólo a un sujeto humano, individual o colectivo, se puede atribuir, pero no, desde luego,
a una instancia personal, no a una especie de espíritu objetivo desvincu'lado de toda condición carnal",22

V. Reaccionando en contra de la liberalidad de la voluntad que establecían las teorías de las soberanías: la una la del rey, la otra la del pueblo,
surge la teoría de la soberanía de la razón. Es en el siglo XIX y en Francia donde sus teóricos (Guisot, Constant, Royal-Collard) los llamados doctrinarios, le dan sus principios de fundamentación. Establecen un sistema
fundado no en la voluntad sino en la razón de principios abstractos, que
sirvan de caminos señalados al ejercicio de la manifestación política. Así
sobreponen a la voluntad los principios de : orden, razón, derecho, constitución.

La objeción que se puede hacer a la teoóa de la soberanía de la razón
es que trata de establecer un orden sin asociación con la voluntad colectiva. Todo orden normativo debe ser fiel expresión del deseo y aspiración
popular, pues de lo contrario se convierte en fuente de opresión, injusticia
e incapacidad. La conducta de los pueblos tiene para su cabal desarrollo normas de orden, razón y ley, todas éstas aceptadas y sancionadas por la voluntad

588

VI. La teoría de la soberanía del Estado, surgida en el siglo XIX en Alemania y cuyo principal teórico es Gerber, exalta la personalidad del Estado
calificándola de supraindividual. Coloca al Estado como máxima expresión
del derecho del cual él es su originador y al cual debe someterse. Considera
a la organización estatal como originadora del poder político en la agrupación pública. El gobernante y el pueblo aparecen tan sólo como órganos del
Estado, el cual se coloca por encima de ellos en virtud de la facultad de
ordenamiento jurídico que tiene sobre la agrupación política, G. Jellinek
-suscribiendo esta idea- nos dice :
"El Estado, mediante la ley, requiere a las personas
mo órganos para que hagan concordar su voluntad
que la ley dicta, y como la voluntad del órgano es la
tado, oblígase éste a sí mismo al quedar obligados los

que le sirven code tales con lo
voluntad del Esórganos". 23

La teoría de la soberanía del Estado, absolutiza el concepto del mismo
Estado al querer apropiarle la producción total del fenómeno político.
La personalidad del Estado es reconocida por la mayoría de los teóricos
y tratadistas. Esta condición no sólo le es necesaria sino vital. La falla en
que cae la teoría de la soberanía estatal es la de mostrar a esta personalidad
por encima de la voluntad del pueblo, al considerarla supraindividual. Respecto de considerar al Estado como originador del derecho, es oportuno hacer
mención de que antes que existiera cualquier organización política o forma
de gobierno determinada, el derecho era ya vigente en las agrupaciones humanas. El Estado como medio adecuado que debe ser, atiende los deseos
" GALÁN, EusTAQUIO,
"' ]ELLINEK, GEORG,

T eoría del Estado y del Derecho, S/ E, Madrid, 1951, p. 350.

op. cit., pp. 389-390.

589

�y necesidades colectivas y trata de darles favorable solución mediante la elaboración y aplicación de normas de derecho apropiadas, justas y legales.

El poder existe como atributo del pueblo. El Estado es sólo estructura política. Antes del poder característico del gobierno, estuvo la potestad y el
derecho de la comunidad para constituirlo. Por ello cuando el gobierno
deja de ser expresión auténtica del pueblo, éste puede hacer uso de su derecho -anterior y superior al Estado- para organizarse sobre nuevos cauces de dirección política. El poder político originario del pueblo, puede
hacerse valedero cuando las condiciones así lo ameritan, sin que exista ningún orden o principio cimero que pueda impedirlo o suspenderlo.
El tratar de personalizar absolutísticamente al Estado es otra de las objeciones que se le pueden hacer a la teoría de la soberanía del Estado. Esta
idea propicia el nacimiento de los sistemas e ideas transpersonalistas. El Estado no puede existir sin estar vinculado en estrecha e íntima identificación
con el pueblo. Querer abstraer al Estado y colocarlo en una esfera aislada
de la realidad popular, es quitarle su sentido de origen y funcionamiento.
El Estado puede perfeccionar el ser y obrar social, por medio de políticas adecuadas; lo que nunca podrá hacer, es producir totalmente el fenómeno político. La idea de absolutismo y supraindividualidad que Gerber trata de
dar a la teoría de la soberanía del Estado, no puede ser aceptada, ya que el
Estado en virtud de ser "un instrumento no puede ser omnipotente, porque
siempre es dependiente".24 El pueblo siempre trasciende sobre los falsos encumbramientos que del Estado se hacen. El Estado no puede separarse de
su elemento vital, pues ello significaría su propia negación.
VII. La teoría laica de la soberanía popular, establece que el origen del
poder procede del pueblo, negando que exista una causa anterior que lo
motive.
La objeción que se puede hacer a esta teoría es la siguiente : El poder
-hemos dicho- se encuentra plasmado en la esencia misma del hombre.
Éste en cuanto tal, es un ser contingente y por tanto creado y sostenido por
Uno necesario. De lo dicho, razonable es concluir que de alguioo le viene
ésa su facultad reconocida del poder. Centramos nuestro argumento precisamente en el hombre, porque hablar de pueblo es pensar necesariamente
en agrupación de hombres y todo aquello que es trascendente y válido para
éstos, es también efectivo y vital al cuerpo social que sólo es cobertura necesaria de la manifestación pública del ser humano.
VIII. La teoría individualista de la soberanía popular, reconoce que es
el pueblo en donde se encuentra el origen del poder. Sin embargo, consiu BASAVE FERNÁNDEZ
México, 1955, p. 154.

590

DEL VALLE, AGUSTÍN,

Teoría general del Estado, Ed. Jus,

dera el poder del pueblo, como una suma o agregación de poderes individuales. Todos estos poderes individuales -inconexos- por medio de un
pacto o contrato social, dan origen a la llamada voluntad general, que será
la máxima expresión pública del conglomerado.
La concepción de la teoría de la soberanía popular, es el fiel reflejo de
las ideas liberales que quedaron objetivadas en la "Revolución Francesa".
Rousseau, uno de los más importantes ideólogos de la Revolución, escribió,
en su obra El Contrato Social, lo siguiente:
"Encontrar una forma de asociación que defienda y proteja con la
fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, y por lo cual
cada uno, uniéndose a todos, no obedezca sino a sí mismo y permanezca
tan libre como antes. Tal es el problema fundamental cuya solución da
el contrato social".2 ~

Las líneas transcritas- de Rousseau nos llevan a señalar: lo. El carácter individualista de la asociación rousseauniana. 2o. La indicación para
unificar los unos con el todo. El contexto mismo del párrafo, así como su
aspecto teleológico, muestran la idea de interpretar el poder del pueblo,
como conjunción de poderes individuales, perfeccionándose luego en la manifestación de la voluntad general. Raymond G. Gettell, confirma lo anterior
al decir:
"Según la concepción de R ousseau, las voluntades individuales entregan sus derechos y poderes en el seno de la comunidad, se fusionan
después dando nacimiento a la voluntad general". 26

Nuestra opinión es la de considerar que el poder radica en el pueblo. Pero
ese poder se encuentra en él en tanto que es comunidad y no en cuanto
mera agrupación de hombres con poderes individualizados. El poder se ejercita por y para el pueblo, de aquí que el origen del poder político se geste
no en el individuo, sino en el pueblo. Un hombre en estado solitario nunca
podrá ser poseedor del poder político por su muy especial posición que le
impide actualizar dinámicamente lo que sólo tiene en potencia. La autoridad
es recibida por el gobernante, del pueblo, y éste al otorgarla, ejercita una
facultad fundada en derecho natural. El poder para existir necesita de las
personas que forman el conglomerado.
"' RoussEAu, JuAN JAcoBo, El Contrato Social, Ed. U.N.A.M., la. ed., México,
1962, p. 20 (L. I, Cap. VI).
,. GETTELL, RAYMOND G., Historia de las ideas políticas, Ed. Nacional, México, 1959,
t. 11, p. 40.

591

�IX. Otras teorías sobre el origen del poder. A) Teoría sociológica. B)
Teoría de la fuerza. Aunque estas teorías tuvieron influencia, en sus respectivos ámbitos espacio-temporales, pasaron luego al olvido por ser errónea
su fundamentación e inoperante su proceso dentro del campo cle la evolución política. No obstante, algo de su germen ideológico pasó a elaboraciones
posteriores, siendo por ello frecuente encontrar en nuestro tiempo, sedimentos e influencias de esas concepciones. Las teorías que señalamos son rechazadas plenamente. Tratan de fundamentar el origen del poder político
en causas que nunca pudieron ni podrán motivarlo en auténtico sentido.
La teoría sociológica fundamenta el origen del poder en el hecho sociológico. El individuo es ignorado, al considerársele juguete del proceso sociológico y víctima de "una imposición cívica contra la cual no puede luchar''.27
Entre sus teóricos se encuentran: H. Spencer, Montaigne, Dukheim. El determinismo que establece esta teoría no puede ser aceptado. El ser humano
armonizado en pueblo, con razón, voluntad e iniciativa no puede ser condenado al servicio de un movimiento envolvente que le limite, imponga o arrebate condiciones de existencia colectiva. El fenómeno sociológico no se da
independientemente del sujeto racional, por tanto es éste el que influye sobre
la realidad para adaptarla a sus fines, y no aquélla la que somete irremisiblemente al hombre. Las mismas normas sociológicas confirman que el ser lucha constantemente en p:ro de su seguridad y no de su sometimiento. Igporar el valor de la decisión humana, gran en-or de la teoría sociológica.
Teoría de la fuerza. Señala la génesis del poder en el hecho de la dominación violenta y coactiva sobre el pueblo y su territorio. Para esta teoría,
el empuje y acción de los más fuertes, dio origen al poder en la comunidad
humana. Son sus titulares los que con el triunfo de su fuerza imponen al
todo comunitario, su voluntad y ley. El engaño que porta esta tesis es completamente inaceptable. El empleo de la fuerza - violenta e ilícita- no puede
originar el poder que por derecho natural se encuentra dentro y al servicio
de la agrupación político-estatal. La opresión y el sometimiento, corno causas originadoras del poder, son falsas e incoherentes. Un pueblo sojuzgado
no puede brindar más que su rencor y odio a los que le dominan y someten;
para aceptar lo contrario sería necesario crear imaginariamente a un hombre sin razón ni sentimientos. Del pueblo surge el poder. Su derecho inalienable al mismo no puede ni debe ser vulnerado. La oposición al tirano y
el derecho a la revolución, son dos de los muchos aspectos que demuestran
en la realidad política la primacía que el pueblo tiene como originador y
sostenedor del poder público.
27 GÓMEZ ROBLEDO, loNACIO,

Ed. Jus, México, 1948, p. 100.

592

El origen del poder polltir.o según Francisco Suárez,

A través del comentario de las respectivas teorías, hemos dado nuestro especial punto de vista tratando de que fuera sintético a la vez que claro.
De tales opiniones es de concluirse nuestra posición respecto al problema
de "el origen del poder" .

4.

MANIFESTACIÓN Y FIN DEL PODER

Como producto humano, el poder es proyectado y orientado hacia las
finalidades precisas y necesarias que el grupo social requiere para su vida
y subsistencia. La comunidad necesita del ejercicio constante de las funciones del poder para conservar y consolidar el ambiente propicio a su mejoramiento. Es pues observable que un gran número de las situaciones o circunstancias~ en las cuales vive diariamente inmerso el conglomerado --dentro de una
realidad estatal siempre presente y dinámica- son consecuencia del funcionamiento y ejercicio del poder estatal, que se nos manifiesta en una serie de
actos concretos, que lleva a cabo en cumplimiento de los altos fines que le
impone su investidura.
El poder es un medio empleado para la realización de los valores queridos
Y perseguidos por la sociedad. Por tanto, éste nunca debe concebirse como
un fin en sí mismo. La sociedad civil es su origen, al mismo tiempo que su
fuente de existencia. La potestad estatal encauza su tarea a fin de realizar,
cabal Y justamente, las supremas metas de la función soberana. El poder
se convierte, a través de su ejercicio, en instrumento adecuado para el logro
Y cristalización de las aspiraciones populares.
_El poder -repitiendo-- en tanto medio para asegurar el bienestar público y la seguridad del conglomerado, exterioriza su ejercicio mediante funciones de poder. Estas típicas y caracterizadas funciones no deben ser empleadas arbitrariamente. Toda actividad pública tiene un marco circunscriptivo que le limita en su ejercicio cuando éste se desvincula o se aparta
de los cánones establecidos para sus expresión. Otro de los motivos para que
la f~~ción del poder sea debida y legalmente expresada es el respeto y proteccron que al ser humano debe de tenérsele en la agrupación política. Den!ro de la escala de los valores sociales, existen algunos sobre los cuales todo
mt~nto de intromisión sería típicamente ilícito, al mismo tiempo que violatono al respeto y dignidad socio-individual. La estructura que sustenta a
la sociedad es el elemento humano y cuando éste es coartado en el ejercicio
de sus derechos o en el desarrollo de su libertad, plenamente reconocida
por los principios supremos del Jus, se está llegando al umbral del caos social y a su posible violentamiento.

593
e H-38

�Las funciones que el poder manifiesta, ya sean legislativas, ejecutivas o judiciales, deben apegarse a un orden jurídicamente organizado que concuerde
armoniosamente con las aspiraciones y justos deseos del pueblo. Todo ejercicio de autoridad, para que llegue a ser realizado cabalmente, necesita del
reconocimiento popular que sancione afirmativamente el resultado de su expresión. Cuando existen discrepancias entre el orden autoritario y la aceptación popular, el poder pierde fluidez, efectividad y respeto. Por ello todo
sistema jurídico-normativo que impere en la agrupación debe concordar con
los afanes y anhelos populares.
La autoridad señala criterios de orientación social para que por medio
de su fiel cumplimiento el conglomerado pueda alcanzar los logros del bien
público temporal. La expresión de tal facultad nos muestra toda la gama
de manifestaciones potestativas, que son necesarias para llegar a tal fin.
El poder "se halla concentrado en instituciones y produce normas ordenadas de interacción humana sujetas a principios, códigos y reglas.
El poder es controlado y, a su vez, controla la conducta. .. El poder institucionalizado puede resultar peligroso cuando es demasiado benévolo
o demasiado rígido. La libertad que admite puede significar un movimiento hacia el 'laissez faire' no sometido a dirección alguna, o, en el
extremo opuesto, puede suprimir toda auto-expresión y resultar insoportable".28
En las líneas arriba transcritas, el gran sociólogo Karl Mannheim nos
señala algunos aspectos de lo que él llama "poder canalizado". De su valiosa opinión deducimos que las manifestaciones y fines del poder no deben
caracterizarse ni por la limitación ni por el exceso. Ambas posiciones son
aborrecibles y no recomendables. La una porque atrofia con su quietismo la
realidad política, la otra porque vulnera el sentido mismo del poder, al
ignorar su fundamento: la persona humana. El poder debe enmarcarse en
los principios de un derecho justo y bienhechor.

5.

AUTORIDAD Y FUERZA

Es un error -y por desgracia frecuentemente cometido- el relacionar el
sentido del poder con un comportamiento de violencia física o moral. No
es la fuerza física la que sustenta el poder de las organizaciones, cualquiera
'" MANNHEIM, KARL.

xico, 1953, p. 69-70.

594

Libertad, poder y planificación democrática, Ed. F.C.E.,

Mé-

que sea su grado de desarrollo, ni tampoco la que da legalidad a su ejercicio. El soporte del poder está en la estricta adecuación de sus tareas al
logro del bien social. El poder no debe ser nunca identificado con el ejercicio
injusto de la fuerza física o moral. Ello equivaldría a dar un golpe de muerte
a su misma existencia, a crear- un estado de inquietud social, a instaurar regímenes dictatoriales, sistemas opresivos, desconcierto y desmoronamiento de
los auténticos valores sociales. Aceptar un estado de este tipo sería dar legitimidad a toda la serie de ilícitos que existen, cuando éstos se hicieren con
lujo de fuerza o de presión. Un poder, con esa base de existencia ilícita, jamás será legítimo representante del anhelo social. Será, por el contrario, el
opresor de la libre expresión y el verdugo de las más altas aspiraciones del
ente colectivo.
El origen del poder -ya se ha visto- no procede de la fuerza, sino de la
razón y la voluntad humana. Su ejercicio no debe ser comparado con actitudes que desvirtúan su calidad.
Existe un concepto equivocado del poder, originado quizá, en una falsa interpretación terminológica o en alguna acepción impropia que a la misión
autoritaria del Estado se le ha hecho. El Dr. O. G. Fischbach en su obra:
Teoría general del Estado nos hace una aclaración a este respecto:
Como tercer elemento del concepto de Estado suele comprenderse el
poder del Estado. En muchos casos se emplean para designarlo expresiones poco felices, como dominio, poder coercitivo; términos que recuerdan demasiado situaciones despóticas. En realidad, el concepto 'poder del Estado', guarda m enos relación con la palabra 'fuerza' en el sentido de 'violencia' que con los términos de 'ordenar' y 'administrar'. Lo
esencial para el Estado no es la fuerza, sino la ordenación (organización)
de la colectividad. La coerción política es sólo el último medio para
el mantenimiento de este orden, o sea que no es objeto principal, sino
medio para un fin. Ninguna asociación humana, y mucho menos el
Estado, puede sustraerse por mucho tiempo a semejante poder conectivo.29

El poder en el Estado está nom1ado por el orden del derecho que le señala un campo específico de competencias y atribuciones. La inclinación que
existe de usar indebidamente del poder, así como de excederse en su ejercicio, son aspectos negativos que el derecho pretende evitar. El derecho establece los principios conducentes de seguridad y de justicia para que por sus
vías se revele el acto de autoridad en la sociedad-Estado. La suprema facul,. F1scHBACH, O. G. Teoría general del Estado, 3a. ed., Ed. Labor, S. A., Barcelona,
1934, p. 118

·595

�tad de autoridad reconocida al Estado como medio para alcanzar los fines
colectivos, no puede quedar sin una adecuada reglamentación que asegure el
desarrollo y permanencia del orden legal establecido.
El poder es cuestión de derecho que encuentra su razón de ser en la
institución política misma y cuya utilización por sus detentadores actua10
les no es legítima sino en tanto es ejercida en la línea de la institución.

La autoridad debe vigilar que sus mandatos sean fielmente cumplidos por
parte de sus acatantes, disponiendo, en caso de que aquéllos no lo cumplan,
de las acciones físicas o coactivas establecidas para hacer valer las decisiones
de la autoridad. En muchos casos el empleo de la fuerza es innecesario,
porque voluntariamente los obligados cumplen oportunamente con los imperativos autoritarios del ..Estado. La fuerza no constituye un elemento vital
en el ser y obrar del poder. No obstante, la autoridad tiene a su disposición
y cuantas veces le sea necesario, el uso y empleo de la misma. Es de observar
que la utilización de la fuerza es tan sólo en calidad de medio a fin: hacer
respetar las órdenes emanadas d~ la autoridad, cuando éstas sean objeto de
desobediencia o desacato.
La autoridad como atributo del Estado tiene a su disposición el poder.
Pero no el físico o material sino el legal y jurídico. Este último puede disponer de la coacción cuando las condiciones así lo requieran.
El poder, dada su estrnctura teleológica, nunca debe adoptar posturas ajenas a su competencia y misión. Las acciones del poder deben ajustarse al
orden preceptivo del derecho. El principio o axioma jurídico de que "lo que
no está prohibido está permitido", constituye un índice de contornos claramente visibles que nos señala la posición de individuos y poder. El poder
debe cuidar de no penetrar en esferas de actividad vedadas a su ejercicio.
El poder del Estado no puede ni debe colocarse como simple espectador
impotente y pasivo ante el libre juego de los factores sociales. Como procurador de un orden social debe estar dispuesto en todo aquello que requiera de
su dedicación y empeño. El poder tiene su ámbito de atribuciones, dentro
del cual existe la amplitud necesaria para lograr, con toda autenticidad, las
metas que procura. Tratar de limitar la función autoritaria del Estado, dándole solamente la misión de singular vigilante, es volver a la época del
Estado gendarme que instauró el liberalismo individualista al triunfo de la
Revolución Francesa.
En algunas teorías sobre la autoridad se confunde el sentido de la misma
al igualarla con el ejercicio del poder físico. Tal semejanza es falsa. La
30

596

DABIN, jEAN. op. cit., p. 70.

fuerza nunca podrá constituir un auténtico sentido de poder. El Estado como
mandatario no debe imponer por medio de la fuerza modos de obrar que
choquen contra la integ~-i?ad social y humana de su mandante: el pueblo.
En caso de que así lo hiciera, la calificación de tal proceder podría tener
c1,1~lquier otro nombre menos el de poder o autoridad. La expresión potestativa del Estado es tarea político-social que pretende beneficio colectivo,
dentro de un orden jurídico concreto y determinado.
La fuerza, convertida en auxiliar del poder, presupone imposición del Estado ante todo aquel que, haciendo caso omiso de las normas, lacera la ordenación social. Cuando la fuerza se aplica, estando apegada al derecho, el
pueblo no ve en ella la injusticia o la arbitrariedad sino la necesidad forzosa
de hacer respetar los principios generales que a la comunidad resguardan.
Todo_ lo contrario sucede cuando la fuerza se convierte en rectora violenta y
opresiva de la comunidad política. Es entonces cuando el pueblo, origen y base
del poder, ve en ella no la necesidad del orden, sino el abuso e imposición
~e una ~ictadura o una tiranía. Todo mal llamado poder político que se
mdepend12a de su realidad vital se convierte, desde ese momento, en inauténtica representación potestativa.
El poder de ordenación jurídica responde al deseo expreso de la comunidad
de establecer un Estado armónico, donde las actividades colectivas se conduz~n por caminos de respeto y legalidad. La fuerza representa, en esta
realidad, un factor que no es posible precisar si antes no se manifiesta obrando. La fuerza, si se presenta en su carácter de auxiliar de la autoridad será
un fac~or más q~e contribuye al logro de los fines comunitarios. Si ;or el
contrano, obra aJena al orden y al derecho, será su acción maléfica y condenable.

BIBLIOGRAFIA
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INFLUENCIA DE LA POLíTICA EN EL ARTE
(Estudio sobre Sociología de! Arte)
DRA. ANGELES MENDIETA ALATORRE
Contenido: Introducción.- a) La política en las esferas cultur¡iles.- b) Consideraciones sociales en la Historia del Arte.- e) Influencia de la política en el fenómeno
artístico, a través de la historia de la cultura mexicana.

Introducción
POLÍTICA, PALABRA DE SIGNIFICACIONES múltiples, sinonimia de perturbación y
cosa turbia que violenta el limpio concepto en su dignidad aristotélica, porque
político es todo lo que se refiere al bien, según la definición clásica, enlazado con la felicidad que el Estado debe proporcionar a los ciudadanos.
Si ajustamos los conceptos en su acepción exacta, aceptaremos que no existe ningún forzamiento al relacionar los dos terrenos de la cultura como son
el Arte y la Política. En cambio, las vinculaciones de ésta con aquél, son de
tal manera definitivas, que pueden conformar el perfil de una época.
Entre los elementos indispensables de la vida pública se encuentran "las
subsistencias, las artes, armas, renta pública, sacerdocio, gestión de intereses
generales y decisión de juicios".1
En consecuencia, como una de las finalidades de la Sociología es conocer y
estudiar las condiciones y determinantes que enmarcan la vida social y dentro de ellas, se encuentran las artes, el estudio de las relaciones de ambos fenómenos, a través de la historia de la cultura, puede aportar conocimientos
novedosos y enriquecer el estudio de la Sociología del Arte.
Empero, la obra de Arte tiene sus propios campos y sus métodos de evaluación, aunque puede advertirse que, el ambiente social, en términos generales
1

598

ARISTÓTELES, La Política (De la vida política ) .

599

�y de lo político, en áreas más restringidas, presionan o influyen en alguna
manera en la creación artística y el conocimiento de estos hechos exteriores
permite auxiliar, aclarar o dar mayores luces en el conocimiento de la presencia y deterioro del fenómeno social.
Es más, algunas veces el mensaje que debe contener una obra de arte, permanece oculto o velado, hasta que lo situamos en su propio tiempo, como respuesta, crítica o rebeldía a un acontecimiento histórico o social.
Es curioso advertir, asimismo, un proceso de interferencia de planos. Por
ejemplo, nadie desconoce la importancia de los mecenazgos políticos que
protegieron a los artistas; pues bien, cuando el artista tomó conciencia de ese
espíritu, realizó una obra cabal. Pero el genio se cobra su prestigio y con el
tiempo, los planos se invierten y es la obra misma la que adquiere mayor
importancia, con mengua u olvido total del encargo político.
Por ejemplo, qué importan en nuestros días los motivos políticos que influyeron en la lucha de güelfos y gibelinos en Florencia, si lo que pervive es la
estrofa triunfal de Dante; o qué más da que en China la política haya mandado construir una muralla gigantesca, si lo que cuenta hoy. es la pureza
incontaminada del arte de aquellas dinastías.
Conocer pues las interrelaciones de estos dos territorios de la cultura, ahondar un poco más en sus influencias recíprocas, puede ayudar al conocimiento
del fenómeno social.

a)

LA POLÍTICA EN LAS ESFERAS CULTURALES

¿Por qué el intento de conectar las cosas más altas e ideales de la
experiencia con sus raíces básicas, es a menudo considerado como una
traición a su naturaleza o una denegación de su valor? ¿Por qué se
siente repulsión a conectar las altas realizaciones de las bellas artes con
la vida común, la vida que compartimos con todas las demás criaturas
vivientes? Ahora bien, la religión, la moral, la política, los negocios, tienen cada uno un compartimiento en el cual es conveniente que permanezcan, lo mismo el arte debe tener su reino particular y privado, no
obstante, todos ellos forman aspectos variados de la vida humana y de
la criatura y tienen forzosamente interrelaciones e influencias.1

Establecer, pues, sin desvirtuar las causas principales de estos vasos comunicantes, permitirá comprender mejor el fenómeno social dentro de la cir-

• J.

DEWEY,

1949. Pág. 20.

600

El Arte como Experiencia, Fondo de Cultura Económica. México,

cunstancia históricil y política en la cual se originó. El asunto es objeto de la
reflexión sociológica, ya que uno de sus menesteres es precisamente
Estudiar las condiciones y determinantes que enmarcan la vida social y
que influyen sobre ella; es decir, estudiar el contorno o la circunstancia,
las leyes de la naturaleza física, de la biológica, de la concreción geográfica y de mecánica psicológica, pues todas ellas, aunque no se refieran a lo social propiamente dicho, constituyen condiciones, ingredientes y factores que actúan sobre la existencia humana colectiva; 3

Ahora bien, es concretamente hasta el último tercio del siglo XIX cuando
la Sociología adquiere su calidad de ciencia autónoma, lógicamente debemos
colegir lo recientes que son los estudios del fenómeno artístico a la luz de
esta ciencia.
El libro de Guyau, La influencia social del arte es uno de los primeros intentos que buscan métodos propios para evaluarlo, no desde el ángulo estético sino en una dimensión más amplia.
Ahora bien, la crítica tradicional del arte estaba confinada a un dogmatismo tal, que los estudios se concretaban a componer variaciones más o menos
amplias sobre un mismo canon estético. No se aceptaba otro tipo de enjuiciamientos, y con ese miope criterio, las manifestaciones artísticas de otros
pueblos, entre los cuales indudablemente se encontraba el de las culturas
prehispánicas de América, quedaban proscritas o ignoradas.
El mérito principal de Kant, con relación a la Estética consistió en atacar
dicho dogmatismo, para admitir la variedad de manifestaciones artísticas,
de las cuales podría surgir una concepción única y universal de gusto.
También la clasificación tradicional ha sufrido modificaciones. Antiguamente se consideraban como artes mayores a la Música, la Literatura, la
Pintura, la Escultura y la Arquitectura, las cuales fueron divididas en artes
del tiempo y artes del espacio. En nuestros días otras manifestaciones adquieren mayor rango aunque en sus principios fueron despreciadas; tal el caso
de la Cinematografía y la Coreografía, que van adquiriendo validez propia.
Los medios electrónicos de difusión cultural ocupan un modestísimo lugar,
como la Televisión, pero no podemos saber cuáles serán sus máximas posibilidades y con qué criterio serán juzgadas en tiempos venideros.
Hay clasificaciones de dinámica fluctuante que antes estaban sujetas a una
graduación rígida, tal el caso de lo bello, lo sublime, lo gracioso, lo bonito,
lo cómico, lo humorístico y lo feo artístico, cuyas categorías en continuo
movimiento pueden colocar en los primeros planos de consideración, no sola• DR. Lurs RECASÉNS SrcaEs, Notas para la delimitación de los temas sociológicos,
Revista Mexicana de Sociología. No. 4, Año V.

601

�mente a lo feo estético, sino inclusive a lo esotérico, lo grotesco o el "absurdo
poético".
Todo este rodeo reflexivo, deviene en la aceptación de una flexibilidad de
criterio, de la imprecisión de oampos antes muy limitados dentro de sus fronteras y de la buena disposición para admitir que no hay, ni debe haber escándalo en conocer interferencias entre las esferas políticas y las artísticas,
ambas consideradas en su digna significación.
Este posible divorcio de territorios, es en realidad más profundo de lo que
pudiera parecer. Se vincula con el modo de ser del hombre aparentemente
en conflicto con el Estado. Las interferencias pues son muy sutiles, pues si
bien el artista toma conciencia de un movimiento político y social, por otras
partes bien sabemos que la censura o la falta de libertades es el mayor peligro para la obra de arte.
Afirma don Alfonso Reyes en su comentario a la República de Platón:
la política debe ser al Estado, lo que la moral al individuo. Condición
de la ciudad perfecta es el sacrificio de lo particular a lo general. Cada
uno debe desarrollar en sí mismo actividades que sean más útiles a la
comunidad, y prescindir de las que estorban. Como la moral empieza
con la marcha de las facultades humanas, reacias a la razón que acude
a reconciliarlas, así la política tropieza, en naciendo, con las divergencias
entre los individuos.4

Por otra parte, es el artista el que puede, no solamente captar con su sensibilidad, la importancia de su propia época, advertir las corrientes definitivas de su momento histórico, sino que prevé, aquellas que pueden prevalecer. Este pre-sentimiento, o en términos llanos, presentimiento, le permite
obtener una visión anticipada que escapa a la mayor parte de sus congéneres.
Es más, por mucho esfuerzo que hiciera para desprenderse de su propia
realidad social, siempre podríamos descubrir algo que lo delata y lo identifica.
Paradójicamente el arte inexpresivo, esotérico o confinado en sí mismo, como
el que campea en múltiples mánifestaciones de nuestro tiempo, es, precisamente por ese propósito deliberado, un aspecto característico del problema
conflictivo de ciertas décadas.

b)

El concepto de valoración -que es la operación m etódica que corresponde a la apreciación de un acto concreto de la historia con apoyo a un
valor determinado-- no podrá ser otro que el concepto que corresponde
a una tarea de recapitulación, a un resumen de lo hecho hasta ese momento, a un corte parcial, fragmentado e instantáneo, efectuado hasta
un determinado punto del estado de cuentas del fluido acaecer de la
vida del hombre, de un individuo, de un grupo o de la comurndad
humana.'

A esta justificación y limitación que hace el investigador con todos los
antecedentes del caso que estudia, deben aumentarse aquellas que sean idóneas a los territorios de cada valor. Además, la obra deberá ser considerada
dentro del momento social en que se origina, con sus elementos más cercanos
de influencia.
Por otra parte el acervo cultural es tan rico y variado que ha permitido
las clasificaciones más heterogéneas, desde luego en forma independiente de la
relación cronológica. Hegel, con base en los conceptos de fondo y forma,
clasifica al arte en Simbólico, Clásico y Romántico.
La clasificación de José Vasconcelos es más amplia e incluye hasta el gusto
y el olfato, dividiendo a las artes en Apolíneas, Dionisíacas y Místicas.
Las vastas expresiones artísticas son abrumadoras, veamos aquí solamente
unos cuantos aspectos en los cuales se presenta, más ostensiblemente, la influencia de alguna circunstancia social y de preferencia, política, o sea determinada expresamente por el Estado, en una corriente estética.
En el comienzo del arte, está la danza. Es, según sabemos, la madre de
ellas. Puede afirmarse que la circunstancia compulsiva cargada de presagios,
conjuros y embrujamientos forma una carga emocional que el hombre no
puede soportar; es entonces cuando le da salida, la comunica, la expresa
ante sí mismo, como una exteriorización o ante los demás. Su función liberadora es tan perfecta, que subsiste hasta nuestros días.
La danza exigió luego diversidad de temas, lo cual deviene en la fantasía
Y exige a su vez, acompañamiento coral por medio de instrumentos de percusión. De ahí tenemos ya, la danza, la literatura y la música en contrapunto ambivalente. Pero interesa aquí destacar su función social: la danza
es el medio de una comunicación sólida y profunda. La emoción conforma el
alma colectiva. Es más, las danz~ más antiguas son las rondas, o sea el
• ALBERTO

• Revista Cuadernos, julio-agosto, 195 7.

602

CONSIDERACIONES SOCIALES EN LA, HISTORIA DEL ARTE

T.

ARAI,

Ensayo de Valoración de las Artes Plásticas en M éxico (1900-

1950). México, 1953.

603

�círculo sagrado se estrecha y forma una agrupac1on magica, comunal o
simplemente política. Esta forma vital de unión circular, se dejará señalada
en el Kromlech, donde las piedras se yerguen en círculo.
Otro ejemplo, es cuando se presentan ya, consolidadas, las grandes civilizaciones antiguas. Es curioso advertir cómo el pueblo egipcio tuvo, al igual
que el mexica o azteca, un arte que traducía perfectamente las características
de la política estatal.
Atenas y Esparta, los pueblos clásicos, nos informan también de un arte
diverso considerado desde el cambio de la forma institucional de sus gobiernos. Arte sereno, sobrio, de pueblo guerrero, es el de Esparta, en tanto que
en el ateniense lray una suave exquisitez y gran belleza.
Las invasiones o trastornos que sufre el poder público, modifican también
la creación artística.
Cada vez que un pueblo sufre invasión, modifica su arte. La conquista
musulmana de la India, desarrolla el arte Moghul, o sea de los emperadores mongólicos, que dominan la India y le imponen una población
nueva y nuevos modos de artes.6

También la política estatal interviene directamente · en la realización de
algunos géneros artísticos. Platón, pese a su talento, no solamente admitió
la esclavitud, sino pretendió prohibir la comedia y la tragedia, porque eran
aspectos tan maravillosos de la imitación que podrían ser un peligro.
Otro ejemplo, muy preciso, es la forma que adoptan los romanos en la
dominación helénica. Solamente imitan aquello que sirve para su particular
forma de concebir el arte. Aquello que impresione y que dé un aspecto grandioso, es lo que les interesa. No vacilan en sacrificar a miles de esclavos con
tal de llevarse gigantescos monumentos. No pueden romper el canon griego,
pero inventan la superposición de órdenes y sus estatuas adoptan actitudes
solemnes, no graciosas, también con proporciones mayores. El arte debe estar
al servicio del Imperio, y lo logran.
Las invasiones políticas van dejando cicatrices profundas, pero que multiplican las formas expresivas. Por ejemplo, Octavio Paz, al hablar de España,
afirma:
España es palabra roja y amarilla, negra y morada, devorada por los
extremos, al mismo tiempo cartaginesa y romana, católica y mahometana, visigoda y renacentista.7
Estética, pág. 504.
ÜCTAVIO PAz, Introducción a la Historia de la Poesía Mexicana, Cuadernos Ame•
ricanos, No. 3.
• JosÉ VAsCONCELOs,
7

604

El arte cnstiano de los primeros tiempos está proscrito de la política estatal, por eso crece en la oscuridad de las catacumbas y desarrolla un simbolismo oculto que solamente se puede entender entre los iniciados, pero cuando
Constantino abre las puertas a la nueva doctrina, ésta sale y penetra en las
basílicas. Estos recintos civiles, pronto alargan los extremos del cercano ábside,
para formar la cruz latina.
Naturalmente, la influencia mayor y definitiva es la de la religión, cuanto
más que, todas las expresiones del arte antiguo no eran sino formas auxiliares
de la liturgia, el dogma o la teología, pero en aquellos pueblos, la Religión
no está desvinculada de las rawnes de Estado. Podríamos decir, por ejemplo,
que si el Coran prohibe la representación del cuerpo humano y da origen al
"arabesco", la más bella expresión de la geometría poética, también puede
comprenderse que una violación a estas normas daba paso a la sanción del
Estado.
La utopía de un Estado perfecto estimula la aparición de importantes obras
literarias. La política cortesana de los Luises, encerrada en los palacios, inspira, lo mismo que en España, a los poetas que sueñan con la sierra y la
campiña, desde los salones.
Un análisis exhaustivo podría tal vez desmentir en buena parte la siguiente
afirmación que por lo pronto aceptamos como valedera, con las reservas del
caso: con excepción de Grecia -véase la comedia de crítica de Aristófanesen casi ningún pueblo funcionó el arte como crítica social antes del Renacimiento.
La censura de los sainetes medioevales no constituye propiamente un ataque, pero sí, es en los géneros populares donde el pueblo empezará a dar
franco escape a sus enfados.
En los retratos de Goya, aparecen motivos abiertos de censura y el teatro
isabelino en Inglaterra es ya, francamente, una manifestación política que
también presenta el carácter de agencia noticiosa o informativa.
Desde luego, hay géneros o manifestaciones más propicias a la política,
como la literatura - vehículo de las ideas- y dentro de ella, la oratoria y
el ensayo, más que la poesía.

c)

INFLUENCIA DE LA POLÍTICA EN EL FENÓMENO ARTÍSTICO A TRAvÉS
DE LA HISTORIA DE LA CULTURA MEXICANA

También en el campo de la estética y de la ciencia del arte, buena parte
de las discusiones provienen del afán de reducir a un último concepto
la pluralidad de fenómenos. La nostalgia de unidad que quizá alimenta

605

�\

una llama religiosa, llega a casi todos los que se ocupan de problemas
de arte a admitir, cerrando los ojos a la realidad, una raíz única en la
creación artística.
Este prejuicio tan extendido agota el campo de visión de la esfera
del arte dejando oscuro, casi incomprensibles, estilos y direcciones, motivos e influencias que nos aparecen con claridad tan pronto como se
toma una actitud ingenua, comprensiva ante la realidad artística.8

'
Ello es tan cierto que confesamos haber sentido un poco de temor al investigar la influencia de la política en el fenómeno social, como si fuera profanar con instrumentos extraños, la creación artística.
Después, con buen recuerdo de que el hombre es "zoon politikon", admitimos, que, de todas suertes, podía intentarse una visión más amplia del fenómeno social que tomara en cuenta realidades aparentemente ajenas a su
campo particular, pero que estaba amparado por la sociología del arte.
Así podríamos llegar, sin que las premisas estuvieran tiradas de los cabellos,
a conclusiones modestas; empero estudiando "con ingenuidad" o simplemente
con un análisis diferente los hechos, encontramos, para grata sorpresa, la
vinculación que guarda la política con el fenómeno social.
Empero, sí podemos descubrir que esta influencia no siempre fue benéfica,
sino algunas veces fue autoritaria y peligrosa; otras, hizo nugatorios muchos
esfuerzos particulares, pero cabe advertir que su presencia era siempre un
telón de fondo que hacía resaltar, con mayor vigor, la expresión individual.
La última y más espectacular llamarada de actividad artística indígena, tuvo lugar en esta ciudad de M éxico, cuando era Tenochtitlan,
unos cincuenta años antes de la conquista española, es decir antes del
total colapso y muerte de la civilización indígena -afirma Miguel Covarrubias en su estudio sobre las Raíces políticas del arte de Tenochtitlan,
y añade-: el arte monumental azteca está íntimamente ligado al concepto
religioso-imperialista de sus creadores. Es un arte feroz, necrófilo, hecho
para inspirar el temor religioso, para impresionar al pueblo con la grandeza del Estado todopoderoso, con la filosofía de la conquista por la
fuerza de las armas, y la religión basada en el culto de la muerte y de
la sangre. El arte azteca es acentuadamente metropolitano, nació y se
desarrolló en la ciudad de T enochtitlan, que era el corazón, la cabeza y
el cuerpo del Imperio. Siendo un reflejo fiel de la psicología de este
estado, sería imposible comprenderlo sin echar un vistazo a su estruc• JUAN

606

RouRA

PARELLA,

Ralees del Arte, Revista "Filosofía y Letras", \·ol. 6, 1954.

tura política, a su religión y sin antes repasar someramente los hechos
básicos de su historia.9

El desprecio a la muerte, subsiste en los pueblos guerreros y se traduce
en la deificación del guerrero. En la cultura mexicana, las diosas con falda
de serpientes, los Caballeros Tigres y los Caballeros Aguilas, además de la
creación numerosa de elementos para la guerra, como cuchillos, penachos
y emblemas, sirve para dar una impresión de grandeza equivalente al del
dios-sol y a la exigencia de ofrendas de corazones humanos, los cuales deben obtenerse en las guerras floridas, aunque no fueron tantos como las historias cuentan, ni escaparon de estas crueldades casi todas las culturas en sus
tiempos de epopeya.
Sin embargo, pese a lo sombrío que pudiera parecer, la cultura azteca presenta un contraste ambivalente. Las pirámides propician un arte abierto,
espléndido, muy diferente al concepto cerrado y mortuorio del egipcio. La
pirámide no se cierra en punta, sino se abre en plataforma para albergar
la danza y la fiesta cruenta, pero magnífica.
Entre los objetos que se producen para el ceremonial político y sacerdotal,
"se encuentra la palma que tiene la imagen de un sacrificado, el monumento a la Guerra Sagrada en el Templo Mayor, del cual se conserva el llamado Calendario Azteca en el Museo Nacional de Antropología, el Glifo de la Muerte, el relieve del templo con los dioses del
fuego y de la primavera, Xiutecuhtli y X ochipilli; los atlantes, probablemente estatuas de guerreros en Tula, Hgo.; la cabeza de un guerrero,
el relieve de un Caballero Aguila en el antiguo pórtico, el sacerdote en
contemplación en la pirámide de Xochicalco y demás ejemplos".1º

Naturalmente que hay otros muchos aspectos de importancia, que parecen
secundarios y que no lo son, como es el caso de los materiales. Dice Toussaint que en la erección de monumentales cabezas de los olmecas parece haber
un culto a la piedra y a su eterna vivencia y a su esencia inanimada y tenebrosa que se manifiesta en esos solitarios monumentos de rostros impasibles que nos conducen a la belleza no por el camino seguro de la bondad
de la forma sino a través del misterium tremendum. Sin embargo, "en medio de aquellos panteones indígenas de dioses herméticos y terribles, de dioses sangrientos y repulsivos a nuestra mentalidad, las mascaritas sonrientes
• México en el Arte, No. 8, México, 1949.
10 V'
ease: EuCEN KuscH, I mágenes de México, Editorial Hans Car! Nurnberg.

607

�de la Mistequilla forman una isla que rompe con la tradición hierática de
la cultura indígena, ya que supieron expresar la alegría con la más delicada
de sus expresiones psicológicas, la de la sonrisa".10
Frente al mundo tremendum del olmeca, la austeridad teotihuacana y el
dramatismo azteca, el maya conforma su arte dentro de cauces floridos ·¡
suntuosos.
Pueblo de inclinaciones pacíficas, el maya favoreció la aparición de astrólogos y pensadores y en arquitectura, llegaron al principio de la arcada, que
no descubrieron los griegos. Una política pacifista protege la vida de las
artes y permite la creación del hermoso poema del Popo! Vuh.
Sin embargo, es el arte del pueblo azteca en el que se presenta con matices más acentuados la influencia de la política en sus expresiones artísticas.
De su actitud ante la vida, el realismo sombrío derivado de la vida guerrera, se logra el cincelado enérgico de un pueblo dominante y autoritario.
"El arte lapidario de los aztecas es testimonio de severidad implacable, de sensibilidad dramática -casi macabra- y de una concepción austera de la vida. La dureza despiadada de sus dioses, su sobrio
desprecio de la vida, su honda religiosidad y el rigor de su organización, trascendieron a su arte para dejarnos estampada en él, su huella
imborrable".11

Al terminar el año aciago de 1521, la dominación española empieza a imponer sus normas, leyes, costumbres, idioma, religión e ideas. Es decir todos
los aspectos del poder público y la fuerza política.
El arte, con finas antenas capta todos los cambios. La sensibilidad estética es tan sutil, pero al mismo tiempo, tan inteligente que es en las expresiones culturales donde se pueden apreciar con claridad, conflictos, intentos y
éxitos.
Un ejemplo de esta "plasticidad" del fenómeno artístico puede encontrarse también en España. La dominación árabe de siete siglos, no logra modificar el idioma, la religión o las leyes, pero su influencia es definitiva y vigorosa en las artes plásticas y en la literatura.
En América, la conquista arrasa la cultura del pueblo dominado. Pero
en el campo espiritual se produce una escisión que jamás podrá ser olvidada,
los sobrevivientes de aquel mundo destruido no podrán concebir que sea el
mismo Dios el de los misioneros y el de los conquistadores. Ésta será una de
las dificultades para captar la esencia de la nueva cultura y una rebeldía
interna se filtra suavemente, con la inclinación de aquellas notas que apa11

608

MANUEL

ToussAINT, El Arte Antiguo. México y la Cultura. S.E.P. Pág. 150.

rentemente están en su ayuda; es así como el matiz autóctono, ornamental
y brillante al correr del tiempo se perfilará como una de las partes más acentuadas de la fisonomía nacional; el de la forma sobre el dogma, el de la presencia exuberante sobre la sobriedad.
En las expresiones de la arquitectura y ia escultura, pueden advertirse los
pasos de la evolución social y del pensamiento político que domina en determinadas épocas.
Principia la etapa confusa del siglo XVI, con la destrucción de una cultura y la imposición de otra. Hay, naturalmente, un cierto apresuramiento.
Ahí encontramos entonces la erección del templo cristiano sobre la pirámide
semiderruida. Pero el misionero intuye que más que la obra externa conviene saber algo del espíritu y recoge la tradición oral, ésta es precisamente
la que en nuestros días, ha provocado el gran descubrimiento cultural al
.
'
conocer la literatura
de aquellos pueblos.
Las ~ondiciones sociales, derivadas del conflicto político -el indígena, ya
se ha dicho, fue un derrotado, pero nunca vencido-, obligan a levantar los
templos-fortalezas y
"servirán para proteger a los españoles, a los indios conversos e inclusive a los gobernantes contra las sublevaciones frecuentes de los indígenas''.12

Las almenas, los altos muros, inexpugnables en la época, y los servicios
para permanecer dentro mucho tiempo, inclusive años, así como su amplitud para albergar a muchos por la amenaza de los peligros, son las característic~s 1:°ás ostensibles. Tal el caso de los construidos en Cholula, Tepeaca
Y HueJotzmgo aunque no sean precisamente de la misma época.
Los dominicos los levantarán en T epoztlán, Oaxtepec y los agustinos en
Yecapixtla, Acolman y Cuitzeo. Al final, de los tres siglos, el barroco está
en todo su esplendor, hay una libertad plena y el adiestramiento se ha logrado
como en Santo Domingo de Oaxaca, Tlacolula y Santa Mónica.
· La orgullosa pedagogía contemporánea se ufana de haber encontrado dos
fórmul~ felices, para la fijación del conocimiento: la motivación que capta
Y manu_ene el interés como antecedente psíquico del aprendizaje y el aprovechamiento de las inclinaciones, unido a la recreación. Pues bien, los frailes, divirtiendo con los autos sacramentales y cambiando lentamente las finalidades de la danza, obtienen buenos resultados para la evangelización, que
, ". V. CASARRUBIAs, Rebeliones Indígenas de la Nueva España. Biblioteca Enciclopedica Popular de la S.E.P. México. Núm. 47.

609
e H-39

r

�era uno de los motivos que justificaban la conquista, desde el punto de vista
de la política de la Corona española.
Así encontramos también las bellísimas capillas abiertas de Cuernavaca,
Tlalmanalco y Tepozcolula, esta última en opinión de los críticos, la más
bella.
Cuando la estructura política y social parece consolidarse , un estilo artístico que delata esa armonía, comienza en la vida nacional; es el plateresco
de bellas proporciones, sereno y suave, con algunas notas del templo fortaleza.
Al finalizar el virreynato, el barroco se impone con toda su exuberancia.
Las dos culturas encuentran en la ornamentación una inclinación propia,
que será definitiva ya en nuestro panorama. Es así como en Tonantzintla,
hay un cielo indígena de angelillos de tez oscura. Es la vieja raíz, que todavía no será evaluada, pero cuya presencia no podrá negarse en la historia
de la cultura.
La evangelización, protegida por el poder público, tiene libertad para llegar a todos los sitios, hasta en aquellos donde se realizan las actividades comunes. Por ejemplo:
"en lugares donde había ctianguis', mercados, se erigían chapiteles, ermitas abiertas por todos lados, en donde se decía misa, que podían oír
lbs comerciantes sin desatender sus puestos. Tal acontece en Huejotzingo y Cuernavaca, según los estudios de don Manuel Romero de T erreros".13

Desde el principio de la Colonia, la estructura social sigue mandatos políticos y divide al país, de ahí también la diversidad de estilos.
"Don Antonio de Mendoza, hábil político y primer virrey convoca a
las órdenes provinciales para fortificar al país, y los distintos estilos se
ven sujetos a este ordenamiento estatal dentro de la iglesia. Todo -advierte Toussaint- por culpa de la política que en todo se mete'~.

&lt;

Y henos también nosotros levantando iras y rescatando aciertos para encontrar asideros y precisar la influencia de la política en las expresiones artísticas del arte nacional.
'
Cambia la vida nacional, se modifica la estructura política y un nuevo arte
aparece con proporciones gigantescas. Al son de la humilde campana de
Dolores, el pueblo toma las armas y todo el país va en pos de su independencia política. En principio, las manifestaciones plásticas se suspenden.
u Arte en México durante el Virreynato. Porrúa. México, 1951.

610

"Durante el largo espacio de tiempo que media entre 1867 y 1910,
México sufrió hondas transformaciones en los órdenes político; económico y social. Por lo que hace a las letras, la situación creada las afectó en varios aspectos. Señalamos tan sólo uno, el principal: habiendo
dejado de absorber la vida pública al escritor, la labor intelectual se
desarrolla aparte de la acción política, que, por lo demás, casi no existía.
Al amparo de esta paz prolongada, la literatura mexicana alcanza su
máximo florecimiento".14

Así nacerán liceos y academias que hablarán de crear una literatura con
fisonomía propia. Esta inclinación de la voluntad para crear una corriente
ideológica tardará mucho tiempo en llegar hasta la verdadera posición de la
creación literaria, cuando don Alfonso Reyes afirme que su ser mexicano
se verá en su obra sin que él deliberadamente se lo proponga.
Hacia fines del XIX, don José Guadalupe Posada (1852-1913) creará su
"circo político", y sus grabados y calaveras se impondrán como otra línea
de manifestaciones muy típicas, como es el escarnio, en la vida mexicana.
Además, la política propicia el desarrollo de ciertos géneros. Desde la
guerra de Independencia y a todo lo largo del siglo pasado la literatura de
combate toma los primeros planos.
/

"La persuasión o la cólera, cuando no minuciosas argumentaciones,
llenaban estos documentos que pretendíam señalar a los mexicanos los
tremendos peligros a que los arrastraban las luchas civiles o la necesidad de que el pueblo, arrastrando todas jas amenazas y penalidades,
emprendiese la defensa de su libertad. Poco después aparecería el periodismo insurgente al que seguirían proclamas, discursos, ensayos así
como la aparición de una poesía épica y cíuica".15

Los escritores son militantes políticos y éstos, a su vez, se sirven de las
letras, para sus actividades políticas. Pero frente a la picardía popular la
frese.
ura mgenua di
e os romances y las proclamas, persiste y se acrece de ' vez
en cuando, un arte cerrado de corte. Éste se inclina por la pintura de caballete con los ~ncantadores "niños de la Colonia" en el siglo XVIII los
de la época del efímero imperio de Maximiliano y que se convierten e~ influencias italianas y francesas durante el Porfiriato.
. Un nuevo movimiento social volverá a modificar la agitada existencia mexicana.

" Y "' eARLos GoNZÁLEZ PEÑA, Historia de la Literatura M exicana. Ediciones Cultura Y Polis. México, 1940.
611

'

�"As' como la época del modernismo se sustentó en el hecho político
t
,
d
y social del gobierno del general Díaz, el período contempora~e~ e
nuestra literatura nace y se apoya en la realidad de otro acontecimiento
. , M exicana
·
,,.1s
histórico, la Revol ucwn

Dice también Agustín Yáñez:
"que la Revolución impuso el tema de la realidad mexicana como categoría reflexiva y ejecutiva de la vida nacional".

Un arte de proporciones gigantescas, de asesoramiento político,_ de colorido
violento y materiales autóctonos, aparece en los murales con f1gur~ ?oderosas cadenas que se rompen y gritos que estallan. Los grandes movui:uentos
de J~dependencia, Reforma y Revolución, la abo~ción de la esclaVItu~ Y
las Leyes Agrarias aparecen representados por medio _d_e esc_lavos que ~1tan
bajo los látigos O conquistadores de acero, las caras VISionanas de los heroes
se levantan sobre banderas o relámpagos de fuego y las letras o las fechas,
señalan rutas y dejan constancias.
Un solo tema, basta y sobra para la inspiración genial de ,vari?s artis:as·
Por ejemplo, la figura de Hidalgo, se representa desde los m~ diversos angulos. Es también la visión del caudillo desde un p~to _de _VIsta de la estructura social dominante. En la impresora de Claud10 Lmat1 --el que trajo la primera maquinaria para litografía en 1826-- Hidalgo parece u_~ guerrillero francés de cruz y espada, con sombrero de pluma y complex.ion robusta, es el destructor que cambiará el curso de la hist~ria: En las Galerías
de Chapultepec, el retrato de Hidalgo, frente a su escntono, presenta a un
hombre que reflexiona y recurre a sus pensamientos para dar las causas de
la Independencia, es, digamos, el teórico del movimiento; después está la
figura del sacerdote, con vestidos oscuros y el estandarte guadalupano, es ya
el hombre que dentro de su ministerio toma la resolución de una causa. P~p Diego Rivera, es el hombre-histórico, que forma parte de un grupo ~ef1nitivo; para Chávez Morado, constituye el redentor del esclavo, que sostiene
las figuras moribundas, ante las cuales se inclina su rostro conmovido con
incomparable gesto de ternura, mientras señala con la otra rn~o, la luz
blanca de la libertad. Best Maugard pintó un Hidalgo de ojos lummosos dentro de órbitas oscuras que delatan su decisión inconmovible. Para Orozco,
no es solamente el legislador que junto con Morelos sostiene la reforma agraria, sino

-a JosÉ Luis MARTÍNEZ, ver:

612

La Literatura Mexicana en el Siglo XIX.

"el visionario que con la mirada aguda y las pupilas sin tiempo, se perfila encima del grito delirante de los esclavos''.11

La política de los regímenes tiende a buscar la dignificación de la familia, de ahí la multiplicidad de grupos escultóricos y de "maternidades".
Aparece la novela de la Revolución, en la cual se narran simplemente los
hechos y con ello basta, porque la trama es tan abrasadora que la realidad
cumple todas las posibilidades imaginativas. En la danza folklórica el tipo
de la mujer mexicana, con amplias enaguas y pies desnudos irrumpe en los
escenarios o en la coreografía de masas, con temas sociales como en "Las
Coronelas", "Tierra", "Zapata".
El movimiento de la Revolución, de contenidos políticos y posiblemente
con razones sociales propicia un arte que no puede sostener por mucho tiempo sus niveles; no se deteriora, pero deviene en varias corrientes.
Si "el arte nacional revolucionario se gestaba en , el fondo mismo de
las dictaduras, en los movimientos populares y en los primeros inicios
de la búsqueda de lo nacional",

en nuestros días, hay nuevos horizontes abiertos a la esperanza y propicios
a la aventura.
"Cada generación da lo suyo por sensibilidad y espíritu de contradicción -espíritu de creació11r-; por juzgar la realidad con nuevas relaciones con el medio y sus problemas y por un entendimiento distinto
de lo que es la pintura. Algunos pintores aún se hallan como inhibidos
por el pasado inmediato; otros, por la novedad misma que imaginan es
novedad. El tema, grande o pequeño, tiene la dimen.sión del pintor,
que vale lo que vale su pintura".18

Concluimos, la influencia política es un factor presente en la mayor parte
de las expresiones artísticas, como nota particular dentro del ambiente social; ella es benéfica, decisiva o nefasta, pero muchas veces, su fuerza ideológica ha sido propicia. En los grandes mecenazgos históricos, el arte, el
volver por sus fueros logra un prestigio de primeros planos y deja a un lado
la consigna que lo protegió.
17

J usT1No FERNÁNDEZ, Arte Moderno y Contemporáneo de M éxico. Publicaciones
de la U.N.A.M. Ver, Renacimiento político y literatura.

ª

ÜARDozA Y ARAoÓN,

A~gentina, 1965.

México, pintura de hoy. Fondo de Cultura Económica. México-

613

�Los contenidos sociales ejercen a veces influencias definitivas· en una época;
en otras ocasiones solamente en un grupo de pueblos y, a veces, se limitan
a áreas más estrechas. Por ejemplo,
"hay en nuestros días un arte soviético definitívamente vinculado a su
razón social, no obstante su fuerza ideológica no ha ejercido ninguna
.
,.
d
t t. p ,, i9
influencia en las corrientes estetic as e nues ro iem o .

El factor político, dentro del fenómeno artístico, puede ser estudiado· sin
que el mismo intervenga para nada en la evaluación estética, sino solamente
como una presencia que puede o no estar en el modo de expresarse. Esta
finalidad es uno de los diversos objetivos de la sociología del arte, la cual es
'"el análisis de la participación social en la aparición de los estilos,
el estudio de las influencias que éstas ejercen en la sociedad Y lo que
2
puede hallarse de colectivo en un estilo". º

La conclusión se alarga un poco; empero no puede quedar en la frialdad
de un estudio, la problemática del fenómeno artístico de nuestro tiempo.
Intentar una interpretación de lo que acontece, puede ofrecer alguna luz
en el desconcierto de voces que inquieren y preguntan.
Claro está que no es una respuesta, sino una interpretación. ¿ Quién' osará
arriesgar una opinión definitiva sobre un tiempo movedizo? Un gran vaivén, como el de la marea, nos sobrecoge: rompe por un lado las fronteras
de los pueblos para llevar los conflictos a las zonas internacionales y, luego,
arremete con fuerza el espíritu.
Más allá de la rompiente de las olas, se encuentra el artista. Ha tomado,
sucesivamente, las posiciones más ridículas, en opinión de sus congéneres,
para ser escuchado. Acaso se le ha ocurrido protestar, gritar, zaherir, tomar
partido o lanzar proclamas, pero su lenguaje es hoy desconocido para la mayoría .de los hombres. Su voz se pierde con el estruendo de las máquinas
y su pluma se ha enajenado o se ha vendido al mejor postor. De todas suertes es un proscrito.

1

~s plásticos? No. :ero, ¿sabrá usted que es Cibernética? Tampoco, senor, pero. • • -a~"!esgará con timidez- sé algo del ruido que hacen
las alas de los pa1aros, de la claridad de la luz y del temblor callado
que delata el sufrimiento del hombre. . . Y la respuesta no se hará esperar: - ¡ Vaya usted a otra parte, con su fardo devaluado de tesoros"!

El artista se ha marchado silencioso y abrumado. Ellos los señores pod _
,
'
e
~º~·
La ciencia no lo ha conmovido,
la máquina
n~ le asombra, el descubruruento era demasiado concreto para su imaginac10~. Él podía manejar el misterio de la gracia y era dueño de poderes extranos para encontrar ocultas voces en las palabras; pero la sensibilidad no
contaba ya.
Fue ento~ces cuand.o empezó a labrar una nueva obra, a tejer los hilos
de su poes1a, . a combinar colores extravagantes y producir extraños ritmos
sonoros._ El diablo en un rincón, también reía. Entonces, el artista fue otra
vez dueno de su mundo esotérico y ha recobrado, hoy, su gran prestigio de
mago.
El diálogo se ha trocado:
·
'
ros_os de la berra
teman

"lQué expresa usted en ese cuad ro.~ ¿ Q ue' significan
·
esas figuras?
¿Es música ese ruido?"

El artista sonríe; el juego de la imaginación ha triunfado sobre el mundo
!uro que pretende ignorar la fantasía. Su lenguaje es cifrado y no pue:~ penetrar en él. Algunos suponen que solamente lo entienden los ini~1ª os; los au~ac~s, se aprovecha de esos instrumentos y los vanidosos alaan Y queman mc1enso.
la Nad!e ha develado el misterio, solamente el artista sabe hasta dónde es bury dond~ ha dejado caer el gran tesoro. El círculo se ha cerrado y la venganza esta cumplida. ¿ Dónde está el Arte;&gt;
Es tiempo de sombras.
·
"Adivinad, está en alguna parte, pero se ha ocultado, solamente el
talento podrá descubrirlo".

Se ha sometido, voluntariamente, al diálogo de su tiempo:
'&lt;¿Qué puede decirnos del comunismo? No tomo partido. ¿Conoce
la teoría de Einstein? }{o la entiendo. ¿Le conmueve la creación de
,, ARQUELES VELA,
"' LuCio MENDIETA

Fundamentos de Historia del Arte.
y NÚÑEz, Sociología del Arte. Revista del Instituto de Investiga-

ciones Sociales. U.N.A.M. Año XVIII, enero-abril de 1965.

6l4

615

�ÉPOCAS

PREHISPÁNICO

(X a 1520)

,

( 1520-1810)

EPOCA COLONIAL

A

1966)

CUADRO SINOPTICO

ALGUNAS DE SUS

b ) guerrero

a ) IMPERIALISTA

c) Impresionante

b ) Técnico

a) Grandioso

d)

c)

b)

a) Pirámides

MANIFESTACIONES

c) necrófilo

d ) Unión de Iglesia y Estado. Arte al servicio del
ci.alto y de la guerra.
e)

EXPRESIÓN ARTÍSTICA

d) religioso

e) Busca lograr un alarde
de fuerza.

Arcos, flechas, escudos,
penachos, etc.
Dioses de la guerra.
Huitzilopochtli.
Coatlicoe, diosa de la
muerte.
Danzas, esculturas de
Caballeros-Tigres,
Caballeros-Aguilas y
sacerdotes.
Consolidación de un lm•
perio de vastas propor•
ciones. ( Cantos, ritos,
templos, casas reales;
etc.)

la

a) Movimiento social para
obtener la independencia
ideológica.

a) Ideas políticas en transformación. Pugna de
partidos.

b ) La búsqueda por encontrar una fisonomía propia se detiene en la imitación de la cultura
francesa.

b) Literatura doctrinaria.
Inclinación para formar
una fisonomía propia.

a) Se debilitan o desaparecen las Bellas Artes y
aparece la literatura de
combate.

b) Didáctico

c) Edificios de carácter
neoclásico.
El movimiento de la literatura moderna en las
letras.

c) Las manifestaciones culturales al servicio de las
causas sociales.

a) Proclamas, actas, ensayos. Caricatura política.

b) Teatro misional.

a) Templo-fortaleza.
Sirve para la evangelización en la capilla abierta; el templo, para el
culto; y el interior para
guarecerse.

a) Establecimiento
paz pública.

c) Arte avasallador, poderoso. Revaloración de las
culturas antiguas.

Arquitectura, Pintura,
Escultura, Grabado y
Letras, con marcada influencia de los contenidos sociales.
a) Efervescencia constructiva, Aceleración del proceso d e maduración.

de

a) Cambio de ideas políticas. Búsqueda de la justicia social. Doctrina que
influye en los temas culturales.

c) Vasta riqueza artística.
Heterogeneidad. Arte civil con que protege las
expresiones de la belleza.

,

a ) Unión de las dos fuerzas a) Arte religioso y civil.
organizadoras del Virreynato: la Iglesia y el'
Estado

e) dominante

E INFLUENCIA SOCIAL

CARACTERÍSTICAS DEL ESTADO

Notas para el análisis de la influencia política en el fenómeno artístico.
Historia de la cultura mexicana.

ÉPOCA DE LA INDEPENDENCIA

( 1810-1857)

( 1857)

LA REFORMA

(1876-1910)

PORFIRIATO

1917

( 1810-1917)

REVOLUCIÓN

( DE

b ) Libertad, Paz pública.
Expresión abierta de
múltiples y heterogéneas
manifestaciones. ( Peligro
de un arte híbrido)

�BIBLIOGRAFÍA

l. ARisTÓTELEs, La Política. (De la Vida política).
2. DEWEY JoaN, El arte como experiencia. México. Fondo de Cultura Económica.
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Sociología del Arte. México. U.N.A.M. Año XVIII, enero-abril de 1965.

\

LA ADMINISTRACION DE LA POL1TICA
EXTERIOR NORTEAMERICANA
DR.

RICHARD

A. JoHNsoN

Trinity University

¿PoR QUÉ ESTUDIAMOS LA administración de la política exterior norteamericana? En mi concepto hay dos motivos predominantes: Primero, porque en
el mundo bi-polar de hoy el papel de los Estados Unidos, y por eso la manera en que lo ejecuta, tiene un interés muy grande per se. Segundo, porque
la administración de su diplomacia se diferencia en muchos aspectos importantes de la de otros estados. Cuando no se reconocen esas diferencias administrativas, la política sustantiva queda incomprensible y muchas veces suscita
malentendimientos peligrosos. Por eso no voy a analizar la política sustantiva
de los &amp;tados Unidos sino a describir la maquinaria que la produce y ejecuta.
Históricamente la administración de la política exterior no interesó ni a los
norteamericanos ni a otros pueblos antes de la primera guerra mundial. Fue
monopolio aristocrático de un puñado de gente. En 1790, el personal del
Departamento de Estado, inclusive el Secretario Jefferson, consistía de ocho
empleados, más un traductor quien trabajaba medio día. Cuando estalló la
Guerra Civil, solamente :SO empleados trabajaban en el Departamento, y en
1914 su personal apenas pasó de 200, aunque subió hasta 44-0 durante la
primera guerra mundial. Hasta 1920, el Departamento de Estado ejerció un
monopolio casi completo sobre la administración de la política exterior porque .el asunto no estimuló ni el interés ni la envidia de otros burócratas.

Después de la primera guerra mundial, el envolvimiento creciente de los
Estados Unidos en las relaciones exteriores y el aumento enorme en su importancia internacional produjeron una expansión muy rápida del Departamento de Estado y la entrada de otros departamentos ejecutivos en el campo
diplomático. En 1938 el personal de ese Departamento casi llegó a mil personas; vino a ser cerca de 3,000 en 1943; y, en 194{), había subido hasta
7,623, sin incluir empleados del Servicio Exterior que trabajaban en el De618

619

�1

1

partamento. Así es evidente que en el período desde el estallido de la segunda guerra mundial la administración de la política exterior tenía que transformarse. Además surgieron o adquirieron importancia en ese período las
diferencias mayores entre la administración norteamericana de ese ramo y los
métodos de otros países.
Un factor primario fue, desde luego, el alcance de los compromisos internacionales es~dounidenses. Después de 1941, el país adquirió obligaciones
de una extensión verdaderamente mundial. Esa característica de su diplomacia ya impone sobre sus administradores la tarea ( poco envidiosa) de distinguir entre estados actual o potencialmente amistosos mientras persiguen el
interés nacional. Además, un sistema de compromisos mundiales no deja a
un administrador alternativas buenas o malas, blancas o negras. Tiene que
elegir entre varios grados de lo malo o entre varios matices de gris.
Cuando Indonesia pidió su independencia, por ejemplo, los Estados Unidos hubieran invocado su política antigua y honorable de promover la autodeterminación de los pueblos coloniales para justificar una decisión para ayudar a Indonesia. Pero los Estados Unidos estaban ligados íntimamente con
los Países Bajos y con otros poderes coloniales de Europa en la Nato y su
interés nacional y la del mundo libre, indicó claramente que el oeste de Europa
tenía que ser negado a las fuerzas agresivas soviéticas. No existía aquí una
alternativa clara, buena o fácil. Los funcionarios que eligieron el tratar de reconciliar a los dos contrincantes sobre la base de la autodeterminación de
Indonesia, no oyeron aplausos de los Países Bajos o de su adversario, pero
evitaron romper enlaces con ambos.
Otra diferencia importante proviene del carácter extraordinario del gobierno federal y sus elementos políticos constituyentes. En primer lugar, el.
gobierno federal, auque ejerce un poder inmenso y tiene la responsabilidad
constitucional de las relaciones exteriores, no tiene poderes ilimitados para
controlar los 50 estados de la federación ni mucho menos. Los estados, en
su tumo, tienen constituciones que reservan poderes importantes a los gobiernos locales. En oodos los niveles gubernamentales, además, existen divisiones de responsabilidades, balanzas entre los poderes ejecutivos, legislativos
y judiciales, y cada uno de esos poderes, en cada nivel, posee prerrogativas
que afectan directa o indirectamente la administración de la política exterior.
Un buen ejemplo reciente del poder ejercido por un funcionario local
se ve en 1a negativa del alcalde de Nueva York a ofrecer un banq1,1ete al
rey Feisal de la Arabia Saudita. De la misma manera, reglamentos municipales que establecen zonas y restricciones residenciales en las ciudades cerca de Washington, D. C., han complicado el problema de encontrar casas y
despachos por parte de diplomáticos de raza negra.
Algunos pocos de los 50 estados han demorado mucho la ejecución de la

620

integración escolar y de otras leyes federales para proteger los derechos civiles de los ciudadanos negros. El papel mundial de los Estados Unidos y
sus declaraciones repetidas en pro de los derechos civiles lo han expuesto a
mucha crítica a causa de las acciones de esos estados recalcitrantes, probablemente más de lo que merezca, porque sus críticos frecuentemente no entienden las dificultades de sus administradores ni la complejidad de su sistema
político.
Las políticas educacionales·de los 50 estados y sus dependencias determinan
lo que influye en los cerebros de sus ciudadanos. Ese acondicionamiento puede
ser liberal, es decir, hacia una interpretación amplia del interés nacional, o
puede inclinarse hacia un nacionalismo estrecho. Pero, generalmente, las actitudes de las autoridades locales son menos cosmopolitas que las de Washington. En cualquier caso, el punto que quisiera subrayar es que el gobierno
federal no tiene nada que ver con la educación básica de la ciudadanía.
Tiene que trabajar dentro del campo de decisiones que la mayoría del público apruebe, y está prohibido por el Congreso emplear fondos públicos para
montar programas de educación pública en relaciones internacionales.
Por uso y tradición, ayudado por su Secretario de Estado y otros oficiales
del Ejecutivo, el Presidente ha llegado a descargar la responsabilidad primaria para la formulación y ejecución de la política exterior. Pero el Congreso
retiene un control importante sobre la política básica y a veces sobre la política administrativa por medio del ejercicio de sus poderes de apropiar fondos, legislar e investigar y revisar los actos del Ejecutivo, y por el derecho
que tiene el Senado de aconsejar y de aprobar nombramientos y tratados.
Los tribunales federales, aunque no tienen un papel específico en la administración de la política exterior, ejercen a veces mucha influencia por su
derecho de revisar los actos del Congreso y del Ejecutivo. Los tribunales
también cambian y restringen las acciones de esos poderes porque interpretan y aplican en sus juicios los tratados, los cuales constituyen la ley suprema del país; porque enjuician extranjeros y porque introducen en sus
juicios tanto la ley internacional como municipal.

Así es claro que la administración de la diplomacia por el Ejecutivo tiene
que tomar en cuenta los prejuicios y pareceres congresionales y la probabilidad de una revisión subsecuente por el Congreso o los tribunales o ambos.
En muchos casos, hay que tener una autorización congresional previa para
empezar cualquiera acción, por ejemplo, para inaugurar un nuevo programa
de ayuda exterior. Además, todos los departamentos ejecutivos trabajan bajo
~I sistema de presupuestos anuales, y esto da al Congreso una arma fuerte y
lista para imponer su voluntad. En otros casos, los funcionarios tienen que administrar leyes adoptadas por el Congreso en oposición a sus consejos o aúñ
protestas y casi todas las leyes incorporan secciones poco al gusto de los ad621

/

�ministradores. Cito aquí, como ejemplo muy conocido, ·ras leyes de neutralidad que el Congreso impuso antes de la segunda guerra mundial.
Dentro del Ejecutivo, el problema de administrar la política exterior se
complica por la multiplicidad de departamentos e intereses que ya están enredados. A veces, además, ciudadanos -privados, funcionarios y aún departamentos, te mezclan en la política exterior sin autorización previa. El Coronel
House influyó mucho con el Presidente Wilson, por ejemplo; y 'el Secretario
de la Tesorería Morgenthau, aunque no tenía responsabilidad alguna formal
para planear la reconstrucción de Alemania después de la segunda guerra
mundial, preparó un plan que el Presidente Roosevelt adoptó en gran parte
y que ejerció una influencia enorme sobre la política de post-guerra inmediata hacia Alemania.
En 1949, unos 40 y tantos departamentos del ejecutivo federal tenían intereses importantes en la administración de la política exterior. Como el
brazo de la Presidencia encargado específicamente de la política exterior, el
Departamento de Estado ejerce una influencia mucho mayor que su tamaño
o presupuesto indicarían, pero ha perdido definitivamente el monopolio qu_e
gozó hasta la primera guerra mundial.
Al nivel más alto del esfuerzo coordinativo y en la formulación de los planes
básicos de acción política, el Departamento ya tiene que repartir su autoridad con el Consejo Nacional de Seguridad, el personal de la Casa Blanca,
el Buró del Presupuesto, la Oficina Central de Inteligencia, la Oficina de
Informaciones, la Oficina de Desarrollo' Internacional, la Oficina para el
Control de Armas y Desarme, el Cuerpo para la Paz, el Consejo de Asesores
Económicos, y tales consorcios del Presidente, funcionarios y particulares, que
gocen de oportunidades para expresarle a él sus puntos de vista sobre problemas internacionales.
El Secretario de Estado es un miembro del Consejo Nacional de Seguridad
que tiene la responsabilidad de coordinar la política básica global, con la
política de seguridad nacional; pero el Departamento de Defensa, sus departamentos constituyentes del Ejército, Marina y Fuerza Aérea, la Comisión
de Energía Atómica y la Administración Nacional de Aeronáutica y Espacio,
tienen la responsabilidad primaria de formular y administrar la política de
seguridad nacional. Esa responsabilidad significa, desde luego, en esta época
de guerra fría, que consideraciones militares entran con mucho más frecuencia
y peso en decisiones políticas que en períodos más pacíficos.
Varios departamentos y oficinas comparten con el Departamento de Estado
la responsabilidad de la política económica. Los Departamentos de la Tesorería, Agricultura, Interior, y Comercio, el Banco de Exportaciones e Importaciones, la Comisión Aduanal, la Junta de Gobernadores del Sistema Federal de la Reserva Bancaria, las Comisiones Federales de Comunicaciones,

Electricidad, Asuntos Marítimos y Comercio, y la Oficina Federal de Aviación: todos ejercen influencia importante sobre la política exterior en sus
áreas de especialización.
Cuatro departamentos comparten con el Departamento de Estado la responsabilidad por la política social; los de Trabajo, Salubridad, Educación y
Bienestar, Justicia y Correos. No tenemos espacio para enumerar otras dependencias del ejecutivo que tienen menos, pero todavía sustanciales responsabilidades en áreas muy especializadas; pero cualquier lista incluiría al Gobierno
de la Zona del Canal de Panamá, la Comisión para Controlar las Bolsas y
Emisiones de Acciones y Bonos, la Institución Smithsoniana y, por lo menos,
una veintena de otros departamentos, juntas, comisiones y comités. La tercera y final diferencia importante en la administración de la diplomacia estadounidense surge de la heterogeneidad del país y de su pueblo. Los varios y
muchos intereses opuestos que existen entre las regiones y localidades complican sustancialmente las decisiones políticas, económicas y sociales de los
administradores federales: Por ejemplo, si los oficiales que administran el
programa de importaciones del azúcar quisieran aumentar los cupos de ciertas
naciones exportadoras, probablemente no podrían hacerlo, porque el Congreso, consciente de los intereses regionales de los productores de caña dulce y
de la remolacha, no podría autorizar tal acción.
La heterogeneidad de la población ejerce aún más influencia sobre la diplomacia norteamericana. Todas las gr&lt;l:Ildes fuentes demográficas, raciales y
nacionales, de Europa, contribuyeron generosamente a esa población y recibió fuertes contingentes africanos, mexicanos, puertorriqueños y canadienses.
En ciertos estados y ciudades, minorías sustanciales de antecedentes japoneses,
filipinos, kore~os y chinos, contribuyeron también a la mezcla sorprendente que llamamos el pueblo norteamericano. Claro que ahora no sería
correcto considerar a ese pueblo como anglo-sajón, porque tiene elémentos
demasiado grandes de antecedentes eslavos, latinos, judaicos, negros, indios
y orientales. La pr~dominancia anglo-sajona que existía en las 13 colonias
inglesas nunca fue completa y ya es muy atenuada.
Desde luego tal mezcla de contribuciones étnicas y nacionales también
implica una diversidad enorme, en las actitudes y las perspectivas religiosas,
filosóficas, ideológicas, sociales, morales e internacionales. Aunque el país
es predominantemente cristiano, por ejemplo, tiene muchos ciudadanos que
no declaran ninguna fe, y el elemento cristiano está fraccionado entre una
mayoría protestante de docenas de sectas, unos pocos feligreses griego-ortodoxos y una minoría católica muy grande. 6,000,000 de norteamericanos profesan la fe judaica y las grandes religiones del Cercano y Lejano Oriente,
islam, budismo e hinduísmo, reúnen contingentes modestos de creyentes.
No es necesario ilustrar en detalle las dificultades que esa heterogeneidad

622

623

,

�demográfica crea para los administradores de la política exterior. La atracción
de los orígenes nacionales y étnicos de esos elementos diversos ha dejado una
huella profunda en la historia diplomática. El sentimiento contra Inglaterra
que existía entre los Irlandeses, el amor por la madre patria que sentían los
ascendientes de los colonos ingleses y las actitudes pro-Israel de los Zionistas,
ilustran las influencias ajenas a veces al interés nacional que surgen de esas
atracciones a otras naciones. Recientemente, el sentimiento racial entre ciudadanos de ascendencia negra ha condicionado la política norteamericana
hacia los nuevos estados africanos y hacia los pocos enclaves de supremacía
blanca en Africa. Al fin del siglo pasado, muchos ciudadanos blancos, en
cambio, sintieron el peso del llamado "fardo de las responsabilidades de la
raza blanca".
Para sumar, la administración de la diplomacia estadounidense, aunque
tiene por su meta oficial la promoción y protección del interés nacional liberalmente interpretado, se desvía frecuentemente y se tergiversa a veces por
corrientes y mareas de una fuerza y diversidad enorme. El alcance de vista
global de los compromisos, el carácter del gobierno y la heterogeneidad rara
del país y del pueblo se combinan a complicar extraordinariamente la administración de su diplomacia y a darle un carácter singular. Un entendimiento
de esas complicaciones es esencial entonces para comprender su política
sustantiva y su historia. Esto no quiere decir que el entendimiento traiga
aprobación, pero por lo menos prevendrá la condenación basada en las premisas falsas.
Espero que mi trabajo haya contribuido en una manera modesta para mejorar la comprensión de un proceso que tan frecuentemente se me ha frustrado. Tal comprensión la considero esencial para el crecimiento continuo de
la amistad ya impresionante que existe entre nuestras dos grandes naciones.
¡ Que crezca esa amistad! ¡ Que florezca nuestro ente~dimiento mutuo!

624

EL HUMANISMO DE LAS CASAS
PROF. ANTONIO POMPA

y

POMPA

Instituto Nacional de Antropología e Historia

México, D. F.
La persona y su personalidad.-Su ambiente y circunstancia.-La encomienda (El
Repartimiento) .-Los fundamentos de su humanismo.-Su doctrina le lleva a la
defensa de los derechos del hombre.-Polémico, polémica.-Los corolarios de la
política lascasiana.-Las leyes nuevas.

FRAY BARTOLOMÉ ES PERSONA insenescente que con su dinámica provocó discusiones y reacciones así como transformaciones entre los hombres de su tiempo,
cuando su vivencia en las Indias planteó cuestiones y tesis de auténtico humanismo, que a pesar del tiempo, sigue enhiesto en la figura y en la doctrina
defensora de los indios. En nuestro momento, en nuestra circunstancia, el
espíritu de Fray Bartolomé sigue sosteniendo con vigor y doctrina las tesis rigurosamente humanísticas que defendió en pleno siglo XVI.
El padre Las Casas es polemista y es polémica, y es polémico, así lo preconizan sus nueve tratados y todos sus escritos; recuérdese su Tratado tercero, aquel que consigna la controversia con el doctor Juan Ginés de Sepúlveda, alatere del Emperador, quien sostuvo que las conquistas e invasiones en las Indias eran licitas en Derecho, contra la opinión de Las Casas,
quien sostuvo ser tiránicas e inicuas. Las Casas se convierte en polémica y es
polémico desde el siglo XVI, y así actúa en su devenir y con quien pretenda
o conculque el derecho de gentes. Recuérdense las discrepancias de criterio
con el padre Motolinía que algunos más por ignorancia que argucia tratan
de justificar una tesis negativa, éstos ni han leído la Historia Eclesiástica Indiana, ni los Memoriales de Fray Toribio, en que habla desconsoladoramente
de las persecuciones y plagas en la Nueva España, como lo pudo hacer Las
Casas, sólo que Benavente discrepó acerca de los medios de salvación de los
indígenas vejados, provocando esto, queriendo o sin querer, una leyenda ne-

625
•H-4-0

�/

gra que a manera de columna de humo ha envuelto a Fray Bartolomé Y
le ha entregado pardo ante las especulaciones de la historia. En pleno siglo
XX, en nuestros días, al estudiar el erudito don Ramón Menéndez Pidal la
doble personalidad del padre Las Casas, está manifestando a ojos vistas que
vive, y vive como tema polémico dentro de la dinámica histórica de España
en las Indias.
La recia personalidad del padre Las Casas, jurista y teólogo, abarca ampliamente el ámbito de la historia de la invasión y protocolonización de
Mesoamérica como Protector de los indios, decidido, enérgico, sin tregua ni
reposo como un poseso, hasta no satisfacer la noble defensa de la causa cuyos
derechos son la- dignidad del indígena de América, en una palabra, de los
Derechos del hombre.
La personalidad del padre Las Casas tiene muchos ángulos, es múltiple en
su tiempo, en su medio, en su circunstancia. Es la revancha de la nobleza de
espíritu, española, ante fo. negación al respeto de la dignidad humana, y esto
en el vértice de medievalismo y renacentismo, en la estrujante y violenta
mentalidad aún viva de la Reconquista, y de la Conquista, he allí su circunstancia.
España, patria de Las Casas, ha sido una nación con sentido de libertad.
Esto que para muchos no pasa de ser una paradoja, es para nosotros _u~a ~ealidad de España, si por libertad entendemos el deber, el honor y la dtsc1plina;
más si la confusión y el libertinaje fuesen las bases de la verdadera libertad,
nunca los hombres hubiesen salido de su estado primitivo, y en vez de sociedades civilizadas, se agruparían en glebas de esclavos con ineludible acceso
a un grado infrahumano; el definitivo y eterno progreso de los pueblos se
funda precisamente en su libertad; pues, ser libre quiere decir, ser dueño
de sus propios actos para elegir y practicar el bien; o para elegir Y practicar
el mal, somos libres; pero en el caso primero, libertad es sinónimo de perfección, entidad, progreso, mejoramiento; más el segundo, es igual a imperfección, retroceso, aniquilamiento.
Esta libertad de progresar en la línea del bien que es la verdadera fase
y el verdadero sentido de la palabra libertad, fue el prisma por donde el
sano espíritu español se reflejó en los diversos grupos humanos de Indoamérica, aunque repetidas veces antójase que la maldad de los hombres la
hicieron paradoja.
El espíritu medieval-renacentista, aventurero y conquistador, brutal de soldadesca, ávido de apetitos, es también pacífico y humano en algunos misioneros, quienes imprimieron en los pueblos invadidos una semejanza suya Y
de la auténtica España, con el énfasis reciente de la Reconquista al mundo
musulmán, y esto sólo demuestra las esencias del alma española que es Quijote y Sancho, temperamento moral y amoral histórico, cuya tendencia más

626

espec'rlica es ía independencia, la libertad con degeneración asáz del libertinaje; pero también el señorío con que se les define por propios y extraños.
Corrientes encontradas, paradojas continuas, eso forma y constituye el ethos
de España. Y ese español salido del medievo en brote de renacimiento, fogueado en la Reconquista de la España invadida por los moros y mestiza de
moro que le vuelve mudejar va a las tierras nuevas que hallara Colón y donde
éste implantara las primeras encomiendas de hombres.
El uso del término "encomienda" con el sentido que siguió al organismo
del repartimiento antiguo, fue de Nicolás de Ovando, comendador de Calatrava, institución, la encomienda, que modificó el concepto de la española,
pues además de los objetivos políticos y económicos se agregó a ésta el reliligioso, lo que para algunos teólogos justificaba su establecimiento, pues si
una Bula, de Alejandro VI, concedía a España territorios, era para adiestrarlos en la fe y Religión, sólo que esta Institución, la encomienda, cayó
en manos de truhanes y soldadones aventureros y pocas gentes de razón,
y fue tal el cambio de la institución que de "comendador" se hizo "encomendero".
Viene a cuento aquí el Requerimiento de Juan López de Palacios Rubios
(Juan López de Vivar), jurisconsulto y teólogo, acerca de la Tierra firme,
escrito cuando se llevó al cabo la expedición de Pedrarias Dávila y que actualizó la discusión entre su teoría y la tomista. El Cardenal Cayetano, Fray
Antón de Montesinos, Fray Pedro de Córdoba, Fray Bartolomé de las Casas,
Fray Domingo de Soto, Fray Francisco de Vitoria, Fray Domingo Bañes y
el sacerdote Francisco Suárez, fueron los más notables contradictores del
Requerimiento durante el siglo XVI.
Si tuviéramos que expresar con una sola palabra, con una sola frase la reacción de los españoles cronistas y relatores ante la naturaleza americana,
sólo podríamos decir que :;intieron asombro, pasmo, incredulidad ante lo
que sus ojos contemplaron, tierras tropicales, islas exhuberantes de clima cálido y vegetación profusa, y seres humanos como los ojos no habían visto según el decir del propio Cristóbal Colón.
Don Francisco de las Casas, padre de Bartolomé, acompañante en el segundo viaje de la empresa marina de Colón, llegó a la Española, y por sus
servicios se vio obligada la Corona a darle una encomienda, esa institución
puesta ya en práctica en las Antillas, allí donde los perfiles jurídicos de la
institución dieron principio a esta etapa en América y cuya experiencia influyó en el desarrollo posterior de la encomienda en el Continente.
Cabe decir que el padre Las Casas es un historiador de la encomienda,
como actor, por herencia de su padre, y como quien tendió después a luchar por la desaparición de esa institución que por el abuso y la voracidad

627

�de los encomenderos se trocó en organismo negativo para los indígenas de
América.
Cuando la institución que el padre Las Casas había vivido y criticado en
las Antillas pasó al Continente, por uno de sus trasmisores que fue Hernán
Cortés, el Defensor de los indios luchó ante la junta reunida en Valladolid
en 1542 presentando los "Remedios" para este mal social y político en que
se había convertido la encomienda; más, cabe ahora preguntar: ¿cómo el
padre Las Casas combate la encomienda si él mismo antes de ser sacerdote
dominico, cuando sólo era licenciadQ en derecho, regenteaba la encomienda
heredada de su padre, y según él da a entender, le producía emolumentos
más que satisfactorios? Su contacto con los dominicos llegados a las tierras nuevas le transforman en adversario de la institución de la encomienda, y en
protector decidido de los indígenas que primero en repartimiento y después
en encomienda, habían puesto en manos de los invasores de las tierras de
América. Sus bases jurídicas, pues era abogado, y la savia teológica que iba
adquiriendo en su vida eclesiástica, modificaron sus estructuras y le llevaron a una concepción distinta dentro del derecho y de la teología; sus múltiples tratados, sus nueve Tratados, tienden notablemente a la liberación de
los esclavos, y es tal su lucha, desesperada a veces, que lo revela en su estudio
acerca de la Destrucción de las Indias y no sólo lo hace ante las autoridades
de la Corona, sino que ésta constante la aplica en sus A visos y R eglas para
los Confesores y la pone entre las V einte Razones para el remedio de los
males que ocasiona la encomienda y más que todo en el Tratado en el que
pide y justifica la necesidad de la pronta libertad de los indios, y así lo vemos
en el corolario de su petición al Rey, o en el de su petición a los Obispos,
o en el que hace a los religiosos dominicos, agustinos y franciscanos; su monumental estudio con treinta proposiciones muy jurídicas que sitúan dentro
de la doctrina de la Iglesia católica la situación de los infieles y por ende
la situación de los habitantes de las Indias occidentales, ante los reinos de
Castilla y León, y después la disputa con el doctor Juan Ginés de Sepúlveda sobre las conquistas de las Indias, que Ginés sostenía ser lícitas y Las
Casas tiránicas, injustas e inicuas; polémica que se verificó y disputó en
presencia de letrados, teólogos, juristas, en una congregación que suscitó el
Emperador. Su monumental Apologética-Historia y toda esa selva de escritos lascasianos, nos está diciendo, nos está indicando, qué es lo que mueve
a su autor en esa lucha desesperada y desesperante por la defensa de los
grupos humanos de las Indias, invadidos, vejados, vilipendiados por los conquistadores.
La Apologética, a notable diferencia respecto a la Historia - nos dice Edmundo O'Gorman- , _no fue concebida como una obra independiente que
respondiera a propósitos bien definidos desde un principio; por lo contrario,

628

se gestó en un largo proceso de titubeos y atisbos que se desarrolló dentro
del texto de la Historía, y que sólo cobró independencia cuando Las Casas
l?g~ó advertir ~ue las vacilaciones digresivas en que se había empeñado constltman en realidad, la materia de un extenso tratado digno de formar una
obra separada de gran envergadura. Fue entonces, en efecto, cuando comprendió que le había salido al paso la oportunidad de organizar de una manera sistemática su contención favorita o sea, la de que los indios gozaban
de ~l~nitud de entendimiento, el supuesto básico en sus tratados polémicos
Y m1S1oneros, ,en_ sus proyectos y peticiones de reforma y pacificación y en
sus debates publicos entre los cuales destacaba vivamente el recuerdo reciente del que había sostenido con el más famoso de sus adversarios Juan Ginés
de Sepúlveda. Se trataba por lo tanto -asevera O'Gonnan- 'de la mayor
oportunidad que le era dable en el orden de sus afanes, y no ~uede sorprender que, cuando se le presentó, se haya decidido a abandonar, o por lo menos a suspender, la Historia, para entregarse de lleno con su fervor característico al aprovechamiento de aquella oportunidad y cuasi revelación. Desglosó de la Historia cuanto había escrito al respecto como digresión dentro
de ella; hizo los ajustes necesarios para utilizarlo como parte del nuevo libro,
Y echando mano de las fuentes de información que estaban a su alcance y
de su extensa erudición clásica, acabó por organizar y redactar la mo~umental obra que hoy conocemos como la Apologética.
De lo anterior se habrá advertido cuál es la índole principal de esa obra.
Se trata, según ya lo indica su título, de una "historia", pero a diferencia de
1~ ?tr~ cuyo ~rácter polémico acabamos de subrayar, es una historia "apologeti~a , es decir, un relato consagrado a poner de relieve y exaltar las excelenci~ ~e los habitantes naturales del Nuevo Mundo; pero no como simple
~anegm~o a base de un inventario de elogios, sino como un alegato científico des~ado a demostrar que esos hombres gozaban, no por accidente, sino
por -~ecesidad, no sólo los de más alto nivel civilizado, sino todos sin excepcion, de plena capacidad de entendimiento para gobernarse por sí mismos. La otra gran diferencia, pues, entre esta historia apologética y la de
las Indias, estriba en que ahora la defensa del indio se emprende de un
modo dir:cto demostrativo, dentro de un sentido antropológico y por ello
la obra nene un carácter teórico que excluyó de su texto las diatribas de.
'
n~ncias Y acusaciones que tanto abundan en la obra y en lo más de los escritos lascasianos.
Su corriente humanistica, no a la manera del humanismo del Renacimiento, que se ocupa del estudio de las lenguas y de las literaturas de la antigüedad, sino de ese humanismo que brota de la escuela Aquinatense de la Suma
T.eoI'ogica
. en sus Tratados de la Creación Corpórea, de la Ley, de
' la Prudencia, de la Justicia; de ese humanismo integral que posteriormente preconiza

629

�Jacques Maritáin; de ese humanismo cuyas profundas raíces encontramos en
Aristóteles y cristianiza Tomás de Aquino, y que se vuelve un movimiento
filosófico que tiene como fundamento la naturaleza humana y por límite los
intereses del hombre, quizás en el laicato, fundado en el viejo apotegma de
Protágoras, de que el hombre es la medida de las cosas, y que muchos, entre
ellos Friedrich von Schiller enfoca en su estudio del humanismo y Jean Paul
Sartre califica dentro de su escuela existencialista como humanismo, y los
exegetas de Karl Marx, Juan David García Bacca y Rodolfo Mondolfo preconizan como humanismo las raíces del materialismo histórico; sólo que el
humanismo de Las Casas es de raíz medieval, de la Suma Teológica que preconiza el Jus divinum, quod est ex gratia non tollit Jus humanum quod est
ex naturali ratione (Div. Thomas, 2. 2, 2. 10, a 10).
Las Casas, tomista por su estructura dominicana, acepta el origen de la
creación cotpórea por la primera Causa, tal como la preconiza el Génesis, Y
la acepta como artículo de fe, es decir, con el asentimiento de la voluntad,
pues según San Agustín, creer es pensar con asentimiento; y pensar no es otra
cosa, sino discurrir e investigar por medio de la razón e iluminada por el
Espíritu Santo; y el hombre, creación cotpórea, es hijo de Dios, y con San
Pablo no importa que sea hebreo, romano o de cualesquiera otro grupo, sino
que es hijo de Dios. Igualdad preconizada desde el Génesis.
Respecto al Tratado de la Ley que hace suyo Fray Bartolomé, lo bebió
en Santo Tomás, en cuanto a lo que es la esencia, las clases de leyes, sus efectos, lo que es la ley natural y la ley humana, así como las mutaciones de
ésta, pero bajo el concepto de ser el movimiento de la creatura racional hacia Dios, y en el amor de los unos a los otros, el amaos los unos a los otros,
evangélico, la regulación de las acciones humanas.
Para el padre Las Casas el orden y plan del Tratado de la Justicia, es tal
y como lo preconiza Santo Tomás, viene impuesto por Aristóteles en su
Etica Nicómaca, cuando examina por inducción la noción de justicia y su
negación que sintetiza en esta sentencia: lustitia est rectitudo ani@i propter
se servata.
Y sobre la Prudencia, la entiende Las Casas dentro del espíritu del Aquinatense, como él la emplaza en sus Tratados: De Veritate; De Regimine
principum; La Suma Contra Gentiles y la Suma Teológica, como una virtud
que reside en la voluntad y en el entendimiento.
Y así, de esta manera Fray Bartolomé de las Casas, pertrechado con esta
doctrina humanística se lanza como don Quijote a romper lanzas y a desfacer entuertos en defensa de unos pueblos a quienes les han sido conculcados sus derechos, a quienes se les ha privado de la libertad y se les ha entregado en repartimiento o encomiendas a sus enemigos.
Toda la fiereza de conquistador, del guerrero fogueado en la escuela de la

630

Reconquista, ávido de honor, lujuria y riquezas, con el temperamento peninsul~r, se ha vaciad~ por las viejas columnas de Hércules, del gran crisol grecolatmo, al gran cnsol mesoamericano, para crear una nueva expresión, un
nuevo hombre que no sería ni europeo ni americano sino universal y al lado
,
'
'
de este
vendría la contrapartida española, la expresión de la nobleza de espíritu, española, que no ha querido entender don Ramón Menéndez Pidal
la de la revancha de la justicia, del derecho apasionadamente también e~
.
'
agr~1~0 contraste, muy particularmente representada por los dominicos;
¿ QU1en no recuerda los sermones del padre Antón de Montesinos, o las tremendas acusaciones y defensas de Fray Bartolomé?
Se ha dicho en repetidas ocasiones como lo ha expresado José M. Chacón
Y Calvo, que la Teología es la clave de la historia de España. En el proceso
d;e _la conquista y civilización de América no hay duda de que una idea teologica Y una concepción ética explican lo que hay de valor permanente en
ese gr~n capítulo de la historia de la humanidad. El mismo Chacón y Calvo
despues de ponderar la valentía del padre Antón de Montesinos en sus célebre,s sermo~es, y la posterior y dramática entrevista entre Diego Colón y
&lt;lemas autoridades con el padre Pedro de Córdoba y restantes dominicos de
la Española, se atreve a escribir:
"en aquellos momentos solemnes, en la humilde residencia de unos
obscuros frailes surgía un derecho nuevo. Un derecho de profunda raíz
teológica" El Derecho de gentes.

~ Es~ e~, la ra~ y la razón que movieron a Las Casas, que a los cuarenta
anos smtio apasionada vocación en la Isla de Cuba -nos dice Ramón Menénd~, Pi~al:-: entregó su vehemente espíritu ansioso de justicia, a una preocupac1on 1und1ca, la del indio despojado de su dominio libre y selvático
sob;e el exuberante Mundo Nuevo y, al dar libertad a los indios que él
t~ma en~omendados, se sintió investido de una grandeza moral, según él dec'.a, eqwparada por las gentes -a la santidad. Dios le había dotado de un
"mcreíble conato", Dios le había elegido para salvar las Indias devolviendo
a los señores indios la soberanía usuipada o coartada.
'
Y dentro de este espíritu, dentro de esta doctrina humanística, que reconoce ese gran misterio que reside en cada uno de nosotros, según lo afirma
Jacq~es Maritáin, tiene como base y fundamento la dignidad de la persona
humana, como lo preconiza la filosofía de la edad media estructurada en las
proposiciones evangélicas; en consecuencia, este humanismo se basa en una
co~cepción teológica del hombre y estudia el camino que éste ha de recorrer
b~Jo un :once~to trascendental de hijo de Dios. Ya no hay roman~ ni judio, espanol m maya, chamula ni lacandón, sino todos hijos de Dios, debe

631

�haber sido una premisa de Fray Bartolomé de Las Casas para luchar denocl,adamente, oportuna e importunamente por la justicia, dentro de la ley, prudente e imprudentemente, como lo propone San Pablo, para lograr el reconocimiento de los derechos del hombre por la Corona española, conculcados
por los hombres de mala levadura que detentaban la institución de la encomienda, haciendo negativo el precepto humano y por ende humanista de
la dignidad de la persona.
Por ello Las Casas suscita la polémica y su rectitud dinámica de poseso,
de místico, le lleva a la discusión incansable. Posee su verdad y la defiende
heroicamente por ser la verdad, y esta postura le vuelve polémico hasta
nuestros días.
Fray Bartolomé de las Casas, hombre del pasado, es hombre del presente
y será hombre del futuro por la doctrina perenne que preconiza, su Humanismo.

BIBLIOGRAFÍA

l. ALONSO, MARTÍN, Enciclopedia del Idioma. Madrid, 1958. Humanismo. Su Doctrina de los humanistas del Renacimiento que se han ocupado del estudio de las
lenguas y literaturas antiguas 11 2 Fil. Culto de la Humanidad 113 Fil. Doctrina
pragmatista contemporánea debida a Schiller, profesor de Oxford, según la cual
todo conocimiento humano está subordinado a la naturaleza humana, y a sus necesidades fundamentales, restaurando así, hasta cierto punto, el principio de · Protágoras, de que el "hombre es la Medida de las cosas".
2. AQUINO, ToMÁs DE, Suma Teol6gica. Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid.
Cfr. Tomo 111. Tratado de la Creación Corpórea
,,
VI. Tratado de la Ley
,, VIII. Tratado de la Prudencia
"
Tratado de la Justicia.
3. CASAS, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, Del único modo de atraer a todos los pueblos
a la verdadera Religión, Fondo de Cultura Económica. México, 1942.

4. CASAS, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, Historia de las Indias, Vols. I, 11 y 111. M. Aguilar,
Madrid, s/f.
Vol. 11. Trata del Repartimiento de las Indias, que llamaron después Encomienda,
que han destruido las Indias. Encomienda que los españoles tomaban tan sólo
para servirse de ellas y aprovecharlas.
Vol. 111. Contiene la Instrucción que llevaron los frailes Hieronianos acerca de lo
que debían hacer para la libertad de los Indios.
5. CASAS, BARTOLOMÉ DE LAS, ( lo.) Tratados. Brevísima Relación de la destrucción
de las Indias. Argumento: Todas las cosas acaecidas en las Indias desde su maravilloso descubrimiento, proceso con sus hazañas. . . entre éstas las matanzas y estragos de gentes inocentes y despoblación de pueblos, provincias y reinos... y todas las
otras de no menor espanto.

632

6. CAsAs, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, (2o.) Tratados. Fragmentos de un relato que consigna los horrores hechos con los indios, a lo que pide se ponga remedio.
7. CASAS, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, (3o.) Tratados. Contiene la disputa o controversia
entre el Obispo Las Casas y el Dr. Ginés de Sepúlveda, cronista del Emperador,
sobre las conquistas de las Indias que Ginés decía ser lícitas y las Casas no, sino
tiránicas, injustas e inicuas, la cual se ventiló y disputó en presencia de letrados,
teólogos, juristas en una Congregación que mandó su Majestad juntar en 1550.
12 Objeciones de Sepúlveda. Replica de Las Casas.
8. CAsAs, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, (4o.) Tratados. Treinta proposiciones muy jurídicas que sitúan dentro de la doctrina de la Iglesia católica la situación de los
infieles y por ende la situación de las Indias occidentales ante los reinos de Castilla
y León.
9. CASAS, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, (So:) Tratados. Fr. Bartolomé por Comisión del
Consejo Real de las Indias compuso este tratado sobre la materia de los indios que
han hecho esclavos, con razones de autoridades, y jurídicas.
Pide y justifica la libertad de los indios.
Cfr. p. 595, Corolario lo. Rey
,, ,, 605,
,,
2o. Obispos
,, ,, 635,
,,
3o. Relig. Dominicos, Agust., Franciscanos.
10. CAsAs, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, (60.) Tratados. Entre los remedios que propone
po_r mandato del Emperador para la reformación de las Indias, en que se dan
vemte razones por las que prueba no deberse dar los indios a los españoles en encomienda ni en feudo ni en vasallaje ni de otra manera alguna si Su Majestad quiere
libertar de la tiranía y perdición a los indios.
11. CASAS, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, (7o.) Tratados. Aquí se contienen unos avisos y
reglas para los confesores que oyen confesiones de los españoles que son o han
sido en cargo a los indios de las Indias del Mar Océano, Colegidos por el Obispo
de Chiapa don..., de la orden de Santo Domingo.
12. CASAS, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, (80.) Tratados. Comprobatorio del imperio soberano y principado universal que los reyes de Castilla y León tienen sobre las Indias,
compuesto por el obispo don..., de la Orden de Santo Domingo, 1552.
13. CAsAs, FR. BARTOLOMÉ DE LAS, (9o.) Tratados. Algunos principios que deben servir de punto de partida en la controversia destinada a poner de manifiesto y defender la justicia de los indios, /colegiados por el obispo.. .
14. CARRO, O.P. DR. P. VENANCIO D., La Teología y los Teólogos Juristas españoles ante
la Conquista de América. Vols. I y II. Escuela de Estudios Hispanoamericanos de
la Univ. de Sevilla. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid, 1944.
(Indispensable la consulta de los dos volúmenes particularmente el II Vol.).
15. CANGAS, lvEs, Humanismo Cristiano y Eficacia Temporal. Ediciones Humanismo,
Buenos Aires, 1959.
16. DÁVILA, VICENTE, Encomiendas. Caracas, Tipografía americana, 1927-30. V. 1 y 2.
17 • DEMPF, AL01s, Metafísica de la Edad Media. Biblioteca Hispánica de Filosofía,
Editorial Gredos, Madrid, 195 7.
18. GARCÍA BACCA, JUAN DAVID, Humanismo te6rico, práctico y positivo según Marx.
Fondo de Cultura Económica, México, Buenos Aires, 1965.
19. GoNZÁLEz CALZADA, MANUEL, Las Casas, el Procurador de las Indias. Obra premiada en el Certamen Cultural de la Cooperativa Talleres Gráficos de la Nación,
México, 1948.
20. lliNKE, LEWis, La lucha por .za justicia en la Conquista de América. Editorial
Sudamericana, Buenos Aires, 1949.

633

�21. MENÉNDEZ PIDAL, RAMÓN, El Padre Las Casas. Su doble personalidad. Espasa
Calpe, S. A., Madrid, 1963. Cap. l. El Clérigo Las Casas, colonizador, 1502-1523.
Las Casas encomendero. Las casas defensor de la Encomienda. Algunos párrafos
finales de este capítulo.
22. MENÉNDEZ PmAL, RAMÓN, El Padre Las Casas. .. Cap. 11. Las Casas escritor. Dos
tendencias conjuntas: Apología y acusación. La Encomienda, clave de la actitud
lascasiana. La segunda vocación de las Casas; nueva misión acusadora. Las Casas
extrema en oposición a la Encomienda.
23. MENÉNDEZ PmAL, RAMÓN, El Padre Las Casas ... Cap. III. "La Destrucción de las
Indias" por los Conquistadores y encomenderos. ( 10) El Título jurídico sobre el
Nuevo Mundo, Bula de Alejandro VI. Los 16 remedios de la "Destrucción" 15411542. Las Casas profetiza la destrucción de España. Vitoria disconforme con Las
Casas. Ocho títulos de justo dominio en Indias. El Imperio, según Vitoria y
según Las Casas. Vitoria y las Casas sobre la guerra del Perú.
24. MENÉNDEZ PmAL, RAMÓN, El Padre Las Casas. .. Cap. IV. Carlos V reajusta su
título de dominio en Indias (hacia 1541) ¿Influjo de Vitoria? Las Casas y Vitoria
ante Carlos V. ¿Son lascasianas las Leyes nuevas?
25. MENÉNDEZ PmAL, RAMÓN, El Padre Las Casas... Cap. V. Las Casas y Ginés de
Sepídveda. Todo el capítulo es interesante. Esclavitud. Sacrificios humanos. "Apologética historia". Cf. a la vez O'Gonnan, Edmundo. "La Apologética Historia''
Universidad de México. Junio, 1966.
26. MENÉNDEZ PmAL, RAMÓN, El Padre Las Casas.. . Cap. VI. Las Casas, Motolinía y
Carranza. l. Motolinía frente a Las Casas. "Historia de las Indias". El indio en la
realidad, según Motolonía. Alegato franciscano. El mal trato de los indios, iregún
Motolinía. Utopía franciscana, político religiosa. Carta de Motolinía al Emperador,
1555. Justificación del Imperio. Motolinía condena a Las Casas.
27. MENÉNDEZ PmAL, RAMÓN, El Padre Las Casas . .. Cap. VII. Las Postrimerías.
Ocultación de "La Historia de las Indias". Los últimos escritos de Las Casas.
28. MENÉNDEZ PmAL, RAMÓN, El Padre Las Casas. .. Cap. VIII. Ideario Medieval de
Las Casas.
29. MARITAJN, JACQUEs, Los derechos del Hombre y la Ley Natural. Editorial "Dédalo",
Buenos Aires, 1961.
30. MARrTAJN, JACQUES, Humanisme intégral. Problemes temporels et spirituels d' une
nouvelle chrétienté, Nouvelle édition. Fernand Aubier. Editions Montaigue, 13
quai de conti, París.
31. MoNDOLFo, RoooLFO, El Humanismo de Marx. Fondo de Cultura Económica,
México, Buenos Aires, 1964.
32. N1coL, EDUARDO, La Vocación Humana. El Colegio de México, México, 1953.
33. PFEIL, fuNs, El Humanismo ateo de la actualidad. Ediciones F A X., Madrid, 1962.
34. ZAVALA, SILvro, La encomienda indiana. Madrid, Imprenta Helénica, 1935. A la
cabeza del título; Junta para amplificación de estudios e investigaciones científicas.
Centro de Estudios Históricos. Sección Hispanoamericana, 11.

ASPECTOS DEL LIBRE COMERCIO Y PROTECCIONISMO
EN LA ECONOMÍA ESPAAOLA. 1800- 1850
DR. RoBERT S. SMITII
Duke University

I
EL CONCEPTO MODERNO DE industrialización como prerrequisito del desarrollo
económico en áreas atrasadas, tiene incontables antecedentes históricos. Podría demostrarse, por ejemplo, que la cuestión de las tarifas para estimular
la "sustitución de importación" se debatió ampliamente, antes de que el término técnico llegara a convertirse en una expresión de lugar común. Una de
las más vivas controversias acerca del papel de la industria en el desarrollo
nacional tuvo lugar en España hace cerca de un siglo. En la mayoría de
las veces la demanda para la protección corrió parejas con una fuerte subjeción de liberalismo económico.
La economía de Adam Smith y otros economistas "clásicos" llegaron a
España tan prontamente como las nuevas ideas se diseminaron en cualquier
país de no habla inglesa. Naturahnente, resultaría imposible ,citar al primer
español que hubo de leer la Riqueza de las Naciones, ya sea en inglés o en
alguna de las numerosas traducciones francesas. Está claro que Cohneiro fue
mal interpretado creyendo que el texto publicado en 17791 mostraba una influencia smithoniana. En otro extremo Vicente Alcalá Galiano, al escribir
acerca de tributación, en 1778, mencionaba al "político Smith" y aceptó
1

MANUEL CoLMEIRO, Biblioteca de los economistas españoles de los siglos XVI,
XVII y XVIII (Madrid, 1880), p. 78. Colmeiro pensó que BERNARDO JOAQUÍN DANVILA
Y VILLAGRAsA, Lecciones de economía civil o del comercio (Madrid, 1779) tomó ideas
de Condillac, Smith, y otros autores extranjeros, pero el profesor Fabián Estapé ha
demostrado concluyentemente que Danvila fue un plagiario de Cantillon ("Algunos
comentarios a la publicación del Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general,
de CANTILLON", Moneda y Crédito, No. 39 (1951 ), pp. 60-70).

634

635

�muchas de sus ideas, si bien, como sugiere Colmeiro, él no siguió a Smith "paso
a paso".2
El erudito Gaspar Melchor Jovellanos fue ciertamente uno de los que
más prontamente, como cualquiera de los otros españoles, en adecuarse él
mismo con los trabajos de los intelectuales y extranjeros. Sus escritos no
publicados, incluyen un "extracto de la obra de Mr. Smith", y en 1796 hizo
notar en su diario que él había leído la Riqueza de las Naciones cuatro veces. En el Informe en el expediente de ley agraria, el más conocido de los
trabajos de Jovellanos, se refiere a Smith en apoyo de recomendaciones para
las propiedades de los campesinos de la tierra, mejoras de los métodos .agrícolas, y un comercio irrestricto en la producción agrícola. El tono anticlerical
de sus escritos, costó a Jovellanos su puesto como Ministro de Justicia y
en forma póstuma el Informe fue colocado en el Indice de los libros prohibidos.ª
Valentín de Foronda que en alguna ocasión fue cónsul general y encargado
de negocios en los Estados Unidos, fue un prolífico escritor en cuestiones económicas, quien tomó prestadas ideas, sin gran cantidad de discriminación,
de los mercantilistas, de los Fisiócratas y de los escritores clásicos. Pensó
que Smith había proporcionado una clara explicación de la fisiocracia, a la
que Foronda llamó un "sistema profundo", a pesar de su error al clasificar
a los artesanos, manufactureros, y compradores como trabajadores improductivos. Siguió a Smith al condenar el monopolio y los privilegios del gremio,
así como en su invocación hacia el libre comercio y el laissez faire. 4
La odisea de la Riqueza de las Naciones en la traducción española empezó
con el Compendio de Carlos Martíne~ de Irujo la que fue una versión expurgada de la sipnósis de Condorcet acerca del trabajo de Smith.5 Publicado
el Compendio en 1792, Martínez de lrujo escapó de la atención del censor
al omitir mencionar a Smith por nombre; pero dos años más tarde la Inquisición permitió a José Alonso Ortiz publicar una traducción expurgada del
original inglés.6 Alonso Ortiz también escribió un tratado sobre el papel mo• "Sobre la necesidad y justicia de la tributación, fondos de donde deben sacarse, y
medios de recaudarlos", Acta y memorias de la Real Sociedad Económica de los
Amigos del Pais de la Provincia de Segovia, T. IV (Segovia, 1793), pp. 269-359.
3
Juuo SoMOZA DE MoNTSORIÚ, Inventario de un jovellanista (Madrid, 1901) , 81-125;
Obras de D. Gaspar Melchor de Jovellanos: Diarios (Memorias íntimas). 1790-1801
(Madrid, 1915), p. 304 Edith F. Helman, "Sorne Consequences of the Publication of
the Informe de ley agraria by JovELLANos", Estudios hispánicos (Wellesley, Massachusetts, 1952), p. 253-273; lndex librorum prohibitorum (Roma, 1877).
• RoBERT S. SMITH, "Valentín de Foronda, diplomático y economista", Revista de
Economía Política, t. X, no. 2 (Madrid, 1959), pp. 425-464.
• Compendio de la obra inglesa intitulada Riqueza de las naciones hecho por el
marqués de Condorcet (Madrid, 1792 and 1803, and Palma de Mallorca, 1814).
• Investigación de la naturaleza y causas de la 1riqueza de las naciones (4 vols., Valladolid, 1794; revised edition, Valladolid, 1805-1806).

neda, en el cual se apoyó en Hume, Smith, Genovesi y otros economistas extranjeros. Concluyó que "el único apoyo y el verdadero fundamento en que
estriba la solidez y consistencia" del papel moneda es el "crédito público".7
Obviamente, tras la mutilación de la Riqueza de las Naciones por Alonso
Ortiz, Ramón Lázaro de Dou y de Basols, usaron la segunda edición de su
texto como las bases para un comentario extensivo sobre la obra de Smith.8
Dou hubo prontamente de pagar sus respetos a Smith en un estudio de Derecho Público General. El advirtió la superioridad del inglés en "Especulaciones Económicas", y llamó a Smith el "Newton de la economía política".9
Mucho de la economía smithoniana encontró su camino hacia España a
través de las numerosas traducciones de las obras de Juan Bautista Say. En
general, los traductores encontraron la teoría de Say superior a la de Smith.
De acuerdo con Pascual, Say evitó "los frecuentes tropiezos y errores en que
habían incurrido todos los economistas que le precedieron, sin exceptuar
en algunas cosas al célebre Smith".10
Fray Eudaldo Jaumeandreu publicó sus Rudimentos dé Economía Política
en 1816 para usarse en la cátedra de economía, organizada por la Real Junta
Particular de Comercio de Barcelona. Beltrán la llamó "una obra poco original que expone, con claridad y sencillez, las doctrinas de Smith y Say".
Veinte años más tarde Jaumeandreu sacó su Curso Elemental de Economía
Política. Esto también, de acuerdo con Beltrán, "revela poca originalidad, pero,
en cambio, conocimiento de la literatura económica antigua y moderna española y extranjera" .11
Aunque José Canga Argüelles fue más hacendista que economista, su Diccionario de Hacienda, publicado primeramente en Londres entre 1826 y 1827,
tributa sus respetos a algunos economistas contemporáneos. La Riqueza de
las Naciones, dijo~ mostró la falacia del argumento de la balanza favorable
de comercio, explicó las ganancias del empleo del capital tanto en el comercio doméstico como en el extranjero, y demostró el "prodigioso incremento"
en la producción total como resultado de la división del trabajo.12
En sus Elementos de Economía Política, el marqués de Valle Santoro intentó sintetizar el trabajo de Smith y de Say. Aunque Smith era frecuentemente
' Ensayo económico sobre el sistema de la moneda papel y sobre el crédito público
(Madrid, 1796).
8
La riqueza de las naciones, nuevamente explicada con la doctrina de su mismo
investigador · (2 vols., Cervera, 1817).
• Instituciones del derecho público general de España (9 vols., Madrid, 1800-1803).
'º AGUSTÍN PASCUAL, in the Prólogo to Cartilla de economía política (Madrid, 1816).
u LuCAs BELTRÁN, Historia de las doctrinas económicas (Barcelona, 1961), p. 102.
n Diccionario de hacienda para el uso de los encargados de la suprema dirección de
ella (5 vols., London, 1826-27), tomo I, p. 263, t. 11, 146 y 374, t. V, 97-98 y 109.

636
637

(

�incomprendido, "nadie podrá quitarle la ~loria de h~b;r sido ~l fund~or
de la economía política". Por desgracia, Snuth caractenzo deternunados ti.pos
de actividad económica como improductivos; así, "dividiendo los hombres en
clases útiles o productivas y estériles o improductivas fue muy fácil enc~nar
a los unos como a los otros, considerándoles como otras tantas sangmJUe•
las que vivían a costa de su sudor y les robaban el sustento". C~mo p~ra
Say Valle Santoro concluyó que los economistas franceses merecieron la
gloria de elevar la economía política a ciencia metódica y e~acta" -13 En ~
siguiente centuria, con la publicación de la Riqueza de las Naciones, los escn·
tores españoles no hicieron más que Alvaro Flores Estrada ~ ~anuel Col.
meiro, al difundir y defender la economía de la Escuela Clasica. ~l curso
de Economía Política, la obra más conocida de Flores ~strada, ha sido_
mado el "primer tratado sistemático sobre economía escn:o por _u:° espanol •
Publicado primero en Londres, el Curso alcanzó hasta siete edici~n:s, entre
1828 y 1852 y se tradujo al francés. La doctrina d_el Curso ~s. ?asicamente
acerca de Smith, Say y Ricardo, pero en lo relanvo al ~alisis so~re los
efectos de la propiedad privada de la tierra, llevó a conclusiones relativ~ al
pago de la renta, con lo que se anticipó a las ideas de John Stuart Mill Y
Henry George. Flores Estrada consideró a Srnith "el verdad~ro fundador
del moderno sistema de economía política", y pensó que la Riqueza de las
Naciones "debía colocarse entre las obras que más bienes han traído al género
humano':. Pero encontró al economista inglés escaso de ideas en muchos as·
pectos: su "error capital", fue su insistencia en el relativamente estable valor
del trigo y en el "natural" ajuste de salarios al nivel del precio" .14
•
•,
Aunque la fama de Colmeiro descansa principalmente en s~ _co?t:1bucion
a la historia de la economía española, es indudable que se familianzo con la
economía clásica. En la Introducción a su traducción de Economie politique
de Droz, Colmeiro declaró que "Adam Smith fue el primer at_leta qu~ . ~
presentó a luchar con el apóstol de la escuela agrícola"
dec,rr~ los fisio•
cratas) . "Sagaz en sus investigaciones, vigoroso en sus anahsis, logico en s~s
razonamientos, el profesor de Glasgow ha llegado a descubrir una clave mas

ll:·

!~-

13

Elementos de economía política con aplicacifm particular a España (Madrid 1829;

2 ed., Madrid, 1833).
.
.l S ·
1• G. BERNACER, "Alvaro Flores Estrada", in Encyclopedia of the Socia
ciences, t.
VI (New York, 1931), p. 285; Lurs ALFONS? :'1ARTÍN~z CACHERO, Alvaro Flores.E;:
trada: su vida, su obra política y sus ideas economicas (Ov1edo, 1961) • ADoLPHE BLAN~
(Histoire de l'économie politique en Europe, t. II (París, 1837).' pp. .2_99-300) p~ises
FLORES ESTRADA in the following terms: "Ce livre (L'économie polit_iq~e eclec:iqu~~
peut-etre consideré comme le complement necessaire de tous ceus qw 1~nt precede·
methodique avec Say, social avec Sismondi, algebriste avec Ricardo,, expen~ental .ª:e:
Adam Smith, il differe a beaucoup d'égards de tous ces grands ma1tres et il particip
de leurs qualités san tomber dans tous leurs défauts".

638

general en la ciencia".15 Tal vez el primer español que se llamó a sí mismo
ecléctico, Colmeiro afirmó que el economista "debe en una palabra no espi•
ritualizar demasiado ni materializar tampoco la ciencia. Tan fuerte para
repeler el misticismo de De-Maistre y el escepticismo de Ferrier, como vigoroso para rechazar el austero dogmatismo de Ricardo, las tendencias ere.
matísticas de Smith y de la escuela inglesa, o las doctrinas radicales de
Bentham, de San Simón, y de Pecquer".16
Muchos escritores aunque no tan prominentes en la primera mitad del
siglo XIX compartieron con Flores Estrada, Valle Santoro y Cohneiro una
predilección por el liberalismo económico. De seguro, el mercantilismo no
desapareció del todo completamente y la influencia de los fisiócratas contó
en las disquisiciones de la agricultura y la tributación. En las universidades los
textos principales de economía fueron los de Say, Flores Estrada y Colmeiro;
y en las Cortes los legisladores más influenciados fueron hombres que aceptaron los principios del laissez-faire del sistema económico. Sánchez Rivera,
uno de los traductores del Tratado de Say, recalcó sobre la influencia de la
nueva economía en las Cortes de 1820-23: "¡ Cuánto honor resulta a nuestra
nación y cuánta felicidad debemos prometernos para nosotros mismos, y aún
más para nuestros hijos, de un gran número de leyes y disposiciones de la
legislatura... fundadas todas en las ideas luminosas de Say, Smith, Ricardo,
Steuart, Filangieri, Becaria y otros escritores célebres, que han consagrado sus
talentos a ilustrar esta parte esencial de los conocimientos humanos!"17
Aún entre aquellos que se consideran a sí mismos como liberales hubo una
tendencia persistente a poner en duda la aplicabilidad no calificada de las
economías clásicas a los específicos problemas de la economía española. Muchos españoles demandaron más excepciones a la regla del libre comercio que
Smith hubiera permitido; y algunos pensaron que el atraso de España justificaba la prohibición de ciertas importaciones y aún exportaciones. A través
del período a estudio, el tema del libre comercio versus proteccionismo, fue
de lo más debatido y la legislación del período refleja compromisos prove•
nientes de diferencias ideológicas, así como de aquellos impuestos por los
intereses creados.

,. J.

1842).

DRoz, Economía política, o principios de la ciencia de las riquezas ( Madrid,

16

MANUEL Cournmo, Tratado elemental de economía política ecléctica (2 vols.,
Madrid, 1842).
" JUAN SÁNCHEZ RrvERA, en el Prefacio al Tratado de economía política (Madrid,
1821).

639

�II

tico del trigo excediera de 80 reales por fanega y el precio de la harina de
trigo, de 120 reales por quintal. La exportación de granos se declaró "libre
absolutamente".21

La demanda para una protección agrícola, fue una fase de la agitación
para la reforma agraria y de otros proyectos para alentar el progreso agrícola.
Ramón Lázaro de Dou fue presidente de las Cortes que durante el cautiverio de Fernando VII, se reunieron en Cádiz y promulgaron la Constitución
de 1812. A la muerte de Jovellanos, en 1811, las Cortes elogiaron al autor de
la Ley agraria y resolvieron que este célebre tratado "se tenga presente en la
Comisión de Agricultura de las Cortes, para que acerca de su lectura en escuelas o estudios públicos proponga lo que crea más conveniente a la misma
agricultura". 18 Dou, quien en el avanzado año de 1831 publicó un opúsculo
acerca de la tenencia de la tierra "fundada principalmente en una autoridad
del doctor Adam Smith", desaprobó varios de los propósitos para disponer
de las tierras públicas, el rompimiento de los mayorazgos y redistribución de
las tierras de la Iglesia. Urgió un más amplio uso del contrato de enfiteusis,
creyendo que los campesinos que podrían adquirir títulos de tierra en lo general carecerían de los medios para introducir capital para mejoras. El Conde
de Toreno, quien se describe a sí mismo como un arrendatario, dedujo de
la Riqueza de las Naciones que la agricultura inglesa había florecido porque
los rentistas no pudieron ser desposeídos cuando la propiedad de la tierra
cambió de manos.19
Como en Inglaterra, antes de la abrogación de la Ley de Cereales en 1846,
el comercio de grano fue un tema perenne en la legislación y en la literatura
económica española. La opinión en las Cortes de 1810-1814, partía de la
creencia del Diputado Aner, en el sentido de que "es un principio de los
economistas que en el comercio de los granos no haya trabas jamás", a la
denuncia del Conde de Buenavista acerca del permiso para importar granos
como medida "antipolítica. Dígase lo que se quiera, en España hay granos
para toda ella''.2º Las Cortes de 1820 adoptaron una ley de cereales similar
a la legislación británica de 1815: Ni trigo, cebada, centeno, maíz, avena y
demás granos y harinas podrían ser importados a menos que el precio domés-

El debate sobre la ley española de cereales siguió un patrón familiar. Flores
Estrada proclamó el caso en favor del libre comercio. Aunque era un miembro
de la comisión de tarifas, dijo: "el sistema prohibitivo es tan eminentemente
injusto. . . que es poco menos que vergonzoso que el Congreso se detenga a
oír las razones en que se apoya esta doctrina". El Diputado Freire también
denunció la prohibición de la importación de comestibles, "como si nos propusiésemos determinadamente que no siendo ellos muy baratos, las familias
muy pobres no tengan qué comer y nos colmen de sus bendiciones". Pero el
Diputado Priego, con una apología en favor del abandono de "la doctrina de
los mejores economistas", dijo que la agricultura española fue excesivamente
sobrecargada con alcabalas y otros impuestos, que "nos veremos obligados a
abandonar la agricultura, o será indispensable impedir por algún tiempo la introducción de granos". Moreno Guerra tachó el argumento en favor del pan
barato de "error muy perjudicial en política y una piedad muy mal entendida";
pero el Conde de Toreno llamó la atención sobre la legislación inglesa, la que
fue un compromiso entre las demandas de los agricultores y los manufacturistas.
Finalmente el argumento de la defensa se impuso : era tan importante para un
país el poderse alimentar a sí mismo, para ser suficiente en alimentación como
fue para producir sus propios cañones y la fuerza bélica.22

,. Colección de los decretos y órdenes que han expedido las Cortes Generales Y
Extraordinarias, t. 11 (Cádiz, 1813), p. 67.
,. Diario de las discusiones y actas de las Cortes, t. XVIII (Cádiz, 1813), pp. 380-381.
"' Diario de las Cortes, t. IV (Cádiz, 1811 ), p. 298. En marzo de 1811, las Cortes
no solamente prorrogaron el permiso para importar grano, sino que permitieron importaciones libres de impuestos: "géneros prohibidos de extraer que se saqúen del reino
en cambio de los granos introducidos". La medida debía expirar en agosto, pero en
octubre, las Cortes la renovaron "para abastecer completamente los ejércitos Y los pueblos". Colección de los decretos y órdenes, que han expedido las Cortes Generales Y
Extraordinarias, t. I (Cádiz, 1811), p. 105 y t. 11 (1813), p. 18.

640

Flores Estrada enfáticamente declaró: "Jamás podrá progresar la agricultura
de un país que no tenga una libertad absoluta para exportar sus productos territoriales del modo que más acomode al propietario". Otro diputado en las
Cortes de 1820 alabó la política inglesa de pagar impuestos sobre exportaciones de granos, en una medida que "fue bastante (según los economistas) para
llevarla (agricultura) al mayor estado de prosperidad".23 H abía muy poco apoyo para el pago de impuestos de cualquier exportación agrícola; por el contrario, muchos diputados aceptaron el argumento de Dou en el sentido de que
las exportaciones de materias primas debían ser sobrecargadas de impuestos,
si no es que prohibidas "para que se trabajen con ellas las manufacturas, y éstas
se lleven por los nuestros a países extranjeros".24 El Diputado Villanueva
" Colección de los decretos y órdenes generales de la primera Legislatura, 1820-21,
t. VI (Madrid, 1821), pp. 28-29.

" Diario de las actas y discusiones de las Corles: Legislatura de los años de 1820 y
1821, t. I (Madrid, 1820) , pp. 164, 314-319, y 367-376; Diario de las sesiones de
Cortes, Legislatura de 1821, t. 11 (Madrid, 1873), pp. 1873-77.
.. Diario de las sesiones de Cortes, 1821-22, t. 11, p. 831.
" RAMÓN LÁZARO DE Dou, Instituciones del derecho público, t. V, p. 247, y La riqueza
de las naciones, t. 11, pp. 269-277.

641
• H-41

�preguntó a las Cortes acerca de "coartar la expo~ción (de seda) por ahora,
para que no quedasen defraudados nuestros fabn~tes de la ~e~a que necesiten para sus talleres". El Conde de Toreno nego el que prohibi:ndo las exportaciones de la seda en bruto pudiese ayudar a los manufactunstas; por el
contrario, "arruinaría" a los productores españoles de la seda.25 ~n 1820 l~s
mercaderes de Málaga se quejaron de que el impuesto de expo~ion de!_aceite era excesivo; y en las Cortes de 1821 la Comisión de Comercio,;con~e:o una
reducción del impuesto sobre exportaciones de corcho para conciliar los
intereses de la agricultura con los de la fabricac!~n de tapo~es".26 La conciliación de intereses fue con frecuencia el proposito de los llllpuestos sobre
importación. "Consultando el interés de los f~bricantes y co~binándolo con
el de los labradores", "las Comisiones de Hacienda y Comercio ( 1820) propusieron el mismo impuesto (25% ad valorem) en seda en rama como en
seda torcida. En respuesta a las demandas de los culti~ad?res, las_Cortes
de 1820 prohibieron la importación de algodón en rama, si_ bien el D1puta~o
Corominas afirmó que cualquier impuesto arriba del existen~e 10% ~ena
"antieconómico y ruinoso a la industria nacional. . . Es un axioma e~ economía", dijo, "que se debe facilitar la importación de p~eras matenas para la manufacturación, cuando el país no produce las suficientes para el curso de las fábricas". El Conde de Toreno, quien dijo que el cáñ~~º.,español era tan bueno como el ruso, se levantó para defender la prohib1c1on de
importación de ese producto, aduciendo como razón: "sería _útil proveerse
de un producto nacional y en caso de guerra no estar sometldos a los extranjeros".27
Sin embargo la mayoría de los temas vitales de segur~ fueron ü;v~cados por
demandas acerca de la protección de los manufactunstas domestlcos de la
competencia extranjera. En las Cortes de 1820 Flores Estrada exclamó: "Ojalá
que por lo que a mí toca, pudiese persuadir al Congr~o a acabar _desde hoy
mismo con todas las aduanas"; 25 años más tarde su actitud fue tan Justa como
enfática: "El hombre que dé a España el libre cambio habrá hecho un ma,. Diario de -los actos y discusiones de las Cortes, 1820-2I, t. I, p. 128 : 164; D_iario
de las sesiones de Cortes, 1820, t. I, p. 693-694. Flores Estrada se burlo de la idea.
Prohibiéndose la exportación de seda no se ayudaba a los manufactureros, por el contrario, "desde la Guerra de Sucesión. . . no tenemos fabricantes de se~a; los cos~cheros han reducido sus cosechas al último extremo, porque dentro del remo no habia
consumidores, y estaban imposibilitados de llevar sus manufacturas a los mercados extranjeros" (Diario de las sesiones de Cortes, 1821. t. III, p. 1877).
"' Diario de las sesiones de Cortes, 1823, t. III, pp. 1838-1839.
21
Diario de las actas y discusiones de las Cortes, 1820-21, t. I , p. 413; Diario de las
sesiones de Cortes, Legislatura Extraordinaria, 1821-22, t. I, pp. 255, 373-375, Y 613,
685-86, y 711.

642

yor beneficio a su Patria que Colón enseñándole el camino de América''.28
Estrada fue de los menos compremetidos de aquellos que se habían opuesto
a las tarifas proteccionistas; como podremos ver, otros economistas difirieron
con el asturiano, algunos moderadamente, pero muchos en el extremo.
Muchos argumentos acerca de la protección habían echado raíces en
diferentes conceptos de los respectivos papeles de la agricultura y de la industria en la economía nacional. Aunque el Conde de Toreno culpó a sus
colegas, quienes bajo la influencia de la fisiocracia, consideraron la agricultura como la "verdadera riqueza de las naciones", no convenció a muchos
de sus colegas diputados y economistas contemporáneos. En la opinión del
Diputado Verdú, "las naciones, al menos en el principio de su prosperidad,
no pueden ser a un tiempo agricultoras, comerciantes e industriosas. Es menester dedicarnos a un ramo principalmente, si no queremos ser aprendices
de todo y maestros de nada". Mariano José Sicilia, quien tradujo el Diccionario de Ganilh, declaró que si una nación es "fecunda de artículos de riqueza
territorial, poco importará que la industria fabril haga por entonces menos
progresos... teniendo productos abundantes con que pagar al extranjero la
suya, y quedar ganancioso, lejos de perder no hará más que enriquecerse".
Entre muchas de las opiniones opuestas estaba la declaración del Diputado
Aner en las Cortes de 1812 sobre que "ninguna nación compuesta de solo
agricultores se ha reputado por rica hasta ahora". Su ideal fue "hermanar"
las tres fuentes de riqueza: agricultura, industria y comercio. José María Aurrecochea, que escribe en 1841, razona también en el sentido de que un país
estrictamente agrícola estaría destinado a ser "siempre pobre" y "expuesto
a la mayor miseria". Una explicación de esto fue el encubierto desempleo de
las haciendas: "en un país fértil la labranza no necesita la mitad de los habitantes ni que éstos trabaja,sen la mitad del año para abastecer a todos". El
establecer factorías era e! "medio más poderoso para adelantar la misma
agricultura" .29
Alonso Ortiz fue, posiblemente, el primero en España en expandir el argumento de la naciente industria. El comercio libre fue "una verdad indudable" para "un país en que florezca ya la industria en sus varios ramos",
pero la correcta política para el apoyo industrial de un país era "un justo
monopolio con la prohibición de las mercaderías extranjeras. .. a lo menos
,. Diario de las sesiones de Cortes, 1820, t. II, p. 1064; Biblioteca de Autores españoles, t. CXIII, p. XIV.
,. Diario de las Cortes, t. XIII (1812), p. 61, y t. XXI (1813), p. 260; C. GANILH,
Diccionario analítico de economía política, t. I, pp. 251-253; José María Aurrecochea,
"Observaciones político-económicas sobre la hacienda pública de España", en El Amigo
del País, t. II ( 1844) , p. 172.

643

;

�hasta que lQs progresos nacionales constituyan a la nación en un estado de
competencia igual con la de los países extranjeros".30
•
,
Esta doctrina había de ser reiterada. Juan de Balle, un diputado catalan
en las Cortes de 1820, declaró sería "un axioma económico político, que los
pueblos nacientes en índustria no pueden concurrir y comerciar con ?tros
que la tienen muy adelantada". El "sistema prohibitivo" adoptado baJO el
reinado de Carlos III fue la razón de que Cataluña en 1808 tuviera 2,000
fábricas de algodón.31 Andrés Borrego, Ministro de Hacienda en 1840, creyó
que la adopción del libre comercio era una cuestión d~ tiempo y lug~r; invocó tarifas para "favorecer y recompensar a los que mtentan los primeros
ensayos de fabricación" .32 Colmeiro, también, quiso restringir las importaciones, siempre y cuando llegase a ser su efecto el "ahogar en la cuna una
industria naciente, débil y moribunda en sus primeros días, a pesar de todas
aquellas ventajas locales que propiciaran su desarrollo, y le darán con el
• " .33
tiempo tal grado de fortaleza y robustez, que ya no tema la concurrencia
Respecto a si los fabricantes de maquinaria deberían ser tratados como
pequeñas industrias fue un punto de debate. El Diputado Gisbert, en las
Cortes de 1820, propugnó por la "introducción libre de máquinas, por ahora
e interinamente"; y la mayoría de los diputados pensó que la demanda para
la protección de los productores de maquinaria española era prematura aún.
Así el Diputado Alemán consideró no prudente el imponer impuestos a la
máquina de vapor importada, "el alma de la industria inglesa", "porque no
se ha comenzado todavía a construirlas ( en España) , ni es fácil que se construyan en mucho tiempo". Borrego favoreció la libertad de impuestos para
importaciones de maquinaria, pero en el año de 1840 las demandas para la
protección llegaron a ser en alguna forma ruidosas. La voz más insistente ~ue
la de Juan Güell y Ferrer, el inteligente y enérgico orador en pro de la mdustria catalana en general. La Junta de Comercio de Barcelona caracte"' Investigación ( 1805-1806 ed.), t. II, pp. 520-522. Spain, Alonso said, was backward
for two reasons: "la una, aquella desidia que desde el tiempo del Señor Felipe III
ocupó a sus moradores engreídos con la riqueza de sus Indias,. que p~diero~ conservar
mejor, y aún aumentaría considerablemente manteniendo la md~stria nac1~nal Y un
método más acertado en el comercio; y la otra, aquella preferencia que tomo sobre la
nuestra la industria de las demás naciones, que se valieron de nuestra insensibilidad a
nuestros propios intereses, y llenándonos de manufacturas extranjeras arruinaron casi
enteramente las fábricas nacionales".
31 Discurso pronunciado... en la sesión del 5 de noviembre de 1820, para apoyar el
dictamen de las comisiones ordinarias de hacienda y de comercio sobre prohibiciones de
géneros y frutos extranjeros {Barcelona, 1820).
"' Principio de econom!a política con aplicación a la re{orma de aranceles de aduana,
a la situación de la industria fabril en Cataluña, y al mayor y más rápido incremento
de la riqueza nacional ( Madrid, 1844), p. 111.
33 Tratado elemental de economía política ecléctica t. II (Madrid, 1845), pp. 117-144.

644

rizaba a la c~nstrucción de máquinas como "una industria sin porvenir, por
faltarle las primeras materias". Sin embargo, Güell insistió acerca de que los
m~ altos im~uestos en 1~ ~portaciones de maquinaria deberían ser prefenbles a los unpuestos mas baJos de sobre las materias primas para la fabricación de máquinas.34
Muchas de las medidas para proteger la industria española se invocaron
como una defensa en contra de la "desleal" competencia de la industria británica. España, no obstante, debería inquirir acerca del proceso por el cual
I_~glaterra adquirió su superioridad. El Conde de Toreno, pensó que la admisio~ de ~les factores como la forma de gobierno, había contribuído a la preemmen~ia de Inglaterra y declaró que la tarifa proteccionista "principalmente
ha ocasionado su prosperidad". La protección, dijo el diputado Corominas
que fue una "máxima política", la cual "nos la enseñan prácticamente en
Inglaterra y la Francia, que tanto han sabido hacer prosperar sus fábricas". 35
La industria, declaró Manuel Gutiérrez, "se ha perfeccionado en todos los
países del mundo por medio de un sistema restrictivo y protector". El profesor Gutiérrez, que renunció a su inmadura aceptación del libre comercio,
llegó a ser un decidido partidario del proteccionismo catalán y encontró en la
industria textil un ejemplo de la supremacía de Inglaterra "sobre las demás naciones de Europa, a las cuales no podrán transportars; sino como una
planta exótica de difícil, lenta y penosa aclimatación".3 6
De esto s~ dedujo el que Inglaterra, y por extensión Francia, conspiraron
para preverur a España de la protección de su industria, considerando que
por lo ~en?s llegaría a ser un competidor en el comercio de exportaciones.
Baile af~o, en 18:0, que los "agentes diplomáticos de Inglaterra, y hasta
sus escntores de mas fama, no han perdonado diligencia para fascinar a
los Gobiernos y desalentados en este punto, y en tanto que declaman contra
el sistema prohibitivo. único escudo de la industria, apoyan todo el edificio
de la suya en. las mismas trabas y restricciones que califican de tan opresivas,
fun:'tas y r~osas a las demás naciones". 37 Casi dos décadas antes, Canga
Arguelles habia protestado que "los tratados ajustados hasta aquí con la
" Diario de las sesiones de Cortes, 1821-22, t. II, pp. 1034-1037; Escritos económicos
del Excm~. ~r. D. Juan Güell y Ferrer (Barcelona, 1880), pp. XI-XII, y 1-23. La ley
del 22 de Junio &lt;le 1821 permitió las importaciones libres de impuestos de "máquinas e instrumentos que se necesiten para beneficiar las minas". Colección de los decretos y
ór~ene~ g_enerales exp~didos por las Cortes, t. IX ( 1822), p. 7).
Diario de las sesiones de Cortes, 1820, t. 111, p. 2189; Diario de las sesiones de
Cortes: Legislatura extraordinaria, 1821-22, t. I, p. 459.
,. MANUEL MARÍA GuTIÉRREZ, Impugnación a las cinco proposiciones de Pebrer sobre los ~randes males que causa la ley de aranceles a la nación en general, a la Cataluña
en/articular y a las mismas fábricas catalanas (Madrid, 1837), pp. 64-67 y 94.
Diario de las sesiones de Cortes, 1820, t. 111, pp. 2096-2097.

645

�Inglaterra, consultando sólo a sus intereses, arruinan nuestra industria y paralizan nuestro comercio".38 Colmeiro, quien había dicho "me adhiero al sistema prudentemente restrictivo", expresó una desconfianza igual: "hallándose ahora [Inglaterra] con una producción exuberante, con capitales inmensos
y una población obrera, pretenden sus escritores y estadistas más ilustrados
atraer las naciones bisoñas en la industria a una concurrencia libre" -39 Richard
Cobden visitó España en 1846 y fue suntuosamente atendido por los abocrados del libre comercio en Málaga, Cádiz, Sevilla y Madrid. De acuerdo
~on su biógrafo, después de la repulsa de la ley de cereales Cobden "se sintió
libre de comprometerse sobre cualquier intento directo para fortificar la política del libre comercio de su país (Inglaterra) para ayuda exterior".4 º Indudablemente, ganó la aclamación de los librecambistas españoles. Pero para los
proteccionistas, Cobden fue un símbolo de la conspiración de Inglaterra para
dominar a los países menos avanzados industrialmente. Güell, aunque encontró un punto débil en uno de los discursos de Cobden, pensó que éste
podría justificar la adopción en España del libre comercio solamente "cuando
·
nuestras circunstancias sean iguales
a las de Inglaterra en su estado actual""
•
Esta idea de la relatividad de la política económica había sido expresada
antes. De hecho, Beltrán dio crédito a Jaumeandreu por haberse anticipado a
List en un cuarto de siglo. El profesor catalán concluyó que ya fuera el
libre comercio o el proteccionismo, la mejor política depende del "estado
en que se encuentra la industria respectiva de las naciones manuf~ctureras.
Si la perfección y baratura de los artefactos es igual en a~bas na:1~n~, no
puede haber ningún inconveniente en dar al comercio una libertad ilimitada;
pero si de las dos naciones la una tiene su industria naciente o atrasada en
parangón de la otra, la libertad absoluta del comercio exter!o~ no podrá menos
de perjudicarla, y su gobierno debe establecer leyes restncttvas o fundar su
legislación sobre el sistema prohibitivo".42 En 1817, Dou censuró a los economistas españoles por abrazar la "ilusión o delirio" del libre comercio, "escudándose con la autoridad de Smith, a quien presentan como un Aquiles
38
"Memoria que el ministro de hacienda de España pasó al de estado en 1802, sobre
las bases del tratado que debería ajustarse con la Gran Bretaña en el Congreso de
Amiens", in Diccionario de hacienda, t. I , pp. 89-152.
.. Tratado elemental de economía política ecléctica, t. 11, pp. 127-128.
40
J. A. HoBSON, Richard Cobden, the lnternational Man (New York, 1919), PP·
43-45.
" Escritos económicos, p. 35.
e L . BELTRÁN, op. cit., pp. 102-103. Even earlier, Jovellanos said: "acomodar a
un tiempo y a un país lo que en otro país y otro tiempo ha probado bien, es la manía más frecuente de los políticos, como si fuese lo mismo una nación libre, rica, industriosa, comerciante y navegadora, que otra de circunstancias enteramente diversas"
(Informe de la ley agraria [Madrid, 1795), p. 94).

646

de su opinión". Dou pensó que, "cuanto más lejos esté una nación de igualar
o superar a las otras en industria, tanto más lejos debe estar de adoptar el
sistema de Smith".43 La idea volvería a presentarse en varias formas. Balle
creyó_ que el sistema prohibitivo había incrementado la agricultura y la industria en tod~ las naciones ilustradas "al grado de perfección en que las
vemos. Es preciso pues imitarlas".44 Borrego, quien pensó que "nada es absolut? en economía política", se quejaba de que nadie, con excepción del Marques de Valle Santoro, había hecho de las condiciones peculiares a nuestro
país, el objeto de una investigación dirigida a aplicar a nuestro estado los
remedios científicos que reclama". 45 En realidad, Valle Santoro no fue tan
rigurosamente cientüico. Lo mejor que pudo decir acerca de la doctrina del
libre comercio, fue "que nadie ha demostrado que fuese falsa". Sus once
reglas de política comercial, incluyeron el "principio... que la mutua libertad
de comercio arruinará infaliblemente la industria de la más atrasada y así
pueden adoptarla las más adelantadas".46 En un ensayo laureado publicado por la Sociedad Económica de Madrid, en 1844, José María Ibáñez
debatió la cuestión, "sobre si es o no conveniente a una nación celebrar
tratados ~e comercio con otras más adelantadas en industria". Su respuesta
fue negativa: La consecuencia sería "una concurrencia fatal".47 Colmeiro,
co_mentando acerca del movimiento del libre comercio promovido por el ConSCJO de comercio inglés, declaró: "en cuanto de las doctrinas de Mr. Huskisson, yo también las profesaría si fuese inglés, o si mi patria estuviese tan
ade~antada en la carrera de la industria como Inglaterra".48 Pero Pastor, quien
escribía en 1856, afirmó que no había economista "de regular celebridad que
no reconozca la exactitud de las doctrinas de Smith respecto al libre cambio";
ya que para el economista alemán, "todo el libro de List está reducido a
una reproducción ingeniosa de los argumentos usados en favor de la protección de la industria".49

só!o

Aunque muchos escritores apreciaban que el comercio extranjero representa el principio de la división del trabajo aplicado en una escala intern~cional, no recomendaban su inmediata adopción. Canga Argüelles encont'.o apoyo en Say al creer que, a pesar de las "incontestables ventajas del
sistema de absoluta libertad mercantil, apoyadas en la razón y en la expe"' La riqueza de las naciones, t. 11, p. 131.
"' JUAN DE BALLE, Discurso.
.. Principios de economía política, p. XXXII.
.. Elementos de economía política ( 2 ed.), pp. 169-170.
"El Amigo del país, t. I (1844), pp. 193-223.
: In the introduction to J. DRoz, Economía política (Madrid, 1842), p. 136.
Luis MARÍA PASTOR, La ciencia de la contribución, t. I (Madrid 1856) pp.
163-176.
'
'

647

�...

riencia no deberá establecerse de un golpe".5° Carballó, también, creyó que
"las r:formas arancelarias deben, pues, ser lentas. . . una nación en donde
el sistema protector ha dominado por mucho tiempo no debe pasar de una
vez de un sistema a otro" _51 Como podremos ver, España, de hecho, nunca
estuvo en el límite de adoptar el libre comercio de un golpe.

III
Tres marcas de la historia de la legislación arancelaria anterior a 1850
-los términos arbitrarios de la presente discusión- pueden ser revisadas brevemente. La tendencia liberalizante de las leyes de tarifas promulgadas por las
Cortes de 1820-23 fue nulificada por el decreto real del lo. de octubre de
1823; y el arancel recomendado por una reorg~nizad~ junta ?,e aranceles Y
promulgado en 1826 fue "fuertemente protecto~. La ~~ortac10n de 500 artículos fue prohibida y en otros impuestos de rmportac1on, y en otros aranceles de importación excedió del 15% al 25%. 52
_
Mientras los librecambistas agitaban por más bajos impuestos, especialmente después de la publicación del Curso de Flores Es_t~ada, en 1828, .l~s
proteccionistas organizaron intentos frustrados para debilitar la p~otecc10n
otorgada por la tarifa de 1826. La m~s fuerte ~~z en pro de la tarifa, provino de la Comisión de Fábricas de Hilados, Tejidos y Estampados de ~lgodón del Principado de Cataluña, la que, en la M emoria sobre la necesida~
del sistema prohibitivo ( 1834), intentó demostrar el grave error de la ~plicación en España de políticas derivadas de las teorías de. los econormstas
ingleses. Pero los proteccionistas no se encontraban solos
mvoc_ar la refo,rma de la tarifa. En las Cortes de 1837, el Diputado Beltran de L1st, declaro:

:1

" Los aranceles que en el día rigen son el producto, o más bien un~
miscelánea ridícula de las diferentes disposiciones u órdenes de los _diversos administ-radores de aduanas; y lo son tanto, que puede decirse
que no existe un cuerpo de aranceles aprobado por el gobierno desde
el tiempo de Don Carlos JI. Basta esto para probar el estado de desorden y desorganización en que este ramo interesante. debe de hallarse, y la imperiosa necesidad de que se forme una tarifa general, aco~
Diccionario de hacienda, t. IV, pp. 117-124.
Curso de economía política (Madrid, 1855),
pp. 272-273.
_
.. JosÉ M. TALLADA PAuu, Historia de las finanzas españolas en el siglo XIX {Barcelona, 1946), pp. 240-251.
50

., BENIGNO CARBALLÓ WANGÜEMERT,

648

modada al estado del comercio del país, que arreglando los derechos
que deben pagar los efectos ponga trabas a la arbitrariedad". 53

La junta de aranceles y otros cuerpos oficiales, estudiaron la cuestión de
las tarifas y la administración de aduanas intermitentemente, y en 1840, la
junta revisora de aranceles propuso un proyecto de ley que el gobierno había
puesto a la consideración de las Cortes. Al año siguiente, después de haber
debatido las enmiendas propuestas por una comisión ad hoc, el Congreso
de Diputados aprobó la nueva ley de tarifas. Aunque el Diputado Sánchez
Silva, en un reporte de la minoría, protestó por el "absoluto y monstruoso
sistema prohibitivo. . . atendiendo los sofismas mercantiles de muchos comerciantes y fabricantes de Cataluña", la ley de 1841 representó un retraso, considerando la alta protección de 1826. Por ejemplo, de las 237 prohibiciones
recomendadas por la junta revisora, solamente 94 permanecieron en el acta
final. 54
De acuerdo con Tallada, el arancel de 1841 fue "bien visto por los elementos
industriales. . . Sólo más tarde, cuando las tendencias librecambistas ejercieron mayor influencia en sucesivas reformas arancelarias, fue atacado el arancel de 1841". Se levantaron críticas de todos lados. Borrego denunció los
impuestos proteccionistas, "respecto a una multitud de artículos, por el mero
hecho de que se elaboran en el país" y especificó 56 productos prohibidos,
de los cuales pensó deberían estar en la lista libre.55 Otra crítica caracterizó
los precios de los impuestos como "moderados", pero se quejó de que los
avalúos ficticios usados por la administración de aduanas hizo los precios
efectivos muy altos. 56 Gutiérrez resumió sus más agrios ataques en los librecambistas: Cuando no abogaba por una ilimitada prohibición de ciertas importaciones, argüía por impuestos proteccionistas, para "nivelar el precio venal
del producto nacional y extranjero" -un argumento muy en boga en los
debates de la tarifa americana, aún en el siglo XX. Negando que estuviese
favorecido por el industrialismo catalán, Gutiérrez dijo no avergonzarse si
fuese empleado para defender los intereses de esa región. 57
Tallada describe el arancel de 1849 como una medida que contenía " declaradamente tendencias librecambistas". Aunque los impuestos en algunos
., Diario de las sesiones de Cortes, 1837, No. 14 (15 de enero de 1837), p. 138.
"Diario de las sesiones de Cortes: Congreso de Diputados, 1841, Apéndice al No.
63 {junio) ; Tallada, op. cit.
"" Principios de economía política, p. 229.
,. Boletín de empresas, año 1, No. 25 (Madrid, 14 de mayo, 1845) , p. 198.
" Nuevas consideraciones sobre libertad absoluta de comercio (Madrid, 1839), pp.
77-78; Contestación a un artículo sobre libertad de comercio del Excmo. Sr. Don
Antonio Alcalá Galiano (Madrid, 1843), p. 21.

649

/

�artículos llegaron a ser tan altos como del 55% ad valorem, solamente 14
productos permanecieron en la lista de las importaciones prohibidas. A principios de 1840 los algodoneros catalanes, los trigueros de Castilla y los metalúrgicos bilbaínos, "formaron un frente único" para asegurar una mayor
protección; tuvieron que contender con una "pléyade de brillantes oradores
y escritores que en Madrid trataron de impulsar el predominio del liberalismo manchesteriano". Esos brillantes oradores y escritores estuvieron influidos hasta más allá de 1848, pero los proteccionistas estaban destinados a
ganar la batalla antes de que terminara el siglo. No pasó mucho tiempo antes de que los manchesterianos quedaran desacreditados en su propio país.58

EN TORNO A LAS IDEOLOGÍAS JURíDICO-POLíTICASFILOSóFICAS DE LA O.N.U. Y DE LA U.N.E.S.C.O.
DR. I vo H0LLHUBER

EL ÚNrco CAMINO QUE SE OFRECE a la humanidad contemporánea para alejar
el peligro de guerra, como método para la solución de conflicros, es el establecimiento de instituciones internacionales que dispongan de una autoridad
suficiente -tal como Juan XXIII ya lo había dejado entender al mundo
entero en su encíclica "Pacem in terris"-.
Por la variedad de sus atribuciones y el número de sus miembros, la Organización de las Naciones Unidas es la más importai;ite entre todas las instituciones internacionales, y es el1a por consiguiente la que se encuentra en el
centro de la vida internacional, dado que la mayor parte de las naciones del
mundo la integran actualmente. Dicha institución trata de reunir a las diferentes naciones de nuestro globo con vistas a obras de paz y de progreso.
No importa por ahora entrar en los detalles de
esta institución mundial'
.
sino saber si la Carta de las Naciones Unidas ha sido inspirada en una
ideología determinada y cuál es el espíritu trascendental que sirve de fundamento a esta ideología.
Si se atiende al preámbulo y a la declaración de objetivos y de principios
de la O.N.U., puede decirse que nos encontramos frente a una Carta inspirada en los más sublimes y magnánimos sentimientos que jamás hayan alimentado a seres mortales, a tal punto que debiera parecer normal la afirmación de que "no se puede concebir nada más elevado en el plano natural dentro de la construcción ideológica de la humanidad" ( Paulo VI ante la Asamblea de la O.N.U. el 4 de octubre de 1965).

" For the period after 1849 see particulary: TALLADA, op. cit.; GÜELL, op. cit.;
G. MoRQUECHo, La controversia económica en 1859 (Madrid, 1960); MANUEL PuoÉs, Cómo triunfó el proteccionismo en España (Barcelona, 1931).

650

Vale la pena atender a lo dicho y dejarse impregnar de ese encanto sublime:
La Carta del Atlántico de agosto de 1941 -es decir la madrina de la Carta
de la O .N.U.- había preconizado ya solemnemente los principios democráticos
que, en número de ocho, deberían prevalecer después de las hostilidades en el
dominio de las relaciones internacionales. Los que susc1iben la Carta no debe-

651

�rán buscar ninguna ampliación territorial; ninguna modificación territorial
deberá ser hecha sin el consentimiento de los pueblos interesados; cada pueblo
podrá escoger libremente la forma de su gobierno; la paz futura deberá garantizar la seguridad internacional, la reducción general del equipo bélico,
la libertad de los mares, el libre acceso a las materias primas; todas las naciones deberán cooperar para promover el progreso económico y social.1
Séanos permitido hacer notar entre paréntesis, que si reclaman proceder del concepto de "democracia" regímenes tan diferentes como los
de la "democracia" americana, las "democracias" occidentales, las "~mocracias" populares y las de algunos países de América Latina, de
Africa o de Asia que se acercan al de regímenes más o menos dictatoriales, esta es una de las razones por las que este concepto tan delicado no figura en la Carta de la O.N.U., sino más bien en el estatuto
del Consejo de Europa. 1

La reunión en San Francisco, el 26 de junio de 1945, de los pueblos de
las Naciones Unidas fue inspirada en el espíritu de la Carta del Atlántico del
14 de agosto de 1941, la cual había sido estipulada como expresión del derecho natural; en consonancia con tal espíritu, aquellos pueblos se declaraban "resueltos a preservar las generaciones futuras de la plaga de la guerra...,
a proclamar de nuevo su fe en los derechos fundamentales del hombre, en
la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de
los hombres y de las mujeres, así como de las naciones, grandes o pequeñas
(sic!) a crear las condiciones necesarias al mantenimiento de la justicia..., a
favorecer el progreso social y a instaurar mejores condiciones de vida de
acuerdo a una libertad mayor, y, para estos fines a practicar la tolerancia
(sic!), a vivir en paz unos con otros en un espíritu de buena vecindad, a
unir sus fuerzas para mantener la paz y la seguridad internacionales..."
Ahora bien, en contradicción aparente al principio de la igualdad tan solemnemente estfpulada se encuentran sobre todo:
a) La admisión restringida de los miembros.
b) El veto privilegiado de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
c) Las disposiciones excepcionales tomadas en perjuicio de los " pueblos
enemigos".
1
Cf. PIERRE GERBET, Les Organisations lnternationales, Presses Universitaires de
France), 4e. éd. 1960, p. 57.
2
Cf. CHARLES CBAUMONT, L'O.N.U.", (Presses Universitaires de France), 4e. éd.
1964, p. 16.

652

ad a) Fueron invitadas a la Conferencia de San Francisco en 1945 solamente las naciones que habían efectivamente luchado bajo el nombre de las Naciones Unidas o "las que hubiesen declarado la guerra al enemigo común antes
del lo. de marzo de 1945". Se trataba pues ante todo de una manifestación de
seguridad de las Potencias que combatieron contra el Eje. Se trataba de
mantener en tiempo de paz la alianza establecida en tiempo de guerra --decía
Pierre Gerbet- ( 1 p.c. 58) siendo las Potencias victoriosas las que debían
perpetuar su solidaridad para asegurar la defensa de la paz. La O.N.U. fue
creada por los vencedores, para que rehusase ocuparse de la liquidación del
conflicto mundial por no ser de sus atribuciones la redacción de los tratados de paz.

Aunque el principio de la vocación universal de la 0.N.U. pida una participación total de las naciones en las organizaciones internacionales, exigida
además por el reconocimiento del derecho que tiene cada nación a entrar
en una organización con vocación universal, que quiere "ser un Centro en
el que armonicen los esfuerzos de las naciones" (Haft 1, 4), la carta de la
O.N.U. abandonó este principio al someter la emisión de nuevos nombramientos a una serie de condición y de forma. Según el artículo IV de la carta,
"pueden hacerse miembros de las Naciones Unidas todas las naciones pacíficas que acepten las obligaciones de la presente Carta y, a juicio de la Organización, sean capaces de cumplirlas y estén dispuestas a hacerlo"; "la admisión, como Miembro de las Naciones Unidas de toda nación que llene estas
condiciones se hace por decisión de la Asamblea General bajo recomendación del Consejo de Seguridad". Es pues el Consejo de Seguridad el que
decide; es el mismo órgano el que -como lo veremos más tarde- se encontrará condenado a la inercia por el veto de un solo miembro permanente
Y podrá excluir a todo nuevo miembro según las vicisitudes siempre cambiantes de la política internacional.
ad b) En oposición al principio de la igualdad, la Carta de la O.N.U. había
concedido un poder extraordinario a las grandes Potencias, con lo que, en
el caso de un desacuerdo entre ellas, toda actividad de la O.N.U. se encontrará paralizada y condenada a la inercia.

En conformidad al artículo XXIII de la Carta, el Consejo de Seguridad se
compone de once Miembros de la Organización: cinco miembros permanentes, designados por la Carta misma -China, Francia, la URSS, el Reino
Unido y los Estados Unidos- y seis miembros no permanentes, elegidos
cada dos años por la Asamblea General. El Consejo no podía decidir sino
en el caso de una mayoría de siete voces, de las cuales cinco eran necesariamente las de los miembros permanentes. Por consiguiente, un solo miembro
permanente podía por su veto bloquear la decisión de la mayoría del Consejo.
653

�En particular, era la resolución llamada Acheson del 3 de noviembre de 1950
la que servía de medio para sortear las dificultades debidas al veto de las
grandes Potencias y la que marcaba una evolución tendiente a subrayar, en
el ámbito del mantenimiento de la paz, el papel de la Asamblea General en
detriment~ ~el Consejo de ,?eguridad. La resolución intitulada "unión para
el mantenmuento de la paz , del 3 de noviembre de 1950, estipuló que: "si
el Consejo de Seguridad, por falta de unanimidad, no llega a cumplir con
~u respo~sabilidad principal en el mantenimiento de la paz y de la seguridad
mtemac10nales, la Asamblea examinará inmediatamente la cuestión a fin de
dar a sus miembros las recomendaciones apropiadas sobre las medidas correctivas que hayan de tomarse, inclusive el empleo de la fuerza armada para
mantener o restablecer la paz y la seguridad intemacionales".4 El papel de
la Asamblea General, la cual toma sus decisiones por mayoría simple de
votos (salvo para las cuestiones importantes, en las que se exige una mayoría
de dos tercios) , ha prevalecido sobre el papel del Consejo de Seguridad a
pesar de la disposición de la Carta según la cual (art. II, § 2) "toda cuestión
de este género" ( de paz y de seguridad ) que requiere una acción es remitida
al Consejo de Seguridad por la Asamblea General, antes o después de una
atingente discusión".
. Es precisam~nte la Asamblea General la que asegura a las pequeñas y medianas Potencias un cierto predominio. Pero este predominio es falaz si se
considera el hecho de que las pequeñas y medianas Potencias han terminado
agrupándose en tomo a una u otra de las Potencias-Coloso, Estados Unidos y la Unión Soviética.

De acuerdo con una modificación de la Carta, hecha el 3 de agosto de 1965,
desde el lo. de enero de 1966 el número de los miembros no permanentes
del Consejo de Seguridad fue aumentado de seis a diez, lo cual cambia un
poco en este cuadro, la relación de las fuerzas. Un órgano restringido -el
Consejo- debe ser el motor de la institución; de esta manera el principio
de las grandes Potencias se acusa claramente y toma un relieve vigoroso.
Se había dado aquel poder a las grandes Potencias para hacerlas dueñas
de la guerra y de la paz y para hacer más eficaz la actividad de la Organización misma, dándose como un hecho por tiempo ilimitado la conditio sine
qua non de todo funcionamiento, a saber la unanimidad permanente de los
vencedores sobre el Eje de 1945. "Pero la eficacia de la nueva Organización
se fincaba en definitiva sobre un postulado: el del acuerdo entre las grandes Potencias. Si los Grandes permanecen solidarios, la O.N.U. será todopoderosa ante los medianos y pequeños países. Si los Grandes se desunen, la
0.N.U. quedará paralizada. Ello postulaba también que una gran Potencia
nunca intentaría turbar la paz, puesto que toda acción de la O.N.U. contra
ella quedaría bloqueada por su veto" (Cf. Pierre Gerbet l. c.p. 60) . Permitir a cada Estado paralizar el esfuerzo común por su veto era condenarse
a la impotencia.
No hay que extrañarse por consiguiente ante el hecho de que se haya
acariciado la esperanza de que fuera precisamente la Unión Soviética la que
hubiera de proteger eficazmente el "status quo" en Europa. En este sentido,
es ya representativa la opinión de un escritor de 1945 que nutría una esperanza que, en esta época, era común en la mayor parte de los políticos: "En
la Europa de mañana, la URSS constituirá el muro de sostén de todas las
construcciones orientales... Fundándose en este axioma, el pacto anglo-soviético de 1942 y el pacto franco-soviético de 1944 son pruebas de un realismo de buen talante... Si el dispositivo de la seguridad europea debe reposar en el Este sobre la Unión Soviética, en el Oeste será, Inglaterra y Francia quienes habrán de ser llamadas naturalmente a formar la pieza clave".ª
Con esta condición, se podría estar tranquilo ante el hecho de que el Consejo de Seguridad será siempre el pivote del sistema de la O.N.U. y mantendrá
en sus manos todos los hilos.
Sólo cuando empezó la guerra fría a inquietar las conciencias europeas y
americanas se cayó en la cuenta de las desastrosas consecuencias de lo que al
principio no era sino una pesadilla.
Para poner fin a la parálisis del Consejo de Seguridad se esforzaba en hacer
pasar a la Asamblea General la responsabilidad del mantenimiento de la paz.

La O.N.U., de hecho constituida en escenario de vana rivalidad de dos
hegemonías, en lugar de ser el cuadro de las conciencias nacionales para
modelar la conciencia de la comunidad humana, no se contenta de ninguna
manera con permanecer como un máximo tribunal para todos los Estados

ª Cf. MAURICE
1945, p. 150.

ternationales, p. 67.

654

BoURQUIN,

Vers une Nouvelle Société des Nations, Neuchatel (Suisse),

ad c) En virtud del Art. II, § 6 (La Organización procede de tal suerte
que los Estados que no son Miembros de las Naciones Unidas actúen en conformidad a estos Principios en la medida que sea necesaria al mantenimiento
de la paz y de la seguridad internacionales), la O.N.U. dispone de medios
de acción que la autorizan a tomar medidas aún en el caso de Estados que
no sean miembros en circunstancia en que la paz y la seguridad internacionales estén en juego, a pesar de que según el Derecho Internacional General
las disposiciones de un tratado no deben ser susceptibles de oposición a las
de los Estados no incluidos directamente en aquél. ( Cfr. Ch-Chaumont, l.
c. p. 62) .

' Cf. Cn. CnAUMONT,

L'O.N.U., p. 58

ss.

y 75; y P. GERBET Les Organisations In-

655

�no-miembros, sino que se precia de pedirles que actúen en conformidad con
los principios de los que es depositaria en la medida que sea necesaria al
mantenimiento de la paz y de la seguri&lt;;lad internacionales {Art. II § 6).
Entran en esta categoría todas las disposiciones enumeradas en los §§ 3, 4 y 5
del Art. II (sobre todo la obligación de arreglar sus malentendidos internacionales por medios pacíficos, de abstenerse de recurrir a la amenaza o al
empleo de la fuerza, y de abstenerse igualmente de prestar asistencia a un
Estado contra el cual la O.N.U. emprenda una acción preventiva o coercitiva). Los Estados no-miembros están obligados además a tolerar cualquier
pesquisa en sus territorios cuando ésta haya sido ordenada por el Consejo
de Seguridad en conformidad con el artículo 34 de la Carta que dice:
"El Consejo de Seguridad puede investigar sobre todo malentendido o
sobre toda situación que pudiera acarrear un desacuerdo entre naciones
o engendrar otro malentendido, a fin de determinar si la prolongación
del malentendido o de la situación puede convertirse en amenaza del
mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales".

La situación más delicada y más penosa que pueda ofrecerse a un Estado
no-miembro es sin duda la decisión tomada por el Consejo de Seguridad según el Art. 39 de la Carta, a saber que existe en tal o cual país aun nomiembro de la O.N.U. una amenaza contra la paz aún si según la opinión
del Estado no-miembro una tal amenaza no existe de ninguna manera; el
texto del Art. 39 precisa:
"El Consejo de Seguridad nota la existencia de una amenam contra la
paz, de una ruptura de la paz o de un acto de agresión y dicta recomendaciones o decide qué medidas han de ser tomadas. .."

La aplicación del artículo 39 contra los Estados no-miembros tuvo una importancia mundial por ejemplo cuando las Naciones Unidas en la Guerra de
Corea tomaron medidas coercitivas contra un Estado no-miembro (Corea del
Norte).
A pesar de que la compatibilidad con el Derecho Internacional General
de la actitud de las Naciones Unidas hacia los Estados no-miembros, se encuentra todavía vivament'e discutida, la no-compatibilidad con el Derecho
Internacional, de la actitud de la O.N.U. hacia los Estados que en el curso
de la segunda guerra mundial habían sido enemigos de los miembros de la
O.N.U., se hace evidente a los ojos de cualquiera que haya guardado una
pequeña idea de lo que es la justicia internacional.
Se atenta contra bases fundamentales de todo derecho de gentes en los
656

textos de los artículos 53 y 107, los cuales preconizan una ley excepcional
contra los Estados-enemigos de la segunda guerra mundial y descargan a los
~stados v:~cedores de la obligación general de paz, considerada por lo demás
rmportantis!Illa:
Art. 53 : § 1 "El Consejo de Seguridad utiliza, si hay lugar para ello, los
acuerdos u organismos regionales para la aplicación de las medidas coerc~t~vas tomadas bajo su autoridad. Sin embargo, ninguna acción coercitiva. podrá s~r emprendida en virtud de acuerdos regionales O por
organis:nos regionaJ_es sin la autorización del Consejo de Seguridad; se
exceptuan las medidas contra todo Estado-enemigo en el sentido que
propone la d~fin~~ión tomada en el § 2 del presente artículo, y previstas en la . ap_licacz_on del Art. 107 o en los acuerdos regionales dirigidos
contra reincidencia, por un tal Estado, en una política de agresión, hasta
~l momento en que la Organización pueda, a petición de los gobiernos
interesados, encargarse de la tarea de prevenir toda nueva agresión por
parte del mismo Estado.

Art. 53: § El término estado-enemigo, empleado en el § J del presente
artícu~o, se a~lica a to~o Estado que, en el curso de la segunda guerra
mundial, ha sido enemigo de cualquiera de los miembros de la presente
Carta".
Art. 10~; "Ninguna_ disposició~ de la presente carta afecta o prohibe
una acezan _emprendida. o autorizada, como consecuencia de esta guerra,
por los gobiernos que tienen la responsabilidad de tal acción, en contra
de un Estado que, en el curso de la segunda guerra mundial ha sido
enemigo de cualquiera de los miembros de la presente Carta".'
Ana~ados a la luz del derecho de gentes, estos 2 artículos constituyen un
acto ~nilateral de fuerza frente a los Estados vencidos de la segunda guerra
mundial, los cuales en su calidad de no-miembros son considerados sin embargo como sumisos al Art. II, § 6 de la Carta y por consecuencia están oblio-ados
a actuar en conformidad con los principios de la misma Organizació:, la
cual detennina su situación de parias según los artículos 53 y 107. Y sin embargo, en virtud de los mismos artículos, numerosos miembros de la O.N.U.
son simultáneamente declarados libres de emprender una acción coercitiva
contra un "Estado-enemigo", según la terminología del Art. 107.
Te~endo en cuenta la posibilidad de agresión de un Estado vencedor, por
c_u~q'.11er razón, y bajo pretextos difícilmente verificables, esta agresión revestira S!Illultáneamente de un carácter legal a todos los actos dirigidos contra
657
e H-42

�las potencias coaligadas con un Estado vencido y comprometidas a auxiliarlo
(véase por ejemplo los pactos de las potencias del Oeste con Alemania, por
una parte, y los pactos del bloque del Este por otra parte) , de suerte que en
caso de una hostilidad soviético-americana cada uno de estos dos estadosmonstruos podría hacer valer que su acción estuviese dirigida, según el artículo 53, parágrafo 1 de la Carta, "contra la reincidencia de una política de
agresión" por un estado-enemigo (Alemania) o que fuera tqmado según el
artículo 107 como consecuencia de esta guerra. 5
Los artículos 53 y 107 de la Carta atentan también contra el Pacto Kellog
sin que se pueda remitir al artículo 103 de la Carta ("En caso de conflicto
entre las obligaciones de los miembros de las Naciones Unidas en virtud de
la presente Carta y las obligaciones que tuvieren en virtud de cualquier otro
acuerdo internacional, serán las primeras las que prevalecerán"). Lo cual hace
prevalecer las "obligaciones" de la Carta solamente frente a obligaciones l!SUmidas en virtud de otro Pacto, pero no frente a los derechos excepcionales que
preceden absolutamente a las obligaciones generales del derecho de gentes.6
¿¿Para qué sirven por consiguiente (podríase preguntar) todas las protestas
y solemnes afirmaciones de paz, si a causa de la exclusión de la ley a propósito de los "Estados-enemigos" de tiempos pasados se llegara a una situación que cubra simultáneamente la "legalidad" de una agresión contra "Estado-enemigo" de otro tiempo y "la legalidad" también de una agresión ejeº"de antano.
-;,
cutada contra los Estados que se ligaron con tal " Estado-enenugo
De esta manera se ha introducido el Caballo de Troya en el sistema de las
Naciones Unidas7 y también de esta manera ha perdido para siempre su
importancia toda discusión sobre el término ambiguo de "agresión", después
• Cf. STONE, Legal Controls of lnternational Conflict, 1954, p. 252: "This division
makes it like!y that in any hostilitics which might 3.!"ise between the Sovjte Union and
the Western States, each could plausibly allege that its actíon was diected, under article
53, paragraph 1, against 'a renewal of agressive polícy' by an ex-enemy (a German )
State, fighting on the other side; or was 'action ... tal;:en ..." as a result of "the Second
World War under Artícle 107" et p. 303: "Insofar as these enemies become disposed
as allies of rival blocs of Membres, warlike acts may be cloaked with more or less
legal effect as 'action' against the particular ex-.enemy State".
FR. BERBER, Probleme der Illegalisierung des Kricges durch die Satzund d er Uno"
in "Zeitschrift für Politik", Munich 1961, II, p. 118: "Damit verstossen diese Bestim-

mungen in eklatanter Wei eggegen den die gesamte Volkerrechtsordnung beherrschenden
und die Volkergemeinschaft konstituierenden Gleichheitsgrundsatz, da nicht ihre konkrete
Gefahrlichkeit sondem nur die historische Tatsache ihrer ehemalígen Zugehorigkeit zur
Gegenseite der wichtigeren UNO Mitglieder den Mabstab für diese Diskriminierung
liefert''.

• Cf. Fn. BERBER, Lehrbuch des Volkerrechts, Bd. I., S. 208 ss.
Cf. FR. BERBER, Probleme der Illega/isierung.. .", p. 119.

7

658

de que el problema de su definición retuvo la atención de los hombres de
estado y de los juristas durante un medio siglo.
Lo que se encuentra comprometido y corre el riesgo de perderse es el
espíritu mismo de la Carta de las Naciones Unidas, ya que los artículos 53
y 107 contienen disposiciones incompatibles con los principios fundamentales
de la equidad de derechos fijados en el preámbulo de la Carta ("igt¡aldad de
las naciones, grandes y pequeñas" - "equal rights of nations large and small").
Aún cuando una "debelatio" haya tenido lugar bajo la forma de una "reddition inconditionée" ( "unconditional surrender") el derecho de gentes no
soporta de ninguna manera un tratado prejuicioso en menoscabo de los Estados vencidos por tiempo ilimitado.8
Una de las pruebas más fatales del desconcierto que dejaba entrever este
"Caballo de Troya" introducido en la Carta por medio de los Arts. 53 y 107
fue dada por los Soviets en 1948 al hacer valer la perspectiva de que si quisiera el Consejo de Seguridad intervenir en el problema del bloqueo de Berlín,
ello constituiría una violación directa del artículo 107 de la Carta de las
Naciones Unidas.
Tomando en consideración un tal estado de cosas, se comprenderá fácilmente que una invalidación de estos dos artículos en cuestión surge como una
de las tareas más urgentes que las Naciones Unidas deberían considerar propia de su deber inmediato.
Juan XXIII en su encíclica "Pacem in terris" subrayaba la importancia
de la O.N.U. y expresaba vivamente el deseo de "que la Organización de
las Naciones Unidas puede adoptar cada vez mejor sus estrncturas y sus
medios de acción al amplio terreno y al alto valor de su misión". Y Paulo
VI aumentaba este elogio opinando que "no se puede concebir nada más
elevado, en el plano natural, dentro de la construcción ideológica de la humanidad" .
Ahora bien, nosotros hacemos también el elogio del programa de la O.N.U.
encerrado en su preámbulo, pero consideramos que ello no nos impide de
ninguna manera criticar su espíritu de realización que, por ejemplo, no le
pudo impedir (y esto apenas unas semanas después de su constitución) legalizar por medio del documento de Potsdam ( 17 de julio de 1945) la e&gt;qmlsión de unos quince millones de cristianos de origen alemán.
¿Quién tiene la culpa?
Juan XXIII tuvo cuidadosa precaución en distinguir entre las falsas doctrinas filosóficas y sociológicas, por una parte, y los movimientos históricos
ampliamente influenciados por el curso de los acontecimientos, aún cuando
8

Cf. JosEF SoDER, Die Vereinten Nationen und die Nichtmitlgieder Bonn, 1956,
p. 164 y 227.

659

�estos últimos hayan debido su origen y tomen aún su inspiración de aquellas
teorías, por la otra; él deseó
que una nueva energía venga a animar a los gobernantes, la cual pueda
ayudarles a creer en la presencia de Dios en la historia y a aceptar su
ley, hasta en sus últimas consecuencias lógicas, hasta en las aplicaciones
concretas que comporta, así como que sean llevados a hacer absolutamente todo con espíritu de obediencia a un deber que los trasciende,
que trasciende la vida de los individuos, y que, con este espíritu, no
descuiden nada de lo que puede favorecer al desarrollo de la persona
humana y asegurar aquí abajo una vida en sociedad que tenga por
9
sólidos fundamentos la verdad, la justicia, la paz y la libertad.

La exigencia más urgente en nuestros días para alcanzar y garantizar una
paz fundamentada en la verdad, la justicia y la libertad, será pues el tomar
conciencia por parte de la O.N.U. y de sus organizaciones sucursales (de las
cuales la más importante a la luz del clima espiritual del mundo es sin duda
la UNESCO) de la necesidad de una filosofía teísta acorde con los intereses
de un humanismo cristiano: "Si el mundo se siente extraño al cristianismo,
el cristianismo no se siente ajeno al mundo", así hablaba Paulo VI en Belén
el día de la Epifanía en el año de 1964; con ello aprobaba la verdadera
palabra bien conocida de los escolásticos: coniunctio hominum cum Deo est
coniunctio hominum inter sese, et celle du grand Leibniz: existentia entis
alicuius sapie_ntissimi seu Dei est juris fundamentum ultimum ( § 76) . Las
grandes verdades constituyen el más fuerte y aún único lazo social y étnico;
tan luego como se les abandona las naciones quedan próximas a la ruina.
La unidad religiosa e intelectual es la más sólida base de las unidades sociales
y étnicas.
Ahora bien, vista con esta óptica, ¿ cuál es la filosofía adoptada o recomendada por la UNESCO encargada por la O.N.U. de vigilar la Educación,
la Ciencia y la Cultura del mundo?
El preámbulo de una de sus más importantes instituciones especializadas de
envergadura mundial, a saber de la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO ), es digno de una alabanza igual a la del preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas.
En efecto, gracias a una inteligencia verdaderamente sagaz y global, se cayó
en la cuenta "que, puesto que las guerras nacen en el espíritu de los hombres,
es en el espíritu de los hombres donde deben ser levantadas las defensas
9 Cf. el discurso que Juan XXIII dirigió a los miembros del cuerpo diplomático en
la ceremonia celebrada el 11 de abril de 1963 en la Capilla Sixtina.

660

~e la paz; que la incomprensión mutua de los pueblos es lo que ha sido
siempre, ~n el curso_ de la historia, el origen de la sospecha y la desconfianza
entre naciones, habiendo degenerado a menudo sus desacuerdos en guerras•
que la gran Y terrible ~erra que acaba de terminar se hizo posible a cau~
de haberse renegado el ideal democrático de dignidad, de igualdad y de respeto
a la_ persona h~~~na y por la voluntad de sustituirle, explotando la ignorancia y el preJwc10, por el dogma de la desigualdad de las razas y de los
hombres; q_~e, dado que la ~gnidad del hombre exige la difusión de la cultura
Y la educac10n de todos en Vistas de la justicia, de la libertad y de la
·t
ara t d l
.
d
paz exis en,
P, . o as as naciones, eberes sagrados que deben cumplirse con un esp:nt~ de mut~~ asistencia; que una paz fundada sólo sobre los acuerdos econoffilcos y pohticos de los Gobiernos no podía acarrear la adhesión unánim
duradera y_ smcera
·
de los pueblos y que, por consiguiente, esta paz debe
e,
ser establecida sobre el fundamento de la solidaridad intelectual y
l
d I h
.d d" ( p , b
mora
e a . umam a • ream ulo de la Convención de la UNESCO del 16
de noviembre de 1945).
El obje~v~ sublime _de 1~ UNESCO, a saber "la libre búsqueda de la
v~rdad ob¡etw~ y el libre intercambio de las ideas y de los conocimientos
(ib.) , es lo nns~o. qu~ cada filósofo, cada sociólogo, cada pedagogo debe
reconocer Y segwr s1 qmere aspirar a ser fiel a su alta vocación
El objetivo -~eneral de la UNESCO se encuentra precisado. en el Art. I
de la Convenc1on del 16 de noviembre de 1945 que se expresa como sigue:
La Organi~ación se propone contribuir al mantenimiento de la paz y
de la seguri~~d estrechan~o, por la Educación, la Ciencia y la Cultura,
la colaboracwn entre nacumes, con el fin de asegurar el respeto universal de la justicia, de la ley, de los derechos del hombre y de las libertades fundamentales para todos, sin distinción de raza de sexo de
lengua o de religión, que la Carta de las Naciones Unid-:is recono;e a
todos los pueblos.

Ciertamente, na~ie puede poner en duda que la UNESCO se ha preocupado.mucho del bienestar de la humanidad en una escala mundial. Ha favor:c1do el c?nocimiento y la comprensión mutua de las naciones ha dado
un rmpulso vigoroso a la educación popular y a la difusión de la cuÍtura y ha
ayudado al mantenimiento, al progreso y a la difusión del saber. Además
ha ayudado mucho al mejoramiento de las instituciones culturales en los país~
devas~dos ! ha constituido un gran número de fondos de socorro facilitando
el meJorarruento de la alimentación para la conservación de los recursos naturales y por muchos otros medios.
La UNESCO ha fomentado el espíritu internacional e inculcado a todos el
661

�respeto de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y reafirmado por todas partes el profundo apego a las libertades fundamentales que
constituyen los cimientos mismos de la justicia y de la paz en el mundo.
Pero, ¿ cuáles son las últimas bases fundamentales sobre las que está edificado todo el edificio y todo el sistema de la UNESCO? ¿A qué sostén de
su poder ejercido sobre todas las culturas del mundo se remiten sus directivos?
Es sin duda de gran importancia conocer lo que el primer Director General y su sucesor pensaron acerca de esto.
En su discurso de adiós que el primer Director General de la UNESCO,
Dr. Julián H uxley, pronunció con ocasión de la tercera sesión de la Conferencia General de la UNESCO en Beirut el lo. de diciembre de 1948 (el
mismo día que la Declaración Universal de los Derechos del Hombre era
proclamada por las Naciones Unidas) subrayaba la necesidad de la UNESCO
de reducir las distancias psicológicas de las naciones porque ninguna paz
podrá ser permanente si no está basada sobre la cooperación en los asuntos
cient'úicos y culturales. El segundo Director General, Jaime Torres Bodet,
ex-ministro de México, trató de poner en evidencia la universalidad de la
verdad llamando a la UNESCO la conciencia de un mundo nuevo cuyo cuerpo político está formado por las Naciones \Jnidas. La paz como la guerra,
decía, es antes que nada un estado del espíritu humano. Por esta razón debe
ser fundamentada sobre "la solidaridad intelectual y moral de la humanidad"
(Cfr. el preámbulo de la Convención de la UNESCO) . Vista la importancia
de las declaraciones hechas con ocasión de la sesión de Beirut, el cuadernillo que las resume bajo el título "This is our Power..." goza pues de una
importancia marcada en la propaganda de la UNESCO y es frecuentemente
citado. El poder de la sabiduría o de la verdad ( the power of ,'t'isdom or
10
truth), he ahí las bases a las que ha de referirse cualquier crítica seria.
10 "This is our Power..." (UNESCO publication 273) p. 1:
"there is the power
oí war, or trite power which considers that the way to lead men is to know where they
should go, and to tell them, explaining to them as if they were rational beings why it is
the right way'';
p. 3 : "Unesco has the authority of the human conscience. It has the power over
men their own consciences- no more and no less;
p. 6 "no peace will be permanent unless it is based on co-operation in scientific and
cultural affairs";
p. 13: "Truth is universal. Those who deny that first principie and found their hegemony on biased and incomplete reasoning preach lies. Hence the importance of
Unesco's task, because Unesco, truth, and peace, constitute essentially a single enterprise. The United Nations are the body politic of a new world, and Unesco is its
conscience". (Bodet) ;
p. 15: "Peace, like war, is above all, a state of mind... this was our fundamental
idea".

662

Desd~ el moi:nento en que la UNESCO aspira a una identificación de
su p~op1~ doctnna con la sabiduría o la verdad misma y pretende ser "la
conciencia del nuevo mundo", no puede más evitar que se someta a sus b·
ases
f1·1oso'f.icas a una contraverificación.
Ahora bien, no basta que la UNESCO proteste y obligue que el volumen
que
. trata
D.sobre El objetivo y la filosofía de la UNESCO 11 publicado por su
p~er 1rector ?e~eral, el Dr.. Julián Huxley, es de orden puramente in0_ficial Y por consi~ente no obligatorio; de todas maneras este libro seguirá
siendo una fuente magotable para poner a descubierto el fondo metafísico
de la UNESCO Y para echar una mirada por detrás de su escenario espiritual
Ya ~n ~l, texto publicado en Londres por la "Comisión Preparatoria de 1~
Orgamzac10n de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la
Cultura"
el 15 de septiembre de 1946 (UNESCO /C/6) J'uli,an H ux1ey re1·
. .
vmd1ca . para la UN~SCO "a working philosophy, a working hypothesis12
c_oncerrung human eXIStence and its aims and objects" que sólo "an evolutlo~ary "".orld h~,anism" de orden científico "on a truly monistic, unitary
philosophical basIS puede ofrecer (ib.p.6/7). Se trata por consiguiente de
~ue la ?NESGO adopte como punto de partida de su filosofía no un dualismo, smo una base filosófica verdaderamente humanista, buscando la unida?. de todos lo~ pueblos del mundo en un humanismo científico universal,
unif1ca~do los diferentes aspectos de la vida humana e inspirándose en la
~volucion, desde un punto de vista evolucionista; de esta manera, el destmo del hombre puede resumirse muy simplemente así: Realizar el máximo
de progreso en un mínimo de tiempo (ib. p. 12) . Porque la filosofía de la
UNESCO debe apoyarse sobre el evolucionismo, y por ello el concepto de
progreso debe encontrarse en el centro mismo de esta filosofía.
En ~os ?~minios de la filosofía, de las humanidades y de las artes, el método científ1c~,. au~que. necesario, no es suficiente. Ya no es suficiente porqué
aquellos dommios implican juicios de valor a la vez que cuestiones de hecho
Y de comprensió~ intelectual ("because in them value-judgements are involved
as well as _questions of fact and of intelectual comprehension"; ib. p. 39) .
presencia de valores rivales la UNESCO no puede permanecer neutra
( UNESCO cannot be neutral in the face of competing values"). y la
UNESCO no es neutra de hecho; "aún si debiera rehusar llevar a cabo entre los valores una elección consciente, descubriría que las necesidades de

~?

u Cf. D r.
1947.

Ju¡-tán Huxley~ "Unesco: Its purpose and its philosophy", Washington

e ~ La traducción del té~o """.ork~g philosophy'' · por "filosofía del trabajo" es
~onea porqu~ el autor del ;d1oma mgles no tiene aquí en cuenta una filosofía que explicara el sentl~o del trabajo, sino más bien una filosofía que explota toda la virtualidad
que le es propia.

663

�acción suponen esta elección, de suerte que sería llevada, al fin de cuentas,
a adoptar inconscientemente un sistema de valores". ¿Cuál? Es aquí donde
la filosofía del humanismo evolucionista le servirá de guía. La UNESCO
conformará sus valores éticos a las direcciones discernibles en la evolución
fundamentándolos en el hecho del progreso biológico y formando con ellos
una superestructura adaptada a los principios del progreso social ("It ~11
accordingly relate its ethical values to the discernible direction of evolut1on,
usino- the fact of biological progress as their social advance"; ib. p. 40) .
Sob;e esta base, no existe nada inmutable o eterno en ética, aunque subsistan valores éticos generales y duraderos, a saber los que favorecen una
organización social de naturaleza tal que pueda dar a los individuos todos
los medios de desarrollar o de expresar su personalidad de una manera compatible con el mantenimiento y el progreso de la sociedad.
Quedan como inadmisibles para la UNESCO, sobre todo, los modos del
pensamiento juzgados dogmáticos, sean éstos del dominio de la filosofía o
del de la teología. Para Huxley se trata pues de evitar todos los dogmas sean
cuales fueren, ya sea que se trate de un dogma teológico, marxista, filos_ófico
0 de cualquier otra naturaleza: "we must eschew dogma -whether 1t be
theological dogma or Marxist dogma or philosophical or any other form of
dogma"; para Huxley todo dogma no es sino la cristalización de algún sistema de ideas que han dominado una cierta época: "for that is what d~gmas
are- the crystallisation of sorne dominant system of thought of a particular
epoch" (ib. p. 61).
La tarea principal consiste en ayudar al nacimiento de una cultura mundial
única que posea una filosofía propia, una estructura ideológica y un vasto
programa de acción.
En fin es la idea de un régimen mundial y único el que inspira la moral
última d~ la UNESCO. Esta debe considerar una forma cualquiera de unidad política mundial (sea gracias a un gob_ierno mundial ~ico, sea de _otra
forma) como el único medio seguro de evitar la guerra: 1t must env1sage
sorne forro of world political unity, whether through a single world government or otherwise, as the only certain means for avoiding war", (ib. p. 13) •
De manera tópica, en su programa de educación, la UNESCO puede hacer
resaltar la necesidad última de la unidad política mundial y familiarizar a
todos los pueblos con todo lo que implicaría la transferencia de la plena
soberanía de las naciones separadas a una organización mundial: "Specifically, in its educacional programme it can stress the ultimate need for world
política! unity and familiarise ali peoples with the implications of the transfer
of foil sovereignity from separate nations to a world organisation" (ib. p. 13) ·
Aunque este libro del primer Secretario General de la UNESCO, el Dr.
664

Julián Huxley, no aspira de ninguna manera a ser interpretado como la expresión oficial de la filosofía que nutre a esta organización mundial, no por ello
es menos importante para darse cuenta del clima espiritual que allí reina.
Ahora bien, nadie podrá negar que es la filosofía positivista la que, con exclusión de todas las metafísicas fundamentadas sobre verdades y valores de orden
objetivo, priva sobre las demás interpretaciones filosóficas del mundo y del
hombre. Además, la terminología que pone de relieve al humanismo fue de lo
más proteico que se puede imaginar.
Es estrictamente necesario tomar conciencia de los numerosos "fideísmos
científicos" de muchos filósofos contemporáneos que se colaron en ese "adogmatismo dogmático". El problema del hombre como tal en los últimos años de
nuestra época ha vuelto a ser el problema central de la filosofía. La antropología
filosófica es una de las denominaciones modernas de un giro de espíritu tan
viejo como la filosofía misma. Lo que es nuevo es la tendencia marcada a escamotear la trascendencia que le fue propia durante tantos siglos; lo que es
nuevo es la tendencia a dejarse absorber por el juego de una nueva interpretación que se llama "humanismo" y que no es menos dogmática que aquella interpretación a la que se pretende reemplazar. En efecto, no se trata de sustituir la fe por una ciencia, sino más bien una fe "positivista" a la fe "trascendente". La problemática milenaria de interpretación de lo que se comenzó a
llamar humanismo puede ser reducida a un doble antagonismo de dos posieiones fundamentales, según que se trate del hombre autónomo o del hombre
teótropo. Según el concepto del hombre autónomo el humanismo se identifica
con el existencialismo ateo. Es así como el ateísmo militante pretende ser una
de las filosofías más humanas después que ya Carlos Marx había identificado
en sus primeras publicaciones al comunismo con el naturalismo acabado y
este último con el humanismo también acabado. 13
Ahora bien un humanismo enraizado en la filosofía positivista como el del
primer Secretario General de la UNESCO (Julián Huxley) no está a medida
de ofrecer la base sólida para una organización mundial porque, por su intolerancia frente a las verdades y valores objetivos de otras filosofías, adopta
la misma intolerancia que había descartado precisamente por ser intole10

Cf. HANNS Ln.JE, Atheismus, Humanismus, Cristentum, Hambourg, 1962, p. 37 ss.
Cf. Ivo HOLLHUBER, Philosopher c'est apprendre a ·etre homme, Actes du Xleme
Congres International de Philosophie, Bruxelles 1953, vol. XIV, p. 9 y ss.
Ivo H&lt;iLLHUBER, La Cita del hombre Moderno consigo mismo, Memorias del XIII
Congreso Internacional de Filosofía, México 1963, vol. II, p. 179 ss.
KARL MARX, Frühschriften (ed. A Kroner), Stuttgart, 1953, p. 235.
] EAN PAUL SARTRE, L'existentialisme est un Humanisme, París 1946.
]ACQUES MARITAIN, Principes d'une Politique Humaniste, París 1945.
LEOPOLDO PALACIOS El mito de la Nueva Cristianidad Madrid 1952.

665

�rancia. Con mucha razón, pues, Heinrich Kipp en su volumen "UNESCO",
Munich 1957, plantea la cuestión de que si se podrá alguna vez tener éxito
en el intento de salvaguardar suficientemente la fe en los derechos fundamentales del hombre y en la dignidad y el valor de la persona humana, rechazando el reconocimiento de su fundamento último en la trascendencia
divina.14
Cualquiera que juzgue nuestras aprensiones demasiado lúgubres y sin la suficiente fundamentación en el texto de 1946 o 1947 publicado por el primer
Secretario General de la UNESCO, es remitido a un volumen de fecha mucho más reciente del mismo autor que nos muestra los frutos maduros de los
brotes de entonces: El agnosticismo de antaño ha dado en un ateísmo profesado francamente en los "Essays of a Humanist'' del mismo autor. Aquí Dios
ya es transformado por Julián Huxley en "una hipótesis construida por el
hombre para _ayudarlo a comprender el sentido del ser", y la afirmación de
que Dios es la realidad fundamental y última es "un engaño semántico de
una constatación tan vaga que va a perder toda clase de sentido" .15
Pero hay más. En demérito de la UNESCO no faltaban voces que expresaron dudas y aprensiones siniestras que no queremos dejar en silencio, aun
cuando, en algunos puntos por lo menos, nos encontremos distantes de su
significado.
En un artículo muy sucinto -"¿Debería morir la UNESCO?" 16- el conocido filósofo y pedagogo italiano de envergadura mundial Benedetto Croce, hacía suya la opinión de que la falta de fuerzas eficazmente aptas para
formar una verdadera comunidad era sin duda la causa de que la obra concebida por un tal humanismo y realizada con un despliegue de tales fuerzas
como lo había sido la UNESCO, debía ya rápidamente resbalar hacia una
crisis tan grave que hacía surgir la cuestión de si debiera o no continuar
" Cf. HEINRICH KlPP, Unesco, Munich (Isar Verlag), 1957, p. 132-159.
15
JuLIAN HuXLEY, Essays o/ a Humanist (ed. Chatto 5 Windus, Ltd, Londres); Cf.
también la traducción alemana bajo el título de !ch sehe den künftigen Me:ischen,
Munich (List-Verl. ) 1965, p. 222: "Gott ist in Wirklichkeit eine von Menschen konstruierte Hypothese, die ihm helfen soll, in Sinn des Daseins zu verstehen"; p. 223: "zu
behaupten, Gott sei die letzte Realitat, ist, genau genommen, ein semantischer Betrug,
eine so vage Feststel Jung, dass sie jeden Sinn verliert".
J ulian Huxley se muestra además ignorante con respecto al dogma católico al hablar
de una "verdadera deificación de María" en el catolicismo (p. 222: "der eigentlichen
Vergottlichung Mariae im Katholizismus").
1
• Cf. BENEDETTO CRoCE Should Unesco Die?, en "The Manchester Guardian" del
18 y 19 de julio de 1950; también.
W. G. CARR, He Conditions Necessary for the Success of Unesco en " Reflections on
Our Age" ed. by D. Hardman, 1948 p. 299 ss.

666

subsistiendo. Fue Benedetto Croce quien -según la oprmon del sociólogo
austríaco Johannes Messner (Wien y Birmingham)- puso en fin el dato
en la verdadera razón del porqué la UNESCO estaba atorada.11 Aunque
Croce recibió cuatro veces Ja invitación de adherirse a ella, rehusó su colaboración a la UNESCO por juzgarla privada del indispensable lazo espiritual que hubiera sido el único capaz de fundamentar una comunidad y sin
el cual ni siquiera un justo término jurídico podía ofrecerse para designar
adecuadamente la estima que todos los miembros de la UNESCO deben cultivar para el hombre y sus derechos natural~s universalmente obligatorios.
Aún desde el punto de vista político surgieron sospechas graves frente al
papel que la UNESCO desempeña en el transfondo del escenario de la historia mundial. El general Sumpter L. Lowry había sometido a un comité del
senádo americano las siguientes aprensiones: La UNESCO le apareció como
un medio inventado por las Naciones Unidas para alcanzar su objetivo, a
saber la conquista del gobierno americano convertido en un gobierno mundial. Su tarea consistía en cultivar en los ciudadanos americanos el orgullo
vanidoso de ser ciudadanos de un Estado Mundial para que acepten un gobierno mundial como Ja cosa más natural del mundo. Con el fin de propagar
la idea falsa de una UNESCO como medio de alcanzar la paz mundial, el
"State Department", según él, debería ser constreñido a estigmatizar a la
UNESCO y a llamarla lo que ya le parecía ser de hecho: U na conspiración
para la creación de un Gobierno Mundial y para la conquista del gobierno
de los Estados Unidos.18
Sospechas aún más lúgubres atormentaban a Cristof Norborg, antiguo colaborador de la UNRRA, y a quien parecía que había llegado el momento de mirar la verdad de frente (por más penoso que ello sea): "Las Naciones Unidas
sirven únicamente al Kremlin y a su esfera de influencia".19
Ahora bien, la historia ha progresado desde el año de 1947, fecha de este
enunciado, y uno se puede convencer, una vez más, de que el peso de la
historia se carga sobre el de las doctrinas.
Douglas Reed, el antiguo colaborador bien conocido de T imes, estimó que
ya no estaba muy alejado el tiempo en el que, por los esfuerzos de la
"WARWG" (Organización Mundial de Parlamentos de un Gobierno Mun" Cf. JoHANNEs MESSNER, Widersprüche in der Menschlichen Existenz Vienne-Innsbruck-Munich (Tyrolia) 1952, p. 289.
18

Cf. SuMPTER L. LoWRY en The Tablet del 24 de julio de I 954, citado por Emmanuel Reichenberger, Wider Willkür und Machtrausch, Graz y Goettingen, 1955, p. 501.
18

Cf. CRISTOF NoRBORG en The Catholic World, septiembre de 1947, citado ibid.
p. 502.

667

�dial) se prepara un cambio de la Carta de la ONU de suerte que esto poco a
20
poco llegaría a transformarse en un gobierno mundial de orden dictatorial.
Recuérdese en fin el tono llano de las opiniones ilusionistas que W ende[
Wilkie ofrecía al gran público americano en su libro One World imitando la
táctica de Roosevelt.
Ahora bien, según Emmanuel Reichenbergen, viejo ciudadano americano,
ya no es un secreto que en los Estados Unidos círculos de gran influencia
( existen más de 200 organizaciones sin contar a los grupos lecales) colaboran
en la creación de un Gobierno Mundial, que se han propuesto alcanzarlo como
objetivo último. Reichenbergen hace recordar la relación ideo-histórica entre
los designios de las sociedades secretas en tiempos de la Revolución Francesa,
la entrada de los "Iluminados" en América, la ideología de Louis Blanc concerniente a un super-estado y la "Revolución Mundial", así como las construcciones
de Edward Mandell House, originario de Texas, quien gozaba de una influencia enorme durante los dos períodos electorales del Presidente Wilson,
sobre el cual en particular su influjo era eficaz así como sobre el Ministro
Inglés de Relaciones Extranjeras Sir Edwrd Grey. Siempre privaba la idea
principal de una autoridad superior a las naciones, sostenida por la fuerza.
Se hablaba de una unión de todos los pueblos formando una liga para obtener la paz por la fuerza. Creando una "General Association of Nations" sólo
se hubiera intentado fundar una liga de las naciones para mantener una especie de tiranía. Reichenberger no veía en todo esto sin una sola línea que
iba desde los iluminados hasta Louis Blanc; Philippe Dru y, más lejos, hasta
la WAPWG del año de 1953. Era por consiguiente de temerse el que un buen
día el regimiento de los ciudadanos unimundiales, tal vez aprovechando la
ocasión de una nueva guerra mundial, llegase a erigir una tiranía aún más
21
nefasta que lo que sería la tiranía ejercida por los comunistas. Al querer
descubrir las fuerzas más secretas de que se nutre el pensamiento íntimo de
la UNESCO, uno se enfrenta a una gran dificultad que surge tan luego como
se toma en cuenta la ambigüedad de los tres conceptos bases de la UNESCO
cuyas letras iniciales constituyen parte de su denominación: Educación, Ciencia y Cultura, las cuales pueden interpretarse de manera muy diversa:

Ciencia

Aunque la filosofía del primer Director General de la UNESCO Julián
Huxley no sea obligatoria sigue siendo verdadero que la UNESCO toma sus
Cf. DouGLAS REED en When World Government Moves In, escrito para el "Economic Council Letter", No. 312 del lo. de junio de 1935, citado ibid., p. 503.
"' Cf. EMMANUEL REICHENBERGER, Wider Willkür und Machtrausch, p. 504-506.
20

/

668

dis_rai:1cias _( como ya lo vimos) ante toda especie de metafísica y de verdades
ob3et1vas sm que sea un óbice para ello el compromiso de "la libre bús d
de la, verdad objetiva" concertado en el preámbulo de la Convenc1on,
. , que
a
conte~tandose con un hum~nismo :•~ui generis" de carácter científico y espiritual.
Mientras que el humamsmo clas1co, según la opinión de la UNESCO, había
quedado_ encerrado en la región , del Mediterráneo, el humanismo moderno
en cambio no conoce ni limites ni fronteras. La sublime tarea de la UNESCO
es ayudar al n~cirniento de ese nuevo tipo de humanismo.22 Se sobreentiende
~ue ~l h~amsmo es más propicio a la filosofía positivista y se deleita en
descnstahzar nuestros dogmas de toda especie". 23 Por consiguiente es congruente _que, en el programa de la UNESCO, la filosofía como tal no figure
·
. , ba30 . el título de "ciencia"
.
, sino baJ·o el título de "cultura " , en opos1cion por e3emplo al uso mveterado de la mayor parte de los países occidentales
los cuales no desconocen a la filosofía su carácter científico. No es de extra~
ñarse. por consiguiente el que la metafísica sea juzgada adecuadamente por
los rmembros de la UNESCO que han reconocido al materialismo dialéctico
como la filosofía oficial de su país. Desde un punto de vista positivista el
caráct~r de "ciencia'' es negado, como se sabe, a ·todas aquellas disciplinas
que no proceden según un método matematicoide y que no tratan de algo
mensurable o calculable. El problema de la ciencia como tal sigue siendo
uno. de_ los prob!emas m~ delicados e importantes al mismo tiempo y, por
consiguiente, tsta muy le3os de ser definido de una manera unánime.u
Cultura

tal como es visto por la UNESCO, se encuentra
b Eldconcepto de
D la cultura,
h
asa o en 1os erec os del hombre sin que exista una op1ruon
· ·' unarume
acerca de los_ supuestos espirituales y morales de tal base, lo cual ha sido
puesto de relieve entre otros por H. Kipp en su profundo estudio sobre 1
UNESC0.25
ª
~~s-~ún, !ª dificultad para encontrar un denominador común para una
def1mcion mas o menos adecuada del concepto de la " cult ura" crece por el

_= Cf. JAJME ToRRES BoDET, l. c. p. 16: "Classical humanism was at one time restn~ted to th? Mcditerranean region. Modem humanism must know no limit or frontiers.
Unesco s supreme task to help to bring this new type of humanism to birth".

It::

. Cf. JuLIAN HuXLEY, "Unesco, Its purpose and philosophy", p. 61: If we are to
ach1eve progress, we must leam to uncrystallise our dogmas":
:• Cf. p. e. un estudio muy profundo del conocido filósofo italjano Michele Federico
Sc1acca, "La Filosofia Oggi", Milán 1958, Vol. II, p. 173-277.
"' Cf. HEINRICH K!PP, Unesco, Munich (lsar-Verl.) 1957, p. 138 ss.

669

�hecho de que las terminologías empleadas para tratar sobre la cultura o
sobre la civilización difieren mucho en las lenguas, por ejemplo, francesa,
inglesa y alemana. Tomado rigurosamente, la traducción exacta que corresponde a la noción francesa de la "cultura", no podría ser en alemán "kultur",
sino más bien "bildung", mientras que al término alemán "kultur" correspondería en las lenguas romances y anglosajonas más bien la noción "civilización" .26
La cultura, lejos de ser unánimemente reconocida como la realización de
los valores objetivos y universales y como la esfera en la cual el hombre
puede desarrollar plenamente lo que hay en el más humano, corre el riesgo
de verse degradada al nivel de los usos y de las costumbres.27 Para nosotros
la cultura se identifica con la objetivación de una conducta espiritual frente
al sentido más íntimo del ser.28 (Para Gerbet).
"la ambición de los primeros años de la UNESCO era a poner fin al
amurallamiento intelectual del mundo y buscaba un denominador común a las diferentes culturas. La Organización hizo suya la Declaración
Universal de los Derechos del H ombre, pero experimentó algunas dificultades en definir lo más indisp~nsable de una doctrina intelectual
que fuera más que un acto de fe en los beneficios de la instrucción. Después de haber aspirado a convertirse en el 'Vaticano del pensamiento
racionalista', la UNESCO se volvió hacia tareas más concretas y más
fecundas: El desarrollo de la instrucción elemental en los países desprovistos de escuelas, las facilidades al intercambio de libros y de informaciones, las becas de estudios, los trabajos bibliográficos, la organización
29
de investigaciones colectivas sobre ciertos problemas importantes".

Ahora bien, este análisis sagaz nos prueba nuevamente que la UNESCO
ha fracasado en los esfuerzos que se impuso para echar las bases ontológicas
de su propio sistema en tanto que un nuevo humanismo, contentándose con
abarcar la declaración de los derechos del hombre a la manera de una última
•• Cf. ANTON HrLCKMAN, Wesen und Bedeutung der Wissenschaft von den Kulturen
en la "Zeitschrift für Ganzheits-Forschung", Viena 1961, p. 11/ 12 y en
Ivo HoLLHUBER, Sprache-Gesellschaft-Mystik, Munich 1963, p. 119/120.
Cf. JoHANNES MESSNER, Kulturethik, Innsbruck-Vienne-Munich (Tyrolia), 1954,
p. 336: "Was ist Kultur? Zunachst: Offenbar das, worin der Mensch die Vollentfaltung
des wahrhaft Menschlichen findet".
&gt;s Cf. Ivo HOLLHUBER, Sprache-Gesellschaft-Mystik, 1963, p. 118: Für uns ist Kultur
der objektivierte Niederschlag seelischer Haltung letzten Sinnzusammenhangen gegenüber".
,. Cf. PIERRE GERBET, Les Organisations lnternationales, p. 95.
21

670

medida ~ara el _comportamiento obligatorio de sus miembros, pero ha acertado
en ~~10 al eJecutar un gran número de las tareas de orden práctico y ha
contn?wdo ~on. ello, en una medida digna de la más alta aprobación, a
redu_c1r la rmsena humana y a animar a los hombres para el proareso
del
0
medio material e instructivo para todos.
Educación

Nadie podrá negar que la UNESCO ha conquistado grandes méritos por
su labor en los gigantescos progresos escolares del mundo entero sea tratándose del mejoramiento del medio material, sea tratándose de Ía conservación y utilización de los recursos naturales de los pueblos O bien de la inform~ción mundial por medio de encuestas y de documentaciones sobre el estímulo
de u~ espíritu internacional y sobre la coordinación de investigaciones y de
tr~b~JOS en favor de un patrimonio universal de la humanidad entera. Las
multiples y sobreabundantes contribuciones en todos estos dominios que ha
hecho la UNESCO en favor de las naciones grandes y pequeñas le rendirán
honor para siempre. Sin embargo algo falta. ¿ Qué cosa? Desdichadamente
lo más importante desde el punto de vista espiritual del hombre. El hombre
por su naturale~a no
saciará jamás por medio de una vida fácil, por más
~ductora_ Y satisfactoria que pueda parecerle en un cierto momento de su
VId~ pa~cular o de su vida nacional. El hombre, por su naturaleza misma,
es msaciable y está hambriento de infinito. En vano puede quererse satisfacerlo po~ m~dio del bienestar material y cultural y por el perfeccionamiento
de las ciencias naturales y morales. No basta inculcarle el respeto a los Derechos del Hombre de los cuales ni siquiera puede hacerle ver de manera
no equívoca, las últimas bases fundamentales. En efecto los ~onceptos-columnas que ,!und~me~tan cualquier manera de ver el mundo, sea que se
trate ~e. la_ conc1enc1a", de la "justicia", del "derecho", sea que se trate
de la digrudad del hombre", se encuentran muy lejos de poseer en nuestros
días una sola signi~icac_ión; más bien se han hecho proteiformes hasta llegarse
a prestar a cualqmer tipo de molde o cuño, mismo que llegan a sufrir a menudo en sentido contrario al sentido primario que se les ha hecho perder
poco a poco.
De esta manera, unos reconocen la justicia como fundamentada en verdades objetiv~ e invariables que derivan de una ley natural y que se encuentran :11ra1Zadas en último término en la voluntad divina mientras que
otros, habiendo resbalado hasta un colectivismo absoluto identifican la misma
. ..
'
Just1c1a con la utilidad colectiva.30

s:

30

Cf. HEINRICH KlPP, Unesco, p. 131-159

671

�De esta manera se puede limitar la educación a ser el arte pedagógico
de trasmitir a las generaciones futuras un saber estandardizado de orden
más o menos técnico así como un saber de las disciplinas intelectualizadas sin
cultura de espíritu y de corazón, mientras que la virtud pedagógica estará
siempre dispuesta a asumir la gran responsabilidad de hacer crecer en las almas de la generación futura, en conformidad con un proceso orgánico, lo
que ella ha enseñado intelectualmente y lo que constituiría su verdadera
cultura.
Permítasenos invocar la memoria de un enunciado del pedagogo internacional Eduard S pranger quien tenía costumbre de definir la cultura como
"Bildung" en un sentido análogo.31
En lo que concierne al programa especializado semblanteado por la
UNESCO, habrá que mantenerse en guardia ante todo, desde el momento
en que se trate de revisar y de preparar manuales de historia contemporánea.
Por más justificada que pueda ser la tarea de evitar en la enseñanza, primaria y secundaria sobre todo, lo que, sea directamente, sea indirectamente,
podría inculcar a los estudiantes un odio nacional, sin embargo es peligroso
presentarles como un dogma indiscutible lo que no podría ser sino el resultado de las encuestas objetivas que están muy lejos de verse terminadas. En
otros términos, se corre el riesgo de pecar contra este precepto cada vez
que por ejemplo se presenta a Alemania como la única responsable de la
segunda guerra mundial, o bien a Roosevelt, sepulturero de Europa, como el
"genio político" por excelencia.
¿ Qué resulta de todo esto?
La gran interrogante que entraña todo el futuro es la de saber si la página que la historia ha vuelto después de un tan largo y tan ensangrentado
período de luchas y de combates, abriría al mismo tiempo la puerta a una
aspiración común a los valores obligatorios y unificadores de las normas de
orden objetivo que sirven de base a la comunidad mundial.
Constatamos, desgraciadamente, la desaparición casi total de la fe religiosa
y el abandono de toda responsabilidad moral. Es el fruto tardío de una ciencia
"positiva" e intrínsecamente atea que sembró su grano en el siglo de la
luz. La paz sobre la tierra puede ser instaurada y consolidada sólo a condición de que el orden moral establecido por Dios sea respetado (Cfr. el
preámbulo de la encíclica "Pacem in terris" de Juan XXIII). Sería necesario volver a transformar el espíritu mundial tan ampliamente "desteolo-

gizado"
desde
lim
· • el "siglo de las luces" que ha llegado a establecerse como
c , a espmt_ual de _las organizaciones internacionales de nuestra época, y
sena necesano orgamzar de una manera o de otra una especie de "Cruzad
Teísta"
al servicio de un "apostolado de la verdad" para Poder estar a me-a
d"d
1 a de volver a dar al mundo entero la única base que puede ser capaz de
soportar bamboleos gigantescos que lo amenazan todavía.

n Cf. EDUARD SPRANGER, Psychologie des Jugendalters, 17me ed., Leipzick, p. 269:
"Bildung ist das Organischwerden dessen, was man intellektuell aufgenommen hat" (la
formación cultural se efectúa por el proceso orgánico de lo que se ha aprendido intelectualmente) .

672

673
• H-43

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>· Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�EL PRIMER TRATADO DE DESNUCLEARIZACióN
EN LA AMÉRICA LATINA
Lic. ALBERTO GARCÍA Gór.rnz
Universidad Nacional Autónoma de México.
Universidad de Nuevo León.

A. LA HISTORIA MODERNA de los tratados internacionales conocidos como multilaterales, es, en cierta manera, la historia moderna del Derecho Internacional, los que han ido reemplazando a la costumbre como fuente principal
de derecho, si bien la sociedad internacional está aún en una fase embrionaria, en lo que a una internacionalización propiamente dicha se refiere.
De acuerdo con Friedmann, las normas sustantivas de conducta que regulan )as relaciones entre los países son todavía reducidas y débiles. 1 Así, no
es posible ignorar la marcha ascendente de la función de los actuales tratados, notándose el aumento creciente de su alcance y valimiento dentro de
la evolución del Derecho Internacional en la constitución de órganos internacionales permanentes. Tal acontece con el P¡;zcto Constitutivo de la Sociedad de las Naciones y con la Carta de las Naciones Unidas, para comprobar la importancia cada vez mayor de este tipo de tratados a escala
mundial.
Así, la propia Carta de la Organización de las Naciones es el documento
legislativo internacional más importante de nuestro tiempo, siendo posible
observar cómo en la sociedad internacional, siempre cambiante, juega un
papel muy importante ese grado de adaptabilidad que tienen las normas jurídicas internacionales a esos frecuentes cambios sociales que se operan cada
vez en mayor extensión en el seno de la comunidad internacional.

Es necesario recordar una vez más, las nuevas circunstancias determinadas
por el inicio a la Era Nuclear lo que significa en el campo del Derecho
Internacional un nuevo planteamiento a esas circunstancias, especialmente
F'RIED.MANN, WoLPGANo, La Nueva Estructura del Derecho Internacional.
155. Editorial F. Trillas, S. A. México, D. F.
1

Pág.

503

�,, •

en lo que se refiere a la presencia de la energía atómica, no solamente
en el campo meramente científico -para su aprovechamiento---, sino en la
posibilidad de la verificación de una guerra de tipo nuclear, tomando en
cuenta la destrucción masiva de ciudades y naciones, cuyos alcances sobrepasan cualquier cálculo y cuyos daños tienen tal poder de destrucción que
no está lejana la posibilidad de que el hombre mismo desaparezca de la
tierra.
Con el descubrimiento de la energía nuclear y de su primer aplicación,
el primero de julio de 1952, se inició el sombrío capítulo de la moderna
época termo-nuclear. La multiplicación de tal fuerza se ha ido extendiendo
gradualmente más y más y al presente varios países cuentan con ella, predominando el empleo bélico de tal energía.
La llamada "experiencia local" de Hiroshima y Nagasaki, es un llamado
de atención bastante elocuente para que el hombre de todas las latitudes
concentrara su atención acerca de la protección del propio hombre. Desde
entonces han pasado ya más de una veintena de años y ha habido momentos
en que parecen ser los últimos del linaje humano.
La Asamblea General de las Naciones Unidas -decía U Thant el 5 de
agosto de 1963-, ha señalado más de una vez el peligro de la amplia difusión de éstas armas (las nucleares), a la vez que invitan a los gobiernos
a hacer todo lo posible, por llegar a un acuerdo internacional fijo, que prevea la inspección y el control con el fin de evitar la propagación de las armas de exterminio masivo. No deja de ser significativo el hecho de que
mientras las resoluciones de la O. N. U. cargan una responsabilidad especial sobre las potencias poseedoras de armas nucleares, las invitan a no confiar en el control de las mismas a los países que no las poseen. Dichas resoluciones reconocen al mismo tiempo que los países que no poseen armas nucleares se hallan, igualmente, interesados en esta cuestión y pueden jugar un
importante papel en la regulación de este problema, absteniéndose de esta
producción, mediante la renuncia a su adquisición de cualquier otra manera,
así como negándose a la cesión de sus territorios para el emplazamiento de
dichas armas.
En lo referente a tratados multilaterales es de observarse que algunos autores les denominan "legislativos", los que no son propiamente equiparables
a las leyes del Derecho Internacional. Otros autores, como Kelsen, les llaman
tratados "creadores de derecho". 2 Fenwick, estima que algunos de esos tratados se ocupaban de los intereses políticos de los Estados y tratan de solucionar diversos conflictos, definiendo derechos y deberes, y estableciendo
• KELSEN, HANs, Principios de Derecho Internacional Público, pág. 273. Editorial
El Ateneo. Buenos Aires.

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nuevos princ.tp1os de Derecho Internacional, como así acontece con el Tratado de Desnuclearización de la América Latina, que constituye el tema de
nuestro estudio.
En la trágica secuencia rítmica de la guerra, posteriormente a todo hecho
bélico se presenta una reacción condenatoria de tal hecho. Reacción natural que se ha venido traduciendo en esfuerzos, que dirigidos principalmente en el campo del Derecho Internacional, han tratado de prevenir y
de evitar su repetición, pese a que tales hechos han venido siguiendo siempre
una línea ascendente. Lo anterior es posible observarlo en la historia de
las grandes reuniones internacionales, convocadas precisamente con el fin de
evitar los conflictos bélicos y tomar toda clase de medidas, que -como acontece con el Sistema Interamericano--, pudiesen proporcionar los medios procedentes para la solución de problemas que pudieran conducir al hecho
bélico mismo. Tal es el caso que se dio en el Acta Final del Congreso de
Viena en 1815, la que a consecuencia de la posición dominante de los países
signatarios, llegó con el tiempo a convertirse en ley para toda Europa, y en
cierta medida, para todo el mundo, a efecto de evitar la guerra. Asimismo,
la Declaración de París en 1815, formalizada entre un pequeño grupo de
Estados, la que llegó a adquirir carácter legislativo gracias a la adhesión de
un conjunto más numeroso. Es posible citar varios esfuerzos en pro de la
paz y del desarme. En 1921 tuvo lugar la Conferencia Naval de Desarme
en Washington. La de Génova en 1927. En 1930, en Londres. Ya en 1933,
Hitler abandonaba la Liga de las Naciones.
Dentro de la perspectiva que brevemente señalábamos., tenemos ya un avance significativo dentro de esos esfuerzos por eliminar la guerra: el Pacto de
la Liga de las Naciones, el que constituye un tratado multilateral, con características de universalidad, pese a que muchas de sus obligaciones no tenían un matiz definido. Lo que, por otra parte era lógico, si se toma en
cuenta que las circunstancias y la disposición de los Estados no era comparable a las que actualmente privan.
Hemos llegado -siguiendo la cronología de este tipo de tratados multilaterales- a la Carta de las Naciones Unidas, la que vino a reemplazar
al Pacto de la Liga de las Naciones y que es actualmente el documento legislativo internacional de mayor importancia, y que presenta singulares características. Bastará recordar su contenido para comprobar su objeto y naturaleza comprendiendo principios y normas como nunca antes se habían plasmado jurídicamente en lo internacional.
En América, tenemos las sucesivas Declaraciones, las Conferencias y Reuniones Interamericanas de Cancilleres, de acuerdo a las cuales se han afirmado, con cierta periodicidad, principios de Derecho Interamericano.
505

�Las Repúblicas Americanas han considerado que estas Declaraciones tienen
fuerza de ley para el grupo regional.3
Acerca de nuestro tema resulta interesante recordar -ya dentro de nuestra América-, que en el Preámbulo del Acta de Chapultepec, adoptada en
la Conferencia sobre Problemas de la Guerra y de la Paz, celebrada en la
Ciudad de México en 1945, se dijo que, "a partir del 1890, los Estados
Americanos han ido incorporando a su derecho nacional, por medio de Convenciones, Resoluciones y Declaraciones, los siguientes principios..." No se
hace ninguna distinción con respecto al carácter jurídico de los principios
incorporados a las Resoluciones y Declaraciones, lo que, por otra parte, es
una tarea que debería realizarse, tomando en cuenta que el Derecho Interamerioano ha venido cobrando una importancia cada vez mayor. La Resolución XXVI, de la Conferencia que hemos citado, convoca al Comité
Jurídico Interamericano para que informe a los Gobiernos Americanos sobre
la esencia de las distintas Conferencias y Reuniones de Cancilleres de las
Repúblicas Americanas.
Por último, ya en el terreno de la prevención del empleo bélico de la
energía nuclear, en Polonia se elaboró el llamado Plan Rapaki, el que, sin
prejuzgar acerca de su motivación política, aparece como el primer intento
de desatornización y, necesariamente, constituye un antecedente en la historia
de esta clase de instrumentos internacionales.

B. México y el Problema Internacional de la Paz.
B. En lo que respe&lt;;ta a la actividad de México en materia internacional,
es a no dudarlo, una de las más dignas y elevadas que aparecen en la historia universal. Aunque México no ha tenido ni tiene las características de
una gran potencia, _,; sus recursos son para calificarlos aún de país desarrollado, de acuerdo con la concepción economista, no obstante, sus presidentes,
juristas y diplomáticos, en su conjunto, han realizado una obra que revela
una vocación, una fe, de profunda raigambre humanista y, por ende, pacifista por excelencia; lo que pone de manifiesto el amor del Pueblo Mexicano
por la paz.
Varios son los aspectos de la presencia internacional de México, resultando
prolijo el hacer la enumeración de todas las fases de su política internacional;
sin embargo, para los fines de nuestro estudio, nos interesan en particular,
los esfuerzos realizados en favor de la paz y en ese plasmar en realidad jurídica internacional, ese espíritu pacifista, como así se advierte en el primer
Tratado de Desnuclearización que, si bien está referido solamente a límites
• FENWICK G . CHARLES, Derecho Internacional, p. 489. Bibliográfica O mega. Buenos Aires.

regionales, tiene, amén de su valimiento jurídico intrínseco, la significativa
trascendencia de servir de modelo y ejemplo para futuros tratados semejantes,
lo que se traduce en una serie de realidades jurídicas internacionales que
pueden frenar la expansión de uso de la energía atómica con fines guerreros
a escala universal.
Como uno de los más significativos esfuerzos realizados por México y que
sirve de antecedente, podemos observar cómo en la Conferencia Interamericana de Consolidación de la Paz, celebrada en Buenos Aires, del lo. al
23 de Diciembre de 1963, México presenta un Código de la Paz. Un primer
esfuerzo concreto dentro del Derecho Intemamericano.
En el artículo 5o. de dicho Código -que pone de manifiesto la actitud
y el credo pacifista de México-, se establece: "En caso de incumplimiento,
por cualquiera de las Altas Partes en conflicto, de las obligaciones contenidas
en los artículos anteriores, los Estados contratantes se comprometen a emplear
todos sus esfuerzos para el mantenimiento de la paz. A este efecto, prohibirán
la exportación con destino al agresor de armamentos terrestres, navales, aéreos,
materiales de guerra, petróleo, carbón y acero, así como cualquiera otros
materiales susceptibles de ser utilizados en la guerra. .." 4
También se encuentra la presencia de México, en diferentes reuniones
internacionales de desarme efectuadas en diversas ocasiones y lugares, hasta
llegar a un florecimiento que da el más alto testimonio del credo y de la
doctrina pacifista dé México, en la brillante actuación internacionalista de
un ex-Mandatario mexicano: el Licenciado Adolfo López Mateos. Su condición de abanderado persistente de la paz y del desarme general y completo,
mueve a López Mateos a encontrar fórmulas prácticas y hacedoras que conducen progresiva pero firmemente, a alcanzar esas metas, tan anheladas por
los hombres de todas las latitudes.
Dada la relevante importancia del documento en el que el Presidente
López Mateos inicia su cruzada a favor de la paz, y de su interesante contenido, en el que se aparecen las ideas matrices de su doctrina, cuando se
dirige a la "Primera Conferencia Mundial de la Paz por el Derecho", lo
transcribimos a continuación :
"Me complazco en enviar un cordial saludo, por vuestro digno conducto, a
los distinguidos delegados a la Conferencia, así como mis fervientes votos
por el éxito de sus meritorias labores.
La política internacional de México a lo largo de su historia como nación
independiente, coincide en sus grandes líneas y en sus propósitos fundamentales,
con el ideario que inspira a vuestra Asociación; y me satisface registrar el
' GARCÍA RoBLES ALFONSO, El Mundo de la Postguerra. Secretaría de Educación
Pública. México. p. 431.

�,

hecho indubitable de que en ese orden de ideas no ha habido, de nuestra
parte, la menor solución de continuidad.
Para nosotros también, la paz, en su sentido más profundo y auténtico,
no puede ser apenas ni un dispositivo mecánico contra la agresión, ni menos
aún, el aquilibrio siempre precario entre los armamentos, sino que resulta del
acatamiento sincero al orden jurídico estructurado sobre la base insustituíble
de los derechos y deberes fundamentales de los Estados.
La más alta expresión de esta ideología pacifista de mi país, creo encontrarla en aquella palabra que el presidente Benito Juárez dirigió al pueblo mexicano el 15 de julio de 1867, el mismo día en que regresó a la capital de la
República, al término de su larga y victoriosa lucha contra la intervención
extranjera: 'Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz'. En verdad, no puede haber una correspondencia más
perfecta que la que se da entre aquella sentencia del gran estadista mexicano
y el lema que habéis adoptado como emblema de vuestro noble movimiento:
'La paz mundial por el derecho'.
La Doctrina Juárez sobre la paz, fue promulgada por su autor como el
jurista consumado que era; como quien había pasado, sin otro tránsito, de
la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a la Presidencia de la República. Por esta razón, su mensaje, recibido con respeto por
todos los mexicanos, tiene resonancias más profundas aún en todos aquellos,
que educados en las mismas disciplinas jurídicas hemos sido habituados a
concebir toda la realidad humana y extrahumana, en absoluto, bajo el imperio del Derecho. A todas las comunidades humanas hasta la gran comunidad mundial que engloba todas las demás, se extiende la majestad de la norma
jurídica; y más allá aún, empieza a proyectarse sobre el silencio infinito del
espacio ultraterrestre.
El mismo terrible auge que en nuestros días han alcanzado los medios de
destrucción ha contribuído, a lo que me parece, a poner el Derecho irrevocablemente al servicio de la paz, y tan sólo de la paz. Si en otros tiempos pudo
pensarse en la guerra como eft, la instancia última para la solución de los
conflictos internacionales; si pudo hablarse por ello como lo hicieron nuestros
clásicos, del derecho de la guerra y de la paz; actualmente, por el contrario,
es un enorme despropósito el pretender que la guerra puede ser un medio
idóneo para resarcir el derecho violado ya que a éste bien particular superan
con mucho los males sin cuento que en todo el mundo causaría el empleo de
las armas nucleares e incluso el de las que se han dado en llamar convencionales.
La Convicción de que tales daños serían de inmensa magnitud e irreparables, es lo que mueve a México a apoyar las reuniones internacionales, los
esfuerzos bien intencionados en pro del desarme: ella me ha inducido a pro-

508

poner junto con los señores Presidentes de las Repúblicas de Bolivia, Brasil,
Chile y Ecuador, que la América indolatina sea siempre una zona donde
estén proscritas la instalación y la utilización de las temibles armas nucleares.
De la fe cunda e indestmctible simbiosis entre el derecho y la paz es vuestro
movimiento, señores miembros de la Conferencia, una encarnación viviente.
Lo será aún más, en beneficio de la humanidad entera, merced al progreso
de los trabajos confiados a vuestra sabiduría. Por que así sea, recibid mis mejores augurios".5
AnoLFo LóPEz MATEos
"Presidente de los Estados Unidos
Mexicanos"

De la transcripción que antecede, es posible establecer los principios rectores de la Doctrina Mexicana de la Paz, manifestados a través del pensamiento del Presidente López Mateos, quien hace resaltar el imperio del Derecho, cuando estatuye terminantemente el "poner el Derecho irrevocablemente al servicio de la paz".
Sin eínbargo, es en abril de 1963, cuando la Doctrina Mexicana de la Paz,
en el significativo actual del Presidente López Mateos, alcanza una máxima
expresión. Al dirigirse a los Presidentes de Bolivia, Brasil, Chile y Ecuador,
propuso que se declarara a Latinoamérica, "Zona Desnuclearizada". Así culminó uno de los más importantes esfuerzos realizados por país alguno en el
plano de no utilizar la fuerza atómica para fines de guerra.
Entre los párrafos más notables de esa comunicación a los Presidentes de
las Repúblicas Americanas que se citan, el Mandatario Mexicano afirmó:
"Cuando México tuvo por primera vez la oportunidad de hacer oír su voz
en el Comité de Desarme de las Dieciocho Naciones pedí al señor Secretario
de las Relaciones Exteriores expresar los siguientes conceptos:
"A nuestro modo de pensar, la desnuclearización podía, puede, y debe hacerse, en tanto se consigue un acuerdo mundial, por decisiones espontáneas
de los Estados.

"Es así como el gobierno de México ha resuelto no poseer ni admitir en
el ámbito del territorio nacional armas nucleares de ninguna especie ni los
medios que pudieran ser utilizados para transportarlas. Claro que no tenemos posibilidades técnicas o económicas para ello, pero aún cuando las tuviéramos, nuestra actitud sería la misma. Igualmente hemos acompañado con
nuestra opinión nuestro votq, aquellas resoluciones que se han presentado
con objeto de evitar la difusión de las armas nucleares.
• Presencia Internacional de México. México 1963. pp. 620 a 62 l.

509

�"Me llevó a dictar instrucciones al jefe de la delegación mexicana, no sólo
la congruencia de su contenido con la vocación pacifista del p1ieblo de
México, sino la firme convicción que tengo de que nos encontramos viviendo horas dramáticas: horas que exigen de todos y cada uno de nosotros
-pero de manera especial de aquellos que hemos recibido el mandato de
interpretar a nuestros pueblos-- una conducta decidida y constante, en favor
de la preservación de la vida misma.
"Fue pues con singular complacencia que advertí -y paso con ello a referirme al segundo de los antecedentes a que antes hice mérito- que las delegaciones de Bolivia, Brasil, Chile y Ecuador al Decimoséptimo Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, copatrocinaron un Proyecto de Resolución destinado a satisfacer un anhelo tan caro
al hombre latinoamericano como lo es la desnuclearización de nuestra región.
"Reconociendo a un tiempo la bondad y la importancia del aludido Proyecto, oportunamente dispuse que se instruyera a la delegación de México
para que le prestara todo el apoyo posible. Desafortunadamente surgieron
elementos de índole meramente circunstancial, que usted sin duda conoce
tan bien como yo, que aconsejaron a las delegaciones patrocinadoras posponer
la discusión de dicho documento, cuya altura de miras fue por todos reconocida.
"A mi vez, y con ello terminó esta exposición preambular, estimé conveniente dar nuevo aliento a los esfuerzos hasta ahora realizados y manifesté
públicamente que el gobierno de México está dispuesto a firmar el compromiso, si un grupo importante de repúblicas latinoamericanas, o todas ellas,
aceptan de consuno --ya sea por medio de declaraciones unilaterales o de
un convenio multilateral específico- 1JO adquirir a ningún título, ni permitir
por ningún motivo que en territorio nacional se almacenen y transporten
armamentos nucleares o se instalen bases para su lanzamiento.
"Llego así, señor Presidente, al problema que ahora se presenta a los gobernantes latinoamericanos: el de la selección _de los medios adecuados para
el logro de la aspiración que, a la luz de lo antes expuesto, no vacilo en
calificar de común a usted y a mí.
"Tras de meditarlo detenidamente, he creído oportuno llevar a la atención
de los ilustres gobernantes de los Estados patrocinadores del Proyecto de
Resolución antes referido, la necesidad de no dejar truncas las medidas encaminadas a la desnuclearización de la América Latina. A ella me impulsó
la convicción de que es a esos cuatro países junto con el mío, a los que de
manera más directa incumbe ahora tomar nuevamente la iniciativa.
"Me dirijo en Usted, señor Presidente, al estadista que tantas pruebas de
madurez política ha dado al frente de su pueblo, con la seguridad de que
510

la experiencia que tan singularmente le distingue, habrá de resultar de especial valía en la tarea de selección que nos confronta.
«un método que a mi juicio presenta posibilidades de éxito en esta empresa, sería el que de los Presidentes de Bolivia, Brasil, Chile y Ecuador y
México, hiciéremos conjuntamente una Declaración por la que anunciáramos
nuestra disposición para afirmar un acuerdo multilateral con los demás países de América Latina, en el cual se establezca el compromiso de no fabricar,
recibir, almacenar ni ensayar armas nucleares o artefactos de lanzamiento nuclear. Dicha Declaración destacaría el anhelo de que a ella pudieran eventualmente adherirse el resto de las naciones latinoamericanas, a los fines de
que llegará a constituir, para nuestros pueblos, una especie de carta libertadora de toda amenaza nuclear. No creo pecar de un excesivo optimismo,
si manifiesto a -usted ahora que tal documento, vendría a tener, así mismo,
muy saludables efectos en los esfuerzos que tanto en la Asamblea General
de las Naciones Unidas, como en el Comité de Desarme, se vienen realizando en favor de alejar para siempre el espectro de una guerra nuclear.
"Las generaciones que nos han precedido lograron para nuestra América
títulos especiales de los que puede justamente estar orgullosa; entre ellos no
es el menor el de haber constituído el grupo de Estados que por primera vez
emprendió con éxito esa gran aventura de convivencia pacífica que es la
colaboración multilateral a través de los organismos internacionales. Si nuestra
generación logra, a su vez, la desnuclearización de la América Latina -como
un primer paso hacia la de todo el orbe y ulteriormente hacia el desarme
universal y completo- podrá descansar en la seguridad de que no ha de
serle adverso el juicio de la historia. Cierto es que son muchas las dificultades
a vencer, pero quiero creer -y para ello me apoyo en la experiencia que
brinda nuestro pasado como naciones amantes de la paz- que no son menores
ni vuestra voluntad ni nuestra habilidad para superarlas. Una forma muy
concreta de iniciar esta superación podría consistir, según mi modo de pensar,
en que hiciéramos a la brevedad posible la declaración que me he permitido
sugerir en esta carta.
En la seguridad de que tendrá usted a bien prestar a esta causa las luces
de su experiencia y su saber, le envío, señor Presidente, mis más cordiales
saludos y la expresión de los votos que formulo por su bienestar y ventura
personales" .6

• Op. cit., p. 624.

511

�C) El Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América
Latina.

Una vez que hemos citado los antecedentes anteriores, es de hacerse notar, tanto en la actuación del Presidente Mexicano Adolfo López Mateos,
así como en la autorizada opinión del Doctor Alfonso García Robles,
el hecho de que la política independiente de México en materia internacional no obedece a cuestiones fortuitas o circunstanciales, sino que es el fruto natural y espontáneo de nuestra experiencia histórica, es garantía de su
inalterable continuidad. Así, por ejemplo, en lo que atañe a la cuestión
de que vamos a ocuparnos, al lado de las declaraciones por el Presidente
López Mateos cuando hizo pública su iniciativa para la desnuclearización
de la América Latina y que ya tuve ocasión de citar al principio, conviene
colocar las palabras que pronunció el ciudadano electo por el pueblo de México para ocupar, la semana entrante, la presidencia de la República, al
aceptar su candidatura para ese elevado cargo el 17 de noviembre. El señor licenciado Gustavo Díaz Ordaz se expresó en esa ocasión en los términos
que a continuación repito y que resultan en extremo pertinentes en relación
a la tarea que tenemos encomendada:
"Luchamos por la Paz a sabiendas de que la autodestrucción del género
humano, no es én nuestros días hipótesis remota, sino posibilidad que debe
ser combatida; somos partidarios del desarme, empezando por la desnuclearización, pues estamos convencidos de que, o el mundo acaba con las armas
nucleares, o las armas nucleares acaban con el mundo. (Gustavo Díaz Ordaz: Pensamiento político, México 1964. T.I.P. 17)" 7
Iniciamos, pues, el estudio del

TRATADO PARA LA PROSCRIPCIÓN DE LAS ARMAS NUCLEARES
EN LA AMÉRICA LATINA 8

Dicho Tratado consta de 31 artículos distribuidos de la siguiente manera:
El Preámbulo, en el que se manifiestan los anhelos y aspiraciones de los
pueblos de la América- Latina y que refleja también los anhelos y propósitos
contenidos en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, pero
sobre todo cuando se declara "la prohibición total del empleo y la fabricación de armas nucleares o de todos los tipos de armas de destrucción en ma7

GARCÍA RoBLES, ALFONSO. La Demuclearizacíón de la América Latina. El Co-

legio de México, p. 52.
• Ver Apéndice.

sa", relativo a uno de los tres puntos de un programa coordinado de desarme,
aprobado en la Asamblea General de la O.N.U. en su resolución 808 (IV).
Interesante también resulta en dicho Preámbulo la declaración de que:
"la América Latina, fiel a su tradición universalista no sólo debe esforzarse
en proscribir de ella el flagelo de una guerra nuclear, sino también empeñarse
en la lucha por el bienestar y progreso de sus pueblos, cooperando paralelamente a la realización de los ideales de la humanidad, o sea a la consolidación de una paz permanente fundada en la igualdad de derechos, la equidad económica y la justicia social para todos, de acuerdo con los Principios
y Propósitos consagrados con la Carta de las Naciones Unidas y la Carta de
la Organización de los Estados Americanos.
Tomando en cuenta que en el apéndice se incluye el Tratado, nos concretamos a hacer únicamente una glosa de lo que a nuestro juicio resulta
de mayor interés. Así, vemos cómo el artículo lo. en sus incisos a y b, las
Partes Contratantes se comprometen a utilizar exclusivamente con fines pacíficos el material y las instalaciones nucleares sometidos a su jurisdicción
y a impedir en sus respectivos territorios:

a) El ensayo, uso, fabricación, producción o adquisición, por cualquier
medio, de toda arma nuclear, por sí mismas, directa o indirectamente,
por mandato de terceros o en cualquier otra forma, y
b) El recibo, almacenamiento, instalación, emplazamiento o cualquier forma de posesión de toda arma nuclear, directa o indirectamente, por sí
mismas, por mandato de terceros o de cualquier otro modo.

2. Las Partes Contratantes se comprometen, asimismo, a abstenerse de realizar, fomentar o autorizar, directa o indirectamente, el ensayo, el uso, la fabricación, la producción, la posesión o el dominio de toda arma nuclear o
de participar en ello de cualquier manera.
El artículo 2o. se refiere a la definición de Partes Contratantes. El artículo
3o. hace la definición de territorio y el artículo 4o., la zona de aplicación
del mismo.
El artículo So. está referido a la definición de las armas nucleares, entendiendo por "Arma nuclear" todo artefacto que sea susceptible de librar energía nuclear en forma no controlada y que tenga un conjunto de características propias del empleo con fines bélicos. El instrumento que pueda
utilizarse para el transporte o la propulsión del artefacto no queda comprendido en esta definición si es separable del arte/acto y no parte indivisible
del mismo.
El artículo 7o. estatuye lo relativo a la Organización, y para tal efecto el·
Tratado establece un Organismo Internacional denominado "Organismo para
513

512
H

�la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina", señalándose
la sede del mismo en la Ciudad de México. Por su parte, el artículo 80.
dispone los órganos principales del Organismo:
Una Conferencia General, un Consejo y una Secretaría.
El artículo 9o. establece, ya en particular, las funciones previstas por el
artículo anterior y el l0o. establece la forma de integración del Consejo.
El artículo 11 dispone de la organización de la Secretaría, compuesta por
un Secretario General y el personal necesario.
El artículo 12 establece el sistma de control destinado a verificar especialmente:

a) Que los artefactos, servicios e instalaciones destinados a usos pacíficos
de la energía nuclear no sean utilizados en el ensayo y la fabricación
de armas nucleares;
b) Que no llegue a realizarse en el territorio de las Partes Contratantes
ninguna de las actividades prohibidas en el artículo lo. del presente
Tratado, con materiales o armas nucleares introducidos del exterior, y
c) Que las explosiones con fines pacíficos sean compatibles con las disposiciones contenidas en el artículo 18 del presente Tratado.

El artículo 31 habla de los Textos Auténticos y Registro, finalizando con
un artículo transitorio.
Es de hacerse notar, la resolución 26 (IV) que se refiere a un voto de
gratitud que la Comisión Preparatoria para la Desnuclearización de la América Latina hizo en el sentido de reconocer el apoyo brindado por el Presidente de México, señor Licenciado Gustavo Díaz Ordaz y el Secretario de
Relaciones Exteriores señor Licenciado Antonio Carrillo Flores• en los propios t~rminos, dicha Comisión resolvió a hacer patente su ap:ecio al señor
Embajador, Dr. Alfonso García Robles, por su destacada actuación como
Presidente de dicha Comisión, sin olvidar tampoco, el voto de reconocimiento para el señor Licenciado Adolfo López Mateos, voto que se convierte en el reconocimiento para su generosa iniciativa y su decidida contribución a la causa de la Paz.

El artículo 13 está referido a las Salvaguardias del O.1.E.A. (Consultar
Apéndice).
El artículo 14 habla de los Informes de las Partes y el artículo 15, se refiere también a los informes especiales a solicitud del Secretario General.
El artículo 16 establece las Inspecciones Especiales, o sea la facultad que
tiene el organismo Internacional de Energía Atómica, así como el Consejo
creado por el Tratado, en los caso_s previstos por dicho precepto.
En el artículo 17 establece el uso pacífico de la Energía Nuclear y el 18
de las explosiones con fines pacíficos.
El artículo 20 habla de las medidas en caso de violación del Tratado.
En el artículo 21 se establecen las relaciones entre la Organización de las
Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos. El artículo
22 está consagrado a las prerrogativas e inmunidades.
El artículo 23 trata de la notificación de otros acuerdos, y el artículo 24
prevé la solución de controversias.
El artículo 25 versa sobre la firma del Tratado.
Lo relativo a ratificación y depósito, se consagra en el artículo 26.
El artículo 27 establece lo relativo a reservas, en el sentido de que dicho
Tratado no podrá ser objeto de las mismas.
·
El artículo 28 establece las reformas al Tratado.
La Vigencia y la Denuncia del mismo queda estatuido en el artículo 30.
514

515

�CONSIDERACIONES SOCIOLÓGICAS EN TORNO
AL DESARROLLO*
JUAN SANDOVAL TRUJILLO

INTRODUCCIÓN

Lo SOCIAL POR LO SOCIAL, dentro de los objetivos del desarrollo, es francamente un fenómeno de reciente aparición. Lo social dentro de las preocupaciones de economistas y pensadores de ayer y de hoy no tenía por qué existir, a no ser en función de lo económico. No era pues, por razones de ignorancia, ni mucho menos de olvido, sino tan sólo por cuestiones de método
y valores de un contexto socio-histórico-económico dado: que dichos economistas todo lo visualizaran en función de lo económico y siempre teniendo
como única finalidad lo económico.
La consideración de lo social y su integración dentro de lo económico y
para lo mismo económico en función de lo social, es una exigencia que el
mismo sistema que se está estructurando ante nuestros ojos nos impone como asunto de vida o muerte. Porque de la misma manera que ya los postulados del liberalismo económico resultan obsoletos y que sus circunstancias
determinantes de la oferta y la demanda ya desaparecieron y ahora son bloques de solidaridad y de fuerzas, o leyes de otra índole e intereses distintos,
quienes deciden las pautas a seguir; así tampoco ya no es posible esperar que
nuestro desarrollo vaya a surgir en medio de nuestro individualismo y egoísmo y que el mejoramiento social de nuestras gentes vaya a brotar como
una lógica secuela y automática del parodiado desarrollo económico nuestro. ( 1)
Más todavía, podemos afirmar que así como el hallazgo de la rehabilitación del hombre como persona social y no como otro factor cualquiera de
la producción, fue un hecho incidental y surgido por razones inminentes pa-

* Algunos puntos de la conferencia de este título, dictada por su autor en la
Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo Le6n, el 30 de mayo de 1967.
517

�ra la vida de la empresa, así también la integración de fo social dentro de
los objetivos del desarrollo es un hecho que se ha impuesto por coincidencia tal vez, en vista de los obstáculos que han confrontado economistas y técnicos en general al poner en marcha sus planes de desarrollo dizque económico y ante su descalabro al constatar que muy a pesar suyo hay factores
de índole genuinamente social que determinan el éxito o fracaso de los objetivos previstos.
La planificación del desarrollo socio-económico nuestro urge que se haga
desde al plantearse los objetivos, si es que queremos subsistir en el concierto
internacional de la Humanidad, donde ya no son individuos aislados los que
buscando su propio y antojado interés, van a construir el mejor orden que
automáticamente nos lleve al bien común de la humanidad; no, jamás, porque ahora se trata de bloques que se autoprotegen y buscan autodesarrollarse internamente en solidaridad para todo su pueblo y recurriendo para ello
a cuantas medidas a su alcance se presenten, sin importarles, fuera de sus
áreas, quiénes sufran el rigor de sus medidas.
Lo social siempre interfiere y por lo mismo puede frenar o favorecer el
desarrollo. De allí que el conocimiento del medio o contexto de que se trate,
siempre se impone como prerrequisito necesario al éxito de todo plan de desarrollo.
Veámoslo en ciertos aspectos.

I. INTERFERENCIA OMNÍMODA DE LO SOCIAL: Cuantas veces se habla de
problemas de países en vías de desarrollo, siempre se alude al círculo vicioso
en que los mismos se encierran: Su bajo producto per cápita, por falta de
cap.ita!, su falta de capital y bajo poder de compra por su falta de ingresos,
sus bajos ingresos por ¡u baja productividad por falta de capital. Técnicos
y economistas como planificadores, a quienes esto les preocupa, jamás mencionan variables sociológicas que posiblemente intervengan en este círculo
hermético.
No es que se les reproche su tal proceder. De hecho no hacen más que
estarse ajustando a aquel principio fundamental de la socialización de la
cultura. Según este principio, cada persona internaliza los fenómenos d e
distinta manera, porque cada quien los visualiza a través de sus propios centros de interés que, a su vez, son diferentes para cada quien. Nada pues,
tiene de extraño que tanto los economistas como los planificadores y técnicos en general, concentren toda su atención en sus propios centros de interés que en el caso están constituidos por las tres fases importantes del hacer
económico: producción, distribución y consumo, con sus respectivas demandas que implican: fuentes de abastecimiento, canales de comunicación y hábitos del consumidor, en cuanto sirven a los fines económicos de que se trata.

i ~ué variables sociológicas, ni qué cosas por el estilo que puedan a ellos
vemrles en mente dentro de tales ámbitos de sus intereses! Sin embargo
trate~o~ de desglosar algunas de ellas, en cada una de las fases del hace;
econormco.

11. LA PRODUCCIÓN: Entre los factores relativos a esta fase _.
r
qué
no
reconocerlo
que
también
a
las
dos
restantes?
al
d
·
c.
y
po
1
•
.-, se u e siempre a
os tres ya_ consabidos: recursos naturales, capital y trabajo. A ellos añadamos expl~c1tamente y quizás tomando parte del primero, el talento O espíritu
empresanal.
Examinemos cada uno separadamente:
a) El capital: formación de capital necesariamente dice O implica ah
I
h b , d .
.
orro,
que uego a ra e mvert1rse, pero invertirse en tal forma que puedan esper_arse frutos del mismo,. a corto o a largo plazo, y frutos con repercusiones
sociales_ favorables. En la iniciación del desarrollo, tan importante es conocer
la cantidad de riqueza que se escape del consumo, como los objetos O fines
en los que tal ahorro se invierta.
. Nadie puede negar la influencia tan decisiva que ejercen en este caso vanable~ .tal~: como el . sistema de valores, de las relaciones sociales y de la
estratrf~cac10n que remen en un medio dado. Ellos, en efecto, nos van a
dete~ar, tanto _el ahorro como la inversión productiva. Resulta claro,
que si :_n una sociedad determinada, el prestigio y el poder se miden por
el ta.mano del coche que se use, por el lujo o amplitud del terreno O edificio
en qu~ se habite, o_,qué sabemos nosotros, quizás por el rumbo de la colonia
Y los mtereses que allí se jueguen; lógicamente todo cuanto se ahorra -sin
ponemos a investigar aquí en detrimento de qué capas se amase- en vez
de canalizarlo hacia _n~evas fuentes productivas, se va más bien a congelarlo en bo~to o prestigio, a pesar de que las mismas funciones vitales podían
haberse satisfecho con otro edificio en condiciones menos costosas. No dudamos que sea un ahorro, que si bien significativo para la familia interesada, resulta por completo intrascendente desde el punto de vista social.
~entro de esta misma línea podemos también hacer nuestras, las observa~10nes que el profesor Piet Peters ponía en entredicho alguna vez al refenrse, a la p~oductividad del trabajo y del capital en México. El frenesí que
~ tema por mcrementar el capital a expensas del trabajo, derrochando capital Y tr~bajo en equipos técnicos los más modernos, montados en fábricas
a todo luJO de oficinas y edificios, sin parar mientes en la abundancia de
mano de obra que se condena, con graves consecuencias a la vez.(2)
Po~que nadie duda de la grande necesidad que tenemos de fuentes de
trab~JO ~ no de gastos o ahorros que se congelan con derroche y sin ninguna
conc1enc1a social.

519
518

�Las relaciones sociales, usos y costumbres o ceremonias y rituales que se
estilen dentro de cada clase social, ¿ quién no reconoce el influjo que tienen
en función del ahorro y su destino? Qué de sorpresas nos aportaría una investigación realizada dentro de nuestro medio, para llegar a calcular la cantidad inimaginable de ahorros que se frustren en más o menos grado, según
las capas sociales de que se trate, en regalitos y objetos cuyos lujos no podemos permitirnos nosotros, mientras a nuestro alrededor haya tanta miseria.
Y nada digamos de las ostentaciones ceremoniosas por parte de cada uno
de nosotros, quemadas, bien en aras de un prestigio social malentendido, bien
en loor del santo de nuestra devoción, o en fin, en gestos filantrópicos bajo
la bandera de algún club o asociación sofisticados que suenen mucho en
nuestro medio.
¡ Qué mejoras se lograrían y qué de fuentes de trabajo pudieran crearse nuevas, si todos estos ahorros así dilapidados, pudieran canalizarse con
conciencia de nuestras necesidades, hacia la satisfacción de las mismas!
¡ Cuántos capitales ahorrados que se hayan venido quemando o sacrílegamente congelando, en orgías y bacanales, en muebles lujosos y joyas y en
tantas otras exageraciones de la vida social, cuando por todas partes nos
azuzan la miseria y el hambre desde cada rincón o cuchitril y por las calles
andan siempre mendigando caras lánguidas!
b) El Trabajo: Pululan teorías diversas acerca de las variables determinantes de este factor y de su oferta y demanda en el mercado del empleo.
No vamos a detenemos de ninguna manera en leyes que ya perdieron su
vigencia desde todos los puntos de vista. Las excepcione¡ que nuestro medio
ofrezca todavía, no vienen más que a confirmarnos las incongruencias del
sistema que las engendró.(3)
Todos sabemos que con la aparición del sindicalismo en el mundo y con
el surgimiento de los grupos de presión, nuevas leyes han sentado su dominio;
con los avances tecnológicos del momento histórico que atravesarnos otras
condiciones se han establecido. (4)
Consideremos únicamente dos variables sociológicas concernientes a este
factor. Ellas se refieren: una, a nuestro sistema familiar mismo y la otra,
a nuestra herencia religiosa. Ambas a nuestro modo de ver revisten gran
influencia en nuestro medio, con respecto al valor atribuido por nuestras .
gentes al trabajo y sus "bríos" al emprenderlo.
El sistema familiar nuestro, tan fuertemente cerrado y de tanto arraigo al
medio o clan a que se pertenece, protege al niño hasta el exceso desde los
pechos de nuestras madres y cuántas veces aún más allá de la escuela. Todo
este rol tan integrador de la familia que todos creemos uno de nuestros grandes valores, tiene, sin embargo, sus nocivas consecuencias. Nos crea una sensación de seguridad bendita y nos tira toda actitud de lucha y de esfuerzo

520

por el éxito en el trabajo. Más todavía, nosotros creemos que en este sistema familiar tan agasajante está también hincada corajudamente la raíz
maldita de nuestro individualismo. Y lo creemos, no por fe, sino con base
en estudios sociológicos que se han hecho en otros medios y en el nuestro.
Se ha demostrado ya que hasta la misma forma de envolver al niño en sus
pañales le va delineando su comportamiento en la sociedad a lo largo de su
vida.(5)
A toda esta vida de mimos y de complejos de seguridad y superioridad
pasiva, viene a añadirse nuestra herencia fatalista indígena. AL través de ella
i~ternalizamos las concepciones cristianas acerca del trabajo, ajustándolas
siempre naturalmente a nuestra superstición y fatalismo heredados. El trabajo para el mexicano es cruda sanción por esa falta que le costó un paraíso
de delicias. El trabajo asesta un rudo golpe a esa su seguridad personalista
de familia y en cada esfuerzo que le exige, él siente perder jirones de su
misma existencia bendita. Todo el valor sublime del trabajo que transforma
Y crea y a través del cual el hombre somete a sí a la naturaleza y la humaniza, a la par que él mismo logra su plenitud de perfección en síntesis con
ella; todo este misticismo real del trabajo queda por completo muerto en
la visión prismatizada de la mentalidad del mexicano. Por ello mejor prefiere la vida fácil y ligera -que al fin, ·estamos de paso-, y si después de
todo existe al cabo esa felicidad eterna, pues más vale no preocuparnos y
esperarla cruzados de brazos. ( 6)
c) El talento empresarial o espíritu de lucha: A diferencia del factor trabajo, que, acabamos de verlo, ha sido despojado de su significación auténticamente humana de acto creador, instaurándose en su lugar esa sensación
~e seguridad expoliada de todo esfuerzo; el talento empresarial, en cambio,
IIllplica arrojo, riesgo, tanto más intensos cuanto mayor sea la distancia, tiempo y espacio para alcanzar los frutos y mayores sean los esfuerzos que la
empresa pida. Así, que tal parece que talento empresarial y mentalidad o
"coraje mexicano", son dos polos diametralmente opuestos y si se sabe que
el primero (talento) no surge de la noche a la mañana, mucho menos puede esperarse que se genere en condiciones tan antitéticas.
El mexicano empresario es ciánico, egocéntrico e individualista y engreído
de su "seguridad", no arriesga ni se lanza. Prefiere más bien presumir y
rodearse de importancia, reforzando así su complejo que en la familia le
crearon. Si acaso tiene iniciativas, lleva el ansia de enriquecerse de la noche a la mañana, sin importarle en detrimento de quienes lo haga. Ferviente devoto de la providencia infinita, la misma explotación que de su
prójimo hace, la juzga protección divina, porque todo lo espera de Dios,
como si Dios fuera sacrílegamente cómplice de sus vicios de pereza y de
usura.(7)

521

�Siempre a la caza de dádivas y ayudas -violentando así la providencia-,
jamás le son suficientes los recursos con que cuenta y tiembla y se espanta
de sólo pensar que deba restringir su tren de gastos superfluos y lo que es
peor, desplegar mayores esfuerzos.
Y, sin embargo, siempre se ha creído que el porvenir de nuestra patria
debe estar en la gran empresa capitalista y en nuestra decantada industrialización a la fuerza. Y si algunas empresas han crecido, no es por causa
de nuestra vocación capitalista, sino más bien por la vena extraña a nuestra
mentalidad que allí anida. Pero nacidas en nuestro medio, están marcadas
por nuestro individualismo dánico, egoísta y por eso con qué lentitud vamos
penando hacia el soñado desarrollo, recelosos del éxito de los demás y llevándonos frentazos ante los mercados internacionales, donde el individualismo y la competencia desleal están condenados desde hace años. Ya lo
hemos dicho que ahora son bloques, grandes mercados internos que se autoprotegen y buscan desarrollarse de por dentro y para los suyos propios.(8)
Aquí aparece toda nuestra tragedia: el mexicano empresario carente de
todo espíritu o talento empresarial, ha pretendido lograr nuestra industrialización de por fuera y para los de afuera. Con ello, primero sembró de víctimas el agro, luego desgarró a nuestras gentes de su tierra donde se cifraba
fundamentalmente nuestro porvenir, a pesar de lo avaro que ella nos parezca. Porque nadie va a negar que en todos los países, la tierra ha sido
la clave de la industrialización. Por el incremento de la productividad de
la población agrícola, se desarrollaron los mercados internos. Mientras que
ahora, con el procedimiento seguido por la mexicana empresa industrial y
la avalancha demográfica que confrontamos, las gentes seguirán hirviendo
por todos los centros urbanos, atraídas por las expectativas industriales, sin
que la mexicana industria dánica y ahogada en su aislamiento, pueda todavía satisfacerle sus demandas de fuentes de trabajo y de poder de compra.
Y la empresa a su vez tendrá que rogar afuera que le compren sus productos. Lo cual siempre es traición y contrasentido, porque se está produciendo y exportando, mientras nuestras gentes carecen de lo necesario.
El problema que en otro tiempo se habría resuelto con la introducción de
técnicas agrícolas tan incipientes y con un gasto insignificante de entrenamiento, logrando así la fijación de nuestras gentes a sus tierras que tanto
amaban, con el aumento consiguiente de su poder de compra; cuán duro
nos costará ahora resolverlo y con premura, porque de todos modos nuestra
salvación comienza aquí en la tierra y después de todo, la industria nos llegará por añadidura. Pero dejemos de llorar y de echar coronas sobre los
muertos. No neguemos el progreso, pero como decimos progreso o crecimiento, porque ése ha sido para ciertos grupos e individuos, pero de ninguna

522

manera es desarrollo para todo el hombre y para todo el pueblo mexicano
que sigue hambriento en su gran mayoría.
2) La distribución o cambio: Si bien económicamente siempre se ha aludido a un solo sistema de cambio y distribución, al través de un mercado en
que los precios se fijan de acuerdo con las leyes de oferta y demanda · sociológicamente y en realidad podemos referirnos, de hecho, a tres siste:nas de
distrib-nción o cambio. Los otros dos son: el de distribución o cambio redistributivo, donde todo se concentraba a un organismo único o mercado centralizador de, bienes y servicios, de donde todos recibían o cogían según sus necesidades tal como en el antiguo imperio de los Incas del Perú, sistema que
en mucho se emparenta con el de los antiguos cristianos y con el practicado
en algunas órdenes religiosas; y el de distribución o cambio reciprocativo que
se da entre algunas tribus o clanes y, en cierta medida, entre muchas de
nuestras familias y en determinadas clases sociales, consistente en un intercambio de dones o bienes o servicios recíprocos, sin fijarse ni precios ni otras
leyes que los solos usos y tradic_iones. ( 9)
El sistema de intercambio, con base en precios que se fijan por leyes de
oferta _Y de demanda en un mercado de concurrencia, día tras día, va desapareciendo, condenado por contextos socio-histórico-políticos con otras exigencias y otras leyes que los rigen. En su lugar se van instaurando los dos
últimos sistemas de redistribución y de reciprocatividad. ¿ En qué otra forma si no, podrían visualizarse los sistemas de redistribuci(m de los países socialistas y de los que poco a poco parecen acercarse algunos países europeos que
al menos buscan crear entre ellos el sistema de distribución o cambio reciprocativo en un Mercado Europeo cada vez más integrado, en un Benelux
tan compacto, y en tantas otras concentraciones de familias gigantes que se
intercambian y protegen recíprocamente? ¿Adónde vamos a ir nosotros a
mendigar con nuestros contados y raquíticos productos y dónde podremos
tener cabida con nuestro individualismo, en ese magno concierto familiar
donde no son las leyes antiguas de oferta y demanda las que rigen, sino las
conciencias colectivas de solidaridad social que se protegen y que se han
venido creando al través de crudas experiencias juntas de triunfo y de derroSi queremos subsistir, tenemos necesariamente que buscar proyectarnos
socialmente, aquí entre los mismos nuestros y no esperarlo todo de fuera ni
~uerer producir todo para fuera, sino desarrollar nuestros propios mercados
mternos a través de sistemas de redistribución o reciprocativación, al través
de mejoras políticas de salarios y prestaciones bien planeadas, que constituyen uno de los medios más eficaces para difuminar un tanto las disparidades sociales y aumentar el poder de compra de nuestras gentes y claro su
productividad y su ahorro.
'
3) El consumo: Ya Marshall, con gran acierto, había establecido que el

tas'.

523

�consumo de las gentes estaba determinado por la estructura social misma
a la que se pertenecía. Dentro de tal estructura cada estrato o capa social
tiene sus mentalidades y valores y escala de preferencias que predeterminaron
el consumo. Ahora bien, nadie ignora el desenfrenado consumo que priva entre los miembros de determinadas capas sociales, sobre todo en lo que
respecta a sus gastos discrecionales o marginales. Ellos absorben, no pequeñas cantidades, ya que sus ingresos están demasiado sobrados. Es eb estos
gastos o consumos donde la publicidad frenética se nutre y es dentro de tales capas sociales donde naturalmente encuentra su mayor número de presas. ( 10)
Sólo una planificación de desarrollo social puede fijar prioridades de consumo de los bienes sociales sobre los económicos y lograr contrabalancear debidamente la acción de la publicidad. Esta las más de las veces crea necesidades artificiales que tienden a satisfacer los intereses reducidos de una u
otra firma, más bien que necesidades humanas.
La publicidad parece mismo haber cambiado las leyes de la moralidad.
Si antes se invitaba a la moderación y al ayuno, ahora tal parece que
entre las gentes de tales clases sociales la ley es: enguye todo lo que veas
y compra todo lo que quieras. Mientras a su alrededor se zarandean caras
lánguidas y andrajosos seres humanos.

111. CONOCIMIENTO DEL MEDIO: Siempre se creyó que todo desarrollo
económico se traducía espontánea y automáticamente en el desarr&lt;,llo social
de los pueblos.
La experiencia ha demostrado de hecho que tal desarrollo no brota si de
antemano no fueron fijados los objetivos sociales que pretenden lograr en
toda acción de desarrollo económico. Porque justamente de tales objetivos
sociales van a depender las preferencias en la clase de inversiones, su lugar
y modo, las preferencias en la clase de medios, técnicas o recursos a ponerse en práctica para ir mitigando las disparidades sociales y regionales
o para un desarrollo social verdadero; y las preferencias en el destino que se
vaya dando a la riqueza creada que tiene que surgir necesariamente de todo
proceso productivo.
De donde resulta que para poderse fijar los objetivos sociales que han de
integrarse dentro de todo plan de desarrollo, es urgente que anteceda un
estudio acertado del medio social al que se destine el plan: así podrán descubrirse las prioridades sociales que deben perseguirse, con base en los caracteres sociológicos del medio, las posibles reacciones a las técnicas nuevas que
el plan presupone, y los medios más adecuados o técnicas aconsejables para
aumentar o crear la receptividad de la población frente a las innovaciones
previstas. Asimismo se podrá dirigir mejor la utilización que las gentes va524

yan haciendo de las inversiones planeadas. Todos estos y otros parecidos aspectos forman parte de la labor o funciones del sociólogo. Concretemos cada
uno de los enunciados. ( 11)
. 1) Lo~ CARACTERES socroLÓGICos DEL MEDIO: Constituyen, por así de~lo, la _infraestructura informativa necesaria para poder precisar los objetivos sociales a perseguir; asimismo nos alumbran ya las medidas más adecuadas para el logro de los mismos.
Bajo este título se inscribe toda la gama de hábitos y comportamientos
de las g~nte~, s~s valore_s y sistema de relaciones. No se pueden pasar por
alto sus mclinac1ones e mtereses, ni sus habilidades en materia de actividades ocupacionales: agricultura, pesca, artesanía, etc.
Tampoco pueden ignorarse los gustos de las gentes en lo que concierne a
formas de habitación y casas, alimentación y condiciones de salud distribución o preparación de los presupuestos familiares, etc., etc.
'
Ni mucho menos se van a echar a un lado sus costumbres y tradiciones
usos familiares y creencias, las formas de autoridad y cohesión de los grupos'.
Deben conocerse las fuentes de sus ingresos y del consumo así como sus
h~bitos ~n materi_a de uso o destino de sus salarios. Revisten ~an importancia las mterrelac10nes que mantengan con otros grupos o comunidades vecinas, los medios de comunicación que se usen, sus hábitos comerciales y
tasas de interés, sus formas de intercambio y monto de autoconsumo.
Toda inversión o proyecto de mejoramiento en cualquier comunidad 0
medio, en tanto surtirán buenos resultados en cuanto su procedimiento de
ej~cu~ión v,aya guiado por la estrategia que nos dicte el sistema social que
allí nJa. Solo las gentes del medio mismo saben (aunque tal vez no lo comprendan) el funcionalismo de sus hábitos, actividades y demás que han tenido que poner en práctica para poder subsistir en tal contexto geo-sociohistórico dado.
2) PREVISIÓN DE NUEVOS COMPORTAMIENTOS: Comprendidos los caracteres _sociológicos del medio, el siguiente paso consiste en sondear las posibles
reacciones de las gentes, a raíz y en función del nuevo tren de vida y de las
técnicas que se llevarán al cabo al ponerse en marcha el programa. En este
campo urge conocer:
a) La escala de sus preferencias al aumentárseles sus ingresos. Con ello
se vislumbrarían las formas y monto del consumo y la parte que podría
sustraerse para ahorro o inversiones.
b) Los cambios de estructura en los presupuestos familiares, a raíz de
los nuevos empleos o simplemente por aumento de salarios.
c) Los movimientos migratorios hacia los centros o fuentes de empleos:
Grado de movilidad de la mano de obra que se prevé según el arraigo que
muestran las gentes a su medio y tradiciones; posibilidades de que se aven-

525

�gan y fijen ep los sitios de trabajo. Todo esto constituye una base para programar construcciones de alojamientos colectivos, no sin antes habernos cerciorado de la aceptación que tal nueva forma de habitación pudiera tener
entre la población estudiada. Este punto reviste suma importancia.
El fracaso que se tuvo acerca de los hábitos de los recogedores de papeles en la ciudad de México y el destino que les dieron a las casitas que
se les habían construido obedecen al caso omiso que se hizo de sus hábitos y
a la falta de previsión de sus reacciones.
•
3) Los MÉTODOS: Previstos los futuros comportamientos, habrá que determinar las técnicas más adecuadas o los medios mejor aconsejables para promover en la población la receptividad o asimilación de las nuevas formas de
vida y el aprovechamiento máximo de las inversiones presupuestadas.
El sociólogo en esta parte tendrá que establecer los pragramas de educación, información y vulgarización a llevar al cabo en el medio conocido. Las
áreas que abarque serán de acuerdo con los requerimientos: Zona rural y
campesinado, fabril o industrial.
Se estudiarán las formas de información e intervención que mejor se adapten al mayor aprovechamiento de los ingresos entre las famili~ y para la
colectividad, ajustando los presupuestos familiares, a fin de evitar los desperdicios o gastos injustificados. Sólo así se estimulará el ahorro: con un
consumo juicioso. Cuántas veces nuestras gentes, al verse con dinero, no
saben medir la utilidad de los artículos y adquieren los más costosos, cuando
cualquier otro a mitad o menor precio aún, les rinde el mismo servicio.
Claro que aquí vemos el mal que en tales medios hace la publicidad mercantilizada, nociva a los intereses de la comunidad.
Viene, finalmente, con base en todos los datos anteriores la fijación de un
presupuesto correspondiente de gastos para el programa educativo.
De lo anterior se desprende que: el desarrollo no constituye en sí una
meta que se fije o proponga, sino más bien es la resultante de un proceso
dinámico de cambio social, en el cual tienen que intervenir y están comprometidos todos los hombres y todo el hombre con sus estructuras e instituciones respectivas. Ello implica un convencimiento pleno de todos y un
anhelo social de cambiar, porque es necesario como única forma de seguir
subsistiendo en el gran concierto de la humanidad, o de otro modo estaremos
en peligro constante de perecer.
Cuán sencillo y, sin embargo, qué difícil de convencerse de que es el
hombre socialmente comprendido el único ente, origen y finalidad del desarrollo y que en tanto lo habrá conseguido, en cuanto que todos los hombres
y todo el hombre lo vayan disfrutando y no tan sólo unos cuantos como es
nuestro caso mexicano. ( 12)

526

BIBLIOGRAFIA

A fin de que los interesados se orienten más concretamente sobre algunos puntos
esbozados en esta colaboración, se creyó prudente, no tan sólo indicar la fuente,
sino además reseñar muy brevemente el contenido de la obra o artículo.
( 1) FROIDEVAUX P., Pour une planification socio-economique en milieu industriel
E~onome &amp; Humanisme, No. 166, 1966, pp. 52-62; publicación del Centre Econ;
Illle et humanisme. Lyon, Francia.
El autor nos demuestra con base en investigaciones recientes que "a toda acción
~e desarrollo económico deben fijársele de antemano objetivos sociales a lograr, a
fm de no parar en la pura finalidad de producción por el consumo y el lucro" como
lo pretende el sistema capitalista con sus perniciosas consecuencias y desigualdades
socio-económicas.
Dentro de esta misma línea pueden también consultarse con provecho los artículos
siguientes;
CAZES B., "Finalité de -l'economique", Economie &amp; Humanisme, No. 158, 1965,
pp. 22-36.
AusTRUY J., L'economiste et les civilisations, Economie &amp; Humanisme, No. 124,
1959, pp. 9-17.
(2) PIET PETERS, Comparación Internacional de la productividad de la mano de
obra y del capital, conferencia dictada como parte del ciclo de Economía Industrial
organizado por el departamento de Economía del Instituto Tecnológico y de Es~
tudios Superiores de Monterrey, durante los días 10-11-12 y 13 de Abril de 1967.
(3) SELIER ET TrANO, Economie du Travail, Presses Universitaires de France edi~ 1%~
'
El autor nos hace una exposición completa de dichas teorías y nos muestra varios
métodos para llegar a medir la parte imputable al trabajo dentro del ingreso nacional.
Así, también nos habla de la influencia del sindicalismo en la productividad del trabajo.
(4) SANDOVAL TRUJILLo, JUAN, Syndicalisatión et salaires horaires conventionels
dans quelques industries belges, thesis presentée a l'Institut Superieur du Travail de
l'Université Catholique de Louvain (Bélgica). 1965.
( 5) DE BIE, PrnR.RE, C ours de S ociologie genera!e, U niversité Catholique de Louvain
1963 (Bélgica).
'
( 6) En lo que respecta a la significación humana del trabajo y su misticismo,
consúltense: VIALATOUX J., Signification humaine du travail, Editions Ouvrieres, París
(Francia) 1962.
V. CoUESNONOLE, Signification Chretienne du Travail, Economie &amp; Humanisme
No. 128, 1960, pp. 3-18.
(7) Ya MAX WEBER demostró la influencia de las ideas religiosas en el desarrollo
del capitalismo.
(8) Se puede demostrar que todas las empresas florecientes en nuestro medio tienen
una vena religiosa mosaica (judía) o de otra índole, claro que con algunos matices
contagiados del contexto.
(9) SMELSER NEIL J., The Sociology of economic lije, Prentice Hall Inc., Englewood
Cliffs, New Jersey, Third Printing 1965.
El autor nos da primero un bosquejo del desarrollo de la sociología económica;
luego nos demuestra la íntima relación entre la sociología y la economía y la necesidad

52i

�de una economía más sociológica. Finalmente, nos ofrece un análisis detallado de los
procesos económicos desde el punto de vista sociológico.
, .
Esta obra acaba de aparecer en español en los manuales U T E H ~, Me~co,_ 1966.
Dentro de esta misma linea pueden leerse con provecho los art1culos ~1gmente_s:
Bmov A., Jntegration des sciences de l'homme et Sciences Sociales et devenir humain,
en Economie &amp; Humanisme Nos. 114, 1958, pp. 414-422; 164, 1965, pp. 2-12 respectivamente.
OuETTRE A., A la recherche de l'economie humaine, en Economie &amp; Humanisme,
No. 120, 1959, pp. 15-24.
.
.
( 10) GERVASI, S., Publicité et creation de besoins, en Econom1e &amp; Humarusme, No.

166, 1966, pp. 12-40.
. .
..
Donde el autor nos demuestra la serie de abusos que causa la pubhc1dad mercantilizada y mal dirigida en un sistema capitalista.
.
( 11) VELLAS P., Connaissance du milieu social et deueloppement econom1que, en
Revue de l'Institut de Sociologie, Université Libre de Bruxelles (Bélgica), 1964-2,
pp. 239 SS.
•
• •
,
"d d ·
El autor nos habla largamente con abundancia de b1bliograf1a, de la neces1 a rmperiosa de conocer los medios sociales en todos sus detalles, anfes de lanzarse a
emprender cualquier acción de desarrollo. .
.
( 12) WEISSK0PF A., Croissance econom1que et bien-etre.
.
.
ALB..ERTINI J. M., La fausse croissance. Ambos artículos en Econonue &amp; Humarusme,
No. 163, 1965, pp. 2-15 y 16-27 respectivamente. Los autores nos d~mues~ en lo
que consiste el desarrollo económico y cómo el desarrollo debe tr~duc1rse en bienestar
social ara todo el hombre y para todos los hombres. Porque s1 engendra mayores
d · ~dades tal como nos dice PAULO VI en su última encíclica: Populorum Proesigu
,
b"
t
sse
gressio, "en que los ricos se hacen más ricos y los_, pobres mas po res , en once
trata de un falso crecimiento, a base de la explotac1on.

...t
SOCIOLOGIA DEL ARTE
DRA. ANGELES MENDIETA ALATORRE
Academia Mexicana de Sociología
Contenido. Estudios sobre sociología del arte.-Didáctica de la materia.-Proyecto
para elaborar un programa de enseñanza. a) Finalidades y definiciones b) Temas
de estudio c) Lecturas.

A.

528

ESTUDIOS SOBRE SOCIOLOGÍA DEL ARTE
EN LA ANTIGÜEDAD, EL ARTE cumplía una función social, no fue creado con
fines estéticos. En nuestros días, el arte vuelve a estar cargado de mensajes
sociales, pero sus símbolos esotéricos, las corrientes espirituales de influencia,
los conflictos humanos que conmueven al artista y las reacciones de los grupos, hacen necesaria una revisión bajo nuevas luces para comprender e
interpretar este fenómeno cultural con todos sus disímbolos aspectos, tarea
que en gran parte, compete a la sociología del arte.
El estudio debe fincar su arraigo en la historia de la cultura, interpretada
por Weber como una sociología de la cultura e inserta, según él, en el campo
de la misma, para confrontar la historia y el presente y para que aquélla y ésta
se iluminen recíprocamente. Es la cultura el producto más precioso del hombre,
y el arte, la forma que parece reflejar con mayor acierto, la fisonomía particular de los pueblos. Tal circunstancia se debe, quizá, a la particular intuición de los artistas para ofrecer y crear una imagen de aquello que más los
conmueve e impresiona. Sus obras, elaboradas según sus particulares inclinaciones, se insertan y nutren en las raíces profundas de su vinculación social
y les permite develar en ellas, los caracteres dominantes de su grupo social al
que pertenecen.
Ahora bien, la historia de la cultura como ciencia autónoma es nueva,
también lo es la Sociología y más aun la sociología del arte. Pero cabe mencionar que desde un principio, la sociología consideró el fenómeno cultural

529
H

�y artístico como uno de sus capítulos más importantes. Si tomamos al azar
cualquier tratado de Sociología, advertiremos la inclusión de estos temas,
por ejemplo en Economía y Sociedad de Max Weber; en Social and cultural
Dynamics de Sorokin, así como en los estudios sociológicos de Agramonte,
Simmel, Bouglé, Recaséns Siches, Antonio Caso y Medina Echavarría.
La Sociología del Arte se inicia propiamente a fines del siglo pasado con los
estudios de los franceses Hipólito Taine (1828-1893) y de Jean-Marie Guyau ( 1854-1888). Posteriormente aparecen estudios más relacionados con esta
materia como El arte como experiencia de John Dewey y Arte y Sociedad de
Roger Bastide.
En México' inicia los estudios
sobre Sociología del Arte, el Dr. Lucio Men.
.
dieta y Núñez, fundador de. la Academia Mexicana de Sociología Y ex-director del Instituto de Investigaciones de la U .N.A.M., con sus artículos en la
Revista Mexicana de Sociología en el año X, No. 3 y posteriormente con su
obra Sociología del Arte de 1962.
Los estudios más recientes son ya de tipo monográfico, debido a la amplitud
misma del panorama general, como los siguientes: Introducción a una sociología de la música, de Silvermann, La Sociología del teatro de Jean Duvignaud así como el estudio de determinadas épocas muy importantes en . la
historia del arte, como la Sociología del Renacimiento, de Alfred Von Martm.
Finalmente cabe citar en cuanto al tema de esta comunicación, las notas
'
.'
sobre la enseñanza de la sociología en América, concretamente en Argentina,
-Panamá, Santa Fe y Tucumán- y las Notions de Sociologie apliquée a la
Moral et a l'Education, y Los Principios de aprendizaje en Ciencias Sociales
en la Psicología de la Educación de Skinner, así como los Fundamentos de
la educación estética de Domingo Tirado Benedí.
Si bien, muchas de las ramas clasificadas tradicionalmente en cierto campo
del conocimiento humano se han modificado, otras, como la sociología del
arte, ajustan sus linderos para adquirir prestigio propio.
Por ejemplo, la psicología rompe sus asideros con la filosofía tradicional y
se adentra en la ciencia con aplicaciones en el campo del derecho, de la
pedagogía y en la eficiencia personal para el ejercicio de los negocios; la
etiología después del célebre simposium que puso nerviosos a los sociólogos
por advertir las implicaciones del compartimiento animal con los cuadros de
la conducta humana,1 ha abierto nuevos campos de exploración, el fenómeno artístico ha sido estudiado por la reflexión estética, la historia del arte
y la sociología en general, pero pretende recoger con mayor disciplina sus
fronteras para profundizar más estos asuntos.
Entre sus finalidades está precisamente la apuntada ya, o sea la compren1

sión y explicación del arte bajo nuevas interpretaciones y concretamente del
arte contemporáneo, para descubrir sus oscuras manifestaciones.
Como ciencia nueva, la sociología del arte necesita estudios de la materia,
investigador~s que enriquezcan sus acervos, aumenten la visión del panorama conocido, descubran los elementos de interpretación más apropiados y
expliquen la inciencia de ciertos fenómenos para determinar sus leyes.
La Sociología del Arte se estudia como materia obligatoria en algunos
planes de estudios superiores, como en la especialidad de la Sociología, las
Ciencias Políticas o como parte de la historia de la cultura en estudios comparativos o en seminarios de investigación. Apenas cabe suponer que si tenemos descubrimientos nuevos, éstos requieren diferentes explicaciones y diversas formas de interpretación.
Mi entusiasmo se apoya -y éste es un modesto testimonio del mismo-porque preveo el incremento de esta ciencia que ofrece puntos de esclarecimiento e interpretación muy particulares y sabe captar las influencias
mutuas de cultura y sociedad. Para bien o para mal, el artista tiene la palabra en la crítica de su propio siglo.
La movilidad social, los cambios y ajustes, las ale.,crrías y el sufrimiento,
ofrecen en nuestro tiempo una visión caótica y confusa que es necesario interpretar y comprender. Temas de singular importancia es la reflexión desde
el punto de vista del arte, del conflicto social, el descubrimiento precoz del
desplome por el deterioro de la cultura, el drama hacia el encuentro de un
futuro que hoy se encuentra más cercano y amenazante que nunca por la
dinámica de la evolución humana, las reacciones ante el cambio de la tradición y la descomposición de cánones de belleza que se han reblandecido.
Por otra parte, la sociología tiene a mano el estudio del fenómeno artístico
desde el punto de vista de los materiales, el cambio de los procedimientos
por mutación de la economía, tan importantes en la pintura y la arquitectura
y tan desconcertantes en la música.
La sociología del arte puede revelar y develar los rumbos misteriosos de
un arte cifrado, descubrir las zonas de influencia, buscar las constantes y
señalar las leyes de esta ciencia nueva.
Se incluye, pues, una noticia general de los estudios sobre la Sociología del
Arte en forma de sugerencias para lecturas comentadas y no como una
fría nota bibliográfica, sino como parte de la función didáctica y se presenta
un programa flexible, con finalidades, definiciones y temas que pueden ser
\
enriquecidos con la particular interpretación del maestro -cual corresponde
a una auténtica libertad de cátedra- pero dentro de normas obligadas en
los estudios superiores organizados.

Revista de Occidente. ECO. Enero de 1967 Bogotá. Colombia.

531

530

�DIDÁCTICA DE LA ENSEÑANZA

\

Sorprende la falta de rigor pedagógico en muchos aspectos de la docencia
superior. Si bien hay programas elaborados y planes de estudic,s dentro de
los diferentes sistemas, éstos se modifican con una facilidad desconcertante;
el cambio no es censurable en sí, ya que la pedagogía requiere de revisiones
periódicas para su mejoramiento, sino que, las reformas obedecen a motivos
ajenos a las necesidades educativas.
Por otra parte, la falta de un cuerpo doctrinario, más relacionados con los
ideales de la educación superior, motivan cierta superficialidad de los estudios por falta de una fuerza cohesiva de impulso general. Hay en cierto
modo una dicotomía entre las finalidades tibiamente esbozadas y la realidad
exigida: por ejemplo, mientras el servicio social no sea de carácter obligatorio y reditúe realmente la inversión popular en la formación de profesionales, como que carece de sentido esta donación privilegiada.
Por otra parte, los métodos y técnicas de la enseñanza tradicional, siguen
siendo los mismos: el verbalismo, la repetición sin aliento, el repaso sin interpretación particular y la trasmisión mecánica del legado cultural, son
aspectos rutinarios e inveterados de la docencia superior.
Pocos maestros de las universidades, institutos y escuelas superiores poseen
realmente el "eros" pedagógico necesario para hacer grata la transmisión
de los conocimientos; otros, carecen de habilidad didáctica y no llevan métodos precisos en sus exposiciones, pocos son los que alientan el mejoramiento
personal, la investigación y la aventura del descubrimiento individual. El
maestro, sobre todo en los grados superiores debe conmover y entusiasmar,
promover el impulso hacia actividade_s más ambiciosas que la mediocre aplicación profesional.
No pueden desoírse las experiencias modestas de la didáctica elemental,
como es la armonía entre la exposición teórica y la práctica adecuada, la
importancia del Diario de Clases, como base de organización mental y como
fuente de experiencias y mejoramiento personal.
Algunos también menosprecian los recursos auditivovisuales, los cuales deben ser considerados como auxiliares, pero sirven para hacer más efü;,az el
proceso del aprendizaje.
La educación, ya se sabe, contiene dos fuerzas aparentemente bipolares,
una de ellas es su sentido de conservación que le permite salvaguardar y
apreciar los valores de la, tradición espiritual, cultural, científica y técnica
para entregar el precioso legado a las generaciones nuevas y, otro, es el
impulso hacia adelante, no solamente para tomar conciencia de la realidad
de la propia época sino para profundizar y orientar la marcha, de tal suerte

532

que ambas, paradójicamente, se completan en el fenómeno educativo, ya
que aquélla preserva, mientras ésta invita al mejoramiento.
Del conoci~ento de tal proceso puede advertirse lo necio que es considerar como me1or todo lo nuevo, sólo por el hecho de serlo, actitud bárbara
que deso~e
exper~enc'.a, como también es objetable 1a actitud que confina
los conocllllientos e rmp1de la renovación.
La di~áctica especial ~ebe tomar en cuenta lo valioso de las experiencias
Y los meto~os pero relacionarlos con acierto a los recursos de la pedagogía
contem~or~ea. Concretamente, la enseñanza de la sociología es difícil en
cu~to implica un triple dominio, esto es, el de la sociología del arte, la histona del arte y las normas de la docencia superior.
Los métodos propios del estudio de las ciencias sociales se completarán
~on la t~~nica de, 1~ investigación social, ambos pueden e~iquecerse con la
~ormac1on es~d_1~t1ca, los métodos comparativos, no para realizar simples
!uegos de erud1c1on, ya que el contraste ofrece múltiples posibilidades de
mterpretación, sino para la búsqueda de puntos básicos en la sociología del
arte.

!ª

&lt;=:a~a sesión d~ . ~abajo docente debe estar organizada con anticipación,
advirtiendo las d1vis1ones que ha señalado la tarea docente, como las unidades, marcando el desglosamiento, las actividades y la bibliografía de consu!ta; o las áreas, con precisión de temas, tópicos y cuestiones relativas,
~1 c?mo el . uso del material didáctico. El maestro deberá llevar, por expenenc1a propia a la elaboración de su propio método de trabajo, pero después
de acatar las experiencias de los que han pasado ya la aplicación. Como
regla gener~, se recomienda rechazar la simple exposición verbal, ya que
to~~ las s:s10nes deben ac?mpañarse de muestras o diapositivas, películas 0
gráficas as1 como comentanos de los alumnos a las excursiones culturales el
análisis de ciertas películas y la lectura de algunos textos.
'
Particularmente prefiero analizar un capítulo breve de algún autor, que
recomendar la lectura superficial de toda la obra a estudiantes poco pre~arados o ajenos todavía por inmadurez, a la dura tarea de la atención
mtelectual.
Cada año, el maestro aprende más de sus errores que de sus aciertos, por lo
tanto es bueno registrar unos y otros en la parte final del Diario de Clases
para superar los primeros y prestar mayor atención a los segundos.
'
Es recomendable, volver una y otra vez a los temas de exposición para
obtener la fijación definitiva del conocimiento según las indicaciones de la
psicología del aprendizaje. El asunto de la evaluación, tan difícil siempre
en la sociología del arte, puede presentar mayores problemas, pues no sola~
~ente tomará en cuenta las inhibiciones del estudiante frente a las pruebas,
smo que será conveniente evaluar su aprovechamiento con diversas explora-

533

�dones didácticas ya sean trabajos dirigidos, investigaciones de taller, excursiones, prácticas realizadas y cuestionarios tanto objetivos com~, subjetivo~.
Las pruebas, ya lo sabemos, deben ser solamente la comprobac1on del cnterio del maestro, pero no hay que sobreestimar la suficiencia del ma:stro
creyendo que puede ser infalible en el conocimiento, hasta de fracciones
decimales, de la capacidad retentiva de sus alumnos.
Cuadro sinóptico de los objetivos de la enseñanza de la sociología del arte.

.AnQUIRlR

aptitud

APRENDER

habilidad

APLICAR

Inteligencia

CREAR
Talento

534

La capacidad de observación pata conocer la realidad social,
la forma de la recreación estética y lo que algunos sociólogos
han llamado el juego art'JStico.
la intuición de los elementos, factores y campos de estudio que
permitan descubrir la influencia del medio social en el que
vivieron los grandes artistas.
el conocimiento de la historia del arte para descubrir los cambios sociales.
a incorporar el conocimiento al modo personal de pensar, para
poder formular por medio de la reflexión, las hipótesis más
acertadas de la sociología del arte.
a clasificar los grandes movimientos para advertir las constantes incidencias y concordancias.
a ~xaminar el fenómeno estético a la luz del conocimiento de
la sociología, para conocerlo, evaluarlo y obtener conclusiones.
las leyes sociológicas generales a las formas particulares de la
expresión.
.
estudiar las teorías, corrientes de opinión e interpretaciones de
mayor prestigio para su revisión y conocimiento.
conocer las leyes de la sociología y aplicarlas adecuadamente a
determinadas épocas.
Saber orientar a los estudiantes para formar el cuerpo de investigadores de esta especialidad de las Humanidades.
Descubrir ante los alumnos el campo interesante de la sociología del arte para estimular su interés y que lleguen a
encontrar elementos más idóneos de la interpretación de la
cultura histórica y la de su propio tiempo.

PROYECTO PARA ELABORAR EL PROGRAMA DE ENSEÑANZA

El programa de Sociología del Arte se ofrece aquí en forma abierta con el
objeto de permitir la libre exposición de la cátedra, haciéndose solamente el
enunciado de los cuerpos básicos de estudio que el maestro podrá desglosar
desde su particular punto de vista, subdividiéndolo en las sesiones necesarias,
pero dentro del ritmo de trabajo señalado en el calendario escolar.
El programa pretende alcanzar los siguientes objetivos:
a) Estudiar solamente los temas que pertenecen rigurosamente a la Sociología del Arte.
b) Presentar una exposición sistemática de los grandes temas, para aplicar diversos métodos con el objeto de despertar el interés personal de estos
estudios para formar cuerpos de investigadores y docentes.
c) Señalar en la exposición didáctica las correlaciones necesarias con otras
disciplinas como la historia del arte, la historia de la cultura, la estética y
el estudio socioeconómico de los materiales.
d) Hacer llegar a los estudiosos de las Humanidades, los conocimientos de
la Sociología del arte, como instrumento de interpretación sociocultural.
Como finalidades concretas y formativas se enumeran: la capacidad de
adquirir dotes de observación; aprender a reflexionar sobre el fenómeno artístico para observar en el mismo, las leyes generales de la sociología; aprender
a incorporar los conocimientos adquiridos a la cultura personal; conocer
los cambios, transformaciones, deterioro, aculturación y mestizaje de la culo
tura en general y del arte en particular.
Una vez que los estudiantes conozcan las finalidades del programa, es
conveniente pasar a estudiar los grandes temas principiando, después de las
consideraciones de las finalidades, a fijar la definición y los conceptos básicos.
La ubicación de la Sociología del Arte, en el cuadro de la cultura podrá
relacionarse según las diversas teorías o posiciones sociológicas, como las de
Wundt, Guyau, Taine, Jager y Lamprecht.
El segundo cuerpo de enunciados pueden ser las relaciones e implicaciones
de la Sociología del Arte con otras disciplinas o ciencias, señalando límites
y haciendo un obligado "deslinde" como quería don Alfonso Reyes para otros
aspectos de las Humanidades.
El tercer asunto será forzosamente el conocimiento de los métodos adecuados para el estudio de la materia en general y de las unidades en particular.
Como temas relacionados, pero que deben estudiarse a través del enfoque
de las particulares interpretaciones socio-culturales, será la revisión de las Cla-

535

�sificaciones del arte.2 Los factores de influencia en ciertos géneros y las expresiones más características de los pueblos según su proceso de desarrollo.
Define más a los pueblos, la obra maestra de sus artistas que muchas aclaraciones prolijas. Como cuarto capítulo será acertado considerar los diversos
aspectos del arte, como las Uamadas tradicionalmente BeUas Artes, así como
las artes menores o artes aplicadas. Se observarán las peculiaridades sociales
. de la expresión, la evolución de los diferentes conceptos de belJeza -tema
de singular importancia en nuestra época cuando han empezado a admitirse
otras formas de arte, inclusive el Uamado feo-estético- la actitud de la sociedad ante la obra de sus artistas, los géneros que logran la cohesión social
de los grupos por las leyes de la sinergia, así como el estudio de las obras
artísticas que se consideran como valores permanentes de la cultura universal.
Un capítulo más será adentrarse en la sociología del arte, considerando
la regularidad de ciertos procesos colectivos, el análisis de los símbolos y de
los procesos asociativos y las leyes de la imitación. Entre los primeros considerar los contactos, acercamientos, ajustes, acomodamiento, transculturación y
mestizaje.
Algunos aspectes del examen del arte contemporáneo revisten particular
atención, por ejemplo, si Weber afirma que la moda imperante hoy día es
querer comprender el destino histórico partiendo de la prehistoria y de los
primitivos porque tienen mucha parte de razón y la tiene en cuanto trata
de descubrir las más soterradas raíces de las cuales brota la sabiduría, con
mayor razón interesa a la sociología del arte explorar la creación artística
en un tiempo en que está preñada de contenidos sociales. Hoy como ayer,
en el cantar, en la flor de poesía, en el dibujo extraño o en la pintura
que delata el miedo pánico -antaño frente a la fiera, ogaño frente a la
destrucción controlada- se advierte el sufrimiento humano o el grito de alegría.

Dentro de la historia del arte los ejemplos pueden ser múltiples, por ejem' Se recomienda revisar la Clasificación de las artes. Por ejemplo, la división de
Hegel que se basa en el predominio o equilibrio del fondo y la forma para dar lugar
al Arte Simbólico, Arte Clásico y Arte Románico. Los puntos de vista de José Jordán
de Urríes y Azara: los Artes del Diseño como la pintura, escultura, arquitectura, decoración y Jardinería y Artes de las Musas como la Mímica, la música, y la poesía. 2o.
Artes del tiempo y Artes del Espacio. (Su clasificación tiene varios puntos de vista).
Mendieta y Núñez, propone Gran Arte, Arte Popular, Arte Folklórico y Arte Industrial. José Vasconcelos en su Estética que considera hasta el olor y el sabor, divide a las artes en Apolíneas (Dibujo, Talla, Pintura, Escultura, Canción y como
Auxiliares las artes Decorativas y la Arquitectura Civil). Artes Dionis'iacas como la
Danza, la Poesía, el Teatro, la Tragedia, la Literatura, la música y como Auxiliares
el Ceremonial festivo, patriótico secial. Finalmente, considera a las Artes Místicas,
subdividiéndolas en Danzas Religiosas, Música Sacra, Arquitectura Religiosa, Poemas
Universales como la Divina Comedia y La Bil,lia y, finalmente, el Arte Litúrgico.

536

plo, conocer la toma, a sangre y fuego, de la cultura griega por los romanos,
comentada burlonamente en la Edad Media por el Arcipreste de Hita en su
célebre "disputa de griegos y romanos", para emplearla en el servicio de
su pPderosa dominación; partes curiosas de este estudio será conocer la habilidad sorprendente para distorcionar el canon griego de la figura humana
de proporciones naturales para crear esculturas solemnes que tuvieran como
finalidad impresionar a los pueblos subyugados; no se podían romper las
dimensiones de los órdenes griegos, pero los antiguos romanos superpusieron
las mismas, como en el Coliseo, para albergar a las multitudes y presentar
un recinto de proporciones grandiosas. La gracia sustituye a la fuerza, pero
tiene una finalidad social.
El Renacimiento, aunque sorprenda, no crea un arte original sino que por
imitación y transculturación, logra la armonía de las expresiones más hermosas de muchas de las culturas antiguas y merced a las nuevas ideas logra
un desenvolvimiento magistral. "El triunfo del espíritu es la máxima expresión del arte románico", intención que se manifiesta en los relieves, las
bóvedas imperiales y la ornamentación europea del siglo X.3
Será conveniente precisar de qué manera influyeron las grandes guerras
mundiales en la aparición de las escuelas de arte contemporáneo, y dentro
de ellas el fenómeno de evasión del artista como una dramática protesta a
pintar o descubrir el horror; cómo, herida la sensibilidad del poeta, se amuralló en la creación hermética y sellada y cómo la danza y sobre todo la música,
vuelven al .ritmo estridente para desfogar el grito.
Para lberoamérica, tiene particular importancia el estudio de las leyes
sociológicas de la imitación en el arte. La actitud típica de los pueblos
colonizados que insisten en conservar el modelo de la metrópoli como
ideal de belleza, fue durante mucho tiempo una fuerza compulsiva que
detuvo la expresión espontánea, vigorosamente persistente en el arte popular. También puede observarse la ley de la resistencia al cambio que
se encuentra significativamente endurecida en aquellas sociedades en
las cuales los grupos que detentan los cuadros del poder político y económico, mantienen estructuras que parecen inconmovibles.

Finalmente, se recomiendan los estudios monográficos, por ejemplo, las
raíces sociales del muralismo mexicano y las manifestaciones de los pueblos
antiguos. Dice al respecto Miguel León-Portilla: "quien piense en la estructura
del Pueblo del Sol, reconocerá al mismo tiempo su profundo sentido social.
' Arquitectura del Románico en Europa por lIAROLD BuscH y
Ed. Castilla, S. A. Madrid, 1965 ( Orig. en alemán, 1959).

BERNARD LoHsE.

537
\

�En la tensión de los polos extremos, individuo y sociedad, la cultura de Anáhuac halló el justo equilibrio".
Algunas manifestaciones de nuestro mundo, podrán ofrecer particular importancia. Dice Sheldon Cheney: "and yet the artist should be prophet as
well as reflector spokesman of a society in the fonning. With his special sensitivity and his profounder awrensess he should preceive before others and give
expression in his formal fashion. If there is to be meaning in paiting, it should
be eloquent of these things of which I have spoken. Perhaps it is not too
much to ask of the artist that he be the fist focusing agent, the perceiver and
the heard of a new world order, nearer to the 'spiritual type, underling all
stil-caotic surface manifestations".4
Y bien, todo estudio tiene una obligada limitación como es la visión acertada o deformada, que le entrega su propio tiempo. Consideramos que existe
un interés creciente por este campo de las Humanidades y dentro de esta
consideración el maestro de la especialidad posee su pequeña verdad que
transmite como dueño de elementos más generosos de interpretación. Dilucidar
frente a tantos símbolos, las c;:..orrientes más caudalosas de la expresión humana, advirtiendo en ellas sus contenidos sociales es parte del quehacer que
se impone la docencia. En servicio del maestro y como auxilio a sus tareas,
han sido elaboradas estas notas.
LECTURAS
(Se señalan las páginas para el comentario docente)

1 BASTIDE RoGER, Arte y Sociedad. Fondo de Cultura Económica, p. 48.
2 CARDOZA Y AAAGÓN Luis, México, Pi!ltura de hoy. Fondo de Cultura Económica.
México Buenos Aires, 1964, pp. 183-184.
3 CAso, ANTONIO, Sociología. Ed. Porrúa. México, 1939, cap. XV, "El arte como fe•
nómeno social", pp. 179 a 188.
4 CoRNEJO, MARIANO H., Sociologla General. México 1934, tomo segundo, cap.
III El Arte, Tatuaje, Escultura, la ley de la frontalidad. La pantomina.
5. DEWEY, JouN, El Arte como experiencia. Prólogo y versión de Samuel Ramos.
Fondo de Cultura Económica. México-Argentina 1947.
6 DuvrGNAUD, JEAN, Sociologia del teatro. Fondo de Cultura Económica. México

Córdoba, Alfredo Poviña.
América del Sur, Carlos Echánove Trujillo.
Santa Fe, Ayala Francisco,
Tucumán, Renato Treves.
Panamá, Genta Jordán B.
Boletín del lnst. de Sociología. Buenos Aires, 1942.
GuAYAU, JEAN MARm, L'art au point de vue sociologique. Trad. español Ed. Jorro.
MAYER SERRA, ÜTTO, Problemas de una sociología de la música. Estudios Sociológicos.
lnst. de Inv. Sociales. México. UNAM. 1950.
MENDIETA Y NÚÑEZ, Lucro, Revista Mexicana de Sociología. Año X, No. 3, "Sociología del arte".
- "Sociología del arte", México. U.N.A.M., Instituto de Inv. Sociales.
- La enseñanza de la Sociología. Ed. Porrúa, ler. C-ongreso Nacional de Sociología,
1950.
REcASÉNs S1caEs, Luis, Sociologia. México, 1963. Ed. Porrúa. Capítulo XXXIV
Sociología del arte, pp. 638-652.
'
REYES, ALFONSO, Obras completas. Fondo de Cultura Económica. Tomo XIV, p. 416.
México 1962. La experiencia literaria.
VoN MARTIN, ALFRED, Sociología del Renacimiento. Fondo de Cultura Económica.
Colección Popular No. 40.
SILBERMANN, A., lntroduction á une sociologie de la musique. Presses Univ. de France,
París. 1955 ( Cita de Recaséns Siches) .
SKINNER, CHARLES D., Psicología de la Educación. Biblioteca Uteha. Clásicos y
Modernos de Educación. Aprendizaje de las artes y las Ciencias Sociales. México
1946.
TIRADO BENEDI, DOMINGO, Los fundamentos de la educación estética. Anuario de Pedagogía. Facultad de Filosofía y Letras. UNAM. México 1962, p. 83.
TAINE, HYPOLITE, Philosophie de l'Art. Traducción al español de la Ed. Jorro.
VELA, ARQUELES, Fundamentos de la Historia del Arte. Ed. Patria. México 1955.
Ver arte socialista y arte nuevo, pp. 163-167.
WEBER, ALFRED, Historia de la Cultu_ra. Séptima edición. 1963. Versión española
de L. Recaséns Siches. Fondo de Cultura Económica. México.
YÁÑEz, AGUSTÍN, El contenido social de la literatura iberoamericana. Jornadas. 14
El Colegio de México. ( Agotado, buscarlo en las bibliotecas).

1967.

7 EucER Rurz, JoRGE, " La lucha por la expresión". Revista de Cu,ltura de Occidente. ECO. Enero de 1967, pp. 234-250.
8 GAUTHIER, JosEPH, Historia gráfica del arte. Ed. V. Lenu. Buenos Aires, 1944.
"Fórmulas particulares de ciertos estilos", p. 235.
9 Notas sobre la Enseñanza de la Sociología en América y en la Argentina.

'

• "Expresionism in art" Socially Significant Art. by SHELDON CHENEY, Liveright
publishing corporation. New York. p. 353.

538

539

�LAS BASES RACIONALES DEL ESTADO Y DE LOS ACUERDOS
ENTRE LOS ESTADOS
l'RoF. GIORGIO DEL VEccmo

y los fines del Estado han sido escritos innumerables
tratados; ellos pueden reagruparse en tres especies; algunos atribuyen al Estado funciones de carácter universal, reduciendo al mínimo la libertad del
individuo; otros limitan las funciones del Estado a la sola tutela del derecho,
sin ningún objetivo de utilidad social, dejando el más amplio margen a las
iniciativas individuales; otros, en fin, tienden a superar ambas concepciones,
con una síntesis racional, que estimo, en general, aceptable.
De la primera especie de teorías continúa siendo clásico ejemplo la República de Platón; en la cual la actividad humana en todas sus manifestaciones
está regulada por el Estado con normas rigurosas y precisas. Con ciertos temperamentos, una análoga tendencia ideológica se ha manifestado aún en la
edad moderna, por ejemplo en el sistema de Fichte (Dergeschlossene Handelsstaat), según el cual el Estado debe ser organizador y distribuidor del trabajo, regulador de los cambios (hasta con una barrera de frente al extranjero), moralizador y director de la cultura. Superfluo resultaría citar otros
ejemplos de doctrinas aún más recientes y bien conocidos.
Contra esta tendencia, se ha hecho valer una opuesta, por una especie de
reacción a la invasión del Estado. Spencer, por ejemplo, en su obra The man
versus the State sostiene que el Estado debe abtenerse de cualquier obra de
beneficencia, porque ve en ello el peligro de que eso quite lo que justamente
toca a algunos para darlo a otros. Solo oficio del Estado es, en su opinión,
la defensa de los derechos individuales, esto es la represión de los delitos;
una obra que, sin embargo, debe volverse siempre menos necesaria. El Estado debe, en suma, tender a desaparecer. De igual manera otros autores,
de diversas naciones, se expresan en igual sentido; mientras que no faltan algunos que, trayendo esta tesis al extremo, propugnaron directamente la abolición del Estado.
SOBRE LAS FUNCIONES

541

�..
Una síntesis superior de estos opuestos motivos está representada por la
moderna concepción del susodicho Estado de Derecho ( que mejor pudiera
llamarse Estado de Justicia). Según esta doctrina, que ha tenido una cierta
actuación en las Constituciones de los Estados más civilizados, el Estado debe
reconocer como propio fundamento el valor de la persona humana, con sus
naturales derechos; debe, pues, respetar la libre explicación del pensamiento
y de la actividad de cada individuo, ya sea en el campo religioso, o en cualquier otro campo: una explicación que encuentra su límite solamente en el
respeto de la igual libertad ajena. Las leyes para ser válidas no deben ser
mandatos arbitrarios, sino deben resultar del ejercicio del derecho de sufragio, por el cual cada ciudadano concurre a la formación de los órganos
legislativos, así como a la de los administrativos.
El Estado, según esta concepción, no tiene por único fin el derecho, sino
que debe operar sobre el fundamento del derecho, de manera que en sus
mismos órdenes se refleje la libertad de todos. Siempre que se sujete a esta
condición fundamental, el Estado puede y debe promover el bien universalmente, y no limitarse a combatir la delincuencia; puede y debe proteger l_a
vida y ayudar al desenvolvimiento del espíritu humano en todas sus a~tItudes y direcciones. En esta vasta y continua acción, deben permanecer mconcusos los derechos esenciales de la persona humana; y porque estos derechos en los Estados civiles están garantizados por sus Constituciones, una
ley que le violase podría ser impugnada con un recurso a la respectiva Corte
Constitucional o, donde ese falta, con cualquier otro medio, no excluyendo
en extrema hipótesis, lo que Locke llamó el "llamado al Cielo".
No obstante el gran valor de estas máximas, no son suficientes para resolver todos los problemas de la vida social. En su aplicación se encuentran
numerosas dificultades, y divergencias no leves se manifiestan no sólo en las
disputas doctrinales, sino también en las legislaciones de los varios Estados,
que sin embargo han acogido aquellos principios fundamentales. Recordemos, con una rápida ojeada ejemplificadora, las principales cuestiones todavía vivas.
¿ Reconocer y garantizar en todos los individuos la igual dignidad de la
persona humana, significa tal vez que deba hacerse a todos igual tratamie~to?
Es obvio que esto conduciría a las consecuencias más absurdas. La nusma
idea de justicia impone tener consideración con las diferencias de capacidad
y de actividad de cada individuo por separado. Una evalución de la edad,
para los efectos de la capacidad jurídica, ha sido establecida por todas las
legislaciones, aunque no de modo uniforme; y no sin razón se hace también
a menudo una distinción entre la capacidad civil y la política, distinción que
es de cualquier modo necesaria con respecto a los extranjeros, a los cuales
542

..

puede concederse la primera pero no la segunda, mientras existan diversos
Estados.
Así, aunque admitido el princ1p10 de la universalidad del sufragio, pueden establecerse exclusiones y limitaciones, en parte inevitables, y en parte
objeto de varias disposiciones legislativas y de disputas de jure condendo
sobre las cuales no podemos ahora detenernos.
La dignidad de la persona humana es ciertamente igual en los dos sexos•
pero esto no quita que a favor de las mujeres se decreten especiales norm~
por la tutela de la sagrada función de la maternidad, mientras se han reservado a los hombres funciones para las cuales están naturalmente más adaptados, por ejemplo, las militares.
La condición jurídica de la mujer tiende progresivamente a elevarse; pero una absoluta equiparación no parece posible, ni siquiera en el ámbito de
la familia, al menos mientras valga el principio, hasta ahora generalmente
admitido, de que la vida familiar demanda una dirección unitaria, que compete en primer lugar al marido y padre. Algunas reformas son por otra
parte posibles en este campo: pero también sobre esto nos abstenemos de
entrar en discusiones particulares, hoy bastante debatidas.
Entre los derechos fundamentales de la persona humana, está sin duda
la libertad de asociación; una libertad que en el Estado moderno se ejercita en múltiples formas, y especialmente en las organizaciones profesionales,
de las artes y de los oficios. ¿ Puede esta libertad ser ilimitada o debe más
bien estar sujeta a normas que la subordinan a la legítima ;oberanía del
Estado? En general, los intereses de las varias profesiones y clases sociales
no deberían jamás impedir la continuidad de los servicios públicos que al
Estado compete asegurar. Aquí, como en cualquier otro campo, libertad no
puede significar arbitrariedad, pero debe encontrar su límite en su misma
elevación universal.
Esto vale también respecto a las asociaciones de carácter político, o sea a
los partidos, que en un Estado de derecho no deberían jamás convertirse
en instrumentos de subversión.
Por lo que concierne a la religión, las relaciones entre el Estado y la Iglesia han estado reguladas en Italia y en otros Estados, atribuyendo a los dos
entes una propia y distinta soberanía, mientras, en homenaje al principio
de la libertad de conciencia, el Estado ha reconocido los derechos de las
diversas confesiones religiosas. La interpretación y la aplicación de estos
conceptos presentan, sin embargo, no pocas dificultades, que obviamente son
mucho mayores allá donde el Estado no reconoce la libertad de conciencia.
Uno de los principales oficios del Estado es, sin duda, la lucha contra la
delincuencia. Pero cómo en esta lucha se pueda mantener el debido respeto
a la persona humana, es un arduo problema, todavía no resuelto por los
543

�'
sistemas penales en vigor. De hecho, perdura la errónea opinión que se deba
pagar mal con mal, y que sea justo hacer sufrir al autor de un hecho delictuoso, considerando el sufrimiento como una reparación. La verdad es, por
el contrario, que el mal se repara sólo con el bien, y que la reparación, según
la justicia, debería consistir en el reconocimiento del daño ocasionado del
delito no sólo a las víctimas inmediatas de él, sino también a la sociedad
entera. Por eso a los culpables debería serles impuesto un trabajo, con las
consiguientes restricciones más o menos graves de libertad, a establecerse por
ley. En una augurada reforma de los vigentes sistemas penales, a una especial magistratura debería serle confiada la competencia de vigilar sobre el
tenor de vida de quien no haya satisfecho su deuda ex delicto.
No se me oculta que estos conceptos, aquí enunciados sumariamente, puedan fácilmente suscitar objeciones. Pero creo que toda recta conciencia debe
al menos formularse la cuestión de si fuera justo que a un ser humano se
quite, por largo tiempo y hasta de por vida, la posibilidad de comunicarse con
sus propios semejantes, ocasionando con esto un grave daño y dolores también a sus familiares inocentes. Por otra parte, es superfluo advertir que
están del todo fuera de cuestión la institución de la legítima defensa (que
tiene exactamente en la mira de la defensa su razón y sus límites) y las
susodichas medidas de seguridad, que tienden, no a castigar, sino a prevenir
los delitos, y se aplican también a los locos, evidentemente sin la intención
de hacerlos sufrir.
Sin embargo, si se quiere dejar aparte el problema de la justicia penal o
buscar para ello otra solución, debe tenerse fijo el principio de que el Estado, racionalmente concebido como Estado de justicia, no tiene una potestad ilimitada y arbitraria. Su soberanía debe ser, en breve, una soberanía
constitucional. Como ello no puede eximirse de reconocer los derechos naturales de las personas solas, así tiene que reconocer los otros Estados legítimos, aceptando coordinar con ellos su actividad en un sistema de pacífica
coexistencia. La antigua máxima: exendum esse a statu naturae vale tanto
para los individuos como para los Estados, y significa exactamente que a
ninguno es lícito rehusar toda relación con los propios semejantes. La relación de sociabilidad, fundada sobre la común naturaleza, es un corolario de
la ley ética, válida para toda la Humanidad.
Sin embargo, debe reputarse errónea la tesis según la cual el Estado estaría reducido a observar solamente las normas a las cuales haya dado el concurso de su propia voluntad: tesis que, privando el ordenamiento jurídico
de cualquier fundamento racional, abandonaría virtualmente el mundo civil al arbitrio y a la anarquía. Un Estado que se considere libre de la
obligación de respetar los derechos fundamentales de sus ciudadanos y no
544

los de los otros Estados, no es un verdadero Estado• es un ultra ·e a la ra, h
'
J
zon umana y una permanente amenaza contra la paz del mundo.
El postulado _ideal de una sociedad que comprenda a todo el género humano e~pera aun una ~lena actuación; pero ya en los tiempos antiguos se
ha. marufestado _un se~trdo a veces oscuro, pero siempre profundo, de la necesidad
de relac10nes mternacionales y de la validez de los comprormsos
·
.
relativos. _El principi~ pacta sunt servanda, ha estado en toda época prácticamente ~1empre_ en vig~r, como costumbre generalmente observada; sin la cual
no h~b1eran sido posibles aquellos cambios comerciales entre varios pueblos,
qu~ s~ duda sucedieron mucho antes de que fueran reguladas por normas
legislativas y por tratados internacionales.
. -~elaciones de diversa especie ( y no solamente de naturaleza económica
1~c1a~as hasta en_los principios de la historia y podremos decir de la pre~
~stona, natura dtctante et humanis necessi tatibus, se han venido desenvolVIendo Y cons~lidan~o en el curso del tiempo con un proceso espontáneo.
Se ha establecido as1, de hecho, una comunidad jurídica internacional que
:º~ta de reglas elementales, que responden a los más simples motiv;s del
~ o ~umarto Y están consagrados por el uso. Tales reglas no requirieron
~ requieren formal:s declaraciones, pero no pueden ser refutadas por ningim pueblo que qmera entrar en comunicación con otro. Es evidente por
0~
parte, que la adhesión a ciertos principios comunes no basta a c~nstituir . un cumplido sistema de derecho internacional, y mucho menos a garantizar la positiva eficiencia.
1:entativas d~ dar un estable arreglo a las relaciones internacionales, sometien_do los diversos pueblos a un régimen unitario, fueron hechos, como
es sab~do, muchas ve:es. El Impe~io Romano, en el tiempo de su mayor
potencia, puede considerarse en cierto modo como inspirado en tal concep~. Pero el Imperio debía d&amp;aer y disolverse por su carácter autoritario
habiendo estado lejos de satisfacer las resurgentes aspiraciones a la auto~
nomía. Más tarde, sobre la base de una común fe religiosa, se intentó instaura~ una res publica christiana, que hubiera debido comprender, bajo la
autoridad del Papa, a todos los pueblos cristianos. Pero sea por la discordia
entre la Iglesia y el Imperio, sea por la sobrevenida Reforma protestante
sea po~ o~as causas, aquella tentativa tuvo efectos bastante limitados, y n~
pudo Jamas completamente realizarse.
!nútil recordar otros designios y otras empresas con las que, en siglos
mas cercanos .a nosotros, se intentó asegurar establemente la paz entre todos
1?s pue~los. En v~o fi~ósofos humanitarios sostuvieron el ideal cosmopolítico. Si su voz hubiera sido escuchada, graves desgracias hubieran sido ahorrad_as al género humano. Pero prejuicios y bajas pasiones han ofuscado demasiado a menudo la luz de la razón; y guerras siempre más mortíferas han
545
H

�•

continuado enfureciéndose. Más que las amonestaciones de los filósofos, las
luchas tremendas ocasionadas por las dos guerras mundiales indujeron a los
pueblos de hoy en día a crear organismos supernacionales capaces de resolver las controversias en conformidad con los principios generales del derecho, o sea del derecho natural. Tal fue el programa de la Sociedad de
las Naciones y de la Corte Permanente de Justicia Internacional, instituidas
al término de la Primera Guerra Mundial. Pero la reluctancia de muchos
gobiernos a reconocer la autoridad supernacional del nuevo ente ( tanto que
varios Estados, después de haberse adherido, se separaron) pronto evidenció
que la Sociedad no tenía en realidad medios adecuados para alcanzar el
propio fin esencial.
El estallido de la Segunda Guerra MWldial señaló prácticamente el fin
de la Sociedad de las Naciones, que sólo por algunos oficios menores sobrevivió todavía por algún tiempo. Pero la guerra no estaba aún terminada, y
ya se ponían las bases de una nueva organización, que debía tomar el puesto
de aquélla ahora en el ocaso. En la Conferencia de San Francisco se deliberó el Estatuto de la Organización de las Naciones Unidas, que afirmó
nuevamente el valor y la dignidad de la persona humana y el respeto de
las libertades fWldamentales para todos, sin distinción de raza, sexo, lengua
y religión: esto es, exactamente, los principios ya especulados de la Filosofía. Y estos principios tuvieron una expresión aún más detallada en la Universal Declaration of Human Rights, adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948.
Ninguno puede desconocer la importancia de este programa, y de la misma existencia de la Organización de las Naciones Unidas que, aún con las
limitaciones de sus medios, ha dado ya algunos servicios a la causa de la paz.
Pero no se puede dejar de notar que la estructura de ella no está inmWle de
defectos. Contrariamente a su mismo Estatuto, que afirma la igualdad jurídica de todos sus miembros, la Organización ha atribuido a cinco de ellos
un poder preponderante como miembros permanentes del Consejo de seguridad, poniendo así a los otros Estados, a pesar de ser civilizadísimos y provistos de Constituciones legítimas, en condiciones de grave y permanente inferioridad. A la par de éstos, en los últimos años han sido admitidos a formar
parte de la Organización numerosísimos Estados privados del todo de ordenamientos que garanticen los derechos fundamentales. Se presenta por esto
el peligro de que el voto de estos Estados, al cual podría tal vez unirse cualquiera de los Estados privilegiados, pueda paralizar la acción de los otros
y de entera Organización.
Una reforma racional, que eliminase este peligro, podría consistir en establecer una distinción entre los Estados constitucionales o "de derecho" y
los que no son tales, aunque pudiendo, como es predecible, llegar a serlo

en breve.. Sin _embargo, los primeros deberían tener la facultad de expresar
votos de~berat:J.vos, al menos sobre las materias más importantes. No debemos, sm embargo, ilusionamos con que tal reforma puede ser fácilmente
actuada en las presentes circunstancias.
Otro problema es el de que si sea justo atribuir igual valor al voto de
todo~ los Estad~s, grandes y pequeños, o se deba tener en cuenta de sus respect:J.~~ poblac10n~s- _Tal vez un perfecto sistema debería tener en consideracion ambos cntenos. Pero prescindiendo de ésta O de otras cuestiones
menores, permanece en duda una más grave: é· Puede la O •N •u ., en su actua1
&lt;:'tructura, alcanzar plenamente sus altos fines? Como es sabido ella no
t:J.:ne una potes~ legislativa; puede hacer recomendaciones y pre~arar disenos de convenci~nes, que sin embargo, deberán luego ser ratificadas por
cada Estado; n~ dispone de fuerza propia, pero puede, sin embargo, invitar
a los Estados miembros a poner a su disposición fuerzas armadas, como acuerdos_ que deberán ser aprobados por los Estados según las respectivas constituciones. Ella no tiene, pues, bases bastante sólidas para asegurar la paz
del m~do. Y cada uno sabe demasiado que la paz está hoy amenazada
por vanas partes.
~e gran importancia es por esto la adhesión a aquellas organizaciones internac10nales que, aunque coligando un menor número de Estados son efectivamente más válidos defensores de sus seguridades porque son má; homogéneas,
0 sea, fundadas sobre una real comunidad de ideas y de propósitos.
No sólo por el estallido de la defensa contra peligros bélicos, sino también
por todos los otros fines de la vida es sumamente útil que los Estados que
teng~ _interese~ e. ideales comunes se pongan de acuerdo para coordinar
su actividad e mstituyan los correspondientes organismos.
Esta. tendencia, que ya había comenzado a manifestarse en el siglo XIX
(por eJemplo, con la Unión Postal Universal, la Oficina Internacional de
los P:sos y las Medidas, l&lt;t Unión para la Protección de la Propiedad Industnal Y de las Obras Literarias y Artísticas, etc.), ha tenido un desarrollo
much? mayo~, en tiempos_ recientes, por ejemplo, con la Organización para
la Alunentacion y la Agricultura, la Organización Mundial de la Salud la
~rganización .Educativa, Científica y Cultural; y recordemos aún como ~arti~ular¡nente rmportantes, la constitución del Consejo de Europa, la Comurudad Europea del Carbón y de Acero, y los tratados firmados en Roma diez
años ha, por una Comunidad Económica Europea y por la Comunidad Europea de la Energía Atómica. Análogas instituciones surgieron también en
otros continentes, entre las cuales es especialmente notable la Organización
de los Estados Americanos.
•
Todo esto muestra abundantemente en qué sentido procede, bajo el impulso de profundas energías, tanto espirituales como económicas y técnicas,
547

546

\

�la evolución del consorcio humano. La gran meta de una perfecta organización ,cosmopolítica está todavía lejana; pero los pasos que se ~enen haciendo hacia ella son innegables. El enorme progreso de los medios de_ co. · 'n, por los cuales las distancias están hoy prácticamente abolidas,
mUD1cac10
.
facilita este procedimiento. Así, pues, no la vecindad geográf~ca, srn~ las
afinidades morales, son el factor preponderante de los acuerdos mternac10na, si es por ahora imposible la deseada unificación de todos los Esles. As1,
tados de Europa, son actuales y fructíferas entre aquellos Esta?os_ ~uropeos
y no europeos que tienen los mismos ideales de libertad, de JUStlCla Y de
caridad.

LOS ASPECTOS HUMANOS DE LA LUCHA ENTRE
LA EMPRESA PRIVADA Y LA PUBLICA
DR. c. A. CANNEGIETER
Profesor de Economía de la Universidad
Americana en El Cairo
(Traducción del Lic. Alberto García Gómez).

HA.v EN NUESTRO TIBMPO una enorme lucha entre las empresas pública y
privada. Por una parte, están los países socialistas y comunidades, así como los grupos en los que la empresa pública ha sido empujada para hacer
de ella una meta política; mientras que, en otro aspecto, hay grupos, particularmente en los Estados Unidos de Norteamérica, los que están eñ favor
de la empresa privada como la única manera de obtener una saludable y
útil economía nacional.
Esta lucha tiene también sus aspectos humanos. Para ser capaces de entender esto mejor, es necesario tener primero un punto cercano de vista
a las raíces de la lucha entre la empresa pública y la privada. ¿En qué
campos económicos se está librando esta lucha? ¿ Cuáles son las ventajas y
desventajas de la empresa pública y la privada?
Las ventajas y desventajas de la empresa pública y la privada.
Permítasenos considerar primeramente las ventajas de la empresa pública.
Se mencionan muchas. No obstante, acerquémonos y hagamos una crítica
mirada hacia ellas:
l. Obtener un mayor crecimiento económico. Hasta hace poco se vio
como si esto fuera una importante ventaja, lo que así fue confirmado por
los países en los que un sistema de empresa pública es dominante: Rusia y
China. El país que quiera darle realce a esta ventaja, señala el hecho de
que gráficas recientes indican que la Unión Soviética dedica casi el 33%
de su producción total para aumentar la inversión doméstica, comparada
con el 19% de los Estados Unidos. Más aún, la composición de la inversión
de la Unión Soviética ha puesto énfasis sobre aquellas industrias que re548

549

�sultan más cruciales en el proceso del desarrollo. Los análisis cuantitativos
están sugiriendo, por consecuencia, que la economía soviética ha alcanzado
un alto grado de crecimiento económico durante los años de post-guerra.
Tal acontece con China. Mucha gente señala al sistema de la China Roja
para obtener un rápido desarrollo económico: las estadísticas oficiales muestran que el producto neto doméstico de China, aumentó desde el año de 1953
al de 1959 a una tasa anual de 14%.
Sin embargo, en términos de tasa media del desarrollo, la Unión Soviética ha
dejado recientemente escapar la segunda más alta posición entre las principales naciones industrializadas, después de Alemania Occidental, para pasar a la quinta posición, después de Francia. Más recientemente, desde 1961,
la Unión Soviética ha quedado atrás de los Estados Unidos, en lo que concierne a las tasas anuales de desarrollo. Los problemas crónicos de la agricultura y el lento desarrollo de la productividad laboral, han contribuido a
la caída lenta en las tasas de la economía de expansión. La insatisfacción
en el desarrollo dirigido por el gobierno con relación a la planeación profunda de los problemas económicos, es reflejada en una variedad de propósitos para la reforma económica. En China Roja vemos lo mismo: allí querían apresurarse e ir más allá en el desarrollo económico por medio del movimiento hacia adelante del Gran Salto. Pero este movimiento creó un gran
número de problemas: serios desajustes inter-industriales determinaron una
retención del desarrollo económico. En Rusia Soviética, quieren estimular
el desarrollo económico proporcionando más incentivos personales. Así, en
China, en donde aun se ha estado regresando de la empresa pública a la
empresa privada, se ha llegado a cierto punto: por ejemplo, regresando las
porciones privadas de tierra a los campesinos.
No solamente comparando las tasas del desarrollo, sino también haciéndolo con resultados por la vía del desarrollo económico, se alcanzó un absoluto nivel del desarrollo económico, uno llega a la conclusión de que
un país con cincuenta años de empresa pública, no está compitiendo exitosamente con países de empresa privada.
Y así, la experiencia más reciente debilita el argumento de que la empresa pública estimula el desarrollo económico a un punto considerable.
2. Una segunda ventaja de la empresa pública que se menciona, es de que
ésta sería más satis/actoria para el consumidor. A primera vista, llega uno
a la conclusión de que hay algo que pueda interesar en este argumento. Toma, por ejemplo, a los Estados Unidos, el país en donde casi todo es producido por la empresa privada. Pero, ¿qué se produce? No lo que el consumidor desea, sino lo que el productor piensa que él desea. El productor
no produce solamente el producto mismo, sino también el deseo de tenerlo.
Tómese, por ejemplo, la cerveza o la pasta dentífrica. Puede suceder que
550

en realidad nadie las desee. En cierta ocasión un dentista probó toda clase
de pas~s dentífricas y llegó a la conclusión de que lo mejor para los dientes
era cep1llarlos con agua linipia. Pero en los Estados Unidos ve uno tanto
en la televisión que el público está alegremente tomando cerveza O usando
ciertas marcas de pasta dentífrica, que uno verdaderamente tiene que hacerlo, y así los deseos de los consumidores son creados y producidos con los
productos. Puede uno extrañarse si un sistema de empresa pública pudiera
no parecer mucho mejor, después de los verdaderos intereses del consumidor
en lu~ar de que el consumidor tenga que suscribirse a las ganancias de lo~
negoc10s como acontece en los Estados Unidos.
Pero, ¿ qué es lo que hace a uno ver en los países donde se produce más
por la empresa pública? ¿ Qué es lo que vemos en China Roja? · Será acaso
el movimiento hacia adelante del Gran Salto que enfatizó mucho«:en la cantid~?'. deteriorando la calidad del producto? En Rusia lo mismo: los dirigentes
sov1et1cos se han quejado de la calidad de su sistema de producción. ¿ Qué
~emos en Europa Oriental, otra área en la que se produce por la vía del
sistema de empresa pública? El doctor Oliver H. Radkey, un especialista
en ~a historia de Rusia, hizo dos viajes hacia Europa Oriental. Reportó que
hab1a un gran número de mercancías en las tiendas pero la calidad de
,
'
estas era dudosa. Los alimentos son uniformemente pobres en calidad. Los
pueblos se ven en la miseria.
3. Un tercer argumento. De que la empresa pública sería mejor con "rendimientos crecientes", no es tampoco muy sólido. De seguro cuando ahí hay
producción con "rendimientos crecientes", lo mejor sería tener un gran productor a bajo costo, el que podría ser manejado por una empresa pública
con monopolio, que por la empresa privada con muchos productores, todos
con costos de los más altos, ya que ninguno de ellos podría usar totalmente
las posibilidades de sus "rendimientos crecientes". Pero en tal caso la em.
'
presa pnvada podría también conducir a un monopolio: la firma más grande
llevaría a todos los demás fuera del mercado, usando las posibilidades de los
"rendiniientos crecientes" a su máximo punto.
Los países en favor de la empresa pública, pueden, sin embargo, seguir
ade(a~te con el argumento de que en algunos casos los monopolistas producman hasta que su costo marginal sea igual a su rendimiento marginal,
Y~ que la siguiente unidad les costará más de lo que les da (el costo margmal o costo extra para producir esta unidad es más alto que el ingreso
marginal que le dará esa unidad ) . Tal vez podría ser que la comunidad
fu~se mejor servida por una larga producción, en contra de un precio más
h~Jo, el que podría alcanzarse por la vía de un monopolio de empresa púb~ca. Esto es, sin embargo, un no muy sólido argumento como el que podna obtenerse por la vía de la empresa privada y a un precio fijado por
551

�el gobierno a un nivel de bajo costo. Aunque hay algo en este argumento,

no obstante, estamos llegando a los puntos más fuertes:
4. En casos particulares la empresa pública podría dar un mejor servicio
a la comunidad, como por ejemplo, en lo que se refiere a los ferrocarriles.
Este punto llega a ser más claro cuando comparamos, por ejemplo, a los
ferrocarriles de los Estados Unidos ( empresa privada), con los de Europa,
los que son manejados por la empresa pública, llevándonos esto al siguiente
y más fuerte punto:
5. Esta es la única manera concebible de asegurar el funcionamiento de
ciertas tareas vitales económicas: obtener la dirección social de capital, así
como cosas iniciadas, por las cuales la empresa privada no está interesada
todavía, tales trabajos en el campo de la transportación y de las comunicaciones. Proyectos específicos pueden ser, diques marinos, líneas de ferrocarril,
teléfonos, telégrafos, bienes locales públicos, como el agua, el desagüe y la
electricidad, así como escuelas y hospitales. También los variados propósitos
de aplicación en esquemas de ríos, como el proyecto del lago Yssel y los
trabajos en el Delta, en las islas Netherlands; el Valle de Tennessee, en los
Estados Unidos, el High Dam, en Egipto, etc.
Como las dos primeras ventajas arriba mencionadas pueden resultar dudosas, hay tres todavía:
1. Más bajos precios cuando hay una producción con rendimientos crecientes, aunque la fijación del precio con la empresa privada en este caso
no siempre trabaja muy bien.
2. En algunos casos un mejor servicio a la comunidad.
3. Obtener primacía de capital social y conseguir cosas iniciadas por las
cuales la empresa privada no se haya interesado todavía.
En contra de estas ventajas hay también desventajas que necesitamos menc10nar:
l. Ineficiencia en la producción. En Cuba, Fidel Castro se quejó de que
algunas de sus empresas estatales fracasaron por ineficiencia y por condiciones caóticas de trabajo. En una planta pasteurizadora, por ejemplo, el
ausentismo se había incrementado en un 150% más que el año anterior.
Recientemente, 167 nuevos miembros de la organización, fueron sorprendidos
en la flagrante violación de las leyes burocráticas en contra del país. Lo
mismo está sucediendo en otros países.
Los dirigentes soviéticos se quejaron acerca del declinar del rendimiento
añadiendo al producto de las inversiones de nuevo capital y acerca del
crecimiento lento de la productividad laboral. En Europa Oriental también
ha habido las mismas quejas, con la consecuencia de que los gobiernos están
tratando de reducir costos y usar recursos más racionalmente, introduciendo
mayor libertad para las firmas productoras. En el Reino Unido hay otro

ejemplo de ineficacia en la empresa pública: los ferrocarriles británicos reportaron una pérdida de 132 millones de libras esterlinas en 1965, lo que
ni siquiera permitió la depreciación a niveles del precio corriente.
2. No hay cambios dinámicos de mejoras, nuevas técnicas y nuevos productos. En Rusia los dirigentes se quejaron de la negligencia de las ramas
modernas y procesos de producción; de la indiferencia general entre los
gerentes de planta para obtener mejores y más baratos materiales; de la
resistencia general a las innovaciones al nivel de la empresa. Esta desventaja
se sintió no solamente en Rusia, sino también en otros países que aplicaron
un sistema de empresa pública como en Yugoslavia. Allí el gobierno )legó
a suplir a esta desventaja con una reforma económica, aceptando el mercado
como rector, en lugar de los burócratas. El gran volumen de las decisiones
económicas se descentralizó y se ofrecieron más incentivos en las manos de
los trabajadores, lo que dio mucho más flexibilidad al sistema.
3. Mala calidad de productos. Hay en la producción de la empresa pública una tendencia a enfatizar la cantidad, y no hay, sin embargo, mucha
preocupación para la calidad, cuando no hay competencia, como sucede con
la producción bajo la empresa privada. Por consecuencia, la calidad se deteriora. Se afirma que el 5% de la producción industrial en países comunistas es de tan baja calidad que nadie puede usarla más. En China Roja
los mismos efectos nocivos de calidad han operado a través de toda la
economía.
La producción de acero sub-standard se sujetó a los efectos de los standards
de calidad de lingotes de acero y productos similares. También, el pobre
ingreso del carbón de mala calidad, como factor de producción, causó paros
frecuentes en las plantas termo-eléctricas a las cuales se suministraba. Tales
dañosos efectos podrían trabajar acumulativamente, llevando arriba al mencionado 5% de la producción industrial.
4. Algunas veces, mal servicio, en virtud de que la gente no está interesada personalmente en ello. Un ejemplo de esto lo da el servicio público en
países latino-americanos. A través de la inflación, los empleados del gobierno se preocupan por el hecho de que los precios subieran por el elevador
Y las compensaciones y salarios por la .escalera.
Los salarios de los sirvientes civiles se están quedando atrás. En virtud de
este bajo pago, los empleados no tienen mayor interés en hacer su trabajo y
tampoco se inclinan a dar un buen servicio. El público tiene que tomar esto
como si no hubiera competencia. Con la empresa privada, no sería éste el
caso, ya que las recompensas y salarios se moverían con mucho mayor flexibilidad y, por consecuencia, serían ajustados más rápidamente. Los empleados
pueden ser pagados mejor, y es posible dar un mejor servicio. Por ejemplo,
en los bancos privados, esto de los problemas de inflexibles escalas de re-

553

\

�compensa, no existen en el mismo grado, y el serv1cio que se proporciona
es mejor. Este último punto, sin embargo, está compensado por ese hecho
como una de las ventajas de la empresa pública, misma que también es
mencionada, y que, en algunos casos, permite un mejor servicio a la comunidad. Esto depende del sector de la actividad económica, del país y
de las circunstancias. Debido a lo anterior, es mejor dejar este punto fuera,
lo que entonces reduce las desventajas a las primeras tres mencionadas.
Kindleberger en su Desarrollo Económico, menciona también las siguientes
desventajas:
l. Sobrecentralización de decisiones de hacer.
2. No intentar mucho: como en China Roja y en Pakistán, en donde
los gobiernos llegaron a la conclusión de que no podían realizar lo que
querían, por haber intentado mucho.
3. Interés a proyectos monumentales. Hirschman llama a este punto una
debilidad, particularmente de gobiernos "fuertes". "Particularmente", pero
no siempre. Tenemos un ejemplo en Australia (la que no tiene un gobierno
fuerte), en donde se gasta el dinero, ya sea en la Opera en Sydney, o como
en un proyecto a largo plazo, en el del río Ord, al norte de Australia Occidental.
4. Aumentando el error variable, como por ejemplo, el capital en lugar
del trabajo.
Todas estas cuatro desventajas, no obstante, están conduciendo a una
ineficiencia de producción, lo que entonces acorta las desventajas a tres:
l. Ineficiencia en la producción,
2. No hay mejoras dinámicas,
3. Mala calidad de productos.
En otro aspecto, la empresa privada tiene, no obstante, también ventajas
en contra de sus desventajas. Empezaremos con las ventajas nuevamente:
l. La producción, vía empresa privada, significa producir para obtener ganancias. Aunque en países no desarrollados estas ganancias se tienen como
antiestéticas, indecentes u obscenas, de acuerdo con Kindleberger (en su Desarrollo Económico), sin embargo, tienen una importante función económica:
la de atraer los recursos adicionales a un uso que es valioso. Estas ganancias,
cuando los inversionistas ahorran y reinvierten, sirven a un futuro desarrollo.
Desde luego, puede discutirse lo anterior, ya que de acuerdo con él, esa
formación de capital a través de las ganancias privadas es menos penosa a
la sociedad, que todos los impuestos del gobierno, ya que las compras de
productos están hechas sobre bases voluntarias, mientras que los impuestos
oficiales son forzosos. Entonces, así como en la empresa privada se desarrollan
más recursos, el sistema de la empresa privada estimulará el desarrollo económico. Como un ejemplo de que esto sucedió así, se puede mencionar Aus554

tralia, la que se ~e~arrolló por el capital extranjero atraído por las posibilidades
de obtener beneficios.

2: Otra ventaja es

que la empresa privada puede ajustar sus precios Jll.ás
flexibleme~te sin presión oficial, que la empresa pública. Esto tiene como
consecu~ncia, el que,. bajo el régimen de la empresa pública los precios son
en ocas_10nes muy baJ~S para reemplazo del equipo y también ese mucho es
consuIDido, muy relativamente para el verdadero nivel de costos. Esto nos
lleva a1 los sobrecargados
·
Io, y a
· •
, ferrocarriles de la India, como por e1emp
un rna ~erv1c10, como as1 lo acabamos de mencionar antes, al hablar de las
~esventaJ~ de la empresa privada, de mejor calidad de productos y servicios,
si el eqmpo se ree1:1plaza a tiempo, lográndose entonces que el personal
pueda ser pagado meJor, ya que los precios pueden ajustarse más flexiblemente
Q.ue ahí ha habido un cambio de empresa privada a éste respecto, es lo qu~
se . pro~uso por A._ H. Cole, en la publicación conjunta, Exploraciones en la
H7:torza E7r:presarial. En la primera etapa del desarrollo privado, la empresa
prr:ada está, de acuerdo con él, orientada hacia la comunidad, la que vigila
su rm~acto en los mercados locales en relación con el trabajo y los productos.
Posten?rment~, los empresarios están llegando a tener una mayor conciencia
d,e s~ mdustna particular como un todo y están interesados en su progreso
tecruc?, en su beneficio de producción y en su permanencia. En una etapa
poste~or, llegaron a tener una mayor orientación nacional y fueron más
c~~sc1entes de su producción, de la calidad de los productos y de los serVICIOS a su nación.
Así, la empresa privada tiene dos ventajas, que pueden ser probadas en
el mundo de la realidad:
. 1. Estimulando el desarrollo económico: ésto lo podemos comparar con el
mg~eso_ nacional per-cápita en los diferentes países, los que indican que el
meJor mgreso se da en los países donde la empresa privada es predominante.
2.. Una mejor calidad de productos y servicios, lo que podemos comprobar,
analizando los artículos que son producidos en países en los que la producción está basada más en la empresa privada, que en aquellos países en los
que se produce predominantemente más por la empresa pública. La diferencia es, sin embargo, mínima, lo que podemos comprobar en países en
los que dos sistemas trabajan uno al lado del otro; como por ejemplo, en
Australia, en los campos de la banca y de la transportación. Así, podemos
concluir, con Kindleberger, acerca de que: en donde el interés público, así
como el privado, están siendo adecuadamente servidos por la empresa privada, existe una buena razón para que el gobierno deje la organización en
manos privadas.
La empresa privada, no obstante, tiene también sus atrasos. Cuando to555

�mamos a los Estados Unidos como un país en el que se produce principalmente por la empresa privada, entonces advertimos que también ésto tiene
sus desventajas:
.
l. Que ahí la producción no es para el consumidor, sino para las ganancias
de la empresa privada. Esta empresa privada no siempre está de acuerdo
con los intereses del consumidor, como así puede ser claramente visto desde
la forma en que la empresa privada trata con alguien que desee ver más
allá de los intereses reales del consumidor. Por ejemplo, alguien que desee
publicar un libro acerca de la inseguridad de los vehículos de _motor: "Inseguridad a cualquier velocidad". Esto no fue en favor de los mtereses ~e la
empresa privada y así el autor fue verdaderamente acosado por una fuma
privada productora de los inseguros vehículos de motor, ª. ~l ~ad? que
éste demandó a esa compañía por la respetable suma de vemtitres ID11lones
de dólares. Desde luego, que el demandante tuvo que vérselas con varias
contrariedades, entre otras, se le trató de seducir con muchachas ~ue habí~
sido contratadas con el propósito de atraparlo. Cuando no hay nrnguna uhlidad posible no hay servicio, como acontece en Europa,
donde los ferrocarriles están manejados sobre las bases de la empresa publica.
En la empresa pública vimos, sin embargo, dos desventajas similares: ~unque la producción pueda ser más dirigida a los deseos reales del consllillldor,
la calidad de los productos no es muy buena. Y aunque puedan dar_ ~n
principio mejor servicio, como la producción está basada en dar serv1C10,
en lugar de obtener gananci&lt;lS, el servicio dado es en muchos casos de_ una
calidad mucho más pobre. Y entonces la lucha entre las empresas pública Y
privada está llegando muy cerca a la carrera de precios. Sin embargo, hay
una diferencia:
l. En general, la empresa privad_a está adelantánd~se y g~nando Y puede
ser que por ésto en Austria, por ejemplo, haya habido recientemente una
tendencia a desocializar la industria nacionalizada. En Octubre de 1966, el
gobierno austriaco propuso una relativa al establecimient? de una ?ompa~ía
administradora para manejar líneas estrictamente comerciales: las mdustnas
que habían estado en poder del Estado desde 1946. , .
,
.
2. Pero en los campos particulares la empresa publica está_ ga~ando. en
donde los costos y precios pueden se,r llevados a un más baJo ruvel, o en
donde un mejor servicio a la comunidad es requerido, . o en d?nde es_ n~cesario obtener capital social o donde es necesario obtener objetos principiados para los cuales la empresa privada no está aún interesada.
Ger~chenkron encontró que el mayor atraso de un país se produce c~a~do
éste embarca en el desarrnllo, dejando lo más pesado a la empresa publica.
En otro aspecto, hay también una tendencia a que con e~ amn~nto del
nivel de ingreso, los gastos del gobierno, como un porcentaje nacional de

:n.

ingreso está subiendo, indicando que en el país más desarrollado hay también
una tendencia a un aumento en importancia del sector público.
Estas tendencias a resolver la lucha entre la empresa pública y la privada,
vía compromiso, en el sentido de combinarlas y llevarlas juntas, nos lleva a
los sistemas que comprenden los elementos, tanto de la empresa privada
como de la J?Ública, a los sistemas mixtos:
Formas mixtas: La lucha entre la empresa pública y la privada nos ha
conducido a una mezcla de las dos, a formas mixtas de los dos sistemas.
Como un ejemplo de ésto, puede contar el sistema de transporte público en
Nouméa, en Nueva Caledonia. Hay ciertas y muy detalladas reglas establecidas para este sistema (lo que le da un carácter público), dentro del cual
el inversionista está operando. Las reglas son: los pasajes y las rutas para
las líneas de los autobuses están dispuestas de acuerdo con un horario. La
regla consiste en que el autobús tiene que partir cuando está lleno, o diez
ininutos después de que el primer pasajero esté a bordo.
Hay una pequeña forma general para los autobuses establecida por ese
sistema.
Las ventajas de este sistema, que trabaja muy bien en la práctica, son:
El sistema es muy flexible y conveniente para el público.
No hay problemas de salarios o de impuestos de seguros, ya que el empresario toma sus propios riesgos e ingresos como un operador de taxi quien
conduce por :m propia cuenta y no muchos pagos al gobierno.
Mucha gente se inclina a pensar acerca de que variadas economías del
mundo están siendo agrupadas más cerradamente alrededor de los polos
del sistema americano de empresa privada y del sistema ruso de empresa
pública.
Más aún, dentro de los países, extremos mismos, hay ya una tendencia
hacia cada uno de los sistemas del otro.
El sistema americano de empresa privada, está basado en
- Descentralización de hacer decisiones, vía las firmas privadas.
- Libertad económica.
- Utilidades.
Hay una tendencia hacia el otro sistema. La creciente importancia del sector
público y el de una interferencia del gobierno en la economía, indica que
hay una tendencia a centralizar las decisiones de hacer, menos libertad económica y una producción dirigida hacia el interés público. El gobierno presionó a la empresa privada a mantener los precios bajos, en lugar de altas
utilidades. El incremento de la intervención del gobierno limita la libertad
económica más y más, de tal manera que mucha gente se queja de ésto. El
profesor Regan aún afirmó que la sociedad americana se ha movido hacia
un patrón socialista. ( Alguien diría socialísticamente).

557

�Y lo mismo puede verse en los países que están basados en un sistema de
empresa pública, sólo que en dirección opuesta. Aunque el sistema económico allí, estaba basado originalmente en:
- La centralización de decisión de hacer, vía el planeamiento central.
- Menos libertad económica, ya que todas las decisiones fueron tomadas
por la autoridad central de planeamiento.
- Producción para el interés público.
Hay, ahora, tendencias para incorporar en esos sistemas, elementos del
sistema de empresa privada:
- Descentralización de la decisión de hacer.
- Mayor libertad económica.
- Un mayor papel dado a las utilidades e incentivos personales.
Esto es de tal manera, que "El Economista" preguntó: ¿ Quién usa tal:'
sombrero en nuestros días? Los socialistas usan un sombrero capitalista, los
capitalistas un sombrero rojo. O, de hecho, los dos sistemas están creciendo
1
más cerca uno del otro.
Pero también dentro de los dos sistemas, hay formas mixtas. Permítasenos
considerar primero las formas mixtas dentro de la economía basada en la
empresa privada:
l. Tenemos las formas de propiedad mixta. Las compañías mixtas, pertenecientes en parte al sector público, en parte al sector privado, existen en
muchos países con sistemas económicos basados en la empresa privada, como
en Holanda y Australia. Existen en toda clase de variedades. El gobierno
tiene una participación de la propiedad y uno o algunos comisionados, en
la compañía. Esto puede ser aplicado para ayudar a las compañías privadas
en dificultades, cuando hay un interés público en conservar a la con_ipañí,a
operando, o establecer compañías con interés público por las cuales el mteres
privado no está muy interesado, o -mantener la vista pública en compañías
en las que hay también importantes intereses públicos en juego.
2. Encontramos otro sistema mixto en Francia. Hay dos formas de empresa
pública:
_ Las empresas públicas que están organizadas más o menos como el
servicio público, gas y electricidad, el sistema ferroviario; los trabajadores
son corno sirvientes civiles.
- Lo que ellos llaman régie autonome: administración autónoma. .
El director e5 completamente libre dentro de cierto marco de trabaJo. De
seguro, tiene que tomar en cuenta ciertamente el interés del público, pero
aparte de éso, disfruta de una gran libertad. Es responsable y cuando las
cosas no rtiarchan bien, podrá ser despedido.
Muchas ernoresas trabajan bajo este sistema: los automóviles Renault, los
grandes banc;s, Air France, la televisión francesa, etc. Esto se hizo en la
558

lucha contra el comunismo y para mantenerlo alejado e impedir su entrada.
Estas firmas fueron nacionalizadas y socializadas para dar cierta forma comunista, pero guardando las grandes libertades democráticas.
En la cima de ésto, el Presidente De Gaulle propuso en octubre de 1966,
los siguientes pasos en la misma dirección:
- Dar a los trabajadores voz en el manejo de las empresas.
- Darles una parte de las utilidades.
3. Otra clase de sistema mixto lo encontramos en México, que tiene una
economía basada en los principios del capitalismo y del socialismo.
Allí, el sector público incluye un número de empresas cuya propiedad es
parte pública y parte privada, pero cuyo control es público. Más aún, los
fondos del sector público encontrarnos también que se usan a menudo para
asistir esencialmente a las firmas privadas.
La Nacional Financiera, o institución nacional de financiamiento, es típica, en esta clase de asistencia. El Doctor Calvin P. Blair, dice en la publicación: La política pública y la Empresa Privada en México, que es una
"Compleja institución, la cual combina los elementos hábiles de la influencia
privada y pública. Sus deberes incluyen el desarrollo económico nacional, intervención estatal en la industria, control social de negocios y protección
general del interés público. Toma los capitales privados como sus socios y
frecuentemente los libra de una mala conducción o una equivocada dirección y regularmente presta dinero a firmas privadas y públicas dentro de la
misma industria.·
•
La "mexicanización" de la industria y la adelantada política mexicana, llevaron una entremezcla de intereses públicos y empresa privada, que pueden
contar como un ejemplo de cómo estos dos, pueden llevarse juntos de una
nueva y especial manera:
4. Otro sistema mixto, basado en el sistema de empresa privada, es el del
movimiento "sociocrático": Las Comunidades del Trabajo en Francia y en
Canadá. Estas empresas son firmas privadas, pero con muchos aspectos sociales y públicos, que están más cerca de lo mismo, corno así lo encontramos
en el otro lado de la Cortina de Hierro: Yugoslavia. Lo "sociocrático", indica el principio, que cada grupo o sociedad debe ser gobernado por los
que verdaderamente viven en esa sociedad: esto está determinado, no por
un democrático recuento de votos, sino por la discusión en el grupo. Otro
principio de estas empresas privadas, es que sus propósitos no son el de
hacer ganancias, sino hacer lo más de la mayoría de las vidas de los participantes, incluyendo muchos importantes aspectos públicos y sociales. Y ésto
es porque deberían considerarse aquí corno especiales entre los sistemas mixtos.
La meta de estas empresas para desarrollar las vidas de los participantes,
tanto como sea posible, realizando entre otras, son los siguientes:
559

�l. Incluyendo al trabajador en la dirección, (las empresas son propiedad
de los participantes), y mediante ésto interesándolos verdaderamente en la
empresa.
2. Las empresas llamadas Comunidades del Trabajo, procuran romper la
separación fatal entre el trabajo y la familia, incluyendo la vida familiar
también en la Comunidad del trabajo.
3. Aparte del trabajo profesional, se pone mucha atención a las otras secciones de la vida: deportes, juegos, teatro, educación general, etc., organizados
por el "Servicio Social".
Gracias a los principios arriba mencionados, la relación de los trabajadores
en la vida, llega a ser diferente y en el más alto sentido de la palabra,
pueden llevar a cabo una existencia más humana. Cuando visitamos las Comunidades del Trabajo, es sorprendente que los trabajadores causen mucho
mayor impresión humana y mucho menos que la de un asalariado fatigado
en la empresa puramente capitalista.
Por otra parte, dentro de la economía basada en la empresa pública, hay
también formas mixtas. Como un ejemplo, puede contarse el sistema Yugoslavo de dirección, por sí misma. Este sistema trabaja como sigue: uno
puede estar en el sector privado, si no emplea más de cinco personas. Por
encima de ese número, los negocios pertenecen al sector social, y las empresas están gobernadas en principio, por la decisión de los trabajadores.
No hay confrontación entre "propietarios" y "trabajadores", ni tampoco hay
problemas de relacioles laborales. Las decisiones de los trabajadores gobiernan el alcance y la escala de la corriente de producción. Tiene que juzgarse
acerca de los méritos de los nuevos proyectos para la expansión. El principio
básico es de que nadie puede estar tan interesado en la disposición racional
de los recursos, o e¿ inversiones a largo plazo, para aumentar la producción,
a tal grado como los productores directos, desde que su vida, trabajo y

•

futuro, depende de ellos.
Estas empresas prefieren tener algún elemento de pago como resultado y
así tienen todos los elementos de firmas de empresa privada: descentralización
de decisiones por )lacer, más libertad económica e incentivos personales.
Tienen consejos de trabajadores, sacados de diferentes departamentos. Tienen también, un consejo de gerentes, con el gerente general como presidente,
tomando decisiones por mayoría de votos; algunas de ellas regresan al consejo
de trabajadores para su confirmación.
Los consejos de trabajadores tienen voz principal en todo, también en el
nombramiento de nuevos directores.
La idea es que esas fábricas deberán producir más dinero, no principalmente para mayores salarios a corto tiempo, sino para la expansión que
traerá un mayor aumento en un término a largo plazo. Es en este sentido

560

que desean capi~lizar más; son más como empresas privadas que Comunidades
del Trabajo. Lo principal de estos dos ~pos
d e empresas es que
t'
u
ienen mucho en co~ún.. Ambas son casos fronterizos en sus sistemas pero
en la yugoslava, la direcc1ón por sí misma, el caso fronterizo en el
d'
d 1
'bli
mun o
~ a empresa pu . ca, ~s más parecida a la empresa privada que las Comum~ades del TrabaJo, rruentras que éstas, siendo un caso fronterizo, enfatizan
m~ los aspectos humanos, y es más "pública" en este sentido. y así ambas
están cruzando la línea divisoria en cierto sentido. Esto nos lleva al 'cor '
d
tr t' .
L
azon
e_ nues o ~pico: os aspectos humanos de la lucha entre la empresa pública y la privada.
, El resultado_ de la lucha entre la empresa pública y privada, es que de
e5ta ha em_ergido u~ compromiso, en el sentido de un nuevo fenómeno: la
empresa privada se identifica más a los intereses públicos, y la empresa pública
con los elementos de la empresa privada. En esta lucha los aspectos humanos
han llegado a ir más adelante. Ambos, en la empresa pública y en la privada.
En Alem~i~, por ejemplo, el trabajador ya no se asemeja a un tornillo
0 ~ '.-111ª maquma, ah~ra es más un ser humano, quien comparte la responsabilidad. en las políncas administrativas, desde que está representado en
e_l Cons~JO del Trabajo o Betriebsrat. Este principio de control conjunto ha
sido ~plicado por la Ley en Alemania, tanto en la empresa pública, como en
la privada.
Lo~ consejos de trabajadores en firmas con más de 100 obreros, están
:utonzados_ para nombr~r a 1/3 de los directores, y en algunos casos, aún
asta la rmtad de los directores. Estos consejos son elegidos por los trabajadores por una boleta secreta, y con provisiones democráticas para discutir
el ar~ento Y ~ontrarreplicar. Trabajan uniformemente, previenen huelgas,
Ydan_ nnportancia a la voz de los trabajadores, como los empleados alemanes,
que si:nten que hay que dar a los aspectos humanos, una alta valoración.
Su ~ctitud es: "Hemos aprendido que en una situación de empleo completo,
se nene que mantener a los trabajadores alegres, o ellos se irían rápidamente
con su competidor".
Lo mismo vernos en otros países. En Inglaterra se menciona en las leyes
de. ~acionalización que las industrias nacionalizadas, deberán atender a la
fehc1dad de sus empleados porque:
l. Los trabajadores contentos son más eficientes que los trabajadores descontentos.

~- La alegría de los trabajadores deberá ser un fin en sí mismo. Del
P~er argumento, particularmente, esta idea ha sido tomada en la empresa
privada, en forma especial en los países más desarrollados. Sin embargo no
mucho en los países menos desarrollados, en los que el gerente de la em;resa

561

�privada es muchas veces oscuro en sus políticas de personal, como los capitalistas del siglo XIX, en Europa y América.
Esto significa que en los países menos desarrollados, la empresa pública
tiene la tarea especial de poner un ejemplo al sector de la empresa privada,
observando y considerando las relaciones humanas más en sus políticas de
dirigentes. Esto se hizo, por ejemplo, en Turquía. Allí las empresas de la
Sümerbank y Etibank han proveído los servicios sociales de diversas clases
en una escala considerable. Cada empresa estatal, tuvo que establecer un
Departamento de Bienestar Social. En la mina de Zonguldak, los costos diarios per-cápita de estos servicios fueron considerablemente más de la mitad
de los salarios diarios de los mineros. De acuerdo con el director del Departamento de Bienestar Social, esto fue hecho así, ya que de otra forma los
mineros no irían jamás. Pero esto no puede considerarse como la única razón.
Las plantas pertenecientes al Estado también se consideraron como la mejor
forma de traer mejoras sociales a ciertas regiones.
Las críticas a dar mejores relaciones humanas a los trabajadores en las
empresas públicas, han señalado el hecho de que no es justo dar "bienestar''
a una parte de la economía, la cual dará "malestar" a las otras partes, a
los grupos, por ejemplo, que tienen que pagar por esto, tanto el consumidor
a través de los precios altos, o el contribuyente en general, que tiene que
pagar más altos impuestos. No piensan que sería correcto echar a perder
a un grupo de trabajadores a costa de otros grupos.
Contra esto, sin embargo, se ha sostenido que los beneficios del desarrollo
económico, nunca han sido extendidos sobre toda la población de un país.
Pocos, criticarían al gobierno del Sudán por destinar grandes sumas de
dinero en el proyecto de Gezira, en los terrenos en los que ciertos campesinos se aprovecharían más de éllos.
Pero este mejoramiento de las relaciones humanas por la empresa pública
en países menos desarrollados, debería ser como un proyecto piloto; algo que
debería ser seguido por la empresa privada en esos países. Y aunque esto
resultara anti-económico en un corto plazo, llegaría a ser económico a largo
plazo: si pudiera conducir, a largo plazo, a una más alta productividad.
Así, aunque el economista pudiera ver que los argumentos estrictamente económicos en contra de la prosecución de una política de "empleador modelo",
lo que está mejorando las relaciones humanas de los trabajadores, es por
todos los medios concluyente.
Pero aceptando que aquí hay una tarea para la empresa pública en los
países menos desarrollados, también está el otro lado de la moneda: aquel
de esos aspectos humanos conduciendo a un muy alto nivel del costo de los
productos. Esto nos lleva a la siguiente cuestión: "¿ Qué tendremos que ha-

cer p:rr~ dar una valorización correcta al factor humano, 0 qué tan lejos
debena rr ~~ ,empresa pública en este dar a los aspectos humanos?"
La Oorrus1on
Gh
dio
., Preparatoria para el Proyecto del Río Volta,enana
una contestacion a estas preguntas al afirmar que la empresa pública 'tuvo
que elaborar aluminio a precios que son competitivos en el mercado mundial
humanas de la producción deberían estar en anti·cipo
• '
dperoI las condiciones
di •
e ~ con c10nes prevalecientes en el país y que llevarían a mejores niveles
de ~da. Esto fue elaborado en el sentido de que los trabajadores quedaron
en libertad de llevar a sus familias con ellos, aunque esto fuere un tanto
cost~so . para una !ase de construcción de ocho años. En otro aspecto ha
las siguientes ventajas:
'
y
l. En otra _forma, habría una alta ineficiencia en el tumo del trabajo,
como se menc10na en el Proyecto del Río V olta.
Hanson menciona también que esto prevendría los males socia!es, tales
como la prostitución a larga escala.
3. Y que esto da un ejemplo al resto de Ghana.
Otra, guía de cóm~ la empresa pública debería aplicar esta regla de oro
Y de co~o dar un ejemplo de mejoramiento a las relaciones humanas con
los trab~}adores. en una forma que no aumentara mucho el costo de la
producc1on, o bien que no acarreara "males a los contribuyentes" como así
lo encontramos ~n la U.A.R. Allí, las reladones humanas con los trabajadores se han mejorado, manejando el personal una parte de las ganancias
hechas en 1-as compañías del sector público. La mayor ganancia es hecha
en una empr:~ª, en la que. se maneja más por su personal. Por ejemplo,
en 1~ comparuas que obtuvieron ganancias en el año de 1965 al de 1966
e~;edieron las ganancias del año anterior en cerca &lt;le un 10%, la distribu~
cion _al personal será a~entada e~ . un porcentaje de la mitad de las gan~ncias sobre ese 10%; s1 los beneficios fueran iguales a los de los recientes
an~s .º menos altos que el 10%, la distribución sería la misma; y si los benefici?~ resultaran menos que en los años anteriores, la distribución de los
ben:ficios sería reducida de acuerdo con el mismo porcentaje de reducción
de estos. Casos de compañías las cuales han fallado en repartir utilidades
por razones exteriores al riesgo de su responsabilidad son encomendadas aÍ
plan de Comité de Producción.
En esta fo~ma, las relaciones humanas pueden ser mejoradas, en tanto
qu,e lo~ ~rabajadores se interesen más personalmente en su compañía y sean
mas eficientes sus ~fuerzas para levantar el nivel de la producción, en lugar
de ser una herramienta o una máquina, pero en una forma que no aumente
el costo de la producción y que no traiga "malestar" en lugar de " bienestar"
a los otros grupos de la comunidad: el consumidor o los que pagan impuestos
en general.

563
562

�Conclusión:

Hemos visto que la lucha entre la empresa privada y la pública, ha conducido a nuevas formas de estructura económica: la empresa privada se
preparó más al interés público (como por ejemplo, en Francia donde las
industrias privadas están entrando en contraste, a un plazo largo con el
gobierno, observando la asignación de las ganancias productivas, entre salarios, dividendos, inversiones e investigaciones) y, por otro lado, la empresa
pública, incluyendo los elementos de la empresa privada: más libertad económica, incentivos personales y decisiones más detalladas. Esto es algo
que puede ser visto en todo el mundo; así como en los países con una economía principalmente basada en la empresa pública, como Rusia, Yugoslavia
y Egipto, como en los países con una economía basada principalmente en
la empresa privada como en los Estados Unidos, Alemania, etc., y en los
países donde existe un sistema mixto como México, Francia, etc.
Con estas nuevas formas, los aspectos humanos han venido mejorando
más, tanto en las empresas públicas como en las privadas. En la empresa
privada, dando a los trabajadores más responsabilidad, reparto de las ganancias, etc.; excitando que los trabajadores vayan con sus competidores. Esto
es particularmente válido para una economía de empleo total, en que Veynes
escribió su libro: La Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero,
y tuvo su influencia en política económica.
En la empresa pública los aspectos humanos son un fin en sí mismos, en
los países más desarrollados, como en el Reino U nido. En los países menos
desarrollados, los aspectos humanos, son de ser posibles los más importantes;
así las empresas públicas tienen que dar un empleo a la empresa privada
hasta cierto punto. La empesa privada en esos países puede llamársele,
algunas veces, como parecida, -todavía a la del siglo XIX en los sistemas
capitalistas de América y Europa, y entonces la empresa pública en los
países menos desarrollados, no solamente no debería de considerar las técnicas
productivas, sino también los problemas de relaciones humanas y políticas
personales, en los aspectos humanos. Si estos aspectos humanos fueran negados, entonces mucho daño sería hecho y los recursos muy valiosos para el
desarrollo económico, serían mal gastados y su productividad sería baja. La
gente insatisfecha, no produce tanto como la gente contenta, así los aspectos
humanos y la economía mejorarán las relaciones personales yendo mano a
mano, ambas en los sectores públicos y privados.

•

EL PENSAMIENTO ACTIVO DE MASFERRER
DR.

JosÉ

SALVADOR GuANDIQUE

San Salvador, C. A.

BAJO EL ~~To AMPARO DE HuMANITAs, tribuna continental auténtica, que
nos pemut1era desarrollar el año pasado "Vasconcelos y Gavidia", vamos
ahora a enfrentarnos al otro gran autodidacto salvadoreño, Alberto Masferrer, mucho más conocido internacionalmente que el amigo de Daría, porque debe manifestarse algo relevante: entre nosotros la cultura no ha salido
d_e los círculos universitarios ni de los grupos académicos, sino de las redacciones de los periódicos y de los hombres hechos por sí solos, a golpes de
esfuerzo y ~e perseverancia. Gavidia, Masferrer -no olvidemos a Miguel
A?g:l Gama, autor de un Diccionario Histórico Enciclopédico de la Rep~blica de El Salvador, con unos 50 tomos, entre los publicados y los inéditos- demuestran hasta la saciedad lo afirmado. Y entre Francisco y Alberto cabe establecer no sólo coordenadas y abscisas sino el inevitable paralelo -Plutarco enfermó con éste a los historiadores- y a veces la continuidad
o el contraste.1
Si Gavidia fue serenidad; Masferrer resulta antorcha. Y caminan bas~nte armónicos, también cronológicamente: V ersos por Gavidia ( 1884). Páginas_ de Masferrer ( 1893) . Arturo Ambrogi, el benjamín del Modernismo,
a qwen Lugones lanzara aquel fuetazo sangriento de "señorita azul", viene
des~ués, siendo indispensable remarcar cierta alergia de Masferrer para convert1rse en bardo de ésos, abundantes, en nuestras latitudes tropicales, quizá
por cumplir aquello de Baroja: "los poetas gustan mientras no se complican
1

P~ra muestra basta un botón: "Se encargó al señor Académico Honorario don
Gavidia la biografía de don Juan Lindo", - Revista La Universidad, enero a
J~io 1917, M emoria, p. 515. "Nueva Cultura", discurso por don Alberto Masferrer,
leid~ en la apertura de clases universitarias del año lectivo de 1924, siendo Gavidia
~residente del _noveno jurado de oratoria forense en la Facultad de Jurisprudencia.
1Los dos autodidactos orientan así la enseñanza superior!
!~CISCO

564

565

�hasta lo oscuro; porque ser poeta es muy fácil o imposible". Oigamos al
propio don Alberto : •
"Haréis mal en pensar que mis versos son absolutamente malos. No, varios tengo que pudieran entrar en docena con los de poetas contemporáneos
afamados. Siendo así ¡ qué santo me tuvo de su mano para que no los imprimiera! Siempre será un gran mérito mío haber librado al mundo, de
mis versos; tanto más, cuanto que tuve periódicos a mi cargo en épocas en
que verseaba de lo lindo". (Obras, t. II, p. 175, Universidad Autónoma de
El Salvador, 1949).
Esto contraprueba que ostentó aguda autocrítica, no exenta de saludable
sentido del humor; desde el Bravo hasta la Patagonia muchos ocultan, como pecado inconfeso, cuando llegan a la madurez, pésimos versos publicados,
irreflexiblemente, durante los ardores juveniles.2
Masferrer y Gavidia, Maestros, con mayúscula, aunque siguiendo sus personales caminos. En general se llama maestro (con minúscula) , al simple
profesor -primaria, secundaria, preparatoria-; catedrático al universitario,
al de enseñanza superior... Pero es Maestro quien enseña a los pedagogos,
cualquiera que sea su nivel. Ni uno ni otro eran oradores elocuentes ni
doctrinarios con el verbo, pero su magisterio escrito suplió tal falla. No ostentaron atractivas efigies, ni imán para frívolos o superficiales -oh, los
ademanes de Ortega y Gasset; ah, la piel nacarada y la blanca cabeza de
Irureta Goyena; sí, los gestos casi teatrales de nuestro Antonio Caso, depositando su bastón como de plata sobre el escritorio, mas los 2 salvadoreños
ilustres supieron estar a la altura de su mensaje, pese a criterios en contra.ª
Ambos contribuyeron a elevar el nivel ideológico y mental del Istmo, en
medio de los ataques bajos y de la indiferencia cretina, debiendo asentar
esta verdad amarga, a la letra del i.psoslayable Darío, en su madrileña Crónica Literaria:
"En Centro América no ha habido jamás cultura intelectual. . . Hemos
tenido, sí, y en abundancia, dómines pedantes, bachilleres atrevidos, vejigas
de ignorancia, que revientan de admiración o de envidia". Y ese apóstrofe
rubeniano todavía subsiste, si bien algo hemos adelantado. . . Y retornemos
al binomio egregio, muy eurítmico, por encima de diferencias, contadas las
En el Repertorio del Diario del Salvador - lo. enero 1906-- a p. 1356: Gracias
(versos) por Francisco Gavidia. Clemátide (ídem) por Vicente Acosta. _Rísa Ne~ra
(prosa) por Alberto Masferrer, refractario a las musas, al menos a publicar sus mspiraciones, según fiel testimonio.
• "Yo comparto la opinión de los jóvenes en lo relativo a que ninguna de las
figuras del pasado (ni Gavidia, ni Masferrer) tiene la talla de un verdade~o . ma~stro"
(Juuo FAUSTO FERNÁNDEZ, Patria y Juventud en el Mundo de Hoy, M1msteno de
Cultura, San Salvador, 1956, p. 185).
2

simpatías, ya que no faltan miopes pregonando rivalidades entre ellos cuándo se respetaron y estimaron, cada uno en su peculiar órbita desde' el co~enzo masferreriano, mejor, del espaldarazo como escritor, 'el cual corrió
a cargo del gr~ . pipil, si, bien muchos lo ignoren, tal vez debido a que
Masferrer y Gavid1a son mas fecundos que tantos anquilosados doctores. Todavía hay aquí -asentó el primero- quienes se sacan el revólver al oír
la palabra cultura. Y Castelar:. "esos países, esos países, están aún en estado
primitivo..."

lNICIACI6N

Calzada con las iniciales F. A. G. -no Francisco Antonio Gavidia sino
Francisco A. Gamboa, literato y preceptista colombiano, avecindado e~ San
Salvador por entonces-- en el Tomo V de Biblioteca Económica a su cargo
en los albores de esta centuria atómica ( 1900), al margen de 'Prosa Líric~
(ojo al matiz distintivo) leemos, con unción, un enjuiciamiento profético:
"Siete años hace que Francisco Gavidia dijo: ALBERTO MASFERRER tiene
la resolución, la conciencia plena del escritor que conoce sus fuerzas: más
aún, del hombre que analiza el medio social en que vive, mortífero para
el cultivador de las letras, y se sacrifica sonriendo. Es muy joven; su estilo
está, por consiguiente, en formación; con todo, su personalidad tiene ya sobrados contornos, líneas perfectamente claras, acento sincero, para que se
deje de comprender que está sobre los prosistas de la antigua escuela redundante e impersonal, anti-estética y anti-artística de los prosistas prosaicos".4
Y por si faltase: "Añádase a lo dicho, dos cualidades que difícilmente
se hallan en la América Latina: sensibilidad generosa y sinceridad intelectual. No hace concesiones a la moda y no cede sino ante dos poderes:
la belleza artística y la verdad trascendente. Tales comienzos aseguran un
futuro escritor que ejercerá atracción directa sobre la sociedad e influencia
poderosa en sus derroteros. No necesita tomar por guía las modas literarias:
tiene conciencia de la vei:dad estética: asido a esa áncora suyo es el porvenir".5
• Y el mismo I(ubén en sus Dilucidaciones al Canto Errante, latigueando a los farsantes, a propósito de Raimundo Lulio: "¿ Creéis que este fénix resucitado contenga
menos que lo que puede dar la percepción filosófica de hoy cualquiera de los reportes
usuales en cátedras periodísticas y más o menos sorbónicas del día?" (Poesías Completas, Edición, Introducción y Notas de ALFONSO MÉNDBZ PLANCARTE AGUILAR
Madrid, 1954 p. 795).
,
,
• Con posterioridad aparecen valori2aciones: "He oído decir reiteradamente que
Alberto Masferrer es superior a Francisco Gaviclia. Afirmar esto es revelar desconoci-

567
566

�Los acontecimientos respondieron a tal presagio. Puede aplicarse a Masferrer, a partir de la presente admonición, el epíteto de poeta del conocimiento con que Thomas Mann -el demiurgo de La Montaña Mágica- enjuicia a Federico, inmenso Nietzsche, solitario de Sils-Marías, otro poeta del
conocimiento, con o sin Zaratustra.6 Y Masferrer al igual que Ambrogi traspusiera mejor que Gavidia las fronteras centroamericanas, gracias a saber
viajar a su hora. Aquél a los Países Bajos y Sud-América; éste a Chile.
Francisco Antonio se quedó aferrado al San Salvador de sus amores, a su
polis cuzcatleca, con excepción de su efímera estancia en París, objeto de
versiones o anécdotas.7

lNQUIBTUD

Nació Masferrer -24 julio 1868- entre la montaña y una laguna: Alegría se llama dicha población, diríamos aldea, hijo ilegítimo de Leonor Mómiento de la obra de uno y de otro. No es posible un parangón entre ambos. Gavidia
está a muchos metros de altura sobre Masferrer. No hay paralelismo ni en sus vidas,
ni en sus obras. Masferrer es un gran escritor y un periodista insigne, pero carece de
la profundidad filosófica y científica de Gavidia". (NAPOLEÓN RooRÍouEz Rurz,
Gavidia y su Obra, Revista de la Facultad de Humanidades, Universidad de El Salvador, enero-marzo 1959).
• Dejemos la palabra nada menos que a Claudia Lars, poetisa cuzcatleca consagrada: "Tengo que confesar que como expresión estrictamente poética don Alberto
no me cautiva. Prefiero su más sencilla prosa al mejor de sus poemas. Es un buen
versificador, a la manera de ciertos poetas románticos ( no los mejores de la escuela).
Sus versos carecen de fluidez, seguridad y gracia sorpresiva, cualidades literarias
que le sobran cuando escribe en prosa. Sin embargo, es necesario afirmar que la
esencial expresión de Masferrer fue· la del verdadero poeta, aunque para comunicarse
con sus semejantes usara con menos frecuencia las formas de la poesía que las de
la prosa. Hasta en páginas que tratan exclusivamente de realidades amargas, luminosas señales del poeta se encienden aquí y allá, alumbrándolas mejor". (La Prensa
Gráfica, San Salvador, 26 abril 1967). Lo dicho: Masferrer, poeta del conocimiento,
no al uso.
' Con foto y muy bien adornado al estilo de la época, la vera efigie de Alberto
Masferrer en la Revista La Quincena -15 diciembre 1906-- acabado de desempacar
de los Países Bajos, donde fue Cónsul de El Salvador. Esa publicación era dirigida
por Vicente Acosta y colaboraban Gavidia, Román Mayorga Rivas, iniciador del
periodismo centroamericano moderno con su "Diario del Salvador"; Santiago l. B~rberena, ingeniero y abogado, matemático e historiador; Calixto Velado, poeta Y ~urista; y Francisco A. Gamboa, pedagogo y literato colombiano. Enviaban trabaJOS
Díaz Mirón, Dacio, Lugones, Ortega, Rufino, José Cuervo, en fin. Sus lectores se
arrebataban los números, no cual ahora, cuando las llamadas páginas culturales son
arrojadas al cesto. ¡ Ocupados los compatriotas en leer sus tiras cómicas!

568

nico. Años más tarde, ya adolescente, lo protege, al modo criollo, su padre,
Enrique Masferrer, quien lo mandara a un colegio de San Salvador para
hacerlo, siquiera, bachiller, si no doctor. ¡ Ambición de tantos y tantos señores provincianos! Pero Alberto no era para las aulas ni el memorismo. Tampoco sufría los recintos cerrados, fríos, inhumanos. Lo atrajo el bosque, la
!:anura, los horizontes. Y pronto abandona los estudios -vanos estudÍos
formales- para irse a rodar tierra, alto el corazórt y claras las pupilas, al
lado de un tío pintoresco, Miguel Mónico, errabundo y aficionado a las
peleas de gallos, digno de la pluma de José Rubén Romero, el de Pito Pérez.
Las montañas de Honduras le impregnaron el alma de silencio y grandeza,
azules, enhiestas. Los maravillosos lagos nicaragüenses, ésos del azul suave
y acogedor, a diferencia del azul cortante de Cuzcatlán que Rubén se llevara dentro, justamente para Chile, también contribuyeron a formar a Masferrer, en humano, no a lo técnico, destacándose rasgo importante: de esas
correrías no resultó ni gallero, ni bebedor, como si el moralista que ya iba
surgiendo en él, estuviese preservado de esas miserias.
Al regresar a sus lares apunta Claudia Lars -"Tolstoi, Carlyle y Henry
George son sus directores espirituales, y en ciertas doctrinas religiosas del
oriente va encontrando, poco a poco, su camino interior''. ( Algo Sobre Alberto Masferrer, La Prensa Gráfica, San Salvador, abril 1967). Mis posee
la lección del peregrinar -y no equivale al vagabundaje sin meta- ésa capaz de llenar el vacío, el ansia indescriptible que aflora, prístina, no la prefabricada de los existencialistas. Masferrer sí supo -al contrario de Gavidia- de ese temblor extraño que dejan los caminos, por decirlo con Barba
Ja~ob, mientras perfilara: "sobre todo aquellos viajes fecundos, mil veces
mejores que los libros; habló con el lirio del campo sobre la belleza y gratuidad de su vestido; habló con la raposa sobre la vida fácil y libre de quien
se contenta con una madriguera; habló con la golondrina y el vencejo, sobre la paz que infunde el aire a quien frecuenta la cima de los montes;
habló con las rocas y los arenales, con los espinos estériles y con las higueras prolíficas, con el árbol y el musgo, con la lluvia y el trueno; con todas
las cosas que se contemplan en la vida errante, si quien ambula es un poeta,
Y cada una le enseñó alguna verdad y alguna parábola" (Estudios y Figuraciones sobre la Vida de Jesús).
Las producciones literai:ias masferrerianas trasuntan acercamiento a la naturaleza, virtud infantil, y de nuevo Barba Jacob nos remarca cómo el héroe algo de niño debe de tener, ello en armonía con su sed de lontananzas,
al grado que, en San Vicente --ciudad salvadoreña, cabecera del Departamento de idéntico nombre- puso en circulación una hoja volante excitando
569

�al pueblo para organizar una Liga Nacional Defensora del Pájaro. Así era
8

Masferrer.
Va don Alberto a Chile, a Nueva York, a San José y dejó tan honda
huella que se le alinea entre los ideólogos anarquistas costarricenses, Y te~dremos ocasión de verlo, recorre Italia -país del arte, clamara Blasco I~añez- y Suiza, enviando de Ginebra colaboraciones a la Revista ~a Quincena, ágora del pensamiento centroamericano, que en 1906 anuncia s~ !legada a San Salvador, luego de habe~ sido Cón_s~ en Holand~ Y Bel~ca,
cátedras abiertas para el eterno investigador, decidido a revolucionar socialmente a este pulgarcito dinámico, varón del Istmo, independientemente de
avatares sensibles.9
No obstante, por encima d~ turbulentos recorrido_s _juvenile~ y asen~dos
periplos adultos, prosiguió su trayectoria re~elde, iruc1ada a f~es ,~el siglo
pasado, al texto de un marginal de Ambrogi, el _orfebre delJeton: Cuando
el golpe militar de los Ezeta (derrocaron al Presidente Menendez; promulgador de la histórica Constitución de 1886, apostillamos) se cr_ey~ ~as:errer
en el imprescindible deber dy hacer ostensible su protesta: ermgro, si~end_o
la huella de Gavidia de Rubén Darlo, Acosta, Castañeda..." ( El Silencio
sobre Masferrer, "D~rio Nuevo", San Salvador, 4 diciembre 1935).
y jamás olvidará nuestro paisaje -no a lo pintoresco, sino en l~ entr~ñable- el cual encierra, entre cerros y volcanes (ininterrumpido des!ile, baJo
un cielo que parece desplomarse sobre las cabezas con sus esn:ellas) si~os del
proceder estremecido que vincula lo~, f~ctores natur~les, al ntm_o s~:1al, Y el
terrible fustigador de "Patria" -penodico que era el, el-"se -~~o, fuerz,a
telúrica en contra de las lacras imperantes, a tono con su M1S1on de America":
¡ Hombres nuevos de América! Alcémonos
• El poeta y periodista Quino Caso, salvadoreño, ha laborado "Masferrer Y l?s
Páºaros", relatando este luminoso incidente. (En Torno a Masferrer. D~to. Edit.
Minist. de Cultura San Salvador, 1956, p. 153). Agregaremos, referencialmente:
p·
Salvadoreñ:S según José Salvador Guandique: "Alberto Masferrer, pensador;
igur~ G "d"a h'umarus·ta·, Juan Cotto, poeta", Diario Latino, 20 noviembre 1943,
F ranc1sco av1 1 ,
palabras liminares de Rafael Heliodoro Valle.
.
.,
• Pasados varios lustros continuaban unidos: "En segiuda aparec10 en San Salvador
el Centro Intelectual Salvadoreño (octubre 1921) co~tituido ~o~ Alberto_ Masfe~re_r,
·
Gav1·d·1a, Arturo Ambroui
o·, Juan Ramón Unarte {tnllllStrO
,
,plelllpotenc1ano
.
C F ranc1sco
en México, y allí murió, entrelineamos) , Manuel Castro Ramírez, Raul_ Andm~, a
mino Campos Jorge y Enrique Lsrdé. Dicho grupo procuraba el estudio de diversos
aspeetos cultu,rales. . ." (Valle, obr• cit -, p • 27). Nos interesa el registro de_ estasy entidades por relatores de la estirpe de Rafael Heliodoro, más allá del terruno. _ ~o
olvidaremos cómo Gavidia postuló en La Quincena ( 1903) el Ensayo de una ftlosof,a
propia o sea latinoamericana.

570

formemos en fila de combate, ensanchemos
el pecho, absorbamos poderosamente el aire
de la vida y que surja y resuene el grito de batalla.
¡ A luchar por América!
¡ A sufrir por América!
¡ A triunfar por América!

PROLEGÓMENO

Nos resolvemos por dicho titular, dada la cuestión archico~ocida: megase
a los latinoamericanos, la categoría de filósofos. Ni siquiera nos admiten como pensadores. Actitud asaz desdeñosa de tratadistas e investigadores europeos, provocando -¿verdad Adler?- un creciente complejo de inferioridad,
síndrome anunciador de graves dolencias.
Basta echarle una vista al Prólogo para Españoles (los de la raza cósmica:
Vasconcelos, Caso, Vaz Ferreira, Gavidia, no cuentan, menos Masferrer) de
La Filosofía, Hoy, por Michele Federico Sciacca -muy elogiable en otros
aspectos- pese a que desea amenguar el escozor causado por su restricción,
mediante un reducidísimo capítulo VIII, "La Filosofía en la América Latina", pp. 513-29 (Ed. L. Miracle, Barcelona, 1955), 16 parvas cuartillas
en comparación con el rico contenido de las restantes. ¿ Seguirán creyendo
allá los vituperios de Papini o los desahogos barojistas? Por mi parte, prefiero el Husserl de Caso al de Gurvitch; el Pitágoras de Vasconcelos al de
Robín; el Mínimum Vital de Masferrer al de Cathrein; el Fedón de Gavidia
al de muchas editoriales dizque prestigiosas; el Deslinde de Reyes al "Breviario de Estética" croceano... Entre paréntesis, don Alberto ostentó su
veta también de esa filosofía en pequeño, el humorismo - tal sostuvimos en
Humanitas en 1966, p. 509- y el ingeniero José María Peralta Lagos le
dedicara: "Y amable supiste esgrimir la burla fina y la ironía sutil contra
el poderoso egoísta y engreído, y manejaste con tu maestría habitual el género festivo ennobleciéndolo" (Masferrer Humorista, de "En Torno a Masferrer", op. cit., p. 191).
A quienes todavía propalan que los dedicados a empeños con la sophía en
estos meridianos -y la Sociología emerge tangencial- andamos definitivamente perdidos: "Por el contrario, como hemos indicado, la América Latina,
superada la fase preparatoria y habiendo abordado a la filosofía, manifiesta
una verdadera sensibilidad filosófica. En este sentido, repito, tiene una madurez especulativa que por ahora le falta a los Estados Unidos de América.
Desde este punto de vista, la América Latina está más cerca de la cultura

571

�occidental y más próxima a alcanzar el nivel europeo, pese además a sus mgenuidades" .10
Semejante reconocimiento del citado Sciacca -obr. cit., p. 514-- admite modalidades y temperamentos. Pero el tema a desarrollar es Alberto
Masferrer y sus proyecciones, no la querella multicomentada.
Masferrer llegó a la filosofía social, a la sociología -y son distintas: la
primera pretende reformar, y la segunda explicar descriptivamente realidades colectivas- por que le dolia su pueblo, así a Unamuno, España; vía muy
diferente que la de Caso por el derecho, como Vasconcelos; y Gavidia a través de las letras, nunca de las letrillas. De ahí que el cosmos masferreriano
o la sublime figura de Jesús, surjan un tanto exóticos para quienes se han
iniciado en las conocidas corrientes europeas, racionalistas o intuitivas, de
Kant a Bergson. Todavía en el estilo -integra al hombre, según Boileau-,
Masferrer desconoció el preciosismo, a la manera de los videntes -Pascal,
Nietzsche- porque los calculadores pulen y repulen -Sartre, Ortega-, saben
iluminar tipográficamente sus párrafos, utilizando sustantivos y verbos de
acuerdo con su peso atómico y, artífices supremos, llegan hasta teatralizar
variados recursos, labor practicada ante la admiración de los lectores, subyugados bajo la relojería azorinesca cuando huyen de las aceradas admoniciones de don Alberto. Bien apunta José Luis Martínez: "Su mensaje esencial de civilizador no sufre mella ni pierde vigor por los tropiezos de su pluma
y aún con ellos nos hace admirar más al hombre que, haciendo violencia
"' a sus propios recursos y a su tiempo, pudo legarnos un fermento de justicia
social y un impulso educativo que constituyen una lección perdurable para
nuestra América". (Introducción a Masferrer, de "En Tomo a Masferrer",
Depto. Ed. Minist. de Cultura, San Salvador, 1956, p. 78).
Dicho a la llana, sin ambages: el Maestro salvadoreño orla a los escritores vivíparos y no ovípar~s. Nunca logrará empollar por meses, pues le
urgía lanzar su mensaje, frente al cual resultan de más las coqueterías retó11
ricas. Para ser estilista le faltaron holganza y vanidad, sin olvido de que
mucha de su producción, brota de ese acoso cotidiano, del agobiante que'º "Otra característica del pensamiento latinoamericano es una fuerte necesidad de
independencia: no quieren reducirse al papel de productores de materias primas Y
de consumidores de productos espirituales. Evidentemente se trata, más que de una
realidad, de una aspiración..." (G. FRANCOVICH, La Filosofía en Bolivia, Buenos
Aires, 1945, p. 155).
11 Así trataba Masferrer a sus contemporáneos, él, a quien cobardes enemigos motejan de yoísta: "Ayer fueron dos años que falleció Don Calixto Velado. Hubo un
tiempo en que el título de Don campeaba por encima de todos. Calixto Velado era
Don. Siempre que recordamos su nombre, instintivamente, y dándole toda su romántica expresión a la palabra, decimos Don Calixto". ( Obras, ya cit., t. II, p. 22) •

572

hac:r perio~ístico: la neces~dad del editorial, esa presión de la nota inforn;anva y ~nentadora y --digámoslo pronto- el imperativo de llenar el vac10 de ~l~ redactor que no se presenta a trabajar. No alcanzaría Masf
el narc1s15:110 de recopilar sus Obras Completas, ni siquiera las Selectaserr~
su modestia llegó a admitir las censuras d I h
.
.
S b li N
e umarusta y rector de verdad
ar e o avarrete, sobre la toma de la Bastill
.
.'
· t l
¡ 12 A
a en memorable mtercambm
m e ectua .
penas sus gratuitos adversarios se atrevieron
pavorreal.
a decir que era
la llanura sin cargos públicos ni condecorac1ones
.
EnMasferrer
tr luchó desde
.
1 l;ues das. mercunal:s repúblicas, que no democracias, los exponentes d~
~ ama a ~telectua_lidad llevan agua a su molino valiéndose de la polinea o de la diplomacia o, al menos de la rectoría de la Universidad
V
c~nc~los encontró. resonancia para su prédica de la Secretaría de Ed~~aci::
Pubhca a la candidatura presidencial, pasando por la rectoría de la UNAM
Y_ ~onste que le debo un prólogo para mi "Itinerario Filosófico" (Cuarta edi~
c~ 1!63, Impr. Gute_~ber~, Santa Ana, El Salvador), siendo su rendido
a
~a or. Caso tamb1en figuró, rector del Alma Mater mexicana y dese~penara fugazmente la representación diplomática de México en Chile
N_rnguno de, esos honores le dieron a Masferrer, especie de bestia negra se~
gun
cuzcatlecos y a quien pretenden cap1ºtalizar en sus man10' ·
b los
1 retrogrados
.
ras os extrerrustas. Masferrer, con su magisterio y su acción, se mantuvo
:ntre_ dos fuego~, de car~ a todos los peligros, víctima de cualquier embosada . los de amba le odiaron por su evangelio social; y los de abajo muchas
v:ces c~eye~on que no les defendía con la suficiente entereza. En tales condiCIO~es _Jamas sabremos aquilatarlo considerándole un profesor tranquilo O un
periodista adocenado. 13

COSMOGONÍA y

ANTROPOLOGÍA

Será tarea estéril intentar la exégesis de aquel m 51gne cuzcatleco en perenne Y enconada lucha contra la mediocridad -y cuánto pesa ahora, 1967,, V
er En los Jardines de Academo por Sarbelio Navarrete Talleres G áf
e·
neros
'
r reos
ISl ' San Salvador, 1942, p. 3 5O• Por cierto Navarrete corrigió
a Ortega
allí
e mal uso del verbo periclitar, según desarrollamos en "Gavidia el Ami
d D ,p~r
t. I, not. 13, pp. 28l-2.
,
go e ano ,
13

Tal influ!ó en lo expresado por Martínez -obr. cit., p. 65-: "Al
O de
:~u~llos a qwenes llamamos Maestros de América, debe sumarse el nomb::UXe un
gmal Y profundo pensador y apóstol salvadoreño, Alberto Masferrer cuya ob
pesar de . habe
· d o h ueua d ecmva
• • en su propio país y en toda 'Centroamérica
ra, a
. r d eJa
no es suI1c1entemente conocida en el resto del Continente".
'

573

�aplastante, desconociendo: "nuestro saber es como la sombra de una nube
que el viento arrebata. Que si alzamos los ojos, ya no hay nube; si los bajamos, ya no hay sombra". Masferrer construyó su lógica, a kilómetros de la
aristotélica, de la neokantiana, de la fenomenológica, por decirlo a su giro:
"Según la pureza de tus ojos así verás. ¿Enalteció tu entendimiento y purificó tu corazón? Entonces, era verdad".
En personal vía ( Las Siete Cuerdas de la Lira, "Casa América", México,
D. F., p. 13) instaura un perspectivismo moral, por encima de críticos a
la violeta o de mentores aferrados a sus libracos, en un ambiente donde
lo preferible, en la obstusa mentalidad de los sanchos pueblerinos, radica en
repetir lo ya dicho por rutinarios catedráticos, ahitos de folletería extranjera. ¡ Inconcebible tanto coraje afrontando panurgos y fenicios! Entre datos orientalistas y modernos, cabe es Lira, flota, radical y angustioso, el problema de Dios. Masferrer, ante el Universo, persigue sus arcanos, abordando
seres y cosas exhaustivamente, emprendiendo el dilatado camino que conduce a los orígenes, en pos de las primigenias iluminaciones.
"Nada es aquella substancia única y total que llenaba los espacios antes
de que fuesen los mundos". En esa nada -acotamos--- concebida positivamente, al viso de Jaspers y no mera negación del ser, aparecen, bajo el influjo divino, dos fuerzas antagónicas: una, constructiva, que trata de multiplicarse; y otra, unitaria, pugnando por la integridad plena. Aquélla tiende
a la movilidad. Ésta a la quietud. La dualidad expuesta - recordemos al
Zoroastro nítido, fuera d~l vociferante nietzscheano-- en actividad energética convierte el Caos en Cosmos.
Este florece en 7 manifestaciones esenciales: Tierra, Agua, Aire, Fuego,
Energía, Atracción y Luz. Tales fluídos son facetas del mismo movimiento,
etéreo vibrar, "las 7 Cuerdas de la Lira Divina en la cual un artista supremo
tañe la sinfonía del Universo". Y ya sabemos, con o sin Heidegger, cuánto
en los poetas del conocimiento palpita honda y definitiva entraña.
Tan multifacético esquema rememora a los presocráticos o elementistas,
sintetizados por Empédocles de Agrigento al ofrecemos su cuádruple teoría,
simbolizada, a maravilla, sobre la cúpula del Hospicio Cabañas -Capilla
Sixtina de América- por José Clemente Orozco en Guadalajara. Masferrer desenvuelve reflexión eidética, poesía trascendente, proclive a es_s:.uelas
orientales, llegadas a Grecia bajo la avizorante guardia de Pitágoras, mejor
ritmo que número, si creemos al Ulises Criollo. Semejante intento de explicar el mundo -de Caos a Cosmos--, nada tiene ni tendrá que ver con
ningún materialismo, debido a su intocada espiritualidad.
La cosmogonía masferreriana analizada a fondo -huecas las interjecciones de hermeneutas improvisados que apenas tartamudean párrafos del salvadoreño enhiesto, incansable lapidador de los figurones que padecemos-, en

vez de. q~edar_se en una topografía cosista, llega al hombre
angustia iluminada ad1'etivó Gonz'l
' crucial aporética,
.
'
a ez y C ontreras.14
. ~oncebunos la forma del hombre -aclaró Masferre
viviente, compuesta por el cuerp
b
.
. r- Y la de todo ser
tancia anímica y por la mente o o bsu s~nc1a material, por el Alma o subs'bl
o su stanc1a lumínica El .
1
s1 e; la segunda implica
t
f
.
primero es o senun rans armarse· y la t
al b
.
tualmente hablando. O sea.. d e Ia Cosmogonía
'
a la ercera
Ant
1um, ra ilmtelec, .
en su propia senda U nam
,
ropo og1a F osofica
.
uno apoyase en la tragedia de lo p d K.
gaard, vivencia teológica, a partir de la cul a ori .
. asa o. ierk_econ su nadalogía. Masferrer luch
p
gmal. Heidegger, en brega
Iván y mucho de Aliocha h
a enKtre ellos, atormentado, con algo de
' ermanos aramazov. y por ello
p~ en su ascensión, irrequieto incurable hasta ue
' ensaya otro
desberro después de un dif' ·1
'd '
q ' al regreso de penoso
.
'
1ci recorn o entre San Marco L
c~p1ta!, desde Honduras, traidora dolencia acalló aquella v;z yer::ppa , y _esta
.
.
aso cmco
d,1as sm poder expresar, teruendo
mtactas sus facultades p
d
.
c1pulos, dos o tres, lo vieron, le hablaron. Los conoció 1:~os e_ ,s~ d_1shablarles, pero la enfermedad le hab'a
. d 1
:
sonno, quiso
El . . I '
I
qwta o a memoria de las palab
Ro;e10 "eon, ve~cido, l~oró, lloró. Prometeo estaba encadenado". (Alfo::
ac, Los Ultunos D1as de Masferrer" de En t orno a M asf errer, p. 278).

MÍSTICA

El :"'1aestro también sucumbiera a la tentación de buscar
1 . .
de Cnsto aunqu
f
.
en e misteno
. '
e en orma extraordmaria, muy distante de Renán Pa ini
Maunac.
vez cabría acercarlo a Miró, sólo que éste fue pl, f '
pd '
Alberto existencial.
as ico Y on

:ªI

"F.studios y Figuraciones so~re la Vida de Jesús" contiene --en el sentir
del pedagogo cuzcatleco Francisco Morán- "en equilib .
íf
las cualidades forro I d
.· .
. _no magn ico, todas
..
a es el escntor. su don de expres1on poética 1 dif' ·1
facilidad
de su estilo y su 1enguaje, la diafanidad de cristal que es, debe
a
1c1
.
repebrlo, su 1'deal de poeta y escritor".
.
,
,
mos
y transcribe, en apoyo de sus asertos esta luminosa estampa de María:
""D~n Alberto. Masferre~, a través ?e sus más fértiles ensayos y disquisiciones
brind,
• 0
a oporturudad ergw.da de ser siempre un inconforme de mante
r· '
y smce
· d" d ¡
,
nerse ll'llle
hitos ro, nn ien o e culto_ a la verdad -a su verdad que tenazmente contradijo háy costumbres predommantes en el medio en que le t ' · ·
nerse desa
d
, ·
.
.
oco vivir-, Y a mante'
arroJando al viento y al surco mucha simien te, que apenas ahora ngra·,o Y agoruco,
•
~
rec1en germma, y florecerá, fructificando en no leJ·ana estaci'o' d ¡
anos venidero
,
n e os
. s" • (GILBERTO GONZALEZ
Y CoNTRERAS Hombres Entre L
'
ava y Pinos,
eosta-Amic, México, 1946).

575
574

�"Por el camino polvoriento iba la joven galilea, sueltos al viento los bucles
de oro y seda, con más luz en los ojos que los zafiros del azul, más leve Y
grácil que las espigas del trigal, más jubilosa y cantarina que los mirlos, más
juguetona que la brisa, más extasiada que las alondras. Emergían de todo su
ser la sonrisa y el canto, cual si la bienaventuranza de todas las cosas tuviera en ella su manantial; como si toda aquella claridad y aquella gracia
fueran sólo el reflejo de su corazón", agregando: "no es un comentario bíblico más; es una novedosa, revolucionaria interpretación del Hijo del Hom15
bre, al nivel de la cultura y la experiencia social del siglo
•
Presionados por un Mínimum Vital muy pocos paran rmentes en este IDISticismo activo, orientador, si bien ( 1927) Julio Enrique Avila, salvadoreño
de nota, aeda, exalta la última producción: Estudios y Figuraciones 'Sobre
la Vida de Jesús. No se vaya a suponer que este volumen, por el tema que
trata, tan sugestivo y por lo mismo tan explotado, sea un libro más sobre
Cristo no • es un libro nuevo sobre el Mesías. La divina tragedia, y el esce' de evocaciones, siempre serán los mismos; pe_ro ~~y una def1nario, ' mago
nida personalidad en las apreciaciones, en el concepto filosofico, y, ~obre
todo en el estilo. Virtuoso estilo que sabe ofrendarnos lo profundo, aun lo
turbio con la fresca y diáfana sencillez de un sorbo de agua. El libro, antes
que t~do es una obra de amor. La metafísica no ha entumecido la agilidad
'
•
•
' " 16
de su pensamiento,
hondo a fuerza de comprensiva
simpatia
.
Avila insiste en el contraste entre Juan y Jesús, cuando, en las márgenes
del Jordán éste "se encuentra con el áspero asceta que predicaba pe~~encia, prescribía la repartición de los bienes y amenazaba con el externuruo a
quien no se purificara", lo que nos trae reminiscencias de la severa pelícu~a
de Pasolini, donde un marxista revive a Cristo, de acuerdo con el Evangelio

?CX" .

de Mateo.
Inmersos en la obsesión social, socialista (no comunista) de Masferrer, esta
mística, preludio de su mensaje reformador, pasa punto me~os que inadv~rtida. Desde el Bravo hasta la Patagonia, se precipitan encrrna de cualqmer
escritor de segunda o tercera fila, con tal que sea europeo, norteamericano
ruso, valgan las tendencias imperantes. ¿ Cuántos salvadoreños, no digam~s
0
centroamericanos han meditado en ese Cristo autóctono? Ya sostuvo Gavi'
, .
dia en alguna oportunidad: Hay dos peligros amagando a la Amenca nues-

1• Alberto Masferrer o La Conciencia Social de un Pueblo por FRANCISCO MoRÁN
en "En Tomo a Masferrer'', ya cit., pp. 13-50, lleva un liminar del autor glosado:
"De milenio en milenio los hombres necesitan una palabra nueva. Es la palabra renovadora y purificadora. Es como una llama que viene a con~umir todo lo que es
desecho y escoria. Es como un viento que viene a secar y airear todo lo que es
pantano y miasma,,.

1• Con

576

el título del libro, de "En Tomo a Masferrer", ya cit., pp. 177-181.

tra: "el dogmatismo, que la hace muy unitadora sin que lo sea con acierto·
desconocimiento del principio de identidad, que la hace no ver lo qu~
tiene de bueno en sí misma, y tomar como bueno todo lo de las otras razas
aunque s~a inferior a lo suyo, y aunque sea malo". Mientras tanto, el Jesú~
masferrenano duerme el más injusto de los sueños en los estantes de las bibliot_ecas, ocupados cual viven aquí por el último cuadernillo firmado por
algwen con no1;1~re y apellido difíciles de pronunciar. ¡ No faltan adoquines
que a esas estenles lecturas las consideran última palabra! Qué le vamos
a hacer...
Y_ el

_Sin em~argo, el cristianismo, por su esencia universal, animó el pensa~ento activo de Masferrer, activo porque palpita creador, no como los ponnficadores que, validos de una cátedra o de un renombre manufacturado
se llenan la b~ca rindiendo culto al extranjero sin volver jamás los ojos ~
los autores nacionales. Y éstos no facilitan la tarea: sus ediciones son parcas.
no dejan Diario -qué daríamos por uno a lo Gide o Papini, sin el deta~
llisrno de Amiel- ni correspondencia, ni conversaciones -¡ oh, fiel Eckerman! con su Goethe- ni menos Memorias. Estudiar a Masferrer como a
Gavidia ofrece múltiples incógnitas, casi irresolubles. ¡ Los centroamericanos
somos así. .. !

SOCIOLOGÍA

La disciplina bautizada por Comte confronta, desde sus inicios, peligrosas
encrucijadas. Al no encontrar compartimiento adecuado, inmediatamente se
recurre a la ciencia nueva. . . Por tanto, sus impugnadores han llegado a
vociferar que a ella arriban, sin dificultades y con elegancia, los problemas
que no admiten cabida dentro de las otras materias sociales. En Latinoamérica el confusionismo crece peor merced a esos apresurados catálogos, hechos cual si fuesen directorios telefónicos en los cuales encontramos a sujetos elevados por la politiquería o las influencias al lado de serios investigadores de esas relaciones objetivas, organizadas y activas que constituyen el
meollo de lo colectivo.17
11

En su documentada excepción a tanta bisutería -Nueva Historia de -la Sociología Latinoamericana, ALFREDO PoVIÑA- y no necesita presentació¡i - lmP,renta de
la Universidad de Córdoba, 1959, tres lustros después de haber publicado en el FCE,
México, "Historia de la Sociología Latino-Americana", encontramos un panorama bastante completo, sin rendir tnouto a oportunismos, raro caso entre los deleznables
catálogos a que nos referimos en el texto. Y, curándome en salud, agradezco las referencias a "Datos de Sociología" y a mi labor pedagógica, pp. 311-13. ¡ Los latinoamericanos vivimos tan aislados!

577
H

�Entre nosotros ciertos pedantes que ni se han asomado a los enciclopédicos -Comte, Spencer, Tarde, Gurnplowickz- y menos a los analíticos
-Durkheim, Tonnies, Simroel, Wiese- despotrican, con la audacia que da
la ignorancia, alrededor de cuestiones muy complejas, aún p~ra los entendidos. Entre estos acabados de llegar priva el menguado sentir de que don
Alberto corresponde a los parasociólogos y lo dicen a grito abierto, despectivamente lejos del oleaje socioeconómico en este continente.
Sabido 'tienen quienes bregan hace décadas entre tales escollos cómo el
drama de nuestra sociología, de la sociología centro o latinoamérica, implica
encontrar salida al dilema: O continuamos la ruta teórica europea, preocupada excesivamente de la fundamentación y del 1:11étodo_ -a veces fi~oso~ía
social normativa y no fáctica- ahora que el enc1cloped1smo e~ _Yª histona,
verificamos una serie de inquisiciones prácticas, ayunas de ambiciones meta0
físicas, estadísticas a veces, tal en Norteamérica. Así tócanse las profundidades
del debate sociológico, no sólo en su naturaleza sino en la sue~e futu:a de
la disciplina por lo menos en el aporte que es viable ofrecer, s1, sacudiendo
'
•
18
coyundas extranjerizantes, emprendembs nuestra pr?p1a ~ta. ,
Falta anotar dato evidente: en ocasiones hay meJor soc10log1a, de la constructiva, en autores que no están "profesional ni vocacionalmente" dedica~os
a dicho estudio. Ejemplos a la mano: Sarmiento, Martí, Masferrer. .. Nmguno de ellos presumió, ni le importaba, de sociólogo; tampoco ocuparo~
cátedras ni redactaron esos tristes apuntes con que muchos llenan el reqmsito pr:tendiendo ser mentores. Por consiguiente, los denominados parasociól~gos atesoran mayor alcance y agudeza que los "tratadistas" o "titulares",
incansables asistentes a mesas redondas o reuniones (sobre todo en el e~erior) entre notas publicitarias, y nunca informa~ a qué fueron, permaneciendo años y años en su teatro, inéditos sin remedio.
El Maestro no se suma a ·los ideólogos aferrados al puro conocimient~, Y
adversos a la acción• ni a los tecnócratas, que no logran dar un paso s1 n_o
van acompañados d¡ ayudantes, estadígrafos, cuadros sinópticos y demás. Oigamos a Francisco Morán --obr. cit., p. 37-: "Sorprende que. a~uel hombre sencillo sin usar estadísticas y sin asistir a congresos de especialistas, haya
alcanzado 'a golpes de amor y de intuición, no sólo una visión amplia del
'del analfabetismo en América, sino la situación exacta del homproblema
.
.
•
'd
bre, marginal de la civilización: "El que nene OJOS y no ve; nene 01 os Y
,. Amplio esto• en "Datos de Sociología" -Tipografía "La Nación", S~n S~vador,
1947, capítulo "Noción Actual de la Sociología", pp. 40-8, la cual_ ha ,sido ~1en ca. d
e
Ló EZ NÚÑEZ Horizonte Doctrinal de la Soc1olog1a Latinoamelibra a por ARLOS
P
,
His
•
1953
·
--S villa Publicaciones de la Escuela de Estudios
panoamencanos,
,
ricana
e
'
'
T bº, 1 d ta , p VIN-A So
pp. ¡ o1-4 calificándola cual "síntesis afortunada' .
am 1en a es co o
,
ciología. Assandri, Córdoba, t. I, p. 245.

~y~'::

no
Ma~ expongamos su credo social, pues lo anterior es de "Leer y
Escnbir , me1or localizable en el hacer pedagógico, aunque todo ello repres~~ta, dolorosamente, lo que Mendieta llamó la enfermedad de Centro
Amerzca,
reseñar a Pedro de Alba .• "La educac1on,
·' como f,or. y es del caso
.
mula Vltal, se volvió
cruzada
apostólica
en
la
mente
de
Alberto
Masf errer,
_
.
1vadoreno a qmen el Continente americano debe noble
maestro
sa
_
p
.
.
s ensenanzas;, ens~~or mqu1~to ,: gene~o~ dio forma a su mensaje en la proclama
sobre El M~um Vital , manifiesto revolucionario a despecho de su títul~, de ~pa~encia académica". (En Torno a Masferrer, op. cit. "La Educac1on Vitalista de Masferrer", p. 53). El 10 de agosto de 1928 un viernes
sa~to,_ apareció el Mínimun Vital. Su definición y Alcances e~ la sección
editonal del diario "Patria". Y el 15 del mismo mes, la ú!tun'a tirada.
masferreriana aflora espiritualmente, no fruto de matena·
li La sociología
,
smos mas o menos dialécticos, endemia imperante en estas latitudes, bastante agravada por los que buscan, servilmente, elogios de la izquierda. Preocupado por la lamentable situación de las clases humildes, don Alberto plant~a su mínimum vital: "La satisfacción constante y segura de nuestras necesidades primordiales", postulado básico desenvuelto en dos órdenes: derecho
P~~ el necesitado; deber para el rico. Derecho de vivir para el primero.
~mute del a~orar para el segundo. Todo sin amarguras, sin resentimientos,
sm encono, sm lucha de clases, sin barbas ni metralletas.
. Tal tesis no resulta novedosa pero el salvadoreño la defiende con brío e
lilp~lso: "El_ Estado, la Comuna, tienen como finalidad y obligación pri~anas, trabajar ante todo para que las necesidades del país sean procuradas
igualmente a todos los habitantes del país". Allí esbozó lo que rubricamos
~orno derecho al trabajo, no derecho del trabajo. En ese sentido, su vitalismo, cuya ~énesis fue cosmogónica -Las 7 Cuerdas de la Lira-, reaparece
ostentando mdudable eficacia, adquiriendo tonalidades humanitarias:
"Tratándose del niño, asegurarle el mínimum vital es apenas devolverle
el centés_imo de lo que es suyo". Y por otra vertiente: "El obrero que da
su trabajo; palabra que expresa brevemente este hecho complicado e inconmensurable: dar a cada uno la vida acumulada en sí". El trabajador ---0brero o campesino-- debe gozar antes que nadie del mínimum vital, no por
maostalinismos importados, sino, simple y sencillamente, porque hay que hacerle justicia. De esas directrices los fariseos -piénsese la época y la situación- infirieron que Masferrer era "comunista", y los que sí lo son han
contribuido a ese infundio para usufructuar su memoria, valiéndose de ella
en la tarea de cubrir múltiples penurias mentales.19
19

"En 1920, amigos de varios departamentos de El Salvador iniciaron colectas para ayudarlo ( a Masferrer) . Al saberlo, en carta fechada el 18 de agosto de aquel

579

578

'

�El Maestro -muy al contrario de tantos seudolíderes o ideólogos portátiles, que se quitan y ponen sus "convicciones" al vaivén de las convenienciasviviera y murió pobre, pobrísimo. Jamás hubiese agachado la cabeza ante
las estúpidas consignas del partido comunista, ahíto de tarados o genuflexos.
Su sociología libre, antiacadémica, espontánea era de liberación y paz, espiritualizada, no digestiva como la de tantas magdalenas arrepentidas que hoy
niegan cuanto ayer afirmaron, que hoy se someten a cualquier "orden superior", cuando ayer pregonaban la revolución mundial. El Maestro queda
infinitamente alto para las turbias maquinaciones presupuestívoras de mediocres, incapaces de pergeñar siquiera unas líneas dedicadas a su mensaje
social. 20
Lo reiteramos: la doctrina no aparece original en su fondo, mas es suya
la fuerza persuasiva, el anhelo de superación. Don Alberto luchó por volvernos menos injustos, cosechando amarguras y exilio, y superando a generaciones de literatos, se transformó en reformador, en censor. De ahí que, a
veces, salga agrupado con distinguidos anarquistas... 21
Constantino Láscaris, acucioso investigador, español que imparte extraordinaria cátedra filosófica por la Universidad josefina, en su voluminoso libro
"Desarrollo de las Ideas Filosóficas en Costa Rica", nutrido de orientaciones
valiosas, 631 páginas -1964- bajo el rubro "Alberto Masferrer en Costa
Rica", dedícale lo siguiente a p. 249:
"Ya en el siglo XIX se hicieron presentes en Costa Rica las ideas anarquistas de manera clara. Zambrano y Masferrer las dieron a conocer, y Elías
Jiménez aunque lo estudiamos en el XX, las siguió en el XIX. Pero es de
señalar una característica peculiar del anarquismo en Costa Rica: su pacifismo. Los anarquistas que vamos a encontrar fueron todos ellos hombres
año y publicada en Diario del_ Salvador, después de afirmar que estaba apto, declinó afirmando: "Yo no necesito ni puedo aceptar sino aquello que todo país debe
dar a sus hijos de buena voluntad, trabajo honesto y remuneración equitativa". JUAN
FELIPE ToRuÑo, Diccionario de la Literatura Latinoamericana. Unión Panamericana, Washington, 1963, t. I, p. 74. Ese acto, relatado por el crítico y poeta nicaragüense, doctor Toruño, gran conocedor de la literatura latinoamericana, pinta a don
Alberto cabal. Así exigió Masferrer, a ~u hora, el mínimum vital. ..
20 Ver "El Anarquismo de Masferrer" por Guandique, publicado en La Prensa Gráfica (3 artículos) mayo, 1966, y reproducido por la Revista de Filosofia de la Universidad de Costa Rica, enero-junio, 1966, pp. 183-8, donde analizamos el calificativo de anarquista pacifista que el profesor Láscaris, de dicha Casa de Estudios, atribuye al Maestro.
21 El doctor Juan Felipe Toruño, tan exacto en sus fechas, en su Desarrollo Literario de El Salvador: "El Caso de Masferrer. Alberto Masferrer ( 1868-1932) Perteneció a tres generaciones y se sobrepuso a ellas pero la de él, por la coetaneidad,
fue la que salió del 1890 al 900 y al 10" (Dpto. Ed. del Minist. de Cultura, San
Salvador, 1958, p. 337) .

580

rectos, desinteresados, embebidos de sentido social hombres convencidos de
la bondad natural del hombre".
'
Por otro _lado agrega: _"El salvadoreño Alberto Masferrer ( 1867-1932),
en su recorndo centroamencano pasó por Costa Rica donde fundó el Diario
de Costa Rica en 1885. Pero, además de esta estancia, su influencia fue
grande a ~r~vé~ de sus libros". Y cita a Rogelio Sotela: "A él se le puede
dar un calif1cativo, un atributo singular, un nombre que hace tiempo no puede
sonar: el de Apóstol. Esto fue el Maestro querido: un Apóstol del idealismo".22
Y Láscaris remató : "Varios de sus libros fueron publicados en Costa Rica
Y muy leídos. Su ideología puede verse concentrada en la siguiente frase: 'L~
palabras soberanía, independencia, autonomía, carecen de sentido para los desmedrados, para los miserables, para los mendigos'. Y claro que se ponía de
parte de los mendigos" (pp. 251-52).
Cuando, a~~ por el lo. de marzo de 1945 redactamos un trabajo, con su
nombre, y salio en Letras de México, no se nos cruzara por la mente la connotació~ que conecta a Masferrer con Calicles y Trasímaco por el anarquismo antiguo y Stomer o Bakunin en el moderno; y, con toda la estimación
merecida por el doctor Láscaris, no estamos de acuerdo. Caracteriza a unos
Y otros, individualistas o socialistas, el repudio absoluto a las normas vio-entes
-en "Dios y el Estado, el rival de Marx en la II Internacional manti:ne la
animalidad humana y la rebelión mientras Masferrer enjuicia a los poderosos,
no con afán destructivo sino reformista. Nunca hubiese concordado el cuzcatleco con los vituperios bakuninianos ("todo lo existente en el mundo
no_ es otra ~sa que un producto de la vil materia"), lanzados por aquel'
agitador terrible. Es probable: el Maestro y sus amigos, adentrándose en los
panfletos que llegaban entonces a nuestras playas, oxigenaran el ambiente,
~as dos Alberto persigue un mundo mejor, mediante la armonía, la generosidad y el bien, léxico condenado por Storner en "El Unico y su Propiedad". 23
Ello no implica debilidad, al contrario, cual inferimos de un enfoque:
Gavidia idealizaba la capital de El Salvador, San Salvador, su polis cuzcatleca, y en el famoso Panegírico la describe situada en un abismo de aire y
de luz. En cambio, Masferrer le aplicó el termocauterio del análisis realista

'

" Editara Masferrer en la patria de Juan Santamaría: "En Costa Rica" ( 1900) ;
"Pensamientos y Formas" y ''Notas de Viaje" (misma ed., 1921). Ornar Dengo, destacado educador costarricense, le dedicó "Palabras sobre don Alberto Masferrer" (La
Tribuna, No. 189, 1920); y Rogelio Sotela: "Carta..." (1933).
"' Pov!ÑA, en "Nueva Historia de la Sociología Latinoamericana", ya cit., p. 426,
Programa de Sociología Americana, Universidad de Nariño, 1947, por el profesor
IGNACIO RoDRÍGUEZ GUERRERO: "Alberto Masferrer y su obra; Francisco Gavidia y
su influjo cultural en Centro América. Sus ideas sociológicas". Pero los ignaros que
niegan a ambos ni se enteran. . .

581

I

�a través de sus protestas airadas, duras: "ésta San Salvador, ciudad de mesones, donde criaturas humanas por lo menos viven suciamente oscuramente
' (casa de vecindad)
' amaga si-'
odiosamente". Porque para el Maestro el mesón
nónimo de tuberculosis, alcoholismo, corrupción familiar. Gavidia adoraba a
esta capital como Heine a su París y tal saltó en El Encomendero. Masferrer
quizá la amó más, pero denunciando sus lacras, sus injusticias, sus lobregueces,
sus tristezas, sin que para ello echara mano del inflado lenguaje, tan grato
a quienes se autodenominan conocedores de la sociología urbana, apoyados
en el único "mérito" de pasearse cotidianamente por sus calles tripulando
raudos automóviles, a veces en amables compañías. . . Ambos dioscuros ostentaron opuesta manera de querer. Váyase lo uno por lo otro.24 Para muestra
basta un botón: en Anaqueles, Revista de la Biblioteca Nacional, San Salvador, mayo 1952 a abril 1953, conviven en dos páginas contiguas, Gavidia,
con 13 títulos y Masferrer -imperdonable- con 6, exposición que, con exigua,
nada distinguió ni a uno ni a otro. (Para el primero ver Bibliografía, en
Gavidia, el Amigo de Darío, t. II, pp. 319-412, Ministerio de Educación, San
Salvador, 1967, último libro del suscrito) .

PEDAGOGÍA

I

Dejemos el preámbulo a Rafael Heliodoro Valle: "Minoría con Voz, pero
sin Voto. Si es discutible que hay una cultura americana, con caracteres específicos, lo es más la existencia de una cultura centroamericana. Ha habido,
sí, una minoría con el anhelo de abrir las ventanas del espíritu hacia el mundo; una minoría con voz, per9 sin voto, porque -a pesar de que las constituciones políticas afirman que la república es democrática y representativala realidad ha sido la hegemonía de una casta militar o de una oligarquía".
(Historia de las Ideas Contemporáneas en Centro América, FCE, México,
1960, p. 29). Contra esos obstáculos, mejor factor, pelea, incansable, heroico,
don Alberto, en un magisterio que tantos calibraron utópico, si no descabellado. Gavidia reclamaba con urgencia desde 1903 - y lo subrayó al venir
24
Masferrer y Gavidia lucharon juntos por múltiples y generosas causas, entre ellas
el ideal de la Patria Grande. En la Primera Convención del Partido Parlamentario
(centroamericanista), el 18 de noviembre de 1894, en San Salvador, se eligió la Junta
Directiva para la Convención del año siguiente: Gavidia, jefe del partido y Masferrer, miembro de dicha Directiva. Para mayores detalles, "Gavidia el Amigo de
Darío", t. II, pp. 264-65, Guandique (Ed. Direc. Gral. de Publicaciones, Minist.
Educ., San Salvador, 1965).

582

por vez primera Vasconcelos a Cuzcatlán- una filosof'1
.
.
,
ª propia• o sea
Iatmoamencana; don Alberto encaro el asunto en otro giro dir t
b 25
"
,
,, "
,
ec o, verte ral.
Que Debemos Saber . Cartas a un Obrero" salió en 1910
·
' ·
"Por ganarse la vida
. eJ·erciendo' un r· ·
, en¡ cuyas
pruneras
pagmas:
0 ~~moore
.
destruye ru se adultera la naturaleza
mental del hombre· L os pod eres mentales
.
de un obrero son substancialmente, los mismos que los d
•
. .
e un artista o de un
hombre de c1enc1a. Tampoco se destruye ni se adultera J
a naturaleza moral
del hombre, por el hecho de ser
obrero.
En
otros
té
1lllll·
.
1
.
os, en nada re rebaja
un hombre porque gane su vida con el trabaJ·o de sus
A,
.
.
manos. s1 es que el
derecho de los obreros a mterverur en el manejo de la com 'd d
'd
,,
26
p
d
•
•
urn a no puede
ser discutI o . ¡ ue en rmagmarse el escándalo caus d 0
.
.
ª por esas admorn-.
ciones en aquellos dichosos lustros, dada la mentalidad reinante!
. Leer y Escribir. ( 1915 ) , iba dirigido tanto a los obrei,os como· a los campesmos y en especial
a los analfabetos
,
.
' pues tan candente problema obsed'1a al
Maestro.
Moran
--ob.
cit.
p.
35-: "produj·o una conmo ·,
.
non que se fue
extendiendo
como
ondas a lo
.,
.
. largo y a lo ancho del Istmo. s·m embargo la
emoc10n
colectiva no produjo
'
.
. . hechos eficaces ni movimien tos cuItura1es coordinados para amenguar s1qwera la mancha afrentosa de est
b'
.
m~a~
figuran en
d
. la zona negra del mayor índice de analfabe•:sm
..., o enel muno
No fue smo hasta 1945, tres décadas después de la primera bli •, d ·
"L
E 'b' "
d
. .,
pu cac1on e
eer y sen .ir , cuan o se ermtto la .,Ley .de Alfabetizaci·o'n, en Guatema1a,
punto de partida
y norma de una acaon sistemática de cultunz' ·, d
.
moo em
1
grupos margmales".
Educador popular y no dómine cabra ni el horrendo Mr Bla k d ·
, M •
"I
.
·
c , escrito por
uan
•
J R amon ohna: a rmtad de los salvadoreños no saben leer. . .,, gritara
l
e Maestro
sacudiendo
el yermo
.
,
. cultural de entonces, y Je debe h aber atra1'do
las iras de
algun
subsecretano
.
. .
. celoso de sus funciones· Aquel!a voz se apago,
en el
desierto
y
todo
s1gu1era
igual.
No' no todo' pues abundan Ios metecos que
.
reruegan de Masferrer, alegando que era un ignorante, que rn· s1qwera
· •
se
doctoró,
que no tuvo "cartón" de bachiller cuando Barcos, Heliodoro V alle
.
TeJera lo enumeran entre los Maestros de relieve continental. El
d'
.
"
. .
segun o
-ob. cit., p. 102- : Al contemplar el paisaJe de la educación en Centro•• Hu.manitas - 1967"Vasconcelos y Gavidia" pp 69 70 do d
.
.
. .
'
· · ,
n e re1atamos el
encuentro del Ufues Cnollo con el gran p1pil. Entonces Gavidia re d, 1 b .
fil oso'f'1co 1atmoamencano
•
•
d e La Quincena, concomitante con uno dcorI o e · tra ªJº
.
· d ¡ Fil f'
H.
, .
e ngerueros en
s~ H ~t~r:'1 e a
oso ,a e~ ts~anoamerica. En la Revista Abside -1942- todavia dmg¡da por don Gabnel Mendez Plancarte habíamos ya tratad
fundamental.
o este aspecto

"" El suscrito
presidió la
, .
. J?rimera comisión elaboradora del Proyecto para promu1.
gar
un
Cod1go
del
TrabaJO
( 1947-8) que no llegaría a los hechos • Hasta hace pocos
_
.
anos tiene El Salvador tal cuerpo de leyes. ,

583

�América entre los educadores que escribieron se divisan cinco de primer
orden: los salvadoreños Juan Ramón U riarte y Alberto M asferrer; los costarricenses Roberto Brenes Mesén y Ornar Dengo; y el guatemalteco Juan
José Arévalo". 27

'

Y Tejera -Masferrer y el Mínimum Vital, de "En Tomo a Masferrer",
p. 233-: " El maestro salvadoreño Alberto Masferrer fue el apóstol en América del movimiento para asegurar a todo trabajador un mínimum vital".
En Gavidia, el Amigo de Daría, t. I, Cap. "El Clamor de la Sangre", p.
278, sugerimos un programa de filosofía latinoamericana, destacando principalmente a los mentores que dejaron obra escrita. Bajo Concepciones Autóctonas, enunciamos: La Filosofía Propia o sea latinoamericana por Gavidia.
Espacio-tiempo histórico en Haya de la Torre. Este Pueblo de América, según Germán Arciniegas. La ideología de Carlos Mariátegui. El Mínimum
Vital de acuerdo con Alberto Masferrer. El Perfil de la Cultura en México,
'
a cargo de Samuel Ramos. Y desde pronto la Raza Cósmica de Vasconcelos.
Sería interesante que los estudiosos volvieran los ojos a estas abandonadas
regiones, dando una tregua a sus continuos escarceos alrededor de pensadores
extraños.28
Luis Alberto Sánchez, ¿Tuvimos Maestros en Nuestra América? Raiga!,
Buenos Aires, 1956, p. 157, emite opinión sobre aquel asunto de poeta o
prosista, ya examinado: "Si juzgamos con cuidado caeremos en la cuenta
de que la prosa de Darío, Nervo, Gómez Carrillo, Ventura. García Calderón,
Díaz Rodríguez, Barrios, Prado, Reyles, Reyes, Zaldumbide, Rodríguez Mendoza, González Martínez, Arévalo Martínez, M asferrer, Larreta, y -last but
no least- Vargas Vila, la prosa posee un encanto único y menos imitable
que el verso. Los cuentos de esa generación no tienen par en el idioma; en
r. A diferencia de la mayoría q"ue se la pasan muy a gusto, Masferrer aprovechó
su consulado en la Revista de la Enseñanza (enero 1915); está "Leer y Escribir",
Roma diciembre 1913; y Florencia, enero, 1914.
28 '
En su renombrada Columna de Humo, RAFAEL HELIODORo VALLE: "Hay un
pequeño gran país: El Salvador. Tierra natal de pensadores como Alberto Masferrer
y Salvador Guandique y de poetas como Francisco Gavidia, Alberto Guerra Trigueros
y Claudia Lars. Es el país más trabajador que hay en Centroamérica y uno de los
más poblados en el hemisferio. (De ABC, México, D. F., 24 de julio de 1956. Reproducido por Opiniones, Ministerio de Educación de El Salvador, 30 de octubre de
1962).
Guerra Trigueros sustituyó a don Alberto en la dirección de "Patria": Resistir,
muchachos de eso se trata, que en Patria siga viviendo Masferrer. Que siga vibrando
en nosotro~ el temblor estelar de su esperan2a, que en nosotros siga ardiendo la viva
llama de su fe, que fluya siempre en nuestras venas la roja sangre de su unive~al
amor. (Guerra Trigueros, "Masferrer se ha ido", de En Torno a Masferrer, ya cit.,
p. 263.

584

cambio, las poesías sí". Tal juzga a los arielistas. Figura Masferrer; se le
olvidó Gavidia, cual les pasa a casi todos los exégetas, sin mengua que en
otra ojeada, el crítico peruano atribuye la abundancia de cuentistas en ~tas
latitudes a pereza mental. ..

PERIODISMO

Comenzaremos por pie de grabado: "Don Alberto Masferrer, quien tan
brillantemente ha representado a El Salvador, con el cargo de Cónsul general en los Reinos de Bélgica e Italia y que dentro de breves días estará
entre nosotros, después de más de dos años de ausencia". Era la bienvenida
al futuro Apóstol, de acuerdo con Sotela. Y no podemos menos que evocar
el consejo dado por Paul Valéry a Miguel Angel Asturias: "vuélvase para
su tierra, sólo allá logrará escribir sus obras verdaderamente grandes", comprobando la necesidad del arraigo para el escritor de estirpe, no el cronista
volandero, ni el snob de las letras o el diarismo, y cuántos de ellos sufrimos
bajo vistosos disfraces.
El Maestro era lobo viejo en achaques periodísticos, mas fue en "Patria"
donde encontró su instrumento divulgativo. A cinco centavos ejemplar, se
agotaba el tiraje: la gente quería leer su editorial. Allí vio la luz, un viernes
10 de agosto de 1928, su Mínimum Vital. Cedamos la palabra a Rafael Antonio Tercero: "Desde el primer número Patria produjo acaloradas discusiones, en las Ciatensas -los viejos autobuses-, en los intermedios de las
funciones teatrales, en el mesón y en las iglesias, en el profesor de instrucción
elemental y en el catedrático universitario, en la señora del mercado, en la
matrona de los comités benéficos, en el ministro de Estado y en el Agente
de Policía. En el Valle de las Hamacas, el pueblo estaba sintiendo uno de
aquellos temblores destructores (San Salvador es ciudad de sismos, agregamos, relatados por Darío, Barba Jacob, Barón Castro). El asombro solamente dejaba su lugar a otro asombro por las múltiples campañas emprendidas en Patria". ( Masferrer, Un Ala contra et Huracán, Dpto. Ed. Ministde Cul~a, San Salvador, 1957, p. 80-1). De ahí una nota póstuma: "Patria es Masferrer y Masferrer es Patria".
A pocos cabe aplicarle lo de Bernard Shaw a Frank Harris: "La querella
de las proezas personales queda para los chicos de las escuelas. Para el hombre adulto, el interés de la lucha reside en las absurdas vicisitudes de la campaña". Nadie más empeñoso en batallas ganadas y perdidas que don Alberto.
Y Patria, en sus manos, transformose en defensor de las causas populares,
justas, gran creyente en la humanidad, si bien cedió en cierta coyuntura al
585

�escepbcISmo: Nadie en la vida -ni aún la madre-,/ nos llega nunca a
contemplar/ en el secreto inexpresable/ de nuestra íntima verdad./ Y es
porque nadie se desprende/ para internarse en nuestro yo/ de su interés m
de su orgullo/ de su amistad ni su rencor. ..29
El pensamiento activo halló fórmula mágica en su periodismo -y éste
muscula el estilo, según Gallegos Valdés- cuando, paradójicamente, el doctor Raúl Andino: "hombre manso y de pocas fobias, tuvo un franco y sincero
horror por el per;odismo, sobre todo por el periodismo profesional, Y sin embargo quizás a pesar suyo, como otros grandes escritores y pensadores de su
talla, un gran periodista ocasional, apostólico y romántico, que no conceptuaba a los periódicos como empresas comerciales o políticas de publicidad. .."
(Maestros Salvadoreños-Alberto Masferrer, Periodista, de En Torno a Masferrer, ya cit., p. 249) Don Alberto, mosquetero del periodismo, periodismo
de luminoso combate; evangelizador, no politiquero; ético, no mercantilista;
ideológico, no publicitario, aunque en sus primeros ímpetus redactara El
Indice ( 1893), defendiendo la candidatura del general Rafael Antonio Gutiérrez para la presidencia de la República.
Al redactar sus editoriales, acosado por las exigencias de las rotativas, carente del "archivo maravilloso" con que contó Heliodoro Valle, señor más
del espíritu que de la letra, amo de las ideas, nunca lugar de citas, hombre
de todas las horas, a lo Gracián, luchó con su demonio interior, con sus ideales
redentores, sin lograr dominarlo por completo. Alentó en él querer poner de
pie lo que andaba de cabeza. Y por eso idolatraba al cíclope de Ambato: "Yo
quiero los genios a lo Hugo, a lo Cervantes, a lo Montalvo, sobre todo a lo
Montalvo".
Pero el diarismo masferreriano articuló algo trascendente -lo aprobaría Salvador Borrego--, no ese otro, efímero, estupendamente descrito: "Captar el
momento en que el hombre solemne dijo una perogrullada, sorprender esa
mariposa instantánea que riega tesoros áureos en el aire de la noticia volandera es una aptitud sólo ganada por quienes captan el matiz nuevo de las
cosa: y lo entregan sobre el papel para deleite de los que cultivan el jardín
milagroso de lo que pasa y se borra con la emoción del siguiente día". (He.. El fino aeda Serafín Quiteño: "Hay algo más importante y más hondo. Lo
que nosotros llamamos conciencia poética. Lo que otros llaman hechizo, _inspiración
-en un sentido de acatamiento a las voce$ de lo alto. Y no sólo en el mstante de
ponerse a la obra, sino en todos y cada uno de los actos d~l vivir.. En ~te sentido
Masferrer fue es, un auténtico poeta. En primer lugar, advierte ba¡o el signo de la
palabra viva. 'En segundo, usa de preferencia los recursos del sentimiento. En_ t:rcero:
Masferrer siempre dice algo. Esto es fundamental. Nunca se puso. a escn~1: para
ser glorioso ni con esa ambición infantil de dejar obra". ( "Personalidad_ Poetica de
Alberto Masferrer; Maestro y Apóstol", de En Torno a Masferrer, ya cit., p. 163).

586

liodoro Valle, Columna de Humo, "Dario de Yucatán" abril 17 de 1956)
Don :Alberto. radiografió un pueblo, todo un pueblo, el s;lvadoreño, el centro~
~encan~, sm detenerse en burilar entrevistas-retratos, a lo Gómez Carrillo,
So~ Redly Y el mismo Rafael. Los atormentados, los obesos, tales místicos
~ac1dos para d~senca~en~r- tormentas sociales, carecen de momento para exquis~teces, en ocasiones s1banticas. Su periodismo no era entretenimiento ni lucro
sm~ cruzada. Hacía ~~lí su ~t~ratura salvadora, no como aquellos que apen~
sostienen la colaborac1on cotidiana, fatal grillete.
Alguna .v~ Vier~. Altamirano, director de El Diario de Hoy, comentando
uno ?e rms li~ros d1Jo que allí salía el pensador atropellado por el periodista.
Pense para m1 sayo: ¡ qué bien! Nada más aburrido que el escritor almidonado, siempre de etiqueta, buscando la palabra bonita. En eso Masferrer
con sus_ con~uos anatemas en contra de los pedantes, ha sido guía de l~
generaciones mtelectuales salvadoreñas.
Por 1912, lo encontramos escribiendo en La Reforma, Santa Ana, dirigida
por el doctor Est~~slao Pérez, médico de muy buena ilustración, gran conocedor de
clas1cos; desde 1915, ya en la capital, en Actualidades, que
cubre 20 anos, a cargo de Salvador Martínez Figueroa; también en San
Salvador, en Revista Científico-Literaria, timoneada por Rafael García Esc~b~r, 1929; en_ La Simiente, Zacatecoluca, a cargo del doctor Ramón López
Junenez, en~c1and? ,algunas de sus incontables actividades en ese renglón,
mas en Patna localizo su verdadero púlpito: "A don Alberto Masferrer se
debe, sin duda alguna, la discusión y planteamiento del escabroso tema soci~l. Desde las columnas de Patria señaló con valentía, los desajustes económicos de las clases salvadoreñas y algunas soluciones que, aunque no fueron
de carácter técnico, sí fueron expresión de un nuevo humanismo social"
(Italo López Vallecillos, El Periodismo en El Salvador, abundante en re~
feréncias3º acerca del Maestro, Ed. Universitaria, San Salvador, 1964, p. 297).

!ºs

Y así: Los Obreros Unidos, Redactores y Editores Alberto Masferrer y
Salvador R. Merlos -26 mayo 1918- Impr. y Encuadernación J. B. Cisneros, donde el segundo analizó "Los Fines del Actual Movimiento Obrero"
Lumen _:_lo. Agosto 1926- conducida por Quino Caso, el de la Liga e~
defensa de los pájaros donde tanto colaboró don Alberto. Y de nuevo Lónez
Vallecillos, obr. cit., p. 346: "Los más grandes periodistas salvadorefios ~ertenecen al diarismo comprendido entre 1873 y 1924. Con las proyecciones y
30

Muchos de esos conflictos sociales provienen aún de la colonia, cuando no hubo
clases sino estamentos, es decir, grupos cerrados, herméticos, sin capilaridad social ni
oportunidades para intercambios: chapetones, criollos, mestizos, ladinos, indios v negros. Tal tesis sostengo en "Presbítero y Doctor José Matías Delgado" -el Hidalgo
salvadoreño y centroamericano-, Ministerio de Educación, San Salvador, 1961, cap.
Estamentos, pp. 77-106.

587

�los raros casos casi actuales, de Alberto Masferrer, Alberto Guerra Trigueros
( sucediera a ~quél en Patria, interlineamos) , y Carlos, B~uer Avilés que, hicieron diarismo de magnífica factura, concluye el mas mteresante penodo
de la prensa salvadoreña. Lo que produce después, con todo y el caso e~traordinario de Napoleón Viera Altamirano, es periodismo de naturaleza diferente". Notable fue la labor masferreriana en Diario del Salvador Y Su
Repertorio, animado por aquel insigne periodista y poeta, Román Mayorga
Rivas, y allí editorializó Barba Jacob, todavía Ricar~o Arenales. .
,
En 1921, se reúnen Masferrer y Juan Ramón Unarte para editar El Dia.
Patria tendrá perennemente una significación muy restringida y muy concreta: significará en primer lugar y sobre todo, la Vida de los Salvadoreños
que viven actualmente. El escudo, la bandera, los próceres, los antepasados,
las guerras con los vecinos, Atlacatl, la mitología india y todo lo demás que
forman el "ayer", pasará a segundo término, por interesante que parezca.
Sin duda, no negaremos el pasado, ni olvidaremos que es la semilla de que
ha nacido el presente. Sólo que, urgidos por la necesidad, y dándonos cuenta
exacta de que estamos viviendo horas de peligro y de dolor, se~ros ~e. que
no nos importa más que nada "ser nosotros mismos, como realid~d viviente
y actuante", concorde con las modalidades e inspiraciones del ambiente mundial nos veremos obligados a concentrar todas nuestras fuerzas en torno
del 'momento que se llama hoy, y a enfocar todas nuestras luces sobre los
hombres, "sobre los salvadoreños que están viviendo en ese momento".31
Esto representa su manera de practicar sociología concreta desde la red~cción. A diferencia de lamentables desorbitados, enfermos por numerosas mfluencias extralógicas puntuadas, al rojo vivo, en las imitaciones de Tarde.
Allí encontrarán los investigadores y también los egresados de la Escuela
de Periodismo materia digna de sus afanes, en vez de dedicarse a encuestar
-valga el terminajo- dóciles cual algunos de sus p~ofesores_ a los patrones
importados, no para adaptarlos ni mejorarlos sino copiando, eJemplo, penoso,
de manía extralógica.32
n Estos enfoques activistas nada tienen en común con la campaña desatada por
1 antipatria en El Salvador pugnando por desprestigiar a nuestros próceres -:-Delado, Ar ce, Can-as, Menéndez, los Ao,1ilar
los Villacorta- tildándoles •como añileros
0 ga
'
d ·
ambiciosos bajo el pretexto de una interpretación sociológica de 1~ mdepen ene•~·
Masferrer 'siempre estuvo lejano a las maquinaciones de los apátridas que todav1a
hoy pretenden usufructuar su nombre Y prestigio.
.. En el Centenario de la muerte del Padre Delgado, la Universidad de El _Salvador
celebró una sesión pública el 12 de noviembre a las diez horas en el_ Paran~~: II.
Síntesis Histórica, política y social de Centro América por do~ Francisco GaV1~1a. Y
hay luto universitario por la muerte de los doctores R~ael V1ctor ?astro, Gu'.11e~o
González y don Alberto Masferrer. Este "siempre lucho por la eqwdad Y la Justicia
entre los hombres". (Rev. La Universidad, junio 1933, pp. 149-50).

588

PRODUCCIÓN

Están por hacerse las Obras Completa de Masferrer, las cuales abarquen
siquiera sus libros y folletos. La recopilación de sus microensayos y artículos
periodísticos sería labor de romanos. Regístranse dos intentos: Obras Completas, San Salvador, Tipografía la Unión, 1945 (2 Tmos); y Obras de Alberto Masferrer, San Salvador, Universidad Autónoma de El Salvador, Talleres Gráficos Cisneros, mismo año (3 Tomos), pero ni éstas ni aquéllas
cumplen a cabalidad, si bien las últimas agrupan sus trabajos publicados
en Costa Rica libros o folletos, nada de diarismo, que es donde anida el
pensamiento activo del Maestro. La bibliografía anexa a En Torno a Mas!errer, consistente en 27 títulos, tampoco resulta acabada.
El reconocido crítico mexicano José Luis Martínez distribuye, obr. cit.,
p. 70, lo publicado por Masferrer "en las siguientes seccit&gt;nes, de muy diversa calidad y significación: a) doctrina social o programas civilizadores;
b) escritos filosófico-religiosos; c) obras literarias, y d) artículos misceláneos.
Sus escritos más importantes y a los que debe Masferrer su prestigio intelectual son los de carácter social. El primero de ellos, ¿Qué debemos hacer?
( 1910), es también el primer esbozo de la doctrina social y cultural que
desarrollara en su obra posterior, penetrado -como lo ha señalado Moránde las ideas tolstoyanas acerca de la justicia social, de la educación y del sentido religioso de la vida. Es particularmente notable este ensayo por cuanto
coincide con el programa que hacia los mismos años perseguía la Revolución
Mexicana ( 1910) y se anticipa a un objetivo que ha venido a intentarse en
otros países años más tarde, la afirmación que formula Masferrer de la urgencia que existe de emancipar la tierra, ya que esta liberación vendrá a
complementar la abolición de la esclavitud, infecunda hasta ahora y mientras no sea abolida la esclavitud de la tierra" Obras, ya cit., t. I, p. 102).
Y destaca enseguida el Programa de Masferrer para alfabetizar a esta América nuestra, en proceso de desarrollo, no sub-desarrollada: "formulado en
1915, desgraciadamente no va a ser escuchado desde luego y sólo comenzará
a convertirse en tarea nacional para varios países hispanoamericanos a partir
de la iniciativa mexicana de Jaime Torres Bodet ( 1944) , y aún será adoptado,
posteriormente, como uno de los objetivos educacionales básicos de la UNESCO. Masferrer advirtió toda la magnitud y todos los aspectos del gran problema, insistiendo sobre todo, en que no será posible la regeneración y la
justicia sociales de los pueblos hispanoamericanos -y especialmente de El
Salvador- mientras no se dé al pueblo el mínimum del pan y de la letra.33
33

Cuando Torres Bodet difundió a los máximos autores iberoamericanos en aquella trascendental Biblioteca Popular, durante el régimen del General Avila Camacho,

589

�Y Humberto Díaz Casanueva -considerado por León Felipe uno de los sobresalientes poetas chilenos contemporáneos: "Junto a Rodó y su generación
de arielistas hay en América otros hombres dilectos menos elegantes pero más
esenciales. Puedo citar entre ellos a Carlos Vaz Ferreira, Alejandro Korn,
Alberto Masferrer. Todos ellos identificados por una común aspiración ética,
ordenados por la misma independencia de espíritu, obsedidos por los múltiples
problemas de su medio". (El Pensamiento vivo de Masferrer, de "En Torno
a Masferrer'', ya cit., p. 157).
En el primer rubro señalado por Martínez, Claudia Lars enuncia: "¿ Qué
Debemos Hacer? (Cartas a un obrero"), Leer y Escribir, La Cultura por medio del libro, El Dinero Maldito, El Libro de la Vida, La Doctrina del Mínimum Vital; y en el segundo: Estudios y Figuraciones sobre la Vid(l de
Jesús, Helios, Las Siete Cuerdas de la Lira, Ensayo sobre el Destino. (La
Prensa Gráfica, San Salvador, 26 abril, 1967).
Lo reiteramos: sus Obras, por verse, aunque las antologías de Martínez
y de Morán indican el rumbo, que ojalá llegue a puerto durante 1968, el
de Alberto Masferrer en El Salvador, pulgarcito de América, pueda que recuerden su inédita labor.. .
Era el cuzcatleco muy apreciado por los ideólogos aztecas: "En 1930 fue
nombrado socio del Ateneo el ilustre pensador mexicano don José Vasconcelos. . . El 12 de diciembre de 1933 fue honrada la tribrma del Ateneo con
la presencia de don José Vasconcelos, uno de los pensadores y escritores
más famosos del continente. Habló acerca de su lejana juventud en el México de la Revolución y tuvo frases de encomio para los Ateneos y Universidades... Cuando terminó su interesante disertación, manifestó que desearía contestar cualquier interrogación que le fuera formulada en relación con
los temas tratados. Uno de los_oyentes le pregrmtó su opinión sobre Alberto
Masferrer, contestando Vasconcelos que nuestro don Alberto pertenece al
grupo de pensadores que trabajan por humanizar la cultura y el arte, extendiéndose en otras consideraciones relativas a la obra de Masferrer". (Ramón López Jiménez, Síntesis Histórica del Ateneo, Rev. Ate1teo, diciembre
1962, p. 34).

DESENLACE

Dej~emos para otro minuto los tremendos reveses acaecidos al Maestro
ª p~ur_ de la campaña en favor del ex-presidente Araujo, de quien fu~
pa~ti~a~~o, Y
le~antami.ent~ comunista de ingrata recordación. Rodríguez
Rwz. Despues ~o la orgia sangrienta de 1932, que todos conocemos.
Masf~~rer, desengan~do, mordido por la soledad y sus recuerdos, está en
el exilio. Se ha rendido en la lucha, pero siempre grande sabe aceptar la
?errota". (Ob. cit.~. Ya la ~arca lo rondaba, y tal vez en aq~ellos días aciagos
~petrara, a lo Rilke, monr su propia muerte, una muerte derivada de su
vida. ..

ª;

Inolvidable testimonio al fallecimiento del ,salvadoreño rebelde:
"San Salvador, 8 septiembre de 1932. Señor Ministro: Tengo la honra
de _e~resar ~ Vue~tra Excelencia, por instrucciones especiales que acabo de
recib1: ?e rm Go~1emo, los sentimientos de condolencia de México por el
falle~~ento del ~u~~e salvadoreño señor don Alberto Masferrer, cuy~ desapanc10n tanto s1grufica en los anales de la vida social de esta herma
R. epu'blica. ~l rogar a Vuestra Excelencia se digne aceptar estas manifestana
c1on~ de pesame, aprovecho la oportunidad para reiterarle las seguridades
de nn más alta y distinguida consideración. Alfonso de Rosenzweig Díaz".
. Oigamos~ Claudia, en s~ Responso: "Diré por fin tu voz, tu voz clamante,/
siempre abnendo la _luz, siempre adelante,/ ¡ cristiana voz de ríos infinitos!/
Voz que suena perdida y dolorosa,/ que no encuentra silencio, ni reposa¡
y está sufriendo en un ciprés de gritos.
'·

BIBLIOGRAFIA
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Económica", tomo V, San Salvador, 1900.
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23 agosto 1956.
'
'
AMBROGI Arturo, El Silencio sobre Masferrer, "Diario Nuevo", San Salvador 4 diciembre 1935.

siendo aquél Secretario de Educación Pública, hubo el proyecto -auspiciado por Rafael Heliodoro Valle- de que el suscrito formulara el prólogo, las notas e hiciera la
selección para dedicarle un volumen al artífice del Mínimum Vital, pero no se llevó
adelante dicho proyecto...

590

591

�PROLEGÓMENO

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EL PENSAMIENTO ECONOMICO DE
JOSE JOAQUIN DE MORA
DR. ROBERT s. SM!TH
Duke University
Durham, North Carolina
Estados Unidos de Norteamérica.

I
EL FENÓMENO QUE EN LA actualidad se denomina "brain drain" (drenaje intelectual) tiene antecedentes en la España del siglo pasado. Por falta de
oportunidad de contribuir con sus luces a su propio país, los emigrados españoles se fueron a enriquecer las letras y las ciencias en otras partes. Hoy
día la emigración intelectual se debe a la disparidad de la remuneración
económica entre un país y otro. En las primeras décadas del siglo XIX,
el español emigró por discrepar coh el sistema político, mayormente cuando
-como en el reinado de Fernando VII- el quedarse en casa hubiera significado la ejecución de una sentencia de encarcelación o de muerte.
El destierro de José Joaquín de Mora no es un caso excepcional, bien que se
trata de una odisea que le lleva a seis países en Europa y América. En todas
partes dejó las huellas de su incansable afán de escribir, redactar revistas y;
fundar colegios. Mora, dice su biógrafo, "vivió y murió con la pluma en
la mano". 1
Nacido en Cádiz en 1783, Mora salió de España por primera vez como
prisionero de guerra; y, casándose con una francesa, vivió en Francia hasta
1814. La Crónica Científica y Literaria de Madrid, fundada en 1817, representa su primer ensayo de periodista. Aunque fue comisionado por el rey a
Liorna para estudiar el mecanismo de un puerto franco, en 1820 vio con
' MIGUEL Lms AMUNÁTEGUI, Don José Joaquín de Mora: A.puntes biográficos
(Santiago, 1888), p. 11.

595

594

•

�agrado la resrauración de la Constitución, intitulando a su revista El Constitucional. Pero ésta terminó su vida breve en 1823, cuando Mora en unión
de tantos otros perseguidos huyó a Inglaterra.
Ya en Londres, se encontró con José María Blanco White, redactor de
El Español (1810-1814) y luego colaborador de Rodolfo Ackermann en la
publicación del periódico Variedades, o Mensajero de Londres ( 1823-25) .
Mora entabló amistad con Blanco White y Ackermann, y los tres se dedicaron
a divulgar a lo largo de las antiguas colonias españolas los conocimientos
útiles a su desarrollo político, científico, y cultural. Mora, con el apoyo de
Ackermann, inauguró el Museo Universal de Ciencias y Artes ( 1835-26) y
redactó el Correo Literario y Político de Londres ( 1826), periódico éste iniciado para reemplazar a Variedades. 2 Entre muchos escritos de Mora en
este período cabe destacar su Catecismo de Economía Política,ª uno de la
serie de catecismos concebidos por Ackermann "a fin de propagar los rudimentos del saber en la América Española".
A fines de 1826, Mora se marchó de Londres con rumbo a Argentina, invitado por el Presidente Rivadavia. A poco de llegar, se encargó de la
Crónica Política y Literaria de Buenos Aires, siendo su colaborador el italiano
Pedro de Angelis. Suspendida esta revista por suprimirse la subvención gubernativa, Mora salió para Chile. Ya había recibido del Presidente Pinto una
bolsa de viaje y la oferta de ayuda financiera para dos proyectos, la fundación del Liceo de Chile y la publicación de El Mercurio Chileno. Mora
redactó el periódico, con la colaboración del Dr. José Passamán; escribió en
gran parte la Constitución de 1828; y fue declarado ciudadano chileno · por
voto del Congreso.
El Mercurio Chileno sobrevivió poco más de un año (lo. abril de 1828
a 15 de julio de 1829), y cuando la guerra civil derrocó a los liberales, Mora
fue preso y desterrado al Per6. En este país ganó la cátedra de filosofía en
el Colegio Militar y participó en el programa de enseñanza libre del Ateneo.
La oposición del partido conservador fue motivo de otra emigración. A invitación del Presidente Santa Cruz se trasladó a Bolivia para ocupar una
cátedra en la Universidad de San Andrés y tomar la dirección del Colegio
Normal de la Paz. De nuevo los elementos conservadores lograron desterrarle,
y en 1836 se encontró otra vez en Lima, en donde redactó El Eco del Protectorado. Volvió a Bolivia en 1837, y después de servir de secretario particular al Mariscal Santa Cruz fue nombrado cónsul y agente confidencial de
2 Sobre la plétora de publicaciones españolas en Londres en esta época, véase Vicente
Llorens Castillo, Liberales y románticos: una emigraci6n española en Inglaterra (Mé-

xico, 1954) .
• Londres, s. f., 1826.

596

la Confede:~~ión Perú-Bolivia en Inglaterra y Francia. Llevado a la Euro a
por esta nns1on, Mora no se encontró en Sud América cuando I d
ta pd
Santa C
1 dis l .,
a erro
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ruz y a
o uc1on de la Confederación En 1839 estando
Lo d
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" ' d r ··
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,
en nres
ernuno e m1tivamente sus relaciones americanas.
,

~Después de una ausencia de veinte años, Mora regresó a España en 1843
ano en
que se public'o D e la z·b
. su princ1·pal b
z ertad del comercio
b ,
cues...
, ·
,
orasore
wones econonucas.4 Con la colaboraci, d p d d
redactó la R .
.
.
on e e ro e Madrazo, Mora
euista Hupano-amerzcana, cuyo único tomo se publicó
M d 'd
en 1848. Se le nombró cónsul español en Londres en 1856
~~ a n
drid en 1864.s
, Y muno en Ma-

Las, principales fuentes para . estudiar el pensamiento económico de José
Joaqum de Mora son: el Catecismo de economía política varios artí'cul
El M
· Ch·¡
,
os en
ercurio
z eno,6 y De la libertad del comercio. Cabe decir que esto es
• Sevilla, 1843, y México, 1853.
• Para los datos biográficos y bibliográficos de Mora he consultado las · ·
obras. M GU
L
A
,
'
s1gu1entes
•.
I
EL UIS MUNATEGUI, Don José Joaquín de Mora: Apuntes biográficos
(SantJago, 1888); DOMINGO AMUNÁTEGUI SoLAR, Mora en Bolivia (Santia O 1897).
EsTuARDo
' d e Mora en el Perú: cartas al Mariscal
g ' Santa'
. NÚÑ EZ, D on Jose' ,Joaqum
~;uz (~una, 1961); C~~ FEux TRioo, "José Joaquín de Mora, secretario privado
1 manscal Santa Cruz , Kollasuyo: revista mensual de estudios bolivianos, año II
(enero,. 1940), :5-59; PEDRO PABLO FiouEROA, Diccionario biográfico de Extranjeros
en C~1le (Santiago, 1900J, pp. 15~-154; JosÉ DE MESA y TERESA GISBERT, José
Joaq~m de Mora, secretario del Mariscal Andrés de Santa Cruz (La Paz, 1965); Epistolario: ca_rtas_de Don José Joaquín de Mora a Don Florencio Varela", Revista Chilena de Histona y Geografía, L (1926 ), 35-64· RoBERT M WILL "T.h e Int d 1·
f CI ·
.
'
·
,
ro uc 10n
0
assical Economics into Chile", Hispanic American Historical Review LXIV
( 1964), 1-21. Otros apuntes biográficos y una crítica de la carrera lite;aria de
Mora se encontrará en Billy David Trease, "José J. de Mora a Spaniard Abr d"
(Ph. D. dissertation, University or Michigan 1953 )
'
oa
• L
,
,
.
os artículos sobre temas económicos publicados en El Mercurio Chileno son
los siguientes :
Núm. l (abril, 1828), pp. 5-25: "Economía política: del crédito público, de su
naturaleza, de sus ventajas y de sus principios".
Núm. 2 (~a~o, 1828), pp. 53-62: "Economía política: de los sistemas de hacienda".
Núm. 3 (Juruo, 1828), pp. 101-116: "Economía política: contribuciones".
Núm. 4 (julio, 1828) , pp. 149-171: ''De los bancos de descuento y circulación"
Núm. 5 (agosto, 1828), pp. 197-207: "Aduanas: artículo primero".
Núm. 6 (septiembre, 1828), pp. 245-268: "Aduanas: artículo segundo".
Núm. 7 (octubre, 1828), pp. 327-331: "Banco nacional".
Núm. 9 (diciembre, 1828), pp. 389-408: "Puertos francos" y "Crédito público".

597

�sólo una pequeña parte de los libros, artículos, traducciones y obras literarias
que se deben a la pluma fecunda del ilustre gaditano. Mora no era un economista de profesión, pero tuvo el mérito de comprender la senda que seguían los economistas más destacados de su época y el don de poder organizar
sus ideas en la forma apropiada a su amplia divulgación. Además, destaca el
fin didáctico de sus escritos económicos. Dijo a los chilenos que el motivo
de los artículos sobre economía "no ha sido tanto ilustrar sus principios como
propagar su afición" .7
Mora llama a la economía "la ciencia social por excelencia y antonomasia".
No obstante, siendo una ciencia "nacida casi en nuestro tiempo, no posee
todavía sino un reducido número de reglas fijas y seguras". En otro lugar
trata de la economía política y la estadística comercial ("lo que antes se
llamaba aritmética política") como dos "ciencias que todavía se hallan en
su cuna". En 1929 esbozó un plan para recopilar la estadística geográfica,
demográfica y económica de Chile, la cual podía proporcionar al gobierno
y al pueblo las mismas ventajas que recibieron los ingleses de los datos publicados por la Board of Trade. En otro lugar, lamenta la falta de datos
sobre la agricultura y dice que lo que necesita Chile es un investigador como Arthur Young para "reducir a cuadros metódicos la estadística rural".
La ciencia de las cosas, "he aquí, pues, el gran tópico de la medicina social
moderna".8
En el Catecismo Mora hace hincapié del fin práctico de la economía y censura a los que dudan "que se debe dar el título de ciencia a una colección
de documentos para cuya inteligencia basta sólo la facultad de raciocinar".
Está convencido de que en el mundo económico, igual que en el físico,
hay "fenómenos que preceden a otro, y cuyos resultados pueden calcularse
con más o menos exactitud". El Catecismo lleva un apéndice sobre la enseñanza de la economía, y la "prueba de las ventajas que produce el estudio
Núm. 11 (febrero, 1829), pp. 521-527: "Del comercio de libros en la América del Sur".
Núm. 14 (mayo, 1829), pp. 662-668: "Economía política: bancos" y "Comercio:
interés del dinero".
Núm. 15 (junio, 1829), pp. 677-684: "Comercio".
Núm. 16 (julio, 1829), pp. 725-761: "Economía política: aplicaciones de algunas
verdades de esta ciencia a la situación de Chile" y "Comercio".
Los artículos sobre "Comercio" en junio y julio de 1829 reseñan el libro de ALEXANDRE Mo&amp;EAU DE JoNNES, Le comerce au dix-neuvieme siecle (2 vols. París, 1825).
1
El Mercurio Chileno, 15 de julio, 1829.
• liJl Mercurio Chileno, 15 de junio y 15 de julio, 1829. Adam Smith, dijo. Mora,
"no hubiera podido formar una sola idea exacta sobre el asunto que su geruo profundo abrazó. . . si no hubiese hallado un conjunto inmenso de noticias verídicas
sobre todos los resultados que habían producido en su país los diferentes ramos de
trabajos útiles".

598

de la economía" se refiere al "profundo economista Ricardo, que supo ganar
medio millón de libras esterlinas, empleando el fruto de sus meditaciones
en las especulaciones de la bolsa".
Este encomio de David Ricardo fue superado por su elogio de otro economista inglés, Jonh R. McCulloch. En Londres Mora tuvo la oportunidad
de conversar con McCulloch, quien "pasa por el mayor economista de la
épo~ presente". Inglaterra, "tan fecunda en hábiles economistas", ha producido a Adam Smith, "el padre de la economía política", a Malthus, a
James Mill y otros de la "escuela liberal económico-política", distinguidos,
"no sólo por sus vastas y laboriosas investigaciones, sino también y aún en
más alto grado, por la agudeza, vigor y exactitud de sus argumentos, lo
que se entiende fácilmente al considerar la formidable masa de abusos y
preocupaciones que han tenido que combatir". Por su papel en el movimiento
librecambista en Inglaterra, el "inmortal Huskisson" se cuenta "entre los
más ilustres bienhechores de la humanidad".9
El pensamiento económico de Mora es ecléctico. En el prospecto de un
curso de economía política para el Liceo de Chile propuso un temario basado en las obras de Smith, Say, Ricardo, Storch, McCulloch y Jovellanos.
Además de este famoso asturiano, Mora cita a Pablo Pebrer,1º uno de los
"más profundos y liberales economistas" de España; pero parece singular la
falta de una referencia a Flores Estrada, Canga Argüelles y otros emigrados
españoles que se encontraron en Londres con Mora en 1823-26.
Para Mora la ciencia económica está dividida en cuatro ramos: producción, distribución, cambio y consumo. En cuanto a la producción, los factores
más importantes son el capital y la acumulación de ahorros, "sin los cuales
no puede haber capital". Aunque, según Mora, la prosperidad de la agricultura es inseparable de la de los demás sectores de la economía, la tierra
es el "manantial inagotable de toda riqueza que existe y circula en el globo".
Sigue no sólo a Quesnay sino a Smith al declarar la superioridad de la
agricultura: "si pasamos a examinar las ventajas de la agricultura respecto
a los otros géneros de trabajo, y en cuanto a la cantidad de sus ganancias
líquidas, hablando en general y prescindiendo de las excepciones ocasionadas
por una prosperidad hija del momento, no hay duda que la primera de las
• De la libertad del comercio, pp. 78-79.
Por la referencia en uno de sus escritos a la Casa de Comercio de P. Pebrer y
Cía., parece que Pebrer fue un comerciante residente en Inglaterra; pero hasta ahora
no he encontrado otros datos biográficos. Publicó en Londres varias obras, en inglés
y en español; pero su Coleccwn de memorias y documentos sobre la situaci6n econ6mica de la nacwn española, sus rentas, recursos interiores y exteriores aplicables a
la extinción de su deuda total con aumento de la riqueza pública. . . se publicó en
París ( 1834).
10

599

�artes es igualmente la más pingüe en retornos. Adam Smith, cuyas opiniones
pueden ser controvertidas o modificadas, pero que raras veces se engaña en
materias de hecho, calcula el valor de la renta territorial en una cuarta parte
cuando menos del producto del trabajo empleado en el cultivo. Jamás...
ha dado ni dará tan rica reproducción la misma cantidad de trabajo empleado en las manufacturas".11 Pregunta Mora, a qué se debe el crecimiento
económico tan rápido de los Estados Unidos, y contesta: al "producto neto
mucho mayor que en el país más rico de Europa". Fue un error suponer
que la agricultura no es susceptible de adelantos tan "importantes e ingeniosos como la industria" .12
Por otra parte Mora, lo mismo que Jefferson en los Estados Unidos, está
convencido de que los ciudadanos de un país agrícola son inmunes de los
vicios de una sociedad industrial. Así, "bajo el punto de vista moral" debe
preferirse la agricultura. ''Debemos, pues, contar entre las más felices prerrogativas de nuestro país el que la mayoría de su población pertenezca a la
clase menos expuesta a corromperse ...y sería doloroso que los intereses de
esta preciosa mayoría se sacrificasen a las quimeras impracticables de los
fomentadores de 1a industria..." .13
En cuanto a Chile, Mora declara que su "verdadera riqueza. . . está y
estará por muchos años consignada en la agricultura". Pronosticó una gran
expansión de la exportación de productos alimenticios y de materias primas, a condición de que el gobierno y los hacendados implantasen las mejoras precisas para salir de la "situación presente de atraso y rutina".14
Mora encuentra en la obra de Moreau de Jonnes la explicación de la superioridad de la agricultura inglesa sobre la francesa: en aquel país la agricultura emplea más capital que en éste, y la exportación de los productos
agrícolas produce el capital necesario.
Sobre el régimen de tenenciá de la tierra eI pensamiento de Mora parece
equívoco. Entró en una polémica con Juan Egaña, portavoz de los ricos
hacendados y defensor de los mayorazgos chilenos. El mayorazgo, según Mora,
fue el "único resto que habremos conservado de nuestra antigua 'Servidumbre". Siendo la falta de población el "gran vacío de la prosperidad de Chile",
n El Mercurio Chileno, 1 julio 1828.
España, por desgracia, realizaba un producto neto de la propiedad territorial
mucho menor de lo que debía esperarse de "una tierra tan fértil y de tanta variedad
de frutos preciosos" ( De la libertad del comercio, p. 54). Más adelante Mora reconoce la "falsedad" de un principio fisiocrático, ya que es cierto que "la naturaleza
ayuda tan eficazmente al manufacturero y al comerciante, como al propietario y al
labrador" (pp. 58-59).
" El Mercurio Chileno, lo. septiembre 1828.
" El Mercurio Chileno, lo. de julio de 1828.
12

600

el remedio. obvio, sería el aumento del número de propietarios, "cuya primera
conse:uencia sena la concurrencia de vendedores y la haja de los precios"
Efe~tJ.~amente, la Con~titución_ de 1828 abolió los mayorazgos, pero el re~
sen~en_t? de los duenos de tJ.erras vinculadas fue uno de los motivos de la
expatnacion de Mora.15
. Eg¡m~ sostuvo que los fundos de mayorazgo "eran los que se hallaban meJ~~ cultivad~s" en Chile. Mora no lo negó, pero declaró que "la acumulac10n_ de la nqueza territorial en p ~ manos... sólo puede ser útil cuando
c~a de ~r~nte con la acumulación de la riqueza mercantil O industrial".
Asi, no vacilo en encomiar al Duque de Northumberland el mayor hace _
dado del Reino Unido, que "cultiva sus tierras con el :Uás sabio esmer:
~ ha ga~ado premios en las sociedades científicas, por la perfección que h~
mtroduc1do en muchas operaciones de la labor".16 Luego en 1843 ll
1 "di
..
,
,aIDaa
~s . ar entes panegmstas de la subdivisión de propiedades territoriales"
v1c_t1mas_ d~' una "~al ent:ndida filan~opía". Aunque en algunos países el
latifundio ha servido a vmcular la nqueza en manos improductivas y estéril~", la agri_cultura en gran escala es, por regla general, preferible. "Cien
fracciones contiguas ~e terreno, distribuidas en cien distintos propietarios, no
prod~cen t~ta cant~dad de frutos, ni frutos tan varios O perfectos, corno
reuru~as baJo un rmsmo propietario". Le faltan al pequeño campesino la
capacidad de hacer experimentos, perfeccionar los instrumentos de labor
emplear ~áquinas, y aprovecharse de otros "poderosos estímulos", que sir~
ven a meJorar la explotación agrícola. En fin, recomienda "un sistema de
inquilin~to puramente feudal, más preservado de aquellos abusos", que dice
haber visto en algunos países sudamericanos. En este sistema "el inquilino
posee todas las ventajas del propietario pequeño, sin ninguna de sus desventajas".11 ¡ Parece que habla Egaña!
En la economía de Mora la población juega un papel tan importante como
el capital. Consta por "regla conocida que la población crece a medida que
crecen los medios de subsistencia". Además, según Mora, es una "ley constante de la fuerza procreadora del hombre", que la población crece en razón
de su aglomeración. Las ventajas de una nutrida población se encuentran en
la frecuencia y estrechez de relaciones, los estímulos de un continuo roce y
comunicación, y la comunidad de intereses y necesidades. Al contrario, en
las poblaciones esparcidas a grandes distancias "los estímulos del trabajo se
desvirtúan, la acción del trabajo y de la inteligencia se aísla, se debilita y
'º RicARDo DoNoso, Las ideas políticas en Chile (México, 1946), pp. 81-84 y 131-135.
He buscado sin éxito la Respuesta a la memoria sobre los mayorazgos de Chile, obra
de Mora citada por Donoso.
16
El Mercurio Chileno, 15 de junio de 1829.
11
De la libertad del comercio, pp. 45-51.

601

�se entorpece... y aún la religión misma se pervierte y se enfría". La sociedad
que ofrece la mejor posibilidad de asegurar la estabilidad política es la que
"cuenta entre sus súbditos numerosas clases de gentes acomodadas". Es fácil
deducir de estas y otras páginas de De la libertad del comercio que la filosofía de Mora es lejos de ser igualitaria.
Dándose cuenta de la controversia maltusiana, Mora opina que "Irlanda
y España bastarían para que se pusiesen de acuerdo los antagonistas sobre la
imposibilidad de explicar con una palabra enigmas tan oscuros y enredosos.. .
Por más que digan Mr. Malthus y sus sectarios, el principio productivo de la
especie humana está muy lejos de inspirar el menor recelo en la Península;
y por más que argumenten sus contrarios, este mismo principio se opone a
la felicidad y a la riqueza de los Irlandeses". Mora fue movido a deplorar la
mortandad infantil "verdaderamente extraordinaria" en algunas regiones americanas debida a "la escasez y mala condición de los alimentos"; sin embargo, '"los matrimonios son allí notablemente fecundos". En el Museo Universal, comentando el aumento de la población inglesa (14.5 por ciento de
1801 a 1811, y 18.0 por ciento de 1811 a 1821) llamó esta estadística "el
barómetro indudable de la prosperidad de una nación". En fin, si el censo
registra un aumento demográfico, "no hay duda que hay aumento en los
productos. Si se prolonga la duración media de la vida del hombre, claro es
que hay mejora en su condición, en los alimentos, en las habitaciones, en
todo el mecanismo del orden social".
Denunciando la preocupación mercantilista de acumular los metales preciosos, Mora observa que su mayor o menor abundancia en una nación
"no la hace más rica ni más pobre, que la abundancia de algodón, de cueros
0 de cacao". Es la doctrina que le enseñó Smith: "no hay cosa más común
en todas partes que aquel coi:itinuo clamor de que no hay dinero. La moneda es como el vino, que no puede menos de parecer poco y escaso a todos
aquellos que no tienen con qué comprarlo, ni crédito para que se les
dé fiado". También cita un autor francés para el efecto de que "deplorar
la escasez del numerario... es una necedad".18
En El Mercurio Chileno Mora expone cinco "reglas generales sancionadas
por el consentimiento uniforme de los más sabios economistas", a saber:
1) una nación no debe desear una mayor suma de dinero ci:culante que
lo necesario para sus cambios interiores; 2) la falta de numerano puede suplirse por la mayor actividad [ejemplo: velocidad] de. la moneda exist~nte ;19
la mayor velocidad es efecto del aumento de trabajo, que trae consigo el

~umento de la pr~duc~i~n y la mayor frecuencia de cambios; 4) una cantidad de moneda msufic1ente llega a ser suficiente por su repartición entre
los_ que más la necesitan para "fecundar empresas productivas"; 5 ) este
f~liz re~~ltado "puede obtenerse fácilmente con la creación de bancos de
cuculac1on, descuento y depósito''.
, Pe~~ en seg~da Mora ase~a a sus lectores que las reglas son aplicables
solo para naciones que han cunentado su riqueza pública, y que han tomado el puesto que les corresponde en el mundo fabri.l y comercial". Chile
todavía se halla en la primera de las dos etapas en la vida nacional O sea
en la etapa en que "el dinero fecunda todas las fuentes productivas". Prueba
de l_a condición primitiva del país fue la "escasez dolorosa" del dinero (en
sepqembre de 1828), que "condena al reposo y a la parálisis de capitales inmensos, terrenos fecundos y minas inagotables". Y en mayo de 1829 Mora
escri?ió: "la escasez de numerario ha llegado a un punto increíble". Así, se
admite. que la. escasez ~one~a es al~o diferente de la escasez del vino, y
que bajo las circunstancias Chile necesita "el gran arbitrio del crédito" sea
en la?orma de billetes de banco o por préstamos. "No hay duda que p~ada
la cns1s actual el papel tendrá un giro mucho más seguro y frecuente".
Luego, informó a los "especuladores" chilenos de la baja del tipo de interés en Europa, protestando, sin embargo, que la economía continuaba en
auge. "Si el interés baja, no es porque faltan modos de especular, sino porque todas las especulaciones hallan alimento". Por desgracia, persistía ]a
diferencia "enorme" entre el tipo de interés en Europa y en América.20
En fin, Mora no tiene una teoría monetaria coherente. Dice que el dinero
puede ser un "instrumento peligroso" si circula en "mayor cantidad de la
que necesita para fecundar el trabajo"; pero, ¿ qué cantidad es demasiada?
Una menor cantidad se necesita si hay "mayor actividad de la moneda existente"; y, según Mora, "una de las verdades más luminosas de la economía
política", es la relación entre la cantidad del dinero y los precios agrícolas.
Debido al influjo del tesoro americano a España, los productos industriales
"no experimentaron una notable subida de precio, pero la de los frutos de
la tierra fue desproporcionada". Pero Mora descubre que el alza de los
precios favorece el ritmo de la producción, un factor que puede contrarrestar la tendencia hacia la inflación.21
Hay casi la misma contradicción en la doctrina de Mora sobre la libertad del comercio. En el Catecismo declara que "si una nación importa más
que exporta, ganará ; y si exporta más que importa, perderá en el comercio
exterior". Aquel feliz éxito ha de realizarse por la abolición de los derechos

,. El Mercurio Chileno, lo. de septiembre de 1828.
,. Sobre este punto Mora ofrece el ejemplo de Inglaterra, en donde las transacciones
mercantiles suman .e 132 por cada libra de numerario circulante.

20

:n

El Mercurio Chileno, lo. septiembre de 1828 y 15 de mayo de 1829.
El Mercurio Chileno, 15 de mayo, 1829.

603

602

I

�sobre la importación. La libertad del comercio es un axioma fundado en
las "propensiones irresistibles del corazón humano" y representa el "triunfo
de la inteligencia sobre los intereses torcidos". Después de referirse al "célebre filósofo" norteamericano, William E. Channing, quien recomendó que
se cerrasen de una vez todas las aduanas desde Maine hasta Luisiana, Mora
propone que "quémense en la plaza pública los aranceles". También secunda
el optimismo del mismo Channing, cuya opinión en 1841 fue que "la libertad del comercio, que tanto progresa actualmente en la opinión, es otra
gloriosa prueba de la tendencia de nuestro siglo a la universalidad".22
La política librecambista proporciona el mayor beneficio a la agricultura,
respecto de la "imposibilidad de fomentar la agricultura cuando no se franquea la importación, para que en cambio se franquee la exportación de sus
productos". Para Mora el comercio exterior, igual que el interior, es nada
más que la extensión del benéfico principio de la división del trabajo. El
trueque de los productos de dos países significa que en ambos el trabajo
queda mejor remunerado. La salida del oro y la plata del país que los produce sólo significa que dicho país tiene una ventaja comparativa en la explotación de sus recursos minerales.
Mora censura a los industrialistas de Cataluña por su "espíritu hostil" al
librecambio, prueba de la "incompatibilidad de los intereses de los catalanes
con los de la mayoría inmensa de la nación". Refiriéndose a los "colosos
de industria" en Europa, opina Mora que sería difícil demostrar si crecieron
a causa de la protección aduanera o a pesar de ello.23 No pasa por alto las
repercusiones fiscales de la política aduanera. En primer lugar, llama a las
aduanas "el ramo más costoso del sistema de hacienda", ya que una alta
proporción de los derechos cobrados ha de gastarse en mantener una administración costosa, si se incluye al personal necesario para descubrir el fraude
y perseguir al contrabandista. ·(De paso Mora observa que "el mismo Smith,
que con tanta vehemencia ha combatido la severidad de las leyes fiscales,
no desdeñó aceptar un empleo en las aduanas de Escocia"). Además, "el
principio de los derechos altos es nocivo al tesoro", es decir, los ingresos tienden a hajar con el alza de los derechos. 24
" De la libertad del comercio, pp. 32-33. Los discursos del teólogo Channing citados
por Mora son los siguientes: "The Union", publicado en 1829, y "Address on the
Present Age", escrito en 1841. Se encuentran reimpresos en The Works of Wm. E.
Channing, D.D. (11th ed., Boston, 1849) , I, 333-367, y VI, 147-182.
" Mora anticipó que los derechos ingleses sobre la importación de cereales desaparecería "ante los universales clamores de la nación" y los "gigantescos embates de
la Liga de Manchester", tal como efectivamente se realizó en 1846.
u De la libertad del comercio, pp. 29-31. Curiosa es la apología de Mora por el
contrabandista, "un buen miembro de la sociedad si los reglamentos de su país no

604

C~~do entra a tratar de la política comercial de Chile Mora
modificar
su doctrina profundamente. El M ercurio
. Ch·¡
' d
tiene que
. .,
i eno a opta una pos1c1~~ actua~ente muy defendida por los países en vías de desarrollo. cada
nac1on " neces~t a de una economía política peculiar a su existencia". 2s· Pero
en el pensamiento de Mora la solución no es la industrialización. Pese al
costo de .transp?rte, las manufacturas europeas han de resultar más baratas
Y de ~eJor _calidad que las producidas en el país. Se ofrece por eJ·empl0
las teJas chilenas, " porosas Y 1lenas de materias heterogéneas"
'
de mod0,
que
'
d no •sirven .a "preservar las casas de las lluvias" • El " vergonzoso
atraso"
sta
e e _m~ustna, es ?tra ,~rueba de cómo la falta de competencia, nacida del
P:?tecciorusmo, suprune la propensión natural del hombre hacia la perfecc1on .~e su~ facultades". En cuanto al paro de las operarias de los "toscos telares , ~uJeres que ganan "un jornal mezquino", Mora declara que el ensanchamiento de los ramos de exportación abrirán nuevas oportunidades de
empleo. 26
La ~icultura será la f~ente d: la mayor parte de las divisas que han
~e realiza1:5e en el comercio exterior de Chile. Pero no se olvidará de la
nqueza mmeral, sobre todo el cobre, que "ha empezado y continúa prosperand~ en su carrera". Calcula Mora que la demanda del cobre es "muy
sup~nor a l~~ medios ~c~ales de satisfacerla" y que "el comercio extranjero
de unportac1on es la uruca causa del incremento que ha recibido esta mercadería". En cuanto al cáñamo lino lana harinas vino hierro y "otr
. . .
'
'
'
'
'
os
mfm1tos ramos de exportación", Mora piensa que se ha demorado su desarrollo por falta de capitales. Dedica dos artículos en El Mercurio Chileno a
~,ª crítica del _libro de Moreau de Jonnes para recalcar la idea de que
solo el comercio puede conducir a Chile al alto grado de prosperidad".21
E~ vis~ de lo e~u~to arriba, resulta extraño que Mora quiera "preser:ar' a C~le de la nvalidad ~xtranje~~ en el mercado de productos agrícolas,
por m~d10 de derechos de rmportac1on que, sin embargo, no comprometan
la sub.sIStencia pública en tiempos de escasez y malas cosechas". Además
se~ Mora, es preciso mantener las aduanas y tarifas de géneros indus~
tnales, "como un mal necesario, preparando la época en que esta parte de
hubieran convertido en crimen la acción que sin la declaración del fisco no podría
merecer tal nombre".
"' El Mercurio Chileno, 15 de julio, 1829. En una nación puede haber hombres estudiosos y aplicados que entienden a fondo "todas las doctrinas que se han imaginado
desde Smith hasta Macculloch, y sin embargo es cierto que no habrá en ella un solo
economista capaz de redactar un decreto útil al país". Claro está que Mora no está
hablando de Mora.
"' El Mercurio Chileno, lo. agosto y lo. septiembre, 1828.
21
El Mercurio Chileno, 15 de junio y 15 de julio, 1829.

605

�las contribuciones públicas ocupen un puesto secundario en la escala de
nuestros ingresos". Hace falta un "hombre público bastante ingenioso y entendido, para reemplazar las sumas que producen al erario los derechos de
importación por otras contribuciones menos erizadas de peligros y menos
fértiles en desastres y miserias". En todo caso, los derechos deberán ser
"suaves", no excediendo del 15 por ciento, sobre "aquellos objetos que hacen
agradable y cómoda la vida, y que nuestras circunstancias no nos permiten
elaborar".
Tratando del sistema impositivo en un principio, Mora acepta los preceptos de Smith, aunque trató de añadir "otros preceptos no menos justos"
de Sismondi: que el impuesto recae sobre la renta y no sobre el capital;
que la renta se distingue del producto mismo; que siendo la contribución el
precio de los goces que el gobierno asegura, el que nada goza, nada debe
contribuir"; y que la contribución sea más moderada sobre "riqueza fugitiva".28 Le pareció que la mejor forma de tributación sería por impuestos
sobre la renta de la tierra o bien sobre el arrendamiento de las fincas urbanas. Se refiere, con aprobación, a la "única contribución" que "no estuvo
lejos de ponerse en práctica" durante el reinado de Femando VI. Desgraciadamente, a causa de las "vastas e imperiosas necesidades" de la hacienda
española en 1843, no bastaría "ningún sistema de contribuciones exclusivamente directas". Así, llega Mora a concluir que la "riqueza mercantil contribuye, como todas las otras, al sostén de las cargas públicas". Recomienda
la exención de los jornaleros "porque disminuyendo las ganancias de la clase
más pobre de la sociedad", disminuye el ahorro -lo que parece ser una perspectiva demasiado optimista de la contribución de los trabajadores a la formación de capital. 29
Utilitarista como Bentham, Mora creyó que el fin de la sociedad es la
mayor felicidad del mayor número. Pero la felicidad sólo se consigue bajo
un régimen de libertad. En un artículo sobre "Jurisprudencia", declara que
"la libertad purifica unas instituciones, de las que saca toda su fuerza vital.
No es posible concebir un régimen libre en que estas funciones se envilezcan
por la ignorancia, por la codicia, por la pasión, o por la mala fe". Aquí
está hablando de la libertad política, pero la aplicación del principio a la
economía es lógica. La prohibición de las importaciones, por ejemplo, re.. El Mercurio Chileno, lo. de mayo de 1828. "Nada es más sencillo", dijo Mora,
"que determinar en un cuerpo social los individuos a quienes será men~s pe~oso sostener el peso de los gastos públicos" : son "los más ricos". Pero es preciso evitar que
el impuesto sobre la riqueza no sea "justo" y "conveniente".
'" De la libertad del comercio, pp. 57-59.

606

sulta en un "sitema de privaciones tan opuesto a los fines de la civilización
como atentatorio al derecho de propiedad".3º
E_l Cateci:m~ ~racteriza 1~ libertad económica como la "facultad de produc~, de dis~n~tur, ?e camb1~ _Y de consumir los productos que componen
la i:1Jueza publica, sm otros límites que la seguridad del Estado, la conservac1on ,,del orde~ y de las buenas costumbres, y la seguridad de los particul~es • Mora nene muy poco que decir acerca de las circunstancias en que
la libertad se debe c~artar con 1:1otivo de la seguridad del Estado, pero es
de suponer que hu~1era consentido al famoso aforismo de Smith, de que
la defensa es prefenbJe a la opulencia. El Estado no tiene el derecho de
tasar el interés. Sobre este punto Mora sigue a Bentham: el contrato lla~~d~ de usura es "conforme al derecho de la naturaleza... No puede haber
rmqw~ad e~ un contr~to? cuando sus condiciones convienen a ambas partes".ª1
El liberalismo econormco de Mora, igual que el de Smith y de otros de la
escuela inglesa, no es una doctrina de laissez faire inflexible. El gobierno
debiera "contribuir por medio de empresas útiles a la mejora de nuestra
condición social"; pero Mora no dice cuáles son estas "empresas útiles".
Sólo hay referencias pasajeras al papel del Estado en el desarrollo del transporte, las comunicaciones, y otras obras públicas que hoy día se conocen
por la infraestructura económica. La educación del pueblo se debe fomentar,
Y sobre este punto el pensamiento de Mora se acerca a la teoría moderna
de la educación como una forma de inversión pública. La educación diJ·o
" suaviza
. 1as costumbres. . . enseña a respetar los derechos ajenos. . . por
'
el'
influjo directo, eficaz y constante que ejerce en la producción de las riquezas
fS favorable a la prosperidad pública".
Hasta ahora la obra de Mora se ha apreciado desde el punto de vista literario o político. Dijo Amunátegui Solar en 1897: "Mora ha sido, sin disputa,
uno de los españoles más notables que han pisado este suelo de América,
después de la revolución de la independencia".82 La opinión de Mesa y
Gisbert tiene casi la misma fuerza: "Mora es uno de los emigrados españoles más activos, cultos y emprendedores que ha tenido el siglo XIX. Quizá fue el español que más hizo por Sudamérica en los años inmediatamente posteriores a la Independencia. Debido a que su obra se desarrolló en
Inglaterra, en cuatro países de este Continente y luego en la misma España, es que no se le ha considerado como peculiar de ninguna &lt;;le estas naciones, habiendo sido de todas, pues en cada una de ellas dejó algo".33
30

El Mercurio Chileno, lo. de septiembre de 1828 y 15 de mayo de 1829.
Curso de derechos del Liceo de Chile, por D. José Joaquín de Mora, director de
aquel establecimiento (Santiago, 1830).
31
Mora en Bolivia, p. 4.
33
José Joaquín de Mora, p. 14.
31

607

�En estas pocas paginas he querido insinuar que las ideas económicas de
Mora, si no tan profundas y comprensivas como las de otros escritores de su
época, no obstante, son dignas de recordar. Sería difícil precisar la influencia
que haya tenido el pensamiento de Mora, en América o en Europa. Se le
conoció en cuatro países sudamericanos, pero en ninguno estuvo bastante
tiempo para que sus ideas echasen raíces. En Chile hubo un renacimiento
del liberalismo, señalado por la llegada en 1856 del economista francés Jean
Gustave Courcelle-Seneuil. Como catedrático y consejero del gobierno chileno, Courcelle-Seneuil intentó implantar las mismas doctrinas de liberalismo económico y político que Mora quiso ver aceptaclas en 1828. En pocos
años la política de Chile volvió a tomar otro rumbo, Courcelle-Seneuil se
fue, y desde entonces ha sido muy de moda, no sólo en Chile, sino en toda
la América Latina, discurrir sobre los "errores del liberalismo económico". 34

Sección Quinta

COMENTARIOS y RESEÑAS
BIBLIOGR.A.FICAS

•

.. RoBERT M. WILL, "La política econormca de Chile, 1810-64", F,,l Trimestre
Económico, XXVII ( 1960), 238-257 ; LEONARDO FuENTEALBA HERNÁNDEZ, "CourcelleSeneuil en Chile: errores del liberalismo económico", Anales de la Universidad de
Chile, CII (1944), 101-206.

608
H

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�DE LO NACIONAL A LO INTERNACIONAL

LIC.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Universidad Nacional Autónoma de México
Universidad de Nuevo León

circunstancias prevalecientes en el mundo, se observan ciertas corrientes de pensamiento que necesariamente se reflejan en
la actitud del hombre frente a los problemas que le aquejan, destacándose en
forma clara el importante proceso que va de lo nacional a lo internacional, en
una época que está caracterizada por esa tendencia.
DENTRO DE LAS ACTUALES

Como determinados acontecimientos lo ponen de manifiesto, algunas ideas
inspiradas en doctrinas, cuando no la doctrina misma, ha venido modificando o substituyendo a otras que tuvieron su vigencia en el orden de lo nacional, las que ahora parecen diluirse frente a ese proceso de integración internacionalista,1 y de hecho, no solamente ha operado, tanto el incontenible
avance científico, proyectado a lo tecnológico, como la llamada explosión
demográfica a escala mundial, sino también lo ideológico -cuya naturaleza
habría que estudiar de acuerdo con la forma que modernamente se le utiliza-, la que ha venido colocando a los hombres en grandes zonas diferentes de pensamiento y de acción, advirtiéndose, frente al fenómeno natural
internacionalista, los síntomas de una pretendida nueva forma o tendencia de
internacionalización ideológica, distinta en fines y ser a la primera.
De acuerdo con nuestro punto de vista, cabe aclarar que el tema de nuestro estudio, obedece fundamentalmente a las causas naturales mencionadas, o
sea -para no citar sino a las más importantes-, la explosión demográfica
a escala mundial y el alto nivel del progreso científico con sus naturales influencias y consecuencias, pese a los inconfesables designios de cualquier
ideología carente de ética en su doctrina, que tenga contenido y afanes de
1

Lic. ALBERTO GARCÍA Gó1rnz. Internacionalismo y Universalismo. Humánitas, vol.
V, p. 533. Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, 1964

597

�'I

dominio mundial (libido dominandi) y que se pretenda imponer a través de
una "coexistencia pacífica", en tanto llegan otros acontecimientos, como si
la Humanidad no pudiera encontrar otro camino para dignificarse y cumplir con su destino histórico dentro de ese turbio devenir y no caer en la esclavitud "ideológica" materialista, que lleva al hombre por caminos que no
no son los del amor, la caridad y la comprensión, únicos medios viables para
una posible integración de verdadera convivencia internacional.
Así, es necesario establecer el proceso natural de la internacionalización, el
que no es compatible con cualquier paralelismo de otra índole, ni con los vicios y falacias congénitas de una pretendida internacionalización de carácter
puramente ideológica. En otras palabras, la realidad sociológica internacional que apunta una dinámica hacia la posible integración internacional, encuentra sus causas principales en los citados factores de la explosión demográfica en un aspecto y, por otro, en los adelantos notables de la ciencia.
Claro está, que en el trasfondo se encuentra otra serie de importantes elementos cuya conjugación y precipitación queda sujeta a las presiones que
de todo orden se operan en el seno de las sociedades nacionales, los &lt;fue también coadyuvan en ese proceso, pero que no son estudiados aquí.
Tomando en cuenta el innegable grado de influencia que en los tiempos
modernos ha venido cobrando el hecho de lo ideológico, es consecuente el
que se haya despertado un interés por su estudio, así como el de su influencia en las diferentes comunidades sociales, hecho que es analizado por los
tratadistas a través de materias aplicadas a ese campo, así como en importantes obras y estudios, tomando en cuenta, además, su empleo como anna
de penetración política y de conquista.
Por lo que respecta a lo ideológico, considerado como una corriente de
pensamiento que opera del exterior hacia el interior, ya se ha advertido desde las comienzos de la última Guerra Mundial, la prevención en contra de
ella, en medidas legislativas con un carácter penal proteccionista, no solamente de naturaleza anti-bélica,2 las que, en la mayoría de los casos, no tuvieron la eficacia que hubiera sido de desearse, atentos a los resultados negativos que hubo de contemplarse.
De acuerdo con el aforismo: "Las ideas no tienen fronteras", resulta innegable que lo ideológico ha venido tomando un inusitado incremento, como así fue posible observarlo, por ejemplo, en los graves disturbios reciente• En México, el llamado Delito de Disolución Social, contemplado en los artículos
145 y 145 bis, del Código Penal para el Distrito y Territorios Federales. En Estados
Unidos de Norteamérica, en disposiciones legales, en la existencia de un Comité encargado de contrarrestar las actividades anti-Norteamericanas y en la gran mayoría de

mente acontecidos en diversas partes del mundo, los que tienen una sospechosa sincronización y que aunado a otros motivos e inquietudes características de las juventudes de nuestro tiempo, han producido un debilitamiento
de afirmación nacional al seguirse una línea ideológica y política de repercusión internacional.
Así, pues, este proceso ideológico que se ha venido operando cada vez con
mayor intensidad en un radio siempre creciente, ha arrollado ideas y conceptos que, hoy por hoy, resultan obsoletos para ese proceso, o bien han
caí~o en el_ anacronismo o la ineficacia, o, en última instancia, ese proceso
es. inadvertido por la masa --otro fenómeno moderno--, que es nutrida y
onentada en fuentes extrañas a su propio ser y estilo de vida, dentro del límite
de lo nacional, masa que resulta fácil presa de control en manos de expertos
de agitadores o de políticos, los que para sus propósitos, en algunos de lo:
casos, anteponen su interés personal, al de su nación y utilizan todos los modernos cuanto poderosos medios a su alcance -como profesionales-- para
atacar los puntos débiles de esa masa, alcanzando casi siempre con éxito las
metas propuestas. Además, no es un simple juego de palabras el entender
que no es lo mismo nutrirse que ser nutrido, referido esto a la cuestión intelectual.
Por lo que respecta al hecho social de la masificación, característico de las
modernas sociedades y que aparece como producto inmediato de la explosión
demo~áfica, a su vez ha permitido la ósmosis ideológica con mayor celerid~d, s1 se ~ºn:1ªn. :n cuenta las presiones y la menor resistencia, lo que permite la soc1ahzac1on gradual, encontrándose el hombre atrapado en alguna
de las estructuras que forman la gran red. Esto ha provocado un cambio en
la ubicación y estimación de la persona al ser convertida en individuo con
las trascendentes consecuencias que son de apreciarse.
'
Con razón Peter A. Calver ha escrito: "Dentro de la terminología angloamericana, la formación de las actitudes políticas entre los elementos de un
grupo humano se califica generalmente de socialización política. Este término indica que se trata de una operación entre una serie más vasta de operaciones sociales estudiadas por los sociólogos, gracias a las cuales el individuo puede ser admitido en el seno de la comunidad e instruido acerca de
la manera de comportarse en relación con ella".3 Debemos recordar también
'
la frecuencia con que se utiliza el concepto de "cultura de masas".
La Nación. Por lo que respecta a la Nación, y su derivado, la nacionalidad, se ha afirmado que se originan con la presencia del Estado, sin em. • C. F. Gabriel Almond y James S. Coleman, editores: The Politics of the Deuelopmg Areas. Princeton, N. J., 1960, (pp. 26-31). Citado por Peter A. Calvert. La Formación de las Actitudes Políticas. Aportes No. 7. Enero 1968.

países.

599
598

�bargo, no es posible confundir a la concreción jurídica de lo sociológico cuya
raíz está en la Nación misma, siguiendo el proceso natural de su desarrollo
a través del tiempo.
Así, Recaséns Siches eslima que la Nación, elemento básico de la nacionalidad en el sentido en que hoy empleamos esta palabra, es una sociedad
moderna. Aunque el hombre es conocido desde antiguo, hasta entrada la
Edad Moderna, no se formó ninguna estructura nacional en el sentido que
hoy damos a esta expresión, pero en cambio, antes de que se formaran
las modernas nacionalidades encontramos comunidades, las cuales desempeñan un papel parecido al que hoy le corresponde a la Nación, en los pueblos adelantados, y las cuales, aunque con características diferentes, vienen en
el fondo a significar algo parecido a lo que la Nación hubo de significar
después. Así, por ejemplo, las tribus, las confederaciones de tribus y la CiudadEstado de la antigüedad clásica.4
La Nación, de acuerdo con las concepciones que de ella se tienen, se nutre
de sus propias substancias, o sea de ideas y conceptos que, con mayor o menor
grado de eficacia, con aciertos o con errores, ha hecho suyos, los que a su vez,
han hecho permisible el florecimiento de determinadas instituciones políticas
-en el más alto nivel del concepto de política-, especialmente en aquellos
pueblos que han tenido el acierto de crearlas, adecuándolas a su tradición
histórica y a su peculiar forma de ser, lográndose así su mejor asimilación y
perfeccionamiento. De la inobservancia de esto último, algunas naciones han
lamentado graves consecuencias.
Interesante, pues, resulta el caso observado hasta el presente, de uno de
los conceptos que han tenido mayor arraigo entre las diversas comunidades
del mundo: la Nación. Y es precisamente este concepto, cuya historia se
remonta inicialmente a formas de agrupamiento humano que alcanzaron una
mayor cohesión social, el que ha llegado hasta nuestro tiempo y cuyo valor sobrepasa una mera circunscripción de tipo sociológico, ya que sus raíces han
penetrado profundamente en el alma humana, desde sus primeras manifestaciones, hasta llegar -equivocadamente, por cierto-, a los excesos negativos de un nacionalismo exacerbado, mal entendido y peor practicado.

Mas si el concepto de Nación, que en nuestro tiempo parece -dentro del
proceso mismo de la evolución histórica-, y bajo la influencia del internacionalismo, como próximo a convertirse en inoperante, esto no significa que
haya perdido todavía su plena validez sociológica, jurídica y política. Es también probable que tal eventualidad no acontezca, por más que determinados
hechos permitan registrar la presencia de tendencias hacia ese fin.
• REcASÉNs Sicm:s. Sociología, p. 451.

600

Sobre este último punto resulta interesante observar cómo en el campo
de lo económico se han venido sucediendo determinados hechos en América
Latina que son elocuentes en lo que se refiere a un tipo de internacionalización, que bajo el nombre de integración, y dentro de la estructura internacional, aparece como integración internacional, obedeciendo a la tendencia
que venimos señalando.
Entre los días 8 y 26 del mes de julio de 1968, se llevó a cabo, en La Paz,
en la sede del Instituto Boliviano de Estudios y Acción Social (IBEAS), un
curso sobre "Bolivia y la Integración de América Latina", organizado por el
INTAL (Instituto para la Integración de América Latina), bajo los auspicios
del Banco Central de Bolivia.5
En el discurso de clausura del director del INTAL, señor- Gustavo Lagos, se
advierten en algunos de sus conceptos, ideas sumamente reveladoras de la tendencia internacionalista, que si bien están inspiradas en la integración, en boca
de una autoridad en la materia, resultan de la mayor importancia. He aquí
algunos pasajes: ..."Cabe destacar, en primer término, que el proceso de
integración económica ofrece ventajas indudables a la economía boliviana y
por ello la política del Gobierno de Bolivia de decidido apoyo a la integración
constituye una clara interpretación de los auténticos intereses nacionales y
de la vocación histórica de Bolivia dentro de América Latina. Como si los
fundadores de esta nación hubieran tenido el presentimiento del rol estratégico que el país podía jugar en el proceso de integración económica, le dieron
el nombre que hoy lleva, derivado del propio nombre del gran libertador,
precursor y primer actor del movimiento de unidad latinoamericana. Porque
dentro del proceso general de América Latina, Bolivia aparece como un país
puente colocado por la geografía y por la historia en un lugar de encuentro
de los distintos esquemas de integración que se están desarrollando. Su ingreso
a la ALAC ( Asociación Latinoamericana de Libre Comercio) le ofrece un
gran mercado para el desarrollo de sus planes en los distintos sectores productivos, y le permite la concertación de acuerdos sectoriales, generales o parciales en el ámbito del Tratado de Montevideo. En su calidad de país de menor
desarrollo económico relativo, Bolivia puede obtener ventajas no extensivas y
además está autorizada por la Resolución 176 para llevar a cabo el programa
de liberación comercial en condiciones más favorables. Ello le permite formular una política de negociaciones que no comprometa el cumplimiento de los
objetivos nacionales, como ya se demostró en la primera negociación de Bo• Boletín de la Integraci6n. Agosto 1968, pp. 462 y 463. Buenos Aires, Argentina.

601

�livia en la ALAC, durante el séptimo período de sesiones ordinarias de la
conferencia.
"Su ingreso al Grupo Andino la vincula a un conjunto de países y a un
esquema de integración destinado a desempeñar un papel estratégico dentro de
la integración general de América Latina. Este ingreso no solamente responde
a imperati~os de s~ geografía sino que también le permitirá gozar de un régimen especial, con1untamente con Ecuador, en el acuerdo andino en o-esta.,
"
b
c1on...
Termina, el señor Lagos con estas palabras: "Cuando se organizaba en
Mendoza el Ejecutivo Libertador que habría de liberar a Chile, alguien pre~tó a San_ Martín por qué siendo él argentino se interesaba tanto por la
mdependenc1a de Chile. Y el gran General respondió: 'mi país es la América
entera Y me importa tanto la independencia de Chile como la independencia
de las Provincias Unidas del Río de la Plata'. Es el espíritu contenido en
:sta gran afi~mación el que podrá hacer posible esta segunda etapa de nuestra
md~~endencia. que es la integración de América Latina. Unidos en una gran
nacton de naciones como sería una América Latina integrada, no diviso tarea
alguna que esté fuera de nuestro alcance. Mas para ello necesitamos compenetramos del espíritu sanmartiniano y considerar que el desarrollo de cada
uno de nuestros países es tan importante como el desarrollo de los demás países
latinoamericanos. Es dentro de este espíritu que hizo posible la primera independencia de América Latina..."
Ciertamente vamos de lo nacional a lo internacional, mas si esta mutación,
hoy por hoy, un tanto prematura, supondría, en principio, un nivel internacional
e~ el que ~ igualdad permitiese tal mutación; una igualdad que comprendiendo los diversos factores operantes en el seno de lo social, de lo económico
de lo religioso, de lo jurídico y de lo político, pero sobre todo de lo cultural'
permitiese tal cambio, lo 9ue, a ojos vistas, por ahora resulta imposible d;
alcanzar de acuerdo con un somero análisis de las diversas situaciones de esos
órdenes nacionales a nivel internacional, máxime que las bipolaridades, riqueza-pobreza, cultura-ignorancia, fuerza-debilidad -que son reflejos vivos del
ser del hombre-, destruyen cualquier intento actual de una factible posibilidad a ese respecto en el plano de lo internacional.
No se ignora, por otra parte, la nobleza de los postulados internacionales
contenidos en el Preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas y que resulta
un patétic~ reconocimiento de la infortunada realidad internacional, al proclamar la igualdad de los Estados, como principio, cuando en la parte relativa
se asienta: "reafirmar la fé en los derechos fundamentales del hombre en la
dignidad y el valor de la persona, en la igualdad de derechos de ho:ibres y
mujeres de las naciones grandes y pequeñas. .. Establece también el artículo 2

602

"

de la propia Institución: ( 1). La Organización está basada en el principio de
la igualdad soberana de todos sus miembros.
Esta colocación de desigualdad de las situaciones nacionales en el plano
internacional, permite inferir determinadas consecuencias y de que estamos
también ante la posibilidad -trágica expectativa- de que no solamente se
paralicen los intentos o el proceso mismo de la integración internacionalista,
sino que esa desigualdad que, como fermento, es propicia para que se produzca un conflicto bélico como nunca antes lo padeciera la Humanidad. Posibilidad que nos lleva a la conclusión de que se ha llegado -tomando en cuenta
las características y posibilidades de ese futurible bélico-, a dos situaciones que
en síntesis son definitivas: la guerra -problema central del Derecho Internacional- y la paz.
En el caso de la primera, o sea el empleo de la violencia para la solución
de los conflictos como arma suprema y como ultima ratio, ha determinado
importantes y profundos cambios en las sociedades de todos los tiempos, sólo
que ante la eventualidad de un conflicto bélico, dada la enorme y total potencialidad destructiva de los medios a emplearse, ya que ahora se trata no
de una guerra limitada, sino de una guerra total, colocan a la Humanidad
ante la situación imposible de rehacerse y sí de fenecer ante tal circunstancia.
Lo nacional, como parte de un todo afectado, dados esos medios destructivos,
desaparece, no ya por factores de proceso integrativo de carácter internacionalista, sino por la amenaza o aplicación de la violencia física, cuyas consecuencias serían definitivamente aniquilantes y destructoras, si se toma en cuenta que ahora las causas -cuya conjunción se presenta por primera vez en la
historia- son totalmente distintas a cuantas hayan operado en el pasado.
O bien, cabría la posibilidad de la integración impositiva -ante el temor- de
un solo bloque, que a su vez fundiría lo nacional y lo internacional.
En el otro aspecto de la cuestión, la paz, en última instancia, sería el camino
que permitiera la posibilidad del proceso gradual de integración de tipo internacional por sus propias fuerzas naturales, lo que significaría una serie de
problemas relativos de ese proceso, no solamente difíciles, sino sumamente complejos para ser superados sino con el paso del tiempo. Lo que parece utópico,
si se miden los futuros alcances, tanto de la explosión demográfica mundial,
como de la incontenible marcha del proceso científico, o bien, de la conjunción de ambos, lo que al menos permitiría un intento de integración. Y de aquí,
entre la antítesis guerra-paz, se llegaría, en última instancia, al problema, al
eterno problema del predominio de la razón o de la fuerza. Habría que estudiar las posibilidades de lo ideológico, que sirviendo a los fines de la violencia
dejaría postergada a la propia razón, al convertirse en un fin y no en un medio
603

�para llegar al entendimiento del que tanto necesitan los hombres de nuestro
tiempo.
Por lo que toca al tema de nuestro breve estudio, vemos que la tendencia
internacionalista se puede apreciar en múltiples aspectos. Hemos escogido un
artículo escrito por Jaume Miravitlles en que bajo el título de "Imperios
Verticales", el escritor advierte esa tendencia, cuando afirma: "Ha sonado,
-se dice- la hora de poner las bases de la unidad mundial. Las técnicas industriales de que dispone el hombre, los fabulosos avances tecnológicos en el
transporte y en la comunicación, hacen posible aquel proyecto hasta ahora
quimérico. Tenemos ya satélites artificiales capaces de proyectar a un auditorio mundial, programas de televisión, se está trabajando en sistemas que
podrían llevarnos a cualquier lugar de nuestro planeta en pocos minutos. Teóricamente, es perfectamente posible trabajar en Nueva York y vivir en la Costa
Azul. Es decir, teóricamente, estamos preparados para hacer de toda la Tierra
una unidad económica y social. ¿Lo estamos política y culturalmente? ¡ Ciertamente no!
"Vivimos en una época -agrega el autor- , de significativa contradicción:
a medida que se uniforman las formas materiales de la vida, se exacerban los
particularismos locales, no ya desde el plan de nación, sino desde el más elemental de la región, comarca o tribu. Esta reacción no es necesariamente negativa y constituye una defensa saludable de la originalidad de la persona humana que se resiste a convertirse en un robot sin alma ni corazón".
Así, vemos que el fenómeno de la internacionalización, además de ser observado por el escritor, es un tema que interesa por igual a todos los hombres,
ya que todos los hombres estamos comprometidos en él, y es necesario reconocer
que esa realidad, que a primera vista pudiera parecer fácil de desentrañar
entre la urdimbre de complejos problemas, de interesadas actitudes ideológicas,
así como de la mayor diversificación de opiniones, y en el que, pese a los
esfuerzos realizados, la persona humana, la que debe ser considerada en primer
término como tal, se vé seriamente amenazada por los efectos deshumanizantes
de la masificación y por la penetración ideológica que está caracterizada precisamente por el ataque a su ética y a su dignidad, desconociendo el alto valor que representa, no como símbolo ni como número. De aquí que también sea
digno de alabanza el esfuerzo realizado en el seno de la Organización de las
Naciones Unidas, para rescatar, exaltando, el reconocimiento de los derechos
humanos, esencia y condición natural de la persona humana en momentos en
que tal reconocimiento, especialmente en la órbita de lo nacional, esos valores
de la persona no están debidamente realizados, pese a lo impecable o a la
intencionalidad en la letra y en el espíritu de las diversas legislaciones en el
mundo.

En la nación, el hombre encontró una de las formas más adecuadas para
verificar su propia proyección y la de sus congéneres. Esto así se demuestra
con un estudio comparativo en el plano histórico de las diversas instituciones
políticas de los pueblos y la historia tiene destellos de gran contenido humano
cuando se inicia la gestación de las nacionalidades. Ciertamente, cambian las
circunstancias en el tiempo y en el espacio, pero es bajo el influjo de ellas que
el hombre emerge --&lt;:orno persona-, dotado de los medios que le permitirían
· con el paso de los días, llegar al advenimiento de la democracia y este hecho
es bastante significativo, si se considera que la democracia es una de las más
completas formas políticas que el hombre haya podido alcanzar, y que, además,
habría de permitir el nacimiento, el desarrollo y el progreso de las propias nacionalidades, así como el afianzamiento de los valores morales y cívicos que le
darían un "porqué" más satisfactorio a su espiritualidad, pudiendo llegar así
a grandes expresiones, pese a lo elemental del concepto de lo nacional en sus
formas primarias.
"En efecto -dice Antonio de Luna- se creyó que el nacionalismo y su
aplicación a las naciones que todavía no habían logrado constituirse en Estados
independientes -'principio de las nacionalidades'- era una etapa necesaria
hacia el internacionalismo y no se dieron cuenta de que en lugar de ser el
apogeo del individualismo y la democracia, aplicación a las mismas de los
derechos del hombre y su mejor garantía eran la negación de los mismos. Ello
proviene de la confusión entre 'principio de autodeterminación' y 'principio
de las nacionalidades', que son cosas distintas. Para que ambos coincidieran
haría falta que la nación se definiera. como 'un plebiscito cuotidiano', como
upa asociación voluntaria de hombres que quiere vivir bajo un Estado que
los una; pero precisamente tal definición es una confusión de lo político con
lo nacional. Renán define al Estado, no a la Nación, dejándose llevar de la
sinonimia de ambos términos en francés. Pero lo que hace que la nación sea
problema, lo que explica que a partir de la Revolución francesa se haya convertido en la categoría suprema de integración social y política, es precisamente el que se la considera como algo objetivo -natural o metafísico; y
entonces, si la cualidad nacional es algo independiente de la voluntad, el
principio de las nacionalidades es, como sostiene Lord Acton, incompatible
potencialmente con la democracia, ya que "pone límites al ejercicio de la
voluntad popular y la sustituye por un principio más elevado". Si antropomórficamente se trasladan todos los derechos del hombre a las naciones, éstas conquistan la libertad, pero desaparece la de los individuos".6
• ANTONIO DE LuNA. Fundamentación del Derecho Internacional. Ponencia. Actas del
Primer Congreso Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional. Madrid. MCMLI.

605

604

�11

Pero no es posible soslayar la importancia trascendental del hombre con
sentimiento de nacional. Desde luego no son las formas más altas de su espiritualidad. Así tenemos la expresión de la cultura griega, o bien, el Siglo de
Oro hispánico, dentro de organizaciones humanas en donde la fórmula democrática incipiente empezaba a penetrar, ya fuera gracias a la Ciudad-Estado
o en las conquistas alcanzadas por los comuneros españoles.
Cuando los insurgentes de América luchaban por liberar a sus pueblos,
aspiraban a una democracia, en contra del despotismo, aunque las formas jurídicas no fueran en muchos casos de tal naturaleza.
Y cuando hablamos de esos comienzos de la Nación, no está por demás recordar que en el hoy distante año de 1899 podía decirse que Europa entera
estaba gobernada por solamente dos monarquías, dos Estados secundarios:
los Países Bajos y Suiza y una que otra villa libre de Alemania o de Italia eran
la excepción; dos monarquías, solamente dos: Inglaterra y Suecia, estaban
limitadas por instituciones parlamentarias, las otras no conocían las ventajas
y los inconvenientes del poder absoluto, más o menos temperados por las disposiciones personales de los "Déspotas Esclarecidos".7
He aquí que un nuevo actor, el Pueblo, comenzó a aparecer en la escena
internacional. Es en este punto que se observa una irresistible evolución: la
Filosofía Política de Bossuet no conocía más que el Estado. Montesquieu y
Voltaire mostraban más su simpatía por la Nación, y por su parte Rousseau
y Mably no admitían otra soberanía que la del Pueblo. Ciertamente, los Soberanos de aquel tiempo no reconocieron de buen grado la pretensión de sus
pueblos a disponer de su status político; la Santa Alianza se constituyó expresamente para liberar parcialmente de acuerdo con las manifestaciones, la renovación del espíritu revolucionario, o bien la institución de ese Pacto que
llegó a un resultado que los componentes no proveyeron ni imaginaron: el
evitarles a los pueblos oprimidos el sentimiento de su solidaridad.
Al presente -de ac;uerdo con Royssen-, la importancia de ese hecho es
posible resumirla de la siguiente manera: el problema de las nacionalidades
llegó a ser un "Affaire" internacional; en nombre de la paz, los aliados se
pusieron de acuerdo para constituir en común la policía de Europa; en nombre
de la justicia, las nacionalidades reclamaron la invocación de la conciencia
universal, como así es posible observarlo durante más de medio siglo, en la
prensa, en los debates políticos y en la literatura de toda Europa. El progreso
de las nacionalidades provino, lógicamente, del desenvolvimiento de las instituciones democráticas.8
• THEODORE RuYSEEN. Les Sources Doctrinales de l'ltiternacionalisme. Presses Universitaires. Vol. III, pp. 18 y sigs.
• Ibid., p. 134.

606

Dentro de las diversas teorías que lógicamente se han elaborado en tomo
a la nación, la que por su propia naturaleza ha despertado la atención de esclarecidos pensadores, se ha llegado a una división de ellas en naturalistas y
espiritualistas, siendo, por tanto, necesario buscar los elementos subyacentes en
el concepto, ya que en los tiempos modernos algunas ideas acerca de él, están
superadas, como acontece con la de raza, que ha sido declarada sin fundamento
por muchos autores que con sólidos argumentos han hecho evidente su carencia
de razón. Otros autores sólo se han detenido en algunos de los aspectos o de
los elementos fundamentales del concepto de la nación, olvidándose del todo.
Sin embargo, es posible extraer algunas notas esenciales que son características
y permanentes en la nación con objeto de ver qué posibilidades tiene la internacionalización, en el aspecto de su t;volución natural, que es en síntesis, el
objeto de nuestro apuntamiento.
En Francia -de acuerdo con J. T. Delos 9- y en los países que han seguido
su ejemplo, se ha superado la influencia de sus revoluciones, al despertar de la
conciencia nacional. No se ha hecho ningún llamamiento al sentimiento racial. La nación que se subleva, de 1789, es en realidad el "Pueblo Soberano"
que toma conciencia de sus derechos. Se alza contra un sistema político, contra
el feudalismo y contra la monarquía absoluta; reivindica los derechos del
hombre, y no los de su raza; invoca la razón y no la sangre; y no piensa en la
diversidad de las razas, sino para proclamar su igualdad ante el derecho y su
libertad.
Sin embargo -prosigue este autor- mientras esta forma del sentimiento
nacional ligado más tarde al ideal democrático, gana paso a paso y derrumba
la estructura política, aparece otra que no cesa, que no deja de ganar terreno
a su vez, bajo la influencia del pensamiento germánico principalmente, invoca
a los derechos históricos, la sangre y el suelo; cree en el alma colectiva, en las
fuerzas oscuras e instintivas que prevalecen en la vida de los pueblos y en el
desarrollo de sus instituciones sobre las decisiones de la libertad individual más
próxima a la naturaleza y a las condiciones físicas de la vida, menos política,
menos racial y más voluntariamente mística, esta concepción de la nación se
orienta por sí misma, hacia las diversas formas del racismo.
Pero si la Nación ofrece evidentemente al hombre un medio, conjuga, al
parecer, la acción de los elementos físicos como el territorio, el clima, y la de
los factores institucionales, históricos, políticos y sociales.
Del conjunto de conceptos que sobre la Nación se han elaborado y de entre
la diversidad de notas o elementos que se le atribuyen, destaca, predominantemente, la idea de comunidad, como elemento aglutinante, ya que todos los

• J.

T.

DELOS,

p. 38.

607

�atributos del concepto coinciden en esa característica en la que participan todos
los miembros de una determinada agrupación social. Sin caer en un vitalismo
exagerado, sin embargo, no es posible negar la existencia del ser contenido en
la nación, porque en última instancia, éste requiere de una organización, que
se traduce en vida comunitaria política, religiosa, cultural, social, etc., dentro
de un orden jurídico y social que es precisamente el que la caracteriza, haciéndola diferente de otras, y aunque resulte un tanto discutible la afirmación de
que la nación es un organismo vivo, al cual algunos autores la atribuyen hasta
alma y conciencia nacionales, como hipérboles románticas, es indudable que la
nación tiene en sus atributos esa comunidad que le otorga el sello característico de una personalidad, no solamente de naturaleza jurídica sino también
moral.
En la relación existente en las clásicas instituciones Nación y Estado y entre
los Estados y la Organización Internacional, se han venido observando ciertas
diferencias o bien, siempre bajo el influjo omnipotente de la soberanía -celosamente guardada y defendida en razón natural de la aparición de los pueblos
jóvenes-, como, en nombre de esa soberanía, paradójicamente, el Estado se
ha visto precisado a coordinarse con la soberanía de otros Estados y para
esto ha sido necesario superar muchos escollos para preservar lo inmaculado
de la propia soberanía, si bien en su nombre se han realizado grandes cambios
en el tiempo actual.
El hecho es que en nuestros días todos los Estados se han comprometido
moral y jurídicamente a participar en la resolución de los graves problemas
que aquejan a la Humanidad, no solamente en el ámbito de lo internacional,
sino que han utilizado a la Organización de las Naciones Unidas para recibir
ayuda en lo nacional. Tal es el caso de la preservación de la paz, tal es el
caso cada vez más importante de la participación de los Estados en la creación y fomento de las instituciones de tipo económico, como hubimos de ver,
de organismos para la educación, etc. Se podría preguntar si se llegará a la
situación de si el hombre, como persona, no encuentra ya el debido reconocimiento de protección en su esfera nacional, cuarido organismos internacionales
acuden en su ayuda. Lo ideológico tiene otros caminos y otras metas, atendiendo a que es o debe ser, producto de una doctrina, que tenga un profundo
contenido ético y humano, porque no es la desesperación ni la miseria las que
pueden conducir a la Humanidad a través de una ideología que preconiza la
violencia y el apoderamiento. No sería una ideología, sino una disfrazada actitud política con fines imperialistas la que arrastraría al hombre a su fin. ¿Sería la civilización, contradictoriamente hablando, la forma de conducir al
hombre a su final? Debemos pensar, por hoy, que si el proceso de internacionalización habrá de realizarse, el hombre debe poner su razón para conducirlo,
608

utilizando los frutos alcanzados por el progreso científico aplicado a la erradicación de los problemas que determinan el clima favorable para la proliferación de ideologías negativas y aniquilantes, recordando aquellas palabras
de aquel judío víctima de la persecución nazi, cuando las maldibujara en la
pared de su escondite:
Creo en el sol, aunque no brille,
Creo en Dios, aunque esté en silencio,
Creo en el amor, aunque esté escondido. ..10

'º Citado por IiARoLD

BLAKE WALKER.

Chicago Tribune. 2 de mayo de 1968' p. 2.

609
H39

�LA EDUCACIÓN EN EL MtXICO INDEPENDIENTE
Lrc. JoRGE PEDRAZA
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística.

EL LICENCIADO Y PROFESOR Germán Cisneros Farías, tiene un interesante estudio sobre el artículo tercero constitucional, en donde señala que "el primer
documento jurídico en materia educativa, de que tenemos noticia, es el que
se refiere a la Constitución Española de 1812".1 Esta Constitución, jurada en
Cádiz el 19 de marzo de 1812, entró en vigor en la Nueva España el 30 de
septiembre de ese mismo año.
Este primer antecedente constitucional del artículo tercero lo encontramos
en los artículos 131, 335, inciso quinto; y 366 al 370 de la Constitución Política
de la Monarquía Española:
Artículo 131. Las facultades de las Cortes son:
Vigésimasegunda: Establecer el plan general de enseñanza pública en toda
la Monarquía, y aprobar el que se formó para la educación del Príncipe de
Asturias.
Artículo 335. Tocará a estas diputaciones (provinciales) :
Quinto: Promover la educación de la juventud conforme a los planes aprobados; y fomentar la agricultura, la industria y el comercio, protegiendo a los
inventores de nuevos descubrimientos en cualquiera de estos ramos.
Artículo 366. En todos los pueblos de la Monarquía se establecerán escuelas
de primeras letras, en las que se enseñará a los niños a leer, escribir y contar,
y el catecismo de la religión católica, que comprenderá también una breve
exposición de las obligaciones civiles.
Artículo 367. Asimismo, se arreglará y creará el número competente de
1

GERMÁN CrsNERos FARÍAs. El Artículo Tercero Constitucional. Monterrey, México,

1965, p. 13.

611

�'

'l

universidades y otros establecimientos de instrucción, que se juzguen convenientes para la enseñanza de todas las ciencias, literatura y bellas artes.
Artículo 368. El plan general de enseñanza será uniforme en todo el reino,
debiendo explicarse la Constitución política de la Monarquía en todas las
universidades y establecimientos literarios, donde se enseñen las ciencias eclesiásticas y políticas.
Artículo 369. Habrá una dirección general de estudios, compuesta de personas de conocida instrucción, a cuyo cargo estará, bajo la autoridad del Gobierno, la inspección de la enseñanza pública.
Artículo 370. Las Cortes por medio de planes y estatutos especiales arreglarán
cuanto pertenezca al importante objeto de la instrucción pública.2
Con la conquista, la Nueva España dependió en su legislación de España.
Privada esta tierra de facultades legisladoras, sus negocios más importantes se
ventilaban en las Cortes Españolas. La vida de España llegaba tiempo después
a América.
En 1812, ante las Cortes de Cádiz, don Miguel Ramos Arizpe presentó una
memoria en la que apuntaba que "la educación pública es uno de los primeros
deberes de todo gobierno ilustrado, y sólo los déspotas y tiranos sostienen la
ignorancia de los pueblos para más fácihnente abusar de s~s derechos. ~a situación de estas cuatro provincias internas de Oriente, su sistema de gobierno
interior y en general de la monarquía tan notoria y prolongadamente aletargada han' influido desgraciadamente en que no se conozca en estas infelices provinci:s un establecimiento ordenado de educación popular. Sólo en la villa de
Saltillo, primera de la provincia de Coahuila, y en Monterrey, capital del Nuevo
Reino·de León, hay una escasa dotación fija para la subsistencia de un maestro
de primeras letras. Los presidios y villas de más numerosa población sostienen,
de los fondos de las c~mpafüas y contribuciones voluntarias de algunos padres
de familia, a algunas personas ineptas o de mala conducta con el nombre de
maestros que regularmente se entretienen en mal enseñar la doctrina cristiana,
siendo p~r lo común incapaces de enseñar principios de una regular educación
pública; en las haciendas que ocupan gran número de sirvientes, suele hab~r
también una u otra escuelilla, habiendo yo observado más de una vez el cuidado que se pone en que los hijos de los sirvientes no aprendan a escribir, por
creer algunos amos que llegando a esa que se llama ilustración, solicitarán.o_tro
modo de vida menos infeliz, rehuyendo la dura servidumbre en que han vivido
sus padres. ¡ Desgraciada juventud americana! ¿ Es posible que se intente re• Derechos del Pueblo Mexicano. Tomo III. XLVI Legislatura. México, 1967, p. 87.

612

primir las más bellas disposiciones de la naturaleza y mantener al hombre en
una brutal ignorancia para más fácilmente esclavizarlo? ..." 3
El panorama que nos muestra Ramos Arizpe es lamentable y habla precisamente de las cuatro provincias internas de Oriente, entre las cuales se encontraba el Nuevo Reino de León, con su capital: Monterrey, y una gran
cantidad de poblados, en donde apenas había un maestro de primeras letras
y en la mayoría de esos lugares ni siquiera eso.
El 22 de octubre de 1814 es sancionado en Apatzingán el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, en cuyo Artículo 39 se
estatuía que "La instrucción, como necesaria a todos los ciudadanos, debe ser
favorecida por la sociedad con todo su poder".4
El movimiento de Independencia, iniciado por Hidalgo, es consumado por
Guerrero e Iturbide y muchos hombres más. Es así como México se quita la
tutela de España y se inicia, en esta forma, una nueva vida: la vida del México Independiente.
"Con el movimiento de Independencia --es Larroyo quien habla- nacen
propósitos político-educativos suficientemente amplios para delimitar una tercera época: la de la enseñanza libre, que se caracteriza por un anhelo de organizar la vida pedagógica del país sobre la base de una política liberal; sin
embargo, aquí y allá se percibe la segunda intención de sustraer la dirección
educativa del influjo del clero para ponerla en manos del Estado (Valentín
Gómez Farías). Dicho ideal nutre la doctrina que sustentan los destacados
políticos de la educación, hasta la época de la Reforma". 5
El cuatro de octubre de 1824 es sancionada por el Congreso General Constituyente la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, en cuyo
Artículo 50, fracción I, señala las facultades exclusivas del Congreso:
1. Promover la ilustración: Asegurando por tiempo limitado derechos exclusivos a los autores por sus respectivas obras, estableciendo colegios de marina, artillería e ingenieros; erigiendo uno o más establecimientos en que se
enseñen las ciencias naturales y exactas, políticas y morales, nobles artes y
lenguas: sin perjudicar la libertad que tienen las legislaturas para el arreglo
de la educación pública en sus respectivos Estados" .6
El Congreso General Constituyente de 1824 tomó como sinónimo de la palabra instrucción el vocablo ilustración, según se puede apreciar en el texto
anterior.
• lbid., p. 88.
• lbid, p. 88.
• FRANCISCO LARROYO. Historia Comparada de la Educación en México. Editorial
Porrúa, S. A. México, 1964, p. 41.
• Derechos del Pueblo Mexicano, p. 89.

613

�Tan pronto como se consumó la Independencia se habló ya de trabajar
por la educación popular. En 1825, el Primer Presidente de la República,
general don Guadalupe Victoria, al cerrar -precisamente el 21 de mayoel período de sesiones ordinarias de la Cámara, expresó:
"El poder ejecutivo no ha perdido ni puede perder de vista la moral y la
ilustración, y por lo que a ésta hace, una Junta está actualmente entendiendo
en un proyecto grandioso de enseñanza pública, a fin de que los mexicanos no
tengan que ir a buscar socorros a otros países". 7
Pero, es ya bien sabido, sólo fueron proyectos. Así vemos, en informes sucesivos, cómo se lamenta Guadalupe Victoria.
Las Escuelas Lancasterianas.

La primera manifestación escolar, fuera de las causas que habían guiado
la educación durante el largo período de la Colonia, la constituyen las Escuelas Lancasterianas ( 1822) que por más de 70 años habían de influenciar
con su estilo peculiar. La Compañía Lancasteriana se fundó el 22 de febrero
de 1822.
Señalaremos aquí que las Escuelas Lancasterianas deben su nombre a José
Lancaster, nacido en Inglaterra en 1778 y quien intentó la transformación de
la sociedad mediante la instrucción de las clases más humildes.
La Compañía Lancasteriana en México recibió desde 1823 subsidio oficial
que fue incrementándose con el tiempo y además le fueron donados varios edificios. Su influencia fue decisiva en 1840 al grado que, el 26 de octubre de
1842 fue erigida en Dirección General de Instrucción Primaria en toda la Nación. Durante los tres años que tuvo ese carácter oficial, la Compañía abrió
escuelas primarias y escuelas normales en varias ciudades de la República.
Algunos autores púntualizan las principales características de este sistema:
1. Utilizar a los monitores, alumnos mayores y adelantados, para instruir a
los pequeños y menos avanzados; los monitores recibían del maestro las instrucciones del caso, se rodeaban de diez o veinte alumnos y repetían las lecciones.
2. Los "ínspectores" vigilaban a los monitores, distribuían el material e indicaban al maestro quiénes de los alumnos debían ser sancionados.
3. La disciplina se mantenía por su severo sistema de castigos y permisos;
7

Innovaciones Pedagógicas de la Enseñanza Primaria.

El deseo de suministrar a todas las clases sociales los rudimentos de la
cultura humana obligaron a descubrir métodos más racionales, prácticos y
eficaces en los dominios de la instrucción elemental. Las primeras innovaciones en la enseñanza primaria, de las cuales fueron autores los religiosos dominicos Matías de Córdova y Víctor María Flores, se orientaron a la enseñanza de 1a lectura y la escritura, y fueron los primeros esfuerzos en el terreno
del método fonético. Gran éxito y significación obtuvieron en las tierras Chiapanecas, sin lograr vencer, sin embargo, el peso de una rutina generalizada
en el país.
La Escuela y el Estado Mexicano.

La educación cívica y política del pueblo fue iniciada con gran energía en
1833 por Valentín Gómez Farías, primer político de la educación en el perío-

La Educación Pública en México a Través de los Mensajes Presidenciales Desde

la Consumación de la Independencia hasta Nuestros Días. Publicaciones de la Secretaría de Educación. México MCMXXVI, p. 3.

614

se llevaba récord disciplinario en cuadros de honor y listas de de!I\érito; se
usaron las orejas de burro.
4. "La escuela lancasteriana introdujo algunos métodos nuevos y más efectivos que los que hasta entonces se usaban como, por ejemplo, el empleo de
mapas y carteles, los areneros y los ejercicios de dictado".
5. El programa se circunscribía a lectura, escritura y operaciones matemáticas elementales.
6. La enseñanza se impartía en una sala espaciosa; había una plataforma
para el maestro, mesabancos para los niños, una especie de telégrafo, consistente en una tablita con un aditamento especial para que por medio de sonidos
convencionales, se pudieran transmitir direcciones y órdenes a monitores inspectores...8
Hacia 1870 decayó rápidamente la escuela lancasteriana por dos razones:
Una intrínseca, derivada del sistema mismo que, de moda por algún tiempo,
llegó un momento en que resultó superado. La razón extrínseca estribó en
que tanto el Gobierno General como los Municipios principiaron a fundar y
sostener mejores escuelas primarias. En 1890 fue disuelta la Compañía Lancasteriana después de 68 años de existencia. Pese a las deficiencias de métodos y resultados desempeñó su papel histórico y representó el primer esfuerzo
para solucionar el g~ave y delicado problema de la enseñanza primaria popular.

8
EMMA MARTÍNEZ DuÉÑEz y CAMILO AluAs
en México. SEP. México, 1962, pp. 109 y 110.

ALMARAZ.

Historia de la Educación

615

�•

do independiente. Lucas Alamán y el doctor José María Luis Mora, fueron los
primeros ideólogos de un programa educativo del Gobierno. Alamán, en su
Memoria del siete de noviembre de 1823 pregonaba que sin instrucción no
podría haber libertad y que la base de la igualdad política y social era la enseñanza elemental. Para ello propuso un plan que fue aceptado y en el que
se trabajó hasta 1832. En 1833 trataron de implantarse sus reformas.
Por su parte, el doctor Mora apoyó esta renovación de la enseñanza en un
plano político, lanzando la idea de que habría de ser la base de la política
escolar, de hacer que las orientaciones y tendencias de la educación estuvieran
acordes con la política general del Estado Mexicano.
Todo ello coincidía con la conciencia de una urgente generalización de la
enseñanza elemental. Se trataba de una necesidad política; la educación de la
nueva nación debía de estar de acuerdo con las nuevas instituciones políticas,
sí éstas habían de perdurar. Tal fue el sentido de la Memoria de Alamán y de
toda la obra posterior realizada por el doctor Mora.
Considera el licenciado Carlos Alvear Acevedo que "Lo grave era el pretender que se estableciese por parte del Estado, un sistema educativo que reflejase las ideas y principios de ese mismo Estado. Lo grave era que se pretendiese una cabal identificación entre los dos términos: El jurídico-político,
y el educacional, sin tolerar discrepancias de criterio. Y esto podría ser todo
lo estatista y efectivo que se quisiese, pero en modo alguno podía titularse
democrático, porque si en un sistema democrático el Estado debe respetar los
valores nacionales -y no imponer los suyos coercitivamente-, el pensamiento del doctor Mora llevaba implícito, en ello, no sólo la lucha enérgica contra
el Catolicismo de México, sino también el embrión del absorcismo por parte
del Estado en materia educativa, con la consiguiente exclusión, gradual, pero
firme, del derecho propio de los padres de familia..." 9
Después de dar a conocer la opinión anterior, señalaremos que ambos partidos -el liberal y ~l conservador- comulgaban con la idea de orientar la
educación hacia la libertad; pero discrepaban en el modo como el país debía
evolucionar políticamente y ello motivó muy pronto conclusiones opuestas
respecto a la orientación de la educación.
Los conservadores consideraban la unidad r~Iigiosa del pueblo mexicano
como un valor nacional y no concebían que la libertad democrática exigiese
la 'aceptación de una libertad en la orientación ideológica de la enseñanza,
extraña a la tradición del país, y sobre todo, a la realidad escolar que estaba
casi totalmente en manos de la Iglesia. Los liberales, en cambio, pugnando
por la transformación radical del país, reclamaban el control de la educación
• CARLOS ALVEAR ACEVEDO.

616

La Educ(lción y la Ley. Ed.

Jus.

México, 1963, p. 57.

por el Estado, como único medio para asegurar la educación democrática de
los ciudadanos, y exigían que se sustrajera la enseñanza de las manos del Clero.
Las Leyes de 1833 de Valentín Gómez Farías, constituyeron el primer paso decisivo en esta dirección, si bien frustrado en sus resultados inmediatos.
Por estas Leyes, se suprimió la Real y Pontificia Universidad de México y
se creó la Dirección General de Instrucción Pública para el Distrito y Territorios Federales. Estableció que la enseñanza sería libre, en el sentido de
que todo ciudadano tenía derecho a abrir escuelas. Pero a la Dirección General que creó, atribuyó el control de todos los establecimientos públicos de
enseñanza, la facultad de expedir reglamentos, la designación de maestros, la
determinación de los libros de texto, y, en general, la dirección y orientación
de la educación en el país.
He aquí los artículos, del primero al cuarto, del Decreto que clausuró la
Real y Pontificia Universidad de México, fechado en la ciudad de México
el 21 de octubre de 1833 :
Artículo lo. Se suprime la Universidad de México, y se establece una dirección general de instrucción pública, para el Distrito y Territorios de la
Federación.
Artículo 2o. Esta dirección se compondrá del vicepresidente de la República y seis directores nombrados por el gobierno. La dirección elegirá un
vicepresidente de su seno, para que sustituya en él al de la República, siempre que se encargue del gobierno supremo o no asistiere a las sesiones.
Artículo 3o. La dirección tendrá a su cargo todos los establecimientos públicos de enseñanza, los depósitos de los monumentos de artes, antigüedades e
historia natural, los fondos públicos consignados a la enseñanza, y todo lo
perteneciente a la instrucción pública pagada por el gobierno.
Artículo 4o. La dirección nombrará todos los profesores de los ramos de
enseñanza.10
Concluiremos este breve trabajo, diciendo que con esta medida estatista
hizo su aparición la libertad de enseñanza en la legislación mexicana. Se trató
de hacer intervenir al Estado en la educación nacional como en un terreno
propio y de arrancarla de las manos de la Iglesia.

'º

Derechos del Pueblo Mexicano, pp. 89 y 90.

617

�FERDINANDO GALIANI: ECONOMISTA DESCONOCIDO
( 1728-1787)
DR. GIORGIO BERNI
Jefe del Departamento de Economía
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey

INTRODUCCIÓN
ESTAS RESUMIDAS NOTAS que aparecen por vez primera, representan el inicio
de un estudio más completo que el autor quiere realizar sobre este economista
que ha tenido el destino de ser desconocido a la mayoría de sus contemporáneos, de los economistas que siguieron y aún de los actuales. Son pocos los autores que reconocen a Galiani, el lugar prominente que tiene en la historia de
la Economía, entre ellos cabe citar: Loria, Marx, Einaudi, Gonnard, Gide y
Rist, Bousquet, Heimann, Schumpeter, Graziani, etc.
La American Economic Association acaba de darle su justo reconocimiento
traduciendo su obra más interesante, desde el punto de vista económico, Della
Moneta; obra aparecida anónima en Nápoles en 1751, y que el autor escribió
entre 1745 y la fecha de su publicación.
En estas cortas notas examinaremos en forma muy resumida algunos de los
problemas más interesantes considerados por el autor. Sus obras tienen un
sabor de modernidad por la manera realista con la cual están escritas y por
no tener ninguna objeción de perjuicios.
Schumpeter afirma que si el Galiani metodólogo es sorprendente, el Galiani teórico puro no lo es menos.
Galiani nació en Chieti, que entonces pertenecía al reino de Nápoles, murió en Nápoles. Religioso y diplomático, logró fama de economista con la
obra: Della Maneta (primera edición 1751) y de polemista antifisiocrático
con los Dialogues sur le Commerce des Blés ( 1770) .
Desde su juventud mostró una inteligencia aguda y llegó a ser un alto fun-

619

�cionario público, como miembro de la Suprema Mesa Directiva de Comercio de Nápoles. En 1759 fue designado secretario de la embajada napolitana
en París y viajó por muchos países de Europa. Publicó sus Dialogues sur le
commerce des Blés ( 1770), obra que lo hizo conocido a través de toda Europa.
En 1773 fue llamado otra vez a Nápoles y empleado en un alto puesto
público, el cual cubrió a satisfacción del rey.
Los escritos de Galiani fueron muy importantes y abarcaron varios campos, recordamos su trabajo Sui Doveri dei principi Belligeranti, publicado durante la guerra de los siete años, durante la cual el reino de Nápoles permaneció neutral. Investigó con mucha originalidad los problemas fundamentales de la ciencia económica, abriendo el camino a sus progresos futuros. En
su notable trabajo Della Moneta, analizó los fenómenos del valor elaborando una teoría que puede tener algo en común en los detalles con los otros
sistemas conocidos en su tiempo, pero diferenciándose esencialmente de las
otras.
Galiani colocó esto en la concreta utilidad de solas cantidades de riqueza;
la utilidad, de acuerdo con él, está determinada por diferentes grados de
demanda; hace observaciones acerca de la influencia del tiempo y la influencia recíproca de la demanda sobre el valor que a su vez influencia al
anterior, esta teoría de las limitaciones de la utilidad forma un sistema completo en el cual los varios elementos son primeramente investigados y luego
reducidos a uno solo. Este último no es ni el trabajo ni la rareza, separadamente considerados, ni siquiera la riqueza en sí misma. De acuerdo con Galiani, debe considerarse el valor normal, como una mezcla de varios elementos, todos tendientes a dar la idea de utilidad en su sentido más amplio y diferentemente distinguido en grado y demanda. Además de los modernos conceptos de la utilidad Galiani discutió la paradoja del valor y la resolvió con
base en los principios de la utilidad rara. -:-Es suya la famosa paradoja del
ejemplo del becerro de oro que está evaluado más que un becerro de carne.
La base teórica de Galiani no tiene nada en común con los que Locke y Cantillion generalmente aceptaban, anticipa las teóricas de Jevons y Menger. En su
obra: Della Moneta defiende el interés. El capítulo relativo al curso de cambio está impregnado de opiniones mercantilistas y muestra algunas inconsistencias en las observaciones del comercio internacional.
Sus ocho diálogos (Dialoghi sul Commercio dei grani) tienen grandes méritos, ya que son los más brillantes escritos publicados hasta esa fecha en
apoyo a la economía práctica.
En esta obra el autor declara que no es partidario de ninguna escuela; y
de acuerdo con el comercio de trigo el único sistema a seguirse, no es seguir
ninguno y llega a la conclusión de que algunos fenómenos económicos obedecen
620

ª. tendencias frente a las cuales es más conveniente que el hombre político se
nnda, secundando así las manifestaciones que derivan. Como él escribió subsecuentemente en su ''Corrispondenza", los diálogos nunca fueron completados y trató de añadir otro capítulo más, el IX, que nunca fue publicado.
En los Dialoghi Galiani no habla de la agricultura como la única base de
la riqueza, como lo hacen los fisiócratas: algunos países tienen territorios
bastante insuficientes para todas sus necesidades. Elogia el edicto de 1764
que establece el libre comercio de trigo en Francia porque no lo hace esto ~
trav~s de ~a convicción de corrección de la teoría. Cada nación, cada época
reqmere diferentes leyes; por esto es. absurdo para resolver los problemas de
la legislación económica con referencia a los abstractos principios absolutos
como quieren los fisiócratas, porque la consideración deberá hacerse desd~
una cantidad indefinida, la cual no podrá ser determinada, este es el hombre, quien podrá ser completamente modificado por los hábitos. Muchas objeciones estuvieron en contra de estas opiniones y todos los economistas de la
época se opusieron a Galiani.
En la historia de las doctrinas económicas, Galiani ha tenido el gran mé~ito de ha~er observado en la segunda edición de Della M oneta ( 1780) la gran
unportancia de Antonio Serra y de su obra: Breve Trattato delle Cause che
possono /are abbondare i reini d'oro e d'argento dove non sano miniere (Nápoles, 1613), que había sido injustamente olvidado por todos. Con su obra se
anticipó a dos importantes escuelas de pensamiento económico: la neo-clásica
y la histórica.

CONCEPTOS DEL VALOR, DE LA MONEDA, DEL INTERÉS

. Galiani fue uno de los primeros escritores italianos que han largamente analizado la naturaleza del valor de los bienes, demostrando que es producto de
muc~as circunstancias distintas, es decir, de la rareza, de la utilidad, de la
cano.dad, de la fatiga, del tiempo, etc.
Este análisis es muy notable para su tiempo; un adelanto en el que más
tarde desembocaría en la moderna temía del valor, siendo el valor, una idea
de proporción entre la posesión de una cosa y la posesión de otra en opinión
de un hombre o sea un juicio que se hace acerca de la utilidad que proporciona un bien dado y la rareza existente del mismo.
La utilidad que posee un bien consiste en la aptitud inherente del mismo
para hacer feliz al usuario, o bien sea, para satisfacer necesidades y pasiones.
La rareza viene dada por la proporción entre la cantidad existente del bien
621

�,

en cuestión y el uso que se hace del mismo, impidiendo con ello la satisfacción
de deseos que tengan otros sujetos. La cantidad que deriva de la rareza del
bien es producto de la tercera circunstancia que Galiani señala como componente del valor, es decir una cierta producción: producto directo del trabajo
sóbre el que se basa fundamentalmente el valor o sea que es la fuente o razón
de la rareza que junto con la utilidad es el elemento autónomo que forma el
valor.
La combinación de la rareza y la utilidad permite explicar por qué cosas de
poca utilidad tienen mayor valor que otras, que brindan mayor utilidad. Galiani claramente distingue dos clases de bienes según la posibilidad de un suyo
aumento cuantitativo: aquellos cuya c:ntidad depende de la naturaleza, y
aquellos que aumentan con el trabajo.
El trabajo como única fuente del valor de las cosas, consta de tres elementos: del volumen de la demanda necesaria de alimentos que permite mantener al trabajador en la eficiencia necesaria lo que influye en el precio de los
mismos, el tiempo requerido para el trabajo junto con el de reposo durante el
cual el consumo de alimentos se mantiene, y, como tercer elemento el salario
que depende del talento humano. Aquí Galiani profundiza su análisis hasta el
valor de la inteligencia de los hombres, afirmando que esta se aprecia en la
misma forma usada para los bienes inanimados, apoyandose sobre los mismos
principios de la rareza yío utilidad, juntos: sin embargo el valor de la capacidad depende no del ingenio que posee cada uno, sino, que del mismo que
cada uno madura o desarrolla.
De lo anterior puede notarse que se distingue las nociones del valor objetivo y del valor subjetivo, y que da al valor en general como origen, la rareza
y la utilidad.
Galiani desarrolló el concepto del valor-utilidad opuesto al concepto de
valor-costo de producción, y más específicamente de valor-trabajo. Acepta la
teoría de que el valor depende de la utilidad y de la rareza, y esta última está
causada o por condiciones naturales o por el trabajo necesario.
Del encuentro de la utilidad y la rareza en que fundamenta Galiani la teoría del valor, resulta la tentativa de mostrar la influencia concomitante de la
demanda y de la oferta sobre el valor de los bienes y de señalar cómo de esta concatenación nace el grande y utilísimo efecto del equilibrio del todo.
Galiani aun antes que los clásicos había vislumbrado la importancia de la
utilidad en la explicación de los fenómenos económicos relativos al valor de
los bienes.
Por lo que ahora nos ocupa respecto al valor, ya que adelantó no sólo en
tiempo sino también en profundidad a muchos escritores posteriores y sólo
hasta más tarde logró ser superado con la actual teoría del valor. A este res-

622

pecto Schumpeter, en su obra póstuma History of Economic Analysis, afirma
que si los clásicos ingleses hubiesen conocido al que Caterina de Rusia llamaba "mon petit cousin le napolitain" la ciencia económica se hubiera anticipado de por lo menos 100 años.
Respecto al valor de los metales, éste es intrínseco y depende del uso que
se hace de ellos con respecto al desgaste y se usan como moneda porque valen y no valen por su uso como moneda.
La utilidad de la moneda viene dada por el servicio que presta al comerciar, ya que con ello se permite eliminar el trueque y además garantiza el interés privado, y porque representa el crédito que uno tiene contr2. la sociedad,
que precisamente está representado y medido por la moneda.
Lo anterior es una indicación, que hace notar la obra de Galiani como algo más que un buen tratado.
Galiani hace una diferenciación de la moneda en real, ideal e imaginaria. La
ideal es una medida común para conocer el precio de las cosas, o sea que sirve
para valorar, o bien conocer el valor proporcional que existe entre una cosa
y otra; en el sentido real, la moneda consiste en piezas de metal, divididas
por la autoridad pública en partes iguales o proporcionales entre sí y aquí el
uso de la moneda consiste en comprar los bienes, además se recibe a cambio
de los mismos y se tiene como una seguridad y una prenda de poseer el equivalente de lo que fuese dado o de adquirir lo mismo por lo cual se recibió;
cuando la moneda se emplea sin que exista, para medir la proporción en que
están todas las cosas, es imaginaria, o bien se llama moneda de cuenta y se
usa como una referencia.
Galiani tiene una visión muy clara, ya que advierte que se trata de una
relación entre tres variables: la unidad monetaria imaginaria, la unidad monetaria corriente y la unidad del bien económico. Haciendo esto, procede en
la misma manera en la cual el economista de hoy se orienta en la relación
entre dos unidades de medición como, por ejemplo, el dólar y la tonelada de
trigo, o también, se pudiera añadir, entre estas dos unidades y una tercera
que pudiera ser el oro y cualesquiera otras mercancías que nos interese evaluar.
La moneda real además de su uso --comprar los bienes--- debe tener otras
cualidades: como el valor intrínseco que consiste en el valor del trozo de metal
fino que contiene, el sentido de valor dentro de la moneda, que no es fruto de
una convención humana, sino producto de la escasez (rareza) del metal con que
está hecha. La segunda cualidad es la facilidad de identificación, dificultad para hacerla sujeto de fraude y por último, larga duración. El valor extrínseco de
la moneda está otorgado por la autoridad pública y debe comprender el costo
de acuñación.
Galiani no da preferencia definida a ningún metal para usarse como mo-

623

�neda, sólo hace notar que si la proporción entre el oro, la plata y el cobre,
con respecto a la cantidad del metal que contenga y el valor de la moneda, es
fijado con exactitud, equiparan a las cosas indiferentemente en cada una de
las monedas, evitando así la huida o atesoramiento de las monedas del metal
que no guarda la debida relación.
El autor dedica mucha atención al problema de las alteraciones monetarias que tan frecuentemente se daban en su época para cubrir las deudas de
los gobernantes o de las necesidades públicas. Esto, para Galiani, consiste en
alterar por ley el valor extrínseco sin que lo mismo pase con el intrínseco y
dentro de estos movimientos reconoce los particulares y los generales. El alza
particular consiste en una desproporción de la relación del valor entre las dos
clases de monedas, y esto causa variedad de precios, congela una parte de la
moneda, y produce una ventaja para el extranjero, lo que provoca que la
buena moneda sea exportada. El alza general es menos perjudicial ya que, según Galiani, no causa huida de moneda al igual que la otra y distribuye el daño a la generalidad de la población: consiste en una disparidad entre la mercancía y la moneda en cuanto a sus precios, lo que se remedia por sí mismo
con un alza de éstos. A este respecto Galiani sostiene la tesis ya expuesta por
Malestroict en Francia, que en el alza general de todos los bienes los precios
aumentan nominalmente y no de hecho, ya que realmente nada aumenta como valor.
La sobrevalorización ( revaluación) o el debilitamiento (devaluación) , son
el resultado, en parte, dice Galiani, de las guerras, señala que el lujo de las
monarquías es la guerra, consecuencia de ella son aquellos movimientos que
sirven pata cubrir los gastos. La moneda representativa (papel moneda), requiere para representar la moneda real, la certeza de la deuda, la puntualidad
del deudor y la autenticidad de la pieza que se tiene a la mano. Así, la moneda
representativa es una deuda que llega a ser igual a lo que representa, cuando
existe un tenedor que la acepte. Los atributos del papel-moneda no son intrínsecos, sino que nacen de la aceptación.
La cantidad de moneda no influye, en el caso de la representativa, en el
valor de la misma, como sucede con la metálica.
La riqueza se acrecienta pero no es aumentada por la cantidad de dinero,
éste sólo ayuda a agilizar los cambios; lo que importa no es la cantidad de
oro sino la de los bienes que puedan adquirirse por lo que aquella cantidad
debe corresponder a las necesidades de mercado, ya que la abundancia exagerada del circulante, causa alzas en los precios y provoca la emigración de
la moneda. El alza de los precios no sólo puede significar carestía, sino todo
lo contrario, prosperidad y es posible debido a una aceleración de los cambios y a un curso del dinero que es señal de abundancia y bienestar económi-

624

c_o. Galiani enfoca la riqueza hacia el hombre u
, .
tituye, ya que ésta está implícita en 1 1 . , q e es lo uruco que la consal desear uno lo que otro posee en a re acion que s~ da entre dos hombres
Galiani es precursor de la te~ría :::::~::~ el p1:mero q~e el segundo.
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Para Galiani e 1 mteres
·
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D'
IALOGOS

SOBRE EL COMERCIO DEL TRIGO

Esta obra fue publicada en 1770 e
.
? n ella, considera el edicto Francés de
e comercio y exporta · , d 1 •
alcance un cierto precio llega a
1•
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,
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En esta obra
Galiani critica a "Lo1· d e 1a nature" dici d
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1764 que da la libertad d

En esta obra llega a conclusiones sobre aranceles y provIS·iºo'n d e viveres
,
o ma-

625
H40

�teria anonaria, al considerar las causas de la carestía que afligieron a Italia
entre 1764 y 1765.

CONCLUSIONES

No se intenta llegar a un sintético resumen de la obra de Galiani o destacar la importancia real que representa en el campo económico, sino tan sólo
de constatar aspectos generales que desde luego lo hacen importante.
La aportación mayor de Galiani se encuentra en el terreno del valor en
que lo profundiza y se adelanta a sus contemporáneos y a algunos de sus
antecesores proporcionando los que ahora son los fundamentos de la teoría
en una forma muy clara, que como ha sido señalado, aún más tarde, no dieron ni Condillac, ni Smith.
De la misma forma señala la mutua dependencia existente entre el precio
y la demanda por lo que se puede considerar precursor de la escuela moderna
del equilibrio de W alras y Pareto.
En el terreno del interés y el cambio es también precursor de la teoría moderna, ya que plantea en términos muy peculiares lo referente a la naturaleza y justicia del interés en los préstamos que no es una verdadera ganancia
sino el equilibrio de la prestación y contraprestación.
En cuanto a la moneda, llega a la conclusión de que el papel moneda se
presta a abusos e inconvenientes, pero no investiga las condiciones teóricas
que pudiesen hacer posible que esto subsistiera y substituyera con ventaja a la

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'

moneda metálica.
Galiani puede ser considerado un maestro de teoría y al mismo tiempo un
combatiente en contra de la excesiva simplificación teórica y las demasiadas
rápidas conclusiones derivantes por la política práctica. Realizó un benéfico
equilibrio entre abstracción teórica y análisis histórico que ni la teoría ortodoxa ni la escuela histórica se demostraron capaces de mantener.
No podemos situarlo fácihnente dentro de una corriente económica o quizá
no tenga lugar en alguna de ellas, puede señalarse como un ecléctico de las
doctrinas fisiócratas y mercantilistas, como señalan entre otros Toniolo, Schumpeter, Niccolini, etc.

BIBLIOGRAFfA
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626

627

�ESTRUCTURA DE LA SOCIEDAD COAHUILENSE EN LA
SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX Y PRIMERA DEL SIGLO XX
PROFR. ANTONIO POMPA

y

POMPA

Instituto Nacional de Antropología e Historia
México, D. F.

EL PRESENTE ENSAYO ES una colaboración al estudio integral de la estructura de la sociedad coahuilense en la segunda mitad del siglo XIX y primera
del siglo XX, tema importante si se quiere interpretar la evolución de ideas
y circunstancias que contribuyeron a la conformación de ese estadio histórico
nacional en que se delineó la Reforma y sus efectos, en esta porción de las
provincias internas de Oriente, más tarde de la Intendencia de San Luis Potosí; provincia de Coahuila y Texas y finalmente estado de Coahuila, tras la
desmembración de la referida provincia de Texas.
Importante es tener una visión del paisaje de la región de Coahuila, variado y variable, que es atravesada por la Sierra Madre Oriental en forma
diagonal, entrando por su extremidad sureste para salir por su extremo noroeste, dividiéndolo en dos zonas de características diversas con variadas altitudes
y distintas condiciones de clima; la primera zona que constituye el grupo de mesetas boreales de la altiplanicie central; la segunda toda ubicada en el declive
levantino de la Sierra Madre Oriental. La primera forma casi toda una
cuenca interior y la segunda pertenece en su totalidad a la vertiente del Golfo de México.
En consecuencia, el paisaje que ofrece el medio geográfico encierra la sensación de la belleza que dan las zonas áridas o semiáridas del norte del país,
con su flora y su fauna peculiar, con sus sugerencias de desierto y sugerencias
también de pequeños oasis, valgan los términos; con un potencial económico
al que haremos referencia con mayor amplitud en 1a secuencia de este ensayo;
valga pues hacer notar que hay valle y montaña y que su territorio se presta
para la ganadería por sus pastizales y para una agricultura selecta y algunos
barruntos de industria minera en ép9ca avanzada.
629

�Al referir Alessio Robles las actividades de Balcárcel y Juan Larios en
esta región, afirma que toda la provincia de Coahuila permaneció completamente abandonada hasta fines del año 167·3 en que el citado Juan Larios
hizo su primera entrada partiendo de Saltillo. Así afirma que fundó varias poblaciones al norte del río Sabinas, río hasta el que llegó D. Francisco de Urdiñola en 1607 con su expedición y después, Juan Larios, acompañó a don Antonio Balcárcel de Rivadeneyra y Sotomayor, nombrado gobernador de Coahuila, fundando el día 8 de diciembre de 1674 la población de Nuestra Señora
de Guadalupe de Nueva Extremadura sobre las ruinas del nuevo Almaden
fundada en 1585 por don Luis de Carvajal y de la Cueva; casi diez años
después, o sea en 1684, la movilidad obligada por las circunstancias hizo que
fuera abandonada y algunos escasos pobladores españoles se refugiaron en el
aledaño pueblo tlaxcalteca de San Miguel de Luna, y en 1689 el general
Alonso de León volvió a repoblar Guadalupe de Nueva Extremadura y la historia de esta población a la que León le nombró Santiago de la Monclova, es
más o menos la misma en las demás poblaciones de la época en la zona coahuilense.
En el mismo siglo XVII la corona española activa su política de frontera
a base de misiones y presidios que como se ve en otras porciones del norte
de Nueva España, se desarrollan en Coahuila, dentro de múltiples vicisitudes,
ya que las misiones congregaban no a hombres de tribus sedentarias que labraran la tierra, sino a nómadas cazadores recolectores que hacían la permanencia transitoria, tan sólo mientras lograban aprovisionarse; agréguese a esto
la carencia de caminos y la movilidad de indígenas en busca de elementos que
les convertía en una continua amenaza sobre las pequeñas poblaciones o congregaciones de sedentarios; a pesar de ello la energía de los que llamaremos
pioneros de la región, quizás vascos en buena parte, hicieron que se fueran
sentando las bases de una economía agrícola y ganadera, dentro de una región
accidentada, con pequeñas mesetas y escasa agua, empezándose a formar una
sociedad ganadera que poco a poco tendió a una burguesía, y a un grupo extenso
dedicado al pastoreo y estas bases semejantes en su estructura a las antiguas
estancias ganaderas, dio base y fundamento a uno de los renglones de mayor
productividad en la zona coahuilense.
Si consultamos el Informe del virrey Revillagigedo en la parte que nos interesa para este ensayo, encontraremos que ya en el siglo XVIII no se amplía
la política de misiones, más sí se fundan algunos pueblos. El informe que Revillagigedo fecha el 27 de diciembre de 1793 señala para Coahuila ocho misiones que son: San Miguel de Aguayo, San Francisco de Tlaxcala, Santa Rosa
de Nadadores, San Bernardino, San Francisco Vizarrón, Dulcísimo Nombre
de Jesús de Peyotes, San Juan Bautista y San Bernardo, con una población
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total de un mil seiscientos cuarenta y un individuos, muchos de ellos descendientes de los admirables colonizadores tlaxcaltecas, misiones que ocupaban una
enorme extensión territorial. Mas esta política de reducción y educación estaba en continua lucha, muchos de los individuos permanecían poco tiempo
y desertaban, y epidemias como la de la viruela diezmaban la población; política que fue tremendamente dura económicamente para la corona española,
pues según el mismo Revillagigedo "la corta población de indios reducidos en
la provincia de Coahui½, ha causado el erario del Rey el dispendio de millones
de pesos en el discurso de ciento diecisiete años desde el de 1676, en que fue el
establecimiento de la primera misión, para mantener, sosegar inquietudes de
los mismos indios con tropas volantes y conservar el dominio de un dilatado
país, que aunque cubierto de numerosa gentilidad, nunca ha sido posible atraerla a la religión y al vasallaje"; ello hizo que no pudiera hacerse reparto de
tierras ni que se asignara ejidos a padres de familia, y sólo en cuatro misiones
intentaron siembras de comunidad, dentro de un sistema en demasía precario.
El virrey Revillagigedo asignó a Coahuila según los padrones de 1780 una
población total de ocho mil trescientos diecinueve individuos, haciendo notar
como destacadas las jurisdicciones de Saltillo y Parras. Población que se modifica para 1803 según el censo de Humbolt a treinta y dos mil ciento setenta
y dos habitantes.
Estos factores nos están dando con relativa claridad los prolegómenos de la
estructura de esa sociedad que se va conformando poco a poco para dar una
fisonomía de mayores perfiles en la segunda mitad del siglo XIX, aunque con
la tónica que le va dando el desenvolvimiento económico de la región, por la
formación de los extensos latifundios como el del marquesado de San Miguel
de Aguayo, que comprendía aproximadamente la mitad austral de la provincia de Coahuila; el latifundio del Colegio de los JesUÍÜJ.S deSanta María de
las Parras, en la región de Hornos, en la Laguna, y el del canónigo Miguel
Sánchez Navarro en la región central; no es este el momento de explicar la
significación de estos latifundios en la estructuración de la sociedad coahuilense, pero si, nos va diciendo oómo se van creando las estructuras sociales
que van a determinar las circunstancias peculiares de más adelante.
Para entender la posición común de diferentes niveles de clase, es suscepbble de profundizar para implicar valores, creencias y modos de actuar semejantes, aunque con diferencias, muy particularmente entre personas nacidas
dentro de una misma clase y aquellas que llegan a ella por su propio esfuerzo.
Estas características comunes pueden generar, y generan, una idea de corporación, o conciencia de clase que vincula a los miembros todos dentro de una
unidad social, y conduce probablemente a una acción colectiva. Problema para
los sociólogos es identificar las condiciones bajo las cuales ocurren los cambios
632

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�de una categoría social a un grupo, y entender sus consecuencias; ello nos
indica la actitud de lo que podremos llamar castas sociales frente a un problema
que atañe en común y así encontramos en la historia de Coahuila, cómo hacían
causa común en defensa de intereses comunes, aún cuando en otras situaciones
se perfilaba una crisis de conciencia común. Ello obliga y presiona cada vez
más en forma imperativa al estudio profundo de la ecología humana de esa
región, tanto en la vida campesina como en la urbana, ambas correlacionadas
en múltiples aspectos. Es indispensable, y qué diré, imprescindible obligación,
el estudio ecológico que contemple la potencialidad del medio y a su vez las
interrelaciones humanas, y aún los enfoques culturales en relación con los medios humanos; además, como lo hacen ver Anderson y Evans deben tenerse
presentes las herencias de las tradiciones desde las primeras faces. Es necesaria
información histórica lo más veraz posible de lengua y costumbre, alimentación,
vestido, oficios, tradición oral, folklore y música popular; como también profundizar en estudios antropológicos e históricos en general; en una palabra,
conocer al hombre y al medio para tener una visión más clara de su ecología,
base y fundamento para entender al hombre en el espacio y en el tiempo y
así podernos explicar el porqué de sus actitudes y frecuente movilidad, explotación de su medio y dominio de su territorio; como los equilibrios y desequilibrios por el aumento de población y lento desarrollo tecnológico y como una
consecuencia, escasa productividad o lo contrario. Así también esta base económica cómo hace el cambio social y cultural de la colectividad.
Hemos considerado someramente el ámbito en que se ha desarrollado una
comunidad, la comunidad propiamente coahuilense; hemos considerado a grandes rasgos su estudio ecológico; hemos dejado traslucir que existe y existió
urbanización y por consiguiente civilidad, así como también colegimos un sistema rural de tipo agrícola ganadero y por consiguiente una estructura social
con dos particulan$ matices: una pequeña burguesía que fue estructurándose
a gran burguesía y un mundo proletario formado por agricultores y pastores
de ganado, y esto se viene manifestando desde los inicios de la colonización
por decir así estanciera-ganadera y esto lo encontramos con perfiles de una
mayor conformación y a fines del siglo XVIII, cuando ya se podía hablar de
latifundios, pues ya hemos hecho referencia a esas tres grandes porciones que
abarcaron el territorio coahuilense.
En consecuencia, perfilase una comunidad humana inmigrante en su mayor parte, la que es raíz y fundamento de la sociedad coahuilense, mestiza de
europeo, en su mayoría absoluta español-vascuence, e indígenas del sur muy
particularmente tlaxcaltecas, llevados a colonizar por sus peculiares cualidades
y como ejemplo a los nómadas, como sedentarios que se sugiere en buen número, pues poco, muy poco mestizaje hubo con grupos nómadas del norte, de
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Mapa de la Provinci~ _d e Coahuila o Nueva Extremadura, por Don Juan Ignacio de Castilla
Y R101a i 1743? Original en el Archivo de Indias, en Sevilla.

�una extraordinaria movilidad, pues recuérdese de las movilizaciones continuas
de los llamados "comanches" que fueron el azote de la colonización del norte
del país y que los Presidios y las Misiones que en algunos otros lugares como
en la California y quizás en la Sierra Gorda dieron resultado, en esta zona
coahuilense prácticamente dieron poco fruto por la irreductibilidad de esos
cazadores recolectores, nómadas increibles que eran los "comanches".
Así, en este ambiente de frontera, puesto que desde el antemural del ~
tunal de San Luis Potosí hasta las tierras del norte, fue frontera, tuvo Coahuila
además la gran reservación indígena natural del Bolsón de Mapimí que mantuvo en jaque continuo a los pioneros de la colonización del norte.
En estas circunstancias con este potencial humano débese pensar un poco
más en el panorama de la estructura económico social, en un territorio desértico O semidesértico formado por materiales del mesosoico (cretásicos y jurásicos) ; en el este la Sierra Madre Oriental con estribaciones que penetr~n
hasta el centro del Estado que en algunos sitios se presentan como escape hacia
la planicie costera, careciendo de vertiente interior; el Occidente de origen
sedimentario y en buena parte reciente, es plano, árido y forma cuencas endorreicas que alimentan vasos en proceso de extincion. La cuenca sudoeste, forma
y conforma la región llamada la Laguna donde se pie~den los ríos Nazas, y
Aguanaval en las lagunas de Mayrán y Viesca, respectivamente; ambos nos
se aprovechan y se han aprovechado para el riego, en la actualidad con una
mayor utilidad. Los ríos del oriente son afluentes del Salado ~ del San Juan,
que alimentan al río Bravo, y así, planificando t~n:mos van~dad ahora ~e
producción agrícola, ganadera y minera que modifica la antlgua econom1a
del ixtle y de la candelilla; Nueva Rosita zona carbonífera; San P~dro de las ~olonias con productividad agrícola decreciente; en el suroeste tngo y algodon,
vid en Saltillo y Cuatro Ciénegas; algodón en las riberas del Bravo; carbón,
como uno de los grandes productores del país, Piedras Negras, algo Progreso,
San Juan de Sabinas y otros lugares de menor importancia; plomo )'. cob~e
tampoco son ajenos a la región. La producción considerable de matenas pnmas ha dado últimamente un grande y definitivo auxilio a la industria de
transformación, como se advierte en Monclova, con planta siderúrgica, además
de toda esa gama de productos como: algodón, aceite, jabón, molinos de harina y la muy destacada industria vinícola, todo lo que nos da a grandes rasgos
una panorámica de elementos fundamentales para entender la estructura económica de esa comunidad que p6r razón natural aplicándole una escala de
valores nos enseña situaciones interrelacionadas que forman una conciencia en
común con matices particulares que perfilan su devenir, así como diferencias,
algunas fundamentales, habiendo dentro de todo ello una organización y una

636

política con manifestaciones propiamente regionales, que dan al individuo en
particular y a la colectividad en general una muy especial personalidad.
Hemos considerado pues que desde antiguo se fue formando una burocracia
cuya naturaleza le fue imponiendo la circunstancia imperativa del medio, del
paisaje, de su forma obligada de vivir, nació y se fue estructurando dentro de
los imperativos de frontera, con todas las vicisitudes propias del tiempo, mas
esta sociedad creado ya su statu económico y su vivencia, pensó en su conformación cultural, en la preparación de las generaciones por venir, desechando
en mucho la crisis de conciencia que le imponía el devenir del medio, y así
hubo de luchar seguramente.
La transformación que creó la doctrina de la Ilustración en la Nueva España, seguramente introducida en esta región por aquellos jesuitas que fundaron
el colegio de la Compañía de Jesús en Santa María de las Parras, aledaño a su
residencia, que parece desapareció en 1745, despertó ese deseo de saber, tan
manifiesto en la Coah1úla de fines del siglo XVIII y principios del XIX.
Esta doctrina de la Modernidad, germen y alimento de las ideas que gestaron
la evolución que transformó la conciencia de los hombres de fines del siglo
XVIII y principios del XIX en el México todo, es la preparación para ese
cambio radical que se operó en la segunda mitad del siglo XIX y principios
del XX, es la manifestación en México de la gran revolución filosófica, preparada por los pensadores italianos y españoles del siglo XVI, que estalló en
el siglo XVII con inusitado brío, llevando su influencia a todos los órdenes
del conocimiento humano, que consolidó en el siglo XVIII en su segunda mitad una fisonomía, que cuajó en el siglo XIX y proyectó al XX.
Roto por Renato Descartes el cetro de la autoridad tradicional, y erigida
la afirmación de propia conciencia en base y fundamento de toda filosofía,
cambió de pronto bruscamente el punto de partida y con él cambiaron los procedimientos todavía más que la solución. He ahí la raíz y la razón de la nueva
doctrina que empezó a estructurar el nuevo pensamiento en la Nueva España,
en México, pues si bien es cierto que desde el siglo XVIII se manifestó muy
particularmente en los colegios jesuitas, que trataron de canalizar las corrientes modernas del pensamiento, hasta el siglo XIX en su primera mitad empezó
a tomar fuerza, que en su segunda aparece con franqueza enérgica en el
partido rojo que, nos dice Francisco Bulnes, era un grupo marcadamente demagógico tendiendo a socialista. "Por eso Ignacio Ramírez -afirma Ignacio
Manuel Altamirano-- estaba solo e iba a luchar contra aquellos que podía
suponerse eran sus correligionarios. Los avanzados iban a creerlo un soñador;
los moderados iban a ser tan enemigos suyos como los mismos clericales".
Es que el liberalismo radical aún no tenía carta de naturalización, la conciencia del mexicano estaba indecisa como se advierte en los mismos postu-

637

�lados del partido Republicano, el más avanzado de la época, y esta doctrina que
va evolucionando de la Ilustración a desembocar en los prolegómenos del Positivismo, es la que alimenta los primeros barruntos de ilustración superior en
la docencia coahuilense; este espíritu es el que forma y conforma a los primeros liberales de la región, y en consecuencia la estructura de la sociedad coahuilense de la segunda mitad del siglo XVIII y todo el XIX hace entrar a los
cauces de una nueva estructura y deja la semilla de la idea liberal que va
a poner las bases de la nueva era en la segunda mitad del siglo XIX y a
crear una nueva estructura política, jurídica, económica, y dentro de este espíritu se crea la constitución de una "nueva" colectividad que estableció modalidades especiales para una tipología nueva de sociedad.
Son, como he dicho, los prolegómenos de un franco positivismo, de una
doctrina para discutir no sólo en círculos culturale\ sino en la plaza pública;
y esta doctrina la utiliza una elite como instrumento de determinado grupo
de mexicanos, de ahí que como asegura Leopoldo Zea, no sea posible desligar
al positivismo de una determinada forma de política y de un determinado grupo social. Los positivistas mexicanos eran muy concientes de este carácter instrumental de su filosofía. Cuando afirmaban el valor universal de su filosofía
estaban afirmando en forma bien conciente el derecho a la preeminencia social de la clase que representaban. Quizá es este uno de los pocos ejemplos en
que la filosofía se presenta menos enmascarada, diciendo más abiertamente lo
que quiere.
Este carácter del positivismo en México -asevera Zea-, abiertamente ligado a un grupo social y con pretensiones políticas precisas, ha determinado
las interpretaciones políticas que casi siempre se le han dado. Las interpretaciones que se han dado al positivismo en México han estado determinadas por
la posición social, política o religiosa de sus intérpretes.
W. J. H. Sprott en su introducción a la sociología, nos trasmite el concepto
que sobre esta ciencia sustenta Guinsberg y que define a esta disciplina como
el estudio de la urdimbre o tejido de las interacciones e interrelaciones humanas; materia sugestiva, basta y aparentemente compleja que los sociólogos como Durkheim diseña en tres encabezamientos: Morfología Social, que se ocupa del medio geográfico; la densidad de población y otros datos preliminares
análogos, Fisiología Social, que estudia procesos dinámicos tales como la religión, la moral, el derecho, la vida económica, etc., cada una de las cuales pueden ser objeto de una disciplina especial y Sociología General, que es el intento
de descubrir las leyes sociales generales manifiestas en los procesos sociales más
específicos, y dentro de esta tónica y de esta metodología hemos apreciado,
ayudados por la Historia, una interpretación sociológica de la evolución de la
sociedad coahuilense en la forma que lo hemos enunciado, y hemos hecho tam638

~ién pres;~te esa sociología del conflicto por interculturación y todo ello nos
eva a a mar ~uestros conceptos, aún no satisfactoriamente a entender esa
estructura m u'ltJpIe d e 1a. socre
· d~d coahuilense en su segunda' mitad del si lo
XVIII, _como tomada baJo la dirección de la doctrina de la Ilustración degl
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lindes de un nuevo penado de la Historia en México.
g

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639

�•

MORAL, DERECHO Y TÉCNICA
PRoF. GIORGIO DEL VECCHIO

EsTÁ FUERA DE DUDA que el derecho se funda en la naturaleza humana, de la
cual irradia con necesidad categórica; y sus caracteres lógicos, si bien se mira,
son constantes y perfectamente discernibles a través de la variedad de sus manifestaciones. Pero en la naturaleza humana tiene raíz también otra legislación, la moral, la cual no es menos categórica, ni menos imperativa de la jurídica, y tiene incluso caracteres propios bien distintos. A ella podemos y debemos pedir la solución de muchas dudas y cuestiones que se proponen continuamente a nuestra conciencia. A nosotros nos basta en efecto conocer cuáles son
los confines de nuestro derecho con respecto a los demás; si bien es necesario
saber también cuáles directivas debemos seguir dentro de tales confines, en
cuáles criterios y principios debemos inspirar nuestras acciones, en todas las
contingencias de la vida.
La moral pues puede y debe integrar el derecho, como a su vez el derecho
es un complemento paritético y necesario de la moral. Entre las dos distintas
categorías éticas no hay contraste, sino congruencia, como ha sido muchas
veces demostrado, aún bajo el aspecto puramente teorético o lógico. Si luego
observamos de hecho un sistema que rija la vida de un pueblo, descubrimos
que los preceptos de una y otra especie están ahí, generalmente entre sí en una
cierta correspondencia; y al desenvolverse de una de las dos series se acompaña
o sigue constantemente una análoga evolución de la otra.
Es cierto que en momentos de graves perturbaciones políticas, cuando los
poderes públicos se salen de sus propias funciones, pueden ser emanadas leyes
en contraste con la conciencia moral, y también jurídica, del pueblo al cual
se imponen. Pero esto significa justo una crisis, que se resuelve, de regla, con
la abolición de aquellas leyes, y a menudo también con el abatimiento de los
poderes que las emanaron. Las monstra legum (la experiencia histórica lo demuestra) no pueden p ermanecer mucho tiempo en vigor; porque el espíritu de

641
H41

�justicia, que está siempre vivo en las conciencias aunque esté oprimido o desviado, debe al fin resurgir, y reestablecer un cierto equilibrio, al menos relativo,
con las leyes que son deliberadas de las autoridades públicas. Una cierta discordancia entre moral y derecho se verifica todavía, cada vez que se descuida
su integración recíproca. El mayor peligro en tal propósito se da al prevalecer
un sórdido espíritu legalista en detrimento de aquel más sano y general espíritu ético, en el cual las exigencias del derecho se moderan con el de la
moralidad.
El hecho de que en toda sociedad exista una "clase de juristas", y más especialmente de jueces (sin duda necesaria para la función específica del derecho
en la vida común), mientras no hay ni podría haber una "clase de moralistas",
induce a los observadores superficiales a pensar que sólo en el respeto del
derecho consista el cumplimiento de todos los deberes; y esto si bien los mismos
juristas, que componen aquella clase, sean personalmente inmunes a tal error.
Está también muy difundido otro prejuicio, que se conecta con aquél: que
cada uno pueda, en cada caso, valerse hasta el extremo del propio dere~ho, sin
faltar a ningún deber; ahí donde la Ética enseña en vez que la renuncia total
0 parcial y hasta el perdón, son en muchos casos preferibles a lo~ medios, c~rcitivos, aunque consentidos por el derecho; el cual, por lo demas, en maxnna
no se opone a esas mitigaciones.
Siempre en consecuencia de la naturaleza y función específica del derecho,
hay necesariamente, para la preparación técnica de los jueces y de los abogados, una compleja organización didáctica, que no tiene cotejo ~n el campo
de la moral. Este permanece así, si se parangona al jurídico, casi abandonado
e inculto.
A los extraordinarios progresos técnicos ocurridos en los últimos tiempos no
ha correspondido, sin embargo, un igual progreso moral; algunas especies de
delincuencia han tal vez disminuido, pero otras ciertamente han aumentado,
y aún en el campo de las costumbres se han notado peligrosas formas de extravío. El problema es sumamente complejo y no se puede esperar resolverlo con
solas reformas escolásticas. Pero cada esfuerzo debe hacerse también en la
escuela, para encaminar a los jóvenes al bien y desviarlos del mal.
Disociar la moral del derecho es ciertamente un error, como fue demostrado
por Romagnoli, Rosmini y otros. Un autorizado jurista inglés, F. Pollock, ha
observado: "The theory of legislation must take its most general data from
the most general facts of civilised human society. It must equally take its first
principies, avoivedly or tacitly, from Ethichs. Ethical Jurisprude~ce: therefor;,
is to a certain extent not only legitimate, but neccesary''. Un JUUSta frances
igualmente autorizado, G. Ripert, en ~a obra muy co~ocida se ha pr?p~esto
demostrar 'que le droit dans sa part1e la plus techmque reste domme par
642

la loi morale". Y es superfluo citar otras obras, en las cuales los vínculos, ideales y reales, entre las dos ramas de la Ética han tenido amplias demostraciones.
La opinión, ya sostenida por algunos filósofos, de que derecho imponga solamente obligaciones negativas (abstenciones), reduciéndose a la máxima del
neminem laedere, es ciertamente inexacta, porque no son solamente morales,
sino también jurídicas cíertas obligaciones de asistencia y socorro como por
.
'
eJemplo,
las sancionadas por el artículo 593 del Código Penal y por 'los artículos
463 y 467 del Código de la Navegación. Y nadie ignora que el vínculo familiar, y el que liga al ciudadano al Estado, implican obligaciones no meramente
negativas.
. No obstante la coherencia fundamental entre la moral y el derecho, es posible que en las complejas vicisitudes de la fenomenología moral y jurídica se
manifieste alguna desarmonía. Así sucede a veces que las persuasiones morales
prece~~ en su desen~olvimiento a las correspondientes normas jurídicas; lo
que fac1lmente se explica, porque aquellas persuasiones no están ligadas a los
rigores de formas propias de la legislación jurídica; mientras ya pueden ejercer una cierta eficacia en la interpretación de las leyes vigentes. Un ejemplo de
esto se nos ofrece en la gradual penetración de elementos de la moral cristiana
e~ el derecho romano, antes de la codificación justiniana; y otros análogos
e1emplos pueden sacarse de la historia de sistemas modernos. No sin funda~e~to, pues, se dijo que la caridad de hoy es la justicia de mañana, como la
Justicia de hoy fue la caridad de ayer.
De las normas éticas (morales y jurídicas) deben mantenerse bien distintas
las normas de la técnica. La diferencia resulta evidente de esto, que en ningún
caso es suficiente la simple transgresión de normas técnicas para justificar una
condena moral, debiéndose para esta segunda especie de juicio, tener cálculo
de todos los elementos que- constituyen la personalidad del sujeto, sus posibilidades y sus intenciones en las circunstancias concretas en las cuales se encuentre. Así, por ejemplo, nadie pensaría en censurar al que, poco experto en natación e incapaz de seguir bien las reglas, se arroje a pesar de todo al agua para
salvar a los demás en peligro de ahogarse; ni en general a ninguno que contravenga las reglas técnicas, cuando este sea el único medio de manifestar aunque imperfectamente, una intención que puede a veces ser nobilísima.' Sólo
cuando las circunstancias lo permitan, la moral aconseia, en máxima, obrar
con diligencia, observando entonces las normas técnicas propias de las diversas
materias.
Pero es de notar que la observancia de las normas técnicas está habitualmente
presupuesta en las relaciones contractuales. Así, por ejemplo, quien confía a
un escultor la ejecución de una estatua, o a un abogado la gestión de una causa,
o a un ingeniero la construcción de un puente presupone que aquel a quien
643

�se confía el trabajo, y que acepta ejecutarlo, se obliga con esto mismo a respetar las reglas propias del arte respectivo o profesión. -~sto llega a ser, ~ues,
un elemento integrante del contrato de orden o de locac1on de la obra; y s1 las
respectivas reglas técnicas fueran violadas por culpa del profesionista o artist~,
de esto él hubiera sido justamente responsable del otro contratante. Hay aqm,
en tales casos un encuentro real entre normas técnicas y jurídicas. Pero en
sí, las norma: técnicas, no son jurídicamente obligatorias. La obligatoriedad
se confiere a estas normas solamente cuando su observancia llegue a ser el
contenido de una relación contractual.

DILTHEY, SOCIÓLOGO
(Capítulo de un libro en preparación)

Traducción: DR. JoRGE RANGEL GUERRA
DR. JosÉ SALVADOR GuANDIQUE

ENTENDEMOS POR historicismo no la mera reminiscencia, ni el culto al pretérito, ni el argumentar mediante especiales procediinientos criteriológicos, sino
aquella tendencia que introduce, dentro del problema cognoscitivo, una constante temporal. Se trata de problema y soluciones, jamás meros antecedentes
o consecuentes. Dicho a la llana: ser y deber ser, naturaleza y cultura, ciencia
y técnica radican, para decirlo con el glorioso Wilhelm, en un mundo histórico,
y no al revés.
Filosóficamente el historicismo desemboca no en "tener en cuenta la etapa",
al modo un tanto superficial de las generaciones, que Ortega tomó de Dilthey;
va más allá, caló a lo hondo. Toynbee señalaba al estudio de la historia como
una de las importantes tareas sociológicas, pero ese papel auxiliar nunca
podrá satisfacer a quienes pretenden captar estructuras socio-históricas, no ilustrar la historia con la sociología o viceversa. Historia - al viso moderno-equivale a Sociología, es decir, que al presente, se hace una historia sociológica. De lo contrario tenemos esos catálogos aburridísimos, con fechas y nombres, en los cuales la "&lt;latería" abruma al lector y aún al especialista. Sociología e Historia sostienen duelo manifiesto, que se está resolviendo a favor de la
primera.1
1

Al aparecer mi libro "Presbítero y Doctor José Matías Delgado" (Ministerio de
Educación, San Salvador, 1962 ) quien, en su alta estirpe de Prócer, puede parangonarse con Hidalgo, sólo que aquél logró forjar la Independencia de Centro América,
al aparecer dicha obra -repetimos-- algún comentarista dijo ser sociológico y no histórico, agregando, incluso, que la historia a lo siglo XX se hace sociológicamente, tesis
que de una manera tácita sostuve allá. Ello nos introduce en preámbulos indispensables
para examinar desde otro enfoque las tesis historicistas, cuyos autores muchas veces han
transitado atajos, abandonando las vías correctas, según sus propios principios.

644

645

�Marc Bloch, en su pequeño gran libro: "La palabra historia es muy vieja,
tan vieja que a veces llega a cansar. Cierto que muy rara vez se ha llegado
a querer eliminarla del vocabulario. Incluso los sociólog~ d: la escuel~ d~rkheimiana la admiten. Pero sólo para relegarla al último nncon de las ciencias
del hombre; especie de mazmorras, donde arrojan los hechos humanos, considerados a la vez los más superficiales y los más fortuitos, al tiempo que reservan a la sociología todo aquello que les parece susceptible de análisis racional" (Introducción a la Historia, FCE, México, 1957, p. 21). Dic~o.t~timonio ilumina la pugna entre la ciencia de Herodoto frente a la disciplina
bautizada por Gomte.
Algunos se entusiasman, declamando: "Una de las revoluciones espirituales
más grandes acaecidas en el pensar de los pueblos de Occidente". O con fraseología menos ampulosa: "La médula del historicismo descansa en. la, ~ustitución de una consideración generalizadora de las fuerzas humanas histoncas
por una consideración individualizadora". Y, por si algo faltase, el mismo
Meinecke, en giro nacionalista: "Ante todo el historicismo no es más que la
aplicación a la vida histórica de los ~ue_vos principios descubiert~s por el_ gr~
movimiento alemán que va desde Leibmz a la muerte de Goethe (El Historicismo y su Génesis, FCE, México, 1943, pp.11-2). Tal entusiasmo, desembocando en germánica propaganda, poco ayuda a esclarecer el meollo del asunto... 2
Para nosotros -más allá y más acá de aspectos filosóficos, historiográficos o
olíticos- el historicismo no se agota en la simple o detallista crítica del con~epto de la historia o en renovarlo, mediante recu~os m~tófic~s ~pecíficos,
representando, por sobre esas posiciones conocidas, mgrediente mdisp~nsable
en el qué y en el cómo del saber, porque el sujeto comparte con el ~b3eto su
-proceso vital, contrar~tándose la neta distinción e~tre ambos términos, llevada al extremo por Husserl. De ahí la controversia entre el padre de la
Fenomenología y Dilthey, cual tendremos ocasión de indicar luego,. en uno
de los encuentros intelectuales de mayor envergadura en el presente siglo, tan
importante cuan desconocido, sobre todo para Latinoamérica, dónde, a veces,
nos llegan minucias al instante y las cosas trascendentales tardan lustros en
atravesar el gran charco.

,
• Los calificativos de F. Meinecke resaltan bastante extremosos: "revolución esp~tu I" hasta "movimiento alemán" sin que pueda captarse bien el nexo entre aquella
y :st;. Y, por muchos esfuerzos q~e se hagan, Lei~niz fue más filós~fo-matemático ~ue
historiador no digamos historicista, y a Goethe le mteresaron en primer lugar las cien-

cias natur~les más atento a los descubrimientos de Cuvier, que a la llamada maestra
de la vida, a~que Meinecke le dedique lo mejor de su obra, pp. j79-495.

AYER Y

Hov

El contraste entre dimensión pasada y momento actual llevará a Dilthey a
aleccionantes respuestas, no atendiendo a propósitos aislados, ni por afanes investigativos, sino para estructurar otra ciencia: "Las líneas fundamentales de
su pensamiento están logradas con igual maestría arquitectónica, pero el cará,cter concreto e irúinito de su filosofía -elevar a conciencia la vida mismahace de él la figura atormentada que ha adivinado en el retrato de Miguel
Ángel por Vasari". (Prólogo, Eugenio Imaz, Introducción a las Ciencias del
Espíritu FCE, 1949). Y en otra ocasión, afrontando la alternativa: "La historiografía aplica el patrón metódico más riguroso para la comprobación de
cada hecho, mientras que por lo que se refiere a las relaciones causales, las
que en definitiva nos patentizan la Historia, se suele satisfacer con una gran
libertad artística para trabar los hechos y redondear cuadros históricos sobre
la base de una interna verosimilitud. En este punto la Historia necesita urgentemente un reforzamiento de su conciencia lógica". (Prólogo a El Mundo Histórico, FCE, 1944), también de aquel especialista en Dilthey, a quien tratamos mucho en México, por la década 1940-50.
Por referirnos directamente a lo historiográfico que no a lo filosófico, cabe
inquirir por ese causalismo en quien comienza reconociendo cuánto se debe
a Dilthey, no a Husserl. Nada hay más acausalista que la Fenomenología. La
intuición diltheyeana es comparable a la de Husserl apenas en paralelos, diríamos pedagógicos, tal l¡s de García Morente en sus conocidas y equivocadas
Lecciones. La correspondencia entre ambos exponentes aclaró, al máximo, sus
discrepancias.
Tampoco caracterizó esa manera "de fundamentar el estudio de la sociedad
y de la naturaleza y de la historia" -subtítulo a Introducción a las Ciencias del
Espíritu- el rpero antipositivismo (muchos tildan antisociologismo, erróneamente por cierto, inferido de las censuras de Dilthey a ciertos iniciadores, a
saber: "Las respuestas que Comte y los positivistas, Stuart Mill y los empiristas dieron a estas cuestiones me parecían mutilar la realidad histórica para
acomodarla a los conceptos y métodos de las ciencias de la naturaleza" (obr.
cit., p. 5).
Aquéllos, en especial, los seguidores de Comte, pretenden unificar las disciplinas, a tono con su complejidad y extensión, de las Matemáticas a la Sociología, paralelamente al ideal kantiano de una Razón, así con mayúscula,
cabal y completa, desde la pura a la práctica pasando por la del juicio, puente
entre las dos primeras en nuestro criterio. En cambio, Dilthey se propone abrir
el camino a procedimientos que conduzcan a un mundo histórico, espiritual.

647

646

�Ante un fenómeno, el rayo, por ejemplo, nuestro Yo recurre a los expedientes de la ciencia natural para obtener conocimiento indirecto, causa~. Por el
contrario, la vivencia capta en forma directa, fundiéndose objeto y sujeto. Las
ciencias del espíritu proceden así, mientras las causales apelan a la representación. Aquéllas explican, identifican (Meyerson); éstas com?ren~en. Max Weber
· t tara armonizarlas en su colosal edificio socioeconónnco, sm lograrlo, pese
men
'
T Kuf
a las numerosas opiniones en contrario. La exposición de Fe IX a mann en
"Metodologia de las Ciencias Sociales" (FCE, México, 1946), muy ~lecdonadora al respecto, no obstante a sus elogios a quien supo aunar Sociedad y
Econoroía.3
.
Nada tiene entonces de extraño que la sensibilidad sociológica de Dilthey
proteste, pues Comte, profesor de matemáticas en el Politécnico _de Pa¿s, no
en la Sorbona, subordina la materia que designara con un neolog1Smo. comodo
( ráJZ latina y desinencia griega) , a 1~ cienci~ _del número. Para ~ilthey l,a
Sociología debía construirse cual ciencia del espmtu, c~ltural graba1:a despues
el neokantiano de Baden, Rickert, simplificando a Wmdelb~n~, rruentr~ _sus
émulos de Marburgo, Cohen y Natopor se dedicaban a la logica-matemab~
Hay más: la razón his/iórica quiere enl~:rr. a la. razón p~a c~n la razon
práctica no mediante razón estética (del JUICIO) , smo con viven~:as que denoten una realidad socio-histórica. Dilthey fue, en verdad, soc10logo _e~forzándose por la filosofía; así se demuestra en su Prólogo a E: Mundo Espiritual
_ Introducción a la filosofía de la vida, escrito en 1911, ano de su deceso,_ ~o
·
rmsmo
que en El ueno de Dilthey, tal rubró Ima.z, antepuesto a Introduccion
.
a las Ciencias del Espíritu, cit., p. XVII: "Cuando daba yo los primeros pasos
en la filosofía, el monismo idealista de Hegel había sido desplazado po~
señorío de la ciencia natural. Cuando el espíritu científico-natural se co~vrrtio
en filosofía como ocurrió con los enciclopedistas y Comte, Y en Alemama, con
los investi¡adores de la naturaleza, trató al espíritu. coro~ un producto de la
naturaleza y de este modo lo mutiló. Los grandes mvestigadores. de la naturaleza intentaron abarcar el problema con más hondura. Esto, ~o volver la
· d
Kant" Aquel kantismo sin crítica, ejercido mayestaticamente por
rmra a a
•
•
· 4
·
·
Comte, 1mtaba a D.lth
1
ey. En el fondo, era la lucha de causa contra vivencia.

s -

~!

• Allí Kaufmann: ¿ Existen junto a las ciencias naturales, ciencias del espíritt~ inde.
di · · ' un síntoma nada más de la etapa poco evolucionada
pendientes O es esta vis1on
en que se encuentran todavía las llamadas ciencias del espíritu, una etapa a 1a que
caracteriza que los conocimientos exactos ausentes son. reemplazados por construcciones especulativas? La tesis última es la del naturalismo, que se presenta :mora
, d
d
"fisicismo" al tener en cuenta los resultados de la mvesen forma mas epura a como
tigación natural más reciente" (obr. cit., p. 168).
• Desarrollamos ampliamente este punto en Datos de Sociología, prólogo por Reca-

¿ETAPAS

O

ENFOQUE?

Saltó arriesgada la disputa en torno a psicología descriptiva o hermenéutica,
considerándolas 2 etapas en el desarrollo diltheyeano e insistir en lo epistemológico como correspondiente a la primera y lo sistemático a la segunda. El
proceso no admite diferencia tan tajante. Muchos defienden opuestas opiniones sobre el particular, dado el enlace interior de la obra toda, sin faltar quienes afirmen que ella constituye neta introducción a las ciencias del espíritu,
calificada por su autor mero ensayo. Y de su carácter fragmentario quedan pocas dudas... Dilthey era más problemático que sistemático.
En la estructuración del mundo histórico por las ciencias del espíritu, valga
la fórmula, surge aquella hermenéutica, clave del misterio. Desde el estudio a
Scheleiermacher su énfasis impide restringirla al método. No se trata de interpretar lo escrito, al modo ordinario, ni siquiera jurídico, pues integra el conjunto de vivencias, capaz de descifrar los signos. No se trata de otra exégesis
documental, sino de ir al contenido psicohistórico o sociohistórico, palpitante
' en la inmanencia de estar en el mundo. Heidegger declara deber mucho a
Dilthey. 5
Dilthey reaccionó en contra_ del empirismo imperante a su hora, haciendo
lo propio frente al sistema; positivista no por psicologismo, a la manera spenceriana, porque formuló una tesis objetiva en cuanto su psicología descriptiva
no era introspección ni introyección sino camino para forjar un mundo que,
si se le examina bien, resulta más sociológico que histórico; sociológico, no
a la luz comtista o spenceriana desde luego. Un admirador, y lo veremos,
de las Investigaciones Lógicas no podría ser psicologista de segundo orden,
escuela castigada por Husserl en el primer tomo de su creación monumental.
Las Meditaciones Cartesianas no se entienden sin la labor demoledora de
aquélla.
Esa hermenéutica repudia las tesis relativistas: una vivencia constituye su
FUNDAMENTO. El prurito clasificador compara teoría e historia, separándolas
artificialmente, y desnaturaliza, no interpreta, pese a la laboriosidad en la
séns Siches, San Salvador, 1947, Cap. III, "Iniciadores de la Sociología": Comte, en
Francia; Spencer en Inglaterra; y Hegel, en Alemania. Aunque éste murió sin que
la Sociología tuviese rubro y cuerpo, su influencia sobre los autores germanos amerita
el rango, si bien muchos lo reservan, de acuerdo con sus tendencias, a Tonnies o Marx.
• lmaz opina: "Sí, queremos advertir que la declaración de Heidegger de que su
obra está al servicio de la de Dilthey, se nos antoja un poco irónica cuando no deliberadamente socarrona. Lo que ha hecho Heidegger, con perfecto derecho, es poner
la obra de Dilthey al servicio de la suya. Como ha puesto también la de Bergson y la
de Husserl". ( Pr6logo a Introducción a las Ciencias del Espíritu, cit., p. XI ) .

649
648

�documentación y citas. Dilthey bucea la vida a través de dicha autognosis y ve
a la historia mediante la hermenéutica, valga el lugar común, cara y cruz de
la misma medalla. Autognosis implica organizar las ciencias del espíritu desde
la vida, muy sui géneris psicología descriptiva que no puede aparearse ni con
los empiristas ingleses, menos con Brentano. La hermenéutica opera sobre dicho material hasta volverlo historia. Ambas radican en la vivencia: La moral el derecho la economía el Estado, forman un todo, la vida práctica de la
'
' en Max Weber, en Freyer...
Sociedad.
Hay' algo de Dilthey
De otro modo, la intuición diltheyeana sería simple modalidad volitiva, y su
vertiente que nutrió a los sociólogos culturalistas, inexplicable. Basta confrontar, sociológicamente, a Dilthey con Husserl, para captar que ni Vierkandt, con
su fina técnica, ha logrado crear una sociología fenomenológica
Ya reseñamos el ataque de Dilthey a los iniciadores de la Sociología, pero
ello no le impide admitir una disciplina de la convivencia social que comprendería también, como objeto suyo, el derecho, la moral y la religión, Y
que tendría su paralelo, igualmente admirable, en una "ciencia natural general. Semejarían párrafos de Tonnies en Comunidad y Sociedad, mas el planteamiento sociológico no deja lugar a dudas. Dilthey fue, sin percatarse, un
precursor de la Sociología Alemana, categóricamente un sociólogo cabe la mira
6
filosófica, cual hay tantos en la patria de Nietz.sche.
Y guardamos expresa probanza: "Yo mismo, antes que Simmel, he caracterizado en mi Introducción, la organización exterior de la Sociedad como un
campo especial en que, desde un punto de vista psicológico, operan relaciones
de señorío y dependencia, y relaciones de comunidad". Dilthey conectó con
Tonnies, aunque pasa lo propio también con Simmel, superando el formalismo
de éste que, al fin, resultó el Kant de la Sociología. Tales conceptos del Prólogo a El Mundo Histórico, justifican el título de estas líneas que pareciera
sorpresivo, cuando se lós expresé, de palabra, a un grupo de ex-alumnos.. •
Por tanto, la psicología-descriptiva diltheyeana no admite parangón con otras
de tipo, dijéramos, "individualista" o aún de tipo social, pero distintísimas. Bien
aclaró Imaz, comentando lo transcrito: "No hay psicologismo en el sentido
habitual y funesto ( tan combatido por Husserl, entrecortamos) y sí una mejor
• Como es sabido los tratadistas franceses utilizan una ciencia al formular sus doctrinas: Comte, a la física; Tarde, a la psicologia; y algo similar pasa con los ingleses,
así Spencer, con la biología. En cambio, los alemanes, basan filosóficamente sus respe~tivas posiciones: Tonnies sigue a Nietzsche, el extraordinario de Sils-Marías Y al
misógino magistral, Arturo Schopenbauer, capaz de refutar a Kant en su fundamentación de la moral ante la Real Academia sueca; Simmel a Kant, para decirlo con una
palabra. Wiese, por su relacionismo inter-relacionismo, a Ross. De ahí que no puedan
entenderse bien los germanos sin cierta preparación filosófica.

650

constitución de la vida total para comprender mejor la vivencia poética 0
metafísica que ha brotado de ella".
~n--el contr~te con el tercer iniciador de la Sociología, Hegel, el espíritu
objetivo de Gwllermo Federico no es la organización exterior de la Sociedad
si bien o~tentó bastante semejanza. Hegel estatiza, mientras dice Dilthey: "l~
fo~as diversas en las que se ha objetivado en el mundo sensible la comunidad
existen entre los individuos". Tal objetivización -y recuerda mucho a Hans
Freyer- surge en el inmanentismo de la vivencia, que sitúa al hombre dentro
de lo col_ectivo. Ese criterio sociológico eliminó cualquier tesis subjetivista.
Es la realid~d de los históricos (patentizada por la autognosis) , no causalidad
(Comte), m valores (Scheler), ni dialéctica (Hegel), ni crisis (Alfred Weber).
Al~os aleg~n pr~venir Hans Freyer de Hegel, no de Dilthey, interpretando
s~, reali~ad, s~cial, d~ecto trasunto del espíritu objetivo, es decir, una concepc10n soc10log1ca denvada del logos. Mas la descendencia no es tan sencilla
.
.
.
'
com~,a pr~era vista pudiera creerse, si bien Francisco Ayala, en su Introduccion al hbro de Freyer, destaque en él más a Hegel que a Dilthey.
F~eyer re~udió las disciplinas lógicas al elaborar su sociología, ciencia de la
realidad social. No quiere repetir a Simmel con sus formas sociales de ra'
ide~lista. Pero tampoco tal postura desemboca en el hegelianismo. La realida~
social encadena con la objetivación diltheyeana, según las formas exteriores
de la Sociedad, algo que se ha escapado a la avizora pupila de los comentaristas
freyerianos. Allí preexiste nítida hermenéutica temporal, pariente de la de
Wilhe~, quien nos confía: "La cultura es, antes que nada, un tejido de
nexos fmales. Cada uno de ellos, lenguaje, derecho mito relio-iosidad poesía
fil f
,
'
o,
'
o~ 1a, posee una legalidad interna que condiciona su estructura y ésta determina su desarrollo. Por entonces se comprendió la índole hisoorica de los
~mos (era el año cincuenta del pasado siglo, puntúa). Esta fue la aportacion de Hegel y Schleiermacher, pues impregnaron la sistemática abstracta de
esos nexos con la conciencia de la historicidad de su ser. Se aplicaron a ellos
el método comparado, la idea de desarrollo. Y ¡ qué personajes a la obra!
¡ Un Humboldt, un Savigny, un Grimm!" (El Sueño de Dilthey -Documentos
Autobiográficos, Introducción, ya cit., p. XV).
Lo expresado: Freyer está más cerca de Dilthey que de Hegel, no cronológica sino ideológicamente. E historiza debido a que sus formaciones colectivas
correlacionan: "Nuestro conocimiento tiene que habérselas con una realidad
que somos nosotros mismos; con un acontecer en el que nos encontramos activamente insertados, lo cual aleja toda asimilación a un historicismo ordinario
yendo aún más lejos de la realidad social como una individualidad histórica~
mente_ cambiante" (La Sociología como Ciencia de la R ealidad, Losada, Buenos Aires, p. 112) . Freyer recibe a Hegel por intermedio de Dilthey...
651

�Y tal vez por eso permanece, tal vez sin imaginárselo, en una actitud a
kilómetros de otras objetivizaciones, verbigracia, los valores sociales de Scheler,
las esencias colectivas de Vierkandt, y doctrinas por el estilo.7
Dilthey comenzó, en El Mundo Histórico, a develar su cardinal noción de
estructura (de nuevo Tonnies aflora casi aquí): "un orden con arreglo al cual
los hechos psíquicos se hallan enlazados entre sí mediante una relación interna:
cada uno de los hechos referidos así recíprocamente constituye una parte de la
relación estructural".
Freyer desarrolló esto: "Hago observar todavía ( aun cuando es cosa obvia)
que esa separación de la Sociología respecto de la Historia pretende una significación puramente lógica y debe extenderse tan sólo a la diferencia de la
formación conceptual, pero no a los límites del trabajo científico práctico. La
mayor parte de las formaciones sociológicas de conceptos con una impregnación
histórica máxima ( como la Roma de los Césares, el capitalismo alemán del
cuarto decenio del siglo pasado) serán ejecutadas prácticamente por los historiadores" (obr. cit., p. 227).
Resurge la antinomia Sociología-Historia en giro diverso; pero Freyer confunde: ¿Qué es eso de ejecutar prácticamente? Y las ambigüedades persisten:
"Tanto sin pretenderlo como deliberadamente la ciencia histórica ha elaborado conceptos de estructura llenos de valor. En las obras de nuestros grandes
historiadores (para los alemanes, apenas, Gregorovius, Ranke y Mommsen:
Ludwig, biógrafo y Zweig, cronista, interrumpimos), se encuentra sin duda
más visión sociológica que en muchos sistemas abstractos de Sociología. La meditación teorético-científica acerca de lo que sea Historia o lo que sea Sociología, no es ni desvirtuada ni hecha superflua por esta fecunda interpretación
de las cuestiones en la investigación práctica. La teoría de la ciencia no pretende establecer qué puntos de vista están bien colocados en la Historia de
Roma, de Mommsen; eso tan sólo al propio Mommsen le correspondió fijarlo.
Pregunta tan sólo qué puntos de vista son Sociología para una consideración
lógica". (Obr. cit., p. 228).
Examinar lo anterior, en detalle, nos llevaría demasiado lejos, y sólo interesa
por su orientación hacia Dilthey. Los historiadores clásicos, abundan en usuales
juicios valorativos; poco sirven al sociólogo que de verdad lo es. Y respecto a
1
Allers, al referirse a Freyer: "Cuando hablamos de espíritu objetivo no nos referimos, naturalmente, a la desafortunada tricotomía cuerpo-alma-espíritu que tiene su
origen en los gnósticos y desempeña un papel tan importante en todas las filosofías
y teorías seudofilosóficas imaginables. Para nosotros, espíritu objetivo quiere decir
únicamente el conjunto de valores que se han realizado ya en el mundo real del
espacio y del tiempo, sin que se haya de suponer, por ello, una metafísica determinada
del mundo de los valores" (Naturaleza y Educación del Carácter).

652

las aseveraciones de Freyer basta preguntarse: ¿ por qué la teoría de la ciencia
no va a juzgar la distribución de Mommsen... ? Separar artificialmente, meditación teórica y objeto sociohistórico será siempre absurdo, con o sin realidad
social freyeriana. Pero retornemos a Dilthey, abandonado por Freyer en un
giro valorativista que nos recuerda mucho a Max Scheler, quien alguna vez
dijo a Nicolai Hartmann, un tanto achispado: "con mi cerebro y tu orden
podríamos hacer ética".
La estructura diltheyeana no emerge vacía, formal, a priori sino exhaustiva
y fecunda: "De esa insondabilidad de la vida procede que la misma no pueda
ser expresada sino en un lenguaje figurado. Reconocer esto, ponerlo en claro
por sus razones, desarrollar las consecuencias, he aquí el comienw de una
filosofía que dé razón real de los grandes fenómenos de la poesía, de la religión y de la metafísica, concibiendo su unidad en su último núcleo. Todos
estos fenómenos expresan la misma vida, unos en imágenes, otros en dogmas,
otros en conceptos, pues ni los mismos dogmas bien entendidos, hablan de un
más allá". Al leer el legendario Wilhelm queda bastante inoriginal Ortega,
tal lo señalaremos luego. Y Dilthey formula una sociología vital, salvadora,
optimista, muy lejos de Schopenhauer que tanto influyó a Tonnies. Y en
pocas confrontaciones campea Dilthey, sociólogo, cual en memorable correspondencia con Husserl.8

DILTHEY ANTE HUSSERL

Cuando ocurrió aquel intercambio epistolar, trascendente, Dilthey hacía lustros estaba consagrado, pero Husserl no le iba tan a la zaga. Tomamos las citas
de Dilthey-Husserl -En torno a la Filosofía Idealista como Ciencia estricta y
al alcance del historicismo. Correspondencia entre Dilthey y Husserl de 29-junio, 5 /6 julio y 10-julio de 1911, Edición, Introducción y Notas por Ernesto
José Wender, Traducción de la carta de Husserl por Julio Heise, Revisión del
8

Walter Biemel, en 1a introducción a dicha correspondencia, cuyos perfiles damos en
el texto: "La idea fundamental de Husserl es que la Filosofía desde su comienzo pretendió ser una ciencia estricta, pero no puedo satisfacer esta pretensión. La Fenomenología
debe por fin llevar a la Filosofía a convertirse en ciencia estricta. Para alcanzar esa
meta, para exponer con claridad la particularidad del método de investigación fenomenológica y ante todo para explicar su necesidad, Husserl la destaca de dos tendencias predominantes según él hacia fines del siglo: por un lado, el materialismo y, por
otro, la Filosofía de la concepción del mundo. Husserl mantiene una guerra de dos
frentes, por un lado contra el naturalismo y por otro contra el historicismo". Aquí era
donde enfrentaría a Dilthey, tildado de mero historicista, sin mayores distingos.

653

�texto alemán por Ernesto J. Wender, todo en la Revista de Filosofía de la
Universidad de Costa Rica, San José, julio-diciembre 1957, pp.103-13, dirigida
por Constantino Láscaris Comneno, una verdadera primicia, al menos en
castellano. Y por ello incluimos lo anterior aquí.
Husserl comienza por declarar: "Fue el mismo Dilthey quien inició nuestra relación, pues, desgraciadamente, bajo la influencia de la brillante crítica
de Ebbinghaus (el mago de la nemotecnia teutona, intercalamos) yo no había
creído necesario leer el gran trabajo de Dilthey; en suma, sentí además en
aquellos años poca predisposición para captar la importancia de los escritos
de Dilthey".9
Husserl calibraba a Dilthey relativista y aún positivista, algo incompatible
con su afanosa brega por las esencias puras, fenomenológicas, capaces de llevar a su último grado la revolución coperniquiana de la filosofía iniciada por
Descartes, así se desprende expresamente de las Meditaciones Cartesianas. El
artífice de la Fenomenología -la husserliana, no la del espíritu, a lo Hegelse sorprendió al comunicarle el orfebre del Mundo Histórico, que la segunda
parte de Investigaciones Lógicas estaba en armonía con las Ideas sobre una
Psicología Descriptiva y Analítica. Entonces llegó el lapso del desafío, muy
ilustrativo por cierto. . .
Fue el relativismo historicista que se achacaba a Dilthey motivo directo del
ataque husserliano, no por cortés menos virulento. Reconocido está cómo en
el fundador de la fenomenología coexisten los psicologistas. (Dilthey lo era, al
menos en apariencias). Y otra, constructiva, Meditaciones Cartesianas, con la
ambición de erigir una ciencia sin supuestos, dotada de radical autenticidad.
Para Husserl pareciera Dilthey, en sus forcejeos con la historia, otro positivista

más.
Edmundo sentiría el afán de llegar a un cartesianismo definitivo, porque el
del cogito se quedara en medio camino y lo que hizo en El Discurso del Método,
lo deshizo con las Meditaciones Metafísicas. La ciencia husserliana serfa invencible, absoluta, sin permitir ni de lejos los avatares historizantes, tal la enhiesta
roca vence al mar embravecido. La universalidad radiosa de sus normas lógicas no se contaminaría con las alternativas de quienes dependen de un pasado tenebroso y de un incierto futuro. La Fenomenología era una gran señora
que no podía mezclarse con plebeyas.
• Biemel explica: "Expresamos finalmente al Prof. P. von Breda, Director del Archivo Husserl de Lovaina, nuestro más cordial agradecimiento por haber permitido publicar este desconocido intercambio epistolar, por el cual nos desplazamos, dentro del
suceder de la Filosofía, a principios de nuestro siglo (Revista cit., p. 107). De Ebbinghaus hablamos mucho con Werner Woolf cuando estuvo en México, allá por 1953-4.
Woolf lo comenta en su Introducción a la Filosofía editada por el FCE.

654

En ,~bio, Yª, lo ano~os, D~~e! se lanza al torrente de la vida, pues su
metafrsrca abrazo la realidad histórico-social, dejando las alturas esenciales
~ara penetrar en las anfractuosidades de esa arena movediza que es lo pretérito y lo presente, con miras al porvenir.1 º
Biem_el ~racterizó mu_y bien: "Husserl antepone a la Ciencia Natural de
1~ concrenc1a, la nueva ciencia (otro Vico, aunque con ruta opuesta, interrump~o~), la ~e~om~nología de la conciencia, que no tiene que ver con la conciencia empmca smo con la conciencia pura". Y más adelante: "Si Husserl
pues, ataca a Dilthey, lo hace por considerar que en estos análisis estructural~
morfológicos
, . se ,encuentra precisamente el germen de un relativismo" . y , aclarando ge,nes1s: ~~~rl parte en el fondo de la validez de las formas lógicas
que, ~egun su oprruon, son a-históricas. El punto de partida de Dilthey, en
cambr~, lo forman las obras de arte y las creaciones espirituales que sólo son
concebidas como históricamente hechas, pertenecientes a
determinad
,
di
a
epo~, me ante un estilo determinado, a saber, como expresión de la vida,
mediante las cuales ella se comprende a sí misma" (Revista cit., pp. 195-6).
: en la desc:ndencia se acusa el contraste, dentro del terreno sociológico,
cuanto va de V1erkandt a Freyer, del esencialismo a la historicidad de lo arquetípico a lo trasmutante, de lo hierático a lo cotidiano, de lo esta~ario a lo
sugerente, de lo estático a lo dinámico. Mas sigamos el hilo de aquellas cartas
memorables:

un:

Dil~ey se dirige a Husserl -29 de junio de 1911-: "Muy estimado colega:
No qmero que apare~ca la pequeña disertación sobre Niebuhr, que nació de •
una ~ueva ~onferenc1a en la Academia, sin dar por fin mi parecer sobre su
~;°d10 publi~do en Logos. Tengo que confesar que, bajo la primera impresmn, me era difícil formular tal parecer, porque su caracterización de mi punto
10

Para ciertos filósofos, a la alemana, lo mismo que para sociólogos estilo Vierkandt
la fe~om;~ología resulta imposible de confundirse con la psicología descriptiva ni co~
Ta ~sicof~ca, dadas sus_características distintivas. Lessing afirma que la prun'era "no
explica smo esclarece", indaga lo que pueden significar en último término todos los res~lta~os de la ciencia. Por consiguiente, eo ipso reconoce las determinaciones de las
crencras, ~~a ~ de l~s cuales posee sus objetos específicos así como sus métodos y
leyes específicas (F:stuá10 Acerca de la Axiomática del Valor, UNAM, 1959, p. 13). y
en otro lu~r de dicho ~púsculo, Theodor Lessing insiste en que Edmundo ejerce poder.ª tra:es de las esenaas... En suma, la Fenomenología constituye una superciencia,
no mvestiga pero controla, no explica pero esclarece, en una ambición aún más des~orda~te que la ~e los, sociólogos en_cicl~pédicos, quienes, al modo de Worms, declaraban,
si~ m'.'5, a ~ Soaolog1a como la C1enaa General de las Sociedades o la Filosofía de Jas
C~enaas Sociales, en su libro pequeño más altivo La Sociología, Su Naturaleza, su Contenido. Sus Agregados, Madrid, 1925, cuya primera edición francesa data de 1921
donde, paradójicamente, aconseja modestia a los sociólogos ... Cap. IV, p. 24 y Cap'.
V, p. 29.

655

�de vista como historicismo, cuya consecuencia legítima sería el escepticismo,
debía asombrarme justamente. Gran parte del trabajo de mi vida está dedicado a formular una! Ciencia de validez general que debe dar a las ciencias
del Espíritu una base firme y una relación interna para con un todo. Era ésta
la concepción original de la tarea de mi vida en el primer tomo de las Ciencias
del Espíritu. (O sea Introducción a las Ciencias del Espíritu -Ensayo de una
Fundamentación para el Estudio de la Sociedad y de la Historia, 1883).
Y continúa argumentando Dilthey, patéticamente, defendiendo la labor de
toda una vida: "Este punto de vista, si entiendo bien su definición del historicismo, no es susceptible de ser calificado como historicismo. Y si, según el
uso general del idioma, el escéptico niega la posibilidad del conocimiento en
general, es imposible que se me considere a mí como escéptico o en cualquier
relación con el escepticismo". Y párrafos después: "De la disertación se desprende claramente que mi punto de vista no conduce al escepticismo; excluye
su interpretación de mis frases. Pues me refiero allí, para demostrar la imposibilidad de una Metafísica de validez general a 'los argumentos de Voltaire,
Hume y Kant'. Mas bien concluyo (su imposibilidad) de la relación general
entre su tarea y nuestros medios de solución que no del fracaso hasta ahora
en la Metafísica" .11
En su concepción del mundo, Dilthey concluyó:· "No soy, según eso, ni un
filósofo intuitivo, ni un historicista, ni un escéptico, y considero también que
la argumentación de su tesis no prueba que la consecuencia de aquellas frases
conduzca al escepticismo. Usted ve que verdaderamente no estamos tan alejados el uno del otro como usted supone y como aliados en puntos esenciales
muy discutidos". (Revista cit., pp. 109-13).
Husserl respondió por misiva -5/6 julio de 1911- que obra en el archivo
suyo, de Lovaina, empleando tono bien distinto, con aquel retintín de los
dogmáticos: "Le agradezco, señor Consejero Privado, todas sus aclaraciones,
muy estimables y valiosas para mí como expresión decisiva y aguda de su
espíritu. (Nótese el juego de palabras con las Ciencias del Espíritu, tan amadas
por Dilthey). Pero usted debe convencerse de que el supuesto de que usted
parte no es adecuado; a saber, como si mis argumentaciones estuviesen dirigidas
11 Dilthey es explícito, no sibilino como Husserl: "Al análisis de la sociedad humana se le ofrece al hombre mismo como unidad viva y el análisis de esta unidad de
vida constituye, por consiguiente, su problema fundamental. En este dominio empieza
a posponerse el tipo de consideración de la vieja metafísica porque tras el agrupamiento teleológico de formas generales de la vida espiritual se buscan las leyes explicativas". (Introducci6n... cit., p. 355). Tanto él, cual Edmundo, rechazan la antigua
metafísica, refutada a partir de Kant con su metafísica del futuro, pero difieren en la

contra usted. De inmediato publicaré también
.
malentendidos". y entrando a fondo· "Tod
e;d Logo~ ~a nota para evitar
sus principios en el a priori. (Aq , Edm da va e~ obJetlva_ a posteriori tiene
K
UI
un o sale mas formalista que 1
.
ant, acotamos) . Análogamente
li . ,
e propio
su "verdad"
"
' una re gion puede ser "verdadera relioión"
relativa"' a saber, en relación con una "humao·
Y
nidad"
. ser meramente
.,
que vive en relac10n con una "naturalez "
estado de desenvolvimiento" L
d
a ' que se encuentra en cierto
depende en este caso de la . uego e esas frases cabalísticas: "La verdad
determinada ''Hum "d d" manera de captar sus presupuestos (Idea de una
de una naturaleza ;:~:da : : :_les :u~ales caract:rísticas específicas; idea
manera tá
.
. .y
manera, idea que, de tal o cual
s~arnos :od~==~:d;r::;:::~:n: in!~:::~:do social:s, etc.~. Si pennmguna religión la "verdadera" p ta
l
o esencial, sena otra o
algo relativo y no obstante c . otrd nto a verdad de una religión sería
.
'
' orno o a verdad, un ideal est
f .d
relac10nes que, por ser su contenido esencial determinan '
re en .o ~
como condiciones de la posibilidad de seme¡ante
.
p c1p10sl" a Hpnon,
verdad en
respetado comillas y subrayados. Husserl obseso or eri .
gen:ra . . . emos
puestos, deriva la verdad d
'll
'
p,
gir una cienc1a sm su- dento, frío y distante de la ~:~:ere:iiJa;~o:~~ev;s, como t~do id~alista irrenada, y a veces se hunde, Dilthey.12
' e esa cornente VJtal en que

r: .~'

y Edmundo pontifica. "Cuand
ted h b
Ciencia del Es íri
.
o us
a la de un análisis propio de la
ºbilid d d l p tu ~ ~or el cual usted conduce la demostración de la imposi
alimitado
e a Metafisica), esto coincide grandemente con lo que yo -solamente
1' .
. y conformad? _d_e acuerdo con ciertos puntos de vista metodoogicosconsidero
como
. y naturalmente: la imposibilidad de una
, . anahsis fenomenol'og1co.
1
d
~etaflSlca -en aquel sentido especialmente ontológico falson~ o ~ue e manifestar tal "análisis propio de la Ciencia del Espíritu". (Revi~ta cit., ~P: 115-19). ~ recuérdese aquella pasión de Husserl que lo hacía
re acer multiples veces, Cien veces el mism t b .
El
. .
'
o ra ªJº· ..
gran vieJo contrarreplica con una comprensión desusada en figuras de su
u Hay pasajes diltheyeanos tangenciales a Husserl
,
. ,
o si se quiere pasajes husserli
ró .
' aunque este Jamas lo reconoció,
ción de creer ~ue Husserl hab:~anlo~d p XlIIlObs. a Dil~ey, pues no escapó a la ten ta= e1 o muy ien a Wilhelm {as' O t ) . bº
bos lo negaron. "Pero el iro
,
•
1 r ega , s1 1en amse da de mod~ inmediat . pu1so que guia rms trabajos exigía algo más. La vida no
samiento Para ue
o s1~? que es ~clarecida mediante le objetivización del penque es eiaborad¡ po~ :P:::nd;e lad~da no se_ convierta en dudosa por el hecho de
objetiva del pensar Se puede
r s el pen~ento, es menester mostrar la validez
génesis {aquí difie;e de los
e pensarmento y su logi~mo._ No se trata de su
sencia de actividades que lo p I
gi tas 1[anotamo~~)' de su h1stona, sino de la pretroducci6n, cit., p. XlX). en azan con a percepc1on: se trata de su fundación" (In-

::¡~za-:

ciencia que debe substituirla.

656

657
H42

�estirpe -10 de julio de 1911-: "Estimado amigo: Muchas gracias por_ su
bienhechora y detenida carta y por el esclarecimiento de mi malentendido.
Ante todo, puede usted estar seguro de que sus bondadosas ma~estacio~es _no
me inducirán nunca a estimar falsamente la relación del trabaJO de rm vida
con su fresco laborar. Admiro en usted un genio del análisis filosófico. Me
alegra el deducir de sus palabras que mi trabajo no ha sido sin utilidad para
usted; que usted siente, como yo, y yo incluso en una época en que se necesitaba algo de coraje para luchar desde distintos lados de mancomún contra
el dominio de las Ciencias Naturales sobre la Filosofía, que estamos de acuerdo
acerca del esfuerzo por lograr una fundamentación de validez general de las
Ciencias reales, en oposición a la Metafísica constructiva y a todo suponer un
En-sí tras de la realidad dada a nosotros". Y se despide: "Con fiel sentimiento,
suyo. Wilhelm Dilthey". (Revista cit., p. 121). Estas líneas aclaran más que
volúmenes de exégesis...
Husserl, deseoso de superar a Descartes, añoró una ciencia
. sin. supuestos,
.,
a priori, perfecta, pura. Así combate denodadamente al psicologismo, ~wza
por haber tributado en ese altar, porque, finalizando el prólogo a la prunei;1
edición de Investigaciones Lógicas, cita a Goethe: "contra nada somos mas
severos que contra los errores abandonados". Y no es inoportuno rememorar
su primer principio, tan conocido: "No hay teoría concebible que pueda h~cemos apartar del principio de todos los principios: toda intuición que dé originariamente algo, es una fuente legítima de conocimie~to; todo lo que se
nos ofrece en la intuición originariamente debe tomarse simplemente como se
da". O sea: la visión directa e inmediata de las cosas constituye el primer
principio de todos los principios, siempre que dé algo. De ahí el certero flechazo de Dilthey cuando le escribe, cual transcribimos "No soy, según eso,
ni un filósofo intuitivo, ni un historicista, ni un escéptico", viniendo lo de
intuitivo al principio, lo que era Husserl, con su supercartesianismo fenomenológico, pues oigamos esto: "Al llegar aquí damos, siguiendo a Desc~r~~' el
gran giro que, llevado a cabo de la manera justa, conduce,ª ~a subJet1~dad
trascendental• el giro hacia el ego cogito, como la base apodícttcamente cierta
y última de ;odo juicio en que hay que fundamentar toda filosofía radical".
Por algo esos textos son de las Meditaciones Cartesianas. 13
Wilhelm no ha tenido nunca los elogios de Edmundo, quizá por menos estudiado,
privilegio que este servidor alcanzó desde que iniciara estudios filosóficos en la UNAM,
por su trato con Eugenio Imaz. Así Gaos, La Lebenswelt de _Hu~serl: "L~ fe~ome~ología sería, en suma, ciencia por ser aquello por lo que las aenaas son ciencia segun
Husserl: abstracta, general y objetiva" (Revista Mexicana de Filosofía, XIII Congreso Internacional de Filosofía, septiembre 1963, p. 27). E igualmente en su Prólogo Y
Traducción a Meditaciones Cartesianas: "No obstante las seductoras novedades pos13

658

En Dilthey no hay más que un Yo, el avizor a las' formaciones del Espíritu.
En Husserl, dos: uno, el ego psíquico, opuesto al mundo exterior, mientras el
ego trascendental o cogitans aparece luego de poner entre paréntesis el mundo
objetivo, mediante la reducción fenomenológica o epojé, o sea "el método
radical y universal por medio del cual me aprehendo como un yo puro". Husserl
declaró: "Todo esto designa Descartes, como es sabido, con el término cogito".
Nos atreveríamos a resumir, husserlianamente: Todo existe, inmanente, en
el ego cogitans, dado que: "Limitaremos desde luego los conjuntos coherentes
de intencionaJidad en los cuales el Ego se constituye en su SER PROPIO y constituye las unidades sintéticas inseparables de sí mismo, que es menester, por
consiguiente, atribuir al ser propio del Ego".
Dígase cuanto se quiera, la Fenomenología ejemplifica un idealismo, tan
trascendental como fuese, pero idealismo. Contra lo expresado por Teodoro
Celms creemos implicarse, correlativamente, método fenomenológico y sistema
idealista. La reducción fenomenológica sólo es posible dentro del ego cogitans
y la intuición eidética, por esencial, si la colocamos fuera de los lineamientos
del idealismo, conduce -lo afirmó el Maestro Caso- a la hipóstasis de las
esencias, a lo Platón.14
Y cabe inferir por lo expuesto que, del abstraccionismo husserliana a la comteriores a él, a Husserl habrá que volver, de él habrá que partir durante bastante tiempo aún, hasta que haya advenido definitivamente el de tratarle como un gran clásico
más". Pero, sociológicamente, y también filosóficamente, el mensaje de Dilthey representa una cantera, esperando, todavía, la piqueta de los que estamos al lado de la
vida, pese a sus desvíos y emboscadas, y no por el hieratismo dogmático, ni las inalcanzables esencias.
" Sin embargo, Kaufmann, en su Metodología de las Ciencias Sociales: "La crítica
que Husserl ha hecho del psicologismo en sus Investigaciones Lógicas ha subrayado
que la validez de los principios lógicos no es "tener que", como el de las leyes naturales, sino un deber ser y esta distinción ha cobrado gran importancia en la teoría de
las ciencias sociales, puesto que ha conducido a oponer a las ciencias del ser las ciencias normativas". p. 54. No estamos de acuerdo: los principios lógicos ostentan una
validez de certeza distinta al deber ser, que es normativo, algo sabido desde que Kant
planteara las reglas técnicas o principios problemático-prácticos, no normativos, con o
sin Laun, que sólo a éstas censura, cuando nosotros hemos hecho Jo propio con los
segundos, los principios asertico-prácticos o reglas de la felicidad, cual aquéllos son
de la habilidad. El auténtico deber ser viene en el imperativo categórico, según la fórmula de la Fundamentación para una Metafísica de las Costumbres o de la Crítica de
la Razón Práctica: obra de manera que la máxima de tu conducta pueda volverse regla de aceptación universal. Por ejemplo, en la ciencia jurídica, una de las sociales,
lo que torna a la proposición lógica en precepto jurídico es el poder del Estado, tal
lo de$arrolló, refutando la Teoría Egológica del argentino Carlos Cossío, en estudio
publicado por la Revista JUS - julio 1951- siendo profesor del Tecnológico de Monterrey.

659

�.
. , .
ente hablando no puede plantearse paraprensión de D1l~ey, soc10logi~d
l desce~dencia mejor, con el método
lelo. Esto lo examinaremos ense~1 a ~n a
'
fenomenológico aplicado a la soc10log1a.

DE HussERL

A VIERKANDT

,
ntecedentes son Brentano, con su Psicología
La Fenomenolog1a, cuyos a ~
d "El Origen del Conocimiento
Descriptiva (Viena, 1874) 15 anos antes enf
cia dada por mí el 23 de
"d
1"
p, blico es una co eren
Moral", ofrec1 o...a gran u
d v·
lle aba por título· "De la
enero de 1889 en la Sociedad Jurídical" e ;ena~en:a el prólogo del autor
lO ru·sto y lo mora ; as1 co
sanción natural de
d Ga , Morente) . y Bolzano, con su
,
p la M' . o Trad e
rc1a
'
.
(Ed. Angel o '
exic '
. 1 , aho- ce'lebre ha prnvocado su apli.
·
Fenomeno
og1a
~.'
Teoría de la ciencta, esa
, '
timo de Husserl sino por
I
sociológico no solo por e1 pres t&gt;'
' •
•d d
cación a terreno
.
1'investigador de lo colectivo. La intencionali a
ofrecer un nuevo canuno_ ª
.
do or Husserl.
, ·ca de Brentano revive en V1erkandt, pasan
p
. . .
o
ps1qw
1953 etnólogo 3/ etnógrafo, se m1C1a com
Alfred Vierkandt, muerto ~n
' b
pli do el método fenomenoló.
1 para contmuar su o ra a can
d
S
seguidor e imme
. .
edista por formación y escuela, pre.
bl
sociales Ant1enc1c1op
.
gico a 1os pro emas
·
, de la interacción colectiva cua1
.
l f
lismo que remata en una teona
. 'f' ,, is
here e orma
"
f damentales de sociología filoso ica .
concepto clave de sus problemas un
.
.
D rkheim- ni
.,
b t ta -Simmel- m coactiva - u
Esa interacc1on no es a s rae
l' . Resulta indispensable, para
d
· profunda fenomeno ogica.
externa -Tar e- smo
' ,
. 1 acias a la metódica husserVierkandt, precisar el meollo_del _fenomenodsoc:l ~onde únicamente la Fenoli
Al como una expenencia trascen en '
ana. ,go
.
o El discí ulo persigue, como su mentor, meras
menologia puede abnrse pas .
1 p 1 , de los demás y sufrir con su
descripciones puras. Alegrar~e con a a egr1a
d
tn'steza sin egoísmo ni mezqumdades.
d
Gestalt, que ahon e
A la manera de una psicología configurativa, e una
• tas Bases para una Fundamentación de
,. Manuel Cabrera Maciá ha. intendtado. Clb~r , te no aparece en la Bibliografía ni
la lín de V1erkan t S1 ien es
la Sociología, en
ea
d ' tr b .0 enuncia las tesis constitutivas de una
1
en el texto. y dice:. "la_ tercera
\un:a:e~tación filosófica de la sociología, sin
metafísica de la solidaridad qu
d 11 " p 2 y luego a p. 67' se pre. d
llar los fundamentos e e as
. .
'
lid . d d
desarrollarlas, ru esarro .
~ . de la solidaridad? El principio de so an a. '
gunta: "¿Cuál es el senado metaf1S1co .
. le raíz metafisica: a) la esencia
la conciencia de la especie. lo nuestro,. nene una :~encía de la universalidad". Ello
del individuo, b) la esencia de 1~ ~OC1edad;u~tiones de sociología, que para nosotros
ejemplifica el proceder feno~enologico en
d . &lt;leales. de realidad, no de esencias.
. . fáca·ca, no normativa; de hechos no e J
,
es c1enc1a

:~:~a

660

mucho más allá de los hábitos yeístas, la colectividad, aparentemente mudable
( oh, Heráclito), permanece idéntica en sus rasgos esenciales. Vierkandt concluye en un universalismo fenomenológico que mucho alcanza de platónico,
lastre de Husserl; no cabe duda que, en medio de sus fallas, la introspección es
más segura que la introyección, con sólo percatarse de que la segunda encierra
la primera, y, por tanto, multiplica sus puntos débiles. De ahí que Vierkandt
reacomode la polaridad de Tonnies, Comunidad-Sociedad, en modalidades
no muy afortunadas, debido al sincretismo inicial que designaríamos con el
binomio Simmel-Husserl.16
Vierkandt, sobre todo en sus últimos escritos, se empeña en conformar una
tipología esencialista, en contraposición a la de Comte o Spencer, pues al principio la etnografía y la etnología lo tuvieron tangencial a éstos. El grupo es
una totalidad, valga la comparación, una gestalt -Kofka o Kohler- apenas
cognoscible a través del método fenomenológico.
Husserl, para quien el filósofo merece, un tanto burocráticamente, el epíteto
de "funcionario de la Humanidad", encontró en Vierkandt "su" sociólogo,
si bien nos parece más filósofo de lo social, mejor, lógico de lo colectivo, con
una lógica muy cerca de ciertos neo-kantianos para quienes la sociología viene
a ser una lógica de las ciencias sociales. Y en los desarrollos del discípulo, se
se palpan los zig-zag del maestro, ya la fenomenología es, a veces, psicología
descriptiva -y Dilthey se lo hizo ver a Husserl en la correspondencia comentada-, y otras, un adentrarse en las cosas, sin mengua de calar en las
esencias. Esto, en la Sociología, complica demasiado el objeto de estudio,
si escuchamos al fundador en la Introducción a sus Meditaciones Cartesianas:
"En primer lugar, el que quiera hacerse filósofo deberá una vez en su vida
replegarse sobre sí mismo dentro de sí; intentar vencer todas las ciencias hasta
aquí admitidas, reconstruirlas. La filosofía -la sabiduría- es en cierto modo
un asunto personal del filósofo. Debe constituirse en tanto que es suya, ser su
sabiduría, su saber que, bien tendiendo a lo universal, sea adquirido por él, y
justificado desde el origen en cada una de sus etapas, apoyándose en intuiciones absolutas".17
•• Husserl es un neo o ultra-cartesiano: dentro de la misma neoescolástica francesa,
con Jolivet, Maréchal y Gilson, hay una corriente desde hace lustros por interpretar,
realista y no idealistamente, al cogito cartesiano. De acuerdo con estos autores el idealismo del Cartesio vino del método matemático, no del cogito ... (pienso luego existo).
Régis Jolivet llama a esto "La Querella del Cogito" en su libro, Le Thomisme et la
Critique de la Connaissance. (Ed. Desclée de Brouwer, Paris, 1933, p. 19).
" El viraje de Husserl en Investigaciones L6gicas con respecto a sus primeros escritos de tendencias más realistas hizo que Scheler lo refutara. . . En los medios académicos alemanes de la época se relata una anécdota: Husserl le dijo a Scheler que
tenía rango de pensador pero que no entendía nada de Fenomenologia; y éste res-

�Semejante metódica personal, a tono con las declaraciones del fundador,
no puede rendir mucho en Sociología, y así lo sufriera Vierkandt en carne
propia. Tanto él como Husserl bien pudieron atender a Naphta, el implacable jesuita de La Montaña Mágica por Thomas Mann, quien le concede mucho a Dilthey:
"Vuestra ciencia sin premisas es un mito. Hay siempre una fe, una concepción del mundo, una idea; en una palabra una voluntad, y atañe a la Razón
el interpretar y demostrar, siempre y en todos los casos. Se trata de llegar al
quod erat demostrandum. Ya la concepción de la prueba contiene, psicológicamente hablando, un elemento voluntario muy claro". Y esa dialéctica de
Naphta que paralizaba el humanismo siglo XIX de Settembrini, ante el estupor de Hans Castopr y su primo Joachim, en Davos, bien pudo esgrimirla
Dilthey en sus cartas a Husserl, si su finura y su caballerosidad no se lo hubieran impedido, tal constatamos.
Vierkandt incurre en las ceguedades de los fenomenólogos, inmersos en sus
esencias que, con frecuencia, ni ellos captan. Atendamos las redundancias de
Merleau-Ponty, miembro del trío en la Escuela de París, junto a Sartre y
Simone de Beauvoir:
"Las ciencias del hombre ( la psicología, la sociología, la historia) y la filosofía se encontraban en una situación crítica. Las investigaciones psicológicas, sociológicas e históricas, a medida que se desarrollaban tendían a presentarnos todo pensamiento, toda opinión y, en particular, toda filosofía, como el resultado de la acción combinada de las condiciones psicológicas, sociales e históricas exteriores. La psicología tendía hacia lo que Husserl llama el psicologismo, la sociología hacia el sociologismo y la historia al historicismo. Al hacerlo ellas mismas venían a desarraigar sus propios fundamentos. (Las Ciencias del Hombre y la Fenomenología, Revista de la Facultad
de Humanidades, Universidad de El Salvador, mayo-diciembre 1961, p. 10).
La simple lectura delata las arbitrarias "tesis", comunes en muchos fenomenólogos ortodoxos: No señala de quiénes habla; si cada uno de los especialistas diviniza su ciencia, los herederos de Husserl, imitando al progenitor, han
llegado en ello a múltiples aberraciones; nadie podrá negar el clima, la
p ondió: "lo sabía, y por eso he venido a verlo, aunque hoy entiendo menos que
antes..." No garantizamos la veracidad, mas resulta bastante ilustrativa: Husserl defendió uná intuición lógica; Scheler una emotiva, mejor, humana. Llambías de Azevedo afirma: "Efectivamente, Scheler aprendía en lo vivenciado inmediatamente más y algo más significativo que otros hombres. 'A su lado, Husserl parecía un pedante', me
dijo un filósofo que había sido discípulo de ambos" (MAx ScIIELER, Exposición Sistemática y Evolutiva de su Filosofía, Ed. Nova, Buenos Aires, 1966, p. 14). Biográficaroente, Husserl es poco explorado, quizá por su hermetismo personal. Y escasean hasta sus

t-0pografía
' e1 patsaJe
· · con factores sociológicos de influencia indis u
bl
. , ' y aun
e, qmeranlo o no los continuadores de Descartes
1
. p tapracticando las dos e o·é o al
' .
.: con aque ego cogitans y

Mon:esqWt antes d: \. geo;:':ra":'c':u::~:~p!;~i:::":D: ;;:'~°!

r~a !, yen o a lo ~uestro, contraprobamos ya como el mismo Husserl. "d
grac1ad:iment:, baJO la influencia de la brillante crítica de Ebbin h.
esno hab1a cre1do necesario leer el gran trabajo de D'lth
"
l
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yo
1
para que le m
·
ey , o que no obstó
l
enosprec1ase tomo relativista, escéptico e historicista . V,
; ~o por lo otro! Algo parecido practica el alumno, Merleau-Ponty. 'tiray~e
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nomenología.. _1s
e que resalten las bondades de la Fe-

El intento de Vierkandt fallara deb'd
punto de origen a priori p
~ I ; a su punto de partida, ese erróneo
ego cogita..11s en' mo' d ' . uro, aseen ental, cambiando a los hombres en
,
na as sm puertas ni
tan
solipsismo si no es mediante 1 . . . ' ven as, que no pueden salir del
,
a mtmc1on analóo-ica
t
aquel, mas se derrumba la om o
. . . &lt;&gt;· ' y, en onces, se supera
p p sa c1enc1a sm supuestos trabaJ·osam t 1
vantada por Husserl.
,
en e ePor sobre las objeciones de A ala tr d
1ntroducción, desde pronto vale : ,
a. ul~t~r de Freyer en la mencionada
.
as, socio og1camente que y- ka dt
to media de Dilthey a Husserl:
'
ier n ' cuan"Mas,
habiendo reconocido -y no podía haber deJa
. dO de reconocerloque
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presente,
.
das no una 1í
, . en dcada complejo estructura1, se encuentran contem'
nea umca e evolución sino una 1 lid d d
abiertas a la voluntad
. d
'.
P ura a
e alternativas
tiem
'
' ese eJe e 1a actitud cognoscitiva deberá ser al mismo
. . po, y mas resueltamente, el eje de la decís·,
. 1 l
.
c1c1O de la libertad creadora De do d
1 ~o~ vi~ , e punto del e1ernoc· .
. ' .
.
n e resu tara mevitablemente que el co. lnn:ento soc10_Iogico queda supeditado a la voluntad práctica. que la So
se convierte en una pura tecruca
, • al servicio de la Política"
'
CI't0 ogia11)
(Obr•

ª

Cl .,

p.

.

.

segund

r esu~; D'lth
• que Hegel, tal hemos distinguído·Primero en1Freyer
.
I
ey, meJor
'
o, a mterpretac1on de Ayala es corta, miope: esa decisión vital
esa voluntad en la vida, constituye lo medular del sistema dilthe
'
como fuere_ de fragmentario, pero creativo. Dejemos al traductor p:r7i;ut:;
,. Vamos a repetir lo escrito en uno de mi lib. . "E
.,
realizar una ciencia sin supuestos auténti~ent;°s~ . . n ~elac1on ,con el anhelo por
puesta negativa. El fenomenólogo, 'para salir de la ,ngmana, podn~ darse una ressuperar el solipsismo, tiene que recurrir a las , dcarcel de su prof10 pensamiento y
a la intuición analógica salvándose ,
mona as _Y a la annorua preestablecida o
,
as1, pero ya no eJGste la c'e · •
gonada por Husserl" (Itinerario Filosófico Prólogo de J , V 1 nc1a
supuestos pretenberg, tercera edición, San Salvador, 1963, p. 152). ose asconce os, Imprenta Gu-

tm

retratos.

663
662

�Freyer asienta lo ya dicho: "Contra esa Sociología y sólo contra ésta (la de
Comte, Spencer, Schaffle, Lilienfelde, los últimos organicistas sin remedio al
par que Bluntschli, interrumpimos) se dirige la recusación de Dilthey. Su ~rea es insoluble. Su método, falso. No reconoce la posición de la ciencia histórica respecto de las ciencias especiales de la sociedad. "El único camino
posible para una investigación de la conexión histórica: escisión de ésta en
conexiones especiales, se encuentra contenido en las teorías especiales de la
cultura y de la organización exterior". Y, por si fuese poco, Dilthey adelantó:
"Como se ve la Sociología, en el sentido de una ciencia especial, no queda rechazada, sino que, por el contrario, se le asigna una posición muy señalada en el sistema del trabajo en las ciencias del espíritu. Su campo especial
es: la organización exterior de la sociedad'." (obr. cit., p. 58).
Esa voluntad nada tiene que ver con la técnica ni con la política: representa el motor capaz de organizar derecho, moral, arte y Estado al servicio
de la Sociedad, magna tarea que compete a la verdadera Sociología, no a
aquellas desviaciones de Bluntschli preguntándose si era superior el Estado a
la Iglesia, siendo el primero masculino y la segunda femenina. En esto, Freyer resulta diltheyano ortodoxo, por haber recibido a Hegel, a través d_e
Wilhelm: "El carácter no anímico de los sistemas de la cultura es caracterizado por Dilthey con el concepto hegeliano del espíritu objetivo" ( Obr. cit.,
p. 63) . y así nos ilustra con muchos pasajes de su realidad social cuestiones
fundamentales en el estudio del forjador del Mundo Histórico, especialmente cuando lo minimiza:
"• Cuál es la estructura lógica propia de esa ciencia? ¿Cómo se comporta
e
d
respecto
de las ciencias del Logos? En la respuesta a esa cuest·'
10~ pone
e
relieve que la sistemática de Dilthey está cortada con arreglo al ideal cognoscitivo de las ciencias del Logos, y que en el fondo sólo concede espacio a
aquellas ciencias particulares que satisfacen ese ideal. Por muy claramente
que ha.ya separado Dilthey las ciencias de la organización exterior de las
ciencias de los sistemas de cultura, resultan construidas también de hecho
como ciencias del Logos" ( Obr. cit., p. 62).
Dilthey escribió incansable, agónicamente; atendamos a Imaz, autoridad
en esta lucha titánica frente a su propio demonio interior: "En el invierno
de 1895-96 pensaba Dilthey poner en pie los materiales acumulados desde la
aparición del primer volumen de la Introducción ( 1883) y acabar la obra
definitiva con la publicación del libro tercero, histórico, y del cuarto, gnoseológico y sistemático. No abandonó, no pudo abandonar la idea hasta poco
antes de morir, pues fue en el verano de 1911 cuando redactó el prólogo que
había de presidir a todos los materiales acumulados para la parte ~istemática y de los que él se desprendía envolviéndolos con un título común: El Mun664

do espiritual. Introducción a la Filosofía de la vida (lo~ volúmenes V y VI
de la colección publicada por sus discípulos), por considerar, luego de un intento fallido en 1907, que sus ideas habían logrado una etapa superior con 'La
estructuración del mundo histórico por las ciencias del espíritu' ( 1910) que
sus discípulos han publicado en el volumen VII de la colección. ¿ Se me permitirá repetir a propósito de Dilthey lo que ya dije una vez, un poco tímidamente, con respecto a Kant: que Dilthey murió, a los 78 años, prematuramente?"
Tal Imaz ( Introducción, p. VII), pero, acariciando esas fechas, cabe establecer abcisas y coordenadas temporales: Dilthey, hombre del siglo XIX, es
aún hoy, actual. Los reparos de Freyer lo evidencian de plano. En esta segunda mitad de la centuria, con años y años de elaboración sociológica, bien
puede criticársele a Wilhelm, cierto apego a las ciencias del Logos, caras a
Hegel. En su Sueño relató: "Y ¡ espectáculo admirable! de la mano, como
en sus años de juventud, marchaban los dos grandes pensadores suabos, Schelling y Hegel''. (Introducción ... , p. XXII) . ¿ Cómo iba Dilthey a eludir el
panlogismo hegeliano?
Esa estrechez criteriológica, achacada por Freyer, hay que medirla en su
minuto, no desde nuestras perspectivas. Desde lustros, vengo insistiendo en que
la Sociología constituye una disciplina fáctica, no normativa, real no ideal,
de hechos no de preceptos, y por ello, los autores formados en las disciplinas
jurídicas o morales, si no prescinden de sus criterios, salen sociólogos dogmáticos, no auténticos. El logos, el derecho, la moral son materia de cánones,
directrices mentales, no descripciones explicativas de los hechos. La Sociología es ciencia de la realidad, no del sentido. Por ello, salta innegable el
aporte diltheyeano en el desarrollo de nuestra ciencia.1 9
No queremos terminar estas lineas sin referirnos a un punto de importancia
que nos ha traído más de una polémica, bien venidas por cierto. Y pasamos
a exponerlo.

DILTHEY Y ÜRTEGA

Para asombro de muchos apresurados lectores de solapas que padecemos,
el pontífice de la Escuela Madrileña emerge harto inoriginal. Esto lo sabíamos,
Esto exponemos, con respecto a lo político-jurídico, en Realidad y Sentido del
Estado (Primera Edición, Excélsior, México, D. F., 1945; segunda, Editorial Universitaria, San Salvador, 1962), cual cuestión previa para enfocar los hechos-índices de la
crisis estatal y sus posibles soluciones.
1
•

665

�a partir de 1940, alternando con Imaz -también traductor y comentarista
de Kant (recuerdo su versión de La Paz Perpetua)-, experto de muchos meandros filosóficos. Pero en estos últimos años, he publicado radiografías de la
obra orteguiana, que provocaron elogios, réplicas veladas y hasta alguna polémica,2º sobre todo porque pusimos en circulación el rubro de orteguitis, signando así esa endemia casi incurable por estas latitudes, donde cualquiera pretende presumir de pensador con citar algún pasaje del brillante escritor, del
hábil literato, nunca filósofo y menos sociólogo Ortega. Y no faltaron quienes
se quejaron, dolidos, de esos análisis, conformándose, en sus vanos lloriqueos,
con telefonear a los periódicos en los cuales salieron las publicaciones de este
servidor, extremo fácil para los adoradores, porque sí.
El asunto tiene su miga..• Escuchemos a Imaz (en el Epílogo de Introducción a las Ciencias del Espíritu, Primera edición alemana, 1883; tercera,
1933; y primera en castellano, 1944), algo sin desperdicio: "Esta idea de que
la historia de la evolución filosófica ha de servir de propedéutica al sistema de
la filosofía la recoge Ortega y Gasset de un borrador de Dilthey que lleva
el título de ¿Qué es Filosofía? y que corresponde a los años 1896-7. En el
apartado 3 de ese borrador dice Dilthey: "La filosofía tiene como tarea primera y parte preparatoria la elevación de la disposición y de la necesidad filosófica que radican en el sujeto, a través de las etapas de la historia, hasta la
conciencia actual históricamente llana. Esta historia constituye la propedéutica
indispensable de la filosofía sistemática. Porque la conciencia plena, de la
que ningún pensamiento puede prescindir sino que, más bien, puede analizar,
es histórica". En otro trabajo de fecha indeterminada pero que Dilthey respeta cuando en 1904 proyecta su continuación, el que lleva el título: El hombre moderno y la pugna de las concepciones del mundo (Volumen VIII de
20 A raíz de algunos artículos de este servidor: "Ortega contra Unamuno" ( I y II),
El Diario de Hoy, 22 y 29 mayo 1966. Y en el mismo, "De Nuevo Ortega contra Unamuno" -12 julio 1966-, el profesor Carlos Sandoval, también egresado de la Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, alumno de Gaos, ripostó con "A la Orilla de Ortega", lo. julio y 3 del propio (habiéndole contestado el suscrito con "La Orteguitis,
¿endemia incurable? -12 julio- y "Los Malabarismos de Ortega". A su vez Sandoval, con "Ortega ¿Literato o Filósofo?" -14 agosto-- y nosotros, "Las Fobias de Ortega" mientras Sandoval "La Filosofía de la Razón Vital". Proseguimos con ''La Inoriginalidad de Ortega", La Prensa Gráfica -30 noviembre-, "Navarrete corrige a
Ortega", Diario Latino, 24 septiembre. Sin mengua de "Los malabarismos de Ortega",
El Diario de Hoy -7 septiembre, "Los Desvaríos de Ortega", Diario Latino -21
septiembre-, "Testimonios Españoles acerca de la Orteguitis", Diario Latino -22 septiembre-, "La Escuela de Madrid, La Prensa Gráfica -31 octubre- y ''Dilthey y
Ortega", Diario Latino -14 diciembre. Todos periódicos de San Salvador, Centro
América. Tenemos en preparación un estudio con todo este material.

los Gesammelte), precisa ese pensamiento de la propedéutica histórica en los
siguientes términos: "El cuchillo del relativismo histórico que ha disecado
como si dijéramos, toda metafísica y religión, debe procurar también la salud'.
Pero te~em~s que ir a fondo. Tenemos que convertir a la filosofía en objeto
de la f1losof1a. (Ello nos ilustra sobre esa "novedad" (?): la filosofía de la
filosofía, con que lectores de alemanes pretendieron sentar cátedra en nuestras
latitudes, acotarnos).
. Y, ~ilthey c?ntinúa: "Es necesaria una ciencia que, mediante conceptos
histonco-evolutivos y métodos comparados, tenga por objeto los sistemas mismos. (Recuérdese La Historia como Sistema por Ortega, enfatizamos). Se
compo:ta con la historia de la filosofía lo mismo que la ciencia comparada del
lenguaje con la historia del lenguaje y si alguien quiere superar la separación
de las. dos, seré yo el último que se oponga a ello. Siempre es lo mismo: en
cada sistema cultural no hay más que etapas de la misma ciencia" (p. 413).
Hasta aquí el germano: las coincidencias con el hispánico no son como las
leyendas cinematográficas sino casi literales, y podríamos eliminar el casi, pues
el título es el mismo, que tomara éste de aquél: ¿ Qué es Filosofía?, demuestra
lo asentado. Ese recurso corrobora, no inoriginalidad, sino plagio. Y le sirviera
a Ortega, en su minuto, para blasonar de creador, entre el coro de sus discípulos y seguidores, anhelantes por ganar siquiera un poco de gloria O del
estruendo...
Ortega, I de España y V de Alemania, provisto de una carta que Unamuno
e~~ó a uno de sus amigos en la patria de Goethe, en donde constaba que era
hijo de Ortega y Munilla, el respetado periodista español. De retomo, Ortega
comenzó su labor, cuidándose mucho de traducir las obras fundamentales de
los :°desc?s, por ejemplo, las Éticas de Scheler o Hartmann, porque así no
corna peligro. En cambio, los opúsculos de Scheler: El Saber y la Cultura,
El puesto del Hombre en el Cosmos, El resentimiento en la Moral, etc., salían
constantemente en las ediciones de la Revista de Occidente, bajo el ojo avizor del maestro en su orquesta. Párrafos, verbigracia, de "La querella del Hombre y del Mono" están "trasladados" de Scheler, así aquello de que el horno
sapiens constituye un "callejón sin salida, biológico, de la naturaleza". Y si
espigamos en los dos tomos de las Obras Completas encontraríamos mu_chos
más...
Ortega volvió de Alemania declarando no conocer el magisterio de Dilthey, lo cual, toda proporción guardada, sería cómo si este servidor, al retornar a su tierra, allá por 1945, ya rematados los estudios de Leyes y Filosofía
en la UNAM, hubiese salido aquí con la peregrina ocurrencia de que no
sa~ía nada de don Antonio Caso. Ni le creemos a Husserl que, debido a la
brillante crítica de Ebbinghaus, no se preocupó de leer a Dilthey, y menos a
667

666

�Ortega, ex-alumno de Marburgo, ávid~ por entonces y siempre, de novedades
filosóficas teutonas...
Atendamos a Sciacca: "El pensamiento de Ortega está estrechamente ligado al alemán (Fichte y Nietzsche por un lado y Dilthey y Simmel por otro),
aunque también revela influencias bergsonianas y pragmatismo. Después de
doctorarse en Madrid, Ortega estudia en las Universidades de Berlín donde
tenía cátedra Simmel; de Leipzig y de Marburgo, donde oyó a Cohen. La influencia de Simmel es directa; la de Dilthey, indirecta" (La Filosofía, Hoy, Ed.
L. Miracle, Barcelona, 1956, p. 117). Es preciso llevarle la contraria en lo
último -que haya sido alumno de Cohen o Natorp, le conserva marburgiano),
porque fue al revés: la influencia de Dilthey es directa, e indirecta, la de
Simmel. Bien supo Ortega ocultar sus verdaderas fuentes:
"¡ Ah, no faltaba más! ¡ Buen siglo XIX, nuestro padre! ¡ Siglo triste, agrio,
incómodo! ¡ Frígida edad de vidrio que han divinizado las retortas de la
química industrial y las urnas electorales! Kant o Stuart Mill, Hegel o Comte,
todos los hombres representativos de ese clima moral bajo cero, se han olvidado de que la felicidad es una dimensión de la cultura" (El Espectador, ~iblioteca Nueva, Madrid, 1950, p. 117). Independientemente de tantas fobias
en un solo párrafo, repleto de admiraciones e interjeccionismo, surge claro
que Ortega heredó a Kant por los de Marburgo; y Hegel es un~ de sus guías.
Así desoriente el madrileño a los estudiosos, disfrazando de odiosos a sus favoritos.21
y en otra ocasión, contradiciéndose, algo peculiar en él, sediento de la
palabra bonita, no del concepto, menos del sistema: "El siglo XIX fue esencialmente revolucionario (y los epítetos denigrantes que le cuelga en El Espectador hablando de Baroja, inquirimos). Lo que tuvo de tal no ha de buscarse en el espectác_ulo de sus barricadas que, sin más ni más, no consti~yen
una revolución sino en que colocó al hombre medio -a la gran masa socialen condiciones' de vida radicalmente opuestas a las que siempre le habían
rodeado" (La R ebelión de las Masas, Colección Austral, Buenos Ai~, 1955,
p. 77). ¿ En qué quedamos por fin? Era frígido y bajo. cero el s~g:o XIX
revolucionario... situando a la gran masa social en meJores cond1e1ones de
0

vida. ¡ Malabarismos orteguianos! ¡ Trucos de retórica!
La orteguitis, fiebre española y latinoamericana, especie de end_einia casi
incurable, no repara en estas antinomias palpables. Ortega ha servido a mun En mi libro En la Ruta del Estado, Ministerio de Educación, San Salvador, t. II,
1965, San Salvador, Capítulos "Crisis Politica" y "Conflicto Social", desarrollo más
ampliamente estos recursos orteguianos. Demás está decir que esa obra, laureada por
cierto, corrió serio peligro de no serlo, dados esos análisis en tomo al timonel de la

chos aficionados de la Filosofía y de la Sociología para presumir de entendidos,
cuando ~ta los rubros los toma de los germanos. Así del Diagnóstico de
Nuestro Tiempo por Karl Mannheim, salió El Tema de Nuestro Tiempo y
hay otros casos.22
'
Mas volvamos a la ~ophía: "Nos parece que Ortega ve claramente algunos
problemas del pensamiento contemporáneo, pero que no los resuelve filosóficamen~e; Y esto s!~ica p~seer una sensibilidad, incluso fina, para la filosofía
(especia~e?~e, s1 esta es vista desde el aspecto histórico y cultural que es el
menos filosoÍlco), pero no una mente propia para hacer verdaderamente filos_ofía. (Obr. cit., p. 118). ¡ A buen entendedor, pocas palabras! y el mismo
Sciac~a: "es un_ ensayista, no un sistemático (tampoco un problemático de altura, mterrumpunos). La metafísica de la razón vital no existe en sus libros
Y no puede existir, porque la razón vital, tal -como es concebida por él y~
ha negado la metafísica al plantearse" (p. 121).
'
Jamás Ortega examinó, a fondo, a un autor, menos a un sistema, conformandose ~on revolotear capric~osamente en torno de ellos, entre parábolas y
comparaciones restallantes, valido del repertorio teutón traducido a cuenta
gotas,
sus discípulos y adláteres. Pero era un prodigi~ mezcland~ imágenes
Y_parad~Jas ~ue s_educían ~ españoles y latinoamericanos, no muy preparados
ni en F1los0Íla
m en Soc1olo&lt;11a
·
de
•
i:,• • Léanse, verbi1ITac1·a
o
, Kant, R eflexwnes
Cent~narto, donde aparece más Ortega que el cfo las Críticas, en contraste con
Menendez y Pelayo, quien en sus Jdeas Estéticas, sin dárselas de filósofo nos
ofrece una nítida exposición del viejo de Koenisberg.2a
'

Pº:

•z Véase cuánto ~esfi~ Ortega sus propias fuentes: "Y, en efecto, nada acont~e que no haya sido prevtsto cien años antes. 'Las masas avanzan' decía apocalípllco, Hegel (no señaló dónde y la terminología no es muy de aquel ti.e:Upo ) "Sin un
nuev
· · 1 nuestra época, que es una época revolucionaria, producirá
···
, 0 Poder esp1:1tua
una
ca~Sttofe, anunciaba Augusto Comte. (Tampoco indica el lugar añadimos) • Veo
su_brr la ple~r del nihilismo! gritaba desde un risco de la Engadi.na el mos~chudo
Nie~che. (i~em) ,~s falso de~r que la historia no es previsible. Innumerables veces
ha
· y d e 1a ma¡a: pre. sido profettzada (La Rebelion de las Masas, cit., p . 75) . Reto'nea
cisamente ~egel, Comte. y Ni:tzsche, si bien afecte menospreciarlos, son sus mentores.
¡ Truculenoas, bastante mfannles de Ortega! Desde luego absurdas en quien blasona
de filósofo...
. "' García Morente_ ~eredó de Ortega ese afán de expresarse metafóricamente sin ton
ru son, aunque no V1IUesen al caso. Bien le tilda Constantino Láscaris: "La lite tu
'b"1en un estorbo para el decir filosófico. La filosofía ha rde
aser
~
en cu~nto ~1, es mas
~ura f1los~f1a; hay que saber llegar al tercer grado de abstracción y mantenerse en él
sm recumr a imágenes. La filosofía ha de hacerse con ideas con términos p=r•
táf
" (E d.
.
'
,~sos,
no con me oras
stu 10s de Filosofía Moderna, Ministerio de Educación, San Sal;-tdor, 196, p. 264). Eso de García Morente vale también para Ortega "metaforista"
mcurabl~ tanto en filosofía como en sociología, pues no faltan quienes cr:an que La Re-

Escuela Madrileña.

669
668

�•
Y Baroja, cáusticamente: "En muchas afirmaciones Ortega no ha acertado
porque creo que es hombre de más cultura que intuición. Yo lo siento, porque
como he dicho en otra parte, lo consideraba como la única posibilidad de filósofo que había en España en nuestro tiempo (flechazo al Tema, sentimos),
y me parece que esa posibilidad de filósofo no se ha realizado y creo que va
quedando en escritor brillante". (El Escritor según Él y según los Críticos, Ed.
Biblioteca Nueva, Madrid, 1952, p. 152).
Ortega pasará cual literato, no filósofo, ni siquiera pensador de alguna
originalidad, pese a los ditirambos de sus partidarios. Y le preocupa "la pelusidad" mientras Zubiri se encuentra anhelante de esencias. "A Zubiri sólo
le preocupa la verdad y de ahí que no repare en el brillo de las imágenes ni
en la belleza de la expresión del pensamiento". (Julián Izquierdo Ortega,
La Filosofía Española en los últimos años, "Cuadernos Americanos", México,
enero-febrero, 1963, p. 147).
Pocos quieren reconocer lo indudable, y los años se encargarán de probarlo :
Zubiri es un filósofo, mejor, el filósofo español de nuestra etapa, perteneciendo
al pensamiento y no a las letras cual "su" maestro... Ese "discípulo", a diferencia de los demás (Gaos, Recaséns, García Morente) , expone su doctrina
rigurosamente y nunca desciende a divulgador o propagandista, tal Sobre la
Esencia, habiendo allí más meollo que en muchos de los tomos y folletos
orteguianos: "es, quizá, el mejor filósofo, en el sentido canónico del término
que tiene hoy España" (Sciacca, obr. cit., p. 508).
En otra oportunidad hemos practicado con amplitud ese contraste, pero
basta lo anterior para captar cuánto debe Ortega a Dilthey, hasta títulos y
planteamiento. Lo mismo a Scheler, a Hegel. .. en fin. Apenas resta darle
término a estas conexiones mentales con algo de Dilthey, al concluir su Sueño:
"La melodía de nuestra vida lleva el acompañamiento pesado. El hombre se
libera del tormento del momento y de la fugacidad de toda alegría sólo
mediante la entrega a los grandes poderes objetivos que ha engendrado la
historia. Entrega a ellos, y no subjetividad del arbitrio y del goce; sólo así
procuraremos la reconciliación de la personalidad soberana con el curso cósmico".24
belión de las Masas, muestra de microensayismo interjeccionista, cabe en la segunda,
cuando naufragó en meras exclamaciones: ¡ ah, el hombre-masa! ( el bárbaro tecnificado de Keyserling); ¡ oh, el hombre sin la nobleza que obliga!, y por el estilo.
•• Estupendamente expresó Vasconcelos, en el Prólogo a mi Itinerario Filos6fico,
cit.: "Y ya se sabe que, así como un poeta, todo mortal es un poco filósofo. Padecemos todos la inquietud de lo desconocido: afán de poesía, necesidad de filosofia". Dilthey, desde su altura, no representa la excepción, por más que muchos no hayan reparado en el afán por quedarse en la necesidad.

670

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                    <text>�EL NUEVO DERECHO COMUNITARIO

Lic. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ
Universidad Nacional Autónoma de México
Universidad de !'\uevo León

dentro de los movimientos integracionistas,
principalmente en Europa y posteriormente en América, un nuevo concepto
de Derecho cuyos creadores, promotores y simpatizadores, lo hacen autónomo:
El Derecho Comunitario, como así ha sido denominado.
Como es lógico suponer y a semejanza de los pretéritos estudiosos y tratadistas del Derecho Internacional -si bien a escala menor-, el hecho de la
reciente aparición del así llamado Derecho Comunitario, ha despertado un
interés general, tomando en cuenta su innegable importancia, al considerarse
el incremento de las relaciones preponderantemente económicas y de toda
índole que se han multiplicado en forma por demás notoria. Como resultado
de la aparición de este nueYo derecho, se ha formado, desde luego, el bando de los propiciadores y, también, el de los que se muestran escépticos acerca de las posibilidades de que este nuevo campo jurídico pueda tener viabilidad para lo futuro.
Acerca de este tema, el 24 de marzo de 1965, el entonces presidente del
Banco Interamericano de Desarrollo. Doctor Felipe Herrera, produjo una
interesante conferencia en la Escuela Libre de Derecho de la Ciudad de
México acerca de los "aspectos institucionales de la integración de América
Latina".1
En su conferencia, el Doctor Herrera presentó nuevos aspectos, no solamente en Jo que toca a la cuestión relativa a la integración de América Latina, sino también -y esto es lo que más nos interesa-, señaló la importancia
que en nuestro tiempo y en nuestras sociedades tienen los nuevos sistemas

RECIENTEMENTE HA APARECIDO

' Versión de una exposición hecha por el Presidente del Banco Interamericano de
Desarrollo, Dr. Felipe Herrera, en la Escuela Libre de Derecho. México, D. F., 24
de mano de 1965. Publicaciones del Banco Interamericano de Desarrollo.

703

�jurídico-institucionales comunitarios, en enfoque hacia el Derecho Comunitario, el Derecho de la Comunidad Regional.
Así, al referirse al proceso mundial de regionalización, el Dr. Herrera
dijo: "Bastaría una somera mirada al escenario mundial para apreciar cuánto
y cuán rápidamente ha cambiado -y sigue cambiando--, la organización
de las relaciones internacionales. Un análisis más detenido nos permitiría
advertir la profundidad de algunos cambios jurídico-institucionales que se
han producido en el esquema tradicional de esas relaciones, basadas hasta
antes de la Segunda Guerra Mundial en los conceptos ortodoxos del Estadonación y en la práctica de la predominancia política de las metrópolis sobre
países dependientes.
En San Francisco y Bretton Woods -prosigue el Dr. Herrera-, se adoptó
un esquema de organización de las relaciones mundiales -en lo político y
en lo económico-- en base a un concepto de cooperación internacional entre
naciones-Estados teóricamente iguales, que en proporción creciente -hasta
hacerse posteriormente masiva- incluía a los nuevos pueblos soberanos que
surgieron de la quiebra del colonialismo hasta entonces imperante. Es decir,
una concepción basada en la creencia de la posibilidad de tránsito directo
de la ilusión de la autarquía nacional al internacionalismo.
Pero ha ocurrido que en estos veinte años recientes se ha afirmado la tendencia intermedia: la regionalización. Y esa es la etapa que estamos viviendo
y cuyas manifestaciones advertimos por doquier. El mundo de hoy está organizando sus relaciones en base a grandes esquemas regionales, en los que
las comunidades estaduales se coordinan para equilibrarse con las poderosas
naciones continente que tienen la mayor gravitación político-económica.
Los Estados Unidos, la Unión Soviética, la China Continental, la India,
constituyen unidades políticas de dimensión prácticamente continental y que,
por ende, tienen una significación enorme en el contexto de las relaciones
mundiales.
La integración económica de Europa Occidental es la respuesta que los
países de esa región se han dado para desenvolver en un plano de equilibrio
sus relaciones con los otros grandes bloques. La Organización de los países
socialistas de la Europa Oriental en el COMECON, los esfuerzos de constitución de la Unión Arabe y de su Mercado Común, los esquemas regionales
que están adoptando las nuevas naciones africanas y asiáticas, responden a esa
misma preocupación".
De la anterior exposición, es posible advertir las grandes realidades que
conmueven al mundo de nuestro tiempo y es evidente que entre la tendencia
de lo nacional al internacionalismo, se encuentra la regionalización -nueva
forma de integración-, o sea la etapa que permite el proceso de interna-

704

cionalización, en un mundo en que la multiplicación de relaciones económicas y de toda índole va adquiriendo una escala ascendente mayor.
De acuerdo con un análisis de las situaciones que hubieron de presentarse
con motivo de la visita del alcalde de la ciudad de Nueva York, señor Nelson
Rockefeller a diversos países latinoamericanos, se hizo evidente que el progreso deseado para la América, desgraciadamente, está en un punto lejano
todavía, porque efectivamente los factores económicos han determinado tal
situación. Al señalar el económico, es indudable que hay otros factores determinantes, pero lo cierto es que la realidad actual de las exigencias y de las
necesidades requiere de nuevas zonas para el fortalecimiento de los mercados
interiores, y, también, para la armonización frente a las unidades políticas,
que señalaba el Dr. Herrera.
Cabe, sin embargo, el hacer una interrogación respecto a qué sería más
interesante estudiar, si el fenómeno del internacionalismo que corre vertiginosamente a través del adelanto tecnológico, salvando fronteras y llegando
hasta la luna, con toda la movilización de nuevos e increíbles adelantos o
bien el atender al proceso lógico, no precipitado, del desenvolvimient~ y
desarrollo natural de los Estados-naciones en el camino de una inteo-ración a
•
•
b
escala mternac1onal. Esta alternativa parece difícil de resolver para el hombre
de nuestro tiempo, al que el progreso de la tecnología moderna lo ha sorprendido -en la mayoría de los casos- en la penumbra del subdesarrollo
y del desarrollo mismo, en lo que se refiere principalmente a Jo económico,
para no mencionar factores tan importantes como son el cultural y el político.
Ante la situación anterior, se hace necesaria la presencia del derecho y así
se demanda la creación de normas e instituciones idóneas para la integración.
Porque, como bien dice el autor anteriormente citado, respecto de aquel
principio tan repetido, de que "mal puede existir igualdad jurídica de hecho -aunque esté consagrada de derecho-- entre desiguales económicos".
Explicándose así la actitud solidaria asumida en el año de 1964 en la Con'
ferencia de Ginebra sobre Comercio y Desarrollo, por los países menos
desarrollados que se han encontrado con la necesidad de coordinar sus relaciones
económicas frente a los grandes bloques, procurando por ese medio alcanzar
una mayor gravitación que la que aisladamente tiene hoy cada uno de ellos".
Y ante el reconocimiento de esta nueva dimensión del proceso económico al
nivel mundial proyecta sus consecuencias más allá de los esquemas políticoadministrativos de cada Estado-nación. Y ello se ha reflejado en la necesidad
de contar con un sistema institucional que corresponda a los requerimientos
de este nuevo tipo de organización de los países en escala regional. Cuando la
ruptura de los estrechos marcos feudales, surgió el derecho nacional, afirma
el Dr. Herrera. La teoría del Estado que ha seguido vigente hasta ahora corresponde a una etapa histórica que hoy está en revisión. Las nuevas rela-

705
H45

�ciones de inte&lt;&gt;nción
entre los países de una misma región demandan
o
.
. la
modernización de esa teoría; no, por cierto, para abolir el Estado-nación smo
para dotarlo de los medios e instrumentos que faciliten su eslabonamiento en
el espacio mayor de las comunidades económicas regionales. Y todo ello, co~o
etapa intermedia al establecimiento final de un sistema verdaderamente mternacionalizado y equitativo de relaciones políticas y económicas.

Qué es el derecho comunitario
Tomando en cuenta el interés que tiene el contenido del Derecho Comunitario, estimamos necesario estudiar dentro de las posibilidades de una limitada bibliografía, los antecedentes del mismo. Para tal efecto, resulta conveniente conocer las ideas centrales y los conceptos fundamentales en que
descansa este nuevo campo jurídico, consultando la autorizada opinión y
pensamiento del Profesor Walter Hallstein, quien fuera Presidente. de _la
Comisión Ejecutiva de la Comunidad Económica Europea, reconocido mternacionalmente como uno de los fautores precursores de la disciplina en
cuestión. Además, como la institución citada constituye el primer establecimiento que ha tenido vigencia jurídica desde su nacimiento dentro del orden legal del Derecho Comunitario, de la mayor importancia resulta, pues,
la opinión de este autor.
En un estudio intitulado: La Comunidad Europea. Nuevo Orden Jurídico/
el Dr. Hallstein establece que: "La Comunidad Europea es una creación de
Derecho. Es ese el elemento nuevo que la distingue de todas las tentativas
anteriores hechas para unir a Europa. No es la fuerza ni la conquista que
sin·en de medio de unificación, sino una fuerza espiritual, el Derecho. La
majestuosidad del Derecho debe crear lo que la espada y la sangre no han
podido hacer desde siglos.
•Cuáles son las razones de nuestra confianza en esa materia? Yo daré dos:
es ~na primera constatación que ninguna compulsión puede obligar a realizar la unidad; pero el Derecho, que es un orden jurídico común que reposa
sobre un acto de compromiso personal consentido por los pueblos de Europa,
lo puede. Solamente la unidad que es requerida por todos y que es, asimismo,
jurídicamente garantizada tiene posibilidades de durar. Es una segund~ constatación que Derecho, Igualdad y Unidad están indisolublemente ligados.
~o hay orden jurídico sin igualdad ante la Ley, y quien dice igualdad, dice
unidad.
• Clase pronunciada en el Centro Universitario de Estudios de las Comunidades
Europeas de la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas de París. Instituto Interamericano de Estudios Jurídicos Internacionales. Washington, D. C., 1965, p. 255.

706

Es sobre estas constataciones que reposa el Tratado de Roma y es por eso
que crea un orden pacífico 2or excelencia. El no e:-..-presa la coacción de una
fuerza, mas encarna por el contrario el acuerdo de voluntades entre Estados
libres e iguales. Es un acto jurídico.
Pero la comunidad no ha nacido solamente del Derecho, ella crea derecho.
E_l Tratado ha hecho nacer un orden jurídico autónomo. El se distingue radicalmente de los tratados internacionales tradicionales.3 El Tratado nos
hace ~eflexio~a~ no sobre un derecho internacional público de obligaciones,
es decir una lista de derechos y deberes de los Estados contratantes, sino sobre
un derecho de las colectividades públicas.
El Tratado de Roma es la Carta constitutiva de una nueva persona jurídica.

I
La Comunidad Económica Europea es una fuente de Derecho. Una Leycuadro fundamental.
La Comunidad es una fuente de Derecho. Creada por el Tratado, ella
debe vivir su vida a fin de alcanzar su objetivo, que es la unión social y
económica de Europa. En tanto que constitución y ley-cuadro fundamental,
el Tratado no provee por consiguiente, más que los objetivos de la Comunidad, los órganos motores y un calendario. Los órganos instituidos están encargados de llenar el marco dentro del interés de la Comunidad, y el Tratado les atribuye a este fin competencias legislativa y administrativa.
Así, la Comunidad se welve la fuente de un derecho nuevo, de un derecho _"secundario", en relación con el Tratado. A pesar de las diferencias que
pudieran haber en cuanto a la forma, objeto, protección y destinatario de
los actos jurídicos de la C&amp;nunidad, éstos tienen carácter común: ellos son
de un rango inferior al Tratado y están sometidos a las disposiciones obligatorias que él contiene, porque cada institución debe actuar "dentro de los
límites de las atribuciones que le son conferidas por el Tratado". (Art. 4,
párrafo 1).
No se puede considerar -prosigue el Doctor Hallstein- la jurisprudencia
de la Corte de Justicia de las Comunidades Europeas, como fuente de derecho en sentido estricto. Sin embargo, esta jurisprudencia juega un gran rol
en el desarrollo del Derecho Comunitario. La simple lectura del artículo 177
del Tratado lo demuestra. En virtud de este artículo, la Corte de Justicia
1
Como lo ha constatado la Corte de Justicia de las Comunidades Europeas en su
fallo sobre el caso 6/64 a propósito de l'Enel.

707

�asegura una interpretación uniforme del Derecho Comunitario. Aún más, desde que la Corte interpreta los términos jurídicos imprecisos como por ejemplo aquel del "derecho de aduana" 4 o cuando ella constata el "Derecho
Común" europeo (es decir, los principios jurídicos que se aplican en todos
los Estados miembros en razón de una comunidad de concepciones jurídicas,
por ejemplo, la licitud de la reserva de propiedad,5 la práctica que ella siguió creó la base de donde nacería poco a poco un derecho consuetudinario".
Por su parte, los Profesores Eduardo Jiménez de Aréchaga y Felipe H. Paolillo, en su estudio: Contralor de la Legalidad de los Actos Comunitarios.
Interpretación unitaria del Derecho de Integración,8 consideran que los "juristas europeos han tenido la fortuna de observar de cerca y aun de participar
en el nacimiento y desarrollo de un nuevo orden jurídico internacional, el
de la Comunidad Económica Europea, que dentro de un lapso considerablemente breve evolucionó hacia formas muy maduras de supranacionalidad.
Ellos han podido, entonces, palpar y poner de manifiesto en repetidas oportunidades las dos tendencias principales, características: por un lado, el nuevo
sistema normativo revela como todo sistema jurídico, una tendencia natural
hacia la unidad; por el otro lado, y simultáneamente, tiende hacia la diversificación, en el sentido de que multiplica sus elementos formativos y se
expande sobre campos cada vez más vastos. En el orden jurídico de las Comunidades europeas, ambas tendencias son fácilmente perceptibles por cuanto el derecho comunitario aparece desde su origen dotado de un vigor particular: manifiesta su vocación por regir mayores sectores de la actividad
económica, y opera directamente dentro del ámbito interno de cada Estado miembro.
Respecto de los dos puntos que estudian los tratadistas citados, cada uno
referido a las posibilidades y proyectos de la ALAC (Asociación Latinoamericana de Libre Comercio) son ambos resortes cuya finalidad última es la
de mantener la unidad del orden jurídico comunitario. Esta unidad puede
enfocarse desde el punto de vista intrínseco y desde el punto de vista extrínseco, división ésta que proponemos siempre que no se la considere con demasiado rigor técnico sino sólo a los efectos de una más clara exposición.
Cuando nos referimos a la unidad intrínseca tenemos presente que todo ordenamiento jurídico se compone de normas diferentes por su origen, por su
naturaleza y por su eficacia jurídica. Estas diferencias son particularmente
claras en los sistemas jurídicos de entidades internacionales tales como la
CEE (Comunidad Económica Europea) y la ALAC, es decir, de personas
• Recopilación de jurisprudencia de la Corte, vol. 8. p. 882.
• Recopilación de jurisprudencia de la Corte, vol. 8, p. 754.
• Aparecido en Derecho de la lntegraci6n. Instituto para la Integración de América Latina. Banco Interamericano de Desarrollo. No. 1, Octubre, 1967, p. 10.

j~rídicas internac!onales con fines esencialmente económicos, y cuya existencia se basa en cierta clase de tratados p_oseedores de algunas características
peculiares que han justificado para muchos autores la creación de una nueva
categorí~: la de _los_ traité-cadre. (Tratados-cuadro). En este tipo de tratado,
las c~esbones pnncipales se solucionan mediante fórmulas globales y se deja
al cmdado de los órganos y mecanismos que el propio tratado crea la complementación y concreción de esas fórmulas para que éstas puedan' ser aplicadas efectivamente.
Por último, en lo que respecta a la naturaleza del Derecho Comunitario
lo~ autores q~e glosamos, dicen que: "Al organizarse los diversos procedí~
rruentos q~e tienden a garantizar la unidad e integridad del orden jurídico,
debe partirse de un supuesto básico: la superioridad del Derecho Comunitario, que es en esencia un orden jurídico internacional sobre los ordenamien~os jurídicos de cada Estado. De ello se deduce que la' unidad y el respeto
de dicho ordenamiento jurídico no podrá lograrse si se deja en manos de
cada Estado miembro de la organización el funcionamiento de los mecanismos aludidos".
De ~ _lectura de los conceptos vertidos por los tratadistas mencionados que
transcnb~os_ acerca del Derecho Comunitario, pensamos que la ubicación
y denorrunación que este nuevo Derecho recibe puede prestarse a confusión.
. Así, en aras de la claridad, debemos indagar en las raíces de la problemábca que presenta el Derecho Comunitario, y analizar las analogías que pueden presentarse entre éste y el Derecho Internacional· si bien haciendo la
dis~nción de que ~o es cuestión puramente de analo~as, sino 'que es necesario _establecer primeramente la diferenciación que hay entre uno y otro,
atendiendo a la naturaleza intrínseca de cada uno de ellos, de ser esto posible en lo que se refiere al primero.
En el Derecho Comunitario, de acuerdo con los criterios anteriormente
expuestos, vemos que se parte -lógicamente- del concepto fundamental
de comunidad, concepto que no siempre ha tenido la connotación actual
'
especialmente en el campo del Derecho Internacional, que ha sido el gran
crisol en donde nacen las nuevas instituciones. Ahora bien, conviene admitir
que existen categorías preestablecidas para llegar a ese estadio, cuar.do modernamente se ha hablado de Jo regional y de integració11, ru.í como de Jo
supranacional, elementos que han venido apareciendo en forma gradual, impulsados preponderantemente por necesidades de orden económico, que son
el factor que ha determinado modernamente su existencia, si bien los tratadistas en cuestión hacen alusión a una "unión social y económica", como
así se advierte en el criterio sustentado por el Dr. Hallstein. Por tanto, no es
posible inadvertir el desarrollo de esas agrupaciones que se han producido

709
708

�'

en lo jusinternacional, pero que en su concepción, definición y establecimiento, se separan de él para llegar hasta la constitución del Derecho Comunitario.
Diversos conceptos se han elaborado en torno a lo regional y para el caso
hemos tomado uno que nos parece tener mayor claridad, ya que abarca los
elementos que lo fonnan. Así, tenemos la concepción de J. Lloyd Mecham;
quien establece que: Desde los más remotos tiempos los Estados que han
tenido áreas geográficas vecinas se han unido para alcanzar mejores objetivos
comunes deseados. Las características, propósitos y éxitos de tales agrupaciones regionales han variado ampliamente; pero la ,·alidez del principio de
que similares propósitos en los asuntos internacionales pueden ser totalmente
realizados a través de una acción conjunta por un grupo de Estados comprometidos o teniendo un interés en algunas áreas geográficas, ha nutrido la
idea del regionalismo a través de las edades".
Ahora bien, algunos autores no están de acuerdo con el contenido del principio enunciado, si se toma en cuenta que en los últimos cincuenta años un
nuevo concepto de la universalidad de intereses entre todas las naciones ha
encontrado aceptación y aplicación práctica, tanto en la Liga de las Naciones, como en las Naciones Unidas. Así, los uni,·ersalistas afirman que los intereses políticos, económicos y estratégicos no pueden ser divididos en regiones ya que, como la paz misma, son indivisibles. La asociación geográfica,
dicen, no necesariamente corresponde a los intereses actuales de vecinos, ya
que para las naciones colindantes no siempre hay lógicos y actuales cooperadores, tomando en cuenta que las diversas naciones no están frecuentemente
distantes, desde que los mares no las separan ya.
Sin embargo, aunque las fuerzas del nacionalismo son aún significativas,
el mundo moderno ha llegado a ,·erificar que el Estado-nacional es muy pequeño como comunidad política y que el viejo estilo del equilibrio del poder
es muy precario, ambos como medios para afirmar la seguridad en el siglo
XX. El autor citado estima que la creación de los dos recientes y grandes
experimentos de organización mundial para los fines de seguridad mundial no
ha significado la desaparición de la asociación regional de naciones con propósitos de seguridad. Por el contrario, el regionalismo florece durante la corta
vida de la Liga de las Naciones y en la elaboración de la Carta de las Naciones Unidas, cuando el principio del universalismo se comprometió a extender y asegurar el acomodamiento de los acuerdos autónomos de seguridad
regional.
El "regionalismo", como concepto de colaboración internacional y de organización, con propósito de seguridad, no se ha precisado y no ha tenido
1

J.

Lloyd Mecham, The United Statts and Jnteramtrican Securit)', 1889-1960.

University of Texas Press, p. l.

una aceptación general, tanto en lo individual como por las naciones, las que
no han llegado a ponerse de acuerdo acerca de una definición. De hecho
el comité de acuerdos regionales en la Conferencia de las Naciones Unid~
e~. ~an Francisco, ~l.udió el intentar una definición debido a la obvia impos1b1hdad de rec~nc1h~r puntos de vista divergentes. Se decidió entonces que,
des~e que las s1tuac~ones a las cuales el término "acuerdo regional" puede
aplicarse son muy diversas y que desde que los intentos para formular una
definición precisa serían imposibles, el curso más prudente a seguir debería
ser aquel que proveyese una laxitud ilimitada para los fines de una comprensión general, con un significado que pudiera ser aceptado para desarrollarlo a través de la experiencia. Como es de notarse, la historia de los acuerdos regionales bajo las Naciones Unidas ha probado la sabiduría &lt;le tal decisión, ya que, aunque el regionalismo ha asumido formas inesperadas una
más clara comprensión del concepto se ha desarrollado.
'
Por ejemplo, dice J. Lloyd Mecham 8 al definirse un acuerdo regional,
normalmente debe esperarse que un elemento geográfico sea esencial, tomando en cuenta la contigüidad de un grupo de Estados.
Sin emba~go, de acuerdo con Kelsen, no se requiere que las partes en un
acuerd~ regional sean geográficamente vecinas. Es esencial solamente que
las acciones de la organización establecidas por el acuerdo reo-ional sean
restringidas a una cierta área la cual esté determinada por el ac~erdo.
Un acuerdo regional de seguridad es considerado generalmente como asociación voluntaria de un grupo de Estados soberanos, ya sea dentro de un
área determinada o ~eniendo intereses comunes en esa área para los propósitos
de una defensa conJunta. La cooperación debe estar basada más en el consentimiento que en la fuerza y este consentimiento puede ser obtenido solamente cuando en ella hay coherencia en el grupo.
De los anteriores conceptos es posible distinguir los dos fines primordiales
qu~ han dete~nado los ac_uerdos regionales: fines de seguridad y de cooperación, esto ultuno detennmado por fines esencialmente económicos· aclarando, lo que h~ sido sostenido por muchos tratadistas en el sentido de que
un acuerdo regional no puede serlo realmente sin una debida organización,
que tenga un fundamento jurídico. También el que una "comprensión" regi~n~l es muy dife~ente de un "acuerdo'' regional, ya que la primera puede
ex1strr totalmente sm una maquinaria para implementar políticas comunes.
Regionalismo bajo las Naciones Unidas. En contraste con el Pacto de la
Liga de Naciones, los acuerdos regionales tuvieron una positiva y detallada
ratificación en la Carta de las Naciones Unidas. Aunque parecía haber poca
disensión en San Francisco en lo concerniente a la necesidad de acuerdos re' lbid., p. 3.

711
710

�gionales de seguridad, si hubo un gran desacuerdo en lo referente a la propia
relación entre tales agrupamientos y la nueva organización mundial. La cuestión, como terna, era la naturaleza y el intento de autonomía que deberían
ser celosamente acordados en los arreglos regionales dentro del contexto de
un sistema universal de seguridad. La estipulación en los Proeósitos de Dumbarton Oaks de que una organización regional no debería tomar una acción
compulsiva sin estar expresamente autorizada para hacerlo así por el Consejo
de Seguridad de las Naciones Unidas, tuvo una fuerte objeción, particularmente entre los latinoamericanos. Veían que un simple miembro permanente
del Consejo de Seguridad podría bloquear la acción de seguridad regional
con su veto.
La Carta de las Naciones Unidas dedica un capítulo entero (Cap. VIII,
artículos 52-54) para el tema "Acuerdos Regionales". Los artículos 33 y 51
también están relacionados con la materia. En general, nada en la Carta
"preclude la existencia de acuerdos regionales o agencias encargadas de
tales cuestiones relativas al mantenimiento de la paz internacional y la seguridad cuando son apropiadas a una acción regional, proveyendo que tales
acuerdos o agencias y sus actividades, sean consistentes con los propósitos y
principios de las Naciones Unidas". ( Artículo 52, párrafo 1).
En otro aspecto, no menos importante es el punto de vista que nos proporciona el Dr. Luis García Arias,' en su estudio denominado "El Regionalismo Internacional". Este autor establece que el Estado nacional ha sido el
gran instrumento que han usado los pueblos para manifestar su presencia
actuante en la historia del mundo moderno. Desaparecido el orden medieval,
realizado dentro de un ámbito territorial más bien estrecho, ampliado el campo en la revolución espacial de los descubrimientos hispánicos, entre los siglos XVI y XIX el Estado-nación ha sido "la más adecuada combinaci6n
de potencial humano, econ6mico y espacial, con los medios técnicos e institucionales" de que se dispuso. Pero ya en el siglo XIX, tales Estados nacionales tuvieron que efectuar despliegue de fuerzas para formar imperios coloniales con el fin de ampliar su potencia política y económica. Por las propias
características de los pueblos coloniales, éstos resultan insuficientes a medida
que el proceso de concentración de poderío prosigue y se expande. Se precisa
entonces una ampliación del espacio no sólo a costa de los pueblos coloniales, sino aun sobre los pueblos nacionales, esto es, sobre las pequeñas potencias por parte de las grandes potencias, que estrechan su número y multiplican sus exigencias. Este proceso culmina en nuestros días, en los cuales hasta
el mismo concepto de Gran Potencia es rebasado por el nuevo concepto de
• Luis García Arias, El Regionalúmo Internacional. Actas del Primer Congreso
Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, vol. II, pp. 80 y siguier.tes.

Superpotencia, la cual ya no sólo domina política y económicamente a las
pequeñas Potencias, sino incluso dirige a grandes Potencias. En realidad, es
fácil ver hoy ejemplos concretos de esta enorme concentración de poderío.
Este fenómeno de desarrollo de poderío -agrega el autor citado- ha
sido causa también de la producción de otro: el fenómeno del regionalismo
internacional. De éste cabe establecer dentro de las causas de su nacimiento
una doble etiología: por un lado, el proceso ya señalado de crecimiento ha
hecho que las Sueerpotencias, que por definición llevan a cabo una "weltpolitik", ya que tienen intereses mundiales, aspiren a crear dentro de su área
geográfica más próxima una zona reservada de influencia indiscutible, que
le sirve, al propio tiempo, de zona de seguridad (en cuanto "glacis" para
el choque militar) y de zona de apoyo ( en tanto pueda conseguir en ella
apoyos incondicionales), y que, en todo caso, les liberen de la necesaria atención al espacio próximo en momentos en que han de concentrar sus esfuerzos
en zonas de choque lejanas. Por otro lado, el surgimiento de los grupos regionales es debido a la señalada angostura del pequeño Estado nacional, que
se encuentra empequeñecido todavía más ante las Superpotencias, y que opta
entonces por unirse con otros pueblos afines, para con la unión lograr la
fuerza. De este doble modo, pues, arranca, a nuestro parecer, el fenómeno
moderno del regionalismo internacional.
Ahora bien, estima el Dr. García Arias que para que se efectúe la necesaria integración de varios Estados en un grupo regional internacional, es preciso existan determinados elementos que lo hagan posible. ¿ Cuáles son estos
elementos de integración?
En nuestra opinión, hay cinco factores o elementos de integración de las
comunidades regionales internacionales, que son:
1). La comunidad espiritual, abarcando en ella el pasado histórico común, la identidad de lengua, la igualdad de religión, la semejanza racial,
la comunidad cultural. Estas afinidades son de primera importancia, ya que
los pueblos que tienen estos rasgos comunes, evidentemente son aptos para
constituirse en grupo frente a otros de diferentes características.
2). La cooperación económica; es decir, la posibilidad de que ésta pueda
existir por haber sistemas económicos complementarios entre los diversos Estados que forman el grupo regional, de manera que por el intercambio de
diferentes producciones entre sí y la debida distribución entre productos agrícolas e industriales, se logre que en gran parte se constituya una unidad económica autárquica.
3). La uniformidad política, la existencia en cada Estado de formas similares de Gobierno, de regímenes políticos que respondan a principios idénticos. Menos importante este elemento en otras épocas, es hoy uno de los más
relevantes.

713
712

�4). La contigüidad geográfica, que es elemento de primer orden, en cuanto soporte material de la agrupación, e implica la solidaridad teritorial.
5) . La solidaridad grupal, esto es, la conciencia y la voluntad de los pueblos de pertenecer a un grupo diferenciado de los demás, y de mantenerse
solidariamente unidos, no de una manera esporádica y circunstancial, sino
en relación al mayor número posible de actividades que presenta la compleja vida internacional. 1 º
Lo que sí cabe decir -agrega- es que, en ausencia de la mayor parte
de estos factores, no puede constituirse una verdadera agrupación regional,
aunque sí cabe establecer acuerdos regionales, o sea, establecer una forma
societaria internacional, mientras que una auténtica agrupación regional ofrece los rasgos característicos de una forma comunitaria.
Ahora bien, en el Derecho Internacional -atendiendo a su concepto tradicional-, se establece su objetivo como regulador de las relaciones que de
toda naturaleza se producen entre los Estados considerándolos como comunidades jurídicas soberanas y al hablar de estas relaciones, quedan comprendidas todas las que se producen en la necesaria y cambiante vida de relación social, cultural, política y, preponderantemente, de acuerdo con la circunstancia privativa actual, las económicas. Es sobre este aspecto que se
ha efectuado una proliferación en el campo internacional de nuestros días
y dentro del marco elemental básico en que se encuentra ubicado el Derecho
Internacional, vemos que ha desempeñado su cometido en la medida en que
las exigencias lo han requerido, como se comprueba con la institución de
múltiples instituciones, hasta llegar al propio Derecho Comunitario, el que
nace bajo la égida de un instrumento jusinternacionalista.
Hemos observado cuáles son las características del regionalismo y de su
proceso, pero cabe señalar que como un período transitivo que es, no puede
constituir un status quo definitivo y permanente, si atendemos al dinámico
proceso de internacionalismo 11 en que se encuentra el mundo de nuestro
tiempo. Con cuánta razón el eminente Vitoria, con su penetrante inteligencia,
pudo establecer por primera vez su noción de comunidad internacional, derivándola del conocimiento que tuvo de la sociabilidad, de la sociedad natural,
de las relaciones entre los pueblos . ..
Cuando actualmente se haWa de comunidad, no siempre se tiene una idea
que pueda brindarnos la claridad suficiente. Tal resulta del concepto de
Derecho Comunitario y cuando se emplea tal concepto a agrupaciones de
Estados determinados. Como lo afirma Verdross,1 2 la definición del Derecho

Internacional Público no puede hacerse sobre la base de características abstractas, sino partiendo de una comunidad concreta y ésta no es otra que
la comunidad internacional de los Estados, que en el curso de la historia
ha ido adquiriendo únidad sociológica y normativa.
Sin embargo -agrega Verdross-, la idea de comunidad está todavía
poco desarrollada en el Derecho Internacional común. Ello resulta, ante todo,
de la escasez de normas coercitivas que ha movido a algunos autores a afirmar que el Derecho Internacional carece de ellas. El moderno Derecho Internacional no comprende sólo normas cuyo objeto sean las relaciones entre
Estados y las relaciones entre los Estados y otras comunidades reconocidas
como sujetos del Derecho Internacional Público, sino que algunas de sus
normas particulares regulan directamente la conducta de individuos. La comunidad de los Estados ha ido, de esta suerte, convirtiéndose paulatinamente
en una multiforme comunidad internacional.
La doctrina más reciente -agrega- ha ido, sin embargo, sustituyendo la
sistemática jusprivatística por una sistemática juspublicística. Como ocurre
en derecho político, se toma como punto de partida una comunidad. Ahora
bien: la comunidad de que arranca el Derecho Internacional Público no es
un Estado, sino la comunidad de los Estados. Por eso, las normas que constituyen esta comunidad pueden considerarse como la constitución de la comunidad de los Estados, en el sentido natural de la palabra. Pero el concepto
de constitución en sentido material se emplea en una acepción lata o estricta:
de ahí que en el caso presente pueda la constitución abarcar todas las normas
del Derecho Internacional común, o simplemente las más importantes.13
Al referirnos al aglutinarniento internacionalista, multiforme y siempre en
proceso, vemos que la dinámica de la vida social internacional ha tenido
tal aceleración que se han atropellado las transformaciones más allá de lo
previsible.
Desde el fin del período feudal, la sociedad humana ha puesto especial
interés en el desarrollo del Estado nacional; ello no obstante, todavía no
hemos alcanzado la meta del Estado mundial, nos encontramos en el proceso
del regionalismo, que, hoy por hoy, ha dado origen al Derecho Comunitario,
el que, en buena hora debe ser acogido para el estrechamiento y fortaleza
de los vínculos que deben existir entre todos los pueblos del orbe.

10

lbid., p. 81.
Alberto García Gómez, Internacionalismo y Universalismo, Humanitas, vol. V,
p. 533.
12 Alfred Verdross, Derecho Internacional, p. 5.
11

11

lbid., p. 83.

715
714

�ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LAS TÉCNICAS DE
PARTICIPACIÓN ENTRE EL PERSONAL DE L1NEA
QUE LABORA EN EMPRESAS INDUSTRIALES Y
LA ALTA GERENCIA DE LAS MISMAS
Lic. FERNANDO GARZA Quraós, C.P., M.B.A.

"NUNCA HE oíoo CANTAR A LOS OBREROS mientras trabajan, en tanto que
siempre que entro a un taller de artesanía veo sonrisas y escucho cantos, es
que la inteligencia está produciendo su labor". (Cárdenas, César Augusto,
Humanitas, 1967, p. 110).
Es un hecho evidente que a pesar de lo sensacional y estridente de los inventos y descubrimientos, nuestra época no ha llegado aún a congraciarse
con los adelantos de la llamada Revolución Industrial. Sin duda alguna,
esto se debe a que el equilibrio es obra de maduración y la iniciación del
fenómeno aludido, dista sólo dos centurias de nuestros días, lo cual, para la
biografía de la Humanidad, representa muy poca cosa.
También es notorio que en la actual controversia entre trabajadores y
empresa, la última ha obtenido ventajas a expensas del ser humano, y que
mientras la organización empresarial justifica su existencia por la eficiencia,
la contraparte, que en la terminología moderna se le conoce con el nombre
de recursos humanos, trata aún de armonizar y de evitar el desperdicio de
las facultades de sus componentes.
Situándonos ante este conflicto de intereses, trataremos de presentar una
síntesis de la problemática y de las soluciones que se han experimentado
en otros países, o que han resultado ser francamente satisfactorias. Al hacerlo, estamos conscientes de que tales soluciones -en caso de que lo seanrepresentan formas que aunque en sus directrices generales tienen similitudes
con nuestra situación (es decir, con el problema de los recursos humanos
aquí y ahora, o para mayor claridad, los problemas de personal en México
y en 1969), pertenecen a circunstancias ajenas a la nuestra, por ello, nos
adelantamos a reconocer las limitaciones de nuestra exposición.

717

�Panorama Introductorio
Para proceder a analizar la problemática planteada esbozaremos algunos
factores sobresalientes:
l. La Revolución Industrial tuvo su origen en Inglaterra alrededor del
segundo tercio del siglo XVIII y sus últimas consecuencias aún no han

sido alcanzadas.
2. Al hecho histórico anterior se añade el de que las llamadas "Ciencias
· del Hombre·• hayan surgido tan próximamente, pues mientras que las
ciencias fisicoquímicas, filosóficas, fisicomatemáticas y otras disfrutan de
una respetable antigüedad, es notoria la falta de madurez de la Antropología, la Sociología y la Psicología.
Sobre esta última ciencia, una de las mentes mejor formadas de nuestra época, que planteó una abundantísima problemática y que al mismo
tiempo era una pluma de primera magnitud, don José Ortega y Gasset,
decía: "Es lamentable que la labor psicológica de los últimos cien años
no haya desembocado aún en la cultura general, y sea forzoso de ordinario reducirse a la óptica gruesa, que aún suele emplearse para contemplar la psique humana".
3. El último factor que vamos a incluir en nuestro análisis es el nacimiento
de la Ingeniería Industrial, o lo que es igual, la aplicación de las técnicas de la ingeniería en la industria. Esta conquista genial cometió el
error de aplicar al ser humano las mismas consideraciones que a la máquina y por una idea que en este momento no importa desentrañar,
juzgaba que el hombre posee una tendencia hacia la holgazanería.
Recapitulando lo expuesto encontramos:
a. Un fenómeno muy complejo, la Revolución Industrial, que tuvo su
origen en Inglaterra hace cerca de dos siglos, cuyas últimas consecuencias aún no conocemos.
b. Una falta de apoyo oportuno por parte de las ''Ciencias del Hombre"
para estructurar en forma armoniosa y equilibrada los cambios introducidos por el fenómeno anterior.
c. La aparición de una técnica novedosa que parte de principios escépticos sobre la naturaleza humana, y que trata de aplicar al trabajo
humano las mismas consideraciones que a los mecanismos.
Con lo anterior resulta obvio que surgiera, entre otras consideraciones negativas, el patemalismo. El hombre es flojo, por ello se le debe vigilar estrecha-

mente para que trabaje en forma adecuada. El único incentirn que tiene en
la empr~ es su s~lario. Por ell_o, entre más produzca, más se le debe pagar.
~I salan~ ~ clesta30 es el único que debe utilizarse. Es evidente que estas
ideas peslffilstas se encuentran en discrepancia absoluta con las que sirvieron
de bandera ideológica en la lucha e instauración de los ideales democráticos
, son .1as que conforman nuestro sistema político-social, a saber:
'
que aun
l. Todos los hombres somos iguales y tenemos iguales derechos; y
2. El hombre es un ser dotado de razón, y mediante el uso de esa facultad
p~ede escoger dentro de sus semejantes a los mejores, para que lo gobiernen.

_La probl~mática queda planteada con los datos anteriores y puede resumirse drásticamente en: democracia o totalitarismo; participación de lo;
componentes o dirección dictatorial. O dicho en otras palabras: ¿No representa desaprovecha.miento no utilizar en forma íntegra y sistemática las sugerencias de quienes se encuentran en todos los niveles de la organización
industrial? ¿ O es que el monopolio de la racionalidad está localizado única
y exclusivamente en la cúspide del organigrama?

Problemática de la Participaci6n
Una de las autoridades en materia administrativa Lyndall Urwich, sostiene
que: "Es imposible concebir la existencia de la organización (empresarial)
a menos que alguna persona o personas estén en situación de exigir que
otras actúen".
Esto nos lleva a la necesidad de definir el término control, el cual de acuerdo con A. S. Tannenbaun es "cualquier proceso a través del cual una persona o grupo de personas determina lo que va a hacer otra persona o grupo
de personas". Resulta obvio que el control está íntimamente relacionado con
la autoridad, que no es otra cosa que el derecho / ormal de ejercer el control. Ambos términos se conectan con el concepto de poder, que es la capacidad de ejercer el control. Tanto el poder como la autoridad tienen existencia potencial, es decir, pueden o no realizarse. El control puede ser:
l. Especüico o General;
2. Mutuo o Unilateral.

Adelantando un poco nuestra exposición, podemos decir que para obtener
un aprovechamiento íntegro de todos los participantes o miembros de una
719

718

�empresa, el control debe ser general, en vez de específico; y mutuo en lugar
de unilateral.
Antecedentes Ideológicos de la Participación.

l. En 1938 K. Lewin llevó a cabo una serie de experimentos sorprendentes
sobre el liderazgo democrático y autocrático que se han convertido en arquetipos de la psicología industrial.
Importancia de la Presencia del Líder.

2. Dentro de los innumerables experimentos que llevó a cabo este gran
guestaltista que en vida llevó el nombre de Kurt Lewin se encuentra uno
realizado durante las premuras de la Ultima Guerra Mundial, cuyo hallazgo
fundamental fue que los grupos son más flexihles que las personas aisladas;
por ello, para cambiar los hábitos y aptitudes se debe trabajar con los grupos
importantes o crear nuevos grupos.
A este respecto es pertinente aclarar que el grupo no es la simple suma
de los integrantes, así que para estudiarlo no podemos proceder a estudiar
uno de los integrantes y multiplicar los resultados obtenidos por el número
de componentes. La dinámica del grupo es diferente de la dinámica personal.
Por similitud consideramos oportuno mencionar el argumento tan traído
y llevado y sobre todo por quienes lo detentan y defienden como blasón: "Yo
tengo n años de experiencia en este trabajo (o empresa)". El problema que
surge es: ¿Tiene esa persona realmente n años de experiencia? ¿ O es la experiencia de un año, multiplicada por n?
¿ Por qué no se ha aprovechado en forma adecuada el cúmulo de conocimientos que se deducen de estos experimentos? Nótese que los primeros
experimentos de Lewin son de hace treinta años.
Un notable filósofo ruso. N. Berdiaeff, sostiene que "todo cambio significa
violencia". Y dentro de la empresa la parte que reúne las características de
la persona madura es la administración, mientras que la que por algunos matices podríamos en cierta forma equiparar a la adolescencia, es el grupo
laboral. Por ello, la oposición hacia estos cambios surge de la administración.
Por otra parte, hay una cantidad de razones por las cuales los administradores se oponen a que los trabajadores tengan una participación mayor, ya
sea a través de los sindicatos, o como parte de un sistema organizacional
de participación.
Primero, la teoría tradicional de la administración no considera la responsabilidad o iniciativa del trabajador, por ello los administradores conceden
o tratan de conceder un papel limitado y pasivo a los trabajadores.

720

Sin embargo, muchos administradores expresan puntos '1e vista inconsistentes sobre este aspecto, dado que los tratamientos tradicionales se oponen
a los valores que sostienen y propugna la democracia. Sobre el particular
es conveniente hacer mención de un estudio internacional de tres mil administradores de catorce P.aíses, que mostró que los administradores apoyaban
en forma decisiva la idea de que los trabajadores participaran en la toma
de decisiones. Sin embargo, el mismo grupo sostuvo que los trabajadores
carecían de liderazgo y que preferían ser dirigidos y evitar responsabilidades.
Esta inconsistencia implica una democracia aristocrática, que incluye una serie de creencias negativas en relación con las capacidades humanas.
Segundo, la experiencia de los administradores a menudo es contraria al
punto de vista de la participación, porque el tratamiento tradicional puede
lograr y de hecho en la mayor parte de los casos logra, una mayor productividad inmediata. Sin embargo, esta ventaja en la productividad puede exagerarse en las mentes de los administradores que no tienen acceso a las mediciones normales (en caso de que las haya) que registran las motivaciones
importantes, las actitudes y percepciones de la fuerza del trabajo.
Las cifras de producción pueden estar bien, mientras que la atmósfera social y psicológica está deteriorándose.
Tercero, los administradores temen que entregar parte del control a los
trabajadores conduzca al caos. A menudo se cree que los trabajadores están
abiertamente en contra de la empresa y de sus objetivos. Por ello los gerentes
creen que conceder poder a los trabajadores sería lo mismo que "darles alas
a los alacranes".
Por último, los gerentes consideran o se inclinan a pensar que el control
por parte de los trabajadores amenaza su propio poder.
Esta creencia está apoyada en dos supuestos:
l. Lo que se llama la ley de todo o nada del poder. O uno conduce o es
conducido. O es fuerte o es débil; o controla o es controlado; "o friega,
o lo friegan".
2. El poder es una área de tamaño fijo, consecuentemente el aumento de
poder de una persona disminuye automáticamente el del otro.
La dinámica de la participación se basa en el hecho de que a través de
participar se mitigan, si no es que se superan, algunos de los problemas
creados por la jerarquía. En vista de que los operarios de línea son los únicos
a los que no se les permite tomar ninguna decisión, los sistemas de participación se refieren fundamentalmente a la intervención de estos sectores empresariales.
La jerarquía crea serias diferencias en lo que se refiere a la satisfacción
y adaptación de las personas que se encuentran en rangos diferentes. La par-

721
H46

�ticipación aminofá. este aspecto. En general, todos los miembros de la organización quieren ejercer control, por eso la participación es una fuente importante de gratificación.
Los miembros obtienen varios tipos de satisfacciones al ejercer control. El
primero es psicológico o simbólico. Las personas pueden obtener satisfacción
debido a su necesidad de autodeterminación. En otras palabras, afirmar que
un miembro de la organización es importante o que ha tenido éxito despierta
sentimientos de respeto y consideración para la persona de referencia, lo cual
redunda en mejoría de su ego. La participación también puede incluir recompensas materiales o prácticas.
Por último, la participación a menudo es intrínsecamente satisfactoria, porque puede incluir actividades de reto o desafío sobre habilidades intelectuales,
técnicas y de otra índole. Los trabajadores pueden utilizar sus conocimientos
y habilidades para elaborar formas nuevas y mejores para desarrollar sus
trabajos.
Resumiendo, podemos decir que la participación reduce algunas de las frustraciones inherentes a los puestos de rangos bajos, al aumentar la autoridad
y el status de estos Euestos y al ampliar las actividades de aqué11os al conducir a decisiones que parezcan menos arbitrarias y desventajosas, por e11o
afecta su motivación, más que su satisfacción en el trabajo.
La jerarquía es divisiva; crea resentimiento, hostilidad, y oposición. La
participación reduce la insatisfacción y aumenta la identificación de los miembros con la organización. Las personas se inclinan más a tener cierto sentido
de entrega o trasmisión y de responsabilidad en relación con las tareas que
les han sido encomendadas a través de su capacidad para tomar decisiones.
Los supervisores ya no trasmiten unilateralmente órdenes que vienen de la
superioridad; el supervisor se convierte en alguien que trabaja con, en vez
de contra. La participación también desarrolla el intercambio de ideas y sentimientos, reduciendo con ello las discrepancias en las percepciones, e ideales
- discrepancias que existen fundamentalmente entre personas en diferentes
rangos y que pueden contribuir a los conflictos.
La hostilidad y oposición se reemplazan por actitudes más cooperativas,
acrecentando la influencia que la administración tiene en sus relaciones con
los subordinados. Paradójicamente, a través de la participación, la administración aumenta su control al ceder algo de su autoridad.
Un aspecto importantísimo de la participación es su capacidad para mejorar el control ejercido por los administradores, mientras aumenta el de los
miembros de nivel inferior, porque la participación puede ser un sistema
más controlado, estructurado e integrado que el sistema tradicional de oligarquía. Sin embargo, la naturaleza del control y su distribución son diferentes, el control es más mutuo, en lugar de ser exclusivamente unilateral. Más

aún no intenta operar únicamente a través de la cadena formal de mando.
, ge(Por' eso dijimos en un principio que se trata de que el control sea mas
neral y más mutuo) .
. . .
Los compañeros juegan un papel importante en el eJerc1c10 de~ c~~trol Y
en el mantenimiento de su adhesión hacia las normas de la orgamzac1on que
ellos han ayudado a establecer. El grupo que discute cara a cara es un elemento vital en este proceso. A estos grupos, que pueden haber tenido una
existencia informal opuesta a la organización, se les concede un "status" formal dentro de la oro-anización.
Los supervisores son integrados
en
los grupos,
b
•
•,
,
y el poder de los grupos se ejerce ahora a favor de la orgamzac1on, mas que
en oposición a la misma.
Problemas y limitaciones de la participación

El supuesto básico de toda idea participativa es que hay una fuerte com~nidad de intereses entre empleador y empleado. Este supuesto puede ser mas
0 menos válido, dependiendo de circuntancias políticas y económicas. Por
ejemplo, no tiene sentido en un país ocupado y ex.~lotado
una nación
extranjera, y es menos sostenible durante una depres1on economic~ o duran~e
un exceso de disposición de mano de obra, que durante la prosperidad o baJo
condiciones de escasez de la fuerza del trabajo.
Hay otros puntos de oposición que aparecen como desfavorab~es .ª la "administración participativa", entre los más descollantes están los siguientes:

ro~

l. Las personas cuyas opiniones no han sido tomadas en consideración por
el grupo pueden alejarse de él;
2. La cohesión que produce la participación pueden dirigirse contra la administración;
3. La participación puede formular mayores peticiones de participación,
las cuales tal vez no puedan ser satisfechas por la administración; y
4. La participación normalmente toma mucho tiempo, lo cual puede ser
frustrante para los interesados.
Por último el sistema de "administración participativa" ¿ va a producir
una respuest~ total para la democratización del trabajo? ¿Representa _una
forma de manejar a la empresa y de ampliar los intereses de todos los miembros de la organización? ¿ O es una forma de endulzar una reali?ad que ?culta hechos desagradables de la vida organizacional, y que permite maneJar a
los trabajadores en una forma más hábil?

722

723

•

�Aplicaciones
Todo lo expuesto es producto de la mente académica, es decir, no pasa
las fronteras de la "cultura libresca'', a continuación presentaremos algunas
aplicaciones que han sido desarrolladas y que ya están funcionando para permitir que toda la membrecía de la organización participe en la vida empresarial.

tradores se oponen a hacerse problema de la política en vigor, o a preguntarse sobre la estructura de la organización. En una consideración a corto
plazo, la investigación a través de encuesta puede hacer más eficiente la administración, pero bajo una consideración a largo plazo, la mejoría de la
eficiencia administrativa puede no llegar a traducirse en una contribución
~~itiva para la efectividad organizacional, más aún, puede impedir la efectividad, dado que refuerza las políticas antiguas que pueden haber sobrevivido a su falta de actualidad.

III. Sistemas Sociotécnicos.

Problemática de la Participaci6n
l. Consultoría de Personal.
La consultoría de personal fue uno de los subproductos de las investigaciones llevadas a cabo en la Western Electric. Parece mejorar el estado de
ánimo de los trabajadores y ayudar a adaptarlos a sus condiciones de trabajo. Utilizando una metáfora clínica, se puede sostener que el procedimiento
de consultoría de personal que se basa en el aligeramiento y la satisfacción
que muestran los operarios después de tratar sus problemas de trabajo, viene
a ser una cura sintomática, más que una terapia total.
La mecánica de la consultoría es buscar problemas de relaciones humanas
en la situación de trabajo y estar disponibles para todo el personal cuando
los integrantes deseen o sientan necesidad de apoyo y consejo. Este sistema,
que ya está operando en la práctica mexicana, enfrenta una problemática
seria, porque al rastrear el consultor la fundamentación de las inadaptaciones, tensiones y conflictos que se dan en la industria, debe ayudar a corregir
esas faltas, pero por una P.arte, puede haber situaciones extraempresariales
cuya corrección no cae dentro de los limites ni del consultor ni de la empresa,
y por otra, el área de intervención del consultor en la empresa es una consideración que aún está sujeta a debate.

II. lnuestigaci6n de Encuesta.
Es un acopio sistemático de información a través de entrevistas, cuestionarios y observación. Con ello, se trata de acomodar en forma satisfactoria a
los trabajadores y /o se trata de lograr mejor información sobre la forma de
pensar de la fuerza de trabajo. Representa una ayuda valiosa por lo que se
refiere a modificación de las políticas, aunque este uso es relativamente poco
frecuente.
En forma semejante a la consultoría, la investigación a través de encuesta
en la industria generalmente ha sido utilizada para complementar más que
para cambiar las políticas de la organización. Con frecuencia los adminis-

. Es a todas luces evidente la importancia de los efectos sociales, y psicológicos de la tecnología. Por ejemplo, 1a producción en masa a menudo reduce
los trabajos en sus componentes más sencillos, lo cual, al traducirse a términos humanos, puede frustrar a los trabajadores. Además, la tecnología
también afecta las relaciones entre los trabajadores, al impedir la comunicación de compañero a compañero, o al obstaculizar la formación de nuevos
grupos sociales.
Para contrarrestar los aspectos mencionados, se ha investigado el rediseño
de trabajos proponiendo dos soluciones:
l. La rotación de puestos.
2. La ampliación de puestos.

La ampliación de tareas implica mayor variedad, permite más flexibilidad
requiere más habilidades, y en una palabra, posibilita un mayor aprovecha~
miento del ser humano.
Al iniciar este estudio señalamos que la revolución industrial tuvo su origen en Inglaterra. Don José Ortega y Gasset afirmaba sentir "una profunda
anglofilia''. y en uno de los prólogos de su obra más difundida y comentada,
La Rebelr6n de las Masas, asentó en forma rotunda que "Inglaterra desde
la época de Alcuino está cuando menos cincuenta años adelante del continente". Por ello, si la Revolución Industrial se originó en Inglaterra, y este
país se encuentra a la vanguardia de los sistemas industriales y considerando
su vastísima experiencia, es de esperarse que haya superado muchas de las
consideraciones que plantea el desarrollo industrial. En efecto, los psicólogos
del Tavistock Institute de Londres conceden una importancia especialísima
a las implicaciones sociotécnicas del diseño de puestos, al considerar que la
mayor parte de los sistemas productivos y satisfactorios de trabajo son aquellos
que combinan los aspectos sociales con los técnicos.
El Tratamiento Sociotécnico es semejante al de ampliación de puestos en

725

724

•

�cuanto que ambos reintegran a los elementos simples de un puesto en una
estructura mayor. Sin embargo, se diferencia del anterior en que los puestos
reconstruidos se asignan a grupos, no a individuos, el objetivo es establecer
unidades coherentes de trabajadores y supervisores que correspondan a unidades técnicas que tengan sentido empresarial. Los grupos de trabajo deben
ser aut6nomos en relaci6n con el trabajo total.

IV. El Laboratorio de Entrenamiento.
Este método intenta trabajar tanto en el nivel emocional como en el intelectual del comportamiento a los entrenantes, por ello, desde el punto de
vista psicol6gico este procedimiento es una experiencia de entrenamiento más
profundo e intensivo que el de los métodos antiguos. Este método también
se orienta hacia los grupos. Es frecuente que el primer requisito sea la creaci6n de un grupo coherente de entrenamiento. Además, el entrenamiento no
se dirige tanto a cambiar los rasgos específicos, como a cambiar o tratar de
cambiar los valores y la valoraci6n de los componentes del grupo, es decir,
trata de que las personas sean más conscientes y sensibles en los aspectos de
relaciones humanas. El término laboratorio de entrenamiento se refiere al
programa coordinado que incluye los puntos mencionados. Para lograr dichos
prop6sitos se pueden emplear exposiciones y diferentes ejercicios, pero la parte medular del laboratorio de entrenamiento es el Grupo T. El Grupo T
parte de la consideraci6n de que el principal objetivo general es que los
entrenantes tengan una mayor comprensi6n hacia sí mismos y hacia los demás,
por lo que se refiere a las motivaciones, sentimientos y otros efectos del comportamiento. Esta profundizaci6n del entrenante debe conducir a un incremento de sus capacidades asistenciales y directivas de los demás.
También es posible que el Grupo T aliente a los componentes hacia un
liderazgo más ~emocrático o participativo.
El Grupo T, se integra aproximadamente con diez personas. Los miembros
pueden ser extraños o compañeros de trabajo. Desde el punto de vista formal carecen de líder y de estructura, aunque normalmente dentro del mismo
se encuentra el entrenador profesional, que puede aclarar lo que está pasándole al grupo, o proporcionar informaci6n efectiva. La atrn6sfera del Grupo T debe ser permisiva, esto quiere decir que los componentes pueden experimentar. Por ejemplo, una persona de tipo gregario puede tratar de ser
proselitista, para ver qué efecto tiene esta característica en sí mismo y en
los demás. El Grupo T está diseñado para impulsar tales experimentos, por
ello, parte de una estructura social en la que se dejan en suspenso en forma
provisional las reglas ordinarias de correcci6n o adecuaci6n.
Por último, el Grupo T es autoanalítico. Los integrantes pueden introducir
al grupo cualquier asunto para discutirlo. al hacerlo, los miembros entregan

parte de su int!midad al d:scribir sus posiciones, sentimientos, valoraciones,
etc., ~ro los xruerobros no solo hablan de sí mismos, sino que tratan de hacer
reaccionar a los demás, por ello el valor de estos ex-perimentos personales depende de la retroalimentación, en tal forma, que los integrantes que no se
aventuran a actuar en el grupo pueden aprender en O de los dema's, que'
efecto puede tener su comportamiento.
Estas
del Grupo
T: la falta de estructura, 1a r1cencia,
· la
. características
.,
..
expenmentacion, el autoanáhs1s y la retroalimentación han producido efe .
tos ~umame~te satisfactorios, uno de ellos es que los integrantes se sientacn
atrai_d?s hacia. el Grupo y adquieran conciencia de su membrecía, además
se dmgen hacia. otros en busca de afecto, apoyo y aprobación, con lo cual
el grupo se convierte en un marco de referencia.
La mecfnica del Grupo T se puede describir como una técnica derivada
de la teona de K. Stanislavsky con las variantes del Psicodrama de Moreno.
Los entrenante~ son los actores, pero son actores sin gui6n, es decir desarrollan
su papel con libertad absoluta. En contra de lo que se cree, todo mundo es
buen actor cuando elabora su propio guión, como los participantes conocen
sus papeles '.~ro carecen de guiones, rápidamente se identifican con los primeros.
Se ha criticado que el Grupo T no crea cambios perdurables en las actitudes y los valores. Desgraciadamente la novedad del método no permite que
se tengan datos que apoyen esta tesis o la contraria.

V. Técnicas de Participación.
La deseabilidad de una mayor participación por parte de los trabajadores
e~ la t?ma ~e decisiones ha recibido una gran importancia en la investigación ~sicológica cont~mporánea. El método conocido como simplificación del
trabajo p~rte de 1~ id~ de que los trabajadores son capaces (al igual que
los superv:sores e mgemeros) de diseñar métodos más eficientes de trabajo.
En la epoca contemporánea se ~a revitalizado el método usado por los
constructores de las Catedrales medievales para mejorar el diseño de tareas
a través del _c~nocimiento y la experiencia técnica que los trabajadores tienen de su oficio. Pero la participación se orienta tanto hacia la adaptación
de nuevos métodos, como a la creación de ellos, porque tal y como se ha
expresad~ felizmente "un método no es bueno, a menos que quien lo va a
operar piense que lo es".
A~nque la simplificaci6n de tareas alienta a, los empleados a contribuir
c?n ideas so~re _el trabajo, difiere del esquema normal de la caja de sugerencias en los siguientes aspectos:
. Primero, es una ~ctividad de grupo, no una acfü·idad individual. Los participantes en los equipos de simplificaci6n de trabajo se reúnen para discutir

727

726

�un proyecto y para crear en conjunto formas nuevas y mejores de realizar
un trabajo antiguo e ineficaz.
Segundo, los participantes están entrenados en los métodos de simplificación de trabajo, incluyendo algunos principios de estudios de tiempos y movimientos.
Tercero, los equipos de simplificación de trabajo tienen un "status" oficial
en la compañía, están sancionados, si no es que impulsados activamente por
la administración de plana mayor, y pueden disponer de las instalaciones
de la compañía para sus análisis y deliberaciones.
Cuarto, la actividad del grupo está organizada en tal forma, 9-ue los equipos de simplificación de trabajo llevan a cabo sus tareas a través de pasos
ordenados.

VI. Familias Organizacionales y Encuesta de Retroalimentación.
La retroalimentación incluye algunas formas. Primero, es una encuesta
diseñada para medir las actividades y percepciones de todos los miembros de
la organización en relación con su trabajo, sus superiores, sus compañeros,
oportunidades de promoción, y otros aspectos de sus situaciones de trabajo.
Se forman grupos de discusión en toda la organización. A cada uno de ellos
se le llama familia organizacional y consiste de un supervisor o gerente y sus
subordinados inmediatos. Con ello, la mayor parte de los ejecutivos son miembros de dos familias organizacionales, una en la cual son dirigentes, y otra
en la cual son subordinados, al igual que sus compañeros. Estos grupos se
entrecruzan como resultado de la junta de miembros superiores, y forman
las unidades básicas del proceso de retroalimentación.
Los datos obtenidos mediante encuestas son "alimentados retroactivamente";
es decir, se reportan a estos grupos empezando con el grupo compuesto por
la cabeza de la organización y sus subordinados inmediatos, y dirigiéndose
gradualmente a los niveles inferiores. Como la mayor parte de los supe~sores son miembros de dos "familias" están en contacto con los datos, prunero
en el grupo en el que están entre compañeros, y luego en los grupos con sus
propios subordinados. Con ello, los supervisores juegan un papel coordinador
entre los grupos, al llevar información de un grupo a otro.
La retroalimentación está diseñada no sólo para resolver problemas inmediatos, sino también para establecer un sistema más permanente y participativo en la elaboración de decisiones.
El sistema de familia organizacional y retroalimentación ha sido aplicado
exitosamente en algunas compañías norteamericanas, pero igual que el laboratorio de entrenamiento aún está en período experimental.

728

VII. Descentralización.
La necesidad de descentralizar es particularmente fuerte en compañías grandes, donde el tamaño acentúa los problemas de la burocracia y de la autoridad. Por ello, los sistemas de descentralización permiten a las empresas grandes mantener muchas de las ventajas económicas que proporciona la magnitud, sin sufrir todas las desventajas sociales y psicológicas.
Básicamente el sistema de descentralización trata de reducir los niveles de
supervisión entre la parte superior e inferior del organigrama, concediendo
mayor libertad a las empresas que antes pertenecían a una central o matriz,
convirtiéndolas en esta forma en entidades autónomas o semiautónomas.

Consideraciones Finales
La vasta gama de las aplicaciones de la participación ilustra en forma fehaciente la posibilidad de investigar al individuo desde el punto de vista social
y psicológico y de arrojar resultados satisfactorios, tanto para la persona como
para el o los grupos en los que interactúa. Sin embargo, se ha criticado severamente que la investigación social se encamina casi exclusivamente a disminuir
o socavar la lealtad de los trabajadores hacia su sindicato o evitar el sentido
de pertenecer a una clase determinada. Pero las Ciencias del Hombre pueden
contribuir a un entendimiento entre las partes contendientes al formular nuevas técnicas. Desde luego, no todas ellas van a verse coronadas con el éxito
o a ser efectivas en sus primeros intentos, sin embargo, quienes postulamos
la dignidad y el valor de la persona humana, y estamos convencidos de que
una utilización íntegra del ser humano requiere que se le trate como tal, es
posible que podamos lograr que los trabajadores al igual que los artesanos,
canten y sonrían mientras desarrollan sus labores.

729

�"EL ANÁLISIS DEL SER DEL MEXICANO"

Lic.

DESIDERIO GRAuE

Investigador Honorario del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad de Nuevo León

de un cuarto de siglo que, en nuestra cátedra de Sociología en
la Escuela Nacional Preparatoria, en las aulas del vetusto y bien amado edificio de la calle de San Ildefonso, exQoníamos que en esos últimos años, tanto
en el campo de la literatura como en los de la filosofía y la sociología, se
apreciaba la tendencia de nuestros intelectuales a ahondar en el examen del
"Ser" del mexicano, a analizarlo con acuciosidad para tratar de encontrar
auténticas interpretaciones a su modo peculiar de entender e interpretar su
vivencia y quizás por ese camino hallar soluciones a su existencia, y que en
tal tarea, diversos escritores, a partir de la aparición en 1934 del libro El Perfil del Hombre y la Cultura en México, del filósofo, maestro y amigo Samuel
Ramos, al referirse al mexicano le atribuían una serie de rasgos y actitudes
que podíamos denominar su caracterología propia. Señalábamos entonces,
que los escollos que desde luego apreciábamos para llevar a cabo tal cometido eran muchos y de índole muy diversa, tales como: la complejidad del
pasado histórico; la multiplicidad de los grupos autóctonos y sw notables
diferencias tanto somáticas como culturales; las características del conquistador hispano que, mestizo de celtíbero y de árabe, a su vez produjo el nuevo
mestizaje al unirse al indígena americano; el estilo medieval de la vida española y la influencia que la Contrarreforma tuvo en dicho estilo, la cual
se reflejó forzosamente en el mestizo mexicano; el cambio mental y consuetudinario operado con la Independencia; las singularidades especüicas de
nuestro medio ambiente físico, fragmentado en regiones climáticas diferentes
y totalmente diversas desde todos puntos de vista; los acentuados contrastes
de patrones de vida, de civilización y culturales de cada región del país, así
como la evolución económica, tecnológica, e intelectual del marco histórico,
en fin una interminable serie de factores que complicaban la tarea de poder

HACE YA MÁS

731

�clasificar al mexicano, no ya como un hombre de tipo determinado, pero ni
siquiera ubicándolo dentro de varios tipos específicos; señalábamos, además,
que era preciso considerar que todo su modo de vida estaba cargado de un
profundo dinamismo evolutivo y que quizás sólo con el transcurso de un
lapso razonable, tendiera a delinearse en uno o varios estereotipos más o
menos precisos, pero que, en lo general, la multiplicidad aludida de matices que presentaba, aunada a la dificultad de ser captados metodológica,
sistemática y científicamente, hacían la tarea sumamente ardua, por todo lo
cual se recomendaba que había que abordar dicho tema con cautela suma,
metódicamente y con verdadero rigor científico, y recordamos que como pauta
metodológica señalábamos a los alumnos la tesis de la Licenciatura en Derecho de Manuel Cabrera Maciá "Bases para una Fundamentación de la
Sociología" ( Metafísica de la Solidaridad) ( 1938) y posteriormente también
señalábamos la importancia del libro de Félix Kaufmann titulado La Metodologia de las Ciencias Sociales ( 1946).
Desde aquel lejano entonces, como es bien sabido, las inquietudes de los
intelectuales inexorablemente se han seguido traduciendo en infinidad de obras
que sobre el mismo tema han producido tanto ilustres literatos e historiadores, como economistas, filósofos y sociólogos, cada uno de ellos exponiendo
su punto de vista particular conexo a su disciplina, y obras que actualmente
integran en su conjunto una copiosa bibliografía que hemos seguido leyendo,
y observando que de todo este acervo ha resultado un complicadísimo mosaico
compuesto de las más contradictorias opiniones, y de afirmaciones muy subjetivas, produciéndose así una especie de catálogo multifacético de todo género
de adjetivaciones, epítetos hasta denigrantes, que, en resumen, creemos que
han contribuido a deformar, distorsionar totalmente lo que los autores estiman como supuesta personalidad del mexicano, a la cual cada uno de
ellos, con contadísimas y honrosas ejtcepciones, le atribuye, desgraciadamente, los más absurdos defectos y desafortunadamente también, muy pocas cualidades, convirtiéndolo en alguien totalmente distinto de lo que en realidad
de verdad es, o puede ser, pero cuya imagen, así ofrecida, lesiona íntimamente nuestros sentimientos patrióticos, y ello no porque tengamos miedo a
afrontarnos con la verdad, sino por la profunda aversión que profesamos a
las generalizaciones apriorísticas, sin sustentación científica, que constituyen
falsedades. En efecto, muchas de estas opiniones por emanar de personas intelectualmente muy acreditadas cada una en su particular esfera profesional,
y que llegan a la gran mayoría de la población (la que sin ningún espíritu
crítico las acepta y divulga), contienen conceptos, imágenes y tesis inexactas,
que incluso al trascender nuestras fronteras nos son altamente perjudiciales
a pesar de su inexactitud.
Por todos estos antecedentes, al llegar a nuestras manos el libro titulado

732

El Mito del Mexicano, del cual es autor el señor Raúl Béjar Navarro, hemos
dedicado con especial atención algunas horas a su lectura y meditación y su
contenido nos ha sorprendido gratamente. Efectivamente y como afirmamos,
para nuestra sorpresa, hemos encontrado que dedica toda la primera parte
de su estudio, a exponer el "Marco Teórico y Metodológico para el Estudio
del Carácter Nacional", o sea que, con singular acierto y rigurosa técnica
científica, se profundiza en primer término en el análisis de la clasificación
de las ciencias en general, examinando sus postulados y sus métodos de investigación sui-generis, para terminar con el examen de las ciencias sociales
con sus técnicas específicas y sus métodos propios de investigación que deben
ser rigurosamente atendidos si se desea obtener un estudio sistemático de resultados científicamente valederos. En efecto y sin desear profundizar demasiado para no cansar a los lectores, s6lo diremos que el autor describe con
claridad los diferentes procedimientos que han servido y sirven actualmente
de normas en la investigación de las variadas y ricas perspectivas que presenta la conducta social. Se desmenuzan los más modernos métodos tanto de
tipo psicológico como filosófico y sociológico, así como las prácticas de la
auténtica investigación social, tendientes todos ellos, desde su ángulo específico, a capt~ :las reali~ad~ que ofrece. la soci♦d. Creemos que este solo
esfuerzo analítico, de smtes1s metodológica y conceptual, merece sincera felicitación para el autor, pues además de mostrarnos su vasta cultura, que en
resumen sería lo menos importante, nos está señalando con toda precisión la
necesidad imperiosa de la aplicación sistemática y metodológica al examen
del especial tema que enfoca: el análisis del Ser del mexicano.

La segunda y meritoria tarea del autor, es el examen casi exhaustivo de
los principales títulos de la copiosa producción sobre la ' misma temática,' separando para tal objeto las obras, atendiendo al enfoque de cada autor, según
su especialidad, ya sea literaria, psicológica, filosófica o sociológica, y analizando entre las primeras tanto las obras de los nacionales como las de algunos
autores extranjeros.
Indudablemente esta separación conceptual, por especialidades, nos parece
afortunada porque atenta la diversidad de personalidades que han escrito
sobre el mismo tema, es lógico que hayan también partido de supuestos teóricos radicalmente distintos y con trayectorias asimismo diversificadas, por lo
cual era urgente el intentar una clasificación como la lograda en este libro.
Es por demás, digna de elogio la serenidad y la objetividad que el autor emplea al estudiar a cada uno de los expositores y al criticar, como era su ineludible deber, los defectos metodológicos, las carencias sistemáticas y las erróneas
conclusiones que presenta cada una de esas obras, elaboradas desconociendo
el empleo de las técnicas adecuadas, de los presupuestos lógicos adecuados al
fin científico que debe perseguirse con toda seriedad. Sin embargo y a pesar

733

�de la justicia de su crítica, el autor en cada uno de los casos que somete a
examen, puntualiza, cuando ha lugar, lo valedero de algunas conclusiones o
justifica, cuando ello es posible, la actitud personal del escritor.
Pero si bien la crítica serena y justa, cuando se emprende con completa
buena fe y legítimo afán de superación, como la que hace el autor que comentamos, ya constituye por sí misma una ímproba y poco grata labor. estimamos que el principal mérito de su obra consiste en señalar, en delimitar,
en concretar en forma además definitiva, el auténtico tratamiento científico
que el tema exige. Ello nos parece decisivo y creemos que debe ser tomado
en cuenta en las futuras investigaciones por los auténticos estudiosos, pues marca claramente la inutilidad de seguir insistiendo en analizar el "Ser" del mexicano sin sujetarse a un marco científico, positivo y fidedigno.
Cabe aún, en el anterior supuesto, preguntarnos con toda franqueza: ¿ estamos en presencia de realidades, respecto de las cuales, aún empleándose los
métodos más rigurosos de investigación social, puedan ser captadas parcial
o íntegramente? Son obvias, según lo hemos esbozado, las dificultades tanto
teóricas como pragmáticas que debe confrontar el investigador de la realidad
mexicana, pero creemos que pueden solventarse si se acatan, en lo humanamente posible, las directri
metodológicas y sistemáticas en su enfocamiento,
a las cuales se refiere magistralmente Pauline F. Young en su valiosa obra
Métodos Científicos de Investigación Social (1948), y como lo sostiene también en fechas más recientes Osear Uribe Villegas en sus obras: Técnicas
Estadísticas para Investigaciones Sociales (1957) y Veinticinco Conceptos de
Uso Sociológico (1965). Pero además sinceramente estimamos que teniendo
en cuenta consideraciones puramente axiológicas vale la pena el intentarlo
para tratar de ahondar en el conocimiento, en el esclarecimiento y en el señalamiento final de los rasgos más sobresalientes del mexicano, y es urgente tal
empeño, para hacer desaparecer toda la falsa mitología de que se le ha rodeado, que se le ha gratuitamente atribuido, y la cual, en muchos aspectos,
como lo hemos afirmado, no sólo no nos beneficia en absoluto, sino que por
la carencia del adecuado tratamiento sistemático y científico, ofrece ya sea
una imagen parcial, fragmentaria, meramente subjetiva en la mayoría de los
casos, o bien incurre en generalizaciones apriorísticas sin fundamento y sin
valor real alguno, pero en ambos casos, con el común denominador de su
falta de autenticidad a todas luces nociva para nuestro país. Nuestros parabienes para el autor por su sinceridad, por su rigorismo, por su sistemática
y por el definitivo señalamiento, en sus substanciosas conclusiones, de la única
ruta valedera: la auténtica investigación científica.
~féxico, D. F., a 27 de agosto de 1969.

LA SERPIENTE, DIOS PROTECTOR
ÁNGELES MENDIETA

Al.ATORRE

Academia Mexicana de Sociología

CONTENIDO
Prólogo
a)
b)
c)
d)

El símbolo
Las serpientes en la sociología del arte
México, tierra de serpientes
Conclusión que apoya la teoría del origen oriental de las inmigraciones que poblaron América

PRÓLOGO
DURANTE EL OTOÑO DE 1967, mientras los extremistas hacían detonar las curiosas bombas chinas en el dominio inglés de Hong Kong, tuve la oportunidad de adentrarme en los sitios que no frecuentan los turistas, entre ellos,
los mercados de serpientes, prohibidos por el gobierno inglés.
Se venden estos animales al público, en "puestos" al aire libre, como se
venden las "fritangas" en nuestros mercados populares. Desde luego hay diversas formas de presentación para complacer los diversos gustos, por lo tanto
algunas están vivas en recipientes acuosos y pueden ser desolladas y cocinadas
delante del cliente, mientras otras yacen colgantes. La carne de víbora es
~uy apreciada aunque no alcanza los precios de los perrillos de aguas, parecidos a los que se ceban en el occidente de México.
Lo interesante es advertir que la carne de víbora tomada en ayunas, limpia
el organismo de impurezas, según la opinión de quienes la comen.
Cuando pasé a Tailandia, advertí que el signo peculiar de la expresión ar-

734

735

�tística era la serpiente del agua. Los templos tienen en el centro de su construcción un maderamen preciosamente tallado que termina en vértice; a los
lados se desprenden tableros superpuestos y policromos, generalmente en rojo
y oro que terminan en una moldura que forma el cuerpo de la serpiente. Son
las serpientes de la lluvia que imploran a los cielos agua y cuyo símbolo está
ligado a la supervivencia de un pueblo agricultor.
Junto a estos templos de aleros ondulantes y víboras erectas, hay otros gigantescos como el Templo de la Aurora, por donde pasan las barcas hacia
el mercado flotante de Bangkok, donde también se vende la carne de víbora.
En la India hay múltiples representaciones de la serpiente cósmica que se
enreda, sin principio ni fin en los cuerpos sedentes de los dioses tallados en
las rocas.
Un hecho colmó mi interés: en la ciudad de Bangkok, existe la creencia de
que rodeando a la ciudad de una serpiente simbólica, queda a salvo de los
malos espíritus; pues bien, en el Museo Nacional de Antropología de la ciudad de México, se encuentra una maqueta que reproduce la antigua ciudad
de Tenochtitlan, y todo el centro ceremonial se encontraba rodeado por una
muralla de serpientes, llamada precisamente Coatepantli.
¿Qué similitud extraña podía hilvanar este símbolo en las dos culturas? Si
se logra probar que las serpientes tenían el mismo significado y éste era totalmente ajeno a la llamada "cultura occidental", podría obtenerse otro punto
de apoyo para la teoría que sostiene el origen malayo-polinésico de los primeros inmigrantes de América, verdad ya casi probada pero que de todas maneras se soslaya.
1

a) El Símbolo
Símbolo, del latín simbolum y éste, del griego simbolon, es la imagen o divisa que representa un concepto por alguna semejanza o correspondencia que
el entendimiento percibe en ambos o sea una relación entre realidad y significado, definición de la cual partimos para considerar los símbolos animales,
tan frecuentes en las culturas de la antigüedad.
En principio "el animal entró en la conciencia humana como un arquetipo
de un período prehistórico y se manifestó en el artista individual como una
obra de arte vital; pero esta obra de arte, este arte animal, fue arte por ser
vital. Se estableció una correspondencia entre la eficacia de la imagen como
símbolo, o como totem, y su vivacidad como representación de la esencia del
animal; la imagen correspondía en su intensidad, en su realidad".1
Luego, en casi todos los pueblos antiguos, la representación de los anima1

Read, H., Imagen e Idea, Breviarios, No. 127, Fondo de Cultura Econ6mica. Méx.,

p. 37.

736

les no fue algo casual, sino el resultado de una correspondencia vital y familiar.
Ahora bien, hay símbolos superficiales y otros persistentes; de estos últimos es
el símbolo de la serpiente.
Es curioso advertir que los estudios sobre la simbología animal son escasos
habida cuenta de que la interpretación de ellos se hace siempre desde un punt~
de vista particularmente europeo. Respecto a la serpiente, la interpretación
cristiana a temprana hora fijó la interrelación entre serpiente y maleficio con
una buena dosis de repugnancia y rechazo. Pero, ¿ qué oficio particular representaba en la interpretación antigua y particularmente en la oriental?
Conviene, en primer lugar, observar la persistencia del símbolo 2 y luego las
diferentes interpretaciones para encontrar y deducir "constantes" que puedan
dar lugar a una hipótesis.
Frazzer,3 que ha dedicado su vida a las investigaciones de la magia, señala
en sus estudios, numerosas costumbres en las cuales persiste la relación íntima
del hombre con la serpiente. De esta realidad pasaremos a la proyección del
an~al en las obras de arte, para tener a mano la realidad, luego el símbolo
y fmalmente encontrar una interpretación.
Entre las tribus occidentales de Nueva Guinea Británica, el hombre que
mata una serpiente y cubre sus piernas de sus cenizas, queda protegido contra
otras picaduras; los akikuyas de Africa Oriental Británica, dan culto a la serpiente de un río y a intervalos de varios años, organizan una ceremonia en la
cual desposan al dio-serpiente con las jóvenes más hermosas de la tribu. Los
cafres temen matar a la boa constrictor, el mismo temor existe en Madrás; en
el caso de que alguien se vea obligado a darle muerte, es menester enterrar
las cenizas como si pertenecieran a una persona y hay necesidad de hacer purificaciones diversas.
En muchas tribus de África, la serpiente es dios tribal. Los habitantes de la
isla de Fernando Poo, consideran a la cobra como su deidad guardiana y, en
muchas regiones, los niños deben ser tocados por la cola de la serpiente para
que sean protegidos por el dios. Asimismo, sirve de comunión en una tribu
de Punjab y las palabras del rito señalan claramente que si se obedece a la
serpiente se progresará.
Como advertimos, la serpiente es la encarnación de un dios temible, pero
que no causa daño sino inmuniza y protege. ¿ Con este mismo carácter pasa
como símbolo en la historia del arte?
Antes de proseguir veamos que en las costumbres de los primeros pobladores
de Europa, no tiene el mismo significado. Las viejas crónicas relatan ceremonias atroces de crueldad y enconado repudio. En las vísperas del solsticio, se
' Véase El símbolo, su significado y efecto. A. North Whitehead. Inst. Inv. Filos6ficas. U.N.A.M.
' Frazzer, La rama dorada. F.C.E., Méx., 1965.

737
H47

�.
e se habían recogido y al huír por las ramas
serpientes qu
,
. . En la antigua Galia
P rendía fuego a las
, d
l
al produc1a gran regoc130.
ascendían enroscan o~, o cu,
rpientes y desde luego existía
se suponía que las bruJaS podían encarnar en se
"la quema de las brujas"•
b) Las Serpientes en la Sociología del Arte
.,
lástica de la serpiente en las obras de
Veamos a~ora, la rep:esentac1o;H~rus se encuentra en el relieve tinita que
arte. La serpiente con el s1mblolTo_d h ka ' Jain hermosísima escultura ( siglos
data 3 000 años a.J.C. En e rrt an ra
'
,
J?) ha una cobra real que protege al rey.
, .
VII a VII •
'.
.
las fábulas de personajes híbridos; por
La literatura misma se enriquece conl .
de los primeros pobladores de
,
leyenda Khemer, e origen
.
ejemplo, segun u~a
. t
en los seres primigenios fueron Nagas, es decir,
Angkor es la pr~p1a serp1en e, ya humanos Un buen día un príncipe indio se
serpientes termmadas en torsos
N .
, se fundó el reino luego de
casó con la bella hija del rey de los agas y as1
'

h b.
"t
"él procedieron los a itantes .
di ( VII) se encuentra la talla del
En el plafón del templo Haccap~ay:gu ósm:~ env~elve su cuerpo. En Creta
dios Vishnú Arantasayana y la serp1~n edc
do•:~~ prehelénica labrada en
,
h
,·
estatmta e sacer ...,,..
'
se encontro una ermos1s~
1 ·t d la erección de las serpientes emn
actitud de e3ecutar e ri o e
b
mar I y oro e~
. , obre los poderes subterráneos de ultratum a,
brujadas, aludiendo a una acc1on s
.
entra en el Museo de Boston:
procedente del ciclo cretense. La estatu1tadse tn~~ven y terminan apresadas por
las dos serpientes se enroscan al cuerp: ~ ª1 \orso descubierto de la doncella
ella, pero desde sus manos se vu~lven ~c1a e 5
y el rito informa del poder del dios .serp1ent~...a a partir del Génesis y toma
Una interpretación total~ente a3~n~
m1C1 ersión ue se ha sostenido casi
importancia decisiva a partir del Cnstianl~smo,tuv y arqte popular acentúan a
,
p· tu
escultura itera ra
hasta nuestros d ias. m ra,
l 'f ' d l serpiente hasta cobrar definitiva
través de los siglos el carácte~ ma e ilcoC e ·1ª1 Sixtina donde Miguel Angel la
•
,f
simbólica en a ap1 a
importancia este 1ca Y
, d L
d de Vinci de acuerdo con la
tr de su célebre bóve a. eonar o
'
sitúa en e1 cen o
b
b. ta de sierpes pero ellas guardan
mitología helénica, representa la ca eza cu ier
,
el poder de reproducirse nuevamente en cada corte.

s:

) México Tierra de Serpientes
'
. , .
d América tuvieron una relación cordial con las
Los pueblos prehisparudi?º~ . e
Entre los chiriguanos del sudeste de Boliserpientes y algunos las v1mzaron.

c

• Cid, Carlos, Mitología

iental ilustrada. Ed. Vergara. Barcelona, España,

Or

1962,

via, se supone que la serpiente muerde a las jóvenes durante el catamenio; los
huicholes admiran la piel de las serpientes y acostumbran cazar algunas para
que sus mujeres copien sus dibujos en sus bordados; antes de iniciar su labor,
la mujer toca el cuerpo muerto del animal y luego lo lleva a su propia frente.
En algunas partes el hombre que tenga un totem pájaro-lluvia puede hacer
llover tomando una serpiente y sosteniéndola debajo del agua, donde puede
sacrificarla y obtener el beneficio para la tierra.
México ha sido llamado tierra de serpientes y el calificativo es justo. Es también explicable que se encuentren diversas relaciones totémicas y mitológicas
que aludan a la serpiente. La fundación del gran imperio de Tenochtitlan
nace precisamente con el símbolo de la serpiente y se proyecta después en el
emblema nacional.
Por otra parte, la leyenda habla de Quetzalcóatl, el pájaro serpiente unido
a la presencia de un hombre extraño pero definitivamete benéfico.
Esta significación se proyecta en tableros, estelas, cornisas, adornos y pinturas que forman el gran acervo cultural de los pueblos antiguos.
d) Conclusión

Es curioso observar cómo la imposición de una cultura poderosa sobre otra
que se detiene en su desarrollo, llega a fijar determinantemente su pensamiento al grado de causar una franca miopía en la visión exacta de las realidades
sociales. Baste citar por el momento que la interpretación cristiana que impusieron los colonizadores con relación a la serpiente fue definitiva y solamente
subsisten sus aspectos protectores o benéficos en 1a hechicería popular.
Desde luego, la serpiente no era para las culturas prehispánicas un animal
repugnante y además ¡ mal podía tomarse a la serpiente como demonio en
pueblos que no conocían la doctrina cristiana!
Indagando un poco más sobre la presencia de la serpiente en el Génesis de
la Biblia, según las interpretaciones a partir d~l Concilio Ecuménico 11, se
admite que ella representaba precisamente al mundo antiguo, es decir al paganismo que la religión israelita quería destruir y que se acentúa visiblemente
a partir del cristianismo. El signo más poderoso de las religiones orientales,
desde el punto de vista de la persistencia de un símbolo era el de la serpiente,
de ahí que aparezca durante toda la Edad Media corno vencido, sojuzgado e
inclusive ultrajado por los pies de la Virgen María, que triunfa sobre los dioses
protectores del paganismo.
Los ejemplos citados bastan para señalar la importancia de la serpiente en
las costumbres antiguas, la proyección simbólica que de la misma se realizó
en las obras de los artistas y finalmente la diferente interpretación que este

p. •5p7?:
J Historia del arte, Salvat Ed., S. A. España, 1946, p. 209.
1Joan, .,

739
738

�animal tenía en las culturas orientales con referencia a las que florecieron
en Europa.
Las relaciones que encontremos entre las culturas antiguas de América y
concretamente en las que tuvieron asiento en el territorio que ocupa actualmente la República Mexicana y las culturas orientales permiten fortalecer la
teoría del origen oriental de las inmigraciones remotas. Para ello podemos encontrar estas últimas referencias.
En la lápida hallada por el arqueólogo Rafael Orellana en las ruinas del
llamado "castillo" de Teaya, en la parte norte del Estado de Veracruz, se encuentra la representación de un jugador de pelota degollado, del cual salen
siete culebras erectas que se abren en forma de abanico. Puede ser, según la
arqueóloga Eulalia Guzmán, representación simbólica de Chicome-cóatl (siete
culebras), nombre calendárico de la diosa de la tierra, pero también nos informa del poder que tiene el sacerdote que juega a la pelota y que adquiere por
ese rito ceremonial, poderes divinos.
La Crónica Mexicoyotl, escrita en náhuatl por Femando Alvarado Tezozómoc
contiene esta espeluznante referencia:

no mayor de 20,000 años A.C. Estos pequeños grupos de sobrevi\'ientes eran
de origen mongoloide, australoide y malayo polinésico.
El significado de la serpiente como dios protector en las culturas antiguas
de México, igual al que prevalece en las culturas de Oriente, puede ofrecer
un fortalecimiento más a la teoría del origen de la inmigración primigenia.

Los aztecas mucho se alegraron
cua11do uieron las culebras,
a todas las asaron,
las asaron para comérselas,
se las comieron los aztecas.

Sin embargo, no debe causar asombro tal actitud a la luz de esta interpre- •
taci6n que proponemos; no es, como se ha dicho, un signo de fiereza tempranamente expuesto ante las otras tribus y como preludio de la voluntad de
poder de los futuros creadores del imperio, sino la expresión congruente con
una costumbre todavía no perdida, esto es, la de suponer que esos animales

•

purifican.
En la Ciudadela, el gran cuadrángulo formado por templos en el recinto
ceremonial de Teotihuacán, se ven en los taludes las serpientes emplumadas,
como signos externos del panteón teotihuacano; lo mismo ocurre en El Castillo, la pirámide de Chichen Itzá, donde en las alfardas de los escalones, las
cabezas de serpiente rematan las salientes. En la obra maestra, de la estatuaria
americana, Coatlicue, resume en sí misma el simbolismo del mundo mexica
y su falda presenta sus atributos poderosos con falda de serpientes.
Quizá nunca tengamos la prueba fehaciente de lo que aconteció en la dramática inmigración de los primeros pobladores de América; hoy se acepta
que pudo haberse efectuado durante la última glaciación o sea en un período
741
740

�SOCIOLOG1A DE LA GUERRA
LUCIO MENDIETA

y

NÚÑEZ

Introducción

LA Soc10LOGÍA DE LA GUERRA está ya muy estudiada en la mayoría de sus
aspectos fundamentales; pero no así por lo que se refiere a lo relativo a las
causas que la originan. En este ensayo nos ocupamos principalmente de la
discusión de las que han sido señaladas como tales; pero para colocarlas dentro de su contexto adecuado, hacemos una breve síntesis de la materia guiándonos por las enseñanzas de ilustres autores.
El tema de la Sociología de la Guerra es de actualidad permanente porque
desde que empieza la Historia de la humanidad siempre ha habido y parece
que siempre habrá conflictos bélicos entre los pueblos del mundo.
Según Montaigne ( citado por Sorokin), "la guerra es una característica
específica de la especie humana".1 Si esto fuera así, la paz universal resulta
imposible.
La guerra no sólo es odiosa por la pérdida de vidas y la destrucción de bienes materiales que ocasiona, sino porque constituye una vergüenza y un cargo
de conciencia para el género humano.
La lectura de la historia antigua de Europa, es, en verdad, repugnante,
porque está llena de agresiones, la mayoría injustificadas, de los pueblos más
fuertes sobre los más débiles para imponerles por medio del terror y la muerte, duras gabelas o la esclavitud.
En la Grecia que llamamos divina por la radiante luz de su cultura que
aún nos alumbra, las luchas más sangrientas la mantuvieron siempre al borde de la desesperación y de la ruina.
Como un ejemplo de barbarie, entre muchos, citaremos a Alejandro el
Grande "que se apoderó de Tebas porque no quería reconocer su autoridad
1

P. A. Sorokin, Les Theories Sociologiques Contemporaines. Payot. Paris, p. 244.

743

�e hizo degollar a los vencidos. No cesó la ejecución hasta que 6,000 tebanos
hubieron dado su contingente a la matanza".2
El salvajismo de la guerra se desbordó durante el poderío de Roma en
todas sus épocas. Julio César, dice Charles Richet, "fue implacable, hizo correr
la sangre en la conquista de la Galia y en otras guerras por él promovidas.
Cuando Atila, que se llamaba a sí mismo "el azote de Dios" y que agregaba
"donde pisa mi caballo no vuelve a nacer la yerba" ,8 pasó a cuchillo a la
población de Tracia, apenas si igualó la crueldad de que hicieron gala los
romanos en la destrucción de Cartago.
La barbarie de la guerra no sólo no decreció con el desarrollo de la civilización y de la cultura en los países occidentales, sino que en cada etapa de su
historia ha venido aumentando de modo terrible. P. A. Sorokin, el egregio
sociólogo ruso, formó un cuadro sobre la magnitud de las guerras en Europa
basado en datos de sus investigaciones y de él tomamos las siguientes cifras:
Siglo

XII .................... ·
XIII . . ................. .
XIV ............ . .. . . .. .
XV ................... ..
XVI ................. . . .
XVII ................... .
XVIII ................... .
XIX . . .................. .
XX (1925) ............. .

Indice de magnitud de la guerra

2 -2, 9
3-5
6-9

Las Teorías Sociológicas de la Guerra

En torno de la guerra, se han expuesto numerosas teorías que Sorokin reduce a dos grupos: a) las que bajo la influencia del Darwinismo social pregonan la lucha por la existencia y la sobrevivencia de los más aptos, sostienen
que la guerra y las luchas en general han sido los principales factores del
progreso humano y han ejercido una serie de efectos de lo más beneficioso
(J. De Maistre, Proudhon, Constantin, Gumplowicz) y b) las que consideran
que es infernal y que no ha influido sino de manera desastrosa sobre los elementos de la vida social (Novicow, Nicolai, Kropotkine, Ferrero, Lapouge) .5
Para resolver esta cuestión es necesario analizar siquiera sea esquemáticamente, los efectos de las contiendas armadas internacionales.

8 -11
14 -16

45

Efectos de la Guerra

40

17
52

Por lo que respecta al número de víctimas en las guerras, Sorokin dice que
a medida que aumenta la población, aumenta el número de víctimas "en tanto
que el total de víctimas de las guerras desde el siglo XII hasta el XIX inclusive ascendió a unos 14 millones, el de la primera guerra mundial fue de
unos 20 millones y el de la segunda rebasó los 50 millones".•
La guerra ha pasado, de los tiempos antiguos en que asolaba a todas las
poblaciones, a la etapa de los ejércitos que combatían entre sí y que afrontaban todos los peligros con mínimo riesgo para los civiles, a los días del siglo
actual, "el más espantoso y sangriento de la Historia" en que la guerra es to• Charles Richet, Premio Nobel, Compendio de Historia Universal. Edit. Araluce.
Barcelona, España, p. 77.
• Charles Richet, op. cit., p. 123.
• P. A. Sorokin, Society Culture and Personality. New York, London Harper Brothers
Publishers, pp. 4.98 y siguientes. Ed. en Español Aguilar. Madrid, 1962, pp. 971 y 972.

744

tal y se destruyen por medio de bombardeos aéreos, ciudades enteras en donde perecen niños, mujeres y ancianos que nada tienen que ver en la lucha.
Con razón Shaftesbury ( citado por Sorokin en la primera obra mencionada) dijo que el famoso aforismo de Hobbes: "el hombre es el lobo del hombre", resulta injurioso para los lobos porque entre ellos son menos rapaces y
crueles de lo que es el hombre para el hombre mismCA

Las consecuencias de la guerra, sobre la vida individual y colectiva en los
países beligerantes, han sido ya muy estudiadas. Vicente Herrero hizo de esos
efectos una descripción prácticamente exhaustiva basándose en numerosos
autores que cita escrupulosamente y que coincide en gran parte con la que
expone Sorokin.6
Sorokin clasifica los efectos de la guerra en varios capítulos que, con variantes en sus denominaciones, sintetizamos en seguida y completamos con
otros señalados por Herrero y con algunas adiciones que consideramos necesarias:

• P. A. Sorokin, Les Theories Sociologiques Contemporainer. Payot. París, pp. 254
255.
• Vicente Herrero, "Efectos Sociales de la Guerra", Jornadas, No. 6. Ed. de El
Colegio de México.

y

745

�I. Efectos de la guerra en los procesos vitales
l. Declina el porcentaje de matrimonios porque se van a la guerra gran
número de personas en edad casadera. En determinadas circunstancias hay
al principio una elevación temporal de matrimonios.
2. Desciende el porcentaje de divorcios porque las desavenencias conyugales se suspenden.
3. Aumentan la morbosidad y el suicidio.
4. Baja la natalidad durante la lucha, porque van a la guerra hombres casados y jóvenes en edad de contraer matrimonio, para volver a su nivel normal después de que termina.
5. Hay un desequilibrio en la proporción de sexos en los países combatientes, pues mueren gran cantidad de hombres "en edad de procrear".
6. Se produce también un desajuste "en la pirámide de edad de la población", porque mueren muchos jóvenes.

II. Efectos de la guerra sobre la vida psíquica
l. En los combatientes se acentúan los desórdenes mentales y las neurosis
funcionales.
2. En los civiles se nota una integración psíquica más vigorosa que en
tiempo de paz.
3. La conciencia de combatientes y civiles tiende a ser dominada por todo
lo relacionado con la guerra.
4. Se intensifica el emocionalismo, la histeria, el odio al enemigo y al mismo
tiempo, "el afecto ardiente hacia el propio país y a quienes afrontan el peligro en beneficio de la patria".
5. "El sentido del patriotismo se intensifica salvo en las guerras impopulares".
6. Se produce una desintegración de los egos individuales.
7. Hay cambio sensible en "muchas opiniones, evaluaciones, actitudes e
ideologías de la población civil, con el estallido de la guerra para cambiar
nuevamente, a veces en dirección opuesta, cuando se concierta el armisticio".

III. Efectos de la guerra sobre la conducta externa de las personas
l. Se debilitan o se retraen a un segundo plano las actividades "desvinculadas del esfuerzo de guerra".
2. Los combatientes se ven privados de sus costumbres y sus aseos normales.
3. Los combatientes están expuestos a grandes fatigas y peligros.
4. Los combatientes prescinden de las comodidades indispensables.
5. "La guerra tiende a transformar el organismo humano en un mecanismo meramente militar".

746

6. Se eliminan cientos de actividades públicas y privadas ajenas a la guerra.
7. Se introducen y se refuerzan cientos "de actividades que colaboran en la
victoria".
8. El miedo produce en los combatientes desórdenes fisiológicos, histeria.
"En las condiciones de la guerra total, esos cambios afectan igualmente a la
población civil".
9. Al volver a la paz, todo lo mencionado antes, desaparece; "pero sus.consecuencias persisten durante algún tiempo en forma de desórdenes funcionales del sistema nervioso, psicosis, etc.".
10. La guerra acentúa los actos egoístas y antisociales: la explotación, la
delincuencia. Al propio tiempo, el altruismo, la abnegación, el heroísmo.

IV. Efectos de la guerra sobre la organización social
l. Los grupos que no contribuyen a la victoria son desplazados o castigados.
Su número disminuye o desaparecen. Se robustecen, en cambio, los que ayudan al esfuerzo bélico.
2. La posición social de la nación derrotada, declina en conjunto, en tanto
que la de los vencedores se eleva en relación con las demás naciones.
3. Los grupos y estratos que ayudan a la victoria "son encumbrados". Lo
contrario sucede en la nación derrotada.
4. Se concede mayor valor a las actividades militares del que tiene en
tiempo de paz.
5. Suben en la escala social los aptos en la guerra y son desplazados los
que en tiempo de paz "hubieran ascendido rápidamente en esa escala".

V. Efectos de la guerra sobre las ciencias, la tecnología y las artes
De carácter distinto a los señalados antes son los efectos de la guerra sobre
la vida cultural y académica. Los autores que han tratado de este asunto
están de acuerdo en que produce sensibles perturbaciones en la instrucción
y en las actividades de los centros culturales de toda índole, especialmente
en las zonas que son teatro de las batallas o de las ocupaciones militares. La
misma libertad de enseñanza sufre radicales modificaciones.7
En cambio, la investigación científica y la tecnológica alcanzan notables
progresos, sobre todo en cuanto se refiere a los fines bélicos. Herr_ero ci~ a
este respecto a Sorokin quien afirma "que probablemente las primeras invenciones matemáticas, físicas, químicas y tecnológicas, se lograron en relación con la guerra. Añade una lista impresionante de nombres que va desde
' Vicente Herrero, op. cit., pp. 61 a 69.

747

�Arquímedes hasta Halley, pasando por Galil~, _Desca~tes, Lei~ni~, Newton,
Euler y muchos más cuyas invenciones son atnbmbles directa o mdrrectamente
a la guerra".
.,
.
. .
Las luchas armadas internacionales estimulan tamb1en la 1~ve~tigac1ó~ en
otros campos de la ciencia, tales como la medicina y las ~1enc1as soc1al~s,
pues, por ejemplo, el estudio científico de la propaganda ha sido consecuencia
de la primera guerra mundial".8
VI. Efectos de la guerra sobre los procesos sociales

l. Aumentan notoriamente:
.
a) La migración voluntaria y especialmente la inv~luntana. Se desplazan,
así de los países en conflicto grandes masas de población de un lugar a otro.
La movilidad horizontal, general y diferenciada.
c) La circulación vertical.
. . .,
.
,,
d) "En el campo económico la guerra conduce a la diSI~ac1on de la nqueza .
e) Desciende el nivel de vida, especialmente en la nación derrotada.
f) Hay "considerable redistribución de la ~qu~za".
.,
g) Se produce una tendencia a la centrahzac1ón y reglamentac1on de los
procesos económicos por el gobierno.
.
h) Se realizan intentos de racionalización de
procesos de producción Y
distribución de los artículos necesarios para la vida.

b)

!ºs

VII. Efectos de la guerra sobre la política
En el campo de la política, la guerra produce los siguientes efectos:.
l. Aumento de la intervención gubernamental "a expensas de la libertad
' de 1as personas" .
y autonoIDia
.
,
2. "En los países derrotados se producen, a veces, rev~luc1ones y d~o~denes
que provocan la intervención del país vencedor en la vida del venc1d~ • ,,
3. "Cambios compulsivos en los territorios de los Estados en conflicto •
4. "Pérdida de la soberanía e independencia de los grupos derrotados Y
,,
adquisición de soberanía por los grupos venced ores .
. .,
En este punto es necesario hacer notar que siendo exacta la aprec1ac1on
de Sorokin tiene sin embargo numerosas excepciones, pues son muchos los
,
aíses que 'después de una guerra, conservan ,mtegra su soberarua.
p 5. "Cambios súbitos en la posición y vigor relativos de los d"1versos part1"dos
políticos, estamentos sociales y clases, etc."
6. En el país derrotado aparecen reformas "igorosamente desarrolladas Y
movimientos revolucionarios.
• Vicente Herrero, op. cit., p. 67.

7-18

VIII. Efectos de la guerra sobre la ética y la religión

l. Se producen corrientes sociales religiosas y anti-religiosas.
2. "Todos los progresos notables en la codificación ética y en las ciencias
religiosas se han producido ya durante, ya a raíz de las guenas mayores, revoluciones y otras calamidades y muy rara vez en épocas de bienestar físico
y prosperidad prolongada".

3. Durante la guerra, también se advierten olas de criminalidad, depravación, cinismo, ateísmo, etc.
4. En las costumbres, dice Waller ( citado por Herrero), "en tiempo de
guerra hay una decadencia de todas las moralidades constituidas, que tienden a ser reemplazadas por reajustes hedonísticos a breve plazo". Esto, sin embargo, según Sorokin no es general pues también en la calamidad surgen
los héroes y los santos.º

IX. Otros efectos de la guerra
Pueden agregarse además varios efectos de la guerra en la vida colectiva,
no menos importantes que los antes señalados.
a) Aumenta la mezcla entre pueblos de distinta raza o de diversa nacionalidad. Esto produce en los países beligerantes diversos desajustes sociales:
si las razas son más o menos afines y sobre todo si entre ellas no hay "aversi6n racial", surge el mestizaje en gran escala que da lugar a la formación
de nuevas nacionalidades, a poblaciones distintas a las mezcladas, como sucedió, por ejemplo, en la hoy América Latina al contacto con españoles y
portugueses. Pero si la diferencia étnica es completa como pasa entre blancos y negros, indúes y europeos, el mestizaje, desde el punto de vista social,
es limitado y negativo pues coloca a los mestizos en situación de inferioridad.
Cuando la mezcla, a consecuencia de la guerra, se realiza entre pueblos
racialmente afines, como los europeos, se forman también nuevas nacionalidades; pero con distintas características de las que producen el mestizaje. En
Europa, según Charles Richet, se fusionaron desde la antigüedad, a través
de invasiones y guerras numerosas, tantos pueblos que aun cuando dieron
lugar a la formación de diversos Estados, su sangre es la misma, de manera
que las luchas entre ellas son verdaderas guerras civiles. Sin embargo, pensamos nosotros que la formaci6n de las nacionalidades europeas no ha sido
bien estudiada, pues en unas predominan ciertas características de alguno de
los grupos étnicos mezclados que las hacen totalmente diferentes de otras en
las que las características raciales predominantes son distintas. La diferencia
psíquica y física entre ingleses, alemanes, franceses y españoles, por ejemplo,
• Vicente Herrero, Op. cit., p. 23.

749

�es evidente considerados en sus grandes conjuntos, diferencia que se acentúa
por otros factores lústóricos, culturales, medio ambiente, tradiciones, estilo
de vida, etc.
Las mezclas de individuos de diversas naciones europeas en tiempo de paz
no son mal vistas ni producen desajustes sociales; pero en tiempo de guerra
la situación cambia. En Francia, por ejemplo, al terminar la ocupación de
los alemanes durante la segunda guerra mundial, las mujeres que tuvieron
relaciones con los invasores eran rapadas y se les hacía objeto de público
menosprecio.
b) La guerra, después de concluida, deja, generalmente, entre los pueblos que combatieron rivalidades y odios más o menos latentes, sobre todo
cuando el vencedor se apropia de una parte del territorio del vencido. Las
ideas de revancha perduran largo tiempo entre los derrotados y conducen
tarde o temprano a otra guerra.
c) La guerra intensifica los sentimientos nacionalistas lo mismo en los
vencedores que en los vencidos. Estos sentimientos, al terminar la contienda,
robustecen la cohesión de los pueblos respectivos y favorecen su desarrollo
en la paz.
d) Las guerras, al terminar, acrecientan el armamentismo entre los Estados que combatieron, lo que absorbe gran parte de su presupuesto en detrimento de verdaderas necesidades sociales.
A pesar de todos los beneficios que se afirma produce la guerra, tales como
la formación de las nacionalidades y de los Estados, la difusión de la cultura,
etc., lo cierto es que el balance final resulta altamente desfavorable para la
humanidad, lo que ha inducido al estudio de sus causas para ver la forma
de evitarla.

Causas de la Guerra
Pero aquí nos hallamos ante problemas prácticamente insolubles. Sorokin
advierte que la bibliografía sobre el origen de la guerra "revela la condición irremediablemente turbia de nuestro conocimiento de este sector y también de la causalidad general" .10
En el mismo sentido José Medina Echevarría, dice que: "cuando uno se
pregunta el porqué de la guerra o más modestamente de esta o de aquella
guerra, nos adentramos en uno de los terrenos más quebradizos que nos sea
dable pisar. El problema de la causación es el más espinoso, por ser decisivo,

'º P. A. Sorokin, Sociedad, Cultura
971 y siguientes.

750

y Personalidad. Ed. Aguilar. Madrid, 1962, pp.

de los que tienen hoy planteados y no favorablemente resueltos, la ciencia
social.11
Se mencionan muchas causas de la guerra tanto por Sorokin como por otros
autores que para mayor claridad clasificamos en seguida:
l. Abstracciones filosóficas: destino, providencia.
2. Biopsicológicas: instintos de pugnacidad, de guerra, de lucha, de pelea,
de agresividad, de gregarismo. La ley universal de la lucha por la existencia.
El temor.
3. Culturales: la auténtica y la falsa cultura.
4. Demográficas: la super población, la despoblación, el porcentaje alto o
bajo de natalidad y mortalidad.
5. Económicas: penetración económica. Desigualdad económica. Manufactura privada de armamentos. Monotonía de la vida industrial. Fomento artificial del consumo. El desempleo.
6. Educativas: educación mal encaminada.
7. Folklóricas Cósmicas: manchas solares, la conjunción de los planetas.
8. Geográficas: las condiciones climáticas.
9. Ideales: la lucha por la libertad.
10. Morales: relajación de los frenos impuestos por la civilización.
11. Políticas: la ambición de poder. La ostentación, la vanidad; pequeños
y grandes grupos de hombres malvados. Dictaduras. Regímenes totalitarios.
Injusticia social.
12. Psicológicas: psicología de las muchedumbres, emocionalismo, actitudes desacertadas.
13. Raciales: diferencias étnicas entre las poblaciones de los diversos países.

La Teoría de la Causa Múltiple de Aldous Huxley
Aldous Huxley formuló una teoría de la causa múltiple indicando una
serie de factores que producen la guerra, la mayoría de los cuales se encuentran en la enumeración antecedente; pero Sorokin hace de esa y de otras
enumeraciones semejantes, crítica demoledora: "El estribillo de la causa múltiple, dice, goza hoy en día de gran popularidad. Lo utilizamos en todo momento, como algo definido, profundo e inobjetable. P'ero de hecho el problema no es ni claro ni indiscutible ni está libre de serias dificultades lógicas.
Podría ser válido, si todas las variables pertenecieran a una clase conmensurable homogénea. Y carecería de significación si los factores fueran inconmensurables, perteneciendo a planos fenoménicos profundamente diferentes.
u José Medina Echevarría, Jornadas, Prólogo al estudio de la guerra. El Colegio de
México, p. 27.

751

�Sup&lt;&gt;ngamos que como fórmula de la causa múltiple adoptamos la siguiente:
la ley universal de la lucha por la existencia, el instinto de pugnacidad y el
gregarismo, el temor y la ambición de poder, la actuación de gobernantes
malvados, la división de la humanidad en diferentes naciones, las manchas
solares, así como varios factores religiosos y económicos. Puede decirse que
los factores mencionados pertenecen a diferentes planos de la realidad y por
tanto, no son conmensurables ni comparables, ni susceptibles de ser recogidos en una realidad. ¿ Cómo sería posible comparar y medir entre sí las
manchas solares con los efectos del temor o de la codicia: o la presión del
miedo con la ley universal de la lucha por la vida; o el peso de todos ellos
con el factor religioso, o con la división de la humanidad en naciones? Es
evidente que no admiten ser medidos o evaluados comparativamente; no
existe patrón que pueda serles aplicado en común. En suma: el uso de la
causa múltiple es lógicamente inadmisible. Sólo por esa razón esa clase de
fórmulas carece de validez".
Sorokin considera que lo más provechoso parece ser descubrir la causa
principal de la guerra que expone de la siguiente manera:

Causas Primordiales de la Guerra y de la Paz,
a;í Interna; como Internacionales
"a) La causa principal de la paz social en lo interno, consiste en la presencia en una sociedad determinada de un sistema de valores bien integrado,
11
con sus correspondientes normas puestas ostensiblemente en práctica. Los
valores fundamentales de diversas facciones y miembros de la sociedad deben hallarse en armonía esencial, tanto entre sí como con respecto a ese sistema. Los valores tienen que basarse en el principio de la Regla de Oro y
no en el del odio.
b) La causa principal de la paz internacional consiste en la presencia, en
cada una de las sociedades interactuantes, de un sistema bien organizado de
valores básicos, con sus normas correspondientes, todos los cuales sean compatibles entre sí y puestos en práctica por las sociedades interesadas y basadas
en la Regla de Oro.
c) En determinado uni\'erso de sociedades o en una sociedad particular,
la probabilidad de la paz varía directamente con la integración del sistema
de valores básicos y con su mutua compatibilidad. Cuando su integridad y
11 Todo valor b.isico tiene sus propias normas de conducta, con sus "harás" y no
''harás" como los valores religiosos, éticos, jurídicos, científicos, económicos, políticos,
estéticos •.• todos tienen su código de conducta. (Nota de Sorokin).

armonía c~~icnzan a declinar, sobre todo en forma repentina, aumentan
las probab1hdades de la guerra ci\'il o internacional".
E~te bri~lante planteamiento de la cuestión nos sugiere, sin embargo, algunas
cons1derac1ones dubitativas:
l. Según la idea de_ So~okin parece que hay sociedades en las que es completo y perfecto un bien mtegrado sistema de \'alores básicos puesto ostensiblemente en práctica y basado en la Regla de Oro y que cuando el sistema
se qucb~~ta, pue~e surgir la guerra. ¿ Pero hubo o hay algún país en donde
haya e:ostido o exista ese sistema bien intt..-grado de valores básicos? Indudablemente que no. Desde la antigüedad hasta nuestros días se advierte en
todos los Estados una doble situarión. Por una parte, Jo mismo en la relig1on, en _la moral, que en la política. en la economía, etc., hay siempre una
constelación de elevados principios y de teorías filosóficas y éticas e igualmente en todos los aspectos de la vida indi\'idual y social. Esa constelación
de ,·al~rcs está, teóricamente, idealmente, bien integrada, diríamos perfectamente mtcgrada; pero no se cumple en la práctica. El otro aspecto de los
Estados es el que ofrece precisamente la constante violación de los principios
básicos, iclrales, en que pretenden basarse; el contraste entre los valores aparentes Y_ los hechos reales, la hipocresía general contra la que está protestando ,airada, a veces trágicamente, la juventud de nuestro tiempo. Siendo
esto as1 resulta que todos los pueblos viven en perpetuo clima de guerra dentro
del que se ~roducen conflictos bélicos por diversas causas y son éstas Jas que
deben estudiarse )' que en nuestro concepto no pueden reducirse a una sola.
Por ot:a _Parte, siendo exacta la teoría de Sorokin, como teoría, sobre la
causa principal de la paz y su quebrantamiento como causa de guerra no
se_ sa1':: pues ~o lo dice, si para que estalle la guerra es necesario que )a' dechnac1on del SIStema _de valores básicos a que alude se produzca en el país
agresor o en el agredido o en ambos al propio tiempo. La Historia Universal
ofrec~ n~merosos ej_emplos de países que viven en paz, aparentemente bajo
un ~1en mtegrado sIStema de valores y que no obstante son injustamente invadidos por otro u otros y llevados a la contienda armada.

Los Factores Suplementarios de Sorokin

?:

Después
exponer su temí~ de la causa principal de la guerra, no escapa
al gran soc10log~ P. A. So,rokm que no basta por sí sola para explicarla y
f?rmula en segu~da la teoria de los factores suplementarios positivos y negau,·os. Para los fmcs de este ensayo, nos ocuparemos únicamente de los primeros que "constituyen fuer.taS que generan y facilitan el conflicto de los
valores primordiales de una sociedad .determinada o un universo de socie.
" ; pero a su vL'Z, cae en Ja enumeración de múltiples
dad· es mteractuantes

753
752

H48

�causas, pues dice: "que los factores positivos son numerosos y cambiantes. La '
extrema pobreza, por un lado, y la riqueza de una fracción de la sociedad o
sociedades; la imposibilidad de satisfacer las necesidades biológicas básicas,
en lo relativo a alimentos, habitación, sexo y seguridad; los inventos tecnológicos que terminan en una secesión de los valores de las sociedades interesadas, concediendo ventajas a una secesión de sus partes y desventajas a la
otra; las ideologías y creencias que propagan el evangelio de la superioridad
- inferioridad, del odio, de la dominación, de la lucha nacional-clase-grupo;
el relativismo extremo de los valores conducentes a la anomia; el ritmo acelerado en los cambios inarmónicos en diferentes sectores de la sociedad o sociedades; Ja importancia fundamental concedida a dctenninados valores materiales cuya escasez encarece la alta estima en que se les tiene, generando
intensa rivalidad y lucha frente a su adquisición; el evangelio de la competencia y rivalidad ilimitada; el sistema educativo extremadamente individualista y egoísta; el estado de desintegración de la familia y de la vecindad; el
Estado; el carácter sensualista y hedonístico de la literatura, del teatro, de
las bellas artes, de la ciencia, de la filosofía, el nihilismo y el cinismo moral,
hasta llegar a las rivalidades de las "dinasúas" y de las unioñes de trabajo;
estas y otras muchas condiciones semejantes han desempeñado en ciertas circunstancias el papel de factores estimulantes de la guerra y de la revolución" .13

El complejo de factores bélicos
Siendo exacta la teoría de Sorokin sobre la causa princieal de la guerra y
estimando que todas las causas suplementarias positivas que menciona se presentan, unas veces algunas de ellas y otras determinados factores distintos,
resulta que como hemos dicho, existiendo siempre la causa primordial, lo más
importante, lo decisivo, desde el punto de vista práctico, es el conocimiento
de los factores suplementarios del mismo autor o de los que se mencionan
en la causa múltiple de Huxley y de diversos autores.
Frente a la causa múltiple de Huxley y los factores suplementarios de Sorokin, presentamos aquí una nueva teoría que denominamos "el complejo de
factores bélicos". Estriba en las mismas circunstancias enunciadas por los autores citados; pero no en una simple lista sin solución de continuidad sino que
consideramos que cada guerra obedece a un complejo de motivaciones, es
decir, a varias causas en interacción y solamente aplicables a esa guerra. Dentro de ese complejo hay, siempre, un factor que parece el determinante; pero
u P. A. Sorokin, op. cit., pp. 809 y 810.

754

sobre el que actúan otros que forman, en un conjunto interrelacionado, la
verdadera fuerza que precipita la guerra.
En las Cruzadas, por ejemplo, encontramos que la primera, de Pedro el
Ermitaño, se debió a un complejo de factores integrado por el fervor religioso que despertó en los pueblos de Europa el Santo Padre Urbano II,
aunado a la miseria de las clases pobres que veían en la guerra contra los
infieles la posibilidad del saqueo, del abuso armado contra las poblaciones
civiles y el espíritu caballeresco y de aventura de la época.
En cambio, en la segunda y tercera Cruzadas, el complejo de factores que
las impulsó fue primordialmente religioso; pero estuvo activado por el espíritu caballeresco y la organización feudal.
La cuarta Cruzada ofrece un complejo diverso de factores bélicos: el fondo
del mismo era religioso; pero entraron en juego, además de las circunstancias
señaladas en las dos cruzadas anteriores, las ambiciones materiales de Venecia. El Dux, "ofreciose a transportar a los cruzados a Egipto con la condición de que le cederían una parte del botín. También, esperaba y consiguió
extender los límites territoriales de sus dominios pues los venecianos se hicieron dueños de las Islas Jónicas y de casi todas las del Mar Egeo".ª
En la conquista de México por los españoles hallamos igualmente como causa un complejo de factores: la competencia entre España y Portugal por el
descubrimiento y dominio de nuevas tierras, que impulsó a los reyes españoles a estimular los descubrimientos y la anexión de nuevos territorios y poblaciones al reino español; la religión católica, pues los conquistadores pretendían evangelizar a los pueblos infieles de lo que entonces se creía que eran
las Indias; la ambición de oro, de prebendas, de honores, de aventura, que
impulsó a Cortés y a sus huestes.
En la guerra de Estados Unidos contra México, el año de 1847, el complejo de factores bélicos estaba integrado por las ambiciones territoriales de
los norteamericanos y la desorganización que reinaba en la República Mexicana debido a las ambiciones de los militares que se disputaban el Poder.
Si se analizaran todas las guerras en que se han enfrascado, en diversas
épocas, los pueblos de la tierra, se hallaría en cada una un complejo de factores distinto; pero semejante investigación no conduciría a nada práctico
porque siendo a "posteriori" sólo tendría un valor histórico, no serviría para
evitar nuevas contiendas internacionales y seguramente que su estudio comparativo no descubriría otras constantes sociológicas en el conjunto de complejos que no fuesen las señaladas por Sorokin como causa primordial.
Si la causa primordial, luminosamente señalada por el autor citado, según
hemos dicho antes, siempre se halla presente en todos los países de la tierra,
" Charles Richet, op. cit., pp. 148 y siguientes.

755

�sería necesario destruirla para evitar las guerras, cosa tan lejana que parece
imposible. Entre tanto, acaso lo más hacedero sería prevenir la formación
de los complejos de guerra advirtiendo, mediante una investigación y un análisis sociológico profundo, la aparición y el desarrollo de las causas que pueden integrarlas en dos o más países o en un universo de ellos, según las circunstancias geográficas, históricas, económicas, políticas, culturales y sociales
que tiendan a enfrentarlos, a fin de atenuarlas o eliminarlas, materia esta
que, más que a la Sociología de la Guerra, corresponde a la Sociología
de la Paz.

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

756

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Segundo Imperio, como Vidaurri o Escobedo, comenzaron su entrenamiento
peleando contra los indios bárbaros".
"Las condiciones en que el Noreste vivía, eran verdaderamente desastrosas: aparte de este peligro de los indios, que era muy serio, existía el que
representaba el bandidaje floreciente en parte de esa región y a esto se
añadían las aventuras del contrabando, que fue una de las primeras fuentes
de riqueza del Noreste, sobre todo en los años de la lucha entre el Norte y
el Sur de los Estados Unidos, porque los estados surianos naturalmente se
abastecieron parcialmente de productos que les llegaban desde el área que
aquí se estudia. Puede decirse que el Noreste de México entra en escena y
empieza a jugar un papel importante sólo desde las guerras de Ayutla, la
Reforma y la Intervención Francesa. De alü en adelante, su importancia sigue creciendo y al mismo tiempo se incrementa su cultura. Instituciones hay
allí que son ya centenarias, como el antiguo Colegio Civil de Monterrey, que
hace unos cuarenta años cumplió un siglo de existencia y el Ateneo Fuente,
de Saltillo, que tiene también una historia muy larga y gloriosa y ha sido
uno de los viveros de donde han salido los más notables intelectuales de Coahuila. En ciudades como la última nos ha sido grato dar conferencias sobre
los temas más diversos teniendo siempre una nutrida concurrencia, como pudo comprobarse cuando el Seminario de Cultura Mexicana, en el año de
1951, celebró en la capital coahuilense su Primera Asamblea de Corresponsalías".
"Desde mediados del siglo XIX, el Noreste de México empezó a jugar
un papel de enorme importancia en los destinos del país, sobre todo desde
que se terminó la construcción de los ferrocarriles Nacional y Central y con
ello cesó el peligro de los apaches, contra los cuales todavía se luchó en Chihuahua en 1886, y en Sonora, por excepción, en 1939. Aparecieron entonces
gobernantes como don Bernardo Reyes, que impulsaron el progreso del Norte
que hoy está centrado en la ciudad de Monterrey, y sentaron las bases de
ese sistema paternalista que priva en dicha ciudad hasta nuestros días. Figuras como ésa y las de Madero y Carranza en el orden político, o como la
del poeta Manuel Acuña, la del historiador José Eleuterio González y la del
gran humanista Alfonso Reyes, son muy dignas de ser bien estudiadas. Todo
mundo sabe, en fin, hasta qué punto fue decisivo el papel que en la Revolución jugó el Noreste de México y cómo, desde que se inició la etapa constructiva de la misma, se volvió acelerado el progreso de esa zona.
Si en los tiempos prehispánicos era esa la región de más baja cultura,
hoy va a la vanguardia en el desarrollo económico y muy pronto irá a la delantera quizá también -como puede inferirse del crecimiento vigoroso de
instituciones como la Universidad y el Instituto Tecnológico de Monterreyen el desarrollo cultural del México contemporáneo".

434

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�LA LEY ORGANICA DEL SERVICIO EXTERIOR MEXICANO
Comentario

Lrc.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Universidad Nacional Autónoma de México.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Es UN HECHO EVIDENTE que la vida internacional de nuestro tiempo se
caracteriza por su tendencia hacia el aglutinamiento, lo que ha producido
notables cambios y un creciente desarrollo en el Derecho Internacional, el
que ahora tiene un contenido y proyección con nuevas extensiones, de acuerdo con las necesidades y circunstancias de esa expansión, en un mundo
variable, sometido a diversas presiones e intereses, en el cual han surgido
también Estados que nunca antes habían aparecido en el gran escenario internacional en que vivimos.
Los jusinternacionalistas han captado esa situación privativa de nuestro
mundo actual al percibir que la estructura de la sociedad internacional ha
sufrido cambios básicos y que, consecuentemente, el Derecho Internacional
se está desarrollando en tres diferentes planos, uno que sigue la norma tradicional de la coexistencia diplomática y los otros dos que buscan la consecución de la cooperación internacional, tanto regional como universal, los
que deben conducir a una trascendental reorientación de nuestros conceptos
en la ciencia y en el estudio del derecho contemporáneo.1
El Derecho Diplomático, que, de acuerdo con el tratadista Cahier, es "el
conjunto de normas jurídicas destinadas a regular las relaciones que se crean
entre los diferentes órganos de los sujetos del Derecho Internacional encargados de manera meramente temporal de las relaciones exteriores de tales sujetos",2 por su parte, también ha sufrido la influencia de los cambios
1

WoLFGANG FRIEDMAN, La Nueva Estructura en el Derecho Internacional. Editorial
F. Trillas, S. A. México, D. F., p. 86.
• PHILIPPE CAHIER, Derech~ Diplomático Contemporáneo. Ediciones \lialp, S. A.,
Madrid-México-Buenos Aires-Pamplona, p. 19.

437

�que se han venido operando en el Derecho Internacional del qu~ forro~
parte. El primero, o sea la Ley que ha venido regulando _las rel~cio~~s diplomáticas en los Estados, las que revelan un nuevo cont~mdo y significad~,
tiene orígenes que se remontan a las primeras agrupaciones humanas, diversas por su establecimiento, caracteres étnicos y :ultura~es, según ~ observa de los documentos de los pueblos cuya historia empieza en el tiempo
antiguo.
Alfonso Reyes, maestro y diplomático mexicano, decía que tiempo h~bo
en que la diplomacia poseyó ciertos fueros, y se transmitía de padres a hiJOS,
como entre lo~ heraldos y mensajeros de la antigüedad, a quienes Aquiles
saluda, en la llíada, llamándoles "gente de Zeus". El privilegio diplomático todavía subsiste pero cada vez se ve más reducido; y aún se considera
'
.
de mal gusto acogerse a él cuando no es absolutamente necesario ...
La suerte y el prestigio de la carrera -prosigue Alfonso Reyes- han venido evolucionando al paso de las transformaciones sociales. Lo que ayer
parecía virtud de la persona se entiende hoy como ~ii:ud de la i~stitución.
No de otro modo se ha convertido en facultad ob1etiva, concedida desde
afuera por mandato y delegación de los pueblos, el an_ti~o. derecho de los
monarcas, que antes parecía una gracia otorgada a un individuo y a su descendencia de alguna manera íntima y mística.
El ideal, según el espíritu moderno, sería crear algo _como un mo~de. h~eco
de preceptos y reglamentaciones, dentro del cual pudieran caber, 1nd1stintamente, Pedro, Juan O Francisco. Pero esta suerte de escafandra nunca podrá estar del todo a la medida de cualquiera: habrá que someter al candidato a los previos aprendizajes del buzo; o, en el ~o~ caso, siquiera habrá que proveerlo de alguna información elemental e indispensable sobre los
usos del oficio.
Este último caso -asienta don Alfonso-- se ofrece cada vez más en esta
nuestra edad dichosa, era de la barbarie técnica. Las audacias _del especialista irrumpen, hasta inhumanos extremos, en el seno de cuestiones que
son, por naturaleza, de orden universal y "humanístico".ª
.
México atento a la situación prevaleciente en el mundo Y a su propio
valer ant~ el concierto de las naciones, valer de su tradicion~ apego al
Derecho Internacional, así como a ideales y doctrinas, unas propias y otras
identificadas en su historia y ser nacionales, con las más elevadas por su
contenido de respeto a la libertad, y a su propia institucionalidad juríd~c~,
habría de crear un nuevo ordenamiento que se encarga de nuestro Serv1c10
Exterior. Tal es el caso de la nueva Ley Orgánica del Servicio Exterior Mexica• At.FoNSQ

REYES,

Prologo a la Obra Derecho Diplomdtico de José Le6n Depetre.

Librería de Manuel Porrúa. México, 1952, p. 2.

438

no, la qu_e _fue aprobada por el H. Congreso de la Unión, por decreto de fecha
16 de d1c1embre de 1966, promulgado por decreto del C. Presidente de la
República, Lic. Gustavo Díaz Ordaz, del 23 de diciembre de 1966 publicado
en el Diario Oficial del 4 de marzo de 1967, en el No. 4 del Tomo CCLXXXI.
Esta Ley, cuya elaboración dentro del marco de una acabada técnica
jurídica, obedece a indeclinables urgencias, viene a satisfacer, no solamente
necesidades de estructuración meramente administrativa, sino que fija con
certeza su misión fundamental, cuando en el Capítulo Primero del Servicio
Exterior, dice en su Artículo Primero: "El Servicio Exterior 'del Gobierno
de los Estados Unidos Mexicanos es la organizaci6n permanente destinada
a ~al_vaguardar los intereses nacionales en el extranjero y a representar a
Mexico ante los Estados extranjeros con los que mantiene relaciones así como ante los organismos y reuniones internacionales en que participe".
Este prec~pto cambia del contenido en la Ley del Servicio Exterior qui'
fuera expedida el 25 de enero de 1934, así como su Reglamento de fecha
30 de abril del propio año, incluyendo sus reformas hasta el 31 de diciembre
de ~959. ?reem~s conveniente hacer su transcripción, lo que permitirá advertir la d1ferenc1a entre ambos, cuando en el Artículo Primero decía: "El
Se~cio Exterior de los Estados Unidos Mexicanos depende deÍ Poder Ejecutivo de la Unión que lo administra por conducto de la Secretaría de Rela~iones Exteriores. Esta Secretaría, dentro de las facultades y obligaciones
senaladas por la Constitución Política, las normas del Derecho Internacional
y las leyes vigentes se encargará de girar instrucciones a los funcionarios que
f~rmen par~e. de dicho Servicio, fijar sus atribuciones en Misiones Diplomáticas u Oficinas Consulares, ejercer vigilancia sobre ellos y dar debido y
exacto cumplimiento a esta Ley y su Reglamento".
"El C. Presidente de la República, en los términos que señalan las fracci_ones_ ~I y 111 del Artículo 89 de la Constitución Política y sujeto a las
dispos1c1ones de esta Ley, nombrará el personal del Servicio Exterior comisionado en Misiones Diplomáticas y oficinas consulares".
De la comparación de tales preceptos es posible fijar cuáles son las innovaciones contenidas en el primero, o sea en el de la Ley vigente.
Los elementos de que está integrado el Artículo Primero de la nueva Ley
del Servicio Exterior Mexicano, estimamos sea posible considerarlos de la
siguiente manera:
a). "El Servicio Exterior del Gobierno de los Estados Unidos Mexicano.1
es la Organizaci6n Permanente. .." Esto significa, de acuerdo con el Derecho Internacional -a partir de la Edad Media se estableció la costumbreque la Ley vigente, en el artículo transcrito, le atribuye un carácter permanente a nuestro Servicio Exterior.
439

�Dentro de la caracterización jurídica que establece todo servicio exterior,
para el caso, el nuestro, en la Convención de Viena de 1961, so~re Relac!ones
Diplomáticas, se consagró la práctica internacional y la doctrma autorizada
al formular:
"El establecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados y el envío de
misiones diplomáticas permanentes se realizan mediante consentimiento
mutuo".
Este elemento de permanencia viene a fortalecer, además de su fundamentación jurídica, el establecimiento tradicional de las relaciones internacionales que las propias misiones diplomáticas tienen como función primigenia, haciéndolas más adecuadas y accesibles, dentro del marco de una
coexistencia pacífica.
b) . En lo que respecta a los objetivos que persigue nuestro Servicio Exterior se observa en el precepto a estudio de la Ley vigente, que uno de
ellos 'es "la salvaguardia de los intereses nacionales en el extranjero". En
este punto, es justo reconocer cómo México se ha ido expandiendo gradualmente en lo que se refiere a la conquista comercial de nuevos mercados para la colocación en muy importantes líneas en las que la calidad de los
productos nacionales es manifiesta, así ~orno el ~reciente volumen, financiero de variadas operaciones y transacciones mexicanas con los paises extranjeros.
En realidad México como Estado, ha logrado un lugar preponderante en
el concierto de las naciones. Básicamente, tanto por la solidez de sus instituciones políticas, como por la trayectoria ascendente de sus sucesivos gobiernos que se han preocupado por incrementar su progr:,so en tod~s los
' denes. Entre la variada multiplicidad de hechos y tambien. de crecientes
or
.,
relaciones internacionales bastaría citar el evento que atraJO la atenc10n
mundial hacia México: 1~ celebración de los XIX Juegos Olímpicos de 1968,
lo que permitió ofrecer al exterior la i~agen de un Pueblo que se esfuerza
y lucha por la obtención de más y meJores metas.
c). Otro objetivo, no menos importante, lo constituye _la "repre:entació:~
de México ante los Estados extranjeros con los que mantiene relaciones: ..
En este aspecto, también es necesario reconocer la_ labor de ~uestros diplomáticos a quienes correspondió en el pasado abnr los cammos que conducen ~ la amistad mediante el conocimiento y el trato a través de su encomiable trayectoria. Diplomáticos de la clase de Alfonso Reyes y de tantos
otros ameritados abanderados de nuestra patria, que habría_n de , ~reparar
y de constituir el antecedente necesario de las relaciones diplomaticas del
presente.
Es lógico pensar también, que la relevancia de México ha acrecentado,

asimism?, la multiplicación de sus relaciones diplomáticas y de otra índole
al exterior, en donde se ha podido advertir, no sólo la madurez cultural y
política de nuestro país, sino también la altura de propósitos que caracterizó
y caracteriza a su política internacional, fundada invariablemente con el
transcurso del tiempo en el Derecho, así como por sus destacadas intervenciones a favor de las naciones débiles y por su decidida afirmación a los
principios de Autodeterminación y de No Intervención.
d) . Por último, otro objetivo que viene a complementar la fundó!\ de
los anteriores, es "la representación de México ante los Organismos y reuniones internacionales en que participe".

En esta nueva dimensión internacional en que la cooperacion de los Estados es tan necesaria para la satisfacción de las demandas de los adelantos modernos, los orgarúsmos permanentes internacionales vienen a realizar
más cumplidamente las grandes tareas y misiones que no podrían ser llevadas a cabo de otra manera, sino con el esfuerzo conjunto logrado por tales
instituciones.
También en tales organismos México deja sentir su presencia a través de
su propia doctrina jusinternacionalista; lucha por la exaltación y defensa
de los principios que ya hemos mencionado, como así es de observarse en
la ininterrumpida obra de nuestros Presidentes de la República, quienes en
los últimos cincuenta años, hasta llegar a nuestro actual Primer Mandatario,
Licenciado Luis Echeverría Alvarez, han alentado a través de la dirección
de la política exterior mexicana, los ideales y propósitos surgidos de nuestra
Revolución, mismos que ahora han encontrado su aceptación plena, así como su comprobación histórica en el reconocimiento expreso que los organismos internacionales han consagrado en preceptos jurídicos, como los recogidos en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y en otras
trascendentales reuniones en donde la nobleza de tales ideales y propósitos
se han hecho evidentes. Baste citar, como un caso significativamente ejemplar, el Primer Tratado de Desnuclearización para la América Latina, el
que contiene la generosa y humanitaria creación e impulso de un Presidente Mexicano: el Licenciado Adolfo López Matees, de grata memoria
por sus esfuerzos en favor de la causa de la paz mundial.
Así, el pensamiento de México, expuesto por nuestros Mandatarios, que
no es otra cosa que el reflejo acrecentado del Pueblo que han conducido,
inspira nuestra política internacional, pensamiento que ha quedado plasmado en múltiples e importantes reuniones de tal carácter, en las que
cada vez se oye con mayor beneplácito y respeto la limpia voz de México
a través de sus dignos diplomáticos y representantes.
La actual Ley Orgánica del Servicio Exterior Mexicano, siguiendo fiel-

441

440

�mente el espíritu y la letra de nuestra Carta Magna, establece en su Artículo Segundo:
"El Presidente de la República, de acuerdo con las facultades que le confiere la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, señalará los
lineamientos de la política internacional de México y dirigirá las actividades
del Servicio Exterior por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores".
En efecto, sobre este punto la fracción X del artículo 89 de nuestro Ordenamiento Constitucional, se refiere a las facultades y obligaciones del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, cuando establece: "Dirigir las
negociaciones diplomáticas y celebrar tratados con las potencias extranjeras,
sometiéndolos a la ratificación del Congreso Federal".
Atendiendo a su elevado cargo administrativo, es lógico que el Primer
Mandatario sea quien conduzca y dirija la política internacional de México, esto es, la que comprende los objetivos que norman tales relaciones
internacionales y los medios y métodos a través de los cuales persigue dichos
fines, tomando en cuenta lo que dicta el propio interés nacional, consider".11do que tal preeminencia le permite, no sólo obtener la más completa 1~formación del variado material objeto de su función, así como el conocimiento interior de nuestro país y de sus circunstancias; la posición que guarda ante otros Estados; de sus intereses y compromisos, así como de sus
perspectivas, lo que le facilita la búsqueda para la obtenció_n de 1;1ej~res
objetivos dentro del campo internacional, considerando, en primer termino,
el logro del afianzamiento de la seguridad nacional, su habilidad para repeler
ataques del exterior, y proteger su existencia y bienestar.
No siempre los períodos de la historia del mundo se han caracterizado
por lo favorable de las situaciones en lo que se refiere. a la posición .de
cada país. En general, la sociedad internacional se ha visto ~ompro~etida
en una continua lucha por la existencia, en la cual cada entidad nacional,
para sobrevivir, ha tenido que tomar sus medidas en la competencia!
El Presidente de la República es -como acertadamente lo ha dicho algún autor- el medio de contacto oficial internacional, esto es, trata directamente con los demás Estados del mundo, lo que crea una relación íntima
entre decisión y ejecución, colocando al Ejecutivo en condiciones de estar
preparado para actuar con la celeridad que las circunstancias así lo exijan.
Además, el Primer Mandatario dispone de la colaboración de un personal experto y competente que, en términos generales, ha consagr~do la
mayor parte de su vida al servicio diplomático, personal que no siempre
hubo de contar con la estabilidad y permanencia burocrática, tomando en
.
f the Un1'ted States Foreing Policy. Prentice Hall.
• JuLIUS W. PRATT, A H istory o
!ne., Englewood Cliffs. N. J., p. l.

cuenta el nefasto "influyentismo" que hubo de observarse en el pasado. Actualmente, dicho personal ciertamente puede sugerir con mayor eficacia la
conducta que sea más conveniente adoptar y explicar, asimismo, el motivo
de esa conducta.
Recientemente,5 el Presidente de la República, Licenciado Luis Echeverría Alvarez, habría de dar indicaciones al Ministro de Relaciones Exteriores, en el sentido de que los embajadores mexicanos, serán, además de
los realizadores de la política internacional de México, los que impulsarán
a nuestro Comercio Exterior. En efecto, nuestro Ministro de Relaciones
Exteriores, Lic. Emilio O. Rabasa, atendiendo al plan de reorganización
acordado por nuestro Primer Mandatario, y por el propio titular de Relaciones, consistente en que las embajadas mexicanas, independientemente
de sus funciones oficiales, sean decisivas promotoras del comercio exterior
mexicano, el Ministro Rabasa ratificó ante un grupo de empresarios el
deseo del Presidente Echeverría de atender al máximo el renglón del comercio exterior y anunció que los puestos de embajadores y cónsules generales serán ocupados, preferentemente, por técnicos en Economía y Comercio.
Y fue más allá al señalar que los representantes diplomáticos procederán de
las más diversas capas sociales y serán, por tanto, el sector público, privado
y obrero.
De aquí que sea loable la expedición de la nueva Ley del Servicio Exterior, la que, dentro de nuevas y bien dispuestas normas, permite con mayor amplitud de criterio, aprovechar mejor el material humano que la propia evolución de México brinda, en mayores grados de cultura, para obtener mayor eficiencia en nuestro Servicio Exterior, el que requiere de una
selección y preparación adecuada, sin que el mero móvil político sirva para
"alejar" al candidato, o colocarlo por supuestos "méritos", lo que distorsionaría el fin del Servicio Exterior, que es servir a México en el extranjero
de la mejor manera, tomando más en cuenta la calidad y preparación del
aspirante, como así es de observarse en la Ley vigente.
El Derecho Internacional también reconoce en el Presidente el portavoz
oficial de las relaciones internacionales, tal y como así lo ordena nuestra
Constitución Política, surgiendo dos posibilidades en lo que respecta a sus
funciones en general: a) en tiempo de paz y b) el problema de la guerra.
En el primer caso que contemplamos, prácticamente no existe ningún obstáculo para la realización normal de las funciones encomendadas al Ejecutivo. El segundo es el que, por su extrema gravedad, requiere la aprobación del Congreso de la Unión para hacer la declaratoria correspondiente.
• Enero de 1971.

443

442

�Otra de las no menos importantes tareas que nuestra Constitución le
asigna al Presidente, es la de celebrar tratados, lo que así ocurre cuando
establece la legalidad de tales instrumentos internacionales en el Artículo
133 al ordenar: "Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que
emanen de ella y todos los tratados que estén de acuerdo con la misma,
celebrados y que se celebren por el Presidente de la República con la apro-bación del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión ..."
Las anteriores facultades y atribuciones que la Constitución Política le
atribuye al Primer Mandatario sobre esta materia, son consecuencia del cargo que desempeña y de que es el representante de México ante los demás
Estados, correspondiéndole la dirección de la política internacional que estime más conveniente para beneficio de México, así como el velar por sus
intereses y su dignificación, tal y como se ha dicho con anterioridad.
De la observación y estudio de la política internacional seguida por México, pueden entresacarse páginas que mucho le honran, por la visionaria
conducción de tal política en momentos ciertamente difíciles para nuestro
País. Es posible recordar el problema -superado felizmente- de la expropiación petrolera. México, como Nación débil, frente a Grandes Potencias no contó sino con el recurso de la serena y firme decisión Presidencial
' el esfuerzo de sus hábiles diplomáticos para sortear dificultades y proy con
blemas sin fin; para obtener una solución adecuada y alejar los grande:;
peligros que pusieron a México en situación comprometida.
Se complementan las facultades y atribuciones presidenciales, de acuerdo
con el precepto a estudio, cuando en su parte final, le encarga la dirección
de las actividades del Servicio Exterior por conducto de la Secretaría de
Relaciones Exteriores.
Corresponde, por tanto, a esta Secretaría como Institución organizada
jurídica y administrativamente (Ley de Secretarías de Estado ~, la Ley, Orgánica del Servicio Exterior Mexicano), encargarse de la funcion en s1 del
Servicio Exterior, tanto en su parte de integración interna, que encabeza el
Secretario y el total de funcionarios y empleados, en los términos que la
propia Ley lo previene en su articulado subsecuente, como de la representación mexicana en el extranjero.
Tal lo dispone el artículo 3, cuyo texto dice: "La Secretaría de Relaciones Exteriores tomará las medidas necesarias a fin de que el Servicio Exterior cumpla sus funciones ajustándose a lo previsto por esta Ley y su Reglamento, los tratados y convenciones vigentes, las demás leyes y reglamentos aplicables y las normas del Derecho Internacional".
Es de observarse que en el precepto anteriormente transcrito, que se remite, por lógica jurídica, en primer término, a la Ley de Secretarías de
Estado, a la propia Ley, así como a su Reglamento que, como podremos

444

an~~r co~ posterioridad, contienen las normas específicas de organización
administrativa, tanto en lo que se refiere a las dos ramas principales de
que está compuesto nuestro Servicio Exterior, esto es, la diplomática y la
c~~sular, con sus diferentes jerarquías y calidades, como a las funciones y cond1c1ones generales a las que se ajustará el personal del Servicio, de acuerd_o con lo previsto por la Constitución (Artículos 76, fracción II y 89, fracciones II y III), en el precepto a estudio. Además, se toman en cuenta
los Tratados y Convenciones vigentes, en las cuales México se ha comprometido, ya sean de carácter bilateral o multilateral; también las demás
leyes, o sean las que necesariamente están relacionadas con el Servicio Exterior, en materia de funciones en los diferentes campos del Derecho Mexicano, como el Fiscal, el Civil, Penal, etc., y, por último, las normas del
Derecho Internacional.
Vemos que el articulado que ya hemos citado y que constituye la parte
dogmática de la Ley del Servicio Exterior vigente, se ajusta en el marco
jurídico preciso para el ejercicio de sus funciones y atribuciones; para el
logro, mantenimiento y superación de tales relaciones.
El artículo 4 determina: "La Secretaría de Relaciones Exteriores determinará el número, radicación y categoría de las misiones diplomáticas
y, en el caso de las representaciones consulares, precisará además su jurisdicción territorial".
El artículo 5 presenta nuevos aspectos, cuando en su parte relativa, dice:
"Corresponde a la Secretaría de Relaciones Exteriores designar, adscribir y acreditar a los representantes de México ante los organismos y reuniones internacionales de carácter intergubernamental. En su caso, requerirá el concurso de otras
Secretarías, Departamentos de Estado y organismos públicos, recabará f ormalmente sus opiniones sobre los temas que hayan de tratarse y les proporcionará copia de los informes que le rindan los delegados cuyos nombramientos hayan gestionado".

Este precepto obedece también al incremento de las complicadas relaciones existentes en el mundo actual, así como a la mayor participación de
México en tales relaciones.
En el artículo 6, se establece: "Las funciones permanentes del Servicio
Exterior fuera del país serán desempeñadas por las misiones diplomáticas
y las representaciones consulares''.
Desde tiempo inmemorial los Estados han utilizado los servicios de representantes para el arreglo de los diversos negocios que necesariamente surgen de la convivencia o vida de relación, como así lo consigna la Historia
del Derecho Internacional, y ante la necesidad de crear y sostener tales relaciones se consagró la costumbre de establecer embajadas con carácter per445

�manente. Verdross 8 nos dice que el Derecho Internacional no obliga, sin
embargo, a mantener embajadas permanentes y un Estado puede hacerse
representar por un tercer Estado o relacionarse con los demás simplementt&gt;
por escrito.
Es necesario distinguir, por otra parte, entre el establecimiento de relaciones diplomáticas y el envío de misiones diplomáticas. De acuerdo con
el tratadista Cahier,7 estima que, efectivamente son dos cosas distintas. Los
Estados pueden establecer entre sí relaciones diplomáticas mediante envío
de misiones temporales o a través de la misión diplomática de un tercer
Estado sin que por ello decidan establecer una misión permanente.
En ambos casos -prosigue el autor citado--, será necesario que exista
un acuerdo de creación de la misión diplomática, que podrá adoptar la
forma de un tratado especial concluido con este fin, o constituirá parte de
un tratado más amplio destinado a regular los diferentes puntos en litigio
entre los dos Estados.
Así, en el artículo 6, quedan establecidas las dos ramas fundamentales
del Servicio Exterior, esto es, la diplomática y la consular, las que habremos
de comentar al llegar al articulado correspondiente.
El artículo 7, complementario del anterior, previene: "El Presidente de
la República podrá designar misiones diplomáticas o consulares especiales
para llevar la representación de México a actos internacionales, y podrá, asimismo, designar personas con rango diplomático en misión especial para
cumplir comisiones específicas )' transitorias".
Como se observa del precepto que antecede, se deja al Ejecutivo la facultad para designar misiones o personas con rango diplomático, que sin
tener tal carácter, en cambio, ocasionalmente, pueden tener la preparación científica o técnica, para asistir representando a nuestro País a diferentes reuniones de tal naturaleza, si bien con carácter diplomático transitorio,
de acuerdo con el propio ordenamiento. Desde luego, tales nombramientos
llevan el carácter diplomático que se especifica, en atención a que la persona a quien se le confiera la comisión representativa para participar en
tales eventos, reciba las consideraciones otorgadas a los agentes diplomáticos.
El artículo 8 está referido a: "Las misiones diplomáticas de México
se denominan Embajadas. El nombre y categorla de las acreditadas ante
organismos internacionales será determinado por la Secretarla de Relaciones
Exteriores de acuerdo con los convenios y prácticas internacionales. Las re• Al.FREO VERDROSS,
' PHILIPPE CAHIER,

Derecho Inlernacional Público. Aguilar, p. 221.

presentaciones
consulares se d enomznan
.
.
consulado
l
agencias consulares y consulados honorarios''.
s genera es, consulados,

Da~o lo explícito del artículo anterior se at
,
,
Relaciones Exteriores la disp . ºó d
'
endera por la Secretaria de
,
0S1c1 n e nuestra rep
.,
y será hecha de acuerdo con la im rtan .
resentac1on en el exterior
xico tenga relaciones diplomáti
po
c1a del Estado ante el cual Méfactor de la reciprocidad q cas y consulares, siendo muy importante el
' ue se encuentra tanto e 1
.
en las prácticas internacionales.
n os convemos como
E~ el _artículo 9, específicamente se establee . "L
,
funcionarios diplomáticos son, en orden d ecreciente
.e. deas · categonas
de los
,
.
. .
. .
¡erarquia: emba¡ad or extraordinario y plenipoten etano
ministro cons ·
·
segundo secretario y tercer s
t .'
e¡ero, primer secretario,
ecre ano.
Por lo que concierne a los funcionarios cons l
decreciente será cónsul general , l
. u ares, el orden de jerarquía
, consu conse¡ero cónsul d P .
e
segunda,
cónsul
de
tercera
có
l
d
, .
e nmera, cónsul
d
por acuerdo del Ejecutivo Federa~~ de' c;ar!a y vicecónsul. La Secretaría,
Los empleados de las Emb . d, o Cra esignar cónsules honorarios.
.
a¡a as, onsulados General
C
l d
agencias consulares tendra'n las siguientes
. .
es,· éonsu a os 'V·
denomin ·
ductores, cancilleres y emplead
. . s''
aciones: int rpretes, traos aux11tare •
En el precepto anteriormente transcrito
del Servicio Exterior Mexican
1
, s~ establece el cuadro general
.
.
o en e extranJero Prime
t
1 Se .
c10 Diplomático el cual tiene varia
.
.
ramen e, e
rv1que son estable;idas en los artículoss s::;~:::~s funciones y obligaciones
En el segundo párrafo se establ
la designaci6n de los cónsules h ece,_ por acuerdo del Ejecutivo Federal,
siendo mexicanas o no naciona~~or;:;;¡enest~ es, de_ aquellas personas que
sul honorario sin cargo al E . '
d
esempenar el puesto de c6n'
rano, toman o en cuenta s
lid d
más atributos que puedan constituir
,
u persona a y defunción en aquellos l
una garantía para el ejercicio de tal
h
ugares, en que, por determinadas circunstanc·
aya en el extranjero consulado oficial de M' .
T I f
.
~as, no
norarios ta án
·
exico.
a es unc1onar10s ho- des r . S~Jetos a las disposiciones legales inherentes para el des
empeno e su m1S1ón.
•
El artículo
artícul
. . 10 previene.. "De acuerdo con las equivalencias que fija el
o siguiente, la Secretaría de Relaciones Exteriores pued
..
a cualquiera d l
f
•
.
e comisionar
u
. '6 d. e os uncionanos del Servicio Exterior indistintamente en
na mm n iplomática o en una oficina consular''.
eqEn
. efecto,
l
. el
. ,artículo 11 establece·. "Para los ef ect os d e esta Ley las
uwa encias ¡erarquicas del personal del S ervicio
. . E xtenor
. . son las siguientes:
. .,
Ministro Consejero
Consejero

C6nsul Consejero
Cónsul de Primera

ob. cil., p. 95.

447

446

�Primer Secretario
Segundo Secretario
Tercer Secretario

Cónsul de Segunda
Cónsul de Tercera
Cónsul de Cuarta

El artículo 12 dice: "Los agregados civiles, los militares, los navales o los
aéreos y los consejeros y agregados técnicos cuyo nombramiento haya sido
gestionado por otra Secretaría o Departamento de Estado, o por un organismo público, serán acreditados por la de Relaciones Exteriores, tendrán calidad diplomática y serán asimilados al Servicio Exterior, sólo mientras dure
la Comisión que se les ha confiado. Dependerán de los jefes de miswn en
que presta sus servicios, entendiendo dicha dependencia especialmente aplicable a actos de actividad política, expresión de opiniones, declaraciones públicas en nombre propio y oficial y, por lo que toca a su trabajo técnico, se
guiarán por las instrucciones de sus mandantes, comunicadas en la forma que
establezca el Reglamento".
Respecto de las obligaciones de los funcionarios del Servicio Exterior, el
artículo 13, las enumera de la forma siguiente:
I. Representar a México en el Estado ante cuyo gobierno estén acreditados
y velar en todo momento por el prestigio de la República.
II. Dentro de los límites autorizados por el Derecho Internacional, así como por los tratados y convenciones vigentes, proteger los derechos y los intereses de México y de los mexicanos ante las autoridades del Estado en que
se encuentren acreditados.
III. Promover la amistad y la comprensión entre el pueblo de México
y el del país en el que presten sus servicios, dentro de un constante propósito de paz y de solidaridad humana.
IV. Mantener y promover las relaciones comerciales, culturales, científicas
y económicas entre México y el Estado en que estén acreditados.
v. Vigilar el cumplimiento de las obligaciones de c~rácter internaci~n_al,
en particular el que se refiere a los tratados y convenciones d~ que Mex,_co
sea parte, e informar oportunamente a la Secretaría de Relaciones Exteriores sobre cualquier violación que al respecto observen.
VI. Guardar discreción absoluta sobre los asuntos oficiales_ ~ue se les e~comienden O que lleguen a su conocimiento en su carácter oficial. Esta obligación subsiste aun después de abandonar el Servicio Exterior cuando se
trate de asuntos cuya divulgación pudiera de alguna manera c~usar pe~juicio a los intereses nacionales. Independientemente 1e. ~~s medidas adm~nistratiuas que se impongan a quienes violen esta prohibzcion, les serán aplicadas las sanciones que establece el artículo 211 del Código Penal para el
Distrito y Territorios Federales, aplicable en Materia Federal.
448

Los funcionarios y empleados a que se refiere el artículo 12 también estarán sujetos a esta obligación, aún después de terminar la comisión que se
les hubiere confiado.
VII. Observar las reglas sociales acostumbradas en sus respectivas categorías y acatar las indicaciones que les hagan sus jefes acerca de su conducta, a fin de mantener en el nivel que merece la dignidad de la representación que ostentan.
Importancia especial reviste también el contenido del artículo precedente,
en lo que respecta a las normas a que deben sujetarse los agentes del Servicio Exterior Mexicano, en lo que se refiere concretamente al desempeño
de sus respectivas funciones.
Efectivamente, como hemos dicho con anterioridad, la representación de
México exige que sus agentes diplomáticos y consulares satisfagan los requerimientos contenidos en este precepto, el que previene que deben "velar
en todo momento por el prestigio de la República", ubicándolos dentro de
un marco de ética, no meramente profesional, sino también moral y de cualidades personales que son las que deben caracterizar a un representante de
tal naturaleza.
Asimismo, la protección de los intereses de México y de los mexicanos,
dentro de los límites autorizados por el Derecho Internacional, así como
por los Tratados y Convenciones vigentes. Es indudable que esto exige una
debida preparación, tomando en cuenta que se requieren conocimientos jurídicos especializados en materia de Derecho Internacional, con objeto de
que su actuación, no solamente resulte inoperante, sino que, además, esté
fundada en tal disciplina jurídica, así como en los tratados y convenciones.
Además, dichos agentes diplomáticos o consulares, deberán, cuando así lo
demanden las circunstancias, consultar a la Secretaría de Relaciones Exteriores para normar, tanto su criterio como su actuación, de acuerdo con lo
resuelto por ella, como así lo ordenan la Ley y el Reglamento en artículos
subsecuentes.
Se les previene a los funcionarios del Servicio Exterior de la discreción
absoluta que deben observar acerca de los asuntos oficiales que les encomienden, o bien que lleguen a su conocimiento en virtud del cargo que desempeñan. Esto resulta de lógica exigencia, tomando en cuenta la naturaleza
de los negocios en que intervienen, resultando de trascendentes consecuencias la violación a lo ordenado por la fracción que se indica.
Así, en otros países, el espionaje que opera dentro de las variadas redes
del campo diplomático, ha actuado no sin éxito, valiéndose de todos los
medios, que van desde el soborno hasta inimaginables argucias. Ciertas indiscreciones, sin llegar al extremo indicado, pueden servir y ser utilizadas
por oídos atentos a la información de los interesados. Es abundante la lite449
H29

�ratura acerca de esos casos, y en los juicios llevados a cabo en contra de tales espías, afloran las diversas técnicas y métodos para el logro de sus propósitos.
. .
Es de hacerse notar que, en el caso específico de nuestro Servicio Exterior, ha sabido guardar una actitud de celo y fidelidad que mucho lo enaltece, tanto en el pasado como en el presente.
. .
.
.,
Pero la norma que comentamos va más allá, al eXJgir que tal discrecion
subsista aún después de abandonarse el Servicio Exterior, sancionándose la
infracci6n en dos formas: a) administrativa, que puede significar desde la
admonici6n, la suspensi6n, hasta el cese o destituci6n, sin perjuicio de que,
b) penal, el infractor se haga penalmente responsable, y po~ tanto, ~creedor
a las sanciones que establece el inciso señalado. El tratadista Cah1er -ya
citado- nos recuerda que un diplomático no se improvisa.
La severidad que se aplica, también resulta de 16gica procedencia. El
daño que la Naci6n puede sufrir ante la violaci6n de lo establecido por la
fracción VI que comentamos, claramente revela que los funcionarios del
Servicio Exterior deben observar una conducta irreprochable, tanto en el
desempeño de sus funciones diplomáticas, como en su vida pri~ada y en_ lo
social. en un medio que, por sus características, naturaleza y circunstancias,
el rW:cionario diplomático o consular, debe reflejar la imagen de su país,
y tener como norma suprema, precisamente la discreci6n; esto es, aquella
conducta apegada en todo momento a normas y reglas inspiradas en una
buena educación aún en circunstancias difíciles -que es en donde se revela la verdader~ educación-, siendo la serenidad y la ponderaci6n las que
deban regir tal conducta, no sólo en actos sino t~~bién e~ _p_alabras. La
discreción, como arte de convivencia, no es de facil adq~ición. ~~ las
etapas de la cultura que el supuesto funcionario haya podido . adqum~ . en
su formación siempre será necesario el transfondo de la educación familiar,
y por much~ que hayan evolucionado los cánones diplomátic~s, d~ ayer a
hoy la discreción será siempre virtud fundamental en el funcionario encargado de la representación de un país, tal y como así lo consagra nuestra Ley del
Servicio Exterior.
.
La fracci6n VII es da obvia observancia, referida a las reglas sociales acostumbradas y el acatamiento de las indicaciones de los superiores a los subalternos.
.
El artículo 14 ordena: "Además de las que señale el artículo antenor,
son obligaciones de los jefes de misión diplomática:
,
l. Por los conductos oficiales que determine el Estado ante el ,que esten
acreditados, negociar los asuntos que les encomiende la Secretana de_ Relaciones Exteriores O aquellos que, por la naturaleza misma de sus funciones,
deben atender de conformidad con esta Ley y su Reglamento.

II. En su caso, representar a México en los organismos y reuniones internacionales de carácter irÍtergubernamental y normar su conducta dentro de
los mis":os, por la política internacional de México o por las instrucciones
que reciban de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
. III. Recla':iar, cuando proceda, las inmunidades, prerrogativas, franquicias y c~rtesias que corresponden a los funcionarios diplomáticos y consulares mexicanos, conforme ~ los tratados y prácticas internacionales y especialmente aquellas que México concede a los funcionarios diplomáticos y consulares de otros países, en el concepto de que solamente la Secretaría de Relaciones Exteriores puede renunciar a la inmunidad de jurisdicción de que
gozan esos funcionarios.
IV. Sin perjuicio de esas inmunidades y privilegios, respetar las leyes y
reg~amentos ~el Estado en el que presten sus servicios, haciendo las representaciones pertinentes cuando la aplicaci6n de esas leyes y reglamentos a los
nacionales de México signifique violación del Derecho Internacional y de
los tratados y convenciones de que ese Estado seá parte.
V. Dirigir los trabajos de la misión a su cargo y, al organizar la admi~istración de sus oficinas, velar por la eficacia en el trabajo del personal,
incluso la del personal comisionado por dependencias oficiales distintas de
la Secretaría de Relaciones Exteriores.
VI. Dirigir, dentro de su jurisdicción, la promoción del conocimiento de
la cultura mexicana y la difusión de noticias periodísticas nacionales, así como la intensificación de las relaciones entre las instituciones educativas de
nuestro país y las de aquél en que estén acreditados.
VII. Dirigir, dentro de su jurisdicci6n, la promoción de las relaciones económicas entre México y el país en que estén acreditados.
VIII. Sin perjuicio de informar cada vez que sea menester acerca de la
situaci6n política, econ6mica y social del país en que estuvieren acreditados,
enviar un informe trimestral.
IX. Con base en las actuaciones desarrolladas por el personal, informar
cada seis meses, acerca de su aptitud, comportamiento y diligencia.
X. Atender y despachar, en su caso, los asuntos consulares".
Dado lo explícito de todas y cada una de las fracciones del Artículo que
antecede, solamente cabe agregar lo que llevamos dicho acerca de la nueva
tónica impuesta a la política internacional de México, por el Presidente,
Lic. Luis Echeverría Alvarez, respecto a la preponderancia de la intensificación de las 1elaciones comerciales y econ6micas.
El Artículo 15 previene: "Además de las señaladas en el artículo 131 son
obligaciones de los jefes de representaciones consulares:
l. Fomentar, en sus respectivas jurisdicciones consulares, el intercambio
comercial con México e informar, por lo menos cada tres meses, a la Secre451

450

�taría de Relaciones Exteriores, sobre la situación económica de dicha jurisdicción, tomando particularmente en cuenta aquellos asuntos que puedan
interesar a la economía mexicana.
II. Prestar cooperación y ayuda a las misiones diplomáticas del Gobierno
de México en los países en que estuvieren comisionados.
III. Ejercer, dentro de los límites que fije el Reglamento, funciones de
oficiales del Registro Civil, en actos que conciernen a r:zexicanos. .
IV. En los términos señalados por el Reglamento, e1ercer funciones notariales en los actos y contratos celebrados en el extranjero que deban ser ejecutados en territorio mexicano. Su autoridad tendrá igual fuerza legal, en
toda la República, a la que tienen los actos de los notarios del Distrito Y
Territorios Federales.
V. Desahogar las diligencias judiciales que les encomienden los jueces de
la República.
VI. Organizar la administración de las oficinas consulares a su cargo, en
la forma que determine el Reglamento de esta Ley.
VII. Ejecutar los actos administrativos que requiera el ejercicio de sus
funciones y actuar como delegado de las dependencias del Ejecutivo Federal
en los casos previstos por las leyes o por orden expresa de la Secretaría de
Relaciones Exteriores.
VIII. Ejecutar los actos y desempeñar las comisiones que les encomiende
la Secretaría de Relaciones Exteriores.
IX. Informar, cada seis meses y con base en l~s actuaciones d~sarrollad~s
por el personal a sus órdenes, acerca de su aptitud, comportamiento y di-

ligencia".
.
.
Atendiendo al contenido del precepto anterior, es posible advertir la
terminación concisa de las obligaciones que competen a la representa~1on
consular destacándose, aparte de las señaladas, las de oficiales del Regi~tro
Civil, U:1es como el nacimiento, la defunción, el matrimonio de los_ mexicanos en el extranjero, etc., y las funciones notariales a que se refieren los
incisos correspondientes.
. .
El artículo 16 dice: "Queda prohibido a los funcionarios del Servicio
Exterior:
l. Intervenir en asuntos internos y de carácter po~ítico del país donde
se hallan comisionados O en los internacionales del mismo que sean ajenos
a los intereses de México.
II. Utilizar, para fines personales, el puesto qu_e. ocupen, los documentos
oficiales de que dispongan y las valijas y sellos oficiales.
III. Adquirir, sin permiso expreso de la Secretaría de Relaciones Exteriores, bienes raíces en el extranjero.

?;-

452

IV. Aceptar o hacerse cargo de la representación diplomática o consular de otro país, sin autorización de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
V. Contraer matrimonio con extranjera o extranjero, según el caso, sin
previa autorización de la Secretaría de Relaciones Exteriores".
De notoria importancia resultan las prohibiciones que establece este artículo, ya que, efectivamente es un principio reconocido por el Derecho Internacional, a partir de su establecimiento, el que los funcionarios de todo
,, el Servicio Exterior, jamás deban intervenir en asuntos internos y de carácter político del país en donde se encuentren acreditados, ya que la contravención a tal principio provoca, no solamente el disgusto y la reacción
negativa, sino que, además, el país en donde se encuentra el funcionario,
puede pedir su inmediato retiro o bien expulsarlo.
En la fracción V, es posible observar que la Ley vigente, ha modificado
su rigorismo en lo que respecta a que un funcionario del Servicio Exterior
puede contraer matrimonio con extranjera, o bien, tratándose de una fun-•
cionaria, con extranjero.
En efecto, en la anterior Ley del Servicio Exterior de 1934, en el artículo 19, referido a las prohibiciones de los funcionarios del Servicio Exterior, en la fracción VII, terminantemente prohibía: "Contraer matrimonio con mujer extranjera o que no sea mexicana de origen".
El artículo 17, por su parte, establece: "Tanto los empleados del Servicio
Exterior, como los cónsules honorarios de México, tendrán los derechos y
obligaciones que determine el Reglamento de esta Ley, sin perjuicio de los
que otras leyes establecen para todos los empleados y funcionarios de la
Federación".
Ahora llegamos al capítulo II, referido al ingreso al Servicio Exterior.
Así, el artículo 18 ordena: "El Servicio Exterior será desempeñado por
embajadores y cónsules generales que nombrará discrecionalmente el Presidente de la República, de conformidad con las fracciones JI, 111 y XVI
del artículo 89 de la Constitución, y por los funcionarios de carrera que hayan ingresado en él de acuerdo con las leyes anteriores del Servicio Exterior
y los que ingresen según las disposiciones de la presente Ley y su respectwo
Reglamento.
En lo que respecta a la primera parte de este artículo, hubimos de ver
ya con anterioridad la facultad exclusiva del Presidente de la República para la nominación de embajadores y cónsules generales, y la segunda está
referida a los funcionarios de carrera que hayan ingresado al Servicio Exterior, o sea aquellos que hubieren satisfecho los requisitos de la Ley
anterior y de su Reglamento, sujetándose los de nuevo ingreso a las disposiciones de la Ley vigente, como así habremos de ver en los próximos
artículos.

453

�El artículo 19 dice: "Para ser designado embajador o cónsul general se
requiere ser mexicano por nacimiento, estar en el goce de sus derechos civiles
y políticos, tener por lo menos 30 años de edad y reunir los méritos suficientes para el eficaz desempeño de su cargo, a juicio del Presidente de la República".
El artículo 20 estatuye: "Los nombramientos de embajadores, como jefes de misiones diplomáticas permanentes ante Estados y organismos internacionales, y los de cónsules generales, serán sometidos a la ratificación del
Senado de la República en cumplimiento de la fracción JI del artículo 76
de la Constitución, o, en su caso, de la Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión. Sin este requisito no podrán tomar posesión de su cargo".
El artículo 21 dice: "El Presidente de la República podrá hacer nombramientos para ocupar puestos del Servicio Exterior con rango inferior al
de embajador o cónsul general por un tiempo definido, para el desempeíío
de una tarea concreta y de una adscripción específica. Los así nombrados
no formarán parte de los cuadros permanentes del Servicio Exterior, ni en
consecuencia ocuparán las plazas que el Presupuesto de la Federación señale para el personal de carrera. Sus funcio11es concluirán automáticamente
al expirar el término por el que se extendió el nombramiento".
Artículo 22: "La Comisión de Personal del Servicio Exterior, a que se
refiere el Capítulo IV de la presente Ley, dará oportuno aviso escrito al Secretario de Relaciones Exteriores, de las vacantes que hayan ocurrido o que
vayan a ocurrir próximamente -de Vicecónsul, Cónsul de cuarta y tercer
Secretario--, a efecto de cubrirlas mediante un concurso público general,
cuyos sinodales serán designados de las listas que proporcionen la Universidad Nacional Autónoma de México y demás institucio11es de e11señanza
superior legalmente autorizadas.
Para ello, el Secretario designará desde luego una Comisión Consultiva
de Ingreso que integrarán: como Presidente el de la Comisión de Personal
del Servicio Exterior, y los Directores de las escuelas o instituciones superiores legalmente reconocidas, que tengan establecidas las carreras de diplomacia o de relaciones internacionales. Con excepció11 de su presidente, en
ningún caso podrán formar parte de esta Comisión miembros activos del
Servicio Exterior o funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores".
Este artículo registra innovaciones en relación con el correspondiente de
la Ley anterior. En efecto, subsiste el examen de capacidad cultural en el
aspirante, que en la anterior Ley era exclusivamente para el puesto de Vicecónsul. Examen en el cual eran requeridas las siguientes materias: Derecho
Internacional Público, Derecho Internacional Privado, Derecho Internacional, Español, dos lenguas, aparte de la anterior, Contabilidad, Mecanografía, Tratados, Legislación Nacional y Derecho Diplomático. Actualmente,

454

con tino, ,se da ingere~ci_a a la Comisión de Personal del Servicio Exterior
Y ~e amplía el reconocuruento de los grados académicos del aspirante como
as1 se contempla en el siguiente precepto.
'
Artículo 23: "La Comisión Consultiva considerará los grados académicos
otorga~os por las escuelas, institutos y universidades reconocidos por la Ley,
:oncedzen~o ~ref~rencia a _los doctorados, maestrías y licenciaturas que otor"~en las zn~tituczones dedicadas a la enseñanza de ciencias políticas y sociales, relaciones internacionales, derecho, economía y filosofía y letras, que
presenten los concursantes, apreciará los estudios que hayan hecho para obtenerlos Y, ~e acuerdo con el Reglamento de esta Ley, determinará los exámenes Y tesu que deban presentar, excepto los de dos lenguas extranjeras
que serán obligatorias para todos".
El ~~ículo 24 d_ice : "El tra~ajo de la Comisión Consultiva de Ingreso
conclutra con dos informes escntos. En el primero, destinado al Secretario
de Relaciones Exteriores, dará su opinión sobre los candidatos que se hayan
destacado más, tanto por sus estudios previos, como por los exámenes O tesis
q~e. ,hayan presentado en el concurso. En igualdad de co11diciones, la Comtsion _deber~ recom~ndar en primer lugar a los graduados en diplomacia
Y relaciones mte_rnactonales e_n las instituciones educativas de la República.
En e~ segundo mforme, destinado a la Comisión de Personal del Servicio
Exterto~, l~ Comisi6n Consultiva recomendará el mejor aprovechamiento que
a su criterio pueden tener en el trabajo de la Secretaría esos mismos candidatos aprobados".
. El Artículo 25 establece: "Además de su preparación académica, el candidato deberá llenar los siguientes requisitos:
, ~). Ser _m_exicano por nacimiento, estar en ejercicio de sus derechos poltttcos y civiles, ser menor de veinticinco años cuando sólo tenga el grado
de. b~~hiller, y de ve~ntiocho si tiene uno superior. En casos excepcionales,
a JUlcto del Secretario de Relaciones Exteriores, podrá dispensarse este requisito.
b). Comproba, buenos antecedentes y costumbres a satis/acción de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
c) . Tener la aptitud física y mental que se requiere para el desempeño
del cargo, así como los antecedentes de moralidad i1ldispensables para las
funcio1ies del Servicio Exterior.
. d) ·. No pertenecer _al ~stado eclesiástico, ni ser ministro de algún culto,
nz rmembro de orgamzact011es co11trarias a las instituciones de la República.

e). Que, en caso de ser casado, lo sea con cónyuge de nacionalidad mexicana por nacimiento o naturalizaci6n".
Artículo 26: "Todos los candidatos admitidos para cubrir las plazas vacantes sujetas a concurso recibirá11 un nombramiento provisional de vice-

455

�cónsul y no serán considerados miembros regulares del Servicio Exterior, hasta que, transcurrido un año, la Secretaría les comunique formalmente su
nombramiento definitivo. Al cumplirse este plazo, quienes ostentan los grados académicos o títulos profesionales, a que se refiere el artículo 23, pasarán
a ser Terceros Secretarios o Cónsules de Cuarta, siempre que satisfagan los
requisitos de lealtad, eficiencia y adecuada conducta".
En este precepto se advierte inicialmente el nombramiento provisional de
vicecónsul por el término de un año.
El Capítulo 111 está referido a los ascensos.
El Artículo 27 dice: "Los ascensos de vicecónsul a las categorías superiores hasta Cónsul Consejero o Ministro Consejero serán acordados por riguroso escalafón previo dictamen favorable de la Comisión de Personal del
Servicio Exterior, y teniendo en cuenta lo dispuesto en el artículo 26".
Artículo 28: "El Secretario de Relaciones Exteriores someterá a la consideración del Presidente de la República, en ocasión de tenerse que cubrir
una vacante de embajador o de cónsul general, los nombres y los antecedentes de los funcionarios de carrera del Servicio Exterior que tengan una antigüedad de cinco años como ministros, o cónsules consejeros.
En el caso de que el Presidente de la República, en uso de las facultade~
que le confiere el artículo 89 de la Constitución Política de los Estados _Unidos Mexicanos, nombre embajador o cónsul general a uno de los funcionarios a que se refiere el párrafo anterior, el funcionario as_í nombrado só! o
podrá ser privado temporal o definitivamente de sus funciones, en los_ terminas de los artículos 51, 52, 53 y 56 de la presente Ley, o cuando, i~dependientemente de su edad, tenga derecho a ser jubilado con la ca~tidad
máxima que le correspondería al cumplir los 65 años a que se refiere el
artículo 59.
Lo dispuesto en el párrafO anterior no limita en form~ ª!~una la fac~ltad
del Presidente de la República para cambiar de adscripczon al emba1ador
cónsul general como juzgue que conviene a los intereses del país".
0
escalafoAr t,1cu1o 29.. "La Comisión de Personal propondrá los ascensos
•
d
, ·
narios del Servicio Exterior ajustándose a las siguientes antigüeda es minimas que no incluyen el nombramiento provisional por un año a que se refiere el artículo 26:

a)
b)
c)
d)
e)

De dos años como vicecónsul;
De tres años como Tercer Secretario o Cónsul de Cuarta;
De tres años como Segundo Secretario o Cónsul de Tercera;
De tres años como Primer Secretario o Cónsul d_e Segunda;
De cuatro años como Consejero o Cónsul de Primera; .
f) Los casos de los Ministros Consejeros y Cónsules Conse7eros se regirán por lo dispuesto en el artículo 28".

El Artículo 30 dice: "Cumplidas, a juicio de la Comisión de Personal,
las condiciones que establece el artículo 29, fundará sus dictámenes, teniendo en
cuenta las hojas de servicio u otros documentos fehacientes, de acuerdo con
las siguientes prioridades:

l. Las pruebas de lealtad a México y de eficiencia en el servicio.
11. La conducta pública y privada.
111. Las mayores antigüedades:
a) dentro de la categoría, y
b) dentro del Servicio.
IV. La preparación intelectual comprobada por estudios hechos, artículos
u obras publicadas y títulos académicos obtenidos con posterioridad al ingreso".
Artículo 31: "La Comisión de Personal vigilará la diferencia entre la antigüedad mínima necesaria para un ascenso y el tiempo real transcurrido sin
concederlo. Cuando pase de un límite prudente, estudiará especialmente el
caso para determinar si el ascenso no ha sido concedido por un número insuficiente de plazas en la categoría correspondiente o por méritos insuficientes para desempeñar el nuevo cargo. La Comisión, en uno y otro caso,
presentará un informe especial para la decisión del Secretario de R elaciones
Exteriores, haciendo las recomendaciones que estime pertinentes".
Artículo 32: "En caso de que haya vacante en una categoría, sin que en
la inferior existan funcionarios que reúnan el requisito de la antigüedad mínima dentro de la categoría, la Comisión propondrá al Secretario de R elaciones Exteriores reducir el plazo de dicha antigüedad mínima que según el
artículo 29 sea necesaria para el ascenso".
El Capítulo IV se refiere a la Comisión de Personal del Servicio Exterior.
En el Artículo 33 se establece: "La Comisión de Personal del Servicio
Exterior, en los términos de la presente Ley y su Reglamento, someterá a la
aprobación del Secretario de Relaciones Exteriores recomendaciones para el
ascenso, traslado, disponibilidad, retiro, medidas disciplinarias y casos excepcionales de licencias y vacaciones de los miembros de carrera y de los empleados del Servicio Exterior.
Por lo que toca a los que estén prestando sus servicios en el extranjero,
la Comisión aportará datos para que la Secretaría de Hacienda fije tasas de
sobresueldo por carestía de vida, que deban ser concedidas, y someterá recomendaciones para que la Secretaría de Relaciones Exteriores determine
aquellas zonas que deban ser consideradas como insalubres, únicamente para los efectos de cómputo doble de tiempo de servicios de los funcionario.;
del Servicio Exterior, mientras duren ahí comisionados".

457
456

�Esta es una innovación introducida por la Ley vigente, la que indudablemente beneficia a los funcionarios y empleados de nuestro Servicio Exterior,
si se observa su contenido.
El artículo 34 dice: "La Comisión de Personal vigilará que el trabajo
de los empleados y funcionarios del Servicio Exterior en el extranjero y en
la Secretaría de Relaciones Exteriores se ajuste a una rotación continua.
Para tal efecto procurará que no permanezcan más de cinco años consecutivos en el extranjero ni tampoco en la Secretaría, y con ese propósito dartÍI
oportuno aviso escrito al Secretario de Relaciones Exteriores del vencimiento
de esos plazos máximos para que éste ordene los traslados necesarios.
El Secretario de Relaciones Exteriores, tomando en cuenta las conveniencias del Servicio y oyendo la opinión del titular de la misión o dependencia
de la Secretaría, podrá por excepción prorrogar una vez, hasta por dos años,
la permanencia del funcionario o empleado en la adscripción de que se trate".
Artículo 35: "La Comisión desempeñará asimismo funciones de organización y consulta en lo relativo al ingreso al Servicio Exterior, de acuerdo
con la presente Ley y su Reglamento".
Artículo 36: "La Comisión de Personal del Servicio Exterior estará formada por un presidente, que será uno de los Subsecretarios de Relaciones Exteriores, a quien suplirá en sus faltas temporales el Oficial Mayor, y por los
Directores Generales de los Servicios Diplomático y Consular y de Cuenta
y Administración. Otros directores generales concurrirán a las reuniones donde se traten casos de personal que afecten directamente al trabajo de sus
respectivas direcciones".
Artículo 37: "La Comisión de Personal podrá pedir informes verbales o
escritos a cualquier Dirección General de la Secretaría para el mejor desempeño de sus funciones y examinará las proposiciones que le hagan los
directores generales".
Artículo 38: "La Comisión de Personal formulará su propio Reglamento
interno sometiéndolo a la aprobación del titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores".
El Capítulo V habla "De los Derechos y Prestaciones que Corresponden
a los Miembros del Servicio Exterior.
El Artículo 39 ordena: "Los funcionarios y empleados del Servicio Exterior gozarán de los siguientes derechos y prestaciones:
I . Conservar, para los efectos civiles y políticos, su residencia legal y su
domicilio en la República Mexicana.
II. Importar y exportar, libre del pago de impuestos aduanales, ms equipajes y objetos de menaje de casa cuando salgan comisionados al extranjero
o regresen al país por término de su comisión o por estar en disponibilidad.
La misma exención podrá aplicarse a los automóviles pertenecientes a los

458

expresados funcionarios y empleados de acuerdo con las normas que fije
el Reglamento de esta Ley.

III. Las autoridades competentes reconocerán la validez de Los estudios
certificados de educación primaria, secundaria, de bachillerato O sus equivalentes, curs~dos en el extranjero por los empleados, y los hijos de éstos
Y. de los funcion~rios del Servicio Exterior, observando, en su caso, lo prev1st~ en la fracción IV del articulo 31 en relación con el 34 de la Ley Orgámca de la Educación Pública.
En los casos en que no hubieren terminado en el extranjero los estudios
necesarios para obtener el diploma o el grado correspondiente, las autoridades educativas, con arreglo a las disposiciones legales invocadas, revalidarán
los mismos en forma tal que los interesados puedan proseguir en el grado
escolar equivalente del sistema educativo nacional, en la medida en que
la preparación obtenida lo permita.
I~. De todas las prestaciones que establecen la presente Ley y la Ley del
Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
Un regl~":ento d~termin~rá la forma en que los funcionarios y empleados
del Servicio Exterior radicados en el extranjero recibirán aquellas prestaciones de las que, por razones de hecho, no han venido disfrutando.
V. De las vacaciones, licencias, compensaciones en los términos de la presente Ley y su Reglamento".
Artículo 40: "Los miembros del Servicio Exterior comisionados en el extranjero gozarán de 30 días de vacaciones al año.
Cuando el interesado disfrute de sus vacaciones en la República, se au.
mentará al tiempo de las mismas el necesario, a juicio de la Secretaría, para
trasladarse del país donde estuviera comisionado a la ciudad de México y regresar al lugar de su adscripción".
Artículo 41 : "La Secretaría de Relaciones Exteriores cubrirá a los miembros del Servicio Exterior el importe de Los pasajes de venida a México
y regreso a su adscripción en vacaciones, cuando no hayan podido venir al
país en tres años continuos, por causas ajenas a su voluntad.
Los funcionarios y empleados del Servicio Exterior podrán acumular vacaciones hasta por 60 días siempre que las utilicen para venir a México y
sólo en este caso tendrán derecho a que se les cubra el importe de los pasajes a que se refiere el párrafo anterior".
Artículo 42: "En los casos de enfermedad debidamente comprobada, la
Secretaría de Relaciones Exteriores podrá conceder a los miembros del Servicio Exterior licencia hasta por dos meses con goce íntegro de sueldo; dos
más con medio sueldo y dos sin sueldo.
A las mujeres se les concederán tres meses de licencia con goce íntegro
de sueldo, uno antes del alumbramiento y dos después. Igualmente la Se-

459

�cretaría podrá conceder licencias por cualquier otra causa justificada, hasta
por seis meses sin goce de sueldo".
.
Artículo 43: "Los jefes de misión y de las · representaciones consulares
0 los funcionarios encargados de las mismas podr~n conceder~ en casos ~e
urgencia comprobable y dando aviso a la Secretaria de Relac~ones Exteriores licencia económica con goce de sueldo al personal a sus ordenes, hasta
po; el término de quince días, de acuerdo con lo establecido en el Reglamento. Los cónsules generales tendrán la misma facultad respecto de los
titulares o encargados de las oficinas de su jurisdicción.
Los períodos de estas licencias económicas serán 1e_ducid~s del número de
días de vacaciones a los que el miembro del Servicio tuviere derecho conforme al artículo 40".
.
Artículo 44: "La licencia económica de que deseen hacer uso los ¡efes
de misión y los cónsules generales, deberán solicitarla a la Secretaría de
Relaciones Exteriores, indicando el sitio en donde se propongan hacer riso
de la misma".
El capítulo VI se refiere a los Sueldos, Viáticos y Gastos de Representación e Instalación.
Artículo 45: "Los funcionarios y empleados del Servicio Exterior disfrutarán de los sueldos, gastos de representación, viáticos y demás remuneraciones que se les asignen de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la
Federación.
Los gastos de orden social y de sostenimiento corres~onden a la Misió,n o,
en su caso, a la representación consular, y no a los titulares de ellas; estos,
0 los encargados de las misiones o de los consulados, darán cuenta de las
erogaciones efectuadas en los términos que determine la Secretaría de Relaciones Exteriores''.
Artículo 46: "Los funcionarios que con motivo de la ausencia del Jefe
de Misión O del Titular de un consulado queden acreditados, respectivamente, como encargados de negocios, o como enc~rgad~s de la repr_esentación consular, recibirán como sobresueldo una cantidad igual a la mitad d~
su sueldo y gastos de representación siempre que dure~ en su e~c~rgo m~s
de 30 días. a menos que otras disposiciones legales consignen condiciones mas
favorables,' en cuyo caso se aplicarán dich~ _disposici_ones".
..
Artículo 47: "Los funcionarios del Servicio Exterior, y los familiares que
dependan directamente de ellos en lo económico, tendrán derecho a ?asajes por la vía más rápida y, asimismo, derecho al transporte de _su . 1:'~,na¡e de
casa cuando sean trasladados para residir en una nueva adscripcion .
Artículo 48: "Los funcionarios o empleados del Servicio Exterior que sean
nombrados para ocupar un puesto en el extranjero, o trasladados a otro lugar, 0 llamados del extranjero a prestar sus servicios en la Secretaría, ten-

460

drán derecho a gastos de instalación que se ministrarán en la siguiente proporción, del total de sus percepciones mensuales en el extranjero:
a) El equivalente a un mes y medio, para los empleados del Servicio Ex~
terior;
b) El equivalente a un mes, para los funcionarios de la rama consular y
para los de la rama diplomática comprendidos en las categorías de tercer
secretario a ministro consejero;
e) El equivalente a medio mes, para los embajadores".
El Capítulo VII nos habla De la Separación y Disponibilidad.
El Artículo 49 dice: "Los embajadores J cónsules generales podrán ser
cambiados libremente y removidos de su puesto por el Presidente de la República salvo lo dispuesto en el artículo 28''.
Artículo 50: "Los funcionarios y empleados del Servicio Exterior podrán
ser removidos de sus cargos ya sea temporalmente por medio de suspensión
o en f arma definitiva por cese o destitución".
Artículo 51: "Son motivo de suspensión de empleo sin goce de sueldo
por el tiempo que fije el Reglamento:
l. Ausencia de la oficina por más de tres días hábiles, sin causa debidamente justificada.
II. Morosidad manifiesta y comprobada en el desempeño de sus obligaciones oficiales.
III. Desobediencia a las instrucciones del jefe superior.
IV. Estar sujeto a proceso penal.
V. Habitual incumplimiento de los compromisos económicos contraídos''.
Artículo 52: "Son motivo de cese a juicio de la Secretaría de Relaciones
Exteriores, y tomando en consideración los antecedentes que consten en la
hoja de servicio del interesado y las circunstancias que en cada caso concurran:
I. Desatención comprobada de las obligaciones y prohibiciones impuestas
en los artículos 13, 14, 15 y 16 de esta Ley.
II. Mala conducta pública.
III. Abandono del empleo en los términos que fija el Reglamento.
IV. Ineptitud comprobada en el desempeño de las funciones básicas de
ambas ramas del Servicio Exterior.
V. Desobediencia deliberada o reiterada a las instrucciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores".
Artículo 53: "Son motivo de destitución:
I. Deslealtad al país o a sus instituciones.
II. Sentencia dictada en forma condenatoria por delito intencional.
III. Uso ilícito, o con fines de provecho personal, de las franquicias aduana/es, postales y de correos diplomáticos o de las inmunidades y privilegios
inherentes al cargo.

461

�IV.

.
eualquier

falt a que la Secretaría de Relaciones Exteriores califique

de extrema gravedad".
.,
d ,
d da de modo discrecional
Artículo 54: "La suspensron po ra. ser a~; :ese y la destituci6n serán
por el Secretario de Relacio~es ~xten~:;\érminos de la presente Ley pero
acordados por el propio funcionario ;;
, n el procedimiento que fije el
el interesado tendrá derecho a ser o o, segu
Reglamento".
.
.
pleados que hayan sido destituídos
l S . .
Artí.c l 55 . "Los funcionanos y em
u
o
.
á
.
h
b
para reingresar a ervic10
o cesados de sus puestos quedar n m a i'l'tados
i
Exterior".
l d d l Servicio quedarán en
Artículo 56: "Los funcionarios y emp ea ~s e
disponibilidad por un plazo máximo de tres anos:
l. A solicitud del interesado.
.
.
l em11 Por resolución del Secretario de Relaciones Extenores.
·
·os, y en su caso a oste de
La. disponibilidad da derecho a los funcionan
.
d . d para ocupar una vacan
pleados del Servicio Exten~r, a ser esina ops - ado dentro del Servicio, de
la misma categoría del último pue~~o esem en
,,
· l · que fi7a el artículo 11 ·
l
acuerdo con as equiva enctas
h
d' p 'b 'lidad de acuerdo con la
, l 57. "Para tener derec o a is om 1
,
d
Articu
. que el funcionario O emplea- o
. 1o d l• tí lo anterior es necesano
fracc16n
e ar cu
'
. . p lo menos durante cinco anos
que la soli~i~e Ehaya _prestLadod:pso::;~;~:; s:rconcederá siempre que lo per-en el Serv1c10 xtenor. a
mitan las labores del Servicio":
'b ·rd d los funcionarios y empleados del
Artículo 58: "Durante la dispom i t a , l
Si la disponibilidad es
•
p drán tener ascenso a guno.
Servicio Exterior no o
d ,
p tarse su duración para los efectos
. . d
l . t resado no po ra com u
.
d
solicita a por e m e
, d R l · es Extenores a e.
d d por la Secretana e e acwn
'
de esta Ley, y si es acor a a
d l t' lo 56 el interesado tendrá demás de la prerrogativa que conce e e ar icu f , l l s"
duraci6n para los e ectos ega e .
recho a que se compute su
. f
de los miembros de carrera del
, 1 5g "E causa de retiro orzoso
.
d
Arttcu
s plir
. los 65 anos
_ de ed ad, salvo que el Presidente. . e
. o :.
Servicio Extenor cum
.
l seguir utilizando los servicios
la República, mediante acuerdo escnto, resue va
del interesado.
•
· que deba ser re t'irado tenga derecho a pensi6n no
f
Cuando el uncwnari~
.
d l autoridad correspondiente haya
se hará efectivo el retiro _sino cua~ º,, a
acordado favorablemente. dicha pdenlsiS6n . . . Exterior que se encuentren e1I
, l 60 "Los miembros e eru1c10
l .
Arttcu o.
: l edar separados defmi
. 't.wamente del servicio por cua quier
el extran¡ero, a qu
.
e de los pasajes y del transporte de su mecausa, tendrán_ derecho al import
d acuerdo con el Reglamento de esta
. de casa siempre que lo empleen, e
na¡e
'bl' ,,
Ley, para regresar a la Repu tea .

462

El capítulo VIII se refiere a las Compensaciones y Pensiones.
Artículo 61: "Los miembros del Servicio Exterior que dejaren el servicio
por causa que no sea el cese o la destituci6n recibirán por una sola vez, como compensación por cada año de servicios, el importe correspondiente a
un mes del último sueldo que hubieren disfrutado, pudiendo acumular hasta
doce meses. Se deducirán los períodos de suspensión y de licencias, salvo las
economías que se concedan a cuenta de vacaciones.
En caso de fallecimiento la compensaci6n se entregará a los familiares que
dependieran económicamente de él, en la forma y condiciones que determine el Reglamento".
Artículo 62: "El derecho a la compensación que establece el artículo
anterior prescribe a los doce meses contados desde la fecha en que el funcionario o empleado deje de pertenecer al Servicio.

No se iniciará el cómputo de la prescripción en los casos de los funcionarios y empleados del Servicio Exterior que sean comisionados en la Secretaría de Relaciones Exteriores con una categoría distinta de las que señala el artículo 9 de la presente Ley. Si, al término de su comisi6n, regresan
al Servicio Exterior, se aplicará lo dispuesto en el párrafo primero del artículo 61. De lo contrario, recibirán la cantidad a la que hubieran tenido
derecho antes de ser comisionados en dicha dependencia del Ejecutivo.
Tampoco se iniciará el cómputo de la prescripción cuando el funcionario
o empleado -previo dictamen médico- se encuentre físicamente incapacitado
para reclamarla, salvo lo dispuesto en el artículo 1166 del nuevo Código Civil para el Distrito y Territorios Federales".
Artículo 63: "Los gastos de funerales de los miembros del Servicio Exterior fallecidos en el extranjero serán por cuenta del Gobierno de los Estados
Unidos Mexicanos".
Artículo 64: "La jubilación de los miembros del Servicio Exterior que
presten sus servicios en el extranjero se basará en las disposiciones del artículo 14 de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado.

En el caso del personal que se encuentre comisionado en la Secretaría de
Relaciones Exteriores y no reciba compensación ni sobresueldo, si anteriormente prest6 sus servicios en el extranjero por lo menos durante cinco años
consecutivos, podrá acogerse al beneficio a que se refiere el párrafo anterior,
siempre que cubra las cuotas correspondientes como si estuviera comisionado
en el extranjero".
A continuación exponemos los artículos transitorios de la presente Ley.
Artículo lo. "Esta Ley entrará en vigor en la fecha de su publicación en
el 'Diario Oficial'."

463

�Artículo 2o. "Se abroga la Ley del Servicio Exterior Orgánica de los Cuerpos
Diplomático y Consular Mexicanos, de 25 de enero de 1934, y las demás disposiciones que se opongan a esta Ley''.
Artículo 3o. "Para que pueda efectuarse la asimilación de que habla el
artículo 18 será necesario que los funcionarios que hubieren ingresado al
Servicio Exterior con anterioridad a la vigilancia de esta Ley, y conforme al
artículo 80. de la Ley de 1934, comprueben, en los términos de los artículos
80. y 120. de aquella Ley, su capacidad y su competencia, presentando el
examen de las materias que fija el Reglamento de la Ley de 1934, a más
tardar un año después de la entrada en vigor del presente ordenamiento".
Artículo 4o. "Por lo que respecta a los funcionarios del Servicio Exterior
que ingresaron al Servicio de acuerdo con el artículo 80. de la Ley del 25
de enero de 1934 y no han regularizado su situación y deseen hacerlo de
acuerdo con el artículo 3o. transitorio de la presente Ley, podrán presentar
los diplomas o grados de educación primaria, secundaria, bachillerato o sus
equivalentes obtenidos en el extranjero, en cuyo caso se les aplicarán las dis-

tnen~~ prestan sus servicios en la Secretaría de Relaciones Exteriores o a los
f am1l1ares de los que hubieren fallecido si dependían económicamente de
ellos y no recibieron la compensación dentro del plazo de un año que señal
el artículo 41 de la Ley del 30 de enero de 1934".
a

posiciones del artículo 39".
Artículo So. "Los funcionarios y empleados del Servicio Exterior que al
entrar en vigor esta Ley tuviesen ya una antigüedad mayor que la que fija
el artículo 34 en su actual adscripción podrá permanecer en ella durante dos
años más, sin perjuicio de la facultad excepcional que concede al Secretario de
Relaciones Exteriores la parte final del propio artículo".
Artículo 6o. "Los funcionarios de carrera, que hubiesen ingresado al Servicio de acuerdo con las disposiciones de leyes vigentes con anterioridad a
ésta, tendrán las mismas prerrogativas y serán en todo asimilados a los que
ingresen conforme a esta Ley, constituyendo ambos el personal de carrera
de que habla el artículo 18, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 3o.
transitorio".
Artículo 7o. "La Comisión de Personal del Servicio Exterior, prevista en
el capítulo IV, quedará facultada para someter al acuerdo del Secretario
de Relaciones Exteriores todas las medidas y resoluciones que requiera la
plena aplicación de esta Ley y su Reglamento, tomando en cuenta los derechos legalmente adquiridos por el actual personal del Servicio Exterior".
Artículo So. "Las disposiciones de esta Ley que signifiquen prestaciones
económicas superiores a las que en la actualidad se conceden a los funcionarios y empleados del Servicio Exterior entrarán en vigor cuando se promulgue un reglamento especial refrendado por la Secretaría de Hacienda".
Artículo 9o. "Las disposiciones de los artículos 61 y 62 de la presente Ley
se aplicarán a los funcionarios y empleados del Servicio Exterior que actual465

464

H30

�PROCESO HISTÓRICO DE LOS RIESGOS PROFESIONALES
JosÉ P.

SALDAÑA,

Miembro de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografía y Estadística.

ANTECEDENTES

Tooo CUANTO SE HAGA por evitar los riesgos profesionales -accidentes y
enfermedades provenientes del trabajo- tendrá el alto significado de una
lucha noble en pro del bienestar humano. Si hay esfuerzos bien empleados
en empresas humanitarias, los que se dedican a estos fines merecen el respeto, la ayuda y el estímulo más completos.
El tema, en términos generales, es de los que abarcan un contenido tal
de substancia jurídica, histórica y humanística, que ha merecido los honores de numerosos hombres cultos, cuyas obras significan una riqueza de
incalculable valor.
Decenas de libros circulan en el mundo llevando mensajes de gran valor
sobre el campo de la seguridad, y centenares de millares de folletos, de
artículos, de revistas especializadas difunden conocimientos, ideas, experiencias y previsiones, en un afán que ennoblece el fin que se persigue.
A sabiendas de que nada nuevo habré de exponer, doy forma a esta disertación, con la idea de que, aun en parte mínima, contribuyo a divulgar
lo que jamás acabará de difundirse.
Por lo que hace al tema considero procedente seguir el camino de la
historia. Queden en la obscuridad del tiempo las remotas épocas de las tribus,
en donde no encontramos la personalidad del patrón ni la del trabajador,
porque ambos formaban una unidad. Paso por alto también los tiempos,
largos y tediosos, de los gremios, en los que ya principiaba a perfilarse la
fisonomía jurídica del patrón, y consecuentemente la del trabajador, por
más que la estructura de los gremios, teóricamente, se basaba en la formación de grupos de trabajadores afines, jerarquizados para la mejor y más

467

�beneíiciosa producción; pero integrando una familia por el maestro, los compañeros y los aprendices, todos ellos, en la debida proporción, disfrutando
de las ganancias.
.
Desacreditados los gremios debido a los abusos progresivos de los maestros, que se convirtieron en opresores desconsiderados, se vino abajo su estructura jurídica, y con ello quedó abierto el camino para ensayar nuevos
sistemas más acordes con la justicia social.
Por supuesto que durante la vigencia del sistema gremial quedaba a la
discreción del Maestro la administración de servicios a los compañeros Y
aprendices en los casos de accidentes del trabajo y enfermedades na~rales.
Quedaba la situación tambaleante y por supuesto poco o nada efectiva.
Antes de la Revolución Francesa, que sacudió al mundo con los principios
liberales, Turgot, Ministro en el Gabinete del Rey Luis XVI, dio u~ paso
decisivo hacia la igualdad de los derechos en el ambiente del trabajo, que
posteriormente se confirmaron al triunfo de la Revolución.
Es pues, que a partir de esta etapa convulsiva, se presentan los fenómen~s
sociales cuya mayor categoría correspondía al anhelo de lograr un cambio
radical, favorable, a los trabajadores. ¿ Triunfó esta noble tendencia?
Analicemos el proceso de los acontecimientos sociales del siglo XIX, hijos legítimos de la Revolución Francesa, para encontrar la respuesta.
La secuencia de la transformación social aparece lógicamente adherida
estrechamente al avance de la industrialización. Mientras ésta permanecía
en estado incipiente, es decir, en tanto la maquinaria por sí misma no constituía una fuerza capaz de cambiar el orden establecido, el principio de la
libertad individual regía con soberana suficiencia las relaciones obreropatronales.
.
Aplicado el ambiente al punto clave de los accidentes en el trabajo,_ nos
encontramos con una situación estática, desconsoladora, por cuanto la libertad venía de hecho a constituir el más serio problema para el reconocimiento jurídico de los derechos del trabajador en la materia.
Quedaba así sujeto el trabajador a las leyes civiles, que al darle ~lena
libertad para contratar su fuerza de trabajo, al mismo tiempo lo de1aban
en el más absoluto desamparo.
Reconocido el principio de la culpa, el juego libre en la contratación significaba legalmente colocar en el mismo plano al trabajador y al ?atró~.
Teóricamente era irreprochable que así ocurriese, puesto que se rend1a pleitesía al ideal respetable de la libertad.
Ya en el terreno de los hechos, puestos frente a frente trabajador Y patrón la libertad de contratación sufría deterioros sensibles. La fuerza de
trab~jo quedaba catalogada en el renglón de las mercancías. El trabajador

468

vendía "libremente" su esfuerzo aplicado a la producción, que el patrón
"libremente" compraba.
Ahora bien, ¿ esa contratación "libre" para ambas partes correspondía a
una situación de justicia? He aquí el punto clave del problema. La realidad acusa una cruda injusticia, desde el momento en que las fuerzas de
las partes contratantes eran desiguales.
En tanto que el patrón contaba como factor favorable las alternativas del
mercado del trabajo, para el trabajador significaba una muralla difícil de
vencer. Se explica el caso al considerar que el trabajador actuaba aisladamente, puesto que la agremiación estaba prohibida, y en cambio el patrón,
en posesión de los recursos económicos, los manejaba en dirección de sus
particulares intereses.
Del contrato de trabajo, escrito o verbal, nacían los derechos y obligaciones de las partes. El trabajador se obligaba a prestar sus servicios a cambio
de un salario determinado, y el patrón se obligaba a pagarle puntualmente.
Y nada más. Durante el siglo pasado eran desconocidas las "prestaciones",
tan usuales en los tiempos actuales, prestaciones que tienen el carácter de
complementarias del salario como: premios por producción, puntualidad, calidad; días de descanso pagados; aumento en vacaciones; despensas familiares; cajas de ahorros; transportes, etc., etc.
El Código Civil vagamente se ocupaba del contrato de trabajo, y respetando la "libertad" de las partes dejaba en el aire al trabajador. De
esta suerte en el capítulo de los riesgos profesionales tímidamente trataba
de los accidentes del trabajo. Como punto capital se establecía el principio
de la "culpa" que consistía, en última instancia, en la obligación de indemnizar al trabajador accidentado cuando por culpa del patrón se hubiese
realizado el accidente.
Aquí nacía el intríngulis. Para que las autoridades, es decir, los jueces
del ramo civil, resolvieran favorablemente la demanda del trabajador accidentado o en caso de muerte, la de sus herederos, era indispensable que se
probara la culpa del patrón, extremo por demás difícil.
¿ Cómo probar que el patrón intencionalmente mantenía en servicio maquinaria defectuosa? ¿ Cómo demostrar que, precisamente, por la mala condición de la maquinaria había sucedido el accidente, y no por descuido
o negligencia del trabajador?
La defensa del patrón resultaba cómoda. Bien poco tenía que hacer,
ya que la carga de la prueba correspondía al trabajador. Pero además pesaba sobre él la dificultad, muchas veces insuperable, para sufragar los
gastos del juicio. Resultaba así desigual la contienda. La balanza de la justicia se inclinaba del lado del patrón, desde la letra y espíritu de la ley hasta
su aplicación.

469

�•
EN PLENA BATALLA IDEOLÓGICA

A medida que la maquinaria fue constituyendo un riesgo inminente, la
sociedad contempló un panorama desquiciante. Se formó una psicosis del
riesgo con marcadas tendencias a corregir lo que dio en llamarse los in/ortunios del trabajo. No era ya simplemente el clamor de los trabajadores
lo que sacudía la conciencia de la sociedad, sino también el espíritu de los
juristas y la responsabilidad de los gobernantes.
Para los trabajadores la situación se hacía cada vez más penosa, dado
el ambiente que privaba de acuerdo con las doctrinas liberales en materia
económica-social. Con sus propios recursos, aislados, a pesar del trabajo en
común, no podrían presentar una fuerza capaz de ser oída, pues hemos de
recordar que hasta fines del siglo pasado se permitió legalmente la organización de los trabajadores en sindicatos profesionales. Tal ambiente privaba en Europa como en los Estados Unidos del Norte y el resto del mundo.
La doctrina de la responsabilidad civil, como queda dicho, no obligaba
a la reparación de los accidentes del trabajo o de las enfermedades profesionales. En los contratos de trabajo no se consignaba carga alguna en
contra del empresario por los riesgos a que estaba expuesto el trabajador en
el desempeño de sus labores. Consecuentemente no existía la obligación del
empresario para otorgar indemnizaciones, salvo en el caso, más teórico que
práctico, de la "culpa".
Con tales disposiciones legales, provenientes de la doctrina liberal, a nombre de la libertad se oprimía al débil. Poseía el derecho de trabajar o no, y
con él nacía la responsabilidad de sus propios actos, lo que significaba entrar al laberinto de su ruina.
En largo y penoso peregrinar jugaron importante papel el egoísmo de los
empresarios, y el pensamiento jurista de los grandes pensadores. Los primeros no consideraban justo tener que pagar por los accidentes o enfermedades profesionales de los trabajadores, juzgando que el riesgo que afrontaban era parte integrante, inseparable de su aportación en el desempeño
de sus labores. Los segundos, aferrados a los principios del Derecho Romano y familiarizados con los Códigos Civiles, que les habían servido de
norma durante decenios de años, o que en su elaboración habían ellos mismos colaborado, no se atrevían a destruir o minar un edificio jurídico de
tanto arraigo, aparte de que, en su fuero interno, comulgaban con tan injusta doctrina.
El rigor de esta situación legal, imperante en todos los países industrializados y prolongada por largos años, hizo que se pensara por obreros, ju-

ristas y gobiernos, en la necesidad de encontrar la fórmula para cambiar
la fisonomía de los infortunios del trabajo.
El individualismo surgido al triunfo de la Revolución Francesa, alma de
la doctrina liberal, justificaba el desamparo del obrero en el caso de los
riesgos profesionales, tomando en cuenta que al celebrar el contrato de trabajo admitía tácita o expresamente las consecuencias de sus actos. Es decir, si sus actividades en el trabajo implicaban riesgos, debía asumirlos con
todas sus consecuencias.
Tal era el precio que pagaban los trabajadores a cambio de una libertad
irrestricta, que si en _el panorama estrictamente político-electoral significaba la
base de la democracia, en lo económico no tenía justificación alguna, salvo el
fan~sma del respeto a ~a Rev~lución. Constituía un tabú la "libertad" provemente del costo de vidas e intereses sacrificados a su nombre.
Pero los tiempos habían cambiado. La pequeña industria se transformaba en grande, y la maquinaria, antes de modestas proporciones casi inofen.
,
'
siva, se convertta en complicada y peligrosa. Los accidentes aumentaban
con creciente alarma de la población. No eran ya las simples contusiones
o pequeñas heridas, sino las pérdidas de manos, brazos, piernas, ojos, y aun
la inmolación de la vida.
Había imperativa necesidad de acabar con el tabú, había que abrir nuevos horizontes en las conciencias. Se imponía destruir una leyenda aparentemente hermosa, para dar paso a una realidad que llevaba en las entrañas
el espíritu humanista, que clamaba justicia.
. Encontr~os pues en el viejo mundo una profunda preocupación para
fmes del siglo pasado, preocupación en el orden de la justicia social, comprobándose q~e lo que fue bueno ayer, no lo es hoy y lo que hoy conceptuamos como Justo, no resulta así en el continuo devenir, que significa constante transformación en la vida del hombre y de los pueblos.
Las ideas juristas de Europa tenían una gran resonancia en el resto del
mundo, tomándose a Francia como arquetipo, y en esta ocasión también
se le siguieron los pasos, no porque fuese la que llevara la delantera, ya
que con anterioridad Alemania, Bélgica e Inglaterra estructuraron las reformas sino porque en Francia se habían discutido con ardor las nuevas
manifestaciones sociales, trascendiendo a los demás países.
En su magnífica obra Derecho Mexicano del Trabajo dice el Maestro
Mario de la Cueva:
'

. La máquina y la fábrica precipitaron el problema, al igual que hicieron con todos los asuntos obreros: La sociedad contempló con espanto las consecuencias que producían la máquina y las fábricas en
la salud y en la vida de los trabajadores; se busc6 una explicaci6n y

471
470

�solamente se encontró una causa misteriosa, llamada máquina y fábrica,
o industrialismo, cuyas consecuencias se desconocían en el pasado; en
la máquina y en la fábrica debía radicar la frecuencia de los accidentes. Por otra parte, la ayuda que se impartió en el pasado a las víctimas
era insuficiente y en todo caso, el problema que hasta entonces era
normal, pretendió devenir jurídico.
Las nuevas ideas sociales y jurídicas reclamaron la solución del problema: era urgente, en primer término, observar, en la instalación de
las máquinas y de las fábricas, las mejores medidas de seguridad, para
evitar la frecuencia de los accidentes y con el tiempo, las disposiciones
legales encaminadas a obtener ese resultado se denominaron Legislación para la Prevención de los Infortunios del Trabajo. Pero no era
bastante, porque en las fábricas más cuidadosamente instaladas se continuaban produciendo accidentes, cuya causa era siempre la misma,
la máquina y la fábrica: el derecho del trabajo no podía ser indiferente:
nacido este estatuto para resolver integralmente el problema de la
satisfacción de las necesidades del trabajador, dio cuerpo a la parte más
bella de la previsión social y al preguntarse los juristas quién debía reportar los efectos de la máquina en la salud y en la vida de los hombres, surgió el problema de la reparación de los infortunios del trabajo.

El 9 de abril de 1898 se expidió en Francia la Ley sobre Riesgos Profesionales, la que configuraba una situación legal distinta fundamentalmente
de la que existía en la materia. No era necesaria prueba alguna sobre la
responsabilidad patronal cuando acaeciese un riesgo en la persona del trabajador. Sería suficiente la causal del daño para que se produjese de inmediato la obligación del patrón de resarcir los perjuicios causados al trabajador mediante las atenciones hospitalarias, medicinales, médicas y de subsidios.
Así se transformó un derecho consuetudinario, que sostenía el libre albedrío y la libre contratación, por un derecho social que implicaba el reconocimiento de la persona humana, con la obligación de la industria de pagar

el principi~ específico de la responsabilidad de la industria, como una
consecuencia del llamado riesgo profesional.
. Debe reconocerse, desde luego, que la expresión "riesgo profesional"
ti~ne,_ a este respecto, una acepción muy distinta de la verdadera y origmarza. E~ efecto se . ha entendido por riesgo profesional aquel que
un determz~ado traba10 o clase de trabajo engendra fatalmente, para
el que lo e!ecuta, con ma~or o menor peligro para la vida O salud, sea
por lo nocivo de la materza que elabora; sea por lo insalubre del lugar
do~de trabaja o por el peligro constante que el manejo de las máqui_nas o aparatos entraña, etc. Así entendido el riesgo profesional se
refiere al obrero, pues él es quien sufre esas consecuencias del trabajo
'.Y no e~ patrón, en el concepto que le da la nueva doctrina y la [e;
de accidentes del trabajo.
~l prin~ipio del riesgo profesional es soportado, por consiguiente, por
la mdust~ia, co_n prescindencia de la culpa de responsabilidad patronal
del ~atron. Biel~a le llama por ello riesgo económico industrial, porque el so!~rta solo . ~as cons~cuencias económicas, en compensación de
los beneficios tambzen economicos que le aporta la industria.
Sachet también recalca esta idea: "Un accidente cuya causa es impersonal, no puede en justicia, ser dejado o puesto a la carga de una
persona, sea _el obrero o el patrón. Producido por la empresa O por
una explotación él debe, en definitiva, recaer sobre ellas".
Es, pues, la industria quien debe indemnizar los accidentes sufridos
en el tr~~ajo por los. obreros, como carga con los demás gastos de la
explotaczon, por lo mismo que ella produce beneficios.
. Ahora bien: ya hemos dicho que los accidentes del trabajo no se originan todos por culpa del patrón; tal vez constituyen la minoría. Las
causas de los accidentes, según los autores, puede ser: culpa del patrón
culpa del obrero, caso fortuito, fuerza mayor, un hecho desconocido"~

las consecuencias de los riesgos profesionales.
Por su parte el tratadista argentino Lic. Juan D. Pozzo, en su obra Derecho
del Trabajo, define la teoría del riesgo profesional en los siguientes términos:

Queda así ,estructur~da la nueva doctrina sobre el riesgo profesional, que
n~ acepta mas excepciones que la "intencional", por embriaguez O por accion de algún narcótico, por riña o intento de suicidio, o por fuerza mayor.
En todos los casos de excepción se requiere de pruebas fehacientes que
de~uestren_ en_ ~orma clara y precisa su existencia, ya que, en principio, todo
accidente s1grufica responsabilidad patronal.

La teoría del riesgo profesional tiene por fin también la responsabilidad objetiva, pero no busca su apoyo en las disposiciones del derecho
civil, como las otras teorías que hemos examinado. Limitada únicamente a los accidentes ocurridos a los obreros en el trabajo, consagra

La cl~rin~a de la ley francesa resonó en el mundo entero. Despertaban
las ~onciencias c~ntemplando un nuevo panorama. No en vano había transcurrido todo el ~1glo XIX en tensión permanente, y por algo la sociedad en
general, c~nmovida por la repetición de las tragedias producidas por los riesgos profesionales, clamaba por una nueva tónica capaz de acabar con los

472

473

�infortunios del trabajo. Esa campanada angustiosa operó la transformación
del derecho; pero antes cambió radicalmente la mentalidad de los juristas
y de los patrones. Principió así una nueva vida en la generación obrera,
con base en el reconocimiento pleno de su personalidad humana. Se daba
fin al concepto de que el trabajo equivalía a una mercancía.

•
PRIMER PASO EN FIRME EN NUEVO LEÓN

No podía quedar México al margen de un acontecimiento de tanta trascendencia por más que, a fines del siglo pasado la industria en nuestro país
era incipiente, es decir, no presentaba para el trabajador los peligros a que
estaba sujeto en Europa y en los Estados Unidos con motivo de la maquinización. De todas maneras las inquietudes de los trabajadores y de los juristas
fueron formando ambiente en el sentido de realizar reformas legales en términos más justos.
Y correspondió al Estado de Nuevo León dar el primer paso en la República en ese sentido. Siendo Gobernador del Estado el Gral. don Bernardo
Reyes se promulgó con fecha 9 de noviembre de 1906, la Ley de Accidentes
del Trabajo.
Para esa época existían ya empresas que usaban maquinaria como la Cervecería Cuauhtémoc, S. A., la Vidriera Monterrey, S. A., la Cía. Fundidora
de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., la Cía. Minera Peñoles, S. A., la
American Smelting Refining &amp; Co., S. A. y las de Hilados y Tejidos, La
Fama, La Leona y El Porvenir, lo que significaba el hecho innegable de que
algunos miles de trabajadores estaban expuestos a los riesgos profesionales.
El General Reyes comisionó a los Diputados del Congreso Local, licenciados don Virgilio Gana y don Crispiniano Madrigal, para que estudiasen
la situación y propusieran un proyecto de Ley sobre accidentes del trabajo.
Aun cuando la iniciativa de Ley escrita por los juristas Garza y Madrigal
es algo extensa, vale la pena incluir los preceptos enunciativos de la nueva
doctrina que contiene la Exposición, de la que hacen un brillante análisis.
Veamos:
Exposición. lo. La atribución de responsabilidad civil a los patrones
o dueños de empresas industriales por accidentes del trabajo, es una
creación jurídica nueva. Está basada en un concepto enteramente distinto del que funda la establecida como consecuencia de un hecho u
omisión contrarios a una ley penal, pues esta última no se aplica, co-

474

mo es natural, al hech~ _propio de la persona que sufre el accidente
Los c~sos de responsabilidad civil prefijados por el Código Penal e~
su. a~ticulo 305, aunque existen independientes de la res
..
criminal, según el artículo 306 del mismo Código tienen polns~bilida~
gen e
· f
•,
,
exc usivo on,n _una i~ raccion de la Ley, en tanto que, por equidad razones
~conomico-s~ciales de. vari~ naturaleza, el movimiento indusirial moe;no_ ;quze_re ~~ existencia de disposiciones especiales para proveer
~ al m /mn1;acwn del operario perjudicado por un suceso imprevisto
i~ua an o as~, en cuanto cabe, la cooperación de los dos elementos d;
riqueza: capital y trabajo.
_20. A~~ no se encontraba la fórmula jurídica cuando a la Econo
mia Politica establecía el principio "Todo industrial -de/ C bd
debe ha
f'
za o enc~r igurar en sus cuentas anuales, el uso indispensable de su;
construccwnes
·
d e sus utiles,
, .
.
, de sus m a'q umas,
en una palabra el in
ventan~ de su capital muerto; y para hacer frente a esos g:Stos re:
serva cierta suma. Con más razón debe hacerlo de la mism
or lo qu
·
l
..
a manera
a os auxiliares vivos de su in d ustria
. y, por su
Pr p. . t e concierne
'
l
. p ara comP
p o io tnl eres, ca cular sobre su renta las reservas necesarias
en:alrs'~ uso de esas fuerzas vivas y los accidentes que puedan sobre
venir e .
-

3o. ~sí~ ~sa c~nsecuencia se deducía de consideraciones de equidad
y de Justicia dsocial. . En presencia
de las transform acwnes
.
.
.
progresivas
Y_ constantes e_ la industria, el operario actual está sujeto a múlti les
riesgos, y el accidente contemporáneo difiere notablemente del anti:uo
Las f orm~ nuev~ de producción, las grandes fuerzas cuya energía s;
ha
moderna' la electricidad, el vapor, convierten
.
z tapropiado
ll
l la, industria
•
e a _er y a f abnca en sitios peligrosos, de amenaza perpetua para el
traba1ador, cuyo menor movimiento o más ligero descuido pueden
caus; de un desastre. Además, con la rapidez del trabajo y con la
tum re que acaba por disminuir las precauciones, el operario llega
a ser menos apto para evitar el peligro a que continuamente está expuesto.
De tal
, ni. el ob rero son responsab
. estado de cosas ni el p atron
les: es p~culzar a la industria misma, y de ahí que la reparación, -aunque
,
m. contingente
d
'd dy parcial del daño causado-' d eba cargarse, en termos e equi a , a la empresa que asocia a los dos elementos

c::~

.;°·

A un medio nuevo es, pues, preciso adaptar una nueva. le isla
~,ion . y esto se hizo, principalmente en Europa, con las leyes ;obr~
Accidentes de! Trabajo", pero reposando sobre otras bases que las de
las leye~ anteriores ~ue más podían aproximarse a resolver la cuestión
de equidad. Conocida y consentida la obligación de reparar el d ~
en el campo de la doctrina y de la jurisprudencia surgieron tres ~:;~

475

�trinas que se dividían la razón de ser de las decisiones de los Tribunales: l. La de la responsabilidad del patrón proveniente de delito o
cuasidelito (llamado impropiamente en nuestro Código delito de culpa). JI. La de responsabilidad contractual; y 111. La de responsabilidad surgida de disposiciones terminantes de la ley.
5o. Fácil es notar que ninguna de estas teorías satisfacía al completo
funcionamiento del nuevo órgano jurídico. Conforme a la primera,
la acción del obrero que, víctima de un accidente, quería obtener una
indemnización pecuniaria debía fundarse en el hecho u omisión delictuosos del patrón, intencionales o de culpa; y tal acción traía como
consecuencias: que el demandante debería probar la falta del empresario o de su representante en la dirección del trabajo, y que el obrero
era responsable del caso fortuito o de fuerza mayor y de su propia culpa aun leve. En la segunda se hacía una interpretación ampliativa de
las disposiciones generales sobre contratos, y se decía: si los contratos
legalmente celebrados obligan no sólo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino a todas las consecuencias, que, según su naturaleza son con/ormes a la buena fe, al uso o a la ley ( Artículo 1,217 de
nuestro Código Civil) es lógico suponer que en el contrato de prestación de servicios el empresario se ha obligado implícitamente a tomar
todas las medidas necesarias para la seguridad de sus obreros, y si falta
a esta condición será por ello responsable. Pero esta doctrina tropieza
con importantes objeciones relativas a que falsea el espíritu del contrato, estableciendo una forma absoluta de responsabilidad no prevista,
y esto por medio de una presunción; estando además limitada la obligación de garantía por la prueba de las medidas más o menos eficaces
tomadas por el patrón, o del caso fortuito; siendo que la gran mayoría
de los accidentes dependen de caso fortuito. Según la tercera teoría
cuando se causa un daño real y verdaderamente por una cosa nuestra,
estamos siempre y necesariamente obligados a repararla, aun cuando
no se nos inculpe por ningún acto ilícito u omisión culpable, porque
nuestra responsabilidad tiene su origen, no en una falta proveniente
de delito o contrato, sino en la ley misma. En nuestro Código Penal
existe la ley a que se refieren los autores de esta última teoría si bien
modificada por el requisito de la culpa en el dueño de la cosa, aunque impone a éste la prueba de no culpabilidad ( Artículo 323 del Código Penal). Mas la Ley, así fundada sería de aplicación estrecha, como lo ha sido la doctrina ante los tribunales que se mostraron siempre vacilantes. Supone un funcionamiento activo especial a la máquina
o al desarrollo de fuerza, y deja fuera un gran número de detalles industriales.

476

6o.. Separándose de esas ideas, todas las leyes sobre accidentes del
traba1o, han adoptado como principio generador de sus disposiciones
lo que se llama: el. riesgo profesional, que se define: "El riesgo inhe~
rente a una pro/esión o trabajo determinados independientemente de
la falt~ del patrón o del obrero". Teóricamente el principio descansa
en la idea -susceptible de recibir las más diversas aplicaciones- de
que: "todo accidente, hec~a abstracción de sus causas posibles y si: toma~ en cuenta sus modalidades, por la sola circunstancia de que se relaciona con una operación de trabajo, asegura a la víctima el derecho
de obtener una indemnización".
. 7o. Va de por sí, que la aplicación de este principio se limita a
ciertas _categorías de obreros donde el riesgo es más inminente O menos -~vita~le. Así, lo_ han consignado las Naciones Europeas con exce~cz~n. solo de Belgzca que no teniendo ley especial, aplica al caso los
~rincipi~s ~~nerales de derecho, y Suiza, que impone la obligación de
md~mnzzaczon pero con la excepción de probar que el accidente ha
tenido por causa la fuerza mayor o la propia falta de la víctima. En
est_o ~e. separa del riesgo profesional; pero con una contradicción de
prmc~pio, se funda en éste para ciertos casos, aun dándole una mayor
amplitud que las otras l~g_islaciones, pues hace responsable al patrón de
enferm~dades graves originadas por el ejercicio de industrias en que
se_ marupulan o producen plomo, mercurio, arsénico, fósforo, gases irrespirables Y otros: Por lo demás, todas esas leyes tienen por su idéntica
n~tur_aleza Y_ ob1eto rasgos comunes: limitación del monto de las indemmz~cio~es; institución de un procedimiento rápido y poco expansivo;
atribución de garantías especiales a los créditos de las víctimas
Bo. Estableciend~ el principio de que todo accidente por sólo ·el hecho ~e esta~ re~~czonado con una operación de trabajo dá derecho a
~n~ mdemnzzacio~, la_ ley deberá determinar desde luego la extensión y
limites de su aplicación y enumerar las excepciones, CU)'ll prueba estará a cargo ~e la. ~arte exonerada por el hecho que constituye la del ensa, Y esas dispos1ct~nes deberán ser consecuentes con el principio ftmdamental. Para precisar la esfera de acción de esta ley, hay que consid~r~r como concurrentes a estas cuatro condiciones: Jo. que haya una
v1ctim,a _que tenga la calidad de obrero o empleado; 2o. que el obrero
shea vzctbzma d~ un acontecimiento calificado como accidente; 30_ que
ay~ so revenido el accidente por el hecho mismo del trabajo O con
motivo de él y 4o. que haya un patrón legalmente responsable.
El General Reyes examinó cuidadosamente el proyecto de la ley, y encontrándolo adecuado a sus propósitos lo envió a la Cámara Local de Di-

477

�.,
1 as6 a la Comisi6n de Puntos Constituputados, la que en ses1on plen~ o p d
1 s Licenciados Pedro Benítez
. l ·6n la que integra a por o
d
L
cionales y cgis aci
'
.•:
u dictamen favorecien o
.
Enrique Ballesteros, em1ueron s
Leal, A. Larugue y
L
E tre otros valiosos argumentos exprela aprobación del proyecto de ey. n
saron:

. . .
la indemnizaci6n a cargo de la emLos señores mictadores pon~n
l
t s de capital 'Y trabajo que
d
ella
reune
los e emen o
presa por raz6n e que
, .
•gen del daño eventual; en
·d
l f n6meno economico, on
.
forman um os e e elo general en los de mas' esenciales de la iniciativa,
este punto como n
l
, d nde ya esta materia se halla
siguen a los legisladores de os ~;.ises ; puesto que la empresa es la
dentro del campo de la ley posbt waf.. . d l obrero la Comisi6n en. .
d· t
te el ene icto e
,
que recibe mme ta amen d
b ·¿
su cargo la indemnizaci6n.
cuentra justificado que que e tam t n a
El artículo 1o. de la ley establece:

El propietario de alguna empresa de las que se enumeran ena esta
sus
bl . ·1 nte de los accidentes que ocurran
Ley, será responsa _e cwt ;e p -o de su trabajo o con ocasi6n de
empleados y operarios en esem e11
éste.
· l accidentes
No dan origen de responsabilidad civil del empresarto os
ue se deban a alguna de estas causas:
q
t la industria de que se trate.
l. Fuerza mayor, ex rana a
d la víctima.
II Negligencia inexcusable o culpa grave e
d 1n: lntenci6n del empleado u operario, de causarse ano.
.
arte relacionada con negligencia inexcusable
Por lo que se ref1e~e .ª la p d I propósito del mismo operario de causarse
d' .
0 culpa grave de la v1cuma, o e
.. 1os termmos
, ·
de responsabilidad el artículo 2o. que ice·
daño, f1Ja

.
,
ndido en la primera parte del arTodo accidente se estimara comp;e alguna de las circunstancias mentículo anterior, mientras no se pru~ e
,
. das en la parte final del mismo articulo.
ciona
L 6 se adelantó más de diez años a
Fue así como el Estado de. Nu~,vo e n 17 la ue en su artículo 123,
la promulgación de la Const1t~c1on dte 'nlf9orm'aríanq la' Ley Federal del Trad I b
que postenonnen e 1
co~pren le as'tu~espreciso de los riesgos profesionales, que aparece con un
baJO y e cap1 o
.
rigor jurídico más apropiado.
d' . d I Ley Dos siPara el General Reyes no fue cosa fácil la expe 1c16n e a
.
478

tuaciones se presentaban contrarias: una, la de los amigos -industriales v
abogados-, a quienes les parecía más cómodo dejar las cosas como estaban,
pues una novedad de esta naturaleza podía sembrar desconfianza en donde, precisamente con base en la confianza, se habían hecho cuantiosas inversiones. La otra situación más poderosa, surgía en el fuero interno del
General Reyes. Si había sido el paladín de la industrialización, si el Estado
reclamaba imperativamente un medio sólido y permanente para su progreso,
dado que ni la agricultura, ni la ganadería, ni aun la minería, eran renglones
capaces de un desarrollo económico apreciable ¿ cómo, él mismo se preguntaba, exponía sus planes a un fracaso?
La decisión definitiva no fue cuestión de una corazonada, ni tampoco de
un juego de azar: se resolvió después de estudios meditados en los que, puestos frente a frente los intereses particulares y los de la sociedad, triunfaron éstos.
Resultarían mezquinos por deshumanizados los industriales que vieran un
peligro en la reparación de los perjuicios sufridos por los obreros a causa
de los accidentes del trabajo. Y si la calidad de los inversionistas llegaba al
extremo de apreciar más sus intereses que la vida de sus trabajadores, no
valía la pena retener a tales elementos. La disyuntiva se presentaba clara,
precisa, frente a dos caminos: actuar, lo que significaba la presencia de dificultades, o esperar con los brazos cruzados a que el tiempo se encargara
de la solución del problema, lo que por lo pronto al menos, no cambiaba
la fisonomía del ambiente.

Se puso manos a la obra prefiriendo la lucha, signo en el caso de progreso, que la quietud, signo de cobardía y de atraso.
Puede argilirse que esta Ley adolece de grandes defectos, especialmente para su ejecución.
En efecto, establece el procedimiento judicial, mediante demanda, para
que sea el Juez de Letras de la Fracción Judicial correspondiente, quien
resuelva de la procedencia o no de la indemnización, y deja aun abierto
el camino para que la parte inconforme acuda en segunda instancia ante el
Tribunal de Justicia del Estado.
Tal procedimiento es determinante de una lenta y negativa protección del
trabajador. Puede alegarse también lo precario de las indemnizaciones; pero a quienes hagan hincapié en las deficiencias de la Ley habría que invitarlos
a colocarse en la época de su expedición.
Gran mérito merecen el General Reyes y los Diputados, si se toma en
cuenta el perfecto conocimiento que tenían de la materia. Citan a los principales tratadistas, que definían la responsabilidad del patrón, quien debía
"por su propio interés, calcular sobre su renta las reservas necesarias para
479

�compensar el uso de las fuerzas vivas y los accidentes que puedan sobrevenirles".
En la misma forma analizan las diversas leyes europeas y reconocen, sin
regateos, lo que, casi en los mismos términos, establecen como concepto jurídico de los accidentes el trabajo, y la responsabilidad patronal. Puede
ello concretarse en la definición, expresada en la exposición de motivos de
la Ley así: "todo accidente, hecha abstracción de sus causas posibles Y sin
tener en cuenta sus modalidades, por la sola circunstancia de que se relacione con una operación de trabajo, asegura a la víctima el derecho de
obtener una indemnización".
Aceptado el principio del riesgo y la responsabilidad patronal se presentaban a la consideración del General Reyes y de los legisladores la forma y los
términos de las indemnizaciones. Como base se tuvo en cuenta el salario
y el monto mereció esta especial mención: "Al determinar el monto de las
indemnizaciones, nuestra Ley debe separarse, en modo notable, de lo que
para casos idénticos prescriben las leyes europeas, pues entre nosotros la industria es naciente, y al regular, por un principio de equidad, el daño causado hay que adoptar un temperamento medio entre ese principio y el de
no hnponer cargas pesadas al apenas iniciado desarrollo de la industria".
La Ley fue producto de un estudio concienzudo y de una bien determinada decisión humana. Con todas sus deficiencias es indiscutible el mérito
del General Reyes y de los legisladores nuevoleoneses, que adelantándose a
su tiempo, encendieron una antorcha como signo luminoso de los principios
sociales que más tarde haría efectivos la Revolución.

•
RECONOCIMIENTO NACIONAL DEL PROBLEMA

Diez años después llegamos a la culminación de los anhelos proletarios
en la materia mediante la Constitución de 1917. Debemos admirar la previsión de los ~onstituyentes al comprender en el artículo 123 las bases fijas
y concretas que se incluyeron sobre los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, así como sobre seguridad e higiene. Todo ello quedó
comprendido en las fracciones XIV y XV que literalmente dicen:

XIV. Los empresarios serán responsables de los accidentes del trabajo y de las enfermedades profesionales de los trabajadores, sufridas
con motivo o en ejercicio de la profesión o trabajo que ejecuten; por
lo tanto, los patronos deberán pagar la indemnización correspondiente,

480

según. que haya traído como consecuencia la muerte o simplemente incapacidad temporal o permanente para trabajar, de acuerdo con lo
que las leyes determinen. Esta responsabilidad subsistirá aun en el caso
de que el patrono contrate el trabajo por un intermediario.
XV. El patrono estará obligado a observar en la instalación de sus
establecimientos, _los preceptos legales sobre higiene y salubridad y a
adoptar las medidas adecuadas para prevenir accidentes en el uso de
la_s máquinas, instrumentos y materiales de trabajo, así como a organizar de tal manera el trabajo que resulte, para la salud y la vida de
los trabajadores la mayor garantía compatible con la naturaleza de la
negociación, bajo las penas que al efecto establezcan las leyes.

Vale la ~ena detenernos unos momentos en lo que significó, para el Congreso Constituyente del 17, la redacción del artículo 123, que trata sobre los
prob_lemas del trabajo, en los aspectos individuales, colectivos, sociales y económicos.
Al presentarse a discusión el artículo 5o. del proyecto de constitución, que
comprendía los ?ere~hos individuales y lo relacionado con el trabajo, se dio
lugar a largas discusiones, pues había un interés, que bien puede calificarse
~e desbordado, por incorporar a la Constitución preceptos claros, substant'.vos, sobre_ los derechos del trabajo, acordándose, después de largas oiscus10nes que ilustraron el problema, separar lo relacionado al trabajo para que
se formulara un artículo especial, que sirviera de base firme para una futura
legislación en la materia.
Con motivo de este acuerdo varios Diputados efectuaron continuas reuniones en la _Oficina del Diputado Ing. Pastor Rouaix cambiando impresiones
hasta formalizar un anteproyecto que entregaron a la comisión encargada de
formular el proyecto definitivo que había de presentarse a la Asamblea.
. ,Estamos en el año de 191 7, a la distancia de once años de la promulgacion en Nuevo León de la Ley sobre Accidentes del Trabajo. Consecuentemente el material informativo de que disponían los Constituyentes además
de ser más abundante, contenía el valor inestimable de la experie;cia. Tal
he~o no de~merece su labor, todo lo contrario, la enaltece por la ponderación y sentido práctico que imprimieron a sus conclusiones.
_ Corresponde citar los nombres de quienes integraron esa Comisión: senores General Francisco J. Mújica, Enrique Recio, Lic. Enrique Colunga
~lberto Román y Prof. Luis G. Monzón, pero al mismo tiempo debe men~
cion~rse . ~bién a los Diputados que participaron con mayor empeño en
la discusion de los postulados que informan el artículo 123 que fueron ade~ás de los mencionados, los señores Ing. Félix F. Palavicini, Carlos' Gracidas, Lic. José Natividad Macías, Lic. Hilario Medina, Lic. Gerzayn Ugar-

481
H3i,

�te, Gral. Heriberto Jara: todos ellos habían formado parte del grupo que
estudió previamente la integración del mencionado artículo 123. Conviene
también destacar el sentido de responsabilidad que privó en las discusiones,
pues algunos de los Diputados, de principios sociales avanzados, subordinaron a los intereses del país sus ideales, convencidos de que no era el tiempo
de ir más adelante.
Citaremos al azar algo que expresó el General Jara al discutirse uno de
los puntos más álgidos que comprende el artículo 123, lo relativo a huelgas.
Decía el Gral. Jara: "En la persecución de este fin he consagrado mis
esfuerzos durante algunos años, pero jamás en mi lucha en este sentido he
ofrecido nada a los trabajadores que sea utópico, que sea irrealizable y, por consiguiente, inconveniente; más aún, creo que cuando en el afán de captarse simpatías, en el afán de significarse como partidarios del trabajador, se recurre a
ofrecimientos desmedidos, se recurre al engaño y al sofisma, entonces, sencillamente se comete un delito y un delito contra una clase respetable por mil
títulos, contra una clase digna de consideración y apoyo".
Fue así como nació en México el principio legal que ampara el derecho
del trabajador en todo cuanto se relaciona con la materia del trabajo. Hubo
de parte de los constituyentes un sentido humanista, que no se pervirtió con
posturas demagógicas. Triunfó la cordura dándose un paso firme en la
protección justa, equilibrada del trabajador, con plena garantía del respeto
a su persona humana.

•
APLICACIÓN NACIONAL DE LOS NUEVOS PRJNCIPIOS

De aquí pasamos a la Ley Federal del Trabajo, promulgada el 18 de
agosto de 1931, en la que se define el riesgo profesional en los términos
categóricos siguientes:

En 1919, se discutió en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión
un ~roy~cto de ley del trabajo, que correspondía al Distrito Federal y a los
Temtonos, pues conforme a la Constitución los Estados tenían el derecho
de expedir sus propias leyes. Tal proyecto quedó donnido en la Cámara
~e Senadores. Años después, en 1929, se operó un cas:&gt; semejante con idénticos resultados. Con la experiencia adquirida durante la vigencia de las
Leyes ~el Trabajo de los Estados, que acusaba una perniciosa anarquía, se
procedió a reformar el artículo 123, otorgando el carácter de federal a su
reglamentación. Y en el año de 1931, como queda dicho, fue promulgada
la Ley, la que estuvo en vigor hasta el 30 de abril de 1970; pues el lo. de
may~ siguiente principió a regir la nueva Ley del Trabajo, la que define
los nesgos del trabajo en la siguiente forma:
Artículo 4 73. Riesgos de trabajo son los accidentes y enfermedades
a que están expuestos los trabajadores en ejercicio o con m otivo del
trabajo.
Artículo 474. Accidente de trabajo es toda lesi6n orgánica O perturbaci6n funcional, inmediata o posterior, o la muerte, producida repentinamente en ejercicio, o con motivo del trabajo, cualesquiera que
sean el lugar y el tiempo en que se preste.
Quedan incluídos en la definici6n anterior los accidentes que se
produzcan al trasladarse el trabajador directamente de su domicilio
al lugar del trabajo y de éste a aquél.

Artículo 475. Enfermedad de trabajo es todo estado patol6gico derivado de la acci6n continuada de una causa que tenga su origen 0
motivo en el trabajo o en el medio en que el trabajador se vea obligado
a prestar sus servicios.

•
JURISPRUDENCIA

Art. 284. Riesgos Pro/esionales son los accidentes o enfermedades a
que están expuestos los trabajadores con motivo de sus labores o en
ejercicio de ellas". "Art. 291. Los patrones, aun cuando contraten por
intermediarios, son responsables de los riesgos profesionales realizados
en las personas de sus trabajadores".

Correspondiendo a la Suprema Corte de Justicia de la Nación afinar v
afianzar los conceptos que de estas disposiciones se derivan se formó juri;.
prudencia en numerosos casos.

Con anterioridad se habían expedido leyes del trabajo en diversos Estados
como Yucatán, Veracruz, Sonora, Jalisco y Tarnaulipas y todas ellas comprendían el precepto invariable de la responsabilidad de la empresa en los
riesgos profesionales.

Accidente de Trabajo. En casos de accidentes de trabajo, el accidentado s6lo tiene que demostrar haberlo sufrido en el lugar y con
motivo del trabajo, para que la responsabilidad recaiga sobre el que

482

Como punto de referencia podemos citar las siguientes Ejecutorias:

483

�se beneficia con los servicios prestados, quien, para el efecto, debe estimarse como patrón. Directo 4110/ 1952.
Enfermedad Profesional. Tratándose del pago de indemnización por
concepto de enfermedades profesionales, basta _con que el ~brero suf~a
una en/ermedad, en el desempeño de su traba¡o o con motivo del mismo, para que tenga derecho a ser indemnizado, quedando la car~a de
la prueba del hecho relativo a si la e_nferme1ad es o no profesional,
al patrón (Apéndice de Jurisprudencia, Tesis 43~, p. 8':4) •
Accidentes de Trabajo. El patrón está obligado a indemnizar al obrero por los accidentes de trabajo que sufra, aun cuando obre con d~scuido de acuerdo con el artículo 317 de la Ley Federal del Traba¡o,
el cu~l no exime al patrón de las obligaciones que le impon_e el Título que se refiere a los riesgos pro/esionales, porque el traba¡ador. ~xplícita O implícitamente, haya asumido los riesg~s de su ~cupa~ion;
porque el accidente haya sido causado por descuido .º negligenci~ de
algún compañero de la víctima, o porque haya ocur~ido por ne~lig~~cia O torpeza de aquélla, siempre que no haya habido premeditacion
de su parte. (Apéndice de Jurisprudencia. Tesis 14, p. 37).
Seguro Social. Si las empresas aseguraron a sus trabajad~res de _acu~;do con la Ley del Seguro Social, quedan libres de toda mdemmzacion
por riesgo, en atención a lo que dispone el artículo ~ de la Ley del
ramo. Directo 9685 / 1946, enero 23 de 1953.
Ley del Seguro Social. Artículo ~- El patrón que, en cumplimi~nto
de la presente Ley, haya asegurado contra accidentes ~e~ traba¡o ~
en/ermedades profesionales a los trabajadores a su servicio, qued~r~
relevado del cumplimiento de las obligaciones que sobre respon:abtlidad por riesgos profesionales establece la Ley Federal del Traba¡o.
Sería exagerado asegurar que se ha llegado a la perfección en el cumplimiento de lo preceptuado sobre los riesgos profesionales, así como en ~u
concepción jurídica; pero cabe afirmar que es uno _de los renglon~s ~:s
elaborados y más cercanos a la justicia, de cuantos integran la legislac1on
del trabajo.
Monterrey, N. L., Noviembre de 1970.

VALOR SOCIOLóGICO DEL FACTOR RACIAL
Lucxo

MENDIETA y NúÑEz

Doctor en Derecho.
l. G_oncepto de raza. 2. Antagonismos y afinidades raciales. 3. Superioridad e inferioridad de las razas. A). La existencia de razas humanas. B). Las desigualdades raciales. C). La existencia actual de razas superiores y razas inferiores. D) . La superioridad Y la in/erioridad constitucional de las razas. E). Racismo Político y Racismo Cient!fico. 4. Importancia del factor rncial en las sociedades humanas. 5. El
mestizaje. 6. Raza y Aculturaci6n.

l. Concepto de raza. Para comprender cuál es el valor sociológico del
factor racial, o, en otras palabras, la influencia que ejerce en la organización y en la vida de las sociedades humanas, es necesario, ante todo, definirlo.
Desde un punto de vista puramente zoológico, los seres vivos han sido
clasificados, por los naturalistas, agrupándolos según las semejanzas de sus
características físicas fundamentales, en género, especie, raza, variedad, familia, individuo. Cuvier define la especie como un conjunto de todos los
cuerpos organizados nacidos unos de otros o de padres comunes y que se
asemejan tanto entre sí, como a sus progenitores.1
Para formar las especies se recurre a las semejanzas morfológicas; "pero
es preciso tener muy en cuenta, dicen Lester y Millot, apoyándose en E.
Rabaud, que a pesar de los esfuerzos de los clasificadores, 'la apreciación
de las semejanzas y de las diferencias no reposa sobre ninguna regla precisa'.
Elementos subjetivos -el coeficiente personal, la experiencia-, intervienen
con un amplio margen en la determinación, hasta el punto de que tal agrupación, elevada al rango de especie por los unos, no será para otros más
que una simple variación local".2
1

P. LEsTER y J. MILLOT, Las Razas Humanas, Ed. América. México, 1945, p. 17.
• LEsTER Y M1LLOT, op. cit., p. 18. E. Rabaud. Elementes de Biologie General.
París, Alean, 1928, p . 18.

�.,
..
ía si en diciendo los autores citados,
11
definir la especie
, .t de la especie y as1, se ega a
1
1
"para precisar os mu es
,
d ctos fecundos' . pero aparte
, •
d
s que dan entre si pro u
'
.
como con1unto e sere
·t ·o resulta que las uruones
. .
han hecho a este en en '
de otras ob1ec10nes que se .
, ·¡ (los híbridos de perro y lobo,
.
ecinas
no
siempre
son esten es
entre especies v

Se recurre tamb1en a la ÍISlolog '. gu ,

etc.)".
.
d
ue "es imposible establecer, entre
Lester y Millot concluyen afITTDan o q
dan a una realidad obje.
specíficos que correspon
.
los seres vivos, patrones e
.
1 clasificaci6n de los organismos y
tiva; estos modelos son necesanos para. a
da reducida a un grupo purac6modos para designarlos, pero la e~pec1e q~:s organismos estudiados".s
mente convencional cuyo valor vana co~d d
rfectas es decir constituí.
t do caso no son um a es pe
'
'
Las especies, en
d sus individuos ofrecen no. 1 · que gran numero e
das por seres 1gua es smo
.
,
pueden ser agrupados, a
tables diferencias dentro de la semeJ~ª comun y
, n tales diferencias, en variedades.
.
.
su vez, segu
. f.
sus caracteres diferenciales a
Cuando las variedades de la especie i1an oce con el nombre de razas.
.
fonnan lo que se con
través de las g:nerac1ones,
, n la definen los autores citados, "una vaEn consecuenc1a, la r~ es, segu .. a r la herencia".
. . , de la especie mas o menos f1Jad po
1 b
de
nac1on
. . . '.
b estas nociones genera¡es porque son a ase
Es necesano insistir so re .
d
, ter sociol6gico y sobre todo por·
postenores
·
de
nuestras especu¡ac1ones
. . ed carac
1
desde el punto de vista
ue la determinación e a raza,
.
"l mis
b
que su rayan q
MiliOt es muy relativa, pues:
o
,
afirman Lester y
,
•
11
la zoolog1a, como
.
. t definidos ambas nociones egan
.
tolera límites taJan es
'
Ji
mo que la especie no
h di h para la especie puede ap carse
hasta confundirse. Todo lo que se a c ~ decirlo una especie dentro de
a. la raza es por as1
'
íntegramente a 1a raz '
' d
ceptos es puramente conven. . . , entre estos os con
.d d
d
la especie y la ishnc1on
. . . f rbl de ninguna capac1 a
d.
de ningún cnteno in a i e,
cional. No isponemos
d . d. ·duos son de la misma raza o perteque nos permita afirmar que os ~ .iv1 " •
trario a razas distmtas .
1
neceo, por e con
'
, t
ool6gico a la Antropología, reTrasladando estos concep~os de h carac erdz la especie sapiens, comprende
sulta que el hombre del genero orno y e
.d d
forman a su vez, las razas.
diversas vane a es que
'
d f.
1 raza humana como una
. d
Lester y Millot e me a
1
Pittard, cita o por
.
'
proceden de progenitores de a
"reuni6n de individuos seme1antes y que d . t en seguida no difiere en
f • •,
mo se a v1er e
,
misma sangre"; esta de m~c1on, ~o tim precisamente lo que distingue al
d d 1 concepto zoológico y eses a
na
a e d e 1os demas
, animales: la inteligencia creadora.
hombre

°

• LESTER

y

M1LLOT,

• LESTER Y MtLLOT,

486

,

· p. 19.
op. cit.,
· p. 20 .
op. cit.,

,

Según Frank Hankins, citado por Oliveira Vianna, las razas son "las variaciones de ciertos atributos fundamentales que pertenecen a toda la humanidad".ª
Esta definición parece más aceptable, puesto que los atributos fundamentales de la humanidad son físicos, psicológicos y sociales.
Mühlman entiende por raza: "un grupo de individuos de caracteres semejantes en sus personalidades psico-físicas, dispuestos alrededor de un valor
padrón fundamental formando y conservando su tipo por medio de mezcla
y selección subsecuentes".

Si tratándose de las razas puramente zool6gicas, resulta, según hemos visto, en extremo difícil diferenciarlas con exactitud absoluta, tratándose de
las razas humanas el elemento psíquico racional que forma parte inescindible de su naturaleza hace prácticamente imposible esa diferenciación.
Como dicen Lester y Millot, en algunos casos pueden distinguirse las razas con bastante facilidad: "un sueco, un negro, un mongol, aparecen a primera vista bajo aspectos físicos bastante diferentes, que hacen fácil y acentuada su clasificación en distintas categorías; pero cuando se trata de extender a toda la humanidad este trabajo de clasificaci6n, de diferenciar las
diversas razas humanas, se tropieza en seguida con invencibles dificultades".
"Como nos ocurre con el concepto especie en zoología, agregan, no disponemos de medio cierto y seguro para separar las razas y todas las definiciones propuestas resultan vagas a la postre".6

La Antropología-física, sin embargo, proporciona cierto número de caracteres corporales que se dividen en dos clases: descriptivos y conmensurables,
para clasificar a las razas.
Los primeros son: la coloración de la piel que puede precisarse mediante
la escala cromática, la naturaleza y el color de los cabellos, el desarrollo del
sistema piloso, la forma de los ojos, y el color del iris, la forma de la nariz,
la forma de la mandíbula, la forma de los labios y de las orejas y hasta
ciertas peculiaridades de los órganos genitales.
En cuanto a las características raciales conmensurables, son aquellas que
pueden ser medidas, apreciarse matemáticamente y se reducen a cuatro fundamentales: la talla, el índice cefálico, el índice facial y el índice nasal.
La talla se refiere a la altura del cuerpo, el índice cefálico "es el porcentaje de la relación del diámetro transversal máximo de la cabeza, al diámetro antero posterior"; el índice facial lo constituye "la relación centesimal
• OuvEtRA VIANNA, Rafa y Assimilacao. 3o. Ed. Aumentada, Biblioteca Pedag6gica Brasildra. Companhia Editora Nacional. 1938, p. 96.
• LESTER y MiLLOT, op. cit., p. 22.

487

�de la anchura de la cara a su altura" y el índice nasal "la relación centesimal de la anchura de la nariz a su altura".1
Los caracteres corporales, ayudan, desde luego, a precisar, en cierto modo,
los rasgos y las modalidades somáticas generales _que ofre~e- un grupo humano determinado; pero no sirven para diferenciar y clas1f1c~ ~ las razas
porque en todas ellas se encuentran individuos cuyas caract~nst1cas a~tropológicas físicas coinciden con las de in~i~id~os de ?~os con1un_tos raciales.
En otras palabras, ninguna estatura, m md1ce cefahco, por e1emplo, son
exclusivos de una sola raza.
.
El método conmensurable ideado por Broca, según los autore_s que vemmos citando, "produjo ilusión, en la época en que fue estable~1do, de que
iba a permitir la clasificación rigurosa de las razas, p~oporc1~n~ndo ~a
precisión matemática allí donde la observación no pod1a sum1mstrar ~as
que datos inciertos y vagos. En realidad, como lo ha hech~ notar R1vet,
en todos los casos en que la identificación es posible, las medidas no hac~n
mas que confirmar lo que el examen directo hecho ~or un .expe~to h~bna
descubierto a Ja simple vista; cuando, por el contrario, es rmpos1ble i~entificar a un individuo, según sus caracteres morfológicos, todas las medidas
que se puedan tomar tampoco permitirán c!~sificarle dentr? de tal ~ cual
precisa su
raza. E l método métrico facilita la expresion de un caracter,
,, 8
valor, pero no resuelve el problema de las razas humanas ..
Se ha pretendido también determinar la . raza ~r medio de los caracteres antropológicos de órganos, aparatos y sistemas mte~nos del cu~rpo humano, porque Eduard Loth "ha demostrado en_ una sene d_e trabajos, Y no
hace mucho en una obra de importancia capital, el partido que para la
· , de las razas se puede sacar del estudio de los músculos,, los
c1asi'fºicac1on
d
9
intestinos, las arterias, las venas y el sistema nervioso"; . , pero este meto o
' no ha sido perfeccionado, está en vías de exp1orac1on.
aun
· ·' d e Ia raza por el
Se ha tratado, además, de llegar a la determmac1on
metabolismo basal y los grupos sanguíneos.
.
, .
,
El metabolismo es "el conjunto de transformaciones qu1ID1cas. y energcticas que se producen en el interior de u~ ser vivo. El_ ~etabohsmo basal
es la forma mínima del metabolismo y consiste en la med1c~on. ~el calor producido por las reacciones químicas del organ_ismo de un ~diVJduo, lo_cual
se logra, indirectamente, dosificando las cantidades de oxigeno absorbid? Y
de gas carbónico eliminado, durante un tiempo determinado de respiración. Esas cantidades son proporcionales al calor producido".10
• LBSTER y M1LLOT, op. cit., pp.

25 y

siguientes.

• LESTER y MJLLOT, op. cit., p. 32.
. .
• LESTER y MILLOT, op. cit., pp. 38 y Sl~Ul~ntes.
,. LEsTER y M1LLOT, op. cit., pp. 150 y s1gu1entes.

488

La medición del metabolismo basal se logra mediante un aparato adecuado, en sujetos que están en ayunas y en condiciones de temperatura y
reposo que aseguren la no intervención de factores extraños en el experimento.
De los estudios hechos hasta ahora, parece que el metabolismo basal difiere en cada raza; pero aún no se han obtenido resultados definitivos. También se hacen exploraciones de metabolismo especiales "que demuestran que
los procesos íntimos de la nutrición y de la secreción no son idénticos en
las diversas razas" sin que, por alentadores que sean, pueda decirse que ya
constituyen una base firme para la diferenciación racial.11
Como es sabido, la sangre contiene, entre otras, una substancia llamada
aglutinógeno, que es de dos clases: una designada con la letra A y otra
con la letra B. En la sangre de algunos individuos hay las dos clases de
aglutinógeno, en otros una sola y en otros más, ninguna. Así se forman
cuatro tipos de grupos sanguíneos: el primero formado por los individuos
en cuya sangre existe el aglutinógeno A; el segundo en los que poseen el B;
el tercero por quienes tienen A y B y el cuarto por los que carecen de uno
y otro, o sea cero(O). Es decir los grupos sanguíneos son A; B; AB y O.
Como los grupos sanguíneos son permanentes en los individuos y además
hereditarios, se pensó que podría servir para clasificar a las razas; pero bien
pronto se vio que personas de distintas razas tienen sangre del mismo grupo.
Recientemente y bajo la influencia de los descubrimientos de Mendel y
Morgan sobre la herencia, algunos autores intentan formular la Teoría genética de la raza. Esa teoría no trata de establecer los signos rácicos diferenciales, sino explicar el origen de las razas y de los cambios raciales por
la combinación de los genes en la procreación, pretendiendo que en ellos
están las características somáticas del nuevo ser. Ashley Montagu da la siguiente definición genética de raza:
"En el mejor de los casos, el término raza puede, en el sentido genético,
ser redefinido como un grupo de individuos de los cuales una considerable
mayoría, tomada en una época determinada, se caracteriza por la posesión,
a través de una herencia común, de determinado número de genes fenotípicamente seleccionados ( es decir basándose en determinados caracteres visibles y mensurables) y que establecen los límites raciales entre ellos y otros
grupos de individuos de la misma especie, que no se caracterizan por un
grado tan alto de frecuencia de estos genes particulares".12
Nótese la impresión de lo que podría llamarse el índice genético porque
se refiere a una "mayoría considerable; pero no a la totalidad de cualquier
u LESTER y MILLOT, op. cit., pp. 150 y siguientes.
" AsuLEY MoNTAou, p. 49.

489

�grupo racial genéticamente estudiado. Esto se confirma en la definición de
H. S. Jennings:
"Una raza en el hombre es simplemente un grupo de individuos que
tienen muchos genes en común o muy parecidos, aun cuando también hay
muchos genes diversos entre los individuos que componen la raza y que se
diferencian, respecto de sus genes comunes, de los otros grupos de individuos que componen la raza. Ninguna raza es uniforme en lo que atañe a
sus genes".13
Ya se ve, por lo antes expuesto, que ni la genética es una base absolutamente segura para clasificar a las razas. Cuando más, explica el origen
de caracteres visibles y mensurables en la parte mayoritaria de un grupo
racial; pero siguen siendo los mencionados caracteres, fundamentales, prácticamente, para distinguir las razas.
En resumen, hasta ahora no hay manera científica de determinar la raza,
no se sabe en qué consiste y sin embargo las razas humanas son algo evidente, se ofrecen a la experiencia como grandes conjuntos de individuos
que tienen características morfológicas semejantes, transmisibles por la herencia y diferentes, juzgadas en su totalidad, de las que, a su vez, distinguen
a otros conjuntos humanos. Es, pues, perfectamente legítimo hablar de razas aun cuando no sepamos a ciencia cierta qué es la raza, como hablamos
de tantas cosas que nos rodean aun cuando desconozcamos su naturaleza
porque para hablar de ellas nos basta constatar su existencia.
Con base en el conocimiento empírico de las diferencias somáticas aludidas, se ha tratado, desde tiempos remotos, de clasificar a las razas humanas
y en épocas recientes, con apoyo en datos antropológicos físicos que, según hemos visto resultan, a la postre, inoperantes.
Además de las clasificaciones de Lineo y de Blumenbach, puede citarse
la de Kant, que en su Antropología considera que las razas principales son:
la blanca, la negra, la amarilla y la hindú.u
Robert Lowie, después de afirmar que "es extremadamente difícil la discriminación de los grupos sobre una base racial y que ningún criterio es satisfactorio", concluye :
"Pero nosotros nos contentaremos con una clasificación grosera y distinguiremos cuatro divisiones principales: los Australoides, los Negroides, los
Mongoloides y los Blancos.15 Lester y Millot, inspirándose principalmente
en los últimos trabajos de Haldon, Montaudon y von Eickstedt, proponen
» H. S. ]ENNINGS, Bases Biológicas de la Naturaleza Humana. Espasa Calpe Argentina, S. A., p. 285.
&gt;&lt; A. MENZEL, Introducción a la Sociologia. Ed. Fondo de Cultura. México, p. 111.
,. RoBERT Low1E, Manual O'Anthropologie Culturelle. Payot.. París, pp. 12 Y 13.

490

la siguiente clasificación que "se basa únicamente en consideraciones de orden somático" :
lo.
2o.
3o.
4o.

Grupo
Grupo
Grupo
Grupo

pigmeo.
negro.
amarillo.
blanco.

Podríamos transcribir mayor número de clasificaciones sin otro resultado
que confirmar lo antes dicho sobre la ausencia de todo fundamento científico en materia de diferenciaciones raciales.
"Algunos autores, dicen Lester y Millot, han llegado hasta a renunciar
al establecimiento de grupos raciales y se han limitado a la descripción
sucesiva de un número considerable de pueblos y de tribus siguiendo solamente el orden geográfico; otros han hecho intervenir en su clasificación las
realidades o hechos lingüísticos o etnográficos" .16
Si se tratara simplemente de una cuestión zoológica, naturalista la clasificación de las razas humanas no tendría mayor importancia y podría aceptarse .cualquiera con fines metodológicos para describirlas al igual que las
espeaes y las razas de otros animales; pero en el hombre no sólo cada conjunto racial se distingue de los otros por ciertos caracteres morfológicos generales de los individuos que los integran, sino también por sus peculiaridades psicológicas y sociales.
En efecto, es indiscutible que los conjuntos raciales que advertimos por
sus diferencias somáticas, tienen también características psicológicas diferentes que, inclusive, fueron consideradas desde la antigüedad como posible
base para clasificar a las razas humanas. "Platón, dice Menzel, habla de las
características de los escitas, fenicios, egipcios y griegos, destacando, sin embargo, más bien los caracteres psíquicos que los antropológicos" .-17
Además, los individuos que forman las razas humanas, no sólo conviven sobre la tierra, como los otros animales, en relaciones de carácter biológico, sino que entre ellos se establecen interacciones sociales que influyen
en su psiquis, y a veces, hasta en sus características somáticas, imprimiéndoles
un sello especial.
La influencia de los conceptos, de los prejuicios, de las costumbres sociales
Y de la situación política de cada raza sobre el aspecto físico de sus individuos es indiscutible, especialmente sobre sus gestos y la expresión de su
facies en los que acaban por dejar huellas indelebles que formando parte
op. cit., p. 84.
op. cit., p. 111.

•

LESTER y MJLLOT,

n

A.

MENZEL,

491

�muy significativa de sus características raciales, escapan a toda medida y a
toda descripción técnica. Apenas si el arte pictórico, la literatura, la fotografía y mejor aún el film cinematográfico que logra captar el movimiento
vital, pueden dar una idea de los semblantes humanos en los que acaso radica el inasible secreto de la raza.
Porque en todos los grandes y pequeños conjuntos raciales hay individuos
altos y bajos, gruesos y delgados y de diversos tonos en el color de la piel;
pero a pesar de estas y otras diferencias antropológicas físicas se distingue a
cada uno de esos conjuntos por lo que se llama, en lenguaje vulgar, "el parecido", compuesto por innumerables pequeños rasgos somáticos, especialmente fisiognómicos que dan a los cuerpos y a los rostros de la mayoría de
los integrantes de una misma raza, cierta semejanza, ese "aire racial", que
es como el "aire de familia" que identifica a los hermanos no obstante que,
con frecuencia, tienen rasgos físicos muy diferentes.
"¿Cuáles son, dice Spengler, para nuestros sentidos, sobre todo para nui_stros ojos, las notas por las cuales conocemos y distinguimos las razas? Sin
duda pertenece esto a la fisiognómica, como la clasificación de los idiomas
18

pertenece a la semántica" .
La constitución física de las razas humanas y su "expresión racial" , dependen también de la alimentación, condicionada, en gran parte, por el territorio en que viven y que, a su vez, depende de circunstancias históricas y
políticas. Se deriva, igualmente, de situaciones de libertad o esclavitud, de
poder o de sujeción largamente vividos; en fin, de motivaciones de orden
social.
Llegamos, así, a la conclusión de que la definición de la raza, tratándose
de los seres humanos, no puede ser exclusivamente zoológica porque constituye un complejo biológico, psíquico y social que sólo es posible comprender
dentro de un amplio concepto sociológico.
Las razas humanas están formadas por grandes conjuntos de personas que
poseen rasgos somáticos parecidos y caracteres psicológicos y sociales comunes
transmitidos y conservados por la herencia. Estos rasgos y caracteres son diversos de los que, a su vez, distinguen a otros conjuntos humanos semejantes.
La raza es, ante todo, una realidad social.
Cuando hablamos de la fijación hereditaria de las características sociales
nos referimos a la sucesión tradicional de esas características que equivale,
en cierto modo, a la herencia biológica puesto que en lo social produce resultados semejantes a los de aquélla en lo físico.
Este concepto sociológico de raza, lejos de ser estático, subraya, implícitamente, el dinamismo de las razas, pues éstas sufren modificaciones y trans111

492

O.

SPl!.NGLER,

La Decadencia de Occidente. T. III, p . 177.

formaciones a lo largo del ti
E
ciales, entran en relaciones qu:m:~ luna;uanto ~o~plejos biológicos y sopor extinguir a las razas en
. g a mestizaJes que a veces acaban
su propia mezcla pa d
• .
nuevo grupo racial.
b"
.
ra ar nac1ID1ento a un
0 ten por el mecarusmo de
.
sm llegar a la total fusión l
contactos y selecciones
. .
, as razas en contacto
b"
'
cultandades psicológicas y
·a1
acusan caro 10s en sus pes
SOCl es.
e da también el caso de que
se segregan del conjunto por d tpeq~endos o _grandes sectores de una raza
.
e ermma as circunstanc.
cerse a regiones distantes del habitat d 1 , 1
tas y van a establecurso del tiempo esos sectore
d e nuc eo primigenio. Con el trans'
s segrega os llegan a ad · ·
Y características psicológicas y
.
qumr un aspecto físico
SOCia1es en algunos e
1m
e
as
que
caracterizan
a
1
'.
.
asos
tota ente diversas
d 1
a raza ongmal y en
.
un nuevo grupo étnico.
'
consecuencia constituyen
Todo est~ apoya nuestro concepto socioló ·e
.
sonas con cierta aparienc1·a f' .
gt o de raza, conJunto de per1SJca general y un d
•
cultura, entendiendo ésta como estilo de v·d ~ ete~nada psicología y
algunos de quienes compone
.
t a, independientemente de que
n ese conjunto O todo
l6g'
nezcan a otras razas
•
s, zoo 1camente perteO
.
sean mestizos.
'
se dice' por eJ· empl0 , que está, demostrado h · t, ·
de Etiopía son de raza blanca
l
,
is oncamente que los negros
considerados ahora como de y qbule os bulgaros, los turcos y los finlandeses
raza anca en
lid d
'
pero socialmente los primeros en s
Í . rea a son de raza amarilla; u
y los segundos, para los negros lo~ re ~¡°nes con los blancos, son negros,
en sus relaciones sociales serán' . ama os_ y los pueblos de raza blanca,
pues la raza en sí misma s1·n 1siempre. considerados como blancos. No es
0 e complejo apari ·
,
·
lógicamente valioso.
enc1a rac1a1-cultural lo socioEn el caso de los negros, es también la
. .
.
no la raza pura, pues en los Estados Unido/~anenc1a rac,,al_ la dominante y
hay muchos individuos negros que en realid=dNo:e Ame~1ca'. por ejemplo,
aspecto son tratados por la pobla . , bl
so mestizos' pero por su
An
Cion anca como negro
te estos hechos indudables las investí .
s.
terminar la raza ti"enen . t ,'
.
gac1ones y especulaciones para dem eres e rmportan ·
· íf
respecta a las relaciones de los gru s hum c1a cient ,~a; pero por lo que
Más adelante trataremos d l ~l
anos entre s1, salen sobrando.
una persona no corresponde el prol ~roa que surge cuando la cultura de
a a re ac1onada con su apariencia racial.

2. Antagonismos y afinidades raciales En el
. .
es la raza, el aspecto físico f
. . .
complejo b10-psico-social que
en gran
rt l
tene capital importancia porque de él depende,
pa e, a mezcla de razas.

-----

,. J_EAN BUNHES, citado por A.
Amé nea. México, 1938, p. 194.

euv1LLIER,

lnt d
·ó
ro ucci n

ª

la Sociologla. Editorial

�Es indudable que hay razas físicamente antag6nicas y otras entre las cuales las afinidades somáticas o simplemente la ausencia de antagonismo, facilitan los contactos y las fusiones.
El antagonismo físico de raza está basado, principalmente, en las apariencias corporales; pero el sentimiento de repugnancia racial obedece también
a ideas y prejuicios colectivos.
"No sólo el hecho de que se tenga en cuenta el lazo de sangre, dice Max
Weber, sino también el grado en que se tiene en cuenta, se halla codeterminado por factores distintos de la mera afinidad racial objetiva. La más
pequeña gota de sangre negra descalifica irremisiblemente en los Estados
Unidos, mientras que no lo hace una considerable cantidad de sangre india.
Al lado de los factores estéticos, que sin duda alguna entran en juego, influye también el recuerdo de que los negros, al contrario de los indios, fueron un pueblo de esclavos, es decir un grupo descalificado en clase social.
Las diferencias estamentales, por lo tanto, adquiridas y especialmente diferencias de 'educaci6n' (en el sentido amplio del vocablo) , constituyen un
freno mucho más fuerte del connubio convencional que las diferencias del
tipo antropol6gico. La mera diferencia antropol6gica decide sólo en pe20
queña medida, prescindiendo de los casos extremos de repugnancia estética" .
En general, puede decirse que hay afinidad entre las razas cuando la mezcla da lugar a un tipo en el que no son demasiado ostensibles las huellas
somáticas del mestizaje; de tal modo que los descendientes de mestizos, al
cabo de varias generaciones, se asemejan totalmente a la raza dominante no
sólo desde el punto de vista antropol6gico, sino psicológico y cultural.
En cambio, cuando la diferencia antropológica de las razas es extrema y
el mestizo acusa rasgos indelebles de una de las dos razas, el antagonismo
es evidente. La tragedia actual del mestizo, en estas condiciones, consiste
en que se encuentra colocado al margen de las dos razas que le dieron origen,
igualmente repudiado por ambas, puesto que su tipo antropológico no encaja en ninguna de ellas. En la base de esta repugnancia se advierte, con
seguridad, el sentimiento estético, la repulsión física, indudable, agravada,
como dice Max Weber, por circunstancias sociales.
Estas consideraciones sobre antagonismos y afinidades raciales, confirman
el concepto sociológico de raza antes expuesto.
3. Razas superiores y razas inferiores. La idea de la existencia de razas
superiores y razas inferiores es muy antigua. Puede decirse que todos los
pueblos tienen en sus leyendas y en su religión, rotundas afirmaciones sobre

la excelencia y la superioridad de su raza frente a otros g
·
so sea este un sentimiento innato d
.
rupos raaa1es. Acae propia conservación I t·
.
a1 que posee individualmente t odo ser h umano
co ec iva semeJante
Pero no fue sino hasta mediados del si 1 •
Arthur de Gobineau: Essai sur l'i
r / ; XIX, con la_ obra del Conde
1855) que se planteó en el rn d nega it
e~ races ~umames (París 1853,
Gobineau aseguró que las
un o esdta ~uesttón apasionante. El Conde de
razas son es1guales que h
razas inferiores y de las tres
. . .'
ay razas superiores y
razas puras pnm1ttvas. la blan
1
.1
l
. .
ca, a aman! a y
la negra, la superior es la blanca y d ,
"L d .
e esta a raza aria.
a es1gualdad de las razas se , n 1
.
hecho de que hasta el presente 'h gu e autor citado, está probada por el
.
.
ay numerosas razas qu
b
.
.
e no o stante su mi1enana eXIstencia permanecen en 1os estadios
más · ·ti
d
No han sido capaces de crear d
prim1 vos e la cultura.
de los diferentes medios en quen:a: ~:d valr o de . ~rogresar a despecho
be a la inferioridad racial m, b"
o. u esterilidad creadora se deyoría de las
as . ien que a los factores ambientales. 'La marazas, agrega, son incapaces par ·
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Algunos auto
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ª •,siempre,
e ser civilizadas' "
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·
condiciones geográficas. pe G b'
gn_acion e un pueblo se debe a
'
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.
1 •
nantes: "El medio de Amé .
os eJemp os unpresionca era muy favorable
·
b
aborígenes de Am' ·
Y sm em argo las razas
.
enea, excepto tres de la América d 1 S
.'
nmguna gran civilización
d
e ur, no pudieron crear
Y se que aron en los estad'
· ··
parte, el medio de Egipto, de Atenas de
ios ~r:uruttvos. Por otra
ser favorable. Era pobre e . f'rtil h'
Esparta, de Asma, estaba lejos de
me
asta el punto de qu f
•
se procuraran la irrigación artificial
d
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b
Y que a optaran otras medidas Sin
. argo, a pesar de las condiciones desfavorables estas
. .
emmterno, modificaron su medio natu
'
. r~~' _gracias a su genio
Sostuvo tamb·, Gob'
ral y crearon c1vilizac1ones brillantes" u
ien
meau que
.
debe mantene
p~ra. que una raza conserve sus cualidades
generación de7as pura, pues el mestizaJe conduce indefectiblemente a la derazas que se mezclan.
Después del Conde de Gobineau, Houston Stewart
.
Les Fondements du siecle XIX (L G,
d
Chamberlam en su obra:
de Lapouge en sus libros· Les Sel/( en~e .; XIX Siecle), (1899); G. V.
role social (París 1899) ; Raz
~'~~s
es (París 1896), L'Aryen, son
Ammon, Francis Galton Ka i°P" e io od~ial (París 1909) ; así como Otto
'
r earson en iversas obras
tu .
l
.
. .
' sos vieron a tesis
de la desigualdad de las razas d 1
la raza blanca.22
y e a supenondad de la rama germánica de

/e~

Entr~ los au.1?res citados, especialmente Lapouge
a la p1gmentac1on de la piel, color del cabello y dey Arnrnon, atribuyeron
los ojos y sobre todo
n P. A.
174
y 175.

• MAX WEBER., Economía " Sociedad. Ed. Fondo de Cultura Econ6mica. México.
T. 11, p. 54.

494

" P. A.

· S ocio
· ¡ogiques
•
' Les Thl ories
Contemporaines. Payot. París, pp.

SoROKIN

SoROKIN'

op· cit·, pp· 175 Y s1gu1entes.
• .

495

�A ) . La existencia de razas hu.manas

a la forma alargada del cráneo, es decir, a los dolicocéfalos, signos de superioridad racial.
Estas teorías hirieron el orgullo de las otras ramas de la raza blanca y
provocaron inmediatas reacciones. V arios escritores publicaron obras demostrando que no existen razas puras, y algunos como Brunhes, llegaron a sostener que la raza es una ilusi6n.
La cuestión pasó del campo científico al político, principalmente a partir
de la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitler, basándose en las teorías que
establecen la superioridad germánica y en las doctrinas de Hegel y otros
filósofos, pretendi6 que a Alemania correspondía señorear al mundo y que
para lograrlo debería mantener pura su estirpe.
Desde ese momento, la literatura sobre los problemas raciales tomó un carácter político y se dividió en dos bandos: el de los "racistas" y el de los
"antirracistas", llenando de confusiones una cuestión que debe ser exclusivamente científica.
Refiriéndose a Latinoamérica y con apoyo en las ideas de Hankins y Papillant, Oliveira Vianna, eminente sociólogo brasileño, dice: "Entre los factores que más han concurrido para obscurecer el valor incomparable de las
nacionalidades americanas para los estudios de la raza, especialmente para
los estudios de la biología étnica, está la acción ejercida por aquellos publicistas y científicos europeos que reaccionaron contra los teorizantes de la superioridad de la raza germánica. Los pregoneros del 'pangermanismo', del
'nordicismo', del 'anglo sajonismo' habían creado con sus doctrinas un sistema
de ideas extremadamente chocante al orgullo nacional de varios pueblos
civilizados.
"Este hecho dio motivo, agrega, a una reacción que se caracterizó, como
era de esperar, por la sustitución de la tesis opuesta: la igualdad de todas
las razas. En su esfuerzo por la demostraci6n de la tesis igualitaria, estos
doctrinarios reaccionarios se preocuparon por acentuar la ninguna importancia de los estudios de raza. Como todas las razas son iguales ¿ para qué
perder el tiempo en investigaciones sobre biología diferencial de las razas,
sobre las cuestiones del mestizaje de las razas, sobre el problema de las
23
razas aptas a la civilización y de razas ineptas a la civilizaci6n?
Nosotros pensamos que es necesario retornar al plano puramente científico
para examinar el problema serenamente y en toda su amplitud y profundidad. Comprende ese problema, a nuestro parecer, varias cuestiones de ca-

B) · Las desigualdades raciales.

·

C
.
D)) • La
La existencia
s
. . actua1 de razas supenores
y razas inferiores
E) . R . upenon?~d y la inferioridad constitucional de la¡ razas.
. . . . ac~s~o p~htico y racismo científico. La discriminacio'n racial y la

d1scrumnac1on social.
A ) . L a existencia de razas humanas Ne a
.
.
manas sólo con el propósito d d
..
g r la ex1stenc1a de las razas hue estrmr por su base l
t .,
raza blanca germánica es
.
ª
pre ens1on de que la
1a superior no pasa de se
. ,.
f
.,
c1ent1f1ca que carece de t d f d '
r una o uscac10n antiincurren a menudo m o 1º un am
l ento y en la que, desafortunadamente
'
, uy e aros ta entos.
'
que aducen los que ruegan
.
sonLas
lasrazones
siguientes:
la existencia de las razas humanas

No hay razas puras· Desde el prmc1p10
. . . de I h
·d
mezclando los pueblos de la tierra d b.d
a m:~am ad se han venido
rras, contactos etc etc de t I
e i o a desplazamientos, invasiones, gue,
.,
.,
a manera que en la t lºd
1 d "
sangre de todos".
ac ua a todos tenemos
"En toda Europa, dice C. Kluckohn las Am, .
.
mación constante de mezclas
'
eneas, Afnca y Asia, la fornuevas y en gran
t •
nota fundamental durante los , ltº
·¡ - par e mestables ha sido la
u irnos m1 anos E t . ·r·
versidad
del
acervo
heredita
.
.
l
s o ·s1gn1
ica fº
que. la di,
n o, me uso en una. pobla
,
omogenea es grande s· •r·
bº ,
cion super 1c1almente
h
'
· igm 1ca tam 1en que l
·
o más individuos no indica
.
a semeJanza exterior en dos
necesariamente una ascend ·
,
. .
enc1a comun, pues
1as semejanzas pueden ser el producto de
teres derivados de una se .
l
combmac1ones al azar de caracrealidad, nadie puede no~~:a~º:~ etamente diferente de antepasados. En
ciones" _H Podría
d
o os sus antepasados durante siete genera.
respon erse a este autor un
. , .
ciertas regiones de Africa
h b ,
'
poco iromcamente, que en
.
no a ra negros puros . pero q h
y en ciertas regiones de América n h b , . di ' ue ay puros negros
Este razonamiento de l
l o a ra m os puros; pero sí puros indios.
as mezc as se apoya
te biológico digamos me1·or
l' .
den un concepto exclusivamen'
' zoo oo1co e raza que
, h
.
es aplicable a las razas h umanas " en ' cuya d f · ·,, segun
•
.emos visto, no
factores psíquicos y sociales E
e imc1on mterv1enen, además,
bº , .
· s, por otra parte un razo
·
f 1
10log1camente considerado p
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las razas desde el principi~ doriuehs1 en :erdad se hubiesen mezclado todas
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1 d1fetend nan los rasgos comunes d e esa mezcla. Por
' el contrario, avemos
mezcque
a total.
sub:

pital importancia que requieren análisis separados:
" CLYDE K LUCKOHN A ntropologia. Fondo
Aires,
p. 142.
'
de Cultura Económica• MéXlCO.
·
Buenos

'" OuvEDlA V1ANNA,

Rafa e Assimilarao. 3a. Ed. Augmentada. Bibliotheca Peda-

g6gica Brasileira. Companlúa Editora Nacional. 1938, pp. 15-16.

497

496

H32

�sisten las razas fundamentales: la blanca, la negra, la amarilla, con sus características somáticas diferenciales, lo cual quiere decir cualquiera de estas
dos cosas:
a) . Que no hubo tal mezcla total de razas, sino que fuertes núcleos de
ellas han permanecido puras y son el vivero inextinguible de cada raza, o
b) . Que la raza es una potencia ignorada que a pesar de todas las mezclas reaparece en el curso de las generaciones para reconstituirse indefinidamente.
Si, como hemos dicho, las razas humanas son complejos biológicos, psíquicos y sociales, no es necesario que sean biológicamente puras. Basta con
que exista una semejanza física entre un gran conjunto de personas, que las
distinoa de todos los demás conjuntos humanos, para que constituya una
raza :, además de las peculiaridades somáticas, las características psíquicas
y sociales contribuyen a establecer el parecido que une a los integrantes de
la raza de que se trate y a la vez los diferencia de otras razas.
Todas las confusiones en esta cuestión provienen de que algunos autores
se empeñan en aplicar el concepto zoológico de raza a las razas humanas
y naturalmente se dan vuelo demostrando de mil modos que las razas humanas no responden a ese concepto.
Kluckohn, en el capítulo "Raza: un Mito Moderno", de su obra ya citada
Antropología, no puede menos de decir: "Es indudable que hay razas humanas". 2 5 Si bien, se dedica, después de esta afirmación rotunda, a hacer
una serie de consideraciones contradictorias empecinándose en demostrar que
zoolóoicamente las razas humanas no existen porque la genética demuestra
que k&gt;s parecidos físicos nada tienen que ver con la raza, para decirnos, en
seguida, que "nuestros conocimientos actuales sobre la genética de las poblaciones humanas se han obtenido viajando en un bote de remos en un
'
.
vasto mar de ignorancias
y haciendo
uno que otro sondeo aqui, Y a 11a'" •20
Sin embargo, en su concepto: "Clasificar los seres humanos como _una
raza sobre una base que no sea puramente biológica, equivale a destrmr el
significado del término y hace desaparecer incluso la base proporcionada por
el argumento biológico unilateral" .27
y asómbrese el lector: antes, el autor citado ha dicho: "Los hombres son
animales. Pero el hombre es un animal de una clase muy especial Y la aplicación de las observaciones hechas en animales no humanos a los seres humanos no debe hacerse a la ligera".28
Páginas más adelante no tiene inconveniente en decir que "El hecho de

c.
"" c.

21

KLUCKOHN,
KLUCKOHN,

c.

KLUCKOHN,

" c.

KLUCKOHN,

n

498

op.
op.
op.
op.

cit., p . 129.
cit., p. 129.
cit.
cit., p. 139.

que las nociones populares corrientes de 'raza' son en gran parte mitológicas
y sin una base cientüica aceptable, no debe llevarnos a tirar el niño al vaciar el baño. Indudablemente ciertas características físicas externas son más
frecuentes en algunos pueblos que en otros. Si esto fuera todo, podríamos
dejar la cuestión en paz observando que, teniendo en cuenta los conocimientos científicos actuales, la principal importancia de los diferentes tipos
físicos de la humanidad es que poseen rasgos que tienen un grado elevado
de visibilidad social".29
Lo de la mezcla de razas desde el principio de la humanidad que ha determinado la impureza actual de todas, lo rectifica el autor citado cuando
dice: "Es cierto que el término 'raza' se ha empleado en las disertaciones
científicas aplicándolo a entidades que no son rigurosqII1ente comparables.
Cuando se aplica a alguna población pequeña, aislada desde hace mucho
tiempo (por ejemplo los aborígenes de Tasmania) la palabra puede tener
un significado casi comparable al que tiene cuando se aplica a los animales
no humanos". 30
"Si un grupo pequeño, agrega, se ha cruzado interiormente durante bastante
tiempo para alcanzar la estabilidad y la homogeneidad genética, podemos
hablar de herencia de grupo al mismo tiempo que de herencia individual".31
Otro autor antirracista: Ashley Montagú, dice que: "La idea de raza, representa uno de los mitos más peligrosos de nuestra época y uno de los
' tr'
.
" . "La raza, agrega, es 1a hechicería de nuestro tiempo".
mas
ag1cos
Sin embargo de estas afirmaciones rotundas, no tiene inconveniente en
afirmar, más adelante: "En el sentido biológico, desde luego que existen diversas razas de la humanidad. Es decir, que la humanidad puede considerarse compuesta por numerosos grupos que como tales frecuentemente son
suficientemente distinguibles entre sí, en el sentido definido anteriormente
para justificar el que se hayan clasificado como razas separadas". 32
'
Después de esta rectificación, puesto que si las razas tienen existencia real
no pueden ser mitos, asegura que la mayor parte de las autoridades, en la
actualidad, "no tienen duda acerca de la falta de significado de la antigua
concepción antropológica de raza" y por esta razón, quiere que la palabra raza
se borre del vocabulario y cita a Huxley quien opina que "sería muy conveniente
que se pudiera eliminar el dudoso término raza de todas las discusiones de los
asuntos humanos y sustituirlo por la palabra "grupo étnico".ªª
Esto nos parece francamente infantil, porque lo importante no son las

;,, c.
'° c.
n c.
11

'"

op. cit., p. 155.
op. cit., p. 149.
KLUCKOHN, op. cit., p. 146.
AsHLEY MoNTAGÚ, op. cit., p. l.
AsHLEY MoNTAGÚ, op. cit., p. 5.
KLUCKOHN,

KLUCKOHN,

499

�palabras en sí mismas, sino los conceptos que encierran. Si el concepto permanece el mismo, las variaciones en los términos con los que se le expresa,
nada logran, nada significan.
A esta serie de contradicciones y confusiones se ven obligados quienes tratan de desacreditar, inútilmente, la evidencia de la raza con argumentos
especiosos a falta de datos científicos fehacientes.
En el estado actual de la ciencia, lo único que puede decirse, debemos repetirlo, es que las razas se ofrecen a nuestra experiencia de manera evidente
y consisten en semejanzas físicas que agrupan a los individuos en grandes
conjuntos, diferenciando a esos conjuntos unos de otros y que esas semejanzas
y diferencias somáticas van acompañadas de características psicológicas y sociales comunes a los individuos que integran cada raza.
La trasmisión de las características físicas, psíquicas y sociales, se hace,
probablemente, por los mecanismos de la herencia y de la tradición social
o herencia social, manteniendo la semejanza de las razas a través del tiempo.
En resumen, las razas humanas sí existen; pero como grandes unidades
sociológicas con base en caracteres biológicos que no deben considerarse con
el mismo rigor que se emplea al clasificar a las razas de animales no humanos.
B). Las desigualdades raciales. A la existencia evidente de las razas humanas debe agregarse esta otra evidencia: la de su desigualdad. Esa desigualdad es de carácter somático, psíquico y social. Las razas difieren por
el color de la piel y por otras muchas características, antropológicas. Además, todas las razas que habitan sobre la tierra no se encuentra en iguales
condiciones de organización social, pues mientras unas han llegado a muy
altos estadios de civilización y de cultura, otras se encuentran en grados que
pudiéramos llamar primarios de evolución. Es, pues, indudable, que las razas no son iguales ni desde el punto de vista físico, ni desde el punto de
vista psicológico, ni desde el punto de vista social. Esto se puede demostrar
fácilmente porque se basa en hechos objetivos, específicos y comprobables,
mientras que la afirmación de la "igualdad esencial de las razas humanas"
hecha antes que nadie por Blumenbach, carece de prueba científica.
C ) . La existencia actual de razas superiores y de razas inferiores. Esta
cuestión que es, en realidad, el punto neurálgico del problema, encierra, a
su vez, dos cuestiones de capital importancia. lo. La superioridad o inferioridad actual de las razas humanas y 2o. La superioridad o inferioridad
constitucional, es decir ingénita, irremediable, de las mismas.
El primer punto tiene que resolverse afirmativamente: negarlo es más
que un error científico, una verdadera necedad. Indiscutiblemente que desde hace millares de años hasta la actualidad, existen grandes y pequeños

conjuntos raciales en un estado de inferioridad absoluta frente a otros que
han ~esarrollado culturas y civilizaciones brillantes. Es más, ciertas razas.
ademas de que no han aportado nada importante a la cultura de la huma~
nid_ad, parecen incapaces aun de asimilarse la de aquellas razas con las que
estan en contacto.
Suele decirse, en contra de esto, que si se toma a un niño de una de
esas. razas inferiores y se le lleva a un establecimiento educativo de las poblac1one_s de las llamadas razas superiores y se le atiende y enseña con cuidado, bien pronto demostrará que es tan capaz como un niño de esas razas
para asimila~se sus conocirni~ntos y su cultura. Es posible; pero quienes así
argumentan ignoran la cuestión que es determinar si la raza de que se trate,
como tal, ha demostrado facultades creadoras y no si uno de sus miembros
es capaz de aprender lo que gentes de otra raza y de otra cultura han creado Y le enseñan. Son dos cosas bien distintas. A los griegos nadie los llevó
a una escuela ~e otra raza ni los atendió para que se hicieran capaces de
crear su maravillosa cultura. Fue el genio de su raza las virtudes innatas
de carácter racial las que les permitieron asimilar c;nocirnientos de otros
pueblos Y expresarse, a pesar de todas las adversidades en esa cultura
Decir que los bosquimanos actuales, o los pigmeos n; son inferiores ~orno
raza, a los anglosajones, por ejemplo, no pasa de ser una hipocresí~ • al"o
que nadie cree. Desafortunadamente, la naturaleza no es democráti~a, ~o
ha_ derramado su_s dones por igual; tanto en el reino vegetal como en el
ammal, se dan eJemplares de primera y de segunda clase, maravillosos especímenes y deplorables criaturas.
La existencia actual de razas inferiores y de razas superiores es un hecho so~iológico que debe conocerse en detalle y a fondo para bien de la
humamdad, porque ese conocimiento ayuda a elevar a los inferiores en tanto que ignorar o negar la evidente inferioridad de ciertas razas ;ólo sirve
para explotarlas.
"Que h~y- ~ferencias mentales entre las razas, dice Sorokin, es algo que
parece defm1tivamente establecido; ya sea debidas al medio o a la herencia
e~contramos ?iferencias mentales considerables entre los principales grupos rá~
c1cos (no decimos_ nacionales) . Su existencia está atestiguada, en primer lugar,
por el papel tan diferente que han desempeñado en la historia de la humanidad
las diversas razas, así como sus realizaciones culturales. En tanto que casi
t~d_a_s l~~ raza~ han .t:n~do ocasión de crear las formas complejas de la
c1;1hzac1on y tiempo 1bm1tado para ello, el papel de las razas proto-austral01des y proto-negroide ha sido muy modesto a este respecto, mientras que
el papel de las razas caspiana, alpina y mediterránea, ha sido extremadamente grande. Ellas han abierto la vía en la creación de una forma compleja de cultura. Han sido las vencedoras y las conquistadoras de casi todas

501

500

•

�·
en el mundo enlas otras razas, expulsándolas y extendiéndose e11as JnJsmas
tero••_:,

. f . .d d constitucional de las razas. El seD). La superioridad y la i11 enon a
r·
lm
·rerioridad o supe.,
el que se re 1ere a a
gundo punto de la cuestion, o sea
blema que no corresponde a
rioriclad constitucional de l_as_ r~zas, es un :r;e lo que es, estudia las realila sociología porque esta disciplina se ocup
dades sociales y no la esencia de las cosas.
tal s realizadas por
Lo que sabemos hasta ahora es que las pruebas roen e
.
. d
favorecer a la raza blanca.
varios m,·estiga ores parecen .
.
te con los resultados obtenidos por
Sorokin f_orm6. un cuadro ~prer;;2a~. Pinter-Keller ( 1922); Thorndike
numerosos investigadores: Yer es . irsh 1926) ; Peterson (1921) y Me
( 1923) • Mitchell-Rossanoff ( l 9l 9 ) ' H
(S
( 3) . Presse)·-Tetter
'
B· h
( 1923) · unne 192 ,
Fadden-Dashiell ( 1923) ; ng am
Wimm ( 1920) • Murdock
( 1919) ; Arlitt ( 1921) ; Denick ( 1920);
weg1er'

Sch

( 1920) ; Plyde ( 19~5) ·
mo se ve comprende investigaciones reaEl cuadro mencionado que, ~
. ' t· dores expone cifras que en
. .
por diversos mves 1ga
,
lizadas en d1stmtos anos y
d . 1·
·a obtenidos por diferentes
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oeficientes e mte igenc1 '
todos los casos reve an c
1 coeficientes de los negros son
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.
.
bt nidos por los blancos.
1
muy mfenores a os o ~
li
d. Sorokin refiriéndose a los tests
"No es necesario continuar esta sta, lC~
.
• guna excepción
e prácticamente sm mn
·
'
citados. La precedente muestra qu 1 d en esos estudios los resultados
d'versos
métodos
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negro
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el del blanco lo que está en pe ecto
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1 d t hist6ricos antes a u 1 os .
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a1·d d los resultados seran tam ien
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una raza como un
ue ella ha sido estéril desde este punto
desfavorables para la raza negra, porq
de vista''.as
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merosas investigaciones citadas, s1 apun n
muy importante.
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.
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· •
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mente 'la mteligenc1a es u .
s ue estén estandarizadas y que pobases de comparaci6n de que _d1~~n~o p q bien esas pruebas indican que
sean alguna pretensión de ob1etiv1da . ues
'
" P. A.
• P. A.

502

SoROKJS,
SoRoJtJs,

op. cit., P· 222 ·
op. cit., p. 227.

en todos los pueblos aparecen runos muy bien dotados. Un negro norteamericano, evidentemente un 'pura sangre', dio un C. l. de 200. 88
"Y en lo que respecta a los grupos de los niños negros del estado de Tennesee, dieron un promedio de 58 y los de los Angeles 105. Este margen muestra que el cociente de inteligencia no depende principalmente de la capacidad 'racial'. En la primera guerra mundial, los negros procedentes de
ciertos estados del norte que sabían leer y escribir obtuvieron promedios más
altos en la prueba Alpha del ejército que los blancos de ciertos estados del
sur que sabían leer y escribir. Los negros procedentes de los estados de Ohio
e Indiana demostraron ser superiores a los blancos procedentes de Kentucky
y Mississippi en las pruebas Alpha y Beta del ejército. Esas y otras cifras
análogas siguen de cerca a las cantidades relativas gastadas en educación en
diversos estados y a otras condiciones ambientales para que la relación sea
una simple coincidencia". 37
Agreguemos, por nuestra parte, que en todo caso los tests de inteligencia sólo demuestran la capacidad actual de las razas; pero no su capacidad
"constitucional", es decir, ingénita, que está, cuando menos hasta ahora, fuera de toda prueba científica.
Mientras en los individuos cabe asegurar su incapacidad creadora, mediante las discutibles pruebas de inteligencia o por la simple observación de sus
actos, hasta determinada edad límite después de la cual se tiene la seguridad absoluta de que han demostrado indudable incapacidad personal porque no hicieron nada notable, tratándose de las razas no es posible establecer su incapacidad constitucional definitiva, porque son, por decir así, unidades colectivas en las que el misteri9so juego de las relaciones hereditarias
producido por las uniones entre sus individuos, puede hacer surgir, en un
momento dado, cierto número de seres extraordinarios capaces de transformarlas. Como la vida de una raza es prácticamente ilimitada, dispone siempre de tiempo para evolucionar; mientras no se extinga, nadie puede asegurar su incapacidad definitiva. Si una estación favorable, una corriente
fluvial que se desvía, o cambios cósmicos imperceptibles hacen que árboles
frutales o plantas de flores, que no se mueven, den un afio mejores fruto~
y flores que otros, con mayor razón es posible que las razas, compuestas
por individuos móviles, mediante el contacto de cepas mejores, bajo circunstancias históricas y sociales favorables, produzcan élites que al cabo de cierto
tiempo modifiquen radicalmente sus capacidades. Según E. Boutmy el en• Nótese que este autor, decidido antirracista, a pesar de sus afirmaciones sobre
la mezcla de razas "desde el principio de la humanidad"; acepta la posibilidad de
"un negro pura sangre'' en esta hora y la "evidencia", es decir, el simple hecho
de mirarlo como prueba de esa pureza.
" c. Ki.uCKOHN, op. cit., p. 159.

503

�cuentro de los jonios y de los dorios, dos ramas de una misma raza, produjo
el milagro de la cultura griega.38
Y precisamente porque no se sabe qué es la raza, en qué consiste, resulta anticientífico lo mismo afirmar que no se producirán en el seno de las
razas actualmente inferiores, por desfavorable que sea su situación, profundas transformaciones, en un futuro más o menos lejano, que afirmar que
sí se producirán esas transformaciones.
Todo esto no son más que especulaciones sobre lo que puede o no puede
ser, completamente ajenas a la Sociología y carentes de toda base seria. La
única realidad social concreta, indiscutible, es que en todo momento de la
historia de la humanidad se encuentran razas en estado superior y razas en
estado inferior y que ese hecho no puede ignorarse ni disfrazarse por simples conveniencias políticas. El hombre de ciencia no debe ignorarlas y
menos aún, enmascararlas, a menos de dejar de serlo para convertirse en un
propagandista vulgar.
Recientemente, a fin de no herir el orgullo nacional de los pueblos, se ha
introducido en el lenguaje científico una nueva denominación para designar a las razas que actualmente ofrecen un estado de inferioridad indudable:
se les llama "subdesarrolladas". ¿Qué es una raza subdesarrollada? La que
está en situación inferior (sub, igual a debajo) ; pero el término, de acuerdo con las consideraciones que acabamos de hacer, nos parece rigurosamente científico. Pues según esas consideraciones para distinguir la inferioridad
actual de la constitucional de que hemos hablado, habría que decir, al referirse, por ejemplo, a un grupo étnico en estado casi primitivo, que es una
raza actualmente inferior, porque si la llamamos inferior a secas, estamos prejuzgando sobre su inferioridad constitucional que hasta ahora es científicamente indemostrable. En cambio, la palabra sub desarrollada, se refiere a
un concepto dinámico: el desarrollo, que se proyecta hacia el tiempo indefinido y por consiguiente al aplicar a un grupo racial el calificativo de subdesarrollado, se hace referencia sólo a un momento de su historia, no prejuzga, lleva implícita la posibilidad de su desarrollo futuro.
Una cosa sí es sociológicamente comprobable y tiene capital importancia
en el estudio de las cuestiones raciales y es ésta: La superioridad o inferioridad de las razas se mide por su capacidad creadora demostrada. Desde
este punto de vista, pueden clasificarse las razas actuales en superiores e inferiores; pero todo ser humano, en condiciones nom1ales, es capaz de asimilarse una cultura debido a su inteligencia y a facultades innatas de imitación. En consecuencia, es indudable que las gentes de las razas actualmente
inferiores o subdesarrolladas si hasta ahora no han sido capaces de crear

una. cultura
valiosa, lo son de adoptar plenamente la de cualqmer
· raza su.
perior si se les proporcionan los medios y si se les coloca en las circunstancias
adecuadas para lograrlo.

.E)_- ~ac~mo político y Racimo científico. La discriminación racial y la
discnmtnaci~~ social. ~ero ~na cosa es que se admita, como no puede menos de admi~, _la existencia actual de razas superiores y de razas inferiores
Y otra_ muy d1s~~ta que se postule el derecho de las que se encuentran
e~ meJores con?1c1_ones de civilización y de cultura, en posesión de una ciene1a Y de una tec~ca ~u~ les da enorme ventaja sobre las que se hallan en
estado factual de inferioridad, para dominar y explotar a e'stas. Q menes
·
t a1
c?sa .ª irman, profesan un racismo político que nada tiene que ver con la
c1ene1a.
~or el contrario, el racismo científico se concreta a comprobar el hecho
evidente _de qu~, en ºla actualidad, existen sobre la tierra conjuntos raciales
que· se diferencian unos de otros por características soma'ticas, psico
· J'og1cas
·
y
socia1es Y que algunos de esos conjuntos han demostrado superioridad evidente sobre otros. Esto, desde un punto de vista moral, en vez de facultarl~s para someterlos a su dominio, los obliga a estudiarlos y comprenderlos a
fm de _elevar sus condiciones de vida y hacerlos aptos para la lucha de Ja
humanidad por la realización de sus más altos destinos.
,Las difer~ncias raciales tampoco justifican la "discriminación racial", fenomeno. .social
que
·
.
. se basa, como dice Max Weber, segun' expusrmos
antes,
en preJmc1os ~1ales y en lo que él llama "la repugnancia estética" y ue
n?sotros preferimos denominar "antagonismo racial"; es decir, falta de ~in,1d_ad entre _dos razas por absoluta desemejanza de caracteres físicos, psicolog1cos y sociales.
~n ,,el fondo'. la discriminación racial se confunde con la "discriminación
social que ex1st~ en todas las sociedades humanas. Un blanco, por muy
blanco que sea, s1 entra todo harapiento y sucio a un restaurant de lujo de
Nue:a ~~rk, seguramente que será expulsado en el acto. Desafortunadamente,
los mdiVIduos de las llamadas razas inferiores o subdesarrolladas por circunstancias ~conómicas y de cultura, son desaseados y su forma de hablar
Y de . conducirse los hace repulsivos para las gentes de las llamadas raza~
superiore~ que, debido a su cultura y a su situación económica, tienen mejor
presentación personal y mejor trato.
~n muchos casos, la discriminación racial es una cuestión de distancia
SOC1al. . En muchos casos, cuando no hay repugnancia racial específica desaparee1endo la distancia social, desaparece la discriminación racial.
'

4. Importancia del Factor Racial en las Sociedades Humanas. La im• E. BouTHM-

504

505

�portancia sociológica del factor racial es sencillamente enorme y asombra el
que se trate, actual.mente, de negar la existencia de ese factor al pretender
negar la realidad de la raza como hecho biológico-social.
En el origen mismo de las sociedades humanas está el factor racial porque la tendencia gregaria de los hombres se da entre los que se consideran
semejantes. Las hordas primitivas seguramente que no eran heterogéneas,
sino que se formaron por el crecimiento de los pequeños grupos que pudiéramos llamar biológicos, formados en tomo de las mujeres, merced a la
reproducción interna que estableció entre ellos evidentes lazos de carácter
racial.
Del mismo carácter son el clan, la tribu y la confederación de tribus, antecedentes, inmediatos estos últimos, de la constitución del Estado. En consecuencia, en el período formativo de las sociedades humanas, el factor raza
aparece dotado de extraordinario dinamismo y obra como fuerza de unificación y organización.
•
El estado surge, como afirma Gumplowics, de la lucha de razas, unas veces por el agrupamiento de las que se sienten afines y otras por el dominio
de las más fuertes mediante la conquista de las débiles. Y lo mismo en el
caso de los vencedores que de los vencidos, la conciencia de raza subsiste
como lazo social de trascendental importancia, en aquéllos para mantener
su poderío y en éstos la esperanza de su próxima liberación.
Desde los relatos bíblicos, la raza aparece ligada al destino de los pueblos y es energía biológica y espiritual que contribuye a su unificación interna, a la solidaridad de los individuos y grupos que la integran y a su desarrollo cultural.
La sobreestimación de la propia raza es un fenómeno social que se advierte en todos los pueblos desde tiempos remotos, y a ese fenómeno se deben, en gran parte, las proezas realizadas por muchos de ellos y su conservación en las circunstancias más desfavorables. El caso de la raza judía es
concluyente.39
En el mundo moderno, la nacionalidad parece haber sustituído en importancia social, a la raza; pero la Yerdad es que, en el fondo de todas las nacionalidades racial.mente heterogéneas perviven la idea y el sentimiento de
raza. Esto se advierte con toda claridad cuando se habla de un alemán na• Los antirracistas niegan la existencia de la raza judía porque, según dicen, no
presentan uniformidades somáticas, pues las medidas antropométricas del judio ale•
mán no coinciden con las del judío francés, etc.; no obstante de que como hemos
dicho, niegan que la semejanza física sea prueba de la raza. Pero la raza judía es
un hecho social indiscuúble y se ha encargado, a través de la historia de la hu•
manidad, de demostrar su existencia hasta convertirse en un valor de gran peso en
los desúnos del mundo actual.

c~o~alizado mexicano, _por ejemplo, pues así, en la expresión corriente, se
distingue la procedencia racial de la nacionalidad adoptada. y si esto sucede cuando se trata de individuos pertenecientes a ramas o variedades de la
raz~ blanca, co~ ~ayor razón en los casos que se refieren a personas de razas
rad~~l.ment~ distintas. Al negro nacido en los Estados Unidos de Nortea_merica ! cmdadano de ese país, no se le denomina simplemente norteamericano, smo negro norteamericano.
En Hispanoamérica se distingue en el lenguaje común y en el científico
al _i~dígena peruano, del p:ru~no a secas y se habla de razas indígenas
Mexico o en todo caso de indios mexicanos.
~a nacionalidad no ha podido ni podrá, por mucho tiempo, sustituir a
la idea de raza, porque ésta ha contribuído poderosamente a la formación
de l_as nacionalidades. En un principio toda nacionalidad era racial y si
es cierto que en el mundo actual muchas nacionalidades se han constituído
con distintos grupos raciales como resultado de acontecimientos históricos
de guerras internacionales o de conquistas, en el fondo de esas nacionali~
dades se encuentra siempre a una raza políticamente dominante. Los Estados Unidos de Norte América constituyen, qué duda cabe, una nación; pero en ella, a pe~ar del fuerte porcentaje de individuos de raza negra, la blanc~ es la_ que tiene en sus manos los destinos de esa nación y en ella se
piensa siempre que de ésta se trata.
Hasta en países indiscutiblemente antirracistas como lo es México en cuyas leyes ~ documentos oficiales se habla siempre de la nación mexicana,
en pleno S1glo XX el lema de la Universidad Nacional es éste: "Por mi raza
hablará el espíritu".
Pero no solamente hallamos a la raza en la raíz de las nacionalidades
sino que es también la promotora del Estado. Toda raza tiende a consti~
tuirse en nación y toda nación en Estado.
La raza aparece, además, a lo largo de la historia de la humanidad como un motivo de emulación entre los pueblos. Esa emulación se pro;ecta
en el trasfondo de todas las actividades sociales de manera más o menos
consciente, lo mismo en los campos de batalla que en la esfera industrial •
y comercial y en las competencias deportivas y artísticas.
En el juego de las interacciones de cada sociedad humana la raza en
,
de casos, ha sido la causa originaria de las clases
'
'
gran numero
sociales.
Todavía hoy, en muchos países, México entre ellos, la diferenciación de las
clases sociales tiene una base de carácter racial: el proletariado está compuesto, casi en su totalidad, por individuos de raza indígena y de mestizos
en los que predominan los rasgos físicos y la cultura del indio.
Parece, pues, que la idea y la conciencia de raza, forman parte de la naturaleza humana y desempeñan un papel importante en la vida de las

a:

507
506

�sociedades. Ciertamente se ha venido cargando el concepto de raza de un
significado que le es ajeno y en más de una ocasión el exagerado sentimiento racista de algunos pueblos ha sido causa de lamentables tragedias;
pero lo que hay que combatir, en todo caso, no es a la idea de raza, factor
social inapreciablemente valioso, sino las desviaciones de que ha sido objeto,
las falsas teorías que se han elaborado sobre ella, con un sentido político.
Si las razas humanas viviesen aisladas, sin entrar en relaciones unas con
otras todo lo relativo a la raza tendría un interés puramente científico, de
simpie curiosidad o afán de conocimiento; pero, contrariamente, cualesquiera que sean sus diferencias físicas y morales, económicas y de cultura, las
razas se hallan en constante comunicación, en frecuente contacto. Es más,
la formación de los países modernos por la reunión política de diferentes naciones, la antigua institución de la esclavitud y los sistemas de conquistas
y coloniaje, han traído como resultado que, en 1':l seno de m~chos Estados
convivan fuertes núcleos de población de raza y de cultura diferentes, dando lugar a graves problemas sociales y políticos.
En los países de población heterogénea, desde el punto de vista racial Y
cultural, se presentan, con frecuencia, conflictos y tensiones que alteran la
paz y que son consecuencia de los desajustes sociales originados por las disparidades raciales y de cultura. En todo caso, la vida de esos países ~esulta
en extremo difícil por falta de unidad interna. De ahí la enorme 1IDportancia del factor racial en las sociedades humanas y la necesidad de estudiarlo, a fondo, para dotar de una base científica a las medidas de orden
político destinadas a resolver esas situaciones.
5. El mestizaje. Cuando viven en un mismo país, bajo una autoridad
común, razas diversas, a pesar de todas las diferencias físicas y mentales Y
de carácter social, se mezclan con más o menos intensidad según que se. trate
de grupos racialmente antagónicos o afines dando lugar a una raza .mte~media O mestiza que, con el tiempo, puede hacer desaparecer las d1span• dades raciales y llegar a constituír una nueva raza única que es el ideal de
todos los pueblos heterogéneos.
"La mezcla de las razas, dice H. S. Jennings, consiste esencialmente en
agrupar en un solo individuo genes procedentes de individuos de diversos
tipos. consiste asimismo en agrupar genes que separadamente dan resulta'
· de esta mezc1a.?" 'º
dos muy
diversos. ¿ Cuáles son las consecuencias
Según el Conde de Gobineau, el mestizaje produce, de manera indefectible, la degeneración racial; pero las modernas investigaciones sobre este
• H.

508

s.

p~n~o, ~~ican que eso no es cierto en todos los casos, sino que, a veces, la
hi~~dac1on humana _es conveniente para el desarrollo de la especie.
La verdad_ es, dice Ashley Montagú, que en lugar de ser nociva para
l_a ~esce~denc1a y las generaciones siguientes, la cruza racial entre grupos
e~~cos diferentes es altamente ventajosa, tanto desde el punto de vista biologico como desde cualquier otro punto de vista".
"Por medio
de la cruza, agrega, es como la naturalezal en forma del sis, •
te~a .genet1co del hombre, muestra su poder creador, la cruza es uno de sus
pnnc1pales medios para la producción ininterrumpida de tipos de vida nuevos Y más vigorosos". "La hibridación, insiste, es uno de los procesos fund~e_n_tales de la evolución" y en seguida esgrime este argumento que parece
definitivo:
•
"Si hubiera algo de verdad en la sugestión de que la hibridación da por
resultado la ~egeneración o decadencia del hombre, éste hubiera perecido
hace mucho tiempo o se hubiera hundido al nivel de un idiota deforme pues
es un~ de las criaturas más mezcladas del mundo". "Lejos de hace~ que
se extmgan,_ c~~cluye, los grupos existentes, la entrada de nuevos genes en
el grupo prlillitivo puede haber sido el medio que no solamente lo salvó de
extinguirse, sino también sirvió para revitalizarlo".n
Según el autor citado, la idea de que el mestizaje degenera a las razas
es de origen social; pero no tiene comprobación alguna en los hechos. "E~
m~~has partes del mundo en donde los pueblos de color viven bajo el do~010 de los blancos, el híbrido es considerado por el blanco como un paria".
Sm embargo, cuando, por el contrario, se les eleva a la misma condición de
los progenitores resulta "que los descendientes de las uniones mixtas son
en general, por lo menos tan buenos como sus padres y en muchos aspect~
superiores".42
Es_to se debe, siempre según el autor citado, a que en el cruzamiento, el
mestizo es el producto de parte de los genes del padre y de la madre resultando así una síntesis que no sólo lleva en sí las cualidades de uno 'y de
otra, sino que es diferente, nuevo, en muchos aspectos fundarnentales,43
En apoyo de estas aseveraciones, Ashley Montagú cita varios casos y se
basa en las investigaciones de diversos autores :
De las uniones entres maoríes y blancos en Nueva Zelanda "los híbridos
combinan los mejores rasgos de los dos grupos étnicos y h~n demostrado
que_ son tan capaces como los blancos. Un maorí ha sido primer Ministro
sustituto de ese país, mientras otros más han ocupado altos puestos en el
gobierno".
41

"

]ENNINOS,

op. cit., p. 275.

AsHLEY MoNTACÚ,
AsHLEY MoxTAcú,

.. AsHLEY MONTAOÚ,

op. cit., pp. 125, 126.
op. cit., p. 131.
op. cit., p. 131.

509

'

�Esto ha sido posible porque "la discriminaci6~ ~. 1~ barrera de color nunca
desarrollaron intensamente en Nueva Zelan a .
.
se
.
, el Dr Crok es evidente que en media casta, por ~o
"En Australia, segun
· . '
.d bles ventajas por su herencia
menos en el territorio norte, tlene cons1 era
biol6gica".,5 .
.
bab' t nauvos
son polm·esi·os, e'stos se han mezclado
En Hawai cuyos
itan es
.
f'li .
chinos co'
. rd d con Japoneses,
i pmos,
'
"con blancos de muchas nac1ona i ,ª esl, D ,•,.111·am Krauss que dedic6 al
1
·
t " y segun e
r. '
'
reanos, portornquenos, e c. .
. "no hay la menor prueba de
. d
das raciales seis anos,
estudio e estas mez
d
dientes y aunque tampoco las
.
t e los híbridos o sus escen
d
d
discor anc1as en r
.
ixt resulta satisfactoria desde to os
hay de vigor híbrido, la descendencia m a 1m
,, "
.
t fsica como menta ente .
los puntos de vista, tan o i
•
•
1 . di mestizo "demostr6
e hizo un estudio especial sobre e m o
'
Bo
Franz as, qu
. •
el blanco".
más alto y más fecundo que el md10 puro o que
. d
que es
1 d de una mezcla que se ha realiza o
La poblaci6n hispano-maya, resu ta o .
t siglos según el estudio de
la Península de Yucatán durante casi cua ro
'
en
bl ,1
William, es vigorosa y saluda e. .
l
t . El Antrop6logo Agasq e afirman o con rano.
h
Sin embargo, ay autores u
d' d I mezcla de razas en el Brasil,
.
, A
nte que ha estu 1a o a
.
s1z, segun gramo '
tá tendida la panmixia, dice que e11 a
que es uno de los países en _que es exd· t . ra las meJ· ores cualidades del
al · descriptibles pues e eno
es causa de m es md · di y 'crea un mest·IZO deficiente en lo que atane
1
blanco, del negro y e m o S h l tz hablando de la mezcla de razas
a su energía física y mental. c_6u t ' . l es cada vez mayor y supera a
, d'
e la degeneraci n rac1a
h'
en el Peru, ice qu
la infusi6n de sangre c ma
,
damericanos y su causa es
la de otros paises su
. d' S gun' Schulttz "el mestizo
d l
t' o de blanco-negro-in io. e
'
en las venas e mes lZ
•
d l progenitores y sí los vicios de
no hereda las virtudes de mnguno e os
bo ,, '8

am s .
.
. lidad el mismo Agramonte asegura que
Desde el punto de v1Sta de la vita
'
la guerra civil de Norte
. .,
di
· · os que actuaron en
"según la opm1on de ez c1ruJan
. d blanco y negro es inferior
•d d pulmonar del mestlzo e
'
América, la capaci a
1 peso de su cerebro aumenta
·toras Hunt cree que e
a la de las razas progeru
·
S , M . el mestizo se caractecon la proporc1'6n d e sangre blanca. egun orns,
.. AsHLEY MoNTAGÚ, op. cit., p. 133.
.. Citado por AsHLEY MoNTAGÚ, op. cit., p. 134.
" AsHLEY MoNTAGÚ, op. cit., p. 136.
., AsHLEY MoNTAGÚ, op. cit., p. 138. Cultural Sociedad An6niroa. La Habana,
.. ROBERTO AcRAKONTE, Sociologla. Ed.
Cuba. T. I, P· 31 4.

510

riza por su debilidad e infecundidad. Nott, según investigaciones hechas en
Carolina del Sur, encuentra en él una marcada infertilidad".'9
Tratándose de la cruza entre negros y blancos, la cuesti6n se vuelve, como se ve, más ardua, pues aun cuando Ashley Montagú, refiriéndose a los
estudios hechos por varios autores sobre los mestizos de negro y blanco en
Estados Unidos y en Inglaterra, afirma que "hay razones para creer que este
nuevo tipo étnico es perfectamente bueno, de acuerdo con la medida de adaptaci6n bio16gica", otros autores como Davenport, por ejemplo, afirman que esta clase de mezcla produce trastornos biol6gicos en los mestizos; pero Castle,
objeta que "nos gusta considerar al negro como inferior. Consideramos la
cruza de negros y blancos como una degradaci6n de la raza blanca. Buscamos pruebas que apoyen esta idea y tratamos de persuadirnos de que las hemos encontrado aunque no sin,an".50
H. S. Jennings asegura que: "en conjunto, el aumento de vigor híbrido
no se ha manifestado de manera muy ostensible en la cruza entre las diferentes razas humanas estudiadas hasta ahora". En otra parte de su estudio
dice: "Si los organismos que promueven los dos juegos de genes son muy
diversos, los resultados de la mezcla pueden, en verdad, ser desastrosos". 11
Esta cuestión, como fácilmente se advierte, a menudo se encuentra contaminada de racismo y de antirracismo político. Nosotros consideramos que
la opinión de Sorokin sobre el punto es la más aceptable: "Las teorías de
Gobineau, de Lapouge y de numerosos eugenistas, dice, respecto del mal
inevitable de la mezcla de razas, parecen parciales. El problema no está
resuelto. Los copiosos datos recogidos resultan frecuentemente contradictorios. Hipotéticamente la soluci6n más probable de la cuestión parece ser
la siguiente: La mezcla de sangre entre ciertos grupos rácicos debe ser probablemente provechosa, mientras que entre otras razas parece ser nociva.
Por otra parte, la autorreproducción, cuando la cepa es buena y no contaminada, debe ser beneficiosa, mientras que cuando la cepa es pobre y contaminada, trae la degeneración. Tal es la respuesta que puede ser la más
cercana a la verdad. Sin embargo, sabemos aún poca cosa sobre las condiciones y las razas exactas cuya mezcla sería feliz o desafortunada".62
En nuestro concepto, no sólo debe tomarse en cuenta, como lo hacen Ashley Montagú y los autores que cita, el resultado biológico de la cruza entre razas, sino el psicológico y el social. Sobre la psicología de los mestizos,
es poco lo que hasta ahora se ha estudiado y en cuanto a la situación social
de ellos, diremos que la realidad de esta hora indica, sin lugar a duda, que
'" ROBERTO AGRAKONTE, op. cit., T. I, p. 316.
• ASHLEY MONTAGÚ, op. cit., p. 141.
11
H. s. ]ENNINGS, op. cit., pp. 275, 285 .
ª P. A. SoROKIN, op. cit., p. 233 .

511

�.
bueno ue sea el producto biológico de
la mezcla enue razas desa~mes, p~:nsideram~s como razas desafines a aqueesas mezclas, no es ac?nse3able.
el unto de vista somático, porque enllas diametralmente diferentes desde
p . f's·cas y conflictos de orden
• ·
repugnancias 1 1
tre ellas existen, casi siempre, .
d 1
la existencia de la raza interdifcil en ocasiones o orosa,
. 1
h
social que acen
i '
dºt d a las condiciones socia es y
media. Esto, naturalmente, se halla supen:nª e: contacto razas carentes de
políticas de cada lugar en donde se po
afinidad.
,
hl Montagú "la cruza entre negros, inEn el Brasil, por ejemplo, segun As e~ d
atr,ocientos años. La población
h
r d durante mas e cu
dios y blancos se a rea 12a º. f . d 1 s descendientes de estas cruzas es
ha aumentado mucho y el upo 1~1co de o d
Innumerables brasileños de
bº , ·
social a ecua o.
en todo aspecto io1og1co y
,' 1
d. tinciones en cualquier aspecto
origen mestizo han logrado las mas a tas is
de la vida".
e la misegenación fue un valioso
"todo conduce a creer qu
.
.
d l h be
F
Para reyre,
b ·1 - creando ese tipo ideal e oro r
factor para la formación del ras1 eno,
negra o india para revivir
moderno de los trópicos, el europeo con sangre
3

su energía".ª
,
M ntagú en Cuba "donde las conLo mismo acontece, siempre seguBn ·1º 1 descendient~s de cruzas entre
. tes a las del ras1 ' os
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diciones son seme3an
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aceptados
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formados y de los más progresistas . d
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Sin embargo, a _nues_ro
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b
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'
.
Según el sociólogo cu ano r.
. 1
1
su punto de _vista.
en Cuba "no hay segregación rac1a en as
cuanto se refiere a los negros,
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lo cual se prod UJO una
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negro "no es recibido en la alta soc1e a cut 1 .matrimonio entre negros
•
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· " . En cuan o a
círculos exclusivos y anstocr

512

La mezcla de razas se efectúa principalmente entre las capas socialmente
inferiores de los pueblos en contacto. Los individuos de esas capas, generalmente de muy baja cultura e instrucción, ignoran las especulaciones científicas sobre el mestizaje -que por otra parte no han llegado a ninguna conclusión irrebatible- y obedecen simplemente a sus instintos biológicos, de
manera que por malo que se le considere como antes decimos, el mestizaje
es un hecho social que los países en donde se produce deben afrontar irremediablemente.
Las investigaciones antropológicas y biológicas sobre el mestizaje y sus
resultados prácticos, positivos o negativos, solamente pueden influir en la
política migratoria de los países respecto de la admisión o el rechazo de
ciertos extranjeros para que se establezcan en su territorio; pero no pueden
hacer nada para evitar que se mezclen los grupos raciales ya establecidoi.
dentro de sus propias fronteras, cualesquiera que sean las consecuencias de
ese mestizaje.
6. Raza y Aculturación. En los países en donde conviven una raza superior y otra u otras actualmente inferiores, o subdesarrolladas, al problema
biológico del mestizaje se agrega el de la transculturación, pues la sola mezcla racial no logra la unidad nacional que sólo resulta de la identidad de
cultura, de sentimientos y de intereses. En este caso, se impone, con mayor
razón, el estudio concienzudo de los problemas raciales para encontrar las
mejores vías de mestizaje y de la elevación cultural de las razas menos
desarrolladas hasta incorporarlas plenamente a la cultura de la raza que se
considera superior.

op. cit., p. 149.
149
Mo::-iTAoÚ, op. ci~., P·, T. 1
329.
ROBERTO AoRAMONTE, Sociolog1a.
. , p.

,. Cºtado por
"
..

y blancos, los padres blancos, ya se trate de hombre o mujer, se oponen de
manera casi absoluta a semejantes uniones.
Actualmente, en Cuba, no hay discriminaciones raciales y los negros y los
mestizos actúan con frecuencia en la política y obtienen, a menudo, cargos
de elección popular. Lo mismo está sucediendo, aun cuando con muchas
resistencias, actualmente, en los Estados Unidos de Norteamérica. En el
caso del mestizaje, como en el de la cuestión relativa a la superioridad o
inferioridad de las razas, las investigaciones y las especulaciones que se han
hecho y se hacen, tienen un interés principalmente científico, de carácter
antropológico y biológico; pero de escaso o de ningún valor para la sociología porque independientemente de los resultados definitivos que puedan
alcanzarse con las mencionadas investigaciones y especulaciones, la mezcla
racial, en donde conviven razas distintas, es un hecho, un fenómeno social
sobre el que no tienen influencia alguna.

l
AsHLEY

AsHLEY

MoNTAoÚ,
º

513
H33

�SOCIOLOGlA DEL ARTE
Los retablos o ex-votos populares
ÁNGELES MENDIETA ALATORRE

(Academia Mexicana de Sociología)

Preludio
PRELUDIO sí, porque acaece que lo que aquí va a decirse exige no solamente el frío instrumento de la investigación, sino algo más que toca linderos insospechados y escudriña la relación esotérica entre personas divinas
y humanas, presente en los retablillos populares con un acento musical de
patética ingenuidad.

Las obras de arte descubren olímpicamente su belleza, como si desnudándose provocaran de inmediato el asombro del espectador; otras expresiones
por su modestia y simplicidad, han menester de adentrarse para su estudio
con los pasos contados, tomando en cuenta los motivos por los cuales fueron creados.
Aparentemente están bien lejos de la importancia que revisten otros temas como las relaciones de los pueblos, de las personas o de los fenómenos
sociales en conflicto, pero estas manifestaciones populares por su perennidad,
su reiterativa presencia y su multiplicidad expresiva, acusan aspectos muy
interesantes del comportamiento humano. Las tablillas populares o ex-votos,
para decirlo pronto, informan de un compromiso personal entre un oferente
y la Divinidad invocada que da por resultado un milagro del cual se da
público testimonio haciendo el relato plástico y literario del mismo. Ambos
personajes están en la tablilla, aunque la jerarquía se presenta con la actitud de rodillas del oferente, sobre el piso, y la Divinidad entre nubes y
aureolas -a la manera de las imágenes bizantinas- así como el relato visual en su forma más patética.
Acusa tal relación cierto carácter idólatra en tanto que el milagro es hecho más que por el santo mismo que se invoca, por su imagen elaborada

515

�y presente en el santuario, pues debe llevarse la tablilla precisamente a ese
sitio y lo más cerca del lugar que ocupa tal imagen.
Andar de peregrinación por los grandes Santuarios mexicanos del culto
popular, es recorrer la aventura del descubrimiento de un mundo donde
se realiza ese intercambio virtual, asaz mágico, pero conmovedoramente ingenuo, por medio del cual los peregrinos ofrecen público testimonio del favor recibido.
Estas tablas cubren los cuadrantes laterales del Altar Mayor, en otros, se
dispersan por los corredores o se muestran en las sacristías; dispersos por todas partes, conviven con otros testimonios más fehacientes como muletas
abandonadas y rudos bordones, se juntan con la diminuta milagrería de platas que forma grandes medallones o se arrima a los escritos de papel, que
como pajaritas sueltas se dejan por todos lados o se introducen en los resquicios de las urnas de los santos y, otras veces, forman grandes estelas a lo
largo de los muros claustrales.
Hay ex-votos en la Villa de Guadalupe y el Santuario de Los Remedios,
en la Ciudad de México; en San Juan de los Lagos, Ocotlán, Zapopan y
Talpa, en Jalisco; por supuesto en Chalma y en Tizimín; en algunos santuarios la "manda" debe cumplirse entregando el retablo después de entrar
danzando ida y vuelta hasta el altar, por supuesto sin dar la espalda.
En nuestros días el retablo empieza a ser desvirtuado, sustituyéndose por
cartas como las que están a la vera de San Sebastián de Aparicio en Puebla,
o se paga su publicación oficiosa en encuadre curiosísimo de fervor, dentro de las planas graves de los periódicos que llevan una nota tan patética
como la de los obituarios. "Doy gracias ... " es el estribillo de la leyenda
contumaz que encabeza la relación literaria. Pero en éstos y aquéllos hay
la expresión de un compromiso cumplido, en palabras que revelan la relación esotérica de dos personas, una poderosa, dueña de facultades extraterrenales y otra, que ha sido privilegiada con una dádiva de ese poder.
En pos, desde hace tiempo, de los escondrijos del alma popular que se
expresa en las artesanías del arte menor, anduve hurgando aquí y allá hasta
descubrir un aspecto singular de los retablos mexicanos y que no se encuentra en las ofrendas orientales -quizá acaso en las tablillas japonesas,
pero sin dibujo vital-, ni tampoco en las tablillas flamencas ni alemanas,
pues parece ser muy peculiar del pueblo mexicano.
Comenzó el descubrimiento de esta "veta" espiritual a la vista de una tablilla en la cual una mujer eferente, cubierta con rebozo oscuro, está de
rodillas cerca de una cama mal cubierta, deshecha por abandono de un
hombre que ya tieso y cuan largo es, se muestra suspendido entre el cielo Y
la tierra, en visión alucinada o levitación extraña, en tanto que la Virgen
de Guadalupe está a la izquierda, entre nubes. La cara de la mujer es de

beatitud indescript~ble, en tanto que el marido de ella mantiene los ojos celeyenda•• "D01· G racias
· a N tra. Sra. Guadrrados. Rezaba asi
. la peregrina
.
alupe, por re-coJer a mi marido Elpidio López enco miendo las palizas
me da~a para su salba ción". (sic)
que
. El milagro cabal, fehaciente, era haber conseguido la libertad de por vida.
libre del verdugo, la mujer atribuía a milagro la gloria de su viudez . L '
Deo!
· 1 aus
Tan asom~rada quedé que me dediqué a buscar el tema trágico-cómico
de estas tablillas populares, consideradas modestamente en tono menor aun
den~ _d_e las artes populares, pero que son expresión ingenua y redonda
-def1D1t1vamente fresca- de la puerilidad del alma mexicana.

Las Artes Populares.
. El encanto y la frescura de las artes populares compensan las limita ·
discretas de su calidad estética.
c10nes
Una parte de las llamadas Artes Populares, entra de lleno en el folklore 0
folclore, q~e c~mo se sabe es palabra compuesta por los términos f olk, pueblo
y _lore,_ sabidw:ia; y está formado por las expresiones anónimas que son pat~º1:1º de ciertos grupos y se dan en ciertos pueblos, donde permanecen
c:15i sm alteración alguna, de tal manera que ofrecen peculiaridades tradic10nales del alma de un pueblo.
En nuestros. días, las artesanías, el folklore y todo lo que se considera
Arte popular, tiene relevancia grata, y prueba de ello es que en la Olimpíada
Cultural
celebrada
en México durante el año 1968, se presentaron en el
F f IM
d.
1
es iva . un ~1 del Folklore, grupos de 25 países, con danzas de un deslumbramiento vital. Asimismo, en octubre de ese mismo año en Ja Plaza de
la ~anta Veracruz de la Ciudad de México, hubo una Exposición lntern_acional de artesanías populares, en la cual tomaron parte 45 países ofrec~endo mue~tras d~ tejidos, joyas, alfarería, máscaras rituales y de ~eatro,
figuras, munecas, títeres, tocados, objetos religiosos, recipientes de plata y
otros 1:1etales, tallado en madera, juguetes, cerámica, instrumentos musicales
pequenas esculturas, estatuillas, vidrio soplado, chaquira, figuras de pan d~
dulce para el Día de muertos, calaveras, alcancías, etc.
Est~ reconocimi~nto al, ~alor del arte popular es reciente y obedece a un
cambio de mentalidad critica. Dice Toussaint al respecto:
"La manife~tación plástica que se conoce hoy con el nombre de arte popular no ha sido apreciada y reconocida como tal sino en los últimos tiemDurante to~o el siglo XIX y en los principios del XX el criterio art1Stico estaba regido, obligatoriamente, por los dictados de la Academ1a
· ...

~s:

517
516

�El descubrimiento del arte popular corre parejas con los estudios antropol6gicos y viene a formar parte de lo que se ha designado con una fea palabra:
Folklore ...
"Los famosos retablos, que son ex-votos en que los fieles agradecen una
merced recibida, narrando el mal y su remedio mediante la intervención de
una imagen sagrada (están) llenos de evocaci6n e ingenuidad, así en la manera de plantear el tema como en su solución plástica, estos pequeños cua• dros pintados al óleo sobre madera, hoja de lata, o cartón, abundan en los
santuarios de las imágenes celebradas. Los más antiguos que se han encontrado datan del siglo XVII, pero aún hoy continúan siendo elaborados.
No son obras de arte pictórico, sino rituales y no presentan semejanza con
ninguna otra pintura, ni antigua ni moderna. Y, sin embargo, su valor artístico es enorme por la interpretación auténtica -infantil- de las formas,
de la perspectiva de los efectos y emociones que llenan de vida a sus personajes" .1 "La Sociología del Arte ha de evitar, en lo posible, caer en especulaciones filosóficas, en abstrusas disquisiciones de estética y alejarse, especialmente, de cualquiera pretensión de carácter crítico o preceptivo. Su
fin único será el análisis del arte como hecho social". Tal afirma don Lucio Mendieta y Núñez en uno de los pocos estudios sobre la Sociología del
Arte y añade posteriormente:
"Las artes folklóricas tienen indudables valores estéticos que son, seguramente, el secreto de su perennidad. Desde luego, diremos que se trata de
manifestaciones espirituales que tienen la frescura inmarcesible de la originalidad, de la sencillez y de la sinceridad, expresiones artlsticas sin mistificaciones, sin academismos, nacen con la naturalidad de las flores silvestres.
Se plasman en una especie de moldes distintivos que son como simbolos dPcada pueblo, entendiendo aquí, pueblo, en el sentido de una agrupación multiforme, de una gran unidad formada por numerosos grupos cada uno de los
cuales tiene su propia voz y su propio aliento que se traduce, entre otras
cosas en el arte. . . .Sus características fundamentales estriban en que no
'
cambian
sino muy lentamente y sólo en pequeños detalles. Son productos
2
de industrias domésticas que se trasmiten de padres a hijos ... "
Las Artes Populares se relacionan con las costumbres del pueblo y con
aquellos hechos que le interesan o emocionan, así la ofrenda votiva o manifestación plástica son también expresiones genuinas.
La vena popular, que no tiene ninguna relación con lo vulgar, aunque
algunos no lo distingan, ha mantenido siempre la corriente más vigorosa
Arte popular en México en "México y la Cultura". S.E.P.
Méx., 1946, pp. 301 y 302.
• MENDIETA v NúÑEZ, LuC10, S ociología del Arte. Inst. Inv. Sociales. de la U .N.A.M.
1

ToussAINT, MANUEL,

Méx., 1962, pp. 7 y 299.

d~l arte de los pueblos. Sus raíces con la existencia misma le ofrecen savia
viva Y renovada que prosigue, ajena a los aherrojamientos de la erudici6n.
En cuanto a ~as o~rendas religiosas, la vinculación con la naturaleza tiene
?tr~ fuente enriquecida. Así, las sustancias bienolientes como la mirra el
incienso Y los ~dumes, sirven para las ofrendas rituales, lo mismo los ~rodu~tos de la tlerra como flores y frutos, así como oro y metales preciosos.
Mas burdo, ~ nuestro entender, es el sacrificio cruento de los animales y
~~n de las mismas personas, como el caso de Ifigenia en la mitología, de los
Jovene,s al toro de Creta, o de las doncellas en el cenote sagrado de Mérida
Yucatán.
'
Más exquisitas son las peticiones sin sacrificio, como los papelillos que se
enr~llan en las ramas de los árboles que rodean los grandes santuarios del
Japo~: las monedas que se arrojan con fuerza para que su ruido atraiga la
atencion de los di~s~s distraídos o la festiva ironía de arrojar monedas a
las fuentes para solicitar el milagro de volver a ella.
. Muy a~tigua es
costumbre de las dádivas y su estudio se pierde en los
tiempos Sm memoria. Luego, ya hay testimonio rudimentario de ellas y poco
a poco se transforman, pulen y elaboran.
Andando _el tiempo, las ofrendas votivas alcanzan calidad superior y son
verdaderas JO~as. En los palacios bizantinos y en los orientales ""ense los
templos materialmente repletos de ofrendas en magníficas piezas de orfebrería".ª
En las art~ decorativas se encuentran objetos que por el material emplead_o, forman diversos grupos cuya finalidad es también diversa. Pueden menc10narse _entre est~s. expresiones, _la,orf~~rería y los trabajos de forja, que inclu~en piezas metálicas de cerraJena Ojival, rejas claustrales blasones clavos
ver~as, candelabros, arquillas, llaves, aldabones, plata calad: y repuja,da, cus~
todias, cruces procesionales y armas. El hermano pequeño, modestísimo breve, de esa expresi6n artística es el milagro de plata repujada que ta~bién
com? "ex-voto" adorna relicarios y tablas cubiertas de terciopelo, en los santuanos del culto popular.
L~ cer~ica, que fue tan celebrada en Grecia y Roma, tiene peculiar
mamfe~tac~on entre_ las culturas prehispánicas y se ha considerado que algunos 1dohllos so~ figuras :otivas u ofrendas. El yugo y la palma, por ejemplo, no se sabe si fueron instrumentos rituales u ofrendas.
Otr~s e~presiones del arte ~ecorativo no interesan propiamente aquí como
la _tapic~na, las art~s del teJ1do, los famosísimos mosaicos, el mobiliario y
~aJorreheves, l_os_ tapices, el arte del vidrio y la joyería, aunque sí cabría senalar a las miniaturas como referencia a los precitados milagros.

!ª

• ~LANco CoR1s,

J.,

Espana, 1918, p. 34.

Manual de arte decorativo. Librería Parera. Barcelona 2do T
·
· ·

519
518

�Los retablos o ex-votos.

. .
d
tiempos del Cristianismo, se convirLas peregnnaciones e los primeros
., .
d
l Ed d Media
tieron en grandes corrientes migratorias penódicas u~ante X~I a XVIII
nuevo y poderoso esplendor en los siglos
y .
'
y "alcanzaron
.
. . , a la Reforma El unpulso
después de la transitoria decadencia que s1gwo
.
,
.
de la di.
parti6 en general de la fe y de la necesidad de sentirse mas cerca
rticular
de
las
numerosas
gracias
vinidad en lugares consagrados Y, en pa
'
.
d'f ndían
dispensadas de las milagrosas curaciones, que en los santuan~s se 1 u
' milagros, cuadros relig1osos,
.
con libros de
medaHas y. pequeñas imágenes
b . bmanel
.
el y de la esperanza que, en virtud de ello, a nga a
ducattvas en pap '
.,
al Se diri e uno a la milagrosa imahombre de liberarse tamb1en de todo m .
g
.d
ue se uiere conjurar la desgracia y comenzar una nueva v1 a.·;
gen
~rq viene
. q a ser asi, una fuerza liberadora y se .siente como energia
El milagro
vital".,
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.
bres
. .
tán presentes en nuestra vida y reciben ya nom
Estas peregrinaciones es
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•
diversos como "Tours" a los centros del culto como Roma, antiago,
des etc.
•
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~ntre paréntesis es curioso hacer dos advertencias peculiare~ co~ re a~10 a
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a las pereg~~ciones ;. al ~~~ :eellac:;ri~~:~¡0
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puede constituir una man ª
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l nas religiones esta peregrinaci6n es obhgatona, como p d
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~~ar la Meca, lugar al cual dirige sus oj~s d~a:;~::1: d;:o:ib~t1¡u~:
sitio de la tierra en el cual se encuentre.. ~~
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b .6 "el mi.
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a la imagmacion pop ar escu n
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presentaci6n de a igura uman. :
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quisita belleza para el
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,, del arabesco ornamentac1on geometrica e ex
.
agro
'
hib' . , también era para las smagogas y
adorno de las mezquitas. Es~ pro i~iton_ co ercial en nuestros días para
,
· · es mantiene su en eno m
segun a1gunas opimon
.
sus limitadas calidades
sostener la corriente abstracta en la pmtura, pese a
estéticas.
N
1 caso del retablillo o pintura popular que aquí nos ocupa,, pu~
o
es
e
ahí se encuentra un caba1 rearismo, aún en sus aspectos y detalles mas m.
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l . bolismo se ofrece de manera concreta.
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. .
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hil decíamos que las peregnnaciones a os san
Volviendo a tomar el º•.,
l
andes caminos del culto y enriquerios dieron lugar a la formacionb de los gr tuarios como Venecia y Bizancio,
cieron las ciudades donde es_ta an º1s san ros acostumbraron llevar ofren1 .
tante es advertir que os rome
.
::o e: ;::r de los favores, para dar testimonio de los que ~abían recibido o como mera "cortesía" amorosa.

~=

4

VOTIVTAFELN,

520

GEROO SCHREIBER' Deutsche .Mirakelbücher. Düsseldorf, 1838, p. 66.

Ese mismo espíritu pas6 a normar las peregrinaciones en América con tal
persistencia que nuestro pueblo las realiza a porfía, alegando mandas hechas
por propio gusto.
Sin embargo, en otros tiempos, la imposici6n religiosa hubo de recurrir
a diversos procedimientos, desde el arrasamiento como el montar el templo
sobre la pirámide derruída como acontece en Cholula, o encomendando
a los propios indios la fabricaci6n de las estupendas imágenes, como los
Cristos de caña, que muchos indios utilizaron para esconder dentro de ellos
los idolillos venerados, hasta el convencimiento hecho por los misioneros,
convencimiento que despunt6 en el artífice creador del mundo ingenuo, pávido y deslumbrador de Tonanzintla.
En cada santuario, los peregrinos y romeros siempre han dejado fiel testimonio de su paso. No solamente en los de la religi6n cristiana, sino también en las paganas.
"Los pequeños objetos fabricados en metal, como piezas de agradecimiento, provienen de lejanos tiempos. En el Museo de Louvre, París, se encuentran objetos de bronce de la época de los griegos que son votos que debían
depositarse sobre un altar en homenaje a los dioses, para agradecer sus bondades. Cuando la gente estaba enferma, ofrendaba un modelo de la parte
afectada -como la pierna o el pie- confiando en que los dioses la curarían".'
De igual manera, en los santuarios mexicanos, hay miles de objetos de
plata -&lt;le la buena plata mexicana- que forma medallones, cruces y formas barrocas a la vera de los altares. Y también representa brazos, tumores,
deformaciones y padecimientos diversos que los artífices populares ofrecen
por unos cuantos centavos y los fieles llevan a los santuarios.
Don José Guadalupe Zuno, que bien sabe de estas cosas, al hablar de los
retablos en su libro Las artes populares de Jalisco, hace una historia somera
del grabado y la litografía en México, porque considera que la producci6n
popular de estampas y cromos son los antecedentes del retablo y coincide
con Toussaint en señalar que estas expresiones del arte popular no tenían
ninguna validez en el criterio académico del siglo pasado. Menciona un estudio de R. Leopoldo Orendáin -que desgraciadamente no he encontradod6nde está la historia del retablo desde sus primeras manifestaciones en
Egipto y Cartago; luego, señala los orígenes de la palabra:
"El nombre de retablo, viene de cuando los sacerdotes celebraban la solemnidad de sus ritos al aire libre en sencillo altar y frente al pueblo, sin
adornos, con los candelabros puestos en el suelo. En el siglo XII se estableci6 la innovación de poner una especie de tablero de dos hojas de suerte
que al terminar el sacrificio se doblaba y se guardaba, llamándose díptico,
que luego aument6 a tres hojas y se llam6 tríptico. Como se colocaban tras
el altar, se les llamaba retrotábula. Como eran cambiables de un sitio a otro,

521

�se les llamó también retablos. Los retablos flamencos fueron famosísimos y
los pintaban los grandes maestros de los Países Bajos. Después el retablo ad5
quiere grandes proporciones murales y son decorados ricamente".
Cabe también comentar que el retablo refleja ciertos aspectos del alma
popular, entre otros, el nuestro posee una indestructible capacidad de asombro, de conciencia mágica que rige muchos actos de la vida diaria.
El juego de azar, la Lotería, la fertilidad de la tierra de temporal, el cambio político, los remedios de los males y la fortuna, se vinculan siempre a la
posibilidad de la sorpresa o del milagro.
Cuando la angustia por una situación fortuita hace presa de la mente
humana, la gente devota invoca a la imagen de su particular devoción y
ofrece o promete llevar el retablo con la expresión visual del milagro. Así,
en esta relación se encuentran los factores del retablo: el oferente que da
gracias, la reproducción de la imagen invocada y el relato del milagro ocurrido, que para mayor testimonio se escribe en la leyenda.
Una clasificación sucinta de los retablos podía ser la siguiente:
Clasificación por temas: Calamidades públicas: catástrofes, inundaciones,
pestes, pérdida de cosechas, sismos. Afecciones personales: enfermedades, accidentes, golpes de fortuna, disgustos familiares. Padecimientos de personas
o animales o propiedades del oferente.
Materiales: Tablillas pintadas al óleo que varían entre 20 por 35 centímetros, hojas de lata y cartoncillo.
Tonalidades y matices: por lo general colores puros y brillantes, rojo,
blanco, verde, azul y amarillo.
Personajes: la representación de la Imagen invocada, entre nubes y con
aureola y el oferente de rodillas.
Relato del milagro, hecho en forma patética, como acción detenida en
trance, con el ambiente idóneo: paisajes, recámaras, cárceles. Detalles nimios crudos y casi morbosos (vendas, sangre, matrices, tazas de noche, etc.) .
Es curioso advertir que el arte del retablo, se parece al de los "retablillos"
por su carácter anónimo y su fabricación en talleres colectivos. Los talleres
de los siglos XII a XV en Europa tuvieron tanta importancia que las portadas que ellos construían llegaron a tener más fama que en la última etapa
del estilo románico donde las estatuas de los santos y su simbolismo son de
altísima calidad. Los escultores desarrollaron el arte del retablo que consiste "en una obra que sirve de fondo ornamental del altar. Se hacen de
piedra, de madera, de bronce o de otros materiales. Los de madera pueden0
ser policromados o dorados, también hay unos que son tablas pintadas" .
• Nueua Enciclopedia Temtitica. Ed. Richards, S. A. Panamá, 1963, Tomo VI,
p. 64.
• Ob. cit., Ed. Centro Bohemio. Guadalajara, Jal., 1951, pp. 50 y 51.

Encuentro útil esta referencia porque los "ex
,,
, .
lares fueron en un principio tabl
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votos autenhcamente popu.
. .
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6 ·
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.
an ruma con refeSin embargo, otros materiales son em lead~s
remota y con todas las salvedades ue h~ a
' como el esmalt~ -referencia
de hojalata- y en el siglo XII q
y menester a las tablillas populares
.
se encuentra en Españ
l
s1derarse como obra maestra o sea el "T bl
d 1
a, e que puede cond,e Silos, compuesto por un encha ado ~e er~a e a urna de Santo Domingo
nas enriquecidas con grabados
~m
p cas_ de br~nce, con ]as arquede esmalte tiene las prestigiosa: c!lid:;e y las enJutas, ~Jedrezadas. La obra
Pantocrátor que centra el conjunto. La s i~: se aprecian en el detalle: el
de un objeto colocado sobre la tumba d p . drse dsupone qu_e formaba parte
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e pie a el santo silense" 7
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F ma ente cabe hacer ro ·,
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viru a mvocada No
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por d ispos1c1ones eclesiásticas se destruyan
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1
.
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rente considera que ya ha
1·d I
o re ren as tablillas, pues el ofecump I o a manda.
En algunas ocasiones, esta tablilla es solamente un
.
cruel, como la peregrinación c
a parte de un ntual más
mo en el Santuario de Zapopa':i~ lmague~es pudestos ~n espalda y pecho co.
, ª caminata e rodillas O
•
·,
vanos días como en la Basílica d G d l
peregrmac1on de
rrífico recuerdo como en la nochee d ~;,~ upe, ;s azotes y cadenas de teo bien, la entrada danzando e Ch lme iernes anto en Ta.xco, Guerrero,
0
a a Y otros lugares.

Peculiaridad insospechada
del retablo mexicano.
"El artista en alguna medida actúa como v
. .
vos que yacen en la conciencia o en la subcon ~er~ d~ sthmientos colectiaspecto el artista puede ser una
. d
sc1enc1a e os demás. En este
.
especie e portavoz o de am lif d
que sienten O prefieren las gentes".ª
P 1ca or de lo
De igual manera "el maistro pintor" al
.
cuencia la ejecución del retabl
f. lmque se le encomienda con fre.
o, expresa 1e ente ¡
¡ h
y ~1enso que algunas veces hasta las faltas de ortogºr i~e se e a relata?º
deliberado. A ese artista popular se 1
.ª ia son con propósito
. . d .
e cuenta un rmlagro -miraculu d
nuran, a mirar- y él debe sentir t b',
.
m e
al orden natural para narrar el suceamso m1en e:¡ª¡ presencia del poder superior
arav1 oso y pasmoso.
, Enciclopedia Temtitica, T. 10, p. 29.
M'l
Barcelona, España, Tomo JI:N;R;2. i obras ma1stras del art, universal. Inst. Gallach.
• CIN!Cl PELLICER ALE

523
522

�Y acaece que aquí y allá, hoy y ayer, las dolencias humanas tienen igual
parecido. Por ejemplo, la República Federal Alemana publicó como una
aportación a la Exposición Internacional de Arte Popular con ocasión de
la Olimpíada cultural de 1968 y seleccionada por el Consejo Alemán de
Bellas Artes, un estudio sobre 88 ex votos. Algunos de los temas son los
siguientes: una niña cae al agua y con la intervención de la Dolorosa, se
salva; siete personas víctimas de una epidemia, son salvadas por interseción
divina; "por ciertas peticiones referentes al buey'' una labradora da gracias;
"un hombre derribado de su caballo invoca a María Auxiliadora", etc.
Y ahora estos temas de tablitas mexicanas: "En el año de 1881 se aliaba
gravemente enferma la niña Refugio Escoto de ataques y se le hencomendó
a Na. Sa. de San Juan y por gratitud da su Retablo y una Bela en su Santuario en testimonio de este Milagro" (Museo regional de Guadalajara).
"Francisco Sánchez dedica este retablo estando enfermo de tifo el día 12
de septiembre de 1920 a nuestra señora de la soledad". (Aquí el oferente
está en cama frente a una gigantesca pared de ladrillos y sobre él la imagen.
Reproducido por J. Z. Zuno en "Las artes populares en Jalisco").
Pero si dolencias y pesadumbres humanas son iguales en todo el mundo,
hay un enfoque muy peculiar de ignorancia crasa o puerilidad trágico-cómica
en algunos retablos mexicanos. Mencionaba ya el caso de la mujer que da
gracias por la muerte de su marido. ¿ Cuáles son las raíces? El tema
es muy popular en el anecdotario jalisciense. Se cuenta, por ejemplo, que
en Los Altos, una mujer después de la muerte del esposo se tiró al suelo
aparentemente víctima del dolor; sus familiares compadecidos iban a consolarla cuando ella dijo entre iracunda y festiva. . . ¡ ( palabra irnpublicable) ,
¿qué mula no se revuelca cuando le quitan la carga?!
Esta otra historieta está también dentro de esa línea: caminaban los dolientes llevando al marido de una mujer en andas, porque ya se sabe que
nuestros artesanos son muy impuntuales y tercos y solamente hacen el cajón del muerto con las medidas de última hora -porque se achica o se
encoge, según dicen, así es que a veces tienen que alcanzar al difunto en el
propio panteón-, digo, iba el desfile hacia el cementerio cuando pas6 por
debajo de un árbol y el hombre que s6lo era víctima de un ataque de catalepsia dando voces se colgó de las ramas. Susto mayúsculo y vuelta a empezar la rutina amarga; guardóse el cajón y cuando lo volvieron a llevar
-ahora sí bien muerto- la mujer al llegar cerca del árbol ordenó: "No
lo pasen debajo del árbol, no se vaya a levantar otra vez".

Pero el retablo en cuestión no se encuentr
tiva, o sea que la religiosidad convierte .
.ª dentro de esta crónica fesnidad ingenua.
ciertos impulsos subyacentes en solemVeamos este otro caso: durante la R 1 . ,
casa de una familia y se JJ
evo uc10n, llegaron los soldados a
evaron a todas las herm
d,
hermano y el cuitado da g .
anas, que o solamente un
racias por su salvación.
No opera aquí el tradicional sentido del h
.
u oscura. !I se salva y no sabe
b. o~or, smo otra cosa asaz festiva
enrolen a filas -cuestión de
,mos Ien SI el milagro es porque no lo
manas.
varoma- o porque no lo violen como a las herLos pd
· ·
a eclffilentos
femeninos son tem . .
ex voto de Schadien BaJ·a B .
a mSJStente en los retablos; en un
'
aviera, una gran matriz p d d 1
en los retablos del Santuari d L R
.
en e e as nubes. Pero
,
o e os emedios ese
bl
atras, con este inefable significado:
'
pro ema no se queda
"Doi gracias a Ntra. Sra. Patrona ue
.
..
a ver al curandero que me h'
1 q·¡ no temendo hiJos, invoqué y fui
,
IZO e mi agro. 1887".
La oferente de rodillas con un . - d
arriba la imagen triangula~
lndmo el cual solamente se ve la cofia
ya un a o-·guay'
1
Una n 1
.e1 man'do paralítico '
ove
a
comp
1
eta
o
un
tratado
de
.
I
,
.
V
psico og1a.
eamos: se da fe y testimonio de un mila
a Ntra. Sra. Patrona que no teniendo hi' " gro._.. ¿cu~,!? "Doi gracias
y el auxilio llega porque el cur d
JObs .. ·. la mvocac1on es escuchada
.
'
an ero sa e bien su c
t
.
o
enc1as
y
i
claro'
hace
el
m·1
uen o y cuidar esas
d 1
blilla caemos en 1~ verdad- i agro dquehel pobre marido -en viendo la ta. .
no pue e acer porq e tá li · d
Clffilento feliz es publicado n h
d'
. u es
s1a o. El aconte' o ay na Ie a quien culpar.
Tampoco cabe la sorpresa ni la maldad velada 1
.
rosa. No encuentro la expresión adecuada tal '1 a fe e~ ~b1erta Y_ canelo.
,
es a pueril ignorancia
La, maliaa va por nuestra cuenta frente a ese mund d
. ·
grena, definitivamente esotérico d d
o e magia y mila' on e nosotros penetrarn
1va, con
nuestra suspicacia taimada' nuestros mstrumentos
.
de obos a mansa
.,
.
.
.
servac1on, sm pied ad alguna, ayunos de la in
Hez sin darle vuelta aunq oc~nc1a que se requiere para entender la senci'
ue ciertamente obtenem
b 1
la puerilidad nos deJ·a con un p 1m d ' .
os ca a respuesta cuando
a o e nances.
Retablos mexicanos, donde aún está 1
. .
que la mantiene fresca en sus ex votos adgr:1a m~ocafda de un pueblo niño,
de un agradecimiento que func·
' on e se_ a e y público testimonio
10na con sus propios hilos d
• .
ocultos resortes apenas logramos entrever.
e misterio y cuyos

Luts, Tratado General de Sociologla (Sociologla del Arte).
Ed. Porrúa, S. A., Méx., 1963, Sa. Ed. p. 652.
' RECASÉNS

524

S1CHES,

525

�"MICRO-ESPECTROSCOPIA DE LAS IDEAS POL1TICAS
EN MtXICO"
ANTONIO POMPA y POMPA

Instituto Nacional de .Antropología e Historia

Proleg6menos.

LA HISTORIA DE MÉXIco, una de las más importantes en el devenir humano,
estaba aún por ser hecha en las postrimerías del siglo XIX, según opinión del
egregio don Joaquín García lcazbalceta, y continúa hasta nuestros días en
idénticas circunstancias en su aspecto general, pues si hacemos una planificación de lo que ha aportado el investigador y construído el historiador,
hallamos que habiendo enfoques, algunos muy atinados, en fenómenos parciales, que sin duda contribuirán a una exégesis posterior, para nuestro presente, no son sino pequeñas contribuciones.
Bien está que para descargo de nuestros historiadores, se aduzcan razones
que traten de justificar la ausencia de una verídica historia general, ampliamente documentada, de los múltiples fenómenos de nuestro mundo ¿pero
no lleva esto a conclusiones que impelen a profundizar metódicamente en la
investigación para obtener un conocimiento intrínseco del fenómeno? ¿Debemos conformarnos tan sólo con alegatos más o menos vehementes según
el temperamento del autor, e inspirados por lo general en su postura ideológica, política o económica? y ¿dígaseme si no campea únicamente desde
los antiguos cronistas e historiadores indianos hasta nuestros días exposición
de tesis y de antítesis, ambas paralelas, sin llegar a una síntesis con sus
características de tal, de nuestro imponderable devenir histórico? Tenemos
un enorme cronicón político militar, mas no tenemos una historia de nuestra
agricultura; sabemos cuántas revoluciones, cuartelazos y motines hemos tenido, pero ignoramos la historia de nuestra colonizaci6n, de nuestras comunicaciones, de nuestros desdoblamientos al norte y al occidente, de la maravilla de nuestra minería y de nuestro petróleo, en fin, de nuestras indus-

527

�trias en general; sabemos de muchas actitudes dinámicas de México, pero
ignoramos o consideramos estáticas más de las que conocemos; en conclusión sabemos y hemos formado quizás, aunque imperfecto, un esquema de
cómo el hombre en México ha actuado, pero no sabemos por qué ha actuado
como sabemos; esto es lo que nos proponemos sugerir con este brevísimo estudio; indagar por qué el hombre en México ha actuado de ésta, estotra o
esotra manera, es decir, qué le ha impelido a sus diversas actitudes; es decir,
a sus ideas.
De este enorme y trascendental renglón, inicialmente tratado en algunos
aspectos, tomamos en esta ocasión un gajo para bosquejar un esquema, el relativo a las ideas políticas, pues sería iluso siquiera anunciar en la brevedad
de estos apuntamientos, lo relativo a las ideas filosóficas, teológicas, económicas, o de otro aspecto, base y fundamento de cualquier estudio histórico
serio, que se haga
Entremos pues a
el del pensamiento
de sus instituciones

acerca de México.
la consideración de este fundamental y sugestivo tema,
político de México, base y fundamento de la estructura
y de muchas de las principales actitudes del mexicano,

en ese devenir tetrasecular.
El pensamiento político del mexicano tiene una constitución muy semejante a su constitución somática, es decir, mestizo; por ello debemos iniciar
metódicamente nuestro estudio por los principios rectores que generaron las
concepciones en el pensamiento del mexicano primitivo y del que ha ido
sucediéndole.
La trayectoria de las ideas políticas en México ha sido un flujo y reflujo
de escepticismo y esperanza manifestado en avances y reacciones de doctrinas y hechos que se han registrado al plasmarse en pensadores y escritos
que son preciada fuente. Reacciones, doctrinas y hechos que en múltiples
ocasiones no son más que un eco renovado de ideas y hechos que fueron.
Es que la Humanidad se repite, tratando de perfeccionar sus jalones en el
constante anhelo de la consecución de su ideal supremo: el equilibrio de la

polis.

Los pueblos prehispánicos, particularmente para nuestro objeto los mesoamericanos, tuvieron una estructura espiritual mítico-religiosa, que dejó aun
en sus instituciones políticas el sello teocrático que preside con énfasis toda
su organización; positivo acierto tiene José Miranda cuando dice que la
unión íntima de Iglesia y Estado, es "idea que preside, e impregna toda la
organización social de dichos pueblos, en lo cual lo religioso y lo político
aparecen a veces mezclados, y por lo común, como en la España del Absolutismo, apoyándose y sirviéndose mutuamente". La unión es sobre todo
patente en la cúspide de la jerarquía rectora de los mesoamericanos, civil y
eclesiástica, a la vez que militar, como en el último horizonte náhua, pues

el rey tenía funciones religiosas mu .
boradores del poder civil part· 1 y unportantes y los sacerdotes eran cola,
tcu armen te en las gue
d, d
. . dº .
. rras; an ose el caso del
cihuacoatl, quien aunaba amb as Juns
tcctones • c ·1
T
esto desde luego no indicaba f . ,
.
' tvt , mi ttar Y eclesiástica•
.
us1on ru confusa · t f
.
.
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m1tadas estaban las jurisdicciones.
m er erenc1a, pues bien deliDe todo esto se desprende que el ensamie
,.
hispánicos de mesoamérica te ,
p "d nto pohttco de los pueblos pre,
ma un sentt O franc ¡
. .
o e~ o~g~12ac1ón que tend ta al bien común, como lo prueba el estu .
mente hecho por Manuel M M
di~ de. su~ tnshtuctones, tan doctaRodríguez, Salvador Toscan~ e reno! a iuien s1gu1eron Rómulo Hernández
go, las bases en que se apo
lgna~10 . o~erovargas Yturbide. Sin embaryan as mstttuc1ones p )'f
hi , .
veladas por creencias "' costumb
JI
o i teas pre spamcas, re.
,
res evan a la c ¡ ·ó d
rruento en apariencia tribal entre ',
onc ust n e que el agrupala autoridad y del bien. com,
s1, ¡estaba fundamentado en el símbolo de
, .
un, que o era la voluntad d I d"
. , del tc'rmº
e os 10ses, dentro
d e un regimen patriarcal teocr-'tº
ª ico en Ia extens1on
mo.

El Impacto Europeo.
El otro elemento fundamental ara el
.
ideas políticas en México es 1 p
. estudio que seguimos acerca de las
.
,
a aportación europea a l
• .,
nuevo tipo de pensamiento m f
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en as t eas pohttcas del
vocó lógicamente esa e::s deunt arn~~t,ales d: _las instituciones, lo que pro,
rans1c1on poltttca ciue
• ,
gomenos del Renacirnient
constituyo los prole-

º·

Son pues las ideas políticas medieval r
.
mesoamérica con el impacto d I C - e~acenhstas las que se trasplantan a
terminante estas, del pensamie:t a ;n.quista, ~n que afloraban de modo delítica de Aristóteles y La Rep , po •h~; medieval, tan influído por La Povitas Dei de San Agust'
u zc~ o
Estado de Platón, así como la Ci.
m, cuya pnmera gran p . ·,
imperio político teológico d C I
royecc1on encontramos en el
.
e ax omagno y en ot
gelas1anismo ortodoxo con S t T
,
ros aspectos, el regreso del
· ,
ano ornas de Aqu·
.
con su tratado De Regimi p . .
mo, muy particularmente
media en que aparece Mne ·¡¡rzndcipupm, y Dante Alhigieri, al decaer la edad
'
arsi o e adua ·u tif"
d 1
con su Legislator humanus, y la existencia Jd:I
a sober~ía popular
derecho natural; dentro de este con·unto de m ~ a o que reafirma con el
rando en nuestro presente
J l
atices, muchos de ellos afiocomo actua es tenemos el cm .
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feudal de la Conquista brutal q d
' .,
PUJC ca alleresco y
ue a ocas1on al Padre L e
una teoría política y la Enco~:enda mis
. tºfº
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a la vez que las ideas políticas de I
d
~na iza i vio Zavala,
os gran es renacenttStas: Erasmo de Ro-

bt

~ªt /

,

Uil

529
528
H34

�terdam, Juan Luis Vives y Tomás Moro. ¿Qué no fue erasmista Fray Juan
de Zuroárraga; el Dr. Francisco Cervantes de Salazar no fue fiel discípulo
de Juan Luis Vives, y Vasco de Quiroga, de robusto pensamiento político,
no fue hijo de la Utopía de Tomás Moro, como lo fue nuestro Quetzalcóatl
indígena de la postura universal renacentista?
La Conquista, con todas sus complejidades políticas traía aparejado el
mestizaje de dos mundos diferentes, aunque con semejanzas en algunas de
sus particulares estructuras: ambos pueblos monárquicos, los dos pueblos eminentemente teológicos y misoneístas, los dos conquistadores con el sentido de
una lucha que apareja holocausto a la Divinidad; de allí la importancia en
el conocimiento del pensamiento nuevo, mestizo, de las dos corrientes más
importantes de la cultura universal, que hasta entonces habían permanecido
paralelas e ignoradas entre sí; la del pensamiento más mestizado del Viejo
Mundo, que dio la gran cultura greco-romana mediterránea cristiana que al
venir como impacto a fundirse fusionándose en la gran cultura mítico-religiosa mediterránea mesoamericana, mestiza también y cultivada también en
el Mare Nostrum que forma nuestro Seno Mexicano con las Antillas, vendría a formar el núcleo inicial de una expresión cultural universal, que poseerá el hombre del mañana.
Esta fusión, este choque gestó en el amanecer de nuestro incipiente pensamiento político, las imponderables Leyes de Indias y las enconadas disputas
que revelan el más puro pensamiento político de oriente y occidente en el
debate del Padre Las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda, y posteriormente
en la magistral Política Indiana de Juan de Solórzano y Pereyra.
Así empieza la organización política en Nueva España con el trasplante
imperativo de las instituciones españolas, desde los mismos orígenes de la
Conquista. Tenemos como un clásico ejemplo el Ayuntamiento de la Villa
Rica de la Vera Cruz, parte habilidad política del Conquistador, parte el
concepto jurídico que los españoles tenían de esta institución romano-española; por parte de las instituciones indígenas, éstas sufren la posterga por
sujeción, aflorando en diversos estratos de las instituciones criollas, o conservando recias características como en el Calpulli y en la República de Indios,
pues las ideas políticas indígenas conservaron su personalidad al mestizarse
con las ideas políticas del Viejo Mundo; así la estructura jurídica del Virreinato no convierte a Nueva España en Colonia, sino que jurídicamente
y constitucionalmente la hacía formar parte del Imperio Español, lo que hizo en
parte posible desde el siglo XVI y con mayores perfiles desde el XVII, manifestar los prolegómenos del pensamiento mexicano, ya en Sor Juana Inés
de la Cruz, ya en don Carlos de Sigüenza y Góngora, pensamiento que asaz
reflejaba además del matiz filosófico, el político-mestizo, que más robusto y
vehemente hallamos en Juan José de Eguiara y Eguren en el glorioso siglo

530

XVIII, cuando refutó el Deán de Ali
. .
xico y de los mexican
cante sus aprec1ac1ones acerca de Mé. ,
os, en su estupenda Biblioteca Mexicana
Constituido plenamente el Estado en las Indº
." . ,
titución más poderosa cuya tra t . b
ia.s, se convutio en la ins.
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samiento político español: la del Absolutismo
. e pas el pentes del pensamiento, la teológica la olíti ' cuy_as come~~es ~reponderanparticularmente la primera en el\
XVc_; tuVIeron positiva importancia,
del Borbonismo de "esp;,.;tu . tr dg
Y en el XVII la segunda; la
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postrimerías del siglo XVII f
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cu1tos del siglo XVIII. y la R 1 .
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terior y gestora en buena parte d I d
'b a _m iscuti emente de la ane esmero ram1ento del Imperio Español.

1/

Absolutismo y Borbonismo.

lít::=s ~:irnera etapa q__ue tendió a la_ consolidación integral de las ideas
Nueva Espana, fue proyección de la española del Absol ti
po
;;eys~:dd~ al períodEo au!tríac~-español, que tan bien estudia Ed::r::,
nguez en 'spana ba¡o l A t . .
las ideas políticas del medí
os us nas, imperaron fundamentalmente
o-evo, un tanto transf rm d
.
manifiesto en la Nueva Espan-a, q ue a1 decir
. de José
o a Mº
as, ydsu refleJo. fue
de percibirse con rasgos ecur
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iran a, no dejaron
en el arrimo de los ecles~tico ia~i part1~ularmente en la rama arbitrista;
presencia de la Historia indíg:n: e:anlge o más q~e .ª la Teología, y en la
· •,
a rama casmstlca · esta ép
dº
tingu10 también por la amplísima difusión del libro co~ .
oca se, . ISElocuente ejemplo tenemos en el volumen 440 d
literatur~ ~htica.
el Archivo General de la Nación en M' . d el R~o de Inqms1c1ón en
de la Biblioteca de don Melchor P'
dexicSo onde se mserta el Inventario
. .
erez e oto con moti d ¡
le siguió la Inquisición. Allí e tán t
ch'
. vo e proceso que
de Mice J
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en re mu os: Gobierno del Ciudadano
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r, uan Costa; los Discursos Políticos del licenciado Navarrete L
onarquia Perfecta de Campo y Gallardo en amplísim , .
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lo que se le'
,
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ª nomma que d a idea
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ia len este ~p1tulo, a pesar del meticuloso Tribunal de la Fe. época
fecund a en e pensamiento líti
.
'
sus expositores, Juan Velázq: de; s:t:::n;aen que se sustentó por uno de
y Agustín Millares Cario la d t .
do a conocer por Lewis Hanke
Ho b
. . '
oc nna so re La Igualdad originaria de los
. m res, y la denvaci6n de la Potestad Política de la Necesidad
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igualdad Naturales.
y a es-

1t:~

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De es~ ~isma etapa es la manifestación muy democrática en al no
pueblos md1genas para hacer la elección de sus Cabildos sin d" . . gu 1 s
nobles a los macehuales sin
.
iscrirnmar os
sorcio dem 'tº
'
o como se ha dicho, en un interesantísimo conocra lCO.
531

�La etapa borbónica española, de espíritu ilustrado, tolerante y reformista,
se reflejó con todas sus características en la Nueva España y por consiguiente en el Nuevo Mundo, donde también fueron aboliéndose las supervivencias de las ideas políticas y de las instituciones del medio-evo, encauzándose en la corriente de la Ilustración; esta es la etapa del Cartesianismo
en España, que mestizado en el crisol peninsular, pasó a Nueva España en
el pensamiento de Enrique Flores, Juan Bautista Tosca y de Benito Jerónimo de Feijóo y Montenegro; es también la etapa en que la Nueva España
tiene un prolongado avance en la consolidación de su personalidad como
nación, cuando empezó a aflorar un pensamiento propio con perfiles definidos y su filosofía ostentó los postulados de un pensamiento mestizo genuinamente propio en Francisco Xavier Clavijero, Francisco Xavier Alegre, Rafael Landívar, Rafael Campoy y todos aquellos que dieron los perfiles de una
fisonomía propia de México en las postrimerías del glorioso siglo XVIII,
dentro del imperante despotismo ilustrado que tendía al liberalismo democrático.
Esta etapa española llevaba en su entraña el germen de la Revolución,
y tuvo en Nueva España una amplísima proyección particularmente en_ el
aspecto social, corno se deja ver en los escritos de Manuel Abad y Que1po
cuando propone la abolición de tributos, la distribución de la tierra y otros
avances de carácter social, muy afines con el espíritu de la Enciclopedia,
etapa que además aparejaba los principios de libertad e igualdad, de estructura netamente revolucionaria.
El mecanismo de las instituciones políticas en la Nueva España hubo de
ser modificado, como era natural, dentro de las orientaciones que le daban
]as nuevas ideas culminando en la organización de la Nueva España con
'
~,
la visita de don José de Gálvez; la expulsión de los sujetos de la Compama
de Jesús, de amplísimo espíritu renovador, y la creación de la novísima división política, la de Intendencias.
La etapa que iniciara el régimen español de Carlos III abrió cauce a la
corriente renovadora del pensamiento, no sólo en España, sino también en
sus dominios de ultramar, lo que permitió al espíritu nacionalista mexicano
aparecer con un énfasis no logrado en tiempo anterior, llevándole a la franca
rebeldía contra la Corona española al exigirle el reconocimiento de igualdad de derechos en el consorcio político internacional, ya por la exposición
y discusión jurídica, ya por el ejercicio de las armas.
Así se dio principio a la lucha armada por la emancipación, parte de la
obra de la renovación del pensamiento filosófico y político; parte por la
intervención avarienta y aprovechada de potencias intrusas, originando la
desvinculación entre España y sus Colonias en América, lo que dio amplitud

532

al criterio del mestizo para manifestar sus ideas políticas en el dinámico y
turbulento siglo XIX.
Analizados los antecedentes propuestos, es de llegarse a las siguientes conclusiones:

. I. El pensamie~t? político mesoamericano en la etapa prehispánica, tuvo
ideas rect?ras deflllidas que tendieron a la organización y buen gobierno de
la comumdad, dentro de una directriz cívico-teocrática.
II. Del mestizaje de las ~deas políticas medievales y renacentistas trasplantadas como rectoras y fundidas a las de los indígenas de mesoarnérica en una
evolución trisecular, se produjo un nuevo tipo mestizo de ideas políticas las
del mexicano.
'
III. Al ser iniciado el movimiento emancipador de Nueva España las
ideas políticas en México evolucionaban dentro del concepto de la Ilu~tración hacia el liberalismo-democrático, cuyo pensamiento hallamos revelado
en el caudillo don Miguel Hidalgo y Costilla, en Fr. Servando Teresa de
Mier y en otros más, hasta otro caudillo de la reivindicación, don José María
Morclos, cuyos antecedentes encontrarnos también en los licenciados Primo
Verdad, y Azcárate, Fray Melchor de Talarnantes, Villaurrutia y el Cabildo
e Intendente en la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, todos ellos
r:ctores del pensamiento político de la primera mitad del siglo XIX que aspiraba a un Estado independiente con igualdad de derechos a España dentro
de una comuni~a~ católica y monárquica, que tuviera costumbres ~ropias,
con un poder publico por la voluntad nacional, que vino a modificar la corriente filosófica positivista, llevando a la Nación a un Estado liberal-económico-laico, como se manifestó posteriormente en la etapa de la Reforma;
Y más tarde, en su constante y dinámica evolución, tender hacia un Estado
pre-socialista-democrático, como lo preconizó la Revolución de 1910.

533

�LA FRONTERA DEL RfO GRANDE: PUENTE O BARRERA
DR. RicnARD A. JoHNSON
(Traducción del Lic. Alberto García Gómez)

EL DR. ANTONIO CASTRO LEAL, distinguido diplomático mexicano, crítico
y autor, inauguró el centenario de la Trinity University, con la Conferencia
sobre Estudios Latinoamericanos, en marzo de 1969, con el estimulante título de "La Función de la Frontera del Río Grande y otras Barreras de Confluencia". Empezó con estas palabras:
"Una frontera es una barrera. Pero es también una vista, una perspectiva,
un paisaje. Lo que empieza como mera curiosidad, de pronto llega a tener
un interés que capta nuestra atención y, más tarde, comprensión y amistad.
Hemos alcanzado esa meta feliz".
Con el debido respeto para el Dr. Castro Leal, permítasenos explorar la
menos feliz hipótesis de que una frontera, inevitable y continuamente crea
tensiones y dificultades, conduciendo a la incomprensión, algunas veces al
conflicto y que ese trato mutuo puede generar repulsión o animosidad, así
como también amistad.
Tanto mexicanos como norteamericanos, viven en un mundo de NacionesEstados, cada uno de ellos soberanos. En este ambiente internacional de
anarquía, cada Estado persigue su propio interés nacional, como sólo él lo
percibe, inhibido levemente, no del todo, por el Derecho Internacional y la
organización. Acuerdos compulsivos internacionales, tanto de derecho como
de organización, requieren delegaciones substanciales de soberanía para verificar operaciones internacionales. Consecuentemente, su influencia rara vez
trasciende cualquier interpretación de las naciones acerca de su responsabilidad primaria: la protección de su seguridad nacional y de sus derechos
soberanos.
Debido a que las fronteras delimitan la integridad territorial, su inviolabilidad siempre alcanza el más alto grado como objetivo de seguridad nacional. México y los Estados Unidos no han fortificado su frontera común,

535

�pero esto ni disminuye su santidad, ni tampoco aminora la repugnancia de
uno y otro Estado a permitir, sin embargo, la más leve violación del exclusivo control de su lado de frontera. Así, la frontera permanece como siempre ha estado: una doble pared monumental de orgullo de soberanía nacional y de vigilancia, no hecha por las manos, pero más fuerte y más durable que una estructura física y con una infinitamente más grande capacidad para generar mala voluntad y conflicto. Así permanecerá tanto como
el nacionalismo lo soporte y ¿quién pudiera desafiar el predecir la transformación de esta fuerza dinámica en un internacionalismo efectivo en nuestro tiempo?
Consecuentemente, un abogado del diablo podría caracterizar la función
de cualquier frontera como esencialmente negativa, particularista, distorsionadora y peligrosa. En mínima parte, esto detiene el libre intercambio internacional de personas, capitales, mercancías, ideas y valores. Tal fijación
choca básicamente con lo expresado por el Dr. Castro Leal y sugiere de
pronto la existencia de un problema semántico. Las observaciones precedentes están referidas a las funciones de las fronteras en general, pero el Dr.
Castro Leal claramente intenta aplicar sus observaciones a las fronteras comunes o límites, y más específicamente a los fronterizos, como él lo expresó,
a los que "ven a ambos lados".
Permítasenos entonces examinar la frontera del Río Grande desde su aspecto como frontera común y la función que esto implica para los ciudadanos de ambas naciones que residen en las áreas vecinas. ¿Hace lo común, como distinto de una no contigua frontera, proporcionar oportunidade~
especiales para unas más cercanas y amistosas relaciones o es a la inversa?
Los estadistas y letrados mexicanos, generalmente, no han considerado la
contigüidad de los Estados como una bendición. La sarcástica expresión:
"¡ Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos!", probablemente expresa los sentimientos de la mayoría de mexicanos de hace una
generación o dos y la literatura mexicana y la instrucción escolar pública
aún guardan vivos los recuerdos de J. R . Poinsett; de la Guerra de 18461848; de la Compra Gadsden, el problema fronterizo de los principios del
régimen del General Díaz; la invasión de Veracruz y la fuerza expedicionaria de Pershing. Todos los niños de las escuelas elementales mexicanas aprenden acerca de los territorios que fueron anexados por los Estados Unidos
"injustamente" de México y la Constitución Mexicana contiene ordenamientos que restringen a los extranjeros y a sus actividades.
Contrariamente, los norteamericanos olvidan o ignoran el hecho de que
su parte sureste, hace poco más de un siglo, constituía la mitad del patrimonio nacional de México; de que México tuvo que sobreponerse todavía a
más problemas difíciles de geografía, historia, y de estructura social que los

536

Estados Unidos; que los norteamericanos han practicado discriminaciones en
contra de los mexicanos-am~ricanos y mexicanos residentes entre ellos y
que en el pasado se entrometieron en los asuntos domésticos de México de
la ~anera :11ás injustifica~a. Sin duda, el idealista Woodrow Wilson se propoma ensenar a los mexicanos cómo "elegir buenos hombres".
¿ Quién podría negar, además, que la frontera ha limitado la corriente de
migración mexicana hacia los Estados Unidos y de los técnicos americanos
trabaja~ores profesionales y capitales hacia México? ¿ Quién no podría du~
dar seriamente de su función al inhibir la importación de productos mexicanos a los Estados Unidos y viceversa? ¿No hace esto parecer suficientemente
claro_ el que_ su existe~cia ayuda a preservar el particularismo cultural y obstaculiza los mtercamb1os de esta índole, perpetuando de este modo las incom-·
prensiones y prejuicios? Las diferencias culturales incuestionablemente cstizi:iulan el turismo, el cual hasta cierto límite ensancha las percepciones y
ciertamente ?frece ventajas económicas para ambos países, pero, ¿ ha penetrado el turismo profunda y perceptiblemente lo suficiente en una cultura
extranjera para comprenderla y, a su vez, le ha permitido llevar fuera de
casa los más finos valores de su propia cultura?
Así, una frontera común entonces ayuda a perpetuar la ignorancia mutua.
produciendo distorsiones y confusión acerca de valores, intolerancia y falt~
de objetividad, e impide grandemente a los pueblos el trasladarse del pasado
al presente en el respeto de sus mutuas relaciones, limitando su capacidad
para una constructiva cooperación.
También la frontera común ha engendrado algunos mutuos y valiosos esfuerzos entre México y los Estados Unidos en algunas importantes áreas, incluyendo la vacunación conjunta en la campaña de erradicación de la fiebre
aftosa; la campaña común para controlar la mosca prieta, y el programa
de los braceros. Las cualidades variables y cambiantes del Río Grande del
Norte han compelido también a hacer esfuerzos para convenir en un método
mutuamente satisfactorio para determinar dónde la frontera puede fijarse
de un día para otro. Como en otras fronteras fluviales comunes; ha requerido ~~bié~ convenios sobre el uso de tributaciones, la división de aguas
para 1mgac1ones, fuerza y cuestiones análogas.
-~~s Estados ~nidos y ~é~co, desde hace tiempo, establecieron la Com1S1on Internac1onal de Llillltes y Aguas para discutir los düíciles, irritantes y múltiples problemas surgidos principalmente de las porciones fluviales
de su frontera común.
. La Comisión de Límites suple así el trabajo de las negociaciones diplomátJ.cas y consulares y de las oficinas exteriores de ambas naciones para la
generac1on de propósitos y programas en la solución de los problemas fronterizos que en otra forma pudieran ser pasados por alto. También esto sirve

537

�como un canal a través del cual los grupos privados e individuales de ambos lados de la frontera pueden influír en sus Gobiernos.
En el plano oficial, tenemos entonces que la frontera común estimula un
medio de consulta binacional; planeación, acuerdos y propósitos, tales como
el Arreglo del Chamiza!; la construcción de las Presas de la Amistad y Falcón; acuerdos de uso conjunto de las aguas del Río Grande, el Colorado y
sus afluentes y otros constructivos acuerdos. Pero también las fronteras comunes siempre, dentro de la naturaleza de las cosas, generan continuos problemas oficiales, aun cuando estimulan la cooperación en la solución de algunos de ellos. El contrabando en ambos lados de la frontera; la entrada ilegal de nacionales mexicanos; disputas sobre tarifas mercantiles; de cuota o
prohibiciones y problemas de trueques, todos concurrentes, pero que no satisfacen esta vasta categoría de continuas dificultades.
Obviamente, entonces, la frontera sirve tanto como puente, así como barrera; pero todo puente lleva un limitado volumen de tráfico y aún los puentes materiales a través del Río Grande parecen ahora inadecuados para lo
que la demanda les impone.
Entonces si las fronteras comunes tienden a impedir más que a estimular
la comunicación efectiva, ¿ podríamos interpretar los pensamientos del Dr.
Castro Leal más concretamente, caracterizando la función de la frontera
común en términos de reto y de oportunidad?
Las poblaciones que viven más cerca a ambos lados de la frontera común,
deben sentir más seguramente el desafío para llegar a una mejor comprensión y palpar en forma más inmediata la ocasión que la coptigüidad les
brinda hacer. Pero todos debemos admitir que los peligros de la contigüidad
requieren de ambas naciones para llegar a ser más conscientes de los valores
y problemas de cada uno y formular sus políticas con un mayor grado de
reconocimiento de los mismos. Esto no necesariamente lleva amistad o aún
agrado, pero debería contener las tensiones y facilitar la solución de alguna
frontera que engendró dificultades.
¿ Han llegado los Mexicanos y los Americanos, como Pueblos, a la comprensión y a la amistad?
A pesar de las afirmaciones oficiales en este sentido, probablemente hay
muy pocas personas, tanto de un lado como del otro del Río Grande, que
verdaderamente comprenden los problemas de sus vecinos, o bien que aprecien sus valores. Cuando el Dr. Castro Leal expresaba optimismo a este respecto, se dirigía a un grupo relativamente pequeño de estudiantes profesi~nales de América Latina. Sin duda, dedicó la mayor parte de su mensaJe
para abogar por una más amplia diseminación en los Estados Unidos de información acerca de la cultura de América Latina, de su psicología, así
como de su tradición política. Hablando con claridad, ni los ciudadanos

de México, ni los de los Estados Unidos, han sentido el reto, ni han captado la oportunidad que les brinda la frontera común, aunque podamos poner de manifiesto algún confort, como lo hace el Dr. Castro Leal, tomando
en cuenta el pujante crecimiento del interés escolar de Norteamérica en sus
estudios sobre América Latina.
¿ Cómo pueden los Norteamericanos, como Latinoaméricanistas infundir
en la clase media, en las instituciones educacionales y en el públic~ con más
interés y, ultimadamente, con una más clara comprensión de la América
Latina? Primero, por el reclutamiento de más estudiosos a este campo, tomando en cuenta que vastas áreas permanecen aún sin investigarse. Segundo, por un mayor empeño en lo referente a la literatura y en otros esfuerzos
en su populización. Sobre esto, deben evitarse, así como la tentación de caer
en un optimismo exagerado acerca de las amistades nacionales -así llamad~, las que permanecen solamente mientras no haya nada que disturbe
la mu~~lidad de intereses sobre los que descansa; o bien, en un excesivo
romanticismo, el cual está muy caracterizado en los escritos acerca de América Latina, de hace una o dos generaciones. Tercero, deben comprometerse
en ello y presionar para la adopción de más programas interdisciplinarios
y concentraciones en estudios sobre Latinoamérica. En esta forma, atraerán
trabajadores desde todas las disciplinas relevantes a un esfuerzo conjunto
para alcanzar los beneficios de una mutua fertilización; promover una pronta
adopción de nuevas técnicas investigadoras y obtener una más balanceada
síntesis de sus decisiones. Cuarto, deberán trabajar diligentemente en reuniones políticas, en foros públicos y en círculos privados, para fortalecer la
adopción de una política pública que interpretará el interés nacional de los
Estados Unidos, lo suficientemente amplia para comprender la necesidad
de tomar en cuenta los intereses y las sensibilidades de sus vecinos, siempre
que esto sea factible.
El precedente programa, ambicioso, como pudiera parecer, no sería lo bastante suficiente para afrontar el reto, a menos que los mexicanos reaccionaran en forma similar. Una política unilateral de buena vecindad, no puede
por mucho tiempo contar con el apoyo nacional de cualquier Estado, y los
esfuerzos recíprocos para el entendimiento deben ser intentados para desterrar restos emocionales, causados por traumas históricos. Los viejos agravios, apreciados como pudieran haberlos sido, no brindan una base segura
para la política presente o para una mejor en lo futuro.
Desafortunadamente, el carácter de los Estados Unidos y de sus instituciones no han atraído a tantos estudiosos mexicanos serios, como lo han hecho los penosos incidentes de los choques diplomáticos y militares entre las
dos Naciones. Muchas exposiciones acerca de los Estados Unidos, tanto en
los libros mexicanos de texto, en la literatura y de uso común en la clase

539
538

�media, necesitan un reexamen objetivo para determinar su inicial y corriente validez. Sobre todo, los maestros mexicanos no han ilustrado a sus
estudiantes y al público acerca de la naturaleza pluralista de la sociedad en
los Estados Unidos; del carácter inmensamente complicado de su estructura
política, de los muy reales esfuerzos y sacrificios que el Pueblo Americano
ha hecho en favor de la causa de la estabilidad internacional; la represión
excepcional que los Estados Unidos han ejercido en años recientes, buscando
justas soluciones en sus disputas con fuerzas no tan débiles y, sobre todo, la
multiplicidad y variantes prioridades y obligaciones impuestas por el papel
de los Estados Unidos como Superpotencia.
También deben ser hechos e incrementados los esfuerzos del Gobierno
Mexicano por llevar una más objetiva información acerca de México y de
su Pueblo a los Estados Unidos, con miras hacia una mutua ventaja. El
establecimiento de centros culturales en Los Angeles y en San Antonio, ofrece interesantes posibilidades. Aunque no son instituciones binacionales como los centros en México, inicialmente sostenidos por el Coordinador para
Asuntos Interamericanos durante la Segunda Guerra Mundial y, más recientemente, por la USA (Agencia de Información de los Estados Unidos),
sin embargo, es de esperarse que puedan llegar a tener ese carácter.
¿Podrían las precedentes sugestiones, de adoptarse, crear entre los Estados
Unidos y México una amistad nacional más resistente?
De ningún modo, debido a que el real concepto de la amistad entre los
Estados nacionales, descansa, ya sea, o en una peligrosa incomprensión, o en
una deliberada y errónea interpretación del hecho esencial de que las Naciones-Estados no tienen emociones, lealtades, u otras características humanas, de entre las cuales la amistad se coloca como una de las más elevadas.
A las naciones -no será enfatizado lo suficiente-, les concierne a ellas
mismas la defensa y progreso de sus intereses nacionales, como sus portavoces oficiales los interpretan. Esto significa que las relaciones internacionales
resisten solamente tanto como se apoyen firmemente en el mutuo interés.
Los mexicanos tienen amigos al norte del Bravo y los Norteamericanos tienen amigos mexicanos, pero las naciones tienen relaciones entre sí y con
otros Estados que ejecutan varios grados de intimidad o de frialdad, como
la mutualidad de interés suba o descienda. No es provechoso el jactarse de
amistades nacionales y sí probablemente perjudicial, ya que inevitablemente
los problemas surgen entre las naciones que menosprecian su interés común
y cuando esto sucede, las poblaciones generales llegan a convertirse en cínicas o desilusionadas.
Los mutuos programas bosquejados, deben llevar la más amplia comprensión de los valores de cada quien y los problemas requieren informar de las
decisiones de política nacional de México y de los Estados Unidos, con el

540

más ~~áctico_ contenido de instrucción e interés de sí mismo Con una compr_ensi~n me3orada mutua, sus Pueblos no necesariamente s~ amarán o admiraran más uno a otro
·
.
.
. . como naciones, pero ciertamente están dispuestos a
mte_rpretar_ ~us propios -~ntereses nacionales más inteligentemente. Esto deber~ ~ermitir una soluc1on más pronta a las dificultades existentes y el prevenir ~s nuevas, las cuales inevitablemente surgirán asumiendo peligrosas
proporciones.
'
Para un término a largo plazo, una más amplia y mutua comprensión
pue:;, con plen~ esperanz~, extender y mejorar las relaciones de pueblo a
iiue o, p:ro. ~era temerario el asumir que la comprensión necesariamente
eva ap~o ~cion y afecto. Más aún, ¿ no nos lleva esto a la mayoría de nosotros a mchnarnos hacia el optimismo? Sin duda .
d
. . al
.
·
, e pue e eXIStir guna esperanza para reducrr las tensiones, tanto del mundo como remonales sal
en la expa . ,
, .
'
e,•
'
var
.
ns10n geometnca de los tratos y amistades personales entre los
~mdadanos de los Estados Nacionales? ¿ Podemos esperar en cualquier otra
orma que eventualmente se reduzcan las barreras que el nacionalismo levanta en cada frontera?
. ,El Río Grande obviamente sirve a ambos como puente y barrera. Tambien ~eta a los ~exicanos Y a los Norteamericanos a construir más puentes
materiales Y ~~prrituales, para ensanchar aquellos ya existentes y, sobre todo,
poner en accion cada esfuerzo para asir cada oportunidad para h
,
b ·
•
,
acer mas
a3as, Y u 1timadamente, arrasar las barreras en cada cabeza de puente.

541

�LOS ASPECTOS HUMANOS DE UNA PLANIFICACION
A LARGO PLAZO EN ECONOMfA
Da. C. A.

CANNEGIETER,

Profesor de Economía en el Colegio Andrew
Wells Robertson de Allegheny.
Estados Unidos de Norteamérica.
(Traducci6n del Lic. Alberto Garcia G6mez).

LAs CRECIENTES CANTIDADES de inversiones en cosas de gran capital público, como presas, proyectos de irrigación y de desarrollo de tierra, requieren y enfatizan más y más la necesidad de hacer más confiables los análisis
de Costo y Beneficio, que prueban la deseabilidad y explican la realización
de esos proyectos. En algunos países como los Estados Unidos de Norteamérica, tales análisis son un requisito legal para el desarrollo de los proyectos del Río Basin, mientras en otros, como por ejemplo, en los Países
Bajos y en Australia, esos Análisis de Costo y Beneficio están llegando más
y más a la luz pública. Este no es el único caso en los países más desarrollados, como por ejemplo, Egipto, en donde para el Proyecto para la Presa
de Asuán, un Análisis de Costo y Beneficio había sido ya publicado en 1951.1
1

Véase para los Estados Unidos, por ejemplo: Las Prácticas Propuestas para los
Análisis Econ6micos de los Proyectos del Río Basin, preparados por el Sub-Comité
de Valuación de Normas, un reporte al Corrúté de Interagencias de Recursos Hidráulicos, Washington, D. C., Mayo de 1958.
ROLAND N. McKEAN, La Eficiencia en el Gobierno a través de los Sistemas de
Análisis con Especialidad en el Desarrollo de los Recursos Hidráulicos, John Wiley
e Hijos Inc., Nueva York, 1958.

-

Orro Ec1:sn1N, El Desarrollo de los Recursos Hidráulicos. La Economía de la
Evaluaci6n del Proyecto, Prensa de la Universidad de Harvard, 1961.

-

JOHN V. KRUTJLLA y Orro EcKSTEIN, Prop6sito Múltiple del Desarrollo del Río,
Estudios Aplicados al Análisis Econ6mico, Prensa de John Hopkins, Baltimore, 1958.
Para los Paises Bajos, véase, por ejemplo: DR. J. TINBEROEN, "Memoria del Balance del Plan del Delta", número 6, Reporte de la Comisi6n del Delta, La Haya,

-

1961.

543

�El énfasis en esos Análisis de Costo y Beneficio pone cada vez más fuerza
en la necesidad de hacerlos más completos y de mejorar su metodología.
Esto significa que tenemos que descifrar, tanto los beneficios como los costos, en el período que podemos esperar de durabilidad en el proyecto. Con
esos proyectos de largo capital, esto puede significar un período de un centenar de años. Por consecuencia, el economista que tiene que trabajar en
los Análisis de Costo y Beneficio, tiene a su carg« el calcular los beneficios
del proyecto sobre ese centenar de años. Así, tendrá que planificar hacia ei
futuro y se verá envuelto en una planificación económica a largo plazo. Aunque mucho se ha realizado en este campo, la planificación económica a largo término está aún un tanto en el período de inicio, desde que se había
puesto mucho énfasis en la econometría, si bien con oscuros modelos, con
la consecuencia de que llegó a ser algo como un ejercicio estéril en estadísticas, conduciendo a resultados irreales.
Recientemente, ha habido un cambio en este campo en orden a mejorar
la planificación a largo plazo en economía, en virtud de poner más atención
a los aspectos humanos, el todo humano que la rodea. Esto fue para obtenerla sobre más realísticas bases de nuevo.
Perrnítasenos ilustrar esto con algunos ejemplos:
l. En los Estados Unidos de Norteamérica se estimaba que la planifica•
ción a largo plazo en economía, primeramente tenía que resolver la cuestión
de lo que podríamos tener en el futuro: la guerra o la paz, desde que esto
determina el nivel total de la economía para la cual tenemos que planificar.
En consecuencia, un grupo de quince expertos estudió en un lugar retirado.
la Montaña Iron, durante dos años y medio la cuestión del desarrollo político del futuro: ¿la guerra o la paz? Su elaboración se publicó por Dial
Press Inc., Nueva York, en 1968. (Leonard C. Lewin: Reporte de la Montaña ]ron sobre la Posibilidad y Deseabilidad de la Paz). Aunque en este
reporte se admite que la guerra satisface muy importantes funciones en el
campo de la macro-economía, la principal conclusión es que debemos basar
nuestra planificación a largo plazo en una economía sobre la paz.
2. En los Estados Unidos de Norteamérica, nuevamente el profesor Ken- Una Fijación de Inversiones en la Reclamación de Tierra, ~ublic~ción No 7 ~el
Instituto Internacional para la Reclamación de Tierra y su Me¡orarruento, Wagerun-

gen, Los Países Bajos, 1960.
.
.
.
Para Australia, véase, por ejemplo: Los Recursos H1d~áulicos, Uso Y Mane10,
Prensa de la Universidad de Melbourne, Melbourne, Australia, 1964.
_ c. A. CANNEOIETER, "Comparación del Proyecto Ord con algunos Proyectos Holandeses del Rio Basin", Actividad Económica en . Australia Occidental, Prensas de
la Universidad de Australia Occidental, Julio de 1965.
Véase para Egipto: "Los Análisis de Costo y Beneficio de la Presa", Boletln
Económico, Banco Nacional de Egipto, Cairo, Vol. XVIII, No. 4, 1956.

544

neth E. Boulding se ha estado preocupando acerca del mismo problema en
su artículo publicado en lmpact of Science on Society.2
Este autor sugiere que debe gastarse un billón de dólares en el establecimiento de un sistema alrededor del mundo de estaciones recolectoras de
datos, comparable a las presentes estaciones meteorológicas. La socioesfera,
como la atmósfera, circunscribe el globo en una compleja red de personas,
organizaciones, intercambios, transacciones de amistad y eventos. El presente
problema es que los que toman decisiones no están bien documentados acerca de lo que está sucediendo en esta socioesfera, por estar informados por
personas que dependen de ellos, tales como espías y diplomáticos. Este hecho, es una segura receta para la corrupción de la información. Más aún,
la información se recoge en una forma que carece de sistema, sin cualquiera
de las salvaguardias científicas de muestreo, etc.
El profesor Boulding enfatiza acerca de esto, que las decisiones políticas
que envuelven la guerra están basadas en lo que la gente piensa acerca de
la r~alidad (la imagen de la realidad de los que toman decisiones), no la
realidad en sí misma. Esto significa que si pudiéramos cambiar esos pensamientos -esas imágenes-- y reducir los prejuicios, podemos afectar las decisiones y prevenir la guerra. Esta diferencia en la información' podría, de
acuerdo con él, afectar también su balance como la diferencia que hay entre
una temperatura de algunos grados arriba o bajo el punto congelante de
32° Fahrenheit, que es toda la diferencia en el mundo. Así, si este billón se
hubiese gastado bien y todas las partes interesadas estuvieran bien informadas, una futura guerra podría prevenirse y esto podría conducir a un ahorro de 120 billones de dólares gastados cada año en lo relativo a lo que se
emplea en la defensa.
En los Estados Unidos de Norteamérica, el Pentágono está gastando alrededor de cientos de millones de dólares al año en todo lo relativo a los materiales destinados a la guerra química-biológica del presupuesto total para
la defensa de ochenta billones de dólares. Todo esto podría' entonces, ahorrarse, lo que afectaría la planificación a largo plazo en forma considerable.
3. No solamente en los Estados Unidos de América sino en otros países
'
como Francia, las mismas ideas están siendo advertidas aunque
desde otro án-'
gulo. Así, Pierre Piganiol se pregunta cómo el desarrollo técnico influirá nuestra
sociedad en el futuro y cómo este desarrollo tendrá que ser dirigido por la
cooperación científica internacional. Sus ideas están llevando a una clase de
nueva filosofía de la historia y a una nueva ciencia : la futurología, la que
tiene que combinar la planeación económica a largo término, con otros aspectos humanos, todos comprendiendo un acercamiento para el desarrolle
• El Impacto de la Sociedad en la Ciencia.

545
H35

�futuro que podemos esperar. Sus ideas están publicadas en Maitriser le progrés, editado por Robert Laffont en París, Francia, en 1968.
4. También en los Países Bajos vemos que los economistas, en sus prospectos a largo plazo, están teniendo un acceso más amplio, poniendo más
atención a los factores no-económicos, como el Profesor Klassen lo está
haciendo al observar algunas tendencias a largo plazo, en su Social Amenities in Area Economic Growth (Amenidades de lo Social en el Crecimiento
del Area Económica), editado como el número 5, en las series Developing
Job Opportunities (Desarrollo de Oportunidades del Trabajo), de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (París, 1968).
Desde entonces, fueron los economistas planificadores los que sintieron en
su mayor parte la necesidad de Hevar la planilicación económica a largo
término a un completo y nuevo nivel, para sacarla de la etapa de mera
hipótesis, no sorprendiendo el que fuera uno de los directores de la Ofic~na
Central de Planificación en los Países Bajos, el profesor Fred L . Polak, quien
diera un gran impulso anticipado hacia esta dirección. Estableció que debemos poner mayor atención a esta planeación, la que comprende todos
estos factores, dando un importante lugar a la nueva ciencia de la futurología. Piensa que en las Universidades debe ponerse tanto énfasis en la colocación de la futurología como a la Historia. Por ejemplo, de acuerdo con
él, deberán colocarse tantos profesores enseñando la ciencia del futuro como
la investigación de la historia.
Escribió ya un libro de texto para esos futuros profesores de futurología:
Pron6stico, el que fuera publicado por Ae. E. Kluwer, Deventer, en 1968.
Es un libro extenso, que consta de dos partes, con toda clase de modelos
futuros y, además, los principales tipos de las técnicas predecibles.
Es una lástima que el estudio del Profesor Polak no haya abarcado los
más modernos desarro11os que hay en este campo; que el futuro está ya existiendo; que el futuro y el pasado están también ya presentes, tanto ~rriba
como abajo, como así se explicó en la reunión anual de 1~66, de la Sociedad
Física Americana. En esta reunión se consideró la explosión de una estrella
que había sido vista en un planeta hace diez años. He aquí un hecho pasado, pero no había, por tanto, "ocurrido" en otro planeta más distante del
lugar de ese hecho hasta dentro de diez años. El profesor W. Putnam, maestro de filosofía en Harvard, concluye de esto, que lo que aparece en el
futuro para un observador, está en el pasado para otro. El futuro nos parece irreal, porque no podemos verlo, pero ya está allí, y así el pasado y el
futuro son tan reales como arriba y abajo. El futuro ya está ahí, tan real
como hoy es y será después del hecho.
Esta idea de filosofía moderna está completamente de acuerdo con las
conclusiones obtenidas en otros campos. Por ejemplo, Dunne hizo una in-

vestigación muy extensa con los sueños. Un buen grupo de personas escribieron una rela~ón de ~us sueños en un período determinado de tiempo,
y e~to fue exammado baJo control científico para saber lo que le había sucedido a esa gente, antes y después de que tuvieron tales sueños. Llegó a la
conclusión "~e ~ue las ~ág:nes son casi iguales en número de aquellas que
pertenecen similarmente indiscutibles al lado del pasado".3 Si esto ha sido
científicamente probado que uno tiene en sus sueños ambos elementos, tanto
del pasado como del futuro, entonces el futuro debe estar ahí.
Nuevamente, en un campo completamente distinto, en esta ocasión de
investigación física, estamos llegando a la misma conclusión. H . F. Salt~rsh, por ejemplo, llega en su Foreknowledge (Presciencia), después de considerar toda las clases de predicciones, a la siguiente conclusión: "estamos
forzados a admitir que el futuro existe en algún sentido ahora -en el momento presente".'
El educador holandés Kees Boeke 11ega en su libro W erkplaats Kindergeme~nschap Bilthoven a la misma conclusión y da al mismo tiempo una
solución para que el problema no caiga en una clase de inactividad fatalista.
Debemos hacer aquí una clara distinción, de acuerdo con él, entre:
l. E~ objetivo punto ~e vista, de que el futuro está ahí; todo ha sido ya
determinado; no es cuesbón de libre elección, siguiendo a:
2. El subjetivo punto de vista, de que para el sujeto es como si hubiera
libre selección, desde que no sabemos qué está determinado. (El Profesor
Putnam, llama al futuro una especie de indeterminable determinismo desde que no podemos predecir el futuro), pero sabemos que tenemos que ~brellevar las consecuencias de nuestras propias acciones; si yo no hago una cosa
y estoy completa y fatalmente inactivo, tendré hambre mañana; pero, en
cambio, si estoy activo y compro pan para mañana, ya no tendré hambre,
porque ya tendré algo para comer.
Otro autor holandés llegó a la misma conclusión, a través de una totalmente distinta manera: el profesor Steinmetz, en su Inleiding tot de Sociology, quien considera cómo en el campo de la sociología todas las cosas son
materia de causa y efecto. Así, sólo hay una manera de que las cosas puedan ir, lo que significa que el futuro está de tal modo relacionado con el
presente y el pasado, existiendo así una clase de determinismo en el sentido
de que el futuro puede seguir solamente en un sentido.
Aunque el libro del profesor Polak está ya un poco fuera de actualidad
en el sentido de que cree que podemos influenciar el futuro, también des~
• Ver J. W., .A.n E:cperimenl with Tim, (Un experimento con el Tiempo) Faber
and Faber Limited, Londres, p. 96.
'
' Ver H. F. SALTMARsH, For,knowledge (Presciencia), G. Bell e Hijos Ltd, Londres (basado en las posesiones de la Sociedad para la investigación física, p 1088.

547
546

�de el punto de vista objetivo, su libro es aún interesante, ya que proporciona
una muy útil investigaci6n de las diferentes técnicas que pueden ser usadas
para pron6sticos modernos. No es original en esto, pues sigui6 la en aquel
entonces no publicada edici6n de Erick Jantsch, de la OECD (Organizaci6n
para la Cooperaci6n y el Desarrollo) , la cual entre tanto, sin embargo, ya
había sido publicada al mismo tiempo.5
Aunque, como el profesor Putnam lo pretenda, no podemos predecir el
futuro; podemos, en otro aspecto, tratar de obtener una idea de lo que podemos esperar en lo futuro. Y si queremos hacer nuestras inversiones a largo plazo en economía más sensibles, debemos de poner más atenci6n a esas
diferentes técnicas, como son mencionadas en la publicaci6n de la OECD,
por el profesor Polak. Nos pueden ayudar a dar un marco de trabajo más
digno de confianza para el futuro, el cual deberá incluír todos los aspectos
humanos, y no muy lejos, pondría más atenci6n a los no econ6micos (en un
más estricto sentido) aspectos humanos. Las diferentes técnicas que podrían ser aplicadas a las más modernas planeaciones a largo término en eco-

nomía.
l. Cálculos de probabilidad: los cálculos basados en la probabilidad, los
cuales pueden conducir a las más complicadas técnicas, como los "análisis
paramétricos de sensibilidad", que son una combinaci6n de factores internos
y externos y un campo total de curvas interrelacionadas, incluyendo los pa-

4. Un sistema de ecuaciones
·
simultáneas: esto es para una más
li
~:::ci:::~i6n, porque ahora estamos trabajando con un sistema t:~7pd~
5. Cadena, como el DEMON l D' • •,
del Mercad O .
' a iv1s1on de Evaluación de la Cadena
.
o ptuno, y el PERT, Programa de Evaluación y Revisión
ru~, como s_on usados en los Estados Unidos de Amén·ca
Técde mt
1
, con subsistemas
erre ac1ones complejas, dirigidas a un sistema total.

6. Programación: Este es un sistema de planear
con largos proyectos.
económico, combinado

7. Técnicas de Juego com 1
. d
..
nica hace uso de sim~lacio:e: dme ~etJo . e dec1S1ónl en los juegos. Esta téc. .
s1 uaciones rea es par
d •
ced1ID1ento econ6mico.
a pre ecir e1 pro8. ~écnicas de Relevancia de árbol, como los esquemas de inte rada

~~::nc1a de ~bol de los proyectos así usados en los Estados Unidos gde Am~:
por la firma Honey-well. Este sistema está basado en l
.
'd
de la familia del , bo
a misma i ea
I .
ar 1; en la que todos los miembros de la familia están
re ac1onados
. d e re1evanc1a
• de árbol
.
. a través de conexiones· La t'ecmca
aplica
. .
nera: esta idea de las relaciones de la familia del árbol, de 1a s1gu1ente
ma-'

rámetros.

2. El uso de curvas. Una curva útil es la del crecimiento, la cual se levante primero a manera de aumento y, entonces, gradualmente, baja lentamente. Esta curva puede ser usada en períodos de crecimiento econ6mico
rápido y también para las predicciones sobre la poblaci6n. Otra curva útil
es la que está cubierta, la que puede ser usada cuando a través de nuevas
técnicas de niveles más altos y altos, pueden ser alcanzadas. Como por ejemplo, con la máxima velocidad que puede ser obtenida por caballos de fuerza;
un carro, aeroplano o jet. Cada técnica nueva da un empuj6n hacia arriba,
a un cierto nivel, por la cual una clase de modelo cubierto puede ser delineado. Otras curvas útiles son los ciclos, como el ciclo del comercio y las
curvas del aprendizaje. La última, es una curva construída en lo que uno
puede aprender del pasado y aplicar al futuro.
3. Modelos lineales con una ecuación, tratando de predecir más bien una
situación simple.
• DR. ERICK JANTSCH, Editor. Perspectivas de la Planificación, Procedimientos del
simposium de tral,ajo de la OECD a larga escala de predicción 'Y planeación. Organización para la Cooperación 'Y Desarrollo. París, 1969.

548

Ahora estamos aquí (A) .
Así, tenemos .
que movernos del punto A al punto B.
Esta es nuestra meta final (B).
Esto muestra cómo las cosas están relacionadas.
1 9. ~l miétodo Morf~lógico, basado en un estudio de la forma de ser de
os anuna
de
Am, . es y en la1 vida de las p Iantas' que es usado en los Estados Unidos
El
. enea por
, . e Batelle Memorial Institute y tamb',
ien por 1a General
ectnc.
más grandes de este método pued en esperarse en el camd . Los ex1tos
.
po
.
e
ias
relaciones
humanas. Tal método fue ut1·1¡z·ado primero por Fritz
z kl
w1c e Y, quien deseaba desarrollar la luna y co1omzar
.
lestes.
otros cuerpos ce-

549

�10. Pronóstico en el nivel agregado. Esta es una técnica que trae juntos
desagregados enfoques para llegar a un comprensivo patrón de estructuras.
Así, manejando los prospectos de algunos grupos detallados más pequeños de
cosas que son de notoria importancia, y entonces, gradualmente se llevan esos
pronósticos juntos a un cuadro que todo lo comprenda.
11. Mapa Contextual. Este es un nuevo y amplio concepto que contiene
ambos elementos, tanto cuantitativos como cualitativos. Este enfoque está
basado en trazar la tendencia evolutiva dentro de una cierta potencia sin
fijar el tiempo, con el resultado de que uno obtendrá una clase de esquema, un mapa de lo que podemos esperar para el futuro, en general, sin
precisar cómo se desarrollará esto con el tiempo.
12. Programación de planeación en el Sistema del Presupuesto (PPBS).
Aquí hay un limitado presupuesto con muchos programas. Los Análisis de
Costo y Beneficio tienen que aplicarse para seleccionar cuál de los programas
pueden ser incorporados en el planeamiento, en orden de que esto es dentro
del presupuesto, pero verificando al mismo tiempo la selección para los mejores proyectos.
13. Las Técnicas del Oráculo de Delfos. Estas son de una larga proyección en predictabilidad, hecho por un conjunto de expertos, por ejemplo,
para los años 1985, 2000 y 2100, como así han sido introducidos por la Rand
Corporation en los Estados Unidos.
Como en el Oráculo de Delfos, uno tiene que escuchar lo que se ha dicho
en este caso por los expertos en los diferentes campos y esas predicciones
tienen que ser combinadas en un cuadro total. Aquí todos los aspectos humanos están incluídos en el cuadro final y esto proporciona a este método
una notoria importancia.
14. El enfoque al escenario. Esta es una predicción tecnológica a la manera de ciencia-ficción. Como Julio Verne, permitiremos a nuestra fantasía
hacer el trabajo, y puede ser que, como el propio Julio Verne, podamos
terminar aún sobre bases reales. Algunas de estas ficciones científicas se han
realizado al mismo tiempo.
15. Movilidad Guiada con curvas alimentadoras. Esto es un enfoque futuro basado en lo que debemos de hacer (planeación creativa de futuros),
combinado con técnicas de control de alimentación. Hay interacciones entre la presente situación y la imagen de lo futuro incorporadas en el sistema.
Por ejemplo, sabemos que debemos ir a la derecha, pero ahora, después de
algún tiempo de estarlo haciendo así, hay un sentimiento de que hemos ido
hacia la derecha lo bastante, es necesario hacer revisiones.

Como una enfermedad contagiosa, estas nuevas ideas se están esparciendo
alrededor del mundo. El profesor Polak quiere llevar a los diferentes expertos que están trabajando juntos en este campo en su institución propuesta
en La Haya: el HIFI, el Instituto Internacional de La Haya del Futuro.
Este Instituto deberá, de acuerdo con él, incorporar a nivel internacional,
la preparación moderna y eficiente del hacer las decisiones políticas con respecto al futuro.
En Francia, la misma clase de propósitos están ya en una más avanzada
etapa. Han _abierto en 1970_ una casa internacional para el futuro (La Maison InternatJonale des Futunbles), en París: 52 ruedes Saints-Peres-7e arrondissement. El propósito es el mismo: llegar a una cooperación internacional
de todos los trabajadores científicos quienes están trabajando sobre el futuro
("Chercheurs du futur"). La palabra francesa "futuribles" significa "futuros posibles" o "posibles futuros", la cual está de acuerdo con la idea del
pr~fesor Putnam, de que no podemos predecir el futuro -pero podemos trabaJar en tratar de descubrir algunas de las posibilidades futuras. Y esto es
una necesidad básica para una planeación sensible a largo término en economía. Que esto significa el incluir a todos los aspectos humanos, puede
aprenderse del ejemplo en Francia. Allí querían hacer algunas planeaciones
a largo término en economía: tener una planeación de base económica para el uso del territorio francés, considerando los próximos cincuenta años.
Pero en lugar de aplicar econometría pura, obtusos y limitados modelos económicos y datos estadísticos, la "Délégation de l'aménagement du territoire"
quiso aplicar una más moderna forma de planificación. De las diferente;
técnicas posibles que mencionamos antes, la "Délégation" escogió la técnica
del punto 13: la técnica del Oráculo de Delfos. Durante marzo de 1968,
se organizó un simposium en Gif-Sur-Yvette para ver cómo el territorio
francés tenía que ser planeado para adecuarse al modelo del futuro. Trescientos expertos y especialistas fueron invitados de veinte países, incluyendo
a los Esta~o_s Unidos y la URSS. La idea era escuchar de todos esos expertos sus opiniones acerca de los desarrollos futuros, con el fin de obtener una
perspectiva para los próximos cincuenta años, la que daría un modelo mejor
para el futuro planeamiento económico del territorio francés.
Si observamos las conclusiones de este simposium, podemos comprender cómo los aspectos humanos influenciarán la planeación a largo término en economía. Sin embargo, aunque estas conclusiones son para un país en particular y para un período de cincuenta años, nos darán una indicación de
cómo los aspectos humanos influenciarán en la planeación a largo término
en economía. Más aún, pondrán en claro que tal planeación, solamente se
551

550

�hace sentir cuando ponemos más atención a esos aspectos humanos, ya que
afectan muchos aspectos de nuestra economía.
¿Qué es lo que podemos esperar para el año 2020?'

l. Que el nivel de vida será unas seis o tres veces más alto. La más baja
suposición de las tres veces más alta, está basada en una cuota anual de
crecimiento del ingreso per cápita del 2% de 1965 en, ~delante. Esta es
una suposición muy moderada desde que el ingreso per cap1ta ~a aumentado.
nual de 2.9% en los países avanzados durante el penodo de 1960 a
a una tasa a
,,
.,
, . f t . ta pero las
1968 s Esta es una muy correcta conclus1on econorruca u uns ,
sigui~ntes están más enfatizadas en los particulares aspectos humanos del desarrollo próximo que podamos esperar.
2 El romedio de edad que la gente alcanzará, irá hacia arriba ~e la
esp~ctatta de la presente vida de 70 a 130 años. Esto traerá un cambt _t~tal en la estructura de la población. Sin embargo, _aunque esta conc us1on
pueda ser sorprendente, en otro aspecto no es tan mesperada cuando consideramos los hechos siguientes:
.
.
d
1920
a
1955
hubo
un
aumento
de
la
espectativa
de
vida
en
los
Esta
os
D
e de 54 a 69.5, o un aumento de 3 .401. en un ano.
Si tomamos un
Unidos
timista enfoque en relación con el mejoramiento de la salud futura y asu:mos un aumento anual de 14% sobre el perío~o de 1970 a 2020, llegamos
a una espectativa de vida pata 2020, ¡ de 130. anos!
.
En los Estados Unidos es ya posible prevenir los ~fectos de. la veJez por
el así llamado tratamiento hiperbárico. Este tratamiento consiste en respi.
rar oxígeno puro de una máscara mientras
se permanece en una cámara .en
,
donde el aire es bombeado a tres veces su densidad normal.
alta pres1on
causa que el oxígeno se disuelva sin mayor esfuerzo en el te11do d:l cluerpo.
.
d e esta mane ra ' la gente podra a canzar
Cuando la vejez pueda prevemrse
una edad más avanzada.
,
,
Esta espectativa de una vida más prolongada esta, ademas, de acuerdo
con las condiciones biológicas de los seres humanos comparados con aquellas

,o

-~ª

de otros animales.

,
z•
"C0 h' ence du futur? Quelques repéres,
' Para más detalles, vease PIERRE E~IOR,,,
er
p , ··
Société d'études
par extrapolations de quantités éconorruques ' Analy~e et re~is,:, h 1968
t de documentation économiques, industrielles et sociales, Pam, are
. ·.
e
N · 1 Bruto· Tasas de Crec1IIDento Y
• Fuente: Estimaciones d~.l Prod~cto . ~&lt;:1ona Estadí~ticas y Reportes, Oficina de
Datos de Tendencia Pº:, Regio~. y Pa1s. D_ivm6n d~ sarrollo Internacional. 25 de abril
Programa y Coordinac1on Política, Agencia para e
de 1969.

La población de los Estados Unidos de América, entonces se incrementaría hasta los 400 millones y la más pequeña Europa (los países Europeos
de Mercado Común), hasta 250 millones para el año 2020, lo cual está
más o menos de acuerdo con los cálculos para los años intermedios.
3. La agricultura llegará a ser menos importante desde que se supone que
la gente viva de materias alimenticias sintéticas y artificiales, como el trozo
de carne hecho de desperdicio del aceite de las refinerías. Esta idea está
completamente de acuerdo con los resultados de la investigación hecha en
este campo en los Estados Unidos. Someten a 18 prisioneros por más de siete
semanas a una dieta de productos químicos sintéticos y agua destilada, y
esos prisioneros estuvieron en mejores condiciones después del experimento
que antes! Este experimento, fue llevado a la Facultad Médica de California, bajo los auspicios de la Administración Nacional Aeronáutica y Espacial, la que abrió una forma para la solución de los problemas de la sobrepoblación, extremando el suministro de alimento, desde que la dieta requiere los productos no agrícolas o animales. Pero esto también indica que en
el futuro, para nuestro alimento diario, el sector agrícola no será tan importante; pero en lugar de este sector, la industria química producirá una
nueva dieta: amino-ácidos, glucosa, ácidos para engordar, vitaminas y minerales. La contribución de la agricultura al Producto Nacional Bruto puede esperarse que sea reducida en relación a estos desarrollos del presente,
de un 8% hasta la mitad de eso: 4%, Esperan que en el otro aspecto la contribución de la manufactura aumentará hasta un 50 a un 63% del Producto
Nacional Bruto. Por consecuencia, la composición de la fuerza laboral, probablemente cambiará en la misma dirección. Para Francia esperan que el
porcentaje de la fuerza de labor trabajando en la agricultura sea reducido
de un 15% a un 6%, mientras más gente trabaje en manufacturas (el porcentaje para 1970 de 43%, será aumentado hasta el 49%) y en servicios (el
actual porcentaje de 42 para Francia, será aumentado hasta el 49%). Así,
casi la mitad de la gente trabajará en los servicios.
4. Habrá un cambio notable en el presupuesto del consumo de los jefes
de familia. Esto suena increíble, pero en Francia un 1/3 del presupuesto
familiar se gasta en alimentación hoy en día. Solamente podemos aceptar
esta idea cuando verificamos cuán importante es el comer y el beber para
los franceses. Pueden hablar toda una tarde entera acerca de su comida,
cómo debe ser cocinada, cómo fue preparada y servida, etc.; como un inglés
puede hablar toda una tarde acerca de su juego de cricket y los americanos
acerca del mercado de cambio. Desde que las modernas maneras arriba mencionadas de comida afectarán a los franceses en alguna manera -aunque ellos probablemente no cambiarían toda su fina comida y vino por lo químico-, se
553

552

�espera que este 1/3 que gasten ahora en comida, será reducido de un 33%
a un 22. Lo que se gaste en un hogar, en otro aspecto, se espera que se
aumente del presente 17%, a un nivel de 22% del presupuesto de la familia
francesa. Esto está completamente de acuerdo con las siguientes ideas:
La gente gasta ahora más los fines de semana y en los días de fiesta en
las casas. Como en Suecia, por ejemplo. Las casas de recreo están llegando
a ser más y más importantes. Su carácter está cambiando: están llegando a
ser casas verdaderas en lugar de pequeñas cabañas de invierno.
Con un más alto nivel de vida, hay también una tendencia a gastar más
en mejoras del hogar, como añadiendo un cuarto, un garage o mejorando
los ya existentes cuartos y espacios.
Los gastos en ropa se espera lleguen relativamente a ser menos importantes en el presupuesto de la familia. En lugar del presente 12%, la gente
gastará solamente la mitad de eso, nominalmente el 6% de su presupuesto
en ropa. Esta idea está completamente acorde con las ideas de Rudi Gernreich, uno de los más destacados diseñadores de modas en los Estados Unidos
de América acerca del futuro desarrollo.
De acuerdo con la revista Time, se espera para el futuro que la gente pondrá menos atención a su aspecto personal, ya que simplemente no tendrán
tiempo o inclinación para su persona. Los problemas de la sobrepoblación,
contaminación y demás, están llegando a entremeterse en alguna forma en
todas nuestras vidas y cambiar nuestros hábitos diarios. La ropa no será
más tan importante. Sin embargo, aún espera que la desnudez sea mucho
más predominante.'
En otro aspecto, los gastos de la salud llegarán a ser más importantes.
Para Francia esperan que aumenten del presente 11 o/o del presupuesto familiar a un 20%. Esto está de acuerdo con lo que vimos anteriormente,
acerca de que la gente pondrá más atención a la prevención de la vejez.
Este tratamiento hiperbático será costoso y más cuando el nivel de vida
aumente, la gente se dará cuenta más y más de la capacidad de gozar de
esto y pondrá más atención a su salud. También el atemorizante aumento
en los gastos de la salud en los Estados Unidos de América está apuntando
hacia la misma dirección.
5. Con más y más urbanización, combinada con el aumento del nivel de
vida, la transportación es ya un problema en las grandes ciudades. Los expertos esperan en relación a esto, que en el futuro ya no se permitirán más
automóviles en las ciudades, con excepción de pequeños carros eléctricos.
Esto será particularmente cierto para las grandes ciudades como París, donde
• Ver la Revista Time del 26 de enero de 1970, en la página 39, "Finale for Fashion"?

ahora uno, puede moverse alrededor más rápid0 a pie que en un carro privado o aun en taxi.
6. Para solucionar
estos problemas de tráfico, 1os expertos están llegando
.
a• 1ad. conc1us1ón de que en el futuro pod emos esperar el tener el tráfico
cita mo en tres diferentes niveles; subterráneo para e .
.
piso, con esos
pequeños
carros
elé
t
.
l
'
anun~r;
a
ruvel
,
c neos, os que no contammarán 1 .del
y, en un mas alto nivel, esperan que las pequeñ
b"
e aire;
del aire en un cable las "telecab· "
~ e~ m~ conectadas a través
formas de l d"
'
. mas ' comunicaran directamente las plataos iversos rascacielos.

go¿3~:o;stá incorporando los aspectos humanos en la planificaci6n a la!'-

¿ Quién está realizando toda esta planificación d
b
.
futuro:&gt; . Quién tá t b . d
e a arcam1ento para el
cionad~ ~rrib
es
ra ªJª~ o con esas diferentes técnicas que hemos roen. .
a, aparte del eJemplo francés que acabamos de exponer?
Prmc1palmente los norteamericanos, porque tienen el dm
· er
h
esto Gra d · · ·
o para acer
·
n es mstituc1ones como la Rand C
.
1
etc. Pero fue s·
b
.
orporation, a General Electric,
.
' m em argo, en Francia donde Bertrand de Jouvenel dio
~ran im?ulso en esta ~irección con su Societé d'Etudes et de Documentati=
Econom1ques, lndustnelles et Sociales (SEDEIS) Desde 1966 D J
tuvo la prim
át d
..
·
, e ouvenel
.
era c e ra en Previs16n en la Facultad de Derecho de I U .
vers1dad de Parfa, abriendo con esto la fila de profesores
- d a nicampo el
,
ensenan o en este
'
que
sena
aumentado,
de
acuerdo
con
el
Profr
Polak
.
c fd d
h
·
, en 1a misma
an i a '. como ay profesores enseñando actualmente historia Desde
t
c:s, ha sido seguido por F:ed Ikle, en el Instituto de Tecnol~gía de ::~:
c_ uset;s. La SEDEIS pu_blica peri6dicamente cada mes los Analyse et Prévisio~, e ,;ue trae en, conJunto todo lo que pasa en el campo de los "futuros
posibles
. . En el numero de marzo de 1969, H erman Kah n y Anthony J
m
·
n1ener,
el f tu dieron, por ejemplo, un esquema de lo que podríamos esperar para.
u _r? a 1argo plazo, considerando los sistemas económicos
1O
producman.
Y
que
. ~an relatado sus especulaciones de lo que sucedió en el pasado, visto tamb1en
· teresante comparar su tabl den un acercamiento a largo término·10 E s m
a e los diferentes sistemas económicos con la situación real del mundo
en 1965, como así fue hecho en la última columna .

,. Analyse et Prlvision. Marzo de 1969. pp. 141 y 142.

555

554

�ETAPAS DEL CAMBIO ECONóMICO
alses que
Sistema Econ6mico Periodo de Tiempo Producto Nacional PodavEa en
per-c4pita en 1965 t
$
d e acuerdo
r as de su
c4pita

1. Pre-agrícola

8000 años antes de
Cristo 1

50 • 200

2. Pre-Industrial cerca de 8000 años
Revolución In- antes de Cristo.
Siglo XVIII 1
dustrial.

200 · 500

3. Sociedad Indus- Siglo XIX
trial

500 • 2000

4. Consumo de
Masa

Siglo XX

5. Sociedad PostSiglo XXI
Industrial
6. Cercana a la so- Siglo XXII
ciedad Post eco•
nómica

2000 • 5000

permanecen
esta etapa,
con las figuingreso per•
en 1965

URA (Egipto)
Pakistán
India
Indonesia
China ( tierra firme)
México
Portugal
Turquía
Brasil
Chile
Africa del Sur
España
Inglaterra
Canadá
Nueva Zelandia
Francia
Alemania Occidental
URSS
E.U.A.
Suecia
Suiza
Kuwait

5000 · 20,000
50,000 · 200,000

Esperan que para el año 2020, alrededor del 20o/o de la población ~el
mundo, vivirá en una Sociedad Post Industrial, la cual más o ~enos ha sid~
descrita por los arriba mencionados seis puntos de nuestro eJemplo frances
de la "Délégation de l'aménagement du territoire". Si los p:esentes gr~dos
del crecimiento económico pueden continuar, entonces lleganamos al fmal
1 De acuerdo con los descubrimientos de un equi~o , ~tropológi_co, de la Univer•
sidad de Chicago, en el depósito de un pantano preh1st?nco en Et1op1a del S~r, te•
..-:,. que el hombre tiene una edad aproxunada de los cuatro millones
nemos que as..,....
de años.
• En 1786 tas máquinas tejedoras e hiladoras fueron descubiertas por Arkwright '/

del siglo siguiente y al principio de la 22a. centuria en la así llamada Sociedad Cercana Post Económica. Esta sociedad está caracterizada por el
hecho de que la abundancia habrá alcanzado tal nivel; que un gran número de nuestros problemas económicos tradicionales desaparecerán o habrán perdido su significación.
En otra publicación similar, llamada 2000, la cual aunque está, sin embargo, más dedicada a la planeación territorial, se traza una idea acerca de
la pregunta de dónde vivirá la futura población. Basada en los pensamientos
de un más alto nivel de vida y en un mundo más abierto en el cual uno
puede moverse más fácilmente. Se asume que un clima atractivo llegará
más y más a ser el factor determinante acerca de la cuestión de dónde vivir.
Esta idea se trabaja sobre un mapa mundial indicando la futura densidad
de la población.11 A un más atractivo clima, más alta densidad de población.
En estas formas estamos regresando al viejo centro cultural tradicional del
mundo: el delta del Nilo en Egipto, el área Mediterránea, el cercano Oriente,
las altas tierras mexicanas y áreas costeras, Florida, California, el europeo
Valle del Rhin y las áreas litorales en el sur, etc.
La SEDEIS realiza su objeto de llevar en un complejo acercamiento las
futuras posibilidades, incluyendo todos los aspectos humanos, también, a través de sus diferentes grupos de investigación, en el que cada uno se especializa en un diferente campo, como por ejemplo:
El futuro de la actuación comunista económica. Extensivos estudios acerca de las economías comunistas han ya sido publicadas en Analyse et Prlvisión, de junio de 1967, y de noviembre de 1967, incluyendo el ingreso per
cápita figurados para los diferentes países. Esas visiones son cada año revisadas de acuerdo con los desarrollos anuales.
Previsión en las relaciones internacionales.
Estructuras agrícolas, régimen político y políticas agrícolas.
Para la cooperación internacional en este campo, De Jouvenel ha creado
la Asociaci6n Internacional de Futuribles. Esta organización, la cual ha sido sostenida por la Fundación Ford hasta diciembre de 1966, organiza cada
año, o cada próximo, una conferencia internacional acerca de ciertos tópicos, donde los expertos discuten sus estudios de acuerdo con su visión de los
problemas futuros.
De Jouvenel quiere, además, llegar a un gradual establecimiento de una
permanente discusión del futuro, a través de lo que él llama un "forum prévisionnel" o una Institución Expectativa. De esto, él espera que contribuirá
a guiar las actuales políticas lejos de las sendas peligrosas, haciéndolas más
prometedoras, al dar noticias adelantadas de desfavorables y favorables po" Ver 2000 Avenir Aménagement du Territoire, Mano 1969, pp. 27 y 28.

Cartwright.

557
556

�sibilidades. En esta fonna, él quiere llegar al Concilio para el Futuro, que
tendrá que considerar y aconsejar acerca de todos los propósitos y proyectos para el futuro, antes de que lleguen a los cuerpos que toman decisiones.
Esta sugestión para el futuro ya ha sido realizada por De Jouvenel, en el
sentido de que una parte de su publicación Analyse et Prévision, está ya
destinada a ese forum prévisionnel. Esta sección está particularmente aparte
del reporte acerca de todas clases de conferencias y reuniones en donde los
expertos dan su visión sobre el futuro.
Conclusi6n.

En el más reciente período, la atención ha sido puesta en los aspectos humanos para una planificación a largo término en economía, más en este sentido, que la atención puesta a todos sus humanos componentes. Esto ha
puesto al planeamiento a largo término en economía en el campo de la futurología. Lo hace más realista y promisorio para el futuro, desde que tiene m~
sentido. Esto podría dar a la planificación a largo término en economía,
una importante reanimación y prevendría las fallas que hayan sido hechas
en el pasado, al resultar éstas muy estériles y unilaterales.

558

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Cuarta
CIENCIAS SOCIALES

�LA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE LA PAZ
( UNA TEORÍA PARA LA PAz )

Por el Lrc.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Universidad Nacional Autónoma de México.
Universidad Autónoma de Nuevo León

EN EL AÑO DE 1962, el autor publicó en el Anuario Humanitas 1 un ensayo
que llevó por título: "La Universidad del Porvenir''. Se afirmaba en él que
no era necesario verificar un examen profundo para llegar al conocimiento de
que el mundo actual se encuentra en un estado grave de descomposición moral
y social, lo que necesariamente se refleja en el orden de las instituciones y de
los hombres y cuya perspectiva está más allá de cualquier pesimismo u optimismo, ofreciendo perspectivas a un trágico y decisivo final bélico, que sería
el gran final.
Frente al desprecio y rechazo del hombre moderno hacia las "cosas" del
espíritu, el autor, señalaba la producción de un clima propicio para el florecimiento de pasiones incontrolables en el que la inquietud y la angustia han
determinado la tónica dominante y sometido al hombre a peligrosas tensiones.
Señalaba también el autor, que en el gran escenario internacional en donde
ahora se ventilan ya los grandes acontecimientos de nuestra era, son de advertirse los generosos esfuerzos desarrollados por la Organización de las Naciones
Unidas en su lucha por el mantenimiento de la paz y de la seguridad en el
mundo, en un mundo que puede desaparecer ante el siniestro peligro del
empleo de las formas de destrucción que la ciencia moderna de nuestro tiempo
ha alcanzado: la guerra nuclear, la que permite, no solamente la destrucción
masiva, sino la desintegración a través de la radiación y de la herencia genética
1

Lic. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ, "La Universidad del Porvenir", Hu.manitas. Anuario
del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Vol. III, 1962, p. 579.

457

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del hombre; la destrucción quuruca, que incluye los gases nerviosos, que
nulifican la personalidad humana, y la guer•ra biológica.

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También se dijo que en este precario momento histórico, trascendental como
nunca, y jamás tomado con la seriedad que exige dicha trascendencia, la síntesis que de carácter inmediato sería posible establecer respecto del tema a
estudio (La Universidad del Porvenir), podría quedar circunscrita con la
formulación de la siguiente pregunta: ¿Es la Universidad -entre otras instituciones-, una posible solución a los gravísimos problemas que tiene ante sí
el hombre en el presente y en lo porvenir y en los que está en juego su propia

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existencia?

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Esta reflexión que pudiera parecer utópica -se agregó-, dado lo real y
complejo de los factores determinantes de la situación apuntada, pudiera, no
obstante, encerrar un medio positivo y valedero ante el lamentable fracaso
de otros tipos de intentos en el pasado, como en el caso de la extinta Sociedad de Naciones, la que a pesar de la nobleza de sus propósitos, no pudo frenar o
evitar el desenlace funesto del empleo de la guerra para resolver los conflictos

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humanos.

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En otra parte, se expuso que la radicación del problema se encuentra precisamente en ese estado moral y social decadente en que la humanidad se halla,
el que señala el fin de una época y en el de la de una total transformación,
especialmente en el orden de la cultura, considerando su alto valor educacional,
para aplicarla de acuerdo con las inaplazables exigencias de la nueva era que
ya se ha iniciado, la que reclama, a su vez, un nuevo orden social internacional.
Los intentos de aplicación de la cultura -señaló el autor- como medio
para la solución de los problemas que siempre han aquejado a la Humanidad,
rio han pasado de eso. Tal vez en el fondo del corazón y de la mente humana
haya un anhelo de utilizar a la cultura para prevenir al hombre del odio, si
bien tales deseos, que no fueron concretas ideas o sistemas, fueron tildados de
irreales, como así aconteció con el propio pensamiento de Renán al -creer en
las propiedades pacificadoras de la cultura -que él llamó ciencia- en algunos
párrafos de sus obras que trataban también otros tópicos.
Por su parte, las Naciones Unidas a través de la UNESCO, advirtieron
-en principio-, la factibilidad del empleo de la cultura como un medio que
posibilita la uni6n entre los hombres, como entre los pueblos, como así quedó
de manifiesto en la Conferencia de Londres de noviembre de 1945, en donde

de aquell?~ intentos que gra~~lmente han ido acercándose ya a una ~ayor
comprension de la problematica de la paz, a continuación trataremos los
temas que a nuestro juicio puedan llegar a constituir medios eficaces en la
prevención de 1~ ~isma a través de la educación, no sin antes consignar algunos
hechos en relacion con el tema, así como los antecedentes.
Siete años después de la publicación del estudio sobre La Universidad
del Porvenir, o. sea en el año de 1969, el señor U-Thant, en su car~
á
ter. de Secretario General de las Naciones Unidas, al tener lugar la XXIV
Sesión de la -~samblea ~neral de tal Organismo, puso a discusión, por primera
vez, el proposito concerniente al establecimiento de una Universidad Internacional, declarando: "Siento que ha llegado el tiempo en que se piense seriamente
acerca del establecimiento de una Universidad de las Naciones Unidas verdaderamente internacional en su carácter y dedicada a los objetivos de
Carta
acerca de la paz 'Y del progreso".

z:

En respuesta a la resolución del Consejo Económico y Social de las Naciones
Unidas, la Conferencia General de la UNESC0 en su XVI Sesión adoptó
una Resolución ( 1.242) e invitó al Director General de la misma ; hacerse
~rgo de ver la _posibilidad de un estudio conjunto con las organizaciones del
sistema concerniente de las Naciones Unidas y la comunidad universitaria a
través del mundo.
Este estudio, a su vez, sería pasado al Consejo Ejecutivo de la UNEsco
para su discusión en la Sesión de Otoño ( 1971), con los comentarios del Di~
rector General. Esta resolución fue aprobada y confirmada por la Resolución
2691 /XXV de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La prensa inform6 2 que expertos de 23 países reunidos durante el mes de
agosto en la Casa Central de la UNEsco, recomendaron la creación de un
centro experimental para la investigación y la educación, con el que se ensayaría una eventual universidad internacional.
Como es de advertirse, la idea de que la cultura pueda llevar a la paz y
de que la Universidad pueda ser su principal instrumento -desde luego un
nuevo y adecuado tipo de universidad para tal prop6sito-, han hecho felizmente posible el intento que empieza ya a tener viabilidad.
Ahora bien, la concepción de la idea acerca de establecer una universidad
para la paz, lógicamente, puede variar en contenido y proyección. Cuando
nosotros concebimos su creación a través de nuestro estudio La Universi-

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nació esa institución.
Con el paso del tiempo y tomando en cuenta la perspectiva de realización

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• Octubre de 1971.

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�dad del Porvenir en 1962, no esperábamos del todo que tal idea pudiera

germinar en medio de un mundo convulsionado, pleno de materialismo Y con
la expectante amenaza de la guerra nuclear; en donde la soberbia e incomprensión y las pasiones humanas desatadas, han hecho confuso el pensamiento
del hombre; temíamos que la tentativa fracasara por la inmadurez de los tiempos, si bien alentábamos siempre una esperanza. Cuando el autor visitó en
París a la uNESCO (julio de 1971) , casi no se le prestó atención. Se ignoraba
su estudio -pese a que lo envió-, no obstante haber sido consultado previamente sobre el tema a través de un cuestionario de diecinueve preguntas.
Es posible entender el pensamiento de la Conferencia General de la UNESCO
atendiendo a lo manifestado por su presidente, Atilio Dell'Oro Miani, de Argentina, al abrir la solemne ceremonia inaugural de los actos conmemorati~os
del XX.V aniversario de tal Institución, ante el Presidente de la República
Francesa, Georges Pompidou: "No trata la UNESCO de alimentar con det~rminadas máximas y exhortaciones el pensamiento del hombre. Lo que exige
es su transformación y reforma".

Añadió como finalidad: "Descubrir al hombre el significado de su derecho
a la cultura, para que, en el pleno ejercicio del mismo, pueda dar de sí el
inmenso caudal de sus dotes y responder como individuo y como ser social a las
altas exigencias de su tiempo.

Se refería Dell'Oro Miani a la misión de la uNESCO y su consigna, síntesis
de su programa en el que la educación, la ciencia y la cultura, aparecen como
medios de estrechar entre sus naciones su colaboración, a fin de asegurar el
respeto universal a la justicia, a la ley, a los derechos humanos y a las libertades humanas, sin distinción de raza, sexo, idioma o religión.
La ejecución de este pensamiento -añade-, mantiene la experiencia de
estos veinticinco años, nos revela la índole entrañable de la relación que vincula
a esas naciones''.

Ahora, para fortuna de la humanidad, tal esperanza renace, hay una nueva
Juz la que confiamos pueda iluminar los esfuerzos de todos los hombres de
bu~na voluntad en el camino por la búsqueda y obtención de la paz, de esa
paz que permita al hombre nuevo la realización de su misión terrena en la
confraternidad de los demás hombres.
J. Antecedentes histórico-filosóficos acerca de la cultura como medio para

envolvimiento y desarrollo de tales agrupaciones, tal hecho ha ido adquiriendo
cada vez mayo~ intensidad, al grado de que es aterrador el número de guerras
que han ocurrido en el mundo desde la aparición de ellas hasta el presente.
A tal grado llegó a desarrollarse este fenómeno, que -entre otras manifest~c~o~es- en el campo jusinternacionalista del siglo pasado, determinó la
d1vmon del Derecho Internacional en Derecho Internacional de la Paz y Derecho Internacional de la Guerra.
Conforme el agrupamiento humano produjo instituciones ya más acabadas
se alza el pensamiento del hombre. La Biblia, libro por excelencia, habla d;
que los hombres mansos y pacíficos están cerca de Dios; los filósofos griegos
en sus obras, no dejan de señalar, en medio de las luchas, que la paz es cosa
buena.
. En Ro~~• pueblo que se caracterizó no solamente por su vocación jurídica,
sino tamb1en por su espíritu guerrero, hubo de dejar constancia de su compre2sión acerca ~e ~ue la guerra no p_o~ía constituir un status permanente y
la pax romana as1 lo pone de marufiesto, sin dejar de reconocer el valor
Y la bondad de la cultura, cuando por boca de uno de sus grandes tribunos
expresó: "Hominis ex cultura amici", citado por Renán.
'
Es de hacerse notar también el hecho trascendental de la escisión que se
produjo a través del tiempo entre el "saber" y el "deber" humanos• diveraencia
.
"' va
en que el s~ber sigue,
atropellado, un camino, y por otro, más que ' rezagado,
menosp_r~c1ado el ~eber. Y como el Renacimiento tomó como ciencia tipo la
matematica -segun nos lo dice Fernando de los Ríos-3 se produjo desde
aquella Edad, en todo el proceso cultural, una aceleración de la matemática
a la física, de la física a la mecánica, de la mecánica a sus instrumentos y los
hombres terminaron sujetos a ellos, y lo que es peor, creyendo más en Íos instrumentos que en sí mismos.
Este divorcio entre el espíritu relegado y la materia sobrepujante, habría
de producir la creencia errónea de que no pocos pensadores consideran a esa
última como la más alta expresión del progreso humano. También, en el
otro lado de la moneda, cuando se llegó al equívoco de haber llevado a la bancarrota los valores morales que hoy sufre la Humanidad y de que cuando en
el decurso histórico grandes pensadores hayan aplicado sus talentos a la idea
de que la cultura no solamente puede acercar al hombre, sino hacer que
mediante tal acercamiento sea factible la prevención de las guerras, se les
considerara como ilusos o bien utópicos.

la obtención de la paz.

Una de las principales características sociológicas de las primeras agrupaciones humanas, ha sido el hecho de la bipolaridad paz-guerra. Con el des-

• La Universidad del Porvenir, op. cit., p. 581.

461
460

�En realidad, es necesario distinguir la noción percibida en lo pasado del
empleo de la cultura para la obtención de la paz, de la concepción del autor,
al tomarse en cuenta la diferencia temporal y circunstancial, principalmente
por las nuevas condiciones de la "Era Atómica", lo que ha determinado en
este último aspecto, un estudio a fondo. Tal lo demanda también el Secretario
General de las Naciones Unidas, al decir: " ... ha llegado el tiempo en que
seriamente pueda pensarse en el establecimiento de una Universidad de las
Naciones Unidas", que ya hemos citado, para penetrar en lo esencial: la cultura al servicio de la paz, vía universidad.

medios de asegurar la paz internacional~ teniendo como título original El Proyect~ para Obtener la P~z Perpetua en Europa. Por lo demás, el punto de
parb~a de su argumentación es una observación de simple sentido común que
po~r_1a haberse encontrado en más de un escritor anterior, pero que sería lo
suficiente capaz de notarlo él mismo. Dentro de un Estado, los súbditos viven
en ?ªz, ya_ q_ue sus pasiones están limitadas por buenas leyes. Dentro de una
sociedad ClVll, no depende sino del juez "comisionado por la autoridad del
Estado", el fijar los derechos de los súbditos y de castigar a los violadores
de la ley.

Como es natural suponerlo, esta última proyección es nueva, sin que por
ello podamos, no obstante, desconocer la existencia de otros diversos Intentos
cercanos a la concepción culturalista, los que han tenido importantes manifestaciones en varios campos del intelecto, ya que varios publicistas y tratadistas
se han ocupado del problema hasta forrnari toda una literatura de carácter
pacifista, observándose en la mayoría de sus obras un sello romántico e idealista, y en otras, un tinte de política internacional.

"Desafortunadamente para los soberanos ... , no han aún convenido en
formar entre ellos una sociedad permanente para su conservación y para su
garantía recíproca, o de erigir entre ellos mismos un tribunal permanente tanto
para haceri _ejecutar las convenciones pasadas, como para arreglar, sin ~erras,
sus pretens1o~es futuras. Ellos ni tienen hasta ahora ninguna seguridad verdadera, de s1 sus tratados serán ejecutados, ni de que si sus diferencias se
arreglarán por mediación o por juicio; y lo que es más importante no tienen
ninguna seguridad de que sus diferencias sean arregladas y termin~das sin ser
expuestas a las funestas desgracias de la guerra.

Sin embargo, no hemos encontrado estudios que en realidad hayan analizado metodológica y concretamente la posibilidad del empleo de la cultura como
medio para obtener la paz, con la salvedad del difuso pensamiento de Ernesto
Renán. Resulta, pues, ilustrativo conocer algunos antecedentes de tal índole,
los cuales si bien no tuvieron el enfoque cultura-paz, no obstante, resultan
significati~os esfuerzos intelectuales, pese a las características señaladas. En
tales atisbos, es indudable que su enfoque está preñado de utopismo y, desde
luego, no precisan la adecuación de la cultura para la p~, como _a~í _sucede
con el propio Renán, el único que verdaderamente entrevio tal pos1b1hdad.
De esa literatura filosófico-político-pacifista, sobresale el así conocido en
las letras francesas, abate de Saint-Pierre, quien fiel al espíritu predominante
del siglo XVIII, mostró gran apasionamiento para el_ b_ien público y una ,i~aginación reformadora que se extendía a todos los domm10s, tanto de la poht1ca,
como de la economía, la educación, la literatura, etc.4

EL ABATE DE SAINT-PIERRE.
En 1712, el abate de Saint-Pierre escribe su primer trabajo acerca de los

• THEODORE RuYSEEN, Les Sources Doctrinales de l'Internacionalisme, t. 11. Presses
Universitaries de France, p. 572.

462

Es pues, la constitución de esta sociedad permanente la que se trata de
proponer a los soberanos; aquellos que tienen interés en su seguridad y en el
bienestar de sus súbditos, no dejarán de suscribirse a ésta; otros, sin duda, se
librarán, pero su negativa misma, los pondrá en postura de adversarios del bien
público, mientras que la adhesión al Proyecto será "la verdadera piedra de
toque del espíritu pacifista y del espíritu ambicioso".

El abate de Saint-Pierre no se atiene a esas observaciones generales; su originalidad está en presentar su Proyecto bajo la forma de un verdadero tratado
que los soberanos pacifistas no tendrán nada más que firmari. El tratado comprende cinco artículos de una precisión tal, que merecen ser reproducidos por
completo, pues constituyen la fuente principal de la literatura pacifista ulteriori.

I. Habrá, en adelante, entre los soberanos de Europa que hayan firmado los
artículos siguientes, una alianza general y perpetua. Esta tendrá como fin el
formar un cuerpo de arbitraje europeo, de poner a los Estados al abrigo de
guerras civiles extranjeras, de garantizar la conservación personal de los Monarcas, la conservación perpetua de sus Estados y de sus derechos dentro del
Estado, según la constitución política presente y el orden establecido dentro
de la nación. Esta tendrá también como fin el disminuir los gastos de guerra,
para que éstos puedan emplearse más útilmente en aumentar, las riquezas y el
bienestar de sus súbditos; de facilitar la expansión del comercio haciéndolo
463

�.
d E fin esta alianza vigilará la perfecta
gozar de la más completa liberta_ . n d' como de los futuros, así como
ejecución, tanto de los comprorrus?s pasa _os .
erra.
que todas las diferencias sean termmadas sm mnguna gu
.
Los aliados estarán obligados
a tomar como punto fundamental la posesión
actual y la ejecución de los últimos tratados.
.
invitados a firmar
estos
II Los 19 poderes soberanos d e E uroPa, serán
.
p
Ellos
.
l p
la formación del cuerpo euro eo.
cinco artículos fundamenta es ar~ '
. nalmente a las rentas de sus

tendrán todos los votos y con~r_ibuuan prc;r:r:i~ste efecto poi' la deliberación
súbditos, y conforme a las dec1s10nes toma a para el mantenimiento de las
de los plenipotenciarios, a los gastos comunes
tropas de la Alianza en las fronteras de Europa.
•

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• d z D ta quienes se opongan

IV. Los soberanos que se nliehgue,n adlearn~r:J!:,u:a; la;ed:cisiones de la Dieta,

a sea por e ec io
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a este proyec o, Y
d' 'd'
los aliados seran consi.
· · es secretas para ivi ir ª
'
o por recurrir a negoczacwn
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d la paz de Europa ,1formal
lianza como pertur a ores e
derados por a gran a
.
l . . .
de reparar los perjuicios que
dos a aceptar el arbitraje, de e¡ecutar e ¡uicio ,,
ha,•an causado a los aliados.

,
sea para procurar más la
V. Si se juzgan necesarios nuevos arhcu1os, umyaentar la seguridad de cada
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rpo europeo o para a
.
lid
unión y la so ez a cue 1
' f turos estos artículos serán suspendidos
uno de sus ~iembr~s ~ontra os :~;:~ ;e vot~s por la provisión, y tres cuartas
Por los plempotencianos a la to
~
.
da pueda ser cambiado en
' d ·neo anos sm que na
partes de los votos d espues e Cl
'
l
t'miento unánime de todos
esos cinco artículos fundamentales, salvo e consen i
los miembros".5

grandes intereses. Prefieren la agitación de la guerra al amor de la paz.

En medio de las tormentas de la guerra, las ideas del abate Saint-Pierre
fueron difundida~ nada menos que por el mismo Rousseau, y no faltó autor
que les llamara "las peregrinas ideas del abate", pero, como es de observarse,
tales ideas no implicaban el uso de la cultura para la paz, sino que tienen un
carácter filosófico-político, que en lo futuro habrían de influir en el pensamiento
de otros preclaros pensadores.

EMMANUEL KANT.

' y por sus sucesores

III. Los miembros del cuerpo europeo renuncian _or si la mínima ocasión
d l
a Se comprometen a recurra, en
'
a la vía funesta e ~- ar:'; s.
D.
E
pea es decir a la mediación de
a la vía de la conciliacwn de la teta uro
,
1: que en caso de fra. .
· mbros del cuerpo europeo,
algunos plenipotenciarios, ~i~ . d
d 1 miembros quienes decidirán en
'
, d
d b , portarse al 1mcio e to os os
caso, e era re
.. '
ta partes de los votos, despues e
total de votos por la prov1S1on, y tres cuar s
cinco años, por el juicio decisivo.
.
.
b.

teórica, sino que el cambio radical deberá ser hecho por la naturaleza misma.
Los hombres, dicen tales críticos, raramente se conducen con vista a sus más

• ,

h' . n en contra de estos cinco puntos, quizas
Varias críticas y reproches se lClero .
.
las que descansaban en que
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de sus propios amigos,
los m~ graves provm1eron , . o diferente de la anarquía internacional que ha
para instaurar un orden polític d 1 historia no podrá hacerse de manera
reinado después de las aperturas e a
'

Así, Emmanuel Kant, el filósofo de Konisberg, indudablemente atraído por
el gran tema de la paz, sigue, no obstante, los lineamientos políticos agregando
los filosóficos, resultando importante el hacer un breve análisis de sus ideas,
las que toman actualización en esta llamada obra maestra del gran filósofo,
cuando busca nuevamente la fórmula de apaciguar los pueblos llevando --como
dice el autor-,6 a la conciencia y a la ética de los directores de ellos, principios
humanitarios equitativos y jurídicos que sirvan los intereses profundos y universales de una concordia necesaria e inaplazable ante el cansancio de tanta
lucha estéril.
No escapaba a la penetrante inteligencia de Kant la naturaleza de los hombres, cuando escribe: "Esta leyenda satírica, que un hostelero holandés había
puesto en la muestra de su casa, debajo de un cuadro que representaba un camposanto, ¿ estaba dedicada a todos los 'hombres' en general, o especialmente
a los gobernantes, nunca hartos de guerra, o bien sólo a los filósofos, entretenidos
en soñar el dulce sueño de la paz? Quédese la pregunta sin respuesta. Pero
el autor de estas líneas hace constar que, puesto que el político pr•áctico acostumbra a desdeñar, con orgullo, al teórico, considerándole como un pedante
inofensivo, cuyas- ideas, carentes de toda realidad, no pueden ser peligrosas
para el Estado, que debe regirse por principios fundados en la experiencia;
puesto que el gobernante, 'hombre experimentado', deja al teórico hacer su
juego, sin preocuparse de él, cuando se produzca entre ambos un disentimiento,
el gobernante deberá ser consecuente y no temer que sean peligrosas para el

La Paz Perpetua, Tratado político filosófico. Traducción de
Buenos Aires. Editorial Araujo. Rivadavi:l, 1765. Argentina, p. 3.

• EMMANUEL KANT,

• THEODORE RuYSEEN,

464

op. cit., p. 584.

R. I.

SuHR.

465
H30

�Estado unas opiniones que el teórico se ha atrevido a concebir, valgan lo que
valieren. Constituya, pues, esta 'cláusula salvatoria' la precaución que el autor
de estas líneas toma exprofeso, en la mejor forma, contra toda interpretación
malevolente . . . "
También Kant, como el abate de Saint Pierre, intitula en términos análogos
su obra: Tratado Sobre la Paz Perpetua, publicada en el año de 1795, en su
ciudad natal, obra que habría de ser ampliada sucesivamente con nuevas aportaciones (suplementos y apéndices) sobre el tema.
No viene al caso el reproducir tan meritoria obra, puesto que su enfoque es
también filosófico y político, y aún también de Derecho Internacional. El rapidísimo y magnífico éxito -nos dice el traductor-7 que alcanzó esta obI'a, en
la que Emmanuel Kant vierte sus atrevidas y profundas concepciones filosóficas
y políticas, demostrando poseer ya un concepto moderno y acabado de su
célebre método "apriorístico", no es difícil de explicar.
Las consecuencias -agrega- dejadas por el experimento social más grande
de la época, que cristali7.ó en Francia con la Gran Revolución, había conmovido
no sólo las actividades generales del mundo entero, sino también las conciencias y especulaciones de los más destacados y esclarecidos pensadores.
La obra de Kant presenta indudables e interesantes innovaciones con respecto
a la de su antecesor, el abate de Saint-Pierre, si bien la reseñamos -como hemos dicho- con carácter ilustrativo del tema a estudio en sus puntos básicos,
tomando en cuenta su valimiento como uno de los más notables esfuerzos de
su tiempo. Ciertamente hoy, en nuestros días, sus ideas resultan un tanto ilusorias y obsoletas, pero es innegable el mérito de tal obra. Muchos pueden
estar en desacuerdo al juzgarlas, pero ello no quita, repetimos, su valimiento
al enfoque de paz dado por el autor al problema de la guerra.

4. El Estado no debe contraer deudas que tiendan a sostener- su política
externa.
5,, Ningún Estado debe inmiscuirse por medio de I f
Y el gobierno por otro Estado.
ª uerza en la constitución

6. Un Estado que esté en guerra con otr
d
..
hostilidades que impidan la m tu
nf'
o, no ebe permitirse el uso de
.
u a co ianza en la paz f tu
1
eJemplo, el empleo en el Estado adversario de
.
u ra; ta es son, poi'
uadores (venefici), el quebr-ant .
d
~esm_os (percussores), envenetraición, etc.
amiento e capitulaciones, la instigación a la
En la sección segund
l f'l, f
Perpetua entre los Est:d; i os~ 1º estEablece los artículos definitivos de la Paz

Y sena a: ntre hombr
·
·
no es un estado natural -status t 1·
es que viven Juntos la paz
na ura i s - el estado
tu 1
, .
guerra, vale decir un estado en I
na ra es mas bien la
quebradas existe
constante pe!~ qued, aunque las hostilidades no hayan sido
igro e romperlas Por tant 1
que debe ser "instaurado"., pues a bst enerse de romper
· 1 h o,
ili'da dpaz es algo
para asegurav la paz y si los q
.
.
as ost a es no basta
'
ue viven umdos no s h d d
dades -cosa que solamente en el estado "c' '!" e an a o mutuas seguricada uno de ellos habiendo ant' . d
1v1 puede acaecer-, cabrá que
icipa amente requ .d
1
•
trate, en caso de neo-arse como
.
en o a otro, lo Juzgue y
o
,
a un enemigo.

:1

En la primera parte del Tratado sobre la Paz Perpetua, Kant establece seis
artículos previos de una paz perpetua entre los Estados, a saber:

He aquí el primer artículo definitivo de la
pensamiento Kantiano · La con t't . ,
paz perpetua, de acuerdo con el
·
s z uc1on política d b
•
Estado. Al efecto el fil, f
d'
e e ser republicana en todo
'
oso o nos ice que la con~titución cu
f d
. . . d
.
yos un amentos
deban ser los tres siguientes.. 1. prmc1JJZ0
e la "l1b t d" d 1
de una sociedad -como hombres-·
. . .
era" e os componentes
todos se hallan de una legislación cor:iz~ r~~c1p10 de la , de~endencia" en que
de la "igualdad" de todos -e
. d d ca -como subd1tos-; 3. principio
orno cm a anos- es 1 , ·
. .,
se crea de la idea del contrato o . . .
b '
a umca constituc10n que
.
ngmano, so re el cual h d f d
legislación de un pueblo. Seme7'ante const I't ucton
.,
a e un arse toda la
es "republicana".'

l. No debe considerarse la validez de un tratado de paz que se haya acordado
con la reserva mental de ciertos objetivos capaces de provocar en el futuro otra

El segundo artículo definitivo d l p
de gentes
d b f d
e a az perpetua, establece que: "El derecho
se e e un ar en una federación de Estados dependientes''.

guerra.
2. Ningún Estado independiente - pequeño o grande, es igual- podrá ser
adquirido por otro Estado por medio de herencia, cambio, compra o donación.

El tercer artículo definitivo de la paz per
. "
danía mundial debe limitarse a las
d' . petuda, dice: El derecho de ciudacon iciones e una hospitalidad universal"

3. Los ejércitos permanentes -miles perpetus-, deben desaparecer por com-

A los anteriores artírulos K t o·
la garantía de la paz ~erp~tu:n E:º::r, e~ el supleKmento primero, uno sobre
·
sup emento, ant establece que la ga-

pleto.
1

EMMANUEL KANT,

466

op. cit., p. 2.

• Op. cit., p. 15.

467

�rantla de la paz perpetua la encontramos nada menos que en ese gran artista
llamado naturaleza "natura doedala rerum". En su curso mecánico se percibe
nítidamente una finalidad que introduce en las disensiones humanas, aun contra
la voluntad del hombre, armonías y concordia. A los componentes de estas
fuerzas los denominamos unas veces "azar", si la consideramos como el resultado
de causas cuyas leyes de acción nos son desconocidas; otras veces "providencia",
si advertimos la finalidad que ostenta en el curso del mundo, como profunda
sabiduría de una causa suprema dirigida a efectuar el último objetivo de la
Humanidad, determinando previamente la marcha del universo. No podemos
ciertamente conocerla, en puridad, por esos artificios de la natuvaleza, ni siquiera deducirla de ellos; pero podemos y debemos pensarla en ellos; -como
en toda referencia de la forma de las cosas afines en general-, para formar
concepto de su posibilidad, por analogía con las acciones del arte humano. ~a
representación de su relación y concordancia con el _fin que nos prescr~be
inmediatamente la razón -con el fin moml- es una idea que, en el sentido
teórico, es trascendente; pero en el sentido práctico -por ejemplo, con respecto al criterio del deber de la paz perpetua, para usar en su favor ~l mecanismo de la Naturaleza- es dogmática y bien cimentada en su realidad. El
uso de la palabra "naturaleza", tratándose, como aquí se trata, de teoría Y no
de religión, es más propio de la limitación de la razón humana -que ha_ de
mantenerse dentro de los límites de la experiencia posible, en lo que se refiere
a la relación de los efectos con las causas. Es, asimismo, más modesto Y
humilde que el otro término de "providencia". Como si pudiéramos nosotros
conocerla y sondearla, y orgullosos acercarnos en raudo vuelo al arcano de sus

designios impenetrables.
En el Suplemento Segundo, Kant se refiere a un artículo secreto de la Paz
Perpetua.

En los Apéndices, en el primero, el autor se refiere "Acerca del desacuerdo
que existe entre la moral y la política con respecto a la Paz Perpetua".
Por último, en el segundo Apéndice, habla "De la armonía entre la política
y la moral, con/arme con el concepto trascendental del derecho piíblico".

ERNESTO RENAN.

La cultura es un tema que ha apasionado a diver5os tratadistas, como así es
de observarse en los valiosos estudios y monografías que existen al respecto,
como sucede así también con Ortega y Gasset - para no citar sino a uno de los

468

más relevantes-, si bien, como lo asienta Fernando Salmerón, detrás del
ensayo de Ortega se encuentra Renán, especialmente cuando a la cultura se le
atr~b~~·en ciert:s virtu~e_s, místic:s y utópicas, que hacen esperar de ella la paz
defmitt~a. Renan p:rcibio -segun Ortega-, la lenta germinación de la paz sobre la ~err~, la umdad humana que pausadamente se organiza en el proceso
de la histona Y pudo ver la gran sinfonía donde se justifican todas las acciones
en, donde todas las cosas se ordenan y adquieren ritmo y valor, es la cultura'.
Asilo ha expresado el autor, quien también cita muchas frases del propio Renán
sobre estos asuntos que pueden hallarse en El Porvenir de la Ciencia y principalmente en los Diálogos y Fragmentos Filosóficos. 9
Ante esta inte_resante cuestión que tmta Renán, aparecen determinadas ideas,
ya que. no un sistema ordenado o doctrinal respecto de la cultura, las que es
necesano, con_ocer. El ~ropio Renán afirmaba: "además, yo nunca he sentido
la comezon rula audacia de hablar doctrinalmente sobre estas materias".10
Las i?~s de Re~án, quien pese a las críticas que en el transcur-so del tiempo
han re~1b1d?, especialmente en el terreno filosófico, acusan, no obstante, pese a
su raci~n~lism~ exacerbado -por otra parte tan de acuerdo a su tiempo--,
un v~llIDlento indudable y a quien se puede aplicar su propio pensamiento al
referirse a Teoctisto: "quien alguna vez entre las nubes de su pensamiento lucen
también rayos de luz".11
D~sde l~ego, no viene al caso analizar la totalidad de su filosofía, la que a
la distancia temporal pudiera parecer extraña no sólo por su racionalismo
. porque se muestra además muy apasionado' en determinadas ideas refleja-'
smo
das en algunos pasajes de sus obras, en las que puede adver,tirse cierta tristeza
cierta nostalgia, tal vez por no haber podido pensar de otra manera. Recorde~
mos el revelador final de su obra El Porvenir de la Ciencia, cuando exclama:
¡ Adiós, pues, oh Dios de mi juventud! Acaso seas el de mi lecho de muerte.
i Adiós! i Aunque me hayas engañado, te amo todavía! 12 Pero es indudable
que_ la obra de Renán tiene su mérito al ''percibir", al entrever, a la distancia,
~en~almente, el poder de la cultura que él llama "filosofía científica" 13 y que
s1 bien pudo parecer utópica para su tiempo, o aun para el tiempo posterior,

' FERNANDO SALMERÓN, Las Mocedades de Ortega y Gasset., p. 87.
Diálogos Filos6ficos. Prefacio, p. VII.
11
lbid., p. 76.
11
ERNESTO RENÁN, El Porvenir de la Ciencia, F. Sempere y Cía. Editores. Valencia
t. 11, p. 238.
,

'º ERNESTO RENÁN,

11

"Por algo doy el nombre de ciencia a lo que suele llamarse filoso/la. Filosofar es la
palabra que me gustaría más como resumen de mi vida, pero como esta palabra no

469

�adquiere, no obstante, nueva vida para nuestro tiempo; aunque, como es lógico
suponerlo, necesítase distinguir la dirección y la intensidad de la proyección
de tal pensamiento acerca del empleo de la cultura para la paz que no pudo
comprender totalmente Renán, ya que otra es la finalidad de su pensamiento.
Resultaría, pues, prolijo hacer un examen exhaustivo del pensamiento de
Renán dentro del marco reducido del presente estudio, sin olvidar lo que el
propio autor expresara: "la más conveniente actitud para juzgar este libro,
El Porvenir de la Ciencia, será el hacerlo no por una página aislada, sino
por su espíritu general". Además, como se ha expresado con anterioridad, su
pensamiento no parece ser el fruto de una serena reflexión, sino más bien
una vehemente defensa de algo que, según él, requiere de tal defensa: la defensa de su propio pensamiento, como resultado de una intensa lucha interior.
Dejando para una mejor ocasión un estudio más completo de este pensamiento,
nos limitamos a señalar, pues -pese a la advertencia de Renán-, lo que a
nuestro juicio aparecen como las ideas básicas que tienen relación con la posibilidad del empleo de la cultura -vía razón- (filosofía científica), para
llegar a una cima de paz.

EL PORVENIR DE LA CIENCIA.

El pensamiento de Renán está dirigido hacia la ciencia, como es de advertirse en algunos de los siguientes párrafos de la obra que se cita. Veamos algunas de sus ideas al respecto.
"El fin del hombre no es saber, sentir o imaginar, sino ser perfecto, ser
hombre en toda la extensión de la palabra; ofrecer en un tipo individual el
cuadro abreviado de la humanidad completa; reunir en una poderosa unidad
todas las fases de la vida por la humanidad en tiempos y lugares diversos.
La vida más perfecta es la que mejor representa a toda la humanidad: a
la humanidad sabia, curiosa, moral, poética y apasionada.

expresa en el sentido vulgar más que una forma aún parcial de la vida interior, y
no implica más que el hecho subjetivo del pensador solitario, es preciso emplear la voz
más objetiva de saber al transportarse al punto de vista de la humanidad. Llegará un d!a
en que la humanidad no crea pero sabrá; conocerá el mundo meta/!sico y moral, como
conoce ya el f!sico. Día en que el gobierno de la humanidad no esté entregado al acaso
y a la intriga, sino a la discwión racional de lo mejor y de los medios más eficaces
para alcanzarlo". ERNESTO RENÁN, El Porvenir de la Ciencia, t. I, p. 71.

470

Llevaríamos nuestras esperan
b
1
•
de los límites respetados po I zas ~ re e _rorvemr ele la humanidad más allá
¡
r os mas atrevidos utopistas ·
·,
zombre intelectual llegue
d'
b
' s1 sup1cramos que el
intelectual ... " u
un ia a a arcar toda la extensión de la cultura
En otro pasaje, Renán escribió "lo indiscutibl
sin cesar, a través de sus o ·¡ .
e es que la humanidad tiende
.
sc1 ac1oncs, a un estado ,
f
,
domme cada vez más en el b'
d
mas per ecto; hara que pre.
go ierno e las cosas 1
,
b
Y el mstinto ... " u
' ª razon so re el capricho
, En otr~: "únicamente la ciencia puede devolver
esta necesita para vivir un s'1mbol
I
a la humanidad lo que
,
o y una ey ... " 1a

"Hay que sostener a todo trance n d'
que la razón ha de reformar 1
-:-d ods ice en otro párrafo-- el dogma de
,
a soc1e a según sus . . .
El
sena un error si el homb
d'
prmc1p1os.
optimismo
'
re no pu 1era pe f ·
.
mejorar con la ciencia el orden establecidor ecc1onarse: si_ no
fuera dable
el hombre, realizada su obra legítima ha
. Todo .sena inmeJo~ble cuando
do moral y haya dominado el m d' f' ~a restablecido la armoma en el munun O ISlCO ••• " 17

!e

Renán muestra su fe, cuando dice. "nu
,
de la humanidad que no pod
d ..
nea sera tan desesperado el estado
.
amos ec1r: muchas veces se I h
'd
ta;. 1a piedra del sepulcro parecía sellad
.
a a cre1 o muersuc1tó ... "
ª para siempre, Y al tercer día reLa ciencia es, pues, una reli ión. , I 1 • •
• ,
bolos: "únicamente la cien e;
g d ' solo a c1enc1a forJara en adelante sím.a pue e reso ver para el /¡ b l
mas cuya soluci6n exige impe .
om re os eternos problenosamente su naturaleza " 1s
"La ~[tima palabra de la ciencia moderna es organ·1:z.ar
humamd d T I
científicamente la
a . a es su pretensión, audaz, pero legítima".

Si tal es el objeto de la ciencia si tiene
finalidad y su ley y hacerle a
'.
1
por norma ensenar al hombre su
'
preciar e verdadero
fd d 1 .
poner con el arte, la poesía y la virtud del div' ~; 1
e_ a vida, y coma la existencia humana . puede te
d
mo i _ea' uruco que da valor
' e!
ner etractorcs senos?

i°,

Renán se pregunta en "El p orvenir de la Ciencia" io acerca de si ha dado
" El Porvenir de la Ciencia t. II
9
,. lb 1"d., p. 17.
'
' p. .
,. !bid., p. 22.
" !bid., p. 22.
,. !bid., p. 87.
" !bid., t. 11, p. 49.

471

�a comprender bien la posibilidad de una filosofía científica, de una filosofía
que no sea vana y hueca especulación sin objeto real, de una ciencia que no
sea árida, seca, exclusiva, y que al completarse, sea religiosa y poética. Faltan
palabras -se contesta el autor citado- para expresar ese estado intelectual
en que todos los elementos de la naturaleza humana se reúnen en armonía
superior, y que realizado en un ser humano, constituye el hombre perfecto.
Se llamará síntesis en el sentido especial que voy a explicar.
Así como el hecho más sencillo del conocimiento humano --dice Renánque se aplique a un objeto complejo se compone de tres actos: lo. Visión general y confusa del todo; 2o. Visión distinta )l analítica de las partes; 3o. Recomposición sintética del todo con el conocimiento de las partes; así también
el espíritu humano, al progresar, atraviesa tres estados que se pueden designar
con los nombres de sincretismo, análisis y síntesis, y corresponden a las tres
fases del conocimiento.2º
Una vez que hemos presentado la parte de donde arranca el pensamiento
filosófico de Renán, en torno a su filosofía científica, veamos lo que nos dice
acerca del análisis. Para Renán, éste es la guerra. En la síntesis primitiva,
como apenas diferían los espíritus, era fácil la armonía, pero en el estado de
individualismo la libertad se hace recelosa; cada cual se empeña en decil' lo
que quiere y no ve razón para someter su voluntad y su pensamiento a los
demás. El análisis es la revolución, la negación de la ley única y absoluta.
Los que sueñan con la paz en ese estado sueñan con la muerte. La revolución
le es necesaria y hágase lo que se quiera, sigue su camino. La paz no es patrimonio del estado de análisis, y ese estado es necesario para el progreso del
espíritu humano. La paz reaparecerá con la gran síntesis, el día en que nuevamente se abracen los hombres en la razón y en la naturaleza humana debidamente cultivada. Durante esta transición fatal, la gran asociación es imposible. Existe cada cual con demasiado vigor; individualidades tan caracterizadas
no se dejan atar en haz. Crear hoy aquellas grandes unidades religiosas, aquellas
grandes aglomeraciones de almas en una misma doctrina que se llamaban
religiones, aquellas órdenes militares de la Edad Media, donde tantas individualidades nulas por sí mismas, se fundían para llevar a cabo una gran obra,
sería imposible. . . El estado primitivo era la edad de la solidaridad. Ni el
crimen se concebía como individual; la substitución del culpable por el inocente parecía natural; la falta se transmitía y era hereditaria. En cambio, en
la edad reflexiva parecen absurdos semejantes dogmas, cada cual paga por
sí; cada cual es hijo de sus obras. Entre nosotros, todo conocimiento es anti-

tético; frente al bien vemos el mal; frente a lo bel
.
mos; vemos la objeción argumentamos E 1 d lo, lo _fe~~ al afirmar, negaera sencilla y definitiva_;1
. n a e ad pnm1hva, la afirmación

t°

La humanidad -dice en t
, f
lo haya explotado todo hastaº parra o-, ~o se~á sabia hasta que la ciencia
ser vivo después de hab I dia mdenor parllculandad, y haya reconstruído el
er o seca o
Pero todo
bl
d
•
la gran ciencia def · ·
···
es no e cuan o tiende a
vuelven a armoniza::t:vnalaenrefqlue_ poesía!, la religión, la ciencia y la mor-al
ex1on comp eta La d d · · •
pero no científica 1 'd .
d'
. . e a pruruhva era religiosa
la edad ulten'or s ', a I e~ mterme_ ia habrá sido científica, pero irreligiosa'.
era a un tiempo re! ·
· 'f
,
O'rfeos y Trismegistos
igiosa y c1ent1 ica. Habrá entonces de nuevo
para enseñar a la hu;a::~d:;::~:nl:r a pueil~llos dniños sue_iios ingeniosos, sino
marav as e la realidad ... 22

!ª

· •, mtima
,
el Prosigue
uro hu Renán
. •. "M'i convicc1on
es que la religión del porvenir será
eniera sant~::~:~ : :~:~:,aelu~ul~:/e cuanlto perte~ece al hombre, la vida
1
nidad equ. Id ,
or mora . . . Cuidar la hermosa huma1va na entonces a la Ley y a I0 s p f t
.
ticular sin nin , , ·
'
ro e as, sm ninguna forma par'
gun ltrmte que recuerde la secta y la confraternidad exclusiva".23
La ciencia
-insiste
Ren
,
divina
Si
, .
, ane~ tamb.,
ien el gran agente de la conciencia
vina ~edi;:
e~~a e;t universo; si es aplicada, ofrece a la fuerza dimás que por I fu a es.d lasta el progreso de la conciencia no se marca
as uerzas e a naturaleza
· ·
que, preside ~I nac~ent~ y d~sarrollo del
L:s!~~xi¿:c~o!!::::\:~
~a:~ ;.n su a. La c1enc1a sera la encargada de operar la reforma del mundo
ms m,1vo; ulna multit~d de cosas que hoy pertenecen a la categoría del instinto
pasaran a a categona de reflexión. 24

~:C:~ª'1

'a~~~a~~

Es bposible
. en otra de
D. 'ladvertir su pensamiento tamb',
ien sobre esta materia
0
~~~ r~j ia ~g~s Fi!osóficos, en la que al referirse a la solució~ oligárquica
pr~ ema e universo, Renán escribió: "Esta solución es más fácil d
concebir y comprender que la solución democrática Ella entr
t
e
los plan
d
·
a por en ero en
1a naturaleza. Lo más escomdo entr 1
es
aparentes
e
, .
Jigent
d
o·
e os seres mas mted . es, ~o~ce ores y rectores de los más importantes secretos de la realidad
o;m~ra~
mu?do por los poderosos medios de acción que tend11á en s~
po er ac1endo remar la mayor razón posible.

., ERNESTO RENÁN,

., lb 'd

El Porvenir de la Ciencia t
' . 11, p. 55.

t. II, p. 56.
,. lbid., t. I, p. 81.
1 .,

20

472

ERNESTO RENÁN,

lbid., t. II, p. 49.

,. ERNESTO

RENÁN,

Diálogos Filos6ficos, ]bid., p. 73.

473

�::z

Se llega a semejantes ideas por todos lados. Por la aplicación, c~da
, s extendida de la ciencia del armamento llegará a ser posible la donunacion
ma
universal que ' estará asegurada en las manos de los que d'1s~ongan d. e este
armamento. El perfeccionamiento de las armas, en efec~o, oca.s10na lo mverso
de la democracia, porque tiende a fortificar no ~a mu!t1tud, smo el p~der, en
virtud de que )as armas científicas pueden servir y mven a los gobiernos Y
no a los pueblos".25
En otra parte de esta última obra,
fuerte en realidad sino cuando atesore
dios para contener a los enemigos de
los contenía de un modo imaginativo

leemos: "Un po~er espiritual no será
una fuerza mater~al con poderosos m,euna manera efecbva, como el bracman
por el temor".20

p0 último Renán reafirma su fe racionalista, cuando expresa: "No digáis
que ;a inferi~ridad de la filosofía consiste en ser accesible para pocos porque
ese es su título glorioso. La única conclusión prácti~~ que pue~e ser ca~sa de esa
triste verdad es que hay que trabajar para anticipar el dichoso d1a en que
todos los hombres se calienten al sol de la inteligencia y sean llamados a la
verdadera luz de los hijos de Dios".21
Llegamos, pues, por todos los caminos, a proclamar el derec~o ~ue la r~~ón
tiene a reformar la sociedad por la ciencia r-acional y el conocimi~nto. teon~o
de lo que existe. Por consiguiente, no exagera quien diga que la ciencia e~cierra el porvenir de la humanidad. Hasta ahora no es la razón la que ~a ~wad?
al mundo, sino el capricho y la pasión. Llegar~ un df~ en que,!~ razon, iluminada por, Ja experiencia, recuperará su imperio legitimo, el umco q~~, es de
derecho divino y guiará al mundo, no al acaso, sino con la clara vision del
objeto que ha de alcanzar.

LA CULTURA Y LA PAZ.

De cuanto llevamos expuesto, es posible resumir los siguientes resultados:
lo. Ideas generalizantes acerca de la obtención de la paz, predominando
las de tinte romántico e idealista.

2o. Enfoque racionalista idealista hecho por Renán, mediante su filosofía

"" lbid., p. 90.
" lbid., p. 92.
"' lbid., p. 98.

474

científica, que, de acuerdo con él, es de esperar, que la humanidad llegue en

lo futuro, para disfrutar las bondades de la razón, al llegar a su perfeccionamiento por la ciencia.
3o. Las ideas y propósitos que animan a la UNEsco, esto es, el empleo
de la cultura como un medio que posibilita la unión entre los hombres, como
entre los pueblos. Esta idea fundamental se amplía a través de la declaración
ya citada, hecha por el Presidente de la Conferencia General de dicha Institución, cuando afirmó que: "No trata la UNEsco de alimentar con determinadas máximas y exhortaciones el pensamiento del hombre. Lo que exige
es su transformación y reforma. "Descubrir al hombre el significado de su
derecho a la cultura, para que, en el pleno ejercicio del mismo pueda dar
de sí el inmenso caudal de sus dotes y responder como individuo y como ser
social a las altas exigencias de su tiempo. Y, por último, que "la misión de
la UNEsco y su consigna, síntesis de su programa en el que la educación, la
ciencia y la culturo, aparecen como medios de estrechar entre sus naciones
su colaboración, a fin de asegurar el respeto universal a la justicia, a la ley,
a los derechos humanos y a las libertades humanas, sin distinción de raza,
sexo, idioma o religión".

4o. Por, nuestra parte, consideramos que las ideas procedentes, contenidas en
los puntos segundo y tercero, constituyen valiosos antecedentes acerca de la
teoría de la Paz, las que, a la luz de un severo análisis filosófico-sociológico
internacionalista, ciertamente no responden a la realidad de nuestro tiempo.
En efecto, es necesario detenerse, en primer término, para reflexionar, y
partir del estudio de los siguientes hechos:
a). La humanidad se encuentra en una etapa histórica denominada Era
Atómica. Como afirmábamos en nuestro anterior estudio,28 ésto constituye una
nueva realidad sociológica internacional, considerando fundamentalmente, además, el desvío del empleo del átomo, no para fines pacifistas, sino bélicos,
con la natural repercusión científica de tal descubrimiento en otras áreas que
se reflejan en una nueva tecnología. Hay, pues, un cambio fundamental.
b) . Hay otro hecho muy importante, si no es que el determinante de la
gravedad de la situación actual del mundo. Cinco países tienen ya, a escala
ascendente, la capacidad de producir armas nucleares. Este hecho significativo
hizo pensar a no pocos analistas de esta situación que, lejos de constituir un
peligro, es al contrario; esto es, que ante el temor del empleo de estas armas

"' Lic.

ALBERTO GARCÍA GÓMEZ,

La U11iversidad del Porvenir, lbid., p. 580.

475

�y de sus terroríficas consecuencias, los detentadores de las mismas se abstendrán
de su empleo, ya que el equilibrio de las potencias nucleares ha actuado como
factor de contención en las crisis mundiales.
Tal se afirma en un estudio debido al profesor Louis J. Halle,20 del Instituto
para Graduados de Estudios Internacionales de Ginebra, Suiza, en el que se
advierte que pese a no pocas predicciones de las catastróficas consecuencias
de las armas nucleares, tales predicciones han resultado falsas, afortunadamente. En tal estudio se habla, en suma, de las cinco principales lecciones que
nos puede dar la experiencia de convivir con las armas nucleares, las que son:
l. Que es prácticamente imposible el uso en combate de las armas nucleares;
2. Que, en un mundo de armas nucleares, las guerras deben ser limitadas;
3. Que, en la diplomacia, la utilidad de las armas nucleares queda limitada
a la discusión y a la defensa del status quo;
4. Que, por lo tanto, las armas nucleares han servido para fortalecer el
status quo; y
5. Que la existencia de armamentos nucleares hace posible que un equilibrio bipolar del poder tenga una estabilidad mayor que los equilibrios clásicos
de la era prenuclear.
Pese a tales conclusiones, la verdad es otra, porque si los primeros países
que fabricaron armas nucleares, las destinaron con fines bélicos, es lógico pensar -y la realidad así lo ha demostrado, como así lo veremos adelanteque los segundos están animados de los mismos propósitos, hasta llegar a una
carrera armamentista, la que tiene como meta fundamental el obtener la
mayor fuerza nuclear para ser empleada con tan siniestros propósitos.
Se dijo en las Naciones Unidas 30 que el desarme, en particular el desarme
nuclear, es el problema más importante que enfrenta el mundo, puesto que
la acumulación de armas ha alcanzado un nivel más que suficiente para destmir totalmente la vida en la tierra. No obstante, parece que la solución del
problema está lejos; la carrera de armamentos continúa, se han perfeccionado
y almacenado armas de destrucción en masa cada vez más complejas. En 1961,
el mundo gastaba 120,000 millones de dólares al año con fines militares. En
1970, estos gastos pasaron de 200,000 millones; y los expertos han calculado
que si los gastos de producción de armamentos siguieran con el mismo ritmo,
para 1980 podrían llegar muy bien al nivel de los 300,000 a 350,000 millones
de dólares.
'" Lours J. HALLE, Lecciones de la Edad Nuclear. Facetas, p. 14.
• 18 de noviembre de 1971.

476

l!n _infor~e del Secretario General U-Thant, contiene estos datos. El Secretano _rnformo a la Asamblea General de las Naciones Unidas, entregando qn
estudio sobre las consecuencias económicas y sociales de la carrera de armamentos por ~ 4 expertos que celebraron tres períodos de sesiones, en Nueva
York y en Gmebra, en el año de 1971.
"Las :ifras cuidadosamente compiladas por los expertos permiten apreciar
la ma~tud de la carga que implica la carrera de armamentos", expresa el
Secretano General.
Los .expertos comprobaron que la carrera de armamentos de las grandes
poten~1as_ es ~ctualmente "una competencia para lograr una ventaja no ya
cuantitativa, srno sobre todo cualitativa, ventaja en la velocidad de los aviones
e~ el alcance y exactitud de los proyectiles balísticos, en la facilidad de roa~
mobra de los tanques, en la eficiencia de los sistemas de radar, etc. "En realidad, la carrera de armamentos se ha convertido esencialmente en una carrera
tecnológica._~simismo, _los expertos manifestaron que la mayor parte del total
d_e, gastos m1htares dedicados a equipo se consume en el desarrollo y produccion de a~amentos de "tipo corriente", como aviones, tanques y cañones, las
armas utilizadas en las últimas guerras.
Durante el decenio pasado, aumentaron la variedad y el costo de los vectores de a~as nucleares estratégicas; además, Francia y China (República
Popular) mgresaron en el "Club Atómico". Problemas de la tecnología militar
fueron: el la~zamiento de cargas nucleares a grandes distancias y la solución
de dete:ta~ e 1~terceptar los proyectiles balísticos. También se registraron progresos tecmcos mnumerables en los armamentos y sistemas de armamentos para
~ ~erra aérea, terrestre_ y marítima. Estamos en la era de los aviones supersomcos, y de los submarinos nucleares. Su construcción absorbe una cantidad
considerable de la producción mundial.
La primera conclusión que hay que sacar sobre las consecuencias de la
carrera armamentista, dicen los expertos, es "la amenaza de catástrofe total
el peligro más grave que la pobreza o la enfermedad o que la explosión de~
mográfica ~ la contaminación", ya que "la prudencia política que hasta
ahora ha evitado el desastre definitivo, no puede servir de garantía contra un
error de cálculo militar o un error humano o técnico".s1
Entonces cabe preguntarse: ¿ qué medios le quedan al hombre que vive en

•• La Carrera de Armamentos. Una Carrera Tecnológica. El Porvenir, Monterrey,
N. L., 19 de noviembre de 1971.

477

�una proyecc1on eminentemente intC'rnacionalista para prevenir la catástrofe
nuclear? Nunca como ahora se ha hecho tan apremiante el dilema espíritu y
materia, porque en la gran síntesis, nunca como ahora el hombre había llegado
a encontrarse ante una realidad -que algunos denominan el choque con el
futuro-, que constituye un cambio fundamental a una nueva y definitiva
situación.
c). Hay otro hecho, que aunque está en la mente del hombre, no se le
ha dado la debida importancia a pesar de tenerla en forma trascendente. Nos
referimos a que la responsabilidad de las decisiones políticas de todos y cada
uno de los Estados del mundo recae en sus dirigentes y no obstante, los pueblos
de esos Estados que ciertamente no comparten tal responsabilidad, sufren las
consecuencias de tales determinaciones. En este caso, toda la humanidad.
El hombre de nuestro tiempo desconoce la gravedad del momento histórico
que vive, bien por voluntaria ignorancia, o bien porque no ha tenido tiempo de
percatarse debidamente a través de una detallada relación de lo que significa
el poder destructivo de la fuerza nuclear. En última instancia, son los Grandes de la tierra los que hacen las decisiones, las grandes decisiones.
Advertimos, entonces, que el razonamiento que puede hacerse, dadas las
condiciones apuntadas es en el sentido de que si el hombre desea salvarse
debe usar precisamente el único medio que lo distingue y lo eleva, esto es,
su inteligencia, cuya función primigenia es el raciocinio. Pero no a la manera
propuesta por Renán, la razón por la razón, quien suponía que todos los hombres participarían de la ciencia y que la razón humana llegaría a un nivel en
que toda la humanidad alcanzaría la felicidad.
Ahora, la situación es distinta, la necesidad inmediata es que el hombre debe
usar su razón para salvarse de ese trágico final, para comprender que ésta es
o puede ser su última oportunidad. Frente a la constatación reflexiva de este
pensamiento, vemos la pobreza de determinadas filosofías o ideologías políticas, puesto que se han agotado los ideales y se ha precipitado el aceleramiento
del ritmo natural de la vida humana. La explosión demográfica y el acortamiento de la distancia, son entre otros factores, los que han propiciado tal
aceleramiento, habida cuenta de lo que los siquiatras señalan, esto es, que el
hombre, agobiado por el materialismo, el abuso del poder, la restricción de sus
más elementales actividades y motivaciones, bajo una rígida estructura social,
supuestamente placentera y en realidad hostil y deshumanizada, lo están llevando hasta el hastío y a la posible explosión de su reprimida ai?;resiviclad,
con todas sus consecuencias inherentes.32
11

478

Congreso de Siquiatría. México, Dic. de 1971.

, .•
h Siendo
t 1 el hombre un "animal racional"' esto resu1ta parado11co
porque
~s a. e presente y lanzando una mirada retrospectiva a las pági;as de la
h1stona, los hechos demuestran que no siempre ha usado 1
,
que tampoco la usará ante la tremenda realidad de nuestro ~e:azon iarece

i

es n;ce;rio educlar al hombre, educarlo para la paz, porque es
en on e nacen os fermentos de los pueblos.

e:'ei in:i::;:~

LA CULTURA.
El concepto de cultura es sumamente amplio tan am r10
d
y de hech ti
dº
'
P que pue e tener
.
o ene iversas acepciones. Por de pronto distin imos la cultur~
oriental
de
guuna sola urndad
.
d l
• la cultura occidental' pero no hay que olviºdar que es
e a sociedad humana. Lo mismo acontece con las ideolo 'as
)'ti
~ue h_~n ~uedado rezagadas, al tomar en cuenta que en la ma~ría: \::~~:s
an s1 o impuestas, y no son vividas en forma espontánea Tom
,
la libertad
.
·
emos, por caso,
. ' un concepto que sirve de juego pirotécnico a los artífices de la
d emagogta.
Al. hablar de la cultura
· entonces tener un concepto previo de·
.
, es necesario
1a _nusma, ya que e~ste una gran posibilidad de que un análisis de las culturas
existentes, nos permita encontrar en ellas ideas substantivas símil
el aspect
r . fºl s6fº
ares, ya sea en
o re 1g10so, i o ico, científico, o cultural en sus térmm·
1
· d d
'
os genera es·
porque
es
m
u
able
que
tocia
cultura
tiene
ideas
principios
f1ºlos6fº
d
.
,
.
.
,
1cos, octnnas,
o
aun
sistemas
semeJantes,
tomando
en
cuenta
además
1
. .
dam
••
,
, e asent:1m1ento
que
. d os a proposiciones ~o ri~rosamente demostradas, que son un acto dema~ia ~ aceptado pa~a ser irra~onal a no ser que la naturaleza humana se vuelva
irracional; demasiado cornente en los prudentes y diºsc t
d bilºd d
re os para ser una
e 1 a o una extravagancia. Ninguno de nosotros -decía N
sa
puede pensa
b
· 1
ewmanr u o rar s~~ a admisión de ciertas supremas, y ello no intuitivamente o por demostrac1on. Si nuestra naturaleza tiene alguna manera de ser
alguna. ley,
. una de ellas es la absoluta necesidad de admi·.:.
.... como verd ad eras'
propo~1ciones que ca:n fuera del estrecho campo de las conclusiones a las cuales
la lógica ~ormal o virtual está vinculada; ni tiene ninguna teoría filosófica el
poder de Imponemos una regla contraria, inaplicable.
,
Múltiples son, pues, los conceptos de cultura, ya sea en su aspecto particular
o general, de acuerdo con el enfoque dado por los pensadores que se han ocu-

.. JoHN

HENRY NEWMAN,

Ensayo sobre el Auntimiento, pp. 178-179.

479

�pado de ella. Recaséns Siches,34 par ejemplo, estima que la cultura es lo que
los miembros de una determinada sociedad concreta aprenden de sus predecesores y contemporáneos en esa sociedad, y lo que añaden y modifican, o bien,
que es la herencia social utilizada, revivida y modificada.
Por su parte, el Dr. Agustín Basave Fernández del Valle, en su interesante
obra Ser y Quehacer de la Universidad,ª~ al referirse a la cultura nos dice
que: "La unidad del espíritu hwnano funda la unidad orgánica de la cultura.
Y la unidad orgánica de la cultura es el fundamento de la Universidad. Fundamento en el sentido de apoyo, de raíz. Examinemos, pues, el concepto de
cultura.
Necesitamos orientamos, saber a qué atenemos respecto de los seres que
integran la realidad en la que nos encontramos viviendo. En conseguir esa
orientación nos va nuestra pervivencia y nuestra felicidad. Conocer la realidad
para salvamos, para ser hombres de verdad en la gran aventura que es existir.
La cultura como sistema de certidumbres y estabilidades frente a la incertidumbre y la inestabilidad de mi vida, no es propiedad de nadie porque no es
un bien jurídico. Esencialmente transferible, la cultura no es excluyente, aunque sea susceptible de apropiación por todo aquel que se sienta habitado por
ella, confirmándola en su vida personal. Conocimientos que flotan en nuestro
ser y se deslizan sin dejar ningún sedimento, no forman cultura. Otros por el
contrario penetran en nuestro interior, se ligan a nuestros recuerdos, conceptos,
voliciones y pasiones, integrando nuestro yo psicológico. Hasta se podría decir
que se hacen, en nosotros, carne y sangre, vida y espíritu . ..
Los transformamos y nos transforman. No son simples conocimientos "nocionales" sino que son verdaderamente conocimientos "reales" --como diría
Newman- porque los hemos asimilado. Con la ventaja de que se toman, una
vez asimilados, autónomos, personales. Desde entonces conocemos por nosotros
mismos y no por medio de otros. Habrá una manera propia de comprender y
de expresarse que corresponde a un determinado cuerpo y a un temperamento
peculiar. Conoceremos las cosas conociéndonos a nosotros mismos, y no las
comunicaremos al exterior sino comunicándonos a nosotros mismos. El hombre,
al conocerse, se hace más hombre. Por hombre, reflexiona, se plantea problemas, descubre soluciones y confronta estas últimas con la roca viva de la realidad. No hay que olvidar que el término "cultura" tiene un origen agrario y
5ignifica cultivo. Pero el cultivo supone la simiente, la sementera, la plantación,

•• Luis RECASÉNS S1cHES, Sociologla., pp. 154 y 155.
• DR. AousTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, Ser y

la labor del sembrador. Sin este afán human
.
perseguida y adquisición lograda nunca podr' o ~brde la hierra en cuanto meta
,
a en en erse a cultura personal
La :ida humana, desarrollándose según sus eculiar
&lt; •••
prendiendo la producción y utilizaci, d b. ~ . es modos de ser y comy de manera eminente cultura No: e o 1et1v~c1ones culturales, es también
fluencia de la vida se f;aguan .
ay_ que olvidar que en el dinamismo y
la catedral y la herramienta Gen e. mtenor de un sujeto, el libro y la sinfonía,
so de creación cultural ra·d. odnsc1entle o parcialmente inconsciente, el proceica o en a capac·d d b. ·
va desde la primera incitac·,
. .,
i a o Jebvante del hombre.d .
ion o gerrnmac1on hasta que el b. t .
v1 a mdependiente y propia en el mundo de l
.º Je o ingresa con
hombre crea la cultura por otra la lt
I a cultura. Si por una parte el
en lo que significa en 1~ vida d
d cu ulra o va configurando a él. Piénsese
'
e ca a cua el lengua· 1 li -6
el arte, la técnica. . .
'
Je, ª re gi n, el derecho,

¡°.

Un sistema de valores, preferencias y estimaciones . .
culturas nacionales. Pero estas d. ti .
.
. ' distinguen a las diversas
"d d
is nc10nes ax10!6gicas no impiden hablar de
Ja un1 a de la cultura" H
Ahora bien, en las condiciones
t 1
no sólo ha venido acercand l h ac bua es. en las que el Internacionalismo s1
o a om re smo que tamb'' h
.
aglutinamiento cultural cab ,
'
ien a estunulado el
y útil para el hombre d~ nu::~:~:npo~O: ¿bl~ cultura act~al es satisfactoria
.
· t
1en es necesano rehace 1
•
te ne,
. .6 d
r a cxist s6lo que haciendo una tr
primordial, o sea el de la paz? aspos1c1 n e valores y ordenarla partiendo del
Decíamos que era necesario educar al hombre a
.
necesario ir a la conciencia d
h b
p ra la paz, siendo también
.
e ese om re para producir
'l
interior. Esta idea puede parecer si no utó .
.
.
en e un cambio
naturaleza humana tan comple1·a fal"bl p1cab, imposible. Imposible, dada la
. .
'
Y 1 e, so re todo en un
s~s conv1cc1ones y su fe con las que ha vivido fla
.
presente en que
d1do casi su si!!llificaci6n N h
. ' quean, s1 no es que han percontenido del hombre es pe.rv: ay que¡ odlVldar, sin embargo, que no todo el
.
rso Y ma va o. Es un hecho
·d
un pehgro grave mortal el ho b
reconoc1 o que ante
,
'
m re se agrupa y en ta
'6
cario para lograr la paz tomand
'
, es ocas1 n, hay que edude supervivencia.
,
o en cuenta que esta es su última posibilidad
. Existe pues, la posibilidad de que admita deterrnin d . d d
vitales para él, ya sea voluntariamente vía Educac:ó::p' er ª1 cspque resulta~
'
ara a az o coactr.. !bid., p. 64.

Quehacer de la Ut1iversidad.

n Lic. ALBERTO GARCÍA CÓMEZ

Vol. 5, 1964, p. 533.

, '

"Int
. r
ernac1on1 ismo y Univenalismo", l-/tlmanitas,

Centro de Estudios Humanísticos. 1971. Editorial Jus. p. 63.

480

481
Jl31

�vamente vía Derecho Internacional de la Paz, entre otras, la siempre, pero
profund~, de que el camino para salvarse, el único, es el de la paz. Recordemos lo dicho por Franz Friedrich von Unruh: "La Paz es una fuerza, por
Jo tanto hemos de ser soldados de la Paz y 110 soñadores de la Paz ... "

La Educación para la Paz requiere de una _fu~d~ent_ació~, esto es, de
una Filosofía de la Paz, 0 sea un conjunto de pnnc1p1os ax1ológ1cos'. qu~ fundados en ]a paz, se nutran, además, del resultado de la_ confrontación, mvestigación y análisis comparativo de todas las cultu~ ex_1stentes, P?r lo menos
de las ideas nutricias de las mismas, lo que, en smtes1s, revelara resultados
asombrosos en todos los terrenos en que la mente humana se ocupa. Es ?ccesario acortar también la distancia espiritual y destruir las barreras de la ignorancia y de la incomprensión entre los hombres.
Cabrá ordenar tales valores en lo que respecta a los campos antropológico:
sicológico, histórico, tradicional, idiomático, etc., y al llegar a este punto, sera
posible también hablar de la integración de una cultura, de una nu~~a ettl:
tura, para el hombre nuevo. Además, la Educación para la P~, tam~1en sera
el producto de toda la elaboración he&lt;:11a a ~s~ala internac10nal, mtegra:a
de acuerdo con la fundamentación filosófica pac1f1sta propuesta, y desde, lue0 0,
con la aplicación de las técnicas pedagógicas más avanzadas. La razo~ humana será enseñada, mediante la Educación para la Paz, desde los ruveles
escolares elementales hasta la Universidad; o sea, que todas las actuales fuentes
de cultura conocidas, se convertirán en fuentes de cultura para la paz.
De lo expuesto, se deduce, como es lógico suponerlo, que la imp~antación
de tal educación requiera de un esfuerzo llevado a cabo a escala umv~rsal.', a
través de organismos altamente tecnificado~ como la ~NEsco,_ Inst1tuc1on
que principia a tomar conciencia de la magnitud de tales 1d:a.s, sm tener, por
desgracia, todavía la noción clara que encierra la_ problematica de 1~ paz a
través de la educación, porque si como la propia UNESCO lo ~anüestara
en su Preámbulo de Constitución, "que desde que las guerras empiezan en la
mente de los hombres, es en el pensamiento de los hombres en ~I ~~e las defensas de la paz deben constituirse", ha llegado el tiempo de m1e1ar, pues, la
gran tarea.
Si en el decurso histórico naciones enteras se han levant_ado con todo su
poderío espiritual y material a empresas, algunas de ellas evidentemente ~alsanas . cómo no es posible que todos los pueblos de la Tierra ante el peligro
de su' Jesaparieión no se levanten con toda la fuerza de que son capaces para
lograr su propia salvación?
Cuando Hitler desató Ja hecatombe de la Segunda Guerra Mundial, cierta-

482

mente su desequilibrado cerebro pensaba en el dominio mundial, en el caso
de que Hitler pudiera concebir en toda su magnitud tal designio. Para ello
contaba con su pueblo. Hitler lo sabía y aglutinó diabólicamente todos los factores, incluyendo los supuestamente raciales, que son inexistentes; los filosóficos, doctrinales, históricos y políticos, para lanzar a su pueblo a la guerra.
Ciertamente los científicos, "sus científicos", estaban en primera línea para
brindarle los frutos de su avanzada ciencia tecnológica y así poder armar el
brazo que manejaría la espada mecánica segadora de miles y miles de víctimas
humanas. En este proceso, que constituye la mayor maquinación criminal de
que se tenga memoria, se atropelló arteramente todo el contenido espiritual y
material del Pueblo Alemán para arrojarlo a la hoguera, y fue necesaria
la derrota para que este pueblo, ciertamente inteligente y provisto de magníficas cualidades humanas, se diera cuenta del funesto error, de la mortal
trampa en que había caído.
También es necesario reflexionar en la relación existente entre la ciencia
y la vida del hombre, la que no ha sido tomada debidamente en cuenta. La
vida humana, como tal, necesita de la ciencia, sólo en la medida en que
la ciencia le proporciona lo necesario para que esa vida tenga su natural realización; pero ciertamente la ciencia no puede ni debe esclavizar al hombre.
La vida humana tiene no solamente su realización material, sino la conjugación de ésta con el espíritu, su rector, dentro de un término temporal que
puede extenderse si las condiciones exteriores lo penniten para alcanzar su
plenitud en todos los órdenes. Pero no puede el hombre sobrepasar los límites
naturales de la vida humana, pues de lo contrario se alteraría la propia naturaleza humana y de esa alteración se deriva su destrucción. El hombre no
puede escapar a su condición de hombre.
El hombre se lanza soberbio a la conquista de nuevos mundos siderales pero
aquí, abajo, deja su miseria y su egoísmo, deja a millares de seres que se debaten
en la falta de pan, tanto material como espiritual, dejando también el germen
de guerras fratricidas, que en cualquier momento pueden ser la chispa que prenda la gran hoguera, la hoguera final.
Urgencias de limitación nos obligan a hacer una breve sinopsis acerca de
nuestra teoría de la paz, la que quedaría dividida en dos partes:
Primera parte: En la proyección de educar al hombre para la paz,
reiterarnos nuestro propósito acerca de la creación de la Universidad Internacional de la Paz como institución rectora y coordinadora de esta magna tarea
cultural y educacional, o sea una institución que inicialmente funcionaría a nivel
experimental, con la participación y colaboración de elementos profesionales,

483

�en el campo del derecho internacional, de técnicos de la educación, de filósofos,
escritores e intelectuales de todo el mundo, para el logro de los siguientes objetivos inmediatos:
a) Período de Integración, dentro de un plazo temporal prudente, con objeto de verificar la selección del personal internacional para iniciar la elaboración
y estudio de los planes de trabajo y de organización, así como administr,ativos.
La fijación de metas concretas de trabajo, tales como la elaboración del primer
programa de estudio y de investigación, elaboración comparativa de culturas,
análisis, etc.
b) Elaboración de la cultura y de la educación para la Paz, a nivel internacional. Esto es, para la aplicación de ambas en las escuelas del mundo, sin perjuicio de la obra universitaria, la que reuniría a todas las universidades para
aportar y tomar de la central, o sea de la Internacional de la Paz, el material
y planes de estudio, par-a lograr una mejor elaboración de tal cultura y tal

LA CUESTIÓN RACIAL EN AMtRICA
Por Lucm

MENDIBTA

v NúÑEz

Doctor en Derecho

I

educación.
Segunda parte: Decíamos que para alcanzar la paz, no es suficiente
el educar al hombre para alcanzar tal objetivo, es necesario también emplear
la coacción y sobre esto, cabe la elaboración jurídica del Derecho Internacional de la Paz, y como su complemento indispensable, el establecimiento del
Tribunal Internacional de la Paz, par-a así, con fundamento legal, sea posible
el someter a los que violen las normas de tal derecho.

He aquí, pues, en sus aspectos generales, el objeto de nuestro estudio. Detallarlo, nos hubiera tomado un espacio del que carecemos, pero estudios posteriores nos permitirán acercamos más a ese grandioso escenario que tal vez contemple la posibilidad de que el hombre crea en la paz y luche por ella.

LA GRAN DISPERSIÓN RACIAL

l. !mportancia de la cuestión racial en América. 2. El origen del hombre
am~r zcano. Teorías precientíficas y teorías científicas. 3. La gran dispersión
racia.1
l. lm~ortan_cia de la. cuestión racial en América. Si en alguna parte del
mun_do tiene unportanc1a la cuestión racial, es en América porque en este
continente,la población de muchos de sus países, desde el pun;o de vista étnico,
es heterogenea, pue~ en ellos conviven blancos, negros, indios, mestizos y en algunos la heterogeneidad es tan grande que constituye un verdadero problema.
. El ~undo americano es teatro desde hace siglos, de una guerra demogr,áfica,
silenciosa, tenaz, en la que el alto coeficiente de natalidad de las razas de color
atemperado por el no menos elevado de la mortalidad infantil principalment:
d~ ~~ ahor~ la ventaja a la :raza blanca; pero cuando la civilización y la orga~
mzacion social alcancen con sus beneficios al proletariado, formado casi todo
por gente de color, es evidente que si los blancos no modifican su actitud actua~ que tiende a re_ducir su reproducción, la victoria demográfica correspondera a los grupos raciales que hoy se encuentran prácticamente bajo su dominio.
Aun cu~n~o _estas consider-aciones se refieren a lo que puede ser, se basan en
~echos soc10Iogi~o.s actuales in?iscutibles y ponen de relieve Ja importancia que
tiene, pa_ra ~enea, el estudio de las razas que habitan en su territorio. De
ese estudio tienen que derivarse las mejores formas de convivencia de sus diver-

484

485

�sos grupos raciales, los métodos adecuados de aculturación y las soluciones más
eficaces para los problemas del mestizaje.
2. El origen del hombre americano. ¿De dónde provino el hombre en América? Esta cuestión ha sido ya muy explorada, si bien aún no se han alcanzado
resultados definitivos. Nosotros nos concretaremos a exponer una síntesis de las
principales hipótesis y teorías que se han escrito a propósito del origen del
hombre americano, siguiendo la obra insuperable en el punto a que me refiero
a Arthur Ramos. Según este autor, tales teorías se pueden dividir en tres grupos: 1) Teorías pre y paracientíficas. 2) Teor-ías antropológicas y paleontológicas
del siglo XIX, y 3) Teorías modernas.

Al primer grupo corresponden las teorías que señalan un origen bíblico al
hombre de América. Estas hipótesis datan de los siglos XVI y XVII. Como
ejemplo puede citarse la de Arias Montaño ( 1593) "para quien los indios
americanos, en general, provienen de los hijos y nietos de Noé".1
Otros autores piensan que los indios americanos descienden de las tribus de
Israel (Las Casas; Durán). En el siglo XX esto ha sido afirmado por Horowitz.
Se consideran también como teorías precientíficas, las que sostienen que el
hombre llegó a América a través de continentes desaparecidos como la Atlántida o del "Continente Pacífico" o bien de "Lemuria" situado entre India y
Africa, según Haeckel, o bien "Antártida", continente austral.

Según este aut_~r, el hombre americano es originario de América y el resultado
de una evoluc10n de grandes monos existentes en Patagonia. Sin embargo se
d emost:o, qu_e esos restos no pertenecen a las eras geológicas señaladas 'por
Ame~lúno ~1 a _los antropoides, sino que son de homo-sapiens recientes O de
mam1feros mfenores. En cuanto a las huellas de industrias líticas, se probó que
pertenecen a las culturas neolíticas o mesolíticas. Así quedan completamente
desacreditadas estas teorías.
S~ embargo, no fueron estériles porque provocaron una reacción saludable
y es_urnularon la investigación que culminó en las modernas teorías de carácter
estr,1ctamente científico.
Alee Hcrdlicka, en la Sección de Antropología del Museo Nacional de
Washington, hizo una revisión cuidadosa de todos los fósiles americanos los
sometió a análisis químicos, espcctrográficos, "hizo millares de medidas a~tropométricas, examinó la edad geológica del terreno".
P;~~ este sa~io no se _concretó al_estudio de los restos fósiles, sino que comparo los especunenes vivos de los mdios de todas las Américas a través de sus
características _físicas:. forma y color de los cabellos, color de la piel, forma y
~olor de los ?JºS; nanz, ~te. y llegó a la conclusión de que corresponden a un
tipo mongolmde con variantes regionales'".
C?n base en sus investigaciones, Herdlicka formó el siguiente esquema que
ha sido aceptado por la mayoría de les antropólogos norteamericanos (Holmes
Clark Wissler, Franz Boas, Kroeber, etc.). a
'

Estas teorías, dice Ramos, carecen de consistencia científica.
También han supuesto que el hombre americano proviene de Asia, de Europa, de Africa, autores renombrados de otros tiempos y aun autores modernos;
pero los libros en que tal cosa se afirma, pertenecen, "a ese grupo de obras
que pasan a constituir el anecdotario de la ciencia".2
Finalmente, E. Bailli D'Engcl y Samuel G. Norton, expusieron la teor-ía de
que a excepción de los esquimales, el hombre americano es producto del suelo
americano, que existía antes que Noé.
r,r-Más serias parecen las teorías del siglo XIX, de carácter antropológico y
paleontológico pues algunas de ellas como la de Ameghino, se basan en el estudio de restos fósiles hallados y huellas de industrias líticas en Argentina.

1

A) . Desde los, i~dios norteamer~~nos hasta los de la Tierra del Fuego,
fo~an una raza umca. Sus caractensticas son la expresión de un tipo americano
medio, no obstante las variantes que puedan hallarse.
. B)_., El origen de los indios de América es mongoloide. Constituyen la modificacion operada en el fenotipo de una raza mongoloide por el medio. El indio
no es autóctono.
C) . El hombre americano vmo de las regiones septentrionales del Asia
Oriental.
D) . El paso de las migraciones de la raza mongoloide que pobló América
se realizó por el estrecho de Behring, siguiendo las migraciones del reno. Ese
estrecho era un istmo que en tiempos remotos unía el noroeste de América
con el nordeste de Asia.

AR.THUR RAMos, "Introdu~o a Antropologia Brasileira". Cole¡;ao Estudos Brasileiros.

Río de Janeiro, 1943, p. 28.
• ARTHUR RAMos, op. cit., p. 31.

486

1

ARTHUR

RAMOS,

op. cit, p. 37.

487

�E). El arribo del hombre a tierras de América, es relativamente reciente,
data de diez a quince mil años.
F). Herdlicka afinna que, cuando menos, llegaron cuatro hordas migratorias
de.....la raza mongoloide a tierras de América en distintas épocas: la. Formada
por dolicocéfalos, "la más antigua de todas y de ella descienden los dolicocéfalos americanos: algonquinos, iroqueses, sioux, shoshone y pima azteca del
continente septentrional y los habitantes de la Laguna Santa del continente
meridional. 2a. Braquicéfalos del tipo Tolteca que se esparcieron por todas
partes. 3a. Braquicéfalos más recientes del tipo atapasco, tales los apaches del
4
norte de México, y 4a. Los esquimales "que constituyen el grupo más reciente" .
Para la tesis que desarrollamos en este ensayo, tienen particular interés las
siguientes ideas de Herdlicka glosadas por Arthur Ramos: "No obstante de que
el hombre americano no es autóctono y de que ha provenido de troncos mongoloides, sus culturas ofrecen características tan alejadas de las culturas asiáticas
que se pueden considerar, en la realidad, como autóctonas. Sus lenguas, su
cultura material, sus instituciones, fueron experiencias acumuladas en el suelo
del Nuevo Mundo".
Frente a las teorías de Herdlicka y de los otros autores citados que las prohijaron se levantó la crítica de varios sabios europeos hasta con cierta intención
irónica, pues Hernán Tenkate las llamó con el nombre genérico de "Monroísmo
antropológico" y expusieron un punto de vista diverso, basado en la escuela
histórico-cultural.
Paul Rivet sostuvo, del propio modo que otros autores, Quatrefagcs entre
ellos, que la América recibió la inmigración no sólo del hombre mongoloide,
sino de habitantes de Oceanía y adujo pruebas antropológicas, etnológicas y
lingüísticas.5
Las pruebas antropológicas consisten en las semejanzas halladas por Quatrefages, Tenkate y Rivet, entre un cráneo del hombre de Laguna Santa y los
cráneos de Nueva Guinea, entre las razas de Laguna Santa y las de Melanesia

aspectos culturales: danzas rituales de ,
.
.
tilaciones dentar· .
.,
mascaras, ciertos Juegos de azar; mutadas por la
,ias, ~:rudstac1on de los incisivos, fabricación de bebidas fermenmacerac1on e frutos o ºranos,
ª
. f unerarios, etc. o
1os ntos
Por último, las pruebas lingüísticas se derivan d 1
.,
lengua malayo-polinésica y el 'd'
d l
e a comparac1on entre la
tesco hallado entre el grupo~ 10;a pe gru~ hoka de California; del parenon e atagorua y las lenguas de Australia.
Con fundamento en las pruebas mencionadas R'
.
Americano fue poblado
.
' ivet afirma que el Continente
por cuatro comentes migrat ·
) M'
.
traliana. b) . Migraciones
. , .
onas : a . 1grac1ón aus1
1
Migración esquirnal.7
ma ayo-po mes1cas. e). Migración mongoloide. d).
3. La gran dispersión racial. Nosotros
.
cultura material pueden ser el resultadopc;sam;s que I_as scmeJ~nzas en la
resolver iguales roblemas
e . es uerzos mdepend1entes para
demostraciones Íingüísf ' en pueblos de ~a:ec1das_ condiciones evolutivas. Las
1
0
~anera decisivas. Nos ~;;~~:sc~:ci:~ ;r;~;~o:an~s; tero de nin~a
dice: "en conclusión no se ueden o
e rt ur Ramos, qmen
los indios del Nuevo' Mund p
p ner en du~a los oríge~es mongoloides de
procedencias, la cuestión q:e~ae:b~~r::~~s se refiere a las migraciones de otras
Lo cierto es que, procedentes de Asia ¡Jenetraron en t1'erra
.
d' f
'
•
'
amencana en
E~s ~:~s e~as, var:as ~randes ~orrientes migratorias de razas mongoloides.
cir, no e _uno solo smo de diversos troncos raciales de origen mon oloide
En
consecuencia,
. g fue.
ht
,
. b' desde un principio la poblac·,
ion d eI Nuevo Contmente
e erogenea, s1 ien reconociendo un fondo racial com,un.

A_ medida que penetraron en las nuevas tierras los diferentes ru s
golo1des, se produjo una constante y extensa di~ersión racial ~ar mon~~s~ba los lugares más propicios para establecerse y llevado por. esa n:c!:~~
s: aven~?~ en frecuentes peregrinaciones. Fue así como se estableció
. ?m re en
enea desde Alaska y el Canadá hasta la Pat
.
d
d1stmtas unidades por•=
'
crean
iucas y d esarrollando diversas
culturas agorua,
y c1·v1·1·1zac1ones.
• o

:t: '

y Australia.
Las pruebas etnológicas se basan en las semejanzas culturales entre los habitantes de América y los malayo-polinesios. Esas semejanzas se refieren a la
cultura material: parecido de las redes, la cerbatana, la flauta, el tambor de
madera, el tambor cilíndrico de membrana de piel, etc., etc., o bien a otros
• ARTHUR RAMOS,
• ARTHUR RAMos,
• ARTHUR RAMOS,

488

op. cit., pp. 38
op. cit., p. 40.

y 39.

: ARTHUR RAMOS,
ARTHUR RAMos,

op. cit., p. 4l
op, cit., p. 42:
op. cit., p. 43 _

489

�II
COMPOSICIÓN RACIAL DE LA POBLACIÓN MEXICANA

l. La población de México en la época precolonial. 2. La conquista de México. Sus efectos políticos y demográficos. 3. Origen del /1roblema racial de
México. 4. Insuficiente mestizaje. 5. Deficiente aculturación. 6. La población
de la Nueva España a fines de la época colonial.
l. La población de México en la época precolonial. En la gran dispersión
racial de que hablamos en el capítulo anterior, México fue paso obligado de
muchas corrientes migratorias. Fuertes grupos de éstas se asentaron o pretendieron asentarse definitivamente en el altiplano y en las costas, buscando siempre lugares propicios, es decir, las tierras más fácilmente explotables por medio
de técnicas agrícolas primitivas: las cercanas a los ríos, lagos, lagunas, o en
regiones tropicales feraces.

No se sabe a punto fijo, quiénes fueron los primeros pobladores de lo que
hoy es la República Mexicana. Este es un punto obscuro de su historia en
torno del cual se han expuesto diferentes teorías, desde la que se forjó sobre
restos fósiles de gran tamaño para afirmar que los primitivos habitantes de
México pertenecían a una raza de gigantes, hasta la que partiendo de hallazgos
arqueológicos tales como la cabeza de Hueyapan y numerosas piezas de cerámica, en las que se creyó advertir rasgos y características negroides, aseguró
que México fue poblado, en un principio, por una raza negra.º
Estas dos hipótesis han sido definitivamente rechazadas para sustituirlas por
otras que tampoco arrojan luz definitiva. Para algunos autores, el territorio
mexicano fue habitado, en un principio, por una raza a la que se da el vago
nombre de arcaica. De ella se han encontrado restos humanos, sepulturas, cerámica, debajo de grandes capas volcánicas, y no habiendo vestigios anteriores
de otra raza se la considera la más antigua; pero mientras arqueólogos tan
eminentes c;mo el Dr. Manuel Gamio que identifica a la raza arcaica con los
otomíes, hay quien rebate esa opinión.10
• ALFREDO CHAVERO México a Través de los Siglos, t. I, p. 57.
MANUEL GAMIO
Excavaciones del Pedregal de San Angel Y la Cultura Arcaica
del Valle de México: Tercera Edición, Secretaría de Educación Pública, México, D. F.,
)932. MmuEL O. DE MENDlzÁBAL. Los Otom!es no fueron los primeros pobladores d~l
y alle de México. Su identificación con los arcaicos es errónea e infundada. TrabaJo
presentado al Primer Congreso de Historia, en Oaxaca.
11

490

Las

Historiadores como Chavero, Alfonso Toro y otros, fundándose en datos
aportados por los cronistas de los primeros tiempos de la Colonia -Sahagún,
Motolinia, Mendieta-, consideran que los otomíes fueron los primeros pobladores de México.
Otros habitantes de nuestro país que son considerados como muy antiguos,
son los olmecas, de cuya cultura se han hallado numerosos vestigios arqueológicos que sirven de base a diversas hipótesis y teorías en las que menudean los
interrogantes y las conjeturas.U
No son más claras las noticias que se tienen sobre muchos de los grupos
raciales que pobluon el territorio de México; los tarascos, los huastecos, etc.
Inclusive de pueblos tan grandes y de civilizaciones tan desarrolladas como el
de los maya-quichés, nada hay concretamente cierto respecto de su origen,
pues los historiadores les atribuyen diversa procedencia: del oriente, del norte,
de las Antillas, o bien se afirma que varios grupos migratorios de estas tres
direcciones poblaron la Península de Yucatán.
El problema de la primitiva distribución de las razas que habitaron el suelo
mexicano, se agrava por el hecho de que arqueólogos e historiadores enfocan
sus esfuerzos a la delimitación de las culturas y civilizaciones que son conceptos
diversos del concepto de raza que es el que a nosotros nos interesa en este
ensayo. Se advierte, con toda claridad, que dentro de una cultura o de una
civilización, pueden comprenderse grupos raciales diferentes, porque cultura
y civilización se propagan por la necesidad, por la imitación, por los contactos
entre los pueblos, por la dominación y en consecuencia, una misma civilización
no corresponde siempre a una misma raza.
Sin desconocer que la historia podría arrojar mucha luz en las cuestiones
sociológicas derivadas del origen y distribución geográfica de las razas que poblaron el territorio de México, en la época precolonial, ante la imposibilidad
de obtener de esa disciplina datos fehacientes, nos concretaremos a trazar un
esquema que nos parece fundamentalmente cierto y desde luego, suficiente
para nuestros propósitos:
A). El territorio de la hoy República Mexicana fue teatro, en épocas remotas, de una serie de migraciones de pueblos de raza mongólica, procedentes
de Asia.
B). Aun cuando de un origen mongoloide común, esos pueblos eran dife-

11
W10BERT0 J111ÉNEZ ?v{oRENo, El Enigma de los Olmecas, sobretiro de Cuadernos
Americanos, No. 5, México, D. F., 1942.

491

�rentes desde el punto de vista somático y cultural, porque no descendían de
uno sólo sino de varios troncos de la raza mongólica.
C) . No puede desecharse la posibilidad de que el actual territorio de Mé_xico
haya sido poblado, también, por grupos étnicos .q~e llegaron de las AntJ.llas,
pertenecientes a raza o razas diversas de la mongol01de.
D) . Los pueblos que invadieron el territorio de México estaban _organizados
habían desarrollado una cultura, si bien no todos se hallaban en igual estado
:volutivo, sino que unos habían alcanzado más alto grado de desarrollo que
otros.
E) Las migraciones de grupos mongoloides y los pueblos de otra~ ~azas,
·
' ca' m s1mulhacia· el territorio de Mfaico, no se realizaron en una nusma
epo
táneamente, sino en diferentes épocas y en diversas oleadas.
F Los primeros grupos étnicos que llegaron al territorio ~e ~é~i&lt;:°, se
estalÍecieron en las regiones agrícolamente propicias a sus. técmcas mc1p:;ntes
o a su economía de recolectores y con el transcurso del tiempo d~sarro aron
culturas y civilizaciones semejantes; pero con variaciones substanciales.

t

1

G). En estos pueblos se presentó el fenómeno señalado por el sociólogo á~a~
lbn Kaldum, para las tribus del desierto africano. En c~anto los pueblos :nd1genas se hicieron sedentarios y se organizaron en pequ~nos Esta~os, pe:d1eron
las cualidades de frugalidad, valor, sacrificio, de sus tiempos m1grator1os. En
cambio, otros grupos raciales que habían templado su carácter y. sus fuerzas
en largas peregrinaciones, al llegar al territorio ocupado por los primeramente
12
establecidos, los vencieron Y, en algunos casos, 1os expulsaron.
H) Unas veces los vencidos siguieron hacia el sur en nuev~ peregrinación
·
'
buscando
tierras propicias
para vo1ver a establecerse y otras' de1aron
. las zonas
,

disputadas remontándose a las montañ~s- o rec~uyéndose en regiones mas o
menos cercanas; pero de inferiores cond1c1ones vitales.
I) Durante centurias el territorio mexicano fue teatro de corrientes ~~at .· . luchas entre los grupos raciales mongoloides que pugnaban por
~r
orias_y
d
f'
·u·
Como
resultado
de
esas
migraciones
y
luchas,
se
fue
d1sun asiento e m1 vo.
. 1
tribuyendo la población en forma irregular. Algunos grupos racia es c~nserv;ron
su unidad étnica dentro de un habitat determinado; pero otros, se vieron rag-

ÚÑEZ Breve Historia y Definici6n de la Sociologla,
u Véase Lucio MENDIETA Y N
'
· ·
Sociales UNAM
La Sociol;gía y la Investigación Social. Instituto de Invesbgaoones
'
'
1971, pp. 50 y siguientes.

492

mentados y con el transcurso de los siglos, cada porción segregada del continente
primitivo, perdió sus características originales y adquirió otms y su idioma se
transformó hasta constituir una lengua propia.
Cuando llegaron los españoles al nuevo Continente, habían cesado las grandes corrientes migrator-ias y por lo que respecta a la antigua Anáhuac, su territorio estaba dividido entre numerosos grupos raciales organizados en pequeños
cacicazgos y reinos con fronteras más o menos definidas. Solamente en el norte
del país aún eran frecuentes las incursiones de tribus nómadas.
Los pueblos sedentarios, después de la titánica lucha por la posesión de las
mejores tierras, parecían haber llegado a una situación política de coexistencia
más o menos pacífica. Los derrotados en las guerras que a menudo emprendían
unos reinos y cacicazgos contra otros, ya no er•a n desalojados de los territorios
que ocupaban por los vencedores ni emigraban en busca de nuevo acomodo,
sino que se convertían simplemente en aliados y tributarios de aquéllos.
2. La conquista de México. Sus efectos demográficos. Al iniciarse la conquista de México por los españoles, éstos se enfrentaron con un país extremadamente dividido. No es posible señalar de manera precisa el número de pueblos
que habitaban el territorio de Anáhuac en esa época; pero si nos guiamos por
el de sus idiomas resulta que, según Orozco y Berra, ascendían a 719 y según
Mendizábal y Jiménez Moreno, "el total de las lenguas precortesianas era
de ciento veinticinco". 18
Cierto que la lengua no es base suficiente para distinguir a los pueblos ni a las
razas; pero significa una barrera tras de la cual se agrupan, generalmente, individuos entre los que existen semejanzas antropológicas y culturales, formando,
así, unidades étnicas bien definidas. En la época precolonial, inmediatamente
anterior a la conquista, esas unidades eran, además, políticas, porque cada
grupo que pudiéramos llamar lingüístico, estaba organizado de manera más o
menos parecida, en reinos o cacicazgos.
Desde el punto de vista sociológico, no pierden validez estas observaciones
por el hecho de que las lenguas indígenas precoloniales no fuesen autónomas o
independientes, sino modificaciones o derivaciones de un reducido número de
lenguas matrices, porque si esto tiene importancia científicamente considerado,
en la realidad de la vida social el hecho es que los pueblos o grupos étnicos que
hablaban idiomas lingüísticamente emparentados, no se entendían entre sí.
u JoaoE A. Vivó, Razas y Lenguas Indígenas de México. Su distribución geográfica.
Instituto Panamericano de Geografía e Historia, MCMXXX. Publicación número 52.
México, D. F. 1941, pp. 28 y 41.

493

�En la época de la conquista, había, en consecuencia, muchos pueblos indígenas,
sin que pueda precisarse su número, entre los cuales eran evidentes ciertas
semejanzas antropológicas fundamentales porque todos pertenecían a diversos
troncos de una misma raza: la mongoloide; también se advertían, en esos
pueblos, semejanzas de organización política y social y de esenciales rasgos de
cultura. Pero al lado de estos caracteres relativamente coincidentes, que parecían unirlos, tenían otros que los separaban: el idioma, desde luego y ciertas
diferencias somáticas, tradiciones y costumbres que daban a cada grupo conciencia de su propio ser frente a los otros, conciencia de raza que se cultivaba
mediante estricta endogamia y recio espíritu religioso.

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Sin embargo, a pesar de las diferencias, anotadas esquemáticamente, creemos que, con el transcurso del tiempo la unidad fundamental de raza y cultura
habría acabado por imponerse bajo la presión política y militar de los pueblos
más fuertes. El azteca y sus aliados los acolhuas y texcocanos, parecían, al
arribar Hernán Cortés a playas mexicanas, los indicados para lograr la unificación, si no de todos, de gran parte de los grupos raciales indígenas que habitaban en el territorio de Anáhuac, pues los habían sometido a su dominio;
pero sin consolidarlo de manera definitiva por medio de la transculturación y
el mestizaje. Esa circunstancia favoreció a los conquistadores que tuvieron, en
aquellos grupos vencidos por los aztecas, sus mejores aliados para realizar la

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En el aspecto racial, la conquista vino a crear un problema que antes no
existía, pues dentro de cada cacicazgo y reino de la época anterior, su población
era homogénea racial y culturalmente. Cada una de estas unidades políticas
constituía una verdadera nación porque su pueblo estaba unido por una misma
religión, una misma lengua, una misma raza y una misma cultura. Pero en
cuanto los españoles sometieron a su dominio a todos esos reinos y cacicazgos y
crearon la entidad política de "La Nueva España", surgió el problema racial de
México porque, al incorporarlos en su seno, la población total de la colonia
resultó necesariamente heterogénea en sus contingentes indígenas y esa heterogeneidad se agravó con dos nuevos elementos: los blancos y los mestizos,
resultado, estos últimos, de la unión de aquellos con las mujeres indias.
En el aspecto demográfico, los efectos de la conquista fueron muy irre-

.i
'

A la heterogeneidad racial se agregó la cultural, pues la conquista uso en
contacto dos culturas: la española y la . d'
p .
en una sola.
m igena, que no lograron fundirse

~ •
d Todote es_to se_
f d_ebió a las siguientes causas que es necesar1'0 tratar separaamen : msu iaente mestizaje e insuficiente aculturación.
4. Insuficiente mestizaje. La insuficiencia del mestizaJ·e se explica po
t
causas:
r es as
A) El n_úrnero de españoles que llegaron a las tierras conquistadas ' f
ue
dmuy reducido
. , s·i se compara con Ia población indígena que la habitaba La
espr?porc1on enorme entre las dos razas en contacto durante tod l é.
colomal, determinó la lentitud y la insu f1c1enc1a
. . del mestJzaJe.
' . .
a a poca

B) L~ mezcl_a de razas se realizó en un solo sentido : de españoles a indias
porque as mujeres españolas que llegaron a México se unían cas· .
'
con los espa - 1
,
,
1 siempre
1
.
.
no es y no con os indios de quienes se hallaban alejadas r la:
diíerenaas de raza, de cultura y de status social.
po
C) Las crueldades de la conquista hicieron que grandes masas d . d'
se remontaran a regiones inaccesibles o insalubres y que se ma t _e m ios
completo aislamiento.
n uv1eran en

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t

D) Las leyes españolas, para impedir que los indígenas fuesen explotados
y maltrata~~s por los colonos, prohibieron a éstos habitar en los pueblos de
aquéllos, d1f1cultando, así, el contacto racial. u
Como
d resultado de estas circunstancias' la poblacio'n de la N ueva Espana
ue, . uran~e toda_ la época colonial, heterogénea en extremo, pues a las diferencias raaales CXIstentes entre la población de la Nueva España f
d
toda
la
época
colonial,
heterogénea
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pues
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,
erenc1as rac1a
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existentes
entre
la
población
indígena
que
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.
,
1 o, provema e
d1vel'60s troncos mongoloides, se sumaron los mestizos resultado d l
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de
españoles
e
indias,
los
blancos
o
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los
colonos
y
bue
,
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a
um
n
.
n numero e negros
importados por esto¡¡ para el trabajo de las minas.
f

La mezcla entre indios, blancos y negros; entre los mestizos y los indígenas

" Lucio MENDIETA Y NÚÑEz, "El Problema Indígena de México" Rev,·sta ¡ t
·
1d S · ¡ ¡ M d ·
·
n ernaciona e ocio og a. a nd. No. 28. Octubre-diciembre de 1949.

1i•
1.

494

1

'

Los efectos políticos de la conquista se dejaron sentir bien pronto porque
transformó a aquel mosaico de unidades políticas, de pueblos y de razas, que
era el México antiguo, en una sola entidad sujeta al dominio de los reyes
españoles: "La Nueva España", sentando, así, las bases de un nuevo Estado
y de una nueva nacionalidad.

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1

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1:1

conquista de México.

gulare~ puesto que no logró, ni al cabo de tres siglos, la completa mezcla de
conquJStadores y conquistados.

495

1

�y blancos; entre mestizos y negros y entre los productos de estos me~tizajes,
dio por resultado la procreación de diversos tipos étnicos que fueron designados
en la época colonial con las siguientes denominaciones:
Español con india: mestizo.
Mestizo con española: castizo
Castizo con española: español.
Español con negra: mulato.
Mulato con española: morisco.
Morisco con española: salta atrás.
Salta atrás con india: chino.
Chino con mulata: lobo.
Lobo con mulata: jíbaro.
Jíbaro con india: albarazado.
Albarazado con negra: cambujo.
Cambujo con india: sambayo.
Sambayo con mulata: calpan mulata.
Calpan mulata con sambayo: tente en el aire.
Tente en el aire con mulata: no te entiendo.
No te entiendo con india: allí te estás.
Todos estos tipos y nombres, se hicieron ostensibles y usuales durante gran
parte de la época colonial; pero a fines de ésta, la clasificación racial ~e la
población de la Nueva España comprendía únicamente blancos, mestizos e
indios, pues ni los negros ni las llamadas "castas", denominación ge~eral que
se daba a la mayoría de los mestizajes antes enumerados, con excepc1on de los
mestizos de español e india, constituyeron grupos importantes.
5. Deficiente aculturación. A la heterogeneidad racial de la Nueva España,
se agregó, bien pronto, la heterogeneidad cultural. Los reinos y cacicazgos que
había cuando llegaron los españoles a conquistarlos, poseían, no obstante la
diversidad de idiomas y otras peculiaridades, una cultura común, pues su organización social, sus costumbres, su religión, su economía, sus conocirni~ntos,
y sus actitudes ante el mundo y la vida eran semejantes. En cuanto perdieron
su autonomía y pasaron a formar parte de la nueva entidad política creada
por los conquistadores, se pusieron en contacto, en la Nueva_ España, d~s
culturas: la indígena y la europea española. A lo largo de tres siglos de dominación, los españoles no lograron incorporar a los indios a su cultura por las
siguientes causas:
496

A) Desestimaron la cultura indígena en virtud de que se hallaba fuertemente ligada a sus concepciones religiosas.
B) La cultura indígena era, en esencia, tan distinta de la española que no
fue posible hallar puntos fundamentales de contacto entre ambas, que favorecieran la transculturación.
C) La mayor parte de los españoles vinieron a la Nueva España para
explotar sus riquezas y no en plan de conquista espiritual. No se preocuparon
de difundir su cultura.
D) Es más, muchos colonos españoles se opusieron a la elevación cultural
del indio, para mantenerlo en estado de sujeción y explotarlo más fácilmente.
E) Los únicos que se ocuparon de difundir entre los indígenas la cultura
española, fueron los misioneros y en general los sacerdotes; pero aun cuando su
obra educativa resultó admirable, especialmente en los primeros años de la
colonia, no pudieron implantar en todos los órdenes de la vida social e individual aquella cultura. La tarea era enorme y el número y los recursos de quienes
la emprendían, muy limitados. Es cierto que muchos indios adoptaron la religión católica, aprendieron el idioma castellano, a leerlo y a escribirlo y otros
conocimientos elementales. También adquirieron ciertas técnicas agrícolas e
industriales de los españoles y algunas costumbres; pero a pesar de todo ello,
siguieron viviendo dentro de su cultura ancestral. No se realizó, en consecuencia, una fusión, sino más bien una superposición de culturas en la cual
la indígena, en sus aspectos fundamentales, permaneció fuertemente arraigada
en la vida material y espiritual del indio.15
6. La población de la Nueva España a fines de la época colonial. Como resultado de los factores negativos creados por la conquista a fines de la época
colonial, la población de la Nueva España, desde el punto de vista étnico, estaba
dividida en tres grandes grupos: blancos, mestizos e indígenas. Blancos eran
los españoles peninsulares y criollos sus hijos y demás descendientes, mestizos los
hijos de españoles e indias y las castas y los indios, la gran masa de aborígenes
dividida en diversas ramas étnicas y lingüísticas.
Abad y Queipo, estimó, a fines de la época colonial, que los blancos europeos constituían el diez por ciento de la población total. Don Francisco Navar-ro
y Noriega hizo cálculos muy aproximados y llegó a la conclusión de que el
número de habitantes de la Nueva España ascendía, en 1810, a 6.112,915, de
" Luc,o

MENDIETA Y

NÚÑEz, op. cit.

497
H32

�los cuales 3.676,281 eran indios; 1.338,796, individuos de raza mezclada (mestizos y castas) y 1.097,928, europeos o españoles americanos (criollos) .

Je México en el Viejo Continente para promover la inmigración de europeos
ofreciéndoles tierras y otras franquicias.

De acuerdo con estas cifras, resulta que la población indígena alcanzaba al
iniciarse el movimiento de independencia de México, más del cincuenta por
ciento de la población total.

Si desde el punto de vista agrario y agrícola, puede decirse que las leyes de
colonización dictadas durante el siglo XIX no tuvieron éxito, en cambio sí
atrajeron a la República Mexicana a buen número de extranjeros de distintas
nacionalidades, quienes no se dedicaron, en su mayoría, a la explotación de la
tierra según eran las finalidades de la legislación citada sino a la industria a
'
'
la minería, al comercio y se avecindaron en las villas y ciudades
de importancia.
De este modo aumentó el criollismo, puesto que éste ya no dependió, desde
entonces, únicamente de los españoles que venían a establecerse a México.

Culturalmente, los blancos pertenecían, desde luego, a la cultura española.
En cuanto a los mestizos, un buen número de ellos, los reconocidos por sus
padres españoles o los que lograban vivir en las villas y ciudades de importancia,
se hallaban prácticamente incorporados a la misma cultura; los que permanecían en los medios rurales, a la cultura indígena. De los indios, sólo unos cuantos, por circunstancias especiales, lograron asimilarse completamente la cultura
de los conquistadores y muchos parte de ella. La gran masa permanecía, a
fines de la época colonial, fiel a sus lenguas nativas y a sus costumbres precoloniales.

III
LA POBLACIÓN DE MÉXICO INDEPENDIENTE

l. La población de México en el siglo XIX. 2. La población de México en
el siglo XX. 3. La población indígena actual. 4. { Raza o razas indígenas?
l. La población de México en el siglo XIX. Durante el siglo XIX no hubo
en realidad cambios substanciales en la composición demográfica de México.
A pesar de las frecuentes asonadas y de las revoluciones que conmovieron al
país durante esa centuria, la población siguió aumentando alimentada por dos
corrientes: la inmigratoria y la de su propia multiplicación.
A partir de la independencia de México, desaparecieron las restncc1ones
impuestas en la época colonial a la aceptación de extranjeros en la Nueva España. Contrariamente a la política adoptada en esa época, los primeros gobiernos independientes de México se preocuparon por estimular la colonización
del territorio nacional especialmente con europeos. Desde 1823 se sucedieron
los decretos y las leyes de colonización hasta la de 1875 que fue la última
dictada en el siglo antes mencionado. 10 Se llegó, inclusive, a nombrar• agentes

10 Lucto MENDIETA y NÚÑEZ, El Problema Agrario de México, y la Ley Federal de
Reforma Agraria. lla. Editorial Porrúa, 1971., pp. 101 y 133.

498

También aumentó el número de mestizos a lo largo del siglo XIX, porque
los constantes movimientos de tropas compuestas en su mayoría por indígenas
y oficiales blancos o mestizos, las acciones militares sobre villas y ciudades, etc.,
pusieron en contacto a gentes de diversas regiones del país en condiciones
anormales, favoreciendo las uniones sexuales entre aquellas en forma pacífica
o por el abuso y la violencia de los vencedores a raíz de los hechos de armas
sobre las poblaciones atacadas.
El crecimiento numérico de la población e:,,,tranjera, fue otro factor que
acrecentó el mestizaje porque éste no dependió ya solamente de las uniones
de españoles y criollos con indias, sino también de las uniones con éstas de
'
otros extranjeros y de sus descendientes.
Los zonas de mestizaje, durante el siglo XIX, siguieron siendo las villas y
ciudades y los medios rurales, agrícolas y mineros, que frecuentaban los blancos
por razones de trabajo.
El mestizaje, sin embargo, en la época mencionada, no obstante su progreso,
no logró modificar la proporción en que se hallaban a fines de la época colonial, los tres elementos de la población mexicana. Para ello habría sido indispensable que uno de esos elementos, el indígena, hubiese permanecido estacionario; pero si bien es cierto que muchos grupos aborígenes desaparecieron
o vieron diezmada su población por la miseria, las guerras civiles y las enfermedades, otros, en cambio, aumentaron notablemente.
Desde el punto de vista cultural el ~iglo XIX tampoco ofrece cambios de
importancia sobre la población indígena. El constante estado de agitación
del país y la sempiterna penuria del erario, bajo sus diferentes gobiernos a
partir de la independencia, impidieron que desarrollaran una acción educativa
eficiente en los medios rurales.
2. La población de México en el siglo XX. Los primeros años del siglo XX

499

�se caracterizaron por una intensificación de la inmigración extranjera europea
principalmente y por el aumento de empresas e industrias en las ciudades más
importantes y en las regiones de mejores recursos económicos del país, con lo
cual aumentaron las áreas de mestizaje. También en esos años se llegaron a
coronar los esfuerzos que se venían haciendo por parte del gobierno del general
Porfirio Díaz en materia educativa y recibió cierto impulso la educación destinada a las masas; pero en cambio, en el aspecto económico hizo crisis la excesiva concentración agraria, el sistema de peonaje de las haciendas, los abusos
de los jefes políticos y de otras autoridades, la miseria del campesinado y el
continuismo de una administración que se había apoderado de México desde
hacía treinta años. Todo esto provocó la revolución de 1910 y los movimientos
armados subsecuentes que no fueron sino continuación, en cierto modo, del
iniciado en ese año por don Francisco l. Madero. Fuertes núcleos de población
indígena tomaron parte en la revolución, pues sus filas se nutrieron principalmente con gentes del campo y en el campo de México la inmensa mayoría
de sus habitantes son indios.
Los efectos de la revolución, desde el punto de vista demográfico, económico
y cultural, fueron los siguientes:
A) Como en todos los casos de guerras civiles, se pusieron en contacto
grandes contingentes étnicos de diversas regiones de la República, favoreciéndose así el mestizaje.
B) Buen número de indígenas y de mestizos alcanzaron grados de dirigentes,
desde oficiales hasta generales en los ejércitos revolucionarios y ascendieron, de
ese modo, en la escala social, incorpor•ándose a la vida nacional y a la cultura
moderna.
C) La revolución concretó sus tendencias en una serie de doctrinas sociales,
entre ellas, la Reforma Agraria, que favoreció, aun cuando defectuosa, irregularmente, con repartos de tierras, a la población campesina.

pleta del indio, su incorporación a la vida moderna, a la civilización occidental.
Desd: principios del siglo XI~, muchos grupos indígenas, especialmente de
los avecmdados en el norte del pa1s, empezaron a decaer y desaparecieron hacia
fines de esa centuria, por emigración hacia los Estados Unidos, por extinción
por fusión con otros pueblos de indios o por el mestizaje con los blancos. Per~
al propio tiempo las razas indígenas que subsistieron, dado su alto índice de
natalidad y no obstante la tremenda mortalidad infantil que las azota, aumentaron el número de sus miembros manteniendo, a través de los años, una alta
proporción en la población total del país.
La población indígena actual se compone de aproximadamente cuarenta y
siete grupos que son los siguientes, distribuidos en diversas regiones del territorio nacional :
Nombre de los grupos
étnicos

Amuzgos

Estado de Oaxaca, Estado de Guerrero· en
' e
Oaxaca, Municipios de San Pedro Amuzgo
Ipalapa; en Guerrero, Municipios de Ometepec,
Tlacoachixtlahuaca y Xochistlahuaca.

Chochimí-Quilihuas

Baja California: Sureste del Municipio de Ensenada.

Coras

Estado de Nayarit: Municipios de Acaponeta y
Rosamorada. Sierra del Nayar.

Cucapas

Estado de Sonora. San Luis Río Colorado,

Cuicatecos

Estado de Oaxaca: Distritos de Cuicatlán No'
chistlán, en los Municipios de Concepción Papalo, San Juan Tepeuxtla, Santa María Papalo,
San Andrés Teotelapan, Santos Reyes Papalo,
Santa María Tlalixteco, San Pedro Teutila, San
Francisco Chilapa, Santiago Huachilla, San
Juan Bautista y Santiago Nacaltepec.

Chatinos

Estado de Oaxaca: Juquila, Sola, Jamiltepec,
San Juan Qulhuije, Santa Catarina, Juquila,
Santa Cruz, Zozontepec, Santa María Alotepec, Asunción, Totoltepec.

D) También desarrollaron los gobiernos revolucionar,ios una política educativa y de comunicaciones cada vez más intensa, en beneficio de los medios
rurales.
E) En el aspecto demográfico, las administraciones que pudiéramos llamar
posrevolucionarias o emanadas de la Revolución, limitaron los movimientos
migratorios de extranjeros hacia el país, mediante las Leyes de Población.
3. La población indígena actual. Sin embargo, la cuestión racial sigue en
pie porque las transformaciones a que hemos aludido no han logrado ni la fusión de la población mexicana en un mestizaje total, ni la aculturación com-

Regiones de la R epública Mexicana
en que habitan

500
501

�Chichimecas-Jonás

nir, Remate, Siltepec, Tapachula, Tuxtla Chico, Tuzatán, Urión y Juárez.

Estado de Guanajuato: La Misión, San Luis de
la Paz.
Matlazincas (pirindas)

Estado de México: Valle de Toluca Pueblo de
Mexicatzingo, Municipios de Ocuil: y Temascaltepec.

Mayas

Estado de Yucatán. Territorio de Quintana Roo
Y parte de Campeche.

Chinantecos

Norte del Estado de Oaxaca: Ixtlán, Choapa,
Tuxtepec, Cuicatlán.

Chochos o Chuchones

Estado de Oaxaca: Distrito de Coixtlahuaca.

Choles

Estado de Chiapas: Municipios de Huitupan,
Salto de Agua, Sabanilla, Tila, Yajalón.

Chontales de Oaxaca

Estado de Oaxaca: Distritos de Yautepec y Tehuantepec, pueblos de Tequixistlán y Ecatepec.

Chontales de Tabasco

Estado de Tabasco: Región Central. Municipios de Nacajuca, Centro, Centla, Macuspana,
Jalpa y Tacotalpa.

Mazahuas

Est~do de México: Toluca. Municipios de San
Felipe del Progreso, Jocotitlán, Timilpan y Atlaromulco.

Estado de Oaxaca: poblados de Santa María del
Mar, San Mateo del Mar, San Dionisio del
Mar, San Francisco del Mar. Cerca del Golfo
de Tehuantepec.

Mazatecos

Estado de Orumca: Distritos de Teotitlán Tuxtepec y Cuicatlán. Estado de Puebla: Municipio de San Sebastián Tlacotepec.

Mixes

Estado de Oaxaca: Pueblos de Guechicovi Tototepec, Ayutla, Mazatlán, Tlahuilotepec,' Zacatepec.

Mixtecos

Est;1do de_ Oaxaca: Distritos de Huajuapan de
Leo~, Cou.tlahuaca, Nochistlán, Teposcolula,
Tlax1aco, Jamiltepec, Juquila. Estados de Guer-rero, Puebla, Veracruz (en menor cantidad}.

Náhuatl (mexicanos)

Estado de San Luis Potosí: Tamazunchale; Estado de Veracruz, Estado de Hidalgo Estado
de Puebla (Zacapoaxtla). Estado de Guerrero
En el Distrito Federal (Milpa Alta)_ Estado d~
Morelos, Estado de México, Estado de Tiaxcala
Estado de Michoacán.
'

Ojitecos

Tuxpan, Jalisco. Teotitlán del Camino, Oaxaca.
Estados de México, de Michoacán de Morelos
d
,
'
e Puebla, de San Luis Potosí, Tlaxcala, Veracruz y Distrito Federal.

Otomíes

Estados de Guanajuato, Querétaro, Hidalgo.

Pames

Estado de San Luis Potosí: Sierra Gorda, Mu-

Huaves

Huastecos

Huicholes

Estado de San Luis Potosí, parte oriental del
Estado de Veracruz y Municipio de Mextitlán
en el Estado de Hidalgo. Algunos en el Estado
de Tamaulipas.
Estado de Jalisco: Municipios de Mexquitic y
Bolaños. Estado de Nayarit: Municipio de la
Yesca. Sierra de Berbería. Estado de Durango:
Municipio de Huazamota.

Kikapoos

Estado de Coahuila: Ranchería de El Nacimiento.

Lacandones

La Selva al noroeste del Estado de Chiapas. Municipio de Ococingo en once "caribales": Santo Domingo, La Ilusión, Arenas, Peljichico y
Pelja Grande, Ocotal, La Canja, Chan, Cedro,
Puná, Metzaboc.
Estado de Chiapas: Municipios de Amatenango,
Acacoyahua, Bejucal de Ocampo, Cacahuatán,
Comalapa, Chicomusclo, Frontera, Hidalgo,
Grandeza, Ixtapa, Mazapan, Matozintla, Porve-

Mames

502

Mayos

Estado de Sonora: orillas del Río Mayo Alamos
,
'
aroyeca. Estado de Sinaloa: Municipio de
Choix el Fuerte, Los Mochis.

B

503

�nicipios de Santa Catarina, Lagunillas, Tamazopo.
Pápagos

Estado de Sonora: Municipios de Caborca Y

Estado de Veracruz: Municipios de fahuatlán e.le
Madero, Tlachicilco y Santecomatlán.
Tlapanccos

Estado de Guerrero: Municipios de Atlixco y
Zapotlán, Tlapa, Tlacopa, Malinaltepec, Atlamacingo, Costa Chica, Ayutla, San Luis y Azoyú.

Tojolabales (Chañabales)

Estado de Chiapas: Municipios de Comitán,
La Independencia, las Margaritas y Altamirano.

Totonacos

Estado de Puebla: Municipios de Olitla, Huehuetla, Hueytlalpan. Estado de Veracruz: Municipios de Papantla, Coxquihui, Coyutla y Zozolco.

Estado de Veracruz: Municipios de Catemaco Y
Hueyapan de Orampo, Soteapan, Mayacopan
Sayula, Oluta, Acayucan y Texitepec.

Tr-iquis

Estado de Oaxaca: Municipios de San Andrés y
Santo Domingo, San José, Agencia Municipal
de San Miguel y San Martín Intuyoso y Copala.

Estado de Sonora: Isla del Tiburón, Bahía de

Tzeltales

Estado de Chiapas: Cordillera de Huitepec y
Valle Ococingo.

Tzotzilcs

Estado de Chiapas: poblaciones de Zinacontán,
Chamula, Simojovel, Mitontic y Pantalho.

Yaquis

Estado de Sonora: municipios Guayrnas, Bacum, Cajeme, Rosario, Quiriego, Navojoa, Etchojoa, Onavas, Yécora.

Zapotecos

Estado de Oaxaca: Ixtlán, Villa Alta, Choapan,
Etla, Zimatlán, Ejutla, Tlacolula, Ocotlán,
Miahuatlán, Sola de Vega, Pochutla, Juquila,
Yautepec, Tehuantepec, Juchitán.

Zoques

Estado de Chiapas: Tuxtla Gutiérrez, Mezcapala, Chiapa, Pichucalco. Estado de Oaxaca:
Municipios de San Miguel Chimalapa, San
Martín Chimalapa y Niltepec. Estado de Tabasco: pueblos de Teapa, Topipilapa, Ayopa.

Saric.
Pimas

Popolocas de Puebla

Estado de Sonora: Rancherías de Maicoba, Quipurito, San Antonio de las Huertas, Municipios
de Onavas, U res, Soyopa, Batuc.
Estado ele Puebla: Municipio de San Gabriel
Chilac, Zapotitlán, Tlacotepec, Coyotepec, ~epeji de Rodríguez, Tenango de López, Ixcaqmxtlán, Santa Inés, Ahuatempan, Coyuca y Zacapela.

Popolocas de Veracruz

Seris
Tarahumaras

Tarascos

Tepehuanos

Tepehuas

504

Quino.
Estado de Chihuahua: Municipios de Balleza,
Batopilas, Bocoyna, Carichic. Estado de Durango: Tamazula, Guanaceví.
Noroeste del Estado de Michoacán, Pátzcuaro,
Santa Ana Chapitiro, Tzintzuntzan, Iratzio, Quiroga, Santa Fe de la Laguna, Ero,ngarícuar~,
Centro del Lago de Pátzcuaro, Ycgucn, Teruan,
Jurácuaro, Pacanda, Sierra Tupátaro, Lagunill~,
Zicalari Santa Catarina, San Lorenzo, Capacuaro, Cherán, Nahuatzen, Teremendo, Huaniqueo, Paracho, Zacapu, Cañada de Chilchota,
Carap Tacuro, Ichán, Santo Tomás, Huancito,
Zopoc~, San Pedro, Acahuén, Tenaquillo, San
Miguel, Urán.
Estado de Durango: Municipios de Mezquital Y
Pueblo Nuevo. Estado de Nayarit: en la región
Huajicori. Estado de Chihuahua: Municipio de
Guadalupe y Calvo.
Estado de Hidalgo: Municipio de Huehuetla.

4. ¿ R.aza o razas indígenas? Ante el crecido número de grupos indígenas
que actualmente habitan en la República Mexicana, cabe preguntar si cada
uno es una raza o si todos en conjunto forman una sola. Es este, a nuestro
parecer&gt; un problema de difícil solución.

505

�La antropología y la historia, según hemos visto, demuestran, sin lugar a
duda, que los mencionados grupos indígenas provienen de diversas ramas mongoloides; en consecuencia, no se puede hablar de raza indígena sino en plural:
de razas indígenas. ¿Pero cuántas son ellas? ¿De qué número de ramas mongoloides provienen? Esta cuestión permanece aún sin respuesta satisfactoria. En
algunos casos, como el de los tarascos, por ejemplo, se ignora la procedencia;
en otros parece indudable que ciertos grupos indígenas conocidos con nombres
diferentes, por los datos históricos que se tienen sobre ellos, pertenecen a un
mismo grupo racial: los otomíes; pero en la actualidad esos grupos se diferencian mucho unos de otros por sus características somáticas, su idioma y su
cultura.
Cada uno de los grupos indígenas que hemos enumerado tiene su propio
idioma; pero los estudios realizados en el campo de la lingüística han clasificado
esos idiomas en grupos, subgrupos, ramas, subramas y familias hasta reducirlos, como hace Jorge A. Vivó, a cinco grupos.17
Esto parecería indicar que emigraron a México cinco ramas mongoloides y
que una vez establecidas, por vicisitudes históricas, luchas intestinas, por desmembramientos, guerras civiles, migraciones, se dividieron en varios grupos que
permanecieron en relativo aislamiento y por ello los cinco idiomas primitivos,
de cinco razas originales, se transformaron en numerosas lenguas con el transcurso del tiempo.
O bien que los varios grupos migratorios que en distintas épocas invadieron
el territorio de la hoy República Mexicana, ya venían con idiomas distintos;
pero descendientes, por decir así, de cinco matrices correspondientes a otras
tantas ramas de la raza mongólica.
La lingüística, sin embargo, no resuelve el problema, porque aparte de que
la identidad de lengua no siempre es identidad de raza, puesto que los idiomas
pueden trasmitirse por la conquista, la dominación o las relaciones culturales,
a pueblos diversos, lo cierto es que entre los grupos indígenas de México clasificados dentro del mismo grupo y hasta dentro de la misma familia lingüística,
las diferencias antropológicas son muy notables.
Basta, en efecto, comparar a la simple vista los tipos seri, pápago, tarahumara, mexicano -que según la clasificación lingüística Mendizábal-Jiménez
Moreno pertenecen al grupo lingüístico taño-azteca- para constatar que se
trata de grupos étnicos completamente diferentes. Esta diferencia se advierte,
sobre todo, en los rasgos fisiognómicos.

" JORGE

506

Si aceptamos la definición que hemos dado de raza humana como complejo
biopsicosocial, entonces se llega a la conclusión de que cada uno de los cuarenta y siete grupos indígenas enumerados, constituye, actualmente, un grupo
étnico distinto.
Es posible que, en un pasado remotísimo, los mencionados grupos indígenas
se hayan originado de desmembramientos de una sola o de reducido número
de razas mongoloides; pero al fraccionarse a su vez esos desmembramientos y
al establecerse sus fracciones en diversas regiones de México, cada una de ellas
formó una nueva raza por la influencia del medio físico y social sobre los
individuos, que a lo largo de siglos determinó su tipo físico actual y el hecho
de que el aislamiento de cada grupo y sus prácticas endogámicas, creó 11n fenotipo especial. Si agregamos la diferenciación de lenguas, de algunos rasgos
culturales y de una psicología derivada de la herencia y de las circ11nstanrias
del medio social y de las vicisitudes históricas, tendremos explicado el complejo
biopsicosocial.
Los hechos apoyan esta tesis, porque inclusive podría establecerse en el territorio de la República Mexicana una circunscripción geográfica precisa de cada
uno de los grupos indígenas.
El análisis, por ejemplo, del carácter del yaqui: valiente, audaz, emprendedor; de su tipo físico varonil: adusto, resuelto; de su alimentación, su organización, sus costumbres, lo distinguen radicalmente del otomí: humilde, pacífico,
físicamente endeble, subalimentado y vencido. El mismo análisi~ descubre en
todos los grupos indígenas de México, diferencias fundamentales ele carárler
físico, psicológico y social que bastan para distinguirlos a pesar de los rasgos
comunes que parecen identificarlos.
Digamos, finalmente, que cada individuo de cada grupo indígena Lienc ronciencia racial, se sabe distinto de los vecinos y a su vez, todos se distinguen entre
sí con el nombre del grupo total: mayos, pimas, huicholes, etc.
Sociológicamente, a pesar de los parentescos lingüísticos y de los étnicos
señalados por la historia y la antropología, cada grupo indígena de los que
hemos enumel'ado es, actualmente, una realidad social, es una raza, puesto
que tiene un fenotipo especial, una lengua, psicología y rasgos culturales diferenciales.

A. V1vó, op. cit., p. 46.

507

�LA REFORMA LIBERAL EN MÉXICO
ANTONIO POMPA y POMPA

Instituto Nacion:il de Antropología
e Historia

I
CLIMA

El mexicano ha pasado ya el primer centenario de iniciación en un sistema
liberal.

,,

La etapa iniciada en Anáhuac por Hernán Cortes, prolongada por el Virreinato, en lucha durante la primera mitad del Siglo XIX, entró a liquidación
como sistema político de México al abrirse la etapa de la Reforma liberal, que
apunta en el movimiento de Ayutla.
El mexicano, con una conciencia de mayoría de edad, se lanzó a nuevos
cauces más autónomos, hacia una postura de soberanía, de libertad y de independencia, no sólo dentro de un concepto económico, ni político, sino ideológico,
dentro de la corriente cuyo movimiento recibe tónica del liberalismo europeo,
y cuyas raíces mexicanas aparecen ya francas en nuestro Siglo XVIII de modo
manifiesto en la corriente de la modernidad, y más atrás, desde los prolegómenos del Renacimiento.
Esta nueva postura en el mexicano surgió en su fase liberal como algo destinado a reestructurarle en un mundo nuevo, en actitud de superación.
¿ Y poi' qué hablábamos de un mundo nuevo? -nos dice H. J. Laski en
El liberalismo europeo-, porque lo han hecho los descubrimientos geográficos;
la ruina de la economía feudal; el establecimiento de nuevas iglesias que no
reconocen ya la supremacía de Roma; la revolución científica que trastorna
las perspectivas mentales; el volumen creciente de los inventos técnicos que es

509

�causa de nuevas riquezas, y aumento de la población; la invención de la imprenta tipográfica, con su inevitable consecuencia sobre los ensanches de la
cultura, de lo cual nace una teoría política que, como en Maquiavelo y en
Bodin, funda la investigación del problema social en la relación del hombre
con el hombre y ya no en la relación del hombre con Dios.

Y este mundo nuevo que nuestros ilustrados del Siglo XVIII empezaron a
perfilar con categoría, par-a México, tomó una fisonomía más propia al abrir
el movimiento de Ayutla la etapa de la Reforma.
En verdad, la importancia del Plan de Ayuda no está en su propio origen,
sino en tanto da entrada a una etapa dinámica ele México, cuyo ciclo fina al
consolidar la Constitución de 1857.
La trayectoria de la gestación del Plan de Ayuda, en uno de los lapsos más
turbulentos de México en su primera etapa de país independiente, no tiene
mucho de extraordinario aun con su modificación del día once de marzo en
la fortaleza de San Diego, en Acapulco, sino en cuanto da principio a un
intento de transformación de México en nación efectiva.
Su importancia, de hecho, está en que da principio a una era de consolidación de valores dentro de una orientación liberal, como fruto de una reacción contra un sentido medievalista hacia un avance con enfoque a la soberanía
nacional, después de un tr•ayecto de lucha, confusiones y angustias con mutilaciones del solar patrio.
El Plan de Ayutla se convierte, pues, en un grito desesperado, en una clarinada que reunió a la Nación, no contra Santa Anna propiamente, sino contra
un sistema medievalista, en un anhelo de libertad e independencia no logrado
con plenitud en el movimiento de 1810.
El clima en que nace el movimiento de Ayutla, es propicio. México afronta
tremendas crisis internas y externas, Antonio López de Santa Anna, el hombre de vida rara y emocionante, héroe y traidor, presumido y capaz, de grandes responsabilidades, dirige los destinos de México, pero sin Lucas Alamán y
sin el general Tornel que han muerto, y sin Raro y Tamariz que ha renunciado. El partido esclavista norteamericano y la política de este gobierno, quería
un pretexto para adquirir Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Nuevo León, Coahuila
y Baja California, y por ello aparece el asunto de la Mesilla. La pérdida de esta
porción de México evitó la mutilación de los cinco estados norteños y la faja
enorme de la Baja California mexicana.
En este clima de inquietudes y desesperanzas aparecen los reformistas mexicanos a reivindicar para el Estado de soberanía a que tenía derecho, para

sentar
las bases de libertad y d e igua
.
Idad dentro d
)1
·
.
evara a un concepto más def .d d .
. , e un sentido Jurídico que
mi o e mtegrac1on social
E~tre ~anto, acechaba el coloso del norte el Pla
.
el d1a pnmero de marzo de 1854
FI 'y .
_n de Ayutla era promulgado
por orenc10 V1llarreal.

II
PROYECCIÓN

Don Ignacio Comonfort, coronel retir d
. .
Aduana de Acapulco desde el - d ~ o del serv1c10 activo, contador en la
signación que le otorgó d A an~ e, 847 y administrador de ella por deon ntomo Lopez de Sa t A
a Plan de Ayutla el día 11 d
na nna en 1853, se adhirió
e marzo de 1854
· • .,
l ,
o is, coronel y comandant
. .
' a mv1tac1on de don Rafael
e prmc1pal de Acapulco.
S 1
Conv~rtido Comonfort en el verdadero
.
. .
por designación unánime de 1
1 . cau~lo del movirmento de Ayutla
.
os revo uc10nanos la ,
gu1ente proclama: . Compa d
' nzo a sus soldados la si11 , .
1
neros e Arn1as' En m
~rus, y estoy ya a vuestro lado Próxima
.omentos tan solemnes me
aciertos de una administr.ac·, . . h
a patna a sucumbir por los des• 10n capnc osa
b'
.
l'Standarte de la libertad
I
y ar itrana, habéis levantado el
' resue tos a defe d 1 d
rano. Para tan patriótica empresa h b'' ~ er os erechos del pueblo sobe . .
a e1s 3uzrrado d 1 ,
serv1c10s, y me tenéis dispuesto a d
"
e a gun valor mis débiles
.
erramal' mi sangre con vosotros

i

BaJo el pretexto de una invasión iráti
.
.
dar de tropas el Sur porque d p
ca, el gobierno ha pretendido inun.
,
e este modo a
d
e3ercer en él su despotism .
' poya o en la fuerza podrá
o, pero sus espe
'
tropas no llenarán la misión d I t'
. ranzas quedarán burladas . esas
.
e irano· y s1 algún
.
'
mente mvade nuestro territorio elea/
cnem1~0 exterior, efectivanuestros cadáveres.
' p
emos hasta rechazarlo, o pasará sobre
Surianos .· Los E x·cmos. senores
generales don N' col' B

y don Tomás Moreno han s'd . . d
i as ravo, don Juan Alvarez
de 1as fuerzas libertadoras.
'
i o mv1ta
Ellos
n Ios dpor ,~osotros para ponerse al frente

mente al voto de conf
' o o ude1s, corresponderán muy digna1anza que les hemos otorgad . b
,
porque es santa y justa. y nosot
. d
o' a razaran nuestra causa
llenos de fe a buscar la' . t . ros, gma os por tan ilustres caudillos iremos
v1c ona con que 1 p •d .
,
que luchan por su libertad.
a rov1 encia premia a los pueblos
i Soldados de la Patria! N obles son vuestros esfuerzos; pero para que causa

511
510

�los pueblo,,, y a los compromisos solemnes que contrajo al pisar el suelo patrio,
se entregó en brazos del partido parricida; del partido que compró infamemente la cabeza del ilustre general Guerrero, y cuya tendencia al despotismo
son instintivas. Persuadido como lo está, de que el Sur ha sido constantemente
y será siempre el baluarte de la libertad, así como de su impotencia para subyugarlo, pone en juego todos sus recursos sacrificando el tesoro público, y
adopta para conseguir sus miras, la traición y la perfidia.

. t' fuerza es que seáis subordinados. Ayudadme a
b
1
tan sag rada no se d csvir ue, 1
'd d de los ciudadanos y a pro ar a
a
proteger
a
segun
a
'
d
conservar e1 or en,
· ·¡·izados• De este modo
,
d los pueblos c1v1
mundo que pertenecemos a1 nume~o e
eli os en medio de los
,.
n la conciencia tranquila afrontar los p gr '
.
f
pod re1s co
_
i _ Ignacio Comon ort.
cuales hallaréis siempre a vuestro campanero y am gO .

Soldados: Se supone que una invasión extranjera amagaba nuestras costas,
y no se os creyó capaces de combatirla y repelerla. ¡ Camaradas, o se ha desconfiado de vuestro valor y patriotismo, o se os ha querido sorprender villanamente! En una palabra, sabedlo todo: esa invasión es una mentira, es una
superchería inicua, es un pretexto embustero para llenar de tropas nuestros
pueblos, desarmarlos sucesivamente, y después dominarnos por la fuerza y el
terror. ¿ Cómo no repeler semejante agresión? ¿ Cómo dejamos pacientemente
oprimir? No, valientes surianos; que sepa el mundo que los indómitos hijos
de las montañas no han degenel'ado: que como han sabido siempre sostener
su libertad y sus derechos, sabrán también pelear y morir por rechazar cualquiera agresión extranjera en defensa del territorio nacional.

Acapulco, mal'7o 11 de 1854·.
.,
uan Alvarez, quien por sus mocedades militó co~ las
Tamb'.en fue don J
osé María Morclos, y después contra los mvafucrzas insurgentes de don J
.
'gnificación particular en este
sores norteamericanos en 1847, quien tuvo una s1d 'l d d Lucas Atamán
. .
. d Santa Anna y más que e e ' e on
'
movmuento; eneIDig~ . e . , de éste eo. la muerte de don Vicente Guerrero,
.
.
Al ,
por la supuesta partic1pac1on
.
,
.
f
.dad al saber que había sido designado
aman
mamfesto franca mcon ormi
. . .
, •
nista al grado
. . tr de Relaciones Exteriores, al m1c1arsc el regimen santa
. . .
mm1S o
e "si Alamán continúa en el M1n1Steno,
de manifestar Alvarez a Santa Anna qu l
1 .
Santa Anna consigna en
el Sur se pondrá en armas"' frase textua que e mismo

Mi historia Política Y Militar.

¡ Soldados, a la campaña! En esta lucha están empeñados el bien de la patria
y vuestra misma reputación: llevemos la giierra hasta la silla del déspota; y
que la refulgente estrella de la libertad que comenzaba a eclipsarse para nuestro
infortunado suelo, recobre su brillo y vuelva a derramar sobre nosotros sus
puros resplandores. Jurad no dejar las armas de la mano hasta que en la Nación se consoliden los bienes inestimables que se le quieren arrebatar, y decid
con vuestro antiguo jefe: ¡ Viva la República! ¡ Viva la libertad! ¡ Viva el Sur!
- Juan Alvarez.-Peregrino, marzo 14 de 1854.

,
f d
·ugaban en el destino de la
Incuestionablemente motivos mas pro un os ;e J L s Alamán el día 2 de
atria pues bien claro se ve que aun muerto on uca
,
rmas
P
'
d 1 . . t ño el Sur se poma en a
.
. . d 1853 el día lo. de marzo e s1gu1en e a '
1umo e
,
'd
. d de Comonfort de Jo acontec1 o
EAnterado d~n}~ª;l
e~o;::;;:i~ª a:tivo de las fue~s a sus órdenes,
1
en capu1co e
'
L'be t d" y quien como lo
1 t'tulo
de "Ejército Restaurador de 1a I r a
'
1
h
a ora con e
, 1
la
siguiente·
hizo Comonfort con los suyos, les entrego a proc ma
.

A~::~::r

C
d Armas· Un suceso importante y que podré llamar feliz, me
. ompad~1~r~s el palab;a La guarnición y vecindario del puerto de Acapulco
obliga a mgiros ª
·
· · · ¡ 1· t coronel
l plan político que en Ayutla m1c1ara e va ien e
acaban de secundar e
l f
d
sotros
don Florencia Villarreal: he sido invitado para ponerme a rente e
ronto porque los santos y justificados principios que en él se invocan,
Y estoy P
'
• •
l
te dré gustoso hasta
están identificados con mis propias conv1cc1~nes, y o sos n
anda
o
ver
logrado
su
triunfo
completo
no
obstante
el
pe
¡X'recer en l a dem
d
· · d 1 I de
. quebrantada salud: porque un solda o v1e10 e a n noso est ado de ml
·
· d · d
d cía no puede ser indiferente al peligro de la Patna, m e1_ar e empe~ en¡ ' rmas para protcaer los derechos individuales de los mexicanos, ho0
punar as a ·
od
b'
·
liados cruelmente por el abuso escandaloso de un p er ar itrano.

;º

'

El general Santa Anna, faltando de una manera indigna a la confianza de
512

Así se expresaron los caudillos más significados de la Revolución de Ayutla,
a quienes fueron sumándose elementos de muy variada postura ideológica y
política: el general don Tomás Moreno, que fuera nombrado segundo en jefe;
don Santos Degollado, don Gordiano Guzmán, don Manuel García Pueblita
y don Epitacio Huerta, de Michoacán; el licenciado don Juan José de la Garza,
de Tamaulipas; don Santiago Vidaurri, de Nuevo León; don Luis Ghilardi,
en el Centro. El elemento conservador, doctrinario e institucionalista, estuvo
representado -nos dice don Francisco Bulnes--, por don Antonio Haro; la
oposición del clero por el obispo don Clemente de Jesús Munguía y el presbítero
don Mucio Valdovinos; y la más franca simpatía de las órdenes monásticas; por
la de los religiosos agustinos, quienes ayudando a la revolución de Ayutla,
trabajan por impedir se llevase a cabo una pretendida reforma a los conventos
en México. Sólo don Nicolás Bravo manifestó que sus deseos eran se conservara
513
1133

�inalterable la tranquilidad pública, y que el Sur gozara de una ~az dur,ade~a,
pues los pueblos que quieren prosperar --dijo- es preciso que ~1van en quietud, obedeciendo las leyes, al supremo gobierno y no desmoralizando las costumbres.
Don Nicolás Bravo per,tenecía a la generación de los viejos y moderados
insurgentes.
En la revolución de Ayutla se ve una coalición de todos los elementos de la
nación sensible, contra un sistema que creía en los poderes absolutos, aun
transitoriamente.
Entretanto, en Nueva Orleáns,* y en Brownsville ** se consolid~b~n juntas
revolucionarias en que se congregaban los ideólogos de un mo~~rruento de
· , mayov, la Reforma, cuyo prolegómeno fue la Revoluc1on de Ayuproyecc1on
tla.

III
AVENTURA

En pocas semanas tomó importancia la revolución del Sur, y marcado fue el
progreso del movimiento.
La aventura del general Santa Anna en el desarrollo de su proyect~ p~ra
oner fin a la protesta armada que originó el Plan de Ayutla, fue una excitativa
:ue multiplicó las guerrillas, pues la malhadada expedición del ~eneral Santa
Anna al frente de cinco mil hombres de todas las armas,, ~aJo el, mando
de ameritados generales de academia, salida de la ciudad de Mex1co el d1a 16_de
marzo de 1854 con rumbo al Sur, con todas sus peripeci~s y co~secuenc1as,
hasta su penosa retirada de las goteras de Acapulco, ~e~pues de d1v~rs:15 1:1~niobras políticas y militares bajo el signo del fracaso, hicieron la mu.l~1phcac1on
de partidas rebeldes que ponían al país en pleno estado de revoluc1on,'
.
Los capitanes Juan Antonio y Juan de Nava, el co1:1andante Martm _OJend.
1 pitán José María González, Pascual Ascens10 Torres y particularm:~t: :austo Villalva apoyaron con auge al movimiento en el departamento
de Guerrero.

* Cfr. Apéndice l.
** Cfr. Apéndice 2.
514

Jesús Villalva se pronuncia en Tasco, y se multiplican las acciones militares
en 11acotepec, Tetela del Río, Quechultenango, etc. Entretanto revolucionaban Juan José de la Garza, García Pueblita, Vidaurri, Huerta y algunos
otros.
Dieciocho meses duró esta lucha, que al dal' fin al régimen santanista, lo
dio a la etapa con sentido medievalista que por más de trescientos años fue
política activa en la Nueva España.
En este lapso es cuando el conde Gastón Raousset de Boulbon -aquel que
sirvió de pretexto al régimen santanista en 1854 para invadir con sus fuerzas
militares el Sur y violentó por ello el movimiento de Ayutla- desembarcó
en Guaymas; esto aconteció en el mes de julio de 1854. Al frente de trescientos franceses que había reclutado y organizado en California, Raousset de
Boulbon hace incursión en Guaymas, plaza que defendía el general don José
María Y áñez, quien batió derrotando a la columna expedicionaria, quedando
prisionero Raousset de Boulbon, a quien después de habev comparecido en
juicio que le fue condenatorio en sentencia, se le fusiló el día 12 de agosto
de 1854.
Así concluyó sus aventuras en territorio mexicano este joven filibustero francés, pintoresco y dramático, quien por 1852 acaudillando otra partida de
filibusteros franceses, so pretexto de explotar unas minas en Arizona, había
traído tanta intranquilidad al general Miguel Blanco, en Hermosillo, y sido
pretexto en 1854 para que el régimen santanista creara el clima en que se
manifestó el Plan de Ayutla, por la supuesta posible incursión de Raousset de
Boulbon en Acapulco.
La revolución del Sur, si bien contaba con hombres decididos pasaba poi'
una grande cvisis económica; ello hizo a su caudillo de mayor dinámica, don
Ignacio Comonfort, convencer al jefe del movimiento, don Juan Alvarez, de
la necesidad imperiosa de adquirir fuera del país, los elementos que tanto
les urgían.
Asiente Alvarez en la salida de Comonfort a los Estados Unidos, diciendo
en 7 de mayo: "Procederá V.S. a enganchar 80 artilleros inteligentes, sean
de la nación que fueren, haciendo su ajuste en los términos que mejor le parezca y procurará cuanto antes vengan a prestar sus sewicios a la plaza de
Acapulco".
Entretanto el regunen santanista se dedicaba por diferentes medios de
publicidad a restar importancia al movimiento militar del Sur, logrando, hasta
en los adversarios al régimen, la duda, si no la incredulidad en él; así lo revela

515

�una carta de Haro y Tamariz, ya adversario de Santa Anna, que, refiriéndose
al movimiento de Ayutla en fonna despectiva, nos pinta un bosquejo bastante
real de la época cuando nos dice: "Aquí no hay revolución, pero sí una insurrección sangrienta, sin jefe y sin plan político. No se puede sin embargo negar
que si no hay revolución, ella nada dilatará en estallar, pues está en la cabeza
y en el corazón de todos; nacionales y forasteros . . . las causas son: el abandono de las fronteras a las depredaciones de los indios bravos; los destierros y las
ejecuciones; la parte que han tomado en el actual estado de cosas, tanto el
clero como los españoles; el insulto hecho al ejército haciendo entrar en él
oficiales españoles; los continuos insultos hechos a la dignidad de la Nación
y de los mismos parüculares por el círculo de gente perdida que rodea al
Presidente; la venalidad de todo su Gobierno; el despilfarro increíble de su
Administración y, en fin, la paralización completa de todos los negocios". Así
veía, y con bastante claridad, la situación de México, Haro y Tamariz, en
carta que enviara a don Manuel Robles Pezuela.

do~de le recibieron sus soldados con las más vivas muestras del más puro en~s1~mo. Comonfort, con la dignidad de un soldado se dirigió a ellos al día
s1gu1ente de esta manera.
Surianos: ya me tenéis de nuevo a vuestro lado. Desde el extranjero donde
velaba p~r los valientes hijos del Sur, medía también con exactitud los pasos
~el enemigo, Y ~e presento entre vosotros precisamente cuando las huestes del
tirano se aproxrman, cuando el peligro renace y cuando hay que batirse.
,Soldados: recordad los hermosos días de abril, y nada tem~;s.
.... . e} enemigo,
·
mas fuer~e_entonces que ahora, huyó medroso de nuestras murallas: nosotros,
menos deb1les ahora que entonces, por todos los elementos y recursos con que
contamos, no seremos menos afortunados.
Surianos : los hijos de un pueblo libre nunca deben ser vencidos: contad con
:sto, con ~l amparo _de la Divina Providencia, y la lealtad de nuestro campanero y amigo, Ignacio Comonfort.

Entretanto don Ignacio Comonfort emprendía el viaje de Acapulco a San
Francisco, California, el día 7 de mayo de 1854. En esta última población solicitó ayuda para el movimiento en el que tenía fe salvaría a las instituciones,
mas los requisitos exigidos no eran aceptados por él, debido a ser lesivos al decoro nacional; por ello pasó Comonfort a Nueva York en busca de mejores
auspicios, donde tras redobladas decepciones, encontró generosa ayuda de don
Gregario de Ajuria, y de la casa Hitchock para la compra de los deseados
materiales de guerr-a, en lo que le ayudó John Temple.

Y mientras se jugaba, el destino en dos etapas de México hacían a t d
· 1 'd 'I
,
co e
presencia os 1 eo ogos que dar-ían la tónica a la etapa por venir, la Reforma.

Así, el día 10 de septiembre adquirió dos mil fusiles, ochenta quintales de
pólvora, cincuenta mil cartuchos, un obús de montaña, así como piedras de

El ré~~en santanista intentaba en vano conjurar la situación creada por la
Revoluc'.on que se hab_ía iniciado en Ayutla, la que recibió "grande impulso
-nos dice _Manuel Rivera-, al regreso de don Ignacio Comonfort de los
Estados Umdos de Norteamérica"; ello hizo que López de Santa Ann
_
ª coro
prend'iera 1o dT
1 JCJ·1 de sostener su régimen, tanto más cuanto que elementos
co,nservadores conspiraban contra él, "los que por deb:r y conveniencia -dice
~opez d_e Santa Anna en sus Memorias- debían haberme apoyado con su
influencia moral y material, llegaron al extremo de situar una imprenta en el
Convento de San Agustín ( de la ciudad de México) para hostilizar la constante
labor de sostener de sus derechos y de los de la Iglesia".

chispa y piezas para fábrica de artillería.
Miguel Arrioja, de la Junta Revolucionaria con sede en Nueva Orleáns,
infonna a don Melchor Ocampo, en 20 de enero de 1855, de la compra hecha
por Comonfort, de la siguiente manera: "En 20 de noviembre último salió
Nacho Comonfort de Nueva York llevando más de cinco mil fusiles, algunos
cañones y obuses de montaña, 100 quintales de pólvora, veinte mil tiros de
fusil, muchos de cañón, bombas, granadas, cohetes de diversas clases, plomo y,
en suma, un surtido regular de las municiones de guerra que necesitaba para la
fortaleza de Acapulco y para sostener con éxito la revolución del Sur. Tengo
ya carta suya en que me participa que llegó sin novedad a Acapulco el día 7
de diciembre y que las cosas relativas a la revolución iban perfectamente por
allá".
Efectivamente, Comonfort volvía a Acapulco el día 7 ele diciembre de 1854,

/

IV
DocTRINA

A Para mejor
·d·, entender
. la situación comprometida del país, Lo'pez de Sant a
nna exp1 10 una circular por conducto del Ministro de Gobernación en l
que se decía
·, con sus
' proa
, substancialmente que, supuesto que la Revo¡uc1on
gresos ha~1a pues~o algo en duda si los mexicanos tenían O no plena confianza
en el Presidente, este, que quería obsequiar siempre la voluntad nacional dis-

'

517
516

�ponía que el día lo. de diciembre (1854) se reunieran juntas populares
en todas las ciudades y pueblos de la República, bajo la presidencia de los
gobernadores, comandantes generales y demás autoridades respectivas de cada
punto, para que allí los ciudadanos expresaran con absoluta libertad su opinión, su voluntad y parecer sobre las dos preguntas siguientes:
"la. Si el actual Presidente de la República ha de continuar en el mando
supremo de ella con las mismas amplias facultades que hoy ejerce".
"2a. En caso de que no continúe con las mismas amplias facultades con que
en la actualidad se halla investido, a quién entrega inmediatamente el mando".
En la misma circular se indicaba que el general López de Santa Anna no
continuaría en la Presidencia, si no le favorecía el asentimiento de los mexicanos
en cuanto al otorgamiento, en pleniutd, de amplias facultades.
Entretanto las tropas del régimen santanista iban sufriendo derrotas como la
infligida a las del coronel don Francisco Cosío Bahamonde en Huetamo, donde
fue prisionero, juzgado sumariamente y ejecutado; el general de brigada don
Manuel García Pueblita se apodera de Acámbaro, y don Ignacio Comonfort, de
Zapotlán, luego de Colima y después de Guadalajara.
Al empuje de la Revolución, el propuesto pleibiscito resultó tardío, y convencido el general López de Santa Anna de la insostenible situación, el día 9 de
agosto de 1855, a las tres de la mañana, salió de la ciudad de México acompañado de su Estado Mayor y una escolta de lanceros; tomó el camino de
Veracruz en cuyo puerto se embarcó, expatriándose.
El mismo día 9 se publicó en la capital de la República un Decreto, expedido
el día anterior, en que se daba a conoceI' que el Poder Ejecutivo quedaba depositado en un triunvirato integrado poI' el licenciado Ignacio Pavón, Presidente
del Supremo Tribunal de Justicia y de los generales don Mariano Salas y don
Martín Carrera, y en caso de fallecimiento de éstos, de los generales don Rómulo Díaz de la Vega y don Ignacio de Mora y Villamil.
Con la salida del general López de Santa Anna quedaba satisfecho uno de
los objetivos de la Revolución del Sur, expresado en el Plan Militar de Ayuda
redactado por Eligio Romero, proclamado por Florencio Villarreal y reformado
en Acapulco por Ignacio Comonfort.
Sólo quedaba el de convocar a los mexicanos para que, conforme a su voluntad, expidiesen su código fundamental.
Entretanto, el día 13 de agosto del mismo 1855, la guarnición militaI' de la
ciudad de México se adhería al Plan de Ayutla, nombrando al general don
518

Rómulo Díaz de la Vega, Gobernador y Comandante General del Distrito, encomendándole el nombramiento de dos personas por cada Departamento, para
elegiI' Presidente de la República. El general Díaz de la Vega nombró a los
representantes y éstos el día 14 eligieron al general don Martín Carrera, lo que
trajo diversos incidentes y complicaciones, dado que no se ajustaba el procedimiento a los postulados por los hombres de la Revolución de Ayuda.
Después les siguieron días agitados: el geneI'al Antonio de Haro y Tamariz
proclama un nuevo plan en San Luis Potosí, con tendencia conservadora, haciendo lo propio el licenciado y general don Manuel Doblado en Guanajuato;
don Santiago Vidaurri, Gobernador de Nuevo León se declara independiente
y la situación se sigue complicando.
Es la época que hizo concebir, a no pocos extranjeros, sueños de I'iqueza
y de conquista, nos dice Jorge Flores D. en el tomo 2 de Papeles Históricos
Mexicanos. Desde que Aarón Burr trató de crear un imperio en México, D'Alvimar, Lallemand, Aury, Laffite, Cochrane, Long, Sutter, Walker y Raousset
de Boulbon se convirtieron en plaga para los países de América.
De esta laya fue Juan Napoleón Zerman, veneciano de origen, quien por un
sobrino de don Juan Alvarez, José Parra y Alvarez, se ponen en contacto con el
jefe triunfante de la Revolución de Ayuda, quien entabla relaciones con él y le
pone en contacto con Roak Matheson; ambos se entienden y en unión de Mr.
Robert, Mr. Noah y Mr. La Chapelle forman un "gobierno provisorio" que preside Zerman a quien se designó también "Almirante de la Flota Mexicana"
con cuya "autoridad" se ¡decidió en los barcos Archivald Gracie y el
Rebeca Adams a bloquear los puertos mexicanos. La emprendió con la Paz,
en Baja California, donde fue aprehendido y enviado a México. Ya ante don
Ignacio Comonfort, Presidente de la República que substituyó a don Juan
Alvarez, se le perdonó la vida en actitud magnánima, y se le dio libre, aun
cuando Zerman siguió alegando no ser delincuente.
Así pasó en nuestro agitado devenÍI' otro filibustero más de los que acechaban los azares de nuestra política, en los días de la Revolución de Ayutla.
El día lo. de octubre don Juan Alvarez llegó a Cuernavaca y nombró en seguida las juntas de representantes que habían de elegir Presidente de la República, y el día 4 la junta designó al propio don Juan Alvarez conforme al
artículo 2o. del Plan de Ayutla reformado en Acapulco y ratificado por los
convenios celebrados en Lagos entre don Ignacio Comonfort, jefe de la división
del interior perteneciente al Ejército Restaurador de la Libertad; don Antonio
de Haro y Tamariz, jefe del movimiento político de San Luis Potosí y el
licenciado don Manuel Doblado, Gobernado!' del Departamento de Guanajua519

�to. De esta manera, electo don Juan Alvarez, formó su gabinete con don Melchor Ocampo en Relaciones, don Guillermo Prieto en Hacienda, don Benito
Juárez en Justicia y Negocios Eclesiásticos, y don Ignacio Comonfort en Guerra.

mente los de la Reforma, y es una fiel transposición ideológica del pensamiento
del doctor don José María Luis Mora; su texto íntegro y fiel, lo estudiaremos
adelante.

Don Juan Alvarez, de Cuernavaca pasó a Tlalpan y de allí a la ciudad de
México tomando posesión de la sede capital del gobierno de la República.

V
Al triunfo de la Revolución de Ayutla, y ya hecha ésta gobier-no, se expidieron tres leyes reformistas de significada trascendencia que manifestaron la tónica
ideológica de los intelectuales de Ayutla, muchos de ellos de la Junta Revolucionaria que operó en Nueva Orleáns, ligada al Partido Republicano, Puro o
Democrático.
La primera, que se denominó "Ley Juárez", por don Benito Juárez, expedida
el día 22 de noviembre de 1855, que suprimió los fueros eclesiásticos y militares.
La segunda, llamada "Ley Lerdo", por don Miguel Lerdo de Tejada, expedida el día 25 de junio de 1856, que desamortizaba los bienes de manos muertas,
y la tercera, llamada "Ley Iglesias", por don José María Iglesias, expedida el
día 11 de abril de 1857, que secularizaba los cementerios.
El espíritu de estas tres leyes indica, de modo franco y manifiesto, el pensamiento liberal que sus directores intelectuales le dieron por tónica.
Los principios que sustentaron los hombres intelectuales de Ayutla, son los
que ya habían sido planteados con anterioridad por el doctor José María Luis
Mora -en ese trayecto de nuestro liberalismo tan influido por el europeo--, por
Pedro Rodríguez Campomanes y Melchor Gaspar de Jovellanos, y que en México
tenemos bien perfilado en nuestros "Ilustrados" del siglo XVIII.
Las raíces de nuestro liberalismo que enérgico se inició en el movimiento
de Ayutla, dando fin en México a la etapa virreinal con sentido medievalista,
están en esas dos corrientes que hemos mencionado: el liberalismo europeo,
bien explicado por Harold J. Laski y la "ilustr-ación" mexicana, que con sus
peculiaridades nos lleva a esa interesante etapa de nuestro siglo XIX.
Ello se justifica históricamente con el plan doctrinario-político del Partido
Republicano Puro o Democrático que se recogió a los aprehendidos por el delito de conspiración, a quienes se envió a Chilpancingo para su proceso, a raíz
de la proclamación del Plan de Ayutla, es decir, en marzo y abril de 1854,
cuando el general López de Santa Anna permanecía en la campaña militar en
el Departamento de Guerrero.
El importante documento a que he hecho mención, fechado en México en
1850, contiene los postulados que aceptaron los hombres de Ayutla y posterior520

POSTURA foEOLÓGICA

El programa del Partido Republicano, Puro o Democr-ático a que hice referencia, es una fiel transposición ideológica del pensamiento del doctor José
María Luis Mora, como se puede advertir particularmente en lo expuesto en
el "Programa de los principios políticos que en México ha profesado el partido
del progreso, y de la manera con que una sección de este partido pretendió
hacerlos valer en la administración de 1833 a 1834", que aparece en su "Revista Política" incluida en el volumen primero de sus Obras Sueltas, editadas
en París el año de 1837.
Es la manifestación en México de "la gran revolución filosófica, preparada
por los pensadores italianos y españoles del siglo XVI -nos dice Menéndez
Pelayo-- que estalló en el siglo XVII, con inusitado brío", llevando su influencia a todos los órdenes del conocimiento humano.
Roto por Renato Descartes el cetro de la autoridad tradicional, y erigida la
afirmación de propia conciencia en base y fundamento de toda filosofía,
cambió de pronto bruscamente el punto de partida y con él cambiaron los procedimientos todavía más que las soluciones. He ahí la raíz y la razón de la
nueva doctrina reflejada en América, en México, con bastante retardo en su
énfasis; pues si bien es cierto que desde el siglo XVIII se manifestó en prolegómenos, hasta el siglo XIX, en su segunda mitad aparece con la franqueza
enérgica en el Partido Rojo, que nos dice Francisco Bulnes, era sólo un grupo
marcadamente demagógico tendiendo a socialista. "Por eso don Ignacio Ramítez -nos dice Ignacio Manuel Altamirano en su biografía- estaba solo e
iba a luchar contra aquellos que podía suponerse eran sus correligionarios. Los
avanzados iban a creez,lo un soñador; los moderados iban a ser tan enemigos
suyos como los mismos clericales". Es que el liberalismo radical aún no tenía
carta de naturalización, la conciencia del mexicano estaba indecisa como se
advierte en los mismos postulados del Partido Republicano, Puro o 'Democrático, el más avanzado de la época, cuya parte secreta del programa, empezada
521

�a divulgar en el año 1850, aceptan los hombres de Ayutla y propagan desde el

pitales y hospicios donde asistir y
.
extinguir la mendicidad en la R P:ºbPl_orcionar trab,ljo a los pobres, a fin de
epu ica.

mismo marzo de 1854.
El importante documento está concebido en siete artículos, de los que seis,
los primeros, tienen su doctrina en el ideario político del doctor José María Luis
Mora, y el séptimo o último es precursor de la filosofía que inspiró al artículo

7o. El partido desea una ley agraria u
dé por resultado la cómod d' .. ,
q e arregle la propiedad tel'ritorial y
México, 1850.
a iv1s1on y adquisición de ésta.
'

27 de nuestros constituyentes de 1917.
Veamos, pues, el documento que, adjunto a otras piezas, obra en la causa
de los individuos que por el delito de conspiración contra el Estado, fueron
aprehendidos y juzgados en Chilpancingo a raíz del pronunciamiento de Ayutla.
Parte secreta del Programa del Partido Republicano, Puro o Democrático,
lo. La libertad civil en toda su plenitud y, por consiguiente, la de conciencia.
2o. La ampliación del fuero común, y la limitación estricta de los fueros
privilegiados a sólo los casos facultativos y privativos de las clases aforadas.
So. El partido reconoce la necesidad del culto católico y sostiene que debe
ser éste el culto nacional en nuestro país; pero al mismo tiempo desea el desarme
del clero como potencia civil, y espera establecer al fin, que los clérigos, a imitación de su Divino Maestro y de los apóstoles, no podrán tomar ningún participio
en los negocios políticos.
4o. La intervención de la autoridad civil en los matrimonios, divorcios, bautismos y entierros, y prohibición de que la autoridad eclesiástica proceda a estos
actos sin el "visto bueno" de la civil.
5o. El partido reconoce, como una de las cargas del Estado, el sostenimiento
del culto y de sus ministros, a quienes designará una congrua proporcional, decente y con toda puntualidad satisfecha. El clero, en consecuencia, no puede
contar con más rentas propias que las susodichas congruas, y los presupuestos
del culto, religiosamente pagados; y todos los bienes que vienen al clero, ora sea
de fincas rústicas o urbanas, ora de capellanías, fundaciones piadosas o cualesquiera otros títulos, o ya, finalmente, de diezmos, mandas, limosnas, derechos
parroquiales y obvenciones de todo género, pertenecerán al Estado, el cual será
dueño de bajar la cuota de estas últimas, o de suprimirlas del todo, según lo
juzgue conveniente.
6o. Se procurará establecer gratuita la asistencia del párroco a los casamientos, bautismos y entierros ; y si bajo el nombre de limosna u ofrenda (la
cual sólo se recordará a los pudientes) quedare establecida alguna oblación
módica y voluntaria, el rendimiento de ella no podrá tener otro destino que
el de ayudar al gobieroo a cubrir el presupuesto del culto y el de fundar hos-

Es incuestionable que esta parte
blicano, Puro o Democrático fue nor:c~ta, ~el Programa del Partido Repula Ley Juárez, la Ley Lerdo y la Le Ia~e;~nd1ca par~ los ~ombres de Ayutla;
en esa etapa inicial de nuestro lib:ralism as nos lo evidencian en este trayecto,
febrero de 1857 Icr . R ,
o, que concluye cuando, el día 5 de
,
' º nac10 amirez F-rancisc z
p .
Mana Mata León Guzm' G ill'
. o arco, onc1ano Arriaga José
•
'
an, u ermo Pneto y tr d
'
x1cana la Constitución políti
I
. . ~ os, an a la Nación Me.
ca para a consohdac1on de un régimen liberal.

VI
DESPUÉS DE AYUTLA

Concluido el régimen santanista con él
de México, los hombres del Pla d Ay 1
una prolongada etapa histórica
n e yut a empezaron ad f
etapa del País la de la Ref
,
ar orma a una nueva
'
orma; as1 ocupó 1
'd ·
.
renovación en forma plenamente d f' 'd d a pres1 enc1a el pnmero en esta
. .
e im a on Ignac· C
f
partidanos moderados de los homb res d e' Ayutla 10 omon dort, uno de
. los
ue provisional sentó l
.
' y aun cuan o su gobierno
f
'
as pnmeras bases de una
., d .
que tomó parte como miembr d
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renovacion e sistemas en
L
. .,
o e su ga mete el licenciado don Benito Juárez
a aspiracion de este grupo de homb
.
.
don Juan Alvarez, tuvo como
ta ;es ~alido de la revoluc'.ón que presidiera
México; a este gl'upo correspond~:
un ~enta_I la Constitución liberal de
10 una sene de m
·
cos
que
dieron
como
remate
el
C
.
novac10nes y ensayos jurídi
onstituyente de 1856-1857.
Como era natural, el nuevo cuer o
. .
renovación de sistemas prom ·a p lconstit~cional mexicano, fruto de una
ovi o por a cornente l'b l
,
gur-pos significados d 1 f il'
. 1 era' provoco la protesta
d e algunos
•
e ª am 1a mexicana
· 1
conservadora
•.
, muy parbcu armente
d e onentación
•
Y a 1gunos ID11itares qu·
,
por la pnvación de algunos . ·1 .
'
ienes se ve1an afectados
tumbre; además, muchos d/:i~:1sesge1os ,que le~ e1d·an habituales por ley y por cos.
ve1an pnva os o más b. di h
.
d e la. vida activa en la política Y d e1 d'1sf rute de ' puest ien
'bli c o exclwdos,
I g1es1a católica por medio de sus ob'ispos prom ¡ , d •os pu cos. La misma
fuera de la Iglesia, es decir excomul d '
~ go. e ictos en que declaraba
ga o, a qwen Jurara obedecer la nueva
523

522

�Constitución promulgada en 1857; a pesar de todo ello, el General don Ignacio
Comonfort fue electo Presidente Constitucional y tomó posesión el día lo.
de diciembre de 185 7.
El ambiente de la época día a día se agitaba, y así el General Félix Zuloaga
publicó un manifiesto contra el nuevo régimen con fecha 17 de diciembre de
1857. Este documento que fue expedido en Tacubaya, daba autoridad suprema
a Comonfort, impugnando la Constitución promulgada en febrero del mismo
año 1857· y en él pedía la disolución del Congreso y sugería se convocara a una
asamblea extraordinaria para redactar una nueva Constitución. Tras alguna indecisión de Comonfort, optó por declararse acorde con el Plan de Tacubaya, o sea
el documento expedido por Zuloaga, y desde luego mandó encarcelar a algunos
de los jefes liberales. Cuando Comonfort fracasó en la tarea de dirigir con
éxito favorable el movimiento de la rebelión cuya iniciativa tomó, presentó
su renuncia como Presidente de la República y se ausentó del País.
El día 19 de enero siguiente, 1856, el licenciado don Benito Juárez, Vicepresidente de la República según la Constitución del año anterior, fue proclamado Presidente provisional de la República, quien formó su Gabinete
con los hombres más distinguidos del grupo liberal, y así tomaron parte en la
nueva orientación que se daba a la Nación mexicana, don Melchor Ocampo, don
Santos Degollado, don Manuel Ruiz, don Guillermo Prieto y don León Guzmán.
Después de haber abandonado la capital de la República, estableció su
gobierno en Guanajuato, bajo el apoyo del Lic. D . Manuel Doblado, Gobernador de ese importante estado, además del que le ofrecía la coalición de los
gobernadores de los estados de Jalisco, Querétaro, Michoacán y Zacatecas.
Al mismo tiempo prestaba juramento como Presidente de la República en
la madrugada del día 23 de enero de 1858 y para el grupo conservador, el
General don Félix Zuloaga. Este acontecimiento hizo que el país se viera envuelto en una sangrienta guerra civil que duró tres años, pues México contaba
con dos Presidentes de la República, según el partido a que se pertenecía;
sangrienta guerra civil en que se luchaba por las reformas político-religiosa
y social que sustentaban los liberales, y la franca oposición de los conservadores.
No faltaron algunas representaciones diplomáticas acreditadas ante la Nación
mexicana que reconocieran al Gobierno del General Zuloaga radicado en la ciudad de México, más el Presidente Juárez declaró en una circular dirigida a
los Gobernadores de los Estados, que estaba firmemente resuelto a arrostrar
todas las dificultades y aceptar cualquier sacrificio para salvar la integridad
de las leyes y los derechos de los ciudadanos.
El licenciado Juárez decidió establecer transitoriamente la capital de la
524

Re~úbli:a en Veracru~, pues el Gobernador Gutiérrez Zamora había permanecido fiel ~ la causa liberal y el día 11 de abr-il de 1858 don Benito Juárez y
sus acompanantes se embarcaron en el puerto de Manzanillo, en el vapor norteamericano "John L. Stephens" de la línea del Pacífico, para después de un
prolongado viaje desembarcar en Veracruz el día 4 de mayo del mismo 1858.
Quejas de algunos ciudadanos de los Estados Unidos ante su gobierno de
n:ialos tratamientos_ y ultrajes cometidos por hombres del grupo de Zuloaga: hicieron que el gobierno de la Unión Americana interrumpiera sus relaciones
con_ el gobie~~ conservador, y esto provocó la determinación para que se
e_nv1a~~ a ~~x1co un ~epresentante especial con poderes para investigar la
s1tuac1on pohtlca del pa1s, este representante fue el señor Wm. M. Churchwell.
A la ~ez se le había ~echo indicación a este representante de la simpatía que
el gobierno norteamencano tenía para el gobierno presidido por el Presidente
Juárez. Después de estar en México algunos meses y visitar muchas ciudades
el señ?r.Wm. M. Churchwell llegó a la conclusión de que gran parte del puebl~
de ~ex1co estaba en favor del Gobierno de los liberales y que era propio que el
gob_1erno_ de los, Estados Unidos reconociera a dicho régimen presidido por
el licenciado Juarez, y de esta manera se inició un intercambio de relaciones
diplomáticas, recayendo la representación de los Estados Unidos en el señor
Robert M. McLane como Ministro de los Estados Unidos ante el gobierno del
Presidente Juárez, lo que confirmó el Senado de la Unión Norteamericana el
día~ de abril de 1859, poco después el Presidente Juárez enviaba a don José
Mana Mata como representante de su gobierno ante el de los Estados Unidos.
La posición del gobierno liberal se fortalecía día a día, y se consolidaba en
gobierno, definitivamente, en aquellos días, los postulados liberales proclamados enfáticamente en el movimiento de Ayuda.

VII
Dos INcmENTEs

Difícil es expresar en términos sintéticos y precisos un tema que ha apasionado por muchos años a los mexicanos, el tema relativo a los puntos que discutieron y trataron los representantes del gobierno mexicano y norteamericano
bajo el conocido nombre de: Tratado McLane-Ocampo.
'
Este Tratado ha sido tema de acusaciones continuas en contra del partido liberal, y mucho ha sido analizado y comentado por historiadores de diversa
525

�orientaci6n; no cabe en esta referencia, análisis de su articulado ni exégesis del
documento en general, s6lo cabe afirmar que en un momento de lucha con
circunstancias muy peculiares, no se procedi6 con el tino adecuado ni se hizo
un análisis de gravísirnos inconvenientes para el país, en la repercusión que
en lo posterior podría tener en la vida de México. Este tratado suscrito por el
representante mexicano, no lo fue por las cámaras de la representaci6n nacional, debido a que era imposible convocar a éstas en las condiciones que prevalecían en el país. Este tratado, indiscutiblemente muy ventajoso para los
Estados Unidos, seguramente por la presión del representante McLane obtuvo
extraordinarias concesiones que es lo que ha provocado las severas críticas de
historiadores posteriores. La misma representaci6n americana, dándose cuenta
del Tratado que se intentaba imponer a México, por medio del Senado de los
Estados Unidos negó su aprobaci6n, y en consecuencia éste tan traído y llevado
documento no tuvo vigencia, afortunadamente, para el país.
Es indiscutible que las concesiones que se estipulaban en el Tratado eran
onerosas, esto &amp;in duda alguna, y s6lo lo explica el momento y las circunstancias particulares en que se hallaban los grupos contendientes y la política
de un país fuerte con una vecindad tan próxima como los Estados Unidos de
N ol'teamérica.
La vigencia de este Tratado en la discusi6n activa, se ha conservado hasta
nuestros días, sin que se haya hecho una desapasionada exégesis dentro de un
análisis sereno, de este documento histórico que pinta a una época de crísis en
un ambiente agitado y confuso. Cuánto ganaría la historia mexicana con un
estudio mesurado y tranquilo aquilatando hombres y circunstancias.
Otro incidente también discutido y discutible fue y sigue siendo para la
controversia, el de la aprehensión de las naves comandadas por don Tomás
Marín para el bloqueo de Veracruz.
El grupo emanado del movimiento que se origin6 en Tacubaya, trataba a
toda costa de controlar la boca y gal'ganta de México que es Veracruz, y que
permanecía bajo el control de los leales al Presidente Juárez. Para obtener
este control puso todo su esfuerzo y no escatimó mínimo empeño.
Coincidiendo con este propósito el general Miguel Miramón se aproximó por
tierra a la ciudad y puerto, en movimiento combinado don Tomás Marín
-quien previamente había ido a La Habana-, se aproximó con dos buques
al puerto de Veracruz con el fin de intentar un bloqueo. Las naves que bloquearían Veracruz tenían por nombre "Marqués de La Habana" y "General
Miramón", las que conducían además pertrechos de guerra.
Al saber el gobierno del Presidente Juárez de la aproximación de las naves,
526

lo comunicó al Ministro de los Estados Unidos y éste lo hizo saber a su gobierno, manifestando que el gobierno del Presidente Juárez por circular suscrita
en Veracruz por Partearroyo, declaraba piratas a Marín y acompañantes.
El día 27 de febrero salieron de La Habana las naves referidas y el día 6
de marzo estaban a la vista de Veracruz, pasando de norte a sur con direcci6n a la Punta llamada de Antón Lizardo,* aquel marino que desde el siglo
XVI dio nombre a dicha Punta; en ese lugar fondearon las naves la tarde del
mismo 6 de marzo.
Aparentemente los buques comandados por Marín cumplían con los propósitos para el próximo bloqueo, pero he aquí que habiendo surtos en Sacrificios
barcos españoles, ingleses y franceses, observaron éstos que por la noche salían
de Veracruz la Corbeta de guerra americana "Saratoga" remolcada por el
vapor "Wave", y llevando a su lado el "Indianola", los dos últimos adquiridos
por el gobierno del Presidente Juárez en los Estados Unidos.
Las tres naves referidas navegaron a la punta de Antón Lizardo, donde llegaron aproximadas las 11 de la noche y tras una ligera resistencia de la
"General Mir-amón", ces6 el fuego y fueron aprehendidos los barcos capitaneados por Marín, conduciéndose a los prisioneros a lugar de seguridad, desbaratándose, de esta manera, los planes para la captura de la ciudad y puerto de
Veracruz.
Este incidente, como el anterior a que nos hemos referido, es digno de un
estudio desapasionado que analice las circunstancias que hicieron el desenlace
funesto para el grupo emanado del movimiento que se originó en Tacubaya. Es
indiscutible que se jugaban intereses de índole muy diversa en esta disputa entre
mexicanos, intervenían conveniencias de potencias extranjeras, muy particularmente de los Estados Unidos de Norteamérica.
Un estudio analítico y justo de estos incidentes, nos dará la realidad de unas
de las páginas más discutidas de la historia nacional.

VIII
S1sMo DE M.Éx.Ico

México vivía en la década posterior a la explosión de Ayutla, una etapa de

*

Antón Nizardo, o Antón de Niza, que por corrupción quedó en Lizardo.

527

�violentísimos sacudimientos en su sociedad, originados por la guerra interna,
que cualquier descripción es sólo un bosquejo.

absoluta si México no dejaba satisfecho el convenio o tratado, al sexto año de
vigencia.

Por ello se comprenderá bien el carácter aparentemente de exageración en
los informes que conocía el mundo exterior, y el juego de potencias extranjeras
en la vida interna de México. Las informaciones que circulaban en Europa Y
en los Estados Unidos, estaban bajo la tónica impregnada que le imprimían
los partidarios de los grupos que contendían, lo que daba inquietud .ª los extranjeros residentes en el país y excitaba a algunos agentes y negOC1antes de
potencias del exterior, a provocar una intervención que hasta se llegó a tener por
humana dentro del rigor&gt; de esta contienda.

El Presidente Juárez, enterado de esta voraz proposición, la desechó rotundamente.

Como la situación del país había hecho la suspensión del pago de la deuda
exterior la vida normal de México se hizo más complicada y se dio margen
en el ex~erior a la formación de una alianza tripartita entre los gobiernos francés, inglés y español, pam intervenir directamente en los negocios de México,
tendiendo a que se respetase la vida y tranquilidad de sus nacionales y se
hiciera el pago de la deuda exterior.
Esta deuda contraída por México, según las potencias reclamantes, era de

$ 82.316,290.86, que se descomponía en $ 69.994,542.54 como deuda a Inglaterra; $ 9.460,986.29 a España y$ 2.860,762.03 a Francia.
Si se hace un análisis del proceso de formación de la deuda extranjera, se
llega a colegir que muy otra fue la causa de la 'expedición tripartita, pues particularmente los casos de Francia y España, no justificaban una movilización
bien costosa de escuadras navales; por otra parte, el régimen del Presidente
Juárez, sin negarse al reconocimiento y pago de la deuda, hizo moción para un
aplazamiento, dado que las circunstancias de la lucha interna y el caos imperante, impedían un equilibrio en la economía, que pudiera satisfacel' tamañas
exigencias. Así lo hizo saber don Antonio de la Fuente, enviado ante las cortes
de Francia e Inglaterra
En esta situación de crisis económica perfectamente manifiesta, el gobierno
de los Estados Unidos, al enterarse del rompimiento de las relaciones con
Francia e Inglaterra, ofreció al gobierno del Presidente Juárez la negociación
de un tratado, por el que el gobierno de los Estados Unidos asumiría el pago
del interés al tres por ciento de la deuda consolidada que aquel país tenía con
los tenedores de bonos mexicanos, cuyo capital se calculaba en sesenta y dos
millones de pesos, a cambio de diversas estipulaciones e intereses, así como del
derecho de retención específico sobre las tierras públicas y derechos de minas
en Baja California, Chihuahua, Sonora y Sinaloa, con promesa de propiedad
528

Es que los intereses económicos y políticos de la vieja Europa y de la joven
república norteamericana jugaban un porvenir asaz venturoso en el campo
experimental de México.
Este era -dice un autor, en efecto, el lado trascendental de la cuestión;
México no venía a ser más que el punto de partida escogido pava el desarrollo
de un gran plan que acabaría por establecer en América influencias o hegemonías europeas o norteamericanas, tanto en el orden político como en el económico, y hasta en el cultural.
Lucha secular de dos expresiones cultur&gt;ales y de convivencia que tanto han
afectado al discurrir del mexicano.
México en el proceso lógico de su desarrollo hacia el advenimiento de un
nuevo orden, pagaba el tributo de innúmeros padecimientos al disloque de su
estructura medievalista que dejaba atrás, y recibía a la vez el impacto de una
lucha universal entre viejo y nuevo mundo, que hacía del territorio teatro de
sus hazañas, dando origen a una nueva estructura económica mundial y al concepto consolidado a integral de la Patria.
Preciso es meditar, para entender, la estructuración y consolidación de México, medieval y renacentista, perennemente dinámica e imponderable, con
sus altibajos en trayecto ascendente.
Entretanto los mexicanos se debatían en activa disputa y cruzaban sus armas
en los campos de lucha, la triple alianza formada por Inglaterra, Francia y
España se disolvía, después de múltiples disputas. En la última acta de la discusión tripartita, aparece la justicia que asistía a México para librarse de una
lucha internacional y a la vez ponía al país únicamente frente a la heróica
Francia, para entablar un descomunal combate; sería una lucha por demás
desigual, entre un país militarmente poderoso y uno pobre y débil con una
profunda división entre sus hijos.
Se daba principio a una etapa en que se jugaban en los destinos de un
pueblo, los de dos expresiones humanas. México tendría la última palabra.
El ciclo abierto por el movimiento activo de Ayuda, se consolidaría en
definitiva.
529
H34

�.
. . al hacia la Reforma tomaría franqueza y abriría
La proyecaón consutuc1on
d 1 Re,pública liberal hasta los al. ..
l ta a permanente e a
'
.
defrmtivamente a e p ' .
d ' .
1 de la Revolución mexicana,
d
,
a estruJante y e sismo, a
bores e otra epoc ,
. . , 1 d 1917 con marcada orientación soque dio al país otra Const1tuc1on a e
'
cialista.

que han impedido y están impidiendo a nuestra patria desenvolver los elementos
en que abunda para ser dichosa.
Yo no sé todavía si me iré con Mejía o marcharé para Texas, donde puedo
ser más útil, porque Austin es poco expedito y se ahoga en poca agua; pero
de todos modos tú procura estar en San Luis en todo Diciembre, donde espero
darte estreclío abrazo.
Dáselos entre tanto a Pepa y Ramona, con un cariño a los muchachos y disp6n de la buena voluntad de tu h.·. y amigo. Tomás.
Documento No. 2

APÉNDICE

Extracto de la discusi6n y acuerdo de la Junta Anphictiónica de Nueva
Orleans, en su sesión secreta, tenida en la noche del 3 de Septiembre de 1835,
en la calle de Ursulinas No. 103.

1

Documentos de la Junta Anphictiónica
de New Orleans, 1835

Lo liberales más rustinguidos se hallaban en los Estados Unidos, Y en la
ciud:d de Nueva Orleans se habían dado cita para constituir una Junta
Anphictiónica, de donde proceden estos documentos:

Documento No. 1
. b 7 d 1835 Mi querido Pancho: Consuélate y
Nueva Orleans, Sepbem re
e sal' del dominio feroz de los aristócratas:
llénate de gusto al saber que vas a A1r
r' fusilado muy pronto y que los
,
tr 'd r y tirano Santa nna se a
..
l
que e p1caro a1 o
.
lo ue les hizo perder la perfidia de
liberales Federalistas resar~~ con u~u~
l'to Quintana y demás reun malvado y de sus aux1hares y f1Tap1es, ora 1 '

1

fractarios.
,
ch especialmente de todo profano,
El adjunto extracto que reservaras mu . o,
.
d , de lo que hemos
.
sean de llana confianza, te impon ra
y aún de los hh ... que no
de la Junta Anphictiónica de esta ciudad y de
acordado en sesiones secretas
, dos meses sin que el
lan
halla tan avanzado, que no pasaran
que nuestro P
se
. d Tamaulipas y acaso avanzado hasta
. .
M ., haya tomado a Tamp1co e
'
R
insigne e11a
,
diados del año que entra, nuestra eSan Luis Potosí, y cuando mas para me
h b , un aristócrata ni un
ública
será
verdaderamente
libre,
porqu~
no
.
a r~ f , t'co alguno de los
P
1
relumbr6n, así como m• ob'ispo, m· fraile • ru monJa' ru ana

530

Reunidos en número suficiente los miembros de esta Junta, así mexicanos
como norte-americanos, dijo el señor Mejía, que el objeto con que había
promovido esta reuni6n, era el de dar cuenta a algunos miembros de la Junta
del estado en que se hallaba su plan, lo mucho que tiene avanzado y principalmente de las condiciones que se le han puesto y a que se ha visto en la
necesidad de condescender para proporcionar dinero y toda clase de auxilios para la expedición acordada sobre el Puerto de Santa Anna, de Tamaulipas; que varios capitalistas interesados en la libertad del Género Humano,
y en el bien del Estado de la Louisiana estaban prontos a ministrar el dinero
y correr el riesgo de perderlo en un caso desgraciado con tal que el mismo
general Mejía se comprometiese bajo su palabra de honor a promover y proporcionar que todo el terreno que se llamó en tiempo del Gobierno español.
Provincia de Texas, y que hoy hace parte del Estado de Coahuila y Texas, sea
vendido en precios equitativos, respetando la propiedad de los colonos, del
señor Zavala, y demás que tienen allí tierras, al Estado de la Louisiana o a
sus vecinos pudientes y se erija en Estado libre, soberano e independiente;
que por ahora reconozca por Centro al Gobierno de la Unión de los Estados
Unidos del Norte, mientras que se pueda realizar el gran proyecto de la nueva
República del Sur, de que se hará parte el mismo Estado de la Louisiana.
El señor Gómez Farías dijo: que como Vicepresidente que es de los Estados
Unidos Mexicanos, y por conocimientos que le asisten de las preocupaciones de
sus paisanos, del dominio e influjo que tienen allí los clérigos, frailes y grandes
propietarios, considera muy difícil el cumplimiento de la condición o promesa
a que se trata de comprometer el señor Mejía; pues aunque en realidad,
531

�ningún perjuicio se sigue a la nación Mexicana de perder un terreno que si
no puede poblar; siempre le ha de doler esa desmembración, y no es fácil,
principalmente ahora, hacer entender a la gran mayoría, que esa misma
desmembración es aparente y temporal, pues al fin, los Estados del Sur han de
venir a formar una sola nación federada.
Que como la base esencialísima de ese plan debe ser la libertad absoluta de
conciencia, el clero ha de oponer una fuerte resistencia, y por todo ello sería
lo mejor, o que se reservase la expedición para mejor oportunidad, o que el
señor Mejía allanase a los prestamistas a que la obligación principal se redujese
sólo a pagarles los fondos que presten con un premio de cinco por ciento al
mes, luego que se triunfe y el mismo señor Gómcz Farías vuelva a ponerse a la
cabeza de la República.
El señor Mejía y otros señores le cx'J)licaron, que el plan, estaba no sólo en
los intereses de los prestamistas, sino en el de todos los Liberales, y si bien era
cierto que el influjo del clero y de la aristocracia es poderoso, hay también en
la clase media mucha gente ilustrada y aspirante: que la multitud a quien se
ha de armar, es bárbara y sigue al que le pague bien, y que si el señor Farías
estaba acobardado por el triunfo efímero de Santa Anna en Zacatecas, debía
alentarse con las noticias que comunican nuestros corresponsales de que Santa
Anna ya está disgustado con el nuevo orden de cosas, porque vé que el Congreso no piensa hacerlo emperador, que es a lo que aspira, y sobre todo que
estaba ya comprometido; que urge su marcha para Tampico, y era necesario
que en la noche quedase resuelto lo que había de hacer, y que si se andaba
con escrúpulos y temores, todo se lo llevaría el Diablo.
En vista de esta decisión, el mismo señor Gómez Farías se convenció y quedó
resuelto por unanimidad, que se lleve adelante lo tratado por el señor Mejía
con los prestamistas, autorizándolo competentemente para que celebre los
contratos, y se obligue a todas las condiciones que le parezcan, y ofreciendo
que si se juzg&lt;". necesario el señor Gómez Farías firmará como Vicepresidente
de los Estados Unidos Mexicanos, y supuesto que urge ya muchísimo el que se
comience a obrar, se reúna mañana esta junta en sesión secreta para examinar
los trabajos que la comisión tiene ya concluídos acerca del plan de la revolución, que ha de regenerar políticamente a la nación mexicana, fijando para
siempre su libertad.
Documento No. 3
Plan acordado por la Junta Anphictiónica de Nueva_Orleans, la noche del 4

532

de S_eptiembre de 1835, para dar libertad verdadera a los Estados Unidos
Mextcanos.
Desp~és de una larga Y_ detenida discusión, que comenzó a las 8 de la noche y
concl~yo a la una Y. media de la mañana, fueron acordados por una mayoría
de mas de dos tercios de votos, los siguientes artículos que forman el plan
reservado:
lo. Los jefes Y supre~~s directores de la empresa por la reconquista del sist~ma ~ed:ral, Y es:1bleclmlento de un gobierno eminentemente Liberal, en México, seran los senores Don Valentín Gómez Farías, Don José Antonio Me·ía
y Don Lorenzo de Zavala.
J
2o: El primero como Vicepresidente y jefe que se considera de la Rep'br
' denes Y d.1spos1c1ones
•.
u ica
dMexicana, dará 1ªs or
convenientes, oyendo el dictamen
~ 1os -~tros dos cuando se puedan reunir y cuando éstos hayan marchado a la
:Jecuci~n, se arreglarán en lo posible a las instrucciones del primero, y sólo
,e podran separar de ellas en casos urgentes, exigiéndolo las circunstancias.
ah3o. El señor Mejía será general en jefe del Ejército Federal compuesto por
~ra de todo~. l~s q~e _puedan reclutarse en el Estado de la Louisiana, y despues de las m1hc1as c1v1cas que ha de ir levantando en todos los Estados or
donde pase hasta llegar a México.
' P

4o: ~l señor Zavala será el director y jefe de los colonos de Texas a q ·
sellm1mstrarán
. . necesiten para 'defenderse
menes
, armas;,d.mero, gente, Ycuantos auxilios
y amar allt la atenc10n del Gobierno de México mientras el seño M .,
el
t d T
•
r eJia ocupa
puer o e amp1co de Tamaulipas.

5°:

Los tres supremos directores acordarán el plan ostensible, bajo las bases
del sistema federal y procurando dar a entender, de una manera que alucine
que a excepción de Santa Anna y de los ministros que'
1pero que •no comprometa,
..
0 a~onse3an Y ama 1
1aban en el llamado Plan de Cuernavaca los cuales h d
sufnr I
. I (
.
'
an e
, ª pen,a capita_
cualquiera que haya sido su conducta posterior). En los
dem_as h~bra un olvido general y amnistía completa, por lo pasado, así como
un ngor mexorable para lo futuro.
6~. Se irán reinstalando las Legislaturas y Gobernadores de los Estados que
babia en Marzo de 1834, a excepción de las personas que no inspiren confianza
y lu_ego que se tome a México, se repondrán las cosas al estado que tenían en
el ci~do mes, Pª~ª. lo c_~al el señor Gómez Farías se pondrá en camino y se llamaran con la antic1pac1on conveniente a los Diputados y Senadores.
7o. Instalado que sea el Congreso, desarmad o y d'isperso el que se llama

533

�ejército permanente, el señor Mejía, a nombre y como General en Jefe del
Ejército Federal, hará al Congreso las peticiones siguientes: protestando la
más sumisa obediencia y sin amenaza alguna, pero sí ofreciendo que no dejará
las armas de la mano hasta que tengan efecto las determinaciones que re-

d~ que no se ~ntroduzcan a la República un número considerable de ingleses,
ruque su gabmete tenga influjo alguno en el mexicano.
Junta Anphictiónica de Nueva Orleáns, Septiembre 6 de 1835.-V. Gómez
Farías.-J. A. Mejía.

caigan.
Las siete peticiones al Congreso son las siguientes:
Primera: Que el mismo Congreso General, por lo extraordinario y urgente
de las circunstancias, legal y competentemente autorizado para hacer las reformas convenientes a la Constitución del año de 1824, sin poder tocal' la
forma de gobierno, independencia de la nación y libertad absoluta de imprenta.
Segunda: Que salgan inmediatamente de la República todos los obispos y
personas así eclesiásticas como seculares de quienes se sospeche con fundamento
que han de contrariar la reforma.
Tercera: Que cesen todos los cabildos eclesiásticos dejando nombrado un
gobernador de la Mitra y entregando al Gobierno toda la plata y alhajas preciosas.
Cuarta: Que se secularicen y supriman todos los conventos de frailes y
monjas, y sus bienes raíces y muebles, plata y alhajas queden a disposición del
Gobierno, a excepción de los ornamentos y vasos sagrados, que se repartirán
entre las iglesias pobr&lt;:s: los edificios e iglesias de los conventos servirán para
hospicios, casas de beneficencia, hospitales, cuarteles, talleres o se venderán
algunas para sinagogas o templos de los otros cultos.
Quinta: Que se declare que todos los mexicanos son libres para adoptar
a Dios como quieran, que se corte toda comunicación del Gobierno con Roma,
aunque podrá permitirse a los particulares que quieran seguil' el catolicismo
con tal que no perturben el orden público ni hagan prosélitos.
Sexta: Que se repartan con igualdad todas las fincas rústicas y urbanas, sea
cualquiel" el título con que se posean y con tal de que a los propietarios les
quede cuando menos una tercera parte, y todo el resto se dará a los habitantes
pobres, prefiriéndose al Ejército Federal, a cuyos individuos se les destinará
una porción de tierras y casas en premio de sus servicios.
Séptima: Que ha de haber una unión y alianza estrecha con los Estados
Unidos del Norte, y sus ciudadanos, especialmente los de la Louisiana, que
han de ser reputados como hermanos, se han de introducir libremente sin
necesidad de pasaporte, se les ha de hacer gl"acia de la tercera parte de los
derechos que se cobren a los efectos de otras naciones, y se ha de cuidar mucho

APÉNDICE

2

Actas de las Sesiones de la Junta Revolucionaria
Mexicana en Brownsville, Texas, 1855

ACTAS DE LAS SESIONES DE LA JUNTA REVOLUCIONARIA
MEXICANA, EN BROWNSVILLE, TEXAS, 1855
Sesión del día 22 de mayo de 1855
En la ciudad de Brownsville, a 22 de mayo de 1855, reunidos los ciudadanos
Melchor Ocampo, Juan José de la Garza, Ponciano Arriaga, Manuel Gómez
YJ~~ M~~• el ciudadano Garza manifestó que acaba de recibir una comunicac10n oficial del ciudadano Santiago Vidaurri, fecha 17• del actual, en Villa
Aldama (Estado de Nuevo León), en la que le participa haberse pronunciado
a la cabeza de la Milicia Nacional del Estado, contra la ominosa tiranía del
~l'al. Santa Anna, que el 19 del mismo mes emprendería su marcha sobre la
c'.udad de Monterrey donde lo esperaban con los brazos abiertos y conjura al
cmdadano Garza. y a. las demás personas amigas de la libertad que se encuentran de este lado izquierdo del Bravo, de que, sin pe'rdida de •:e
..
.., mpo, se d'IT!Jan
a ~ontel'rey las fuerzas que haya disponibles a fin de que uniformándose todos
en ideas, se acuerde un plan digno de la causa, añadiendo el ciudadano Garza
que, al h_acer presente la referida comunicación, su objeto era que se acordasen
las med1~as conducentes a favorecer la causa pública y obsequiar los deseos
· conoc1·
. del cmdadano Vidaurri.
. . El ciudadano Ocampo manifest'o que, sm
ffilento alguno del movlilllento preparado por el ciudadano Vidaurri, se había
535

534

�ocupado por su parte en hacer reunir y organizar algun?s elementos bajo la
inmediata dirección del ciudadano José María J. Carva1al Y que deseoso de
apoyar al ciudadano Vidaurri, har-ía cuanto est~vi.ese de s~ parte para _que el
referido Carvajal se pusiese en marcha, sin perdida de tiempo'. a un~~se en
Monterrey con las demás fuerzas libertadoras. El ciudadano Amaga diJo que
convendría que los individuos presentes se ocupasen en reda~tar el plan que
debería proclamarse en Mpnterrey y que para que los ~ctos e1ec~tados por, los
mismos tuviesen el carácter de formalidad que las cucunstanaas requenan,
proponía que se constituyesen en Junta Revol~~onaria en.cargada de los tra:
bajos relativos a la parte política de la revoluc1on, de arbitrar rec~rsos, orga
nizar fuerzas y, en fin, de todo aquello que fuese conducente al tnunfo de la
causa de la libertad.
Discutida la proposición, fue aprobada y se declaró desde !uego instalada
la Junta Acto continuo se procedió al nombramiento de Presidente y lo fue
·
· 'n el ciudadano Ocampo. Para Secretario fue nombrado del
por ac1amaao
, l · d
mismo modo el ciudadano Mata. El ciudadano Presidente nombro a cm adano Arriaga en comisión para presentar al día siguiente el proyecto del plan
que convendría remitir a Monterrey.
Habiéndose hecho presente que el ciudadano Carvajal necesitaba urgente. · para comprar las armas que le faltaban
mente algunos recursos pecumanos
.
y para auxiliar a la fuerza que estaba a sus órdenes, quedó encarg~~o el ciudadano Mata de procurar un préstamo de $ 1 000 con las condic1?nes que
juzgase prudentes, atendidas las circunstancias y de cuyo resultado dana cuenta
al siguiente día.
Juan J. de la Garza.
Manuel Gómez.

· Melchor Ocampo.
Ponciano Arriaga.
José Mata.

Sesión del día 23 de mayo de 1855
Leída y aprobada el acta de la sesión anterior, el ciudadano Mata ma~~estó
que había obtenido los $ 1 000 que la junta le había encargado solicitase
bajo las condiciones siguientes:
lo. La Junta otorgaría una orden de pago al portador admisi~le por la
tid d de $ 1 250 de derechos de importación causados en cualqmera de los
can ª
., d S t A
puntos que se pronunciasen contra la administrac1on e an a nna.
536

2o. Los ciudadanos Garza, Gómez y Mata darían su garantía personal al
prestamista para que si a los tres meses de expedida la orden no había tenido
verificativo el pago, se considerasen responsables a la devolución de los citados
$1000.
Aprobados por la Junta los términos del préstamo, se acordó expedir los
documentos en los términos expresados.
El ciudadano Arriaga dio lectura al proyecto del Plan que convendría mandar a Monterrey, después de una prolongada discusión, quedó adoptado en
los términos siguientes:
Artículo lo. El pueblo mexicano, en uso de su legítima soberanía, desconoce
al llamado Gobierno del Gral. don Antonio López de Santa Anna, las leyes
que han emanado de su bastardo poder y todos los actos de su administración que no han tenido más derechos que la fuerza.
Artículo 2o. Como es una necesidad imperiosa, preeminente, superior a
todos los debates políticos, sacudir el afrentoso yugo de la dominación dictatorial, el pueblo de Nuevo León y todos los que toman parte en tan patriótica
empresa, se abstienen de formular desde luego un programa político que depende más bien de la observación y de la experiencia de los sucesos revolucionarios y que se engendr-arán sin duda en ellos mismos; limitándose por ahora
a combatir vigorosamente hasta destruir la tiranía. La Junta Revolucionaria
que está ya constituida y a la que se unirán personas que merezcan la confianza
pública por sus antecedentes de probidad, ilustración y patriotismo se encargará de proponer a la Nación, oportunamente, el programa político que juzgue
adecuado a satisfacer las necesidades del país.
Artículo 3o. Esto no impide que independientemente del orden político
general de la República, los pueblos que se pronuncien adopten desde luego
y pongan en práctica todas las medidas sociales y de conveniencia pública que
demanden sus necesidades locales.
Artículo 4o. La revolución protesta sostener a todo trance la independencia
nacional, oponerse a toda enajenación del territorio mexicano y no aceptar
auxilio de fuerzas extranjer-as. La contravención a este artículo se considerará
como delito de alta traición.
Artículo So. Se declara vigente el arancel llamado de Caballos.
El ciudadano Presidente propuso que se escribiese una carta oficial al ciudadano Carvajal firmada por todos los miembros de la Junta, en la cual al
darle aviso de los $ 1 000 que se le remiten, se le diga ha de marchar tan pronto

587

�erse a las órdenes del ciudadano
como le sea posible a Monterrey, p~a pon d o no cree conveniente obrar
.
•
1 ·er motivo no pue e
Vidaum y que, s1 por cua qui d 1 J t no disponga del dinero sino que lo
de conformidad con los deseos e a un a,
conserve a la disposición de ésta.
.
. , l
ión quedando citada la mmeAprobada esta proposición, se termino a ses '
diata para el día siguiente.

José Mata,
Secretario.

Melchor Ocampo.

Sesión del día 24 de mayo de 1855

Nuevo León.
. la propos1c1on,
· ·, quedó aprobada.
Suficientemente discutida
d
1
ta se levantó la sesión acordán ose que e
No habiendo otro asunto que tra r
l
ando considerase conveniente
ciudadano Presidente citaría a los voca es cu
la reunión de la Junta.

José María Mata,
Secretario.

Sesión del día 27 de mayo de 1855
.
l Secretaría dio cuenta con una
Leída y aprobada el acta ~e la ~ntenir~:-a1 en que al acusar recibo de la
carta oficial del ciudadano Jose Mana J. a lJ '$ 1 000 que se le remitieron,
. . .,
f ch 23 del actual con os
.
.
que se le clirigto con e a
. t que el ciudadano V1daurn
entiende que no es c1er o
manifiesta que, aunque
.
, d s ni se mostraba necesitado
. . . de que se pusiese a sus or ene '
exija de él sacr1fic10

538

El ciudadano Presidente llamó la atención de la Junta sobre la aserción del
ciudadano Carvajal de no ser cierto que el ciudadano Vidaurri se mostrase
necesitado de auxilio en su rumbo, siendo así que terminantemente pidió que
marchen a Monterrey las fuerzas liberales que hubiese disponibles, y propuso
que cuando la Junta tenga que dirigir alguna nota al ciudadano Carvajal se le
haga conocer que la equivocación ha sido suya, insertándole el párrafo relativo
de la comunicación del ciudadano Vidaurri.
Discutida suficiente la anterior proposición quedó aprobada.

,
. el ciudadano Presidente propuso
Leída y aprobada el acta del d1a anterior, 1 f'n de que se sirviese manifestar
1 · d d O Garza con e 1
se dirigiese una nota a cm a an
.
te . hombres armas, etc., pertenea la Junta cuáles son los elementobesex1sdten ds .1 Estado de Tamaulipas, estuvo
.,
como Go ma or e
cientes a la secc1on que,
f d d
ta proposición en la conve,
:
pasado un an o es
a sus órdenes e1 ano proxim0
'
irniento de los diferentes
.d d d
e la Junta tenga conoc
niencia y aun neces1 a e qu
1
favorecer el movimiento de
elementos que existan y que puedan emp earse en

Melchor Ocampo.

de auxilio por su rumbo, omitía toda observación que sería tal vez infructuosa
y se sometía a las órdenes de la Junta; que las fuerzas que forman el ala derecha de la sección que debe operar a sus órdenes había avanzado de Guerrero
hacia Mier y que él, Carvajal, se hallaría sobre el río San Juan, el 26 ó 27
del presente.

Se dio lectura al acta del pronunciamiento de la Villa de Guerrero, que por
conducto de la Junta se dirige al Gral. Álvarez.
Habiéndose notado que la referida acta no venía acompañada del oficio de
remisión correspondiente, quedó acordado que la Junta cubra esa falta y participe al Gral. Álvarez su instalación, los trabajos que hasta aquí ha ejecutado
y el estado que guarda la revolución en el norte de la República.
El ciudadano Gómez manifestó a la Junta que: estando comprometido con
el ciudadano Vidaurri y otras personas de Nuevo León a unírseles luego que
levantasen la voz contra la tiránica administración de Santa Anna, creía de su
deber ponerse en marcha hacia el referido Estado y a ese fin solicitaba el pe11miso correspondiente.
El ciudadano Mata dijo que comprendía la naturaleza de los compromisos
que el ciudadano Gómez había contraído y deseaba que los cumpliese; pero que
creía conveniente a la causa pública que en vez de dirigirse el ciudadano Gómez
a Nuevo León con el carácter de un simple particular, debía hacérsele comisionado por la Junta para ir a trabajar allí en favor del bien público y del triunfo
ele los principios democráticos.
Discutida esta proposición quedó aprobada.
A moción del ciudadano Gómez quedó nombrado el ciudadano Arriaga para
redactar un manifiesto al pueblo mexicano.

El ciudadano Mata hizo proposición para que se estableciese un boletín de
noticias por medio del cual la Junta pudiese circular todas aquellas que sean de
interés público, así como algunos artículos en favor de los principios democráticos. Fue aprobada y nombrado redactor el ciudadano Presidente.

539

�Con Jo que terminó la sc:;ión a que asistieron los vocales de la Junta.

José María Mata V.,

Melchor OcamJJo.

Secretario

Sesión del 29 de mayo de 1855
Leída y aprobada el acta de la anterior, el ciudadano Gómez hizo presente
que debía ponerse en marcha en la tarde de este día y deseaba recibir algunas
instrucciones acerca de la misión que iba a desempeñar al Estado de Nuevo
León.
El ciudadano Presidente propuso como puntos de recomendación al ciudadano
Gómez:
lo. Que se diese a los prisioneros un trato humano y decoroso y que se canjeasen siempre que hubiese oportunidad de hacerlo, procurando, entretanto,
alejarlos de los lugares en que su presencia pudiera ser peligrosa.
2o. Que se procure guardar la mejor armonía con el clero y respetar los
intereses de esa clase que la sociedad tiene aceptados como legítimos; pero que
si por desgracia tratase de abusar de los objetos de su institución y de ejercer
una influencia ilegítima en la cosa pública, que sugiera se dicten las medidas
que sean suficientes a impedir semejantes abusos.
Puestas a discusión por su orden estas dos proposiciones anteriores, quedaron
aprobadas.

-, - ;

El ciudadano Mata propuso se encargase al ciudadano Gómez, en su tránsito
de esta ciudad a Roma, de organizar un servicio postal a fin de que la Junta
pueda m:ibir con prontitud las comunicaciones que le sean dirigidas de Mon-

Junta de fecha 25 del actual la había transe .
.
Valdemar que fue quien inm'ediata
nto al ciudadano Eulogio Gautier
próximo pasado· que Jo hab' . mdente ~ancló la sección pronunciada el año
. .
'
ia msta o vanas ve
ofic1al y que no había pod. d
.
ces a que le diese la respuesta
tab
1
, o conseguir más que la cart
.
a, en a cual se ve que Gautier Vald
.
a particular que presenque se piden.
emar se mega a dar las explicaciones
d Los ciudadanos Garza y Go'mez d'.
11eron que
¡
e parte del ciudadano Gautier V Id
no es sorprende esta conducta
hace pocos días para que facilitar: ;mar,:rque habiendo ocurrido al mismo
que se hallaban a cierta dista . d os ~ es, que eran de urgente necesidad
. d
nc1a e aqu1 prometí, d 1
'
c1u ad inmediatamente que los ·¿·
'
en o e entregárseles en esta
,
p1 iese, se negó a ha I
, b
que carec1an de todo fundamento
cero as1 ajo pretexto de
El ciudadano Presidente dijo ue I
supiese que no debía esperar ni a q . o e~pu~to bastaba para que la Junta
d
G .
qwescenc1a m coope .6 d
ano autter Valdemar en los tr b .
rac1 n e parte del ciudad l
a1os que la mi
h
e a revolución y que para q
d
sma a emprendido en favor
l
ue cuan o llegu l
ugar que le corresponda, proponía se hi .
e e caso, cada uno obtenga el
c1ese constar en el acta 1
Tomado en consideración lo manif t d
o expuesto.
y lo propuesto por el ciudadano p .: a o por los ciudadanos Garza y Gómez
.
res1 ente, fue esto último aprobado
El ciudadano Mata h.IZO presente que debiendo
.
mez, quedaba incompleta la co . º6 d
ausentarse el ciudadano Góm1s1 n e recursos d
f
y proponía en consecuencia se nomb
I
e que orma parte el segundo
El ciudadano Presidente nombró en :se a person~ que haya de remplazarlo.
dano Garza.
mplazo del ciudadano Gómez al ciuda-

ª

Con lo que terminó la sesión a que asistieron todos los vocales de la J unta.

Melchor Ocampo.

José María Mata V.,
Secretario.

terrey. Fue aprobada esta proposición.
El ciudadano Gómez manifestó que era muy probable encontrarse en el camino algún pliego dirigido a la Junta y como era aún más que bajo la misma
cubierta le viniesen comunicaciones dirigidas a él directamente, pedía se le
autorizase para abrir cualquier pliego que, dirigido a la Junta, encontrase en
su tránsito.
Sin discusión quedó aprobada esta petición.
El ciudadano Garza hizo presente que luego que recibió la nota de esta
540

Sesión del día 30 de mayo de 1855
Leída y aprobada el acta de la anterior el .
consideraba conveniente se
..
1 .' ciudadano Mata manifestó que
.
d .
rermttese a ciudadano Gó
d .
Pliego e mstrucciones que se 1
t
,
mcz un uplicado del
o en rego en esta ciudad t d
acto aunque era puramente ceo ó .
,
an es e marchar, cuyo
n rmco, quena proponerlo a la Junta para que
541

�hubiese de él la constancia respectiva en el libro de actas de las sesiones de la
Junta.
Después de una ligera discusión quedó acordado se remita el duplicado de
que se trata al ciudadano Gómez y se le diga en el oficio de remisión que acuse
el recibo correspondiente.
El ciudadano Mata hizo presente que el Sr. Juan Julio Merner, que ha servido durante varios años como oficial de infantería y de ingeniero en Suecia
y en Dinamarca, y que últimamente estuvo al servicio del Gobierno de México,
había ofrecido cooperar a sostener la causa de la libertad, si por la Junta se le
daba un grado competente y se le revalidaba, después del triunfo de la revolución, el despacho que obtuviese ahora, por el Gobierno que suceda a la administración actual; presentó al mismo tiempo los documentos que comprobaban
los servicios que había prestado y manifestó que, en su opinión, era muy conveniente aceptar los servicios del Sr. Merner por considerarlos muy útiles en
Monterrey, cuya plaza debe ser atacada por las fuerzas que el Gral. Well ha
hecho marchar en esa dirección.

El ciudadano Presidente dijo: que consideraba muy conveniente aceptar los
servicios del Sr. Merner; que era de opinión que en vez de acordar desde ahora
el arma en que había de servir y el grado en que se le había de considerar era
más prudente y propio del carácter de la Junta limitarse a hacer una recomendación del citado Merner al ciudadano VidaUI'ri, para que éste determine sobre
esos particulares lo que juzque más útil a la causa pública, comprometiéndose
la Junta, además, a esforzarse en hacer reconocer por el Gobierno que suceda
a la despótica administración actual, el grado que el Sr. Memer obtenga en
las filas de los que pelean por la causa de la libertad.
Discutida la proposición en los términos presentados por el ciudadano Presidente quedó así aprobada.
El ciudadano Mata dijo que sabía que el Sr. Memer necesitaba recun;os
para trasladarse desde esta ciudad hasta Monterrey y proponía, en consecuencia,
se le auxiliase con la suma de 60 pesos.
Sin discusión fue aprobada y que se dé conocimiento de ello al ciudadano
Vidaurri en la nota que se le diri.ja recomendándolo al Sr. Memer.
El ciudadano Presidente manifestó, que tanto para el gasto que acaba de
aprobarse, como para el pago de impresiones y otras varias cosas, se necesitaba
que la Junta tuviese un fondo con qué poder hacer frente a esos desembolsos que, con ese fin excitaba a la comisión nombrada para obtener recursos, activase sus trabajos respecto del préstamo que está solicitando.

542

El ci~dadano ,M~ta contestó, a nombre de la comisión, que activará cuanto
sea posible el termmo del asunto que se le ha confiado y, entre tanto, para
que la falta
1 de
J fondos no sea un obstáculo para Ja marcha del Sr. M erner,
asegura ~ a unta que en el mismo día le entregará los 60 pesos acordados y
pr&lt;&gt;_&lt;:urara alguna otra suma para el día siguiente, sea por cuenta de la revoluc1on, sea por su cuenta propia, si de otro modo no se puede conseguir.
otro asunto de qué tratar, se levan•/..
·' a la que no
.No. habiendo
.
"" la ses10n,
as1sbó el cmdadano Gómez por estar ausente en comisión.
Melchor Ocampo.

José María Mata V.,
Secretario.

Sesión del día lo. de junio de 1855
Leí_d a Y aprobada el acta de la anterior, se dio cuenta con una nota oficial
del
d"ing1
· ·da a1
· dciudadano Santiago Vidaurri' de fecha 23 del u'1•:~
w..i.u0 mayo,
cm adano Garza, en que manifiesta haberse apoderado a viva fuerza de la plaza
de Monterrey, hecho prisionero al Gral. Cardona, al coronel Morett y a la mayor
' parque y armas •
d parte de la oficialidad quedando dueño de la artillena,
emuestra la necesidad de que todas las personas que combaten por la libertad'
se pong~n d~, acuerdo para que haya la unidad de acción que debe presidir ~
la o~gamzacion ~e los ramos de guerra, hacienda y política y que aseaurarán
el triunfo de la libertad contra el despótico Gobierno de México.
'"'
El ciudadano Presidente dijo: que debía ser, muy satisfactorio para la Junta
que to~os sus actos coincid~~sen con los deseos del ciudadano Vidaurri, a quien
propoma se contestase _hac1~~dole una reseña de todos )os trabajos ejecutados
pov_!ª Junta;_ de sus d1spos1ciones encaminadas todas a obtener la unidad de
acc1on apetecida y de la resolución adoptada de antemano de conso·tw· 1 ·
dd
Vd
·
r a cma ,ano i aurn en el centro de las operaciones militares, cuya autoridad deberran rec~nocer t?das las fuerzas que se habían movido o se moviesen por los
recursos o influencia de la misma Junta.
Discu~da la pro?osición anterior fue aprobada, acordándose que a la nota se
acompane un duplicado del plan que la Junta remitió al ciudadano Vidaurri con
fecha 23 del pr~ximo pasado y se le suplique tome las medidas convenientes
para que los phegos que dirija vengan con celeridad (y) seguridad, pues el
que ahor,a se contesta, se ha recibido después de ocho días de su fecha y abierto.
El ciudadano Mata hizo presente a nombre de la Comisión de Hacienda

'

543

�que había parcticado cuantas diligencias había creído oportunas para realizar
el préstamo que se ocupaba hacía algunos días y que la única propuesta que
había obtenido, consistía en que el prestamista pagaría al 23o/o una orden por
valor de $ 8 500, que debería ser compensada con derechos de importación
causados por el portador en cualquier punto de los que estuviesen pronunciados
contra la administración de Santa Anna; añadiendo que a pesar de las facultades que respecto de este asunto había recibido la comisión, ésta no había
querido proceder a terminar el contrato hasta consultar la opinión ele la Junta.
En la discusión se tuvieron presentes las circunstancias actuales de la revolución, que exigen se hagan grandes sacrificios para obtener el triunfo; la utilidad
que con la adquisición de la suma propuesta resulta facilitando las operaciones
de la Junta paralizadas por falta de recursos y, por último, que ese sacrificio
insignificante para la Nación y otros mucho mayores deben hacerse, no sólo
porque llevan por objeto restaurar la libertad y garantía de los mexicanos, conculcadas de un modo infame por Santa Anna y sus satélites, sino porque los
robos y actos de inmoralidad de la adminitsración actual causan tal perjuicio
y ruina a la Patria, que no hay sacrificio que no deba hacerse para evitar tan
funestos actos.
Conformes todos los individuos presentes en lo expuesto, se acordó aceptar
el préstamo en los términos propuestos y que se expida la orden por valor de los
$ 8 500 referidos.
·
El ciudadano Mata propuso que se nombrase un tesorero que se encargase
de recibir la suma que iba a quedar a disposición de la Junta, para que la
tuviese en su poder y distribuyese con arreglo a las órdenes de la misma.

Después de una ligera discusión fue aceptada la proposición y nombrado
tesorero el ciudadano Mata.
El ciudadano Garza hizo presente que la falta de recursos, con que hasta
aquí ha tropezado, le había impedido alistar activamente alguna fuerza que
marche cuanto antes a auxiliar a las que ya operan sobre el enemigo; que con
los recursos adquiridos podrá hacer salil' muy pronto 100 infantes y 50 dragones,
armados y municionados.
El ciudadano Presidente propuso que de la suma que iba a obtenerse, se
pusiesen a disposición del ciudadano Garza $ 1 700 y el resto quedase destinado
para los gastos de la Junta. Sin discusión quedó aprobada la proposición.
Quedó acordado igualmente el pago de las siguientes cantidades:
La de $ 60 facilitada al Sr. Merner por el ciudadano Mata, según el acuerdo

La de $ 10 por gasto de impresión del Noticiero ~el Bravo.
La de $ 20 para auxiliar al correo que marcha a Monterrey.
El ciudadano Arriaga dio lectura I
l
hiciera a nombre de la Junta R 1ª .ª pr~ ama que se le tenía encomendada
evo uc10nana la cual f
, •
bada acordándose se im •
. '
ue unammemente apro'
pruna en esta cmdad
·
dadano Manuel Gómez.
Y se rerruta una copia al ciuCon lo que terminó la sesión, a la que no .
hallarse ausente, en misión.
asistió el ciudadano Gómez por
Melchor Ocampo.

José María Mata V.,
Secretario.

Sesión del 3 de junio de 1855
Leída y aprobada el acta de la anterior 1 . d d
.
que habían llegado a esta ciudad los ciuda~;m ~ ano Arr1aga ~zo presente
con el objeto de prestar a la revolución lo
~s. epeda, C~lderon, Fagoaga,
dadano J uárez le había escrito
d ~ s:rv1c10s que pudiesen, que el ciula falta de recursos no había pod'~comen an oselos y manifestándole que por
de él dependiese.
1 o moverse para ser útil a la causa en cuanto
Después de una ligera discusión
uedó acor&lt;l
servicios de los referidos ciud d
' q
ado que se aceptarían los
logo a la capacidad de cada a anos y que se les emplearía del modo más anáuno.
El ciudadano Presidente manifestó que 1
,
Junta tuviese en su seno al ciudad
, e sena muy satisfactorio que la
ano Juarez pero que
,
en Acapulco debía ser de más u t·1·d
d
1
'
cre1a
que suh presencia
1 1 a a a causa públ'c
1,
ya en revolución una parte del Estado de Oaxa
i ~' porque .a lan_dose
hacer que la revolución se e t d"
ca, podna con su influencia
.
,
x en iese a todo el Estad0
1
rmpedia que el ciudadano Juar'ez se pusiese
.
a1causa que
en mov· .Y como
t
recursos, proponía que se hiciese un f
":11_1en o era a falta de
para que pudiese realizar su rnarch:s u:~o p~~a rernit1rle _la suma de $ 250
Acapulco, venir a esta ciudad o p
'd p o dleJand~lo en libertad para ir ª·
.
roce er en e sentido q
• •.
.
tlsrno le dicten como más , til 1
, .
ue su JUICIO y patnou a a causa pubhca.
. Suficientemente discutida esta proposición, fue aprobada
d1~~ llevarse a cabo quedó nombrado en comisión el ciu y para que pusohc1tar un préstamo de $ 500' de 1os cua1es la rrutad
.
dadano por
Mata
para
se remitirá
el vapor

de la sesión anterior.
545
544

H35

�que debe salir el día 5 del actual para Nueva Orleáns al ciudadano Juárez y
la otra mitad se destinaría para auxiliar a los ciudadanos Zepeda, Fagoaga y
Calderón, cuando hayan de moverse para Monterrey o para el punto a donde
deben ir a prestar sus servicios.
El ciudadano Garza manifestó que activaba cuanto podía el alistamiento de
los 150 hombres que debían marchar sobre la línea del Bravo y que podía
asegurar que para el día 6 a más tardar se pondrían en movimiento. No habiendo otro asunto de qué tratar, se levantó la sesión a la que no asistió el ciudadano Gómez, por hallarse ausente en comisión.

José María Mata V.,
Secretario.

Melchor Ocampo.

y otro
. da dano Carvajal.
.
. de $ 4 para socorro del correo remitido por el cm
El ciudadano Garza hizo presente
actividad a la organización d l f ' que aunque había precedido con toda
.,
e a uerza que debe march
l
luoon, no había sido posible h
l
1i
ar a sostener a revo.
acer a sa r para el día q
.,
sesión; pero que se verificar,
ue anuncio en la última
a muy pronto pues estaba
.
d
municiones y otros objetos necesarios.
'
ya provisto e armas,
No habiendo otro asunto de
asistió el ciudadano Góm
quhealtlratar, se levantó la sesión, a la que no
ez, por
arse ausente en comisión.

Melchor Ocampo.

pliegos interceptados al enemigo.

v.,

Sesión del día 8 de junio de 1855

Sesión del día 6 de junio de 1855
Leída y aprobada el acta de la anterior, se dio cuenta con una carta del
ciudadano José María J. Carvajal, de fecha 2 del actual, acompañando varios

José María Mata
Secretario.

Leída y aprobada el acta de l
.
.
dano Gómez dirigida desde R a antenofr,chse dio lectura a la nota del ciuda'
orna con e a 5 d l
al
su llegada a aquel punto, el arreglo qu
l
~ .actu ' en que participa
en el tránsito y manifiesta que el si e_ para e serv1c~o de co~eos había hecho
terrey.
gwente marchana con dirección a Mon-

Que se conteste de enterado con aprecio.
Otra nota del mismo ciudadano Carvajal de fecha 6, en que participa que
habiéndose movido el enemigo de Camargo en número de 500 hombres, se
movió inmediatamente para hostilizar el flanco derecho de aquél, pero que en
la madrugada del mismo día 5 había retrocedido a marchas dobles a Camargo.
Que se conteste de enterado.
El ciudadano Mata manifestó que aunque no había podido arreglar todavía
el préstamo de $ 500 para que fue comisionado en la sesión anterior, tenía la
satisfacción de informar a la Junta que había sido enviada al ciudadano Juárez
a Nueva Orleans la suma de$ 250 según el acuerdo de la Junta. Que esperaba
para la próxima sesión poder dar cuenta de los términos en que hubiese negociado el préstamo.
A moción del ciudadano Presidente quedó acordado que la Tesorería haga
los pagos siguientes: uno de $ 10 por la impresión del número dos del Noti-

ciero del Bravo.
Otro de$ 15 por la del Manifiesto de la Junta a sus compatriotas.
Otro de $ 4 por francatura de correspondencia.

546

Que se conteste de enterado con aprerruo.
.
A moción del ciudadano
Mata se aprobó e1 gasto de $ 4 para socorro del
.
correo que condujo la comunicación del ciudadano G'omez.
No habiendo otro asunto de que tratar se levantó la sesión.

Melchor Ocampo.

José María Mata V.,
Secretario.

Sesión del día 11 de junio de 1855
Leída y aprobada el acta de la anterior el ciud
nota que había recibido del G bº
.
.'
adano Garza presentó una
o ierno mtenno de Nuevo L ,
l
.
para que -cuanto antes se traslade
l d ,
eon, en que o e.xc1ta
' con as emas personas
d fº d
causa de la libertad' a la ciudad de M onterrey a fin de q
que ed 1en en la
sobre los puntos más import t
.
ue puestos e acuerdo
an es re1ahvos a la revolución en general y a los

547

�Estados de oriente en particular, dicten las medidas que juzguen indispensables
para llevar a cabo el objeto.
Presentó asimismo un ejemplar del Restaurador de la Libertad, periódico
político que ha comenzado a publicarse en Monterrey, y una carta confidencial.
El ciudadano Presidente, presentó una carta recibida de Roma en que
anuncian la salida de una sección de tropas enemigas de Camargo con destino
al Estado de Nuevo León y que se había recibido en aquel día, ocho del actual,
un correo de Monterrey excitando a los ciudadanos Carvajal, Garza y Capistrán
para que sin pérdida de tiempo se moviesen con sus fuerzas a incorporarse a
las de Nuevo León que debían atacar al enemigo. Presentó también otra carta
del ciudadano Carvajal en que éste dice que se ha puesto ya en marcha con la
fuerza que está a sus órdenes, rumbo a Agualeguas, que es el lugar de concentración de las fuerzas de Nuevo León.
El ciudadano Garza manifestó que había comenzado a mover parte de la
fuerza que va a sus órdenes y que él mismo, con el resto, se pondría en marcha
durante la noche para acudir cuanto antes al llamado que se le hacía.
A moción del ciudadano Mata se aprobó el gasto de $ 20 para pagar al
correo que vino de Roma, quien fue ajustado allí por el Sr. Moisés.
Habiéndose hecho presente que los ciudadanos Fagoaga, Zepeda y Calderón,
que debían marchar con el Sr. Garza, carecían aún de varios objetos indispensables para su equipo y de los recursos necesarios para obtenerlos, se acordó
que del fondo de gastos de la Junta se entreguen $ 50 al ciudadano Zepeda
para que se provean de lo que les falta.
El ciudadano Presidente manifestó que establecido ya un Gobierno en el
Estado de Nuevo León, como se deducía de la nota que ha recibido el ciudadano Garza y debiendo ausentarre el mismo ciudadano Garza para ponerse al
frente de las fuerzas que van a marchar en auxilio de la revolución, creía que
la Junta se hallaba en el caso de disolverse, puesto que no tenía ya objetos inmediatos de que ocuparse.
El ciudadano Garza dijo que no era de opinión que la Junta se disolviese
porque, si bien era cierto que con la salida de la fuerza que está a sus órdenes,
aquélla no tenía aquí obje. inmediatos de que ocuparse, había uno y muy
importante que en su concepto no debía desatender. La revolución, aunque
haciendo progresos por distintas partes de la República, dista mucho de pre~entar la unidad que es tan necesaria para el triunfo y la Junta, encargándose
de procurar esa unidad, podría hacer un bien inmenso a la causa pública, no
sólo con sus trabajos en favor de los principios, sino por el prestigio de que
548

gozan en todo el país algunas de las
prestigio que contribuir'1a m h
pdersonas que componen la misma Junta
uc o a ar respetab'lid
'
1 d
favorecer su triunfo.
a a la revolución y a
El ciudadano Mata manifestó.
..
tad · que opm~ba por la disolución de la Junta
es O porque cons1de
·
'
ocuparse. Los fines que se prop
l .
1
ra que no tiene objetos de qué
el plan de la Revolución q
uso a msta arse fueron dos: el primero, formar
ue en su concepto tropeza
que demostrase a los ciudada
1
.
se con menos resistencias
,
nos que a primera d tod I
'
pa1s era la destrucción del 0 ,....:
G b'
e
as as necesidades del
.
.. ...noso o 1emo que
b I
de1ase en aptitud de hacer vale I dif
~~a so re osb mexicanos y
1os ·,
, •
l' as
erentes opmiones
1
zac1on pohuca de la Rep,u bl'ica pud'1esen tener p
que
d so re a organie1 segundo fue dar unid d I
.,
ara cuan o llegase el caso.
, .
a a a revoluc1on en esta p rt d 1
. .
'
R epubhca, haciendo qne todas Ias fuerzas que por su a. fle e .temtono de la
cursos se pronunciaran reco .
m uenc1a o por sus re.
'
noc1eran un centro común q ah
l
ue ogase as diferentes aspiraciones personales y ri r d d d
hubieran tenido lugar Q
va i a es e localismo que de otro modo
.
· ue en cuanto al p ·
b'
nada había que hacer supuesto que N
L~er o Jeto de la Junta, creía que
ha 'd
'
uevo eon ha procla d
que
s1 o aceptado por todo el E tad
ma o ya un político
fuerzas del ciudadano Carvajal ~- o Y, en cuanto al segundo, movidas ya las
ciudadano Garza, no queda a Ju::~s a hacerlo inmediata?1ente las del
~te respecto.
guna otra cosa de que ocuparse en
tal como hasta aquí ha

1f

P_or último dijo que considerando de bastante
el ciudadano Garza era de . '6
.
peso las razones emitidas por
·'
opim n que s1 Ilegab ¡
d
que se hallaban presentes pudiese
. d
a e caso e que los individuos
n servir e algún modo
b
se reunieran ·d
. para o tener la unidad
de Ia revolución,
.
e nuevo para aquel fm co
h b'
para eJecutal' lo que antes ha dicho.
. . mo se a ian reunido
El ciudadano Arriaga hizo presente ue
que quedase acordada la disolu . , d I qJ ' en su concepto, aun en el caso de
c1on e a unta n d b'.
'f
porque dentro de pocos días podrían recibirs ' o ~ .ia ~en icarse desde luego,
dadano Gómez o del ciudad
V'da . e comun1caaones oficiales del ciuano i urr1 que d b ,
ción y no hallaba razón que le
d'
e enan tomarse en considera.
persua iese de la neces. d d
.
d'1atamente
.
que pueda haber
de que la Junta se disuelva mme
• que c , i a b',
lución de la Junta trae , l .
.
,
re1a tam ien que la cliso,
na e mconvemente de q
h b'
a las personas a quienes
h
. .
ue no u iese quien exigiera
.
se an summ1strado fondos 1
.
qwen procurase que las órdenes d
' as cuentas respectivas¡
de los prestarni~tas fuesen satisfec: pago q_ue la Junta ha expedido a favor
tod I
as y quien quedase encarg d d
'b'
as .as comunicaciones qu e a Ia Junta puedan venir dirigidas.a o e reCI ir
El cmdadano Presidente expuso que la Junta se formo, para enviar
. un pro-

549

�vaha, para las atenciones de la fuerza que en la noche últim
,
a sus órdenes más suma que la d $ 64
a babia marchado
ciente para :ubrir ni los m'
e . ' suma que, estaba seguro, no era sufias preasos gastos y q
.
1
suplicado lo hiciese presente 1 J
ue por o mISmo le había
a a unta para que .
'bl
algún fondo que libertase al ciud d ' G
s1 era ~s1 e, se le remitiese
que indudablemente se encontrar: ano f arzald de los ternbles compromisos en
por a ta e recursos.

yecto de plan y los recursos de hombres armados que pudiera, al ciudadano
Vidaurri, por haberlos éste pedido en la primera comunicación que dirigió al
ciudadano Garza; que ambos objetos están cumplidos y que ni sabía, el que
habla cuáles serían las atenciones subsecuentes de la misma Junta. Que en
cuanto a recibir contestaciones de enterado, a dar avisos de simple trámite,
cualquiera de sus miembros estaba autorizado por la misma naturaleza de
las cosas; que sobre exigir cuentas creía que no era incumbencia de la Junta, pues
correspondía más a los que recibieron las sumas que ella distribuyó, publicar
cuando fuera oportuno la inversión de ellas; que el pago de las órdenes dadas
por la Junta tenía mejores garantías en dos ciudadanos tan influyentes como
el ciudadano Garza en Tamaulipas y Gómez en Nuevo León, que no en las
gestiones que pudieran hacer o el resto de la Junta unido o cualquier-a de sus
miembros y que este pago siempre dependería más del carácter de aquellos en
cuyas manos llegaran a caer los fondos suficientes, que no de lo que la Junta
hiciese; que hasta ridícula y perjudicial le parecía la subsistencia de la referida
Junta, ridícula si no hacía nada o sólo hacía lo que le mandase el Gobierno
de Nuevo León; perjudicial si se ponía a contradecir o entrabar la acción de

El ciudadano Arriaga di'o
, ,
hubiese adoptado las mediÍas que no.comprend1a como el ciudadano Garza no
convementes respecto d l
.,
que por su parte estaba dispuesto a que la Junta
asunto en cuestion; pero
en marcha, con todos los recursos posibles.
awu ase a la fuel"La que estaba

ésta.
Ampliada la discusión con nuevas razones expuestas por los ciudadanos vocales, quedó acordado que la Junta suspendería sus sesiones sine día (sic) .

El ciudadano Presidente manifestó
.
.
remitiesen sin pérdida de tiempo l '. qdueds1 era posible conseguir los $ 200, se
cm a ano Garza.

El ciudadano Mata manifestó que no habría conseguido más dinero que el
remitido a Nueva Orleáns al ciudadano Juárez, y que como la Junta hubiese
acordado ya que del fondo de gastos menores se entregasen a los ciudadanos
Zepeda, Fagoaga y Calderón, $ 50 para completar su equipo, creía que ya no
era necesario negociar los $ 200, que debían destinarse a ese objeto y que por
lo mismo proponía se expidiese el crédito por valor de $ 1 086, que correspondía
a la suma situada en Nueva Orleáns.

El mismo ciudadano Mata añad·,
del ciudadano Zepeda l
io, q~e el hecho que ha referido por súplica
' e consta ser cierto por habé 1O f .
ciudadano Garza la noche últim
'
rse re endo el mismo
.
a, en 1os momentos de march
l
bse
vac1ones del ciudadano Zeped a 1e parec1an
, m
ar; que as o r· · ·
referido ciudadano Garza de
. uy JWciosas Y que para salvar al
1os compromisos a que se hallab
,
poma que se solicitasen en el acto $ 200 ue l
.. ,
a expuesto proZepeda que está para march
.
' q, se e remtbnan con el ciudadano
ar a mcorporarsele.

.i

ª

Aprobada la proposición del ciudadano Mata
, ,
citar el dinero y acordada 1
.. , d
' quedo este encargado de soli'
a emmon e una orden d
1
para entregarla al prestamista q f 'li
e pago por va or de $ 840,
ue ac1 tase los $ 200 que iban a procurarse
Con lo cual se levantó la sesión.
·
Melchor Ocampo.

José María Mata V.,
Secretario.

Aprobada esta proposición, se acordó expedir el crédito por valor de la suma
referida y se levantó la sesión.
Melchor Ocampo.

José María Mata V.,
Secretario.

Sesión del día 12 de junio de 1855
Abierta la sesión, el ciudadano Mata hizo presente que el ciudadano Zepeda
había ido a verlo para manifestarle que sabía que el ciudadano Garza no lle550

Sesión del día 21 de junio de 1855
Leída y aprobada el acta de la anteri
1 S
,
.
nota del ciudadano Benito Juáre
or, a e~retaría dio cuenta con una
$ 250 que por acuerdo de la Jz etan quelacusa recibo de la letra por valor de
un se e remitió dando l
·
auxilio y manifestando que rnarch , A
1 .'
. as graoas por ese
estuvieren expeditos y si no marchara, a l lcapu co s1 los medios de comunicación
ara a ugar en que se crea
.
pued e ser de alguna utilidad a la causa 'bli
que s~ prese.nc1a
.
.,
pu ca, cuya nota se mando archivar
Se dio tamb1en lectura a una nota del ciudadano Juan José de la Garza d~

551

�f cha 17 del actual dirigida des~ Roma, en que participa haber llegado a esa
;blación en Ja noche del día anterior; acusa recibo de lo~$ 200 (u~a:e le r\
mitieron y traslada a la Junta la autorización qu: le ha SI?º con: $
Gobierno del Estado de Nuevo León para negociar un prestamo
y comprar las armas que pide.

ro~

Después de discutir este último punto, se acordó que se conteste al ci~adano
Garza ue la Junta se ha enterado con satisfacción de su_ llegada a om~ y
q
d admitir la sustitución del poder que le confiere, para negociar
que no pue e
. f' .
ue la Junta está
1 , tamo porque considera que aquél es msu ic1ente y porq
.
e preds. 1 .'
Se acord6 también se diga al ciudadano Garza que no h~n sido
para lSO \ erse.
. d d
e al que
recibidos los periódicos, ni las comunicaciones del cm a ano arvaJ
dice en su nota, que remitía.
Se dio cuenta con una nota del Gobierno provisional político y ;~:~r ~;~
Estado de Nuevo León, contestación a la nota de la Junta de fec~a
p
.
asado en que manifiesta que ha colocado al Sr. Juan Julio Memer con
xuno p
,
hi
el carácter de ayudante, cuya nota se mandó are var.
Otra del mismo contestando la que se le dirigió con fecha del lo. del ~ct~l
en que manifiesta ~ue agradece extraordinariamente el honor que le ha ;c
por la Junta considerándolo como jefe de todas las fuerzas ~e ensorlas 'deeaªs
timiento convenir con as 1
~~:s::dJu~::ºsot: :t::~;•i oª::~u;a:;es:~n de constituirse en el ~entro de la
.,
e dé im ulso a los actos revolucionarios, por hallarse obligado a resaccion, qu 1
p 1 ha trazado en el plan político proclamado en ~fonterrey
petar la reg a que se e
•
d'
· de las ideas
1 23 de mayo último. que esta razón y no otra Jo obliga a JSentir
e
'
lica en lo particular a los miembros que la componen,

;e

¡°

d::al~:~::\¿~:t:~;ey, donde individualmente podrán c~o~rar ~on ¡~s
~ces a la ardua tarea que ha emprendido para que pueda sahr -~iroso e e j
. en' n modo su marcha a aquella ciudad la verifiquen
pero que d e mnt:&gt;.1
d
dcon e
,
d e ac;amblea, por pugnar esto abiertamente con las bases a opta as por
caracter
el Estado.
El . d dano Presidente dijo que si se hubiese adoptado la proposici_ón_ que
cm a
d' 1 ·
1 conoc1m1ento
desde el día 11 del actual hizo para que la Junta se iso viese'. e
al Gode este hecho habría sido la respuesta más elocuente que pud1_era d~~se
bierno de Nuevo León y que mejor podría demostrarle la -~qmvocac10~ ~n que
. supomen
. do que la Junta ha tenido la pretens1on de constituirse den
ha incumdo
entro administrativo o gubernativo de la revolución; pe~o ya que esto no pu o
c 'f'
proponía se contestase la referida nota haciendo presente que la
ven icarse,
.
r la historia de sus
Junta no ha tenido pretensión que se le supone, smo que po
552

actos se verá que su objeto ha sido procurar la unidad de la revolución para
impedir que la anarquía fuese a estallar entre los que sólo debían dirigir sus
esfuerzos a un solo objeto, el de derrocar la tiranía que, guiada de esta idea,
había procurado hacerse un lazo de unión, un centro moral, un punto de contacto que sirviese a dar un impulso uniforme a los elementos heterogéneos y
aun contrarios que existían en esta parte de la República; que, por último, creyendo llegado el caso de que la Junta se disuelva definitivamente, insistía en la
proposición que había hecho desde el día 11 del actual.
El ciudadano Mata, manifestó que abundaba en las mismas ideas que había
manifestado el ciudadano Presidente, tanto respecto de la contestación que haya
de darse al Gobierno de Nuevo León, como sobre la disolución de la Junta y
que para hacer más palpable cuáles han sido las intenciones de ésta, se acompañe a la contestación de que se trata, copia del acta de la sesión del día 11
en que constan' expresadas aquélla extensamente; que se le hagan conocer cuáles
son los compromisos pecuniarios que la Junta contrajo, manifestándole que se
espera que hará cuanto esté de su parte para que sean satisfechos y, por último,
que respecto de la invitación particular que hace a los individuos presentes de
la Junta, para que se trasladen a Monterrey, se le diga que éstos agradecen
en todo su valor ese ofrecimiento sobre el cual no se adopta resolución alguna
por per-tenecer ésta, en lo particular, a cada uno de los individuos a quienes
se hace.
El ciudadano Arriaga manifestó que si bien, en su concepto, la continuación
de la Junta podría ser útil a la revolución porque aún no se han salvado todos
los grandísimos obstáculos que al organizarse se propuso allanar, las circunstancias que ahora se presentan lo obligan con sentimiento a adherirse a la opinión de los ciudadanos que le han precedido en el uso de la palabra en cuanto
a la disolución de la Junta; que respecto de la contestación que haya de darse al
Gobierno del Estado de Nuevo León, como lo propuesto se funda en los hechos
que han tenido lugar, se halla del todo conforme.
Después de ampliar la discusión sobre estos puntos, se acordó que se conte~te
al Gobierno de Nuevo León en los términos propuestos por el ciudadano Presidente, con las adiciones presentadas por el ciudadano Mata.
Quedó igualmente acordado que la Junta se consideraba disuelta, siendo ésta
su última sesión.
El ciudadano Presidente manifestó que en la mañana de ese mismo día había
estado a verlo el ciudadano Manuel María Arrioja, quien había llegado la última noche de Nueva Orleáns, con el objeto de hacerle presente que estaba
dispuesto a servir en lo que pudiera ser útil y que si bien, por el acuerdo de
553

�disoluci6n que la Junta acaba de adoptar, nada queda que decir al ciu~dan~
Arrioja, ha querido manifesta11 lo ocurrido para hacerlo constar en e ac
que se levante de esta última sesi6n.
. t es de pago varias cantidades
El ciudadano Mata manifest6 que hay pend_1en
. .
l d $ 46 75 costo de la reimpresi6n del folleto de Arrango1z, la
como son a e
· ,
.
la de $ 8 al ciudadano
de $ 24 al correo enviado por el ciudadano Garza,
d
. ,
. astos hechos por los correos que han tomado en sus rem~ _as
Sunon Ga;a po~og ue cueste el número 3 del Noticioso del Bravo; que sohc1ta
en su ran o Y q
• d correos que vendrán,
la aprobaci6n de esos gastos y los que puedan ocurrir ~
.
•
al
G
G6mez
mientras
no
tengan
aviso
dirigidos por los ciudadanos CarvaJ ' arza o
'
de la disoluci6n de la Junta.
De conformidad con lo propuesto por el ciudadano Mata, fue aprob~do el
pago de las cantidades referidas y qued6 ~utorizado_ ~ara hacer las &lt;lemas que
fuesen indispensables, terminando en seguida la ses1on.

Ponciano Arriaga.

Melchor Ocampo.
José María Mata V.,
Secretario.

APtNDICE 3
ARTICULOS DEL TRATADO McLANE-OCAMPO

"Artículo primero. Por vía de ampliaci6n del ~rtículo 8o. del tª~d~ dde
1
30 de Diciembre de 185~, cede la Repú!~i:dM:ixi:;e:: ~: ~~s~t: ;
:
0
y sus conciudadanos y bienes, en perpe
'
1 .
amino que actualde uno á otro mar, poi' cua quier c
istmo de Tehuantepec: .
•
• iéndose de él ambas repúblicas
. ta 0, que existiese en 1O sucesivo, sirv
mene
t ex1s
y sus ciudadanos.
"Art. 2o. Convienen ambas repu, blicas en proteger todas las rutas existentes
554

hoy 6 que existieren en lo sucesivo al través de dicho istmo, y en garantizar la
neutralidad del mismo.
"Art. 3o. Al usarse por primera vez bona fide, cualquiera ruta al través de
dicho istmo, para transitar por ella, establecerá la República Mexicana dos
puertos de depósito, uno al Este y otro al Oeste del istmo. El gobierno de México no impondrá derechos á los efectos 6 mercancías que pasen bona fide por
dicho istmo, y que no estén destinados al consumo de la República Mexicana.
No se impondrán á los extranjeros y sus propiedades que pasen por ese camino
contribuciones ni derechos mayores que los que se impongan á las personas y
los bienes de los mexicanos. La República de México continuará permitiendo
el tránsito libre y desembarazado de las malas de los Estados Unidos, con tal
que pasen en balijas cerradas y que no hayan de distribuirse en el camino.
En ningún caso podrán sel' aplicables á dichas malas ninguna de las cargas
impuestas ó que en lo sucesivo se impusieren.
"Art. 4o. Conviene la República Mexicana en establecer por cada uno de
los puertos de depósito, uno al Este y otro al Oeste del istmo, reglamentos que
permitan que los efectos y mercancías pertenecientes á los ciudadanos y súbditos de los Estados Unidos 6 de cualquiera país extranjero, se depositen en
almacenes que al efecto se construirán, libres de derecho de tonelaje y de toda
otra clase, excepto los gastos necesarios de corretaje y almacenaje, cuyos efectos
y mercancías podrán ser retirados subsecuentemente para transitar al través de
dicho istmo y para ser embarcados en cualquiera de dichos puertos de depósito
para cualquiera puerto extranjero, libres de todo derecho de tonelaje y otras
clases; y se les podrá sacar también de dichos almacenes para la venta y el
consumo dentro del territorio de la República Mexicana, mediante el pago
de los derechos hoy puestos ó que dicho gobierno mexicano tuviese á bien cobrar.
"Art. 5o. Conviene la República Mexicana en que si en algún tiempo se
hiciese necesario emplear fuerzas militares para la seguridad y protecci6n de las
personas y los bienes que pasen por alguna de las precitadas rutas, empleará
la fuerza necesaria al efecto; pero si por cualquiera causa dejase de hacerlo, el
gobierno de los Estados Unidos, con el consentimiento, 6 á petición del gobierno
de México 6 de su ministro en Washington, ó de las competentes y legales autoridades locales, civiles ó militares, podrá emplear tal fuerza con este y no con
otro objeto; y cuando, en la opinión del gobierno de México, cese la necesidad,
inmediatamente se retirará dicha fuerza.
"Sin embargo, en el caso excepcional de peligro imprevisto 6 inminente para
la vida ó las propiedades de ciudadanos de los Estados Unidos, quedan autorizadas las fuerzas de dicha República para obrar en protecci6n de aquéllos,
555

�sin haber obtenido previo consentimiento, y se retirarán dichas fuerzas cuando
cese la necesidad de emplearlas.
"Art. 6o. La República de México concede á los Estados Unidos el simple
tránsito de sus tropas, abastos militares y pertrechos de guerra por el istmo de
Tehuantepec, y por el tránsito ó ruta de comunicación á que se alude en este
convenio desde la ciudad de Guaymas, en el golfo de California, hasta el rancho
de Nogales, ó algún otro punto conveniente de la línea fronteriza entre la República de México y los Estados U nidos cerca del 111° grado Oeste de longitud
de Greenwich, dándose inmediato aviso de ello á las autoridades locales de la
República de México. Y asimismo convienen las dos repúblicas en que se estipulará expresamente con las compañías ó empresas á quienes se conceda en lo
sucesivo el acarreo ó transporte, por cualesquiera ferrocarril ú otras vías de
comunicación en los precitados tránsitos, que el precio de transporte de las tropas, efectos militares y pertrechos de guerra de las dos repúblicas, será á lo
sumo la mitad del precio ordinario que paguen los pasajeros ó las mercancías
que pasen por dichos caminos de tránsito; quedando entendido que si los concesionarios de privilegios concedidos ya, ó que en lo sucesivo se concedieren
sobre ferrocarriles ú otras vías de comunicación por dichos tránsitos, rehusaren
recibir por la mitad del precio de transporte las tropas, armas, abastos militares
y municiones de los Estados Unidos, el gobierno de éstos no les dispensará la
protección de que hablan los artículos 2o. y So., ni ninguna otra protección.
"Art. 7o. La República Mexicana cede por el presente á los Estados Unidos,
á perpetuidad, y á sus ciudadanos y propiedades, el derecho de vía 6 tránsito al
través del territorio de la República de México, desde las ciudades de Camargo
y Matamoros, ó cualquiera punto com·eniente del Río Grande, en el Estado
de Tamaulipas, por la vía de Monterrey, hasta el puerto de Mazatlán, á la
entrada del golio de California, en el Estado de Sinaloa; y desde el rancho de
Nogales ó cualquier punto conveniente de la línea fronteriza entre la República
de México y los Estados Unidos cerca del 111 ° grado de longitud Oeste de
Greenwich, por la vía de Magdalena y Hermosillo, hasta la ciudad de Guaymas
en el golfo de California, en el Estado de Sonora, por cualquier ferrocarril ó
ruta de comunicación, natural 6 artificial, que exista actualmente ó existiere
ó fuere construído en lo sucesivo, del cual usarán y se servirán en la misma
manera y con iguales condiciones ambas repúblicas y sus respectivos ciudadanos,
reservándose siempre para sí la República Mexicana el derecho de soberanía
que al presente tiene sobre todos los tránsitos mencio~ados en este tratado.
Todas las estipulaciones y reglamentos de todas clases aplicables al derecho de
vía ó tránsito al través del istmo de Tehuantepec y en que han convenido ambas
repúblicas, se hacen por el presente extensivos y aplicables á los precitados trán-

556

sitos ó derechos de vía, exceptuando el derecho de
pertrechos de guerra desde el Rí G d
pasar tropas, provisiones ó
o ran e hasta el golfo de Calif .
"Art
orma
. 80. Conviene asimismo las dos re , .
.
de mercancías, elija el Congreso d l
publicas en que, de la adjunta lista
ducciones naturales, industriales 6 fa~ _os :stados Unidos las que, siendo prodan admitirse para la venta
l
nea as de una de las dos repúblicas pue.
y e consumo en un d l d
'
c1ones de perfecta reciprocidad bien se l
. o . e os os países, bajo condiderecho que fije el Congreso de' l E das rec1_ba libres de derecho, bien con el
M .
os sta os Unidos · p
., d '
exicana adrnitit, los artículos d
' roporuen ose la República
h
e que se trata al más 6di
.
y asta completamente exentos del .
.
m co tipo de derecho
conviene en ello. Su introduc .ómis
dmo, s1 el Congreso de los Estados Unidos
f
c1 n e una á otra d I d
e ecto por los puntos que los b.
d
e as os repúblicas tendrá
f
go 1emos e amb d .
ronteras de las mismas cedidos y co d.d
as es1gnen, en los límites ó
'
nce 1 os para J t , •
por este convenio al través d 1 . tm d
os rans1tos y á perpetuidad
. hasta la' frontera interior
e IS o e Teh
t
'
entre , . uan epec ó desde el golfo de
e.ªl1·rom1a
x1co concediere privilegios semejant á Mtxi~o y los Estados Unidos. Si Méde los precitados tránsitos sobre I es l;ua quiera ~tra nación en los extremos
mar Pacífico, lo hará teniend
os go os de MéXIco y California y sobre el
·
d
.
o en cuenta las mi
d. .
c1ones e reciprocidad que se .
,
smas con 1c1ones y estipulaimponen a los Estad U .
os rudos por los términos
d e este convenio.

Lista de mercanczas,
,
a¿·¡unta al artículo 80.

"Animales de todas clases A d
.
Cacería.-y huevos frescos _:_A ra os y barrotes de hierro, sueltos.-Arroz.1d
.
zogue -Carb6 d
. dr
a as y ahumadas -Casas de
d .
n e pie a.-Cames frescas sa
.
·
ma era d hi
, Chile ó pimiento colorado n·b . y e erro.-Cueros al pelo.-Cuernos . - 1 UJOs y model d
, ·
·
monumentos y botes.- Botes d t d
las os e maquinas grandes edificios
1,
e oasc esyta '
,
os nos de la frontera -Es b
.
manos para la navegación de
b 11 ( •
.
co as y materiales para ha 1
ca a os Bndle Bits).-Fruta f
cer as.-Bocados para
1 ha
.
s rescas, secas y azu
d
.
p anc s para imprimir ó graba
las ·cara as.-T1pos, espacios
·
r, reg
vmetas y f ta d ·
•
'
impresos de todas clases á la rústi
A '
m
e rmpnmir.-Libros
teca y queso.-Mapas geográfic;t- , rc:5.-Madera en bruto y leña.- Manen bruto y labrado.-Máqui
, . y nau cos y planos topográficos.- Márrnol
d
•
nas e mstrumentos de
· ¡
'
e mmas, y para el desarrollo de las artes 1 ~gn~u tura, y para el laboreo
sueltas ó para ser compuestas - P I d . y as ciencias, con todas sus piezas
.
.
a os e tinte -P
d 1 . ,
y cemza.-Plantas árboles y a b t
. .
esca o, a qu1tran, trementina
Sillas de montar-S'omb
dr us os.-P1zarras para techos.- Sal comu'n
·
reros e palma - Es
.les de camero.-Toda clase d
.
tuco (gypsum).-Vegetales.- Piee granos para hacer pan·-Har·ma.- L ana.-

557

�Tocino.-Sebo.-Cuero y efectos de cuero.-Toda clase de tejidos de algodón,

ARTÍCULOS CONVENCIONALES

excepto la llamada manta trigueña.
"Art. 9o. En aplicación de los artículos 14 y 15 del tratado de 5 de Abril de
1831, en el cual se estipuló lo relativo al ejercicio de su religión para los ciudadanos de México, se permitirá á los ciudadanos de los Estados Unidos el
ejercer libremente su religión en México, en público ó en privado, en sus casas
ó en las iglesias y sitios (places) que se destinen al culto, como consecuencia
de la perfecta igualdad y reciprocidad que según dice el segundo artículo de
dicho tratado, sirvió de base al mismo. Podrán comprarse las capillas ó sitios
para el culto público, serán considerados como propiedad de los que las compren, como se compra y se conserva cualquiera otra propiedad, exceptuando de
ello, sin embargo á las comunidades y corporaciones religiosas, á las cuales las
actuales leyes de México han prohibido para siempre el obtener y conservar
toda clase de propiedades. En ningún caso estarán sujetos los ciudadanos de los
Estados Unidos, residentes en México, al pago de empréstitos forzosos.

"Art. 10. En consideración á las precedentes estipulaciones y por vía de compensación á las rentas á que renuncia México permitiendo el transporte de
mercancías libre de derecho por el territorio de la República, conviene el
gobierno de los Estados Unidos en pagar al gobierno de México la suma
de 4.000,000 de duros, dos de los cuales se pagarán inmediatamente después de
canjeadas las ratificaciones de este tratado, y los otros dos millones quedarán en
poder del gobierno de los Estados Unidos, para pagar las reclamaciones de
ciudadanos de los Estados Unidos contra el gobierno de la República Mexicana,
por daños y perjuicios sufridos ya, después de probada la justicia de esas reclamaciones según la ley y el uso de las naciones y los principios de equidad, y se
pagarán las mismas á prorrata, hasta donde lo permita la citada suma de dos
millones, en cumplimiento de una ley que expedirá el Congreso de los Estados
Unidos, para la adjudicación de la misma, y lo restante de esta suma se devolverá á México por los Estados Unidos, en caso de que sobrase algo después del
pago de las reclamaciones reconocidas como justas.
"Art. 11. Este tratado será ratificado por el presidente de los Estados Unidos,
con el consentimiento y consejo del Senado de los Estados Unidos, y por el
presidente de México, en virtud de sus facultades extraordinarias y ejecutivas,
y las respectivas ratificaciones serán canjeadas en la ciudad de Washington,
dentro del preciso término de seis meses, á contar desde la fecha de su firma, ó
antes si fuese posible, ó en el asiento del gobierno constitucional, si el presidente y el Senado de los Estados Unidos hicieren algunas alteraciones ó enmiendas que fuesen aceptadas por el presidente de la República de México.

558

"Por .cuanto, a' causa de la actual guerra civil d
, .
en consideración al estado de d
d
e Mexico, y particularmente
México y los Estados Unidos p esodr en en que se halla la frontera interior de
1
' ue en presentarse oca .
para as fuerzas de las dos Repúblicas obrar
. s10nes en que sea necesario
hacer cumplir estipulaciones de tr t d
de concierto y en cooperación para
en el territorio de una de I d a a ,ºs. y conservar el orden y la seguridad
•
as os repub!Jcas • po ta
h
gu1ente convenio:
'
r nto se a celebrado el si-

"Articu
' lo primero. Si se vi l
al
dos existentes entre Méxºc o larenE gunas de las estipulaciones de los trata
d 1 .
I o y os
stados Unidos ó . li
•
e os cmdadanos de una de las d
, .
' s1 pe grara la seguridad
y el gobierno legítimo y reco ·aºs drepubh:as dentro del territorio de la otra
·
noc1 o e aquella
a·
tivo, hacer cumplir dichas estip 1 .
ó
no pu iere, por cualquier mo.
u ac1ones proveer á
"d
gatono para ese gobierno el recurril' 1
esa segun ad, será oblilo pactado y á conservar el ord
al otro p~ra que le ayude á hacer ejecutar
república donde ocurra tal d edn y a _segu~dad en el territorio de la dicha
,
esor en Y d1scord1a y en
·
es pagara los gastos la na . , d
'
semeJantes casos especia1
.
c1on entro de cuy t . .
mtervención; y si ocurriere al , d
o emtono se haga necesaria tal
las autoridades de ambas ~ esod~den en la frontera de las dos repúblicas
mas mme iatas al punto d d
.
'
ºó
on e existe el desorden
0 b rará n de concierto y en coo
peraa n para arrestar
·
,
que hayan perturbado el orden 'bl"
1
y castigar a los criminales
blicas, y con este objeto pod á pu ico y a seguridad de una de las dos repú,
r arrestarse á los culpabl
"d
es en cualquiera de las
dos republicas y entregárselos á 1
t .
h
as auton acles de la
, bli
ono se aya cometido el crimen. l
I
repu ca en cuyo terrilo relativo á los gastos que
. . a natura eza y carácter de esa intervención
. .
ocasione y á la manera d
,
cnrnmales, serán determinados y regl
d
e arrestar y castigar á dichos
.
amenta os por un
·
partamento eJecutivo de los dos gob'1ernos.
convenio entre el De"Art.
'd 2o. Este convenio será ra ti'f'icado por el p 'd
d
.
res1 ente e los Estados
U m os Y por el presidente d Mé .
.
.
e
x1co en virtud de su f
I d
nanas y eJecutivas, y las respectivas tifº .
s acu ta es extraordide Washington, dentro del preciso: i~c1odnes ~rán canjeadas en la ciudad
f ch d
f'
rmmo e SCIS meses á
ta d
e . a e su irma, 6 antes si fuere osible 6
.
'
con. r esde la
tuc1onal, si el presidente y el Se ~ d Í en el asiento del gobierno constialteraciones ó enmiendas q f na o e os Estados Unidos hicieren algunas
ue uesen aceptadas pore1 pres1'dente de la República
de México".

559

�LAS GENERACIONES ADULTAS BAJO EL ESTUPOR
( Investigación Tentativa)

ANGELES MENOIETA ALATORRE

Academia Mexicana de Sociologia

Prólogo
LAs GENERACIONES CARECEN de perspectivas para juzgar con acierto su problemática inmediata; guiadas por su intuición, eligen caminos dentro de las alternativas que las circunstancias les prestan, pero sufren siempre, bajo la duda,
el temor de no saber cuáles serán los resultados de su elección.

"

En épocas de conflicto o de cambio social, esta preocupación se acentúa ante
las múltiples respuestas a una situación dada. Frente a los hechos más espectaculares suelen haber visionarias de pronóstico reservado, en tanto que otros
estudian los diversos elementos de juicio para revisar los hechos, concatenar
relaciones, explicar las incidencias dentro de la movilidad social, con el objeto
de llegar al conocimiento del fenómeno estudiado. Dentro de este segundo menester, se circunscribe esta tentativa de investigación.
La rebelión de los jóvenes es fenómeno social que parece haber alcanzado
-de pronto..- los primeros planos en la historia, a partir de la segunda mitad
del siglo XX. El movimiento ha provocado reacciones y alteraciones: 1) en la
tabla axiológica de valores y por lo tanto en la conducta; 2) en la formación
de la conciencia crítica de las nuevas generaciones y por lo tanto en la tradición;
3) en la estructura de las instituciones y los gobiernos o sea en las sociedades
establecidas, y 4) en las relaciones familiares, creando una situación de confücto.
El fenómeno de la rebeldía estudiantil ha sido sometido a estudios, para
defenderse, atacarse, calumniarse y puesto a examen público, en cambio,

561
H36

�acaece que la respuesta de los adultos no ha sido tema de reflexión. Existen,
claro, consideraciones aisladas que han expuesto sus opiniones como dueñas
de la verdad, pero no se ha sometido la respuesta adulta a un análisis comparativo o por lo menos a un intento de presentar las diversas actitudes dentro
de una panorámica general.
A priori, se advierte un denominador común de la respuesta adulta frente a
la rebelión de los jóvenes: la del estupor.
Más allá de los límites del patemalismo, la conmiseración o el perdón, incluida la iracundia o la aparente indiferencia que funciona so capa de disfraz, los
adultos han sido sobrecogidos de miedo pánico, han sufrido el trastorno de
sus conciencias y devienen en la preocupación angustiosa.
Zarandeados, vituperados, agobiados bajo el peso de las acusaciones, que
han aceptado bajo un increíble sentimiento de culpabilidad, la generación
adulta parece haber quedado sin palabras.
Esta es una breve revisión -con apoyo documental- de las dinrsas reacciones y actitudes de la generación adulta frente a la rebelión de la juventud.

l. La rebeldía de la juventud

,,

A partir de la segunda mitad del siglo XX, como consecuencia de la acción
desmoralizador~ de dos grandes guerras mundiales, del desarrollo técnicoindustrial y el principio de la era atómica que se inicia en forma violenta Y
destructiva, amén de los problemas pal'ticulares de los pueblos como la descolonización, la "puesta en duda" de los valores de la tradición y de la corrosiva desacralización, se origina una protesta juvenil que asume las formas
más diversas, desde la agresión, la violencia o la evasión, hasta las formas más
sutiles par-a lograr adeptas que toman nombres extraños: politización, aggiornamiento, concientización.
Este fenómeno que se levanta fundamentalmente contra el orden constituido,
el establishment, alcanza los primeros planos en la conciencia pública de los
pueblos y parece dejar atrás otras protestas de injusticia como la situación de
fa mujer, el conflicto racial y la colonización. Digo que solamente parece,
habida cuenta de que basta reflexionar un poco para advertir que los problemas de un período transitorio, como es la juventud, no podrán ser más importantes que la protesta contra injusticias permanentes y seculares.1
1

Por ejemplo, el "poder Negro" tiene en jaque a la sociedad norteamericana. La

562

La rebelión juvenil comenzó a manifestarse por medio de una serie de actitudes Y costumbres estrafalarias meramente superficiales como: apasionamiento
por la música estridente, símbolos "sicodélicos", modas extravagantes y mística oriental, para asumir caracteres graves como ruptura contra las normas
morales de los pueblos y llegar a la violencia contra las instituciones y la autodestrucción evadiendo la realidad por medio de la drogación.
En un mundo de odio, de agresividad comercial, la bandera del amor sin
discriminación de religión, sexo, categoría social, obtuvo simpatizadores y adeptos. To~o lo que _n:,cesitas es amor "Ali you need is love", decían los Beatles y
la canc1on se rep1tio en boca de todos los jóvenes y fue traducida a todos los
idiomas.
Aparte de los motivos sociales apuntados, ¿ a qué se debió esa corriente
gigantesca que encontró prosélitas en todas las capitales del mundo? Podría
responderse que a los efectos de los medios de información y a la publicidad
pero yo considero que hubo algo más: una campaña muy inteligente sobre eÍ
núcleo básico de la sociedad occidental.
Fue en la familia donde la rebeldía juvenil asumió los caracteres más de~oledores; se puso en entredicho la autoridad moral, se rompieron los tabúes
unpuestos por las costumbres adoptando una actitud previsor-a y crítica. No
hubo perdón, ni compasión, ni generosidad para juzgar a la sociedad adulta
de la que formaban parte los padres. Así es fácil entender que este movimiento
se expandiera con virulencia explosiva a todos los otros aspectos de la comunidad, como las escuelas y universidades, el enfrentamiento al orden institucional y la autoridad pública.
Inmediatamente apareció una gigantesca bibliografía, elaborada por los autores, generalmente sobre este fenómeno social.2

"Revolución Africana" ha emancipado a cerca de 200 millones de seres humanos entre
1946 Y 1963 y ha dado lugar a 28 Estados nuevos.
(Ver: Ziégler: Sicología de la nueva Africa).
En cuanto a la situación de la mujer, que ya soñaba A. Caso, véase el Boletín documental sobre la mujer publicado por la C.I.D.A.L., de Cuernavaca y las conclusiones
del Seminario sobre la educación cívica y política de la mujer" celebrado en Helsinki.
( agosto 1967).
• Bell and Kristol Confrontation: Basic Books, Inc. Hopkins, Jerry: El libro hippie.
Ed. Brújula. Medicine de France: Juventud drogadicta. Sabater, Tomas. Los delincuentes jóvenes. Editorial Hispano Europea. Juventud inadaptada, una acusación. Editorial Nova Herrando. Gamoneda. Los jóvenes. Ed. Everest. Fullat. La juventud actual,
nuestro futuro. Ed. Nova Terra. López lbor. Rebeldes. Ed. Rialp. Paloczi-Harvath.
La juventud, esperanza del Mundo. Ed. Plaza &amp; Janés. Zcinden. Problemas de la
juventud de hoy. Folia Humanistica. Sierra Partida, A.: Raíz y razón de los problemas
juveniles. Ed. Memphis. Problemas de la juventud contemporánea. Frente Renovador

563

�El joven, huérfano del mundo, desecho de la sociedad de consumo
• repetl· d as h asta .el . cansancio para lograr
Las frases de la protesta juvenil,
verosimilitud, fijan las antenas para orientar el movmuento.
.
"Salud, hijo de papito y del Seguro Social. S~lu:,f de:ec:e~ ~~:;:.~ie!:! de~
consumo. Permítame presentarme: Jacquot, u r an
las aulas
letrero francés ( Gaourion. Los padres) En pancartas y ~~~.os, en
y
. ·¡es mexica
· nos·· "·1 Muera la momiza ..
los volantes estud1anti
,
.
·
· ·6 C el tabu
Naturalmente "lo sagrado" del matrimoruo se su1eta a rdev1S1 n.l ;pecetáculo
.,
d
tropel a ver el acto sagra O en e
sexual y los Jovenes acu en en
1
.
. . "la pareja:
.
"Cal ta" No hay tal amor en e matnmoruo.
representativo
. ~u ·
as" (Régine Gabbey). La püdora anticonflorecimiento o asfoua de dos person
.
.
ogánuco es sustituido en
. unidad y el matnmoruo mon
1
ceptiva provoca ª mm
.
M, •
por las "collectifs" o
, ·ca -hay también en ex.1coEuropa y en Norteamen
.
"Kibbouts ni centros de
"comunas". Habían aparecido en Dmamarca, n~ son
ara formar nue-

~::\=::

amor libre, sino familias células qu: b~~~
iuerz.a para vivir"
vas unidades de las que esperan mas I r '
l Ob
teur) "Son 1·6venes
.
"M .
. de quince" Le Nouve
serva
.
'
(Guy S1tbon.:
atnmo~o. ·es ni dro adictos ni pervertidos, pero quieren
1
tienen trabaJo, no son m hipp. ' .
gd' .
¡' (!bid. Sitbon) . En México,
ue no sea el matrunoruo tra ic1ona
otra cosa q
.
E 'lsi ( 1971) la presencia de una comuna
una reportera mforma en xce or en
din . ( y patética)
en la cual uno de sus miembros expresa su más extraor ana
la a eaven tura, cuando desnudo frente a su pareja siente que ha superado
gr
sión sexual.

. .

.
•d d
Cunde el desasosiego en las escuelas y uruvers1 ;
siguen éxito en Aleman_ia, F~ncia, Ja~n, Esta os
Bretaña, Argentina, Brasil, Chile y MéXICO.

Los moV1ID1entos con-

esU .d

ru os,
,

Holanda Gran
,

"Continúa el combate en la Universidad" (Be~not: L Express) co~t=
.
"
och
los estudiantes de Soc10\og1a que sean revo
,
cita curiosa: No repr . o a tán
1 d tados Disciplina joven, desmemus estudios es
ma
ap
·
lo son, porque s
S . 1 , no ha conseguido encontrar su
brada entre varias tendencias, la ocio og1a
una disciplina aguafundamento teórico, nadie quiere acogerla en su seno, es

.

ª

fiestas".

La.";:

ión d, una contracultura. W. Sawin, Thompson.
Estudiantil. Rosza~, ~eodore.
ía del movimiento estudiantil, véase obras de:
.Al borde de la Hutona. Para la td
g
•
C hn Bendit Encuesta Gallup y
p 1 Sartre ent:rev1s tas con o
,
Herbert Marcuse, Jean au
. '
. 1 d la 1·uventud El papel d, la juventud
· d J ¡ Foro mternaciona e
·
C
sobre todo la Memona e
nizado por Arte y Cultura, A. •
,n la sociedad contemporánea. Ed. Coparmex., orga
México, 1969.

· 564

En cada pueblo, se enlaza con los acontecimientos que más duelen. En Estados Unidos, es la oposición a la guerra de Vietnam y el deseo de suavizar la
pugna racial ("Crisis en Columbia", Public Opinion Quarterly). "Los profesores han asumido un rol principal en el proyecto de llevar a los estudiantes
negros al interior del campus" ("La generación 69 y los años violentos", Newsweek). Se insiste en llegar a la Universidad crítica (Nacimiento de la universidad crítica. Gausseen) .
Viene después el enfrentamiento al poder constituido. Comienza el verano
sangriento en París, Francia. El presidente Charles de Gaulle dice sí a las reformas universitarias y no a la ola de desórdenes mientras cuatro millones de
obreros en huelga miran cómo el Parlamento da un voto de censura al gobierno .
En México acaece otro hecho penoso, en Tlatelolco, el 2 de octubre un poco
antes de las Olimpiadas, acontecimiento estudiado hasta el momento en forma
parcial, por silencio de la parte acusada [Sombras de Berlín ('36) en México
('68), Spitzer y Cohen], (La noche de Tlatelolco. E. Poniatowska. Ed. Era).
La participación de miles de jóvenes inocentes o engañados que fue disuelta
con las armas provocó una profunda herida en la conciencia pública, la cual
se mantiene a flor de piel por no haberse esclarecido los hechos.
En las IX Jornadas Pro Juventud --0rientaci6n vocacional y capacita~ión
profesional- realizadas en Querétaro, en mayo de 1971, se publicó uno de los
mejores artículos sobre las características de la juventud, para intentar un esbozo de marcos conceptuales del fenómeno juvenil que agrupen, interrelacionen y jerarquicen tantos y tan valiosos datos y manifestaciones aparentemente
aislados emanados de estudios sociales, económicos y culturales. Ahí se intenta
un perfil de la cultura juvenil con estos rasgos:
a) optimismo, los jóvenes se mueven por ideales y conceptos capaces de
suscitar su emotividad; b) apasionamiento; c) osadía; d) generosidad; e) mnovación y f) afán de justicia.
Sus características negativas son: a) radicalismo; b) irreflexión; c) sugestibilidad; d) personalismo; e) desorientación; f) criticismo; g) rebeldía; h) condenación -el gran avance técnico acentuó las injusticias sociales y el desorden
moral, lo cual parece haber fructificado en una filosofía de la destrucción,
resultado quizá de la filosofía existencialista-; i) estridentismo, y j) antiautoritarismo.

Y concluye el autor, Alejandro Phelts Rodríguez "nosotros pudimos llegar
a pensar, que la juventud estaría más bien orgullosa de una civilización que
ha llegado a lo más profundo del océano, haciéndolo habitable por largo tiempo, que ha permitido al hombre poner su pie en la Luna y ha descubierto los

565

�secretos del átomo. Sin embargo, nuestra juventu?, ~uizá con más fina apreciación de las situaciones, siente la tremenda. des1lus1ón de encontrarse presa
en las redes de esa civilización"·ª

Las di/erentes reacciones psíquicas y actitudes soc~ales de la generaci6n
adulta frente a la rebeldía de la Jttventud

El ob1'eto de este estudio -y como tal de carácter imparcial- es llegar a sugelanteo formal del problema que nos
rir lineamientos par~. la esftruc~urahiop6~ is tesis de interpretación sobre la
ocupa el cual perrmtrrá orrnu ar
es o
investigación documentada -testimonial- de los hechos.
, .
.
. el perfil psicosocial recurrimos a la forma esquemattca.
.Para preasar
meJor
ASPECTOS DEL PERFIL PSICOSOCIAL DE LA GENERACIÓN
ADULTA FRENTE A LA REBELD1A DE LOS JOVENES
Hecho

Reacci6n emocional

Extrañeza
Asombro
Turbación
Sorpresa
Desconcierto o confusión
Inquietud
Aturdimiento
Pesadumbre
Espanto
Fascinación
Conmoción
Rechazo
Estupefacción
Ira

Actitud social

Denominador
común

tolerancia
escepticismo
falsa indiferencia
actitud nervisora
llamamiento al diálogo
preocupación
asombro
actitud abrumada
autocondenáción
romanticismo a ultranza

(alabanza)
sentimiento
de culpabilidad
toma de conciencia
protesta
represión

(Más dos formas bipolares, por Condiciones sociales específicas) ·
,
M
de 1971 "La ju• IX Jornadas ProJuventud. Memoria. Estado de Que~etaro;, ayo
,
.
.
a
la
organización
de
nuestro
tlempo
•
ventud, d esaf10 crea0 vo

566

l. Tolerancia (reacción atenuada de extrañeza)
La actitud tolerante y asaz compasiva, ha sido la menos violenta de las
reacciones de los adultos. Se apoya en la creencia de que subsiste la lucha
generacional, la cual debido a la rapidez del cambio social provoca un enfrentamiento más drástico con la tabla axiológica de la tradición. Como en la tolerancia, hay implícita una conciencia de superioridad que magnifica a la
generación adulta; esta actitud es una de las que más hiere a la juventud
violenta por el paternalismo que encierra.

2. Escepticismo (asombro)
Es una respuesta típicamente adulta, del que se considera inmune y ya está
en la otra orilla. La experiencia parece dar una confianza de inmunidad. Se
duda de la posibilidad de un cambio radical. No se niegan los hechos, sino su
eficacia. Dice Duverger: "Salvo en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial,
no se habían levantado barricadas en París desde 1871" y adelante "hay un
doble error que cometen por un lado los discípulos de Herbert Marcuse y por
el otro los marxistas ortodoxos. Los primeros creen que el fermento constituido por los estudiantes o los grupos marginales, modificarán las instituciones
superdesarrolladas: los segundos se equivocan al creer que basta la actividad de
estas organizaciones. Son los jóvenes un detonador eficaz pero sin explosivo
suficiente" ( La revuelta de la juventud).

3. Falsa indiferencia (turbación)
Aparenta desdén, pero es una actitud tensa, de visible turbaci6n. Los cantos
de los jóvenes -según Platón una forma peligrosa de enajenación mental, hoy
comprobada-y su música, tienen letrillas repetidas (slogans) una de las cuales dice "déjalos ser" ( Let it be); pues bien, los adultos parecen acatar esa
súplica, pero es aparente: hay encono, rabia contenida o egoísmo contumaz; la
prueba de ello es que mantienen esa actitud solamente mientras no atañe a sus
vidas particulares o a sus propiedades.

4. Actitud nervisora (sorpresa)
Es una respuesta serena, científica, típicamente intelectual. Se inclina a
estudiar el problema como reacción a la sorpresa de una situación de cambio.
En México baste mencionar los estudios del Primer Foro Internacional de la Juventud organizado p&lt;;&gt;r Arte y Cultura, A. C. (en mayo de 1969) ; del Seminario

567

�Interamericano de Educación y Comunicaciones sociales (efectuado en mayo
de 1971 y en el cual se estudia la educación liberadora contra la comunicación
enajenante) , y las Jornadas Pro Juventud; realizadas en varias ciudades del
país. Material de estudio riquísimo lo constituyen los artículos de fondo de
las publicaciones diarias.

5. Llamamiento a la cordura y al diálogo (desconcierto)
Generalmente las asociaciones culturales, los funcionar-ios públicos, los rectores de las universidades y los escritores han hecho llamamientos sensatos
cuando los movimientos juveniles han llegado a situaciones graves. Recordamos el dramático llamado del lunes 9 de septiembre de 1968, del Rector e
ingeniero Javier Barros Sierra, un poco antes de la ocupación militar de la
Ciudad Universitaria en la ciudad de México.
6. Preocupación (inquietud)
En septiembre de 1971 se realizó por primera vez en la República Mexicana
un festival de música moderna ( Avándaro, Estado de México), que concentró
a una multitud calculada en 150,000 jóvenes en 50,000 metros cuadrados.
Una ola de protestas se levantó por este hecho, algunos precisando que esa
protesta hueca no tenía relación alguna con los sucesos del 68; otros, enlazando este asunto con la "norteamericanización" de la sociedad mexicana.
Independientemente de los comentarios, la realidad fue que en una noche de
música hubo consumo de drogas y nudismo.
"Nos preocupa profundamente lo que ocurrió esta semana en Avándaro.
Los jóvenes de hoy configuran su vida con elementos diversos a los que correspondieron a la generación adulta. Ello quizá produce una falta de entendimiento, pero no ha de causar la condena de sus hábitos y sus costumbres sólo
porque son ininteligibles.
"En este caso se advierte una "Imitación" irracional, extralógica, de reuniones
musicales semejantes, originadas en Inglaterra y los Estados Unidos. Se la
repite aquí mecánicamente. Priva el mercantilismo en la organización. Es tiempo de que piensen los jóvenes en el grave daño, el perjuicio acaso irreparable.
Es hora de que se den cuenta de que se les maquiniza en actos que quieren
ser simbólicos de antimaquinización" (Excélsior, 13 de agosto de 1971) .
7. Aturdimiento (asombro)
"En algunos profesores y estudiantes, se produjo una reacción de azoramiento total" (Dra. Paula Gómez Alonso Tlatelolco 68, p. 266).
568

8. Actitud abrumada (pesadumbre)
A menudo, la rebelión o la protesta de los jóvenes, sobre todo de los adolescentes, asume una actitud extrema: el suicidio. Se ha interpretado como un
acto para llamar la atención, pero hay algo más: el adolescente toma conciencia de sí mismo oponiéndose al pobre ( El suicidio de los adolescentes) ;
pero adult~ ante ese _hecho se encuentra "inmerso en una contradicción que
se qwere olvidar: la vida desemboca en la muerte".

:1

. ~'Los psicólogos han demostrado la importancia del despliegue de la agresividad del padre ante sus hijos -teoría en la que no estamos de acuerdopues si ~I padre nunca es agresivo el niño nunca se siente protegido. . No serí~
necesario que esta agresividad se pudiera manifestar de otra manera,&lt;: y mejor,
que sobre el volante de un auto? (los niños adornan esto: 'Más rápido papá.
oh, sí, más rápido, pásalo') . Después de la rebelión contra los padres .;eremo:
la de los padres? Después de la hora del padre abrumado debería ve~ir la del
p~dre rebelado":, Un juicio excesivo: la dimisión del padre pero la preocupac1on toma tamb1en el lugar de los jóvenes.
Los escritores advierten y denuncian el "Riesgo actual de la sociedad: Suicidio e~stencial", para los que se niegan a aceptar el cambio: "una sociedad,
cualquiera, que pror,rogue agónicamente el mito de la conciencia objetiva
para degradar la experiencia visionaria, de hecho cometería un suicidio
existencial".4
9. Autocondenación (espanto)
Una perturbación grave, crítica, ha aceptado la incriminación que ha hecho
la juventud a la generación adulta. Estos, han rasgado sus vestiduras.
Dice la lógica que uno de los sofismas consiste en presentar como verdadero
lo que es falso. La experiencia conmovedora de los adultos, condenándose a
sí mismo, ha sido una de las dimisiones más arrasadoras. Los adultos han admitido que ellos son los culpables de las guer-ras -aunque por supuesto han sido
en su mayoría víctimas inocentes de la maquinación de los trust de los
mercaderes de la sangre y de los grupos bélicos de los pueblos-; han admitido
ser autores de la sociedad de consumo y de la agresividad económica. Aceptan
su culpabilidad en los asuntos de las cámaras de gas, de Hiroshima y de
Vietnam y hasta de Biafra o Pakistán. Se sienten copartícipes de estos actos,

• PIAZZA, Lurs GUILLERMO, "Suicidio existencial" Excélsior. 21 de septiembre de
1971 (a propósito del happening de Avándaro) .

569

�sin advertir que son víctimas, como los pueblos del mundo, de los complots
esclavistas.
Conscientes de un sentimiento de culpabilidad -que no sé por qué llevamos
los seres humanos como una carga maldita-, se acumula el proceso de minusvalía que termina en la confesión.
Confeso el adulto, el joven se siente con causa justa y santa. Así se ha
llegado a un mundo sin perdón.
Esta aceptación claudicante, en la cual los hijos son rebeldes "con causa",
provoca la liberación del remordimiento del adulto, pero daña cruelmente la
conciencia juvenil al justificar implícitamente su conducta.
Como me he referido a la película Rebeldes sin causa que dio comienzo,
en gran parte, a la revisión sicológica entre las relaciones de padres e hijos,
conviene referirnos a cierta conjura deliberada para transformar la realidad
social. Baste citar, por ejemplo, los crímenes cometidos por los hippies de la
comuna de Mason, en California, E. U., que horrorizaron al mundo y posteriormente la filmación de una película -Joe- en la cual se cambian
todos los papeles y son los adultos los que hacen una cacería sangrienta para

que ,llegó
al sacrificio
JI
.
ose de 1a Colma)
. Y que eva con gracia el terrible peso de tener razón"

(J

Se refiere a los jóvenes que estuvieron can
arrebatados de pasión Pero e t
11
tando en Tiatelolco, ingenuos
.
·
n re e os estaban ta b'' 1
'
cend1ado camiones hecho "e
. .
m ien os que habían in'
xprop1ac1ones" rob d
1
~
a muchos; también los que hab' 11 d '
a o a os companeros, golpeado
ian ena o a la ciudad d . 1
as
compañeras
que
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dieran
"
.
.
e msu tos y exigido a
1
servicio sexual" cuando tab
en 1os recintos universitarios J t
,
.
es an acantonados
,
· un a 1os lideres hm ·
1
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adoctrinado
en
diversas
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.
p1os
y
os adultos que los
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causas, unaonaba un "
d f
se . a puesto en claro entre la conciencia (iblica
~,ar e ondo" que no
el Juego aquella multitud insens ta?
p
. ¿A qwen le estaba haciendo

°

a .

Pero lo cierto es que nadie esca , a la f . . ,
juvenil, convencida ingenuamente :
ue ascma~io~ de aquella concentración
iba a modificar mácicam
. . q. . su movlffilento -hecho de cantostrallada -inclusive ºpor seunste l~s InJufstmas sociales. y ante la juventud amemismos rancot' d
.
1
yo misma, dejó de levantar los ~
#ira ores en oquec1dos- nadie, ni
punos en sena! de protesta C
1 .
gunos h echos empiezan a aclararse 1 .
.
. on e tiempo, alpiar la dimisión de sus ideó) .
a misma Juventud ha tenido que contemaceptación de sus propias liJ~~io::ugna entre los líderes y la conmovedora

t

presentar a los jóvenes como víctimas.ª
11. Sentimiento de culpabilidad (conmoción)

10. Romanticismo a ultranza (fascinación)
No es difícil entender la más conmovedora de las reacciones del adulto: su
entrega a las causas de la juventud para rescatar el naufragio de la propia.
Patéticamente es la actitud que causa mayor burla entre los jóvenes. El adulto
asume, desde la melancólica añoranza de su propia juventud, una franca renunciación a la reflexión. Una época de la vida. sobrevalorada por su filosofía insensata, provoca la franca claudicación del adulto que pasa emocionado a la
otra orilla.
Justifica el adulto su actitud, con la presencia de la juventud honesta. Deja
el temor ("A los 40 años siempre nos parecemos a nuestro padre" André Malraux) y dedica alabanzas: "La más hermosa generación que ha dado México

¿ Quiénes son los culpables de la rebelión de 1 •
?
los depredadores sino los ideó)
L .
a Juventud . : los adultos. Pero no
,
ogos. a Juventud a pesar d
'd 1·
Han sido siempre I
d
'
e su i ea ismo, carece
de reflexión.
E.
1
os pensa ores los que levanta I b d
Jemp os: la juventud francesa de 1789 t , ·1 .
1
n as an eras.
adultos; los jóvenes comunistas de 1917 1 ema e ~pu so de los enciclopedistas
los muchachos que logran la autonomí~ ~: ~:nsa~1ent?s de Ma~ y de En_gels;
que los adultos les regalaron la 'd . 1
• 1:1mvers1dad Nacional confiesan
.
I ea, e monmiento actual f
b
e1 existencialismo filosófico y' postenormente,
.
sus Ma
ases en
en las ideas deiene
Sartre
y otros.
•
reuse

Luego es lógico pensar en ese sentimiento de culpabilidad intelectual.

12. Toma de conciencia (rechazo)
• Conviene precisar que, dentro de la imparcialidad de este ensayo, se presentan
indistintamente las diversas formas de la rebeldía juvenil, desde los movimientos violentos, los hippies, las protestas estudiantiles y las convencidas de buena fe, hasta los
aspectos más censurables.
Asimismo, para prestar met6dicamcnte las diversas actitudes sociales de los grupos
adultos, se incluyen acontecimientos que no están citados cronológicamente.

570

Podría
llamarse a esta actitu
• d bp1ca
, . "concientizaci6n" de los adult F
1
ma e grupo de los que no están de acuerd
h
os. ordose al riesgo de ser ·uz ados co
~ a rec azar los ataques, enfrentánlos que se deciden a ~n!r los pu::sd::r;;ilt::•í::rrados o conservadores. Son

571

�Ross Toole, profesor de Historia en la Universidad de Montana, dice que está
fastidiado de los niños consentidos: "Tengo 49 años. Tendré todos esos años
y me costó mucho trabajo llegar adonde he llegado (no muy lejos que digamos) . Me crié en la depresión; perdí cuatro años en la guerra; sé lo que es
el sudor; soy un hombre liberal, normal y estoy harto de los hippies, cansado
de buscar entendimientos. El mayor error de los adultos es la abdicación de
su deber, su pusilánime capitulación ante los jóvenes" (Billings Gazette. Broad-

de 1971" R
d 11 ·
lai.ar. Juni:vde e197~~ti~::; ~:7:c~i; y Servicio: de Alfonso Pérez de Sajunio? Programa 24 horas d l 18 d . ~as ,Que hubo detrás del 10 d,
• e
e JUDlo de 1971.

Dos formas bipolares:
La actitud del padre y la reacción de la madre

way, 1970).

13. Estupefacción (protesta y dimisión)
Se ha admitido como un hecho, que los estudiantes han encontrado apoyo
irrestricto en sus maestros. Esto no es del todo cierto. Ha habido dimisiones,
protestas y sufrimiento. Me consta, por ejemplo, la amarga decepción de muchos maestros que han sido sorprendidos ante la acusación de sus alumnos,
los cuales han puesto en tela de juicio su labor docente. Otros han sentido
como una porfanación, los hechos impublicables que han ocurrido en el recinto sagrado de las aulas, como otra desacralización. Algunos han apresurado
sus jubilaciones o han renunciado a sus puestos, frente a los insultos que
proliferan en los muros y pizarrones. Me consta también de los que han sufrido daños irreparables en su salud y han sido perturbados en su vida emocional. Algunos han padecido infartos ante las armas empuñadas o el asesinato
de las jóvenes dentro de los planteles. A los que han sido amenazados o
coaccionados, se les ha presentado un grave problema moral. Los rectores
han sido soezmente injuriados y uno murió a temprana edad. Un procurador
de la República dimitió y el gobernador del Estado de Nuevo León presentó
su renuncia antes de firmar una ley que estaba contra sus convicciones.
14. Ira (represión)

Los que tienen autoridad frente a los jóvenes han asumido tres actitudes
subsecuentes: buscar el entendimiento, adoptar una actitud firme y, finalmente,
asumir una energía total. Esto ha sucedido en muchos hogares y también en
la autoridad civil.
Respecto a la represión oficial de 1968, remito al lector a los informes do-

Muchos padres, que naturalmente a no so .
.
manera violenta acentuand
.
y
n Jóvenes, han reaccionado de
más que t,
o _precisamente aquello que irrita a los hijos: "Valgo
u, aunque no sea Joven" arec d .
.
en un mundo de poderoso . t p
e ec": con su actitud de triunfadores
s m ereses económicos. es 1 •
, •
padre depredador y del macho abUSiVO.
.
·
a unagen t1pica del
En cambio, aunque en forro
r bl
la madre ha sido complacienteª exp ica ef por su situación en el mundo social,
y a veces rancamente co
'd "Ell
de ellos" Se ha ¡·
nvenci a.
as están
de parte
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.
.
.
n a iac o con 1os muchachos
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porque sa n bien lo que
.
vim1ento e 8 ellas die
d.
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tas, arrojaron cántaros de a
l
'
ron mero en as colecmuchachos.
gua a os granaderos en Tlatelolco y ocultaron a los
Esta es u na s1·tuac1on
., parecida a las de otros pueblos "El pad
ás
m ese patriarca solemne y autoritario
. .
.
. re ya no es
plina de sus hijos. La función
~ue Vlgl~a con mano firme la discidel mandato a la del testim . pa~rna está ~voluc1onando para pasar de la era
ya no es el , .
ay una evidente revolución discreta el padre
del padre). umco maestro (Torroguy de Quéretain: Un juicio, excesivo

º1::º·

Una aguda
· ' apasiona
· da explicación sociológica pod , d
. . y q mza
.
estos moVlffiientos, el regreso a la " d
.
,,
na a vertir en
muchos jóvenes y la vuelto a un ''ma:r:~;:~sc:iatri:;10 ide~l d~ vida de
de la mujer en algunos pueblos.
o agresivo e la vida

La situación en los centros educativos

cumentales:

La juventud ha contado también con la alianza casi total d
y de los psicólogos.
e sus maestros

"Relación de los hechos de julio a octubre de 1968", Revista de la U niversidad Vol. XXIII No. l. Revista ,Por qué?, Octubre 4 de 1968, "El 10 junio

"El combate continúa en la Universidad" (Be
porque la reforma a la universidad francesa
hnnlolt Gerard, L'Express) ;
no se a evado a cabo; "Arden

572

573

�los liceos" (René Backman, L'Express) y los críticos francesse, estudian el
problema de Estados Unidos de América: "Norteamérica, país de pioneros
que han triunfado, se pregunta sobre el sentido de la aventura moderna y descubre que la prosperidad no asegura la felicidad" ("¿Por qué los j6venes rechazan el 'sistema'?"; Michel Drancourt. Rev. Réalités) y una advertencia
temible: "seguramente una cosa es cierta: el 'orden' no será restaurado
completamente en la Universidad". ( El nacimiento de la Universidad crítica
F. Gausseen. Le Monde) Este pron6stico encuentra en Latinoamérica otra
situaci6n gravísima, según estadísticas de la ONU y el severo estudio de los
investigadores Gurrieri, Torres-Rivas, Janette González y Elio de la Vega.
Estudios sobre la juventud marginal l; tinoamericana: de cada cien estudiantes que ingresan a las Universidades, solamente cinco salen con útulo, o
sea que hay una deserci6n de 95%.
La sociolog!a como escuela de revoluci6n

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

Oficina de Análisis de la Informa . , d
.
.,
UNAM ( textos de problemas a::ém:!: Drre:c~on General de I~,forrnaci6n,
en el mundo).
Y políticos de la educac1on superior
GAOURIAN, COLETIE. "Los pad res" ' L'Express, diciembre, 1968.

Como comentario marginal, pero relacionado con el problema de la juventud
visto desde el ángulo sociol6gico, hay que advertir que el estudio de la so¡
ciología ha sido acusado como fuente de revoluci6n.

BARTON) Au.EN. "Cns1s
.. en Columbia" p br
1968.
' u ic

Una circular ministerial en Francia a raíz de los acontecimientos del llamado
verano sangriento, suprimi6 la sociología como disciplina aut6noma de la enseñanza superior, con intenciones francamente represivas, pues los hombres
del orden la consideran como escuela de revoluci6n, ya que fue el origen del
movimiento de mayo de 1968. (Bennot: El combate continúa en la Universidad) . Alfred Suavy en su libro La rebeli6n de los j6venes ataca a los soci6logos
por haber sido los más sorprendidos de la explosi6n juvenil.

BENNOT' GERARO. "El combate continua
. , en la Univer.:idad" L'E p
.
~
,
x ress, mayo,

Conclusi6n

El breve análisis sobre las reacciones psíquicas y las actitudes sociales de la
generación adulta frente a la rebeldía de la juventud, han permitido observar
las diferentes formas de perturbaci6n mental que los adultos han sufrido. Ante
los aspectos de la protesta de los j6venes, generalmente ininteligibles, ha funcionado un común denominador: el estupor.
Esta investigaci6n documental se ha reducido a dar testimonio de un movimiento que modificará -para bien o para mal- las estructuras sociales del

o pinion

Quarterly, otoño de

1969

GAUSSEEN
FREOENUC. "El nacimiento
. .
. . 19,68
de la Universidad crítica", L e M ond e,
Jumo,
.
"La generaci6n 69 y los años violentos"' Newsweek, 23 JUOlO
. . de 1969.
SPITZER,
'68) " JoHN
R , v CoHF.N, HARVEY. " Sombras de Berlín ('36) en México
(
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DuvEROER
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, MAuRJcE, "La revuelta de la juventud". Le Nouuel Observateur.
Pans, mayo, 1968.
BACKMAN, RENÉ. "Arden los liceos". L'Express, Pans,
, 1969.

Instituto de Promoci6n y Servicio, A. C.

mundo contemporáneo.
( textos traducidos)
San Angel, México, D. F., septiembre de 1971.

574

575

�GUY SrrBON, encuesta de Suzanne Brogger "Matrimonio de quince" ( traducido
por Ma. Luisa !caza), Le Nouvel Observateur, septiembre, 1969.
MrcHEL DRANcOURT. "¿Por qué los jóvenes rechazan el 'sistema'?" Réalités
Revue de París, julio, 1970.
GABBEY RÉGINE. "La pareja: Florecimiento y asfixia de dos personas", Réalités
Revue de París, enero, 1971.
TARGOWLA OuvraR. "El suicidio de los adolescentes. El grito de una juventud
desorientada" Hebdo. T. C. Témoignage Chrétien, no. 1384, trad., Ma. Luisa

!caza.

UN NUEVO ASPECTO DE LA REFORMA EN Mf.XICO

DR. RICHARD A. JOHNSON,
Ex Cónsul de los EU en Monterrey.
(Traducción del Lic. Alberto García G6mez).

ToRROGUY DE QuÉRETAIN. "Un juicio excesivo: la dimisión del padre", Réalités Revue de París, noviembre, 1970.
Comentario de Edmé Domínguez a "la rebelión de los jóvenes" de
SuAVY, Ed. Calmann-Levy, 1970.

Al.FREO

Estudios de las Universidades Latinoamericanas para el Primer Congreso Latinoamericano de Orientación. UNAM, México, 1970.

Nota: La bibliografía sobre la realidad mexicana está incluida dentro del
texto.

HACE YA CERCA de treinta años que Richard Patee hizo un comentario de mi
libro acerca de la Revolución Mexicana de Ayutla en la Revista Hispanoamericana de Historia (Hispanic American Historical Review). Se lamentaba
de que yo "había sido seducido por el liberalismo". Para entonces, esta crítica
me pareció regocijante, debido a mi convicción de que la tolerancia y la
validez filosófica del liberalismo podrían proteger la objetividad del trabajo
de un historiador.
Hoy, acepto la validez básica del cargo, pero seguiría negando aún el que
la mayoría de mis contemporáneos y yo fuimos seducidos. Más bien, fuimos
condicionados a una incuestionable aceptación de las verdades del liberalismo
y de la posibilidad de escribir una historia aceptable; si bien, así condicionada. Todos nosotros, desde luego, vimos claramente que los historiadores
marxistas y clericales, no podrían alcanzar objetividad a expensas de sus
convicciones. Yo -y sospecho que la mayoría de mis contemporáneos también-, fracasé en ver la viga en mis propios ojos.
Aun entonces nadie soñó con alcanzar una absoluta objetividad. Lo que
sucedió y sigue sucediendo fue el grado conseguido: la relatividad del éxito
en los esfuerzos para divorciar preconcepciones, ideologías y creencias propias
de un día, de las valoraciones históricas. El propósito de este ensayo es el de
sugerir que las evaluaciones de la más grande época de la Reforma en México, de 1855 a 1867, requieren especiales, sin duda, esfuerzos heroicos de los
historiadores, para apartarse ellos mismos del tema de su materia.
Esto es así por dos razones; primero muchos de sus problemas exponen una

576

577
H37

�o ara atraer a los modernos escritores
contemporaneidad muy seductora c~m pl
ausa Además los franceses,
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irresistiblemente 11ac1a os ra
d s mexicanos y moderados, quieimil"
y los conserva ore
el emperador Max
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d b , quedar suJ·etos a todas las cotros o ambos e enan
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Segundo como tratare de
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enta no usuales obstáculos d1. · hi ' · del peno o pres
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muchas tentaciones a los liberales,
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f1c1 es
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· d ideolog1cas.
uienes desean ver prenuadas las virtu es
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i lo de trabajo diplomático, me inducen
El paso de los años y un cuart~ des g
'l d nu· primer trabajo. Mi posi.
,
gmático que aque e
d
a un acercamiento mas p~a
. al ero ha llegado a ser más modera a
c1on política permanece siendo liber ' p .
reexaminación de la etapa
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que pura. Sin em argo, cons1
ºliz . , personal sino más bien a una
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una fos1 ac1on
,
de la Reforma, no e i o a
d un importante general mode. ., .
.
cerca de la carrera e
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invest1gac1on mtens1va a
1 mente reveló esta necesidad. o
rado, casi desconocido hasta ahora, la ~uef_ c_~ra el general José López U ranga,
.b.. •,
rea de nu a 1c1on,
intentaré una e,x.hi ic1on ace
.
. . , n acerca de su larga casino algunas conclusiones producto de la mvest1gac10
rrera ilustrarán mi tesis.

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contemporaneos e a u
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todos los conservadores, mo e,l
e determino e que
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rígidamente una mea qu
. 1 d J árez a una condenación pohtica o
rados y aun a los oponentes radica es e u
'
'

al limbo.

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recieron como facción después de 1867. La
Los moderados liberales desapa
, d
te grupo resurgir una vez más en
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. tió a la mayona e es
.
amnistía de 187 ' per;rm_
M, . Algunos aun recuperaron su influencia
.
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la éhte socia y ec
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1 de las memorias de las etapas
la liter-atura h1stonca y a
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La gran masa e
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Díaz
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, d 1 lucha Algunos escritores s1.
diatamente despues e a
.
ciclas durante o mme
.
. tentos para adular o exculpar,
guieron la línea ciegamente. En otros casos, m
. .
Produ1·eron el mismo resultado.
d
desterrados publicaron histonas y memorias,
Algunos pocos conserva ores
, .
U
- do de historia.
. es propagand1Sbcas. n puna
presentando sus propias vers1on
.
Brancfort buscaron la forma
• · lmente Zamacms y
,
dores extranjeros, pnnc1pa
gran ;.....,pacto de la documenta, ob.Jet"ivos' pero el
uu
de construir resultados mas

ción y escritos del puro, tendieron a inclinar la balanza hacia su pos1c1on,
como lo hizo la destrucción o ineficacia de la documentación relativa a prominentes conser-vadores y moderados y sus actividades.
La absorción de mucho del dogma del puro en la elaboración del nacionalismo mexicano, acompañó una importante intensificación y ampliación de la
influencia nacionalista. Ambas consecuencias resultaron de la politización
de muchos mestizos y algunos indios durante el largo conflicto. La semideificación de Juárez, Zaragoza y Díaz, ocurrió como parte del contenido de la
Reforma y el antintervencionismo al nacionalismo mexicano. Esto, desde
luego, suministró al revisionismo lo más difícil, por no decir arriesgado, especialmente para los escritores mexicanos, aunque la revolución de Madero destruyó la santidad de Díaz.
Durante nuestro siglo unos pocos conservadores, tales como el Padre Cuevas,
un conspicuo oposito!' como Francisco Bulnes, y un puñado de biógrafos filopietistas, a quienes los lazos familiares les dieron incentivos y sanción, han
intentado acercamientos revisionistas al período o a los aspectos o a los guías
de aquéllos. Ninguno de esos escritores ha ejercido influencia destacada,
excepto Bulnes quien provocó un diluvio de piadosos elogios a Juárez.
Desde luego, magrúficas contribuciones a la historiografía mexicana han
sido hechas durante este siglo por Cosío Villegas, Arnáiz y Freg, Toro, Teja
Zabre y otros estudiosos mexicanos y extranjeros. Pero relativamente poco
trabajo ha sido hecho sobre las interpretaciones fundamentales del conflicto
de 1854-1867, o sobre el papel de los conservadores y moderados en él. Sin
embargo, estudiosos del siglo XX han editado y publicado mucho de la documentación básica sobre la cual cualquier intento mayor a examinar la tesis
de lo puro y sus evaluaciones, debe descansar. Unas pocas dispersas y no sistemáticas correcciones de las distorsiones y omisiones de lo puro, también han
sido intentadas.
Si los historiadores mexicanos generalmente no se han atrevido a hacer las
interpretaciones y evaluaciones de lo puro, los historiadores de los Estados
Unidos, incluyendo al autor, tienden a ver el período de la Reforma a través
de lentes terrenales para la determinación de un liberal, republicano, federal,
más o menos igualital'ios en una sociedad secular. Pocos estudiosos tales como
Pattee y Castañeda, intentaron alguna rectificación, si bien con prejuicio
clerical.
Probablemente, los conservadores mexicanos y los jefes moderados, cuyas
reputaciones han sufrido la mayoría severamente de negligencia y distorsión,
nunca puedan ser rehabilitados dentro del contexto del nacionalismo mexi579

578

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tra de los franceses uran e
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estimables semc1os al hbera~~smo ura:~ :1 Imperio. Sin duda, la legislaci6n
de la Reforma, la lntervenc~on, y a~6 JO h s de los conservadores seguidoliberal del gabinete de Ram1rez desv1 ~ mue o
.
res de Maximiliano, y su prejuicio antifrancés fue notono.

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Jo se preocuparon pu'bl1'camente acerca del bienestar
conservadores, por e1emp '
.
enfermos quienes depenespiritual de las masas y del ~estino de 1os panas y
'

Algunos de los análisis precedentes obviamente aparecen como tentativos y
aun de conjetura. En tanto que una gran mayoría de monografías explore más
objetivamente los programas y actividades de las tres principales facciones y
de sus jefes, un tratamiento razonablemente balanceado de la época y de sus
personajes, permanecerá imposible. Necesitamos saber, por ejemplo, mucho más

se!~n;ti:teris nacional, todos ellos lo interpretabaln en_ t~:i:::ep:;/:::~
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esentaban solamente os cno '
activas pohncas, as que rcpr
. d" s d"1spersos El sistema de partido
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·
tuvo ex1stenc1a mas e nom '1 .
,
rativo caudillismo regional y
atrocinio origen loca ' mteres corpo
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' .
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. ncs sostuvieron juntas a las facciones
local, e inumerables alianzas y colm mac10 . ,' de metas a corto término; nor1.d · d en a persecuc1on
ciertamente no so i anza as
.
.
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malmente, la posesión de la pres1~en~1a, el ~onDíaz d; hecho ' el sistema se
de una región o Estado. Hasta a epoca e
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. ·1·t
un avanzado bpo feu a ' q '
desarroll6 con mas
1 ud hacia
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1

los uros los moderados y los conservadores, igualmente protesta~an

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Un ulterior hecho sobresaliente que debe subrayarse, a la luz del triunfante
esfuerzo del puro para marcar a todos los partidarios del imperio como traidores, es que todas las facciones llamaron a las naciones extranjeras y a voluntarios para auxiliarlos en contra de los enemigos domésticos. Si los conservadores
dieron la bienvenida a la asistencia francesa y los moderados aceptaron a Maximiliano, el gobierno de Juárez, a su vez, llev6 a cabo el Tratado McLaneOcampo, obteniendo la ayuda naval de los Estados Unidos para romper el
bloqueo de Miram6n sobre Veracruz y deportar a Santa Anna, mostrando no
poco malestar en sus esfuerzos para obtener el auxilio de &amp;tados Unidos durante la Intervenci6n y el Imperio. El hecho brutal que aparece es que todos
los contendientes estaban preparados a sacrifical' el interés nacional para derrotar a sus enemigos domésticos. Esta revelaci6n no muestra ni siquiera cuestiones de sinceridad y dedicaci6n de todos los jefes de todas las facciones
mayores. Esto sencillamente afirma la veracidad de que el inflexible sostén de
cualquier principio, incluyendo el relativismo o la moderaci6n, induce a una
estrechez de visi6n y a una clistorsi6n de percepci6n capaz de rendir resultados
contraproducentes.

1

1

1

.
rtantes diferencias ideol6gicas, de hecho, dividiero~ a lo~ puros y
a : ;m7fe:ados. La insistencia de los moderados en la evoluocd16arrun,_menatso qp~~:
· ·
de que und acoro
el cambio revolucionario y sus conV1cc10nes
' 1 odio entre las dos
1
oría de los conservadores, engen ro e
a~ca:rsel conL: 7:i¿as sobre el control federal y el de los go~ierno~ estatales,
a as era es.
.
. nes arecían haber sido mas que un
intensificaron este od1~. Los puros, qwe , h~brientos de trabajo y de tierra
grupo aspirante, parec1an hab;:r::::o t:;:ndo un poco más que perder, se
que los moderados. Los mo
'
d . t Deb1"do a que los mode. 1
· ' 1 y el aromo am1en o.
inclinaron hacia a p~cauc101
conservadores tendieron a conceder
rados fueron pragmatistas y los pur~sd y · 1"deolo'gicas ambas facciones
.
· a las cons1 erac1ones
,
una mayor '.111P?rtancia
oderados tanto como ellos lo hicieron uno del
extremas antipatizaron a l~s m
1 'd ti , los moderados a la extinci6n
otro. La resultante lucha sm cuarte ' pre es no a
como facci6n política.

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dían de la Iglesia para su asistencia. Los moderados prometieron beneficiar a
todos a través del desarrollo econ6mico, estimulándolo, por el respeto a la
propiedad y la tranquilidad doméstica. Los puros pregonaron el programa de
la Reforma como una solución para las enfermedades fiscales y sociales de la
naci6n. Pero en todos los casos, los intereses de clase, los de corporaci6n y el
mejoramiento o beneficio personal, parecían impedir las esperanzas de los espíritus más puros. En concreto: todos los protagonistas del gran drama representaron facciones del "establecimiento", y se mostraban ellos mismos, como uno
puede esperar, ser hombres de su clase, de su tiempo y lugar. Parad6jicamente,
s61o Maximiliano y su consol'te mostraron algún interés real con la masa de
los peones. Sus esfuerzos débiles para mitigar los abusos del sistema hacendario,
trajeron respuestas negativas de todos los sectores políticos. El público, en general, gan6 poco de las Leyes de Reforma, sino hasta después del régimen de
Díaz, porque la Iglesia no podía por más tiempo financiar los limitados servicios sociales que había otorgado previamente, y porque la distribuci6n de la
tierra lleg6 a estar muy mal repartida después de la venta de las tierras ejidales
bajo el gobierno de Díaz.

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�acerca de la composición racial y socio-económica de las fac~ones, los papeles
de los caudillos regionales y locales, las actividades de los .Jefes m~derados y
conservadores, el rango preciso y el valor de los ser-vici~s sociales r~hzados ~:
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la Iglesia antes de la Reforma, las afiliaciones part1d~stas Ylos ?ng:n:~ ::~ :
les de los compradores de las propiedades desamortizadas y as1 po
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traves
cuidadosos estudios de los dos últimos fenómenos.
· · ·d ad~ y errores
Aun sin tales estudios, algunas deslumbrantes 1IDqw
. . . permane. errores pnnc1pa
. . lmente de omisión. Su!rieren
!meas imc1ales,
procen en pie
º
á
li
vcchosas ;ara la investigación, que pueden abrir las puertas a m s amp os

PORTUGAL EN EL MUNDO ACTUAL
Da. CARLos AucusTo FERNANDEs
Embajador de Portugal en México

reavalúos.
Sin disminuir la estatura de figuras tales como las ~e Juárez Y_ ~aragoza, necesítanse resultados de acuerdo con una más apropiada atenc1on dy un ~ás
án
especialmente de sus a versar1os.
claro tratamiento de sus contempor eos y
,
medida
Ciertamente la verdadera estatura de un gran hombre solo puede ser
l
en términos' de las dimensiones exactas de sus colegas y ~ponentes, porq~e :
despreciarlos o ignorarlos, se le priva de un elemento esencial de su humamda .
· h ' en los
.A
n es tiempo ya de romper los moldes de Parson ~eemis
, caso . O d los puros de esta época de la hºIStona
· mexicana permanece
cuales la f1gura e
Jeto elenco de los
todavía impoluta? ¿No es tiempo ya de presentar un comp
hit .
protagonistas en ;amaño natural de éste, el más grande drama de la s ona
de México?

No

HAY MOTIVO

más válido, noble y oportuno para un encuentro que la amistad.

Agradezco por eso al Club Sembradores de Amistad el honor y la oportunidad que me dio para poder ofrecerles también, en toda su pureza y sinceridad, mi propia amistad -la amistad de portugués a mexicano y de
Portugal a México.

Y, como embajador de los portugueses ante los mexicanos, no creo nada
más apropiado en esta ocasión que dar a conocer a los Sembradores de Amistad lo que es Portugal, tomando en cuenta su rica herencia del pasado, los
importantes intereses del presente y las promisorias esperanzas del futuro.
La , amistad tiene por base el conocimiento. Sólo existe cuando se practica,
cimentándose con la práctica. Para que los mexicanos nos conozcan mejor voy
a hacerles un resumen tan claro cuanto posible de lo que significa Portugal
en el momento presente, a fin de que mexicanos y portugueses se tornen más
amigos, libres de prejuicios de cualquier naturaleza.
Portugal, que es hoy más bien una pequeña potencia, tiene, sin embargo,
problemas que sólo afectan a las grandes potencias. La importancia internacional de un Estado y sus problemas correspondientes, no dependen solamente
de su fuerza militar, económica y cultural, sino también de sus posiciones estratégicas. Portugal es directamente afectado por la lucha Este-Oeste.
La nación portuguesa constituye un Estado independiente cuya soberanía
sólo reconoce como límites, en el orden interno, la moral y el derecho, y, en
el internacional, los que resulten de las convenciones o tratados libremente
celebrados o del derecho consuetudinario libremente aceptado, competiéndole
cooperar con otros Estados en la preparación y adopción de soluciones que
interesen a la paz entre los pueblos y al progreso de la humanidad. Portugal

582

583

�preconiza el arbitraje como medio de dirimir los litigios internacionales (artículo 4o. de la Constituci6n) .

b) mejoría de las condiciones económico-sociales de los port
• · ti ·
·
ugueses con
mayor JUS cia social, en Europa y en ultramar·

Esta disposici6n constitucional es fuente de consecuencias muy importantes,
como veremos más adelante.

c) :efensa de ultramar contra los movimientos subversivos izquierdistas
a~ya os, armados, financiados y dirigidos del exterior (F
'
msta ah r d bed. .
RELIMO, comu' . o a e o iencia moscovita, en Mozambique con apoyo 1 , t·
Tanzania .
.
og1s 1co en
. ' UPA, no comunista, y MPLA, comunista, también de obediencia
moscovita, en_Angola, con. apo_yos logísticos en los dos Congos y en Zambia.

Portugal es miembro de todas las organizaciones internacionales de carácter
general, a las cuales presta la más honesta colaboraci6n, incluyendo la ONU,
a pesar de ser allí particularmente atacado después que aquella organizaci6n
pasó a ser dominada por los bloques socialista y afroasiático.
Portugal forma también parte de importantes organizaciones regionales o
no generales, como la EFTA, el Pacto del Atlántico Norte (OTAN) y la OCOE.
Mantenemos con el gran Brasil y con la vecina España, relaciones de cordialidad muy especial, fraternales.
Continúa vigente la alianza luso-inglesa, formalizada inicialmente por el
Tratado de Windsor de 1385, siendo la alianza más antigua de la historia,
habiendo resistido a los vientos de ésta.
Con los Estados Unidos de América, Portugal ha estado ligado solamente
por intereses comunes y, desde 1949, por la Alianza Regional del Atlántico
Norte (OTAN), lo que no impidi6 que Portugal cediese a los Estados Unidos,
gratuitamente, las importantes bases de las Azores durante la última guerra.
Esto permiti6 destruir o ahuyentar a la flota submarina alemana del Atlántico
Norte y realizar después con seguridad el ingente transporte de tropas americanas de los Estados Unidos a Europa, necesario para iniciar allí la contraofensiva aliada que llev6 a la completa derrota de Hitler y de su terrible
filosofía. Actualmente, aunque sin ninguna subvenci6n ni tratado, las estratégicas y por ahora insustituibles bases de las Azores, continúan a ser utilizadas
por los Estados Unidos fuera del cuadro de la OTAN, constituyendo un
caso único de colaboraci6n desinteresada y valiosa en la historia político-militar
de los tiempos modernos, incluso porque las relaciones luso-americanas no
siempre han estado exentas de dificultades.
Con México, Portugal mantiene relaciones inmejorables, pudiendo, sin embargo, ser mucho más intensos los intercambios culturales y comerciales entre
portugueses y mexicanos.
Los grandes problemas que se presentan a Portugal en la época actual son
sobre todo, estos:
a) necesidad de una industrializaci6n tan rápida cuanto posible, que no
depende s6lo de nosotros, pues no puede haber industrializaci6n sin mercados;

584

'

::~:,R:op~bul~1stad, dGe ~bed1enc1a moscovita, en Guinea, con apoyo logístic~
u ica e umea y en Senegal).
Las ~errillas en Angola, Guinea y Mozambique, que no ocupan efectivam~nte mn~na parcela de aquellos territorios, atacan por sorpresa desde los
paISes vecmos donde se refugian luego que son detectadas y perseguidas por
las tropas y poblaciones portuguesas. Nos obligan a grand
.
'f1
mil.
es, Y en parte, mu I es gastos
itares, impidiéndonos dedicar al fomento económico-socia)
cultural_ s~as mucho más importantes de las ahora utilizadas para tal
con perJUICIO del desarrollo de todo el territorio portugués sobre todo el n~
europeo.
'

f:

Est0 es tanto más grave cuanto es cierto que Portugal es un país no completamente desarrollado en Europa y subdesarrollado en ultramar.
Sin emba~go, Portugal ha soportado sin mayores dificultades ]a lucha estéril
que nos es impuesta, no previéndose ni el colapso militar ni el económicofinanciero.
En este momento, Portugal dedica a la defensa 40.7% de los gastos totales
del Estado.
Antes de las guerrillas, en 1960, los gastos militares eran, en por.
centaJe,, s61o 25.2% de los gastos totales, mas, en valor absoluto, mucho menores aun (2,860.000,000.00 de d61ares en 1961 para 11,290.000,000.00 actuales). No obstante, los gastos militares han sido cubi·ertos con los ingresos
ordinarios y el presupuesto continúa equilibrado.
Portugal mantiene un nivel de reservas en oro y divisas de los más
altos en porcentajes y bastante importante en valor absoluto, con más de
1,450.000,000.00 de d6lares.
El producto nacional bruto metropolitano fue, en 1970, de cerca de
200,000.000,000.00. El rendimiento per cápita fue de cerca de 22,000.00, esto
es, un poco más de 750 dólares por persona.
La balanza de pagos continuó presentando saldo positivo, aunque continuó

585

�a ser negativo el saldo de la balanza comercial. Continuaron a ser significativas las entradas por remesas de emigrantes y por el turismo.
Comenzamos a tenel" falta de mano de obra, particularmente en la agricultura, pues los altos salarios de los países del Mercado Común atraen toda la
mano de obra disponible en la región, sobre todo la no especializada oriunda
del sector agrícola, que en Portugal, como en muchos otros países, fue demasiado sacrificado durante décadas en beneficio de la industria.

los Ministros, sien?º el Presidente del Consejo nombrado y exonerado libremente_ por el Presidente de la República. Los Ministros, Secretarios y Subsecre~nos de Estado son nombrados por el Presidente de la República, mas
medi~nte pr?puesta del Presidente del Consejo, y sus nombl"amientos y exoneraciones nene~ que ser refrendados por éste, que responde por la política
general del Gobierno Y coordina y dirige la actividad de todos los Ministros
que ante él responden políticamente por sus actos (artículos 107 y 108).
'

Portugal es, en términos constitucionales, una República unitaria y corporativa, basada en la igualdad de los ciudadanos ante la ley, en el libre acceso
de todas las clases a los beneficios de la civilización y en la interferencia de
todos los elementos estructurales de la Nación en la vida administrativa y
en la hechura de las leyes (artículo 5o. de la Constitución) .

Por t~to, quien gobierna es el Presidente del Consejo con su Ministerio
Y_ no pro?iamente el Presidente de la República, cuyos actos, salvo tres excepc~ones, tien~n- que ser refrendados por el Presidente del Consejo y por el Mirustro o Mm1stros competentes, bajo pena de inexistencia. Sólo no carecen
de refrendo los siguientes actos, que son, además, muy importantes:

No hay, por tanto, discriminación, tanto racial, como social, económica o
religiosa.

a) el nombramiento y dimisión del Presidente del Consejo de Ministros;
b) los mensajes que dirija a la Asamblea Nacional•
c) la renuncia del cargo (artículo 82) .
'

A su vez, el ter-ritorio de Portugal comprende:
a) en Europa, el Continente y archipiélagos de Madeira y de las Azores;
b) en Africa occidental, el archipiélago de Cabo Verde, Guinea, S. Tomé
y Príncipe y sus dependencias, S. Joao Baptista de Ajudá, Cabinda y
Angola;
c) en Africa oriental, Mozambique;
d) en Asia, el Estado de la India ( ahora ocupado por la Unión Indiana),
Macao y sus dependencias;
e) en Oceanía, Timor y sus dependencias (artículo lo.).
El territorio total que integra el Estado portugués abarca la superficie de
91,161 Km 2 en la Metrópoli y 2.081,936 Km2 en el ultramal". La población
total alcanza aproximadamente 9.500,000 en Europa y 13 a 14 millones en
Africa y en Asia.
Portugal es así un Estado pluricontinental y multil'racial, organizado políticamente en República, teniendo por órganos de soberanía el jefe de Estado,
la Asamblea Nacional, el Gobierno y los Tribunales (artículo 71) .
El jefe de Estado es el Presidente de la República, electo por 7 años.
La Asamblea Nacional se compone de 130 diputados electos en todo el
territorio pol'tugués, metropolitano y ultramarino, por sufragio directo, para
un período de cuatro años.
El Gobierno es constituido por el Presidente del Consejo de Ministros y por

586

Para asesorar al Presidente de la República, existe un Consejo de Estado,
compuesto de los siguientes miembros:
a)
b)
c)
d)
e)
f)

el Presidente del Consejo de Ministros;
el Presidente de la Asamblea Nacional·
'
el Presidente de la Cámara Corporativa;
el Presidente del Supremo Tribunal de Justicia;
el Procurador General de la República;
Y diez hombres públicos de superior competencia nombrados vitaliciamente poi' el jefe de Estado (artículo 83).

Para coadyuvar a la Asamblea Nacional (y al Gobierno, cuando éste lo
desee) en la hechura de las leyes, hay una Cámam Corporativa, de funciones
consultivas más obligatorias, compuesta de representantes de las autai,quías
locales y de los intereses sociales, considerados éstos en sus ramas fundamentales
de orden administrativo, moral, cultural y económico ( artículo 102) .
El ultr:amar está representado en el Parlamento, además de cada provincia
ultramarina tener su Consejo Legislativo y su Gobernador. Existe un Ministerio
de Ultramar.
. Los Tribunales ejercen, como órganos de soberanía, la función judicial con
Jueces de carrera, vitalicios e inamovibles, y en los hechos sometidos a juicio
no pueden los Tribunales aplicar leyes, decretos o cualesquiera otros diplomas

587

�. . n lo dispuesto en la Constitución u ofendan los principios en ella
que .mf rmJa
consignados ( artículo 123) •

Compete a la Asamblea Nacional:
.
1 suspenderlas y revocarlas;
a) hacer leyes, mterpre~ as,
1 C titución y de las leyes y apreciar
b) vigilar por el cumplimiento de a ~~s
.
los actos del Gobierno y de la Administración;
c) etc., etc. ( artículo 93) .
.
nfanza del Presidente de la República y su
El Gobierno es de la exclusiva co d i d 1 destino que tuvieran sus propuestas
conservación en el ~oder no ~epen; / Asamblea Nacional (artículo 112).
de ley o de cualesquiera votaciones e a
Compete al Gobierno:
refrendar los actos del Presidente de la R~pública;b las convenciones
a)
b) hacer decretos-leyes Y, en casos de urgencia' aproar
la b
e1·ecución
Y tratados internacionales;
uena
c) elaborar decretos, reglamentos e instrucciones para
de las leyes;
.
de la administración pública
d) ejercer la superintendencia en el conjunto
(artículo 109) •
,
transformó en Estado pluricontinental y
Para entender como Portugal se d
af .cano en el mundo actual,
.
b tOdo como Esta o euro n
.
multirracial, Y so re
,
.ó a partir de la Reconquista
1
tenemos que observar sus ongenes y evo ua n,
cristiana en la Península Ibérica.
,
,
lbé .
or los moros en 711, se destruyo
Con la invasión de la Penmsula
•nea pi)' ex·1stente y fue tal el impulso
· · 'ti entonces a 1
,
•
la precaria estructura vis1go ca
. d 1
, sula cayó bajo el imperio
t' po casi to a a pemn
musulmán que, en poco iem ~'
d 1 N oeste escapo' a la pousée del
'l
pequena
zona e or
.
S
mahometano. o o una
.f
f .
su penetración hasta Francia,
Islam habiendo continuado los Je es ª1 ncpan~s 1 Ibe'ri'ca caería fácilmente.
'
· ·
de a enmsu a
pensando que el re~uct? c~su~: fue de allí donde nació la Reconquista, al
No sólo no aconte~10 as1, sino q s" Con altas y bajas, la reconquista era ya
grito d~ "por Santiago, a los ~o;d .lle ando hasta Toledo a fines del siglo XI.
irreversible con Alfonso VI y e i ' g
d
,.
, . debido a las peculiaridades de la gente y e
En la orilla manuma atl:m~ca,
. d
d ncia facilitado por la concep,
movumento de m epen e
'
d
·
la geografia, surge
un
.
.
.
d
1 si'glo XII, un nuevo Esta o cns. d 1 ,
y a prmc1p1os e
ción monárquica e ~ epoca, ' . le Condado portucalense nace un verdatiano da señales de vida. De un SJmp
588

dero Estado con D. Alfonso Henriques, primer Rey portugués, que demarcó
Portugal con su espada y lo consolidó por su hábil diplomacia.
En efecto, ni la Santa Sede ni el Rey de León y Castilla, veían con agrado
la división del Imperio cristiano peninsular en plena reconquista. De aquí las
tremendas dificultades que el primer Rey de Portugal encontró, ora en Roma
ora del lado de su primo Alionso VII, no obstante Portugal ser un Estado de
territorio casi totalmente conquistado a los moros. Las dificultades con el Emperador peninsular, D. Alfonso Henriques resolviólas con la espada, imponiendo
por la fuerza el reconocimiento de su independencia. Con Roma, tuvo que
recurrir a la negociación, lo que llevó tiempo.
A pesar de estas tremendas dificultades, el primer Rey portugués, con base
en Coimbra, va rápidamente conquistando casi todo el territorio que hoy forma
el Portugal europeo. Sus sucesores inmediatos no sólo conquistan todo el territorio moro hasta el mar en el sur de Portugal, avistando ya Marruecos, sino
que pueden prestar aun ayuda a los Reyes Castellanos en sus guerras de
conquista contra los moros {batallas de Navas de Tolosa y de Salado).
No obstante la fuerza vital demostrada por el núcleo portugués, los Reyes
Castellanos no se conformaban con la independencia de Portugal y por eso,
con pretexto de herencia dinástica, se originó la invasión castellana que llevó
a la gran victoria portuguesa de Aljubarrota, en el corazón de Portugal, el 14
de agosto de 1385.
Consolidada la soberanía portuguesa sobre el territorio portugués actual
en la Península Ibérica y hechas las paces de 1411 con Castilla, el pueblo
lusitano, lleno de vitalidad e iniciati\·a y animado del espíritu de reconquista
y de cruzada, va a atacar la más importante plaza mora en el norte de
Africa -Ceuta-, que toma en 1415, debilitando así el poder moro, que quedó en Granada ya en situación precaria (conquistada en 1492, año en que
Colón descubre las Antillas).
La conquista de Ceuta permitió a los portugueses iniciar la fantástica
obra de los descubrimientos, navegando hasta el final de Africa, de Asia, de
Oceanía, de la América del Norte y del Sur.
En el siglo xv aun imperaba la vieja leyenda del mar tenebroso, concerniente a la penetración del Atlántico para el sur: los blancos se tornarían
negros y los barcos serían devorados por el mar enfurecido. No sólo por las
dificultades de navegación como, sobre todo, por el miedo de ese sorbedor
humano, nadie se atrevía a navegar lejos de la costa o a navegar para el corazón del Africa. Sólo la ciencia que la Escuela Náutica de Sagres, debida
589

�al extraordinario Infante D. Henrique, proporcionó a los navegantes portugueses (y extranjeros) y de la fe, sincera y fuerte de los portugueses en el
catolicismo, pudieron mover a los hombres contra los t~rribles peligros del mar
tenebroso, que Camoes tan genialmente supo interpretar en la figura del
Gigante Adamastor, en Os Lusíadas.
Por la ciencia, los portugueses supieron vencer el mar y orientarse en él.
Por la fe, pudieron vencer el miedo resultante del imperio de los mitos durante muchos siglos.
Es por eso que los descubrimientos portugueses están ligados a la cruz,
haciendo parte de la política lusitana de los siglos xv y xv1 la expansión de
la fe y del imperio. Es por eso también que los contactos de los portugueses
con los pueblos descubiertos se revisten de un espíritu humanista, que otros
pueblos gescubridores o conquistadores sólo ahora comienzan a entender.
Aliado al deseo de contornar el poderío musulmán en Africa, atacándolo por
la espalda en el Indico y Mar Rojo, debilitándolo para aliviar a Europa, está
también el deseo de descubrir nuevos mundos y nuevos pueblos. Los portugueses van reconociendo toda la costa africana, suben el Indico, llegan a la
India legendaria y fíjanse en Goa, entonces dominada por los musulmanes
( imperio mogol) ; derrotan armadas turcas y persas y ayudan a la cristiana
Etiopía (Reino del Preste Juan) contra la penetración islámica; dominan
los mares de la Malasia y llegan a la China y al Japón, llevando a todos estos
pueblos el contacto efectivo con el Occidente, empezando de esta forma un
movimiento de mercaderías y de ideas que nunca más cesó entre Occidente y
Oriente.
Demostraron así los portugueses que el nacumento de un Estado cristiano
más en la península ibérica, en plena Edad Media, en el tiempo del gran
maestro Abelardo y de San Bernardo, no sólo no debilitaría la lucha contra
el Islam sino que por el contrario, se transformaría en el factor más importante de la decadencia morisca y de la evangelización católica en el mundo
no europeo.
Lanzados a los descubrimientos y al comercio con pueblos desconocidos o
escasamente comunicados hasta entonces, que procuraron traer a los beneficios de la civilización cristiana, no tuvieron los portugueses la preocupación o
el propósito de conquistar sus posiciones en Africa, donde, además, no había
Gobiernos constituidos, y, en Cabo Verde y Santo Tomé y Príncipe, ni siquiera
habitantes, lo que, aliado a la concepción cristiana de la vida permitió, desde
el inicio, un buen entendimiento entre portugueses y nativos, que se fueron
590

as~ciando. a nosotros. Ya en el siglo xv1, poi' nuestra mediación se consagró el
pruner ob1spo negro.
'
Pero, ante los triunfos de los portugueses en el campo de lo d
b · ·
d ¡
• .
s escu nnuentos
Y, ~ co~erc1~ 1~tercontinental, otros pueblos europeos, de mentalidad
ropos1tos b1en d1stmtos, disputaron a Portugal tanto los mare
¡ y p •
. .
s como e comercio
; .aun .terntonos, apareciendo así nuevas potencias marítimas mundiales de
ehca
diferente
· encomendado al hábil ·u.
.
, las cuales, con base en un traba30
nst~ _Grotms, :º~aron la navegación y el comercio portugúeses y, con auténJco
espmtu colomahsta, ocuparon territorios antes bajo la influencia lusitan

ª·

Nac:,, de eSt a fo~a una política colonial, apoyada en aquellos países en las
compan1as
de Indias.. Portugal
tuvo que defenderse de las amb·1c10nes
·
d e otros
Est d
. ,
_ a os~ mas_ no participo en esta política colonialista, pues desde el comienzo
dio nac~o~~lid~,d po~~guesa a los nativos de ultramar capaces de integrarse
e~ la c1:7,ilizacion. cnstiana. Nunca vio el problema ultramarino como una
explo~cion col?n~al. _Poi'_ el contrario, Portugal, aun durante los Gobiernos
republic~os mas IZqmerd1stas, se esforzó siempre por integrar a las poblaciones
ultra_ma~as en la nación portuguesa, que desde hace mucho se presenta como
mult~rrac1a] y _multicontinental, de cuya política Brasil fue el mejor fruto es
el mas claro e3emplo.
y
Nosotros distinguimos "colonialismo" y "colonización".
Hacemos y pensamos continuar y hacer "colonización" esto es p
tr
l
l
.
,
, rocurar
ael' a ª. c~ _tura occidental, la más alta que se conoce, poblaciones aún en
estado pnm1tivo, verdaderamente ajenas a cualquier concepto serio de cultura. Mas no_ ~acemos, ~ pensamos hacer "colonialismo" concepto éste ligado
a la _explotaci~n comeraal Y humana por ciertos Estados sobre todo durante
los fmes del siglo XIX y principios del actual.
_Realmente, en vez de explotar poblaciones atrasadas en beneficio de una
~moría o de intereses _ajenos a aquellas poblaciones, Portugal ha procurado
~tegrarlas en la co_murudad legal y social portuguesa, en completa igualdad rae~~] u o~a, pero sm destruir su identidad propia. A un concepto de segregac1on racial o de explotación de ciertos hombres por otros más desarrollados
Portugal opone una ideología y una práctica de completa igualdad entre lo~
hombres, diferenciados solamente poi' sus aptitudes y legítimos intereses personales. No creemos en razas superiores o inferiores como tales, antes juzgamos a _to~os los seres hu~anos, por el hecho de serlo, igualmente partícipes
de la cligrudad que les adVIene de ser todos hijos de Dios y poi' tanto hermanos
en el mejor sentido de la palabra.

591

•

�Por otro lado, no creemos en la validez indiscutible sin excepciones, para todos los hombres, en todos los lugares y tiempos, del principio de "un hombre,
un voto" -este principio es obviamente el correcto en un medio homogeneizado y ya de cierta elevación cultural, mas se falsifica si es aplicado por un
grupo más elevado a una población básicamente primaria, ajena a los altos
conceptos e intereses que tal principio representa o debe representar-. Para
escoger es necesario saber lo que se quiere y lo que se va a escoger. Elegir
por presión o por sugestión de otros, no es elegir, es mentirse a sí mismo:
es contrario a la dignidad humana y a los intereses legítimos de los que, por
ignorancia, no son capaces de autodeterminarse en el campo de la política o
de la economía modernas.
·
Por eso, en vez de la primacía política, y de la independencia como normas
iniciales indiscutibles, pensamos que importa sobre todo proporcionar antes
a las poblaciones que aún no benefician, o poco benefician, de la civilización,
un desarrollo sociológico y económico, por medio de la salud, higiene, educación, de la destribalización y del trabajo justamente remunerado.
Después, cuando ya hayan llegado a cierto estado de madurez y consecuente armonía social y adquirido nociones políticas y económicas que les
permitan decidir po11 sí mismas el camino que les conviene seguir, entonces
las poblaciones escogerán libremente, no necesitando de presiones o su~estiones
exteriores. Así, la solución final tanto puede ser la independencia como la
continuación de la integración o asociación, mas la solución inicial no puede
ser otra que la de la honesta integración como principio.

•

Si los Estados poderosos, en vez de hacer todo para dividirse al Africa.
política y económicamente, lanzando allí la confusión y la miseria, a fin de
gobernar por interp6sita persona, con apariencias de ayuda técnica, política,
económica y cultural, ayudasen honestamente a los pueblos africanos a superarse, otras y más brillantes serían las perspectivas africanas en un futuro
relativamente próximo. Como van las cosas, con influencias rusas, chinas y
de otros pueblos, incluyendo las cubanas, tenemos que reconocer que los pseudobeneméritos de los pueblos africanos sólo les están causando perjuicios
irreparables. Véase el Congo ex belga, por ejemplo, donde la intervención
exterior, capitalista y socialista, llevó al caos a un territorio inmenso que antes
era modelo de orden y de riqueza. Si realmente se está por el principio de
autodeterminación, por favo11, no se intervenga en los problemas de los otros
pueblos; dejemos que cada uno se autodetermine efectivamente; respetémoslos para que ellos, a su vez, nos respeten. De lo contrario, pasaremos lo mejor
de nuestra vida pretendiendo resolver los problemas de los otros, aunque no
sepamos o no queramos resolver los nuestros.

sn

La tesis portuguesa es as1,, a nuestro ver da
.
fendible en el contexto af .
F
'
ra, racional y moralmente dencano. ue pena qu 1 E d
pretender ayudar a los pueblos af .
e ~ sta os que hoy parecen
Africa y en América la "d 1 , ncanos no hubiesen aplicado siempre en
'
I eo ogia que ho di
d
'
razas, de credos y de . t
y cen efender: la igualdad de
m ereses.
En términos constitucionales y reales las
.
guesas gozan de completa iguald d '
~blaciones ultramarinas portusiendo ciudadanos de la m·
1ª en relación a las de Portugal europeo
1sma c ase La , · dif
.
,
de ser allí en mavor núme 1
.
umca erenc1a reside en el hecho
'
ro os que apenas com·e
· ·
nos seres humanos De aq , 1 f
I nzan a vivir como moder.
u1 e es uel"ZO extraordinario
p
.
que ortugal, a través
de sus planes de fomento está h . d
, á "d
'
aaen o en Afnca en el
.d d
mas r pi amente posible el nivel d "d d l
'
sena o e elevar lo
e vi a e os portugueses africanos.
~uego que los recursos técnicos científic
, .
acción de desarrollo ec , . '
.
os y econom1cos lo permitieron la
, .
onom1co social y cultural d 1 1
rapidamente cimcntánd
d '
e u tramar acentuóse
'
ose ca a vez más la unidad nacional
Hoy, . tenemos el orgullo de los resultados a a
.
con recientes pareceres elogioso
I d . . y lcanzados y nos honramos
s, en os om1mos de ]as
·
tanto de la OIT como de la o
Es
. . .
respecbvas actividades,
d l ·
MS.
tamos mv1rtiend
Af ·
e financiamiento de los plane d f
o en
nea buena parte
s e omento y esperamo
d
anos, sea posible dar a las pobl .
d
. s que, entro de algunos
africanos no sólo paz y
~cione_s e los respectivos territorios portugueses
'
armoma racial sino tamb·,
.
en todos los sentidos.
'
ien una s1tuaci6n envidiable
Entre los proyectos cuya realización
. . .
fomento tiene particular imp rtan . 1 -~ _mi_ció durante el actual plan de
O
cia a m1c1ación del
1 · h"
comp eJo idro-eléctrico
d e eahora Bassa sobre el río z be .
'
am si en Mozambiq
e
bo
ue. a ra Bassa será el
f actor central de toda la pol'ti d d
t b',
i ca e esarrollo de Moz b"
.
am ien a los Estados vecinos E I f
f
am ique, mteresando
producirá anualmente 18 b"II . nd \ ase mal de producción, Cabora Bassa
bajos del mundo Este volu J oneds e dws/hora a precios considerados los más
·
men e pro ucción de
,
.
energ1a corresponde al 30%
de la producción de toda el Afnea
en 1966.
1•
·Y por q ue, es que el progreso en Africa
• é_
rt
hrmtado? Por varias razon
.
po uguesa en el 500 es aún
es muy simples, en que generalmente no se piensa:
a) no había sociedades organizadas en Af .
nocemos en Europa desd
·1 .
nea, tales como nosotros las coe m1 eruos --que ya exist'
M, .
Perú precolombinoE
ian en ex1co y en el
y por tanto stados ni oh .
I
que un Estado debe g
f
.
. '.
VIamente, os servicios
aran 12ar. comumcac1ones
r, d
lu&lt;l, etc.; la penetración para 1 . t .
. ' po ic1a, e ucación, sae m enor era imposibilitada por falta de
593
H38

�vías de comunicación, por la naturaleza casi impenetrable de los territorios (florestas, ríos, pantanos, animales salvajes), por las enfermedades
tropicales que diezmaban al hombre blanco que intentase penetrar al
interior del Africa, por falta de resistencias naturales contra aquellas
enfermedades, que fueron también la causa principal de la decadencia
en que se encontraban las poblaciones africanas cuando los portugueses

de la existencia de nuevos e impreparados Estados africanos d
d .
muy primitivas en el Derecho y en la Moral
. ta
' . e ten encias
convivencia human
' Y raciS s antiblancos en la

llegaron allí;
b) la falta de medicinas apropiadas, sobre todo contra las terribles enfermedades del sueño, la malaria y enfermedades intestinales, impedía la
penetración real para el interior, caminando para una muerte segura
quien osase intentarlo (los primeros portugueses que atravesaron el Africa
fallecieron); Africa se presentaba como un continente misterioso, donde
las primitivas y decadentes poblaciones tampoco sentían necesidad de
salir de su aislamiento para entrar en contacto con civilizaciones más
desarrolladas; por eso, los contactos se limitaron durante mucho tiempo
a las poblaciones de la costa; sin embargo, poco a poco, el contacto de
los africanos con los portugueses se fue intensificando, cimentándose con
el tiempo y con la comunión de intereses;
c) la concepción económica de hace siglos, básicamente comercial y agrícola, todavía no daba valor a los territorios africanos, que comenzaron a
ser más intensamente disputados cuando apareció la economía minera;
d) solamente desde hace pocas décadas, por el dominio de la técnica y por
la concepción económica, aliada a un mundo ya rico de capitales
acumulados a lo largo de varios siglos, fue posible aprovechar económicamente el continente africano y traer a los pueblos del interior al
contacto con la civilización y sus beneficios.

Cabo Verde, a pesar de estar situado en el A I' .
.
.
llave del control del Atlántico Sur I
t antlco Norte, _constituye la
Atlántico Norte e
b6 , ta como las Azores constltuyen la del
.
, orno se pro durante la última Guerra Mundial.

Los viajes de Livingston, de Stanley, de Capelo y de Ivens, hace apenas
un siglo, constituyeron acontecimientos extraordinarios, sobre todo porque vencieron la enfermedad y el misterio que cerraba el interior del Africa.
Se discute hoy mucho la presencia portuguesa en Africa, en forma poco
feliz, y no siempre con la información o la imparcialidad que sería de desear.
Muchas veces parece ignorarse que la presencia de Portugal en Africa es,
actualmente y antes que nada, un extraordinario factor de estabilidad en
el Africa austral, sin duda la parte más importante del continente africano. Sin
la presencia de Portugal en puntos clave como Angola, Mozambique y Cabo
Verde, el Occidente tendría graves dificultades en aquellas regiones, debido a
las presiones políticas, económicas, y aun militares, de la URSS y la China
continental en los países limítrofes, y a la confusión inevitable que sajría

594

ª·
Los territorios africanos portugueses constitu en
, .
mayor importancia que Portugal sól
yd ~~tos estrategicos de la
tener después de 1~ presiones inglesa~ yc:;e!::ased:::::::dd;;::~roi:a::-

. flSi Ca_bo Verde cayese, directa o indirectamente en el dominio o zona d
m uencia de la URSS O de ch·
d ,
'
e
navegación marítima y aérea en :~a.At~•=canaS en siCtuación precaria toda la
,
.
"' o ur y entra! y po ta t
tanan senarnente amenazad 1 .
, ,
r n o, esAfrica al sur del Sabara. os os mtereses de toda la América Latina y del
Por otro ~ado, si las referidas potencias socialistas pudiesen controlar
gola, quedanan también a su merced los intereses del C
b 1 AnZambia, pues por el ferrocarril de Benguela y po I ongo dex e g~ y de
Angola son tr
d
r e puerto e Lobi to en
'
ansporta os los productos provenientes o destinado 1 K '
en el Congo y a Zambia.
s a atanga

Y finalmente
·
zambi
.
' si· ¡as rrusmas
potencias antioccidentales dominasen Mor ¡que, direc~cnte o por gobiernos a ellas enfeudados quedarían en peigro a navegacion en el Canal de Mozambiqu
1 .
'
.
lawi de z b" d
e Y os mtereses vitales de Ma,
am ia, e R~desia del Sur y de la República del Africa del Sur
pues es por el ferrocarnl y por el puerto de Beira o d N al
. '
Malawi y Rodesia exportan e importan todo
e ac a, que Zambia,
comercio internacional Por los fe
·¡ s o parte de los productos de su
Ma
..
rrocarn es y por el puerto de Louren90
rqulcs, _en M~zarnb1que, Rodesia del Sur, la República del Africa del S
(
para
a nea región
- Estados negros africanos reali
ur
zan
. d del Rand) y d os pequenos
su comercio e exportación-importación.
AfC?uien controle Angola y Mozambique, controla el Africa rica que es el
. nea austral, del Congo y Rodesias para el sur De
'. .
.
c1ón estratégica resulta el interés internacional ~r
~;ra~rdmana pos1ridos además de
.
m onos antes refeB ~
.
que e11os rrusmos tienen un valor económico considerable
as¡ m~nc10nar que Angola es el tercer exportador mundial de café (d
,.
·
espues
de Brasil y Colomb·ia ) , Y produce minerales
ricos y petróleo.

1:~e

¿ Mas, por qué es que Portugal insiste en mantenerse en Africa?

Por varias y buenas razones, de las que mencionaremos algunas:

595

�11' porque llegrunos antes que nadie al Africa, por iniciativa
lo. estrunos a 1
d
hab' do integrado
de nuestros valerosos descubridores y coloniza ores,
ien .
l
.urídicamente a las poblaciones de los territorios_ ul~an_iai:mos_ ,en e
JEstado portugues,
, en regune
, . n de igualdad legal y sm d1scnrrunac1on racial u otra; no podemos ni debemos abandonar. a tantos portugueses que
aún no han mostrado deseo de no querer serlo,.
.
'l'd
m
l
r de las hipótesis tan va I a co o
2o. porque la tesis portuguesa es, en a peo .
t mas po'líticas o econ6.
efecto ceder a presiones ex e
,
cu_alqu1er otra: en
de interés ajeno a las poblaciones de los territom1cas, que, por razones .
l
a independencia que no pidieron
.
rt gueses desean imponer es un
G
nos
ponou sienten,
.
' no parece una actitud responsable de cualquier oy aún
bicmo sea cual fuere la ideología de éste;
.
. para
:
. t
un poder unificador ya existente, necesano .
3o. dcspues, desm egrar .
d. f
tes y de tradicionales relaciones
la paz entre grupos étrucos muy 1 eren
, •
r razones
guerreras entre sí, haciendo caer estos grupos ctmc?s en el caos po r razo.
. no parece ser la actitud que, aun po
e intereses a1enos Y espunos,
bl · es todavía débiles.
nes humanitarias, se debe tomar para con po ac1on

t

bl
q iso serlo y s6lo se crearon
Nunca dejó de ser independiente un_ pue :aend~ inter~s ajenos preponproblemas (y algunos parec:n etemdiza~e
f nteras que no habrían sido
d'
·
er mdepen enc1as o ro
,
derantes pu 1eron impon
,.
. . to de las poblaciones direclas mismas si resultasen de un legitimo movuruen
tamente interesadas.

,.
p tu al por causa de ::;u pohtica
En el movimiento internacional contr~ or g
lado se pretent d'cci6n muy importante: por un
'
ultramarina, hay una con ra I
d l "
lonialista" de la influencia o
de "libertar" poblaciones atrasadas ,e yugo c:tes de la hegemonía europea,
tutela del hombre blanco (hoy es as1, porque? a
l
el Medio Oriente
l '
en Afnca. mogo en
el colonialismo era musu man: m~ro,
O . ' t ) Mas por otro lado, los
be ti
t hindú. chmo en nen e .
'
y en el su on nen e
'
' ·n
actuando desde fuera apoyados
mismos ~stados_ blanco~, negros o ~anti
retenden imponer a aquellas
en organismos internacionales de . to o dp ' p . das fronteras y un deter.
tenderían libertar etermma
poblaciones que se ~~
, .
ial sin dejar siquiera a las poblaminado régimen poh~1co, econo~;of:c~d 'de modificarlo. Si no, véase lo
ciones directamente mteresadda~
del Sur en mayoría cristianos, están
que pasa en el Sudán ( don e os negros u1m ' del Norte) . lo que pas6 en
. d
1 árabes y mus
anes
,
siendo exterrruna os por os
.
h' la guerra para mantener el
belga (donde la propia ONU izo
C
el ongo ex 1 Kasai bajo el contro1 de Lcopoldville -hoy Kinshasa-, que
.
Ka tanga y e
.
l ción) . o lo que acaba de pasar en Nigena,
nada les puede dar, smo exp ota
,
. E . t etc armaron
. f ra (donde la URSS, Inglaterra' Checoslovaquia, gip o,
.,
Bia

o:;

596

a las tropas de Lagos para dominar y exterminar millones de biafrenses que,
evidentemente, lucharon hasta la muerte JX&gt;r su sobrevivencia); ahora, en Pakistán, por el contrario, la izquierda internacional parece favorable a la independencia de la provincia oriental, apoyada entusiásticamente JX&gt;r la Uni6n
Indiana, con vistas a debilitar al &amp;tado pakistano que, no obstante, no poder
ser acusado de derechista, no parece suficientemente izquierdista y débil para
sus enemigos.
El problema de la llamada autodeterminación que, en teoría, mueve las
acciones de la ONU contra Portugal, está superado, visto que las JX&gt;blaciones
ultramarinas portuguesas, gozando de completa nacionalidad portuguesa y de
igualdad legal, sin distinción de credos, razas o colores, están perfectamente
autodeterminadas, tal como lo está la población de cualquier distrito en el
Portugal europeo. Plantear de nuevo, por influencias, presiones e intereses de
terceros, el problema de la autodeterminación en el ultramar portugués sería,
además de discriminatorio, volver muchos siglos atrás, desmembrando al Estado portugués, que se form6 como es a lo largo de los siglos, con el agravante de obedecer el movimiento a intereses internacionales bastardos, ajenos
a las poblaciones de los territorios portugueses.
Cualquier aspiraci6n de las poblaciones portuguesas de cualquier territorio
es un problema exclusivamente interno y, por tanto, sólo a los portugueses
compete estudiarlo y resolverlo, habiendo en la Carta de la ONU, que nadie
respeta, el párrafo 7o. del artículo 2o. que garantiza a los Estados miembros
contra la interesada o precipitada interferencia de otros Estados en sus negocios internos.
Portugal entr6 a la ONU con la organización y Constitución actuales, y
nunca, por eso, aceptó la aplicación del Capítulo XI de la Carta a sus territorios de ultramar. Discutir, y poner en tela de juicio la Constitución portuguesa por la ONU, además de ilegítimo, sería absurdo, pues tal actitud daría
a Portugal ( y a todos los Estados) el derecho de poner también en tela de
juicio la organización y las Constituciones de los otros Estados, lo que sería
el colmo de la intervención y llevaría al caos internacional.
El valor estratégico y económico de Angola, Cabo Verde y Mozambique,
la importancia extraordinaria de los puertos y vías de comunicación de
Angola y Mozambique en relación a los Estados africanos sin orla marítima,
son el verdadero motivo de las ambiciones internacionales que, tanto ahora
como siempre, intentan ocultarse bajo la capa de bellos principios.
Es en este contexto que tiene que verse la JX&gt;lítica de la ONU contra Portugal y, en especial, la resoluci6n del Consejo de Seguridad del 23 de no-

597

�1
. la la libertad de los mares en el Canal de
,iembre de 1965, por la cua se vio d Be'
lo que concierne al comercio
bl
do el puerto e
ira en
Mozambique oquean
.
VII la defensa de la libertad de los mares
con Rodesia del Sur. En el siglo x ,
tencias marítimas mundiales
fue el pretexto para los atropellos que otras po 1
t .o
cometieron contra Portugal Y España.' ahora es a con ran .
•
. .
convencidos de la vitalidad y sentido
Encaramos el futuro con optimismo{,
6
l lucha contra la adversidad
' que se orm en a
práctico del pueb1O portugues,
breve plazo los Estados que
• 1 esperanzados en que, a
'
,
a lo largo de 1os s1g os,
l
l'tica portuguesa llegaran
.
.
d' ta indirectamente en a po 1
.
ahora intervienen irec o
,
de que aquella inteI'Venc16n,
'6 d
al fin tenemos razon y
d'
a la conclus1 n e que,
'. .
• , tiles no aprovecha a na ie
t
l sufrimiento y gastos mu
'
que provoca la muer e, e
.
af .
cesitadas de ayuda y de paz
l poblac10nes ncanas, ne
y mucho menos a as
d' . . 'lización de que formamos
ara acceder a los beneficios de la extr~or mana c1vl1
Pparte, en los campos econ6 mico,
·
social y cultura.
,
.
umentar la lucha. No contra los hombres y s1
Debemos continuar y aun a
. . .
el tribalismo el racismo y
d
d
la
miseria
los pre1mc1os,
. '
.
contra la enferme a ,
'
b todo contra la ignorancia.
0tras discriminaciones entre los hombres, y so re
. trab'
ha 10
. gente es necesario
a1ar en paz y con la
Para vencer esta l uc
ntad
esto es con espíritu
. 'n de todos los hombres de buena vo1u
'
'
coa
l borac10
de amistad y no de odio.

SOBRE EL VALOR DE LA MONEDA EN LA tPOCA
DE CERVANTES
Comentario numismático
loLESIAS

GREGORIO PALACÍN

Catedrático Emérito de la Universidad de Miami

SoN FRECUENTES, en la biografía de CeI'Vantes, los casos en que, para com.
prender mejor los hechos, se hace necesario el cabal entendimiento del factor
moneda. Tal sucede, por ejemplo, al interpretar el acta de rescate, donde
consta un verdadero complejo de monedas, en las operaciones como comisario
en Andalucía, en el momento de salarios, o en el pago de dotes, etc.
En la interpretación del Quijote es preciso, en no pocos casos, valorar el
dato referente a ciertas monedas. Así, por ejemplo, Teresa Panza en carta
a la Duquesa dice: " ... en la Corte los gastos son grandes: que el pan vale
a real, y la carne, la libra, a treinta maravedís, que es un juicio .. . " (II, 52).
E incluso en bastantes casos en la valoración de ciertas interpretaciones o
anotaciones de la crítica conviene entender el dato numismático. He aquí dos
ejemplos ilustrativos:
Sobre el pasaje del capítulo 39 de la primera parte del Quijote, en el que
se lee; " ... y dando ( el padre del Cautivo) cada uno (de sus hiJos) su
parte, que a lo que se me acuerda, fueron cada (uno) tres mil ducados en
dinero", el profesor Martín de Riquer ha escrito: "O sea, 33,000 reales, lo
que antes de 1936 hubiéramos dicho 4,000 duros (véase F. Mateu y Llopis, Un
comentario numismático sobre el Don Quijote de la Mancha". Barcelona,

1949).1
Y comentando sobre el precio de venta de un ejemplar de la primera parte

' MARTÍN DE RIQUER,

598

Edic. del Quijote, Edit. Juventud, Barcelona, 1958, p. 397, n.

599

�del gran libro, que la Tasa fija en "doscientos y noventa maravedís y medio",
el mismo escrito ha anotado: "O sea, que el precio de un ejemplar de la
primera parte del Quijote, en rústica, era ocho reales y dieciocho maravedís.
El real a ocho venía a pesar unos 27 gramos y medio de plata; por lo tanto,
con un duro y una peseta sobraría un gramo de plata para adquirir el libro
(véase F. Mateu y Llopis, op. cit.).2
Hay un error importante en el primer caso, pues entre el peso de 33,000
reales, el peso de la plata, y el de los 4,000 duros hay una diferencia nada menos que de 23 toneladas a favor de los reales; en el segundo caso hay también
error, ya que la plata de un duro y una peseta ( dos monedas) pesaba exactamente 26.675 gramos, por lo que no sobr,aba un gramo después de cobrar
el ejemplar, sino 0.78768. Además el real de a ocho de plata valía más por el
premio.
El sistema monetario español, que tanta confusión ofreció en los reinos
cristianos de la Edad Media, no comenzó a ordenarse hasta el tiempo de los
Reyes Católicos. Y aunque estos monarcas pusieron remedio, en parte, al
desorden anterior mediante una mejora de la ley o relación entre el metal
fino y el peso total de la moneda, y con diversas disposiciones que regularizaban las equivalencias, es lo cierto que España no tuvo un sistema monetario
verdaderamente racional hasta que comenzó a regir en ella el de la Unión
Monetaria Latina.3
Al subir al trono de Castilla Isabel I se usaban monedas de oro: el escudo,
que valía 375 maravedís; el ducado, de 23 quilates y ¾ largos de ley y 65
piezas y 1/3 por marco, con valor de 375 mrs., que hacían 11 rs. y un maravedí;
el castellano, que en el reinado de los Reyes Católicos valía 490 mrs. de plata,
que hacían 14 rs. y 14 mrs., aunque en los reinados siguientes varió ese valor;
el burgalés o dinero burgalés, que Alfonso el Sabio había mandado labrar en
Burgos para sustituir los pepiones y que, como éstos, era moneda de oro,
aunque de ley más baja por la mezcla o liga de otros metales. Sin embargo,
al burgalés se le dio el mismo valor que tenía el pepión, o sea, el del escudo

• lbid., p. 13, n.
ª La Unión Monetaria Latina se estableció el 23 de diciembre de 1865, mediante convenio suscrito por Francia, iniciadora del mismo, Bélgica, Italia y Sui2a. Después se
adhirieron Grecia, España, Rumania, Servia, Bulg.aria y Finlandia. Por la firma de aquella
convención las referidas naciones se comprometían a dar a sus monedas de oro y plata la
misma ley y los mismos pesos y diámetros. Se estableció así, como unidad monetaria el
franco en Fr.ancia, Bélgica y Suiza, la lira en Italia, la dracma en Grecia, el markka en
Finlandia, la ley en Rumania, etc.

600

de oro, Y la dobla, que en tiempos de Juan I valía 12 rs. y en el de ¡ R
os eyes
Ca to,1·lCOS, 490 mrs.
Los Reyes C~tólicos hicieron labra!' nuevas monedas de oro: el excelente
mayor, que tema el peso de dos castellanos y el valor de 980 mrs. de plata,
mo~:da a la que el vulgo llamó doblón; el excelente menor de la granada que
deb10 el nombre a tener acuñada, entre otras cosas, una granada, cuya Íey y
cuyo peso eran los del ducado antiguo, y su valol' el de 11 rs . y un maraved'1,
o sea, 375 mrs.
En mayo d~ 1535 Carlos I mandó fabricar escudos de oro de 22 quilates
de ley Y 68 piezas por marco, cuyo valor era el mismo del ducado antiguo
Y_ del exce~ente menor. Y en 1566, Felipe II, por su pragmática de 23 de noviembre dispuso fabricar escudos de oro como los que había mandado hacer
su padre y aumentó, ~l valor de estos últimos a 400 mrs., al tiempo que elevó
el de los Reyes Catohcos, de 23 quilates y 65 piezas y un tercio por marco, a
429 mrs.
Más tarde se usaron los doblones de a cuatro, y de a ocho.
El doblón .º doblón de a dos era el excelente mayor de los Reyes Católicos,
Y luego
pieza ~e dos escudos. El escudo de oro era, pues, ]a base de los
doblones. El' doblon de a cuatro tenía peso y valor de 4 escudos y el de a ocho
pesaba y vaha lo que 8 escudos.

1:

H~bo tambié~ un doblón de a ciento, que tenía el peso de 50 doblones
y vaha lo que cien escudos; pero era moneda poco usada.
En _el reinado de Felipe V comenzó a acuñarse una moneda de oro llamada
escudito, que primero valió 20 rs. de vellón y más tarde aumentó a 21 rs.
un cuarto de vellón.
y
U~a pragmática de 1686 dio el nombre de escudos a los reales de a ocho
anter10,r~s a ella, a los que concedió premio de 50% en su valor. La misma
pragm~nca ele:? a 38 rs. de plata, los doblones que hasta entonces valían 30,
y les dio tamb1en premio de 50%,6

: Por dobl6~ ~encil!o se..entendía_ en el uso corriente la cantidad de sesenta reales.
La pr.agma_aca
Pragmábca en que Su Magestad manda Que los reales de a
ocho de la fábnca, Y cuno que al presente corren, valgan diez reales de plata, con el nombre de escudos, Y los que nuevamente se fabrican con nuevo cuño, valgan ocho reales
de plata. Y !ºs doblones de a dos, que al presente por pragmáticas destos Reynos tienen
por valor treinta reales de plata, la teng.an de treinta y ocho reales de plata. y que todas
es~ monedas corran con el premio y reducción de a cincuenta por ciento" (Madrid
Julián de Paredes, 1686. Port. con escudo, vta. bl., 6 h, 29 x 20).
·
'

di&lt;::

601

�·
tados por el
Al finalizar el siglo xvm y conforme a los aumentos expenmen
oro hasta entonces, los escudos de Felipe II valían 1360 mrs. y los ducados
de oro 1458 mrs. y tres quintos de otro.ª
1 d cado el castellano y el excelente menor se consumieron, el
Aunque e u
'
.
. .
eó ·
1 valor de 11 rs. Y
ducado quedó como moneda imagmana o t nea, con e
un maraved,1, para servir en todo género de contratos, en cuyo caso los pagos
se hacían en reales o moneda superior.
En 1594 el escudo de oro valía 13 rs.l O sea, 442 mrs., y el ducado 11 rs.
o 374 mrs. 1
De plata era el real aunque también lo era de vellón (plata y c~bre) i1~l
real era pieza básica
el sistema monetario y se usaba mucho. El e ve on

:n

valía 34 mrs.
Los Reyes Católicos fijaron el real de plata en la 67a. parte del marco de
este metal. Siendo el peso del marco 230 gramos, el ~el real de plata lerad'
· · · e1 m1smo valor, que e c:t.e
ues 3.432835 gramos. Este real tuvo al prm~p10
~ ll'' . ero luego al darse a la plata el premio de 25o/o, y des~ues de 50 70,
\:e on, p
'
d
11'
1 medio Al real de
b', respectivamente a real y cuarto e ve on y rea y
.
s~:• con valor de re:l y medio de vellón se le llamó finalmente real ~e plata
~orriente. Circuló hasta el siglo XIX inclusi~e y su valor llegó a subir al de
16 cuartos en el siglo XVII y al de 17 despues.
'l
El real de a ocho contenía el peso y valor de ocho reales. de plat;.1 ~1e
,
. os· el ue contenía 8 rs. de plata comente o e ..a or
llego a haber tres bp .
ql
l l' 12 rs de vellón. el que contenía 8
d· d
llón e cua va 1a
•
,
de real y me io e vel' 15'
2 mrs de vellón el cual subió al valor 18 rs.
rs. de plata doble y va 1a
rs. Y
·
'
.
lente menor de h. granada con respecto
• "Ducado de oro. El ducado anuguo, 0 exce.
1 •
'cienes de censos
h
·d 0
se le considera hoy para as =P051
al aumento de valer que ª teru , Y _ R D F li II quanto por su pragmática
. •
· porque el senor ey • e pe •
.
que se hioeron en especie,
f b.
do• de oro de la misma calidad, que
. b d l566 mandó a ncar escu •
.
de 23 de novtem re e
- '
d C 1 V de ley de 22 quilates y de 68 piezas
los había fabricado ya el senor emp~ra
dar~~ ~aravedís aumentó al mismo tiempo
por marco, aumentándolos h~t~ e va
e bre de ducad:s los quales eran de 23 quia! de 429 los de los Reyes Catohcos c~n e nom
.
r marco. y en esta proporción
d 65 piezas y un tcroo po
,
1
lates y tres cuartos argos y e
'd 1
d sde entonces respecto de valer hoy según

;r

º\

conforme a los aumentos que ha teni o e ordo ed 1 - Don' Felipe 11 1360 maravedís,
.
. d R N s los escu os e senor
·
.
la úluma pragmáuca e ey . .
458 maravedís y tres quintos de otro". (Diccionano
corresponderán a cada ducado de oro 1
de la Real Academia, 1803, pág. 3261. 248
1 e · "El escudo de oro vale tre1.e reales;
T En el Diario de Borghese, 1594, P g, .
, se e . M .
Vida ejemplar y heroica
el ducado, onze reales". ( Citado por Luis Astrana ann en
de Miguel de Cervantes Saavedra, 111, 21, n.).

602

y 28 mrs. de la misma moneda, que correspondía a 10 rs. de plata doble; y el
real de a ocho de María, moneda de plata acuñada en 1686, de menor peso

que el real de a ocho común y que correspondía al valor de 12 rs. de vellón. 8
Había reales de plata de a cuatro y de a dos. El de a cuatro tenía el valor
de la mitad del de a ocho; y el de a dos, la mitad del de a cuatro.9
El realillo o medio real era de plata y valía ocho cuartos y medio de vellón.
De vellón eran también la tarja y la blanca.
De la tarja había más de un tipo y valor. El historiador Luis Cabrera de
Córdoba se refiere a una de plata que al subir al trono Felipe II valía veinte
mrs. Existía otra, de cobre y poca liga de plata, que valía la cuarta parte
de un real de vellón y circulaba aún, aunque poco, al comienzo del siglo XIX.
La blanca valía medio maravedí, aunque en lo antiguo tuvo distintos valores, según las épocas.
De cobre eran: el cuarto, que valía 4 mrs., el ochavo, o medio cuarto, de
valor de 2 mrs. y el maravedí.
El maravedí era fundamental en el sistema monetario. Unas veces se consideraba moneda teórica o imaginaria, entendida como determinada cantidad
de dinero, y otras veces era moneda real y efectiva. Su metal era de vellón
• Véase la pragmática de la nota núm. 5.
Los escudos de oro y los reales de plata de España eran muy estimados en otros países. Don Diego de Haedo, arzobispo de Palenno, refiriéndose a los escudos escribió
en su Historia y Topographia de Argel que "cuando los turcos cuidaban de expresar
--en cuanto al rescate de Cervantes y de otros cautivos- que la moneda fuese de
España manifestaban en esto el mayor valor que le daban sobre la del pais (Argel) y
la de otros reinos". (1672, c. 29, f. 24. Citado por Martin Fernandez Navarrete en Vida
de Cervantes, Madrid, 1819, pág. 371). Y refiriéndose a los reales de plata agregó:
que "la moneda forastera que más precian, y con que más huelgan, y de la que sacan
más provecho son los reales de España da a cuatro y de a ocho, porque los envían y
llevan hasta Turquía y el gran Cairo, y de allí pasan adelante a la gran India oriental,
y aun hasta el Catayo, China y Tartaria, siempre ganando en ellos el que los lleva: y
ansi ninguna mercaderia ni más preciosa ni de más valor se puede llevar a Argel,
Barbaria o Turquía, que los reales de España". (]bid., c. 28, f. 23. Citado por el mismo
en ]bid., pág. 372).
• Hubo además un real de a cincuenta, moneda de plata del peso y valor de 50 n.
de plata doble, que ya no circulaba a fines del siglo XVIII. También hubo un ducado de
plata que aún en 1803 tenia el valor de 375 mn., más el 50% que le había dado
la pragmática de 10 de febrero de 1680, con el que se regulaba aquella pieza de plata
de 562 mn. y medio de vellón.

603

�o de cobre y su valor en tiempos de Cervantes, y después, era la treinta y
cuatroava parte del real de vellón.10
El historiador Luis Cabrera de Córdoba nos ha dejado en su obra Felipe
Segundo, Rey de España este interesante recuento de las monedas en uso
en el tiempo en que Carlos I abdicaba la corona de España en su hijo: "En
este tiempo tenía la moneda su justo valor intrínseco, desde el comado, blanca, uno, dos y cuatro maravedís, que valían ocho blancas con que se compraban ocho cosas, tarjas de plata de a 20 maravedís, real de a 34, y los de
11
a dos, de a cuatro y de a ocho, hasta el escudo de cuatrocientos maravedís.
La moneda de menor valor en aquellos días era el cornado, pieza de cobre
ligada con plata, aunque de baja ley. Su valor era de media blanca. Pero había
existido en Castilla desde los tiempos de Sancho IV y su valor había variado
según la época: con Alfonso XI tres cornados hacían una blanca y 204 un
12
real; pero con Enrique 111 comado y blanca tenían igual valor.
Es importante resaltar que la primera característica del sistema monetario
al comenzar a reinar Felipe II era la de que cada moneda tenía su justo
valor intrínseco. Pronto, desde aquel monarca, comenzó la política de elevar

1• El maravedí se usaba desde época antigua y su valor varió según los tiempos, no
sólo de acuerdo con la estimación del marco de plata, sino también conforme a la
diferente calidad y metal de la propia moneda. El marco era el peso de ocho onzas
que se usaba para el oro y la plata. Los plateros dividían el marco de oro en cincuenta
castellanos y el de la plata en ocho onzas. A su vez dividían el castellano en ocho
tomines y el tomín en doce granos; en tanto que la onza tenía ocho ochavas y la ochava
75 granos. Y tanto el marco de oro como el de la pb.ta pesaban doscientos treinta gramos,
o cuatro mil ochocientos granos
En el Fuero, en el Ordenamiento, en las Partidas y en otros textos se hace referencia
a maravedís de oro, buenos o buena moneda, viejos, prietos, blancos, cobreños y otros
tipos o clases. El maravedí de cobre que tenía más liga de plata se llamaba de la buena
moneda, o maravedl de los buenos. Antes de Alfonso el Sabio circularon maravedís
de oro. Este rey hizo labrar en Castilla una moneda de cobre ligada con la cuaru
parte de plata, a la que se llamó maravedl burgalés y también maravedí alfonsino o
blanco. Así mismo hubo maravedís de plata, moneda antigua cuyo valor parece haber
sido de un tercio de un real de plata, conforme al valor de este metal. El maraved{
joven o maraved! viejo se usó, según se cree, desde Femando IV hasta los Reyes Católicos. Y el maraved{ prieto era pieza antigua de valor inferior a la blanca.
n Luis Cabrera de Córdoba, Felipe Segundo, Rey de España. Lib. I, capítulo IX.
" Aún hubo otra moneda antigua de menor valor que el cornado: la meaja. Monedas
antiguas fueron también el florln y el dinero. El florln, usado principalmente en Argón,
valia aproximadamente lo que un real de a ocho. El dinero de cobre, usado en Castilla
en el siglo XIV, valía dos blancas. Esta moneda representaba las mayores variaciones en
las equivalencias entre regiones, pues mientras en Valencia, por ejemplo, 36 dineros

604

el valor de ciertas monedas dando al oro y a la plata premios de 25%

0

de

50%,
. La_ confusión entre el escudo y el ducado, como monedas teóricas O imaginarias, fue frecuente y de ella nos ha quedado buena muestra en un importante document? cervantino: el cargo que el Consejo de Cruzada hizo a doña
Leonor de ~ortinas el 28 de febrero de 1579. Por real cédula de 5 de diciembre
de 1576 Felipe II había concedido a la madre de Cervantes sesenta escudos de
oro para ayudar al rescate de sus hijos Miguel y Rodrigo, entonces cautivos
en Argel. La buen~ madre entregó aquella suma al comendador de la Orden
de_ la Merced. Tremta escudos se aplicaron al rescate de Rodrigo y los otros
tr~mta quedaron en depósito en aquella benemérita Orden para el rescate de
M1~el, el cual se demoraba mucho por exigir por él quinientos escudos en oro
DeJa_ron de hacer la redención los PP. Mercedarios y fueron encamados d~
contmuarla los ~P. Trinitarios. Entre tanto, doña Leonor de Cortinas\ su fiador Alfon~o- Getino de Guzmán habían dejado incumplida la obligación contraída al rec1b1r los 60 escudos de presentar al Conse1·0 de Cruzada t .:
·
' · d 1
esumorno
a~te~tico e rescate en plazo de un año o devolver el dinero. Era un incumplimiento q~e ~ n?5?tros, a estas fechas y tan inclinados a la familia Cervantes,
n~s parece ms1g~f1cante ; pero que en aquel tiempo no podía parecerles lo
m1smo a los funoonarios que tenían a su cargo el fondo del que habían salido
los 60 escudos. Por eso el comisario general de Cruzada, licenciado don Pedro
Velarde, el 28 de f:brero de 1579 mandó que se devolviese al Consejo aquella
suma. ~?tonces dona Leonor se apresuró a justificar el rescate de Rodrigo y
el deposito de los 30 escudos para el de Miguel.
Don Luis Astrana Marín, con la sincera admiración y simpatía para Cerv~ntes Y los_ suyos que tenemos cuantos hemos dedicado muchas horas al estudw de la vida Y la ?bra del Príncipe de los ingenios españoles, comentando
el acuerdo del ConseJo de Cruzada en la petición hecha al mismo por doña
Leonor el 16 de marzo de 1579, escribió: "Y el decreto inflexible ordenaba
'
que en 1o ref erente 'a los 30 ducados' no se hiciera la ejecución
( de' los bienes

equi2"1lían a un, real ca~~ellano, en. Argón tenían el mismo valor 24 dineros, y en Cataluna, 38. Hab1a tamb1en en Casulla un dinero que valía 7
· e1 á spero
1End Argel
bla se usaba. la moneda española junto a la local, O msersa,· el zoltam,
Y
a
o
.
El
zoltam
era
de
oro
fino.
Antes
de
1580
valía
125
ásp
t
J
f
d A I bº'
eos. aer BaJ"á rey
e rge, su 1 e1 zoltani en 1580 a 130 ásperos. El áspero era de plata y en tiemp~s de
Cervantes vaha la octava parte de un real, o sea, 4 mrs. y med"1a blanca. La dobla
de Argel 6 mrs. Y. un cuarto de España. Se usaba tambie'n la dob .a
' za hen o marroq111•
que era de oro fmo y tenía peso y valor algo mayores que los del castellano. Según eÍ
acta de rescate de Cervantes, 50 escudos españoles valían en Argel 134 doblas.

?

605

�de Getino de Guzmán) ; pero que en lo demás, se llevara adelante; es decir, el embargo de los bienes del fiador: disparate y monstruosidad jurídica
de un decreto que ya principiaba (y también el informe) por confundir los
ducados con los escudos de oro. 13
Siento discrepar del comentario del señor Astrana Marín; pero hay que
discrepar para restablecer la justicia en la apreciación del caso, el cual envuelve dos particulares: el supuesto disparate y monstruosidad jurídica que significaba el embargo de los bienes del fiador, y el supuesto disparate de confundir
los ducados con los escudos.
Considerando con atención el cargo hecho a doña Leonor de Cortinas como
principal, y a Alonso Getino de Guzmán como fiador, de los 60 escudos de
oro librados a la primera para ayuda del rescate de sus hijos, se convendrá
en que la actuación del Consejo de Cruzada y de su comisario general licenciado Velaroe estuvieron de acuerdo con la más correcta práctica administrativa. En efecto, doña Leonor y su fiador no había aportado prueba del
empleo dado al dinero, conforme al fin para el que se había concedido, y
nada más razonable que requerir y exigir su devolución, a lo que, por otra
parte, se habían obligado perceptora y fiador, y, en defecto del reintegro, la
acción inmediata tenía que ser el embargo de los bienes. Pero cuando el Consejo conoció las explicaciones de doña Leonor estuvo de su parte, en su favor,
hasta el punto de que los 30 escudos se aplicaron finalmente al rescate de
Miguel, y no en el plazo de cuatro meses que se le concedió al resolver la petición de 24 de marzo, sino después de dieciocho, sin que se llevase a cabo
ejecución de los bienes. ¿Dónde está, pues, el disparate y monstruosidad
jurídica?
En cuanto a la confusión de los escudos y los ducados, es claro que la hubo
en este caso; pero sin trascendencia alguna si se considera todo con atención
e imparcialidad. En el cargo a doña Leonor y su fiador se lee: "Házese cargo a ... de sesenta escudos de oro que valen 24,000 maravedís", y luego se
alude a ... "los dichos sesenta ducados". En su petición al Consejo de 24 de
marzo de 1579 doña Leonor decía primero: "debo haber lugar por mi pedido
acerca de los treinta escudos de oro que se me dieron ... ", y luego agregaba
en el mismo documento: "para que con los dichos treinta ducados ... " Y en
el decreto del Consejo de Cruzada se escribió: "en lo referente a los treinta
ducados ... " Sin embargo, de estos tres documentos el fundamental, porque
de él derivan los otros, es el cargo de 60 escudos, en el que se expresó: "que

11

valen 24,_000 maravedís". La aparente confusión si se quiere, queda clara con
sólo~considerar que escudo y ducado son' en este caso,~~das rm~~~
·
· ·
0 • t neas, cuyo valor total va expresado en maravedís. Así, si en el cargo se
hizo por 24,000 maravedís y entendemos los 30 ducados, 0 los dichos ducados
como _12,000 maravedís, en la petición de doña Leonor y en el decreto del
ConseJo de Cruzada, todo está perfectamente claro. ¿Dónde está pues el dispar_a~e? El error de escribir ducados por escudos se produce ~rirner~ en la
petición de doña Leonor. En el decreto del Consejo se repite• pero creo yo
que por referencia literal a la petición.u
'
Ahora bien; si en la· real cédula que concedió la ayuda a doña Leonor
en_ el_ cargo no se hubiese expresado el valor en maravedís de los escudos habí:
existi~o la ~onfusi6n, y el disparate, porque el escudo de oro, como moneda
efectiva, val1a 442 mrs. y el ducado, también como moneda real 375 0 374 resultando
una diferencia a favor del escudo de 67 0 66 mrs., 1o' cua1 no suce'
d'
1a cuando escudo y ducado se consideraban monedas imaginarias O teóricas.is
.Y aun había confusión en el uso del ducado como moneda teó' n·ca, pues
mientras unas veces se le daba el valor de 375 mrs., otras se le reconocía
sólo de 374.
He aquí dos casos ilustrativos.
Las dos reales cédulas dadas por Felipe II a Cervantes en Tom:u (Portuga;) ~l 21 de mayo de 1581, las cuales, en la parte que aquí interesa, dicen
asi: El Rey.-Juan Fernándex de Espinosa, del nuestro consejo de azienda
Y nuestro thesorero g~neral, yo vos mando que de los mrs. que os mandamos
entregar de lo procedido de las mulas que sirvieron en el artillería de nuestro
exto., Y las mandamos vender, deis y pagueis a Miguel de Cervante cincuenta
d~cados, qu_e montan diez y ocho mil setecientos cincuenta mrs. a cumplimiento de c1e~ ducados, de que le azemos merced de ayudar de costa, atento
a que va a ciertas cosas de nuestro servicio; y los otros cincuenta le manda-

14
An:~vo _General de Simancas. Contaduría de Cruzada, 221; marcas L.L.L. Documento méd1to hasta que Astrana 'Marín lo reprodujo en ibid. pág. 20
u El. entusiasmo
·
Y admira~ón por Cervantes puede hacernos' pensar . que Felipe II y
su ~obi~mo no se porta~on bien con él, ni hicieron gran cosa por rescatarle del cautiveno. Sm embargo, se hizo algo extraordinario, pues además de aportar 30 escudos de
oro para su res~te, se le concedió a la madre un privilegio, que pudo vender, para
llevar de Valencia a Argel mercaderías no prohibidas por valor de dos mil ducados. y
debemos 1:cordar qu~ Cervantes no era entonces el autor del Quijote, sino uno de los
muchos m1les de caullvos. Quede esto como justa reivindicación al Consejo de Cruzad
a Felipe II y a su gobierno.
as,

Luis Astrana Marín, op. cit., pág. 21.

607
606

�mos librar en el pagador de nuestras armadas de Cartagena ... " y: "El Rey.
-Lopc Giner, pagador de nuestras harmadas en Cai:tagena,_ yo vos mando que
de cualesquier mrs. de vuestro cargo, deis y pague~s a M~guel de Cerba~::
cincuenta ducados, que montan diez y ocho mil setecientos cmcuenta mrs ...
En estas dos reales cédulas al ducado se le da como valor 375 mrs.

plata. Lo inició Inglaterra, a quien siguieron las principales naciones. Tal
adopción fue precedida de un alza sensible del precio del precioso metal y
de un brusco descenso en el de la plata, de suerte que el bimetalismo no continuó rigiendo en el mercado.

En cambio en la carta de pago y recibo de dote que Alonso Rodríguez
firmó el 11 d; agosto de 1580 se le da al ducado el valor de 374 mrs. En a~uel
documento, en efecto, se lee: "!ten. cient ducados en reales, q~e valen ~remta
e siete mill e cuatrocientos maravedís, que fueron los que la dicha ~anna de
Alfaro, mujer de dicho alguacil Martín de Muxica, mandó a la dicha Ana
de Fillafranca ... " 17

Un real decreto de 18 de noviembre de 1887 fijó la par del cambio de la
peseta con la unidad monetaria de diversas naciones. Para el dólar estableció
co~o par del cambio o equivalencia int~ca 5.18 pesetas; para la libra esterlma 25.20; para el marco alemán, l.2S; para el florín austro-húngaro, 1.47;
para el florín holandés, 2.10; para el rublo, 4.00; para el peso de Colombia,
Chile, Argentina, y Uruguay, el sol del Perú y el bolívar de Venezuela, 5
pesetas cada uno, etc.

1? ~:

Al adherirse España a la Unión Monetaria Latina (real decreto de
de 1868) al compleJ·o sistema anterior de maravedí, real, etc., s1gwo
t
oc ub re
,
1 d 5
d
eJ que tomó como unidad monetaria la peseta de p~ata, 8 e g,:ª~?s e
peso y ley de 835 milésimas, subdividida e~ l~O céntimos. La_ acunac1on de
·
1a h.izo en 1869 el gobierno que s1gwó al destronamiento de Isabel
esta pieza
II La moneda representaba en el anverso una mujer con corona Y un ~mo,
s~bolizando a España, y la leyenda: "España - 1869". En el reve~? tema el
escudo nacional y se leía: "200, piezas en kilogramos - Una peseta •
El sistema monetario se fijó entonces de este modo: Monedas de oro de
lOO 50, 25, 20, 10 y 5 pesetas, con ley de 900 milésimas (oro .900, co_bre
100) y peso de 32.258, 16.129, 8.64, 6.452, 3.226 Y 1.63 gramos res~c~iva.mente;
' monedas de plata de 5, 2, O·50 y 0.20 pesetas, con ley de 835 m1lesimas
f
(plata .835 y cobre .165) y peso de 25, 10, 5, 2.5 y 1 gramos, respec 1v~mente· piezas de bronce de 0.10, 0.5, 0.02 y 0.01 céntimos (cobre .950, estano
40 y ~inc .10) y pesos de 10, 5, 2 y 1 gramos. El cuproníquel, moneda ~e
0.25 (750 milésimas de cobre, 250 de níquel) y 7 gramos de peso se estableció
ya bien entrado este siglo. Las monedas de oro y las de plata de 0.20 no

Mas aquel cambio nunca fue permanente. Al alterarlo contribuyeron y contribuyen constantemente diversos factores, causas o circunstancias, como la
influencia de la ley de la oferta y la demanda en relación con la balanza comercial de importación y exportación, los problemas políticos y sociales, y
las especulaciones.
Después de la Segunda Guerra Mundial el valor a la par de la unidad monetaria de muchas naciones fue determinado por acuerdo entre los respectivos
gobiernos y el Fondo Monetario Internacional, agencia de las Naciones Unidas. La paridad de la peseta oro fue fijada en $0.0913. 18
En cuanto al sistema monetario español después de la guerra de 1936, todo
él ha sufrido transformación. Su unidad monetaria sigue siendo la peseta;
pero ya no es pieza de plata, sino de bronce. De ella se han hecho tres acuñaciones: una en 1944, otra en 1947 y la tercera en 1966. El peso de la pieza
en esta última es de tres gramos y medio y su composición de 92% de cobre,
6% de aluminio y 2% de níquel.

circulaban.
En los años 1872-1873 se adoptó el patrón oro, quedando desechada la

,. erónimo Morán, Vida de Cervantes, Madrid, 1863, págs. 339-341. As_tra~,ª Marín

·• p ágs . 143-146) publicó las dos cédulas en fotograbado y en transcnpoon.
( oP. JCh.
.
M ,
n La carta puede verse, en fotograbado y en transcripción, en Lws Astrana ann,
Jbid., págs. 350-356. La cita en la pág. 353.
.
· ,
1803• En el Diccionario de la Real Acadenua de •aquel
11 La peseta existia ya en
· ¡
año se lee: "Peseta. La pieza que vale dos reales de plata de moneda provmoa,
formada en figura redonda".

608

,.. Por ley de 31 de enero de 1934 el oro contenido en U. S. Dólar fue fijado en
15.238 granos, o '35.00 dólares la onza de oro puro. La onza troy pesa 31.1035 gramos; un
grano es igual a 0.64 de gramo, y un gramo tiene 20.8695 granos. Conviene recordar
que la unidad monetaria de los Estados Unidos es el U. S. Standard dallar. Antes de
1934 era un dólar de 25.8 granos de oro, con ley de 900 milésimas. Desde 1934 es un
dólar de 15.238 granos de oro, con ley 900 milésimas. El si/ver do/lar, acuñado primero
en 1794 y con peso desde 1837 de 412.5 granos de plata y ley de 900 milésimas. Antes
de 1873 fue la unidad monetaria de los Estados Unidos. Hubo también un trade dallar,
no acuñado desde 1885, de plata, que pesaba 420 granos. El golden do/lar, de 25.8
granos, fue acuñado en 1849-1890. La pieza de oro de diez dólares, acuñada en el
pasado, se llamaba el águila. Monedas divisionarias son: half dallar (O.SO), quarter
(0.25), dime (0.10), nickle (O.OS) y centavo (0.01).

609
H39

�Hay monedas de plata de 100, 50, 25 y 5 pesetas. La de 100 pesetas fue
acuñada en 1966, pesa 19 gramos y su ley es de 900 milésimas.
No sólo· resulta curioso, sino también útil, comparar- el valor de las monedas
de la época de Cervantes y las de hoy. Al hacerlo se valoran en términos
actuales y se comprende mejor el sentido y la significación de los p~~jes cervantinos en que se mencionan aquellas piezas. Sin embargo, las dtficultades
para hacer tal comparación no son pocas. En primer lugar, nos fal~:i conocer
el valor de los metales en cada caso. Claro que podemos llegar a cierta aproximación al comparar los pesos y leyes, aunque sea sin tener en cuenta los
diversos factores que condicionaban y condicionan el valor de la moneda.
Podemos también ayudarnos para una aproximación más completa a aquella
comparación con el conocimiento del poder adquisitivo, entonces, y ahora, de
ciertas monedas.
No obstante las comparaciones que se han hecho de monedas del siglo XVI
y modernas, ~or lo general han resultado poco afortunadas. Así, ,por ejemplo,
Rudolph Schevill escribió en 1919 que el dólar de entonces vaha_ lo que dos
reales y medio de los días del autor del Quijote."' "He -ha escrito a su vez
Gary MacEóin- does not go into detail as to the basis of his calculations, and
I feel that in terms of 1950 prices in the United States, the exchange rate
given in the text is approximately correct." 21
Mas es evidente que si un dólar de 1950 valía lo que dos reales y medio
de la época de Cervantes ( idea de MacE6in), el cambio no_ ~s. aplicable ~1
dólar de 1919, sencillamente porque el valor y el poder adqu1S1ttvo de aquél
no eran lo mismo en los dos años. Pero, además, tampoco me parece correcto
el cambio dado por Schevill en 1919. Veamos. El peso de la plata de un dólar
era desde 1873, 412.5 gramos, o sea 19.765 gramos (a razón de 20.8695 granos' por gramo). El real de plata pesaba en metal fino 3.~3283~ gramos
(67a. parte de los 230 gramos del marco) . Dos reales y medio teman pues,
un total de 8.582087 gramos de plata, esto es, menos de la mitad que el
dólar. Además, la par del cambio o equivalencia intrínseca del dólar con
22
la peseta era de 5.18 pesetas. El peso de la plata de un duro de 1936 era de

22.5 gramos (25 X .900), y el que correspondía al 18 céntimos en aquella
moneda era de 0.81 gramos. En total 23.31 gramos. Valorando el dólar por
la paridad de 5.18 pesetas, y comparando el peso de la plata correspondiente
a este valor y el de los dos reales y medio, también es obvia la desproporción,
resultando cerca de tres veces (exactamente 2. 71) superior el peso de 5.18
pesetas que el de los dos reales y medio. Así, pues, por el correspondiente peso
de plata, el dólar valía, y vale, cinco reales y tres cuartos de otro real, y no
dos y medio. Y el centavo resultaba igual a un maravedí y 96 centésimas
de maravedí.
Del peso en plata de un real (3.432835 g.) correspondía a un maravedí
la 34a. parte, o sea, 0.100965 g. En el peso del duro de 1936 (22.5 g. ) correspondía a una peseta la 5a. parte, o bien, 4.5 g. Por tanto, una peseta de 1936,
siempre conforme al peso de la plata y dejando de lado los factores que condicionan su valor, valdría 4 mrs. y 45 centésimas de maravedí.
La peseta de hoy puedo compararla sin dificultad con la de 1936 tomando
como base el peso de la plata del duro de entonces y el de la pieza de 100
pesetas que hoy circula. He dicho que de los 22.5 g. de plata del duro correspondían a la peseta 4.5 g. La moneda de 100 pesetas tiene 17.1 g. de plata
y la parte de este metal que en ella corresponde a una peseta es de 0.1 71 g.
Ahora bien, como 4.5 g. contienen 26 veces y un tercio más plata que la que
tiene la pe~eta en la mejor moneda hoy en circulación, la de 100 pesetas, acuñada en 1966 la peseta de hoy valdrá 0.038 de la de 1936, esto es, 26 veces
y un tercio menos.

En cuanto al poder adquisitivo, un cálculo bastante conservador lleva la
superioridad de la peseta de 1936 por lo menos a 30 veces la de hoy, con
la reserva, claro está, de las notables variaciones que se dan según artículo y
servicio, llegando hasta cuarenta veces en el caso concreto del precio de los
periódicos diarios, que en 1935 era de diez céntimos y hoy es de cuatro pesetas.
Por su peso de plata, insisto, una peseta de 1936 equivaldría a un real y
diez maravedís y medio, en esta forma:
1 pta. (4.5 g.)

,. Rudolph Schevill, Cervantes, 1919, pág. 155.
., Gary MacEóin Cervantes. A Bruce Fellowship Biography, Milwaukee, 1950, pág. 205.
n "Duro. El pe:o de plata de una onza, que vale ( en 1803) diez reales de plata"
( diccionario de 1803) .
"Peso. Moneda castellana de plata del peso de una onza. Su valor es (en 1803) 8 rs.
de plata; y los que por pragmática valen 10, los llaman para distinguirlos pesos gruesos".
( Diccionario de 1803) .

610

1 real (3.4328358 g.) O34
10 mrs. ( 1.00965 g.) O 10
y medio (0.0505482 g.) O½
4.4929678 g. O44

mrs.
mrs.
4.5 g.
maravedí.
mrs. y medio

Un real (3.4328358 g.) es, respecto de 4.5 g. de plata de 1936, 0.7628 pesetas, y respecto de 0.171 de la peseta de 1971, 20.07 pesetas. Y un maravedí
resulta 0.02247 de la peseta de 1936 y 0.59 de la de 1971.
611

�Un análisis de precios en busca de poder adquisitivo de la moneda, y su
correspondiente comparación, puede llevamos a resultados muy diferentes de
los anteriores. Pero habría que afinar mucho y no limitarse a unos pocos artículos. Habría que tomar en cuenta también diversas condiciones económicas
y sociales. Y siempre resultaría tarea difícil. En las obras de Cervantes y de
contemporáneos suyos encontramos referencias a precios de diversos artículos
representativos. Veamos, por vía de ejemplo, algunos. En el pasaje del Quijote
mencionado al principio de este trabajo, Teresa Panza da como precio de la
carne el de 30 mrs. la libra. No dice de qué carne se trata; pero teniendo en
cuenta que don Alonso Quijano (o Quijada), según se lee al comienzo del gran
libro comía de "una olla de algo más vaca que carnero ... ", lo que sin duda
se debía a que ésta era más cara que aquélla, y que la carne de cordero se
vende hoy en Madrid a 110 pesetas el kilo, podemos establecer que 30 mrs.
eran 55 pesetas, y que un maravedí equivaldría a 1.83 pesetas.
En La Gitanilla la vecina pregunta al escudero: ''Vos señor Contreras ¿ tendréis a mano algún real de a cuatro?" Y le dice: "Dádmelo; que en viniendo
el doctor mi marido os lo volverá." A lo que Contreras responde: "Sí, tengo;
pero téngalo empeñado en veinte y dos maravedís: que cené anoche; dénmelos; que yo iré por él en volandas". Contreras pagó por la cena veintidós
maravedís. Hoy no habría podido cenar en Madrid por menos de noventa
pesetas. Entonces, si 22 mrs. equivalen a 90 pesetas, un maravedí equivale a
4.09 pesetas.
Por último en El Lazarillo de Tormes se lee: "Estábamos en Escalona y
'
me dio un pedazo
de longaniza para que la asase", y "luego sacó un maravedí
de la bolsa y me mandó por vino a la taberna". No dice Lázaro qué cantidad
de vino recibió por el maravedí; pero nunca sería menos de un cuartillo.
Hoy el precio medio del vino cor•riente es aquí de 9 pesetas. El cuartillo, un
maravedí, valdría, pues, 2.25 pesetas.
En los tres casos el poder adquisitivo del maravedí es muy desigual y siempre resuita su valor muy por encima del que le corresponde según el valor
y peso de la plata. Pero, a pesar de todo, el peso de la plata de cada moneda
resulta buena base para establecer equivalencias.
Podemos, pues, aceptar los resultados de comprar los pesos de plata como
medio de comparar las monedas de la época de Cervantes con las de la época
posterior, incluso las de hoy.
Estas notas pueden, sin duda, ser útil ayuda para entender el problema del
confuso complejo monetario de la época del autor del Quijote.

LA TRIPLICIDAD DE FUNCIONES DEL PODER ESTATAL
Lic. JoRGE MoNTEMAYOR SALAZAR
Universidad de Nuevo Le6n

Sumario: 1.-Las funciones del poder. 2.-Funciones formales y materiales. 3.-La
función legislativa. 4.-Consideraciones sobre la función ejecutiva. 5.-La función
jurisdiccional.

1. LAS FUNCIONES DEL PODER

FUNCIONES DEL PODER son ejercicios de expresión potestativa que el Estado
lleva a cabo en cumplimiento de su tarea. Para la exteriorización de esas
manifestaciones, la potestad pública se vale de medios orgánicos específicamente
constituidos. Sus atributos y competencias están precisados expresamente en
la ley. Las funciones del poder, al surgir por medio de diversos órganos, evitan
que su ejercicio pueda concentrarse en perjuicio de la integridad política y
social del pueblo. Aunque un solo órgano podría ser el encargado de la expresión potestativa, esto no es conveniente en vista de que todo concentramiento de poder inclina hacia el despotismo y la arbitrariedad. El uso del
poder estaría supeditado más a la voluntad de un hombre que a los imperativos de una ley justa y estable.
Son tres las funciones del poder: La legislativa, la gubernativo-administrativa y la judicial. Por medio de estas tres funciones, el poder del Estado se
transmite y obra en el pueblo. Todo acto de poder se identifica con esta
clasificación tripartita de funciones. El funcionamiento de la legislación asegura al ciudadano la presencia de leyes generales y obligatorias que norman
y encauzan los comportamientos sociales. Un poder ejecutivo que promueva y
proyecte la tarea de admini"stración y gobierno, permite una mayor confianza
en el diario convivir del hombre en sociedad política. Los problemas del hombre con el hombre o de éste con el Estado, no deben de perturbar la paz
613

612

�pública; es por ello necesario depositar en una función judicial el atributo
de juzgar y sentenciar. Cada función, con su respectivo campo de competencias, participa del poder contenido en el Estado. No se trata, como se ve,
de que cada "función" sea un "poder" distinto e independiente. El poder es
indivisible en su naturaleza; por tanto es imposible pensar en la existencia de
diversos poderes en la actividad autoritaria del Estado.

2.

FUNCIONES FORMALES Y MATERIALES

En su ejercicio, las funciones del poder tienen dos aspectos, el uno formal,
el otro material. En virtud del primero las funciones son calificadas de acuerdo no a su naturaleza, sino en atención al órgano que las realiza. El segundo
aspecto -sentido material- se toma en cuenta analizando el contenido mismo
de la acción potestativa expresada. Las manifestaciones del poder, reúnen
en su objetividad los aspectos material y formal. Existen algunos casos en
donde el sentido formal y material no concuerdan en el ejercicio de una
función determinada. Cuando, por ejemplo, el ejecutivo desarrolla, en
cumplimiento de la ley, una función que por su contenido material es típicamente judicial, se dice: "Es un acto formalmente ejecutivo, materialmente
judicial". Este caso no sólo se presenta en la tarea ejecutiva. Las tres funciones
del poder, en cumplimiento del orden jurídico, pueden desarrollar en algunos
casos, funciones que materialmente no concuerden con su asper.to formal.
Ello, sin embargo, no perturba el sentido y marcha del poder. El aspecto formal se funda en un dispositivo legal. Está surgido de la realidad preceptiva
del derecho. Se apega a lo que las normas señalan. Brota de las disposiciones
jurídicas que otorgan al órgano de poder su competencia o atribución. El
aspecto material es juicio, consideración o estudio de contenidos concretos.
Estas situaciones que se observan en el ejercicio del poder, no representan, en
ningún momento, intromisión de las funciones entre sí. Se tr•ata de expresiones de autoridad fundadas en facultades jurídicas que la ley concede a los
órganos potestativos del Estado. Presentes las condiciones que la ley señala
para que el órgano intervenga, éste estará en aptitud legal de hacerlo. La
expresión de las funciones descansa, fundamental y esencialmente, en el respeto y obediencia de la ley.

3.

Si la norma jurídica aparece ante nosotros con visos de especial y trascendente importancia, es necesario que el encargo de la función legislativa se dé
a un órgano estructurado adecuadamente para tal fin. La función legislativa
se deposita en un cuerpo colegiado llamado co~greso, el cual suele estar formado por dos partes denominadas cámaras. Cada una de ellas posee un ámbito
propio de competencias. En algunos asuntos pueden conocer indistintamente
cualquiera de las dos. En otros, es necesario que resuelvan conjuntamente. En
un sistema presidencial, las cámaras son: la de senadores y la de diputados.
En un sistema parlamentario: cámara alta y cámara baja. Las representaciones
legislativas son puestos de elección popular. Los miembros de cada una de las
cámaras son elegidos pov el pueblo, para que ejerzan su cargo durante el
tiempo que señala la ley. Las sesiones que realiza el congreso pueden ser: ordinarias y extraordinarias. Los dos períodos de sesiones son indicados por la
ley. Los períodos ordinarios están prefijados concretamente en la norma legal.
Los períodos extraordinarios existen condicionados a la presencia de ciertas
circunstancias que la misma ley señala. En estas reuniones las cámaras conocen
--entre otros asuntos-- de los proyectos de ley que les han sido presentados.
Realizado el estudio y discusión de los mismos, el órgano legislador puede
reformarlos, aprobarlos o rechazarlos. El jefe del ejecutivo y los legisladores
suelen tener la facultad de proponer proyectos de ley.

LA FUNCIÓN LEGISLATIVA

La vida del Estado, en donde los sucesos políticos y sociales se originan
continua e intermitentemente, requiere de un conjunto de normas legales

614

-justas y apropiadas- que encaucen eficazmente su existencia y trayectoria.
El orden de las leyes es necesario, pues estando establecidas, los miembros
de la comunidad conocen expresamente sus derechos y obligaciones. La legalidad se constituye en principio directriz de la expresión político-social. Todo
acto, sea del Estado o del particular, debe de apegarse a los lineamientos
preceptivos del derecho. La norma jurídica, como regla de conducta y obse:rvancia obligatoria, nunca ha sido ajena a ninguna forma de organización
política. El Estado, como principal gestor del bien público, debe de enmarcar
su acción y la de los ciudadanos en un cuadro de firme legalidad. Los principios de la ley llevan ese propósito y emergen de la misma sociedad política
que los desea e instaura. De aquí que los contenidos de las normas -sean
permisivas, imperativas, sancionadoras o prohibiti~as- deban de estar apegadas a la realidad social de donde afloran. La ley, en cuanto protectora del
orden y la seguridad socio-política, no debe hacer concesiones en menoscabo de
su tarea. Su función es específica.

Iniciación, discusión, aprobación, sanción, promulgación, publicación e iniciación de la vigencia son pasos sucesivos que se presentan en la creación de la
norma. Constituyen el proceso elaborativo de la ley. Las funciones ejecutiva

615

�y legislativa intervienen en el desarrollo de este proceso. La iniciación se presenta cuando las autol'idades competentes proponen al Congreso un proyecto
de ley para su estudio y resolución. Las cámaras que reciben el proyecto deliberan y discuten sobre si es de aprobarse o no. Aceptado el proyecto de ley, se
configura el tercer aspecto del proceso legislativo: la aprobación. Esta aprobación, por parte de las cámaras, debe de ser sancionada por el ejecutivo. Aprobada y sancionada, la ley se promulga y se da a conocer a todos aquellos que
deban acatarla. La publicación de la norma es requisito indispensable para que la
misma pueda ser conocida por todos los ciudadanos. Al expedirse la ley se
indica, en su texto, la fecha en que habrá de empezar a surtir sus efectos. Ese
momento marca la iniciación de su vigencia.
Realizado totalmente el ciclo formativo de la ley, ésta surge con ciertos
rasgos o características que le proporcionan su auténtico sentido. Esas características son las siguientes: La generalidad, la abstracción, la impersonalidad
y la permanencia. Toda ley carente de estas notas distintivas, debe ser negada
como tal. Los medios de impugnación establecidos para esos casos nos confirman lo anterior. La ley es general, pues se aplica a todos aquellos que se
encuentren en las condiciones previstas por la misma. Es abstracta e impersonal porque su existencia se perfila a orientar, ordenar y encauzar acontecimientos naturales o humanos de interés para el derecho y no a imponerse indebidamente a alguien en particular. Los efectos de las disposiciones legales se
producen al realizarse sus supuestos normativos. La norma general -por otra
parte- no se agota o termina en su ejercicio, es permanente. A diferencia
de esto último, la ley privativa se extingue con su ilegal aplicación. Este tipo de
leyes, al tiempo que socavan la seguridad política y jurídica del gobernado,
desvirtúan la esencia misma de la ley. Arremeter y atentar contra la libertad,
la seguridad, la igualdad jurídica, no es tarea que competa a la norma de
derecho. El principio de legalidad encuentra un fuerte apoyo en la justicia y
generalidad de la ley.
Los sistemas para originar las leyes pueden diferir en uno o en varios de
sus aspectos. Esto no obsta para que la función legislativa lleve a cabo su
misión. La norma plasma las condiciones bajo las cuales la persona habrá
de adquirir y ejercitar sus derechos y cumplir sus obligaciones. Lo jurídico circunscribe -asimismo-- la acción potestativa del Estado en el ámbito del derecho. Se dan en esta forma situaciones jurídicas precisas de consecuencias
altamente provechosas para todo el conglomerado. Los vaivenes e inquietudes
sociales originados en la ausencia de un derecho escrito, ceden al paso de un
orden legal, firme y cierto. Las relaciones entre los particulares se normatizan
y estructuran por medio de un derecho privado. El funcionamiento de la activi-

616

dad del Estado y sus vinculaciones con los ciudadanos se formulan en un derecho público. "Ligada a un ordenamiento preciso, la acción de la autoridad,
ora en materia civil, ora en materia pública, se salva de los escollos de la
incertidumbre, la incoherencia y la arbitrariedad partidarista. Todos los que,
con cualquier calidad, están constreñidos al deber de la obediencia súbditos
'
o funcionarios, saben cómo deben conducirse. Por su parte, los gobernantes
están dispensados de improvisar cada vez las soluciones necesarias. El método
y la continuidad rigen el gobierno del Estado; la seguridad y la confianza
reinan entre los administrados".1
Los aspectos material y formal de la ley se hacen presentes en su configuración. En la normatividad legal se conjugan esencialmente y se nos ofrecen
en la realidad preceptiva del derecho. No es posible, jurídicamente, pensar
el uno sin el otro. La ley, en su contenido, deberá estar orientada al logro de
los objetivos axiológico-jurídicos. El car•ácter formal de los preceptos del derecho emergerá del proceso de creación jurídica que realiza el órgano de poder
competente para ello. El precepto jurídico ideal es aquel en donde a lo formalmente válido se vincula un contenido intrínsecamente valioso. Adoptar
un criterio formalista y fijar la atención en un formulismo independiente o
ajeno a los contenidos normados, es una actitud errónea y peligrosa. Las
disposiciones más descabelladas e injustas serían leyes con sólo haber cubierto
las etapas gestativas de la norma. Ignorándose el contenido de las normas,
éstas pierden en su proyección y trascendencia. Las prescripciones generales
que la ley señala deben ser medios apropiados al mejoramiento y desarrollo
social. Es poi' ello necesario que sus contenidos sean correlativos a tales fines.
El insigne jurista español Francisco Suárez, al hablarnos de la ley nos dice
que es: "Un precepto común, justo y estable, suficientemente promulgado".
En esta breve definición se encuentran puntualizados -clara y objetivamente- los aspectos material y formal de la normatividad jurídica.
La acción y ejercicio de la función legislativa es siempre constante. Lo es
porque las realidades políticas y sociales que normatiza son variables y fluyentes. El desarrollo social en todos los aspectos, provoca el surgimiento de
nuevas y diversas situaciones comunitarias que el Estado debe de normar a
fin de fortalecer el bien y la seguridad general. Las leyes del pasado, óptimas
y eficaces en su tiempo, dejan de serlo cuando sus contenidos normativos se
desvinculan de las nuevas realidades que laten en el pueblo. La ley, como
obra humana, no puede prever todos los casos futuros, ni tampoco los con-

1

DABÍN, JEAN, Doctrina general del Estado,

Ed.

Jus, México, 1955, p. 247.
617

�tinuos cambios que se presentan en el panorama estatal. Es por ello necesario que el legislador esté siempre atento al desenvolvimiento colectivo.

4.

CONSIDERACIONES SOBRE LA FUNCIÓN EJECUTIVA

Es común oír llamar función ejecutiva a aquella expresión potestativa que
se realiza a través del órgano ejecutivo. No obstante, el término suscita diversas controversias. Se dice que esta función es mal llamada ejecutiva, debido
a que la misma no sólo se concreta a ejecutar sino que tiene su propia facultad de iniciativa. Algunos la consideran como una función administrativa,
tomando en cuenta la labor que desarrolla en la previsión y resolución de
las necesidades sociales. Otros piensan que se trata de una función gubernativa debido a la amplitud de su tarea. Como se ve, existen los más variados
criterios para calificar la mencionada función. Es tan general el horizonte
y tan particular la terminología, que incluso se han hecho uniones o combinaciones, tales como: función político-administrativa; función gubernativoadministrativa. Nosotros preferimos esta última, considerando lo siguiente:
A) Función ejecutiva. Designación imprecisa y confusa.-B) Función administrativa. Aunque en cierta forma administrar es gobernar, el calificativo
sólo refiere un aspecto parcial y secundario.-C) Función gubernativa. Mención que denota al máximo la manifestación suprema del imperium estatal.D ) Función gubernativo-administrativa. La unión de conceptos -gobernación y administración- en vocablo compuesto, permite objetivar el significado propio de la función en forma precisa y fiel. Siendo tan distintos los
argumentos y tan variadas las conclusiones que se pueden obtener, trataremos
de precisar un sentido veraz de la función gubernativo-administrativa.
El sentido y concepto de esta función ha sido esbozado y tratado poi' diversas teorías. Las definiciones sobre la misma son por tanto múltiples y
diferentes. Las teorías más nombradas son las siguientes:
la. Teoría de los fines. De acuerdo con esta concepción, las funciones del
Estado se distinguen tomando en cuenta los fines que persigue la acción
estatal. Así, la función legislativa crea el derecho y la función judicial lo ampara. La función ejecutiva o administrativa resguarda los intereses del Estado.
M. Hauriou, define -desde un punto de vista finalista- la función administrativa como: "La actividad del Estado, en cuanto se emplea en crear Y
hacer vivir la institución del Estado".2 Otro de los exponentes de esta teoría,
• Citado por R. CARitE DE MALBERG, Teoría general del Estado, Ed. Fondo de
Cultura Econ6mica, México, 1948, p. 428.

618

Arthur, expresa: "Administrar consiste en proveer por actos inmediatos e inc~n_t~s a la organización y el funcionamiento de los servicios públicos".3 Las
defm1c1ones expuestas no aciertan a precisar el sentido de la función administrativa. Se confunde el carácter de las funciones. Es oportuno indicar la
diferen~ia que existe entre las funciones del Estado y las funciones del poder.
Las primeras nos muestran los atributos del Estado orientados a la realización de los fines político-sociales: La paz, la seguridad, el bien público. Las
segundas son actividades propias y determinadas que los órganos del Estado
expresan en cumplimiento de su potestad.
2a. Teoría de la actitud especial del Estado en la función administrativa.
El teórico alemán Paul Laband es su principal defensor. Según esta doctrina
"La acción del Estado'' se halla contenida en la expresión y ejercicio de la
administración pública. La legislación y la jurisdicción representan la voluntad y el pensamiento del Estado respectivamente. El Estado administra "En
cuanto que aparece actuando".' El tratadista alemán nos dice: "Un Estado que
se contentara con hacer leyes y dictar sentencias se dislocaría bien pronto; es
qu~ no puede cumplir la misión que le está impuesta por su fin, sino por
acciones, de la misma manera que el individuo no realiza solamente la misión de su vida propia por su voluntad y su pensamiento, sino que también
por su actividad. Es preciso que las leyes sean aplicadas; que las sentencias
sean ejecutadas. Así, se opone a la legislación y a la justicia, la ejecución;
a la voluntad y al pensamiento del Estado, la actividad del propio Estado".5
Consideramos que ninguna forma de organización estatal -por más rudimentaria que sea- es concebible sin que proyecte y ejercite las típicas funciones del poder. Las funciones potestativas del Estado no se cierran en sí
mismas: todo lo contrario, en íntima y estrecha colaboración participan en la
consecución de su significativo fin. La situación que plantea Laband nos
conduce a formular las siguientes preguntas: ¿ Puede haber ejecución sin legislación y justicia? ¿Acaso la actividad o acción no presupone pensamiento
y voluntad? Si la administración es acción y la legislación juicio abstracto ¿ cómo se puede explicar la interrogante anterior?
3a. Teoría que ve en la administración una función de ejecución de las leyes.
Esta tendencia de ver en la administración una función de ejecución legal, se

' lbidem.
' Ibidem.

' Citado por FRAGA, GADINO, Derecho Administrativo, Ed. Porrúa, México, 1960,
t. r, c. v, No. 45.

619

�reviste también de una idea finalista. Berthélemy nos dice que la administración es la actividad que desarrolla el poder ejecutivo para ejecutar la ley.
Gabino Fraga jurista mexicano, comentando esta teoría en su obra Derecho
.
., de la ley.?
Administrativo' se pregunta ¿ qué debe de entenderse por e1ecuc1on
Para responder a esta pregunta analiza dos posibles criterios de apreciación:

ejercicio de la función administrativa se hace presente en todas aquellas situaciones imprevisibles en donde el interés o la seguridad pública están en riesgo
o juego.

lo. Se hablará de ejecución de la ley cuando la actividad que despliega
está autorizada por una disposición legal. Se puntualiza el apego de la acción
al derecho.
2o. La ejecución se formulará en las tareas de la administración para dar
efectividad a las· normas legislativas.
Analizando el primer criterio, es de deducirse su imposibilidad para originar
un auténtico sentido de la administración. Establece una igualdad finalista
entre las diversas funciones. Si todas se hallan autorizadas por las normas del
derecho, tendrán que ser absolutamente ejecutivas -según este criterio doctrinal- lo cual no es posible dado el carácter específico de cada una de las
' del poder estatal. Otro
' de los aspectos enjuiciables es el de :ºnf und'll'
funciones
la autorización con la ejecución misma. No debe entenderse por e1ecutar la
ley, usar de una autorización que ésta concede. Si así se hiciere se tendría
que afirmar que los particulares también ejecutan la ley cuando celebran un
contrato determinado.
Considerando el segundo criterio, el maestro mexicano concluye que muchos
actos que no se concretan meramente a ejecutar la ley, quedarían fue~a de
la función administrativa. Tomando en cuenta los resultados que se obtienen
de esta teoría -o muy amplios o muy estrechos--, Gabino Fraga, co~sid_e~a
que la misma no es de utilidad para dar un concepto acertado del e1erc1c10
administrativo. 6
Por su endeble y errónea fundamentación, esta teoría es hoy re~aza~ universalmente. La administración no se puede concretar a la sola e1ecuC1on de
la ley. Muchas de las acciones que desarrolla en su manifestación no concuel'dan con tal sentido. Pensar al modo de Berthélemy es suponer -falsamente-:
que las leyes poseen especial y precisa contextura para prever sobre aconte~1mientos futuros e inciertos. La vida multifacética del Estado nos muestra diariamente la diversidad de nuevos hechos sociales que sin estar normados por
las leyes, deben de ser regulados o vigilados por parte de la autoridad. El

• FRAGA, GABINO,

No. 43.

620

Derecho Administrativo, Ed. Porrúa, México, 1960, t.

I,

c.

VI,

4a. Teoría de Duguit. Según León Duguit el acto subjetivo y el acto condición forman el contenido de la función administrativa. El acto-regla emana
de la legislación. Por razón del efecto que producen los actos jurídicos pueden
clasificarse en: Actos reglas, actos subjetivos y actos condición. En virtud de
los primeros se crea, modifica o extingue una situación jurídica general. El
acto subjetivo crea, modifica o extingue una situación jurídica individual.
El tercer acto condiciona la aplicación de una situación jurídica general a un
caso particular. Nos dice pues el jurista francés que la expresión administrativa
se efectúa por medio de actos subjetivos y actos condición. Como es ve, el
maestro de Burdeos aprecia el funcionamiento administrativo desde un punto
de vista plenamente jurídico. Reconoce, sin embargo, la influencia e importancia de los actos materiales que la administración lleva al cabo.
5a. Teoría que distingue entre las funciones formales y las funciones materiales. De acuerdo con un criterio formal, la función se determina observando
al órgano legalmente competente que la produce. La función material se deduce del fondo mismo de la acción ejercitada.
Con el fin de captar el sentido intrínseco de la función administrativa, un
grupo de juristas ha analizado los principios y fundamentos de la misma y
expresado luego sus juicios personales al respecto. Tratando de mostrar las
diversas apreciaciones que sobre el tema se han hecho, anotamos algunas de
las planteadas. G. Meyer, nos dice que la administración comprende todas las
decisiones que regulan un asunto particular o un caso individual. Seligmann,
declara que se hace imposible la delimitación entre la legislación y la administración, si se aparta uno de la idea de que la ley estatuye a título general
y el acto administrativo a título particular. Esmein, define el acto administrativo como un "acto particular". Duguit, afirma que "El acto administrativo
es siempre un acto individual y concreto". Jéze, sostiene que el acto administrativo tiene por carácter distintivo "referirse a un caso particular''. La administración, para León Duguit, es una función que crea "situaciones jurídicas
específicas". La ley representa un derecho objetivo: norma general y abstracta.
La administración, apegada y de conformidad con la ley, expresará su tarea
competencial. El acto administrativo es necesariamente una decisión particular
y concreta.7
' GARRE DE MALB.ERO, R. Teorla general del Estado, Ed. Fondo de Cultura Económica, 'México, 1948, pp. 433, 434.

621

�Algunos autores -Paul Laband, George Jellinek, Maurice Hauriou- creen
que el acto legislativo y el acto administrativo, pueden tener indistintamente
un alcance general e individual, pero que no tienen la misma materia. Para
ellos "El conjunto de prescripciones que fijan los derechos y las obligaciones
de los individuos forman el orden jurídico y legal del Estado. Toda decisión
tomada dentro de los limites de este orden jurídico es una manifestación de
la actividad administrativa del Estado".8 Los contenidos de la acción administrativa, sean de cal'ácter general o particular, se harán presentes dentro de un
régimen jurídico existente. Estos autores ven en la administración un medio
para cumplimentar las leyes. Observan también el apego que profesa a las
mismas. Destacan y reconocen el poder amplísimo que tiene para tratar y resolver -dentro de la ley y en su ámbito de competencias-- los asuntos de
más urgencia y necesidad en el Estado. George Jellinek, en su obra Teoría
general del Estado, nos dice: "Dentro del círculo de actividad administrativa
cuyo contenido está determinado por la ley, existe un elemento de actividad
libre junto a la actividad jurídicamente reglada. Las acciones, en el primel' caso,
no tienen otra norma que el deber que corresponde a los órganos del Estado,
pero no puede ser constreñida por ninguna clase de principios jurídicos especiales. La administración jamás es mera ejecución o aplicación mecánica de
reglas generales a casos particulares, precisamente porque no es exclusivamente
actividad autoritaria, sino que lleva en sí actividad social. La administración
posee, por tanto, un campo de libre iniciativa, que puede ser limitado por
reglas jurídicas, pero cuyo contenido no es determinable por esas reglas. La
administración, en sentido material, contiene ... dos elementos: el de gobierno
y el de ejecución. Aquél contiene la iniciativa y reglamentación; éste la aplicación de lo ordenado".º
La teor-ía que distingue las funciones en su materia y en su forma se inicia
en Alemania, transmitiéndose inmediatamente a todos los Estados. El amplio
concepto que en el caso concreto de la administración establece, _revela su propiedad y certeza. Con suma claridad analiza los más diversos aspectos del ejercicio administrativo. Por sus méritos es hoy la teoría más reconocida y aceptada.
Una vez descritas las principales teorías que sobre la función administrativa
se han e&gt;..'}Juesto, es necesario adoptar una posición respecto a su naturaleza y
precisar sus principales aspectos y características. El panorama que nos muestran las diversas concepciones puede parecemos desarmonizado. Sin embargo,

no impide que nuestra atención fije, en forma concreta y fiel, los puntos más
sobresalientes y aceptables de las mismas. Puede decirse, por tanto, de la función gubernativo-administrativa lo siguiente:
lo. Se expresa por medio del órgano ejecutivo. Su tarea es "Obrar doquiera
que la necesidad de intervención se manifieste; proveer, prever, preparar: en
lo ordinar-io y en lo extraordinario, en el interior y en el exterior, todos los días
sin discontinuidad" .10
2o. La actividad de la función gubernativo-administrativa está subordinada
al orden preceptivo del derecho. Comúnmente, en su expresión, produce efectos legales de creación, modificación o extinción de situaciones jurídicas particulares.
3o. Su tarea puede ser considerada desde los puntos de vista formal y
material. El primero nos remite a la competencia legal del órgano de poder.
4o. La actividad de la función gubernativo-administrativa comprende tanto
la ejecución de leyes, como la expresión de la más amplia facultad para reglamentar y organizar su servicio. En el campo del ejercicio administrativo
es posible detectar dos tipos de actos: el meramente material y el estrictamente
jurídico.

5.

LA FUNCIÓN JURISDICCIONAL

La vida diaria de la comunidad se orienta en sus más diversas expresiones
por un orden jurídico legalmente establecido. El respeto al mismo propicia la
paz y tranquilidad del todo social. Cuando la seguridad y el orden de la comunidad es perturbado gravemente o se está ante la posibilidad de que lo sea,
el Estado debe de intervenir a fin de proteger el bienestar colectivo. La existencia y fomento de un adecuado y dinámico régimen de justicia es tarea
fundamental en la constante acción del Estado. El derecho norma la convivencia humana. La ley establece preceptos generales frente a los cuales estarnos
comprometidos. Hacemos mención de esto tomando en cuenta el carácter tutelar que la función jurisdiccional tiene para con el derecho.
El Estado, por medio de la función jlll'isdiccional, se avoca al conocimiento
y resolución de todos aquellos casos en donde el derecho ha sido ofendido o
está en vías de serlo. Interviene también para esclarecer situaciones dudosas

' lbid, p. 435.
' ]ELLINEK, GEORGE, Teoría general del Estado, Compañía Editorial Continental,
S. A., México, 1958, pp. 503-504.

622

10

DABÍN, JEAN,

op. cit., p. 245.

623

�de derecho o para declarar condiciones de obligatoriedad. Un requisito indispensable debe ser cubierto para que el órgano judicial pueda conocer e intervenir en asuntos de su competencia: debe solicitarse -por parte de interesad~
expresamente su ejercicio. La petición de parte es condición previa a la actuación judicial. Este derecho que se tiene de poner en movimiento la maquinaria
judicial es llamado: Derecho de acción. Por medio de él, el accionante ejercita
la facultad de pedir a los órganos jurisdiccionales la aplicación de las normas
jurídicas al caso concreto, con el propósito de decidir y resolver sobre el hecho
y derecho cuestionados. "El derecho de acción es -según Roce~ un derecho
subjetivo público, del individuo para con el Estado, que tiene como contenido
substancial el interés abstracto a la intervención del Estado para la eliminación
de los obstáculos, que la incertidumbre o la inobservancia de la norma aplicable en el caso concreto, puede oponer a la realización de los intereses protegidos. Objeto de este derecho es la prestación, por parte del Estado, de su
actividad jurisdiccional para la realización forzosa de los intereses de tutela
cierta".11 Siendo la función jurisdiccional la encargada de juzgar y decidir en
derecho, la autodefensa o venganza privada al mismo tiempo que prohibida
se hace innecesaria.
La actividad jurisdiccional se manifiesta -fundament~ y esencialmente-

ª través de un proceso normado por la ley. Se asegura, jurídicamente, el cono-

cimiento que debe tener el juzgador sobre los hechos o actos cuestionados. Se
protege, así mismo, la igualdad que ante la ley tienen las partes para comparecer en juicio y hacer defensa de sus pretensiones. El juez tomando en consideración los elementos de convicción surgidos durante el proceso, dictará su
resolución final. La sentencia judicial se confirma como verdad legal al no
impugnársele en el término que la ley establezca o al no existir medio para
ello. La sentencia es el acto característico de la función jurisdiccional. El proceso sirve de medio a la consecución de aquélla. La sentencia y sus efectos
crean una situación jurídica determinada.
"El Estado, por medio de las funciones legislativa y administrativa, crea
situaciones jurídicas que deben, dentro de la normalidad de la vida social, ser
voluntariamente respetadas. Cuando ese respeto voluntario no existe, cuando
esas situaciones o los actos que las engendran son motivo de duda, de controversia o de violación, el Estado debe de intervenir para evitar que los particulares lleguen a imponer por la fuerza su derecho, a hacerse justicia por su

12

propia mano". En estricto apego a la ley, la función jurisdiccional desarrolla
su ejercicio a fin de conservar el orden del derecho. Como se ve, la presencia
de la función jurisdiccional es imprescindible en la vida del Estado. El desarrollo social sólo puede propiciarse en un ambiente de confianza, paz y seguridad. La función jurisdiccional de la potestad estatal contribuye de manera
significativa a ello.
La misión de juzgar es reconocida como una de las tres funciones por las
que el Estado expresa su poder. No obstante, algunos tratadistas del Estado
han discutido sobre ella en sentido muy singular. El profesor belga Jean Dabín,
en la parte especial de su obra: "Doctrine Générale de l'Etat. Eléments de
Philosophie Politique". (C. I, Secc. II, No. 158) expone tres planteamientos
en donde los autores: Maurice Hauriou, R. Garré de Malberg y Eismen, discurren sobre la función jurisdiccional en forma equívoca y poco feliz.
Maurice Hauriou, le niega el carácter de función política tan sólo porque
se circunscribe al campo de lo contencioso. Ignorando que zanjar conflictos,
por medio del proceso, es también función necesaria a la realización de los
fines políticos.
R. Garré de Malberg, manifiesta que la función jurisdiccional no constituye,
en el Estado, una función distinta. Su principal argumento: La solución de
los conflictos no es monopolio de los jueces. Señala que existen algunas otras
autoridades que se encargan de decidir sobre cuestiones de derecho y, en consecuencia, de desempeñar un papel jurisdiccional. Malberg, confunde las funciones con los órganos. Las funciones en su aspecto formal y material pueden no
coincidir sin que por ello dejen de ser expresadas por los órganos de poder
competentes legalmente para hacerlo.
Eismen, por último, pretende reducir la función jurisdiccional a una supuesta
función ejecutiva, de la que aquélla fuera una rama. El juzgador obra en ejecución de lo que la ley señala. Eismen, incurre en el engaño de no apreciar el
proceso como medio y la sentencia como resultado. La labor del juez durante
el juicio y al dictar sentencia, no es tan sólo la de aplicar fríamente las disposiciones de la ley. Toma en consideración todos y cada uno de los aspectos
presentados durante el proceso para conformar su criterio decisional. Ni el
proceso es un incidente de ejecución, ni el juez un mero ejecutor de la ley.
Juzgar es cosa distinta que aplicar la ley.
La función jurisdiccional está plenamente caracterizada. Es por ello impug-

u DE PINA, RAFAEL y CASTILLO
Porrúa, México, 1958, p. 132.

624

LARRAÑAOA,

JosÉ, Derecho Procesal Civil, Ed.
u FRAGA, GABI NO,

op, cit., pp. 49-50.

625
II40

�nable todo intento de someterla o incorporarla a otra de las funciones manifestativas del poder. La misma, no puede ser desconocida como tal. Sus
motivos de existencia y sus fines de ejercicio, están identificados con el propósito esencial de todo Estado: El funcionamiento adecuado y cabal de una
responsable administración de justicia.

Sección Quinta

~
COMENTARIOS Y RESENAS
BIBLIOGRAFICAS

626

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�t1ETASOCJOLOGY OF INTUJTIONAL INTELLIGENCE
DR.

I VO

HOLLE:UBER

Salzburg, Austria

CHAPTER I
In search of a philosophical foundation for an
Integral Sociolog)'
THE HEART OF ANY scientific discipline is a consistent system of concepts,
principies and theories.
The open and clandestine opposition by the majority of modcrn sociologists
against almost all speculative sociolgy vituperating against it by ca~g it
"armchair'' sociology, aims uniquely at constructing ''a natural science sociology" as a sham replica of the physical sciences.
This attitude is justly critizised by Pitirim Sorokin, when he says: "As to
the revolt against 'armchair philosophy' is sociology, here again a sociologist
can reject a specific brand of philosophy as a wrong phiJosophy but no sociologist can dismiss philosophy qua philosophy from sociology and sociological
research. The very nature of psychologica] cultural and value-problems cannot
be properly d~fined and analyze.d without sorne philosophical-epistemological
ontological and phenomeno-logical presuppositions. Of these philosophical premises three presuppositions are particularly unavoidable. CJearly or vaguely,
convertly or overtly, in one way or another, they are assumed and function in
any research of any sociologist: 1, the true nature of reality; 2~ the true nature
of man~ society and wlture · 3, What are the adequates ways, methods and
techniques of their cognition? Especially unavoidable are these 'annchair' presuppositions in investigation of basic problems of sociology" .1
~ C. PlTIRW A. SoaoK.IN: "A. quest for an Integral System of Sociology', México,
D. F. 1961, p. 14 (Reprint from Mémorie du XIXe Congres International de Soc.ioJogie", vol. III, México, D. F. 1961 ), italics are the authors.

709

�This essay is not written for "philosophers, children and othe~ more or_ 1~
semantically deranged persons", as George Lundberg2 assume~ h1~elf e~~tle
.
.
dili .
bº ts One can not agree with his add1tional
to 1udge so widly
enng su 1ec •
.
.
. d
t that "philosophies may themselves be considered soc10logically as
JU gemen
. • l " thechnic of adju.stsystems of verbal behaviour"ª or that science IS sunp y a
~~
.
f
.
f
f th outstanding phenomena o
The primary concem here IS not or one o
e . .
.
.
modero sociology, namely to dcvelop scales for quantitattve expre5:510~ or qualitative differences in social life. Every effort to construct a quantita~ve sys~em
for the social sciences is doomed in advance to fall short of expectations, smce
. . . ges upon the vital laws of social life. evertheless, the reman_ts of quan1t
and hilosophical or juridical positivism in modero soaolo~y,. and
to
.
p
b
d The disastrous influence of an ub1qmtons
related sc1ences, must e expose ·
.
• l
d 'i
l(elsenism witb its oudenological metaphisics underlymg surreptious y to a s

==

social sciences must be squarely faced.~
. .
Most of our "scientific" sociologists seem quite unaware tbat they live ID an
• tifi slang that appears to cover up a
outstanding atmosphere of sh;:m-saen e
rare degree of shallowness of thought.
.
It ought to be remembred that many of the magic"cat~w?r&lt;ls , hich the
modero sociologists are so fond of using, as for exarnple ~roJectlve a~d p~ycho.
th d ,
1 " ch analyt1cal proceedings
etc.,
l .cal tests" "operational me o s anc psy o.
; : mostly d~e to the illusion of a sort of scientific fideis~ ,~h1ch_ makes them
embrace, it would seem, the creed of different denommafl.ons of the same

Freudian Cult they blindly worship.
.
Pitirim Sorokin who did not shun to do away thoroughly with ~l the highbrow shibboleths that mask modero testom~a ~nd quantophrema, an~ the
obsolescent philosophies underlying tbem, proved hunself to ~e a deeper tt:unke;
than most of the critics of Freudianism by correctly declanng the d~tr:e o
sexual omnivalence and the Unconscious-Gospel to be_ unacceptable. Most
• Cf.

GEORG&amp; LUNDBERG,

· l y''
"Foundations of S ocio og ,

ew York (Macmillan) 1939,

p. 62.
• Cf. ib. p. 29.
• Cf. ib. P· 5.
. l • ,, (P
dinrrs of the
• f
H
"L'Etat comme concept socio og,que
rocee "
C . Ivo OLLHUBER,
O) h
"Vers une Revision
XIVth Intemational Congress of Sociology, Rome 195 ' t e samel S . 1 . ' (Pro
.
•
¡ R
rts du Droit et de a ocio ogie
·
des Grandes otions Sociolog1ques: es appo
.
N
be
1958) and
---.l:f th XVIIlth Intemational Congress of Soe1ology, urem rg
, ..
=SS o
e
. ·1 fi
J ·sprudencia amenazadas de desqwaathe same, "Revalorización de la F1 oso a Y un
.
.
L 6 México
.._, . ,, {"Humanitas" UD1vemty of Nuevo e n,
,
miento en sus conceptos .,as1cos .
,

of its devotes adhere to the Freudian conception of the unconscious. This concept of personality structure is grossly defective. It puts into one unconscious
class two entirely different orders of mental phenomena: the unconscious that
lies below the leve1 of the conscious, and tbe upraconscious, that lies above the
class of the conscious mentality. The supraconscious is the highest creative aml
cognitive class of mental phenomena. It is the source of ali the greatest creative
achivements of genius. The unconscious is the lowest stratum of mental phenomena com.mon to ali species endowed with instincts and reflexes." 6 Pitir.im Sorokin was morcover ingenious enough to draw the consequences from the
insight into the ambiguity of the Unconscious, i.e. of the insight into the supremacy of the intuitional intelligence ( derived from in.tus legere:) above the
rational rea.son: "The supersensory and super-rational intuition is the very
opposite of the w1conscious with which it is regularly confused. While the supersensory intuition is above the rational c:onscious level of mentality, the
unconscious or subcon cious is below this level. Wbilst any cognition, discovery,
or creative achievement is always done consci-ously or superconsciously, the
unconscious, by definition and by 'fact, cannot consciously discover or create
anything other than tbe instinctively automatic. Toe all too familiar identification of the supcrconscious is a gross blunde1', no matter how often and by
whom it is done." 7
It is therefore of utmost importance to state that the superrational intuition
fap from gíving way to subjectivism and rclativism, is on the contrary paving
the way to what an outstanding contemporary philosopher Michele Federico
Sciacca, calls "Objectiue Interiority." 8
Thus we are faced witb tbe problem of a non-rational knowledge which
is the foundation of ali rational knowledge that is of ali propositions and of
aU concepts. This very same problem esc,aped almost ali post-Kantian thinkers,
except it would appear .Antonio Rosmini. This widely misunderstood philosopher of Rovereto ( 1797-1855) has been falsely accused of plain ontologism,
though he fought only,undaunteclJy for the prirnacy of ontology over gnoseology
in his time.
There is yet another fact we most consider. Intelligence in itself, that is
• Cí. PrrIIUM A . SoROKTN, "Fads and Foibles in Modern Sociology and Related
Sdences", Chicago 1956, p. 84. and Luigí Stefanini, ''Personalismo Sociale", Rome
(Studium) 1952, p. 105 ss: "Il Freudismo quale maocismo psicologico".
' Cf. PrTIRIM SOROKIN, ib., p. 284.
8 Cf. 'M10HELB FEDERICO ScJAcCA, "L'lnteriorite Objective", Milan (Bocea)
1952
and the same, "Acte et Etre", Paris (Aubier) 1958 and l vo Héillhuber, "Michele Federico Sciacca als Wegweiser Abendlandischen Geistes", Meisenheim-Glan (Main),
1962.

1961).

711
710

�intelligence intuitionally reading from inside ( intus legere:) is intrinsically
theistic. Rearon is naturally immanent, whereas intelligence is naturally transcendent and theistic. Intelligence ( always understood in the sense of intuslegere) is the intuition of the idea of esse, i.e. of the first truth. There exists
nothing, not even the contents of the na¡tural and human world which could
equal the idea of ~e or the fo1m of all knowledge. Consequently, the intelligence which comprehends the esse by intuition does not find its adequacy in
any real contents. The idea of esse falls short of its real subsistence and remains
always in search of its contents. This idea of esse excludes by its own nature all
adequation. Intelligence means therefore transcendence and a thcistic one at
that. To have the intuition of the idea of esse does however not mean comprehending the esse by intuition nor understanding it by intuition. Man &lt;loes not
comprehend the esse whose idea he only grasps, and is, consequently always
only pushed onward to comprehend the Being in itse]f. Human understanding
comprehends all things by the idea of esse, ignoring, nevertheless the real
Being that is proportionated to the idea. Man always aspires to know it, that
is, he longs for the gift of its adequate object Therefore to think, even
unconsciously, means, in that. sense, always to think the Absolute (God). {Cf.
M. F. Sciacca 1. c.)

Kant's critique did not reach as far, because its real object was not the
methaphysics, but the physics of his time. Kant supposed dogmatically that metaphysics couJd only be a science of the type of mathematics or physics, and
identified human knowledge with mathematícal and physícal knowledge.
The idea1istic illusion corresponds to the realistic illusion: both points of
view have a common origin though they turned out to be inimir.al brcthrcn
of two idola theatri they have in common that is, the identificiition of
reality with the esse in ilself and the conviction that esse and cogitare must
oppose each other.
Selfconsciousness is the first specification of the original intuition of esse
and preciseJy, therefore, is it the conscience of the ontological synthesis that
constitutes the thinkíng esse which is a synthesis of the foundamental feeling
and the foundamental intuition of the esSe. Things do not produce autoconscience, but merely specify it. Autoconscience as conscience of itself, is finite,
because it is the "l am" or the conscience which the subject has of himself
in the light of thought. Objective Jnteríority, on the contrary is infinite, because it is the infinite possibility to think and to comprehend. Autoconscience, as
the first actuality of the Objective Interiority does not make up the whole
Objec;tive lnteriority .which is neither equalled nor exhausted by it, although
it is actualized in it.
Occidental thought has perhaps never undergone such a radical disintegra-

712

tio~ . as is _the case in OUJ.1 days. ever were man and things vioJated and
anihilated m such a refined way with the help of a logic which ends in a void
and which man~pulates with mere formulae and signs. Psychology without
a soul, mora.Is w1thout law and without objective vaJues, jurisprudence without norms, ali help to make total and radical the destruction of the human
and natural universe by "dis-metaphysicalizing'' the scientific language and
by ''physicalizing'' the metaphysical language. eo-positivisim does its best to
~ e ~e language of physics the mother tongue and the unique language of
sc1en~e 1~1f. Man himself is anihilated and voided. God, liberty, immortality,
soul, Justlce, etc., are out of his thought and declared to be mere words Iacking
any sense. othing remains but the "grammatical rules ' of Camap, the
"ph~~l ~anguage" of eurath and the 'conduct'' of Watson. (Sciacca)
Phys1cism is the very death of humanism in the same way as Marxist materialism and atheistic existenciali m are its death. The pragmatism of Dewey
does not appear to differ from the fundamental theses of Marx and Marxism
but rather makes up the ''American forro" of the latter. The void Jeft by
neo-positivists becomes filled with the "ideals" of Marxism. Michele Federico
Sciacca cornmented on ali this in a succint treatise. It deserves to be read
because the intellectual world is becon:úng myopic to su ~b a high degree tha;
it condemns thereby unwittingly cience to a harakiri by legalili.ng its ''disontologization.' 9
Fully justified Sorokin repudiated at the XIXth lnternationaJ Comrress
of"Socio]ogy 10 in the same way those sociologists "who are unaware of ilieir
philosophical premises or who openly declare themselves free from any philosophy.'' He added, that the e "anti-philosophical philosophers" merely replicate
Moliere's personage who talking prose was unaware that he was tallcing prose.
In the same paper Pítirírn Sorokin with utter clairvoyance scoled modero
scientists of the inadequacity of their philosoplúcal background and particularly
of their defective, and at least, much too narrow conception of the true and
total reality, as well as of the true natw-e of man and his super-organic
reality.
On the other hand the need of filling this void in modem times is met
with many attempts by younger scholars. Let us mention for example Agustin
Basave Femandez del VaJle who in his "Theory of the State" u did not
• Cf. MICBELE FEDERICO SCJACCA., "The problero of Science" in ''La Filosofía,
eggi", MiJan 1958, II vol. p. 173,-277.
10
Cf. Proceddings, vol. IIl, México, D. F., 1961.
11
DR. AausTÍN" BA5"VE FER •Á DEZ DEL VALLE, Teoría del Estado (Fundamentos
de. Filosofía Política )", Editorial Jus, México 1955. A. German translation, "Allgemeine Staatslehre" With an introduction by the author o{ this essay is in prospect.

713

�shrink from dedicating the first third of his book to a sound philosophical anthropology and philosophical founding of sociology.
Sorokin holds in bis intrepid and courageous fight against contemporary
quanto--frcnetic p udo-scientists that three main consistent answers have _been
given by humanity to the question "What is the nature of the true ultimate
reality value?"
'~One is: 'The ultimate, true reality-value is sensory. Beyong it there is no
other reality nor any other non-sensory value.' uch a major premise and the
gigantic supersystem built upon is called Sensate.
Another solution to this problem is: 'The ultimate, true reality-value is a
supersensor-y and superralional God (Brahma and other equivalents of Gocl.)
Sensory and any other reality or value are either a mirage or reprcsent an
infinitely more inferior and shadow pseudo-reality and pscudo-value.' Such
a major premise and the corresponding cultural system are c.alled ldeational.

The third answer to the ultiroate question is: 'The ultimate, true realityvalue is the Manifold Iníinity which contains ali differentiations and which
is infinite qualitatively and quanlitati ely. Thc finite human mind cannot
grasp it or define it or describe it adequately. This Manifold lníinity is ineffable and unutterable. Only by a very remote approximation can we discern
three main aspects in I t: the rational or logical the . ensory, and the superrational-supersensory. All three of these aspects harmoniously united in lt
are real· real also are its superrational-supersensory, rational, and sensory
values.' It has many names: God Tao, irvana the Divine othing of
mysti , the Supra-Essence of Dionysiu and Northrop's 'undifferentiated a~
tbetic continuum.' This tyfrically mystic conception of the ultimate, true reality
and value and the supers,,stem built upon are described as I n t e g r a 1."
( Author's italics) u
In another pampblet of bis 13 orokin holds two •~asic trends of our time"
to be a continued disintegration of the hitherto dorninant ensate man, culture,
society and system of values and the emergence of slow growth of the first
component of a new Integral dominant order system of values, and lype of
personafüy.
Whereas the Sensate Culture was based upon the ultimate principie that
the true reality and value are sensory and that beyond what we ~n see, hear,
smell touch and perceive with our enses there is no other reality and there

are no real _va]ues, :i-n~ whereas the ldeational Culture was based upon the
contrary ul~~e pnnctple that the true reality and value is the superrational
Go? and ~IS ~gdom, ~e Integral Culture, as interpreted by Sorok.in procl~ as 1ts. ult1IDate principie, "that the true reality-value j an Infinite
Manifold which has supersensory, rational and sensory forros inseparable from
one another."ª
Accor~g to the Integral Theory of Cognition and Creativity, embr-aced
by Sorok.in, _we have not one, but at least three diHerent channe]s of cognition:
sensory, rational, and supersensory-superrational.
It is the role of the true upersensory-superrational "intuition" the role of
the Superconscious, which interests most in this connection.
'

~e~ llte superconscious has been mixed up by ali sensualistic philoso~h1es with the unconscious or simply subconscious the real nature oí what
IS rneant by the superconscious emerged like a flash suddenly in those moments
when humanity's great geniuses testified that they discovere&lt;l and created
th~ maste~ieces b! a sort oí grace, a sudden enJightment, a deep intuition
which they dld not m the least foresee or voluntarily produce themse]ves and
not by a logical mathematical or syllogistical reasoning. It was the mo.:Oent
when humanity's great mystics were granled the grace to graps the mysteries
of God and ature in an ictu trepidantis aspectus.
cvertheless Sorok.in's outline is only partially acceptable. Questionable and
quiet unjustifiable appears e.g. his seeming tolerance towards atheism, when
he declares that "true religion is tolerant towards all other religions, including
even atheism '/ 5 and when holding, tbat "even agnosticism and atheism" are
equally "a genuine manifestation of the Infinite" as Christianity has shown
to be. 16
M~reover, as wiJ be shown I deatio11al and I ntegral Cultur ove1fap. The
I_deatmnal c~lture has in ilself pJenty of features which forecasl an integration underlymg them, whiJst the Integral Culture is in itself bound to culminate in ideational intuition.

14

Cf. ib., p. 9.

11

n

Cf. PiTIRIM SoaoKIN, "A Qutst for an Integral System of Sociology" l. c.,

p. 2~-27.
· S
·
u Cf. PITIRIM Soao.KIN, "Three Basic Trends o/ Our Time" (C~nseJo upenor
de Investigaciones Cientfücas. Instituto "Balmes" de Sociología), Madnd 1961.

714

Cf. PITI:Rw SOROKIN, S. O. S., The Meaning of Our Crisis'", Boston, 1951, p. 122.
Cf. ibid., p. 114; the ful! passage reads as follows: "Thus Christianity is certainly
a genuine manifestation of the Infini te in this Empirical world; so also are Taoism and
Confucianism, Judaism and Hinduism, Buddhism and Moahnmmedanism, even agnosticism and atheism".
10

7'15

�II
Don Quijote and ancho represent two partial aspects of man which integrate each other in man.
t. John of the Cross d Jared hj whole "oficio' to consist in loving ("en

a.rrwi''}. Don Quijote, symbol of all of manking, exclaimed: ''y es mi oficio
y ejercicio andar por el mundo derezando entuertos y de faciendo ~aravi " (Par. I, chapt 19) ( and my office and oc upation consists in walking
throug the world etting right wbat is crooked and indemnifyin what has been
offended."}

luan Turguenef once asked "what &lt;loes Don Quijote represent for himself?" and gave the triking answ r, ' he osteems his proper life onJy in the
measure tbat it can serve as a means to realis bis ideal which consist in planting truth and justice on earth." The splendid 'madn " of Don Quijote did
not remain without results. It helped in "donquijotizing" th ' ancho-Pansaistic" society. Toe disdain of the inmediat ucce helped to dethrone th
macchiavellistic politi of 'expediency" so common in our day .
The ontological defenceles ness in his toiling to reach honour and immortality on the one hand, and his bunger Cor ubsistential plenitude on the other,
made Don Quijote offeri his life as a metavital !!ift in ord r to realise the
alues of truth, oodness and beauty and Jet him appear as an exi tential
ounterpoint, as
Basave Fdez. d I alle has put it.17
Russian and panish authors called special attention to the character of
renunciation that embodies the death of Don Quijote. ' Vhen in the end h
renounced all,' said Do toj w kij 'delivering him II from his madness and
transforming himself in a reasonable p rson . . . he did not linger to lea e
that world quietly and , itb a sad mil on his lip .' Miguel de nammzo
expres.5ed a imilar idea saying, "on th wnmit of thy passion co red with
sneers thou renounces not thou elf but somethin greater than thou: thy
work. ( renuncias, no a tí mismo, ino a algo más grande que tú: a tu obra).
And lhe glory receives the forever."

Jf cr. AGUSTÍN B SAVE FE.R ÁNDEZ DEL
ALLE, "Filoso/fa del Quijote", México
1959, p. 37 ss and passirn, and Ivo Hollbuber, "Cervantes und das Problem des
Donquijotismus' in Geschichte der PhiJosophie in spanischer Kulturbereich, 1967, pp.
80-94, and 'M10RBLB FEDE.RJCO SCJACCA", "Il Chiscottismo Tragico di Unamuno"
Milán (Ed. 'Marzorati) 1971.

ª

In similar way the m tic in the most intimate union witb the Absolute
( God), renounces himself and beyond it, renunces rus work.
\ hat does all this mean?

. T~. d~ve home to everybody the lose parallel between the uperrational
mtuiborusts, champion of an integral cultw-e genuin muctics
d th
h
·
an
e way
~w their ad pts were set in the pillory by lhe representativ of a narrownunded sen~te culture ~d a quanto-phrenetic expediency'' -bound society
on the one s1de, and the ideal Don Quijote fought for and the way he was neered at and declared made by his m ntally inf riors 00 the oth r ide. It is
~ecessary to rememb r the true natur of reality and the true nature of man
mserted as man is ~ bis culture and ociety · last but n t Ie.ast it is necessary
to learn bow to wm the day at Waterloo Iik Don uijote won it in a
higher sense in spite of his "d feats."
'

,u~

) The true nature o/ Reality
. 1) trictly speaking empiri ism and tl1e gigantic supersystcm built upon it
~ -~e 19th and early 20th centuries, has become nowadays untenable. ''Empmc~m, thou h it persists, is a relic of the past without cientifi basis, and
has itself proved to be in this age of evolution relativity and quanta an
outwom and outmoded superstition," as Erro/ Harris has put it saga.ciously.is
What counts d~ubly is the fact that this knowledge dawned not only in tlie
heads of theolog1an an~ ~etaphysicists, but in the mo t prosaic minds of many
a world-renowne~ ~h~1 J.St who d_eclared himsel( unabl to soh-e the prob!em
of matter, matenalistically. Relativity has combined space and time into a
~gle_ ontinuum which, howe er, does not extend indefinitely in oppo ite
dire llons, but curv in upon itself and clo
up and i therefore finit in
extent: The waves ~present only probabililies and ther are no waves of any
material sort at all m nature, but only in the physico-mathernati al calculations of the ci ntis . fatter itseU, as the last remnant of classical mechanics
ha been r olved int wa es and the waves into mathemati aJ fonnulae .'
Thus modern micro-ph icist have out-heroded Herod! The chicf rcason for
the collapse of mpiri i m bowe er was its assumption that the world is made
up entirely of particular things and the neglect of the uni ersal lement in
ex,:,e_ri nce and tbe dogmati
lief that ~ensations aJone supply the whole
furmture of human mind. ow on the contrary, ven what was hitherto
Cf. ERRot E. HARR.Is, " ature, Mind &lt;J:nd Modern Science", London. ew York,
1954, p. 452.

716
717

�thought of as matter turned out to be something beyond the reach of physics.
The sensate answer ;o the problem proved to be entirely false.
2) The representatives of the phílosophical system which go by the ~a1:1e
of transcendental or objective ideali m endeavoured to make a contra.nw1se
answer plausible by asserting that the obje ts must conform to our thought
ther than that our thought should conforrn to the objects and the endeless
ra
conn·1ct be tween "Realism" and "ldcalism" sprang into being .and the autonomy of metaphysics seem d to be done for, at least for centuncs. .

K t' "
e 'can" revolution "as indeed radical but not radical enough,
an
op ffil
l · h'
in so far as it embraced a dangerous dogma surreptitionsly under ~g is
that metaphys1cs
w hoJe p hiJ osopb Y, namel the unfounded assumption
.
.
d can
b

be a srience onJy in the ame , ay as mathemallc or phy~cs can, ~
Y
adopting the very same mcthods of veriíication as do the s:1ences. This _has
led to any identification of human knowledge as a ~"hole w1th mathemabcophysical knowledge, to which alone objective truth 1s awarded. Tber. fore, no
rational demonstration of God s existence on the unproved prerruses,
SSJ' ble Yet on closer view the "Critique of the Pure Reason
any more po
•
'
.
·calJ th

w3:

offered nothing but a methodology of ociences employmg dogma~1
y. e
. 1 reason,, an d' by doing• so, made
'scientific reason" as 'metaphys1ca
. unposs1ble
limiting their ob1'ect to physics.
On these prerruses
there
1any meth aPh=ics
,
• •
•
•
f was
no possibility in avoiding religious agnosllC!Slll. Kant looked m vam or a
t f God resuJting from a sensible experience analogous to a matheconcep o
•
lim· ed t
matico-physical concept. He k.now only a _concepti~n of e~nence . it
~
the sensible doma.in and ignored the interior expenence wh1ch offers a ~ow
· a by the "Phenomena
ledge even deeper and more true than that game
.
. 19 .
of the classical metaphysics.Kant fell back 111 the very same
I i.: _ ·.,;
n Jllli Cl"luque
· l · tif
error which he him elf had criticized th error of the mathemahca -sc1en ic
metapbysics of the modern rationalism.

The modem rationalism contains a fa t M. F. Sciacca laid the strcsse upoedn
e
since its beginning with Descartes an element of absurd't
i y.• namely
.
.to conc
.
. aJ'I ty. an d truth of thinking even if God would not ex1st, which is conration
tradictory.

.

. wi'th K an t , God is only thinkable ' wh1ch. does not exclude
the.
In confonmty
.
. "God does not exist" as equally poss1ble and conce1vable.
0 th er h ypo thes1s
be
. the antmolllle
.
. or ' conflicts~' of the Pure Reasson would not
otherwISe
possible.
'" Gí. To this whole passage:
Milan l952, p. 77 ss. and Ivo

MJcirELE FEt&gt;ERJco SclACCA,
HoLLBUBER.

"L'interiorité Objectiue",

ow that it is in onceivable that God does not exist, by the very same
reason are inconceivable and unthinkable the series of the antithesis. And the
antinomy of tbe Pure Reason has come to and end.
If the hypothesis "God doe not exist'' la.cks of sens and is not thinkable,
the ries of the antinomie.5 which ar founded on the validity of that bypo.
the is, results equally unthinkable.
Thus the "Antinomies of the Pure Reason'' cease being compatible with tbe
arder of rcason; only the hypothesis of the existence of God and with it
the series of "the theses" comes into force.
ow, on has to distinguish gnoseology (which is concerned with the origin
and formation of conception ) from metapbysics (which is concerned with
the origin and profundity of the idea of sse.) It was the mistake of "ideaUsm"
from Kant lo Hegel (falling short of what Plato, t. Augustiae and the
genuine id alists in the ful] sens of the term de ired to have true) to identify
the whole objective knowledge wíth the rationa] discursivity, elim.inating the
original and superior knowledge offered by the intuition of the idea which is
not onJy the foundation of th discursive knowledge, but (by the act of S)rnthesis with the thinking activ.ity) fonns one o{ the constitutive principies of
the human _subject.

As was already implied in Chapter I of the essay, the idealistic íllu ion
corresponds to the realistic illusion in so far as both points of view ha e as
their common origin the idola theatri of a dogmatical identification of
reality witb the esse in itself and the equally dogmatic supposition that esse
and cogitarc oppose each other.
Therefore we can agree with Pitirim Sorokin when be repudiat the Jdeational Culture and the supersystem built upon it as he repudiated the ' ensate
Culture and y tem, as long a bis critique applies to modera "idcalism" oppo ed to the empfristic and s nsate culture and its modern "realistic" supersystem. It applies perfectly well to the alJeged pseudo-reality and p udo-value
of all that is in inferior the Absolute and appli s equally to ali surrogates and
sham equivalents o{ God but it &lt;loes not apply to the genuine idealism on
the line from Plato t. Augustine - Rosmini and to the integral theistic
sypersystem built upon it.
The study of the different forros of mysticism trengtheros the awareness
that there is an unbridgeable gulf between the "pan-enhenism" and tbe
Vedantin monism on the one side, and the normal type of Christian mystical
experience on the other side, as well as between monism and theism in general.
Therefore we way state th.e "idealistic" supersystem ( understood in the

718
719

�modern scnse oí the tenn) was dominant as a reaction against the Sensate
Culture and its supersystems and flourished, frequenlly in common or in turn
with the opposed ensate Culture, during the XVIIIth, XIXth and early
XXth centuries, whereas the genuine (not the deradent) Medieval concep•
tion of life and its holistic and theocentric systems - inclu ive of those profes.
sed by t. Thomas Aquinas aud Leibniz2 º - might well be considered as
part of an Integral Culture.
3) Thc answer to the problem what the ultimate true reality value would
be like, given by the Integral Culture and the supersystems built upon it has
as background an Integral Philosophy. We concede that -as P. Sorokin
put it- the Infinite Manifold i partly sensory, partly rational and partly
supersensory and superr-ational auu that the ronception of the ultima.te true
reality and value in its highest apprehension is typicaUy mystical but with the
reserv ( regarcling bis tolerancc toward atheism), that only the theistic forro
of philo ophy and mysticims is capable of leading us to the high st intuition
possible, whereas Lhe atheistic agnoslicism refu s to think lo its con equent
end, stopping the thought and the apprehension at the last but one reason
( offered by the sciences ) without advancing to tbe ultima te reason ( offered

by the metaphysics) of esse.
We remember that the idea of e se excludes by its own na.ture ,ali adequate
finite object and that man comprehend ali things by the idea of esse though
without comprehending the eing in itself. Thus man in his sea.rch for an
adequate object which should fully correspond to the idea of essc, thinks
alwa s --even unconsciously- of the bsolute i.e., he thinks of God in that
case even unconsciously or rather uperconsciousl .

phers has so far remained rather wlknO\ n in the
E
lish
ng
and ~rman speaki.ng a.reas of Europe.21

n1"t.ed

ta tes and in the

f hu . t~le philosophy of Integraü m which ack.nowledges diUerent cbanneb
~ cogmt.Jon such as sensory, rational, supersensocy, supcr-rational and rn s: al, descnb tbe true nature of reality as being manifold. Yel it ougth
o ~ . overlooked ~t other modero pioneers of an Integral Philosophy have
uffICJently
the theotropical charnctet of •th e Idea of esse w h ose
, .naJ . underlinecl
..

:ot

~ng1
mt11_1t10n ~as a prirnitive and ontologícal synthe is of Lhe human intelli encc and 1ts ob1ect) is its Objecti e Jnteriority.

B) The true

11ature

o/ Man.

~an nowadays has become the focus of philosophical metaphy ical
.
logical
and
cultural
interests.
Yet
the
r
sults
of
a.U
the
co'ncentrat
d
.
h10.
, . .
• e researc es
~to man s mbmate nature seem to ha.ve fallen hort of the expectalions laced
m them. The problem e.g. what a genuine humanism should be lik·
ak
th ·
e, se m to
m e us run e ruk of knowing always more and more about less d 1
I
an ess.
n a paper presented to the XIth International ongress of Phil
h
(Brussels 1953!,_ we h~ted at the ambiguity of a philoso~hical access ~sol~a~
~roblem equalizmg phiJosophy with the "art to lea.ro to be a man " 22 Th
15 a doubl antagonism between the two fundamental positions pre~iling sin::
the days oí Protagoras up to the present day: 1) the autonomous man and
2) tbe theotropica1 man.

! ) T_he conception of the autonomotLS man, however, can be a part of three
qw te clifferen t ideologies:

This essay thesis is in line with t. Augustine -Rosmini- ciacca: St.
Augusrine is of ten consigned to the scrap-heap · by a considerable part of
modem pundits yel to their proper damage · Antonio Rosmini - who re-disover d the radical intuition i.e. the original ontological synthesis- is of ten
, idely misunderstood and falsely declared to b a more or less important
ontologist whil t. Mírhele Federico ciacca who is acknowlcdged in all countries of the Romance tongue as one of the outstanding contemporaio/ philoso-

In a ~ensate Cullure: Due to the prologued influence of what in the
.tory of L1terature and Philosopby goes by the name of • Enli ht
,,
(S1ecle des L .
" 'AufkJ
" .
g enment
.
wruercs,
arung, ) 1 has become a matter of course to view
~an mainly as an -~mal organism whose nature best should be interpreted
~ a _p~pe~ me~~bc, physi~tic and instinctivist way. Later on, the "phvSl~~stic-b1olo!1cal m terpretallon of man's nature was completed and allegedly unproved by the Freudians and by "depth-p yd1ology." We alreadv
exposed the reasons why such an approach to the probJem tums out to be ~

.. Cf. ÜTIIMAR ANDERLB, "Die Ganzheitsiheorie" in "Zeiúclirift fur Gansheitsforschung", Vienna 1960, p. 14-15 and the sam, ''Die Monadologie G. W. Leibniz", ibid.
pp. 149-161 , and Ivo HoLt.BUBER. "La Filosofía lluminista come Madri.M della Sociología Moderna" (VI Convegno Internazionale Italo-Tedesco Merano 1965, and
tlui same: "Svolgimenti paradossali della Filo [ia nel cicento" (VII onvegno fo.

~ Cf~ Ivo _HoLL~UB&amp;R, "Michele Federico Sciaca ein Wegweiser Abendlatmdirchen
Ce,;stes' • Me1senheun-Glan (A. Hain) 1962 and the sa111.6· "Geschicht d · 1· ·
ch
Phil
·
.,
'
·
e er 1ta 1erus~r
osophzc. . . 1969, pp. 44-67 (Antonio Rosmini) and pp. 326-349 (M F
~~..

temazionale ltalo-Tedesco, Merano 1966).

720

hi$a)

,. Cf. Ivo HoLL~BBR, Philosopher c'esl apprendre a etre homme" (Proceédings
of lhe Xlth Int rnational Congress o{ Philosophy, Brussela 1953, v-01. XTV &gt; p. 7 SS ••
)

721

�deadend in general, and why espccially the Unconsc:ious-Gospel is unacceplable and un:fit to offer a plausible concept of man's personalíty.

In his famous study &lt;' ccideut and

ecessity" 23 Jacques Monocl tried to
prove man to have been a lucky hit of ature, a 'gipsy on the brink of th
niverse,, Whilst F. L. Bosehke in an equally well renowned volume 'The
Origin of Lile" ~-\ stated human life to ha e be.en the result of natural evolution -as necessary as e.g. the fonnation oí basalts.
b) In a mock Ideational Culture: At first we bave in view ali the_ partisans
of tbe modern b-ends of pseudo-idealism from Kant to Hegel and hls schools.
Wbat been said against their authors in the preceding section ( 'The trne
nature of Reality'') is obviously valid here too. Every one-sided theory of the
nature of man which reduces man's wbole being to mcr sensual or mere
rational proc~es, succumbs to the temptation of cossideríng man as an
authonomus being.
e) In a Pseudo-I ntegral Culture: With a presentiment of ~e imp?~ib~ty
to confine man's nature to a sensuoas experience or to a rational-d1scurs1ve
tbought, many an attempt has been made to open for man the door into the
realm of the supm-conscious and to make him dream the dream of selfdeification.
The study of the monistic forros of mysticism shows man ídentifying run_iseU
with the Absolute ( the individual soul being substantíally and esseno~ly
-imagined as ideotical with the unqualifiable Braha~~n) and acc~pts as final
state the isolation of hi soul in a "natural rest'', w1tnouth rhe hghtest hope
to fil) its fathomless aby$ with the trascendent God who alo11e could really

fill his soul.
Tbe highest intuitions, the flashes of cnlightenment, ~e ~ique ~nspiratio~
tbat made geniuses create their iromortal works remam bidden in a undifferentiated aesthetic continuum and in an er;o-less sphere of an anonymous
substratum.
2) Tbe pheoomenology o( the theotropical man is equally ma.nifold:
a) In the milieu of an apparently S ensate Culture~ trictly spcaking, under
this headiog there figures no genuine sensate culture any more.
What, at first sight, seem to mtensify th zoologification of the Horno
Sapiens - the evolution that in orne hundred millions of years rcachcd. the
cerebralisation of man- on closer view tums out to be equally theotropKal
.for ven thc noo-sphere coextensively supcrimposed on th biospherc, is acknow.. f. F. L. BosoHKK, ''Die her kzmfl des leberis'' (Econ.
.. Cf. F. . Bosaax1::, " Die her kimft des [ebens" (Ecoo

uJag) 1970.
ulag} 1970.

ledged to have been directed as well in its expansive ocialisation (civilisafo
d. di 'd
~n
an ~ ~1 ualisation)_ as in its compressive socialisation (totalisation and personalisat:J.on) by a pomt Omega (God}, who is tbe author and consolidator
of such a stupendous evolution. These and similar lucubrations of Th eilliard
de Chardi~ appear t~ maundering for a g neration made oí too ragged a
stuff, yet trme may, m certain limits, prove his audacious perspectives to be
however the mosl important and productive 'science.fiction" of his time.2s
It js the discontinous (be it the sudden initial boiling of heat d water, be it
the sudden psychic boling of man's boaily evolution) that the contrasts with
the c~ntinou~, an~ f~~bids to c~nsider man as onJy a higber d veloped ape,
not.w1tbstandmg lus entrance m the world without any noise" and lea es
plenty of room for a divine intervention in the midst oí an aeonic volution
that ~1as God as .its motor and consolidator. lt seems erroneous to imagine b1ology as being merely a sort of physics of the very complex and
noosph~c ~rains as the organ of collective human refle ion, by reflecting, thc
personalisation of man and his evident converging to Omega ( God) .2n
Let us, moreover not forget Portman's warning that 'the idea of derivation
of the higher from the lower, leads astray" 21 nor W. Schmidt!.s and W . J(opper~
ethnological proofs of the original theism and monogamy of the primitive

peoples_2s
. b) In the núlieu of genuine Ideational Cultu1"C: here we are again on the
lme of the genuine idealism upon which Plato, St. Augustine, St. Tbomas
Aquinas, Rosmini and otbers built their systems. The structure of this idealism is holistic and theotropical. Man's mind is not reduced to a mere rational
thought, but embra.ves equaUy the Iulness of spiritual life with its supersensory
" Whilst the theologian N. M. Wildiers (cf. thc Prefacc to Teilhard de Chardin's
"~ Phenomene Humain"} and Henri de Lubac f. ''La pensee religieuse du Perc
Te1lhard de Chardin", Paris 1962) do not doubt about the Christian orthodoxy f th
auth_or, Phili_PPf: de la Tr~té (cf. ''Rom~ et. Teill1ard de Chardio", Paris 1964~ ao:
abovc ali Dtetnch 11011 Hildebrand ( cf. "fwJan Horse in the City of God" Chica
1967) impute to P. Teilbard de Chardin to have deíormed Chrstianity witl~ a tou!~
of naturalistic monism and even pantheism duc to bis cvolutionary doctrine with
neglect of tbe digruly proper to tbe human person.
"'. Cf. P. TmLJIARO DE CBARDIN. "le Plie11omenec liumai11", Paris. (Ed. du
Seu1I), 1955, cspecially pp. 14, 15, 185, 186, 189, 203, 286 ss.

.,. Cf. .
1949, p. 10.

PoRTM.A

"Biologi.sche Fragment su einer Lehre vom Menschen" Bale

'

'

,. Cf. WJL!Ul1:'1d Sc:H nDT, "Der Urs/ming de Gottesidee", 5 vol., 'Munster i.w.,
1926, ss, and W1lhelm Koppers, " Der Urmensch un&lt;l sein Wt'ILbild" Vienna, J949, p.
35, 90, 180 and passim .

723

722

�and superrational flourishing of the highest creative energies all tending and
concentrating towards tbeir Maker.
Additional attention, sb.ould be paid to the fact that a precipitated identification of man with the animal rationale may be misunderstood, though
it was widely spread in tbe Tho:mistic culture and founded on a genuine and
therefore integral idealism which makes u class its great thinkers among
the representatives of the integral and theotropical culture.
Man's mind is to be identilied neither with reason not with will, noP with
sentiment etc., though reason, will and sentiment etc., are the forms of his
spiritual a tivity. The human mind 1 the real and living unity of all the
forros of the spíritual activity of man and thetefore we propose anothcD term
whieh should take root in "intelligence", derived Jrom intus legere. In
that sense it seems more precise to call man the m1imal spirituale (Siacca)
instead of animal rationale.
) In the milieu of an equaly Genuine Integral Culm,re: Onesidedness,
na1Towne and inadequacy is usally the reproach the p1oneers of a new
mock integral ulture make to the representatives of the pretended obsolete
theistic ideational culture. The deeper tendency underlyíng such reproaches
may become man fast by an acuter sensibility to what goes by the name
of Humanism.
ow Humanism, is in itself ambiguous too, and may play quite a different
part for the autonornous man and for the theotrQpical man. Humanism may
be synonymous with atheism. In that sense Jean Paul Sartre embraced humanism and drew the Jast consequences out of his atheistic existentialism.2 9
Leopoldo Palacios, on the contrary condcmned humanism as an anthropocentrical movement which is practically at?eistic because it puts the centre of
man in man himself wherefore every humanism seemed to him to be
inhuman on account of its being anthropocentrical and atheistic. 30 Thus Sartre
embraced and Palacios repudiated humanism for the same reason, i.e. for
having an atheistic character. Between these two contrary cultural poles lies
a whole scale of differently tinged valuations of bumanism. Perhaps Jacques
M aritain takes a just .roiddle position by accepting huroanism as the equality
of all roen, the conquest of liberty, the respect of the human person in an
'"Cf. JEA PAUL SARTRE, "L'existentialisme e¡t un humanisme", Paris (~. egel) ,
1958, p. 94: "L'existentialisme n'est pas autrc chose qu'un effort pour trrer toutes
les consequences d' tme position athee coherente".
• cr. LEOPOLDO PALACIOS, "El mito de la Nueva Cristiandad", Madrid 1952: "el
humanismo es un movimiento antropocéntrico, prácticamente ateo que coloca el centro
del hombre en el hombre mismo" (p. 59) 'mejor sería pensar que todo humanismo es
inhumano, que todo humanismo es antropocéntrico Y ateo."

organic community and the expression of 'irrrilar principles eovered with
an unequivbcal th_eism.31
Taking in.to consideration these different opinions about humanism. we
have no reason to be astonisbed that even a genuine idealistic aud th~istic
~ulture r~s that _risk o~ being judged narrow mindedly from a pseudo~te~al pomt of vrew which ca,sts suspicion on the theistic supersy tem of an
1~eabonal culture supposing in it a sort of cultural lag that ou2"ht to be overndden by a more integral oonception of the wor-ld.
..,.

!s,

a

There
however~ very considerable difference between the spurious and
tile genume concep~on of Humanism.. and lnmgration, comparable to tbat
be~e:n the ontological theol'y of the Mandukya Upanishad and that of Ghazali: _m the case of the Upanishacl the initial dogma is "the elf is Brahman"
~at 1s to say that the individual soul is conceived as being actually identicaJ
With God, ~J1ereas the Muslim starts with the dogma that God alone is
Ahsolute Bemg and that' all things perish except His face. For the Muslim
man on_ly exists at ali in so far as he given existence by God; for the Hindu he IS God and through God ali things ete.rnally.J2 We mu t hef'd i:he
consequences:
"On the premises of the Mandukya U......,,.,;.h
• •
1-'&lt;-U..I.LU'ªd there can b e no
h~üty or sense of awe in the face of an Absolute Bein:g who alone really
eXJsts and is distinct from man: there can be no sense of nullitv or unwortbj.
ness. There can be unity but there can be neither union n~r communion.
Thus the Vedantin sees himself as the Absolute, one without a sccond while
the ~uslim sees him elf as he exists essentially apart from God a pure
nothingness". s3
Well, does Integral Culture adopt the position of the Vedantin or of the
Muslim?. (We do not even refer fo the Christian position, in order not to
run the nsk of being prejudiced) . In the first case, the ideationa) culture and
its theistic supersystem look like "narrrow'' but only at the price of con. entinoto the deification of man, ie. at he price of his dishumanization. In the second
ca_se humility, understood as an ontological truth, op n ali the doors to a
wider spac and leads man to always lúgher horizons and proves itself to be
the s same to the true integralization of man by drawing the Jast consequences
from his ontologica.1 po ition.
JACQUES :t..1AruTAJJII , "Princi:pes d',me Politique Humaniste", Paris l945
and
Ivo HoLLlIUBER " La crisis dell'iproorisi.a nel'uma11esimo" (IX eonvegno'
.
I
nternanona le Italo-Tedesco) Merano 1968.
"' Herc we followed closely the exposition of this confrontation in R c. Wli'.NER
"Mysticism Sacred and Profane", Oxford 1957, p. 158.
·
..Cf. R. C_ Zaehner, 1.c. p. 158-159.
11 •

Cf.

passun

725
724

�But in that case, i. e. concecling the wellfoundedness of the thei;;tíc system
of the genuine idealism, what does the genuine Integral Theory of culture
add to all this, and why does it adopt the right of clairoing a proper denoroination?
It is, we dare say, the constant regard it pays to man's metasociological
background. The term ' metasociological'' may be introduced to specify precise/y the awareness of the constant ontological and metaphysical ke,11wte of
every social reality. Otherwise a sociology may fail to meet i1s airo on aecount
of a defective and inadequate conception underlying its object
It is consistent with an integral theory of culture to state the priority oI
society as whole to its members as to its particulars. Much confusion is due
to the neglect of distingwshing between human individual and hwnan person.
Though we cannot give here a coherent social doctrine,34 it may suffice to
underline the nec.es.5ity of awarding to the human person the ontological priority as to society, a.nd to society the holistic priority as to individuals. The
frequent violation of this simple hierarchical order caused innumerable rnisfortunes to man and society, and will do so in future.

C. How to win the day at Waterloo.
At the present time the propaganda for the would-be scientific doctrines of
the materialisti.c, empiristic, quant&lt;Pmaniac and Jibido-bound Sensate Culture
has not yet come to an end. lts disastrous consequences foPCe the individuals
into a totalitarian despoti.sm wielded by public opinion. Where faith de lines,
superstition augments. Sin as an offense of God is widely laughed at. Lacking
modemity is rather reputed as the greatest sin. In va.in genuine scientist,
world-renowned physicists ami sociologist declared empiricism and materialism
to be an autwom and outmoded superstition. It is a well .known fact that the
popular philosophies which foz,m the conceptions of life and the ideologies oí
the man in the street, are wont to display a cultural lag or limp at least sorne
decades or even centuries behind the times. What wonder then that we see
the philosophies of the "Enlightenment'' and of " Materialism" bearing in that
sense their late fruits in our days?
Now and then, though sporadic and isolat~, sorne courageous pioneers rise
and undautedly shrink from nothing, in order to pave the way ÍOl" the torch
of man's intuitional intelligence that widens to mankind mental horizons of
" lvo HoLLH BllR: "St,rache-Geselschaft - Mystik (Prolegomena zu einer pneumati.schen Anthropologie) ", Munich (E. Reinhardt) 1963.

unheard of ~di°_5ity. U~ble to refuse these intrepid champions, their impotent adversanes, qmte enVIous, frequently give the watchword to hush them up.
That wa~, for example, the case in the past witb Antonio Rosmini and not
long ago with Othmar S pann,ª 5 the bo1d and intrepid Austria:n sociologist who
Cought
. tm
· diVI·aualism and mechanism, like a pioneer for an
• . incessantlY agams
ho~stJc method~l?~ and ontology of the social sciences in Europe. In the
Uruted_ States Pttmm Sorokin, the outstancling hearld of a new integral socioJogy will, as we hope, come better off in spite of his quanto-pbrenetic adversanes ~ t are holding yet ~uential chairs an&lt;l knew how to win popularity
by ~oaxmg th~ senses and l~lling the brain.s-. We second this famous sociologist
taking exceptlon only to his tolerance of atheism which we think to be the
cancer not only of religious, but aJso of cultural Jile as a whole.3G
We drew a c]ose parellel between the superrationaJ intuitionists (rnay they
belong_ to the munber of s_cientis who, in a flash of suprarrationaJ enlightenment, .mvented
.
. and
. created. for centuries to come, or may wc find them among
the divmely msp1red mystics who excelled in the ineffable union with theº
M_aker) and the ~ortal Hidalgo of the Mancha. "Aún no ha empezado
remo ~e Do~ Jm1ote en España" (the realm of Don Quijote has not yet
begun m Spam ) once exclaimed Miguel de Unamuno. And we are tempted
to add that the realm of the intuitional intelligence will never loom al the
gloomy _horizon of our ~e. On this eartb all will obey the dictates of quantophreneuc ~d testomaruac pundits or, at best, be conformed to the guidance of the sunple reasons. We are afraid, never to experience the "lonquijotizing" of our "sanchopansa-istic'' society, we son revishingly were longing for.

~

.. Cf. ÜTHMAR SPANN, "Gesellschaftslehre", 3 Ed. Leipsic 1930 the sam G lls
haf hll
L: "
•
,
,
e, ese •
e tsp osopme 'Mumch 1928; the same, "Kaemp!ende Wissenschaft'' ena 1934 th
, e
same, ''E rkeone n·te h selbst'' , Jena 1936, the same, "Ganzheitliche Lo' ik" s l.,:b
Klostemeuhurg (StHterbibliothek), 1958. (Posthumous ) .
g ' ª · utg

we do not mean a disbelief in the dogmas of :µ¡y Christian denominadisbelief in any anthropomorphic deity, but the
negauon
a suprcmc and personal Bcing (whose personality is, as a mattcr of course
only. conceived as analogous to buman personality) as tbe terminus a quo and the
temunus ad quem of the whole spiritua1 and material universe.
F. BACON once V.Tole (De djgn, et aug, scient., 1 lo. I, par. 5) "Certissimwn cst
atque experientia comprobatwn, leves gustus in philosophia movere fortasse in atheis~
mum sed pleniores haustus ad religionem reducere" and VOLTAIIIE, who reall did
n~t exceed in religious piety: ''les athees sont pou.r la plupart des savants y que
raisonnent mal" (Dict. phil., Paris Flamarion, s. a., p. 45.).
'
MtcBELE F. SIACCA, in a succinct paper (L'Ateismo in "Diu nella ricerca umana"
Rome 1950, p. 569-617) gave an excellent commentary which classes the atheist
the "insipiens" even from the scientific and philosoplúc point of view;
Cf. the same, "Filosofía e 'Metafísica", Milan 1962, vol. II, p. 149-150.
. .. By Atheism

t1011, _oor do we mean by it thc

º!

with

727
726

�Man's concero is only to fight for the accession of Thru.th; to make it
triwnphanl is not in his lines. Yet, there is a means of vanquisbing fate: the
art of becoming ,,ictorious in spite of apparent defeats. In his urrique book
"How to win the day at Waterloo" 3., M. F. Sciacca gave us sorne precious
bints. It is the intimate va1ue of our aets that counts nal the id&lt;iliz-ed expediency'1 oí them . lt is moreover of the utmost importan.ce to mk the jump in
the practical social and political life of today and to utilize the forces, gained
by intuitional in~lligence, l:o the best of ali in this present hour which seerns to
be so decisi'1e in the world's universal predicament and plíght.
Scientific litemture abounds in pedestrian ,vorks of industrious rnedioerity
haunt.ed by the eclecticism o( m.any a would-be system, but whicb fall short of
the paramount need we have of a genuinc adequate conceptional system whi h
turns to account for the integral ontological intuition in favour of a better
understanding of socio-cultural phenomena.

By "dis-metaphysicalizing'' the scientific once again it must be brought
home to our modem sham-philosopbies: language and by ' physicalizing" the
metaphysical language, Neo-positivi-sm does its bes to make tbe language of
physics the mothcrtongue and the unique languag_e of science itselI. Man himself is anihilated and voided. God, liberty, irnmortality soul, justice, etc. are
out of his thought and declared to be mere words lacking any sense. 1othing
remains but the "grammatical rules" of Carnap fue "physical languagc" Ncurath and the "conduct'' of Watsón. Their lines run into a stubborn antimetaphysical idiosyncracy: there are no eternal problems, because there are no philosophical problems at ali. Those questions which are caUed pbilosophical have
no sense, for philosophy is nota theory but an activity. Consequently, tlie sole
task of the philosopher is to convince would-be philosophers tbat philosopbical
questions are not real questions, and those. that claim to be philosophica1
propositions are meaningless "to preve_n t people", as professor .Ayer put it
'from committing an intelectual nuisance".
The cogency of these argu.ments depends upon the a ertion that the complete body of natural science exausts the totally of true propositions· bur
that assertion is a dogma lacking ju tificatiop. and so is without &lt;;laim to. our

=~r\ c;:ent_ion; so we_arrive finaly at the par~oxieal conclusion that the
0
ucbve. reasorung, proceeding by necessary logical steps depend
1.
u tnnately upon arb1trary .linguistic convention.

The world Wittgenstein tells us is evel'Vfing that is the
. th
.li
of facts
d
.
•, ~.
case JS e tota ty
, ~ can be analysed mto atomic faets (Sachverhalte) which are
mutually
mdependent and each of which can e1.ther b e or not be the case
.di
wr out affectíng any of the others. Consequently they cannot be inferred ~ne
from anothe.F.

~e picture th e f~ts ~ ourseleves and the pictures are said to be models of
r:ality. _Such a logi.cal p1cture, Wittgenstein says is the thought of the fact
p1ctured and he apparently equates thinki:no- with ·
· ·
f h
·
his T
(3 0
°
JIDagmmg or e states m
ractatus . 01) : 'An atomk fact is tbinkable" - means.. we can ima. .t',

gine l

.

The doctrine is self-dest-ructive. It is itself a thory and d
b 1
1 .
~~eq~~
nat'."'1. sc1ences, a metaphisical theory standing in ev-idence againrt what it
maintains. ( Errol E. Harris) .

Tb~ ~emand that we should compare the sen$e of tbe proposition with the
f~ct J.S ~tself nonsensical, for the sense of the proposition is the fact, as we
pictnre it. We cannot compare the fact as we picture it with the f t
· ·
in itself.
ac as 1t IS
The attainement of per~~p.ttral a~urance is never simply a matter of sensing,
but depends on the acqws11Jon of a systematic body of evidence jt is consequently quite impossiblc to veriíy material object-propositions by reducing
them to basic propositions as the positivist theory demands.

~ hypothetical propositions ~e incapable of verification in the manner reqfwred, all empirical hypotheses are, follow:ing the natw-e of the case, ruled out
o court.
. Wittgenstein, hirnseli seemed to be aware of the metaphysical character of
his statements, though not of the consequences to which it ought have 1 d h'
: r he admits that his _propositions are senseless and exhorts us to thro: a,:;
e lad~e~ upon which we have clirned. {Tractatus Logico-Philosophicus

credence.
In short, the basis of the assertion is a theory expressed in propo itions that
do not fall within the domain of science, a theory whicb would normally be
called philosophical. It is, in fact, a metaphysical proposition and must stand

6.54) \o\ hich ladder? One thal has never existed? If the propositions of the
Tractatus are senseless, they provide no ladder upon which to climb.

or (ali with metaphysics.
Moreover, language is held to be a mal.ter of convention, and in the main of

met.ap~&gt;:51cal att.itude- advocated the dogmatic assertion that only verifiable
prop_os1tions have sense and then denied tbe possibility of verification to meta~hysical _Pro?ositions.
i_s !"volved in_contradiction equally with Wittgenstein,
vhen reJecbng tbe poss1b1hty of a philosophical theory of knowle&lt;lge, bnt for

"' CI.

728

MlcErELE

F.

SCIACCA,

"Come si vince a Waterloo'', Milan 1957.

. Carnap. wh~ avoi~ed cornmitting himself explicitly to any metaphysical doctnne -r:JectJng_ W1ttgensteine's philosophical niliilism but retaining bis anti-

H?

729

�. bil"ty
1
.
· · insistence o.n ve rifta
ª the test. of
his own doctnne assumes one ~ its .
ption which alone prov1des
tha
th resides m sense-perce
'
meaning and holds
t tru
. h alone ropositions can be ver-ified.
evidence and by reference to whic
. p th deceptive sleight of hand by
Thus we must be on our guard agamst e
ke real problems seem to
.
.
th e fonnal mode can roa
which translabons
mto

When commenting the great succcss of a recent book which Michel Foucault
published - "Les mots et les choses'' "(The words and the things''), Paris
1966 - Jean Paul Sartre put the stress upon the fact tbat to repudiate historJ'
is a dominant tendency in the attitude of the young generation; no wonder
thercfore that an author is applauded who holds man to be an invention hose
recent date and perhaps near end the archeology of our thought easily exbibits.

disappear.
. sh
the influence of Hume to só marked
Professor Ayer whose doctnne owsuld bardly fail to notice it, adopts th_e
a degree that even a casual reader :
ta hysical propositions are unvenposition of Wittgenstein and Carnaphe ;:::be~ the history of pl~losophy as a
fiable and therefore seenselees and"
.
mplete and defin1te account of
·
¡
¡:s"
h ttempt to g1ve a co
. t
"parade of ponti
w oa
hiloso hers of his ilk are at pams o
.
lity whereas the modero P
P
ultimate rea ,
.
f. t" ,,
. ds
this l . t reality IS a IC ton .
show that
u tima e
bl
f knowledcre of other mm '
Thus "the problem of perception ~e pro em o d
on ~ve been regarded
. gnifº
f moral 1udgments an so
.
the question of sin
icance o .
t be in two places at once" lS not an
. ,, E g " a thing canno
as purely semantlc . . .
. 1·
. tic because "it simply reco rcls.
15
··
mgw.s n..:ons the propos1t1on
· · th at
empirical propostbon,
says Ayer' but
.
bal
conve u
'
ul f rtam ver
the fact tbat, as a res t o ce
. al
tactical sensefield is comparable
· the same vtSU or
two sense.contents occur m
bel
to the same material tlúng".
with the proposition that they
ong .
·1· t the philosophy of the
these 1tems fami iar O
E
We dwelled on purpose on
. '1 the critique et forth by Errol .
so-called Vienna Circle and follo~~d m~ ~ p sible to solve the problem of
.
.
h
that it is quite im os
.
H arns ss m order to s ow
.
t ph'llsical point of view.
d H" t T"' from an anti-me a J
•
d
Spirit, Worl an
is o J
• l
. l backoround of modern zntefor a metasocio ogica
~
. 1 th
If then we ask once more
. l . l" to specify prectse y e
. th tenn "metasocio ogu:a
.
gral Culture - proposmg e
. 1 d metaphysical keynote of every soaa1
awareness of the constant ontolog1ca anh
blem o/ what the ultimate true
reality we have this first of all to put t e pro
. l"k 39
•
)
reality-value is i e.
· that the superrat1ona
. ortance to state once aga.m
lt is therefore of utmo5t lillP
. . .
lativism is on the contrary
· ·
ay to subJeCtlV1.SIT1 or re ·
'
·
intuition far from givmg w
th
as we have been setbng
h
by e name paving the way towards w at
d acts as a paramount base to solve
forth- of the "Objective Intenonty an
the concrete problems of the present day.

?º~ "

• Cf.

ERROL

E. HARRrs, "Nature,

M" d and Modero Science'', London and
m

ew

York, first puhlished in 1954.
. l . 1 Background of Modern Integral Cttl• Cf. lvo HoLLHUB~R, ''The Metasocio _og,cla Congress of Philosopby, Vienna 1968,
.
ture" (Proceedings
of t h e XIVtb Jntemauona
Vol VI ., p. 293 ss.).

730

We stick therefore to tbe contrary point of view, i. e. that we have rather to
concentrate our mind on history.

In the entagled pligbt of tbe political situation of the present day, ali of
us - 1 dare say- must feel awakaned to social and political responsability. For
not only the European Culture but the peace of the whole world is a stake.
FoUowing tbe catchword of Abraham Lincoln 'If we could first know where
we are, and wither we are tending, we could better judge what to do and
how to do it" we regard it as a first duty to aim at a necessary Revi.rion of
Contemporary. History and to deal with the ideological causes of unrest in the
world and not only with its symptoms on the social and política/ surface.

In 1947 James F. Byrnes published his sagacious volume "Speaking Frankly''
which opened the eyes to many a narrow•minded pundrit of Roosevelt's dique
that was digging, first imperceptibly but nevertheless efficiently, tbe grave of
Europe. lt is hight time that anotber expert has the cour-age to "speak frankly''
once agam.
It seems that e. g. Wilhelm Ropke with his book "Jenseits von Angebot und
Nachfrage" (" Beyond supply and demand'') ( 4th ed. / Zurich-Stuttgart 1966),
James Burnham with his "Suicide of the W est" ( ew York 1964 and Russel
Kirk with
volume "The Conservative Mind" (Chicago 1958) paved the
way for a social self-examination of Western Culture: especially Burnham's
statement that liberalism fosters the idiology of Western Suicide and Ropke's
statement that the idolatry of an absolute mass-democracy careless of the
highest moral principies and of the natural law, is responsible of the social and
culturaJ decline of the West, ought to be brought home to everybody who
feels himself inspired with the goal of a just and world-wide peace.

rus

The author of this pamphelt is about to publish two volumes in tbe same
lines i, e. ( Questions Européennes) La pauvre Clio and "Der Todesschlaf
Europas'.
For the time being, have already been published on similar subject: lvo Hollhuber "Vers une Revision des Grandes Notions Sociologiques: Les Rapports
'
du Droit et de la SocioJogie" ( Actes du X:Vllle Congres InternationaJ de
Sociologie ) uremberg 1958.

731

�the same "Revalorización de la Filosofía y Jurisprudencia amenL~das~ -1~e
· rs"ty
of uevo eon/ 1-v edesquiciamient-0 en sus conceptos basico.s (Uruve
i
xico). 1961.
the same: "Sprache-Gesellschaft-Mystik' ' Munieh/Bale 1963. . , .
Jurídico-Políticas-F1losoftcas
the same : "E;n torno a las Ideo1ooías
o·
.
~ .
.
f de la
E
SC
O,,
(Anuario
Humamtas/Uruvers1ty
o
uevo
1
U
d
O . .U. y e a . • · · ·
'

1

•

"

León/México) 1967
.
"El
E1·e
Metahistórico
del
Porvenir
Europeo"
(Anuario
Humat he same :
uevo León/México) 1968.
C
' "L O . tenza Tra azionalismo e tato Universale" (III onthe same:
a oesJ.S
.
·
Cultura) Ve. .
1e d"'ali
oestStenza e
.
'
gresso I nternaziona
"o Scrittori Cristiam:
nitas University of

LA SOCIOLOGíA POLíTICA
PoR EL DR.

Lucro

MENDIETA y

N 'ÑEz

Presidente de la Asociación Mexicana de Sociología.

nice 1969.

LA PoLÍTICA .ES UN fenómeno social muy antigiio; pero sólo cobra contornos
precisos a partir de la organización de las sociedapes humanas en unidades
índependjentes sobre el haz de la tierra, bajo una autoridad que ejerce el
Poder.
Organización social y Poder, son los dos presupuestos indispensabJes de la
Política.
¿Pero qué es la Política? 'La Poütica desde el punto de vista estático, según
G. Burdeau, es la estructura que imponen a la sociedad las relaciones de autoridad y de obediencia establecidas en vista de un interés común. En su aspecto
dinámico se refiere a todos los fenómenos implicados por la actividad que
tiende a la conqujsta del Poder o a su ejercicio".l
Esta definición es casi perfecta; pero la Política, en nuestro concepto, nunca

es estática. Aun en el aspecto puramente administrativo del Gobiemo, las
estructuras estatales varian y aquél ejerce, por medio de
Pública, actividad constante y la orienta de acuerdo con
intereses partidistas que represen~ En cuanto a la Política
conqwstar el Poden o inflwr sobre él, es, por naturaleza,
námica.

la Administración
la ideología y los
como acción para
esencialmente di-

Para C. E. G. Contlin, es "una acción de control huma.no y social", concepto
demasiado general que abarcaría inclusive las relaciones familiares privadas,
siendo que la Política tiene un canicter eminentemente público.
Una definición menos acadéinica se encuentra en el Diccionario de Sociología de Henry Pratt Farchild: ''Teoría y Arte Práctico del Gobierno". Pero
1
Ver: ALArN BIROtl. "V-ocabulaire Pratíque des Sciences Sociales. Editions Ecorwmie
et Human~". Les Eclitions Ouvrihes. Paris.

732

733

�además de que excluye las actividades políticas que se desarro~ fuera d~l
Gobierno, parece demasiado estrecha. La idea actual de la Poli.nea . e:- mas
amplia. Se refiere, en general, a una orientación sistemática de a,::t1v1~ades
realizadas por determinados organismos oficiales o privados co~ el fm. de
S1 se
eJ·ercer mediante esa orientación, cierta influencia sobre la sociedad.
. . .
trata de organismos privados, la Política es el conjunto de id~as, de prmc1p10s
d tendencias que ponen en práctica en la esfera de sus f unc1ones para conse;ir determi~ados objetivos. Así, se puede hablar de la Política indus~~al,
de tal O cual consorcio, de la Política comercial de una empresa, de la Pohtica
cultural de usa asociación de ese carácter.
Pero, la Política que nos interesa, sin desconocer Ja importancia de la que
practican las instituciones privadas, es la que se refiere al Estado _Y al Pode:
porque bajo su influjo, directo o indirecto vive toda la humanidad. ad1_e
puede esc:apar de ella. Es el fenómeno social más importante. Desde s~ n~c1miento basta su muerte, el hombre está sometido a las leyes y a la orgaruzac1?n
del Estado que se derivan de las corrientes poüticas. La po~lación ¿e. cualqruer
país es, en todo momento, a veces beneficiaria y en ocasiones vic~una de la
Política; pero ninguno queda al margen de ella~ ni uno sol~ ~~ sus integrantes
es capaz de eludirla. Quienes dicen con olímpico de~prec10 Jo n~ me meto
en Política" se refieren a que no pertenecen a partido alguno ru votan en
Ja,s eleccion~, ni se interesan en los acontecimientos de ord:~ público; ,r_ero
si esos tránsfugas de Jos deberes cívicos no se meten en Política la Política,
quiéranlo O no, sí los somete a su poder ineludible a través de las ley.es labora~es,
tributarias, de reclutamiento, de educación y de tantas otras que rigen la v1.da

nacional de Ciencia Política que desde entonces viene especulando sobre la
materia.
Sin embargo, la Ciencia Política o Politología, como también
llamarla, aún no se configura de manera definitiva.

se pretende

"La Ciencia Política, dice el profesor brasileño Paulo Bonavides en un libro
recién publicado, es indudablemente aquella en dond las incertidumbres afligen más al estudioso"? En realidad ni siquiera se ha llegado a definirla satisfactoriamente. Todo lo que a ella se refiere es ago y confuso. Alain Birou, por
ejemplo~ expone varias ideas sobre esta debatida disciplina resumiendo las de
eminentes autores, como Geo.rges Burdeau, Maurice Duverger, Frani.oise Gognel, Alfred Grossen, Karl Manheim y Jean Meynaud; la define diciendo que "es
el estudio de las diversas dimen iones de la Política en general"; pero, consciente de lo endeleble de esa definición, agrega que: "En su objeto entran: La Historia Política, el estudio de las doctrinas, de Jas ideas y de las Instituciones
Políticas, Derecho Constitucional, formas de Gobierno y de Administració,n de
los Estados, relaciones internacionales, etc." Enumeración que, como se advierte
desde luego contiene temas que son objeto de ciencias ya constituidas, de donde resulta que en todo caso la llamada Ciencia Política no es otra cosa que una
enciclopedia o una síntesis de todas ellas.
"Para otros, de acuerdo con las enseñanzas del mismo autor, debe ser ob1·etiva,

la base de una Política que reemplace a 1a Política Empírica t:radicional".:i
Paul .Janet en su admirable Historia de la Ciencia Política afirma rotundamente: "Existe una ciencia del Estado y no de tal o cual E.stado, sino &lt;lel
Estado en general, considerado en su naturaleza en sus leyes en sus principales fol'mas. Esta es la ciencia que yo llamo Filosofía Política". Como se ve
hay aquí evidente confusión entre ciencia y filosoña. Alain Birou refiriéndose
a esta última, considera que es: "Una reflexión sobre la naturaleza del Estado,
del Poder, del bien colectivo que debe guiar la Constitución y el jercicio del
Poder (Etica Política) y tratar sobre las mejores formas de Gobierno. Es
decir, en sus dos acepciones como ciencia objetiva y como filosofía, la ciencia
Política viene a ser algo así como un vademécum del gobernante preparado
por científicos sociales y filósofos.

del hombre en la sociedad.
En este dominio universal es en donde radica la importancia enorme de la
Política para el ser humano y por eso, desde tiempos remotos, ha si~o objeto
de )a atención de los filósofos, de los juristas, de los intelectuales dedicados al
ális·s de las cuestiones sociales e igualmente de los artistas que en la novela
1
: el drama, en la poesía épica, en las canciones y en la versificación s_atírica en el mural en el cuadro de caballete en la estatuaria y ea la caricaeternizaron' momentos historicopolíticos o dejaron en símbolos
cesibles, como por ejemplo, en La oc.he y el Día, de Migue! Angel,_ tes~oruo
de sus ideas políticas. No es así extraño que el pensanuent~ . ~entilico se
haya ocupado y se ocupe también de Ja Política con el propos1to loable_ de
hacer de ella una ciencia. Los esfuerzos que se han reali7.ado y se reahz.an

¿Pero hasta qué punto los pacíficos intelectuales de gabinete pueden dirigir
a quienes ejercer el Poder? Paul .Jam:t afirma que: "En todos los tiempos
hubo escritores filósofo que, sin haber tomado parte en los cargos públicos
o habiéndolos desempeñado, ocuparon los ocios de su vida privada en inves-

en este sentido son múltiples.
La UNESCO en el año de 1949 convocó a una reunión de personas dedilas Ciencias Sociales de todo el mundo a la que tuve el honor de
ca d asa
- ., I
·
concurnr, representado a Me'X1·co, para fundar , en París, la Asociac1on nter-

Río de Janeiro G.B. 197-2. Página 19.
• ALAIN Bmou. Op. cit.

tur;

734

~om3:-

i

PAULO

BoNAVIDES.

"Ciencia Política". 2a. Edición, Fundación Getulio Vargas,

735

�tigar los principios de la Política. Creyéndose alguno , agrega, en el deber de
encontr-ar disculpa a tales empresas, Maquiavelo, que tenía tanto derecho
como el que más en el mundo a tratar de estas materias por haber tomado
parte personal en los mayores y más importantes negocios públicos de su
tiempo, se pregunta en la dedicatoria de 'El Príncipe" a Julián de Medids,
si está permitido a un particular el dar lecciones a los gobernantes y responde
con gran ingenio que aquellos que se halJan en los valles pueden ver muchas

"No existe' dice earlos Ollero una e·
. PoJíti
,. ·
. ·
,
1encia
Cienc1asPoliticas. Com0 af
K
ca smo un conjunto de
.
urna apeimans "se cualifi ,
, .
c1a que tenga por objeto el E tad
cara pohtica toda cien.
s o, su naturaleza su tru
IUiento, sus relaciones c0n otros grupos soc· I
, . e ctura, su funcionacomo en el exterioJl sus relac·
ia _es colectivos, tanto en el interior
los mclivid
,
f actores humanos econo'..,..; iones con
.
uos, asi corno también los
•
'
uuCOS y SOCJales qu
di
·
existe)'lcia. 5
,
e con c1onan y determinan su

cosas que no son notadas desde ]as alturas" .4
Cierto; pero no lo es menos esta otra sentencia cargada de ironía: "Nada
es mejor, para saber lo que se debe hacer en el Gobierno, como estar fuera
del Qobierno", porque en efecto, cualquiera, en la tertulia de café o en la
placidez de la sobremesa, sin más que apurar un poco su sentido común, que
al decir de un escéptico es el menos común de los entidos, puede plantear
soluciones a los más graves problemas que confrontan los hombres de Estado.
Pues así a la distancia, en el valle para usar el léxico de Maquiavelo, todo
parece fácil. olamente el gobernante que conoce los recursos con que puede
contar, que se halla bajo presiones de políticos y de grupos, luchando con
intriga , precaviéndose de traiciones, tal vez bajo amenazas internacionales,
sabe por qué no hace lo que a todo el mundo le parece que debería hacer

Pero, •·si no haiy Ciencia Política, eso no qwere
.
dec ·
paradOJtco. que no haya Politi
. tíf.
lf, aun cuando resulte
ca
cien
1ca
Esta
se
d .
ta reas administrativas se emplea 1
. :
a siempre que en las
l
• .
n as c1enoas y las t' ·
.
as cienc1as fisicomatemáticas
1 1
.,
ecrucas sociales y hasta
para
a
p
aneac1on
de
los
t b •
se trata d e realizar los fines del Estado.
ra aJos con los que

en detenninados momentos y ~obre ciertos asuntos.
Acaso la verdad esté como siempre, en el término medio, en la s'tntesis para
usar una expresión de la dialéctica cara a los Hegelianos. Ni quien ejerce el
Poder es omnisciente por ese solo hecho y rodeado como está -en la ma.yoría
de los casos- de una muralla palaciega, no puede darse cuenta cabal de ta
r alidad. Quienes están fuera de ese círculo dorado, en el valle, sí la conocen
porque viven en ella. us intelectuales la presentan en artículos periódicos, en
libros, en la cátedra, en la tribuna proponiendo soluciones más o menos factibles· pero sus voces raramente llegan hasta quienes debieran oírlas se
estrellan ante la muralla antes aludida. Seguramente que una mutua compenetración de estas dos situaciones sería la clave de todo buen Gobierno.
Hasta la fecha, como decíamos al iniciar este ensayo, no ha sido posible la
creación de una Ciencia Política ni se la ha llegado a definir satisfactoriamente, ni menos aún a establecer- su contenido propio, intransferible, pues no hay
nada de lo que e pretende que la constituye que no sea objeto ya, desde hace
mucho tiempo, de otras disciplinas cientificosociales, como el Derecho Constitucional, el Derecho Público, el Derecho Administrativo el Derecho Internacional, etc.
• P1.uL

J.ANET,

Historia de la Ciencia Política. Edición

D. F. Tomo 1, pág. 7.

736

ueva España, S. A. , México,

Este aspecto científico de la p Jíf
Ciencia Política con la que
~ icad es algo completamente di tinto de 1a
etermina · ífi
hacer el gobernante y cómse dqmere
b h
r c1ent camente lo que debe
,
.
o e e acerlo Aun sie d
.
como mteIVendría el factoJl perso al l
. .
n o esto posible en ese
del propio modo que en todo hacn '. a :f~pac1dad la ocación, la habilidad
.
er c1ent1 1co. De ah'
,
d iosos de esta materia la Políti
.
I que para muchos estup
.1 p ,.
ca no es 1.ina ciencia sino un arte
ero s1 a olítica es ciencia o arte o a.roba
.
algo que no interesa cuando m
, ah
s cosas al propio tiempo es
,
enos por ora a I S . 1 ,
'
logía, 1a Política es un hech
ial
.
'
a ' OClo og1a. Para 1a Socio.
o soc , o meJor. un co 1 . d
relativos al Poder y a la estru tu
f
. . . mp eJo e hechos sociales
.
c ra y unc1onanuento del E d
ciones con la sociedad correspondiente de
d
,
,sta o en sus relaversal.
ca
pais Y con la sociedad uni-

ª
a·

En la realidad de las cosas como ya hem
una orientación, un sentido y como tal
~s icho, la Política es, además,
. d
consatuye una fue,rza
.
1
a a soc1e ad en forma prácticamente ineludible.
que se 1II1pone
En otras palabras, la Política atraviesa por dos f
constructivo de las estructuras del Estad
1
ases: una ~ la de carácter
funciones de esas estru turas
1
.dº y a otra la de onentación de las
en e sentJ o que les imprime l p d
La organización del Estado y de la Admin.JStrac1on
. , P'bre o er.
magras de la Política que ofrecen un asp t s:
• u ica, son creaciones
ec o J.ormal nnp ·
q~e ver aderamente vale, lo que les da vida
l
, . r,es1o~ante; pero lo
onentación.
' es a poltttca S'Cnt1do. la política

a

1m agmemos,
.
para comprender esto que un
bl
de vicisitudes históricas se organiz
pue o después de una serie
a pe ectamente en Estado monárquico abso-

rf

. • CAR;?s

?LLERO

"La Polltica., Deber

y

Derecho del Hombre"
"
.
, en 'Revista de Estu -

dios Polib.cos '. Julio-Agusto 1957 · Madrid . Espana.
-

737

�luto de acuerdo con leyes precisas; nna vez constituido, sus leyes constitucionales valen relativamente poco, sólo sirven para conservar su forma, están en
el papel, pero no completamente en la realidad. Lo que le da realidad es fa
Política como sentido que orienta sus actividades de acuerdo con un impul¡¡o
que, en este caso, se origina en el seno mismo del Poder. Así~ a pesar de lo
que digan las leyes absolutistas que le sirven al Estado de base aparente, puede
verse llevado, por aquel impulso, a desarrollar sus funciones de manera liberal
y generosa. Contrariamente, un Estado monárquico en el que el Gobierno se
encuentra limitado por una Constitución, no obstante ella, quien tiene el
Poder en sus manos puede orientarlo políticamente hacia la dictadura. Es por
esto que hace muchos años en un brevísimo ensayo, referimos la política al
modo como se conducen las diversas instituciones y los varios grupos sociales.
Con este amplísimo significado, diremos, para definirla, que la Política es
cuanto se refiere a fa estructura y funcionamiento del Esta.do ; pero fundamentalmente la orientaeión real, práctica, viva que adoptan, para nonnar ¡;u conducta, el J&gt;oder y los grupos e instituciones en un sentido y con finalidades
determinadas por un complejo de circunstancias y de factore sociales.

Así considerada la Política, tiene un carácter ambivalente. Ofrece dos aspectos distintos en esencia y, sin embargo, estrechamente ligados: uno lleno de
majestad y de autoridad que se refiere a la realización de los altos fines del
Estado y al ejercicio del Poder con base en la ética y en la justicia. El otro,
es el de la lucha ¡,or el Poder en todos sus niveles y por su orientación en
cuanto tiene influencia sobre las más importantes actividades de la vida colectiva. En el lenguaje común, se llama. a la primera Política de altura y a la
otra, con cierto desdén, politiqueríaJ pa.ra restarle impor.tancia; pero nada
es menos exacto porque sociológicamente sí la tiene y en gran medida.
Si se quisiera personificar dejando correr la fantasía los dos aspectos de la
política en una sola fi~ra, ella sería semejante a )as del Olimpo Griego.
Aparecería como una diosa de serena belleza con una varita de virtud en la
diestra y en la otra mano una máscara de expresiones cambiantes para llevarla a su rostro de vez en vez mostrándolo en ocasiones con falsas sonrisas,
otras, con gesto de perfidia, unas más acogedor o terrible.
Acaso los símbolos de estos dos aspectos de la Política sean, como opina
Paul Janet: Platón y Maquiavelo: "El maquiavelismo, dice, consiste en una
política caute1osa o violenta, según se necesite, ora oculta ora descarada y
que emplea con la misma complacencia el hierro o la crueldad, que el fraude
o la traición. En el extremo opuesto, agrega, está el Platonismo que subordina
absolutamente la Política a la moral, establece que la virtud es el fin tanto

del Estado como del individuo y pone el G

Y de los Filósofos".&amp;

obiemo en mano de los sabios

Hay, pues, una Política que pe ·
h
d
de los fines del Estado a l
11 rstgue onra, ~ente la mejor realización
,
a que amaremos Polttica Estatal
tra
llegar al Poder, so tenerse en él o en infl . 1 desd f
' y o que, para
toda consideración ética. La 1laruaremo
e _u_era, obra al margen de
éstas arbitran
la .i...
s o hca Militante. Denominaciones
as por
po.ure?a. de la termi l , d l
· .
pero indispensable
.
no ogia e as C1enc1as Sociales
8 como puntos de referencia para toda inv
•
· .,
'
d10 sociológico de la Política. Estos dos
,~bgac10n y estu~
repetirlo están , ·
.
aspectos de la Pohbea, es necesario
Política ,Mili mtllhamente ligados. La Política Estatal que no se vale de la
.
tante para defenderse y perdurar se demnnb
. , .
Justa que sea y fa Politica Militante q
'
. a por c1enfifica y
ue Ul)a vez conqwstad
l Pod
logra que éste cumpla, aun cuando sea en , .
1 .o e
er, no
se d .
En
.
mlDIIDa parte, os f mes del Esta.do
esmtegra.
esta ambivalencia de la Política una sociedad se b
f .,
~demente cuando la Política &amp;tata! domina sobre l M. ili'
ene ic1a
a
tante Y' se perJudica en grad o sumo s1. acontece lo contrario.

u; : .

De
del estudio· SOCIO
. l'ogico
. d e 1a p olíbca
.
, aquí
1 f' se deriva la, importancia
.
segun a ormula brevtslllla de Paulo Bonavides "El infl .
' pues
tico puede eJ·ercer sob 1
. 1
_
UJO que el factor políre o socia o viceversa es ] , 1 d
Política'.1
'
e nuc eo e una Sociología
¿ Qué puede esperarse de esta Sociología así concebida? No
.
nes se desilusionan de la Sociología en general
.1
son pocos qwe.
, •
porque no l ega a prescripciones
preasas y practicas para resolver los problemas sociales Estos
, ti
.
que el fin de la ciencias es el conocimiento mis
d. 1
escep ~s Ignoran
su val
di
mo e o que estudian y que
_or ,ra ca en ~ue pone el conocimiento logrado al servicio del hombre
q~e, sm el, no ~dría desarrollar todas sus posibilidades en el mundo en que
~ve
en_ ~1 uruverso. o, la Sociología Política, del propio modo ue l
ciencias
fis1comatémáticas
y las ciencias en general no d a recetas para
q
as
·, E
.
la
accion. s, por eJemplo, como la Geografía (aun cuando I 'ímil
muy exac
· to ) que en una d e sus partes se concreta a mostrar todes 1 nosea
de la s~perficie terrestre, los valles, los bosques, los desiertos, lasO:e:;;;;c:
montañas,
,
d e ben apro
,
ch
Elos volcanes, los ríos, las cañadas, etc ·, sin d.,r;~
= como
ve_ arse. s al estratega a quien sirve ese conocimiento en una re . , d
Illlllada p
vilizar'
fu
gton eterara mo
sus
erzas y preparar Jas batallas en ti
d
•
• en be'mpo:;
·
guerra·, es a J mgeruero
de paz a quien m,,a en ¡ ¡ empos
nifi" •r e
de los
·
d ,
le&gt;P a · cac1on
.
cammos y emas comunicaciones que favorecen a Ja indust · al
c10, a la cultura; es al gobernante y a la iniciativa privada' ....... qnalll_,enesc~mdi~r10 ca

!

ª

e PAUL JANET. Op.

cit. P. 15.

' PAULO BONAVIDES.

Op. cit. P. 37.

739
738

�las posibilidades de explotación de los recursos naturales en beneficio de ]os
pueblos. Así, la Sociología Política, cuyo contenido es más vivo y complejo
porque está integrado por acciones e interacciones humanas, debe concretarse
a poner al servicio del gobernante y del político y de todos los interesados en
el universo social, los resultados que obtienen quienes la cultivan en la investigación y el estudio de las siguientes materias que forman los puntos fundamentales de su contenido según Max Weber y otros autores: La organización
y funcionamiento del Estado y sus relaciones con la población. El aspecto formal e intrínseco de la burocracia y sus proyecciones sociales. L a naturaleza
del Poder. La formación, la organización y la actuación de las diversas clases
de partidos y su influencia sobre la ciudadanía y el gobierno. Los procesos
electorales. La opinión pública, las corrientes que la originan y su valor político. Los grupos de presión de todo género, lí&lt;;itos e ilícito . El liderazgo. El
conflicto y la cooperación y las tensiones sociales. Las ideologías y las utopías.
El inconfonnismo social. Las revoluciones. El golpe de Estado. Las técnicas
y las estrategias políticas. Las relaciones entre la moral y la política. La situación de las minorías. Las diversas clases de Política: agraria, aistencial demográfica, penal, sanitaria, económica, administrativa, etc. que se desarrollan
dentro del Estado a través de sus órganos especializado¡¡.
Y todavía es necesario agregar las sociologías políticas nacionales que aun
cuando deben ocuparse de los mismos hechos que encara la ociología Polí.tíca
General, tienen que hacerlo mostrando las variantes, los matices que en ellos
impone la idiosincrasia de cada pueblo, su situación económica y cultural, su
composición étnica, sus antecedentes históricos.
Esta es apenas, una enwneración incompleta de las principales cu tiones
que debe investigar y estudiar la Sociología Polttica en su realidad social
entendiendo por ésta, comq enseña el gran sociólogo belga Claudia LeviStrauss, representante del estructuralismo sociológico, no sólo u expresión
aparente, sino su trasfondo oculto. El polítioo, el gobernante, con ese conocimiento, estará mejor capacitado para desal'rollar sus actividades y para, como
dice Paul Janet, "tratal' a los hombre tales como son, a fin de conducirlos,
poco a poco, a lo que deben ser''. 9
Seguramente no resolveremos todos los problemas que entraña la Sociología
Política; pero será un esfuerzo más en la cadena de esfuerzos que viene desde
las varias escuelas filosóficas de Grecia, desde Platón y Aristóteles, a través de
los pensadores de la Edad Media y del Renacimiento y los grandes filósofo
y sociólogos contemporáneos basta nuestros días.
Mucho se ha logrado ya en el campo de la investigación y de la especula-

• PAUL )ANET.

740

Op. cit.

P.

4.

ción Y si ese mucho no se traduce siempre en realizaciones enturosas de la
Política, ello se debe a la falibilidad de quienes en las diversas partes del
mundo han ejercido y ejercen el Poder y a los factores personales e irracio.
nal:~' imprevisibles, imponderables, que intervienen, a veces, en las acciones
políticas y que escapan a todo intento de aprehensión científica.
. ,se debe también a la pasividad e ignorancia de las grandes masas de poblac10n, pues_ aunque_ se supiese sin temor a equivocarse, opina Janeta, con base
en la r~dad social descubierta por la Sociología, agregamos nosotros, qué
es lo meJor y cuál la verdad en Política, así y todo, aún habría que consultar
l~ aptitudes de los pueblos, las costwnbres y los medios de que pueden
disponer para hacer el bien, porque, agrega este concepto lapidario: "las leyes
Y l~s. mecanismos políticos no son otra cosa que puntos de apoyo para la
debilidad de los hombres, el principal resorte está siempre en el corazón".10

OTA. Este trabajo fu.e leído por su autor en la sesión inaugural del XVIII e
. al d S .
,
ongreso
ac1on
e oc10log1a en la Torre de Congresos del Centro Vacacional de Oaxtepec
1
Morelos, el 16 de octubre de 1972).
(

16

PAUL JANET.

Op. cit. Pp. 22

y 28.

741

�Aplicando esto a nuestras necesidades, las reduciría y e to mejoraría nuestra
prosperidad.

ASPECTOS HUMANOS DEL DE ARROLLO ECONOMICO
Por el DR. C. A. C~NlXJIBTER.,
Profesor de Econonúa de Andrew
Wells Robertson. Allegheny College,
Mcadville, Penn. (Traducción del
Lic. Alberto García Gómez ).

EL DESARROLLO ECONÓMICO tiene varios y diferentes aspectos humanos. Por
principio, están las necesidades humanas que son I corazón de la materia de
todos los problemas económicos.
Las necesidades humanar como el corazón de la materia

. Cuál es realmente el problema con los países que tienen dificultades con
su ~esarrollo económico, los así llamados "países en desarroll~"? Que sus medios no son suficientes para cubrir las más esenciales necesidades . humanas.
El problema es que hay una relación desequilibrada en;1"e. las _ne~~1dade~ humanas y los medios para satisfacerlas. El de_sarrollo econom1co s1gnif1ca me1orar
esta relación. Sin embargo, lo notable es que é-sta puede ser superada de do

Ahora bien, es obvio que una población hambrienta no pueda satisfacerse
en esta forma. Pero en otro aspecto, tenemos que admitir que aun en los
países en desarrollo, muchas de las necesidades humanas están basadas en lo
que se llama el "efecto demostrativo''. fütc "efecto" es Ja inf1uencia .sobte
nu.est:ras propias necesidades al ver que otra gente tiene satisfechas determinadas necesidades. Este "efecto demostrativo" juega un papel muy :importante
'en los problemas del dru;arrollo económico de los países en desar.rollo. En Jugar
de construir una base para satisfacer las más elementales necesidades humanas
l01J países en desarrollo se inclinan muy a menudo a emplear sus escasos medios
para toda clase de nuevas y no muy elementales necesidades que fueron creadas por el "efecto demostrativo". Y aquí., en realidad, e tamos toe.ando el corazón de la materia de muchos problemas económicos. ¿ Por qué es frecuente
tal problema en la gente pobre y en los países pobres? e debe a que gastan
sus limitados medios en una forma, en que no están satisfaciendo sus más
elementales necesidades. Gente que viv.e ocialmente a nivel muy alto; gente
pobre que compra un aparato televisor o una aspiradora, pero que no tiene
dinero ex-cedente para comprar su comida; países que gastan mucho en equipos militares, . en grandes proyectos ostentosos pero que no tienen dinero
sobrante para mejorar la situación de sus viviendas ppbxes, para ayuda de su
gente vieja y enferma, o bien para el acondicionamiento de albañales y otro.,;
equipo de higiene elemental .

2. Reduciendo Jas necesidades humanas. Asumiendo que la rela~ión necesidades/coas es de 100/10, entonces esta relación puede ser me1orada de

Es por esto que debemos considerar la relación entre necesidades y cosas
c;uando tratamos sobre desarrollo ecwnómico. Dudamos de si Ja actitud del
hombre en la India&gt; quien se interesa. más contemplando y escuchando la voz
de Dios, que en saber qué clase de cosas matel'iales tiene, o de los mexicanos,
quienes saben c6mo gozar de la vida, sólo con disfrutar de la puesta del sol,
de sus comidas, cantando y bailando, yendo a la iglesia, al mercado; esto es,
sólo las simples cosas de la vida, no sean preferibles a la actitud del americano
con dos automóviles, botes y casas de campo para fin de semana, pero quien
siempre quiere hacer más dinero. Sin embargo, este "hacer dinero" se convierte en una obsesión y jamás t;iene tiempo para disfrutar de las cosas simples
de la vida.
La idea de que el desarrollo y el crecimiento económico podrían aumentar

~ - 10 a 5 aumentando las cosas de 10 a 20, o disminuyendo las necesi-

la relación .e ntre

maneras:

l. Incrementando los medios. Esto es normalmente considerado en el proceso del desarrollo económico.

lO -

'

•

dades de 100 a 50. Esto puede alcanzarse, por ejemplo, cambiando n~e~tra
actitud hacia el mundo. ¿ Cómo? De una mirada hacia el mundo matenahsta
( el mantenerse a nivel con los vecinos. Si tienen carro, refrigerador, etc., debemos también tener esas cosas), a ver el mundo espiritual. Podemos h~er
esto aplicando, por ejemplo, la máxima: " El Reino de Dios está dentro de ti''.

742

necesidades
cosas

• do la prosperid&lt;U1
_.l (al
en esta f,orma, re duc1en

inerementar las necesidades más que las cosas) es ta'mbién observada por el
Dr. Mishan en u libro: El Costo del Crecimiento Econótnico.1. En este libro
' E.

J. M1s1TA

, El Costo del Crecimiento Econ6mico, $tapies Press, 1967.

743

�el Dr. Mishan afirma que el crecimiento económico crea tantas. net~dades
0 más, que las que encara y además, frustra las verdaderas satisf~ccrones Y
crea necesidades artificiales. Llega a la conclusión de que la éontmua per'o'n del crecimiento económico por las sociedades occidentales es como un
secuo
'al" e
.
balance para reducir, más que para aumentar el bie~estar socf . -~roo e3em•
plos de que el crecimiento económico puede onduc_rr ~ la fru tracmn de una
verdadera satisfacción, el Dr. Mishan menciona lo s1gwente: el tJ$ar u~ aufO..
móvil fue un placer, pero desde que el tráfico ha llegado a ser mu.J m~enso
( esto es particularmente cierto en las sociedades occidentales), congest1~nes
ay tráfico ru.ido y humos han reducido bastante el placer y puede condutJ~ a
e frustración
,
'
·
lllla
de la verdadera
satisfacción. Lo rrusmo
es as1' con los radios
.,
de transistores. Fueron un placer, pero (y esto puede ser ~ás i~to tamb1en e:
las sociedades occidentales) cuando se usan muchos al mismo tie1:°po, puede
arruinar las quietas playas que antes eran plancenteras y celestiales. Edl Ddr.
. de d'IVI.dir ]as plavas
Mishan llega aun a la sugerencia
-, , en una parte, en ..on e
los radios de transistores sean permitidos y en otra en donde sean pro~b1dos.
De esta forma desarrolla la noción de separar las facilidaded como medms para
extender la capacidad de selección abierta a la gent~.
.
Como el desarrollo y el crecimiento eaonómico q1:11eren meJorar la prospe. de la re lacmn
·,
neccs,dades
debemos
aumentar
ridad y la prosperidad es materia
cosa,
·,
•
•
la prosperidad y mediante esto, mejorar el desarrollo y eJ crecmuento eco, .
poniend~ más atención a las necesidades humanas. Cuando estamos
::~:~ando esas necesidades humanas, ¿ cuántas de ellas están basad~ enhla
. ,, ' en la 1'dea de lo que otros estan adi . , en el "efecto demostrativo
tra c1on,
d ell
' tas de ellas
ciendo o de lo que otros están pensando acerca e
o y cuan
'
. les.;,
son realmente
necesidades elementales y esenoa
.,
necesidades
Otro problema acerca de esta re 1aoon
cosas
, es la forma de medirlas.
Esta relación es un indicador de la prosperidad de un país o de u~ ser humano. Un gato sabe eÓmo limitar sus necesidades' cómo llegar a satisfacer
, la
.6
necesidades
y cómo ser feliz, manifestando su contento. Podrlamos
re1ac1 n
cosas
'f ·
. este contento, pero, por desgracia, los seres humanos no lo
medir
d mam testan
r
a la manera del gato cuando están satisfechos, y por tanto, no po ~mos ap icar
. .
d
. esta re1aaon
·,
necesidades
como md1cador
e •1a
O tro método para medll'
cosas
,
.
ros eridad, seri.a medir el ahorro. Cuando un ser humano está satisfecho, cop. p
.
De todos modos esto podría ser una de las razones para
rmenza a economizar.
1 ·'
t la
,
, re
ahorrar, y podnamos pensar s1. ahí debiera haber una corre aaon en
relación necesidades y el ahorro. Si esta relación es ~ la gente podna aho-

este método a ellos.

cosas

rrar 10.
744

No obstante, esta correlación no existe. Cuando tomamos como ejemplo
que el ahorro de los Estado Unidos bajó a 4.8% del ingreso personal durante
1966, comparado con el 5.5% que fue el promedio del pe1fodo anterior 1960196§, no hubo indicación del todo de que la relación nccesid;, d es fuera más
cosas

alta du.rante 1966, comparada con eJ promedío del período 1960-1965.
Tenemos otro ejemplo: En Holanda los ahorros fueron más altos qµe en
los otros. países europeos occidentales, o que en los Estados Unidos1 perQ no
hubo indicación del todo d~ que la relación

.n~ades

fuera más eaja, .indi-

cando un más alto nivel de prosperidad en Jos Países Bajos que en los otro.s.

En consecuencia medir Ja relación

ac:c,csidad¡;s

con iderando el "contento
COS3S
· entonces emplear otro Sistema
·
ga1uno'' o el "ahorro" , no opern,. E:s necesan.o
de medición. Por ejempJo, eJ ingreso nacional per cápita en sus términos reales.
Aunque esta forma de medir tiene también muchas desventajas, es relativamente la única que puede usarse en una forma más práctica. Podemos
comparar el ingreso nacional per cápita (que és el ingreso nacional dividido
por la población de un país) de los datos de difereHtes países publicados como
ejemplo, por las Naciones Unidas.
Considerando las necesidades humanas eomo el corazón de la materia del
desarrollo económico, ya que limitándolas podría traer un mejoramiento en
la situación del desarrollo económico, esto nos lleva a otro aspecto humano:

Problemas de la población del desarrollo económico.
Sobre esto podría uno pensa.l' que si limitando las necesidades humanas en
el sentido de limitar las familias, no podría llevarse un cambio en los problemas del desarrolJo económico. Esto de litnita.r las familias, pq:rtieularrnente en
los países en desarrollo, es más fácil decirlo que hacerlo. Por otra parte, esta
es la única forma de resolver en forma drástica el problema en lm países en
desaI'rollo. Como así se estableció en uno de Jos recientes reportes anuales
ael Banco Mundia1 (IBRD): nuevos granos alimenticios y control de la natalidad, pueden salvar a las naciones en desarrollo de una pronosticada crisis
alimentaria. Entonces, es en esto que tenemos que trabajar eu ambos lados
•,
necesidad""
Com 1
·
·
,
de Ia rel ac1on
CO$aS
•
o o esta bl ec1mos
antenormente,
esto es mas
fácil decirlo que hacerlo, y por consiguiente tenemos que ver más en detalle
esos problemas de la población.
Con los problemas de la población hay una cosa notable : por una parte,
la gente está preocupada acez,ca de la, mucha población ( como en el .reporte
arriba mencionado del .Banco Mundial), y en otro aspecto, políticos y econ0-

745

�d I escasez de poblacién. Pei:o creo qu~ ambos
mistas se preocupan acerca e .

. ontinuar las tendepcias existentes.

están inclinad~ a cometer _el m:m;ele:~: grupo Jnencionado, en la pu~hPara dar pu.mero- un eJemp
d 1968 Ra::ym.ond Cartier
· M ch" del 2 de marro e
•
cación francesa Pans- at
,
ll d la población en Francj a. Compaestá preoq1pado acerca del desarro o e ,
uropeos llega a hablar acerca
- d 1800 con los otros pa1ses e
,
rando esto a parnr e
.
.
" E comparación con el desarro 11o
de 'e1 drama _de la demografía '.rances]a . . n
que Francia necesita en el
,
opeos ocodenta es, piensa
.
_.::11
en los otros paISes eur:
.
l
, de los actdales 50 llllllones.
futuro Ul~ población de 100 millones, en ugar
On p~· oit .que le taux
.
d F
is ne s01tt pas en vue. ''Mais 100 milltons e ranfa
.
r 1000 oit celui d'avant guerre
•, f
·se tombera - a 16,6 pou
'
.
de la natahte ran~a1
.
.
·
. daos cette baisst: de press1an une
. Ceux qm cr01ent trouvei
e
ou a peu pres.
.
aille t la France conunettent une grav:
issue facile aux clifficultés qw ass
n
erreur." z
.
'bió un.libro de texto a.perca
El abO!lado
holandés
A.
M.
de
Jong,
qwen
escn
t q11e .niensa d la misma
0
1 ·, en 194-0 es otro au or ... ..r
de los problemas de la pob ª.c'.on
. ul
ente en los países desarrollados1
forma a Verificó que la fertilidad par:llc armE
.
di' desde qµ.e el movi.
.
b . , aún más. sto suce o .
decayó y que posiblemente_ . aJana ,
rincipalroente más en el grupo de
miento de planeación fallllliar empero,
.,.minó las razones de esta
.
f milias de más alto mgr
o. De Jong .=1en ex-...
~· . . , d e fanu'li.as · Encontró las siguiente~:
llDlltacmn
· 1 m ás alto de vida·
Un anhelo para obtener un ruve
.

:'._~1-..·,

1
·
-~ trabajaran como ob rero s y obtu\·1e2. Llegó a prohibirse el qu: los runos de ingreso para los padres.
an dinero así ya no serían mas un recurso
r
'
.
los niños fueran a la escuela, con la conse3. Llegó a ser imperativo el que ,
ibres quienes vivían como aniu.iales,
cuencia de que los de las clases 1:1as pó
desaparecieran de la attnósfera social;

4 Las mujeres llegaron. a emanciparse más;
. , muchas más posibilidades para el entrete·u1 qup. este argumento permanezca
· , que procrear n1nos. i:,
--¡
l di
nimiento y a vers1on
. .
d 1
·~os en Nueva York, nueve
, 1 tabl lloriqueo e os run
aún válido, lo mostró e no .e. d
di, por algún tiempo, haciendo
meses después de que la electnc1da se suspe~ .º
iones y entretemnuentós.
1 d di
imposible toda c ase e vers
. .,
l'b de texto ( en el año de
Durante el tiempo que De Jong escnb10 su i ro
.

5. La sociedad mode(lla abl;l.O

' RAYMOND C ARTIER , Ou en
• ·d · g
1 A. M . DE Jorm, I 111e1 in

1946.

. Mateh' 2 de marm de 1968.
l la France Panses
lk,.
aastu.k Martinus yhoff, La Haya,
toi het Bevo mg,wr
,

1940) la gente en los países desarrollados como Francia y Holanda, estaba
preocupada acerca del. lento descenso de la tasa de fertilidad. Temían que
e to podáa llevar una especie de depresión: ya que no había el efeeto estqnulante de las grn.ndes familias. l?ensaron romo podría uno estimular la fertilidad
por medio de medidas de irqpuestcs, ptemios a los padres prolíficos etc.
En otro aspecto, tenemos a los grupos que se preocupan acerca de la mucha
gente en el futuro. Como en la Conferencia de la UNESCO, llevada a cabo
en Pwís durante septiembre de 1968, ace;rca de "L'hqmme et son miJieu",
llega uno a Ja siguiente conclusión, después de discutir el reporte "Impacts
de l'homme sur la biosphere": Ce qui signil,ie que i l'on veut trouvei, un
équilibre entre l'homme et sa nouniture, i1 ne faut pas penser seulement a
accroitre la masse d'aliments, mais aussi a. restreindre l'accroissement des populations".
De acuerdo co.n un reciente estudio de la UNESCO, después de 500 años
cada uno de nosotros no tendría más que un metro cuadrado para estar de pie.
Esto es c-omp el Profesor Toynbee lo dijo en el Congreso Mundial de Alimentación llevado a cab&lt;;&gt; en Washin.gtan durante 1963: "Hemos sido como
dioses. en nuestra reproducción plan.eada de plantas y animales domésticos,
pero hemos sido como conejos en la reproducción no-planeada de nosotros
mismos. ' Dijo también en este congreso que la lucha para librar a la humarodad del hambre, no podía ganarse a menos que los cientos de millones de
espo as y esposos del planeta, voluntariamente decidieran regular el número
de nacimientos humanoi,.. Si el hombre no regula su propia tasa de nacimientos, dijo, seóa dejado a 1a naturaleza el guardar a la población m1mdial dentro
de límites de su propio conjunto de brutales obstáculos en forma de hambre,
peste y guerra.
¿ Cómo llega la gente a estas pesadillas de las amenazas de la sobrepoblación? Tomando la tendencia y contimµndo]a: 1a presente tendencia es de
que la población del mundo está aumentando alrededor de un 2% al año,
lo que significa que en 35 años se habrá doblado.

Cuando estuve en Francia en 1938, pagué por una comida de estudiante
18 francos; en 1964 estuve nuevamente y la misma comida estaba entonqes
a 1.60 francos (160 francos antiguos) o sea ocho veces más en 26 años. Si
continuamos sobre esta tendencia, entonces una cajetilla de cigarros que hoy
me cuesta $5.00, después de 632 años, por ejemplo, me costará .. . . . . . .. .
$5,000.000 ooo.000,000.000,000. ¿Es esto correcto?
o Jo pienso así. o debemos continuar con tendencias como esa que no es
realista. El mundo está cambiando a cada. momento. Veamos por ejemplo,
lo que pasó en Inglaterra y Gales.. Cuando observamos ahí los nacimientos,

747

�vemos una bella líncm ascendente, casi recta, yendo hacia arI'iba, de 1960 a
1964, y en 1965 se estima que fue sobrepobiatlo, continuando esa Jínea recta
hacia arriba. Pero altededor d 1964, la total dirección de la línea se interrumpe hacia abajo, haciendo de la sobrepoblación de 1965 una pifia.
El problema es, ¿ qué es entonces lo que deoemos hacer, si no podemos continuar las actuales tendencias?
Es necesario pensar y en lugar de continuar estúpidamente con las tendencias, tenemos que usar un modelo más complicado como, por ejemplo, el del
Profesor Solow ..t Este modelo relaciona el crecimiento de la población en
razón del capital a trabajo ( ingreso per c.á-pita) , indicando que un país tiene,
de acuerdo a su nivel de desarrollo económico, primero un tipo negativo de
cambio en la tasa del crecimiento de la población, que no cambia, después
de eso un creciente cambio y en las más altas etapas del desarrollo económico,
después de dejar una trampa de población, un descenso en el crecimiento de
la población. Aunque este modelo resüHa un poco complicado, parece ser
muy realista. Tómense, por ejernp1o, áreas con un nivel muy bajo de desarrollo
económico, como las áreas montañosas difíciles de alcanzar de Nueva Guinea.
Ahí la población es estable como en el modelo de Solow. En otro aspecto, en
los países más desarrollados, que están en el otro lado del modelo de Solow,
como los Estados Unidos, la tasa de nacimientos es la más baja. El Centro
a.cional para la Salud, en los Estados Unidos, espera que la tasa ptobablemente baje aún más en el futuro. Cuando nos damos cuenta de la tasa de
fertilidad en los Estados Uindos vemos entonces un aumento de 1940 hasta
alrededor de 1957, y luego un cambio en dirección hacia abajo. De acuerdo
con 1a encuesta Gallup, este cambio de actitudes en el control de la natalidad
en los Estados Unidos, demuestra por sí mismo, en esta forma, el que lamayoría de los americanos, incluyendo a los católicos romanos piensan que el
gobierno federal debería ayudar a informar a los matrimonios acerca del control de la natalidad, tanto en el hogar, como fuera del mismo. La gente ha
reducido la fertilidad en los Estados Unidos por una variedad de razones.
Una de las más importantes es hacer una buena tarea para cuidar y educar
a los hijos que decidan tener.
Asumiendo que hay algo de verdad en el modelo del profesor Solow, vemos
entonces que los países en desarrollo se encuentran en una especie de trampa.
Esto es lo que el profesor Kindleberger Uama la trompa del bajo nivel de equi' RoBERT SoLoW, Una contribuci6n a la Teoría del Crecimiento Econ6mico. Q.uartely
Journal o/ Economics. Febrero 1956 y también BENJAMÍN IúGGINS, Desarrollo Econ6mico. Constable and Company Limited, London, 1959, p. 336.

748

librio de la población.:. De acuerdo con est
.
•
económico ( los países en d
IJ )
a trampa .hay un rango de desarrollo
d
esarro o en el que 1a t
d .
onde_ está superada por el aument~ de la .
-~ e 1:°greSO-aumento en
cuenc1a que el pequeño ím tu d I
po~lac1on, temendo como conse,
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e as economias de esos
,
un prestamo ex:tranJ'ero qu .
pa1ses, tales como
, , .
,
e rncrementaría el ,
,
mas rap1do en población a grad tal
. mgreso traeI'1a un aumento
vamente al equilibrio
ba1·0
1 qQue ;l mgreso per cápita declinará nuemve . ¿ ue hace
li
Los gobiernos de los países en desarroU
~ para sa r de esta trampa?
económico deberán seo-11ir
lí . o que quieren promover el desarrolJo
.
o - una po nea de pobla ·~
U
,
embargo, si los gobiernos pudiese l
CJon. no podna pensar, sin
n canzar alguna cosa positi
po. De que esto es realmente osible
.
va en este camejemplos.
p
' podemos couclwrlo de los siguientes

d:

?

ª

l. Japón·· Aq m,' en 1948, el gobierno
.
I atizó 1
con una propaganda sobre planeación fam~ar 1 e abort~. Esto se ~ornhinó
La tasa de nacimientos ba1·ó en
50%
' ~ que tra_10 un cambio total.
un
o en 10 anos.

2. La tasa de nacimientos en H on Kon b . ,
1966, como resultado de una p liti . g • g ªJº de 27 a 24.8 por 1000 en
o

ca extensa de planeación familiar.

3., .Puerto Rico está más dens amente poblado q
· ,
Amenca Latina Un cambi
í
I
ue nmgnn otro país de
·
o aqu en a tasa de
• .
mecliante la educación comb. ada
. ~~Clllllentos se llevó a cabo
m
con urbarnzac1on U
ális"
Y sociaJ, puso de manifiesto que 1
.
· n an is económico
as mu1eres que nunca hab'
· 'd
escue1a tuvieron un promedio d e runos
.d e 7 1 en ,
1an asIStl o a la
-al
en áreas urbanas. Con la educación sec d . . , areas n.u es y de 5.5
,
un aria teman llD p
di d
arcas rurales y un 2.1 en áreas metropolitanas.
rome o e 2.6 ·en
4. Rumania indica que también es pos"bl
.
1 e aumentar
la tas d
· •
por una política activa de poblaci, n R
.
,
a e nacumentos
. .
.
o . umarua terua
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nacnmentos e.n Europa aparte de Hu
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a mas ªJª de
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ngna. 'n octubre de ] 966 J b
. ego a ser 1 eg~l, excepto en las mujeres alrededor de los 45 - .' e a orto
Jeres que se sostienen por sí IDlS.mas
4· -~
anos, para mu.
con runos O por r
d
1
o mcesto. Nueve meses después de esto en . li '
azones esa ud, rapto
de los niños vine en pJeno apogeo E'
JU ody agosto de 1967, el lloriqueo
.
· n agósto e 1967 el '
d
.
rmentos por cada 1 000 subió a 38 9 l ºf
,
'
numero e nac1. '
. ' a c1 ra mas alta nunca r .
d
~tl'a parte, e] gobierno había restringido las leyes del d'
. egistra -~· Por
sistema de premios fue introducido para las fa.mili
ivorcio, y tambien un
niños.
as que teman dos o más

• 0:flAJtLES P. Kr DLllB&amp;RGE.R, Desarrv/lo Eco116m1·co, M c.Graw-Hill Book Com
ueva Yor k·, Segunda Edición 1965, p. 282.
pany,

749

�Estos ejemplos aclaran que seguir una política acti a de población puede
ser efectiva y que esto tiene sentido para un gobierno al aplicar esta política
para ale.amar una mejor actuación en el campo del desarrollo económico.
Demos unos ejemplos de cómo pudiera aplicarse tal sistema:
1. Turquía. Ya en 1965 la ley en Turquía relacionada con el control de
la natalidad, era explicita y estricta. Era ilegal mandar o importar cualquier
droga o utensilio designado para controlar la natalidad· era aún ilegal proveer cualquier información acerca de los métodos para el control de la nata·
lidad. Esta actitud .ha cambiado completamente. El Ministerio de Salud instaló una armada de más de mil jeeps paFa llevar información sobre el control
de la natalidad a las áreas rurales. ¿ Por qué de todo esto se operó un cambio
repentino? A causa de la explosión de la población. En los pasados 30 años la
población de Turquía se dobló de 16 a 32 millones. Al presente parece que
se dobla otra vez a los 64 millones para 1991. Turquía escasamente tiene el
espacio o los alimentos para tanta gente. o todos estuvieron de acuerdo
con esto. Por ejemplo, el general Cemal Tural, Jefe del Consejo General
Turco, se opuso a la idea de la implantación de un sistema para el planeamiento de la población en Turquía. El está en contra de la política de "planeación familiar'' en Turqúia., desde que la población de los países vecinos
está en constante awnento. Por lo tanto, es necesario, de acuerdo con él que
la población de Turquía también esté aumentando en proporción con esos
otros países.
2. Egipto. Aquí sintieron que la trampa del bajo nivel de equilibrio de la
población trabajaba. El proyecto de la Presa de Ashwan Uevó el ingreso nacional de Egipto en un 18%. Pero al mismo tiempo la población de Egipto
está creciendo más aprisa en un 32% más de lo que arroja el ingreso agregado
de la presa. El Presidente asser ha lllamado al aumento de la población ' un
pozo sin fondo" y el "problema más apremiante" de Egipto. El gobierno ha
instalado más de 2,000 centros para el control de la natalidad; los ha anunciado en el radio y en cal'teles. s
3. India. La población de la India está aumentando a un porcentaje de
más de un millón al mes. La meta fijada por el Gobierno de 1a India a principios de 1965 fue hacer decaer el porcentaje de nacimientos de 41 por 1,000
a 25 por 1,000 dentro del tiempo más corto posible. K. S. Sundara Rajan nos
da en Finanzas y Desarrollo, un reporte adicional de los desarrollos en este
• Detalles de esta secci6n y de las previas, fueron tomados del Control de la Natalidad, Un Reporte lnterna&amp;ional de Lile, 1967, pp. 111 y 112.

750

campo de la planeación familia
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. .
después de 16 años, el program:; 1: I~:}ª·' En este reporte establece que
está ahora bien administrad . 1
. ª. para el control de la población
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o' a parte pnnc1paJ basad
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ªJª 0 u prop1a tasa de nacrrruentos
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estilllulada por un largo tiemp Al
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o. gtmos otros Estados no van atrás
e
o acerca de los aspectos cuantitati
.
mos también que considerar Jos as clos
_vos_ de la población, pero teneguiente punto:
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cualitanvos, que nos llevan al si-

Los seres huma nos como contribuyentes
.
al desarrollo económico
.
. El desarrollo económico tt' ene que ser realizad
mgreso por cabeza. Alcanzando o -~- b.
o por un aumento en -el
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ien tratando d J
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- ' b ~ entre los mgredientes y
.
os como trabajo, componen 1 .
.
con la l.!erra y el capital El
. 1
os mgredientes junto
.
proceso me uye cambjos en• t
l ,
ca1a de rendimiento y en la col""~,..;, d
ecno ogia, en la esv~on e recursos
.·
.Considerando a los seres human os como contnbuyentes
Id
mico y tomándolos como uno de 1 . gredi
a esa:rroUo econóos m
entes tenem
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1a proporción de la fuerza del trab .
la
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os que tinguir entre
,
ªJº Y calidad Desd
,
mas desarrolJados hay abundancia de ente l
. . . , e que en los paises
no es ningún problema como regl gp
' ~ p1_oporaon de la fuerza laboral
a. ero mas unporta O t
. ·¡·
obtener la estructura social d
e Y s1gm 1cativo es
e esa gente transformada s
de tal manera que verdaderame t
.
y u modelo cultural
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n e qweran y sean cap
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. .
desarrollo económico. La necesidad p
tal
.
aces e contnbmr al
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cambio está lara
d
contrasta una sociedad trad1'a'onal que resiste
.
elid cuan o uno
ualq ·
de vida tan largamente establecid
.
we.r sa a de la forma
a, con un mgreso de cultura altam
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tado, que puede
aun aceptar con agrado camb"10s para su propia
. ente onen.
U
cosa que es unportante en esta relación es la adquisic', d tal
causa. na
--conocimientos de herramienta má;uinas
d t?n. e entos de trabajo
,
, .
'
y e tecrucas para su uso y
Puede ser aun mas unportante llevar un camb·
to en 1a conducta social. .Por

.
Famtliar
.. en la 1 d"
.T K. s. SUNDAR,\ RAJA · "Pla neam1ento
Finanzas y Desarrollo Una publi '6
.
n 'ª· DeslZTrollos recientes"
.
·
caa n con1unta del 11!RD
d
·
lnternaetonal. Diciembre 1967. Pág. 250.
Y el Fondo Monetario
• CHARLES P. Kt DLBBEROER. Desarrollo Económico
•
Nueva York. Segunda Edición. 1965.
, Me Graw-Rill Book Company.

751

�ejemplo, en la India, México y en Nueva Guinea. En estos países hay tan~
gente, que la fuerza laboral no es necesariamente un estorbo. Pero ~ qm:
sucede si como en la India, mucha gente piensa que el contemplar Y orr la
voz de Dios es más importante que trabajar? Que los mexicanos trabajen en
una forma completamente diferente y tengan una mentalidad diferente que,
pol' ejemplo, la de los obreros holandeses. Esto fue experimen_~do en, l~a
fábrica de guantes holandesa que fue copiada fielmente d~ la on~nal fabnc_a
holandesa. Fue muy difícil conseguir que esta fábrica funclonara bien en M ex:i:co como el acercamiento a su trabajo de los mexicanos, como seres humanos 'fue muy diferente de los holandeses. En Nueva Guinea los obreros no
vol~eron más cuando recibieron su salario, hasta que éste fue todo gastado.
Cuando se les pagaba por hora, la productividad era muy baja y tan pronto
como se cambió a pagar-les por la unidad producida, ~erminaban en un día
Jo que previamente producían en una semana. Pero entonces el resto de la
semana se alejaban.
Considerando el desarrollo económico, puede uno preguntarse: ¿ cuál de los
ingredientes es el más importante, de acuerdo con los últimos resultados:
los seres humanos, el trabajo, los recursos naturales y la tierra, o el capital?
Cuando uno compara, por- ejemplo, la actuación económica en el campo
de la agricultura de los Estados Unidos con la U.R.S.S., ~(rededor _del a~o de
1964, se inclina a llegar a la conclusión de que el capital es el mgrediente
más importante:

Producción '.Y Factores de
Producción
Rendimiento de trigo por cada acre
en fanegas

Tierra en cultivo en millones de
acres
Trabajo total de agricultores en
millones
Un agricultor por

Estados U nidos
de Norteamérica

25.'3
309

6.5
48 acres

U.R.S.S.

9.2
540

47
12 acres

Organización. El Profr. Allen Ballard, de los Estados Unidos, estuvo un año
en la U.R.S.S., y llegó a la conclusión de que la idea de que el campesino
debe poseer la tierra antes de que trabaje arduamente es un mito. La Gran
Bretaña en el siglo XVI y los trabajadores migratorios norteamericanos probaron también que es posible tener buenos resultados agrí olas, con un sistema
752

en el que los campesinos no sean dueños de la tierra. Esto lleva a la concluión de q1Je Ja diferencia en la organización de la producción no puede indicarse como la causa de la diferencia en la organización de 1a producción no
puede indicarse c~mo la causa de la diferencia en el rendimiento.
P1"0duuión y factores
de producci6n

EE.UU.

U.R.S.S.

Capital f.ertilizador en millones de
toneladas

9.5

3.6

En millones de tractores

4.7

1.5

Un tractor por

66 acres

360 acres

El Secretario General de la Segunda UNCTAD (Conferencia de Comercio
y Desarrollo de las aciones Unidas), llevada a cabo en Nueva Delhi a principios de 1968, RaouJ Prebisch, también observó en la cuestión acerca de lo
que se obtuvo del desarrollo económico de 54 países en desarrollo durante
la primera parte de la década del desarrollo ( 1960-1965). También llegó a la
conclusión provisional de que el capital es el ingrediente más importante, De
los 54 países, hubo sólo 18 que tuvieron un porcentaje de aumento-ingreso
de 6% por cada año o más. Estos 18 países habían recibido por persona, cuatro
veces más en préstamos foráneos y en asistencia, que los otros 36 paies. ¿ Podríamos sacar de esto la conclusión de que el desarrollo económico es sólo el
hecho de derramar dinero en un país, y esto hará el milagro? No, ciertamente
no, porque la más reciente experiencia llevó a la conclusión que son los factores humanos los más importantes.

Los factores humanos que son más importantes:
Hasta 1966 la idea prevaleciente fue de que era una cuestión de finanzas
solamente lo que constituía un obstáculo en el desar-roJlo económico. Y así los
países ricos derramaron bastante dinero para ayudar a los países pobres. Pero
entonces descubrieron con sobre alto que esto no trabajaría· que los resultados
habían sido muy escasos y, por consecuencia, se inclinaron a reducir su ayuda
financiera. Prebisch anunció a la Segunda UNCTAD, que de los 54 países en
desarrollo, sólo 18 habían alcanzado una tasa de aumento de 6% o más. Más
de la mitad de 1a década del desarrollo había pasado y los resultados fueron
muy des~ables: algunos de los países en desarrollo habían tenido éxito
en elevar su nivel de vida. En los Estados Unidos se dier,on cuenta de que
habían soslayado mucho los factores humanos y de que éso eran los más

753
H48

�importantes en el desarrollo económico. Por consecuencia cambiaron su política de ayuda extranjera. En su mensaje de 1966 para el Congreso, sobre
ayuda extmnjera, el Presidente Johnson solicitó que de los 140 millones de
dólares de los Estados Unidos, obtenidos en contribuciones voluntarias para
las organizaciones y programas internacionales, 100 millones deberían ser
dedicados a la salud, la educación y producción de alimentos. Este cambio en
política, dijo el Presidente, ha resultado del consejo de expertos en el crecimiento económico y social de lo países en desarrollo. La buena salud es fundamental a una economía suficiente para sí misma. El propósito del Presidente
para aumenta!' el énfasis en la salud la educación y la alimentación, marcó
un notable cambio en el programa extranjero de los Estados Unidos un cambio
basado en el principio de que "La enfermedad hace gente pobre. La pobreza
hace gente ~nferma." Afirmando que el bienestar de cualquier nación descansa sobre la salud de su pueblo, el Presidente enfatizó una nueva característica en el programa de ayuda extranjera de los Estados lJnidosJ el que
podría ser considerado tan importante como el original "Punto Cuarto" 9 y el
Plan Marshall.
Este enfatizar de los factores humanos fue seguido alrededor de todo el
mWldo. En Holanda, Tinbergen y otros economistas publicaron una petición
al mundo para llegar a una cooperación más estrecha en este campo, enfatizando también los aspectos humanos.
El Profr. E. W. Hofstee, de Wageningen Holanda, enfatizó los aspectos
humanos del campesino. Tanto como el campesino sea menospreciado por otros
grupos, la gente inteligente dejará los campos y los cultivos quedarán siempre
atrás en los países desarrollados. Esto hará imposible el resolver el problema
mundial de la alimentación, de acuerdo con el Profr. Hofstee.
La organización internacional denominada ociedad para el Desarrollo Internacional que fuera establecida en 1957, está llegando más y más a primer
plano, enfatizando también los aspectos humanos a tal extremo, que con idera
al desarrollo económico algo que tiene que ser compartido con los seres humanos, y no sólo cuestión de aplicar cierta técnica. Por- consecuencia, la sociedad empezó un Servicio de Referencia sobre Información del Désarrollo. Este
servicio actúa como un ordenador para encuestas en fuentes de información
'/ materiales que cubren todos los aspectos del desarrollo económico.
• Este programa del "Punto Cuarlo" estaba de acuerdo con el enarto punto del discurso inaugural en 1949 del Presidente Truman ( "Cuarto, deoemos lanzamos a un decidido nuevo programa para hacer que los beneficios de nuestros avances cientííicos y el
progreso industrial aprovechable para la mejoría y el crecimiento de las áreas subdesarrolladas ... ") .

754

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�Conclusión

El desarrolUo económico es algo que está llegando más y más a la cúspide.
Primero el 'niasis e aplicó en cieMas técnicas, ciertos sistemas econométricos
de planeación. Fue uestión de combinar esto planes de desarrollo con los
fondo necesarios, que luego trabajaría. Pero no trabajó como se esperaba.
Esto fue principalmente porque a los aspectos humanos se les dio mayor preponderancia. Y, por consecuencia, debe de considernrse provechoso el poner
más atención a esos aspectos humanos con objeto de obtener los esfuerzos para
e] de arrollo económico a un nivel más alto: debernos poner más atención a
las básicas necesidades humanas a ]os problemas d la población, a los seres
humanos como contribuyentes del desarrollo económico y a los otros aspectos humanos como la salud, la educación y el cambio social. La Segunda Década del desarrollo debería entonces esperanzadamente ser más útil que como
en el período previo.
Que el énfasis más notorio en los aspectos humanos del desaro1lo económico después de la primera mitad de la Primera Década del Desarrollo, y el

asesoramiento más efectivo de mejorar la actuación del deswrollo económico han venido trabajando, podría concluirse de las siguientes figuras; las
que indican que gracia a esto, la puerta está abierta ahora para una reducción
del vacío entre los países pobres y ricos: la tasa del ingreso per cápita para los
países pobres, es ahora finalmente más alta que para los países más desarrollados.

LA FILOSOFlA DE LA PAZ
(Una Teoría para la Paz)
PoR EL Lic. ALBERTO GARCÍA GóMEz.
Universidad acionaJ Aut6noma de México
Universidad Autónoma de uevo León

Preámbulo
DIVERSOS ESTUDIOS DEL autor bajo el signo de la paz han venido germi~~do una teoría con tal propó ito. En esta ocasión habremos de referirnos al
últuno de ellbs: "LA UNIVER lDAD INTERNACIONAL DE LA PAZ" 1
en el que ya en una forma más explícita. se profundiza la idea concebida e~
19_62 en " LA UNIVERSIDAD DEL PORVENIR" , acerca del establecirruento de una institución universitaria a nivel internacional dedicada a investigar estudiar y elaborar para su difusión y enseñanza la educación del
hombre para la paz.

En el primero de los estudios mencionado
señalaba fa necesidad de elabo_r~r una nueva filosofía - la Filosofía de la Paz- z la que a u vez, con,;ti~ma la b~e sustentador-a de la educación internacional de la paz. En esta
crr~unstanci~ se tr~ta d~ una filosofía propia -aun en el caso de que la filosofia no tuviera vigencia. para el escéptico hombre de nuestro tiempo~
.
~
~enos en una prunera etapa sujeta a perfeccionamiento· esto es de un
con3unto de principios axiológicos de tal carácter, los que, ~ spirado; fundamentalm~nte en la paz, se nutrirían, además con el resultado del estudio )a
afro~tacrón Y_e! análisis comparativo de las culturas existentes• al meno : de
las ideas nutnc1as, lo que permitiría también obtener re ultados acce ibles a
una nueva cultttra internacional -la cultura de la paz- propicia a la men1 A.wlERTO
G ARCIA
, GóM EZ . La U nwem
•
"dad Inter11a&amp;ional de la Paz. HUMANITAS
•
A~uan~ del Centro de Estudios Humanísticos, Vol. XIII ]972, p. 457.
·
Ib,d., p. 482.

756
757

�talidad del hombre actual, ayuno de [e, de ideales, de creencias y ago tado
por el materialismo dominante en todas sus formas. No se trata de crear un
sincretismo füosófíco inoperante, lo que haría un caos precisamente en donde
es necesario hacer luz.
Cabe, además, la posibilidad que de tal análisis comparativo puedan ser
encontradas ideas esenciales análogas, buscando y separando las ideas disociativa las que si antes servían inadecuadamente de muro, ahora - bajo un
nuevo enfoque-- serían la savia de la nueva filosofia · acercarían al hombre,
facilitando el diálogo y la coro.prensión para llegar a un entendimiento; prepamndo y despejando los obstáculos del camino hada la paz mediante la
educación a tal propósito.
Aunque -como afirma Octavio icolás Derisi-,3 al filósofo no le incumbe
precisamente la realización inmediata de esta obra de organización cultural
del mundo ---0bra práctica de educación efectuada por la familia, o el gobierno y la Iglesia- sino indicar lo caduco, las causas del derrumbe de la
civilización que hoy fenece, para no reincidir en la funesta e&gt;--periencia, y
señalar con precisión los auténticos '/ etemos valores, los principios y normas
inmutables que han de orientar- y encauzar firmemente toda obra sólida de
cultura humana. La humanidad, dolorida con tantas llaga infligidas por sus
propio yerros, no está como para ser sometida a nuevas experimentos. Busca,
angustiada pide a gritos el remedio rápido y eficaz de sus heridas emponzoñadas.
La filosofía propuesta para la educación de la paz no e encuentra en el
caso mencionado, ya que al presente es necesario pro eder por etapas etapas
filosóficas que necesariamente deben ten~ un comienzo. Podría decirse que
el hombre actual ha llegado a. un límite de profunda degradación espiritual,
de preciando tanto la riqueza acumulada al paso de los siglos por los 'pocos
sabios que en el mundo han sido" y, fundamentalmente, los auténticos valores, los principios y nom:nas p rennes que le han so-stenido en su tránsito por
la vida hasta el presente.
Deberá revivifican.e, pues, el espíritu y prepararlo para la gran batalla: la
batalla de su imperio en la paz. El aceleramiento de la vida actual ha alcanzado también a éste, pero ciertamente está ávido de vivir en plenitud la paz,
particularmente por el cambio de circunstancias que se han operado del pasado
al presente. Así, es necesario partir de la naturaleza de dos hechos fw1damentales: esto es, el de la guerra -que estimamos periclitada- y el de la paz,

como última oportunidad de salvación 4 aturalm
h
exhaustivo en ambas cuestio
.
ente. no aremos un estudio
posición ilustrativa en ambo/es, puesto que nuestro propósito es sólo una exmental: esto es encon~-~ 1 easols que nos ~ermita llegar a la cuestión funda'
...,.._. os va ores que solo s d
¡
blecimiento de los principios enunciados a f"m d e crear
e anuna
enfilo.sofía
. a paz para
estade la e1
m:e-m
u.a,.,
...... a.
La guerra

!ºt::~~~l

La guerra no es un hecho cuya causalidad
~
b~e- está e~ conflicto ~on sus semejantes es q:e; ;::n~:l
!omvteJo conflicto, que vive en perpetua tens·,
. , .
.
un
radical, que al tratar de colmar
ion di~~coca y de su msuficiencia
el estado actual del hombre
' ya de facto ongma las guerras, que tal es
Los conceptos de la gue;ra de la
. , .
mente complementarios o al y
1 pfuaz, aunque antlteticos, resultan fatal,
menos o eroo hasta ant d la
.. ,
1a energía atómi
es e
apanc1on de
I
.
ca, ya que a secuela histórica de tal bipolarid d f
tuse en ambos extremos hasta II
l .
.
a ue un repe'
egar a a s1tuac1ón actual · d d
que la guerra ha abarcado m, ext . ,
' sien o e notarse
1840 a 1941 se produ1·eron 27;
ens1on tem~oral. En efecto, vemos que de
guerras, a razoJ1 de 3 cada 5 ~
.
.
d erar los conílictos que hubie
d
.
anos, sm consiron e registrarse posteriorm t 1
extinguidos sin q 11
· en e, os que fueron
En la e:olució:e u:g:: a c~nvertirse en conflagraciones mundiales.
y de la paz se obse~ en
senalado acerca de los conceptos de la guerra
problema d; la rue
d d
que respecta ~ paci{ismo literario que toca el
º rra es e un punto de vista mo~al y sentimental,
.
en su aspecto sociol6Pico • . 'd.
más que
,,.
) JUrJ 1co En nuestros d'
determinar que en lo que respecta .al
ias, vemos que es posible
llegado a una situacio', l' ·t
concepto_ de guerra ciertamente se ha
i tmt e en que ha perd d
. "f"
a su naturaleza y a las co se
.
.
l o su s1gn1 icado, atendiendo
n cuencias aruquilantes
,
realizarse una de ti
que acarreana en caso de
,
po nuclear. El estado que iniciara tal "gue
'
h ,
mas que desencadenar una ser1·e d e reaccmnes
.
rm, no ana
en las qu
mortalmente toda la hum "d d L
.
e se vena envuelta
d
am a • o antenor estable
· ·
esaparecen los conceptos consag d
.
ce struestramente que
e internacionalistas en lo pasad ra o y ~·econoc1dos por filósofos tratadistas
del concepto de gue....,, E t
o ªacerca .e los elemento constitutivos clásicos
..... so es a versanos "f
d
el uso de armas con ca 'cte
'1 .
orma os por seres racionales y
,
ra r co ecuvo Se ha dicho q J
armada entre dos bandos h
. al.
ue a. guerra es la lucha
umanos nv es que tratan de .
l d
un objetivo por el medio vio! to d I f
..
ln:Jponer a a versario
- - -·~ en
e a uerza mihtar".5

1:

• ALBERTO GARCÍA GóMEZ

• MARTÍ N GRA13MANN. La Filoso/la de la Cultu,ea. Editorial Poblet. Prólogo de OctaVIO

De

1b

e

del Centro de Estudios I-l~anístico ;erTla yUdAe la Paz. !1.UMA ITAS. 1961. Anuario
5 e ~
• G
· · .L Mextco Vol II
531
REGORIO RODRÍGUEZ YuRRE eornen t ano~
.
.
. p.
' p.450. .
a la Pacem
in' Terris,

icolás Derisi. Buenos Aires, 1948, p. 8.

759
758

�Así, la guerra ha sido objeto de múltiples estudios e investigaciones inclusive hasta se lle.gó al establecimiento de un derecho de tal naturaleza (jus in
bello) que sólo en ~ a parte humaniz6 sus rigores, hasta llegar a las in tituciones del presente. Sin embargo como lo afirmaba Proudhon la guerra
no necesita definición p0rque todo el mundo sabe lo que es, uno.s porque han
sido testigos y otros porque han toma.do parte en ella.
En lo contemporáneo se adviert@ un movimiento más intenso de inve tigaciones para la prohibición de la guerra, en busca de la paz; se han creado
diversas organizaciones como la Liga de las Naciones y en el presente la 01'gani.zación de las Naciones Unidas, así como diversas instituciones privadas de
meritoria labor, in dejar de mencionar la voz del Pontífice Romano en la
encíclica Pacem in T erris, así como diversas exhortaciones hechas en repetidas ocasiones en favor de la paz, que consideramos como los más notables y

valiosos esfuerzos en pro de la misma.
Desde luego, la condenación de la guerra nace con ella. El hombre desde
siempre ha advertido sus funestas consecuencias, como así es posible observarlo
en su historia, lo que no es óbice para que e haya venido produciendo a
ritmo siempre creciente.
Desde que los profetas de antaño se imaginaron que llegaría un tiempo en
que las naciones convertirían las espadas en arados, se ha considerado que
la paz es uno de los grandes imperativos morales de la humanidad ; sin embargo, la guerra ha persistido a lo largo de lo siglos y todos los países se han
visto envueltos en conflictos armados.
Creemo conveniente escuchar la autorizada opinión del tratadista e pañol
Antonio de Luna, cuando di jo: "Mi generación ha padecido dos guerras
mundiales. Ha sufrido la desilusión del fracaso de la Sociedad de acione
en que tantas esperanzas había puesto. Ha contemplado la ineficacia de toda
una red de tratados bilaterales y colectivos para la solución pacífica de los
conflictos internacionales, coronada por la proscripción de la guerra del Pacto
Briand-Kellogg. Ha sido pulverizada por la bomba atómica, asesinada con tiros
en la nuca, tortura.da en campos de concentración, depurada por tribunales
populares o totalitarios, deportada en ma a por no hablar de los daños materiales y de los cambios territoriales sin otra justificación que el derecho del
más fuerte .
Y cuando después de haber combatido lll1a guerra que no deseó, sino le
fuera impuesta.· cuando se la movilizó para defender la paz, la justicia, la
libertad y la democracia, en una guerra para acabar con la guerra cuando
esperaba poder construir un nue o orden del mundo más seguro y más justo
se encuentra ante la trágica realidad de que no obstante la ONU no ha logrado conquistar la paz, y en lugar de descansar o trabajar serenamente en

760

1~ restauración del mundo en la tranquilitas ordinis, ti.ene que seguir combahen?o una ~~rra fría, que -ya se convertiría en caliente en una pequeña
pemnsula as1atlca. (Ha poco, en enero de 1973, 6e ha obtenido a un alto
precio la paz en Vietnam). Mientras se ve obligada a emprender una desenfrenada car-rera de armamentos que amenaza por sí ola con empobrecerla
o esdavizarla. 6
En la doctrina clásica del Derecho Internacional era amplia la coincidencia
acerca de las condiciones de la licitud del recurso a la fue~ en el Qrden intemaci~nal. Esta doctrina se fund~a en la teoría del bellu'm justum, que
remo~tándose hasta el derecho fec1al romano fuera profundizada por an
Agustm y alcanzara su madurez en el "istema de Tomismo. egún ella la
guerra sólo es lícita cuando tiene una "justa causa" y hay justa causa cuando
~a guerra se hace_ para reparar un "entuerto" del adversari~ Por eso la guerra
JUSta fue concebida desde un principio como reacción contra una 'injuria"
una violación del derecho. 7
Sociología de la Guerra

Si como lo pensaba Augusto Comte, la sociología es la última de las ciencias que se constituyeron al estado positivo, no es de sorprenderse que obre
el cuadro de la propia sociología, el estudio del fenómeno social en su más
larga extensión, es deeir, cle la vida común de la Humanidad considerada
en su tota1 omprensión, no haya sido abordado sino muy tardíamente. De
hecho este estudio ha sido jgnorado por 1a mayor parte de los sociófogos modernos o contemporáneos. 8
Sin _embargo el fenómeno de 1a guena, tomando en cuenta lo que para
I~s soc1~logos del pasado significaba ocupa la atención de los modernos y ha
sido obJeto de estudios especiales y profundos. En nuestro tiempo se han percatado de que el problema de la guerra - fundamentalmente ahora el de la
guerra nuclear- no es sólo un "problema moral de carácter dramático" •
sin embargo, es ahora más que nunca que también interesan los abpeetos filo~
sófico sociológico y jurídicos en proyección universal. La contribución d
Erasmo para el hombre :moderno parece un tanto bana l· si bien Erasmo tiene
el mérito de establecer primeramente, con una fue¡-za incomparable, la protesta de la conciencia humana. El problema no había inquietado a los pensado• ANTO NIO DE Lo A. Actas del Primer Congreso Hisp4no-Luso-Americano de Derecho Internacional, t. I, p. 432.
' ALFRED
ERDRoss, Derecho Internacional Público, Madrid, 1957, p. 324.
s THBODORE Ruvss&amp;N. Les Soun:es doctrinales de l'internationalisme. Presses Universitaires de France. Tomo I , p. 11.

761

�1·es griegos o latinos, quienes creyeron ver en la guerra una uerte de necesidad natural, como tampoco en Ja Edad Media, en la que se determinaba la
guerra como una conJecuencia inevitable del pecado original. Erasmo con
todo lo cristiano que era, se preocupó poco del pecado u humanitarismo está
impregnado del optimismo cáracterí.stico del Renacimiento. Al presente las
cosas han cambiado.
R sulta interesante conocer los puntos de vista de Pitirim . orokin 9 destacado sociólogo moderno, quien dedica un capítulo de su importante obra
a estudiar las causas y factores de la guerra, estableciendo una crítica de las
teorías de ella y de la revolución.
En efecto, nos dice que la bibliografía existente sobre el origen de la guerra
y de la revolución revela la condición irremediablemente turbia d~ nuestro conocimiento de ese sector y también del de la causalidad en general. En primer
término, hallamos en esta bibliografía una variedad casi increíble de causas
alegadas por investigadores diversos y aun, a veces, por uno solo. Los factores
causales que se mencionan son: las manchas solares, las condicione climáticas,
las conjunciones de los planetas y otros factores c6smicos· los instintos de
pugnacidad, de gueua, de lucha, de pelea, de agresividad y de gregarismo;
la superpoblación, despoblación el porcentaje alto o bajo de la natalidad y
mortalidad; la ley universal de la lucha por la existencia y otros factores biológicos· el temor, la lucha por la libertad, la relajación de los frenos impuespor la civilización, la ambición de poder Ja ostentación la vanidad y docenas
de otras fuerzas psicológi as; una larga serie de factores económicos, políticos
dinásticos, religiosos estéticos, educati os y sociales; diversas condiciones culturales, tales como "la auténtica y la falsa ultura", las costumbres y sus semejantes; abstracciones filosóficas como Destino, Providencia, etc. y, para
finalizar, varios pequeños y grandes grupos de hombres "malvados". Esta
enorme diversidad en las causas es suficiente evidencia de una falta de real
conocimiento del problema. ¿ Qué diríamos si una aglomeración semejante de
causas varias se adsc1ibiera, por ejemplo, a la difteria o al alumbramiento
de una criatura?
Sorokin nos habla de la inconsistencia de las teorías sustentadas. Afirma
que esta situación depresiva se agrava con otras muchas deficiencias adicionales. Una de ellas consiste en la interna inconsistencia de las teorías presentadas. Cita, por ejemplo, el que muchas de ellas proclaman que la causa
principal de la guerra es la económica: "conservar lo que se tiene y adquirir
• PITIRW A. So.ROKIN. Sociología, Culttira )' Perso11alidad. Cultura
torial Aguilar. Madrid, España, p. 801.

762

e

más y más", o a las "rivalidades imperialistas or1ginadas por 1mestro actual
sjstema económico" y otras semejantes. 10
Después de criticar fundamentalmente diversas teorías "economistas ', llega
al principio de las causas múltiples, del que dice que luego de acentuar tal o
cual facto!' como primordial para Jo orígenes de la guerra, la mayoría de
los autores acaban apoyándose en alguna: variedad de causa múltiple. Un
ejemplo típico -consiste en la enumeración del Dean Inge acerca de esos factores: pugnacidad, más estímulo artificial, más presión de la población
más maquinaciones del Gobierno para distraer la atención de los asuntos internos y detener la revolución que se prepara en la propia casa, más imperialismo agre$ivo, más temor, más tendencia a la unificación, más algunas
otras razones. Las causas múltiples de Aldous Hmdey son como ·igue: condiciones geográficas y climáticas, factores raciales, pasiones, grandes hombres
de malos sentimientos, más una serie de factores psicoanalíticos que él acenü1a
como los de mayor importancia. Sir Josiah tamp concede que la5 guerras
son provocadas por un "conjunto de condicione" entre los que menciona
particularmente: la penetración económica, la desigualdad económica la población diferenciada y algunas otras.
El estribillo de la causa múltiple goza hoy en día de gran popularidad. Lo
utilizamos en todo momento como algo definido, profundo e inobjetible. Pero,
de hecho el problema no e ni claro ni indiscutible, ni está libre de serias
dificultades lógicas. Pbdría ser válido y significativo si todas las variables
pertenecieran a una clase conmensurable homogénea. Y carecería de significa ión si los factores fueran inconmensurables, perteneciendo a planes fenoménicos profundamente diferentes. En fin, este autor no acepta las teorías
de fórmulas causales ya que 'resultan lógicamente inadmisibles, son estériles hecho o, en el mejo11 de los casos, representan una simple descripción al
azar de algunas de las circunstancias que existieron en determinadas guen·as
descripción que de algún modo implica un análisis causal y prácticamente
nada tiene que ver con él. Esta conclusión se refuerza aún más por el hecho
de que muy pocas o ninguna de las teorías concernientes a las causas -va de
las guerras, ya de las revoluciones, toman en consideración el relevant; ~ate-rial de hechos co-rrespondientes como elemento de comprobación de la validez
de las teorías".

Sorokin establece las siguientes proposiciones:
l. Causas primordiales de la guerra y de la paz, así internas como internacionales.

Historia. Edi10

!bid., p. 802.

763

�a) La causa principal de la paz social en lo interno consiste en la presencia en una sociedad determinada de un sistema de valores básicos bien
integrados, con sus correspondientes normas puestas ostensiblemente ~n práctica.11 Los valores fundamentales de las diversas facciones y miembros de la
sociedad deben hallarse en armonía esencial tanto entre sí como con respecto
a ese sistema. Los valores tienen que basarse en el principio de la R egla de
Oro y no en el del odio.

La causa principal de la paz internacional consi te en Ja presencia, en
una de las sociedades interactuales, de un sistema bien integrado de vabásicos, con sus normas correspondientes, todos los cuales sean compaentre sí y puestos en práctica por las sociedades interesadas y basados
en la Regla de O,ro.

b)
cada
lores
tible

e) En determinado múverso de sociedades o una sociedad particular, la
probabilidad de la paz varía directamente- con la integración del sistema de
los valores básicos y con su mutua compatibilidad. uando su integración y
armonía comi nzan a declinar, sobre todo ~n forma repentina y- patente,
aumentan las probabilidades de la guerra civil o internacional.
El autor que enimos comentando presenta la pruebas de la validez de las
proposiciones que ofrece y que tratan de explicar el fenómeno bélico.
Sin embargo, es en el capítulo relativo a las condicio11es para una paz prolongada interna e internacional1 2 que el autor citado afirma: o es posible
una paz duradera con un hombre, una sDciqdad y una wltura sensual en
decadencia. Dentro del marco de la cultura de la sociedad y del hombre
contempor-áneo (sensuales), no es posible suprimir, ni siquiera atenuar, la
tensiones de grupos nacionales e internacionales -económicas, raciales, étnicas, laborales u otras-, porque la annazón
sacudida por una multitud de
impactos de valores irreconciliables entre sí. i la más intensiva propaganda
sensual, ni la educación del mismo tipo, ni las medidas políticas y económicas,
en tanto permanecen dentro de la armazón de la sociedad y cultura sensuales
pueden desempeñar esta tarea. En el mejor de los casos lograrán desplazar
el enlro y los loci de las tensiones, podrán mudar de color y de fonnas toncretas; pero sólo so estarán en condiciones de realizar. Tomadas en conjunto,
son totalmente inadecuadas para hacer efectivo e1 propó ito, por no llegar
hasta la profunda causa de los conflictos y tensiones y por no llegar a extirparlos de raíz. Concluye el autor por decirnos, tomando en cuenta el resultado

es

u Cfr. SoROKIN. Todo valor básico tiene sus propias armas de conducta, con $1.1
"harás" y "no harás" . Los valores religiosos, eticojurídicos, científicos, económicos
políticos, estéticos.. . , todos tienen su código de conducta.
-u ]bid., p. 820.

de su .análisis en el carácter predominante de la cultura contemporánea de
su soc1~dad, que lo~ con/ lictos int.erindiuiduales e intergrupales constituyen tm
rasgo in.separable, inmanente o inherente de la cultura, sociedad y h-0mbre
contemporáneos. Son intrinsecamente beligerantes por su naturaleza socioultural.
Después de proseguir el autor en una muy acertada observación de las
características y circunstancias del mundo actual, establece en el No. 2 lo
siguiente:

La cultura y sociedad necesarias a la paz y el orden duraderos. Estas conl_usi?~es lóbregas no implican la imposibilidad general de una paz duradera.
1grufican solamente que para ello se requiere una nueva cultura con su humanidad y sociedades apropiadas, diferentes de las contemporáneas. Su característica especial será formulada en términos sucinto .rn
a) La nueva cultura debe poner menos énfasis en lo valores-realidades
puramen~e sensuales, y más en los verdaderamente racionales O füpersensiblesmetarrac1onales, encarando la verdadera realidad-valor como un infinito múltipl~, cada uno ~e cuyos tres aspecto principales, sensual racional y upersens1ble-meta:rrac1onal, es en su fera. una realidad auténtica y un auténtic:o
valo~. Esta concepción de la realidad-valor verdaderos, profesada por Platón
Y Ari~tóteles Erígena Tomás de Aquino y icolás de Cusa, para no mencionar smo unos pocos, debe reemplazar a la premisa mayor de nuestra cultura
sensual.
En llegando a este punto el ociólogo se está aproximando a la gran meta,
cuando agrega: Por consiguiente, la cultura del futuro deberá ser una articulación en sus principales compartimientos de esta nueva premisa mavor: en
su ciencia filosofía, religión, bellas a1tes ética, derecho y fueI7..as de 'organización . oci_al_, hasta abarcar las maneras, las costumbres y los modos de vivir
de sus md1vtduos y miembro de grupos.u
. Y no
. menos interesante es el inciso b) de este parágrafo , al e table cer.• Su
~encia deber_á :5~diar, ~ediante la observación ensorial, los aspectos empíncos de lo mfmito multiforme; su filosoffa deberá investiaar mediante Ja
lógica m~temática y silogística, los aspectos racionales y lógico¡ de la verdadera realidad-valor; su sabiduría intuitiva deberá brindarnos la noción de los
aspectos supersensibles, metalógicos de aquélla gracias a Ja iluminación de
los grandes videntes éticos y religiosos, de los grandes hombres de ciencia, como
, " P~ un a~álisis más detallado de esta cultura, sociedad y humanidad nuevas,
vease rm trabajo The Tdsk o/ Cultural Rebuildíng (La Tarea de la Reconstrucción
Cultural), en F. E. Johnson (editor): World Order
ueva York 1945
14 !bid., p. 825.
'
'
.

765
764

�sir Isaac Newton; de Jos filósofos elI)Ínentes, como Platón: d~ los artistas cul.
t
mman
es, como Beethoven y Shakespeare' y de los grandes mventores
. . tecno., 15
lógicos en uyas realizaciones ha tenido parte preponderante la mtmc1on.
La ms'toria del conocimiento humano es un comentario lleno de erróneas
observaciones empíricas, falsos razonamientos lógiros e instituciones engañadoras. Esto significa que, tomando por separado cada uno de est?s mod~
cognoscitivos es falible, y que para alcanzar un mayor acierto debera ~~uenr
la cooperación y verificación mutuas de los otros dos modos de con_~uruent~.
El sistema de verdad integralista orgánica, a la vez que la cooperacion y v~nficación mutuas de les tres modos cognoscitivos. En tal aspecto prome~e bnndamos una verdad más válida, rica y mejor probada que l~ _ofrec1~a. por
aquella en que domina el conocimiento unilateral sensorial. E~a a.sIID1smo
el antagorusmo entre ciencia, filosofia y religión, y su destruccron mutua.
En el punto c) , Sorokin re oroienda: En lugar de las s~u~onormas de
nuestra cultura, utilitarias y hedonísticas, excesivamente relabvi_zadas y atomizadas, despojadas de su universal poder unitario, tran~~~1das_ en ,!oda
· ' aprovechable y degradadas al nivel de las meras derivaciones
ocas1on
. .
. de
Pareto de las "racionalizaciones" freudianas, de los "embellecumentos ideo· s" , "impulsos"
Jógicos" de Marx referentes a los " res1'duos" , " comp1eJO
·, . e
"intereses" de caráctett económico, sexual, sensual, tanto la ley como la enea
de la nueva cultura, de acuerdo con su premisa mayor debe toma: cuerpo en
una serie de normas universales que comprendan y vigilen efectivamente .la
conducta de todos, sin que su prestigio ético pueda e_r atacado por, otras
, ·cas . Por su contenido, estas normas umveri;ales deberan
normas an:tagom
. . ser
una variación de las principales nonnas éticas de todas las grandes rebgio~es
de todos los códigos morales, desde la elemental Regla de Or~ y los diez
~da.mientos hasta ]as prescripciones del ~errnón de la Mon~, como_ su
más sublime expresión. Una ética y una ley semejante.~ dctendran la ato~ación de los valores morales, eliminando el cinismo ético y legal y abo_l~endo
la dictadura de la fuerza bruta, así como la del fraude en su pretens1on de
seivir de árbitros supremos de la conducta humana.
Tomando en cuenta la realista proyección del sociólogo, es necesario a
nuestro juicio conocer los subsiguientes parágrafos. Así, en el inciso e) , afirma: "Tambiin de acuerdo con su premisa mayor, la píntura_y la escultura,
la literatura y la música, el ch-ama y la arquite tura, pertenecientes ~ la cultura nueva, deberán distinguirse profundamente del arte contemporaneo. La
belleza integralista deberá aliarse con la verdad y la bondad, a fin de que
las bellas artes del porvenir se conviertan en arte, en lugar de ser un mero

arte por el al'te. En lugar de desprestigiar a los inmortales el arte del futuro
deberá inmortalizar a los mortales, tmnoblecer lo indigno y hennosear lo desprovisto de belleza. En vez de ser negativista, girando al.rededor de los calabozos de la policía, de los horrores criminales, de los manicomio.~, así como de
los órganos sexuales, habrá de reflejar principalmente los valores eternos, los
ideales positivos, los acontecimientos, los dramas y tragedias de magnitud.
Semejante a1 arte análogo de Grecia en el siglo V a. de C., deberá aparecer como un arte inspirador, ennoblecedor, educativo y amante de ]a belleza,
y no un culto degradante, enervante y desmoralizador de patología social,
como lo es en su mayor parte el arte contemporáneo.
De acuerdo con Sorokin, en el inciso f), dentro de semejante cultura, el
hombre volverá a ser considerado como un valor en sí; como una encamación de la multiplicidad divina, y no como un organismo biológico, mecanismo
reflejo o libido psicoanalítico, tal como actualmente se le considera. El valor
de] hombre deberá ser elevado muy por encima de la degradación total en
que a] presente est.á sumergido. En consecuencia, las prácticas, instituciones que
convierten al hombre en un simple medio para la obtención de fines predominantemente sensuales desaparecerá en gran parte.

La paz
E] aforismo antiguo "Si vis pacem para bellum", de acuerdo con el internacionalista De Luna,16 podría retrocarse en 'Si vis bellum para pacem". Sin
embargo, los antiguos no imaginaron en lo futuro ni la guerra atómica ni
el que ésta no daría ya lugar a la paz.
Es ahora que en el presente se ha venido operando un cambio a1 referimos
al concepto de paz. En efecto, si observamos su evolución desde el tiempo
antiguo hasta el presente veremos que ha tenido una evidente transformación,
como así acontece con muchos otros que el hombre adapta a sus muy particulares interese y si las circunstancias son cambiantes, son reflejo de lo
mudable que es el propio hombre. Observamos ómo la historia, por ejemplo,
haya pulverizado el viejo sentido de la palabra filosofía. 17

AJ presente, la paz se ha convertido en una ne esidad como nunca lo fuera
en el pasado, ahora es vital para la humanidap. Su ritmo de significación ha
venido variando al compás creciente de intensidad en la sucesión de las guerras.
En la antigüedad an Agu tín concebía la paz como: Pax est Orcünata
11

ANTONIO DE LUNA,

]bid., p. 436.

" MANUEL GARCÍA MoRENTE,

•• Respecto de la influencia de la intuición, véase infra, cap. XXXV.

drid, p. 17.

Fundamentos de Filosofía, Espasa-Calpe, S. A. Ma-

�'La paz es la concordia en el orden y púr el orden, ya que
'l el
1
agi·ega •· "Pero el orden
de paz so o es
or den engend ra la Paz•,, Verdro
.
·
1:=••.{~dose
a
un
circulo
reducido
se
eruende
a toda
la hu0
1
t
comp e o s1, n .uu.il.&lt;LI.I
•

. .
eoncordia.

manidad. En este sentido considera San Agustín a toda la h~tdad co1'.1o
una unidad ordenada. Ahora bien: en opo ición a la concepc1on cosmo~o~1ta
del Pórtico, San Agustín exige que la unidad tenga una e tJ.uctut~ orga~ica,
a dar razón de la multiplicidad de los pueblos. En unas cons1derac1ones
par
.
.
b
1 hacerca de las causas que produjeron el IIDpeno romano, o se{Va que. a u
manídad viviría feliz si en lugar del imperio universal de Roma hubiera ~n
el mwido muchos reinos ("regna gentium") viviendo en paz y co~cordta
con sus vecinos, así como hay en una ciudad muchas familias. El propio San
Agustín al hablar de la paz del mundo, escribió: "La paz ~e los ho~bres,
la ordenada concordia. La paz de la casa, la conforme unif~ruudad que tlenen
en mandar y obedecer los que viven juntos. La paz de la cmdad, la ordenada
concordia que tienen los ciudadanos y vecinos en ºr:1:nar Y ~bedecer. La ~az
de la ciudad celestial e.e; la ordenadísima y confomus1D1a sociedad establecida
para gozar de Dios, y unos de otros en D-ios. La paz de todas _las ~o~, la
tranquilidad d8l orden y el orden no es otra cosa que una dispos1C1on de
,
. l
,, 10
las cosas iguales y desiguales, que da a cada una su propio ugar. • Theodore Ruyssen, glosando el pensamiento agustiniano, estima qu~ "La
paz verdadera no es la simple ausencia más o menos prolongada dela v10len. la pura tranq uili'dad" . - . Así un orden y una paz propias a toda suerte
eta,
de realidades...2 º
La "literatura pacifista" es posible iniciarla con Aristófanes qui~ había
de presentar en el teatro Baco, en Atenas, un~ ~omedia_ titulada « ~ Paz".
Asia;iismo, la obra del historiador noruego . Chrisuan LolllS Lange, qwe~ habría de morir en 1938, y que en 1926 dieta un curso en la_ ~cadenu.a de
Derecho Internacional de La Haya sobre la Historia del Pac1f 1_smo y de_ su
Influencia en el Desarrollo del Derecho Internacional. Ahora bien, este.~~
de literatura habría de encontrarse con las anteriores corrientes de la religion
y del derecho, especialmente en Roma. 21

11

ALFJUID Vl!.RDRoss, Derecho Internacional, Ibid., pp. 16 Y 17.

11

SAN AGUSTÍN

La Ciudad de Dios, lntroducci6n de Francisco Montes de Oca,

Editorial Porrúa, México, 1966, p. 482.
.
_
.
Doctrinales de l'internatwnalrsme, Ib1d.
'º THEoDORE RuvssE , Les So ..~ rres
v
p. 69.
01 Jbid., p. 69.

Francisco de Vitoria

Corresponde, sin embargo, al célebre teólogo español Francisco de Vitoria
creador del moderno Derecho Internacional, el haber tratado desde el punto
de vista moral, filosófico y jurídico, el problema de la guerra y de la paz.
Muchos son los méritos de este insigne y genial innovador, por sus concepciones acerca de las causas fundamentales de tal Derecho de los cuales se
desprenden principios que S'on válidos al presente y para lo futuro. Para no
citar sino a los más importantes mencionaremos la premisa básica de la doctrina de Vitoria, al tomar conciencia de una realidad sociológica natural: es
la unidad del ,género humano en su origen, en su destino )' en su naturaleza,
que hace que todos los hombres formen una familia universal cual es la humanidad, con lazos de solidaridad mutua. Pero la conciencia de esta realidad
de humanitarismo y de sus consecuencias sociales se había totalmente oscurecido en el mundo antiguo. 22
San Agustín señaló la trip1e gradación: la sociedad familiar la sociedad
política y la internacional -domus, urbs, orbis- como las tres saciedades naturales que responden a exigencias primordiales, lo cual parece ser el antecedente terminológico del totus orbi.s de Vitoria.
Vitoria proclamó el bien común internacional, como ley operante que debe
influir en la conducta y relaciones de los Estados miembros. De una manera
expresa, aunque negativa, al proponerla como ley suprema de la misma justicia dt; la guerra, en el texto célebre de su primera relección: "Siendo 1tna
nación parte de todo el orbe, y sobre todo una provincia crirtiana parte de
toda la república, si la guerra fuese útil a una provincia o a la reptíblica con
daño del orbe o de la cristianidad, pienso que por eso mismo sería injusta."
Toda la relección De iure belli considera también este Derecho de Guerr-a
( también este aspecto ha sido dilucidado por Vitoria al hablar de la cansa
material de la comtmiáad internacional) como problema típico de Derecho
Internacional Público o de relaciones entre divensos Estados. Y también aquí,
al enumerar los principios del Derecho de Paz, ve en ellos principalmente
derechos de las naciones, analizándolos en sus repercusiones sobre las relaciones de paz o de intervención bélica de España en Indias. 28
Pues bien; Vitoria ha proclamado el primero la existencia de esta autoridad
de todo el oTbe, raíz primera de la estructuración del mismo en verdacfera
sociedad. En el preclaro texto de la relección De potestate civili aparece ya

t. 1,
,. TEÓFlLo URDANOZ.

O.P. Obras de Francisco de Vitoria . Relecciones Teológicas,

p. 570.

"' lbid. p. 580.

768

769
H49

�dicha realidad como órgano legislativo de las leyes e instituciones del Derecho
de Gentes que se imponen a todos los pueblos: "el orbe entero, que en cierta
manera forma una república, tiene potestad de dar leyes justas y a todos
convenientes, como son las del Derecho de Gentes. . . y ningún reino puede
darse por no obligado ante el Derecho de Gentes, porque está dado por autoridad de todo el orbe. 24
Y, por fin, la autoridad universal del orbe está afinnada con fuerza por el
maestro en su doctrina de la guerra, como la potestad propia coercitiva y
punitiva sobre todas las grandes injusticias y delincuentes internacionales, por
cuya delegación pueden "los propios príncipes" o autoridades de cada nación
castigar por 1a acción bélica las injurias de "naciones extrañas" y repeler a

sus enemigos.25

La potestad, pues, de la comunidad internacional existe y es de derecho
natural, dada por el Creador con la naturaleza y con las condiciones mismas,
exigencias y necesidad, de la organización social del género humano. Por tal
razón, dicha autoridad internacional debió existir siempre en el mundo y
darse ya con la primera diversificación o pluralidad de las naciones. Vitoria
ju tamente la invoca desde el principio de la vida social para la misma di.visión de las propiedades y territorios y para los primeros usos en las relaciones
entre pueblos extraños, como el respeto a los embajadores y ciertos derechos
de guerra que los hombres hubieran adoptado de común acuerdo.
Las ideas anteriores muestran cómo Vitor-ia establece con claridad la idea
del bien común internacional, el que, para las circunstancias actuales, no puede
ser otro que el de la paz.
Sin embargo, hemos creído conveniente el hacer la fijación de las ideas y
doctrinas del gran teólogo de Salamanca para las conclusiones filosóficas que
en el capítulo correspondiente habremos de establecer, tomando en cuenta la
vigencia de su brillante doctrina.
Respecto de la evolución conceptual de paz, señalábamos cómo ha variado
de acuerdo con las circunstancias en que se ha producido. Siempre fue un
intervalo entre una guerra y otra. Ahora, al presente, no es posible hablar
de paz como una pausa transitoria que desembocara en una guerra eventual,
ya que en caso de verificarse ésta, la humanidad desaparecería.
La paz -que en alguna forma debe de llamarse a un período o etapa de
la humanidad en que no se emplea la fuerza- se ha convevtido en una nueva
realidad sociológica desconocida antes; inclusive hasta se ha empleado el
término en esta etapa de cierta "guerra fría". Sin embargo, ante la amenaza

de la destrucción total no es posible Jlamar paz a e e penodo
,
de a
1a tente, ¿ o es acaso que se ha
.
menaza
perdid o para Siempre?
En lo contemporáneo, las fuentes inmediatas d 1
nuclear, las constitu en los
. .
e a paz, frente a la amenaza
vés de tratad
d y)
• esfuerzos JUsmternacionalistas por obtenerla a tmos, ec araciones y convenciones d
d
como el Plan Baruch {1946) aplicad al d
e acuer o a tal amenaza, así
ricano de 1961, la Comisión' de Ene~a ;;~e nuEclear, el plan Ruso-AmePlan Ra acki 1 .
-;:,om1ca uratom, de la ONU el
h
p , ' e Pruner Tratado de Desuuclearización de la Am' .
L,
una, etc.
enea aLa Sociedad de Naciones

Resulta interesante observar- los valores em leados
.
tenemos que al finalizar la p .
G
!P
en tal mstrumento. Así
dente Thom~ Wodr
Wil nmedra uerra Mundial, a instancias del Presiow
son Y espués de múltipl
· ·
beligerantes se llegó a la ere . , del p
es negociaciones entre los
,
ac1on
acto de la Sociedad de l N .
E•s d e observarse que en la parte d 1 •
•_
as actones.
ec aratJva se manifiesta.
Las altas partes contratantes
.
considerando que,

'

para fomentar la cooperación
la
y la seguridad, importa:
entre s naciones y para garantizar la paz
Aceptar ciertos compromisos de 1w recurrir a la guerra .
Mantener
a la luz d e l d'ia re1aciones
.
.
' fundadas
. ..,. . .
mternacionales
¡u.,.icia y el honor;
'

obre la

Observar rigurosame n t e las prescnpc1ones
. .
d ID
h
nocidas de aquí en adel t
e erec o Internacional recobiernos;
an e como reglas de conducta efectiva de los goHacer que reine za pa.z y respetar escrupulosam t tO d l
.
d e los tratados en las rel ·
en e
as as obligaci.ones
Ad
aciones mtttuas de los pueblos organizados;

optan el presente Pacto, que instituye la Sociedad de l N .
Como es d
bs
as ... ac1ones
e o ervarse, en esta declarad ,
h bl
.
garantizar dos valores: la paz y la se uridadon se a a de que es necesario
ciertos compromisos de no
.
gl
y se habla solamente de aceptar
recurnr a a guerra.
Tratado de Renuncia
· a la Guerra. (Pacto Briand-Kellog)

Aqw, en este documento se hace un a expresa renuncia
.
países, quienes expresaron:
a la guerra por nueve
~ De Potest. Civili.

o. 21.

.. Cfr. VrroRJA, De iure belli. 'o. 19

771
770

�Profundamente compenetrados de su solemne deber de promover el bienestar de ]a humanidad;
Persuadidas de haber llegado el momento de proce~erse a u~a franca renuncia de la guerra como instrumento de política nacional, a fm de que las
.
relaciones
pac1'f'teas Y amistosas actualmente existentes entre sus pueblos se
puedan perpetuar;
.
db '
Convencidos de que cualquier alteraci6n en sus mutuas relacz~nes no l e
. d . por medios pacíficos y no deberá ser basada sino en e or en
ser real ,za a sino
la
p
er ms
y la paz y que la potencia signataria que intentare, en, ade nt_e, dromd o~
intereses nacionales por el recurso d e l a guerra debera .5er priva a e os e

;ra
b-

n eficios del presente tratado;
.
d l
.
pl
todas las otras naciones e
Esperando que, animados por su e¡em o,
..
mundo se unirán a estos esfuer?.os humanitarios y adhmendo al p:~e_ntee
tado desde su entrada en vigencia, colocarán sus pueblos en c~i icio~ i.ls.
· d
'
z naciones cw izaaprovechar sus benéficas estipulaciones, reunten o asi a
d p l'
.
,
l
como mstrumento e o idas del mundo en una renunouz comu.n a a guerra

tr;~

'!5

,

tic a nacional . . •"
l · , d t das
Art, lo lo Las Altas Partes Contratantes reconocen que la.so ucion e ºa
1cu
•.
· n,. que pue an
¡¡;rtos sea cual fuere su naturaleza u onge
las controversias o con .., ,
·
'f ·
"
.
tre ellas nunca deberá ser buscada sino por medios paet icos . ..
surgir en
,
. . , d las aciones Unidas al fin de la Segunda
Llegamos a la Orgaruzac1on e
'
Guerra Mundial, la que en su Carta elaborada en 1945, declara:
Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas, resueltos
a reservar a las generaciones venideras del flagelo de la gu_er~a, que_ dos
P
·¿ h . fl"gido a la humanidad sufrirmentos i11deveces durante nuestra vi a a m t
cibles,
¡ d . "d d
a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en a igm a
y el valor de la persona humana, en la ig~aldad de derechos de hombres y
mujeres y de las naciones grandes y pequenas;
. . .
. ;ones ba1·0 las cuales puedan mantenerse la ¡usticui y el resd
a crear con 1.c.
d l d
I
peto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes e erec io
internacional,
a promover el progreso social '.Y a elevar el nivel de vi.da dentro de un concepto más amplio de la libertad,

y con tales finalidades

.
a practicar la tolerancia y a convivir en paz como buenos vecinos,

.

a unir nuestras fuerzas para el mantenimiento de la ~az. ~ la segundad
internacionales, a asegurar, mediante la aceptación de principios y la adop-

ción de métodos~ que no se usará la fuerza armada sino el servicio del interés
común, y
a emplear un mecanismo internacional para promover el progreso económico y social de todos los pueblos» . ..

ArtícuJo lo. Los propósitos de las Naciones Unidas son:

1. Mantener la paz y la seguridad internacionales, , , con tal fin: tomar
medidas colectiuas eficaces para prevenir eliminar amenazas a la paz, y para
suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz, y lograr por
medios pacíficos y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de cotitroversias o situaciones interna.
cionales susceptibles de conducir a quebrantami1mtos de la paz.

,i

2. Fomentar entre las naciones reJ.aciones de amistad basadas en el respeto
de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, y
tomar otras medidas adecuadas para fortalecer la paz universal.

3. Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales y de carácter económico, social, cultural o humanitario, y en el
desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos , , a las übertades
fundame11tales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma
o religión; y

4. Servir de centro que armonice los esfuenzos de las naciones por alcanzar
estos propósitos comwies.
La Declaración de los Derechos Humanos

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las aciones nidas
aprobó y proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Después de este acto histórico, recomendó la Asamblea a todos los Estados miembro que publicaran el texto de la Declaración y procuraran que fuese "divulgada, expuesta, leída y comentada principalmente en las escuelas y demás
establecimientos de enseñanza, sin distinción alguna, basada en la situación
política de los países o de los territorios."
Para los fines de nuestro estudio, tomaremos la parte e.-;encial de dicha
Declaración, la que dice:
"La presente declaración universal de los Derechos Humanos, como ideal
común por el que todos los pueblos y nacíones deben esforzarse, a fin de que
tanto los individuos como las instituciones, insp.imndose constantemente en
ella, promuevan, m ediante la enseñanza y la educación, el respeto a estas
derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carúcter nacional
e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto

�Se inicia la Encíclica con estas palabras:
entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios
colocados bajo .m jurisdicción.
Artículo 1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad '.)'
derechos% dotados como están de ra.zón y conciencia, deben comportarse fr(Jternalmcnte los unos con los otros.
1.
2 l. Toda persona tiene todos los derechos ,, libertades proclaArti,culo
.
· ·
mados en esta D'eClaración, sin di#inción alguna de raza, color, sexo, idi°":ª'
religión, opinión política o de cualquier ~tra índole ~i~~n nacional o social,
posición económica, nacimiento o cualquier otra condicion.
. .,
, _
2 Además no se haxá distinción alguna fundada en la condic1on poittJca,
jurídica O in;emacional del páLS o territorio de . cuya j-misdicción de~en~a
una persona, tanto si se trat.a de nn país independie~te, como de _un ternt?n~
bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualqmer otra lLIIlltación de oberanía.
Artículo 3. Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad Y a la
seguridad de su persona."
- , .
.
Es indudable que esta Declaración, "la más famosa de los ulltmos _tiempos
y la de mayor universalidad y trascendencia jurídica en el plano mtemacional'' 2s viene una vez más a, enfatizar el valor del ser humano como hombre y ~orno persona, lo que habremos de tener presente en las conclusiones
relativas.
La Encíclica "Pacem in Terris''

En la exposición panorámica de la historia de las -principales doctrinas e
ideas acerca de la paz, aparece en el año de 1963, un importante documento:
La Carta encíclica "Pacem in Terris'', del Papa Juan XXIII, dirigida no sólo
a la grey cristiana, sino ''a todos los hombres de buena voluntad."
Esta Encíclica que si para algunos no creyentes pudiera carecer de _t~ascendencia que guarda su contenido, pero que, no obstante, la han reab1do
con el debido respeto y beneplácito es, a no dudarlo, un mensaje de paz_ de
proyección universal. O sea que la voz pontificia va a todos tanto catól_1cos
como no católicos, cristianos de cualquier denominación o a los que viven
fuera de Ja fe cristiana, etc., lo que significa que una de las principales barreras
de la incomprensión y separación humanas como es la de_ la religión, se
en forma por demás profunda, generosa y abierta, siguiendo una tradicron
doctrinal que data de siglos, hasta llegar a nuestro tiempo en que rrsulta

~~;ª

acorde a las apremiantes necesidade de la paz.
"' CARLOS S0R1A,

''La paz en la tierra, suprema aspiración de toda la humanidad a través de
la historia, es indudable que no puede establecerse ni consolidarse si no se
respeta fielmente el orden establecido por Dios.

(El Orden Maravilloso del Mwido).
El progreso científico y los adelantos técnicos enseñan claramente que en
los seres vivos y en las fuerzas de la naturaleza impera un orden maravilloso y
que, al mismo tiempo, el hombre posee una intrínseca dignidad, por virtt,d
de la cual puede descubrir ese orden y forjar los instrumentos adecuados para
adueñarse de esas mismas fuerzas y ponerlas a su seruicio . .. "
(El orden de la Humanidad).
"Resulta, sin embargo, sorprendente el contraste que con este orden maravilloso del universo ofrece el desorden que reina entre los individuos y entre
los pueblos. Parece como si las relaciones que entre ellos existen no pudieran
regirse más que por la fuerza .. 1. "
"Sin embargo~ en lo más íntimo del ser humano, el Creador ha impreso un
orden que. la ciencia humana descubre y manda observar estrictamente. Los
hombres muestran que los preceptos de la ley están escritos en sus corazo11es,
siendo testigo su conciancia. Por otra parte, ¿ cómo podría ser de otro modo?
Todas las obras de Dios son, en efecto, un reflejo de su infinita sabiduría, y
reflejo tanto más luminoso cuando mayor es el grado absoluto de perfección
de que gozan.
Pero una opinión equivocada induce con frecuencia a muchos al error de
pensar que las relaciones de los individuos con sus respectivas comunidades
políticas pueden regularse por las mismas leyes que rigen las fuerzas y los
elementos irracionales del univen;o siendo así que tales leyes son de otro
género y hay que buscarlas solamente allí donde las ha grabado el Creador
de todo esto es, en la naturaleza del hombre."
En la Encíclica también se habla del "Tema de los Derechos del Hombre"
cuando establece; 'Observamos que éste tiene un derecho a la existencia a l~
.
~
,
integridad corporal, a los medios necesarios para un decoroso nivel de vida,
cuales son, principalmente,:el alimento, el vestido, la vivienda, el descanso la
asistencia médica y, finalmente, los servicios indispensables que a cada ~no
debe prestar el Estado. De lo cual se sigue que el hombre posee también el
derecho a la seguridad personal en caso de en/ermedad, invalidez, viudez,
vejez. paro, y, por último, cualquier otra eventualidad que lo prive, sin culpa
suya, de los medios para su sustento.'~
.

Para los fines de nuestro estudio, no es posible analizar todo el valioso contenido de la encíclica Pacem in Terris, sino sólo aquellos pasajes que ilustran

O.P. Comt11tttrios o la Pacem in Terris. p. 169.

775
774

�nuestro punto de vista. Tal es el caso de la "Constitucion de una Autoridad
Mundial".
La encíclica se expresa en estos términos: "Y como hoy el bien común de
todos los pueblos plantea problemas que afectan a todas las naciones. y como
semejantes problemas solamente puede afrontarlos una autoridad pública
cuyo poder, estructura y medios sean suficientemente amplios y cuyo radio de
acción tenga un ali;:ance mundial, resulta, en consecuencia, que por imposición
del mismo orden moral, es preciso constituir una autoridad pública general

(PT 137).
Reservamos la Constitución de la UNESCO para e} apartado correspondiente, tomando en cuenta su particular valimiento para los fines de nuestro
estudio.
Cambio

Es frecuente en nuestro tiempo el advertir la preconización de un cambio.
En efecto, no solamente el hombre de la calle, sino diversos intelectuales insisten en eUo. Se condena en forma irrestricta a un presente caduco y obsoleto, en
el que las ideas morales, filosóficas políticas o jurídicas así como instituciones
en general, no responden a las necesidades del presente, por- tanto, insisten
sobre la necesidad de iniciar una nueva etapa en donde nuevas ''estructuras"
sirvan mejor a la realización de una más efectiva justicia social. Algunos pensadores afirman que el cambio debe ser total. Pero, ¿ acaso se conocen valores
principios o nonnas mejores que 1~ que se han ve1údo ignorando o rechazando?
Ciertamente existe la necesidad de cambio siempre y uando esto sea para
obtener la realización de los alores que ~an sustentado la vi.da moral del
hombre, destacándose, hoy más que nunca el de la paz, pero no el cambio
por el cambio, pues mientras los oradores en plazas públicas y ciertos escritores
e intelecuales reclaman tal cambio, los hechos de la vida internacional de nuestro tiempo reuelan que el cambio ya se operó, debido a la lenta, pero efectiva
transformación de la influencia científica y tecnológica que produjera el descubrimiento de la energía nuclear y de su aplicación a la guerra, como la primera
gran manifestación de tal descubrinúento. Desde luego, es posible hablar de
otros cambios, tales como la derrota de la distancia que ha un.ido y estrechado a
los hombres en forma casi increíble; en la explosión demográfica que a un ritmo
siempre creciente va reduciendo cada vez más el lugar del hombre en la
tierra; las desigualdades en lo económico etc., para no mencionar sino los
factores más palpables de ese cambio.
En otro aspecto, en la parte espiritual del hombre, no se advierten los pro-

776

gresos alcanzados por la ciencia en d campo de la tecnología; lejos de e.c,o, los
sistemas e instituciones amenazan derrumbarre ante la quiebra de los valores
fundamentales. Entonces es inobjetable el desajuste en todos los órdenes de
la vida social de los pueblos entre el espíritu y la materia, produciéndose la
"doctrina de la desesperación", que busca en el cambio la solución a los
ingentes problemas que hoy por hoy agitan a la humanidad, sólo que sin presentar mejores perspectivas.
También está la triste experiencia que nos demuestra que todos los esfuerzos realizados por el hombre para la contención de la guerra y la afir:mación
de la paz, han fracasado. Entonces, efectivamente el cambio debe operarse en
el sentido de buscar 11uevas fórmulas, la relocalización de valores organizaciones e instituciones, que puedan dirigir dicho cambio hacia metas superiores.
El cambio debe operarse hacia la paz. Tal es el caso de la educación del hombre para la paz la que, a nivel intemacional, puede ser un camino de salvación, coordinando tales valores, exaltando la justicia y la libertad. A este fin
trataremos el siguiente apartado.
Filosofía de la Paz

En el desarrollo general de nuestro tema27 hubimo:s de estudiar, a) lo que
podemos llamar la parte teorética, tanto de la guerra como de la paz en una
exposición sucinta de las diferentes ideas y doctrinas filosóficas y políticas que
en el transcurso de la historia se han elaborado, específü,amente sobre la paz
(sociología y filosofía de la paz), atendiendo a la naturaleza de nuestra finalidad. También en el presente estudio, b) un aspecto sociológico de la guerra
Y de la paz y c) los principales instrumentos jusintemacionalistas que se han
venido produciendo al fin de cada guerra hasta llegar a la Era Atómica, en la
que se han creado otros para su control, sin evitar la carrera armamentista. Lo
anterior, aunado ai los estudios previos de 1a problemática de la paz, nos permiten llegar al tema especifico.
Toda aportación a la causa de la paz resulta digna de interés y debe ser
tomada en cuenta, soslayando, claro está, las que la toman para otros fines,
pero dada su natl.ll'0.leza y la diversidad de ciencias que intervienen en su
problemática así como su vasta complejidad, ello puede inducir a error o
bien naufragar en el mar de la política internacional, sin que se obtengan los
resultados prácticos y benéficos que son de esperarse. En tanto se llega a
mejores soluciones, hemos propuesto nuestra idea acerca de la reación de la
Universidad Internacional de la Paz, como una posibilidad futur-ible, como
27

Véase: La Univers.idad del Porvenir y La Universidad Interna&amp;ional de la Paz.
TAS. Tomos III y XIII, pp. 579 y 457.

HU 1A

777

�un camino que pudiera llevar al hombre a la paz, con los yerros naturales de
toda obra que comienza y que es un primer paso.
.
La educación para la paz no debe tener carácter político, ni_ ser te?denc10sa,
debe ser universal, porque la filosofía que la sustenta no ~ntlen~ nmguno de
esos elementos puesto que está muy por encima de la unilateralidad y de los
partieularismos nacionales, máxime cuando las decisiones est~ en m~os de los
gobiernos de las grandes potencias, los que, lógicamente, cwdan mas de sus
propios intereses y fines que de los ajenos. Desafortunadam?nte, hoy por b~y:
la suerte el hombre pende de tales decisiones, 1? que co~s~1tuye, como sab1amente lo a firmab a V 1·tona.·, grave "daño del orbe , y convrrtJ.endo. •a sus autores
en "delincuentes internacionales", pues la humanidad no participa en tales
decisiones y puede ser exterminada.
La filosofía de la paz es un esfuerzo que responde a los anhelos del hombre
,
srn·. ser pragmatista, ni _sincretista, debe
pam su sal vac1-on.
. . atender fundamen.
tahnente al momento histórico internacional que vivunos en el que 51 se
desea la paz, es necesario primero que haya hombres pacíf
. icos, ~ que no se
·
·'
f'
álid
puede emprender una verdadera orgarnzacion e_ 1caz, v
a umversalmente
con todos los caracteres que exige el derecho, si antes no se emprende una
reforma moral del hombre mediante la educación para la paz, ?reando una
sociosíntesis amorosa y quitav esa praxis competitiva que conduce Justamente a
la guerra de todos contra todos.
La filosofía de la paz no es meramente especulati:3-, puesto~ que se ha
acabado el tiempo y la ocasión "de los fil6sofos entretemdos en so~ar el dulce
sueño de la paz", al decir de Kant, ni esperamos tampoco el milagro de la
az
r las "virtudes místicas y utópicas de la cultura que hacen esperal' de
ppo
.
"'R'
ella la paz definitiva sobre la tierra , segun enan.
En la primera parte de la exposición acerca de Ja creaci~n de la ~niversidad Internacional de la Paz, decíamos que en ella habna de for1arse la
educación a tal fin y que ésta debía fundamentarse en una filo~ofí~ propia, tomando como base la creencia en la razón del hombre y conc1enttzarlo a una
·
· pacíf'c
Desde luego , no se trata de un retomo
convivencia
1 a.
. .al. racionalismo
·
l
XVIII
sino
una
apelación
a
la
racionalidad
y
sociabilidad
l
d e s1g o
,
., del homT
bre para que comprenda O deba comprender, mediante la educac1on es~ec1 ~ca
de la paz, que ha llegado el término del peor juego mortal de toda su h~tona;
0 bien, que ante el grave peligro que le acecha, provoque el acerca1:mento Y
agrupamiento y tome nuestro intento con buena voluntad. Esto últtm~ . tan
apremiante de reflexión y compenetración para forro~, hombres ~acíf'.cos.
En la endclica Pacem in Tenis, por ejemplo, la apelac1on a la racionalidad
del hombre es insistente: "es, en primer lugar, una exigencia dictada por la
raz6n, que las relaciones internacionales, -como las relaciones individuales, de-

778

ben sel' regidas no por la fuer-&amp;1 de las armas, sino por las normas de la recta
razón (PT 114)." ¿Cuáles son esas normas? El Papa las enuncia de \Ula
manera clara y sencilla, son "la verdad, la justicia y una activa olidaridad."
Muy acertadamente el pensador mexicano Antonio Brambila ha escrito:
"Lo que necesitamos los hombres para entendernos de veras y vivir en paz
no es un medid de comunicación hecho a la medida de la humanidad misma.
Algo que represente la "verdad en sí" y que por consiguiente pueda ser tomado por e.a.da hombre como su propia verdad personal, sin perjuicio de que
sea al mismo tiempo la verdad de todos los hombres. Esto no to· podemos
obtener sino en el contacto con la vida universal que planea muy por encima
de cualesquiera vivencias o intuiciones particulares. Y el 6rgano perceptivo de
la verdad univen;al es la inteligencia, la inteligencia h~mana, que es una; y
de la cual participamos todos en la medida en que pueda decirse que somos
sensatos. Y el único modo, único pero eficaz y valedero, que tenemos a nuestra
disposición para comunicar a otros sin subjetivismo alguno la verdad de lo
que pensamos es el raciocinio, el ejercicio correcto de esa inteligencia nuestra que procede por abstracción y combinaci6n de nociones a partir del mundo
con el cual nos ponen en contacto nuestros sentidos extel'iores. 28
Sin menosprecio a las ideas doctrinas, estudios e instituciones existentes que
luchan por la paz, es necesario, pues, recurrir a la razón humana - mediante
la educación- , la que debe ser atraída hacia. un centro de atención único: la
paz. ccesítase fijar en la conciencia del hombre -que su plenitud sólo es dable
en la paz, por tanto, n ecesita detenninados conocimientos que puedan ser
obtenidos en una educación adecuada a tal fin, con el trasfondo de una
filosofía que ahonde y profundice en una paz verdadera , estable y definitiva.
Necesítase, pues, pensar en términos realistas. En una guerra nuclear los contendientes envuelven a la humanidad; precísa.se, por tanto, que todos los
hombres aprendan, en esta hora en que todavía es posíble hacerlo, que u
vida depende del establecimiento de la paz, así como todos los valores que
la jntegran también en lo espiritual, que es precisamente en donde debe fincarse la idea de la misma.

A través de la e:\"[)Osición que hicimos de las ideas morales, filosóficas, juI'Íclicas y sociológicas contenidas en las principales convenciones internacionales
hasta llegar a la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y a la
encíclica Pacem in T erris, de acuerdo con su aparición cronológica, se observa
el empleo de diversos valores sin precisarse en realidad lo que es la paz;
porque ciertamente no basta la condenación de la guerra, ni el reconocimiento
"' A TO NIO BRAMBILA. La Razón y la Comimicación. El Porvenir. Monterrey N. L.,
México. 23 de febrero de 1973.

779

�de sus horrores y funestas consecuencias -peor aún en las inimaginables de
una guerra nuclear- así. como tampoco de los propósitos reiterados en favor
de la paz, cuando éstos no pasan de sólo propósitos.
Por desgracia, los valores que se emplean en el desarrollo de la axiología
pacifista han quedado rezagados ante la fría realidad de Ja guerra Y resultan
no valederos ante una posible catástrofe nuclear, tanto los de orden moral,
como los de carácter filosófico y jusintemacionalista. Hemos llegado, pues, al
clímax de las dos grandes corrientes que informan la vida del hombre: espíritu y materia, en el que es evidente la preponderancia irreflexiva e irresponsable de esta última. Como nos lo dice Barry Brown 29 es evidente que la paz
no puede Jogrars-e meramente deseándola. Hay que reflexionar sobre ella, ~cm
rigor y sistemáticamente, así como ponerla en práctica al nivel de la políuca.
Tomando en uenta el tema de nuestro estudio, h~os dejado para esta
parte Jo que consideramos la más importante apo~ción ~~fuada hasta ~I
presente, la que,.to('.a el punto central de la problematlca pacifista. ~os refe~mos al contenido de la Constitución de la Organización de las ac1ones U mdas para ]a Educación, la Cíencia y la Cultura (UNESCO), cuando se advierten en su Parte Declarativa los siguientes conceptos;
' Los gobiernos de los Esta.dos partes en la presente Constitución, en. nombre
de sus pueblos, declaran:
Que, puesto que las guenas nacen en la mente de los hombres, es en la
mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz;
Que, en el curso de la historia, la incomprensión mutua de los pueblos, ha
sido motivo de desconfianza y recelo entre las naciones, y causa de que sus
desacuerdos hayan degenerado en guerra con harta frecuencia;
Que la grande y terrible guerra que acaba de terminar no hubiera sido
posible sin la negación de los pr-incipios democráticos de la dignidad, la igualdad y el respeto mutuo de los hombres y sin la voluntad de sustituir tales
principios, explotando los prejuicios y la ignorancia, por el dogma de la desigualdad de los hombres y de las razas;
Que la amplia difusión de la cultura y la educación de la humanidad para
la justicia, la lib~rtad y la paz son indispensables a la dignidad del hombre ,,
constituyen un deber sagrado que todas las naciones han de cumplir con ttn

espíritu de responsabilidad y de ayuda mutua;
Que una paz fundada exclusivamente en acuerdos políticos y económicos
entre gobieroos no podría obtener el apoyo unánime, sincero y perdurable de
" BARRY BRowr., Reflexiones sobre la Paz. Periódico El Porvenir. Monterrey,
México. 6 de agosto de 1972. p. 10-A.

780

. L.

los pueblos, Y que, por consiguiente, esa paz debe basarse en la solidaridad
intelectual y moral de la humanidad. .." ªº
Resulta incontrovertible lo afirmado en dicha Declaración específicamente
cuando se precisa "Que puesto que las guerras naam en la mente de los
hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes
de la paz... " Estimamos que nuestra idea acerca de la creación de la Univeridad Internacional de la Paz responde a tal propósito, dentro de los lineamientos que se han expresado: educar al hombre con esa finalidad: la cultura al servicio de la paz.
Derisi 3.t ha escrito que ningún mediano conocer de Ja filosofía contemporánea ignora la preponderancia que en ella alcanzan dos corrientes, por lo demás
íntimamente compenetradas: la axiológica y la cultur-al. En verdad la filosofía
de los valores y la filosofía de la cultura, aunadas en el cauce profundo de
un único problema fundamental, la filosofía del espíritu humano, constituyen
el objeto central que punza la conciencia contemporánea y absorbe Ja meditación de los grandes pensadores del momento. Y no podría ser de otro modo.
Cada época tiene su problema dominante, y la nuestra tiene ante sí la liquidación de una edad y de u.na concepción de Ja vida que se derrumba, y la
organfaación de una nueva sobre bases culturales más sólidasJ establecidas
de acuerdo a las exigencias de la humanidad.
En efecto, cada época tiene su problema dominante si bien el que ahora
tiene en tensión a la humanidad ofrece características inigualables en el pasado. Al menospreciar el hombre los valores fundamentales, determinó su
desajuste y derrumbamiento. Resultaría prolijo el análisis de tanto factores
disolventes e interesados en la descomposición del mundo.
Ningún valor puede tener eficacia sino en Ja paz ya que resume a todos
entonces es necesario establecer una nueva jerarquía axiológica tomando como'
punto de partida a la propia paz dentro de un nuevo orden, tratar de obtener
esa tranquílitas ordinis que urge realizar en nuestro presente.
Resulta difícil tratar de definir la paz, la paz que el hombre necesita hoy
tomal).do en cuenta la riqueza de su contenido~ porque al significarla como fa
suma de todos los valores, puesto que sólo en ella tienen lugar, esto no la
explica. Tampoco puede ser sólo la supresión temporal y transitoria de la fuerza. en los conflictos, lo que ya no se darla más en la especie.
30

Instituto Interamericano de Estudios Jurídicos I nternacionales. Organizaciones Internacionales no Americanas. Instrumentos Constitucionales. Washington, D. C. 1964.
p. 141.
11

MARTÍ

GRABMA ,

La Filosofía. de la Cultura. Ibid. Octavio Nicolás D erisi. Pr6-

logo. p. 8.

781

�Entendemos la paz como la apertura ,, disposición del hombre, medinnte
una educaci.ón universal dirigida a tal fin, para el establecimiento de un nuevo
orden moral, filosófico, social y jurídico permanente, de lo nacional a lo internacionat en el que, por principio, se requiere de todos los medios- inclusive
del empleo de la acción cívica de los pueblos de cada Estado- para la proscripci.ón definitiva de la fuerza nuclear bélica, que permita la convivenúa
humana. El hombre debe ser educado en y para 1a paz.
Este concepto pudiera presentar, y de hecho presenta algunas incertidumbres acerca de su realización. Cuando señalamos la apertura y disposición del
hombre hacia la praz, en realidad pensamos que esto constituye y responde a
la naturaleza individual y social del hombre, del hombre que convive y para
ese conviv.ir hay que prepararlo a través y en una educación para la paz ; claro,
sin perjuicio del empleo de otros medios como la coacción, en el caso del
Derecho Internacional de la Paz.
La problemática. pacüista se agudiza cuando en el anterior concepto obre
la paz se habla de "requerir poi' todos los medios -in lusive del empleo de la
acció~ cívica de los pueblos de cada Estado-- la proscripción definitiva
de Ja fuerza nuclear bélica. o obstante, la acción cívica es fuerza también
y aunque es hábilmente manejada por el político, puede y de_be cana~i~arse a
la paz, que es un valor superior a los contenidos en cualquiera politica nacional y que constitu,,e el bien común internacional.
La naturaleza ontológica de la paz y su contenido no puede quedar circunscrito a un mero concepto tomando en cuenta -como dijimos- la riqueza
que guarda. Así, para los fmes particulares de nuestro tema, nos servire~~s
solamente de aquellos aspectos de la misma que resultan útiles a la edu cacior1
de la paz, estableciendo las siguientes proposiciones:
Tenemos en primer término, la paz como verdad. Esto es, la paz que el
mundo necesita y reclama en nuestro tiempo no puede fincarse en lo eventual,
transitorio o incierto, como tampoco debe estar sujeta a presiones de ningán
género O estar condicionada a políticas determinadas; a intereses trasnaciona)es o al servicio de ideologías imperialistas, ya que también la paz descansa en
la justicia y en la libertad del hombre. Debe ser verdadera, porque solamente
en ella el hombre puede realizar su vocación y misión terrenas, tanto en lo
espiritual como en lo material. Corresponde~ por tanto, al hombre el iniciar
la tarea de hacer la paz con nuevas normas que van de lo familiar a lo social
y de lo nacional a lo internacional.
En segundo término, si la paz es verdad, es necesario establecerla como una
realidad inteligible. La inteligencia humana debe comprender las bondades
de la paz y llevarla a la realidad de su acción. Como llevamos dicho, no es
782

posible expresar toda la riqueza del contenido de la paz en un breve estudio;
pero sí debe hacerse accesible su noción en sus notas y elementos primarios,
hasta una elaboración intelectiva superior.
En tercer término, la paz como verdad y como realidad inteligible, nos
lleva a la paz como saber. Tomando en cuenta, tanto la riqueza expresa.da de
la paz, como lo complejo de su problemática en nuestro tiempo, se requiere
de la elaboración y estructw·ación de una ciencia que, con su objeto propio
- la paz- se constituya en esfuerzo intelectual permanente de estudio, investigación y formulación de conocimientos ordenados metodológicamente · trate,
además, de humanizar la ciencia en general ,, la tecnología en particular.
En el estudio de la paz, precísase del conocimiento del rico material moral
filosófico, jurídico y de toda la aportación que brindan las religiones, principiando por el cristianismo, cuya doctrina predica el amor, elemento fundamental en la convivencia humana. El "Miraos como hermanos'', no solamente tiene
una trascendencia sublime, sino que constituye la puerta al acercamiento, al
conocimiento y a la comprensión, en caso de que el hombre hiciera de este
precepto un objetivo y una norma. Ya los griegos hablaban de la sim-phatia
y de la com-pasión y el cristiani modela charitas, fundamento de la paz. Por
tanto, es necesario buscar nuevas formas de comunicación.
El fundamento filosófico de la paz, aplicado a la educación para la misma
puede establecerse en tres niveles:

I. Conooimiento inicial
Siendo la paz un producto social y cultural evidente, pese a esto, el hombre
debe conocerla, comprenderla, estudiarla y realizarla. Con-esponde, por tanto
establecer la pedagogía de la paz, iniciando su aplicación desde los jardines
de niños hasta las universidades de todos los Estados del mundo. Corresponde
a los técnicos de la educación la adecuación de este postulado, de acuerdo
con las circunstancias privativas, para su elaboración, desarrollo y aplicación.
En esta etapa primaria los conocimientos de la paz corresponderán a los grados elementales, aplicando todos los n:í'edios educativos que la pedagogía
aconseje.

II. Conocimiento intermedi-0
La paz como realidad inteligible que da acceso al desenvolvimiento de la
vida humana, necesita de otros conocimientos científicos que Je brindan al
hombre su formación cultural, disponiéndolo para el ingreso a ciclos superiores. En este estadio cultural, es necesario reafirmar los conocimientos previos
783

�acer&lt;:a de la paz por tanto deben ser adecuados programas de acuerdo con
el plan general de la educación para la paz.

III. Conocimiento superior
La paz como saber, necesariamente nos lleva a la ciencia de 1a misma, la
qwi debe tener un carácter teórico y práctico para servir y orientar a todos
los campos del saber humano· informadora de todo esfuerzo intelectual y
cientüico hasta llegar al claustro uni ersitario en planos de desarrollo máximo,
esto es: la filosofía de la paz, la que va a buscar las causas de la desavenencia
de la agresividad y del odio, tanto en el hombre mismo como en la sociedad
en que vive a nivel internacional_, así como las nuevas fórmulas pedagógica
que llevan al hombre a la paz.
Entre esas ausas y ahondando en la cuestión, tomando en cuenta su importancia, se observa la predicación acerca del principio sobre la igualdad
de los hombres en los di ersos instrumentos internacionales de uyas partes
más importantes hemos extraído las ideas transcritas.
Aristóteles, el primero habría de penetrar en la naturaleza del hombre
definiéndolo como ammal racional. Después de él otro pensadores y ientíficos han establecido que el hombre posee una naturaleza y un espíritu sumamente complejos, desprendiéndose así en el panorama de una evolución progresiva cada una de las ciencias que corresponden a los elementos de ese
animal racional.
Respecto de la igualdad prodamada, encontramos que en la Declaración
de los Derechos Humanos, también se enfatiza tal aspecto, cuando en su
Artículo 1 se afirma: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos ..."
·
Como todos sabemos, la igualdad del hombre es una verdad indiscutible
propuesta y establecida por el Cristianismo y ampliamente sancionada, tanto
por el derecho natuml como por el derecho en !!'eneral. Conviene detenerse
pese a tal diafanidad, para distinguir laramente que la igualdad reconocida,
lo es biológica y espiritualmente genérica; 610 que si los hombres nacen iguales, no nacen en el mismo lugar sino en varios, lo que encierra -sin caer
en el determinismo- circunstancias de lugar, de tiempo, de familia, de país,
y por último, de pertenencia a la comunidad internacional. Ahora bien, estas
cm::unstancias necesarjamente influyen en la sicología del hombre produciéndose la diversificación, lo distinto, la individualidad del grupo social frente a
otras individualidades, ya que tales circunstancias lo conforman en lo material
y en lo espiritual, imprimiéndole un sello característico, el "estilo" la sicología, la. idiosincrasia.

784

no produce
dos cosas igua 1es, I.d,enocas,
.
a La naturaleza
1
.
com-o dos hombres
l un ge~e os no son iguales. Al nacer el hombre en diferentes lugare n
as desigualdades estableciéndose así la distancia entre
' acen
tanto el desconocimiento mutuo, ya que esa distanc·
u~os y otros,_ y, ~or
-y e to es lo más . ºfi .
..
ta no so o es matenal, smo
s1gru cativo- espmtual.
Además la aparición del hombre en la tierra no fue simultánea
unos grupos humanos
•
.
, ya que
d d d
aparecreron pnmcro y otros después, resultando div rsos
gra
.
índ 1os he esan:ollo cultural
,
, social' pol'f
r ico, religioso,
económieo y de toda
o e, asta llegar a lo que cufenústi&lt;'amente hablando ·e llama uebl
::::itlados Y pueblos ubdesarrollados para decir pueblo , ricos y :uebl:s
Resumit&gt;.ndo el hecho del nacimient d I h
tada éstas lo b'
.
,
o e ombre en las condicjone apun, .
u ican en, cinco areas de influencia en 1
.
convi"\,jr envuelve muchas vi encías
. .
as que c011-vwe, y este
y com-p t 1
,
' ya que participa de la herencia cultural
ar e e acervo comun y es en ellas en donde
me11te su mentalidad desde 1 . . . d
.
. se nutre fundamentnl!trt.lpo t"
i.: _
.
e pnnop10 e su eXIStcncia hasta su fi11al Cada
.,
iene su ,w,tona, su orgulJo su amor s d"
.
en lo pasado su "de tino manifie~to". A
u o io, y basta ,e llegó a decir
hería se,· sólido. Se
·eta lo
, parecen las abertura:S en lo que ded 'd d
agn
que debena ser -pero no es-- la natural ¡an a y comprensión humanas.
so IEste hecho resulta de l
·
.
sa]e de los
a mayor rmportancia, puesto que el hombre que
.
grupos senalados, en el transcurso de la evolución soc· J, . d I
IDismo va a formar grupos humano
io og1ca e
gar a otros y la f
.
~u~ ~dualmente empezaron por sojuzuerza se unpuso. Pnnc1p1a.ron las guerras.
En el pasado se habló de 'razas superiores" (?) Es d d bl
b",
.
desd otro ángulo que el hombre ueda d
.' .
u a e, _taro ien visto
Es pos"bl b
.
.
p
espoJarse de sus p asiones atávicas
i e o hservar en e1 silencio de la noche, en algún sitio del mundo cómo.
el 1 b
o o acec a pero no l I b
· ,
'
que u extinc·, d 1 1 a o o y s1 e te llegara a comprender, por instinto
la f
d ion e p aneta estaba próxima, -instintivamente también buscarí~
orrna e guarecerse del peligro.
. ¿ Pudie_ran las ideas anteriores explicar tal vez los orígenes de la guerra
1en
seIVlr Jacaso p~~ e l m1c10
· · · de la comprensión de las proposiciones filosó-o
f
icas para a educac1on de la paz?
b

Decíamos que la filosofía de la
ni tática, ino dinámica y debe re!;:n::r ~u:!\::~1::;;ente especulati_va,
acumulando con el paso del tiempo y de la maldad hum que se han venido
en términos realistas hacia un futu
l
ana para proyectarse
paz la que reine.
ro en e que en lugar de la fuerza sea 1a
En lo

nunciados acerca de la filo ofía de 1a paz, hablábamos de que al

785

�fundamentar las proposiciones filosóficas en la paz, se nutrirían, además, con
el resultado del estudio, la afrontación y el análisis comparativo de las culturas existentes, al menos de las ideas nutricias, lo que permitirla también obtener además de la ciencia de la paz, propiamente dicha, resultados accesibles
a una nueva cultura internacional, que a su vez constituiiía la cultura de la paz.
Lo anterior nos permitiría, además, conocer y establecer las diferencias
culturales radicales del hombre en generalJ puesto que las barreras que 1a naturaleza ha dispuesto en la ubicación del hombre, separándolo, como es lo
idiomático, lo religioso, lo económico y lo propio cultural, permitirá la preparación hacia un erdadero universalismo que se está gestando para un futuro
no muy lejano. Si el hombre ha venido aplicando sus mejores talentos en la
investigación científica -desafortunadamente, para fines bélicos-, ciertamente
puede y debe aplicarlos para reconstruir un mundo nuevo, un mundo pacífico.
Es lógico pensar que en la organización para la paz se requieran muchos
y eficaces medios. Tal vez, como decíamos, la coacción sea necesaria. como
necesario será el poner la fuerza al servicio de la inteligencia y al servicio del
derecho como "esa alta técnica de la concordia'' y planear instituciones internacionales para el futuro.
Hoy por hoy, empecemos por educar al hombre para la paz, a pesar de lo
utópico que pueda parecer a alguno . Nuestra idea va dirigida a los hombres
de buena voluntad.

LA DETERMI ACió DE LA OBLIGACIÓN
TRIBUTARIA
Por el

LIC. SERGIO FRANCISCO DE LA GARZA

Ex Profesor de la Facultad de Derecho
de la Universidad de Nuevo León

l. Introducci6n
PARA
UBICARNOS
,
. . en eI tema de Ia determinación de la obligación tributaria
seano_s pernubdo ~ecordar aquí, en forma somera, algunos conceptos básico;
queltten_en .una ínb.ma conexión con el tema principal ~ue vamos a desarrollar
en os s1gmentes párrafos.

Las obli_gaciones en general, pueden tener tres fuentes:
1_. La ley, por sí misma, sin conexión con ningún hecho juridico: a las obligaciones c.;ue nacen en esta ÍOilllla, se les da el nombre de obligaciones meramente legales.

!s

~a ley, unida a la realización de un hecho generador previsto por eUa
Y_ hnto de la voluntad de obligarse: a estas obligaciones ~e les llama obliga'
Clones legales u obligaciones ex kge.
· t o, dirigt'da a producir
. a su cargo el nacimiento
d 3. La voluntad
. . , de un sUJe
e una obligac1on, esto es, a convertirse en obligado, y reconocida or la le
como tal fue~te de obligación: a estas obligaciones se les denomin p bl'
.y
nes voluntarias.1
a o 1gaaouPor lo ~ue se refiere a las obligaciones meramente legales, puede sostenerse
qcase no ex1sten
J 1 · en el
• Derecho
. . Tributario' pues si b'ien Berliri" h a propuesto dos
os en a egis]ación italiana, las críticas que han recibido nos convencen de
SÁ1Nz
.
.
d1M
dri DE Bu JANDA p ., N otas de Derecho Financiero
Madrid 1957 U .
'd d
e a d, Facultad de Derecho 1967
211
, ,
,
, ruvem a
Revista d D
h
•
,
'
' pp.
Y s.s. as.1 como el mismo autor en
e erec o Fmanoero y Hacienda Pública ( en lo
.
58 Y 59, artículo intitulado "El Nacimiento de la Obligaci6n ;:::}~;DF y HP)' ns.

786

787

�que no son ejemplos afortunado . En lo demás países ( lemania, Francia,
España, Argentina, etc.) los tl:atadistas están acordes en 1a inexistencia de este
tipo de obligaciones en materia tributaria.
Las obligaciones oluntarias o ontractuales tampoco existen en el Derecho
Tributario en virtud del principio de legalidad, que es básico en todo Estado
de Derecho, del que resulta la indisponibilidad del poder y de la potestad
tributarios por parte de la Administración financiera. Los ejemplos que algunos autores ofrecen son fruto de un análisis ligero o bien son casos de violación
del citado principio de legalidad tributaria. Como dice Blumenstein: ' El fundamento jurídico del crédito impositivo stá en todo caso constituido por la
ley tributaria. ólo ella puede autorizar al ente público a recaudar un impuesto
y ella misma regula taxativamente el nacimie~t~ el contenido !, la. exte~s~ón
del rédito correspondiente. La naturaleza publica de la relac1on ,mpoSittva
excluye la posibilidad de que ésta aparezca fundada en bases contractuales.
Esta afirmación es válida incluso para el supuesto de que la fijación del impuesto e produzca por medio de concierto. Tambjén en este último caso el
créruto de impuesto únicamente puede nacer gracia a la ley. Lo mismo ucede
respecto a la responsabilidad solidaria antes mencionada. El crédito impositivo
reposa por tanto sin excepción, sobre una "obligación ex lege" .2
Hensel siguiendo la orientación de la legislación tributaria alemana de
1919 sostuvo que la obligación tributaria es una obligación legal, u obligación
ex lege cuyo nacimiento requiere dos elementos: uno, la existencia de una
norma legal que disponga un presupuesto ab tracto, general lúpotético, que
puede prod:cirse en la vida real para que se cree una obligación tributaria
a cargo ele lo particulare · dos, la realización, en la vida real, de ese he~ho
jurídico contemplado por la ley. Blumenstein, en Alemania acoge la doctnna
de Hensel. En Italia la adoptan, entre otros, Giam1ini, Te oro, Pugliese, Vanoni, Cocivera y Alessi. En Argentina, Giuliani Fonrouge, Jarach; en Brasil
Gómcz d Souza y Araujo Falcao ; en Ecuador Rioírío.
Esta doctrina fue adoptada, certeramente, por los redactores del Código
Fiscal de la Federación de 1938, pues en su artículo 31 disponía que "el
crémto fiscal nace en el momento en que se realizan las situaciones jurídicas
o de hecho que, de acuerdÓ con las leyes fiscales dan origen a una obligación
tributaria para con el fisco federal".
El Pleno del Tribunal Fiscal de la Federación sostuvo, consecuentemente,
que la obligación tributaria 'nace, de acuerdo con el artículo 31 del Código
Fiscal de la Federación, desde el momento en que se realizan las situaciones
jurídicas o de hecho que, de acuerdo con las leyes fiscales dan origen a una
' BLUMBNSTBtN,

788

E., Sistema di Diritto deUe Imposte , Guifiré, 1954, pp. 2 Y 10.

obligación tributaria para on el Fisco Federal siendo incuestionable que el
precepto aludido reproduce la tesis sostenida por Mario Pugliese en su Derecho Financiero" (RTFF Tesis 1937-1948, pp. 249-290) .
Flores Zavala decía, comentando rocho precepto: ' 0 es pues necesaria
la resolución de autoridad alguna para que se genere el crédito éste nace
autom~ticamcnte al realizarse la hipótesis legal; la re olución que en muchos
casos. dicta la autoridad fiscal sólo declarativa de la existencia del crédito." s
El nuevo Córugo fiscal que entró en vigor el lo. de abril de 1967, ratificó
la adopción de rucl1a doctrina, pues en el artículo I 7 se dispone que 'la obligación fiscal nace cuando se realizan las situacione jurídica o de hecho previstas en las leyes fiscales".
o nos es posible detenernos más, ni en la exposición de la doctrina del
hecho imponible, cuya realización fáctica constituye e1 hecho generador del únP_~esto,_ ni ~ la problemática del nacimiento del crédito fiscal O de la obligacion tnbutana, pue el propósito de nuestro trabajo es otro, aunque conectado
con aquellos.•
Ahora bi~n _sentadas las premisas anteriores, podemos iniciar la cxpo ·ción
del tema prrncipal que nos ocupa~ y que es el de la determinación de Ja obligación tributaria.
2. Terminología
En Italia tanto la legislación orno los tratadistas, han acuñado la palabra
'accertamento' 1 para referirse a la actividad de la autoridad administrativa
o de los sujetos pasivos de los tributo encaminada a "la fijación de los elementos inciertos de la obligación". 5
José Silva, tradu tor de las I tituzioni di Diritto Finanziario de Mario Pugliese utiliza el vocablo italiano sin traducirlo, a todo lo largo de la obra.
Jorge I. Aguilar, e-n la versión taquigráfica de sus conferencias en el curso de
Derecho Fiscal, utiliza también el vocablo italiano accertamento.
En España y en Argentina, algunos autores como Jarach, Giuliani Fonrouge, Srunz de Bujanda, utilizan indistinta.mente los vocablos determinación
Y liquidación. A veces también la palabra "aplicación".
• FLORES ZAvAt.A,

Ea

ESTO,

Elementos de Fina11.zas Públicas Mexicanas, Porrúa,

México, 1959, n. 35.
• Para un tratamiento de este tema en el Derecho Mexicano, puede consultarse, DE
México, 1968,

LA GARZA, SERGIO FRANcrsco, Derecho Financiero Mexicano, Porrúa,
pp. 389-424 y pp. 512-516.

• Expresi6n de y,. om contenida en GAZZERRO, F., La Dichiarazione Tributaria
ne-ll'Accertame11to e nel Contenzioso, Giuffré, 1969, p. 9.

789

�El Código Fiscal de la Federación de 1938 usa las palabras "determinación"
y "liquidación", de manera indistinta. El Código Fiscal vigente ( 1967) también utiliza como equivalentes esos dos vocablos:

3. Funci6n de la Determinación

a) El artículo 17 dice que la obligación fiscal ' e determinará y liquidará"
conforme a las disposiciones vigentes en el momento de su nacimiento.

tributo en una suma preestablecida, a personas individualmente determinadas;
pero no puede tratarse sino de casos esporádicos, absolutamente excepcionales.

b) El Artícuio 18 prescribe que "el crédito fiscal
la obligación determinada en cantidad líquida"; el mismo precepto se refiere a que a las autoridades puede corresponder "formular la liquidación" y que en otros casos es
a los sujetos pasivos a quienes corresponde 'determinar en cantidad líquida"
la prestación.

"En los actuales ordenamientos tributarios, la ley, en cuanto relaciona la
deuda tributaria con la realización de una situación de hecho, de la cual establece sus elementos constitutivos no puede enunciar sino en abstracto los presupuestos del tributo y los criterios para su liquidación. Para deteroúnar, aquí
en concreto la existencia y el monto del débito tributario, es necesario en cada
caso investigar si los referidos presupuestos se han realizado y cumplir cualquiero otra indagación o valoración que la ley misma pre é y disciplina. Esta
investigación puede ser simple o compleja, requerir laboriosas indagaciones de
hecho o técnicas (para determinar por ejemplo, la renta neta de un negocio
industrial o la renta presunta de un edificio no alquilado) o indagaciones jurídicas delicadas ( así para descubrir bajo la forma aparente la naturaleza
intrínseca y los efectos de un acto sujeto a re.gistro) ; cuando se da una situación de hecho no controvertida y una base imponible fácilmente mensurable
puede agotarse en una simple operación mental, pero que siempre constituye
un momento insuprimible en el desarrollo de la relación tributaria." 6

e) E1 Artículo 80 define que ''la determinación y liquidación de los créditos
fiscales corresponde a lo sujetos pasivos salvo disposición expieSa en contrario".
d) El mismo precepto dispone que "cuando las leyes establezcan que ]a
determinación o liquidación deban ser hechas por las autoridades" corresponden iertas obligaciones a los sujetos pasivos.
Sin embargo, en otras disposiciones parece que la "determinación'' es una
actividad distinta de la "liquidación" refiriéndose la primera a la identificación de la existencia del hecho generador y reservando la expresión ''liquidación" a la actividad de cuantificación del crédito fiscal· por ejemplo, eso
sucede en los siguientes preceptos:
a) El Artículo 83 prescribe que "las autoridades fiscales, a fin de determinar la existencia del crédito fiscal dar las bases de su liquidación o fijarlo
en cantidad líquida'' tienen ciertas facultades.
b ) El Artículo 88 dispone la caducidad en cinco años de las facultades de
las autoridades fiscales para "determinar la existencia de las obligaciones fiscales, señalar las bases de su liquidación o fijarlas en cantidad líquida".
Entre los tratadistas, Flores Zavala utiliza indistintamente los vocablos "determinación" y "liquidación". Margáin Manautou usa más la palabra "determinación".
Como no creemos que el legislador haya optado por dar un significado
específico a cada una de esas expresiones y aun cuando podría haber más
precisión en aplicar el vocablo "determinar" a la actividad consi tente en la
identificación del nacimiento del hecho generador y en utilizar la palabra
"liquidar" para fijar en una cantidad cier•t a la suma debida por el causante,
utilizaremos en forma sinónima ambas expresiones.

Giannini, expone que "no está lógicamente excluido que la ley imponga un

Berliri explica que "salvo excepciones sumamente raras, la norma que disciplina un impuesto puede esquematizarse de la siguiente manera: 'Cuando
se realiza esta hipótesis, quien se encuentra en esta situación debe a pagar a
título de impuestos X o, si se trata de un impuesto gradual, proporcional
o progresivo, la suma derivada de la aplicación de esta aücuota a este parámetro.
''De aquí la obvia necesidad, para poder establecer lo que Ticio debe pagar
a título de impuesto, de determinar: a ) Si en relación con él se ha realizado
un presupuesto de hecho; b) Cuáles son el parámetro y ]a aücuota de cuya
combinación resulta la suma que debe pagar; c) Cuál es la cantidad concreta
del parámetro y consiguientemente del impuesto a pagar." 7

4. Concepto de la Determinación
Para Gazzerro la determinación es "la actividad de la administración finan• Gu
271-272.

t 1,

' BERLlRl

A. L., J concetti fondamentali del Diritto Tributario, Utet, 1956, pp.

A. Coaso, Jstituzioni di Dfrilto Tributario, Giuffré, 1965, vol. 1, pp.

191-192.

790

791

�ciera dirigida a 1a constatación de la existencia del hecho imponible" y 'el
procedimiento .... de recolección, verificación y control de lo elementos,
datos y circunstancias de hecho que pueden constituir material útil para la
motiVada determinación del hecho generador y la sucesiva valoración razonada
y responsable de tales elementos", así como también "el acto administrativo
que concretiza la constatación". 8
Vanoni dice que e

&lt;

la fijación de lo elementos incierto de la obligación".9

Giuliani Fonrouge define la determinación COJJJO "el acto o conjunto de
actos emanadoS' de la administración, de los particulare o de ambos coordinadamente, destinados a establecer en cada ca.so particular la configuración del
presupuesto de hecho la medida de lo imposible y el alcance cuantitativo
de la obligación".1 º
Jarach afirma que "la determinación tributaria es un acto jurídico de la
administración en el cual 'sta manifiesta su pretensión, contra determinadas
personas, en carácter de ontribuyentes o responsables de obtener el pago de
la obligación tributaria ustantiva". 11
Para nosotros, la determinación es un acto del sujeto pasivo por el que reconoce que se ha realizado un hecho generador que le e imputable o un acto
de la dministración que constata esa realización imputable a uno o vario
sujetos pasivos, y en ambo casos por el que se liquida o cuantifi-ca el adeudo
en dinero una vez valorizada la base imponible y aplicada la ta a o alícuota
ordenada por la ley.
De la anterior definición podrá advertirsG que para nosotros la determinación puede ser tanto un acto jurídico del sujeto pasivo (por adeudo propio o
por deuda ajena), como un acto administrativo emanado de la autoridad
tributaria.
La determinación es considerada como Wl paso ineludible de la obligación
tributa.ria por alguno tratadistas, sobre todo por aquellos que admiten que
su autor puede ser el sujeto pasivo. A.sí por ejemplo, para Giuliani Fonrouge
y para Gazzerro. Su necesidad es aceptada también por Berlirj (aunque niega
la autodeterminación) pero quien explica, que existen dos tipos de impue tos:
"aquellos en que entre la realización del presupuesto de hecho y la extinción
de la obligación tributaria no se interpone ningún acto diverso del pago, y
aquellos en los cuales (por el ontrario, la obligación tributaria no puede exop. cit., pp. 3-4.
Citado por GAZZERRO, op. cit., p. 9, nota.
1'l GruuANl FoNROUGE, C. M. Derecho Financiero, 2a. edición Depalma, Bs. As.,
1970, n. 230.
11 JAAACH, D1 o, Curso Superior de Derecho Tributario, Bs.
., p. 402.
• GAZZERRO,
0

792

tinguirse !&gt;-i anq::s no es determinada u con istencia concreta por la administración financiera" .12
En el mismo sentido Giannini quien explica: 'La liquidación del :impuesto, en sentido amplio, onsiste, precisamente, en el acto o en la, serie de actos
necesarios para la comprobación y la aloración de Jos diversos elementos cons~tutivos de la deuda impositiva (presupuesto material y personal, base imposible), con la consiguiente aplicación de tipo de gravamen v la concreta
determinación cuantitativa de la deuda del contribuyente. iendo ésta la razón de ser y la función de la liquidación., e claro que constitu e una fase
ineludible en el desenvolvimiento de la relación impositiva, cuya ló!rica ncc~sidad deriva de Ja simple Gonsíderación de que, conteniendo la norma t&gt;tributaria
un mandato abstracto e hipotético ( mandato que se exp1·esa en estos término :
i se 1:ali7..a un hecho determinado tales personas quedarán obligadas a pagar
una cierta suma), no resulta posible afinnar que alguien debe al Estado O a
otro ente público una suma determinada si no es cumpliendo las operaciones
arriba indicadas. De aquí se desprende que la liquidación es necesaria y que
s produce en cualquier especie de impuesto, por ser consustancial con el carácter mismo de la obligación tributaria, mmo obligación ex lege." 1s
Otros autores, por ejemplo, Jarach, para quien la determinación es siempre
un acto de la administración financiera, consideran que no es un acto necesario para la existencia ni un momento indispensable de la vida de la obligación.
o otros creemos que todo hecho generador requiere la detenninación. No
~lo tratándose de impuestos con parámetros complejos y alícuota! progresivas,
smo aun de los más simples, como podría ser el impuesto de capitación ( en
que cada persona, por el sólo hecho de su existencia deba pagar el adeudo
tributario ), o en el de los tributos llamados fijos. En todos los hechos generadores es necesario que alguien, sea sujeto pasivo o sea la Administración,
constaten 1a realización del hecho generador, atribuyan o reconozcan la atribu.
ción en relación con un determinado sujeto y cuantifiquen 1a deuda tributaria
para que pueda hacerse el pago.

5. Naturaleza jurídica y efectos del acto de determinación
En el Derecho Tributario Italiano ( con trascendencia al de otros países
como España) se ha producido, desde hace tiempo, sin que hasta la fecha
haya concluido definitivamente, un vivo debate, respecto a la conexión que
D Baru.lRI, A., op. cit.¡ Corso, vl. I, p. 193.
n Instituciones de Derecho Financiero, Madrid, 1957, n. 53.

793

�pueda existir entre el nacimiento de la obligación tributaria, por una parte, y
los efectos del acto administrativo de liquidación por la otra. Debemos aclarar
que para aquellos tributos cuya detenninación puede hacerse sin la intervención
de la Administración Fiscal, sea que se reconozca a tal acto con el carácter de
detenninación o que se le niegue esa naturaleza, pacíficamente se ha reconocido
que el nacimiento del crédito fiscal se produce en el momento en que se realiza
el hecho generador previsto por Ja norma legal.
En cambio, para aquellos impuestos para los que la ley exige que, previamente a su pago, la Administración Tributaria los determine o liquide, se
ha venido discutiendo si el acto administrativo de liquidación tiene efecto
constitutivo, si tiene efecto declarativo, o bien si produce tanto efectos constitutivo cgmo declarativo.
A) LA

TESIS DEL EFECTO DECLARATIVO

El principal expositor de la teoría que atribuye efecto declarativo a la detenninación es A. D. Giannini quien enseña que la obligación tributaria, como
natural consecuencia de ser una obligación ex lege, nace en el preciso momento en que con urren los dos factores: la norma Jegal, por una parte, y
la realización del presupuesto, por la otra parte, aun cuando ello no excluye
que el legislador pueda adoptar una regla diversa, cual es la de aplazar el
nacimiento de la obligación al momento en que es determinada posteriormente por la autoridad administrativa, cuya determinación, obviamente, tiene
un efecto meramente declar-ativo.
B) LA

TESTS DEL EFECTO CONSTITUTIVO

Por otro lado, Allorio, quien es el más radical exponente de la tesis contraria, sostiene que el nacimiento de la obligación tributaria ocurre únicamente en el momento en que la Administración Tributaria produce el acto
administrativo, al que da el nombre de "acto de imposición", el cual, por
tanto, tiene un efecto constitutivo sobre la obligación, apoyándose para ello
en la disposición de una ley italiana que previene que antes de la producción
de ese acto administrativo, el conttjbuyente, aunque lo desee, no puede hacer
el pago del tributo. A esta doctrina se adhiere, en España, Miguel Fénech.
Berliri, por su parte, sostiene una posición menos radical pues expol)e que
antes de la determinación ( accertamento), la Administración no tiene un
derecho en contm del sujeto pasivo, sino un mero derecho postetativo (la diferencia de Allorio que sostiene que en ese momento sólo existe un interés).

Afirma Berliri que el accertamento produce como efecto constitutivo el nacimiento de la obligación tributaria.
C) LA

TESIS DE QUE EL ACTO DE DETERMINACIÓN PRODUCE

EFECTOS DECLARATIVO y CONSTITtJTIVO

Realmente, aunque el mismo Giannini se enlista entre los sostenedores de
la tesis que reconoce efecto declarativo a la determinación, sostiene que además produce otros efectos, que tienen carácter constitutivo.
Dice Giannini que, tomando en cuenta la necesidad y la forma jurídica
en que se realiza el acto administrativo de determinación, deben obtenerse
los siguientes corolarios:
"a) Puesto que la liquidación es un elemento indispensable para determinar si un crédito impositivo ha surgido y cuál es su importe es evidente
q~e el en~e público se encuentra en la :imposibilidad de rea~lo y que el
su Jeto obligado no tiene posibilidad de satisface!' su deuda antes de que se
haya _p~e~cado la liquidación. Esta constituye, por tanto, una condición para
la ex1gibibd~ del cré~ito; condición necesaria pero no siempre suficiente, ya
que ~ _reqUiere, ademas, que la deuda esté vencida, pucliendo ocurrir que el
vencnmento se produzca en un momento posterior a la liquidación.
"b) Finalmente puesto que el dereebo objetivo confía al ente público
ac~eedor la determinación de su crédito mediante un acto administrativo, que,
al igual que cualquier otro acto de la misma naturaleza, goza de una presunción de legitimidad y es sin más ejecutivo, se desprende que el último efecto
de Ja liquidación consiste en determinar, con eficacia obligatoria la existencia
del crédito y su cuantía".14
'
Otro tributarista italiano, AJessi, ha sostenido también que "la obligación
existe desde el momento de la realización del presupuesto, pero no es aún
eficaz hasta que sobreviene la llamada liquidación" .15
~uy claro en su concepción es el tributarista español Sáinz de Bujanda,
qwen al hacer la crítica de Jas doctrinas de fü;rliri y de Allorio afirma que
"no existe razón alguna -de orden lógico ru Jega]- para que el nacimiento
del vínculo y la posiblidad de su disolución hayan de producir.;e en el mismo
instante. Por el contrario, son múltiples los argumentos para sostener que,
tan~ en el terreno de_ los pr:incipios como de las exigencias prácticas, ambos
fenomenos deban, en ciertos supuestos quedar separados e11 el tiempo. En el
campo de las relaciones jurídico-públicas, y, concretamente, en el de las obliA. D., Instímciones, n. 54. Tesauro es otro sostenedor de esta doctrina.
R. v STAMATI, G., lstituzio11i di Diritto Tributario, Utet, s.f., p. 87.

u G1ANNIN1,
'" ALESSI,

�gaciones en las que un ente público es acreedor de una determinada prestaci6n
pecuniaria que le es debida por otro ente público o por un particular, y que
deriva de un título de Derecho público, puede también acontecer que la norma
positiva sitúe en momentos distintos el nacimiento de la obligación (v.gr.: al
realizarse el presupuesto de hechos previstos en la norma) y el cumplimiento de
la prestación (v.gr.: n época o períodos en 1os que los órgano administratiYOS estén en condiciones de exigir tales prestaciones y de hacer efectivos los
ingresos correspondientes). Bastará considerar que esas paración puede venir
justificada por razones jurídicas, económicas o de pura organización administrativa". Para Sáinz de Bujanda el hecho de que el acto li.guidatorio sea
constitutivo de efectos jurídicos di tintos, entre ellos el de la exigibilidad de
la deuda, de la constitución en mora, de la apertura de un nuevo plazo
de prescripción o de cualesquier otros que el legislador quiera asignar el acto
administrativo de liquidación, pudiendo un acto ser mixto, orno el mismo
Berliri lo reconoce, es decir a la ez declarativo de una obligación pre-existente
y constitutivo de otras obligaciones. Parece ompletamente razona}?le que 'las
obligaciones surgidas ex-lege no sean exigibles desde luego -es decir, desde
que nacen por la realización del presupuesto de hecho previsto en la norma- ,
si la propia ley que las establece decreta que la exigibilidad sea un efecto
jurídica derivado de un ulterior acto administrativo de liquidación o determinación del débito tributario", lo que supone que desde el punto de vista del
momento del cumplimiento de la obligación tributaria "pueden y deben distinguirse dos hi1)Ótesis claramente diferenciadas: a saber: la. Que la obligación
sea exigible desde el instante en que nace, esto , desde el momento en que
se produzca el presupuesto de hecho, y 2a. Que la obligación, ya surgida, no sea
exigible hasta que se produzca el acto liquidatorio. Esta última posibilidad no
es rolo teórica sino que encuentra su respaldo constante en los ordenamientos
positivos, que con manifiesta reiteración sitúa en momentos distintos el nacimiento de la deuda tributaria y u exigibilidad".16
La doctrina anterior tiene aplicación en el Derecho positivo mex-icano ya
eme el Código Fiscal de la Federación, claramente distingue entre nacimiento
; exigibilidad del crédito fiscal (Arts. 17 y 18) , pues mi~~s que,_ ~n
consonancia con la doctrina prevaleciente, como antes lo hemos indicado, 1tua
el nacimiento de la obligación tributaria en el momento en que se realiza el
presupuesto de hecho ("las situaciones jurídicas o de hecho previstas en las
leyes fiscales", para ser textual), dispone que "el crédito fiscal
la obligación
fiscal determinada en cantidad líquida' , con lo que atribuye una diferente
" SÁrNz DB BuJA DA, F., otas, pp. 239, 264, 266 y 267, y en el artículo "El Hecho
Imporüble'', RDF y HP ns. 58 y 59.

796

denominación a la misma relación tributaria en dos momentos distintos "obligación fiscal", en el momento del nacimiento, y 'crédito fiscal", en el r:iomento de su determinación o liquidación, y para cuando se trate de créditos
fiscales que deben ser determinados o liquidados por Ja autoridad administrativa, los hace inexigibles antes de dicha liquidación y de su posterior notificación al deudor aplazando su pago hasta que hayan transcurrido quince
días a partir de que haya sw·tido us efectos la notificación, por lo qu .
tratándo e de obligaciones tributarias que requieren detenninación O liquidación administrativa, se produce el fenómeno observado por Berliri y por Allorio, de que no pueden ser pagados por los deudores antes de la liquidación
aun en el supuesto de que el propio deudor quisiere l1acer dicho pago,
ya que e tá supeditado, o sujeto a una condición y a un plazo, siendo la condición que la autoridad tributaria haua la determinación, y el plazo a que
una ez hetha ea notificada y lranscurran quince días de la fecha en que hayan surtido sus efectos.
Por otra parte, tratándose de obligaciones tributarias que deben ser determinadas o liquidadas por los deudores tributarios y suponiendo desde luego
que lo deudores cuentan con un plazo de veinte días para realizar la determinación. no es sino ha ta el transcurso de dicho plazo cuando los créditos
fiscales previamente liquidados devienen exigible por la autoridad tributaria.
El Tribunal Fiscal d la Federación distinguió lo anterior con mucha cla11~ad desde casi su funda ión, pues en 1937 dictó una resolución en que e
afmnaba que la relación tributaria "tiene diversas etapas que Ja doctrina y la
legislación distinguen con Jaridad etapas que van del nacimiento del crédito
fiscal a su determinación precisa en cantidad líquida y finalmente, a su exigibilidad siendo claramente antijurídico confundir el nacimiento, la determinación en cantidad líquida o ea el accertamento según la expresión de la
doctrina italiana y la ex:igibilidad". (RTFF, no. 12, p. 5985, resoluciÓJl del
11 de diciembre de 1937 ) , y en la sentencia del 13 de enero de 194·1 el Pleno
del Tribuna] sostuvo que en virtud de lo dispuesto por e] rutkttlo 31 del
~ódigo Fiscal y la adopción de la doctrina de Mario Pugliese "procede considerar las consecuencias que la doctrina admite como efecto de la determinación del momento característico en que nace la obligación tributaria como
son las de que, en el dominio de Jos impuestos directos la obligación concreta
del contribuyente de pagar ese tributo surge por una orden de carácter administrativo· pero esa orden tiene únicamente la función de declarar la pretensión
de Ja administra ión financiera y de obligar aJ contribuyente a ejecutarla, ya
que no es constitutiva ni de la obligación del sujeto pasivo, ni de la pretensión
correlativa del Estado, pues éstos ya nacieron anterior y directamente por la

�existencia de las condiciones necesarias y suficientes para el nacimiento de
-, tri'butaria" . (RTFF , esis 1937-1948, pp. 249-250) ·
1a obligac1on

6. Clases de Detervninación
extranEn nues tro Derecho, así como en la mayor parte de las lilegislaciones
·d · ,
·eras pueden señalarse varias clases de determinación o qw acion :
.
J a)' La liquidación que realiza el sujeto pasivo, directo o por a~eudo aJ~º•
, 1 detennina la ley cumpliendo un mandato de ésta, sin la rntervenc16n
~ : a:toridad adminis~ativa. a esta forma de liquidació~ la B~an los tratadistas "autodeterminación" (usada también por el Tnbunal FIScal de la
.
.,
l . t
'vo10-1
Fed ración) "autoimposición" y determmac1on
por e su1e o pasi ·
'
. la auton·dad tn'b u taria, con la colaborab)e La determinación
que realiza
. .
C'1ón del su1· eto pasivo que es considerada en Europa como el procedimie~,to
'
· la cooperac1on
"normal" de determinación,
y que aún puede ser rea li za d a sm
~~~

.

c) La determinación de la base imponible por un acuerdo entre los su1etos
activo y pasivo, llamada "concordato".
7. La determinación de la Obligación Tributaria por el Sujeto Pasivo

En consonancia con el sistema de los impuestos más importantes en nuestro
, (por lo pronto simplemente anotamos los impuestos a la renta y sobre
~a1s
rcantiles') el Código Fiscal de la Federación, en su artículo 80
mgresos me
,
·be
"l
erige como general a este sistema de determinación, cuando prescn qu~ a
determinación y liquidación de los créditos fiscales correspo~den a los su1et~s
pasivos salvo disposición expresa en contrario '. Ello constituye el recon~imiento, de que el Derecho Tributario tiende a ser, cada .vez en mayor mecli a,
un Derecho de las Qb)jgaciones Tributarias.16• 2
•
•
En la determinación de Ja obligación tributaria por el SUJ~to pasivo,. éste
reconoce la existencia de un hecho generador que a él se le atribuye, mediante
,.., El Tribunal Fiscal de la Federación ha usado la expresión "aut~ete~ci6n" '.

"La determinación del crédito fiscal en principio, es he~a por el_ propio contnb~y::,
esto es, autodetermiriación por el sujeto pasivo". Resoluc16n plenana del 13 de noVJe re
de 1968 RTFF 1968, ns. 382-384, p. 160.
. .
.

••-~ Pb-ez

de .Ayala afirma que las funciones esenciales del ~rocedimiento d,e. gestión
son las de cuantificar y hacer líquida la deuda tributaria, es deCtr,_lo~ efectos tlp~cos d~l
procedimiento de gestión no operan tanto en el plano de la declaracr~n de la ~xistencia
Y que
de Ia obli gac1'6n tn'butan'a , cuanto en el de determinación de su conterudo
. matenal
•
'al
·
accesorias
a
la
principal
de
derecho
tnbutano
maten
.
bli
puede generar o gaoones
(Pérez de Ayala, J. L., Derecho Tributario, p. 220).

798

1a aplicación del parámetro correspondiente cuantifica en una suma de dinero
e1 importe de su adeudo, lo comunica a la administración tributaria por medio
de una declaración y paga en la caja recaudadora dicha cantidad de dinero.
Normalmente, si la actividad liquidatoria fue cumplida con exactitud por
el su jeto pasivo, el nacimiento, la determinación y la extinción de la obligación tributaria se cumplirán como una actividad exclusiva del sujeto pasivo,
sin interferencia alguna del sujeto activo. De no haber procedido con apego
a la ley, la autoridad administrativa al revisar la declaración, y al encontrar
inadecuación entre ella y las normas legales aplicables, podrá producir W1
acto rectificatorio, es decir, un acto de determinación por parte de la autoridad tributaria.
Sin embargo, existen algunos autores que niegan el carácter de determinación a clicha actividad liquidatoria del deudor tributario.
Jarach, por ejemplo, sostiene que de la naturaleza misma de la determinación resulta "que es una actividad propia de la autoridad administrativa encargada de ]a tarea de establecer la obligación tributaria" y que "excluimos
de la figura de la determinación lo que algunos autores han denominado
"autodeterminación" y otros "determinación por el sujeto pasivo". En el aspecto positivo significa, además, que la determinación sólo compete a la administración ..... con o sin la colaboración de los contribuyentes o responsables. 17
Por su parte, Berliri, después de señalar la "obvia necesidad11 de la deter.
minación, agrega que es fácil observar que tal determinación cuando es realizada exclusivamente por eJ contribuyente "no tiene ninguna relevancia
jurídica", ya que es una mera "operación mental'' que puede haber sido realizada o no, correcta o incorrectamente, por el contribuyente, y pone el ejemplo
del causante del impuesto del timbre, que sin conocer el impuesto que debe
pagar simplemente adhiere y cancela los timbres que estima conveniente, de
tal suerte que si por casualidad adhirió timbres suficientes no se producirá
ninguna consecuencia, ya que "la única cosa que cuenta es el pago del tributo".18
Nosotros creemos que debe rechazarse dicha doctrina, en primer lugar, porque la sustancia y los pasos de la determinación son los mismos ya sea cuando
la cumple el sujeto pasivo o la realiza la administración y ambas conducen al
mismo resultado. En segundo lugar, porque no puede sostenerse que se trate
de una mera operación mental sin consecuencias o efectos jurídicos, pues si
bien es cierto que no puede haber actos juríclicos en los que no haya interve" JARACH,

D., op. cit., p. 410.

11

A., op. cit., p. 192. En el mismo sentido de operación mentaJ, entre
A. D., I. concetti, p. 291.

B BRLIRJ,

otros,

GIANNINI,

799

�nido la mente, los resultados de esa operación mental, si no son los previstos
u ordenados por la ley producirán efectos jurtdicos para su autor como recargos, sanciones, etc. Además, e obvio que si la determinación es el cumplimiento de un deber establecido por la ley a cargo del sujeto pasivo, apegándose
a instrucciones precisas y detalladas (recuérdese el caso del impuesto al ingreso global de las empresas para los causante mayores), y de que además
expresa la pretensión de que sea reconocida en sus elementos por la autoridad
destinataria, tiene forzosamente que reconocérsele un carácter .iurídico.
La determinación efectuada. por el ujeto pasivo es definitiva y lo hace
responsable por su contenido, sin perjuicio de su revisión y eventual rectificación por parte de la autoridad administrativa.
En la legislación mexicana federal encontramos que ha sido establecido el
sistema de autodeterminación en los siguientes impuestos: sobre la renta sobre
ingresos mercantiles, sobre vehículos propulsados por motores tipo diese! y
por motores acondicionados para uso de gas licuado de petróleo, sobre reventa de aceites, grasas y lubricantes, sobre la sal, sobre tabacos labrados,
sobre cerillos y fó~foros, sobre portes y pasajes, sobre hilados, tejidos y acabados; sobre operaciones de primera mano de anhídrido carbónico sobre compraventa de primera mano de aguas envasadas, sobre consumo de algodón
sobre despepite de algodón en rama, a las empresas que explotan estaciones
de radio y televisión, sobre ingresos por servicios telefónicos sobre envasamiento de bebidas alcohólicas· sobre producción y consumo de cerveza; impuesto sobre azúcar.
En el procedimiento de la determinación por el sujeto pa ivo tiene una
particular relevancia de declaración, por lo que en seguida vamos a ocupamos
de ella.
8. La D eclaración. Concepto y Naturaleza Jurídica

Berliri escribe, que puesto que puede resultar sumamente difícil a la Administración tributaria conocer la realización de los hechos generadores que
en forma múltiple pueden producirse sin su conocimiento, "es lógico que la
ley imponga, sea el deudor del tributo y en algunas circunstancias a terceros,
más o menos relacionados con aquél la obligación de informar a la Administración de la realización del presupuesto de hecho de la entidad de la base
imponible así como de todos los otro elementos necesarios o simplemente
útiles para la aplicaC'ión del tributo, y de comunicarle todos aquellos hechos
y circunstancias que puedan consentirle un más eficaz desarrollo de su función
determina.dora" .10
10

800

BERLIRI,

Para Vanoni, Ja declara ión es 'la comunicaci'
a quien obliga la ley a la adrninis·tra . ,
.b
~n,
'
c10n tn uta.na
presupuesto y los elementos idóneo
..
'
debida".20
s para f1Jar en

.
realizada por el sujeto
d h be
aliza
e a rse re . do el
concreto la prestación

egún Jara.ch "es un acto qu
.6
una obliaación.,, sin eficacia def~ : ~ esd talel sa~r
Voluntad de cumplir
, 1
•
llli ona
e a obhgaoon sustancial" 2ct
G
azzen o a define como "el a.et
l
.
Ja obligación de determinar J
o por e. cual el_ contribuyente debe cumplir
as rentas SUJetas a nnpuest
di
y los elementos relativos a los hechos a !a .
.,
o me ante los datos
supllesto de la obligación tributaria"_2Y
s1tuac10n que constituyen el pre-

Y_!ª

. osotros intentaremos definir la declaración
Jado el problema de su naturaleza .urídica
una vez que hayamos despernen to, es distinta Ja declaración u J
' pues, .orno veremos en un m0crédito iiscaJ de la declar . ,
q e presenta. el SUJeto que autodetermina el
haga e a determinación. acmn que e presenta para que la autoridad tributaria
Podemos sentar como conclusión ad 'tid
declaración es un acto debido t
llll
a por todo los autores que la
, es o es un acto que se ali
. .
de un mandato de la le como lo
'
.
.:e za en cumplinúento
. la Federación 23
y
ha reconocido tamb1en el Tribunal Fiscal de
GAZZERRO, op. cit., p. 39.
Corso, p. 402.
"' GAzZERRo, op. cit., p. 30.
"' En la resolución plenaria el 13 d
.

: ]Citado por
AAACH.,

dice: "En tanto estuvo en v.igor la L e ;o,111;mbre de 1968, Juicio 52/ 69/1906/67, se
Decreto de 28 de di . rnb
d
ey e mpuesto sobre la Renta de 1954 hasta el
ae re e 1961' las declaraciones d 1
puesto sujetas al estudio de las autoridad h
d .
e os causantes de este im.,
es acen anas y a la califica ·, d 1
.
califi canon que significaba que la de 1
., d I
c1on e as Dllsmas,
.d
e
aracion
e
os
causantes
era
.
1
5imp emente 11n acto
d e bi o de colaboración de los
•
mismos con las Autoridades H
d .
mente quedaban sujetas al control d 1
.
.
acen arias, que no sola.
e as m1smas smo que er
· 1
respectiva para que eJ impuesto q ed
d
. '
a necesana a resolución
ridades pues eran e"stas a q . u ara eterminado y liquidado por las propias automenes con-espondía
I
é .
Código Fiscal de la Federación dicha d t
.
-~º os t rnunos del artículo 77 del
liquidación del impuesto, su fijación en ecae.;;;;;;;_~c1~n,uiformula~ión de las ba.~~ para la
cales autónomos a que se aludía en el arfi' 1 79 qd lda, .º bien a los organismos f.is.
· •
cu O
e mismo Código
E
·
q ue f ue susutwdo
por Decreto de 28 di . b d
. . . te sistema
artículo 203 de la Ley en el sentid
re e 19_61, que modificó entre otros. 1
o e que, a partu de esta fecha la d lara . ,
presenta da por el causa ntc constituir' el
li .
,
ec blic1on
., d
ta
cump miento por parte d 'I d J
cmn e paga1· el impuesto .sobre la ren ta sien
. do el causante
'
a
· e e ' e · a •o• gacorrespondía la dete1mi11aci6~ .., 1·q
·¿ '. , d l
quie11, en pnnc1p10, le
I u1 ac1011
·• J
e Impue t
que la declaración debía ser objeto sim lem
d
. : o a JU cargo ,· de tal suerte
lo que significa que ya la autoridad
;e::vi~ón po.r ~rte de la autoridad,
de ]as declaraciones p~entadas por I
trih
~ cxammar todas Y cada una
caci6n que analizara exhaustivamente ; ~ uyendte Y dicta~ una resofación o califios
erentes atas consrgnados en aquella decla-

/1em

n: te;:t~

A., op. cit. p. 203.

801

�Algunos tributarist.as han querido ver en el conteni~o de l~, declaración
una confesión extrajudicial, en cuanto que los datos o mfonnac10~ que pr~porciona el declarante pueden ser usados en su contra poP la -~ulond~ a~1nistrativa. Sin embargo, entre Ja declaración y la confes1on extrajudicial
pueden señalarse las siguientes diferencias:
.
.
a} La confesión es un acto voluntario que requiere el animus conftde11dt;
la declaración, en cambio, es un acto obligatorio.
b) La confesión es por principio general "contra se"; la dec~ación, por
el contrario es un acto 'pro se" en uanto que el declarante afirma la ~eracidad de ella y pretende que sea reconocida y aceptada por la autondad
destinataria.
c) La confesión opera en el ámbito del proceso (civil) ; en ella no ~ co~cebible el error de derecho; la declaración, en cambio, opera en el ambito
administrativo y admite tanto el error de hecho como el error de derecho Y
las consecuentes rectificaciones.
d) La confesión tiene el carácter y la función de prueba; la ded~ción
tiene por el contrario un carácter obligacionario y sólo puede convertirse en
prueba en un momento O etapa posterior del procedimiento, esto es, cuando
se tramita el proceso contencioso-administrativo.
e) El objeto de la confesión es un hecho que el confesante decla1_a haberse
0 no realizado según determinada modalidad, mientras que el obJeto de la
declaración so~ apreciaciones, esto es, valuaciones sobre elementos objetivos. 23 • 1
f) La función de la confesión es constituir una prueba legal plena, mientras que el de la declaración es comunicar a la Administració~ ~ibutaria _q~e
una obligación fiscal ha nacido y poner en movimiento la acb.VJdad admuustrativa que puede conducir a la determinación de esa obligación.
g) En el procedimiento tributario, dominado por el principio inqu~i~~o,
tanto la confesión como la declaración valen como simples elementos de Ju1cro,
liberalmente apreciables por la autoridad, de donde la contrapo~~ón entre
declaración y confesión deviene, en gran parte, irrelevante, (Berlín) .
Así lo ha reconocido el Tribunal Fiscal de la Federación, pues en forma
ración para determinar en su totalidad el crédito fiscal a cargo del contríb11yente,_ sino
que las mismas autoridades solamente estaban facultadas para revisar esas ~~~laraciones,
y en caso de encontrar misi6n del impuesto requerir el p~go de la omis'.on Y en su
caso de las sanciones procedentes, lo que ponía a la autondad en la apntu~ de que
no ~viere que estudiar ya íntegramente la situación del contribuyente, sino de ir formu•
)ando liquidaciones a medida que, por nuevos datos obtenidos por ella. y que . mfluye~an
en la determinación de la verdadera base del tributo, aparecieran diferenaas de ID1·
puestos omitido~" (RTFF, ns. 382 a 384, 1968, pp. 157-158) .
"·' BERLIR1,

802

A., op. cit., p. 195.

expresa sostuvo que la declaración "no constituye una onfesión sino un documento sujeto a revisión y control de las autoridades hacendarias que éstas
deben verificar en su exactitud". (RTFF, n. 13, p. 330).
También existen discrepancias entre los tributaristas extranjeros, en cuanto
a si el contenido de la declaración es de ciencia, o de voluntad, 0 de ambos.
Gazzerro sostiene que la declaración "no puede considerarse como una simple omunicación de datos a la Administración tributaria o una declaración
de ciencia porque en ella el declarante pone un bien preciso requerimiento a
la autoridad, requerimiento limitador del poder-deber de imperio de ésta, al
menos mientras no se encuentren elementos inatendibles ... el contribuyente,
cumpliendo la obligación legalmente establecida, delimitando así los limites
de acción del destinatario . . . no se limita a comunkar ni admitir datos ...
poniendo en acto la manifiesta voluntad de que el destinatario no pueda divergir, sin prueba en contrario de los elementos deducidos y probados" ... por
lo que constituye un requerimiento tendiente a constituir una determinación.
Agrega Gazzerro que "es una declaración de voluntad, no de ciencia, que
quiere que los elementos inciertos de la obligación tributaria sean determinados con los criterios y en la medicla indicados en la declaración y contiene un
vínculo para la Administración que deriva de la voluntad de la ley, la que
tomará el juicio expresa.do en la declaración como base de la determinación
'
salvo prueba de lo contrario". 2"
Esta pretensión y sus consecuencias fueron admitidas por el Tribunal Fiscal
de la Federación cuando resolvió que "únicamente pueden emitir (las autoridades determinadoras) resoluciones (calificaciones) que se aparten de lo datos
declarados, cuando los causantes no comprueben los contenidos en su declaraciones o éstas no se ajusten a los requisitos establecidos por la ley, ya que la
base primera que fija para determinar el monto del impue to está constituida
por la propia declaración del causante". (RTFF, o. 8, p. 3630) .
Efectivamente, toda declaración contiene cuando menos el reconocimiento
de la producción del hecho generador y la expresión de los datos necesaii o.
para cuantificar la deuda tributaria que se pretende sean aceptados por Ja
autoridad. Otras declara iones van más allá, puesto que contienen también
la determinación en cantidad líquida de esa deuda; todas además implican la
voluntad de pagar 1a presta ión. Por tanto, la declaración no tiene un contenido meramente informativo, sino la pretensión de que la Autoridad destinataria acepte como verdaderos los datos de la declaración, y en algunos caso
la misma liquidación de la deuda tributaria. En esas condiciones, es obvio
que Ja declaración tiene no sólo un contenido de ciencia que nadie puede
poner en duda sino que también es una declaración de voluntad. Al afirmar
" GAZZERRO,

op. cit., pp. 40--41, 43, 51-53

803

�lo anterior discrepamos de la mayoría de los auto1·es y rectificamos la opjnión
expresada anteriormente en relación con la naturaleza de la declaración tributaria.
Por otra parte, cuando corresponde al sujeto pasivo la determinación de la
deuda tributaria, es evid nte que el acto jurídico de la determinación se contiene en la declaración y por medio de ella se comunica a la Autoridad tribw.
taria1 con la antes mencionada pretensión de que sea reconocida o aceptada
por la utoridad.
Dicha pretensión tiene un efecto vinc-.ulativo para la Autoridad tributaria,
pues ésta, como destinataria no puede divergir~ sin prueba en contral'io, de
los elementos deducidos y probados en la declaración y los libtos y documentos
que la soportan. En la declaración con determinación, como dice Ga7.zerro,
''Ja actividad de la Administración está inicialmente enderezada al control de
la atendibilidad y complete:z. de los datos de la denuncia, para acpgerlos si
son exactos, para rectificarlos singular y específicamente en la hipótesis de
la determinación analítica o para desatenderlos totalmente y proceder aliunde
a la determinación de los valores imposibles donde sea el caso de ]a determinación sintética ( o de oficio) .21;
El mencionado autor llega a afirmar que mientras que por lo que se refiere
a la relación sustantiva el contribuyente tiene la calidad de sujeto pasivo, en
la relación procedimental de la declaración, se invierte la po ición del deudor
para asumir la calidad de actor.
La declaración es el punto de partida, el inicio de las relaciones jurídicas
que se crean entre el su jeto pasivo y la Administración. En esto concuerdan,
entre otros, Gazzerro e lngrosso.26
La jurisprudencia del Tribunal Fiscal de la Federación sostiene que ' la declaración del contribuyente, hecha dentrq de los plazo y en las formas oficial
se presume sincera, aun cuando está sujeta al control de la admini tración"
lo que robustece lo afirmado en los párrafos anteiior ,27 así como que para
destruir e a presunción la Autoridad detenninadora "está obligada a comprobar que para modificarla ha contado con elementos racional de convicción".
(RTFF o. 7, p. 2809, 1937).
Cuando las declaraciones se. ajustan a la contabilidad del cau ante y ella
se ha llevado correctamente, el Tribunal ha sostenido que la autoridad necesita
destruir uando menos con signos externos o con apreciación de datos objetivos
" GAzZERllO, op.
"' GAZZERRO, op.
"' .Resolución del
1962, visible en la
301-312, pp. 32-63.

804

cil., p. 11.
cit., p. 24, quien además cita a Ingrosso afirmando Ja misma tesis.
Pleno del Tribunal Fiscal de la Federación de 22 de agosto de
Revista del Tribunal Fiscal, ejemplar corre.,pondicnte a los os.

que demuestren, siquiera presuncionalmente, la inexact1.tud dy los ingresos
d
(R
grava os.
TFF o. 8, p. 3304) .
consecuencia
. la declaración como el
tComo
. 'di
. de lo anterior' podemos defmir
a: o J~ ~ del SUJeto pasivo de la relación tributaria cuyo contenido es la
comurucac10n
de la pro ducoon
· r de un hecho generador de un crédito tribu
.
.
tano mediante los ~atos y elementos relevantes para su determinación
algunos casos, ademas, de la determinación .
.
, .
. y en
con la pretens·ó
d
rmsma de dicho cred,to tr1butarío,
J n, en to o caso de que Ja Aut
.d d 'b
como áli"d .1: h li · . ,
'
on ª tn utaria reconozca
v
a wc a qtndacion.
9, R eacción del Destinatario de la Deelaracion
.,
La declaración es el punto de par~•d a, 1a IJ.ave para el inicio de las relaciones
jurídicas
que se crean entre el suJeto pasivo y la Administra. . , E
concuerdan todos los tratadistas.
cion. n .esto
La declaración se presenta a 1a auton•c1ad tributaria con alguna de las
siguientes finalidades:
a)_ Para que la autoridad practique la liquidación
1
.
reqweren determinación administrativa '
' en _os tr~buto que
debe verificar la exactitud de ] d
·. En este caso, la autondad liquidadora
enerador ,
a enuncia en cuanto a la producción del hecl10
g
, as1 como 1os_ datos de valoración proporcionados en la declaraci6
Y con base en ellos, s1 los encuentra
.
.
n,
de la deuda tributa .
. . . ~orrectos, prncede a 1a determmación
la misma. Si los dat:: s~ a _su n~~1cac1on al deudor para que haga el pago de
ridad li 'd d
n_ msufic1entes o no le pareceJl corre&lt;"tos, debe la autoqm a ora requenr ma O inf
•,
1
investigar los hechos directame:t:. ormac1on a declarante o a terceros o
b) Cuando se trate de decl
·
minación, puede darse una alter:::~:.es en que se contenga una autodeterU na pos1'b'li
I dad, Ja más f rec-uente en la le111~Ja . ,
.
vigente en M' .
a1
o- cion extran1era, y todavía
tributos~ es que Ja autondad
·
deba
d exico para. . ,gunos
.,
administrativa
proce er a la verif1cac10n del contenido de la declaración En el . ,
con la legislación italiana
.
•
r ac1on
tribu .
.
, por e1emplo, Gazzerro explica que la utoridad
tana debe realizar el control de la decla . ,
1
'
.
examin
· ¡ d l
.,
rac.10n, e cual ' con , te en
ar SI a ec arac1on es verdadera como lo afinn
I
.
~onde la dedaraóón mmltare mfilnce,a, donde los datos
ren eaertos como
que
'd el contribuyente lo ha afirmado Y requen'do f onnalmentean reconoCI os, se procede a la rectificación" con lo q ue se prod uce,

:;,::tn::::~

805

�A) A

frente a la autodeterminación del causante una detenninación por parte de
la administración. 2 1.1
hora bien en la rectificación, se t.oma como punto de ~arrida Y ba.,;e la
declaración presentada, y la actividad administrativa se o_nenta prevalen::~
mente al control de los elementos contenidos en la denuncia. En el _caso q
contemplamos, el procedimiento de determinación, con su necesa~- cons~cuencia de admisión o rectificación se le ha llamado, en el ~recho 1 nb~tano
·
«
·, ,, y fue el sistema que estuvo_ en vigor en matena de
Mexicano:
caJif"1cac1on
impuestos a la renta desde el año de 1925 hasta el ano de 1962.
"bilidad menos frecuente consiste en no imponer a la autoridad
L
a otra P051
'
.
'
·,
•
•
Jemente otoradministrativa ]a obligación de revtSar la declarac1on, smo s~p
converuente, dentro de
dere ho potestatl·vo, para que si lo considera
1
gareun
.,
· d
un período que la ley señale, revise Ja declaracion, con la onsecuencia e que
pueda aprobarla, modificarla o rectificarla o de plano rechazarla para pr~ceder
·
· , , timativa" como se le llama en el Derecho MeXIcano,
a la d etennmac1on es
,
h Italian
d
o inducti a o sintética, como se le denomina en el Derec o
o, o e
''oficio" en otros si temas tributarios.
partir &lt;le 1962 el legislador estableció este sistema para los impue~tos ~
la renta y en la Ley vigente quedó consagrado en su artículo 15. La i~ev1·
del impuesto sobre mgred d omo norma general, de las decJara
s1'bT
11 a , c
. c1ones
.,
1947
1
sos mercantiles quedó establecida desde su unp anta ion, en
· .
L
ti .dad revisora de la administración es una actividad parcial.mente
a ac VI
•
--d' J ch- también la autoexterna "porque, como cualqmer acreedor
ice ara , ,
d
.
·
t
ridad administrativa puede verif1car m emamen te , a traves de un proceso e
examen de las declaraciones juradas, de los doc~entos en su poder, la forma

en que fue satisfecha, tal como la ley lo pr cnbe.
. .
.
. _.
"Esta actividad no necesita manifestarse en act?5_ adm!mstrattvos dirigidos
a los ciudadanos. simplemente, puede s r una acttV1dad mterna de los organismos o de las oficinas del acreedor para verificar el pago, exact~ente como
' cter comercial cuando emite una factura y recibe el pago,
una empresa d e cara
'
•
·f h
roced a omprobar si , ste corresponde a lo factur~~o, si ha sido ~t,s ec
:xactamente el importe, después de lo cual esta acttVldad no nec~1ta
· gun' acto dirigido a la persona del deudor. Lo rmsmo pue e
f
estarse con run
dif
· d 1 mayor
·
n la autoridad administrativa, con la so1a
erenc1a e a
ocumr co
.
tr dif
tes ofi
coro lej-idad de las tareas y de la división ~e l~s ID1s~as en e
eren
. p
sm· necesidad de que esa fiscahzac16n de luego lugar a un acto
cmas, . . .
. .
f cal " 2s
formal administrativo de determinación de las obhga.crones 1S es ·

?

rruu;-

.,_, ÜAZZERRO,
:s

JARACH, D •

op. cit., p. 36.
Corso, la. edición, vol I, p. 304.

QUIÉN CORRESPONDA PRESENTARLA

La obligación de presentar la declaración incumbe normalmente el sujeto
pasivo (como por ejemplo en el impuesto sobre la renta o en el impuesto sobre
ingresos mercantiles}; pero en los casos en que hay deudores por adeudo ajeno
puede recaer también sobre el responsable ( como es el caso de las instituciones
fiduciarias que de acuerdo con la Ley del Impuesto sobre la Renta, art. U,
son solidariamente responsables con los causantes con quienes operen por la
presentación de los avisos, declaraciones r manifestaciones del referido impuesto) o de los representantes en el país de contribuyentes extranjeros, según el
Art. 6 de dicho Ordenamiento, o exclusivamente sobre el responsable ( como
es el caso de los notarios públicos, quienes deben presentar la "nota del timbre relativa a las escrituras que protocolicen) ; en tanto que en los casos de
sustitución corresponde solamente al sustituto y no al sujeto pasivo, debido
a que el primero ocupa el puesto del segundo en toda la relación tributaria
( como es el caso del patrón, quien es el sujeto pasivo sustituto en relación
con el impuesto sobre los productos del trabajo, según el Art. 88 de la Ley
de Impuestos sobre la Renta) .
La obligación de presentar declaraciones, cuando se trate de causantes eventuales, debe hacerse cuando se ha producido el hecho generador y existe un
crédito fiscal a pagar; cuando se trate de causantes habituales, generalmente
las leyes imponen el deber de hacer la presentación aun cuando no haya
pre tación de pagar, y en algunos casos aun los causantes exentos deben presentar declaraciones aunque no haya pago alguno que hacer. Cuando haya
varios coobligados, el cumplimiento de la presentación por uno de ellos libera
a los demás ( como es el caso de uno de los coherederos) . Las declaraciones
deben ser firmadas por el causante misnio o por su representante legal, cuando
la ley exige la forma escrita.

B}

FORMALIDADES

La declaración puede ser formal o no formal· según que la l y prescriba
o no la forma en que debe hacerse, como ocurre cuando la autoridad administrativa prescribe determinado formularios. Puede ser verbal o escrita, predominando esta última fom1a. Debe contener todos los elementos necesarios
para que pueda realizarse la determinación o pueda verificarse si fue hecha
en forma legal por el declarante. La incompletez puede ocasionar que 1a situación administrativa exija la presentación de una nueva declaración, o que
se suplan las omisiones, o puede equivaler a una falta de presentación de 1a
declaración según lo prescriba la ley. (CFF, art. 96).

807

�C)

10. La Determinación de la Obligación Tributaria

PLAZO DE PRESENTACIÓN

por la Administración
Por lo que se refiere a los plazos dentro de los cuales debe ser p~~enta:a
la declaración las disposiciones de las leyes tributarias son muy vana as. b n
'
so
re
tributos periódicos
generalmente son mensua1es (como en el llllpuesto
1
) El
;.,gresos mercantil~) o anuales ( como en el .impuesto 5?b~ a renlta . 1·
.....,
• e1 de 15 d'Jas 51gwentes a a rea 1CFF {a1t. 96) establece en forma supletoria
zación del hecho de que se trate.

D ) LucAR

DE PREsENTAC!ÓN

Las declaraciones deben ser presentad as, por 1o que toca a los . tribW1ales
unscri f ales en la Oficina Federal de Hacienda que conesponda a la erre . , p
C~o'n d~I causante. A veces las leyes tributarias autorizan su preselntac1f~n. en
1
.
. ..:tu..~ones bancarias. En los unpuestos
estatal es se p resentan en as o temas
.
msu ..,,_
.
1
le de renta Los tm. .pal de la Tesorería o en las recaudaetones oca
.
prmet es . .· ales se declaran en las tesorerías municipales o en sus delepuestos murucip
gaciones. ( CFF art. 96) ·

E)

SECRETO

E la legislación tr-ibutaria no existe una disposi· ·'
ion general que establezca
n
· es· Sólo en materia de impuesto sobre la renta,
el secreto
de 1as d ec1aracion
d · la
.
a
(Art
15
)
dispone
que
el
personal
que
intervenga
en
los
iverh
l
ey respec v
·
.
bli do a guardar
sos trámites relativos a la aplicación del unpuesto está O ga
. .
d
.
te
a
las·
declaraciones
y
datos
sumuustra
os
1
absoluta reserva en o concermen
.

Algunos tratadistas, como Blumenstcin en Suiza, Gfannini e fngrosso en
Italia, Giuliani Fonrouge en Argentina, distinguen dos variantes del procedimiento de determinación•2s.1 por la autoridad tributaria, seg{m que en el procedimiento tenga participación o cooperación el deudor tributario, en cuyo
caso la llaman "detemúnación mixta", o que la autor-idad realice la determinación, sin el concurso del contribuyente, en cuyo caso la llaman 'determinación de oíicio".

Así, por ejemplo, Blumenstein afirma que "en el procedimiento de determinación mixta, a la indagación y a la determinación del crédito tributario
cooperan conjuntamente el contribuyente, o las personas que obran por él,
por un lado, y el órgano oficiª1 por el otro.2 '
Ingrosso escribe que 'por vía de la declaración de lo créditos el sujeto
colabora con la Administración tributaria a la declaración del impuesto, y
así cumple con un deber que le impone Ja ley.ªº

Giannini enseña que existen tres diversos tipos de determinación, según que
ella esté realizada: a ) por el mismo deudor sin la intervención de la autoridad financiera; b} por la autoridad financiera sin la cooperación del deudor; e) por la autoridad financiera con la cooperación del deudor" 81 y que
el tercero es el procedimiento normal de determinación.

J

r los causantes o por terceros con ellos relacionados. Dicha. resei:va no
po
• . trarse datos a los func1onar1os end l s casos en que d eben sumlIUS
compren e o
d . .
..
de la defensa de los intereses fiscales a las
:!:!:d!e

j~di:i:::n;::::

de orden penal y a los tribunales competentes

que conozcan de pensiones alimentarias.

F)

RECTIFICACIONES A LA DECLARATORIA

En principio el declarante puede rectificar por medio de una d~laraci~n
.
, 1
otra forma las afirmaciones o datos contem os en a
postenor o en a guna
'
0 deliberadamente fueron inexactas.
declaración, si fueron fruto de un errobr l Renta (Art 9) y la del Impuesto
Al
leyes como la del Impuesto so re a
.
gunasln
'
cantiles
regulan
la
rectilicabilidad
de
la declaraciones.
1
sobre
gresos
er

1

Pétez de Ayala sostiene que la determinación por la autoridad tributaria constituye un procedimiento técnicamente por las siguientes razones: a ) Existe una pluralidad de actos; b) Cada uno de los actos que se consigna n en el procedimiento conserva
íntegra su individualidad; c) La conexión entre los dive01os actos radica en la unidad
de efectos jurídicos. d ) Todos los actos que integran el proceso están vinculados entre
s1 de tal modo que cada uno supone el anterior y presupone el posterior y el último
exige o requiere la serie entera ; e) El procedimiento administrativo (en cuanto concepto puramente formal ) es una sucesión de actos y de tiempos, es un especial modo
de sucesión, un orden o forma de proceder· f ) Es el cauce formal para la realización de las funciones administrativas; g) Culmina en un acto adrninistrativo1 negocio
jurídico unilateral y definitivo. (Pérez de Ayala, José Luis, Derecho Tributario. En
Derecho Financiero, Madrid, 1968) .
~ -

'" BLoMENSTBIN ,

'" L

GROSso,

Sistema, p. 333.
p. 294.

op. cit.,

11
GtANNINI, A. D., I. concetti, p. 290. En Jas Instituciones, Giannini da coma
ejemplo de la determinación del deudor el caso del impuesto sobre rentas que se recauda

�Giuliani Fonrouge señala también tres tipo de determinación: ''a) la que
realiza el deudor o responsable en forma espontánea (impropia e innecesariamente llamada 'autodeterminación') y que denominamos determinación por
el sujeto pasivo; b) la efectuada motu proprio por la administración sin cooperación del sujeto pasivo o determinación de oficio; c) la determinación realizada por la administración con la colaboración del sujeto pasivo o determinación mixta, que puede considerarse como una combinación de los sistemas
anteriores' .32
En ocasión anterior nos adherimos a la clasificación tripartita e inclúsive
le agregamos como una cuarta "el concordato' , en que la determinación se
produce al través de una especie de acuerdo entre la Administración y el
contribuyente, o orno una adhesión de éste a la determinación propuesta por
aquél.
Sin embargo ( y a reserva de discutir posteriormente la existencia jurídica
y naturaleza del concordato tributario), debemos rectificar nuestra opinión,
para sostener que no existe distinción sustancial entre la determinación llamada
"mixta" que es aquella que se inicia con la declaración del contribuyente y la
realizada por el su jeto activo sólo. En efecto en ambos casos la deternñnación es realizada como un acto jurídico administrativo unilateral del
sujeto activo de la relación tributaria, de suerte que con el tipo de determinación con la que realmente existe una sustancial diferencia es con la determinación hecha por el sujeto pasivo sólo, o autodeterminación. Los caso de
determinación de "oficio'', o por la Administración sin la cooperación del sujeto pasivo, o son consecuencia de una revisión de la declaración, o son casos
anómalos en que las Autoridades Tributarias, por omisión de la declaración
o por graves anomalías en la conducta del contribuyente, carencia de contabilidad y de libros, etc., indaga por sí misma los elementos del hecho generador y determina el crédito fiscal. Lo fundamental, como antes decíamos,
es que se trata de una determinación hecha por la Administración fiscal, siendo
lo normal que para ello cuente con la cooperación del contribuyente y lo
anormal que no cuente o que tenga que prescindir de ella. Por otra parte,
debemos prevenir contra la confusión que a veces ocurre entre muchos tratadistas de identificar la determinación por la Administración sola, o determinación de "oficio" con la determinación estimativa, es decir, la determinación basada fundamentalmente en presunciones. La determinación estimativa
por el sistema de retención directa, en el que, como es sabido, el Estado al tiempo que
paga a un acreedor suyo una suma constitutiva de renta sujeta al tributo, retiene la
cuota impositiva. El mismo ejemplo demuestra la poca utilidad de la distinción doctrinal entre impuestos que el sujeto activo determina o no con la cooperación "del deudor.
:11

GrULihNl FoNRO\JOE,

op. cit.,

n.

236.

sintética
. t .,
..
.
d t
. es. ,siempre hecha por la Adm.ln.tS
rac1on Tnbutana
pero no toda
q:e~:11::c;: :::ªe!or ella es determinación basada en pr~sunciones, sino
debe ser sobre base cier~~ la ley expresamente lo autoriza, la determinación

En el Derecho Tributari E
.
.
1 d
Tributaria continúa siendoº elu:~::do am;ste=a~1ón por la Administración
cada día el sistema de autodete . . , E ,a o, aunque cobra terreno,
nnmac1on. n este contin t t
Estados Unidos de Am' •
·
en e, anto en los
enea como en los países latin
.
h
el primer Jugar al sistema de autodeterminación.
oamencanos, a cedido
En México, todavía el Códi p· l d
tícnlo 77 establecía como sist!:a JSca ale lala dFedera:ión __de 1938, en su ar.,
.
gener
. etermmac1on por 1 Ad . .
trac1on, sm hacer siquier·a al us1on
. , a la determin · ,
lllllllS1 .a
aunque algunas leyes tributarias lo to
a~1on ~or e SUJ~to pasivo,
Fiscal que "la determinación d I ~dib~. Disporua el anterior Código
li .
e os ere tos fiscales y de la b
q111dación; su fijación en cantidad ü u.ida.
s ,ases para su
ta:ría de Hacienda y Crédito Público laq
_Y ·_- .c?rrespondera a la Secreducto de sus dependencias y de los o~ a ~ue e_ie~c1tara esa~ funciones por conseñalen'.
g rusmos fiscales autónomos que las leye
Por el contrario, el Código Fiscal en vi .
en su artícuJo 80 t .
•d
.
establece como regla general,
' e s1stem.a e determmac1ón por los su. t
.
blece que se necesita "d"
.. ,
Je: os pasivos y esta.,
.
.spo 1c10n expresa en contrario, para ue la dete .
nacr~n _se reali_ce por el sujeto activo de la relación tributari:.
rrrn-

?ºI

s1~srn~ s1 se examinan las leyes tributarias que utiliz
l .
determmac1ón 'mud:a" se p d ., d
.
raD e SJStema de
menor importancia financier: Ia a vertir que son en menor número y de

~:7

Actualmente podemos identificar e.
lifi .
butaria federal como impuestos que
.;allvamente en la legislación tri.
qm an por determinación mixta l
1~puesto sucesorio ( aunque su vigencia está su endi
.
: e
tltuye un buen ejemplo de este sistema de dete~ació!~' subre~Ia~ón consleros, sobre consumo de gas lin
I b
1
' so ,re un os petroO
h
a, a enzo , totuol y naftas d
l · , d
~ª•. sobre explotación forestal, sobre producción e introd ~, a ~wtran , e
electnca, sobre uso de
d
.
uccion e energ1a
motriz. sobre la mi ~~as I e p~op1ed~d nacional en la producción de fuerza
'
nena a as mdustnas de alcohol y
di
explotación pesquera.
aguar ente; y sobre
En términos generales, este procedimiento de dete . . ,
da ración del su·
·
.
.,
rmmacmn supone Ja dela veracidad d¡t:!::~~ l:t,!ag;alon p~~ palrte de la ~utoridad acerca de
.
ec arac1on, a valoración de l
b
po.rporc1onada por el declaran
a1l
.
as prue as
del acto liquidatorio y la audi:Ja alega~ast por _la autoridad la producción
,.
SUJe o pasivo.

�Gazzerro, recientemente, ha puesto en dada el carácter colaboracionístico
de este sistema, calificando a la construcción como 'fuera de la realidad," pues
los motivos que inducen al sujeto pasivo a presentar la declaración son los de
no incurrir en sanciones y en poder resistir a una eventual rectific~ción de la
autoridad fiscal. 113
La Autoridad administrativa al hacer la determinación puede .actuar so-

lre wia base cierta o sobre una base presunta.

a) La Determinación co11 base Cierta

En tesis jw-isprudencial, la upreroa Corte de Justicia expresó que ' dos son
los métodos que se han seguido para fijar la capacidad tributaria d los causa.ntes. uno es el llamado de "comprobación directa"· y el otro el llamado
"indiciario". En el primero se investiga directamente la aptitud tr,i butaria
del causante, y por el segundo, ésta se investiga por los medios o signos
externos del su jeto del impuesto para así, presuntivamente, determinar su
citada capacidad; más en ambos casos, la averiguación y fijación de la carga
del contribuyente debe hacerse en términos de legalidad por estar proscrito,
desde luego, en el régimen del derecho actual, cualquier acto arbitrario. Esos
principios son adoptados por nuestra Constitución en cuanto a que el impuesto, según la Ley Fundamental, debe tener la 11ota de "proporcionalidad"
y por lo que atañe a la Ley del Impuesto sobre la Renta. . . se advierte &lt;1ue el
método adoptado en términos generales es el primero de los mencionados,
es decir, el de ''comprobación directa", que se realiza mediante las manifestaciones o declaraciones de los causantes, y sólo en rebeldía o en insuficiencia
de los datos propor-cionados en aquéllas, es, como un segundo término se
autoriza dentro de las condiciones que fija la Ley y el Reglamento en relación
con el artículo 16 Constitucional el empleo del segundo de los método indicados llamado "indiciario". (Infonne del Presidente de la SCJ año 194-7,
pp. 67-69.
Por su parte Giuliani Fonrouge explica que "hay determinación con base
cierta cuando la administración fiscal dispone de todos los antecedentes relacionados con el presupuesto de hecho, no sólo en cuanto a su efectividad, sino
a la magnitud económica de las circunstancias comprendidas en él; en una
palabra, cuando el fisco conoce con certeza el hecho y valores imponibles.
Los elementos informativos pueden haberle llegado por conducto del propio
deudor o del responsable ( declaración jurada) o de terceros ( declaración jurada o simple información), o bien por acción directa de ia administración

(investigación y fiscalización)
"directa y . rta" d la
. y .por supuesto, deben pennitir la apreciación
Cie
e
materia unponible. de 10
.
sería presuntiva''.3'
'
contrano, la determinación
La determinación sobre base cierta es la re la. El
.
.
sentar u declaracio' n f d , d l
.
g
suJeto pasivo debe preun an o a en los libros
· tr
nes, etcétera, que la ley reguladora d 1 .
' reg!S os, me iciones, valuacioblecido.
e nnpuesto de que se trate haya esta-

a· .

"La autoridad fiscal que desee controlar la d la . ,
.
.
Gazzerro-- . . , l
.
ec raCion que recibe --dice
, illVltara a contribuyente para que
•
sostenga los dat~s y los elementos reportados en Jap;:~::::: l;i p~eb~}bue
yente no s adhiere a la invi . , la
.,
.
.
e eonw., u1
, .
,
tacion,
declaracmn evidentemente sólo tendr'
as caractenshcas extrmsecas formales de la
liti .d d
USlanciales (
ana c1 a , pero no las que son
que son por supuesto, las que más cuentan) E
rd d
dato~ y los _elementos expuestos en esa declaración no estando s:C:~da ' los
)a mas mlllllila fuerza p b t .
'
os por
ro a ona, no pueden lógicamente constituir el f d
me: de una. verdadera imposición analítica. Por tanto el ente impo:¡toae_n
eventualidad, deberá estar exonerado de la obliga . : d f d
:•
ticamente la
tif ·, E
cton e un ar anal.í.
rec 1cac1on. n el caso por el contrario, en que el contribuyente
~roiorCJ~ne las prue~as, y !as proporcione para todos los elementos de la
ec aracmn,
se . tendra Ja CXJStencia de Wla declarac"
- d a por las
b
mn acompaua
prue
as
requendas
por
la
autoridad
fiscal
tas
1
..
in
J
· i es , as pruebas, se manifiestan
~omp etas, o no correspondientes a la realidad o en algun f
sansf t ·
·
,
a orma no son
ac onas~ moti o por el cual la Administra . , fi
.
.
de no
l d 1 .
c1on nanc,era retiene el poder
.' d 1
b · aceptar a bec. arac,ón, debe proceder a la rectificacmn
e a 1Ill. ma E
o ~~ q~e -con ase en la sistemática de la carga probator,i_a- la dete1:mi
nac1on fiscal deberá contener las precisiones analíticas con base en l
l se desatiendan las
b
•
as cua es
1 1
prue as proporcionadas por el contribu)'ente para sostener
os e ementos expuestos en la declaración. E11 nuestra . . ,
.
prue~a pr~porcionada por el contribuyente, y no enc~~;r1:dan, ~da~a cualqrnerl·
1 onea por e
en te nn
t
db
pos.i or se e e o~oner una prevalente para que diciéndolo con las

ª

s· ,

~~::~

~, ~! ley, se motive o funde anaülicamente la corrección de 1a cifra

b) La Determinación con base presunta o estimatiua
Debemos. desde l~ego indicar, que este sistema es excepcional
ue
.
tanto, el suJeto pasivo debe presentar su declaraci,on con 1os d atosy que
q conpor
,, G

» GAZZERRO,

op. cit.,
op. cit., p. 126.

IULI.A."'11 FoNROIJOE,

.. GAZZERRO,

D.

23-9 .

op. cit., pp. 8 y 89-90.

813

812

�.
1a
toridad administrativa, al revisar
&lt;luzcan a ~a det:rmin.ac1!n ver~¡ a o::ener del propio contribuyente de
Ja declaraaon, está ob~ga ~ ~ .
. d
los datos que permitan una
d
propia actividad mvesaga ora,
realiza
terceros, o e su
d l trib to y la determinación que
adecuación real entre el presupuesto e
u
, a de r;ectificación.
• dh
en v1
.
sible
para
la
autonda
acer
. t n ocasiones en que no es po
b
Sin em argo, exis e
.
1 contribuyente no declare, o
la determinación sobre la base cierta, pordque e tos o libros que los apoyen,
d
· nar los datos y ocumen
porque no pue a proporcro
"dad de ue la autoridad haga una determinay entonces se presenta la neces1.
. q
tar ' basada fundamentalmente en
.
. tética o estrrnahva, y es a
.
ción deducbva, o sm
,
. .,
timativa es la última nátto
.
Para
Hensel
la
detenmnacron
es
presunciones.

fisci.
odemos señalar las siguientes hipótesis para que la
En nuestro Derecho p
d . .
. , sobre base presunta:
Autoridad tributaria haga una etermmacron
. .
.
to
al
ingreso
de
las
empresas
causantes
mayores
.
Para el n:Qpues
I)
·, d e la declaración. (LISR Art. 32- ·
·,
) 0 presentacron
ab) No presentación de los libros
.
d e con tabilidad o de la documentac1on
omprobatoria. (LISR, Art. 32 -II).
(LISR Art. 32-II) .
1: •
.
los informes que se le sou.c1ten.
'
c) 0 proporcronar
Graves vicios de la contabilidad. {LISR, Art. 32-III ) .
. .
d)
.
1
tabilidad
que
imposibiliten
el
conocumento
de
e) Irregulandades en a con
.
d l
te (LISR, Art. 32-V) .
las operaciones e causan .
. . . fiscal h an declarado ingre,.
el último eJerc1c10
ay
.
f) Personas Í!Slcas que en .
sen ten sus libros de contab1sos brutos inferiores a 500 mil pesos y que no pre
lidad. (Art. 32-V) ·
causantes menores :
En el impuesto al ingreso global de las empresas,
a)
•
b)
c)

o presentación de la declaraci6n . (LISR, Arl 44-1 ) .
·
que la ley establece. ( Art. 44-I) ·
T
ll
los registros de operaciones
o cvar
1 reglamento ordenan.
o conservar la documentaci6n que 1a 1ey o e

(LISR, Art. 44-1).
d l d
sean suficient~ para cubrir
d ) Cuando los ingresos brutos ec ara os no
el costo y gastos normales del negocio. (Art. 44-II) ·
.
d
.,
1 d caja que se mande practicar ue) Cuando la intervenoon te_mfpora . e
que se obtengan de clientes o
, d
les O las m ormaoones
rante peno os norma '
1
.ón de un promedio de ingresos
proveedores, pongan de manifiesto a per~:p~III) .
.
.
brutos superiores al declarado. (LISR,
· m
· d ependiente·•
En el impuesto a los ingresos del trab ªJº
·, d e declaración. (LI R, Art. 53 -I) ·
a) 0 presentaaon
814

b) No llevar el libro y registro a que están obligados. (LI R Art. 53-I).
c) Cuando las informaciones que se obtengan pongan de manifiesto la
percepción de un promedio de ingresos brutos superior al declarado en un 3%.

En el Impuesto Federal sobre Ingresos Mercantiles se dan las siguientes
hipótesis:
a) Cuando se trate de personas físicas que en su último ejercicio fiscal
hubieren percibido ingresos inferiores a 500 mil pesos y. no presenten los libros
de contabilidad y comprobantes requeridos por dicha Ley. (Art. 82).
b) Cuando con apoyo en las investigaciones practicadas no sea po ible
determinar eJ monto de los ingresos reales del causante (siendo dichas investigaciones : prácticas de aumtoría, exhibición de los libros de contabilidad,
auxiliares y documentos comprobatorios de los asientos respectivos, etc.) .
(Art. 61).
Debe hacerse una mstinción entre la determinación presuntiva o sobre base
estimativa y la rectificación de la declaración, y en su ca o, de la determinación hecha por el contribuyente. Hay determinación sobre base pre unta cuando
hay declaración omisa y hay rectificación de la declaración o determinación,
cuando aquélla es inatendible legalmente. En la determinación de oficio la
tarea de la autoridad es más orgánica, y ésta debe partir de la individuaci6n
del ujeto, domicilio, etc., para Hcgar a la determinación. En la determinación de oficio, la autoridad tributaria debe) como primera cosa, probar la
existencia del hecho generador. 36
Jarach afirma citando la ley argentina, que la determinación estimativa
"se fundará en los hechos y circunstancias onocidos que por su vinculación
o conexión normal con los que las leyes respectivas prevén como hecho imponible, y permiten inducir en el caso particular la existencia y medida del mismo.
Se trata simplemente de una definirión de las presunciones como medio de
prueba". 37
Una antigua resolución del Tribunal Fiscal de la Federación (12 de mayo
de 1937 RTFF, no. 7 pp. 1351-1352 ) estableció que para formular la determinación estimativa en la Ley del Impuesto sobre la Renta de 1925, "se necesita
seguir un sistema indicia) o de tasación de valores ostensibles, consistente
en proceder por indicios y presunciones para llegar a la comprobación de lo
hechos o en signos observables fácilmente como son: ]a importancia del negocio, su ubicación, el número de empleados, etc.".
También sostuvo este Tribuna) que la facultad para determinar estimativaop. cit., p. 115.
Curso, p. 413 .

'" ÜAZZERRO,
i,

}ARAC-H,

815

�¡

. ·tarse en contra.dicción con los hechos,
.
· n1· p uede eJerc1
mente '°no es arbitrana
l
'I para que ta auton·d ad
nf .d
r la ley o es so o
porque una facuJtad co en a po
7
2674 1937) y que la facultad
proceda equitativamente". (RTFF, no~bi~iamer:te sin hechos que motiven
'no se traduce en que puedan obrar
8
3304).
lógica y jurí.dicamente sus acuerdos. (RTF~d noas. ~ : o este Tribw1al, ''no
.
.,
tiro tiva ha sosteru o
La deterrrunacmn es a
,
.
.
• gresos que a su buen
.
señalar arb1trana.mente 1
.os m .
.
implica el derecho para
aJifcadora respecbva, smo que debe
saber y entender considere la Junta c 11
as' posible a los realmente per.
sos se acerquen o m
. d
d
nueda recabar deb1en o
P rocurarse que estos mgre
d acuerdo con lo atos que r
cibidos por el causante, e
.
tilidad asignada al causanté
·
para detenmnar 1a u
1
l
expresar las bases que e s1rvan
1 T "b aJ FiscaJ para demostrar a
nidad
acreditarlos
ante
e
n
UD
Ortu
3
168)
Y en su op
(RTFF no. 1 P·
·
justicia de su calif1cacl0n .
'
. .
tableció 1· urisprudencia en el
Corte de Justicia es
.
Por su pa1,te la, Suprema . .
d l I uesto sobre la Renta tlene la
' L J ta Calificadora e mp
til.d d
sentido de que
ª un1
lif.
estimativaroente las u I a es
nes para ca 1car
obligación de expresar as razo
,
·olación del artículo 16 Cons•

•

q

"

del c_ausante pues de no hac;!~ac:::t::~if::i;: estimativa de las utilidades
tituc1onal. Para que sea fun
.
t todo que se exprese por la auto.
l se rem uere an e
,
.
f
de determmado causan e
.- ' l
·restaci6n v adaraclOnes ormu.
¡ al no acepta a mam
·
ridad, el mobvo por e cu
d
l deducciones no sean compro.
te En el caso e que as
.
ladas por dicho causan .
d
calif·,,.,..,. estimativamente, mo
d be proce er a
t.....
b .d
hadas en la forma de i a, no e
b das Sólo debe caJificarse
d d · nes no compro ~ ·
oncretarse a rechazar las e ucc10
d t mun· ar las utilidades, por des· iste base para e e
~
d
stimativarnente cuan o no _ex
" Informe del Presidente de la SCJ, ano
conocerse el monto de los mgresos . (

1939, p. 46).
1I
esto al Ingreso Global de las Empresas,
Para los causantes mayores de mpu "d d tributaria debe detenninar los
que la Auton a
d
33) d.
la Ley (Art.
ispone .
los datos de su contabilidad Y ocuingresos brutos de los contribuyentes con!
se produce en la realidad,
.,
Jmente debe ser e caso que
, .
d
mentac10n o, como rea
.
d l ·nvesb·gación econoID1ca o e
,
di indirectos e a 1
"los estimara pov los roe os
. d
la norma legal, sobre todo
s parece demasia o vaga
.
.
la "
cualquiera otra c se . o
I determinación estuuativa
ue no puede aceptarse que a
.
si se toma en cuenta q
.
b •~ e...:mados en dicha fonna,
b"
. A lo mgresos ,ni..vS "'-'
pueda llegar a ser ar itraria.
d l . de la empresa, de acuerdo
el f · t que correspon a a giro
se les aplica . oe t~1en e
, 1 33 de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
con la tabla que contiene el Arncu o
a1
licables a la determinación
,
.
on las normas leg es ap
.
n poco mas precisas s
d l
antes menores del referido rmpue to,
.
. d l · gre""s bn1tos e os caus
.
,
in{
timattva e os m ""
t ·aad tributaria reuna
o!'.',
44 d I Ley ordena que 1a au on
. .
pues el articulo
e a
. d 1
ercandas artículos y serviclOs,
mes y practique estudios sobre el preao e as m
,
816

sobre el costo de lo mismos, el importe de la rentas del local que ocupe el
causante, el número de personas que trabajen en el negocio los sueldos pagados, otros gastos normales y los demás datos que puedan utüizarse. A los
ingresos brutos estimados en dicha forma se les aplican los coeficientes establecidos en el artículo 33 de la Ley para determinár la base imponible y luego
aplicar la tarifa progresiva del Artí:eulo 34 y de esa manera determinar el
crédito fiscal.
En tratándose de la determinación estimativa de los ingresos de los sujetos
pasivos del Impuesto a los Ingresos del Trabajo Independiente, Ja Ley ( Art.
53) prescribe que "para practicar las estimaciones se deben tener en cuenta
(por la autoridad detenninadora) las actividades realizadas por el causante,
los honorarios usuales por servicios similares, la renta del local que ocupen,
sueldos y honorarios pagados gastos Iijos y otros datos que puedan utilizarse".
A los ingresos brutos estimados se les hace una deduc ión única del 20% para
obtener la base gravable y se Je aplica la tarifa del artículo 75 para determinar
el crédito fiscal.
Tratándose del impuesto sobre ingre.sos mercantiles, la Ley ( Art. 63) dispone que para hacer la detemúnaci6n se tomen en cuenta los siguientes factores: impuestos que hayan pagado al Estado o al Muni ipio; cantidades que
cubran por concepto de renta del local que ocupen y de energía eléctrica; número de empleados que tengan a u servicio y sueldos que se les paguen;
capital en giro y los demás datos que puedan utilizarse para determinación
de los ingresos realmente percibidos.
Ahora bien, tratándose de la determinación estimativa, la Suprema Corte
de Justicia ha sostenido, e igual lo ha hecho el Tribunal Fiscal de la Federación, que cuando la autoridad hace una determinación estimativa "para ser
legítima y no arbitraria' no basta con que se asevere que la determinación
se apega a la ley ino que "para la legalidad de tal acto debe demostrar,
efectivamente, que la fijación y determi 1ación del impuesto está fundada en
los presupuestos de hecho señalados en la Ley y Reglamento aplicables ... Por
consecuencia, para la auténtica legilimidad del acto de referencia se requiere
que la cailficaci6n haya sido hecha con los datos y usando las medidas adecuadas para taJ efecto... ; asimismo, los datos en cuestión deben ser dados
a conocer al calificado persona moral o física a fin de que ' te pueda impugnarlos si los considera in uficientes o ilegales". (Informe del Presidente de la
SCJ, año 1947• pp. 89-90 ).
Giuliaru Fonrouge sostiene con vista a los caso contemplado por la legis.
lación Argentina, que "Ja autoridad debe recurrir al conjunto de hechos o
cir unstancias que, por su vinculación o conexión normal con los previstos
legalmente como presupuc to material del tributo permiten inducir en el caso

817
H52

�.
.
onto de la obligación. Estos elementos deben guarparticular la existencia y m
.
.,
'derar y no ser el fruto de
.,
¡
la s1tuac1on a consi
.,
dar una relac10n norma. con .
d , 1
toridad de ap1icaaon no
. al
típicas. a emas, a au
.
situaciones excepc1on es o a
. . , de los indicios m tampoco
·
·
lnumte en la aprecia.cion
'
·
uede
proceder
discrec1ona
.
.
d be J'ustificar el proced1P
.,
·
licactones ya que e
limitarse a su menc10n sm exp
d
' . . . y a1·ustarse a indicios razo11
a la eten:runac1on
. .
d
miento observa o ~ara egar
.d del oder discrecional de la adminisnables. . . La doctnna rechaza 1~ i ea
p de error y en algunas situaciones
. .
dm . . d , ·camente aerto margen
tración, a itlen o uni
.
b' riedad,- en los procedimientos
un margen de discrecionalidad -no de ar l tra
•,
b
trol" 3s
e con
.
'bl hacer la detenninac1on so re
.
, l cuando no sea pos1 e
b' ,
que so o
.
. , presuntiva llamada tam len
Jarach afmna
"
d'
a la dete11mnac10n
'
base cierta puede acu irse
.
" .
,·, " si~;-fica no simplemente
. .
el térnuno estunac1on
5 ........
estimación de 0Ílc10, porque
. .
suntivo que es equivalente.
•
l ar con cmteno pre
,
la actividad de valorar, smo va or .
.
. , sino 1'uicio de carácter
' .
'ón" no quiere decir tasac1on,
.
. .
En este caso, estunaCI
. .
. nstancias. no directo, smo indirecto
sintético, no analítico, de las distintas crrcu
'

d

•

" 39

y presunuvo .
.,
stuvo ue las estimativas "no deterEI Tribunal Fiscal de la Federa~1don so_
l qque presuntivamente se con.
almente obtem os, smo os
.
minan los mgresos re
te dados los signos exteriores de su ne_gocio,
sidera que pudo obtener el caU:tro's datos similares, por lo que, sólo pueden
los informes que se obtengan y
tu ·era en el e.aso de que la
egando que se es vi
obJ' etarse de dos maneras: o n
calif' . , de esa índole o comba.
ha
1 lmente una
icacion
'
.
autoridad pudiera cer ega .
d
trando que los signos extenorop1os. esto es, emos
.
.
b
t
1
tiéndol.a en sus e emen os P
'
•,
l' o-icamente mfenr Ja O •
d
ellos que penmt1an O,:,res del causante no son e aqu
.
d •ornarse en cuenta Jos datos
.
-a1 dos y sin que pue an ~
tención de los mgresos sen a '
t:abl
los m· gresos realmente obte..
ecen
de su contabilidad
que en tod o caso es
nidos". (RTFF, no. 10, p. 4820).

11. El Acto Administrativo de Determinaci6n
A)

NATURALEZA

.
· , 0 deba ser hecha por la Ad.mi~
Cuando la ley establece que la detennm;:7 t que se inicia con la dedat de un proce
en o
úl .
nistracíón, como tuno ac ~
d la Administración, en uso de sus
'b
te as1 como cuan o
.
ración del contt1 uyen '
t d determinación que susofacultades de revisión y control, produce un ac o e

.. G1uuANI FomouoE, op. cit., p. 240.
• JAR.ACH, D ., Curso ' edición 1957, vol. 1, p. 311.

818

tuye o se contrapone a la determinación hecha pop el sujeto pasivo, nos
encontramos con un acto administrativo de determinación.
El acto administrativo de determinación no es un acto necesario, pues eomo
dice Jarach, la Administración Tributaria "puede concluir sus investigaciones
reconociendo que ]as obligaciones tributarias han sido correctamente cumplidas por el contribuyente o, al impugnar- y rectificar las liquidaciones- de irnpuestos efectuadas por declaración jurada, puede lograr la conformidad del
contribuyente sin necesidad de efectuar la detenninación impositiva", 40 o bien,
porque no siendo obligatoria la revisión, haya transcurrido el plazo otorgado
por la Ley a la autoridad revisora sin que ésta haya ejercitado sus facultades.
Para la gran mayoría de los tratadistas, la determinación realizada por la
autoridad tiene el carácter de un acto administrativo. En cambio, Jarach ha
sostenido, reiteradamente, y a pesar de las críticas que ha recibido su doctrina, que se trata de un acto de naturaleza. jurisdiccional asimilable a la
sentencia declarativa. A la luz del derecho positivo y de la doctrina administrativa mexicana, nosotros creemos (en contra de lo que hayamos sostenido
anteriormente) que el acto de detemunación tiene la naturaleza de un acto
formal y materialmente administrati: o: formalmente administrativo por su
procedencia u origen, y materialmente administrativo porque crea una situación jurídica concreta, en ausencia de una controversia entre sujeto pasivo y
sujeto activo. 40- 1
El Tribunal Fiscal de la Feder-ación ha sostenido que los actos de determinación de la autoridad tributaria "no son actos jurisdiccionales puesto que
no implican la existencia de un conflicto de derecho que requiere solución, ni
es tampoco propósito de las funciones de las Juntas el de resolver controversias,
ni hay partes contendientes-. . . Por el contrario, es fácil comprobar que la
actuación de las Juntas, al examinar y aprobar la declaración de utilidades,
encuadra dentro del marco de la actividad administrativa, como la realizada
por el Estado para satisfacer sus propios fines, en gestión de sus propios intereses''. (RTFF, no. 12, p. 5968 y ss).
Como acto administrativo tiene el carácter de unilateral, en lo que están
de acuerdo Blumenstein, Ingrosso, Giannini, Giuliani Fonrouge y otros auto40

JARACH,

Curso, p. 415.

""-' Para Serra Rojas el acto administrativo es un acto de derecho público que constituye una decisión ejecutoria, emana de una autoridad administrativa el! forma unilateral y concreta, y crea, reconoce, modifica o extingue una situación jurídica subjetiva
Y su finalidad es la satisfacción del interés general. SERR.A RoJAs, ANDRÉS, Derecho
Adminirtrativo, ed., 1968, p. 250.

819

�resulta afectada porque en el procedimiento tenga
res naturaleza que no
'
.,
·
· o terceros.4 º· 2
•
intervenc1on el suJeto pasivo
.
.,
l últun·o acto de un procedid determmac1on es e
1
Generalmente, e acto e
.
gulad Por la Ley la cual
.
•· ·
dadosamente re
o
,
miento, de carácter mqmsiuvo cw
d
or la autoridad. Tiene carácter
debe ser rigurosamente observada o acata a ~
.
4o--t
. t . 40-3 y está investido de una presunc1on de legalidad.
e1ecu ono

B) D.EpLARACIÓN
I

dimiento mediante la declaración del
ormalmente debe iniciarse el Proce

.
1 acto de determinación puede ser unilateral
sosbenen que e
I
onocimiento cualificativo del
• d por el hecho de que e rec
. , . 'di
''Los cuales son caractenza os
"d d tnºbutaria sin iDtervencmn, Jlll'l nte de la auton a
'
•
eral
unil
at
me
.
. , bilateral que es caractenPresupuesto emana
.b
t "
la deternnnac1on
,
camente relevante, del contn uyen e ' y
I determinación del presupuest-0,
.
., \irídicamente relevante en ª
'b
zada por la wtervenc1on J
.
• , r cal aceptada por el contn uY da como ejemplo el concordato y la deternunaoon is
..,., AL11ss1 Y AMATfl

yente. ( I nstituzioni, pp. 90-9 l) ·
.
, bJ'
a su cargo la satisfacción de
·
"La acción pu 1ca 0 ene
,
..., Explica Serra R oJas que
. .
. d I
tividad privada. El interes
1 tivas y la Vlgtlancia e a ac
d
ineludibles necesida es co e.e
. .
. &lt; ¡ que inspira y determina la
d los actos adDll.Jllstratlvo., e
d
general es el regu 1a d or e
¡ d s dilatados a pretexto e
.
S
ctos que no deben ser ap aza o O
,
L
marcha del gobierno. on a
d
'b" o regulados por el bien comun. a
• di ·- •
·n actos del po er pu c11c
· ·
injerencias JU CJaies, s1 o
il teralmente es decir sin inter, bli
·
1 derecho de actuar un a
,
'
ef
administración pu _ca ben e r medio de decisiones ejecutorias que producen ectos
vención de los paroculares, po. .
de los administrados". (op. ái. , p. 252).
jurídicos que se traducen en obli~acio~~s ha levado al rango legal la presunción efe
'°·' El Código Fiscal de la Fe e~o_on . e D' . Los actos y resoluciones de las
1 . es admimstratLvas. ice.
"
la legalidad de las reso uoon
C .. , Redactora expresa: Que en
.
'scal
umirán legales. La ollllSlon
.
d
autondades fi
es se pres
. , d validez de las resoluciones a .,
. ,
1 principio de presunc1on e
esta disposioon se recoge e
.
tr derecho positivo; pero se estimo
.d
la doctnna y por nues o
. •
mini trativas reconoo o por
. d ruebas en el procedúrnento
1
. l
•e de una: regla de va orac16n e p
li bl
que no se trata srmp emen
bl ,
l Código anterior sino que es ap ca e
"b al p · l como lo esta eci.a e
'
.
t de
ante el Tn un
isca ,
d . . tra •, 0 pública indepencliente.mcn e
Y debe surtir efecto en la esfera de_ la -~ ~ s oo
'
.,
(R , t de Investtgac10n Fiscal) .
fund d
toda contenc1on.
eV1s ª
., h
ado que esta presunci6n está
a a
El Tribunal Fiscal de la Fcderac1on a. expresl
t 'dades Administrativas dictan
.
d
d
eral de que as au on
en las consideraciones e ~r en _gen ._,_ te y después de haber instruido un expe. .
t su reso1ucmnes unparc1,wuen
.
l
.,
ordmanameJ'.I e
•
En consecuenc1a ta presunoon
lleguen las pruebas necesanas.
'
d . di .
diente en el que se
ha
· ·d
resolución tenien o m cios
e la autondad
emitl O su
1
s6lo existe cuan do aparece qu
~ VI
37 48 p 80). A este respecto, e
suficientes para fundarla" . (RTFF, ano
ns¡.
- ' .,. de legalidad de los actos
,
. . • que establece a presuncion
.
pleno sostuvo que 'El pnnop10
.
cargo del causante no nene un
.
d · d la prueba en contrano a
'
d
administrativos eJan o
.
' ibli da a demostrar que el acto e
¡ administraci6n esta o ga
1
carácter abso uto, pues ª
.
d
Eormidad con los elementoS mate' h "d dictado legibmamente, e con
7 1948
constatacion a s1
'd
¡ L y" (RTFF T esis, 193 ,
riales recogidos por ella en la forma reqnen a por a e .

ª

°

.

contribuyente. Sin embargo, la declaración no es necesaria, en el sentido
de que aun cuando la ley llegare a imponerla como deber al ontribuyente,
su omisión no impide que la autoridad administrativa constate la existencia
del hecho generador y se allegue, por sí misma, o con el concurso de otros
obligados o de terceros, la información necesaria para hacer la determinación.

C)

INDAGACIÓN

El segundo paso normal del procedimiento de determinación está representado por la indagación que realiza la a1itoridad administrativa para verificar
si el contenido de la declaración es correcto ello no obstante la presunción de
veracidad que el Tribunal Fiscal de la Federación ha reconocido a la dcclaración.41
Con objeto de facilitar estas labores de indagación por parte de la Autoridad adminístrativa, la leyes tablecen deberes a ca o de los ujetos pasivos
o de terceros, cuyo cumplimiento es de fundamental importancia.
í por
ejemplo, las leyes prescriben ciertos deberes de hacer•, tales como presentación
de declaraciones y avisos de empadronarse, proporcionando todos los datos de
identificación, de llevar libros y registros, obtener ciertos permisos previamente
a la realfaación de detenninadas activi.dade , extender recibos y facturas, instalar medidores, etc.
Otros deberes son negativos, o prohibiciont&gt;.s, tales como no transportar determinados productos sin la guía respecti a, no fabricar productos in la previa
obtención de un permiso, etc. así como deberes de tolerar, tales como recibir
\Üsitas de inve tigación, y otros.
Por otro lado aparte de las numerosas facultades que las leyes reguladoras
de los impuestos conceden a las autoridades tributarias el Código Fiscal de
la Federación dispone que las autoridades fiscales, a fin de determinar la existencia del crédito fiscal, dar las base d su liquidación o fijarlo en cantidad
liquida, tienen fa ultades para:

I. Practicar visitas en el domicilío o dependencia de los sujetos pasivos de
los responsables solidarios o de los terceros para revisar sus libros, documentos
y correspondencia que tengan relación con las obligacio es fiscales.
II. Proceder a la verificación física clasificación, valuación y comprobación
de toda clase de bienes.
., En la resolución plenaria del 22 de julio de 1937, reiterada en las jurisprudencias
de 12 de mayo de 1941 y del 22 de agosto de 1962, el Tribunal Fiscal de la Federad6n
sostuvo que "La declaraci6n del contribuyente hecha dentro de los planos y de las
formas oficiniales se presume sincera, a.un cuando está sujeta al control de la administración".

pp. 23-24).

820

821

�.
.
responsables solidarios o terceros, datos e
III. Solicitar de su1etos
pasr os,
.
. .
.
. ad os con el cumplimiento de las clispos1c1ones fiscales.
informes re1ac1on
.
N Recabar de los funcionarios y empleados público~ y de los fedatarios,
·
d
sean con motivo de sus f unc10nes.
los informes y atos que po
.
los vehículos
V Verificar en tránsito o en los lugares de almacenalillento
.
l
.
, que deban ser amparados por documentación prevista en as
mercanc1as
0

leyes fiscales.

.
·
VI. Para emplear cualquiera de los siguie~tes ~eclios de aprerruo que JUZguen eficaces para hacer cumplir sus determmac1ones:
a) La multa desde $5.00 hasta $500.00.
b) El auxilio de la fuerza pública.
,.
1...-di
·
mandato
legitimo
de
e) La consignación respectiva por desouc encia a un
autoridad competente.
.

para denunciar al Ministerio Público
f
lar la
Federal la posible comisión de delitos fiscales, o en su caso, para ormu

VII. Allegarse las pruebas necesanas

querella respectiva.
.
.,
Debemos recordar que estas facultades quedan .confiadas a l~:screcion, en
. . . Y oportunidad, de las autondades contro oras.
cuanto a su e1erc100

C) PRUEBA
.
. d I hecho generador su atribución subjetiva, y los elementos
La exis~encia e , d 1 , d"to ~ l deben estar comprobados para que la
para medir la cuanba e ere i
.
d
. .
pago
"d d administrativa pueda dictar su resoluctón y pue a exigir su
.
auton a
d 1
di lega
.
t
de
determinación
son
admisibles
to
os
os
me
os
climi
1
En e proce
en °
·nf
d auto. l d umental la testimonial, la pericial los J ormes e
dde pruedba. roª· uloc es las ~n=ecciones y compulsas de libros y comprobannda es y e pa e ar '
~-r.
1
l
tes las presunciones ega es ete ·0 •1
.
el . ,
'
. , d l prueba ni en lo relativo a su ex us1on.
No existe una reglamentaaon e a 1 con~buyente allegar a la autoridad
•
b
es muy importante para e
.
m ero argo,
.
virtud de que el Tnbuna1
admini trativa todas las pruebas que le interesen, en

1:5

. . io es admisible como medio de proeba todo
afirma que: "En pnnc1lap
. convicción de la verdad Y de la
ºdó
ara
procurar
necesana
lo que aparece 1 neo P
.
)
1
"bilidad de los hechos por probar." ( op. cit., p. 24 Y ss. . . ,
.
. d 1
poSl
"Los medios de determinac1on a diferencia e os
BLUMBNSTErN, por su parte, que
._:,· d "urídico formal sino s6lo valor
•,
'
• "6 d
medios de P rueba procesales, no tienen un s1¡suu1ca o J •
ara dar una determinada onentacion a la conV1cC1 n e
informativo, o sea, sirven P
&lt;1-1 JíENSEL

Fiscal de Ja Federación, en caso que llegue a promover demanda de nulidad,
deberá apreciar la resolución impugnada tal como aparezca probada ante la
autoridad administrativa, a menos que ésta se haya negado a admitir pruebas
que se le ofrecieron, o que en el procedimiento administrativo no se le haya
de.do al actor oportunidad de ofrecer-las. (RTFF, Arts. 214 y 219).

En cuanto a la prueba confesional del contribuyente, ya hemos visto que la
declaración que presenta no tiene el carácter de una confesión extrajudicial.
Sin embargo, es evidente que la declaración puede adquirir el carácter de
confesión, en cuanto lo que afirma puede utilizarse en su contra. Tanto respecto al contenido de la decJaración, como en cuanto a los informes que
produzca y contestaciones que haga a los interrogatorios de la autoridad
administrativa, ale el juicio de Jaracb, quien afirma que "la prueba confesional así obtenida no es definitiva ni por sí sola deciso.r-ia, por cuanto en la
búsqueda de la verdad el propio fisco puede desestimar la confesión si ella
no se encuentra respaldada por otros elementos concordantes y el contribuyente, a su ve-L, puede rectificar su contestación erbal o escrita con el respaldo
de nuevos elementos de prueba contrarios a aquélla. En suma, como ya elije
acerca de la declaración jurada1 también con respecto a las declaraciones de
los contribuyentes o responsables en el procedimiento de determinación no rige
el principio de que la confesión releva al Í.IBCO de la prueba en cuanto a él
incumba"."2
Hensel afirma que en el procedimiento tributario no existe una "carga de
la prueba" en el sentido del derecho procesal civil, por lo que se trata de una
obligación de colaboración del deudor en ese procedimiento, pudiendo la
Administración "pretender" del deudor la producción de las pruebas que sean
necesarias para la determinación.
El Tribunal Fiscal de la Federación ha dejado establecido en tesis jurisprudencial del 22 de agosto de 1962 que "para el Derecho Tributario rige el
principio general del derecho común, según el cual, quien pretende la existencia de una relación u obligación tributarias., debe probarlos; si bien existen
a favor del Fisco, en los ordenamientos jurídicos tributarios positivos, abundantísimas presunciones legales, mayormente relativas que absolutas, que ali1a autoridad administrativa. Sólo en un sucesivo procedimiento contencioso asumen el
carácter de medios de prueba. Sin embargo, si en Jas leyes tributarias se habla de medios de prueba, de carga de la prueba, o de producción de la prueba, en el procedimiento administrativo, esto tiene siempre sólo el significado antes afirmado, y no se
puede hablar aquí de un verdadero y propio procedimiento de instrucción probatoria."
( op. cit., pp. 381 y 403).
.. JARACB,

Curso, p. 420.

�gel'an la carga de la prueba pero que de ninguna manera constituyen una
relevación, ni una inversión de la misma".
Teniendo a la vista un caso derivado de la aplicación de la Ley Federal
del Impuesto sobre Ingresos Mercantiles, pero cuyo criterio
válido para
cualquier otro en que haya omisión de declaración (salvo que la ley otor e
facultades para determinar estimativa o presuncionalroente los elementos del
betho imponible), el Tribunal Fiscal de la Feder-ación ha sostenido el criterio
de que euando existe omisión de la declaración, ''la autoridad deberá determinar los ingresos gravables reahnente percibidos (es decir, deberá determinar
en forma cierta la existencia del hecho generador y su cuan tía) apoyándose
para ello en los libros del contribuyente y en la docwnentación conexa (o
en los demás elementos probatorios que pueda allegarse, agregamos nosotros) ,
esto es, en los medios directos.para determinar de manera exacta, hasta donde
sea posible los ingresos del ausante ( es decir: el hecho generador del impuesto) y no determinarlos arbitraria o caprichosamente estando facultada
para solicitar cuantos elementos considere idóneos al efecto, en ejercicio de
las atribuciones de que está dotada legítimamente".
Asimismo, en la misma resolución jurisprudencia! citada, así como n otras
sentencias e] Tribunal Fiscal de la Federación ha sustentado el criterio de que
''la presunción legal de validez del acto administralivo y del h-ibutario no
tiene por efecto relevar a la administración pública, en todo caso de la
carga de la prueba, ino simplemente aligerarla de ésta, en cuanto que en
lugar de probar dicha adminjstración pública íntegramente los presupuestos
del tributo, debe probar, exclusivamente, los indicios en los casos en que
obre a su favor una presunción jurídica relativa o absoluta. . . (y que) ...
esta presunción no está relacionada directamente con el problema de la carga
de la prueba ni es válida solamente en el proceso puesto que hay presun iones legales que operan fuera del mismo, aunque pueden producir efectos en
él, omo ualquiera norma substan ial · orno la pre un ·ón de legitimidad
tiende simplemente a facilitar la prueba y no a invertir la carga de la misma
ya que en lugar de probar la existencia de todos lo requisitos necesarios para
la legitimidad, es suficiente la prueba de la existencia de algw10 de ellos
so1amente, tal y como expresa el artículo 192 del ódigo Federal de Procedimientos Civiles, según el cual " ... la parte que alegue una presunción debe
probar los supuestos de la misma in que le incumba la prueba de su
contenido".
Hensel Cormula el siguiente principio: La bases de la imposición deban
ser probadas por la autoridad tributaria; por el contrario, los presupuestos
824

de m1a disminución, de una exención
d
.
.,
típico, debe ser probado por el obligado~4He una devoluc10n de impuestos, lo
ha~s::.:na::i~'c:º;ddicho prin~pio el Tribunal Fiscal de la Federadón
deberá hacersqe una . ot~ d~esbmen los datos contenidos en la deelaración
mves 1gacion po l
·d d
,
comprendido el requerimiento que :ebaa hauton ªa1' dentro de la cual queda
.,
acerse
ausante para 1
tac100
de los libros de contabilida d Y d ocumentacion
. , comp b t · a presen.
diente, pues de no llenarse tal soIemm'dad se mcurr1ra
.
. , ro a ona · correspon¡ •,
procedimiento en perjuicio del interesad
,
en una_ vio ac10n de
en resolución plenaria de 22 de . ulio do~ Tan cr ~~ que este Tnbunal Fiscal,
1937, fiJo que "]a declaraci6n del
contribuyente hecha deiltro d 1 1 1
e os p azos en Jas f
f' · 1
0
:~~r~;/1; lo que consideró que debe estar en :7n: : : 1: :u::lci:~~=

anunciada po~~\!~ ~ru~a,. poi, lo _que de co~onnidad con la doctrina
"La afirm . , d
is a. ano Pughese se llego a la conclusión de que.
ac1on e que la carga de I
b
. .
.
tribuyente no debe llevar a la e
~:ue a reca: pnnc1~almente en el con. ta d
.
onc u mn, que sena excesiva desde todos lo
p untos d e VIS
,
e que nmguna ca
d 1
.
financiera. Por el contrario h
rga_ e a ~1:°eba mcumbe a la autoridad
.,
, .
, emos terudo ocas1on de rep tir que la A,l_,_.
trac1on está siempre obli d
d .
.
WJw1ISsobre los cuales se ha fu::a:o ªs!:c;c; en JUic~o _l~s elementos probatorios
.
e constatac1on de los hechos generad ores del ere'd"1to fiscal
•y
d ..
obren ca richosarn
~ues no e a m1S1.blc que los organismos financieros
ción F p .
ente y s10 ~poyo de ningún elemento serio. La Administramanc1er-a,
tanto, tiene a su cargo 1a obligación de demostrar
el acto de constatac10n ha sido dictado leo-ítimamente d
.
que
elementos reco "dos
di
. . 0 .,
e conforrmdad con los
.
gi
por cha Admmistracion Financiera en la f
nda por 1a Ley". (RTFF os. 286-288 pp. 39-40).
orma reque-

t

Pº:,

Con mayor razon
' 1e toca a la autoridad tributaria probar los hechos que
representan
pruebas
.
. de la obligación tributaria de su
. .,
. . direetas de 1a eXIStenc1a
=~1b~ io~u~~euva y de _s~ cuantía, cuando el contribuyente no haya ;resen«º ec . ac,on y se verifique la determinación de oficio.
La eXIStencia de esta carga de la rueba ara
.
,
.
las facultades de investigación qu/la d p. . el I_~ o esta confirmada por
•
a rmn1Strac1on posee
Al ·
t:te_mpo, _la carga de la pmeba de la administración se halla ~~iad rmsmo
exi tencia de deberes formales ue la le l
.
a por Ja
generales y hasta Jas , rd
q . 1 y a reglamentación las disposiciones
contrib
o enes part:t.cu ares de la autoridad imponen tanto a
uyentes como a responsables y terceros E
.
rante la prueba de la
.d d d
d · ~, res~en, lllCumbe al declaautori
.
.
veraci a
e su eclarac1on Jurada e incumbe (a la
dad tnbutana) la demostración de la inexactitud de las declarac1ones
.
e..t

liENSEL,

op. cit., pp, 245-246.

825

�. impugnan los element:os probatorio o constatan
juradas, si los funcionanos

.

' d J t " 43

la inexistencia e es os ·
d • tas están de acuerdo
1 valorización de las pruebas, 1os trata lS
Respecto a~stración tributaria tiene facultad de valorar las pruebas y
en que la A
ech M .cano porque aun cuando falta una
, d b
.derarse en el Der o eXJ
,
li
as1 e e cons1
, .
dminis' ti O debe suponen;e, por ap .
. .,
li ble en el ambito a
tra v '
dis
dis~s1cion ~~ ca l artículo 221 del Código Fiscal de la Federación que
cacmn analogic~ de
.
al valorizar las pruebas, puede no sujeta.JSe a las
pone que el Tnbunal Fiscal, ·
edimi t Civiles cuando por el
disposiciones del Código Federal de Proc
~nos formadas el Tribunal
d
de las presunciones
,
di
b
enlace de las prue as ren as Y
· d I liti ·o
.
. . , distinta acerca de los hechos matena e
gi .
adqmera
con 1cc10n

D) AuomNCIA
. .
. ción como cualquier procedimiento adrniEl procedinuent~ de determma alid d de los procedimientos judiciales
.
.
eqwere de las forro
a es
di .
n1strat1vo, no r
. . al
teria de garantía de au _enc1a.
I rtículo 14 Constituc1on en ma
di
para acatar e ~
. .
de la arantía de audiencia en los proce Desde luego existe cwnplimiento 1
. 'g d l contribuyente. Cuando se trata
.
· ·clan con la dec aracion e
•
m 1entos que se JIU
•
•
d
f" .
de revisión, es necesano
di . t de deternunac16n e o ic10, 0
de un proce Ollen o .
'd
de rendir las pruebas que le conque tenga la oporturudad de ser Ol! o y
vengan.
d J ti ·a ha sostem'do que "la i'dea de la Constitución
La Suprema Corte e us c1
.
1
t n'dades y que llegueJ a privar
d' . to que 51gan as au o
es que en lodo proce 1IIDen_
antes de la privación la posibilide sus derechos a un ~~r_ncular; s:~:::r las defensas adecuadas" y que "la
dad de ser oído Yla poSibilidad d P
.
,
·
l existencia en
,d
cido no puede referirse s100 a a
connotación de ser ~1 .º y ven ·at
1 ue se dé audiencia al interesado y
la ley de un procedimiento espec1 ' en e q E
V T
V'V'7T p 4156
. sus prueb as,, . (S .J.F ., poca
omo ~ , ·
oportunidad de rendir
y Tomo LII, p. 2251).

E) REsoLuctÓN

. 'n que se conoce como acto
. •
el ye con una reso1uC10
El procedrrruento con u , .
b e.uro lir con los siguientes requisitos:
de determinación. Para ser válido, de e
p
a) Competencia
uien la ley le otorgue competencia por
Debe emanar de la autoridad a q
a

826

JARA.CH,

Curso, pp. 418 Y 419.

razón de los funcionarios que en él intervengan, de la materia y del lugar.
La incompetencia es causa de anulación del procedimiento de acuerdo con el
inciso a) del artículo 228 del Código Fiscal de la Federación.
b) Contenido 'Y Fundamento
Jarach escribe que el acto de determinación debe contener 'el pronunciamiento de la administración acerca de la existencia de la obligación impositiva, de la persona obligada como contribuyente o como responsable, en su
caso, la base de medida correspondiente a dicha obligación y finalmente el
monto de ésta, con indicación precisa de las normas jurídicas aplicables en
el caso concreto, y en general, culmina con la intimación de pago de la obligación detemünada o de la parte de ella que anteriormente había quedado
incumplida".~

El Tribunal Fiscal de la Federación ha sostenido que "las autoridades
fi cales tienen la obligación de rectificar en favor de los contribuyentes aquellas
declaraciones de las cuales resuJte que éstos por omisión o pot ignorancia
de la Ley, han dejado de tener en cuenta deducciones o exenciones que les
correspondiesen, según ha sustentado el tratadista Mario Pugliese. La administración no debe liquidar el impuesto según las afirmaciones del causante,
sino de acuerdo con la realidad de las cosas tal como pueda conocerla y apreciarla, puesto que la Ley Tributaria no identifica dichas aseveraciones con la
verdad que la administración debe buscar para que se justifique la apficación
del derecho objetivo, implicando tan sólo elementos de convencimiento que
no substituyan al convencimiento del Juez como la confesión". (RTFF, no. 12,
pp. 5817 y 5818).
Particular importancia tiene el requisito de fundamentación o motivación
que deriva del artícuJo 16 constitucional. Al respecto el Tribunal Fiscal de la
Federación ha sostenido que "dentro de nuestro sistema juridico de supremacía constitucional, la aut:oridad está obligada en los términos del artículo
16 a fundar y motivar toda resolución que afecte los derechos de los particulares; esto es, citar la norma jurldica correspondiente e invocar las circunstancias de hecho que determinen su aplicabilidad, estable iendo su fundamento racional, jurídico y lógico ; tal obligación es indeclinable, aun cuando
no figure en la ley secundaria tributaria que sea aplicable al caso concreto
(Resolución Junio 18 de 1968. Juicio 264/68. RTFF año XXXII, ns. 376378, p. 254).
También ha resuelto el Tribunal Fiscal de la Federación que 'deben darse
.. JARACH,

Curso, 2a. Edic., p. 422.

�{ nna exacta los motivos y fundamentos ( de las
a conocer a los causantes en o
d b"da su
.
)
pues
de
otra
suerte
no podrían ejercitar en forma e _1 ••
1
reso uc1ones
.
.
tía de administración de 1ust1c1a
derecho de defensa, no siendo eficaz la gaJ&lt;all
.
1 p· l" (RTFF no
que p~~e:dió

es:~~=~:

q~~

c!:::a:l l~~:asT;::am:::s ·legí~os'
~,
18
2304) "ya que si no lo hace as1, se deja
la determinen · (RTFF no.
' p.
.,
1 0 conocer éste
al causante en completo estado de indefellSlon'. ,puesto que a : im osibilitado
las razones y fundamentos legales de la resólucmn, se encuentr
p
'da su demanda". (RTFF, no. 286-288, pp.
para plantear en f orma d eb1

13, p.

y,;

17t17f~~ de un fundamento 1egal en la resolucióu, la viol~c,ión de la disp;-

. .,ª ap,:cada o el no haberse aplicado la disposición debida, son causa el
s1oon
J.,l
,
•
•,
caso por e
anulación del procedimiento O -~el act~ d~ d:p::ª::°:ci:: :; del 'artículo
Tribunal Fiscal de la Federac1on, segun o
228 del Código Fiscal de la Federación.
e) Formas extrínsecas
la f rmalidades del acto de liquidación, las diversas leyes triEn cuanto a s O
•
eneral podernos decir que
butal'ias establecen las uusmas pero, de man.e ra g .
'
l
.t . b) úben contener : a) ombre de la autoridad u orgarusmo q_ue o em1 ~,
. .
de
d
d
fecha del oficio liquidación fonnulano, reso!uc1on, etc.'
mero e or en Y
' .
• •
d 1 édito · cl)
'.
) ombre y domicilio del sujeto a qwen deba exigirse el pago e cr
e
'd'
do los elemento legales de su ongen
Concepto e imp01ie del re ito, expresan
1 'dit
eJO· oible
. ) Fecha en que e ere o sea
o·
'
período que comprende, en su caso' e:
o. f) El
ycuando de acuerdo con las leyes aplicables haya un plazo p~a el pag '
1·
~ 1 d
el porc1ento o tasa ap 1cómputo de recargos cuando se causen,_ sen~ an o 1
·t
A veces debe
cable; g) Firma del funcionario o func1onanos que a em1 an.
t en formularios especiales.
b
conLs ar .. ,
m·cumplimiento de las formalidades que legalmente de a
a omJS1on o
.
.,
·l
na
. 1
1 o'o'n o el procedimiento de detemnnac10n, constl uye u
revestir a reso u
·
al F' 1 d 1
.
''nen el 1·uicio de anulación ante el Tnbun
1sca e a
causa d e 11Ilpugnac10
. . b)
Federación. (Código Fiscal de la Federación Art. 228, mc1s0
.
d)

Notificaci6n del Acto Liquidatorio

Como paso siguiente, la autoridad que dictó el acto de liquidación de~
notificarlo al deudor. El Código Fiscal establece (Arts. 98 y 99)' en que
formas deben hacerse las notificaciones:
I. Personalmente.

828

II. Mediante oficio entregado por mensajero o por cor-reo certificado con
acuse de recibo.

III. Por edictos, únicamente en caso de que la persona a quien deba notificarse haya desaparecido, se ignore su domicilio o se encuentre en el extranjero
sin Iiaber dejado representante legal ac.-reditado ante las autoridades fiscales.
Los acuerdos que contengan actos distintos a los citatorios, emplazamientos, solicitudes de informes y las de acuerdos administrativos que puedan ser
recurridos, pueden hacerse por oficio o telegrama.

F)

llUIBVOCABILIDAD DEL ACTO DE DETERMINACIÓN

Dictada y notificada la liquidación, ésta no puede modificarse en perjuicio
del contribuyente, por aplicación del principio de derecho administrativo conocido como de "la frrevocabilidad de las resoluciones administrativas" que ha
encontrado consagración en el artículo 94 del vigente Código Fiscal de la
Federación. De haberse incurrido por la autoridad en alguna causa de ilegalidad en perjuicio de la Administración, deberá solicitarse la anulación de la
Uguidación ante el Tribunal Fiscal de la Federación, por virtud de lo dispuesto en el citado precepto. En principio tampoco puede modificarse la
resolución en forma favorable al particular como lo determinó la jurisprudencia del Tribunal Fiscal de la Federación y lo acogió el nuevo Código Fiscal en
su artículo 94. Sin embargo, la Ley del Impuesto sobre la Renta ha dispuesto
(Art. 14, fracción VJ}, que la Secret.aría de Hacienda, mienti;as no se hubiere
pronunciado sentencia definitiva en procedimiento de carácter fi cal podrá, a
solicitud del interesado modificar o revocar las rt&gt;,.soluciones favorables que
hubiere dictado respecto a un causante, para lo cual tendrá facultad de recibir
nuevas pruebas o mandar recabar o practicar la.~ que considere pertinente ; y
la Secretaría tendrá las mismas facultad cuando dichas decisiones administrativas desfavorables hubieren sido dictadas en contravención a las disposiciones aplicables. La mencionada dispo ición aclara que la instancia del contribuyente no constituye "recurso administrativo" r pecto de las resoluciones de
referencia.

G)

EFECTOS

Por cuanto a las relaciones entre el sujeto activo y el sujeto pasivo de la
relación tributaria, pueden señalarse los siguientes efectos del acto de determinación.
a) Hace exigible el verédito fiscal.

829

��ingreso glogal de las empresas uando en el último ejercicio ~iscal hubieren
declarado ingresos brutos inferiores a 500,000 pesos, salvo ~ue dichos causant~
presenten los libros de contabilidad y comprobantes requendos por la ley. (Art.
32, v). Por otra parte, se reformó también el Art. 82 de la ~ey Feder~ del
Impuesto sobre Ingresos Mercantiles para q~e la Se~reta1?a de Hacienda
detennine las obligaciones tributarias de los su3etos de dicho unpuesto cuando
se encuentren dentro del mismo límite de ingresos brutos.
En la Exposición de Motivos enviada por el Ejecutivo al órgano Legislativo
se expresaba que "Mención µor separado m rece la reforma que s-e proJ?°ne
respecto de la determinación del impuesto a las ~mp~esa de escasa capacida~
económica, pues habiendo demostrado la expsnenoa gu~ no están e~ po_s1bilidad de llevar llna ontabilidad que dé base para cumplir con los _obligac10formales nue la Ley impone a los causantes mayores es necesario otorgar
nes
'1
•
•
.
t 1
facultades a la autoridad administrativa para determinar estunalivamen e e
impuesto sobre la renta de dichos causantes.
- ~p resas
"Para llo se reforman los artículos 32 y 36. Como 1as pequena!
por regla general también cau an el impuesto sobre ingresos mercantiles.' ~
necesario, y así se propone en esta :iniciativa, que se otorguen facultades surulares en la ley relativa que las propue tas para la ley_ del . Impuesto so~re la
Renta, en el sentido de que se puedan determinar estunallvamente lo~ ~gresos para aquel gravamen, Con esta reforma se elimina de la le~ ~a pos1b~dad
de celebrar convenios c011 los causantes, de acuerdo con la política seguida a

.
,.. " ·18
este respecto en los u, 1nmos
anos.
.
Entendemos que los llamados "convenios" antes aludidos son lo~ que tienen
por objeto la determinación de créditos tributarios concretos. Sm embargo
no podemos dejar de observar que en e_l artí~ulo _1~, de la ~e; de Ingresos de
l Federación para el año de 1971 (y esta disposic1on contmua otras que traa
dicionalmente
han venido apareciendo en leyes anteriores) se disp one que " e
ratifican los acuerdos e."&lt;pedidos en el Ramo de Hacienda, por los q~e se hayan
dejado en suspenso total o parcialmente el cobro de gravám n~ e 1gualm,e1~te
y Cred1to
se r atifican las resoluciones dictadas por la Secretaría de Hactenda
.
¡
Público sobre la causación de tales gravámenes", lo que ~eJa entreve~ que a
·gen de las disposiciones legales pueden haberse celebrado.,convemos
entre
mai
d
,
Ja administración y algunos contribuyentes ' sobre la causac~on e gravarnenes", los cuales, de existir, tendrían la natllraleza de convenios o concordatos
para la determinación de créditos tributarios.
.
__
Por otra parte, la 'ley que stablece, reforma y adiciona las d1spos1c1ones
relativas a diversos impuestos", que entró en vigor el lo. de enero de 1971
48

832

Revista de Investigación Fiscal, Enero de 1968, número 25.

en ,s~ artí~I~ 3o., dispone que «se autoriza a la Secretaría de Hacienda y
Credito Público; a efecto de que en el ejercicio de 1971, mediante reglas generales. establezca bases para determinar el ingreso gravable en relación con el
impuesto sobre la renta en los siguientes casos: I. Agricultura, ganadería y
pesca. II. Permisionarios de autotransportes de carga y pasajeros".
Ahora bien, si analizamos las que se encuentran en vigor para la ganadería
Yla avicultum, que constan en el oficio 322-1005 del 17 de enero de 1961
de la Dirección General de Impuestos a Causantes Menores, nos encontramo:
con las siguientes características:
a) Las bases de tributación fueron expedidas por la Secretaría de Hacienda
a solicitud de los directivos de la Confederación Nacional Ganadera y el documento en que constan fue suscrito no sólo por el Administrador General
de Impuestos al Ingreso y poz, el Director General de Impuestos a Causantes
Menores, en representación de la Administración, sino que también fue suscrito por los más importantes funcionarios de la Confederación acíonal
Ganadera, como son su Presidente, el Secretario y Coordinador de la Comisión
de Asuntos Fiscales, el Presidente de la Unión acional de Avicultores y los
titulares de la Comisión de Asuntos FiS'Cales en los ramos de Porcicultura
Productores de Leche, Ovicaprinos y Ganado de Lidia, lo que visiblemente'
da la idea de que el acto en cuestión es un convenio o concordato, y no un
acto unilateral de la Administración. Además, es sabido que la determinación
de las bases de tributación fueron el resultado de una serie de negociaciones
entre la Administración tributaria y la mencionada Confederación acional
Ganadera con objeto de conciliar los intereses de los contribuyentes y la Administración y para proceder en una forma equitativa a la evaluación de dichas bases.
b) Los propósitos que guiaron para la fijación de las bases, según se hace
constar en el documento, fueron los de dar a dichos contribuyentes en los
impuestos sobre la renta y sobre erogaciones por rem1meración al trabajo
personal "un tratamiento especial de tributación" que 1es permita a dichos
contribuyentes "en forma: fácil y accesible el cumplimiento de sus obligaciones
fiscales", estando animada Ja Secretaría de Hacienda y Crédito Público del
propósito "de acceder a las peticiones ÍOt'llluladas por los ganaderos, cuando
éstas van encaminadas a] mejor pago de sus impuestos, y sobre todo si se
beneficia a los más modestos a quienes se libera de gastos y trámites que muchas ve~es resultan superiores a los impuestos que tienen que cubrir''.
c) Dichas bases de tributación tienen carácter voluntario, o mejor dicho
optativo, ya que en el documento que se analiza se expresa que "los ganaderos
Y avicultores que consideren conveniente no sujetarse a lo dispuesto n este
oficio, quedan en absoluta libretad de no hacerlo y de cumplir en lo particular

833
H53

�con las obligaciones que les imponen las leyes fiscales, caso en el cual la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se reserva el derecho de revisar sus
declaraciones de Impuesto sobre la Renta en los términos de ley".
d) En las referidas bases de tributación se altem el régimen de la Ley del
Impuesto sobre la enta aplicable a los ganaderos y avicultores, en cuanto
se establecen bases y tarifas distintas, de carácter presuntivo, y se fijan formas
de pago diferentes, liber-ándose además a los que se adhieran a ellas del cumplimiento de algunos deberes formales en materia de libr-0s y de contabilidad.
De esas características resulta lógico obtener la conclusión de que las refe,..
ridas bases de tributación, tanto por su formulación, puesto que en realidad
han surgido de un acuerdo entre dicha Administración y una agrupación de
contribuyentes, como porque para su aplicaeión requieren la adhe ión voluntaria de cada uno de dichos contribuyentes, constituyen un verclader-0 convenio o concordato para la determinación de bases tributarias, quedando los
contribuyentes en la posición de determinar sus créditos fiscales on arreglo

el acuerdo
entre
·, y el contnbuyente,
.
.
. la Administraaon
que enunciábamos en
Págwas antenores.
13. Impugnación del Procedimiento y del Acto de Determi11ación
de Rectificación o de Revisión
'

Contra 1~ no tifi cac1ones
·
ilegalmente hechas establece el Código Fiscal de
1
a Federac1on procede I recurso administrativo de milidad de n tu· .
(Arts 160 V 165)
.
.
o 1ca.c1ones
.
'
y
. Contra Jas V1olac1ones del procedimiento adrnlDIS
. . t u·
de determin acion,
·' tanto en su forma como en su fondo el Cóclig F. calra vo
0
15
blece e
,
·
'
esta~, on car~cte~ optatLvo, el recw-so administrativo de revocación (Art 160
f~-cc1on I)_, _e~ercrtable cuando se dicta el acto o reso1ución de dete~a~
c10n, o el JlllCfo de anulación ante el Tribunal Fiscal d 1 F d
.,
entrarnos .
b
e a e erac1on. o
' sm em argo, ~] estudio de dicho recurso y del juicio de anulación
por quedar fuera de la area que por el momento nos propusimos.

a dichas bases tributarias.
Este sistema de determinación de las bases de tributación en forma general
para grupos de contribuyentes tiene analogía con el sistema existente en la
legislación española llamado "convenios con agrupaciones de contribuyentes"
y en otra forma, "evaluaciones globales". Estos también tíenen carácter optativo, como las bases de tributación existentes en México, a que nos hemos
venido refiriendo.
Sáinz de Bujanda, en sus otas de Derecho Financiero (p. 345) llega a la
conclusión, después de haber analizado críticamente las teorías de otros tributaristas españoles, que las evaluaciones globales "constituyen negocios jurídicos bilaterales de Derecho Público".
osotros, con vista a las normas del Derecho Mexicano nos inclinamos a
considerar que las bases de tributación establecidas por 1a Secretaría de Hacienda y Créclito Público son actos administrativos unilaterales de la Administración, pero que, como para que resulten aplicables a cada contribuyente
''opte" por adherirse libremente a dicho régimen, prescindiendo de que se le
aplique la normativa legal general, y ello entraña un acto de voluntad del
contribuyente, debemos considerar que se produce un "concordato'' o convenio en lo que concierne al contribuyente que se adlúere al régimen de tributación, por lo que se determina en conformidad con el acto unilateral de la
Administración la base presunta de su obligación tributaria, y 'l posteriormente determina el crédito fiscal que está obligado a pagar.
Lo anterior viene a confirmar que en el Derecho Tributario Mexicano
continúa existiendo el sistema de determinación de la base imponible mediante
834

835

�adaptarse a esta nueva orientación en el ejercicio del poder. Los movimientos
libertarios adoptan dentro de su programas una postura de plena aceptación
para tales concepciones-.

EL SISTEMA DE LA "DIVISió DE PODERES" EN EL PANORAMA
DE SUS REALIZACIONES HISTORICOPOL1TICAS
Lm. JoRoE Mo

TEMAYOR SALAZAR

Universidad de Nuevo Le6n

2. La adecuacií,n de la teoría a la práctica
política. 3. Problemas de funcionamiento. 4. Sus proyecciones al futuro. 5. Su existencia y desarrollo en México.

Sumll1'io: l. Pr-ecedentes y pla.smaciones.

l.

PRECEDENTES y PLASMACIONES

LAs IDEAS POLÍTICAS de John Locke y de Montesquieu -plasmadas ~~ sus

b
f undamentales- producen una influencia decisiva en las condiciones
oras
, d
politicosociales de los pueblos. El poder omnímodo de las monarqu~ ~c~dentes, no responde ya a los anhelos y a las necesidades popula1:s._ El eJerc1c10
del poder se ha convertido en protesca carica~ de ~ -~utenbca ?otes~d
pública. El monarca se ha olvidado de su p~culiar :ondic~on -se1:71dor publico-. Obra en beneficio y provecho propio, no unportandole s1 con . ello
ofende la seguridad y los bienes sociales. Es evidente que ante tal reahd_ad
los sistemas de control político pregonados por Locke y por Montes_qw~u
adquieran popularidad y aceptación general. Locke s:ñ~a- la ;º~veruenc1a
de una distribución del poder en distintos órganos de eJerc1c10 publico. Montesquieu, en cambio, establece el clásico p~~pio de ~a ''.~visión de _los poderes", como medio apropiado a la regulac1on del e3ercic10 potestativo del
Estado.
Los sistemas institucionales creados por Locke y por Montesquieu, son avalados por una realidda politicosocial que los requiere necesaria Y urgentemente. El texto de sus obras se esparce poi' todos los Estados provocando la
consabida inquietud e intranquilidad. e avizora el inicio de una nu~va !onna
de dirección pública. Los dirigentes de los Estados ven la converuenc1a de

836

Por su esencial estructumc;ión el sistema de los tres poderes -proclamado
por Montesquieu- obtiene singular preeminencia sobre la creación institucional inglesa, ideada por John Locke. o obstante la obra del pensador
francés se fundamenta, en más de una vez, en la realidad política inglesa
y en la investigación del teórico británico.
Los peligros de usar indebidamente del poder se acrecientan -apunta Montesquieu- en 1a concentración que del mismo se haga. Es neecsario poi• tanto
"dividir el poder", distribuyéndolo en tres ejercicios vitales al E tado: el
legislativo, el ejecutivo y el judicial. Tres órganos se encargarán de expresarlo. En esta forma los distintos poderes se contrarrestan estableciendo con
ello el llamado sistema de los frenos y las balanzas.
Las repercusiones del mensaje impactaron sensiblemente la realidad política de los pueblos. "Desde su aparición, la teoría de Montesquieu tuvo una
resonancia considerable. Llegaba muy a propósito en un tiempo en que el
sistema de la monarquía absoluta había pasado de su apogeo en Francia y
estaba destinado a una destrucción próxima. Uno de los caracteres principales de la Constitución francesa de los últimos siglos antes de 1789 era, en
efecto&gt; la cone.entración de todos los atributos de la potestad estatal en la
persona del rey, que encamaba en sí ~odos los poderes o, por lo menos, del
cual emanaban todos los poderes. Por reacción contra este absolutismo, la
separación de los poderes estaba llamada a ser uno de los dogmas políticos
fundamentales de los hombres que prepararon y dirigieron la Revolución ...
Se verá más adelante la enorme influencia que este dogma ejerció sobre las
Gonstituciones de la época revolucionaria." 1
La postura de Montesquieu~ al señalar tres poderes, provoca confusión y
equívocos dada la indivisibilidad del poder. Una independencia tQtal en los
órganos encargados de las distintas potestades, paralizaría la vida del Estado.
La agrupación política requiere, fundamental y constantemente, de las relaciones entre las distintas expresiones del poder. Frente a la imposibilidad de
que existan diversos poderes en la sociedad-Estado, algunos autores han considerado que la misma obra de Montesquieu encierra en su texto una "división de funciones" y no una "división de poderes", como se expresa. En
todos los Estados, en donde el principio de los tres poderes ha si&lt;lo establecido,
se observa un poder, que se manifiesta jurídicamente a través de funciones
potestativas.
1 ÜARRÉ DB MALBERO, R ., Teoría General del Estado'', Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1948, p. 750.

837

�Como medio de control político la llamada "división del poder'' tiene gran
difusión y reconocimiento. Su consagración formal en decl~raci~n~, de derechos humanos y en constituciones políticas, revela su gran 1rrad!ac10n. ~odos
aquellos Estados que soportan el peso de un ejercic~o monárq':1c~ ~pres1vo e
incontrolado, encuentran en el sistema de 1'.fontesqrueu el med10 idoneo pai:a
solucionar su anormal situación. Los pueblos que luchan po~ Sl~ ~depend~n~ia
nacional -primordialmente los de América- ven en los pnnc1p1os del _teonco
francés los fundamentos necesarios para la creación de un E tado meJor dotado p~ alcanzar el orden y el bien social. &amp;tando las f~nciones del po~er
depositad~ en órganos diferentes y s:ñaladas. s~s respectl as co~p_etencias,
los titulares de dichos órganos no deberan extralurutarSe en sus espec~1c~ funciones. El poder se expresará, en todos y cada uno de sus aspectos, e~ma~~o
el riesuo de su inconveniente concentramiento. El abuso en la mamfcstac-1on
de la ;otestad pública e reducirá en forma notable Y real.
Tomando en consideración las realidades que configuran 1~ precedentes
del sistema comentado, son de destacarse las siguientes observaciones:
.
A) Las ideas de Locke y de Monlcsquieu, contenidas en us respectivas
obras.: Segundo tratado sobte el gobierno civil y El espíritu de las_ leyes, co~s.
·' poIínca Y oc1al
tituyen antecedentes singulares de nuestra actual s1tuaaon
en lo que respecta al funcionamiento del P~?er.
.
" . . .,
B) Por su propia y especial estructurac10~, e~ ~!Stema de_ la d1v1s10n de
ftmciones en el poder", innova el modo de eJerc1c10 pote tatlvo dentro de la
00~~~~

. .

C) Variadas son las causas -políticas, sociales e ideológicas- que _intervienen en la aparición y difusión de la teoría propuesta por Montesqmeu.
D ) Su influencia es en sumo grado palpable.
.
E) El sistema de la distribución del ejercicio potestahvo, represen~a una
pretensión y un medio de control sobre el poder público. Las comumdad~,
advirtiendo las bondades del mismo, lo instauran legalmente en sus respectivas realidades estatales. El proceso histórico de los pueblos, en su, maTCha
política es revelador del deseo popular por contar con un poder mas apto y
~~~-

.

F) Se plasma literalmente como "división de podere "; sm embargo se
trata de una "división de funciones".
Respecto de esto último, he hecho un llamado en el desarrollo del apar~do
para insistir en la imposibilidad de qu~ pued~ existir un poder en aptitud
de dividinie sin menoscabo de su esencial senado.
Las principales proyecciones que se originan en virtud ~e la teoría de !as
"tres funciones del poder", podemos encontrarlas en la realidad y en_ la ~ractica constitucional de los pueblos europeos Y americanos. Las conStituciones

políticas de los Estados plasman en sus contenidos la teoría que pretende la
plena expresión del poder, sin pérdida de la libertad socioindividual El orden
constitucional reconoe plenamente el principio de la "división funcional en
el poder estatal". Son muchos los casos que nos muestran objetivamente la
confirmación de lo anterior. Las declaraciones sobre derechos del hombre
establecen -también- expresamente el principio de las "funciones del poder", como medio apropiado para asegurar Ja permanencia de un orden social
y político necesario al desarrollo cabal del Estado.
La influencia de la "división de las funciones", como sistema de ordenación
potestativa, Se revela en una serie de documentos historicopolí.ticos localizados
concretamente en tiempo y lugar. A fines del siglo XVIII, tanto en América
como en Europa, surgen declaraciones sobre la teoría que Montesquieu ha
creado en Francia. Su reconocimiento es pleno. Su indeleble plasrnación,
dentro de las cartas constitucionales, es prueba indiscutible del aprecio e
impacto que genera.
En América, Ja Declaración de los Derechos del Hombre publicada en
Virginia en el afio de 17%, establece dentro de sus postulados el referente
a "la división de lo poderes".
La declaración de .independencia norteamericana, redactada por Thomas
J efferson y expedida en 1776, consagra concretamente el principio de
los tres poderes. Se atribuye a la creación francesa tal importancia, que muchas de las declaraciones americanas sobre derechos constitucionales, no conciben un Estado dentro de la ley, sin que exista de por medio el control que
proporciona la acción de las "tres funciones" en la manifestación del poder
soberano del Estado. A este respecto, la declaración de Massachusetts -dos
de maw,0 de mil setecientos ochenta- es sumamente reveladora. Nos dice
la declaración en su artículo trigésimo lo siguiente : "En el gobierno de este
Estado, el departamento legislativo no ejercerá jamás los poderes Ejecutivo
y Judicial o alguno de ello . EJ Ejecutivo no ejercerá jamás los poderes Legislativo y Judicial o alguno de ellos EJ Judicial no ejercerá jamás los poderes
Legislativo y Ejecutivo, o alguno de eUos· a fin de que sea un gobierno de
leyes y no de hombres." 2 El principio de legalidad es protegido por un sistema
adecuado de manifestación potestativa.
La de laración d Virginia -ya apuntada- puede considerarse como la
base fundamental de donde emerge y se u tenta el origen de la vida in titucional norteamericana. Sus efectos positivos se hacen patentes en el pensamiento revolucionario francés y en la declaración de "Droiti; de L'homme et
du citoyen" proclamada en Francia, trece años después.
s Citado por: SÁNCHEZ V1AMONTE, CARLOS, Los Derechos del Hombre en la Reuolución Francesa, Ed. Facultad de Derecho de la U.A.M., México 1956, pp. 68-69.

839
838

�Al triunfo de la Revolución Francesa, en mil setecientos ochenta y nueve,
la asamblea constituyente francesa redacta una "Declaración sobre los Derechos del Hombre y el Ciudadano." El objeto de ella es servir de precedente
a la Constitución francesa, supremo anhelo de un pueblo sojuzgado por un
cruel y despiadado absolutismo monárquico. En su artículo decimosexto, textualmente nos dice: "Toda sociedad en la cual la garantía de los derechos
no esté asegurada, ni determinada la separación de los poderes, carece de
constitución." 3 Dos son las exigencias que condicionan el nacimiento o existencia de la constitución: A) La consagración de los derechos individuales
y sociales que deben ser resguardados por el orden jurídico supremo. B) La
formalización de la "separación de los poderes" que debe ser real y funcional.
El constituyente francés ve en los principios de la teoría de Montesquieu, el
medio por el cual los der"trllos del hombre y el ciudadano euedan ser protegidos en su integridad y permanencia.
La "Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano" se produce una
vez concluidas las sesiones que ha realizado la asamblea nacional, con el
propósito de conocer y discutir los proyectos presentados. El veintisiete de
agosto de mil setecientos ochenta y nueve se expide la declaración. Su articulado que consta de diecisiete apartados lo encabeza la siguiente introducción:
"Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea Nacional,
considerando que la ignorancia el olvido o el menosprecio de los Derechos
del Hombre son las únicas causas de los males públicos y de la corrupción de
los gobiernos, han resuelto e:ll.'])Oner en una Declaración solemne los derechos
naturales, inalienables y sagrados del hombre, a fin de que esta Declaración
siempre presente para todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin
cesar sus derechos y deberes· a fin de que los actos del Poder Legislativo y
los del Ejecutivo puedan ser comparados a cada instante con el objeto de toda
in titución política y sean más respetados: y a fin de que las reclamaciones
de los ciudadanos, fundadas desde ahora en principios sencillos e indiscutibles,
tiendan siempre al mantenimiento de la Constitución y a la felicidad de todos.
"En consecuencia, la Asamblea acional reconoce y declara, en presencia
y bajo los auspicios del Ser Supremo los D erechos siguientes del hombre Y
el ciudadano: ... " • En el año de mil setecientos noventa y uno se redacta la
Constitución de Francia. En ella se plasma el istema de la triplicidad de funciones en el ejercicio de la actividad estatal.
En un interesante libro titulado: Los Derechos del Hombre en la Revolución Francesa, el tratadista Carlos Sánchez Viamonte, nos dice: "La Declaración de los Derechos del Hombre de Virginia de 1776 }' la Declaración de
• Ibid. , p. 59.
• SÁNCHEZ VIAMONTE, CARLOS,

840

op. át., pp. 57-58.

Independencia de los Estados Unidos de ese mismo año .. . abrieron el camino
de la transformación poütica, jurídica y social de la humanidad civilizada. De
los pueblos europeos, el primero en recorrer ese camino fue Francia, y llegó
más lejos que Jos Estados Unidos. Ya no se trataba de la emancipación de una
colonia respecto de su metrópoli, sino pura y exclu.sivamente de una revolución
interna que se proponía transformar, y que transformó todos los aspectos de
la vida política y social. . . " o debemos olvidar en ningún momento que Ja
Revolución Francesa. fue precedida por la emancipación norteamericana y que
esta última tuvo también un carácter profundamente revolucionario si bien
,
se puede senalar entre ambas una diferencia ,;;apital: La Revolu,ción Norteamericana fue creadora y constructiva; la Revolución Francesa fue destructora y creadora, al mismo tiempo." 5 Quiz4 la transcripción de las líneas
anteriores denoten -aparentemente- una desviación en el tema que se apunta
en este inciso. Es opornmo, pues, indicar el objeto de su inclusión en este
apartado. Estando contenido el principio de los "tres poderes', en ambas declaraciones, he creído necesario exponer, en forma breve e insinuativa la tras'
cendencia de ambos acontecimientos políticos, recordando que las proyecciones
universales de aquéllos, son también irradiaciones -del mismo tipo- que
logra la teoría de Montesquieu.

-

El ideal de Charles-Louis de Seéonclat, barón de Montesquieu, de dividir
las funciones deJ poder en tres ejercicios detallados y precisos, garantizando
con ello el orden y la libertad, queda plasmado y reconocido plenamente en
las declaraciones de derechos comentadas y en los textos constitucionales surgidos con posterioridad. Al convertirse el sistema teórico, en institución efectiva
Y operante, su influencia se hace mayor. En esta forma, el sistema de la "división de funciones en el poder del Estado" se proyecta hacia los ámbitos
politicosociaJes más diversos.

2.

LA ADECUACIÓN DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA POLÍLICA

Toda creación política se norma y se conduce po11 medio de sus esenciales
pos~ulados. Sin embargo, en más de una vez, sus contenidos sufren alguna
vanan te, merced a la realidad social que los acoge. La nueva idea o institución
se adapta en cierta forma a las condiciones generales de la comunidad, fraguadas en el obrar y ser de sus componentes. Se observa una adecuación de
lo teórico a 1o práctico.
El principio de la "división de los poderes" obtiene, dadas las condiciones
en que aparece, un amplio reconocimiento. El significado de su llamado y la
• lbíd., pp. 15-16.

841

�existencia de un ambiente politicosocial prop1c10 le permiten tal resultado.
o obstante, la creación política en que se presenta habrá de experimentar un
proceso de ajustamiento con la realidad. Los objetivos fundamenlales que
se persiguen no se podrían alcanzar siguiendo -rigurosa y textualmen~~medios O caminos propuestos que, concebidos en el campo de la especulac1on,
fueran ajenos a las condiciones reales de operatividad. Es necesario cuando
no indispensable, que se produzca una relación propia y objetiva entre la
realidad y la creación institucional.
Don José López Portillo y Pacheco en su obra: Génesis J' Teoría General
del Estado Moderno, expresa en forma clara y precisa la falta de adecuación
que exi te enlre el enunciado gramatical: 'Divi ión de poderes" y el contenido que en la realidad ampara dicho término. "La expresión División de
Poderes' es, sin duda, recia y sugestiva; pero desde el punto de vista de la
adecuación de los términos al sentido que se trata de expresar mmlta tan
imprecisa que por sí sola, sin explicar su histm;a, su -intención y la oportunidad en que deba aplicarse, ha introducido confusiones innecesarias que
empiezan a ser perceptibles, desde los días de fonte quieu.' 6
La mención -en la obra del pensador francés- de que existen poderes
diversos e independientes entre í, provoca una seria crítica. El poder del Estado es unidad en su existencia y en su jercicio. Es inconcebible que la autoridad pueda existir y operar fundada en una atomización del poder. Las
opiniones que enjuician tal posición son innumerables. Sin emba1·go, algunos
tratadistas -por jemplo Maurice Hauriou- han tratado de encontrar en los
textos de Montesquieu, motivos determinanles que induzcan a considerar la
''división de los poderes" como "división de funciones en el poder público''.
Las confusiones que provoca -en este aspecto- el sistema del escritor galo,
me llevan a formular las siguientes interrogantes: A) ¿ Existe división de poderes dentro del Estado? B) ¿Son los llamados poderes, funciones potestativas? C ) ¿ Es posible que operen las funciones del poder en absoluta separación?
A) Es impropio hablar de poderes pues ello supone la existencia de algo
que no puede originarse jamás. El poder se halla configurando esen?ialme~,te
al Estado. Este obra y se expresa por medio de órganos de manifestac1on
pública. La indivisibilidad del poder surge de su génesis y se revela pennane~t~.
El poder en el Estado dado su atributo de "dominación" excluye la pos1b1lidad de una pluralidad de poderes propiamente dichos, pues si la potestad
del Estado se dividiera en varios poderes yuxtapuestos e iguales, ninguno de
ellos podría po eer el carácter dominador, y por consiguiente, la potestad total,
• LÓPEZ PoRTILLO y PACBECO, Josi,

Ed. Botas, Mbc.ico, 1958, p. 784.

842

Génesis y Teorla General del Estado M oderno,

de Ja cual son elementos constitutivos y parciales, quedaría a su vez desprovista de dicho carácter.7
B) Montesquieu, en el libro once, capítulo seis, -de su obra El espíritu de
las leyes, indica la forma en que los llamados poderns deben de obrar dentro
de la agrupación política estatal. eñala una distribución de competencias a
cada uno de los poderes, asignándoles una función concreta y delimitada. El
fiel cumplimiento de tal tarea conduce a los unos y a lo otros a contrarrestarse muluamente, logrando con ello el equilibrio del poder. Como se ve los
denominados poderes se avocan a desempeñar un ejercicio potestativo en
cumplimiento de ciertas funciones que les han sido eñaladas de antemano.
El orden jurídico existente enmarca la atribuciones y competencias a los órganos funcionales de poder. Son pues, funciones de poder las que el órgano
estatal despliega y no poderes como se afinna frecuentemente. El pensador
francés ha creado, por así decirlo, una "división de funciones en el poder del
Estado" a la que luego ha denominado -impropiamente-- "división de poderes". Considerando lo anterior y conociendo la imposibilidad del poder para
escindirse, es concluyente el afirmar que los mal llamados poderes, sí son y
constituyen verdaderas funciones del poder soberano del E tado.
C) Una separación absoluta y abismal de las funciones del poder no es
posible. La expresión de la autoridad estatal requiere -necesariamente- la
relación onstante de las funciones potestativas. La existencia y ejercicio
de las mismas no debe circunscribirse en un ámbito dgido y monolítico. Ello
impedir.í a que la acción del Estado a través de sus funciones de poder, fuera
operante y eficaz. El objetivo primordial en la tarea del Estado, el bien público,
sufriría los efectos negativos de una disolución en la necesaria y esenrial
vinculación de las funciones de autoridad. Los órganos de poder deben de tener
dentro de su campo específico de atribuciones legales, la facilidad de proveer
lo necesario y conducente a fin de llevar a buen resultado su labor concreta y
determinada. Las {unciones del poder estatal no estan escindidas, todo lo
contrario, concurren a la realización de un esfuerzo común para lograr el
bienestar colectivo.
Las respuestas anteriores nos confirman que la división del poder es impo ible.
La unitariedad indisoluble del poder es inafectable e imperturbable. os muestran además -manifiestamente- la inexistencia de una separación total y
cierta entre ]as funciones del poder. Interpretar o representar con sentido
confuso los términos de Montesquieu es hacer irrealizable la comprensión seria
de su sistema. Es por tanto nesesaJ'Ío que la apTeciación del mismo se realice al
abrigo de una serena y juiciosa consideración. Esta actitud ha permitido que
el sistema plasme y desarrolle en la vida e histoTia de muchos pueblos y en el
' GARRÉ

DE MALBERG,

R.,

op. cit., p. 761.

843

�panorama de las instituciones políticas, en donde ocupa un lugar destacado.
Todos los intentos encaminados a establecer una separaci6n absoluta entre
los órganos manifestativos del poder han sufrido el más completo de los fracasos.
Los órganos expresivos de Ja potestad pública tienen, en su extensa variedad de
acciones, puntos de contacto y zonas de acercamiento e influencia en donde se
realizan diversos e importantes actos de poder. Suprimida esta relación y
confluencia potestativa, el ejercicio de la autoridad sería incapaz de realizar
con propiedad su tarea primordial de dirección pública.
Precisado el carácter indivisible del poder, es necesario hacer algunas aclaraciones respecto del sistema creado por Montesquieu.
La separación de poderes que propone el autor de 'Letras persas", obedece
más al deseo y a la necesidad de evitar concentramientos de facultades potestativas, que al propósito -irrealizable- de dividir la potestad oberana del
Estado. El sentido esencial de su obra está fundado en el píritu general de
las leyes que no puede ser otro sino el de la realización cabal de la justicia.
En la "división de los poderes" el espíritu de legalidad se nos presenta con rasgos
de plena objetividad. Cada "poder", mejor dicho, cada "función del poder",
ejercita y realiza su tarea cumpliendo indicaciones nonnativas que le son
anteriores. Ellas le señalan el campo preciso de atribuciones y competencias,
bajo el cual debe de obrar. El apego y el respeto a los dictados del derecho,
producen la manifestación legal y ordenada de la autoridad. La expresión
potestativa en tales condiciones favorece el desenvolvimietno armónico y coordinado del todo social.
La creación institucional del escritor galo -por su peculiar enfoqueintroduce cambios y modificaciones trascendentales en el modo de operar y
ejercitar la expresión autoritaria del Estado. Sin embargo, el sistema de lo · tres
poderes, no obstante su gran influencia, experimenta el efecto de condiciones
políticas y sociales que le hacen armoniza!' su estructuración teórica y sistemática
con la vida y realidad de las comunidades en las que e manifiesta. El pensamiento de Montesquieu es adaptado a las circunstancias. La concepción de
poderes independientes, en un equilibrio estático es algo que no funciona.
Por esto se substituye con un equilibrio dinámico, un equilibrio de colaboración,
implícito, aunque no expreso en el sistema del pensador francés.ª

3.

PROBLEMAS DE FUNCIONAMIENTO

La "división de funciones en el poder del Estado" permite que la manifestación legal de la autoridad se exprese en forma concreta, justa y determinada.
• LÓPl':Z PORTILLO Y PAcHEco, JosÉ,

844

op. cit., p. 786.

El concentramiento indebido del poder se desautoriza y se impide. El monopolio
de las funciones potestativas desaparece. La distribución de competencias, en
cada uno de los órganos del poder, asegura el desenvolvimiento ordenado
de la expresión autoritaria. La protección a la seguridad socioindividual aumenta en grado considerable. Los logros positivos que obtiene la teoría de las
"tres funciones" se originan en el sentido de su mensaje, que desar-rollan )os
pueblos para alcanzar un adecuado funcionamiento del poder.
El sistema operante de la "división de funciones en el poder" encara múltiples y diversos problemas. Su misión -como medio de control políticoes la de obtener un equilibrio permanente, justo y adecuado enfre las diversas
funciones del poder. El poder no debe concentran;e tampoco debe de existir
una extrema y rígida separación en las funciones del mismo, pues ello sería
el origen de lamentable anarquía. Las funciones, aunque distintas "Fundamentalmente se apoyan entre sí, pues constituyen los tres aspectos de una
misma acción, que es la del poder, y al servicio del mismo fin, que es el bien
del Estado y el bien público. Hay que decir más: las tres funciones son conexas
en su propia existencia plenamente. De esta suerte, 1a ley necesita del juez
y del gobierno para Jlegw a los hechos · el juez, a su vez, necesita cle la fuerza
gubernativa para sancionar sus decisiones· por fin, en el Estado legal el gobierno y el juez hallan en la ley la guía y el sustento de su acción." 0 Las
funciones del poder se nos muestran normadas y encauzadas por el principio
rector del derecho. La ley les señala en forma precisa y determinada sus ámbitos de conocimiento y atribuciones.·
No obstante su sujeción al derecho, las funciones de la autoridad plantean
en su exteriorización una gran diversidad de problemas reales y objetivos.
Mencionar taJes problemas e indagar sobre us orígenes y consecuencias, harían
extender el presente trabajo a tal grado, que el sentido y estructura del mismo
perdería en 1a unidad. o pudiendo, sin embargo, eludir su presencia y tratamiento, concretaré mi atención a considerar uno de los problemas que aprecio
como fundamental en el ejercicio constante del poder. Ese problema es el
que se suscita cuando algún órgano expresivo de poder influye decididamente
sobre otro, creando --con ello- un desequilibrio en el funcionamiento y
acción de Ja potestad pública.
Variadas son las causas que pueden motivar la presencia del inconveniente
fenómeno que se plantea. Una de las más comunes y periódicas, en la aparición de esta situación, obedece al inadecuado ejercicio o mal funcionamiento
de la expresión autoritaria a través del órgano que en un momento dado se
ve influido por otro. Los fundamentos que me mueven a decir lo anterior los
expresaré en linea$ subsiguientes, antes señalaré en brevísima fonna las fre• DABIN, JP.AN, Doctrina General del Estado, Ed. Jus, México, 1955, p. 268.

845

�cuentes consecuencias que trae aparejadas la infecunda realidad que se expone: A) Se crea un ambiente propicio al monopolio del poder. B) El ó~gano
avasallado pierde en pre tigio, orientación y sentido. C) La c-0mpetenc1a del
mi mo se limita en forma considerable. Su tarea se condiciona - en mucho-al órgano de influencia. D) El .interés legalmente protegido de la comunidad
se perturba ofende o lesiona.
Es necesario aclarar que estas influencias no son totales sino parciales no
de derecho sino d hecho. o son totales porque el órgano influenciado está
en todo momento en la aptitud o posibilidad de desfürarse de tal influjo por
medio de las vías y las solueiones apropiadas. unca pierde su capacidad de
ejercicio potestativo. Su especial estructura y u ámbito de competencias le
son expresamente protegidas por la ley. Es una situación de hecho y no de
derecho porque las normas legales no consagran -siendo congrue.ntes con
la teoría- disposiciones que vengan a perverlll' y degenerar el sentido esencial de la "división de funciones potestativas'.
Las ' funciones del poder" se manifiestan por medio de órganos creados p~
tal fin. Sus aspectos de fundamentación sentido t:J.uctural y campo d:
bueiones están establecidos por el orden normativo del derecho. El prtnc1p10
del "Jus:' conduce en actitud rectora, la tarea potestativa del Esta~~; U:11 &lt;:5tricto y consciente apego en las tareas que la ley señala, es condiaon mdis,.
pensable para realizar -en contenido pleno-- el propósito íundamental _de
toda expresión autoritaria. El equilibrio -justo y duradero--- en el funcionamiento del poder sólo se logra con la práctica diaria y constante de una
conducta obediente y respetoosa del dictado supremo de Ja norma.
Los titulares de los diversos órganos de p0der tienen la gran responsabilidad
y el invariable compromiso de desarrollar su acción y ejercicio por los ~~os
que la ley señala. Todo apartamiento en el cumplimiento de esa obliga~1on,
es revelador de incapacidad legal y viola ión normativa. Cuando la realidad
estatal nos muestra la influencia que un órgano ejerce sobre otro, es oportuno
-provecho O y con eniente- indagar i el órgano influenciado c~ple con
fidelidad los preceptos que el derecho le señala a su tarea. Con estncto ape~o
a Ja ley cada función orgánica debe fomentar su eficiencia y de arrollo a fin
de lograr la presencia de un poder cabal en sentido y realidad.
La primacía del derecho sobre la acción potestati a del Esta~o es eviden~e.
El orden jurídico regula la 'división de las funciones'', manteruendo su eXIStencia y continuidad. La vinculación entre acto de autoridad y nonn~ de derecho es imprescindible a todo buen ejercicio de poder. La superac1on de los
órganos --en sus más diversos aspectos- no puede estar de ~nculada ~e la
''Lex" programa y guia. Ella constituye una garantía de protecc1on y segundad,
He 're altado el valor y trascendencia del derecho considerando que en la

~°:-

846

lucha diaria por el mismo, la comunidad va super-ando las dificultades que
intermitentemente plantea lo social. Las funciones del poder resienten y exper.imentan, también, la presencia de fenómenos y problemas concretos y
particulares. Es por tanto indispensable que las mismas observen un estricto
acat.amiento al dereeho y a sus consecuencias. Realizando las medidas -conducentes, los titulares de los órganos del poder deben superar los obstáculos que
el medio les presenta, a fin de eumplir fundamental y esencialmente con Jas
normaciones generales que los preeeptos legales establecen.
En la ardua tarea por lograr -en integridad- su misión los órganos de
autoridad requieren nec ariamente de la: A) Debida y consciente preparación de us titulares. B) Abundante y completa información sobre los asuntos
de su competencia. C) Aptitud de utilfaar los medios técnicos apropiados para investigar y resolver prnblemas. D) Posesión de los recuroos iad.ispensahles
para actuar en provechosa amplitud. E) Conciencia de su cometido y estricto
apego al derecho.
Las relaciones entre las funciones del poder son convenientes y en ciertos
casos indispensables. o obstante, cada órgano de autoridad debe de incrementar al máximo la ejecución de su labor. Sólo así puede obtenerse un
constante y eficaz control sobre el poder. Cuando en la actividad del órgano
se descuida su programa de acción el riesgo de que otro órgano pueda influirle se haec -a cada instante- posible y cierto.
El justo desenvolvimiento del poder en el Estado es principio indis..utible
de progreso y mejoramiento politicosocial. El postulado de 1a "división de las
funciones" instaura un ej rcicio potestativo con notas de ingula1• di tinción:
separación funcional y ajustamiento a la ley. La acción autoritaria se distribuye con el propósito de evitar el monopolio y la arbitrariedad n la manifestación del poder público. La obligación de expresar una potestad mtegra y
precisa en significado, tiende a realizarse. Para la consecución de los objetivos
señalados, muchos son los problemas que se suscitan y resuelven. En la presencia y solución de los mismos, el pueblo posee especial y destacada intervención. Las condiciones sociales en la comunidad pueden propiciarlo evitarlos, o resolverlos. El pueblo, componente vital de toda agrupación política, es
factor decisivo en la detemiinación de las situaciones anteriores. Por los motivos expuestos, es requerimiento de primordial importancia, que el pueblo posea
una auténtica representación política en el Estado y que fomente además -en
perseverante acción- una sólida formación cívica entre sus componentes.
Los problemas de funcionamiento de Ja "divi ión de funciones potestativas"
son mu)' ariados y complejos. Tratado en forma general, el fugaz enfoque
que he hecho sobre: ''La influencia de un órgano autoritario sobre otro",
muestra su propia problematicidad y las relaciones cau ales que en un mo-

847

�mento dado involucra su existencia. El impropio y conflictivo panorama que
estos sucesos generan y las exigencias de solución que ~e~~an, hacen_ re~~erir en forma más intensa: A) La aplicación de las dispos1c1ones y pnnc1pros
.
d el derecho. B) El deseo ferviente y la actitud responsable
normat1vos
.,
, • ddel
resolver la anormal situación. C) La seria y debida preparac1on C1V1ca e

El sistema de la "división de funciones en el poder del Estado" emerge,
como se sabe, de una realidad socioestatal plenamente objetivada y tratada
en la historia de los acontecimientos politícosociales. Sirva su conocimiento
para establecep un criterio congruente y formal sobre el tema que se aborda en
este apartado : "Sus proyecciones al futuro."

pueblo.
manif
·, d
Las desviaciones que puedan gestarse u originarse en _la
esta~on e
las fwiciones autoritarias, deben corregirse con la pronutud que ~reqmere _el
esta- las
poder y la seguridad comunitaria, tomando. en cuenta -daro
. .
li.crrcunstancias particulares que muestre la realidad. Los_ acont~UIUentos po neosociales - favorables O no-- repercuten directa e mmed1atarnente sobre la
comunidad. El pueblo perceptor indiscutible de tales sucesos, propugn~ ~n
comportamiento siempre continu0- por la solu,ción de_ l?s pr-0blemas publi~s
y por el establecimiento de las condiciones mas propICias al logro del bien
común.

La creación de Mqntesquieu, dirigida a obtener un adecuado y justo ejercicio del poder, por medio de la división de funciones potestativas, alcanza
un sonado triunfo. Su influencia no se agota en la sociedad que le ve surgir,
sino que se expande a otras muchas comunidades distintas en el tiempo y en
el espacio. En la secuela de su existencia experimenta adaptaciones y problemas de contenido teórico y prá tico. Formulada en nuestro tiempo -en el
te:&gt;..1:o de las cartas constitucionales- plantea una gran interrogante: ¿ Cuáles
son sus posibilidades de proyección hacia el futuro?

4. Sus

PROYECCIONES AL FUTURO

Toda creación política produce, en mayor o menor escala, ~fectos de aceptación negación O proscripción en la sociedad civil. Su presenc1~ en el Es~do,
.;,...;ento, motiva actitudes y comportamientos sociales,
en e1 caso d e reconOCu,u
orientados a la realización de los postulados que establece. Cada uno de los
istemas creados a la renovación política y social, debe poseer un o~den de
· · · directrices y un
prmop1os
· programa específico de acción. La solvenaa
b l o no
·
·
·
p,rogramas
es
una
de
las
más
importantes
bases,
so
rel as que
d e prmc1p10s Y ,.
.
·
descansa el éxito o el fracaso de un sistema dado. En el pruner ~so, o prmcipio que formula surgen de una realidad social que les da sentido Y fundat El propósif to de los mismos es superar las condiciones desfavorables
men o.
,
•
¡ '6
tre 1a
·
ta la sociedad-Estado • Hay una esencia1 vmcu
que expenmen
. ao n en
creacion política y el ambiente sociohistórico que le da origen.
S
e que "EJ ser es una interpretación de la realidad". El mundo es un
1
e
~
•
• 1 De ahí que toda reación institucional --eomo
mundo mterpretat.Ivo
y socia
.
. .
. d d
. , humana-- emerJa
. de las condiciones que propicia una soc1e a
elaboracion
· · · que t ratan de provocar
localizada en espacio y tiempo. Los pnnop1os
., . un
.
dif' . ,
n la realidad establecen en su estructurac1on l111eacamb10 o mo icacion e
'
'd d
.
, 'tos fundamentales. El. , sentl
mientas proyectivos
al logro d e sus proposi
C o de

a·

:t

da uno de ellos posee diversos grado de consi ten ia y perduraCJ.on. ~an o
sistema se sustenta en argumentaciones endebles, n forma }' co~temdo, el
. deI mismo
.
se vuelve dudoso e ju ierto. Sucede todo lo contrario cuando
éx1to

se formula adecuadamente.

El impacto o proyección que ua sistema pueda tener hacía el futuro, depende esencialmente de los contenidos que consagre y de las concordancias que
Jos mismos tengan con Ja realidad social. El sistema de la "división de funciones", persiguiendo el logro de la libertad a través de una "distribución de
funciones potestativas'', obtiene reconocimiento y simpatía general. Controlar
al poder con el poder, evitando los excesos y ofensas que puedan cxternarse
en el ejercicio del mismo, es principal y fundamental principio. Los conceptos
directrices -libertad, seguridad, orden y justicia en la dirección públicaque establece, pueden apreciarse como válidos. Sin embargo, los significados
políticos y los medios que se adoptan para alcanzarlos varían en el tiempo
merced a las condiciones colectivas de una sociedad sien:{pre evolutiva y mutante. Muchas veces los supuestos de una teoría no pueden seguir siendo
válidos o al menos operantes debido a que las condiciones sociales que los produjeron cambian en forma absoluta y radical. En el caso de la creación f rancesa, puede apreciarse cómo su estructura se permea, para dar --con ello-sentido y realismo asu concepción. En el siguiente ejemplo es posible calificarlo:
La rigidez en los llamados poderes cede ante la flexibilidad de las funciones
potestativas.

Las posibilidades que pueda tener hacia el futuro Ja "división de funciones
potestativas", aunque desconocidas, la presupongo sujetas a serios obstáculos
y problemas. El mundo envolvente y complejo de nuestros días presagia en
gran medida Jo anterior. A pesar de ello y a pesar de que pudiera sobrevenir
un camibo en la estructura tradicional del i tema creo que el ciudadano
-en todo tiempo- propugnará por que el poder en el Estado no se monopolice
en favor de una dictadura ea de grupo, clase o raza. Luchará también, por
obtener justas y eficaces reaHzaciones en el ejercicio del poder. Las motiva-

849

�ciones de tal actitud -logro del bien común a través de un cabal y responsable
ejercicio potestativo-- permanecerán latentes en el ámbito hoy desconocido
del futuro. El adecuado y justo actuw de la potestad política del Estado será,
hoy como ayer y mañana como hoy, imperativo necesario para la paz, tranquilidad y armonía ~ial.

5. Su

EXISTENCIA Y DESARROLLO EN MÉXICO

El sistema propalado al mundo por Montesquieu, se plasma en nuestra
realidad política desde la época; colonial. La teoría de Montesquieu aparece
ante los pueblos americanos como emblema de libertad y mejoramiento popular. La Constitución Española de 1812, expedida el 18 de marzo en Cádiz,
consagra el principio. Las deliberaciones previas a la proclamación del texto
constitucional nos muestran el aprecio que se profesaba a1 sistema.
La trayectoria que ha seguido "La división de funciones en el poder del
Estado", podemos observarla en ]as principales cartas constitucionales que han
regido nuestra vida político ocia!. Ahl están entre otras: La Constitución de
Apatzingán de 1814, obra del Congreso Constituyente, convocado por José
María Morelo ; la primera Constitución Federal de los Estados Unidos foxieanos, del 4 de octubre de 1824; la segunda Constitución Federal de 1836,
llamada de "Las Siete Leyes Constitucionales''· la Constitución de 1857 y la
actual Constitución, promulgada en Querétaro, el día 5 de febrero de 1917.
Corresponden a etapas convulsivas y violentas de nuestra historia. Emergen de
los raivenes que la vida nacional ha plasmado en el pasado. Resalta en sus
textos, con destellos de preclara brillantez, el sis.tema de los llru:nados ''tres
pode s". El desarrollo político mexicano ha girado esencialmente sobre el núcleo que este istema e.stablece.
Las Constituciones de 1824, 1857 y 1917 estructuran -fundamental Y trascendentalmente- el de envolvimiento político y social de México. He anotado
en el texto de este apartado la Constitución de 1814, considerándola antecedente próximo de la de 1824; así como la de 1836, con el fin de destacar
-en esta última- su posición frente a la "división de funciones potestativas".
Sirva la consideración de las mismas para confirmar la vocación Y entrega
que México hace y ha hecho de esta teoría.
La Constitución de Apatzingán de 22 de o h1bre de 1814, representa un
generoso intento por dar al país un cuerpo de disposiciones fundamentales
que regularan con armonía su vida y desarrollo. Debido a las condiciones en que
aparece no tiene la influencia ni permanencia deseada por sus hacedores. En
ella se consa_,&lt;tran: La soberanía del pueblo; los derechos de igualdad, propiedad y libertad de los ciudadanos; la divi ión de lo poderes; y la elección po-

pular para el nomhramie_nto de lo!t funcionarios de la nación. La estructura
de poder que establece señala un caso único en Ja historia constitucional mexicana, al rear un ejecutivo pluripersonaL
La Ca::a Magna de 1824 modela la forma de gobierno ''De una República
Democratica Federal semejante a la de los Estados Unidos de Am' ·
El
p0 d L . l . l
enea.
er egis aovo o deposita en dos Cámaras: una que se renueva totalmente
cad~ dos años, de Díputa~os electos por electores, a razón et~ uno por 80,000
habitantes, o sea por meclio de elección indirecta• y otra Cámara, uya mitad
es la que se renueva solamente cada dos años la de Senadores, a razón de
dos
· mas
'
su1por cada Estado. El Presidente tiene el derecho a:l et'"
.,, pero sm
re_ ta~o que una _nueva discusión en el Congreso ( artículos 59 y 6.0) . El
E1ecuuvo se depos1ta
por
cuatro años en un m· divi·d uo, ,e1 Pres"d
.
.
1 ente~ cuyas
faltas suple un V1ce~residente. La elección de ambos la hacen las Legislaturas
de l~s Estados~ mediante la designación de dos candidatos por cada uno y el
envio de las l~tas "Tespectivas al Congreso, que computa los votos y en caso
d_e empate d~cide de la elección ( artículos 74, 75 y 79 a 95). El Poder Judia~l ~ deposita en una Suprema Corte, Tribunales de Circuito y Juzgados de
DJ.Stnto ( art. 123) ." 10
Constitución centralista de 1836 el hist0 ...,-.a·or J se' B
.
'
......
o
mvo
garte,
_'La co~plicada máquina gubernamental que crearon las Siete
Leyes, funciono traba JOsamante, con tropiezos en su mecanismo 1· n"°m
tu .,
,
.
= O V SU
ac. aaon
externa,
·
.,
. as1 nacional como internacional .. . En Ia police'fala orgamzae1011
centralista
de
las
Siete
Leves
había
ademas'
de
J
al
T
cl
-, · · ·
os usa es res
Po eres, un cuarto Supremo Poder Conservado"" • .11 Lanz D uret por otra
parte,
''La originalidad de esta Constituci·o'n cons·is 0·'o en' crear un
p d comenta:
.
,º. er especial Y Supremo, verdadero superpoder, Jlamado Conservador y pletonco de facultades y de autoridad. Podía el Poder Conservador excitado por
los otros Pod:res declarar la nulidad de las leyes, como los actos' del Ejecutivo
Y las sentenci~s de la Suprema Corte; declarar incapacitado física O moralamente al Presidente
. . . de 1a República '· obligar al IDIS. mo Pres1"dente a remov r
tocio su Mllllstcno suspender las sesiones del Co¾oreso y las audiencias de la
Suprema ~orte, Y dar o negar su sanción a las reformas que se propusieren
de estas Siete Leyes Constitucionales (ley 2a. art. llo.) ." 12
de la
u Respecto
d.
(
1

c::

" ~~ .~onstitución li~ral ,~el 5 de febrero de 185 7 formula el principio de la
ddiv1Sion de las . fwic10nes de manera clara y obJ.etiva · "Los tres pod eres f eerales se orgamzaron dentro de) más puro espíritu democrático: el Presidente

'

~ _LANz DuRET, MIGUEL, Derecho Constitucional Mexicano Ed Norgis, S. A.,
MeXJco, 1959, p. 6.
'
.
:

BRAVO UGAR.TE,

JosÉ, Historia de México, Ecl. Jus, México 1953 T. Ill, p. 185.

LANz DURBT, MiouEL,

op. cit., p. 71.

•

851

�los diputados y los ministros de la Suprema Cor-te de Justicia serían designados
por el pueblo, en elección indirecta; así se garantizaba no solamente la separación de los poderes legislativo y ejecutivo, sino además y principalmente
la independencia del poder judicial." 13
La carta constitucional vigente, expedida el 5 de febrero de 1917 en la ciudad de Querétaro, por el Congreso Constituyente ahí instalado, consagra en
su artículo 49 la "Divisrón de poderes" plenamente. Su texto se expresa en los
siguientes tén:ninos: "El Supremo Poder de la Federación se divide, para su
ejercicio, en Legislativo, Ejecutivo y Judicial. o podrán reunirse dos o más
de estos Poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un individuo, salvo el caso de facultades extraordinarias al Ejecutivo
-de la Unión conforme a lo dispuesto en al articulo 29. En ningún otro caso,
salvo lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 131, se otorgarán facultades extraordinarias para legislar." La Constitución, en el articulado subsiguiente, señala los requisitos, facultades obligaciones, competenc.ias y atributos que corresponden a los titulares de los órganos tripartitos del poder.
La •~ivisión de funciones en el poder del Estado" representa, en el devenir
de las constituciones políticas mexicanas, un punto de orientación potestativa
y un centro de gravitación politicosocial. Su existencia y expresión -en nuestra patria- no es extraña a los ob táculos e inconvenientes que todo dispositivo político debe superar. Sobre el impacto de problemas, exigencias y
justas aspiraciones en la praxis institucional, el sistema subsiste con su propia
y especial teleología.. Las referencias constitucionales planteadas permiten captar -nuevamente-- el lugar que tiene y ha tenido en nuestro desarrollo
político el principio de Jas tres funciones potestativas.

u DE LA CUEVA, MARio, La Constitución Política, Cap. XXXIV' de la obra: México
Cincuenta Años de Revolución, Ed. Fondo de Cultura Econ6mica, México, 1961, T.

111, p . 20.

852

TRASCE

·ENCIA CULTURAL DE LA IMPRENTA
TIPOGRÁFICA EN MÉXICO
Por

ANTONIO POMPA

v

PoMPA

Director de la Biblioteca Nacional
de Antropologia e Historia

EN EL PRINCIPiO era el verbo, mas el verbo sólo quedaba en el relato en la
tradición, en la memoria retentiva; después, en la voz de los jugla~, de
los relatores, quienes transmitían a las generaciones que les sucedían el motivo
de su relato; en la antigüedad remota, el verbo era representado en símbolo
rupestr~, en glif~ esculpido· más tarde en el papiro, en el papel de maguey,
sobre piel de an.unal, sobre lienzo; así llegaron los antiguos pobladores mesoamericantos al códice y a la pictografía.
Se dice que los chinos tuvieron imprenta utilizando piezas movibles de arcilla, mas sea de ello lo que hubiere sido, y que el hombre hubiese hecho
imprimir de varias maneras, con sello de cerámica, hecho xilografías u otros
procedimientos, la i-mprenta con tipos movibles que par,te de Juan Gutenberg
(c. 1400-1468) es la imprenta tipográfica que se convierte en el vehículo más
idóneo que ha tenido la Humanidad para la difusión de la Cultura.
Por ello bien está que tratemos de los primeros impresos con tipos movibles
en México, y cómo y cuándo aconteció, así como su distribución en el territorio
mexicano .
. Deb;~e prolongado se entabló en relación con los orígenes de la imprenta
l1pográf1ca en México, y diversas circunstancias y documento ayudaron a
pro~ongar la situación imprecisa que llevó a muchos estudiosos del tema a precom_~r hechos y fechas, que el proceso historiográfico de las fuentes ha logrado
clarificar un _tanto y :ugerir el establecimiento de dos períodos; uno hipotético
Y prepara.tono, del ano 1539 para atrás; y otro histórico y definiti o de esa
fecha en adelante.
'
La presencia en México-Tenocbtitlan del impresor Esteban Martín -recibido
como vecino de la ciudad de México el día 5 de septiembre de 1539 tras una

853

�permanencia anterior de cinco años, como se exigía por el Ayuntamiento- nos
da como su llegada de España el año 1534, que concuerda con el regreso a
México del obispo Zumárraga, después de las gestiones personales para la
introducción de la imprenta, como lo atestigua el Memorial (c. 1533) en que
hace constar la mucha necesidad y conveniencia de que hubiere en la ueva
España una imprenta y molino de papel añadiendo que se hallaban "personas
que holgarán de ir con que u Majestad haga alguna Merced con que puedan
sustentar el arte, vuestras, señorías y merced lo manden prover'' · todo ello
nos lleva a pensar en la posibilidad que hubo de imprimir, a lo que se agregan
textos de escritores como el del cronista Fray gustín Dávila y Padilla en su
Historia de la fundación y discurso de la Provincia de Santiago de México . .. ;
o lo asentado por Fray Alonso Femández en u Historia eclesiástica de nuestros tiempos ... o también Gil González Dávila en su Teatro eclesiástico de la
primitiva Iglesia de las Indias Occidentales . .. , quienes afirman haber sido editada la Escala Espiritual . .. de San Juan Cl'unaco, traducida por Fray Juan
de Estrada, o Fray Juan de la Magdalena O.P. aunque con discrepancia
mínima en fecha de edición de este que sugieren primer libro salido de las
prensas en la ciudad de México.
El hecho de que no se haya encontrado ejen¡plar de dicha Escala no es
causa suficiente para negar su existencia, dado que muchos otros libros que
se asegura fueron impresos en el siglo XVI se ha)lan en la misma circ1,m stancia.
Otros testimonios e pueden aducir romo el Memorial de Zumárraga de
6 de mayo de 1538 en que afinna que: "Poco se puede adelantar en Jo que
la únprenta por la carestía del papel, que ésta dificulta las muchas obras,
que acá están aparejadas y otras que habían de nuevo darse a la estampa,
pues que se carece de las más necesarias y de allí son pocas las que vienen."
Todo esto robu tece la ere ncia de .que antes de 1539 hubo imprenta en
México, quizás rudimentaria, quizás fruto del propio ingenio o bien grabando en madera para imprimir en papel de maguey, como lo sugiere el cate'cismo de Fray Jacobo de Testera. Todo ello, repetimos, no lleva a preconizar
un período hipotético y preparatorio.
El período propiamente histórico y definitivo da principio el día 12 de
junio de 1539 fecha en que fu finnado en el Protocolo del Escribano don
Alonso de la Barrera, en evilla, el contrato entre Juan Cronbergcr y Juan
Pablos - alemán el primero e italiano el segundo, ambos avecindados en Sevilla- para el traslado e instalación de la pcimera imprenta formal con tipos
movibles a la ciudad de México.
Los antecedentes del traslado e instalación de los en eres de la imprenta
hállanse en las gestiones que don Fray Juan de Zumárraga, pr-imer obispo de
M 'xico y don Antonio de Mendoza, primer virrey de ueva España hicieron

ante la Corona española, que lo demás queda consienado en los documentos
notariales de que dio fe don Alonso de la Barrera. Et'contrato entre el impresor Cronberger y el cajista Pablos; la entrega de ciento veinte mil maravedíes -cien mil destinados al costo de la prensa, tinta papel y otros aparejos,
Y el resto a sufragar el flete -y los pasajes de la mujer de Pablos Gerónima
Gutiérrez, de un oficial Gil Barbero y de un esclavo negro llam~do Pedro;
como el contrato entre Oronberger y Gil Barbero por servicios como prensista
este, último _P~r tres años---- también están bajo Ja fe del mismo notario, quien
el día 4 de Julio de 1540 autorizó el poder general que Cronbergcr dio a Pablos
para que le representara en México.

~3:8 cir u~tancias qu~ rodeaban los primeros

años del Estado español en
Mex1co: hac~an. necesario el establecimiento formal de la imprenta, lo que
se logro en JUJUO de 1539 al enviar el famoso impresor Juan Cronb rger al
lom?ardo Juan Pablos quien seguram nte llegó a la ciudad de México por
septiembre del mismo 1539, instalando el primer taller en la denominada Casa
de las Campanas, ahora esquina de las calles de la Moneda v Licenciado
Verdad.
í terminó esa crisis que tanto afectó seguramente a ·los evang lizador- ; ello e .pli a que D. Vasco de Qufroga enviara a Sevilla en J538 su
Doctrina en lengua de indios de Mechuacan para su impre ión y la bilingüe
en_ castellano y nahoatl atribuida .ª Fray Juan Ramírez, O,P., que corrió la
misma suerte.
El primer siglo de la imprenta en México, aportó aproximadamente ciento
ochenta obras, particularmente sobre Doctrina Cristiana, Lingüística Cancioneros, Lcgi !ación Filosofía, Teología, Crónica, Medicina Milicia Cronología, aútica, Botánica e Historia Natural en dos talleres de impre'nta: el de
la Casa de las Campanas de 1539 en adelante, y el que en J 594 fue instalado
en ~lateloko ex oficina de la viuda de Pedro Ocharte, a cargo de Camelio
Adnán César· allí fueron impreso la Gramática en mexicano del Padre Manuel Alvarez en 1594 y el Calendario Franciscano en 1597.
En el primer siglo de la imprenta en México figuran los impresore : Juan
Cro~berger-Juan Pablos (1539-1548) · Juan Pablos (1548-1560) · Antonio de
~moza (!559-1576) · Antonio Alvarcz (1563); Pedro Ocharte (1563-1592);
Pe~ro Balli (1574-1600) · Anto,uio Ricardo (1577--1579) quien pasó al Perú
imprimió en Lima, desde 1.584 hasta 1605· la viuda de Pedro Ocharte
(1594-159~) · Camelio _Adrián César (1597-1633); Melchor Ocharte (15971605) · _Lms Ocharte F1gueroa (1600-1601}; y Enrico Martínez (1599-1611).
auLa m~_d de _Mé~c~, sede de la primera imprenta en América, siguió con
ge manifiesta Imprnruendo y multiplicando talleres· de las ciento ochenta
Qbras en números redondos que produjo el siglo XVI (Cfr. Icazbalcela, Wagner Valton) se aumentan en el siglo XVII (Cfr. V. P. Andrade) y no se diga

855

�en el siglo XVIII (Cfr. N. León) y del siglo XIX hasta nuestros días, es
bastante difícil precisar.
La lucha armada por la emancipación ( 1810-1821) difundió y vulgarizó la
imprenta, pues casi todos los jefes insurgentes procuraban llevarla y al llevarse
a efecto la emancipación política de México, las principales ciudades pugnaron
por establecerla; para 1827 había treinta imprentas en el tervitorio nacional:
una en Chiapas; una en Chihuahua; una en Durango; una en Guanajuato·
cinco eh México· dos en Valladolid de Michoa.cán · una en Monterrey; dos
' .Puebla; una en Querétaro; una en San Luis Patosi; una en
en Oa."{3.ca; tres en
Sonora; una en Tabasco; una en Tamaulipas; dos en Veracruz-Jalapa; tres
en Jalisco; una en Yucatán; una en Zacatecas y una en San Agustín de las
Cuevas o Tl-alpan; en nuestros días, son innumerables.

Puebla está considerada como la segunda ciudad que tuvo imprenta en
territorio mexicano, pues se fija la fecha 1642 como la del año en que fue
establecida la primera, por el testimonio que da el Sumario de Indu,lgencias
y Perdones ... publicado por Pedro de Quiñones.
E-ste Quiñones por 1641-1642 tuvo a su cargo la imprenta que en la ciudad
de México fue de Bernardo Calderón, y de esa ciudad pasó a Puebla; esto
coincide con la segunda llegada del obispo Palafoz y Mendoza, quien tanto
empeño puso para el establecimiento de la imprenta en Puebla.
Más de una decena de nombres ilustres en la tipografía desfiJan de 1642
a 1700; y en el siglo XVIIJ los impresos poblanos se producen en gran cantidad, que awnenta en los siglos XIX y XX; publicaciones curiosas dan renombre a la tipograJía poblana como El T ejedor y su Compadre, periódico
de que se conocen siete números y que es considerado el primero, seguido de
Al T ejedor y su compadre; Clamores del T ejedor, y La Carreta, todos impresos en el año 1820.
En e] año 1821 fue publicada la correspondencia entre Agustín de Iturbide
y Vicente Guerrero durante los meses de enero y febrero de ese año, en que se
inició el intercambio epistolar que llevó al pacto para la independencia de
ueva España. Este importante folleto fue impreso en Puebla, en la Imprenta
Liberal. de Moreno Hermanos, donde también en 1821, fue impresa la obr-a
de Fray Bartolomé de las Casas acerca de la Destrucción de las Indias.
Más tarde, La Abeja Poblana de que se publicaron 62 números, de marzo a
octubre de 1841 y que tuvo una muy particular significación. En adelante,
la impr nta en Puebla ha sido de muy destacada significación hasta nuestros
días.

•
. Toca a la ciudad de _Oaxaea tener la tercera sede de. la imprenta, cuyo
rmpreso hasta hoy conocrdo como más antiguo, es un Sermón fúnebre pronunciado por el dominico Fr. Sebastián de Santander en 1720, en 1a imprenta
de doña Francisca Flores viuda de don Luis Ramirez de Aguilar; refiérese
también que los sacerdotes de la Congregaci,6n del Orat-or-io (Felipenses) tuvieron imprenta desde fines del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX,
y debe ser la que tuvo el sacerdote felipense don José María Idiáquez.
El generalísimo clon José María Morelos Uevó imprenta a Oa.iraca en 1812
y allí fue publicado El Correo Americano del Sur; por 1833 don Antonio
Valdez y Moya publicó en la imprenta ambulante de la 4a. división del ejército regenerador el periódico llamado Otrn Gobierno y más tarde este impresor y otros más siguieron multiplicando impresos en talleres oaxaqueños.

•
La imprenta en Guadalajara fue establecida por gestiones de don Manuel
Antonio Valdés, que en la ciudad de México. editaba 1a Gazeta, encargando la
instalación y regencia de ella a su hijo don Mariano Valdés Te11ez Girón, previas
gestiones ante la Audiencia y ante don Gabriel de Sancba, residente en Madrid
para ense~ y fundiciones nuevas; Valoés- T éllez Girón instaló su taller a principios de 1793, aun cuando tenía autorización desde el año anterior.
La .imprenta tomó verdadero auge hasta 1795 en que tuvo además encuadernación, grabado y fábrica de sellos.
En esta famosa primera imprenta en Jalisco fue editado El DespertadOT
Americano, primer periódico insurgente.
Con el transcurso del tiempo se fueron multiplicando los talleres no sólo en
Guadalajara, sino en otros lugares de Jalisco -así tenemos como primeras:
en Lagos de Moreno 1850, San Juan de los Lagos 1859 y Ciudad Guzmán
1863-, siendo en la actualidad uno de los estados donde las artes gráficas
han tenido más positivo progreso.

•
La ciudad y puerto de Veracruz no tuvo imprenta hasta 1794, pues aunque
algunos suponen que diez años antes la hubo, sólo se fundan en deleznables
conjeturas. Don Manuel López Bueno fue el primer impresor, "natural y vecin.o de la ciudad y puerto de Veracru.z~ benemérito allí de las bellas artes" , nos
di
ce Beristáin de Souza.

�López Bueno obtuvo el título de impresor del Consulado en 1795 y en ese
año empezó a editar el Jornal de Veracruz.
Jalapa imprimió del año 1826 en adelante; Alvarado en 1829, como se
refiere en las Memorias de Eugenio de Aviraneta; Orizaba en 1839; Coatepec
en 1848 por Antonio Matías Rebolledo u primer impresor· y Minatitlán en
1886; en adelante y como en otros lugares la red de talleres de imprenta se
multiplicó en el tiempo y en el espacio veracruzanos.

•
El tado d Guanajuato tuvo imprenta en 1812, instalada e.ti el Fu~rte
Licéaga, dentro de la Laguna de Yuriria: una pequeña pi:ensa con tipos
mo ,ibles rudimentarios con que los insurgentes publica.ron dos números de la
Gaceta del Gobierna Americano e·n el Departamento del Norte (23 Y 30-Sep.

1812) .

.

Fue en 1824: cuando quedó establecida la unprenta formal en la cmdad de
Guanajuato a iniciativa y empeño de don Manuel Cortazar, 'último }:fe político de aquella provincia" editando hojas volantes, d~curoc1;11os ofici~es. Y
el primer periódico, La Sombra de Mina .a í como el pnmer libro, la Log~ca

de Condillac.
Se dice que hubo una ilhprenta contemporánea e~ S~~ Miguel de Al,lend~,
mas hasta la feeha no conocemos impreso que lo 1ustif1que; Cela a s1 tuvo
imprenta desde 18-45; León en 1867 J antiago Maravatío en 1880 ..
E] progreso de la tipografía y el grabado fue ~~esto en G~1ua~o, Y
destacan talleres como el de José Maria. arranco dmg1ao por A~tm Chávez,
el primero; y posteriore , el de Evaristo Oñate y Justo P~e~cia, ha ta los
famosos de Francisco Díaz, Eduardo .Aguirre y .Bias R. HmoJOSa.

•
La prunera imprenta que hubo en Querétaro fue la Imprenta portátil del
Ejército de las Tres Garantías, y el primer imp~r transeúnte don R_afael
Núñez quien imprimió en junio de 1821 los números 9, 10 ,Y 11 de El M ~xi~ano
Independiente. Imprenta e impresor abandonaron Queretaro en segul.Illlento

de don Agustín de Iturbide.
.
.
. .,
.
Don Rafael Escandón fue s~do impresor, qwen l.Illprmuo por qumc~
t·
d 1822 a 1836 ..&lt;litando en 1830 Dialoguito entre don Lms
anos consecu 1vos, e
,"
y tía Lola y en 1834 Diálogo entre el barbero y su marcha~te, que pueden ser
consideratlos como elementos deJ protoperiodismo en Queretaro, ~ntes de que
·
d
Agustín' Escandón publicara en 1838 Revista Semanae l tercer 1mpresor on
858

Tia en forma de diálogo entre Seuero y Clemente, antecedente del verdadero
periodismo queretano.
Más tarde la imprenta llegó a San Juan del Río y así, con singular empuje
., . . ,
. ,
'
nacio, Y1v10 y contmua 1a tipografía querctana.
'

•
A mediados de 1825 don Trinidad Flores y don José Marfa Corrales llevaron
a Tabasco la primera miprenta, por lo que don Manuel Gil y Sáenz e.u u
Historia de Tabasco anota que "ya de este modo podía Tabasco levantar su voz
Y hacerse oír, y en efecto empezó a ser utilizado el sistema de Guteuberg,
con e1 primer periódic-o que viera la luz pública en Tabasco, titulado El Argos".
La primera .imprenta instalada en San Juan Bautista, capital del estado, por
Flores y Corrales, fue el principio del desarrollo del arte tipográfico en la
importante región tabasqueña.

•
Campeche tttvo imprenta a principios de 1818; Ja llevó don José María.
~orrales por adquisición que hizo de ella a don José Fernández Hidalgo, de la
ciudad de Mérida de Yucatán; justifica este dato un acuerdo del Ayuntarruento
de 9 de marzo de 1818, en que se dispone que las circulares de alg{m interés se
irnprirrúan en el taller del señor Corrales, recier1temente establecido en 1a
ciudad.
Esta imprenta fue la única en Campeche hasta el año de 1857, habiendo su
dueño trasladado parte de ella a Laguna del Carmen, quedando la de Campeche
a cargo del tipógrafo José M aóa Peralta.
En 1820 se publicó en Campeche el primer periódico con el título El R edactor
Campechano Constitucional. Posteriormente pasó la imprenta en propiedad a
don José María Peralta y allí fueron publjcados arios periódicos: El Museo
Yucateco en 1841 ; Los primeros ensayos, en 1844· El hijo de la Patria en 1848;
La Ley, en 1849; El Chisgaravis, en 1852, y así continuó la tipografía campechana durante los iglo XIX y XX con una abundant producción perioclistica, sin faltar folletos, libro e impreso de muy variada índole.
Fuera de Campeche sólo hubo imprenta en Palizada por 1866, en que fue
publicado el periódico El Guardia Nacional y trasladada al campamento de
San Francis o, el periódico El Republicano, lo qu _ acaeció en el año 1867.

•
La introducción de la imprenta en el noroe le mexicano tiene dos aspectos:

859

�el primero corresponde al estado de Occidente y el

gunda al estado de

nora.
onstituidos los pode
del primer en la c:iudad de El Fuerte ( inal a) ,
se 11 vó a di ho lugar Ja primera imprenta que se puso a caro-o de don · lip
Gómez, y dio principio a sus imp siones el año 1825. Ya para concluir I año
-en ptiembre d 1827- los pod r locales fueron trasladados a la ciudad
de Alamos ( onora) y con ellos 1a primera imprenta a territorio sonorense y
era la única que . · tia n lo ten-itorios que onstituían el E tado de O ·cidente · en el traslado d la imprenta de la ciudad d El • uert a la d Álamos,
ambuló con los poderes a Cosalá y
ncordia, cuando se U v6 a ef t la
separación d territorios para neari los estado d on ra y inaloa, el taller
de imprenta qu ó defi.njtivament en Culiacán · est a ont ·' en el primer
emes
de 1831 uando ya dirigía la impr ata Lucas illagrán, segundo impresor !!ional.
n movimiento politi omilitar de fed ralistas omandado por el general
José rrea d truyó el taller tipográfico y privó por alg(m ti mpo a ta región
d todo tipo de publicación impresa· tiempo d pués el pod r ejcrutivo local
adquirió un nuevo taller que logró
talar en la ciudad de ri11 a cargo

u,

del tipográfo Jo ' María Almón.
La imprenta en el noroeste, hi tonada por Hértor R. lea • Manuel E trada
Rousseau, en sus orígenes tuvo progreso ~radual hasta conta!' con buen equipo
de talleres d impren , mo n forma franca lo manifiesta en la a tualidad.
Libros periódico folletos demás impreso de qu pa ientemcnt informan

sus bibliógraf

l al

dan t timonio de !lo.

•

Franca ~u . la necesidad qu se manifestó en la península de Yucatán para
tablecuruento de la imp nta desd principios del siglo IX mas ' ta
no s introduj sino hasta el año 1813. Don Eligio n ona nos asegura que
don Fran ísco at
hizo venir d Europa una impr nta, pero debid a
la distancia y tardas omuni acion , ésta 11 gó basta I dicho 1813. Entonces
-dice-- se abrió una nueva era para 1a antigua colonia, tn dond antes todo
respiraba ilencio una sumisión absoluta a la autoridad real; ahora las circunstancias cambiarán y se provocará una renovación; con este arranque se
procedió a publi ar el primer periódico, El Aristarco, quedando el taller de
imprenta bajo la dirección de don José Fernández Hidal o.

eJ

Hay la impresión para algunos, de que o
talle
más fueron estable'dos en próximo lapso,
fija 1814 para I qu
atnbuy a don Manuel
Anguas (Imprenta del Gobierno) y al año ~iguient la d d n ndl'l's Martrn
Mar'm Y para 1820 la don D mingo Cantón, resultand que más que cliv rsos
tall
fue uno solo on difer ntes impr ort', pues aún
olig tras tenaz
. peculación, de 1813-14 a 1821, sólo un tall r tipowáf.ico hubo en Ménda de ucatán; así lo comprueba I j f político don Juan 1anuel Echeverri
en comunicac-ión d I día 12 d junio de 1821 , dirigida aJ ecretario d Gobernación, de Ultramar n que I ratifica lo dicho en otra omunicación d J 30
e.le en ro de ese año que no había allí ino una sola tipografía. d propiedad d I lcalde don Pedro J ' uzmán por la que
publicaba J único
p riódj o de la localidad n el que se insertaban la reales órd nes decr tos
de las ort , re lamento et .
opiando cua11to bu no traían los pap les
públi os de esa .orte ' ( fadrid ) · me
de pu' ins.u tió acerca del mismo
asunto. D allí en adelante
fu ampliando la indu tria tipog;ráíica hasta
crear una de las más trasc ndcnt d I país." .

•

La imprenta llegó a hihuahua eo el segundo mestre de 1825 y fu" . u
prim r impresor don José María Almón originario d Chihuahua y quien
tuvo a su cargo la imprenta sonorense de Arizpe.
Es d ad rtir que el primer taller de imprenta tabl ido en la capital
de hihuahua eslu o muy ligado a l qu existieron n territorrio del antiguo
tado de O idente, y sí consta qu para el año 1828 a existía. bien instalada
la imprenta del Gobierno del Estado a cargo de J. abino ano por algunos
impresos qu lo justifican, orno la alocu ión pronunciada por el eñor Ministro Fiscal del upremo Tribunal de Justi ia . Jo ' Femando Ramírez
en el mes de mayo del año reíerido· de sta [ ha en adelant parte el progr

Fragme11tos de Historia M exicana, pert necientes en gra11 parle a la. Provi,1cia
d Tlaxcala.
io er xtraordinaria la proy ión d la tipografía n Tla: ·cala d de la
época d

de la tipografía chihuahu nse.

•
860

Don Mjgu I Lira y Ort ga fue el inlTodu tor d la imprenta tipográfica en
11axcala, Tlax. y por end en l stado: habiendo sólo publicado 1 pr.imer
imp o que contien una dedicatoria a Juan Gutenberg,
día 2 d noví mbre de 1855 · tiémpo de pués, n 1870, es instalada una segunda imprenta
propiedad del Estado a cargo del tipógrafo M. orona donde fue editad~

las primeras impi ntas ha sido manifi ta su ignificación.

•
861

�Sin poder precisar la veracidad de algunos informes acerca de supuestas
imprentas particulares en el estado de Hidalgo, se puede precisar que Tulancingo es la ciudad que tuvo la primera imprepta, cuando cayó la ciudad en poder de don Nicolás Bravo, quien llevaba consigo una adquirida
en Puebla. Durante la permanencia del ~eral Bra o en Tulancingo (29
de abril a 14 de junio de 1821) publicó el primer• periódieo hidalguense,
que tituló El Mosquito que fue un defensor entusiasta de la independencia
nacional. Cuando Bravo se trasladó a Pachuca dejó la imprenta a cargo del
tipógrafo don Martín Rivera.
La villa de A topan tuvo su primera imprenta en 1860 y fue destinada de
inmediato a imprimir boletas electorales; en 1889 los señores Jesús Mejía
Quezadas y Juan Robles llevaron una prensa de pedal donde fue impreso en
1893 el primer libro hecho en Actopan: Principal,es definicione )' tablas de
Aritmética y Sistema Métrico Decimal, obra del Profr. Candelario Mej'ia.
Pachuca, capital del estado, tuvo imprenta en 1869 a inkiativa y empeños
de don Juan C. Doria, gobernador del estado, encargando el taller al impresor don Marcelino García, quien editó la Memoria de la Administración pública del Gobernador Doria, correspondiente al mencionado año 1869.
Don Pedro Aguirre llevó a Ixrn:iquilpan en 1880 una prensa en que se ejecutaban tm.bajos pequeños, y ésta fue la primera imprenta en di ho lugar;
tiempo después, en 1887 don Amadeo Ramos, Administrador de Rentas en
Ixmiquilpan llevó una imprenta formal y en ella fue editado en 1889 el
semanario El Mezquital primer periódico local. Al ausentarse Ramos de la
población se llevó su taller, mas a poco tiempO don Luis Flores y don Dámaso

Villarreal fundaron la tipografía La Cruz.
Don Severo Espino llevó al mineral de Zimapán la primera in1prenta que
fue inaugurada solenwemente el día primero de julio de 1888. Don Vicente
Warnes y don Go112alo López editaron en dicho taller El Pemamiento, primer
periódico del lugar, cuyo número inicial fue publicado el día 8 de julio de
L888.

En el mismo 1888 don Isauro Cravioto llevó imprenta a Tula Allende,
donde además de publicaciones oficiales y particulares fue erutado El Céfiro,
primer periódico local, cuyo primer número apareció el 11 de noviembre de
1888; de este periódico fueron publicados catorce números, siendo el últi~o
del 19 de mayo de 1889; desde el número 12 empezó a publicar don Ignacto
Manuel Altarnirano su novela Julia, en forma de folletín.
El doctor icolás León afirma que de 1887 a 88 fue llevada por un señor
Marín la primera imprenta a Huichapan y que en 1890 empezó a er publicado el semanario La Sombra de Ocampo, y con ello ce1'Tamos el ciclo de
informes acerca de los tallere de imprimir, dentro del estado de Hidalgo,
862

donde parece haber sido más diseminada la tipografía, si compararnos con los
demás estados de la Unión Mexicana, y cuyos progresos, con altibajos. siguieron en los siglos XIX y lo que va del X,'(.

•
El tipógrafo don Benito García imprimió en Colima en 1860, y es considerado primer&gt; impresor que en esa tierra hubo. En su taller fue editado en 1860
un discurso patriótico de don Antonio A. Molina de la Sociedad Literaria La
Esperanza, discurso (15-Sep.1860) que es considerado primer impreso colimense; dícese que después hubo .imprenta en Manzanillo. mas no hemos precisado fecha ni referencia al impresor.

•
La primera imprenta de que se tiene noticia en el estado de Guerrero estuvo en Chilapa, donde por&gt; 1833 se publicaba por segunda vez el periódico
La Antorcha; posteriormente hubo en Iguala, pues el impreso más antiguo
de dicho lugar y de que se dé infonne. es d enero de 1850 sin referencia del
unpresor.
abemos que antes de finalizar e1 sig]o XIX y dentro de su segunda mitad
hubo talletes tipográficos en Chilpancingo y Acapulco, así como que en dichos
lugares también fueron publicados periódicos que, excepto Chilpancingo donde fue publicado El Guerrerense, nada podemos precisar.

•
El territorio mi hoacano también tuvo di emínadas diversas imprentas;
Apatzingán la tuvo en 1814 -una portátil que llevaba el ejército insurgente
del generalisimo don José María Morelos-· en ella fueron impresos en Apatzingán alguna hoja.~ sueltas y la Constitución de Apatzi.ngán, cuya portada
dice: Decreto Constitucional para la libertad de la América Mexicana sancionada en Apatzingán a 22 de octubre de 1814, Imprenta acional.
El doctor José María Cos publieó en Pátzcuaro, en 1814, varias hojas sueltas ntre ellas una que dicho general clirige A los Gachupi,nes fechada eo
dicha ciudad el 21 de octubre de 1814. Po te1iio1mente en 1870, la E cuela
de Arte y Oficios estable ió una pequeña imprenta qu permaneció por varios años.
De Jaujilla, se sabe que en 1817 fueron impresas proclamas insurgentes.
Por el erudito biblió ·afo Joaquín Fernández de Córdoba tenemos con cla863

�ridad lo referente a los orígenes de la imprenta tipogrMica en la antigua
Valladolid, hoy Morelia, desde su protohistoria, cuando el día 2 de agosto
de 1820 el impresor Rafael Núñez Moctezuma. hizo gestión anle el Virrey de
ueva España para establecer por ve-L primera un taller de imprimir en Valladolid gestión que no tuvo el éxito deseado, seguramente por la situación
política del país.
En consecuencia, la historia de las artes gráficas en la vieja Valladolid tiene
como antecedente la gestión del impresor úñez Moctezuroa, precursor del
primer impresor don Luis Arango a quien tocó fundar la primera imprenta
el día 13 de junio de 1821.
Este don Luis Arango fue soldado de Morelos, y así aparece en la nómina
de la tropa insurgente, y esto desde 1811 ; en 1872, cuando Morelos tomó
Oaxaca, Arango quedó comisionado como oficial en el taller tipográfico que
el felipense José María Idiáquez, partidario de la Independencia, tenía en
dicha ciudad; en ese taller fue publicado El Correo Americano del Sur; al año
siguiente, por instrucciones de Morelos Arango trasladó la imprenta de Oaxaca
a Chilpancingo y en dicho lugar imprimió Lo Declaración de Independencia,
discutida y aprobada por el Congreso; y así Arango siguió romo director de
esta singular imprenta errante e histórica· luego continuó a Tlacotepec y a
poco tiempo ya no se encontró huella de Arango sino hasta que aparece posteriormente en 1821 en Morelia antes Valladolid imprimiendo una Proclama
del doctor San Mart'm, el Manifiesto y .Plan de Iguala, y algunos otros impre-

sos, dentro del régimen de don gustín de Iturbide.
Por el año 1825 se estableció la primera tipograffa particular de don José
Miguel de Oñate, como lo asienta don Mariano de J esús Torres en su Diccionario ; a este impresov le correspondió editar el periódico El Astro Moreliano,
y así continuó este tipógrafo dando a la estampa varios títulos de monografías.
Eo 1835 aparece J uao Evaristo de Oñate, cuando ya estaba encargado de
la Imprenta del Estado el tipógrafo don Joaquín Tejerla; este don Juan Evaristo de Oñate tiempo después pasó a 1a ciudad de Guanajuato donde, como
en Morelia, imprimió y grabó en cobre, hasta que le sorprendió la mu rte.
El doctor icolás León poseyó un folleto que fija la [echa 'del primer impreso, y por ende la introducción de la imprenta en Ario en 1834· una tragedia
en cinco actos: Guatimoc ó Guatimocin por J. F. M adrid, cuya primera edición fue hecha en Paras en 1828 y la segunda en Ario en la fecha. referida,

1834.

La primera imprenta en Tacárobaro fue establecida por don Antonio Espinosa en el año 1857 donde fue eclitado El Espíritu Público primer periódico
que el mismo Espinosa publicó en la que denominó Imprenta del Distrito.
Los Hermanos Ramón, Vicente y F1'a.11cisco Elizarrarás llevaron la primera

~prenta a Quiroga en el año 1863 ad . .
.
hd); era una imprenta pequeña , qwndda en Moreha (antigua Valladoy muy usa a dond
ditar
votas
' y sus
e e . on novenas
de.
. y H orr&amp;r&lt;Jsos ejemplares que Ios E1'tzarrarás
.
mgemo y donaire. dos años d
,
anugos escribían con
,
espues, en 1865 qued, b d
que poco a poco fue l d
.,
'
o a an onada esta imprenta
a. estrucc1on
Con el fin de publjcar un eriódi .
.
p.renta más fonnal que la
tp .
co, . do~ Aurehano Macias llevó una imf b
an enor, en Jumo de 1898
has
.
e rero del año siguiente fue publicado El
,
' y . ta el pl'lDlero de
mente había sido utilizada en Puro, .
Paladm. Esta 1.01prenta temporalallí pasó a Quiroga a poder de d Aandiro¡· por don Alejandro Martínez, y de
,_
on ure iano Macias
En ~866, el coronel Vicente Riva Palacio co
,.
.
en la rn1prenta de Grego . p,
,
menzo a publicar en Huetamo
no erez Jordan e]
·, di
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que aunque de corto tamañ
, '
peno co titulado El Pito R eal
0 , en razon de estar ese · t
,
vendía abundantemente. p . 'di
.
n o con mucha sal se
eno co que a mediad05 d . 11·
capitulación de Matamoros 1 .
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e JU 0, después de la
la Emperatriz Carlota para E;ovip:tonab1· ~ Slanta Gertru~is y la partida de
"
' pu JCO a danza . Ad , M
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acompanada de músir&lt;&gt; siend0
arlota!
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...,,..,
muy celebrada esta I ws,· · , ama
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1ac10 publicada en El Pito R eal .
c~mpos1c1on e Riva PaLa ciudad d z
· por los grupo republicanos.
e amora aparece con imprenta h
1
don José María Martínez ed't' l O .,
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867, en que el impresor
10 ª
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Melchor Soló17,ano con el f d d'
nmera en 1872 Hevada por don
Así lDl
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~ : e itar La Colmena perióclico político
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e oacan, prosigmó
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•
llo de las artes gráficas.
y prosigue con grande amplilud el dcsarro-

ª

•
Ef canónigo don FranclSCO
· · pena
- en su Estudi H' ' .
Potosí afirma que esta . d d
.
o istonco sobre San Luis
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no tuvo llllpr ta ·
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que la familia Infante, residente en Armadill: n smo., asta el año 1821, en
con tipos toscamente fabricados
así
. establec10 un_a en dicho pueblo
teniendo como .
' y .
aparece hasta en unpresos de 1824
rmpresor a don AleJo Infant E
.
,
según puede coleuir&lt;:P d d'
.
. e. sta ll)prenta de Armadillo
i:,-~e 1versos testunomos es l
,
,
an Luis Potosí por 1826 y estu b . 1 '.
-~ que paso a la ciudad de
. d
vo ªJº a drrecc1on de d
T
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hlJO
e don Alejo de igual a ellido a
,
.
on . om:18 nfante,
Ladislao Vildósola y d t p y
p ra despues pasar a la dirección de don
e o ros. a para 1835
.
nombres de tipógrafos diferentes
J
,
M ,aparecen pies de .imprenta con
' ya ose ana Infante
M ·
,
La Imprenta en an Luis Poto
,
.
,
ya anano Cosio.
y lo que va del XX un
. d s, ma~ to en u trayecto del siglo XIX
.
ma1 ca o y preciso J)Iogre t to
.
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eno 1 os.

865
864

�•
Refiere don José Fernando Ramírez que el primer ensayo que atañe a la
imprenta en la ciudad de Durango se hizo por Fray Buenaventura Cuevas,
religioso del convento de San Francisco allá por junio de 1822 y agrega que
comenzó desde abrir las matrices haciendo él mismo las opetaoiones de
fundición y puJimento de los tipos y de muchos enseres, hasta que pudo poner
al corriente una pequeña imprenta en que publicó, como primer impreso, una
Proclama del gobernador de la provincia, don Ignacio Corral y no sólo Fray
Buenaventura Cuevas se dedicó a lo dicho, sino que enseñó a1 primer impresor
que fue don J. Dolores Olea. Poco más tarde fue trasladada de fa ciudad de
México una imprenta más formal, por don Santiago Baca Ortiz quien también fundió tipos. En marzo de 1825 don Manuel González estableció otra
tipografía que en esa época fue considerada la mejor dotada y eficiente para
los impresos dumnguenses.
La capital de Durango siempre se distinguió en la tipografía, y aunque hubo
algupas otras imprentas, como se dice de Victoria en 1834 y Nombre de Dios,
los talleres de Ja capital abastecían de estos servicios a todo el territorio.

•
La primera imprenta en el estado de Chiapas fue instalada en la ciudad
de San Cri tóbal de Las Casas allá por el año 1826, a iniciativa de la Sociedad Vascongada de Amigos del País establecida en la ciudad de Guatemala.
Por Comitán entró la mayor parte de la. imprenta, siguió por Teopisca y llegó
a San Cristóbal; en Comitán fue recibida el 14 de junio del referido 1826 y
en el mismo junio empezó a ser instalada en la capital del estado· algunos
enseres hicieron falta y fueron trasl'adados por una recua de la ciudad de
México a aquella lejana región por una zona selvática, donde con enormes
machetes iban abriendo paso a la recua, hasta que llegó a su destino y quedó
completo lo necesario para la instalación del taller. U na de las personas que
cooperaron para el auge de esta imprenta fue el general don Juan Pablo
Anaya, originario de Lagos de Moreno.
Bueno es recordar que el primer periódico publicado en San Cristóbal de
Las Casas, fue El Rayo; y el primer periódico publicado en Tuxtla, La Campana.

El estado de Chiapas es uno de los que más se han distinguido por la públicación de periódicos, ya sea en Tuxtla, TapachuJa, ya en Chiapa, la antigua
Chiapa de los indios.

•
866

La ciudad de Zacatecas tuvó imprenta hasta el 6 de enero de 1824 y fue
su primer impresor don Pedro Ipiña · el talleI' de imprenta, modesto y pequeño
fue adquirido en la ciudad de Guadalajam, de don José María Ramos Palomera, por la suma de tres mil quinientos pesos.
Grande entusiasmo causó el establecimiento de esta primera imprenta tipográfica en Zacatecas y el Congreso Local de inmediato promulgó disposición
o reglamento para el uso de ella, que bien puede ser considerado, ya que no
sabemos de otroJ oomo el primer intento de nna ley de imprenta.
Guadalupe, podríamos decir al daño a Zacatecas, donde estuvo el famoso
centro que irradió la cultura a las tierras del porte, tuvo imprenta hasta 1880,
instalada en el Hospicio, y que estuvo a cargo de don Juan Luján.
La imprenta en Zacatecas se difundió en años posteriores a otros lugares,
como Sombrerete y el mineral de Pinos.

•
Don Agustín R. González, historiador de Aguascalientes, sugiere el año 1825
como el en que se estableció la imprenta en la capital, pues registra que por
esa época se publicó un pequeño periódico que era una proyección de la
Estrella Polar, publicación de ideas avanzadas que editaban los yorkinos, mas
para 1838 ya había una imprenta con destacada categoría, que estaba a cargo
de don José María Chávez y allí se publicó el Manifiesto del Gobernador de
Aguascalientes como consecuencia de la guerra con Francia. Bueno es referir
que esta familia de don José María Chávez es raíz de Wla estirpe de tipógrafos
de categoría, pues descendiente de este apellido es don Agustín Chávez que
tanto tuvo que ver con la imprenta en Guanajuato y siguió este abolengo hasta
nuestros días en la ciudad de México con impresores como don Rafael Loera
y Chávez y sus descendientes.

•
La imprenta n ayarit aparece hasta 1884, pues aun cuando se asegura
que un gobernador de Jalisco trató de enviar a la Paz, B. C. una imprenta,
y que no habiéndola podido embarcar en San Blas se quedó en Tepic, no
hemos encontrado testimonio; y sí conocemos el primer periódico publicado
en el Estado: Lucifer, en la imprenta de don José Ireneo O segueda y ya, para
entonces el gobierno local contaba -con imprenta.
En 1893 se publicaba en l){tlán del Río el periódico La Voz de 1xtlán y en
Santiago Ixcuintla El Fon6grafo. Ya para 1905 está el taller de don Teodoro
S. Rodríguez y en 1922 la imprenta de Retes pasa a manos de don José Félix

867

�.
. r 1920 en Acaponeta se publica
El E, co d e N tryarit y .El Sol
. , de
Barbosa, po
. .
·ta ha sido frecuente que la publicacion de
Nayarit y en este temtono. ?ªYdan
un· prenta· y sin poder precisal.' fecha
• , dico baga la creac1on e una
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1· '
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sabemos que también Compostela tuvo taller y pub ico peno co.

•
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5 posteriormente aumentó
. dad de Cuemavaca tuvo unprenta en 185 y
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..
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sus talleres en Cuau~la y en ~~osds1hlos. qu ta al g:eneral don Juan Alvarez
1 D 'b . la mtroducc1on e a unpren
. .
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clamas folleto.&lt;; y volantes relativos al movnruento
y en el1a fueron unpresas pro
'
de la Reforma.
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•
.
1 año 1872 e llevó la primera imprenta a la parte norte
Yapa~ t e ~ r _e
1 f de publicar el periódico oficial en Real del
de la BaJa California con_ e ~
.
A untamiento del parCastillo, por ese tiempo rendenoa de la Subp1efectura y y
.
tido norte de la Baja California.
l f ]izar el siglo XIX y fue
La J&gt;az en el Sul', tuvo taller de imprenta a m~
la p .
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.
h'. de Pu. ol · allí. fue unpresa
runera
1
propiedad de la Viuda e JOS , MJ , d S José Moreno v astañeda,
.
. . .
l d t Fray Ramon ana e .
pastoral que e oc or
. . A tólico de la Baja California dmg16
Obispo de Eumenia I.P.I. y V1car10 pos
a sus diocesanos en el año lB 7_5.
u refactura y Ayuntamiento del
En 1882 se trasladó la capital de la
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. al Colonization Comad I ar en que la lnternatton
partido norte a Ensen a, ug
.
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'
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prenta pasó despues a
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.
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en 1889 otra imprenta fue
José María Obando instaló imprenta en 11uana y
instalada en El Alamo.
1924 otra en Ti1915 nuevamente aparece en .
Mexicali tiene la suya en . . y ,
destacan los talleres tipográfi.
Mex1cal1 . as1 e que se
juana lo rrusmo que en
, . li T'.
a Ensenada Real del CastiIJo,
cos de 1873 en adelante en Mexica ' i1uan ,
'
Alamo y Algodones.

•
.
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868

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Chetumal · coosi na1 d
fue tras a a a a
'

mos este dato impreciso proporcionado verbalmente por el extraordinario periodista yucatanense don Carlos R Menéndez.

•
Por lo que hace al estado de México es difícil precisar, dadas sus transformaciones en limites. Sabemos que el doctor Cos publicó en Sultepec El Ilustrador Nacional en 1812 y que en i821 aparece imprenta en Tepotzotlán, en
cuyo taJJer se asegura fue impreso El Pensador Mexicano de don José Joaquín
Fernández de Lizardi; para 1826 hubo imprenta en San Agustín de las Cuevas, hoy Tlalpan, cuyo taller estuvo a cargo de don Juan fatute y González
y se asegura que la iniciativa para establecer este taller se debe a don Lorenz6
de Zavala con quien cooperó José María de H eredia · en 1830 se estableció la
imprenta en Toluca, en donde publicó El Payo del Rosario, o sea Pablo de
Villavivencio; más tarde don Lorenw de Zavala llevó otra imprenta, y a Ja mitad del siglo XIX existía, la de don Manuel R. Gallo; hemos de agregar
imprenta en Chiapa de Mota por los años 1868 que Mario Colín, en La Imprenta en la región norte del estado de M éx.ico pone en 1881 y en la misma
fecha 1868 aparece en Jilotepcc ; Nauc:alpan en 1821, que es la misma fecha
en que aparece también en Tacubaya del ahora Distrito Federal.
Mario Colín en la obra referida, asegura que atendiendo a los registros
bibliográficos, la primera imprenta que fue establecida en el norte del Estado
de México fue la de Chiapa de Mota que como ya e dijo, da ta se;,,o-ún él de
1881, aunque le a iste un tanto de duda y en donde fue publicado el primer
libro de esa región, el Tratado de Aritmética (según los mejores autores españoles franceses y mexi anos, escrito para uso de ]as Escuelas de primeras
letras), escrito poi' Marcial Velázquez y Cordero ; en la imprenta de Jesús
Perales (248 p . 15 x 10.5 cms. ) .
Después, aparecen imprentas en Temascalcingo en 1890, llevada por Felipe
Ruiz; más tarde, de 1920 a 1948, la Imprenta de Antonio Chaparro y de 1948
a 1961 la de Antonio Quintana.
En el Real del Oro, en 1901, siendo el primer impresor Antonio Monroy.
En el año siguiente, 1902, llevó la primera imprenta el Pbro. Faustino Cervantes Milanés; los hermanos Vclasco (Velasco Hnos. ) tuvieron imprenta de
1950 a 1952 · Samuel Suárez de 1954 a 1957, dónde fue publicado el per1ódico
ATA· Arturo Monroy Robles quien trabajó de 1960 a 1962, públicó El Paladín. San Felipe del Progreso tuvo imprenta hasta 192'5, a cargo de Margarito
Esquivel, y Acarnbay hasta 1947, imprenta en que publicó Agustí.n Sánchez el
periódico La Unión.
D Polotitlan, Aculco Jilotepec, Timilpan an Bartolo Morelos, Jocotitlan,
lxtlahuaca y Jiquipilco no se tiene noticia de que hayan tenido imprenta.

869

�•
Concluyen estos apW1tamientos con Jas imprentas establecidas en las provincias internas de Oriente, que estudja don Vito AJessio Robles, quien con toda
acuciosidad se refirió a Texas, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.
Por 1813 aparecen barruntos de imprenta en Texas, con los preparativos
para publicar La Gaceta de Texas, que debió ser editada con fecha 25 de mayo
del referido año~ lo que no aconteció, porque las formas para tirar fueron
trasladadas a Natchitoches; en ~onsecuencia, la primera imprenta texana es
de 1817, que publicó en Río Bravo del orte el Boletín de la División Auxiliar de la República Mexicana con documentos de don Franciscp Javier Mina.
Esta imprenta la podríamos considerar volante, pues anduvo en territorio
de San Luis Potosí y Tamaulipas; seguramente este mismo taJJer es el que
emigró a Nuevo León y cuya historia aparece con multitud de anécdotas de
que no es ajeno Fray Sel'Vando Teresa de Mier, imprenta que después anduvo
también en el territorio del hoy estado de Coahuila; así la Proclama del brigadier Joaquín de Arredondo aparece impresa en Monterrey en marzo de 1821;
una Proclama de Iturbide en 1823; la Constitucióri Política del estado libre
de Coahuila y Tejas en 1829 y en Leona Vicario-, nombre transitorio de Saltillo, en 1830, ya en la imprenta del Supremo Gobierno a cargo de don Antonio
González Dávila.
Ciudad Victoria, de Tamaulipas1 tuvo imprenta en 1831 y su impresor,
Juan Antonio Aguirre; y Santa Ana, del mismo estado, en 1839.
La trayectoria de la imprenta, a que no fu eron ajenos don Francisco Javier
Mina y el impresor bostoniano Samuel o José Manuel Bangs, primer impresor
de esta región tiene sus andanzas aproximadamente hasta 1830; después de
esa fecha continúan los talleres de diferentes categorías en las ciudades principales de los ahora estados que formaron las provincias internas de Oriente,
como se ha hecho referencia a Ciudad Victoria y Santa Ana, ambas de Tamaulipas.
Concluyen estos apuntamientos acerca de la imprenta tipográfica en México reconociendo que sólo son esquema~ síntesis1 de ese extraordinario vehículo, el más idóneo que ha tenido el mexicano para la dilusión de la cultura,
La imprenta.

LA SOCIOLOGIA DEL CONFLICTO
Y LOS PRIMEROS JESUITAS
PEDRO HERNÁNDEZ,

Ph. D.

Dept. de Socrologi'a
Loyola University
New OrJeans, La., U .S.A.

Introducción
aplica!' el pensamiento de Simmel al terreno de la
sociología religiosa. Don Martindale ha observado 1 con Ortega y Gasset,2
que los más finos y pertinentes análisis de G. Simmel fueron siempre aquellos
en los que este autor olvida su preocupación y sus presupuestos formalistas.
Es decir, aquellas páginas en las que el sociólogo alemán olvida su empeño por
aislar los contenidos para trabajar sobre formas vacías.
ESTE TRABAJO PRETENDE-

Muchas de esas páginas pueden verse en los estudios de Simmel sobre el
conflicto/ como lo demostró Lew:is A. Coser en u monografta * sobre las
funciones def conflicto social. t

* El intento de yuxtaponer las quince principales tesis de Simmel acerca del conflicto, a los datos de la investigación sociológica contemporánea, ha sido quizá la mejor
reevaluación de Simmel en la sociología actual. Coser ha demostrado que esas teorías
son ClCponente de una doctrina bien elaborada sobre el conflicto.•
MARTINDALE, DoN, The Nature and Type-s o/ Sociological Theory, Cambridge,
Mass., 1960, Houghton Mifflin Co., p. 236 y ss.
• Cfr. v.gr. ORTEGA y GASSET, JosÉ, El Hombre y la Gente, Madrid, 1957, Eclit.
Revista de Occidente ; cfr. también: RECASÉNs S. Luis, Sociolcgía, México, 1961, Edit.
Porrúa Hnos., esp. en el capítulo 2.
1

• Cfr. especialmente Soziologie, 3rd LEIPZtG: Dunker &amp; Humblet, J908, 1923.
' CosER, LEWIS A., The Functions o/ Social Con/lict, Tbe Free Press, Glencoe, 111.,

1956, pp. 38 y

• CosEa,

op.

SS.

cit., pp. 125 y ss.

871

�d

punto de partida tres tesis de Si.rnmel, se pretende aquí
Toman o como
.
. l' . 1 experiencia de algunos conanalizar desde el punto de vista socio ogico a .
Alacl, París y
'
•·
h ia mitad del siglo XVI en
a,
flictos, tal como los VI~eron ac_ d
lrededor de Ignacio de Loyola en los
Roma, dos grupos de Jovenes uro, os 1ª
. bros del u' ltimo grupo 6 serían
e
~, d Jesus· os m1em
orígenes de la ompama e. . · . , d tr de 1a Iglesia Católica (Orden
el fundamento de una nueva msbtuc1on en o d
1 . 'dad al servicio
. l
acterísticas e exc u ivi
Religiosa)' creada con espena es car
del Papa.1
, ..
llamada Autobiografía de San Ignacio de
Nuestro analis1s se basa en la , .
te s Las tesis básicas de Simmel
de sus cartas mas 1U1portan s.
1
Loyola y en a gunas
nft·ca·vos elementales considerados
fi
tres aspectos co 1
'
aquí propuestas se re eren a
de vista de la exterioridad al grupo original
preferentemente desde el pun~o
1
. . E tas tesis en el orden en que
. d
a traves de as cns1s. s
,
cuya muda persevera
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la tres partes del trabajo.
,
alizan sirven de base y e IV1S1on a
aqw sean
•
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.,
A Coser· D "A certain amount of d1scor ,
Tesis 1) : Según la verston de L. . . . anically lied-up with the very
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Id (lo último es comentario de
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·
boundanes agarns
.
.
. e enrias internas y controversia
Coser). "Un cierto grado de dis~ord1a, d1v rg I ona con los más esenciales
.
al q e orgánicamente se re ao
con el extenor son go u
.
.do el ru
social. "Esto es, algo que
factor que b~i~amente manloenenduruocial Jm:dante, (Coser).
mantiene los límites contra e muo o
lifi
de RE~LISTA el conflicto que surge
Tesis 2) : Par&amp;e pertinente ca icar 'f'
del g·rupo o cuando se postergan
f
· t s demandas espec1 1cas
,
cuando se ru~tran c1er a
ados "Tales conflictos se orieJ1tan siempr a1
ciertas cntaJas de los ~ p
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tal objeto, por otra parte, puede
b"eto que se ve o se dice frust.ra o... y
0 j
,
•
» 10
alcanzarse por vanos canunos.
.
F bro (Le Fevre) Alfonso de Bobadilla,
• Eran estos: Francisco de Xavier, Pedro ~ ' U
- después del célebre Voto
, s· ó Rodnguez n ano
.
Diego Laíncz, Allonso Salmeron Y ,m ~lla h ~taurada de Montmartrc, no leJos
- a Iglesia o Cap, , oy
·
p casio
(hecho en una pequen
.
Claudio Jayo Juan Codun Y as
1
de la moderna Basílica) ' se urueron a grupo
,

d 'ó de la Compañía de Jesús 'Y la España JmpeLa fun ac1 n
1940
37-61 Cfr. también: "B11.00RtCK,
. l d J . 1 XVI en Rat&amp;n y Fe, Vol. 121
, pp.
.
na e Slg O • •' ¡ lh Yesuits New York·, 1940·
. .
JAMES, The Ongin o
e J'
,
(Ed Manual) -Transcn_pción, 1nObras
Completas,
.
Editad
L ovoLA,
• SAN lo ACCO DE
J
la Autobiografía anotada y
a
traducciones y otas de J. Iparraguirre, S. ., con
,
por C. Dalmases, S. J., BAC, Madrid, 1952.
o CosER, 0 p. cit., p. 38 Y ss.
,. Jbid., p . 53.

1Iroet.
, Cfr.

LETURlA, PEDRO,

Tesis 3): Por último, en relación con los Uamados "Grupbs Exteriores", o
"Ajenos", (Out-side Groups-), el conflicto tiende a definir mejo!' la estructura
interna del propio grupo, (grupo originalmente considerado o "In~Group"):
Simmel observó que "los grupos no se muestran tolerantes, ( con ninguna
disención interna) en ningún tipo de guer-r a." 11
Una palabra sobre el método aquí seguido. La circunstancia de poseer hoy
relatos detallados -formales e infonnaJes-, acerca de los primeros años de
la Compañía de Jesús, 12 y, sobre todo, el tomar como base de análi is los
recuerdos autobiográficos y la correspondencia personal de Ignacio de Loyola,
nos permite obtener algo que difícilmente llega a darse en el análisis tipológico
usado por la ociologia. Las fuentes que tenemos son precisamente la imagen
de un tipo, en el sentido definido por M. Weber; con lo cual el peligro de
influencia subjetiva y de personales interpretaciones en la elaboración del tipo
rociológico, (frecuente en la tipología), queda reducida al mínimo. Tipo se
entiende aquí básicamente como la imageµ de una estructura ideal del grupo. 1 3
En la mente de un jefe, como Jo han sido algunos de los Fundadores de
Ordenes o Familias Religiosas dentro de la Iglesia (caso análogo al de los
grandes jefes de aJgunas confesiones cristianas), así como en las diversas etapas
del proceso que va a llevar a este jefe a la institución del grupo -esto es, al
reconocimiento oficial de su autoridad- , hay elementos inequívocps de visión
y de plan. Este plan se acomoda después, con diferentes modalidades, a las
circunstancias del ambiente social y a la pr ión de otros grupos, sin ser, en el
fondo, una fun ión o consecuencia de las circunstancias del medio social ni
de otros grupos.14
Entre otras cosas, este estudio pone de relieve algunos factores decisivos de
conflicto que pertenece~ al orden de catego1·ías cristianas no siempre estrictamente racionales. Estos factores dan un matiz especial al conflicto cuando se
analiza en el terreno de la Sociología religiosa. De hecho veremos cómo el
conflicto realista puede caracterizarse cristianamente también por la unicidad
o exclu ividad de algún medio de solución y no por la multiplicidad, como lo
afirmó Simmel.
EL

CONFLICTO, FACTOR DE UNIDAD INTERNA

En la Autobiografía de Ignacio de Loyola tenemos un caso ejemplar -¡ en
apud. COSER, op. cit., p. 95.
Véase especialmente la Introducción de l. lparraguirre a la citada Edición de las
Obras de San Ignacio, así como la Introducción a la Autobiografía, (p. 63 y ss)_
u Cfr. MARTlNDALE, op. ait,J pp. 381-383.
" Cfr. CHEsTo AY, PAUL DE, Die Satzu11gen des Jesuitenordens, Koln, 1940.
Il Sn{MEL,
11

873

872

�su brevedad y laconismo!-, de una expres1on de amistad que ejemplifica
típicamente esta primera. calidad social del conflicto.15

Poco después de la llegada de Ignacio a Alcalá de Henares, muy probablemente en marzo de 1526,16 en sus tardíos comienzos de Gramática, sabemos
que se le reunieron los tres primeros compañeros que andaban con él en Barcelona ( donde Ignacio comenzó a estudiar, después de su "conversión") . Eran
estos compañeros Arteaga, Calixto de Sa y Lope de Cáceres.17 A ellos se agrega aquí un joven francés, Juan Reynalde.18
La actividad espiritual del nuevo estudiante, maduro y enigmático quizá
para muchas personas, despierta curio idad favor y luego decidido partidarismo en la ciudad y en la Universidad que Ignacio y sus compañeros frecuentaban. Muchas personas de calidad, especialment mujeres, buscaron
entonces en Ignacio el consejero y director de sus idas.19
La persecución y el conflicto abierto no se hizo per.w y es por demás
fácilmente comprehensible en el ambiente general de efervescencia doctrinal
que dominaba entonces Europa y en particular en e] ambiente español de
aquel entonces, exacerbado ya de antes en su celo inquisitorial por la cuestión
judía y ahora contemporáneamente agitado por el iluminismo del momento. 20
Jerórumo adal, uno de los hombres que mejor conocieron a S. Ignacio,
no deja a dudas sobre la agudeza del conflicto planteado contra él en Alcalá· 21.
éste se transformó senciUamente en persecución. Se perseguía a Ignacio y a
los miembros de su grupo por hablar en público y explicar cosas de la religión cristiana sin haber estudiado Teología. 22

Así las cosas, y estando Ignacio en la cárcel,
"En aquel tiempo Calixto estaba en Segovia, y sabiendo de su prisión,
,.. Recuérdese que lo específico del TIPO, como instrumento de trabajo en metodología
social, es la selección de instancias que puedw aparecer en la realidad. Cfr. MARTlNDALE,
op. cit., p. 382, comentando a M. Weber; y fr. también el eswdio del mismo Martindale, S ociological Theory and the Ideal Type,' ap. Gros.s, Llewellyn (ed.), Symposium in
Sociological Theory, Evanston, Ill. Row, Peterson, 1959, pp. 57-91.
" Cfr. Autobiografía de San Ignacio, op. cit., p. 65-66, ota 8.
11 !bid., p. 67, Nota 15.
11 {bid., párrafo 58, al fin.
"' Cfr. Autobiografía, párrafo 60, Notas 21 y 24. Cfr. para más detalles la gran
Edición de los Escritos de San Ignacio, Monumenfa [gnatíana, Scripta X, pp. 608-620.
"" Cfr. The Autobiography of St. lgnatiu.s"' Edited by F.X O'Connor, S.J., New York,
Benz.inger Bros., 1900; Cfr. también BROJ&gt;RtcK, op. cit., y algunos estudios sobre el
Iluminismo Español ; y BALLESTEROS, A., Historia de España, vol. IV, 2a. Parte.
11. Autobiografía, op. cit., p. 67, Nota 17.
u /bid., párrafo 58.

(de Ignacio), se vino luego, aunque recién convalescido de una grande
enfermedad, y se metió con él en la cárcel. Mas él, ( Ignacio habla en su
Autobiografía siempre en tercera persona), le dij'o que sería mejor irse
a presentar al Vicario 23 (del obispo), el cual le hizo buen tratamiento,
y le dijo que le mandaría ir a la cárcel porque era menester que estuviese
en ella, etc." u
No cabe duda que las muestras de solidaridad para el amigo en desgracia

han sido siempre consideradas como una alta e&gt;..-presión de amistad. Lo que parece más interesante, desde el punto de vista :,pciológico es ]a intuición y
espontaneidad con que se percibe la naturaleza unificadora del conflicto así
.
'
por parte de Calixto que viene de Segovia sólo con el fin de unirse a Ignacio
en la cárcel como µor parte de un actor ajeno al grupo y oficial.mente patrocinador o personificador del conflicto, el Vicario Figueroa, a quien Ignacio
hace alusión en sus recuerdos.

A pesar de Ja nobleza de Calixto y de la conducta de los otros tres compañeros, no fue este primer grup'o el que llenó las aspiraciones de Ignacio. Partido cada uno de ellos a di ·ersos puntos, después de u juicio en Alcalá ( como
lo recuerda también la Autobiografía), Ignacio decidió abandonar España
después de algunos meses de estudios y contradicciones en Salamanca: Su
formación literaria y clerical. (Filosofía y Teología) se completatía en la
Soroonne, en París que era entonces considerada como el centro intelectual
de Europa.
Es digno de notarse t.unbién cómo el conflicto tiene sus funciones positivas
propias en la génesis o ereación del gmpo y no solamente en el caso del grupo
ya constituido. Este hecho a mi juicio trasciende la tes.is puramente sociológica de Simmel, y parece entrar como algo nuevo y exclusivo en la ociología
religiosa del Cristianismo. o porque los líderes perseguidos dejen de encontrar siempre o casi siempre seguidores y admiradores de su desgracia, sino por
el carácter de fervor y de inexplicable persistencia en los nuevos grupos, hay
aquí en el conflicto un nuevo aspecto de importancia teórica innegable.
Lo nuevo y peculiar del cristianismo resulta ahora un fenómeno muchas veces repetido: desde la confirmación de unidad 25 entre aquellos que habían
seguido de cerca a Jesús de Nazareth, hasta los recientes testimonios de nueva
21 JUAN RooRÍouEz DEFIGUEROA, Vicario General en Alcalá, (o sea el Primer Funcionario Eclesiástico y Representante Personal del Arzobispo), del arzobispo de Toledo (a
cuya jurisdicci6n eclesiástica pertenecía entonces Alcalá y su Universidad). Cfr. A. BALLESTEROS op. cit., vol. IV, 2a. Parte, p. 15.
.. Autobiografía, op. cit., párrafo 61.
11 Cfr. A. Ap. ; Capítulo l.

�solidaridad de grupos clandestinos, surgen alrededor de figuras perseguidas y
aisladas como el Cardenal Mindzenti. 28 ( o como los jefe de nuevas comunidades religiosas a la hippie" Jesus freaks), nuevas e&gt;.-presiones de unificación
a través de conflictos iniciales en los orígenes del upo.
Sea lo que fuere de eso, volviendo al caso de Loyola encontramos que desde
antes de su llegada a París su personalidad había ido ·a sospechosa y era
discutida entre la pobJación universitaria. 27
Entre 1528 y 1534, mientras Ignacio cursaba Artes (Filosofía y Humanidades) y Teología se reúnen a su derredor eis jóvenes; otros tres se agregan
en 1535. Todo ellos participan del plan de Ignacio: comenzar un nuevo
género de vida sacerdotal. Este ideal unifkador cristaliza por entonces en lo
que los Historiadores registran como el "Voto d Montmartre",28 que comprendía la olemne promesa que el mismo Ignacio recuerda con estas palabras:
"Ya por este tiempo habían decidido todos lo que te11ían que hacer,
esto es: ir a Venecia y a Jerusalén, y gastar su vida en prove cho de las
almas· y si 110 consiguiesen permiso para quedarse en Jerusalén, volver
a Roma y presentarse al Vicario de Cristo, para que los emplease en lo
que juzgase ser de más gloria de Dios y utilidad de las almas." 29

Sabemos que no habiendo conseguido embarcaeión para Jeru alén Ignacio
y sus compañeros se dirigieron a Roma. Dos importantes conflictos marcan
el primer año de su estancia en la Ciudad Eterna.
Ignacio narró estos conflictos de la siguiente manera:
"Comenzaron después las persecuciones, y comenzó Miguel* a molestar so y hablar mal del peregrino, el cual le hizo llamar en presencia del
Gobernador, ( de la ciudad de Roma que era entonces el Obispo Benedetto Conversini),31 mostrando antes a éste una carta de Miguel en la
que alababa mucho al peregrino (Nombre con que lg11acio se designa

*

MloUEL DE LANDÍVAR,

clérigo español de alguna iníluencia ante el Embajador de

Carlos V en la corte del Papa. (Ver ota 30).
.. Véase, por ejemplo, ONU , Informe sobre Hungría, ONU, New York, 1957.
"' Véase por ejemplo el párrafo 81 de la Autobiografía, op. cit., p. 85.
'" Pronunciado el 15 de agosto de 1534, (Autobiografía, op. cit. p. 90. Nota 26).

"" Cfr. Autobiografía, párrafo 85.
• A juicio de C. de Dahna!es, se trata de Miguel de Laodívar, llamado corrientemente Navarro, que llevó muy a mal la conversión de Francisco de Xavier y su amistad
con Ignacio de Loyoia. Cfr. Autobiografía, op. cit., p. 106, ola. 5.

_.. lbid., p. 107,

876

a sí mismo en la Aut-obiografía). El Gobernador examinó a Miguel· la
conclusión fue expulsarlo de Roma." a2
'
Y luego continúa el mismo Ignacio:

~'Después empezaron a perseguir Mudarra y,33 diciendo que el peregrino ,: los eompañeros eran fugitivos de España, de París y de Venecia.
Al fin, en presencia del Gobernador y del que entonces era Lef!ado de
Roma, (el Card. Vicente Cara/a lo era en 1538) ** los dos co:ifesaron
qu~ no tenían nada malo que decir contra ellos ni en las costumbres ni
en la doctrina. El Legado mandó que se impusiese silencio en toda aquella causa, peto el peregrino no lo aceptó, diciendo que quería la sentencia final. No gustó esto al Legado ni al Gobernador, ni siquiera a
aquellos que_ favorecían antes al peregrino; pero al fin, después de algunos meses, vino el Papa a Roma. El peregrino fue a Frascati para hablar
con _él y le repr':5entó algunas razones, y el Papa se hizo cargo y mandó
se diese sentencia, la cual se dio a su f avor,3 • etc." ( Cfr. Autobiografía
Párrafo 98) .

,Por testimonio dél mism~ Ignacio no consta de la importancia y agudeza,
as, como de la trascendencra -de ambos conflictos. 35 Por lo que hace al valor

que e_llos pudieron. tener- para robustecer la .íntima unidad del grupo do
reflexiones parecen apropiadas.
. L~ ~rimera es que Ignacio animó claramente y seg{m parece de modo cansmatico a sus compañeros aun antes de conocer exactamente la naturaJeza
de tales conflictos, cuando sólo terna un presentimiento de su gravedad : 36 e
trataba de sopértar dificultades muy serias en Roma, allí precisamente donde
el grupo entero había puesto sus ideales de servicio especial al Papa.

** Nota del Editor.
n Autobiografía, op. cit., párrafo 98.
u Cfr. !bid. p. 107, ota 7 (Dalroases, Ed.) "Dos españoles y otro paisano de ellos
l'edro de Castilla, fueron los principales fautores de una verdadera persecución qu;
se levantó en Roma, el año 1538, contra San Ignacio y sus compañeros. Dio ocasión
a ella la predicación de un fraile agustino piamont~ llamado Agustín Mainardi. en_ la
c~ encontraron aquellos (los primeros jesuitas), algunos errores y empezaron a com•
batirlos. Aquel grupo de españoles favoreció al predicador, y lo hizo suscitando una
campaña contra Ignacio y los compañeros, etc."
". óte.se que la decisión y firmeza de Ignacio en exigir sentencia formal le a&lt;;arreó
e~oJo hasta de algunos amigos y favorecedores de la incipiente Compañía de Jesús. El
rmsmo Ignacio lo recuerda en la Autobiografía, párrafo 98.
111 lbid.; cfr. la carta más abajo citada, al Rey Juan III de Portugal
'" Cfr. Autobiografía ofl. cit. párrafo 97.

ota. 6.

877

�La segunda reflexión es que el resultado de los conflictos, además de ser
favorable a Ignacio y a sus compañeros, precede inmediatamente las deliberaciones de todos ellos acerca de la "institucionalización' de su grupo: una onganización estable de sacerdotes al servicio directo y especial del Papa, qui~n,
por otra parte, ya empezaba a valerse de
jóvenes que se~,an a l~ac10.
Sabemos bien que dichas deliberaciones culminaron en la dec1S1on de adbptal'
la estructura de una Orden Religiosa, asemeja-da en muchos detalles, a las
llamadas Ordenes Mendicantes ( de las cuales, empero, difería también en
muchós detalles que por entonces se consideraban innovaciones arriesgadas) ,
y bajo la autoridad de Ignacio mismo designado por elección mayoritaria co-

l°':

mo JJfÍnler Superior de la Orden.37

EL

NUEVO ASPECTO DEL CONFLICTO

Acerca del carácter realista de los conflictos arriba expue tos no queda mucho que añadir, puesto que la tipología indica claramente
naturale~ d~l
conflicto en los tres casos: hay 1.m objetivo frustrado y eXJste la conc1enaa
colectiva no en sentido substantivo, sino en el sentido de la conciencia
que cad; uno de los miembros del grupo tiene de la dificultad o contradicción
que el grupo entero experimenta.
Sin embargo, queda una cosa muy importante por aclarar: se ~ta de un~
nota común a estos- tres conflictos. El jefe o líder del grupo Ignacro, no ve ru
acepta en ninguno de los tres casos expuestos -intensamente vividos por
(según se verá por algunos párrafos de sus cartas, más adelante)-, otra posibilidad de solución del conflicto que la sentencia judicial fbrmal en favor de
su grupo,aa esto es la aniquilación del factor diametralmente conflictiv~.
Esto parece aportar un elemento nuevo a la clas~ca:ión ~~ conflicto, ~l
menos cuando éste se analiza en el terreno de la Soc1ologia rehg1osa. Es decir,
que podemos observar un conflicto realista, (siguiendo la terminol~~a de Simmel ), cuyo origen está en un objetivo frustrado, y cuya caractenstlca parece
ser (siguiendo las líneas de un análisis p~ame.n ~ natural, fuera ~e. la esfera
de lo religioso), el poderse resolver por vanos caminos, o por la múltt~le al~rnativa de elección de varios medios capaces todos ellos de dar sattsfacc1on
0 plenitud y aun complementar ese objetivo que el grupo consideraba frus-

!ª

é!,

trado.
Así, en el caso concreto de Alcalá, podemos legítimamente pensar, como al" Cfr. BRODJUCK, op. cit., capítulos 2-4.
,. dfr. Monumenta fgnatiana, Epistulae, 1, pp. 296-297. La sigla ~eta: MHSF
(Monumenta Historica Societatis Jesu ), Monum~nta lgnatia_na. S11. Ignatu de Loyola,
Socjetatis Jesu Fundatom Espistoiae et Instructiones, Madrid, !903-1911, 12 Vols.

878

gunos de los enemigos de Ignacio pensaban, que el solo hecho de atestigual'
buena vida y costumbres en LoyoJa y su grupo, o el solo hecho de apaciguar
la persecución, (Ignacio lo recuerda a propósito de la última de las persecuciones citadas en Roma), :lil etc., era ya una solución del conflicto por demás
favorable al grupo inicial.
A pesar de todo, Ignacio, jefe indiscutible del grupo, no cede un ápice en
la resolución de obtener sentencia judicial formal orno único camino de salida. Con esto parece objetivarse algo nuevo en la sociología del confli to.
Esto es, que puede haber en el terreno de lo religioso ciertos factores decisivos
que trascienden la lógica y la racionalidad del conflicto y de la respuesta al
conflicto. Si estos factores son o no indispensables para la unidad interna del
grupo, o lo son para el futuro trabajo y conservación institucional del grupo
religioso, es algo que no podemos sacar en claro sólo por los testimonios aquí
presentados. Tal cosa sin embargo parece ciel'ta en el caso de Loyola, si se
analizan _otros documentos.4° Lo único que aquí podemos decir es que el líder
carismático sí tiene y manifiesta tener -conciencia de la necesidad ( en función
del grupo y de su unidad) , de obtener el bien f mstrado por un únloo y determinado camino. 41
DEFINICIÓN Y ESTRUCTURA DEL GRUPO

Como tantos hombres de la España del siglo XVI que las Crónicas definieron como "Grandes para facellas y cortos para contallas", Ignacio de Loyola
era parco en palabras. Más parco quizá para traducir los sentimientos personales tanto propios como de los hombres que lo rodearon. . . o sin razón se
ha dicho alguna vez en la psicología de la personalidad, que los grandes jefes
y líderes son siempre aquel1os que saben respetar y aquilatar la personalidad
de los infer~res.
A fin de conocer algunas de las modalidades del pensamiento de Ignacio
sobre la importancia del conflicto en la afirmación o consolidación de las estructuras internas del grupo, hay que recurrir a algunas de sus cartas.
Tres o cuatro muestras parecen suficientes, entre Ja pródiga correspondencia
de Ignacio hasta ahora cooocida.
El 15 de marzo de 1545, precisamente cuando Ignacio termina un período
de deliberaciones y decisiones personales concernientes a la redacción de las
• Cfr. Supra, ota 36.
* Además de los aquí citados, cfr. v. gr., Constitutiones -S.f., Pars VIII ( en las Obras
Completas aquí citada~, pp. 540 ss.).
' 1 Cfr. Carta de San Ignacio a Beltrán de Loyola, Roma, Sept. 1539; Epist. 1, 14815L {en esta cdic. citada, pp. 671 ss.) .

879

�Constituciones de la Compañía de Jes{1 , que por entonces trahajaba/ 2 una
carta de su puño }' Jetra aJ Rey Juan III de Portugal, refiere ubstancialmente
todos los prmcipales conflicto por lo que pasaron Ignacio y sus compañeros. st3
El objeto de esta carta, como anota su Editor, J. Iparraguirre H e 'informar
directamente al monarca portugués de lo que ha habido de verdad en todas
la.-; pe cucione le antadas ontra él (Ignacio) no sea que llegando a Portugal la realidad d figurada, no pueda Juan 111 tener juicio exacto de los
suceso " Es bien sabido el empeño que tal sob rano tuvo por ayudar a los jeuitas desd I principios de u Orden.
Después de los saludos y respeto preliminares Ignacio escnbe:

"Volviendo de Jerusalhz,4 5 en ,Alcalá de Henares, después que mis
Superiores hici.eron tres l•eces proceso cbntra mí. fui preso y puesto en
cárcere por cuarenta y dos&lt; días. En a/amanea, haciendo otro, fui puesto
110 sólo en cárcere, mM en cadenas, donde estuve veinte y dos días.
En París, donde después fui siguie11do el estudio hicieron otro. Y en
todos estos cinco procesos y dos prision s por gracia de Dios nunca quise
tomar ni tomé otro solicitador ni procurador, ni abogado (sino a Dios),
en quien toda mi csperanz&lt;1- presente y por venir, mediante su divina
gracia ,, favor, lrngo puesta. Después del proceso de París, donde a siete
años en la misma universidad hiciero11 otro; en Venecia otro; en Roma
el último contra toda la Compañía. En esto.r tres fJostreros por ser ro
ajllntado con los que son de la Compañía, má.r d V.A./ 8 que nuestra,
porque no se siguiese ofensa a Dios N.S. en difamar a todos los della,
procuramos que la justicia tuviese lugar," (Carta 26 en el .Epistolario de
la Edición de . Ipa
ierre o.e. p. 705).
Como antes lo dijimos al hablar &lt;le la ali dad (realista) del conflicto aquí
y n otras cartas de I acio podemos ver
mismo· aparece un lemento nuevo en I terreno so ·ológico: un fa tor que implica nuevas dimensiones no
sólo en la calidad del confücto ino n su relación a las tructuras del grupo.
ea que consideremos esas estructuras com al
funcional -como origen y
consecuencia de proc os de mteracción humana- o sea que las consid remos
.. Las famosas páginas del Diario Espiritual de San Ignacio (s de Feh. 1544-27 de
Feb. 1545 ), que contienen las Deliberaciones sobre puntos de la Pobreza en la Compañía, han sido siempre consideradas como algo particularmente importante.
"' Obras completas, op. cit., Carta o. 25, pp. 700-702.
.. lbid., pp. 700-701.
" Ant de empezar sus estudio de Gramática en Barcelon~ hacia 1524.
.. Fórmula cortés de indicar lo mucho que la Compañí debe al Rey.

880

solamente como algo tático, parece fuera de disputa que la autoridad es
parte central y decisiva en la estru ura de wi grupo consciente de ser tal,
(por no decir nada del caso obvio d las turbas iempre a merced del demagogo más oportuno) .
De ahí que todo lo que pu da afüu17.ar la posicióu del Jefe -o la solidez
de la autoridad que él representa y encama-, redunde en la solidificación
o mejoramiento de estmcturas, notablement en la unidad interna del grupo.
in mbargo, aquí el elemento religio o cristiano con carácter d rev lado
y suprarracional (sen illamente por tratan.e de la vida social en una instituión de carácter suprarracional, la Iglesia de Jesucristo) impone nuevas conideraciones. Lo importante de todas Uas e que reflejan ondiciones y factores que siendo suprahumanos y con pretensione. de origen supranatural,
se manili tan y operan obviamente en cuadro y situacione, plenamente humanas.
En ef to, no es ni la seguridad ni la confirmada posición del J fe el motivo
último ni el factor decisivo por el cual el conflicto resulta unificador: e la
honra de Dios (tal como la entiende al Jefe y todos los mi mbros del grupo),
la que debe salir la primera beneficiada del conflicto al ser é
judicial y
fonnalm nte resuelto.

Este último fa tor a que nos ref rim ha ver a Ignacio la onveniencia
de desear el conflicto y desear que todo con[licto y todas las conb·adicciones
fueran mayores de lo que habían sido antes. 41
CoNcLus1ó

Es posible afirmar que en la Sociología religiosa encontramo datos nuevos
que afectan íntimament la naturaleza del onfli to: especialmente n lo que
se refiere a la diversidad de medios y a la autoridad.
En cuanto a diversidad de medios ( o funciones), el conflicto parece tener
nuevos aspecto de valor positivo respecto de la unificación del grupo. Por lo
que mira a la autoridad, especialmente la que emana. del lider carismático
(M. Weber) parece que el onflicto modifica y aun elimina muchas formas
de resolución en favor de alternativas radicales que hacen más eficaz el poder
autoritativo sin pretender directamente engrandecer la personalidad del líder.
ería materia de investigación ulterior explorar i esta modificaciones del
onflicto se verifican en otra esfera de ac ión social fuera del t rreno d la
ociología religiosa, esp cialmente en el de la poUtica )' en el de las llamada
'organizacione ociales" o cuerpos intermedi s en una sociedad nacional.
., Carta

o. 25, op. cit., p. 702 .

881
H56

�UN GRAN "BARCO A LA DERIVA: CARECEMOS DE IDEOLOG1A
Por

ANGELES MENDIETA Al.ATORRE

Academia Mexicana de Sociología

Sumario: Introducción. a) Cincuenta años de reconstrucción nacional. b) Algunos antecedentes: Libertad para pensar u obligación de la esclavitud, Libertad para ser:
puesta en marcha del país, Utopía y conciencia mágica. c} ~up~ci6n ~acio~:
la unificación. d ) Carencia de ideología. e) No puede haber umhcac16n nac1onal sm

ideología. f) La educación tiene la respuesta.

INTRODUCCIÓN

m:

DuRANTE EL VERANO de 1972, a pesar de la calma nacional, se acentuó e~
de manera inexplicable, la sensación de percibir cambios _radicales en m1 prus
junto con el desasosiego de carecer de a ideros, tal como SI el pueblo empezara
a caminar a la deriva.
Ignoro si este presentimiento sea emotivo. y co~o tal, .digno de misel'icor~
se
apoye en la, presencia acumulada de signos mdesc1frables que la sens1b10
lidad percibe de alguna manera.
Acaeció como el sobresalto que sufrimos al escuchar 1a caída de algunas
piedras del edificio cuyo deterioro pare.:ía im~sible ·_ así observamos en el
panorama nacional fuerzas de conservac10n y resIStencia frente a otras _Poderosas -energética social según el maestro Antonio Caso- que anuncian el
desplome o por lo menos una destrucción en cadena.
Con un patemalismo asai, inconsciente, o con tímida oposición para no comprometemos, acaso también fieramente ortodoxos, los adultos de la "generación intermedia' habíamos aceptado el ataque de la juventud a nuestro

Las cosas empe-La.ron a tomar mal cariz cuando esa violencia comenzó a
CJ..1:enderse, causó muertes, pérdidas económicas y situaciones diversas de conflicto, hasta preocupar seriamente hasta. a los menos perspicaces.
La posibilidad de destruir un mundo - bueno porque es el nuestro y amado
porque en él vivimo~ ha perturbado mucha conciencias; de mí sé decir
que he resuelto tomar los hilos. gruesos para saber a qué atenerme.
Ingrata y difícil es la tarea: me niego a revisar documentos como valor de
prueba con tal de obtener una vivienda inmediata; tampoco arriesgo juicios
de valor para apoyar a ultranza, ciertas ideas, lo cual invalida la reflexión sin
prejuicios y, por esta vez, suprimo Jas citas bibliográficas -salvo algunas necesarias-- pues aunque soy consciente de heredar una cultura, me interesa
ahora expresar mi propia opinión.
Emprendo, pues, algo que conlleva la certeza de aber que llegará a una
opinión parcial, aunque la justifico con mi antiguo ejercicio habitual de observación diaria.
¿Cuál es el planteamiento a seguir?
o puedo desprenderme de mi formación académica y mentiría al decir
que no trabajo sobre una estructura básica que me da apartado de análisi ·
in embru-go, con el buen tiro de la investigación científica que busca descubrir sin prejuzgar, método aplicable ahora a la rama de humanidades trataré
de descubrir algo, sin hipótesis alguna.
¿ Cuál es la característica más señalada en nuestro país en los últimos año ?
La respuesta es definiti a: cincuenta años de reconstrucción nacio11al.
¿ Cuáles son los Iími tes de ese período de tiempo?

Concretamente desde 1922, con la presencia de una revolución ideológica
fruto selecto de la revolución de 1910 la cual precisamente concluye o aparentemente está en crisis, en 1972.
E te es un bre e informe de los pasos de una indagación.

a ) ÜJ

C UENTA AÑOS DE RECON TRUCCIÓ

ACIONAL

(1922-1972)
En términos radicales, solamente ~ le el Hombre y la aturaleza. Detrás
del priniero está la hi toria de lo que ha hecho, así como el testimonio de su
paso por el tiempo (existencia y herencia de los pueblos) ; más aUá de la
atu.raleza intuimo la pre encia de W1a fuerza poderosa y creadora -para
mí e idente- o, de una simple casualidad.
En otras palabras "yo soy yo y mi iocunstancia" ( Ortega y Gasset). La

mundo fabricado.

883

882

�historia de la lmmauidad e la toma de conciencia frente a
nes extremas.

tas dos relacio-

¿ Cuál es la realidad actual e inmediata d la 'cir unstanria nacional"?

Le. pr eucia de una tran formación pue ta eu marcha por una generación
intermedia que heredó las ideas del movimiento revolucionario de prin ipios
d 1 siglo y que ha trabajado poi' esos ideal s -tanto de una manera honesta
como deshonesta- la cual se enfrenta a otra generación de jóvenes apremiantes orgullosos de su ju entud (juventud porque sí, sin más) jndudablemente mejor preparada, que vive n tensión debido a las presiones psíquicas
de los acontecimientos mundiales cada vez más cerca de ellos por el mejoramiento de las vías de comunicación.
Consecuencia inmediata ha sido una franca toma de posición de uno, frente
a un tímido rechazo de otros, pero la actitud más perjudicial es la de aquello
que bajo un remordimiento oscuro han permitido y auspiciado la revuelta
ju\· nil {si yo robo, o engaño o miento, tengo que permitir que tú lo hagas)
cuya mo ilidad se desplaza en diversos terrenos, no siempre a eptables, alguno
ciertamente justicieros, pero ante las cuales la generación intennedia tiene dos
dudas explicables: el miedo a la incapacidad de los jóvenes para construir otro
mundo nuevo pues solamente ban dado pruebas de oposición de destrucción
y además, el temor de que intereses más poderosos aprovechen en su favor
las ideas liberadoras que la juventud defiende.
Si esta e la situación actual ¿ cuál puede ser el principio de la etapa de reconstrucción nacional?
En nuestra historia nacional, la muerte de Venustiano Cai:ranza en Tlaxcalantongo el 21 de mayo de 1920, un poco de pués de la promulgación de la
Constitución de 1917, es definitiva. 'Hechas las ele dones durante el gobierno
provisional de Adolfo de la Huerta fue de ignado Presidente de la República
1 aro Obregón. Después de diez años de guerra in cuartel, se iba a hacer
el primer ensayo de reconstrucción nacional (Quirarte: Visión panorámica
de la Historia de México). Ese cuatrienio alcanzó tan gran importancia que el
decir de Mauricio Magdalena dio marca al Continente en lo social, en lomoraJ y en lo estético. wica, en el instante de Justo Sierra, había sido la República. mensajera de una tan abrasada y conmovedo1,a revolución espiritual.
obran los datos y las cifras. Acruel minuto no ha ido igualado aún'.''
La recon trucción nacional pone en ircula ión -vaJga la &amp;ase- fuerzas
dominadas y fuerzas nuevas; entre las primeras está la participación de la
mexicanas en 1a vida na ional {fuerza de trabajo antes confinada)
entre
las segundas, el nacimiento de un grupo social muy peculiar que irrumpe violenta y agresivam nte alr dedor d la grand ciudades y lueg se uela en

los diversos memos· grupos qu forman fuerzas de choque son

onflictivos

Y demandan instrucción calificada moviéndose orno elementos de pi ·'
~
~
soc
Y su falta de arraigo le confiere una du tilidad propicia a todo· los
acomodamiento.
Esta. reconstrucción nacional fructifica no bajo la sombra sino a plena luz
de lo ideales de la R oluci6n, los uale comí nzan a r revisado críticamente en Ja etapa de los años cincuenta y llegan a crisi· defiru1iva en Jo
sesenta.
Esto sucede porque los ideal de la Revolución ya no son sufi ientes. Dio
parte de lo que debía de dar pero no puede pro] ngar su vigencia histórica
ante la avalancha de necesidades humanas que demandan también nuevas
soluciones.
Esta consideración me es particularmente dolorosa debido al conocimiento
que he tenido de los grandes pr cursores - bombr
muj res- y d la parte
más valiosa de ese movimiento que, como dice Arenas Guzmán, no debe er
conocido por sus falsarios y detractores.
Tam~ié~ a la realidad nacional allegan de tiempo en tiempo, los grandes
acon~cmuentos mundiales con una fuer7a quizá devastadora por el impa to
emoc1onal que provocan, como la Segunda Guerra Mundial, los campos de
concentración, las bombas atómicas, los milagros de la Medirina, el xterrninio
de pueblos y el hambre ele los niños.

Así, n~ es difícil explicarse el porqué nuestro país pai:ec a vece girándola
e~oquec1da que parece no saber bien a bien, qué es lo que le, espera, ni qu ~
qmere.

Quizá, en el más modesto de lo caso el mejoramiento material de la ma}'~ría de los grupos sociales ha sido por lo pronto el ali io a una vieja sih1a.
crón de sufrimiento que se conforma ya, no con la felicidad sino solamente
con un decoroso bienestai:- humano.
ALGUNO

A

TECEDENTES:

- libertad para pensar o
abolición de la esclavitud
- libert.ad para ser: puesta en
ma.11:ha
-utopía y conciencia mágica.
Digo )' me parece que no se logro abolir Ja esclavitud con los bandos de
Arozamena y de Hidalgo. Otras formas de sujeción perviven cien años des-

885

�pul$. Con el disfraz de personaje está presente hasta principio de siglo. Es Ja
fonna peculiar de la explotación de la tierra, y en Ull país eminentemente
rural como el nuestro, abar ó la mayor par-te del territorio. Yo sostengo que
fueron éstas Jas causas internas del movimiento SQcial (A Mendieta Ala.torre.
Las causas morales de la Revolución. INEHR) .

Pues bien a la verdadera abolició11, de facto, sobrevino una euforia por la
libertad tan regocijada que los dirigentes políticos han aceptado los abusos
cometidos a su sombra.
Porque, de muehas cosas podr-á acusarse a la Revolución, menos del cargo
de no respetar la vida del campesino, procurándole instrucción y buscando
una y otra vez -a costa de equivocaciones y desaciertos-- 1a manera de resarcirle algo de lo que le fue arrebatado.
A grandes rasgos, una n es1dad parece normar básicamente los empeños
de los gobiernos emanados de la Revolución· echw a andar e1 páts.
Esta puesta en marcha alcanza actitudes mesiánicas y se confiere a tm solo
hombre, en nuestros regímenes desgraciadamente presidencialistas, l:an ajenos
al juego limpio de la democracia.
A la actitud mesiánica •e añade la creencia del hombre providencial, el cual
al tomar los destinos nacionales acepta no solamente las fa ultades que le otorgan las leyes, sino el más grande poder que le confiere el pueblo.
Algunos ejemplos bastan: Calles, obsesionado por buscar el desarrollo, decide aplicar la Constitución a la letra -y no le perdonará jamás el pueblo
el sufrimiento de la persecución religiosa- pero es necesario reconocer su
tarea para crear bancos, instituir créditos agÁcolas y luchar contra viento y
marea. La ley parece ser la tabla. de la salvación, por eso en tiempo de Portes
Gil e "institucionaliza" el partido en el poder como el más curioso y extraño
de los contubernios, no entre gobierno y partido, ya que esa es mancuerna
común, sino entre un tercero más, el pueblo, que lo mantiene a sabiendas de
sus fallas o por no encontrar otro mejor. EJ Partido acional R evolucionario,
más tarde Partido de la. Revolución y luego Partido Revolucionario Institucional, pese a sus errores, toma a su cargo la. tarea de fijar la. doctrina revolucionaria como ideología y lograr fonnar también una incipiente conciencia
crítica, tarea que también cumple con estoicidad el partido de la opo ición
llamado Partido de Acción Nacional.
Pero ningún gobernante parece satisfecho y el presidente Cárdenas decide
ensayar otros camino para hacer más radi al la marcha.
Durante eJ tiempo en el cual se implanta la educación socialista y la llamada educación sexual, el país vive una época de arrebatado fervor. Prueba
de ello es la aportación popular más espontánea que ha habido, cuando se

886

solicita su cooperación para la -compra de las compañías extranjeras que explotaban el subsuelo para aprovechar el petróleo.
Desde luego no puede hacerse un juicio sobre el cardenismo, pero cabe
admitir uno de sus errores por el prejuicio formativo que dejó en las conciencias: la perversión de que todos los bienes pueden ser tomados sin retribución
alguna lo cual deformó la mentalidad popular: de a1ú al robo y al derecho
al robo, en un pueblo que conserva constitucionalmente formas de respeto a
la. propiedad privada, no había más que un p.aso.
Miles de personas asaltan el poder y al amparo de la Revolución que no
vivieron, amasan grandes fortunas· el pueblo obra en consecuencia: 'Institucionaliza' el cohecho, está presto a robar si tiene oportunidad y hace del
agravio a 1a autoridad, su conciencia inveterada de mofa.
A partir de 1946 nuevamente hay otro proceso de aceleración: el presidente
Miguel Alemán tiene la habilidad y el tacto político para mover capitales guardados, romper resistencias inveteradas y presenta a la opinión pública un
eficaz cuerpo de funcionarios. El movimiento es tan ambicioso que logra ser
impresionante, aunque muchos duplican las fortunas de sus antecesores.
Repito que esta idea de mover al país parece tin imperativo categórico
-¡ valga.!- de la conciencia dirigen re en turno. Todo es álido con tal de
mover a un pueblo apático, aferrado a sus costumbres y escéptico o indiferente
por carácter o por consecuencia de la reflexión.
Pero el deseo incontrolable de mostrar otra cara al mundo, una fisonomía
que destruya la imagen del indio adormecido o alcoholizado cubierto por una
cobija, impulsa al presidente López Mateos a luchar por obtenel' la sede de
unas Olimpiadas Nacionales, que cuestan muchos millones y graves dolores
de cabeza, la cual deja desguarnecida la econon1Ía nacional.
Pero el pueblo encantado responde frenéticamente -pan y circo- y se
satisfacen las preocupaciones de los intelectuales organizando al mistno tiempo
una olimpiada cultural.
Estas notas al azar muestran cómo el deseo de poner en marcha al país
parece ser tarea primordial de los gobiernos tevolucionarios y a fe mía que
lo han logrado a pesar de los errores. Los resultados están a la vista: cincuenta
años de reconstrucción nacional han modificado la fisonomía nacional.
Pero -siempre hay peros- el país se encuentra angustiosamente caminando
a toda mareha asi corriendo, de ahí que se diga que nuestra historia se
hace a saltos, llevando sobre las espaldas las crecientes demandas populares
sin lograr satisfacerlas jamás.
A ratos parece una máquina fatigada o atrapada en sus propias hélices;
pero sobre fabricar sus remedios aplazados y acude a las utopías o soluciones
imposibles tan a gusto de nuestra conciencia mágica.

887

�(Dentro de la línea de] Renacimiento bist6rico, las utopías plantearon la
solución de la convivencia ideal de los hombres. Tomás Moro y en cierto
modo también Platón en la antigüedad clásica, consideraron a la propiedad
privada colilo la raíz de todos los males. Más tarde Proudhon afinna~. que
la propiedad privada es un robo. Es m;oso advertir cómo el actual socialismo
humanista tiene sus fuentes en aquellas concepciones casi irrealizables cuyo
planteamiento peca de novelesco) .
La Revolución también creó sus mitos y las prohíbiciones alcanzaron l'~~o
de 'tabúes". El ejido, por ejemplo, fue impuesto en todos los lugares cuando
solamente podía funcionar en los grupos aborígenes que se rigen bajo la generosa relación de la conciencia colecti a· también se defiende la derno racia,
aunque debido al analfabetismo hay necesidad de convertirla en peligrosa 'democracia dirigida'' y ]a intención d ofrecer todo al pueblo, sin exigírle nada
a cambio ha llegado al extremo pernicioso de ofrecer educación superior a
quienes carecen de aptitudes, hecho reabnente. perturbador (Pedagogía .s_tt•
perior, Larroyo). Se tiene miedo, pánico, a optar por el pago de cuotas a qui6 nes tienen capacidad económica, aunque se exige donación de sangre en los
centros asistenciales&gt; lo cua1 es absurdo.
Los estudios más objeti os sobre la realidad social advier•t en esta tarea de
unificación: pues vivimos un momento en que se 'necesita canalizar la presióp
popular, unificando al país, para la continuidad y aeeleraci6n de s~ desarrollo y, dejar que hablen y se organicen las v~e.c; disidentes para ~l 3uego democrático y la solución pacífica de los conflictos". (Pablo Go,nzález Casanova : La democracia en México.)
CARENCIA DE IDEOLOGÍA

Existe la preocupación nacional de echar a andar al p,ili. ¿Con qué objeto?

Para unificar su desarro\10.
En cierto modo, los cincuenta años de reconstrucción nacional se desenvuelven casi deslumbradoramente bajo las instituciones nuevas que crea la Revolución, pero el desenvolvimi1mto ha llegado a la encrucijada, porque ~o pueden
seguirse resolviendo problemas con una visión de hace cincuenta anos. ¿Hay
respuesta O reacc~ón ante una situación de cambio? Indudable~~nte. Per?
debido a l¡¡. falta de unificación, las respuestas de los grupos tamb1en son d1vel'6aS y heterogéneas.
, .
Es conveniente adv.ertir estas reacciones en cuatro grupos caractensucos.
a) Los grupos aborígenes, en lento proceso de aculturaci~n, presentan_ su
resistencia habitual. La Revolución reivindica la cultura antigua Y adquiere
así su dimensi6n más propia. "Lo único que faltaba para integrar la unidad

888

a~ónica de una cultura nacional era principiar a realizar un programa íncipte?~e de art propio'' (Alberto T . Arai: Valoración de Las arte pl.ásticas en
M ex1co ) . Pero estos grupos parecen ajenos a ello. Su lealtad a las causas
po~u!ares, ya qu_e ~ ~cupado !ª.s avanzadas en las luchas populares, no ha
recibido a cambio nmgun benef1C10, de ahí la justificación de su resistencia.
Pero es un grupo dúctil que puede · er fácilmente manejado.
b) . Las mexicanos representan una I uerza nueva y una presencia novedosa.
Comien~ a participar con un entusiasmo generoso. Sus virtudes mejores,
no ~rec1samente. la alabada abnegaci6n que s6lo ha sido instrumento para
hu:1'111larlas, corruenza también a propiciar un cambio. u capacidad de trabaJo, s~ honradez, su inclinación por lo minucioso le permiten desempeñar
cada día nuevas tareas. on factores valio os de cambio.
c) ~~ Iglesia como institución presenta también una
formac1on_. La vuelta a la pureza evangélica, el "estar
que necesitan pan y justicia ha dado un nuevo rostro
me
. nw' por escand a lizar y ha acabado por convencer a
Jarse de la hojarasca seca.

fonna audaz de transde parte de" aquellos
a una Iglesia que colos mejores, al despo-

. La desacralización y el nuevo Concilio Vaticano II han logrado en poco
be1:1po recobrar una tarea que fue casi inútil durante muchos siglos. 'EJ Evangelio es un Evangelio de amor. El amor exige la justicia" (Enrique Maza:
Nuevo rostro de la Compañía de Jesús).
d) Los jóvenes han rasgado los velos del templo. La apertura puede ser a
1~ larga benéfica, hoy la acción iconoclasta en todos los órdenes de la vida
tJ.ene que lamentar la propia destrucción de los detractores.
Tengo para mí una impresión dolorosa como si estuviera frente a una juventud d~encantada. Ellos, ellas, han apurado muy pronto la vida y en el
apresuramiento el gusto de la delectación. Por otro lado los elementos corrosiv~s que manejan -violencia, droga, sexo, libertad irrestricta, ajenos a la
piedad-:-:- pare~ ~ue han erosionado su rostro habiendo perdido en la confrontac1on, la Jubilosa alegría y el idealismo casto.
Dispuestos a romper lo "establecido" tienen franco horror a lo ceremonioso
ent~-e nosotr~, casi sagrado. ¿ Son necesarios los ritos familiares? se pregunta~
( ichel Salt1el en Educación y Juventud. ) En la cuestión de cambio ellos son
fuerms de presión agresiva.
'
. e) Finalmente está el grupo formado a raíz de las grandes mutaciones soCtales. Es u~a nueva presencia, ciertamente perturbadora que demanda cuidados. A partrr de 1914 ocurrieron en el país grandes desplazamientos familia1·es,
~eneralmente buscando protección en las ciudades. Otra imigración ya con~
tinua sobrevino después en busca de trabajo por las desoladas condiciones en

�que se había quedado el campo después de las luchas. E tos grupos han tenido
una explosión demográfica de tal magnitud que ha nacido otra social, intermedia, -cuya característica fundamental es el desarraigo.
No encuentran asideros ni en la ciudad ni en e] campo· tampoco en la clase
media y menos en ]a tradicional. No si~ten amor por la patria chica que
abandonaron ni por 1a nueva donde viven. Pero son audaces, intuitivos, Y escalan con agresividad diversos estratos sociales exigiendo -generalmente de
mala manera- todos los derechos que deben otorgarse al pueblo (el pueblo
son ellos) y sin cumplir con ninguno de los deberes.
No es un fenómeno 1mevo en nuestra integración social.
Durante el siglo XVII nació 1a clase mestiza que por no reconocer a unos
y a otros, se desenvolvió en la vida aventurera, en 1a audacia y la insolencia.
Ante esos grupos, la Iglesia como una madre protectora, dedicó cuidados y
enseñan7.a5, les dio fe y conciencia y poco a poco formaron una clase nueva.
Lo mismo ha pasado ahora. Estos grupos, que Prieto llamaba "Lépero "
irritaban a Altamirano y preocuparon a Mora, forman grupos compulsivos,
elementos de presión y fuerza, a veces insolentes, que no reconocen autoridad
alguna y al exigir estudios superiores se convierten en profesionales deshonestos,
verdaderos asaltantes de las instituciones y la vida moral del país. Como el
cambio social siempre les favorece, serán los grupos más maleables y peligro$0S.
Ahora bien, ¿por qué razones puede causar tan grave temor una situación
de cambio en nuestro país?
En primer, lugar por la presencia de estos grupos cuya reacción no es previsible, en segundo término porque no parece que h~yamos encontrado una
ideología que logre levantar al país de la confusión en que se halla.
¿ Quién tiene la respuesta?

La educación nacional.

No

PUEDE HABER UNIFICACIÓN NACIONAL SIN IDEOLOGÍA

Lentamente llegamos a descubrir cuáles fueron Jos motivos de preocupación
de nuestros grandes hombres. Hemos dicho que en el fenómeno de la reconstrucción nacional, la puesta en marcha parece un acto mesiánico de pueblo
y gobernantes. Este movimiento buscaba la unificación, pero ésta no puede
lograrse sin una ideología. Y la ideología se da en el hogar y la escuela. Ellas
son las instituciones formadoras del ser humano.
Antes la tarea la tomó la Iglesia, ahora la tiene el Estado y, desgraciadamente, 1a Educación está en crisis por falta de una rotunda y definitiva ideología del Estado.

890

En principio, carecemos de una doctrina magnética en mateiia educativa
que impulse definitivamente la educación como acaeció en otros tiempos.
Viejo el positivismo, empolvados los ideales de la Revolución por repetición
demagógica que m-ge restaurar o renovar, inocua y blanda 1a doctrina democrática y atacado el humanismo por una tecnología prepotente, el joven intuye
que algo le falta. Hemos caído en un utilitarismo nefasto, dando instrucción
solamente para ganar dinero.
Si no fuéramos tan ciegos podríamos tomar experiencias de otros países que
han llegado a la recta final en estos campos y han creado solamente generaciones de jóvenes vacios, irritados, rebeldes o frustrado -y no es letanía de
adjetivos sino realidades graves- que ya no admiten como valiosa esa finalidad.
Conviene convocar a pensadores, filósofos, pedagogos y gente de pensamiento para reflexionar sobre la carencia de esta ideología nacional que deja
sin brújulas e ideales a las tareas múltiples de la vida mexicana.
Esta necesidad de doctrina es la que puede originar mayores males que los
que ha causado ya en las mentalidades jóvenes. Y urge hace.r algo pronto.
Marginalmente cabe comentar la tradición hist6rica de la conciencia educativa mexicana como un punto recurrente de preocupa-ción. Está presente en
la época Colonial, se fortalece con los Humanistas del XVII y se acentÍta
en los ideólogos del XIX. Unos ejercieron eventualmente el magisterio, en
otros la docencia fue su norma de vida. Basta citar algunos nombres en difer.entes épocas: los misioneros como Andrés de Olmos, Bemardino de Sahagún,
Martín de Valencia, Motolinía, Juan de Zumárraga, Vasco de Quiroga entre
otros, el Padre José María Mora y muchos historiadores. Hay también caudillos como Miguel Hidalgo; ideólogos como Ignacio Ramírez periodistas
como Altamirano, novelistas como Fernández de Lízardi y en los últimos años,
muchos de los más brillantes talentos han sido maestros entre ellos el ministro
Justo Sierra, los pensadores Antonio Caso, José Vasconcelos, Samuel Ramos,
Leopoldo Ramos, Emilio U ranga, Leopoldo Zea. Indudablemente los escritores
Alfonso Reyes, Silva Herzog, Agustín Yáñez, Torres Bodet, Alberto María
Carreño, Andrés Iduarte, Carlos González Peña, Angel María Garibay, Antonio Castro Leal, Alfonso Junco; los investigadores Angel María Garibay Silvio Zavala. .Ellos, desde María Enriqueta y sus libros de texto,
hasta Rosario Castellanos y Emma Godoy. También los poetas: López Velarde, Villaurrutia, Octavio Paz. Y nsayistas como José Luis Martínez. Hay
también presidentes como Benito Juárez en la centuria anteriofl y los pintores
hacen también obra educativa con sus murales, Siqueiros y la preocupación
humana; Rivera y la cultura ancestral, Orozco pinta en el Hospicio Cabañas,
la noble cabeza de un maestro junto al fuego creador.

891

�La falta de una ideología convincente se siente desde la Escuela Primaria
y en la Educación Superior provoca grandes fallas.
Por ejemplo, todo el mundo comenta la llamada fuga de cerebros, lo cual
es solamente un resultado de la falta de conciencia nacional.
Padecemos nosotros una doble evasión además de un bracerismo intelectual.
Cada uno de los pequeños poblados del país prepara con grandes sacrificios
a sus muchachos, pronto éstos emigran a las grandes universidades y jamás
vuelven. A su vez, la universidades mexicanas se en materiahnente despojadas de los profesionales que han formado también on gran sacrificio. E tos
acuden a especializarse en el extranjero y mucho no regresan: otras naciones
disfrutan de la preparación que México costeó.
Algo poco comentado e el bracerismo intelectual --aunque el término es
un tanto absurdo- y consiste en el servicio que prestan nue tros profesional
en el extranjero realizando tareas calificadas por ínfimos ueldos; rara vez
tienen acceso a investigaciones nuevas y solamente ejecutan tareas de rutina.
Mientras México no fije claramente sus fines forme la conciencia crítica de la
ciudadanía y descubra su propia doctrina seguiremos como un gran barco a
la deriva.
n país sin doctrina es un pueblo sin conciencia y in alma.

Y no nos llamemos a escándalo después, si no hemos tenido el talento de
pensar "antes".

EL PROBLEMA DEL DESEMPLEO Y LA INFL Cló
Por el DR.

DAVID

G.

DAVIE

Universidad de Duke,
(Traducción del Lic. Alberto
García Gómez).

A TRAVÉ DE LO programas del uevo Trato, el Presidente de los Estados
Unidos de orteamérica, Franklin Delano Roosevelt intentó luchar con el
problema del desempleo masivo. Inglaterra, así como otros paísc europeos,
habían tratado sin éxito en competir con este problema crucial en la sociedad
de nue tro tiempo. Mientras la administración de Roosevelt no tuvo éxito del
tocio al tratar el problema del desempleo, el Presidente hizo de facto responsable al gobierno central, si bien no legalmente, al rectificar u política acerca
del mismo. 1
o ob tante, en 1939, en la víspera de la egunda Guerra Mundial cerca
de 9.5 millones de trabajadores en los Estados Unidos e taban sin empleo.
Manteniéndose más baja que en los años de la má profunda depresión, la
tasa del desempleo excedió en un 17%. En contraste la tasa del desempleo
dio como promedio solamente 4.6 % sobre los 27 años iguientes a la guena.
Como resultado de las experiencias de 1930, el Congreso de los Estados
Unidos aprobó, después de un prolongado- intenso debate la Ley de Empleo
de 194·6. Una de las más importantes disposicione en la Ley proveía que el
Gobierno Federal sería respon able de promover "]as condiciones bajo las cuales ser.fan proporcionadas oportunidades de empleo útil incluyendo el propio
empleo para aquellos que fueran capaces, dispuestos, en busca de trabajo,
así· como a promo er el máximo de empleo, producci6n y poder de com-

~ Para una fascinante relación de las variadas sugestiones y propósitos exigidos en
Y dentro del gobierno central para luchar con J problema del desempleo durante los
años de Roosevelt, ver a HERBERT STEtN, La Revoluci6n Fiscal e,i América, Chirago,
1969, p. 526.

892

893

�.
d 1 mundo libre también asumieron la resotras naoones e
.
1
. 3
. 1 , did del desempleo m o unta.no.
. 'd d
. 1 para prevemr a per a
.
ponsab_ili a nauona
·encias de 1930 y en parte al texto contcrudo
Debido en parte a las ex_ren
d 1 bºcrno en aliviar el problema
en la Ley, los polí.ticos enfatizardon el ,padpel e es~: •entrara en vigor. El dilema
di tamente espues e que
. .
1 .
del desemp eo mme
emhar O había llegado antes comc1entre el desempleo y la inflac1on, sm
g 1:ticos en la Administración de
diendo con el Receso de 1937~1938. Algunos po l • . inmediatamente anterior
l aumento de los precios
.
Roosevelt creyeron que e
I desem leo. Esta línea de pensanuento
al Receso era la causa del aumento de;_ o ué
gobierno estableció el Comité
fue, al menos, una de las ~ones
p rq
ara investigar el efecto de la
acional Económico Provis10?al_ (ONElP)' pl'ticas de precio y desempleo.•
., d I d econom1co en as poi
.,
concentrac1on e po er
d l CNEP no se llegó a una conduSJon
Mientras en los debates y repo1tes e I infl 'ón los economistas y otros
¡ di!
d I desempleo y a
aci ,
definitiva sobre e
ema e .
. d
. esu·gando el tema del empleo
h
·do discuuen o e mv
desde entonces an veru
.
b b b'd algun' progreso aparente
.
infl . , hasta hoy s Mientras a a i o
total sin la
aoon
. ad del obierno y otros, quienes han tratado
al atacar el problema, los encarg os
gd 1 t di de la teoría de las instiul d
, avanzado e es u o
'
de combina.I' el res ta O mas .
.
tar programas para resolver
.
d 1
lítica en un mtento a unp1emen
, . o
tuCJones y e a po
.
.nfl . ,
han obtenido verdaderos exito .
el problema del desern~~eo $1.D ]a i :::;stas han construido modelos de
Ambos, los neo-Keyrus1an~ y los
. f torios con respecto a su utilidad
, los que están leJOS de ser satis ac
econonua,
para el político.

pra.

2

s·uru'larmente'

ª .

., .

J

TI.POS DE DESEMJ'LEO

, .
tán de acuerdo obre los tipos d desemTanto teóricos como pracuc~s, es
L
ro·stas los diferencian entre
,
d presentaii os econo 1
pleo que una econoJTlla _pu_e a
nsit~ria 2 structural y 3. íclica. Cí.clica
tres clases básicas: l. fnccio~al O
.d ' ·
n agregado a la deficiente
es también, en algunas ocasiones re en a como u

tr\

demanda del desempl~o.
b . d
tienen el derecho a abandonar el
En las sociedades libres los tra ap ores
s

Congreso de los Estados Unidos. Comité Econ6mico,

Ley del Desempleo de 1946,

Reformada, junio de 1967, p. 12..
E d Unidos Reporte Econ6mico del
.
Econ6nucos de los sta os
'
40
a Junta de ConseJeros
d l Reunión de Comejeros Económicos, 1961, p . .
Presidente con eL Reporte Anual e a
• Jbid ., 1971 pp. 75-76.

• [bid.
.
.
tre los m delos de empleo total y l proceder
, Para una crítica de la diverge~c1a en
S'd
Weintraub El Modelo de Empleo
E Roy Wemtraub y a l ncy
'
en el mundo rea1 ver a .
83-100.
.,a Kyklos, ol. XXV, 1972, pp.
Crítl
Total: una
~

trabajo voluntariamente, para buscar más atractivas posiciones. Un trabajador
puede ser desocupado temporalmente a causa de una huelga o debido a un
factor de tiempo, por ejemplo, cuando alguna cantidad constante de tonelaje
para embarque no está en la bahía, algunos estibadore pueden encontrarse
temporahnente sin trabajo, Los factores temporales, a ociados con el clima
( agricultura y construcción) , o días festivo (comercio al menudeo), pueden
también dar un aumento al de'iempleo fricciona!. Metcall y Ricliardson definen el desempleo fricciona! cuando los trabajadores tienen que gastar relativamente pequeñas cantidades de tiempo y dinero en la búsqueda de 1m
trabajo.7
Como Metcalf y Ricbardson lo señaJan, e] desempleo fricciona! es de corta
duración y cierta cantidad del mismo es necesario para el funcionamiento
del mercado de trabajo. 8 Sin el desempleo fricciona! estaríamos viviendo en
una sociedad altamente rígida y estructurada, en la ual un individuo no
tendría preferencia en lo concerniente a cuándo, dónde, o para quién trabajarla. Sú:rularmente, los patrones no tendrían oportunidad o lo que respecta
a quién contratar. Entonces el desempleo friccional existirá aun en el 'empleo
total". 9 La cantidad de desempleo fricciona) dependerá del establecimi nto
institucional de cierto tipo de países en particular. Si Ja información de empleos y las condiciones de trabajo son fácil y conómicamente alcanzables, el
desempleo fricciona! puede llegar a ser tan bajo como a un 3%. Durante la pasada era de la Segunda Guerra Mundial en los Estados Unidos, lo economistas han definido generalmente que el empleo total se obtendrá, cuando el 96 7v
de la fuerza laboral sea utilizada, aunque existe alguna evidencia de que
esto pueda ser mudable.
Cambios en la demanda relativa o bien del abasto de trabajo, causan el
desempleo estructural. Estos factores pueden ambos tener tanto elemento
geográficos orno de habilidad ocupacional. Cambios en la demanda debido
a la automatización, por ejemplo, pueden causar que un trabajador pierda su
puesto. Más at'm, parece improbable que la política onvencional monetaria
y fiscal, pueda aliviar el desempleo en los rampos exhaustos del carbón en
Inglaterra o regresar los trabajos de la manufactura de aeroplanos a u nivel
anterior en el sur de California.10 Los cambios demográficos afectarán el
abasto de trabajo y también cambiarán la cantidad del desempleo estructural.
' D"vm METCALF y RAY RtCRARDSON. La Natura.i;.a y Medidas del Desempleo en
UK, Reseña de los Tres Bancos, Londres y Edimburgo, marzo 1972, p. 31.
• Ibid.
' lbid., p. 34.
• Viviendo co11 una Tasa más alta de Desocupación, Business Week, 25 de diciembre
de 1971, p. 36.

895

894

�. .
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El descenso de los nacumentos de posdgu . . tos ha causado la corriente
,
.
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.
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.
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tencial) .
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, al . titulada:
º
r , en su contribuc10n monument ID
~ual John Maynard Keynes ana IZO,
D'
i¡ Esta es la clase que se maniTeoría General del Empleo, Interes 'Y mero.
, .
El desempleo
.
, .
durante las depre iones y recesos econmmcos..
fiesta por s1 IDJSI)la .
,
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.
,
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'
ah . d
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tualmente a cero, una vez que los tr ªJª ore
contratados y nuevos empleos se crean.

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LA

CURVA PHILLJPS

.
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1 , clico en un asnecto, y sus relaciones
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J.J

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General del Empleo, Interés 1 Dinero, Harcourt,

Jlrace and World. 1936.
.,
1D
I y el Porcentaje de Cambio en
"La Relaoon entre e
esemp eo
XXV
P
,. A. w. H.íLLlPS
.
•
'd 1861-1957" Eco11omrca , Vol.
las Tasas de Saiarios en Dinero en el Remo ni o
'
( roviembre 1958) PP- 28 3-299 ·

896

a un paso ulterio11 y relacionaron el desempleo friccional directamente a los
cambios de precios. Sus resultados correspondieron a la original curva .Phillips.13 Pareció habeij una descompensacíón entre el desempleo y la ínflación. 14
I os monetaristas, tales como el profesor Milton Friedman, sostienen un
pUllto de vista alternativo de la curva Phillips. Hacen lúncapié en el hecho de
que los precios de venta de las mercancías normalmente responden a un noanticipado aumento en la demanda de dinero, más rápidamente que los precios
del mismo. En efecto, los salarios verdaderos caen, lo que hace más barata
la mano de obra y también el que los patrones contraten más trabajadores
ocasionando que el desempleo disminuya. 15 Esta línea de razonainiento puede
parecer como buen argwnento para apoyar la perspecti,a sobre el punto de
vista de la descompensación Phillips. Sin embargo, 1a palabra clave no ha sido
anticipada. Los monetaristas arguyen que ]os individuos no son tontos y pronto
se darán cuenta que los precios de los productos están aumentando rápidamente y, por tanto, requerirán salarios más altos ( y porcentajes de interés),
con objeto de compensar en términos reales el proceso de la inflación. Cuando
esto sucede, los servicios de los n·abajadores no serán más una ganga y los
patrones ajustarán sus prácticas ocupacionales en consecuencia. El desempleo
entonces se levantará a su nivel "natural". Dicho en pocas palabras, la curva
Phillips no es una línea que relacione el aumento de precios (la inflación)
y el desempleo que declina hacia abajo, de izquierda a derecha, sino en línea
vertical Para lo monetaFistas no hay interrelación entre la inflación y el
desempleo a largo término.
¿ Es posible conciliar la posición de los monetaristas en un a pecto, con aquel
de los proponentes de la descompensación en el otro? La respuesta es un definitivo sí. Hay algún acuerdo acerca de que el punto de vista de la descompensación es una explicación a corto plazo del problema del desempleo-inflación,16 mientras que el razonamiento de los monetaristas sostiene el de a largo
"' PAUL A. SAMUBLSO ,

Y RonERT M. SoLOw, "Aspectos Analíticos de la Política

Antiinflacionista". American Economic Review, Mayo 1960, pp. 177-194.

u Como se hizo notar en el texto de arriba, la curva Phillips original refiri6 el desempleo y las tasas de salarios. Comenzando con SamueJson y Solow, estudios subsecuentes
relacionan el desempleo y la inflaci6n o el cambio de precios. o obstante, estas últimas
curvas son usualmente llamadas curvas Phillips.
10
MILTON FRTEOMA N, "La función de la Política Monetaria". American Economic
Review, Marzo, 1968, p. 10.
,. Algunos escritores, sin embargo, han enfatizado la relación inestable de la re!aci6n
a corto plazo entre el desempleo y las tasas de salarios. Ver a AL11ER1 bE"S y MARY T.
HAu1LTO , "Lo Complejo del Salario-Precio-Productividad", Jo.urnal of Política! Economy, Febrero, 1967, p. 70, y M1CBABL E. LBvv, "Empleo Total sin la Inflación',
The Conference Board Record, Noviembre, 1967, p. 36.

897

�término.1 7 Estos últimos recalcan el punto, sin embru-go de que tan pronto
como el precio de la inflación es anticipado por los individuos, una políli:ca
monetaria de expansión no curará el problema del desempleo.
Los puntos de vista de los proponentes-, tanto los de corto como los de
largo plazo, convienen en que las políticas gubernamentales que mejorarían la
movilidad laboral, incrementa, a su vez las habilidades de los trabajadores,
reduce los monopolios de trabajo y baja los costos para obtener información
sobre empleos, lo que mejoraría, tanto, a los prospectos de corlo, como los de
largo término, en la reducción del desempleo.18 La implantación de estas medidas cambiará la curva de corto y largo término hacia la iz.quierda en el
plano Phlllips.

El Registro Histórico del Empleo y el Desempleo
El problema del desempleo en los Estados Unidos en los pasados dos aiíos
puede ilustrarse por un movimiento de la urva Phillips hacia la derecha? 9
Esta posición deteriorante fue sin duda un factor de importancia que guió al
Presidente Nixon y a sus consejeros a introducir el así llamado precio ongelado de salarios. La Tabla 1 presenta datos que permitir-án al lector poner
el actual problema del desempleo en perspectiva. Muestta la ÍUCI"la laboral
en los Estados Unidos (individuos_ de 16 años de edad y más), empleo, desempleo y fuerza de trabajo como porcentaje de población no-institucional y
tasa de desempleo en la cuarta parte del siglo pasado.
Como previamente se hizo notar, la tasa del desempleo de postguerra ha
fluctuado hacia arriba y hacia abajo considerablemente, -promediando aproximadamente un 4.6%. De igual interés es el hecho de -que el empleo durnmente fluctúa del todo, pero muestra una definida y fuerte tendencia hacia
arriba, moviéndoséde 57 millones de trabajadores en 1947, a 79 millones en
1971. Po11 otra parte, aunque la población no-institucional creció rápidamente,
la fuerza laboral crecería aún más aprisa, simplemente así para mantener los
porcentajes de empleó y desempleo, nuevos trabajos tendrían que crearse a
11 !'ara una pos~ci6n interesante que combine los elementos de ambas de las principales perspectivas, véase a Ono EcK.STEfN y a ROGER Bnt N11.R. El Proceso de la
Inflaci6n en los Estados Unidos. CongTeso de los EE. UU. Imprenta del Gobierno de

los EE. UU. Washington, 1972, p. 46.
u Para una investigación excelente de las ideas que hay :;itrás del término corto y
largo de la curva Phillips, véase a RooER SPENCER, La Relaci6n entre los Precios y el
Desempleo: Dos Opiniones, Revista de la Reserva Federal del Banco de San Luis,
Marzo, 1969, pp. J 5-2 l.
11 Véase GEORGE L.

Tabla 1
Fuerza Laboral de los &amp;tados Unidos, Empleo y Desempleo,

1947-1971. (Millares).

Año

Población no
I nst itucio nal

Fuerza
Laboral

Empleo

Desempleo

Porcentaje
de
DesemJileo

1947
1948
1949
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971

103 418
104,527
105 611
106,645
107,721
108 823
110,601
111,671
112,712
113,811
115,065
116,363
117,881
119,759
121,343
122,981
125,154
127 224
129,236
131,180
113,319
135,562
137,841
140,182
142,596

59,350
60,621
61,286
62 208
62,017
62,138
63,015
63,643
65,023
66,552
66929
67 639
68,369
69,628
70,459
70,614
71833
73,091
74455
75,770
77,347
78,737
80,733
82,715
84,113

57,039
58,344
57,649
58,920
59,962
60,254
61,181
60,110
62,171
63,802
64,071
63,036
64,630
65,778
65,746
66,702
67 762
69,305
71,088
72,895
74,37'2
75,920
77,902
78,627
7$, l 20

2.311
2,276
3,637
3,288
2,055
1,883
1,834
3,532
2,852
2,750
2,859
4602
3,740
3,852
4,714
3,911
4,070
3,789
3,366
2,875
2975
2,817
2,831
4088
4,993

3.9%
3.8%
5.9%
5.3%
3.3%
3.0%
2.9%
5.5%
4.4%
4.1%
4.3%
6.8%
5,5%
5.5%
6.7%
5.5%
5.7%
5.2%
4.5 %
3.8%
3.8%
3.6 %
3.5%
4.9%
5.9%

FUllNT.E.:

Junta
ded ¡los Consejeros
Económicos de los Estados U 01"d os, R eporte Ecoó ·
·
mico e PreS1dente con el Reporte Anual de l C
.
E
.
1972, p. 220.
os ons-e1ems 'co111jm1cos,

TL

PERRY,

"Mercados de Trabajo Cambiante y la Inflación.''

Brookings PdpeTS, 3, 1971, pp. 411-448.

899

�Tabla 2
un porcentaje excediendo el crecimiento en la población no institucional. La
Tabla 2 muestra una imagen aún más clara del problema del desempleo en
1970 y 1971.

Fuerza de Labor Mensual, Empleo y Desempieo, 1970-71
(Millares)

LaboYal

Empleo

Dest:mpleo

Porcentaje
de
Desempleo

1970: Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Sept.
Oct.
Nov.
Dic.

82,059
89 187
82 655
86,769
82,504
82,388
82,804
82 769
82,945
83,266
83,417
83,485

78,853
78,752
79,018
78,908
78,514
78,412
78,631
78,514
78,448
78,678
78,548
78,427

3,206
3435
3,637
3,861
3,990
3,976
4,173
4,255
4,497
4,588
4,869
5,058

3.9%
4.2%
4.4%
4.7%
4.8%
4.8%
5.0%
5.1%
5.4%
5.5%
5.8.Yo
6.1 %

1971: Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Sept.
Oct.
ov.
Dic.

83,729
83 862
83,455
83,788 ·
83,986
83,401
83~931
84,313
84,491
84,750
85,115
85,225

78,718
78,475
78,446
78 732
78,830
78,600
79,014
79,199
79.,,451
79 832
80,020
80,098

5,011
4,887
5,009
5056
5,156
4,801
4 917
5,114
5,040
4,918
5,095
5,127

6.0%
5.9%
6.0%
6.0%

F1teTZQ

Fu"E

' TE:

1

Junta de los Consejeros Económicos de los Estados Unidos,

6.1 o/o

5.8%
5.9'fa
6.1%
6.0%
5.8%
6,0%
6,0%

op. t:it., p.

221.

En un intento para luchar con la evaluación del problema del desempleo,
sería útil examinar brevemente alguna de las estadisticas presentadas cti las
tablas 1 y 2, así.como los datos del Reporte del Departamento de Trabajo sobre Empleo y Salarios. 20 Analizando los datos, seremos capaces de obtener una
perspectiva general del alcance del desempleo común y también de poner el
problema en una perspectiva histórica.
En 1932, la tasa del desempleo. (número de trabajadores sin empleo divididos por la fuer7.,a laboral civil) fue de 24%. Durante los cuatro años de 1932
33 34 y 3-5. en que e registró Ja profundidad de la Gran Depresión, la tasa
del desempleo promedió un exceso del 23%. Tal vez sea muy notorfo e1 hecho
de que para los diez años de 1931-1940, Ja tasa del desempleo promedió poco
más del 19%, esto es, un singular alto ujvel para tan extenso período de
tiempo.
En contraste, el último cuarto de siglo, cubriendo los años de 1947-1971,
revela un promedio en la tasa del desempleo de 4.6%. La extensión de esos
porcentajes ha variado de un bajo 2.9% en 1953, a un 6.8% en 1.968.
Por lo tanto, la tasa de desempleo para aquellos que han estado sin trabajo
alrededor de 15 semanas es de 1.8%. 21 El récord de la pasada Segunda Guerra
Mundial es claramente superion a la década de 1930.
A pesar de este registro, sin embargo se ha criticado muc,ho el funcionamíent'o de 1a economía de los Estados Unidos. Por ejemplo, Arthur Okun,
Presidente anterior del Consejo de Economía del Presidente Johnson ha construido un "índice de incomodidad" de la economía. La medida es una relación
entre el mercado de empleo y los cambios en la inflación. Esto ha venido
empeorando progresivamente desde 1962. 22 En esencia el índice muestra que
aunque todavía la inflación ha aumentado, el desempleo no ha respondido
al au¡nento general en los precios. Por lo tanto, mientras las tasas de desempleo están bajas y lejanas de nuestro récord de la pre-Segunda Guena Mundial, un examen de la TabJa 2 muestra gue los porcentajes de desempleo
más recientes están por encima del promedio del pasado cuarto de siglo.
El punto de vista de la mayoría (Demócrata ) del Comité Económico, recientemente enfatizó los costos económicos y sociales del desempleo actual.
:o Departamento de Trabajo de los EE. UU. Buró de Estadísticas de Trabajo. Empleo y Salarios, Washington, D. C., varios meses.
x, !bid., abril de 1972.

'" Véase STE.RLINo E. SoDERLIND, ''Los Viejos Días Buenos Económicos de Antaño",
Wall Street Journal febrero 29, 1972, p. 14.

901

�u reporte indica que el actu¡il PNll (Producto Nacional Bruto) fue de $73
billones debajo del potencial PNB en 1971. 23 Mientras esta figura de $73 billones probablemente sobreestima el costo del desempleo, hay una pequeña
duda acerca de que la pérdida común del PNB es considerable. Además la
mayoría de las notas de inspección en las figuras del desempleo no incluyen
a estos individuos que están parte del tiempo sin empleo, ni a aquellas persona&amp; que han llegado a desanimarse y a renunciar a la fuerza laboral a eau a
de que no pueden encontrar trabajo. 24
El dector Geoffrey Moore, Comisionado Federal de Labores E tadísticas,
cree sin embargo&gt; que el concepto de empleo es una medida más digna de
cont.:ianza para la salud económica de una nación, que el concepto de desempleo. Aanifiesta que teniendo un trabajo y ser pagado por el mismo, es una
experiencia que puede ser observada por otros. En otro aspecto, los que están
sin empleo son aquellos individuos sin trabajo, pero quienes ruirrnan que están buscando colocarse. Pero como el Dr. i ,foore lo observa, puede uno fijar
modelos irreales de pago, horas, tipo de trabajo, o localización. Por lo tanto,
puede uno e tar buscando trabajo, y además estar desocupado, aun si está
dedicado a alguna actividad de tiempo completo, ya sea un traba jo voluntario
o como estudiante. 25
El Comisionado también apunta que sólo una pequeña fracción de la fuerza
laboral está sin empleo. Como resultado, los números ei;tán sujetos a una más
grande y relativa prueba de error que las estadísticas para los individuos que
están ocupados.26
Finalmente, el Dr. Moore afirma que al principio de una mejorfa en un
receso económico, el empleo agrega, normalmente aumentos más bajos que
la fuerza laboral. El crecimiento de la fuerza laboral puede ser estimulado
mejorando fas condiciones económicas aun si la fuerza laboral aumenta más
rápido que el empleo, la tasa del desempleo aumenta. E te aumento no es
un signo de que 1a salud de la economía está dedinando. 27 Estadísticas recientes tienden a confirmar este punto. 28
Un ejemplo dr-amático que demuestra que el aumento en la tasa del desempleo no necesariamente significa que en el balance neto los trabajadores
han perdido sus trabajos, ocurrió durante el último receso de los Estados
23

Congreso de los EE. UU. Junta del Comité Econ6mico, Reporte Conjunto Eco-

nómico, mano 23, 1972, p. 9.
,.. !bid.
• GEoFJ?REY H. MooRE, "Empleo: El Indicador

egligente", Tite Wall Street

Journal, 3 de febrero de 1972, p. 10.
"' lbid.
%7 !bid.
23 Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, op. cit.

Unidos. Entre noviembre de 1969
.
macla del último receso 1 to I y noVJem?~e de l970, la extensión aproxi, e
ta empleo ovil pe
·, ·
desempleo ascendió a dos millones d . d" "d
rmanecro igual, si bien el
mentó de 3 5 a 5 a01. D
te
d e m !VI uos Y la tasa del desempleo au.
· 1 º·
e es mo o el total a
t
J
la tasa del desempleo fu
"d d '
umen o en e desempleo y en
e cons1 era O por el re cm:nento
· •
d e la fuerza laboraJ.29
LA

COMPOSICIÓ

DE LOS DESOCUPADOS

Hay varias categorías que pueden usarse a d
. .
hombres de 20 años de edad
,
.
p ra escnb1r a los desocupados:
· •
Y mas; mu1erns de 20 años y ' .
.
ntanos de adolescentes (de 16 19 _ )
mas, grupos mmoque están sin empleo.
a
anos ' etc. La Tabla 3 registra aquellos
Sobre Ja base de los datos ajustados fuera d
pleo fue de 6.101. (5 901.
b
.
e temporada, la tasa del desem10
. 10 en una ase a1ustada
tem
d )
1972. Hombres de 20 años de edad más co en , pora a ' en marzo de
laboral, pero sólQ tenían el 44.7%
mponian ~l 5~-~% de la fuerza
(5,216,000). Mujeres de 20 añosºde ;7ern ,total de mdiVJduos sin empleo
ron sólo el 34.8% de la fuerza labo~ a y ma,s, en otro aspecto, determinaocupados. El factol' más re I d
' pero te~ el 30.8% del total de des"vil d
ve a o.r para explicar el dese I
CJ
e los jóvenes ( aquellos individuos .
~p eo es el estado
prenden sólo el 8.4% del total de I fu entre] lbos 16 y 19 anos de edad). Coma erza a oral y repre tan d ,
una cuarta parte de todas 1
'
en
to av1a casi
Como el últim
as personas que están sin ocupación.
0 reporte de Ja Junta de e
•
dente observa la ac..:vi·d d
.
.
onseJeros Económicos del Presi'
u
a pnmana de la m
, d l
en la escuela. Aproxirnadam t
l 70
ayona e os adolescentes está
y alrededor del 55% de la
e, e 1
d~ tod~s los jóvenes de 16 a 19 años
cuelas. Programas do
_uerna. a ral Juvenil, está matriculado en las ese vacaCJones de verano
·
entrenamiento ingreso
s J"d
.
' remgreso escolar, programas de
son todas las ;ctividade/qu: ld c~leg:idos, universidades o el seIVJ..·cio militar,
, ·
e nan e causar a los adol
raptdo impacto camb" te
f
escentes el tener un
tan en 1a uerza laboral y
1 .
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Es importante obs
.
en a s1tuac1on del empleo so
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1
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a un 5.0%.
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e esemp eo caen.a en forma dramática de un 6.1 %

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Aunqu_e pequeños en números absolutos, los datos de Ja Tab] 3
porcentaJes muy altos en el desem leo
. ,
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minoría. en adultos tant h b p
para l_a ro.mona de adolescentes. La
,
'
o om res como muJeres tie
.
mas bajos que sus contr•apa t . nil
'
ne porcenta1es mucho
res 1uve es, pero sus tasas de desempleo son to:,1)

!bid.

• Jtm~ de los Consejeros de Economía de los Estad
.
del Presidente con el Reporte Anual d l
os Uru~os. Reporte Económico
p. 114.
e a Junta de Conse¡eros Económicos, 1972,

903

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davía significativamente más altas que el total del porcentaje de desempleo
de) 6.1 %. Si las minorías de los adultos fueran excluidas de nuestro análisis,
el total de la tasa de desempleo serla del 5.8% · y de 5.6% si todas las minorías, tanto de adultos como de adolescentes no fueran contados en la fuerza
laboral o condicionados a dejar el trabajo. Es interesante el observar, in embargo, que el aumento relativo en el desempleo desde 1969, más grande para
los blancos que para los negros. 31

H. I. Liebling presenta una perspectiva ligeramente distinta de la composición del desempleo. Distingue entre los trabajadores experto· y los inexpertos
y encuentra que los primeros típicamente tienen una tasa de desempleo sobre
el 4%, Liebling también_encuentra que en los pasados 15 años, el desempleo
de cuello azul es por Jo regular cerca de dos eces, que el de los empleados de
cuello blanco. Quizás su descubrimiento más sorprendente es que a pesar
del aumento del empleo, loft trabajos eran más difíciles de alcanzar en la década de 1960 que en la de 1950. 82 Esta conclusión tendería a sostener la posición de que la estructura del desempleo ha llegado a ser un problema de importante aumento.
RAZONES DETRÁS DEL PROBLEMA DEL DESEMPLEO

ó

Hay que agregar al aumento ah oluto y relativo en la fuerza laboral de los
adolescentes, quienes ordinariamente son menos empleados que los adultos,
el alegato de que las mujeres adultas han sido también par&lt;:ialmente responsables de la elevación del promedio total de la tasa del desempleo. A causa
del cuidado de los niños y de otras responsabilidade familiares, es más pro.
bable que las mujeres ingresen y abandonen la fuerza de trabajo más a menudo
que los hombres adultos. AJ mismo tiempo, el número de mujeres que ha ingresado a la faena laboral durante los pasados 25 años, ha aumentado aproximadamente un 93%, aunque el número de empleados haya aumentado en
sólo 83%, forzando su porcentaje de desempleo a aumentar considerablemente. 33
Recientes estadísticas de la fuerza laboral que estaban ya sobre el 1% y
el 2%, que era lo que se había proyectado cinco años antes, han sido aumentadas más aún por inesperadas grandes ganancias entre las mujeres adultas
y las adolescentes. Más aún, estas ganancias están llegando después del r ceso
Congreso de los Estados Unidos. Junta del Comité Eco-1!_ómico, op. cit., p. 11 .
I. LiEBLING, El Desempleado, &lt;·Quién, Dónde, P-or qué? Mimeógrafo.
Tesorería de los Estados Unidos, 28 de enero de 1972, p. 4.3.
" Departamento de Trabajo de los Estados Unidos. Buró de Labores Estadísticas,
op. cit., p. 23.
11

= MERMAN

905

�de 1970, en el que lo;; retiros de la fuerza laboral no aumentaron tanto como
así lo fueron en lo pasádo. 34 o hay duda de que 1as mujeres están jugando
un papel um~o más grande en la fuerza laboral como nunca antes. Pero
debido a algunos factores, incluyendo la discriminación de traba jo 35 ( pocas
son las mujeres profesoras doctoras en medicina, electricistas, mecánicas, plomeras, etc.}, junto con ~a proporción creciente de mujeres en la fuerza
laboral, las que manifiestan más altos porcentajes de desempleo que los hombres. No hay diferencia, si comparamos las mujeres adultas ton los hombres
adultos· jovencitas con jovencitos; minoría de mujeres adultas CQn :r.ninoria
de hombi;es adultos; mujeres adolescentes blancas con hombres adolescentes
blancos; o minoría de mujeres adolescentes con minoría de hombres adolescentes;· mujeres de todas categorías tienen más altos porcentajes de desempleo
que sus contrapartes masculinos. Esas tendencias son aptas para continuar y
amplifica!' el problema del desempfoo a breve término. Mientras que las mujeres componen aproximadamente el 35% de la fuerm laboral, casi una mitad
del total allll1ento de 2.1 millones de trabajadores en la fuerza laboral sobre
la mitad del año pasado eran mujeres. Debido a esta composición cambiante
de la fuerza laboral, el Dr. George Perry presenta un caso para la desviación
hacia la derecha de la curva Phillips., que significa el empeoramiento del supuesto intercambio entre el desempleo y la inflación. 36
Otro factor detrás del actual problema del de-sempleo en los Estados U nidos,
ha sido la tnmsición de un¡¡, guerra a la economía de tiempo de paz. Durante
el incremento de la guerra de Vietnam, del Presidente Johnson, en 19690 los
jóvene fueron sacados de la focrza laboral e introducidos al servicio militar.
Este único faetor causó que la tasa del desempleo bajara. Acoplados con esta
t'½tirada de la fuerza laboral. fue el elemento adicional de un largo aumento
en la. demanda para que lo_s trabajadores restantes ocuparan los puestos re•
lacionados cori la gu,erra. Ahora, como Estados Unidos se libera por sí mismo
de la guerra ~n el sureste de Asia, tenemos la exacta reversión de las razones
arriba mencionadas en el trabajo.
El número de los veteranos en Viet:man en la población civil ha crecido
alrededor de 1.3 millones, sobre los pasados dos años; sin embargo, la total
disminución en el personal militar ha bajado tan sólo en meno de un millón.
En este mismo período de tiempo, los veteranos de Vietnam han aumentado
la fuerza laboral a 1.2 millones pero el desempleo tan sólo a l millón. Su
porcentaje de desempleo ha aumentado de 4.7% eii 1969, a 7.8 en 1971, o
,. Business Roundup, Fortune, febrero, 1972, p. 34-.
" Discriminaci6n del Trabajo debido al color o sexo, es un ejemplo del desempleo
estructural.
'" GEORG&amp; L. PERttY, op. cit.

906

por 3.6 puntos de porcentaje. La tasa par-a hombres no-militares, entre los
20 y 29 años de edad, aumentó sólo 3.1 puntos. 37
Las figuras en la Tabla 4 revelan una imagen más completa del impacto
de 1a espiral descendente de la guena. La Tabla incluye, no só1o personal militar, sino trabajadores civiles en el Departamento de la Defensa y los trabajadores de la misma empleados por firmas privadas, produciendo materiales
relacionados con la guerra. Entre los años fiscales de 1968-69 y 1971, alrededor
de 1.7 millones del personal relacionado con la guerra fue liberado de sus
pue$tos para llegar a ser parte de la fuerza laboral civil. F,ste factor ha sido
un elemento importante en la gravedad del aumento del problema del desempleo.
Tabla 4
Licenciamiento del Personal relacionado con la Guerra
a la Fuev-za Laboral Civil. (Millares)

Tipo de Trabajador

1668-69

1971

Cambio

Personal Militar

3~547

2,607

940

Trabajadores defensivos

1)24

1,14-0

584

Departamento de Defensa Civil

1,348

1,130

218

6,619

4,877

-1,742

Totales

Fu&amp;NT-E: Jo.s:N O'RlLEY, "La Perspectiva", The Wa# Street ]ourna!, 27 de diciembre
de 1971, p. 1.

Un factor causante de un aumento en el desempleo fricciona} o transicional,
el cual tiene aplicabiJidad a muchas economías, ha sido observado por Metcalf
y Richardson en su discusión acerca de la naturaleza del desempleo en el
Reino nido. La adopción de la legislación para el trabajo y el bienestar social,
puede causar el que los trabajadores tomen más tiempo para buscar puestos
que sean mucho más adecuados a sus propios gustos. La compensación más
generosa del d~mpJeo, por ejemplo, baja los costos de expectativa y espera
de los empleos en prospecto. Metcalf y Richardson también establecen que la
legislación teniendo concesiones .financieras aumentadas pueden fortalecer
31

Junta de Consejeros de los EE. UU.,

op.

cit., p. 109.

907

�]a "toma d~ Ja pura holgazanería", un fenómeno que típicamente sería definido oficialmente como desempleo. 39
Un factor relacionado que puede causa1' el aumento en el desempleo ~tructural es conducto e implementación de un mínimo de leyes sobre salanos. ~I
argumento para tal ley descansa en campos humanitarios, para que un ~}ano
mínimo pueda confiadamente tener- el efecto de asegurar a cada trabaJado.r,
por lo menos, un simple .ingreso mínimo. Desafortunadamente, el aum~nto
de los salarios mínimos también aumenta los costos de los patrones, y, s1 Ja
productividad de un trabajador no aumenta, sus ser-vicios pronto no seran ya
económicamente justifü:ados o requeridos por el patrón. El va1or de. los servicios de un trabajador será menor que el salario qu~ la empresa deba pag~le.
Como la Junta de los Consejeros de Economía lo hace notar, una poli.nea
extendida a más trabajadores y aumentos en salarios mínimos desde la nutad
del año 1950, han sido un factor en el rumbo ascendente de la tasa del desempleo de los adolescentes. 39
J. M. Peterson y C. T. Stewart encontraron que como los salarios mínimos
federales se doblaron entre 1954 y 1968, el empleo entre la juventud negra
aumentó en un porcentaje del 15%, a más del 25%, mi~ntras la tasa to.~l del
·' d e un 5 .501.
d esemp Ieo ba10
¡O a un 3•8~
l "· "º Metcalf v
, Richardson tamb1en reportaron aumentos de desempleo en el Reino Unido, como r~ultado d~ aumentos substanciales en el salario mínimo fijado por un Consejo de Salanos.n
Otro estudio en los Estados nidos encontró que el desemp]eo entre los adolescentes negros aumentaba cada vez que el salario mínimo había_ sido elevado
desde 1950.42 Como se hizo notar previamente, este porcen~aJe ~~nnanece
ahora con un exceso del 30%. Hay evidencia de que los salanos ~1m~~s
ñan las oportunidades de empleo para todos Jos adolesce~tes, s~ distmc1on
de color O sexo!3 Desafortunadamente, aquellos que neceSitan mas ayuda financiera, esto es, los adolescentes, menores, y en general, los inhábiles, la. maoría es dañada por los salarios mínimos legales. Como una recompensa ~ara
:quellos que mantienen sus trabajos, los salarios mínimos son una calarotdad
para aquellos trabajadores que están cesantes en el ~ab~~o o los que, no pueden
encontrar uno. Estas leyes parecen ser un factor s1gruficante &lt;letras del problema del desempleo.

?,ª-

• METCALF v RtcBARDSON, op. cit., pp. 32-33.
• Junta de Consejeros Económicos, op. cit., 1972, p. 115.
40 Dignidad y Desempleo, Wall Stuet Journal 15 de mayo de 1972, p. 16.
41 METCAI..F y
RJoHARDSON , op. cit., pp . .33-34.
" Dignidad y Desempleo, op. cit.
"' Departamento de Trabajo de los Estados Unidos. Buró de Labores Estadísticas,
Juventud, Empleo y Salarios Mínimos, 1970, pp. 180-189.

908

Otro factor que ayuda a erplicav el problema del desempleo es el concepto

y la práctica del monopolio del poder. Del alcance que las empresas gocen de
algunos monopolios, y por lo tanto, del poder del mercado, les permitirá
cargar un precio más alto, que se1ia el caso si la competencia fuera predominante. La elevación de los precios competitivos significa menos cosas económicas y los servicios serán demandados y producidos. Este resultado en
turno será reflejado en una demanda más baja para el trabajo (y otras inversiones) que sería el caso si la competencia prevaleciera. La conclusión es
entonces que del alcance que las empresas tengan y ejer iten de la fuerza del
monopolio el desempleo será más alto que bajo las condidones competitivas.
Similann._ente. las uniones de trabajo pueden ejercer el control del monopolio sobre los trabajadores. Los líderes de las uniones pueden convenir en
salarios más altos al precio de algún desempleo en el escalafón de sus unione .
Este fenómeno es algunas veces llamado la Ley Lewis, después del desaparecido John L. Lewis, mucho tiempo líder de los Trabajadores Mineros Unidos,
quien iguió la práctica de asegurar más los salarios del mercado para aquellos mineros que permanecían con empleo.
Aunque los datos acerca del monopolio del poder no son tan buenos como
los economistas quisieran, hay evidencia de que la Ley Lewis opera en el
Reino nido.H Otros países industriales, tales como Canadá, Japón : AJemania
Occidental y los Estados Unidos, coincidentemente están también sufriendo
del excesivo aumento del salario en varias industrias.4-5 Si la teoría del monopolio del poder es correcta, las extremadamente altas escalas de sueldos que
están en exceso de productividad de trabajo, sirven para medir el desempleo.
Una razón final para el desempleo que debemos mencionar en esta encuesta
es la falta de la demanda agregada. Proponentes del Keynisianismo, creen que
el volumen de nuestro desempleo con iste en el desempleo cíclico, el que se
debe a una falta de la demanda agregada. Desde que el sector privado 110
puede resolver este problema, arguyen que el gobierno debe rescatar la economía privada con adecuadas medidas politicas. El gran y común debate entre
los monetaristas en un aspe to y los Keynisianos en el otro, se centra en estos
términos de política. Tenemos ahora un considerable desacuerdo en cuánto
de nuestro empleo es estructural y cuánto es cíclico.

" C. F.

PRATTE N,

"Cómo los Sal.arios más Altos pueden causar el Desempleo", Lloyds

Ba11k Reoiew, enero 1972, pp. 12-24.
" GILBERT B-uRr.:,

Poder de la Unión y la nueva Inflación. Fortune, febrero, 197 L.

909

�"REMEDIAR EL PROBLEMA
MEDIDAS PARA AYUDAR A
DEL DESEMPLEO

. .
. .onal aumenta debido a la necesidad de
El desempleo fncctonal o tranSlCl
dº d que puedan reducir el costo ,
buscar un puesto; de aquí el que las me 11 asf . . al Lo que se necesita es
b . ,
1 desemp eo ncoon .
el tiempo de búsqueda aJaran e
d
b . Para alcanzai:l este obje. . f rmación acerca de vacantes e tra ªJº·
, .t
una mcJor m o .
tanto úblicas como privadas, podnan metivo, ambas agenctas de empleo, . al p l
las necesidades particulares
. d
d naoon en a que
d
grarse en una coor ma ª re
,
, listadas y adecuadamente
t das partes de1 pa1s serian
de trabajo de patrones en o
.,
rperiencia requerida. Esta clase de
descritas con respecto a la preparaí:IOU y exb .
t a través del uso de la
d f' cilinente y a aJO cos o,
arreglo sería implementa a a
'd d
des acumulaciones de dalos
de alta veloc1 a con gran
.
d
modernas computadoras
la
l u· amente pequeñas ciuda es
tivQs 46 Aun s re a v
bancarios y sistemas recupera . .
. , . gran desembolso. En los pue·b·
blicar esta mformac10n sm
l
podrían reo ir y pu
. .
'bli s de empleos no existiesen, e goblos pequeños en donde las ofio~as p~ :
ara hacer de amplitud nacional
biemo podría contratar con agenoas priva as p
la información común aprovechab~e;
, inf rmación acerca de trabajos más
Otra medida simple que producma mas o
r inas núblicas de empleo
bl
ser'ta el arreglar tener o ic
r
.
ch
fácihuente aprove a es,
d en la noche. Este proced1b ra por la mañana y tar e
.
l
abiertas a temprana o
. . .
deseen cambiar sus traba1os, e
.. ,
quellos md1viduos que
sali,
miento pernutma a a
. d .
a(:tual puesto o de otra forma,
enir en busca de otro nuevo m e1ar u
.
'
'bil comúnmente del trabajo.
dose en horas h a es
.
, en programas para ayudar a
.
ha .do aumentando e1 mteres
ch
Rec1entementc,
1
1E
. t és es debído en parte, al he o
. . . 1 desempleo estructura . ste in er
'
h
dism1mur e
.
.
l'ti s están reconociendo que ay un
de que más y más econonustas_J ~ J : : no todo desempleo es ni fricciona!
problema de desemple~ ~true~ \li~a sobre e te particular problema, ha
ni cíclico. Tal vez la replica mas pu d 1 od humano lanzados a disciplisido la sobreabundancia de programas b ~ ~ er empleados Actualmente hay
na.r y redisciplinar el ocio y a los tra a Jª ore;
la fue~ humana en los
arnas que sosuenen
25
separados federalmen~e
progr - B'l . Italia y Holanda, todos tienen
Estados Unidos, Suecia, Gx~ Bredtana, lgicfau,e-"" humana designados para
umirustra os por a
.,,..
'
d ll
varias clase e e os s
di . 1·
encontrar y conservar sus puestos.
1 tr bajadores a scip inarse,
ayudar a os a
,
f d s a los trabajadoxes para encontrar emEl programa del Ganada ot~~a on
rovee de dinero para reubicarlos.H
pleos en nuevas áreas geograhcas Y
P

1:

tá ahora estableciendo tales técnicas.
" El Servicio de Empleo de lo~ ~E.dUlUP. d:r y la Eco11omla, General Learning Press,

., D ANIEL

•

HAMERMESB ,

1971, pp. 8-11.

910

Polittca

e

o

El éxito de los programas acerca del entrenamiento de la fuerza humana
en los Estados Unidos se ha mezclado. 4 En un examen de tales programas,
el Director General halló que el diseño dé alguno de los programas no era el
adecuado para alcanzar los objetivos estatutarios como fueron establecidos por
el Congreso. Por otra parte, un número substancial de personas alistadas en
varios de los programas, no encontraron el criterio de elegibilidad; la orientación era inadecuada, y verificaciones más efectivas y procedimiento más
expeditos son necesarios. Además, ciertos contratantes no dieron entrenamientos con educación básica, cuidado de salud y otras prestaciones requeridas
por el contrato. 49
Todavía no se ha puesto en claro si en los programa sobre la fuer¿a humana son valorados los costos requeridos para el financiamiento de los programas. Sin embargo, una sí Jo está: 1¡ de que se requiere de una gran cantidad
de mayores investig-ac:iones, trabajo planeamiento e implementación atinada,
si desean sobrevivir tales programas a las críticas políticas. Ai presente, sin
embargo, la administración del Presidente Lxon ha realizado bien algunas
da.ses de programas acerca de la fuerza humana. 5º
Tales programas están destinados a aumentar la habilidad de los trabajadores, así como a poner a lo individuos en localizaciones geográficamente
apropiadas en donde existan vacantes de trabajo. En efecto, estos programas
aumentan la productividad de los trabajadores. Incrementándose esto se puede,
en corto término, causar el desempleo a un aumento actual debido a que
menos trabajadores se requieren. para producir el producto nacional bruto del
año. En un dinámico contexto a largo plaw, in embargo, no hay razón necesaria del porqué al aumentar la productividad de los trabajadores individuales
causaría el desempleo. fás aún, a breve t'rmino, la productividad aumentada
por trabajador en las industrias de exportación, permitiría a un país ganar
una ventaja competitiva paria sus productos en los mercados mundiales. La
demanda para esos productos aumentará entonces provocando el que suba
la demanda para los trabajadores en el país ex-portador y que decline el desempleo.
Otro de los medios por el ual el desempieo puede reducirse es a través
de la devaluación de la moneda circulante del país. Este hecho se refleja en
los precios de los productos de un país exportador, rebajándolos, lo que, a u
vez, causa un aumento en la demanda para esos productos n el mercado
mundial. uevamente, la demanda de trabajadores en el sector exportador

•

" !bid., pp. 12-13.
'" Controlador General de los EE. UU. Federal Man Power Troining Programs.
GAO Conclusiones y Observaciones febrero 19, 1972, p. 58 .

"' Junta de los Consejeros Econ6micos, op. cit., 1972, pp. 109-111.

911

�del país aumentará, con una consecuente caída en el desempleo. Esta clase de
política es, a plazo breve, un juego de la sl,llJla del cero, porque la ganancia
del país exportador en el empleo está balanceada por un declinamiento en
el de los países de importación. Estadísticas actuales en los Estados Unidos
sostienen este razonamiento. El Secretario de Comercio ba declarado que la
devaluación del dólar en diciembre de 1971, ha causado el que las ventas de
automóviles extranjeros a los Estados Unidos declinen apreciablemente y que
la demanda para los domésticamente fabricados aumentara. 5L
Efectos similares para proteger el empleo doméstico en un país pueden realizarse imponiendo tarifas altas, o bíen cuotas de importación sobre merraderías que los consumidores deseen de tierras extranjeras. Inhibiendo la importación de men:a.ncías~extranjeras significa que los trabajadores domésticos serán
contratados ( a costos más altos) para fab.¡icar mercancías que substituyen las
importaciones extranjeras. Este mzonamiento está detrás del esfuerzo político
masivo referente a las uniones de trabajo AFL-CIO para hacer que las mercancías importadas sean mucho más caras al consumidor doméstico. 52
Otra medida que tendería a awnentar el empleo y reducir el desempleo,
a largo plazo, sería la activa prosecusión de ambas: trabajo y firmes prácticas
monopolistas. Como resultado, más rendimiento será exigido a causa de que
los precios de los productos finales serán más bajos. De este modo, más trabajo será requerido para la producción. El empleo tambjén aumentará porque
de hecho 1a Ley Lewis sería inoperante. Cowo resultado, los servicios del trabajo serán más bajos-, los salarios serán fijados en una atmósfera más competiti.va y las empresas demandarán entonces más trabajadores. El desempleo de-

del mínimo, on ,..precisamente los inhábiles los ,
.,
minoritarios El Gob'
mas de- ellos Jovenes y grupos
.
rerno, en efecto, e tá garantizando su desem 1
Hay alguna evidencia de que los líticos no
,
p eo.
entender la tonta legislación dél salpo_
, . e
solamente empezando a
puesto a i1morar la
.
ano nummo, smo que también están distraba. R º
. urgencia y apelaciones de las uniones organizadas del
JO. econoc1endo Jo extremadamente alto d J
los adolescentes el President
.
. , e as tasas de desempleo entre
ley de) sala . , , .
e ~xon recomendo que el Congreso aprobara una
no mmuno que tuviera dos efectos L
d ]
jetos a un salario mínimo , ha.
. os a o escentes estarían suadmi . tr . ,
mas JO que los adultos. Los funcionarios de la
rus ac10n creen que este salario más bajo animará el em
lescentes principalmente en trabaºos en l
'
. pleo de losado. alm t
J
os que no necesana la experiencia sa
Fm
en e en este catáI
d
d.
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empleo, debe:nos notar conº~:s
dpelar-a.Cmej~rard laEsituación del desonseio e conomía, q
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pro emas del mane1·0 de la p l!h fis l
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senamente desestimada s4
•
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eces1tamos saber mucb0
,
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de cada po'!..!
.
mas acerca el unpacto
JJuca, tanto como de la mte
·, d
b
,.
taria y la fiscal y cómo usar}
graaon e am as políticas, la rnonetotal sin la jnflación Más au' n asestpoara dia~canzar _las metas deseadas del empleo
·
,
pu era meJorar e
L" b1:
ya que debido al
b" ·
' omo Je ,ung 1o observa
od
~ 10 mesperado en la composición de la fuerza !abo 1 '
p emo espera.z, hacia el futuro inmediato, el tener la tasa d d
ra, ~o
el 5%, sin tropezar con la inflaci' 55 D
e esempleo baJO
claro es que necesitara
d on.
n punto que aparece sencillamente
de lo~ mercados
os ª1:ren er ~ucho más aún acerca de la estructura
más explicaciones
y
func10na~ ~ así inte~r tal información con
nomía.
ona
macroeconormcas de como se conduce la eco-

h

=~::

;:1º

clinará.
o debería soslayarse que el Gobierno mismo, en algunos casos, promueve
las prácticas monopolistas, mismas que son mortales en el crecimiento del
empleo. Tales prácticas,- como las leyes comunes del comercio y las minimas
-tasas de transportación impuestas por el Gobierno deben ser desarraigadas.
En i:iomhre de la humanidad, así orno del empleo1 las leyes del salario
núnimo deben ser revocadas. Están entre las más perniciosas leyes las que
discriminan a los inhábiles, a los jóvenes, y a los grupos en minoría. Como se
estableció previamente en este estudio, si el valor de los servicios de un trabajador es menor que el salario mínimo al que una empresa, por ley, debería de
pagarle ésta simplemente no contratará a tal individuo. Tales individuos,
cuya mayoría carece de habilidad para crear un mei;caclo de salarios en exceso
.,_ ''La enta de Carros Extranjeros es derrotada por la Devaluación del Dólar',
JJurham Mo111i11g Herald, junio 12, 1972, p. 12 A.
= ''Una.Campaña de Acción Proteccionista del Comercio' , Business Week, mayo 20,
1972, p. 70.

912

: Congreso de los EE. UU. Junta del Comité Económico
.
Junta de los ConseJ·ero E
, .
.
, op. &amp;it., p. 97.
"" L
s cono011cos, op. cit. ¡972 p 112
lEBLING, op. cit., p. 7.
'
' .
·

�EL FUERO INTERNO DEL DERECHO ECLESIÁSTICO
y EL DERECHO
DR. FRANcrsco RuDÉN DELGADO °MA.RTÍNEZ

Ex Catedrático de la Universidad de Nuevo León

EL DERECHO ÜANÓmco,1 por otros llamado quizá más propiamer~te ~erec:o
Eclesiástico, no en su aspecto mudable de conjunto _de n?~as, ~ll'ectic:~
la 1 lesia Católica Romana. sino en su estructura filosof1~0Jur1d1ca, .
.
zaci%n de un orden éti.cq-jurídico-religioso, tiene importancia _en wia histo~ia.
e al del Derecho y en una teoría general del mismo. La pnmera nec~analo incluye, ya que
el producto de u~a ~volución_iurídica pa~~cu1:
. , , . a en toda la historia de las instituciones occidentales, ong¡na o
Y qmza uruc
. . , .
. .
d O · te en las cuales enconen las instituciones ético-1undico-religiosas _e nerr
. d l ueblo
tramos cierto paralelismo, manifiesto por eJemplo en la Thora e p

::n;e

es

judío.
, ·
rta t las máximas
El Derecho Canónico tiene como elementos mas unpo n es
,
del Evangelio y las verdades religiosas del Cat?lic~o Romano, .?ue tra:
. · coñstituyen una expenenc1a y formulacton
mas P d
de las Ieyes pon tifioas
d
funda y humanizada más desinteresada y homogeneiz.ante ~ maneras , e
.
vida aceptadas por la sociedad
occ1'den tal sea an tes, sea despues de
, .la caida
.

ª,

del Imperio Romano. El espíritu 'Y la naturaleza del Derecho Canomc? b~e
además, desde el punto de vista formalmente jur~di~, como fuente pnmaria,
l D ch Romano y se presenta como ,ma aphcac16n suya concreta y mae ere o
. 'd
'! 2
terial y también muchas veces fomnalrnente comci ente con e.
. . diritto
•,
· ti co e cliritlo canonico
si equival"A stretto rigore le espressiom
ecc1es1as
.
.
.
.
.
di
.
l'
so
di
dcs:a-nare
con
la
pnma
espress1one
Pero e gia mvalso presso
n01, u
-o··
Chi ,,J1
~~;~o eccl~astico deltat~ dallo Stato, e con la seconda quello dettato dalla esa .
BADn, Il diritlo ecclesiartico italiano, Firenza, 1921, p. 4, ~- 2.
.. .
d r zivile
• "Au[ sie als auf Romer konnte demgemiiss nhne weiteres bezuglich .. e
Ih
di Kirol ·
mehr vor Ihl' Fonim zog und !ur we e e
Rechstverhiiltnisse, welche e
te unmer
d
d
.Fr illch
man der Rechtsiitze nichts bestimmt war, das romische Rech angewan t wer en. e

El Derecho, tocio derecho, necesariamente supone un 'hecho jurídico~ o
sea un acaecer en el tiempo y en el espacio al cual están vinculados determinados efectos que producen "lo recto"; "lo derecho''. El Derecho Canónico
necesariamente trata de "hechos jurídicos" y no únicamente de doctrina científicas o religiosas, de sabiduría, con la extensión y modalidad que fuere.
No queremos discutir el origen de la juridicidad del Derecho Canónico, si de
sí mismo o de otro Derecho. e encuentra en. relación con el Derecho Romano
en circunstancias paralelas de dependencia que el Derecho Napoleónico y el
Derecho Germánico y en general los Derechos de las naciones modernas· éstos
sin embargo a primera vista por lo menos, parecen prescindir de la e"-'PCriencia
eticorreligiosa ' 1del Derecho Romano", aun siendo tan importante para. comprender y abarcar con mayor profundidad y trascendencia la vida jurídica de
los pueblos. Sin querer hacer apologías, conoce1, el Derecho Canónico, sobre
todo en su historia y en sus fuentes, es lleRarse de espíritu jurídico y ponerse
al contacto con la equidad y orden más notables, con el siguiente esclarecimiento de los principios de una teoría general del Derecho.

El crearse del acto jurídico está basado esencialmente en la actividad "intencional" de la persona humana, del hombre; ahora bien, el conocimiento
que se tiene en el Derecho Canónico como orden éticerjurídico-religioso acerca
del hombre es de los más importantes en la cultura y en la historia política
de Occidente. Prescincliendo de razones de autoridad sea científica sea histórica, sobre todo porque son el .resultado de la experiencia y han conducido
a una verdadera ciencia positiva, salida¡ de la comprobación y de la inducci6n
filosófica. Un principio jurídico o moral en tal caso, resulta no de un principio filosófico "a priori", sino de la comprobación del principio en millones de
casos. Por más prosaico y rutinario que parezca el leer por ejemplo, la lista
de pecados y crímenes, de castigos y penas de las Sumas de Moral y de los
Casos de Conciencia, de moda en el siglo XVI, es sumamente fecupdo y
clarificador en orden a un conocimiento y clasificación más profunda y adecuada de las actitudes humanas y de su trascendencia social y jurídica.

El fuero íntegro del Derecho Canónico no aparece desde un principio claramente delineado, sino que se manifiesta más bien como una evolución histórica de un supuesto jurídico, que poco a poco se va concretando basta quedar
claramente definido y codificado. Su estudio por esto es de naturaleza histórico.jurídica-cultural.

1

914

reducierte sich der Gebrauch des rom.ischen Rcchts als solchen be.iden kirchlichen Gericbtcn nac!t w:id nach weil das kanonische Rccht, in seiner Fortbildung die meisten
Meterien auch rcin ziviler atur selbstiindig ordnete. Hierzum bcdieote es sich abcr
des romischen Rechtcs im ausgedebentesten Masse". S.iicmüLLER, Die Idee von Kirche
als lmperium Romanum, Theolog~clie Q1ta1tol Scl1rifte 80 ( 1898) 74.

915

�"
" . ..
laza al aire libre o lugar abierto dond~ en
"Foro" o Fuei:o s1gnif1ca p
laban los negocios; se hacía comer io y
tiempo del Impeno Romano se arreg .
allí "se decía el
. d entre lo cmdadanos romanos,
se dirimían 1~ c?nllen
·sdictio" 3 De esta significación concreta se ~asó
derechc(' e e1erc1taba la Jilll di d.
tal el territorio donde se hacia o
lin • d de1 t'rmino enten en o por
al uso uta o
e
.
l d
h El término pasó a tener
determinaba e ere º·
1 · ··
administraba a JUSttoa o
1 , bito dentro del cual se trata
. 'ficación abstracta como e am
Civil"
también una s1gm
. , di s De este modo se dice "Fuero
.
un asunto o serie de asuntos Jurt co .
. , • ». 'fuero 1
· udicial" · etc.
"fuero ecles1astico
'
.
) . 'Fuero de Dios" (Fo.
'F ero Interno" (Forum mternum '
Las expresiones u
,, F
Poli) . "Fuero del juicio interno" (Forum
rum Dei) . "Fuero del Polo ( o ~ . ,: (F tum onscientiae) ; "Fuero de
interni judicii). "Fuero de la conc1en~a
s cuyo significado no se
"lü) son expresiones tecruca
consejo" (Forum cons1. .
. d
, de haber examinado detenidamente
puede determinar "a pnon". sino espues
.
cada uno de los lugares en que son usadas.
no se encuentran
"F
del Polo" ''Fuero de Dios" son expresiones que
uárez el
uero
.
dí ente . en concreto parece ser
en el Derecho Eclesiástico smo tar am
'
'
tras. "Jus Fori".
,
las. en su lugar -encontramos o
.
,
primero que comenzo a usar , ,
1 losa ordinaria t expresado
"Jus Poli". El significado de_ estas lo ~nli_rios e : ; ; no estaba obligado por el
stos términos: "Jure fon: como I 1era,
.
al
·aad"
en e
. , ,, ' .
li" . es decir "por cierta natur eqw
.
derecho de acc1on ; 1ure po .
,
~1..
•
do por la "aucto(J F ') es el Dcrev10 organiza
El D ere~o de Fuero us on dicción del Derecho), la acción de hacer
ridad' mediante la JURIS o1?1'10 ( 1 salida o deducida lógicamente de la
justicia . indirectamente mediante la ey

justicia· sino en la cual se hace la justicia "haciendo caso'' al Polo (la estrella polar), es decir, a cierta dirección natur-al a todos vidente y por todos
perceptible y obedeciendo a la cual el hombre e siente "directum" orientado
y dirigido, 'justum", 'pesado", equilibrado, "equit.atificado". En el primer
caso el "Jus Fori" está determinado o manifestado por el 'Jus dictum' : por
el Derecho dicho, sancionado por la fórmula del juez y de la ley por w1
TERCERO. En el segundo caso el derecho no está formulado por un •'dicho"
o 'fórmula" de un tercero· sino por !ónnula variante en cada caso, ya que el
Polo,_ la dirección, la equidad natural siendo la misma para todo , ~ pensada formulada y manifestada con fónnulas de significación no común, ni
social; sino de significación privada con eficacia que no va más allá de la
persona que tiene interés en esa aplicaciÓI\ o caso de la equidad natural, del
DERECHO que como e trella polar abierta y patente a todo guía el interés propio y personal.

a:,.

?.

Esta formulación tan clara tiene un fondo cultural de grande interés que
ayuda a comprendei- mejor esta polarv..ación natural del Derecho de Fuero
y del Derecho de Polo.

~---1
)
refie1·e a
J·un·sprudencia.
, estrella Dios la natID=eza se
(p O1
El Derecho de Polo
o=gwa,
't .d;d no interviene diciendo la
. .d a d J\i.rídica en la cua1 1a au on
aquella actw1

ha a sido seguramente determinada, es proba, Aunque la etimologia de Fo_rurn no
1 gn·ego y que indica direcúón
·
1 acusanvo plural •oras Y e
ble sea la m1sma que e
. ..
el
. Clí.cundante. eXterior a la casa
. . • d b" significar
espacio
hacia afuera y al pnncip10 e lo L . n Totius Latinitalis, p. 527, s.v. forurn. A.
o a la ciudad. Cfr. FoRCELL~I, ex1clo .
d l langue latine, s.v Iorum; PAULYS·
E 'ME ET Dictiona1re etymo ogique e a
¡ 56
f rum

;'F "

ERNOUT- .
JLL 'al
W1ssowA-K.ROLL, Re

E ciclopedie des Alterlumswissenscl1aft, 7, l,

co.

' s.v. o

.

haeredem facere Ecclesiam, quaerat alterum
• "Quicumque vult ex haeredato
o
f'li
haberc negue speraret, res suas
.
Quidam cum 1 os non
.
qui suscipiat, non Agusnnum. · ·
. E 1 .
ati sunt ei 6Iii et reddidit Ep1scopus
'b' ufructo donavtt ce es:iae.
'
dd
d . re
omncs retento Sl 1 us
t ,. abebat Episcopus non re ere, se JU
11
·
'11'
donaverat
In
potesta
e
55
D
nec opinan U quae i 1
:
.
li)" S. Al!G. Senno 3 • e vi·ta
.
. Lo M tlenen: non ¡ure cae
.
.
el
fori, non ¡ure poli ( s. ss.
L 39 1572 Este te,cto lo resume Graciano en
et moribus clericorum, m M!cN~ P_
, 43 .17 4· "jure fori· quasi dicat ad hoc
li I losa ordmana al c. ,
q. ·
'
.
,
Decreto Y lo exp ca a ~ .
.
oli· id est, quadam naturali aeqmtáte .
non cogebatur jure acnoms. . . Jure p .

916

11

fili

EJ DERECHO
en su historia cultural e encialmenle un dicho, una
fórmula, que equilibr-a o justifica y hace equitativo sea al hombre, sea las
c::o as del hombre; más aún este dicho, esta fórmula e de origen regligio o.
El problema básico de todas las religiones del mundo es precisamente la ju tificación, el "hacer justo al hombre"; incluso es el Cri tianismo el dogma
básico es la Redención, el problema de vol er a comprar la felicidad del
hombre· el problema de la justificación por la fe en Jesucristo. E decir las
religion formulan en términos jurídicos su problema básico, y a la jnversa,
el derecho primitivamente se concibe como una aGtividad religiosa, oculta,
recóndita, divina. s En la Penitencia cristiana encontramos un ejemplo claro:
el cristiano es salvado por la fe en Jesucristo es decir es hecho 'ju to" por EL
Cuando el fiel tiene que hacer penitencia para ser 'justificado", se pr enta
a la comunidad, la cual mediante una fórmula de eficacia misteriosa da la
paz, hace justo equilibra 'justifica" al hombre. Naturalmente que ólo los
iniciados, los bautizados, están al tanto de todos los detalle y consecuencias
• Testimonios que hablan expresamente de la unión entre la relig,ión y el derecho
abundan; he aquí algunas itas tomadas al azar: "nec numero Hispanos, nec robore
Gallos nec calliditate Poeaos nec artibus GraC'cos ... sed pietate ac religione atque hac
una sapientia, quod deorum numine omnia regi gubcrn:u--ique pe.rspeidmus, omnes gentes
nationesquc superavimus" C1CERÓN, Oratio de hauruspicum respcmsis, c. 9.; "Numa
religionibus et divino iure populum devinxit". TACITO, Annalimn., lib. llI, 26. R. PETAZZONI, La Religion dans la Crece A11tique, Payot Parí , 1953. p. 120: "LOrphisme
est essentiellement soteriologique jj vise a arrancher l'humanité aux miseres d'ici-bas
p:u-a la révclati:oo du salut."

917

�del rilo; .pero -culturalmente así aparece. Paralelo a este rito cristiano, encontramos }a actividad religiosa en torno a los santuarios de Delios y Delos Y
otros muchos extendidos en Grecia y el Asia Menor. 6 En ellos se daban oráculos, es decir fórmulas misteriosas que apaciguaban, equilibraban a los fieles Y_J~s
clarificaba para encontrar de nuevo la vida, el éxito, la fortuna, la soluc10n
de un problema personal. Los mismos generales y emperadores nada emprendían antes sin consultar a los oráculos tle los dioses. Aquí vemos en líneas
generales el ambiente cultural y psicológico del originarse del DIRECT M, del
JUSTUM, que de un modo o de otro influirá en la concepción del Derecho
de Polo.
Sto. Tomás de Aquino no es extraño a esta concepción cuando alinna que
en el fuero de la conciencia la causa se actúa entre el hombre Y Dio ; pero en
el fuero externo o contencioso la causa se agita etl.tre un hombre y otro hombre , En tal ca.ID el sacerdote seria no una prolongación de la persona del
penitente como lo exige el derecho priuado, sino u~a prolongación~ de Dios,
quedando de este modo el sacerdote dentro de la figura de un oraculo que
"dice" lo de Dios, que "justifica" en nombre de Dios.
De este modo encontramos concordancia de las fórmulas de Sto. 'fomás con
la de S. Agustín y de Graciano: Forum conscientiae, Forum int,erni judicü,
equivalen al Jus P'oli de . Agustín '/ de Graciano· F orum extern,um, F oru~
externi judicii, equivalen al Jus Fori. Hasta aquí no hay ningún problema. Sm
embargo, el Concilio de Letrán IV ( 1215) con su decreto "Utriusque sexus
fidelis" manda qu" la confesión o la penítencia se haga a un sacerdote determinado, al cual se le exige tener una determinada jurisdicción o autoridad
concedida por el Obispo; este D ecreto intentaba corregir abusos, sin em~argo,
es exponente de una situación en la cual lo interno y _lo ~~emo, lo pnvado
y lo público, lo religioso y lo político, Jo común y lo md1V1dua~ no estaban
claramente definidos. La "conciencia", el "alma" el "sacramento", la "penitencia" se confundían.con Dios, con la autoridad, con la comunidad, con la
sociedad, con la política, con el derecho. Y esta situación parecía ineludible
y necesaria; más-aún La debída y exigida por Dios.
Hemos dicho que el derecho es esencialmente en la cultura un "dictum",

''un justum", "dictum et justum aequum faciens" ; cuando _el '_'dictum~• Y :l
"justum" es creado por la autoridad, mediante la ley, la f~a~d_ad e 1~teres
son el bien social o común; pero c1,1ando es creado por el mdiv1.duo .IIllSIDO,
dirigido por la tendencia natural a la equidad o por el Altísimo o por el Polo,
• Cfr. R.

PETAZ20Nl, ib., p. 62.
• ''R~pondeo dicendum ad primam quaestionero quod in foro conscientiae causa
agitur ínter hominem et Deum; in foro autem exterioris judicü ca\16a agitur hominis
ad hominem''. S. TuoMAs In IV Senl, d. 18, a. 2, sol. l.

918

la _finalidad Y el interés del ''dictum", del "justum", es el bien del individuo
rrusmo Y no de la sociedad directamente; como tampoco clirectamente el "die~" de la aut"Oridad, la ley, es el bien del .individuo. Ahora bien cuando el
"di~tum" Y el "justum" no puede existir sin la sanción de una a~toridad or~amzada, es de~: _de una sociedad con personalidad jurídic.a, se niega prácl!~mente Ia_po~1~1hdad del "dictum'\ del ''justum" para el bien individual y
pnv~do del lDdiVIduo. ya que Ja autoridad juridicosocial necesariamente tiene
que interpretar ese dictum Y ese "justum" en función del bien social · de no
ser así deja de existir la autoridad social. Negar el ''dictum" y el "j~tum."
creado Y encontrado por el individuo mismo haciéndolo bien social bien co°:1ún• con~radíce \~fundamente la individualidad de la persona, s~ roneienCJa, .su ".1da, su sacramento", su "penitencia", lo suyo ".in.terno". La intenc1onalidad
no puede cambiar de naturaleza, incluso cambiandoeoen
I rd
,. .
etico-Jurídico-religioso.
~a-Iglesia Cató~ca Romana tradi?onalmente se tiene y se ha tenido como
la ~ca con autondad del Altísima: para juzgar la autenticidad del "dictum"
~ ''Justu~' de todo_ in~~duo de la especie humana; según ]a doctrina ratólica tmdic1onal, la 1ustic1a que hace "justo", "equilibrado", "justificado", al
ho~bre, no es~ den~ del círculo de las posibilidades del hombre mismo,
le tiene que vemr de D10s, de Cristo y mediante la Iglesia ~clusivamente· de
est~ modo el "!us Poli" pasa a pertenecer únicamente a la Iglesia CatóÍica.
Gwdo _~ac~~1, en su libro Riflessioni sul foro interno nel quadro ge11 era.le
~ll~ _gi~ris~izione della ?hiesa 8 afirma la contraposición entre legalidad y
JU ticia rntrínseca como mmanente al ordenamiento juridico de la Iglesia.
Los Reformadores del siglo XVI reaccionaron vivamente contra esta doctrina Y a~nque siguieron exigiendo la penítencia y la fe para la justificación
en Jesucnsto, negaron admitiendo el libre exaI!len, la necesidad de someterse
~ ~ abs~lució~ d~l sac~_i-dote, aun en privado, para encontrar el "justum". el
dictum , la Justificacmn de parte de Cristo.
El contras~e ya existente en los textos de San Agustín y de Graciano lo
e~~ontramos igualmente en los canonistas inmediatamente posteriores al ConCi~o. de Trento, en los cuales se afirma que en el 'fuero externo" es necesario
exigir el derecho rigurosamente; en cambio en "el fuero .interno" las causas
se deben arreglar más bien conforme a la equidad Y¡ la caridad. Sin embargo,
• Gumo SAJIACENI, "Riflessioni sul foro interno nel quadro generaJ della .,.; .. ..: • .1,_,
d 11a Chi
, p d
o·==Ul.'6lºne
e
~~a
a ova, 1961 , hace referencia a este problema con estas palabras: ''la
contrapos~one tra. l~tá e. giu~tizia intrínseca e semplieemente il potenziale con_trasto tr~ 1 due fon e, m realita unmanente all'ordinaroento della Chiesa considerato
~ ~~to. il ~so ?omplesso etico-giuridico e, in particolare, nello insieme d~Ue sue fun7J.oru 1shtUZ1onali, proprie e "vice Dei" (pp. 1315-140).

919

�a partir de entonces el problema parece perder- interés en cuanto a la naturaleza jwídica del "Jus Pori" y el "Jus Poli" y suponiendo la juridicidad, es
decir, la sumisión de ambos a la autoridad, se reduce a la determinación u
organización de ambos, ya que del Pontífice depende la eficacia jurídica en
uno y otro. 9
La. argumentación sintéticamente podía hacerse del siguiente modo: el
"Forum Poli", el "Jus Fori" de San Agustín pertenece a la virtud de la justicia con la cua.1 el hombre "es hecho justo' . Ahora bien según la fe católica
el hombre es hecho justo por Dios, por tanto el Derecho de Polo el Foro de
Polo, es aquel en el cual Dios hace justo. in embargo, todo hombre e:; hecho
justo en la Iglesia exclusivamente. Consiguientemente el Jus Poli, es aquel
en el que en la Iglesia el individuo es hecho justo. o obsta.Tite la Iglesia a nadie
puede hacer justo si ya antes no ha sido hecho justo· luego el Derecho por
el cual en la Iglesia el individuo €S hecho justo es de índole organizatoria. Es
decir por el Derecho de Polo el hombre no se hace justo; sino que se le reconoce su justicia. Hablando en los términos de uárez el Fuero de Dios es
aquel en el cual el hombre no: es hecho justo, sino en el cual es reconocida la
justicia del individuo. La sobrenaturalidad de la Iglesia, su carácter religioso
y divino, según ella misma, no deja de someterla a las leyes de la vida humana;
"Ecclesi:a de intei;nis non judjcat'': "la Iglesia no juzga de los acto internos'~
es un principio admitido eoniúrunente dentro de us escuelas.10
El texto de San Agustín nos dice todavía más: "Cualquiera que quiera
hacett heredera a la Iglesia desheredando a su hijo, busque otro quien lo
admita, no a Agustín ... Alguien no habiendo tenido hijos y no esperándolos,
donó a la Iglw todos sus bienes conservando para sí el usufructo. Le nacieron hijos, y el obispo le devolvió lo que sin pensarlo, le había donado. El
obispo tenía en su poder no devolver pero pPr el derecho de foero, no por
el derecho de polo." 11 Es decir la Iglesia no sólo no puede juzgar de las cosas
internas· sino que hasta puede convertirse en verdadera parte que contradice
al DerechQ de Polo.
Navarro, canonista del siglo XVl,1 2 hace la misma observación al afirmar
que el fuero de la conciencia basándose en la verdad y en la verdadera justicia, no pennitl'l cosas que el fuero exterior para evitar mucho males puflde
permitir. Muchos males tolera el fuero contencioso, que si se llevaran a juicio,
exigiéndolo la justicia, no se tolerarían. Sin embargo, afirma, uno y otro foro
se parifican: es decir, lo que es verdadero y justo en uno lo es también en el

otro; excepto en el ca.so de presunción jurídica y cuando expresamente la ley
o decreto dicen Jo contrario. El problema según ravarro no está en la naturnleza misma del Fuero Interno o Extemo, ya que los dos se parifican; sino
en el texto de la ley o del decreto, ápareci~ndo e1 derecho divino y natural
1a verdad y la verdadera justicia, independientes completamente en sí mism~
del fuero interno y viceversa, el fuero interno, allllque sometido a la verdad
Y a la. verdadera justicia existe una presunción jurídica., que debe ceder a la
verdad.
. De es~ doctrina rápidamente se pasó al problema de la validez de un fuero
mdepend1ent de la. verdad y de la verdadera justicia: Diego de Covarrubias
Y Leyva (151~--157•7) , profesor salmantino, después obispo y como tal asist~n_te al Concilio de Trento se pregunta "si las solemnidades del derecho
o.vil deba ser guar~a en el divino juicio intenior'' · e decir, en e] caso de
un testador que ~~btendo ?echo testamento, éste por faltarle los requisitos
de la ley, no es válido; ¿ que se debe hacer? ¿ Se debe seguir la erdadera volunta~ ~el testador o se debe guarclar la ley ciw? Cita Ja opinión de algunos
que sigwen~o el parecer de San Agustín afirman que aunque ]a ley del fuero
ext~o desli~e de una obligación, queda la ley nattual, la equidad natural,.
q~e sigue obfigando .ª ~ar~ar la verdad y la justicia. Covarrubias sin emb.argo
~ a que la ley ~~ obhga también en el fuero de la conciencia: "La ley
JU~ debe ser admiuda en el juicio del alma; por consiguiente también esta
ley tie~~ 1ug~r en el fuero interior y en el juicio divino,. . . porque con autoridad divma Juzga el mismo juez. '1.s Consiguientemente los interesados con
conciencia tranquila pueden no obedecer a 1a verdader:a voluntad del testador.
De este modo ya concreto vemos cómo se llegó a desconocer el derecho privado) la validez del "Jus Poli" convirtiendo una mera posibilidad en un
hecho concreto. Ciertamente e:,c;ta doctrina no es cmmÚDl:l'lente aceptada y hay
muchos au~~ que ~&lt;&gt;&amp;tie~en lo contrario al menos cuando afirman que nadie
en su concumc1a está obligado a guardar una ley in justa. H
. ,Otro paso lo tenemos en Agustín Barbo a ( 1589'-1649) en el cua1 la evoluCJOn ha llegado a reducir claramente. los dos .foros, el uno el exterior "a la
ven~anza, Y la s~tisfacción de Ja República" y el interior o de la conciencia
"a_ 1&lt;1- pe~ten~a, y satisfacción de la ofensa divina, para po1· ella e} penitente
sausfacer a DJOs y reconciliarse con él". 15 De este modo claramente se. afirma
la naturaleza del fuero interno: para la reconciliación. con Dios, es decir no
13

• Cfr. FRAN&lt;;1sco R. DBLOAOO, La naturaleza jurídica del /tura interno, pp. 89-163.
10 Cfr. FM CISCO R. DELGADO, ib.,, p. 161.
" Cfr. supra.
ú

NAvARRus, Opera Moralia, II, p. 24'7.

CovAR'.ROllIAS, Opera Omnia, t. I, pp. 52-53.
FAGNANos, Commentarium in Dec_retaies, Vol, U, L. III, p. 34]: "Se limita esta
reg~a. (la obligación de la ley en la Cóncíeocia) en dos casos: primero cuando ta ley
es m¡usta; pues entonces no obliga ante Dios y en el fuero del ánima,,
,. B
,
.
ARBOSA, Collecta11ea Doctorum in ]11,s Pontifioium, I, p. 368.
1
•

�salimos de la virtud de la justicia del "derecho con el cual el hombre es justificado". En cuanto al problema de si ese ' derecho" tiene efectos verdaderamente jurídicos, los autores, mediante numerosas distinciones y principios,
niegan que esa actividad por sí misma tenga valor jurídico, es decir en el
fuero externo; en el cual únicamente valdrán si la ley concede ese valor jurídico. Se niega por tanto al individuo la capacidad de crear por sí mismo
verdadero derecho· ya que por sí mismo únicamente puede encontrar lo que
lo reconcilia con Dios y satisface la ofensa divina.
FrancL&lt;1co Suárez ( 1548-1617) hace una síntesis muy completa de esta situación en el orden social; para él el foro de la conciencia es el juicio interno
de la propia conducta y por esta razón más claramente el problema se plantea de si la autoridad puede influiJ' en él mediante la ley o un acto judicial o
autotitativo y afirma que el legislador no puede influir en la conciencia sino
indirectamente, haciendo que la mater:ía de Ja ley sea necesariamente virtud
o vicio y de este modo la conciencia necesariamente se conforme a ella· la
ley humana tiene la fuerza de aplicar a su modo 13( voluntad de Dios y consiguientemente hacerla obligación de la conciencia· finalmente cuando los hombres actúan como ministros de Dios, pueden obligar en el fuero de Dfos, o
que es lo mismo, en el fuero de la conciencia. La distinción entre el foro de
la conciencia y el fuero externo se encuentra únicamente en los efectos: mientras la potestad se ejerce en e-1 fuero de la conciencia, los efectos de tal ejercicio
se reducen a la paz y tranquilidad del individuo; cuando la potestad se ejerce
en el fuero externo, los efectos son también sociales y externos. 16
Hasta aquí no tenemos una doctrina clara y firme, admitida por todos,
sino una grande confusión, no sólo para el lector ordinario sino aun para los
canonistas y gente versada en el Derecho: " ...Los mismos canonistas no saben
o no quieren saber, cómo .o las diferencias de estos dos géneros, o las diferencias de la distinción de ellos expresada con términos variantes puedan demostrar o a dónde dirigirse, sino que vuelven al lector después de leer mucho,
más incierto de lo que estaba."t7
Modernamente sigue existiendo esta misma situación, si quizá no en los estudiosos del Derecho y de la Teología, st en muchísimos jueces y autoridades,
tanto de la Iglesia, sea católica, sea protestante, como del Estado; si no consciente, sí latente en multitud de matrimonios y sociedades; igualmente en
16

SuÁREz, Opera Omnia vol. V , p. 260. Opera Omnia, vol. XVI bis, p. 995.

4 ad &amp;2 tit. I de judiciis, libri III lnstitlltionum Lancelloti:
... "lpsi canonistae nesciunt aut scire nolunt, quomodo vel differentias horum duorum
generum, vcl differentiam distinctionis eorum secundum variantes terminos prolatarum
ostendant, aut quo se vertant, sed lectorem post multam lectionem incertiorern reddunt,
" NOTA TeoMASIANA

quam antea fuerat."

922

~ul~tud de hom~res, que no conformes con soluciones hechas, buscan su rea!tzaaon en la soaedad humana con claridad de metas y de conciencia y se
~nt~r~ por el orden real de la vida humana, fuente y base del or&lt;lenantlento
Jt1nd1co y de toda actividad. 18
La naturaleza
en movumento,
· ·
·,
1 de las
• cosas es el mismo "ser'' de eUasJ, nPro
1-~
en acc1on: es e connnuo originarse del 'ser" lo que constituye la tura! .
el "ser" en mo · ·
L · , •
na
eza.
VlIJllento. 0 JUnd1co es lo perteneciente al Derecho al "J "
al_ N oµoi; de los griegos. La naturaleza juri'dica será por tanto el s~ en m:i~
miento de lo recto, de lo que atañe al Derecho. La naturaleza J·urd· d ¡
fe ·te
•
.
11ca e
u ~~ ~ rno, viene Siendo el ser en movimiento dei lo recto del fuero interno.
El ser es un concepto trascendente que se aplica tanto a los seres f' ·
di
JSICOS,
tJºbl
pert:ep
es me ante los sentidos, como a los seres "morales" percept1"bles
, .
urucamente_ por la mente humana. El ser de lo jurídico es de estos últimos
como es evtdente, ya que únicamente la mente del hombre es capaz d d
· la
·
·
escubnr
eX1Stenc1a
·
·
. del
. ' derecho de lo recto" . 0 so'! o los seres f'1s1cos
tienen
poder O potenc~a, s~o que también los seres morales influyen realmente en el
hombre Y son mflu1dos por otros "seres morales" . El Derec h o es d e 1os seres
1
mora es que realmente influyen, que son un poder, una potencia una facultad
con ~ cual el hombre se prolonga sobre los demás y sobre las 1cosas. En est;
ambiente ?e seres, es donde se plantea la cuestión de la naturaleza jurídica
~el fuero mterno. El fuero interno es el fuero de la conciencia· pero no sólo
smo el fu:ro de la conciencia en donde se crea el "Jus Poli" ~l poder O facu1tad,gwada ~r _la estrella polar, por Ja naturale-a1, por la naturaleza hecha
annoma y equilibno ontológico, por Dios.
En e1 ongmarse
· ·
del Derecho es donde podemos encontrar consiguientemente 1~ naturaleza no sólo del Derecho mismo, sino también Ja naturaleza
de Jo diversos derechos; pov lo pronto el Derecho Público y el Derecho Privado enco~~do por Ulpiano (D 1, 1, 1, 2 ) son de diversa naturaleza. El
Derecho
h Pri vado se crea
.
, Publico se crea en interés del Estado - El D ereco
en mteres de los individuos. Ahora bien, puede ser en bien de los individuos
una ley o un acto jurídico "de un modo público" tal es el caso d l D
b
Ci ·1
d
,
e
erec o
VI :
. e Ja Jurisprudencia. Todo el ordenamiento juádico e.e; de Derecho Publico, sea que tenga como fin proteger y promover el bien social 0
.. CfrW.B
D as p rwaatrec
·
h t der K1rche,
·
~RTRAMs ,
en Gregorianu.m 25 ( f944)
283 ·320~ del nusmo autor: De na{ura juridica fori inlerni Ecclesiae in ''Pe · di ' PJre
. morali , canonica liturm
,,.ca ,, 40 ( 195 l ) 3O7-340. L. BENDER, F01um ,externumnoet ca,
forume

mternum
•
ba
· d en "Ephemerides juris Canonici" ' 10 ( L954) • Guroo sARACBN1, en I a o bra arnCJ.ta
De. parte del Derecho Civil moderno no creemos encontrar ningún problema
Y_~ que; ~ . ~as las naciones la libertad de conciencia, de pensamiento de e,rpre~
sio~ Y e reli8:'~" es uno de les principios básicos de los respectivos Derechos Constitucionales y Ci"iles.

ª·

923

�común; sea que tenga como fin el bien de los mdividuos de un modo público,
sancionado por la ley que necesariamente debe ser para una comunidad social.
La vida jurldica no se agota con esto: existe todavía una serie de actos
jurídicos que aunque estén comprendidos y sancionado por la ley o el Derecho Constitucional, o por el Derecho Civil, no. son en bien de los individuos
en general, sino en bien de un individuo concreto, de un particular, de una
persona privada, con exclusión directa e inmediata de cualquier otra persona.
El Derecho Constitucional y el Derecho Civil son en bien no ~lo de los individuos en general, ino también de los individuo~ en concreto· pero de un
modo público es decir, no exclusivo de un solo individuo. Las leyes del Derecho Privado abarcan la realidad de e.a.da individuo caracterizado por las circunstan~s .individuales y privativas de espacio y tiempo. Al ser usadas por
un miembro concr to de la sociedad esas leyes cambian su naturaleza y ya
no son simplemente leyes, sino derechos y obligacione de una per.;ona concreta con tal nombre, de. tales padres, de tal edad, etc. Este proceso de hacer
propios lo derechos y obligaciones que la ley señala, está san ionado por la
misma ley, es por consiguiente legitimo· más aún, el fin y la meta del mismo
ordenamiento jurídico. Más aún el individuo mismo por sí solo, al contacto
únicamente de sí mismo, dentro de u conciencia; ¿ puede crear verdadero
derecho? Esta actividad es legal y desde este punto de vista es jurídica: su
existencia y su inviolabilidad están sancionadas por la ley; pero ¿su_ naturaleza,
su esencia, su forma y contenido, su objeto, son en sí mismos jurídico , de tal
modo que constituyan una realidad nueva no de carácter meramente filosófico, o eticomoral, sino realmente eficiente y eficaz, capaz de influenciar
con poaer en los demás y en las cosas? La, ley es fuente y causa de D erecho ;
¿ es fuente y causa de Derecho también la actividad o creación "jurídica" del
individuo? ¿Es antes la ley·y la autoridad o el derecho del individuo concreto?
¿La ley no existe sino como manifestación. del individuo concreto?
El problema del fuero interno del Derecho Eclesiástico tiene este ignilicado
para el Derecho; ya que, si bien eli contexto que tiene eil él es sobre todo religioso y oculto, tiende a su formulación y realwición humana patente y ostensible humanamente a- todos los lrombres, lejos de la obscuridad y la regresión
y cerca de la luz del esptritn, de la equidad, de la armorua. El poder que
significa el Derecho no es otro diferente a la fuerza humana racional. La conciencia no por ser in iolable para el Derecho sea civil, sea canónico, está sujeta indefinidamente a fuerzas ocultas y regresivas· la penitencia incluso para
el cristiano no significa en un plano absoluto sino detención, paralización de
un orden humano "redimido" que mar ha siempre hacia adelante hacia la
adquisición -de los valores definitivo del er humano.
La elaboración del Derecho a 1a luz del Polo, de Ja estrella polar, de la

natural eza equitativa
· ·
y hecha justa es co .d
ma naturaleza del hombre. ti
n i erada sancionada por la miselaborado no según la equidad
~~to la prevalencia sobre el derecho
,
Y JUstioa del hombre· si
, 1
.
1a orgamzación
de muchos hombres u
' . no segun o exige
sociedad elaboran un derecL
, lq e al crear una realidad nueva llamada
uo segun a naturaleza d 11
raleza del hombre La natural
. 'd"
e e a, que no es la natudepende esencial ; substanciai::n~~et7"a : d~recho de Polo, pertenece y
derecho creado por la sodedad es
.
. nd~a operante del hombre. El
.
necesario e m 1 pensab]
'l
tanc1almente sino como ana-d"d
.
e a e · pero no subs1 o pos tenor es dec ·
tran • .
o no estar en él sin que deje substa ·a1m
.IT,
s1tono· puede estar
él en un momento y no en otro
nc1
ente de ~r hombre; puede estar en
.
momento· en unas cw
tan ·
Circunstancias Un hombre 8 - • t ,
'
cuns cias Y no en otras
·
m m eres omún s ' ·
rf
pero no dejará de ser sub tan ·a1m
h
era rmpe . ectamente hombre;
0
ente ombre
el 'dictum", la [,ormuJ a . que significa
. ..
"" Consiguientemente
,,
. bol"
JU.Shlm_' expresión esencial de todo derecho
y sun iza el
de esencia social . otro de
. . ..l: •
' es de doble naturaleza: uno
esencia mwvidual . ur.
, .
la sociedad. Al hablar de ese .
'
•º.
para s1 rrusmo; el otro para
.
ncias y naturalezas dive .
. ..
abstracc10nes sino entes m ]
rsas no queremos significar
jurídica no :neramente , tiora es que son producto de la actividad humana
no de f~erza bruta A] e ca, o sea, creadora de verdadero poder humano
.
ser entes morales sup
. ·a
'
de entender y de d .d.
. .
onen act1v1 ad de la capacidad
eo ir. esta actividad ori .
f
sacia en fórmulas de una fuerza
gma una uerza humana exprec indirectamente sobre las cosas~paz de hacerlas. valer ante los demás hombres

ene::

El conflicto entre el fuero externo y el fuero .
cioso y el fuero penitencial. entre la le
la
":te~o; entre el fuero conteode hecho no exista. s1·no po
~ y conc1enc1a, desaparece. no porque
. ·
,
rque tratándose d d
la actividad del h b .
e os seres creados ambos por
om re, pero con características
. l
.
uno y el otro. el derech . di "d . 1
esencia mente diferehtes el
,
o m vi ua y el de chO
. l
el otro "Ju F .,, .
.
re
socia · uno del "Jus Poli"
s on ' se encuentran en dif
t ~ d
,
'
dentro de.1 fuero interno
..
. eren ~ or enes y ambitos de actividad:
' no existe smo el mter' d 1 . di "d
fuero externo no exís•~ ~:~ 1 •
,
.
es e m vi uo; dntro del
"' ""'º e mteres social.
¿Qué relaciones existen entre
· los dos, puesto que no ha
nflº ;,
deznos nuevamente que se trata
de se
.
y co Jeto. Recoren la rovuir Esos seres
l
res morales no eXJStentes en la naturaleza
mora es se expresan mediante una fórmula o "dic-'
tum". -ren el.,.f
.
,
uero externo se llama ley o sentencia
f'
mtemo, juicio de la conciencia.
r
. . .
esa mmula; en el fuero
"no debo matar"· sm
· o . . . ~ ~edio no JWC10 moral, como por e3·emplo·
JU1c10 JUn e • "t
que es lo .
",
o.
engo d erecho a esta casa" o lo·
uusmo esta casa me pertenece" p
.
'
tencia dice: "el reo es condenad
20 - . onga~~s otro e1emplo : La sen"dictum" e d
~ a
anos de pns1on": "fuero externo" El
s e Wl tercero: del Juez. La fórmula de la concienc1·a .· "no ma.

�tarás" · o más determinadamente: ''si soy atacado, debo defendennc, aun
hasta herir a mi enemigo" .. Este es el juicio moral: es decir me expresa la
licitud de una acción. 19 La fórmula jurídica de la conciencia: "Tengo el
derecho de demostrar mi inocencía". Tanto en la fórmula de la conciencia
moral; como en 1a fórmula de la &lt;;onciencia jurídica· el "diclum", el "justum", lo que equilibra y pone en armonía es del mismo individuo, no nnporta
cómo haya llegado a componer la fórmula, si por sí solo o ayudado por otros:
en todo caso se trata de su propio "dictu:m", de lo que ha encontxado en sí
mismo de equidad y de justicia. Ahora bien ¿ qué relación hay entre estas
fórmulas: "el reo es condenado a 20 años de prisión"· "si soy atacado, debo
defenderme, aun hasta herir a mi enemigo"; "tengo el derecho de demostrar
mi inocencia,,? Las tres fórmulas e reducen a dos; el juicio moral de la conciencia no nos interesa por ahora y podemos incluirlo en la tercera: " tengo
el derecho de demostrar mi inocencia" porque "si soy atacado d bo defenderme aun hasta herir a mi enemigo". O sea. mi derecho a demostrar mi
inocencia puede proceder de que estando en peligro mi vida debo defenderme
aun hasta causar una herida mortal a mi enemigo.
"El reo es condenado a 20 años de prisión" es una fórmula que no está en
conflicto con esta otra 'Tengo derecho a demostrar mi inocencia.', las dos
son igualmente ciertas y no se oponen porque e refieren a contenido diferentes· más aún, lampoco se oponen-si en lugar de la fórmula 'Tengo derecho a
demostrar mi inocencia" se pone otro 'Soy inocent e"; la primera es del
juez, que representa. a la sociedad y por consiguiente en nada toma en cuenta
la fórmula del reo "Soy inocente"; esta última es del individuo y en el ámbito suyo en nada toma en cuenta a la sociedad. Tanto el individuo como
]a sociedad pueden exigir us derechos continuamente sin que lleguen a oponerse; tanto una como otra serán siguiendo ciertas.
La primera fórmula aunque jwidica es un ente moral de naturaleza diferente a la segunda: es expresión de una fuerza intencional, humana, social·
la segunda es de naturaleza individual y personal: es expresión de una fuerza
también intencional y humana; pero -individual. El individuo es para sí mismo· aomo la sociedad es también para sí misma. El individuo forma la sociedad junto con otros jndividuos · pero una ve.z formada la sociedad existe en
sí misma y para si misma en la amplitud y características qne ha recibido de los
individuos. La sociedad, sea la Iglesia o las Iglesias, sean los Estados, son igual'" Prescindimos ahora de si todo juicio cticomoral coincide con el juicio intencional
jurídico; la f6nnula: "si soy atacado, debo defenderme, aun hasta herir de muerte a
mi enemigo" al mismo tiempo es jurídica: «Tengo el derecho ... etc.'. Sin embargo,
puede nó siempre ser así. La diferencia entre la Etica y el Derecho nw1ca ha estado
clara y puede cliscutirse largamente la diferencia entre ambas.

mente de naturaleza organizat . .
,
de Ja .
.
ona. están hechos para crear la o
. .,
crrcunstanc1as en las cuales los . di "d
rgaruzac1on
· d" ·
m VI uos puedan ali
m 1viduos no pueden cambiar la natural
.
re zarse; pero los
puede cambiar la naturaleza de 1 . di ~dza. de la sociedad y la sociedad no
"S .
os m VI uos
oy mocente" y ''El reo es condenado
son contradictorias pudie d .
a
anos de pns1on" aunque no
'
ra ecirse que son contra · .
·
condenado no pueden ser al .
.
nas. ser inocente y ser
. .,
mismo tiempo verdaderas.
a pnSion a un inocente; sin emb
1
. . no se puede condenar
dice e]
"Soy inocente" Y
t~E~ontra~edad no e.wte, porque no
La inocencia no contradi
lam
co
inocente, es condenado ..."
•
.
ce Y
poeo contraria la sente · d
d
.
1a mocenaa
es una fórmula d 1 • di "d
. . nc1a e con en.ación:
,
e m v1 uo por cons1gw t áJ"d , .
en el ambito de sus pron1' d
h
'
en e v I a urucamente
ros cree os· no
¡, b"
sociedad y viceversa el reo
d 'd en e am tto de los derechos de la
,
es con ena o a 20 - d
•.
tro del ámbito de los derechos d la
.
anos e pns1ón, es verdad denchos del individuo es falso s· 1e· dis~daedadj pero en el ámbito de los dere1 e m VI uo logr d
•
es inocente, automáticamente la fónn 1 " l . a emostrar a la sociedad que
prisión" resulta falsa y eL juez ha , u a e 1~ es condenado a 20 años de
condenado a 20 años de pns·1· , hara. 'dotraa.bsentencia. en la cual se dirá: "el reo
on
s1 o suelto"
1 .
.
1ogtia demostrar y convencer al indi .d d
y a a mversa: s1 la sociedad
1a fórmula "soy inocente'' resulta
uo e su ~on~ena a 20 años de prisión,
Esa fuerza que hizo camb·
.
y se camb1ara en otra: "Soy culpable"
.
iar al Juez la sentencia
1 ·
·
cambiar al individuo su fórmul
J
o a a mversa que hizo
a, es o que se llama l f
qne coincide con la equidad natural d
. a uerza del Derecho y
"Jus Poli" de San Agust' L f
e los canomstas medievales y con el
m. a uena del Derech0 d J · a· ·
cambiar la fórmula del J , .
e m ividuo puede hacer
.
uez, pero el que la cambia
1 . di .
l
e Juez, representante de la sociedad. la fu
no es e in VIduo; sino
representa.da por el 1· uez puede h
,
b' e.r-za. d~l Derecho de la sociedad
.
acer cam :iar la formul d l . di .
es el mdividuo el que la camb·
el .
a e rn v1duo i pero
ta no
Juez L
· ·d d
.
.
na!, del juez y del . a· 'd
'
.
. . a activ1 a racional, mtencio10 ivt uo, no repite sunpl
te. .
.
naturaleza intencional las respecti·
f' ul emen ' smo que cambia de
.
vas onn as. aunqu la f6
1
.
sea diferente, reconocida Ja inocencia del
• . .
e
rmu a del Juez
presentante de la sociedad
. . reo, sigue siendo fórmula del juez, re.
y cons1gu1entemente de
t al
.
Illlsma y viceversa en el caso del . di 'd
na ur eza social en sí

20 -

juez

tam;!º'

.. ,

-1:º

fa;:

\1:

.

m

VI UO.

o1VIendo al texto de San Agustín . :io "U . . .
hijos y no esperándolos donó a I I 1· .
dn individuo no habiendo tenido
a g es1a to as sus cosas d . d
,
{
usu ru to. Le nacieron hijos, y el obis o devolvi,
. ' . eJ~n o para s1 el
las cosas que le había donado E
odp d J º. aJ que ru s1qu1era lo esperaba
· n P er e obtspo estab
d
pero esto por el derecho de f
a no evolver nada
uero. no por e] derecho de olo"
encontramos un conflicto entre el "d . h d fu
p
' aparentemente
e1ec o e ero'' y e] "derecho d e po1o"·
~~~~

'

927

�ya que mientras wio quita la obligación de devolver Jo donado; el otro obliga
a la devolución de ello. No aparece claro de quién son las cosas si del donante
o del obispo; pues mientras el derecho de fuero afirma que so~ del obispo_; el
derecho de polo afirma que son del donante ya que la verdad total de la
donación está dependiendo de una condición, o mejor, está motivada por una
causa que deja de existir cuando nacen lo hijos· del donante. La condición no
está expresa; pem existe y es percibida dentro del ámbito del derecho del polo
aunque no dentro del ámbito del derecho del fuero, en donde las cosas do-nadas son del ol;&gt;ispo, si bien la motivación de la donación el no tener ni
esperar hijos, ya haya desaparecido.

La fórmula del obispo, representante de la sociedad, es ''Las cosas donadas
pertenecen a la sociedad"; la fórmula del donante es "dono mis bienes a la
sociedad, porque no tengo y tampoco espero hijos". Estas dos fórmulas equivalen y están en completa concordancia; sin embargo, una realidad nueva parece cambiaP la situación : nacen hijos al donante. Esta nueva realidad desajusta y desequilibra la armonía y el acuerdo existentes entre las dos fórmulas·
no obstante, ni las cosas donad~ dejan de pertenecer a la sociedad ni el
nante deja de haber donado sus bienes; es n~cesario que esa nuev~ realidad
sea admitida dentro del ámbito del derecho del fuero y aunque sea realidad
de un privado, sea asumida por el obispo y cambiando su naturaleza cambie
igualmente la fórmula: ' las cosas donadas a la sociedad pertenecen' a ella"
en esta otra "las cosas donadas pertenecen a la sociedad; pero la sociedad las
devuelve al donante debido a que éste se encuentra en una situación nueva".
O también podemos hacer la hipótesis de que ]a sociedad no asume esa realidad nueva; entonces el donante al nacerle hijos puede exigir a la sociedad
que la asuma, para de ese modo quitar Ja desarmonía y el desequilibrio originado por circunstancias nuevas.

d;

Este ejemplo sa~do de San Agustín y resumido en el Decreto de Graciano
es análogo al caso del testamento llamado informe: una persona. hace testamento; pero no lo hace guardando las leyes dadas para hacer testamento. En
el derecho ~e fuero ese tal testamento no existe; en el derecho de polo O Jo
que es lo mismo, en el derecho del fuero interno, ese testamento existe. Las
fórmulas serían: ''El testamento de la persona finada no existe"; "E-1 testamento de la persona finada existe". Lógicamente estas dos fórmulas son no
sólo contradictorias, sino también contrarias: la realidad de una borra la realidad de la otra y viceversa; jurídicamente sin embar_go ambas son verdaderas
Y ni una contradice a la otra, ni la segunda contradice a 1a primera. • De
quién son los bienes estipulados en el testamento? ¿Del .más fuerte? ¿Del ~ue
señale la ley? Este problema es aparente jurídicamente: los bienes son del
que señale la ley y al mismo tiempo on de 1a persona o personas estipuladas

928

por el testamento informe. No hay ninguna injusticia y ninguna contradicción.
Comenzaría a haber injusticia cuando los bienes fueran o del uno o de la otra.
Para que sean de quien señale la ley o del estipulado en el testamento, es
necesario antes que el uno o la otra admitan dentro de su ámbito la fuerza
jurídica del uno o de la otra. Es decir, es necesario que el juez admita 1a
fuerza jurídica del te tamento informe y cambiando la naturaleza de esa fuerza
jurídica de privada en social, afirme: "El testamento informe de la persona
finada es válido y existente" o al contrario, que la fuerza jurídica de la ley
cambie la naturaleza del derecho del heredero y éste diga: "El testamento
informe de la persona finada no existe dentro del ámbito de mi derecho. '
De este modo jurídicamente desaparece el llamado conflicto entre el fuero
de la conciencia y el fuero externo.

El Derecho, aunque culturalmente podamos distinguirlo como "dictum",
como una fórmula; no se origina y no nace al acaso; como el cuadro del
artista no apare e súbitamente, sino que supone años de disciplina, de estudio
y de cusayo · igualmente el Derecho, aparece orno el equilibrio y la armonía,
como la justicia y la equidad; pero sólo después de largos esfuerzos y ensayos.
El hombre no nace hecho justo y recto, necesita someterse a una disciplina
severa y estricta para poder encontrar la fuerza del Derecho, para poder
percibir la fuerza humana, que haciendo a un lado la fuerza bruta y la guerra,
es capaz de cambiar el desorden en orden; la obscuridad en luz; la regresión
en progreso; lo torcido en derecho. El "dictum" que expresa esa fuerza humana, hecha de racionalidad y equilibrio, no es una fórmula revelada gratuitamente por los dioses; es dable percibirlo al que es capaz de apreciar la
armonía y el equilibrio del hombre, sus fuentes y sus caminos.
El fuero interno es el santuario del hombre; pero no un santuario oscuro,
refugio de los que huyen de la lt.12; sino un santuario IJeno de claridad, fuente
del orden y eficacia con que el hombre debe proyectarse en 1a historia para
.ser feliz y con eguir su destino.

929

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                    <text>sentencia del Juez Primero de Distrito. El 13 de mayo, nuestro Supremo
Tribunal revocc;, el fallo del juez Hernández Ortega, con lo cual las cosas
volvieron al estado en que se encontraban, pudiendo por lo tanto, el Departamento del D. F. continuar el procedimiento de cancelación de concesiones, en tanto se entraba en e1 fondo del amparo.
Dado que se consideró que el servicio de tranvías de la ciudad de México era indispensable para la colectividad, el gobierno finalmente canceló
las concesiones y creó una entidad denominada Servicio de Transportes Eléctricos del D. F., entidad descentralizada encargada de administrar y organizar debidamente esos servicios. El desarrollo del Servicio de Transportes
Eléctricos queda ya íuera de estas notas y constituye de por sí capítulo
aparte.

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

754

�LA ORCA:-.:17..ACióN J¡\TERNACIONAL DE LA PAZ
PoR EL Ltc, ALDF.aTo GARCÍ\ Góau:z
Unhnsidad Nadonal Au16nnrn.1 de Mrxico
Uni\enidad Autónoma de Nuevo 1...cón

IIA so:-.·,.oo L.\ hora en la que el hombre ele nuestro tiempo prinripi:: la larra
ele su sah•aci6n, empleando tocios Jos medios de que aún dispone. Entre las
principales tareas urgente.!&gt; que debe implil'ar su rifuerzo, tonsidcramos está
la 01ga11itació11 J,ztemaciouol de lo Pa::, si se toma en cuenta &lt;¡uc lns circunstanrias predominantes que el mundo ofreq~ no son cicrtamr.nte alentadoras;
mando i;c contempla, con fu11clada wzolm1, que la paz se r·ncut·ntra gra\'emente amenazada en alguno.:; lugan&gt;s y mando Jas Grandes Potencia, aumentan
cada \'eZ m[1s en poderío las 111ortífcra5 arma., de sus al'S('nalc.s para clr-sembocar
en lo que posiblemente puede i;er el trágico final &lt;le la especie humana. Cosa
que deseamos no suceda nunca.

To&lt;.la\'ia en nuestro tit·mpo, &lt;ltsafortunadamentc, ~igue imperando la fucn.a
sobre la raron y pende sobre las cabezas de los humanos la amcn:17-a termonucll-ar. Lo~ nubarrones de la &amp;ruerra aumeJ1tan y ~ exticmlcn, siendo lamrntablc llc-gar a la concl11si6n de que el hombre no ha obtenido todavía Ja
madun-1. nec5aria, a pesar de las amargas experiencias del pasado, y aunque
rl empleo de tal erlt'rgfa con fine&lt;; bélicos. por fortuna toda\'Ía no se ha usado
nuc\-amente como lo fu1•ra en la experiencia "lon1l" de Hiro:.hima y Nagasaki,
la distancia entre las annas "convencional~" y las at6mkas cada día se aroru
más y mis.
Así. ante la gra\'rdad de la 11ituaci6n prn•alec.it·ntt\ el hombre clr todas las
latitudes se pregunta con ansiedad y angustia, ante la amenaza, si no hay
medios cfidentcs para frrnar el peligro d1: la carrera armamentista y. sobre
todo, si ~ puede e,·itar que tal amenaza se eonvierta en t'xtr.rminio.
Bastante confusa es la situadón pre\'akci1·nte en un mundo en el que los
,-alores moral~ han ido cediendo gradualmente ante presiones de toda naturaleza, ya sran r1•on6micas, políticas, 1•tc.; pero cirrtamente tal ~ituaci6n revela

757

�la carencia de ideales o de grandes causas que han quedado postí'rgadas ante
la absurda materialidad de la fuer7.a. La diplom::1&lt;·j a1 otrora eficaz medio de
comunicación entre los Estados, ha quedado reducida posiblemente al simple
uso de un teléfono rojo del que depende, en í1ltima instancia, la SC'gllridad y
la vida de todos los seres humanos.

¿ Cuáles son los m('dios de que dispone el hombre de nuestro tiempo para
evitar tan grave y peligrosa ext('nninación?
Por d~cia, el hombre actual se ha tornado escéptico al advertir que pequeñas guerras pueden ser la chispa que prenda la gran hoguera y t..-S entonces ruando no encuentra la respuesta adecuada a la interrogante que se fonnu.
la. Además, n: aterroril.ldo rómo la amrnaz.a a1ómi&lt;'a se arcrca c.ada vt:z más
peligrosamente; obscr\'a, confundido, cómo los gobiernos ele las Grandes Potencias aplican su esfuerzo -como es lógico-, a la rt&gt;alización y pros&lt;•cución
de S-.J política iutemacional de acuerdo con sus intereses y conveniencias, ol,idando que las consecuencias &lt;le sus decisiones, t·n el ca,;o de una T&lt;•rccra Guerra Mundial, c.:ien mortalrn1•nte sobre la Humanidad.
No está por dem.-\s decir que cuando enfatizamos esto í1ltimo, lo hacemos
al obscn:ar la realidad de nuestro tiempo, ya que sin tener presente tal realidad,
todos los esfuerzos en favor de la paz -especialmente para los que ignoran los
alcances mortales de la anwnaza lcrmonurlcar o para los que pretenden ignorarla, o para ]os escépticos-, carcn·n ele valimil'nto r resultan dl-hilcs, inoperantes o utópicos los intentos para prewnir la catástrofe. Pero, aunque algunos
e.stimen que se predica en d dcsirrto, no obstante, confiamos no con falso
optimismo, en el C'$pÍritu del hombre, en rl espíritu de todos los hombres dcl
mundo ante la grawdad de la situación señalada, ra que ha sonado la hora
de principiar las tareas de salvamento.
Respecto de los medios o posibilidades, para n·~ponder a la intcrrogaci6n que
fonnulamos con anterioridad acerca de los caminos de que di.~pone el hombre
de nue.stro tiempo para evitar la exterminaci6n, es posible ronsiderar los siguientes:
a). Tenernos, en primer término: lo Organización de- las N~iones Unida1.
en la que, en el Preámbulo a la Carta de la misma, están contenidos lo,- idt:tle.~
y la nobleza de sus propósitos. Pese a ser ampliamente conocido y tomando en
cuenta su importancia, conviene rC'cordarlo:

que dos vetes durante nuestra vida l1n irtfligido n la humanidad sufrimientos indecible.s:
- o reafirmar la fe en los drre.cl,os fwulamenlales del hombre, en la
dignidad y e,/ valOT de la persona humana, en la igualdad de deu~chos
de hombres y mujeres y de las 11acionn grarzdes ~ pr.quriías;
- a crear condir.iones bajo las CUlllcs puedan mantenr.rse. la iu1ticia
y rl respeto a las obligaciom~s emanados de los tratados y dr otras f ucnteJ
del derecho internacional;
- a promollt'r .el /irogreso social y a rlm1nr el niud de vida dentro
de un concepto más amplio de la libertad.

Y CON TALES FINALIDADf:S
- a practica, la tolrroncia )' a convivir en paz como butmos vecinos;
- a unir nuestras fuuzas Jmra ti ma11trnimin1to d,• la paz y la segu.
1idad intc,naci011ales;
- a augurar, mediante In aceptación de principios y lo adopción de
método1, que no u usará la fuer:a armada sino en sewicio del interés
común,;•
- a emplea, un mecanismo internacional para promover d progreso
econ6mico y social de todos lor pueblos.

HEMOS DECIDIDO AUNAR NUESTROS ESFC:ERlOS PARA
RBALIZAR ESTOS DESIGNIOS.
Por lo tanto, nuestr, is n·,pccti\'os gobiernos, por medio de representantes
reunidos en la dudad de San Franrisco, que han exhibido sus plenos pocfon-s,
encontrados en buena y dcbiJa forma, han con\'enido en la presente Carta de
las Nacionr.s Unidas, y por c:itc arto establrcen una organi1.ari6n internacional
que se denominará las Naciones Unidas.1
Como es de ohservaf'S(', en el contenido del Preámbulo, se trata de presrrvar
a las futuras generaciones de la guerra; se hace una afirmación de los derechos
fundamentales del hombre, de la dignidad y el ,·alor de la persona humana
)', en síntesis, se apela a la unión &lt;le fuerzas de los paises para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionalrs.

NOSOTROS, LOS PUEBLOS DE LAS 't.'ACIONES UNIDAS, RESUELTOS

No se precisa de severo enjuiciamiento para advertir hasta qué punto ha
sido posible para las Naciones Unidas alcanzar las metas para las que fue

a pre.ccrvor a lar grncracione.s t•enidera, dtl flagrlo de la gut"ª•

.s Organizaciones Internacionales no Americanas.-Instrurnentos Constitucionales.Instituto Inttramericano de Estudios Jurídicos Internacionales, Washington, 1964, p. 3.

-

758
759

�éreada la Organi7.ación, las que, en ocasiones, han resultado árduas. Además,
debe tomarse en cuenta que nació bajo el clima producido al finalizarse la
Segunda Guerra Mundial 2 y que las circunstancias de esa etapa eran de
desequilibrio y decaimiento moral y material. También debe advertirse que
han transcurrido ya veintiocho años en que tales circunstancias han variado
de naturaleza, aunque .muchas de ellas han venido agudizando la situación.
Tal parece que el recuerdo de los horrores de tal guerra permanece registrado
solamente en los libros de historia. Mas, si las heridas han cicatrizado, no así
el mal que las produjo y que ahora puede producirlas de nuevo y hacerlas
mortales.
En otro aspecto, no menos importante, encontramos la propia naturaleza
de las Naciones Unidas, fundamentalmente en lo interno y en las limitaciones
a que está sujeta, así como la carencia de elementos necesarios que le permitan
el ejercicio y la realización plena de sus tareas.
Precísase mencionar también el factor político, constituído por la acción
de los Grandes, o sea de los poderosos, que entre otros recursos emplean el
llamado Derecho de Veto, como acontece en el Consejo de Seguridad, que
paraliza las decisiones y los acuerdos del propio Consejo, cuando así lo demandan sus intereses y los lineamientos de su política.
La estructura del Consejo de Seguridad es muy sencilla: cinco de sus once
miembros (China, Francia, los Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión
Soviética) son miembros permanentes y los otros seis son elegidos entre los
miembros de la Asamblea General por el sistema de rotación. Su procedimiento
sumamente expeditivo, está previsto para que fuese capaz de reunir a sus
miembros en sesión permanente, e indica su finalidad básica, la de constituir
un cuerpo ejecutivo susceptible de adoptar cualquier resolución de carácter
urgente. 3
Al Consejo se le dejaron pocas tareas de tipo exclusivamente administrativo.
Recomienda a la Asamblea General la admisión de nuevos miembros y participa en la elección del Secretario General y de los jueces que han de formar
el Tribunal Internacional de Justicia. Su finalidad principal es, como se ha
dicho, la de velar por el mantenimiento de la paz y el orden, y con este propósito fue dotado de dos tipos de poderes claramente especificados. En primer
lugar, puede tratar de conciliar cua1qi.úer querella internacional por medios
pacíficos. El procedimiento que se sigue a este respecto ha quedado fijado
por el contenido del Capítulo VI de la Carta.
• Firmada en la ciudad de San Francisco, el 26 de junio de 1945.
• L&lt;U Nation,s Unidas )' la Comunidad Universal.-Edito.rial Hispano-Europea.Barcelona, España, 1957, pág. 25.

í60

Primeramente, ambas partes deben procurar hallar una solución al con/licto
por medio de negocíaciones, interpelació11, conciliación, mediación, apelación
judicial, recursos a organirmos regionales y acuerdos bilaterales y ot-ros medios
pacíficos que esté en su poder arbitrar. El Consejo de Seguridad está autorizado
a investigar en cualquier disputa o situación que pudiera originar motivos de
fricción internacional o ser causa de conflicto entre las partes en litigio y determinar si peligra el mantenimiento de la paz y la seguridad en la zona o intereses afectados. Si el Consejo estimase que 1a continuidad de la situación haría
peligrar la seguridad mundial, puede recomendar procedimientos de conciliaci6n o incluso los términos del acuerdo que según su punto de vista debería
ser adoptado.

Hasta aquí, los poderes del Consejo no parecen ser más amplios que los de
la Asamblea. Como esta última, sólo puedé hacer recomendaciones; pero no
dírigir los asuntos internacionales. El Consejo tiene, sin embargo, según el
Capítulo VII de la Carta, una facultad más amplia que las de la Asamblea,
como es la de determinar las situaciones en que exista un peligro para la paz,
violaci6n de la misma o acto de agresión. Una vez efectuada semejante determinación, el Consejo puede hacer las oportunas recomendaciones o decidir las
medidas que deban tomarse para salvaguardar la paz o restaurar una situaci6n
de derecho preexistente, si fue violada. Pero antes de proceder a aquella determinación o tomar tales medidas, el Consejo puede "aconsejar'' a las partes
en conflicto que cumplan determinadas medidas provisionales que eviten una
agravación de la situación.
Las medidas que el Consejo de Seguridad puede adoptar contra un Estado
que haya violado la paz incluyen la interrupción de las comunicaciones exteriores, las sanciones económicas, rompimiento de las relaciones diplomáticas y,
la más importante de todas, el uso de la fuerza armada. Las unidades militares,
navales o aéreas serán puestas a disposición del Consejo por lo Estados miembros, a base de algunos acuerdos especiales, negociados entre ellos y el propio
Consejo de Seguridad.
Todo este despliegue de poderes y funciones está regulado por las votaciones
que se efectúen en el seno del Consejo. En cuestiones de procedimiento, las
decisiones pueden adoptarse por el voto favorable de siete de los once miembros
del Consejo; en los asuntos más importantes se requiere el voto afirmativo de
siete miembros, íncluídos los uotos de los miembros permanentes."
En este párrafo se ha determinado~ implícitamente, el derecho de veto,
causa de tantas controversias en los primeros días de existencia de la Organización. AJ principio, la mayor parte de la opinión era favorable a la concesión
' lbid., pág. 27.

761

�&lt;lel derecho de veto, mientras que un grupo relativamente pequeño lo denunciaba como una inclusión de las viejas nociones de la soberbia nacional en el
organismo y afirmaba que el veto llevaría a la Organización a la impotencia.
La inmensa mayoría lo defendió como un derecho básico y una garantía de que
cada una de las grandes potencias se esforzaría en cooperar con las otras,
puesto que dispondría del derecho de oponerse a cualquier medida que afectase
a sus propios intereses, aún cuando las demás, en bloque, intentasen emprender
una acción en tal sentido.
Este derecho de veto constituye un elemento que rompe la armonía del propio Consejo de Seguridad. El tratadista Verdross, por su parte, establece: 5 De
la regla de la igualdad jurídica de los Estados ( artículo lo., punto 2o., y artícülo
2o., punto lo.), se hace, pues, una importante excepción en favor de los cinco
miembros permanentes del Consejo de Seguridad, puesto que sólo ellos poseen
el llamado derecho de veto. La verdad es que, según la letra de la Carta, se
trata de algo más que de un simple veto, si por él se entiende el derecho de
oponerse a la resolución de una corporación, toda vez que, al tenor del artículo
27/3, una decisión del Consejo de Seguridad sólo se da si hay siete votos
afirmativos, entre los cuales han de contarse obligatoriamente los cinco de los
miembros permanentes. Según este mismo apartado, todo miembro permanente
puede impedir que se adopte una resolución no sólo con su voto negativo, sino
también con la mera abstención o ausencia. Sin embargo, la práctica constante
&lt;lel Consejo de Seguridad ha dulcificado esta disposición en el sentido de que
una decisión del Consejo de Seguridad adoptada por siete miembros se considera
tomada válidamente si ningún miembro permanente votó en contra. Cabe
preguntarse si esta práctica se refiere también a la ausencia de la sesión. Es
de advertir que, según el artículo 28 de la Carta, cada miembro del Consejo
telldrá m todo momento su representante en la sede de la Organización, por
lo que si un miembro no se presenta a una sesión, habrá de ser tratado como si
en el voto se hubiese abstenido.
Podemos concluir, por lo que respecta a la Organización de las Naciones
Unidas, que ha cumplido su misión, dentro de sus limitaciones. Podría formularse, sin embargo; la pregunta de si tal Organismo es lo suficientemente capaz
para resolver la situación que actualmente confronta el mundo. Entonces
podría pensarse en la necesidad de reformar dicho Organismo de acuerdo
con las exigencias presentes; o bien, establecer una nueva institución dentro
de una nueva proyección que pudiera resolver el problema de prevenir una
conflagración exterminadora.
Es indudable que lo anterior constituye solamente un inicio en el camino
• ALI&gt;RED VERDROSs,

pág. 406.

762

d: la paz y de la salvación del hombre, puesto que la proyección de institu.
c1ones de tal naturaleza debe dirigirse no solamente al presente, sino fundamentalmente hacia el futuro, en la tarea de la Organización Internacional
de la Paz, que .exige la adaptación, si no la creación, de uno O varios organis.
mos que coordinadamente n:spondan a la urgente necesidad que de paz tiene
el hombre de nuestro tiempo.

b). Cabe mencionar a los demás órganos de las Naciones Unidas que, en
la tarea general en favor de la paz, cubren diversas e importantes áreas en
el ~po intern~cional. De, n~ menor im~rtancia, resulta la obra de la Iglesia
Catolica, a traves de las multiples exhortaciones del Romano Pontífice en favor
de la paz.
En otro aspecto, tenemos la vigencia de tratados internacionales también
en favor de la paz, que como el de Tlatelolco, se aplican fundamentalmente
a 1a prevención y proocripción de la fuerza nuclear para ser empleada con
fines ~licos y, ~r último, la meritoria Jabor de organizaciones privadas que
por diversos medios llevan a cabo importantes labores en favor de la paz.
En la enumeración de los organismos e instituciones, así como de los instrumen tos internacionales que hemos señalado, es posible concluir que desafortunadamente resultan al presente insuficientes para contener lo que aún
podemos llamar guerra; pero ciertamente son incapaces de detener una conflagración termonuclear. No es cuestión de pesimismo o de optimismo. sino de
7ealismo.

LA

ORGANIZACIÓN GENERAL DE LA PAZ

En el concepto tentativo que expusimos en nuestra teoría acerca de la
6
paz dijimos: "Entendemos la paz como la apertura y disposición del hombre, como resultado de una educaci6rt universal dirigida a tal fin, para el
establecimiento de un nuevo orden moral, filosófico, social y jurídico perma.
nente; de lo individual a lo colectivo y de lo nacional a lo internacional en
el que, por principio, se requieren por todos los medios -inclusiue el empleo
de la acción cívica de los pueblos de cada Estado- para la proscripción definitiva de la fuerza nuclear y de cualquier otra en los conflictos internacionales,
Para que su obrar permita la convivencia humana natural y justa en la libertad. El hombre debe ser educado en y para la paz."
Del concepto anterior, vamos a referirnos concretamente a lo que se refiere

Derecho Internacional Público, Editorial Aguilar, Madrid, 1957,
• At.11ERT0 GARCÍA

G6iu~z, La Universidad Internacional de la PQ.t, pág. 102.

763

�a "recurrir por todos los medios, inclusive rl nnplro de la acció11 ckica de los
pueblos Je cada Estado".
Respecto del contenido de est.'l parte del concepto sobre la paz, no debe
ohidarse que la acción dvic-a es una / urrza también y de que aunque es
hábilmente manejada en el terreno político, puede y drbe canalii.an.e para la
paz, que es un valor superior a los contenidos en cualquier política nacional.
ya que constituye básic.amrnte el bien común internacional, sobre todo en
nuestro tiempo.
Es precisamente sobre este punto, el relativo a la acción chica de los pueblos de los F..stados del mundo, &lt;¡ue hemos querido di1 igir nuestro presente
estudio dentro del esquema general de la Organización Internacional de la

Paz.
Así, la acción dvirn,

a nuc~tro juido---, pul'de tt·ncr do. direr1 ione~:

a) la política y b) la acció11 poJ1ular.
Vemos, en el primer C'a)-0, qm• es f m1dament."llmentc en el campo de l.l
política en donde la acción cívica de los pueblos se verifica. Aunque pueden
ser empleadas varias vfas por la acción cívica, es más comcnientc la del
camino legal, como así lo instituyl'n los ordenamientos comtimcionalt:s, con
objeto de que a los Jefes de Estado Ir$ sean restrinf,ridos ·o derogados los poderes
o facultades con que tales ordenamientos les permiten manejar los delir..,d0$ asuntos de la guerra: desde Juego, las refonnas legislativas que correspondan en todo el proceso, implicando, desde la toma d&lt;' decisionl's cmcrg1:ntcs,
hasta la declaración formal de la propia guerra, la que al tiempo pre~nte
reviste otros medios.
Respecto clt! lo anterior, hay ya signos positivos, ya que tomando en cuenta
la gra\'edad que hemos enfataado, e.e; lógico suponer que los pueblos del
mundo se encuentran hondamente preocupados. Por lo menos, es el inicio de
lo que puede: llegar a ser un alto en las dcd~iones que se tomen wbre la
guerra.
Teniendo en cuenta la dinámica de los acontecimiento~ hajo la creciente
presión, tanto de la ciencia como de la tecnología tcnnonuclear bélica, se
observa que marcha a una \'elocidad muy superior a la prevista t·n los ordenamientos constiturionales que otorgan u 10!&gt; mandatarios del mundo poden!.'i
para manejar las cuestiones de la guerra. Cicrtament~, lo que cambia e~ la
forma procesal, pero aún en los Estados que han consagrado su vi,ir polítko
en la dt&gt;mocmcia, pueden en un momento determinado, lanzar toda la fuerza
de que son rapaces y provocar el holocausto nuclear.
Cabe tomar en cuenta que los ordenamientos constitucionales de todos los
países dt·I mundo, con las posibles excepciont:.s. cieuamcnte fueron hecho~ con
la mentalidad y técnica jurídica del pasado, de un pasado lejano,
que el

ra

i64

legis~dor . de, ayer no pi:=vió -ni podía hacerlo-, la presencia del poder
nuclear, ru de sus extc'nrunadoras consecuencias y a\.'anres en nut-stra contem.
porancidad. Lo jurídico acerca de la l!llt•rra era distinto a grado tal q
• 1 .
1
.
'
' ue
me us1,·c. e pmp10 Derecho Internarional ~e di"idió rn dos da~s: Dert.-cho
lnten1a&lt;.1onal de la Guerra y Derecho Internacional de ta p 37~
Respecto a la ncces_idad de _revisar, para modificar, el otorgamiento de pode';~ a los mandatarios, cmp1c-a ya a ocupar la atención de pcn5adores )'
pol~llcos en los Estados Unidos, país que ha ad\'ertido lo que signific.a el
peb~o ,_norta_l, no solamente para él, sino para toda la humanidad. las dcdsiones prcs1denc1ales sobre la guerra.
Reci&lt;·11temc11te, ap.,n.&gt;eió un libro: "La Presidencia Imperial"' 1 del conocido
abogad~ e historiador norteamericano, Arthur M. SchlesingPr Jr., el que en su
obra 5enala que: "Los Estados UnidO'&gt; pad&lt;&gt;ccn de un mal doloroso en su cuerpo político''. Habla también de ''siniestras invocac·ioncs a la seguridad nacional'', Y en general, se refiere a que "se ha llegado a la ronclusión de que
s.olamt·ntc el Jefe del Ejecutivo. dotado de una singular habilidad ,. con una
~nonne _capacidad de libre y ca.mbiahlc decisión, podría manejar' las crisis
111temar1onalt.'S".

Los Podc_rl.'S Lt..-gales del Presidente, el autor los vé. como que son continuamente mod1fica~os ~e 1~ conrepci~n de John 1.ocke - nunca explícitamente
hcdaos ¡~or la Con,t1tuc1ón; pero SJcrnpre prcsenu· ,·11 .-I pcn~miento de los
Padres l•uncia dores ( romo así se k-s denomina rn Nortt~mfric.-i a los erra.
dores de· e&lt;;c país)-, en cJ sentido de c¡ue un lída democrático en una
g:1mina emergencia, tiene la prenogativa de actuar de acuerdo con su discrl'r.1ón para el bien pí1blit-o. pro,cyendo u .1¡,robarión en d pueblo y subsccuentc•mcnte c_n ~ Jegislac16~.. Por í1ltim,,. S. l1!esingcr conviene en el arquetipo
dt&gt; pre\rnpc1011 dcmoc,~1t1ra expresado por el Presidente Woodrow Wilson
quic~, 1•11 1884, dijo: "La h11. es L-. única cosa que puede purificar nuestr.:
atmosícra polítka ... luz que pen11itirá ponrr a la vist:i. IOli recintos íntimos
del Gobierno•·.
~~r su parte, también el senador norteamericano, Jacob ja,its, en su libro:

Qww hac_e. la Gurrra 8 ha csrrito: "Entn: las muchas lecciones r¡ue deben
ser a~rend1das d&lt;&gt; la tragedia de Vietnam, ninguna es más compulsiva que la
nt•c1•.~1Cla&lt;l de un debate nortcameric•;mo accrra ele rómo controlar el podl'r del
Presidente para hacer la guerra. El Jefe del Ejecuti,·o debe S('r libre para
re:.pondcr instantáneamente de su artuación, dt.&gt; arundo ron las circunstancias
M. ScnL.Esl.SGER, 1A Prtsidttma [mpttial, Re\is1a Tirnt, Jl:o\icmbre
46, 1973, pág. 52.
• Senador JacoL Javits.-Quiln l:au la guura Comentario en la Sección I.ibros

'&gt; ' ARTIIVa

TIME, 12 de ooviembre 1973.

.

i65

�del ataque. Pero en más equívocas circunstancias, lo nacional pudiera quedar
lejos de una mejor salvaguarda, si e1 Congreso reafirma su autoridad constitucional como la sola rama facultada para "declarar la guerra". Si ésto pudiera
llegar a operar prácticamente, un creciente número de tratadistas sobre política
y los políticos mismos~ argumentan ahora que el Congreso pudiera encontrar
también una forma para prevenir a los Presidentes de cómo conducir guerras
no declaradas.
El senador republicano por el Estado de Nueva York, Jacob Javits, tiene
una razón especial para examinar el problema. Se opuso a la política de los
Estados Unidos en Vietnam. Más aún, como otros congresistas, se sintió compelido a votar en favor de los gastos militares, en tanto que los combatientes
de los Estados Unidos estuvieran "allá" por orden presidencial. "Esta miserable
guerra nos ha dado una pausa", dice el autor. "Los resultados que ésto produjo
acerca de la forma en que conducimos nuestros negocios nacionales, me ha
llevado a ]as páginas de la historia en las cuales encontré extrañas analogías
que parecen 1os temas del presente".
El autor hace notar en su libro una firme erosión en la fuerza del poder
congresional a través de la historia de los Estados Unidos, a partir de 1793,
hasta la guerra de Vietnam. Por último, Javits ha constnúdo un caso sólidamente histórico, aunque las guerras son muy importantes para ser dejadas
solamente en las manos del Comandante en Jefe..
Es lógico pensar que el mecanismo constitucional pueda funcionar de acuerdo
con las circunstancias o bien con los propósitos de las políticas ~eguidas por los
dirigentes de los Estados, salvo el caso de los dictadores, investidos de facultades
plenas1 a quienes les resultaba fácil tomar decisiones que arrastrarían a sus pueblos a la ignominia de la guerra. Tal fue el caso de Hitler o de Mussoliru.
Entonces, respecto del procedimiento jurídico político del presente, encontramos que lógicamente opera; pero el hecho de declarar una guerra, necesariamente requiere un procedimiento especial, tomando en cuenta la gravedad
trascendental que significa en nuestro tiempo la adopción de una medida de
tal naturaleza.

LA ACCIÓN POPULAR

Queda, por último, la acción cívica como acción popular, para establecerla
como la acción directa del pueblo.
Este aspecto, a primera vista, pudiera presentar algunos inconvenientes y para
algunos una posible invitación a la anarquía o germen de turbulencias.
Cuando se invoca la acción popular, se está llegando al último extremo de

766

una realidad social en que los pueblos del mundo deben levantarse, para que
dentro d_e lo~ cauces legales del orden, se logre la desaparición de los poderes
o la d~stítuc1ón de los mandatarios. La denominación no importa. El hombre,
angustiado, amenazado y sín protección para su vida y la de los suyos, legítimamente puede lanzarse a arrojar del poder a quien compromete !a vida de ese
hombre y de ese pueblo, en una desesperada legítima defensa, con objeto de
que los Estados del mundo puedan decidir razonable y pacíficamente sus conflictos sin llegar a1 exterminio para resolverlos.
Pensamos que, dadas las circunstancias reiteradamente señaJadas de grave
tensión _Y amenaza por las que atraviesa la humanidad de nuestro tiempo, es
necesano establecer que el derecho a la vida, además de su naturaleza como
valor primario, ha pasado a primer plano dentro de la jerarquía jurídica axiológica ~ternacional de nuestro tiempo, si partimos de la amenaza y el peligro
que e,aste contra tal derecho y contra el cual ningún poder de la tierra tiene
facultad para destruirlo.
El prócer José Martí escribió con caracteres luminosos: "Los derechos no se
mendigan, se reclaman y se exigen. Y si es necesario, se arrancan."
En tratándose de la vida misma del hombre, es obvio que es impostergable
frente a otros valores, como llevamos dicho, en cuya escala sólo queda como
superior el de la paz, considerando que es en la paz en donde se produce la
propia vida humana.

El maestro mexicano, Manuel Herrera y Lasso, dijo también en cierta ocasión que: "El atentado tiene un límite cuando de él se pasa, el hombre que se
respeta a sí mismo y sabe que la vida, sin las razones para vivirla, no es estimable, tiene que poner un hasta aquí, aunque no sea sino para salvaguardia
de la propia dignidad que no se compadece con la merma de los derechos
fundamentales. Quien ante tal extremo no protesta, merece que se Je tenga
por desprovisto de cualidades viriles y por indigno de vivir en una sociedad
humana". 9
En nuestra circunstancia, reviste el atentado su forma más grave y artera,
tomando en cuenta que si 1a vida de un solo hombre es preciosa, resulta
inimaginable un atentado en contra de Ja vida de la especie humana. Es entonces cuando se justifica el que los pueblos del mundo, unidos, derriben a sus
ciegos e irresponsables conductores, que por torpeza o por mala fé y siguiendo
siniestros designios, pueden arrojar a la humanidad dentro de la hoguera
nuclear.

• '.MANUEL HERRERA Y

LAsso, Estudios de Derecho Constitucional, Editorial Polis,

México, 1940.

767

�cm~CIA, CONCIENCL\ y JUICIO
DR. P, RuBÍ:N Dr.LOADO M.
Doctor en Derecho
Uoh,enidad Gregoriana de Roma

EN LA PROnun1ÁTICA jurídica y ética no es raro encontrarse con un matiz
de hipocresía, que unos lrat.'ln de disimular y otros han manifestado abiertamente. Los primeros son censurados por no atreverse a confesar abiertamente
la desproporción del verdadero inteñ-s de los individuos con los resultados de la
acli\idad ética }' jurídica; los otros aparecen como francamente en desacuerdo
y buscan en otras disciplinas y dencias el c.1mino que conduzca aJas soluciones
que verdaderamente satisfagan los intereses de la justicia y de la moral. Tal
situación se encuentra 110 sólo a este nivel más familiar, sino que grandes
pensadores filósofos o teólogos, \"en con desagrado por lo menos en sus sistemas
la dependencia del homhre del Derecho y &lt;le la Etira.1 Esta tcn&lt;lcnda de los
tres últimos ~iglos, aunque con distintas manifestaciones, sigue operante en
nuestros días y parece que estamos asistiendo al nacimiento de un Derecho
y de una Etica al re-..·és, dando el ,-alor de tales a actitudrs y pensamientos
antiguamente pertenecientes al no-Derecho y a la no-Etica.:: Cuáles son las
características ele l'Sla nowdad no es fáciJ todavía sistematizarlas intcgraJmcntc.
Bástenos con obscr.-ar el cambio en cuestiones tan importantes como la vida
• Así 'Machiavelo, lle~!, Nietz.cht. Marx, Freud, etc., quienes c-.ada uno a su modo
critic-.a y dC$tmye la Etica y el Derecho de su tiempo, haciendo patent~ el etemo
problema de la moro! y de b ciencia. "l.'id~ limite d'une morale rationclle, au lieu
d'ctre UM garantie d'&lt;-ífic:1ci1é, rüque d&lt;'i íotunir un nlibi pour des reíus d'rngagement:
les wu attendront \"ninement des régles infaillibb; d'nutres cou\nront d 'une rationalit~
prétcnduc l'incrrtitude de lcur choi1t". Marce! OF-SCHOUX Jacques GAGEY et Pierre
BIGLER, LA CO!'JSCIE.'-:CE, Prcsses Univerntaires de francc, 108, Boulcvnrd SaintGermain, P;uis, 1964, p. 4.
• fü1e n1&gt;-Dcn·cho ; l'sta nn-Etic,1 titne cl srntido que le da Nietzsd1e, ''Ln thcologic a
étouffé Dicu et la mornlité n étmnglé la moralc", en la obra citada anterlormmte,
[,a Conscirnc,, p. 143.

769

�y la muerte; la verdad y la mentira; el matrimonio y la sociedad.ª No creernos
en posiciones contradictorias ni contrarias, sino más bien en lo estable y per-

. no " med"10"
durable; por lo cual es urgente para nosotros encontrar e1 cammo
o "intermedio", sin objetivo, que nos permita el contacto con la realidad
correspondiente al hombre en este planeta, a pesar del temor a caer en la
vaciedad y en lo pasado de época. Por otra parte, la convicción de que el
mundo en {tltimo término depende de lo duradero y perdurable, de lo que
queda y sigue abriéndose paso, nos obliga a ser fieles a nuestro propósito.
Sin querer hacer una teoría sistemática, selecciono tres palabras, para mí
claves en nuestro tiempo: la CIENCIA, la CONCIENCIA y el JUICIO. No
me detendré en todos los aspectos presentados por la problemática de estas
palabras; quiero limitarme a examinar la psicofilología de ellas, convencido
de que con ello se abren senderos fecundos de reflexión, elaboración y decisión, de utilidad y de provecho para la responsabilidad ante las instancias de
nuestro tiempo. puestas por el hombre que vivimos.
Con este método logramos no s6lo conocer mejor las palabras y lo que significan, sino que maravillosamente vamos encontrando la coincidencia, desconcertante a veces, de lo antes tenido como contrario y contradictorio. El conocimiento psicofilológico de una palabra o de varias palabras, no sólo nos
indica su significado exacto, sino que nos hace penetrar en el misterio del
entendimiento humano, que al encontrarse con la verdad, ''el hacerse de las
cosas'', llega a un mundo lleno de luz y de vida humanas. El entendimiento se
hace a sí mismo ante "el hacerse de las cosas"; o más claramente, la naturaleza
del entendimiento humano, es "hacerse a sí mismo ante el hacerse de las cosas".
Esto intentamos al examinar la!i palabras CIENCIA, CONCIENCIA y JUICIO: buscar no sólo el fenómeno fonético o gramatical, sino el "hacerse
mismo" del objeto descrito, para con ello llegar a la verdad de su -contenido.
Tarea modesta, es cierto; sin embargo básica y fecunda, ya que una vez logrado
su propósito, podremos multiplicar, permítase la expresión, mágicamente, la
misma operación, conscientes de ello y por tanto útilmente.

CIENCIA:
La palabra CIENCIA. de todos es sabido, viene de otra palabra latina
SCIENTIA. Esta a su vez está compuesta de un elemento ENTIA Y de
otro SCI. El elemento ENTIA es un semantema final que en Jas lenguas
indoeuropeas tiene una raíz '- nt que se usa para significar una acción activa
• Una síntesis de este problema en cuanto a 1a vida y a la muerte se refiere lo
tenemos en el arúculo del Dr. Humberto Piñera Ll. de la Universidad de Madrid en
HUMANITAS, Universidad Aut6noma de Nuevo Le6n, 1973, PP. 130 Y ss.

770

o pasiva.• Con la edición de la terminación IA se convierte, determinándose
de este modo, en un abstracto equivalente a "la acción de" o más claramente
a "una serie de actos de". El semantema tiene una significación independiente,
de tal modo que puede añadirse, tanto en griego como en latín, y en otras
lenguas indoeuropeas, como el español, o cualquier raíz sin cambiar esencialmente su significado.
Examinemos la raíz SCI correspondiente al español CI-. Procede del verbo
latino SCIO y se encuentra en los adjetivqs verbales SCIENS y SCITUS, participios activo y pasivo respectivamente del mismo verbo y de aparente igual
significación; SCIENS significa "el gue sabe"; "SCITUS" en cambio "el
sabido" o "el enterado de". "Saber'' y "ser sabido" parecen identificarse debMo
a la significación refleja que tiene el verbo "saber", como otros verbos también,
así el verbo "beber", ya que podemos decir "el que bebe" o "bebido" y aunque la diferencia e:-i:acta es el denotar la acci6n como efectuándose ·'SCIENS"
o ya efectuada "SCITUS", se dio a ambos participios significación activa.
SCIO por tanto tiene una significación profunda reflexiva: el sujeto actúa y
recibe el efecto de su acción; sin embargo culturalmente ]as cosas están más
determinadas en el caso del verbo SCIO.
Lo más importante de la palabra es la raíz 'SCI, de la cual vamos a en.
contrar el significado por una parte y por otra determinar lo más exactamente
posible "el hacerse" concreto al cual ese significado se refiere, de lo cual
podremos deducir una idea clara de lo que es CIENCIA.
La raíz latina SCI significa saber, conocer, estar enterado de; pero saber ¿&lt;'Ómo? Veamos cómo. La raíz griega correspondiente ef1 SJA (
),
que se encuentra en el verbo SJAZO (uxatw) y SJOO (uxw) y en el aoristo
SJASAI (axauax) , que es la forma más usada en el griego, de la cual todo
el sistema de palabras y significaciones en griego se deriva claramente.
Como un significado original, en griego, de todo este sistema SJASAI
(uxaua") tenemos "hacer una hendidura", "hender", de ahí "abrir" y "'soltar''; la palabra habría sido usada sobre todo en el lenguaje técnico ca.
racterístico de la profesi6n médica quirúrgica; esta significación fundamental
la encontramos en la expresión técnica FLEBA SJASAI (&lt;pUpa uxáuax),
es decir "abrir las venas"; "hacer una sangría". No obstante una equivalencia
segura de la palabra griega con otra no griega no ha sido encontrada, por lo
cual es posible que el aoristo SJASAI sea una creación original del griego.11
No obstante, se suele comparar, entre otros, con el sánscrito CHYATI, que
• A. MEJLLET et J. VENDRYES, Traité de Grammaire Comparée des Langues Classiques, París, 1953, p. 336,
• HJALMAR FRisK, Griechisches Ethymologisches Worterbuch, Heidelberg, 1970, Karl
Winter, Universitats Verlag, s.v. SJASAI.

771

�significa "hender", "herir" y se dice sobre todo de la piel. Hipotéticamente se
suele también hacer derivar de ahí el \'Crbo latino SCIO 11 : otros en cambio
lo aseguran s:implmncntc, diciendo 1¡ue el verbo SCIO latino se reduce al sánscrito CHYATI: "él corta; separa cortando".'
¿A qué se refiere exactamente relacionar la significación de "{-1 corta separando" con el verbo "saber"? El probable neologismo griego nos hace pensar
en un ambiente cultural muy determinado psicoculturalmente, como es el
lenguaje térnico de la medicina quin'argica, en el cual "saber" equivalía a
la acción de hacer una incisión en las venas, una sangría y más generalmente,
en el lenguaje corriente, a la acción de cortar la piel cn general; qui1.á el
neologismo se hizo para expresar tambi{-n la práctica mí-dka probablemente
8
más antigua (2980 a. C.), la de asistir a la mujer para dar a h11_
Tí'niendo en n1enta la importancia para la vida humana de hac&lt;&gt;r una
incisión en las \'enas. o también la de asistir en el parto a la mujer, se explica
la ronsagrar.i6n, por a!'&gt;Í decir, dr la palabra "saber", ron lo cu:il por una
parte se le dio , it&gt;rto sentido mágico y por otra se asoció c.onstantemcnte
ron el he.dio d1• "estar enterado"; de "haberi;r dado cuenta de algo por haberlo visto con los propios ojos". "Saber" por tanto significa en este oonte.xto
''comicrr algo importante" por hal)("rlo "visto". De hecho, el vt•rho "saber''
es traducido al griego por OIDA (O,da) que significa ver; y el sánscrito
CIT, que según algunos significa igualmí'nle ver,• ya que lo hacf'n pror&lt;&gt;cler
de una antigua forra.'\ KIT 10 que tiene ese significado.
Todo e!\tO sin t·mb.-u-go no nos lleva aím claramente al hecho o "harrr..e''
. ., en 1a t'111, " se•.,·
·
perca'bºd
I o nccesanamente
y expresado m edº1ant e la p ala bra " seto
en español, de donde podremos concluir al significado de CIENCIA. Es posible
concretar todavía má.~ los datos expuestos, ya que hasta ahora hcmt&gt;s llegado
al ambiente próximo semántico de la palabra, c:s decir, a ttn significado atribuido e.xternamente y lo que nos interesa es el ambiente intrínseco de la palabra; para ello \'Olvamos a la s.ignifir.ación de "s.'lber" como "cortar separando''
o "hender" para preguntarnos po, qué la.~ lengu:is indoeuropeas llaman a la
acción de "saber'', "cortar separando'', aclarado lo cual podrema.; cletenninar

daramentr la razón por la cual "saber" es un "cortar separando" y qué clase
o modo de cortar separando.

, 1-:n ":alidad fa palahra sánscrita CHYATI no es la última rafa del verbo
SCIO smo más bien una drscripción o c-qui\,;ik'llci.'\ semC'jantc a la existente
las palabras esp:ü10la~ "saber" y ''di~cemir''. Encontrarnos además la
raaz mdocuropea 'SECTII, que significa "apoderarse de'' 0 también "dominar
algo ,a la
fuerza". ¿Qué
relación
existe entre 'SEGI"
• "SCIO
· " O, llll'j0r,
· CS
,
•
•
•
• :i )
la rarz SF.GH el tercio medro, el la20 de unión entre los \'Crbos "cortar"
''scn.'l
o
r-rar cortand o., r "sabcr''? Creemos que sí. SABER es un separar cortando; pero no sólo sino "para cnscñon:~rse de" algo; para "apoderarse de''
dio. 'SEGJ I significa "~cnsc11orearse
d e" a1go )' por rom,1g11wntc
· ·
"cortarlo"·
SABER.&lt;: un cortar y separar para sí. No sabemos si la raíz 'SEGH se refer~
~ la acaon concreta de dominar por la fuen.a a un pueblo O a una aldea 0
srmplemcnt~ :i cortar y dividir un c:impo para hacerlo propio. En tocio ca.so
las le~guas mdocuropeas usaron ese verbo para CX'J)rcsar la acción de "s.,bt'r" •
los gr'.cgos en épocas más n·dcnt~ usaron esa raíz &lt;'onvcrtida sobre todo e~
eJ aonsto SJASAT (axaoat} para indicar la acci6n tt'cnica ele abrir las venas
en la medicina q1~i~rgi1•a para "ensciiore.1rsc del vem'no" y sanar al enÍf'nno.
Era w1 uso e~1fem1st1co dcl \'Crbo ªcortar separando''; "apoderar.;e de". "Saber"
algo, no es s1mplcmcntc conocerlo, sino "ronocr.rlo por propia cxperirncia, 0
sea, cortándolo _Y ~~ar.ín~olo para apoderarse de ello y poseerlo". Esto es muy
claro en la cknvanon latma d1• la raíz 'SEGII; el gri&lt;'go dcsarro116 el verbo
OIDA (Owa}; d sánscrito VEDA (sabio). No tcncmos por ahora datos
p~ra afirmar!~; ~C'ro no cm·rnos difícil poder lograr la rrducci6n de rstas
diferentes den\'3Clones
a la misma raíz indoeuropea 'SEGH• Esto sm· embargo,
.
~ secundano ya que nos r&lt;&gt;krimo~ ronnctanwnte a la palabra CIENCIA
por consiguiente a la deri\'ación latin:i y romance, que se usa también en
,nglés. En alemán se desarrolla má., bien la derivación griega OIDA.11

t·~m:

0

t

En la ~n~epción dr Aristóteles del entendimiento humano se distinguen
dos entcndmncntos: el agentr. y el pariente. El primero está siempre' en arto
hace toda~ las cosas; es romTIKOS (:nou:r,"o.:-}; el segundo es pacien~
P,\ THETTKOS (.na811roco;) y ~· hace todas las rosas. El primt&gt;ro act(1a
'" Efectivamente CIT ,endría de KIT; la K "endria de SJ ya que SJl (

• lb. J.c.

' C:.-.aL D/IRLING Bucic, ,-l. Dictionar, of uluttd lndo-F.IHoPtan Lang1JagtS. A ro11tribu1ion lo the history o/ ldtar, by. Thc Univtrsity of Chicago PttSS, Clñcago, lllinoo,
1949, ~.v. SCIENCI-:. GONTER-SCHERER, Grund/rngrn drr Spracliwissenschaft, Q1ulle
ond /,ltytr, Heildcllieq;, l 9j6, p. i6.
• Al hablar de 1·sto c:on la P!ic:. A. Flores de D. me hizo 11 sugerrncia de I;\ posibilidad que el significado inclu}·era también "el cortar'' el cordón umbilical del recién
nacido y "separarlo" de la madre.
• BoPP, M. fRAr:i;o,s, Crammaire Comparl des 1,angues lntloruroptnnu, t . 1, Parl,,

1866, p. 152.

772

)

igu,il a 'Ky o 'Kh. Cfr. Meillct-Vcn&lt;lr}'l'S 0.1\ p. 19. remarque.'
es
11
Sabio y Cii:.ncia en alemán se dice WEISE y WJSSENSCHAIT rcs~cth-amcnte.

El DR. GJ\RCI,\ B.\CA en su intrre.s:mtc :irrirulo "Svbre el sentido de 'conciencia'
l'n la '~lcstina/ HUMANIT,\S, Unhwsidad Aut6noma de NuC\-o l..cón, 1973, p. 110,
reduce fa hosulrdad de las cosas", qur estaría representada por Ll raíz indoeuropea
'S~&lt;1H: "dominar'' a la c-oncepd6n estoico-romana de CONCIENCIA. Sin embargo,
psioofilol6gicamcntc ~blando es mi.5 seguro extender tambifo esa signiíicaci6n a b
palabra griega OIDA y comiguicntcmentt• SINOIDA (O'ivo,6a).

773

�hac-icndo especies .inteli_gib1es, mediante las cuales el entendimiento pasivo es
impresionado para entender y conocer. El entendimiento agente es como el sol
que ilumina todas las cosas para que puedan ser vistas. Al concebirse el entendimiento agente como activo, siempre actuando. como eterno e inmutable,
mmortal y tenido por Aristóteles como separado del alma y del cuerpo, aunque no todas interpreten a Aristóteles en este sentido.12 La concepción de Aristóteles en todo caso, aun no siendo cierta ni clara, nos ayuda a determinar
el sentido de "saber". "Saber algo" equivale a "cortar separando para apoderarse de" e.'le algo por parte del entendimiento pasivo, llamado así no porque
nunca esté en acto, sino porque es el que pasa de la potencia ( de1 poder
entender) al acto (al entender). El entendimiento agente es la misma intdigibil.idad de las cosas, sean naturales, sean artificiales; pero inteligibles-, no contradictorias consigo mismas, coincidentes con su propia definición; tales que no
contienen ninguna contradicción interna entre sus elementos constituyentes.
Pongamos un ejemplo: "pacta sunt servanda", los contratos deben ser guardados; si decimos: lo no pactado debe ser guardado, o al contrario, lo pactado
no debe ser guardado, nos resulta ininteligible e imposible no sólo la proposición
en sí misma, sino la existencia misma de una realidad social semejante, ya
que sus elementos ihtrínsecos resultan contradictorios el uno con el otro. Los
seres inteligibles, son al mismo tiempo verdaderos, buenos y bellos; bajo el
aspeclo del ser. El entendimiento pasivo es impresionado por estos seres, por
su inteligibilidad, llamada especie inteligible, con la cual entiende; describiéndolo con términos concretos: "corta el objeto, separando su inteligibilidad de su
realidad en la cual se encuentra para apoderarse de él". Zenón compara,
al decir de Cicerón, la ciencia con la mano izquierda cubriendo el puño cerrado
de la derecha.
Los griegos al hablar de "saber" dicen "ver"; prescindiendo de que ese
"ver" tenga el mismo contenido psicofilológico que «saber"; no toda visión es
"ciencia" sino aquella que "separa lo inteligible del objeto, cortándolo para
poseerlo". Con ('.$ta actividad nada es comparable sino la misma sabiduría,
como dice Cicerón,13 ya que versa sobre lo inteligible del objeto, sobre sus
causas internas, llegando al mismo hacerse del objeto; al cómo está hecho, a
su verdad y cohesión interna dinámica de sus elementos. La CIENCIA es
por tanto una serie de conocimientos o de "actos de saber". Tal es e1 conocimiento verdaderamente científico, fecundo y útil, hábil para el hombre; me~
&lt;liante él no sólo se puede usar adecuadamente de los seres, de su bondad
y de su belleza, y al saber cómo están hechos, puede crear seres nuevos, en lo
ú Fr. GUILLERMO FRAILE O. P., Historia de la FilosofÍti, I Grecia Y R oma por Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 1956, p. 475 y ss.
u FRAILE, o.e., p. 583.

774

cual participa del poder creador del entendimiento divino, del entendimiento
POIETIKOS, creador de todas las cosas; pero sobre todo el hombre al ponerse
en contacto con "el hace1-se de las cosas", "se hace" a sí mismo.
No nos proponemos ahora discutir la relación existente entre la SCIENTIA
de los romanos; el NOUS de los griegos, la CHIT hindú, con la fe, la creen.
cia, la PISTISI (nt&lt;1n;) traducida, como nota GARCIA BACA, CONCIENCIA del Nuevo Testamento. Problema de gran trascendencia desde este punto
de vista psicocultural o psicofilológico.w
La CIENCIA es el grado de co~ocimiento más alto y sólo puede adquirirse
mediante una seria disciplina, so pena de quedarse en dividir "las cosas", sin
separar de ellas su inteligibilidad, para apoderarse de ellas y poseerlas. Efectivamente, la CIENCIA está a disposición de todos; consiste en "conquistar'';
pero no es una conquista única y exclusiva, ya que Ja inteligibilidad de los
objetos es eterna e inmutable y consiguientemente se está participando a todos
los que la buscan. Antes de separar lo inteligible del objeto del objeto mismo, los hombres buscan apoderarse del objeto mismo, creando de este modo, un
problema jurídico natural, ya que todos tienden a apoderarse de un objeto
bueno, una vez conocido, naturalmente, es decir necesariamente; por esta razón
en todos los conjuntos de leyes de las naciones, desde que nos consta, existe un
sector de ellas que regulan este fenómeno, cuya manifestación más típica es la
compra-venta mecliante la permuta de un objeto por otro. El fenómeno psicológico de este fenómeno puede ser descrito así: si un individuo junto con
otro u otros "sabe" el mismo objet-0, algo nuevo se origina en ellos, con Jo
cual se sienten ligados, dependientes unos de otros, comprometidos: de la
mera CIENCIA se origina la CONCIENCIA. Esto es verdad, sea que se trate
de un objeto material, de una ley física e incluso del ser absoluto.
Psicofilo)ógicamente la palabra CONCIENCIA, está compuesta de CON
y de CIENCIA. hablando en términos generales podemos decir que f.i1ol6gícamente, siendo el primer elemento un tema verbal, CON, el sentido de]
compuesto es regresivo, es decir, el segundo elemento pasa al primer lugar, de
este modo CONCIENCIA tiene el sentido de CIENCIA CON.
El elemento CIENCIA lo tenemos ya determinado como «¡a serie de actos
de cortar Jo inteligible de un objeto, separándolo del resto del mismo objeto
(su materialidad) para poseerlo".
El segundo elemento es CON. Su sentido es claro en español; y se concreta
" Dr. Juan David García Baca, Le., p. 111; en cuanto al problema de la CIENCIA,
la RAZON y la FE ha becho una brillante exposición a prop6sito de Galileo el Dr.
JOAQUIM DE MONTEZUMA DE CARVALHO, Sociedad de Estudios de Mozambique (Africa Portuguesa) en HUMANITAS, Universidad Autónoma de Nuevo
León, 1973, pp. 184-217.

775

�. fil I , El pañol CON viene directamente
más todavía conociendo su ps1co l o ogia.
es
M
. ·gnili'ca "seguir
d de una raíz 'Ko , que s1
del latín CUM, queª su vez proce e ,
di -='ica en el griego KATA Y
.
. , d ,, "' tat'Se a" Esta raiz se ve1""
la direcc1on e , JUD
·
.
d
.b el sentido de este elemento
,
. SAM En gnego se escn e
SYN; en el sanscnto
·
( ,
, ) . "sur&lt;&gt;'iendo la dirección de
., KATA ROUN uai-a eov'I' .
o·
"
con la expresmn
ANA ROUN ( a-va eov") : contra la
las aguas del rio" y se con~~t;t a tid de CON la realidad o hacerse que
sen o .
l m~ntos a uno sólo siguiendo
dirección de las aguas del no .
''1
.6 de J. untarse uno o vanos e e
'
expresa es a aco ~
,
f
'SEM se usa para formar palabras
su dirección". La misma raiz en su
·ego OMO (~µo)· el latín
d "hacerse uno asi e1 gn
'
1 ·d
que tienen a 1 ea e
.
. filoló • de CONCIENCIA, es
00
UNUM. De este modo el equivalente ps1co
gi 1 . teligi'ble del objeto
"una serie de actos de cortar o m
CON O
CIENCIA
sea
.
d , d se de él (ello) para poseerlo,
separándolo del resto del nusmo . ap~ e)ran o
. . do la dirección de" ( otra aencta .
SJguien d f . . ,
determinación la encontramos coofirmada por la palabra
~ta
S~i.;;; : SINEIDESIS, es decir «visión junto a", con la que se
1
~ ~~
.
.
sánscrito en cambio se llama CHIT a la CONs1gruf1ca la misma i~ea. En "CIENCIA JUNfO CON", sin contenido, es
CIENCIA y se explica_ comol
li . , del fenómeno al estado de sentir
decir, s.in objeto, reduc1endo a exp bc_ac10~ terminado is Esa misma palabra
saber con otros (hechos ~o) un o Je~o e e com~ente decimos en espa. ifi ''pensar" en su sentido absoluto, lo qu
, ,
S1gn
ca
.,
'gnifi
estar
pensando;
pero
en
rungun
ñol "No pensar en nada , lo que s1
ca
. "
d . "
darse pensando o pensativo .
objeto c.oncreto, es ec1r que
d d
ºto este fenómeno
Con gran elegancia y gozo nuestro hemos encon~ o desctan alma pecadora"
las alab
"Que as1 goce es
por García Baca al comentar
P . ras
d
· ar el sentido de CONde la Celestina de Fernando de Ro1as para etemun

~!"°1ª,

~ ·l 1e
CIENCIA en esa obra espano ª·

.
" ún" y
rioNCIENCIA tiene en cuanto a CON el mismo ongen ~u: com
,
'-'
d . d 11 Cómo se ongina lo comun
"socio" y consiguientemente todos sus ~nva os.
d 1 estudio de la palabra
y lo social mismo, creemos que aparecera claramente e
JUICIO.u
.
NlKHILANANDA SWANI The Upiinishad, by. Vol. I, Harper
u Cfr. por eJem~lo:
is0-178.
1 D Garcfa Baca se refiere
iind Brothers Publishers, Nueva York, 1949, pp.
u D
JuAN DAVID GARCÍA BACA, l.c. : el gozo a que e
r.
,
. • .pura. , en la cual se encuentra uno a s1
R.
se identifica
con el CHIT, con 1a conciencia
b·
·
como expenencia
mismo; pero no como o ¡eto, s~? d I raíz 'KOM y de Yo. Cfr. Meillet Vendryes,
~• El adjetivo KOINOS se ongma e ª
o.e., p. 44.
has d fi . .
. traemos a cuento la del Diccionario
u De CONCIENCIA se dan mue
e lillciones,
· Ed Gustavo Gil 1942 ·
Etimol6gico de la Lengua Estañ~la ~~ Cázares y ~ánchez, !:~~ion~ actuales o pasad~
Barcelona. Tomo I, s.v. conc1enCia: Es la suma e repres

716

Lo que hemos encontrado sobre la CONCIENCIA no lo hemos obtenido
a base de abstracción o deductivamente, sino a base de inducción, es decir
examinando los elementos constitutivos de ella y del nexo necesario y dinámico
existente entre ellos, tal como nos lo transmiten los datos psicofilo1ógicos de la
raíz de la cual la palabra procede. No nos referimos por tanto sólo a la CONCIENCIA psicológica, puesto que se incluye su aspecto ontológico; no se
refiere a la CONCIENCIA llamada moral, puesto que no se limita a la
Etica y tampoco a las costumbres, sino en cuanto estas y aquella participan
del ser; no se refiere a la CONCIBNCIA de sí, puesto que no se limita al
sujeto como objeto de sí mismo; no se refiere a 1a fe o a la c~ncia, puesto
que es simplemente CIENCIA CON. Se refiere a todas estas CONCIENCIAS
y a la actividad humana continuamente existente en los seres humanos en la
cual existe una CIENCIA COF otra persona presente o ausente; pero posiblemente presente.
La CONCIENCIA así descrita es la base ontológica para Ja actividad social
y jurídica, sobre todo y más claramente cuando de crimen, delito, culpa, frau-

de, sanción y pena se trata. Toda sociedad, incluso la familiar&gt; es la unión
intencional de varias personas para conseguir una meta o fin determinado: el
fin es el objeto presente o por adquirir, conocido por quienes se unen, es una
CIENCIA CON.

JUICIO: Junto a la CONCIENCIA ponemos el JUICIO como la solución
de la CIENCIA y de la CONCIENCIA o como el efecto o producto humano
integral de ambas, o también como Jo que pone o vuelve a poner a la
CIENCIA y haya CONCIENCIA en contacto con la realidad planetaria y
cósmica al ser humano, siendo dirigido, armonizado y equilibrado por ella.
Veamos cómo:
La palabra española JUICIO, se deriva del latín JUDICIUM, siguiendo
en esto la suerte de la palabra correspondiente en las otras lenguas indoeuropeas
primitivas y derivadas. La palabra tiene dos elementos, siendo el primero
]UDIC y el segundo (I) UM. Este último elementos semántico no es más que
el sufijo que indica el abstracto del primer elemento y eqiúvale a "la acción
de" o a "la cualidad de".
que permite al hombre obtener una imagen de su personalidad física y moral". Esto
sería CIENCIA CON sigo. Más exacta nos parece la del SHORTER OXFORD DICTJONARY, Oxford at the Clarendon press, 3a. edición, 1944, s.v. Consciou.rness:
(Mutual knowltdge-rare) 1681. The state or faculty of being Cóunscious. Counscious
Knowing somethif18 with another; knowing something in oneself ( with oneself) ; 1664.
Knowing together with another.

777

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" !\IF.U 1.Er-VF.SPRYES, o.r, p. 372; adt•má.s V1.ADUUR l. GEORCffV, 1 ,cusAnULA
GRAl,r.A, Vol. IX, Introduzioru: al/a Storia delk I,ingue Indocuroper Roma, Edizioni

dell'.\teneo, 1966.
" A. ERNOUT, Mo,phologir /listorique du Latin, trc-isiime edition, revue et corrigée,
Par1s, Librnirie C. Klincksieck, 1953, p. 46; M. NIEDERMAN:s', Phonetiqut histo,iqtu
du 1,atin, 1,ihraiñe C. Klindsie&lt;k, Parls, 1953, p. 154.
" BucK, l.c. 2 t. 11, p. 14'.!0.

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'1'

I&gt;IX.2º
DIX se hace proceder del \erbo gri~o DEIKNIM l {Ótix,iiµi), que junto
ron DEKOMAI (ócxoµat) y con el adjcti,·o DEXIOS (ó1:tt0~} provienen
de la raíz indoeuropea 'DESK o 'DEK i en ~nc;nilo DAC que significa ofrecer;
o también DAKS, que significa mover, alcanzar. Entre todas &lt;•!las la más
antigua es la A Vt:STA DAKS y si~nifica ''ensl·ñar". Como trasfondo &lt;le todas
1.'llas SI.' !'nruentra con toda probahilidarJ la antigua ~ánscrita DIS (la más
semejante a DIX) que tiene 1•1 ~ignific.ado de "dirección" o "regibn del cielo".
Para t•ntenclcr esto dchcmos hacer rcladón a la importanria de la Astrología
l'nlrt' los pueblos más antiguos, en la cual se toman las rstrcllas y loe; astros,
principalmente rl sol y la luna, como lo~ que señalan o indican el destino de
los pu&lt;'blos y de los individuos, dchido sobre todo a que ele ellos dep&lt;'ndcn las
cosechas de los &lt;'ampos, el día )' la noche. la esrascz y la abundancia. Si
11os fijamos ,·n la significación dinámica de esta "DIRECOTON'' o ''REGION
DEL CIELO", encontramos que todas las significacion&lt;'S coinciden: ''región
del ciclo", ''direcrión", "ensrñar" ''mowr y ak:mzar". "hacer hábil y útil" (visihle). La significación de DIX hásiramrnte srría "iluminar'', d sol por ejemplo, a las personas y a las rosas, ''en~eiiar1as", "hacerlas visihles"; el&lt;' ahí la
significación de orient:ir, i11cli,·ar, dirigir para hacer algo o dejar de hacerlo.
El prim1•r clcmmto JUS :1 su vez viene clt·l indoeuropeo '}'U que significa
"reunir"; ''acrecentar" en d sentido de- producir (Cfr. el significado de lUS,
caldo, mrzcla) ; de ahí la signifir ación de "acuerdo"; "annonía" "tranquilidad''. La raíz se di\'ersificí, en sánscrito en IOUS, qua significa "salud''. es
decir "el bienestar que se ~icnte d&lt;'spu(,s de haber hecho salir algo"; por esto
mismo, significación no lej;ma de la de "acuerdo, armonía". De ahí &lt;'1 vi.':&lt;lico
1
IOUS-DA: "harrr ritualml'nte puro", ts d&lt;'rir "cil-rto, wrdadero" _:

1

i1¡
'

El primer cle11l!'nto JUDIC e~ la variación fonétita que convierte en radical
d compueqo IUDEX, que a su vez con~ta de IUS y de DEX. Para entender
la SÍ!,'llificación de ambos, t'Xaminemos primeramente el segundo, DF..X. Este
elemento es un nombre-raíz 1º que se cncurntra únicamente en la compo:,ición
JUDEX y sus deri,'aclos. ¿Cuáles el significado de este nombre? N&lt;mnalmentc
S(' dice que rs un derivado o un sinónimo dcl verbo ''decir", lo l'Ual aunque
es exacto, nada nos clic-e &lt;ld fenómeno de "&lt;lrcir" y concrctamrntc del f enómcno psirnfilológico DEX. DEX en 1calidatl es n11a &lt;·onvrn,ión analógica del

'.

J_untai~do_ los d_~s elementos qur tcnmms c.,-aminados DE..-X • IU
mos la s1gnifil'acion psicocultti1....
..,1 &lt;le " CIL&lt;;Cna
_ r ba&lt;'('r
)
·e·JCSlo
1S encontrala annonía" •• 0 , •·
l
·
~
"
'
mam
e
acuerdo a
,am )Jl n, c-nscnar la salud"• 0
¡ · ~ .. . .
.
' • tam &gt;trn, ltab1htar, hacer útil
ofrecer la salud"· ¡
' o qut&gt; no es muy d1forcnte &lt;le "hacer n't ualmente puro'.
.
,
JUICIO consiguicntemt&gt;11tc es la "accion
. , e1e ensenar
la sal d" Tocl • • .
por tanto es una ooincidcncia o identidad
"
- 7 u .
o JUICIO
mejor dr la '':;;il d .,
de ensenan ,a'' con "salud"• 0
•
• 11 &lt;on 1a rcgion del ciclo"• d ¡ "l
,,
•
Esto t·ntonces cq11i,-alía a '·li '. . 1
' e
iacer con la "dirección''.
,
:icr i ntua mente puro" a
TO
formula rdicios.'l v sigue 51·.~ncl 1
.
, ) que
US-DA or:i
'
, ·
~ .1o o, por CJCmplo
e 1
·
1
•
rlas diferC'ntcs religiones ~· más ·)
'. n os ntos &lt;e pemtencia de
.,
,
,
.&lt;aramentcrnelntoosa·
,.
confesion o penitencia I a 'el "d d
e •
,. 1 l'lll! a
en estas
I b cramcnto. l'atohco de la
mica, es decir '·la .....,.;ón del . 1 ,,
,
pa a ras se concibe como din:í,
'
"'é,"
ne O artua o hace ob" f
1
annoma; la tranquilidad El d"'"''
d 1
. Je iva y rea la salud; la
·
·
c.-.mo e o~ hombres taba - 1
ciclo, .,
por "una r~rión del cielo"·' (·ra taml11·rn
~ 1a " ensl'nan:r"
. - es
sena ado
&lt;l por el
estac1011
(
cpifaní
t)
v
dcspu.
.
:a
un
acto
e maníf
• ,
es una ~ne de co · ·
&lt;'ho espontáneo v ordinario
. ,
nocumcntos en tomo a este hr"DIX" ''la d . . .. , " , qu~ const1trna una "enscñan1.a". De rste modo 1
'
octrma y la sabiduría" e
I
e
destino, de la suerte que le espc•ra r la ~n. par~ e hombre la medida de su
¿cómo existir? r ·1,ara e ~ .· .. ;) so u':ºº a problema filosófico primero,
''D .
&lt;.'.
¡uc existir. ; es dcnr, (·ra la verdad
ecir el Derecho" cqm· \'a1r a h accr comci&lt;lir
.
"la ~ t d" · "
_
t·1wontrando ¡.. . . ·d d
.
sa u con la enscnanza"
" \Ct a
Y 1a rcrt1&lt;l b
'') ·
•
Derecho" es HACER coincidir "la ~;md'~r, ~'1 ntua~~entc puro". "Occir &lt;·1
de se extiende ,· desde donde 1
. u)
con a re!.'1011 dd rielo", de.-;dc don•
,
•
1 lUe\l'll OS rayos ele J J
f'1 .
intencionalmente dcspucs'· . 'b"d
a uz, s1camcnte primero
. d
,
' rtc1 J os por el homb
tra el "DECET" 1
.
re, qmen e este modo encuen•
• 0 que com,ene a su existir v
.
·
• .
tierra; ese ser ''enseñado'' '·1
·¡ d ,,
'. a su seguir existiendo en la
,
.
, naru esta o , constituye el ''DECUS" 1
.
y mas precm~ para el hombn•. i.u decoro b ·11
1
' o mcJor

T f

,

ri o )' 1onor.

O&lt; o

JUICIO t'.5 una valoración (wohl) h bl 1
. .
IJIIC' tif'lle su orÍº('ll en d ,-el
.
1
a amo ps1cof1lológicamentr
0 p1ocr1 Pnte de lo ra . d 1 " . ,
'
-=rnn el cual el hombre es "ensf•1·1ad " ,,
'f ~ yos e a region del cielo",
0
·
Y mani estad "
d ·
por lo&lt;: dem!tS hombres adqt1·e
1
•
. o , es cnr purde st·r ";sto
, •
., •
t re &lt;ccoro y es11lcnd
1
hab1J y {1til, derecho (DEXIOS) E.
~r, es va or:1elo. es hecho
'
· · ...~ta es la v·1lorac16
·
1
del cosmos. que con sus lcv=
. - d o a I homb
'
n ,pnrncra,
. ,_, 11"'
" ensena
.. a euseñanza
o mejor. cómo sobrc·\~vir. Lui.:go viene la ,·aloraci61~. como ,1,1r e,n la tierm,
c.,presa en palabras ese hecho
1
.
. segunda, la forn1ula que
I
rea ' que ruega o atribuye al
1 .
1
• go a a guien o a
a go. Esta, como es evidente t1ºe11e .
•
&lt;omo &gt;ase a aquella El I1
t
real, espíritu que se real'17
·
0111 ,re es un sc:r
.a corporalrnentt&gt; r por tant
•
.
benéficas o nocivas de1 rosmos d
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. o ~UJCto a las míluencias
11
. y e sus uerzas m1stenosas •
1
r as o rontra ellas rcsucl\·e 1.. . • d
·
} pcx erosas: con
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« cns1s
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1 .
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.
. , ncia en a berra: de ahí la
, e esa om•11tac1011, en la crisis de la \"ida y de

779

I¡

1

\

�la muerte, de la abundancia y de la escasez. Tanto más el hombre conoce y
domina las leyes de la naturaleza, tanto más esa enseñanza se humaniza, se
hace humana y viceversa.
Este es el contenido psicofilológico de JUICIO, JUDICIUM; tales son los
fenómenos y realidades que lo constituyen. Ni DERECHO (DEXIOS; ~ci;i0 t;)
sólo; ni ENSE~ANZA (DIX) sola, sino JUICIO (JUDICIUM; JUDEX;
JUS-DIX) ; o hablando más literalmente JUS-DERECHO. En nuestras lenguas se traduce JUS dándole el significado de DERECHO; sin embargo, psicofilológicamente, una cosa es el JUS, el producto humano de uno solo o de
varios hombres, y otra cosa es el DERECHO; lo valorado por la realidad, lo
objetivo, real, cósmico; aquel es dependiente del hombre, es personal o social.
En español la palabra "juicio" por esta razón también significa una. actividad
mental recta, equilibrada, objetiva y real, verdadera, "ritualmente pura"; es
decir, correspondiente en su debida proporción y en una determinada manera
a la historia de la humanidad que "ha sabido" y "sabe" sobrevivir, a través de
los siglos y a pesar de todo y contra todo, en este planeta, la tierra. Igualmente
decimos en español que una persona es juiciosa, es decir "jw,ga" rectamente.
El JUICIO, todo JUICIO en la debida proporción, es la comprobación Y la
experiencia hecha por los siglos de la historia de la humanidad, que "ya sabe
los caminos", la DIKE, manera, modo, sabiduría, que realmente conducen,
enseñan y dirigen a la vida y alejan de la muerte.
Junto a este fenómeno primario, JUS-DIX, el hombre añade su juicio ~ropio, la manifestación de sí mismo, su palabra, su JUICIO: una senten°:1 o
axioma una simple frase que hace coincidir dos elemenlos de mil modos, iluminando el uno mediante el otro. Este es el JUICIO verbal o gramatical, la
fórmula mágica, aunque controlada por el uso, natural y evidente, en la cual se
expresa la relación del entendimiento con la realidad. Si la luz del cielo orienta
la salud (wohl en alemán; health en inglés) de los hombres y valoriza las cosas, laluz del JUICIO de la inteligencia de los hombres, orienta las mentes y las
intenciones, la actividad humana y las costumbres, las emociones y los afectos,
las actitudes y las pasiones, el ETHOS y el PATHOS del hombre, produciendo
armonía existente antes en el cosmos; con un JUICIO el hombre se tranquiliza,
se armoniza, oye la verdad, se rectifica.
"Decir el Derecho" es una meta, algo que tiene que hacerse continuamente;
la coincidencia de la "salud" con la "enseñanza" no nos es dada una vez por
todas; ni para todos para siempre; por eso hay juicios erróneos; juicios falsos;
juicios injustos; pero aun en tal caso, todo juicio, aun el erróneo e injusto, sigue
siendo un acto vital que "cura", pone en armonía y tranquiliza. Esto es evidente
si se trata de un juicio privado y personal; pero es también cierto si se trata de
un juicio forense; aunque el decoro y el esplendor en tal caso sea para la socie-

dad; es saludab!e que haya un tribunal y que ese tribunal juzgue en la sociedad.
De_ los datos ps1coculturales que hemos recogido sobre el JUICIO hemos conclwdo los elementos intrínsecos y necesarios del Jlll.• cio su física '
hace,
tai' ·
,
,
, como se
Ysu_
1S1ca, como ~;. r_ero no las proporciones entre un juicio y otro; entre
un JlllCio forense y el Jwc10 personal; entre el juicio de la humanidad en los
albores de su existencia y otros de la nuestra actual.

°:1~

La diferencia entre el JUICIO y el ETIIOS, entre el DERECHO y la ETI-

?A o la_ MORAL, por tratarse de la esencia misma de unos y otros, sí se ve

influenaada por lo que hemos dicho, es decir, con ello la diferencia entre la
ETICA Y el DERECHO no se reduce a la existente entre la parte, el DERECHO Y el
J_a E~~CA; sino que es más profunda; la ETICA no compromete con lo ob3ebvo, no hace ritualmente puro" no hace la
rdad·
1
DERECHO n
·
·
•
'
ve
, Ye
"
.
ecesan~:nte, s1 es tal, mcluye este compromiso, necesariamente
hace ntualmente puro , valora, produce esplendor y honor "hace ser visto"
Esto no ~~ la po_sibilidad a la ETICA de ser verdadera; :unque hay éti~
falsas~ e! JWClO es siempre verdadero en sí mismo, compromete lo humano con
Jo obJ~tl~o Y lo real, con el cosmos. El JUICIO es siempre pasto para el
entendimiento humano, sea verdadero o falso, falible O infalible, ético O no.
La ?I~CIA es la participación de la infinitud de lo inteligible, pasto del
entendimiento del hombre; la CONCIENCIA ES LA COMUNION en la
verdad del ser encontrado y el JUICIO es la armonía consagrada entre el
ser Y am~~· Es la r~alidad ~um~~ que se hace camino a través del tiempo y
de_l espaci~, contraria a la mmovilidad y estacionamiento estériles; es fruto y
ongen radical de la existencia humana; realidad que es vida y muerte eternas
a la que se somet~n desde los milenios hasta los individuos de una generació~
Y de la que le sigue. Hay tantas ciencias como sistemas de encontrar "el
hacers~" de las cosas; hay tantas CONCIENCIAS como grupos humanos;
pero solo el JUICIO las conforma y las ilumina a todas. Si el JUICIO de los
h~mbres falta, "la región del cielo" sigue "enseñando", haciendo patentes la
\1Ida y la muerte.

tod?,

780
781

�LA PINTURA RUPESTRE PRE Y PROTOHISTóRICA EN MÉXICO
SU EXPRESióN COMO TESTIMONIO DE UN HORIZONTE
I)E CULTURA
Por ANTONTO POMPA Y P01,tPA
del Instituto Nacional de Antropología
e Historia

Tooo AQUELLO QUE el hombre pensaba y que constituía el eje de su existencia
fue, durante los milenios anteriores a la escritura, confiado a las rocas para
dar duración y permanencia a sus pensamientos. Por eso las representaciones
rupestres son valiosos documentos del espíritu humano, de la mayor importan.
cia para el estudio de los problemas del desarroJlo del pensamiento, del origen
de todos los movimientos espirituales }' de los comienzos del conocimiento del
orden terrenal.1
Por ello, el hombre situado en la tierra sintió el deber de relacionarse con
el mundo exterior para registrarlo en su esfera espiritual y articularlo en _su
recuerdo. Las representaciones rupestres manifiestan su diálogo con el mundo
exterior, con su realidad; de allí la importancia y la significación de los símbolos y signos del hombre JJre y protohistórico para tratar de entender el
mensaje lejano y al parecer inasequible del hombre primitivo.
Bien está que ante todo y de manera sumaria hagamos el deslinde aproximado de algunos estadios de la pintura rupestre en México, en que se observan características de variable cronología, superposiciones y estilos que pueden
llevar a preconizar expresiones de la prehistoria, a la Historia propiamente
explícita; es decir, de un supuesto paleolítico nuestro, a un supuesto también
neolítico, quizás con mayor énfasis en un supuesto mesolítico, dentro del amplio
cuaternario.
Especial interés para la investigación presenta el estadio que abarca el ahora
sureste de los Estados Unidos y noroeste mexicano, particularmente Ja parte
• KUHN,

H., El arte rupestre en Europa.

783

�central de la Raja California y el oeste de Sonora, dentro del gran complejo
de la Cultura del Desierto, con sus expresion,-s cochi.se y }'lllila, guaicura y
pcricú, estadio donde se proporcionan elementos para ent&lt;'ndcr la evolución
cultural de esta región, cuya pintura mpestre sugiere pender quiás de la era
paleolítica con sus expresiones scminaturalistas de animales, como se manifiesta
en el Palmarito ubicado en la Si,·rra de San Francisro, con la magnífica reprcsentaci6n de un ciervo; o rn la cueva de San Borjita próxima a Mulegé, con
esc,enas ele hombres traspas.,dos por lan7.a5, así como representaciones de animales; o en ]a gruta de San Juan próxima al río San Pedro, o en la cañada
dr San Matillita donde se adv:iertl'n superposiciones.
En la región sonorense debe ser mencionada la gruta amplia y espectacular
denominada La Pintada, t·ntre Hermosillo y Guaymas, con pintura rupestre
antigua y superposiciones de épocas post.eriorcs. Más al sur, en el ámbito
sinaloense, que en otra ocasión hemos estudiado. son múltiples los lugarc-s que
dan testimonio de la presencia dd hombre primitivo: Ahome, El fuerte, Mocorito. Culiarán, Co-&lt;alá, Elota, Concordia y otros sitios más exponen testimonios ironomásticos en la representación de sus figuras; a veces ideográficas,
representativos de ideas u objetos por símbolos o jrroglíficos que &lt;;ugícren la
presencia de c:uadorcs-recolectores en una protohistoria de la región.
Otras estadones del art&lt;• rupestre hemos encontrado en los territorios de
Nuevo León, en Coahuila. donde recientemente se han descubierto .mauifesta.
dones por demás importantes de manos negatiuas; en San Luis Potosí, en Michoacán, en el cerro del Opeño, con superposiciones de diversas épocas, en
Guanajuato, en la Sierra dd Cubo, con pinturas que suponen la diáspora humana provocada por erupción de la zona volcánica denominada Las siete luminaria~; en Mitla, de Oaxar.a; en el estado de Guerrero, en el lugar denominado Juxtlahuaca y en la cueva de Oxtotitlán; súmanse también los territorios
de los estados de Morelos, Hidalgo, y México, con las pinturas rupestres de
Tetitla, Ateteko e Ixtapantongo.
Muchas estaciones de pintura rupestre están diseminadas en territorio mexicano, que invitan al estudio, para tratar de entender el mensaje del hombre
primitivo en el territorio nacional, raíz y oríl{Cn de nuestro primer testimonio
histórico de la presencia del hombre americano.
De la observación de las gráficas constitutivas del mensaje rupestre americano, se pueden obten&lt;'r elementos que nos ¡&gt;J"(lporcionan carartcrísticas gl'ncrales
para el mejor conocimiento de estas manifestaciones culturales dd hombre
antiguo~ pues al primer contacto con la e_xpresión rupestre, sin adentrar en
observación analítica, piensa uno en el mundo de los cazadores recokctores
del pakolíti, o europeo. o de pueblos primitivos de Afrira o de otros lugares
semejantes. Las figuras de animales en la edad de piedra europea, llevaban

con frecuencia flechas clavadas, aquí las vemos también y además en los
hombres; lo que nos lleva a plantear diversas interrogantes acerca de las acrit~des .del hombre ~re _Y protohistó~co en México que, en cuanto se hayan
disc_utid~, pueden dilucidar con clandad, las motivaciones que produjeron los
testimoruo~ rupest~, de allí_ la urgente necesidad de, dentro de una rigurosa
metodolog1a, estudiar el ambiente, la tipología de los motivos su temática así
co~o la p~colo~ia d~ los hombres que ]a crearon, y de es~ manera e] ~
parietal sera test1moruo q~e -~xprese el concepto del mundo y de la vida que el
hombre de la remota ant1guedad nos transmite en tiempo y espacio.
La variedad de motivos que sugieren manifestaciones culturales diferentes
~ccn pensar en estructuraciones db1.intas, más en tiempo que en espacio .
sin ;mbargo, ~ método comparativo, aun ante la expresión del viejo mundo:
dana ~onclus1ones aceptables, ya que existen manifestaciones sugerentes en
evoluciones
paralelas de grupos primitivos que viven de la caza o ta reco¡ce.
.,
c1on; es por ello necesario comprobar otras, tanto como sea posible, semejanzas
que rcspond~n a ieme~ante tipología, para entender la evoluci6n y preconizar
un planteamiento te6nco qu: se proponga verificar las hipótesis para lograr
normas que lleven a una posible o a una relativa evidencia.
. Rí'.Sp_ecto a l~ representación del espacio se obst'rva una falta absoluta de la
~1~~c16n_ de este, como si se deseara la represcntaci6n de las cosas en su
md1v1~ual1da~ ma~rial cerrada, no en el espacio sino en el plano. Se desea
traducir las d1mens1ones de profundidad en relaciones de superficie.
. Este fenómeno no es sólo observable en las pinturas del estado de Sonora
sino que puede gcncrafüarse a diferentes culturas, en las cuales se nota c6mo
la tendencia a la abstracci6n busca separar los objetos del acaecer y tomarlos
absolutos, a través de la captaci6n de los mismos en su individualidad material
~ representnci~n en un plano. y la no existencia del espacio, puesto que éste
Yltl~~la los obJet~s. En_ la abstracción geométrica se busca lograr la emancipac1on de la accidentalidad r temporalidad que rigen el panorama universal.:
Un aspecto de fundamental importancia es la observación de la posición
de mu~h_os de los grupos animales que parecen seguir un camino, lo mismo
que las figuras human3:5 que se encuentran alineadas en el mismo plano. Leroi
Gourhan hace referencia a que "las explicaciones temporales y espaciales están
es~hamente ligadas al mundo natural (entre los grupos primitivos}" (André
Lero1 Gourhan, 1958-59, p. 8), "y que entre los grupos que viven de ta
explotación directa del medio natural se observa que los objet~ no se sitúan
en un espacio sino sobre un trayecto".
• M1 SSMACHER, M., Las Pinturas Rupestres dr La Pintada.

lógico, MS.

f

Un rn oqur Metodo-

785
784

�diez mil años, aunque Meighan, sin fundamento, les da una edad menor, pues
las compara con las de la Cueva Gardner que fecha con el carbono 14 en
1432 + 80 de nuestra era; en consecuencia, no podemos opinar de este impor.
tante fenóme~o pre_~ protohistórico en forma amplia y precisa porque carece~os ~e razon suf1c1ente, por ello nuestra hipótesis está basada en algunas
evidencias_ Y ~uchas hipótesis de trabajo que sirven de esquema para un
enfoque oentllico que nos proporcione mayores evidencias.

El mismo autor explica también la forma en la que esto se realiza entre los
cazadores de América, ... "los cazadores del continente americano explican la
ordenación del caos original por un héroe civifüador que recorre el mundo
destruyendo monstruos, nombrando lagos, ríos y montañas, y humanizando
un espacio geográfico que corresponde aJ que humanizan los cazadores con sus
itinerarios" (!bid.).
El espacio y el tiempo descritos anteriormente tienen una estructura afectiva
puesto que dependen en el fondo de las dificultades y peripecias de aquel que
las hubiera recorrido.
La significación de la Simbología parietal está en la exclusiva concepción
del espíritu humano y por ende en el horizonte de su expresión cultural, por
ello, define un momento histórico en la evolución e historia de la cultura,
cuya naturaleza excluye causas de otra índole.
El arte de las cavernas no sólo representa una expresión estética, sino algo
más que eso, la transmisión de un pasado anecdótico por lo general, no aislado sino dentro de un contexto que revela la presencia de grandes temas
hall~dos en su propia área geográfica y social, económica y religiosa. La carencia de estudios acerca de la simbología parietal de la pre y protohistoria mexicana, a pesar de su extraordinaria importancia para el conocimiento de las
actitudes y actividades intelectuales de sus creadores ha planteado serios problemas en el estudio de los orígenes de la historiografía mexicana. El significado
y propósito de la pintura rupestre no pueden ser otros que la trans~ón de
acontecidos en la variada gama de las actitudes humanas que para su mterpretación ameritan la aplicación de una sistemática muy rigurosaJ ya que los
indígenas actuales han perdido toda continuidad histórica y cultural con sus
antepasados, quienes crearon las pictografías.
En consecuencia, sólo una sistemática adecuada y lógica podrá hacer voz
informativa y testimonial del fenómeno pre y protohist6rico mexicano.
Ubicar en el tiempo las múltiples expresiones rupestres, es posible sólo con
un estudio metodológico que a ello lleve, que aún no se ha postulado en México. La cronología de la antigüedad aún no está preconizada dentro de la
evidencia. La presencia del hombre en América se sugiere ~ntre c~nta
sesenta y cinco mil años antes de nuestra era y se dan treinta y cm~o ~1
años a. C. al testimonio más antiguo de la presencia del hombre en Califorma
y Texas. Doce mil quinientos años se anotan para una segunda penetración a
América por Beríng que llegó hasta el México central. Cinco mil años antes
de Cristo se da a la cultura californiana en su período inicial, en que aparece
la pesca y la recolecci6n de frutos, se origina la cerámica y se utilizan recipientes de piedra y de fibra. ¿Podremos ubicar a 1~- pintura rupestre _en sus
orígenes en esa etapa? A las pinturas de San Boq1ta se les han asignado

'!

786

La significación de la pintura rupestre ya lo hemos indicado obedece a la
transmisión de hechos humanos en el tiempo y en el espacio' acerca de su
~u~d_o Y de su vida y por ello constituye la piedra angular de los testimonios
histoncos acerca de la presencia del hombre en México.
Su s'.gnificación es tan variada, como variada es la vida del hombre, por
ello qu1enes han especulado en el aspecto etnológico encuentran en la pintura
~pestre sim~logía mágico-religiosa; otros la ven como indicaciones cinegé.
hcas; _los mas, como expresiones estéticas del hombre primitivo. Quizás todo
eso exista en la expresión parietal, pero, ante todo y con mayor profundidad
exp~esa _un lenguaje de símbolos que crea los más antiguos y espontáneo~
testimomos de la presencia del hombre en la pre y protohistoria.
Los ,cronistas e historiadores como Francisco Javier Clavijero afirman que
por mas que se ha preguntado a los indios californios qué significan las pinturas, rayas, y caracteres, no se ha podido conseguir razón alguna que satis.
faga._ Lo mas que se ha averiguado es que son de sus antepasados y que los de
hoy ignoran absolutamente la significación.
C. Reichel Dohuatoff, en su estudio acerca del simbolismo de los indios
tukanos del Vaupés, nos dice que a veces los payés (chamanes) van a los ce.
rros, morada del Dueño y sus animales, no .imaginariamente, sino en realidad
para afirmar sus solicitudes y fomentar la fertilidad de los animales. Eviden~
temente encuéntranse en la actualidad las rocas cubiertas de pictografías representando diversos animales y símbolos de fertilidad donde generaciones de
payés . (cha.manes) han dibujado en colores, rojo, amarillo o negro, formas
de amrnales de presa. Los dibujos muestran venados, micos, dantas o tapires,
roedor~s, tortugas y aves, al lado de símboJos fálicos y uterinos. También figuran allí las rayas y rombos, así como la culebra mítica que trajo la humanidad.
Las paredes rocosas son verdaderos palimsestos con superposiciones de figuras
~ue, a trav~ de los siglos, muestran diferentes estilos. A veces aparece un
J~ar dorrunando la multitud de representaciones más pequeñas de los otros
arumales, mostrando esta fiera divina su poder fertilizador y dominador de
la selva.
Salomón Reinach en su estudio acerca del arte y la magia afirma que el
arte paleolítico es un arte mágico, así como que los animales representados

787

�eran aq_uellos con los cuales se nutrían los grupos de cazadores y que para los
primitivos tenía grande importancia ejercitar dominio sobre los animales, lo
que no discrepa de La Rama Dorada.
Sin descartar la importancia de la magia de la c~ en la pintura rupestre,
no podemos aceptar que sea el único motivo ni el más preponderante, puesto
que se hallan representados fenómenos de la naturaleza, ritos de iniciación y
asuntos propiamente anecdóticos.
La presencia de las manos en la pintura rupestre mexicana, si la comparamos
i:on la de la América del Sur, tiene grande importancia y significación de
antigüedad, sean estas representaciones positivas o negativas, y así lo aceptan
investigadores de la expresión en el Sur como Menghin, Casamiquela, Ibarra
Grasso, D. M., Heizer, R. y Barumhoff en su estudio Prehistoric Rock Art

Color

Especie
M inerológica

Rojo

Compuesto
Químico

Fórmula
Química

Hematita

Oxido Férrico

Fe2 O s

Negro

.Pisolusita

'Oxido de Manganeso

Mn O

Negro

'Polvo de carbón fósil
(vegetal o mineral)

Carbono

Limonita

Oxido Ferroso

Amarillo

of Nevada.
Muy importante es pensar en los materiales utilizados en la pintura rupestre
del estadío mexicano; mas no contamos con análisis de dichas pinturas y sólo
se pueden sugerir tierras colorantes de la región correspondiente ( Apéndice 1).
Acerca de la permanencia de la pintura en abrigos poco profundos, Obermayer nos dice que se debe a la feliz circunstancia de haber experimentado
con frecuencia una verdadera fosilización, gracias a la cual adquirieron una
gran resistencia, y más adelante el mismo Obermayer nos refiere la experiencia
del quúnico y minerólogo A. Stois, de Munich, especial.izado en investigaciones de pinturas antiguas, quien se ha dedicado a examinar con los más modernos métodos científicos, pruebas pictóricas procedentes de los abrigos españoles, habiendo llegado a la conclusión de que la capa de color es-tá cubierta
frecuentemente por una durísima película caliza, que ha dado lugar a que las
pinturas quedasen protegidas como por una capa sólida de barniz. En algunos
casos la pintura se ha hecho sobre una capa de barniz calizo ya preexistente;
entonces esta capa fue reforzándose de dentro a fuera a medida que iba recibiendo la pintura, creciendo en cierto modo dentro del mismo color, de tal
manera que éste quedó fosilidado.

1

Verde

Malaquita

Carbonato Cúprico
Oxido de Cromo

1

1

Azul Obscuro

1

Azul Obscuro

1

Cu COs
1

Cramita

Verde

Fe O
1

1

Verde

e
1

Espinela

Metales bivalentes
forman entre los
aluminatos el grupo
de espinelas

Azurita

Carbonato
Básico Cúprico

(Al02 ) 2 Mg.

1CU2(OH)z CO8

co o

Oxido Cobáltico

1
Azul Cielo

Turquesa

1
Blanco

1

tosfato de aluminio 1
cobre, hierro y calcio~

2A12OsPh2Os
HO

Sulfato de Bario

Ba So.

Barita

+s

1

1

1

1

¡

AGLUTINANTES: Cactáceas -

Tragacanto Algas
Grasa animal.

Cirio -

etc.

Marinas -

788

789

�Motivos rupestres

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rupestres
Motivos

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La Pintada.-Edo. de Sonora.

790

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La Pintada.-Ed0 · de Sonora.

791

�Motivos rupestres

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)

Chalcatzmgo..
Edo. de Morelos.

I
Sierra de S an Pablo.-Sinaloa.

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¿ UNA GENERACIÓN DESENCANTADA?
Por ANOELES MENDU!TA ALATORR"&amp;
Asociación Mexicana de Sociología

Contenido:. Prólogo.
- ¿Nuevos Valores? Unirse para el odio. - Desacral'17.:.lCl. 6 n: oranf
.
d,ad• espmtual.
se destruye un 1Wºt0 , nace un ieb=e.
r " A - ¿ Eq_wvocados
•
•
hé - Sexo:
.
proneros
vicllmas
o roes Vlolentos'· - e· Protesta para a ¡canzar una convivenaa
·
· j11Sta o instau-'
.,
raaon
de
otra
forma
de
pod
?
E
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A/rica.

796

PRÓLOGO

DE
' ALGO
d PODEMOS estar ciertos en un tiempo quebrado, trans'ido.. v1V1Inos una
epoca e profundos cambios sociales cuya consecuencia inmediata multiplica
respuestas Y c~ graves excisiones; es así como se han formado grupos de rechazo, acep~cion o entusiasmo, con las dosis correspondientes de sufrimiento
humano debido a la tensión a la cual todos nos vemos sometidos.
~l impacto ~e r~novación o deterioro funciona en razón inversa a la edad, de
ahi que lo~ m~ Jovenes parecen ser más sensibles a su nueva circunstancia.
Nu:5tro pa.is registra como población mayor a jóvenes y niños, de ahí la preocupación de las •generaciones adultas• Nuestro paternalismo trad.'1C1·0 na1nos trae a
mal tra~r hab1~a. cuenta de que los jóvenes están haciendo el mundo en el que
ellos q~eren VIVJ.r y de poco o nada servirán nuestras llamadas; empero, por
honestidad que se apoya en la propia convicción, es legítimo señalar los riesgos
advertir c~án dañada puede quedar una generación que responde con violenci~
a las pr:51ones del ~mbi~ socí~l~ no muy bien definidas, inciertas y aparentemente ~Jenas al patnmoruo espmtual. La finalidad no es lograr la rectificación
-también nosotros somos ajenos a la inocencia- sino para tratar de encontrar
el pl~teami~nto de las dudas, una actitud más propicia para entablar el
diálogo. Bien a bien, quizá también esto pueda ser calificado como un deseo un

~?

797

�tanto mezquino de perseverancia, pues siempre los mayores dejan su mejor
legado con el fin de prolongar lo mejor de su propia heredad.
Grandes líneas, aparentemente irreversibles -supongo que nadie gustará de
retroceder su vida en el reloj del tiempo- señalan dos caminos diferentes y
la disyuntiva puede ser total: una que presagia el comienzo de una nueva forma
de convivencia hu.roana, más justa, menos ambiciosa en cuanto a la captura de
la felicidad humana y por ende más limitada y, por otra parte, la instauración
de otras formas de poder con estructuras más demoledoras, pero consideradas
como un paso necesario dentro de la experiencia, en el proceso histórico de
la vida humana.
Congruente con la objetividad de la investigación sociológica, se señalan solamente los fenómenos sociales, principalmente los de nuestro país, revisión válida
como testimonio, ajena a la toma de juicios de valor, más difíciles e inciertos en
Los tiempos de cambio.
La imposibilidad de poder alcanzar mayores horizontes, confiere por lo tanto
a este trabajo, las limitaciones de lo que puede ser la crónica o la historia, esto
es, apenas el comienzo elemental de una indagación.

¿NUEVOS VALORES? UNIRSE PARA EL ODIO

Numerosas corrientes de opinión parecen haber roto un mundo de sólida
apariencia asentado comodinamente en teorías desgastadas. Sin embargo, es
probable que tampoco los cambios sean definitivos pues la sociedad es algo
cambiante cuyo proceso se adelanta y consolida en trasmutación parecida a la
complejidad humana,
Conviene anticipar: inmersos en la propia circunstancia di: conflicto, los hechos parecen a veces contradictorios por falta de perspectiva. Ignoramos si
algunos pueden prevalecer, tampoco este apunte es de carácter crítico. Sabemos
que algo puede ser preservado a ultranza, no poco relegado y acaso alguna cosa
menor, elevada o restaurada.
En trazo elemental, esquema apenas, estas son algunas de las características
más dramáticas que han recaído sobre un mundo en formación como es la
juventud, penetrándolo, distorsionando su \'ida o modificándola.
Lo más ostensible parecen ser los nuevos valores.
¿Otros valores? ¡ Cómo! ¿Acaso otros valores, ahora -&lt;le repente- nuevos,
realidades intemporales pero históricas, concretas, donde uno configure su propia vida como desti,i.o, entre el ser y la nada que apremia la muerte? No los
hay ni podrá haberlos. Son nuestros valores en tanto que criatura humana in-

798

conclusa. H abrá estilo de vivirlos, y cada época perfila el suyo, imagen del mundo en Dilthey. Engarce de lo temporal y lo eterno. Tampoco podemos crear
valores. ¿Habremos creado, por ejemplo, la verdad, la justicia? (F. Cannona
Nenclares: Cultura que sirua al hombre.) Esta es nuestra posición, sin embargo
hay algo que desasosiega y escuece, como una trasposición de la cual no estamos
bien ciertos, o sea del añadido de lo valioso a aquello que antes se encontraba
totalmente despojado de valimiento.
Por ejemplo, la destrucción como valor: ¿ Valentía de romper, de enfren.
tarse? Viejo es el tema del enfrentamiento humano, la sañuda imagen de 1a
guerra, la ira del iconoclasta; pero ahora sucede que en esta actitud no hay
fines por alcanzar, sino que parece estar en la violencia misma el principio y
el fin. No se ven las banderas, sobre todo entre los jóvenes. Algunos aducen
que todavía no están preparados. "Las expresiones juveniles carecen de mensaje". (T, Ramírez: ¿Generaciones uacías?)
La destrucción adquiere perfil de paradoja, pues se acepta la certeza de
carecer de la habilidad para construir. No se ve o no se quiere ver, qué puede
sobrevenir, como si esa ceguera formara parte del presentimiento fatal. La
consigna parece ser: nos toca destruir, a los demás corresponderá hacer mañana su parte.
¿ Qué más? Un contumaz apresuramiento y, por ende, en la contrapartida,
el desprecio a la obra paciente. Unos y otros hemos sido arrebatados en ef
vértigo y la velocidad, atrapados en las ruedas de las máquinas, desplazados
del camino grato. Así sobreviene el miedo de no estar "in", temor de quedarse
rezagado, no se sabe bien para qué es la carrera, pero tampoco cuenta. Vivir
al día, como los antiguos guerreros que ignoraban si el destino les depararía
el gozo del mañana. En el trasfondo, qui2á) se reinvierte en cada hora la
pesadumbre de saber que un botón de mando puede provocar el desastre final.
También dentro de esta convicción ca.be la consigna: todo lo permanente
debe ser destruido, todo lo estable, asesinado. La obra lenta, benedictina, se
desprecia. Pero sucede que el deslumbramiento provoca ceguedad momentánea,.
lo cual impide ver las metas de llegada. Correr, partir, sin billete de vuelta,.
sin estación marcada, deviene en aniquilación. "El hombre moderno piensa
que pierde el tiempo si no actúa con rapidez; sin embargo, no sabe qué hacer
con el tiempo que gana, salvo matarlo". (Eric Fromm).
Veamos un ejemplo en la vida de los jóvenes: el estudiante se encasilla
en la plétora de la información. Para fijar rápidamente los conocimientos se
aplican métodos tan sutiles que pueden llegar basta 1a violencia psicológica_
El apresuramiento compulsivo impide "tragar'' la cultura, digerir la ciencia~
Seminarios, cursillos de adiestramiento rápido, lectura mecánica, idiomas fijados por medio del ensueño, educación intensiva, todo lleva un visible engaño.

799'

�Alguien habló ya de las píldoras del saber -¿Ezequiel Martínez Estrada?-

º sea esos estudios realizados para acrecentar los créditos del currículum uitae,

ajenos al verdadero conocimiento y menos a la sabiduría.
Pero es ciertamente la exigencia impuesta a los jóvenes; ellos saben que
deben estar listos a los 22 años porque a los 28 serán elementos desechables y
encontrarán cerradas las puertas de las grandes compañías. La vida en las
grandes ciudades se ha vuelto parecida a los cursos de enseñanza, sus habitantes
son como bólidos ciegos, incapaces de disfrutar del camino, como buenos viajantes de esta vida, sin saborear las pausas. Correr con miedo pánico para no
quedar rezagado, terror a no estar listo a la hora exacta, impaciencia por
marcharse. Otro sí: dar validez a los medios, no a los fines.
Como todo movimiento que nace, la nueva conciencia necesita adeptos para
buscar la solidaridad. La "concientización", palabra fea, ha menester de identificaciones para que sus miembros sean reconocidos. El manejo de las conciencias, la manipulación de las multitudes a base de símbolos como signos de
identificación, presenta numerosas gamas, desde el lenguaje cifrado hasta la
vestidura estrafalaria, tal como lo hicieron con el pez los antiguos catecúmenos.
También hay necesidad de fortalecer esa identificación, con perió.dicos, festivales y reuniones, sin fronteras geográficas ( happenings) donde no se comenta la realidad, sino se evade por medios diversos como la droga, que provoca en
algunos la supuesta visión de paraísos artificiales o se lanza a los mismos al
desasimiento total, por medio de la estridencia de las ondas sonoras en el
límite mismo del rompimiento de los tímpanos. No hay héroes tampoco y si
los hay, son efímeros y pueden ser sustituidos.
Pero la solidaridad puede ser negociada y cualquier circunstancia de conflicto se aprovecha para gritar la disidencia y fortalecerla. Naturalmente, la
vida estudiantil presenta numerosas grietas que se manejan arbitrariamente:

"El problema no es de autonomía sino de ideas. Los nuevos mexicanos,
en la Universidad, expresan a su manera de adolescentes la incultura y
la barbarie de nuestro país; la asombrosa habilidad para transformar un
argumento razonable en prejuicios fácilmente refutables; persistiendo a
la vez, en una característica nacional: unirse para el odio. La joven
generaci6n puede dividirse en dos vastos grupos: el de los indiferentes,
profundamente individualistas, preocupados por un incierto destino personal --entre los cuales están los mejores- y el de los que crean el
desierto de la razón. Los primeros dialogan y los segundos constituyen
el reino de la acción directa."
Gast6n García Cantú añade las palabras del maestro "bajo las especies de
sindicalismo y fascismo aparece por primera vez un tipo de hombre que no

q~ere tener ~ón, sino sencillamente se muestra resuelto a .
.
unponer
sus
opiruones. He aqu, Jo nuevo.. el d erech o a no tene
,
, ¡
raz.ón ( mínimo homenaie a Ort
G
r razon, a razon de la sin~
ega y asset).
Por otra parte, los jó\·enes, debido a su entusiasm
.
o y a su frescura, no parecen darse cuenta de que han .d
l
. .
si o maneJados Hay cal
.
.
cas, panes fiJos, unpuestos a sangre y fuego Del cab' . te
. ·
~e m rnacmnal · "C"
·
•
destitución del uobierno Una
el.
meo mil estudiantes piden la
o
·
ra JOerotsora andestina
·
li .
.
COllffilna aJ presidente
a salir a la calle a dialogar S
. e so cita pan libertad . d
.
cian los intereses norteame •
El
·. '
Y emocracia. Se denun.
ncanos.
gobierno culp
l
.
lllgenuos que los siguen. Estud1"a tes
b
. a a os extreIDistas y a los
Y o reros msultan
¡
Jd
n
tanque aplasta la verJ·a del Polit'ecmco
.
La go1piza
. fu · a• os
. so ados. Un
heridos y 200 muertos Ofic· 1m
9 .Lo
.
e uurusencorde. Hay 600
.
ia ente . s vecinos de las
.
•
ron sus puertas para prot e
casas cercanas abne1
sultó herida". No no es egcr'r ~ os es~diantes. Una periodista extranjera reomca mexicana de 1968 .
. .
,
, Smo noticia del 17 de
noviembre en Grecia.

a·

.

Dentro de todos estos signos e
d
violencia.
rnza os, parece campear la justificación de la
Este es uno de los temas más perturbadores p
tocia, para el estudioso de la socio} ,
_e!, observador de la bisdestruir la ignominia l
1 . d ogi~, _la
tificaoon de la sangre para
' ª ese avitu o la mJusttc1a
f ,
asaz válido. Pero en el tiempo en el cual estos hech es un enomeno recurrente,
os parecen enlazados, cuando
no se sabe hasta dónde está la . •=fi . , d
Jus... cacron e algunos t
d6 d .
.
ya los criminales, estas cosas parecen rofund
ac os y' n. e mtervienen
p "
_amente contradictonas. Por ejemplo, ante la ola de asesinatos d
.
e nuestro septiembre negro" . d l
.
meXIcana se vio estrernec·c1a
d
, cuan o a sociedad
1
e espanto por los
· to
•
secues~~do~~s que solicitaban dinero para la luchaa;;:cas 1::a~o~
los
sos políucos se apresuraron a negar su reJ . ,
1 ' .
arna os pre. b"
ac1on con os IDJSmos y a
.
que, s1 ien ellos también cometían "
. .
precisar
dr' exp~piac1ones", eran ajenos a esas terribles matamas. En todo caso
por desatar f
han , po ian ser Juzgados como reos de mal ejemplo
uerzas que
llegado al exterminio.
de violencia han cread o e 1 caos o propiciado estas . f .
L Las palabras
.
os extreJDlstas de todo el mundo
.
m arruas.
humanidad no
, 1·b h
no vacilan en decirlo abiertamente: "La
sera l re, asta que el último ca .talis h
.
p1 . ta aya sido ahorcado
con los intestinos del último b , ta" "L
. tifi
.
urocra .
os estudiantes extr · tas d h
JUS mm la v10lación a la ley con el fin d
l
effils
e oy
una generación de gentes anormal
l e p~mov~r e cambio". "Se necesita
irreligiosas y aniñadas" (Revista V'rtes? oclas3,dirrac1onales, sexuales, irritadas,
,
.
e ice,
e enero de 1969).
S1, precISamente
if" d
. . es la generaci,on que nos conmueve sacrificada
para d ar advenuruento a otra q . ,
. ,
, cruc 1ca a
Ul%a no muy convencida d IO
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•
mayores.
e
que c1eron sus

!~s.

:rra

~~

800
801
H-51

�Naturalmente hay miles de jóvenes, convencidos, que no han advertido que
en su miés ha sido sembrada Ja cizaña y quizá no pueda ser separada en la
hora final de la cosecha.
Finalmente, también en la cultura hay cambios muy precisos, sobre todo con
la presencia de un lenguaje cifrado cargado con simbolismos ajenos a 1a etlmolog'ta y semántica de las palabras. También el vocabulario ha sido perpetrado: una mentira repetida cien veces adquiere categoría de verdad, dicen
los viejos textos. La sociedad puede ser sorprendida por caminos más vulnerables que el de las ideas, de paso lle_gan también los mensajes a los menos
cultivados. A los grupos débiles, flexibles, se les ha educado por medio del
cinematógrafo, no c-0mo séptimo arte, sino en sus expresiones menos felices;
manipuladas por intereses comerciales también, eStá el triunfo de la revista
ilustrada, la novela gráfica, el cómic, la caricatura. Se ha logrado el repudio
a la lectura morosa, a Ja reflexión sensata, a los caminos del pensamiento
y la caridad para penetrar en la sabiduría.
El arte presenta fisuras donde suelen colarse los suplantadores. También la
simplicidad cúbica a] invadir el espacio arquitectónico simplifica -¿ cuadricula?- el ímpetu poderoso de la creación. Oficio nomás. Presencia de lo feo
estético hasta sus últimas consecuencias.
Sin embargo, creo que en estos campos hay muchas coincidencias. No ha
sido deliberadamente hecho por grupos violentos poco calificados, sino simplemente se han aprovechado para aparentar un contubernio tácito.

DESACRALIZAClÓN: ORFÍ!-NDAD ESPIRITUAL

En religión se ha operado una desoladora puesta en tela de juicio. La revisión de la Biblia con nuevos ojos, eJ deseo de establecer una. Iglesia menos
meticulosa y ornamental, los documentos del Concilio Vaticano II han buscado
una "vuelta a la sencillez, que en el fondo es el eco de la sencillez del Dios
único. No es sustituir e] cristianismo por algo distinto o mejor, sino volver á
poner de relieve lo cristiano mismo en su propia novedad que no envejece"
{Joseph Ratzinger: ¿Qué significa renovacién en la Iglesia?)
Sacudido el árbol de sus hojas secas prevalecerá por la vitalidad de sus
ramazones eternas.
Esto es cierto, pero no a todos ha llegado la gracia de la nueva era, ni el
gozo de la anunciación. Muchos han sido llamados a escándalo. Algunos, sin la
fe de sus mayores, ciertamente simplista, modosa, casi mecánica, enta.i.zada en
sus costumbres, han sido sacudidos violentamente. Si ha habido desbandada
de sacerdotes, religiosas y miembros de la jerarquía, hay que suponer lo que

802

ha ocurrido entre los jóvenes. Solamente consignamos hechos, definitivamente
maravillosos y abiertos para algunos, pero para otros la renovación los há sitiado en un espacio personal, de conciencia aterrada, desasimiento cuva consecuencia más inmediata es la orfandad espiritual.
'

SEXO; SE DESTRU\'E UN MITO, NACE UN FETICHE

¿ Cuáles fetiches? ¿ Los tuy-0s o los míos?

Interrogado el doctor B. F. Skinner si en su mundo programado había lugar
para Dios, la rebeldía o la espontaneidad, repuso que e] destino del hombre
está en peligro a causa de su apego a los fetiches de libertad y dignidad.
¿Será? No lo consideramos así. En todo caso, los frutos agrios no recomiendan la alegría de los nuevos caminos. Veamos un ejemplo:
En 1970 aparecieron en las discotecas mexicanas muchos discos con audaces
ilustraciones, uno de ellos tenía en la cubierta una imagen significativa: presentaba a un joven únicamente de la cintura a 1a rodilla y la cremallera del
pantalón tenía que abrirse para sacar el disco. ¿ Connaturalización con el sexo
o sublimación de un fetiche? En el fondo una falacia: e] triunfo de la muerte
de un mito, la constancia de haber destruido una prohibición.
·
La exaltación fálica es explicable en las civilizaciones primitivas; hoy es solamente pretexto para crear un fetiche al servicio de los más oscuros intereses
desde los comerciales hasta el envilecimiento de los jóvenes.
'
Ciertamente, las parejas buscan otras formas de convivencia, más allá del
viejo escándalo del amor libre; pero no parece que la homosexualidad legal
y el irrestricto mandato "ama y haz lo que quieras'' hayan dado satisfacción
cumplida a sus adeptos. Por el contrario, el baile ha destruido a la pareja,
cada uno se satisface en sí mismo y la desilusión les ahoga el alma y marchita
el rostro a destiempo. La propia juventud parece harta de la vulgaridad y la
pornografía.

¿ EQUIVOCADOS PIONEROS, VÍCTIMAS O HÉROES VIOLENTOS?

No hay respuesta. Aceptamos a regañadientes los hachazos a las viejas banderas de la libertad del pensamiento, el advenimiento de la superficialidad y
la puesta en juego de los héroes violentos.
"Nuestra generación adolece de tres males que amenazan acabar paulatinamente con la independencia del pensamiento y de la voluntad y con toda

803

�firmeza de carácter, en una palabra con lo que llamaríamos el hombre interior.
El primero de esos males consiste en la errónea manera de formar el espíritu,
según la cual el hombre es exclusivamente una máquina. El segundo mal está
en el descuido de la voluntad; es decir, el desenvolvimiento moral dentro de la
educación. Producimos térnicos) pero estamos olvidando al hombre en su es-plendorosa e indestructible integridad de cuerpo y espíritu. El tercer mal es
la superficialidad. Pero los jóvenes no son totalmente responsables de esos tres
males. En cierta forma, todos somos una generación en fuga. ( Genaro María
González: Ante el hombre quebradizo, Generaciones en fuga.)

¿PROTESTA PARA ALCANZAR UNA CONVIVENCIA MÁS JUSTA
O INSTAU~CIÓ~ DE OTRA FORMA DE PODER?

Presentado asi el fenómeno social, no cabe duda que puede calificarse como
mundo desafortunado. Pero no lo es. Hay ahora más cosas maravillosas que en
otros tiempos. Más hechos singulares para renovar la esperanza humana. Inclusive estas reacciones arrebatadas han dado paso a formas más frescas y
limpias para la convivencia humana. Se han destruido formalismos caducos, se
ataca la hipocresía, hay mayor libertad para la conciencia, se busca la gracia
por encima del dogma. Puesto a contraluz, por los mismos jóvenes, advertimos
fácilmente las grietas, la aparente solidez, hoy quebrada. Ellos parecen decir:
no nos interesa el dinero, tampoco el poder, menos lo construido artificialmente.
Optamos por una vuelta a la naturaleza, por las razones del amor, no de la

guerra.
Somos ahora más libres-¡ cierto!- menos hipócritas-¡ también!- y más
felices. . . ¡ no, ojalá. fuera verdad!

EN

UNO U OTRO CASO, UNA GENERACIÓN HA SIDO SACRIFICADA

En la legítima búsqueda de una convivencia más justa, se han manejado
superficialmente, sin responsabilidad alguna, elementos perturbadores como el
sexo, la violencia, el odio y la rebelión.
Hasta aquí se han expuesto hechos que requieren interpietación, pero conviene hacer un breve comentario.
En el trasfondo ha funcionado un grave engaño. Se han añadido dosis de
validez a aquello que no está probado que lo sea; se ha impulsado a los jóvenes
a destruir, entre otras cosas porque aparentemente es muy fácil hacerlo; pero

se enfrentan al peligro de carecer del patrimonio espiritual largamente resguardado por 1~ generaciones viejas. Directamente, Ja acción destructiva daña a la
~ostre Y quien ar~a confronta la necedad de su tarea meuiuina. Quizá haya
sido bueno ~estrwr Jo caduco; pero esa tarea conlleva obligado sufrimiento. No
enaltece ammar un poco de fuerza para provocar la caída.
Muchas de estas situaciones han dado lugar a la vacuidad• la sensación de
desasimiento deviene en vacío total.
'
. f-,as _pro.m~ del goce in-estricto del sexo se han desplomado. Sin moderaci~n Til IlllS~no, el hecho descamado deviene en melancolía. Ha habido algo
mas que la infracción mo~l: las leyes de la naturaleza no pueden manejarse a
gusto humano Ymuchos sienten ya lo que significa el hastío y la frustración.
Convendrá quizá ela~rar un mensaje, un manifiesto que diga algo más de
lo ~ue se ve Y se ~a dicho, que hoy por hoy no satisface, ni a los mismos
conJurados en la nolencia.

Quizá en el fondo sea solamente el coletazo de las viejas doctrinas marxistas
que mueren cer~~o la inti_~~ad humana. El llamado a la Jucha-"proletarios
mundo, ~os - prop1C10 el rencor que ha sido llevado a campos más
mtimos y radicales, como la lucha de sexos la aeneracional

?el.

'

1:)

•

Se han tratado aquí de señalar los riesgos. Conviene a veces hacer lll!ª pausa
Y. moderar el paso. Hay tma desoladora y breve biografía escrita por Octavio

Paz:

No lo que fue.
Es lo que ha sido
y esto está muerto.

Es el réquiem de un mundo trasmutado, donde una generación parece haber sido sacrificada.
Cuentan los testimonios: muchos han sido encarcelados, otros envilecidos,
la droga ha marginado a miles y a algunos Jos encaminó al suicidio. Muchos
escaparon de su hogar y otros fueron expulsados. Los menos cautos fueron
llevados hasta la violencia total, inclusive al crimen. Algunos mantienen ,altas
sus banderas, pero los mismos líderes parecen haberlos traicionado
No es ciertamente agradable el panorama. Todos somos culpables,· pero más
algunos.
Lo más penoso ha sido el exterminio de la fe en sí mismos y la convicción
de que el mundo sigue su marcha.
Confiamos en que prevalezca lo mejor y cese ya tanto sufrimiento. Pero a
reserva de creer en ello fervorosamente, como una renovación de esperanza,
duele contemplar a una generación ciertamente desencantada.

805

804

�POLíTICAS DE INGRESO E INFLACIONARIAS, EMPLEO Y
PROBLEMAS EN LA BALANZA DE PAGOS
DR. PROFESOR DAVID G. DAvms
Departamento de Economía
Universidad de Dulce
Durham, N. C., EE. UU.
(Traducei6n del Lic. Alberto García G.)
Por

el

COMO GoTTFruED fIABERLER Jo bace notar en su excelente monografía intitulada: Políticas de Ingresos e In/ladón, la política de ingresos significa cosas
cliferentes para países diferentes.1 El autor distingue entre dos tipos básicos.
En una clase de política, el gobierno utiliza determinadas líneas de manejo
o controles para tratar de regular las fuerzas del mercado. Más específicamente,
el gobierno intenta controlar la economía y fijar tanto salarios como precios
en un esfuerzo para prevenir las significantes redistribuciones en el ingreso,
para que los salarios se mantengan constantes mientras los precios se eleven.
Esto es, en general, un cambio en el ingreso de los asalariados a los propietarios
de capital. En otro aspecto, si los precios se mantienen constantes o aumentan
más despacio que los salarios, hay una redistribución del ingreso para los
asalariados. Es generalmente cierto el afirmar que la mayoría de tratadistas y
autoridades están pensando en términos de controles sobre salarios y precios
cuando se refieren al concepto de política de ingresos.

"

El segundo tipo básico de política de ingresos no substituye la regulación
gubernamental en las fuerzas del mercado; pero envuelve al gobierno en un
programa para hacer las fuerzas del mercado más competitivas y responsables
de acentuar los cambios econ6micos. Esta clase de política involucraría, entre
otras cosas, el estímulo de oportunidades en el aumento educacional y ocupacional para los trabajadores, así como también una infonnación incrementada
acerca de oportunidades de trabajo para los miembros de la fuerza laboral.
1

GOTTFRIED IíABERLER,

PolEticas de Ingresos e In/lacwn. (WashingtOn, Instituto

Americano Empresarial, 1971), pág. 3.

807

�Las políticas de ingresos de la primera clase no son nuevas; las autoridades
estatales han intentado controlar los precios en varias ocasiones en los pasados
7000 años. Cuando Hannnurabi inició su reinado en el año de 1800 a. C.,
introdujo los controles de salarios y precios, mismos que persistieron alrededor
de 1500 años. El pre-cio de una mercancía muy importante: el buey, para
labores agrícolas, permaneció aproximadamente en 20 shekels sobre ese vasto
período de tiempo. El hecho que Hammurabi estableciera con firmeza tal
precedente, teniendo violadores de sus controles de sueldos y precios sometidos,
sin duda, ayudó a mantener los precios fijos por un largo período, pero even2

tualmente la inflación llegó aun a Babilonia.
A pesar de los edictos de la Dinastía Sung y de Diocleciano, así como de los
esc1itos de Santo Tomás de Aquino, China, el Imperio Romano y los países
de Europa durante la Edad :Media, todos experimfilltaron inflaci6n. En la
mayoría de los casos, los controles de salarios y precios no podían simplemente
acabar con los altos sueldos causados por la escasez de trabajadores después
de la Plaga Negra; el dramático aumento en los precios siguiendo el influjo
del oro en Europa, procedente del Nuevo Mundo, o las más sutiles formas de
inilaci6n cuando el legislador mermó el contenido del precioso metal en las
nuevas monedas acuñadas. Aunque los violadores de los edictos sobre precios
y salarios fueron multados, encarcelados, empicotados, desterrados o condenados a muerte, los vendedores, en forma individual, continuaron aumentando
los precios cuando el dinero se devaluó y las mercancías o el trabajo llegaron
3

a ser relativamente escasos de obtenerse.
No obstante la falla, o quizás debido a la ignorancia de las duras políticas
de ingreso del pasado, los encargados actuales del gobierno han vuelto incrementadamente las modernas versiones de las políticas de ingresos, especialmente
desde el final de la Segunda Guena Mundial. La razón de que hayan regresado a estas políticas es que, dado el apremio politico de mantener el empleo
total, las medidas económicas tradicionales han fracasado en frenar la inflación.
Los economistas estuvieron examinando la cuestión de la estabilidad econ6mica y los problemas de inflación y desempleo, aún antes de la Revolución
Industrial. Hasta fecha relativamente reciente, sin embargo, sus principales
prescripciones para controlar la economía, fueron, en su mayor parte, varias
técnicas monetarias. Estas técnicas incluyen el cambio del suministro de dinero,
porcentajes de interés y ténninos de crédito.

t•

A partir de la Segunda Guerra M di
las ~conomías más desarrolladas
se han comprometido a mantener eJ un
altos nÍ\•eles de empleo l
.
emp ~o a ruveles muy el.evados. A estos
, os precios y salanos pued 1
rentes razones: demand pull (infl . ,
. en evantarse por dos dife(inflación por costos) llamad
ª;1ºn poir presión de demanda) y cost push
'
as as1 por os economi ta L
.
.
i .
s s. a pnmera, resulta
de la .escasez de mercanclas y trabaJo
re anvos al sum· · tr d di
carencia de mercancías disminu e la
.
.
1lliS o
e nero. La
más altos. Similarmente la es y
dresistenc1_a de los consumidores a precios
'
casez e trabajo mengua ¡
·
•
patrones al pago de salarios , al
a resistenaa de los
mas tos que deben of
·
la propia escasez del suministro de tr b . *
recer un mt-ento por superar
.
a ªJº·
eon baJos porcentaJes
· de desempleo y con un
.
creciente costo de la vida
las uniones de comerc1·0 .:e d
unenasermásagrei
'
rios más altos y beneficios m~mn 1 Mi
s vas en sus demandas por salaes.
entras tanto las firm d
que estan obteniendo niveJes más altos de utili
' ,
~ e negocios
para conceder sueldos más altos tamb''
1 dade~, están meJor dispuestas
cuando estos pagos negociadosal t b . ren a trabaJo. Un punto crucial es
ra ªJº exceden las ga
·
·
nancias en e1 promedio
d e .productividad del trabªJº,
entonces
el
costo
de
1
d
y viene a ser una art ·
uru a Ia boral aumenta
. p e rmportan-te del factor "cost-push" (infl . ,
en e 1 proceso inflacionario.:,
ac1on por costos)

,

ª ·a

Guiados por. el profesor Milton Friedman, 1os monetanstas
.
así
1
o tros economistas creen que J
lí .
,
como mue 10s
.
'
ª
po tica monetaria es
ll
confianza primaria debería d
aque a en la cual la
l
.
escansar cuando los gobiernos b
.
uscan combatir
as presiones inflacionarias del "demand ull"
anteriormente) . Hay mucho m
p
(en el concepto que se expresa
¡
¡
enos acuerdo prot ·
apropiada debería ser si la econom'
.~
. esiona en o que la política
.
,
.
ia es._.. expenmentand
.
.
nas, las que se deben a los fact
d 1"
o presiones mflacionaores e cost push" G
puros siempre contar'
.
, aunque 1os monetaristas
1a1l con 1os cambios en el
. .
d
.
medios por los cuales los gobiernos pued
e dine.ro, como los
riables macroeconómicas tal
. en prove osamente afectar esas va'
es como el mgreso el
I ahorro, la producción agregada y el empleo.
,
consumo, e

7tro

Opuestos a Ja posición de los monetaristas, están los fis .
• .
data de fecha anterior a la Revolución Ke esian d 1 c_alistas, cuyo hnaJe
analistas ponen una fuerte ~oniianza
yn , ~ e_ os anos de 1930.1 Estos
en Ja polínca ÍIScal como un conjunto
• ALBERT REEs, Wage-Price Polúy (Política de Salari
.
General Learning Prcss, 1971) á 1
os y Precios). (Nueva York:
• Ibid.
' P g. .

• Algunos economistas no creen que haya un fe ,
costos.
nomeno tal Y como la inflación por
1

• ELLIOT CAiu.soN,

Re/renamienlo del Sueldo-Precio a través del Tiempo, Wall

Street Journal, 23 de septiembre de 1971, pág. 8.
• HABERLE&amp;, op. cit., pág. 3.

808

-o-ª

General TheM

f

(Teoría General del Empleo, el I
é
y ~ Employment, lnlerest, and Money
nter s y el Dmero). Nueva York: W. W. Norton,
1936.
'
JoBN MAYNARD KBYNRs

809

�de medios para controlar la inflación y et des&lt;&gt;mpleo. Los gast05 del gobierno
y los impuestos son los instwmentos espedfk·os que debt&gt;n usarse para akan7..1r

el empleo total sin un aumento general en los pl'l'Cios.
En años recientes, la política fiscal no había tenido éxito notable en Europa,
Latinoamérica o los Estados Unidos, en t'I mantenimiento del empleo total
mientras se reducia la inflar.i6n. Una investigación reC"iente tiende a confirmar
fa hipóte~is d1• &lt;1ut• los gastos multiplkadores di'! gobierno Kcynisiano son
mucho más bajos (cerca de q.-ro), que los previamente estimados por los neoKcynisianos. m resultado es debido, parcialm!'nte. como el mismo Kcyncs lo
hizo notar, al "crowding ont" ( derroche) de los ga.~tos privados en los desembolsos del gobierno. Roben Spencer y William Yohe sefialan que el "crowding
out" (derroche) del gasto privado es teóricamente más parecido al empleo
total y considcrablt•mcnte mmos que las condirioncs del emplro total,ª tal y
como existieron en la Gran Brctafia }' en los F..stados Unidos en los años de

1930.
Estudios empíricos del Ranr.o de la Reserva .Federal de San Luis ( Mi~uri),
tienden a mostrar que las acciones fiscales pued!'n no tener un efecto a largo
plazo l'n d gasto total, en 1•1 ingreso agregado y el empico. La~ are-iones fiscales
del gobierno puedm afectar al producto nacional bruto a término corto y
pueden también cambiar La distribución del ingreso. A largo plazo, sin embargo, el gasto drl gobit•mo pan·rr t&lt;·ncr un pequeño efecto sobre importantes
macroagn-gados.11
En otro aspecto. los fiSC".alistas señalan que la política monetaria no ha trabajado muy birn en llevar a rabo el rmpleo toL1l sin inílari6n en los año~
recientes. En Inglaterra, por ejemplo, los políticos creyeron ,·erse constreñidos
a usar una polítira monetaria para propósitos domésticos por la necesidad
de proteger su posición de fCS&lt;'l'Ya intemadonal. El Gobierno Conser,.-ador
trató de alentar la im-ersi6n con objeto de rebajar los costos, mejorando la
producthidad )' fortaleciendo el Cl'C("imicnto eron6mico, esperando que lo.ahorros suficientes compensarían cualquier problema inflacionario a corto pla::ro. Los aumentos en el ingreso generado~ por la política del gobierno, sin
embargo, causaron un aumento t•n las importar iones, lo que trajo la crisis en la
balanza de pagos de 1964.10
• Roor.R W. Sn:NC!!R y \\'11.uAM P. YoHr., "The 'Crowding Out' oí Prívate ExJ)('oditure by Fi~I Policy Actions", Rtciati-Ftdual Rtsnu Bad o/ Sto. Lcuis,
Ottubw 1970, p.:íg, 24.

• Nouus N. Bowsm,a, "1971 - Ycar of Rcco\ery and Controls", Recuu.-Fcdtral
Rmn•t Dan/,; o/ St. louiJ, diciembre 1971, pig. 4.
• LLoYn Uuu:,¡ y RoDERT J. Ft.ASAOAS, Restriccionu de Precio: Un estudio dt lnf
pollticaf de ingwo tr: Europa Ouidtntal. (Bc.rkeley: Imprenta de la Unh~rsidad
de Caliíomia, 1971, pp. 13-14.

Los fiscalistas tambifn hici&lt;'ron notar que la II Fase del programa del Pre.
~idente Nixon falló t-n frenar la elevaci6n de los precios. De hecho, los precios
han aumentado más rápidamcnté durante la IJJ Fase que en cualquier otro
tiempo en los último.,; 20 años. Los monetaristas responden que la 111 FaSt'
no es una prueba de la capacidad política monetana para alcanzar la estabilidad &lt;le los pn:cios y del empleo total, debido a que las autoridades federalC'S
de la Rescrya permitieron que c-1 suministro de dinero aumentara más rápidamentr que el porcentaje de la producción real. Mis aún, los monetaristas afirman que la estabilidad monetaria en el crecimiento dd suministro de dinero
( como opuesto a los altamente variables porcentajes de crecimiento de lo
federal), es sólo necesario, pero no condición sufiriente para una satisfactoria
actuación económica. Hay largos retrasos entre un c.arnbio de políti,.-i monetaria y el resultado de tal política. El daño de una política altamente variable
no puede ser deshecho rápidamente, por lo tanto, se necesita tiempo antes de
que w1a justa tasa de rontribud6n r.n polític.a monetaria pueda ser heda.u
Los oponentrs de la confianza en la política monetaria observan, sin cmba~o,
que la acción fedrral ,¡ue ha eausado aumentar tan rápidamente el suministro
de dinero, es evidencia Jirima /acir de que ainbas, tanto la política oomo la
ccon6mica, constituren la falla de Ja política monetaria.
En cualquier caso, corno Ilmry Wallad1 y Sidncy Wl'intraub lo hacen notar,
"los objetivos gemelos dl' la &lt;'SL'lbilidad del precio y del t·mplco total, nos han
hecho hasta escapamos de las técnicas convencionales monetarias y ftsoles".1 =
La inefec-til.'idacl de la polí1ic a económica ortodoxa en los Estados Unidos produjo der.&lt;&gt;pción r.ntrc los economistas, así como también en tocios los segmentos
del público.13
fatancada la libre economía, economistas tales como d Dr. Arthur Bums.14
han cambiado de posicjones con rcsp&lt;&gt;cto a su burna voluntad de confiar cu ta.~
tradicioualcs políticas para acabar ron c1 desempleo y la inflaci6n. En la plática
en la Asodaci6n Económica Americana, en Toronto, Canadá, el 29 &lt;le didrmbrc
de 19i2, el Dr. Bums declaró &lt;jlle no podía contarse ya más con las fuer11

LU.AMI B. Yr.AOF.R, l'olitica Monttaria y Rtali.:adó11 f:conómica. W:uhington ,\me•
rican En1erprise Imtitu1e, 1972, pá~. 11.
" Hr.NJlY WALI.ACII y Smx1\Y Wl'JNTRAUB, Una Po/ltic(t dr Jngrtros basada tn /n.
gr,•1os. Yale Depanment oí Ekonomic.s Discussion Paper ~o. 6, mimco, pig. l. Vfasc
tambifo a A. L. Gaathon. "Para una Política de l11gr&lt;' o )' SaLuio", Jsratl Quartrr!y
o/ Economics, Verano de 1972, pp. IR-28.
u SHELOOS W. STAHL, "Polltica de Jugresos. Un:a Id~ para quiellt'S el Tiempo ha
Ucgado", /tfonthly Tltvitu-, Ftdrral lltsewe Barik o/ Kansas City, Stptiemhre-Octulirr,
197J, p5g. 4.

" ARTUUJI

in F.conomics.

F. BuaNs, Gulas de Salario• No, Reprinted in Paul Samuelson, llt11dings
(l'•fo~\-a York: .McGraw-Híll, 1970). pp. 373-377.

810
811

�zas del mercado para detener el rurso ascendente de salarios y precios. Sostuvo que observadores informados estiman que las reformas ~structw-ales en
la economía se necesitan con objeto de debilitar las ya construidas fuerzas de
]a inflación. Entre otras cosas, el Dr. Burns recomendó reimponer la adecuación de leyes dirigidas en contra de las prácticas monopolistas de negocios y
trabajo; restricciones de ingreso a negocios o a profesiones; los subsidios a
campesinos; el salario mínimo federal; el sistema de beneficencia; cuotas de
_importación; tarifas y otras clases de legislaciones que inhiban el proceso competitivo.15
..
Hay, desde luego, individuos que siempre han declarado que las tradlClonales políticas económicas no llevarán a cabo la estabilidad del precio y del
desempleo total. Quizás el más elocuente de estos escritores, lo es John Kenneth Galbraitb, exadministrador comisionado en la Oficina Federal de Administración de Precios de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Ha sido por largo tiempo, proponente de los controles de salarios y precios
,
•
, ]6
para ayudar a regular y llevar a cabo una estable pero creciente economra.
Como previamente lo hicieron notar, Wallach y Weintraub, así como también muchos otros observadores, éstos afirman que no hemos sido capaces de
alcanzar la estabilidad de los precios y del empleo total. Bien pudiera ser que
este fracaso no sea tanto económico como lo es en lo político. Los funcionarios elegidos deben, si es que sobreviven, poner atención al plazo corto Y, si
las políticas económicas toman un tiempo más largo en ejecutarse de lo que
uno puede esperar, los líderes políticos descartarán tales políticas. La siguiente
elección es qué es lo importante. Un líder político no puede hacer mucho
"bien" si no está en el cargo.
En cualquier caso, un número creciente de autoridades gubernamentales en
muchos países ha cambiado a políticas de ingresos con la esperanza de detener
la inflación de la pasada Segunda Guerra Mundial, mientras, sosteniendo al
mismo tiempo, el empleo total. Estas políticas han variado ampliamente entre
los diferentes países. Probablemente la forma de política más débil, fue el esquema indicador de salario-precio que existió en los Estados Unidos ~ntre
1962 y 1966. Los indicadores fueron promulgados por la Junta de Conse1eros
Económicos, quienes recomendaron que los salarios deberían ser aumentados
sólo para igualar los aumentos ineludibles en los costos. Los indicadores sólo
fueron consejeros desde que no hubo una ley que los estableciera.17
,. A.RTHUR F. BuRNs, "La Difundida Reforma Estructural vista como cura para la
Inilación". Houghton Mifflin Economics/Business News, 1973, pp. 8-10.
1
• J. KENNETn GALBRAITH, "La necesidad para más directos e indirectos ~ntroles",
reprinted in Paul Samuelson, Readings in Economics, Nueva York, McGraw-Hill, 1970,
pp. 371-372.
1
' Ress. ! bid., pp. 3-4.

812

A pesar del hecho de que las reglas del Consejo sobre salarios-precios no
tenían base legal, se ejerció una gran presión presidencial para sobrellevar
a varias grandes industrias entre 1962 y 1965. Quizás el más famoso de tales
casos fue el de la industria del acero. El gobiemo usó veladas amenazas de
acción antimonopolista y el FBI hizo un esfuerzo para obligar a la industria
del acero a rescindir el 3.5% de aumento anunciado en los precios. No es
necesario decir que tal acción dejó una marcada impresión en los dirigentes
empresariales de los Estados U nidos.18
La política británica de ingresos, desarrollada por el Primer Ministro Wilson
en 1966, fue más sólida que los "indicadores" anunciados antes por la Junta
de Consejeros Económicos de los Estados Unidos. Todo el proceso, incluyendo
individuos especiales y oficinas para administrar el programa, tenían una base
legaJ. Gran número de fijadores de precios y salarios se requirieron para dar
noticias adelantadas al adecuado ministro del gobierno, quien entonces podía
someter Ios planes de precio-salario a la Junta Nacional de Precios e Ingresos
para su estudio. En tanto que esta Junta podía aplazar todos los cambios de
predo o salario, mientras estudiaba una proposición, sus recomendaciones no
tenían fuerza de ley.19
La forma legal más poderosa de una política de ingresos de tiempo de paz, se
produjo en los Países Bajos. Los salarios, que son fijados de acuerdo con los
procedimientos oficiales, llegaron a ser los salarios máximos legales. Los hombres de negocios, que podían verse tentados a pagar salarios más altos debido
a que la demanda para su producto estaba aumentando, se encuentran inhibidos
de hacerlo, ya que pueden ser legalmente perseguidos. 2 º
Con objeto de implementar y evaluar un tipo de salario-precio en la política
de ingresos, es necesario determinar y convenir un criterio general de conducta
sobre precios y salarios. Si los consumidores, las uniones de trabajo, los hombres
de negocios y las autoridades del gobierno no especifican cuáles son los objetivos de 1a política y, específicamente, cómo habrá de suponerse que trabajará
el programa, será imposible de evaluar; como tampoco el programa podría ser
un éxito.
La regla específica a Jargo plazo más a menudo utilizada para intentar hacer
funcionar una política de ingreso, es la de que los salarios deben ir paralelamente con la tendencia del promedio productivo del trabajo en la economía.
En algunos casos, como en el de la Gran Bretaña, se otorgaba una extensión
en el promedio de la productividad y las fijaciones del salario caían dentro
u TaoM.As GALE MooR.E, La política de ingresos de los Estados Unidos, su racionalidad 'Y desarrollo, Washington: American Enterprise lnstitute, 1971, pp. 21-22.
j t Rees. !bid., pág. 4.
'"Ibid.

�·
productividad o poder de
. , n. Probablemente, aquellas uniones
cuya
.
, .
1
de tal extensm
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en
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.
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ductividad baja o las uruones mas e l
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de la unidad de trabaJo no aumente. mi e
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en esta ünea de razonamiento,_ generad
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. , . 1
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.
.
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e•m constante lo que con.sti.
¡ · greso tota perrnanec ,'
cipación del trabajo en e m
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tuye un hecho g~n_eraallmedn~ n~,;:~ ha si~o aumentar tal participaci.ón laque la meta tradicion
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22

•
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Un criterio al temo sobre salarios, que a 1st trabaJ·adores en una industria
.
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.
I
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.
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. . tales como restaurantes, osll empleados d e serv1ctos
'b' ' u n pequeño aumento en pago.
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.
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.
•
.' .
. falta de una salida para i)na circunstan~1a
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La dificultad con ese cnteno es la
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.
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'
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laborales resistirán fuertemente
. ) declinaran.
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=

tal consecuencia.2ª
l f ct'1feramente que varios países han
..
parados para ver o ru
Estamos ahora pre .
d
·os de empleo total, perllllhenestado manteniendo mveles constantes e preci_ y el promedio de producti1 ·smo porcentaJe que
do aumentar los sueld os en e rru
, . teresante de examinar, lo fea el
\TÍdad de trabajo. Posiblemente, el caso ¡mas mrensivo planeamiento económico
,
B . Hasta hace poco, e comp
, ,
de los Paises a1os.
ºd
lta estima por los holandeses. Mas aun, es
a largo plazo, ha sido sosteru o en a
n Jbid., p.

5.

" lbid., pp 5-6.
.. lbid., p. 7.

814

un país relativamente pequeño, con un gobierno y un mercado centralizado
de trabajo y una población homogénea.
La Segunda Guerra Mundial dejó la economía de los holandeses en condición desesperada. En respuesta al desafío de reconstruir la economía, la ma.
yor.ía de los habitantes de los Países Bajos, incluyendo los miembros de las
uniones comerciales, convinieron en un sistema de controles económicos comprensivos. El meollo de esta estructura era el controlar Jos porcentajes de
salarios. El control de precios probó ser evasivo, aún al principio, a caúsa
de que gran cantidad del producto nacional bruto en los Países Bajos dependía del comercio con otras naciones 2t y los holandeses sólo podían tener muy
poco control sobre el precio de las materias primas y otras importaciones. 2~
Aún en el pasado, en 1951, no obstante, los líderes de las uniones comerciales
estaban todavía dispuestos a apoyar el plan económico comprensivo, aceptando
una disminución en los salarios reales del 5%, con objeto de ayudar a desviar
una crisis en la balanza de pagos. Continuadas presiones oficiales para rebajar
los precios siguieron, a pesar de las carencias de trabajo a finales de 1950 y
a principios de 1960. Sorprendentemente, los líderes de las uniones laborales
estuvieron de acuerdo en otro corte en el ingreso real, cuando un problema
serio en la balanza de pagos surgió de nuevo en 195 7. Como era de esperarse,
los miembros de las uniones de comercio no estuvieron muy contentos acerca
de la erosión de su ingreso real. Más aún, los trabajadores no estaban satisfechos con los aumentos del salario general, siempre que la economía estuviera
limitada al costo de los aumentos de vida. Las diferenciales de ganancia variaron ampliamente entre las industrias y los unionistas del comercio desearon
una nueva política de ingresos que les permitiría obtener porcentajes de salario más altos, con una productividad más alta y más altas ganancias para las
industrias. Como dato curioso, algunos patrones simpatizaron con este argumento cuando se enfrentaron con la escasez de trabajo, generalmente, con un
cerrado mercado en 1950.26
Como resultado de esa distribución de los problemas de ingreso, aumentados
por el trabajo, el plan económico fue cambiado en 1959; pero debido a su
inoperabilidad, se desechó cuatros años más tarde. Sin embargo, bajo el nuevo
sistema adoptado en 1963, la economía holandesa experimentó una "explosión
de sueldos". Después de un prolijo regateo en 1964, los patrones concedieron
un aumento en el promedio de sueldos del 15%. Este enorme aumento tuvo eJ
efecto de distorsionar el plan económico del gobierno y mostró que la temprana
" U1.MAN Y FLANAGAN, op. cit., p. 57.
,. ER1c ScmFF, Las Políticas de Ingresos en el Exterior. Washington American Enterprise Institute, 1971, p. 15.
" ULMAN Y FLANAOAN, /bid., pp. 58-60.

�•
fe del trabajo en la profecía y planeamiento económico holandés, se fía desvanecido considerablemente. El aumento total del salario durante el período
1963-65, ha sido estimado aproximadamente en un 38%-~7 La política de
ingresos en los Países Bajos estaba claramente en términos confusos.
Mas grandes aumentos de salatios en 1966, llevaron al gobierno a decretar
un salario congelado. Afortunadamente, las condiciones del meneado se aligeraron y ambos, tanto precios como salarios, subieron menos rápidamente en
1967. No obstante, a principios de diciembre de 1967, los Países Bajos se
alejaron de los sueldos controlados por el gobierno hacia la determinación,
_pero no del todo aún, de fijar libremente los sala1ios en el mercado. 21
Como el profesor Ulman y Flanagan lo hacen observar, "los prospectos para
el éxito de la política de ingresos, pueden a priori aparecer más favorables
en el Reino Unido que en &lt;sualquiera de los otros países" estudiados en su
encuesta. 2 &amp; La actuación de la economía británica ha sido pobre desde la
Segunda Guerra Mundial, si bien el sistema político y social era estable.
A diferencia de los Estados U nidos, pero como la mayoría de otros países
europeos occidentales, la Gran Bretaña sufrió periódicos problemas en la balanza de pagos. Bajos niveles de productividad y altos costos en la unidad de
trabajo fueron menos severos frente al éxito del Reino Unido en arribas esferas
económicas; la doméstica y la internacional.
La primera experiencia de postguerra. de la Gran Bretaña con la política de
ingresos, ocurrió en 1948, cuando el Gobierno Laborista invocó el que un
aumento general en el ingreso del dinero sería rechazado por los trabajadores
hasta que la productividad aumentara. La política del gobieno era estrictamente voluntaria, sin embargo, perduró por dos años y medio. En 1950 hubo
una explosión de salarios.ªº
En 1956, serios problemas en la balanza de pagos, alentaron al Gobierno
Conservador a formular un plan que refrenara la política de precios de los
patrones, así como también las restricciones del salario. Las uniones, sin em.
bargo, se rehusaron a cooperar. Nuevamente, en 1961, bajo otra crisis en la
balanza de pagos, el Congreso de la Unión de Comerciantes se rehusó a
sostener el pedimento del Gobierno Coruervador acerca de un salario congelado temporal. Un año después, el gobierno publicó su Diario Blanco sobre
politi::a de ingresos, que invocaba aumentos de saJarios basados en la tendencia
de la productividad agregada. El Diario pedía, específicamente, aumentos en
los salarios de entre 2 y 2.5% Más aún, el gobierno estableció la Comisión
" SCHll'F, op. Út., pág. 19.
'" Ibid., pp. 21-24.
'" Uu1AN y FLANAGAN ,

Ibid., p. Jt.

Nacional de Ingresos la q
te ,
1
fines sobre el salario 'si am;:: ~~oe 1~der -de inspeccionar y reportar, con
de acuerdo. Las un.i~nes com:rciales
nuevo a cooperar.~1

~rir:~~;

:~mo los empresarios, estaban
' m embargo, se rehusaron de

.
Aunque el gobierno había establecido un
prec10_ tope de 2.5% para los
aumentos de salarios en 1962 el rome .
actualmente aumentó casi al 'd bpl d dio de g~anc1as por hora en Inglaterra
0 e e esa cantidad En I
· ·
~
Consejo Nacional de Desarrollo Eco , .
·
os s1gwentes anos, el
nom1co propuso una esti
•, d
.
. .
mac1on e1 4 %
como 1a meta intermedia d 1
e porcenta1e de crecuwento en el ·
Su proyectado aumento de sueldos y sal .
'
. ingreso agregado.
del _porcentaje propuesto d
. .
anos, que sena cons1Stente con el total
.
e crecimiento se fijó del 3 al 3 S% E
of1ciaJ en el precio tope de I saJ .
ste aumento
edl 2.5% al _3.5% tenía poco, si algún
efecto, en el mercado para :;
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'
prom.:u10 e ganancias por h
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1 ' aumentado por más del 8%.32
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El nuevo Gobierno Laborista que hab'1a s1'do e 1ecto para tomar el pod••
•,
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en octu bre d e 1964 pro
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.,
e mgresos, en
mayo de 1965. Esta política tenninó cuando se
legal, que tuvo vigencia de ¡'ulio de 1966 . _est.adblcc10 un congelamiento
'd d
a Junio e 1967 Tal pe 'od r
segw o urante un tiempo de "mocle _, ,. El
· .
ri
o ue
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aumento ofi&lt;&gt;1al normal permítido en los salarios penn
l .
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h· •
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ora 1c1eron de hecho un
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la economía danesa. Más aún, debido al sistema ~:~10s que peo~~~~ en
en el ~undo, la tasa de cambio entre los daneses y las m~d~ cam~10 tJ~~a
extranJeras no podrían acomodar la inflación doméstica sobre en c.ucu acmn
marca se valoraba ella misma fuera de los mercados mundiales,

r::~::~~

" /bid., p. 17.

10

11

SCHíFF, op. cit., pp, 6-8.
UU1AN Y FLANAGAN, op. cil., pp. 17-23.

• /bid., pp, 16-17.

816

817

�mal acogida en una situación en la cual las exportaciones son esenciales para
la salud económica de un pequeño país que descansa en gran escala en el
comercio internacional.
En marzo de 1963, el Parlamento Danés sancionó los diferentes contratos
de sueldos y salarios existentes en el momento por dos años, a partir de entonces. La Ley, de hecho, no congeló los salarios debido a que los contratos
contenían cláusulas que sujetaban los c.ambios de salarios a los cambios en el
costo de la vida. Además, algunos ajustes (ueron pennitidos para aumentar
los salarios y sueldos para los trabajadores más bajamente pagados, tanto en los
sectores privados como públicos de la economía. Como Eric Schiff lo observa
en algunos otros países, en Dinamarca había wia tendencia a usar la política
de ingresos como un instrumento para cambiar la distribución del ingreso hacia la igualdad.34
El Parlamento también decreló la misma legislación que fue la base para
un congelamiento temporal de los precios, en los márgenes de prbvecl10, en
los dividendos, honorarios de directores y los subsidios para la agricultura. No
obstante las leyes y la maquinaria establecida para cumplirlas, la espiral sueldoprecio ptido ser observada nuevamente a principios de 1964. La pregunt.a era,
entonces, si resultaba posible mantener una política de ingresos y, de ser así,

qué forma debería tomar. 35
La respuesta del gobierno era eliminar los controles obligatorios de sueldos
corno herramienta de la política de ingresos. El Consejo Económico empleó
un sistema de guías para gobernar el total del aumento anual en los ingresos
de dinero. Sin embargo, debido a los continuos aumentos de sueldos y precios
y a la devaluación danesa, en 1967, el nuevo y más conse:ivador gobierno,
36
impuso nuevos controles de precios y márgenes de provecho, en 1968.
Es imposible saber lo que el movimiento de salarios y precios pudo haber
sido en ausencia de una política danesa de ingresos. En !a Tabla 1 podemos
vi;:r, sin embargo, lo que en efecto sucedió a las ganáncias por hora en la
manufactura y construcóón, asi como también el índice de precios del consumidor. Usando aún un criterio liberal para la evaluación, parecería que ambos,
salarios y precios, estuvieran lejos de ser estables y que los aumentos de salarios
fueran aproximadamente el doble de grandes que aquellos para lm precios.
Más aún, mientras las figuras en la Tabla no lo muestran, los costos de la
unidad laboral en la manufactura, de 1963-1969, fueron alrededor del 140%
del niYel de otros 12 países mejor industrializados de Europa. En los cuatro
" ER1C Sclfll'F,

Política, de lng,esoj en el Exterior II. Washington American Entcr-

¡,rise lnstitute, 1972, pp. 44-45.
"' I bid., p. 46.
• Ut.JJ.A:-1 y fLANACAN, ,:,p. cit., pp. 1'1)-143.

818

:ño.~ precede.ntes a la ??lítica de ingresos, los Costos de la unidad laboral daesa ¡fuero? _Justamente iguales a aquellos en los otros 12 países." Parece claro
ª pohnca de ingresos en Dinamarca no está trabajando efectivamente.38

que

Tabla J
INGRESOS DANESES y EL INDICE DE °PRECIOS DEL CONSUMIDOR
AUl,-IENTOS OEL PORCIENTO SOBR.E EL AÑO EN PROCESO

Afio

Ingresos

1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971

12.0
11.8
9.1
11.6
11.6
11.1

13.2

Indice de Precios
del Consumidor

6.1
6.9
7.7
8.0
3.5
5.9
5.2

Ingresos por hora en la manuf~ctura y construcci6n·
PUENTE·· E ~·e Seh.ff
· de Ingresos en el Exlianjero.
.
1 , p 0 l'itica
Instituto Ameri
E
sana!, 1972, p. q7_
cano mpre-

Canadá es el país más reciente en adoptar una política de in!?re.S
Co
los Estados Unidos, en muchas formas Canadá cubre una J,,r&lt;r "', os.
~o
fica ti
· d
.
-.,a area geograba .~ d ene un ~tpo e gobierno federal y una población heterogénea con trad J ¡ ~entralizado Y mercados de productos. Aunque plagada por muchos
ti e os mismos ~ro~l~mas de la mayoría de las otras naciones mejor industriad:~as, Ca~iad~. oficialmente ~10 adoptó una política de ingresru; hasta después
. a pHbl.icacion por el gobierno del DiariO Blanco en diciembre d 1968
Fmalmente
'
· económico
e
d
, sin em bargo, un 1cnto porcentaje del crecimiento
el•
esempleo en aumento y la elevación de la inílación incrementaron I p '.•
para tomar Ia dec1S1on
· ., d e hacer algo en la política acerca
'
a resmn
de estos problcm
. bl ec1endo
•
. E!. gobierno re spon di,o esta
una CoriJlsión de Precios e fngre"'" as.
JUJUo de 1969 S f'
= en
ha
· u lll era señalar los problemas creados por la inflació
cer reeomendaciones sobre cómo podía alcanzarse la estabilidad del pre:i:.
: S~llfffl', Polílica en el Exterior, pp. 49-53.
Vcasc a Bowen Northrup, ''Una Lecci6n para los EstadóS Unidos", Woll Strett
Jaurnal, Sept. 13, 1971, p. l.

819

�La Comisión entró en negociaciones con el trabajo, empresas y profesionales,
teniendo como meta organizar un conjunto de acuerdos que controlarían los
aumentos de precio e ingresos. Después de mucha discusión y grandes negociaciones, el Congreso Laboral Canadiense y la Confede.ración de Uniones de
Comercio Nacionales, dos de las organizaciones principales del trabajo en Canadá, rechazaron la idea de establecer represiones de ingreso específico.s:i
Audazmenle, la Comisión de Precios e Ingresos, presionó sobre esto con un
plan para comprometer la resistencia de los hombres de negocios a mantener
voluntariamente los precios bajo conlrol. Mientras éstos respondieron favorablemente a las peticiones de la Comisión, los miembros y el personal de la
Comisión trabajaron diligentemente para obtener la cooperación del trabajo
organizado. Mientras los empresarios aparentemente estaban dispuestos a stúrir
algunas presiones en sus márgenes de ganancias, cualquier éxito a largo plazo
de la política de ingresos dependía en cierto grado de la restricción del salario.
Los patrones no podían pagar continuamente de 8 a 10% de aumento en los
salarios, en tanto que la productividad se incrementara solamente del 2 a
2.5o/c:40
Con esta idea en mente, la Comisión de Precios e Ingresos promulgó un
conjunto de tarifas sobre sueldos y salarios, en 1970. Un parcentaje anual de
aumento del 6% fue impuesto como el limite tope sobre los salarios. Como
ocurre en otras naciooes con políticas de ingresos, las excepciones fueron reconocidas en cierta situación especifica. Aunque sostenidos por el gobierno federal, los gobiernos de provincia y las uillones de trabajo, rechazaron la tarifa
del 6%, Los aumentos de sueldo operaban entre el 8 y el 9% por año, en ese
tiempo. Desde que no había fundamento legal para el 6% establecido, la
Comisión simplemente renunció a la tarifa. Justamente un año y medio después de su iniciación, los patrones también descontinuaron su participación
en la política de ingresos. De hecho, el Canadá no tuvo por más tiempo tal
política. 41
Tal vez la adopción más dramática y sorprendente de una política de ingresos, oclllTió en agosto de 1971, cuando el Gobierno de los Estados Unidos
anunció un congelamiento de salarios y precios durante 90 días_ La economía
había operado bajo presiones inflacionarias des~e que el Presidente Johnson
intentó una "econorrúa de pistolas y mantequilla", en 1960. Grandes aumentos
en el slllllinistro de dinero, acompañados por grandes desembolsos del gobierno, tanto para tiempo de paz, como para propósitos de guerra, propiciaron
ScRJFF., ]bid., pp. 35-37.
.. lb.id., pp. 37-38.
.i fbid., pp. 39-41.

•

820

una gran tensión en la utilización de recursos y, como consecuencia, amnentaEstos aumentos de precios continuaron, como así predijeron
los monetaristas que sucedería, muchos meses después aún de que el Presidente NiJmn asumiera el cargo.
ron los precios.

La administración de Nixon usó restricciones de política monetaria tradiciollal, para tratar de frenar la inflación. Debido a los largos retrasos de
tiempo que ocurrieron entre la iniciación de un cambio en la política moneta1'ia
y los efectos de ese cambio, se produjo cierta mejoría en la lucha contra la
inflación, hacia e.! verano de 1971. Más aún, el desempleo había aumentado
a niveles polític-.amente intolerables. Como resultado, el Presidente creyó que
no podía esperar más para la ad.opción de una política monetaria que tuviera
efecto y frenara el persistente aumento de los precios. Invocó la Ley de Estabilización Económica que el Congreso de los Estados Unidos aprobó en 1970.
Esta Ley permitió al Presidente utilizar ambos controles: los de salarios y los
de precios.

El congelamiento original de salario--precio de 90 días, que empezó en agosto
de 1971~ se prorrogó en noviembre de 1971 y continuó hasta enero de 1973,
cuando el Presidente Nixon abolió tanto la Comisión de Precios como la Junta
de Pagos que habían estado controlando los precios y los salarios, respectivamente. En lugar de estas últimas, la administración estableció un Consejo de
Costo de la Vida, al que se le responsabilizó de la administración de la III
Fase de la política de ingresos del Presidente. En efecto, la Tercera Fase
representa un retomo a la política voluntaria de indicadores practicada en
Inglaterra de 1948 a 1950 y en los Estados Unidos entre 1962 y 1965.
Resulta difícil juzgar acerca del éxito o del fracaso de la experiencia de los
Estados Unidos con un sistema de control de salarios-precios obligatorio. El
período de tiempo en el que tal poütica estuvo operando fue breve y estamos
aún muy cerca del mismo para ser capaces de hacer una efectiva evaluación.
Sabemos que, el suministro de dinero aumentó al 8% en 1972 y de que la
economía está creciendo rápidamente. En consecuencia, el porcentaje de desempleo es menor que cuando el gobierno .inició la poütica de ingresos, en 1971.
También sabemos que el porcentaje anual de aumento en el indice dPI precio
de! consumidor~ alcanzó su mayor alza en enero de 1971, siete meses y medio
completos antes del congelamiento de salarios-precios en agosto de 1971. Más
a(m, el porcentaje de aumento en este índice continuó decreciendo hasta bien
entrado 1972, cuando empezó a aumentar casi a mitad del año. A final de
marzo de 1973, los awnentos del precio del consumidor tuvieron el porcentaje
más alto obsen•ado en 22 años. No obstante, tendremos que esperar una más
completa información antes de obtener una completa y efectiva evaluación
de este experimento, el más reciente en la política de ingresos.

821

�¿ Qué se puede decir acerca de la política de ingresos? Los proponentes citan
la necesidad de controles sobre salarios y precios, para eliminar las expectativas
inflacionarias. Algunos defensores argumentan a favor de los controles permanentes debido a que la inflación ha llegado a ser el tema permanente de
la economía de los tiempos modernos. Creen que hay factores existentes, de
carácter sicológico, institucional y eslructural, que hacen que las econonúas
estén más inclinadas a la inflación que en el pasado.t 2
Por su parte, los antagonistas de la política de ingresos estiman que inter•
fiercn en los trabajos del mercado libre. El resultado es una ineficiente asig.
nación de recurws. Más a6n: incertidumbre y desequilibrio en los precios
de los productos y el trabajo; una nueva y grande burocracia gubernamental
son fraudulentamente impuestas sobre la economía. Y, en suma, al mismo
tiempo, la energía estéril y la frustración, causadas a los individuos, al intentar
cumplir con las variadas y a menudo confusas directrices del gobierno. Muchas
libertades esenciales, tanto personales como económicas, deben ser reducidas.~ 3
En conclusión, tal vez sea seguro predecir que, a pesar de las grandes defi•
ciencias de la política de ingresos, los políticos continuamente recurrirán a su
empleo para tratar de acabar a cm1o plazo con los problemas inflacionarios,
de desempleo o los de la balanza de pagos.

LOS POBRES Y LOS RICOS EN EL MUNDO DE HOY
f'Rop. C. A.

CANNl!OIBTER

Doctor en Economía
lrutituto de Jovestigación Económica
Nueva Zelanda
(Traducción del Lic. Alberto García Gómez)

CUANDO CONSIDERAMOS A los pobres y a los ricos del mundo de hoy, tenemos
que comprender que la gente pobre está viviendo como la mayoría de algunos
países, tales como Ja Inclia y Pakistán, mientras en otros países, los ricos, están
viviendo como en los Estados Unido y en el Canadá. Esto no significa que
no haya gente rica en los países pobres, ni gente pobre en los países ricos, como
es el caso de los negros en los Estados Unidos. Sin embargo, es la vasta
mayoría la que es pobre en los países pobres y, en otro aspee:to, hay una
vasta abundancia en los países ricos, al grado que dichos países podrían ser
llamados países "ricos".

Esta distinción divide al mundo en dos grupos: los que "tienen" y los que
"no tienen", Los economistas y políticos llaman a los que no tienen o a los
pa~ses pobres, países "en desarrollo", ya que nadie, y ningún país, quiere ser
llamado "pobre", por considerar ésto como una clase de calificación denÍ•
grante o de.sagradable.
Por consecuencia, los países ricos son llamados entonces países "desarrolla.
dos", y así el mundo está dividido en dos grupos: los países "desarrollados"
y los "en desarrollo".
¿Qué queremos decir exactamente con ésto y qué hay detrás de ello?

e1 THOMAs'M. HuMPJIIUIY, La. uonomla dt las palíti,a1 de ingre.ros, Federal Reserve
Ba.nk oí Richmond Monthly Review, Oct. 1972, p. 9.
., Para una excelente discusi6n de los muchos aspectos de las poüticas de ingresos,
véase a Martin Bronfenbrenner, Teorla de lo distribuci6n del ingreso. Nueva York y
Chicago, Aldine Atherton, 1971, cap¡tuJo 17.

822

"Pobre" y "rico" es, básicamente, wia distinción basada en cosas materia.
les, en condiciones económicas. Por consecuencia, tenemos que considerar la
distinción en primer lugar desde el punto de vista del economista al tratar
sobre estos aspectos .
El economista caracteriza a los países en desarrollo como países con un bajo
nivel de vida para una gran mayoría de su población. Estos países tienen

823

�grandes y complejos problemas en sus intentos por mejorar la suerte econÓ•
mica de sus muy a menudo grandes poblaciones.
Examinándolo con más detalle, los países en desarrollo tienen las cuatro
características siguientes: l) su economía depende de unos cuantos artículos
de exportación; 2) tiene problemas con el financiamiento de su desarrollo
económico; 3) un deterioro drástico de sus condiciones de comercio; y 4) problemas con la rapidez de su creciente población.

1. Su economía depende de unos pocos artículos de exportación:

11

Esto puede ser ilustrado contemplando la dependencia de exportación de
una sola mercancía, que es lo que prevalece en los países de América Latina,
como así se sumariza en la Tabla l. Esta dependencia de exportación hace a
esos países en desarrollo mucho más vulnerables en su economía que los países
desarrollados, como, por ejemplo, los Países Bajos. Cuando vemos las estadísticas de exportación, se hace claro que tal país no depende sólo de un
producto de exportación: los artículos de exportación son tan variados que
no hay un artículo que sea sobresaliente. Así, cuando la demanda de cigarros
holandeses fuese repentinamente reducida del todo a cero -debido a que la
genle ya no quiere fwnar más--. Holanda no se vería en problemas con sus
exportaciones, ya que hay otros muchos artículos que son exportados y los
cigarros suponen sólo una pequeña cantidad del total de las e&gt;..l)Ortaciones.
Pero ¿qué sucedería si la demanda mundial de café se redujera a cero, debido
a que el café es dañino para el corazón? Significaría una catástrofe para países
como Colombia y Brasil, que perderían el 77% y el 58%, respectivamente, del
total de sus ingresos de exportación.

2. Todos esos poi.res tienen grandes problemas para financiar su desarrollo.
Puesto que necesitan enormes cantidades para su desarrollo económico, mien.
tras que los medios de que disponen son muy limitados.
3. El deterioro de las condiciones de comercio.

¿Qué significan las condiciones de comercio? Es la relación entre sus precios
de exportación y los precios de importación. Esto quiere decir que, cuando
sus precios de exportación están subiendo o sus precios de importación bajan,
y así puedan comprar rus importaciones más baratas, sus condiciones de co.
mercio mejoran y, en el caso opuesto, se deterioran. Cuando consideramos,
por ejemplo, qué está sucediendo a los precios de exportación e importación
de un país como Nueva Zelanda, que tiene los mismos problemas a este respecto que los países en desarrollo, ya que posee la misma clase de productos

824

de exportación (productos agrícolas) y la misma clase de productos de ím.
portación (mercancías manufacturadas), entonces vemos que los precios de
exportarión se están quedando atrás de los precios de importación. En el
esquema No. 1 ésto se ha ilustrado para un período más reciente. Este dete•
rioro de las condiciones del comercio en los países en desarrollo, tiene como
consecuencia que constantemente surgen problemas para obtener suficientes
ganancias de exportación para el pago de sus importaciones. Es tan obvio, que
el Fondo Monetario Internacional, explícitamente ha establecido que está dis•
puesto a ayudar a esos países con financiamientos compensatorios, si están
ex.perimentando un déficit temporal en el total de las ganancias de exportación,
mayormente atribuibles a circunstancias fuera de su control.

Tabla I
M:ÁS DE

50%

DE DEPENDENCIA DE EXPORTACIÓN DE LOS
PAÍSES LATINOAMERICANOS

Promedio 1957--59

País

Venezuela
Colombia
Cuba
Guatemala
El Salvador
Panamá
Chile

Haití
Bolivia

Brasil
Ecuador
Uruguay
Costa Rica
Honduras

Porcentaje del Total de las
Ganancias de Fxportación
Derivadas de una
Comodidad

92% (petróleo)
77% (café)
77% (azí1car)
72% (café)
72% (café)
69% (plátanos)
66% (cobre)
63% (café)

62% (hojalata)
58% (café)

57% (plátanos)
54% (laoa)
51 % (café)

51% (plátano)

Fuente: Comité poro .d Derorrollo Eeon6mico, Cooperación para el Progreso ,n ,lm/.
riea Latina, Nueva York, 1966, p. 27.

825

�¿ Cuáles ron las razones que determinan rl deterioro dc- las rondidoncs dcromerl."io de !(,.. paÍSC'S en d&lt;"!.J.rrollo? Hay varias. MenrionaremOll cuatro·

Rsq11, mll 1
Drn-'IUORl:t.ACIÚN 01' 1.AS CON l)IGIONES m: COMERCIO

I. L M productos sínléticoi e.ttán rn:mpla.zando los royos. Las ramisas de
ah;oclón y Jos trajes de lann que tuvimos en el pasado, se han ttCmplazado
por camisas de nylon y trajes hechos con fibras elaboradas por el hombre. El
hule natural ha sido repuesto por el hule artiíidal. El cambio ~ignifica una
di~mínurión en la demanda de los produrtos de exportación de los países en
desarrollo, lo que es una de las causas del N'7.agO de sus precios de exportación. füto ll{'Jl:ó a ser un problema tal, que en la Primera Conferencia de las
NacionM Unid;1s sobre Comercio y Desarrollo, llevada a cabo en Ginebra,
('n 196-1. se debatió oobre planes para ayudar a los productores de materias
prima~ naturales a enrararse con la creciente competencia de los productos
sintéticno;. Loo;: paÍ!óCS en desarrollo acnrdaron entonces que nl're;ibban un
pJ"Oí!ratna de investigación y desarrollo sostenido, para combatir en esta batalla.

JI. Los paí.1n desarrollados están gastando su in¡:rno adicional rn otrar
dirueio,1n Los países ricos csL-\n volviéndose más y más ricos; pero su ingreso
adicional no u utilizado para comprar los produck&gt;S de los países pobres. En
lugar de comprar, debido a sus in_i,-esos más altos, café, algodón, lana y otros
productos agrícolas que son producidos por los países pobres, este in.gres&lt;&gt; adi.
cional ~ u~ en un campo dl' gasto completamente diferente, como hoteles,
motelrs, sc-nicios, "iajes, salones de belleza, peluquerías para da.mas, dcportl."S,
doctores, dentistas, enknncras, salud, educación, diversión, etc. Cuando se es
rico, sólo se puede llenar el estómago una vez al día y se tiene un sólo cuerpo
para ponerst un traje en cada ocasión, mientras las otras posibilidades son
mucho más numerosas y atractivas. Cuando uno le pregunta a alguien qué
haría si de pronto recibiera un millón de dólares, la respuesta e~, la mayoría
de las veres: No comer o tomar más; pero sí hacer un agradable viaje, o
comprar prodoctos industriales ( automóviles, etc.) de los países ricos. Esto
si~íica en loda la extensión de la palabra, más demanda para los productos
de los países ricos y no un aumento relati\'O en la demanda de produrtos de
los países pobres. En consecuencia, los precios más altos son para los productos
de importación de los países pobres y no los más altos precios para sus produc•
tos de exportación. En otras palabras, Wl deterioro constante en sus condiciones
de comercio.

III. Técnicas mejoradas han aumentado el suministro de lo.1 producto.1 de
paísts pobres. La "revolución verde" incrementó la productividad y rfi•
cit•nda de 10!1 países pobres con métodos más modernos¡ pero si esta aumentada
producción llega al tnl'rcado mundial y encuentra que la demanda mundial
aumenta, entonces este esfuerzo conduce sólo a un sobre.suministro de los

101

826

PF. :\°ITF.\'A Zfl.\SDL\

1964-1972 (Alms J unio)
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t'ui::.n.s: Anuariu O/icfof de Nu,va Ztfand,a, 1972, Oepart:unento de Estadí3tica.- -Wclling•
t"n. Captacúfo Extnior Mrnwal de fü1adlslicas, Dcparumento de E.sudístic:u
Wellingt.,n.
•

�productos y, por consecuencia, a un deterioro de sus condicíon~ de comercio.
Esto es, como lo dijo Emile Lamal, cuando se consideró el drsarrollo del
precio de los productos minerales y agrícolas en 1969: "Como ya se ha mencionado aquí hace un año, el progreso técnico revolucionario ha causado el
desarrollo y creci.miento de la capacidad de producción de los productos agríco•
las y mineros más allá de las necesidades y carencias inmediatas de esos prod uctos" .1
En el mismo análisis, se menciona, cuando se está tratando sobre la sobreproducción del trigo y de las grasas, que la restricción de la produccí6n en los
Estados Unidos es constantemente neutralizada por el aumento de la productividad.2

IV. Barrerru generalizadas sin aranceles en los países ricos en contra de los
productos de los países pobres. Las barreras sin aranceles en el comercio, son
restricciones de importación, no poi- la vía de aranceles, sino por la de un
sistema de cuota. Por ejemplo : las importaciones entonces se restringen a una
cierta cuota, y por encima de esta cantidad las importaciones están prohibidas.
Estas barreras de comercio de los países ricos significan que el suministro en
aumtnto de los países pobres está llegando al mercado mundial con muy ]jmitadas posibilidades de exportaci6n, y más aHá de estas limitaciones el país no
es capaz de exportar, aunque proporcionara sus productos gratis. Estas barreras
de comercio significan, por consecuencia, limitadas posibilidades de exportación, reduciendo a precios más bajos las exportaciones de los países pobres,
o, en otras palabras, conducen a un deterioro en sus condiciones de comercio,
¿Por qué los países rjcos están protegic.ndo sus mercados nacionales tan estrictamente en contra de las e:,.-portaciones de los países pobres? Primero tenemos
que damos cuenta de que esas exportaciones son, en su mayoria, exportaciones
agrícolas. Entonces tenemos dos razones:
a). Si los países ricos no -protegieran a sus campesinos en contra de las
importaciones baratas de los países pobres, esto significaría que tales campe.
sinos se enfrentarían al trabajo sin ganancias; las granjas tendrían que cerrarse,
la agricultura se vería reducida y, en caso de guerra o de otras emergencias, el
país no seria capaz de alimentar a su población. T6mese, como ejemplo, a los
Países Bajos: si abrieran sus mercados y se especializaran en producir productos
manufacturados, jamás serían capaces de alimentar a su población, si alll se
produjera otra guerra o una emergen da cualquiera

b). Los campesinos son también votantes y, en un país demócrata, e1 Go' Analiz.e et Prévision, Chroniques d'Actualité, Coojoncture des Matiere:i premiéres,
S.E.D.E.J.S., París, 1969, p. 205.
• /bid., p. 215.

827

�biemo en el poder quiere permanecer en él y, por consecuencia, quiere complacer a tantos grupas en su país como sea posible; quiere naturalmente, tener
los votos de los campesinos también.

, .
.
4. T odos los países en desarrollo tienen problema.s con el rapido crecimiento de su población. Desde que esos países se encuentran subdesarrollados,
una gran parte de su población no p uede. leer. Aunque el porcentaje de analfabetismo de todo el mundo mejoró durante el período 1950-1960, de 44.3%
a 39.3%,8 permanece aún muy alto, y esto es particularmente cierto para los
países pobres. Si más de una tercera parte de la población mu~dial no puede
leer, tampoco puede :.aber algo acerca del contrnl de la nata!~d~ Y. la _planeación familiar, y más aún, no puede leer un libro o un penod1co s1qwera.
Para hacer corta esta larga historia, si el ingreso nacio~al aumenta, ,es_to es
sobrecompensado por el aumento de la población, y el mgreso per ca.pita se
está viniendo abajo o, en otras palabras, el país todavía perman~e pobre.
Entonces no hay mucho dinero disponible para escuelas y educaoon, Y por
0

Esquema 2

consecuencia, la población continúa ignorante y pobre. Aún si el país pudiera
construir escuelas y ofrecer más educación, cuando la gente es pobre, los niños
solamente pueden ir a la escuela solo el primer año; después tienen que salir
para hacer algún dinero y ayudar a que la familia sobreviva. Así es que ya no
pueden ir más a la escuela, debido a que tienen que sobrevivir y quedan ignorantes. Continúan no siendo capaces de leer algo acerca de la planeación
familiar y el control de la natalidad. Esta es la razón por la cual el profesor
Bos manifestó que el crecimiento de la población en los países no-occidentales
podría llevar a una disminudón proporcional del ingreso per cá¡,itn. 4 Que ésto
está sucediendo en un mundo real, puede deducirse de la crudeza de los hechos. Cuando consideramos el porcentaje de crecimiento anual por cabeza,
sobre el período 1961-1968 por el PNB en el factor costo, puede verse que
los siguientes países tienen un porcentaje de crecimiento negativo entre O y

-2%:

5

Gambia
Malagasy
Congo (Kinshass )

Nigeria
El.

Sudán
Rep. Centro Africana
Ghana
Senegal
Chad
Niger

CAMBIO DE LA ESTRUCTURA DE LA ECONOMÍA DUR;'NTE
EL DESARROLLO ECONOMlCO

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Entonces hay otra característica notable del desarrollo económico: que allí
hay un cambio en la estructura de la economía sobre el período de desarrollo
económico. Este rasgo puede observarse en el pasado de los países más desarrollados y también en el presente de los países en desarrollo.

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Foun.e:s: Departamento de Estadística del Trabajo de los Estados Unid?3; D?a~tade~to
de los Censos de los Estados Unidos ; Departamento de Econorrua Agr e.o
e 0~
Estados Unidos. Tnformalion. P(etUe Afmanac.,_Atlas and . l".~arbook., 1~72, p. l 22,
Charles P. Kindlebcrge:r, Duarrollo Econ6mzco., 2a. edieion, p. 178.
• Ayuda a /q educaci6n en los países menos desarrollados. O.E.e.O., abril, 1971 , P· 7.

828

¿ Qué vemos en el pasado de los países ricos como, por ejemplo, los Estados
U nidos? Que ha habido un cambio en la estructura de la economía lejos de la
producción primaria hacia un aumento de la producción terciaria. Cuando
figuramos, por ejemplo~ para los Estados Unidos, el porcentaje de la fuerza
laboral destinada a la primaria (agricultura, pesca, etc.); secundaria (manufactura, edificios, etc.) y producción terciaria {servicios, etc. ) en el pasado,
entonces hay un cambio nota.ble, como se ilustra en el esquema No. 2. El mismo
' Ver Quod Novum., 9 de febrero de 1968, p. 4.
• Véase h Tabla del Crecimiento publicada en The Eco numút , 30 de enero de 1971,
p. 53.

829

�cambio está teniendo lugar en los países menos desarrollados de hoy o puede
esperarse. que así suceda en lo futuro.
¿ Cuáles son las caraclerísticas de los países más desarrollados? Lo opuesto
a las caracterlsticas de los países en desarrollo. Han mejorado las condiciones
de comercio debido a que sus importaciones de materias primas para su producción marmfai::turada no ha aumentado mucho de precio. Pueden beneficiarse de una producción en gran escala y por la alta sofisticación de sus
productos industriales especializados, hechos posibles por una larga historia
de desarrollo industrial. Hay, sin embargo, también, países intermedios, como
México, que han progresado mucho más allá de su status en desarrollo, al
grado de que ha alcanzado una etapa intermedia de desarrollo.
Esto nos trae a la pregunta: ¿No deberíamos dividir al mundo en tres
grupos, en lugar de dos., o sea: en países desarrollados, países en desarrollo
y países a la mitad del camino?
Hay otros individuos que no simpatizan con la simple distinción entre países desarrollados y en désarrollo. En la Primera Conferencia sobre Comercio y
Desarro!lo de las Naciones Unidas (UNCTAD), llevada a cabo en 1964, en
Ginebra, el economista japonés Dr. Saburo Okita, Presidente del Centro Japonés de Investigación Económica y del Centro de Desarrollo Internacional del
Japón, declaró que los arreglos deberían ser hechos por 13: u:ansición de ~~a
economía en desarrollo a una desarrollada y para los casos hm1trofes. Tamb1en
hizo notar que es necesario llegar a un concepto más definido de lo que constituye una economía en desarrollo o una economía desarrollada. Y tiene
que admitirse que no hay una definición oficial o generalmente aceptada acer~'l
de los países "desarrollados" y "en desarrollo". Es notable cómo las orgamzaciones internacionales agrupan a los países de diferente manera. Las Naciones
Unidas, por ejemplo, toman como países "en desarrollo" a todos los países de
Africa (excepto Africa del Sur); de América (excepto los Estados Unidos .Y
Canadá); de Asia (excepto Japón y Turquía); de Oceanía (exreplo Australia
Nueva Zelanda); pero no a países europeos. La OECD (Organi7.ación para
y
b" . 1
Cooperación Económica y el Desarrollo) en otro aspecto, tam 1en me uye a
Grecia, España, Yugoslavia, Malta, Gibraltar y Turquía. Pero aún hay oti:o
grupo compuesto de setenta y cinco países "en desarrollo" que emitieron la
Declaración Conjunta de los Países en D esarrollo en la Asamblea de las Nationes Unidas, Ja que precedió a la Primera Conferencia (UNCTAD), de
!964. Nueva Zelanda ha sido, por ejemplo, incluída en este grupo de pa1ses
''en desarrollo". Otro agrupamiento fue hecho en dicha Conferenria por setenta. y siete países "en desarrollo", que actuaron como directivos; una clase
· " . Esos "
di! gruro de empuje internacional de los que «
no tienen
se tentay
siete" fueron, a su vez, aunlentados a noventa y seis países "en desarrollo"

R30

y ahora son llamados los "setenta y s.iete" de los "noventa y seis". Durante
diciembre de 1971, publicaron una Declaración conjunta, pidiendo una nueva
división internacional de trabajo que aseguraría relaciones económicas más
razonables y equitativas, de acuerdo con la estrategia para el desarrollo, como
la trazada para la Segunda Década del Desarrollo ( 1971-1980).

Otra distinción entre los países "desarrollados" y ''en desarrollo", fue hecha
por la Junta de Comercio y Desarrollo, fomentada más o menos como organización permanente, como resultado de las Conferencias de la UNCTAD. Todavía, para entonces, otra división del mundo fue bosquejada por el Impuesto
de Igualamiento del Interés en los Estados Unidos en 1964. Tal impuesto se
estableció para desalentar la flotación de las emisiones de los valores extranjeros en el mercado americano. En 1965, el impuesto se extendió para incluir
los préstamos a largo plazo de los bancos americanos a los extranjeros. En su
aplicación, en 1965, se definió como "países menos desarrollados" a los ya
enumerados países desarrollados occidentales y a los países enumerados dentro
del Bloque Sino-Soviético.
Filialmente, las restricciones de los Estados Unidos sobre las regulaciones
de inversiones extranjeras de 1968, hicieron por primera vez una distinei.ón
oficial del mundo en tres grupos:
-

países más desarrolla.dos,
países menos desarrollados, y
países intermedios.

De cómo todos estos agrupamientos _diferentes están dividi.endo a lo.~ países
cada uno en su propia forma, puede ser visto en la Tabla No. 2, en la que una
selección de los países m(is importantes del mundo está listada de acuerdo con
la magnitud de su ingreso per cápila, expresado en dólares circulantes de los
Estados Unidos, para el año de 1970. Desde que los porcentajes de cambio
oficial de las diferentes monedas en circulación .no están siempre en línea con
la paridad del poder de compra, una corrección ha sido hecha. para obtener las
figuras del ingreso expresadas en dólares de los Estados Unidos, en línea con
la igualdad del poder de compra, vía los esquemas de comparación del precio
internacional de las Naciones Unidas y publicados en The Financia[ Tim.es.
Para algunos paises, han s.ido usados esquemas que ya habían sido co1Tegidos,
mientras que para otros, se ha puesto más atención a la calidad de los productos, con objeto de obtener una comparación más realista. M..irando la primera
columna de la Tabla, un grupo pudo haber sido hecho de acuerdo con el
Prodm::;to Nacional Bmto per cdpita de cada país. Pero ¿dónde debería fijarse
la línea fronteriza? Paul G. Hoffman, de las Naciones Unidas, la estableció

831

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entre los países pobres y ricos en 300 dls. por año.8 ¿ Pero tiene sentido escoger
tal esquema para indicar la distinción? Parece corno si tuviera más sentido
trabajar con una zona, o con un grupo intermedio. En otras palabras, con una
clasificación de tres grupos, como así se hizo en la última columna de la Tabla.

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Considerando a los pobres y ricos en el mundo de hoy y haciendo una división del mismo en estos tres grupos (pobres, ricos e intermedios), puede uno
preguntarse cuál es la mejor forma para hacer esta división. ¿Por cuál criterio
deberá un país considerarse pobre o rico? ¿ De acuerdo con el nivel del pro.
dueto nacional bruto per cápita de nuestra Tabla 2? Este criterio tiene muchas
desventajas y puntos débiles.

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' Véase a Hailstones, Martín and Mastrianna, Contemporary Economü: Problems and
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X7 Existencia de vehículos. de carretera (doméstico y comercial
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De ésto, concluye por algunas vías, las siguientes dobles ecuaciones logarítmicas, que pueden usarse para comparaciones de ingreso entre países (Y)
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Que ésta es una ecuación muy útil, lo bas6 en el hecho de que encontró
para esta correlación en los diferentes países, que él usaba una correlacióncoeficiente de

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.]eckerman considera la aplicación de este método puramente como un substituto para ]as comparaciones de cuentas nacionales a esca1a completa. Está
aplicado el método para una lista de países, para el afio de 1960, comparando
los datos con los resultados de usar porcentajes de cambio oficial para con,.
vertir los cálculos de cuentas nacionales de consumo privado. H a.ce notar que
su método está dando mejores resultados en oeasiones. T urquía parece, por
ejemplo, estar densamente sobrevaluacla con el método del porcentaje de intercambio, lo que la pone por encima del nivel de Italia. Beckerman piensa
que ésto no es muy realista cuando se llega a un nivel muy bajo, sobre todo

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Por consecuencia, ha habido muchos intentos para mejorar el método. Por
ejemplo, Wilfred Beckerman, del Centro de Desarrollo de la OECD, propuso
un nuevo método para medir el desarrollo de los países, con lo que él llama los
"indicadores modificados no-monetarios", "moclificados" debido a que muchos
trataron de hacer esto antes que él.7
Su método está basado en una descubierta, más que cerrada relación, entre
ciertos indicadores no-monetarios y el consumo real privado per cápita. Desde
que hay una reconocida y cercana relación entre el consumo y el ingreso (la
función de consumo de Keynes), el consumo privado de X figuras per cápita,
puede ser usado para calcular las figuras del ingreso nacional Beckerman llega
a la conclusión de que las siguientes variables explicativas per cápita, en volumen, deberían usarse :

7
Beckerman proporciona un sumario de los diferentes estudios que se han hecho en
este campo en su libro lntemational Comparis.ons of real incomes, Centro de Desarrollo
de la O.E.C.D., París, 1966, Cap. IV "Indicadores No Monetarios''.

839

�en Brasil, cuando el "método-indicador modificado no-monetario" es aplicado.8 Un sumario de sus ·resultados se da en la Tabla No. 3.9
Examinando todo lo que ha sido llevado a cabo para ordenar a los países
sobre una base de indicadores no monetarios, y comparándolo con lo que ha
sido hecho en el campo de los indicadores monetarios, no tenemos más que
llegar a la conclusión de que la clase de datos antes mencionada es la más
práetíca-en tanto no ~a sido hecho más trabajo en esta área-. El mismo
Beckerman lo siente también así y propone como un programa de investigación
futura: 10

a) . Comparaciones nuevas sobre el ingreso real deben ser hechas para los
países avanza.dos de la OECD.

b). Los países menos desarrollados de la OECD deben también ser llevados
a las comparaciones.
c). Algunas comparaciones experimentales también deben ser llevadas a
cabo para algunos países de ultramar, no miembros de la OECD.
d) . El modificado método indicador no-monetario, podría entonces aplicarse a un número muy grande de países restantes con medios estadísticos no
muy bien desarrollados.
Concluyendo, las siguientes razones pueden mencionarse para justificar por
qué los indicadores monetarios del Producto Nacional Bruto, per cápita, parecen todavía la forma más práctica y realista de ordenar a los diferentes países,
considerando las diferentes etapas de desarrollo económico, en tanto no se haya
efectuado más investigación en este campo :
L Como Beckerman lo explica en su estudio, los métodos que han sido
aplicados antes que introdujera su método no eran muy satisfactorios.11 Su
método de los Indicadores Modificados No-Monetarios, el que se publicó en
1966, está trabajando todavía con 1,960 figuras. Este hecho no es muy convincente de que sea muy fácil obtener los datos no-monetarios. Trabajando con
los indicadores monetarios en 1966, los datos pudieron ser coleccionados para
años posteriores a 1960. Esto significa que para obtener datos más recientes,
su método no sirve de ayuda, mientras ésto sea una de las cosas más importantes: ser capaces de obtener datos recientes para tener la posibilidad de
obtener resultados actuales.
lbid., Capítulo V, Un nuevo método propuesto.
' Ibid., pp. 36-37.
,. Ibid., Capítulo VI, Posible trabajo futuro.
11
Ibid., Capítulos 1-IV.
• BECKERMAl'í,

836

Tabla 3
COLOCACIÓN DE PAÍSES DE ACUERDO CON LOS INDICADORES

MONETARIOS Y No MoNETARIOs

lndice Real de Números del Consumo Privado

por Cabeza en

196()

(EUA 1960 = 100)

País
E.U.A.
Suecia
Canadá
Australia
Reino Unido
Dinamarca
Suiza
Nueva Zelanda
Noruega
Alemania
Francia
Bélgica
Países Bajos
Italia
Japón
Africa del Sur
Argentina
España
Venezuela
Portugal
Chile
México
Grecia

Brasil
Turquía
Egipto
Tailandia

Indicadores
No-Monetarios

100
77
77
65
62
59
59
59
57
56
54
54

45
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29
26
24
20
19
17
17
13
13
12
10
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Indicadores Monetarios

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16
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27

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4

2. Asumiendo que no hay ventaja del método no-monetario, en el sentido
de que los datos son tempranamente aprovechables, entonces el método de
indicadores monetarios es preferible, desde que la colección de datos es más
simple: sólo un dato para cada país, en lugar de toda una lista de datos.
3. Los notables resultados del método no-monetario de que Turquía está
837

�cerca de Brasil, en lugar de estar cerca de Italia, es también logrado con la
lista actualizada de los indicadores monetarios, de acuerdo con la primera
columna de la Tabla No. 2 arriba mencionada.
Usando los indicadores monetarios y agrupando al mundo en diferentes ca..
tegorías, ésto puede ser hecho de la siguiente manera:

l. Los países menos desarrollados, con un ingreso per cápita de 100 dls. o
menos.
2. Los países en desarrollo. Es difícil poner en figura límite más arriba
para este grupo. ¿Deberemos poner aquí el límite, como lo hace Paul G. Hoffman, de las Naciones Unidas, entre los países más y menos ricos, a 300 dls.
por año?
3. El grupo intermedio, conteniendo países que se están cambiando de un
grupo a otro y también países que tienen las características de ambos, tanto
de los en desarrollo, como de los desarrollados.
4. Los países m.ás desarrollados; el problema está aquí de nuevo. ¿D6nde
ponemos el límite? Algunos creen que en 500 dls., pero otros creen que es una
estimaci6n muy alta.
Habiendo considerado los datos esenciales de los países pobres más en detalle, es interesante también centrar nuestra atención en los países ricos.
Debido al más y más gradual progreso económico, en estos países el nivel
de vida está subiendo y están terminando en una especie de sobre-desarrollo,
con las siguientes cuatro características:

l. Falta de verdadera libertad de selección
2. Falta de actividad física
3. Sobrenutrición
4-. Tensión física
l. El primer punto mencionado, la falta de verdadera libertad de selección,
ha sido ilustrado en una película norteamericana llamada El Ser Querido.
Esta película establece con claridad que hay algo deprimente acerca de la
"forma americana de muerte". Se dice que en los Estados Unidos la realidad
de la muerte ha sido disimulada por un elaborado atavío de pomposos entie.
rros y prácticas diseñadas para inmortalizar el cuerpo del "ser querido". Esto
incluye ataúdes impermeables de bronce pulido costando 3,000 dólares o más.
El cuerpo del "ser querido" es transportado en una carroza fúnebre, Cadillac
"El Dorado", que cuesta no menos de 14,000 dólares y detrás del féretro van

tos familiares y amig.os, llevados al cementerio en una flota de 4 o 5 limousinas,
Cadillac, cada una de las cuales cuesta alrededor de$ 9,000 dólares. Uno puede sorprenderse del porqué de todo ésto a Wl nivel de costo tan alto. ¿ Se debe
a que la industria funeraria está empujando así a Ja gente? Ciertamente, no.
Hay algunos casos en que la industria funeraria trató de hacer las cosas un
poco más simples y menos costosas. Pero entonces estuvieron per-diendo clientela. En segundo lugar, podríamos sorprendemos si estamos ante un nivel tan.
alto de costo, debido a que tales complicaciones son exigidas por la ley. Ciertamente, tampoco es el caso, ya que un cuerpo no tiene que ser embalsamado
si es enterrado dentro de las 24 horas después de la muerte.
La verdadera razón de porqué el funeral tiene que ser a un nivel tan alto de_
costo, es que, de hecho, ésto le es impuesto a la gente por la idea de qué es lo
que los vecinos puedan pensar y decir cuando uno haga todo por sí mismo
para ahorrarse los gastos. Daría la impresión de que "el ser querido" no lo era
tanto y de que esa gente era muy mezquina para gastar. Estamos llegando al
punto de que, debido al nivel de elevado ingreso, 1a gente está llegando a ser
refrenada en su elección. Esto es, como John R. Ericks lo dijo: "Si la industria
funeraria está enferma, es debido a que están operando en una sociedad enfer-·
ma".12 ¿Cuál es la enfermedad de esta sociedad? El sobre-0esarrollo. Otro ejem.
plo de la enfermedad se ilustra con un extenso informe acerca de cómo las
familias amerícanas, con un ingrew anual alrededor de 20,000 dólares, pueden
duramente vivir con sus salarios.13 Aunque este grupo contiene solamente el
2% más alto de la población con los más elevados ingresos, se siguen considerando ellos mismos pobres aún. Esto no sólo se debe al constante aumento del
costo de la vida, sino, fundamentalmente, a que tienen que hacer muchas cosas
que llegan a constituirse en una necesidad, por la misma razón expresada arriba: qué es lo que los vecinos podrían pensar o decir cuando uno lo hizo "sin·
eso" . . . Con el transcurso del tiempo, estas familias han terminado de pagar
las simples necesidades de la vida, tales como un horno que se limpia por sí
mismo; una puerta nueva del garage dotada con un ojo eléctrico (446 dls.);
el necesario reestucado y remiendo de la casa (6,000 dólares); simplemente no
se deja sobrante para una sana diversión. Así, aquí aparece de nuevo el que esa
gente está forzada por su alto nivel de ingreso a mantenerse firme con los v~ci-'
nos y son, de hecho, restringidos en su libre elección. Esta es también la razón
de porqué muchos americanos dejan el país para establecerse en otros en donde
esta competenda de ratas no es tan prevaleciente, como por ejemplo, Australia.'
2. La falta de actividad física: En los países sobredesarrollados, la gente se
u ERtcKs, JoHN R., El Ser Querido en Texas: Una Seeuela. The Daily Texan, 3 de.
mano, 1966, p. 5.
11
Véase la Revista Lile del 3 de febrero de 1969, pp. 58-64.

�inclina a emplear el automóvil, el elevador; a usar la sierra eléctrica, el cepillo
de dientes, el cuchillo para la carne, etc., lo que reduce sus posibilidades de
actividades físicas. Esto es, como la Asociación Médica Americana lo manifiesta
en su campaña de publicidad: ~ mayoría de los niños en América, aprenden a
caminar a los 16 meses y paran de caminar a los 16 años. En 1968, The Economist habló acerca del "proY,ecto de ley para la prosperidad material",H men.
cionando los resultados de este proyecto en Alemania. En este último país, cerca
del 70% de los asalariados están inválidos antes de que deban retirarse a los
65 años, a causa de esta falta de actividad física. La misma característica llega
a ser aparente allí, cuando los resultados de los exámenes médicos para el reclutamiento militar son considerados bajo los siguientes aspectos: aproximadamente el 25% de los jóvenes enlistados fallaron en la prueba, mientras que de
aquellos que la están pasando, el 15% no pueden hacer ya más caminatas de
cuatro millas.
3. Sobrenutricíón. En la sociedad sobredesarrollada la gente está cambiando
por completo la comida básica, más nutritiva, para llevar una pobre dieta de
propaganda, basada en convencimientos secretos; falta de tiempo (más tiempo
se necesita para el consumo extenso de la clásica comida), o suspirar por una
vida fácil. Y así, cambian de las más básicas comidas, tales como leche, legumbres y fruta, a azúcar (dulces) y grasas ( papas fritas, pescado frito y pollo
frito) . Particularmente, las tres últimas cosas están arruinando su salud en esta
forma:

- sobrenutrición: la gente está comiendo mucho; el Profesor Chittenden
prob6 que la gente, en general, en los países sobredesarrollados, está comiendo
el, doble de lo que necesita.15
.- Mucho azúcar ( Cocas, galletas, dulces, helados, pasteles, etc.)
- Mucha grasa animal, lo que significa el peligroso sobreconsumo de grasas
saturadas y colesterol

nión anual del Colegio Americano de Cardiología, en 1966, las mujeres, particularmente, fueron culpadas por el hecho de que muchos hombres están
sufriendo de problemas en el corazón. Las mujeres están sobrealimentando a
sus esposos con ricos platillos (aquí tenemos la combinación de los tres: sobrenutrición, mucho azúcar y mucha grasa animal) y los están protegiendo mucho, poniéndolos en un confortable sillón frente al aparato de televisión, en
lugar de hacerlos segar el césped o caminar una cuadra. Los médicos procla.
man que esta es la razón del porqué las mujeres están viviendo siete años más
en el promedio actual, que los hombres, mientras que hace una centuria el
promedio de vida era el mismo para ambos. Esto también explica los dolorosos
hechos de cada día, 1,400 americanos mueren por ataques al corazón y 500
por ataques cerebrales. ¿ Qué están prescribiendo los médicos en contra de
estos sombríos hechos de la vida diaria? Ejercicio y actividad física (que se
han reducido por nuestra fácil riqueza de vida) y menos comida. &amp;tablecen
que el promedio de adultos necesita cerca de diez calorías menos por día, por
cada año que pasa, para mantener su peso. Pero con un nivel de ingreso más
alto, -aunque de acuerdo con la Ley de Engel, la gente está gastando un
porcentaje más bajo de su ingreso en comida-, están todavía inclinados a
gastar más en comida en un sentido absoluto y, particularmente, en alimentos
con alto valor en calorías, tales como dulces, grasas, animales y bebidas aleo.

hólicas.
Estos hechos amargos pueden confirmarse cuando consideramos el cambio
en la expectativa de vida. Entonces vemos que, debido a estas consecuencias
de "sobredesarrollo", la expectativa de vida en los países como Estados Unidos
Y Nueva Zelanda, por ejemplo, están bajando por primera vez en la historia
como se ilustra en la Tabla 4.

La combinación de tales sobrenutriciones, grasas saturadas, colesterol y la
falta de actividad física, mencionadas bajo los puntos anteriores, nos conduce
a otra característica predominante del mundo sobredesarrollado, la arteriosclerosis: el endurecimiento de las arterias. Las arterias o líneas conducentes de
sangre al músculo del corazón, por sí mismas llegan entonces a entorpecerse
con los depósitos de grasas: es como una clase de moho biológico. En la reu1
• El Economista, 2 de mano de 1968, pp. 24-26. Alemania: El interior de cada hombre gordo.
11
Véase a la Dra. Kristine Nolfi, My &amp;periences with Living Food, Humlegaarden,
Dinamarca, p. 12.

840

841

�Tabla 4
ExPECTAT1VA DE VIDA EN LOS ESTADOS UNIDOS y NUEVA ZELANDA

Estados Uni&lt;/os
1

~

l

Año

Expectativa de Vida

Período 1

Expectativa
de Vida
Sólo [hombres]

1850
1890
1900
1910
1920
1930
1940
1950
1960
1965
1966
1967
1968

39 (Sólo Massachusetts)
,,
43 "
47
50
54
50
63
68
70
70
70
71
70

1880-92
1891-95
1896-1900
1901-05
1906-10
1911-15
192-1-22
1925-27
1931
1934-38
1950-52
1955-57
1960-62
1965-67

54.44
55.29
57.37
58.09
59.17
60.96
62.76
63.99
65.04
65.46
68.29
68.88
69.17
68.67

De la Tabla de Vida comparada para la expectativa de la vida del hombre o años.

FUENTES:

Para los Estados Unidos Oficina de los Censos, Departamento de Salud,
Educación y Bienestar, Servicio de Salud Pública; Reporte Anual. Estadlsticas
Vitales de los Estados Unidos. The lnformation Please Almanac 1972, El
Almanaque Americano 1972, El Almanaque Mundial de 1970 publicado
por Newspaper Enterprise Association.
Para Nueva Zelandia: Anuario Oficial de Nueva Zelandia de 1972, Departamento de E.tadística, p. 97.

El mismo fenómeno puede verse en otros países, como en Europa Occidental, donde, también, por primera vez en la historia, la expectativa de vida
de los hombres está declinando. Las estadísticas de salud son también sombrías en otra forma: las estadísticas de la Sociedad Americana del Cáncer,
indican que el cáncer atacará a dos de cada tres familias americanas, y que
también lo hará en uno de cada cuatro americanos ahora vivientes. Para muchos autores, el cáncer es también considerado como una enfermedad de una
sociedad sobredesarroUada, causados por tomar alimentos que son muy refi842

nados, muy preparados, muy horneados, coloreados artificialmente y a un nivel muy alto de consumo proteínico.1° Tiene que admitirse que en las áreas
de muy bajo subdesan'Ollo. el cáncer está a bajo nivel, como, por ejemplo,
entre los aborígenes australianos,17 indicando también que hay cierta relación
entre el cáncer y el desarrollo económico, vía de sobrenutrición y de mala
nutrición de las sociedades desarrolladas.

4. Tensión física. Pudiera ser que haya más tensión física en una sociedad
sobredesarrollada, pero ¿ cómo podríamos medirla? En Amsterdam fue hecho.
Por ejemplo, llevándose a cabo la verificación de que, dentro de un período
de diez años, los casos de suicidio en el Hospital Académico se triplicaron.
Alli observaron, a tra\'és de una extensa investigación, sus causas. Es notable
que tales causas se tomaron hacia el "sobredesarrollo".
De acuerdo con la investigación arriba mencionada, las causas pueden reducirse a los siguientes dos puntos:

I. Las relaciones laborales son menos personales. En el pasado, cuando la
economía no estaba como ahora tan sobredesarrollada, la gente trabajaba en
unidades más pequeñas y c1.1ando tenía algunos problemas personales los podía
discutir con su jefe y sus problemas podían resofverse o llegar a ser menos
apremiantes. Con más desarrollo económico, vino una más grande división de
trabajo más eficiente y unidades de producción más grandes; el trabajador
perdió su relación personal más íntima con su jefe. llegando a ser sólo un
número en una gran unidad. Ya no tiene a nadie con quien discutir sus
problemas; por consecuencia, tiene que resolverlos él mismo, lo que no puede
hacer, deprimiéndolo y llevándolo a un caso de suicidio.
II. Menos asistencia a la Iglesia. En el pasado, con menos desarrollo eco•
nómico, las gentes eran pobres en Holanda. Para compensar sus miserables
vidas diarias iban a la iglesia. Cuando tenían problemas, podían tener la
ayuda del ministro o del sacerdote. Con más desarrollo económico. recibieron
más educación, mayor ingreso; leyendo más y atendiendo a más eventos culturales, pudieron desarrollar sus propias personalidades. Llegaron a ser críticos de la iglesia y sintieron que podrían vivir sin ella. Tuvieron muchas otras
cosas, tales como deportes, etc., que les fueron atractivos. Por consecuencia,
" ARBUTBNOT LAm, SIR WILL!AM, El cáncer es una enfermedad de la civilizaci6n,
causada por la mala nutrición y la falta de movimientos digestiuos. Véase a la Dra. K.ris•
tine Nolfi, Levende Foede, pp. 78-98.
" Véase al Dr. Robert A. Good, Jefe del Departamento de Patología de la Universidad de Minnesota, en un reporte presentado ante el 570. Congreso del Colegio Americano
de Cirujanos durante octubre de 1971.

843

�ya no tuvieron tiempo para ir a la iglesia. La iglesia fue considerada como
opio para los pobres. Pero cuando el pueblo holandés se volvió menos aisistente
a la iglesia, tuvo también que resolver los problemas que discutían previamente con el clérigo, o tenían que ir con un siquiatra, que resu1ta más costoso. Aquí, nuevamente, en muchos casos, terminaron enfrentándose con los
problemas que no podían resolver por sí mismos, haciéndolos infelices y depresivos, guiándolos a casos de suicidio.

más joven, de volver a ésto de nuevo. Hay, por lo menos, 2,000 experimentos
comunales en operación en los Estados Unidos y muchos también en otras
sociedades con características de sobredesarrolio. Robert Hourlet, quien visit6
cincuenta experimentos comunales, llega a la conclusión de que esta. es la clase
de sociedad que vamos a ser forzados a adoptar. Sexo y drogas no están muy
mezcladas en ello como la gente piensa. Durante su viaje no vio muestras de
heroína o su empleo incrementado rápidamente.

Esto llegó a ser un fenómeno tal, que en 1970 se estableció un Centro de
Crisis en Amster-dam, para salir adelante con dichos casos de frustración. En
otras sociedades sobredesarrolladas. vemos las mismas características: en los
Estados Unidos, 250,000 personas por año tratan de suicidarse, de acuerdo
con un estudio de investigación. Los cálculos oficiales de suicidio -alrededor
de 22,000 para 1969--- no significan mucho, tomando en cuenta que todos
los casos dudosos se registraron como "accidentes''. Si .incluimos estos, también
entonces probablemente terminaremos a un nivel de 50,000 a 60,000 por año.
Tiene que asumirse que el porcentaje de suicidios en los Estados Unidos es más
alto que el porcentaje de accidentes de automóvil (54,000 en 1969, aunque
probablemente incluyendo muchos suicidios) .

4. Menos materialismo. En las sociedades más primitivas, la gente no es
muy materialista; como los Paupanos, en Nueva Guinea, las cosas les son
fácilmente indiferentes. Este es el caso, también, de porqué están viviendo más
sobre una base de grupo que sobre una de individualismo y propíedad privada.
Lo mismo vemos en la sociedad sobredesarrollada, en la que, en un aspecto,
el hombre que Ía ha hecho es tan rico que las cosas le son indiferentes en
forma fácil nuevamente (Roekefeller, Ford); mientras que en el otro aspecto,
tenemos la generación más joven de este grupo, la que ya no está muy interesada en el dinero, tanto en las cosas materiales como en ]as .inmateriales
que puedan mejorar su calidad de vida. También se dan cuenta que es mejor
dar que recibir. En la Sociedad Alternativa la gente no tiene interés en el
dinero.

Estas tensiones físicas causadas por el "sobredesarrollo" están llevando a
toda clase de desórdenes nerviosos.
Mencionemos algunos de esos otros aspectos:
1. Alimentaci6n. Como una reacción a la sobrecivilización en este campo,
hay una tendencia para comer de nuevo los alimentos más simples, menos
cocinados y menos refinados. Las tiendas de alimentos para la salud están
aumentando como hongos, también esti.mu1adas por la profesión médica, la
que proclama que debemos comer, en lugar de arroz blanco, pan blanco, azúcar blanca, macarrones blancos, tostados y corn flakes: arroz moreno, toda
clase de pan de trigo, de maíz, etc., y tanto, como sea posible sin cocinar,
como verduras frescas y frutas.

2. Construcción. Aquí también hay la tendencia a volver a una forma
más simple y primitiva, como vivir en caravanas y acampar en tiendas. Hay
de nuevo ansiedad por lo que los primitivos están haciendo, como una reaeción a las muy grandes y elaboradas residencias que hay que tener limpias y
cuyo mantenimiento es caro.

3. Comunidades. La gente primitiva vive en pequeños gru,pos; en ]a sociedad sobredesarrollada hay una tendencia, particularmente en la generación
844

Con ésto parece que el círcu1o se ha cerrado. Una especie de reloj del desarrollo puede construirse como un nuevo modelo para las cinco diferentes etapas
del desarrollo econónúco, como se indicó en la figura No. 3. Las cinco etapas son:

l. La sociedad muy primitiva. La gente está desnuda, habita en cabañas
muy prinútivas o en cuarteles; come en una forma muy primitiva, vive en
pequeños grupos y no es muy materialista; las cosas ]es son fácilmente indiferentes, como lo hacen, por ejemplo, los Paupanos en las tierras altas de
Nueva Guinea.

2. La siguiente etapa, es la sociedad menos desarrollada. Aquí la gente
se va a vestir mejor por sí misma. El Paupano usa zapatos ( que probablemente no le a justan ) , no porque sea más confortable ( ¡ oh, no, completamente
al contrario! ) , sino porque es un signo de riqueza y de distinción. Las condiciones de su casa están mejorando un poco, aunque todavía son muy primitivas; están viviendo en relación familiar, en lugar de un pequeño grupo. Se
están tomando más materialistas desde que se han extendido desigualmente
para construir sus propias pequeñas propiedades ; está empezando, como los

845

�"fedayi.nes", el campesino o trabajador agrícola en Egipto, quien no posee
ninguna tierra y tiene un promedio anual de ingreso de 12 dólares.18
3. La siguiente etapa es la sociedad intermedia. Aquí la gente tiene más de
un par de zapatos que realmente le ajustan; viven en una bonita y pequeña
casa; comen un poco más sofisticadamente; el vínculo familiar está volviéndose más fuerte ( a los egipcios pobres no les preocupa dar un niño, por ejemplo), ahora se inclinan a pensar más en términos de dinero; como el mexicano, quiere ahon-ar para dar un pequeño confort a su casa.

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4. La siguiente etapa es la sociedad más desarrollada. En ella la gente
come bien verdaderamente; tiene roperos llenos de ropa y calzado; ahora
viven en casas bonitas; están integrando su pequeño patrimonio familiar y,
por consecuencia, son muy exigentes acerca de! nivel social de los amigos de
sus niños, con los cuales, finalmente, podrían casarse. Están llegando a ser
extremadamente materialistas, prefiriendo evadir los impuestos oficiales sobre
la renta un poco, si no es mucho, y si pueden, manejan ésto de acuerdo con
su conciencia. Aquí, los grandes beneficios se logran debido a que el hombre
de negocios está inclinado también a engañru un poco a sus clientes. Los
negocios son un tanto sucios en cualquier forma. Las uniones laborales son
también tan materialistas, que no rinden más hasta que hayan recibido un
aumento de pago más aJto que su aumento en la productividad de trabajo,
forzando en esta forma la economía hacia una situación inflacionaria sin fin,
como las que hoy tenemos en la mayoría de los países occidentales.
5. La última etapa para hacer el círculo totalmente redondo, es la sociedad
sobredesarrollada. La gente está regresando a la misma forma de vida de la
primera etapa. Les gusta andar desnudos, comer las simples comidas naturales, ele. La cosa notable aquí. es que, si consideramos quién concurre a las
playas nudistas y a las tiendas de alimentos para la salud, nos damos cuenta
de que no son los pobres diablos~ sino la gente de la clase más alta. La gente
hace a un lado costosas y complicadas comodidades de su casa, a cambio de
una simple caravana u otras posibilidades de vivir al aire libre, como tiendas,
o quieren dormir a la intemperie o con un simple toldo. Es la gente que
Robert Houriet descubre en su viaje alrededor de las comunidades, los exdrogadictos y los ex-hippies, quienes fueron a tales comunidades en busca de
alguna rehabilitación natural.19 Aquí está la gente que ha reunido tanto dinero que quiere dilapidarlo y que está llegando a ser menos materialista; la

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"'4

'" VANGSJ, J., Plaidoyer pour la régulation des ,iaissances, in Je une Afrique, 31 de
diciembre de 1969, pp. 44-47.
'"HoURIET, RoBERT, Regresando Juntos. (Getting Back T ogether, 1971).

847

�gente que se cuida más para mejorar la calidad de vida, que coleccionar más
y más riquezas; la que, finalmente, se dá cuenta que es mejor dar que recibir.
Aunque es obvio que hay una especie de movimiento circular -y en esta
forma una especie de movimiento de reloj, el reloj del desarrollo- en el otro
aspecto, comparando las etapas primera y última, llega uno a la conclusión
de que hay una diferencia. Pudiera ser que la gente esté viviendo en muchos
aspectos, en la misma forma: nudismo, comida simple, etc., en la primera
y última etapa. Pero hay una enorme diferencia cuando uno compara, por
ejemplo, los aborígenes primitivos en Australia y las multitudes en las playas
nudistas de Francia, o los aglomerados campamentos a lo largo de la costa
belga en sus caravanas y tiendas.
Los últimos grupos causan una impresión más descansada y feliz que la
desagradable vista de los nativos desnudos de Nueva Guinea. Ello se debe a
que esos aborígenes no están particularmente disfrutando con el nudismo, ya
que no saben lo que es estar vestido con una corbata y un saco. Más aún,
están mortificados por toda clase de temores que los naturistas occidentales
no tienen. Es por eso que su aspecto es más impresionante: es el temor que
tienen por las enfermedades; el temor de ser molestados por los espíritus de
sus antecesores; el temor de guerra con el pueblo al otro lado de la montaña,
eso es lo que los deprime.

más realista aún y enfatizar los problemas del mundo en desarrollo, después
de ésto, el esquema puede ser completado con algunos hechos más :recientes
acerca de cuánta gente está incluida en cada categoría y cuál es su promedio
de ingreso, como se ilustra en la figura 5.
Aunque desde un punto de vista sociológico y humanitario, es interesante
distinguir este reloj del desarrollo y ver cómo hay ahí un cambio de tipo de
vida sobre el tiempo, considerando a los pobres y ricos en el mundo de hoy,
este reloj también atrae nuestra atención ante los duros hechos que siguen:

l. La distribución del ingreso es desproporcionada, inclinada hacia los ricos, en el sentido de que el mgreso está subiendo agudamente, como puede
verse en la figura 5.
2. La distribución de la población es desproporcionada, inclinada hacia los
países pobres, como puede verse en la Tabla 5.

Tabla 5
LA

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACfÓN MUNDIAL SOBRE LOS
PAÍSES RICOS Y POBRES -

Aunque hay muchas formas de similitud entre el grupo más bajo y el más
alto del desarrollo económico ( alimento, ropa, casa, grupos comunes, las cosas
les son indiferentes fácilmente), hay también diferencias:

Clasificación

- en el sentido de que la gente de la sociedad sobredesarrollada está más
consciente acerca de su despilfarro de las cosas y lo disfrutan como tal. Aunque los muy primitivos están haciendo lo mismo, lo hacen en una forma menos
consciente.

l. Los países menos de-

- en la sociedad sobredesarrollada, la gente goza más quitándose sus abrigos, corbatas y ropa; comiendo las cosas primitivas, viviendo a Ja manera
primitiva en campamentos y caravanas; mientras que la gente primitiva vive
de la misma forma, pero haciéndolo en un modo inconsciente, y más aún,
su alegría al hacerlo se oscurece por toda clase de temores primitivos, creencias

e ignorancia.
Los hechos significan que no estamos regresando a la misma etapa en la
que los primitivos comemaron, que no es exactamente un reloj circular, sino
más bien un movimiento llevando a la misma situación y estilo de vida, pero
a otro nivel. El reloj del desarrollo tiene que ser ajustado para obtener un
modelo más realista, como ha sido hecho en la figura 4. Para hacer el reloj

848

1968

PNB per cápita en
$ de E.U.

sarrollados

% de la Población

Mundial

$ 100 dls., y menos

51%

$ 100 -

16%

2. Los países en desarrollo

3. El grupo intermedio
4. Los países más desa-

$ 500 dls.

$ 500 dls., y más

33%

rrollados
100% Total
1
FUENTES:

1

Banco Mundial Atlas, Banco Internacional para la Reconstrucción y DesarrolJo 1970, y Hailstones, Mart.in y Mastrianna, Problemas Económicos Contemporáneos y Resultados, Compañía de Publicaciones Sudoccidental, Cincinnati, 1970, p. 462.

849

�200
4800

'\

'\

PAlSES MENOS
DESARROLLADOS

PAISES INTERMEDIOS

......,.:,:1--~1------,!l-f-1-

SUBDESARROLLADOS

•-:.-.. NUOLEO REAL
DE PAISES

•• MUY PRIMITIVOS

Población en Millones
PNB por cabeza en 1971. Dólares.

1971

FueNTE: Producto Bruto 'Mundial. The Economist, 22 de enero de 1972, p. XVII.

3600
1032

población: 2300
PNB per
cápita:
204

'• MENOS DESARROLLADOS

Europa Comunista, Mediterráneos, algunos
de Asia del Pacífico, algunos latinoamerica.
nos
Población
600
PNB per cápita:
1800

500
2400

Promedio PNB per cápita:

Total de poblaci6n:

Europa Occidental
Japón
"Antiguos" Dominios Británicos
Población:
PNB per cápita:

PAISES MAS DESARROLLADOS

E.U.A.

SOBRF.-DESARROLLO
Población:
PNB per cápita:

Figura 5

INTERMEDIOS

''

Derrochan las cosas fácilmente. Temor
de enfermedades. Temen ser molestados
por los espíritus, la sombra de sus antecesores; temen la guerra, con la gente
sobre la montaña.

MUY PRIMITIVOS

REALISTA RELOJ DEL DESARROLLO

EL RELOJ DEL DESARROLLO CUBIERTO CON LOS HECHOS ACTUALES

Más conscientes en derrochar las cosas.
Disfrutan más su simple modo de vida.

SOBREDESARROLLADOS

EL AJUSTADO, PERO MÁS

Figura 4

�Tabla 6
EL

CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN EN LAS DIFERENTES
ETAPAS DEL DESARROLLO -

Etapa de Desarrollo

1971

Porcentaje del Crecimiento de la
Población por año

rápidamente, haciendo más difícil de vencer su pobreza, haciéndolos aún más
pobres. El hueco entre los pobres y ricos está aumentando; acelerado por el
hecho de que los ricos están mejorando su posición más que los pobres. Este
hueco creciente puede ilustrarse, por ejemplo, considerando la tendencia del
Producto Nacional Bruto, per cápita, durante un período reciente. (Ver Tabla 7).

Tabla 7
Muy primitivos
Corazón-duro de los países menos
desarrollados
Países menos desarrollados
Países intermedios
Países más desarrollados

}

FUENTE:

Años

Países Ricos

Países Pobres

1

1960

100

1961
1963

103
107
110

100
102

1964

116

1965
1966
1967

121
126
129

1

1962

2

Producto Mundial Bruto, The Eco1Wmist, 22 de enero de 1972, p. XVII.

Aquí estamos tocando los hechos más asombrosos de la distribución del ingreso: los que, de acuerdo con las estimaciones de 1968, más de la mitad de
la población mundial está viviendo en el grupo más bajo de los· paí.ses en desarrollo, con un promedio de ingreso per cápita de 100 dólares o menos. Nos
encontramos al mismo tiempo, con el problema básico de todo el campo del
desarrollo económico, que no lo es tanto como para que en él no haya diferencias; así como que ]a parte más grande de la población mundial está viviendo en estos países pobres. Es el prejuicio en la distribución del ingreso por
lo que el problema está aquí. Este prejuicio está llegando a ser peor desde que
la población crece más aprisa en los países pobres que en los ricos, como
puede verse en la Tabla 6
Concluyendo:

El verdadero problema de los pobres y ricos- en el mundo de hoy, es que
mucha gente está muy pobre y que las poblaciones pobres están creciendo más
852

= 100) en precios
constantes de 1966

(1960

Sobre 1

Sobre-desarrollo
TOTAL

T ENDENCIA DEL PRODUCTO NACIONAL BRUTO PER cÁPITA

2½

FUENTE:

104

107
111
113
115
118

Producto Mundial Bruto, The Ecom&gt;mist, 22 de enero de 1972, p. XVII.

La consecuencia es una creciente tensión entre pobres y ricos, la que podría
conducir a una peligrosa explosión. Este es el por qué -aparte de sentimientos
humanitarios y de una creciente conciencia social en el mundo-, los ricos están más y más preocupados acerca de la brecha en aumento. Hay un sentimiento cada vez mayor acerca de que algo debe ser hecho para ayudar a los
pobres.
Los gobiernos de los países ricos están poniendo más y más atención a este
problema. En algunos países, ministerios especiales del gobierno se han establecido para promover la ayuda a los países pobres.
La gente está volviéndose más activa en este campo para hacer algo a tal
respecto, como por ejemplo, la creciente Sociedad para el Desarrollo Internacional, la que ahora tiene sucursales en todo el m1.1ndo y abarca tanto a

853

�individuos, como a organizaciones, trabajando interesados en cerrar la brecha
entre los pobres y ricos en el mundo de hoy.
Hay que tener fe en que Ja creciente preocupaci6n y actividad en el mundo
trabajará a tiempo y reducirá las crecientes diferencias entre los ricos y los
pobres, previniéndose así una catástrofe mundial.

LOS MESTIZOS Y SU CULTURA EN LA VIDA DE
HISPANOAMÉRICA
DR. EoMuND STEPBBN URllANSKI

Howard University

LA

del Nuevo Mundo produjo el choque de dos razas y
dos culturas, cuyas consecuencias se manifiestan en el mestizaje. Es el resultado del entrecruzamiento racial &lt;lel español con el indio. Dicha mezcla, justificada mayormente por impulsos biológicos, originó durante la época colonial un nuevo grupo étnico: los mestizos. Es un término genérico que se da a
la mezcla de las dos razas. En los países andinos, a los mestizos se les suele
llamar cholos y en los países centroamericanos ladinos.
CONQUISTA IBÉRICA

El viajero norteamericano E. G. Squier, quien a mediados del siglo XIX
visitó Hispanoamérica, describió a los mestizos como gente de color moreno,
estatura mediana, bien proporcionada y fuerte. Observó, igualmente, que "es
difícil decir si los blancos se han asinúlado mucho más a ]os indios en su modo
de vida o los indios más a los blancos". Parece indicar esto que los rasgos
somáticos en el mestizaje son quizá de menor importancia que la asimilación
cultural como resultado de la convivencia histórica. Debido a la intensidad de
la mezcla de los peninsulares hispanos con los indios americanos en el pasado
y entre sus descendientes de ahora, la clase mestiza constituye hoy el tronco
de la población hispanoamericana.
Los descendientes de los españoles nacidos en América que no se mezclaron
con los indios u otras razas se llaman criollos, término sinónimo de la gente
blanca. Gracias a la gran extensión del mestizaje, tanto los criollos como los
indios constituyen hoy una minoría. En Bolivia, Ecuador, Guatemala, México
y Perú hay todavía un considerable porcentaje de indios, pero tanto en estos
como en otros paí~ de Hispanoamérica predominan los mestiros. Los indios
debido a sus condiciones generalmente primitivas y falta de aculturación, viven en su mayoría, casi al margen de la vida nacional en varios países hispanoamericanos.

855

854

�Mientras tanto, los criollos, merced a su importancia social y económica e
influencias culturales, desempeñan un papel preponderante en la mayor parte
de Hispanoamérica. Países como Argentina y Uruguay están poblados principalmente de criollos y de descendientes de inmigrantes blancos. Por eso, a
dichas naciones del Plata las llaman países criollos. También lo son Chile y
Costa Rica, ya que en ellos es difícil hallar notorias huellas de mes~je, pese
a que en el caso de Chile durante la época colonial haya vivido un núcleo
bastante numeroso de indígenas.

1 11

1

Vale la pena explicar aquí que mientras la antropología define el mestizaje
como entrecrw,amíento de la raza blanca con la india, el mestizaje en la libre
.nterpretación intelectual hispanoamericana ha de entenderre como cualquier
mezcla racial, sin restringirla a determinados grupos étnicos. Tal circunstancia
induce a veces a algunos escritores "latinos" (Vgr. F. Pallavicini) a llamar
mestizos no sólo a los hispanoamericanos sino también a los angloamericanos
en cuanto se les considera a todos producto de varias mezclas étnicas dentro
de sus constantes históricas.
La mezc.la racial estadounidense dentro del conglomerado étnico se parece
algo al mestizaje hispanoamericano, pero tiene que ser considerada bajo otros
aspectos. La estructura étnica de los Estados Unidos es diferente de la de
Hispanoamérica. L a dominan mayormente los blancos de origen europeo, quienes se mezclan principalmente dentro de los grupos étnicamente parecidos. Sin
embargo, entre ellos y varios grupos minoritarios estadounidenses, también ocurre la mezcla racial, en grados variados y quizá con menos intensidad. Esta
mezcla abarca, no obstante, a gente de tan distintos continentes como Europa,
Sudamérica, Africa y Asia, lo cual mereció a los Estados Unidos el calificativo
de crisol de razas. Sin embargo, lo que esencialmente sobresale en este país
angloamericano es no tanto la mezcla étnica sino la simbiosis ideológica, producto de la amalgama de civilizaciones e ideologías de varios continentes. Se
trata, pues, de un crisol ideológico, cuya nivelación y ajustes a las necesidades
del momento se reflejan en la constante evolución civilizadora, a través de
muchos logros e inquietudes sociales y raciales. Por estas razones, el crisol
ideológico en los Estados Unidos tiene mucho más importancia que el crisol de razas, aunque a veces Jos dos fenómenos se funden en uno.
El Libertador Simón Bolívar hizo una definición del mestizaje en 1819 al
decir: "No somos europeos, no somos indios, sino una especie media entre
los aborígenes y los españoles". Sin embargo, la herencia colonial española
sobre la inferioridad racial del indio repercutiría todavía por mucl10 tiempo. La
perjudicial doctrina racista de Gobineau sobre la "supremacía nórdica" no
contribuyó a crear un sentido igualitario. Pero, tampoco pudo contener el

856

desenvolvimiento de la civilización mestiza, que se forjó su propia conciencia
y derechos de "ciudadanía cultural".
El ensayista colombiano, Germán Arcini~as, debido al histórico proceso de
amalgama de razas, considera mestizos tanto a los pueblos europeos como a
los americanos. Su opinión se basa en el análisis del desarrollo étnico-cultural
del Viejo Mundo, "en donde se recogieron y aglutinaron los hombres de
Asia, de Africa y de Europa misma". Por eso, considera a la Europa de la
época del descubrimiento como "continente de mestizos, triángulo de razas y
culturas". Arciniegas cree que la existencia de distintas sangres le ha inyectado
a los españoles fuerza imaginativa y creadora, que por consecuencia tiene sus
proyecciones en los hispanoamericanos.
En su ensayo América, tierra finne, Arciniegas examina cuidadosamente la
idiosincrasia mesfüa hispanoamericana.1 Atribuye a los mestizos, entre otros
rasgos, la ingeniosidad y el a{án creador, por un lado, y por otro, Ja doblez
del alma y la ansiedad interna. Según él, la doblez es una virtud debido a la
grandeza del proceso en que un alma se bifurca a través de la mezcla racial.
Las ventajas de esta amalgama son evidentes cuando enriquecen al individuo
con nuevos valores psíquicos que le abren nuevos horizontes en el camino de
su desarrollo interno. Desde lu~o, el mestizo padece también de falsia, indecisión, decepción e inestabilidad. Pero estos complejos inevitables parecen ser
contrarrestados con inteligencia y un enorme potencial de fuerzas vitales que
ya se están despertando plenamente.
Otro intelectual colombiano, Jorge E. Gaitán, atribuye al pueblo mestizo un
rasgo más, denominado por él como "malicia indígena", que es un sexto sentido de desconfianza ante el explotador. Arcini~as está convencido de que
"los hispanoamericanos ostentan un espíritu faústico más desarrollado que los
europeos, porque al natural deseo de progresar unen la contemplación de una
realidad esplendorosa que les muestra hasta d6nde han podido llegar los europeos". No cabe duda que tal actitud mestiza se relaciona con la ambición de
querer superar a otras sociedades para alcanzar sus logros culturales en menor
tiempo. Es una motivación plausible, porque muestra cierto grado de uitalidad
mestiza, aun cuando el ritmo de vida en la América mestiza sea, generalmente,
lento.
Como ferviente defensor de ios valores americanos precolombinos, Arcinie.
gas cree que los logros de la civilizaci6n indígena del Nuevo Mundo eran
superiores a los que existían en España durante la conquista. Esta postura proindigenista, aunque, a veces, demasiado emocional, es comprensible. Tocado de
cierto orgullo mestizo-americanista, Arciniegas expresa su admiración por la
grandeza de las viejas capitales azteca e incaica y por los monumentos del arte
' ARCJNIBOAs,

Germán, América, tierra firme (Santiago de Chile, 1937), pp. 46-48.

857

�indígena, la cual compartimos. Empero, la comparación de las pirámides de
Teotihuacan o Chichen Itzá con la catedral gótica de Burgos o la fachada
plateresca de la Universidad de Salamanca, por ejemplo, serla muy discutible.
Aquellos monumentos tienen distintas caracter'JSticas y valores. Por eso, el
excesivo optimismo nativista, aunque bien intencionado, no es factiblemente
justificado. Hay que recalcar, sin embargo, la originalidad analizadora de
Arciniegas, al señalar el complejo idiosincrático del mestizaje, en el cual el
orgullo se entreteje con la conciencia americana y el arraigado sentido telúrico.

descendiente de ellos. Tal generalización terminológica logró, al parecer, bastante popularidad en algunas regiones de Sudamérica. Por eso, el investigador
chileno Rolando Mellafe introdujo hace poco dos nuevos términos-: euromestizo
que qenota la unión del europeo (español) con criollas o mestiz.as predominantemente blancas, y afromestizo que señala una mezcla racial en la que participa la sangre africana. Dichos términos parecen comprensibles y útiles, ya que
sugieren la preponderancia de determinada sangre en el conjunto del mestiza.je, aun cuando difieran de los _científicamente aceptados términos antropológicos.

Como ya señalarnos, el mestizo constituye hoy el tronc-0 étnico de Hispanoamérica y, por eso, en él se apoya el destino de muchos países. El mestizaje,
con todas sus virtudes y defectos, sigue su marcha histórica a escala continental. Hay pocos escritores hispanoamericanos a quienes les deja de atraer esta
difícil temática, todavía velada por el misterio psíquico de la conducta mestiza. Uno de ellos es el ensayista peruano, Luis Alberto Sánchez, quien en su
obra ¿Existe América Latina? ( México, 1945) discute la transformación étnico-cultural dentro de la compleja personalidad hispanoamericana. El autor
asume una postura que oscila entre el indigenismo y el criollismo, por medio
de la cual analiza el dualismo espiritual mestizo con evidenle sobriedad. Es un
examen psicológico en el cual Sánchez recalca que "el mestizo se acerca biológicamente al .indio, pero intelectualmente al europeo y es síntesis de ellos".
La tesis de Sánchez parece lógica; pero su afirmació~ no abarca necesariamente a todos los países hispanoamericanos de igual manera. Como se sabe,
en Colombia y Venezuela, por ejemplo, el mestizo se parece más al criollo
que al .indio.

Sánchez considera la raza como producto de la geograña y como factor
étnicamente unitario, que hubo de influir primero en el indio, después en el
español, luego en el negro, y por último en el meStizo, sintesis de todos. Este
concepto de Sánchez acerca del mestizaje encaja, pues, en la libre interpretación intelectual más bien que en la rígida definición antropológica. Sin embargo, en la discusión de las transformaciones étnicas, Sánchez hace acertadas
observaciones sobre el desigual grado de la mezcla racial, cuyos resultados se
notan ora en el aindiamiento del blanco ora en el blanqueamiento del indio.
T ales fenómenos hacen, a veces, difícil de revelar hasta qué punto las características peninsulares penetraron en el indígena y, al revés, hasta qué grado
los rasgos indígenas se adentraron en la personalidad de descendencia española. En estos casos no se trata simplemente de la simbiosis biológica sino
también, y aún en mayor grado, del trasplante de ciertas cualidades psíquicas.
Semejantes consideraciones nos llevan a distinguir entre los mestizos españolizados y los indios ligeramente amestizados. A veces es difícil penetrar en las
motivaciones internas de éstos y aquéllos. El único indicio de su distinción
idiosincrática, por lo visto, en su conducta individual que se revela en la
personalidad del hombre.

Debido a la muy arraigada tradición española, el mestizaje colombiano,
ecuatoriano, venezolano o peruano tiende a identificarse con el criollismo, desde luego, más bien en el sentido intelectual que en el étnico. T al cosa no
excluye, empero, el que algunos escritores como el colombiano Fernando González, en su obra Los negroides (Medellín, 1970) admita que no pocos sudame_
ricanos oculten a sus ascendientes indios o negros. Dice González: "En realidad, tal mezcla es un bien; pero en la conciencia tenemos la sensación de
pecado. Vivimos, obramos y sentimos el complejo de la ilegitimidad". Apenados por tal motivo, no faltan, pues, sudamericanos que simulan europeismo.
Lo contrario existe en los países mesoamericanos, sobre todo en México., donde
la conciencia mestiza es muy evidente y, por eso, mucha gente se siente orgullosa de su origen indígena.
Respecto a la terminología que concierne a los mestizos, todavía existe gran
discrepancia. Así, en la libre noción intelectual se considera mestizo a cualquier mezcla del europeo con el nativo americano, fuera este indio o negro o

858

Sánchez considera el papel del mestizo como si se tratara de quien todavía
no ha colmado sus dimensiones históricas, y añade lo siguiente: "Falta aún
clarificar su posición emotiva, difícil de precisar por su inadaptación presente,
en parte a consecuencia de una ausencia visible de vertebración substantiva y
honda. El acervo espiritual del mestizo posee. una multiplicidad desconcertante.
En ello influye la orfandad de sus tradiciones, no por carecer de ellas, sino
por sufrir muchas. De ahí, en parte, su grandeza y su miseria".
El proceso de formación de la idiosincracia mestiza se remonta a la primigenia mezcla biológica del español e indio, la cual pasó por extraños caminos.
Según el autor peruano, mientras el indio trataba de absorber lo hispánico
dentro de sus posibilidades de asimilación, el blanco peninsu1ar se mantenía
al margen. Parece que la motivación española en aquella simbiosis se basaba
más en la concupiscencia que en la voluntad de engendrar nuevos valores

859

�1

~

1

espirituales. Para crear tales valores hubo necesidad de un nivel cultural
1
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no tenían la mayoría de los colonos peninsulares F
. ue una aguna que se hizo
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responsable del abismo entre esos dos grupos humanos Sa'nche
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es e a ISmo no fue colmado por el mestizo puesto que las ..J:____
•
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.
.
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=.n:pancias
e cas que e ~~tetiza, reside~ más en el alma que en la sangre". Esta
acertada deducc1on parece confll1llar Ja existencia del dualism p , · d
tro de la mentalidad mestiza.
o SUJUico en-

cuando se enfrentan a una mayoría, inclusive desarrollando actitudes, un tanto
racistas y, desde luego, discriminatorias". Por otro lado, se dan casos de fuerte
hispanización en varias comarcas aisladas de Nuevo México (EE.UU.) en
donde las gentes, muy orgullosas de su ascendencia ibérica, se olvidan de que
sus antepasados llegaron de la Nueva España o sea de México, y no directamente de España. Hay que subrayar aquí que el orgullo hispánico es también
un rasgo típico de la civilización mestiza.

. Ahora_ bie~. ~a mez~Ia racial con todas sus ventajas o desventajas bioló.
gicas o ~ISOnomicas,, lraJo_ co~igo cier~. ~rirninaciones económicas que en
: ~~orna Y despues eqwvalían a pre7utcios sociale-s. Se manifestaban en la
VIS10n de 1a sociedad colonial en varias clases segun' su condi ., d b'
.
. . .,
cron e 1enestar
matenal.
Tal divIS1on mostraba la incompatibilidad de dichas ci=
, ___ _ o grupos
, .

El papel histórico de los mestizos empieza a marcarse perceptiblemente desde la guerra de Independencia. Así, por ejemplo, en México aparecen caudillos mestizos muy notables como M.orelos y Guerrero, quienes en sus hazañas
encuentran también el apoyo de los indios. Desde los tiempos de la Revolución Mexicana, de 1910 en adelante, tanto los indios como los mestizos llegan
a ser un importante contingente militar. Aunque el mando revolucionario se
bailó dividido en manos de los criollos y mestizos, no faltaron lideres rurales
como Emiliano Zapata y Pancho Villa, notables guerrilleros. El Presidente
Lázaro Cárdenas, de origen predominantemente indio, mediante la Reforma
Agraria, hizo mucho en favor de la causa indígena. Por eso, Jiménez Moreno
afirma que desde esa época "el indígena es uno de los factores que han dado
a México una ÍISOnomía inconfundible, y México es precisamente uno de los
países más equilibradamente mestizos del continente americano".

e?'1cos, que lógicamente tuvo que ver con los prejuicios raciales. Sánchez
~cute con valor_y honestidad estas desigualdades sociales, remontándolas a la
epoca precolombma, es decir, antes de la llegada de los españoles
ortugueses al_ Nuevo Mundo. Los prejuicios existían ya entre los aztecas ye ~neas
que cons1d~rándose ~periores ª. otras tribus indígenas, se casaban sólo dentr~
de s~ propio clan. Sanc?ez considera como primer racista español al P. Barto.
lome de Las Casas, qmen tratando de ayudar a los indios, se mostró injusto
con los esclavos negros. El abuso contra los indios y negros durante la colonia
era fr~ue~te_ Y ~l, relegar a los mestizos a puestos inferiores, es otra prueba
de la ~sc~ac10n. Sánchez cree que el español, en su afán de legitimar su
conqmsta, creo el mito racial que tanto ha contribuido a retardar· la r
·,
d fi · ·
ionnac1on
e ~ttva de la pe~nalidad 1:°estiza. Contrario a algunos escritores hispanoamencanos qu~ prefieren _cubnr el asunto racial con silencio O relegarlo a un
lugar secundano, el mencmnado ensayista peruano lo e'll'Tlone de esta man .
"El
bl
d1 ·
·
··r
era.
~ro ema e racismo implícito y explícito en la América Latina debe ser
considerado como primordial. De él depende, en no escasa proporción el de
nuestra unidad efectiva".
'
. Observaci~n~ muy interesantes sobre el mestizaje se derivan de los estudi~sos de ~~XIco, donde la mezcla racial parece la más equilibrada de toda
Hispano~enca. E! e~ohistoriador mexicanoJ Wigberto Jiménez Moreno, en
su t~baJo ~l mestiza7e y la transcultnración en Mexiamérica (México, 1961)
exam.ma cU1dadosamente el proceso de la mezcla étnica en varias partes d la
Repú~lica Mexicana, el Suroeste de los Estados Unidos y Centroamérica. eLo
estudia tanto en las zonas agrícolas de preponderancia indígena como en las
~rban~ que se caracterizan por su mestizaci6n activa. El autor señala la res1stenC1~ a la mestización de algunas comarcas muy indígenas como Yucatán,
donde el grupo de origen español ha permanecido muy fuerte frente al indio
por bastante tiempo, con esa cohesión y agresividad que tienen las minorías

860

La dramática participación de los mestizos y de los indios en forjar los cimientos modernos de México está descrita, de una manera realista, en las obras
de una nueva clasificación novelística, llamada la novela de la Revolución
Mexicana. Los ejemplos notables de esta narrativa revolucionaria $0n Los de
abajo (1915) de Mariano Azuela, El águila y la serpiente (1928) de Martín
Luis Guzmán, ¡ Vámonos con Pancho Villa! ( 1931) de Rafael F. Muñoz, Tierra (1932) de Gregorio López y Fuentes, Cartucli-0 (1931 ) de Nellie Campobello, La asonada (1931) de José Mancisidor y Mi caballo, mi perro y mi
rifle (1936) de José Rubén Romero, para mencionar sólo algunas novelas de
este tipo que llegan a docenas. T ambién hubo reacción psicológica antirrevolucionaria, manifestándose posteriormente en El luto humano (1943) de José
Revueltas, Al filo del agua (1947) de Agustín Yáñez y La región más transparente (1958) de Carlos Fuentes. No cabe duda, sin embargo, que la Revolución Mexicana (su etapa inicial: 1910-1917), por ser el primer auténtico
acto de protesta continental del siglo XX, ha .influido en despertar la conciencia mestiza de otros países hispanoamericanos. Acrecentó, así, más tarde su
rebeldía intelectual y política.

La novela de la violencia colombiana que describe los trágicos acontecimientos de la no declarada guerra civil en Colombia, a partir de 1948, refleja
una notoria semejanza con la narrativa mexicana. Sus ejemplos son: El Gris861

�to de espaldas (}952) y Manuel Pacho (1966) de Eduardo Caballero Calde.
rón, El alzamiento ( 1960) de Luis Castellanos, Balas de la ley ( 1953) de
Alfonso Hilari6n Sánchez, Tierra sin Dios (1954) de Julio Ortiz Márquez,
La calle 10 (1960) de Manuel Zapata Olivella, Quién dijo miedo (1960) de
Jaime Sanín Echeverri, La mala hora (1962) de Gabriel García Márquez y
Las bestias de Agosto ( 1964) de Enrique Posada, sin mencionar más novelas
de este tipo.

Igual rumbo ideológico toman también las novelas revolucionarias cubanas,
que narran la sublevación de Fjdel Castro en 1958 y la anatomía de su
revolución. Tales obras son: Mañana es 26 ( 1960) de Hilda Perera, No hit}•
problema (1961) de Edmundo Desnoes, Maestra voluntaria (1962') de Daura
Olema García, Los muertos andan solos (1962) de Juan Arcocha, Pequeñas
matziabras ( 1963) de Virgilio Piñera, Vivir en Ca11donga (1966) de Ezequiel
Vieta, y La vida en dos ( 1967) de Luis Agüero. Indicamos aquí sólo algunas
narraciones de esta índole, sin mencionar las abundantes memorias de los
autores exiliados, opuestos a la revolución castrista.
El cambio gradual de mutua postura entre los varios grupos étnicos den.
tro del espectro de la civilización mestiza se debe indudablemente al enor.
me progreso intelectual del mestizo, que se marufiesta en reconocidos lo.
gros literarios, art'isticos y científicos. Al referimos a la interacción de los
varios elementos que se funden en la idiosincrasia mestiza, conviene decir que
el sentido telúrico heredado de los indígenas~ se revela notablemente en la
litei-a.tura mestiza; pero es algo desdibujado o hace falta en la literatura criolla,
sobre todo, la rioplantense. Rasgos nativos parecen ser, además, la apacibiJi.
dad, la percibilidad artístic.a y la apatía. El sentido contemplativo puede ser
atribuido tanto a los indígenas como a los peninsulares, fundiéndose esta ca•
racterística en la personalidad mestiza muy ostentosamente. Mientras- tanto, la
herencia española se expresa en la imaginaci6n desenfrenada, sensibilidad estética y exuberancia emocional, rasgos que se reflejan tanto en las letras mes.
tizas como en las criollas. De no poca monta son también el muy desarrollado
sentido especulativo y el frecuente tono de espiritualidad, características inse.
parables de la mentalidad hispanoamericana.
Desde los tiempos del Inca Garcilaso y Alva Ixtlilxóchitl hasta la época
moderna se podría formar una larga lista de notables hombres de letras y
artistas mestizos. Bástenos mencionar sólo a algunas figuras representativas
como Rubén Darío, Ricardo Jaimes Freyre, José Santos Chocano, Ricardo
Palma, Manuel Altamirano, Franz Tamayo, César Vallejo, Alcides Arguedas,
José C. Mariátegui, Diego Rivera, José Clemente Orozco, José Sabogal, Os.
waldo Guayasamín y Carlos Chávez. Fama internacional ha logrado Miguel
Angel Asturias, ganador del Premio Nobel (1967) . La contribución cultural

862

y arfIStica de estos y otros personajes a la cultura moderna es demasiado evidente para que se reitere su importancia. Empero, en Hispanoamérica nadie
los distingue como mestizos sino como creadores de obras, que trascienden los
conceptos raciales. Quizá, por eso, pocos críticos literarios hispanoamericanos
se ocupan debidamente del aporte mestizo a las letras uruversales.

"Los

MESTIZos"

Es curioso notar que el término mestizo en el sentido étnico está usado
con más frecuencia en la literatura antropológica que su aplicaeión cultural
en la crítica artístico•literaria. Se suele hablar vagamente de "nuestro continente mestizo", pero no se le presta la atenci6n debida. Una muestra de ello
es. la obra Letras del continente mestizo ( Montevideo, 1967) del talentoso autor
uruguayo Mario Benedetti. Se ocupa en ella de algunas lumbreras de las letras
mestizas, pero al anal.izar su producción literaria; no la identifica como su ge.
nio étnico cultural. La postura de dicho autor criollo es bastante extraña,
porque el lector al tomar su obra en la mano, espera hallar la elaboración
de los conceptos psicológicos de sus autores, que provienen de su alma mestiza.
Pero salvo el fascinante título del libro de Benecletti, en su conterudo crítico•
literario no hay casi nada que pudiera directamente esclarecer los móviles
interiores del "mestizaje cultural". En este y semejantes casos es difícil adivinar si se trata de 1a falta de comprensión criolla de la compleja idiosincrasia
mestiza o simplemente de la evasión de su análisis, dejándoselo a los mismos
intelectuales mestizos, que a veces lo hacen con ingeniosidad. Por cierto, son
casos muy contados.

Así, se intenta definir, de vez en cuando, el afán del mestizaje en el sentido
intelectual. El ensayista venezolano, Arturo Uslar•Pietri, dijo en cierta oca.
sión que "Tan avasalladora es la vocación del mestizaje y el fondo histórico
del fenómeno cultural que se pone de manifiesto aún en aquellos casos en
que los hombres de pensamiento pretenden reaccionar intelectualmente contra
la tradición y la herencia del pasado e instaurar un nuevo rumbo". 2 Uslar.
Pietri se refiere, desde luego, al enfoque literario de los autores mestizos en
los aslllltos americanos, posiblemente para contraponerlo al insuficiente inte.
rés criollo por la misma temática. Es un anhelo legítimo, que a la vez señala
el alejamiento progresivo de Hispanoamérica de los asuntos peninsulares. Aun
cuando tal hecho no signifique el corte de los lazos culturales entre Hispano• UsLAR-PLETRI, Arturo, "El Mestizaje
(Madrid, 1967 ), No. 49, pp. 24-25.

en

el Nuevo Mundo". Revista de Occidente

863

�f

)1 1

américa y España, es lógico que la sociedad multirracial hispanoamericana se
esté concentrando cada vez más en sus propios problemas vitale.5. De su solución depende, pues, su propio porvenir. La probJemática mestiza ocupa en
tal respecto el interés principal, porque la sociedad mestiza constituye hoy el
tronco de la población de Hispanoamérica.
Entre algunos pueblos hispanoamericanos existe la tendencia de rechazar
ciertas raíces peninsulares, porque se culpa a España por el retraso y des.
gracias sociales, que Hispanoamérica sufrió bajo su tutelaje colonial y aún
más tarde. Tal hecho es responsable de la complejidad idiosincrática que
concierne, sobre todo, a los mestizos quienes junto con los indios, sufrieron el
abuso de la dominación española. Es un curioso problema que, al parecer,
no tiene una fácil solución, ya que está atado al complejo atávico, que se manifiesta en la similitud de costumbres hispánicas. Según señala el concienzudo
investigador mexicano, Leopoldo Zea: Hispanoamérica, aunque obtuvo a prin.
cipios del siglo XIX su emancipación política de España, no logró a la sazón
su emancipación mental. Por eso, los hispanoamericanos aún después de separarse de España, seguían siendo españoles en su alma y ostentaban las mismas
virtudes y defectos de los peninsulares.8
Así, el despotismo colonial español desde la Independencia ha sido meramente sustituido por el despotismo republicano hispanoamericano, con su caudillismo, absolutismo, patemalismo, latifundismo y otros -ismos. Muchos de
estos rasgos están todavía hondamente inculcados en el alma hispanoamericana sin que mucha gente se dé cuenta de ello. Tal fenómeno confirma
simpÍemente la inse-parabilidad psicológica entre España e Hispanoamérica,
al igual que sus nexos lingüísticos y religiosos, aun cuando las dos entidades
desde hace tiempo sigan sus propios rumbos de desarrollo cultural. La interacción de los "viejos" rasgos heredados con los posteriormente adquiridos en su
propio seno, hace, pues, la idiosincrasia mestiza bastante comple~a. Parece
como si la ironía histórica efectuara una extraña jugada al hacer que los
hispanoamericanos desdeñen ciertas costumbres perúnsulares que ellos mismos
cultivan. Es un t,pico caso del ataitismo étnico.
Por eso, el análisis de la personalidad mestiza no es fácil. El mestizaje biológico y la aculturación produjeron un complejo idiosincrático, que se caracte.
riza por diversidad de actitudes. Unas son lógicas y otras contradictorias como
sus motivaciones psicol6gicas. Su conjunto es como un laberinto misterioso en
el cual es difícil hallar el camino que conduzca a una interpretación racional.
Tal incógnita es a la vez fascinante por ocultar el subfondo emotivo de la
conducta mestiza. Tratar de penetrar su psicología es como acercarse al pozo
• Zu, Lcopoldo, Dos et-apas del pensamiento en Hispanoamérica (México, 1949).
Véase el Cap. 111, "La herencia española en Iftspanoamérica", pp. 74-85.

864

de sus mágicas vivencias, pero al mismo tiempo nos encontramos confundidos
frente a sus íntimas realidades anímicas. No obstante, la discrepancia entre lo
real y lo imaginativo hace la literatura mestiza temáticamente atractiva. Ofre_
ce una tremenda variedad ideológica y anecdótica, lo cual comprueba el alto
grado de la inteligencia mestiza.
El pensador mexicano, Octavio Paz, expone el misterioso rumbo de la conducta y actitudes mestizas con bastante claridad. En su obra El laberinto de
la soledad (México, 1950) analiza ciertos conflictos que surgen en la conciencia mestiza. Enb"e ellos señala el egocentrismo, el empleo de la violencia, el
abuso de autoridad por parte de los poderosos, el escepticismo y resignación
del pueblo, como resultado de sus desilusiones post-revolucionarias. Aunque
Paz se refiere espeéúicamente a México, su análisis también puede ser aplicado, en varias medidas, a otros pueblos de Hispanoamérica, que poseen iguales estructura étnica, mentalidad y condiciones sociales. La supervivencia del
servilismo lo atribuye Paz a la miseria y a las abrumadoras desigualdades so.
ciales, que han humillado al pueblo; pero también produjeron en él un espíritu de rebeldí~ contra las injusticias. Semejantes tribulaciones interiores las
atribuye Paz al choque étnico entre españoles e indios en los comienzos de la
conquista. Un caso ejemplar es la unión libre del conquistador Hernán Cortés
con la india Malinche, también llamada doña Marina. Su papel de amante
se Je considera como equivalente a una traición al indio y, por lo tanto, a la
dignidad mexicana. Por esta razón, e] término malinchismo se usa ahora popularmente en México para denunciar a todos los contagiados de contaminaciones extranjerizantes y, en cierto sentido, enemigas del pueblo.
Hay que señalar aquí que, de todas las antiguas colonias españolas, México
es el único país que nunca erigió un monumento a Cortés. Otras naciones, por
lo contrario, sí honraron a sus conquistadores como Pizarro, Jiménez de Quesada, Valdivia, Mendw.a, Cabeza de Vaca, Orellana o Martínez de Irala.
Esta postura mexicana está indudablemente motivada tanto por el orgullo
como por un hondo sentimiento nacionalista. Se explica tal hecho en la rene.
gación al hibridismo racial y la condenación de la tradición hispánica, que es
"un conjunto de gestos, actitudes y tendencias en los que ya es difícil distinguir lo español de lo indio". El mexicano no quiere ser ni indio ni español.
Quiere romper con el pasado colonial que produjo el mestizaje. Como mestizo,
se ni~ a sí mismo, porque no ve claro su destino. Tal conciencia le empuja
a la soledad personal e histórica. Aunque Paz no niegue el beneficioso impacto
cultural español, no puede ocultar el escepticismo popular de 1a situación actual que ha llevado a muchos mexicanos a "vivir cerrados frente al pasado".
Desde luego, esto no concierne a los indigenistas, aun cuando Paz tenga algu.
nas dudas al respecto) diciendo que "la propaganda indigenista está sostenida

865
H-55

�por criollos y mestizos maniáticos, sin que jamás los indios le hayan prestado
atención". ¿ Quiere decir esto que se trata de insinceridad o de un acentuado
dualismo psíquico?
Paz deplora, sin embargo, la tragedia mestiza del desarraigo étnico, cuando
dice: "Es pasmoso que un país, es decir, México, con un pasado tan vivo, profundamente tradicional, atado a sus raíces, rico en antigüedad legendaria, si
pobre en historia moderna, sólo se conciba cotno negación de su origen". Respecto a la actitud racial dentro de la mentalidad mestiza, la tesis mexicana de
Paz y de Jiméne-L Moreno no difieren de la tesis peruana de Sánchez. Todas
ellas están en contradicción con el excesivo optimismo de la tesis colombiana
de Arciniegas. Hay que añadir aquí que el Perú, México, Bolivia y Ecuador
tienen un considerable porcentaje de población indígena, cuyo número es insignificante en Colombia y Venezuela; pero todos estos países son fundamentalmente mestizos. Aun cuando la postura mei.tiza respecto a su origen exalte
a veces el valor de lo indígena, hay también opiniones contrarias. Estas, aunque contadas, provienen de los hispanófilos iberoamericanos, que alaban todo
lo peninsular desmesuradamente. En este respecto el orgullo mestizo no conoce
fronteras nacionales, siendo tal orgullo intelectual uno de los rasgos básicos de
la común idiosincrasia hispana.
A despecho de todo eso, la conciencia mestiza experimentó en los últimos
tiempos una especie de revaloración de los nexos emotivo-históricos con su
antigua "madre patria". Parece que en la conciencia hispanoamericana se hace
cada vez más patente que dichos lazos con España, aunque positivos en el
campo cultural, fueron más bien negativos respecto a la estratificada estructura
social y al predominio peninsular en la jerruquía política y eclesiástica de las
colonias. La exclusión de !OS- mestizos y otros grupos étnicos del manejo colonial
es bien conocida, no pennitiéndo]e heredar una equilibrada tradición políticoadministratíva, la cual se desanolló entonces, por ejemplo, en las colonias inglesas del Nuevo Mundo. Después de que Hispanoamérica se independizara
de España, no hubo modelo gubernamental qué implantar para el mejoramiento general de las nuevas repúblicas.
Desde luego, no re puede culpar de todo eso a España, ya que los pueblos
hispanoamericanos independientes hubieran podido escoger durante los 160
a,ños de su soberanía un sistema político-social que más plugiera a sus anhelos
y necesidades. Sin embargo, justificadas o injustificadas estas pretensiones de
carácter histórico-político, en los rincones de la mentalidad mestiza quedó una
especie del inconsciente reproche psíquico hacia España. Es curioso notar que tal
situación exista, sobre todo, en algunos países con bastante poblaéión indígena,
poco o no hispanizada. Es precisamente allí donde surgieron los significativos
términos lndqamérica e lndoiberoamérica, que de una u otra manera oscurecen

866

la latinidad peninsular en el histórico espectro étnico-cultural de estas tierras 0
hasta la niegan. Quizá, por eso, algunos países y escritores mestizos movidos
por la sensibilidad y orgullo del glorioso pasado indígena, lo enaltec~n ahora.
A tal circunstancia se debe la creciente tendencia del natiuismo, que en varias
fonnas trata de ligar el pasado indígena con la vida contemporánea de dichos
países mestizoamericanos.
La civilizació~ mestiza ha sido recientemente objeto de serias investigaciones
que abar~ ~an~s aspectos de la vida hispanoamericana. La antropologia hace
una clara di~?11ción entre el mestizaje biológico, es decir, la mezcla de sangre, y
la aculturacton, o sea la transferencia de elementos culturales, la cual a veces se
IJama, en el sentido libre, mestizaje cultural. En e] proceso de aculturación hay
que tomar en cuenta el grado de intensidad en transferir los valores culturales
,por un individuo a otro y la capacidad de éste en absorberlos. La persona "aculturada" es el producto del proceso de aculturación. El mestiza.je biológico tiene
poca o ninguna relación con la aculturación, ya que ésta requiere la habilidad
de asimilación en el sentido intelectual. Mientras tanto, la absorción de ciertas
costumbres y rasgos de carácter social, que llamamos aculturaci.ón social ocurre
en lo~ países ~es~os con frecuencia. El aspecto quizás más important~ de los
estudios amencarustas del presente, es la estrecha vinculación del mestizaje con
las actitudes interraciales en Hispanoamérica.
~a mayor ~portación en este campo corresponde al antropólogo Juan Comas,
qwen a traves de la obra colectiva Relaciones interraciales en América Latina:
1940_-1~60 (México, I:&gt;61), abarca el panorama de convivencia de varios grupos etmcos desde el R10 Grande hasta la Tierra del Fuego. Su significación es
tanto más amplia cuanto que comprende también alusiones al problema racial
en Angloamérica. Basándose en datos fehacientes e investigaciones regionales
Comas no niega la eicistencia de la discriminación racial, sobre todo, en los paí:
se_s ~n _pre~nderante población indígena. El autor califica, sin .embargo, esta
dJSC:runmaoón más bien de prejuicios de tipo social, cultural y económico, que
como consecuencia de determlnadas actitudes raciales entre los varios estratos
de la pobJación hispanoamericana. Según Comas, "Tal estado de cosas -de
hecho, aunque no de derech(}- motiva el que grandes sectores de población no
se _ha!an integrado a 1a respectiva nacionalidad de sus países". Ta] parecer
comade con la opinión de varios americanistas europeos, sobre todo, con Ja del
antropólogo Alfred Métraux. En su ensayo Problema racial en América Latina
(~arís, 1960), publicado por la UNESCO, Métraux dice lo siguiente: "En
runguna región de la América de habla española se presentan las relaciones raciales con la inhumana rigidez con que se asocia a la noción del racismo. Pero
sería erróneo afinnar, como sucede, con frecuencia, que en los países con fuerte
porcentaje de población indígena, no existan ciertas formas de prejuicio y de

867

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11

discriminación de carácter racista". No cabe duda que dicho prejuicio está
sutilmente camuflado. Pese a tales afinnaciones, es poco discutible que los pre.
juicios raciales en Hispanoamérica son menos intensos en comparación con los
de Angloamérica, pero existen.

colonizadora, las raíces europeas, africanas y asiáticas. Fertilizaron con eUas
su extenso mestizaje novomundano, mediante la mezcla con los indios y negros.
Tales hechos explican el mosaico étnico-cultural de Iberoamérica, en su dimen.
sión histórica.

Sin embargo, la vida sigue su marcha y conlleva cambios que se reflejan
también en la transformación social de la clase mesfu.a. Los mestizos ganaron
en los últimos tiempos mucha respetabilidad. El surgimiento de los sectores
medios cuya existencia era antes casi insignificante, tiene estrecha relación con
la revolución social que todos presenciamos. Entre los observadores de tales
cambios quizá el más imparcial y autorizado es el socio-antropólogo norteame.
ricano, John Gillin. En su ensayo The Social Transfonnation of the Mestizos
(México, 1961) dice que durante los últimos cincuenta afios se fueron gradual.
mente desvaneciendo los viejos prejuicios contra la mezcla racial y los mestizos,
en muchos sectores latinoamericanos. Según él, Latinoamérica está ahora experimentando una revisión fundamental de su e.structura social, en la cual el papel
de las genealogias y los atributos físicos de la raza comienzan a ser subestimados.

Algunos ensayistas ibéricos nunca utilizan el término de "mestizaje" para tal
mezcla étnico-cultural, pero su implicación histórica es evidente. Lo afoma la
obra del ilustre hispanista Américo Castro, España en su historia (Buenos Aires,
1948), cuyo subtítulo "Cristianos, moros y judíos" es muy significativo. Denota,
pues, los tres principales grupos étnico-religioso-civilizadores, que establecieron
las tres prú1cipales ramas de la cultura española antes de Colón. Sus reflejos
espirituales, como es fácil de suponer, perduraron aún por mucho tiempo. Mien_
tras tanto, las p€CUliaridades idiosincráticas peninsulares continúan influyendo
en los hispanoamericanos. Los españoles que emprendieron el mestizaje novo.
mundano, lo enriquecieron con su experiencia ecol6gica y valores culturales,
pero también lo debfütaron con sus contradictorios rasgos anímicos. Se origin6,
así, una complejidad psíquico-social, que todavía espera un análisis más detallado de las motivaciones del ser hispanoamericano, para entender tant-0 la
grandeza como las debilidades de la mentalidad mestiza.

Gillin señala que "ahora está surgiendo una 'nueva aristocracia' que se esfuer.
za por alcanzar el poder e influencia en los negocios, la política y la vida intelectual. En varios países hispanoamericanos los miembros de esta nueva y ereciente clase social son obviamente los mestizos". Muchos de ellos lograron subir
el escalafón social por su propio esfuerzo y por eso tienen poco respeto para
con la nobleza de abolengo y la pureza racial Gillin subraya que en el proceso
del cambio de los mestizos de un estrato social a otro, el dinamismo y las habilidades individuales sobrepasan las consideraciones étnicas y somáticas. Estas
observaciones son muy alentadoras, porque muestran que el mestizo va gradual.
mente llenando el vacío histórico. Le ayudan en tal p1,"0ceso su inteligencia y
dinámica social, que se desenvuelven al compás de su fantasía desenfrenada y
de varias inquietudes espirituales.
Concluyendo nuestras reflexiones étnico-culturales, hay que decir que el mes_
tizaje como consecuencia del conglomerado racial, se había conocido en España
antes de la colonización del Nuevo Mundo. Lo afirma la historia de los últimos
tres milenios. Las invasiones, conquistas y ocupación territorial de la Península
Ibérica por una multitud de pueblos, desde los tartesios, celtas, iberos y fenicios
hasta los cartagineses, griegos, romanos y árabes, hicieron del pueblo espafiol
una raza multisanguínea. Se fundían en ella rasgos de varias civilizaciones e
idiosincracias étnicas. El pueblo español como producto de aquel crisol histórico tuvo, así, fuertes antecedentes de mestizaje europeo-africano, antes del des.
cubrimiento del Nuevo Mundo. Lo trajo a las tierras americanas, reforzándolo
con la mezcla con los indios. Los colonos portugueses que llegaron al Brasil,
llevaron a su vez, a través de su histórica experiencia comercial-marítima y
868

Vale la pena añadir aquí una observación que tiene que ver con la defensa
de la tradición mestiza hispanoamericana, en el ambiente anglosajón. Se trata
de los diez millones, aproximadamente, de ciudadanos estadounidenses de descendencia mexicana, que viven principalmente en Texas, Nuevo México, Arizona y California. Expuestos a la "angloamericanización", tratan de conservar
su identidad étnica a través del idioma español y costwnbres mexicanas, los
cuales regían en estas comarcas antes de que fueran incorporadas a los Estados
Unidos ( 1848) . Entre estos mexicano-norteamericanos hay no pocos casos de
bilingüismo, pero en su tremenda mayoría están apegados a la mexicanidad
ancestral. Así, pues, aparte de conformarse con algunas costumbres yanquis de
poca monta, ellos no ostentan marcados rasgos de aculturación en el ambiente
anglosajón, en cuyo seno pueden vivir corno qtüeren. Sin embargo, esta alienación voluntaria, acompañada de varias desventajas sociales y económicas, ha
creado en ellos un extraño complejo psicf)[ógico. Se manifiesta de este modo:
de un lado, existe su resistencia a la aceptación de 1a civilización angloamericana, la cual les parece espiritualmente ajena; mientras, que del otro, debido
a limitados intereses o contactos :intelectuales con su madre patria, les falta
identificación con los valores auténticos culturales de eUa, aun cuando la están
afiorando.
Es una especie de doloroso dualismo psíquico, que emana de las misteriosas
motivaciones mestizas, que no hallan fácil solución en el complejo de la vida
moderna. Parece que semejante estado de inquietudes psíquicas son experimen.
869

�tadas también por los exiliados. cubanos en los Estados Unidos. cu,•o número
entre 1959 y 1972 ha llegado a casi 300,000. Mucho más adapbbl~s se muestran ya los hijos de estos exiliados; también los de otros inmigrantes hispanoamericanos, que no viven en densos grupos étnicos latinos en el seno angloamericano. Tal hecho parece confirmar que la voluntaria exclusión• de las
minorías que se encierran en sus propios ghettos étnicos, es contraproducente
para su elevación social o por lo menos debilita sus oportunidades en su nuevo
ambiente. Les permite, empero, defender su patrimonio espiritual, que se diluye en el contacto con la mayoría yanqui.
Felizmente, las relaciones interracíales en los Estados Unidos tomaron en los
últimos años un rumbo reinvindicador, que permite la identificación social de
varios grupos minoritarios que integran el polisangtÚneo "crisol" estadouni~en~~- Precipitaron es~ identificación las inquietudes de aquellos grupos que,
smtiendose menospreciados en sus prerrogativas civiles o enajenados del tronco
''nórdico" de la nación, reclaman ahora una mayor participación en la vida del
país. Mediante su actitud, a menudo militante, exigen reconocimiento de su
propio patrimonio étnico-espiritual, ya que hasta recientemente les fue reconocida sólo su labor en el desarrollo colectivo del pueblo estadounidense.

guas habladas en los Estados Unidos, el idioma español ocupa el primer lugar
y sigue al idioma inglés. Lo utilizan cotidianamente ~i doce millones de
personas de origen hispano que radican en este país. Merced a tal hecho, los
Estados Unidos ocupan el quinto lugar entre los pueblos del mundo con población de habla española, sobrepasados únicamente por la misma España,
México, Argentina y Colombia, según nos asegura la revista Américas, órgano
de la Organización de los Estados Americanos (Vol. 24, No. 1, 1972). Entre
paréntesis se puede añadir, aunque sea de paso, que más de 300,000 jóvenes
norteamericanos estudian el español cada año, lo cual afirma la comprensión
extendida de este idioma entre los ciudadanos estadunidenses.

Merced a esta circunstancia se debe la creciente atención que se presta ahora
a los estudios étnicos de varios grupos minoritarios, sobre todo, de los negros,
los chicanos y los puertorriqueños. Aunque no se sabe el exacto origen etimológico del término chicano, es de suponer que proviene de la palabra "chico"
usada por los jóvenes mexicoamecicanos y deformada por sus vecinos anglosajones. Este término adquirió, empero, mucha popularidad y aún entró en el
vocabulario político yanqui. Segfu: anota Luis Leal, la palabra chicanos es
apropiada para designar a los ciudadanos de los Estados Unidos de origen
mexicano, ya que el término mexicanoamericano implica que no se es ni mexicano ni americano._. No faltan escuelas con la enseñanza bilingüe: inglesa y
española. Ya hay universidades y colleges en California, Texas y Colorado, que
introdujeron Jos llamados estudios chicanos. Estos estudios abarcan cursos en
español de historia, demografía y literatura del suroeste, también de dialecto.
logía y folklore mexicanoamerieanos. En los escasos libros para la enseñan7a
de la literatura chicana se ve que su tono dominante es la raza en el sentido
ancestral, indígena y mestizo. Esta literatura es, al parecer, una especie de
recreación de las leyendas, corridos y cuentos pueblerinos, así como la exaltación de algunos héroes populares mexicanos y líderes chicanos. Su propósito
es inspirar el orgullo étnico en los lectores. Se acude también a la temática
general hispanoamericana, de la cual se sacan los valores cuturales y sociales
"latinos" para alzar la conciencia. raizal de los chicanos.
Al margen de nuestras reflexiones es útil recordar que entre las muchas len870

871

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                    <text>I

de Archivos y Bibliotecas, Servicio de Publicaciones del Ministerio de Educación
Nacional, 1952, 772 pp. (Guadalajara, pp. 111 y 112.)
PÁEz BROTCHrE, Luis, La Nueva Galicia a través de su Viejo Archivo Judicial, lndice
analitico de los Archivos de la Nueva Galicia o de Guadalajara, y del Supremo
Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco, Introd. de Vito "Alessio Robles, México,
Antigua Lib. Robredo, de José Porrúa e Hijos, 1939, 173 pp.
PoMPA Y PoMPA, Antonio, "Contribución del INAH para la conservación de los
archivos mexicanos fuera de la capital", en Memoria del Primer Congreso de Historiadores de México y los Estados Unidos, México, Edit. Cultura, 1950. (Guadalajara, p. i9.)
STAPPORD, Lorna Lavery, Catálogo de incunables de la Biblioteca Pública del Estado
de Jalisco, compilado, con introducción y notas, por... , México, Imp. Nuevo Mundo, 1948. (Pr6logo del profesor Cornejo Franco, pp. IX-XIV. )
VILLASEÑOR Y V1LLASEÑOR, Ramiro, Bibliografla general de Jalisco, Guadalajara, Pub.
del Gobierno del Estado de Jalisco, 1958,

1,

A-F.

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

584

�TRASCENDENTAL CELEBRACióN DEL X CONGRESO DEL
INSTITUTO HISPANO-LUSO-AMERICANO DE DERECHO
INTERNACIONAL

Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEz

Univenidad Nacional Autónoma de
México.
Univenidad Autónoma de
Nuevo León.

MIENTRAS EL MUNDO se agita entre la grave multiplicidad de los problemas
que se producen en su seno, un grupo selecto de jusintemacionalistas se reunió
con motivo de la verificación del X Congreso del Instituto Hispano-LusoAmericano de Derecho Internacional, de los días 15 al 27 de septiembre de
1974, el que tendría lugar inicialmente en la ciudad de México para continuar
la totalidad de sus actividades en la de Guanajuato.

La sesión de inauguración del congreso habría de verificarse con la presencia del señor licenciado Luis Echeverría Alvarez, presidente constitucional de
los Estados Unidos Mexicanos, y, asimismo, presidente de honor del propio
Congreso. Por la noche, los congresistas asistieron a la ceremonia tradicional
conmemorativa de la independencia y a la recepción que fuera ofrecida en el
palacio nacional.

De acuerdo con la determinación del instituto, el presidente de la comisión
organizadora del X congreso, lo fue el ameritado internacionalista mexicano,
doctor César Sepúlveda Gutiérrez y como secretario, el licenciado Rodolfo
Cruz Miramontes.
El día 17 se efectuó el traslado de los congresistas a la ciudad de Guanajuato, para dar principio a las labores del congreso al día siguiente, de acuerdo
con el programa establecido, el que comprendió un interesante temario de palpitante actualidad, como así veremos más en detalle, distribuido en seis comisiones a saber:

587

�La primera comisión hubo de estudiar y discutir lo referente a la C~rta _de
los Derechos y Deberes Económicos de los Estados, propuesta. por el_ hce~ciado Luis Echeverría Alvarez, siendo ponente el embajador mexicano, hcenc1ado
Jorge Castañeda, miembro del IHLADI.

Tomando en cuenta el valioso contenido de esta ponencia, haremos un breve resumen de la misma. El embajador Castañeda la dividió en las siguientes
partes:

Junta de Comercio y Desarrollo y, a través de ella, a la Asamblea General
de las Naciones Unidas,
Habiendo analizado las explicaciones del Ponente, acerca de los acuerdos
alcanzados en el seno de dicho grupo de trabajo, de las importantes cuestiones
que aún quedan pendientes de acuerdo y del estado en que se encuentran Ja~
negociaciones para llevar a feliz término esa empresa,
FORMULA LA SIGUIENTE RESOLUCIÓN:

I. Antecedentes; II. Proceso de elaboración de la Carta; III. Características que deberá tener la Carta de Derechos y Deberes Eco~ómicos de los
Estados• IV. Naturaleza jurídica del instrumento en que deba mcorporarse la
Carta;
Obstáculos por vencer en la etapa actual de negociación de la Carta; VI. Estructura y contenido del primer proyecto de Carta y VII. Conclusiones.*

V.

Como se advierte del contenido de esta ponencia, el embajador Castañeda
presenta en ella los elementos fundamentales y los p~incipios rector~ de este
trascendental documento. En la discusión de la mencionada ponencia, el propio embajador Castañeda sustentó dos interesantes con_ferenci~ en 1~ que
mostró no solamente su sólida preparación en derecho mternacional, smo su
profundo conocimiento del contenido y de los principios que informan l_a_Carta
de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados, en la que participaron
varios congresistas, quienes se percataron de la ~l~ si~ficaci?n del mencionado documento para la vida económica y, en ultima mstancia, para la paz
en el mundo futuro.
Tomando en cuenta, como ya hemos expresado, la importancia de la _Carta
de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados, consider~mos perh~~1~te
transcribir a continuación las conclusiones a que llegó esta pnmera corrus1on.
"El Instituto Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional,
Reunido en su X Congreso de la ciudad de Guanajuato,
CONSIDERANDO la iniciativa presentada por el Sr. Presidente de la ~epública de México, Lic. Luis Echeverría a la Tercera UNCTAD en el sentido
de que las Naciones Unidas elaboren una Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados,
Habiendo examinado y tomado nota de los informes que rindió el grupo de
trabajo sobre la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados a la
• Debe advertirse la fecha de la celebración del congreso.

588

l. RECONOCE la urgente necesidad de establecer un orden normativo
de alcance universal que regule las relaciones económicas internacionales sobre
bases más racionales y equitativas, que contribuya al adelanto económico y
social de todos los pueblos y ayude a salvar el foso que separa actualmente a
los países en desarrollo de las naciones desarrolladas

'

2. ESTIMA INDISPENSABLE que los derechos y deberes económicos de
los Estados sean objeto de regulación jurídica mediante una declaración solemne que adopte y proclame la Asamblea General de las Naciones Unidas
como un primer paso en la codificación internacional y el desarrollo progresivo de esa materia,

3. ESTIMA asimismo que los derechos y deberes económicos que se enuncien en la referida Carta deben ser considerados y respetados como expresión
auténtica de la conciencia jurídica de la Comunidad Internacional, de su voluntad de justicia y de su propósito de crear las condiciones necesarias para la
paz y el adelanto económico y social de todos los pueblos, particularmente de
aquéllos que están en proceso de desarrollo.

4. CO!\SIDERA que la Carta debe ser concebida, no como la culminación de un proceso sino como un instrumento dinámico que pueda adaptarse
a las cambiantes circunstancias de la vida internacional y enriquecerse con
futuras aportaciones, mediante un sistema de revisión periódica de la misma,

5. ESTIMA CONVENIENTE que algunos principios que se enuncien sintéticamente en la Carta, pueden ser regulados en uno o más instrumentos que
pennitan una codificación más completa y detallada de los mismos y que, por
otra parte, ciertos temas que, por falta de estudio suficiente, o por otras razones no hayan podido ser incluídos en la Carta, puedan ser incorporados más
tarde a la misma,
6. HACE FERVIENTES VOTOS por el éxito de las co!sultas y negociaciones previstas para fecha próxima a fin de reducir las áreas de desacuerdo
Y para que, en definitiva, se logre un amplio consenso en el seno de la Asam-

589

�blea General que permita la inclusión en la Carta de fórmulas satisfactorias
para los países en desarrollo, sobre todo en materias como la soberanía permanente sobre sus recursos naturales, la inversión e.xtranjera, las nacionalizaciones, la regulación de la actividad de empresas transnacionales y el derecho
a formar asociaciones internacionales de productos en defensa de los precios justos de las materias primas, y/ o de consumidores en defensa de los precios
justos de los productos manufacturados y la concesión de un trato profesional
generalizado, sin reciprocidad y sin discriminación en todas las esferas de la
cooperación económica internacional,

7. RECOMIENDA a los Miembros y Asociados que encarezcan a sus respectivos Gobiernos b importancia de que, en la proyectada Carta, 110 queden
afectados ni reducidos principios ya generalmente aceptados en la doctrina y
en la práctica de la vida internacional, como el de la sujeción de las inversiones extranjeras a las leyes y tribunales nacionales, así como la necesidad de
mantener el principio de una relación justa y equitativa entre los precios
de las exportaciones de los países en desarrollo y los precios de sus importaciones,
8. RECOMIENDA asimismo a sus miembros y asociados que encarezcan
a sus respectivos Gobiernos y a la opinión pública la importancia de que la
Asamblea General de las Naciones Unidas apruebe y proclame en su XXIX
reunión ordinaria una Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados;
9. FORMULA VOTOS por que todos los Estados se comprometan a respetar y cumplir de buena fe los Derechos y Deberes Económicos que se anuncien en la Carta."
Por último, la prensa dio a conocer que la Carta de los Derechos y Deberes
Económicos de los Estados, iniciativa del presidente Luis Echeverría Alvarez,
fue aprobada por abrumadora mayoría, el día 12 de diciembre de 1974, estableciéndose así un nuevo orden económico en el mundo. La votación obtenida por la asamblea general, para la aprobación de dicho documento, fue
de 120 a favor, seis en contra y 10 abstenciones, después de más de dos años de
arduas negociaciones.

"El
. X C on~o del Instituto Hispano-Luso-Americano de Derech
nacional, reurudo en Guana1·uato' R epu'brica d e Mexico,
, .
.
o lnterConsiderando
Que el desarrollo econ6 ·
1 d
'
form~ción profunda de Ja~:r;: :u:: ;~llí:~c:::e~e~:~~~l~tº~ ~~:e transcesanamente producir una mutación paralela en las normas 1· 'di
n
gen la comunidad internacional.
un cas que n-

º:-

'

m::~:s ~

Que la actual condición jurídic d 1
•
.
lugar en muchos aspectos a situaci:ne: d: ;~::~:
oceánicos d,en
de desarrollo y para algunos Estados sin rt I
p
.
stados en v1as
graves conflictos internacionales·
i ora' que constituye una fuente de

'
. Que es. norma de derecho internacional general, confirmada or 1
oones Urudas, en su resolución 2749 (XXV)
p
as Nafondos m .
y otras, que aquella parte de los
.
, annos que está fuera de la jurisdicción nacional constituye patrimo
mo comun de la humanidad
' a la soberanía de..
, no susceptJ"ble de ser sometido
~=d;;!gu~~ utJh~ble ~lo para fines pacíficos, y cuya investigación cientí'
ecCJo?, exp orac1on, así como la conservación y explotación de sus
recu~ deberan hacerse teniendo en cuenta el bien común de la humanida
y especialmente, los intereses y necesidades de los países en v1as
, de desarrolid,
o·
Que es doctrina de este Instituto que el derecho al aprovechamiento de lo;
recursos renovables o no renovables de los esp .
.
e~ principio de la libertad de comunicación =:r::r:losD, no dhebe afectar
ct0nal.
erec o Interna-

DECLARA:

l. ~s conveniente que se cree una Autoridad internacional q
sentac16n
de la .humanidad
e1·erza 1"urisd"icci"6n sobre la zona de
ue los
en fondos
repre.
.
mannos y oceánicos situados fuera de la jurisdicción nacional
recursos.
así como sus

2. Todos los Estados tienen el derecho a participar en dicha A t . d d
la cual de~rá estar constituida de acuerdo con el

representación.

rinci i
u on a '
Po de igualdad de

P

La segunda comisi6n estudió los Problemas Jurídicos de los Fondos Marinos,
siendo ponente de la misma el doctor Luis Cabana, de Venezuela.
También resultaron de mucho interés las discusiones e intervención de destacados internacionalistas.

A continuación transcribimos el texto aprobado en el pleno del X congreso:

590

v 3._ L~, autoridad _deberá estar investida de los más amplios poderes de inesbg~on, protección, exploración y explotación de la zona y sus
:e e1ercerá con un c_riterio que asegure el disfrute de ella y de t:::::
tados, tengan o no litoral, favoreciendo en especial a los países en vías d
e
desarrollo.

591

�4. La autoridad deberá tener facultades para determinar aquellas partes
de la zona internacional que sean objeto de exploración y explotación; para
transferir el ejercicio de sus derechos sobre los recursos, de confonnidad con
sus propias normas y condiciones, manteniendo control directo y eficaz sobre
todas las actividades que se realicen en ella; para detenninar las condiciones
de idoneidad de sus co-contratantes, y para establecer los procedimientos relacionados con solicitudes, selección de asociados y licitaciones de todo tipo.

5. Es deseable que el principio del patrimonio común de la humanidad se
extienda a los recursos contenidos en las aguas suprayacentes a la zona internacional de los fondos marinos y que la Autoridad ejerza sobre eUos mismos
poderes de que esté investida respecto a los recursos de esta zona. Ello no
deberá afectar las libertades de navegación, de sobre-vuelo y de tendido de
cables y duetos submarinos, conforme a las nonnas del derecho internacional."
La tercera comisión debatió acerca de: La Contaminación de las Aguas
no Marítimas y de la Atmósfera más allá de las Fronteras Nacionales, siendo
ponente el doctor Alejandro Sobarzo, de México, asociado del IHLADI.
Este tema, de palpitante actualidad, fue tratado con la participación de buen
número de jusinternacionalistas y el instituto se pronunció por la siguiente
resolución:
"Texto definitivo aprobado por el Pleno.-El X Congreso del Instituto
Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional,

Consciente de la grave amenaza que en nuestros días constituye la contaminación del ambiente, en general, y de las aguas no marítimas y de la atmósfera más allá de las fronteras nacionales, en particular, lo que exige una acción
eficaz de todos los miembros de la comunidad internacional, para combatirla;
Reconociendo que, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
no se hizo constar, por no haberse puesto aún en evidencia, que el hombre tiene
derecho a un ambiente sano, así como el deber de protegrrlo en favor de todas
las generaciones;
Consciente de la importancia de la Declaración de las Naciones Unidas sobre
el Medio Humano y del Plan de Acción adoptados por la Conferencia de
Estocolmo de 1972; y
Advirtiendo que, pese a la labor ya realizada por !os Estados y los organismos internacionales en el ámbito universal y en el regional, se requieren medidas más efectivas para proteger al individuo y a la comunidad del deterioro
ambiental y para evitar futuras controversias internacionales,

DECLARA:
1) Se reconoce como uno de los derechos h
cho a un medio ambiente sano.
umanos fundamentales el dereconsecuencia,
la preservación y 1a protecoon
•, del medio ambiente contra
la En
contamin
.,
ac1on es problema de interés general
.
entraña derechos y deberes-para t 0 d 1
.
~ara la Humanidad que
comunidad internacional.

ª ª

2) Sin p_erjuicio del derecho soberano de los Estados
.
recursos, existe para todos ellos la oblio-ación d
a explo~r sus propios
a fin d:&gt; evitar la contaminación d 1 "'d"
e_ tomar las medidas necesarias
nacionales.
e me 10 ambiente más allá de las fronteras
'
b"l"d
.
. 3) d Todo
f Estado incurre en responsa
1 i ad mternacional
por d
s10na os uera de sus fronteras por cua1qmer
. contaminación p
danos ocapropias actividades O por las d
f .
rovoca a por sus
jurisdicci6n.
e personas 1S1cas O jurídicas sometidas a su
#

Dicha responsabilidad debe fundarse en el prmcipio
. . . de su responsabilidad
objetiva.
4) Las personas dañadas por 1
t • .,
da reparaci6n. A los efectos de :~:::;mn_acion ten_drán derecho a adecuaconstituir fondos de com
.,
zac1ones posibles parece conveniente
contribuciones de quienespec::::: iue se nu~n- _fundamentalmente con las
a contammac1on o pudieren causarla.

5) Para hacer. efectiva la protecci6n del roed"10 amb"1ente se recom:end
1
.
'
....
a
1a urgente a dopción de tratad b"I
taminación de la atm, f
ods 11 atera es y multilaterales referentes a la conos era Y e as aguas no marítimas.
conveniente
que .en dichos tratados se me
. 1uyera una cláusula medi 6)t Sería
1
11
an e ~ cua as controverstas que se susciten sean dirimid
.
I~ternac1onales, una vez agotados otros medios de soluci6: pp::ífT1
·canbdunalles
mismas.
e as
ad:~ci:~ ~e:o:e~dab!e, co~o una ~ía co~plementaria de la convencional, la
.
1 ec arac1ones e orgamsmos mtemacionales de ámbito regional
o umversa ' como una forma eficaz de favorece 1 d '
.
~~:'.""" del De,echo de gentes tendientes a :v'.tar

7."::~!:;;;;;•.,:'.'.

8) E~ recomendable que los aspectos fácticos de las controversias susc"tad
1
con
motivo
de
fenómenos
d
t
·
·
,
as
c ..
, .
e con ammac1on sean previamente estudiados or
dorms1on~s de tecrucos, las que con\'endría tuvieran facultades pa
p
ar soluciones a los Estados interesados.
ra recomen-

593
592

Hum-38

�RECORDANDO
.
que todo acto ponga en ríes o la .
y tnpulantes así como la segun'd d d 1
. .g
vida de los pasaJ·eros
e a aviac16
·vil ·
gravemente los servicios aéreo .
.
n ci
intemacional afecta
. .
s internacionales
b
este medio insustituible de tra
y menosca a la confianza en
nsporte.

9) Se considera útil establecer, de preferencia por el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),
de zonas que sean de interés para dos o más Estados en lo concerniente a la

ª

protección del medio ambiente.
Los Estados incluídos en dichas zonas deberán cooperar en la prevención

TENIENDO EN CUENTA las medid
.
Organización de las Naciones U 'd
~ de segundad adoptadas por la
·
m as. 1os mstrum t ·
arac1ones elaboradas por la Org . · . ,
en os mtemacionales y deel
.
amzac1on de la A · ·6 c· .
otros organismos intergube
1
•
viac1 n ivil Internacional
Hada por diversas institu . rnamenta ~s P1:vados, así como la labor desarro~
c10nes acadenucas internacionales y nacionales

de la contaminación y en la lucha contra la misma.
10) Es deseable que se cree una autoridad internacional, ya sea regional o
universal, con facultades para imponer sus decisiones a los Estados sobre pre-

'!

'

servación y protección del medio ambiente.
11) Deberá establecerse un procedimiento adecuado entre los Estados vecinos con el objeto de prevenir la contaminación de las aguas no marítimas y
de la atmósfera, cuando en uno de ellos se desee realizar obras o actividades

RECOMIENDA:
. PRIMERO: Que se acepte por los Es d
.
c10nes contenidas en los Convenios de Tok'ta os la aplicación de las disposi10
dc Montreal de 1971.
de 1963, de la Haya de 1970, y

que puedan ocasionar daño al otro Estado interesado.

12) Los Estados deberán infonnar sin demora a los Estados vecinos de
todo caso de contaminación que pueda causar daño a éstos y tomar las medidas adecuadas para atenuar al máximo los efectos de la contaminación producida, así como para evitar que se repitan.
13) Constituye un anhelo de la Humanidad que cualquier acción contaminante de seria gravedad sea considerada como delito internacional que implica la consiguiente responsabilidad individual y se recomienda sin inclusión
en el Código de delitos contra la Humanidad que están elaborando las Naciones Unidas."
Por su parte, la cuarta comisión fue encargada de discutir lo relativo a

SEGUNDO·
.
. Q ue paralelamente a esta acci,
tos mtemacionales que ¡Jerfecc·
1
o~, se concluyan los instrumen.
il'
ionen a prevención
·,
rmento icito de las aeronaves d 1
o repres1on del apoderay e os atentados contra la seguridad ,
TERCERO: Que los Estados consa n
aerea.
das de prevención y represión establecf::
su de~ch~ positivo las medizando, para ello, algunos de los p
d' .
el. ~bito internacional, utiliroce lllllentos s1gwentes:

ee:

a) ~u. incorporaci6n como delito aeronáuti
bre aviación civil.
co

b) Su reconocimiento en leyes especia
. les
c) Su inclusión como delito en los co'digos
. penales.

Medidas para la Sanción de los Actos Ilícitos contra la Navegación Aérea,
siendo ponentes el doctor Luis Tapia Salinas y el doctor Femando Murillo
Rubiera, de España.
El resultado de las deliberaciones del instituto. Esta ponencia también reviste gran trascendencia para el derecho internacional de nuestro tiempo, dada
su vigencia ante los hechos que han estrujado la conciencia del mundo.
A continuación transcribimos las conclusiones que se obtuvieron:
"Medidas para la sanción de los actos ilícitos contra la navegación aérea.
El X Congreso del Instituto Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, reunido en la ciudad de Guanajuato (MEXICO),
CONSIDERANDO que el funcionamiento seguro y ordenado de la aviación civil internacional constituye una necesidad para las relaciones de amistad
y comunicación entre los pueblos,

.
.,
ª la legislac1on
específica 50_

CUARTO·. Q ue sena
, deseable que la O
. .,
ternacional propusiera una se . d
. rgaruzac1on de Aviación Civil Inne e medidas de
'd
tados deberían incorporar con
,
. segun ad que los distintos
caracter obhgatori
.
1 .
preservar la a\'iación civil en su c d' 'ó d
o a su egislac16n, para
n . 1
on 1c1 n e medios d
.
ac1ona entre los pueblos del mundo.
e comurucaci6n inter-

Es

~UINTO: Que los delitos contra la nave . ,
,
delitos de naturaleza int
.
I
gac1on aerea se califiquen como
1
ernac1ona ' por cuanto atent
a comunicación entre los pueblos, la vida la .
an contra la paz mundial,
derechos y bienes de la comunidad . t y . libertad humanas y contra otros
in ernac1onal.
y

SEXTO: Que en la base a lo dispuesto en 1
. .
La Haya de 1970 ti ifi u 1 .
os co~vemos de Tokio de 1963
p q e e delito de apoderamiento 1'líci·to de aeronaves

595
594

�como una infracci6n específica y diferenciada en el campo del derecho internacional positivo.
Que se proceda de igual manera en base a lo dispuesto en el convenio de
Montreal de 1971, en lo que se refiere a ciertos delitos contra la seguridad
de la navegaci6n aérea.
StPTIMO: Que en ningún caso la apreciaci6n de los m6viles políticos
debe intervenir cuando se trate de determinar la existencia de actos delictivos
dirigidos contra la seguridad de la navegaci6n aérea, en raz6n de que tales
actos lesionan derechos y bienes de la comunidad internacional.
OCTAVO: Que para la má.xima eficacia en la represi6n de estos delitos
de naturaleza internacional se reconozca subsidiariamente y sin perjuicio de
otras competencias establecidas, la competencia del Estado que hubiere aprehendido a los presuntos culpables, como ya previsoramente fue señalado en
el párrafo primero de la tercera conclusi6n del acuerdo VII, adoptada en el
Cuarto Congreso del IHLADI (Bogotá, octubre de 1962).
NOVENO: Que debe superarse la heterogeneidad de los ordenamientos
internos en la prevención y represi6n de los expresados delitos o cuya tipificaci6n haya sido en instrumentos internacionales, por lo que debe procurarse
la adaptaci6n de esos ordenamientos a las normas internacionales sobre la

en la economía de los mismos y en eneral
nacionales, han hecho eviden~e
g
' sus ~fectos en las relaciones interque sea necesano regular sus acti .d d .
d.
vtaes
Que se a vierte igualmente la necesidad d
'
cuada para las mismas cons·d
d
e adoptar una terminología ade1
,
eran o su compos·icion
·, Y sus objetivos;
.
.
y,
Habiendo tomado nota de las im
. . . .
nente del tema en este Congreso;
portantes imciativas aportadas por el po-

RECOMIENDA:
l. Considerar
como "socie
· da des transnacionales" a 'll
. .
.
sus actiVIdades a territorios de Estad d. .
que as que exnendan
·
os 1stmtos al de su
· .6
qwera que sea su nacionalidad 1 f
constituri n, cualy a orma que adopten para ello.
2. Reservar la denominaci6n de "soc· d d .
.
constituidas por acuerdos entre Estad ie a es mternac1onales" para aquéllas
Público.
os u otros entes de Derecho Internacional
3. Considerar "soc1e
· dades supranacionales" a l
.
.
que sean constituidas con el f d
.
as sociedades mternacionales
m e supervisar admi · t
o servicios que interesen a dive
Es d
, , ms rar o explotar bienes
ficiente para dictar con carácte rsobsl . ta ~s, y esten dotadas de autoridad su.
r o igatono las norm . 'd.
sus fmes específicos.
'
as JUn 1cas precisas para

materia.
DtCIMO: Que para que las medidas internacionales de prevenci6n y represi6n sean eficaces, se debe establecer en los ordenamientos nacionales:
a) Un sistema preciso de jurisdicci6n; b) la detención preventiva obligatoria; c) el enjuiciamiento obligatorio en el caso de no extradici6n a cualesquiera de los Estados normalmente competentes, y d) la previsi6n y aplicaci6n de penas severas en los casos de delito."
Otro tema de gran actualidad por su trascedencia econ6mica: Las Sociedades Multinacionales fue encomendado a la quinta comisi6n, siendo ponente
el doctor Roberto Lara Velado, miembro del IHLADI, quien además hiw
una ampliaci6n de su anteproyecto de ponencia.
Las conclusiones a que lleg6 esta quinta comisi6n, son las_siguientes:
"Teniendo presente:
Que el crecimiento, cada vez mayor, de las sociedades que operan simultáneamente en territorios de diversos Estados, la influencia que suelen ejercer
596

4. Aplicar el nombre de "sociedades comunit . "
,
nen de conformidad con una le . I '6
, anas a aquellas que funcioEstados que componen una
_6gis ac1 n comun adoptada por los diferentes
reg1 n en proceso de int
.6
.
que permita a tales sociedades ope
.
egrac1 n ya mtegrada y
.
rar sm trabas e instinf
tonos de todos ellos aprovechando I be f .
ivamente en los terri'
os ne icios del mercado ampliado.
DECLARA:
l. Que todo Estado tiene la facultad d
1
íonnidad con su propio derecho a 1
_edredg amentar y controlar de cond
as soc1e a es transn · ¡
entro de su territorio, cualquiera ue sea la f
. , . aciona es que operen
ten y de tomar medidas
ql
igura JUnd1ca que aquéllas adoppara ve ar porque e
· d d
mente con sus leyes d.
. .
sas soc1e a es cumplan plena'
1Spos1c1ones
y
reofament
.
econ6micas fiscal
.al
º
os, se a1usten
a sus políticas
'
es
Y
soci
es
Y
se
abstengan
d
tod
·
• en sus asun-'
tos internos.
e
ª mtervenc16n

Todos dlos Estados tienen el deber de cooperar en el ejercicio de este d
recho
. ' y e respetar la competencia así establecid
cio de la misma.
ª Y d e cooperar en el ejerci-e597

�Que todo Estado tiene, asimismo, facultad para sancionar a las sociedades
transnacionales por cualquier infracción a los principios anteriormente enunciados, inclusive con la suspensión o prohibición definitiva para actuar en el
territorio del Estado donde opere, ya sea que la violación sea imputable a la
sociedad local, a la sociedad matriz o a cualquier otra entidad que forme
parte de la sociedad transnacional de que se trate;

3. Que las controversias que se susciten entre un Estado y una sociedad
transnacional que opere en su territorio, deben quedar sujetas, exclusivamente,
a los tribunales del primero, siendo por tanto deseable que este principio sea
confirmado en la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados,
pendiente de aprobación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas,
y que las controversias entre la sociedad transnacional y las personas naturales o jurales o jurídicas sujetaS a la jurisdicción del Estado en que opera,
sean sometidas a los tribunales de éste, salvo pacto en contrario compatible
con las leyes del Estado.
4. Que para el mejor control de estaS sociedades, es deseable el establecimiento de políticas comunes, entre Estados de similar grado de desarrollo
o situados en una misma región.

5. Que es deseable la creación de un servicio internacional de documentación sobre estas sociedades a cargo de las respecti,·as organizaciones internacionales y que tendría, entre otras, la función de recopilar, procesar y sistematizar información sobre las sociedades transnacionales a fin de poner los
datos pertinentes a disposición de los Estados interesados.
6. Que es conveniente la adopción de legislaciones comunes que permitan
el funcionamiento de sociedades comunitarias en los procesos de integración."

Por último, la sexta comisión se habría de encargar del tema relativo a:
El principio del respeto a los derechos adquiridos en Derecho Internacional
Privado, de la que fue ponente el doctor Antonio Ferrer Correia.
El instituto se pronunció por las siguientes conclusiones:
"TENIENDO PRESENTE:
1) La plena actualidad y el sentido evolutivo del Derecho Internacional
Privado como consecuencia de la creciente intensificación de las relaciones
internacionales;
2) La necesidad de reconocer los derechos adquiridos en el extranjero,

como una manera de contribuir
.
fomento y desarrollo d 1
. ~ la segundad de los actos 1·urídicos y al
e comercio internacional .

3. Que es conveniente limitar el , .
'
normalmente competente, en benefici:~!;to de aplicación_ de la ley personal,
postulado anteriormente enun . d
RECOMIENDA:

cia o.

I. Los Tribunales de d
determinación con un concepto
ca a Estado
. derecho para la
ale aplicarán
. . s~ propio
derechos adquiridos;
'
anee y hrrutaciones de la nación de los
11. Los Tribunales de cada Estado
. ,
tengan establecida dentro de
.
aplicaran como Ley personal la q
su sistema de Derech I
.
'
ue
III. Los derechos ad . 'd
o nternacional Privado.
qum os de buena f
.
'
como consecuencia de un acto ju 'd'
e,_ en matena de estatuto personal
Estado de residencia habitual del :t~:::;ahzado de acuerdo con la ley deÍ
ese Estado, aunque dicha ley
o, podrán ~er reconocidos fuera d
Internacional Privado del Esta~~ ~:l ~::;imente aplicable según el Derech:
IV. No surtirán efectos los derechos d . .d
sean contrarios al orden público del Estada ~ut _os en el extranjero, cuando
o e tribunal que conoce del caso "

como Io di'Jera el ro io d
.
. Por último
,
s1dente
de .la' comis.ion
, organizadora
. p p deloctor
L
X CCesar Sepúlveda Guti,errez, preuso-Americano de Derecho Inter . 1 ongreso del Instituto Hispanolas conclusiones
de esta docta corporación
nac1_ona ' es por
d .
d demás importante resenar
nes . ,e mt~macionalistas que existen en e~una e las tres grandes asociacio~:1on articulada e incisiva de una conci m~~o-, ya ~ue constituyen exti a, una voz sensata de profesional .
e~cia independiente, o compromecon cautela científica sus pron . es _imparciales; una institución que formul
. . d
unc1anuentos y
.
a
,anas e sus resoluciones tiene
recomendaciones. y no sólo
.
arena internacional
·
n
que
ver
con
la
·
·
eso.
·
s asp1rac1ones de M,exico
· en la
· internacionalista
·
. El propio
a
ó. "
.
tltuto constituyen una aporta 'ógreg ·. Las resoluciones adoptadas por el .
al d
CI n sena ro d
.
ms'b e~~ollo progresivo del derecho int; a. ural y valiosa a la codificación y
tn ucion, además de novedosa es b1'en rns·ac~f~na . de nuestro tiempo. Esa con' la razónigm 1cativa: S~s tesis
· son ciertamente
favanzadas, pero se sustentan en
:to una vez más que la latinidad si se~ en la Jusbcia, y ponen de mania respetable e influyente, y con~buir ~ p~~po~e, puede crear una docreformular y hacer avanzar el derecho . s1gn~1cativamente en la tarea de
un orden justo y una paz duradera." mtemac1onal, con el fin de conseguir

599
598

�EL BIEN, EL MAL, LA GUERRA, LO BELLO Y LA PAZ

Un estudio psicofilol6gico
F. RUBÉN DELGADO, J.C.A.
Dipl. Phil. Br. Filol.

ORDENADA convivencia social, sana y válida, las nociones de BIEN y
de MAL son esenciales; consiguientemente estas nociones son igualmr.nte esenciales para la ética y para el derecho; para la moral y la sociología; para la
psicología y las ciencias de la conducta en general. Junto a ellas se encuentran
muy cercanas las ideas de GUERRA, de BELLO y de PAZ. tsta es la razón
por la cual queremos en estas líneas ocuparnos de ellas desde el punto de
vista psicofilológico, aplicables tanto al derecho como a la psicología, prescindiendo de cualquier clase de teorías generales de ambos.
PARA LA

En un estudio anterior hemos hablado de la noción CONCIENCIA, CIENCIA y JUICIO. 1 Bíblicamente se relaciona la idea de CIENCIA con el BIEN
y con el MAL; 2 comúnmente del mismo modo se suele asociar la idea de
CONCIENCIA y de JUICIO, con el BIEN y con el MAL. La conciencia
suele definirse como el "juicio práctico último de la bondad o malicia de una
acción". La sentencia o proposición que dice "esto es bueno" o "esto es malo",
tiene un significado bien concreto psicoculturalmente, que indica no sólo la
sujeción o no sujeción a la norma, sino el modo o la razón por la cual existe
o no esa sujeción a ella. Trataremos de indagar el fenómeno percibido al usar
esas palabras, acudiendo a la filología de ellas y a su etimología en latín, en
griego y en sánscrito; tratando de encontrar la raíz común del indoeuropeo;
de este modo podremos entender mejor esas nociones y las realidades que sig' Anuario Humaniw, 1974.
• "Y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal", Gén. 3, 5. "He aquí el hombre
es uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal. .." Gén. 3, 22.

601

�al social . con el
1 bienestar person y
' .d d
sariamente relacionadas con e
e se refieren a la capac1 a
nifican; nece
l salud y la salvaci6n; ya qu . d 1 bueno y evitando
• . 1 raz6n· con a
.
hac1en o o
ju1c10 y a
'
ara vivir en esta uerra,
t lo que desintegra
misma del ser humano p
1 .da. lo malo es la muer e,
1 ya que lo bueno es a V1 '
lo ma o,
, d es a
•
divide en todos los or en .
EN
"el con1·unto de bienes
y
.
el BI
es
S'
Entre los filósofos, Sócrates piensa ,;~:, fundamental del BIEN en oc~~
r la raz6n". La caracten
r ha "bien que no sea para
regulados ~- d OFELEIA ( wcpd.eia). No y 1 s útil." Lo bueno y lo
tes es la utilida '
, ·1 bien para aquél que e e
guna cosa" . "Lo que es utl es
·
Tican.•
útil se identl

1
. te en concreto y se pregunta
,
cambio el problema s6 o exis"
iedad fundamental" del
Para Platon en
h b ,, y concluye como prop
rar la feli, ,
a) para asegu
1 b. del om re
"cuál sea e 1~~ .
UTARKEIA: avr:aexe,
·stirá en una
. mo "la suf1c1enc1a (A
. "5 El BIEN del hombre cons1
BIOS·
mis '
bre con su posesión .
. mixta (MIKTOS
.
cidad del hom
d
bas cosas, en una vida
uede compamezcla proporcionl_ada taed::e dos fuentes: "la del placerl,bqu:apun agua pura
' Ri,o,-) a imen
"d , de la cua ro
µ,x-r:o~ ,, ., '
d
. 1 y la de la sab1 una,
. , en que deberá
fuente e m1e '
d if" r la proporc1on
rarse a una
"f"car el placer y os ica
d b" es conforme a la
bl " "Para pun i
la e ien '
y saluda e . .d f r establece Platón una esca
1 mentalidad griega
entrar en la vi a e iz,. a la verdad y la belleza, que en a
tri le norma de la medid '
,, G
so! las notas esenciales del BIEN. 1
todas las cosas buscan"' tom~dod
IEN "como o que
1
la plemtu
Aristóteles define el B
, 'l el BIEN consiste en ograr
. de
tiguos
Segun
e
,
)
BIEN
propio
1
1
esta definición de os an
. 1 tarse perfeccionarse y e
T
· 'n (comp e
, "bT dades de su naturaleza.
de su Propia perf ecc10
. do por las pos1 11
f'
1
da ser está determina
. ,f
Ulpiano nos de me e
ca
no menos filoso ico,
.
diciendo
En un sentido jurídico, aunque "hace fe1·iz,, y "hacer feliz''' sigue
1 BIENES como 1o que
BIEN, os
'
ch "s
Ulpiano, "significa aprove ar .
sen.
d "ntegridad personal, en el
. 'n encierran la idea e i
•
claramente el con• La idea de salud y de sal~~c1;om leta. con lo cual se re:_acion:ncuentra claramente
tido de una "totalidad eLnterati:nologia de,"s6lo" y de "sMalEvolL•L;T et J. VENDRYES,
. Y de mal. •gnif'e "todo entero" , cfr· A·
ccpto de b1en
en el skt. sárvah ~ue ~~mp~~e, París, 1953,_p. 4/¡· I Grecia y Roma, Madrid, 1956,
Traité de Grammair~
H' toria de la Filoso a,
• FllAYLE, Fr. Gu1llenno, IS

ª

pp. 226-227. . .
353
1 FRAYLE, 1b1d., p.
'
• FRAYLE, ~-e:
494-495.
. t. beare est prodesse, UL·
, FllAYLE, ib1d., pp.
d beant . hoc est beatos faciun '
• Bona ex eo dicuntur quo
'

BUENO en español se define como lo que es útil y agradable; y se deriva
de la palabra latina BONUS. tsta a su vez se deriva de una forma antigua
del latín, escrita DWENOS, que evolucion6 hasta la forma conocida BO9
NUS. La antigua palabra latina DWENOS está compuesta de dos elementos,
el semantema final -NOS, que indica agente o acción y la otra *DWE o
*DUE, que sirve de raíz. De esta raíz procede por ejemplo la palabra latina
BIS, usada literalmente en español y que en su forma anterior es *DWIS y
significa "dos veces" o también "repetición" o simplemente DOS.
No podemos claramente deducir la noci6n raíz de BIEN o de BUENO;
ya que no nos consta claramente; sin embargo acudiendo a esta raíz y a otras
análogas, podemos formarnos una idea clara y suficientemente exacta del fenómeno percibido o expresado al decir la palabra BIEN o BUENO o sus equivalentes en las distintas lenguas indoeuropeas. Efectivamente tenemos en el
hindú las raíces DU: mover, lanzar; de donde procede por ejemplo la palabra
griega DINE ( L1 iní ) que significa "fuerza o torrente". Así mismo tenemos
la raíz *DA o *DAU con el significado de "romper o dividir"; de donde procede el latín DUO y de éste directamente el español DOS y finalmente la raíz
*DI, *DUIS que significa "disminuir o emitir", de donde se hace proceder el
Skr. DUR, "dañino" y el griego DU («'v-) con el significado del prefijo español DIS.10
Analizando comparativamente todas estas raíces encontramos que todas ellas
se reducen a una raíz *DW o *DU con el significado conjunto, y éste es el
fenómeno descrito o percibido, de "lanzar algo o emitir algo, dividiendo o separando". De este modo el significado de BUENO sería "lo que lanza o emite
dividiendo o separando o quebrando"; el BIEN, forma adverbial y sustantivo,
sería la misma acci6n de LANZAR, DISMINUIR o EMITIR COMPLETAMENTE, mediante una DIVISION. Dos elementos supone por tanto esta
noción: algo acumulado y algo que se separa o divide. Esto en cuanto respecta
al fen6meno percibido por la lengua latina y sus derivadas las lenguas romances : francés BIEN, BEAU, BELLE; italiano BUONO, BENE; español: BUENO, BIEN; porrugués BOM, e incluso para las g6ticas: alemán GUT; inglés
GOOD. La diferencia de la derivaci6n tiene fácil comprobación en la gramática comparada; la DW se deriva tanto a B, como a G; la D indoeuropea suele hacerse B en latín y lenguas derivadas; la W o digama se pierde; en cambio
en las lenguas g6ticas se pierde la D y la W o digama se convierte en G.11
PIANO, L. 49; D. de verborum sign. citado en F. SEIX, editor, Nueva Enciclopedia
Jurídica, 1951, p. 348.
' A. MEILLET et J. VENDRYES, o.e., p. 90; 91.
,. Cfr. F.G. E1cHHOP, Grammaire General lndoeuropeenne, París, 1867; t. 4.
u ME1LLET et VENDRYl!.s, o.e., p. 4 7; y p. 90.

603

602

�En griego encontramos que BIEN y BUENO se expresaron con palabras
diferentes; para la primera se usa EU (fu) y para la segunda AGATHOS
( a yaOós-) aunque casi nunca sola. EU ( tv) se hace proceder del indoeuropeo *ES que significa "ser"; "to be" en inglés. Junto a esta deri\'ación griega
tenemos el sánscrito SU, cuyo significado es "fuertemente" y además SADHU
con el significado de "derecho, recto, listo" derivado del sánscrito SADH1 que
indica "alcanzar la meta propia, llevar a cabo, guiar rectamente, etc." . : En
griego y en sánscrito BIEN significa el fenómeno SER, como expresión de la
misma realidad con una modalidad diferente, ya que "el lanzar algo completamente" es decir "dividiendo" equivale a SER, es decir, a permanecer; ahora bien, "permanecer'' o "ser" se entiende en oposición a lo que "pasa" o sea,
a lo que "se divide". En sánscrito aparece claramente la idea en la significación de SU como derivado de SADHU y éste de SADH: "alcanzar la meta
propia, llevar a cabo, guiar rectamente, etc.". "Lanzar completamente, emitir,
etc." equivale a "alcanzar la meta", ya que la noción de "lanzar, emitir completamente" es dinámica, se refiere a una acción o esfuerzo que consiste en
"emitir, partir, completamente", o sea "alcanzar la meta". Filosóficamente se
ve más clara la coincidencia o equivalencia, ya que el SER, significado de EU,
necesariamente es BIEN, ya que metafísicamente el SER y el BIEN coinciden;
15

el primer BIEN es SER.
En griego e.'Ciste además otra palabra no adverbio y que se usa poco sola
14
y es AGATHOS (a yaOós-) ; su etimología es muy disputada y quizá, es lo
único que se puede afirmar, procede de AGA que significa "muy'' y por tanto
15
no lejana de la significación de EU ya descrita. AGATHOS ( ayaOós-) en
griego comúnmente se usa junto con KALOS (Kalós-); se decía KALOS
KAI AGATHOS en griego al hombre "valeroso y bueno", ideal de la cultura
griega.u
Esta noción se aplica a la actividad humana y a los objetos de esa actividad
y en general a cualquier objeto y actividad. BIEN y BUENO se refieren a
cualquier acción de "lanzar o emitir completamente", tanto del ser humano,
JS BucK, Car! Darling, A Diclionary of selecled synonyms in lhe principal lndoEuropean Languages. A contribution to the History of ideas, by; The University of Chi-

cago Press, Clúcago, lllinois, 1949, p. 1175.
u FRAYLE, o.e.; p. 494: "Para Arist6teles existe una correlaci6n exacta entre ser y
bien. No hay un SER único, sino muchos seres. Y tampoco hay un Bien único, sino
muchos bienes particulares y analógicos".
1• Cfr. FIUsK, Von Hjalmar, Griechisches Elhymologisches Worlerbuch, s.v. «J.a8~
(AGATHOS).
11 "Muy" y "fuertemente" en efecto no tienen una significaci6n muy lejana.
" V. FoNTOYNONT, Commenlo al Vocabulario Greco, Roma, 1949; p. 9.

como de cualquier otro ser. Estó se entiend
analítica epigenética que habla de la ev
~, perfectamente en la psicología
fancia hasta la edad adulta a
. d oluc1on del ser humano desde la in.
parec1en o clarament 6
1 .
propia e.&gt;..-periencia del ser hum
e c mo a idea nace de la
completamente" tanto
ano, que llama BIEN a todo cuanto es "emitir
'
en su aspecto f . l' .
.
racional y BUENO a todo c
t
ISIO ogico, como b1ológico, psíquico y
nifican lo que hace descansa~any o para ello_ le es útil. BIEN y BUENO sig.
repo~ar, remtegrarse al · di ·d
.
m v1 uo, rehacerse
de una división interna nacida d
aquello que amenaza la unidad in:;:ª n:~~1dad, de una limitación. Todo
le hace mal, lo divide en ún orden b, . y das1ca del ser humano, lo preocupa
esa división desaparece cuando la as1c?d de su naturaleza libre y teleológica '.
.
neces1 a se ha tisfech0
'
tJrse BIEN y llamar BUENO al b.
sa
Y lo hacen senaún, en el orden psicolómco I o Jeto º. persona que lo han satisfecho. Más
.
. .
o· , a presencia de otra
d
a.ende a dividir al individuo, a h acerIe m al a coarta persona o ,e un objeto'
su expansión autónoma Est d' . '6
'
r su autonom1a y reprimir
..
·
a IVIS1 n este mal y esta
•, .
ermbdas, lanzadas completamente". '
~epres1on tlenden a "ser
dos eficaces para lograrlo que
1~ esto se logra ~ediante determinados moDERECHO. La noción de B~N :ano:o:as ét~c~ ~ jurídicas o BIEN y
y no un objeto. Si la persona n b dp
to dmarmca, es una acth-idad
o o e ece a esta din' ·
oportunidad de vivir y desarr
.
a.nuca, no sólo pierde Ja
o 11arse, smo que pued
.
la conducta antisocial c . . al d
..
e monr y llegar hasta
' runm o eseqwhbrada E ta
'6
al orden biológico como al g n'•:
. s noc1 n se aplica tanto
, .
e e....co; tanto al orde f. 16 •
logico; tanto al orden individual como
.al s· n ISlo gico como psicoprimer BIEN es el SER. en el o d b' 1~1 . I en el orden metafísico el
'
r en io ogico el p .
BIE
en el genético la cultura. en el f.. 16 . 1 .
runer
N son los hijos;
'
is10 gico a mte 'd d 1
quico la creatividad. en el S"".
d
gn
Y a salud; en el psí'
vda1 e1 or en y el eq 'lib .
E
ser humano; aná)oo-amente de lo b.
UI
no. 1 BIEN se dice del
s o Jetos que perm·t
¡
. .
0
mana su desarrollo autónomo y tel 1' . 17
I en a a propia vida hu-'
eo og,ro.

ª

Esta nOCion
·' no sólo comc1de
· . sino
d ,
.
. .
ciones y nociones dadas por PI t6
qAriu~ ~ emas hace mtelig1bles las defini. •
ª n Y stoteles· po UI ·
1
Junstas. Efectivamente Aristóteles define el BIEN como
r ,,riano
os modernos
lo queytodas
las cosas '

1:

" ERIKsox, Enk
. H., lnfancia y Sociedad Edi .
a &lt;:1~~es Hormé _S.A.E., 3a. edic., 1970,

p. 68: "Es aquí (en la época del destete

madres) donde lo bueno y lo mal . '
pancion de los dientes, separaci6n de las
confianza básica en sí mismo y en
:n el mund~ del niño, a menos que su
etapa por paroxismos indebidamente
. dy se haya Visto socavada en la primera
to"
"E
.
pro~oca os o prolongado d
b'
. sta prunitiva catástrofe en la relaci6 d 1 • d' .
s e ra ia y agotamienmundo es probablemente la contribuci6n
n , ~ m IV1duo consigo mismo y con el
donde los primeros habitantes de la b.
ontod~enebca a la leyenda bíblica &lt;le! paraíso
·
·
sm
esf uerzo lo que se habh a su dis erra
.. 6 per 1eron
. para siempre
el derecho de obtener,
pos1ci n; mordieron la manzana prohib1'da y enco1en•.

º1~;7er:;

605

604

�buscan". Lo primero que todas las cosas buscan es "lanzar completamente"
aquello que divide su ser; por esta misma raz6n el mismo filósofo dice que el
Bien consiste en lograr la plenitud de su propia perfecci6n (complemento;
acabado). Para Plat6n en cambio la propiedad fundamental del BIEN es 1a
suficiencia para asegurar la felicidad al hombre con su posesi6n. Para entender mejor la idea de Plat6n, veamos el significado de la definición dada por
Ulpiano: Bona ex eo dicuntur quod beant, hoc est, beatos faciunt; beare
autem est prodesse.18 "Los bienes se llaman tales porque hacen felices; hacer
feliz (o beatificar) por otra parte es aprO\·echar." Bienes en plural se refiere
a las posesiones, por consiguiente a objetos que no son el sujeto mismo; se
llaman bienes por su relación al sujeto. Esta relación es dinámica, ''hacen felices". "Hacer feliz" es "apro\·echar". Este verbo tiene en este caso un significado casi plástico; prodesse se compone de esse y pro, es decir, ser por o en
favor de. Hacer feliz por tanto es ser por alguien o en favor de alguien. La
persona en favor de la cual es el objeto, se hace feliz, es decir, se quita de su
mente o de su espíritu o de su organismo la necesidad que el objeto satisface.
De este modo BIEN es hacer feliz, "emitiendo, lanzando completamente algo"
es decir una necesidad; por esta razón se llama a los objetos, "satisfactores de
necesidades", BIENES. De este modo ya podemos entender a Plat6n cuando
habla del BIEN del hombre diciendo que es "aquello que tiene suficiencia
19
para asegurar la felicidad del hombre con su posesión" .
En conclusión podemos decir que el BIEN, hablando psicofilológicamente, es
"una dínamis vital consistente en emitir perfectamente algo que divide al ser
humano". BUENO en cambio se dice del objeto que hace BIEN. La aplicación de esta noción al orden científico o al orden metafísico no es posible sin
una disciplina o elaboración analógica; la principal razón puede ser que el
origen absoluto de ella es la e:i-.1&gt;eriencia del individuo humano mismo o de
zaron a Dios." Este aparecimiento del mal se alivia con el "bien", como el mismo autor
hace notar en la misma obra, p. 70. En cuanto a la relaci6n de estas experiencias con
la ley y el orden, es de grande interés lo que el mismo autor escribe en la obra citada,
pp.La
228-229.
enumeraci6n de estos bienes, los hijos, la cultura, etc., es ejemplificativa; es decir,
en ese orden humano es BIEN todo cuanto signifique "una prolongaci6n del ser de un
modo completo o perfecto".
11 ULPIAN0, 1.c.; ibid.
u Esta definici6n del BIEN no satisface a ROBERT S. HARTMAN, en su libro La
estructura del valor, donde en la p. 35 y ss. hace ver c6mo lo que define Plat6n son las
cosas buenas, no el BIEN en sí; sin embargo, como lo e,cp\ica ULPIANO, ya no se trata
únicamente de las cosas "buenas"; sino de "¿ por qué?" son buenas y "¿ c6mo son buenas?"; es decir, "son en favor de". Una explicaci6n más profunda y quiza satisfactoria

otro
. individuo humano. D e un mod
SUJeto humano mismo· sólo
d ~ u otro el contenido de la nocio'n es el
'
secun anamcnte los ob. t
Junto a la idea de BIEN
Je os.
f'ISlCo
· como moral L
normalmente pensamos la .d d
.
la de BIEN. no 61 a pnmcra concepci6n del MAL
t ea . e MAL, tanto
en expeler ;erfe~t o contradictoria. Si BIEN es "una e~, com? id_ea contraria a
será la ne.,.ac1'ón da.mente algo que divide al ser h
ma:1s vital consistente
b
e esa d'
·
umano · el MAL
que divide al ser human~~a~s expulsiva, sino que signifi~á "
no sólo
veremos. La idea de BIEN ' damontonarlo, cubrirlo u ocultarlo"almacenar lo
supone el MAL y .
e MAL se relacionan dinámi
como luego
viceversa.•o
camente. El BIEN

~

El problema del MAL .
espin
, ·tu humano d
' sm embargo' ha s1'do una grand dif'
lestia para 1a f'l urf:'"°te tocia la historia de la hum 'dade icultad para el
I oso ia. e ánd l
aru
. dif 1
para el hombre
' se
a o para la reli ·ón. an
.'
icu tad y modin. 21 La noción
Mis~erio del univers~, l; 11~:t; '! desesperación
del MAL el ho b h al ha sido hecha analóuicam t
e1lhard de Charro re a tenid
C ,
bº
en e a la expe . .
ra tratar
.
o. ¿ ual ha sido
. .
nenc1a que
tratando e:o:n~e indagar en las huellas lingüí~:c:~enencia? Es lo que abocado el MAL ~ntrar no s6lo las palabras mediant ~ la cultura occidental,
meno percibid~ ::~ a~emás individuar lo más exa;ia: c~ales se ha signifio sus equivalentes. e e cual los individuos han tenido que
en eusar
posible
el fenóesas palabras

~:t:º·

La palabra MAL en es - l
de esta palabra es deseo/~º s~ deriva de la latina MALUM.
.
misma raíz ue l
o~1da, sm embargo se la su
' la etunología
o falta" o t q b' palabra irlandesa MELLAIM " ele_ hacer provenir de la
am 1en del anti
. ,
, enganar" MELL "
mán "SMAL"
guo mg1es "Smoel" equ • 1
'
, pecado
' correspondiente quizá al . ¡',
iva ente al antiguo alto aleOtros sin emb
mg es actual "small".2~
bra MAL
argo, con mayor seguridad
.
ot
. , UM. de la raíz *MAL o *MLA y clar~da?, hacen derivar la alaamb1en del mdoeuropeo *MAL *M I que s1gmfica "cubrir". "
p
por la descripción de esta I b '
UL "tener, comprimir" 23 E' apagar";
meno percibido en la form
a ra llegamos a la conclusión .
n todo caso
o comprimido"
d . ac1on del concepto MALUM
I de que el fenó' es ecrr " 1
es e de "
.
se encuentra"; "lo d 'b'l' I a macenado, no tomando parte d I estar cubierto
e t ' o sobrante". de ah' "
e ser en que algo
De la palabra latina se d .
'
i
mancha, pecado".
envan no sólo Ia espanola,
sino también h f
'" S. TowÁs S
rancesa

,ª

~~

u
' umma contra
·¡
TEILHAllD DE CH
. gentr es, I, y passim.
,. BucK, o.e., p.
ARDIN, Pierre• El me d'10 divino, Edic T
F
· aurus 1967
1178·
12
.G. E!CHHOFF, o.e.,
'
• p. 81.
t. 4, s.v.

es la que damos arriba.
O

607

606

�. 1·iana MALO
.
tantivo; la ita
. y. MALE,
ad
d
mo adverbio y como sus
MAL En itahano
eMAL, usa a co .
.vamente; la portuguesa
. . . f r "malo".
adverbio y sustantlv~ respectixiste la palabra "cattivo" para sigm i~,:,. risionero
ás de la palabra senalada, e.
. d 1 latín "captivus''' o sea, _P
'
m " tti\•o" se la hace provemr . e
l ecado" : tiene su equ1valent~ en
Este • ca
. . h ace clara referencia a
"
mo cuando se dice "cautivo de• pT ión
c~~tivocésc'~chetiP'' miserable, pés~o. -~-u si~ i~:~que sPa diferente fonéticae ran
en cuanto a la s1gni icaci '
s "mam·aisº', que prola raíz IE. MAL; d más de la palabra citada tenemo tro "malh~dado"' es
t En frances a e
· ale a nues
:~: edel viejo latín "malefatius" ,; Á~:~1U1~gualmente en francés'. ten:mos
d . "de destino débil, ~nf~~o ,; l débil" y que viene del antiguo~ ranecrr,
"
también significa ma o,
.d al "mis-" cspanol y
"mechant que
" es " correspon e
h t"
cés "mescheant", desafo:tunad~;l i:,n-"cadere", caer; es decir, "mee an
"cheant" o "cheoir" denvado e
i
significa "mal caído"_:•
.
de BIEN y al de SER, ya
,
to contrano a1
·,
m
de MAL es segun es
.
l"
de "proyecc1on co El concepto
.
d "extensión integra Y
mancha.
que ambos incluyen la i~e~ d~
tancamiento y división, pecado y
del
AL
cambio m ica es
l BIEN es la causa
pleta". El M
en
nen mutuamente, ya que e
do. el BIEN
El uno y el otro se supo
MAL que exige ser expulsa '
. . , BIEN, supone unAL
MAL . la acc1on
&lt;liante un acto vi·ta1 completo e m
' en hacer desaparecer el M
me
consiste
tegral
,,, ) que más concretamente
.
.
l MAL se dice KAKON (Ka~? ' Al KAKON significa
En el gnego e
. , . de la nocion M ,.
.
a
hace referencia al orige~ ps1col~::: ·ega KAKOS (Kax_ó;) no tien:;o
"malo débil, defectuoso . La pal
gnle dar la del verbo gnego KAKK ºd
'
• el · se e sue
los cm araíz indoeuropea ~ien_ ara, obabilidad una palabra referente ~~~ En sánsK ª""ª"')' que indica con pr_,
la orden "void excrement' .
(
.
del bebé en conexion con
Ji .ón de una palabra refcren
dos pnmeros
dº PAPA- · probable redup ~ 1
PA- En griego existe
crito MALO se ice_
del bebé como en gnego,
POPOI
te a los cuidados pnmeros 1 e:clamaciones p APAl (
mal
igualmente esta palabra ,,~n ~ de la raíz griega PEEMA ( uµa '
'
(IIo:no,): "Ay, ay de m1 saca as

II

an;,)'. )

• 2e
inforturuo.
bº se derivan d e urta r aíz indoeuro, BÓS en cam 10
¡ f ómeno
El inglés BAD y el aleman . De este modo en estas lenguas e e~ ,, o
pea *BAD que significa des~~e destruye", "que divide", "que,
alMAL se percibe como algo . q" "1 di ºdido" "lo golpeado o debil . gu
. . "lo destruido ' o vi
'
también en pasiva.

~~.P;ª

" BucK, o.e., pp. 11 i8, 11 79.
:s BucK, ibid.
,. F.G. E1cHH0P, o.e. t . 4, s.v.

608

mente de esta raíz se suelen derivar el comparativo PEIUS y el superlativo
PESSIMUS.21
En indoeuropeo tenemos el prefijo DUS- hecho según SU-; DUS- tiene el
significado de "enfermo"; "débil"; "malo", etc., y que equivale a nuestro español MIS- como en MISántropo; o a MAL- como en MALentendido; o a
DIS- como en DIStorsión. Este prefijo se encuentra derivado de la raíz DI
o DUIS que significa "disminuir o emitir''; el prefijo se deriva de la misma
raíz, o una análoga a *DWE, seguida no de E como en BUENO, sino de I
como en BIS. Esto nos sugiere la idea de un BIEN disminuido o un "todavía
no BIEN". Esto hace quizá alusión a la causa por la cual es necesario "hacer
salir"; "expeler o emitir" algo: la falta de vida en el ser viviente; la degeneración de la substancia en los seres materiales.
La idea de MAL, tanto como la de BIEN, tiene connotaciones culturales
de grande importancia en todas las culturas de los pueblos; ellas hacen referencia al MAL como a aquello que no es perfecto y acabado; sino que se desarrolla en una subexistencia de la cual lucha por salir y lo logra, sea trágica sea felizmente. Los sentimientos de maldad no aparecen claramente como
indignos del ser humano y parece inútil el tratar de renunciar a ellos; ejemplo de ello tenemos en las tragedias griegas; en la Biblia; en las religiones en
general; en la historia de la humanidad y en la psicología analítica y criminal
contemporánea. El MAL es tan connatural al hombre como el BIEN; el ser
humano sin MAL, no se individualiza; no crea; no se proyecta personalmente
en el BIEN y en la realización de sí mismo. No podemos erradicar, y este
concepto es ya tradicional, el MAL de la vida humana; pero el MAL lleva al
BIEN que lo hace fecundo y creador; que arroja hacia afuera lo que nos duele
y divide lo que nos preocupa y debilita. El modo puede ser feliz o trágico.
tste es el quehacer de las ciencias de la conducta, de la cultura, de la educación, de todo cuanto alienta en la humanidad de esperanza y fe en la bondad de la constitución del ser humano. No creemos exagerar al decir que el
éxito de los escritos de Freud y del psicoanálisis se debe sobre todo a que
enseñan eficazmente a convertir el MAL, el ID, en BIEN, en YO, en ética
autónoma y personal, para llegar al equilibrio entre uno y otro, el BIEN que
causa el MAL, como dice santo Tomás; el MAL que se desarrolla BIEN.28
n F.G. EICHHOPP, ibid.
,. Freud, según Meng, "ve en la veracidad la situación del consciente de la humanidad . . . Esto significa: el hombre tiene la obligación de madurar, debe ser capaz de
amar y amando desarrollar un yo fuerte de una conciencia autónoma". Tiene que
en lugar de morbosamente reprimir, hacerse capaz de juzgar y de renunciar, sin
enfermarse por eso. "La paz que nosotros significamos, no es la activaci6n de un ador-

609
Hum-39

�La idea de BIEN y de MAL traen consigo la idea de VALOR y de VIRTUD. La valoración, los valores, problema muy discutido desde el punto de
vista filosófico y científico, parece deducirse espontáneamente y sin ningún esfuerzo de la idea de BIEN y de MAL; sin embargo, en las presentes líneas nos
vamos a fijar únicamente en la idea de BELLO y GUERRA, también relacionadas con ellas.
La relación más evidente la tenemos en el griego entre BELLO y BUENO;
la axiomática frase KALOS KAI AGATHOS (Kalo~ xai aya8ó~) "valeroso y bueno" o más comúnmente "HERMOSO y bueno" indicaba el ideal de
la cultura griega. En las lenguas derivadas de las indoeuropeas esta relación
' es también muy usada: en francés BEAU se usa para significar tanto BUENO
como BELLO; en italiano se dice BELLO significando BUENO y BELLO.
La belleza se concibe como consecuencia natural de la bondad y viceversa, la
bondad como fruto necesario de la belleza. Ni la belleza sola; ni la bondad
sola.
¿En qué consiste el fenómeno BELLO? BELLO en español se dice también
hermoso; la etimología de esta palabra viene del FORMA y OSUS; es decir,
lo perteneciente a la FORMA, figura o aspecto exterior. Antiguamente en español se decía FORMOSO. BELLO en cambio se deriva del adjetivo latino
BELLUS; y se le suele derivar de un diminutivo BENULUS de BONUS.
BONUS, luego BENULUS y finalmente BELLUS, del cual se originaría nuestro BELLO en español. La idea exacta sería en este caso BELLO igual a
BUENECITO o BUENECILLO.
Dado que ya conocemos la psicofilología de BUENO y de BIEN podemos
determinar más concretamente el significado de este diminutivo. Toda palabra
tal significa, como su mismo nomble lo indica, una "disminución"; no precisamente en la cantidad, sino más bien en el aspecto lógico expresado por la palabra. El diminutivo expresa algo "que todavía no es lo que es" o algo "que ya
terminó o está terminado de ser lo que es". Lo que es, se refiere al sustantivo
del cual se hace el diminutivo. BUENECILLO por tanto sería algo que "apenas es ya BUENO" o algo que "está acabando de ser BUENO"; un BIEN
o algo BUENO disminuido en sentido dinámico lógico. Teniendo en cuenta
mecimiento de la naturaleza instintiva del hombre mediante la sugestión o la imposición
externa -ningún problema por tanto de una droga mágica- está él arraigado en
vitalidad, fuerza de la conciencia, razón e interhumanidad" ... "Había Karl 'Marx preguntado: ¿cuánto pan necesita el hombre, para hacerse hombre? Freud preguntó:
¿ cuánto amor, conciencia, satisfacción de los impulsos y renuncia de ellos son necesarios
para hacerse hombre?" MENG sobre la ética de Freud, citado en la obra P1ychoanalys1

e_l s~gnificado psicocultural de BIEN
.
s1gu1ente: "una dínamis vital consist;n!e tUE~? arriba descrito y que es el
algo que ya no pertenece al ser h
em1t1r perfectamente, dividiendo
d'
·
umano BELLO
~:m1IS descrita; el resultado o dinámicam' " será "rl efecto" de la'
d1v1de al ser humano". Si lo BUENO
ente, el estar expulsando lo ue
o el MAL, lo BELLO es el
I d y el BIEN consisten en rrnitir '.o MALqO
d 'b'J l
resu ta o del BIEN d
e i ' o oculto, lo que se encuentra de t
o e lo BUENO, porque lo
da lugar a la reintegraci6n del mi
n ro ~el ser humano, una vez emitido
to diferente a sí mismo el mal smdi~' es decir, el hombre transforma en ob ' '
f
d
·
me ante el
· ·
Jeu~ra. el SUJeto, sigue haciendo feliz a éste ~i°v1ID1ento vital. El objeto, que
o md1ca el haber sido bueno o BIEN se 'nse ama bueno; si además significa
Belleza depende de c6mo se defina lo BE~r;;\BELLO. La definición de la

?,

En griego BELLO se dice KALOS.
.
una palabra clásica épica y que . ü'. el ongen de esta palabra es KALYA
·,
sign 1ca "vig
r·
,
noc1on que coincide con la antes e
oroso, irme, preparado listo"
E 1 ' •
xpuesta segu'n el ·
•
'
'
n atm sm embargo BELLO
d'
ongen latino de BELLO ªº
NUSTUM y no BELLUM. lse ic__e PULCHRUM, FORMOSUM o VE.
l
, e espanol y J 1
a expresión BELLO de ellas sino d BONUas enguas romances no derivaron
seusantamb''
e
· ·
icn los adjetivos ' PULCRO
HE Mensudimmutivo.
En español
bargo no se les da comúnmente el si /
RMOSO y VENUSTO; sin emque etimológicamente no se
gn icado que suele darse a BELLO. aun
encuentre muy lejano '1
'
Entre
r BOI\UM y BELLUM tenemos la rel · , a e..
exp icar; sin embargo, retrocediendo a 1 , ac1on cierta que acabamos de
tramos
d · .,
ª raIZ de BONUS' DUENOS, enconuna envac1on paralela en DUEL
general de *DW o *DU. , ,
LUM, procedente también de 1 ,
' mas aun tenemos un
f
.
a raiz
guerra: efectivamente DUELONA
a re erencia concreta de DU
sa d 1
es la forma antigu d BE
a
e a guerra, cuyo primer templo f
.
a e
LLONA, la diot
ue construido
A .
por p10 Claudio Ciego. s1
por anto podemos concluir con s f .
LUM, en el sentido de guerra n~ ~:ente seguridad de DUELLUM o BiLtanto BONUM, BELLUM
"BELLO como en español. Tenemos por
'
erra y finalmente BELLUM, "hermoso 0

,;gu

. ,. Efectivamente la BELLEZA
Clones
es sólo la .forma
. q ue sue en darse de la BELLEZ
.
abstracta de lo BELLO La
. .
arriba dada deI
B
A coinciden más
.
·
s defm1I
disciplina que ha ºcon~L~~- Platón habla de la BELLE~::nos d1rlectamente con esta
LLEZA
,
UCI o a través de la vis
d
orno e resultado de una
en s1; se le suele a trib .
ta e cosas bellas a la . . ,
v~ri, el esplendor de la verdad. ( ;;; ~r ello la ~efinici6n de Ía BEL~;;: de la BELibrary, Plato V.)
. ato Sympos1um, 210 E· 21 .
' splendor
• F
'
l, The Loeb Classical
11

RISK

'

OC , SV

MEILLET

• •'

et

•

'

"ª).O&lt;;,

VENDRYES,

(KALOS)
o.e.; p.

90.

und Ethik de Ernst Blom.

610

611

�bello". De las formas intermedias se conserva DUELO en español, con significado análogo al de "guerra".
La diferencia de significación en las lenguas modernas es evídente; sin embargo acudiendo a las raíces de estas palabras, la diferencia se convierte en
analogía y descripción de un mismo fenómeno. Fonéticamente la diferencia de
las tres palabras que queda inexplicada y autoriza la diferencia de significado
es el uso de L en DUELLUM y BELLUM ante el uso de N en BONUM. El
cambio de la D en B se encuentra totalmente explicado. La analogía o variación de la raíz parece autorizarnos a afirmar que BONUM, DUELLUM y
luego BELLUM serían la expresión del mismo fenómeno; más aún que BELLO en español, estaría emparentado de alguna manera con el BELLUM,
guerra, latino. El fenómeno general sería el de "emitir algo mediante división"; este fenómeno estaría expresado por BONUM; DUELO y BELLUM
(guerra) indicaría la división que es causa y resultado de la emisión; BELLO,
"hermoso", sería igualmente resultado de la emisión; se ha polarizado al uso
de significar "hermoso"; pero ya tardíamente o mejor ya en las lenguas romances derivadas del latín.
En todos estos casos se significa el fenómeno percibido por el sujeto, el individuo humano. Análogamente, al igual que en el caso de BIEN, se llama
DUELO al objeto externo al sujeto; BELLUM, "guerra", a la resultante histórica de la división psíquica; BELLO al objeto capaz de causar en otros individuos la emoción o afectos sentidos primero por el BIEN en el sujeto.
Psíquica y culturalmente por tanto, la causa de la guerra, aunque parezca paradójico, es el BIEN. El individuo cuando actúa BIEN, se divide,
pierde algo; esto mismo lo pone en tensión; en guerra o en duelo o simplemente lo hace BELLO, "hermoso". La vida social sin embargo complica estas
sencillas realidades humanas; ya que el individuo humano cuando actúa BIEN,
se divide, pierde; pero está seguro y cierto de que su objeto perdido ha ido
a parar a sus semejantes; ellos por consiguiente son los culpables de su pérdida; entonce les hace la guerra, proyectando de ese modo en ellos su división
psíquica. Esta misma realidad humana incluye el DUELO, tanto en el sentido
de pena y dolor, como de guerra privada entre dos individuos; sólo que se
limita su uso a la pena y el dolor producidos por una división irreparable,
inevitable. Lo BELLO se usa para indicar una división; pero tal que no sólo
no es inevitable la pérdida o división del objeto del sujeto; sino que se intenta
esa misma división.
Hemos usado la palabra emisión y división para indicar el sentido de perfección y de acabamiento que tiene la idea de BIEN; sin embargo, sobre todo
cuando se trata del BIEN en la ética, la idea de Bien se expresa hablando de

612

comunicación o de participación d , .
se expresa como lo RECTO
. e s1 rmsmo. En derecho la idea de BIEN
pación o ampliación de sí ~que. igualmente supone una extensión o particimo, por esta razón en ingl'
sar la idea de BIEN la palabra RIGHT
es se usa para expre' contrapuesta a wrong.
En este contexto, junto a las palabra DUELO GUERRA
PAZ, que aunque pertenece a otra f 'lía d
Y
, se ocurre la
ficado está íntimamente ligada a 11 ~
palabras~ en cuanto a su signilatina PAX este sustantivo
edas. a pa abra espanola PAZ víene de otra
. d
,.'..
proce e a su vez del verbo PANGO
· .
.
f1ca o es fiJar' plantar en t'1erra, f'.
1Jar,, y también
ce
t ,, ,ce cuyo s1gruacuerdo". El verbo PANGO
d .
pac ar , ponerse de
*PAG
. .. '
a su vez se enva de una raíz indoeuro
*PAK
1
o
' que s1gn1f1ca 'unir fuertemente" ,. "'JUntar f uertemente"pea,
.2

t

En griego pAZ se expresa EIRENEE ( ei
·
.
una palabra pre ·
• •
l!'1J"'1J) derivada de EIREE y es
gnega por 1a termmac1ón EIREE ( , )
d
ARARI ( ªl!ªl!' ) que si •fica ce •
;, "
e l!'1/ proce e del verbo
EROO (
)
. .~
yo puedo ; yo tengo poder'' sa o tamb', d
Ef!W que s1gmf1ca, "rayar ext
" . 1 •d
'
ien e
o franja que hacen los cañones
'a raer .' a i ea exacta es como la raya
. "l
cuan o son disparados. p AZ en tal c so . .
a . s1gn1f1ca . a que puede, la que raya o extrae". Quizá d ,
, .
asooar el arcoiris con la p AZ
.
e aqui viene la idea de
en 1a creencia popular La ·d d PAZ
contrapone a la de GUERRA
.
.
i ea e
no se
la palabra nos hace pensar má~r;?iamente hablan~o; '.ª que la etimología de
fuerzas para lanzarlas contra otr iefn en unaLcoor_dmac1ón. o disposición de las
as uerzas. a U11Sma acción d "f · hin
en e1 suelo" en algunos textos se refiere a "fijar la lanza" p
e ~ itr, l car
pode batalla entre dos contendientes L ·a
ara sena ar e cam.
tumbramos expresar mediante l
l .b aP1AZea que n~sotros ~ctualmente acos1
..
ª pa ª ra , es decrr la qmetud l
,
y a tranqwhdad, en este contexto psicofilológico se d' ,
, bº ' a armoma
el tiempo libre que dejan las o
.
.m a mas ien OTIUM,
cupac1ones y que se pasa en casa.
La guerra, el bien, el duelo la belleza la
un fenómeno perteneciente a Ía
. '. d paz son palabras que hablan de
importancia Ell .
expenenoa el mismo ser humano. de ahí su
· as, Junto con el mal se ref
. d
'
básicos de la vida humana. diaria '
_ieren a activt acles fundamentales y
mente de significado muy g~neral y co~~nu~1;1ente ejercitadas; consiguientede el punto de vista filosófico 'a:~ya. iscus1on tie~e interés únicamente des.
ciencias de la conducta h
y
ongen de la ética, del derecho y demás
umana.
El OCIO, la PAZ, exige la capacidad
d ·
angustia y divide; aquello que en un orden h:a eJar. aquello q~e preocupa,
de crear un orden instinti
1 1
no e,oge ser arroJado so pena
vo en e cua ' proyectando el mal en los objetos y
,. F
F.G. ElcHHOFF' o.e..' t . 4' s.v. PAC. BUCK o e.
,.
'd
RISK, o.e.; s.v. €,(!É'l'1J (EIRENEE)'.
' .. , peaee i ea.

613

�en los semejantes, se trata de arrojarlos, fomentando el MAL interno, el aniquilamiento, la soledad, el egoísmo, la brutalidad y el desgaste inútil de individuos y de pueblos. Es necesario el BIEN, los BIENES y lo BUENO; es necesaria la GUERRA y el DUELO; es necesaria la PAZ. La humanidad se ha
debatido durante toda su historia entre esas realidades y pocas veces ha podido
gustar del OCIO, de la tranquilidad, del descanso y de la armonía. Igualmente necesario es el MAL, con sus consecuencias trágicas o felices. Es necesario convencerse de que el BIEN trae la guerra, o la BELLEZA o la PAZ;
más aún el MAL. Una ética convincente y verdaderamente viva necesita partir de estas realidades necesarias; son desconcertantes, es cierto; impiden al
individuo saber qué comunicar y qué ocultar; qué decir y qué hacer misterio.
La experiencia es la única que se lo enseña y se lo ha enseñado ha5ta ahora;
cuando esta experiencia existe se puede hablar de una ética, o de un derecho,
de una religión o de un misterio. Sin los primeros el hombre se vuelve histérico
o neurótico, lábil y débil, falto de orientación y dirección en la existencia humana; sin los últimos, el hombre se hace banal y obsceno; sucio, tímido, ridículo e intranscedente. El problema del BIEN y del MAL es el problema de
la guerra; o de la histeria y el misterio; de la neurosis o de la ética viviente y

en la Escritura: ";" Acaso si tu' tam bº1en
, ob rares bien
.
ás ·
do?" La envidia y los celos la gu
1d
' no ser VISto y acepta'
erra Y e uelo causad
¡ BI
os por e
EN y los
BIENES se curan haciendo el BIEN ha .
y despreciable, lo que vcrdaderame t yd bciedndo BIENES. El MAL, lo débil
.
n e e e esaparecer· n 0 1 f
.
poco 1a propia integn"dad •gu 1m
,
a uerza m tam' i a ente se cura obrand bº
El
fuerza, que es promesa, que es inte "dad del in . . o ien; . MAL que es
es educación, aprender cómo obrar~ BIEN
dividuo, lo _umco que necesita
camente o mejor felizmente lo q
1 h b ' progresar, salir adelante. Trági,
ue e om re produce 1
·
' o ~ue enute y expulsa
d e s1_mismo es débil y deleznable: la alabra
ello sm embargo puede domm· 1 . p
' el pensamiento, el gesto. Con
ar a tierra • lo ' ·
•
le significación a sus palabras
'
umco que tiene que hacer es dar.
' a sus gestos al conte "d d
.
si lo logra se hace BELLO f
r· ' . ru o e sus pensamientos.
, uerte irme d1spuest · r· ·
'
para poder aplicarse a toda b b '
'
o, su ic1entemente tenso
ciente y significativo.
o ra uena. Será KALOS KAI AGATHOS, efi-

convincente.

'

.

La realidad desesperante de que el BIEN fomenta la GUERRA y no el
ocio; de que el hombre no puede ser BUENO sin fomentar la guerra parece
hacer fútiles y sin ningún valor los esfuerzos de lograr la PAZ, de evitar la destrucción y la muerte; la violencia entre los hombres y los pueblos. O más claramente, intentar evitar la guerra, queriendo el BIEN, evitando el MAL, aparece como una invitación a renunciar a la vida, al progreso, a la comunicación
humana. La psicofilología nos invita en cambio, en cuanto a tales realidades,
a admitirlas, a aceptarlas como necesarias a la condición humana; a vivirlas
incluso con la filosofía y desapego que las mismas lenguas nos transmiten la
experiencia que los hombres del pasado y del presente han tenido y tienen de
ellas. Ciertamente la cultura no es la solución; quizá no obstante nos convenga
recordar la historia de Caín y de Abe! narrada en el Génesis.,. Caín envidiaba
el BIEN de Abe! y su furor lo llevó a darle muerte a su propio hermano. ti
deseaba la muerte y sin embargo Jahvé Dios prohibió que se le diera muerte,
a pesar de haber cometido fratricidio. Cuando Jahvé vio enfurecido a Caín le
dijo: "¿Por qué te has ensañado y por qué ha desaparecido tu semblante?"
"¿ Acaso si tú también obrares bien, no serás visto y aceptado?, ¿ y si obrares
mal, recostado a la puerta del pecado, no llegarán a ti sus deseos y serás dominado por él?". Quiero decir, quizá la única solución sea el consejo de Jahvé

" Gén. 4, 4-16.

615
614

�EL FINANCIAMIENTO DE LAS ELECCIONES PÚBLICAS EN LAS
SOCIEDADES DEMóCRATAS. UN ANALISIS DE LAS
ALTERNATIVAS Y DE SUS EFECTOS*
PROFR. DAVID

G.

DAVIES

Universidad de Duke

EN LA PASADA década ha habido un creciente número de propósitos para reformar el financiamiento de las campañas políticas y de las elecciones en los
Estados Unidos. Estos planes han recorrido toda una gama; desde el limitar
las contribuciones, los gastos y el tiempo permitido para la campaña, hasta la
asistencia gubernamental para el financiamiento parcial o completo del costo
de las mismas. El objetivo principal de este estudio es el examinar el caso del
apoyo gubernamental para las elecciones, así como analizar algunas de las
formas en que el gobierno podría implementar tal política.

Me refiero, en primer término, a una breve discusión acerca del financiamiento privado y luego a la cuestión de si es o no justificado el gasto del dinero público para las campañas políticas y las elecciones. ¿ Puede darse el caso
de fo17.ar a los contribuyentes a apoyar tales actividades, o ser el argumento
del control el que sostiene que las elecciones en una sociedad dem6crata deben
ser financiadas con fondos de las fuentes privadas? Una respuesta razonada
a estas preguntas debe tomar en consideración tanto las ventajas como las
desventajas de cada una de las formas de financiamiento de elecciones.
VENTAJAS DEL FONDO PRIVADO

Pocas personas discutirían en los Estados Unidos que nuestro actual sistema de financiamiento de campañas podría mejorarse. Más aún, hay fuertes
• Este artículo se adapt6 del próximo libro Private M oney and Public Relations: A
Democratic Contradiction. © por Joel L. Fleishman, David G. Davies, Gleen Reichandt,
Robert B. Rice y Cristopher G. Sawyer.

617

�razones para sostener el principio general de la utilizaci6n de fuentes privadas
de financiamiento. Una de las más importantes razones para esto descansa en
que el contribuyente no está forza¿o a financiar la campaña política de un
candidato que no desea apoyar. Un buen argumento puede formularse en el
sentido de que es moralmente equivocado el forzar a un individuo para contribuir con parte de su riqueza a favor de un político, cuyos puntos de vista
encuentra repugnantes y antitéticos a su propia filosofía y valores. El financiamiento privado permite al contribuyente escoger cuáles actividades políticas
debe respaldar económicamente, si las hay, y a quién apoyar, si hay alguien.
1
Así, la libertad del individuo no se perjudica.
Un efecto de apoyarse en un sistema de financiamiento privado, es hacer
que los partidos políticos dependan en lo que mi colega Martín Bronfenbrenner ha descrito como "subvenciones financieras capitalistas para propósitos
eleccionarios".2 Sin duda, el Senador de los Estados Unidos, Walter F. Mondale, cree que "hay algo muy saludable y aún benéfico, al forzar a los candidatos a ir directamente al pueblo para obtener apoyo financiero en modestas
cantidades." 3 Harry Reasoner agrega que un sistema de financiamiento que
permitiera a un donador dar una cantidad de dinero limitada "preservaría la
necesidad, para los apoyados, de tener que cortejar a sus patrocinadores",'
ciertamente un saludable prospecto desde el punto de vista del electorado.
Ralph K. Winter Jr., un experto en el financiamiento de campañas, recalca
otros argumentos importantes para preservar a nuestro actual sistema eleccionario de financiamiento privado. Observa que el dinero está sujeto a la ley
de la utilidad decreciente y que es de menor uso para el beneficiario o partidario bien conocido, que para un recién llegado. Más aún, los candidatos que
buscan el cambio, tales como el gobernador George Wallace y los opuestos a
la guerra de los pasados años de 1960, pueden tener mucho más necesidad y
pueden emplear mejor el dinero, que los candidatos con imágenes ya establecidas y apoyo del sistema existente,5 a través de la televisión, exposiciones de
prensa y ayuda del gobierno en forma de personal, equipo y contactos en relaciones públicas. Una gran cantidad de dinero adicional sería necesaria para
1

K. W1NTER, Ralph, Financiamiento d, campañas 'Y libertad política, Washington,

D. C., American Enterprise Institute, 1973, p. 3.
• BRONPENBRENNER, Martin, "Notas sobre el futuro del capitalismo", manuscrito sin
publicar para el Coloquio de Tokio, que se verific6 en octubre de 1974, p. 4.
• F. MoNDALE, Senator Walter, "Prospectos de reforma de campaña", The Christian
Science M onitor, enero 7 de 1974, p . F 8.
• REASONER, Harry, "El mejor plan de campaña", Ibid., 28 de diciembre de 1973,
p. B 8.
• W1NT.ER, op. cit., p. 4.

618

que el. candidato
que está en contra del "establish
.
,,
ventajas inamovibles de los c d.d
. .
ment pudiera superar las
V d
1
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.
a o, por o menos, permite al candid
. . .
manc1amiento prigrar la oportunidad de compet·
batobordmano tener una salida para loafianzar su candidatura y de
Ir so re ases m ,
. alitarias. También el
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, .
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mos rar sus mentos I d..
paro o, como a los donadores poten . 1
a os mgentes políticos del
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c1a es ante el público en general e
mter también hace notar las ven .
. .
.
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ta?s ad1c1onales del financiamiento pritos acerca de cuestiones espe 'f~s pelrm1tcn medir la intensidad de sentimiend
ci icas, o que result
ali
que e otra manera se perdería .
a ~cr v osa información la
de decisión mayoritaria en n t s1 ponemos absoluta confianza en una r:.gla
ues ro proceso del voto M, ,
nos pueden servir la función de a d
. as aun, las contribuciolidez de la posición del don d yuE ar a convencer a otros votantes de la soa or. n suma man
d
en apoyo hacia un candidato co I
'
comunan o sus contribuciones
. .
n e que están de acu d
.
.
pueden, ordmanamente hacer c
.d
er o, vanos cmdadanos
.
,
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que s1 cada uno persiguiera po , .
sic'.ºº con una mayor eficacia
.
r s1 mismo sus objet" . J
,
ventaja de la economía a esca)
. .
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ª Y d e espec1ahzaci6n.1
. , rep
• Las contribuciones privadas pueden tamb1en
. .
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1
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·¡
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'
1 ustración, un ejemplo sob .
. .
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.
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.
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n r as restncc1ones s b
1
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.
ª as. que los mve · · o re e uso de grandes
es representar sus propios intereses
6 .
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.
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.
'
mente realista también re
'
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ores &lt;le propied.ades, cuyos intereses no estar'1an en otra forma · ¡ compra
.d
t1co.ª
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. •
forma pudiera llegar a ser
y da a ehmmar lo que en otra
un exceso de candid t u L
obtenida en una campaña
,
.
a os.
a cantidad de dinero
causa de la elección io Un es md~d un reflejo de probabilidad de éxito que la
·
can I ato popul
f
blemas, automáticamente atraerá 1 d.
ar,, con irme dominio de los proe mero as1 como los votos.
L • L.

FLEISHMAN' Joel• "L1'ber ta d de exp
.,
•
a constitucionalidad de la campaña fedc res1on_ e i~aldad de oportunidad política.
La,w Rev., 462 (1973).
ral eleccionana de octubre de 1971", 51 N.

C.

W!NTl'!R, op. cit., pp. 4.5
lbid., pp. 4-5.
.
' lbid., p. 5.
,. FLEISHMAN, op. cit., pp. 461-462.

1

619

�El dinero de las campañas ayuda entonces a h acer el proceso de elecci6n
más ordenado y manejable.

BIENES PRIVADOS y BIENES PÚBLICOS

rsuasivas para mantener el principio del
. H también razones compul.
. .
d lecciones pnvadamente. t ay
.
fmanc1am1ento e e
.
b
.
d s por desembolsos del gobierno
.
e en elecciones su venc1ona a
s1vas para apoyars
?
b. to de contestar a esta pregunta, es
o de una política de impuestos. Con o
los llamados bienes públicos y bienecesario examinar los conceptos acerca

He hecho notar algunas razo~es pe

1:

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.
.
. d" . duo que desea comprar un bien
En el área del mercado pnvado, un m IV! l
.
licitado con objeto de
. .
luntariamente paga e precio so
privado o un serV1c10, vo
d I
sa Por medio de este acto vod
. dad y uso e a co .
obtener derech os e prop1e
f
. h c:., bienes económicos particu.
a =
1 sus verdaderas pre erenoas
luntano, revea
. d
,
~ales a }os hombres de
n un mercado pnva o, envia sen
lares. ~ada persona, e
lares los hombres de negocios, en cambio, tranegoc1os al v~tar con sus. ª!os mo~elos de producci6n diseñados para enconducen esas senales en varia
.d
Un comprador está excluido de
trar a las demandas de los consumi ores. .
incapaz de pagar el
disfrutar los servicios de un bien si no está dispuesto o es
precio fijado para el artículo.

.

.

individuo, siguiendo su propio : ~~bJolr
En el mu ndo de Adam Smith, .cada
d
, " . ado por una mano mV1s1 e
,
1,
de mercado pnva o, sena gw
l
interes en e area
d
. t .6 n" 11 Smith concluy6 que e
.
o era parte e su m enc1
.
.
,
a promover un f 10 que n
,
. . di •dual- proporoonana
.
d l
d -a traves de la acc16n m VI
'
•
mecarusmo e merca o
l
. d como en lo social. En el lenguaJe
l
, . o del bienestar tanto en o pnva o
1 d
:e~=mista, una efi;iente dis~ibuci?n de rec;;:n:ed:c~;~~ :nm:ca:~
1
mandas y d~se~s individuales, exis~, ~1 yp:::o:o total de producir la óptima
cías, el preoo iguala el costo ,~argm
suma de cada cosa es a lo mm1mo.
. , sin embargo descansa principalmente en dos importantes
Esta conclus10n,
'
.
l área del mercado y que
tal . q e hay competenoa en e
'
puntos fundamen es· u
· d" ·d al como resul1
no hay efectos importantes indirectos o externos en o m lVI u '
.
M dem Library Edition, 1937, p. 423.
u Sw1TH, Adam, La ,.jqueza de las naciones,
programas de subsidio, Gainesville,
u z. KAFOGLlS, Milton, Bienestar económico
Florida: Universidad de Florida, 1961, p. 6.

,,º

620

tado de decisiones econ6micas hechas por una tercera parte.18 El último punto es en ocasiones referido como la hip6tesis de independencia. Alfred Marshall, el gran economista inglés, fue el primero en desechar cualquier duda
acerca de la hipótesis de independencia de Smith; y más recientemente, el
profesor W. J. Baumol, notó que no sólo hay muchas apariencias externas de
producción observadas en nuestra economía, sino que los casos de apariencias
externas de consumo son la regla más que la excepci6n.ª
La existencia de apariencias externas significa que el costo total de una
actividad económica es diferente del costo privado y que el área del mercado
privado puede no proveer a incrementar al máximo el bienestar social. En el
caso de una fábrica que está arrojando humo sobre terceras partes, los costos
soportados por la firma al elaborar su producto, son menores que los costos
totales a la sociedad, desde que éstos incluyen el costo del humo cargado por
las terceras partes junto con los costos a la firma. Importante, desde el punto
de vista del incentivo, el costo del humo sobre las terceras partes no es sentido
por los propietarios de la fábrica. Obviamente, los costos son más bajos para
los propietarios, quienes hacen las decisiones acerca de la fuente del uso y de
la producci6n de lo que podrían ser, si los propietarios hubieran tenido que pagar también por los costos incurridos por las terceras partes.15 Desde que así
es esto, muchos recursos pueden ser distribuidos a tales firmas y el precio del
mercado privado puede ser muy bajo. Si con nuestras instituciones actuales,
sin embargo, cuesta más cobrar por los daños a terceros que en lo que éstos
estiman, es económicamente eficiente mantener el status quo. Alternativamente, si los daños son de tal magnitud que excedieran el costo de cobro y distribuci6n para afectar a las terceras partes, entonces sería económicamente
eficiente para el gobierno asegurar que los daños fueran pagados. Aquí, por
tanto, hay una racionalización económica mayor por haber alterado el gobierno los resultados generados por la actividad en el mercado puramente privado.
El evasi\'O concepto de un bien puramente colectivo o público, f'.S un caso
de extrema apariencia externa. Un bien público, en efecto, puede definirse
como uno en el cual su consumo o uso por una persona no disminuye la can_.. Los efectos negativos externos o hu extemalidades son descubrimientos proporcionados por un individuo o asociación de individuos a otro individuo o grupo de individuos. El caso clásico de una externalidad negativa es la expulsion de humo y polvo
de una fábrica sobre personas y propiedad.
" BAUMOL, W. J., Bienestar económico y la teor{a del Estado, Cambridge, Prensas de
la Universidad de Harvard, 1965, p. 166.
u Esos costos incluirían cosas tales como más altas cuentas claras, tanto para ropas
y la persona, así como pUIIto para hogares y los costos incurridos por más enfermedades y una más corta vida.

621

�tidad disponible para otros individuos, una vez que el bien público se ha producido. El caso de la defensa nacional se menciona a menudo como un ejemplo aproximado del bien público. Así, cada residente de un país recibe el
beneficio de todo el dinero gastado en la defensa nacional. El consumo de un
residente en dicha materia no disminuye la cantidad disponible para su vecino. Cada individuo recibe aproximadamente la misma cantidad de protección.
Desde que no existe una forma económica para excluir a los individuos de
disfrutar de los beneficios de los bienes públicos, éstos voluntariamente no se
ofrecerán a pagar por tales bienes. Cada individuo razona correctamente en el
sentido de que la cantidad de servicio que recibirá no estará relacionada con
ningún pago de dinero. Como resultado, el mecanismo del mercado caerá para
distribuir la óptima configuración de recursos para la producción de un bien
público. En nuestro ejemplo citado, pequeño, si cualquier defensa nacional
fuese financiada y producida como dejada al mercado libre. La implicación
de este razonamiento, es de que, para disfrutar de los beneficios de un bien
' público, debemos organizamos nosotros mismos, ya sea en un club, grupo, o
gobierno y obligamos a pagar derechos o impuestos para financiar un bien
público.
¿ Existe alguna relación entre el concepto de bienes públicos puros y las elecciones? ¿Puede establecerse un caso para las finanzas públicas de campañas
políticas sobre la base de que tales actividades son puramente bienes públicos?
La observación sugiere que los frutos de los esfuerzos de los legisladores son
ordenamientos y leyes que son las bases de la política pública a la cual todos los
ciudadanos de la municipalidad, Estado o nación están sujetos. Más aún, bajo
un esquema de elecciones públicamente financiadas, no estamos simplemente
sosteniendo campañas de candidatos individuales. El proceso electoral total
puede ser visto como un bien público en un país con instituciones políticas
democráticas y un individuo no puede ser económicamente excluido de los
beneficios de un sistema democrático, aun si él se rehusará a apoyar voluntariamente su operación. Si estamos para evitar este problema gratuito adicional, debemos -como así lo hacemos con otros bienes públicos-- obligamos
nosotros mismos a pagar impuestos en apoyo del proceso político democrático.

CARACTERÍSTICAS PÚBLICAS Y PRIVADAS EN TODOS LOS BIENES Y SERVICIOS

Adelantando el pensamiento, sin embargo, podría uno objetar las implicaciones de que todos los ciudadanos reciben beneficios netos de una política
622

pública
dada. Petcr Stemer
.
1
nota que tales
en a definición de un bien público so d.r,r?ramas de gobierno que encajan
ma que "el gran volumen de 1
' n I ICI es de encontrar. De hecho af
nes
. .
os gastos públicos ( d f
' rr. y servicios que no encuentran definic", Cno e ensivos)' son para biearreteras' escue1as, pagos de
d
b1enestar social' med'ios de recreo la . . ion.
tre otros)' son importantes clases de :~en ~• ~oder público, irrigación ( enpueden estar imposibilitados de disf~tar~s pubhcos que algunos (individuos)
totalmente o en parte y que t, .
' que pueden ser consumidos ya
de
. "
'
ecmcamente pued h
'
sea
t' udsuanos ,16 por ejemplo, el mecanismo d 1 en acerse _sujetos a los cargos
ien e a anular la idea de
e mercado pnvado Tal
. .,
b.
'b
que una política 'br
·
posicion
ien pu lico. Si se está de acuerdo
I pu i~ dada califique como un
con el en·teno
· del bien púbr
en que a política pu'bl.tea no se ide t T
cación
.
. . ico, entonces debe enco
n I ica
. para el fmanciam1ento público de lo
n~arse alguna otra justifiexp1den las leyes que son el fundame t d s congre~1~tas, quienes formulan y
Ha al
n o e las pohhcas públicas.
y gunos otros aspectos no muy , bli
proc~so de elección sobre el cual el P~. cos ni privados que circundan el
prop1eda~. El ganador, en el caso de 1:;:dato gan~dor ejercita derechos de
un atractivo salario
tados Umdos por eje I b .
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. ,,
' generosos beneficios de . bil . , '
mp o, o tiene
acer el_ ~ten ' compromisos oratorios ue ;u ac1~n, una oportunidad de
por apanción
. ~ Más
P gan ,arriba. de los 5,000 do'Iares
. ' así como poder y prestigio
para Washmgton como para 1
.
aun, miles de dólares tant0
• .
'
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d
'
,·taJar tanto en los Estados un·d
casa e la oficina del di·trit
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.
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e ranqwcias, tanto en el aspecto privado
ª?J~ro y tener el privilegio
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cargo significa más salario; beneficio:;~ :b~~ s_e,rvic10. La longevidad en el
altos honorarios y más y más p d
J .i . cion más y más elevados. más
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del e y
·
·
'
orru e, presidencias y otros imp ta
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or ntes servicios.
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,
nen aspectos tanto publicos
, .
anteriores' que 1as e1ecciones
.
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tieBroussalian desarrolla esta .d
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b
i ea acerca de que I b.
'
es
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mente comerciables
·
( o parcialment como no .privadas y pueden ser parcialte St .
e no-comerctables) 11 D 1 .
r emer establece que el b'
'br
.
e mismo tenor Peien pu ico puro es suficiente para justific:r el
lt

sTEINER,

Peter O., "El sector

, bli

luation of p u bl'le Expenditures: The
pu PPB
co YSel interés .p'bl'
u ico,,' The Analysis and E
°:~gress, 1969, p. 24.
ystem, Jomt Economic Committee, U.

•

v;,

BROUSSALIAN V
L
p bl'ic
Finanu, p.' 16.· ·, "Non-marketability an d Public Expenditure Theory", 27
11

623

�gasto público, pero que la existencia de un bien público puro no es necesaria
para justificar los gastos públicos. Como Broussalian lo señala, y lo demostramos en el caso de las campañas, las características de lo no privado o público,
están siempre presentes en los bienes y servicios y la demanda para este aspecto de bien o servicio puede cambiar. Si el cambio en la demanda es lo suficientemente fuerte, apretará el gatillo de la maquinaria decisoria del gobierno
para proporcionar rendimiento. En el caso propuesto, esto significaría el financiamiento público de campañas.

CJAAACTERÍSTICAS PÚBLICAS DEL PROCESO ELECTORAL

Hay tres factores, cada uno de los cuales tiene características de lo no privado o público, asociadas con el quehacer de las campañas y los trabajos de
una democracia que aún no hemos mencionado, los que en el despertar de las
irregularidades de la elección de 1973, en los Estados Unidos, pueden causar
la demanda pública para alterar un estilo que pudiera conducir a los gobiernos
a financiar el proceso eleccionario. Todos los factores se centran alrededor del
tópico crucial del dinero. El primero es la preocupación del público acerca de
que los candidatos puedan ser desviados de la carrera para el desempeño
público debido a la falta de fondos. En segundo término, la indebida ventaja
que ciertos candidatos adinerados tienen, es otro factor que puede incrementar la demanda de los votantes para lograr la ayuda gubernamental. Las oportunidades desiguales suministradas por la riqueza de las familias Kennedy y
Rockefellcr, por ejemplo, son casos principales de ventaja indebida. El tercer
factor, que está fuertemente saturado de características no privadas, es tal vez
el más importante punto, mismo que resulta dañoso en contra del financia18
miento de elecciones puramente privado en nuestra estructura democrática.
tste es el problema de la influencia indebida que ha llegado a ser una cada
vez mayor área sensitiva.
La evidencia continúa ascendiendo, a grado tal, que los votantes están poniendo más y más énfasis en las características no privadas, asociadas con el
quehacer de las campañas. Los votantes están reclamando un cambio como
resultado de recientes situaciones notorias que manifiestan indebida influencia.
Algunos de estos escandalosos hechos, largamente dados a la publicidad, son:
el caso de la ITT, en el que la demanda antimonopolista del gobierno en
contra de la corporación se arregló fuera de la corte, una vez que la propia
ITT ofreció una gran suma de dinero para ayudar al financiamiento de la
" STEINE!l,

624

op. cit., p. 24-.

convención del parti·do repu blicano u L
.
tica de la administración pe ·u· . d a ~pentma marcha atrás de la polí'
nru en o mas alt
sostener el precio de la leche 20 d
,
os apoyos del gobierno para
con cerca de 400 000 dólares' despue~ de que los productores contribuyeron
'
en onativos para la
en el que fueron donados 200 000 d'l
campana,21 el caso Vesco
.6 d
.
'
o ares en efecti al
. ,
'
ci n el presidente (Nixon) por R b
L
vo cormte para la reelec.
. .,
'
o ert
Vesco
f'
mvestigac10n por la comisión de v 1
.
. ' cuya mna estuvo bajo
causando a los votantes el
a ores y cambio. Factores adicionales estan'
concentrar su at ·,
b
vados del quehacer poli'u·co
encion so re los aspectos no pn·
en una campa ,
con el posible aumento de la re 1 . , nab, asi como el proceso democrático
d
gu ac1on gu em
,
e todo el proceso, son las espectaculare
a~enta1 y el apoyo financiero
gales hechas por corporaciones
l
1 s _revelac10nes de contribuciones ile.
en as e ecc1ones de 1972.
H~y ~a creciente evidencia para sostener la .
.
contribuir público están' nf . d
hip6teSts de que el votar y el
'
e atizan o más
' l
la fase eleccionaria de nuestro roceso d y ~- os aspectos no privados de
están hablando ahora tan I p
emocrattco. Los ciudadanos privados
c aro como nunca I hi ·
manera actual del financiami t d
- o cieron antes en contra de la
en o e campanas 22 N d be
de sorprendemos si los votantes c b.
.
o e remos, sin embargo
am ian su mane d
'
. ra e pensar y deciden que
1as características públicas del p roceso d e elección
so
, ·
aspectos privados. El otorgamiento de fondos , . n mas unportantes en sus
será entonces cuestión de tie
publicas del proceso eleccionario
mpo.

FORMAS GUBERNAMENTALES ALTERNATIVAS

DE FINANCIAMIBNTO DEL

PROCESO ELECCIONARIO

Si los ciudadanos camb·tan su manera de pensar
d 1 .
.
. acerca e a importancia
d e Ias características públicas d 1
dan el r·manciamiento gube
e proceso
d elecc1onano Y d ebºd
i O a esto demanrnamentaI e las carnp J' .
gunta: ¿ Qué forma podría tomar esta a d . an:i-5 po ittcas, surge la preyu a financiera gubernamental? Por
u ÚTTEN,

19!3, p. 24-.

Alan L., "Políticas

,,
y gente ' The WaU Street Journal, 26 de abril de

Jerry, "Leche y dinero", T he Wall Street Journal 21 d
1971 'LANDOVER,
p · 1·
.
,
e septiembre
de
u ÚTTEN, op. cit.
u I .
~ng Kristol ilustra apropiadamente esta o in.,
cosa
P 1ion1 suya
d cierta que aparece de este lío (Watergate) es
• 1 . cuando afirma•· " • •. U na
e c~paña. tsta será largamente retrasada Coma egis ación afectando a los gastos
campanas electorales en el futuro cierta
.
o un resultado del Watergate las
ameri
á
mente van a se
, b
,
canos ser n de aquí en adelante menos corrupt L r ~as , ª:atas y los políticos
os. a vi a publica puede aún llegar

625
Hum-40

�de pronto, hay cuatro importantes métodos que pueden ser usados por los gobiernos para canalizar los recursos de los contribuyentes a los aspirantes a políticos. tstos son: Subsidio directo ( ya sea con provisión en efectivo o en cierta
clase de bienes específicos o servicios); rebaja de impuestos, deducción del
impuesto y crédito de impuesto.
Desde hace tiempo los economistas llegaron a la conclusión de que desde
el punto de vista del beneficiario, existe una diferencia entre el subsidiar en
efectivo, en un aspecto, y el hacerlo con bienes específicos y servicios en otro.
Han sido capaces de probar que los beneficiarios individuales de programas de
subsidio están en mejor posición si reciben dinero, más que cosas o subsidios
de precio específico. Diferente de la ayuda en efectivo, los subsidios específicos podrían restringir las preferencias del candidato político. El efectivo a
usarse para todos los consumos de la campaña es superior al del gobierno,
reduciendo solamente el precio de televisión por un subsidio. Los subsidios directos en efectivo permiten al candidato el comprar esos consumos de campaña y de que son los más propensos a explotar sus únicos talentos en la
campaña. Los subsidios directos generales también minimizan el papel del gobierno en influenciar la naturaleza y forma de la campaña. Un efecto importante de cambiar al financiamiento puramente público de las campañas, es
hacer entrantes carreras políticas y los gastos derivados de la campaña resulten más baratos al candidato. Mientras que el costo de tiempo no pueda variar mucho, el costo del dólar está menos restringido. Siguiendo la primera ley
de la economía, cuando cualquier cosa de valor llega a ser menos cara, más de
ella será adquirida. Ceteris paribus, más individuos, incluyendo aquéllos con
recursos financieros limitados, ingresarán al proceso electivo y democrático
como candidatos. Como consecuencia, la suma de apropiaciones para la subvención será más grande que algunos de los proponentes del subsidio gubernamental calculan. Pero esto puede ser un precio reducido a pagar si ambos
subsidios públicos permiten más igualdad de oportunidades para los candidatos
y disminuye la influencia indebida.
Existe un efecto referido de la suscripción del gobierno a las campañas. Por
vía de ilustración, la proposición del senador Hart para el financiamiento
público de campañas en los Estados Unidos, permite que con diez centavos por
votante, el subsidiar a los candidatos en las elecciones primarias.
a ser más atractiva para hombres de más finos espíritus y sensibilidades -aunque esto
es tal vez una de esas perennes fantasías que encantan la imaginación de reforma-.
En cualquier forma, no hay simplemente nada para ser dicho en favor del presente
sistema -nadie ha sido capaz de decir alguna cosa inteligente en su favor- y la reforma es eminentemente deseable". Irving Kristol, "¿ Qué es lo que viene después del
Watergate?", Wall Street ]ournal, 14 de junio de 1973, p. 16.

626

En California, esta fórmula daría
d
tado, aproximadamente 1,400 d6lare: ca a ca~did~to a través de todo el Esveer a muchos candidatos para c
~a estllllac16n garantizada para prograndes cantidades probablemente t':abq~e~ senador que sea apoyado. Tales
de que é_ste ahora normalmente tiene ~Janan e_n desventaja del apoyado, des..
f~ndo pnvado siempre en aumento soba ventaJ~ , de haber obtenido un gran
odos. Mientras sea solamente una 'hi : _los ~cien llegados que son desconozón el predecir un más alto
~ SIS, Ciertamente no está fuera de ra
porcenta3e de derrot
1
programa de subsidio gubernamenta1.2s
a para os apoyados bajo un

al

El dinero
.
stru
tura público destinado a elecoones
.
e c
y naturaleza de los partid
r'· tendrá un ef ecto defmitivo
en la
mos y comprendemos. Ya sea ue :: po ibcos como actualmente los conocedepende de cómo el dinero d
tos_ sean fortalecidos o debilitados esto
da t os. s·i 1os fondos son en . ed osd'contnbuyentes sea encauzado a los candi'
v1a os irectamente al
did
tante, los partidos se debilitar'
can ato o a su represen
an, ya que el poi'ti
·
•
prestar atención a los jefes del part'd s· . I co nene poca necesidad de
dos
.
I o.
Imilarmente s· 1 f d
a una coIDISi6n eleccionaria . d
di
' I os on os son enviatim d I
m epen ente la que
, 1
os e a campaña sobre la base d
'bo '
pagana os gastos legísobre los individuos será dismin 'd e r~o s de cuentas, el poder del partido
w o, s1 no es que deaparecería.

i

En otro aspecto, si los fondos pu'bl'1cos son apropiad
.
parn'dos po1íticos para las
_
os d'rrectamente por los
1
d
campanas congresionales
.d
eza y po er serían incrementados D h ch
y pres1 enciales, su fortalos partidos nacionales serán refo;tale:de o, algunos. observadores creen que
estatales y locales, y que la presente es':uen lo relativo a las organizaciones
será grandemente alterada en d tnm·
ctura descentralizada del partido
e
ento de los
'
no hay abundancia de fond
las d . .
grupos estatales y locales.H Si
di
os,
ec1S1ones en 1
can dato primario recibirá de subsidios
o que respecta a lo que el
cada candidato, de qué estado o
. , gu~~amentales y de cuánto dinero
region, recibirá para la 1 '6
.
e ecc1 n general, lle.
gará a ser superior. El poder fluirá hacia 1
miembros de los comités e·e .:
. os presidentes de los partidos y a los
.
J cuuvos, qwenes pued f
o bien retener fondo de I
al .
en avorecer la confianza
os rec c1trantes 2s Esta el
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a estar peligrosamente cerca a una . d b. 'd .
ase e arreglo puede llegar
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ID e I a influencia Más
,
1
uyente puede no estar de acuerdo e
1 .
.
aun, e contrin que os cmdadanos privados sostengan
,. LAROE,

Arlen

J.,

"¿ C6mo debemos

Journal, 10 de mayo de 1973 p 24
financiar las elecciones?", The Wall Street
.. PE
' . .
NNIMAN, Howard R. y W1NTER Ral h K
.
D. C., American Enterprise Institute 1971 p 2 ., Campaign Finances, Washington
• El od
•
, p. 6.
,
• . p er que los altos partidos políticos d b ,
.
Rntimíentos de la lealtad de partidos tant
e er1an tener, esumularán más fuertes
'
o como en Austria e Inglaterra.

627

�las posiciones más altas del partido pero no elegidos por los votantes, deberán
tener el derecho legal para desembolsar el dinero público sobre una base arbi-

traria.
Otro efecto del financiamiento de elecciones carente de cuidados de método, es de que hay menos recursos y tiempo de trabajo disponible para todos los
otros proyectos y esfuerzos en la economía. Todo el otro rendimiento económico es reducido, y así podemos tener "rendimiento de campaña". Una importante pregunta acerca de estos rendimientos es, ¿ quién está pagando para
qué? Casi bajo cualquier esquema de subsidio público y cualquiera que haya
sido propuesto, la carga del pago para el "rendimiento de la campaña" será
cambiado de los individuos más ricos a los más pobres, pero las sumas requeridas per cápita, bajo un plan de apropiación gubernamental, no será tan
grande.

¿ Qué hay acerca de la escala de operaciones? ¿Debemos esperar más recursos para ser dedicados para los gastos de campaña bajo el fondo privado o
público? í.sta es una cuestión muy compleja que requiere mucho más reflexión y análisis. No debemos elaborar un argumento y sujetarlo aquí a una
verificación empírica, sino solamente hacer notar algunos factores.
Después de observar el porcentaje de aumento en el gasto de la campaña
privada en los últimos veinticinco años, pudiera parecer insólito el pensar que
el consumo de la campaña pudiera aún ser más elevado bajo un plan de
subsidio público. Importantes actividades de gobierno en un período de tiempo similar, sin embargo, revela una robusta actividad en su magnitud. Los
gastos del gobierno federal y los impuestos que en la mayoría de los países han
aumentado más rápidamente que el producto nacional bruto y neto. El empleo del gobierno federal en los Estados Unidos se ha incrementado más rápidamente que el empleo privado, el total de los salarios y sueldos federales
y los sueldo y salarios por persona han aumentado más rápidamente que en el
sector privado.26 De hecho, la estructura del salario federal es ahora más
alto que la del sector privado.27 Más aún, de los veintiún años de 1954 a 1974,
en los que el concepto del presupuesto unificado es consistentemente usado
para calcular la posición del presupuesto del gobierno, el gasto gubernamental
ha sido más grande que su ingreso en 17 de tales años. Siri duda, los últimos
,. Tax Foundation, Hechos y figuras en el financiamiento del gobierno, Nueva York:
Tax Foundation, 1973, pp. 24, 33, 34 y Reporte econ6mico del presidente, Washington,
D. C., oficina de imprenta del gobierno de los Estados Unidos, 1973, pp. 220-228.
u RATCHPORD, B. U., "Cambios recientes en las políticas de pago públicas", 25 National Tax ]ournal, 1972, pp. 531-540.

628

cinco años (1970-1974 inclusive) de l
. .
.
revelan déficits totalizando cas· 1' 90 bailaldm1mstrac1ón del presidente Nixon,
1 os
ones de dólares. 2s
La naturaleza de los sistemas de incentivo de h
.
aspectos políticos, así como la inh b'J'd d '
rec o~ de propiedad y de los
.
a 11 a para medir el
d' .
gob1erno, presentan un amb'e
ren uruento en el
1 n t e d'f
.
I erente de aquél q
tor privado de la economía N t d l
,.
ue se encuentra en el sec,
. o o as as pohticas y d ..
d l
están aparejadas a la eficiencia ec , .
L
ec1S1ones e gobierno
onom1ca a falta d d' . r
cado de la economía en el uso de traba'o .
.
e isc1p ma en el mermás altos porcentaJ·es de ere . .
J y materiales, probablemente permite
.
cmuento en el uso de
c1os e industria.
un recurso que en los nego¿ Sería acaso en algo diferente un ro
. .
ticas? Si el programa fuera enl d p grama de subs1d10 de campañas políaza o a una fórmula q
·
acuerdo con el número de votantes ele 'bles
. . ue asignara fondos de
campaña política crecería en ,
gi
' el subs1d10 del gobierno para la
,
numeros redondos a ¡
·
nuestra población La tasa del
. .
'
a misma proporción que
,
.
crecimiento de la població
t'
que aquella de la mayoría de I s
d I
.
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• .
ª
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h
,
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1 .
confia o acerca de la estabilidad de las a ro .' .
n...u1a re ahvamente
candidatos políticos Dos facto
. . p piac1ones para subvencionar a los
.
res pnnc1pales necesitan
b
es e1 ajuste en el subsidio permitid d b'd
.
_ser o servados. Uno,
y el otro, es la posibilidad de un r~' id: i o ~ l.a mflac16n del tiempo extra,
independiente de elecciones que
~ la creclllllento en una nueva comisión
b .di
'
sena
que administra ,
I
su s1 o. Aunque las agencias del gobierno l
.. na e . programa del
forma misteriosa de sobre . .
y as com1S1ones tienen casi una
vivir y crecer, es difícil po ah
grandes sumas de recursos sean
r
ora prover el que
.
consagradas a la admin. t . ,
miento público de las campaL
.
is rac1on del financia.
nas. a comparación en ¡
d
e) f manciamiento de las
e uso e recursos para
campanas es precisar las dif
·
.
erenc1as entre cuántos
d•ólares deberían ser dedicados a la campana
ba3o ¡ ' d
·
no y cuántos bajo el subsidio público.
e meto o privado voluntaUn último efecto del financiamiento de elecciones
dos o públicos, es el impacto sobre l
.
. ' ya sea por fondos privarendimiento físico. Cuando l f dos precios relativos y la configuración del
.
os on os para una camp d
tanamente, éstos son retirados de tr
ana son ados volun.
o os usos. Desde q
1 •
gran cantidad de donación voluntaria se obtiene d I ,ue una re ativamente
ble que esos fondos que van a la e
,
e mas poderoso, es proba.
.,
ampana esten más a e
d 1
mvers1on que de consumirse. N h
d d
xpensas e ahorro e
que disminuye por los donadores oAuay u 1a que :1 consumo también es algo
las tasas de interés que podr' .
nque ~ ~agn1tud del cambio es pequeña,
ian esperarse m1c1almente fuesen más altas' y Ios
,. "Reporte econ6rmco
. del presidente" lb "d
1 ., p. 267.
'

629

�. y e1 rendimi·ento del consumo de bienes más altos, para que el ingreso
precios
individual de compra sea más bajo.
En el caso del subsidio público, una más grande disrninuci6n ~n el consumo
rivado
que baJ·o la donaci6n voluntaria, sería de esperarse, deb1dod a que roluP
. de mgreso
.
, b aJOS
· que los
chos individuos con promedios
mas
. dona ores. vo un.
'an obligados a cortar el gasto del consumo pnvado con obJeto de
tanos sen
•d ·
' · sobre
dar ~istencia al financiamiento de las campañas. La ev1 encia emp1~ca
d
ingresos anuales y gastos revela que el más bajo ingreso _es: como m . ~ 2~
ea la ro rci6n de cualquier cambio en ingreso destinado ~ co~unurse.
sE
po
• teres', el ahorro agregado y la mvers16n en dla
troP aspecto
las tasas d e m
n
o
,
~
menos
afectados
bajo un. subsidio
público para gastos e
econom1a, ser
ao
campaña que bajo el presente esquema pnvado.
. Qué hay de los efectos sobre la economía, cuando los fondos de _la camltch d.f
·
sea haJO e espana son gastados.? No parece que haya mu a t erenc1a, ya h b '
os
uema voluntario o gubernamental, aunque es de esperarse que .ª .na ~e~
q rtunidad para el gasto ilícito o no ético bajo un plan de sub~1d10 ~ublico.
sea que los fondos voluntarios o los fondos de impuesto. ~bhgaton~ se;-n
- 1a demanda de tiempo para la telev1S16n
y ra o, os
usados para 1a campana,
.
. . d las firmas de relaciones públicas, escritores de discursos y prograservic1un_osp~ta y publicaci6n, publicidad en peri6dicos y revis~, _sondeosdde
mas,
.
- d ·ras y viaJes y to os
• ·6n pu'blica cuartos de conferencias, campanas e gt
'
b bl
lDl
op
,
- pol'ti
a e
los demás detalles deseados para llevar una campana
1 ca, no es pro tal

~

dependan en la naturaleza de la fuente de fondos. La deman~a para es
que .d
poüucas entonces
umenta y sus precios aumentan. L as campanas
parti os
I demanda precio y cantidad de los detalles inconexos co~ ~
;;:n:s ta~e:, y la de~anda, precio y la ca~tidad de detalles y serv1c1os
que los políticos usan en un intento para ser elegidos aumente.

t

INCENTIVOS DE IMPUESTOS PARA EL FINANCIAMIENTO DE ELECCIONES

la ley permite sea
U na d ed ucc1.6n de impuesto es una suma de dinero que bl
Es una cantisustraída del ingreso bruto para alcanzar un ingreso grava . e.
.
dad, sin embargo, que no está sujeta a impuestos. La cantidad del unpuesto
.
ro nsidad marginal para el consumo de 101
" En el vocabulario del economuta la P pe
d ·
más alto.
.
á b ·
más alto que para los grupos e 1ngres0
al
grupos de mgrcso m s a~o es
dhieren a la teoría del ingreso permanente y
• Para aquellos economistaa ~uedif~e a .
tre el voluntario y los esquemas del goahl hab , una pequena
erencia en
.
consumo,
ra
h
agregado
y a la inveni6n se concierne.
bierno, tanto como el efecto en e1 a orro

630

ahorrado que un contribuyente puede llevar a cabo, depende de su clasifica.
ción en el impuesto sobre la renta. Mientras más alta sea su clasificación de
impuesto, más grande su ahorro del mismo, y consecuentemente, más grande
la pérdida de impuesto para la tesorería. Un contribuyente del 50% del porcentaje de clasificaci6n, por ejemplo, si no da 100 dólares para fines de caridad, paga 50 dólares en impuestos y retiene 50 dólares para sí. Alternativamente, si da los 100 dólares a una causa caritativa, cede los 50 dólares que
pudo haber guardado para sí, y a la tesorería le es negado el 50% en impuestos que hubiera recibido, si el contribuyente no hubiera hecho la donación
caritativa y ésta obtenido los 100 dólares. Por lo tanto, al contribuyente le
cuesta en la clasificación del 50%, solamente 50 d6lares al dar 100, pero le
cuesta 80 dólares al propio contribuyente en el 20%, donar 100 d61ares.
En los Estados Unidos no fue esto así sino hasta que el congreso aprob6 la
ley de ingresos de 1971, el que las deducciones de impuestos fueron permitidas
para contribuciones políticas. Aunque cinco estados tenían leyes similares, casi
listas para su aprobación, ésta fue la primera vez en la historia de la nación
que el gobierno central permiti6 incentivos de impuesto directo para campañas políticas.
Estas nuevas deducciones de impuesto permitidas, pueden usarse para contribuciones de los candidatos, comités o partidos políticos, en elecciones federales, estatales o locales. Las deducciones de impuestos para contribuciones
políticas operan de la misma forma que los donativos para organizaciones
caritativas, excepto en que s61o una mitad de la cantidad de la contribución
política puede deducirse del ingreso bruto, y la máxima deducción es de 50
dólares.
Un crédito de impuesto difiere de una deducci6n de impuesto, debido a que
el crédito directamente reduce la cantidad de impuestos que un individuo debe
pagar antes que su ingreso gravable. La ley de ingresos de 1971, por vez primera permiti6 al contribuyente de impuestos único el reclamar un crédito de
impuesto de la mitad de la suma destinada a fines pacüicos, arriba de un
máximo de 12.50 dólares. Aquellos individuos colectivamente registrados por
sus declaraciones pueden reclamar dos veces el máximo permitido para contribuyentes únicos.
Una importante ventaja que el crédito de impuesto tiene y le falta a la
deducción, es la de que todos los contribuyentes pueden utilizar el crédito, no
solamente aquéllos que pormenorizan las deducciones en sus formas de impuesto sobre la renta. Un crédito de impuestos de cantidad fija para todos
los contribuyentes, tiene el efecto de hacer más progresiva la estructura del
impuesto. Una cantidad dada del crédito de los dichos 25 dólares, es de un

631

�porcentaje más bajo de un más alto ingreso, que aquélla de un ingreso más
bajo. Debido a la forma en que los créditos de impuesto y deducciones del
mismo actualmente funcionan en la práctica, los créditos son más atrayentes
a los donadores de más bajo ingreso, mientras que las deducciones son generalmente más atractivas para los contribuyentes de más alto ingreso. La adopci6n simultánea de los créditos de impuesto y deducciones, manifestada en la
ley de ingresos de 1971, fue un factible compromiso entre los abogados de esos
dos tipos de incentivos de impuestos.

Bajo tales esquemas hay una libre selección
f.ste escoge exactamente quién va a
. .
en la ~art~ del contribuyente.
debe darse, un resultado que le e
re;1b: ~u contnbuc16n y qué cantidad
Más aún, si el contribuyente po;,;ega o ªJº los planes de subsidio directo.
tisfecho con un candidato o
co -cooperador-, llega a sentirse insamediata y directamente un:ar11 o. partic~lar, puede retirar su apoyo in'
se eccion no abierta oport
,
.
planes de directa apropiación Esta h b'lid
d f .
unamente a el baJo
d al
•
·
a 1 a e ecbva de dar O retira
a contnbuyente una sanción y al na e .
.
r apoyos,
los recipientes de su dinero
gu
p quena medida de mfluencia sobre

El impuesto de las rebajas sindicales hechas por los patrones contenido en
la Ley Long que el congreso aprob6 en 1966 y suspendi6 un año después,
representó nuestro primer esfuerzo federal para subvencionar las campañas
políticas. Esta ley permitió al contribuyente el indicar si deseaba donar un
dólar de su compromiso de impuesto al fondo presidencial de campaña de
elección. El dinero reunido sería para los gastos de la elecci6n para candidatos
calificados como presidenciales (y vicepresidenciales) solamente. Las provisiones especiales se hicieron para la fijaci6n de fondos para los candidatos de
partidos minoritarios. Cualquier porci6n no usada del dinero sería devuelta
a la tesorería de los Estados Unidos, una característica que sin duda garantizaría el gasto hasta del último dólar distribuido.

En conclusión, un buen caso
or d , .
retener el método tradicional
~ma; mteres~te-, puede hacerse para
campañas políticas E
tr
e usar os ondos privados para financiar las
teorética puede ha~e; ºparaº aslpef~to, ~ . razonable Y adecuada ju~tificación
e manc1am1ento p' bl' d 1
Por lo tanto si los ciudadanos co tin',
~ ico e proceso electoral.
,
.
'
n uan en cambiar su op· ·'
enfas1s en las características públi
d 1
. m1on y ponen más
una cuestión de tiem hasta cas e .proc~so ?e elección, será simplemente
mental llegue a triuni T
que el fmanciam1ento de elecciones gubematos o los mecanismos : ime;:~s ~ntonces_quánedeci~r si los subsidios direco esempcnar meJor nuestras necesidades.

f; :n

¡p

El impuesto de las rebajas sindicales hechas por los patrones tiene casi la
totalidad de las mismas ventajas y desventajas de los créditos de impuesto y
deducciones. Quizás su característica más importante sea su inefectividad como
un productor de renta y vehículo para fortalecer el esparcido apoyo financiero.
De acuerdo con el servicio fiscal interno, de los 78.3 millones de las formas de
impuesto llenadas por los contribuyentes, solamente 2.4 millones usaron el impuesto de las rebajas sindicales. Esta estimación representa alrededor del 3%
de los contribuyentes. Estadísticas sobre las declaraciones archivadas a principios de 1974, sin embargo, indican que el porcentaje de los contribuyentes,
usando la rebaja sindical, es mucho más alto que el año pasado.
Una importante ventaja de los incentivos de impuesto es que éstos evitan el
difícil problema de la asignación de fondos que debe resolverse cuando el gobierno destina fondos públicos para el apoyo de las campañas políticas. Bajo
un plan de apropiaciones directas, el gobierno debe decidir cuánto dinero debe
ser distribuido y a quién o a qué organización política lo recibirá. Más aún,
los funcionarios del gobierno deben tratar acerca de la difícil cuestión de la
equidad, así como también de la constitucionalidad de varias fórmulas para
no ser usadas con objeto de apoyar a los partidos políticos minoritarios y candidatos. Todas estas cuestiones son automáticamente resueltas bajo los esquemas del incentivo de impuesto.
632

633

�ASPECTOS HUMANOS DEL PROBLEMA MUNDIAL
DE LA ALIMENTACióN
Da. C. A.

CANNEOIETER

Profesor en Economía
Instituto de Investigaciones Econ6micas
Nueva Zelanda
(Traducción del Lic. Alberto García G6mez)

HAv VARIOS ASPECTOS humanos insertos en el poblema mundial de la alimentación. En uno, tenemos lo que fue llamado en la sesión especial de la asamblea
general de las Naciones Unidas sobre los problemas de materias primas y desarrollo (abril-mayo 1974) , el cuarto mundo: que es el área inmediata del
desastre del mundo, en donde el hombre está presente ya en parte de Oriente
y de África Oriental. Cerca también, el hambre azota otras áreas tales como
Bolivia, Siria y Yemen.
Aparte del hambre, está también el problema de la desnutrición. Orville
Freeman dijo en su libro Mundo sin hambre, que la "desnutrición resta habilidad a un niño para aprender. Debilita la habilidad de la nación para progresar'' .1
En un estudio más reciente, Alan Berg, director delegado para la nutrición,
en el banco mundial, dice que la desnutrición es "la contribución singular más
grande para la mortandad del niño en los países en desarrollo".2
Freeman también menciona que "ahora, en las naciones en desarrollo, algunos 171 millones de niños menores de 7 años de edad y algunos 98 millones,
entre los 7 y los 14 años, sufren seriamente de desnutrición. Los prospectos
' FREEMAN, Orville L., World Without Hunger (Mundo sin hambre), Nueva York,
Frederick A. Praeger, 1968, p. 14.
' BERo, Alan, The Nutrition Factor (El factor de nutrición), Washington, D. C.,
Brookings lnstitution, 1973.

635

�, en los siguientes 15 an-os son igualmente trispara los millones que naceran
,, a

con los aspectos humanos del problema
En otro aspecto, ten~~s que tr~~undo'' de economías de mercado
mundial de la alimentac1on en el primer m tas al grupo previo de aspectos
desarrollado, las que son completamente opues

Este término puede emplearse en muchos sentidos. Arthur Lewis, por ejemplo, da cuatro diferentes formas en las que este concepto puede ser usado. 7

tes. . . .

humanos:
_
,
brepeso que por hambre,
l. Que mucha gente muere cada ano mas por. so,
declaración de The Economist.
de acuerdo con una
, di
recomiendan una porción
2. En los Estados Unidos las autorid:d~;ee ;::a frenar una epidemia de
de cuando menos 1/3 en el consumo e
, G
ataques a1 corazon.
. , e se ha probado por el profesor ChitEn Humanitas de 1974, menc1on~ qu
d ,, de los países desarrollados,
1
te en este "pnmer mun o
f
tenden el que a gen
. Q los países ricos comen mucho, ue
come dos veces más de lo ~~e necdes1tal. d ue lanteamiento familiar de la India,
.
b. ,
r el m1D1stro e sa u y p
74 11
sugendo tam ien po
f
. d la población mundial en 19 ' e·wgh
en
la
con
erenc1a
e
doctor K aran S
,
vada a cabo en Bucarest.s
.
Para tratar de estos aspectos humanos del problemba' ~un~ial de la alimen· 1os problemas as1cos.
tación, tenemos primero que descubnr
, . . uida ahora y en lo futuro, cuando consideramos
- cuánta gente está mrrusc
t I hambre y la desnutrición,
d
tos con respec o a
el primer grupo e aspee
. .ó . qué es lo que verdaderamente
- en consideración a la sobrenutr10 n, t
?

necesitamos para estar san?s.,f. .
r entos disponibles para alimentar a
. !mente, t. habra su 1c1entes a un ?
_ y, f ma
la población mundial ahora y en lo futuro.
Con respecto a estos Problemas, tenemos primero que determinar qué será
de la población futura.
. Habrá sobrepoblación? Para contestar esta pregunt a debe definirse el sigl

1. Primero, se dice que un país está sobrepoblado si tuviera un gran rendimiento por cabeza con una población más pequeña.
2. Segundo, el término "algunas veces" no significa sino que la población
es más grande y que pueda comer sin tener que importar alimentos.
3. El término es usado en un sentido extremo, indicando que la población
del país es relativamente tan grande para sus recursos que un cambio en la
población no tendría efecto sobre el rendimiento total.
4. Finalmente, el término es usado en un sentido vago para indicar que
un país está agotando recursos irreemplazables a una tasa excesiva.
En el caso de la definición mencionada en el punto 3, ¡ la productividad
del trabajo marginal es igual a cero! John Fei y Gustav Ranis también consideran el concepto de la sobrepoblación en el tercer sentido, cuando analizan
una economía en desarrollo, en la que la productividad de trabajo marginal
en el sector agrícola es cero.8
Existen muchos grupos que están muy preocupados acerca de la sobrepoblación en el sentido mencionado bajo el punto 2 aplicado a todo el mundo.
Mencionamos algunos de ellos:
l. René Dumont y Bemard Rosier, en su libro El hombre en d futuro,
contemplan una amenaza de muerte muy real por hambre en un futuro no
lejano, a menos que, dicen, adoptemos medidas drásticas inmediatamente.9
2. El doctor George Irving, del departamento de agricultura de los Estados
Unidos, expresó en la conferencia mundial sobre alimentación, llevada a cabo
en Washington durante 1970, que sería imposible adquirir suficientes alimentos para la población mundial, si el aumento de la producción de éstos no
está combinada con una limitación del crecimiento de la población. Si para
finales de siglo, tanto la población mundial como el suministro de alimentos
se duplicara, la única cosa que podría ser alcanzada, sería que la situación
mundial de éstos no se deteriorara, pero aún habría mucha gente y no suficientes alimentos.10

.,

nificado de sobrepoblacion.

' LEw1s, Arthur, La teoría del crecimiento económico, 1956, p. 320.
FE1, John y RAN1s, Gustav, Development of the Labour Surplus Economy, 1964,
capítulo 11.
1

• F
N Orville L !bid.
" (Conferencia mundial
REEMA ,
·•
•
) "World Food Conference
• The Economist (El econonusta
sobre alimentos) ' abril 20, 1974, p. 48.
• El economista, mayo 18, 1974, p. 73d 1974
• Véase comunicado del 20 de agosto e
.

636

• DuMONT, René y RosrER, Bemard, The Hungry Future (El hambre del futuro).
Nueva York, Praeger Publishers, 1969.
" Le Figaro, 12 de agosto de 1970 (Trap d'etres humains pour trop peu de nourriture).

637

�3. El doctor George Borgstrom, profesor de ciencia de los alimentos, nutrici6n y geografía, de la Universidad del Estado de Michigan, llega a una conclusi6n similar. Advirti6 que el hombre se está lanzando a una crisis de hambre que la ciencia sola no puede detener.11
4. Más recientemente, el reporte del Club de Roma, Los límites del crecimiento, también advirti6 que los resultados computados indican que la poblaci6n mundial dejará atrás sus alimentos y suministros industriales para el año
2020.12
5. El grupo londinense, denominado Cuenta Regresiva de la Poblaci6n, está
haciendo una campaña para reducir la tasa del crecimiento de la poblaci6n.
También están interesados acerca de c6mo alimentar a los 6,000 millones de
gentes para finales de siglo, recordando que en 1972, 30 millones murieron
por inanici6n o desnutrici6n.18
En aspecto diferente, hay otros quienes están menos preocupados acerca de
tal sobrepoblaci6n, mismos que asumen que gradualmente un nuevo equilibrio
será alcanzado a un nivel más alto. Este grupo, que parece hacer un acercamiento más realista, está representado por los siguientes ejemplos:
1. Colín Clark emple6 veinte años examinando los factores bio16gicos, médicos, hist6ricos, geográficos, agrícolas, econ6micos y sociológicos que afectan
al crecimiento de la poblaci6n y las técnicas matemáticas necesarias para medirlos. El resultado de esto se public6 en su libro Crecimiento de la poblaci6n y
uso de la tierra, en el que señala que a lo largo de la historia, el crecimiento
de la poblaci6n ha actuado usualmente como un estímulo efectivo, tanto para
el desarrollo agrícola como para el económico, y que esto sucederá probablemente otra vez en lo futuro.1' Cree que la organizaci6n de alimentos y agricultura está trabajando con estimaciones de requerimientos alimenticios por
cabeza que son muy altos. Y consecuentemente, la extensi6n común de la desnutrición puede parecer ahora como una exageración. Más aún, el potencial
de la agricultura mundial es enorme, y sin embargo, no se preocupa acerca de
la sobrepoblaci6n ni de la inanici6n.

Es interesante observar cómo Colín Clark explica la gran diferencia entre
qué estamos produciendo y qué será producido en el campo de la agricultura.

11
12

Culpa a la falta de incentivos para los cam . 05
.
su propia subsistencia. Esto se ca
lasJ&gt;C:5~
el no producl.J' más allá de
usa por
siguientes razones:

l. Bajos impuestos de tierra. Si el labrador f
tasadO
tendría que producir más.
uera
más pesadamente
11. Precios controlados de alimentos C 1
.
todo el mundo los gobiernos están ~ on os problemas inflacionarios en
de la vida
d
.
do ésto manteniendo bajo el costo
nivel más baJ·o qau;::uhaceºestotrasignifti
.. ica fijar los precios de alimentos a un
'
a cvoparaelcam ·
1.
producci6n. Su esfuerzo incrementad0
,
pesmo e mcrementar su
d
dinero devaluado.
sera recompeosa o con un poco más de

Mi:s

ª

111., Facilidades de transporte inadecuadas. Colin Clark
.
"
mayona de los cultivadores en África están t d ,
estima que la
de lo que estimaríamos como
- d
o ~v1a ocupados en una fracci6n

e:·

día e~ ~romedio. Entonces, ¿ pou;1 q:tnoep:~1:nn~::t de \ a 4 horas f&gt;?r
ten límites a la cantidad que la subsistencia de un c:.iti:a~: ~ : q_ue_
mente puede comer, y si tiene aún más rendimi
,
a~ Cie •
en venderlo, si tiene que llevar tod
d ento, tendra gran dificultad
o su pro ucto a una gr d'
. d
mercado en su cabeza El •
,
an istancia el
la posición de la su~tenJan:~r:U1:asdurgent~ paso ::querido para mejorar
es hasta que 1
~a or es a prov1Sión del transporte. No
as carreteras y los vehículos estén di
'bl
un adecuado suministro d
d
.
.
sporu es, como también
e pro uctos mdustriales a
·
cambiar por su producto, que el labrador está dis
preCios razo?ables para
cosa substancialmente por encima d l
. ~uesto a producl.J' cualquier
su propia familia".15
e os requenmientos de subsistencia para
Más aún, Colin Clark
no se preocupa acerca de la sobrepoblación deb'd
,
a que asume que aun una modesta tasa de economia
, y de p
'
i• o
causará una aguda caída en los presentes altos índices de
rodrog1:_so social
SOCil'edades de bajo ingreso, mucho antes que los daños :~ la ~ccio~ 'óde las
a caneen.
maruci n se
de~·c:~~ d!ª;;~:aªU:eºnrefranlascés_ de lo_sdestudios demográficos y miembro
o·
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mismas i eas En
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Direction ie tarnb'é 11
l
.
.
un ar icu o pu cado en
i n ega a a conclusión de que no debemos preoc
mucho acerca de la sobrepoblaci6n en el futuro d b'd
l
. . upamos
zones:
' e 1 0 a as siguientes ra-

The Meadville Tribune, 11 de junio de 1971. (World on Verge of Hunger Crisis.)
Véase a Meadows, Donella y otros, Los limites para crecer, Londres, Earth Island

Limited, 1972.
,. Véase a "Chaos unless trend stops", The Evening Post, 22 de noviembre de 1973.
1• CLAJt.K, Colín, Crecimiento de la poblaci6n 'Y el uso de la tierra, Londres, Macmi-

..,. sCLARK,
AUVY,

Colin, op. cit., p. 139
.
Alfred, "Quelques vues sur Ja
1969, pp. 361-364.
population de demain", Direction, abril

llan, 1968.

638

639

�l. Una decadencia de la tasa del crecimiento de la población en Europa es
probable para el futuro. Esto tendrá un efecto restrictivo en el crecimiento de
la población en el Tercer Mundo desde que esos países probablemente seguirán las ideas de los países más desarrollados "por sicología colectiva".
II. Las mujeres empezarán a trabajar más y más fuera del hogar en los
países menos desarrollados y esto las hará más conscientes acerca de tener niños y las elevará de su anterior posición en la que parecían como animales

Considerando
dif
. mundial esos
blac1ón
parece erentes .acercam·
. _1entos respecto del futuro de lapo'
como s1 lo s1gwente is sea lo mas
, rea1·1sta.1 '

teniendo su embarazo cada año.
III. Problemas con la educación también jugarán su parte. Como en los
Estados Unidos, la gente en el Tercer Mundo tendrá más cuidado en tener
una familia pequeña que puedan educar bien, que una demasiado grande que
sea superior a sus recursos para educarla.
IV. Los problemas de la vivienda, que esperamos en el futuro presionarán
en la misma dirección. Cuando la gente en el Tercer Mundo llegue a ser próspera, probablemente preferirán tener una casa mejor que sólo una cabaña,
y así puede ser que se incline más a esperar para empezar una familia hasta
que puedan tener medios para una verdadera casa, que significa, quizás, algún aplazamiento en tener niños y una limitación al tamaño de la familia.
3. No encontramos estas ideas sólo en Inglaterra y en Francia, sino también
en otros países, tales como los Estados Unidos. Allí, un grupo que se reunió
en 1968, bajo los auspicios de la asamblea americana, establecida por el general Dwight D. Eisenhower cuando fue presidente de la Universidad de Columbia, en Nueva York, llegó a la estimación de que la población mundial
para el año 2000 sería de 6,000 a 7,000 millones de habitantes. Pero no estaban
muy preocupados acerca de la sobrepoblación o que no habría suficientes alimentos, desde que creyeron que la humanidad en el año 2000 estará mejor
alimentada como nunca antes. Creyeron en la "Revolución Verde" y también
que hay suficiente potencial de productos marinos como una fuente de proteína. Además, incluyeron el planeamiento familiar en su pronóstico.
4. Thomas Boyle, del Observatorio de Lowell, Flagstaff, Arizona, hizo una
reforma en el programa original de Dennis Meadows (Club de Roma) , proyecto de Los Límites para Crecer, desde que encontró que "un número en
la secuencia era más grande por un factor de 10 que sus compañeros". Más
aún, cambió dos de las suposiciones. Con esos cambios llega a resultados completamente diferentes: alcanzaremos el año 2100 con una población estabilizada de 6 billones * que "será afluente y saludable" .17
• En Francia y E.U. un bill6n equivale a un millar de millones.

&gt;

INGRESO PER CAPITA

.
l En ,el eje horizontal está medido el ingreso
p
, .
os pa1ses pobres están al lado d l
. . er cap1ta; consecuentemente
dual en el crecimiento de la poebl a .:°ano izquierda con un incremento gra~
acion y un c · •
mento (más desarrollo económico)
.
recuruento económico en aulado de la mano derecha con
' mi~n~as qu~ los países ricos están en el
. .
un crec1ID1ento di . .d
crec1ID1ento económico. Todo el mundo ca . , smmw o de la población y
da a la derecha y una población mundialmb1ara_ ~dualmente de la izquierel crecimiento de la población toque la línea :o~~=a se alcanzará, cuando
Que este m d 1
.
del cero en el punto A.
o e o es realista puede ·1
períodos de los Estados Unid ' . di i ustrarse por los datos de diferentes
.
os, m cando que tan
1
.
~co_ como el crecimiento de la población d
,
to e crecimiento econódismmuyendo, este últim
,
. _espues de un cierto ascenso están
o con mas antenondad que el otro
'
u

•

. .
b Basado en
. el modelo del crecmuento
del d t s 1
erger ! :;fymt. Vera Solow, Robert, "Una oc or_ o ~w y en los modelos de Kindleecon6m1co ' Q,uarterl)I Journal of Economi ';;tnbuci6n a la teoría del crecimiento
Desarrollo Econ6mico, 1959 p 36· Ki dlcsb, e rero 1956, p. 91; Higgins Ben1·am:~
segund
' ·Mc-Graw-Hill
'
n e erger
=,
¡
a edici·6n, Nueva York,
1965 Charles p ., Desarrollo 'Econ6mico
; ~o:e los paLses en desarrollo, Londres, 'Libreri/u!~2; : ~yint, H.,. Las econo~
·
versita.ría Hutchinson 1967
,. El modelo del reporte del Club d

R

.

'

'

crecer, está trabajando con relaciones e_nf orna :unba mencionado Los límites P
de 1 . f
•
e 1 ormac16n 1
1
ara

D a

~ ormao6n actual

o estudios empíricos Vé ' os c_~ es no están configurados
~easurement without Data" (La. din~ a Wdlia~ D. Nordhaus "World
, Economic Journal, diciembre 1973, p. 1157.
ca mundial; medidas sin datos)

rr1amics:

" Search, octubre de 1973, pp. 404 y 405, refiriéndose a Nature (245-127).

641

640

Hum-41

�ha habido recientemente una tendencia hacia una lenta bajada de la tasa de
nacimiento.21

TASAS DE CRECIMIENTO ANUAL PARA LOS ESTADOS UNIDOS

Crecimiento de la Población

Crecimiento Económico

1909 - 1929
1913 - 1950
1929 - 1957
1950 - 1960
1959/60 - 70/71
1961 - 1971
1972
1973
1974 (pronóstico)

2.82
2.9
2.93
3.2
3.9
4.1
6.1

5.9
1.3

1860 - 1970
1870 - 1913
1950 - 1960
1958 - 1964
1960 - 1965
1965 - 1968
1968 - 1972
1973
1974 (Abril)

2.4
2.1
1.7
1.6
1.5
1.1
l.

0.75
0.73

Fuentes:
Fuentes:
l. H1001Ns, Benjamln, Desarrollo
Econ6mico, Nueva York, Norton, 1968, p. 428.
2_ Hroorns, Benjamín, Desarrollo
Econ6mico, Londres, Constable,
1969, p. 22.
3 _ MAnorsoN, Angus, Des~rrollo

Econ6mico en el Occidente,

Londres, Allen &amp; Unwin, 1964
p. 28.
.
4. Instituto Nacional d; .Investtgaci6n Social y Economica. ~e-

1 Survey of Current Business, De. partamento de Comercio de los
E. U.
2. Abstracto estadlstico de los Estados Unidos, 1966, 1969 Y 197l,
Departamento de Comercio de
los E. U.
3. El Almanaque Mundial 1973,
Nueva York, Newspaper Enterprise Association Inc.

vista del Instituto Econ6m1co
Nacional, febrero 1974, p. ~8.
5. OECD, Perspectiva Econ6m1ca,
Dic. 1973, p. 23.

.
el Reino Unido, la gente ya se está
Tanto en los Estados Umdos, como e~
,
untando a una población
dando cuenta que las p:esentes tendencias es~:r:~imiento de la población.20
en estos pa1ses con un cero en e
1
tab"Jizada
es
d' ·
tendencias de 1a f ertJ·¡·1dª d en el
El reporte interino sob~e :n _1c1o~~~das también indicó que ambos, en
mundo de 1960-1965, de as ac10ne
d ' 11 (con datos más precisos),
los países desarrollados y en algunos en esarro o
.
.
.
. 1R .
(La revista financiera
austra 1·iana) ' marzo 12
,. Ver The Australian Financia ev1~w. d 1973
26
de 1973, p. 8 y The Economist, 2 de JUlllO e
' p.
.

Aceptando la cwva inclinada hacia abajo del crecimiento de la población
del modelo arriba mencionado, se extraña uno a qué nivel de ingreso, y cuándo alcanzará el cero del eje horizontal de ingreso.
Si las presentes curvas de crecimiento del ingreso nacional continúan, llegaremos entonces al final del siguiente siglo y al principio del siglo 22 en la así
llamada cecana sociedad posteconómica, como lo expuse en Humanitas No.
12, p. 557. Desde que, de acuerdo con el modelo, es de esperarse que la tasa
del crecimiento económico baje gradualmente en lo futuro, parece ser una
suposición razonable que en el siguiente siglo, el XXIII, el mundo habrá alcanzado un ingreso per cápita (véase la tabla en la página 556, de Humanitas
No. 12) donde la curva del crecimiento de la población alcanza la línea horizontal del O. Esto significa entonces que una población mundial estable habrá
siclo alcanzada.
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50

1800 50 1900 50 2000 50 2100 150 2200 250

PToyecciones de la Poblaci6n Mundial
Fuente: Constantinos A. Doxiaclis en 2000 Revue de l'Aminagement du TeTTitoire et
du Diveloppement Regional, marzo 1969, pág. 26.

" Ver Internationale Samenwerking, 2 de marzo de 1973.

643

642

�A. Doxiadis, la población munDe acuerdo con los cálculos de Constantinos
.
, .
de 50 000 millones y a un

dial habrá crecido entonces a un mvel maxrmo
. ' l d n de 35 000
mínimo de 20,000 millones, con un probable promedio en e or e
'
3
millones. (Ver grabado de pág. 64 .) ª~
, llegando a la misma
Estadísticas de las Naciones Um.das están
. l clase
, de
b . conde
. , mund.al
el . , la de ue una poblac1on
i
estabilizada a un mve mas ªlº
1;5;°~ilones s;rá alcanzado en algún futuro no le~an? (el año 2150), más o
·
· , muuroa
' ·
de Doxiadis.28
menos
en línea con la proyeccion
Un punto débil que tenemos que cons1•d erar a~ui' es el de si, será posible ha11
cer una política de planteamiento familiar efectiva en los pa1Ses en desarro o.
Tenemos que admitir los siguientes hechos:
as de control de la población son impedidos por muchos
- Los prograrn
d d
., las barreras del lenguaje y la cláf
tales como la falta e e ucac1on,
~ctores, .
d familias. Una familia grande es considerada como
s1ca creencia en las gran es
, d
con ayuda gratuita en la
si o de la riqueza de un hombre, proveyen o1º.
.
gn .
dándole una forma garantizada de seguridad social;
granJª;:r lo tanto como el doctor R. Ravenholt lo expuso en 197~, en la
'
. , d las Naciones Unidas, en Bucarest, ex1Ste una
conferencia de la pobla~1?n e
.
ti os amenazando intentos por las
a da carestía de surrumstros anticoncep v
. .
n~ones en desarrollo para controlar las tasas de nacimiento;
tro as cto existen otros, más prometedores, hechos que hacen probable!; ;ue a 1:1a~a la política sobre población trabajará en los países en
desarrollo;
al final, están
- Las tasas de fertilidad en los países menos desarrollados,
empezando a caer; H
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cambios
en
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respecto
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lugar.
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pero ahora la connadie habló acerca del ~ontrol de ~a na~~~;~;n~uel i~;recho de las parejas
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. de obispos mexicanos sostiene pu
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erenc1a
.
1 tamaño de la familia y los medios para llevarlo a .ca o.
para determinar e
.
., U
política nacional de planeamiento fa.
gobierno alentó la ant1concepc1on. na
miliar fue adoptada en 1972 i
.ka "Lo rospectos para una población estacio., Esto está de acuerdo con T_. FreJ ,
s p
15 23.
A McCormack "Po.
dial" Scientific American, marzo 1973, pp.
• , y .
'
nana mun
'
291-308
blaci6n", Just!ciª. de M~n~o,_ marzdlo 51~71~º de 1974 y The Economist, 17 de agos,. Ver publicaoón penodística e
e
to SAdeVer
197T4,hp.E88.
. t 17 de agosto de 1974 "Down with Babies", p. 88.
e conomrs,

644

- En Tunisia, el programa de planeamiento familiar lanzado en 1964, fue
impedido por las tradiciones religiosas. Para romper esto, el presidente Bouruiba ha sostenido el programa de planeación familiar, hablando claro en la
gran mezquita en la ciudad santa de Kairouan, sobre el aborto y la esterilización durante julio de 1973;
- También el gobierno de Singapur se ha vuelto más activo en este campo.
El gobierno ahora castiga a las familias con más de dos niños. Una nueva ley
deroga la maternidad existente que deja los beneficios para las mujeres que
trabajan, quienes ya tienen dos nifios e impone cargas para los cuidados hospitalarios de la maternidad en una escala variable, que aumenta de acuerdo con
el número de niños que la madre tiene. Además, las familias grandes tienen
una prioridad más baja para la vivienda del Estado;
- En la India, el gobierno trató de prevenir una explosión catastrófica de
la población, esterilizando a los hombres en una grande escala; las festividades
de esterilización fueron organizadas con música y baile. Los participantes fueron
recompensados con regalos. A finales de 1972 cuando menos once millones de
operaciones de esterilización se habían realizado. Se asume que cada esterilización previene cuando menos 1.5 nacimientos;
- China está ahora ofreciendo a su gente todos los métodos de control de
la natalidad, desde el libre aborto sobre demanda, a lazos, condones, esterilización, tanto para hombres como para mujeres y dos clases de píldoras. Los
empleados sanitarios están repartiendo anticonceptivos en los hogares de la
gente y aun a las mujeres que se encuentran trabajando en los campos;
- Las Naciones Unidas está patrocinando un programa de amplitud mundial para el control de la fertilidad a través del fondo de las Naciones Unidas para actividades de la población (UNFPA), establecido en 1967 y el
cual está trabajando bajo la supervisión del administrador del programa de
desarrollo de las Naciones Unidas;
- Las técnicas anticonceptivas están aumentando y mejorando todo el tiempo. Bernard Berelson menciona en su libro Detrás de la planeación familiar,
29 métodos de planeación familiar obligatoria. 26 Aparte de los métodos arriba
mencionados, existen, además, los siguientes:
1. La píldora después de la mañana, que tiene el menor número de desventajas entre los nuevos métodos anticonceptivos, de acuerdo con d profesor
Derek Llewellin-Jones, jefe del departamento de Ginecología y Obstetricia de
la Universidad de Sidney. 29
21

Estudios en el planeamiento fa miliar, Bemard Berelson ( ed.), publicado por el
Consejo de Población.
.. En el Congreso ANZAAS en Perth, durante agosto de 1973.

645

�2. Fomentar los matrimonios tardíos en densas áreas de población como en
China. La edad sugerida para el matrimonio en China es la de 25 años para
las mujeres y alrededor de los 29 para los hombres. Esto ampliaría la brecha
entre los padres e hijos de 20 años a cerca de 20 años y reduciría ::1 tamaño
de las familias. 27
3. A. F. Corwin sugiere fuertes multas para las grandes familias, tales como
impuesto adicional y limitación de servicios sociales. 28
Si aceptamos un cálculo para la población futura de una extensión de los
12 1/2 a 25 billones( dependiendo en qué nivel de estabilización se normalizará), entonces podemos continuar, considerando las otras cuestiones arriba
mencionadas:
-

¿ qué necesitamos para alimentar a la población en una forma saluda-

ble?, y
- ¿ habrá suficientes alimentos disponibles para mantener a la población
mundial ahora y en el futuro?
El problema aquí es de que tenemos solamente un conocimiento muy limitado si se considera qué es lo que verdaderamente necesita un cuerpo para
estar sano. Tiene que admitirse que la F AO y la WHO han publicado reportes
muy detallados acerca de los requerimientos de nuestros aliroentos,29 pero en
la conferencia de la UNCTAD, en Nueva Delhi, en 1969, fue ya observado
que "existe, sin embargo, un número de complicaciones en calcular los requerimientos, especialmente para la proteína". "Los requerimientos de un individuo cuyo peso de cuerpo y actividad reflejan la desnutrición y la mala nutrición desde el nacimiento, no estarán de acuerdo con aquéllos a quienes el
potencial físico completo ha sido llevado a cabo. La cualidad nutricional de
proteína de diferentes fuentes alimenticias varía marcadamente..." so
" La revista económica del Lejano Oriente, 23 de julio de 1973.
,. CoRWIN, A. F., "Población mundial y la responsabilidad americana", El Tribunal
de Áreas en Desarrollo, octubre, 1970, pp. 7-15.
'" Ver a FAO, Requerimientos de calor!a, reporte del segundo comité sobre requerimientos de caloría, FAO, estudios de nutrición No. 15, Roma, 1957; FAO/WHO Requirimientos de protelna, reporte de un experto grupo de la FAO/WHO, FAO Nutrition Meetings Rcport Series No. 37. Roma, 1965; Requerimientos de calcio, reporte
de un grupo experto de la FAO/WHO, FAO Nutrition Meetings Report Series No.
30, Roma, 1962; Requerimientos de vitamina A, Tiamina, Riboflavina y Niacina, reporte de un grupo experto de la FAO /WHO, FAO Nutrition Meetings Report Series
No. 41, Roma, 1967.
.. Conferencia de las Naciones Unidos sobre comercio y desarrollo, segunda sesión,
Nueva Delhi, volumen V: Problemas especiales en el comercio y desarrollo mundiales,
Naciones Unidas, Nueva York, 1968 (El problema mundial sobre alimentos), p. 168.

646

Por 1~ tanto, la FAO ha sido criticada a este respecto desde que "Th
Econom1st" la cara?t~rizó como "una institución permanen;e dedicada a ro~
bar que no hay suficientes alimentos en el mundo".ª1
p
. Mientras tanto, la FAO ha reducido sus requerimientos alimenticios. or
eJem~lo, para el consumo diario de calorías, el requerimento mínimo ~ pha
reducido de 2250 a 1936 calorías.s2
. Entrevistas con expertos sobre nutrición y un examen de la literatura médica, han demostrado que sólo un relativamente pequeño número de científicos saben much~ acerca de la nutrición humana, Y la mayoría de ellos de
buena gana admiten que su conocimiento está lejos de ser completo.
~uy poc~ ~e ha aprendido todavía acerca de los niveles óptimos de substad nlcias nutritivas p~~, mantener a la gente de varias edades y las necesidades
e cuerpo en condicion saludable.
h D: acuerdo con el doctor Theodore Van Itallie, director de medicina del
osp1tal de S~n Lucke, en Nueva York, la nutrición ha sido plagada en una
en~uesta mediocre, con. una gran cantidad de experimentos de ali:nentación
ammal que no son particularmente relevantes al desarrollo human D'.
la encuesta de nutrición humana es "dif'ic1·1, ted'10sa Y exige
. mucho
o. tiempo
. iJO que
que los resultados no son dramáticos".
y
El doctor C. _E.' Butterworth, director del programa de nutrición, en la Facultad de Medicma de la Universidad de Alabama, señala las consecuencias
de
investigadores médicos destacados han desvia
. do su
t esto:
·, como resultado,
,
a encion a campos mas fascinantes, tales como la cirujía profunda y el trasplante. 88
Apl_icando n~e~tro limitado conocimiento acerca de los requerimientos de
los a~entos b~1cos que tenemos, podemos contestar la pregunta &lt;le qué es
ne~esano para alimentar las grandes poblaciones arriba mencionadas en la siguiente forma:
'
l. Para ~antener la actividad corporal y el calor, necesitamos calorías. Hay
una extension de consumo diario que está disminuyendo en a ¡gunos pa1ses
,
y
aumentando en otros, por ejemplo:

*'

The Economist,
23 de agosto de 1952 •
•
Ver Internationale Samenwerking mayo 1969 p 134· Th p 'd ,
·
Ad ·
e
·
'
' ·
, e res1 ent s Science
V1sory omm~ttee,. El P;oblema mundial sobre alimentos, Washington, D. c., 1968
32
. Ver la Revista financiera australiana, 4 de septiembre de 1973 p 38 (N y
Times, News Service Series).
• · ·
ew or
32

k

647

�PROMEDIO DE CONSUMO DIARIO POR PERSONA

Países

1960-62

1963-65

1966-68

EE.UU.
Nueva Zelanda
Los Países Bajos
México
Perú
India
Pakistán

3,120
3,490
3,160
2,500 1
2,210
2,030
2,090

3,140
3,470
3,190
2,600
2,140
2,000
2,260

3,210
3,380
3,200
2,620 2
2,280
1,880
2,260

1

Fuentes:

1961-62.
-

2

1964-66.

FAO Estado de Alimentaci6n 'Y Agricultura, 1968.
Anuario Estadistica de las Naciones Unidas, 1972.
Internationale Samenwerking, mayo 1969, p. 135.

2. Para el mantenimiento de trabajo en músculos y en otros tejidos del
cuerpo, necesitamos proteínas. En un tiempo se pensó que debíamos obten~r
cuando menos la mitad de nuestros requerimientos de proteínas de fuentes ammales (carne, pescado, huevos y leche). Esta teoría se ha abandonado ahora.
De acuerdo con Colin Clark, "Es posible. . . para el hombre vivir casi enteramente de cereales -lo que es decir, cereales propiamente dichos, y no raíz
de cosechas-, las que en su mayoría son muy bajas en prot~ína, Y su}etas
también a la calificación de que la calidad de proteína en mai.z es en cierto
modo sospechosa''.3'
El doctor Ruth Huenemann, un experto en nutrición de la Universidad de
California, llega a la misma clase de conclusión: con un~ combinación de cereales y legumbres, guisantes secQs, frijoles secos y lenteJas, uno es capaz de
,
obtener toda la protema
que neceS1'ta.85
tsta es también la opinión del profesor John Waterlow, un destacado nutricionista británico, quien dijo en una entrevista publicada por la
(Organización Mundial de la Salud), que las dietas que dependieron pnnc1palmente
de melón de indias, maíz, trigo, arroz y papas, "eran realmente muy buenas".ªe

~?

3. Como algunos lubricantes, necesitamos vitaminas y minerales, ya que su
ausencia puede llevarnos a serios daños.
4. La grasa está descartada: muchos fisiólogos parecen considerar ahora las
grasas, particularmente la margarina y la mantequilla de grasa, como potencialmente dañosas y ningún fisiólogo parece considerarlas como positivamente
deseables.87
Concluyendo, parece que entonces las calorías sean las más importantes, asumiendo que por lo menos cuando la recta combinación de cereales y legumbres es llevada a cabo (por el requerimiento de proteínas) así como por una
variedad de algunas ensaladas y otros alimentos frescos es incluida para las
necesarias vitaminas y minerales.
Ya hemos observado que la F AO (Organización para la Alimentación y
Agricultura) ha reducido su requerimiento mínimo de calorías de 2,250 a

1,936.

Cuando consideramos las áreas bien conocidas por su longevidad, tenemos
que tomar en cuenta que ahí el consumo diario es todavía más bajo. Por ejemplo, en Vilcabamba, Ecuador, uno de los tres lugares en el mundo renombrados por su longevidad, el promedio de consumo diario es sólo de cerca de
1,700 calorías. Si tomamos este requerimiento tan bajo, entonces el promedio
de consumo es suficiente en todas las áreas del mundo ( véase Los límites de
crecimiento, arriba citado, página 47, y también la tabla arriba mencionada:
Promedio de consumo diario de calorías por persona) . Esto está en línea con
la experiencia de Colin Clark en la India, la que de acuerdo con un examen
estadístico muy cuidadoso, sólo cerca de 1/4 de la población está bajo la
línea de calorías en lugar de la mitad del mundo.38 El doctor Fougeret de
Lastours, mantiene aún, basado en su experiencia, que los africanos podrían
vivir saludablemente con una dieta de menos de 1,500 calorías, si disfrutaran
de los rayos del sol en sus cuerpos desnudos, recibiendo de este modo una clase
de alimentación corporal. Esta "pigmentación de la piel" se perdi6 tan pronto
como se vistieron.89
Si tomamos 2,000 calorías por persona en el consumo de cereales diario,
como una suposición razonable, entonces estamos todavía por encima del nivel
mínimo de calorías de la FAO, y muy por encima del promedio del consumo
11

" CLARK Colín, op. cit., pp. 123, 128 y 130.
u En un~ conferencia sobre educaci6n en la nutrición en Washington, véase publicaci6n periodística del 5 de noviembre de 1971:
• Véase publicación periodística del 4 de abnl de 1974.

648

CLARK, Colin, op. cit., p. 123 y doctor Ruth L. Huenemann, ibid.
Colín, en un discurso al gremio de St. Luke, Cosmas y Damian, el 22 de
julio de 1973, ver The Evening Post, 23 de julio de 1973, p. 11.
• Ver al doctor Fougerat de Lastours, L'Homme et La Lumiere and "La Faim sur
le Monde", Vie et Lumiere, 13 de mayo de 1967, p. l.
•

CLARK,

649

�en las áreas que son bien conocidas por su longevidad. Iguala el consumo de
calorías alrededor de 1/2 hogaza de pan tres veces al día.
Los cereales rinden cerca de 3.2 calorías por gramo, lo que significa que
necesitaremos por persona, anualmente,

2,000 X 365 =
3.2

2 000 gramos

2 8,

=

nosa podría drenarse. Desde que la humedad es más un factor lirnltativo que
la temperat~ra, podríamos dividir al mundo en grados de "tierra tipo" en la
siguiente forma:

=

228 kgs., de cereales.

Tierra tipo
tierra agrícola, a la cual estamos acostumbrados en los países de humedad temperada, con una cosecha al año, como Europa Occidental
y la parte oriental de los Estados Unidos de América.

Lo anterior está completamente de acuerdo con una declaraci6n en The
Economist, respecto a la conferencia mundial sobre alimentos de 1974, de que
"un hombre puede sobrevivir saludablemente con 500 lb (= 227 kg) de trigo
o grano comido en un año. 40

Alta temperatura, con elevadas lluvias tropicales con dos cosechas al año =
a dos unidades de tierra tipo_, como en los estados mexicanos de Veracruz y
Tabasco, Cuba, Jap6n e Indonesia.

Calculando una pequeña cantidad de productos animales, de vegetales verdes
y de fibras textiles, podemos elevar esto a un requerimiento por persona, por
año, de 250 kg. Japón produjó 6,720 kg. de grano por hectárea, en granjas
muy pequeñas en 1970.n Asumiendo que esto es una cosecha doble, tenemos
que dividir esta cantidad entre dos para obtenerla como un sistema único de
cosecha. Esto significa que los 250 kilogramos de cereales podrían producirse

Tierra agrícola sub-húmeda y tierra serniárida = unidades reducidas de
tierra tipo, como el noreste de México y partes de Australia, como un factor

1

reductor de -.
30
Thomthwaite 43 da una completa división de toda la superficie de la tierra
de la siguiente manera, llevando al siguiente total del área de agricultura potencial en términos de "tierra agrícola tipo":

=

250
,
.
do esta
. neces1'da d, a cuan
, ta ti'erra
sobre 0.07 hectáreas.
Re1ac1onan
3,360
se necesitará para producir esto para toda la población del mundo, y cuánta
tierra está disponible, tenemos también que poner atención a la tierra que se
requiera para producir las necesidades mínimas de madera.
Desde que los niveles del consumo de madera en un país como los Países
Bajos no causan ningún perjuicio, Colín Clark toma este consumo como requerimiento mínimo,42 lo que parece ser un consumo razonable.
Esto lleva al requerimiento mínimo de madera a un nivel de 1/2 mª por
persona, anualmente.
Para calcular qué cantidad de personas podría ser alimentada al máximo,
el potencial de terreno en el mundo tiene que considerarse ahora. Por principio, necesitamos advertir que las tierras pobres pueden mejorarse por medio
de la fertilización. Las áreas montañosas, siendo demasiado frías, deben mantenerse fuera de consideración. La tierra abrupta y cenegosa, sin embargo,
debe incluirse, si se toma en cuenta que puede ser cultivada. La tierra panta" The Economist, 20 de abril de 1974, p. 48.
"' McNAMARA, Robert S., Address to the Board of Gobernors, Banco Mundial, Nairobi, Kenya, 24 de septiembre de 1973, p. 16.
.
.
., CLARK, Colin, Crecimiento de la poblaci6n y uso de la tierra, Londres, McM11lan,
1968, p, 150.

650

Superficie total
de la Tierra

Arcas 1

Total del Potencial Agrícola
expresado en "Nivel de Tierra
Laborable".
En mill6n de hectáreas

África
América
Asia 2
Europa 2
Oceanía
U.R.S.S.
Total del Mundo

3,031
4,208
2,753
493
851
2,240

1,555
2,840
1,505
403
268
1,109

13,576

7,680

1

Excluyendo la tundra y tierras de nieves perpetuas.
• Excluyendo a la U.R.S.S.

Fuentes:
Oficina de Estadísticas de las Naciones Unidas.
CLARK, Colín, Crecimiento de la poblaci6n y uso de la tierra, Londres, MacMillan,
1968, p. 149; LoNo, Luman H., El almanaque mundial de 1970, New York, Newspaper
Enterprise Association, 1969, p. 380.
" Thornthwaite en Revista Geográfica, julio de 1933.

651

�La anterior estimación de cerca de 7,000 millones de hectáreas pare~e ser
aún un cálculo conservador, si se compara con el verificado por Malin de

9,330 millones de hectáreas.º
El potencial total agrícola de 7,680 millones de hectáreas, podría significar
7,680 millones
que esto podría proporcionar alimento para - - - - - 5 X 7,680

1/5

mln

=

=

38 billones de personas.

Comparando estos 38 billones de personas que podrían ser alimentadas con
la población estimada del mundo del futuro, de 12 1 /2 menos 35 billones, esto
lleva a la conclusión de que sería posible alimentar a tan grande población.
Aún si estimamos estos cálculos muy optimistas, están aún los siguientes hechos que necesitamos considerar y que respaldan un más optimista punto de
vista:
1) En primer lugar, hay la posibilidad de agregar otros materiales orgánicos como algas marinas, y toda clase de vegetación marina para nuestro ali5
mento existente, como así lo sugirió Tinbergen.~ Pirie menciona que la proteína de esas algas tiene más valor nutritivo que la proteína de la mayoría de
las semillas.'6 Tales productos no fueron incluidos en los cálculos arriba mencionados.
2) También está la posibilidad de producir alimento artificial. El almidón
ordinario puede cambiarse a un alimento de elevada proteína, lo que significa
que los filetes del futuro podrían ser hechos de papas o de caña de azúcar y
que el arroz podría ser elevado a un nivel de alta proteína. También hay la
posibilidad de que esa proteína comible pudiera hacerse del pasto y de hojas,
7
de acuerdo con un nutricionista de las Naciones Unidas.'
En los Estados Unidos, los alimentos sintéticos, hechos de frijol de soya, están ya extendiéndose en supermercados y despensas hogareñas. Este alimento
artificial aumenta la cantidad total de alimento disponible desde que puede
ser hecho de artículos completamente diferentes, tales como los productos basados en el petróleo y en la basura. N. Kosarik ' 8 señala que al usar los proop. cit., conferencia sobre la poblaci6n mundial, 1965.
.. Tinbergen en su lectura final en la Universidad de Erasmus, Rotterdam, 8 de no-

« MALIN,

viembre de 1973.
.. P1R1E, N. W., "Las algas no están todas mal", CERES, julio-agosto, 1970, pp. 31-34.
" Dr. K. K. P. M. Rao de la FAO en una reuni6n en Bangkok, ver The EgyptiaA
Gazette, del 15 de noviembre de 1968.
" KosARIK, N., "Desarrolla nuevas tecnologías". CERES, enero-febrero 1973, pp.

duetos de
. en el cuadro total: reduce
. , esta última. e lase, se 11ega a otra ventaJa
la polucion del ambiente.
3~ Más aún, con el método de Van der Meulen (el que introduce una equena ,planta cen~osema, que tiene capacidad de tomar agua de la atmósf~ra
:-:taves de las hoJas al suelo)' anticipa la posibilidad de alimentar a otros 20
1 ~nes de seres humanos, abriendo 5 billones de acres, que por ahora no son
cultivables, y consecuentemente, no están incluidas en nuestros cálculos.49
E~te método ha sido recientemente más apreciado por los economistas del
Instituto
Sociales en La Haya y por b.io, 1ogos en 1os Paises
,
.
T b" de
h Estudios
.
Ba1os
~ ien a sido explicado en las reuniones del Club de Roma, en los Paíse~
Ba1os. Un proyecto de 300 hectáreas ha sido programada para Indo .
obJ'eto de
b
1 , od d
nes1a con
pro ar e met o e nuevo más ampliamente.
4) La can~dad de alimento consumida podrá ser usada más económicamente. Por eJemplo,
. uno podría interrogarse de si la forma us u al en que tomamos
nuestro
alimento
es la más efectiva. El doctor H · J• R og1er, secretario
.
de I líni d
d
a e ca . e sa1~ danesa Humegaarten, en donde todo el alimento diario
s: consume sm cocinar, llega a la conclusión, basada en la experiencia de 25
ano_s con cerca de sesenta personas, de que al usar los productos del suelo sin
cocinar,
puede
uno economizar
, ob tener un valor
'
d
. . . el 50% de la cantidad Y aun
mas gran e de salud y ef1c1enc1a. Verificando el gasto de este sistema se
bó
que los costos están a la mitad del nivel de otros restaurantes danes'e pro
de h ' d · di , d
s y casas
uespe
es, m ,can ose que en esta forma un enorme ahorro en el consumo
.
d e a ltmento podna alcanzarse.
Más aún, como así lo descubrieron en esta clínica de salud . 1 ¡·
es cons 'd .
.
' s1 e a rmento
~ o sm cocinarse, más minerales son preservados (al cocm
·
demos tam'
•
arse, per. ;1 mas y minera1es) . Este consumo más alto de minerales reduce la
exi~enc1a de ~a toma de proteínas. Consecuentemente, la dieta de alimento no
cocid~, necesita menos proteínas y puede hacerse un ahorro en el uso de las
protemas costosas, como la carne, el pescado y los huevos.
Cam~:ando la producción de la carne, lleva a otro ahorro, desde que la ali
mentac1on
de un
eon p1antas, desperdic1a
. . el 7 /8 de las calorías ue•
,
. animal
.
50
podnan estar disponibles si las plantas mismas f uesen consurrudas.
.
q
: Ver a N R C Handelsb/ad, 25 de abril de 1972.
De acuerdo con el doctor Ruth L Hu
en la nutrici6n llevada a cabo e W .hi enemann, en una conferencia sobre educaci6n
n as ngton D e ,
bli . ,
.
5 de noviembre de 1971.
' · ·, vease pu cacion penodística del

32-37.

653
652

�Los

ASPECTOS HUMANOS

Cuando consideramos todas esas posibilidades parece que será posible alimentar a la población del mundo futuro.
Sin embargo, se ha dejado un gran problema: y aquí estamos tocando los
aspectos humanos de nuevo. ¿ Cómo podremos cambiar los hábitos de comer
de las personas e inducirlos a comer nuevos alimentos (tales como el alimento
artificial) y usarlos en una forma más económica ( tal como comer su alimento sin cocinar) ? Éste es realmente el problema más grande que se señaló
en la conferencia de la Casa Blanca en los Estados Unidos, sobre alimentación,
Nutrición y Salud, verificada en ese país durante diciembre de 1969. En ella
se estableció que podría aprenderse de otros países, que es más fácil desarrollar y producir, a bajo costo, alimentos altamente nutritivos, que hacerlos comer por aquéllos en la mayor necesidad.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, muchos alimentos, altamente
nutritivos de bajo costo, especialmente formulados, han sido probados y puestos en el mercado en países subdesarrollados por compañías americanas. Pero
una severa desnutrición aún existe, porque la gente no está dispuesta a probar
estos productos.
Esto es una cuestión de educación y de propaganda. Un cambio en la conducta social podría probablemente ser llevado acerca de esto si la necesidad
realmente está allí. Cuando es una cuestión de supervivencia, debe ser posible
retirar a la gente de su platillo familiar a la antigua, particularmente si esto
no sucede en una situación de presión, como una de guerra. Colin Clark ve
hacia atrás en la historia y llega a la conclusión de que en muchas ocasiones
es el rápido crecimiento de la población lo que determina el motivo principal
para forzar el elevar los cambios radicales.51 Esto también podría ser cierto para
el futuro: que el crecimiento de la población está llevando estos necesarios
cambios en la producción y el consumo de alimento, el hacer posible el que
es suficiente para todos.
Richard K. Manoff sostiene que los medios de comunicac1on -radio y
televisión-, deberían de ser usados para educar e influenciar a la gente para
atacar los problemas de la educación de la nutrición, de presionante prioridad
y para alcanzar metas populares en masa. Estima que el término medio de televidentes, observan penosamente nueve años completos de su vida (noche y
día). Desde que esto sucederá en todos los países tarde que temprano -de
., CLARK, Colin, op. cit., p. 137.

654

acuerdo con
. l enorme para usar
. del escritor. mencionado-.,
, hay un p otenc1a
estos med10s e comun1cac1on en programas de la nutrición. 52
Uno de los otros medios de comunicación -el cinepropósito en los E tad U .d
' se usa ya para tal
"D'
s _os m os. Ahí, la película recientemente producida
ieta para un pequeno planeta", describe cuánto más saludable y ambientalmente .r,esulta el comer menos carne y más frijoles y crranos sin d' . .
su absorc1on proteínica. 5s
o
,
ismmwr
:rambién en los Esta~o~,Unidos ha sido sugerido por el doctor George W.
Bnggs,
de
t profesor
"·
, ,,nutnc10n de la Universidad de California, gravar los ali_
men ~s sm ca1onas , tales como dulces y bebidas suaves, con objeto de obtener dinero para la educación nutritiva. "Los problemas de la mala nutrición
son un componente de muchas enfermedades que nos matan como los ata ues
al ~oraz,~n, el alcoholismo y enfermedades de diabetes y ~erturb~cionesq diges~vas. ~sos ~alos hábitos de comer son terribles y le cuestan a los Estados
'?ru~o tremta billones al año en atenciones de salud de acuerdo ~on 1
el d1ce.5'
'
'o que

CONCLUSIÓN

Con~iderando el problema de la alimentación en el mundo, tenemos que
conclwr
los aspectos humanos son los más importantes• No es una cuest" d que hí
1~n e que a hay o de que habrá mucha gente, o de que no hay suficiente
alimento, pero los aspectos humanos tienen que ser más enfatizados con oh 'eto
de resolver el problema poniendo atención, por e1·emplo a los
J
puntos:
,
siguientes
Cómo educar a la gente para ser más consciente de una alimentación sana.
Cómo c~-~iar sus ?áb~tos de comer; cómo hacer que usen una nueva for~
de acuerdo a más eficientes y saludables princ1p1os
reararse
de
la
carne
y
de
grasas animales Y acercarse mas
, a granos
f
rutas, vegetales, etc., y tomar alimentos sin cocinar y menos refinados).
'

~ª. de (nut~1c1on por s1 mismos,

... MANOFF, Richard K., "Potential Uses of Mass Med1'a
Re t d D
ll
in Nutrition Programs",
a e esarro o Internacional, 1973, No. 3 , p. 13 _
.. Ver Deuelop1;1ent For~m, abril, 1974, p. ll.
Ver Perspectiva de Vida• Reuoluci6n Verde, p nmavera
·
1974, p. 14.

!IS

655

�EL CRONISTA LAS CASAS, HUMANISTA Y POLITICO
ANTONIO POMPA

y

POMPA

Instituto Nacional de Antropología
e Historia

FRAY BARTOLOME DE LAS CAsAs, más jurista que samaritano, un tanto o un
mucho ajeno al Romo apostolicus y más apegado al Romo bellicus, me toca
en esta ocasi6n emitir un juicio, una opini6n, un punto de vista en breve
semblanza: como humanista, como político y como cronista, en la maravillosa
etapa del impacto de Occidente en Oriente y en la creaci6n de un mundo nuevo, que ya no sería Oriente ni Occidente, sino síntesis por el mestizaje, de una
concepción medieval, renacentista de lo universal, y que emanaría a hombres
de diversas latitudes, en el derecho, en la filosofía, en la teología, contribuyenlo de la manera más amplia y concreta a sentar las bases de la integración del
sentido universal de la cultura.
Varios son biógrafos de fray Bartolomé de las Casas y muchos comentan
escritos, actitudes y circunstancias de su activo devenir; otros tratan de entender sus actitudes dentro de una semblanza psicológica y llegan como Ramón Menéndez Pida! a ubicarle en la linde de paranoico; otros, como Manuel
José Quintana, guía de la mayoría absoluta de los bi6grafos posteriores, presenta a Las Casas como inmenso benefactor de América y de la humanidad,
frente a los arrogantes conquistadores que eran Azote de la raza americana.
Mas de las semblanzas o elementos que aporta Remesa!, Fabié, Pérez de Tudela, Giménez Fernández y otros, no considero se llegue a ubicar la semblanza
precisa del padre Las Casas, con el imperativo de las motivaciones que le llevaron a sus francas y enfáticas actitudes que se ven discrepantes dentro de la
secuencia de su momento hist6rico, dentro de un ángulo moderno de observación.
Nacido Bartolomé de Las Casas en Sevilla, en 1474, licenciado en Leyes, sin
duda en la misma Sevilla, en el año 1502 embarcó a las Indias. Conducía la

657
Hum-42

�flota de treinta y dos navíos, con 2,500 entre tripulantes y pasajeros, don Frey
Nicolás de Ovando, comendador mayor de Alcán~ra Y te~;er gobe~ador
nombrado por los reyes católicos para las islas y regiones reaen descubiertas.
La expedición desembarcó en la isla La Española o de Santo Domingo.
Las Casas, prácticamente allí empezó a obtener fr":11ca experie~cia. Tomó
parte activa en las guerras que Ovando hizo a los na_nvos con el ~m d~ compelerles a vivir con los españoles, siguiendo la política de d~trmanuen~ Y
servidumbre. de ello nos dice Las Casas que, durante ocho anos que duro el
régimen de Ovando, acabaron con las nueve décimas partes_ de
numerosa
blación que vivía en aquella isla, así lo calcula él en su Historia de_ l~ lnLas Casas narra episodios de batallas, matanzas, cru~ldades hornp1lantes
cometidas por los invasores. Las Casas, seguramente, a~tuo como soldado con~
tra los taínos y contra los nativos del Higuey, com_ba_udos a sangre y fuego:
Las Casas obtuvo por sus servicios, buenos reparunuentos de n~turales '. el
dice haber hecho junto al río Xonique, una hered~~ cuyos nativos enviaba
a coger oro en un arroyo cercano, y nos dice tamb1en que tuvo !n la R~al
Vega de la Isla grandes labranzas de maíz ''.que valían cada año más de cien
mil castellanos'',2 cantidad, si exacta, demasiada.

!ª

:as.

En el 1510 llegaron a la isla Española y a la ciudad ?e la Veg~, ~ grupo
d dominicos que traían por vicario a fray Pedro de Cordoba, religioso de la
o;den de Santo Domingo, formado en los estudios de S~n Estéban de Salamanca, convento el más famoso de dicha orden en Espana.
Por esta época Bartolomé ingresa en la orden dominicana y canta misa Y
predica en la misma ciudad de la Vega.
El contacto con fray Pedro de Córdoba, oírle sus sermones ,Y trato con los
demás frailes, transformaron las actitudes del ya fray Bartolome. T_odos los ~omingos predicaba fray Pedro y también lo hacia fray Bartolome, y no solo
a los naturales, sino más bien a los españoles.3
Allí se presentaba una apremiante dificultad, nos dice Menéndez_ Pida!.• El
· · · cns·.:ano de la esencial igualdad de todos los hombres se vio en granpnnap10
u
·¡¡
T
de peligro al ser descubiertos aquellos hombres nuevos de las Anti as y 1erra
Firme; el lamentable atraso de desarrollo humano en que se hallaban, tanto
1

en lo moral como en lo físico, que los expuso luego a la ávida codicia de
Colón y de tantos otros descubridores posteriores. Colón proponía a los reyes
católicos la venta de esclavos "a 1,500 maravedís la pieza" y fue Isabel la que,
indignada al ver en Sevilla unos indígenas esclavizados por el almirante, les
mandó poner en libertad y reembarcarles para su tierra. "¿ Qué poder tiene
mio el Almirante para dar a nadie mis vasallos?" 5
De esta manera Isabel la Católica afirmó con energía la dignidad de los
hombres nuevos, calificándolos de vasallos libres de la corona, iguales a los vasallos castellanos; más esto no era posible, puesto que los antillanos no querían
vivir en comunidad con los españoles, ni querían el trabajo aunque fuese retribuido. Entonces se les obligó a agruparse con ·1os españoles y a trabajar en
edificaciones y cultivos, a jornal "como personas libres, como lo son, e no como
siervos''.8
tsta es la base de la encomienda de naturales a los pobladores españoles.
Esto dio origen a que los conquistadores a quienes se otorgaba encomienda o
repartimiento abusaran confundiendo la libertad y la servidumbre; actitud
que hizo a los dominicos reaccionar ante la violación de un derecho humano,
el de la libertad.
Y así, en la humilde residencia de unos obscuros frailes del orden de Predicadores, surgía un derecho nuevo. Un derecho de profunda raíz teológica,
afirma el historiador cubano José M. Chacón y Calvo, y por ello uno de los
mayores acontecimientos de la humanidad, afirma Pedro Henríqucz Ureña;
fray Antonio de Montesinos, uno de los cuatro primeros dominicos que llegaron al Nuevo Mundo, subió al púlpito, quizás del entonces incipiente templo
de Santo Domingo, en la desembocadura del río Ozama, en la isla Española,
y propugnó la suprema expresión de todo ideal y lucha entre los hombres:
la libertad.
La fecha se discute, el cuarto domingo de Adviento del año 1511. Miguel
Giménez Femández, Edmundo O'Gorrnan, Max. Henríquez Ureña y otros,
especulan la fecha que preconiza el padre Las Casas, pero sea de ello lo que
fuere, este acontecimiento en la historia de América nuestra, data del mes de
diciembre del año 1511, cuando ya se había implantado en la isla Española el
sistema del trabajo colonial; es el momento antillano de las encomiendas que
desarrollaron las primeras experiencias que serían modelo posterior a los grandes centros continentales de la colonización: México y Perú. 7

CASAS, Bartolomé de las, Historia de las Indias (Edición de Fuensanta Y Sánchez

Rayón).
.
1 CAsAs, Bartolomé de las, ,Apologética Hist.
• !bid., Historia de las Indias.
.
M
adre Las Casas su doble pe,sor.ahdad, Espasa-Calpe, a• MEN É N'DEZ PmAL, El P
'
drid, 1963.

• Memorial de 30 de enero de 1494, Scritti di Cristoforo Colombo, Racolta della R.
Commis Colombina.
• ZAVALA, Silvio A., La encomienda indiana, Madrid, 1935.
' SoLÓRZANO y PEREYRA, Juan de, Polltica indiana, tomo 1, libro 2o.

659
658

�Lo cierto es que en la isla Española fue donde con mayor rigor y crueldad
se siguieron las prácticas de la colonizaci6n, nos dice Manuel Arturo Peña
Batlle. En ningún otro sitio -nos narra- se oper6 con tanta rapidez el exterminio de la población aborigen, ni fueron humanitarios los sentimientos de la
gente de gobierno: Diego Colón, Bobadilla, Nicolás de Ovando, Pasamonte,
Garay y tantos otros, cerraron la conciencia a todo miramiento de humanidad
y dieron pábulo a que la voluntad de la reina Isabel, se convirtiera en letra
8
muerta por la codiciosa acción de los colonizadores.
Súmanse a esta circunstancia enferroedades como la viruela, que propagóse
en la isla, los efectos del choque de civilizaciones y demás inherente, que
aumentó el sufrimiento de los isleños.
En el año 1510 la situación de los indígenas de la isla llegó a una etapa
verdaderamente sombría, que expresa patéticamente a Carlos V, con verdadera
desolación, fray Pedro de Córdoba, vice-provincial de la misión. "Por los
quales males y rudos trabajos -dice-, los mesmos indios escogían y han es-9
cogido de se matar, escogiendo antes la muerte que tan estraños trabajos."
Fue ése el estado de cosas que encontraron los padres dominicos al llegar
a la Española, enviados por Femando el Cat6lico para evangelizar y defender a los indígenas, y fue éste también el estado de cosas que empezó a causar
impacto en Bartolomé de Las Casas.
Constituye, pues, acontecimiento relevante la llegada de los frailes dominicos a la isla Española, quienes por su política auspiciaron la nueva doctrina
del Derecho de Gentes y grande proporción a las bases del pensamiento político contemporáneo.
Estudiada por los dominicos la situación social, más las confidencias de
los nativos, muy particularmente de Juan Garcés, antiguo colono de la isla,
más tarde miembro de la orden de Predicadores, hicieron en la conciencia
de los frailes el imperativo humano de la defensa de los naturales y la responsabilidad de denunciar en público los métodos de sumisión y oprobio a que
estaban sujetos los isleños.
Protesta a la intolerable situación fue el hist6rico sermón de fray Antonio
de Montesinos el cuarto domingo de Adviento de 1511 ante el virrey Diego
Colón y demás autoridades. El padre Montesinos predicó en nombre de la
Congregación y por mandato del vice-provincial fray Pedro de Córdoba, sermón que leído, fue firmado por todos los frailes.

El tema de la predicación fue E O
• •
del apóstol San Juan a I f .
g vox clamantis m deserto, contestación
os anseos, cuando éstos J
•,
La frase es repetida en la mis
d
e preg\,\ntaron qwen era.
mingo de Adviento
a, c_uan o es cantado el evangelio, el cuarto do' o sea el dommgo anterior a la natividad del Señor.10
El ¡aso dado por fray Pedro de Córdoba y por Montesinos fue f"
cuan o provocara, como era natural reacci6n d
,
irme, aun
civiles y encomenderos L s d . . ' d
. esfavorable en autoridades
. o om1mcos e la isla sentab
una protesta h
an con esta censura
umana contra el trato abusivo q
d b
. ,
los invasores.
ue se ª a a los md1genas por
Fray Bartolomé de las Casas con su e
. .
con sus hermanos relioiosos hº
xpen~nc1a en la observaci6n y trato
o·
, IZO causa comun con la polític d
.. ,
al abuso de los dominadores e hi
.
a e opos1c1on
Córdoba, de Cristo frente a l '
zo suya la vehemencia de Montesinos, de
os nuevos mercaderes añadie d
,
h
y énfasis, frente a la energía y audaci d I
,
n o mas ve emencia
la razón de la supuesta d
.
a e os encomenderos. He allí la raíz y
del conquistador la ené,:m~gogia
Ldasl Casas, frente al abuso y violencia
,
·o·
reacc1on e defensor fragu d
1d
y la experiencia, bien le a lica A
,
a o en e erecho
~l con su base . 'dº
p
. gustm Yánez ser el conquistador conquistado.
JUn ica Y experimental no pod'
1
sino vehemente defensor en su barricada d laia ser conso ador de los indios,
el espíritu de la reconquista en su d. , . e 1 pal~bra, contra los que traían
fo Además d ¡
mamica Y aVJdez del botín tras el triuntida dentro d: 1:on~;pto d:léh~mbre americano cuya nacionalidad fue discuv1 a aca mica de la Universidad de Sevilla
.
Paulo III expedir su célebre bula: UNIGENITUS
y q~e ~o a
de los naturales.
acerca de la racionalidad

?;

ª

Bien sabido es el reparto del mundo en que las bulas aleJ·andrin
.
ron a España las tierras de Am,enea
.
, y razón de la ·
ra1z
. , as asigna.
.
Las Casas rechaza esta
.
'
mvas1on-conqu1sta.
defiende atribuyendo al d;:p:m;o• q~~ el -~¡rdenal Ostiense (Enrique de Susa)
millo c1v1 y temporal sob t d 1 .
doctrina admitida
d
.
.
re o o e universo,
de I dº
por eI . octor Palacios Rubios y otros juristas del ConseJ·o
n ias,
.f1ºca
d "pero6 tal doctnna era negada por muehos otros, y Las Casas la
call
e err nea y. a' h '( " El
Nuevo Mundo
a 1
un - ;re tea .
Papa no puede regalar las tierras del
d
os espano es, no puede darles derecho de conquista, 'I
pue e otorgarles una comisión para propagar allí la fe.11
so o
En cuanto a Vitoria, coincide en. Io esencia
. 1 con Las Casas, es decir, en
10

'Manuel Arturo, La rebeli6n del Bahoruco, C. Trujillo, 1948.
Luis Alonso, Influencia de los dominicos en las leyes nuevas, Sevilla, 1915.

• PEÑA BATLLE,
• GETINO,

660

u

Bartolom'e d e ¡as, y·istorra
• de las Indias t II lib III Ed
•
MARIANO, Juan de, Historia de España, Apcn
, d.'
'
. IX, , 1796.
. Agwlar, s/ f.
ice .a1 tomo

CASAS,

661

�que son hombres racionales y libres, tan dueños de su gobierno y de sus cosas
públicas y privadas como los demás cristianos.12
Las Casas, ya dominico, sintió apasionada vocación por el indio americano
y a este apostolado entregó su vehemente espíritu, ansioso de justicia, con
verdadera preocupación jurídica, la del indígena despojado de su dominio libre
y selvático sobre el exuberante Mundo Nuevo, y, al dar la libertad a los indígenas que él tenía encomendados, se sintió investido de una grandeza moral,
según él decía, sentía que Dios le había elegido para salvar las Indias, devolviendo a los señores de estas tierras la soberanía usurpada o coartada. He allí
el humanismo apasionado de Las Casas.13 Humanismo teológico que ahora le
convierte en Romo Apostolicus, con base en el Jus gentium de los romanos,
que explican Ulpiano y Justiniano. He allí la querella de Las Casas.
A Las Casas, como jurista y como filósofo, no le era ajeno Aristóteles, y aún
cuando acepta Aristóteles en el libro I la esclavitud, en el libro sexto de su
Política nos dice que la libertad es el principio fundamental de la constitución
democrática. Esto es lo que acostumbra decirse, implicando ello que sólo en
este régimen político pueden los hombres participar de la libertad, y a este
fin apunta, según se afirma, toda democracia. De acuerdo con esta teoría, todos los ciudadanos deben estar en pie de igualdad.u
A Las Casas, como filósofo y como teólogo no le podía ser ajena la Summa
de Santo Tomás,16 el teólogo más destacado de su orden, cuyos tratados, muy
particularmente el De regimine principum, ad regem Chiprae, le deben haber
sustentado en su base política, en que tampoco debe haberle sido ajeno el
obispo de Hipona, aquél que enérgicamente sostiene que: Cum axíomata
negando fustibus est arguendum, y es lo que hizo Las Casas con quienes negaban el respeto al Jus gentium. En consecuencia la política de Las Casas fue
de enérgica oposición, de lucha sin cuartel a los que consideró conculcaban
el derecho de los indígenas de América. Y esta defensa y esta lucha sería
cruenta con su palabra y su acción, frente a la cruenta lucha de la conquista
militar, política e ideológica de España.
En la sonada polémica entre fray Bartolomé de Las Casas y Juan Ginés de
Sepúlveda acerca de la justicia o injusticia de la acción que España estaba
llevando al cabo en América, hay una circunstancia de excepcional importanu VITORIA, Francisco de, Relecciones del Estado, de los indios y del derecho de la
guerra, México, 1974.
11
MENÉNDEZ PmAL, Ram6n, Cap. VIII, p. 350, Espasa-Calpe, Ma,drid, 1963.
" ARisT6TELEs, Polltica, Bib. Scriptorum Graecorum et Rom. Mexicana, UNAM,
1953.
11
AQUINO, Sto. Tomás, Summa Theologica.

662

cia que recientemente se ha especulado en ella. La tesis de Sepúlveda en pro
de la guerra de conquista, previa condición de la cristianización de las Indias
está apoyada en la autoridad de Juan Maior.
'
. Este dominico, de nacionalidad escocés, Juan Maior, teólogo y jurista nacido e~ 1470, que estudió en Oxford y en los colegios de Santa Bárbara de
M?n~gu Y Navarra de P_arís y fue profesor de la Universidad de St. Andrew,
o~mo respecto a 1~ co~~msta del Nuevo Mundo diciendo que era un palpable
eJ_emplo de la aph~c~on de su tesis: "en Indias -dice- hay reyes que se
~egan a hacerse cnstianos, a pesar de que su pueblo se convierte al cristia.
msmo; luego ~les_ reyes,. P?r su indignidad, merecen ser depuestos y substituid?s po~ los prmc1pes cnstlanos españoles". Tesis que Las Casas rebatió con
v~?lenc1a y doctrina jurídica y que consideró herética, basada en una afirmac1on un tanto sofística de Juan Maior, por Jo que le respondió afirmándole
que : "Si a un rey indigno puede privársele de su trono, jamás puede privarse
al pueblo de su derecho de elegir librementé a su propio rey".
Las Casas vivo aún, es insenescente, y por ello se manifiesta en el análisis
de s_u obra política con un enconado pro y contra, es el pro y contra del
?1exicano que ~ún _no está integrado como simbiosis de oriente y occidente; y
esta es la exphcac1ón del eterno debate mexicano.
Del único modo de atraer a todos los pueblos a la verdadera religión es
la primera obra importante de Las Casas en que daba la psicoloofa
de los
O
i~díg~nas, propone técnicas para el doctrinamiento; y esto en el fondo es
histona.

Después su Historia Apologética con grande caudal de informes sobre las
costumbres y la vida de los indígenas destinada a puntualizar quiénes eran
los pobladores de América, a quiénes no era aplicable la teoría aristotélica
de la esclavitud. Y esto, señores, es historia, de este "belicoso humanista medieval" como le llama Gabriel Méndez Plancarte.18
Por lo que hace a la Brevísima relación de la destrucción de las Indias el
libro más combativo de Las Casas, más que histórico, es un alegato vehemente, como lo haría cualquier jurista en defensa de su defenso. Pero en cuanto a la Historia de los indios de Nueva España es su verdadero legado histórico; su composición tiene el prurito de dejar un testimonio, de ella se
conocen varios manuscritos, pero se advierte en ella método; utiliza fuentes
humanas, impresos y manuscritos, que analiza, lo que le da las características
de verdadero historiador, de auténtico cronista, siendo uno de los indispen11

MÉNDEZ PLANCARTE,

Gabriel, Humanismo mexicano del siglo XVI, 'México, 1946.

663

�sables en la consulta, para entender la conquista y la simbiosis de oriente y
occidente en la primera mitad del siglo XVI.
Si los cronistas del ciclo de la conquista merecen destacada presencia en este
tipo de estudios acerca de los orígenes de lo mexicano, fray Bartolomé de Las
Casas no puede ser ajeno, por su importante obra histórica y por ~u actitud
crítica, que dentro de un espíritu dialéctico llevará a los historiadores venideros a ubicar con mayor enfoque histórico, los fenómenos fundamentales de
una nueva comunidad humana que tiende a lo universal, LA MEXICANA.

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664

665

�LOS NEGROS, SU IDIOSINCRASIA, COSTUMBRES Y VIDA
EN LAS DOS AMÉRICAS
DR. EnMUND STEPHEN URBANSKI
Howard University

EL PROBLEMA NEGRO en las Américas está históricamente ligado a la lamentable esclavitud, que tiene antecedentes en varias partes del mundo. La esclavitud fue cultivada desde tiempos inmemoriables en Asia, África, Europa y
aun en América, donde ya fue conocida entre algunas tribus indígenas precolombinas. Éstas, a veces, sacrificaban a los esclavos a sus dioses paganos.
De un lado, la esclavitud fue consecuencia de guerras que convertían a los
prisioneros en esclavos, quienes tenían que trabajar por los vencedores; de otro
lado, resultó de la captura de unos grupos por otros dentro de la misma raza,
con el propósito de venderlos a quienes querían adquirirlos. Los imperios de
Babilonia, Persia, Egipto, Grecia y Roma, que extendían su dominio a otros
países, practicaron la esclavitud como cosa _corriente; también los rnltanes y
caciques de algunos países de Africa.
Cuando el imperio romano conquistó a otros países europeos, africanos o
asiáticos, en la capital romana y en sus campos aparecían los esclavos, que
ostentaban varios colores de piel, confesaban distintas religiones y hablaban
diversos idiomas. A veces esos esclavos por tener una alta cultura, se convertían en conquistadores espirituales de los vencedores. Caso conocido es el de los
griegos quienes llegaron a ser maestros de sus menos civilizados amos romanos.
Los árabes que dominaron a España y Portugal durante ocho siglos ( 711 a
1492), tenían no pocas gotas de sangre negra. Mezclándose con los peninsulares, les inyectaron algunos rasgos de la cultura africana, por cuya razón
Miguel de Unamuno dijo en cierta ocasión que "España es medio africana".
L~ guerras posteriores entre los españoles y los moros produjeron esclavos en
ambos lados. Notable es el caso de Cervantes, quien como esclavo turco en Argelia fue rescatado por unos misioneros. Las tribus germánicas, con el viejo

667

�afán imperialista de extender su dominio a los territorios de sus vecinos eslavos,
no raras veces los capturaban, esclavizando, así, a los obotritas y serbios e
"incorporándolos" a su raza. En nuestros tiempos, el más notorio es el caso
de la Segunda Guerra Mundial cuando los alemanes, antes de ser vencidos,
esclavizaron a varias naciones europeas. Las obligaron a trabajos forzados, matando a la vez a millones de judíos, polacos, rusos, etc. Este genocidio con su
falsa "superioridad" racial, que a menudo se asocia a la esclavitud, todavía
no se ha olvidado en los anales modernos.
Los españoles y los portugueses introdujeron a los esclavos negros en sus
colonias americanas en el siglo XVI. Les llevaron de África para que sustituyeran a los indios, quienes por ser físicamente más débiles, no podían aguantar la rigidez laboral en las minas y plantaciones, pero quienes prestaban sus
servicios en otras faenas agrícolas. El trabajo de los esclavos negros ·contribuyó, en varios grados, al desarrollo económko de la América colonial. El ejemplo esclavista ibérico lo siguieron un siglo más tarde los colonos ingleses, sobre
todo, en las plantaciones del sur. Allí, los negros equivalían a los indios esclavizados, quienes en números mucho más elevados, trabajaban para sus amos
en Hispanoamérica. Aunque la tremenda mayoría de los esclavos eran africanos, según nota Aquiles Escalante, no fueron raros los envíos de esclavos
blancos, especialmente en la primera mitad del siglo XVI. Entre ellos predominaron las mujeres.
El "comercio negro" o sea la "trata" fue cultivado por las naciones latinas
como por las anglosajonas. El investigador chileno, Rolando Mellafe, en su
monografía La esclavitud negra en Hispanoamérica (Buenos Aires, 1964),
señala que los centros directivos del comercio negro se encontraban en Guinea,
Lisboa y Sevilla. Mientras tanto, los principales puertos de entrada para los
barcos negreros fueron Campeche, Veracruz, La Habana, Cartagena, Portobello, Panamá y Caracas. Participaron en este negocio abominable los barcos
negreros bajo la bandera holandesa, portuguesa, francesa, inglesa, y más tarde, la estadounidense y la de algunas repúblicas hispanoamericanas. Durante
la época colonial, los barcos negreros gozaban de la protección de los convoyes
españoles, que acompañaban a las flotas empleadas en el comercio entre España y América. Pocos barcos negreros y sólo al principio, izaban la bandera
española, puesto que España prefirió conceder las concesiones llamadas asientos a las compañías extranjeras a quienes cobraba altos derechos. Satisfizo,
así, los mandatos morales que no permitían a los españoles inmiscuirse en
tales asuntos, que a veces eran objeto de controversias teológicas. Las motivaciones religiosas españolas exigían, por lo menos al principio, que los esclavos
introducidos a América ya fueran bautizados y estuvieran algún tiempo al
cuidado de buenos cristianos.
668

~egún ca,lculan w_agley y Harris, durante tres siglos de la "trata" negra se
traJeron mas de qwnce millones de africanos al Nuevo Mundo. De este númer~, más .º menos diez millones correspondían a Latinoamérica y alrededor
de cmco millones a lo que ahora son los Estados Unidos.1 Por abominable que
fuera, la "trata" debió haber sido provechosa tanto para los mercaderes negreros como para los plantadores, quienes se beneficiaron del trabajo esclavo
a través de generaciones. Al parecer, el trato de los esclavos negros, salvo indudables casos de crueldad criolla y mestiza, ha sido algo mejor que el de los
no menos esclavizados indios. Tal hecho se debía indudablemente a inversiones de dinero que los hacendados hicieron en adquirir las nuevas manos de
obra, así como por querer utilizarlas de la mejor manera. Lo afirman las observac_iones del h~storiador Sergio Arboleda, quien dice: "Los negros en su
esclavitud son baJo la Colonia menos desgraciados que muchos de los indios
que se llaman libres. El in~erés de su señor, que los considera un capital suyo
y sabe que su descendencia le pertenecerá, procura su conservación y aumento".2
Los negros, debido a sus buenas condiciones físicas e inteligencia, no raras
v~ces llegab_an a ser capataces, utilizándoselos también para castigar a los indios. Conocidos son los casos de los negros cimarrones, también llamados montuvios, quienes escapándose de las haciendas donde se les maltrataba, se internab_an en l~s selv~s donde arrebataban a los indígenas víveres y, a veces, sus
mu1e~s. Dichas circunstancias, por lo visto, no mejoraban las relaciones interra~ial~s entre los negros e indios, despertando entre aquéllos el sentido de
supenondad y ahondando entre éstos el sentido de humillación e inferioridad.
Los ecos de tales actitudes del pasado todavía se notan en ciertas comarcas
de los países grancolombianos, donde, como afirma Manuel Zapata OJivella
los negros a causa de sus habilidades se consideran superiores a los meno;
aculturados indios.
~n las áreas compartidas por ambos grupos étnicos, se dan casos de mezcla
racial entre negro e indio que se llama zambo. Mientras tanto, el producto
d~ _l~ m~:cla entre negro y blanco, que se denomina mulato, da origen a la
civzlzzaczon mulata. Esta civilización consiste en la interacción de valores y
rasgos culturales y costumbristas de las dos razas, con todas sus características anímicas. Al parecer, en muchos casos lo occidental domina lo africano
por cuya razón E. Caballero Calderón afirma que "el mulato se siente más'
cerca de Europa que de África". La civilización mulata logró considerable
1

WAOLEY, Charles and liARRis, Marvin, Minorities in the New World (New York
1964), pp. 88 y 120.
'
• ARBOLEDA, Sergio, La Colonia. Su situaci6n política y econ6mica (Bogotá, 1951) .

669

�importancia en varias comarcas septentrionales de Sudamérica, se extendió en
la América del Caribe, y se nota en muchas regiones del Brasil. Son áreas,
en su totalidad, tropicales. Según relata Fernando González en su obra Los
negroides (Medellín, 1956), las influencias mulatas, o sea, negroides, se extienden con frecuencia aun a las zonas sudamericanas ligeramente pobladas
de negros. Tales son algunas regiones de Colombia, Ecuador y Venezuela,
donde se nota el impacto de la mentalidad mulata en el modo de vivir del
ambiente mestizo. El desarrollo de la civilización mulata sigue diferente rumbo en los Estados Unidos. Pese a su aculturación, los densos núcleos negros
del sur no han alcanzado todavía todos los beneficios de la civilización angloamericana, que son más accesibles a los menos numerosos pero más dinámicos
grupos del norte y mediooeste. Pero, en uno y otro caso, el impacto negro
sobre la vida estadounidense sigue creciendo. En vía de comparación, se puede decir que hay no pocos negros hispanoamericanos que se sienten tan "latinos" como los demás sectores de Hispanoamérica. Mucho más sentido de
igualdad despliegan los negros estadounidenses respecto a sus conciudadanos
"anglosajones". Debido a la preparación educativa y profesional, ya emergió
un sector negro-estadounidense, que ostenta superioridad intelectual sobre sus
coterráneos negro-hispanoamericanos. Éstos retuvieron mucho más rasgos del
tradicionalismo ancestral africano que aquéllos. Por eso, la intensidad asimiladora negra a la cultura angloamericana no puede sino considerarse como
parte del mismo proceso orgánico-dvilizador, al cual está sometido cualquier
grupo étnico en los Estados Unidos.
La economía colonial española de plantaciones favorecía la esclavitud, porque estaba basada en la agricultura tropical de exportación, que rendía mejores beneficios que otro tipo de cultivo para fines domésticos. Fue un sistema
esclavista que agudizó, a la vez, la división de la población colonial, haciendo
una rigurosa distinción entre los amos y los siervos, con sus respectivos privilegios y deberes. En su esencia, fue una especie de patemalismo regional que
tenía sus reflejos también en aplicaciones políticas. Como sistema social de
tipo económico, se desprendió de la mentalidad de plantaciones, la cual se
identifica con la explotación humana mediante procedimientos inescrupulosos. Esta mentalidad encajaba en la estructura de la Hispanoamérica colonial
y encontraba parentesco en el igual sistema esclavista, que se desarrolló en el
sur de las colonias inglesas. Fue un sistema inhumano y de vejación para
todos los que fueron sus víctimas.
En esa situación colonial de dependencia económica de muchos frente a un
solo latifundista, no faltaron, sin embargo, en Hispanoamérica casos de liberación de esclavos o sea manumisión. Se les ponía en libertad como premio por
los servicios rendidos durante la conquista y después, a veces, por fidelidad del
670

esclavo para con su amo o por exceso de manos de trabajo, cuando su mantenimiento no era económico. Los esclavos podían también obtener m libertad,
repagando al patrón el precio original de su compra, lo cual era posible ya
que a algunos esclavos se les permitía poseer propiedad. En tales drcunstancias, según menciona Mellafe, no faltaban negros libres con dinero, que conseguían para sí esclavos indios. A veces, los indios libres como artesanos adinerados compraban a los negros, convirtiéndose en amos de esclavos. Los
investigadores de la esclavitud, citando aquellos casos, dicen que la manumisión fue favorecida por la Iglesia Católica con su doctrina de igualdad espiritual ante Dios. Mientras tanto, el protestantismo calvinista fue ideológicamente adverso, pero no los cuáqueros que resentían la esclavitud como cosa
inhumana y, por eso, abogaban por su abolición con otros grupos abolicionistas yanquis.
La situación de los esclavos nunca fue satisfactoria. De un lado, se abusaba
de ellos, y por eso, no pocos esclavos negros se escapaban. De otro lado, desarraigados de su nativo suelo africano, a causa de su maltrato y prejuicios, les
faltaba la voluntad para el trabajo, que hacían mayormente bajo látigo. A
menudo se separaba a las familias esclavas, lo cual producía rencor y odio,
factores contraproducentes a su satisfacción personal. Desde el punto de vista
moral, la esclavitud fue una mancha negra sobre la pudiente sociedad colonial, tanto española como inglesa.
Poco conocido es el intento de aliviar la esclavitud que se remonta a la
guerra de independencia de los Estados Unidos. El héroe polaco de aquella guerra, general Tadeusz Kosciuszko, se compadeció de la vida mfrida de
los negros. Por eso, al abandonar los Estados Unidos en 1789, autorizó a su
amigo Tomás Jefferson que utilizase la compensación que le ofreció la república agradecida por sus servicios militares, "a libertar a los esclavos de éste y
de otros en su nombre, proveerlos con la oportunidad de educación y en prepararlos para su nueva vida mediante instrucción en sus obligaciones morales
para que se volvieran buenos vecinos, buenos padres y buenas madres, y que
por medio de la enseñanza de sus deberes civiles pudieran llegar a ser defensores de su propia libertad y la de su país".
Según parece, no faltaron ciudadanos estadounidenses que sentían semejante simpatía hacia solucionar el problema esclavista a la sazón, ya que algunos
negros hacían causa común con sus amos blancos en lo que se refería al librarse del yugo colonial inglés. En tal respecto hay que recordar que durante la
famosa "masacre de Boston" en 1770, el negro Crispus Attucks fue el primer
hombre que cayó de las balas inglesas en la defensa de la libertad estadounidense. Por eso y como lo anota el investigador negrocolombiano Lozano Gar-

671

/

�cés, "Tomás Jefferson intentó condenar con énfasis y claridad la esclavitud
negra, pero su noble propósito no tuvo el respaldo de los demás signatarios de
la Declaración de Independencia" .8
La institución de la esclavitud en la Hispanoamérica colonial empezó a
perder terreno por varias causas. La disminución de la exportación del azúcar
a Europa a fines del siglo XVII, hizo poco provechoso el mantenimiento de
esclavos cuyo trabajo no siempre rendía los beneficios esperados. Otra causa
fue el incremento del mestizaje, "capaz de reemplazar al esclavo en calidad
de fuerza de trabajo asalariada". El trabajo de los mestizos rendía mejores
resultados económicos, cuando en tal mestizaje participaron los mismos negros e
indios, ya como peones o inquilinos. Hay varios nombres para tales mezclas
étnicas como mulatos, mestizos y zambos, introduciéndose últimamente también el de afromestizos. Mellafe cree que "el mestizaje es uno de los factores
regionales más importantes de la decadencia de la esclavitud negra en Hispanoamérica". Tampoco se puede despreciar el impacto de las ideas racionalistas
de la Ilustración dieciochesca, con su énfasis en la igualdad y los derechos
del hombre. No cabe duda que esa ideología hizo brecha en la mentalidad
colonial, llevando a la vez la esperanza de desprenderse de los crecientes impuestos que la metrópoli europea imponía a sus posesiones americanas. El golpe final a la esclavitud lo dio, desde luego, el capitalismo industrial que se
basaba en el sistema del asalariado y en la eficacia de trabajo, del cual carecía
el sistema esclavista.
Los Estados Unidos heredaron el sistema esclavista de los ingleses junto con
semejante sistema francés, que resultó de la adquisición de Francia del territorio de Luisiana en 1803. Las prácticas de los plantadores sureños, cuyas
riquezas derivaban del cultivo de azúcar, algodón y tabaco, mediante el trabajo
de los esclavos negros, causaban mucho descontento del celoso e industrializado norte del país. Fue allí donde se refugiaban los cimarrones del sur y lo
abandonaban los freedmen o sea negros libres, quienes encontraban en el norte
mejores oportunidades de vida. El movimiento abolicionista yanqui, en que se
fusionaron razones humanitarias con las económicas, movilizó la opinión pública y se transformó en poderosa fuerza política. Entre los estados del norte y
del sur estalló una sangrienta guerra civil, en la cual pereció casi un millón de
hombres blancos y no pocos soldados negros. Durante esa guerra el presidente Lincoln abolió la esclavitud en 1863. Según parece, los acontecimientos
norteamericanos influyeron en el sentimiento abolicionista del Brasil, donde
la emancipaci6n de los negros realizóse en 1888. La abolición allí provocó, sin
• LozANO GARcÉs, Ramón, "Dimensión universal del negro", ensayo publicado en
la Rev. Universidad de Antioquía, No. 171 (Medellín, 1968).

672

~mbargo, des~o~tento entre los conservadores, lo cual, junto con otras causas
mtemas, precipitó la transformación del imperio del Brasil en la rep, bli
federaI al ano
- siguiente.
· ·
Descontento y resentimiento estallaron también uen cal
sur de los Estados Unidos durante el período de la "reconstrucción", cuy:s
ecos provocan todavía amargos recuerdos entre los descendientes de los "confederados", vencidos por los "unionistas" norteños.
En Hispanoamérica: 1~ ~bolición comprendió a pequeños y medianos grupos de negros que alh vivian y, en algunos casos, también a aquellos indios
que_legalmente se encontraban en el estado de esclavitud. Entre los nuevos
gobiernos republicanos, algunos proclamaron la emancipación unos años des~ués de lo_grar la independencia, otros todavía vacilaron. México, Centroamérica Y Chile, donde la esclavitud carecía de importancia económica fueron
los primeros en_ abolirla. En otras naciones, debido a la oposición d: los hacendados-esclav1Stas que no querían desperdiciar las oportunidades económicas, se promulgaron leyes de emancipación gradual. Colombia Venezuela
Ecuador ~ Perú abolieron definitivamente la esclavitud durante Ía década d~
1850. ,~s interesante_ notar que Inglaterra declaró la abolici6n del "comercio
negro en sus coloruas en 1807, siguiéndola con la de la esclavitud en 1834
El ej~mplo británi~o lo siguier~n Francia ( 1848) y Holanda ( 1863). Pa~
erradicar tan abommable negoc10, la corona británica se sirvió de la vía diplomáti;a al f~ar tratad~s _con las naciones americanas e imperios europeos
q_~e teman coloruas en Amenca. A tal respecto, gran influencia moral la ejercio la bula
papal de 1839, que no sólo condenó la esclavitud sino tamb''
,
1en
amen~ con 1~,exco1:11~~ón a los que se dedicasen al "comercio negro". Esta
doble mtervenc1on bntámco-papal, según se cree, junto con la buena voluntad
de l?~ gobernaz:ites hispanoamericanos, dio el golpe final al tráfico negro entre
Amer:ca y Afnca. Puerto Rico y Cuba, que todavía estaban bajo el dominio
coloma_l de España, lograron libertar a sus esclavos negros en 1873 y 1886
respectivamente.
'
Desgraciadament~, la emancip~ción no resolvió los problemas que anhelab~ algunos _emancipadores. L_os intereses económicos de muchos plantadores
~spanoamen~os y estadourudenses eran más fuertes que el idealismo polí~co de los gobiernos. Por eso, según observa Magnus Morner las consecuen~ias de la abolición negra en Afro-Latinoamérica no eran m;y positivas. Los
libertos no tardaban_ en ~~gresar a las plantaciones en calidad de jornaleros
mal
, · con
, pagados. Esta situac1on prevaleció en los países de Hispanoamenca
nucleos de .la población negra. En el sur del Brasil, ademas', los liberossen1an
t
t'
c~mpetenci~ _con los ~grantes europeos, aunque éstos evitaban las plantaciones, p~efmendo coloruzar_ tierras vírgenes, las que no atraían a los negros.
Una variedad de razones hizo, pues, a los negros seguir una existencia com-

673
Hum-45

�pletamente marginal! Su regreso al campo fue casi como un retorno a la
anterior tradición esclavista de las plantaciones. Así, ocurrió en la costa del
Perú, también en el Caribe y las Guayanas, donde los negros, a su vez, hallaron competencia en forma de nuevos inmigrantes asiáticos, como los indios
de la India y chinos. Tales condiciones no pudieron sino fomentar una economía de subsistencia para la gente de ébano.
La situación de los negros estadounidenses, después de la abolición, con corto período de relajamiento cívico, tampoco cambió mucho. Es cierto que durante la época de la "reconstrucción" consiguieron representación parlamentaria y municipal, también algunas ventajas de carácter jurídico. Pero, en su
conjunto, no pudieron mantenerlas mucho tiempo, sobre todo, en el "deep
South", donde estuvieron expuestos al antagonismo de sus vecinos blancos.
Así, los únicos beneficiados fueron los negros más emprendedores que se mudaron a las industrializadas regiones del norte y mediooeste. En estas áreas, su
asimilación al "American way of life" siguió un camino normalizado, absorbiéndolos la vida granurbana. En tanto, los que se quedaron en el sur, regresaron en su mayoría a las plantaciones, donde seguían sus tareas anteriores.
Su nueva condición no era muy diferente de la que existió antes de la emancipación. Wagley y Harris atribuyen tal estado de cosas a la supremacía blanca, que abogaba por "la redención del sur para los blancos", fomentando así
el conflicto racial. Lo curioso es que entre ellos hubo también (y los hay) un
número considerable de "blancos pobres", cuyas c&lt;;mdiciones socioeconómicas
casi no se distinguían de las de los negros. Unos y otros, como pequeños agricultores-arrendadores, ocupaban áreas que no producían mucho. La existencia
marginal de los dos grupos fue resultado de la monopolización de las buenas
tierras por el sistema de plantaciones. Las áridas se las arrendaban a los que
se contentaban con una cosecha inferior. Tan desigual estructura económica
es la clave de la problemática sureña, en contraste con el norte industrializado
que mediante prácticas más democráticas, ha fomentado la urbanizada clase
media.
El desarrollo industrial y comercial de los Estados Unidos, que llegó a su
apogeo en las últimas décadas del siglo XIX y en las primeras del siglo XX,
exigió más manos de obra. Las necesitaban también varios servicios relacionados con dicho empuje económico. Tales condiciones favorecieron al creciente éxod_o de la población negra del sur al norte del país, entre !a primera
y la Segunda Guerra Mundial e inmediatamente después. En este movimiento
demográfico, los negros mostraron igual movilidad y espíritu de iniciativa que
• MoRNER, Magnus, "Proceso histórico del mestizaje y de la transculturaci6n en
América Latina", Rev. Aportes (Paris, 1969), No. 14.

674

otros.grupos étn~cos,_ desplegando los rasgos favorables de la civilización angloame~ic~na. El mevitable proceso de urbanización fomentó un considerable
crecim1ent~ ~e la clase media negra, cuya transición rural-urbana se llevó a
cabo con v1SJb!e mejoramiento de sus condiciones económicas y culturales.
A pesar de que la población negra estadounidense viva tadavía en barrios
mayormente segregados o sea ghettos, gradualmente están desapareciendo las
barr~r_as ~: sus ocupaciones tradicionales. En su lugar, aparece una extensa
paruci~acion de los n~gr?s en las tareas técnicas, profesionales, oficinistas,
con_i~males, !~boral-umorustas y otras. La intensa participación negra en la
p_olitica municipal tiene fuertes efectos, lo que confirma el hecho que cinco
cmda?es norteamericanas ostentan en 1970 alcaldes negros, con la ciudad de
Washmgton, D. C., a la cabeza. Tal fenómeno parece indicar una disminución
de prej~cios raciales, ya que solamente dos de esas ciudades tienen población
prcd~minantemente negra. Pese a la .desigualdad de trato que causa reacciones VIOientas, s~ nota_ que el mejoramiento general de la población negra en
los Est_ados Urudos sigue un camino fijo y trae resultados positivos. A veces
la lentitud del progreso origina la impaciencia y explosión del emocionalismo
negro, responsable del extremismo de sus acciones. Tal cosa encuentra sin
embargo, su equivalente en el extremismo de algunos sectores de la pobl;ción
blanca.
En Hispanoamérica, las desfavorables condiciones económicas en el camp
causan _e,l éxodo a las ciudades, mayormente, de la población indígena cuy:
propor~ion es mucho mayor que la negra. Los negros que viven en densas
comumdades de sus respectivos países tanto urbanas como rurales son más
conservadores y económicamente menos ambiciosos que los de Angioamérica.
Entre ellos, como no~ aseguran los sociólogos negros Zapata Olivella y Caballero Salguedo, todavia no se ha despertado la conciencia social aun cuando
osten~en un fuerte sentido de comunidad racial. Estas masas n:gras hispano~encan~s _p~r:cen contentas con lo poco que tienen y, por eso, les falta movilidad e 1mc1at1va. La iniciativa se ve sólo entre los negros educados como l
muestran, por ejemplo, los educadores y médicos en Colombia Venezuela ;
en ~l Caribe, q~ienes se trasladan a otr~s lugares que les ofrecen 'mejores oportunidades de vida._ Intelectuales, profesionales y políticos negros son contados,
pero entre los escritores y poetas no faltan quienes se distinguen en l ¡ tras
hº
.
E
as e
1spanoamencanas. n general, estos autores se identifican orgullosamente con
la cultura de sus respectivos países, aun cuando su temática tenga relación
con la négritu~e~ movimiento cultural que trata de la conciencia negra en el
arte y de su afm1dad ancestral africana. La dinámica negra se manifiesta plen~mente en ~u música y baile. Aunque no faltan casos de terratenientes negros
hispanoamericanos, entre la mayoría prevalecen rancheros, pequeños comer-

675

�ciantes, artesanos, labradores, pescadores, etc. Su peso econom1co está limitado a sus propias comarcas y no tiene dimensiones nacionales, por carecer
Hispanoamérica de millonarios negros, cuyo número en los Estados Unidos
alcanza a casi sesenta (1970). Semejante disparidad se nota también en la
educación superior. Mientras los Estados Unidos cuentan ya con más de cien
universidades y colegios negros, con la Howard University a la cabeza, todavía ninguna ha sido establecida en toda Latinoamérica, inclusive en el Brasil
donde la población negra es mayor que la que corresponde a los EE.UU.
En Hispanoamérica, todos los individuos de sangre mezclada, sean éstos
mulatos, mestizos o zambos, constituyen hoy junto con los indios, criollos y
negros, parte integral de la población de sus respectivos países. Debido a su
multicentenario entrecruce étnico, en Latinoamérica no existe hoy un problema racial tan agudo como en algunas partes de los Estados U nidos, donde
prevalece cierta homogeneidad étnica, formada por la gente blanca. Este gente
ve a menudo a sus minorías étnicas como individuos extraños, sobre todo, si
ostentan diferentes rasgos somáticos y distintas costumbres. Los angloamericanos, con notables excepciones, prefieren que los "otros" conciudadanos se
asemejen y actúen como ellos. Aun cuando el cosmopolitismo migratorio estadounidense de los últimos cien años difícilmente justifique esta postura psicológica, ésta existe como una peculiaridad idiosincrática. Desde luego, hay que
tomar en cuenta también la diferencia en las actitudes y costumbres entre el
más liberal norte y el más conservador sur de los Estados Unidos.
A veces se tiene la impresión de que dicha peculiaridad idiosincrática es una
reacción de los "viejos" angloamericanos frente a la amenaza a su propio
modo de vivir de las influencias ajenas, las cuales invaden su "santidad" mental y costumbrista. Parece que ésta es la causa de no pocos prejuicios, que
extrañamente existen lado a lado del liberalismo intelectual y económico. Algunos sociólogos creen que la falta de tolerancia es un resultado del todavía no
bien sentado conglomerado racial norteamericano, en el cual cada grupo étnico-cultural intenta imponer sus propias actitudes mentales y costumbres. Eso
es lo que causa los choques inevitables que presenciamos. Al parecer, a los
Estados Unidos todavía les falta tiempo para que llegue a consumarse el proceso final del ablandamiento étnico-ideológico con sus dimensiones polifacéticas. Quizá esto explique las desigualdades existentes, de las que tampoco
carecen otras sociedades con tradición mucho más antigua que la norteamericana.
En vista de tales circunstancias vale la pena examinar la participación negra en el desarrollo general de los Estados Unidos. Durante las últimas décadas, la comunidad negra ha logrado un alto grado de cohesión espiritual,
de la cual se deriva su dinamismo de acción. Estos elementos le permitieron

extender la participación más acti·va a vanos
. campos de l
·d
.
1
cana. Así, aumentó considerablemente el núme d bo adv1 ª. ang oamencos, profesores rti tas
•
.
ro e
ga os, Jueces, médifederal y munic;pat d~l ~j::!?tes,t ~rq_mtectos, de~tistas, oficiales del gobierno
les negros. Su pes; crece en l
con:ierc~antes y pequeños industriaª edecmc~s;
ucac1on ciencias tele · · ,
como en el entretenimiento d
. '
. . '
VIS1on y prensa, así
sorprendentes, a veces
, eportes, :1ªª relt~osa y política. Son hechos

ª

¡°'

oír casi sólo de las dis~!;~:d~~s s:::;:1eros, qu1e~es_están ~costumbrados a
cuales les nutre la prensa sensa .
li
yCacontecim1entos v10lentos, con los
c1ona sta uando en un s . .
d
cano sobre los problemas cultu
. ·
.
ermnano su ameri1 mteramencanos, mencioné que en los Estados Unidos ha hast b' raes
"latinos" ca .
y
, a o ispos, generales y millonarios negros mis colegas
s1 no quenan creerlo A la vez me inf
,
cias todavía estaban fuera de I . , rb"t d
~rmaron que tales ocurrenla pasivididad negrá y t a o. I a e c_oncebirse en Sudamérica, debido
o ras c1rcunstanc1as que preferían no me nc1onar.
.

ª

at

Desde luego, los hechos del evidente ro e
. .
comprueban que la situación general
lagr o~I n~ro mdicados arriba, no
Unidos sea del todo satisfactoria p
p aci n negra en los Estados
población blanca hech
· ero tampoco lo es de algunos sectores de la
,
o a1 que, a veces no se hace cas s·
f
se habría establecido hace tiem
'.
o. I no uera así, no
rra contra la pobreza" d " po ya_ ;anos programas federales, como la "gue1 ,,
, e renovacion urbana", la ley "sobre la · ald d d
emp eo y otros programas seme.antes p
.
igu a
e
autoridades de Washingt
. J
. o~ medio de estas medidas legales las
on piensan erradicar las desigu Id d
.
'
tre los sectores menos afortun d d
.
a a es existentes en.
ª os e 1a población
Nadi ·
¡
••
relaciones
interraciales que existe en Ios E stad os .U nidos
e mega
~
desd ah en.ns ¡en las
anos y la cual es combatida or el
.
e ace a gunos
fin se ha movilizado la coop~rac·, g~b~mo federal norteamericano. Para tal
y comerciales del país Son pasos 1?~ m pe?sable de los círculos industriales
ocupacional que es, a .menudo, fru~: o~eql~: :e;d.en ~ combatí: la desigualdad
tramiento técnico Desde luego I
be ,1cul1encias educativas y del adies.
' e mayor o stác o que tien
negros y otros grupos minoritan'os proced entes de las r · en que vencer los
1
penoso ajuste a la moderna vida anu b
eg10_~es ~ra es, es el
integración comunitaria.
gr
r ana, lo cual les fac1htana una mejor
Las relaciones interraciales en el Nuevo M . d
Los prejuicios contra los negros existen tant un :no¡ son
que deberían ser.
noamérica, aunque difieren en su
~ en . ng oamenca como en Latinoamericano doctor Juan Com florma e i_ntens1dad. El antropólogo hispa,
as, os examma en un estud"
b
d
resultados de investigación' obtem.dos por vanos
. pentos
.
a ase Dicha
e los
en laiomateria.~

~º-

• Coius,
Juan, Relaciones inter-raciales en A mérica Latina, 1940-1960 (México,
1961)'
pp. 29-31.

677
676

�obra es arce una interesante luz sobre las actitudes sociales ha~ia los n~gros
el B~sil que tiene más población de ébano que todos los pa!Ses de Hisp~::américa 'en conjunto. Las investigaciones al respecto ~e7cen tanto n~
atención como que comparan con frecuencia acti~dl haci~ ?s ne~:s 1:s e.xE tados Unidos. Es quizá más conveniente citar aqui as opm1ones
s
.
perimentados
antropólogos sudamencano~
que las de, los expertos norteamericanos, aun cuando no pocas veces coincidan entre s1.

!ª

,
.
. d b il o Costa Pinto el prejuicio racial existente en
Segun el investiga or ras en '
'
. del ue se
el Brasil difiere sólo en cuanto a sus menos ~arcada _frecu~c1a N q ·ra
observa en los Estados Unidos. Otro antropolog_o can~ca, rae! ogue1, '
.
trata no de la diferencia de intensidad, smo de calidad. Se~n
sostiene que se
l B ·1
"pre¡·uicio de marca", es decir,
N
.
lo que se observa en e ras1 es
. . "d
ogue1ra,
. . .
.
l . , n con la apariencia física del md1v1 uo.
cuando el preJU1c10 se eJerce en re ac10 E d Unidos Nogueira lo define
Mientras tanto, lo que se nota en los sta os
'.. ,
1 indicomo "prejuicio de origen", es decir, que ~as~a la su~s1c10~ ?e qu~das di#

viduo _desci;~e~~e ~tr!e:=;~;:,u;~

~i:~;0~u:u::: ;~:u:n~:go de la

~~;~~O ha es~diado la situación étnica y socioeconómica del nordes~;. del
. .
e "el re "iúcio contra los negros y mulatos existe y se mam iesta
Brasil, dice qu
.p J
.
amparándose en estereotipos referentes a la
en las clases media Y superior,
, dose en resistencia a
inferioridad racial y cultural de los ~egros, y expresan
la misceginación"' o sea, la mezcla racial.
S , Comas también en las naciones del Caribe se mantiene una ~uer~e
eguo
'
.
rados de intensidad. Tal conc1enc1a
conciencia de color, aunque en var~os
entre los mulatos y negros. Se la
existe entre los blancos y n~gr?s, as1 co do H "t' donde el conflicto mulatob t d en la repubhca negra e ai 1,
.
nota, sotá~e o ºa,centuado e incluye el desprecio del mulato de sus progemtonegro es muy
.
l
'l
ch"leno Ale•:llas Británicas como afirma e antropo ogo t
res negros E n las An ...
'
I
entra
. d Li. schutz "el burgués mulato desprecia al obrero negro Y_ e.e~cu
~:: =sm! defe;tos que el mestizo indoamericano anota en_ ,el md;° . En ,la
, .
. . a ue tiene una preponderante poblac1on mu ata, segun
Republica Dom1mcan ' q 1
. . . raci·al es mm'imo La discriminación no
• ·
ti d ras e preJu1c10
·
constancias mves ga ~ '
.
d de abarca tanto a lo negros como
está ausente en los pa1ses sudamencanos, on
,
otro
los indios pero difiere en intensidad y condiciones local~, de un paIS .;. ~
a ,
ar:Ce las actitudes discriminatorias hispanoamencanas se mam ie~ .
Segun p
'
1 de patemalismo y la convicción acerca de las hrruen forma de una mezc ª
I
ales
dentro

!

tadas habilidades ~e ~; n;~:~/;:ªs::~~:~!id::. ;ic~::~titud ~parece,
de ellas, en el restnng1 o
d" . l d Desde luego tal postura excluye a
. rta
tras veces isimu a a.
'
,
a veces a b1e
Y, 0
'
b"
r la mayona
los con~dos intelectuales y profesionales negros, tratados ten po

678

mestiza y criolla. Esta manifestación de compañerismo y sociabilidad se nota
en varias latitudes geográficas del Nuevo Mundo, inclusive la estadounidense.
El agudo problema racial de los Estados Unidos es a menudo el tema favorito en el ambiente de Latinoamérica, donde hay muchos censores de los
"gringos". Lo curioso, empero, es que el problema negro e indio en los países
latinoamericanos reci~a poca atención práctica, casi como si no existiera. Y
todo el mundo sabe que existe y es muy grave, sin tratársele de resolver como
lo hacen en los Estados Unidos. No sabemos, por qué hay tanta inercia al respecto. Hablando de las discrepancias raciales entre el norte y el sur, no nos
parece exagerado sugerir que, en general, la situación económica y educativa
de la mayoría negra estadounidense es mucho más ventajosa que la de la
mayoría indígena hispanoamericaria. En tal respecto, hay que señalar, sobre
todo, a los países andinos donde los indios viven prácticamente al margen de
la vida nacional. Tampoco es buena la situación de los negros en varios países
de Latinomérica donde, por lo general, se dedican a los trabajos reservados
para la clase más baja, lo que no les permite su rehabilitación socioeconómica. Viviendo, en su mayoría, en extrema pobreza y resignación, los negros
sudamericanos tienen muy limitadas oportunidades para mejorar sus condiciones, que los condenan a una vida marginal de sus respectivos países.
Pese a tales circunstancias, en la literatura de Hispanoamérica y Angloamérica no faltan novelas, que presentan la temática negra con mucha comprensión. Sus autores despliegan, a menudo, una mejor percepción de las desigualdades raciales que sus respectivas sociedades o gobiernos. Parece que el valor
mágico de la palabra escrita penetra a veces, en el corazón humano más fácilmente que los mandatos oficiales, sirviendo así de útil instrumento para la
movilización psicológica de sus pueblos. Entre las novelas de este tipo vale
la pena mencionar Uncle Tom's Cabin (1852) de Harriet Beecher Stowe.
Dicha narración, al describir las iniquidades sociales sureñas que resultaban
de la esclavitud, inflamó hace más de un siglo la opinión pública yanqui hasta
tal punto que precipitó la guerra civil, por medio de la cual se logró la abolición. Desde entonces y, sobre todo, en nuestra época, la temática negra constituye una seria preocupación de la literatura norteamericana. Lo atestiguan
las novelas de conocidos autores blancos como William Faulkner, Harper Lee,
Sinclair Lewis, Warren Miller, Robert Peen Warren, John Howard Griffin,
Lilian Smith y Sarah Patton Boyle. Las complejas relaciones humanas entre
las razas y sexos, así como las aspiraciones negras, las exponen con igual habilidad los escritores negroamericanos como Ralph Ellison, Richard Wright,
James Baldwin, Le Roí Jones, William Edward Dubois, James Weldon Johnson y William Lelvin Kelley. En la ficción narrativa de todos escritores, sin

679

�distinción étnica, aparece el fondo social sureño como norteño, rural al igual
que metropolitano.

. .

His anoamérica no se queda atrás en exponer las dram~t'.~s cond1c1ones de
p negra en su propio
. seno. Cronolócricamente
los m1ciadores
de la nola vida
o·
'
.
vela negra sudamericana fueron los autores mestizos o cnollos,
e1 ~~­

tº~º

toriano Demetrio Aguilera-Malta con su Don Goyo (1933), e cu ~no e!~
.
E , y b -O (1933) el colombiano Bernardo Anas Tru11Carpentier con cue- am a
'
p b negro
R"
ld (1935) el venezolano Rómulo Gallegos con o re
llo con isara a
'
.
.
con Baldomera ( 1938) .
.
.
( 1937) y el ecuatoriano Alfredo Pare1a D1ezcanseco
d d 1
en la ficción hispanoamericana
Los motivos negros aparecieron, es e uego, .
d l . 1 XIX Eran éscon una anterioridad que se remonta hasta mediados_ e s1g o
.
tos, sin embargo, motivos en su mayoría fragmentanos.
E ntre las novelas de los escritores negros contemporáneos,, que i:on poA~s,
· ·
Ramon Marrero
nsse destacan las siguientes: Over (1939) d e1 d ommicano
(1943)
Ju n o (1943) del ecuatoriano Adalberto Ortiz, Nochebuena neg1:a
d~l v:::ez!lano Juan Pablo Sojo, Tierra mojada (1947) del col~mb1a~o
nuel Zapata Olivella, Las estrellas son negras ( 1949) del colom?1an;, ~
p l . Mosquera Cumboto ( 1950) del venezolano Ramón D1az anc ez, y
, ( 1958), del ecuatoriano Nelson Estupiñán Bass. Notables son tamEal apoo
araiso
.
b
extraorbién las novelas del puertorriqueño Ennque A. La~erre_ so ,:-e u:\
&lt;linaria variedad temática. Algunas de estas novelas ' negn~tas no t ieren en
calidad de la narrativa de los mejores escritores sudamencano_s._ Se adentran
en las complejidades raciales de su ambiente con mucha autenticidad. La~entablemente, dichas obras, por ser poco accesibles, apenas se las conoce uera
de sus respectivos países y, a veces, aun dentro de ellos.

~;~

, d e vi·,,;,.
Los negros, a traves
..... en América varios siglos, dejaron· en su dam·
biente muchas influencias, descritas a veces en las novelas. Es pertinente ecir
.
afncana
.
es mucho
más extensa len
aquí que la tradición cultural-costumb nsta
.
Latinoamérica que en los Estados Unidos. Tal ocurrenoa se ?ebe a q~e os
negros pudieron cultivar su tradición ancestral con menos obstáculos al_h dafo~,
M"ientras tanto' la herencia n d
. , an en grupos densos y homogeneos.
e VIVI debilitó en las reITTones en que 1os negros esta b an sometidos a la acul,
cana
se más o menos intensa.
º
. costeras de Su damérica todav1a
turación
Así, en las fa1as
.
ha numerosas comunidades negras, donde la retención de los rasgos afnca~?s
y
eV1·dente sobre todo, en Colombia, Ecuador y Venezuela, tamb1en
es muy
,
d d
·
q e la prefeen las Guayanas y en las islas del Caribe. Es allí on .e ~up~os - u
. d . vir en las costas tropicales fue eco de la prurugema anoranza negra
rencia
e vi
en volver
a sus pa1'ses ancestrales, la cual se desvaneció con el transcurso del
tiempo.

680

Según asegura Aquiles Escalante en su obra El negro en Colombia (Bogotá,
1964) , las influencias africanas se manifiestan en la costa colombiana en los
vocablos denominados "afrocolombianismos" y en la música, así como en las
máscaras de carnaval, instrumentología y ciertos hábitos funerarios, que acusan paralelismo con los de África Occidental. Interesante es, sobre todo, el
caso de la música negra, la cual según observa Zapata Olivella, conserva su
carácter ancestral más en la costa colombiana del Caribe que en la costa del
Atlántico, donde ya ha sido sometida a las influencias españolas. Dicho investigador escribe también el origen africano a ciertas costumbres y terminología pesquera, prevalecientes todavía entre los negros colombianos. También el
etnólogo caraqueño, Miguel Acosta Saignes, en su obra Vida de los esclavos
negros en Venezuela (Caracas, 1967), dice que los africanos defendieron siempre su música y sus cantos, que aún enriquecen al folklore venezolano. Los
representan todavía, con gran alegría y no pocas bebidas, durante las fiestas
religiosas de San Juan, y de San Pedro y San Pablo. Como se sabe, Pedro
Claver, apóstol de los negros en la antigua Nueva Granada, goza entre ellos
de culto especial. La obra de Acosta Saigncs contiene valiosa información sobre las costumbres negras respecto a su matrimonio, festejos y cofradías, faenas agrícolas, mineras y pesqueras, también sobre la variedad de castigos que
hacían a los esclavos escaparse y vivir en los "cumbes" como cimarrones o sea
prófugos.
Los negros, a pesar de estar desarraigados de su suelo africano durante varios siglos, nunca se apartaron de su patrimonio ancestral, en el cual veían
la fuente de su cohesión espiritual y fraternidad. Tal fenómeno quizá ex'J)lique
su instinto etnocéntrico, que les ayudaba a sobrevivir la amargura de la esclavitud, ya que no podían fiarse de otros grupos étnicos. Indudablemente añoraban a sus patrias y pensaban regresar a ellas, lo cual explica la conspicua
concentración de densas comunidades negras en las costas de varios países latinoamericanos. La herencia africana tiene varias formas. Según Wagley y
Harris, las influencias africanas entre los negros del Nuevo Mundo se manifiestan en la estructura de su vida familiar, los hábitos laborales, la música, el
folklore y la religión. A estas características se pueden añadir algunas influencias lingüísticas e inclinaciones hacia lo mágico, así como la preferencia negra
por los colores alegres de su indumentaria, rasgos señalados por otros investigadores.
Los negros imponían, a veces, las costumbres africanas a su nuevo ambiente
americano mediante sus tareas, que se desprendían de la esclavitud y las cuales
habían sido voluntariamente aceptadas. De tal manera, los africanos, "conquistaron" el Brasil colonial mediante la cocina, el baile y la música, elementos
que, en varios grados, llegaron a ser parte de la tradición folklórica brasileña.

681

�Retuvieron también, en el seno latinoamericano, varias creenci~ mágicas Y
supersticiones de carácter mitológico, las cuales no raras veces están mezcladas
con sus prácticas de carácter religioso. Otros rasg?5. negros que,llaman la a~ención son la rítmica de movimiento que se manifiesta a traves d~ los bailes,
el lirismo que se nota tanto en la música como en la poesía, al igual ~u~ el
sentido de plasticidad, la inmensa imaginación en contar cuentos fantasticos
y la tendencia hacia la grandilocuencia.
Varios de los raso-os señalados se conservan todavía entre los negros norteamericanos quien~ muestran una sensibilidad extraordinaria para la ~úsica, danzas ~ canciones. Sus inimitables "blues" y "spirituals"
se han m:
corporado a la tradición angloamericana, al igual que el famoso 3azz ~ue l.ogro
la fama internacional. No menos notables son también algunas contnbu.ciones
negras al campo de las ciencias. Fue el científico agrícola, George_Washingt?n
Carver, quien derivó varios comestiblés de cacahuates y de semill~s de so3a,
facilitando así víveres baratos para millones de gente. Dos conocidos personajes negros han sido galardonados con Premio Nobel po~ sus labores. en favor
de la paz: Ralph Bunche ( 1950), jurista y subsecre~no estadou~idense de
las Naciones Unidas, y el reverendo Martín Luther Kmg (1964), hder de la
lucha pacífica por los derechos políticos para los negros, comparado con Mahatma Ghandi. De considerable impacto son, además, los modales negros, que
se sobrepusieron en la pronunciación del idioma inglés de la población sureña
y los cuales constituyen hoy parte de la realidad lingü~stica ~~ ese sector de
los Estados Unidos. Notable es también el liderazgo clerical utilizado en ~e~lamar los derechos civiles negros, cuyo símbolo se hizo la Southern Christian
Leadership Conference, fundada en 1957.
Entre los intelectuales negros se nota resentimiento cuando sus coterráneos
blancos hablan de la cultura negroamericana como de una "subcultura" de los
Estados Unidos. Según ellos, la contribución negra es semejante a la de otros
grupos étnicos estadounidenses, lo cual afirma la i~tegración negra en el horizonte civilizador angloamericano. Las manifestaciones cul~urales ne~oam~ricanas llegaron a ser, en los últimos años, objeto de estudi~s en. vanas universidades estadounidenses, y son c~nocidos c?mo Black Studies.. Si~ embargo,
hay también un sector de la joven mtelectuahdad ~e color que iza ,a b~ndera
del nacionalismo negro, atándolo con las raíces africanas, por cuya razon esos
jóvenes prefieren llamarse afroamericanos. Entre aquello: . jóvenes muy_ de
moda están ahora el peinado a la africana, el uso del dashikt y otras marufestaciones indumentarias del continente negro.
Desde más O menos la Segunda Guerra Mundial empezó a vislumbrarse en
las actividades negras del Caribe una conciencia de comunidad espiritual con
raíces africanas, llamada négritude. Aplicada originalmente al arte popular

?'ª

682

negro de las Antillas Francesas en el que se ve la inspiración ancestral de
África, la négritude se transformó gradualmente en una doctrina de tipo cultural y artístico. La palabra "négritude" fue utilizada por primera vpz por
el poeta martiniqués Airné Césaire en su Cahier d'un retour au pays natal
(París, 1939). Como doctrina fue elaborada por el mismo Césaire, el senegalés Sédar-Senghor, el haitiano Jacques S. Aléxis, León Damas de la Guayana
Francesa y otros. La négritude, o sea, negrismo, se hizo símbolo de reivindicación de los valores artísticos y folklóricos negros, frente al desinterés que la
cultura blanca occidental mostró hacia estos valores.
Según G. R. Coulthard, tal vez no es de extrañar que la négritude o negrismo naciera en América, mejor dicho, en las Antillas, donde la población
negra y mulata convivió con la cultura europea, aunque se quedase extrañadamente apartada de muchos de sus conceptos. Era, pues, un caso de alienación psíquica que hubo de sustituir con algo que fuera emocionalmente más
atrayente y que contrapesase el sentido de la inferioridad negra, resultante de
las prácticas coloniales y neocoloniales. Por eso, el concepto de espiritualidad
negra encarnada en el negrismo en el sentido raizal, halla ahora partidarios
en varios países americanos y europeos. Hay quienes ven en el negrismo una
semejanza con el indigenismo hispanoamericano, ya que las dos tendencias
comúnmente tienden a rehabilitar ambos sectores étnicos del abismo históricocultural (los negros y los indios), aun cuando entre ellos haya más divergencia que similitud civilizador-costumbrista.
El escritor ecuatoriano Adalberto Ortiz dice que la négritude, que el llama
también negritud y negrez, rechaza el pasado, porque éste conlleva la connotación de esclavitud y alienación. Para él, la negritud "no es un fenómeno
pasajero, ya que nos ha restablecido la legitimidad de pertenecer a la cultura
africana, al igual que somos parte también de la cultura hispanoamericana y
la indoamericana". En su reciente ensayo La negritud en la cultura latinoamericana ( Quito, 1972) , Ortiz afirma que la espontaneidad de la negritud
constituye una manifestación de gozo, casi sexual, con la naturaleza. Es una
buena incitación a vivir en reacción a largos padecimientos y desgracias. Como
ideólogo sudamericano de esta tendencia étnico-cultural, dicho autor reflexiona sobre ella de una manera seria y equilibrada: "Viéndola con menos dogmatismo, la negritud para nosotros, los americanos, no puede ser ya un 'Retorno al África', ni una exagerada apología de la cultura africana, sino más
bien un proceso de miscigenación étnica y cultural de este continente". Ortiz
añade también que ello puede apreciarse, "no solamente en las manifestaciones somáticas del mestizaje, sino también en cierta corriente literaria y muy
poderosamente en la música popular, en las creencias y supersticiones de los
campesinos negros".

683

�Hay varios estudios sobre los negros del Nuevo Mundo, algunos de hondura
continental, que los tratan en sus aspectos históricos, culturales y sociológicos.
Entre ellos vale la pena mencionar Los negros esclavos ( 1916) de Fernando
Ortiz, Las culturas negras en el Nuevo Mundo (1937) de Arthur Ramos, Casa
Grande e Senzala ( 1934) de Gilberto Freyre, An American Dilemma: The
Negro Problem and Modern Democracy (1944) de Gunnar Myrdal, Slave or
Citizen. The Negro in the Americas ( 1947) de Frank Tannenbaum, Minorities in the N ew World ( 1958) de Charles Wagley y Marvin Ha1Tis, y La
esclavitud en Hispanoamérica (1964) de Rolando Mellafe, para señalar sólo
algunas obras.
Debido a la mezcla étnica que se ha consumado en diferentes partes de
América, es algo difícil determinar ahora la población negra en cifras redondas. Sin embargo, hay estadísticas de la población negroide que comprenden
a los negros como a los mulatos, y, posiblemente, a los que Mellafe llama
afromestizos. De las tablas estadísticas empleadas por Harris,6 se puede señalar
que mientras 1~ población negroide en los Estados Unidos abarca alrededor
de 10 por ciento o más, la del Brasil oscila entre 31 y 40 por ciento, y la de
las Guayanas entre 51 y 60 por ciento. En los países sudamericanos la proporción de la población negroide en relación con la población caucasoide varía
de país a país, siendo para Venezuela del 31 a 4-0 por ciento, para Colombia
del 21 a 30 por ciento, y en el Ecuador oscila entre O y 10 por ciento. En tanto, la proporción de la población negroide en la América Antillana presenta
las siguientes cifras: Puerto Rico y Cuba, entre 41 y 50 por ciento respectivamente, mientras que la Hispaniola, Jamaica y las Bahamas ostentan entre 91
y 100 por ciento del total de la población, contándola para cada entidad
geográfica.

• liARRIS, Marvin, Pattern of race in the Americas (New York, 1964), pp. 130-131.
Debido al constante aumento natural de la población, dichas estadísticas tendrán que
ser periódicamente revisadas.

684

LA ACADEMIA DE DERECHO AGRARIO

DR. Lucm

MENDIETA

v NuÑEz

Presidente de la Asociación Mexicana
de Sociología

LA ACADEMIA DE Dei:echo Agrario, de la Asociación Nacional de Abogados,
fue fundada por un ilustre jurista, el señor licenciado Antonio Díaz Soto y
Gama que tuvo a su cargo la presidencia de la misma. tl me hizo el honor
de ~?m~rarme vi_ce~president~ Y, no sólo por esta circunstancia que compro~et10 nu reconoc1m1ento hacia el, sino porque se trata de una de las figuras
mtelectuales y morales más grandes de la Revolución Mexicana, de un hombre, en la íntegra acepción de la palabra, que dedicó toda su vida al servicio
de los campesinos de México; es necesario y justo recordarlo en este momento
en que la mencionada institución renace bajo el signo de sus ideales.
Lle~ó la A~demia d~ Derecho Agrario, en un principio, existencia precaria
por diversas circunstancias que no es del caso mencionar; pero principalmente
porque la quebrantada salud de su animador le impidió transmitirle la energía de su carácter y guiarla con su sabiduría y los impulsos de 5U corazón
gen~roso: Cuando se _fue de este mundo para convertirse en un prestigio de
la histona de su patna, la academia quedó prácticamente desintegrada y así
permaneció largo tiempo, como si, tácitamente, sus integrantes de entonces
hubiesen querido guardar, en la inactividad y el silencio, una especie de sentido homenaje a su memoria. Ahora, gracias al talento y al dinamismo admirables de los dirigentes de la Asociación Nacional de Abogados, señores licenciados Miguel Alemán, doctor Luis Garrido y licenciado Juan González A.
Alpuche, la Academia de Derecho Agrario ha sido reorganizada y aun cuando
inmerecidamente, me ha tocado el honor de presidirla en esta segunda etapa
de su vida institucional. Seguramente no sería capaz de realizar tan importante cometido por dos razones: la primera porque es una tarea que rebasa
mis fuerzas y mis posibilidades personales y la segunda porque después de más

685

�de 40 años de lucha en la cátedra y mediante artículos periodísticos, ensayos
en revistas nacionales y extranjeras y libros en torno de las cuestiones agrarias,
he llegado a la conclusión de que la reforma agraria de México ha _caído_ en
manos de la política militante que parece desestimar toda especulación cien-

pone tan corta, que lo obliga a emprender una carrera de antorchas en la
que la luz de la justicia viene pasando, de mano en mano, a través de los
años, desde el principio de la humanidad y así habrá de ser hasta la tumba
del tiempo.

tífica.
La primera razón, sin embargo, ha cedido ante el hecho de que un buen
número de juristas, especializados en Derecho Agrario, llenos de entusiasmo,
respondió al requerimiento amistoso de la Asociación Nacional de ~bo~~dos
para reconstituir la academia de esa disciplina y cuento con su ded1cac1on Y
sabiduría para cumplir satisfactoriamente la misión que se me ha encomen-

Hablo, naturalmente, de los verdaderos abogados que son los que llevan en
lo íntimo de su ser la vocación del derecho y que cualquiera que sea la posición en que el destino los haya colocado, buscan, a través de las leyes, en su
aplicación práctica, la realización de la justicia o en el silencio del gabinete
de estudio el perfeccionamiento de las legislaciones con ese mismo sentido humanista.

dado.
En cuanto a la segunda razón, ha cedido también después de someter mi
pensamiento a dilatadas reflexiones. Cierto que durante un larguísimo período
qua aún no termina, el derecho parece instrumento al servicio de las clases
sociales acomodadas; pero es necesario no confundir las leyes con el derecho,
éste se manifiesta no sólo en ordenamientos legales, sino en teorías y doctrinas
y en la jurisprudencia de los tribunales que, cuando cumplen su altísima ~isión, aplican aquellos ordenamientos interpretándolos de acuerdo con los principios inmutables de la justicia. Quienes tienen el poder en sus manos, hacen
la ley para defender sus posiciones, sus bienes, sus privilegios; pero en una
labor lenta, de años y de siglos, el derecho que sólo es tal cuando resulta
expresión de la justicia, se ha venido abriendo paso de manera cada día más
firme y poderosa. Para aceptar esta verdad, basta examinar, siquiera superficialmente, su historia en todos los aspectos de la vida social y así se ve cómo,
por ejemplo, las leyes penales bárbaras de los primeros tiempos de la humanidad y los sistemas punitivos y las disposiciones civiles y mercantiles, las que
regulan el trabajo y las que defienden a la persona de los abusos de las autoridades, se han mejorado científica y técnicamente y humanizado bajo la influencia del derecho. Cierto, ese constante hacer de éste, ése su inacabable
ímpetu por expresarse en las leyes con afán de pedección no ha terminado,
acaso no terminará nunca; pero está dotado de una energía inmanente como
la del agua que taladra la roca para salir a la superficie, más pura y cristalina,
bajo la luz del cielo pronto a calmar la sed del caminante.

Es claro también que no pretendo que basta ser abogado para conocer siempre la esencia del derecho y para ser portador de la justicia. Quienes ejercen
la abogacía y la especulación jurídica en sus diferentes niveles, son seres humanos y como tales propensos a errores y debilidades, no trabajan en torre de
marfil, sino inmersos en su mundo y en su tiempo, influidos por diferentes
intereses, pasiones políticas y corrientes doctrinarias; pero siempre, en la lucha ideológica que emprenden, hay mentalidades escogidas que a pesar de
todo logran captar una luz eterna, una verdad que se impone por sus propios
valores. tste es el primer paso de la justicia, el segundo, lleno de dificultades,
consiste en proyectar y desarrollar esa verdad en las leyes y el tercero, no
menos arduo, en lograr que esas disposiciones legales de contenido justo se
cumplan, pues ante ellas se levantan inmediatamente las barreras, que a veces
parecen insalvables, de los intereses creados bajo el auspicio de la política
militante.

En esa lucha por el derecho de que habla Iering, el abogado tiene una misión que cumplir, misión impostergable que no puede abandonar so pena d_e
traicionarse así mismo como profesionista y como hombre, so pena de traicionar a su patria y a la humanidad. Su misión consiste en hacer triunfar
el derecho sobre todos los obstáculos y en todos los aspectos de la convivencia
colectiva. El campo en que debe cumplirla es vastísimo y la vida de que dis-

686

Ya en un brevísimo ensayo publicado hace muchos años, dijimos que: la
"ley escrita nada vale si la política no le infunde su aliento vital. tsta, a su
vez, no sólo se aparta con frecuencia de la ley, sino que en muchas ocasiones
la contradice o la hace inoperante".*
La política interviene en todas las ramas del derecho, lo mismo en la redacción de las leyes que a cada una corresponde, que cuando se las modifica
y en la orientación de sus aplicaciones prácticas; pero hay algunas de aquellas ramas en las que se advierte su intervención de manera más directa y
decisiva, entre ellas está el derecho agrario -que en términos generales se
refiere a los aspectos jurídicos, económicos y sociales de la distribución y tenencia de la tierra-. Este fenómeno se debe a que desde tiempos lejanos, la
.• Valor sociol6gico del folklore 'Y otros ensayos, cap. "Sociología de la política", Biblioteca de Ensayos Socio16gicos, Instituto de Investigaciones Sociales de la Univenidad Nacional, México, D. F., p. 17.

687

�lucha por la posesi6n del agro se ha venido entablando en todas partes del
mundo entre los terratenientes y los campesinos. Cuando aquéllos dominaban
o tenían gran influencia dentro del Estado, la legislaci6n favorecía largamente
sus intereses; pero en cuanto el campesinado adquirió por su número y en
algunos lugares, además, por su organizaci6n, fuerza determinante de la paz
interna de las naciones y se convirti6 en factor político, la política atrajo a las
masas proletarias del campo con el señuelo de la reforma agraria para usar su
organización y su fuerza de acuerdo con sus designios. Así fue, concretamente,
desde la época del Zar Alejandro I en Rusia y después de la Segunda Guerra
Mundial, en la mayoría de los países de Europa y así es en nuestros días en
que primero bajo la influencia de la Revolución Mexicana de 1910 que plasm6 sus principios sociales y económicos en la Constituci6n de 1917 y más
tarde bajo presiones interiores y con el interés de gozar de los beneficios de la
Alianza para el Progreso, se sumaron a los pueblos europeos los de América
Latina y dictaron leyes para la redistribuci6n de la tierra.*
Resulta evidente que sin la fuerza política de los campesinos, que se basa
en su número y en el hecho de que por su ignorancia y desvalimiento son
fácilmente manejables, la reforma agraria, en cualquier parte del mundo en
donde se intente, es una cuestión puramente científica, social, económica, jurídica, técnica, que debe seguir los lineamientos de rigurosa planificaci6n al
margen de toda clase de intereses privados o políticos; pero no ha sido así.
Las reformas agrarias pueden dividirse en dos clases: las que son el resultada de una revolución como la de México y las que, en un ambiente de paz,
se intentan por medio de leyes meditadas. Es claro que las primeras están más
estrechamente ligadas a la política partidista que las segundas. Así, la de
Italia se ha desarrollado de manera débil, sobre una elaboración jurídica aún
apegada a viejos moldes del derecho y en Latinoamérica, se ve en las reformas
agrarias de sus diversos países un esfuerzo para apartarlas de los movimientos
políticos, pues en alguno se ha puesto en manos de institutos descentralizados
del Estado; pero en ellos interviene el gobierno de dos maneras: por medio
de los recursos que les proporciona y sometiéndolos a la orientación y decisiones de cuerpos consultivos que, si bien es cierto que están integrados por representantes de lo que ha dado en llamarse las fuerzas vivas del país y en
algunos hasta del clero cat6lico, también es verdad que los gobernantes aseguran su predominio delegando su representación en de!erminados !:ecretarios
de Estado.
• Sobre las leyes agrarias dictadas en Europa y América, véase Lucio Mendieta Y
Núñez "El sistema agrario constitucional", 3a. edición, Porrúa, 1967.

Ninguna de las dos clases de reforma agraria ha tenido, hasta ahora éxito
~omp!e.to. ~n las de origen revolucionario por la política, la demagogi~ y la
ms~f1c1enc1a de recursos y en las segundas por la influencia de los Estados
Urud?s d~ Norte_américa (que son contrarios a que se toque la propiedad
agrana privada sm el pago previo de la indemnizaci6n correspondiente) por
la planificación defectuosa, el desarrollo lento y los fondos insuficien~ de
que ?'.sponen las instituciones gubernamentales o descentralizadas que tienen
la m1S16n de ponerlas en práctica, y en ambas clases de reforma, por los efectos de la contrarreforma agraria que emprenden sutilmente, de diversas maneras, las clases sociales interesadas en que no se realice o cuando menos en
atenuar su realización hasta límites de miseria de los proletariados del campo.
En estas condiciones, ¿cuál es el papel que debe desempeñar una Academia
de ~erecho Agra~~ y cuáles los resultados que pueden esperarse de ella? Para
dominar el escepticismo que de primera intención nos invade al tratar de responder. a las dos cuestiones involucradas en la interrogación planteada, es
necesario volver al pasado, a los tiempo en que el trabajador del campo era
un esclavo y absoluto el derecho del propietario sobre la tierra y a partir de
entonces reco~dar el traba~o tesonero de años y de siglos, en su época aparen~emente perdido, que realizara toda una pléyade de fil6sofos, de juristas, de
mtelectuales, de políticos en el prístino sentido de esta denominaci6n, en tomo
de las dos cosas fundamentales de la convivencia social: la libertad del hombre y la propiedad de la tierra, hasta que se logró el reconocimiento universal
de la primera y la humanización de la segunda que ha llegado a ser considerada no como derecho absoluto, sino como una funci6n social.
Gruesos volúmenes pueden escribirse y no pocos han sido ya escritos sobre
el origen y evolución del derecho de propiedad territorial en los diversos pueblos del mundo. En México, a partir de la independencia qued6 como un lastre el latifun~io heredado . de los tiempos coloniales y desde entonces y aún
antes, empezo la tarea del mtelectual verdadero que es el que medita sobre los
problemas humanos y los estudia considerándolos objetiva y subjetivamente
con afán de justicia. E~ el caso, pa~ lograr la equitativa distribuci6n del agro
entre las masas campesmas. Y tamb1en en la época de cada uno pareci6 inútil
cua~to dijeron y escribieron. Se perdió en el vacío la instancia de Abad y
q~e1po antes _los ~eyes de España a fines del virreinato y se perdieron tamb1en en el desmteres y el olvido los proyectos de reforma agraria de Francisco
Severo Maldonado, el plan de Sierra Gorda, las palabras luminosas de Ponciano ~rriaga en ~l congreso el año de 1856 y probablemente s6lo despertaron
sonnsas despectivas entre las clases dominantes, el programa del Partido Liberal de 1906, los trabajos valerosos y generosos del licenciado Andrés Molina
Enríquez, de don Antonio Díaz Soto y Gama y de Juan Sarabia hacia 1910

689

688

Hum-44

�y el proyecto del modesto labriego de Nuevo L~n, Manuel. Alardín ante l~
XVI Legislatura durante el gobierno del presidente FranC1Sco I.. Madero,
pero todos estos esfuerzos, puramente intelectuales, prepararon el clima ~e la
revoluci6n durante la que en plena lucha aparecieron el plan de San LUIS ~e
1910, el plan de Ayala de 1911, el plan de Veracruz de 1914, l_a Ley Ag1:'na
de Francisco Villa en 1915 y por fin, cuando empezaba a consohda~e el tnunfo revolucionario, la ley de 6 de enero de 1915. Desde este admira.ble ordenamiento en el que se precisaron los elementos fundamentales d~ la ref?rma
agraria que aún perduran en la legislaci6n actual sobre la matena, comie~za
la influencia de los juristas en el derecho agrario, pues fue obra del senor
licenciado don Luis Cabrera. Intervinieron también eminentes abogados en
la redacci6n del artículo 27 de la Constituci6n de 1917 base, de~~ ~ntonces,
de la reforma mencionada y sus leyes reglamentarias fuero~ mod1f1candos~ y
perfeccionándose, en un largo proceso legislativo, por me~o de 1~ tr~baJos
de brillantes personalidades del foro hasta llegarse al C6chgo Agrano v1ge~te
·
marcar un alto en el desarrollo normativo de la reforma agrana,
~~a
. E
pues hace 26 años que no se introduce en él modificaci6n alguna esencial.. s,
desde luego, una obra llena de cualidades pero no pe~ecta, ~o hay c6d1gos
perfectos, s6lo c6digos perfectibles, porque aún los meJ~~ tienen _que resque
ponder Oportunamente a los cambios operados en las acuv1dades
. . sociales
.
rigen y ponerse de acuerdo con nuevas corrientes _doctnnanas,, ~1empre en
busca de la justicia. Son, sin embargo, muchos los intereses pohticos que_ se
oponen a la renovaci6n fundamental del c6digo mencionado, q~e no es smo
parte básica, es cierto, pero s6lo ~art~ de nu~tro derecho agrano que ofrece
un despliegue impresionante de h1stona, doctnnas y leyes.
Con estos datos que por Jo demás son ya sobradamente conocidos del il~stre
auditorio que me escucha, estarnos ya en capacidad de responder a
mterrogaci6n que nos hicimos antes: ¿Cuál es el papel que debe desempenar una
Academia de Derecho Agrario y cuáles los resultados que pueden esperarse de

!ª

ella?
La tarea está a la vista, es extensa, clifícil y apasionante. Consiste _en el estuclio crítico de nuestra legislaci6n agraria, de la política qu~ la am~a Y de
las aplicaciones de ambas desde un plano de absolu~ sere~dad e mdepe~· N' el elooio servil de todo lo que en esta matena proviene de los regidenc1a.
1
o·
"6 ·
'ti
es de las autoridades agrarias, ni la negac1 n sistema ca
menes gubemamental ,
· d be
de cuanto crean y hacen. El jurista especializado ~~ derecho agrano e .
emprender una constante confrontaci6n entre la pohtica, las leyes y las realidades sociales, la equidad y la justicia y dar su apoyo a todo lo que corresrealidades y a esos valores éticos. Ha de colaborar con su penponda a esas
•
· t
samiento, exponiendo con clignidad y valor sus ideas, en el perfeccionamien o

690

de las instituciones. No importa que no siempre acierte, ni siquiera que algunos jamás acierten, porque la ciencia se desarrolla a través de luces y de sombras, de verdades y de errores. tstos, aparentemente negativos, tienen una
funci6n positiva porque al indicar lo que no es, son como señales de falsas
orientaciones que ayudan a los que vienen detrás a encontrar el verdadero
camino.
Y menos aun ha de importar al jurista, especializado en cuestiones agrarias, que sus teorías y sus admoniciones y sus enseñanzas en la cátedra o en la
prensa o en la tribuna, sean desoídas, inclusive menospreciadas o ignoradas
por los detentadores del poder en un momento dado o en toda una época.
Para cobrar fuerza y optimismo, para estar seguro de que no siembra en tierra
árida, le bastará revisar el pasado y ver c6mo las luchas, las ideas, los proyectos de los agraristas del siglo XIX y de la primera década del presente, que
entonces parecieron inútiles, se tomaron, con el correr del tiempo, en realidades juríclicas, económicas y políticas, defectuosas si se quiere; pero realidades
al fin que, desde el momento de serlo, por ese solo hecho adquieren valor
social inapreciable, puesto que pueden perfeccionarse. Así ahora, nuestra labor
con raíces en el presente ha de proyectarse hacia el futuro de nuestra patria
y debemos tener la certeza de que por humilde que sea, contribuirá algún día
a su bienestar y engrandecimiento.

Los

ROMÁNTICOS DEL AGRARISMO

Voltaire decía que unos cuantos libros gobiernan al mundo. La verdad es
que han influido e influyen en el destino de los pueblos; pero no lo rigen, pues
si así fuera, la humanidad viviría en paz y en constante superaci6n material y
espiritual.
Porque los geniales pensadores de quienes proceden esos libros pusieron en
ellos lo mejor de su inteligencia, de su coraz6n y de su espíritu; pero nos
atrevemos a decir que es una ley sociológica el hecho repetido a través de los
siglos en todos los pueblos de la tierra, que consiste en la prostituci6n inmediata de los grandes ideales en cuanto el hombre intenta realizarlos. Si una
idea noble es aceptada generalmente, apenas se lleva a la práctica, la ambición, los apetitos, las pasiones, los bajos instintos, los intereses mezquinos la
falsifican, la desvirtúan, la contrahacen en su provecho ; o si se trata de principios morales, se elude su cumplimiento, pues ¿en d6nde, por ejemplo, ajusta
la gente su conducta a las normas de la religi6n que profesa?
Y si de los muy elevados planos religiosos -al fin y al cabo inasequibles

691

�para el común de los mortales- descendemos a la organización política de
las naciones, nos bastará, para comprobar nuestro aserto, referimos a El espíritu de las leyes de Montesquieu, frente de la teoría del equilibrio de poderes: legislativo, ejecutivo y judicial que aparentemente es precioso patrimonio de los Estados modernos de cultura occidental; pero que en la realidad
de las cosas, sobre todo en los regímenes presidencialistas, no pasa de ser eso:
una apariencia más o menos alejada de su verdadera significación.
Así ha sido y parece que será siempre: unas cuantas mentalidades selectas
se han ocupado y se ocuparán de forjar teorías, doctrinas y proyectos impecables para bien de la humanidad, mientras que los que detentan el poder
hacen de todo eso pobres, a veces trágicas o ridículas caricaturas por su propio designio, o constreñidos por fuerzas sociales que los dominan.
Otra corroboración de las ideas que venimos exponiendo, la tenemos aquí,
en nuestra patria, con l¡¡. cuestión agraria. Desde la independencia, ante la
excesiva concentración de la propiedad territorial y la dolorosa miseria de
los campesinos, talentos incorruptibles en sucesión magnífica fueron exponiendo, inútilmente, sus puntos de vista para aliviar ese contraste injusto que constituye la esencia del problema agrario. Todavía resuena, como un eco, el fracaso del egregio Ponciano Arriaga en el Constituyente de 56. A quienes le
antecedieron y a quienes le sucedieron en el empeño de lograr una nueva
organización más justa y más humana de la distribución de la tierra, se les
llama los ideólogos del agrarismo.
Uno de esos ideólogos insignes acaba de morir: Antonio Díaz Soto y Gama.
Aquí, en México, nuestro medio moral está de tal modo corrompido que se da
a la palabra ideólogo cierto sentido peyorativo. Todo el que lucha rn el campo del intelecto: prensa, libro, cátedra, tribuna, por que se realicen los principios de la revolución; pero no tiene costosos automóviles, soberbios edificios,
latifundios, gruesos depósitos en los bancos de México y de Suiza, es ideólogo.
Don Antonio Díaz Soto y Gama fue un gran ideólogo. Algunos consideran
que no pasó de ser sino uno de tantos políticos fracasados porque jamás ocupó
altos cargos públicos; pero en realidad no puede decirse que fracasó quien
como él, nunca pretendiera vistosas jerarquías administrativas o señaladas prebendas. Antonio Díaz Soto y Gama fue un ideólogo puro, un Quijote de la
revolución, un extraordinario ingenuo.
Don Graciano Sánchez, el gran líder agrarista, me refirió interesante anécdota que demuestra, sin lugar a duda, cuanto acabamos de decir:
"Cierto día, me dijo, nos presentamos, la Plana Mayor de la Confederación
Nacional Campesina, en la casa del Lic. Antonio Díaz Soto y Gama para

comunicarle que nuestra or=nización
lo hab:.,.
.... escomd
o· o a f'm de postularlo
0 opara Gobema~or del _Es~?º de San Luis Potosí. Apenas oyó esto, lanzó estentórea carcaJada, prmc1p10 de un ataque de risa incontenible. Llamó a grandes voces a su señora y le dijo, riendo siempre -figúrate que vienen a pro~nerme la gobematura de San Luis Potosí a mí que no sé ni como gobernar
fil casa.
"Nosotros estabamos,desconcertados, molestos ante la actitud inesperada de
un hombre que me~c1a nuestra admiración y nuestro respeto. Para no salir
com~letamen~e desarrados le pedimos que, puesto que no aceptaba, nos dijera
a qwen podnamos postular en su lugar.
"-Vean a Aurelio Manrique, nos contestó.
"-Seguimos su consejo y tras de algunas vicisitudes electorales, lo llevamos
a la gobematura del Estado de San Luis Potosí."
En o~as pala~ras,. si don Antonio Díaz Soto y Gama hubiese aceptado su
postulación habna sido gobernador, inicio de una posible sucesión de altos
cargos desde los que pudo haber influido en la realización de sus ideas.
Pero. ya lo he~os dic~o, era un gran ingenuo. Pensaba que con la palabra
ence~di_da Y el eJe~plo mtachable podía orientar al país de acuerdo con sus
conV1cc1ones ~anas y se equivocó. Por no verse salpicado de lodo desdeñó
los
. , puestos oficiales, se mantuvo limpio·, pero inefi'caz. M u chas veces arremet10 _c~n valor, desde la prensa, desde la cátedra, desde la tribuna, contra los
fals1f1cadores de la revolución y del agrarismo, pero sus palabras rebotaron
sobre la dura ~oraza de políticos y burócratas y en el manso conformismo del
pueblo. N~ sabia que, en política, sólo teniendo el poder en las manos se puede
hacer el bien y el mal.
Los románticos del agrarismo, entre los que figura don Antonio Díaz Soto y

Gama e~ primera -~ea, a través de muchos años de innumerables escritos,
planes, libros, manifiestos, etc., contribuyeron a la formulación de la ley de
6 dedenero de
• 1915 y .del artículo 27 de la Constitución de 17, en donde fue
crea o un _si~t~ma ~si _perf~cto para la equitativa distribución del agro y el
total y defm1t~vo aruqwlamient? de _los latifun~ios; pero inmediatamente que
estos ,ºr~enaID1entos, llenos de idealismo y de Justicia, fueron proyectados en
1~ practica, se apoderó _de ellos la po_lític_~ militante con sus intereses y sus pasio~es Y en vez de la ngurosa organizac1on constitucional de la propiedad de
la berra, al cabo de 50 años la reforma agraria es una realidad injusta defectuosa y amarga.
'
Don Antonio Díaz Soto y Gama, que en los últimos años de su vida recibía
en su modesta casa a los campesinos que iban en caravanas interminables a

693
692

�exponerle sus quejas y sus problemas y a pedirle consejo, debe haberse ido de
este mundo lleno de desilusión, pensando en la inutilidad de sus sacrificios y
de sus esfuerzos; sin embargo, luchador hasta el fin, idealista, romántico, ingenuo, dicen que dejó un testamento político. ¿Pero en dónde están sus ejecutores? La generosa semilla que sembró durante lustros en su cátedra de la
Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, con apasionantes prédicas
y discusiones, no cayó en tierra abonada. Tuvo muchos alumnos; pero a lo
que parece, ni un solo discípulo, pues al terminar la carrera olvidaron sus
enseñanzas y se dispersaron calladamente en busca de acomodo material. Los
Quijotes de la revolución murieron con él.
Y a pesar de todo hay algo en el fondo de la conciencia que se niega aceptar el triunfo de Calibán sobre el Ariel de nuestra juventud. Ya lo hemos dicho ("Valor sociológico del ideal"), los idealistas y sus ideales desempeñan
una función social trascendente porque señalan metas hacia las que se dirige
lenta; pero seguramente, la humanidad. La grandeza cívica y moral de Soto
y Gama y el valor de sus doctrinas agrarias son orgullo del verdadero México;
tarde o temprano han de dar sus frutos. Ejemplo insuperable de hombría,
de integridad, de honradez, brillará siempre con propia luz en el horizonte de
nuestra patria guiando y protegiendo a los proletarios del campo que tanto
amó.

INTEGRIDAD MOLESTA

ÁNGELES MENDIETA ALATORRE

de la Asociación Mexicana de
Sociología

Contenido: Prólogo. Fuerzas regresivas de la dinámica social. Análisis del fenómeno
psicosocial. Características de la agresión. La integridad molesta. Definición.

PRÓLOGO

Hay agresiones anónimas que irritan a la sociedad y la avergüenzan. Las
lesiones morales y materiales aparecen en forma recurrente y tipifican la regularidad propia de un fenómeno psicosocial.
De ello tuve claro conocimiento frente a dos observaciones aparentemente
aisladas, las cuales movieron mi curiosidad y dieron paso a estas reflexiones.
Más tarde habría de hallar implicaciones más profundas, aunque mucho tiempo me llevó descubrir las que incumben al daño moral.
En el jardín botánico de la Ciudad U!'}iversitaria en la ciudad de México,
bajo una gigantesca campana que cubre una atmósfera cálidamente artificial,
se encuentran para su estudio muchas plantas tropicales. Una de ellas, fascinadora para los ignorantes de la biología -yo entre ellos-- es la "vergonzosa"
o sensitiva cúbica, la cual, al acercarse alguien o al menor contacto, cierra
rápidamente sus corolas. El movimiento de protección es inmediato ante un
supuesto ataque a su integridad. Es decir, los seres vivos reaccionan frente a
lo que puede dañarlos y según sé, los estudios sobre la sensibilidad de las plantas, hoy abre nuevos caminos de interés científico.
El tren metropolitano, uno de los mejores del mundo, a pocos meses de haber sido inaugurado, tenía ya las cicatrices del embate de los violadores. Ves-

694

695

'

�tiduras rasgadas con navaja, letras obscenas y lesiones en los labios de hule
de las puertas hechas por instrumentos punzocortantes, como si un grupo misterioso hubiera estado al acecho para cumplir de inmediato su rito de destrucción.
A estas imágenes se unieron los comentarios de los que sufren atentados a
sus personas y a sus propiedades, lo cual provoca una actitud machacona de
protesta tan familiar como inútil.
¿ Por qué algunos rompen focos y vidrios, manchan paredes recién pintadas, destrozan jardines, pisan el césped, bollan los campos sembrados, rompen
las antenas de automóviles y apedrean los murales?

¿ Por qué se golpea a animales indefensos? ¿ Qué rito cumple la calumnia
que debe sufrir el que se eleva por encima del grupo social?

En suma ¿ qué hay en esta aparente aversión a la integridad material y
moral? ¿ Cuáles son las características de este fenómeno social que irrita a la
sociedad y muchas veces la avergüenza?
He aquí unas reflexiones sobre el tema.

FUERZAS REGRESIVAS DE LA DINÁMICA SOCIAL

cuestiones que más preocupan al sociólogo es sentirse desguarnecido por la carencia de lo que en la ciencia se llaman leyes.

UNA DE LAS

"Sería a todas luces exagerado aseverar que en la sociología ya se hubiera
llegado a ese acuerdo consolidado sobre sus problemas y propósitos de investigación por lo cual se distinguen otras disciplinas más antiguas." 1
Sin embargo, la sociología estudia los acontecimientos regulares, recurrentes
y periódicos de los fenómenos sociales, los cuales constituyen sus propias leyes.
El estudio de las regularidades del grupo social, da paso a la consideración
de las conductas sociales, con su necesaria implicación psicológica.
"El estudio del factor físico dio lugar a la Sociogeografía; el del factor
biológico, a la Antroposociología, en sus dos ramas: la Etnografía y la Xenografía; ahora el estudio del factor psicológico nos sitúa en la Psicosociología.
Es, pues, esta parte de la Sociología la que investiga las relaciones existentes
entre los fenómenos psicológicos y los sociales. Se trata ahora del factor más

íntimo, más medular respecto a los fenómenos interhumanos. Se ha seguido el
orden de la periferia al centro, en la consideración de los diversos factores de
lo social." 2
Profundizar y constreñir son ahora obligaciones del estudio social.
"En el estudio de las formas sociales, se funda o edifica por el uso el procedimiento de abstracción. En todo hecho social, el sociólogo debe tener en cuenta no solamente las formas de los fenómenos sociales, haciendo una :ibstracción
o contenido de dicho fenómeno. El sociólogo no debe entrar en lo absoluto en
el estudio de los ingredientes concretos de los fenómenos sociales; wlo debe
dirigir su atención al estudio de las configuraciones o formas como se produzca el fenómeno social. El formalismo sociológico endereza su crítica contra el
enciclopedismo sociológico que venía desde Comte hasta la aparición de pensadores contemporáneos", dice Antonio Caso, y por lo tanto este trabajo se
divide en varias partes, unas que son estricta,µiente sociológicas y otras de interpretación personal. Caso añade algo que también viene aquí a cuento: "A
priori puede afirmarse que las leyes de los organismos han de influir en la
vida social. Las sociedades se componen de hombres, y éstos son organismos;
por consiguiente, las leyes de los organismos o leyes biológicas, determinan
también, en ciertos aspectos fundamentales, las relaciones colectivas.
únicamente que si se hace abstracción de la naturaleza psíquica de los individuos para pretender explicar por sólo las leyes biológicas los fenómenos
sociales, se incurre en el mismo error en que se incurriría, si se tendiera a explicar por las leyes físico-químicas los fenómenos biológicos, o por las leyes de
la mecánica los hechos físico químicos." 3
Al descubrir al hombre mismo detrás de los fenómenos sociales, se explican

por un lado las dificultades de la sociología y por otro, permite ponerse en
guardia contra las interpretaciones parciales y por lo tanto, limitadas. El hecho de hablar de un fenómeno psicosocial, como en este caso, solamente acentúa más el factor interno, por análisis del mismo, sin desconocer la importancia
de todos los demás.
Característica fundamental del ser humano es su movimiento, el cual comienza desde su concepción y cesará con la muerte, pero está también inmerso
en otros más. Un símil podría informar con claridad de los dos fundamentales
dentro del concepto sociológico. Por ejemplo, la tierra tiene un movimiento de
rotación sobre su propio eje y de traslación alrededor del sol con armonía
• SENIOR, Alberto F.: Sociología, Ed. Méndez Oteo. 3a. ed., México, 1967, pp. 241 a

1

DABRENDORF, Ralf: Sociología" naturaleza humana, No. 155, Revista Eco, Buch-

jolz-Bogoti.

696

242.
• Citado por Senior, Ibidem, p. 143.

697

�perfecta dentro del ritmo universal; de la misma manera el ser humano posee
su propio movimiento como ser autónomo pero se mueve dentro de las grandes fuerzas sociales de su circunstancia y de su tiempo histórico. 'En ambos,
estrictamente ajenos a su voluntad, hay influencias. Hip6lito Taine sigue vigente en cuanto a la determinación del medio social y el momento histórico,
no en la influencia racial, pero sí es importante recordar la mecánica psicológica del pensador francés.
Merced al libre albedrío, el hombre parece tener opción a ciertas elecciones
dinámicas, las cuales conforman el fascinador nombre de libertad. Además, los
movimientos sociales y personales tienen ciclos y velocidades diferentes. Penosamente las guerras y revoluciones parecen acelerar los cambios sociales de los
pueblos.
No debe confundirse evolución con dinámica social. La evolución es generalmente lenta y casi nunca modifica sustancialmente la materia, en cambio
la dinámica social transforma radicalmente las estructuras humanas.
"Dinámica es el término de la mecánica teórica, rama de las matemáticas
aplicadas, que trata de los movimientos de los cuerpos, de las fuerzas que los
generan y la anulación recíproca de éstas con un cuerpo en reposo. Esta situación tiene aplicaciones en el análisis del movimiento social, la resistencia
al cambio y el equilibrio." 4
Ahora bien, el movimiento perpetuo que origina los cambios y transformaciones es apreciado como positivo por la sociedad, si en ese momento se considera como un avance, logro o adelanto -aunque después pueda ser tildado
como retardatario- y es juzgado negativamente, si retrasa, interrumpe o nulifica el movimiento de avance o aceleración. La escueta verdad es que el
movimiento social obra con una mecánica de selección y rechazo que preserva
lo que considera bueno en tanto que deteriora y rechaza lo obsoleto.
La sociología estudia las fuerzas de integración, los factores y modos de lo
social, las corrientes unificadoras y de cohesión, pero también se preocupa de
otras fuerzas disociativas que atacan a la sociedad o la vulneran, perturban o
molestan, esto es, aquéllas que pueden ser calificadas de movimientos regresivos o atávicos.
De una de estas últimas se tratará aquí.
• MoNs1vÁis, ZoRRILLA, MENDrETA AuToJUlE y Soro ÁLVAllEZ:

musa, México, 1963, p. 20.

698

Dindmica social, Li-

ANÁLISIS DEL FENÓMENO PSICOSOCIAL

Al anudar los hilos de los aspectos comentados se colige el planteamiento
de la cuestión.
'
Se ha visto
.... plantas, reaccionan
·
frente
. que los seres vivos, hasta las prop;....,
al ataque cierto o posible a su integridad; con mayor raron los seres humanos
que forman las sociedades, son profundamente susceptibles.
'
Peri6di~ente, algunos individuos atacan a las personas o a sus propiedades, de1ando con la violencia de su acto el testimonio de su agresión.
Los soli~io~ depredadores -nadie sabe nunca quiénes son- destruyen lo
que parece ll'ntar más a la comunidad, esto es lo que se estiro·a
di
d
·
df···
,es gno e
aprecio o e mitivam~~t~ sagrado. En el plano material se lesiona lo que ha
costado esfuerzo, sacrificio o dinero.
En pri~cipio estas agresiones constituyen un ataque a las normas O leyes del
orden social. Son un reto a la conciencia de alguien que es, vale O tiene al 0
y forma parte de una sociedad.
g
Comentemos primero el ataque a la integridad moral, ya que es el más trascendente, aunque su frecuencia lo ha hecho tan familiar que pasa inadvertido.
En algunos casos el ataque se festeja tildándolo de ingenioso.
C~a~do un miembro de la comunidad social adquiere rango, categoría 0
~resti~o Y su conducta puede aparecer como ejemplar o ejemplarizante de
mmediat~ se presenta en forma anónima, el grupo de detractores que no
rán de difamarlo hasta vulnerar su integridad.

:esa.

La habilidad del extraño ataque es tan acertada que parece infalible, pues
prontament~ descubre la falla, grieta o defecto por la cual alguien puede ser
atacado y si no hay algo grave ... ¡ se inventa!
Las ca~acterísticas de este aspecto en nuestro país son peculiares: hace cincuenta anos, cuando un personaje adquiría relevancia, se hablaba en voz baja
de alguna amante y en el caso de una mujer, se le achacaba "un pasado". Hoy,
~entro del demoledor mundo axiológico de nuestros días, esos cargos serían
mge~uos, por lo cu~l se a_cude a otros que puedan escandalizar como: pervers1on, homosexualismo, impotencia, lesbianismo o deshonestidad política.
Se ha esta_blecido dentro de n_uestras costumbres no aceptar la integridad
?'1oral de quienes son, valen o tlenen algo. Es cierto que alguien puede ser
idolatrado, o sea llevado a los terrenos de la exaltación irracional -habida
c~enta de q~e. cump~rá su destino trágico- pero de ninguna manera se admite la ecuanime y Justa aceptación de su dignidad estrictamente humana.

699

�No se le perdona a alguien que sea mejor o superior. Habrá necesidad. de
buscar algo para denigrarlo, aunque sea un defecto físico, el cual convertido
en muletilla, provocará la burla y el escarnio.

que forma parte de una comunidad. Los daños a los valores o propiedades de
la comunidad son los preferidos, como edificios civiles, jardines públicos, museos, lugares históricos, salas de espectáculos, transportes y muros de las calles.

Un caso peculiar penosísimo en nuestras costumbres, es la agresión sexual.
En un breve opúsc~lo inédito, la maestra Emma Prado de Arai aborda m~rginalmente este asunto con peculiar perspicacia. Al hablar de las_ caractensticas del mexicano en el estudio de la primera novela de nuestra literatura El
periquillo sarniento de José Joaquín Fernández de Lizardi, advierte que,. aunque en todos los pueblos del mundo existe el viol~dor,, el_ macho meXIca~o
tiene la doble saña de empeñarse en dejar constancia publica de su fechona.
No basta mancillar a una mujer, sino pretenderá dej~ un h~jo a~ando~~do.
Como en el caso del infractor solitario, una vez destrwda la mtegr1d~d fis!ca,
el objeto atacado deja de tener atractivo, así en el caso de la mujer, esta
pasará a ser algo indiferente y en el más frecuente de los casos, hasta despre-

f ) Mientras mayor sea el prestigio de la persona o importancia de lo :dañado, se cumplirá mejor el vejamen.

ciable.

CARACTERÍSTICAS DE LA AGRESIÓN

. Cuáles son las características de este fenómeno psicosocial? ¿ Cómo, cuán-

é

do y dónde se presenta?
a) En principio el fenómeno psicosocial se presenta ~om~ un ~cto agresivo
cuya aparente finalidad es satisfacer al infractor. El objeto inmediato es de~eriorar O vejar algo íntegro, perfecto, valioso o consagr~do dentro de la sociedad sin ningún interés económico del agresor, como s1 el acto formara parte
de ~n extraño rito en el cual lo perfecto, debe pagar tributo.
b) No puede predecirse cuándo ni dónde aparecerá, pero ciertamen~e su
presencia se dejará sentir en un momento dado, de ~al suerte que configura
un fenómeno social por su periodicidad y recurrencia, esto es, cae de lleno
dentro de las regularidades o leyes sociológicas.
c) Es obra anónima, de solitarios depredadores, pero como se imita, se convierte en agresión colectiva.
d) Los depredadores dejan constancia de su mensaje rad'.cal y violento atacando moralmente a los miembros más selectos de la comunidad o destr~yendo
las cosas que aprecian sus poseedores. El caso es dañar algo con el objeto de
irritar a los miembros de una comunidad.
e) Puede tipificarse como una agresión social o agresión a la socieda~, porque al infractor no le interesa estrictamente el individuo que ataca, smo al

700

g) La afrenta a lo más limpio o lo sagrado es objetivo primordial. No ha
mucho tiempo fue lesionada La Piedad, patrimonio de la cultura universal y,
en las guerras, donde se desatan los instintos primarios, se destruyen monumentos y lugares históricos de las ciudades, lo cual causará sufrimiento indecible en sus moradores.
h ) El daño irreparable, es otra de las características de la agresión, pues el
depredador sabe que el daño será definitivo. En el ataque moral algo queda
y en caso físico, la restauración no tiene la misma validez que la obra original.
i) Se presenta en todos los pueblos. Con mala fe podría atribuirse como
expresión típica de las sociedades incultas, pero no hay tal, pervive latente. En
aquellos países donde la organización pública es coercitiva o rígida, los propios
miembros de la comunidad, educados civilmente, vigilan y castigan con mayor
eficacia a los depredadores.
Tampoco es respuesta a la represión social o como ataque a lo establecido,
como podría explicarse con un juicio tan falso como simplista, ni como reto a
la sociedad opulenta, aunque estas situaciones conflictivas aumentan su incidencia, sino que es un fenómeno de recurrencia general y periódica.
j) En cada lugar la agresión adquiere formas de expresión diferentes. En algunos grupos semialfabetizados, se recurre a palabras injuriosas, casi siempre
obscenas, escritas con letras grandes en lugares visibles donde puedan ser leídas
diariamente por los que ahí pasan para ir a sus hogares, trabajos o diversiones.
Otras veces la agresión es por medio de un insulto abierto en forma de anónimo grito. La palabra soez o procaz rompe el silencio compacto que han "construido" los asistentes a un espectáculo público, de tal manera que rasga el aire
y todos los que ahí están, generalmente con sus familiares, quedan a vergonzados.*
• En la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas de 1968 en la ciudad de México, el pueblo expectante y afligido guardaba silencio. Las cámaras de la televisión
mundial recogían la presencia de un pueblo anfitrión y la vida mexicana estaba en
entredicho. Todo había sido cuidadosamente preparado. Entonces un hombre gritó
soezmente desde las galerías y avergonzó a todos, destrozando la imagen de la dignidad
nacional.

701

�Hay en el fondo de todas estas causas, heterogéneas, múltiples e íntimas, el
fruto amargo de la insatisfacción, la necesidad y el dolor humanos.

se ~e pida cuenta, para que mi miseria satisfaga el falso juego de la demagogia".

Y en estos hechos todos somos culpables. La "mordida" es una complicidad
solapada entre el que acepta el soborno y el que paga el cohecho.

LA

INTEGRIDAD MOLESTA

Hasta aquí se han expuesto las características de una agresión social comprobable y regular dentro de los cánones estrictos de la sociología. Ahora considero necesario dar una interpretación personal de las causas de la misma, que
puede o no ser aceptada.
¿ A qué obedece esta agresión?
Una primera explicación es atribuir la causa a las fuerzas subyacentes o instintos atávicos del hombre que se encuentran soterrados y afloran en la primera oportunidad.
Una segunda consideración es admitir lo que podría ser llamado nostalgia
subconsciente por la pérdida de la libertad. El tema es tentador y presupone
la idea de una libertad irrestricta vivida en un pasado remoto, cuando el
hombre era ajeno a leyes, reglamentos y normas. Naturalmente es una idea
con sus buenas dosis de falsedad. Estudios recientes han demostrado las penosas restricciones espirituales y físicas a las que estaba sujeto el miembro de una
tribu.
En nuestro país acaece algo singular. La historia del pueblo mexicano es
la lucha por alcanzar libertad; así, esta palabra está cargada de significados y
con el tiempo ha adquirido interpretaciones peligrosas. Los individuos, las instituciones y los gobiernos tienen miedo de ser señalados como coactores de la
libertad y por esa razón prefieren dejar pasar actos censurables.
Por su parte, el pueblo ha acuñado su observación: "hacerse de la vista
gorda".
Parece que muchos aplican de manera peculiar lo que señala la vieja frase:
"dejar hacer, dejar pasar". En principio hay dos aspectos en esta actitud, uno
de carácter paternalista en el cual los que tienen más prestigio, honor, dinero
0 poder soportan las infracciones de los menos afortunados para compensar
los desniveles de una sociedad injusta, y otro aspecto oscuro y doloso que tiende a perpetuar esta situación solapando a los pequeños infractores con el objeto de contar con la miseria popular. De todo ello se aprovechan los líderes
corruptos. El desafortunado parece decir: "Yo soy pobre, luego tienen que
darme prestaciones especiales, exención de impuestos y dádivas de las que no

702

. El tema se comenta aquí por su relación con las agresiones estudiadas. El
~ract~r sabe que nunca será castigado. En el remoto caso de ser sorprendid~, _s1e~~re tendrá d~fensores gratuitos que hablen a su favor apelando a
las mJustlcias de ~ ~1edad opulenta. En circunstancias extremas, se le aplicará una pena. mllllIIla. ¿ Cómo castigar al miserable que doble la antena
de un automóvil, cuyo propietario arrastra una fortuna de cien mil pesos?
En tercer término, hay otra explicación que tiene carácter freudiano La
agresión podría calificarse como un des/ogue parasexual que tiene buenos ~poyos para ser aceptado, ya que muchas manifestaciones son claramente eróticas. ~o hay investigaciones sobre el caso, pero, por lo que he observado, estas
agresiones parecen ser obra exclusiva de varones.
En cuarto_ lugar podría aceptarse una intención trágica y demoledora de
autodestr~cct6n, co1;110 _patético desprecio. El que escribe una palabra insultante, ~~ insulta a s1 m1Smo. Con ese acto deja constancia del sentimiento de
abyecc1on que lo embarga y así se desfoga. Un triunfador en el sentido que
esta palabra tiene ~n las sociedades de consumo, no trasgrede abiertamente
las leyes: no se arnesga, se cuida bien. Es el que de alguna manera se siente
frustrado, el que agravia a la sociedad, pero en el fondo se deshonra a sí mismo.
~n las cost~b~es . ~exicanas, hay una peculiaridad trágica. Cuando algwen alca~ distmcion o renombre, otro dice de él: "yo lo conocí: vivía
frente a mi casa, era un pobre diablo". El que comenta el hecho no se siente
orgulloso por haber convivido con esa persona, sino lo baJ·a a su 'propio nivel
1o " ningunea
.
" . Paradógicamente,
·
prefiere destruirlo un poco en lugar de ele-'
varse él a la categoría del otro.
'
Una quinta interpreta~ión puede ser la tendencia del individuo a perpetuarse. Frente a la fugacidad de la vida, el misterio de la muerte y la duda
el hombre pretende dejar constancia de su paso. El ser humano siempre ~
buscado angustiosamente asideros para burlar la inanidad.
En los cantos líricos de la poesía indígena náhuatl, hay un poema sobre la
lamentaci~n por la vida efímera que dice: "¿Na será mi nombre alguna vez?
¿Nada deJaré en pos de mí en la tierra? ¡Al menos flores, al menos cantos!"
Los grandes monumentos históricos tienen un libro donde los visitantes ilustres registran su nombre para dejar el testimonio de su presencia. Pero en esos

703

�\

mismos lugares, en los sitios oscuros, aparece también la huella de los que ahí
estuvieron y dejaron corazones, nombres, golpes o arañazos.
En la muralla china hay frases ofensivas en todos los idiomas. El objeto es
herir al que pertenece a la misma comunidad, entiende el mensaje y naturalmente le avergüenza.
Finalmente, la sexta explicación que aquí se propone y que no implica necesariamente el desconocimiento de las otras que se han nombrado, se refiere
a la integridad molesta.

EN EL V CENTENARIO DE LAS CASAS

Hay en el ser humano un instinto que lo hace destruir lo que siente íntegro
o perfecto. Es algo atávico, primario, quizá derivado de la natural agresividad
sexual que aflora en cualquier circunstancia propicia. Como todo instinto, puede ser sublimado, encauzado o reprimido por la educación.

DR. HÉCTOR GRos EsPmLL
Secretario General del Organismo para
la Proscripción de Armas Nucleares en
América Latina

El hombre parece sentir opresión ante lo admirable, acabado o limpio y
tiende a rasgar, matar, destruir o atacar.

VITORIA EN

LA

CONTROVERSIA SEPÚLVEDA-LAS CASAS

Es un desasosiego espiritual, que provoca la necesidad de desfogarse y
agredir.
Un ejemplo al azar: Miguel Angel ante la perfección de su Moisés, le dio
con el marro diciendo "habla". La cicatriz se conserva en el mármol de la
escultura que está en la basílica de San Pedro In Vínculis, en Roma, Italia.
Pues bien, ¿ no sentiría el gran hombre algún extraño escozor frente a su obra
que fue inaguantable para su sensibilidad?
Y bien, la interpretación de la causa está sujeta a consideraciones personales, pero existe la realidad del fenómeno social.

DEFINICIÓN
La integridad molesta es un instinto atávico del hombre frente a la perfección moral o física de las personas y de sus propiedades, la cual se expresa
por medio de una agresión que tiende a irritar o avergonzar a la sociedad. El
instinto puede ser sublimado o reprimido por la educación. Aunque es ajeno
a condiciones eventuales de tiranía o presión, estos conflictos humanos tienden a agravarlo. Debido a la recurrencia de su periodicidad puede l&gt;Cr tipificado como fenómeno de carácter psicosocial.

704

I
~~ TRADUCCIÓN POR primera vez a la lengua española, debida a la labor meri-

3as

tiS~ de Angel Losada, de
Apologías de Sepúlveda y Las Casas y la publicaCion de ~has en _es~e ano,1 ha de tener una importancia esencial para el
cabal y meJor conocuruento del pensamiento teológico-jurídico del siglo XVI
español y de su análisis de los problemas planteados por el descubrimiento y
la conquista de América.

La monumental obra de Losada, que culmina sus trabajos y estudios sobre
el tema, ha de provocar un nuevo interés por el análisis del pensamiento de
Bartolomé de Las Casas y de Juan Ginés de Sepúlveda en relación con los
problemas jurídicos planteados por el hecho americano y con el surgimiento
del derecho internacional moderno.2
1

,La _Apología _de Sepúl~da f~e publicada en latín, en Roma en el año 1550. No
babia sido traducida al espanol ru vuelto a editar hasta hoy. La Apología de Las Casas
ae encontraba inédita en la Biblioteca Nacional de París. La publicación de ambas
Apolo~s, en ~ducción }'. con prólogo y notas de Ángel Losada, ha sido hecha por
la Editora Nacional, Madnd, 1974. En 1968 Losada había publicado un estudio sobre
esta Apología, titulado: "La 'Apología', obra inédita de Fray Bartolomé de Las Casas
actualidad de su contenido", Boletín de la Real Academia de la Historia tomo CLXII'
pp. 201-249, '.Madrid.
'
'
ª Por ej. Ángel Losada, Bartolomé de Las Casas y Juan Maior ante la colonizaci6n
española de América, Cuadernos Hispanoamericanos, No. 286, Madrid, abril de 1974.

705
Hum-45

�11

Al leer las Apologías hemos encontrado unas páginas que nos han interesado
muy particularmente. Se trata de las opiniones de Sepúlveda y de Las Casas
sobre el pensamiento de Francisco de Vitoria con respecto a los títulos para
la conquista de América.
Como veremos, ambos autores tratan de demostrar que el famoso dominico y catedrático de Salamanca estaba de acuerdo con las ideas que cada uno
de ellos tenía sobre la cuestión. Para ello interpretan el pensamiento de Vitoria, pero llegando, naturalmente, a conclusiones opuestas.
La confrontación de lo que Sepúlveda y Las Casas opinaron y dijeron sobre
la tesis de Vitoria tiene importancia, puesto que aclara y precisa sus propias
ideas y da una nueva luz sobre la trascendencia que ya entonces se atribuía
a la opinión de Vitoria, citado, como argumento de autoridad, para fundar
las soluciones jurídicas que se deseaba sostener.

III
Hacia 1539 Francisco de Vitoria había terminado ya las Relecciones "De
Indis" y "De Iure Belli".
En la primera, como es sabido, analiza los posibles títulos justificativos de
la conquista de América por los españoles y en la segunda, que es su complemento necesario, estudia el eventual derecho de guerra de los españoles contra
los indios.
Comienza Vitoria por la enumeración de los siete títulos invocables, que él
considera ilegítimos, y que son: 1) El dominio universal del emperador; 2) La
autoridad universal y temporal del Romano Pontífice; 3) El derecho de descubrimiento; 4) La renuencia de los indios a abrazar la fe cristiana; 5) Los
pecados de los indios; 6) La enajenación de la soberanía y 7) La predestinación divina.•
De tal modo afirma la inexistencia de títulos originarios por parte de los
españoles. Si alguno pudiera existir sería adventicio, resultado superviniente
de su encuentro con los indios.
• "De los títulos no legítimos por los cuales los bárbaros del Nuevo Mundo pudieran
venir a poder de los españoles". Un excelente comentario de los textos de Vitoria se
encuentra en la introducci6n de Antonio G6mez Robledo a la edici6n de las Relecciones,

Esos posibles títulos legítimos serían: 1) El dere h d
. d
comunicación; 2) La predicación del Evan e. . c o e soc1~, ad natural y
vertidos a la fe cristiana. ) D
, .g ho ~ ~) La protecc1on de los con.. .
' 4
ar un prmc1pe cnsbano a los conv
. 5) L
sacrif1c1os humanos y la antropofagia. 6 ) 1 1 . ,
ersos,
os
y 7) Los tratados de alianza 4
'
a e ecc1on verdadera y voluntaria
Aunque pueden citarse precedentes de esta forma d 1
.
cuestión de los títulos españoles a 1
. 5
e p antear y analizar la
d1
.
a conquista no hay duda de la grand
e::U~~~s:~::~o de Vitoria, de la pureza de las intenciones y de la fineza deC:
. -~e aquí la influencia de que sus ideas tuvieron en todo el debate que se
m1C1aba y el interés de aportar el nombre y 1as op1mones
. .
de Vitoria a la
causa que cada uno defendía.

IV
El hecho americano y la conquista española provocaron
.
neral debate respecto de los eventuales títulos d 1
. dun ampho y gemidad, de la naturaleza de lo . .
e conquista or, de su legitide jure y de facto, debían
:b~~~~- d;s:eu :s:~to jurídico y del t_rato que,
unta de Valladol"d
d
e a e memorable culmmó en la
1 , convoca a por Carios I Y que se reumó
. en 1550-1551.
J

se;

El caso de esta junta es excepcional , .
en la historia de la humam·dad
_Yó uruEco. En efecto: "por primera vez
.
una nac1 n spaña
•
.
s1ón la justificación 1·urídica d
'
' y su rey pusieron a d1Scue una guerra que llevaban a cabo".6
b En 1~ junta dos partes contendientes se habrían de enfrentar
as unidas en la afirmación de la obligatoriedad de la predica~i::n~:ti:~

\xnt~

• "De los tí tulos legítimos por los cuales u diera
.
españoles", A. G6mez Robledo op cit PP
los bárbai:os a poder de los
ús principes du Droit Public ;hez ·F,a:cisc~ de v·t• . M It:ntomo Truyol y Serra,
• LosADA, Ángel, Fray BartolomJ de L C
i ona,
a
' 1946, pp. 55-67.
rica, Tecnos, Madrid, 1970, p. 278; Sil:o ~as a la luz _de
":oder~a c~tica hiJt6conquiJta de América México 1971
261 2vala, Las ,nstztuc1ones 1urld1eas en la
,
,
,
, pp.
- 66.
LosADA, Ángel, op. cit., p. 24 7; Angel Losada The .
0
controversy between Sepúlveda and Las C
. h'
ideology 1 Las Casas, Th11
mé de Las Casas in hiJtory edited b
;n t e Junta de Valladolid, l'n Bartolovenity Press, Illinois 1971 · Lewis H \ J.
e_~~ B. ~een, Northern Illinois Unixico 1974
73 1'06. , .
an e,
_Pre¡u1c10 racial en el Nuevo Mundo Mé'
• pp.
·
, Lewis Hanke Spanish t ¡ ¡ · · .
'
America, Filadelfia 1949 cap 8 C ,
6
s rug_ e or 1ust1c, m the conquest of
"
'
,
· · on raz n Marcelino Mené d
p la
·
esta controversia tiene importancia capital
la .
.
n ez y e yo dice que
(Advertencia a la edici6n de 1892 M drid ~ 1 D histona del Derechos de Gentes".
xico en 1941, p. VIII).
'
a
' e
em6crates Alter, reeditado en Mé-

!ª

a:.~•

E¡"e

Porrúa, México, 1974, pp. LIV-LXII.

707
706

'

�en el Nuevo Mundo: la capitaneada por Juan Ginés de Sepúlveda, partidario
del empleo de la fuerza como instrumento para asegurar la predicación del
cristianismo y la dirigida por fray Bartolomé de Las Casas opuesta a la utilización de toda forma de violencia.
Las Relecciones de Vitoria, aunque aún no publicadas, ya que lo fueron
recién en 1557 (once años después de la muerte del maestro) , pero anteriores en varios años a la junta, habrían de influir directamente, dado el conocimiento que de ellas tenían los contendientes, en los debates que en ella
se celebraron. Vitoria había muerto en 1546, pero sus ideas y criterios habían
de estar presentes en los debates de la Junta d~ Valladolid.
Curiosamente no han llegado hasta nosotros ni las actas ni los principales
documentos de la junta.7 Lo que sí se sabe es cómo estaba constituido el "dossier" de las dos partes y cuáles eran las obras que servían como alegato para
fundamentar las dos posiciones opuestas.
Por parte de Sepúlveda el "Demócrates Secundus" o "Alter" o "De las
justas causas de la guerra contra los indios" 8 y su Apología 9 como _fundamentos de derecho y la Historia general de las Indias de Gonzalo Femández
de Oviedo como base de argumentación de hecho.
Por parte de Las Casas, sus muchas obras y trabajos y, en especial, la Apología 10 en que se rebaten o intentan rebatir los argumentos de jure dados por
Sepúlveda y la Apologética historia 11 que contiene lo esencial de la argumentación sobre los hechos, resultado por lo demás de la experiencia directa de
Las Casas en las Indias, ya que, al contrario de Sepúlveda, había vivido en
el Nuevo Mundo.
1 Un documentado estudio de lo ocurrido en la junta, en A. Losada, Juan Ginés de
Sepúlveda a traués de su epistolario y nueuos documentos, reimpresión, pp. 206-212,
Madrid, 1973.
•
1 Esta obra, escrita hacia 1545, no obtuvo autorización para ~er publicada en Es-

paña en vida de Sepúlveda. Se editó por primera vez (texto latino y edición castellana)
por Marcelino Menéndez y Pelayo, en 'Madrid, en 1892, sobre un manuscrito que no
era el original, estaba incompleto y tenía múltiples errores. Se reeditó nuevamente en
México por el Fondo de Cultura Económica (Tratado sobre las justas causas de la guerra contra los indios), en 1941. En 1951, sobre el manuscrito original, se publicó en
España por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, con traducción en Angel Losada.
9 La Apología se publicó en Roma en 1550. No se había hecho ninguna edición en
español hasta hoy.
~ Esta obra había permanecido inédita hasta hoy.
u Apologética historia sumaria, México, UNAM, 1967, edición preparada por Edmundo O'Gorman.

708

~a junta, integrada entre otros por Domingo de Soto, Cano, Carranza de
Miranda Y Arévalo, no llegó, según parece, a un resultado concreto final.
Examinó todas las obras presentadas, escuchó la confrontación verbal de las
partes, ordenó a Soto redactar un resumen de las argumentaciones de Sepúlveda y Las Casas, pero no produjo un dictamen último y definitivo. Sin embargo, el proceso cumplido en ella -al que siguió la continuación del proceso
de confronta en curso-, es fundamental para la historia del pensamiento español, para la teoría del Derecho de Gentes y para la comprensión de la grandeza de la obra cumplida por España.
V
. Hemos ya adelantado que en las Apologías de Sepúlveda y de Las Casas se
o_ta Y co~~nta brevemente el pensamiento de Francisco de Vitoria, pretendie~do unlizar ~u fama como apoyo de las ideas que los dos contendientes
so:tienen. Estudiemos pues, por su orden, las principales referencias de Se~ulveda y de Las Casas a Vitoria, en relación con el problema de los justos
títulos.
VI
. Sepúlveda, después de recordar que Diego de Vitoria, hermano de Francisco, ley6 Y aprobó las tesis expuestas en su Demócrates Secundus 12 dice en
el párrafo XXX de su Apología:
'
"Le1' esta obra, en la cual nada encontré contrario a la verdad sino
" mueh as cosas dº1gnas d e ser leídas; por lo tanto, no sólo recomiendo
'
"sino que también admiro la obra y su autor"; firmado: "Fr. Diego d~
"Vitoria".

"Este juicio este autor no lo habría pronunciado tan libremente y sin
"vacilar contra la común opinión de los suyos si no se hubiera sentido
"confirmado con la autoridad de su hermano Francisco, varón doctísi"mo, de espíritu noble y liberal, quien se encontraba a dos días de dis"tancia de él. Tengo conjeturas claras para tener por cierto que Diego
,. _En -~l Consejo de Indias, según resulta del expediente de la autorización para la
publicac1on de la obra, que nunca llegó a concederse, Diego de Vitoria estuvo en favor
de~ otor~amiento del permiso (Angel Losada, Juan Ginés de Sepúlueda a través de su
epistolario Y nuevos documentos, Consejo Superior de Investigaciones Científicas Madrid, 1973, p. 199).
'

709

�"trató de mi libro ( que retuvo mucho tiempo mientras duraron las de"liberaciones) con su hermano Francisco y que juntos deliberaron sobre
"este mi tratado".
La verdad es que este texto de Sepúlveda carece de real interés y aporta
muy poco al conocimiento de la cuestión. La deducción de que Diego de
Vitoria había consultado con su hermano Francisco es meramente subjetiva y, aun en el caso de ser cierta, no demostraría que Francisco estuviese
de acuerdo ~on las tesis de Sepúlveda. Puede concluirse, por tanto, que
sin perjuicio de las coincidencias existentes entre Vitoria y Sepúlveda sobre
algunos de los títulos a la conquista por parte de los españoles, la Apología
no agrega nada jurídicamente.
Sepúlveda no llegó a conocer impresas las Relecciones de Vitoria, pero
sin duda tuvo conocimiento de ellas por apuntes estudiantiles o resenciones
universitarias. Pronunciadas ya en 1539, seguramente fueron consideradas al
escribir el Dem6crates Secundus en 1545.
Aunque en la Apología de Sepúlveda no se encuentra un análisis de los
argumentos de Vitoria, es posible efectuar un estudio comparativo de las tesis
de ambos sobre el tema que nos ocupa a través de la comparación de las
Relecciones "De Indis" y "De Iure Belli" y del Dem6crates Securidus. Esta
comparacíón crítica ha sido hecha ya por varios autores, en especial por Manuel García Pelayo y Teodoro Andrés Marcos 13 y de ella resulta una cierta
analogía en algunas de las argumentaciones que ambos utilizan y en varios
de los razonamientos jurídicos que emplean. Asimismo concuerdan ambos en
algunos de los títulos justificativos de la guerra contra los indios y de la subsiguiente conquista.u De tal modo es posible hablar hoy de una revaloriza15
ción de Sepúlveda, superado ya el enfoque dirigido a denigrarlo.
" Juan Ginés de Sepúlveda 'Y los problemas jurldicos de la conquista de América, pp.
28-37; Los imperialismos de Juan Ginés de Sepúlveda en su Demócrates Alter, pp.
99-165, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1947; Angel Losada, J. Ginés de Sepúlveda a través de su epistolario, cit., pp. 216, 219 y 220; A. Losada, Fray Bartolomé
de Las Casas, cit., p. 261.
" Además de los autores citados en la nota anterior, ver Silvio Zavala, Las instituciones jurldicas en la conquista de América, México, 1971, pp. 86, 87, 88, 91 Y 258.
,. Durante siglos Sepúlveda fue denigrado con la repetición, a su respecto, de frases
hechas y sin un análisis objetivo y sereno de su pensamiento. Fue Menéndcz y Pelayo,
que al editar y prologar en 1892 el Demócrates Alter inició el proceso de revalorización
de Sepúlveda al decir que "quien atenta y desapasionadamente lo considere tendrá que
reconocer en la doctrina de Sepúlveda más valor científico y menos odiosidad moral
que la que hasta ahora se le ha atribuido". Muchos años después (en 1941), Manuel
García Pelayo, en su excelente estudio "Juan Ginés de Sepúlveda y los problemas ;url-

. ~ la c~mparación de estas obras de Sepúlveda y de Vitoria resulta tamb1en que, incluso en algunos casos en que las conclusiones no son iguales, se
acep~ron por ambos los mismos principios de base, pero mientras Sepúlveda
deduJO de ellos~ª. consecuencia específica respecto de los indios, Vitoria dejó
en suspenso su JU1C10.16

VII

He aquí lo que ~as C_asas expuso en su Apología, replicando a Sepúlveda y
contestando la pertmenc1a de la cita de Vitoria hecha por éste en su Apología:
"(III) Francisco de Vitoria.
" Además Sepúlveda, en confirmación de su impía doctrina cita al
"doctísimo Padre Francisco de Vitoria, diciendo que éste aprobó la gue"rra contra los indios.
" Pero a~a_d e Sepúlve~a, para no ser despojado de su propia gloria, que
aquel doct1S1mo Padre Jamás profirió los principales argumentos que él
aduce.
" Ahora bien, quien lea las dos partes de la primera relección fácil" mente se dara, cuenta que aquel doctísimo varón :
'
" - en la primera parte propuso siete títulos y católicamente refutó
"los tales títulos por los cuales la guerra contra los indios puede parecer
"justa; y
" - en la segunda parte adujo -238- ocho títulos por los cuales 0
::~r _alguno de los :uales, los indios podían entrar dentro de la jurisdicción de los espanoles; en los cuales supone, en la mayor parte cier"tas cosas falsísimas para que esta guerra pueda ser considerada 'justa
"cosas que por estos salteadores, que amplísimamente despueblan tod~
"aquel orbe, le fueron dichas a él.
" En algunos de estos títulos se declaró un tanto blando, queriendo
"templar lo que a los oídos del César parecía que había dicho más duradicos de la Conquista de América", publicado con introducción a la edición mexican:i de
?~bre las justas causas de la guerra entre los indios", resumi6 y criticó la tesis "tan
liuutada como falta de seriedad" de que "Sepúlveda era un acérrimo defensor de la
esclavi_tud de los indios y que su doctrina no es más que el producto de un carácter
sober~10 Y o~lloso" ( ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1941, p. 1). Los
trabaJos ya Citados de Ángel Losada culminaron este nuevo enfoque con el análisis de
la obra de Sepú_lveda. Sobre es~ cuestión ver, asimismo, César G. F. Castañ6n, Les
problemes colomaux et les classaques espagnols du Droit de Gens, Recueil des dours
A':démie de Droit International, La Haye, 1951, 11, pp. 649-679.
'
A. Losada, op. cit., p. 219.

711
710

�"mente; aunque, para los amantes de la verdad, todo cuanto enseña en
"la primera parte no sólo nó resulta duro y no sólo es verdadero, sino
"que está de acuerdo con la religión católica y es verdaderísimo.
" Y el propio Vitoria nos da a entender esto ( en la segunda parte) al
"hablar en condicional por temor de suponer o decir falsedades por ver"dades.
" Ahora bien, como las circunstancias que aquel doctísimo Padre pre"supone son falsas, y puesto que afirma ciertas cosas con timidez, cierta"mente Sepúlveda no debió oponer contra mí la autoridad de la doc.
"trina de Francisco de Vitoria que se apoya en falsas informaciones".
Las Casas concuerda con Vitoria en que los primeros siete pretendidos títulos son inadmisibles y califica de "católica" la refutación hecha por Vitoria
de la tesis de la que resultaría que "la guerra contra los indios puede parecer
justa". Todo lo enseñado en esta primera parte de la Relección "De Indis"
dice Las Casas "no sólo no resulta duro y no sólo es verdadero, sino que está
de acuerdo con la religión católica y es verdaderísimo". He aquí el más grande elogio que Las Casas puede hacer a Vitoria.U
Pero el mayor interés de estos párrafos de la Apología de Las Casas se
encuentra en las referencias a los eventuales justos títulos que Vitoria enumera en sus Relecciones.
No hay por parte de Las Casas, en la Apología, una refutación jurídica del
pensamiento de Vitoria, ni se analizan ante el Derecho de Gentes o ante la
teología sus razonamientos.
Se utiliza por Las Casas otra vía que no supone la controversia doctrinaria
con Vitoria. Es evidente que se desean destacar las coincidencias y disminuir
la importancia de las disidencias, como forma de impedir que el prestigio de
Vitoria incida negativamente en la consideración, por la junta, de las tesis
Lascasianas. De tal modo, lo que hace Las Casas es negar la veracidad de los
hechos en los que Vitoria basa su argumentación. Le atribuye "en la mayor
parte", la invocación de "ciertos hechos falsísimos para que esta guerra pueda ser considerada justa, cosas que por estos salteadores que ampliamente
despueblan todo aquel orbe, le fueron dichas a él". Califica, pues, como "salteadores" a los que brindaron los elementos de hecho de los que se sirvió Vitoria como base de su argumentación.
11

Ram6n Menéndez Pida! había señalado ya, antes de que se conociese la Apologla
de Las Casas, la coincidencia existente entre Vitoria y Las Casas en este punto (El P.
Las Casas y Vitoria, Co!ecci6n Austral, No. 1285, 2a. ed., Madrid, 1966, pp. 14-16).

712

Como demostración de que el propio Vitoria comprendía que estaba razonando sobre hechos cuya veracidad no era evidente e incontrovertible, dice
Las Casas que en esta segunda parte Vitoria emplea el condicional "por temor
de suponer o decir falsedades por verdades". Termina afirmando que como
"las circunstancias que aquel doctísimo Padre presupone son falsas", "Sepúlveda no debió oponer contra mí la autoridad de la doctrina de Francisco de
' Vitoria".
Es evidente que Las Casas en la Apología, no desea en forma alguna hacer
una crítica directa de Vitoria para evitar que, como argumento de autoridad,
se opongan a sus doctrinas las ideas de fray Francisco. Por ello, incluso una
vez afirmada la falsedad de los hechos en que éste funda su razonamiento,
no deduce clara y directamente el error de la tesis, sino que se limita a decir
que Sepúlveda no debió oponerle la autoridad de la doctrina de Vitoria.
Pero ·de todos modos de estos párrafos resulta que Las Casas no quiso exponer, en esta ocasión, ante la junta de Valladolid, sus discrepancias con la
base jurídica de la argumentación de la que es posible deducir la legitimidad
de los títulos españoles para la conquista de América. Su discrepancia, tal
como resulta si se considera únicamente la Apología, se basa en la negación
de la veracidad de los hechos referidos por Vitoria.
¿ Si estos hechos hubieran sido ciertos podría concluirse que las tesis de Las
Casas y Vitoria hubieran sido idénticas sobre esta cuestión? Leyendo solamente los párrafos citados de la Apología podría pensarse que sí. Pero considerando la Apología en su conjunto y los otros textos de Las Casas, la conclusión
no resulta clara. En efecto, en otras partes de la Apología de Las Casas se
encuentran párrafos que muestran una oposición importante entre él y Vitoria,
pero en estos casos Las Casas expone su pensamiento sin señalar su oposición
con las ideas expresadas antes por Vitoria.18 Y en cuanto a las otras obras de
Las Casas, es evidente, como lo ha demostrado Menéndez Pida!, que las tesis
de éste sobre la inexistencia de justos títulos, contradicen el pensamiento de
Vitoria, en una discrepancia que va más allá del mero desacuerdo sobre los
hechos.19

Hay, sin embargo, a su vez, coincidencias muy singulares entre Vitoria y Las
Casas en algunas cuestiones referentes a los derechos humanos de los indios y
,. Á. Losada, Fray Bartolomé de Las Casas, cit., pp. 261-271.

,. 'Menéndez Pidal, en el estudio citado, basándose en las otras obras de Las Casas,
demuestra las oposiciones que existen en cuanto a los justos títulos defendidos por Vitoria, entre éste y fray Bartolomé, (op. cit., pp. 27-30). Ver asimismo, Silvio A. Zavala,
Las instituciones jurídicas en la conquista de América, México, 1971, pp. 83, 84 y 86.

713

�a su condición jurídica, en discrepancia sobre esta cuestión concreta con Sepúlveda.20
VIII
Este análisis nos hace comprender que la oposición entre Sepúlveda y Las
Casas sobre el problema de los justos títulos no se sitúa básicamente en el
ámbito formal y jurídico. Enfocado el problema desde estos puntos de vista
se encuentran entre ambos oposiciones, pero hay también algunas coincidencias teóricas. Lo fundamental es la radical oposición en cuanto a los hechos
que ambos invocan, lo que, naturalmente, conduce a la afirmación de conclusiones esencialmente diferentes. Por ello, con base en los hechos admitidos
o referidos por Sepúlveda y Las Casas como fundamentos de sus respectivos
razonamientos, el problema de si la guerra contra los indios era justa, tendría,
según la clara expresión de Losada, las siguientes respuestas: "Sepúlveda argumentaba que sí, Vitoria suponía que sí y Las Casas aseguraba que no".21
Pero situando el problema, no en el terreno de los hechos, sino en el del
rawnamiento jurídico abstracto, las posiciones no son tan claras y las oposiciones se desdibujan en parte.
Hay, sin duda, entre Sepúlveda y Las Casas -ya que Vitoria se sitúa en
otro plano de objetividad y de equilibrio, que no borra sin embargo su deseo
de justificar, si los hechos que cita son ciertos, la actitud ya asumida de facto
por los reyes de España-, un distinto enfoque del problema, y sobre todo,
una diferente concepción de la naturaleza de los indios, de su status y de sus
derechos. Es asimismo evidente que ambos buscan finalidades diferentes con
la divulgación de sus opiniones, pero la oposición radical sobre la cuestión de
los títulos está - y sin que ello implique desconocer las diferencias teóricas y
jurídicas-, en esencia, más en el diferente enfoque político de ambos y en
los hechos opuestos que se invocan por uno y por otro en defensa de sus posiciones respectivas.
Es por ello que, en pura teoría y razonando en abstracto, podría concluirse
que si ambos partieran de la afirmación de iguales hechos y las circunstancias
de facto a~eptadas por los dos hubieran sido las mismas, no sería absurdo
afirmar que las conclusiones de Las Casas y Sepúlveda -sobre la cuestión
concreta a la que nos referimos- podrían no haber sido tan radicalmente
opuestas.
·Ambas, además, pueden referirse parcialmente al pensamiento ma~stral ?e
Vitoria. Sepúlveda no se opone a Vitoria, ya que éste reconoce la posible ex1s.. MARAVAL, José A., La idea de tolerancia en España (siglos XVI y XVII), en La
oposici6n política bajo las Austrias, Barcelona, 1972, p. 109
21
LosADA, Ángel, Fray Bartolomé de Las Casas, cit., p. 280.

714

tencia de justos títulos para la guerra y el dominio de las Indias. Los casos
no son idénticos, y las conclusiones sobre cada uno de los pretendidos títulos no
coinciden siempre. Pero la conclusión final, la consecuencia real para la política de España en Indias respecto de la conquista, es la misma.
Pero Las Casas no está tampoco en oposición radical a Vitoria, porque la
teoría de éste sobre los títulos invocables no ha sido negada en la Apología
por aquél que, en términos expresos, discrepa esencialmente sólo con los hechos invocados. Y hay que reconocer que dada la forma en que están escritas
las Relecciones, debe aceptarse que si Vitoria hubiera sabido que los hechos
y las circunstancias por él invocados no eran ciertos, hubiera aceptado, en lo
pertinente, que las conclusiones a que arribó no eran adecuadas.
Sepúlveda y Las Casas quedan, pues, para la historia, no como una manifestación, respectivamente, del bien y del mal, del colonialismo y de la libre
determinación de la servidumbre y de la libertad, de la exaltación de la fuerza
y del pacifismo, sino como exponentes, igualmente ricos y valiosos, del pensamiento español del siglo XVI, de su diversidad, de la pasión con que encaró
la solución de los problemas americanos y del deseo -tan diferente de la
forma en que actuaron las otras potencias europeas- de buscar un fundamento doctrinario y jurídico a la conquista de las Indias.
Ambos, con las diferencias que resultan del distinto enfoque político de la
cuestión, de la necesidad que los dos tenían de llegar a soluciones diversas y
de la distinta sensibilidad de cada uno de ellos frente a los sufrimientos de
los pueblos conquistados, así como de sus opuestas personalidades, se nutren
en la gran tradición católica 22 y por ende, en Francisco de Vitoria, fundador
de la Escuela Española del Derecho Internacional y uno de los más insignes
padres del moderno Derecho de Gentes.
" Edmundo O'Gorman, después de comparar sabia y objetivamente las tesis de Las
Casas y de Sepúlveda sobre la naturaleza del indio, demostrando los errores y las exageraciones en que se ha incurrido al enfrentarlos como posiciones radical y absolutamente incompatibles fundadas en concepciones filosóficas distintas, dice: "Ya va ~iendo
tradicional presentar el debate sobre la condición del indio americano como una pugna
entre un concepto puramente pagano del hombre y la posición cristiana que se le enfrenta. Me parece, sin embargo, que esto no es sostenible, porque equivale a desconocer
ni más ni menos el gran fondo cristiano del humanismo en general y del de Sepúlveda
y Acosta en particular. Todo el pensamiento de Las Casas es fundamentalmente aristotélico, de la misma manera que Sepúlveda y Acosta son tan cristianos como puede
serlo el ilustre obispo de Chiapas... " No hay tal lucha entre paganismo y cristianismo.
Sólo hay dos posiciones, ambas cristianas, que son como tanteos de acoplamiento de
las nociones propias de la cultura occidental de entonces a la realidad antropológica
del Nuevo Mundo. ("Sobre la naturaleza bestial del indio americano", Filosofía y Letras, UNAM, No. 2, México, 1941, pp. 312-313).

715

�UNA COSMOVISIÓN EVOLUTIVA
(Resumen)
ROBERTO

LARA

VELADO

Universidad de El Salvador

LA EVOLUCIÓN ES a la vez, uno de los problemas más interesantes y polémicos
de la ciencia de hoy y uno de los que se proyecta a mayor número de ramos
del conocimiento humano; por ello, lo situamos dentro de la filosofía y la
fenomenología. Sus primeros enunciados aparecen en el campo del transformismo, o sea del origen de las especies de seres vivos; fueron los de Lemarck,
basado en la adaptación, y de Darwin, fundado en la selección. La teoría mecanicista de Herbert Spencer, contemporáneo de Darwin, a la par de ser una
síntesis de las ideas evolutivas de su tiempo, es un esquema general, una elaboración simbólica, aplicable a todos los órdenes del universo.
Spencer parte de situar "fuera de los límites de lo cognoscible" (según sus
propias palabras), el origen y fin de universo y la naturaleza de los seres que lo
pueblan. Por ello, sólo podemos estudiar las relaciones entre las cosas, que
nada más pueden ser de coexistencia y sucesión; éstas nos dan, respectivamente,
la idea de materia y movimiento, que a su vez pueden reducirse a impresiones
de fuerza; la primera como resistencia y el segundo como impulso.
La idea central en la teoría de Spencer, es la persistencia de la fuerza o
constancia de la realidad, que deduce de la persistencia de sus manifestaciones,
materia y movimiento; la materia no se destruye, como lo demostró Lavoisier;
el movimiento no puede suprimirse, porque sería suprimir la sucesión, sin la
cual no podemos pensar. La materia se concentra produciendo la masa, o se
difunde por dilatación; el movimiento se transforma por la resistencia de la
materia; cuando parece cesar, se almacena en forma de energía.
Del principio de la persistencia de la fuerza, Spencer deduce la rquivalencia de las fuerzas y su transformación en los órdenes cósmico, orgánico, psíquico y social. La transformación explica la formación de los sistemas planeta-

717

�rios, así como a los cambios morfológicos en cada planeta; la vida la considera
como el resultado de complejas combinaciones físico-químicas; la vida psíquica no es más que el resultado de ciertas funciones orgánicas de los centros
cerebrales.
No obstante que el proceso toma formas diversas, es posible reducirlo a ciertos esquemas generales, que podemos resumir así:
1) El movimiento tiende a alejar o a acercar las masas, produciendo gravedad o radiación, aplicado a varias masas, y cohesión o tensión, si se aplica
a una sola; sigue la ley de la mínima resistencia.
2) La ley de la repetición del movimiento es constante y universal. La forma más simple, la inercia, produce el movimiento rectiüneo; frecuentemente
se complica, por la descomposición del movimiento en movimientos menores,
que a su vez tienden a combinarse. La medida de la repetición es el ritmo;
los movimientos simples tienen un solo ritmo; en los complejos, la combinación de los diferentes ritmos origina el período.
3) La evolución se manifiesta por cambios de forma; pero, como la materia
y el movimiento (o sea la realidad y la fuerza consideradas como equivalen tes)
no pueden destruirse, los cambios sólo pueden ser composiciones y descomposiciones.
4) La composición se opera por condensación de la materia y disipación
del movimiento; aumenta la cohesión interna del agregado. La descomposición se opera por concentración del movimiento y difusión de la materia; al
reabsorberse el movimiento, éste se hace intensivo y causa la disgregación de
la materia. Ambos procesos se suceden alternativamente.
5) La evolución puede ser simple y compuesta. La primera es de corta
duración y no hay fuerzas incidentes; la segunda es de larga duración y, en
ella, las fuerzas incidentes provocan la diferenciación interna del agregado,
que deviene en un agregado compuesto. Para Spencer, la diferencia entre la
molécula y la biomolécula está únicamente en la gran complejidad de la última.

II
El autor francés, Edmond Perrier, en su obra La tierra antes de la historia
formula una teoría concreta, de gran valor científico en los campos geológico
y biológico. que resume el pensamiento evolutivo y transformista hasta la época de su publicación (alrededor de 1919) . Sus ideas principales son:
I) La formación de los cuerpos celestes la explica a partir de las nebulosas, que contienen todos los cuerpos simples que conocemos en la tierra, pero
en estado incandescente. La condensación de la materia gaseosa y los movimientos de rotación generan las estrellas, los planetas y los satélites; las vibraciones del éter explican la interacción de los cuerpos celestes, como la atracción.
II) La concentración y el enfriamiento explican la contextura de los pla.
netas y la fisonomía de su superficie. La contextura terrestre está formada por
zonas concéntricas, así: atmósfera o capa gaseosa exterior; hidrósfera o capa
líquida integrada por los mares; litósfera o capa sólida formada por los continentes y el lecho de los mares; pirósfera o capa incandescente bajo la corteza
terrestre; y núcleo central, probablemente sólido.
III) Según Perrier, la influencia solar determina los cambios climáticos
preside la evolución y sostiene la vida. Los cambios de temperatura y compo-'
sición habidos en el sol, han repercutido en las etapas de la evolución terrestre.
IV) Perrier explica la vida como resultado de la acción recíproca de pocas
sustancias más complejas que las demás; se produjo en condiciones peculiares,
que no han vuelto a repetirse y cuya existencia la atribuye a la acción solar.
V) Ofrece una teoría elaborada sobre la evolución biológica; explica la derivación de los diversos "phila" mediante los efectos de la adaptación, la selección y la herencia combinadas.

6) Spencer llama a la evolución compuesta, también evolución asimilativa,
porque considera que permite asimilar entre sí todos los órdenes de la realidad.

VI) Perrier hace un recorrido histórico de las formas de vida sobre la tierra, a través de las eras geológicas, señalando las especies dominantes en cada
período y formulando hipótesis explicativas de su nacimiento y desaparición.
Describe la evolución como marcha constante hacia las formas complejas y
especies superiores; el proceso no ofrece forma lineal, sino ramificada, por la
diversificación de los "phila".

7) Por ser mayor la resistencia de la materia que el impulso del movimiento, los equilibrios son inestables; por lo mismo, todo proceso evolutivo está
destinado a su fin. Spencer considera que los procesos de evolución y disolución se suceden alternativamente a lo largo del tiempo; no cree posible saber
si terminarán alguna vez; pero, como no existe organización capaz de abarcar
todo el proceso, podemos considerar irreversibles los cambios en el universo.

VII) Finalmente, estudia el orden de los primates, entre los que coloca al
hombre; la evolución partió de una especie de insectívoro arborícola, pasó
sucesivamente por los lemúridos, los tarsoides, los pitecoides o monos, hasta
llegar a los grandes monos antropomorfos y finalmente, al hombre. La similitud de caracteres anatómicos con los primates y otros animales, le sirve de
fundamento para establecer su estrecho parentesco con el hombre; no hace

718

719

�consideración alguna respecto del alma humana. Su trabajo no se refiere a
la evolución de la humanidad, por estar fuera de sus especialidades.
Como juicio de conjunto sobre las ideas de Spencer y Perrier, que están
en la misma línea de pensamiento en cuanto a su postura filosófica, diremos:

A) Ambas teorías describen el fenómeno evolutivo con bastante fidelidad,
en cuanto a las causas inmediatas y a la morfología externa. La teoría mecanicista de Spencer es un esquema interpretativo del proceso de cambio que, no
obstante estar ya superadas muchas de sus ideas, constituye un punto de
partida para ulteriores elaboraciones, aprovechando los lineamientos de su morfología externa. La obra de Perrier es de gran valor científico, desde los puntos de vista geológico y biológico; pero deja sin explicación filosófica la realidad profunda del proceso.

B) La principal crítica que puede hacerse, especialmente a la teoría mecaicista, es el exceso de generalización que, al afirmar la transformación de unos
órdenes en otros, los reduce todos a uno solo. Los órdenes ulteriores suponen
la evolución de los anteriores hasta cierto grado; pero el paso de uno a otro,
no es una simple derivación, sino la superación del orden antecedente, por la
adquisición de cualidades nuevas, no comprendidas en éste según su naturaleza. Por ello, aun cuando la morfología externa ofrece muchas características
similares, porque se conservan las cualidades íntegras del orden antecedente,
la adición de nuevas cualidades incide en la naturaleza del proceso. A lo anteriormente dicho, la teoría mecanicista responderá que no es posible conocer la
naturaleza de las cosas, por lo que no podemos fundamentar sobre ella conclusión alguna; pero si tal cosa es cierta para no poder afirmar diferencias de naturaleza entre los seres de órdenes diferentes, debe serlo también para no poder
afirmar su identidad.

111
El jesuita francés, padre Pierre Teilhard de Chardin, recientemente fallecido, es el autor de una teoría evolutiva que concilia un análisis fenomenológico rigurosamente científico, con una postura filosófica teísta y espiritualista; su obra excepcionalmente importante en esta materia, representa a la
vez, una modificación profunda en la interpretación filosófica de la tesis evolutiva y la aceptación de la realidad científica del fenómeno.
Siguiendo la descripción que hace Teilhard de Chardin, de las diferentes
etapas del proceso evolutivo podemos distinguir los pasos siguientes, cada uno
de los cuales supone la superación del precedente, pero no su extinción:

720

. I) El proceso_ parte del "estallido" del átomo original, creado por la divimdad: L~ ~atena fue creada como materia consciente, es decir llevando desde
un ~rmcipio los _gérmenes de la vida y de la conciencia, los cuales debían prod_uc1r los seres vivos y los seres dotados de autoconciencia, cuando las condiciones
fueren favorables. para ello· Como resultado del estall"d
. generan
1
bul
i o, ~e
~ ne osas de materia difusa, cuya concentración por rotación originó los
SIStemas estelares y planetarios·
· ó, en este
.
.' el descenso de la teroperatu ra Jug
proceso, ~n papel . de capital unportancia. Los sistemas estelares se apartan
con v_eloc1dad creciente; _el universo se ensancha constantemente; este ensancharmento podemos considerarlo como cierto actualmente.

II) La estructuración de la tierra, que nació como un pedazo desprendido
del sol, es el resultado de un lento proceso de enfriamiento que contin,
III), De lo inerte se p~só a lo vivo, lo que sólo puede exr'licarse, si lo:erte
contema
un
·'
· germen
r , o prmcipio
. . vital. El surguru'·ento de la vida fue una mutac1on que unp i_co una cns1s de primera magnitud, porque nació un orden
nuevo;~º- conobe como.~na maturación, o sea como resultante del conjunto
de c~n~c1ones que per~tieron a los gérmenes vitales contenidos en la materia,
extenonzarse y producir los seres vivos.
IV)_ La vida apareció_ con los organismos unicelulares, a partir de los ue
evolucionan
·, en vegetales y aniq
. . las formas vitales
.
,· a la primera di\.ersifi1cacion
males, s1gu1ó la nueva diversificación en numerosos "phila" 0
l
·.
d
.
ramas evo utl\ as, ca a. una_ ?e l_as cuales contiene diversas especies derivadas unas de
ot.ras; _las d_1vers~1cac1ones continúan por lo que la representación del roceso
e"olutivo
vital nene forma ramificada muy comple·a
p
·
d ·
J · Af'uma que 1as espeoes
se e~1van unas de otr~ y señala que lo prueban los resultados de la paleontolog1a y de la .anatom1a comparada·' por ello, se han podido reconstruir
· ·1os
procesos evolutivos de varios "phila" como el de los 'q 'd
b 11
·
f' )
'
e w os ( ca a os y
especies a mes . &amp;-plica la falta de los "eslabones perdidos"
1
se ha
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.
, por o que no
n J&gt;? 1 o reconstrmr todos los "phila"' por lo poco numerosos d 'b'J
de los eJemplares d e trans1c1on;
· •,
Y de b'I es
s1. de especies bien constituidas que
1
r?~ de contar con ~Bones de individuos, tenemos apenas algunos fósile:, : ;
logico que falten eJemplares de muchas especies de transición.
V) El autor comentado llama biósfera al conjunto de seres ·
blan 1 f
"
'tal
vivos que pue~ ierra, o capa v1 izada" que la envuelve; igualmente llama noósfe
al conJunto de la humanidad o "caja humanizada" que recubre la s rf' ~a
terrestre.
upe 1c1e
V~) Dentro de cada "phila", las especies afines descienden de un tronco
comun, y no unas _d~ otr~s; las _figuras menos especializadas sirven de tronco;
el exceso 1de hespec1alizac1on detiene la evolución del ramal• p or eJemp
·
1o, 1os
monos y os ombres descienden de un tronco común y no unos de otros; la

721
Hum-46

�especialización trepadora impidió que los monos siguieran evolucionando; las
diversas especies humanas, cuyos fósiles conocemos, no descienden unas de
otras, sino de un tronco común; el "horno sapiens" u hombre actual constituye
la cima de la evolución.
VII) Al proceso de formación del hombre, u hominización, tiende toda
la evolución desde el terciario; es un doble proceso, en los órdenei; material
y psíquico; en el ·material, la cerebralización, o sea la mayor complejidad
y desarrollo del cerebro y demás centros nerviosos; en el psíquico, la concientización, o sea el aumento de la conciencia hasta la autoconciencia humana.
La evolución se produjo en el ramal de los primates, partiendo de figuras inferiores al mono, para llegar a los grandes antropoides y, luego, a los homínidos o variedades humanas. Las diversas especies de antropoides y de hombres
fósiles pueden consickr:irse como ensayos de la naturaleza en la marcha hacia
la cumbre, el hombre actual. La serie parte de los antropoides hoy desaparecidos, como el "Australopithecus" del Africa del Sur que parece ser el más
próximo al hombre; luego los prehominianos y parahominianos, probablemente ya hombres, como el "Pithecántropus" de Java, el "Sinántropus" de Pekín
y el "Zinjántropus" de Rhodesia (hacia 600,000 años antes de hoy); después
los protohominianos, seguramente ya hombres, tales como los de Neanderthal
y de Heidelberg (ambos en Europa), el del Solo o Javántropo (Java, Oceanía), el de Rhodesia (África), el de Steinheim (valle del Rhin, Europa) y
el del Monte Carmelo (Palestina); finalmente, el "horno sapiens" u hombre
actual, a partir de la raza Cro-Magnon.

VIII) El hombre es una cumbre, es el resultado más perfecto producido
por la evolución de los primates; su aparición es una crisis de primera magnitud, porque originó un orden nuevo. La evolución se diversifica; la biológica
pierde importancia, sólo produce razas pero no nuevas especies; surge la cultura humana, cuya evolución cobra preponderancia. Teilhard de Chardin cree
en la libertad humana; la interpretación de la última etapa no es determinista; la considera como la marcha hacia la autodeterminación humana; el hombre es eje y flecha de la evolución.
IX) El autor cree que la historia empieza con el hombre y no con la escritura; porque los instrumentos y monumentos que han llegado hasta nosotros,
nos dicen algo, lo cual es un principio de historia. El primer movimiento es
la dispersión, cuando los hombres se extendieron sobre la superficie del planeta; luego viene el movimiento de reunión o convergencia, cuya expresión
contemporánea es la ~'Jcialización. El crecimiento de la cultura lo considera
unido al aumento de población. Señala como factores culturales, el proceso de
producción y la religión; en el momento presente, estos factores 'ion el cristianismo y la ciencia moderna.

i22

X) Concibe la historia dividida en etapas jalonadas por dos crisis de alcances revolucionarios, la revolución agrícola y la revolución industrial. La
primera marcó el paso del nomadismo a la sedentarización y originó una
sociedad modestamente dinámica que realizó la cultura agraria. La segunda
comenzó en el siglo recién pasado y apenas estamos en sus comienzos; marca
el paso de la agricultura a la industria; la humanidad, hasta hoy, carece de
la debida comprensión del fenómeno, lo cual provoca la inquietud y confusión de este tiempo.
XI) Al proyectar su pensamiento hacia el porvenir, el autor distingue entre el próximo y el lejano. El porvenir próximo es la industrialización; cree
que la era industrial conducirá a la ciudad mundial, unificada, porque los
hombres necesitan colaboración; la unificación depende más de la actitud humana que de causas materiales. Depende de la libertad humana la marcha
futura del proceso; le parecen descartables una catástrofe cósmica y la degeneración humana; la autodestrucción de la humanidad, por la bomba atómica por ejemplo, es posible pero no probable; la evolución aumenta la responsabilidad, por lo que espera que la humanidad supere sus pasiones y evite
su autodestrucción.
XII) La visión del porvenir lejano es escatalógica, con un profundo sentido religioso; el espíritu humano se está adueñando de la evolución y dominando la materia; la evolución es una marcha constante hacia una mayor espiritualización, por lo que la humanidad se acerca cada vez más a su Creador·
cuando el calor se extinga en el mundo, la humanidad se habrá espiritualizado'
tanto que ya no le afectará; entonces el espíritu se desprenderá de la materia
y se unirá al Creador, principio y fin de todas las cosas.

IV
Pasemos a nuestra propia teoría evolutiva.
En toda elaboración como la nuestra, podemos distinguir dos aspectos íntimamente ligados entre sí, pero distintos en su esencia: la interpretación filosófica de los fenómenos y la exposición fenomenológica de los mismos.
Por ser la filosofía la ciencia de las últimas causas, aborda problemas que
trascienden del campo especializado de cada una de las ramas del conocimiento humano; busca una explicación del universo que abarque todo ese conocimiento. Su método tampoco está sujeto a las limitaciones de los métodos de
las disciplinas científicas; la ciencia se funda sobre la observación y la experiencia, mientras que la filosofía es especulación y razonamiento puro. Los
problemas filosóficos que la evolución nos plantea, se refieren al origen de la

723

�misma, al fin último de ella, al carácter íntimo del paso de un orden de
fenómenos a otro y a la causa profunda o motor primordial del proceso.
Todos estos problemas tienen una interrelación entre sí; suscitan un corto
número de respuestas armónicas que pueden reducirse a dos, aunque cada
una tenga variantes de detalle.
Los autores de las primeras tesis evolutivas tomaron una posición agnóstica;
para ellos, todo lo relacionado con el principio y fin de la evolución, es incognoscible para el entendimiento humano, está fuera de los límites de la ciencia.
Tal fue la postura de Spencer, aunque ello no le impidió afirmar la identidad
de todos los órdenes de la naturaleza; Perrier, aunque no aborda el tema,
parece inspirarse en la misma línea de pensamiento.
Que tales materias están fuera de los límites de la ciencia, es cierto; porque
la ciencia es conocimiento experimental y no puede haber experiencia respecto
de estos temas; pero la ciencia no agota el conocimiento humano; la filosofía,
que es raciocinio puro que va más allá de lo experimental, sirve de síntesis al
conocimiento científico; estos problemas pertenecen al campo filosófico; ahí
ha de buscarse su solución. Por eso, podemos decir que la postura de los autores citados, no resuelve el problema, sino que lo ignora.
Iniciemos nuestra investigación en busca de la causa. Empezamos señalando
una alternativa; la causa solamente puede estar dentro del universo o fuera
de él; si está dentro, se trata de una causa natural contenida en la materia
sujeta a evolución, es la inmanencia de la materia; si está fuera, ~e trata de
una causa inmaterial, superior a la materia y a las fuerzas naturales, es la
trascendencia al Absoluto.
Si el origen de la evolución está en la inmanencia de la materia, ésta es
eterna e increada; los procesos de evolución y disolución se han sucedido y se
continuarán sucediendo indefinidamente, como una necesidad derivada de la
naturaleza de la materia. Cada orden de seres surge como una derivación del
anterior, explicable como efecto de las fuerzas de la materia; la evolución es
un único proceso, sometido a las mismas leyes en toda su extensión; este proceso crea todos los órdenes de seres que pueblan el universo, cuya naturaleza
íntima es la misma, la materia incesantemente transformada; la materia inerte, al tornarse altamente compleja, engendra la vida; la vida, al desarrollar
un sistema nervioso y cerebral complicado, origina al hombre; los hombres al
interrelacionarse constituyen la sociedad, que tiende a ser cada vez más integrada hasta llegar al totalitarismo; el ente social, como una realidad distinta
de sus miembros, es el producto supremo de la evolución, que es la base de
las tendencias transpersonalistas contemporáneas. Toda tesis evolutiva fun-

724

dada sobre la inmanencia de la materia, niega la existencia del Absoluto;
la materia, eterna e increada, es la realidad suprema; sus leyes, resultantes
de la fuerza inexorable de la necesidad las únicas que existen· es materialista
'
'
'
atea y determinista.
Si el origen de la evolución está en la trascendencia al Absoluto, haremos
una distinción; el Absoluto puede ser una causa impersonal, es decir la fuerza
ciega de una realidad indiferente, o un Ser Personal, o sea la Voluntad Creadora de la Divinidad. En ambos casos, la materia es contingente y creada;
cada orden de seres sucede al anterior, no como derivación, sino por el impulso imperceptible nacido del Absoluto.
Si el Absoluto es impersonal, se trata de fuerzas ciegas que no pueden actuar de manera diferente; por ello, la materia, aunque creada, tiene que ser
eterna; los procesos de evolución y disolución no pueden tener fin, porque
han de coexistir con el Absoluto que no puede terminar. Todos los seres, todo
lo diferenciado, surgen como un accidente, que la realidad suprema indiferenciada abarca y supera, realidad en la cual, tarde o temprano, se diluirá lo
diferenciado; en tal contexto, la voluntad humana no puede ser libre.
Si el absoluto es personal, la interpretación es teísta; la materia surgió como
consecuencia de un acto de la Voluntad Creadora de la Divinidad, la cual ha
fijado sus leyes; el alma humana es un reflejo de la Personalidad Divina; la
voluntad humana puede ser libre, aunque ello no es indispensable, la trascendencia a un Ser Superior, puede combinarse con un fatalismo a lo islámico 0
con un librearbitrismo a lo cristiano.
La evolución es un proceso de creación continuada; tuvo principio en el
acto creador inicial y tendrá fin cuando se haya cumplido el plan de la Divinidad. Las leyes de la evolución, en sus etapas cósmica y biológica, son la
expresión de la Voluntad del Ser Supremo; en cuanto a la etapa social y humana, si se enfoca con criterio determinista, tendrán el mismo carácter, pero
si se hace con criterio librearbitrista, solamente marcarán el sentido de las
tendencias que tienen la mayor probabilidad de cumplirse, pero la fuerza de
la libertad humana puede contradecirlas.
Los materialistas han pretendido fundamentar científicamente su posición,
partiendo de la tesis de Lavoisier quien, con base en sus experiencias, afirmó
que la materia es indestructible y no puede crearse; por lo que afirman que es
falsa cualquier teoría que suponga la destrucción o la creación de la materia.
Esta postura no es estrictamente cierta; Lavoisier demostró que los hombres no
pueden crear ni destruir materia, a la altura de los conocimientos de su tiempo; lo cual continúa siendo cierto a la altura de los conocimientos actuales;
725

�pero ni siquiera podemos afirmar que lo será en el futuro; mucho menos, afirmarlo seriamente del Ser Absoluto, Superior al universo y a sus leyes.
Las más recientes investigaciones han revelado que las galaxias se apartan
constantemente con velocidad creciente, por lo que el universo no cesa de
ensancharse. Ello plantea el problema de colmar los vacíos que en los espacios
siderales intergaláxicos, ha de provocar el ensanchamiento; como no sería racional suponer vacíos tales espacios, los suponemos llenos de la materia más
sutil que cabe imaginar, a la cual llamamos éter; la consistencia del éter se
supone gaseosa en alto grado de difusión y enrarecimiento, aunque ha habido
quienes lo consideren un sólido extremadamente sutil y elástico. El problema
de colmar los vacíos resultantes del ensanchamiento, sólo puede explicarse de
dos maneras: o mediante la difusión del éter por enrarecimiento o distensión;
o mediante la continua creación de nueva materia; la primera hipótesis parece
menos probable, porque para no apartarnos de las leyes naturales, debemos
admitir que la capacidad del éter de enrarecerse o distenderse ha de tener un
límite.
Parece que habrá que llegar a revisar la tesis de que nada se crea en la
naturaleza.

V
Emprendamos el camino de la especulación filosófica. En este camino, el
razonamiento es libre, pero ni puede forzar la lógica ni contradecir la experiencia cientí.fica; respecto de esta última, puede trascenderla pero no negarla.
Discutamos las dos tesis fundamentales, la inmamentista y la trascendentista,
mediante el enfoque comparado en ambas tesis, de las transformaciones fundamentales, la génesis de la vida y la aparición de la especie humana. Ambas
suponen que la evolución del orden antecedente ha llegado a un grado avanzado. La vida no pudo surgir mientras la materia inerte no hubo llegado a la
complejidad necesaria; pero no consiste sólo en esa complejidad, puesto que
se han obtenido en los laboratorios combinaciones similares a la materia viva
'
sin haber logrado sustancia viviente. El hombre no pudo aparecer mientras
no se hubo desarrollado suficientemente el "phillum" de los primates, hasta
producir ejemplares con un aparato cerebro-nervioso capaz de permitir la
autoconciencia; aunque parezca menos ostensible, entre la autoconciencia humana y las reacciones animales hay tanta diferencia como entre la materia
viva y la inerte; la rica variedad de culturas históricas es suficiente para corroborarlo; la autoconciencia no es el simple efecto del desarrollo del aparato

726

cerebro-nervioso. En ambos casos, hay un elemento que la ciencia no ha podido determinar, un "algo impalpable" que, en el caso de la vida, 5e suma a
la complejidad y que en el caso del hombre, se suma al desarrollo orgánico;
ese elemento desconocido que la posición materialista no puede explicar, resulta lógico y comprensible si admitimos la intervención de un Ser situado
fuera y por encima del universo, intervención que no altera en lo más mínimo
la sucesión de los fenómenos.
El conocimiento humano puede ser de dos maneras, científico e intuitivo; el
primero es el resultado de la investigación y se apoya sobre la experiencia;
el segundo es el conocimiento aprehendido en un momento de iluminación de
la mente; el conocimiento intuitivo es válido para filosofía de las disciplinas
fenomenológicas, en la medida que no contradiga la experiencia científica y
siempre que se le requiera para explicar problemas que exceden de los límites
de la ciencia; si además podemos corroborarlo con inttúciones similares de
considerable número personas, es una fuente racionalmente aceptable.
La idea del Ser Supremo la conocemos por intuición; no contradice experiencia científica alguna; al contrario contribuye a explicar con mayor facilidad
los problemas que la evolución plantea. No hay intuición más corroborada que
ésta; cuenta con la aceptación de la inmensa mayoría de la humanidad, en
todos los tiempos y lugares, porque esta intuición está en el fondo de toda fe
religiosa. Hombres cuya lucidez mental está fuera de duda, han tenido esta
intuición por sus propias capacidades y aun sobreponiéndose al ambiente en
que nacieron, se formaron y vivieron; los filósofos griegos y romanos, las mentes más claras de que tenemos noticia, sobreponiéndose al politeísmo que los
rodeaba, creyeron en un Único Dios y descubrieron la religión natural.
Finalmente, el estudio de los fenómenos evolutivos, nos ofrece un proceso
ordenado que obedece a un plan fácilmente discernible; suponerlo producto
del acaso, es irracional; admitir que delata una Mente Divina es racional
'
aunque no pueda demostrarse experimentalmente.
Por ello, nos pronunciamos por la trascendencia al Absoluto; pero inmediatamente, surge la segunda cuestión, la de establecer si se trata de una realidad suprema indiferenciada o de un Dios Personal.
Nuestro razonamiento antecedente nos inclina a la segunda de las alternativas planteadas, porque el testimonio intuitivo de la humanidad es mucho mayor en favor de un Dios Personal que da una realidad impersonal. Además,
si el hombre tiene una personalidad, resulta lógico no negarla al Ser Supremo; ello nos plantea la interrogante de si la personalidad humana es una
perfección; la filosofía occidental, salvo excepciones aisladas, contesta afirma-

727

�tivamente; la filosofía oriental, en la gran mayoría de los casos, responde
negativamente. La propia evolución va a darnos la respuesta.
En efecto, el proceso evolutivo está constituido por una serie de transformaciones o maduraciones sucesivas, que conducen de lo simple a lo complejo, de
lo inerte a lo vivo, de lo inconsciente a lo consciente; es una serie de superaciones de un orden por el siguiente; desemboca en la autoconciencia, base de la
personalidad humana. Por ello, la personalidad ha de ser una perfección, o
se invierte y contradice el sentido del proceso evolutivo; por ello, afirmamos
que o el Absoluto es un Dios Personal o la evolución carece de sentido.
Sentada la conclusión anterior, solamente resta dilucidar el problema de
si existe la voluntad libre del hombre.
Nadie puede negar la existencia de la inteligencia humana; la facultad de
pensar, de apreciar las circunstancias y de valorar la actitud que frente a ellas
ha de tomarse, está fuera de duda. La voluntad libre es el complemento natural de la inteligencia, puesto que o el hombre es capaz de autodeterminarse
libremente o su capacidad de sopesar las circunstancias es inútil. La convicción que el hombre tiene de decidir libremente, no es una ilusión como pretenden los deterministas, sino el conocimiento primario de un hecho, que se
nos presenta luego como una necesidad filosófica, supuesta la inteligencia humana.
El hecho de que el hombre sea libre, no significa que lo sea siempre y en
toda circunstancia; todo ser humano tiene voluntad libre y puede realizar
actos libres; pero también realiza actos reflejos que no son libres; y, además,
las circunstancias pueden limitar su libertad, aunque no suprimirla. Al analizar el devenir de los hechos históricos podemos discernir la fuerza de la libertad del hombre. En las sociedades primitivas, el hombre se inserta en la naturaleza y sufre fuertemente su influjo; a medida que la cultura avanza se va
liberando cada vez más de esa dependencia; hasta que llega el momento en
que empieza a dominar la naturaleza y a servirse de ella. La evolución histórica es un proceso que marcha hacia una mayor autodeterminación humana; la pluralidad de altas culturas históricas, cada vez más ricas en variedades, obedece al carácter de este proceso.

VI
La evolución es el proceso a que está sometido todo el universo; es un proceso creador que produce figuras cada vez más perfectas; la marcha hacia la
complejización, la vitalización del ser, la aparición de la conciencia y la auto-

728

conciencia, la conversión de la ley natural irrefragable en libertad v autodeterminación, son formas que señalan un camino de superación; en est~ camino,
hay lagunas, detenciones y aun retrocesos, que son los tropiezos inevitables:
salvados estos inconvenientes, continúa el ascenso al punto omega, que no
puede ser distinto del punto alfa que sirvió de arranque inicial.
Este proceso creador ha permitido que vayan apareciendo, en su tiempo,
todos los órdenes de la naturaleza; la aparición de cada uno de estos órdenes
ha sido una meta alcanzada, una cumbre hasta la cual ha ascendido el proceso; pero al mismo tiempo, ha sido un punto de partida de un nuevo proceso. Los nuevos seres han reunido las cualidades de aquéllos que componen el
orden antecedente, a las cualidades nuevas que especifican el nuevo orden; y
precisamente por haber sido éstas de tal naturaleza que han diferenciado un
orden de otro, no han podido menos de influir poderosamente en el proceso
mismo; este último se modifica profundamente, al grado de ser una nueva
forma de evolución.
La evolución es una creación continua que va de lo inferior a lo superior,
en virtud del impulso dado por el Absoluto, al crear la primera molécula; ese
impulso es suficiente para originar la superación de unos órdenes en otros,
debido a la fuerza irresistible con que el Creador los atrae constantemente
hacia sí. El paso de un orden a otro no se produce por derivación; en realidad se trata de una transformación que afecta la naturaleza del ser, al desarrollar cualidades nuevas que no pudo tener el orden antecedente sin dejar
de ser lo que es; es una auténtica superación, que Teilhard de Chardin llama maturación.
Como la aparición de cada nuevo orden de seres, constituye el punto de
partida de una nueva forma de evolución, resulta que no podemos hablar con
propiedad, de un único proceso integrado por fases sucesivas, sino de un complejo de procesos, cada uno de lo~ cuales se inserta en el anterior, del cual no
se deriva, sino que lo supera; la naturaleza está constituida por ese conjunto
de transformaciones y superaciones, que se producen, entrelazan y combinan,
en virtud del impulso, incesante y continuo, surgido del acto creador del Absoluto.
El nacimiento de un orden nuevo supone que el anterior haya evolucionado
lo bastante, para que se hayan producido las condiciones necesarias a ese nacimiento. Pero la aparición del nuevo orden y la nueva forma de evolución,
no suprimen las órdenes y formas antecedentes, sino que coexisten con ellos.
Por eso hemos dicho que las diversas formas de evolución se insertan unas en
otras; la inserción supone la preexistencia del que la sufre y también que lo
insertado es algo diferente; practicada la inserción, coexisten ambas unidades,

729

�reunidas y diferentes, conservando cada cual su individualidad y formando un
todo.
Consideramos la evolución como compuesta a varios procesos, de diferente
naturaleza e interdependientes entre sí; cada proceso afecta a un orden distinto de seres, surgido como una cumbre de la evolución del orden antecedente. Es una evolución que se realiza por fases superpuestas; cada una obedece a leyes propias, resultantes de la naturaleza íntima del orden ele seres a
que se refiere.

gica. La complejidad de las combinaciones de los elementos materiales no
basta para explicar la biomolécula resultante, tal como lo explicamos anteriormente, lo cual nos condujo a afirmar la intervención de la Voluntad Creadora; esta intervención puede realizarse de dos maneras; como una intervención actual, coexistente con cada paso de la evolución, como lo suponen los
autores llamados creacionistas; o mediante el impulso inagotable del acto creador primero, o más bien único, del Absoluto, quien puso en la materia los
gérmenes de la vida, como lo afirma Teilhard de Chardin. Nos inclinamos
por esta última tesis, porque filosóficamente resulta inadmisible la limitación
de los efectos del acto creador del Ser Supremo.

VII
Las fases o formas de evolución son las siguientes:
I) EvoLUCIÓN cós111IcA o MATERIAL: Es el primer proceso que se presenta;
parte de la nebulosa, producto del "estallido" de la primera molécula de materia creada; es la evolución propia de la materia inerte; está sometida a leyes
inexorables, que rigen la gravitación universal y las combinaciones físico-químicas; tienen un carácter necesario, o sea es una serie de fenómenos a cuya
causalidad es imposible escapar. Podemos dividirla en dos fases:
A) Astral: Es el proceso evolutivo que se concreta en las galaxias, sistemas
estelares y planetarios. El descenso constante de la temperatura, que tarda
muchos millones de años, determina la naturaleza y color de las estrellas; los
desprendimientos de éstas, devienen en planetas, de los que a su vez se desprenden los satélites.

B) Geológica: Es la continuación de la anterior, reducida al ámbito de
cada cuerpo celeste; el mismo juego de fuerzas que determinó la formación
del astro, continúa ejerciendo su acción y originando cambios en su estructura.
En los planetas, la tierra por ejemplo, la influencia de la estrella madre, en
nuestro caso el Sol, es altamente importante; en todos los cambios estructurales y climáticos del planeta, tiene este influjo una participación primordial.
No todos los planetas son capaces de sostener vida; probablemente son una
exigua minoría, aunque no sea el nuestro el único. La vida surge cuando las
condiciones creadas por la evolución geológica son capaces de sostenerla; el
proceso de complejización de las combinaciones físico-químicas, que se produce a ritmo creciente en ambas fases de la evolución cósmica, acentuándose
en la última, produce sus máximos efectos al aparecer la materia vitalizada.
II) EvoLUCIÓN VITAL o BIOLÓGICA: La aparición de la vida es, a la vez,
la meta de la evolución cósmica y el punto de partida de la evolución biol6-

730

El proceso hacia una complejización creciente, señalado en la evolución
cósmica, se presenta en la biológica, pero, por haber cambiado el orden de
seres que la realiza, cambia también la naturaleza de las combinaciones· no
'
son combinaciones físico-químicas, sino asociaciones biológicas, que de seres
unicelulares originan tejidos, órganos y seres pluricelulares.
La marcha de la evolución es mucho más complicada · basta con recordar
como lo hemos señalado, la múltiple ramificación de los '"phila" que caracte-'
riza a esta forma de evolución.
En este campo es donde se ha objetado más la teoría evolutiva, debido a
los muchos "eslabones perdidos" que dificultan la reconstrucción del proceso
de la mayoría de los "phila"; con todo, existen varios "phila" completos, que
nos muestran toda su evolución; además, los indicios son tantos que, a pesar
de los mur.hos vacíos que todavía subsisten, podemos afirmar que la evolución
dejó de ser una hipótesis, para convertirse en una teoría científica que podrá
sufrir modificaciones, pero que concluirá por prevalecer. Las explicaciones y
pruebas dadas por Teilhard de Chardin y por otros autores, son, a nuestro
juicio, convincentes.
La evolución biológica se bifurcó desde su aparición, diferenciándose en dos
formas secundarias que son:
A) Vegetal: Es la forma inferior, en la cual los seres vivos sólo tienen
las cualidades fundamentales en que consistió originalmente la vida; su carácter fundamental es la marcha hacia la complejidad organizada que culmina y se agota en las especies vegetales superiores.
B) Animal: Es la forma superior, en la cual los seres que la forman agregan la autolocomoción y la sensibilidad. El proceso se transforma insensiblemente, a medida que avanza, porque está destinado a alcanzar una nueva
cumbre, el hombre. Esta nueva transformación la podemos discernir a través
de: 1) La complejización biológica va acompañada de la formación crecien-

731

�te de una conciencia rudimentaria, delatada por la aparición del instinto; el
instinto animal va perfeccionándose a medida que surgen las especies superiores, en una marcha constante hacia la autoconciencia humana. 2) Entre
estos instintos está la sociabilidad, que produce gran variedad de formas, desde las fuertemente integradas como las hormigas y las abejas, hasta las más
flojas y sueltas, como la manada de lobos; las primeras nos muestran el imperio de la necesidad, mientras que las segundas parecen, sin serlo desde luego, un esbozo anticipado de la libertad. El primer proceso es el de concientización y el segundo el de sociabilidad. La formación y desenvolvimiento del
"phillum" de los primates hubiera sido imposible sin estos antecedentes; los
primates representan el último paso en la marcha hacia la especie humana.
III) EvoLUCIÓN HUMANA: El hombre es una cumbre en la evolución biológica; a partir de la Era Terciaria, todo el proceso evolutivo animal marcha
hacia la especie humana. La autoconciencia es la culminación del proceso de
concientización animal; la tendencia social humana es la realización más alta
del proceso de sociabilidad animal. Así como la complejización de la materia
no bastó para explicar la vida, tampoco la evolución biológica basta para explicar al hombre; entre el animal y el hombre, la autoconciencia pone un
abismo.

VIII
La aparición del hombre señala una nueva forma de evolución, la cumbre
se convierte en punto de partida. El hecho de que el hombre sea capaz de
actos libres, implica una transformación fundamental en las leyes que rigen el
proceso; los factores se convierten en estímulos; es decir, las causas directas e
irrefragables se transforman en incitaciones que provocan la respuesta varia
de los sujetos de evolución; con ello se transforma el concepto de causalidad y
la mecánica del proceso; puede suceder lo más improbable. Todo el proceso
evolutivo es una marcha constante hacia una mayor autodeterminación; el
simple hecho de tener una voluntad capaz de actos libres, permite al hombre
irse liberando paulatinamente de los mil determinismos que, en forma de juego de las circunstancias, entraban al ejercicio de esa misma libertad.
La existencia de la autoconciencia humana es la causa del fenómeno psíquico; este fenómeno tiene una importancia capital en la evolución humana;
debido a la psíquis, la evolución humana es distinta de las formas anteriores.
Las reacciones psíquicas pueden ser reflejas o conscientes; las primeras son la
causa de las tendencias irracionales que entraban la libertad humana; las segundas son los actos de voluntad libre, capaces de contradecir la tendencia. El
fenómeno psíquico especifica la sociedad humana, haciendo de ella un fen6-

732

~en,o _único; los ví_nculos sociales, en la especie humana, son más morales que
b1olog1cos. La realidad humana está constituida por la coexistencia de lo biológico Y lo psíquico; en 1~ primeras etapas, el elemento biológico era aún preponderante; pero, a ~ed1da que el proceso avanza, el elemento psíquico va
ganando t~rre~~; es cierto que la marcha está llena de tropiezos y regresiones,
pero_ la direcc1on es clara y constituye la meta de perfectibilidad humana.
Debido a esta dualidad, la evolución de la humanidad ofrece gran variedad
de formas, cada una de las cuales pueden considerarse como un proceso independiente, que se inserta en el que le antecede y que recibe la inserción del
que le sigue.

IX
Las formas de la evolución humana son:

I) HoMINIZACIÓN o CEREBRALIZACIÓN: Así llama Teilhard de Chardin al
proceso biológico que originó a la humanidad actual, a partir del tronco común del que arranca el "phillum" de los primates.

El proceso empieza siendo un capítulo de la evolución biológica de los animales, para convertirse insensiblemente en el primer capítulo de la evolución
humana, cuando surgió la primera figura dotada de autoconciencia. En cuanto
a la sucesión de especies producidas en el curso del proceso nos remitimos a
la exposición hecha con anterioridad, a propósito del pensamiento de Teilhard
de Chardin.
El proceso de cerebralización se continúa en el desarrollo intelectual a través de los siglos, o sea que el proceso biológico de cerebralización se transforma en el proceso espiritual de intelectualización.

II) EVOLUCIÓN ÉTNICA: El elemento biológico del hombre ha continuado
evolucionando; este proceso origina las razas y los grupos -étnicos. Sus alcances son limitados; aunque por naturaleza, es una continuación de la evolución
biológica que produjo especies diferentes, la evolución étnica no ha diferenciado a la humanidad en especies distintas; las razas humanas, por alejadas
que parezcan entre sí, pueden cruzarse sin producir el hibridismo, señal de que
es una especie única; esta limitación, a nuestro juicio, se debe a que la psíquis
humana ~~pera al elemento biológico en el desarrollo del hombre; por ello,
la evoluc1on humana apunta hacia realizaciones culturales cada vez más espiritualizadas.
III) EVOLUCIÓN SOCIAL: El hombre, ser dotado de autoconciencia tiende
a formar grupos con los demás hombres; la tendencia de la sociabilidad es un

733

�atributo fundamental de su naturaleza; de aquí que la sociedad humana sea
coexistente con el hombre, no puede existir ninguno de los términos sin el otro.
La sociedad humana parte de un hecho biológico; su forma inicial es la
familia, resultante de la procreación. Pero al aparecer la familia, por ser una
sociedad humana, surgen los vínculos morales, es decir las relaciones de carácter psíquico, las que terminan por prevalecer a medida que evoluciona el
fenómeno. En el seno de la sociedad humana, la evolución pasa de la necesidad biológica a la libertad psíquica; de la afirmación del animal-hombre a
la del hombre-persona; de la dependencia de la naturaleza y del imperio de
las circunstancias, a la autodeterminación por la respuesta libre y a la conquista del medio externo. En su seno, surgió el fenómeno cultural, cuya evolución constituye la forma más alta y representativa de la evolución humana.
El hombre es un ser esencialmente social; la personalidad humana, producto
de la autoconciencia espiritual del hombre, necesita para su propia afirmación
de relaciones con los demás hombres, proyectándose a la colectividad; la personalidad humana se afirma en el medio social y solamente en ese medio; por
ello; la evolución humana adquiere sus formas superiores dentro del medio
social.
· ;
Al analizar la evolución de las sociedades humanas, podemos distinguir intelectualmente dos procesos, que si bien se influyen mutuamente y se presentan
íntimamente unidos entre sí, no por ello dejan de diferenciarse. Ellos son:
1) La evolución social que es el proceso que arranca de la familia, continúa a través de las distintas formas de sociedad natural humana, hasta las
formas que adoptan las sociedades contemporáneas.
2) La evolución histórica, que es el proceso iniciado con la aparición de la
historia, que acompaña al nacimiento de las altas culturales o civilizaciones;
el proceso evolutivo se concreta en esos complejos culturales armónicos que
han atraído la atención de los autores.
Entre evolución social y evolución histórica existen múltiples diferencias.
La primera se refiere a la contextura de la sociedad; la segunda a las manifestaciones culturales y a la sucesión de los acontecimientos. El hecho de que
la sociedad sea el medio en que surjan las culturas y sucedan los acontecimientos, no implica que se confundan ambos procesos. La sociedad es la contextura, el medio; la cultura es una producto social, pero no la sociedad misma;
los acontecimientos suceden en la sociedad, pero ésta es anterior a l'llos y los
sobrevive.
La contextura social, los matices de la cultura y los acontecimientos, se influyen mutuamente ; esta interacción ha contribuido a que hasta hoy, no se

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hayan diferenciado ambos procesos; pero éstos no deben identificarse. La evolución social apareció primero, pero es mucho más lenta, porque las contexturas tienen una enorme capacidad de persistencia. La evolución histórica
apareció mucho después, pero es mucho más viva; no comprende los períodos
prehistóricos y las culturas primitivas; su ritmo se acelera constantemen te a
medida que transcurre la historia.
Pongamos algunos ejemplos para aclarar la cuestión. La ciudad-estado es
una figura de sociedad; corno tal, aparece en diversas épocas de la historia; la
encontramos en el Egipto prefaraónico, en las primeras etapas de la arcaica
Mesopotarnia, en la Hélade, en la Italia prerromana y reaparece en la Edad
Media, en Alemania, Italia y Flandes; no obstante ser la misma figura social,
el contenido cultural e histórico de cada una de las figuras citadas, es fundamentalment:! distinto.
La evolución social causa la tendencia a la producción de unidades más
extensas y complejas, mediante la fusión o la absorción de las unidades meneres. Este fenómeno es persistente y continuo en toda la evolución social.
Sigamos la pista de algunos casos. En el Oriente antiguo, las ciudades-estados
de una región dada, después de haber evolucionado como entidades independientes por siglos y aun por milenios, se fundieron en imperios de tendencia
unive~alista; tal fue la génesis del Egipto faraónico y de los imperios que se
sucedieron en Mesopotamia. Cosa similar sucedió en el Occidente antiguo· la
génesis del imperio romano fue del mismo tipo. En la Edad Media vemos' repetirse el proceso, solamente las figuras menores y los conjuntos resultantes
son de naturaleza diferente; las figuras menores son las ciudades libres y los
feudos; los conjuntos resultantes son los estados territoriales de base nacional.
Entre las ciudades-estados del primer período y las ciudades libres y feudos
del segundo, así como entre los imperios de tendencia universalista y los estados territoriales de base nacional, existe un paralelismo atrayente en cuanto
a la mecánica del proceso social, no obstante las profundas diferencias histórico-culturales que separan ambas series de fenómenos.
IV) EvoLuCIÓN HISTÓRICA: Al llegar la evolución social a cierta altura,
surgen las altas culturas, cuyo nacimiento va acompañado de la historia. El
devenir de la humanidad se divide en dos etapas, de duración variable según
los grupos humanos, que son: Prehistoria e Historia. La primera es el reino de
la cultura primitiva; la dependencia del hombre respecto de las fuerzas de la
naturaleza es muy fuerte; la evolución social es predominante; la familia se
desenvuelve en la horda por mero crecimiento natural; la lenta evolución de
los medios de subsistencia, origina la tribu y el clan; el nomadismo obedece a
las condiciones del medio físico; la sedentarización aparece con la agrieultu-

735
(

�ra; las comunidades primitivas son minúsculas sociedades insertas en la natuleza que evolucionan lentamente hacia la ciudad-estado; en esta etapa no existe historia; carecemos de católogo de los hechos y, si lo tuviéramos, estaríamos
frente a hechos irrelevantes que no permitirían una interpretaión fructífera.

aparece la sedentarización coexistente con el nomadismo, según las regiones;
se forman sucesivamente las tribus, los clanes, las aldeas y las poblaciones,
hasta llegar a las primeras ciudades-estados; la humanidad vive la cultura
primitiva.

La aparición de las altas culturas va acompañada de la existencia de la
historia; ello hace posible la interpretación de la misma o sea la explicación
de los hechos. El nacimiento de las primeras altas culturas, que Toynbee llama
civilizaciones, constituye un acontecimiento de primer orden en el devenir de
la humanidad; la alta cultura es una superación de la cultura primitiva; es
una liberación paulatina de la dependencia de las fuerzas naturales, hasta
llegar al dominio de las mismas; la alta cultura es dinámica, con una evolucón cuya vivacidad aumenta a medida que aparecen las nuevas figuras. La
evolución histórica es la evolución de las altas culturas históricas ; debido al
carácter de éstas, aquélla es la marcha del determinismo a la libertad, de la
sujeción a los factores biológicos y físicos al predominio del elemento psíquico
manifestado por la respuesta libre frente al estímulo, de la evolución a la
autoevolución.

4) Etapa terciaria histórica: Aparecen las altas culturas históricas; el proceso evolutivo toma la forma más elevada, la evolución histórica, la cual se
vuelve predominante; subsisten las otras formas en segundo término. El hombre deviene en actor de la evolución; el factor se convierte en estímulo; las
altas culturas, como fenómenos estelares, influyen de manera decisiva en todas las formas evolutivas y marcan el sentido del proceso.

V) VISIÓN INTEGRADA DE LA EVOLUCIÓN HUMANA: La evolución humana
es un proceso complejo, compuesto de las cuatro formas que acabamos de
analizar; éstas coexisten generalmente, pero ni comenzaron al mismo tiempo
ni contribuyen en igual medida al proceso complejo; conforme cada una de
ellas se ha ido insertando en la precedente, ha relegado a segundo término
las demás; la forma más nueva ha tomado la preponderancia. Este predominio sucesivo ha dado por resultado la formación de etapas en el devenir histórico de la humanidad, las cuales son discernibles en cuanto a su contenido;
su duración es variable según las regiones y los grupos humanos. Estas etapas
son:
1) Etapa previa: Ocupada enteramente por el proceso de hominización
que fue la culminación de la evolución biológica; se caracterizó por la aparición sucesiva de las especies de prehominianos, protohominianos y parahominianos hasta llegar al "horno sapiens" u hombre actual.
2) Etapa primaria prehistórica: Predomina la evolución étnica y aparece
la evolución social; se forman las primeras razas humanas y ocurren los primeros mestizajes; la familia se desenvuelve en la horda; el proceso es predominantemente biológico, pero la psíquis humana comienza a influir en los
agregados sociales.
3) Etapa secundaria prehistórica: Predomina la evolución social, aunque
continúa la evolución étnica en segundo término. La humanidad pasa de la
recolección a la caza y la pesca; y de éstas, al pastoreo y a la agricultura;

736

5) Etapa cuaternaria de autoevolución: Está apenas en sus comienzos; es
la etapa futura hacia la cual se encamina la humanidad. Sus elementos son:
el dominio creciente del hombre sobre la naturaleza y el desarrollo sin precedentes de la técnica y la investigación científica, que nos permiten esperar el
momento en que la humanidad adquirirá el dominio de todos los resortes de
la evolución; la tendencia de la evolución social hacia la constitución de unidades de ámbito regional, que conducirá probablemente a la formación de
una única sociedad humana de ámbito mundial; y la tendencia de la evolución histórica o cultural hacia una mayor autodeterminación, hacia el predominio del elemento psíquico libre sobre los elementos biológico y material determinados.

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738

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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